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  • Por qué el auge de las inyecciones para adelgazar está impulsando las ventas de productos para el cuidado de la piel

    Por qué el auge de las inyecciones para adelgazar está impulsando las ventas de productos para el cuidado de la piel

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    Según L’Oréal, la empresa de cosméticos más grande del mundo, el auge de los fármacos para adelgazar está impulsando las ventas de productos de belleza y cuidado de la piel.

    Algunos de los productos de la compañía están diseñados específicamente para combatir algunos de los efectos secundarios de perder de peso rápidamente.

    Nicolas Hieronimus, director ejecutivo, dijo que el mercado de la belleza está demostrando ser resiliente en un contexto global desafiante, y que el uso de GLP-1 (conocido popularmente por marcas como Ozempic, Wegovy o Mounjaro) ha sido “un fenómeno muy importante para nosotros”.

    En una conferencia telefónica con inversores, Hieronimus señaló que el aumento en su uso estaba “teniendo un impacto en el consumo de productos de belleza y, en particular, en el consumo de productos para el cuidado de la piel”.

    L’Oreal, propietaria de otras marcas populares como Maybelline y La Roche-Posay, anunció este jueves que las ventas en los tres meses hasta septiembre aumentaron 7,7% y superaron las expectativas de los analistas.

    El GLP-1 se volvió increíblemente popular en los últimos años, después de que se descubriera que, además de tratar la diabetes, también provocaba una pérdida de peso significativa al suprimir el apetito.

    Si bien no es causada directamente por los fármacos GLP-1, la pérdida rápida de peso puede, en algunas personas, tener como efecto secundario la flacidez de la piel, incluso en el rostro.

    Hieronimus dijo que las marcas SkinCeuticals y Kiehl’s, de L’Oreal, cuentan con productos “diseñados para funcionar conjuntamente con el GLP-1 y complementar sus efectos secundarios sobre la flacidez de la piel” y otros efectos relacionados con la pérdida rápida de peso.

    L’Oreal también ha aumentado su presencia en el sector de la estética clínica. El año pasado incrementó su participación en la empresa de dermatología Galderma a un 20%.

    Ambas compañías han estado probando sus productos en usuarios de GLP-1 preocupados por la flacidez de la piel en ensayos clínicos separados, según informó la agencia Reuters.

    Galderma es propietaria de productos estéticos populares como Sculptra, un inyectable destinado a estimular la producción de colágeno, y Restylane, que es un relleno dérmico inyectable.

    El año pasado, la empresa publicó un informe sobre el aumento del uso de GLP-1 y las preocupaciones relacionadas con los cambios en la apariencia del rostro.

    Su propia encuesta a usuarios de medicamentos para bajar de peso reveló que la gran mayoría había notado cambios en su apariencia facial después de usar esos fármacos.

    Este artículo fue escrito originalmente en inglés y usamos una herramienta de inteligencia artificial para traducirlo. Periodistas de la BBC revisaron el texto antes de su publicación. Más información sobre cómo usamos IA.

  • Qué es el “efecto bola de nieve” de la deuda y qué papel tiene en la crítica situación económica que alimenta las protestas en Francia

    Qué es el “efecto bola de nieve” de la deuda y qué papel tiene en la crítica situación económica que alimenta las protestas en Francia

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    Un incendio social recorre las calles de Francia.

    Lo que comenzó como una protesta estudiantil contra el deterioro de las condiciones en las escuelas públicas derivó en una más heterogénea que grita contra el coste de la vida, la falta de oportunidades para los jóvenes o la cuantía de las pensiones.

    El gobierno del presidente Emmanuel Macron se vio desbordado y en algunas de las principales ciudades del país se han impuesto toques de queda para acabar con los saqueos y el vandalismo que se habían adueñado de ellas desde el pasado fin de semana.

    Pero un incendio todavía más destructivo podría estar prendiéndose en los mercados financieros, donde se viene detectando en las últimas semanas una creciente desconfianza hacia los bonos franceses.

    Francia, como muchos otros países, emite estos y otros títulos de deuda para financiar sus gastos del presente a cambio de ofrecer a los inversores que los compran una rentabilidad en el futuro.

    Pero desde comienzos de septiembre de 2026, la prima de riesgo de Francia (el sobrecoste que debe pagar a los inversores para financiarse en los mercados de deuda en comparación con Alemania, considerado el país más solvente de la zona euro) ha aumentado sustancialmente, lo que refleja las crecientes dudas sobre la sostenibilidad de la deuda gala.

    En otras palabras, los mercados empiezan a dudar de que la República francesa pueda hacer frente al pago del principal y los intereses de su deuda y termine cayendo en un “default” o suspensión de pagos, como le sucedió, por ejemplo, a Argentina en 2001.

    Por ahora, sin embargo, el Estado francés sigue consiguiendo financiarse.

    El ministro de Finanzas, Roland Lescure, aseguró a la BBC a comienzos de este mes que la demanda de bonos se mantiene y que el gobierno emite deuda cada dos semanas sin mayores problemas, y el gobernador del Banco de Francia, Emmanuel Moulin, dijo hace dos semanas que el país no necesita por el momento la ayuda del Banco Central Europeo (BCE).

    Con todo, el Ministerio de Economía y Finanzas admitió que ha reducido la venta de bonos a más de 30 años por la menor demanda de los inversores.

    “De repente, los mercados financieros están tratando a Francia como el nuevo enfermo económico del mundo occidental”, escribió en un artículo reciente el premio Nobel de Economía Paul Krugman.

    El gobierno de Macron es consciente de que debe atajar el problema y lleva tiempo intentando aprobar medidas presupuestarias para reducir el déficit público (la diferencia entre los gastos e ingresos del Estado) y sanear las cuentas, pero se ha topado con el rechazo de un Parlamento en el que está en minoría y de los manifestantes que exigen mejores servicios públicos y rechazan los recortes al “estado del bienestar” francés.

    Y mientras se esfuerza en restablecer el orden en las calles y recuperar la confianza de los mercados, Macron se encuentra con otra amenaza: el “efecto bola de nieve” en el coste de la deuda, que puede reducir aún más su margen de maniobra.

    Qué es el “efecto bola de nieve” de la deuda

    Con las imágenes de edificios históricos en llamas abriendo los informativos en todo el mundo, el ministro Lescure dijo el lunes en la Asamblea Nacional que Francia no está atrapada en “una bola de nieve” de deuda.

    Es un concepto usado en macroeconomía.

    La deuda de un país se mide en proporción al tamaño de su economía (el PIB), y esa proporción sube cada año por los intereses que hay que pagar por la deuda acumulada y baja por el crecimiento de la economía, contando también la inflación (el llamado crecimiento nominal).

    Si el tipo de interés medio que paga el Estado por el conjunto de su deuda supera el crecimiento nominal, hay efecto de bola de nieve positivo y la deuda crece sola.

    Aumenta como porcentaje del PIB aunque el gobierno no gaste más de lo que ingresa.

    Si ocurre lo contrario, el efecto es “negativo” y la deuda se reduce sola.

    El efecto es mayor cuanto más alta es la deuda de partida, lo que hace a Francia, con una deuda en torno al 119% del PIB, especialmente sensible.

    Según le explicó a BBC Mundo Jagjit S. Chadha, profesor de Economía de la Universidad de Cambridge, “cuando tienes un alto nivel de deuda, tienes que pagar una gran cantidad de intereses en esa deuda”.

    “El peligro es que si llegas al punto de la bola de nieve por el aumento del riesgo que perciben los inversores, los tipos de interés subirán, y si lo hacen, la deuda se llevará aún más recursos del Estado”.

    “Si se percibe que el Estado no podrá pagar su deuda o que habrá problemas en el futuro, los tipos de interés subirán aún más y un porcentaje cada vez mayor de lo que el Estado ingresa con los impuestos se irá a pagar la deuda en lugar de a los servicios públicos”.

    Emmanuel Macron, con americana y corbata oscuras, camina con gesto serio en una recepción oficial.

    Benoit Tessier / Getty
    Las protestas y las dudas sobre las finanzas francesas han ensombrecido los úlitmos meses del mandato del presidente Emmanuel Macron.

    ¿Sufre ya Francia el “efecto boal de nieve” en su deuda? Por muy poco y desde hace poco.

    Entre 2017 y 2025, con tipos de interés muy bajos, el efecto fue negativo (favorable) y el país pudo reducir la deuda un promedio 1,74 puntos del PIB al año, según datos del Tesoro recogidos en un informe presentado en julio en la comisión de Finanzas de la Asamblea Nacional.

    Pero el tipo de interés medio que paga Francia por su deuda ha pasado del 1,8% en 2023 al 2,3% previsto para 2026, con un crecimiento estancado en un 0,5%, según la última previsión del Gobierno.

    El Gobierno prevé que el efecto sea positivo en 2026, con lo que sería la primera vez desde 2020 en que la deuda estaría creciendo por sí sola, aunque lo haría de manera aún marginal.

    Lescure admitió ante la comisión parlamentaria que el peso de los intereses vuelve a empujar la deuda al alza, pero negó que exista un efecto bola de nieve duradero que haga crecer la deuda de forma inexorable.

    El riesgo es que la situación se consolide. El Tribunal de Cuentas francés y la Comisión Europea estiman que el tipo medio superará al crecimiento de forma duradera hacia el final de la década. Si sucede, Francia necesitaría no solo reducir su alarmante déficit sino alcanzar un superávit primario (más ingresos que gastos sin contar los intereses) del que ahora está muy lejos.

    Francia parece avanzar inquietantemente hacia ese escenario. Lescure aseguró la semana pasada que la carga de la deuda llegaría en 2027 a aproximadamente 91.000 millones de euros anuales (unos US$102.000 millones), lo que supera el presupuesto anual para educación y defensa.

    ¿Por qué Francia?

    Francia no es la única economía avanzada que ha visto crecer su deuda en los últimos años.

    Al comenzar la presente década, gobiernos en todo el mundo se endeudaron masivamente para sostener la economía en medio de la pandemia de covid.

    En el caso de los países europeos, ese endeudamiento adicional se sumó al provocado por la crisis de la deuda soberana en la Eurozona iniciada en 2009, cuando fueron necesarias gigantescas inyecciones de capital para rescatar a Grecia, Irlanda, Portugal y Chipre, y sostener a la banca española.

    El auge de los gigantes de la inteligencia artificial, que emiten deuda y compiten con los Estados en la atracción de capital, el aumento de los precios de la energía derivados de la guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán y el compromiso de los países de la OTAN de aumentar su gasto en defensa han añadido aún más tensiones a las arcas públicas.

    Un grupo de siete personas mayores sentadas en sillas plegables individuales mirando al mar en una Saint-Malo, en la Bretaña, Francia.

    Manon Hevet / Hans Lucas / Getty
    El coste de su sistema de pensiones es uno de los factores que pesan en la situación económica de Francia.

    Pero los expertos señalan que en Francia se dan algunos agravantes.

    El país acumula una deuda pública que ya supera el 119% de su PIB y con un déficit anual del 5,1% resulta muy difícil rebajarla.

    Según Chadha, “el nivel de deuda de Francia es alto para los estándares en tiempos de paz, cuando esperamos niveles más bajos, para que el gobierno pueda pedir prestado si surge un problema”.

    Con una población cada vez más envejecida, Francia tiene que gastar cada vez más en pagar las pensiones, un asunto políticamente muy sensible en el país.

    Según Krugman, “Francia destaca incluso entre los países con problemas fiscales por su persistente incapacidad de enfocar de manera realista la jubilación”.

    La edad oficial de jubilación en Francia —a la que se puede dejar de trabajar recibiendo la pensión completa— era de solo 62 años antes de la reforma de 2023.

    Macron logró ese año aprobar un aumento gradual hasta los 64, en medio de una fuerte oposición en el Parlamento y en las calles, pero el gobierno tuvo que suspender la entrada en vigor de la medida para asegurarse el apoyo parlamentario del Partido Socialista y Macron se dejó jirones de popularidad en el intento.

    Así, la edad de jubilación sigue estando por debajo de la de la mayoría de economías avanzadas. En Dinamarca y Estados Unidos, por ejemplo, es de 67.

    Como indica Krugman, muchos trabajadores optan por retirarse incluso antes a cambio de aceptar una pensión menor, por lo que la edad real de jubilación en Francia es inferior a la de cualquier otro país de la Europa occidental.

    Chadha ve “un problema generacional” de difícil manejo para la sociedad y los políticos franceses.

    “Muchos de los que se manifiestan estos días en las calles son jóvenes a los que se les ha negado una educación adecuada y son los que están financiando las pensiones de sus mayores”, afirma.

    “El coste del sistema de pensiones sigue siendo el tabú que nadie quiere tocar”.

    “Orden en la casa”

    Según le dijo a la BBC Maryam, una estudiante de 18 años que participó en las protestas en Marsella, “la pregunta de si la violencia es legítima es muy complicada, pero Francia, nuestra historia, está realmente basada en la revolución y a veces tenemos que causar un impacto realmente grande”.

    Sus palabras reflejan una idea muy extendida en Francia.

    Cuna de la Revolución de 1789 y del movimiento político e intelectual de mayo de 1968, existe allí una arraigada cultura de la protesta como forma de defensa de los derechos sociales.

    Como Maryam, muchos franceses creen que su gobierno no los trata de manera justa ni ofrece los servicios a los que tienen derecho.

    Ese gobierno siente la presión de su voz en las calles y a la vez la que refleja el aumento de la prima de riesgo en los mercados.

    En ese contexto, la directora gerente del Fondo Monetario Internacional, Kristalina Georgieva, lanzó un mensaje a los franceses en una entrevista con la cadena CNBC: “Pongan su casa en orden”.

    Georgieva subrayó la necesidad de llevar a cabo ajustes fiscales en Francia y reducir su déficit público por debajo del 5%, y reconoció el limitado margen de maniobra de un gobierno en minoría parlamentaria, acosado por las protestas y en los últimos meses de su mandato.

    Sin embargo, destacó también que la economía francesa crece y que Europa cuenta ahora con mecanismos más sólidos que en el pasado, entre ellos los del Banco Central Europeo, para proteger la estabilidad financiera.

    El 5% es el umbral al que suele apuntar el gobierno, que intenta estos días que el Parlamento apruebe un presupuesto que parece condenado al fracaso por el rechazo del resto de grupos políticos.

    Economistas como Jagjit S. Chadha ven necesarios ajustes más agresivos.

    “No es suficiente. Para ser convincente, cualquier objetivo de déficit debería situarse por debajo del 4%”, sostiene.

    Pero el panorama político dificulta los cambios.

    Macron enfila los últimos meses de su segundo y último mandato presidencial.

    Los franceses están llamados a las urnas el próximo abril para elegir a su nuevo presidente y los líderes políticos evitan incluir entre sus promesas reformas potencialmente impopulares como la del sistema de pensiones.

    La ultraderechista y euroescéptica Marine Le Pen, que lidera las encuestas, ha prometido un plan de disciplina fiscal a cinco años que reduciría en 140.000 millones de euros (unos US$157.300 millones) el gasto público recortando el tamaño del Estado y la contribución francesa al presupuesto de la Unión Europea, pero su propuesta ha sido criticada por poco ambiciosa y vaga.

    La política francesa Marine Le Pen gesticula desde su asiento en la Asamblea Nacional francesa.

    Geoffroy van der Hasselt / Getty
    Las encuestas colocan como favorita en las elecciones del año que viene a la candidata de ultraderecha Marine Le Pen.

    En el otro extremo, el candidato de la izquierda radical, Jean-Luc Mélenchon, ha llegado a plantear la condonación de la parte de la deuda francesa en poder del Banco Central Europeo, lo que, según muchos economistas, crearía un precedente histórico y afectaría al crédito de la deuda de todos los países que usan el euro.

    La idea ha sido rechazada de plano tanto por la presidenta del banco, la francesa Christine Lagarde, como por el gobierno, que la tachó de “disparate absoluto”.

    Cómo pueden terminar los problemas de Francia

    En su última intervención ante el Parlamento, el ministro Lescure dijo que el interés del bono se había elevado hasta el 4,5% pero esperaba que se estabilizara en torno al 2,5% en 2027.

    Krugman cree que el riesgo de que Francia caiga en suspensión de pagos en los próximos tres años es “muy bajo”.

    Y, sin embargo, afirma que “la situación actual de Francia es muy preocupante” porque sigue “una senda fiscal insostenible”.

    Según el Nobel, eso “crea la posibilidad de una crisis de deuda explosiva” entre los países del euro, potencialmente más grave que la que se desató en 2009.

    A diferencia de entonces, Europa dispone hoy de mecanismos de contención. El expresidente del BCE Jean-Claude Trichet recordó que existen herramientas como el Mecanismo Europeo de Estabilidad, aunque advirtió que los países deben mostrar antes de recurrir a ellos un esfuerzo creíble por reducir su déficit.

    Otros países del euro podrían verse afectados si la desconfianza de los mercados se extiende: Grecia, Italia, Bélgica y España tienen todos una deuda superior o cercana al 100%, un nivel alto que los hace vulnerables.

    Una nueva crisis de deuda soberana podría resultar corrosiva para la unidad europea.

    ¿Cómo reaccionarían los países que tuvieron que asumir dolorosos recortes para obtener el auxilio de sus socios europeos en la crisis anterior si a Francia no se le exigieran los mismos sacrificios?

    Otro factor es el tamaño de la economía francesa, la segunda más grande de la zona euro, solo por detrás de Alemania.

    “Si Francia necesitara ser rescatada, sería extremadamente caro”, explicó Krugman.

    “Francia podría haber cruzado la línea del ‘demasiado grande para caer’ al ‘demasiado grande para ser rescatada’”.

    Chadha cree que los franceses, como los ciudadanos de otras economías avanzadas, están sufriendo las consecuencias de “políticos con la mirada fija en el corto plazo que tienden a preocuparse más por su popularidad que por implantar las reformas apropiadas”.

    “Me temo que o empezamos a reformar pronto o podemos acabar en la madre de todas las crisis en la zona euro”, advierte.

    Según las autoridades francesas creen que aún tiene margen para evitar ese escenario. Moulin sostiene que puede volver a un déficit del 3% en 2029, el objetivo del gobierno, siempre que el Parlamento apruebe un presupuesto que respete la meta del 5% para 2027, aunque admite que el mayor coste de la deuda complica el esfuerzo.

    Los próximos meses serán clave.

    Si el Parlamento aprueba el presupuesto de 2027 y los candidatos que compiten en las presidenciales de abril presentan planes creíbles para ordenar las cuentas públicas, la “bola de nieve” seguirá siendo un efecto marginal.

    Si no, tal vez empiece a crecer mientras rueda peligrosamente ladera abajo.

  • Análisis: los separatistas de Alberta sufren un duro revés pero la tensión con Canadá continuará

    Análisis: los separatistas de Alberta sufren un duro revés pero la tensión con Canadá continuará

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    Fue un resultado decisivo en un referéndum que podría haber puesto a prueba los lazos de unidad nacional de Canadá.

    Sin embargo, con el recuento prácticamente completado, más de dos tercios de los votantes de la provincia de Alberta enviaron un mensaje claro: quieren seguir siendo parte de Canadá.

    Es posible que, una vez que se haya contabilizado el resultado final, el rechazo por parte de una cómoda mayoría de votantes a impulsar la separación mediante un referéndum vinculante pueda frenar en seco el sentimiento separatista de Alberta.

    Esto relegaría a la marginalidad política la idea que se discutió discretamente durante décadas.

    Para los líderes del movimiento separatista de Alberta, si bien el resultado era previsible dados los sondeos, resultó decepcionante después de más de un año de campaña y de presionar para que se votara sobre la separación.

    Cuando la BBC le preguntó cómo se sentía tras conocer los resultados, el líder separatista Mitch Sylvestre simplemente respondió: “No estoy contento”.

    El resultado fue celebrado casi de inmediato por el primer ministro del país, Mark Carney, quien declaró que “los habitantes de Alberta tomaron una decisión clara”.

    Pero los líderes del movimiento separatista afirman que su batalla está lejos de haber terminado y que el tema podría dominar la política de Alberta durante los próximos años.

    Tensión política

    Jeffrey Rath, abogado de Calgary y uno de los principales portavoces de la secesión de Alberta, dijo que él y otros “planean arremangarse y trabajar más duro”.

    Keith Wilson, otro separatista, les dijo a sus seguidores en Calgary que, si bien la votación ha terminado, “la conversación sobre el futuro de Alberta en Canadá, nuestro lugar en Canadá y nuestro papel en Canadá continuará”.

    La primera ministra de Alberta, Danielle Smith, quien apoyó abiertamente y abogó por el voto de unidad, agradeció a los votantes por el resultado.

    La política ha sido criticada por correr un riesgo “peligroso” al suponer que la campaña independentista probablemente fracasaría, al tiempo que concedía a su base de votantes, cada vez más inquieta, lo que deseaba.

    Redujo el número de peticiones necesarias para que la campaña ciudadana pudiera presentarse a las elecciones.

    Jeffrey Rath, abogado y portavoz del Proyecto de Prosperidad de Alberta, responde preguntas tras perder la votación.

    Reuters
    Jeffrey Rath prometió seguir impulsando su movimiento separatista.

    Al declarar que el resultado del lunes no era vinculante, logró sortear una decisión judicial que bloqueaba la petición a favor de la separación porque no se había consultado a las comunidades indígenas cuyas tierras se verían afectadas si la provincia se escindía.

    Esa apuesta podría poner a prueba su liderazgo al frente del Partido Conservador Unido, que dirige desde 2022.

    “Ha perdido la confianza de la base (del partido)”, dijo Rath.

    Los habitantes de Alberta que votaron en contra de un referéndum de independencia declararon a la BBC durante toda la campaña que su motivación era mantener unido al país, especialmente ahora que Canadá se enfrenta a las amenazas arancelarias de Estados Unidos, su antiguo aliado.

    También temían que una Alberta independiente pudiera ser vulnerable a la influencia externa, o incluso a la anexión.

    Thomas Lukaszuk, un destacado activista a favor de la unidad, dijo el lunes por la noche ante una multitud de simpatizantes que los primeros resultados le hacían sentirse orgulloso de ser de Alberta.

    En una fiesta para seguir los resultados electorales en Edmonton, en defensa de la unidad nacional, Lukaszuk apeló directamente a los separatistas, diciendo que “algunas de las cuestiones que han planteado son legítimas” y que la provincia debe hacer el arduo trabajo de sanar las divisiones que este debate ha puesto de manifiesto.

    “No quiero que volvamos a celebrar otro referéndum como este jamás”, dijo Lukaszuk.

    La primera ministra Smith declaró a la CBC a principios de semana que no celebraría un referéndum de independencia si los habitantes de Alberta votaban en contra, mientras ella siguiera siendo primera ministra.

    Algunas de las grietas no se pueden solucionar fácilmente.

    “Alienación occidental”

    El sentimiento separatista tiene sus raíces en la “alienación occidental”, un término que algunos habitantes de las provincias occidentales de Canadá han utilizado durante décadas para describir la sensación de ser ignorados o pasados por alto por el gobierno federal en el centro del país.

    Los partidarios de la independencia de Alberta, y muchos de los que defienden la unidad, creen que el gobierno canadiense lleva mucho tiempo socavando la industria petrolera y gasística de la provincia, más recientemente a través de sus políticas medioambientales.

    Ese enfado se intensificó posteriormente cuando algunos habitantes de Alberta se mostraron frustrados con la respuesta del entonces primer ministro Justin Trudeau a la pandemia de covid-19 y a las medidas de vacunación obligatoria, considerándolas un ejemplo más de extralimitación gubernamental.

    Carney, que se crio en Alberta, ha trabajado con Smith para abordar algunos de estos problemas; por ejemplo, con la firma de un acuerdo que contempla la construcción de un nuevo oleoducto desde Alberta hasta la costa del Pacífico canadiense.

    En su declaración del lunes por la noche, hizo referencia a ello, afirmando que su plan es liberar todo el potencial de Canadá como superpotencia energética mundial, con Alberta como eje central.

    Pero hay indicios de que podría haber tensiones en el futuro entre Carney y Smith, una política capaz y una sobreviviente, hasta ahora, de la turbulenta política de Alberta.

    El lunes, Smith también puso a votación de los habitantes de Alberta otras nueve preguntas, la mayoría de las cuales buscan otorgar a la provincia una mayor autonomía respecto a Ottawa, incluso en asuntos como la inmigración.

    Los resultados preliminares sugieren que muchas podrían aprobarse.

    Algunas de las personas que votaron a favor de un segundo referéndum vinculante sobre la separación han dicho que no buscaban la independencia total, sino tener cierta influencia sobre Ottawa.

    La primera ministra Smith señaló que estas otras nueve preguntas le ayudan a conseguir precisamente eso.

    Una vista aérea de la refinería de Wood Buffalo, en el noreste de Alberta, Canadá

    Getty Images
    El primer ministro Mark Carney ha prometido potenciar la capacidad energética de Alberta.

    El ejemplo de Quebec

    Quebec, otra provincia con sentimientos soberanistas similares, podría ofrecer pistas sobre cómo podría terminar el movimiento separatista de Alberta.

    Celebraron dos referendos de secesión, en 1980 y 1995, ambos rechazados por un margen estrecho.

    Los partidarios de la independencia de Alberta no ocultan que se inspiran en esa provincia de mayoría francófona.

    Consideran que Quebec ha utilizado con éxito la amenaza de la secesión para obtener una autonomía significativamente mayor en los asuntos provinciales.

    Y, a pesar de que el apoyo a la soberanía de Quebec se encuentra en mínimos históricos, el gobierno provincial recién elegido se ha comprometido a celebrar un tercer referéndum sobre la independencia antes de 2030.

    Rath tomó nota de ello mientras reflexionaba sobre la derrota de su equipo.

    El Partido Quebequense, de tendencia soberanista, “acaba de formar gobierno en Quebec con el 28% de los votos”, afirmó.

    Para los separatistas de Alberta, “no es imposible” que pudieran hacer lo mismo en el futuro, asegura.

    Este artículo fue escrito originalmente en inglés y usamos una herramienta de inteligencia artificial para traducirlo. Un periodista de la BBC revisó el texto antes de su publicación. Más información sobre cómo usamos IA.

  • Por qué Chile enfrenta una crisis económica con récord de desempleo en medio de las políticas de austeridad de Kast

    Por qué Chile enfrenta una crisis económica con récord de desempleo en medio de las políticas de austeridad de Kast

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    Hablando frente a un grupo de empresarios cristianos reunidos en un pequeño auditorio, el ministro de Hacienda de Chile, Jaime Quiroz, les pidió evitar el pesimismo, utilizando citas bíblicas y, también, algunas cifras.

    El mensaje estaba dirigido a quienes lo conocen desde hace muchos años, porque Quiroz desarrolló toda su carrera profesional en el sector privado como empresario.

    “No pierdan la calma ni se desesperen”, les dijo a comienzos de octubre en Santiago, tras hacerse públicos una serie de malos indicadores sobre la economía chilena.

    La inversión productiva, tanto privada como pública, tuvo un nulo crecimiento en el segundo trimestre de este año, principalmente por la caída en la construcción.

    El desempleo escaló a un récord de 9,6%, el mayor nivel en más de cinco años, y la demanda interna tuvo un crecimiento prácticamente nulo.

    El costo de la vida subió en julio a un 4,1% interanual, impulsado, en gran parte, por un fuerte aumento en el precio de los combustibles en un país que importa casi todo el crudo que consume.

    La minería, en el mayor exportador de cobre del mundo, sufrió una drástica caída.

    Todo esto ocurre en el contexto de un plan de austeridad fiscal implementado por el gobierno de José Antonio Kast, el presidente de derecha radical que llegó al poder en marzo con la promesa de reactivar la inversión y el empleo, y que ahora enfrenta un nivel de desaprobación superior al 60%, según las encuestadoras locales.

    El frenazo económico quedó en evidencia con caídas del PIB del 0,5%, en el primer trimestre del año y del 0,2%, en el segundo, respecto a los mismos períodos del año anterior.

    Se trata de la mayor contracción desde la pandemia.

    Mercado de verduras, La Vega, en Santiago.

    Bloomberg via Getty Images
    El primer semestre registró la mayor caída de la economía desde la pandemia.

    El impacto del precio de los combustibles

    Pocos días después de que comenzara la guerra en Irán, Kast aterrizó en la Moneda con su propia motosierra para recortar el gasto fiscal y sacar adelante un plan de austeridad económica que debía impulsar el crecimiento económico.

    El precio del barril de petróleo se disparó por el conflicto armado y, mientras la mayoría de los países buscaba la manera de mitigar la situación, su gobierno tomó la decisión de no intervenir, dejando que el costo de los combustibles subiera de acuerdo al mercado, un episodio conocido como el “bencinazo”, que causó manifestaciones callejeras y la indignación de muchos ciudadanos.

    Traspasado el shock petrolero a los consumidores, el precio de los combustibles no solo afectó el bolsillo de los hogares más vulnerables y de las pequeñas empresas, sino que amplificó su efecto en cadena y se transmitió hacia el resto de la economía, empujando hacia arriba la inflación.

    Trabajador en gasolinera, Santiago.

    Getty Images
    El precio de los combustibles se disparó este año.

    Recién inaugurado, el gobierno tomó esa decisión al considerar que “el costo fiscal de compensar el alza de precios era excesivo y amenazaba con socavar sus esfuerzos por reducir el déficit fiscal”, le explica a BBC Mundo Nicolás Saldías, economista principal para las Américas del centro de análisis Economist Intelligence Unit.

    “El costo político para el gobierno fue muy elevado, ya que la popularidad de Kast cayó rápidamente y no se ha recuperado”, apunta el experto.

    Se trató de una decisión que “afectó la confianza de los consumidores”, según Joan Domene, economista jefe para América Latina de Oxford Economics.

    El precio que pagan los consumidores por la gasolina (bencina en Chile) en los surtidores, calculado como un promedio en la Región Metropolitana -la más poblada del país-, subió alrededor de un 30% desde los días previos al inicio de la guerra hasta mediados de octubre, mientras que el diésel escaló más de un 40%.

    Expertos coinciden en que el próximo año podría haber una leve desaceleración de los precios energéticos globales, aunque marginal.

    La proyección va actualizándose constantemente, pero si ese escenario se mantiene y no surgen nuevos contratiempos, es posible que se vea “una tendencia a la recuperación de la economía tan pronto como en el primer trimestre del año que viene”, comenta Domene.

    La caída en la producción minera

    La minería, especialmente el cobre, es el principal producto de exportación chileno y uno de los sectores más importantes para el crecimiento económico del país.

    Por eso fue tan negativo el desplome de la actividad minera en agosto, cuando cayó un 17,4% en términos anuales.

    Esa caída llevó a la actividad minera a su nivel más bajo en tres décadas.

    Si bien agosto marcó un punto de inflexión, la baja producción de cobre venía marcando una tendencia negativa este año, a lo que se sumaron interrupciones operativas en los yacimientos y condiciones climáticas muy adversas en julio y agosto.

    Por ahora, las proyecciones apuntan a que la producción minera debería aumentar el próximo año, contribuyendo a una reactivación económica del país.

    Sin embargo, una de las preocupaciones del sector es que la concentración de cobre en la roca ha disminuido, lo que eleva los costos de la producción y genera incertidumbre.

    La drástica caída de la actividad minera en agosto llevó al Banco Central chileno a ajustar a la baja las proyecciones de crecimiento económico para este año a un rango entre 0.25% y 0.75%, mientras que el Fondo Monetario Internacional también rebajó su estimación a 0,6%.

    Si se cumplen las estimaciones, Chile será uno de los países con el crecimiento más débil de América Latina (el único país con peor pronóstico de la región es Bolivia).

    La austeridad fiscal

    Parte del debate en Chile se centra en si el frenazo económico es algo transitorio o si se prolongará en el tiempo.

    Desde que asumió el poder Kast, uno de sus principales focos en materia económica ha sido la austeridad fiscal a través de medidas como un recorte del presupuesto del 3% para todos los ministerios, una controvertida reducción o cierre de programas considerados por el gobierno como “ineficientes” y una caída de la inversión pública directa.

    Mujer frente a canasta de huevos, Santiago

    Bloomberg via Getty Images
    Hay un deterioro de la percepción económica de los consumidores, según el Índice de Percepción de la Economía (IPEC) de septiembre.

    En ese sentido, según Nicolás Saldías, las políticas fiscales del gobierno “también están frenando el crecimiento económico”. El gobierno ha logrado una disminución del déficit, en parte gracias a un menor gasto público, lo cual reduce la demanda en la economía, señala el economista.

    Con la bandera del ajuste fiscal en una mano, el gobierno levantó con la otra la llamada “megarreforma”, un paquete de medidas propuestas al Congreso presentadas como un estímulo al crecimiento económico y la inversión.

    En su corazón, tiene una reforma tributaria que, entre otras cosas, reduce el impuesto a las empresas desde un 27% a un 23% de manera progresiva y asegura una invariabilidad tributaria a largo plazo para las grandes inversiones.

    Fue aprobada por el Congreso y firmada por el presidente Kast a comienzos de octubre tras un arduo debate sobre si el recorte de impuestos corporativos y otros incentivos a la inversión producirán suficiente crecimiento y empleo para compensar la menor recaudación fiscal.

    Mientras comienza a implementarse, y a la luz de los indicadores que existen en este momento, Joan Domene plantea que el próximo año espera ver “una reversión de muchos de los factores que han causado incertidumbre”.

    Así también lo anticipa Felipe Hernández, economista para América Latina de Bloomberg Intelligence. En la medida que se implementen las reformas y efectivamente éstas cumplan con lo que el gobierno prevé y las empresas están esperando, “podríamos empezar a ver un efecto positivo en la economía el próximo año”.

    Trabajadores construyendo una casa.

    AFP via Getty Images
    Los pronósticos apuntan a una mejor situación económica en 2027.

    Dificultades para la población

    Ahora se está discutiendo en el Congreso la Ley de Presupuesto para el 2027, la cual contempla un crecimiento real del gasto público de apenas 1,5%, considerado austero en relación a los gobiernos anteriores.

    El proyecto ha sido duramente cuestionado por la oposición, que denuncia que afecta a decenas de programas sociales que benefician a personas vulnerables, pero que el gobierno considera que no cumplen sus objetivos.

    En medio de esta situación, gran parte de la población está frustrada con el desempeño económico del país, según las encuestas.

    Con una inflación alta y un desempleo en máximos históricos, muchos ciudadanos tienen dificultades para resolver su vida diaria. El consumo general de los hogares apenas está creciendo, mientras el Índice de Ventas de Supermercados cayó un 1,2% interanual en agosto, según el Instituto Nacional de Estadísticas.

    Hace unas semanas, el gobierno anunció un plan de empleo de unos US$1.300 millones con el objetivo de crear más de 100.000 puestos de trabajo entre 2026 y 2027, acelerando obras públicas y entregando subsidios a las empresas para incentivar la contratación.

    Este tipo de planes no formaban parte de la política de austeridad con la que el gobierno tomó las riendas del país en marzo, pero dadas las circunstancias, si se cumple el anuncio, podría darle oxígeno a la economía.

  • De Medellín a Ho Chi Minh: 5 ciudades en pleno auge que los viajeros no deberían perderse

    De Medellín a Ho Chi Minh: 5 ciudades en pleno auge que los viajeros no deberían perderse

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    Este año, Nueva York, Londres y París encabezan una vez más el famoso Índice Global de Ciudades de Oxford Economics. Pero, más allá de esos nombres conocidos, el informe destacó 28 “ciudades a las que seguirles la pista”: lugares que podrían convertirse en destinos cada vez más apetecidos en los próximos años por su rápido crecimiento y prosperidad en aumento.

    Son ciudades que no solo están creciendo económicamente.

    Con nuevos barrios, una oferta cultural en auge y mejores conexiones de transporte, están transformando la experiencia de quienes las visitan y se están convirtiendo en lugares cada vez más interesantes para explorar.

    Seleccionamos cinco ciudades de la lista y hablamos con personas que las conocen bien para descubrir qué está cambiando en ellas y por qué vale la pena visitarlas ahora.

    1. Toulouse, Francia

    Una mujer que carga una mochila sentada a la orilla del río en Toulouse cerca de un puente; en el fondo, se ve un edificio con una cúpula.

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    Toulouse, en el sur de Francia, es una de las ciudades de mayor crecimiento en Europa.

    Con una población que se prevé que aumente en 57.000 habitantes en los próximos cuatro años —más que en cualquier otra ciudad de Francia—, Toulouse es una de las ciudades de mayor crecimiento de Europa.

    Su clima templado, su costo de vida relativamente asequible y su alta calidad de vida están atrayendo a nuevos residentes jóvenes y cualificados.

    “Aquí no tienes que elegir entre una vida tranquila y una vida acelerada”, afirma Elodie Paramelle, quien regresó recientemente a Toulouse después de pasar 10 años en Londres.

    “Tienes la energía de una gran ciudad, con una oferta gastronómica increíble, cafeterías independientes, bares de cócteles y una oferta cultural cada vez más amplia, todo ello combinado con un ritmo de vida mucho más pausado”.

    Toulouse ha cambiado considerablemente en los últimos años, según Mélodie Tyler, quien regresó a la ciudad después de vivir siete años en París.

    Cuenta que ahora es mucho más fácil recorrerla a pie y en bicicleta, y que su oferta gastronómica y de vinos se ha ampliado enormemente.

    Asterión, una gigantesco minotauro animatrónico creado por una compañía local de teatro callejero, pasea por Toulouse.

    AFP vía Getty Images
    Asterión, una gigantesco minotauro animatrónico creado por una compañía local de teatro callejero, pasea por Toulouse.

    También señala que el ambiente animado se extiende más allá del centro histórico.

    “En Ponts-Jumeaux, el barrio donde vivo, hay un montón de festivales, guinguettes (bares al aire libre) y competencias de skate”, describe.

    “¡A los tolosanos nos encanta salir de fiesta y pasar tanto tiempo al aire libre como sea posible!”.

    Además de sus barrios animados, Toulouse es también un importante centro de la industria aeroespacial, con cientos de empresas, entre ellas la casa matriz de Airbus.

    Los visitantes pueden descubrir esa herencia en la Cité de l’Espace, un centro de divulgación dedicado al espacio, o en Aeroscopia, un museo de aviación situado junto a las pistas de Airbus.

    Para quienes buscan algo más inusual, La Halle de La Machine combina arte e ingeniería a través de gigantescas criaturas mecánicas creadas por una compañía local de teatro callejero.

    2. Ciudad Ho Chi Minh, Vietnam

    Una calle de Ciudad Ho Chi Minh con pequeños edificios coloridos y motocicletas pasando por enfrente.

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    El rápido crecimiento de Ciudad Ho Chi Minh está transformando su paisaje urbano, pero los barrios tradicionales siguen atrayendo a los turistas.

    La ciudad más grande de Vietnam atraviesa una etapa de transformación extraordinaria.

    Oxford Economics prevé que Ciudad Ho Chi Minh estará entre las 50 ciudades de mayor crecimiento del mundo en los próximos cinco años y que, para 2050, su economía podría alcanzar a la de Berlín.

    El turismo también está en auge: el año pasado recibió más de ocho millones de visitantes internacionales, una cifra que superó todas las previsiones.

    “La primera línea de metro no se inauguró hasta finales de 2024, y es uno de los símbolos más tangibles de la rapidez con la que está cambiando la ciudad”, señala Meaghan Yash, especialista en viajes de la agencia Timbuktu Travel, que diseña itinerarios por la ciudad con frecuencia.

    La línea, de 20 kilómetros, conecta el mercado de Ben Thanh, en el centro de la ciudad, con el parque temático Suoi Tien. El billete sencillo cuesta menos de un dólar.

    Sin embargo, el atractivo de Ciudad Ho Chi Minh reside en su capacidad para combinar transformación y continuidad.

    Tres personas trabajando en un puesto de sándwiches en Ciudad Ho Chi Minh.

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    Los puestos callejeros de bánh mì, sándwiches de carne con vegetales y hierbas, son una parte fundamental de la vida urbana de Ciudad Ho Chi Minh.

    Chris Buchart, director comercial de Fusion Group, una empresa hotelera vietnamita, recomienda visitar la Oficina Central de Correos y la Ópera, ambas de la época colonial francesa, y después el Museo de los Vestigios de la Guerra, para conocer mejor la historia del país.

    Todo eso mientras se explora otra de las grandes fortalezas de la ciudad: su comida.

    Buchart recomienda probar el bánh mì (sándwich vietnamita preparado con una baguette), el cơm tấm (arroz partido) y el bánh xèo (crepes crujientes).

    Por su parte, Yash sugiere aventurarse más allá de los circuitos turísticos habituales del Distrito 1, en el centro, y explorar barrios residenciales más tranquilos, con calles arboladas ideales para pasear y descubrir cafeterías.

    También recomienda visitar Chợ Lớn, el histórico barrio chino de la ciudad, conocido por sus mercados, templos y tiendas de medicina tradicional.

    Al otro lado del río, en Thảo Điền, las boutiques independientes, las galerías y las marcas vietnamitas locales son excelentes lugares para ir de compras.

    3. Varsovia, Polonia

    Una vista panorámica del centro histórico de Varsovia

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    La capital polaca vive una rápida transformación económica.

    La capital de Polonia ha tenido uno de los ascensos más rápidos en el Índice Global de Ciudades: subió más de 100 puestos hasta situarse en el número 61.

    Su puntuación en calidad de vida ya supera las de Londres, Nueva York y Tokio, y se prevé que su economía crezca alrededor de un 3% anual, casi el doble del promedio de las ciudades europeas.

    Para Konrad Warzecha, un polaco-australiano que tiene su hogar en el distrito de Wola, en Varsovia, la transformación ha sido extraordinaria.

    “Desde nuestro balcón se puede ver toda la ciudad, y las carreteras, las autopistas y los rascacielos que se han construído durante los últimos 20 años han hecho que la ciudad quede casi irreconocible”, explica Warzecha, autor del blog House Sitters Guide.

    Según él, los mayores cambios se perciben en las calles.

    “De niño me transportaba en tranvía y no me sentía seguro; vi muchos robos”, cuenta.

    “Ahora me siento más seguro que nunca. La gente camina por las calles de noche, están limpias y los problemas se resuelven rápidamente”.

    Un bar de leche en Polonia alumbrado con luces de navidad; en la puerta, un hombre y una mujer de espaldas, agarrados de la mano.

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    En los famosos “bares de leche” polacos (bar mleczny) se consiguen comidas caseras y a buenos precios, señala Warzecha.

    A quienes visitan la ciudad por primera vez, Warzecha les recomienda una ruta a pie que combine la Varsovia antigua y la moderna.

    Él empieza en el Palacio de la Cultura y la Ciencia, de la época soviética, y recorre el bulevar Nowy Świat hasta llegar al casco antiguo, reconstruido minuciosamente tras la Segunda Guerra Mundial.

    Por el camino, hace una parada para comer pączki (donas polacas) o almorzar en un bar mleczny, establecimientos sencillos que sirven comida casera a precios asequibles.

    “Sabe a comida hecha en casa”, dice. “Una comida de tres platos con bebidas cuesta unos US$17”.

    En el pasado, Warzecha quería abandonar Polonia y regresar a Australia, pero ahora sus sentimientos han cambiado.

    “Últimamente, Varsovia es uno de los lugares que más recomiendo, y no porque sea de allí. Me enorgullece tener raíces polacas”.

    4. Medellín, Colombia

    Vista panorámica a la Comuna 13 de Medellín en la que se observan murales de arte urbano.

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    La Comuna 13, que en el pasado fue uno de los barrios más conflictivos de Medellín, se ha convertido en centro de arte callejero, música y turismo.

    La extraordinaria transformación de Medellín también se refleja en su desempeño económico.

    El empleo en el sector financiero se duplicó en los últimos 20 años, y Oxford Economics prevé que, para la década de 2040, los ingresos medios de esta ciudad colombiana superarán los de Buenos Aires y São Paulo.

    “En los 10 años que llevo viviendo aquí, Medellín ha pasado de ser una curiosidad para los viajeros más atrevidos a convertirse en un destino turístico de referencia”, afirma Patrick Quinn, quien dirige el Colombia Writers Retreat en El Peñol, un municipio cercano.

    “Lugares que antes estaban deteriorados o pasaban inadvertidos, como la Comuna 13, el Perpetuo Socorro y Ciudad del Río, se han convertido en centros culturales y económicos”.

    El Metrocable, el primer sistema de teleférico urbano diseñado para el transporte público masivo, conecta a residentes y visitantes con las laderas de las montañas que rodean Medellín, y los nuevos distritos creativos les ofrecen a los viajeros más motivos para explorar la ciudad.

    Vista panorámica de Medellín.

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    “La oferta gastronómica, artística y de diseño es lo suficientemente amplia como para justificar una visita de varios días”, expone Joanna Rigby Jones, especialista en viajes de Timbuktu Travel que lleva años organizando itinerarios por la ciudad.

    Ella recomienda visitar el Perpetuo Socorro, un distrito creativo con tiendas de diseño, galerías y cafeterías especializadas.

    La Comuna 13, que alguna vez fue uno de los sectores más peligrosos de la ciudad, hoy atrae a grandes multitudes.

    “Ve con un guía local que te explique el contexto de los murales, las escaleras eléctricas y la música, en lugar de tratar el barrio simplemente como un fondo para fotos de Instagram”, recomienda Rigby Jones.

    Quinn también aconseja recorrer los barrios de El Poblado y Laureles y descubrir el trabajo de creadores y curadores locales.

    “Así podrás volver a casa y contar historias que ayuden a desmontar las ideas equivocadas y desactualizadas que todavía existen sobre este lugar”, sostiene.

    5. Abu Dabi, EAU

    El palacio Qasr Al Watan, en Abu Dabi, bajo un cielo azul.

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    Qasr Al Watan es el palacio presidencial de Emiratos Árabes Unidos.

    Abu Dabi, que en el pasado fue profundamente dependiente del petróleo, ha transformado su economía mediante inversiones en tecnología, energías renovables, el sector inmobiliario y los servicios financieros.

    La capital de Emiratos Árabes Unidos ocupa ahora el sexto puesto del Índice Global de Ciudades en cuanto a las competencias y el nivel educativo de su población activa, por delante de París y Boston.

    Además, se prevé que su economía no petrolera y su mercado laboral superen a los de la vecina Dubái.

    “Abu Dabi tiene un ritmo algo más pausado y relajado que Dubái o Sharjah”, afirma Muna Abu-Hijleh, una estadounidense que ha vivido tanto en Abu Dabi como en Sharjah.

    “Hay una mayor sensación de amplitud y es bastante fácil pasar de una ciudad muy moderna a la playa, los manglares o barrios más tranquilos”.

    La fachada del Museo Nacional Zayed, a orillas del mar, con unas tiras de luz cálida encendidas.

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    El Museo Nacional Zayed hace parte de un creciente distrito cultural en la isla de Saadiyat, en Abu Dabi.

    Ese ritmo más pausado es también parte del atractivo para Jeremy Savory, un residente de Emiratos Árabes Unidos desde hace muchos años que visita Abu Dabi con frecuencia.

    “Es una ciudad concebida para ofrecer una alternativa estable al brillo y la ostentación de Dubái”, indica. “En esta región en estos momentos, ser aburrido es un argumento a favor”.

    Sin embargo, Abu Dabi está haciendo una apuesta cultural de gran envergadura.

    En la isla de Saadiyat, el Museo de Historia Natural de Abu Dabi y el Museo Nacional Zayed abrieron sus puertas en 2025, y está previsto que el Guggenheim Abu Dabi, diseñado por Frank Gehry, abra sus puertas el 11 de diciembre de 2026.

    Abu-Hijleh recomienda dedicar al menos un día a disfrutar de la ciudad sin prisas, por ejemplo, desayunando en una cafetería local o paseando por un centro comercial.

    “Desde fuera, Emiratos Árabes Unidos puede parecer increíblemente futurista, pero la vida cotidiana es mucho más corriente y humana de lo que podrían hacer pensar sus rascacielos y hoteles de lujo”.

  • Cuánto aporta la rica provincia de Alberta a la economía de Canadá y qué pasaría si logra la independencia

    Cuánto aporta la rica provincia de Alberta a la economía de Canadá y qué pasaría si logra la independencia

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    Para Keith Wilson, partidario de la independencia de Alberta, esta provincia del oeste de Canadá es única en su clase.

    Según Wilson, con sus abundantes reservas de petróleo y gas, un importante sector agrícola y una mano de obra joven y cualificada, su economía es una que se debe tener en cuenta.

    La provincia celebrará un referendo este lunes 19 de octubre, en el que los residentes tendrán dos opciones: votar por permanecer en Canadá o votar por seguir adelante con un referéndum formal vinculante sobre la independencia en una fecha posterior.

    Aunque la votación no será una decisión tajante de “quedarse o irse”, sigue siendo una de las más trascendentales de la historia reciente de Canadá y una prueba significativa de la unidad nacional.

    Una cuestión clave se ha convertido en el centro del debate: ¿sería Alberta más rica si se convirtiera en un país independiente?

    La respuesta para Wilson es sí.

    “La economía de Alberta es única. Es fundamentalmente diferente a la del resto de Canadá: tenemos la gente, las instituciones y la infraestructura para sobresalir”, afirma.

    Los separatistas de Alberta han argumentado durante mucho tiempo que la provincia ha salido perjudicada al formar parte de Canadá, y que una mayor parte de la riqueza petrolera y gasística se mantendría dentro de sus fronteras en lugar de compartirse con Ottawa, lo que le reportaría Alberta un ahorro de decenas de miles de millones de dólares.

    Pero muchos no están de acuerdo con esa versión de los hechos.

    La primera ministra de Alberta, Danielle Smith, que se opone a la independencia, predice un desenlace más sobrio. Afirma que la provincia podría arriesgarse a pagar el equivalente a US$283.000 millones solo en costos de transición, además de perder miles de millones más en inversiones y comercio debido a la agitación política.

    Un informe encargado por su gobierno y publicado a principios de este mes calculó que los costos de la separación oscilarían entre 50.000 y 170.000 millones de dólares canadienses (US$35.000 millones y US$120.000 millones) en un plazo de cinco años, con un panorama a largo plazo altamente impredecible.

    El informe advierte que la lista de tareas pendientes para una Alberta recién independizada sería larga y costosa.

    Tendría que crear agencias para gestionar los impuestos y la seguridad nacional, desarrollar su propia constitución, sistemas legales y judiciales, y planes de pensiones, y negociar la división de activos federales como parques nacionales y bases militares.

    Lennie Kaplan, exfuncionario de finanzas de Alberta, afirma que se espera que la provincia asuma una parte de la deuda nacional de Canadá, entre muchos otros desafíos y responsabilidades fiscales.

    Un informe sobre la independencia de Alberta elaborado por la Fundación CanadaWest, un centro de estudios sin ánimo de lucro con sede en la provincia, estima que Alberta podría verse abocada a una deuda adicional que oscila entre los 258.000 y los 333.000 millones de dólares canadienses (US$181.000 millones y US$234.000 millones).

    Con el impacto previsto en el PIB de Alberta y los costos adicionales, el informe estima que la separación podría afectar la economía de los habitantes de Alberta y reducir sus ingresos disponibles en un 5,8% en promedio.

    “¿Por qué tenemos que crear toda esta incertidumbre que podría afectar y perjudicar la situación fiscal de la provincia en el futuro? ¿Por qué no trabajamos dentro de Canadá para abordar estos problemas?”, pregunta Kaplan.

    Las encuestas de opinión indican que entre el 20% y el 25% de los habitantes de Alberta planean votar a favor de seguir adelante con un referendo vinculante sobre la separación, con un mayor apoyo entre los votantes más jóvenes, rurales y conservadores.

    Detrás del movimiento separatista subyace la creencia de que Alberta es incomprendida y olvidada por quienes toman las decisiones en Ottawa. Durante décadas, este sentimiento alimentó una sensación de “alienación occidental” en la provincia de las praderas canadienses.

    Un mapa que muestra la ubicación de Alberta dentro de Canadá con las ciudades de Edmonton y Calgary destacadas

    BBC
    Un hombre está de pie en la acera y ondea una bandera azul de Alberta. Sobre el césped, frente a él, hay un gran cartel del mismo color azul, con el escudo provincial, que dice: "¡Soberanía de Alberta ahora!"

    Reuters
    Los habitantes de Alberta votarán el 19 de octubre sobre si celebrar o no un referendo de independencia en el futuro.

    Lo que antes era un movimiento marginal, se convirtió en realidad gracias a una serie de factores que lo impulsaron a ocupar un lugar central en la política de Alberta.

    Hubo indignación por la oposición ambiental y política que frustró los proyectos de construcción de oleoductos que conectarían la provincia de Alberta, que no tiene salida al mar, con las aguas costeras.

    Una década de gobierno liberal en Ottawa también ha generado frustración en Alberta, una región tradicionalmente conservadora. Además, persiste la desconfianza hacia el gobierno federal debido a lo que algunos habitantes de Alberta consideraron excesivos los confinamientos durante la pandemia de covid.

    Durante el último año, los organizadores separatistas celebraron asambleas ciudadanas en toda la provincia para medir el interés del público. Posteriormente, a principios de este año, lanzaron una petición ciudadana para la secesión, que obtuvo más de 300.000 firmas.

    Smith, la primera ministra, decidió a principios de este año que autorizaría una votación.

    Danielle Smith, primera ministra de Alberta y líder del Partido Conservador Unido (UCP), habla durante una rueda de prensa en la Legislatura de Alberta el 6 de mayo de 2025, en Edmonton, Alberta, Canadá

    Getty Images
    Aunque no apoya la separación de la provincia, la primera ministra de Alberta, Danielle Smith, autorizó la votación.

    Alberta alberga el sector petrolero y gasífero de Canadá, con reservas de petróleo que se estiman como las cuartas más grandes del mundo. El petróleo crudo es, por mucho, la materia prima más rentable de Canadá, con un valor de exportación de US$100.000 millones solo en 2025.

    La mayor parte se vende a refinerías en Estados Unidos.

    La provincia tiene el PIB per cápita más alto del país y aporta miles de millones al año a las arcas tributarias federales gracias a su sólida economía.

    Desde 1965, no ha recibido ningún pago de “compensación”; dinero que las provincias consideradas “menos ricas” o con menos recursos reciben del gobierno federal.

    “Nuestra riqueza es para nosotros”

    Los cálculos realizados por Tegan Hill y Nathaniel Li, economistas del centro de estudios Fraser Institute, muestran que la contribución neta total de Alberta a Ottawa desde 2007 ha sido de 322.000 millones de dólares canadienses (US$226.000 millones), o un promedio de alrededor de 17.000 millones de dólares canadienses (US$12.000 millones) al año.

    “Eso es casi cuatro veces más que en la Columbia Británica, y más de cuatro veces más que en Ontario”, declaró Hill a la BBC. “Las otras siete provincias fueron receptoras netas, lo que significa que Ottawa gastó o transfirió más dinero a esas provincias del que recaudó”.

    Hill explica que la cantidad que Alberta aporta al resto de Canadá es una de las principales frustraciones citadas por quienes están a favor de la separación.

    Según ella, la idea es la siguiente: “Estamos pagando para mantener a estas otras provincias, pero si siguiéramos nuestro propio camino, podríamos quedarnos con toda esa riqueza para nosotros”.

    Asistentes durante un evento entre la ciudadanía y las autoridades sobre la independencia de Alberta en Calgary, Alberta, Canadá, 26 de enero de 2026

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    La discusión sobre al independencia de Alberta ha consumido la atención de la ciudadanía en la provincia.

    Esta creencia constituye la base de las proyecciones económicas del Proyecto de Prosperidad de Alberta, uno de los principales grupos que se organizan a favor de la independencia.

    En su plan fiscal, publicado el año pasado, estiman que Alberta ahorrará hasta 47.000 millones de dólares canadienses (US$33.000 millones) anuales si deja de pagar impuestos federales.

    El plan reconoce que los costos de Alberta serían más altos si fuera independiente, ya que tendría que pagar por cosas como la defensa nacional y la diplomacia internacional, estimando que esos costos ascenderían a 31.600 millones de dólares canadienses (US$22.210 millones) anuales.

    Esto se sumaría al pago de servicios que la provincia de Alberta ya cubre, como la atención médica y la educación, que cuestan alrededor de 75 mil millones de dólares canadienses (US$53.000 millones).

    Una vez cubiertos todos sus gastos esenciales y los nuevos gastos, el Proyecto de Prosperidad de Alberta estima un superávit de entre 24.000 y 46.000 millones de dólares canadienses (US$17.000 y US$32.000 millones) al año.

    Con todo este dinero extra, los partidarios de la separación argumentan que Alberta podría reducir los impuestos a las personas en más de 10.000 dólares canadienses (US$7.000) al año, desarrollar su infraestructura o invertir el superávit en el fondo de riqueza de la provincia.

    Sin embargo, varios economistas argumentan que sus proyecciones carecen de claridad y probablemente sobreestiman las ganancias inesperadas.

    Hill, del Instituto Fraser, afirma que uno de los principales factores que impulsan el declive económico es la incertidumbre prolongada, especialmente si el referendo no pone cierre a la cuestión o si termina en una larga separación de Canadá.

    “Si alguien no sabe si Alberta va a formar parte de Canadá o si va a seguir su propio camino en los próximos años, ¿va a invertir su dinero en Alberta?”, pregunta.

    El ejemplo del Brexit

    El primer ministro Mark Carney suele señalar el Brexit, la votación para separar a Reino Unido de la Unión Europea, como un ejemplo de lo que no se debe hacer en Alberta.

    Según un informe publicado a principios de este año, la economía del país ha sufrido una caída del 6% a causa del Brexit. Si la economía de Alberta sufriera una suerte similar tras la independencia, podría contraerse en 62.000 millones de dólares canadienses (US$43.500 millones) anuales, de acuerdo con una proyección del economista Trevor Tombe, quien vive en Calgary.

    Según sus estimaciones, esto también conllevaría una reducción de su plantilla en 175.000 empleados.

    Wilson rechaza esa comparación, argumentando que “las dinámicas fundamentales son completamente diferentes”.

    Dice que algunas de las proyecciones de quienes defienden la permanencia son todas de “fatalismo y pesimismo”, y bromea diciendo que el único posible aspecto negativo que no incluyeron es “un gran asteroide que impacte contra Canadá”.

    “Somos una economía basada en los recursos naturales. Tenemos poder de negociación. Tenemos productos que el mundo demanda. Por eso, las inversiones llegan aquí, a pesar de las restricciones impuestas por Ottawa”, afirma.

    Este artículo fue escrito originalmente en inglés y usamos una herramienta de inteligencia artificial para traducirlo. Un periodista de la BBC revisó el texto antes de su publicación. Más información sobre cómo usamos IA.

  • Perdí mi cabello por la quimioterapia y ahora las estrellas llevan las pelucas que diseño

    Perdí mi cabello por la quimioterapia y ahora las estrellas llevan las pelucas que diseño

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    Cuando a Antonia Okonma Shittu le dijeron que tenía esclerosis múltiple (EM) y que tendría que usar una silla de ruedas en el plazo de un año, se negó a aceptarlo.

    La joven de 26 años, que combinaba trabajos como actriz con un empleo en un centro de llamadas, dijo que el diagnóstico fue un “punto de inflexión importantísimo” en su vida.

    “Realmente te hace reflexionar sobre lo que quieres hacer en la vida”, dijo.

    Recordó lo que le gustaba hacer de niña —peinar— y decidió usar el impacto del diagnóstico para convertir su pasión en un negocio.

    Antonia, que creció en una conjunto de viviendas sociales en el oeste de Londres, compró dos pelucas y empezó a ir de puerta en puerta vendiéndolas desde el maletero de su auto.

    Casi dos décadas después, es dueña de una marca multimillonaria, con clientas de alto perfil como la leyenda del tenis Serena Williams, la actriz Niecey Nash y la modelo Naomi Campbell. La semana pasada ganó un premio Black British Business Award.

    Antonia, que ahora tiene 44 años, sigue luchando contra sus problemas de salud, ya que también le han diagnosticado la enfermedad de Graves, una afección autoinmune, e insuficiencia cardíaca, pero espera que su experiencia dirigiendo un gran negocio de peluquería mientras acude a citas médicas pueda inspirar a otras mujeres.

    “No me sentía yo misma después de perder el pelo”

    Antonia afirma que detectó un hueco en el mercado cuando trabajaba en televisión y cine. Recuerda que estaba rodeada de pelucas “horribles”.

    “Las mujeres querían pelucas de aspecto natural y simplemente no las había. ¡Parecían cascos!”, dice.

    Antonia creó una página de Facebook y empezó a anunciarse en una página de anuncios clasificados. “Tenía recursos muy limitados. No contaba con ningún inversor. Vengo de orígenes muy humildes”.

    Según ella, su experiencia con la esclerosis múltiple ha contribuido a su éxito. Antonia perdió el cabello durante la quimioterapia tras un trasplante de médula ósea, por lo que sabe lo que es estar completamente calva.

    Esto le permitió conectar más profundamente con sus clientas, explica, ya que comprende la pérdida de control que sienten algunas mujeres cuando pierden el cabello.

    “No me sentía yo misma”, dice, “pero poder ponerme una peluca que se parezca a mi pelo antes, o al estilo que tenía, es como si pudiera volver a sentirme yo misma”.

    Ver a una mujer ponerse una peluca y que “se le ilumina toda la cara” puede ser “muy, muy gratificante”, dice.

    “Cuando nos sentimos bien con nosotros mismos… tenemos más confianza, podemos lograr más. Sentía que estaba cambiando el mundo, una persona cada vez”.

    Una selfie de Antonia. Mira directamente a la cámara y está calva. Lleva sombra de ojos clara, pestañas postizas y un labial neutro.

    Antonia Okonma Shittu
    Antonia sufrió pérdida de cabello tras someterse a quimioterapia.

    Equilibrar la salud y los negocios

    Si bien el negocio de Antonia, A-List Lace Hair, ha crecido de forma imparable y ahora cuenta con salones en Londres y Nueva York, ha tenido que lidiar con las consecuencias de sus problemas de salud.

    Debido a su esclerosis múltiple padece fatiga y usa silla de ruedas, pero afirma que esto no ha frenado su éxito. Simplemente ha cambiado la forma en que dirige su negocio.

    “Antes pensaba que ser una buena emprendedora consistía en poder hacer todo lo que pudiera por mí misma”, dice.

    “Debido a mis problemas de salud, hay días en los que literalmente no siento las piernas, las siento como gelatina; hay días en los que estoy completamente agotada después de dormir, me despierto totalmente destrozada”.

    Esto la ha obligado a “confiar en otras personas y a fortalecerse mediante la formación de un equipo”.

    Antonia Okonma Shittu posa sonriente en un evento para emprendedores.

    Antonia Okonma Shittu
    Antonia ha sido premiada recientemente por su iniciativa empresarial.

    Como mujer de negocios, estar en silla de ruedas a veces puede hacer que Antonia se sienta “más pequeña”, ya que la gente a menudo tiene que mirarla desde arriba en los eventos del sector.

    “La gente suele sorprenderse cuando empiezo a hablar de mi negocio, como si pensaran: ‘¿Cómo has conseguido todo esto en silla de ruedas?’”.

    Antonia, quien tiene tres hijos pequeños, dice que ser subestimada puede ser algo bueno, y quiere hablar abiertamente sobre su salud para inspirar a otras mujeres.

    Dice que antes se sentía “débil” debido a su discapacidad, pero ahora siente que ha ganado “mucha fuerza” al compartir en línea su experiencia.

    Cuando se le pregunta qué le diría a otra mujer que teme que su edad, discapacidad o salud puedan interponerse en su camino hacia el éxito, responde: “La animaría a que simplemente empiece”.

    “Puede que no tengas control sobre tu salud, puede que no sepas qué te depara el mañana y puede que no cuentes con todos los recursos. Pero empieza con lo que sí tienes y veamos qué puede pasar después”.

    Este artículo fue escrito originalmente en inglés y usamos una herramienta de inteligencia artificial para traducirlo. Un periodista de la BBC revisó el texto antes de su publicación. Más información sobre cómo usamos IA.

  • Los rancheros que se cuestionan el apoyo a Trump en Nebraska, gran bastión del presidente

    Los rancheros que se cuestionan el apoyo a Trump en Nebraska, gran bastión del presidente

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    2026 ya estaba siendo un año lo bastante difícil para la ganadera de Nebraska Yvette Mannon.

    En abril, un incendio forestal destruyó más de 600 hectáreas de pastizales y 21 kilómetros de cerca en el rancho que compró en 2002 en un rincón de Nebraska lleno de onduladas colinas verdes bajo los extensos cielos del Medio Oeste, un paisaje salpicado de silos de grano y corrales de engorde junto a extensos campos de ganado vacuno.

    Las 300 cabezas de ganado de Mannon sobrevivieron al incendio, pero hubo que reemplazar la cerca y seguir alimentando al rebaño.

    Con los precios del acero en sus niveles más altos en años, fuertemente afectados por los aranceles impuestos por el presidente estadounidense Donald Trump, eso significó gastar US$16 por metro, para un total que superó los US$300.000.

    Además, debido a la gran cantidad de buenos pastos destruidos, Mannon también necesitaba un tractor que saliera todos los días a entregar heno a su ganado, en un momento en el que los precios del diésel, disparados debido a la guerra con Irán, habían subido más de un 40% con respecto al año anterior.

    En agosto, el gobierno de Trump anunció la importación de 300.000 toneladas métricas de carne de res extranjera libre de aranceles, con el objetivo de reducir los precios para el consumidor. La noticia se dio a conocer justo antes del período comprendido entre septiembre y noviembre, cuando la mayoría de los terneros estadounidenses son destetados y vendidos.

    El mercado ganadero se desplomó inmediatamente.

    “Lo viví como una traición”

    Una valla publicitaria se encuentra en un rancho el 14 de junio de 2026 cerca de Rose, Nebraska.

    Getty Images
    La ganadería es un negocio importante en Nebraska, donde los ganaderos afirman que se enfrentan a costes cada vez mayores.

    “Me sentí como si me hubieran traicionado”, dijo.

    Muchos agricultores y ganaderos de todo Estados Unidos afirman estar sufriendo las consecuencias de múltiples problemas. Los últimos años han sido difíciles, con sequías que han afectado a los cultivos y rebaños de ganado que ya se encontraban en mínimos históricos. Pero, según ellos, las políticas gubernamentales han agravado aún más la situación.

    Esto ha llevado a algunos habitantes de Nebraska, estado que apoyó abrumadoramente al presidente Trump en las últimas elecciones, a reconsiderar sus lealtades políticas.

    Dan Osborn, candidato independiente que se enfrenta al republicano Pete Ricketts, respaldado por Trump, está mostrando resultados sorprendentemente buenos en las encuestas de cara a las elecciones al Senado de noviembre.

    Los republicanos parecen ser muy conscientes del descontento y la frustración entre los agricultores. Tanto Trump como el gobernador de Nebraska, Jim Pillen, han anunciado en las últimas semanas medidas de ayuda destinadas a reducir los costos del combustible para los agricultores y ganaderos, quienes afirman haber estado pasando apuros durante meses.

    La guerra de Irán ha disparado los precios del diésel y los fertilizantes, ambos productos básicos para la agricultura. Los aranceles han afectado los costes de la maquinaria y sus reparaciones, así como los precios del acero y la madera.

    Y las decisiones de la administración Trump, ya sea la importación de carne extranjera o la apertura de la frontera sur al ganado mexicano, han llevado a unos mercados ya de por sí volátiles a un ritmo vertiginoso.

    Muchos productores están perdiendo cientos de dólares por cada cabeza de ganado.

    Jake Wolfinger, copyright Lori Potter

    BBC/Lori Potter
    Jake Wolfinger, de 45 años, dice estar frustrado con la forma en la que Trump ha intervenido en el mercado de la carne de res.

    Del boom a la crisis

    “Todo esto afectó negativamente a los mercados ganaderos en su conjunto”, dijo James Mitchell, profesor adjunto y experto en economía agrícola de la Universidad de Arkansas.

    Según explicó, los mercados ganaderos funcionan en ciclos de 10 a 12 años, con épocas buenas y malas. El sector disfrutó recientemente de un período particularmente lucrativo, donde la baja oferta y la alta demanda impulsaron los precios al alza. Sin embargo, ahora el mercado está claramente en caída.

    Jake Wolfinger, de 45 años, ha estado capeando la crisis en su corral de engorde cerca de Lexington, Nebraska. Él y su esposa son originarios de Ohio y provienen de familias de agricultores con varias generaciones de tradición. Se mudaron a Nebraska, un estado con tierras fértiles y las mayores reservas de agua subterránea del país, para emprender su propio negocio.

    Los Wolfinger compraron un corral de engorde en ruinas en 2010 y lo transformaron en una moderna explotación con 5.500 cabezas de ganado. Los vecinos los ponen como ejemplo de lo que se puede lograr con trabajo duro en un sector tan difícil.

    Pero Wolfinger no vio venir la guerra con Irán, los aranceles ni las importaciones de carne de vacuno extranjera en su planificación.

    “Las cosas iban bastante bien”, dijo, refiriéndose a la venta de ganado a US$240 por quintal, pero el precio ha bajado a US$225. Puede que no parezca mucho, pero supone una pérdida potencial de cientos de dólares por cabeza.

    Wolfinger también se enfrenta a unos costes desorbitados del diésel, ya que algunos equipos consumen depósitos de 400 galones al día.

    “Realmente te hace reflexionar”, dijo.

    Wolfinger, partidario de Trump, afirmó haber votado por el presidente porque “necesitábamos su espíritu en este país”. También expresó su frustración con las políticas de diversidad e inclusión de la izquierda.

    Pero no está contento con la forma en la que el presidente ha intervenido en el mercado de la carne de vacuno.

    “La gente debería mantenerse al margen de los asuntos de los agricultores, porque es época de cosecha”, dijo Wolfinger.

    Pidiendo crédito a los bancos

    Duane Kimball posa frente a maquinaria agrícola con una gorra y gafas.

    BBC/Lori Potter
    “Sé que mucha gente ha tenido que ir a sus bancos y aumentar sus líneas de crédito”, dijo Duane Kimball.

    A 64 kilómetros al noroeste, cerca de Callaway, Nebraska, Duane Kimball, de 54 años, se encuentra en su cobertizo rodeado de maquinaria y una enorme pancarta de Trump en una de las paredes.

    “Sé que mucha gente ha tenido que ir a sus bancos y aumentar sus líneas de crédito”, dice

    Kimball creía que la guerra con Irán habría terminado hace mucho tiempo.

    Pero no culpa a Trump de todos sus problemas económicos. “No creo que sea justo atribuirle toda la responsabilidad a esta administración”, afirmó.

    Señaló las engorrosas regulaciones, así como el creciente costo de la maquinaria y los fertilizantes, tendencias que comenzaron antes de que Trump regresara a la Casa Blanca.

    Mannon, quien regresó a su Nebraska natal y compró el rancho después de una carrera en la banca, cree que la industria agrícola mostrará su opinión en las elecciones de mitad de mandato.

    Pero, como muchos por aquí, prefiere no involucrarse demasiado en debates políticos.

    “Incertidumbre”

    Eso no supone ningún problema para su amigo y vecino, el ranchero Jim Jenkins. Excandidato independiente al Senado, Jenkins se siente sumamente orgulloso de la agricultura de Nebraska y de su propio rancho, ubicado en tierras que su familia colonizó hace más de 150 años.

    Jenkins estaba tan indignado por las políticas que, a su juicio, perjudican a la industria agrícola de Nebraska, que escribió un artículo de opinión durante el verano en un periódico de Omaha.

    Él también ha sentido las consecuencias personalmente. Cita los altos precios del diésel, los fertilizantes, la madera y el acero, desde el alambre de púas hasta los postes de las cercas.

    Según explicó, esto se ha visto agravado por la “incertidumbre” sobre lo que pueda suceder a continuación y sobre lo que el próximo anuncio de Trump podría implicar para el sector.

    “Esas son las cosas que te quitan el sueño”, declaró este hombre de 69 años a la BBC.

    Crítico declarado de Trump, no votó por el presidente en ninguna de sus candidaturas a la Casa Blanca y sabe que es una excepción entre sus vecinos conservadores.

    Cuando Trump fue elegido por primera vez, Jenkins dijo que esperaba que resultara ser “un hombre de negocios práctico”.

    Ahora dice que cree que “ha sido todo menos práctico”.

    Jim Jenkins, con sombrero de vaquero, tejanos y chaleco, está de pie en su terreno.

    BBC
    Jim Jenkins afirma estar indignado por las políticas que, a su juicio, perjudican a la industria agrícola de Nebraska.

    Pero para muchos agricultores y ganaderos que apoyan a Trump, las decisiones del presidente, incluso cuando les afectan económicamente, merecen el beneficio de la duda.

    “Todos sabíamos esto de Trump. Era un poco impulsivo, del tipo ‘dispara y luego apunta’”, dijo Wolfinger. “Ojalá pudiera guardar el arma, enfundarla y luego pensarlo bien”.

    Pero, añadió, que “en general, está intentando dirigir este país en la dirección correcta”.

    “El mejor presidente”

    Don Cantrell, cuyo abuelo comenzó a cultivar unas tierras familiares que ahora se extienden por casi 5.000 hectáreas, dijo que todavía le cobran impuestos por el diésel y admite que el presidente “hace algunas estupideces” y “dice algunas estupideces”.

    Pero Cantrell cree que Trump ha sido el “mejor presidente en general”. Por ejemplo, la creación del Departamento de Eficiencia Gubernamental (DOGE, por sus siglas en inglés), liderado por Elon Musk fue precisamente lo que, según él, el país necesitaba.

    “Recortemos el despilfarro gubernamental”, dijo. “Hay muchísimo despilfarro”.

    Don Cantrell lleva una camisa a cuadros y una gorra y está de pie frente a una cerca de la granja.

    BBC
    Don Cantrell afirma que Trump ha sido el “mejor presidente en general”, citando sus esfuerzos por “reducir el despilfarro gubernamental”.

    Trump también mantiene posturas sobre temas sociales, como el aborto y la alabanza al cristianismo, que coinciden con las convicciones personales de muchos votantes de Nebraska.

    “Creo que, en general, si eres conservador en este país, vas a votar por los conservadores”, dijo Wolfinger.

    Don Batie, de 67 años, está de acuerdo: “Hay muchos otros problemas además de la agricultura”.

    Sin embargo, la realidad económica es difícil de ignorar, afirmó.

    Batie se retiró de la agricultura el año pasado por una combinación de razones personales y económicas. Este agricultor de maíz y soja vio caer los precios del maíz un 38,7% entre 2022 y 2025.

    Pero los costos no han disminuido, dijo, ya que los aranceles y la inflación afectan sus ganancias. Como resultado de esto, ha tenido que abandonar su sueño de toda la vida de legar la granja de 160 hectáreas que posee a su hija.

    Don Batie lleva una camisa a cuadros y gafas y está sentado a la mesa de su cocina.

    BBC
    Don Batie, de 67 años, dice que ha tenido que abandonar su sueño de legar a su hija su granja.

    “Simplemente, ahora no iba a funcionar”, dijo, sentado a la mesa del comedor de la casa donde creció.

    Llegó a esa conclusión el año pasado, tras analizar las cifras.

    “Sabía que las cosas no iban bien”, dijo. “Pero cuando empecé a hacre números… pensé: ‘Esto va a ser malo’”.

    Batie votó por Trump en 2016, pero no en 2024, porque estaba decepcionado con sus políticas. Dijo haber escuchado un descontento similar en todo el estado.

    “Siguen siendo republicanos convencidos”, dijo refiriéndose a esas personas. “Pero ya no apoyan a Trump”.

    Sin embargo, en todo Nebraska, la industria sigue adelante.

    Un jueves lluvioso en Broken Bow, compradores ataviados con sombreros de vaquero, camisas de cuadros y ropa vaquera, se reunieron para la subasta de ganado que se celebra habitualmente en un recinto cerrado.

    Todavía hay que comprar y vender terneros, y las explotaciones ganaderas, muchas de ellas multigeneracionales, no se detienen por cuestiones políticas.

    Al otro lado de las vías del tren, pasando por tiendas de piensos y ferreterías, Yvette Mannon resumió la resiliencia y la fortaleza de los habitantes de Nebraska.

    “La gente que se dedica a la agricultura es eternamente optimista”, dijo. “De lo contrario, no nos meteríamos en esto”.

    Este artículo fue escrito originalmente en inglés y usamos una herramienta de inteligencia artificial para traducirlo. Un periodista de la BBC revisó el texto antes de su publicación. Más información sobre cómo usamos IA.

  • La nueva estrategia de Putin que busca que las ciudades de Ucrania sean invivibles

    La nueva estrategia de Putin que busca que las ciudades de Ucrania sean invivibles

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    En un giro inesperado del destino, ahora son los soldados ucranianos en el frente quienes llaman a sus familias en Kyiv para preguntar si están a salvo, en lugar de ser al revés.

    “Ahora se habla de Kyiv como una ciudad en el frente de batalla”, declara Peter Dickinson, residente de la ciudad, al Servicio Mundial de la BBC.

    “Básicamente, ahora es tan peligrosa, si no más, que las ciudades que se encuentran geográficamente en la primera línea de la guerra.”

    En las últimas semanas, Rusia ha intensificado sus ataques con misiles y drones contra la capital de Ucrania y otras ciudades importantes, alcanzando objetivos civiles, como escuelas, hospitales, hoteles, centros de datos, trenes y puentes.

    El 30 de septiembre, por ejemplo, drones dañaron dos tiendas cerca de Kyiv. Al día siguiente, un dron impactó contra un edificio escolar en el distrito de Solomianskyi de la capital, mientras que un centro de negocios fue atacado en la región de Odesa.

    El 8 de octubre, un dron ruso impactó contra las instalaciones de una escuela y un jardín infantil en el distrito de Bucha, en la región de Kyiv.

    El Ministerio de Defensa ruso afirma que estos edificios civiles se utilizaban para fabricar o almacenar armas, y que su objetivo son únicamente las instalaciones militares y de la industria de defensa.

    Sin embargo, el Comisionado de Derechos Humanos del Parlamento ucraniano (Defensor del Pueblo), Dmytro Lubinets, afirma que los ataques rusos causaron la muerte o heridas a 15.280 civiles entre enero y agosto, un 55% más que en el mismo período del año anterior.

    Un dron ruso ataca el puente Pivdennyi, en Kyiv

    Reuters
    Rusia ahora tiene en la mira los puentes sobre el río Dniéper, que divide Kyiv.

    Uno de los ataques más “viles” de Rusia, la semana pasada, dejó al menos 25 muertos, entre ellos niños, según declaró el presidente ucraniano, Volodymyr Zelensky.

    El bombardeo de ciudades ucranianas ha sido una constante en la guerra desde que el presidente de Rusia, Vladimir Putin, lanzó una invasión a gran escala en 2022.

    “Yo no lo llamaría un cambio, lo llamaría una escalada”, declaró el profesor Phillips O’Brien, de la Universidad de St Andrews, al Servicio Mundial de la BBC.

    Pero Dickinson, editor del blog Ukraine Alert del Atlantic Council (un centro de análisis internacional en EE.UU.), afirma que la naturaleza de estos últimos ataques es diferente, ya que ahora Kyiv es blanco de ataques día y noche.

    “Es una enorme amenaza para la vida, pero también es increíblemente perjudicial porque significa que las escuelas no pueden funcionar, las empresas no pueden funcionar y hay una sensación de incertidumbre permanente”, afirma.

    Una de las señales más llamativas de esta escalada es el ataque a los puentes que cruzan el río Dniéper, que divide la capital de Ucrania, a los que Dickinson denomina “las arterias vitales de la ciudad”.

    La margen derecha del río alberga oficinas gubernamentales, empresas y gran parte de la actividad económica de la capital, mientras que la izquierda se concentra en zonas residenciales. No hay túneles, solo puentes que dan servicio al metro y a las carreteras. Millones de personas transitan diariamente entre ambas zonas.

    Una imagen satelital muestra los puentes sobre el río Dniéper, que divide Kyiv. Un mapa de localización de la BBC muestra Kiev en el globo terráqueo

    BBC

    Se acerca el invierno

    Según Dickinson, es probable que los drones rusos no tengan la potencia suficiente para destruir estructuras tan grandes como los puentes, por lo que el objetivo parece ser forzar su cierre. El momento en que se produjeron los ataques también resulta revelador.

    “Si su tarea fuera simplemente destruir infraestructuras, podrían hacerlo fácilmente a altas horas de la noche o de madrugada… con el mismo impacto, pero obviamente sin riesgo para la vida humana. Pero no lo hacen, lo hacen literalmente a la hora punta”, afirma.

    “Realmente da la sensación de que se trata de una política muy deliberada. No hay manera de justificar estos ataques diciendo que fueron daños colaterales o que se trataba de objetivos militares legítimos”.

    El propio Zelensky declaró al diario Financial Times: “Los rusos no pudieron ocuparnos. Así que ahora están llevando a cabo ataques masivos y asesinatos en masa. Y, por supuesto, quieren atacar nuestros puentes y, según tenemos entendido, nuestros centros de datos, internet, redes de telefonía móvil, hospitales, guarderías, escuelas, universidades… todo. Quieren que la gente huya de sus ciudades”.

    Añadió: “Sabemos por información de inteligencia y por algunas personas cercanas a Putin que a principios de septiembre Putin dijo: ‘Ahora no hay reglas’”.

    Zelensky cree que Putin quiere “hacer que Ucrania sea lo más invivible posible para los civiles, sobre todo ahora que se acerca el invierno”, afirma O’Brien.

    Y en un país donde las temperaturas bajan hasta los -20 °C, privar a las ciudades de calefacción y agua, al desconectar las centrales nucleares de la red eléctrica, también podría dificultar enormemente la vida.

    “Sembrar el miedo”

    Un mapa de la BBC muestra las zonas de Ucrania bajo control militar ruso. Un mapa de localización de la BBC muestra Ucrania en el globo terráqueo

    BBC

    “En resumen, se trata básicamente de ejercer tal presión política sobre el gobierno ucraniano que acepte un acuerdo que satisfaga los deseos de Rusia”, señala O’Brien.

    Kyiv parece ser el principal objetivo, pero es probable que Odesa, Leópolis, Dnipro y Járkov también sean atacadas “porque quieren atacar a civiles siempre que sea posible”.

    Según Dickinson, uno de los objetivos clave de esta campaña para que los civiles “huyan de sus ciudades” es quebrar la moral de los ucranianos.

    “Esto crea la impresión que el gobierno es impotente, que el gobierno no puede proteger a la gente”. Afirma que Rusia tiene la esperanza de que de esta manera aumenten en Ucrania los llamamientos a la capitulación.

    El ministro de Asuntos Exteriores de Ucrania, Andrii Sybiha, publicó en X: “Rusia está atacando sistemáticamente lugares donde sabe que la gente pasa su tiempo realizando sus actividades cotidianas, con el objetivo de maximizar las bajas, sembrar el miedo y presionar a la sociedad ucraniana”.

    Pero también hay otro objetivo.

    “Si no hay gente, no se puede trabajar en las fábricas, no se pueden producir las armas necesarias para defender el país”, afirma Dickinson.

    Un gráfico de la BBC ilustra cómo los sistemas de defensa aérea Patriot de Ucrania están diseñados para interceptar misiles enemigos

    BBC

    Sin empresas en funcionamiento y los impuestos que estas pagan, el gobierno tendrá dificultades para financiarse.

    Según el ministro de Economía y Medio Ambiente, Oleksandr Kravchenko, cada hora que las alertas antiaéreas obligan a cerrar los negocios le cuesta a Ucrania unos US$45 millones.

    “Si la gente está en un búnker, la actividad económica se paraliza”, declaró al periódico The Guardian.

    Y Ucrania ya está teniendo que pedir más dinero a sus aliados.

    Otra razón por la que Rusia está intensificando estos ataques ahora es simplemente “porque pueden”, opina Dickinson.

    Ucrania se ha quedado con muy poca munición para sus sistemas de defensa aérea Patriot, que “es el único sistema realmente fiable contra las amenazas de misiles balísticos”.

    Estados Unidos es el único país que los produce en volúmenes significativos y “los estadounidenses y sus socios en Medio Oriente han consumido una gran cantidad de las existencias en la guerra contra Irán”.

    Mientras tanto, el analista militar ucraniano Oleksandr Kovalenko afirma: “El enemigo no ha reducido la producción de ningún tipo de misil, ni ha agotado sus reservas. Al contrario, las está incrementando”.

    Además, desde mediados de agosto, Rusia ha estado utilizando una nueva clase de drones de propulsión a chorro, “para los que Ucrania simplemente no tiene respuesta por el momento”.

    Al viajar al doble de velocidad, a mucha mayor altitud y con herramientas de navegación y localización mucho más sofisticadas, estos drones son mucho más difíciles de interceptar que sus predecesores propulsados por hélices.

    Rusia envió 2.850 de estos drones para atacar Ucrania en agosto, según declaró el portavoz de la Fuerza Aérea ucraniana, Yuriy Ihnat. Para el 29 de septiembre, había enviado otros 3.177.

    Eric Schmidt, exdirector de Google y uno de los mayores inversores extranjeros en el sector de defensa de Ucrania, admite que subestimaron la rapidez con la que Rusia aumentaría el despliegue de estos nuevos drones.

    “Rusia ha logrado dirigir un dron directamente hacia la ventana central de la sede del SBU [Servicio de Seguridad de Ucrania]”, declaró a la revista The Economist. “Esto es una advertencia de lo que son capaces estos sistemas”.

    Zelensky afirma: “La tasa de interceptación de drones de propulsión a chorro ronda actualmente el 50-55%, y en ocasiones llega al 60% gracias a la aviación ucraniana”.

    Pero mientras Ucrania trabaja en nuevas formas de detenerlos- y parece estar progresando, según O’Brien-, Rusia lanza tantos misiles que, incluso si el 80% son derribados, “muchos lograrán pasar cada noche”.

    Dickinson está de acuerdo. “Siendo realistas, en el mejor de los casos, Ucrania tardará uno o dos meses en estar en condiciones de contrarrestar realmente esta amenaza”, afirma.

    Sin embargo, Schmidt añadió: “Al menos cinco empresas ucranianas han desarrollado soluciones y las están probando”.

    Esta guerra ha sido desde el principio una carrera armamentística tecnológica, en la que nadie parece poder establecer una ventaja decisiva, afirma Dickinson. El desafío no reside solo en desarrollar la tecnología, sino también en producirla a gran escala y capacitar a la gente para usarla.

    Pero los ataques de Rusia contra civiles también guardan una “correlación directa” con su falta de progreso sobre el terreno.

    Según Dickinson, Moscú esperaba una guerra rápida, pero cuatro años y medio después sigue luchando por aldeas situadas a poca distancia del punto de partida de la invasión de febrero de 2022. Los blogueros militares rusos hablan de un atolladero y de estar atrapados. “Mueren muchísimas personas a diario”, asegura Dickinson.

    Putin quiere dar la impresión de que Rusia está progresando, afirma el general australiano retirado Mick Ryan, del Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales, el Instituto Lowy y el Instituto de Guerra Moderna de la Academia Militar de Estados Unidos.

    Un hombre está parado frente a un edificio de apartamentos dañado y humeante mientras los bomberos trabajan tras un bombardeo ruso el 14 de octubre de 2026 en Kyiv, Ucrania. Las fuerzas rusas continúan lanzando ataques masivos contra las zonas residenciales e infraestructuras de Kiev utilizando misiles balísticos y drones "Shahed"

    Getty Images
    Los ataques contra blancos civiles están destinados a causar tensión e incertidumbre entre la población.

    “Tácticas terroristas”

    O’Brien coincide. Dado que Rusia no avanza y su propia economía atraviesa dificultades, los ataques aéreos son “el ámbito donde creen poder ejercer presión”, afirma. Pero “no es la estrategia de un Estado que confía plenamente en que la guerra se inclina a su favor”.

    Putin llegará “hasta donde sea necesario” para ganar la guerra, afirma O’Brien, con dos excepciones. No espera que Putin utilice armas nucleares, dado que China, socio cercano de Rusia, no lo desea, ni que ataque una ciudad entera con armas químicas o biológicas.

    Según Dickinson, aún no se ha producido un éxodo masivo de Kyiv, pero las familias están considerando marcharse durante el invierno.

    Dickinson desconfía de la palabra “terrorismo”, “pero creo que no hay otra forma de describirlo. Son tácticas de terror puras… para mantener a la gente inquieta, perturbada y en tensión. Y está funcionando”.

    Este artículo fue escrito originalmente en inglés y usamos una herramienta de inteligencia artificial para traducirlo. Un periodista de la BBC revisó el texto antes de su publicación. Más información sobre cómo usamos IA.

  • Por qué las exportaciones de EE.UU. a Cuba alcanzaron un récord mientras Trump ejerce máxima presión sobre la isla

    Por qué las exportaciones de EE.UU. a Cuba alcanzaron un récord mientras Trump ejerce máxima presión sobre la isla

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    En medio de la intensificación de las sanciones económicas de Washington a Cuba, las exportaciones estadounidenses a la isla -incluido el combustible- alcanzaron niveles récord este año, convirtiendo a Estados Unidos en el principal proveedor de la isla.

    En agosto, los envíos subieron hasta marcar un récord mensual de US$202 millones, mientras que el acumulado de los primeros ocho meses escaló a la histórica suma de US$876 millones, la más alta registrada en cualquier año, según los datos de la Oficina del Censo de Estados Unidos.

    El veloz aumento de las exportaciones ha ocurrido en paralelo a las restricciones impuestas este año por el gobierno de Donald Trump, dirigidas a los suministros de petróleo extranjeros (no estadounidenses) destinados a la isla, a los principales inversores extranjeros en el país y a figuras y entidades clave de la jerarquía política y militar gobernante de Cuba.

    Según el gobierno de EE.UU., el endurecimiento de las sanciones -que ya ha provocado la salida de la isla de importantes inversores españoles y canadienses- busca forzar un cambio en el liderazgo cubano, en el sistema comunista de partido único y en la economía centralizada.

    Aunque la alta jerarquía política cubana mantiene su liderazgo, las reglas económicas que por años parecían intocables, comenzaron a cambiar a mayor velocidad ante la campaña de “máxima presión” aplicada por Washington sobre la isla.

    A mediados de junio, el gobierno cubano anunció un paquete de 176 medidas de liberalización, que afectan a casi todos los sectores de la economía, incluidos la energía, la agricultura y el comercio exterior, con el foco puesto en facilitar el desarrollo del sector privado y la inversión extranjera directa.

    El presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, atribuyó los problemas de la isla al embargo económico de EE.UU. y a las amplias sanciones impuestas por Washington que han ahuyentado a las empresas extranjeras. “La realidad nos impone cambios urgentes y necesarios”, afirmó.

    La mayor parte de la población cubana padece una escasez de productos básicos de primera necesidad, no consigue alimentos de manera regular, tiene que vivir bajo constantes apagones que se extienden por varias horas al día y reclaman por la falta de medicamentos básicos para sobrevivir. Tampoco hay suficiente combustible en la isla para mantener en funcionamiento las actividades productivas que mueven el engranaje de la economía local.

    Dado que la isla casi no produce los productos que requiere para su normal funcionamiento y que el cerco comercial establecido por el gobierno de Trump ha aumentado su aislamiento, las exportaciones estadounidenses se han vuelto cada vez más indispensables.

    Combustibles: primer lugar del ránking

    Pese a que el embargo comercial impuesto por EE.UU. hace más de 60 años aún está vigente, Washington permite la exportación de ciertos productos a través de licencias y excepciones autorizadas, creadas con la idea de fomentar el comercio con el sector privado de la isla.

    Este mecanismo ha permitido el gran incremento de los envíos a la isla a través de un sistema comercial que ha reforzado la dependencia del país caribeño de los suministros estadounidenses.

    Muchos residentes de la isla dependen de los envíos regulares de dinero y de productos por parte de familiares que viven principalmente en EE.UU. Estos envíos han existido durante años y han creado una especie de red de seguridad económica y social para una gran porción de la población cubana.

    La mayor parte de las exportaciones de EE.UU. a Cuba en lo que va de este año fueron combustibles (más de un tercio del total en agosto), seguidos por artículos exportados bajo la categoría de “clasificación especial”, considerados donaciones humanitarias de alimentos y medicinas.

    Para agosto, los envíos de combustible desde EE.UU. a Cuba habían aumentado 210% en comparación con su nivel en enero del mismo año, marcando una tendencia ascendente sin precedentes.

    Las carnes ocuparon el tercer lugar en el ránking de exportaciones, mientras los vehículos quedaron en el cuarto. Con montos de menor magnitud les siguen los productos lácteos y maquinaria eléctrica. El resto de los suministros enviados a Cuba están divididos en pequeñas categorías que abarcan principalmente distintos tipos de alimentos, según los datos de la Oficina del Censo de Estados Unidos.

    Así como han aumentado las exportaciones, también han crecido las dudas sobre quiénes se benefician del negocio.

    El jefe de la diplomacia estadounidense, Marco Rubio, ha insistido en que la exportación de combustible y la estrategia del gobierno ha sido “diseñada completamente para poner al sector privado y a los cubanos particulares -no vinculados al Gobierno ni a los militares- en una posición privilegiada”.

    El problema, dicen algunos analistas como Jorge Piñón, investigador del Instituto de Energía de la Universidad de Texas en Austin, es que es muy difícil fiscalizar en el terreno que el combustible se quede exclusivamente en manos privadas.

    “No tengo duda de que en todas esas transacciones el gobierno cubano está directa o indirectamente involucrado”, le dice a BBC Mundo, porque toda la infraestructura de almacenamiento y distribución del combustible pertenece al Estado.

    Un camión cisterna de la empresa estatal Cupet descarga combustible en una gasolinera de La Habana. Tres hombres esperan y en el fondo se ve un taxi amarillo.

    AFP via Getty Images
    Los envíos de combustible lideran las exportaciones a la isla.

    En julio, EE.UU. exportó a Cuba 3,2 millones de barriles de productos petrolíferos a Cuba, el mayor volumen mensual registrado por la Administración de Información Energética de Estados Unidos (EIA) y más de cuatro veces la cantidad contabilizada el mes anterior.

    “Esos volúmenes tan altos son una sorpresa”, sostiene Ricardo Torres, profesor de la American University, en Washington DC. El aumento de todas las exportaciones dirigidas a Cuba, está generando una relación de dependencia comercial con Estados Unidos que favorece a los intereses de Washington, apunta.

    “Le da una mayor influencia sobre Cuba”, dice en diálogo con BBC Mundo.

    “La mayor privatización de la economía cubana”

    Un portavoz del Departamento de Estado le dijo a BBC Mundo que el gobierno estadounidense está combatiendo la evasión de sanciones por parte del gobierno cubano. “Nuestra política hacia Cuba ya ha propiciado la mayor privatización de la economía cubana hasta la fecha”.

    Los emprendedores privados cubanos, agregó, importan y venden combustible a otros actores privados, a organizaciones no gubernamentales humanitarias y a misiones diplomáticas. “Hemos puesto fin al monopolio del régimen sobre el combustible”, comentó.

    Un automóvil estadounidense antiguo pasa junto a un camión de una empresa privada cubana (mipyme) que transporta un isotanque de combustible importado y está estacionado frente a una gasolinera.

    AFP via Getty Images
    Existe un debate sobre quiénes se benefician con las exportaciones de combustible desde EE.UU. a la isla.

    Sobre un potencial desvío de las exportaciones de combustible al gobierno cubano, el portavoz respondió que era una posibilidad. “No podemos descartar que se produzcan desvíos hacia personas o entidades vinculadas al régimen. Sin embargo, seguiremos combatiendo los intentos de este por eludir las sanciones”.

    Fortalecer la relación con el sector privado cubano ha sido una de las claves de la postura estadounidense en los últimos meses.

    La idea que resonaba a comienzos de año sobre una potencial intervención militar parece haber perdido tracción, en medio de otros asuntos internacionales que han dominado la agenda de la Casa Blanca -como la guerra en Irán- o las próximas elecciones de mitad de período del 3 de noviembre en las que se renueva parte del Congreso.

    En este escenario, el propio Trump parece haber cambiado su retórica agresiva de principios de año, cuando decía que tendría el honor de “tomar Cuba”. En declaraciones hechas a fines de septiembre dijo que las partes llegarán a un acuerdo. “No creo que necesitemos a los militares”, agregó.

    ¿Presionar sin asfixiar?

    En el frente económico, aunque Washington abrió la válvula para el flujo de exportaciones autorizadas a Cuba, recientemente prohibió a los bancos que operan en EE.UU. abrir o mantener cuentas para ciudadanos cubanos “que sean emprendedores independientes del sector privado” y amplió las restricciones a determinados tipos de transacciones bancarias que involucran a personas o entidades de la isla.

    Una voluntaria de una iglesia distribuye cajas de alimentos de ayuda humanitaria a residentes en un parque público de La Habana.

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    Las donaciones humanitarias ocupan el segundo lugar de las exportaciones desde EE.UU., después del combustible.

    Tras el anuncio, Díaz-Canel calificó las medidas como “acciones contra el sector privado cubano” que buscan “provocar el máximo sufrimiento a nuestro pueblo y limitar la puesta en marcha de las transformaciones económicas y sociales”.

    Mientras sigue el pulso entre La Habana y Washington, muchos se preguntan cuál es realmente el plan de EE.UU.

    Pascal Fletcher, analista de América Latina de BBC Monitoring, comenta que algunos análisis sugieren que el aumento de las exportaciones estadounidenses en medio de la intensificación de las sanciones, “podría formar parte de una estrategia general para presionar fuertemente a la isla sin llegar a asfixiarla por completo, con la esperanza de provocar descontento antigubernamental y reformas”.

    Sin embargo, agrega, las autoridades de Washington saben que un corte total del suministro de combustible y alimentos conlleva el riesgo de provocar una repetición de las crisis de los “balseros” del pasado, que llevaron a miles de cubanos a huir por mar hacia las costas estadounidenses.

    Otros sectores, han interpretado el aumento de las exportaciones estadounidenses como un intento de Washington de generar una dependencia económica de la isla respecto a su gran vecino del norte y abrir oportunidades de negocios para las empresas estadounidenses.

    Esta potencial dependencia podría tal vez preparar el terreno para algún tipo de acuerdo estratégico de alto nivel, explica Fletcher. “La idea subyacente es que dicho acuerdo se alcanzaría con los sectores más reformistas de la isla y podría replicar los pactos establecidos por Trump con el actual gobierno de Venezuela”.

    No obstante, advierte, tales posibilidades permanecen en el terreno de la especulación.

    Un camión con remolque pasa entre contenedores en el puerto de Mobile (Alabama, EE. UU.).

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    Comida, vehículos y maquinaria forman parte de las exportaciones a la isla.

    Gráficos por Laís Alegretti, del Equipo de periodismo visual de BBC News Mundo

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