{"id":11581,"date":"2026-05-31T07:05:02","date_gmt":"2026-05-31T12:05:02","guid":{"rendered":"https:\/\/cablesdenoticias.prensalibre.com\/?p=11581"},"modified":"2026-05-31T06:45:45","modified_gmt":"2026-05-31T12:45:45","slug":"opinion-hungria-demostro-como-derrotar-a-un-autocrata","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/cablesdenoticias.prensalibre.com\/?p=11581","title":{"rendered":"Opini\u00f3n: Hungr\u00eda demostr\u00f3 c\u00f3mo derrotar a un aut\u00f3crata"},"content":{"rendered":"<p>This <a href=\"https:\/\/www.nytimes.com\/es\/2026\/05\/31\/espanol\/opinion\/hungria-derrota-viktor-orban.html\" target=\"_blank\">post<\/a> was originally published on <a href=\"https:\/\/nytapi.wieck.com\/subscribed\/stories.xml?feedId=5BDTx&authKey=94e0c15c-491f-4d65-bdab-c7b42f57186e\" target=\"_blank\">this site<\/a>.<\/p><div>\n<p>Desde primera hora de la ma&ntilde;ana del segundo s&aacute;bado de mayo, primero cientos y luego miles de personas se congregaron en la plaza frente al majestuoso edificio del Parlamento h&uacute;ngaro para celebrar el inicio de una nueva era pol&iacute;tica. Era la plaza donde decenas de miles se reunieron en 1956 y 1989 para exigir el fin de la ocupaci&oacute;n sovi&eacute;tica y, en 2006, para protestar contra un gobierno desacreditado. Era la plaza a la que el r&eacute;gimen del primer ministro Viktor Orb&aacute;n impuso un importante redise&ntilde;o hace m&aacute;s de una d&eacute;cada &#8211;desvi&oacute; el tr&aacute;fico, instal&oacute; un gran estanque reflectante y parterres elevados, y traz&oacute; caminos estrechos&#8211;, aparentemente para garantizar que no volviera a producirse una concentraci&oacute;n masiva de este tipo. Ahora era la plaza donde P&eacute;ter Magyar, antiguo leal a Orb&aacute;n, jurar&iacute;a su cargo, con la promesa del renacimiento de la democracia y la libertad tras 16 a&ntilde;os de control autocr&aacute;tico.<\/p>\n<p>La multitud, que se juntaba en los espacios disponibles llenando gradualmente los caf&eacute;s y calles cercanas, acogi&oacute; a personas de todas las edades: j&oacute;venes que no recordaban una &eacute;poca previa a Orb&aacute;n y que hab&iacute;an votado en un n&uacute;mero sin precedentes; intelectuales de edad avanzada que cre&iacute;an que jam&aacute;s volver&iacute;an a celebrar su pa&iacute;s; familias multigeneracionales que hab&iacute;an llegado en autob&uacute;s despu&eacute;s de ver a Magyar en sus ciudades y pueblos natales. Durante su campa&ntilde;a, Magyar viaj&oacute; a unas 700 localidades, convirtiendo muchas de ellas en &#8220;islas del Tisza&#8221;, puestos avanzados de apoyo a su partido. Al final, Magyar celebraba cinco o m&aacute;s m&iacute;tines al d&iacute;a.<\/p>\n<p>Parec&iacute;a una misi&oacute;n imposible. Orb&aacute;n y sus compinches dominaban los medios de comunicaci&oacute;n, persegu&iacute;an y difamaban a los pol&iacute;ticos de la oposici&oacute;n y cambiaban las leyes electorales en beneficio de su partido, el Fidesz. Orb&aacute;n parec&iacute;a haber logrado lo que el soci&oacute;logo y te&oacute;rico pol&iacute;tico h&uacute;ngaro Balint Magyar (sin parentesco) denomina &#8220;ruptura autocr&aacute;tica&#8221;, el punto a partir del cual es imposible desbancar a un aut&oacute;crata mediante elecciones. Pol&iacute;ticos iliberales de otros pa&iacute;ses peregrinaron a Hungr&iacute;a para aprender de Orb&aacute;n; CPAC (Conferencia de Acci&oacute;n Pol&iacute;tica Conservadora, por su sigla en ingl&eacute;s), la reuni&oacute;n de los conservadores nacionales estadounidenses, empez&oacute; a celebrar all&iacute; una convenci&oacute;n anual; y el vicepresidente JD Vance visit&oacute; Budapest antes de las elecciones, en una muestra de apoyo a Orb&aacute;n. Y, sin embargo, los h&uacute;ngaros no solo le dieron al partido Tisza la victoria, sino la mayor&iacute;a constitucional, poder suficiente para revertir los cambios introducidos por Orb&aacute;n en las leyes e instituciones h&uacute;ngaras. El triunfo fue asombroso &#8211;&uacute;nico en nuestra era de retrocesos democr&aacute;ticos&#8211; y deja lecciones claras para Estados Unidos.<\/p>\n<p>Una lecci&oacute;n evidente del &eacute;xito de P&eacute;ter Magyar reside en la escala, el alcance y la tenacidad de su red organizativa. &#8220;Ten&iacute;an 2000 islas del Tisza con entre 30.000 y 50.000 voluntarios&#8221;, me dijo Balint Magyar, con evidente asombro. &#8220;Solo en sus centros de llamadas, ten&iacute;an entre 3000 y 4000 personas en la &uacute;ltima semana de campa&ntilde;a&#8221;. Hablamos dos d&iacute;as antes de la ceremonia de investidura, en su despacho del espectacular, aunque pr&aacute;cticamente vac&iacute;o, edificio de la Universidad Centroeuropea. En 2018, el gobierno de Orb&aacute;n oblig&oacute; a la mayor parte de las operaciones de la universidad a exiliarse en medio de una campa&ntilde;a de desprestigio antisemita centrada en el fil&aacute;ntropo estadounidense de origen h&uacute;ngaro George Soros, fundador y principal financiador de la UCE. Algunas de las muchas otras campa&ntilde;as de desprestigio de Orb&aacute;n se centraron en los migrantes, &#8220;las &eacute;lites de Bruselas&#8221; y las personas LGBTQ. Durante la &uacute;ltima campa&ntilde;a electoral, vallas publicitarias y mensajes en las redes sociales generados por inteligencia artificial advert&iacute;an a los h&uacute;ngaros que corr&iacute;an peligro de ser invadidos por Ucrania y que solo Orb&aacute;n pod&iacute;a protegerlos. Deber&iacute;a haber parecido absurdo &#8211;era absurdo&#8211;, pero durante a&ntilde;os la estrafalaria propaganda xen&oacute;foba y antisemita le hab&iacute;a funcionado bien a Orb&aacute;n. No funcion&oacute; contra P&eacute;ter Magyar, probablemente porque muchos h&uacute;ngaros tuvieron la oportunidad de verlo en persona, muchos de ellos en repetidas oportunidades. Esta es otra lecci&oacute;n de su &eacute;xito: la anticuada pol&iacute;tica en persona puede ser un poderoso ant&iacute;doto contra el alarmismo de los medios de comunicaci&oacute;n.<\/p>\n<p><em>En su discurso de investidura<\/em> ante el Parlamento, retransmitido en pantallas gigantes instaladas alrededor de la plaza, P&eacute;ter Magyar dijo que los votantes le hab&iacute;an otorgado un mandato &#8220;no solo para cambiar el gobierno, sino para cambiar el sistema. Para empezar de nuevo&#8221;.<\/p>\n<p>Magyar enumer&oacute; las formas en que Orb&aacute;n hab&iacute;a da&ntilde;ado a Hungr&iacute;a: una econom&iacute;a estancada en la que un tercio de la poblaci&oacute;n vive en la pobreza, servicios de salud inadecuados, escuelas de baja calidad, instituciones de bienestar infantil plagadas de abusos, una atm&oacute;sfera de odio y miedo. El r&eacute;gimen de Orb&aacute;n hab&iacute;a &#8220;robado del bien com&uacute;n de la naci&oacute;n h&uacute;ngara, de los bolsillos del pueblo h&uacute;ngaro y de las mesas de los ni&ntilde;os y ancianos h&uacute;ngaros&#8221;, dijo Magyar, &#8220;unos 20 billones de florines h&uacute;ngaros&#8221;, es decir, unos 65.000 millones de d&oacute;lares, en la &uacute;ltima d&eacute;cada y media.<\/p>\n<p>Pol&iacute;ticos de la oposici&oacute;n hab&iacute;an descrito el r&eacute;gimen de Orb&aacute;n como &#8220;corrupto&#8221;, un t&eacute;rmino relativamente suave que suger&iacute;a una cierta aberraci&oacute;n respecto a la funci&oacute;n prevista del gobierno. P&eacute;ter Magyar no hizo esa concesi&oacute;n. Tomando prestado un t&eacute;rmino acu&ntilde;ado por Balint Magyar, lo ha calificado de Estado mafioso: una empresa fundamentalmente criminal. Tercera lecci&oacute;n: no te andes con rodeos.<\/p>\n<p>En lugar de rehuir la confrontaci&oacute;n directa, se fortaleci&oacute; contra ella. Al ser elegido diputado al Parlamento Europeo, en 2024, se asegur&oacute; la inmunidad judicial en Hungr&iacute;a. Cuando circularon rumores sobre un video &iacute;ntimo que se utilizar&iacute;a para chantajearlo, pas&oacute; a la ofensiva y acus&oacute; a Orb&aacute;n de utilizar &#8220;<em>kompromat<\/em> al estilo ruso&#8221; (no se divulg&oacute; ning&uacute;n video). Sabiendo que probablemente bloquear&iacute;an su registro de un nuevo partido pol&iacute;tico, asumi&oacute; el control de uno que hab&iacute;a quedado inactivo. Y lo que es a&uacute;n m&aacute;s importante, en lugar de intentar crear coaliciones entre otros partidos, se centr&oacute; en reclutar al mayor n&uacute;mero posible de personas reales, de todo el espectro pol&iacute;tico y, en &uacute;ltima instancia, construy&oacute; una gigantesca organizaci&oacute;n capaz de derribar el monopolio pol&iacute;tico de Orb&aacute;n.<\/p>\n<p>Podr&iacute;a decirse &#8211;y algunos lo han hecho&#8211; que Magyar gan&oacute;, al menos en parte, porque era un antiguo miembro del partido Fidesz de Orb&aacute;n. Pero mis interlocutores en Hungr&iacute;a subrayaron que la credibilidad de Magyar resid&iacute;a en que no era miembro de la antigua oposici&oacute;n, cuyas pol&iacute;ticas hab&iacute;an provocado el descontento que hizo posible el ascenso de Orb&aacute;n y cuya timidez hab&iacute;a contribuido a perpetuar su poder. Eso tambi&eacute;n es una lecci&oacute;n: la persona mejor posicionada para acabar con el poder de Donald Trump no ser&iacute;a un republicano anti-Trump, sino alguien ajeno al grupo de poder dem&oacute;crata, alguien que pueda afirmar con credibilidad que Trump no lleg&oacute; al poder durante su mandato: un Graham Platner en lugar de un Thomas Massie.<\/p>\n<p>A pesar de todo su incansable trabajo durante los dos &uacute;ltimos a&ntilde;os, Magyar no cre&oacute; su maquinaria pol&iacute;tica desde cero. Al igual que Zohran Mamdani, Magyar destac&oacute; en la conversi&oacute;n de potenciales simpatizantes en voluntarios de campa&ntilde;a. Un servicio de distribuci&oacute;n de noticias ya existente proporcion&oacute; la estructura inicial de la red organizativa. Una amplia gama de movimientos de protesta de base tambi&eacute;n se uni&oacute;. El d&iacute;a de la toma de posesi&oacute;n de Magyar, una conmemoraci&oacute;n paralela, m&aacute;s peque&ntilde;a, organizada por la ciudad de Budapest, celebr&oacute; a esas organizaciones. Uno a uno, tomaron el micr&oacute;fono para pronunciar un breve discurso sobre su causa y su participaci&oacute;n en la victoria electoral: profesores que se hab&iacute;an organizado contra un curr&iacute;culo unificado dictado por el Estado; un joven que denunci&oacute; abusos en el sistema de atenci&oacute;n a la infancia; un estudiante de secundaria perseguido por recitar un poema contra Orb&aacute;n; organizadores de la celebraci&oacute;n del Orgullo LGBTQ de Budapest. Los oradores permanecieron en el escenario, formando poco a poco una multitud del tipo &#8211;de los muchos tipos&#8211; de h&uacute;ngaros comunes y corrientes que hab&iacute;an puesto fin a la era Orb&aacute;n.<\/p>\n<p>Esa es la quinta lecci&oacute;n: las organizaciones de base que tienen poca o ninguna conexi&oacute;n con la pol&iacute;tica electoral &#8211;en Estados Unidos, podr&iacute;an ser las redes formadas por los m&iacute;tines No Kings, los grupos de resistencia al ICE, etc.&#8211; pueden importar tanto o m&aacute;s que las que ya est&aacute;n centradas en ganar votos.<\/p>\n<p><em>Otra lecci&oacute;n reside en las cuestiones<\/em> que motivaron a los votantes de Magyar. La econom&iacute;a h&uacute;ngara es un desastre, pero los sondeos postelectorales de Median, una organizaci&oacute;n que hab&iacute;a predicho los resultados de las elecciones con una precisi&oacute;n asombrosa, muestran que los votantes consideraron que la corrupci&oacute;n era, con diferencia, el tema m&aacute;s importante. Al preguntarles por qu&eacute; pensaban que Orb&aacute;n hab&iacute;a perdido, el 49 por ciento cit&oacute; la corrupci&oacute;n, y solo el 18 por ciento pens&oacute; que era &#8220;el empeoramiento de la situaci&oacute;n econ&oacute;mica, el aumento del costo de la vida&#8221;. Las otras razones citadas fueron &#8220;mentiras&#8221; (15 por ciento); &#8220;alarmismo, ret&oacute;rica de guerra&#8221; (11 por ciento); y &#8220;la gente se hart&oacute;&#8221; (10 por ciento). En otras palabras, los h&uacute;ngaros parec&iacute;an considerar que el da&ntilde;o que el orbanismo le hab&iacute;a hecho a la naci&oacute;n era m&aacute;s importante que cualquier da&ntilde;o que hubiesen experimentado como individuos. Estaban unidos por un sentimiento de indignaci&oacute;n moral: &#8220;opciones de valor&#8221;, como me lo describi&oacute; una persona cercana al gobierno entrante.<\/p>\n<p>Las encuestas han demostrado sistem&aacute;ticamente que incluso los votantes del Fidesz desean en general que Hungr&iacute;a siga en la Uni&oacute;n Europea (UE). Algunos seguramente solo quieren la facilidad de viajar y residir, pero otros probablemente tienen en mente los ideales m&aacute;s elevados de la UE, como el Estado de derecho, los derechos humanos y el objetivo esencial de la UE, que es la paz.<\/p>\n<p>Hungr&iacute;a es uno de los pa&iacute;ses m&aacute;s pobres del bloque, y en los primeros a&ntilde;os de su r&eacute;gimen, Orb&aacute;n pudo utilizar la pertenencia a la UE para asegurarse financiaci&oacute;n y, por tanto, poder, aunque arremetiera contra la burocracia de Bruselas. Pero en 2022, la Uni&oacute;n Europea empez&oacute; a retener la financiaci&oacute;n, alegando corrupci&oacute;n. Y en 2024, despu&eacute;s de que Hungr&iacute;a ignorara una sentencia del Tribunal de Justicia Europeo que le obligaba a tramitar las solicitudes de asilo, el tribunal le orden&oacute; a Hungr&iacute;a que pagara 200 millones de euros e impuso una multa diaria de 1 mill&oacute;n de euros. (Cuando Orb&aacute;n se neg&oacute; a pagar, Bruselas <a href=\"https:\/\/www.latimes.com\/world-nation\/story\/2024-09-18\/hungary-refuses-to-pay-fines-for-breaking-eu-asylum-rules-brussels-is-taking-the-money-anyway\" rel=\"nofollow\">dedujo<\/a> el dinero de los fondos de la UE destinados a Hungr&iacute;a). Estas acciones no solo perjudicaron a la econom&iacute;a h&uacute;ngara, sino que tambi&eacute;n permitieron a Magyar establecer una conexi&oacute;n causal entre las pol&iacute;ticas de Orb&aacute;n y el bienestar de los votantes comunes. Una de sus principales promesas electorales fue desbloquear la financiaci&oacute;n de la UE.<\/p>\n<p>Hungr&iacute;a ingres&oacute; en la Uni&oacute;n Europea en 2004. La bandera de la UE &#8211;12 estrellas doradas sobre fondo azul&#8211; adorna la fachada del edificio del Parlamento h&uacute;ngaro junto al estandarte rojo, blanco y verde de la naci&oacute;n. Pero la pol&iacute;tica de Orb&aacute;n, como la de la mayor&iacute;a de los aut&oacute;cratas, era la pol&iacute;tica del agravio. Bajo su r&eacute;gimen, la bandera de la UE fue retirada y sustituida por la bandera de los Szekelys, una minor&iacute;a h&uacute;ngara que se vio obligada a vivir en Rumania cuando los vencedores de la Primera Guerra Mundial redibujaron las fronteras de la regi&oacute;n. El gesto simb&oacute;lico de Orb&aacute;n contribuy&oacute; a avivar el resentimiento contra la UE y lo que, seg&uacute;n &eacute;l, era una nueva generaci&oacute;n de ataques a la soberan&iacute;a h&uacute;ngara.<\/p>\n<p>P&eacute;ter Magyar program&oacute; su toma de posesi&oacute;n para el D&iacute;a de Europa: el 76 aniversario de la declaraci&oacute;n que cre&oacute; la hoja de ruta para un continente unido. Antes de su toma de posesi&oacute;n, se volvi&oacute; a izar la bandera europea. Pero se mantuvo la bandera de Szekely, se&ntilde;al de que Magyar pretende representar a todos los ciudadanos h&uacute;ngaros, incluidos quienes apoyaron a Orb&aacute;n. En algunos reportajes estadounidenses, Magyar ha sido calificado de centrista o de centro-derecha. En realidad, su pol&iacute;tica &#8211;y esta es otra lecci&oacute;n de su victoria&#8211; es pluralista.<\/p>\n<p><em>El ascenso de P&eacute;ter Magyar comenz&oacute;<\/em> en febrero de 2024, cuando concedi&oacute; una entrevista al medio de comunicaci&oacute;n independiente Partizan. Arremeti&oacute; contra Orb&aacute;n por corrupci&oacute;n y por no representar a los h&uacute;ngaros, pero, de forma m&aacute;s explosiva, por un asunto totalmente distinto: encubrir los abusos sexuales a ni&ntilde;os bajo tutela del Estado. Un caso que implicaba a m&aacute;s de 40 acusados hab&iacute;a llegado a los tribunales, pero, al parecer, Orb&aacute;n dio instrucciones a su departamento de justicia para que indultara a varios de ellos. Dos mujeres que hab&iacute;an dado su aprobaci&oacute;n en aquel momento &#8211;la presidenta Katalin Novak y la ministra de Justicia Judit Varga, entonces esposa de Magyar&#8211; acabaron dimitiendo. Magyar acus&oacute; al r&eacute;gimen de Orb&aacute;n de esconderse &#8220;tras las faldas de las mujeres&#8221;. Sorprendentemente, en la cercana Polonia, el &uacute;nico otro pa&iacute;s europeo que ha derrocado a un gobierno autocr&aacute;tico, un esc&aacute;ndalo de abuso sexual infantil y su posterior encubrimiento tambi&eacute;n parecen haber desempe&ntilde;ado un papel importante. Quiz&aacute; se deba a que estas historias pueden <a href=\"https:\/\/www.nytimes.com\/2026\/02\/20\/opinion\/epstein-files-victims-prince-andrew.html\" rel=\"nofollow\">arrojar una luz especialmente cruda<\/a> sobre las redes y los abusos de poder. Esta es una lecci&oacute;n que podr&iacute;a resultar &uacute;til en los Estados Unidos. Tal vez ya lo haya sido.<\/p>\n<p>Ahora, al hablar en el Parlamento, el nuevo primer ministro h&uacute;ngaro ofreci&oacute; una disculpa extensa y detallada a las v&iacute;ctimas de abusos y a quienes buscaron justicia. Y anunci&oacute; que, para hacer frente a los cr&iacute;menes del r&eacute;gimen de Orb&aacute;n, iba a presentar una legislaci&oacute;n para crear la Oficina Nacional de Recuperaci&oacute;n y Protecci&oacute;n de Activos, que prometi&oacute; que &#8220;ser&iacute;a uno de los pilares del cambio de r&eacute;gimen de 2026&#8221;. Todas las personas a las que entrevist&eacute; en Hungr&iacute;a insistieron en que el cambio de r&eacute;gimen no estar&iacute;a completo hasta que se hubiera producido un recuento completo de los abusos del r&eacute;gimen de Orb&aacute;n y se hubiera castigado a los culpables de los delitos, aunque nadie, incluidas las personas cuyo trabajo ser&aacute; garantizar que se haga justicia, parec&iacute;a tener una idea clara de c&oacute;mo podr&iacute;a organizarse este proceso. Es evidente, sin embargo, que su objetivo no solo ser&aacute; satisfacer el deseo de retribuci&oacute;n, sino tambi&eacute;n separar a quienes se enriquecieron gracias a sus conexiones con el r&eacute;gimen de Orb&aacute;n de los millones de votantes comunes que lo permitieron, un paso esencial para sanar una sociedad que se ha regido por la pol&iacute;tica del odio, la ira y la sospecha. Tambi&eacute;n hay una lecci&oacute;n en eso.<\/p>\n<p><em>Como muchos otros aut&oacute;cratas <\/em>y aspirantes a aut&oacute;cratas &#8211;Vladimir Putin, Benjam&iacute;n Netanyahu, Donald Trump&#8211;, Orb&aacute;n estaba aparentemente desesperado por mantenerse en el poder porque, si perd&iacute;a su cargo, pod&iacute;a enfrentarse a cargos penales. Por este motivo, incluso cuando P&eacute;ter Magyar subi&oacute; en las encuestas, e incluso el d&iacute;a de las elecciones, cuando los primeros resultados apuntaban a una victoria aplastante de Tisza, muchos h&uacute;ngaros supusieron que Orb&aacute;n encontrar&iacute;a la forma de aferrarse al poder. &iquest;Se negar&iacute;a a reconocer los resultados de las elecciones? &iquest;Declarar&iacute;a la ley marcial? Pero incluso despu&eacute;s de que autorizara el pago de una suma global de seis meses de salario a los miembros de los servicios uniformados, se dijo que el personal militar estaba abrumadoramente a favor de un cambio de r&eacute;gimen. Orb&aacute;n deb&iacute;a saber que no pod&iacute;a contar con ellos.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/www.nytimes.com\/2026\/04\/25\/world\/europe\/viktor-orban-fidesz.html\" rel=\"nofollow\">Abandon&oacute;<\/a> el Parlamento tras las elecciones, y el d&iacute;a de la investidura no estaba en el edificio. Tampoco estaban varios de los miembros m&aacute;s destacados del Fidesz, el partido que a&uacute;n dirige y que obtuvo aproximadamente una cuarta parte de los esca&ntilde;os de la legislatura. Sin embargo, s&iacute; se present&oacute; el presidente Tamas Sulyok, leal a Orb&aacute;n. Antes de que Magyar jurara su cargo, Sulyok pronunci&oacute; un anodino discurso sobre la importancia del Estado de derecho y el orden constitucional.<\/p>\n<p>Magyar se neg&oacute; a seguirle el juego. &#8220;Es ir&oacute;nico o&iacute;rlo hablar ahora del Estado de derecho, tras dos a&ntilde;os de silencio&#8221;, dijo. &#8220;Presidente, guard&oacute; silencio cuando el fracasado primer ministro llam&oacute; a la mitad del pa&iacute;s&#8221; &#8211;los que se le opon&iacute;an&#8211; &#8220;&#8216;insectos a exterminar&#8217;. No expres&oacute; ninguna preocupaci&oacute;n cuando los servicios secretos fueron enviados tras el mayor partido de la oposici&oacute;n. No alz&oacute; la voz cuando se utilizaron miles de millones de fondos p&uacute;blicos para difundir el odio a la guerra entre los h&uacute;ngaros, incluso entre nuestros hijos. Despu&eacute;s de tanta cobard&iacute;a y de hacer la vista gorda, &iquest;c&oacute;mo puede representar la unidad de esta naci&oacute;n? No puede. Es hora de que se marche con la cabeza en alto mientras tenga la oportunidad&#8221;.<\/p>\n<p>Los h&uacute;ngaros se consideran un pueblo educado y reservado. Llegan a tiempo. Observan el decoro. Se abstienen de la confrontaci&oacute;n. Sin embargo, la noche de las elecciones se sorprendieron a s&iacute; mismos bailando por las calles al grito de &#8220;&iexcl;Se acab&oacute;!&#8221;. Y ahora su nuevo primer ministro volv&iacute;a a escandalizarlos. Dentro del Parlamento reinaba el silencio, pero los miles de personas que segu&iacute;an el discurso en las pantallas exteriores prorrumpieron en gritos y aplausos. Y cuando la c&aacute;mara enfoc&oacute; a Sulyok, con la cara congelada en una media sonrisa inc&oacute;moda, la multitud solt&oacute; una ronda de abucheos que probablemente se oy&oacute; al otro lado del Danubio.<\/p>\n<p><em>Esa misma ma&ntilde;ana, <\/em>Magyar y Agnes Forsthoffer, la nueva presidenta del Parlamento, hab&iacute;an depositado coronas de flores en la estatua de Attila Jozsef, un poeta de principios del siglo XX cuyo poema &#8220;Junto al Danubio&#8221; es un himno a la diversidad h&uacute;ngara. Termina con esta estrofa, entendida como un llamado a solucionar las diferencias:<\/p>\n<p>La lucha que libraron nuestros antepasadosva disolvi&eacute;ndola en paz la memoria,y arreglar al fin nuestras cosas comunes,esto es nuestro trabajo &#8211; y no es poco.<\/p>\n<p>La mayor parte de la poes&iacute;a de Jozsef se considera tan compleja que es intraducible. As&iacute;, cuando los nuevos dirigentes pol&iacute;ticos depositaron flores en su estatua con el acompa&ntilde;amiento de un concierto para clarinete de Mozart, proyectaban una nueva-vieja actitud hacia la alta cultura.<\/p>\n<p>Esta es otra lecci&oacute;n de la victoria de Magyar: su pol&iacute;tica es aspiracional e inspiradora, un tono que es un ant&iacute;doto contra el cinismo y la vulgaridad de la autocracia. Es lo contrario de, por ejemplo, el enfoque adoptado por el gobernador de California, Gavin Newsom, quien trolea a Trump intentando superarlo en el envilecimiento del lenguaje pol&iacute;tico y de la vida pol&iacute;tica. Al hablar en el edificio del Parlamento, que Magyar calific&oacute; como &#8220;el edificio m&aacute;s bello del mundo&#8221; &#8211;y puede que lo sea&#8211;, proclamaba una nueva era de belleza y amor. Forsthoffer hab&iacute;a utilizado la palabra &#8220;amor&#8221; cuatro veces en su breve discurso.<\/p>\n<p>Cuando Magyar termin&oacute; su discurso ante el Parlamento, anunci&oacute; que hab&iacute;a invitado a actuar a un conjunto de ni&ntilde;os roman&iacute;es. La persona con la que estaba &#8211;Zsofia Ban, una de las autoras m&aacute;s c&eacute;lebres de Hungr&iacute;a, y una persona tan poco acostumbrada a participar en exuberantes muestras de optimismo que me dijo que se sent&iacute;a como si se hubiera disfrazado&#8211; llor&oacute;. Nunca hab&iacute;a ocurrido nada parecido en el Parlamento. Los roman&iacute;es constituyen aproximadamente el 8 por ciento de la poblaci&oacute;n h&uacute;ngara, lo que los convierte en uno de los mayores grupos minoritarios de Hungr&iacute;a y, posiblemente, el m&aacute;s pobre y el m&aacute;s discriminado. Magyar hab&iacute;a hablado mucho de la dif&iacute;cil situaci&oacute;n de los ni&ntilde;os roman&iacute;es, de la que parec&iacute;a haber aprendido en campa&ntilde;a.<\/p>\n<p>Una decena y media de preadolescentes con camisa blanca y pajarita negra tocaron tamburas y entonaron una canci&oacute;n que es considerada como el himno del pueblo roman&iacute; h&uacute;ngaro, seguida de una canci&oacute;n popular h&uacute;ngara. Varios diputados reci&eacute;n elegidos lloraron abiertamente. Pero los diputados electos del partido de extrema derecha Nuestra Patria abandonaron la c&aacute;mara en se&ntilde;al de protesta. La subjefa de esta facci&oacute;n, Dora Duro, alguna vez realiz&oacute; una rueda de prensa para romper f&iacute;sicamente uno de los libros infantiles de Ban, que tach&oacute; de &#8220;propaganda homosexual&#8221;. Hab&iacute;a sido muy bueno para las ventas del libro, pero s&eacute; lo que es ser denunciado por gente de tu propio pa&iacute;s. Le pregunt&eacute; a Ban c&oacute;mo se sent&iacute;a al saber que Duro segu&iacute;a siendo miembro del Parlamento. &#8220;Perdieron&#8221;, respondi&oacute;.<\/p>\n<p><em>Cuando Magyar<\/em> sali&oacute; del edificio para dirigirse a la multitud reunida, ofreci&oacute; su propia lecci&oacute;n sobre su imposible victoria. &#8220;Contra una m&aacute;quina de poder&#8221;, dijo, &#8220;no necesitamos otra m&aacute;quina de poder, sino personas de verdad que &#8211;yendo de buz&oacute;n en buz&oacute;n, de casa en casa, en el fr&iacute;o, la escarcha y la lluvia&#8211; son capaces de cualquier cosa por su patria, sus vecinos, sus parientes y su comunidad&#8221;.<\/p>\n<p>La siguiente tarea era &#8220;redescubrir c&oacute;mo volver a vernos como una comunidad&#8221;, dijo. &#8220;Por tanto, les pido que se dirijan hacia aquellos compatriotas que hoy est&aacute;n decepcionados, que tienen miedo o que viven este periodo como una p&eacute;rdida. No intenten derrotarlos, no los menosprecien. Esc&uacute;chenlos y hablen con ellos. D&iacute;ganles que este pa&iacute;s tambi&eacute;n les pertenece a ellos; que son necesarios, como todo el mundo es necesario; y que juntos reconstruiremos Hungr&iacute;a, porque no hay izquierda, no hay derecha, solo hay h&uacute;ngaros&#8221;.<\/p>\n<p>Uno de los secretos del &eacute;xito de P&eacute;ter Magyar, me hab&iacute;a dicho Balint Magyar, resid&iacute;a en recuperar los s&iacute;mbolos de la naci&oacute;n: la bandera, el himno nacional, la idea misma de la identidad h&uacute;ngara. Ahora P&eacute;ter Magyar presenciaba una elaborada representaci&oacute;n nacional: el izado de la bandera, soldados marchando al paso de la oca, caballer&iacute;a con uniformes ornamentados.<\/p>\n<p>Y entonces termin&oacute; la pompa, pero Magyar segu&iacute;a separado de la multitud por grandes extensiones de espacio vac&iacute;o, la distancia que el gobierno de Orb&aacute;n hab&iacute;a dise&ntilde;ado tan cuidadosamente. Magyar empez&oacute; a hacer gestos a la multitud: ac&eacute;rquense, ac&eacute;rquense, pero la gente ya estaba apretada contra el borde del estanque reflectante. Al cabo de unos instantes, la excitaci&oacute;n y el deseo de participar plenamente en este momento hist&oacute;rico se volvieron demasiado fuertes como para resistirse. Algunos hombres se subieron los pantalones y corrieron por la piscina reflectante, que result&oacute; tener solo unos cent&iacute;metros de profundidad. Casi inmediatamente, les siguieron cientos m&aacute;s. Corrieron chapoteando por el agua y hacia el otro lado, llenando el espacio del que tanto tiempo hab&iacute;an estado excluidos. &#8220;&iexcl;Ahora esta es su casa!&#8221;, exclam&oacute; Magyar.<\/p>\n<p>Todas las personas a las que entrevist&eacute; en este viaje a Budapest creen en esta nueva era. Los acad&eacute;micos creen que volver&aacute;n a ser libres para ense&ntilde;ar. Los j&oacute;venes creen que ser&aacute;n la primera generaci&oacute;n en a&ntilde;os para la que quedarse en Hungr&iacute;a sea una opci&oacute;n deseable. Los activistas de la sociedad civil creen que podr&aacute;n dejar de luchar por su propia supervivencia y centrarse en ayudar a las personas a las que quieren ayudar. M&aacute;rta Pardavi, copresidenta de la &uacute;nica organizaci&oacute;n de Hungr&iacute;a que proporciona representaci&oacute;n legal gratuita a las personas que solicitan asilo, se mostr&oacute; incluso esperanzada &#8211;a pesar de la ausencia de tales promesas&#8211; de que el nuevo gobierno vuelva a aceptar solicitudes de asilo.<\/p>\n<p>Los expertos con los que habl&eacute; fuera de Hungr&iacute;a se muestran m&aacute;s esc&eacute;pticos, preocupados por las notas de &#8220;sangre y tierra&#8221; que hab&iacute;an o&iacute;do en los discursos de Magyar, seguros de que su atenci&oacute;n a la dif&iacute;cil situaci&oacute;n de los roman&iacute;es no era m&aacute;s que un calculado acercamiento a Bruselas, hecho con la esperanza de desbloquear fondos de la UE. Por otra parte, &iquest;no es para eso para lo que sirve el gobierno europeo: para fomentar y hacer cumplir los valores humanistas? Es demasiado pronto para decir algo sobre las pol&iacute;ticas de Magyar, pero las elecciones de su gabinete parecen coherentes con el esp&iacute;ritu integrador de su campa&ntilde;a, pol&iacute;tica y socialmente.<\/p>\n<p>Magyar termin&oacute; de hablar y cedi&oacute; el escenario a Ibolya Olah, estrella del pop de etnia roman&iacute; y abiertamente lesbiana. Interpret&oacute; &#8220;Magyarorszag&#8221; (&#8220;Hungr&iacute;a&#8221;), una balada que hac&iacute;a muchos a&ntilde;os que no interpretaba porque, seg&uacute;n dijo, su sentimiento patri&oacute;tico hab&iacute;a perdido sentido.<\/p>\n<p>Ban, una amiga suya y yo nos sentamos en un caf&eacute; y pedimos Aperol spritz. &#8220;Por el primer d&iacute;a de la democracia&#8221;, dijo Ban, y chocamos nuestras copas. El due&ntilde;o de la cafeter&iacute;a, quien reconoci&oacute; a Ban, nos trajo magdalenas rellenas de nata. Ban bail&oacute; en su silla al ritmo de &#8220;We Are the Champions&#8221; de Queen. Le pregunt&eacute; qu&eacute; le parec&iacute;a depositar sus esperanzas en un pol&iacute;tico que proced&iacute;a de la derecha, que aparentemente nunca hab&iacute;a dicho una palabra en defensa de los inmigrantes y que apenas se hab&iacute;a pronunciado a favor de los derechos de las personas LGBTQ. &iquest;Podr&iacute;a ser un lobo con piel de revolucionario?<\/p>\n<p>&#8220;Quiz&aacute; lo sea&#8221;, dijo, sonriendo ampliamente. &#8220;Quiz&aacute; lo sea&#8221;.<\/p>\n<p>Y entonces bailamos por la plaza al son de la canci&oacute;n de Icona Pop con el estribillo &#8220;I don&#8217;t care, I love it&#8221; (no me importa, me encanta). Gente de todas las edades bailaba en fila de conga, quit&aacute;ndose las manos de los hombros para chocarnos los cinco. La fiesta en la plaza continu&oacute; hasta el d&iacute;a siguiente.<\/p>\n<p>M&aacute;t&eacute; Bartha es fot&oacute;grafo y cineasta residente en Budapest.<\/p>\n<p>M. Gessen es columnista de opini&oacute;n en The Times. Gan&oacute; el Premio Pulitzer de opini&oacute;n en 2026 y ha escrito 11 libros, entre ellos <em>El futuro es historia: Rusia y el regreso del totalitarismo<\/em>, que obtuvo el Premio Nacional del Libro en 2017.<\/p>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Desde primera hora de la ma\u00f1ana del segundo s\u00e1bado de mayo, primero cientos y luego miles de personas se congregaron en la plaza frente al majestuoso edificio del Parlamento h\u00fangaro para celebrar el inicio de una nueva era pol\u00edtica. Era la plaza donde decenas de miles se reunieron en 1956<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":11582,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[6],"tags":[17],"class_list":["post-11581","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-internacional","tag-nyt-servicio-analitico"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/cablesdenoticias.prensalibre.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/11581","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/cablesdenoticias.prensalibre.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/cablesdenoticias.prensalibre.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cablesdenoticias.prensalibre.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cablesdenoticias.prensalibre.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=11581"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/cablesdenoticias.prensalibre.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/11581\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":11583,"href":"https:\/\/cablesdenoticias.prensalibre.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/11581\/revisions\/11583"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cablesdenoticias.prensalibre.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/11582"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/cablesdenoticias.prensalibre.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=11581"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/cablesdenoticias.prensalibre.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=11581"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/cablesdenoticias.prensalibre.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=11581"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}