{"id":13197,"date":"2026-06-15T11:59:30","date_gmt":"2026-06-15T16:59:30","guid":{"rendered":"https:\/\/cablesdenoticias.prensalibre.com\/?p=13197"},"modified":"2026-06-15T11:28:48","modified_gmt":"2026-06-15T17:28:48","slug":"un-recorrido-por-el-interminable-conflicto-armado-en-colombia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/cablesdenoticias.prensalibre.com\/?p=13197","title":{"rendered":"Un recorrido por el interminable conflicto armado en Colombia"},"content":{"rendered":"<p>This <a href=\"https:\/\/www.nytimes.com\/es\/2026\/06\/15\/espanol\/america-latina\/colombia-guerra-conflicto-drogas.html\" target=\"_blank\">post<\/a> was originally published on <a href=\"https:\/\/nytapi.wieck.com\/subscribed\/stories.xml?feedId=5BDTx&authKey=94e0c15c-491f-4d65-bdab-c7b42f57186e\" target=\"_blank\">this site<\/a>.<\/p><div>\n<p>Los agentes de polic&iacute;a se atrincheraron en comisar&iacute;as protegidas con sacos de arena. Cuando sal&iacute;an en patrullas espor&aacute;dicas, iban en grupos de seis, empu&ntilde;ando rifles, con el rostro oculto tras m&aacute;scaras.<\/p>\n<p>No se adentran m&aacute;s en la selva. All&iacute; fuera, m&aacute;s adentro de esta remota zona del noreste de Colombia, caminos de tierra serpentean entre campos de coca y banderas blancas que los civiles han colgado fuera de sus casas, desesperados por evitar el fuego cruzado entre dos grupos guerrilleros que se disputan el territorio.<\/p>\n<p>J&oacute;venes guerrilleros con caras llenas de acn&eacute;, vestidos con uniformes de color verde oscuro, inspeccionaban veh&iacute;culos y controlaban el acceso a partes de la regi&oacute;n del Catatumbo, a lo largo de la frontera con Venezuela, imponiendo toques de queda, l&iacute;mites de velocidad y una justicia por mano propia para delitos menores.<\/p>\n<p>M&aacute;s adentro de las monta&ntilde;as, sus compa&ntilde;eros persiguen a sus rivales y lanzan ataques con drones, enzarzados <a href=\"https:\/\/www.nytimes.com\/es\/2025\/01\/20\/espanol\/america-latina\/violencia-colombia.html\" rel=\"nofollow\">en uno de los conflictos m&aacute;s mort&iacute;feros<\/a> surgidos de la promesa de paz incumplida de Colombia.<\/p>\n<p>&#8220;La coca es el derramamiento de sangre del Catatumbo&#8221;, dijo Jose Reyes Quintero, agricultor de 82 a&ntilde;os, al referirse a la planta que se cosecha para fabricar coca&iacute;na. Los grupos guerrilleros, a&ntilde;adi&oacute;, &#8220;no le tienen compasi&oacute;n a nadie&#8221;.<\/p>\n<p>Hace 10 a&ntilde;os, el mundo observaba c&oacute;mo los l&iacute;deres colombianos, vestidos de blanco, firmaban un <a href=\"https:\/\/www.nytimes.com\/2016\/09\/27\/world\/americas\/colombia-farc-peace-agreement.html?eafs_enabled=false\" rel=\"nofollow\">acuerdo de paz hist&oacute;rico<\/a> destinado a poner fin a uno de los conflictos internos m&aacute;s largos y sangrientos de Am&eacute;rica Latina.<\/p>\n<p>Durante m&aacute;s de 50 a&ntilde;os, Colombia libr&oacute; una guerra brutal contra un ej&eacute;rcito insurgente de izquierda que dej&oacute; al menos 220.000 muertos. El acuerdo de 2016 <a href=\"https:\/\/www.nytimes.com\/es\/2017\/06\/28\/espanol\/america-latina\/colombia-desarme-guerrilleros-futuro.html\" rel=\"nofollow\">condujo al desarme<\/a> de 13.000 combatientes de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), el mayor grupo guerrillero del hemisferio occidental en aquel momento.<\/p>\n<p>El acuerdo <a href=\"https:\/\/www.nytimes.com\/2016\/10\/08\/world\/americas\/nobel-peace-prize-juan-manuel-santos-colombia.html?eafs_enabled=false\" rel=\"nofollow\">le vali&oacute;<\/a> al entonces presidente de Colombia el Premio Nobel de la Paz.<\/p>\n<p>Pero la paz nunca lleg&oacute; a Colombia.<\/p>\n<p>Casi de inmediato, grupos armados antiguos y nuevos <a href=\"https:\/\/www.nytimes.com\/es\/2018\/09\/18\/espanol\/america-latina\/farc-acuerdos-de-paz-rearme.html\" rel=\"nofollow\">empezaron a repartirse<\/a> las regiones empobrecidas de Colombia. <a href=\"https:\/\/www.nytimes.com\/es\/2022\/04\/20\/espanol\/colombia-grupos-armados.html\" rel=\"nofollow\">Llenaron los vac&iacute;os<\/a> donde el Estado no logr&oacute; establecer una presencia permanente, y se pelearon por minas de oro ilegales y corredores de tr&aacute;fico de drogas en el pa&iacute;s que es el mayor productor de coca&iacute;na del mundo.<\/p>\n<p>Los grupos armados ilegales ahora tienen presencia en el 47 por ciento de los municipios, frente al 18 por ciento en 2019, <a href=\"https:\/\/www.pares.com.co\/balance-de-grupos-armados-2025\/\" rel=\"nofollow\">seg&uacute;n los investigadores<\/a>. Sus filas han crecido hasta alcanzar unos <a href=\"https:\/\/ideaspaz.org\/publicaciones\/investigaciones-analisis\/2026-01\/27-000-combatientes-y-record-en-disputas-el-deterioro-de-la-seguridad-marca-el-inicio-de-2026\" rel=\"nofollow\">27.000 miembros<\/a>, m&aacute;s que los 18.000 que hab&iacute;a antes del acuerdo de paz, gracias al <a href=\"https:\/\/www.crisisgroup.org\/brf\/latin-america-caribbean\/colombia\/b55-kids-front-lines-stopping-child-recruitment-colombia\" rel=\"nofollow\">reclutamiento de ni&ntilde;os<\/a>. Y los grupos rebeldes han combinado el combate tradicional en la selva con la <a href=\"https:\/\/www.nytimes.com\/es\/2026\/02\/22\/espanol\/america-latina\/ejercito-colombia-drones.html\" rel=\"nofollow\">nueva guerra de drones<\/a>.<\/p>\n<p>El aumento de la violencia se ha convertido en un punto &aacute;lgido en la <a href=\"https:\/\/www.nytimes.com\/es\/2026\/05\/31\/espanol\/america-latina\/colombia-elecciones-resultados.html\" rel=\"nofollow\">crucial segunda vuelta presidencial<\/a> del domingo, que podr&iacute;a inclinar a Colombia hacia un <a href=\"https:\/\/www.nytimes.com\/es\/2026\/06\/02\/espanol\/america-latina\/trump-aliado-elecciones-colombia.html\" rel=\"nofollow\">candidato de derecha<\/a> que promete aplastar a los grupos criminales con mano de hierro.<\/p>\n<p>El actual presidente de Colombia, Gustavo Petro, el primer l&iacute;der de izquierda del pa&iacute;s, apost&oacute; su legado por una pol&iacute;tica audaz &#8211;llamada Paz total&#8211; para negociar treguas que pusieran fin a los conflictos que a&uacute;n persisten en Colombia.<\/p>\n<p>Petro, quien culpa a su predecesor de no <a href=\"https:\/\/www.nytimes.com\/es\/2021\/09\/26\/espanol\/acuerdo-de-paz-colombia.html\" rel=\"nofollow\">haber aplicado adecuadamente<\/a> el acuerdo de paz de 2016, dijo que su pol&iacute;tica era la alternativa a la &#8220;<a href=\"https:\/\/www.eltiempo.com\/politica\/gobierno\/gustavo-petro-habla-de-la-paz-total-es-el-final-de-la-guerra-perpetua-718378\" rel=\"nofollow\">guerra perpetua<\/a>&#8220;.<\/p>\n<p>Pero durante los cuatro a&ntilde;os de mandato de Petro, seg&uacute;n los cr&iacute;ticos, los grupos se aprovecharon de los breves altos al fuego para expandir sus territorios y sus econom&iacute;as il&iacute;citas, y solo salieron m&aacute;s fortalecidos.<\/p>\n<p>&#8220;La paz total fue un fracaso total&#8221;, dijo Laura Bonilla, subdirectora de la Fundaci&oacute;n Paz y Reconciliaci&oacute;n, un grupo de investigaci&oacute;n colombiano.<\/p>\n<p>El ej&eacute;rcito, seg&uacute;n ella, no supo adaptarse a unos grupos que se mezclaban entre la poblaci&oacute;n civil y ejerc&iacute;an su control de formas m&aacute;s encubiertas.<\/p>\n<p>&#8220;Las fuerzas armadas siguen pensando que pelean contra las FARC y no que pelean contra grupos que no tienen campamentos, a los que no puedes bombardear, donde la gente est&aacute; dispersa por todos lados, que est&aacute;n extorsionando a todo el mundo y que causan much&iacute;simo da&ntilde;o civil&#8221;, dijo.<\/p>\n<p>Para muchos colombianos, la segunda vuelta presidencial se ha convertido en un referendo sobre la violencia, con dos candidatos que proponen caminos opuestos para el futuro.<\/p>\n<p>Por un lado est&aacute; Iv&aacute;n Cepeda, un pol&iacute;tico de izquierda y negociador clave del acuerdo de paz de 2016, quien promete continuar con una versi&oacute;n de los dif&iacute;ciles di&aacute;logos de paz de Petro.<\/p>\n<p>Por otro lado est&aacute; Abelardo de la Espriella, un candidato favorito de derecha <a href=\"https:\/\/www.nytimes.com\/es\/2026\/06\/03\/espanol\/america-latina\/trump-colombia-de-la-espriella.html\" rel=\"nofollow\">respaldado por el presidente de Estados Unidos<\/a>, Donald Trump, quien ha prometido una ofensiva militar total mediante ataques a&eacute;reos y la construcci&oacute;n de megac&aacute;rceles en zonas remotas.<\/p>\n<p>Las elecciones tambi&eacute;n podr&iacute;an determinar si Estados Unidos desempe&ntilde;a un papel m&aacute;s directo en la guerra contra las drogas en Colombia, ya que Trump ha convertido la lucha contra el narcotr&aacute;fico en una <a href=\"https:\/\/www.nytimes.com\/es\/2025\/11\/17\/espanol\/america-latina\/trump-doctrina-monroe-estados-unidos.html\" rel=\"nofollow\">piedra angular de su agenda regional<\/a>.<\/p>\n<p>La violencia, que se desarrolla principalmente fuera de las grandes ciudades de Colombia, no est&aacute; tan extendida como los secuestros, los coches bomba y las masacres paramilitares de la d&eacute;cada de 1990.<\/p>\n<p>Lo que m&aacute;s est&aacute; en juego son las regiones remotas como el Catatumbo. Desde el a&ntilde;o pasado, una sangrienta guerra entre dos grupos guerrilleros rivales y un ej&eacute;rcito que intenta contenerlos ha desencadenado all&iacute; una cat&aacute;strofe humanitaria.<\/p>\n<p>Los enfrentamientos han obligado a 100.000 residentes del Catatumbo a huir de sus hogares, casi un tercio de la poblaci&oacute;n, y han provocado m&aacute;s de 160 homicidios, incluidos los de ni&ntilde;os, <a href=\"https:\/\/www.defensoria.gov.co\/documents\/20123\/3620015\/Informe_Catatubo+low.pdf\" rel=\"nofollow\">seg&uacute;n la agencia de derechos humanos de Colombia<\/a>.<\/p>\n<p>La violencia tambi&eacute;n ha avivado el deseo de cambio: De la Espriella gan&oacute; <a href=\"https:\/\/www.elespectador.com\/politica\/mapa-electoral-2026-que-candidato-gano-en-cada-departamento\/\" rel=\"nofollow\">en la mayor parte del Catatumbo<\/a> en la primera vuelta de las elecciones. Si sale victorioso, promete lanzar una ofensiva conjunta entre Estados Unidos y Colombia para &#8220;recuperar el control territorial del Catatumbo&#8221; en un plazo de 90 d&iacute;as.<\/p>\n<p><em>Atrapado en el fuego cruzado<\/em><\/p>\n<p>El Catatumbo, un vasto laberinto de selvas monta&ntilde;osas, ha estado aislado del resto de Colombia por la ausencia cr&oacute;nica de instituciones estatales y de infraestructura b&aacute;sica, como carreteras asfaltadas.<\/p>\n<p>Durante d&eacute;cadas, la guerrilla y el cultivo de coca han llenado ese vac&iacute;o, y la coca&iacute;na y las armas han pasado f&aacute;cilmente de contrabando a trav&eacute;s de la porosa frontera entre Colombia y Venezuela.<\/p>\n<p>A finales de marzo, cinco guerrilleros ocupaban la base de una torre de transmisi&oacute;n que hab&iacute;an convertido en un b&uacute;nker oculto.<\/p>\n<p>Llevaban rifles, pero tambi&eacute;n un arsenal de drones: peque&ntilde;os kamikazes para ataques de corto alcance y drones m&aacute;s grandes, de fabricaci&oacute;n china, para lanzar explosivos caseros contra enemigos a kil&oacute;metros de distancia.<\/p>\n<p>Los combatientes forman parte de una unidad disidente de las FARC que rechaz&oacute; el acuerdo de paz. Conocida como Frente 33, la unidad es una de las decenas que <a href=\"https:\/\/www.nytimes.com\/es\/2019\/05\/17\/espanol\/america-latina\/colombia-paz-farc-duque.html\" rel=\"nofollow\">se han rearmado y expandido<\/a>.<\/p>\n<p>Su enemigo ha sido el Ej&eacute;rcito de Liberaci&oacute;n Nacional (ELN), un grupo fundado en la d&eacute;cada de 1960 por sacerdotes radicales e intelectuales marxistas. El ELN, que, <a href=\"https:\/\/storage.ideaspaz.org\/documents\/cifras-fip-2025.pdf\" rel=\"nofollow\">seg&uacute;n los expertos,<\/a> cuenta con m&aacute;s de 6000 miembros en todo el pa&iacute;s, es el grupo guerrillero m&aacute;s antiguo de Am&eacute;rica Latina.<\/p>\n<p>Ambos grupos se presentan como los verdaderos protectores de los pobres y se niegan a deponer las armas.<\/p>\n<p>&#8220;Las guerrillas en el Catatumbo siempre han estado&#8221;, dijo Andrey Avenda&ntilde;o, comandante del Frente 33, dando a entender que un ataque militar m&aacute;s fuerte contra ellos fracasar&iacute;a.<\/p>\n<p>&#8220;Se van a morir comandante guerrillero, se van a morir guerrilleros, se van a morir soldados y polic&iacute;as&#8221;, dijo. &#8220;Pero el problema va a persistir, porque el problema de Colombia se resuelve cuando se resuelva la necesidad y la desigualdad&#8221;.<\/p>\n<p>Los grupos dicen que han sobrevivido actuando como intermediarios: cobran impuestos a los narcotraficantes que compran pasta de coca&iacute;na elaborada a partir de plantas de coca, que son el sustento econ&oacute;mico de muchos agricultores de la zona. Tambi&eacute;n imponen impuestos a la miner&iacute;a del carb&oacute;n y a la venta de aceite de palma.<\/p>\n<p>A medida que el Frente 33 se expand&iacute;a, y se ganaba a la poblaci&oacute;n local mediante la construcci&oacute;n de carreteras y puentes, el ELN ve&iacute;a cada vez m&aacute;s al grupo rival como una amenaza, dijeron los expertos.<\/p>\n<p>Las conversaciones de paz del Frente 33 con Petro agravaron la tensi&oacute;n, ya que el ELN afirmaba que los disidentes de las FARC utilizaban las negociaciones para ganar legitimidad y desplazarlos.<\/p>\n<p>&#8220;Estaba en mente aniquilar al ELN, pero no result&oacute; as&iacute;&#8221;, dijo Antonio Garc&iacute;a, el m&aacute;ximo comandante del ELN, en un comunicado a The New York Times.<\/p>\n<p>El punto de inflexi&oacute;n se produjo el 15 de enero de 2025, cuando unos hombres armados <a href=\"https:\/\/www.eltiempo.com\/colombia\/otras-ciudades\/ellos-son-los-acusados-de-masacre-de-esposos-y-su-bebe-en-tibu-fiscalia-divulgo-fotos-y-pistas-3426132\" rel=\"nofollow\">mataron<\/a> al due&ntilde;o de una <a href=\"https:\/\/www.eltiempo.com\/colombia\/otras-ciudades\/miguel-angel-el-guardian-de-los-muertos-en-catatumbo-cronica-de-la-labor-que-acabo-con-su-vida-y-la-de-su-familia-en-tibu-3418737\" rel=\"nofollow\">funeraria<\/a>, a su esposa y a su beb&eacute;. Culparon al Frente 33 &#8211;que neg&oacute; su participaci&oacute;n&#8211; y el ELN lanz&oacute; una ofensiva sorpresa, que sumi&oacute; a la regi&oacute;n en la guerra.<\/p>\n<p>Han matado a civiles y l&iacute;deres comunitarios. Los ataques con drones aterrorizan a los residentes. Y miles de familias se han visto confinadas en sus casas o desplazadas.<\/p>\n<p>La guerra lleg&oacute; a la puerta de Diego Quintero el pasado octubre.<\/p>\n<p>Su hijo de 9 a&ntilde;os, Matias, estaba jugando fuera cuando disidentes de las FARC mataron a tiros a dos combatientes del ELN en una emboscada frente a su finca, dijo Quintero. Mat&iacute;as qued&oacute; traumatizado al ver los cuerpos ensangrentados.<\/p>\n<p>&#8220;No quer&iacute;a volver a dormir aqu&iacute;&#8221;, dijo Quintero. &#8220;Cuando ve a alguien uniformado, se asusta&#8221;.<\/p>\n<p>Quintero, de 33 a&ntilde;os, mand&oacute; a Matias y a su esposa a otro lugar por un tiempo. Pero Quintero no pod&iacute;a permitirse irse: estaba sustituyendo sus cultivos de coca por palmeras de aceite que ten&iacute;a que cosechar.<\/p>\n<p>&#8220;Soy consciente de c&oacute;mo le hace da&ntilde;o a la gente&#8221;, dijo, se&ntilde;alando los arbustos de coca que le quedaban.<\/p>\n<p><em>En primera l&iacute;nea<\/em><\/p>\n<p>Por toda la campi&ntilde;a del Catatumbo, los guerrilleros deambulan a pie por los pastos, dispar&aacute;ndose unos a otros en una batalla interminable.<\/p>\n<p>La mayor&iacute;a de las dos decenas de combatientes de las FARC con quienes se reuni&oacute; el Times ten&iacute;an entre 18 y 25 a&ntilde;os. Muchos dijeron que se hab&iacute;an unido al grupo antes de cumplir los 18.<\/p>\n<p>Con rifles AR-15 y AK-47 colgados al hombro, fumaban cigarrillos mientras cocinaban arroz en un hornillo de gasolina y se conectaban a internet mediante un Starlink m&oacute;vil.<\/p>\n<p>Nacidos en la pobreza, muchos dijeron que unirse a los disidentes de las FARC les hab&iacute;a dado un prop&oacute;sito. A diferencia de otros grupos armados que ofrecen contratos, los combatientes de las FARC deben servir de por vida y sin paga, aunque se les da de comer y se les proporciona alojamiento.<\/p>\n<p>Algunos hablaban con grandilocuencia de liberar a Colombia de una oligarqu&iacute;a corrupta, haci&eacute;ndose eco del discurso revolucionario de las FARC desde su fundaci&oacute;n en 1964.<\/p>\n<p>Bajo el discurso ideol&oacute;gico se esconden tr&aacute;gicas historias de adolescencias truncadas.<\/p>\n<p>Para Daniela Rodr&iacute;guez, de 22 a&ntilde;os, unirse a las FARC la llev&oacute; a algo peor: un encuentro fatal con su padre.<\/p>\n<p>Su padre y su madre eran combatientes del ELN, dijo, pero a los 15 a&ntilde;os se fue de casa y se uni&oacute; a las FARC, atra&iacute;da por su &#8220;disciplina&#8221;.<\/p>\n<p>No hab&iacute;a visto a su padre en a&ntilde;os hasta que se top&oacute; cara a cara con su unidad del ELN el a&ntilde;o pasado durante un tiroteo mortal.<\/p>\n<p>Vio c&oacute;mo sus propias fuerzas mataban a su padre.<\/p>\n<p>&#8220;Pues fue doloroso porque, a pesar de todo, es mi padre&#8221;, dijo. &#8220;Pero estamos en guerra&#8221;.<\/p>\n<p>Su madre, que ya no es combatiente activa del ELN, cuida del hijo de 5 a&ntilde;os que Rodr&iacute;guez tuvo con su novio, un combatiente de las FARC.<\/p>\n<p>A &eacute;l tambi&eacute;n lo mat&oacute; el a&ntilde;o pasado el ELN, dijo.<\/p>\n<p>&#8220;Me llen&oacute; de rabia&#8221;, dijo, lo que la motiv&oacute; a no abandonar nunca el frente.<\/p>\n<p><em>Un c&iacute;rculo vicioso<\/em><\/p>\n<p>Diez a&ntilde;os despu&eacute;s del acuerdo de paz, la historia del Catatumbo imita la que acecha a otras zonas de conflicto donde la paz nunca lleg&oacute;.<\/p>\n<p>El resurgimiento de la violencia, seg&uacute;n los expertos, ha puesto de manifiesto la fragilidad de la paz sin resolver las causas profundas del eterno conflicto colombiano: la falta de oportunidades para los colombianos pobres empujados a las econom&iacute;as ilegales, y la falta de seguridad en regiones remotas explotadas por grupos armados.<\/p>\n<p>Petro <a href=\"https:\/\/www.infobae.com\/colombia\/2025\/01\/17\/gustavo-petro-viaja-al-catatumbo-para-afrontar-crisis-humanitaria-tras-violentos-combates-entre-eln-y-disidencias-de-las-farc\/\" rel=\"nofollow\">visit&oacute;<\/a> el Catatumbo el a&ntilde;o pasado y denunci&oacute; los ataques iniciales del ELN como &#8220;cr&iacute;menes de guerra&#8221;, <a href=\"https:\/\/www.presidencia.gov.co\/prensa\/Paginas\/Mindefensa-confirma-que-el-despliegue-militar-en-Catatumbo-supera-los-10-mi-250303.aspx\" rel=\"nofollow\">y despleg&oacute; miles de soldados<\/a> para atacar a ambos grupos.<\/p>\n<p>En Tib&uacute;, la localidad m&aacute;s grande de la regi&oacute;n, Jaime Botero es uno de los pocos l&iacute;deres comunitarios que no han huido ni han sido asesinados.<\/p>\n<p>Aunque entend&iacute;a por qu&eacute; muchos en el Catatumbo estaban ansiosos por una soluci&oacute;n militar m&aacute;s contundente, le preocupaba que eso solo condujera a m&aacute;s derramamiento de sangre.<\/p>\n<p>&#8220;Armar otro conflicto para tratar de terminar otro no es la soluci&oacute;n&#8221;, dijo. &#8220;En ese cuento llevan 50 a&ntilde;os&#8221;.<\/p>\n<p>Federico Rios y Sof&iacute;a Villamil contributed reporting.<\/p>\n<p><em><a href=\"https:\/\/www.nytimes.com\/by\/luis-ferre-sadurni\" rel=\"nofollow\">Luis Ferr&eacute;-Sadurn&iacute;<\/a><\/em> es periodista del Times en Bogot&aacute;, Colombia.<\/p>\n<p><em>Federico Rios y Sof&iacute;a Villamil contributed reporting.<br \/><\/em><\/p>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Los agentes de polic\u00eda se atrincheraron en comisar\u00edas protegidas con sacos de arena. Cuando sal\u00edan en patrullas espor\u00e1dicas, iban en grupos de seis, empu\u00f1ando rifles, con el rostro oculto tras m\u00e1scaras. No se adentran m\u00e1s en la selva. All\u00ed fuera, m\u00e1s adentro de esta remota zona del noreste de Colombia,<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":13198,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[6],"tags":[17],"class_list":["post-13197","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-internacional","tag-nyt-servicio-analitico"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/cablesdenoticias.prensalibre.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/13197","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/cablesdenoticias.prensalibre.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/cablesdenoticias.prensalibre.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cablesdenoticias.prensalibre.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cablesdenoticias.prensalibre.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=13197"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/cablesdenoticias.prensalibre.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/13197\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":13199,"href":"https:\/\/cablesdenoticias.prensalibre.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/13197\/revisions\/13199"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cablesdenoticias.prensalibre.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/13198"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/cablesdenoticias.prensalibre.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=13197"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/cablesdenoticias.prensalibre.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=13197"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/cablesdenoticias.prensalibre.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=13197"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}