{"id":14812,"date":"2026-06-24T20:04:36","date_gmt":"2026-06-25T01:04:36","guid":{"rendered":"https:\/\/cablesdenoticias.prensalibre.com\/?p=14812"},"modified":"2026-06-24T19:13:17","modified_gmt":"2026-06-25T01:13:17","slug":"brasil-y-escocia-se-han-apoderado-de-miami-es-la-mejor-fiesta-del-mundial","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/cablesdenoticias.prensalibre.com\/?p=14812","title":{"rendered":"Brasil y Escocia se han apoderado de Miami. \u00bfEs la mejor fiesta del Mundial?"},"content":{"rendered":"<p>This <a href=\"https:\/\/www.nytimes.com\/es\/2026\/06\/24\/espanol\/deportes\/mundial-brasil-escocia.html\" target=\"_blank\">post<\/a> was originally published on <a href=\"https:\/\/nytapi.wieck.com\/subscribed\/stories.xml?feedId=5BDTx&authKey=94e0c15c-491f-4d65-bdab-c7b42f57186e\" target=\"_blank\">this site<\/a>.<\/p><div>\n<p>El encuentro entre la selecci&oacute;n sudamericana y la escuadra europea ha generado un ambiente festivo en el coraz&oacute;n de Florida.<\/p>\n<p>&iquest;Qu&eacute; pasa cuando legiones de escoceses cantando y vestidos con kilt se encuentran con brasile&ntilde;os bailando samba vestidos de amarillo canario bajo el sol del sur de Florida? Una fiesta de la Copa del Mundo de lo m&aacute;s animada.<\/p>\n<p>Ha habido otras, claro. Los mexicanos y los surcoreanos <a href=\"https:\/\/www.nytimes.com\/2026\/06\/19\/us\/world-cup-koreatown-mexico-korea.html\" rel=\"nofollow\">celebraron un festival del amor la semana pasada<\/a>. Los estadounidenses <a href=\"https:\/\/www.nytimes.com\/2026\/06\/19\/us\/world-cup-seattle-march-match.html\" rel=\"nofollow\">organizaron una marcha al estilo europeo<\/a> en Seattle. Los escoceses viajeros <a href=\"https:\/\/www.nytimes.com\/2026\/06\/19\/us\/boston-scotland-soccer-tartan-army.html\" rel=\"nofollow\">se bebieron todo lo que hab&iacute;a en Boston<\/a>.<\/p>\n<p>Pero desde que el organismo rector del f&uacute;tbol internacional public&oacute; el calendario del torneo de este a&ntilde;o, los entendidos en f&uacute;tbol ten&iacute;an el ojo puesto en el partido del mi&eacute;rcoles por la noche, cerca de Miami, entre Escocia y Brasil, por su potencial festivo.<\/p>\n<p>Los ingredientes:<\/p>\n<\/p>\n<ul><\/p>\n<li>Brasil, que juega como si fuera el equipo local en Florida, el estado donde viven la mayor&iacute;a de los brasile&ntilde;os en Estados Unidos.\n<\/p>\n<\/li>\n<p><\/p>\n<li>Escocia, que vuelve al Mundial tras 28 a&ntilde;os, con ganas de vengar su derrota por 2-1 ante Brasil en el torneo de 1998 en Francia.\n<\/p>\n<\/li>\n<p><\/p>\n<li>Gente de dos pa&iacute;ses a la que le gusta pas&aacute;rselo bien, reunida en una ciudad a la que nada le gusta m&aacute;s que hacer que la gente se lo pase en grande.\n<\/p>\n<\/li>\n<p><\/ul>\n<p>La fiesta lleva d&iacute;as en pleno apogeo.<\/p>\n<p>Los brasile&ntilde;os que acudieron en masa a la playa el domingo por la tarde &#8211;una enorme multitud que <a href=\"https:\/\/x.com\/simpraisa\/status\/2068826779981095214?s=20\" rel=\"nofollow\">se agolpaba en la arena<\/a> al ritmo de los tambores de samba&#8211; convirtieron Miami Beach en una versi&oacute;n a peque&ntilde;a escala de la famosa Copacabana de R&iacute;o de Janeiro.<\/p>\n<p>El lunes, los escoceses se lanzaron al barrio de Little Havana, en Miami, y marcharon al son de las gaitas hasta el Marlins Stadium para ver un partido de b&eacute;isbol, tal y como hicieron en el Fenway Park de Boston y en el Yankee Stadium de Nueva York. <a href=\"https:\/\/x.com\/J_McPherson1126\/status\/2069182381794201742?s=20\" rel=\"nofollow\">Bailaron por los pasillos del estadio<\/a> e infundieron una vitalidad inusual a un partido de lunes para un equipo con uno de los peores registros de asistencia de las Grandes Ligas de B&eacute;isbol.<\/p>\n<p>Luego, el martes por la tarde, los aficionados escoceses se adue&ntilde;aron de South Beach y abarrotaron muchas manzanas de Ocean Drive entre los hoteles art d&eacute;co y el Atl&aacute;ntico, una multitud incongruente de pesados kilts de tart&aacute;n bajo las palmeras. Marcharon sin dejarse intimidar a pesar de las temperaturas insoportables.<\/p>\n<p>El sur de Florida lleva tiempo sufriendo un <a href=\"https:\/\/www.nytimes.com\/2026\/06\/15\/us\/miami-world-cup-heat.html\" rel=\"nofollow\">calor sofocante<\/a>; un &iacute;ndice de calor de 43 grados Celsius oblig&oacute; al Fan Festival del Mundial, en el centro de Miami, a suspender temporalmente la entrada el lunes por la tarde. El martes estaba en vigor una alerta por calor mientras los p&aacute;lidos escoceses &#8211;al menos en comparaci&oacute;n con los brasile&ntilde;os, mucho m&aacute;s a gusto&#8211; se lo pasaban en grande.<\/p>\n<p>Las autoridades de Miami Beach instaron al &#8220;Ej&eacute;rcito de tart&aacute;n&#8221;, como se conoce a los aficionados escoceses, a que llevaran agua y usaran gorras y protector solar. Parec&iacute;a que algunos hac&iacute;an m&aacute;s caso a esos consejos que otros.<\/p>\n<p>&#8220;Estoy perdiendo todo mi peso en sudor&#8221;, dijo Alan McLuskey, de 30 a&ntilde;os, quien iba sin camisa, con la camiseta azul de Escocia colgada de sus pantalones cortos y sosten&iacute;a una botellita de Smirnoff Ice antes de que empezara la marcha. A su alrededor, ya se ve&iacute;an un mont&oacute;n de quemaduras solares. Abundaban las Coronas con rodajas de lim&oacute;n.<\/p>\n<p>Un hombre dijo que los kilts, tambi&eacute;n conocidos como faldas escocesas &#8211;hechos de lana, con decenas de pliegues aislantes&#8211; eran &#8220;horribles&#8221; con tanta humedad, y coment&oacute; que algunos de sus compatriotas escoceses no llevaban nada debajo. &Eacute;l mismo ya era &#8220;demasiado viejo&#8221; para eso, dijo.<\/p>\n<p>&#8220;Hace un poco de calor para hacer gran cosa&#8221;, dijo otro hombre, Robert Cummings, que iba ataviado de pies a cabeza con la indumentaria de Escocia, incluida una camiseta sin mangas en la que se le&iacute;a: &#8220;Escoc&eacute;s, no brit&aacute;nico&#8221;. (Cuando cuatro hombres con camisetas de Inglaterra se atrevieron a pasar por all&iacute;, la multitud los abuche&oacute; sin piedad).<\/p>\n<p>Cummings, de 61 a&ntilde;os, dijo que tambi&eacute;n hab&iacute;a viajado a Francia para animar a Escocia en 1998; pas&oacute; nueve d&iacute;as en Boston este mes antes de venir a Miami. Seg&uacute;n dijo Cummings, al llegar hace unos d&iacute;as, su hijo le pidi&oacute; matrimonio a su novia en el muelle de South Pointe. Ella dijo que s&iacute;.<\/p>\n<p>Donnie MacNeil, de 69 a&ntilde;os, que vive en la remota isla de Barra, en Escocia, llevaba sandalias con su kilt y luc&iacute;a la bandera escocesa que su mujer le hab&iacute;a pintado en las u&ntilde;as de los pies. Miami, dijo, era &#8220;fant&aacute;stica&#8221;, aunque en sus piernas se ve&iacute;an algunas picaduras recientes de insectos.<\/p>\n<p>Unos cuantos brasile&ntilde;os presenciaron el desfile o marcharon junto a los escoceses, compartiendo su alegr&iacute;a y ondeando banderas brasile&ntilde;as. Un grupo de una media decena de amigos del estado brasile&ntilde;o de Paran&aacute; se adue&ntilde;&oacute; de una mesa en un asador de Ocean Drive durante un par de horas.<\/p>\n<p>&#8220;Es la mejor fiesta&#8221;, dijo uno de ellos, Guilherme Moreno, de 33 a&ntilde;os.<\/p>\n<p>Marcello Rocha, que vive en Boston y es originario de S&atilde;o Paulo, coment&oacute; que le sorprendi&oacute; ver a tantos aficionados escoceses.<\/p>\n<p>&#8220;Pero ma&ntilde;ana&#8221;, predijo, &#8220;el estadio va a ser como Brasil&#8221;.<\/p>\n<p><em><a href=\"https:\/\/www.nytimes.com\/by\/patricia-mazzei\" rel=\"nofollow\">Patricia Mazzei<\/a><\/em> es la reportera principal del Times en Miami y cubre Florida y Puerto Rico.<\/p>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El encuentro entre la selecci\u00f3n sudamericana y la escuadra europea ha generado un ambiente festivo en el coraz\u00f3n de Florida. \u00bfQu\u00e9 pasa cuando legiones de escoceses cantando y vestidos con kilt se encuentran con brasile\u00f1os bailando samba vestidos de amarillo canario bajo el sol del sur de Florida? 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