{"id":14896,"date":"2026-06-26T15:12:58","date_gmt":"2026-06-26T20:12:58","guid":{"rendered":"https:\/\/cablesdenoticias.prensalibre.com\/?p=14896"},"modified":"2026-06-26T23:11:32","modified_gmt":"2026-06-27T05:11:32","slug":"como-comer-pizza-con-un-modelo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/cablesdenoticias.prensalibre.com\/?p=14896","title":{"rendered":"C\u00f3mo comer pizza con un modelo"},"content":{"rendered":"<p>This <a href=\"https:\/\/www.nytimes.com\/2026\/06\/12\/style\/modern-love-how-to-eat-pizza-with-a-male-model.html\" target=\"_blank\">post<\/a> was originally published on <a href=\"https:\/\/nytapi.wieck.com\/subscribed\/stories.xml?feedId=5BDTx&authKey=94e0c15c-491f-4d65-bdab-c7b42f57186e\" target=\"_blank\">this site<\/a>.<\/p><div>\n<p><b>Pide las porciones, d&oacute;blalas por la mitad, coquetea con el modelo y espera que tu novio se ponga celoso.<\/b><\/p>\n<p>&#8220;Hay alguien a quien quiero que conozcas&#8221;, dijo mi madre. &#8220;Es modelo. Se llama Jason&#8221;.<\/p>\n<p>Ten&iacute;a 20 a&ntilde;os, estaba en casa durante las vacaciones de la universidad y la casa era nueva. Aproximadamente un mes despu&eacute;s de que me graduara de la preparatoria, mi madre se mud&oacute; de Nueva Jersey a un apartamento en Manhattan.<\/p>\n<p>Este modelo ten&iacute;a mi edad, me explic&oacute; mi madre. Era un chico encantador, un poco solitario. &#8220;Creo que echa de menos su casa&#8221;, dijo. &#8220;Le cocin&eacute; espaguetis&#8221;.<\/p>\n<p>&#8220;&iquest;Le cocinaste espaguetis a un modelo?&#8221;.<\/p>\n<p>Ten&iacute;a una amiga que trabajaba en una agencia de modelos y Jason era uno de sus clientes. Yo ten&iacute;a un novio que viv&iacute;a en Nueva Jersey.<\/p>\n<p>Mi mejor amiga, Liz, se qued&oacute; a dormir esa noche, ilusionada con la visita del modelo. Ella todav&iacute;a viv&iacute;a en Nueva Jersey y yo la ten&iacute;a que llevar de vuelta al d&iacute;a siguiente. Nos dimos emocionadas palmadas en los brazos y corrimos hacia el espejo a exprimirnos algunos granos.<\/p>\n<p>Mi madre grit&oacute; desde la diminuta cocina de nuestro nuevo apartamento: &#8220;Tiene una sesi&oacute;n de fotos para Calvin Klein. Se los advierto. Est&aacute; guap&iacute;simo&#8221;.<\/p>\n<p>Me preguntaba si mi novio se pondr&iacute;a celoso, no porque &eacute;l fuera celoso precisamente. Tal vez con alguien m&aacute;s lo habr&iacute;a estado, pero nuestra relaci&oacute;n era a distancia y abierta. No hab&iacute;a tiempo para posesiones ni reglas. Yo estudiaba en la universidad de Boston y &eacute;l en una universidad local de Nueva Jersey.<\/p>\n<p>Habl&aacute;bamos casi todas las noches y yo le contaba por tel&eacute;fono mis ligues y aventuras de una noche. Le cont&eacute; c&oacute;mo me hab&iacute;a enredado con un chico en un bar y c&oacute;mo le hab&iacute;a explicado al mismo chico: &#8220;La &uacute;nica raz&oacute;n por la que me estoy enredando contigo es porque te pareces a mi novio, que vive en Nueva Jersey&#8221;.<\/p>\n<p>Pero no era un intercambio justo, porque mi novio nunca me daba detalles de lo que &eacute;l hac&iacute;a. Le pregunt&eacute; si hab&iacute;a otras chicas, otros besos&#8230; &iquest;Alguien para pasar el rato?<\/p>\n<p>&#8220;Nunca&#8221;, afirm&oacute;.<\/p>\n<p>Nada m&aacute;s que s&iacute; hab&iacute;a. Mis amigos me contaban que en tal o cual bar se hab&iacute;a ligado a tal o cual chica. Yo segu&iacute;a esperando a que &eacute;l me lo dijera. No hab&iacute;a nada que ocultar. Era la distancia lo que nos separaba, no otras mujeres, &iquest;verdad?<\/p>\n<p>Para su cumplea&ntilde;os, le regal&eacute; una l&aacute;mpara de lava morada. Llev&aacute;bamos dos a&ntilde;os juntos, con algunas interrupciones y nunca nos hab&iacute;amos dicho &#8220;Te amo&#8221;. Esa noche no pude contener las palabras y pr&aacute;cticamente me derrumb&eacute; de rodillas cuando le dije que lo amaba.<\/p>\n<p>&iquest;Recuerdas la primera vez que le dijiste &#8220;Te amo&#8221; a alguien? El aire se te escapa de repente, como si alguien te golpeara en el est&oacute;mago. Pero &eacute;l no dijo nada. Le dije que lo amaba; &eacute;l me abraz&oacute; y dijo: &#8220;Gracias&#8221;. Nos recostamos juntos en su cama, mientras las manchas moradas de la l&aacute;mpara de lava proyectaban un resplandor sobre las paredes de su peque&ntilde;o dormitorio.<\/p>\n<p>Ahora, mientras esperaba en el apartamento de mi madre, son&oacute; el timbre.<\/p>\n<p>&#8220;&iexcl;Ya lleg&oacute; el modelo!&#8221;, grit&eacute;.<\/p>\n<p>&#8220;Tiene nombre&#8221;, exclam&oacute; mi madre.<\/p>\n<p>Jason era, sin duda, la persona m&aacute;s guapa que hab&iacute;a visto en mi vida. Pelo rubio corto. P&oacute;mulos marcados. Mand&iacute;bula perfectamente delineada. Ojos azules.<\/p>\n<p>&#8220;Hola, mucho gusto&#8221;, dijo y &#8220;Oye, tu mam&aacute; ha sido muy amable conmigo&#8221; y &#8220;Oye, tu madre es genial&#8221;.<\/p>\n<p>Mi madre sonre&iacute;a radiante desde un rinc&oacute;n.<\/p>\n<p>No s&eacute; qu&eacute; nos hizo llevarlo a comer pizza. Quiz&aacute; su aspecto era tan intimidante que tuvimos que bajarlo a nuestro nivel. Jason empez&oacute; a comer la pizza desde la punta, a peque&ntilde;os bocados.<\/p>\n<p>&#8220;&iquest;Qu&eacute; te pasa?&#8221;, le dije. &#8220;D&oacute;blala por la mitad y c&oacute;metela como una persona normal&#8221;.<\/p>\n<p>&#8220;&iquest;Por qu&eacute; tendr&iacute;a que doblar mi pizza a la mitad?&#8221;, pregunt&oacute; Jason. Era de Arizona o California, lugares donde la pizza es algo secundario.<\/p>\n<p>&#8220;En Nueva Jersey, se reir&iacute;an de ti por eso&#8221;, coment&oacute; Liz.<\/p>\n<p>A &eacute;l le pareci&oacute; divertid&iacute;simo y dobl&oacute; la pizza, con la grasa chorre&aacute;ndole por la barbilla. &Eacute;ramos dos chicas j&oacute;venes, chicas normales, que pedimos no una, sino dos porciones de pizza cada una. No &eacute;ramos el tipo de chicas a las que los modelos de Calvin Klein estaban acostumbrados a tener cerca.<\/p>\n<p>&#8220;Ser&iacute;a el hazmerre&iacute;r de Nueva Jersey&#8221;, expres&oacute;. &#8220;&iquest;Cu&aacute;ndo puedo ir a Jersey?&#8221;<\/p>\n<p>&iexcl;Nunca! Quer&iacute;a decirle. &iexcl;Eres demasiado guapo para Nueva Jersey!<\/p>\n<p>Pero entonces record&eacute; que ten&iacute;a que llevar a Liz a su casa.<\/p>\n<p>&#8220;Puedes ir ahora mismo, si quieres&#8221;. Mi coraz&oacute;n empez&oacute; a latir con fuerza porque se me ocurri&oacute; que Jason ser&iacute;a la excusa perfecta para poner celoso a mi novio. Podr&iacute;amos aparecer en su puerta y presentar a Jason como mi nuevo amigo.<\/p>\n<p>&#8220;Ser&eacute; tu gu&iacute;a&#8221;, dije riendo. &#8220;Podemos pasar delante de la casa de mi novio&#8221;.<\/p>\n<p>&#8220;&iquest;La casa de tu novio?&#8221; pregunt&oacute;. &#8220;S&iacute;, claro. &iquest;Por qu&eacute; no?&#8221;.<\/p>\n<p>Mientras conduc&iacute;amos, le se&ntilde;al&aacute;bamos los lugares emblem&aacute;ticos. Ah&iacute; est&aacute; el Giants Stadium. Ah&iacute; est&aacute; el Tick Tock Diner. Ah&iacute; est&aacute; Pizza 46. Jason iba sentado atr&aacute;s y met&iacute;a la cara entre los asientos delanteros.<\/p>\n<p>Me pon&iacute;a nerviosa dejar a Liz. En cuanto ella saliera del auto, quedar&iacute;amos solo Jason y yo. Da seguridad tener a un lado a tu mejor amiga, el tipo de persona que podr&iacute;a hacerte entrar en raz&oacute;n. El tipo de persona que podr&iacute;a decir: &#8220;Vuelve a la ciudad. No pases por delante de la casa de tu novio&#8221;.<\/p>\n<p>Pero ella se baj&oacute; sin decir m&aacute;s y Jason se pas&oacute; al asiento delantero. Si daba media vuelta y lo llevaba a casa, la noche se acabar&iacute;a. Uno no sale con modelos solitarios m&aacute;s de una vez porque nunca est&aacute;n solos por mucho tiempo. Despu&eacute;s de esa noche, no volv&iacute; a verlo hasta que apareci&oacute; en un programa de televisi&oacute;n muy popular unos a&ntilde;os m&aacute;s tarde.<\/p>\n<p>As&iacute; que conduje hasta el barrio com&uacute;n y corriente de mi novio, muy parecido al barrio en el que crec&iacute;. Meses m&aacute;s tarde, despu&eacute;s de que &eacute;l rompiera conmigo por otra chica, me dijo mi madre: &#8220;Estabas destinada a superarlo de una u otra manera&#8221;. &Eacute;l no te hubiera podido seguir el ritmo. Lo habr&iacute;as eclipsado&#8221;.<\/p>\n<p>Sin embargo, all&iacute; estaba yo, conduciendo por su calle, como loca, con ese modelo en mi auto. Era una chica m&aacute;s de Jersey, como todas esas chicas de Jersey antes de m&iacute;, sin nada especial, arrastrando a un tipo cualquiera para darle celos a mi novio. Estaba tratando a Jason, un chico muy amable, como si fuera un trofeo de caza.<\/p>\n<p>Arrojada por la verg&uuml;enza, cambi&eacute; de opini&oacute;n y aceler&eacute;, buscando un cruce para escapar.<\/p>\n<p>&#8220;&iquest;No vamos a pasar por su casa?&#8221;, pregunt&oacute; Jason. &#8220;&iquest;No hab&iacute;amos quedado con &eacute;l?&#8221;<\/p>\n<p>&#8220;Deber&iacute;amos regresar&#8221;, le expliqu&eacute;. &#8220;No puedo respirar aqu&iacute;. &iquest;No hueles el r&iacute;o Passaic desde aqu&iacute;?&#8221;<\/p>\n<p>Pero Jason ten&iacute;a que ir al ba&ntilde;o. Podr&iacute;a haberlo llevado al ba&ntilde;o de un restaurante sobre la autopista de regreso a la ciudad. El Tick Tock estaba a cinco minutos de all&iacute;. En lugar de eso, le dije: &#8220;Mi padre vive a unos diez minutos de aqu&iacute;. Podr&iacute;amos ir a su casa&#8221;.<\/p>\n<p>&#8220;Genial&#8221;, expres&oacute; Jason. &#8220;Me encantan los pap&aacute;s&#8221;.<\/p>\n<p>Unos meses antes, cuando le pregunt&eacute; a mi novio si quer&iacute;a conocer a mi padre, me dijo: &#8220;&iquest;Por qu&eacute;? No es que nos vayamos a casar ni nada por el estilo&#8221;. Para entonces, yo ya hab&iacute;a iniciado los tr&aacute;mites para cambiarme de la Northeastern a la N.Y.U. para estar m&aacute;s cerca de &eacute;l. Fantaseaba con casarme con &eacute;l.<\/p>\n<p>Mi padre estaba viendo la tele en el cuarto de estar cuando llegamos. Jason le dio la mano a mi padre y luego se excus&oacute; para ir al ba&ntilde;o.<\/p>\n<p>&#8220;&iquest;Este es el novio?&#8221;, pregunt&oacute; mi padre. Parec&iacute;a impresionado.<\/p>\n<p>&#8220;No, pap&aacute;&#8221;, le contest&eacute;. &#8220;Este no es mi novio&#8221;.<\/p>\n<p>Unos d&iacute;as m&aacute;s tarde, mientras a&uacute;n estaba en Nueva York, vi a mi novio y le cont&eacute; de Jason. Que hab&iacute;amos vivido una aventura de locos. Que lo hab&iacute;a llevado en coche hasta Nueva Jersey para que conociera a mi padre. De lo guapo que era. &iquest;Y no era curioso que fuera modelo de Calvin Klein?<\/p>\n<p>Su rostro se crisp&oacute; un poco, pero no lo suficiente como para expresar celos. Ni ninguna otra emoci&oacute;n, por cierto.<\/p>\n<p>&iquest;Cu&aacute;ndo deb&iacute; haberme dado cuenta de que para &eacute;l eso no ten&iacute;a ninguna importancia? &iquest;Cuando le dije que lo amaba y &eacute;l no me lo dijo de regreso? &iquest;O cuando me dijo que no necesitaba conocer a mi padre? &iquest;O cuando no me cont&oacute; que se hab&iacute;a ligado a otras chicas?<\/p>\n<p>La actitud de chica relajada funciona cuando est&aacute;s comiendo pizza con un modelo. Jason me ve&iacute;a como una chica esquiva y segura de s&iacute; misma. Eso hizo que quisiera pasear conmigo en la noche y aventurarse a ir a los suburbios de Jersey.<\/p>\n<p>La actitud de chica relajada no funciona cuando intentas que tu novio se enamore de ti. Tal vez nunca fue mi novio, para empezar.<\/p>\n<p>&#8220;&iquest;As&iacute; que ahora est&aacute;s enamorada de este chico?&#8221; Pregunt&oacute; mi novio con una sonrisa burlona.<br \/>&#8220;No&#8221;, contest&eacute;. &#8220;En lo absoluto&#8221;.<\/p>\n<p>C&oacute;mo comer pizza con un modelo masculino. (Brian Rea\/The New York Times)<\/p>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Pide las porciones, d\u00f3blalas por la mitad, coquetea con el modelo y espera que tu novio se ponga celoso. &#8220;Hay alguien a quien quiero que conozcas&#8221;, dijo mi madre. &#8220;Es modelo. Se llama Jason&#8221;. Ten\u00eda 20 a\u00f1os, estaba en casa durante las vacaciones de la universidad y la casa era<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":14897,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[6],"tags":[18],"class_list":["post-14896","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-internacional","tag-the-new-york-times-edicin-espaol"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/cablesdenoticias.prensalibre.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/14896","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/cablesdenoticias.prensalibre.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/cablesdenoticias.prensalibre.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cablesdenoticias.prensalibre.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cablesdenoticias.prensalibre.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=14896"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/cablesdenoticias.prensalibre.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/14896\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":14898,"href":"https:\/\/cablesdenoticias.prensalibre.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/14896\/revisions\/14898"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cablesdenoticias.prensalibre.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/14897"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/cablesdenoticias.prensalibre.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=14896"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/cablesdenoticias.prensalibre.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=14896"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/cablesdenoticias.prensalibre.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=14896"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}