{"id":15321,"date":"2026-07-01T18:29:43","date_gmt":"2026-07-01T23:29:43","guid":{"rendered":"https:\/\/cablesdenoticias.prensalibre.com\/?p=15321"},"modified":"2026-07-01T18:03:26","modified_gmt":"2026-07-02T00:03:26","slug":"y-si-si-mexico-encuentra-esperanza-en-la-copa-mundial","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/cablesdenoticias.prensalibre.com\/?p=15321","title":{"rendered":"\u00bfY si s\u00ed? M\u00e9xico encuentra esperanza en la Copa Mundial"},"content":{"rendered":"<p>This <a href=\"https:\/\/www.nytimes.com\/es\/2026\/07\/01\/espanol\/america-latina\/mexico-elimina-ecuador-celebraciones.html\" target=\"_blank\">post<\/a> was originally published on <a href=\"https:\/\/nytapi.wieck.com\/subscribed\/stories.xml?feedId=5BDTx&authKey=94e0c15c-491f-4d65-bdab-c7b42f57186e\" target=\"_blank\">this site<\/a>.<\/p><div>\n<p>El silbatazo final lleg&oacute; con un rugido ensordecedor que retumb&oacute; en Ciudad de M&eacute;xico.<\/p>\n<p>Humo verde, blanco y rojo inund&oacute; el Paseo de la Reforma mientras por encima estallaron cohetes y la espuma de latas de aerosol ca&iacute;a en la noche como si fuera nieve. M&aacute;s de un mill&oacute;n de personas abarrotaron la avenida, codo a codo, ondeando banderas, abraz&aacute;ndose con desconocidos y cantando debajo del &Aacute;ngel de la Independencia hasta que el monumento se desdibuj&oacute; debajo de la bruma generada por la humareda.<\/p>\n<p>La noche del martes, el pa&iacute;s entero pareci&oacute; estar suspendido en un inusual momento de j&uacute;bilo colectivo luego de que M&eacute;xico derrot&oacute; a Ecuador de la Copa Mundial, pasando a la ronda de octavos de final. Por primera vez en cuatro d&eacute;cadas, el equipo avanz&oacute; al quinto partido del torneo, rompiendo lo que para generaciones de hinchas era una maldici&oacute;n nacional.<\/p>\n<p>Pero, para muchos mexicanos, lo que parec&iacute;a ser un extraordinario derroche de entusiasmo futbolera era algo m&aacute;s, m&aacute;s profundo.<\/p>\n<p>Tras a&ntilde;os en los que M&eacute;xico se hab&iacute;a convertido en sin&oacute;nimo de violencia de c&aacute;rteles y desapariciones &#8211;m&aacute;s de 130.000 personas est&aacute;n oficialmente desaparecidas&#8211;, el torneo ha ofrecido un respiro poco com&uacute;n: un motivo para llenar las calles de celebraci&oacute;n en lugar de miedo, dolor o protesta.<\/p>\n<p>&#8220;Necesit&aacute;bamos esto, todo este tiempo de malas noticias, se necesita un alivio de todas esas cosas que enfrenta el pa&iacute;s&#8221;, dijo Ramses Rinc&oacute;n, un estudiante universitario que llevaba el rostro pintado con los colores patrios y estaba envuelto en una gran bandera mexicana. &#8220;Tambi&eacute;n vale la pena desconectarnos de nuestra realidad, aunque sea temporal, de esa realidad que nos mantiene con incertidumbre. Pero tambi&eacute;n es muy mexicano seguir luchando y encontrando razones para celebrar y para ser felices&#8221;.<\/p>\n<p>Hace apenas unos meses, las ciudades del pa&iacute;s estaban llenas de camiones en llamas, avenidas bloqueadas y hombres armados sembrando el caos luego de que <a href=\"https:\/\/www.nytimes.com\/es\/2026\/02\/22\/espanol\/america-latina\/matan-mencho-mexico-cjng.html\" rel=\"nofollow\">las autoridades mataron a uno de los l&iacute;deres<\/a> m&aacute;s poderosos de un c&aacute;rtel y, en represalia, los grupos delictivos exhibieron su fuerza.<\/p>\n<p>Ahora, desde el inicio de la Copa del Mundo, las victorias del equipo nacional &#8211;conocido como El Tri, por los colores de la bandera&#8211; han hecho que cientos de miles de fan&aacute;ticos llenen las plazas y los bulevares, armados con banderas, para trepar a monumentos, sem&aacute;foros y los techos de las estaciones de autob&uacute;s. Los aficionados se abrazan unos a otros y a los visitantes por igual como quien se conoce desde hace a&ntilde;os. Los vagones del metro resuenan con c&aacute;nticos. R&iacute;os humanos se mueven, pero no lo hacen para escapar de la violencia sino para unirse.<\/p>\n<p>Un pato bautizado como Merl&iacute;n y vestido con una camiseta de M&eacute;xico y calcetines a medida se ha convertido en una inesperada mascota. En un partido, los asistentes le sirvieron tequila a un gallo. Una cabra vestida con la camiseta verde del equipo deambulaba entre los festejos.<\/p>\n<p>La improbable trayectoria de M&eacute;xico tambi&eacute;n ha despertado un atisbo de optimismo colectivo que va m&aacute;s all&aacute; del f&uacute;tbol.<\/p>\n<p>El lema no oficial del torneo es una sencilla pregunta: &#8220;&iquest;Y si s&iacute;?&#8221;. Se ha convertido en un eslogan nacional adoptado por marcas, restaurantes, influentes y millones de aficionados, y capta la posibilidad, por fugaz que sea, de que las cosas pueden terminar mejor de lo que se esperaba.<\/p>\n<p>Una de las principales empresas mexicanas productoras de pollo, huevos y otros art&iacute;culos alimenticios ha empezado a imprimir la frase en sus huevos.<\/p>\n<p>Pero m&aacute;s all&aacute; de la estrategia de marca, &#8220;&iquest;Y si s&iacute;?&#8221; invita a los mexicanos a dejar de lado toda una vida de expectativas a la baja, no solo respecto a la selecci&oacute;n nacional, sino tambi&eacute;n respecto a la posibilidad de que esta vez algo improbable, algo extraordinario, pueda suceder de verdad.<\/p>\n<p>En un pa&iacute;s tan acostumbrado a la decepci&oacute;n, &#8220;&iquest;Y si s&iacute;?&#8221; se ha convertido en un acto de fe.<\/p>\n<p>Y luego est&aacute; el zangoloteo.<\/p>\n<p>Las multitudes rodean los autobuses urbanos, las camionetas de la polic&iacute;a y los coches que pasan, haci&eacute;ndolos balancearse de un lado a otro en un ritual que se ha convertido en una de las im&aacute;genes m&aacute;s emblem&aacute;ticas del torneo de M&eacute;xico. Los corresponsales de televisi&oacute;n que informan en directo han sido engullidos por las multitudes que corean consignas y, a veces, incluso han sido lanzados al aire en volandas.<\/p>\n<p>La asistencia a los festejos callejeros en Ciudad de M&eacute;xico, la capital, se dispar&oacute; con cada victoria de la selecci&oacute;n nacional: unas 400.000 personas tras el primer partido; 800.000 despu&eacute;s de que M&eacute;xico venci&oacute; a la Rep&uacute;blica Checa; y m&aacute;s de un mill&oacute;n el martes por la noche, seg&uacute;n las autoridades locales. La afluencia de p&uacute;blico fue tan abrumadora que <a href=\"https:\/\/www.nytimes.com\/es\/2026\/07\/01\/espanol\/america-latina\/mueren-personas-mexico-mundial-angel.html\" rel=\"nofollow\">al menos cuatro personas murieron<\/a> por asfixia en el centro de la capital.<\/p>\n<p>Una y otra vez, los aficionados describieron las celebraciones como una orgullosa muestra del car&aacute;cter nacional, de lo que creen que hace &uacute;nico a su pa&iacute;s: calidez, espontaneidad y alegr&iacute;a incontenible.<\/p>\n<p>Diego Moreno, vendedor ambulante, estaba de pie por encima de la multitud en Reforma, empapado en espuma, gritando a todo pulm&oacute;n. Cuando se le pidi&oacute; que describiera a la fanaticada mexicana respondi&oacute; sin apenas pausar.<\/p>\n<p>&#8220;Esto es M&eacute;xico!&#8221;, grit&oacute;. &#8220;M&eacute;xico es un sentimiento, &iexcl;es puro coraz&oacute;n!&#8221;.<\/p>\n<p>Para muchos, las celebraciones tambi&eacute;n fueron la oportunidad de mostrar otro rostro del pa&iacute;s.<\/p>\n<p>&#8220;M&eacute;xico no es solo sus problemas, el narco, la inseguridad y todo eso que nos azota&#8221;, dijo Selene G&oacute;mez, estudiante universitaria. &#8220;Es mucho m&aacute;s que eso, es su gente y su pasi&oacute;n&#8221;.<\/p>\n<p>La euforia posterior a la victoria de M&eacute;xico sobre Ecuador, y las tres que la precedieron, ha parecido casi desproporcionada en relaci&oacute;n con lo que se ha logrado en s&iacute;. Mucha gente se ha dado cuenta de que tambi&eacute;n se trataba de liberarse del peso emocional de todo lo que hab&iacute;a pasado antes. Las victorias han significado un respiro temporal de las inquietudes del pa&iacute;s, un respiro del ciclo implacable de violencia y malas noticias. O, como dijo el escritor mexicano Juan Villoro en una <a href=\"https:\/\/www.reforma.com\/juan-villoro-terapia-de-irrealidad\/ar3228941\" rel=\"nofollow\">columna<\/a> reciente, la selecci&oacute;n le ha dado a M&eacute;xico &#8220;una espl&eacute;ndida terapia de irrealidad&#8221;.<\/p>\n<p>Uno de los principales motivos de pol&eacute;mica del torneo ha sido el elevado costo de las entradas, que ha hecho que los partidos en el estadio Azteca quedaran fuera del alcance de muchos aficionados.<\/p>\n<p>As&iacute; que los mexicanos convirtieron las calles en su estadio.<\/p>\n<p>El martes no fue la excepci&oacute;n. Horas antes de la patada de salida, cientos de miles ya se hab&iacute;an reunido, ataviados en el verde del equipo de casa, transformando el centro de la Ciudad de M&eacute;xico en algo m&aacute;s parecido a un festival de m&uacute;sica que a una justa deportiva. Carritos de comida se alineaban en las calles. La m&uacute;sica sonaba a todo volumen. Los aficionados improvisaban retas de box y colgaron pi&ntilde;atas de los postes de luz.<\/p>\n<p>Algo en ese espect&aacute;culo resultaba conocido, algo que iba mucho m&aacute;s all&aacute; del f&uacute;tbol y que se percib&iacute;a como profundamente mexicano.<\/p>\n<p>En <em>El laberinto de la soledad<\/em> el premio Nobel de literatura Octavio Paz describi&oacute; la fiesta mexicana no solo como una simple diversi&oacute;n sino m&aacute;s bien como un ritual de liberaci&oacute;n, un momento en el que los mexicanos se libran de su reserva acostumbrada y se rinden a la comuni&oacute;n, el exceso y el caos.<\/p>\n<p>&#8220;Entre nosotros la Fiesta es una explosi&oacute;n, un estallido. Muerte y vida, j&uacute;bilo y lamento, canto y aullido se al&iacute;an en nuestros festejos&#8221;, escribi&oacute; Paz en su ensayo fundacional de 1950. No hay nada m&aacute;s alegre que una fiesta mexicana, pero tambi&eacute;n no hay nada m&aacute;s triste. La noche de fiesta es tambi&eacute;n noche de duelo&#8221;.<\/p>\n<p>Para Paz, la fiesta disuelve temporalmente la soledad en un abandono colectivo. Ese esp&iacute;ritu ha encontrado una nueva expresi&oacute;n en esta Copa del Mundo.<\/p>\n<p>El martes por la noche, en el &Aacute;ngel de la Independencia, Osmar Almora, de 11 a&ntilde;os, estaba sentado en brazos de su madre, tocando una trompeta de pl&aacute;stico. Ra&uacute;l Jim&eacute;nez, su jugador favorito, hab&iacute;a marcado un gol. Alg&uacute;n d&iacute;a, dijo, esperaba poder ponerse la camiseta de M&eacute;xico.<\/p>\n<p>&#8220;Yo sab&iacute;a que &iacute;bamos a ganar&#8221;, dijo.<\/p>\n<p>A su alrededor, el bulevar resonaba con el grito<em> <\/em>de&#8221;&iexcl;S&iacute; se pudo!&#8221;. Para millones de mexicanos, era un c&aacute;ntico que significaba volver a creer por fin.<\/p>\n<p>Osmar, al parecer, nunca hab&iacute;a dejado de creer.<\/p>\n<p><em><a href=\"https:\/\/www.nytimes.com\/by\/paulina-villegas\" rel=\"nofollow\">Paulina Villegas<\/a><\/em><em> <\/em>es una reportera del Times radicada en Ciudad de M&eacute;xico, desde donde cubre organizaciones delictivas, narcotr&aacute;fico y otros temas que afectan la regi&oacute;n.<\/p>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El silbatazo final lleg\u00f3 con un rugido ensordecedor que retumb\u00f3 en Ciudad de M\u00e9xico. Humo verde, blanco y rojo inund\u00f3 el Paseo de la Reforma mientras por encima estallaron cohetes y la espuma de latas de aerosol ca\u00eda en la noche como si fuera nieve. M\u00e1s de un mill\u00f3n de<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":15322,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[6],"tags":[17],"class_list":["post-15321","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-internacional","tag-nyt-servicio-analitico"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/cablesdenoticias.prensalibre.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/15321","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/cablesdenoticias.prensalibre.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/cablesdenoticias.prensalibre.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cablesdenoticias.prensalibre.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cablesdenoticias.prensalibre.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=15321"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/cablesdenoticias.prensalibre.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/15321\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":15323,"href":"https:\/\/cablesdenoticias.prensalibre.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/15321\/revisions\/15323"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cablesdenoticias.prensalibre.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/15322"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/cablesdenoticias.prensalibre.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=15321"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/cablesdenoticias.prensalibre.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=15321"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/cablesdenoticias.prensalibre.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=15321"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}