{"id":16143,"date":"2026-07-07T15:13:31","date_gmt":"2026-07-07T20:13:31","guid":{"rendered":"https:\/\/cablesdenoticias.prensalibre.com\/?p=16143"},"modified":"2026-07-07T15:07:18","modified_gmt":"2026-07-07T21:07:18","slug":"un-avance-en-el-autismo-o-una-ilusion-la-controversia-sobre-la-ortografia-asistida","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/cablesdenoticias.prensalibre.com\/?p=16143","title":{"rendered":"\u00bfUn avance en el autismo o una ilusi\u00f3n? La controversia sobre la ortograf\u00eda asistida"},"content":{"rendered":"<p>This <a href=\"https:\/\/www.nytimes.com\/2026\/07\/06\/science\/autism-assisted-spelling-nonspeaking.html\" target=\"_blank\">post<\/a> was originally published on <a href=\"https:\/\/nytapi.wieck.com\/subscribed\/stories.xml?feedId=5BDTx&authKey=94e0c15c-491f-4d65-bdab-c7b42f57186e\" target=\"_blank\">this site<\/a>.<\/p><div>\n<p>(Science Times)<\/p>\n<p>AUSTIN, Texas &#8212; A principios de junio, Ally Betchan y su familia hicieron el viaje mensual desde el peque&ntilde;o pueblo del centro de Texas hasta un centro de terapia en Austin, con la esperanza de que pudiera aprender a comunicarse. Al igual que casi el 30 por ciento de las personas con autismo, Ally tiene una discapacidad grave y no habla.<\/p>\n<p>Ally, de 22 a&ntilde;os, se sent&oacute; en silencio en una peque&ntilde;a sala junto a su instructora, Soma Mukhopadhyay, una mujer en&eacute;rgica de 63 a&ntilde;os que, por el contrario, hablaba casi sin parar. Hace m&aacute;s de 30 a&ntilde;os, Mukhopadhyay le ense&ntilde;&oacute; a su hijo autista no hablante, Tito, a escribir y teclear de manera independiente. Cre&oacute; un m&eacute;todo de comunicaci&oacute;n que sus partidarios aclamaron como transformador y que los cr&iacute;ticos han cuestionado desde entonces.<\/p>\n<p>Mukhopadhyay levant&oacute; una hoja de pl&aacute;stico transparente marcada con el alfabeto, animando a Ally a inventar una historia. Mientras Ally tiraba r&iacute;tmicamente de su bolso, se&ntilde;al&oacute; lentamente las letras para deletrear &#8220;DONNA KNOWS&#8221; (DONNA SABE), luego pareci&oacute; atascarse y se&ntilde;al&oacute; una mezcla desordenada de letras.<\/p>\n<p>&#8220;Estoy tan perdida&#8221;, dijo Mukhopadhyay, sacudiendo la l&aacute;mina y anim&aacute;ndola a que lo intentara de nuevo. Mientras Mukhopadhyay de vez en cuando daba golpecitos debajo del tablero de letras sobre su muslo o se inclinaba hacia una letra, Ally finalmente deletre&oacute;: &#8220;CARING HURTS&#8221; (CUIDAR DUELE).<\/p>\n<p>&#8220;&#8216;Donna sabe que cuidar duele&#8217; &#8211;esa es una lecci&oacute;n de vida&#8221;, dijo Mukhopadhyay, asintiendo con la cabeza en se&ntilde;al de acuerdo. Luego, Ally se&ntilde;al&oacute; muchas letras en r&aacute;pida sucesi&oacute;n, pero con claridad: &#8220;ELLA AMA A QUIENES LA CUIDAN&#8221;. Sentadas a su lado, la mam&aacute;, la t&iacute;a y la abuela de Ally sonrieron.<\/p>\n<p>La t&eacute;cnica de Mukhopadhyay, llamada M&eacute;todo de Sugerencia R&aacute;pida (RPM, por sus siglas en ingl&eacute;s), es una de varias destinadas a ayudar a las personas no hablantes a aprender a comunicarse utilizando tableros de letras que otra persona sostiene en el aire. En el coraz&oacute;n de estos m&eacute;todos de ortograf&iacute;a asistida hay una afirmaci&oacute;n radical: que las personas autistas que no hablan, muchas de ellas consideradas con discapacidad intelectual toda su vida, pueden tener habilidades cognitivas normales o incluso extraordinarias, ocultas por problemas motores y un sistema sensorial sobrecargado que las aisla del mundo que las rodea.<\/p>\n<p>Los defensores de la ortograf&iacute;a asistida afirman que ha mejorado la vida de miles de personas que no hablan, algunas de las cuales la han utilizado para escribir memorias u obtener t&iacute;tulos de posgrado. Sin embargo, a pesar de las implicaciones potencialmente profundas de estos m&eacute;todos de comunicaci&oacute;n, ha habido muy poca investigaci&oacute;n cient&iacute;fica que los eval&uacute;e. Muchos grupos m&eacute;dicos se han manifestado en contra de su uso; citan el riesgo de que la persona que sostiene el tablero de letras pueda influir en los mensajes y un historial de abusos de este tipo con m&eacute;todos de comunicaci&oacute;n asistida anteriores,.<\/p>\n<p>Todo esto ha dado lugar a un debate creciente que divide a las personas con autismo, a las familias y a la comunidad cient&iacute;fica. La pregunta central no es tanto si avances como el de Tito son posibles, sino si son tan comunes como afirman muchos defensores. &iquest;Los m&eacute;todos de ortograf&iacute;a asistida revelan de manera confiable los propios pensamientos de una persona?  &iquest;O le dan a las familias una falsa idea del mundo interior y las capacidades de sus seres queridos?<\/p>\n<p>Esa incertidumbre ha llevado a algunos expertos en autismo a argumentar que la ortograf&iacute;a asistida requiere un an&aacute;lisis urgente.<\/p>\n<p>&#8220;Actualmente existe este incre&iacute;ble impasse&#8221;, dijo el Dr. David Amaral, director de investigaci&oacute;n del Instituto MIND de la Universidad de California en Davis, con los verdaderos creyentes de un lado y los esc&eacute;pticos del otro.<\/p>\n<p>&#8220;Mi conclusi&oacute;n es que hay suficiente evidencia de que esto s&iacute; funciona para un subgrupo de personas que deber&iacute;amos estar estudiando por qu&eacute; s&iacute; les funciona, c&oacute;mo funciona y para qui&eacute;n&#8221;, expres&oacute;. &#8220;Hoy por hoy, no se est&aacute; haciendo; simplemente no hay ninguna base cient&iacute;fica&#8221;.<\/p>\n<p><b> &#8220;Falso&#8221; o &#8220;verdadero&#8221;? <\/b><\/p>\n<p>A pesar de la falta de estudios sobre la efectividad de la ortograf&iacute;a asistida, estos m&eacute;todos han ganado popularidad de manera constante durante la &uacute;ltima d&eacute;cada. En abril, un libro escrito por Woody Brown, un hombre autista no hablante que entren&oacute; Mukhopadhyay y se comunica a trav&eacute;s de un tablero de letras que sostiene su madre, se dispar&oacute; en la lista de bestsellers del New York Times y desat&oacute; debates sobre la legitimidad de su autor&iacute;a. (Una entrevista en el programa &#8220;Today&#8221; mostr&oacute; a Brown, quien obtuvo una maestr&iacute;a en Bellas Artes por parte de la Universidad de Columbia, aparentemente se&ntilde;alando letras al azar mientras la madre deletreaba una prosa elocuente).<\/p>\n<p>Este a&ntilde;o, el secretario de Salud, Robert F. Kennedy Jr., llam&oacute; a varios usuarios de la tabla de letras y a sus padres para formar parte de un panel sobre el autismo para establecer las prioridades federales en materia de investigaci&oacute;n y pol&iacute;ticas. En Nueva York, una disputa sobre una propuesta de Declaraci&oacute;n de Derechos de Comunicaci&oacute;n &#8211;que consagrar&iacute;a en la ley el derecho a utilizar la ortograf&iacute;a asistida&#8211; ha recibido el apoyo de familiares de Helen Keller. Tal vez, lo m&aacute;s notorio fue que &#8220;The Telepathy Tapes&#8221;, un podcast viral lanzado en 2024, hizo la extraordinaria afirmaci&oacute;n de que algunas personas autistas que utilizan est&eacute; m&eacute;todo ortografico tienen habilidades telep&aacute;ticas.<\/p>\n<p>Ese podcast fue lo que llev&oacute; a la familia Betchan a la oficina de Mukhopadhyay el a&ntilde;o pasado. Despu&eacute;s de escuchar sobre la ortograf&iacute;a asistida en el programa, la familia comenz&oacute; a preguntarse si Ally, quien hab&iacute;a permanecido en silencio durante m&aacute;s de dos d&eacute;cadas, ten&iacute;a algo que decir.<\/p>\n<p>Corrieron hac&iacute;a a Dollar Tree para comprar materiales y armar su propio tablero de letras improvisado. Luego, la familia bombarde&oacute; a Ally con preguntas: &iquest;De qu&eacute; pueblo eres? &iquest;En qu&eacute; calle vives? &iquest;C&oacute;mo se escribe el nombre de tu mam&aacute;? &#8220;Ella sab&iacute;a todas las respuestas&#8221;, dijo la madre, Elisha Betchan. &#8220;Fue entonces cuando pens&eacute; que tal vez podr&iacute;a ser cierto&#8221;. Poco despu&eacute;s, comenzaron a trabajar con Mukhopadhyay, pagando 110 d&oacute;lares por cada sesi&oacute;n de 45 minutos.<\/p>\n<p>Aunque la familia de Ally est&aacute; al tanto del acalorado debate sobre la legitimidad de la ortograf&iacute;a asistida, dijeron que les era irrelevante dada su experiencia de primera mano. &#8220;Vemos lo que vemos y estamos conscientes&#8221;, dijo su t&iacute;a, Cherie Kocian. &#8220;No necesitamos datos duros para saber que es real&#8221;.<\/p>\n<p>Muchos de los padres de los seis participantes que observ&eacute; opinaban lo mismo. &#8220;A padres como nosotros, nos da acceso a algo que nuestros hijos nunca han tenido&#8221;, expres&oacute; Ahmed Hashmi, cuyo hijo, Omer de 33 a&ntilde;os, comenz&oacute; a usar la ortograf&iacute;a asistida en 2024. Ahora asiste a la universidad con la ayuda de su pap&aacute;.<\/p>\n<p>Hashmi argument&oacute; que las experiencias anecd&oacute;ticas de familias como la suya tambi&eacute;n eran una forma de evidencia que los cient&iacute;ficos deber&iacute;an tomar en cuenta. &#8220;No se pueden ignorar&#8221;, dijo. &#8220;La ciencia terminar&aacute; poni&eacute;ndose al d&iacute;a&#8221;.<\/p>\n<p>Sin embargo, la principal preocupaci&oacute;n de Howard Shane, director em&eacute;rito del Centro para la Mejora de la Comunicaci&oacute;n del Hospital Infantil de Boston, son las posibles consecuencias de que la ortograf&iacute;a se use ampliamente sin que haya investigaci&oacute;n cient&iacute;fica que la respalde.<\/p>\n<p>En la d&eacute;cada de 1990, un m&eacute;todo llamado &#8220;comunicaci&oacute;n facilitada&#8221; se volvi&oacute; muy famosa; promet&iacute;a un acceso milagroso a la vida interior de personas con seria discapacidad . El m&eacute;todo consist&iacute;a en que los facilitadores sujetaran f&iacute;sicamente los brazos o las manos de las personas que no pod&iacute;an hablar mientras escrib&iacute;an en teclados.<\/p>\n<p>En 1992, los abogados de un caso de abuso sexual presentado por Betsy Wheaton, una joven autista de 16 a&ntilde;os, le pidieron a Shane que evaluara la validez del m&eacute;todo de comunicaci&oacute;n facilitada utilizado para obtener sus denuncias. Wheaton hab&iacute;a afirmado, a trav&eacute;s de un facilitador, que su padre y su hermano hab&iacute;an abusado sexualmente de ella.<\/p>\n<p>En pruebas ciegas, llamadas frecuentemente pruebas de transmisi&oacute;n de mensajes, Shane mostr&oacute; de manera independiente a Wheaton y a su facilitadora im&aacute;genes, a veces coincid&iacute;an y otras no, y le pidi&oacute; a Wheaton que escribiera lo que ve&iacute;a. Cada objeto identificado correctamente se basaba en lo que se le hab&iacute;a mostrado a la facilitadora y no a Wheaton.<\/p>\n<p>&#8220;Todos los presentes en la sala, incluido el tutor ad litem, en quien yo confiaba, sab&iacute;an la verdad&#8221;, escribi&oacute; m&aacute;s tarde la facilitadora de Wheaton, Janyce Boynton, quien desde entonces se ha convertido en una cr&iacute;tica abierta de la comunicaci&oacute;n facilitada y las t&eacute;cnicas de ortograf&iacute;a asistida. &#8220;La comunicaci&oacute;n facilitada era falsa y yo no era la facilitadora de la ni&ntilde;a. Yo era quien le mov&iacute;a el brazo&#8221;.<\/p>\n<p>A mediados de la d&eacute;cada de 1990, a pesar de la falta de evidencia que corroborara muchas de las denuncias, se presentaron m&aacute;s de 60 denuncias de abuso sexual a trav&eacute;s de la comunicaci&oacute;n facilitada, lo que provoc&oacute; que algunos ni&ntilde;os fueran retirados de sus hogares y que sus padres fueran encarcelados. En 2011, una exprofesora de Rutgers, que hab&iacute;a sido facilitadora de un hombre con par&aacute;lisis cerebral no hablante, se declar&oacute; culpable de agredirlo sexualmente. Ella sigue alegando que &eacute;l escribi&oacute; su consentimiento para tener relaciones sexuales con ella.<\/p>\n<p>Shane y otros investigadores llevaron a cabo docenas de pruebas ciegas de comunicaci&oacute;n facilitada y descubrieron de manera abrumadora que las personas que no hablaban solo pod&iacute;an dar la respuesta correcta cuando sus facilitadores la sab&iacute;an.<\/p>\n<p>&#8220;Nunca encontr&eacute; a nadie que pasara la prueba&#8221;, dijo Shane.<\/p>\n<p><b> Una teor&iacute;a sin comprobar <\/b><\/p>\n<p>Aunque expertos como Shane no est&aacute;n de acuerdo, los practicantes de las formas m&aacute;s recientes de ortograf&iacute;a asistida insisten en que su enfoque, no basado en el tacto, no tiene relaci&oacute;n alguna con la comunicaci&oacute;n facilitada.<\/p>\n<p>El m&eacute;todo de Mukhopadhyay fue noticia a principios de la d&eacute;cada de 2000 cuando ella y Tito se mudaron de Bangalore, India, a Estados Unidos. Aunque Mukhopadhyay hab&iacute;a entrenado a Tito para comunicarse usando un tablero de letras, &eacute;l m&aacute;s tarde pas&oacute; a escribir y teclear por su cuenta. A los 11 a&ntilde;os, Tito hab&iacute;a publicado una autobiograf&iacute;a que inclu&iacute;a obras de poes&iacute;a.<\/p>\n<p>Mukhopadhyay teoriz&oacute; que los d&eacute;ficits del lenguaje en las personas con autismo severo eran un problema motor, no cognitivo. Argument&oacute; que el hecho de que un compa&ntilde;ero sostuviera el tablero de letras brindaba apoyo motor y estabilizaba la desregulaci&oacute;n y la sobrecarga sensorial tan com&uacute;n en las personas con autismo, lo que les permit&iacute;a comunicarse.<\/p>\n<p>Muchos expertos en autismo cuestionan la teor&iacute;a motora de Mukhopadhyay. Se&ntilde;alan datos que estiman que m&aacute;s de un tercio de los ni&ntilde;os autistas se consideran con discapacidad intelectual. Se preguntan c&oacute;mo es que personas que no hablan, muchas de ellas no aprendieron a leer ni a escribir en la escuela, sepan deletrear en primer lugar.<\/p>\n<p>Incluso sin contacto f&iacute;sico, la mera presencia de un compa&ntilde;ero de comunicaci&oacute;n plantea la posibilidad de influencia. Los esc&eacute;pticos suelen citar el ejemplo de Clever Hans, un caballo cuyo due&ntilde;o, a principios del siglo XX, afirmaba que pod&iacute;a resolver problemas matem&aacute;ticos complejos, as&iacute; como leer y escribir en alem&aacute;n. Investigaciones posteriores revelaron que el caballo hab&iacute;a logrado estas haza&ntilde;as extraordinarias al haber desarrollado una gran sensibilidad a las se&ntilde;ales sutiles de su due&ntilde;o.<\/p>\n<p>Mukhopadhyay y otros profesionales tambi&eacute;n han despertado sospechas porque se niegan a participar en experimentos ciegos como los de Shane, que podr&iacute;an revelar si la comunicaci&oacute;n es realmente propia del sujeto, argumentando que dichos experimentos imponen una presi&oacute;n indebida a las personas con discapacidades graves para que demuestren su val&iacute;a ante los esc&eacute;pticos.<\/p>\n<p>&#8220;Tenemos una larga historia de cuestionar la comunicaci&oacute;n de las personas&#8221;, dijo Elizabeth Vosseller, una exfonioterapeuta que se form&oacute; con Mukhopadhyay antes de fundar su propio m&eacute;todo llamado Spelling to Communicate, con sede en Herndon, Virginia, que cuenta con m&aacute;s de 900 profesionales en 31 pa&iacute;ses. Vosseller se&ntilde;al&oacute; la historia reciente de personas sordas a quienes se les ha descartado como personas con discapacidad cognitiva para argumentar que la sociedad deber&iacute;a &#8220;presumir de competencia&#8221; en las personas que no hablan.<\/p>\n<p>Una revisi&oacute;n sistem&aacute;tica de pr&oacute;xima publicaci&oacute;n revel&oacute; que ni un solo estudio publicado ha evaluado la autor&iacute;a independiente en la ortograf&iacute;a asistida.<\/p>\n<p>La &uacute;nica prueba ciega sobre la ortograf&iacute;a asistida se public&oacute; en 2018, pero fue retirada r&aacute;pidamente. El estudio, al que tuvo acceso el Times, revel&oacute; que un joven de 17 a&ntilde;os que utilizaba la ortograf&iacute;a asistida solo pod&iacute;a responder correctamente a las preguntas cuando su madre sab&iacute;a las respuestas. Tambi&eacute;n indicaba que la familia hab&iacute;a &#8220;liquidado sus ahorros&#8221; para pagar los cursos de ortograf&iacute;a asistida, incluso en Herndon. Tras la publicaci&oacute;n del estudio, la familia denunci&oacute; que se hab&iacute;a violado su privacidad y amenaz&oacute; con emprender acciones legales a menos que se retirara.<\/p>\n<p>La negativa a realizar o participar en estudios ciegos es &#8220;la mayor se&ntilde;al de alerta&#8221;, dijo Alison Singer, directora de la Autism Science Foundation y madre de una hija que habla muy poco y que no utiliza la ortograf&iacute;a asistida. El riesgo de que las palabras no sean las de las personas que no hablan es &#8220;horrible&#8221;, dijo Singer. &#8220;Nuestros hijos ya no pueden hablar, no pueden comunicarse, &iquest;y ahora van a apropiarse de su voz?&#8221;<\/p>\n<p>Algunos padres que afirman que sus hijos se han beneficiado de la ortograf&iacute;a asistida tambi&eacute;n reconocen que conlleva riesgos. Portia Iversen, quien dirigi&oacute; la organizaci&oacute;n sin fines de lucro dedicada a la investigaci&oacute;n del autismo y trajo por primera vez a Mukhopadhyay y Tito a Estados Unidos, describi&oacute; el RPM como un &#8220;avance revolucionario&#8221; que le permiti&oacute; a su hijo Dov comunicarse por primera vez.<\/p>\n<p>Pero Iversen tambi&eacute;n record&oacute; un incidente en el que un asistente que usaba un tablero de letras con Dov amenaz&oacute; con llamar al 911, alegando que Dov hab&iacute;a deletreado que iba a saltar por la ventana y suicidarse.<\/p>\n<p>&#8220;Vi lo peligroso que era&#8221;, dijo Iversen, estremeci&eacute;ndose ante la posibilidad de que esa acusaci&oacute;n pudiera utilizarse para quitarle a su hijo. &#8220;Sab&iacute;a que ese no era Dov&#8221;.<\/p>\n<p>Tanto Mukhopadhyay como Vosseller reconocen que los compa&ntilde;eros de comunicaci&oacute;n pueden influir en las respuestas.<\/p>\n<p>&#8220;Hay muchas oportunidades en las que las personas pueden influir en el tablero de letras&#8221;, dijo Mukhopadhyay. A menudo, coment&oacute;, ve a los padres guiar lo que se escribe por entusiasmo, pero no cuestiona la creencia de que las palabras son las de sus propios hijos. &#8220;Ser&iacute;a un error de mi parte interponerme entre el padre y el ni&ntilde;o&#8221;, dijo.<\/p>\n<p>Sin embargo, descart&oacute; la idea de que estos casos invalidaran la integridad de su m&eacute;todo. &#8220;Si lo usan mal, lo usan mal; es cosa de ellos&#8221;, dijo.<\/p>\n<p><b> La &#8220;mente intacta&#8221; <\/b><\/p>\n<p>Conoc&iacute; brevemente a Tito, quien ahora tiene 37 a&ntilde;os, en la peque&ntilde;a casa adosada donde &eacute;l y Mukhopadhyay viven, cerca de la oficina de ella en Austin. Estaba sentado en la alfombra con su madre a su lado, encorvado sobre un portapapeles con un bol&iacute;grafo entre los dedos. Mukhopadhyay le&iacute;a por encima de su hombro, d&aacute;ndole un codazo cuando se distra&iacute;a o tachando una palabra mal escrita y anim&aacute;ndolo a volver a empezar.<\/p>\n<p>Le pregunt&eacute; qu&eacute; hac&iacute;a mientras su madre estaba en el trabajo. &#8220;Nada&#8221;, escribi&oacute;. Luego cambi&oacute; de tema para hablar de algo que le emocionaba. &#8220;Ma&ntilde;ana voy a Nueva York&#8221;, escribi&oacute;. Mukhopadhyay explic&oacute; que iba a dar una sesi&oacute;n de capacitaci&oacute;n en un centro de Long Island para adultos autistas mayores. Tito termin&oacute; su pensamiento escribiendo: &#8220;Ver&eacute; a las personas mayores y me preguntar&eacute; c&oacute;mo ser&aacute;n mis &uacute;ltimos a&ntilde;os&#8221;.<\/p>\n<p>Casos como el de Tito parecen ser muy poco comunes. De las miles de personas que no hablan y que se han entrenado con Mukhopadhyay a lo largo de los a&ntilde;os, ella dijo que solo unas 15 hab&iacute;an llegado a escribir o teclear por su cuenta.<\/p>\n<p>Sin embargo, casos como el de Tito son los que tambi&eacute;n constituyen la evidencia m&aacute;s clara de que, para algunos, aprender a usar el lenguaje es posible. Eso ha llevado a algunos cient&iacute;ficos a argumentar que sabemos muy poco sobre las causas de las dificultades del lenguaje en personas autistas que no hablan como para descartar la ortograf&iacute;a asistida.<\/p>\n<p>&#8220;La ausencia de evidencia no es lo mismo que la evidencia de ausencia&#8221;, dijo Alexandra Woolgar, neurocient&iacute;fica cognitiva de la Universidad de Cambridge. Argument&oacute; que las preocupaciones sobre la influencia deben sopesarse frente al &#8220;riesgo de subestimar a las personas que realmente comprenden, quienes podr&iacute;an lograr mucho m&aacute;s si les permiti&eacute;ramos comunicarse de una manera que les funcione&#8221;.<\/p>\n<p>Woolgar est&aacute; llevando a cabo sus propias pruebas ciegas sobre la ortograf&iacute;a asistida, con la esperanza de aportar algunos datos sobre las preguntas que persisten en torno a la autor&iacute;a independiente. Argument&oacute; que una pregunta m&aacute;s amplia que sigue sin respuesta es por qu&eacute;, para empezar, casi el 30 % de las personas con autismo tienen un habla m&iacute;nima o nula.<\/p>\n<p>&#8220;Una posible raz&oacute;n es que el lenguaje est&aacute; afectado&#8221;, dijo Woolgar. &#8220;Otra posible raz&oacute;n tiene que ver con la planificaci&oacute;n motora o con algo en ese largo proceso que va desde tener un pensamiento hasta producir realmente una palabra&#8221;.<\/p>\n<p>Para ayudar a responder eso, Woolgar est&aacute; llevando a cabo un estudio que mide la actividad el&eacute;ctrica en los cerebros de personas no hablantes, con el fin de buscar indicios de que comprenden el lenguaje hablado.<\/p>\n<p>Solo un estudio publicado se ha centrado en los mecanismos detr&aacute;s de la ortograf&iacute;a asistida en s&iacute; misma; utiliza datos de seguimiento ocular para demostrar que los participantes miraban las letras antes de se&ntilde;alarlas. Pero ese estudio enfrent&oacute; cr&iacute;ticas de expertos, quienes argumentaron que los tableros de letras se mov&iacute;an y pod&iacute;an desviar la mirada hacia diferentes letras.<\/p>\n<p>Aunque los investigadores reconocen que hay algunas personas no hablantes con habilidades cognitivas que se han pasado por alto, Vosseller y Mukhopadhyay afirman que, salvo contadas excepciones, todas las personas que no hablan pueden aprender a comunicarse. Mukhopadhyay me dijo que, en todos los a&ntilde;os que ha usado el RPM, &#8220;nunca ha conocido&#8221; a alguien con discapacidad intelectual.<\/p>\n<p>Si bien es dif&iacute;cil evaluar la capacidad cognitiva en personas que no pueden hablar, la idea de que ninguna persona autista tiene discapacidad intelectual &#8220;refleja el enorme atractivo de la &#8216;mente intacta'&#8221;, dijo Amy Lutz, historiadora de la medicina de la Universidad de Pensilvania, cuyo hijo Jonah habla muy poco y no utiliza la ortograf&iacute;a asistida.<\/p>\n<p>Esa idea se aprovecha de las esperanzas m&aacute;s profundas de los padres para sus hijos, dijo.<\/p>\n<p>&#8220;Para algunos padres, brindar literalmente toda una vida de cuidados intensos, las 24 horas del d&iacute;a, a un hijo adulto con graves desaf&iacute;os cognitivos, comunicativos y de conducta puede sentirse como verter todo su amor y esfuerzo en un gran balde con un agujero en el fondo&#8221;, dijo Lutz. &#8220;Creer que su hijo es en realidad brillante y que va a cambiar el mundo, para esos padres, puede justificar todo ese trabajo y sacrificio&#8221;.<\/p>\n<p>Betchan, la mam&aacute; de Ally, dijo que en el a&ntilde;o que lleva Ally haciendo ortograf&iacute;a asistida y practicando con ella en casa, a veces ha luchado contra la incertidumbre de si las palabras eran realmente de su hija.<\/p>\n<p>A veces, dijo Betchan, tiene la inquietante sensaci&oacute;n de que Ally le lee la mente. Otras veces, atribuye esa sensaci&oacute;n a la explicaci&oacute;n m&aacute;s simple: que ella est&aacute; guiando inconscientemente algunas de las respuestas de su hija. Pero conf&iacute;a en que esas dudas desaparecer&aacute;n con el tiempo.<\/p>\n<p>&#8220;El simple hecho de trabajar con ella todos los d&iacute;as&#8221;, dijo Betchan, &#8220;es la prueba suficiente que necesito para seguir haci&eacute;ndolo&#8221;.<\/p>\n<p>Omer Hashmi, de 33 a&ntilde;os, a la derecha, quien tiene autismo y habla muy poco, durante una sesi&oacute;n de ortograf&iacute;a en el Growing Kids Therapy Center en Herndon, Virginia, el 4 de junio de 2026, con la terapeuta Kelly Berg. (Moriah Ratner\/The New York Times)<\/p>\n<p>Acompa&ntilde;ada por su mam&aacute;, a la izquierda, su t&iacute;a y su abuela, sentadas, Ally Betchan, en el centro, se encuentra en Austin, Texas, para una sesi&oacute;n de terapia el 2 de junio de 2026. (Ilana Panich-Linsman\/The New York Times)<\/p>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>(Science Times) AUSTIN, Texas &#8212; A principios de junio, Ally Betchan y su familia hicieron el viaje mensual desde el peque\u00f1o pueblo del centro de Texas hasta un centro de terapia en Austin, con la esperanza de que pudiera aprender a comunicarse. Al igual que casi el 30 por ciento<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":16146,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[6],"tags":[17],"class_list":["post-16143","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-internacional","tag-nyt-servicio-analitico"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/cablesdenoticias.prensalibre.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/16143","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/cablesdenoticias.prensalibre.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/cablesdenoticias.prensalibre.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cablesdenoticias.prensalibre.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cablesdenoticias.prensalibre.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=16143"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/cablesdenoticias.prensalibre.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/16143\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":16173,"href":"https:\/\/cablesdenoticias.prensalibre.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/16143\/revisions\/16173"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cablesdenoticias.prensalibre.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/16146"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/cablesdenoticias.prensalibre.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=16143"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/cablesdenoticias.prensalibre.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=16143"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/cablesdenoticias.prensalibre.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=16143"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}