{"id":5528,"date":"2026-04-14T06:20:39","date_gmt":"2026-04-14T11:20:39","guid":{"rendered":"https:\/\/cablesdenoticias.prensalibre.com\/?p=5528"},"modified":"2026-04-14T06:27:15","modified_gmt":"2026-04-14T12:27:15","slug":"alguien-tiene-que-ser-feliz-por-que-no-lauren-sanchez-bezos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/cablesdenoticias.prensalibre.com\/?p=5528","title":{"rendered":"Alguien tiene que ser feliz. \u00bfPor qu\u00e9 no Lauren S\u00e1nchez Bezos?"},"content":{"rendered":"<p>This <a href=\"https:\/\/www.nytimes.com\/es\/2026\/04\/14\/espanol\/negocios\/lauren-sanchez-bezos.html\" target=\"_blank\">post<\/a> was originally published on <a href=\"https:\/\/nytapi.wieck.com\/subscribed\/stories.xml?feedId=5BDTx&authKey=94e0c15c-491f-4d65-bdab-c7b42f57186e\" target=\"_blank\">this site<\/a>.<\/p><div>\n<p>Hay muchas cosas que hacen rid&iacute;culamente feliz a Lauren S&aacute;nchez Bezos. Los helic&oacute;pteros. La moda. Proteger al narval. Su hermana peque&ntilde;a, Elena. Sus cinco mejores amigas. Y, por supuesto, su nuevo marido, Jeff Bezos.<\/p>\n<p>Ella y Bezos lo hacen todo juntos. En un d&iacute;a normal, los reci&eacute;n casados se despiertan sobre las 6 en su nuevo complejo de unos 230 millones de d&oacute;lares en Indian Creek, una exclusiva isla privada de Miami a menudo conocida como el &#8220;B&uacute;nker de los Multimillonarios&#8221;. No tocan sus tel&eacute;fonos. En lugar de eso, empiezan cada d&iacute;a enumerando 10 cosas por las que est&aacute;n agradecidos, y no pueden repetir lo que nombraron el d&iacute;a anterior.<\/p>\n<p>A partir de ah&iacute;, la pareja se toma el caf&eacute; de la ma&ntilde;ana en una terraza acristalada y contemplan la salida del sol: ella en una taza en la que se lee &#8220;Woke Up Sexy as Hell Again&#8221; (&#8220;Me despert&eacute; s&uacute;per sexy otra vez&#8221;, en espa&ntilde;ol)<em>,<\/em> &eacute;l en una que ella le regal&oacute; en la que se lee HUNK (sexy, en espa&ntilde;ol) escrito con s&iacute;mbolos de la tabla peri&oacute;dica. Juegan al pickleball. Seis d&iacute;as a la semana hacen ejercicio durante una hora con un entrenador privado. &#8220;&Eacute;l se ve bien, &iquest;verdad?&#8221;, coment&oacute; S&aacute;nchez Bezos sobre su nuevo marido en una entrevista realizada en Miami en enero. Luego asinti&oacute; lentamente, repitiendo: &#8220;&Eacute;l se ve bien&#8221;.<\/p>\n<p>A estas alturas, resulta dif&iacute;cil evocar la versi&oacute;n de Bezos que exist&iacute;a antes. Ligeramente torpe; ligeramente herm&eacute;tico en Seattle. El cerebro log&iacute;stico de los env&iacute;os en dos d&iacute;as. Ahora es un hombre curtido por el gimnasio, a menudo sin camiseta, fotografiado en medio de una carcajada por los paparazzi, besuque&aacute;ndose en su megayate, un hombre que ha descubierto la alegr&iacute;a, el amor y la dermatolog&iacute;a cosm&eacute;tica.<\/p>\n<p>S&aacute;nchez Bezos, por su parte, ha adoptado algunos <em>jeffismos<\/em>, como los rituales corporativos de Amazon, por ejemplo, pedir notas de no m&aacute;s de seis p&aacute;ginas antes de las reuniones del Bezos Earth Fund, del que es vicepresidenta.<\/p>\n<p>Ahora se considera a la pareja como una unidad. &#8220;Hablo de todo con &eacute;l. De todo. Jeff es mi mejor amigo, y no lo digo a la ligera&#8221;, dijo S&aacute;nchez Bezos.<\/p>\n<p>Bezos, el tercer hombre m&aacute;s rico del mundo, conf&iacute;a en los consejos de ella para casi todo, y viceversa. Por ejemplo, a principios de marzo, S&aacute;nchez Bezos public&oacute; su segundo libro infantil, <em>The Fly Who Flew Under the Sea<\/em>, sobre Flynn, una mosca disl&eacute;xica cuyo giro equivocado la lleva a una aventura submarina. Bezos edit&oacute; el libro, sugiriendo un cambio en el submarino ilustrado de la portada. &#8220;Dijo que deb&iacute;a ser fant&aacute;stico, no realista&#8221;, dijo S&aacute;nchez Bezos. &#8220;A veces le hago caso. A veces no&#8221;. Ella lo cambi&oacute;.<\/p>\n<p>Conoc&iacute; a S&aacute;nchez Bezos en enero en un restaurante argentino de Miami Beach; un guardia de seguridad llamado John lleg&oacute; primero para reconocer el lugar. Si S&aacute;nchez Bezos est&aacute; sola, suele pasar desapercibida, pero si va del brazo de Bezos, se desata el infierno. Ella hab&iacute;a estado al otro lado de la calle en una conferencia de l&iacute;deres de JP Morgan, donde Bezos hab&iacute;a hablado el d&iacute;a anterior sobre el Proyecto Prometheus, su nueva empresa de inteligencia artificial, con una financiaci&oacute;n de 6200 millones de d&oacute;lares.<\/p>\n<p>En persona, S&aacute;nchez Bezos es sorprendentemente diminuta, menos producida que las pulidas im&aacute;genes que circulan por internet. Eligi&oacute; una mesa junto a la ventana y, cuando la camarera le dijo que estaba reservada, sonri&oacute;. &#8220;Oh&#8221;, dijo. &#8220;Quiero saber qui&eacute;n se sienta ah&iacute;&#8221;. Dej&oacute; su bolso Birkin negro, adornado con los nombres de sus hijos y un llavero de Flynn the Fly, en otra mesa de la esquina y le pregunt&oacute; al camarero c&oacute;mo se llamaba. (&#8220;Es Luciano&#8221;, me dijo, &#8220;es argentino&#8221;). Cuando de repente alguien subi&oacute; el volumen de la m&uacute;sica, S&aacute;nchez Bezos se contone&oacute; y brome&oacute;: &#8220;&iquest;Quieres que baile encima de la mesa? Eso llama mucho la atenci&oacute;n&#8221;.<\/p>\n<p>Se podr&iacute;a pensar que casarse con alguien que posee una riqueza obscena transformar&iacute;a a una persona, pero en este caso, S&aacute;nchez Bezos parece menos cambiada que su marido; durante mucho tiempo el mundo ha sido el lugar donde puede comprarlo todo. Incluso antes de casarse con Bezos, cuyo patrimonio neto se estima en unos 250.000 millones de d&oacute;lares, a S&aacute;nchez Bezos le gustaba pensar que era un 20 por ciento m&aacute;s feliz que la media de las personas. Incluso a los 18 a&ntilde;os, cuando se quedaba a dormir en el garaje de un primo en Carson, California, despu&eacute;s de no haber conseguido el trabajo de sus sue&ntilde;os como azafata de Southwest Airlines porque superaba en unos kilos el l&iacute;mite de peso, segu&iacute;a siendo b&aacute;sicamente feliz.<\/p>\n<p>&#8220;Si la l&iacute;nea de fondo est&aacute; aqu&iacute;&#8221;, dijo S&aacute;nchez Bezos, llev&aacute;ndose la mano a la altura del pecho, &#8220;yo estoy aqu&iacute; arriba&#8221;, con la otra mano por encima de la cabeza.<\/p>\n<p>La pareja acababa de regresar de Seattle, donde Bezos celebr&oacute; su 62 cumplea&ntilde;os haciendo tortitas para sus siete hijos de matrimonios anteriores. S&aacute;nchez Bezos, de 56 a&ntilde;os, adora a los ni&ntilde;os. Tenerlos. Criarlos. Animar a otras personas a tenerlos. Durante varias entrevistas, me inst&oacute; repetidamente a tener otro hijo. &#8220;&iexcl;Hazlo!&#8221;, dijo. &#8220;Tendr&iacute;a otro ma&ntilde;ana. Ma&ntilde;ana&#8221;. Finalmente le pregunt&eacute; si ella y Bezos se lo estaban planteando, como me hab&iacute;an sugerido un par de amigos suyos. &#8220;Tendr&iacute;a un beb&eacute; ma&ntilde;ana mismo&#8221;, repiti&oacute;, con una sonrisa t&iacute;mida. (Una portavoz llam&oacute; m&aacute;s tarde para decir que S&aacute;nchez Bezos no iba a tener un hijo).<\/p>\n<p>Pero, sinceramente, &iquest;por qu&eacute; no? S&aacute;nchez Bezos ha demostrado que con la actitud adecuada y una riqueza alucinante, todo es posible. Los viajes espaciales. La Gala del Met. La fertilidad despu&eacute;s de los 50.<\/p>\n<p>Su felicidad es contagiosa, innegable, mundial. S&aacute;nchez Bezos trata la b&uacute;squeda &#8211;y difusi&oacute;n&#8211; de la alegr&iacute;a como una especie de mandato. Pero cuando una de las personas m&aacute;s ricas del mundo irradia tanta felicidad, &iquest;es una celebraci&oacute;n o una provocaci&oacute;n? &iquest;Est&aacute; presumiendo?<\/p>\n<p><em>La socialit&eacute; de Brentwood Country Mart<\/em><\/p>\n<p>Existe la idea de que S&aacute;nchez Bezos empez&oacute; a relacionarse con gente de la &eacute;lite solo despu&eacute;s de casarse con Bezos, pero en realidad es al rev&eacute;s. Cuando la relaci&oacute;n de Bezos con Hollywood consist&iacute;a en gran medida en su profunda implicaci&oacute;n en la adaptaci&oacute;n de los matices teol&oacute;gicos de la Tierra Media a una versi&oacute;n televisiva millonaria de la novela de J.R.R. Tolkien <em>El se&ntilde;or de los anillos<\/em>, S&aacute;nchez Bezos ya era conocida en Los &Aacute;ngeles como <em>networker<\/em>. Una moderna Babe Paley de Brentwood Country Mart que cuenta entre sus amigos &iacute;ntimos a Kris Jenner, Katy Perry, Leonardo DiCaprio y Lydia Kives, esposa del s&uacute;per <em>networker<\/em> Michael Kives.<\/p>\n<p>&#8220;La gente act&uacute;a como si fueran mis nuevos amigos&#8221;, dijo S&aacute;nchez Bezos sobre DiCaprio. &#8220;No, conozco a Leo desde que ten&iacute;a 25 a&ntilde;os. Veinticinco&#8221;.<\/p>\n<p>En junio, Bezos y S&aacute;nchez Bezos se casaron en una fastuosa bacanal de tres d&iacute;as en Venecia. El fin de semana incluy&oacute; una fiesta de espuma previa a la boda en el superyate de Bezos y taxis acu&aacute;ticos que transportaron a 200 invitados &#8211;entre ellos Sydney Sweeney, Jared Kushner e Ivanka Trump, la reina Rania de Jordania y cinco miembros de la familia Kardashian-Jenner&#8211; por la laguna veneciana para ver a la pareja intercambiar votos en San Giorgio Maggiore. Para algunos, fue una exhibici&oacute;n de riqueza asombrosa en un momento de desigualdad hist&oacute;rica.<\/p>\n<p>A S&aacute;nchez Bezos se le hace un nudo en la garganta al hablar de lo que el p&uacute;blico no vio: los brindis de todos sus hijos; los amigos de secundaria de Bezos a los que nadie se molest&oacute; en fotografiar. Se prohibieron los tel&eacute;fonos en la ceremonia y la recepci&oacute;n. Pero &#8220;&iexcl;nada de acuerdos de NDAs!&#8221; dijo S&aacute;nchez Bezos, refiri&eacute;ndose a la sigla en ingl&eacute;s de acuerdos de confidencialidad. &#8220;&iexcl;Son nuestros amigos! Y no han visto ni una sola foto de esa boda&#8221;.<\/p>\n<p>Este es un lamento frecuente de ella: que la gente no vea la vida real de la pareja. &#8220;Lo que ven es el 5 por ciento de mi vida&#8221;, dijo S&aacute;nchez Bezos. (En <a href=\"https:\/\/www.nytimes.com\/2024\/12\/11\/business\/dealbook\/summit-elected-officials-leaders.html\" rel=\"nofollow\">la DealBook Summit del 2024 de The New York Times<\/a>, Bezos dijo que &#8220;renunci&oacute; a ser bien comprendido hace mucho tiempo&#8221;).<\/p>\n<p>Horas despu&eacute;s de decir &#8220;s&iacute;, acepto&#8221;, S&aacute;nchez Bezos borr&oacute; toda su cuenta de Instagram. &#8220;Hice todo un reset&#8221;, dijo. &#8220;Sigues siendo t&uacute; misma, pero eres diferente&#8221;. Un torrente de selfis en bikini y fotos de despedida de soltera fue sustituido por una &uacute;nica foto suya con un recatado vestido de novia de encaje y un velo tradicional. &iquest;Casarse con alguien extremadamente rico en un momento de furia por la desigualdad servir&iacute;a para moderar a S&aacute;nchez Bezos? &iquest;Adoptar&iacute;a la cachemira y el vestuario apagado del lujo silencioso? &iquest;Se refugiar&iacute;a en la refinada y semirreclusiva existencia de los superricos, donde la espuma est&aacute; en un peque&ntilde;o aperitivo, y no en Sydney Sweeney?<\/p>\n<p>Al fin y al cabo, durante d&eacute;cadas hubo un pacto t&aacute;cito con los ultrarricos estadounidenses. Pod&iacute;an disfrutar de privilegios inimaginables siempre que proyectaran austeridad o se mantuvieran en gran medida fuera de los focos. Warren Buffett en una modesta casa de Omaha. Mark Zuckerberg en sudaderas con capucha y un Acura. Dejaron las ostentaciones de la buena vida &#8211;fiestas de cumplea&ntilde;os exageradas, coches llamativos, mejoras est&eacute;ticas&#8211; para los famosos y las estrellas de la telerrealidad.<\/p>\n<p>Pero S&aacute;nchez Bezos no es m&aacute;s que una mujer dispuesta a probar el men&uacute; completo. No se ha limitado a convertir a Bezos en un hombre que organiza la fiesta del cumplea&ntilde;os n&uacute;mero 70 de Kris Jenner, con tem&aacute;tica de James Bond, en su casa de Los &Aacute;ngeles: a veces parece que se ha llevado toda la cultura con ella.<\/p>\n<p>Tras unos a&ntilde;os definidos por la crisis financiera, los cierres pand&eacute;micos y la seriedad moral, la exuberancia descarada de las personas ricas ha vuelto con una explosi&oacute;n de Blue Origin, un cambio de imagen de la Casa Blanca en Mar-a-Lago y una <em>cover <\/em>de rap de Zuckerberg. El matrimonio Bezos parece, a veces, tanto un punto de inflexi&oacute;n cultural como una historia de amor: el momento en que el dinero estadounidense dej&oacute; de disculparse y decidi&oacute; que tambi&eacute;n pod&iacute;a divertirse.<\/p>\n<p>&#8220;Son para el lujo silencioso lo que Las Vegas es para la Iglesia mormona&#8221;, dijo Graydon Carter, editor de Vanity Fair durante muchos a&ntilde;os.<\/p>\n<p>&#8220;Tienen una relaci&oacute;n simbi&oacute;tica con la prensa y con quienes los odian&#8221;, dijo Janice Min, directora ejecutiva de Ankler Media, conocida por su bolet&iacute;n de Hollywood, y exeditora de Us Weekly. &#8220;Los <em>haters<\/em> los alimentan, y parece que cuanta m&aacute;s indignaci&oacute;n crean, m&aacute;s redoblan la apuesta&#8221;.<\/p>\n<p>Desde el principio, la pareja ha abrazado el espect&aacute;culo. Cuando The National Enquirer public&oacute; en 2019 un salaz reportaje de 11 p&aacute;ginas sobre su romance, Bezos no se escondi&oacute; detr&aacute;s de la jerga legal. Sali&oacute; a la palestra, acusando a la empresa matriz del tabloide de motivos pol&iacute;ticos y argument&oacute; que su propiedad de The Washington Post, con su postura de &#8220;La democracia muere en la oscuridad&#8221; durante el primer mandato del presidente Donald Trump, lo hab&iacute;a convertido en un objetivo.<\/p>\n<p>Hoy se habla menos de la relaci&oacute;n adversa de Bezos con Trump y m&aacute;s de la supuestamente acogedora. Tras a&ntilde;os de hostilidad &#8211;en gran parte relacionada con los ataques de Trump al Post&#8211;, la temperatura entre los dos hombres se ha enfriado. Bezos intervino personalmente para detener el respaldo acordado del peri&oacute;dico a Kamala Harris, <a href=\"https:\/\/www.nytimes.com\/2024\/10\/25\/business\/media\/washington-post-presidential-endorsement.html\" rel=\"nofollow\">seg&uacute;n empleados de la redacci&oacute;n<\/a>. (&Eacute;l argument&oacute; en una nota a los lectores que &#8220;los respaldos presidenciales no sirven para inclinar la balanza de unas elecciones&#8221; y &#8220;crean una percepci&oacute;n de parcialidad&#8221;). Despu&eacute;s asisti&oacute; a la toma de posesi&oacute;n de Trump el a&ntilde;o pasado, sentado en primera fila. Amazon pag&oacute; unos 40 millones de d&oacute;lares por la licencia de <em>Melania<\/em>, un documental sobre la primera dama, una decisi&oacute;n que algunos cr&iacute;ticos consideraron un intento de ganarse el favor del presidente Trump.<\/p>\n<p>La distensi&oacute;n se produce cuando los dem&oacute;cratas han atacado agresivamente el poder de mercado de Amazon, y otros titanes tecnol&oacute;gicos han abrazado la presidencia de Trump. La exesposa de Bezos, MacKenzie Scott, ha donado gran parte de su fortuna a causas liberales, pero &eacute;l mantiene desde hace tiempo opiniones ampliamente libertarias. &Uacute;ltimamente, parece sentirse m&aacute;s c&oacute;modo expres&aacute;ndolas. El a&ntilde;o pasado, Bezos dio instrucciones a las p&aacute;ginas de opini&oacute;n del Post para que abogaran por &#8220;las libertades personales y el libre mercado&#8221;.<\/p>\n<p>Cuando estaba casada con el agente de Hollywood Patrick Whitesell, S&aacute;nchez Bezos asisti&oacute; a la primera toma de posesi&oacute;n del presidente Barack Obama, y dio dinero a candidatos dem&oacute;cratas, como Harris en 2019 y el senador Cory Booker en 2018, seg&uacute;n OpenSecrets, un grupo que rastrea el gasto pol&iacute;tico. Cuando le pregunt&eacute; su opini&oacute;n sobre Trump, S&aacute;nchez Bezos, quien es desenvuelta y &aacute;gil para volver a los temas divertidos, me hizo un gesto con la mano. &#8220;No voy a hablar de pol&iacute;tica&#8221;, dijo. &#8220;No, no, no, no. De ninguna manera&#8221;.<\/p>\n<p>La gente cercana a S&aacute;nchez Bezos suele argumentar que no es justo criticarla por las decisiones pol&iacute;ticas y empresariales de su marido. El estribillo frecuente es: &#8220;&iquest;Eso qu&eacute; tiene que ver con Lauren?&#8221;. Pero ese es el inconveniente de ser un organismo unido a un amo del universo: todo tiene que ver contigo.<\/p>\n<p>En enero, la pareja hizo la ronda de la alta costura en Par&iacute;s. S&aacute;nchez Bezos luc&iacute;a un Dior vintage con pieles y diamantes. Sali&oacute; de un Mercedes con chofer con un traje de falda rojo sangre de Schiaparelli junto a Anna Wintour. El viaje coincidi&oacute; con el anuncio de que Amazon planeaba despedir a 16.000 empleados. Fue una yuxtaposici&oacute;n que algunos usuarios de TikTok compararon con <em>Los juegos del hambre<\/em>. (Bezos dej&oacute; de ser director ejecutivo de Amazon en 2021, aunque sigue siendo presidente ejecutivo y su mayor accionista individual).<\/p>\n<p>Unas semanas despu&eacute;s, el Post, que Bezos compr&oacute; en 2013, despidi&oacute; a cerca de un tercio de su redacci&oacute;n. Los senadores Elizabeth Warren y Bernie Sanders &#8211;y al parecer todos los periodistas con una cuenta en las redes sociales&#8211; criticaron a Bezos, acus&aacute;ndolo de destripar el peri&oacute;dico que destap&oacute; el esc&aacute;ndalo Watergate. Chuck Todd, expresentador de la NBC, dijo que Bezos se estaba &#8220;inclinando por el estereotipo del malvado ricach&oacute;n&#8221;. Muchos vieron la medida como un esfuerzo deliberado por apaciguar a Trump. Y S&aacute;nchez Bezos fue considerada c&oacute;mplice. Durante la Semana de la Moda de Par&iacute;s, Blakely Neiman Thornton, personalidad de internet y cr&iacute;tica de moda, llam&oacute; a S&aacute;nchez Bezos &#8220;concubina del capitalismo&#8221; en una publicaci&oacute;n.<\/p>\n<p>S&aacute;nchez Bezos dijo que las constantes cr&iacute;ticas la cansan. &#8220;Nunca podr&iacute;a imaginarme escribiendo algo cruel en el Instagram de alguien&#8221;, a&ntilde;adi&oacute;. &#8220;La verdad es que me partir&iacute;a el coraz&oacute;n. Quiero algo positivo: te ves estupenda. Eres incre&iacute;ble. Quiero regalar flores a todo el mundo. &iquest;Por qu&eacute; no ibas a hacerlo?&#8221;. Recientemente, su hijo mayor, Nikko, que comparte con el exala cerrada de la Liga Nacional de F&uacute;tbol Americano Tony Gonzalez, instal&oacute; una aplicaci&oacute;n en su tel&eacute;fono para bloquearle el uso de las redes sociales durante el d&iacute;a.<\/p>\n<p>Cuando le pregunt&eacute; por los despidos en el Post &#8211;el sindicato implor&oacute; a sus afiliados que etiquetaran a S&aacute;nchez Bezos en una campa&ntilde;a en las redes sociales en protesta por los recortes en la redacci&oacute;n&#8211;, volvi&oacute; a mostrarse cauta. &#8220;Fui periodista y s&eacute; lo importante que es el periodismo&#8221;, dijo. &#8220;Pero yo no tomo esas decisiones empresariales, as&iacute; que realmente no puedo responder por ellas&#8221;.<\/p>\n<p>Varios amigos de la pareja me dijeron lo mismo: si se hubieran casado entonces, Bezos nunca habr&iacute;a comprado un peri&oacute;dico. Habr&iacute;a comprado un equipo de la NFL. Como un multimillonario normal.<\/p>\n<p><em>Como si Kate Middleton fuera una Kardashian<\/em><\/p>\n<p>Otro d&iacute;a de enero, me reun&iacute; con S&aacute;nchez Bezos en el aeropuerto de Santa M&oacute;nica, California, cerca de donde guarda un elegante helic&oacute;ptero Bell 429 negro. Si hay algo que quiere que la gente sepa, es que es piloto de helic&oacute;ptero, una rareza en un sector notoriamente dominado por los hombres. Ella y Bezos se enamoraron por primera vez cuando ella le llevaba en un helic&oacute;ptero como este. &#8220;Siento que soy yo misma cuando estoy en el aire&#8221;, dijo S&aacute;nchez Bezos. &#8220;Es como una excitaci&oacute;n controlada&#8221;. (Tambi&eacute;n es un poco una estrategia de prensa para ella: tambi&eacute;n llev&oacute; a una reportera de Vogue a un viaje como este).<\/p>\n<p>Hija de padres mexicoestadounidenses de clase media de Albuquerque, S&aacute;nchez Bezos siempre mostr&oacute; una inquietud impulsiva y vibrante, que ahora atribuye en parte a su diagn&oacute;stico de TDAH. Cuando muri&oacute; el sue&ntilde;o de ser azafata de Southwest Airlines, se dedic&oacute; al periodismo televisivo. &#8220;La gente se pregunta qu&eacute; ha hecho ella&#8221;, dijo. &#8220;Y es como: &#8216;Oh, Dios m&iacute;o, he tenido toda una carrera de la que estaba superorgullosa'&#8221;.<\/p>\n<p>Como copresentadora de <em>Good Day L. A.<\/em>, S&aacute;nchez Bezos hizo paracaidismo ante las c&aacute;maras. En <em>Extra<\/em>, entrevist&oacute; a Cher y a Bill Clinton. Fue la presentadora de la primera temporada de <em>So You Think You Can Dance<\/em> y audicion&oacute; dos veces a las pruebas para ser copresentadora de <em>The View<\/em>, pero no consigui&oacute; el trabajo. (&#8220;Fue duro, por cierto&#8221;, dijo).<\/p>\n<p>En 2005, S&aacute;nchez Bezos se cas&oacute; con Whitesell, hasta entonces presidente ejecutivo de Endeavor, el conglomerado de deportes y entretenimiento. Es algo as&iacute; como el Tom Brady de los agentes de Hollywood, con una lista de clientes que ha incluido a Ben Affleck, Matt Damon y Hugh Jackman.<\/p>\n<p>En 2012, a los 42 a&ntilde;os, le pic&oacute; el gusanillo de volar, y m&aacute;s tarde fund&oacute; Black Ops Aviation, una empresa de producci&oacute;n a&eacute;rea. Sus amigos dicen que S&aacute;nchez Bezos siempre ha sido muy cuidadosa con su imagen. Ped&iacute;a a los tabloides que cubrieran sus apariciones en la alfombra roja, se mostraba encantadora con los paparazzi y se pon&iacute;a en contacto con periodistas especializados para que escribieran sobre su empresa de producci&oacute;n de helic&oacute;pteros.<\/p>\n<p>El d&iacute;a que nos conocimos, la Asociaci&oacute;n de Propietarios y Pilotos de Aeronaves le pidi&oacute; que hablara ante un grupo de estudiantes de secundaria, en su mayor&iacute;a personas negras y latinas, interesados en carreras relacionadas con la aviaci&oacute;n. Lleg&oacute; en un todoterreno con un peque&ntilde;o s&eacute;quito, ataviada con una coleta, una cazadora de cuero marr&oacute;n y gafas de sol de aviador.<\/p>\n<p>Cuando trabaja en estos actos sin fines de lucro, es un poco como si Kate Middleton fuera una Kardashian. Es una gran abrazadora, que se acerca a los adolescentes para preguntarles sus nombres y qu&eacute; est&aacute;n estudiando. Un piloto le entreg&oacute; un libro escrito por &eacute;l y a&ntilde;adi&oacute;: &#8220;Est&aacute; disponible en Amazon&#8221;. Ella lo sostuvo ante las c&aacute;maras. &#8220;Hay que apoyar el negocio familiar&#8221;, dijo.<\/p>\n<p>Era un d&iacute;a nublado, pero S&aacute;nchez Bezos se mostraba optimista. &#8220;&iexcl;Las nubes no son tan densas! Podemos atravesarlas&#8221;, dijo, acomod&aacute;ndose en el asiento de cuero del piloto. Pas&oacute; por delante del cartel de Hollywood y sobre las verdes colinas salpicadas de mansiones y pistas de tenis. &#8220;Eso es Beverly Hills&#8221;, dijo. &#8220;&iexcl;Mira qu&eacute; casas!&#8221;.<\/p>\n<p>En mayo, Bezos y S&aacute;nchez Bezos ser&aacute;n presidentes honorarios de la Gala del Met. Amazon patrocin&oacute; el evento en 2012, y la pareja asisti&oacute; en 2024. Pero actuar como patrocinadores principales es algo muy distinto, ya que los convierte en miembros de la realeza de la moda. El anuncio del patrocinio fue <a href=\"https:\/\/www.cnn.com\/2025\/11\/24\/style\/anna-wintour-lauren-sanchez-jeff-bezos-2026-met-gala-sponsorship\" rel=\"nofollow\">acogido con horror<\/a> por los conocedores de la industria de la moda, quienes dijeron que la pareja hab&iacute;a &#8220;secuestrado&#8221; la gala.<\/p>\n<p>S&aacute;nchez Bezos me dijo que Wintour se hab&iacute;a puesto en contacto directamente para preguntar si la pareja apoyar&iacute;a la recaudaci&oacute;n de fondos. Anna me llam&oacute; y yo le dije: &#8220;&iquest;Qu&eacute; Anna?&#8221;, brome&oacute; S&aacute;nchez Bezos, y luego lo calific&oacute; de &#8220;todo un honor&#8221;.<\/p>\n<p>Wintour dijo que la gala de este a&ntilde;o requer&iacute;a una presidenta de alto octanaje. &#8220;Lauren es una fuerza&#8221;, escribi&oacute; en un correo electr&oacute;nico. &#8220;La exposici&oacute;n del Costume Institute de este a&ntilde;o es un proyecto enorme y complicado en una nueva galer&iacute;a en el coraz&oacute;n del museo, y pens&eacute; que la gala necesitaba esa energ&iacute;a&#8221;. (Cuando pregunt&eacute; a S&aacute;nchez Bezos sobre los rumores de que ella y su marido iban a comprar la empresa matriz de Vogue, Cond&eacute; Nast, brome&oacute;: &#8220;&iexcl;Ojal&aacute;!&#8221;. Luego dijo: &#8220;No&#8221;).<\/p>\n<p>S&aacute;nchez Bezos ha aparecido dos veces en Vogue, incluida una portada sobre su boda, y hace poco contrat&oacute; al estilista Law Roach para que la ayudara con su imagen antes de la Gala del Met. En su d&iacute;a, Wintour fue famosa por su aversi&oacute;n a incluir a mujeres de grandes pechos en la revista, se&ntilde;al&eacute;. S&aacute;nchez Bezos se encogi&oacute; de hombros. &#8220;Quiz&aacute; ahora le gustan&#8221;, dijo.<\/p>\n<p>Muchas de las burlas sobre su aspecto y su ropa tienen su origen en estereotipos raciales, argument&oacute;. &#8220;Es la forma de mi cuerpo&#8221;, dijo. &#8220;&iquest;Me va a dar alguien un saco de lana y pedirme que me ponga un cintur&oacute;n y me lo ci&ntilde;a? Soy latina. Soy latina. Soy latina&#8221;.<\/p>\n<p>Eso no quiere decir que no sea consciente de la reacci&oacute;n negativa a su apariencia. S&aacute;nchez Bezos pensaba que se hab&iacute;a vestido de forma conservadora para la segunda toma de posesi&oacute;n de Trump, con un traje pantal&oacute;n blanco de Alexander McQueen. &#8220;Estaba muy orgullosa de m&iacute; misma&#8221;, dijo. Cuando el acto se traslad&oacute; repentinamente al interior, se quit&oacute; el abrigo. La americana se abri&oacute;, dejando al descubierto un sujetador de encaje. Como estaban sentados justo detr&aacute;s de Trump, el sujetador apareci&oacute; en casi todas las fotos del acto. &#8220;Lo entiendo&#8221;, dijo ella. &#8220;Nada de encaje en la Casa Blanca. Tomo nota&#8221;.<\/p>\n<p><em>&iquest;Se puede medir la felicidad?<\/em><\/p>\n<p>En septiembre, S&aacute;nchez Bezos se dirigi&oacute; a la Winthrop STEM Elementary Magnet School de New London, Connecticut. Acababa de firmar como &#8220;embajadora de la alfabetizaci&oacute;n&#8221; para Scholastic y leer&iacute;a a los ni&ntilde;os de preescolar su primer libro, <em>The Fly Who Flew to Space<\/em>, sobre Flynn, la mosca disl&eacute;xica. El libro es, en cierto modo, autobiogr&aacute;fico. S&aacute;nchez Bezos tuvo dificultades en la escuela y siempre pens&oacute; que era tonta, hasta que un profesor universitario reconoci&oacute; que ten&iacute;a dislexia. &#8220;Crec&iacute; pensando literalmente que era la persona m&aacute;s est&uacute;pida del planeta&#8221;, me dijo. &#8220;Me echaron del equipo de animadoras porque ni siquiera pod&iacute;a mantener un promedio de 2,0. &iquest;Qui&eacute;n no puede mantener un 2,0?&#8221;.<\/p>\n<p>&#8220;Estaba a una mala decisi&oacute;n de algo realmente malo, de una mala vida&#8221;, dijo. (Ha bromeado con sus amigos diciendo que podr&iacute;a haber terminado trabajando como estr&iacute;per). No fue hasta que conoci&oacute; a Bezos cuando se sinti&oacute; realmente inteligente. &#8220;Me dice literalmente todo el tiempo: &#8216;Eres una de las mujeres m&aacute;s inteligentes que conozco'&#8221;, dijo.<\/p>\n<p>Hoy lee documentos t&eacute;cnicos sobre el costo de la energ&iacute;a nuclear y geot&eacute;rmica como parte de su trabajo en el Fondo Bezos para la Tierra. &#8220;Quiere tener una opini&oacute;n y hablar de estas cosas con inteligencia&#8221;, dijo Tom Taylor, director ejecutivo del fondo y antiguo ejecutivo de Amazon, quien es cercano a Bezos.<\/p>\n<p>El a&ntilde;o pasado, Bezos nombr&oacute; a Taylor, quien dirig&iacute;a la divisi&oacute;n Alexa en Amazon, para dirigir el fondo, que funciona menos como una organizaci&oacute;n sin fines de lucro tradicional que como una extensi&oacute;n de la visi&oacute;n del mundo de Bezos: que la invenci&oacute;n y el progreso tecnol&oacute;gico a menudo pueden ayudar a m&aacute;s personas que un simple cheque. Adem&aacute;s de iniciativas clim&aacute;ticas m&aacute;s tradicionales, est&aacute; invirtiendo en sistemas por sat&eacute;lite para detectar incendios forestales, desplegando herramientas de IA a tribus ind&iacute;genas para la reforestaci&oacute;n y a pescadores de Alaska para vigilar la pesca ilegal. S&aacute;nchez Bezos visit&oacute; recientemente una remota isla de Costa Rica para reunirse con guardabosques que trabajan para proteger a los tiburones martillo y las tortugas marinas.<\/p>\n<p>Hasta ahora, la organizaci&oacute;n sin fines de lucro ha distribuido al menos 2400 millones de d&oacute;lares en subvenciones, lo que convierte a Bezos &#8220;en uno de los mayores fil&aacute;ntropos del clima&#8221;, dijo David Callahan, autor de <em>The Givers: Wealth, Power, and Philanthropy in a New Gilded Age<\/em>.<\/p>\n<p>Y sin embargo, a&ntilde;adi&oacute;, la labor caritativa de Bezos se queda rezagada en comparaci&oacute;n con su peque&ntilde;o grupo de hom&oacute;logos. &#8220;Es un gran fil&aacute;ntropo, pero no en relaci&oacute;n con su fortuna&#8221;.<\/p>\n<p>Y con frecuencia se le compara con su exesposa, Scott, quien ha puesto patas arriba la filantrop&iacute;a tradicional, regalando unos 26.000 millones de d&oacute;lares de su fortuna, discretamente y con pocas condiciones.<\/p>\n<p>Scott parece seguir la gran tradici&oacute;n de los superricos estadounidenses, quien puli&oacute; su reputaci&oacute;n mediante la obligada nobleza, establecida en nuestra &uacute;ltima Edad Dorada de los Carnegie y Rockefeller. Sus descendientes han continuado la misi&oacute;n.<\/p>\n<p>Bezos y S&aacute;nchez Bezos pueden parecer m&aacute;s aliados de la clase creciente de multimillonarios que, frustrados por la lentitud de las organizaciones sin fines de lucro, quieren mejorar el mundo con empresas de financiaci&oacute;n privada, como su empresa espacial o sus exploraciones de IA. &#8220;Hace 10.000 a&ntilde;os, o cuando quiera que fuera, alguien invent&oacute; el arado y todos nos hicimos m&aacute;s ricos&#8221;, dijo Bezos en una conferencia sobre tecnolog&iacute;a el a&ntilde;o pasado.<\/p>\n<p>En una entrevista conjunta con S&aacute;nchez Bezos en noviembre de 2022, Bezos dijo que regalar&iacute;a la mayor parte de su fortuna, que entonces rondaba los 124.000 millones de d&oacute;lares. Hoy tiene m&aacute;s del doble de esa cantidad. A S&aacute;nchez Bezos le gustar&iacute;a ampliar la huella de la pareja, pero hizo hincapi&eacute; en un enfoque deliberado. &#8220;La filantrop&iacute;a es un trabajo&#8221;, dijo. &#8220;Tienes que investigar a todo el mundo, asegurarte de que el dinero se utiliza de forma correcta&#8221;.<\/p>\n<p>Las donaciones ben&eacute;ficas de la pareja han estado estrechamente vinculadas a sus lazos sociales y con los famosos. Este verano, S&aacute;nchez Bezos, con el Earth Fund, y la organizaci&oacute;n Re:wild de DiCaprio anunciar&aacute;n un compromiso conjunto para salvar especies en v&iacute;as de extinci&oacute;n. En 2021, Bezos y S&aacute;nchez Bezos crearon el Premio Bezos al Valor y la Civilidad, que concedi&oacute; a Jos&eacute; Andr&eacute;s, Dolly Parton y Van Jones 100 millones de d&oacute;lares cada uno para que los otorgaran a organizaciones ben&eacute;ficas y sin fines de lucro de su elecci&oacute;n. M&aacute;s tarde, Eva Longoria, amiga de S&aacute;nchez Bezos desde hac&iacute;a mucho tiempo, recibi&oacute; 50 millones de d&oacute;lares para una labor similar. M&aacute;s recientemente, se han concedido subvenciones m&aacute;s peque&ntilde;as y espec&iacute;ficas, como 5 millones de d&oacute;lares a Jonathan Haidt, psic&oacute;logo social y destacado cr&iacute;tico del efecto de las redes sociales en los j&oacute;venes.<\/p>\n<p>&#8220;Con esa cantidad de dinero, no puedes repartirlo en galas&#8221;, dijo Callahan, quien tambi&eacute;n dirige Inside Philanthropy.<\/p>\n<p>Esta tensi&oacute;n puede ser el n&uacute;cleo de lo que inquieta a algunos de los cr&iacute;ticos de S&aacute;nchez Bezos. Con raz&oacute;n o sin ella, a menudo se la compara con Scott: amante de los libros, reservada y casi desafiantemente alejada de los focos. Mientras que S&aacute;nchez Bezos abraza la filantrop&iacute;a, pero tambi&eacute;n el placer que conlleva la riqueza: la visibilidad, la proximidad al poder, la moda, la diversi&oacute;n.<\/p>\n<p>Domina la fama. Pero el poder es otro lenguaje, sobre todo como mitad de una pareja cuyo alcance rivaliza con el de un Estado-naci&oacute;n. Quiere difundir la felicidad en todas las habitaciones en las que entra, pero la felicidad no se puede medir. La felicidad no puede pagar el alquiler.<\/p>\n<p>De vuelta a la escuela primaria de Connecticut, S&aacute;nchez Bezos cont&oacute; a los alumnos que hab&iacute;a ido al espacio en el cohete privado de Bezos, Blue Origin. &#8220;Fui al espacio con Katy Perry&#8221;, dijo. &#8220;&iexcl;S&iacute;! &iexcl;Qu&eacute; divertido! Fue como un viaje de chicas al espacio&#8221;. El vuelo fue ampliamente ridiculizado como un &#8220;despilfarro&#8221;, un emblema del exceso del &#8220;fin de los tiempos&#8221;.<\/p>\n<p>S&aacute;nchez Bezos, sin embargo, no se dedica al cinismo. &#8220;Ha sido lo m&aacute;s genial de la historia&#8221;, dijo a los estudiantes. Un ni&ntilde;o levant&oacute; la mano para preguntarle si alguna vez hab&iacute;a estado en otro planeta.<\/p>\n<p>&#8220;No&#8221;, respondi&oacute; S&aacute;nchez Bezos. &#8220;A veces parece que estoy en otro planeta, pero no&#8221;.<\/p>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>This post was originally published on this site. Hay muchas cosas que hacen rid&iacute;culamente feliz a Lauren S&aacute;nchez Bezos. Los helic&oacute;pteros. La moda. Proteger al narval. Su hermana peque&ntilde;a, Elena. Sus cinco mejores amigas. Y, por supuesto, su nuevo marido, Jeff Bezos. Ella y Bezos lo hacen todo juntos. En un d&iacute;a normal, los reci&eacute;n [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":5529,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[6],"tags":[],"class_list":["post-5528","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-internacional"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/cablesdenoticias.prensalibre.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/5528","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/cablesdenoticias.prensalibre.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/cablesdenoticias.prensalibre.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cablesdenoticias.prensalibre.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cablesdenoticias.prensalibre.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=5528"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/cablesdenoticias.prensalibre.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/5528\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":5537,"href":"https:\/\/cablesdenoticias.prensalibre.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/5528\/revisions\/5537"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cablesdenoticias.prensalibre.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/5529"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/cablesdenoticias.prensalibre.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=5528"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/cablesdenoticias.prensalibre.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=5528"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/cablesdenoticias.prensalibre.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=5528"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}