{"id":6091,"date":"2026-04-20T14:54:49","date_gmt":"2026-04-20T19:54:49","guid":{"rendered":"https:\/\/cablesdenoticias.prensalibre.com\/?p=6091"},"modified":"2026-04-20T14:08:29","modified_gmt":"2026-04-20T20:08:29","slug":"por-que-la-moda-de-repente-busca-la-atencion-de-las-mujeres-mayores","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/cablesdenoticias.prensalibre.com\/?p=6091","title":{"rendered":"Por qu\u00e9 la moda de repente busca la atenci\u00f3n de las mujeres mayores"},"content":{"rendered":"<p>This <a href=\"https:\/\/www.nytimes.com\/2026\/04\/19\/style\/age-women-fashion.html\" target=\"_blank\">post<\/a> was originally published on <a href=\"https:\/\/nytapi.wieck.com\/subscribed\/stories.xml?feedId=5BDTx&authKey=94e0c15c-491f-4d65-bdab-c7b42f57186e\" target=\"_blank\">this site<\/a>.<\/p><div>\n<p>Este mes, Vogue hizo algo que nunca hab&iacute;a hecho antes, algo que la mayor&iacute;a de la gente pensaba que quiz&aacute; nunca har&iacute;a: puso a dos mujeres de 76 a&ntilde;os en su portada.<\/p>\n<p>Claro, no eran cualquier mujer de 76 a&ntilde;os. Eran Meryl Streep y la dirigente de Vogue, Anna Wintour, y estaban all&iacute; de forma metatextual para hablar de la mitolog&iacute;a en torno a &#8220;El diablo viste a la moda 2&#8221;, en la que Streep interpreta a una versi&oacute;n ficticia de Wintour. Pero aun as&iacute;, eran dos mujeres de 76.<\/p>\n<p>&#8220;Esto de verdad es innovador&#8221;, dec&iacute;a un comentario en la publicaci&oacute;n de Instagram de la revista.<\/p>\n<p>La iron&iacute;a es que, al superar la barrera de la edad, Vogue no se hizo parecer vieja, sino del momento. Hoy en d&iacute;a, como escribi&oacute; Wintour en la revista, &#8220;siento que la edad es en realidad una ventaja&#8221;. O eso es lo que empieza a parecer en la moda.<\/p>\n<p>La ronda m&aacute;s reciente de desfiles de moda, que termin&oacute; el mes pasado, fue notable no solo por la falta casi total de diversidad de tallas en la pasarela, sino tambi&eacute;n por el hecho de que, al mismo tiempo, daban un paso de gigante en lo que respecta a otro aspecto de la inclusividad: la edad.<\/p>\n<p>El desfile de Chanel comenz&oacute; con Stephanie Cavalli, de 50 a&ntilde;os, una de las 15 modelos de m&aacute;s de 40 que desfilaron. Bottega Veneta cont&oacute; con nueve modelos mayores. Tom Ford, nueve (mujeres y hombres). Givenchy, ocho. Balenciaga, cinco. Louis Vuitton, cuatro. Eso sin contar las famosas modelos mayores, como Kate Moss, de 52 a&ntilde;os, que desfil&oacute; en la pasarela de Gucci; Gillian Anderson, de 57 a&ntilde;os, que cerr&oacute; la de Miu Miu; y las siete iniciadas en el mundo del arte, entre ellas Ming Smith, de 79 a&ntilde;os, y Amy Sherald, de 52 a&ntilde;os, que desfilaron en Carolina Herrera.<\/p>\n<p>Dicho de otro modo, seg&uacute;n los datos del motor de b&uacute;squeda de moda Tagwalk, el 5 por ciento de las 20 marcas principales incluyeron al menos una modelo de talla grande en sus desfiles, pero el 100 por ciento incluy&oacute; una modelo mayor.<\/p>\n<p>En el lenguaje de la moda, por &#8220;mayor&#8221; se entiende simplemente tener m&aacute;s de 30 a&ntilde;os. Sin embargo, seg&uacute;n Alexandra Van Houtte, fundadora y directora ejecutiva de Tagwalk, &#8220;lo que de verdad estamos viendo es que las marcas adoptan cada vez m&aacute;s modelos con se&ntilde;ales visibles de la edad, como canas o arrugas&#8221;, signos que tienden a aparecer m&aacute;s cerca de los 50 a&ntilde;os.<\/p>\n<p>Adem&aacute;s, esto no solo ocurre en las pasarelas. En Celine, el dise&ntilde;ador Michael Rider invit&oacute; a Joan Juliet Buck, de 77 a&ntilde;os, editora francesa de Vogue convertida en Substacker, actriz y presentadora de radio, a sentarse en el centro del desfile, junto con Naomi Watts, Sarah Paulson y Tracee Ellis Ross, todas en sus cincuenta. En Loewe, la lista de invitados estrella de Jack McCollough y L&aacute;zaro Hern&aacute;ndez inclu&iacute;a a Sissy Spacek, de 76 a&ntilde;os, que hac&iacute;a su primera aparici&oacute;n en la Semana de la Moda de Par&iacute;s.<\/p>\n<p>&#8220;La edad se ha convertido en algo que las marcas parecen destacar verdaderamente con orgullo&#8221;, dijo Van Houtte.<\/p>\n<p>Incluso m&aacute;s all&aacute; de la pasarela, ha florecido un movimiento en el que la gente de moda, o af&iacute;n a la moda, opta por resaltar, en lugar de borrar, su edad. Paulina Porizkova, de 61 a&ntilde;os, la ex supermodelo y actual embajadora de Est&eacute;e Lauder, ha encabezado el debate en Instagram, donde revela sus l&iacute;neas de expresi&oacute;n y el aumento de peso relacionado con la edad en fotos sin maquillaje y videos en ropa interior a sus 1,4 millones de seguidores.<\/p>\n<p>A ella se ha unido Buck, que public&oacute; un primer plano de una selfi en el espejo del ba&ntilde;o antes del &uacute;ltimo desfile de Celine, con el t&iacute;tulo &#8220;la cara que nunca pens&eacute; que tendr&iacute;a&#8221;. Seg&uacute;n ella, la foto suscit&oacute; m&aacute;s comentarios positivos que pr&aacute;cticamente cualquier otra cosa que haya hecho. Luego est&aacute; el reciente debate sobre la menopausia y la perimenopausia, que ha sobrealimentado un nuevo segmento del mercado de la belleza y que est&aacute; liderado por mujeres como Watts, Halle Berry y Gwyneth Paltrow.<\/p>\n<p>Es un cambio sorprendente en una industria que durante mucho tiempo ha sido famosa por fetichizar la juventud. La situaci&oacute;n destaca en un mundo en el que los espectadores est&aacute;n inundados de im&aacute;genes en las que cada signo de la edad &#8211;cada arruga, &aacute;rea hundida, mancha de la edad&#8211; se ha rellenado, tensado, filtrado, levantado o borrado de cualquier otra forma. Especular sobre las cirug&iacute;as que se ha hecho alguien, aunque tenga poco m&aacute;s de 30 a&ntilde;os, se ha convertido en un juego de sal&oacute;n al que todo el mundo puede jugar, y la inteligencia artificial ha hecho que la modificaci&oacute;n y la reinvenci&oacute;n constantes formen parte de nuestra dieta visual.<\/p>\n<p>Se est&aacute; gestando una reacci&oacute;n contra la era del retoque fotogr&aacute;fico.<\/p>\n<p><b> Cortejando el poder econ&oacute;mico de las mujeres mayores<\/b><\/p>\n<p>&#8220;Hay una realidad pr&aacute;ctica a la que las agencias y la industria tienen que enfrentarse: que las mujeres mayores tienen poder adquisitivo para comprar las cosas que se presentan, y tienen el deseo de verse reflejadas a s&iacute; mismas, junto con sus experiencias vividas, en estos espacios&#8221;, coment&oacute; Romae Gordon, una exmodelo de 52 a&ntilde;os que volvi&oacute; a la pasarela hace un a&ntilde;o.<\/p>\n<p>Gordon empez&oacute; a trabajar como modelo cuando era adolescente en Jamaica, a principios de la d&eacute;cada de 1990. Tuvo cierto &eacute;xito, pero su carrera nunca despeg&oacute; de verdad, y lo dej&oacute; tras unos pocos a&ntilde;os para terminar la universidad y dirigir una agencia de modelos. Hace un a&ntilde;o, tras la muerte de su pareja, una amiga la convenci&oacute; para que volviera a ponerse delante de la c&aacute;mara.<\/p>\n<p>En septiembre, la contrataron para el primer (y &uacute;nico) desfile de Versace de Dario Vitale, y en enero desfil&oacute; en la pasarela de alta costura de Chanel, seguida del desfile pr&ecirc;t-&agrave;-porter de Chanel. Ahora, dice, est&aacute; viviendo su mejor temporada, y no es la &uacute;nica.<\/p>\n<p>&#8220;Hace poco buscamos a una mujer de m&aacute;s de 60 a&ntilde;os en un supermercado de las afueras de Par&iacute;s, porque estamos observando un aumento&#8221; de la demanda de modelos mayores, asegur&oacute; Talisa Carling, directora de IMG Models. El t&eacute;rmino (o eufemismo) actualmente popular para referirse a esas modelos maduras es, dijo, &#8220;generacional&#8221;.<\/p>\n<p>De manera puntual, cuando Pierpaolo Piccioli, director creativo de Balenciaga, intentaba contratar a un amplio espectro de personas para su desfile m&aacute;s reciente en Par&iacute;s, dijo que era m&aacute;s f&aacute;cil encontrar modelos mayores que de tallas grandes. (&#8220;Hace dos a&ntilde;os, era habitual ver a chicas con cuerpos de formas diferentes&#8221;, dijo. &#8220;Ahora ya no. Este a&ntilde;o, he tenido que traerlas en avi&oacute;n&#8221;).<\/p>\n<p>Aunque los economistas llevan d&eacute;cadas hablando del poder de lo que se conoce como la econom&iacute;a plateada o el mercado de la tercera edad, la moda generalmente ha dado poca importancia a la idea en sus iniciativas de cara al p&uacute;blico&#8230; hasta ahora.<\/p>\n<p>&#8220;La realidad es que la mitad del poder adquisitivo est&aacute; en la cohorte de mayores de 50 a&ntilde;os, y la mitad del crecimiento del poder adquisitivo est&aacute; en la cohorte de mayores de 50 a&ntilde;os&#8221;, afirm&oacute; Gemma D&#8217;Auria, codirectora mundial de la pr&aacute;ctica de moda, lujo y comercio especializado de la consultora McKinsey. En un momento en que el crecimiento del lujo se ha ralentizado o estancado, ignorar a un importante grupo de consumidores no es una buena estrategia.<\/p>\n<p>De hecho, seg&uacute;n la Reserva Federal, m&aacute;s del 70 por ciento de toda la riqueza de Estados Unidos se concentra en el grupo de m&aacute;s de 55 a&ntilde;os, que tambi&eacute;n es responsable de m&aacute;s del 45 por ciento del gasto de los consumidores.<\/p>\n<p>Esto se refleja en parte en lo que Ashley Mears, modelo convertida en profesora de sociolog&iacute;a de la Universidad de &Aacute;msterdam y autora de &#8220;Pricing Beauty: The Making of a Fashion Model&#8221;, llam&oacute; &#8220;la nueva visibilidad de las mujeres mayores en p&uacute;blico&#8221;. V&eacute;ase, por ejemplo, a Martha Stewart en la portada de Sports Illustrated a los 81 a&ntilde;os o a Demi Moore a los 61 en el circuito de premios por su papel en &#8220;La sustancia&#8221;.<\/p>\n<p>Sin embargo, &#8220;es una paradoja porque no aparentan su edad&#8221;, coment&oacute; Mears. &#8220;Para las mujeres que tienen &eacute;xito en sus campos y necesitan ser visibles, lo que suele ocurrir m&aacute;s tarde en la vida, el mensaje es: &#8216;Tienes que esforzarte para tener buen aspecto'&#8221;. Eso es caro, pues conecta a la juventud con la clase y la riqueza, y crea m&aacute;s barreras de entrada en un momento en que la moda necesita derribarlas.<\/p>\n<p>Quiz&aacute; por eso Matthieu Blazy, director art&iacute;stico de Chanel, dijo que le parec&iacute;a importante que, en lo que respecta a las modelos de su desfile de Chanel, &#8220;no cambi&aacute;ramos su aspecto ni intent&aacute;ramos rejuvenecerlas&#8221;. Quer&iacute;a que su mensaje tuviera m&aacute;s que ver con &#8220;ser como eres&#8221;.<\/p>\n<p>Gordon, que no se ha sometido a ning&uacute;n tratamiento cosm&eacute;tico aparte de los faciales, dijo que este enfoque era com&uacute;n en todos sus desfiles. &#8220;No quieren maquillarme&#8221;, dijo. &#8220;Les agradezco que piensen que mi piel est&aacute; en buen estado, pero unas pesta&ntilde;itas no le hacen mal a nadie&#8221;.<\/p>\n<p>Piccioli a&ntilde;adi&oacute;: &#8220;Todos queremos mostrar a mujeres poderosas, incluso en su vulnerabilidad. El orgullo de mostrar tu edad es un s&iacute;mbolo de fuerza y poder&#8221;. Encubrirlo o disfrazarlo es subvertir la idea misma que ahora supuestamente vende la moda.<\/p>\n<p><b> Como una vieja casa de piedra<\/b><\/p>\n<p>La moda ha tenido momentos de abrazar la edad. En 2024, Batsheva Hay present&oacute; un desfile en el que solo hab&iacute;a mujeres de m&aacute;s de 40 a&ntilde;os, y Olivier Rousteing salpic&oacute; sus pasarelas de Balmain con modelos maduras. Modelos de pelo blanco como Carmen Dell&#8217;Orefice y Maye Musk han tenido largas carreras. Esta vez, el consenso es que el fen&oacute;meno puede ser se&ntilde;al de un cambio sist&eacute;mico.<\/p>\n<p>&#8220;En realidad, no creo que sea una tendencia&#8221;, dijo Carling, de IMG. &#8220;Creo que es estructural&#8221;.<\/p>\n<p>En parte, esto puede deberse a que adoptar al menos algunas de las realidades de la edad es una forma relativamente f&aacute;cil de que la moda demuestre su conciencia del mundo en general.<\/p>\n<p>&#8220;La inclusi&oacute;n de la edad es un espacio relativamente seguro para la moda, porque no cuestiona la est&eacute;tica b&aacute;sica, que gira en torno a una modelo relativamente delgada&#8221;, afirma Emily Huggard, profesora adjunta de la Escuela de Dise&ntilde;o Parsons y codirectora de su Laboratorio de Inclusi&oacute;n de la Talla en la Moda. &#8220;La inclusi&oacute;n de tallas exige un cambio m&aacute;s estructural en torno a la producci&oacute;n&#8221;.<\/p>\n<p>No obstante, se trata de algo m&aacute;s que de dinero.<\/p>\n<p>Buck empez&oacute; a actuar de nuevo cuando ten&iacute;a unos 50 a&ntilde;os, tras una carrera como escritora y editora de Vogue Francia. Fue elegida para interpretar a una administradora de una escuela culinaria francesa en la pel&iacute;cula de 2009 &#8220;Julie y Julia&#8221;, tras lo cual, dijo, &#8220;uno de los productores se acerc&oacute; y me dijo: &#8216;Es genial que no te hayas hecho nada en la cara. Vas a conseguir mucho trabajo porque eso es muy raro'&#8221;.<\/p>\n<p>M&aacute;s com&uacute;n, al menos en p&uacute;blico, es el mensaje que llega de los influencers y los famosos, donde ser transparente sobre tus procesos cosm&eacute;ticos se ha convertido en una tendencia. Pensemos en Kris Jenner, de 70 a&ntilde;os, que confes&oacute; a Vogue que su nuevo estiramiento facial &#8211;el que la hac&iacute;a parecer casi de la misma edad que sus hijas&#8211; era su versi&oacute;n de &#8220;envejecer con gracia&#8221;.<\/p>\n<p>&#8220;Siempre hay dos polos en cualquier movimiento&#8221;, dijo Buck. &#8220;Existe este tir&oacute;n hacia ser poshumano, m&aacute;s brillante, m&aacute;s nuevo, clonado, etc&eacute;tera, la sensaci&oacute;n de que la gente ha elevado la superficie lacada de la m&aacute;quina por encima del cuerpo&#8221;.<\/p>\n<p>Por otra parte, agreg&oacute;, hay un tir&oacute;n correspondiente hacia la idea de &#8220;soy real&#8221;.<\/p>\n<p>&#8220;Creo que somos como las viejas casas de piedra&#8221;, continu&oacute;. &#8220;Tenemos el valor de la antig&uuml;edad. Si no te has retocado, es como si tuvieras una chimenea que funciona desde 1680. Somos aut&eacute;nticos&#8221;.<\/p>\n<p>La autenticidad es, por supuesto, una de las palabras de moda actuales, no solo en la moda, sino tambi&eacute;n en la cultura en general. Es un reflejo del temor a que el estilo individual se haya perdido en favor del algoritmo.<\/p>\n<p>&#8220;Todo est&aacute; muy exagerado, retocado y bien maquillado debido a la cultura de Instagram, donde todo el mundo vive en el mismo departamento con la misma silla, que ser t&uacute; mismo se ha convertido en el lujo supremo&#8221;, dijo Blazy. Sinti&oacute; &#8220;hambre&#8221;, dijo, de ser diferente.<\/p>\n<p>No solo los influencers y los famosos se han convertido en veh&iacute;culos de esta versi&oacute;n de la uniformidad sin edad. Tambi&eacute;n las figuras pol&iacute;ticas, y ah&iacute; la tendencia es a&uacute;n m&aacute;s tensa. Ahora que muchas mujeres seguidoras del movimiento MAGA han adoptado la &#8220;cara Mar-a-Lago&#8221; rellenita y alisada, se ha convertido en una expresi&oacute;n de un giro social m&aacute;s amplio hacia normas exageradas y roles de g&eacute;nero patriarcales anticuados, m&aacute;s que en una simple moda cosm&eacute;tica.<\/p>\n<p>Buck lo expres&oacute; de esta manera: &#8220;Para todas las mujeres, existe esa l&iacute;nea entre elegir ser maleables y agradables y ajustarse a las normas colectivas o rechazarlas&#8221;. Cada vez m&aacute;s, asegur&oacute;, declaran: &#8220;No, no voy a someterme a ese juego&#8221;.<\/p>\n<p>Una modelo presenta un atuendo en el desfile de moda Emilia Wickstead de oto&ntilde;o 2026 en Londres, en febrero de 2026. (Simbarashe Cha\/The New York Times)<\/p>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>This post was originally published on this site. 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