{"id":7044,"date":"2026-04-28T04:57:59","date_gmt":"2026-04-28T09:57:59","guid":{"rendered":"https:\/\/cablesdenoticias.prensalibre.com\/?p=7044"},"modified":"2026-04-28T06:07:28","modified_gmt":"2026-04-28T12:07:28","slug":"la-madre-que-no-habla","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/cablesdenoticias.prensalibre.com\/?p=7044","title":{"rendered":"La madre que no habla"},"content":{"rendered":"<p>This <a href=\"https:\/\/www.nytimes.com\/es\/2026\/04\/28\/espanol\/estados-unidos\/jacob-pritchett-desaparecido-madre.html\" target=\"_blank\">post<\/a> was originally published on <a href=\"https:\/\/nytapi.wieck.com\/subscribed\/stories.xml?feedId=5BDTx&authKey=94e0c15c-491f-4d65-bdab-c7b42f57186e\" target=\"_blank\">this site<\/a>.<\/p><div>\n<p>Cuando su hijo de 11 a&ntilde;os desapareci&oacute; el a&ntilde;o pasado, Jacqueline Pritchett se neg&oacute; incluso a reconocer su existencia.<\/p>\n<p>Jacqueline Pritchett rara vez dejaba entrar a alguien a su apartamento en el barrio de Brownsville, en Brooklyn, donde viv&iacute;a con su hijo Jacob, de 11 a&ntilde;os. Ni siquiera familiares.<\/p>\n<p>Hace m&aacute;s de un a&ntilde;o, una de sus dos hermanas se par&oacute; en la acera frente al apartamento y mir&oacute; hacia una ventana del segundo piso. Detr&aacute;s de las rejas met&aacute;licas negras que cubr&iacute;an todas las ventanas del edificio, la miraba Jacob, un ni&ntilde;o con autismo no verbal. Era tan peque&ntilde;o para su edad que algunos vecinos pensaban que ten&iacute;a 7 a&ntilde;os.<\/p>\n<p>Ella salud&oacute;. Jacob le devolvi&oacute; el saludo.<\/p>\n<p>Fue la &uacute;ltima vez que lo ver&iacute;a, seg&uacute;n sus familiares y la polic&iacute;a. Fue, al parecer, la &uacute;ltima vez que alguien recordaba haberlo visto. La desaparici&oacute;n de Jacob ha desconcertado a la polic&iacute;a, que ha revisado cientos de horas de grabaciones de vigilancia del edificio sin encontrar ninguna imagen suya. Con el apoyo de la polic&iacute;a estatal, viajaron 530 kil&oacute;metros hacia el norte del estado de Nueva York hasta un vertedero, donde revisaron 1,3 millones de kilos de basura sin procesar en busca, sin &eacute;xito, de cualquier rastro de Jacob.<\/p>\n<p>La &uacute;nica persona que la polic&iacute;a cree que puede ayudarlos no habla: Jacqueline Pritchett.<\/p>\n<p>El 30 de diciembre compareci&oacute; virtualmente ante el Tribunal de Familia de Brooklyn. Era al menos la d&eacute;cima vez que comparec&iacute;a ante el tribunal en tres meses, y era al menos la d&eacute;cima vez que se negaba a revelar informaci&oacute;n alguna sobre el paradero de Jacob. En lugar de ello, invoc&oacute; su derecho de la Quinta Enmienda a no autoincriminarse.<\/p>\n<p>The New York Times no logr&oacute; contactar a Jacqueline Pritchett, quien no ha sido acusada de ning&uacute;n delito y cuya &uacute;ltima direcci&oacute;n conocida era un refugio para personas sin hogar en Brooklyn. Sus abogados de Brooklyn Defenders, que la representaron durante el proceso ante el Tribunal de Familia, no respondieron a las solicitudes de comentarios.<\/p>\n<p>La polic&iacute;a y la fiscal&iacute;a dijeron que, hasta el momento, no ten&iacute;an pruebas que justificaran acusar a nadie. Pero mientras contin&uacute;a la b&uacute;squeda de Jacob, los investigadores intentan comprender qui&eacute;n es Jacqueline Pritchett.<\/p>\n<p><em>&#8216;Muy inteligente&#8217;<\/em><\/p>\n<p>Jacqueline Pritchett creci&oacute; en el barrio de Jamaica, en Queens, y luego en Park Slope, en Brooklyn; era la menor de tres hermanas. Las cri&oacute; su madre soltera, Marion Pritchett, quien trabajaba como asistente de compras en JCPenney. De ni&ntilde;a, Jacqueline Pritchett le&iacute;a con voracidad y era tan buena en matem&aacute;ticas que ayudaba a su hermana mayor, Dorothy Pritchett, con los deberes de &aacute;lgebra.<\/p>\n<p>&#8220;Era muy inteligente. A&uacute;n lo es&#8221;, dijo Dorothy Pritchett, de 58 a&ntilde;os, sobre su hermana menor, quien ahora tiene 50. &#8220;Pens&eacute; que ser&iacute;a m&eacute;dica o algo as&iacute;&#8221;.<\/p>\n<p>Jacqueline Pritchett obtuvo una beca del Milenio Gates, destinada a estudiantes de minor&iacute;as de alto rendimiento, seg&uacute;n sus familiares. Se gradu&oacute; como la mejor de su clase en la High School of Fashion Industries, en el barrio de Chelsea, en Manhattan, dijo Dorothy Pritchett, recordando los numerosos premios acad&eacute;micos que recibi&oacute; ese d&iacute;a.<\/p>\n<p>&#8220;Estaba un poco celosa&#8221;, dijo.<\/p>\n<p>Jacqueline Pritchett ingres&oacute; m&aacute;s tarde a un programa de maestr&iacute;a en educaci&oacute;n de adultos y desarrollo de recursos humanos en la Universidad de Fordham. Destacaba por ser una estudiante ambiciosa interesada en la oratoria motivacional, dijo Kathleen King, profesora del programa y editora de <em>Perspectives<\/em>, una revista dedicada a la educaci&oacute;n de adultos en la que colaboraba Jacqueline Pritchett.<\/p>\n<p>&#8220;Era una apasionada&#8221;, dijo King. &#8220;Se preocupaba mucho por la gente&#8221;.<\/p>\n<p>King describi&oacute; a Jacqueline Pritchett como &#8220;muy seria&#8221; y &#8220;muy dedicada a sus estudios&#8221;.<\/p>\n<p>&#8220;Era una persona emprendedora que intentaba encontrar su camino&#8221;, dijo King.<\/p>\n<p>A principios de la d&eacute;cada de 2000, en un acto comunitario celebrado en el parque Fulton de Brooklyn, Jacqueline Pritchett conoci&oacute; a Sid Washington, un empleado del Departamento de Parques que tambi&eacute;n era poeta.<\/p>\n<p>Entablaron amistad y se reun&iacute;an en bares o en el parque para comentar los poemas del otro. Juntos escribieron un poema titulado &#8220;Shadows of Daddy&#8221; sobre un padre cuya hija llevaba 30 a&ntilde;os sin verlo. &#8220;Mi padre estaba muy ausente en mi vida&#8221;, dijo Washington, de 60 a&ntilde;os. &#8220;Para ella, era m&aacute;s o menos lo mismo: nuestros padres no estaban realmente en nuestras vidas&#8221;.<\/p>\n<p>Dijo que se re&iacute;a con facilidad, compraba en tiendas <em>vintage<\/em> y adoptaba un estilo de la d&eacute;cada de 1970 con faldas largas y asim&eacute;tricas, pa&ntilde;uelos de colores y botas hasta la rodilla. En 2005, despu&eacute;s de mudarse a California para cursar un doctorado en la Universidad de Pepperdine, public&oacute; un libro de poemas titulado &#8220;Falling In and Out&#8221;. Washington dise&ntilde;&oacute; la portada, en la que aparec&iacute;a un anj, un s&iacute;mbolo del antiguo Egipto parecido a una cruz, pero con un lazo en la parte superior, integrado en una mariposa.<\/p>\n<p>El dise&ntilde;o deb&iacute;a reflejar el tema del libro: enamorarse y desenamorarse, dijo Washington.<\/p>\n<p>Aunque Jacqueline Pritchett revelaba poco sobre su propia vida, sus poemas eran &iacute;ntimos y abarcaban desde inquietantes exploraciones de sentimientos sobre el sexo, la violaci&oacute;n, la violencia y la seducci&oacute;n hasta odas tiernas y esperanzadoras. Un poema, &#8220;A Beautiful Thing&#8221;, describ&iacute;a la fantas&iacute;a de tener el beb&eacute; de su amante: &#8220;Tus manos paternales acariciando mi vientre redondo terrenal\/Mientras acercas tu o&iacute;do para escuchar\/a tu hijo flotar&#8221;.<\/p>\n<p>En 2009, hab&iacute;a dejado Pepperdine y poco despu&eacute;s regres&oacute; a Nueva York, sin doctorado. Su familia no sab&iacute;a por qu&eacute; no hab&iacute;a completado sus estudios ni por qu&eacute; hab&iacute;a regresado.<\/p>\n<p><em>&#8216;Mi beb&eacute; para siempre&#8217;<\/em><\/p>\n<p>Su vida amorosa estaba igualmente envuelta en misterio; sal&iacute;a con un hombre al que sus hermanas no conocieron y que, seg&uacute;n su familia, parec&iacute;a posesivo y controlador.<\/p>\n<p>La pareja se separ&oacute;, y Jacqueline Pritchett ingres&oacute; al sistema de refugios de la ciudad.<\/p>\n<p>Viv&iacute;a en un refugio cat&oacute;lico en Brooklyn cuando naci&oacute; Jacob el 30 de abril de 2014, seg&uacute;n su familia. Nunca les dijo qui&eacute;n era el padre.<\/p>\n<p>Durante cerca de dos a&ntilde;os, ella y su beb&eacute; vivieron en refugios, hasta que su otra de sus hermanas &#8211;que pidi&oacute; no ser identificada para proteger su privacidad&#8211; le dijo que podr&iacute;a tener derecho a una prestaci&oacute;n por incapacidad <a href=\"https:\/\/ag.ny.gov\/publications\/victims-domestic-violence#:~:text=Domestic-violence%20victims%20who%20need,serious%20health%20condition%20of%20a\" rel=\"nofollow\">en virtud de una ley estatal que permite a las v&iacute;ctimas de violencia dom&eacute;stica acceder a ese beneficio<\/a>. En alg&uacute;n momento de 2016, cuando Jacob ten&iacute;a 2 a&ntilde;os, el refugio en el que estaba la ayud&oacute; a conseguir un apartamento en Brownsville, seg&uacute;n su familia. Jacqueline Pritchett utilizaba su cheque por discapacidad y los fondos del Seguro Social para cubrir el alquiler mensual de 443 d&oacute;lares, seg&uacute;n su familia. Su hermana le compr&oacute; dos colchones individuales, juguetes y ropa, y pag&oacute; los pa&ntilde;ales de Jacob.<\/p>\n<p>Jacqueline Pritchett adoraba a su hijo, pero ese afecto se transform&oacute; en protecci&oacute;n y luego en aislamiento, seg&uacute;n sus familiares.<\/p>\n<p>En una ocasi&oacute;n, cuando su madre sugiri&oacute; que llevara a su hijo a un neur&oacute;logo, Jacqueline se enfureci&oacute; y no le habl&oacute; durante semanas, dijeron sus familiares.<\/p>\n<p>No permit&iacute;a que su familia tomara fotos del ni&ntilde;o, inquieto y en&eacute;rgico, cuyos juguetes favoritos eran los autos Matchbox, que hac&iacute;a rodar durante horas por el piso.<\/p>\n<p>Fuera del apartamento, sol&iacute;a escaparse de su madre, corriendo por la acera mientras ella lo llamaba. A menudo ataba a Jacob al cochecito, incluso cuando ya era demasiado grande para usarlo, para evitar que se escapara, seg&uacute;n vecinos y familiares.<\/p>\n<p>Dorothy Pritchett recordaba cuando su hermana fue a visitarla cuando Jacob a&uacute;n era un ni&ntilde;o peque&ntilde;o. Jacqueline Pritchett lo miraba con cari&ntilde;o mientras corr&iacute;a por la casa. &#8220;Va a ser mi beb&eacute; para siempre&#8221;, record&oacute; Dorothy Pritchett que le dec&iacute;a su hermana.<\/p>\n<p>Pero cambiaba de tel&eacute;fono e incluso de n&uacute;mero con frecuencia, lo que dificultaba que alguien pudiera mantenerse en contacto, seg&uacute;n la familia. Sus parientes dijeron que no sab&iacute;an qu&eacute; trabajos ten&iacute;a, pero que pagaba el alquiler puntualmente.<\/p>\n<p>La familia, que viv&iacute;a fuera de la ciudad, cre&iacute;a que Jacqueline Pritchett enfrentaba problemas de salud mental, pero nadie quer&iacute;a presionarla demasiado ni hacer demasiadas preguntas por temor a que se aislara a&uacute;n m&aacute;s. Adem&aacute;s, Jacob parec&iacute;a estar bien.<\/p>\n<p>Pero los vecinos empezaron a notar se&ntilde;ales preocupantes: a veces Jacob era dejado solo en su cochecito en el vest&iacute;bulo del edificio. Un vecino record&oacute; que una vez se sent&oacute; con &eacute;l durante varios minutos, a la espera de que su madre regresara por &eacute;l.<\/p>\n<p>El 24 de agosto de 2017, alguien llam&oacute; al 911 tras o&iacute;r a un ni&ntilde;o gritar desde el apartamento. Pero cuando lleg&oacute; la polic&iacute;a, el ni&ntilde;o parec&iacute;a estar bien y el agente registr&oacute; el incidente como &#8220;no delito&#8221;.<\/p>\n<p>Antony Rodriguez, de 70 a&ntilde;os, que trabajaba en la bodega de su hermano junto al edificio, dijo que cuando Jacqueline Pritchett se mud&oacute; all&iacute; hace 10 a&ntilde;os, vest&iacute;a bien y llevaba el cabello arreglado. Pero en los &uacute;ltimos a&ntilde;os, su ropa se ve&iacute;a manchada y desgastada, y su cabello siempre desordenado. Compraba litros de leche cada vez y volv&iacute;a a la tienda al d&iacute;a siguiente para comprar m&aacute;s.<\/p>\n<p>&#8220;Ten&iacute;a d&iacute;as buenos y d&iacute;as malos&#8221;, dijo.<\/p>\n<p>Y Jacob ya casi nunca sal&iacute;a a la calle. Rodriguez sol&iacute;a verlo en la ventana, empujando un carrito de juguete de un lado a otro sobre el alf&eacute;izar.<\/p>\n<p>Kerry Kramer, director general de la empresa que supervisaba proyectos de construcci&oacute;n en el edificio de Jacqueline Pritchett, vio a Jacob fugazmente en abril de 2024. Hab&iacute;a pasado por el apartamento donde viv&iacute;an madre e hijo para hablar de unas reformas.<\/p>\n<p>Cuando Jacqueline Pritchett abri&oacute; la puerta, Jacob corri&oacute; detr&aacute;s de ella. &#8220;Hola, campe&oacute;n, &iquest;qu&eacute; tal?&#8221;, record&oacute; haber dicho Kramer, seg&uacute;n las transcripciones judiciales.<\/p>\n<p>Jacqueline Pritchett apart&oacute; a su hijo. Cuando Kramer volvi&oacute; otro d&iacute;a, ella le dijo que se fuera, utilizando un improperio, y lo llam&oacute; &#8220;blanco palurdo e ignorante&#8221;, relat&oacute;.<\/p>\n<p>Cuando regres&oacute; por tercera vez, ella no abri&oacute; la puerta, pero &eacute;l oy&oacute; movimiento dentro.<\/p>\n<p>El 25 de septiembre, un vecino llam&oacute; a la Administraci&oacute;n de Servicios para la Infancia (ACS, por su sigla en ingl&eacute;s) de la ciudad para informar que Jacob no hab&iacute;a sido visto en meses y que su madre parec&iacute;a inestable, seg&uacute;n las autoridades. El 1 de octubre, un trabajador social y un agente de polic&iacute;a regresaron a lo que describieron como un apartamento &#8220;impecable&#8221;, con cruces negras en las paredes, flores colgadas boca abajo y dos colchones, uno en el suelo de la sala y otro en el dormitorio. Hab&iacute;a juguetes en el ba&ntilde;o, en el armario y en un dormitorio.<\/p>\n<p>Tambi&eacute;n hab&iacute;a un fuerte &#8220;olor a productos de limpieza&#8221;, dijo el asistente social, Gabriel Martindale. Pero no hab&iacute;a rastro de Jacob.<\/p>\n<p>Al ser interrogada, Jacqueline Pritchett se mostr&oacute; cada vez m&aacute;s agitada y les dijo a Martindale y al agente que &#8220;nunca ha tenido un hijo, que nunca ha tenido la menstruaci&oacute;n, que nunca ha estado con un hombre&#8221;.<\/p>\n<p>Luego dijo &#8220;que es Jesucristo&#8221;, afirm&oacute; Martindale, seg&uacute;n transcripciones judiciales.<\/p>\n<p>Jacqueline Pritchett fue arrestada y llevada a un hospital para una evaluaci&oacute;n, donde permaneci&oacute; f&iacute;sicamente sujeta durante nueve d&iacute;as y bajo custodia policial.<\/p>\n<p>El 10 de octubre, la jueza Dawn Orsatti la declar&oacute; en desacato por negarse a revelar el paradero de Jacob. Permaneci&oacute; detenida durante m&aacute;s de ocho semanas en Rikers Island y <a href=\"https:\/\/www.nydailynews.com\/2025\/12\/09\/mom-missing-autistic-son-released-boys-disappearance-still-mystery\/\" rel=\"nofollow\">fue liberada despu&eacute;s de que un juez de la Corte Suprema del estado<\/a> coincidiera con sus abogados en que hab&iacute;a sido detenida indebidamente por ejercer sus derechos constitucionales.<\/p>\n<p>Pero fue desalojada de su apartamento, y su estancia en Rikers no condujo a ninguna revelaci&oacute;n sobre Jacob.<\/p>\n<p>Cuando la polic&iacute;a registr&oacute; su casa, un perro detector de cad&aacute;veres detect&oacute; sangre en el frigor&iacute;fico y en un colch&oacute;n cerca de los contenedores de basura del exterior, lo que motiv&oacute; la infructuosa b&uacute;squeda en el vertedero del norte del estado.<\/p>\n<p>&#8220;En un mundo perfecto, el ni&ntilde;o aparece en alguna parte&#8221;, dijo Joseph Kenny, jefe de detectives del Departamento de Polic&iacute;a. &#8220;Lo m&aacute;s probable es que se trate de un homicidio&#8221;.<\/p>\n<p>Susan C. Beachy colabor&oacute; con investigaci&oacute;n. Andy Newman y Maia Coleman colaboraron con reporter&iacute;a.<\/p>\n<p><em><a href=\"https:\/\/www.nytimes.com\/by\/maria-cramer\" rel=\"nofollow\">Maria Cramer<\/a><\/em> es una reportera del Times que cubre el Departamento de Polic&iacute;a de Nueva York y la delincuencia en la ciudad y sus alrededores.<\/p>\n<p><em>Susan C. Beachy colabor&oacute; con investigaci&oacute;n. Andy Newman y Maia Coleman colaboraron con reporter&iacute;a.<br \/><\/em><\/p>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>This post was originally published on this site. Cuando su hijo de 11 a&ntilde;os desapareci&oacute; el a&ntilde;o pasado, Jacqueline Pritchett se neg&oacute; incluso a reconocer su existencia. Jacqueline Pritchett rara vez dejaba entrar a alguien a su apartamento en el barrio de Brownsville, en Brooklyn, donde viv&iacute;a con su hijo Jacob, de 11 a&ntilde;os. Ni [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":7045,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[6],"tags":[],"class_list":["post-7044","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-internacional"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/cablesdenoticias.prensalibre.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/7044","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/cablesdenoticias.prensalibre.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/cablesdenoticias.prensalibre.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cablesdenoticias.prensalibre.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cablesdenoticias.prensalibre.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=7044"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/cablesdenoticias.prensalibre.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/7044\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":7046,"href":"https:\/\/cablesdenoticias.prensalibre.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/7044\/revisions\/7046"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cablesdenoticias.prensalibre.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/7045"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/cablesdenoticias.prensalibre.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=7044"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/cablesdenoticias.prensalibre.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=7044"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/cablesdenoticias.prensalibre.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=7044"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}