{"id":8135,"date":"2026-05-06T18:08:48","date_gmt":"2026-05-06T23:08:48","guid":{"rendered":"https:\/\/cablesdenoticias.prensalibre.com\/?p=8135"},"modified":"2026-05-06T18:01:19","modified_gmt":"2026-05-07T00:01:19","slug":"diplomaticos-espias-y-guacamayas-convergen-en-este-hotel-de-caracas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/cablesdenoticias.prensalibre.com\/?p=8135","title":{"rendered":"Diplom\u00e1ticos, esp\u00edas y guacamayas convergen en este hotel de Caracas"},"content":{"rendered":"<p>This <a href=\"https:\/\/www.nytimes.com\/es\/2026\/05\/06\/espanol\/america-latina\/hotel-marriot-caracas-embajada-eeuu.html\" target=\"_blank\">post<\/a> was originally published on <a href=\"https:\/\/nytapi.wieck.com\/subscribed\/stories.xml?feedId=5BDTx&authKey=94e0c15c-491f-4d65-bdab-c7b42f57186e\" target=\"_blank\">this site<\/a>.<\/p><div>\n<p>Desde el exterior, el JW Marriott de Caracas tiene un aspecto bastante normal: una torre de 17 pisos de ladrillo expuesto situada en un distrito financiero que anta&ntilde;o fue vibrante, pero que ahora est&aacute; apagado.<\/p>\n<p>Pero si uno se adentra en su cavernoso vest&iacute;bulo climatizado, es obvio que no se trata de un hotel cualquiera.<\/p>\n<p>Un grupo de estadounidenses fornidos, tatuados y bigotudos, que parecen sacados del reparto para una unidad de operaciones especiales vestida de civil, merodean por la entrada y eval&uacute;an a quienes entran, neg&aacute;ndose a decir qu&eacute; hacen all&iacute;.<\/p>\n<p>En la terraza del hotel, se oye a los petroleros tejanos discutir en voz baja sobre posibles tratos mientras beben vasos de whisky. Escucha con atenci&oacute;n y otras conversaciones entran en escena: financieros neoyorquinos discutiendo el valor de los bonos venezolanos impagados o diplom&aacute;ticos estadounidenses lamentando la calidad del buf&eacute; del desayuno.<\/p>\n<p>En lo que a lugares de escucha se refiere, el Marriott podr&iacute;a ser el mejor ejemplo del cambio que ha experimentado Venezuela, al pasar de ser un incordio para Washington a convertirse en algo parecido a un estado vasallo, luego de que las fuerzas estadounidenses<a href=\"https:\/\/www.nytimes.com\/2026\/01\/03\/world\/americas\/venezuela-maduro-capture-trump.html\" rel=\"nofollow\">capturaran<\/a> y sacaran por la fuerza al anterior l&iacute;der del pa&iacute;s en enero.<\/p>\n<p>&#8220;Sin duda alguna, es donde est&aacute; la movida&#8221;, dijo Ricardo Cusanno, un empresario venezolano que se reuni&oacute; con varias delegaciones visitantes de inversionistas estadounidenses en el hotel en las &uacute;ltimas semanas. &#8220;Ahorita el Marriott es el epicentro de todo el cambio econ&oacute;mico y pol&iacute;tico de Venezuela&#8221;.<\/p>\n<p>En parte, eso se debe a que el &uacute;ltimo piso del Marriott sirve como sede de facto de la embajada estadounidense, lo que lo convierte en un hervidero de actividad tanto para diplom&aacute;ticos como para funcionarios de los servicios de inteligencia. Decenas de estadounidenses reci&eacute;n llegados, incluido el <a href=\"https:\/\/www.nytimes.com\/es\/2026\/04\/15\/espanol\/america-latina\/venezuela-usa-laura-dogu.html\" rel=\"nofollow\">principal enviado<\/a>, John Barrett, han hecho del hotel su hogar temporal.<\/p>\n<p>Esto se debe a que la colosal embajada estadounidense, situada a menos de tres kil&oacute;metros de distancia, est&aacute; en reparaciones para hacerla funcional luego de que fuera desalojada en 2019 cuando Venezuela rompi&oacute; sus lazos diplom&aacute;ticos con Estados Unidos.<\/p>\n<p>En el piso 17 del Marriott, detr&aacute;s de unos postes y un cartel que dice &#8220;&Aacute;rea restringida solo personal autorizado&#8221;, el Departamento de Estado ha instalado su improvisada embajada en varias suites.<\/p>\n<p>Los empleados trabajan en espacios reducidos en mesas de conferencias y escritorios temporales. Los ejecutivos de negocios son invitados a reunirse con Barrett, el encargado de negocios, en una suite reconfigurada como sala de conferencias adornada con banderas estadounidenses.<\/p>\n<p>Por ahora, la presencia estadounidense se limita en gran medida al Marriott y a las cuadras circundantes. Aunque Caracas es m&aacute;s segura que en el pasado, el Departamento de Estado <a href=\"https:\/\/travel.state.gov\/en\/international-travel\/travel-advisories\/venezuela.html\" rel=\"nofollow\">aconseja<\/a> a los viajeros que tomen precauciones para evitar ser v&iacute;ctimas de la delincuencia.<\/p>\n<p>El personal de la embajada tiene restringido aventurarse lejos de las inmediaciones del hotel, lo que efectivamente significa que tratan de descifrar un pa&iacute;s aproximadamente dos veces el tama&ntilde;o de California sin poder circular ampliamente por su capital.<\/p>\n<p>En el exterior de la entrada del Marriott, una flota de camionetas Nissan Patrol blancos, recientemente<a href=\"https:\/\/www.instagram.com\/reels\/DVGRuIDgAp_\/\" rel=\"nofollow\">transportadas por v&iacute;a a&eacute;rea<\/a> a Venezuela para uso de la embajada, permanece preparada.<\/p>\n<p>Varios estadounidenses que viven en el Marriott, que cuenta con 269 habitaciones, una piscina exterior y un gimnasio, se negaron a hacer comentarios porque no estaban autorizados a hablar con periodistas.<\/p>\n<p>Aun as&iacute;, algunos de los estadounidenses accedieron a hablar siempre que no se les mencionara por su nombre. La mayor&iacute;a trat&oacute; de destacar los aspectos positivos de sus experiencias, como el balc&oacute;n de una suite del &uacute;ltimo piso con amplias vistas que se ha convertido en un lugar popular para observar a las coloridas <a href=\"https:\/\/www.npr.org\/2026\/04\/18\/nx-s1-5766533\/macaws-caracas-venezuela\" rel=\"nofollow\">guacamayas<\/a> de la ciudad.<\/p>\n<p>Las decenas de diplom&aacute;ticos estadounidenses que han aterrizado recientemente en la ciudad intentan que su estancia sea m&aacute;s permanente e identifican posibles departamentos para alojar al personal.<\/p>\n<p>Por ahora, encuentran refugio en el Marriott, uno de los &uacute;ltimos hoteles que quedan en Venezuela donde los hu&eacute;spedes pueden ganar puntos en un programa de fidelidad con sede en Estados Unidos luego de que Venezuela <a href=\"https:\/\/www.theguardian.com\/world\/2009\/oct\/22\/chavez-seizes-hilton-caracas\" rel=\"nofollow\">nacionalizara<\/a> el ic&oacute;nico Caracas Hilton y otros hoteles del pa&iacute;s.<\/p>\n<p>El Marriott, donde las habitaciones cuestan unos 250 d&oacute;lares la noche, parece no estar preparado para la repentina afluencia de diplom&aacute;ticos, esp&iacute;as y buscadores de fortuna de diversa &iacute;ndole.<\/p>\n<p>El gerente del Marriott, de propiedad local y gestionado en virtud de un acuerdo con Marriott International, no respondi&oacute; inmediatamente a una solicitud de comentarios.<\/p>\n<p>Los ascensores son lentos y suelen tardar en abrirse en cada planta. A veces hay que pulsar repetidamente los botones para que suban o bajen.<\/p>\n<p>Los hu&eacute;spedes se quedan regularmente fuera de sus habitaciones porque las pilas de los lectores de llaves digitales de las puertas dejaron de funcionar. El desayuno cuesta unos 32 d&oacute;lares por persona por unos huevos revueltos aguados y un yogur que es &#8211;&iquest;c&oacute;mo decirlo?&#8211; de procedencia aparentemente cuestionable.<\/p>\n<p>Tampoco es el hotel m&aacute;s exclusivo de Caracas; esa distinci&oacute;n pertenece al Cayena, un hotel de lujo donde las habitaciones cuestan aproximadamente el doble que en el Marriott. Algunos visitantes extranjeros se alojan all&iacute;, aunque acaben haciendo negocios en el Marriott.<\/p>\n<p>El Marriott tampoco goza de la mejor ubicaci&oacute;n. Los viajeros suelen optar en su lugar por el Renaissance (tambi&eacute;n operado bajo un acuerdo de franquicia con Marriott International), a poca distancia de numerosos restaurantes, bares, parques y rutas de senderismo.<\/p>\n<p>Tales opciones de alojamiento siguen fuera del alcance de la gran mayor&iacute;a de los venezolanos, quienes a&uacute;n esperan que la reciente agitaci&oacute;n pol&iacute;tica marque una diferencia en su vida cotidiana.<\/p>\n<p>&#8220;Mientras eso pasa, gran parte de la transformaci&oacute;n que tanto esperan se est&aacute; cuadrando desde el Marriott&#8221;, dijo Jorge Barrag&aacute;n, asesor de riesgos pol&iacute;ticos de Orinoco Research, una empresa de inteligencia pol&iacute;tica de Caracas.<\/p>\n<p>Tyler Pager colabor&oacute; con reporter&iacute;a.<\/p>\n<p><em><a href=\"https:\/\/www.nytimes.com\/by\/simon-romero\" rel=\"nofollow\">Simon Romero<\/a><\/em> es corresponsal del Times y cubre M&eacute;xico, Am&eacute;rica Central y el Caribe. Reside en Ciudad de M&eacute;xico.<\/p>\n<p><em><a href=\"https:\/\/www.nytimes.com\/by\/todd-heisler\" rel=\"nofollow\">Todd Heisler<\/a><\/em> es fot&oacute;grafo del Times y reside en Nueva York. Ha sido fotoperiodista durante m&aacute;s de 25 a&ntilde;os.<\/p>\n<p><em>Tyler Pager colabor&oacute; con reporter&iacute;a.<br \/><\/em><\/p>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Desde el exterior, el JW Marriott de Caracas tiene un aspecto bastante normal: una torre de 17 pisos de ladrillo expuesto situada en un distrito financiero que anta\u00f1o fue vibrante, pero que ahora est\u00e1 apagado. Pero si uno se adentra en su cavernoso vest\u00edbulo climatizado, es obvio que no se<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":8136,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[6],"tags":[17],"class_list":["post-8135","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-internacional","tag-nyt-servicio-analitico"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/cablesdenoticias.prensalibre.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/8135","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/cablesdenoticias.prensalibre.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/cablesdenoticias.prensalibre.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cablesdenoticias.prensalibre.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cablesdenoticias.prensalibre.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=8135"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/cablesdenoticias.prensalibre.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/8135\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":8137,"href":"https:\/\/cablesdenoticias.prensalibre.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/8135\/revisions\/8137"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cablesdenoticias.prensalibre.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/8136"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/cablesdenoticias.prensalibre.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=8135"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/cablesdenoticias.prensalibre.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=8135"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/cablesdenoticias.prensalibre.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=8135"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}