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  • En México, los políticos usan las leyes contra los periodistas

    En México, los políticos usan las leyes contra los periodistas

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    Una fiscalía estatal acusó a un periodista de terrorismo por su cobertura. Un tribunal ordenó a un columnista que borrara un artículo que relacionaba a una candidata con redes criminales. Una jueza prohibió a un periódico mencionar a una gobernadora a menos que su contenido fuera autorizado por un revisor judicial.

    Los ejemplos, todos del último año, forman parte de una tendencia al alza en todo México: los políticos y los funcionarios están utilizando las leyes del país como arma para demandar, multar y perseguir a críticos y periodistas, según grupos defensores de la libertad de prensa que han documentado casos judiciales. En procesos civiles, penales y electorales se ha acusado a periodistas de violar leyes antiterroristas, normativas sobre inteligencia artificial o leyes destinadas a proteger a las mujeres políticas de la discriminación, entre otras cosas.

    México lleva mucho tiempo siendo uno de los lugares más peligrosos del mundo para la prensa, con casi 180 periodistas asesinados desde el año 2000. Ahora, a través de demandas y órdenes judiciales, la prensa mexicana se enfrenta a un nuevo obstáculo menos visible que las amenazas de muerte y las balas, pero también capaz de silenciar.

    Estas prácticas, según expertos y periodistas, han llevado a algunas personas a autocensurarse o a evitar cubrir ciertos temas o figuras políticas por miedo a la ruina económica, a litigios interminables o a la cárcel.

    “Lo que estamos viendo es que funcionarios del gobierno están activando el poder judicial para amedrentar”, dijo Leopoldo Maldonado, director de Artículo 19, una organización de defensa de la libertad de prensa. “No para que se les repare un supuesto daño a su honor, a su reputación, a su imagen, sino más bien para sujetar a un desgaste prolongado en el tiempo a los periodistas”.

    Quienes defienden las leyes suelen argumentar que su uso es legítimo. La senadora responsable de gran parte del marco legal mexicano contra la violencia de género, por ejemplo, rechazó la idea de que las mujeres políticas estuvieran haciendo un uso indebido de estas protecciones para silenciar la crítica.

    “Sí hay periodismo, lo tengo que reconocer, que es muy leal a sus principios”, dijo la senadora, Martha Lucía Mícher, miembro del partido político gobernante de México, Morena. Y agregó: “Pero también hay un periodismo –con todo respeto lo digo– muy misógino”.

    Mícher dijo que estaría dispuesta a revisar cómo se están resolviendo los casos. “Nosotras no estamos abusando de esas leyes”, afirmó. “Nosotras somos víctimas”.

    Sin embargo, a principios de este año, la Sociedad Interamericana de Prensa, una organización que representa a medios de comunicación de todo el hemisferio, situó por primera vez a México en el nivel de “alta restricción” de su índice de libertad de expresión al citar un aumento en el uso de demandas y otras herramientas legales por parte de funcionarios “para intentar acallar la crítica”.

    Artículo 19 documentó 69 casos de este tipo en 2025, una cifra récord que supera en más del triple la del año anterior. La mayoría de los litigios contra los medios de comunicación fueron impulsados por partidos políticos, candidatos o funcionarios públicos. El año pasado, Artículo 19 hizo un seguimiento de la aprobación de al menos ocho leyes estatales y federales que coartan la libertad de expresión.

    México está viviendo “el abuso de estas figuras”, dijo Paulina Gutiérrez, directora ejecutiva de R3D, una organización mexicana de derechos digitales. “Se están mal utilizando y legislativamente están muy mal redactadas, y eso les permite a los jueces y a las figuras públicas hacerlo”.

    Una relación tensa

    La relación entre las autoridades mexicanas y la prensa siempre ha sido complicada.

    Durante el gobierno de partido único que se mantuvo en México durante décadas, muchos periodistas no cuestionaban el poder, sino que lo facilitaban a cambio de sobornos o favores. Ya en la década de 1990 comenzó a surgir una prensa más independiente, dijo Andrew Paxman, autor de Mexican Watchdogs: the Rise of a Critical Press Since the 1980s.

    Pero esa mayor libertad trajo consigo una escalada de tensiones en las décadas siguientes, cuando los periodistas se vieron atrapados en el fuego cruzado entre la corrupción gubernamental y el crimen organizado.

    Durante algunos sexenios, el gobierno gastaba cientos de millones de dólares al año de dinero público en publicidad, lo que llegó a ser tan importante para las finanzas de los medios de comunicación que los funcionarios lo usaban como herramienta de presión para evitar que algunos reportajes salieran a la luz, controlar las portadas e intimidar a las redacciones que les eran incómodas.

    El gasto en publicidad oficial se redujo drásticamente durante el mandato de Andrés Manuel López Obrador, electo en 2018. En su lugar, empezó a celebrar ruedas de prensa matutinas casi a diario, retransmitidas en vivo. Desde esa plataforma, conectaba con su base y marcaba la agenda informativa, pero también desacreditaba, se burlaba y exponía de forma habitual a los periodistas que cuestionaban sus políticas o publicaban reportajes de investigación. Llegó incluso a revelar sus ingresos o a divulgar sus datos personales.

    Su sucesora y protegida, Claudia Sheinbaum, ha adoptado un tono menos combativo. A menudo defiende la libertad de prensa y afirma que su partido, Morena, se opone a cualquier forma de censura.

    “Si hay un periodista que cometió un delito, pues también es como cualquier otra persona”, dijo en enero. Pero, añadió, “siempre hay que elegir la libertad de expresión por encima de todo”.

    Sin embargo, también ha defendido a miembros de Morena que utilizan el sistema judicial contra periodistas y, en mayo, pidió a la gente que boicoteara a un conglomerado mediático que se había negado a pagar impuestos y que había cubierto negativamente su gobierno.

    “No es una censura, es una opinión”, dijo Sheinbaum el mes pasado sobre su llamado al boicot. “No estoy ejerciendo el poder del Estado para censurar a una televisora”.

    La estigmatización por parte de los principales líderes del país ha animado a otros a emprender represalias legales, según expertos. Los más vulnerables a ese tipo de acoso, dijo el historiador Paxman, son los reporteros que quizá no tengan los recursos o la reputación necesarios para defenderse.

    Una nueva herramienta para la censura

    Todo empezó con un spot de radio de un minuto. Tres hermanos le pedían a su influyente padre que les comprara candidaturas para las próximas elecciones de 2024, y discutían sobre quién se presentaría por qué partido.

    La cápsula satírica, emitida en Radio Teocelo –la emisora comunitaria que también la produjo–, no mencionaba nombres, partidos políticos reales ni lugares concretos.

    Pero Mara Chama Villa, que buscaba un asiento en el Congreso por el Partido Verde Ecologista de México –y cuyo padre había sido alcalde de Teocelo, un pueblo cafetero del estado de Veracruz, el más peligroso para los periodistas–, se sintió aludida. Presentó una denuncia contra Radio Teocelo y contra periodistas de otros medios que ya habían cubierto su intento fallido en 2021 de suceder a su padre como alcaldesa.

    Según argumentó en documentos judiciales revisados por The New York Times, la cobertura restó importancia a su trayectoria y perjudicó sus posibilidades de ganar las elecciones.

    En abril de 2025, un tribunal federal declaró culpables a cinco periodistas de violencia política de género por “minimizar” a Chama Villa “al supeditarla a una figura masculina con poder político”, dijo el tribunal en su sentencia.

    Chama Villa no respondió a preguntas específicas, pero dijo que su caso “refleja situaciones que lamentablemente muchas mujeres seguimos enfrentando en la política”.

    Las sanciones fueron contundentes: multas que superaban el salario de un mes, disculpas públicas obligatorias, la retirada de la pieza de radio y de todos los artículos denunciados, y la inclusión en un registro nacional de personas sancionadas en materia de violencia política contra las mujeres en razón de género. Cuando periodistas, analistas y organizaciones la sociedad civil criticaron el veredicto, el caso escaló a nivel nacional y fueron notificadas unas 70 personas.

    “Se habla de la libertad de expresión, del derecho a la información, pero todo eso está en letra muerta”, dijo Élfego Riveros, el reportero de Radio Teocelo que escribió y produjo la pieza. “Si ponemos el dedo en ciertos sectores de poder que se ven exhibidos ante el escrutinio de la ciudadanía, van por los castigos”.

    También se ha atacado a otras personas ajenas a los medios de comunicación.

    A principios de este año, un tribunal sancionó a Miguel Alfonso Meza, un activista anticorrupción, por violencia política de género contra Silvia Delgado, una abogada que representó al famoso narcotraficante Joaquín Guzmán Loera, mejor conocido como el Chapo. Meza la había llamado “narcoabogada” al cuestionar su candidatura a un puesto como jueza penal en las primeras elecciones judiciales de la historia de México.

    Cuando el tribunal revocó después parte de las sanciones impuestas a Meza, Delgado dijo que impugnaría esa sentencia. Su objetivo, añadió en una entrevista, no era “silenciar a nadie, es para proteger mi dignidad”.

    “Al describir mi candidatura como altamente peligrosa y compararme con otros candidatos investigados por narcotráfico”, dijo sobre Meza, “desató un número excesivo de ataques en mi contra”.

    ‘El miedo no se me ha quitado’

    La Nochebuena pasada, Rafael León, un reportero de la fuente policiaca de la ciudad portuaria de Coatzacoalcos, pensó que lo estaban secuestrando cuando unas camionetas sin insignias le bloquearon el paso y unos hombres armados lo sacaron a rastras de su coche.

    Lo estaban arrestando.

    La fiscalía del estado de Veracruz lo acusó de terrorismo, al argumentar que su cobertura sobre los cárteles provocaban pánico entre la población. También lo acusaron de obstrucción, porque solía llegar antes que la policía a los lugares de los hechos, y de aceptar sobornos de los grupos delictivos. Después de que Sheinbaum cuestionara de manera pública los fundamentos jurídicos de la acusación, se retiraron los cargos de terrorismo.

    La fiscalía general de Veracruz no respondió a una solicitud de comentarios.

    León, que niega las acusaciones en su contra, pasó casi un mes bajo arresto domiciliario. Todavía se enfrenta a otros cargos y ha dejado de cubrir noticias con la misma frecuencia que antes.

    “El miedo no se me ha quitado”, dijo. “Ya mucha gente se ha dado cuenta. Dicen que no soy el mismo”.

    Los litigios de este tipo de casos pueden ser muy técnicos y pueden terminar sofocando a los medios de comunicación.

    Tribuna de Campeche fue uno de los cinco periódicos impresos que circulaban en el estado de Campeche y que cerraron sus operaciones físicas y pasaron solo a plataformas digitales tras la presión financiera y legal del gobierno.

    “La gobernadora los comenzó a atosigar con la cuestión de impuestos, con perseguir al personal, con la cuestión de demandas, con el hecho de cancelar su publicidad”, dijo Jorge Luis González, exdirector de Tribuna, que se ha enfrentado a múltiples acciones legales por parte de la gobernadora del estado, Layda Sansores.

    Un vocero de Sansores, Walther Patrón –que también ha demandado a González por difamación–, rechazó una solicitud de entrevista.

    El verano pasado, un juez prohibió a González publicar cualquier cosa relacionada con Sansores y ordenó a Tribuna que remitiera todo el contenido en el que se la mencionara a un revisor judicial para que lo autorizara antes de su publicación. Esa orden no entró en vigor porque el equipo de defensa de los periodistas presentó un amparo.

    Por esos meses, Sheinbaum restó importancia a las preocupaciones de que se estuviera coartando la libertad de prensa.

    “¿Dónde hay censura en México?, dijo a los periodistas. “Todos pueden decir lo que quieran y a nadie se le persigue”.

    Paulina Villegas es una reportera del Times con sede en la Ciudad de México, desde donde cubre organizaciones delictivas, narcotráfico y otros temas que afectan la región.

    Emiliano Rodríguez Mega es un investigador reportero del Times en Ciudad de México. Cubre México, Centroamérica y el Caribe.

  • La salud mental puede complicar la decisión de tener hijos

    Decidir si se tiene un hijo es una de las resoluciones más trascendentales que alguien puede tomar. En muchos sentidos, es un acto de fe: nadie puede saber de antemano exactamente cómo será la paternidad o cómo te hará sentir.

    Los futuros padres suelen preocuparse por problemas como la incertidumbre económica, las crisis globales o la dificultad de compaginar las responsabilidades de la crianza con la carrera profesional. Y para quienes padecen una enfermedad mental, hay consideraciones adicionales que pueden hacer que la decisión resulte especialmente complicada.

    En abril, The New York Times preguntó a sus lectores cómo había influido la salud mental en sus sentimientos a la hora de optar por la paternidad o maternidad, y recibimos casi 700 respuestas. Muchos lectores dijeron que les preocupaba la posibilidad de heredar una enfermedad mental a su hijo o de mantener su propio bienestar bajo el estrés que supone formar una familia.

    “Me siento totalmente incapaz de criar y mantener a un hijo, ya que a menudo ni siquiera puedo cuidar de mí misma”, escribió una lectora.

    Muchos tenían claro que no querían correr esos riesgos. Otros estaban indecisos, sin saber qué hacer. Y algunos explicaron por qué, al final, la paternidad o maternidad les parecía la decisión correcta.

    Algunos investigadores están empezando a estudiar cómo valoran la paternidad los adultos con problemas de salud complejos. Sus trabajos sugieren que las preocupaciones por la salud física y mental son cruciales a la hora de definir los planes de fertilidad: en un estudio de 2025, quienes calificaron su salud mental como mala eran más propensos a indicar que tenían menos probabilidades de ser padres algún día.

    Hablamos con cuatro parejas y con una mujer que está pensando en ser madre soltera sobre cómo es tener una enfermedad mental mientras te enfrentas a una de las decisiones más importantes de la vida: si ser padre o madre.

    Todavía intentando decidir

    Courtney Kramer y Charlie Enders, de St. Paul, Minnesota, están sopesando su deseo de tener hijos frente a los retos que les plantean la ansiedad y la depresión.

    A Courtney Kramer, de 34 años, y a su esposo, Charlie Enders, también de 34, les encanta pasar tiempo con su sobrina y sus sobrinos. Cuando los niños son especialmente tiernos, dijo Kramer, experimenta una “sensación cálida y reconfortante”.

    Esto ocurre cuando tienen un rato tranquilo, mientras leen libros juntos o se acurrucan para ver sus películas favoritas, como la saga de Godzilla de la década de 1950 y 1960.

    En esos momentos, Kramer se imagina teniendo hijos propios. Pero luego piensa en su ansiedad y su depresión, y la idea de tener hijos le parece menos atractiva.

    Es una decisión igual de difícil para Enders, quien lleva en tratamiento por depresión desde los 18 años.

    Aunque a los dos les va bien con la medicación, dijo, siguen teniendo días difíciles.

    “Es difícil cuidarte a ti mismo”, dijo Enders. “Añadir a otra persona que depende totalmente de ti puede dar miedo”.

    A Kramer, los episodios depresivos le pueden llegar de improviso. Y cuando eso pasa, hasta hacer lo mínimo le parece una tarea titánica. Si de repente se encuentra “sentada en el sofá en estado catatónico”, añade, ¿cómo iba a cuidar de un niño?

    Los estudios sugieren que tanto la ansiedad como la depresión son hereditarias. Otros miembros de la familia de Kramer también toman antidepresivos, y a la pareja le preocupa que un futuro hijo pueda desarrollar sus trastornos.

    Así que, por ahora, siguen sin decidirse.

    Enders dijo que dejaría que su esposa tomara la iniciativa. Si ella decide que quiere intentarlo, se lanzarán por ello. Él cree que sería un buen padre. Pero si ella decide no hacerlo, él también lo aceptará.

    “Soy feliz solo con ella y conmigo”, dijo.

    Una transición difícil hacia la paternidad

    Aimee Bui y Tommy Bui, de Los Ángeles, decidieron tener hijos. La ansiedad y la depresión de ella se agravaron durante el primer año.

    Para Aimee Bui, de 39 años, la decisión de tener hijos no fue fácil. A ella, que fue diagnosticada con ansiedad y depresión en la infancia, le daba miedo que sus futuros hijos pasaran por su mismo sufrimiento, y que se fuera a culpar a sí misma.

    Pero su esposo, Tommy Bui, de 40 años, era más optimista. Con el apoyo adecuado, estaba seguro de que podrían arreglárselas.

    Así que decidieron intentarlo y enseguida ella quedó embarazada.

    La pareja estaba en la consulta del ginecólogo el año pasado para una revisión rutinaria al principio del embarazo cuando el médico se detuvo, miró la pantalla y se quedó en silencio.

    No iban a tener un solo bebé, les explicó el médico. Iban a tener dos. Fue una noticia impactante, pero también emocionante.

    “Tomamos todas las precauciones que pudimos e intentamos adelantarnos a las dificultades del embarazo”, dijo Tommy Bui. “Contratamos asesoramiento perinatal y nos preparamos para los altibajos emocionales”.

    Durante el embarazo, Bui siguió tomando sus antidepresivos, pero en el segundo trimestre empezó a sentirse cada vez más deprimida. Para el tercer trimestre, ya padecía una ciática debilitante, hipertensión y preeclampsia.

    Luego, en las semanas tras la llegada de los gemelos, Aimee Bui se vio invadida por el miedo. Apenas dormía. A veces le costaba respirar.

    “Era como una sensación de fatalidad. Como si fuera el fin del mundo”, dijo, y añadió que se sentía como un “pánico crónico”.

    Sus padres se ofrecieron a ayudar a pagar una niñera y ella se unió a un grupo de apoyo para madres primerizas. Su psiquiatra también le aumentó la dosis de antidepresivos.

    Hoy, los gemelos tienen 11 meses, y Aimee Bui dijo que estaba empezando a sentirse como antes. Su marido dijo que él también había notado el cambio.

    Ha sido una “montaña rusa emocional”, dijo Tommy Bui. “Pero nos las estamos arreglando y estamos juntos, y eso es lo más importante”.

    La sensación de que se acaba el tiempo

    Liz Robinson, de Seattle, siempre ha querido tener hijos, pero le resulta difícil optar por ese camino al mismo tiempo que cuida de su salud mental.

    A Liz Robinson, de 42 años, le gusta bromear diciendo que su vida sigue un reloj diferente llamado “tiempo Liz”.

    Robinson, quien padece un trastorno por déficit de atención con hiperactividad y tiene antecedentes de depresión y ansiedad graves, suele llegar tarde a las citas y reuniones. Y hay hitos en la vida que pensaba que viviría antes, pero que aún no ha vivido.

    Uno de ellos es tener hijos.

    “Lo que más deseaba en el mundo era ser madre”, dijo. “Ni siquiera podía imaginarme un futuro sin hijos”.

    Pero la pareja adecuada nunca apareció. Con el paso del tiempo, a los 39 años decidió congelar sus óvulos. Ahora, a los 42, sigue soltera y siente que se le acaba el tiempo.

    Se ha planteado la posibilidad de quedarse embarazada con la ayuda de un donante de esperma, pero no está segura de si debería optar por criar a un hijo ella sola. Para Robinson, la decisión de dar el paso no es nada fácil.

    “Hay una brecha entre mi corazón y mi cerebro”, dijo.

    Se pregunta cómo cambiará su salud mental durante el embarazo. Y si se siente más ansiosa o deprimida, ¿podría eso afectar al desarrollo del bebé?

    Le preocupa si es seguro tomar su medicación durante el embarazo y si desarrollará depresión posparto.

    También le da vueltas a la posibilidad de heredar sus problemas de salud mental.

    “¿Quiero imponerle esto a otra persona?”, dijo. “Yo no pedí todas estas cosas que he heredado”.

    Y se pregunta si podrá lidiar con el amor intenso y la vulnerabilidad que conlleva la maternidad.

    “Soy una persona tan sensible y emocional que ni siquiera puedo imaginarme tener eso”, dijo.

    Un camino inesperado hacia la maternidad

    Los problemas de salud mental ayudaron a Jess y Courtney Faust, de Macungie, Pensilvania, a decidir cuál de las dos sería la madre biológica de su hijo.

    La enfermedad mental ha sido una constante en la vida de Jess Faust, de 35 años, desde que empezó a sufrir ataques de pánico a los 6 años.

    Su mente era un caos. De pequeña, se arrancaba la piel de las plantas de los pies, se tiraba del pelo y se pellizcaba el estómago para distraerse del dolor psicológico.

    A los 21 años, tras ingresar voluntariamente en una clínica psiquiátrica, su psiquiatra le diagnosticó un trastorno bipolar y un trastorno de ansiedad generalizada, algo que ya le habían diagnosticado en su juventud. Sin embargo, nada de esto le impidió querer tener un hijo.

    “Daba por hecho que me casaría con un hombre”, dijo. “Daba por hecho que tendría un hijo biológico. Y daba totalmente por hecho que, como consecuencia, ese niño desarrollaría algún tipo de enfermedad mental”.

    Entonces conoció a Courtney.

    Jess tenía 24 años cuando empezaron a salir. “Era la mejor persona que había conocido nunca”, dijo. “No tuve que pensarlo dos veces”.

    Se casaron y empezaron a hablar de la posibilidad de tener hijos. Aunque Courtney, de 37 años, también ha sufrido ansiedad, sus síntomas eran menos graves.

    Al final, teniendo en cuenta los problemas de salud mental de Jess y algunos de sus problemas de salud física –tiene lupus y la mutación del gen BRCA2, que aumenta el riesgo de cáncer de mama en las mujeres–, decidieron que tenía más sentido que Courtney fuera la madre biológica de su hijo y llevara el embarazo.

    A veces Jess sentía celos “al ver a Courtney vivir esta preciosa experiencia vital”, dijo.

    Pero esos sentimientos no duraron mucho. Una vez que nació su hija, Jess dijo: “No sentí más que orgullo, euforia y liberación al saber que mi hija ya era oficialmente mía y que no tenía mis genes”.

    Decidir que la paternidad no era lo adecuado

    Para Jim y Patricia Gatewood, de Walnut Creek, California, la salud mental era la principal preocupación.

    Jim Gatewood y su esposa, Patricia, se casaron ya en la mediana edad: él tenía 41 años y ella 39.

    A veces, Patricia Gatewood se sentía presionada por las expectativas de los demás. Amigos y compañeros de trabajo les preguntaban si ella y su marido querían tener hijos. La madre de Jim Gatewood, sin que nadie se lo pidiera, tejió una mantita de bebé.

    Pensaron en intentar tener un hijo. Pero su mayor preocupación, dijo Patricia Gatewood, era el historial de su esposo con el trastorno obsesivo-compulsivo (TOC), un diagnóstico que también tenían su madre y otro familiar.

    Aunque su familia había encontrado alivio con la medicación, Jim Gatewood, que ahora tiene 53 años, luchaba contra su trastorno. Parecía que no podía escapar de sus pensamientos obsesivos. A menudo se ponía en el peor de los casos. Cuando le dolía el estómago, un problema frecuente, se preguntaba si sería cáncer de páncreas.

    “He pensado muchísimo en mi propia muerte”, dijo.

    Incluso con terapia, un grupo de apoyo y medicación, puede resultar difícil dejar de darle vueltas a las cosas.

    Hace un mes tuvo una recaída. Jim Gatewood, enfermero especializado, estaba compaginando los exámenes finales –se está formando para ser enfermero psiquiátrico especializado– con dar clase a estudiantes de posgrado.

    Patricia Gatewood, que ahora tiene 52 años, se dio cuenta enseguida de que algo iba mal.

    “Estaba físicamente aquí, pero mentalmente en otro lugar al que yo no podía llegar”, dijo ella.

    Al final, tener un hijo no les parecía lo adecuado para la pareja. En su lugar, ambos decidieron dedicarse a sus carreras. Patricia Gatewood se volvió enfermera como su esposo.

    No se arrepienten de nada.

    Es difícil vivir con un TOC, dijo Jim Gatewood, y él no quería heredarle a un hijo un trastorno tan doloroso.

    Y aunque los hijos pueden ser una bendición, dijo, ya sienten que viven una vida plena y rica.

    Christina Caron es reportera del Times y cubre salud mental.

  • ¿Por qué cada vez más mujeres en China usan ropa de hombre?

    ¿Por qué cada vez más mujeres en China usan ropa de hombre?

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    A medida que se acercaba el verano, Kexin notó un cambio cuando estaba organizando su indumentaria: la cantidad de “ropa de hombre” superaba sus prendas femeninas. Camisas, camisetas y shorts no habían sido comprados para su novio ni su padres, sino para ella misma.

    Kexin, que no quiso dar su apellido, no es única.

    Un creciente número de mujeres jóvenes chinas -tanto en su círculo social como por internet- afirman haber optado por la vestimenta masculina por razones similares como la mejor calidad, bajo precio, mayor comodidad y menor humillación corporal.

    Pero, ¿qué está impulsando esta tendencia?

    En la popular aplicación china en las redes sociales Xiaohongshu, conocida también como RedNote, la etiqueta “mujeres vistiendo ropa de hombre” ha atraído más de 82 millones de visualizaciones, mientras que la de “vestimenta de género neutral” ha sobrepasado los 90 millones.

    Las reacciones sobre el tema se han multiplicado, frecuentemente refiriéndose a las ventajas de la ropa de hombre como de mayor contenido de algodón y lino, corte más refinado, bolsillos más grandes, costuras más lisas, mejor terminado y precios más bajos.

    Una mujer cose un trozo de tela entre muchas prendas en lo que parece ser una fábrica. Lleva un uniforme y un delantal estampado

    Getty Images
    El cambio en la vestimenta sucede contra el telón de fondo de una economía de consumo más débil en China.

    Kexin recuerda que el cambio en su indumentaria empezó en 2023, cuando en su cuenta de Douyin (la versión interna de TikTok en China) se encontró con videos de ventas de camisetas para hombres.

    Al comienzo, lo encontró confuso; ella nunca había hecho compras para su padre o novio, así que ¿por qué el algoritmo le estaba recomendando este contenido?

    Kexin supouso que se trataba de una falla, hasta que un día dejó su teléfono encendido descuidadamente durante una venta de vestimenta mientras estaba en el baño.

    “Las chicas pueden comprar esto en tamaño más pequeño y usarlo ellas mismas”.

    “Es unisex, las mujeres también se lo pueden poner”.

    Esas frases fueron repetidas una y otra vez en cuestión de minutos.

    Comparada a las transmisiones dirigidas a mujeres -que suelen hacer énfasis en adelgazar, ocultar supuestas imperfecciones, o proyectar un ideal delicado y femenino- esta se concentraba en la calidad de la tela y los materiales.

    “Eso realmente me atrajo”, comenta. “Nunca entendí por qué la ropa de mujeres insistía constantemente en los estándares tradicionales de belleza, especialmente cuando los diseños suelen ser incómodos”.

    El precio también era una ventaja: la mayoría de las camisas cuestan 100 yuan (US$14). Aun si tuviera que devolverlas, el riesgo parecía menor.

    Compró su primera camiseta “para hombre” y quedó sorprendida. Era más confortable, gruesa y transpirable que las prendas de mujer que había comprado antes al triple de precio.

    No pasó mucho tiempo antes de que empezara a comprar más ropa de hombre, y la vergüenza que anticipó que sentiría al usarla nunca se materializó.

    Con el tiempo, estas prendas poco a poco se apoderaron de su armario, “como una especie invasiva marginando a la nativa”, señala.

    Gastando menos

    Mujer de pie haciéndose un selfie frente a un espejo con una pared roja en el fondo, vestida con pantalones negros y camisa blanca con flecos largos

    @wangwangsuibingbing
    La tendencia de usar ropa de hombre es más común entre las jóvenes chinas.

    Esta tendencia también sucede en el marco de una economía de consumo más débil en China desde el fin de las restricciones por covid en 2022.

    Para empleadas como Kexin -que trabaja en el exigente horario de “996” (9am a 9pm, seis días a la semanas)- la cautela financiera se ha vuelto la norma.

    Ella está menos dispuesta a cambiar de empleo y es más reticente a gastar mucho en cosas esenciales como la vestimenta.

    En este contexto, algunos consumidores han optado por las tendencias de “consumo inverso”, priorizando el valor y la durabilidad sobre la moda rápida.

    “Si algo no te queda, devolverlo es fácil”, afirma Kexin. “Ya no veo el sentido en gastar mucho en ropa, de todas formas casi nunca me pongo algo durante más de una temporada”.

    Problemas con las tallas

    Una mujer vestida con ropa masculina de talla grande sostiene un teléfono móvil en la mano izquierda, toma una foto mientras guarda una tableta portátil en el bolsillo con la otra mano. Su camiseta es multicolor y lleva pantalones negros

    BBC
    Li, una abogada en Shanghái, asegura que un par de pantalones de hombre talla M puede acomodar una tableta de 28cm y un libro en los bolsillos sin que le quede ajustado.

    Para muchas, el cambio se debe menos a demostrar una postura sobre el género y más sobre la funcionabilidad. El tamaño es uno de los aspectos más criticados de la vestimenta femenina en China.

    En las plataformas de las redes sociales como Douyin y Xiaohongshu, las influencers esbeltas suelen mostrar cómo las llamados tallas más grandes a duras penas les caben. Las prendas catalogadas XL (extra grande) que no se estiran sobre los muslos, o un sistema de tallas que colocan a las mujeres relativamente delgadas en las categorías más pequeñas.

    Las mujeres más altas, entretanto, son rápidamente dirigidas a los tallas más grandes.

    En un video que se volvió viral, una bloguera le pone una camisa talla L (grande) a su caniche y le queda muy ajustada.

    Li, una abogada basada en Shanghái que pidió ser identificada solo por su apellido, indica que optó por ropa de hombre porque la de mujer casi nunca la cabía. Mide 1,70 y tiene hombros amplios. No fue sino hasta que estudió en Europa que Li se dio cuenta de que la talla M (mediana) estándar le cabía bien.

    “Se siente como si la ropa de mujer aquí no fuera hecha para personas con mi tipo de cuerpo”, dice.

    También destaca la funcionabilidad de la ropa masculina: un par de pantalones de hombre talla M pueden acomodar una tableta de 28 cm y un libro en sus bolsillos sin comprometer el ajuste.

    “¿Qué vestimenta de mujer puede hacer eso?”, se pregunta. “Hasta cargar un lápiz labial te hace ver abultada”.

    Las presiones de la industria

    Una mujer con el pelo hasta los hombros, vestida con una camisa grande de color blancuzco, una bufanda negra y crema con estampados alrededor del cuello, parada frente a una cama

    @likeke
    Las tallas de ropa femenina hecha en China no les suelen quedar a las mujeres altas.

    Según Wang, una diseñadora de una marca de modas de tamaño mediano, tanto los problemas de talla como de calidad reflejan las presiones más amplias sobre la industria.

    El sector de la confección en China se ha encogido significativamente desde la pandemia, con una caída en la producción y la exportación. El crecimiento de la venta al detalle ha caído de forma aguda, con un alza de apenas 0,1% en 2024, comparada a casi 15% en 2023.

    Las compañías ahora producen menos diseños nuevos, y los consumidores -que ya poseen suficientes prendas- están reduciendo sus compras.

    Para bajar costos, algunas marcas ahora compran diseños listos para llevar del Sureste Asiático en lugar de desarrollar sus propios.

    Pero esos diseños no suelen quedarles a las formas de los cuerpos chinos, lo que contribuye a un mal ajuste y el auge de la llamada “talla de niña” de la vestimenta femenina.

    La variedad de diseños también está dirigida por la economía. La ropa para el tipo de cuerpo esbelto es más barata y más fácil de producir, mientras que las tallas más grandes requieren una confección más compleja a costos más altos.

    “Si vender 20 tallas grandes cuesta lo mismo que 200 medianas, las empresas simplemente abandonarán las tallas más grandes”, afirma Wang.

    Con el costo de las telas subiendo pronunciadamente, los productores enfrentan nuevas presiones, añade la diseñadora, y advierte que el resultado probablemente será ropa aún más estrecha en el año venidero.

    Para consumidoras como Kexin, eso solo acelerará el cambio que ya está tomando lugar en su armario.

    Reportaje adicional de Luis Barrucho

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    BBC

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  • El escalofriante caso del hombre que arrojó a un niño de 3 años al foso de los cocodrilos en un zoológico de Reino Unido

    El escalofriante caso del hombre que arrojó a un niño de 3 años al foso de los cocodrilos en un zoológico de Reino Unido

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    Un cocodrilo con la boca abierta en un recinto cerca de una pasarela de madera que atraviesa el centro.

    BBC

    Un hombre ha sido arrestado bajo sospecha de intento de asesinato después de que un niño de tres años resultara herido de gravedad tras ser arrojado al recinto de los cocodrilos de un zoológico británico.

    El pequeño fue atacado por uno de estos animales, según ha confirmado la policía del condado de Cambridgeshire, en el este de Inglaterra.

    Según las autoridades, un hombre de 30 años fue detenido tras el incidente, aunque ha sido puesto en libertad bajo fianza y “no está en condiciones de ser interrogado”.

    Al parecer, el hombre arrestado no guarda relación con el menor agredido.

    Según ha podido saber BBC News, el niño fue atacado por al menos un cocodrilo tras ser arrojado al recinto.

    Permanece en estado crítico pero estable tras resultar herido este jueves en Johnsons of Old Hurst, un recinto zoológico situado en una granja cerca de Huntingdon, en Cambridgeshire.

    De acuerdo con la policía, el niño sufrió heridas graves “mientras estaba en el recinto” y fue sacado por el personal del zoológico.

    Recibió tratamiento médico en el lugar de los hechos antes de ser trasladado al Hospital Addenbrooke en Cambridge.

    Los agentes intentan ahora determinar cuánto tiempo estuvo el niño, que es vecino de la zona, en el recinto.

    Los cocodrilos de la granja no han sido incautados ni abatidos, según la policía.

    “La investigación sigue en curso mientras continuamos tratando de esclarecer las circunstancias que rodean este lamentable incidente”, señaló la inspectora Verity McCann.

    “Nuestros pensamientos siguen estando con el niño, y su familia y los agentes especializados siguen apoyándolos en estos momentos tan difíciles”, dijo.

    El hombre arrestado es de Norfolk, también en el este de Inglaterra, señaló la policía.

    Las personas pueden considerarse no aptas para ser interrogadas debido a su estado físico o mental.

    El interior de un recinto para cocodrilos de un zoológico. Hay estanques para los animales, así como follaje y plantas. Hay una pasarela que atraviesa el centro del recinto bordeada de vallas.

    BBC
    Los cocodrilos se crían en un establo de ganado reconvertido, que cuenta con pasarelas elevadas rodeadas de vallas metálicas.

    Un portavoz de Johnsons dijo el jueves que sus pensamientos y oraciones estaban con el niño y su familia.

    Agregaron que la Casa Tropical del recinto, que contiene el foso para cocodrilos, había sido cerrada “por respeto a la familia”.

    “Incidente grave”

    Esta granja familiar reconvertida en pequeño zoológico cuenta con cocodrilos desde el año 2006.

    Se crían en un establo de ganado reconvertido, que cuenta con pasarelas elevadas con cercas metálicas que dan a grandes estanques de agua rodeados de vegetación tropical.

    Para celebrar el vigésimo aniversario de la granja, que además del zoo cuenta con una tienda de productos agrícolas, estaba previsto que se inaugurara un nuevo museo en el recinto, con un evento especial de fin de semana que comenzaría el sábado. No está claro si la inauguración se llevará a cabo.

    El jueves, la policía afirmó que estaban hablando con las personas que se encontraban en el zoológico en el momento del incidente.

    “No creemos que el hombre arrestado y el niño se conozcan”, señaló un portavoz de la policía.

    El diputado por Huntingdon, Ben Obese-Jecty, instó a la gente a “abstenerse de hacer especulaciones en Internet” y señaló que la policía estaba tratando el caso como un “incidente grave”.

    Un agente de policía uniformado se encuentra frente a un granero de ladrillos y tiene un aparcamiento en la parte delantera, a la izquierda. Hay una valla a la derecha que da a un patio y hay letreros en la puerta. Hay un coche de policía aparcado en el aparcamiento.

    Sam Read/BBC
    La policía de Cambridgeshire dijo que recibió una llamada desde el zoológico a primera hora de la tarde el jueves.

    Un portavoz de la compañía de ambulancias aéreas Magpas Air Ambulance afirmó que un equipo de cuidados intensivos asistió al incidente a las 13:42 (hora local) del jueves, y que “atendió a un paciente en el lugar antes de llevarlo al hospital”.

    Según su sitio de internet, Johnsons of Old Hurst es una empresa agrícola que ahora cuenta con una carnicería, una tienda agrícola, un salón de té, un asador y un zoológico.

    Afirma que “alberga más de 100 animales fascinantes”, incluidos cocodrilos, leones africanos y un tigre de Bengala.

    Este artículo fue escrito originalmente en inglés y usamos una herramienta de inteligencia artificial para traducirlo. Un periodista de la BBC revisó el texto antes de su publicación. Más información sobre cómo usamos IA.

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    BBC

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  • “Su triunfo llena de orgullo a todo México”: el festejo de Sheinbaum y los hinchas luego de que el Tri se convirtiera en el primer equipo en clasificarse para la siguiente fase del Mundial

    “Su triunfo llena de orgullo a todo México”: el festejo de Sheinbaum y los hinchas luego de que el Tri se convirtiera en el primer equipo en clasificarse para la siguiente fase del Mundial

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    Mexicanos con la bandera celebran el triunfo de su selección.

    Mario Tama/Getty Images

    México, uno de los países coanfitriones, se convirtió en la primera selección en clasificarse para la fase eliminatoria del Mundial de 2026 tras imponerse por la mínima a Corea del Sur en Guadalajara.

    “Muchas felicidades a nuestra Selección. Su triunfo llena de orgullo a todo México”, dijo la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, en un corto mensaje en redes sociales.

    El mensaje lo acompañó de una fotografía celebrando la victoria mexicana, con los brazos en alto, junto a su esposo. También compartió un video de ella celebrando un gol, y vestida con la camiseta de la selección donde se podía leer “Presidenta” en el lugar del nombre del jugador.

    El Ángel de la Independencia, en la capital, fue el epicentro de multitudinarios festejos de los simpatizantes mexicanos.

    Esta victoria significa que los coanfitriones disputarán tanto su partido de la ronda de 32 como el posible de octavos de final en Ciudad de México.

    A pesar de su derrota, Corea del Sur sigue en buena posición para clasificarse gracias a su victoria en la jornada inaugural ante la República Checa. El próximo jueves (02:00 BST) los surcoreanos se enfrentarán a Sudáfrica en Monterrey.

    A su vez, México jugará su último partido de la fase de grupos a la misma hora en la Ciudad de México, enfrentándose a la República Checa.

    El partido

    El centrocampista mexicano Luis Romo estuvo en el lugar adecuado en el momento oportuno para empujar el balón a la portería vacía después de que el portero Kim Seung-gyu dejara escapar el balón tras chocar con su compañero Lee Gi-hyuk en el minuto 50.

    La mejor ocasión de Corea del Sur llegó en el minuto 87, cuando Raúl Rangel detuvo un remate de cabeza a bocajarro de Cho Gue-sung y el portero mexicano logró repeler el remate de Yang Hyun-jun tras el rebote.

    Anteriormente, el capitán Son Heung-min había superado a Rangel con un tiro por encima del portero, pero Edson Álvarez despejó el balón sobre la línea de gol; sin embargo, el exdelantero del Tottenham fue señalado en fuera de juego.

    Una multitud festeja el triunfo de México en Ciudad de México

    Getty
    Los festejos se mezclaron con algunas protestas que tenían lugar en la capital.

    Con el apoyo de una ruidosa afición local —que había abucheado a su equipo en el descanso tras una primera parte sin mordiente—, México estuvo a punto de marcar el segundo en el minuto 75, pero el disparo de Raúl Jiménez desde un ángulo cerrado fue atajado.

    El suplente Obed Vargas también obligó a Kim a realizar una gran parada en picado en los últimos compases con un disparo con fuerza.

    El resultado mantuvo el pleno de victorias de México en el Mundial y confirmó que el equipo de Javier Aguirre se clasificará como primero del Grupo A.

    Los aficionados mexicanos celebran la victoria de su equipo en el partido del Mundial de 2026 entre Corea del Sur y México, van vestidos con la camiseta de la selección.

    ETIENNE LAURENT / AFP via Getty Images
    Júbilo luego de que México marcara el único gol de partido.
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    BBC
  • Investigación BBC: los “agentes” de OnlyFans que amenazan a los creadores y se quedan con la mitad de sus ganancias

    Investigación BBC: los “agentes” de OnlyFans que amenazan a los creadores y se quedan con la mitad de sus ganancias

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    Advertencia: contiene detalles de violencia que algunos lectores podrían encontrar perturbadores.

    Rebecca, creadora de contenido en la plataforma para adultos OnlyFans, se unió a una agencia después de que le prometieran ayudarla a ganar más dinero; pero según relata, la maltrataron, amenazaron a su hija y mandaron a dos violentos hombres enmascarados a que la atacaran en su propia casa.

    “Al principio eran encantadores”, dice.

    Esta joven de 29 años, originaria del sur de Gales, en Reino Unido, cuenta que sus nuevos representantes le decían que era hermosa y que “nunca habían visto a una chica” como ella.

    Sin embargo, en cuestión de semanas se volvieron “bastante controladores”: se metían con su apariencia y le prohibían salir con sus amigos, según relata en el documental de BBC Three “OnlyFans: Dentro de la máquina”.

    El comportamiento abusivo se intensificó después de que ella cambiara las credenciales de acceso a su cuenta, temerosa de que la agencia —que tenía acceso a la misma— le bloqueara el ingreso.

    “Haré que acaben contigo y con tu hija”, decía un mensaje al que tuvo acceso la BBC.

    Un ladrillo rompió una ventana de su casa y, pocas semanas después, dos hombres enmascarados se presentaron en su domicilio.

    Según cuenta, uno de ellos entró, la estranguló y la arrojó por las escaleras. Ella mostró a la BBC fotografías de los hematomas que presentaba en las piernas y en el cuello.

    Su calvario forma parte de una serie de denuncias contra agentes que se autodenominan en internet como “gestores de OnlyFans” (OFM, por sus siglas en inglés).

    Prometen ayudar a los creadores a hacer crecer sus negocios en la plataforma pero, como revelan las investigaciones de la BBC, en ocasiones incurren en prácticas de explotación y amenazas.

    “Agencias”

    Una persona sostiene un móvil en la mano, el cual tiene el logo de OnlyFans en azul

    Getty Images
    La plataforma de OnlyFans se ha convertido en un importante competidor en la industria de las películas para adultos.

    Recopilamos testimonios de 60 creadores de OnlyFans en Reino Unido y nos infiltramos en uno de los mayores grupos privados de Telegram para agentes, llamado OFM Empire, con unos 24.000 miembros.

    Allí encontramos consejos sobre cómo captar a creadores, tomar el control de sus cuentas y obtener beneficios, a menudo recurriendo a amenazas de violencia. Un usuario denominó a esta práctica el “método del proxeneta”.

    OnlyFans ha estado al tanto de las preocupaciones sobre las OMF que incurren en una explotación excesiva desde hace al menos cuatro años, cuando surgieron por primera vez en la prensa internacional denuncias sobre estas agencias.

    Sin embargo, nuestra investigación se centra en Reino Unido, donde OnlyFans tiene su sede.

    Según expertos en derechos humanos y abogados que han examinado nuestros hallazgos, la plataforma no está haciendo lo suficiente para proteger a los creadores frente a la explotación.

    “Lo que vivió Rebecca presenta todos los signos reconocidos de explotación: control, coacción, presión económica e imposibilidad de marcharse libremente”, le dijo a la BBC Eleanor Lyons, comisionada independiente contra la esclavitud de Reino Unido.

    “Es un asunto que el gobierno tiene que examinar con mayor detenimiento… podríamos estar ante una plataforma que facilita la explotación y el abuso”.

    Un portavoz de OnlyFans afirmó: “La acusación de que ‘hacemos la vista gorda’ [ante estos problemas] no tiene fundamento”.

    La empresa se toma la seguridad de los usuarios “muy en serio” e invierte “recursos considerables” en medidas para proteger a su comunidad, añadió el portavoz, señalando además que cumple con todas sus obligaciones en virtud de la Ley de Seguridad en Línea (Online Safety Act).

    “La relación de OnlyFans es con nuestros creadores y seguidores; no tenemos vínculos con terceros —incluidas las agencias de representación— ni los avalamos.”

    “Lamentablemente, no podemos revisar ni influir en las relaciones contractuales que los creadores decidan establecer fuera de la plataforma, ya que no somos parte en ellas”.

    El modelo OnlyFans

    Un retrato de las creadoras de OnlyFans Gia Clarke, a la izquierda, y Lily Phillips, a la derecha. Ambas miran a la cámara y sonríen con la boca cerrada. Gia lleva una camiseta de tirantes blanca y luce tatuajes en el cuello y los hombros, enmarcados por su largo cabello rubio. Lily tiene el cabello ondulado de color castaño claro y viste una camiseta oscura.

    BBC
    Gia Clarke y Lily Phillips son creadoras exitosas de Onlyfans, pero dicen que las mujeres en la plataforma pueden ser vulnerables.

    Más de 4,6 millones de creadores de OnlyFans en todo el mundo suben vídeos y fotos para sus suscriptores de pago. La plataforma se queda con una comisión del 20%.

    Fenix ​​International Limited, la empresa que gestiona OnlyFans, declaró unos beneficios anuales antes de impuestos de US$684 millones en su último informe financiero.

    Paralelamente a la plataforma, ha surgido un ecosistema global de agencias de gestión de OnlyFans que buscan replicar ese éxito.

    Estas agencias prometen atraer a más suscriptores y aumentar los ingresos; a cambio, se quedan con una parte de las ganancias de los creadores antes de impuestos, habitualmente el 50%.

    Gia Clarke, una creadora de Reino Unido que publica contenido en OnlyFans desde su lanzamiento hace 10 años, dice que recibe más mensajes de gestores de OnlyFans (conocidos como OFM) que de sus propios seguidores.

    “El concepto [de los OFM] es muy bueno; el problema es que hay demasiadas personas que no están calificadas para hacerlo… Al no haber regulaciones, las modelos no saben en quién confiar”, comenta, describiendo a algunos de estos gestores como “depredadores”.

    Los contratos entre creadores y OFM a los que ha tenido acceso la BBC revelan que los gestores llegan a quedarse con hasta el 70% de los ingresos.

    Muchos exigen acceso total a las credenciales de la cuenta e imponen multas a los creadores que intentan rescindir el contrato antes de tiempo.

    “Se están aprovechando de la situación… lo que prácticamente pone a estas creadoras de contenido en un estado de servidumbre hacia los agentes y las agencias, atrapadas en un contrato injusto”, señala Matt Jury, del bufete McCue Jury & Partners, especializado en derechos humanos.

    Sophie Kemp, directora del área de derecho público de Kingsley Napley, coincide: “No se trata, en absoluto, de una situación contractual justa. Parece ser el primer paso hacia la explotación de los creadores”.

    El método de las agencias

    Una chica se prepara para hacer una sesión por webcam en una habitación: se le ve sentada en la cama de espaldas, mientras se arregla el cuello de la camisa antes de salir en vivo. El rostro está desenfocado.

    Getty Images
    OnlyFans ha permitido a miles de jóvenes a ingresar en el mundo del contenido para adultos de manera independiente.

    Varios de los 60 creadores con los que hablamos afirman que sus representantes accedieron a sus cuentas y luego mintieron sobre sus ganancias para quedarse con más dinero.

    Uno de ellos cuenta que su representante cambió la contraseña para impedirle el acceso. Otro dice que su representante modificó los datos bancarios de la cuenta para que el dinero fuera directamente a él.

    En el canal de Telegram “OFM Empire” se discuten abiertamente tácticas similares.

    “Crea un correo electrónico y una contraseña para su cuenta de [OnlyFans]. Así no podrán iniciar sesión”, comenta un usuario.

    “Vuelvo a tener acceso a su [plataforma de pago] a nombre de ellos, pero usando el correo y la contraseña que yo creé. Tengo el control total de todo”.

    OnlyFans cuenta con “procesos estrictos de registro, controles de pago y una moderación continua de las cuentas”, según el portavoz de la empresa.

    Si surgen dudas sobre una cuenta, OnlyFans la restringe de inmediato, investiga y toma medidas para garantizar que el creador mantenga el control de la misma, añadieron.

    Sin embargo, cuando una reportera de la BBC creó una cuenta con una foto verificada, pudo utilizar los datos bancarios de un compañero varón para recibir pagos de prueba.

    OnlyFans le dijo a la BBC: “En Reino Unido, cuando un creador solicita un pago de sus cuentas de OnlyFans, nuestros proveedores de pago externos verifican los datos del beneficiario al procesar la transacción. Si dicha verificación no resulta exitosa, el pago es rechazado”.

    Un retrato de Rebecca, mirando de reojo a alguien situado detrás de la cámara. Luce seria y su rostro está enmarcado por una cabellera rubia y ondulada.

    BBC
    Rebecca advierte a otras mujeres que se informen bien antes de trabajar con un OFM.

    Rebecca cuenta que cambió su contraseña de OnlyFans después de que un representante de la misma agencia que ella utilizaba modificara los datos de acceso de una amiga sin su consentimiento, dejándola fuera de su cuenta.

    Esta madre cuenta que, a raíz de ello, comenzó a recibir llamadas y mensajes abusivos.

    “Me envía mi propia dirección y me dice que nos va a zarandear a mí y a mi hija agarrándonos del pelo”, dice Rebecca.

    “Nos vemos pronto, puta”, decía otro mensaje al que tuvo acceso la BBC.

    Pocos días después, un ladrillo rompió la ventana de su casa; aunque llamó a la policía, tuvo demasiado miedo para mencionar a la agencia de OnlyFans.

    Describe haber sido atacada tres semanas más tarde, cuando dos hombres enmascarados acudieron a su domicilio.

    “Uno de ellos se me echó encima y empezó a estrangularme; yo solo intentaba alcanzar el teléfono para llamar a alguien porque pensé: ‘Aquí se acaba todo’”.

    “Una vez que lograron su objetivo, se detuvieron y se marcharon”.

    Rebecca está convencida de que ambos incidentes estaban relacionados con su representante. “No tengo problemas con nadie más”.

    Métodos violentos

    Una selfi de Rebecca sentada, con el rostro oculto tras su teléfono móvil. Lleva pantalones cortos grises y presenta hematomas oscuros en ambas rodillas, así como moratones que se extienden por los brazos.

    BBC
    Rebecca mostró a la BBC fotos de sus hematomas.

    Ella no es la única creadora de contenido con la que hablamos que afirma haber recibido amenazas.

    Otra mujer, que pidió mantener el anonimato, cuenta que inicialmente aceptó ceder entre el 35% y el 40% de sus ganancias, pero más tarde decidió que ese porcentaje era excesivo.

    “Me dijo que si quería reducir el porcentaje, tenía que pagarle US$13.000 debido al tiempo y esfuerzo que había invertido en mí”.

    Cuando ella se negó, según relata, su representante le dijo que “iba a recibir su merecido”.

    “¿Va a venir a mi casa? ¿Va a borrar mi cuenta? A veces me contaba historias sobre lo que les había hecho a otras chicas: cómo lograba que les cerraran las cuentas o cómo enviaba abogados a sus casas”, comenta.

    “Recibía algún que otro mensaje cada semana: ‘Vas a recibir tu merecido. Ya verás, te va a llegar’. Al final, dejé de trabajar con ese representante”.

    Leanne, de 33 años, firmó un contrato que otorgaba a su representante acceso a su cuenta y la facultad de modificar la dirección de correo electrónico asociada, además de darle derecho al 50% de sus ingresos brutos (una vez que OnlyFans había descontado su propia comisión).

    El contrato, al que tuvo acceso la BBC, estipulaba que ella debía atender las solicitudes de contenido de los suscriptores en un plazo máximo de 24 horas.

    Afirma que, al firmar, le comunicó a su representante que no grabaría vídeos explícitos, pero asegura que la presionaban constantemente para que lo hiciera.

    Finalmente aceptó grabar uno para “hacer que se callaran”, según explica, con la condición de que no se vendiera a sus seguidores por menos de US$250.

    Dice que se sintió “físicamente enferma” después de grabar el vídeo y que ni siquiera llegó a verlo.

    Leanne está sentada en un sofá blanco, mirando a alguien fuera de cámara con expresión seria. Tiene el cabello largo y oscuro, y lleva unas gafas colocadas sobre la cabeza.

    BBC
    Leanne ya no es creadora de contenido en OnlyFans.

    Más tarde, Leanne descubrió que se había vendido por menos de US$40.

    “Simplemente me hizo sentir repugnada y profundamente degradada”, afirma. Ya no publica contenido en OnlyFans.

    OnlyFans ha estado al tanto de las preocupaciones sobre las agencias de gestión de OnlyFans que incurren en una explotación excesiva gracias a la cobertura mediática, pero también tenemos constancia de al menos una creadora que intentó informar directamente a la empresa.

    Riley alertó a la plataforma sobre conversaciones en el foro OFM Empire que sugerían que los agentes compraban y vendían contratos de creadoras sin que estas lo supieran.

    “Las tácticas de estos grupos se vuelven cada vez más explotadoras”, escribió en un correo electrónico dirigido al equipo de soporte de OnlyFans en 2024, al cual tuvo acceso la BBC.

    Se le pidió que aportara pruebas, por lo que envió enlaces a OFM Empire y capturas de pantalla de mensajes del foro.

    Más tarde le comunicaron que no había pruebas suficientes para que OnlyFans tomara medidas.

    Una muchacha posa ante una cámara web vistiendo una camisa blanca y unos blue jeans. Ella está desenfocada, y está sentada sobre una cama.

    Getty Images
    OnlyFans sabe sobre la problemática y dice que está tomando medidas, aunque en muchos casos se quedan cortas.

    “Cualquier actor malintencionado que explote a los creadores” debe ser denunciado ante OnlyFans y, cuando sea necesario, ante la policía, según declaró la plataforma a la BBC, para que “se les pueda exigir responsabilidades y tomar las medidas adecuadas contra ellos con el fin de proteger a nuestra comunidad de creadores”.

    La comisionada contra la esclavitud de Reino Unido, Eleanor Lyons, dice que OnlyFans tiene la obligación legal de proteger a los usuarios frente a contenidos ilegales y de actuar con rapidez para eliminarlos una vez que tenga conocimiento de ellos.

    “Resulta alarmante que se denuncien casos de explotación pero que, al parecer, no se actúe debidamente al respecto”, comenta tras ver los correos electrónicos de Riley. “Esto plantea serias dudas sobre si OnlyFans está cumpliendo con sus obligaciones legales de proteger a los usuarios”.

    Lyons señala que “ya está colaborando” con Ofcom —el organismo regulador de la seguridad en línea de Reino Unido— y con los responsables políticos, quienes “deben prestar mucha más atención”.

    Las agencias de gestión de OnlyFans (OFM) deberían someterse a un mayor escrutinio y, potencialmente, requerir una licencia, añade.

    Ofcom declaró que los testimonios de las víctimas recogidos en esta investigación resultaban “profundamente preocupantes”.

    “Los sitios y aplicaciones regulados, como OnlyFans, deben evaluar el riesgo de que sus servicios se utilicen para facilitar la comisión de delitos”, dijo en un comunicado.

    “Sin embargo, aquellos delitos que se producen totalmente fuera de la red no entran en el ámbito de aplicación de la Ley de Seguridad en Línea”.

    Lily Phillips, una de las creadoras de OnlyFans con mayores ingresos de Reino Unido, dice que la falta de regulación en torno a las agencias de gestión (OFM) crea “un espacio peligroso donde se puede sacar provecho de personas vulnerables”.

    “La gente se da cuenta de cuánto dinero se puede ganar en OnlyFans. Así que, ya sabes, todo el mundo quiere su parte del pastel, especialmente los hombres… quieren su trocito”, comenta.

    Sophie Kemp, del bufete de abogados Kingsley Napley, sostiene que OnlyFans tiene un deber de diligencia hacia sus creadores y, basándose en nuestras pruebas, opina que “es solo cuestión de tiempo que OnlyFans se enfrente a demandas por negligencia por parte de creadores que han sufrido daños”.

    Rebecca cuenta que quería demostrar que su antigua agencia se equivocaba aprovechándose de su trabajo en OnlyFans.

    Ahora trabaja con una agencia en la que el contenido es gestionado por mujeres, lo que, según ella, le hace “sentirse mucho mejor”.

    Ser creadora de contenido en OnlyFans “no va a ser algo para siempre”, dice ella, y espera haber ganado algún día suficiente dinero para, tal vez, tener su propia escuela de equitación.

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  • ¿Para qué sirvió la guerra?: la pregunta inevitable que plantea el acuerdo entre EE.UU. e Irán

    ¿Para qué sirvió la guerra?: la pregunta inevitable que plantea el acuerdo entre EE.UU. e Irán

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    Teherán

    Getty Images
    Los civiles iraníes llevan meses viviendo bajo la amenaza de ataques.

    El memorando de entendimiento firmado por los presidentes de EE.UU. e Irán, Donald Trump y Masoud Pezeshkian respectivamente, expone las consecuencias políticas, militares y económicas de la decisión mal calculada de atacar Irán el 28 de febrero.

    El costo humano ya es evidente. Miles han muerto, muchos de ellos civiles, en Irán y Líbano.

    Estados Unidos, y por extensión Israel, han sufrido una derrota estratégica.

    El régimen en Teherán enfrentó su peor pesadilla: una operación militar conjunta para debilitarlo o destruirlo por parte de Estados Unidos, la potencia más fuerte del mundo, e Israel, la superpotencia de Medio Oriente.

    El régimen no solo ha sobrevivido, sino que ha salido fortalecido.

    Mojtaba Jamenei, líder supremo de Irán, mira fijamente a la cámara

    Reuters
    El líder supremo de Irán, Mojtaba Jamenei, dijo este jueves que EE.UU. aceptó el acuerdo “por desesperación”.

    La estrategia de Teherán de bloquear el estrecho de Ormuz -y con ello una quinta parte del suministro mundial de petróleo y gas, así como de otros componentes vitales de la economía global- ha obligado a Trump a aceptar una serie de concesiones que han enfurecido y alarmado a los sectores más duros contra Irán en Estados Unidos y al gobierno israelí.

    El memorando de entendimiento -o MOU, por sus siglas en inglés- pide el fin de la guerra en Líbano.

    Israel dice que eso no puede ocurrir. Quiere tener libertad de acción en Líbano, y ese asunto tiene el potencial de provocar una ruptura aún mayor entre Israel y Estados Unidos, y de favorecer a los sectores más radicales de Irán que se oponen a cualquier acuerdo con los estadounidenses.

    A cambio de reabrir el estrecho, Estados Unidos levantó su contrabloqueo a los puertos iraníes y las sanciones, lo que permitirá a Irán ganar miles de millones de dólares por las exportaciones de petróleo.

    Además, comenzará el proceso de devolver otros miles de millones a Irán liberando activos que estaban congelados en el extranjero.

    Eso ocurrirá antes de que entren en la difícil tarea de negociar un acuerdo nuclear.

    Es el precio de volver a como estaban las cosas el 27 de febrero, el día previo a que Estados Unidos e Israel iniciaran la guerra.

    La firma del memorando de entendimiento significa que los negociadores volverán a trabajar y que los barcos pueden transitar nuevamente por el estrecho de Ormuz.

    Ormuz, un arma mejor y más barata

    Un barco de carga en el estrecho de Ormuz.

    Getty Images
    El cierre del estrecho de Ormuz fue una estrategia clave para Irán.

    “El único ‘logro’ del alto el fuego es la probable reapertura del estrecho de Ormuz -que ya estaba abierto antes de que comenzara la guerra-. Y aparentemente le pagaremos a Irán para que lo haga”, escribió Antony Blinken, quien fue secretario de Estado durante el gobierno de Joe Biden, en un mensaje en X.

    La cuestión de para qué sirvió exactamente la guerra es inevitable y no desaparecerá. Equivale al peor error de política exterior de Trump hasta ahora.

    También podría significar el fin de la larga carrera política del primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu.

    Se enfrenta a elecciones en octubre y a un ajuste de cuentas por parte de los votantes israelíes por su papel en fallas de seguridad -las peores en la historia de Israel- que hicieron que sus renombrados servicios militares y de inteligencia no detectaran el plan de Hamás para atacar su territorio desde Gaza el 7 de octubre de 2023.

    Las políticas militares de línea dura de Netanyahu y su desdén por la diplomacia estaban diseñadas, al menos en parte, para restaurar su reputación como el “señor Seguridad” de Israel.

    Teherán siempre fue consciente del poder potencial de cerrar el estrecho de Ormuz. También lo eran el ejército estadounidense, sus diplomáticos y sus servicios de inteligencia.

    Pero el exlíder supremo de Irán, Alí Jamenei, un hombre anciano y cauteloso, optó por no correr el riesgo de utilizar el estrecho como arma.

    Después de que Israel lo matara, junto con sus asesores más cercanos, en los primeros bombardeos de la guerra, sus sucesores creyeron -correctamente- que estaban en una lucha existencial y no dudaron en cerrar el estrecho.

    Ellos descubrieron el poder de controlar un cuello de botella económico global. Es un arma mucho más utilizable y mucho más barata que la red de aliados y grupos afines en la que invirtió décadas y miles de millones en Medio Oriente.

    Con la excepción del régimen de Bashar al Asad en Siria, que colapsó a finales de 2024, el llamado eje de resistencia de Irán sobrevive de forma precaria. Pero ha sido tan debilitado por Israel que es discutible si aún puede “resistir”.

    Irán también ha invertido grandes sumas en un programa nuclear que continúa negando que estuviera destinado a fabricar un arma, pero que sin duda le daba a Teherán una opción y una amenaza. Sin embargo, provocó una guerra que, a pesar de la supervivencia del régimen, ha causado enormes daños a Irán.

    Cerrar el estrecho, en contraste, fue fácil y tuvo un impacto rápido y devastador, extendiendo el daño a los Estados petroleros árabes y a gran parte del resto del mundo.

    Un costoso error de cálculo

    El poder de las fuerzas aéreas de Estados Unidos e Israel logró una serie de victorias tácticas. Pero no fueron suficientes para evitar una derrota estratégica.

    Esto se debió a que la estrategia de Estados Unidos e Israel de cambio de régimen se basaba en una serie de supuestos simplistas y erróneos.

    Asumieron que matar al líder supremo provocaría el colapso del régimen. Pero, durante casi medio siglo, las instituciones de la República Islámica han sido diseñadas para resistir los intentos de destruirlas.

    No era como Venezuela, una dictadura latinoamericana corrupta, que se derrumbó cuando su líder fue secuestrado y llevado a juicio en Estados Unidos.

    El régimen iraní es, sin duda, corrupto y altamente represivo -sus fuerzas mataron a miles de manifestantes en las calles en enero-, pero también se basa en la ideología, la convicción religiosa y una concepción de la seguridad nacional, el martirio y la supervivencia que surgió de la devastadora guerra con el Irak de Saddam Hussein en la década de 1980.

    Cuando entraron en la guerra, el presidente Trump dijo que el régimen de Teherán caería. Le dijo al pueblo iraní que se preparara para una oportunidad única en una generación para recuperar su país. Poco después, pidió su rendición incondicional.

    Netanyahu, quien había intentado sin éxito convencer repetidamente a los predecesores de Trump en la Casa Blanca de ir a la guerra contra Irán, utilizó un lenguaje bíblico para resumir la magnitud de lo que creía que estaba a punto de suceder.

    “Esta coalición de fuerzas nos permite hacer lo que he anhelado durante 40 años: golpear al régimen del terror con toda la fuerza”.

    Ninguno de los dos lo ha logrado.

    El memorando de entendimiento no es un acuerdo final. Es un pacto para dialogar sobre el mayor tema que los separa: el programa nuclear de Irán. Pero está cargado desde el inicio de incentivos clave para Teherán.

    Si las conversaciones avanzan, Estados Unidos ha dicho que levantará las sanciones.

    Todo depende del éxito de 60 días de negociaciones sobre un acuerdo nuclear, que pueden ampliarse y probablemente lo harán, ya que los temas son complejos.

    Ninguna de las partes confía en la otra. Muchas cosas pueden salir mal. Los sectores más duros en Washington, Teherán e Israel no quieren que el acuerdo funcione.

    Irán podría excederse, adoptando posturas maximalistas en la próxima negociación y poniendo en riesgo ganancias económicas que podrían rescatar su economía golpeada.

    Pero este acuerdo es mucho mejor que una guerra que ha causado miles de muertes y ha amenazado con una recesión económica global.

    Si se alcanza un acuerdo nuclear que satisfaga tanto a Estados Unidos como a Irán, y si ambas partes cumplen sus promesas, Medio Oriente podría transformarse. Eso es un gran “si” condicional, al final de una negociación larga y difícil.

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    BBC

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  • Las imágenes de la inauguración repleta de estrellas del controvertido Centro Presidencial Obama en Chicago

    Las imágenes de la inauguración repleta de estrellas del controvertido Centro Presidencial Obama en Chicago

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    El expresidente estadounidense Barack Obama pronuncia un discurso durante la ceremonia de inauguración del Centro Presidencial Barack Obama en John Lewis Plaza el 18 de junio de 2026 en Chicago, Illinois.

    Getty Images
    Barack Obama presidió Estados Unidos entre 2009 y 2017.

    Todos los expresidentes vivos de Estados Unidos y multitud de artistas y celebridades arroparon este jueves a Barack Obama en la inauguración de su ambicioso museo.

    El Centro Presidencial Obama, ubicado en el sur de Chicago, es un extenso complejo de 7,8 héctareas que rinde homenaje al primer presidente negro de Estados Unidos y que combina una propuesta arquitectónica moderna con naturaleza, arte e historia.

    Al evento multitudinario, que duró más de tres horas, asistieron varios dignatarios y líderes internacionales, entre ellos la excanciller de Alemania Angela Merkel y el ex primer ministro de Canadá Justin Trudeau —quienes gobernaron sus países durante el mandato de Obama—, junto con numerosas celebridades.

    El actual presidente de Estados Unidos, Donald Trump, con quien Obama mantiene una larga y abierta disputa, no fue invitado a la inauguración.

    El nuevo Centro Presidencial, cuyo costo fue de US$850 millones, se considera “la mayor inversión individual en un siglo para esa parte de Chicago”, según informó la agencia Reuters.

    Su elevado costo, la forma de su torre principal y la potencial gentrificación que puede suponer para los barrios aledaños han generado críticas.

    De izquierda a derecha, Joe y Jill Biden, Barack y Michelle Obama, George W. y Laura Bush y Bill y Hillary Clinton posan sonrientes antes de la ceremonia  de inauguración.

    Getty Images
    Los expresidentes Joe Biden, Barack Obama, George W. Bush y Bill Clinton acudieron a la ceremonia junto a sus esposas.
    Justin Trudeau y Angela Merkel en la inauguración. Él viste traje gris con camisa clara y ella una chaqueta azul celeste

    Kamil Krzaczynski / AFP via Getty Images)
    El canadiense Justin Trudeau y la alemana Angela Merkel también estuvieron en la inauguración.
    Stephen Colbert y David Letterman siguen el evento rodeados de más personas.  Algunas de ellas portan unos carteles circulares del Obama Presidential Center

    Kent NISHIMURA / AFP via Getty Images
    Personalidades del entretenimiento, como Stephen Colbert y David Letterman, asistieron al evento.

    Símbolo de un legado

    Tradicionalmente, los presidentes estadounidenses inauguran bibliotecas tras finalizar su mandato.

    Algunas sirven como archivos de documentos y objetos clave de su administración, mientras que otras tienen ambiciones mayores y funcionan como museos y centros culturales.

    “Esto no es un monumento a los Obama, señores, es un homenaje a todos aquellos que hacen posible su trayectoria”, dijo Valerie Jarrett, exasesora y directora ejecutiva de la Fundación Obama, en su discurso de apertura.

    El expresidente Barack Obama y la exprimera dama Michelle Obama celebraron el complejo urbano que funciona como un homenaje a los ocho años que la pareja pasó en la Casa Blanca.

    Combina elementos de museo y sala de lectura con servicios de centro comunitario, como un parque infantil, una cancha de baloncesto, un estudio de grabación y una biblioteca pública.

    La pareja Obama saluda durante la inaugiración del Centro.

    Tribune News Service via Getty Images
    Una estatua de bronce situada en el exterior del edificio representa a Barack y Michelle Obama saludando con la mano.

    AFP via Getty Images
    Los Obama han quedado para la posteridad representados en una estatua de bronce situada en el exterior del edificio.

    La pareja eligió el barrio Jackson Park, en el sur de Chicago, cerca de la que era su residencia familiar antes de mudarse al despacho presidencial en Washington.

    “Para mí, este centro no podría estar en otro lugar”, dijo Obama a los visitantes durante la ceremonia de inauguración.

    “Es una muestra de agradecimiento, un reconocimiento de que gran parte de lo que más aprecio se lo debo a la gente de esta ciudad y a la gente de estos barrios aledaños”.

    Obama, quien fue el presidente 44 de Estados Unidos entre 2009 y 2017, afirmó que el centro se basa en el anhelo de que los miembros de la comunidad y los visitantes puedan unirse y generar el cambio que buscan.

    Por eso, dijo, no se diseñó como un “mausoleo sin vida”.

    “Queríamos que fuera una celebración vibrante y viva de la comunidad. Un lugar donde podamos aprender juntos y compartir la alegría del arte, la música, el deporte y el juego”, agregó.

    Se muestran dos conjuntos de columpios sobre una superficie de juego de color turquesa y morado. Están rodeados de exuberante vegetación, bancos de madera y senderos para caminar.

    Talia Sprague/Bloomberg via Getty Images
    El complejo incluye servicios comunitarios como un parque, un área de juegos infantiles y una cancha de baloncesto.
    La habitación está repleta de estanterías y libros expuestos en madera clara. Hay una alfombra azul y verde, y del techo cuelgan lámparas esféricas de formas irregulares.

    Joshua Lott for The Washington Post via Getty Images
    La Biblioteca Pública de Chicago tiene una sucursal en el Centro Presidencial Obama.
    Sillones tapizados, lámparas y muebles de madera oscura llenan una réplica del Despacho Oval, con partes del espacio delimitadas por cuerdas de terciopelo rojo. Dos personas muestran el espacio.

    Talia Sprague/Bloomberg via Getty Images
    Entre las atracciones, los visitantes pueden fotografiarse dentro de una réplica del Despacho Oval tal como lucía cuando Obama era presidente.

    Homenaje conmovedor

    El discurso de Michelle Obama, por su parte, conmovió a su esposo hasta las lágrimas mientras ella elogiaba sus logros personales y profesionales, así como su inquebrantable optimismo y resiliencia.

    “Queremos que vengan aquí, dejen a un lado sus teléfonos, hablen, rían y lloren. Hagan nuevos amigos, ensúciense las manos en el jardín, pongan a su bebé en un columpio en el área de juegos, disfruten de un picnic romántico en Great Lane”, dijo la ex primera dama.

    “Porque esa es la esencia de la democracia: ser buenos vecinos, cuidar los espacios públicos. ¿Cómo podemos disfrutar de la compañía mutua, liberándonos del aislamiento y la división que se han infiltrado demasiado en nuestras vidas?”, planteó.

    Michelle Obama durante su discurso.

    Talia Sprague/Bloomebrg via Getty Images
    Michelle Obama pronunció un emotivo discurso.
    Obama conmovido hasta las lagrimas durante el discurso de su esposa, Michelle.

    Talia Sprague/Bloomebrg via Getty Images

    Un centro urbano admirado y criticado

    Además de las críticas que generó el alto costo de la construcción del Centro Presidencial Obama, cuyos fondos se recaudaron de forma privada a través de la Fundación Obama, la torre de ocho pisos y forma irregular que destaca en la fachada ha suscitado opiniones encontradas.

    Para algunos, la estructura revestida de granito y adornada con un fragmento del discurso favorito de Obama, pronunciado en Selma, Alabama, en el 50 aniversario de la marcha por los derechos civiles, no resulta muy afortunada.

    Incluso la han apodado “Obamalisco”.

    Según informó Reuters, la profesora de arquitectura en la Escuela del Instituto de Arte de Chicago T. Camille Martin-Thomsen dijo: “Me parece realmente impactante, grandilocuente y hermoso en el mejor sentido posible”.

    Y agregó que entiende que a algunas personas les pueda resultar chocante al principio la altura y la escala del museo, pero que con el tiempo cree que la mayoría llegará a apreciar el diseño audaz.

    Obama dando su discurso frente a la torre del Centro. Hay una multitud escuchándolo y se ve al expresidente en una gran pantalla.

    Pedro Ugarte / AFP via Getty Images
    Obama realizó su discurso frente a la torre del Centro.
    La torre de granito del Centro Presidencial Obama destaca en un frondoso parque verde con bancos y farolas en un barrio de Chicago.

    Universal Images Group via Getty Images
    El Centro Presidencial Obama es un gran edificio moderno de piedra y se alza sobre un frondoso parque en Chicago.

    Pero la mayor polémica se ha dado entre las comunidades que habitan los barrios cercanos al Centro Presidencial Obama.

    Algunos ciudadanos argumentan que el aumento del precio de la vivienda y el interés de inversionistas son una muestra de la gentrificación a la que se enfrentan.

    Según reportó la prensa local, Shannon Bennett, directora ejecutiva de la Organización Comunitaria Kenwood Oakland, dijo que la especulación inmobiliaria en la zona debería evitarse.

    “Es lo mismo que siempre le sucede a nuestra comunidad. Si no estamos presentes, somos un blanco fácil, y eso es un problema”, señaló.

    Para otros, sin embargo, el centro ofrece un potencial crecimiento económico al atraer visitantes y generar el desarrollo de zonas que han estado rezagadas.

    Los organizadores han declarado que esperan que el Centro Presidencial Obama, la mayor parte del cual estará abierto al público de forma gratuita, atraiga entre 750.000 y 1 millón de visitantes al año.

    Celebración musical

    La inauguración también incluyó actuaciones de diversos artistas, como Jennifer Hudson, Christina Aguilera, John Legend, Common, Marc Anthony, Bono y The Edge de U2, así como Bruce Springsteen y Stevie Wonder.

    La leyenda del rock y héroe local Eddie Vedder, el líder de Pearl Jam, originario de Illinois, interpretó una canción original que compuso con jóvenes del programa Guitars Over Guns.

    Los asistentes expresaron su agradecimiento a los Obama por traer el centro al sur de Chicago.

    Marc Antony actúa, micrófono en mano, durante la inauguración del Centro Presidencial Obama.

    Kamil Krzaczynski / AFP vía Getty Images
    Marc Antony fue uno de los numerosos artistas que actuaron durante la inauguración del Centro Presidencial Obama este 18 de junio.
    El galardonado rapero Common actúa en el escenario mientras John Legend toca el piano en el Centro Presidencial Obama en Chicago. 18 de junio de 2026.

    Getty Images
    Los músicos estadounidenses John Legend y Common interpretaron Glory en la inauguración.
    La leyenda del rock Eddie Vedder interpreta una canción original compuesta con el grupo juvenil Guitars Over Guns.

    Getty Images
    La leyenda del rock Eddie Vedder interpretó una canción original compuesta con el grupo juvenil Guitars Over Guns.
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  • Opinión: El Mundial es una fiesta global que se comparte con los vecinos

    Opinión: El Mundial es una fiesta global que se comparte con los vecinos

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    Después de casi cuatro años, la Copa Mundial ha vuelto para adueñarse del verano. Pero junto a la celebración por el magnífico fútbol que trae, hay motivos de sobra para la consternación. El torneo de este año, del que Estados Unidos, México y Canadá son anfitriones, se disputa en el contexto de la corrupción endémica de la FIFA, los atropellos del presidente Donald Trump y las muy tensas relaciones que hay entre las tres naciones.

    Para tomarle el pulso al ambiente, les preguntamos a tres autores –un estadounidense, un mexicano y un canadiense– lo que el Mundial significa para ellos y para sus países. Sus variadas respuestas sirven como testimonio tanto de la exasperante complejidad de la vida contemporánea como del perdurable encanto del fútbol mundial.

    No es Estados Unidos 94, pero es algo

    Por Joshua Jelly-Schapiro

    Jelly-Schapiro es un geógrafo y escritor que editó una serie de ensayos sobre la Copa Mundial de 2018 para The New York Review of Books.

    No es fácil hacer que los jóvenes, rodeados de pantallas y videos virales desde pequeños, entiendan el impacto revelador con que la Copa Mundial masculina llegó a la televisión estadounidense en 1994. Ese definitivamente fue el caso del viejo televisor Magnavox de la casa de mis padres en los bosques del norte de Nueva Inglaterra. Como muchos niños estadounidenses en los últimos años de la Guerra Fría, yo pasaba las mañanas de los sábados pateando un balón por las canchas de Estados Unidos. Me había unido a un equipo itinerante cuyo logotipo del patrocinador (“CABOT: Queso de Vermont”) competía con el de Adidas por el espacio en nuestros pechos. Pero nunca había visto el juego al más alto nivel; no hasta 1994.

    Vivir dentro del área que recibía la cobertura que hacía la ABC de los partidos de aquel verano significaba poder ver a los mejores jugadores del mundo y a los equipos más queridos. También significaba presenciar cuadros vívidos, y a veces incongruentes, de fervor étnico y cordialidad, en los que participaban no solo esos equipos, sino también sus apasionados aficionados. Ellos llenaban los estadios más grandes de Estados Unidos: nigerianos vestidos de verde y mexicanos con sombreros, suecos con gorros de vikingo y argentinos que cantaban canciones sobre Diego Maradona. Los sentimientos de rivalidad y orgullo nacional no provocaban guerra, sino juego.

    Ver esos partidos, nos informaban los comentaristas de ABC, era ver transmisiones que estaban siendo seguidas por millardos de seres humanos más. Era formar parte del mundo.

    En 2026, el mundo no se parece a lo que esperábamos desde la perspectiva optimista de principios de la década de 1990, cuando la historia aún daba la impresión de estar avanzando en una dirección positiva. Estados Unidos, que parecía destinado a ser cada vez más abierto, está más cerrado. Pero el regreso de la Copa Mundial, una competencia fundada en la misma época que la Sociedad de las Naciones y que gira en torno a un deporte que los estadounidenses ya han aprendido a amar, seguirá canalizando los conflictos entre países hacia “contiendas pacíficas en el estadio“, como lo expresó en su momento Jules Rimet, el hombre que ideó el torneo. Y lo que es igual de importante: nos ofrecerá a todos la oportunidad de experimentar, aunque solo sea por un momento, una poderosa forma de comunión.

    En 1994, la Guerra Fría había terminado y Estados Unidos –a pesar de las guerras subsidiarias de Washington en países en desarrollo, a menudo terribles– era admirado como el referente global de democracia y Estado de derecho. Pero la cultura deportiva en Estados Unidos era insular y ultranacionalista. Estaba definida por deportes que los estadounidenses habían desarrollado a partir de los juegos de nuestros antiguos colonizadores: el fútbol americano era una versión más dinámica y violenta del rugby inglés; el béisbol era una reinterpretación estadounidense del críquet. Los estadounidenses se enorgullecían de que pocos en el mundo se interesaran o practicaran nuestro “pasatiempo nacional”.

    El fútbol soccer –un juego con raíces globales ancestrales, pero cuya forma moderna se codificó en Inglaterra, al igual que el rugby y el críquet– se convirtió en el deporte del planeta gracias a factores tanto históricos como de forma. El Imperio británico llevó a marineros, ingenieros y mineros británicos a los puertos del mundo. El juego que jugaban en los muelles, desde Buenos Aires hasta Acra y Hong Kong, fue acogido por personas que fundaron clubes en esas ciudades y en mil más. El fútbol se convirtió en la forma por excelencia del siglo XX para que la gente de todo el mundo celebrara, como lo expresó el historiador del fútbol David Goldblatt, “el milagro de nuestras propias solidaridades”.

    Excepto en Estados Unidos; al menos hasta 1994. La Copa Mundial de ese verano fue el torneo con mayor asistencia y mayor audiencia que la FIFA, el organismo rector del fútbol a nivel mundial, había organizado jamás. Ese era el objetivo. En el mercado más rico del mundo, la FIFA y sus asociados, entre los que se encontraban algunas de las empresas y conglomerados mediáticos más grandes del mundo, pretendían convertir el deporte más querido del planeta en un gran negocio.

    En los 32 años que han pasado desde la Copa Mundial de 1994, los sueños de la FIFA y sus compinches corporativos se han cumplido en gran medida. Seguimos las mejores ligas del mundo por televisión, y nuestra selección femenina es una potencia. El fútbol, según una encuesta reciente, ha superado al béisbol como el tercer deporte favorito de los estadounidenses y casi rivaliza con la NBA a la hora de atraer los corazones y la atención de los adolescentes.

    Ahora la Copa Mundial está de regreso. Desde 1994, la reputación tanto de Estados Unidos como de la FIFA ha sufrido importantes daños. La corrupción de la FIFA nunca fue precisamente un secreto, pero ahora ha quedado expuesta ante el mundo. El desprecio del presidente Donald Trump por el Estado de derecho y las normas internacionales ha causado un daño enorme tanto a la posición global de Estados Unidos como a la sociedad estadounidense.

    La razón por la que el evento insignia de la FIFA ha vuelto al país más rico del mundo, esta vez compartiendo las labores de anfitrión con nuestros vecinos norteamericanos y los firmantes del TLCAN a los que a Trump le encanta odiar, es la misma por la que Gianni Infantino, el servil presidente actual de la FIFA, amplió este Mundial de 32 a 48 selecciones: el dinero.

    Así es el mundo. Aun así, vemos los partidos. En 1994, nos emocionamos con los elegantes goles que Romario metió para Brasil; en 2026, nos preguntamos si la volátil selección francesa de Kylian Mbappé es capaz de trabajar como equipo y si el gran Lionel Messi de Argentina tiene otro Mundial en su haber. Animamos a las selecciones más pequeñas, desde Haití hasta Jordania o Cabo Verde, con la esperanza de que consigan aunque sea una sola y gloriosa victoria.

    La final de este año se disputará el 19 de julio en el estadio MetLife de Nueva Jersey, cuyo césped fue testigo de un partido memorable entre Italia e Irlanda en 1994. El estadio estaba abarrotado con hijos de migrantes que expresaban a gritos el amor por sus viejos países en el nuevo, donde habían triunfado.

    Lo vimos entonces y lo estamos viendo ahora: más de cien partidos por todo el continente. Y sabremos que lo que ocurra en las canchas representará, como solo un Mundial puede hacerlo, el mundo tal como querríamos que fuera.

    México, la realidad y la ilusión

    Por Juan Villoro

    Villoro es novelista, guionista, dramaturgo y periodista. Su libro más reciente recoge lo más reciente de su extensa obra sobre fútbol.

    En 1913, a los 71 años, el escritor estadounidense Ambrose Bierce cruzó la frontera para unirse a las tropas de Pancho Villa. En una de sus últimas cartas escribió: “Ser un gringo en México: ¡Ah, eso es eutanasia!”. La relación entre México y Estados Unidos siempre ha sido intensa.

    En esta ocasión, la tensión es imposible de ignorar. Durante el mandato del presidente Donald Trump, Estados Unidos ha intimidado a México –liderado por Claudia Sheinbaum, de tendencia de izquierda– con amenazas y aranceles. Washington acaba de pedir la extradición de 10 políticos mexicanos, entre ellos el gobernador de Sinaloa, por estar presuntamente vinculados con el narcotráfico. Como alrededor del 80 por ciento de nuestras exportaciones van a dar a Estados Unidos, Sheinbaum ha hecho todo lo posible por apaciguar al presidente estadounidense. Pero Trump es implacable.

    Este es el contexto en el que nuestros países se unen como coanfitriones para el Mundial. Las tensiones sociales encuentran su espejo en el fútbol. En lo que toca a este deporte, durante décadas fue la única actividad en la que mi país derrotaba a Estados Unidos. Pero para el torneo de este año, la jerarquía se invirtió.

    Después de albergar dos de los mejores campeonatos de la historia –el de 1970, que consagró a Pelé, y el de 1986, protagonizado por Maradona–, México recibirá 13 partidos de 104 disponibles. Estados Unidos, cuya cultura futbolística tanto hemos hecho por construir, acogerá a 78. La sensación colectiva es la de ser simples comparsas, rasgo humillante, si se piensa en lo mucho que el fútbol ha significado para nosotros. ¿Qué hemos hecho para merecer esta propina?

    El desinterés de nuestros vecinos era tan grande que preferían jugar de visitantes. En enero de 1954 ocurrió algo singular: los dos partidos de eliminatoria para el Mundial de Suiza se disputaron en México, con goleadas de 4-0 y 3-1 que fueron festejadas como si hubiéramos recuperado Texas. Con los años perdimos el privilegio de derrotar a la nación de la que depende nuestra economía. Estados Unidos mejoró notablemente en el fútbol varonil y dominó el fútbol femenil. El deporte que había sido un placer culposo hoy llena las tribunas.

    La paradoja es que los mexicanos contribuimos a la mejoría del adversario. Los migrantes fueron decisivos para animar los estadios de Chicago, Los Ángeles y Nueva York y fomentar la creación de una liga competitiva. Cerca de 40 millones de personas de origen mexicano viven en Estados Unidos. Su nostalgia es un negocio próspero. Ellos pagan fortunas para enarbolar la bandera tricolor en las gradas. México juega de local en todo Estados Unidos, con excepciones como Alaska o Hawái.

    Ávida de ganancias, la Federación Mexicana de Fútbol se aprovecha del público migrante: nuestra selección nacional disputa dos tercios de sus partidos amistosos en Estados Unidos, lo cual genera un profundo malestar en el país. El “equipo de todos” se ha convertido en un producto de exportación; no es de extrañar que en marzo haya sido abucheado en la reinauguración del estadio Azteca en la capital de México.

    Varios factores se conjuntaron esa noche: los inmoderados precios de los boletos para el Mundial y la falta de éxitos del Tri. El balompié ha perdido ímpetu al sur de la frontera. En cambio, en Estados Unidos dejó de ser un juego clandestino. El Mundial de 1994 se promovió con dificultad y tuvo que recurrir a las estrategias diplomáticas de Henry Kissinger; el de 2026 tiene una audiencia y una comercialización garantizadas. Lo peculiar es que ese mecanismo de hacer dinero depende de una organización sumamente extraña: un anfitrión protagónico y dos anfitriones de reparto.

    El Fausto de Goethe tiene su prólogo en el cielo; los Mundiales más recientes lo han tenido en el purgatorio. Rusia y Catar ganaron sus sedes con sobornos y, no mucho después de una investigación del FBI sobre dichos sobornos, Estados Unidos consiguió la suya. Para aparentar unidad regional y ampliar el mercado (máximo objetivo de la FIFA), se incluyó a México y Canadá como organizadores del Mundial de 2026.

    Mientras tanto, un país que no estará en la cancha gana una contienda silenciosa y demuestra que hay otro modo de participar en el Mundial. En los puestos callejeros de la Ciudad de México las camisetas de la selección cuestan de 115 a 202 dólares; las pirata van de 11.50 a 17 dólares; son idénticas y vienen de lejos. La identidad se adapta a las circunstancias: apoyaremos a la selección nacional con camisetas hechas en China.

    Pero no todo está perdido. Una y otra vez el fútbol ha demostrado que tiene anticuerpos contra las amenazas que lo asedian. Antes del Mundial de Catar, hubo justificadas críticas contra un país que viola los derechos humanos, carece de tradición futbolística y cuyas temperaturas obligan a jugar con aire acondicionado. Esas limitaciones no impidieron que, a nivel deportivo, viéramos uno de los mejores torneos de la historia.

    El Mundial existe para transformar la realidad en ilusión. En 2026 podrá ofrecer asombros singulares. Lionel Messi representa la veteranía y Lamine Yamal la juventud. Lo sorprendente es que, cuando Lamine era un bebé que formaba parte de una familia de migrantes, fue bañado por Messi en un anuncio del equipo Barcelona para promover a la UNICEF. ¿El astro argentino ungió al futuro genio español en forma legendaria, convirtiéndolo en su sustituto?

    De esta rara magia está hecho el fútbol.

    Para Canadá, importa más de lo que nadie esperaba

    Por Andrew Potter

    Potter, profesor asociado en la Universidad McGill, es entrenador de fútbol recreativo en Montreal.

    La Copa Mundial de Norteamérica promete ser un gran salto para la identidad deportiva de Canadá; debería marcar su transición definitiva hacia un país de aficionados al fútbol canadiense, en lugar de canadienses aficionados al fútbol.

    Sin embargo, el torneo llegó en uno de los momentos más incómodos de la historia reciente de Canadá, con el país dividido internamente –hay movimientos separatistas activos tanto en Quebec como en Alberta– y en una posición muy incierta en el ámbito internacional.

    El resultado es que, incluso mientras los canadienses animan a la mejor selección de talentos futbolísticos que el país haya producido jamás, hay una clara renuencia a unirnos a nuestros primos norteamericanos en un alegre kumbayá continental de armonía deportiva.

    El trayecto de equipo marginal a potencia media ha sido largo. Durante décadas, a lo largo de la segunda mitad del siglo XX, el fútbol en Canadá tuvo dos grupos principales de seguidores. El primero era una base de aficionados inmigrantes –en su mayoría ingleses, escoceses, portugueses, italianos y griegos– que eran acérrimos aficionados de los clubes y selecciones de sus países de origen. A partir de la década de 1970, se sumó un grupo cada vez más grande de chicos de los suburbios que jugaban en clubes recreativos locales y en los equipos de sus escuelas.

    Entre estos dos grupos, la selección masculina de Canadá era una especie de huérfana. Aparte de los Whitecaps de Vancouver y los Blizzard de Toronto, las dos principales franquicias canadienses de la antigua North American Soccer League, no había una liga profesional propiamente dicha que ayudara a desarrollar talento, y había muy poco en términos de una afición para el fútbol local.

    Cuando la selección nacional logró, contra todo pronóstico, clasificarse para el Mundial de 1986 en México, la plantilla fue descrita como “llena de novatos, jugadores de fútbol sala y refugiados de la NASL”. Era un poco cruel, pero no inexacto.

    Una consecuencia fue que, cada vez que la selección canadiense jugaba contra rivales internacionales en casa, casi siempre era como si fuera un partido de visitante. El estadio se llenaba de jamaicanos, mexicanos, guatemaltecos, costarricenses, italianos, croatas y demás, todos animando a los visitantes. El problema era especialmente grave en Toronto, que en 1986 ya era una de las ciudades más diversas del mundo. Esto llevó a la Asociación Canadiense de Fútbol a hacer hincapié en repartir los partidos por todo el país, tanto para evitar a las aficiones de la diáspora como para darle al equipo un alcance más nacional.

    Lo que surgió fue una desconexión importante entre la creciente popularidad del fútbol a nivel de cancha –superó al hockey en número de jugadores registrados a mediados de la década de 1990– y la considerable indiferencia del público hacia la selección nacional. Para agravar el problema, los talentos canadienses destacados a menudo tenían doble nacionalidad y era fácil que los convencieran de aceptar ofertas de jugar con su país de origen, o el de sus padres. El programa de la selección canadiense era, por buenas razones, considerado un callejón sin salida para cualquiera con talento y alternativas.

    Todo eso cambió en la última década gracias a una conjunción de factores, entre ellos la aparición de algunos talentos generacionales, la infraestructura de desarrollo juvenil construida por los tres equipos canadienses de la Major League Soccer, la creación de una liga profesional canadiense y la contratación del inglés John Herdman en 2018 como director técnico de la selección nacional.

    La contratación de Herdman fue probablemente lo más significativo. Él hizo un trabajo extraordinario al convencer a los jugadores de unirse al programa canadiense, y la clasificación para el Mundial de 2022 fue quizá la primera vez que el fútbol canadiense realmente cautivó la imaginación deportiva del público en general. Cuando Canadá se clasificó para Catar, jugadores como Alphonso Davies, Jacob Shaffelburg y Milan Borjan se convirtieron en auténticos héroes populares.

    Para entender lo trascendental que ha sido este cambio, vale la pena destacar un momento memorable durante el torneo de la Copa América celebrado en Estados Unidos en julio de 2024. La leyenda del hockey canadiense y medallista de oro olímpico Sidney Crosby visitó a la selección masculina de fútbol de Canadá en su vestidor para transmitir un mensaje de inspiración después de que el equipo derrotara a Venezuela en la tanda de penaltis para avanzar a las semifinales. Un símbolo más claro del cambio de estatus entre ambos deportes en Canadá no se podría haber planeado.

    A pesar de todo esto, sería exagerado decir que los canadienses se han contagiado de una intensa fiebre por el Mundial. En parte se debe a que el país es un socio muy secundario en el evento, con solo 13 de los 104 partidos del torneo, repartidos entre Vancouver y Toronto. Tampoco ayuda que la corrupción crónica de la FIFA, junto con el enorme costo de ser sede de los partidos (unos 720 millones de dólares tan solo para Vancouver), haya dado munición de sobra a quienes defienden la idea de que “pan, no circo”.

    Pero, sobre todo, está el incómodo tema de la política norteamericana. Por mucho que le desconcierte al embajador de Estados Unidos, Pete Hoekstra, los canadienses están realmente molestos porque el presidente estadounidense se ha pasado el último año y medio amenazando su soberanía y prometiendo destruir su economía. Sumarse con entusiasmo a una celebración de toda Norteamérica nunca iba a resultar algo natural este verano.

    Aun así, las cosas en el campo van mejorando. A pesar de una serie de lesiones en jugadores clave, incluido Davies, se esperaba que la selección canadiense lograra al menos avanzar de su grupo, algo que no consiguió en ninguna de sus dos participaciones anteriores en la Copa Mundial.

    Pase lo que pase, algo ya está claro. Un país que durante décadas produjo futbolistas que no veían la hora de representar a otra nación ahora tiene una selección que su propia gente quiere hacer suya. En un verano en el que Canadá alberga serias dudas sobre su propia existencia, eso resulta ser más importante de lo que nadie había previsto.

    Joshua Jelly-Schapiro imparte clases en la Universidad de Nueva York y es director editorial de Pioneer Works en Brooklyn. Su obra más reciente es Daylight Come: Harry Belafonte and the World He Made.

    Juan Villoro es autor, entre otros, de El partido del fin del mundo. Este ensayo fue traducido al inglés por Francisco Cantú.

    Andrew Potter, profesor asociado en la Universidad McGill, es autor de The Authenticity Hoax: How We Get Lost Finding Ourselves y, junto con Joseph Heath, de The Rebel Sell: Why the Culture Can’t Be Jammed.

  • Ucrania bombardea Moscú desplegando uno de los mayores ataques con drones de la guerra

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    La operación, que dejó cerrados los aeropuertos de la capital rusa varias horas, es parte de una campaña cada vez más intensa para que los rusos sientan de cerca el conflicto.

    El humo negro de una refinería de petróleo en llamas llenaba el cielo de Moscú. Los cuatro aeropuertos de la ciudad se cerraron de urgencia. Y se clausuró parte de la concurrida autopista que rodea la capital rusa, una metrópolis de 13 millones de personas.

    Mientras Ucrania intensificaba los esfuerzos por hacer que los rusos sintieran la guerra en su propia casa, los ataques del jueves parecieron ser el mayor ataque con drones contra la capital rusa desde que el presidente Vladimir Putin inició la guerra hace más de cuatro años.

    No se informó de víctimas mortales en un primer momento. Pero parecía probable que este ataque a gran escala avivara el temor entre los rusos de que la capacidad del Kremlin para aislar a la sociedad de los efectos de la guerra se estuviera erosionando rápidamente. De resultar así, sería el inicio de una nueva etapa en un conflicto que ya dura más que la Primera Guerra Mundial.

    Desde hace días se han formado filas y se ha impuesto el racionamiento en las gasolineras de decenas de regiones rusas, ya que los persistentes ataques ucranianos con drones contra refinerías de petróleo e instalaciones de procesamiento han amenazado con provocar una escasez de combustible.

    Ucrania ha puesto especialmente en el punto de mira a Crimea, la península que Rusia anexionó ilegalmente en 2014, con una serie de ataques destinados a cortar las líneas de suministro de la región. La economía rusa también ha empezado a sufrir los costos de la guerra en una forma que el Kremlin había logrado evitar durante años.

    El presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, en una nota de voz que compartió con los periodistas el jueves, advirtió: “Si Ucrania arde, entonces su Moscú también arderá”.

    Zelenski calificó el ataque con drones como una respuesta al ataque de esta semana contra el complejo monástico de la Lavra de Pechersk (o Monasterio de las cuevas) en Kiev, uno de los lugares más sagrados del cristianismo ortodoxo oriental. Rusia dijo que el complejo había sido alcanzado por un misil interceptor ucraniano que se desvió de su objetivo.

    Zelenski se ha visto animado por los avances tecnológicos y de producción en la guerra de drones de Ucrania, que han permitido a su gobierno enviar enjambres más grandes de vehículos no tripulados al espacio aéreo ruso y desbordar las defensas.

    El Ministerio de Defensa ruso dijo que, durante el ataque del jueves, derribó 992 drones en todo el país, la cifra más alta en un solo ataque desde que comenzó la guerra y un aumento significativo en comparación con anteriores ofensivas ucranianas. También dijo que derribó cuatro misiles de crucero de largo alcance que formaban parte del ataque.

    Los partidarios de línea dura en Rusia respondieron a la ofensiva instando al Kremlin a desplegar todo el potencial militar del país para evitar que Ucrania intensifique sus ataques dentro de las fronteras rusas.

    No está claro hasta dónde puede llegar Rusia, que cuenta con el mayor arsenal nuclear del mundo, con su armamento convencional. Pero los llamamientos de los partidarios de la línea dura han planteado la posibilidad de un nuevo ciclo de escalada, en el que el virtual estancamiento a lo largo de la línea del frente dé paso a bombardeos aéreos rivales lejos del campo de batalla.

    “Debemos golpear al enemigo sin piedad, sin dudar”, declaró Andrei Gurulyov, quien fue general y diputado del partido gobernante de Rusia, al medio ruso RTVI. Instó a Moscú a “eliminar a toda la cúpula, destruir todos los centros de mando, poner de rodillas a todo el sector industrial” y “lograr el éxito en el frente”.

    No está nada claro si el aumento de la presión interna empujará a Putin a poner fin a la guerra. Moscú ha declarado que no dejará de luchar hasta que sus fuerzas se hagan con el resto de la región de Donetsk, en el oriente de Ucrania, o hasta que el territorio sea cedido en un acuerdo de paz, tal y como propuso Washington el año pasado. Kiev sigue controlando una franja de territorio de aproximadamente el doble del tamaño de Rhode Island en la región, que incluye ciudades que están fuertemente fortificadas desde 2014.

    Putin no se refirió al ataque ucraniano durante sus declaraciones del jueves por la tarde en una cumbre de líderes del sudeste asiático celebrada en la ciudad rusa de Kazán, y los noticieros estatales rusos restaron importancia al ataque.

    Los sistemas de defensa antimisiles rusos derribaron al menos 194 drones que volaban hacia Moscú en varias oleadas el jueves por la mañana, dijo Serguéi Sobianin, alcalde de la ciudad.

    Los ataques con drones dejaron al menos 17 heridos en la región de Moscú, según Andrei Vorobyev, gobernador de la zona. Todos los aeropuertos de Moscú cerraron durante casi toda la mañana, antes de reabrir poco a poco a primera hora del jueves.

    Sobyanin dijo que algunos de los drones ucranianos habían impactado en una enorme refinería de petróleo que se alza sobre la ciudad al sureste y que ya había sido blanco de un ataque menor el martes.

    El Ministerio de Defensa de Ucrania publicó unas imágenes impactantes en las que se veía el tejado de la planta de combustible que salía volando por los aires mientras las instalaciones quedaban envueltas en llamas.

    Los vecinos de las zonas del sureste de Moscú se despertaron el jueves con los golpes sordos de los drones ucranianos al estrellarse contra la refinería. Al poco tiempo, columnas de humo tóxico se alzaban sobre varios barrios, y en las redes se podían ver imágenes de los efectos de una lluvia que parecía manchada de petróleo cayendo del cielo.

    El Ministerio de Medio Ambiente de la región de Moscú aconsejó a los vecinos que “limiten su permanencia al aire libre”, al tiempo que desmintió las noticias sobre una lluvia cargada de petróleo, describiéndola como lluvia mezclada con hollín.

    No se activaron sirenas ni avisos de los servicios de emergencia, dijo por teléfono desde Moscú Nikolai, de 44 años, que vive en un barrio al noreste de la refinería. Las fotos que sacó desde su casa mostraban una densa columna de humo, aunque la refinería se ubica a seis kilómetros de distancia.

    “Desde el principio quedó claro que esto era mucho más grave. Desde primera hora de la mañana hemos podido ver al menos dos focos de incendio allí”, dijo, comparando el ataque del jueves con el del martes contra la refinería. Pidió que no se revelara su apellido por las posibles represalias de las autoridades al hablar de los ataques.

    Nikolai, que se definió como un firme opositor de Putin y de la guerra, dijo que siempre había pensado que la agresión de Rusia contra Ucrania acabaría volviéndose en contra del país.

    Dijo que los vecinos de su barrio, en su mayoría de clase trabajadora, parecían asustados. Pero muchos siguen sin establecer una conexión mental entre la invasión rusa a Ucrania y los ataques en su propio país, añadió.

    “Esta mañana, la gente en el patio sale y se pregunta cosas tipo: ‘¿Cómo es posible?’”, dijo. “Veo enfado y confusión, pero no creo que la gente sea capaz todavía de atar cabos”.

    “Es como si les hubieran dicho durante mucho tiempo que no miraran hacia arriba”, añadió, “y ahora es como si hubieran levantado la cabeza por primera vez, y es imposible no mirar hacia arriba”.

    Un empleado de 20 años de un colegio de Moscú dijo que se sentía realmente asustado, como muchos en la ciudad, pero señaló que otros intentaban no pensar en ello y fingían que todo era normal.

    El empleado, que pidió no dar su nombre por motivos de seguridad, dijo que era probable que se produjeran más ataques contra la capital y que la escuela estaba preparando un refugio, lo que sugería que sus responsables esperaban que la situación empeorara.

    La refinería que fue atacada el jueves cubre alrededor del 40 por ciento de las necesidades de gasolina de Moscú, y era probable que se agravara aún más la escasez de suministros en todo el país. Las autoridades de Moscú dijeron que las gasolineras de toda la ciudad funcionaban con normalidad.

    Los drones ucranianos también dañaron el jueves el mayor mercado al aire libre de Moscú, según Sobyanin, el alcalde. Uno de los centros comerciales más grandes de la ciudad tuvo que cerrar tras un ataque con drones, dijo Vorobyev, el gobernador regional, en un comunicado. Otro dron se estrelló contra un edificio residencial en el barrio de Zhukovski, según el alcalde local.

    (La imagen muestra tres puntos en Moscú que fueron afectados por los drones ucranianos)

    Rusia ha bombardeado Ucrania con misiles balísticos y drones en los últimos días, dañando el complejo monástico y otros lugares. No se han registrado bajas de inmediato en los ataques contra Kiev de la madrugada del jueves.

    Muchos rusos temen compartir en internet imágenes y videos de los crecientes ataques ucranianos. El mes pasado, el grupo de trabajo antiterrorista de Moscú emitió una orden que restringe la publicación de fotos y videos si muestran las secuelas de los ataques ucranianos.

    Un bloguero ruso a favor de la guerra le dijo al medio digital SOTA que la policía lo había citado después de compartir un video del ataque a la refinería de petróleo a principios de esta semana.

    Vladimir Solovyov, un comentarista de noticias estatales de línea dura, dijo: “Cualquiera que envíe ese tipo de material tiene que ir a la cárcel, y además de forma pública”.

    Animó a los rusos a no entrar en pánico y a sacar fuerzas de las historias familiares, en referencia a épocas previas de la historia rusa que fueron peores.

    “Si sientes que no puedes seguir adelante, si te retuerces las manos de desesperación, bueno, pues decídete. Vete. Si eres débil. Si no hay nada de ruso en ti. Sigue el camino de los traidores”, dijo Solovyov en un video que se difundió ampliamente por internet.

    Valerie Hopkins, Alina Lobzina, Oleg Matsnev y Siobhán O’Grady colaboraron con la reportería.

    Paul Sonne es un corresponsal internacional que se enfoca en Rusia y las diversas repercusiones de la política interior y exterior del presidente Vladimir Putin, con especial atención a la guerra contra Ucrania.

    Valerie Hopkins, Alina Lobzina, Oleg Matsnev y Siobhán O’Grady colaboraron con la reportería.