La desesperada búsqueda del futbolista argentino Lucas Trejo por su esposa y sus dos hijos, desaparecidos tras los terremotos en Venezuela, tuvo un triste final.
Su mujer, Yanina Maranella, así como sus pequeños, Aarón y Ainhoa, fueron encontrados sin vida el fin de semana, informó el club Marítimo de La Guaira en el que milita Trejo.
“Directivos, entrenadores, jugadores, personal administrativo, operativo y administrativo del club pedimos a Dios por el descanso eterno de los familiares de Lucas Trejo. También seguimos orando por el rescate de otras víctimas de esta catástrofe en La Guaira”, dijo el club de la segunda división del fútbol de Venezuela.
Trejo estuvo buscando a su familia desde que el miércoles 24 de junio dos fuertes terremotos sacudieron Venezuela e impactaron severamente el estado La Guaira.
El futbolista de 38 años contó primero en Instagram que su familia estaba en su casa en un edificio de Playa Grande, en la costa venezolana.
“Llevo dos días y ya el tercero buscándolos y no los encuentro”, le dijo el sábado a la cadena Telemundo.
“Estaba jugando un partido cuando sucedió todo, lejos de mi casa. Vine corriendo a ver si mi familia estaba bien… mi edificio estaba derrumbado”, explicaba conteniendo las lágrimas.
Las autoridades han confirmado que al menos 1.943 personas murieron y más de 10.000 resultaron heridas tras los terremotos de magnitudes 7,2 y 7,5 que golpearon el norte de Venezuela en menos de un minuto.
Las cifras de víctimas han ido creciendo conforme han pasado los días en una de las mayores tragedias de la historia de Venezuela.
La familia Trejo vivía en La Guaira, una de las zonas más afectadas por los terremotos de Venezuela.
Luchó con sus propias manos
Trejo asegura que primero estuvo removiendo escombros con sus propias manos en su desesperada búsqueda por su esposa y sus hijos.
Como otras familias, no tuvieron apoyo inmediato de maquinarias que pudieran ayudarles a quitar los grandes bloques de escombros que había.
Cuando llegó el apoyo de una máquina, era demasiado “pequeña” para el trabajo necesario, le contó con tristeza a Telemundo.
En un momento, escuchó que habían rescatado a un niño que fue trasladado a Caracas, al sur de La Guaira, así que tuvo esperanzas de encontrar a su hijo Aarón, de 7 años.
“Vine a todos los hospitales de Caracas”, dijo el sábado.
Pero unas horas después se confirmó que su esposa y sus dos pequeños habían sido encontrados bajo los escombros de su edificio en La Guira casi 72 horas después de los terremotos.
Karen Trejo, hermana de Lucas, le dijo a la prensa argentina el lunes que el futbolista quedó devastado por la noticia.
“A Lucas lo están sedando porque está muy mal y no tiene ningún familiar allá. Necesitamos que viajen lo más pronto posible porque el martes sería la cremación de los cuerpos y necesitamos que estén con él”, informó el diario Clarín.
Edson Tortolero, un futbolista venezolano, se sumó a las numerosas condolencias para el futbolista argentino: “Oramos por la vida eterna para ellos”, dijo al compartir la noticia del fallecimiento.
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Voluntarios y expertos afirman que el país carecía de las herramientas y maquinaria necesarias para lidiar con un desastre de esta magnitud.
En las horas posteriores a los devastadores terremotos de Venezuela, los vecinos excavaron con sus propias manos entre montañas de hormigón derrumbado. Algunos pidieron ayuda en redes sociales para conseguir excavadoras. Los equipos de rescate trabajaron sin generadores ni las herramientas de demolición necesarias para llegar hasta los sobrevivientes atrapados bajo los edificios derrumbados.
Voluntarios y expertos dicen que el país carecía del equipo especializado necesario para un desastre de esta magnitud, lo que entorpeció las labores de rescate durante los críticos primeros días posteriores a los terremotos, que hasta ahora han causado la muerte de más de 1700 personas.
“El desespero está reinando porque todos quieren rescatistas en sus lugares, pero los rescatistas saben que sin herramientas no pueden hacer nada”, dijo Samuel Hernández, un ingeniero mecánico de 34 años que trabaja como voluntario en La Guaira, una región costera del norte que ha sido la más devastada por los sismos. “Es lo más feo que he visto en mi vida. Me dan ganas de llorar cada segundo que estoy allá”.
Venezuela carecía de una amplia gama de equipos especializados, dijo Jacobo Vidarte, especialista en gestión de emergencias del país. Entre ellos se incluían cámaras de fibra óptica para buscar bajo los edificios derrumbados, equipos de detección de sonido para identificar a los sobrevivientes, radios de alta frecuencia que funcionan dentro de estructuras de hormigón, equipos de elevación hidráulicos, cortadoras eléctricas, linternas adecuadas y perros de búsqueda adiestrados.
Según los expertos, ese tipo de equipamiento puede marcar una gran diferencia a la hora de encontrar personas en los primeros días tras un desastre, antes de que se reduzcan las posibilidades de encontrar sobrevivientes. Otros países están enviando cientos de rescatistas, además de perros de búsqueda entrenados.
La escasez de equipamiento esencial en Venezuela es parte de lo que los críticos han calificado como la lamentable respuesta del gobierno ante el desastre y es consecuencia de años de mala gestión y corrupción que han vaciado al Estado.
Videos publicados en redes sociales desde edificios de apartamentos derrumbados por toda La Guaira captaban la creciente desesperación de los residentes. En algunos casos, la gente tuvo que hurgar entre los escombros con sus propias manos en las horas que siguieron a los sismos.
Unas 48 horas después de los terremotos, Ángel José Rodríguez Salcedo pidió en un video a las autoridades que enviaran maquinaria pesada a su edificio de apartamentos, y explicó que los voluntarios habían rescatado a seis personas, pero no podían levantar las losas de hormigón que atrapaban a otras que aún daban señales de vida.
“Necesitamos que venga más apoyo, pero más apoyo con equipos”, dijo. “Hay mucha gente todavía en el edificio atrapada”.
En otro video, un hombre identificado como Erik Poletti dijo que los vecinos habían reunido su propio dinero para alquilar una excavadora y una retroexcavadora. Añadió que ya no podían esperar más a que las autoridades despejaran los escombros de un edificio en La Guaira donde estaban atrapados su hijo y su exmujer.
Poletti dijo que la agencia de Protección Civil de Venezuela, los bomberos de Caracas y un equipo de rescate de República Dominicana habían acudido al lugar el día anterior con material de búsqueda, pero sin maquinaria capaz de retirar los escombros.
“Tuvimos que empezar a hacer esto nosotros mismos”, dijo Poletti.
Añadió que la llegada de equipos de rescate internacionales había empezado a aportar equipo especializado y más experiencia para ayudar.
En otro video, un hombre suplicaba que le trajeran equipo tras percibir señales de vida bajo los escombros de un edificio de apartamentos de La Guaira. Dijo que una madre y tres niños –un bebé de 8 meses y dos niñas, de 8 y 12 años– seguían bajo losas de hormigón imposibles de mover.
Incluso cuando se disponía de maquinaria pesada, los expertos advirtieron que no siempre se podía utilizar.
Las excavadoras pueden desestabilizar los edificios dañados y poner en peligro a las personas atrapadas, dijo Hernández. En cambio, los equipos de rescate suelen recurrir a generadores para alimentar martillos demoledores y amoladoras para cortar el hormigón y las barras de refuerzo en un proceso muy laborioso que requiere personal cualificado.
“Todo el mundo quiere hacer, pero nadie sabe cómo organizarse ni cómo liderar”, dijo. “No hay orden, no hay alguien que nos dé instrucciones”.
Los voluntarios han recaudado dinero para comprar generadores, terminales satelitales Starlink, herramientas de demolición, linternas y otros equipos solicitados por los equipos de rescate venezolanos e internacionales, dijo Mireya Fabrégas, quien ha coordinado las donaciones de los venezolanos en el extranjero.
Los generadores, dijo, han sido uno de los equipos más necesarios para hacer funcionar las herramientas de rescate, la iluminación y el acceso a internet.
El gobierno venezolano, que enfrenta críticas por la lentitud y la capacidad de su respuesta, dijo que había enviado más de 100 máquinas pesadas para retirar los escombros. Pero muchos voluntarios dicen que eso no es ni de lejos lo que se necesita.
“La respuesta del gobierno es nula”, dijo Hernández. “Reina el caos, reina la anarquía”.
El lunes, en un edificio derrumbado de La Guaira, los investigadores de la Policía Técnica Judicial de Venezuela localizaron mediante triangulación las señales de los celulares de dos personas que se cree que siguen vivas bajo los escombros.
Cuando llegó un equipo de rescate de Catar con un perro de búsqueda, los rescatadores pidieron silencio. Las motos, los autobuses y los coches que pasaban apagaron los motores mientras el perro buscaba. Unos minutos después, el tráfico se reanudó.
Andrea Parada, una cirujana cuyos familiares se cree que están atrapados dentro del edificio, dijo que los equipos de rescate detectaron por primera vez señales de vida el domingo.
“Sabemos que los días pasan, las horas pasan, el tiempo cada vez va un poquito más rápido y se nos agotan las oportunidades”, dijo. “Pero aquí la ayuda que ha llegado no descarta la presencia de vida, y por eso seguimos intentándolo”.
Patricia Sulbarán y Luis Ferré-Sadurní colaboraron con reportería.
Genevieve Glatskyes una reportera del Times radicada en Bogotá, Colombia.
Patricia Sulbarán y Luis Ferré-Sadurní colaboraron con reportería.
Ahora que Ucrania lleva la guerra a territorio ruso, autoridades y medios estatales minimizan el impacto, generando confusión y frustración entre los ciudadanos.
La guerra en Ucrania es considerada una “operación militar especial”, a pesar de ser el mayor conflicto en Europa desde la Segunda Guerra Mundial.
Por toda Rusia, las autoridades atribuyen la escasez de combustible a “labores de mantenimiento no programadas en las refinerías” sin especificar la causa, mientras los drones ucranianos atacan las instalaciones de refinación de combustible del país.
Asimismo, el gobernador del banco central ruso ha hablado de la “transformación estructural de la economía”, un eufemismo para referirse al gasto militar que se ha disparado y ha reorientado la economía en torno al complejo militar-industrial.
Por años, el presidente Vladimir Putin ha aislado a la sociedad rusa de las consecuencias de su guerra en Ucrania, utilizando eufemismos como escudo psicológico. Pero a medida que la guerra se va haciendo cada vez más presente en casa, la discrepancia entre la retórica y la realidad se convierte en una fuente de frustración para los ciudadanos rusos.
Durante días, Putin no mencionó los ataques con drones de largo alcance del 18 de junio contra Moscú, cuando Ucrania atacó con casi 200 drones. Tampoco hizo ningún comentario cuando los ucranianos prometieron convertir Crimea –la península que Rusia anexó ilegalmente en 2014– en una isla, bombardeándola con drones y misiles.
Cuando apareció el martes pasado por primera vez desde los ataques del 18 de junio, los más grandes de la guerra, aprovechó el momento para culpar a Occidente.
“Estos drones, estos ataques contra infraestructuras civiles ¿para qué sirven? Para desestabilizar a la sociedad, para crear incertidumbre sobre las acciones de las fuerzas armadas rusas”, dijo Putin. En ese momento no habló de la escasez de combustible en al menos 56 regiones, según Mediazona, un medio de comunicación ruso independiente.
El domingo, Putin sí reconoció la escasez de combustible. En una reunión con altos ejecutivos y funcionarios, dijo que había que poner en marcha “medidas sistémicas que estén a la altura de los retos actuales”, y añadió que un equipo estaba trabajando sin descanso para garantizar el suministro, sobre todo para la agricultura.
Pero Putin no ha encargado públicamente a ningún funcionario que prepare refugios o sistemas de alerta temprana por si hay futuros ataques.
En los suburbios moscovitas de Kotelniki y Lyubertsy –ambos atacados por drones a mediados de junio–, las autoridades dijeron que no revelarían la ubicación de los refugios antiaéreos ni usarían sirenas porque, técnicamente, el país no se encontraba en estado de guerra. Solo harían pública esta información en caso de un “período de movilización y en tiempos de guerra”.
El administrador de Lyubertsy sugirió que la gente consultara un PDF publicado en un sitio del gobierno con instrucciones prácticas sobre qué hacer en caso de un ataque con drones.
El jefe de la República de Bashkortostán, una región de cuatro millones de habitantes situada entre el río Volga y los montes Urales –donde Ucrania ha atacado refinerías–, dijo que su gobierno había decidido no activar siempre las sirenas para no estresar a la gente, y mencionó el aumento del consumo de antidepresivos en Rusia.
Tras un ataque con drones en la región de Yaroslavl a finales de marzo, en el que un niño murió y tres adultos resultaron heridos, un periódico local informó que el Ministerio de Desarrollo Regional no había activado los sistemas de alarma con sirenas “para evitar el pánico y más heridos”.
Las autoridades rusas dijeron que derribaron 213 drones ucranianos el sábado por la noche, y Kiev dijo que lanzó un ataque contra una importante refinería en la región de Krasnodar en el que murió una persona. Durante ese mismo periodo, Rusia atacó Ucrania con ocho misiles y 142 drones.
En las redes sociales, la gente se ha mostrado consternada por las declaraciones oficiales sobre por qué no se usan las sirenas durante los ataques con drones o por qué no se están habilitando refugios. Otros se han quejado de que, aunque algunas personas reciben alertas por mensaje de texto, a veces llegan demasiado tarde, si es que llegan.
Minimizar el peligro y recurrir a eufemismos para hablar de los ataques con drones y las dificultades económicas es una “demostración de obediencia” hacia Putin y su régimen, dijo Aleksandra Arkhipova, profesora e investigadora de ciencias sociales en la École Normale Supérieure de París.
Ella ha recopilado una lista de nuevos términos y eufemismos relacionados con la guerra, como “trueno” en lugar de “explosión”, “privado de la vida” en lugar de “asesinado” y “objetivo aéreo” en lugar de “dron”.
“A las autoridades políticas rusas ahora mismo les importan mucho las imágenes que salen en las noticias”, dijo Arkhipova. No quieren “provocar un pánico generalizado que pueda ser transmitido por la televisión local y luego en las noticias nacionales, con multitudes llorando y corriendo por las calles”.
En las noticias, los recientes ataques contra Moscú apenas tuvieron presencia, en consonancia con la postura del Estado. El Canal Uno, el principal altavoz cultural y político del Kremlin, emitió un breve reportaje la mañana de los ataques del 18 de junio y luego guardó silencio hasta que Putin hizo comentarios varios días después. Durante los noticieros vespertinos del 18 de junio, tanto en el Canal Uno como en Rossiya 1 o NTV, “no se dijo ni una sola palabra” sobre los atentados, según el canal de Telegram Agentstvo News.
Los funcionarios y los medios estatales usan expresiones confusas y a veces engañosas para describir ciertos sucesos relacionados con la guerra, dijo Arkhipova. En los primeros días de la guerra, las tiendas que cerraron a causa de las sanciones occidentales mantuvieron durante meses –e incluso años– carteles en los que se indicaba que estaban “cerradas por razones técnicas”.
La Agencia Federal de Transporte Aéreo de Rusia anunció recientemente un “ajuste de horarios” en el aeropuerto de Krasnodar, que está a unos 240 kilómetros de la línea del frente y en la trayectoria de los drones ucranianos. En el aeropuerto de Sochi, las autoridades no indican que los vuelos se retrasen por la llegada de drones, sino que el aeropuerto opera según el “horario real”, un término confuso que pretende distinguir entre las dos columnas de salidas y llegadas previstas: “hora programada” y “hora real”.
Cuando los aeropuertos de Moscú se cierran temporalmente por ataques de drones ucranianos, el término que se usa hace referencia a la aceptación de vuelos “por acuerdo”. A los viajeros se les dice que su vuelo se retrasa por una demora en el vuelo de llegada, en lugar de porque la ciudad está siendo atacada con drones.
Arkhipova llama a esta técnica lingüística “neutralización”. Se trata de una ambigüedad intencionada, dijo, y añade: “La gente puede entender que algo está pasando, pero no queda muy claro qué es exactamente”.
Los rusos se quejan de cómo la falta de información afecta a sus vidas.
Maria, una joven de 25 años de Riazán, a 193 kilómetros de Moscú, recuerda haberse quedado atrapada en un taxi en un embotellamiento que hizo que su trayecto hasta el centro de la ciudad tardara más del doble de lo habitual. Consultó las noticias, pero no mencionaban nada sobre el tráfico. Al final, el conductor le dijo que había habido un ataque con drones y que las autoridades estaban retirando los escombros de la carretera.
“Los drones se han convertido en una especie de tabú”, dijo Maria, que pidió que no se revelara su apellido por miedo a represalias. A raíz de esa experiencia, dijo, ha dejado de seguir las noticias.
La desconexión entre lo que los rusos ven cada vez más con sus propios ojos y lo que les decían las autoridades es “un problema” para el Kremlin, dijo Tatiana Stanovaya, investigadora principal del Carnegie Russia Eurasia Center. Pero, según ella, es poco probable que eso desestabilice su control del poder.
Con el tiempo, dijo, si los ataques continúan, es probable que el Kremlin intente utilizarlos para “alimentar el creciente sentimiento antioccidental y antiucraniano, y darle a Putin una razón para justificar la escalada”.
Oleg Matsnev, Milana Mazaeva y Alina Lobzina colaboraron con reportería.
Valerie Hopkins cubre la guerra en Ucrania y la manera en que el conflicto está cambiando a Rusia, Ucrania, Europa y Estados Unidos. Está radicada en Moscú.
Oleg Matsnev, Milana Mazaeva y Alina Lobzina colaboraron con reportería.
Venezuela ya superó las 72 horas que los expertos en gestión de desastres consideran críticas para encontrar sobrevivientes. El número de muertos ha subido a más de 1700, aunque es probable que la cifra real sea mayor.
El lunes, los equipos de rescate sacaron a un joven de 21 años de entre los escombros de un edificio derrumbado en La Guaira, el estado más afectado en una Venezuela devastada por un par de terremotos, donde había estado atrapado durante 106 horas. La operación de rescate duró 43 horas, según dijo la presidenta Delcy Rodríguez en las redes sociales, donde compartió un video en el que se veía a los trabajadores subiendo al joven, Aaron Levi Cantillo, a una camilla.
Los espectadores estallaron en vítores.
La posibilidad de encontrar más sobrevivientes siguió animando a los equipos de rescate que excavaban entre los edificios derrumbados en el norte de Venezuela este lunes, aunque con cada hora que pasaba la búsqueda se volvía cada vez más desesperada.
El número de muertos por los terremotos del miércoles, de magnitud 7,2 y 7,5, ascendió a 1719 personas, con más de 5000 heridos y 15800 desplazados, dijo el lunes el gobierno venezolano. Pero es probable que las cifras oficiales estén muy por debajo de la realidad. Los médicos dijeron que en La Guaira las autoridades han estado procesando unos 750 cadáveres al día.
Las Naciones Unidas han adquirido 10.000 bolsas para cadáveres porque muchos edificios derrumbados aún no se han escombrado por completo, según explicó el lunes a los periodistas el coordinador residente de la ONU en Venezuela, Gianluca Rampolla. “Esa es la hipótesis de trabajo; es muy triste”, dijo, y añadió que no había una cifra definitiva de personas desaparecidas.
Aun así, dijo Rampolla, lo animaba que los equipos de rescate hubieran encontrado a siete personas con vida el domingo, una vez superadas las 72 horas que los expertos en gestión de desastres consideran críticas para encontrar sobrevivientes.
Venezuela se ha visto sacudida por más de 600 réplicas desde los terremotos de la semana pasada, incluido uno de magnitud 4,6 el lunes que llevó a las autoridades a cerrar el metro de Caracas, la capital, para realizar una inspección. Jorge Rodríguez, presidente de la Asamblea Nacional, dijo que el gobierno no había recibido informes inmediatos de daños adicionales. Pero los temblores han puesto de relieve el peligro constante al que se enfrentan los vecinos y los equipos de rescate, que han estado peinando los escombros de las casas y negocios derrumbados.
Veintisiete países han enviado más de 2000 rescatistas y 160 perros para ayudar a encontrar sobrevivientes, dijo Rampolla.
Rodríguez, cuyo gobierno ha sido criticado por no hacer lo suficiente para responder al desastre, dijo que las labores de rescate continuarían. El gobierno también ha anunciado planes para crear dos comisiones: una para supervisar los refugios temporales y otra para revisar la seguridad de carreteras, puentes y edificios, muchos de los cuales estaban construidos con hormigón frágil sin el refuerzo de acero adecuado.
Un análisis preliminar de imágenes de satélite tomadas antes y después de los terremotos estimó que probablemente 58.870 edificios resultaron dañados o destruidos, y que algunos de los daños más graves se concentraron a lo largo de la costa de La Guaira. Esa cifra supera con creces el conteo oficial del gobierno, que habla de 855 edificios dañados. El análisis realizado por dos expertos en teledetección, Jamon Van Den Hoek y Corey Scher, ambos de la Universidad Estatal de Oregón, ha reforzado lo que otros expertos ya habían dicho sobre la vulnerabilidad de los edificios en Venezuela.
“Ni un solo edificio debería haberse derrumbado en esos terremotos”, dijo el lunes Ilan Kelman, profesor de desastres y salud en el University College de Londres, en una entrevista. Comparó el impacto con el de terremotos recientes en otros lugares que se saldaron con un número menor de víctimas mortales. “Contamos con todos los conocimientos, la ciencia y la ingeniería necesarios para construir en una zona sísmica sin que se produzca una catástrofe tras un terremoto”, señaló.
El presidente Donald Trump ha estado bajo presión para ayudar a Venezuela a recuperarse de los terremotos debido a la influencia que Estados Unidos ejerce ahora en el país después de que las fuerzas estadounidenses derrocaran en enero a su dictador de muchos años, Nicolás Maduro, y ayudaran a Rodríguez a llegar al poder. Siguiendo las instrucciones de Trump, ella ha abierto las enormes reservas de petróleo de Venezuela a las empresas energéticas estadounidenses.
El ejército estadounidense ha estado enviando aviones, barcos, helicópteros y personal a Venezuela. Pero incluso en operaciones de rescate bien organizadas, muchos sobrevivientes acaban siendo rescatados por sus amigos, familiares y vecinos, como ha ocurrido en Venezuela, dijo Emily So, profesora de ingeniería arquitectónica en la Universidad de Cambridge.
Aunque sean rescatados, algunos de los sobrevivientes de Venezuela podrían morir más tarde a causa de sus heridas, en parte porque su sistema de salud, desbordado, no está preparado para atenderlos, dijo Kelman. La respuesta se ha visto aún más entorpecida por el tráfico en la carretera principal que lleva a La Guaira, así como por la falta de maquinaria pesada y suministros médicos.
En La Guaira, los cuerpos se están trasladando desde la morgue del principal hospital público al patio al aire libre de un puerto estatal, donde las autoridades siguen trabajando en la identificación.
El domingo por la tarde, en la morgue de Caracas, quedaban 150 cuerpos sin reclamar, incluidos 130 que aún no habían sido identificados. Dos médicos de la morgue dijeron que estaban ofreciendo cremaciones gratuitas y que las autoridades no descartaban la posibilidad de recurrir a fosas comunes si el número de muertos seguía aumentando.
La Sociedad Venezolana de Infectología publicó el domingo unas recomendaciones en las que desaconsejaba el uso de fosas comunes, alegando que complican la identificación, pueden prolongar la angustia de las familias en duelo y son innecesarias para la salud pública.
Los voluntarios también se han apresurado para ayudar a las miles de personas que han sido desplazadas.
El lunes, en un colegio de Caracas, más de 50 voluntarios atendían a 1200 personas, entre ellas 300 niños, que se habían refugiado allí. Muchas de las familias habían estado durmiendo en tiendas de campaña en un parque cercano. Los voluntarios les proporcionaban comida, ropa, revisiones médicas y actividades educativas para los niños.
Enilba Galindo, la directora de la escuela, dijo en una entrevista que muchas personas han perdido sus casas o tienen tantas grietas que no pueden ingresar. Mientras hablaba, personal médico con uniformes azules iba de un lado a otro a toda prisa.
Sheyla Urdaneta, Yan Zhuang, Tibisay Romero, Genevieve Glatsky, Julie Turkewitz, Farnaz Fassihi y Michael Levenson colaboraron con la reportería.
La Corte Suprema de Estados Unidos anuló este martes la orden ejecutiva del presidente Donald Trump para limitar el derecho a la ciudadanía por nacimiento en el país.
Con seis votos a favor y tres en contra, los jueces decidieron mantener el precedente de hace 150 años por el que todos los bebés nacidos en Estados Unidos reciben automáticamente su ciudadanía.
Trump quiere tumbar este precedente legal porque considera que abre la puerta a que los extranjeros indocumentados “se beneficien indebidamente” de las leyes de Estados Unidos, pero la Corte no está de acuerdo y, con su decisión, le asesta al presidente una significativa derrota judicial.
En su primer día de regreso al poder, el 20 de enero de 2025, el mandatario estadounidense emitió una orden ejecutiva por la que se ponía fin a la concesión de la ciudadanía a los nacidos en Estados Unidos hijos de padres extranjeros indocumentados o que permanecían en territorio estadounidense con visas temporales.
Los detractores de la medida de Trump denunciaron que la orden violaba la 14ª enmienda de la Constitución de EE.UU. que establece que todos los “nacidos o naturalizados” en el país son ciudadanos de él.
Estados Unidos es uno de los cerca de 30 países en el mundo que reconoce la ciudadanía a todos las personas nacidas en su territorio.
Tras conocer la sentencia, Trump publicó en su cuenta de Truth Social: “La Corte Suprema ratificó la ciudadanía por derecho de nacimiento, lo que es demasiado malo para nuestro país; sin embargo, podemos solucionarlo fácilmente en el Congreso mediante legislación; con el apoyo del presidente, algo que ha quedado claro durante este proceso”.
Trump llamó al Congreso a “empezar hoy” el “trabajo para poner fin a la cara e injusta para nuestro país ciudadanía por nacimiento”, e indicó que “no es necesaria una larga y engorrosa enmienda constitucional”, pese a que no es eso lo que sostienen la mayoría de juristas y lo que parece desprenderse de la última decisión de la Corte Suprema.
Los defensores de los derechos de los inmigrantes, en cambio, celebraron el fallo de la Corte.
“La 14ª enmienda volivó a probar hoy que es más fuerte que las fuerzas que intentan vaciarla de contenido”, dijo Krish O’Mara Vignarajah, presidenta de la asociación de apoyo a los migrantes Global Refuge.
El congresista demócrata por Illinois Jesus Chuy Garcia describió el intento de Trump por acabar con la ciudadanía por nacimiento como “cruel y racista” y Dariely Rodriguez, del Comité de Abogados para los Derechos Civiles bajo la Ley dijo que la sentencia “solidifica lo que hemos sabido durante cientos de años: que cualquiera nacido en el suelo de Estados Unidos, independientemente del estatus de sus padres, es estadounidense”.
Una sentencia histórica
El fallo supone un hito histórico que pone fin a los intentos de Trump por imponer una nueva interpretación del texto constitucional estadounidense que limitara los derechos de los hijos de los extranjeros.
La resolución, redactada por el juez John Roberts, sostiene que los nacidos en Estados Unidos de extranjeros en situación irregular en el país o solo temporalmente son “ciudadanos en el nacimiento”.
El juez invoca la historia de la 14ª enmienda, aprobada tras el final de la Guerra Civil (1861-1865) para poner fin a la cuestión de la ciudadanía de los esclavos liberados.
“La ciudadanía, entonces y ahora, es el derecho a tener derechos, a participar libremente en nuestra comunidad política”.
La enmienda, según la Corte, “extendió esa promesa a todas las personas libres nacidas en esta tierra”. Y añade: “Hoy mantenemos esa promesa”.
El juez John Roberts ha sido el ponente del fallo.
Entre los jueces que votaron en contra de mantener la ciudadanía por nacimiento, Clarence Thomas dijo que se está dando un “nuevo propósito para proyectos políticos” a la enmienda que va más allá del inicial de asegurar la igualdad de derechos para los esclavos liberados, a los que el juez reconoce el derecho a la ciudadanía porque “eran estadounidenses” sin otra patria.
Otro juez disidente, Samuel Alito, lamentó que la decisión “le da el derecho a la ciudadanía a todo el que resulte que nació en este país, incluidas las turistas del parto, mujeres que vienen aquí con el único propósito de dar a luz y luego regresar a casa”.
Según Gary O’Donoghue, corresponsal jefe para Norteamérica de la BBC, “esta es una decisión que se estudiará en las clases de Derecho en los años por venir”.
“La Corte Suprema, cuya composición actual la forjó el propio Trump, ha entregado un mensaje claro: la 14ª enmienda garantizó la ciudadanía por nacimiento y no puede ser anulada por un simple trazo de la pluma del presidente”, añadió O’Donoghue.
Una prioridad de Trump
El presidente Trump reclama hace años poner fin a la ciudadanía por nacimiento. Lo hace desde antes incluso de llegar a la Casa Blanca.
Ya en 2015, cuando era candidato para su primer mandato, pidió terminar con ella y la describió como el “mayor imán para la inmigración ilegal”.
Solo horas después de regresar a la Casa Blanca en 2025 firmó la orden ejecutiva con la que quiso decretar el fin de la ciudadanía por nacimiento, un asunto al que se ha referido con frecuencia.
En un reciente mensaje en su red Truth Social, dijo que Estados Unidos “no puede vivir con los grilletes” de la ciudadanía por nacimiento, ya que “no es sostenible ni económicamente ni de otro modo”.
La importancia que le da Trump a este asunto quedó clara cuando asistió a una de las audiencias que se celebraron en la sede de la Corte Suprema en Washington.
Que un presidente acuda a una audiencia judicial no tenía precedentes y fue interpretado como un intento de presionar al tribunal.
Según Anthony Zurcher, corresponsal para Norteamérica de la BBC, “hay poco que Trump pueda hacer ya para revertir esta decisión y negar la ciudadanía por nacimiento, salvo que sea otra enmienda al documento fundacional de Estados Unidos”.
El proceso de ratificación de una enmienda constitucional requiere mayorías en el Congreso y entre los estados difíciles de imaginar en el contexto actual.
¿La mayor derrota judicial de la segunda presidencia de Trump?
Trump hizo de acabar con la ciudadanía por nacimiento uno de sus principales objetivos.
Análisis de Gary O’Donoghue, corresponsal jefe para Norteamérica
Este fallo sobre la ciudadanía por derecho de nacimiento es probablemente la mayor derrota del segundo mandato del presidente Trump.
También perdió el caso sobre los aranceles a productos extranjeros, pero este asunto es de gran importancia porque él mismo se la dio.
Emitió esta orden ejecutiva el primer día de su segundo mandato. Afirmó que pondría fin al “turismo de nacimiento”, calificándolo de abuso y despilfarro de recursos, y sostuvo que esta medida debió haberse tomado hace años.
Aseguró que ningún otro país del mundo reconoce este derecho, lo cual no es cierto: cerca de 30 países, incluidos México y Canadá, cuentan con versiones de la ciudadanía por derecho de nacimiento.
Tras acudir a la Corte Suprema y escuchar los argumentos —convirtiéndose en el primer presidente en hacerlo—, comenzó a hablar de la posibilidad de una derrota; claramente la anticipaba, y finalmente la sufrió.
Y fue una derrota contundente. El resultado no estuvo ni remotamente reñido. La ratificación de este derecho mantiene el statu quo, pero para el presidente supone un duro revés.
Si desea intentar cambiarlo, tendría que intentar modificar la Constitución. Y eso, en la sociedad estadounidense actual, resulta prácticamente imposible.
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Seis días después de que dos terremotos devastadores arrasaran barrios residenciales enteros, los expertos temen que la cifra oficial de 1719 muertos pueda estar muy por debajo de la realidad.
Han pasado seis días desde que dos terremotos devastadores arrasaran barrios residenciales enteros en Venezuela, y todavía se siguen sacando decenas de cuerpos de entre los escombros.
El lunes, los equipos de rescate apilaban féretros dentro de una morgue improvisada en el puerto abrasado por el sol de la localidad de La Guaira, una de las zonas más afectadas. Llegaban furgonetas con más cadáveres y los dejaban alineados en una larga fila junto a un muelle de hormigón.
Jennifer Moreno Canizales, vocera de la Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios de las Naciones Unidas en Caracas, dijo que el número de víctimas aumentaba cada día y se espera que siga aumentando.
El recuento oficial de víctimas mortales tras los terremotos de Venezuela ascendió el lunes a 1719 personas, lo que supone un aumento de casi 300 desde el domingo. Esta cifra se basa en el número de cuerpos recuperados durante las operaciones de búsqueda, dijo Moreno Canizales.
Pero, por muy sobrecogedora que sea, esa cifra podría estar muy por debajo de la realidad. Muchos más venezolanos siguen desaparecidos, y las posibilidades de encontrarlos con vida se reducen cada día.
La incertidumbre sobre la cifra no es solo una cuestión de registro periodístico o histórico. Para muchos venezolanos, representa su angustioso limbo mientras buscan a sus amigos con las manos ensangrentadas, atrapados entre la incertidumbre y una negativa desesperada a aceptar lo peor.
No hay un recuento oficial ni confiable de los desaparecidos. Y con tantos escombros de altos edificios residenciales apretujados unos contra otros, y la falta de maquinaria pesada para retirarlos, los cálculos sobre cuántas personas podrían seguir atrapadas en el interior varían mucho.
Dos médicos forenses de la morgue principal de la capital, Caracas, estimaron que el número de fallecidos rondaba los 4000, con base en la cantidad de cadáveres que llegaban cada día a una morgue de La Guaira.
Ante la previsión de que el número de víctimas aumente, las Naciones Unidas han estado adquiriendo 10.000 bolsas para cadáveres en coordinación con el gobierno de Venezuela, dijo Gianluca Rampolla, coordinador residente de la organización en Venezuela. “Esa es la hipótesis de trabajo; es muy triste”, dijo.
Según una página web no oficial en la que los venezolanos pueden informar sobre los desaparecidos, se desconoce el paradero de más de 46.000 personas. The New York Times no pudo verificar de forma independiente esa cifra, que puede incluir a personas que se separaron de sus familiares.
Para los rescatistas con experiencia, el elevado número de desaparecidos puede ser un mal presagio.
“Es difícil establecer contacto, pero no tanto como para que no se hubiera podido contactar con nadie”, dijo Linda Hornisberger, presidenta de REDOG, una asociación suiza sin fines de lucro dedicada a la búsqueda y el rescate que ha enviado a Venezuela ocho perros y 88 miembros de los servicios de emergencia desde el viernes. “Debemos dar por hecho que la mayoría ha fallecido”.
Hornisberger dijo que, a pesar de trabajar en turnos de entre ocho y 12 horas durante días, “no hemos podido rescatar a nadie”.
Los expertos en respuesta ante desastres afirman que, a menudo, se necesitan varias semanas para tener una visión completa de la situación tras catástrofes de esta magnitud.
Cuando el huracán María azotó Puerto Rico en 2017, la cifra oficial de fallecidos del gobierno era de 64 personas. Casi un año después, la cifra se actualizó a 2975, casi 50 veces mayor. Tras el tsunami del océano Índico de 2004, cuando pueblos costeros enteros quedaron completamente arrasados, las autoridades tardaron más de un año en fijar el cálculo final en 230.000 víctimas.
Varios indicios procedentes de Venezuela apuntan a que también podría haber un retraso antes de que se conozca el recuento definitivo de víctimas mortales.
La zona de los terremotos
El día del terremoto era festivo en Venezuela, por lo que era más probable que las familias estuvieran en casa o hubieran viajado a la zona costera de La Guaira. Muchos edificios de allí se construyeron durante el auge económico de las décadas de 1970 y 1980, cuando los promotores levantaron edificios muy altos, muchos de ellos de 10 pisos o más. Una cadena montañosa limitaba el espacio para construir, lo que llevó a los promotores a optar por construir en altura, dijo Josué Araque, un geógrafo venezolano.
Ahora, muchos de esos edificios han quedado aplastados, convertidos en una densa maraña de escombros.
Araque dijo que las montañas de escombros de edificios de muchas plantas construidos con hormigón básicamente se han convertido en tumbas ya que hay 10 plantas que se han derrumbado una encima de otra.
Araque dijo que creía que probablemente había muchas más personas desaparecidas a las que “probablemente no podrán recuperar”.
Hay 1,2 millones de toneladas de escombros en las zonas más afectadas de La Guaira, según informó el lunes el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo.
Moreno Canizales, de las Naciones Unidas, dijo que se habían derrumbado 700 edificios. A pesar de todos los esfuerzos de los equipos de rescate, señaló, “es difícil llegar a ellos a tiempo” para rescatar a quienes aún puedan estar atrapados con vida.
Rampolla, el coordinador humanitario de la ONU en Venezuela, también dijo en una entrevista que el elevado número de edificios derrumbados indicaba que la cifra oficial de víctimas era inferior a la real.
Ilan Kelman, profesor de catástrofes y salud en el University College de Londres, dijo que quizá nunca se conozca el recuento total de fallecidos. Pero un cálculo preliminar de que el número final de víctimas podría superar las 10.000 –compartido por el Servicio Geológico de Estados Unidos con base en factores como la magnitud del terremoto, la densidad de población y la infraestructura local– aún es tristemente plausible, afirmó.
Una búsqueda difícil
El trabajo de recuperación de cadáveres es minucioso y lento, y no es una prioridad para la mayoría de los equipos de rescate que intentan salvar a quienes aún puedan estar con vida. El domingo, 49 equipos de rescate coordinados por las Naciones Unidas rescataron a siete sobrevivientes, dijo Moreno Canizales. A veces, explicó, los equipos acuden cuando las familias les dicen que pueden oír llorar a un familiar entre los escombros.
Cuando cambie la estrategia de respuesta ante el desastre, es probable que se encuentren más cadáveres, dijeron los expertos.
“El objetivo de los equipos de búsqueda y rescate es buscar a quienes puedan estar vivos” basados en informes de ruidos y movimientos, dijo Phil Gelman, coordinador para Latinoamérica de GOAL, una agencia internacional de ayuda humanitaria. “Cuando termine la fase de búsqueda y rescate, y se utilice maquinaria pesada para retirar los escombros, el número de bajas aumentará”.
Incluso en operaciones de respuesta bien organizadas, muchos sobrevivientes finalmente son rescatados por amigos, familiares y vecinos sin formación, dijo Emily So, profesora de ingeniería arquitectónica en la Universidad de Cambridge.
Una residente de Caracas, Rosmaria Herrera, de 30 años, contó que había perdido al menos a tres familiares. Sus parientes y otros civiles sacaron de entre los escombros los cuerpos de su padre, su primo y su abuela. Pero no pudieron encontrar a su tío.
Dijo que resultaba extraño ya que prácticamente no quedó nada del edificio.
Testigos y trabajadores humanitarios describieron la falta de maquinaria pesada como uno de los mayores obstáculos para las labores de rescate, y señalaron que los voluntarios a menudo carecían del equipo necesario para mover losas de hormigón y llegar hasta los sobrevivientes atrapados bajo los edificios derrumbados.
En videos ampliamente difundidos en redes sociales, los vecinos pedían a gritos excavadoras y otra maquinaria pesada. En uno de ellos, un hombre cuenta que los vecinos reunieron su propio dinero para alquilar maquinaria tras esperar días a que llegara la ayuda del gobierno.
“Si seguimos esperando por las autoridades tan fantásticas que tenemos nos va a dar una semana más con nuestros familiares allí enterrados”, dijo. “Tuvimos que empezar a hacer esto nosotros mismos”.
Es probable que algunas víctimas mueran a causa de sus heridas, en parte debido al sistema de salud de Venezuela, que ya está desbordado, dijo Kelman.
So dijo que el recuento final probablemente dependerá del número de personas desaparecidas, la magnitud de los daños visibles en los edificios y las dificultades para acceder a las zonas más afectadas, lo que ha entorpecido algunas operaciones de rescate.
“Lamentablemente, hasta que no recuperen los cuerpos de entre los escombros, la cifra seguirá siendo baja”, dijo.
Genevieve Glatsky y Fabiola Ferrero colaboraron con reportería desde La Guaira y Bogotá.
Emma Bubola es una reportera del Times que cubre Argentina. Reside en Buenos Aires.
Genevieve Glatsky y Fabiola Ferrero colaboraron con reportería desde La Guaira y Bogotá.
Mientras interrumpe el suministro de combustible ruso e intensifica su campaña para aislar Crimea, Ucrania volvió a atacar a la capital rusa.
El presidente de Rusia, Vladimir Putin, se enfrentó el martes a una nueva ronda de presión, ya que Ucrania lanzó otro ataque contra la capital rusa, continuó su interrupción del suministro de combustible ruso e intensificó su campaña para aislar Crimea, la península que Moscú anexionó a Ucrania en 2014.
El alcalde de Moscú, Serguéi Sobianin, informó de varias oleadas de drones, que comenzaron el lunes por la noche, menos de dos semanas después de que Ucrania lanzara el mayor ataque con drones contra la capital rusa desde el inicio de la guerra. El alcalde dijo en Telegram que las defensas aéreas rusas habían derribado más de 60 drones que se acercaban a Moscú, y que los servicios de emergencia ya trabajaban en los lugares de los impactos. No mencionó que hubiera heridos.
El gobernador de la región de Moscú dijo que el ataque había causado la muerte de un bebé de seis meses en una localidad situada a unos 96 kilómetros al sur de la capital.
En total, incluidos los de Moscú y Crimea, se derribaron 419 drones, dijo el Ministerio de Defensa ruso en un comunicado.
Las autoridades ucranianas no hicieron ningún comentario público de inmediato.
Con los drones saturando el frente, Rusia ha tenido dificultades para avanzar en el campo de batalla del este de Ucrania, donde el Kremlin pretende hacerse con el resto de la región de Donetsk. Tras un mes de mayo complicado, las fuerzas rusas han vuelto a avanzar poco a poco y bombardean cada vez más los últimos bastiones ucranianos de la región.
Ucrania, sin embargo, ha sometido a Rusia a ataques con drones cada vez más intensos, lo que merma la capacidad de Putin para aislar a la sociedad rusa de la guerra.
Rusia lleva tiempolanzando este tipo de ataques a gran escala contra Ucrania, pero los avances en la producción y la tecnología de drones ucranianos ahora le han permitido a Kiev enviar enjambres aún más grandes de drones en dirección contraria.
El presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, ha calificado esta campaña de ataques como “sanciones de largo alcance” y ha descrito su objetivo como presionar a Putin para que ponga fin a la guerra.
Pero Putin se ha mantenido firme y, en declaraciones el domingo pasado, señaló que las acciones de Ucrania no disuadirían a Rusia de su objetivo de conquistar territorio en el este de Ucrania.
En una entrevista con una cadena estatal rusa, se mostró desafiante y afirmó que perseguiría la “liberación definitiva de Donbás y Novorossiya”. El término “Novorossiya” fue recuperado por el Kremlin en 2014 para promover sus reivindicaciones territoriales sobre el este y el sur de Ucrania.
Dijo que los ataques a las infraestructuras rusas, los cuales han provocado escasez de combustible, estaban “creando problemas”.
“Ahora mismo vemos cierta escasez, aunque no es grave”, dijo Putin en la entrevista.
Añadió que, aunque los ataques ucranianos infligían daños, los ataques rusos contra Ucrania tenían más repercusiones.
“Nuestros ataques de represalia en lo más profundo del territorio ucraniano son mucho más potentes, eficaces y, francamente, destructivos, lo que tiene consecuencias realmente graves”, dijo Putin.
El ataque con drones de Ucrania del 18 de junio dejó al menos 17 heridos en la región de Moscú. El objetivo fue una importante refinería de petróleo y obligó a cerrar temporalmente los cuatro aeropuertos de la ciudad. El Ministerio de Defensa ruso dijo más tarde que había derribado casi 1000 drones por todo el país durante el ataque.
Zelenski dijo que la embestida fue una respuesta a un ataque contra un complejo religioso en Kiev. Rusia afirmó que el complejo había sido alcanzado por un misil interceptor ucraniano que se desvió de su objetivo.
El ataque del martes contra Moscú se produjo en medio de una campaña ucraniana para atacar refinerías e instalaciones de combustible rusas, lo que ha provocado escasez de gasolina y colas en las gasolineras de toda Rusia.
Después de los ataques, la autoridad federal de aviación de Rusia impuso brevemente restricciones de emergencia en los principales aeropuertos de Moscú, alegando motivos de seguridad aérea, algo que ya es habitual en la capital rusa.
La agencia, Rosaviatsiya, informó en Telegram que tres de los cuatro aeropuertos internacionales de Moscú tuvieron que suspender brevemente sus operaciones durante la noche.
El bebé de seis meses que murió en el ataque del martes se encontraba en una casa de Yegórievsk, una localidad al sureste de Moscú, que se incendió después de que un dron cayera sobre ella, dijo el gobernador regional, Andrei Vorobyov, en un comunicado. Los equipos de rescate sacaron a los residentes de la casa, añadió, pero el niño falleció de camino al hospital.
“Los civiles sufren y los niños están muriendo: este es el resultado de las acciones del régimen de Kiev”, dijo el vocero del Kremlin, Dmitri S. Peskov, en un comunicado a los periodistas después del ataque.
En Ucrania, Zelenski dijo en un discurso pronunciado en la madrugada del lunes, antes de la embestida a Moscú, que los ataques con drones de Ucrania estaban “devolviendo la realidad de la guerra a Rusia”.
Zelenski señaló las filas de coches en las gasolineras, mientras los ataques contra refinerías, estaciones de bombeo y puertos de exportación rusos mermaban la industria petrolera.
“Estamos consiguiendo los resultados que Ucrania necesita para que el Estado agresor no pueda mantener la guerra ‘en algún lugar lejano’”, dijo Zelensky.
La Misión de Observación de los Derechos Humanos de las Naciones Unidas en Ucrania informó el lunes de que el ejército ruso había matado a 1272 civiles y herido a otros 6871 en las zonas de Ucrania controladas por el gobierno durante el periodo de seis meses que finalizó el 31 de mayo.
Andrew E. Kramer colaboró con reportería desde Kiev, Ucrania.
Paul Sonne es un corresponsal internacional que se enfoca en Rusia y las diversas repercusiones de la política interior y exterior del presidente Vladimir Putin, con especial atención a la guerra contra Ucrania.
Ivan Nechepurenko cubre Rusia, Ucrania, Bielorrusia y los países del Cáucaso y de Asia Central. Divide su reportería entre Moscú y Tiflis, Georgia.
John Yoon es un reportero del Times radicado en Seúl que cubre noticias de última hora y de actualidad.
Andrew E. Kramer colaboró con reportería desde Kiev, Ucrania.
Los jueces bloquearon una orden ejecutiva del presidente Trump que prohibía la ciudadanía por nacimiento para los hijos de migrantes indocumentados y de algunos visitantes extranjeros temporales.
La Corte Suprema de Estados Unidos anuló el decreto del presidente Donald Trump que limitaba la ciudadanía por nacimiento el martes, con lo que ratificaron el principio perenne de que la Constitución garantiza que casi todos los niños nacidos en territorio estadounidense son ciudadanos.
La sentencia, con una votación de 6 a 3, asesta un duro golpe a una medida que Trump llevaba tiempo defendiendo para evitar que los bebés nacidos de migrantes indocumentados y residentes extranjeros temporales se convirtieran automáticamente en estadounidenses.
El presidente de la Corte Suprema, John G. Roberts Jr., en nombre de la mayoría, explicó que la orden ejecutiva de Trump violaba la Decimocuarta Enmienda de la Constitución. Los niños nacidos en Estados Unidos de padres indocumentados o de padres que se encuentran temporalmente en el país, escribió, son ciudadanos desde su nacimiento.
“La ciudadanía, tanto entonces como ahora, era el derecho a tener derechos: a participar libremente en nuestra comunidad política”, escribió Roberts, el presidente de la Corte. “Quienes escribieron la Decimocuarta Enmienda extendieron esa promesa a ‘toda persona nacida libre en esta tierra’”.
Añadió: “Hoy mantenemos esa promesa”.
La batalla legal sobre la ciudadanía por nacimiento empezó el primer día del segundo mandato de Trump, cuando anunció una orden ejecutiva titulada “Proteger el significado y el valor de la ciudadanía estadounidense”.
En la orden, declaró que la ciudadanía ya no se concedería automáticamente a los bebés nacidos en territorio estadounidense. En concreto, los hijos de migrantes que hubieran entrado en el país de manera ilegal ya no serían ciudadanos, ni tampoco aquellos cuyos padres se encontraran en el país de manera legal pero temporal, como los que tienen visados de estudiante, de trabajo o de turista.
La orden del presidente se enfrentó de inmediato a impugnaciones legales, ya que organizaciones de derechos civiles, grupos de defensa de los migrantes y futuros padres presentaron demandas y lograron, ante los tribunales, bloquear la orden mientras se resolvían los procesos judiciales.
Nunca entró en vigor, y había pocos indicios de que el gobierno hubiera estado preparando la reestructuración drástica del sistema de ciudadanía que habría sido necesaria de haberse permitido su aplicación.
Una solución sencilla y de baja tecnología puede ayudar a enfriar los hogares.
Mientras una ola de calor sin precedentes azota Francia, algunas tiendas se están quedando sin existencias de un producto sencillo, barato e inesperado: tiza triturada.
Conocido como blanc de Meudon (blanco de Meudon), este producto se utiliza normalmente para fabricar pinturas o como artículo de limpieza.
Sin embargo, ante las temperaturas extremas, hay quienes están utilizando este material calcáreo como remedio casero contra el calor, cubriendo con él las ventanas de escuelas y viviendas particulares.
Al mezclarse con agua y aplicarse sobre el vidrio, forma una capa blanquecina y lechosa que deja pasar parte de la luz pero refleja el calor.
Además, un número creciente de investigaciones sugiere que podría haber una sólida base científica detrás de este truco casero para refrescar los espacios.
Las olas de calor son cada vez más frecuentes e intensas debido al aumento de las temperaturas globales y suponen un peligro especial para la población urbana.
¿Podría una simple capa de pintura blanca ayudar a sobrellevar mejor el calor?
Enfriamiento radiativo
Es bien sabido que la pintura blanca —aplicada generalmente en paredes y tejados— tiene un efecto refrigerante.
En general, las superficies blancas reflejan la luz solar y el calor, mientras que las oscuras los absorben.
Este principio puede aprovecharse para enfriar edificios y ciudades.
La pintura blanca comercial aplicada sobre una superficie puede reducir la temperatura del lado opuesto en al menos 1,7 °C en comparación con la temperatura ambiente al mediodía.
En Francia es cada vez más común ver este recurso en verano.
Se ha demostrado que las pinturas desarrolladas específicamente para maximizar el enfriamiento, como la pintura ultrablanca, reducen la temperatura interior varios grados.
Lo logran no solo reflejando la luz solar, sino también disipando el calor mediante un proceso conocido como “enfriamiento radiativo”.
Un estudio realizado por investigadores de la Universidad de Purdue (Indiana, EE.UU.) sobre un tipo de pintura ultrablanca reveló que podía reflejar hasta el 98,1% de la luz solar, frente al 85% que refleja la pintura blanca convencional.
Otro estudio demostró que combinarla con una capa inferior de pintura ultranegra podía reducir las temperaturas diurnas hasta en 7,6 °C.
Sin embargo, una de las razones por las que la tiza puede resultar eficaz reside en las propiedades de su componente principal, el carbonato de calcio (CaCO₃), que no solo es altamente reflectante sino también resistente a la radiación solar.
“La tiza está compuesta mayoritariamente por CaCO₃”, afirma Xiangyu Li, investigador del Centro de Investigación de Tecnologías de Refrigeración de la Universidad de Purdue.
“Absorbe muy poca luz solar, incluida la del espectro visible, lo que le confiere su color blanco. Además, no absorbe la radiación ultravioleta y absorbe muy poca luz del infrarrojo cercano, por lo que es una opción excelente para reflejar la totalidad de la luz solar”, explica.
Esta propiedad ha llevado a algunos investigadores a utilizar nanopartículas de carbonato de calcio en nuevos tipos de pintura “superenfriadora”.
“Este tipo de partículas se utiliza ampliamente en pinturas de enfriamiento radiativo, incluida nuestra pintura superenfriadora”, señala Jiashuo Wang, estudiante de la Universidad de Nueva Gales del Sur en Sídney (Australia) e integrante de un equipo que trabaja en el desarrollo de pinturas refrigerantes.
La tiza también se ha empleado como recubrimiento para tejidos que ayudan a mantener fresca a la persona que los lleva.
Las partículas de carbonato de calcio —el ingrediente principal de la tiza— son eficaces para reflejar la luz ultravioleta y la del infrarrojo cercano (la parte de la luz solar que transmite calor).
Asimismo, la tiza se considera relativamente inocua para la salud y el medio ambiente, aunque su uso en interiores y la inhalación de sus partículas podrían conllevar ciertos riesgos para la salud respiratoria.
Ventanas blancas y la tendencia de los “techos fríos”
Según los medios franceses, la demanda de blanc de Meudon está provocando desabastecimiento en todo el país, mientras la población se enfrenta a temperaturas superiores a los 40 °C.
Tradicionalmente, el blanc de Meudon se utiliza para blanquear los escaparates de las tiendas durante las reformas o los invernaderos.
Sin embargo, tras difundirse en las redes sociales el truco de pintar las ventanas con esta mezcla de tiza, la demanda del producto se disparó, según informan los periódicos franceses.
“Ya conocíamos la idea desde hacía tiempo; hablamos de ella durante la última ola de calor, pero se nos olvidó comprar el producto”, comenta Philippe, un comprador citado por el diario Ouest France.
Y agrega: “¡Ahora es demasiado tarde! ¡Está agotado en todas partes!”.
Algunas escuelas francesas también han aplicado esta pintura de tiza en sus ventanas, aunque un funcionario advirtió que “no es una solución milagrosa” y que, en su lugar, se necesitan tejados con un aislamiento adecuado.
Muchos particulares también han blanqueado las ventanas de sus apartamentos.
“Si las ventanas se pintan de blanco, la temperatura interior se reduce considerablemente, con un efecto mayor que el de pintar las paredes”, afirma Li.
La tiza, al igual que la pintura blanca en general, es económica.
Y, a diferencia del aire acondicionado —que agrava el efecto térmico global y el problema de las emisiones al consumir energía y liberar calor al exterior— solo requiere energía durante su fabricación.
Los tejados blancos —conocidos en Francia como cool roofing o “techos fríos”— también están ganando popularidad en el país como una solución sostenible y de baja tecnología para combatir el calor extremo.
Esta idea se basa en una larga tradición del sur de Europa, como en Grecia, donde las casas se pintan de blanco para mitigar el calor.
Un estudio sugiere que los “techos fríos” —tejados pintados de blanco o con un revestimiento reflectante— podrían haber enfriado Londres “una media de 0,8 °C durante una ola de calor, evitando así la muerte de unas 249 personas por causas relacionadas con las altas temperaturas”.
Para quienes busquen otro remedio casero, existe una alternativa: el yogur.
Un experimento realizado por investigadores del Reino Unido reveló que la temperatura interior de una casa con las ventanas pintadas con yogur era, de media, 0,6 °C más baja.
Descubrieron que una fina capa de este producto lácteo podía hacer que las habitaciones estuvieran hasta 3,5 °C más frescas en condiciones de calor y sol.ç
Aunque al principio la solución desprende mal olor, este parece desaparecer rápidamente a medida que la pintura de yogur se seca.
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Una tanda de penales dio a Paraguay el pase a octavos de final. En la imagen el arquero paraguayo Orlando Gill ataja el tiro de Nick Woltemade de Alemania.
Euforia y agonía. Las dos caras de las tandas de penales que dieron este lunes el pase a octavos de final a Paraguay, tras vencer a Alemania, y a Marruecos, que eliminó a Países Bajos. Pero no siempre se usaron penales para definir empates y se llegó incluso a tirar una moneda. Hasta que todo cambió en un histórico partido en el norte de Inglaterra.
Martyn Kelly recuerda haber deseado tener un taburete para subirse, como el resto de los niños en la grada, y así conseguir una mejor vista.
El primer lanzamiento de penales oficial del mundo no era algo que quisiera ver obstaculizado por las cabezas de otras personas.
En una cálida tarde del 5 de agosto de 1970, en Boothferry Park, en la ciudad de Hull, norte de Inglaterra, un Manchester United lleno de estrellas empató 1 a 1 con el Hull City, de segunda división, en un partido de semifinal de la ahora desaparecida Copa Watney.
Seis semanas antes, la Junta de la Asociación Internacional de Fútbol (IFAB, por sus siglas en inglés) había decidido poner fin a los días en que un lanzamiento de moneda decidía al ganador, en favor de que cinco jugadores de cada equipo ejecutaran un disparo desde 11 yardas (unos 10 metros) de distancia con solo el portero por batir.
“Caramba”, pensó Kelly, entonces un aficionado del Hull City de 11 años. “Es George Best, uno de los mejores jugadores de la historia. Va a lanzar el primer penal en la primera tanda de penaltis del mundo”.
Eso sí que merecía la pena verlo.
Nadie sabía aún que este nuevo método para decidir un partido empatado se convertiría en una experiencia tan angustiosa que algunos aficionados, jugadores y entrenadores apenas podrían mirar.
Antes de esto, los partidos de copa o eliminatorias que terminaban en empate se resolvían con un nuevo partido, por sorteo o lanzando una moneda.
En la Eurocopa de 1968, Italia pasó a la final después de acertar en un cara o cruz, tras un 0-0 contra la Unión Soviética. La final contra Yugoslavia también terminó 1-1 y, dos días después, Italia ganó 2-0 cuando ambos equipos se reunieron de nuevo para disputar el replay.
Para quienes no eran partidarios de las formas existentes de romper un empate, la gota que colmó el vaso llegó cuatro meses después.
Alegría de unos y desazón inconsolable de otros. La reacción de Nick Woltemade, Malick Thiaw y Nadiem Amiri de Alemania luego de que su compañero Jonathan Tah errara un penal contra Paraguay.
La idea de los penales
Cuando el capitán del equipo de Israel sacó de un gran sombrero mexicano un papel que decía “no”, lo que determinaba que su equipo había perdido su partido de cuartos de final de los Juegos Olímpicos de 1968 contra Bulgaria tras un empate 1-1, algunos miembros del organismo rector del fútbol en su país quedaron furiosos.
El directivo de la Asociación de Fútbol de Israel, Yosef Dagan, dijo que debía existir una forma mejor de decidir estos momentos tan importantes o, al menos, una que en teoría dependiera menos de la suerte y más de la habilidad.
Dagan y Michael Almog -quien más tarde se convertiría en presidente de la Asociación Israelí de Fútbol- desarrollaron la idea de la tanda de penales antes de redactar una propuesta oficial a la FIFA en 1969. Esta fue publicada en la revista oficial del organismo.
En la carta, Almog proponía “poner fin a esta manera de decidir al ganador mediante un sorteo, un sistema inmoral e incluso cruel para el equipo perdedor y nada honorable para el ganador”.
Pedía que se sustituyera por una tanda de cinco penales para cada equipo. Si después de eso seguían empatados, continuaría hasta que un equipo fallara y el otro marcara.
La propuesta fue muy debatida antes de ser finalmente adoptada por la IFAB, en su asamblea general anual en Inverness, Escocia, el 27 de junio de 1970.
Además de los sorteos, el lanzamiento de moneda y los replays, a lo largo de los años habían existido otras formas de resolver empates, como compartir títulos o contar los saques de esquina, y también había habido versiones de tandas de penales en algunas competiciones menores.
Cuando BBC Sport pidió a la FIFA confirmar si la tanda del Watney Cup fue la primera tanda de penales oficial, el organismo rector del fútbol mundial respondió que no tiene “ningún registro que confirme o niegue tal afirmación”.
El Museo Nacional del Fútbol, sin embargo, sí se refiere a ella como la primera tanda de penales en Inglaterra.
Varias competiciones, incluidas las rondas completas de la FA Cup hasta hace dos temporadas, siguieron utilizando nuevos partidos. No fue hasta la temporada 1990-91 cuando la FA Cup introdujo los penales si los equipos seguían empatados tras la prórroga en un replay.
Después de aquella decisión de la IFAB en 1970, no pasó mucho tiempo antes de que surgiera la primera oportunidad de ver una tanda de penales utilizada para decidir un partido de fútbol profesional.
¿Sería el sucesor del lanzamiento de moneda menos cruel?
Aquella noche en Hull, en la Watney Cup, ofrecería algunas respuestas.
La victoria de Marruecos en tanda de penales le dio el pase a octavos y eliminó a Países Bajos. En la imagen se ve al jugador marroquí Ismael Saibari convirtiendo un tiro de penal.
El partido histórico
“No podía creerlo, mi querido Hull City se enfrentaba a Georgie Best, Bobby Charlton y Denis Law. Es como tener a Messi, Ronaldo y Mbappé en el mismo equipo”, recordó Kelly en el programa Sporting Witness de la BBC.
El exjugador del Hull City Frankie Banks dijo: “Era un partido enorme, jugar contra el Manchester United, que dos años antes había ganado la Copa de Europa. La atmósfera era electrizante”.
“Los jugadores del United eran nuestros héroes. Sobre el papel no teníamos ninguna posibilidad. Queríamos ganar, queríamos demostrarle a todo el mundo que, aunque probablemente eran el mejor equipo del mundo, podíamos salir ahí y plantarles cara”, agregó.
Y eso fue exactamente lo que hicieron, adelantándose a los 11 minutos gracias a Chris Chilton, antes de que Law empatara para el United en el minuto 78, enviando el partido a la prórroga. A medida que el reloj avanzaba en la media hora adicional, los jugadores se dieron cuenta de que estaban a punto de formar parte de algo histórico.
“(El jugador-entrenador del Hull) Terry Neill obviamente pidió voluntarios, y algunos de los muchachos dudaban en dar un paso al frente para lanzar los penales, mientras que otros fueron lo bastante valientes para decir: ‘Yo tiro uno, yo tiro otro y yo tiro otro’”, dijo Banks, quien no estaba en la convocatoria ese día pero sí asistió al partido.
“Nadie quiere ser el que falle”.
Y, en particular, nadie quiere ser el primer jugador de la historia en fallar en una tanda de penales.
Ian Butler marcó el segundo penal del Hull City.
Sin embargo, Best no tuvo problema en pasar a la historia como el primer jugador en marcar, enviando su disparo con la derecha al rincón inferior izquierdo de la portería.
Para el Hull City, Neill se convirtió en el primer jugador-entrenador en marcar en una tanda, ayudando a mantener el marcador igualado.
“Todavía podía ganar cualquiera, y el ruido era ensordecedor”, dijo Banks.
Pero entonces, en un momento que innumerables grandes jugadores vivirían en las décadas siguientes, Law vio cómo su disparo de poca altura era detenido por una estirada de Ian McKechnie.
“Para siempre, Law será recordado como el primer hombre en fallar en una tanda de penales, y McKechnie será recordado como el primer portero en detener un penal en una tanda”, dijo Banks.
Ken Wagstaff falló después para el Hull, así que cuando Willie Morgan marcó para el United, el Hull sabía que tenía que convertir su último lanzamiento.
Y fue entonces cuando McKechnie se convirtió en el primer portero en lanzar un penal en una tanda.
“Por favor, que no sea él”, recuerda pensar Kelly. “No podía creerlo, mi madre no podía creerlo, incluso Alex Stepney, el portero del United, no podía creerlo y de hecho le preguntó qué hacía allí arriba. ¡Yo tenía la cabeza entre las manos!”.
McKechnie se adelantó y lanzó un potente disparo… contra la parte superior del larguero. Y con eso, se convirtió en el primer portero en fallar un penal en una tanda.
“Sigo manteniendo que Ian McKechnie era la elección correcta: tenía una zurda exquisita y tuvo el valor de hacerlo. Yo habría apostado dinero a que marcaba”, dijo Banks.
“Fallar ese penal lo acompañó durante el resto de su vida”.
Ian McKechnie fue el primer portero en detener un penal en una tanda de penales.
Por supuesto, ha habido muchos Laws y McKechnies desde entonces. De hecho, los estadísticos dicen que el 24% de los penales en las tandas se fallan.
Estos disparos han decidido algunas de las competiciones más importantes, y la final de la Copa del Mundo ha llegado a los penales en tres ocasiones: 1994, 2006 y 2022.
El primer gran título internacional decidido por penales fue la Eurocopa de 1976, con el lanzamiento ganador siendo el ahora infame y audaz globo que lleva el nombre de Antonin Panenka.
A lo largo de los años, la selección masculina de Inglaterra ha sufrido mucha miseria en las tandas, perdiendo siete veces en grandes torneos de esa manera.
Durante las eliminatorias para jugar el Mundial de este año, los sueños de Gales terminaron a manos de Bosnia-Herzegovina, en la ya demasiado familiar montaña rusa emocional de una tanda de penales.
Pero antes de aquella noche en Hull, nadie sabía qué esperar.
Diez penales después, ya lo sabían.
“Cada lanzamiento era una agonía”, dijo Kelly.
Y más de seis décadas después, eso sigue siendo cierto.
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