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  • Cómo pasó Escocia de ser la capital de los asesinatos en Europa a uno de los lugares más seguros del mundo

    Cómo pasó Escocia de ser la capital de los asesinatos en Europa a uno de los lugares más seguros del mundo

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    Un policía de uniforme está parado de espaldas en una zona acordonada: lleva una chaqueta fluorescente que dice "Police" y mira hacia la calle que se extiende frente a él.

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    A principios de la década de 2000, la probabilidad de sufrir una agresión en Escocia era más de tres veces mayor que en Estados Unidos. Sin embargo, cuando las autoridades escocesas comenzaron a abordar los delitos violentos como un problema de salud pública, las cifras se desplomaron y la nación figura ahora entre las más seguras del mundo.

    No fue una jornada judicial cualquiera.

    El 24 de octubre de 2008, en el Tribunal del Sheriff de Glasgow (el principal órgano judicial local en Escocia para casos civiles y penales) no había jurado, ni testigos, ni acusados ​​en el banquillo.

    En su lugar, frente al juez —que vestía su indumentaria oficial completa—, se encontraban 85 miembros de bandas rivales procedentes del East End de Glasgow, la ciudad más grande de Escocia.

    Durante décadas, la zona estuvo azotada por bandas juveniles que se disputaban el territorio, por el crimen organizado y los enfrentamientos por drogas y armas, que convertían los ataques con arma blanca en algo casi cotidiano.

    A pesar de sus constantes rencillas, los miembros de las bandas guardaron silencio mientras escuchaban, uno tras otro, a diversos oradores.

    Una madre relató cómo vio el rostro irreconocible de su hijo tras sufrir, a los 13 años, un ataque con machete vinculado a las bandas.

    Un jugador de baloncesto estadounidense recordó cómo perdió a su hermano a causa de la violencia armada. Médicos y cirujanos describieron laceraciones brutales y deformaciones permanentes.

    El mensaje era claro: la violencia tenía que parar.

    Poniendo freno a la violencia

    Una calle en Glasgow, Escocia, acordonada con cinta azul y blanca de la policía. Un oficial con la distintiva chaqueta fluorescente habla con alguien que está fuera del encuadre.

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    Los niveles de homicidios en Escocia a principios de la década de los años 2000 eran de los más altos de Europa.

    “Si yo hubiera sido la jefa de policía [de la Policía de Strathclyde], probablemente no habría permitido que hiciéramos eso”, reflexiona Karyn McCluskey, cofundadora y exdirectora de la Unidad Escocesa de Reducción de la Violencia (SVRU).

    Este grupo especializado creado por la policía en 2005 y ampliado a iniciativa nacional al año siguiente por el gobierno escocés fue el responsable de la insólita escena de aquel día.

    “Debió de pensar que estábamos locos”, comenta. “Ese día tuvimos caballos de la policía en el tribunal y barcos navegando arriba y abajo por el río Clyde, porque era una iniciativa realmente arriesgada. Pero existía cierta permisividad a la hora de intentar hacer algo”.

    Algo que pareció funcionar. A los miembros de bandas presentes se les facilitó un número de teléfono al que podían llamar posteriormente para recibir apoyo si deseaban abandonar la violencia; después de diez sesiones similares a las que asistieron 473 jóvenes, casi 400 de ellos realizaron la llamada.

    La intervención en el tribunal fue la primera de las llamadas “sesiones de derivación voluntaria” de Escocia, parte de los esfuerzos del país para frenar las cifras récord de violencia que azotaban a la nación, y especialmente a Glasgow.

    El príncipe Guillermo y la princesa Kate Middleton visitan el programa de reducción de violencia de Escocia: llevan cubrebocas porque la foto es de 2021.

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    Las iniciativas de la Unidad de Reducción de la Violencia de Escocia recibieron el apoyo de la Corona Británica.

    Entre 2003 y 2005, la ciudad registró la tasa de homicidios más alta de Europa.

    Naciones Unidas declaró a Escocia el país más violento del mundo desarrollado: los escoceses tenían casi tres veces más probabilidades de sufrir una agresión que los estadounidenses.

    Los periódicos informaban constantemente sobre asesinatos macabros y sangrientas peleas entre bandas.

    En la década siguiente, la tasa de homicidios cayó un 56% en Glasgow y un 38% en el conjunto de Escocia.

    Los delitos violentos en general disminuyeron casi un tercio en todo el país entre 2006 y 2015.

    Hoy en día, el número de homicidios en Escocia se encuentra en su nivel más bajo en más de 20 años.

    Las cifras de agresiones graves e intentos de asesinato han experimentado un descenso similar.

    Si bien las estadísticas ocultan las historias individuales de tragedia y horror que conlleva cualquier delito violento, se trata de un cambio radical y notable.

    Actualmente, Escocia ocupa una posición intermedia entre los países europeos en cuanto a homicidios, con tasas per cápita inferiores a las de países como Suecia, Francia o Inglaterra y Gales.

    ¿Cómo logró una nación, antaño azotada por el uso de armas blancas, las bandas y los asesinatos, un cambio tan decisivo?

    En resumen, cambió su forma de percibir la violencia como un problema: dejó de considerarla exclusivamente una cuestión de justicia penal para abordarla también desde la perspectiva de la salud pública.

    Enfoque de salud pública

    “Escocia tenía [a principios de la década de 2000] la imagen del hombre duro y bebedor, así como una reputación específica de actividad de bandas y delitos con arma blanca que se remontaba a generaciones atrás, hasta las bandas armadas con navajas del siglo XVIII”, explica Will Linden, subdirector de la SVRU y uno de sus primeros empleados.

    En 2003, Linden trabajaba como analista policial a las órdenes de McCluskey —entonces jefa de Análisis de Inteligencia de la Policía de Strathclyde— cuando se le solicitó a su departamento que elaborara un informe sobre cómo reducir las cifras de homicidios.

    “Al analizar los datos, nos dimos cuenta de que la mayoría de los homicidios ocurrían casi por azar”, comenta Linden.

    “No estaban planificados ni vinculados al crimen organizado; por lo general, se trataba simplemente de un par de personas que se veían envueltas en una pelea en la que una sacaba un cuchillo y apuñalaba a la otra.

    “Empezamos a ver que no se podía diseñar una estrategia para abordar los homicidios sin analizar la violencia en su conjunto, yendo más allá de la mera actuación policial”.

    La crisis en Glasgow era de tal magnitud que el jefe de policía de aquel entonces, William Rae, les dio a McCluskey y a su colega John Carnochan —subjefe del Departamento de Investigación Criminal— prácticamente vía libre para intentar solucionar el problema.

    Rae creó el equipo que acabaría convirtiéndose en la Unidad de Reducción de la Violencia (SVRU) dentro del cuerpo policial, aunque operando en sus márgenes; esto le permitía a la policía atribuirse los éxitos y, al mismo tiempo, desvincularse de los fracasos.

    “Tuvimos cierto margen de maniobra y se nos permitió fracasar”, señala McCluskey.

    “Existía la convicción de que, ante una situación tan terrible, es necesario reinventarlo todo”.

    Karyn McCluskey, una mujer pelirroja con una gabardina negra, vista en contrapicado en medio de dos casas en Glasgow.

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    Karyn McCluskey fue cofundadora de la Unidad Escocesa de Reducción de la Violencia, a la que se atribuye en gran medida la reducción de la alarmante tasa de homicidios del país.

    Desde sus inicios, la SVRU adoptó un enfoque de salud pública frente a la violencia, caracterizándola más como una enfermedad que como un delito.

    Optaron por centrarse en la prevención y la intervención en lugar de limitarse a reaccionar una vez ocurrido el hecho.

    McCluskey compara este enfoque con el abordaje del sarampión: tratar a los ya infectados, vacunar a los grupos de mayor riesgo y trabajar para prevenir el contagio en el conjunto de la comunidad.

    Fue una decisión clave para el éxito posterior.

    En su forma más sencilla, un enfoque de salud pública para abordar la violencia comienza con la recopilación de datos para identificar y comprender el problema, antes de examinar los factores que ponen a las personas en riesgo y aquellos que las protegen.

    Casi dos tercios de todos los actos violentos afectan a tan solo el 1% de la población de Escocia.

    Entre los factores de riesgo figuran ser un hombre joven residente en una zona socialmente desfavorecida, así como el desempleo, la pobreza y el hecho de crecer en un entorno familiar inestable.

    Por otro lado, factores que parecen proteger frente a la violencia incluyen la continuidad en los estudios y el mantenimiento de relaciones sólidas con los padres.

    Después, se desarrollan intervenciones —que abarcan desde iniciativas como la del Tribunal del Sheriff de Glasgow hasta grupos de apoyo entre iguales, programas educativos y colaboraciones con trabajadores sociales, médicos y docentes— para reducir el riesgo y aumentar la protección.

    Estas medidas se ponen a prueba, se implementan y se amplían cuando tienen éxito; y entonces, el ciclo vuelve a comenzar.

    Sin embargo, muchas de las ideas implementadas por la SVRU se tomaron de otras partes del mundo.

    La idea de abordar la violencia como un problema de salud pública surgió en Estados Unidos en la década de 1970.

    Posteriormente, fue adoptada por la Organización Mundial de la Salud en 1996, cuando esta declaró la violencia como un grave problema de salud pública a escala mundial.

    Un aspecto clave del enfoque de la SVRU fue tomar lo aprendido en otros lugares y adaptarlo a la situación particular de Escocia.

    Sus sesiones de derivación voluntaria —mencionadas al principio de este artículo— se inspiraron en un programa contra la violencia de pandillas de Cincinnati (Ohio), el cual, a su vez, surgió del Proyecto de Chicago para la Prevención de la Violencia.

    Este último también adoptó un enfoque de salud pública frente a la violencia en una ciudad que había experimentado un aumento drástico de los homicidios, más de la mitad de los cuales estaban relacionados con la actividad de las pandillas.

    Expandiendo la estrategia

    Un graffiti que lee: "Una hermana desconsolada, un amigo en shock. Sin cuchillos, vidas mejores". Es parte de la campaña en contra de los cuchillos en Escocia.

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    “Una hermana desconsolada, un amigo en shock. Sin cuchillos, vidas mejores”, el lema de la campaña en contra de las armas en Escocia. 

    “En lo que realmente nos volvimos expertos fue en la implementación de otras ideas dentro del contexto específico de Escocia”, afirma Linden.

    “No se puede simplemente tomar algo que funciona en Chicago o Finlandia y aplicarlo tal cual en Glasgow, ni algo que funciona en Glasgow y trasladarlo a Edimburgo. Hay que comprender la escala y la naturaleza del propio problema para lograr que funcione”.

    Para la SVRU, esto supuso salir de las comisarías y adentrarse en hospitales, escuelas, departamentos de servicios sociales, programas de atención a jóvenes y comunidades.

    Se le dio formación a dentistas para intervenir: aprendieron a reconocer lesiones derivadas de la violencia, a documentarlas como tales y a orientar a los pacientes hacia recursos de ayuda sin que tuvieran siquiera que levantarse del sillón.

    Asimismo, se logró convencer a los responsables educativos de que dejaran de expulsar a los alumnos: en el curso 2022-2023 se registraron menos de 12.000 expulsiones en Escocia, frente al máximo de casi 45.000 alcanzado en 2006-2007.

    A medida que la iniciativa ganaba difusión, otras personas se sumaron a ella.

    En 2008, la cirujana oral Christine Goodall y dos colegas fundaron la organización benéfica Médicos contra la Violencia.

    Cuando Goodall inició su carrera en cirugía maxilofacial en Glasgow a finales de la década de 1990, los servicios sanitarios estaban desbordados por pacientes que sufrían traumatismos faciales causados ​​por la violencia.

    Décadas atrás, la ciudad incluso había dado nombre a una de estas lesiones: la “sonrisa de Glasgow”, una herida provocada al rajar la boca de la víctima hasta la altura de la oreja.

    A principios de la década de 2000, el NHS (Servicio Nacional de Salud) colaboró ​​con la SVRU en iniciativas como la prestación de apoyo relacionado con el consumo de alcohol en las unidades de traumatología.

    Estas medidas funcionaron bien, comenta Goodall, “pero empecé a pensar que probablemente podíamos hacer algo más”.

    “Si solo te diriges a pacientes que ya presentan lesiones, es como intentar cerrar el establo cuando el caballo ya se ha escapado”, dice.

    Médicos contra la Violencia puso en marcha un proyecto educativo en escuelas y el programa Orientadores Hospitalarios, en el que personal de apoyo cualificado interviene cuando pacientes con lesiones derivadas de la violencia acuden a los servicios de urgencias.

    Ambos programas siguen vigentes hoy en día.

    También se produjo un cambio cultural más amplio a medida que la labor de la SVRU reorientaba el debate sobre la violencia hacia una discusión centrada en la salud pública, señala Alistair Fraser, profesor de Criminología de la Universidad de Glasgow.

    Surgió un apoyo cada vez mayor a este enfoque con la participación de responsables sanitarios, educadores, organizaciones comunitarias y el gobierno inicial del SNP.

    “Creo que lo que se vio fue a la SVRU cambiando los términos del debate y logrando que todos empezaran a actuar en consonancia”, afirma Fraser.

    La evolución del discurso sobre la reducción de la violencia se alineó favorablemente con otros marcos emergentes relacionados con los derechos y el bienestar de la infancia, apunta Fraser.

    Asimismo, conectó con la arraigada imagen que Escocia tenía de sí misma —reforzada por la creación del Parlamento escocés en 1999— como un país singularmente solidario, igualitario y orientado al bienestar social.

    El éxito de Escocia en la reducción de la violencia se ha convertido en un ejemplo admirado en todo el mundo. Sus vecinos más cercanos también siguieron de cerca esta experiencia.

    Modelo de exportación

    Desde 2019, y con el apoyo de la SVRU, se han creado unidades de reducción de la violencia (VRU, por sus siglas en inglés) en 20 zonas policiales de Inglaterra y Gales.

    Entre ellas se incluye Londres, ciudad que el año pasado concentró casi un tercio de todos los delitos cometidos con arma blanca en Inglaterra y Gales.

    Las primeras evaluaciones han constatado una disminución de las formas más graves de violencia en las zonas donde operan estas unidades.

    Christine Goodall, cirujana oral, lleva una chaqueta azul y una camisa azul de pepas blancas. Tiene las manos en los bolsillos y mira directo a la cámara.

    Alamy
    Christine Goodall, cirujana oral, fundó Medicos contra la violencia en Escocia junto a dos colegas en 2008.

    En la actualidad, la SVRU sigue formando parte de la Policía de Escocia y recibe anualmente US$1,45 millones de financiación por parte del gobierno escocés.

    Cuando Kelly, de 30 años, se convirtió en madre, tuvo dificultades con su salud física y mental.

    Había crecido en un entorno familiar complicado y le costaba gestionar el estrés y regular sus propias emociones; todos ellos factores de riesgo de violencia.

    La BBC ha cambiado el nombre de Kelly a petición suya para proteger su identidad.

    En 2024, consciente de la necesidad de lograr un ambiente más tranquilo en su hogar, Kelly se unió a un grupo de apoyo entre pares para padres con hijos en edad de guardería, organizado por la SVRU como parte de su labor de intervención temprana, diseñada para reducir los ciclos intergeneracionales de violencia.

    “Me sentía muy aislada antes de unirme al grupo”, comenta.

    “A menudo me sentía abrumada. Tenía poca confianza en mí misma y pasaba mucho tiempo en casa, lo que empezó a afectar a mis relaciones con mi pareja, mis hijos y las personas de mi entorno”.

    Pero con el tiempo, las cosas empezaron a cambiar. “El grupo me ayudó a comprender cómo mis experiencias pasadas nos afectaban tanto a mí como a mi familia”, recuerda.

    “Empecé a procesar cosas que no había abordado antes… Ahora veo cómo romper esos patrones puede ayudar a crear un entorno más positivo para mis hijos”.

    Según relata, el grupo ha mejorado las relaciones de Kelly con su pareja y con su propia madre.

    Siente que en su hogar hay más apoyo y se siente menos aislada tras haber establecido vínculos con otros padres.

    Ahora espera retomar su vida laboral y desea contribuir a apoyar a otras personas de su comunidad.

    Aún queda trabajo por hacer: un estudio de 2024 reveló que la reducción de la violencia grave se había ralentizado en los últimos años, en parte debido a la falta de “espacios seguros” para los jóvenes.

    Jimmy Paul, director de la SVRU desde 2023, también destaca los peligros de las redes sociales, los efectos duraderos de la pandemia de covid-19 y el hecho de que casi uno de cada cuatro niños en Escocia crece en la pobreza.

    Una persona que duerme en la calle en carpas en Edinburgo.

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    La pobreza es un problema que afecta a la población en Escocia.

    “Podemos hacer más; creemos que la violencia se puede prevenir y que no es inevitable, así que debemos centrarnos en ello al afrontar estos nuevos desafíos”, afirma Paul.

    Señala la labor continua a largo plazo en las escuelas, las colaboraciones con organizaciones benéficas para personas sin hogar y los esfuerzos de la SVRU por utilizar datos para identificar áreas críticas donde intervenir.

    “Seguimos desempeñando un papel como catalizadores de este ‘creciente coro de voces’, ayudando a otros a ver qué papel pueden jugar en la reducción de la violencia”.

    McCluskey es actualmente directora ejecutiva de Community Justice Scotland, un organismo público independiente —financiado por el gobierno escocés pero autónomo y basado en evidencias— que se ocupa de la justicia comunitaria.

    Ella coincide con esta visión y destaca que, hoy en día, la mayoría de las personas acusadas de asesinato en Escocia tienen entre 30 y 40 años, a diferencia de lo que ocurría antes, cuando predominaban los adolescentes y adultos jóvenes.

    Es una tendencia que podría exigir nuevas intervenciones. No obstante, también quiere reconocer cuánto han cambiado las cosas.

    Además, comenta que, si bien recordará siempre los nombres de muchas personas afectadas por la violencia de diversas formas, ha perdido la cuenta de cuántas vidas han cambiado gracias al movimiento escocés de reducción de la violencia.

    A veces, cuenta McCluskey, camina por las calles de Glasgow y reconoce a alguien a quien conoció hace años, cuando esa persona estaba inmersa en la violencia.

    “Puede que nuestras miradas se crucen, pero no interactuamos en ese instante”, explica.

    “Luego me envían un mensaje por la noche diciendo: ‘Mira, ahora tengo una vida diferente: tengo nueva pareja, un hijo y un trabajo’”.

    Y añade: “Así que no decimos nada en ese momento. Simplemente nos miramos y reconocemos que fuimos parte de algo juntos”.

    Esta es una adaptación al español de una historia publicada originalmente en inglés por BBC Future. Para leer esa versión, haz clic aquí.

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  • Inglaterra y Noruega reavivan su rivalidad de cara al Mundial

    Inglaterra y Noruega reavivan su rivalidad de cara al Mundial

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    Además de los lazos históricos y diplomáticos, los equipos de fútbol de Inglaterra tienen seguidores fieles en Noruega. Este sábado, los aficionados tendrán que elegir un bando.

    Durante casi la mitad de sus vidas, Geir Martinsen y Richard Stott han compartido su pasión por el fútbol, por el Manchester City Football Club y por Oslo, su hogar adoptivo.

    Pero este sábado, los amigos tomarán caminos separados. Noruega e Inglaterra se enfrentan en los cuartos de final de la Copa Mundial de la FIFA.

    “No puedes cambiar tu país de nacimiento”, dijo Stott, de 58 años, que se mudó de Mánchester, Inglaterra, a Noruega hace más de un cuarto de siglo.

    “Es como se suele decir: no puedes cambiar a tus hijos ni a tu equipo de fútbol”, añadió Martinsen, de 53 años, que se mudó a Oslo desde el sureste de Noruega el mismo año en que llegó Stott. “Aunque él haya vivido en Noruega durante muchos, muchos años, entiendo perfectamente por qué apoya a Inglaterra”.

    Durante 90 minutos, al menos, estarán en desacuerdo, mientras se decide otro capítulo de la profunda relación entre Inglaterra y Noruega, que se ha caracterizado por la rivalidad, el conflicto, los asentamientos transfronterizos y la amistad durante más de mil años.

    Incluso antes de las incursiones vikingas que comenzaron a finales del siglo VIII, había comerciantes que cruzaban habitualmente el mar del Norte y con ello forjaban lazos entre los reinos en conflicto de la época.

    Después, la violencia de la Era Vikinga le dio forma a gran parte del Reino Unido durante los siglos siguientes, pues los primeros reyes ingleses lucharon y firmaron la paz con los invasores y colonos escandinavos. (La influencia noruega todavía se nota en el idioma y la cultura de regiones como las islas Orcadas).

    En la era moderna, las relaciones se estrecharon, de nuevo gracias al comercio, ya que los noruegos traían artículos de lujo británicos, pero también porque el Reino Unido apoyó la lucha de Noruega por independizarse de Suecia en 1905. Estos vínculos incluían a las familias reales de ambos países: Maud de Alejandría, la hija menor del rey Eduardo VII de Inglaterra, se convirtió en reina de Noruega y reinó junto al rey Haakon VII.

    Los dos países fueron aliados durante la Segunda Guerra Mundial, y la familia real noruega se exilió en Londres cuando las fuerzas nazis ocuparon Noruega. Como muestra de agradecimiento, Noruega envía cada año un árbol de Navidad a Londres, y la ciudad le reserva un lugar de honor en Trafalgar Square.

    En el fútbol, los aficionados cruzan a menudo el mar del Norte para ver un partido en casa, y los mejores jugadores noruegos han dejado huella en las ligas inglesas.

    El carismático jugador noruego Erling Haaland juega en el Manchester City y nació en Leeds, donde su padre, Alf-Inge Haaland, jugó en la década de 1990. Esta misma primavera, el capitán de la selección noruega, Martin Odegaard, levantó el trofeo de la Premier League con el Arsenal de Londres, donde también es capitán.

    “He apoyado a Inglaterra como si fuera inglés desde el Mundial de 1990”, dijo Martin Molden, psicólogo y seguidor del Sheffield United Football Club. “Pero soy noruego, y este sábado apoyo al 100 por ciento a Noruega”.

    La rivalidad de esta semana se ha mantenido, hasta ahora, bastante amistosa. Al margen de una cumbre de la OTAN en Turquía, los primeros ministros de ambos países posaron con las camisetas de sus selecciones, y la embajada británica en Noruega respondió con humor a una carta abierta publicada en la prensa noruega en la que se pronosticaba el fracaso de Inglaterra.

    “Si gana Noruega, les felicitaremos con cortesía. Poco después, nos reservamos el derecho a echarle la culpa al estado del tiempo. No es nada personal. Es la tradición”, dijo la embajada en una publicación de Facebook. “Si gana Inglaterra, confiamos en que recordarán que el fútbol, al fin y al cabo, está volviendo a casa. Simplemente tiene la costumbre de tomar la ruta larga”.

    “El fútbol vuelve a casa” es un lema que Inglaterra lleva repitiendo desde que ganó el Mundial por primera y única vez en 1966. Cada generación ha anhelado hacer realidad esa frase, lo que ha supuesto una gran presión para la selección y les ha roto el corazón a muchos aficionados.

    “A Inglaterra se le da muy bien decepcionar a los aficionados, ¿verdad?”, dijo Terry Milnes, que dirige el Club de Aficionados Arsenal North West. Milnes, de 70 años, dijo que no puede evitar esperar que la selección gane el sábado, pero que sus décadas de fracasos le han hecho ser cauteloso.

    Noruega, por su parte, está viviendo su mejor participación de la historia en el Mundial. Sus jugadores y el “remo vikingo” de sus aficionados se han convertido en toda una sensación, ganándose nuevos admiradores.

    “Yo estoy con la selección de Noruega”, dijo Owen Cross, de 27 años, que se mudó de Inglaterra a Noruega hace tres años. “Inglaterra ha tenido muchas oportunidades de ganar el título y ya es hora de que le toque a Noruega esa oportunidad”.

    El esquí, y no el fútbol, es el deporte nacional no oficial de Noruega, mientras que en Inglaterra el fútbol es el lenguaje común. Los analistas no se ponen de acuerdo sobre si la selección ganadora de Noruega es un caso excepcional, como el equipo que venció a Alemania en los Juegos Olímpicos de 1936, o el resultado de una gran inversión en el desarrollo deportivo impulsada por la riqueza que trajo el descubrimiento del petróleo en 1967.

    “Hemos pasado de ser una nación de fútbol amateur a convertirnos en una profesional”, dijo Arne Scheie, de 82 años, un comentarista de fútbol que lleva décadas siguiendo el Mundial.

    Algunos de los vecinos más cercanos de Inglaterra –con sus propios historiales de conflictos– también se han sumado a Noruega.

    Los seguidores escoceses, conocidos como la “Tartan Army” (el ejército del tartán), han remado junto a los vikingos noruegos con cascos de plástico. Muchos aficionados galeses e irlandeses también se han sumado a la causa.

    Una de ellas, Maeve Brereton, ciudadana irlandesa, se pasó toda la semana recorriendo Londres intentando encontrar una camiseta de Noruega. Encontró la camiseta de la selección femenina en una talla para chicos de entre 13 y 15 años. Si esa no le queda bien, tiene una camiseta roja que piensa personalizar con las letras NORGE, que significa “Noruega” en noruego.

    “Una de ellas me va a quedar bien el sábado”, dijo Brereton, que lleva más de seis años viviendo en Inglaterra. (Irlanda no se clasificó para el Mundial.)

    “Todo el mundo parece simpático, y me pareció algo sano en lo que participar”, dijo. “A veces, sobre todo con los aficionados al fútbol de Inglaterra, el ambiente no es tan inclusivo”.

    Pero la rivalidad promete seguir siendo amistosa. Los aficionados al fútbol de clubes ya están mirando más allá del sábado y más allá del Mundial. Milnes seguirá yendo a los partidos habituales del Arsenal con un amigo noruego que vive en Inglaterra. Martinsen y Stott tienen pensado reunirse para analizar el partido.

    “Pase lo que pase”, dijo Stott, “no vamos a dejar de ser amigos”.

    Henrik Pryser Libell y Louise Krüger colaboraron con la reportería.

    Lynsey Chutel es una reportera del Times afincada en Londres que cubre noticias de última hora en África, Medio Oriente y Europa.

    Henrik Pryser Libell y Louise Krüger colaboraron con la reportería.

  • Idrettsglede, la filosofía noruega de “disfrute del deporte” que ha sido clave en el éxito de Haaland y la selección

    Idrettsglede, la filosofía noruega de “disfrute del deporte” que ha sido clave en el éxito de Haaland y la selección

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    Haaland con una niña

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    Noruega se juega este sábado frente a Inglaterra el pase a la semifinal de la Copa del Mundo 2026.

    Con un excepcional rendimiento colectivo y figuras como Erling Haaland, Martin Ødegaard o Alexander Sørloth, la selección escandinava eliminó a Brasil y se ha consolidado como una de las más sólidas del Mundial.

    Su inesperado éxito plantea una pregunta inevitable.

    ¿Cómo un país de apenas 5,6 millones de habitantes, en el que el fútbol ocupa un papel secundario en favor de los deportes de invierno, ha logrado competir de tú a tú con las grandes potencias?

    Hay que decir que el fútbol no es una excepción: Noruega lleva décadas produciendo algunos de los mejores deportistas del planeta en numerosas disciplinas, como el atletismo o el esquí.

    Los hermanos Ingebrigtsen revolucionaron el mediofondo mundial, mientras Karsten Warholm hizo historia al pulverizar por dos veces el récord del mundo de los 400 metros vallas; Johannes Høsflot Klæbo marcó una época en el esquí de fondo y Aleksander Aamodt Kilde fue el gran referente del esquí alpino en velocidad.

    Jakob Ingebrigtsen, doble campeón olímpico

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    Jakob Ingebrigtsen, doble campeón olímpico y poseedor de tres récords mundiales absolutos, es uno de los atletas de élite noruegos más destacados.

    Es un hecho que los noruegos están sobrerrepresentados en disciplinas de élite, y la explicación podría venir en parte de la manera muy distinta en la que entienden el deporte: una filosofía a la que llaman idrettsglede.

    Este concepto difícil de traducir se resume habitualmente como “el disfrute del deporte”, pero es algo más que eso.

    “Es ese disfrute del deporte, pero al mismo tiempo con una enorme ambición”, le explica a BBC Mundo Tore Øvrebø, director de élite de Olympiatoppen, el centro de alto rendimiento de Noruega.

    Pero, ¿en qué consiste exactamente esa filosofía? Y, ¿hasta qué punto explica el sorprendente ascenso de la selección noruega y la irrupción de una de las generaciones de futbolistas más talentosas de la historia del país?

    Qué es el idrettsglede

    Más que una estrategia o un método de entrenamiento, el idrettsglede es toda una filosofía; una forma de entender el deporte.

    Se basa en una idea profundamente arraigada en la cultura del país: los niños deben practicar deporte porque quieren hacerlo, no porque se sientan obligados o presionados para ganar.

    Pero ese disfrute, remarca Øvrebø, no implica renunciar a la excelencia: “No es simplemente por diversión; es diversión combinada con ambición y eso hace que sea todavía más divertido para las personas que son muy ambiciosas”.

    El idrettsglede, matiza, no es algo concebido para fabricar deportistas de alto rendimiento, sino que forma parte de la identidad del país desde hace generaciones.

    “Muy pocas personas en Noruega practican deporte porque tengan que hacerlo. Es una actividad de ocio y todo está basado en el voluntariado desde el principio”, afirma.

    Niño noruego jugando al fútbol

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    Noruega trata de poner los medios necesarios para que los niños conozcan y desarrollen sus talentos.

    Øvrebø explica que tanto padres como entrenadores y clubes locales participan en un sistema en el que el deporte se entiende como una actividad comunitaria, ligada también a la salud y a la vida al aire libre.

    Para ello cuentan con abundantes instalaciones deportivas que los municipios y las administraciones públicas han construido y mantienen desde hace décadas por todo el país.

    La idea es dar a cada niño o niña la oportunidad de elegir el deporte que desee, proveer los medios en la medida de lo posible y, sobre todo, esperar a que sea el propio menor quien desarrolle su propia motivación y sus aspiraciones.

    “Tendemos a retrasar la profesionalización hasta los 15 o 16 años, y el proceso se hace de forma muy gradual”, afirma Øvrebø.

    Antes de esa edad “no forma parte de la cultura deportiva noruega abordar el deporte de una forma muy profesional y obsesionada con los resultados y el rendimiento”, indica.

    El motivo, puntualiza, es que cada niño madura de forma distinta.

    “Algunos están ahí únicamente por el aspecto social y otros porque quieren ser los mejores del mundo. Y, en algunos casos, esa ambición aparece bastante pronto”, añade.

    El objetivo, en definitiva, es que el impulso nazca desde dentro de cada pequeño deportista en potencia.

    Según Øvrebø, los jóvenes noruegos se entrenan porque disfrutan haciéndolo y desean descubrir hasta dónde pueden llegar, no para satisfacer las expectativas de los adultos.

    Cuando le preguntamos qué recomendaría a otros países, responde con una frase que resume el idrettsglede.

    “Dejen tranquilos a los niños. Déjenlos jugar, divertirse y retrasen la presión del deporte”.

    “Cuando un niño juega bien al fútbol, siempre alguien dice ‘este es el nuevo Messi’ o ‘el nuevo Haaland’, y eso roba a los niños el disfrute del deporte, porque entonces tienen que cumplir los sueños de otras personas”, sentencia.

    Cómo se traduce en normas específicas

    El idrettsglede se plasma en una serie de normas que regulan el deporte infantil para que los niños disfruten del juego al margen de la presión competitiva.

    Estas se recogen en la Carta de Derechos del Niño en el Deporte y las Disposiciones sobre el Deporte Infantil, de obligado cumplimiento para todos los clubes afiliados.

    Su objetivo es que los niños compitan, pero sin obsesionarse por su rendimiento y los resultados desde edades tempranas.

    “Los niños compiten muchísimo, porque les encanta competir. Las normas no tienen nada que ver con el nivel de la competición, sino con los rankings y los resultados. Esa manera de pensar la posponemos para más adelante”, indica Øvrebø.

    Las listas de resultados, tablas y rankings solo pueden utilizarse a partir del año en que los niños cumplen 11 años, y únicamente cuando se considera apropiado.

    Además, los menores no pueden participar en campeonatos nacionales, europeos o mundiales hasta el año en que cumplen 13, y los torneos regionales por lo general no comienzan hasta los 11.

    Los más pequeños juegan únicamente dentro de su localidad y, a medida que crecen, pueden comenzar a hacerlo en municipios vecinos.

    Futbolistas noruegas

    Getty Images
    Los jóvenes deportistas noruegos no viajan para competir fuera de su región al menos hasta el año en que cumplen 13.

    “Intentamos animar a los niños a estar juntos, a hacer deporte por diversión y a competir en grupos pequeños y en un entorno muy local”, resume el director de Olympiatoppen.

    Por otro lado, el sistema reconoce expresamente el derecho del menor a decidir cuánto quiere entrenarse y cuántas disciplinas desea practicar, y los clubes deben adaptar la actividad a la edad y el grado de madurez de cada niño.

    “Todo está muy basado en la motivación del propio niño y en su impulso interior”, resume Øvrebø.

    Esto es factible, en parte, gracias a la extensa red de clubes locales, instalaciones municipales y entrenadores voluntarios desplegada en toda Noruega.

    El resultado es una participación extraordinariamente alta: nueve de cada diez niños de entre 6 y 12 años practican al menos un deporte organizado, según la Confederación Deportiva Noruega.

    Qué tiene que ver con Haaland y la selección

    Pero, ¿hasta qué punto estas reglas pensadas para fomentar el disfrute de la actividad física en la infancia contribuyen a producir estrellas?

    Cuando le hacemos esta pregunta a Øvrebø, responde que atribuir al idrettsglede el éxito de Haaland, Ødegaard o Sørloth sería una simplificación.

    “En realidad el motivo es que son buenos jugando al fútbol”, comenta, en tono de broma.

    Jugadores de Noruega y Brasil

    Getty Images
    Noruega logró su histórico pase a cuartos de final tras imponerse a Brasil por 2 goles a 1.

    Aunque no cree que el idrettsglede explique por sí solo la abundancia de talento noruego, considera que esta filosofía crea unas condiciones especialmente favorables para aprovechar las habilidades de los atletas.

    En primer lugar, destaca que el sistema logra que prácticamente todos los niños tengan la oportunidad de practicar un deporte.

    “Eso significa que la cantera potencial de talentos se acerca al 100%”, puntualiza.

    A ello contribuyen las ya mencionadas instalaciones financiadas por los municipios, el trabajo de los clubes locales y un costo relativamente asequible para las familias, lo que reduce las barreras de acceso y amplía la base de la pirámide.

    Øvrebø considera, en todo caso, que el factor más importante es el psicológico.

    “La forma en que organizamos el deporte infantil genera una motivación interna: no lo practican porque alguien les presione desde fuera. Lo hacen porque quieren hacerlo”, reitera.

    Así, explica, los jóvenes talentos al principio disfrutan porque juegan con otros niños, y más adelante porque quieren descubrir hasta dónde pueden llegar como deportistas.

    Øvrebø cree que esa filosofía, que acompaña a muchos deportistas durante toda su carrera, ha terminado impregnando a la actual selección noruega de fútbol.

    Jugadores noruegos celebrando

    Getty Images
    Los jugadores de la selección han recuperado el idrettsglede o “disfrute del deporte”, según el director del centro de alto rendimiento de Noruega.

    Recuerda que en años recientes el equipo era incapaz de clasificarse para las grandes competiciones y, cuando llegaban los partidos decisivos, sus jugadores parecían atenazados por las expectativas.

    “Estaban tensos, tenían miedo de cometer errores y sentían el peso de lo que esperaba la gente”, recuerda.

    Así, el enorme salto de Haaland y sus compañeros podría tener algo que ver con el idrettsglede.

    “El seleccionador, el cuerpo técnico y los jugadores han conseguido reencontrar ese disfrute del deporte que siempre había estado ahí, pero que antes no conseguían trasladar al escenario más importante”, asegura.

    Cree que, en realidad, los integrantes de la selección noruega han rescatado el motivo real por el que se dedican al fútbol: “No juegan porque tengan que hacerlo, sino para descubrir hasta dónde pueden llegar”, remarca.

    “Al fin han encontrado la fórmula para vivir realmente ese idrettsglede, poniendo al servicio del equipo toda su capacidad, toda su resistencia, toda su fuerza y todos los años de entrenamiento. Han conseguido mostrarlo y hacer que funcione en el mayor escenario posible”.

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  • Muere a los 25 años Jayden Adams, futbolista sudafricano que disputó el Mundial 2026

    Muere a los 25 años Jayden Adams, futbolista sudafricano que disputó el Mundial 2026

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    Jayden Adams en primer plano, mirando directo a la cámara

    Getty Images

    Jayden Adams, centrocampista de Sudáfrica y del Mamelodi Sundowns, falleció a los 25 años, apenas unas semanas después de haber representado a su país en la Copa del Mundo.

    Adams participó en los tres partidos de la fase de grupos de Sudáfrica en el torneo, donde el equipo alcanzó las eliminatorias antes de perder con Canadá —uno de los países anfitriones— en dieciseisavos de final.

    “Con profunda conmoción y gran pesar he recibido la noticia del fallecimiento de Jayden Adams”, declaró Gayton McKenzie, ministro de Deporte, Arte y Cultura de Sudáfrica.

    “El fútbol sudafricano ha perdido a uno de sus jóvenes talentos más brillantes, y nuestra nación se une al duelo de su familia, sus compañeros de equipo y los millones de aficionados que le vieron crecer, pasando de ser una promesa (…) a convertirse en jugador internacional absoluto con los Bafana Bafana”.

    Investigación policial

    La policía sudafricana informó que ha abierto una investigación tras el hallazgo del cuerpo de un hombre de 25 años en una vivienda de Schotschekloof, un barrio del centro de Ciudad del Cabo, el sábado por la mañana.

    McKenzie añadió: “Aún no se ha confirmado la causa del fallecimiento de Jayden. Hago un llamamiento a los medios de comunicación y al público para que actúen con prudencia y compasión, y se abstengan de especular, permitiendo así que su familia y el Mamelodi Sundowns dispongan del espacio y la privacidad que necesitan en estos momentos tan difíciles.

    “Cualquier información oficial será comunicada por las partes correspondientes a su debido tiempo”.

    Adams fue titular en el empate 1-1 contra República Checa en el Grupo A, a pesar de haber recibido la noticia del fallecimiento de su abuela apenas unas horas antes del inicio del partido.

    El Sindicato de Futbolistas Sudafricanos declaró que estaba “conmocionado por el prematuro fallecimiento” de Adams, quien debutó con la selección de su país en 2022.

    “Jayden había representado recientemente a Sudáfrica en el Mundial de 2026, llevando las esperanzas de la nación con orgullo, valentía y distinción.

    “Su fallecimiento supone una pérdida inconmensurable para su familia, sus compañeros de equipo, sus clubes, la comunidad futbolística y el país en su conjunto.

    “El fútbol sudafricano ha perdido a un jugador con mucho talento, a un orgulloso servidor de este deporte y a una joven vida que aún tenía mucho que ofrecer”.

    Adams comenzó su carrera en el Stellenbosch FC, antes de fichar por el Mamelodi Sundowns en enero de 2025, donde ganó la liga y la Liga de Campeones de África.

    Formó parte de la selección sudafricana que alcanzó las semifinales de la Copa Africana de Naciones de 2024, antes de ser convocado por Hugo Broos para el Mundial, donde el equipo hizo historia al alcanzar por primera vez la fase eliminatoria de la competencia.

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  • “Cuerpo de teléfono”: cómo la tecnología nos arruga el cuello y debilita las manos

    “Cuerpo de teléfono”: cómo la tecnología nos arruga el cuello y debilita las manos

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    Un montaje en el que se ve a un hombre con la mirada hacia abajo, enfocado en la pantalla de su teléfono. Parte de su rostro se ve cono si fuera una radiografía en la que se ve su cuello estirado hacia adelante.

    BBC/ Serenity Strull/ Getty Images

    Cuando nos preocupamos por los efectos que el tiempo frente a la pantalla puede tener en nosotros, solemos centrarnos en la mente.

    Sin embargo, hace poco bajé la vista y noté una pequeña dureza o callosidad en el dedo meñique, justo en el punto donde apoyo el teléfono.

    Eso me hizo reflexionar: ¿qué le está haciendo el teléfono al resto de mi cuerpo?

    Consulté a varios expertos para averiguarlo. La respuesta —que tal vez ya te imaginabas— no es nada alentadora.

    Los estudios científicos más recientes sugieren que el teléfono y sus compañeros digitales podrían estar alterando la forma del cuello, perjudicando la vista, afectando la motricidad y reduciendo la fuerza muscular.

    Incluso existe la preocupación de que nuestras vidas dominadas por la tecnología estén provocando más arrugas. Además, algunos de estos problemas físicos podrían derivar, a su vez, en un deterioro cognitivo o en otras complicaciones más graves.

    No sé tú, pero yo no estoy dispuesto a aceptar todo esto sin más (sobre todo porque estar sentado todo el día es parte del problema).

    Afortunadamente, si no quieres que la tecnología arruine tu cuerpo, hay algunas medidas que puedes tomar.

    Columnas vertebrales deformadas

    Un joven está sentado en una mesa con una tableta con la columna doblada.

    Getty Images

    Si estás leyendo esto en un teléfono, es muy probable que estés inclinando la cabeza hacia abajo para mirarlo.

    Esta “postura de cabeza adelantada” puede ejercer una presión de hasta 27kg sobre el cuello.

    Con el tiempo, esto puede dañar los discos de la columna vertebral, provocar el deterioro de articulaciones y músculos, e incluso reducir la capacidad pulmonar. Esta afección tiene incluso un nombre coloquial: “cuello tecnológico” (“tech neck”).

    También puede alterar permanentemente la apariencia de tu cuerpo.

    Existen ejercicios específicos que pueden ayudar a corregir el problema, siempre bajo supervisión médica.

    Sin embargo, hay cambios más sencillos que puedes empezar a aplicar ahora mismo: sostener el teléfono a mayor altura.

    Pon la pantalla a la altura de los ojos y, a ser posible, a una distancia equivalente a la longitud de tu brazo.

    Este mismo consejo es válido para los monitores de computadora. Algunos expertos señalan que hacer pausas al usar pantallas puede resultar beneficioso; intenta descansar 20 minutos cada media hora.

    ¿Piel irritada y cuello arrugado?

    Recientemente ha surgido una nueva preocupación: ¿está provocando el llamado “cuello tecnológico” (tech neck) arrugas en la zona?

    “En teoría, tiene sentido”, afirma Justine Hextall, dermatóloga consultora y miembro del Royal College of Physicians de Reino Unido.

    La tensión repetitiva provoca arrugas; por tanto, inclinar la cabeza hacia adelante y mantener el cuello flexionado constantemente podría ser un problema, señala.

    Sin embargo, Hextall indica que no existen estudios sólidos que demuestren dicha relación.

    Aconseja no comprar productos específicos para la piel destinados a tratar el “cuello tecnológico” que han empezado a aparecer en internet.

    No obstante, existen otros problemas cutáneos que conviene tener en cuenta, especialmente para los usuarios de relojes inteligentes que nunca se los quitan.

    “Un entorno oscuro y húmedo [como la zona situada bajo el reloj] es ideal para la proliferación de levaduras, lo que puede provocar irritación o incluso eccema”, explica.

    Además, dado que esto puede dañar la barrera cutánea, Hextall advierte que también podría derivar en sensibilidad a algunos componentes presentes en estos dispositivos, como el níquel, el caucho, el látex y un grupo de sustancias químicas denominadas acrilatos.

    La solución es sencilla: quitarse el reloj inteligente con más frecuencia y lavarse la piel. Asimismo, recomienda aplicar una crema barrera si se va a llevar el reloj puesto durante todo el día.

    Visión en deterioro

    Una mujer está sentada en la silla del oftalmólogo y él le tiene el aparato para probar lentes en frente.

    Getty Images
    La miopía viene en ascenso hace décadas.

    Las tasas de miopía (visión corta) vienen disparadas hace décadas. Si consideramos los cambios, es fácil culpar a la tecnología.

    Esto puede ser cierto, pero no de la forma en que uno podría pensar, según Donald Mutti, profesor de optometría en la Universidad Estatal de Ohio, en EE.UU.

    “Realizamos un estudio longitudinal de más de 20 años sobre el desarrollo ocular de los niños, analizando los factores de riesgo para la aparición y progresión de la miopía”, explica Mutti.

    Una pregunta clave era si existe una conexión entre la miopía y el trabajo de cerca, es decir, las tareas que requieren enfocar la vista en algo cercano a la cara, como un teléfono. “La respuesta fue que no”, afirma.

    Pero el estudio reveló algo más: pasar tiempo al aire libre parece tener un efecto protector. “La idea es que la luz brillante del exterior estimula la liberación de dopamina en la retina”, explica Mutti, y parece que esto podría afectar el desarrollo de la vista.

    La tecnología forma parte de un cambio global que nos lleva a pasar más tiempo en interiores.

    En ese sentido, Mutti cree que tus dispositivos pueden tener un efecto negativo indirecto en tus ojos.

    La solución es sencilla, dice Mutti: solo necesitas pasar más tiempo al aire libre.

    No solo es bueno para tus ojos, sino que también puede ayudarte a dormir mejor. Asegúrate de usar protector solar y gafas de sol para evitar los efectos dañinos del sol.

    Manos débiles

    Un hombre fuerte agarra una pesa grande y verde que está en el piso.

    Getty Images
    La fuerza de agarre es vista por los expertos cada vez más como un indicador de salud en la vejez.

    La fuerza de agarre se reconoce cada vez más como un marcador clave para la salud general.

    Un estudio encontró que predice la muerte prematura mejor que la presión arterial. Y la fuerza de agarre está disminuyendo en muchos países, especialmente entre los más jóvenes.

    “Un declive generacional no se trata sólo de manos más débiles, sino que puede ser una señal temprana de advertencia sobre la salud futura de las generaciones más jóvenes”, dice Johannes Beller, profesor de sociología médica en la Universidad Médica de Lausitz, Alemania.

    “Existe un caso razonable de que el cambio hacia el trabajo sedentario basado en computadora está contribuyendo a la disminución de la condición física”, y es posible que eso también afecte la fuerza de agarre.

    Deberías poder apretar una pelota de tenis lo más fuerte que puedas y mantenerla durante 15 a 30 segundos.

    Pero se trata de algo más que agarre, también se trata de mejorar tu condición física general. En otras palabras, ve al gimnasio.

    Coordinación ojo-mano

    Una mujer hace malabares con unos pinos de madera.

    Getty Images

    Parece que la tecnología afecta a las habilidades motoras, aquellas capacidades que vinculan la mente y el cuerpo para realizar movimientos precisos.

    Podría mejorar la destreza en acciones como hacer clic o deslizar el dedo por la pantalla, señala Sebastian Suggate, profesor de psicología del desarrollo y educación en la Universidad de Ratisbona (Alemania).

    “Sin embargo, si analizamos el desarrollo de las habilidades motoras en un sentido más amplio —y en particular la motricidad fina—, la evidencia apunta a un efecto negativo”.

    Sabemos mucho más sobre los efectos en los niños que en los adultos.

    Las investigaciones del propio Suggate muestran una relación entre un mayor tiempo frente a las pantallas y un peor desarrollo de las habilidades motoras.

    Esto resulta especialmente preocupante debido a la correlación existente entre las habilidades motoras y el desarrollo cognitivo y académico en niños y adolescentes.

    Su consejo no es entrar en pánico ni prohibir las pantallas, sino incorporar de manera consciente actividades manuales y prácticas a la vida cotidiana.

    Las actividades manuales prolongadas, como preparar una comida o realizar manualidades, pueden ser beneficiosas. Suggate se dedica a la carpintería, pero uno podría aprender a tocar un instrumento o incluso simplemente escribir a mano.

    “No es el fin del mundo; se trata de efectos sutiles”, afirma Suggate.

    “Pero, aunque a nivel individual los efectos sean de moderados a leves, en conjunto y a lo largo de las generaciones estamos hablando de un posible embrutecimiento de la sociedad y de una incapacidad para pensar en la realidad, ya que las manos constituyen un punto de contacto fundamental con el mundo”.

    *Esta es una adaptación al español de una historia publicada en BBC Future. Si quieres leer la versión en inglés original, haz clic aquí.

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    Getty Images

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  • Reseña de ‘Moana’: un remake que pierde el rumbo

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    Disney vuelve sobre uno de sus mayores éxitos, pero esta versión de acción real ofrece muy poco que justifique su existencia.

    Me gusta una buena versión de una canción muy querida. Me encanta un gran reestreno de una obra de Broadway. Incluso disfruto de una nueva versión bien pensada de una película entrañable. Cuando estas tienen éxito, es porque los artistas asimilan la obra original y le dan su propio toque. La nueva no reemplaza a la original; más bien hace que la aprecie aún más. Ahora escucho la letra como si fuera la primera vez, o entiendo la obra desde una nueva perspectiva, o veo la historia desde otro punto de vista.

    Al parecer, en este punto Disney y yo discrepamos. Los llamados “remakes de acción real” que el estudio hace de sus clásicos –muchos de los cuales no son más que reinterpretaciones animadas con un fotorrealismo extremo– se han inclinado por aferrarse a una traducción casi literal, hasta un punto casi perverso. De todas ellas, Moana quizá sea la más innecesaria y, tal vez no por casualidad, la peor.

    Seguro que ya conoces la trama de Moana, porque la película animada original se estrenó hace menos de 10 años. En su momento obtuvo una sólida recaudación en taquilla. Pero cuando llegó a Disney+, se convirtió en un fenómeno y desde entonces ha permanecido entre las películas más vistas en transmisión en directo en Estados Unidos.

    Y no es para menos: la historia de la princesa polinesia que abandona su isla para encontrar al semidiós Maui, devolver el corazón robado de una diosa y salvar a su pueblo era una reinterpretación exuberantemente animada y magníficamente concebida del clásico viaje del héroe. Entretejía música, lenguas, mitos e historia de varias naciones insulares del Pacífico, y sus canciones –compuestas por Lin-Manuel Miranda (que venía de un año extraordinario interpretando a Alexander Hamilton en el exitoso musical de Broadway), Opetaia Foaʻi y Mark Mancina– eran memorables y encantadoras. Para muchos espectadores, ver la cultura polinesia y a una heroína como Moana en la pantalla tuvo un significado especial.

    La secuela de 2024, Moana 2, recaudó más de mil millones de dólares en todo el mundo, consolidando el prestigio de la franquicia. Supuestamente Moana 3 ya está en desarrollo, pero el estudio ha optado primero por devorarse la cola y rehacer la película original; además, parece aterrado de apartarse de su fórmula. Dirigida por Thomas Kail, la nueva Moana cuenta, técnicamente, con un guion nuevo escrito por Jared Bush, guionista de la película animada, y Dana Ledoux Miller. Pero sería comprensible pensar que simplemente reciclaron el anterior: todos los giros de la trama son los mismos, al igual que muchas de las líneas de diálogo y los chistes. (Algunos sí fueron modificados; cuando Maui firma el remo de Moana, el chiste sobre “tuitear” se convierte en un juego de palabras sobre un “remo-grafo para un pollo”, lo que ciertamente no es una mejora).

    Las canciones siguen siendo las mismas, y eso es una buena noticia, porque siguen sonando genial. Algunos papeles fueron reinterpretados: Catherine Lagaʻaia da vida a Moana y resulta encantadora, una excelente elección para el personaje. (Auliʻi Cravalho, quien prestó su voz a Moana en las dos primeras películas, decidió no regresar para esta versión, aunque participa como productora ejecutiva). Sus padres (John Tui y Frankie Adams) y la abuela Tala (Rena Owen) aportan calidez y profundidad a la pantalla.

    Pero, como ocurre con otras nuevas versiones de películas de Disney, hay secuencias enteras que parecen reproducciones plano por plano de la original, como si simplemente hubieran pasado por un proceso de “computadora, ¡mejora la imagen!”. Y el resto del reparto sigue siendo el mismo, sobre todo Dwayne Johnson como Maui, el semidiós. Y, sencillamente, no funciona. La arrogancia descarada, los intentos de deshacerse de Moana y esa imponente musculatura que resultan divertidos y entrañables en un personaje animado adquieren un tono extrañamente amenazante cuando los encarna un hombre de carne y hueso. Uno comprende enseguida que algunos chistes funcionan no solo por lo que dicen, sino por cómo se dicen, y las expresiones caricaturescamente exageradas del Maui animado contrastan de manera muy marcada con el rostro real y esculpido de Johnson.

    La historia de fondo de Maui también cobra más protagonismo aquí, quizá porque parece más una persona de verdad. Robó el corazón de la diosa para dárselo a la humanidad porque –al haber sido abandonado por sus padres humanos cuando era un bebé– tiene una necesidad insaciable de ser amado. De alguna manera, esto parece pasar a primer plano, lo que hace que Maui cobre más protagonismo a lo largo de toda la película; a veces, Moana ahora parece la historia de un semidiós triste que necesitaba que una niña pequeña lo salvara.

    [Video: Watch on YouTube.]

    Johnson ha dicho en repetidas ocasiones cuánto quiere a este personaje y transmite la vulnerabilidad suficiente como para que eso no arruine por completo la película. Pero el contraste entre ambas interpretaciones pone de manifiesto la verdadera razón por la que esta nueva Moana no funciona, y quizá nunca pudo haberlo hecho: el formato es totalmente inadecuado.

    Moana es la primera película de Disney realizada íntegramente con animación por computadora que recibe una versión de acción real. La animación por computadora ya puede acercarse mucho al fotorrealismo y, en la primera Moana, el agua y los paisajes naturales resultaban sorprendentemente reales. Los personajes se representan de manera más caricaturesca en ese entorno, lo que le da a la película un aire mítico. Como resultado, el contraste entre ambas películas es más sutil.

    Sin embargo, la animación es un medio que permite dar rienda suelta a la imaginación; cada canción puede convertirse en su propio ballet onírico sin que nada desentone. Al inspirarse en la cultura polinesia, los animadores de la película de 2016 decidieron hacer un uso fantástico de los estilos visuales tradicionales en las secuencias musicales, recurriendo a técnicas artísticas en 2D para evocar la textura cultural de las naciones insulares. La secuencia de “De nada”, por ejemplo, superpone imágenes que parecen dibujadas a mano con estilos que evocan recortes de papel, tapices, tatuajes tribales y personajes humanos animados por computadora, todo a la vez. Del mismo modo, en la primera película, cuando Maui y Moana se encuentran con todo un espectáculo de purpurina del ostentoso cangrejo Tamatoa (interpretado en ambas películas por Jemaine Clement), su canción glam-rock es un derroche de color y luz. Al final de la escena, solo su rostro queda delineado con un grueso trazo de neón, evocando las imágenes más psicodélicas de películas de Disney como Alicia en el país de las maravillas o Winnie the Pooh en el bosque encantado.

    El cine de acción real, sin embargo, parece exigir un literalismo visual, al menos en la mente de los cineastas. Como resultado, toda esta imaginería creativa se ve mermada en la película, y con ella la magia. Quizá el cambio más sorprendente y revelador es que el papel de “Mini Maui”, el tatuaje consciente del semidiós, se ha reducido enormemente: ha pasado de ser un auténtico compañero en la película original a apenas unos gestos y breves apariciones aquí. Supongo que esto se debe a que resultaría raro en una película infantil pasar demasiado tiempo viendo un tatuaje correteando por los abdominales y bíceps desnudos de un hombre de verdad, pero también le quita todo el encanto.

    Al final, me quedo con la misma pregunta que me hago cada vez que veo una de estas nuevas versiones de acción real: ¿Para qué? ¿Qué sentido tiene? Es difícil no ver el resultado como una maniobra cínica para recaudar dinero, ya que, sin duda, la película será un éxito de taquilla. Pero si, al parecer, tu público objetivo lleva miles de millones de horas viendo en directo una versión prácticamente idéntica de esta película, ¿qué otra razón habría para hacer exactamente lo mismo otra vez?

    Y si estos personajes significan tanto para el público, ¿por qué no contar una historia nueva con ellos?

    ¿O es que simplemente se les acabaron las ideas?

    MoanaSe sugiere la supervisión de los padres. Duración: 1 hora 55 minutos. En cines.

    Alissa Wilkinson es crítica de cine del Times. Ha estado escribiendo sobre películas desde 2005.

  • La muerte de un inmigrante en Houston aviva el debate sobre la estrategia de ICE

    La muerte de un inmigrante en Houston aviva el debate sobre la estrategia de ICE

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    La muerte a tiros de Lorenzo Salgado Araujo se produjo en un momento en el que se han intensificado las medidas de control de inmigración en todo el país, con miles de detenciones diarias.

    El tiroteo mortal de un hombre esta semana a manos de agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por su sigla en inglés) en Houston ha puesto de relieve un aumento agresivo de las detenciones de migrantes en todo el país, que en gran medida ha pasado desapercibido para la opinión pública.

    Desde grandes ciudades como Chicago y Las Vegas hasta pequeños barrios a las afueras de Milwaukee y San Antonio, se ha detenido a migrantes en juzgados, registros de ICE y controles de tráfico; las detenciones diarias se duplicaron en la última semana de junio y siguen aumentando.

    “Las operaciones se han realizado a propósito entre bastidores”, dijo Getsy Hernandez, organizadora comunitaria de Escucha Mi Voz Iowa, un grupo de defensa liderado por inmigrantes en Iowa City.

    El martes, agentes federales de migración mataron a Lorenzo Salgado Araujo, un obrero de la construcción mexicano y padre de tres hijos que llevaba más de 30 años viviendo en el país sin permiso de residencia. Sin embargo, Salgado Araujo no era el objetivo inicial de los agentes.

    En los días posteriores, el homicidio ha movilizado a miles de manifestantes, ha provocado que líderes locales y grupos de derechos civiles latinos pidan investigaciones independientes y ha hecho que la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, prometa que tomará medidas legales.

    Salgado Araujo murió durante un control de tráfico a manos de agentes de migración que, según una vocera del Departamento de Seguridad Nacional, estaban buscando a otra persona. Cuando los agentes intentaron detener el vehículo, la situación se agravó rápidamente y un agente disparó a Salgado Araujo en el abdomen. Murió en el hospital unas horas después.

    Los responsables de Seguridad Nacional dijeron que Salgado Araujo había tratado de usar su coche como arma, aunque tres hombres que presenciaron el tiroteo desmintieron esa versión y dijeron que la víctima nunca había intentado atropellar a un agente federal. No ha salido a la luz ningún video del tiroteo. Los agentes no llevaban cámaras corporales, según dijo la vocera.

    El tiroteo de Houston ha vuelto a poner a ICE y las tácticas de los agentes de migración en el punto de mira nacional. Los funcionarios federales defienden sus acciones como parte de operaciones muy específicas, pero los líderes de la comunidad latina y los abogados de migración sostienen que el incidente se suma a una serie de enfrentamientos violentos que han acompañado al aumento de las detenciones. Afirman que estos enfrentamientos demuestran que los agentes federales siguen usando sus tácticas más agresivas.

    Los agentes federales de inmigración les han disparado a más de 20 personas desde septiembre, casi todas ellas adentro de sus coches. Algunos de los tiroteos han sido mortales.

    El gobierno de Donald Trump sigue presionando para que haya más deportaciones. Un paquete de medidas impulsado por los republicanos y firmado por el presidente el mes pasado ha destinado 31 millardos de dólares a las actividades de ICE, como el apoyo a las autoridades locales y estatales que han firmado acuerdos de cooperación con la agencia, conocidos como acuerdos 287(g). Para las jurisdicciones que se niegan a cooperar, el paquete de financiación ha reservado otros 350 millones de dólares para ampliar las operaciones de control.

    En un periodo de cinco días a finales de junio, los agentes de ICE detuvieron a más de 10.000 personas, según documentos a los que ha tenido acceso The New York Times. Tras una breve tregua durante el fin de semana festivo del 4 de julio, las detenciones se reanudaron el martes, el día en que le dispararon a Salgado Araujo. Desde el martes hasta el jueves, los agentes de ICE de todo Estados Unidos detuvieron a más de 6000 personas, según muestran los registros internos, a un ritmo de unas 2000 detenciones al día.

    El efecto de esta campaña se está notando en todo el país.

    En Chicago, grupos defensores de los derechos de los migrantes y organizadores de la comunidad hispana, en una rueda de prensa celebrada el jueves, habían contabilizado al menos 70 personas detenidas en tres días, muchas de ellas en los alrededores de los juzgados. Muchos de los migrantes detenidos habían sido acusados de infracciones de tráfico leves o estaban intentando acudir a sus citas ante los jueces de migración. Las llamadas a un centro de asistencia jurídica se habían más que duplicado hasta alcanzar las 1700 en ese tiempo, dijo el grupo de organizadores.

    “A pesar de que se dice que la Operación Midway Blitz ha terminado, no ha acabado”, dijo Berto Aguayo, un abogado, refiriéndose a la redada de migración del verano pasado en Chicago. “Nos solidarizamos con Texas y exigimos justicia”.

    En Carolina del Norte y Iowa, donde las leyes obligan a las autoridades locales y estatales a colaborar con los agentes federales en la aplicación de la normativa de inmigración civil, los activistas por los derechos de los migrantes han detectado un aumento de las paradas de tráfico. Muchos eran trabajadores que, como Salgado Araujo, fueron detenidos de camino a las obras, según dijeron los activistas. Los agentes afirmaban estar buscando a personas concretas, pero detenían a cualquiera que fuera indocumentado, dijeron los activistas.

    Las nuevas operaciones de control “pueden estar más dirigidas, pero se intensifican rápidamente y están originando violencia igual que antes”, dijo Damary M. Bonilla-Rodríguez, una líder de la comunidad hispana en Pensilvania. “Eso es lo que da miedo”.

    En Puerto Rico, una pastora dijo que había visto a agentes federales emplear tácticas cada vez más agresivas contra migrantes negros y de piel más oscura, entre ellos muchos de Haití, a quienes recientemente se les ha revocado la protección humanitaria.

    Los responsables de Seguridad Nacional no respondieron de inmediato a una solicitud de comentarios.

    Los agentes federales suelen preferir detener a la gente en sus coches en vez de intentar entrar en sus casas, dijo un antiguo funcionario de ICE, porque así es menos probable que se atrincheren o que lleven armas encima. Pero el incidente de Houston está reavivando los llamados para que se establezcan directrices sobre el uso de la fuerza en este tipo de situaciones y para que se supervise más de cerca la participación de la policía local y estatal en la aplicación de la ley de migración.

    El incidente de Houston empezó cuando unos agentes de ICE llegaron a un lugar en busca de dos personas distintas. Solo después de comprobar la matrícula de una furgoneta que se encontraba en el lugar que estaban vigilando se dieron cuenta de que Araujo era el propietario, según dos personas con conocimiento del incidente.

    A continuación, hicieron otra comprobación y se dieron cuenta de que estaba en el país de manera ilegal, según dijeron esas personas. En otros incidentes por todo Estados Unidos, ICE ha utilizado tácticas similares para determinar rápidamente si los migrantes a los que buscan están en el país de forma ilegal.

    Cuando Markwayne Mullin, el exsenador republicano de Oklahoma, se puso al frente del Departamento de Seguridad Nacional esta primavera, prometió un enfoque más discreto respecto a la campaña de deportaciones masivas del gobierno de Trump que el de su predecesora, Kristi Noem.

    Al principio, parecía que lo estaba logrando. El repunte de detenciones de las últimas semanas ha suscitado mucho menos escrutinio público que las medidas de control del verano pasado, cuando los agentes federales se desplegaron en grandes ciudades como Chicago y Los Ángeles y se produjeron enfrentamientos en las calles estadounidenses.

    Pero la muerte de Salgado Araujo podría cambiar eso.

    En su rueda de prensa del miércoles, Sheinbaum dijo que su gobierno estaba preparando medidas legales para exigir responsabilidades por la muerte de Salgado Araujo y la de más de una decena de mexicanos más bajo custodia de ICE.

    El gobierno de México dijo el jueves que, desde el año pasado, al menos 17 ciudadanos mexicanos habían fallecido, ya fuera bajo custodia de ICE o al ser objeto de redadas. El país ha utilizado una estrategia jurídica y diplomática en varios frentes como respuesta a estas muertes. Ha enviado alrededor de una decena de solicitudes exigiendo una investigación completa y transparente de cada fallecimiento, ha planteado el tema ante el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos y ha instado a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos a revisar los casos.

    “No podemos permitir el maltrato a nuestros hermanos que están en Estados Unidos”, dijo Sheinbaum. “Hay otra lamentable muerte de un connacional en Estados Unidos por asuntos de detención cuando su única falta pues es no tener papeles”.

    Lauren McGaughy colaboró con reportería.

    Jazmine Ulloa es una reportera de temas de Estados Unidos que cubre migración para el Times.

    Hamed Aleaziz cubre el Departamento de Seguridad Nacional y las políticas migratorias para el Times.

    Emiliano Rodríguez Mega es un reportero investigador del Times en Ciudad de México. Cubre México, Centroamérica y el Caribe.

    Lauren McGaughy colaboró con reportería.

  • Marco Rubio gestiona a Venezuela desde Washington

    Marco Rubio gestiona a Venezuela desde Washington

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    El presidente Donald Trump estaba sentado en el Despacho Oval a principios de este año con su secretario de Estado, Marco Rubio, cuando se le ocurrió una idea.

    Quizá debería enviar a Rubio de forma permanente a Caracas, la capital venezolana, donde los comandos estadounidenses habían llevado a cabo el logro más destacado de la política exterior del segundo mandato de Trump: la captura de Nicolás Maduro, el presidente del país.

    Rubio podría ser el próximo líder de Venezuela, sugirió Trump. Y aunque los asesores del presidente dicen que estaba bromeando –y que a menudo se burla de Rubio con lo de un destino en el extranjero–, la realidad es que Rubio no necesita mudarse a Caracas.

    Ya gobierna Venezuela desde Washington.

    En los seis meses transcurridos desde que las fuerzas estadounidenses derribaron la puerta del dormitorio de Maduro y se lo llevaron en la mitad de la noche, Rubio se ha convertido en el virrey de facto de Venezuela, ejerciendo su influencia sobre una nación soberana de una forma que ningún funcionario estadounidense había hecho desde que L. Paul Bremer III llegó a Bagdad en 2003 para dirigir el Irak ocupado por Estados Unidos.

    Actualmente, Rubio controla las finanzas de Venezuela, la distribución de sus recursos naturales y su gobierno, según entrevistas con más de una decena de funcionarios y personas cercanas a ambos gobiernos, tanto en Washington como en Caracas, que han dado detalles sobre su participación en la dirección de las políticas del país. Muchos hablaron bajo condición de anonimato para describir interacciones privadas y debates internos.

    Aunque no ha visitado Venezuela en persona desde que Estados Unidos tomó el control, el secretario de Estado está profundamente involucrado en el día a día del país y mantiene un contacto cercano con Delcy Rodríguez, quien fue vicepresidenta de Maduro y ahora dirige su país de forma interina, con el visto bueno de Estados Unidos. Los dos se mandan mensajes en español por WhatsApp, intercambiando chismes, felicitaciones de cumpleaños y selfis.

    A pesar de las bromas, la relación entre Rubio y Rodríguez dista mucho de ser una colaboración. Es una muestra del poder estadounidense de la era Trump, en la que el ganador se lo lleva todo, sin importar la soberanía ni el derecho internacional.

    El gobierno venezolano no respondió a una solicitud de comentarios. El gobierno de Trump no respondió a preguntas detalladas sobre la autoridad de Rubio en Venezuela. Rubio ha restado importancia a su papel y, en gran medida, evita hablar de su trabajo. Rechazó varias solicitudes de entrevista.

    Tommy Pigott, vocero del Departamento de Estado, dijo en un comunicado que “con una cooperación renovada y una gestión económica sólida, Venezuela puede resurgir como un socio estable y próspero cuyos ciudadanos se beneficien de su vasta riqueza natural y de unos lazos más fuertes con Estados Unidos”.

    El control directo sobre los ingresos públicos de Venezuela, en particular, distingue la influencia de Washington en ese país de la de la mayoría de los demás países que dependen de su poderío militar y financiero.

    El Tesoro de Estados Unidos recibe los ingresos de la mayor parte de las exportaciones de Venezuela y luego los distribuye gradualmente al país a través de bancos privados, una relación parecida a la de unos padres que dan mesada a sus hijos. Rubio y su equipo establecen las condiciones sobre en qué se puede gastar ese dinero y quién puede hacerlo.

    Este sistema le ha permitido a Rubio detener los mecanismos de corrupción más escandalosos de Venezuela. Además, le aporta algunos beneficios al gobierno venezolano, que aprovecha la protección efectiva del Tesoro de Estados Unidos para recibir ingresos sin que lo acosen los numerosos acreedores que reclaman el pago de millardos en deuda impagada.

    Pero este acuerdo también le ha dado a Rubio una influencia enorme sobre Rodríguez, que depende de ese dinero para pagar a los trabajadores y sostener la moneda nacional.

    Además, Rubio supervisa la aplicación de las sanciones de Estados Unidos a Venezuela, decidiendo quién puede hacer negocios en el país y cómo. Ha trabajado para reformar el sector petrolero y ha facilitado el acceso de las empresas estadounidenses. Por su parte, Rodríguez le consulta sobre los nombramientos gubernamentales importantes, como el del ministro de Defensa.

    Desde que dos terremotos sacudieron Venezuela el mes pasado, Rubio ha intentado fortalecer el gobierno interino del país. Estados Unidos ha enviado 900 militares a Venezuela, ha comprometido casi 400 millones de dólares en ayuda y ha entregado embalajes de dinero al gobierno venezolano.

    Los terremotos han complicado la misión que Rubio se había trazado de devolver la democracia a Venezuela (“Es un revés en ese sentido”, reconoció Rubio el mes pasado). La capacidad de recuperación del país es clave para el objetivo final de Trump: asegurarse el petróleo venezolano para los intereses de Estados Unidos.

    Este acuerdo es muy inusual y se está desarrollando 80 años después de que Estados Unidos renunciara a su última gran colonia formal, Filipinas.

    Pero Trump ha dejado claro que quiere volver a una era de expansionismo estadounidense, y ha llegado a plantearse tomar el control de Groenlandia, Canadá y el canal de Panamá.

    En Venezuela es donde ha tenido más éxito. Pero hay riesgos.

    Los críticos de Trump acusan a Estados Unidos de desviar los recursos de Venezuela y de apuntalar un gobierno autoritario al dejar en sus puestos a la mayoría de los secuaces de Maduro. Este acuerdo también enreda a Estados Unidos en las vicisitudes de un régimen profundamente impopular y no elegido que se enfrenta a un clamor cada vez más desesperado por un cambio político.

    “El secretario Rubio dijo que no estamos en guerra con Venezuela”, le dijo el representante Sean Casten, demócrata por Illinois, al secretario del Tesoro, Scott Bessent, durante una audiencia en el Congreso en febrero. ¿Qué autoridad –preguntó Casten– tenía Estados Unidos para controlar los activos venezolanos?

    Bessent le dijo a Casten que le respondería en otro momento.

    La política realista y sin concesiones de Rubio en Venezuela implica un cambio radical para alguien que se ha pasado toda su carrera presentándose como un defensor de la democracia en Latinoamérica. Ha dicho que su objetivo es una transición democrática a largo plazo.

    El resultado de esta incursión en Venezuela podría marcar el futuro político de Rubio ahora que Trump está pensando en su sucesor.

    ‘Hagamos grande de nuevo a Venezuela’

    En la madrugada del 3 de enero, poco después de que capturaran a Maduro, Rubio se puso en contacto con Rodríguez por teléfono. Hablando en español, Rubio le dijo que tenía dos opciones: colaborar con Estados Unidos o presenciar un ataque a mayor escala contra la infraestructura, las bases militares y los altos cargos de Venezuela.

    Tras algunas negociaciones, Rodríguez aceptó.

    Rodríguez le dijo a Rubio que “básicamente está dispuesta a hacer lo que creamos necesario para que hagamos grande de nuevo a Venezuela”, según Trump. El presidente dijo que Estados Unidos “dirigiría el país” hasta que hubiera una “transición de poder segura, adecuada y prudente”.

    Días después, Trump declaró en una entrevista con The New York Times que esperaba que Estados Unidos dirigiera Venezuela durante años.

    En el centro de todo está Rubio, a quien otros funcionarios llaman “virrey”, el título que se les daba a los poderosos gobernadores que dirigían el Imperio español hasta que Venezuela y la mayoría de sus otras provincias se rebelaron y obtuvieron su independencia a principios del siglo XIX.

    Cuando Rodríguez empezó a formar su gobierno, Rubio intervino en decisiones clave sobre el personal y la animó a purgar a la familia y a los socios comerciales de Maduro. Rodríguez le hizo caso.

    La mayoría de los venezolanos se sintieron aliviados por la caída de Maduro, pero luego quedaron sorprendidos al ver cómo el gobierno de Trump se aliaba con la mayoría de sus principales colaboradores. La inflación ha bajado, pero sigue siendo la más alta del mundo, y la moneda del país sigue perdiendo valor. Millones de personas claman por nuevas elecciones, lo que presiona a Rubio para que vaya más allá de los acuerdos económicos e impulse un cambio político. Los inversionistas se muestran nerviosos ante la idea de invertir capital en un sistema que podría derrumbarse en cualquier momento.

    Antes de los terremotos, Rodríguez le había estado pidiendo a Rubio mayor autonomía financiera y que se levantaran sanciones económicas, para reducir la presión interna sobre su gobierno.

    Rubio se ha mostrado comprensivo con sus argumentos, pero el gobierno de Estados Unidos no ha cedido el control.

    La colaboración de Rubio con Rodríguez ha provocado descontento entre algunos diplomáticos de carrera estadounidenses, los venezolanos-estadounidenses y los aliados de Trump, a quienes les molesta la idea de que la mano derecha de Maduro esté en el poder.

    Rubio y otros funcionarios han restado importancia a esas preocupaciones, señalando que Rodríguez ha cumplido casi todas las órdenes que le ha dado el gobierno de Trump, sobre todo las relacionadas con las finanzas del país. Venezuela vende gran parte de su petróleo a través de dos empresas comercializadoras, Trafigura y Vitol, en un acuerdo establecido por el gobierno de Trump.

    Rubio ha eclipsado en gran medida a Chris Wright, el secretario de Energía, a la hora de orquestar la apertura de la industria petrolera venezolana a la inversión extranjera, la piedra angular de la visión de Trump para el país. Ha dado prioridad a la llegada de nuevas empresas estadounidenses a costa de los productores de petróleo europeos que ya operaban en el país.

    Ben Dietderich, vocero de Wright, dijo que el secretario ha colaborado estrechamente con Rubio y que ha hablado con frecuencia con los líderes del sector energético y con Rodríguez.

    El control de Washington sobre la economía venezolana va más allá de los ingresos petroleros. El equipo de Rubio hace las licencias que otorgan exenciones de las sanciones a las empresas que quieren hacer negocios en Venezuela. Rubio ha advertido al gobierno de Rodríguez que se abstenga de hacer negocios con adversarios de Estados Unidos. Tras la caída de Maduro, por ejemplo, la compañía petrolera estatal venezolana se ha hecho cargo discretamente de las operaciones de los proyectos petroleros que posee conjuntamente con la empresa estatal rusa Rosneft. Rosneft no respondió a la solicitud de comentarios.

    El gobierno de Trump también ha presionado con éxito a Rodríguez para que entregue a los venezolanos que se han metido en problemas con el Departamento de Justicia. A instancias de Estados Unidos, el gobierno de Rodríguez detuvo en febrero a Alex Saab, el multimillonario amigo y socio de Maduro, y aprobó su extradición a Estados Unidos, tras quitarle el pasaporte venezolano.

    Algunos funcionarios creen que el Departamento de Justicia quiere utilizar a Saab para reforzar el caso contra Maduro, a quien se le imputan varios delitos de tráfico de drogas.

    Y en junio, el gobierno de Rodríguez ayudó a Estados Unidos a acabar con un líder del crimen organizado que tenía vínculos desde hace tiempo con funcionarios venezolanos, según varias personas al tanto de la operación.

    Las fuerzas estadounidenses utilizaron la información proporcionada por los funcionarios de Rodríguez para matar al Niño Guerrero, uno de los líderes de la banda Tren de Aragua, en un ataque con misiles en una zona remota del sur de Venezuela. Fue la primera colaboración militar entre ambos países en décadas. El gobierno venezolano recuperó posteriormente el cuerpo del líder de la banda y se lo entregó a Estados Unidos.

    El gobierno de Trump ha acusado al Tren de Aragua de colaborar con Maduro para enviar a Estados Unidos drogas y migrantes ilegales, aunque las agencias de inteligencia estadounidenses concluyeron el año pasado que Maduro no controlaba la banda.

    El gobierno de Trump incluso controla las apariciones públicas y las declaraciones de Rodríguez. En mayo, Rubio anunció que Rodríguez viajaría a la India antes de que el gobierno venezolano lo mencionara, lo que sorprendió a los funcionarios venezolanos y a los diplomáticos extranjeros.

    Cuando Bret Baier, presentador de Fox News, se puso en contacto con Rodríguez para que participara en una entrevista, ella le dijo que Trump tendría que dar su visto bueno. A Trump le encantó que Rodríguez le pidiera permiso, y ha contado la historia varias veces a otras personas cuando le preguntan por ella, según varias personas que conocen sus comentarios.

    Cuando Estados Unidos atacó Irán, Yvan Gil, el canciller de Venezuela, emitió una condena moderada de la agresión contra el viejo aliado de Venezuela.

    El gobierno de Trump le comunicó a Rodríguez que debía eliminar la publicación y le advirtió que no volviera a apoyar públicamente a sus adversarios. Gil borró la publicación unas horas después de publicarla.

    En la práctica, fue una admisión de que Venezuela ya no marcaba su propia política exterior.

    Gil no respondió a una solicitud de comentarios.

    El apoyo de Trump

    Rubio estaba durmiendo en Baréin el mes pasado cuando lo despertó una llamada desde la Sala de Situación de la Casa Blanca. Dos terremotos de gran magnitud se habían registrado en Venezuela, y las primeras imágenes eran desoladoras. Localidades enteras habían quedado arrasadas y había muchas personas desaparecidas.

    Poco después, Rubio habló con Rodríguez y le prometió toda la ayuda de Estados Unidos. Los equipos de rescate estadounidenses llegaron al lugar dos días después. Rubio ha descrito los planes del gobierno para Venezuela en tres fases: recuperar la economía, estabilizar el país y facilitar su transición hacia la democracia.

    Antes de los terremotos, funcionarios estadounidenses dijeron que se encontraban en la segunda fase, trabajando para abrir Venezuela a la inversión internacional. Para impulsar ese objetivo, altos cargos del gobierno de Trump viajaron a Venezuela para reunirse con sus homólogos y cerrar nuevos acuerdos en materia de energía y minería.

    Sin embargo, los anuncios resultantes han sido, en su mayoría, esbozos optimistas de posibles inversiones.

    En marzo, Doug Burgum, el secretario del Interior, visitó Venezuela y se reunió con Rodríguez en el palacio presidencial. Durante la visita, Rubio le mandó un mensaje para preguntarle cómo iba la reunión. Rodríguez dijo que iba bien y le envió una selfi con Burgum.

    Pero la reunión se vio empañada por noticias perjudiciales. Reuters informó ese mismo día de que el Departamento de Justicia estaba preparando en secreto un proceso judicial contra Rodríguez.

    El gobierno de Rodríguez se quedó atónito y pidió aclaraciones a la Casa Blanca. Para calmar las preocupaciones de Rodríguez, Todd Blanche, por entonces fiscal general adjunto, calificó el reportaje de “completamente FALSO“.

    Pero el gobierno venezolano quería más garantías. Así que al día siguiente, Rubio le mandó a Rodríguez un mensaje con el enlace a una publicación del presidente de Estados Unidos en las redes sociales.

    “Delcy Rodríguez, que es la presidenta de Venezuela, está haciendo un gran trabajo y colaborando muy bien con los representantes de EE. UU.”, escribió Trump. Rodríguez quedó satisfecha y quiso darle las gracias a Trump con una publicación propia. Pero primero le enseñó el borrador a Rubio. Lo publicó después de recibir su aprobación.

    Antes de la captura de Maduro, los fiscales estadounidenses habían estado investigando a muchos funcionarios venezolanos, incluida Rodríguez, aunque no está claro si esas investigaciones han sacado a la luz pruebas de delitos. La agencia Associated Press informó en mayo que el gobierno de Trump había ordenado a los fiscales que dejaran de investigar a Rodríguez.

    El éxito de los esfuerzos por llevar estabilidad a Venezuela, la segunda fase del plan de Rubio, depende en gran medida de la inversión extranjera. Pero los inversores se muestran cautelosos. El sector petrolero está deteriorado y es corrupto, y el control de Rodríguez sobre el poder es incierto. Los terremotos han retrasado las negociaciones para los nuevos contratos petroleros.

    Trump no parece preocupado. Ha insinuado varias veces que Venezuela podría convertirse en el estado número 51.

    Aún no hay certeza sobre quién podría dirigir el país de forma más permanente. María Corina Machado, la líder de la oposición exiliada, sigue siendo la política más popular del país. Pero Machado tiene enemigos acérrimos entre los responsables de seguridad y militares de Venezuela, lo que ha llevado a Rubio a descartarla y decidirse por Rodríguez como líder elegida a dedo para el país.

    Aunque antes era un firme partidario de Machado, Rubio se ha distanciado de ella en los últimos meses. El enfriamiento de la relación entre el gobierno de Trump y Machado se convirtió en una ruptura abierta tras los terremotos. Los responsables estadounidenses se han negado a ayudarla a volver a Venezuela por miedo a avivar los disturbios.

    El plazo para la fase final del plan de Rubio para Venezuela, las elecciones libres, sigue sin definirse. Cuando The New York Times le preguntó a Rodríguez en mayo cuándo celebraría las elecciones, ella dijo: “No lo sé. En algún momento”.

    Los analistas políticos dicen que Rodríguez podría estar intentando agotar el tiempo de la presidencia de Trump, con la esperanza de que la presión para celebrar las elecciones se disipe bajo el mandato de su sucesor.

    Por ahora, la decisión sobre cuándo se celebrarán las elecciones no está en sus manos. Está en las de Rubio.

    Eric Schmitt y Alan Feuer colaboraron con reportería.

    Tyler Pager es corresponsal del Times en la Casa Blanca y cubre la actualidad del presidente Trump y su gobierno.

    Anatoly Kurmanaev cubre la actualidad de Venezuela y su gobierno interino.

    Eric Schmitt y Alan Feuer colaboraron con reportería.

  • La historia de Ruth Ellis, la última mujer en ser ejecutada en la horca en Reino Unido y a la que ahora el rey indultó

    La historia de Ruth Ellis, la última mujer en ser ejecutada en la horca en Reino Unido y a la que ahora el rey indultó

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    En la noche del Domingo de Pascua de 1955, Ruth Ellis mató a su amante fuera del Magdala, un pub en el barrio londinense de Hampstead. Disparó seis veces. Cuatro de las balas alcanzaron su objetivo: David Blakely. Una de las otras dos hirió en el pulgar a un transeúnte casual.

    Ruth fue arrestada en cuestión de segundos. Un agente de policía, Alan Thompson, que estaba de descanso tomando una copa cerca de allí, salió corriendo al oír los disparos y le quitó el revólver de la mano. Ella no opuso resistencia.

    Al día siguiente, tras recibir el resultado de la autopsia, el inspector jefe le dijo a Ruth en la comisaría: “Se le acusará de asesinarlo”.

    Ella respondió: “Lo entiendo”.

    Fue juzgada el 20 de junio en el tribunal conocido como Old Bailey. El jurado solo tardó 14 minutos en llegar al veredicto de que Ruth era culpable. La sentencia, la única posible entonces, era la muerte.

    El 13 de julio fue ahorcada en la prisión de Holloway, mientras una multitud rezaba o guardaba un silencio solemne afuera.

    Estos son los hechos básicos de la historia de Ruth Ellis. Hechos que no están abiertos a debate, cosa que no se puede decir de los argumentos que el caso planteó.

    Ellis nunca se defendió, pero mucha gente lo hizo desde el principio.

    Decenas de miles de personas firmaron peticiones, y cientos escribieron cartas, pidiéndole clemencia, en vano.

    Pero su caso no murió con ella. Influyó en la abolición de la pena de muerte en el Reino Unido y ha sido reexaminado una y otra vez con perspectivas más modernas a lo largo de los años.

    Para su familia, el recuerdo de Ruth y su muerte estuvo siempre presente.

    “Sus hijos, nuestra madre y nuestro tío, nunca se recuperaron. Mi tío se quitó la vida. El trauma de mi madre la dejó incapaz de ser la madre que necesitábamos”, dijo su nieta Laura Enston, tras confirmarse que su abuela había recibido un indulto provisional póstumo.

    Con el parlamento de fondo, un hombre joven con barba y una mujer rubia sosteniendo un micrófono y una hoja de papel.

    PA Media
    Laura Enston, con el micrófono, y Stephen Beard afuera del Parlamento en Londres expresaron su satisfacción.

    “Tengo el honor de decir que Su Majestad el Rey ha aceptado nuestro consejo de conceder un indulto condicional a Ruth Ellis, la última mujer en ser ahorcada en Reino Unido”, anunció el viceprimer ministro David Lammy esta semana en la Cámara de los Comunes.

    “Si bien el indulto no alega su inocencia en el asesinato de David Blakely, sí sustituye la pena de muerte por una sentencia de cadena perpetua para reconocer una profunda injusticia en este caso excepcional”.

    El rey tiene la facultad de conceder indultos o conmutar penas; en la práctica, solo se utiliza cuando el gobierno lo solicita.

    “Esperamos que esto traiga algo de paz a la familia de Ruth Ellis, que ha cargado con el peso de lo que le sucedió durante más de 70 años”, añadió Lammy.

    Pero, ¿qué sucedió?

    Una relación tóxica

    La relación de Ellis y Blakely era, como se diría ahora, tóxica: marcada por momentos de euforia y estallidos de ira, separaciones y reconciliaciones, y otras relaciones paralelas —él con varias mujeres, algunas con las que llegó a comprometerse; ella con un amante que se volvió amigo, Desmond Cussen, quien más tarde se supo que le había dado el revólver.

    Fue, además, breve: duró alrededor de un año, tiempo suficiente para degenerar en una espiral de celos, violencia y dependencia emocional.

    Cuando se conocieron, ella era gerente de un club nocturno y procedía de una familia humilde; él era piloto de automovilismo y pertenecía a una familia acomodada.

    Ellis tenía dos hijos: el mayor, de un soldado canadiense que luego descubrió que estaba casado y tenía tres hijos en Canadá; la menor, de su exmarido George Ellis, un dentista alcohólico y abusivo.

    Acostumbrada a salir adelante por sí sola desde que abandonó el hogar familiar de joven para escapar de los abusos de su padre, Ellis pasó por diversos trabajos, desde modelo de desnudos hasta anfitriona de clubes nocturnos.

    Joven, atractiva y carismática, fue ascendiendo hasta llegar a regentar un club, lo que le dio una estabilidad económica de la que Blakely no dudó en beneficiarse.

    Resignación fatal

    Blakely, un joven delgado de cabello oscuro, vistiendo vestido y corbata, con Ellis, elegantemente vestida y arreglada. Se ve un ramo de flores detrás.

    Getty Images
    “Moriré amando a su hijo”, le escribió Ellis a la madre de Blakely, dos días después de matarlo.

    Además de haber sido arrestada inmediatamente después de matar a Blakely, Ellis rápidamente confesó, y luego firmó una declaración.

    Relató que esa noche, tras dos días sumida en la desesperación y la rabia, y habiendo consumido copiosas cantidades de alcohol, salió con un revolver en su bolso en busca de su amante, dispuesta a matarlo.

    Dos días después del tiroteo, Ellis le escribió desde prisión a la madre de Blakely.

    “Sin duda, estos últimos días han sido un shock para usted. Por favor, intente creerme cuando le digo lo mucho que siento haberle causado esta desagradable situación. […] David y yo hemos pasado muchos momentos felices juntos. Le ruego que intente perdonarlo por vivir conmigo, pero estábamos muy enamorados”

    “Desafortunadamente, David no se conformó con una sola mujer en su vida. He perdonado a David. Solo desearía haber encontrado en mi corazón la capacidad de perdonarlo cuando estaba vivo. Moriré amando a su hijo, y a usted le satisfará que su muerte haya sido vengada”.

    Esa resignación cercana a la fatalidad fue lo que encontró John Bickford, quien pronto se convertiría en su abogado.

    Al preguntarle qué planeaba hacer, respondió: “Voy a declararme culpable. No tengo nada más por lo que vivir, y solo quiero irme a estar con David”, le contó Bickford a la BBC.

    La convenció de que intentara preservar su vida, si no por ella, por sus hijos.

    No obstante, sabía que su única esperanza era que la declararan loca, conforme a las reglas de M’Naghten, que exigen demostrar que, en el momento del acto, el acusado sufría un defecto de la razón por una enfermedad mental que le impedía comprender la naturaleza de lo que hacía, o saber que estaba mal.

    El psiquiatra que testificó en el juicio la declaró cuerda en el momento del crimen.

    “Tenía la intención de matarlo”

    Poco durante el transcurso del día y medio que duró el juicio —rapidísimo para un caso de asesinato capital— favoreció a Ellis, ni siquiera su propio testimonio, aunque en él relató escenas crudas.

    Contó, por ejemplo, cómo cuando ella le reclamó su relación con una mujer casada él le dio un puñetazo.

    “Vi estrellas, me hormigueaba la oreja y me quedé como sorda. Después, puso dos dedos en mi garganta, y con la otra mano me daba puñetazos en el estómago. Yo lloraba y cuando sus dedos apretaron con fuerza mi garganta todo se volvió negro”.

    También relató que, apenas 10 días antes del asesinato, Blakely le provocó un aborto espontáneo tras golpearla en el estómago.

    Después volvió a prometerle amor eterno y matrimonio. Planearon pasar juntos la Semana Santa, pero el viernes él se fue, prometiendo volver, a casa de una pareja que Ellis estaba convencida de que conspiraba para que la abandonara.

    Blakely no volvió, no contestó sus llamados ni salió a hablarle cuando ella se presentó en esa casa. Ella, entre tanto, se fue saliendo de sus casillas.

    Ellis y Blakely vestidos y arreglados elegantemente junto a un hombre con barba y bigote, y una mujer de pelo oscuro, con gafas.

    Getty Images
    Ruth Ellis con Blakely (a la derecha), junto a los Findlater, una pareja de amigos de Blakely que ella pensaba quería separarlos.

    El abuso de Blakely hacia Ellis se consideró entonces un asunto privado, ajeno al caso, que no era apropiado discutir públicamente.

    El golpe de gracia lo dio el fiscal de la Corona, que en el contrainterrogatorio hizo una sola pregunta: “Señora Ellis, cuando disparó ese revólver a quemarropa al cuerpo de David Blakeley, ¿qué pretendía hacer?”.

    “Es obvio que cuando le disparé tenía intención de matarlo”.

    Esa respuesta dejó poco margen para la duda sobre el veredicto. Ella regresó al banquillo de los acusados, habiendo dado la impresión de ser una mujer segura de sí misma, con pocos remordimientos.

    En su exposición final, el juez le dejó poco margen de maniobra al jurado, si es que alguno.

    “Según nuestra ley, no es defensa para una mujer acusada del asesinato de su amante probar que era una mujer celosa, que había sido maltratada por su amante y que estaba enferma, o que después de que su amante prometiera pasar la Pascua con ella, él la dejara sin previo aviso y se negara a comunicarse con ella […] y como resultado ella se enfadó con él y se alteró emocionalmente, formando una intención de matarlo que no pudo controlar.

    “Ninguno ofrece defensa”.

    Lo que pasa es que ya entonces, y desde entonces aún más, muchos opinaban que sí debería ofrecerla.

    Serenidad

    Su fortaleza de carácter, su independencia y su sentido de la responsabilidad quizás ayudan a explicar que no se mostrara vulnerable ni abatida cuando tuvo que afrontar las consecuencias de sus actos.

    Sin embargo, lo que varios psiquiatras que han estudiado el caso sostienen es que aquella aparente calma, que no jugó a su favor ante el jurado, no era una muestra de frialdad, sino una manifestación del trauma que arrastraba.

    Para su nieta Enston, el hecho de que la glamurosa madre soltera no mostrara ninguna emoción durante el juicio fue un gran problema.

    “Sin darse cuenta, ella reforzó esa imagen de asesina a sangre fría que se había creado en su contra, pero sabiendo lo que sabemos ahora sobre el trauma y la provocación gradual, Ruth estaba traumatizada… y era un caso típico de violencia doméstica”, le dijo a la AFP el año pasado.

    Una multitud

    Getty Images
    Una multitud se reunió frente a la prisión de Holloway el día de la ejecución de Ruth Ellis.

    En la última mañana de su vida, Ellis le escribió al secretario del abogado una nota.

    “Estimado señor Simmons, solo para que sepa que sigo sintiéndome bien. Son las 7 de la mañana. Todo el personal de Holloway ha sido simplemente maravilloso. Esto es solo para que consueles a mi familia con el pensamiento de que no cambié mi forma de pensar en el último momento, ni rompí mi promesa a la madre de David. (…) Adiós, Ruth Ellis”.

    Dos horas después, murió.

    El diario Daily Mirror afirmó que era “la mujer más serena que jamás haya subido al patíbulo”.

    Ese mismo periódico tituló esta semana: “Ruth Ellis fue una asesina, pero su indulto significa que ahora es simplemente mi abuela”, citando al nieto.

    ¿Pero de qué sirve perdonarle la vida a alguien que ya murió?

    Causa célebre

    El caso de Ruth se convirtió en una causa célebre en un momento en el que la moralidad de aplicar la pena de muerte estaba siendo cada vez más cuestionada, y exhacerbó el sentimiento público en su contra.

    Dos sonados casos de errores judiciales tenían a la opinión en vilo.

    La ejecución de Ruth Ellis fue el último clavo en el ataúd: tan solo dos años después el rechazo público empezó a reflejarse en la ley, con enmiendas que llevarían finalmente a la abolición de la pena de muerte en 1965.

    Más allá de eso, su caso chocó pues la justicia británica no solía matar mujeres.

    Ser condenado no implicaba automáticamente ser ahorcado, señalan los expertos: el 90% de las condenadas a muerte en el siglo XX fueron indultadas.

    Dado el maltrato de Blakely hacia Ellis y su angustia emocional, había razón para el optimismo, sobre todo tras presentarse una petición firmada por unas 50.000 personas para salvarla.

    De hecho, menos de una semana antes, la condena a muerte de una mujer que había matado a su vecina de 87 años a golpes de pala y agua hirviendo había sido conmutada.

    La misma indulgencia no se le concedería a Ellis, lo que consternó a muchos británicos. ¿Por qué a ella no?

    Ellis posando en ropa interior

    Getty Images
    “Sencillamente, no era el tipo de mujer adecuado”, opina Gillian Pachter.

    Una de las explicaciones más extendidas apunta a que Ellis no cumplía con las normas de la moral convencional en torno al matrimonio y la monogamia: indultarla habría equivalido, a ojos de muchos, a respaldar esa transgresión.

    Gillian Pachter, directora del documental de BBC Four The Ruth Ellis Files, comparte esa lectura.

    “Simplemente no era el tipo de mujer adecuado”, le dijo a BBC History.

    “A todas esas mujeres que habían tenido libertad durante la guerra porque habían estado trabajando, las fuerzas de la sociedad les decían: ‘Volvamos a las viejas costumbres’”.

    Eso significaba dejar sus empleos, casarse y tener hijos.

    “Ruth representaba todo menos eso. Era madre soltera, trabajaba, era sexualmente activa, era glamurosa; no podía estar más alejada de la figura de la diosa del hogar”.

    Intensidad emocional

    A pesar de eso, muchos británicos se identificaron con la joven madre de 28 años.

    Detalles de su vida, durante el juicio considerados irrelevantes, se filtraron a través de la prensa.

    A algunos les preocupaba la “vida de recuerdos trágicos y muerte” que les esperaba a sus niños si la ahorcaban, como escribió un lector.

    Por otro lado, aunque el derecho inglés nunca ha reconocido la figura del crimen pasional, el asesinato de Blakely fue ampliamente descrito como tal, y para algunos la intensidad del amor de Ellis por su novio debía considerarse una atenuante.

    Pero hay algo más patente entre los escritos del público: una empatía que anticipaba cambios de perspectivas por venir.

    El periódico Woman’s Sunday Mirror publicó durante cuatro semanas una biografía serializada de Ellis. En la entrega del domingo anterior a su ejecución, Ruth detalló cómo Blakely la agredía. En una ocasión, relató, “perdió el control por completo. Me golpeó entre los ojos y caí al suelo. Me pegó salvajemente mientras yacía allí”.

    Una lectora escribió: “Solo una mujer que ha estado en la misma situación, como yo y millones de otras mujeres maltratadas por sus maridos, puede entenderlo”.

    Cartas del público argumentaban que la brutalidad de Blakely no se había tenido suficientemente en cuenta en su sentencia.

    Ese argumento nunca dejó de hacerse.

    En las décadas transcurridas desde entonces, los miembros de la familia de Ruth y sus partidarios hicieron una campaña incansablemente para que recibiera un indulto póstumo.

    “Su caso sirve como un recordatorio escalofriante de una época en la que nuestro sistema de justicia ignoraba las realidades del abuso doméstico y el control coercitivo”, declaró en la Cámara de los Comunes, la diputada Pam Cox, quien solicitó el indulto en nombre de los nietos de Ellis.

    La decisión del rey Carlos III de conceder un indulto póstumo a Ruth Ellis toca temas que resuenan a nivel mundial.

    Katy Colton, socia del bufete de abogados Mishcon de Reya, que representó a los nietos de Ellis, calificó el logro como un momento histórico.

    “El reconocimiento público por parte del gobierno de que el abuso que sufrió Ruth Ellis debería haber influido en el resultado de su caso refleja un principio importante: que las víctimas de violencia doméstica de hoy merecen un sistema de justicia que comprenda y reconozca adecuadamente el impacto de dicho abuso”.

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    BBC

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  • Ponte a prueba: ¿eres capaz de detectar un rostro generado por IA?

    Ponte a prueba: ¿eres capaz de detectar un rostro generado por IA?

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    Clare Sutherland con dos fotos en sus manos

    BBC
    Una de estas fotos, que sostiene la Dra. Clare Sutherland, es un deepfake generado por inteligencia artificial.

    La psicóloga Clare Sutherland sostiene dos fotografías de gran tamaño. Una muestra el rostro de un académico o académica australiana que dirige un estudio de investigación internacional; la otra es una imagen generada por inteligencia artificial, conocidas en inglés como deepfake (ultrafalso).

    La inteligencia artificial ha adquirido tal destreza para crear imágenes realistas que cada vez resulta más difícil distinguir qué es real y qué no.

    Pero ¿es posible entrenar a las personas para que identifiquen una imagen de un ser humano que, en realidad, ha sido creada por una máquina?

    Esta es la cuestión que han estado analizando Sutherland, de la Universidad de Aberdeen, y su colega australiano.

    Sin embargo, antes de revelar la respuesta, prueba a realizar este test y anota tu puntuación.

    Si te resultó difícil, no estás solo.

    Antes era mucho más fácil detectar las imágenes generadas por computadora —a menudo utilizadas por estafadores— porque la IA cometía errores, como añadir un dedo extra o algún otro detalle obviamente extraño.

    Pero la IA aprende de sus errores.

    “El entrenamiento con artefactos visuales, como buscar un sexto dedo o pendientes extraños, ha tenido un éxito limitado, en parte porque la IA se está volviendo demasiado buena y los estafadores probablemente eviten usar imágenes con errores evidentes”, explica la profesora Amy Dawel.

    Ella es la mujer de cabello hasta los hombros en la foto que sostiene Sutherland. La imagen del hombre es la falsa.

    Dawel es directora del Laboratorio de Emociones y Rostros de la Universidad Nacional de Australia.

    Ha estado liderando un equipo de investigadores en Australia, Canadá y Reino Unido para averiguar si se puede entrenar a las personas para desenmascarar a los impostores de IA.

    La respuesta, al menos por ahora, es sí, pero aprender a detectar una falsificación de IA requiere un enfoque más sutil.

    Aprender a detectar rostros falsos

    Sutherland lidera la investigación en la Universidad de Aberdeen, Reino Unido.

    Explica que habían notado que su equipo podía empezar a distinguir entre rostros reales y generados por IA con solo mirarlos.

    Así que pensamos: “Sería muy interesante ver si podemos enseñar esto también a otras personas”, comentó.

    Para los experimentos, se creó un conjunto de miles de rostros generados por IA utilizando StyleGAN3, una herramienta de procesamiento de imágenes con IA, uno de los generadores de rostros más realistas disponibles.

    Los participantes fueron evaluados antes y después del entrenamiento.

    ¿Qué aspectos se les enseñó a detectar?

    Los investigadores capacitaron a los participantes de los estudios centrando su atención en seis cualidades perceptivas:

    • Simetría: la IA a menudo no logra recrear los rasgos peculiares que nos hacen humanos, como un párpado ligeramente caído o una sonrisa asimétrica. “Si parece demasiado bueno para ser verdad, probablemente no lo sea”.
    • Proporcionalidad: un concepto similar. Las narices muy grandes o las orejas prominentes no son características típicas de las imágenes deepfake.
    • Atractivo: “Los rostros generados por IA tienden a parecer más atractivos”, explica Sutherland. “Este aspecto es más subjetivo, una cuestión de juicio estético, pero la IA a menudo crea rostros de aspecto agradable”.
    • Singularidad: “Podría definirse como ‘¿qué haría que un rostro destacara entre la multitud?’. Los rostros de IA tienden a acercarse al promedio, por lo que parecen algo más genéricos”.
    • Expresividad: “Los rostros de IA tienden a mostrar menos expresividad emocional”, dice Sutherland. “Suelen reflejar menos emociones”.
    • ¿Es memorable?: “A menudo resultan menos memorables; son difíciles de recordar”.

    La IA también suele ser menos eficaz a la hora de recrear rostros de personas no blancas, mayores o muy jóvenes, ya que gran parte de su entrenamiento se basa en imágenes de personas blancas y jóvenes.

    Algunos de estos consejos pueden parecer similares o algo vagos, pero esa es precisamente la idea.

    Rara vez se encontrará una señal infalible que desenmascare una falsificación creada por la IA. Más bien, se trata de familiarizarse con sus características y desarrollar una intuición al respecto.

    Los investigadores descubrieron que, al exponer a las personas a imágenes —tanto reales como generadas por IA— y revelarles cuáles eran cuáles, su capacidad para distinguirlas mejoraba considerablemente, incluso en el transcurso de cerca de una hora.

    Los investigadores observaron que los participantes solían aumentar su tasa de aciertos de alrededor del 40% al 80%.

    Algunas personas lograron una precisión cercana al 100%.

    Irónicamente, lo que hace el cerebro humano en este caso es similar a cómo funcionan los modelos de IA generativa.

    Si se les proporcionan suficientes datos para entrenarse, su precisión mejora con el tiempo, aunque no entendamos del todo cómo lo logran.

    Los estudios también analizaron el grado de confianza de los participantes al identificar las imágenes generadas por IA.

    Investigaciones previas habían señalado que las personas tendían a sobreestimar su capacidad para detectar rostros creados por IA, y que quienes mostraban mayor confianza eran precisamente quienes cometían más errores.

    Tras el entrenamiento, se observó que los participantes habían ganado confianza a la hora de detectar los deepfakes.

    “Eso es útil, ¿verdad?”, comenta Sutherland. “Porque si no sabes cuándo aciertas y cuándo no, realmente no puedes hacer nada con esa información”.

    Muy bien, ¿estás listo para hacer otra prueba?

    ¿Cómo te fue? ¿Te sientes con más confianza?

    Si la respuesta es no, no te castigues por ello. Tanto en el mundo humano como en el de la IA generativa, la práctica lleva a la perfección, o al menos nos acerca un poco más a ella.

    Existen muchos sitios web donde puedes perfeccionar tus habilidades si así lo deseas. También puedes ofrecerte como voluntario para participar en la investigación.

    ¿Por qué es importante aprender a detectar falsificaciones creadas por IA?

    El peligro evidente es el fraude.

    La consultora global Deloitte ha pronosticado que las pérdidas derivadas de estafas con deepfakes (videos manipulados por IA) solo en Estados Unidos podrían ascender a US$54.000 millones el próximo año, frente a los US$16.000 millones de 2023.

    El informe citaba el caso de una estafa en la que un empleado de una empresa con sede en Hong Kong transfirió US$33,5 millones a unos estafadores tras mantener una videollamada con una recreación mediante deepfake de su jefe.

    Otro uso siniestro de la tecnología deepfake es el espionaje político.

    Ya en 2019, una investigación de Associated Press reveló que un perfil de LinkedIn —que incluía una fotografía— perteneciente a una mujer llamada Katie Jones parecía ser ficticio.

    Jones afirmaba ser especialista en Rusia y Eurasia, con vínculos con destacados centros de estudios y círculos políticos de Washington.

    El informe de AP sostenía que, en realidad, se trataba de un deepfake creado por la inteligencia rusa, el cual había logrado establecer contacto con importantes asesores políticos y funcionarios de seguridad nacional de EE.UU.

    Una mujer revisa un perfil en una red social

    Getty Images
    Uno de los peligros de no distinguir entre un perfil real y uno falso son los fraudes.

    En Australia, un político propone actualmente la obligación de divulgar y marcar con una marca de agua el contenido político externo generado por IA.

    Para ser justos con la IA, Sutherland también reconoce algunos usos positivos de esta tecnología, como la capacidad de mostrar de forma rápida y económica cómo podría verse un niño desaparecido hace mucho tiempo a diferentes edades.

    Afirma que si las personas la utilizan de buena fe y saben que se ha empleado IA, podría ser muy útil para la creatividad.

    La buena noticia es que aún no vivimos en un mundo distópico donde sea imposible distinguir entre lo real y lo generado por ordenador.

    La mala noticia es que los modelos de IA podrían haber “leído” ya los artículos de investigación académica publicados. Y están aprendiendo.

    Línea gris

    BBC

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