Presley Gerber, hijo de la supermodelo Cindy Crawford, murió este domingo a los 27 años.
Modelo de profesión, Gerber falleció en un centro de rehabilitación en Los Ángeles, según la oficina del forense del condado.
Por el momento no se ha dado a conocer la causa de la muerte y se espera el resultado de la autopsia.
Allie Jenkins, representante de Crawford y su esposo, Rande Gerber, dijo a CBS —socio informativo de la BBC en EE.UU.— que la familia “pide privacidad durante este momento tan difícil y doloroso”.
Gerber, que siguió los pasos de su madre en el mundo de la moda, debutó en la pasarela a los 16 años con la firma italiana Moschino y trabajó con varias marcas internacionales.
Gerber (izquierda) era modelo y había hablado de su estrecha relación con su familia.
Posteriormente trabajó como modelo para marcas como Burberry, Dolce & Gabbana y Bottega Veneta.
Su padre, Rande Gerber, es un empresario conocido que cofundó la marca de tequila Casamigos junto al actor George Clooney.
En los últimos años, Gerber habló abiertamente sobre sus problemas de salud mental y su consumo de drogas.
“Somos una familia muy unida”
En 2023, declaró en el podcast Studio 22: “Tras haber luchado contra problemas de salud mental, depresión y otras dificultades relacionadas, creo que, tanto si ayudo a una persona como a cien a salir de la situación en la que yo estuve en un momento de mi vida, eso es todo lo que necesito hacer”.
En la edición de este mes de Vogue Estados Unidos, su hermana Kaia también abordó su lucha contra la adicción. “Cuando algo así ocurre en una familia, afecta a todos”, señaló.
“Creo que por eso empecé a verme como la persona fácil y nunca quise pedir ayuda”.
Gerber había hablado en otras ocasiones de la estrecha relación que mantenía con su familia, en especial con su hermana Kaia, con quien protagonizó una campaña para Calvin Klein en 2018 y cuyo nombre llevaba tatuado en el brazo.
Ese mismo año dijo a la revista People: “Somos una familia muy unida, sobre todo mi hermana y yo”.
“Viajamos juntos gran parte del tiempo, así que eso hace que me sienta mucho menos solo”.
También en 2018 apareció junto a su madre en un anuncio de Pepsi para la Super Bowl, 26 años después de que Crawford protagonizara su icónica campaña de 1992 para la marca.
“Somos una familia muy unida, así que era como ir a trabajar con un amigo. Fue muy divertido y fácil”, dijo entonces a People.
En julio, Crawford compartió en Instagram dos fotografías de su hijo cuando era niño para celebrar su 27 cumpleaños.
“Estoy muy orgullosa del hombre en que te has convertido, pero siempre te veré como mi niño pequeño. Te quiero”, escribió.
Este artículo fue escrito originalmente en inglés y usamos una herramienta de inteligencia artificial para traducirlo. Un periodista de la BBC revisó el texto antes de su publicación. Más información sobre cómo usamos IA.
Harald Hauglin es un hombre de estatura imponente, una barba con canas, gafas de montura fina y una sonrisa pícara.
Cuando lo conocí en septiembre de 2024, en el bolsillo de su chaleco de alta visibilidad —de uso obligatorio— llevaba un parche en el que se veía un conejo blanco corriendo con un reloj, como el de “Alicia en el país de las maravillas”.
Hauglin es el ingeniero jefe de metrología de tiempo y frecuencia en el Servicio de Metrología de Noruega, o sea, la entidad gubernamental encargada de garantizar la precisión de las mediciones en el país.
Pero Hauglin también es conocido como el “nerd de las auroras boreales”, un apodo que surgió hace dos años, en el evento Jammertest.
Organizado anualmente por las autoridades noruegas, Jammertest es un festival de hacking al aire libre que se celebra en una isla remota, 300 km al norte del Círculo Polar Ártico.
Su objetivo es sencillo pero asombroso: usar señales satelitales para alterar el tiempo mismo y comprobar si los receptores de dispositivos tan diversos como relojes hasta drones pueden resistir la presión.
En el núcleo de este experimento se encuentra una tecnología que sustenta gran parte de nuestro mundo digital moderno: el sistema global de navegación por satélite (o GNSS, por sus siglas en inglés).
Marcando el tiempo
Tendemos a pensar en las redes de satélites, como el GPS, principalmente como herramientas de navegación.
Sin embargo, cumplen otra función igualmente importante: transmiten señales horarias de altísima precisión.
Las redes eléctricas, las infraestructuras de telecomunicaciones, los mercados bursátiles, los servicios de transporte y muchos otros sectores dependen de la sincronización que proporciona el GNSS.
Pero esta dependencia de las infraestructuras en el GNSS también genera un “talón de Aquiles”.
Las señales de los satélites son débiles y pueden verse anuladas o secuestradas por otras señales más potentes y de naturaleza maliciosa.
Desde que Rusia lanzó su invasión a gran escala en Ucrania, este tipo de interferencias han aumentado drásticamente.
Los efectos más evidentes se han observado en el ámbito de la aviación.
En mayo de este año, un avión de la Real Fuerza Aérea de Reino Unido sufrió interferencias en la señal GPS cerca de la frontera rusa.
En septiembre de 2025, la Agencia de Transportes de Suecia aseguró que este tipo de interferencias se habían convertido en algo cotidiano.
El gobierno de Noruega es ahora uno de los muchos que se preparan para un escenario en el que el GNSS podría convertirse en una vulnerabilidad estratégica.
¿Es posible, entonces, prepararse ante un ataque dirigido contra nuestra propia percepción del tiempo y el espacio?
Cada año, decenas de ingenieros, físicos y funcionarios se desplazan al Círculo Polar Ártico para averiguarlo.
El Jammertest es un evento similar a los hackatones que se hacen comúnmente en distintos escenarios.
Jammertest, la prueba más grande
El escenario de Jammertest es el pueblo de Bleik, en Andøya, una isla diminuta y remota que suele utilizarse para estudiar la aurora boreal.
Este pintoresco lugar recuerda a un campamento de verano de ingeniería. El impresionante paisaje ártico y el bufé diario de waffles contribuyen a su atractivo. Sin embargo, su propósito es sumamente serio.
Cuando visité Jammertest, el evento apenas cumplía su tercer año oficial, aunque la idea de probar receptores GNSS comerciales para observar su reacción ante interferencias intensas —aunque artificiales— no es nueva.
Durante años, el ejército de EE.UU. ha realizado pruebas en el Polígono de Misiles de White Sands (Nuevo México) para analizar cómo responden los receptores cuando se manipula el GNSS.
Pero estas pruebas están estrictamente controladas, incluso en lo que respecta a los datos que pueden divulgarse después de que suceden.
Noruega adopta un enfoque diferente: basa el evento en las competiciones de hacking ético tan populares en el sector tecnológico, en las que los expertos buscan vulnerabilidades en la seguridad informática para mejorar el sistema.
Un aspecto fundamental es que estas pruebas se llevan a cabo abiertamente, a la vista de cualquier visitante de Andøya, y los participantes comparten los resultados con otros asistentes —tanto gubernamentales como comerciales— durante la última noche del evento.
El Jammertest se celebra anualmente. A la derecha se ve el parche de tela con el conejo de la edición 2024.
Durante los días que asistí al Jammertest 2024, me senté junto a Hauglin en el Centro Comunitario de Bleik, tratando de no derramar café sobre el costoso equipo electrónico mientras él y sus colegas lanzaban ataques simulados.
La tarea consistía en enviar información falsa a receptores instalados en todo tipo de dispositivos, desde aviones y automóviles hasta maquinaria industrial, indicando dónde se encontraban y, a menudo, en qué momento.
Imagínalo de esta manera: si estuviera leyendo este artículo en Londres en septiembre de 2026, la manipulación del GNSS le proporcionaría información falsa indicando, por ejemplo, que te encuentras en Lima y que es septiembre de 2017.
Las principales amenazas
Los ejercicios adoptan estrategias que usarían hackers para engañar a las redes satelitales.
Existen dos tipos principales de interferencia GNSS.
El primero es el jamming, que consiste en saturar las señales hasta dejar el servicio inoperativo.
El segundo es el spoofing, que implica el secuestro de las ondas de radio para proporcionar una ubicación y una hora falsas a un receptor GNSS.
Los ataques más peligrosos al GNSS vienen en dos circunstancias.
El primer riesgo importante es el jamming extendido, una anulación total y sostenida de la señal GNSS, lo suficientemente larga como para agotar los sistemas de respaldo del tiempo y, con eso, provocar una cascada de problemas a medida que se desmorona la sincronización digital que articula nuestro mundo moderno.
El tiempo que una red eléctrica —o cualquier sistema digital moderno— puede mantenerse sincronizada sin acceso a GNSS depende de cuánto dinero haya estado dispuesta a invertir un gobierno o empresa en instalar la infraestructura física que, de otro modo, resultaría innecesaria gracias al GNSS.
En gran medida, una infraestructura así consiste en una combinación de relojes terrestres y cables de fibra óptica para transmitir la señal horaria con precisión extrema.
El segundo escenario, aún más grave, es un ataque de spoofing sofisticado y de desarrollo lento que pasa inadvertido y no se contiene. Por consiguiente, impide que se activen los sistemas de respaldo.
Se trata, en esencia, de un ataque furtivo basado en la manipulación temporal que podría desestabilizar los sistemas digitales de un solo golpe.
Ambos tipos de ataque tienen como objetivo la señal horaria del GPS e implican niveles de manipulación o interferencia sumamente sofisticados y potentes, comparables a los ataques cibernéticos más complejos.
Las afectaciones al GPS podrían verse reflejadas en las grillas eléctricas.
Son también el tipo de ataques que Hauglin y el Servicio de Metrología —junto con numerosas empresas que ofrecen servicios de sincronización horaria industrial— se reúnen para poner a prueba en Andøya.
El objetivo es analizar cómo podrían resistir los grandes sistemas digitales a corto plazo tras un ataque, según me comentaron varias personas.
Por ejemplo, determinando cuánto tiempo tienen las redes eléctricas y las redes móviles antes de que la situación empiece a fallar gravemente.
Engañar al tiempo y el espacio
Durante la primera tarde del Jammerfest 2024, se realizaron dos vuelos de prueba: uno con un helicóptero de rescate noruego y otro con una avioneta pilotada por un miembro de Eurocontrol, el organismo europeo de seguridad aérea.
Pude ver cómo la manipulación de las señales GNSS le suministraba información falsa a los receptores de ambas aeronaves, generando trayectorias que no correspondían a la ruta real seguida por los pilotos.
Las pruebas del Jammerfest incluyeron pruebas con helicópteros de rescate noruegos.
En el sistema de seguimiento de vuelos, la posición del helicóptero parecía moverse describiendo innumerables espirales frenéticas y superpuestas, como un garabato nervioso sobre el papel: maniobras que un helicóptero no realizaría ni podría realizar en la vida real.
Más tarde, el sistema mostró cómo el avión de pruebas de Eurocontrol trazaba en el cielo extrañas figuras plagadas de giros bruscos y violentos.
Pero, en realidad, la aeronave estaba describiendo amplios y elegantes círculos sobre la localidad.
A la mañana siguiente, vi a Hauglin llevar a cabo una interferencia más sofisticada.
Durante 40 minutos, él y sus colegas fueron aumentando gradualmente la potencia del equipo de suplantación de señal, reforzando la señal señuelo: el equivalente electromagnético de saturar lentamente un sistema antes de que este detecte anomalía alguna.
Como cocinar una rana a fuego lento.
A medida que se intensificaba la transmisión de la antena furtiva, una pantalla montada en la pared sobre nosotros mostraba la zona en Google Maps.
Poco a poco, el indicador que señalaba nuestra ubicación se desplazaba de forma engañosa hacia el mar de Noruega.
Katherine Dunn, autora de Little Blue Dot: How the Global Positioning System Shaped the Modern World, asistió a Jammertest en 2024.
El tiempo como arma
El impacto en los relojes era difícil de percibir sin equipos complejos.
Para rastrear el “desplazamiento” causado por las interferencias (la manera en la que un reloj sincronizado por GNSS puede llegar a desviarse gradualmente de la hora real) era necesario comparar la hora del GPS con una referencia temporal ininterrumpida.
Tal referencia llegaba a través de cables de fibra óptica extendidos hasta un receptor GNSS situado al otro lado de una montaña, donde estaba a salvo de interferencias.
Vi por encima del hombro de Hauglin mientras me mostraba un gráfico que registraba la desviación del reloj manipulado respecto a la hora de referencia, todo medido en nanosegundos.
Como dijo Hauglin, el problema es que tendemos a dar el tiempo por sentado, y ciertamente no nos gusta pensar en él como un arma.
El conejo de “Alicia en el país de las Maravillas”, de Lewis Carroll, con su reloj.
¿Se pueden detener los hackeos?
Constantemente se proponen o desarrollan nuevas opciones para reemplazar o reforzar los sistemas GNSS.
¿Recuerdas el conejo en la camiseta de Hauglin? Además de ser una referencia al personaje de “Alicia en el país de las maravillas” de Lewis Carroll, también representa a White Rabbit (Conejo Blanco), un sistema de sincronización de precisión desarrollado en el CERN (Suiza) capaz de proporcionar una precisión temporal inferior a un nanosegundo.
Este y otros sistemas de sincronización suelen sustituir la dependencia de los satélites por cables de fibra óptica y relojes atómicos de referencia.
Además, son mucho más difíciles de hackear.
Sin embargo, casi todas las personas con las que hablé coinciden en que no existe un único sistema alternativo capaz de igualar todos los servicios que ofrecen actualmente los sistemas GNSS.
“No existe una solución mágica. Por eso se necesita una combinación de sistemas”, afirma Dana Goward, quien, como cofundador de la Resilient Timing and Navigation Foundation, lleva desde 2013 abogando por políticas de protección del GPS.
En 2024, Goward me comentó que, en su opinión, el spoofing solo va a empeorar (“es barato y fácil”, dijo) y que uno de los mayores riesgos podría provenir de los propios sistemas GNSS.
Hoy las señales se pueden interferir directamente desde el espacio, haciéndolas más peligrosas.
En junio de 2026, esos temores se materializaron cuando un grupo de expertos advirtió que satélites rusos habían emitido interferencias desde el espacio, perturbando las señales de GPS en toda Europa durante breves periodos.
En el pasado, las interferencias en los sistemas GNSS se limitaban a una región o a una zona fronteriza, ya que las señales de radio procedentes de la Tierra tienen un alcance limitado.
Ahora, al provenir las interferencias también desde arriba, ningún lugar ni nada quedará fuera de su alcance.
Dado que gran parte del evento Jammertest para los escandinavos consistía, implícitamente, en prepararse ante el riesgo de algún tipo de ataque por parte de Rusia, me resultó algo curioso que la edición de 2024 se celebrara de forma tan abierta.
El nivel de seguridad y la presencia de los servicios de inteligencia noruegos fueron discretos.
Sin embargo, esa apertura también forma parte de su propósito.
“¿Se trata también de demostrar que se están volviendo más resilientes y que están afrontando la situación?”, le pregunté a Tomas Levin, ingeniero superior de la administración de carreteras y uno de los organizadores de Jammertest.
“Por supuesto”, respondió. “Así que venga, Rusia, adelante”.
Esta es una adaptación al español de un artículo de BBC Future. Para leer la versión original, en inglés, haz clic aquí.
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Harald Hauglin es un hombre de estatura imponente, una barba con canas, gafas de montura fina y una sonrisa pícara.
Cuando lo conocí en septiembre de 2024, en el bolsillo de su chaleco de alta visibilidad —de uso obligatorio— llevaba un parche en el que se veía un conejo blanco corriendo con un reloj, como el de “Alicia en el país de las maravillas”.
Hauglin es el ingeniero jefe de metrología de tiempo y frecuencia en el Servicio de Metrología de Noruega, o sea, la entidad gubernamental encargada de garantizar la precisión de las mediciones en el país.
Pero Hauglin también es conocido como el “nerd de las auroras boreales”, un apodo que surgió hace dos años, en el evento Jammertest.
Organizado anualmente por las autoridades noruegas, Jammertest es un festival de hacking al aire libre que se celebra en una isla remota, 300 km al norte del Círculo Polar Ártico.
Su objetivo es sencillo pero asombroso: usar señales satelitales para alterar el tiempo mismo y comprobar si los receptores de dispositivos tan diversos como relojes hasta drones pueden resistir la presión.
En el núcleo de este experimento se encuentra una tecnología que sustenta gran parte de nuestro mundo digital moderno: el sistema global de navegación por satélite (o GNSS, por sus siglas en inglés).
Marcando el tiempo
Tendemos a pensar en las redes de satélites, como el GPS, principalmente como herramientas de navegación.
Sin embargo, cumplen otra función igualmente importante: transmiten señales horarias de altísima precisión.
Las redes eléctricas, las infraestructuras de telecomunicaciones, los mercados bursátiles, los servicios de transporte y muchos otros sectores dependen de la sincronización que proporciona el GNSS.
Pero esta dependencia de las infraestructuras en el GNSS también genera un “talón de Aquiles”.
Las señales de los satélites son débiles y pueden verse anuladas o secuestradas por otras señales más potentes y de naturaleza maliciosa.
Desde que Rusia lanzó su invasión a gran escala en Ucrania, este tipo de interferencias han aumentado drásticamente.
Los efectos más evidentes se han observado en el ámbito de la aviación.
En mayo de este año, un avión de la Real Fuerza Aérea de Reino Unido sufrió interferencias en la señal GPS cerca de la frontera rusa.
En septiembre de 2025, la Agencia de Transportes de Suecia aseguró que este tipo de interferencias se habían convertido en algo cotidiano.
El gobierno de Noruega es ahora uno de los muchos que se preparan para un escenario en el que el GNSS podría convertirse en una vulnerabilidad estratégica.
¿Es posible, entonces, prepararse ante un ataque dirigido contra nuestra propia percepción del tiempo y el espacio?
Cada año, decenas de ingenieros, físicos y funcionarios se desplazan al Círculo Polar Ártico para averiguarlo.
El Jammertest es un evento similar a los hackatones que se hacen comúnmente en distintos escenarios.
Jammertest, la prueba más grande
El escenario de Jammertest es el pueblo de Bleik, en Andøya, una isla diminuta y remota que suele utilizarse para estudiar la aurora boreal.
Este pintoresco lugar recuerda a un campamento de verano de ingeniería. El impresionante paisaje ártico y el bufé diario de waffles contribuyen a su atractivo. Sin embargo, su propósito es sumamente serio.
Cuando visité Jammertest, el evento apenas cumplía su tercer año oficial, aunque la idea de probar receptores GNSS comerciales para observar su reacción ante interferencias intensas —aunque artificiales— no es nueva.
Durante años, el ejército de EE.UU. ha realizado pruebas en el Polígono de Misiles de White Sands (Nuevo México) para analizar cómo responden los receptores cuando se manipula el GNSS.
Pero estas pruebas están estrictamente controladas, incluso en lo que respecta a los datos que pueden divulgarse después de que suceden.
Noruega adopta un enfoque diferente: basa el evento en las competiciones de hacking ético tan populares en el sector tecnológico, en las que los expertos buscan vulnerabilidades en la seguridad informática para mejorar el sistema.
Un aspecto fundamental es que estas pruebas se llevan a cabo abiertamente, a la vista de cualquier visitante de Andøya, y los participantes comparten los resultados con otros asistentes —tanto gubernamentales como comerciales— durante la última noche del evento.
El Jammertest se celebra anualmente. A la derecha se ve el parche de tela con el conejo de la edición 2024.
Durante los días que asistí al Jammertest 2024, me senté junto a Hauglin en el Centro Comunitario de Bleik, tratando de no derramar café sobre el costoso equipo electrónico mientras él y sus colegas lanzaban ataques simulados.
La tarea consistía en enviar información falsa a receptores instalados en todo tipo de dispositivos, desde aviones y automóviles hasta maquinaria industrial, indicando dónde se encontraban y, a menudo, en qué momento.
Imagínalo de esta manera: si estuviera leyendo este artículo en Londres en septiembre de 2026, la manipulación del GNSS le proporcionaría información falsa indicando, por ejemplo, que te encuentras en Lima y que es septiembre de 2017.
Las principales amenazas
Los ejercicios adoptan estrategias que usarían hackers para engañar a las redes satelitales.
Existen dos tipos principales de interferencia GNSS.
El primero es el jamming, que consiste en saturar las señales hasta dejar el servicio inoperativo.
El segundo es el spoofing, que implica el secuestro de las ondas de radio para proporcionar una ubicación y una hora falsas a un receptor GNSS.
Los ataques más peligrosos al GNSS vienen en dos circunstancias.
El primer riesgo importante es el jamming extendido, una anulación total y sostenida de la señal GNSS, lo suficientemente larga como para agotar los sistemas de respaldo del tiempo y, con eso, provocar una cascada de problemas a medida que se desmorona la sincronización digital que articula nuestro mundo moderno.
El tiempo que una red eléctrica —o cualquier sistema digital moderno— puede mantenerse sincronizada sin acceso a GNSS depende de cuánto dinero haya estado dispuesta a invertir un gobierno o empresa en instalar la infraestructura física que, de otro modo, resultaría innecesaria gracias al GNSS.
En gran medida, una infraestructura así consiste en una combinación de relojes terrestres y cables de fibra óptica para transmitir la señal horaria con precisión extrema.
El segundo escenario, aún más grave, es un ataque de spoofing sofisticado y de desarrollo lento que pasa inadvertido y no se contiene. Por consiguiente, impide que se activen los sistemas de respaldo.
Se trata, en esencia, de un ataque furtivo basado en la manipulación temporal que podría desestabilizar los sistemas digitales de un solo golpe.
Ambos tipos de ataque tienen como objetivo la señal horaria del GPS e implican niveles de manipulación o interferencia sumamente sofisticados y potentes, comparables a los ataques cibernéticos más complejos.
Las afectaciones al GPS podrían verse reflejadas en las grillas eléctricas.
Son también el tipo de ataques que Hauglin y el Servicio de Metrología —junto con numerosas empresas que ofrecen servicios de sincronización horaria industrial— se reúnen para poner a prueba en Andøya.
El objetivo es analizar cómo podrían resistir los grandes sistemas digitales a corto plazo tras un ataque, según me comentaron varias personas.
Por ejemplo, determinando cuánto tiempo tienen las redes eléctricas y las redes móviles antes de que la situación empiece a fallar gravemente.
Engañar al tiempo y el espacio
Durante la primera tarde del Jammerfest 2024, se realizaron dos vuelos de prueba: uno con un helicóptero de rescate noruego y otro con una avioneta pilotada por un miembro de Eurocontrol, el organismo europeo de seguridad aérea.
Pude ver cómo la manipulación de las señales GNSS le suministraba información falsa a los receptores de ambas aeronaves, generando trayectorias que no correspondían a la ruta real seguida por los pilotos.
Las pruebas del Jammerfest incluyeron pruebas con helicópteros de rescate noruegos.
En el sistema de seguimiento de vuelos, la posición del helicóptero parecía moverse describiendo innumerables espirales frenéticas y superpuestas, como un garabato nervioso sobre el papel: maniobras que un helicóptero no realizaría ni podría realizar en la vida real.
Más tarde, el sistema mostró cómo el avión de pruebas de Eurocontrol trazaba en el cielo extrañas figuras plagadas de giros bruscos y violentos.
Pero, en realidad, la aeronave estaba describiendo amplios y elegantes círculos sobre la localidad.
A la mañana siguiente, vi a Hauglin llevar a cabo una interferencia más sofisticada.
Durante 40 minutos, él y sus colegas fueron aumentando gradualmente la potencia del equipo de suplantación de señal, reforzando la señal señuelo: el equivalente electromagnético de saturar lentamente un sistema antes de que este detecte anomalía alguna.
Como cocinar una rana a fuego lento.
A medida que se intensificaba la transmisión de la antena furtiva, una pantalla montada en la pared sobre nosotros mostraba la zona en Google Maps.
Poco a poco, el indicador que señalaba nuestra ubicación se desplazaba de forma engañosa hacia el mar de Noruega.
Katherine Dunn, autora de Little Blue Dot: How the Global Positioning System Shaped the Modern World, asistió a Jammertest en 2024.
El tiempo como arma
El impacto en los relojes era difícil de percibir sin equipos complejos.
Para rastrear el “desplazamiento” causado por las interferencias (la manera en la que un reloj sincronizado por GNSS puede llegar a desviarse gradualmente de la hora real) era necesario comparar la hora del GPS con una referencia temporal ininterrumpida.
Tal referencia llegaba a través de cables de fibra óptica extendidos hasta un receptor GNSS situado al otro lado de una montaña, donde estaba a salvo de interferencias.
Vi por encima del hombro de Hauglin mientras me mostraba un gráfico que registraba la desviación del reloj manipulado respecto a la hora de referencia, todo medido en nanosegundos.
Como dijo Hauglin, el problema es que tendemos a dar el tiempo por sentado, y ciertamente no nos gusta pensar en él como un arma.
El conejo de “Alicia en el país de las Maravillas”, de Lewis Carroll, con su reloj.
¿Se pueden detener los hackeos?
Constantemente se proponen o desarrollan nuevas opciones para reemplazar o reforzar los sistemas GNSS.
¿Recuerdas el conejo en la camiseta de Hauglin? Además de ser una referencia al personaje de “Alicia en el país de las maravillas” de Lewis Carroll, también representa a White Rabbit (Conejo Blanco), un sistema de sincronización de precisión desarrollado en el CERN (Suiza) capaz de proporcionar una precisión temporal inferior a un nanosegundo.
Este y otros sistemas de sincronización suelen sustituir la dependencia de los satélites por cables de fibra óptica y relojes atómicos de referencia.
Además, son mucho más difíciles de hackear.
Sin embargo, casi todas las personas con las que hablé coinciden en que no existe un único sistema alternativo capaz de igualar todos los servicios que ofrecen actualmente los sistemas GNSS.
“No existe una solución mágica. Por eso se necesita una combinación de sistemas”, afirma Dana Goward, quien, como cofundador de la Resilient Timing and Navigation Foundation, lleva desde 2013 abogando por políticas de protección del GPS.
En 2024, Goward me comentó que, en su opinión, el spoofing solo va a empeorar (“es barato y fácil”, dijo) y que uno de los mayores riesgos podría provenir de los propios sistemas GNSS.
Hoy las señales se pueden interferir directamente desde el espacio, haciéndolas más peligrosas.
En junio de 2026, esos temores se materializaron cuando un grupo de expertos advirtió que satélites rusos habían emitido interferencias desde el espacio, perturbando las señales de GPS en toda Europa durante breves periodos.
En el pasado, las interferencias en los sistemas GNSS se limitaban a una región o a una zona fronteriza, ya que las señales de radio procedentes de la Tierra tienen un alcance limitado.
Ahora, al provenir las interferencias también desde arriba, ningún lugar ni nada quedará fuera de su alcance.
Dado que gran parte del evento Jammertest para los escandinavos consistía, implícitamente, en prepararse ante el riesgo de algún tipo de ataque por parte de Rusia, me resultó algo curioso que la edición de 2024 se celebrara de forma tan abierta.
El nivel de seguridad y la presencia de los servicios de inteligencia noruegos fueron discretos.
Sin embargo, esa apertura también forma parte de su propósito.
“¿Se trata también de demostrar que se están volviendo más resilientes y que están afrontando la situación?”, le pregunté a Tomas Levin, ingeniero superior de la administración de carreteras y uno de los organizadores de Jammertest.
“Por supuesto”, respondió. “Así que venga, Rusia, adelante”.
Esta es una adaptación al español de un artículo de BBC Future. Para leer la versión original, en inglés, haz clic aquí.
Descarga la nueva app del BBC World Service. Elige BBC News Mundo y recibe alertas de noticias, documentales y análisis, todo en un solo lugar. Importante: la nueva aplicación no está disponible en Reino Unido ni Estados Unidos.
Mientras la inteligencia artificial avanza a una velocidad de vértigo, algunos de los líderes más destacados del sector han advertido en términos contundentes sobre la amenaza potencial que podría representar.
Dario Amodei, director ejecutivo de Anthropic, ha sostenido que debería reducirse el ritmo de desarrollo, una idea que apoyan los máximos responsables de dos empresas rivales de IA, Sam Altman, de OpenAI, y Elon Musk.
Otras figuras de Silicon Valley han llegado a sugerir que esta tecnología podría algún día amenazar la supervivencia de la humanidad.
Sin embargo, los esfuerzos por abordar estos riesgos se complican por la intensa rivalidad entre las dos principales superpotencias mundiales en materia de IA: China y Estados Unidos.
Como competidores estratégicos, ambos países suelen analizar los avances en IA desde la óptica de la seguridad nacional y la ventaja económica, lo que pone en duda la posibilidad de una cooperación significativa.
“Si la comunidad internacional espera que el diálogo entre Estados Unidos y China sobre estas cuestiones desemboque en un acuerdo vinculante, se verá decepcionada”, señala Ilaria Carrozza, investigadora principal del Instituto de Investigación para la Paz de Oslo (PRIO).
IA “bajo control humano”
China tiene grandes planes para la IA y visualiza un futuro en el que esta tecnología se integre en todos los ámbitos de la sociedad y la economía, desde la agricultura y la sanidad hasta el sector militar.
No obstante, el gobierno también lleva tiempo advirtiendo sobre sus riesgos.
Ya en 2017 señaló que la IA podría amenazar la privacidad, la estabilidad social y las relaciones internacionales.
Desde entonces, China ha exigido que se etiquete el contenido generado por IA en las redes sociales, ha prohibido las parejas virtuales basadas en IA para menores y ha vetado el uso de deepfakes (vídeos manipulados) para difundir desinformación.
China apuesta por integrar la inteligencia artificial en todos los ámbitos de la sociedad y la economía, al tiempo que busca mantener bajo control sus riesgos.
Las agencias gubernamentales y los asesores políticos chinos gozan de una “considerable autoridad para definir los términos de un desarrollo aceptable” en comparación con sus homólogos estadounidenses, señala el profesor Zeng Jinghan, de la City University de Hong Kong, que ha participado en conversaciones informales entre Estados Unidos y China sobre IA.
Para abordar la preocupación de que la IA pueda descontrolarse, el presidente chino, Xi Jinping, advirtió en julio que la tecnología “debe permanecer siempre bajo control humano”.
Estas declaraciones se produjeron durante un acto de la Organización Mundial de Cooperación en Inteligencia Artificial, una iniciativa global creada por China para fomentar el diálogo internacional sobre la gobernanza de la IA.
En su marco más reciente sobre seguridad de la IA, publicado en septiembre, la Administración del Ciberespacio —el organismo regulador de internet de China — afirmó que eran necesarias políticas proactivas para evitar que la IA amenazara la “supervivencia y el desarrollo de la humanidad”.
¿Una tecnología gobernable?
Si bien sus autoridades reconocen el riesgo de que la IA escape al control humano, en China la preocupación de que suponga una amenaza existencial para la humanidad ocupa un lugar mucho menos destacado en el debate que en Estados Unidos.
Pekín considera este riesgo una cuestión más entre las muchas que deben abordarse mediante políticas gubernamentales.
“La gobernanza de la IA en China cumple varios objetivos simultáneamente: fomentar el desarrollo económico, gestionar los riesgos tecnológicos y sociales, y mantener la autoridad política”, explica el profesor Zeng.
Shaoshan Liu, director del Instituto de Inteligencia Artificial y Robótica para la Sociedad de Shenzhen, reafirma esta idea.
“Los debates en China tienden a centrarse más en la capacidad de control, el uso indebido y las consecuencias sociales, mientras que en Estados Unidos han pasado a estar dominados por escenarios hipotéticos de pérdida de control o de extinción”, asevera.
Las preocupaciones de los funcionarios chinos sobre los riesgos que plantea la IA se ven matizadas por la convicción de que esta tecnología será un motor crucial de crecimiento, en un momento en que la economía de China se está desacelerando.
Los modelos de IA de gigantes tecnológicos chinos como Tencent, Alibaba, Baidu y ByteDance compiten a nivel mundial.
Algunos de los modelos más avanzados provienen de empresas emergentes o start-ups, como 01.AI, DeepSeek, MiniMax, Moonshot AI y Z.ai.
Las empresas no respondieron a las solicitudes de comentarios.
Liu afirma que Pekín intenta lograr un equilibrio entre fomentar la industria china de la IA y abordar los riesgos emergentes.
“Eso es muy distinto a afirmar que la tecnología debe dejar de avanzar”, señala.
“Quien gane en IA, será el vencedor”
Más allá de las prioridades internas de China, existen otras consideraciones geopolíticas.
El presidente de EE.UU., Donald Trump, ha descrito el desarrollo de la IA como una carrera de alto riesgo contra China.
“Llevamos ventaja a China en IA… y, francamente, quiero que siga siendo así, porque quien gane en IA, será el vencedor”, ha declarado.
En un artículo publicado en septiembre en una revista estatal, el máximo responsable de inteligencia de China, Chen Yixin, también planteó el desarrollo de la IA en términos geopolíticos, calificándolo de un “nuevo escenario de rivalidad estratégica entre las grandes potencias”.
Aunque los llamados a frenar el desarrollo de la IA han provenido mayoritariamente de figuras del sector tecnológico estadounidense —y no de funcionarios gubernamentales— la competencia geopolítica ha hecho que Pekín reciba esas solicitudes con cautela.
En agosto, poco antes de que Amodei advirtiera sobre los riesgos de la IA, los medios estatales chinos acusaron al cofundador de Anthropic de alinear a su empresa con los intereses geopolíticos de Estados Unidos.
“El pensamiento de Amodei ha evolucionado, pasando de ‘mi país tiene la razón’ a ‘todos aquellos que no cooperen deben ser reprimidos’”, publicó Yuyuantantian, una cuenta en redes sociales gestionada por la cadena estatal CCTV.
Amodei cree que una mayor ventaja de Estados Unidos en IA podría alentar a China a respaldar un desarrollo más lento de la IA.
El reciente llamado de Amodei a ralentizar el desarrollo provocó nuevas críticas en los medios estatales chinos, que destacaron las sugerencias del director ejecutivo de Anthropic de obstaculizar el progreso del gigante asiático en IA.
A pesar de la desconfianza reinante, existe la esperanza de que la cumbre entre Xi Jinping y Donald Trump, prevista para finales de este mes en Washington D.C., pueda conducir a algún tipo de acuerdo.
Según Reuters, los funcionarios chinos consideran la IA un punto clave de la agenda.
El uso indebido de la IA por parte de actores no estatales o los ciberataques a infraestructuras facilitados por la IA podrían ofrecer cierto margen para un entendimiento bilateral, señala la investigadora Iliana Carrozza, del PRIO.
Sin embargo, la posibilidad de un acuerdo explícito sobre la velocidad de desarrollo de la IA se considera de momento descartada.
“Lo que probablemente sí pueda gestionarse a nivel bilateral son aquellas áreas en las que un acuerdo no requiera verificación ni la revelación de secretos comerciales”, afirma.
Y considera que “es poco probable que ambas partes acuerden algo que limite la velocidad a la que cualquiera de ellas desarrolla modelos de IA”.
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Uber ha sido condenada a pagar US$40 millones a la familia de una mujer de 23 años que falleció tras ser atropellada en una autopista de California después de que, supuestamente, el conductor de la empresa de transporte compartido detuviera el vehículo y le ordenara salir del coche.
Según muestran los documentos judiciales, Emily Normandin-Parker había reservado un Uber para ir a casa con una amiga el 12 de agosto de 2023, antes de que su amiga se enfermara y vomitara en el coche.
Sus padres dijeron que el conductor se orilló en la carretera y obligó a las mujeres, que estaban ebrias, a salir del coche, tras lo cual Normandin-Parker fue atropellada por otro vehículo y murió.
Uber argumentó que el conductor era un contratista independiente y que la empresa no era responsable de sus acciones.
“Confió en que Uber la llevaría a casa”
“Emily hizo todo lo que Uber recomienda a los usuarios: tomó la decisión responsable de no conducir y confió en que Uber la llevaría a casa sana y salva”, declararon sus padres sobre su hija, graduada de la Universidad de California en Los Ángeles (UCLA).
Afirmaron que “esa confianza le costó la vida a nuestra hija”.
La indemnización otorga 20 millones de dólares a Normandin y 20 millones de dólares a su esposo, Ken Parker, por la muerte de su hija.
“Esto no nos devuelve a Emily”, dijo Normandin en declaraciones al diario Los Angeles Times. “No queríamos dinero. Solo queríamos que Uber hiciera lo que dice que va a hacer, que es traerla de vuelta a casa sana y salva”.
La pareja creó la Fundación Emily Normandin-Parker para honrar la memoria de su hija y promover mayores medidas de seguridad para los motociclistas.
Su familia tiene previsto utilizar el dinero para financiar la fundación.
El juez Richard Stone ordenó a la empresa de transporte compartido pagar esa suma a los padres de Normandin-Parker tras un proceso de arbitraje de cinco días, según informó el bufete de abogados Panish, Shea, Ravipudi, que representó a la familia.
El arbitraje es una vía alternativa para resolver disputas fuera de los tribunales mediante la intervención de un árbitro cualificado; en este caso, un juez jubilado.
El incidente
Los abogados de la familia señalaron que, tras dejar a las jóvenes en la autopista, el conductor, Vu Tran, no solicitó ayuda para ellas. Según el comunicado del bufete de abogados, no prestó auxilio ni llamó al 911.
En su lugar, se apartó para llamar a Uber y exigir que le cobraran a Normandin-Parker una tarifa de limpieza, afirmaron los letrados.
Tran mostró “mucha más preocupación por su coche nuevo que por sus pasajeras”, señaló el juez Stone, quien añadió que el conductor podría haber tomado una salida y dejado a las jóvenes en un lugar seguro.
El juez Stone escribió en el arbitraje que Tran se detuvo en un punto de bifurcación “inseguro e ilegal”.
Uber expresó su desacuerdo con la decisión del árbitro de responsabilizar legalmente a la empresa por lo sucedido.
“Hemos seguido reforzando nuestro enfoque en materia de seguridad a lo largo de los años mediante nuevas tecnologías, políticas y medidas de protección avaladas por expertos en seguridad, incluidas directrices adicionales para que los conductores eviten dejar a los pasajeros en lugares inseguros”, declaró la empresa en un comunicado.
El bufete de abogados que representa a la familia declaró que Uber había propuesto inicialmente un acuerdo en el que otorgaría US$10 millones a los padres y les exigiría no hablar sobre el incidente, oferta que ellos rechazaron.
Según el comunicado, Tran ya no trabaja como conductor para Uber. Al parecer, había completado casi 6.000 viajes con una calificación de 4,9 y no tenía antecedentes de incidentes relacionados con paradas peligrosas en autopistas ni lesiones a pasajeros.
Un negocio sin empleados
Uber funciona como una plataforma tecnológica, no como una empresa de transportes. Su cometido es conectar pasajeros con conductores, pero este modelo de negocio le ha valido litigios y choques regulatorios en varios países.
Sobre todo en lo que se refiere a la seguridad de los pasajeros, pero también de los conductores. Estos últimos suelen ser trabajadores independientes o autónomos que usan la aplicación por su cuenta y pagan una comisión por cada viaje que la app les consigue.
Dependiendo del país, Uber se queda con el 20% o el 30% del valor total del viaje, pese a que es el conductor el que pone el coche, el seguro, la gasolina y el trabajo. Por eso, muchos tribunales y gobiernos han cuestionado que la relación sea realmente independiente.
Por eso, a menudo la compañía alega que no tiene responsabilidad sobre los factores que no sean las tarifas, la asignación de viajes y el rating de los conductores, a los que puede desactivar de la plataforma.
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Ante un objetivo, evalúan soluciones y deciden cuál es la mejor, planifican, se coordinan y la ejecutan con enorme eficacia. Enormísima. Tanto, que preocupan a muchos expertos.
Se llaman agentes de inteligencia artificial (IA) y aunque a nivel técnico no existe una definición única de qué son, un consenso es que son sistemas que pueden pensar, actuar e iterar (autocorregirse).
Su alta capacidad de análisis y toma de decisiones es lo que les da una gran ventaja respecto a otro tipo de software del pasado que solo automatizaba procesos.
Y fuera de la vista humana, están siendo implementados en todo tipo de industrias y servicios.
“A un agente de IA le vas a especificar una tarea, algo que tiene que cumplir y que es más parecido a la tarea que le pedirías a un colaborador humano”, explica Ricardo Carrión, un experto en ciencias computacionales y fabricante de agentes de IA de la firma Mega.
En el caso del agente, “busca operar con cierto grado de autonomía, que bien puede ser total o con cierta interacción humana”.
Esa característica de autonomía y ejecución de soluciones también es lo que recientemente está generando un gran debate en el mundo de la IA.
Algunos expertos y jefes de investigación han alertado que las firmas de desarrollo de IA podrían estar creando sistemas agenciales sin los controles necesarios para evitar que tomen decisiones en contra de la propia humanidad a la que, en teoría, deberían servir.
De hecho, ya han ocurrido algunos episodios en los que firmas como OpenAI o Anthropic han visto un comportamiento inesperado de los agentes de IA.
Mucho más que un chatbot
“Un chatbot tradicional, que es a lo que ya muchas personas estamos habituadas, lo que hace es responderte a tu prompt [instrucción, pregunta, comando]”, dice Carrión.
Es el uso común que muchos le dan a los chatbots de ChatGPT, Claude y Gemini.
La diferencia con un agente es que al recibir un objetivo (como una tarea a completar o una decisión a tomar), tiene cierta autonomía para decidir y autoridad para actuar.
Los autos autónomos, que circulan en ciudades como San Francisco, se basan en herramientas tanto físicas como virtuales manejadas por agentes de IA.
Hay cuatro componentes básicos que usan los agentes de IA.
Uno es el modelo de lenguaje grande (LLM, por sus siglas en inglés), que funciona como un “cerebro” del agente. Son los mismos LLM que usan los chatbots y que aportan la capacidad para procesar una enorme cantidad de información.
Otro es la memoria que le dotan al agente, que le permite almacenar y poner en una “caja de contexto” la información, tanto a corto como a largo plazo. Esta memoria se apoya en bases de datos y arquitecturas especializadas para “recordar” lo que sabe.
Una tercera dotación son las herramientas o plugins que le permiten interactuar tanto en el mundo digital, como en el mundo físico. Pueden ser desde las famosas APIs (Interfaz de Programación de Aplicaciones) hasta software de cálculo, compiladores de código o navegadores y motores de búsqueda web.
Y un cuarto componente es el módulo de planificación: es el componente que permite al agente descomponer problemas complejos en subpasos, evaluar alternativas y definir qué estrategia seguir.
Es esta capacidad de planificar y seleccionar herramientas lo que le otorga su autonomía operacional.
¿Cómo se crean?
Un usuario común que usa chatbots puede llegar a crear sus propios agentes, pero no en el modo chat de Claude, Gemini o ChatGPT, sino en los llamados “modo co-work” o colaborativos, que ofrecen mediante suscripción esas y otras plataformas, por ejemplo.
“Si tú das exactamente el mismo prompt en modo chat, el chatbot lo que hace es tratar de responderte lo más rápido posible con base en su acervo de información”, explica Carreón.
“Pero en modo co-work, asume que es un que tú le estás pidiendo algo agéntico y va a interpretar el prompt, definir los pasos a seguir e implementar un plan de cómo atacar el problema”, agrega.
“Muchas veces te hace preguntas antes de empezar para terminar de pulir ese plan y entonces empieza a actuar como un agente y a veces despliega subagentes y, dependiendo de qué tan complejo sea el trabajo, puede tardarse media hora, una hora o hasta un día”, continúa.
El agente puede apoyar a su creador en tareas básicas, como pedirle que se conecte al correo electrónico personal, lea e interprete mensajes, maneje la agenda, haga pedidos y entregue informes.
Pero en un nivel más especializado requerirá de la “ingeniería de prompts” en la que los expertos hacen una serie más detallada de objetivos, bases de datos a conectar y uso de API más especializadas.
Según estudios, los agentes de IA han demostrado tener una efectividad de hasta 96%, algo muy superior a la capacidad humana al momento de completar una tarea en tiempo y forma según las instrucciones.
En consecuencia, muchas empresas están mirándolas como una alternativa para completar tareas en diversos ámbitos comerciales, académicos o científicos, entre otros.
En las compañías de telecomunicaciones actuales, dice Carreón, el primero que te va a responder cuando tienes un inconveniente, ya sea que te comuniques por WhatsApp o por voz, “es un agente de IA, no un ser humano”.
Este “va a tratar de ejecutar una serie de procesos, que implican leer información de las API y tomar acciones para, en la medida de lo posible, reestablecerte un servicio”.
Además del sector de los servicios, ya hay agentes virtuales en muchos ámbitos.
“Si tienes una fábrica y quieres una prevención de incendios que vaya más allá de los sensores, podrías también tener cámaras que estén alimentando a un agente que esté en todo momento viendo la señal”, ejemplifica Carreón.
“Las podría estar revisando un ser humano, pero es más fácil que se distraiga por alguna cosa o no esté el 100% del tiempo totalmente concentrado en la imagen”, continúa el experto.
“Un agente de IA no se distrae y puede enviar una alerta a los operadores humanos. Eso puede salvar vidas humanas y materiales”.
Aunque tienen alta efectividad, en el estado actual del desarrollo de la IA también han mostrado que la misma disminuye progresivamente ―incluso alrededor de 50%― dependiendo del número de objetivos diversos que tengan que cumplir.
De ahí que no son robots que puedan resolverlo todo ni todo el tiempo.
Aunque cualquier usuario de chatbots puede crear un agente, requiere de un segundo o tercer nivel de conocimientos de IA y prompts.
Los agentes que se “aliaron” (para mal)
En las últimas semanas, el mundo de la IA ha entrado en un debate sobre qué tan rápido está avanzando su desarrollo y si los humanos podrían perder el control sobre ella con consecuencias perjudiciales para la sociedad.
Uno de los casos más comentados surgió después de que OpenAI reveló que algunos de sus modelos de IA más avanzados se descontrolaron y hackearon Hugging Face, uno de los mayores centros del mundo para compartir modelos de inteligencia artificial, logrando acceder a algunos sistemas internos de la empresa.
Alex Mallen, un analista de la firma Redwood Research que revisó qué hicieron los agentes de la IA, dice a la BBC que lo que le “sorprendió” e incluso “asustó” fue el grado de coordinación con el que estos agentes “intentaban socavar los mecanismos de supervisión y evaluación de OpenAI”.
“Lo grave de lo que pasó aquí es que estos agentes buscaban completar objetivos a largo plazo que OpenAI no tenía la intención que completaran y fue un avance bastante sorprendente en términos de escala: hubo 1.200 agentes involucrados solo en este incidente”, explica.
“Y creo que lo que me da bastante miedo es que, dentro de 6 o 12 meses, no sería muy sorprendente que un incidente como este terminara con la imposibilidad de desactivar a los agentes, ya que, si hubieran sido un poco más estratégicos, podrían haber establecido una especie de presencia rebelde permanente dentro de OpenAI”, añade.
Sam Altman, el jefe de OpenAI, asegura que detectó el comportamiento inesperado de los agentes y está comprometido a reforzar los controles.
Episodios como este y otros hipotéticos han llevado a numerosos especialistas del campo de la IA a preguntarse si realmente las empresas que desarrollan IA, como OpenAI o Anthropic, tienen bajo control el avance de esta tecnología.
Incluso han llegado a evaluar que existe en este momento un 10% de probabilidades de que la IA ataque a la humanidad.
“Esta es una de las primeras demostraciones en el mundo real de exactamente aquello sobre lo que los expertos en IA que piensan en la seguridad han estado advirtiendo desde hace, literalmente, décadas”, dice el profesor Stuart Russell, un experto de la Universidad de California en Berkeley.
Russell se refiere en concreto agentes persiguiendo “objetivos que no están alineados con lo que los humanos queremos que lleven a cabo, acciones en las que tal vez no podamos interferir, ni prevenir, ni siquiera comprender”.
“Ninguno de esos 1.200 agentes, delató jamás a los demás y dijo: ‘Oh, estamos haciendo algo malo’. Todos lo mantuvieron en secreto, borraron las pruebas de lo que estaban haciendo y esto, creo, es realmente una consecuencia inevitable de la forma en que estamos construyendo los sistemas de IA hoy en día”, sostiene.
Luego de esto es que los líderes de OpenAI, Anthropic, Google y otras grandes firmas de IA han declarado que es necesario avanzar más lento en el desarrollo para crear salvaguardas y un “alineamiento” a los objetivos humanos.
“Hoy en día tenemos muchas empresas e instituciones que tienen sus sistemas tradicionales no tan protegidos, sin una estrategia fuerte de ciberseguridad. Y estos modelos más avanzados son buenos detectando vulnerabilidades”, opina Carreón.
“Entonces, muy fácilmente, pueden ser utilizados por hackers contra empresas de todo tipo o instituciones gubernamentales y hackear infraestructura, como las compañías eléctricas o cosas más fuertes”, continúa.
A diferencia del mundo del hackeo del pasado, en la actualidad no hace falta haber desarrollado una gran experiencia en esto.
Según Carreón, “tradicionalmente un hacker era un técnico muy brillante, que descubría vulnerabilidades. Ahora puede ser una persona común y corriente con un buen agente”.
Con información del podcast BBC Inside Science.
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El peso colombiano, una moneda marcada históricamente por la volatilidad y la devaluación, lleva en los últimos años una racha ascendente que este 2026 se ha acelerado, comportándose como una de las más fuertes del mundo frente al dólar estadounidense.
Solo este año se ha revaluado casi un 23% y, desde 2022, lo ha hecho un 38%. A fines de 2022, un dólar superaba los 5.000 pesos. Hoy ronda los 3.100 pesos.
Para muchos colombianos esto ha supuesto un aumento de su poder adquisitivo. Con menos pesos adquieren más dólares y más productos.
Para otros tantos es un reto, ya que productores nacionales y exportadores reciben menos dólares a cambio de sus bienes.
El economista José Antonio Ocampo, exministro de Hacienda de Colombia, recuerda pocos episodios tan marcados como este.
“Uno podría decir que el peso estaba demasiado devaluado, pero la magnitud de la revaluación de este año es excesiva”, le dice Ocampo a BBC Mundo.
Pero, ¿qué hay detrás de esta revaluación histórica del peso? ¿Y quiénes ganan y quiénes pierden?
¿Por qué está fuerte el peso?
Un peso fortalecido suele ir de la mano de un dólar barato y abundante en el país.
“Todo lo que traiga dólares a la economía hace que el dólar baje su precio y que el peso se revalúe. Ahora mismo hay mucha oferta de dólar en Colombia”, explica Oskar Nupia, economista de la Universidad de los Andes.
Los dólares entran por varías vías.
En 2025, por ejemplo, las remesas enviadas por colombianos en el exterior a sus familias superaron los US$13.000 millones, un aumento del 10,6% con respecto a 2024, según datos de Migración y del Banco de la República.
Eso supone un 3% del producto interior bruto colombiano.
“Es difícil cuantificar, pero también el ingreso de dólares del narcotráfico ha acentuado la revaluación del peso”, señala Javier Díaz, presidente de la Asociación Nacional de Comercio Exterior (Analdex).
De acuerdo a datos de la Universidad EAFIT, esa economía ilícita generó US$16.500 millones en 2024 en Colombia.
“Una cifra que habría superado los ingresos obtenidos por las exportaciones de petróleo, principal producto legal de exportación del país”, según el informe.
Díaz también resalta la debilidad del dólar a nivel internacional: “Eso lleva a que las demás monedas se aprecien”.
La bajada de la divisa estadounidense se ha visto acentuada por la incertidumbre en torno a las políticas de Donald Trump y por el flujo de inversiones a nivel global.
Ante la perspectiva de menores retornos y una mayor volatilidad en EE.UU, algunos dirigen sus recursos hacia otros mercados, potenciando monedas como el peso colombiano.
La tasa de interés en Colombia está ahora mismo fijada en un 12%, con una inflación del 6,4%.
Estos valores al alza, según Nupia y Díaz, amplifican el atractivo para inversionistas.
“Quien traiga dólares o preste dinero al gobierno obtiene ahora un rendimiento más alto. Eso aumenta el flujo de divisas y, por ende, la revaluación del peso”, coinciden los expertos.
Colombia, un país exportador de petróleo, también podría estar beneficiándose de los altos precios de dicha materia, encarecida a nivel mundial por la inestabilidad geopolítica y conflictos en Medio Oriente.
Aunque Nupia cree que, en el caso colombiano y debido a la estrategia de reducir la dependencia del petróleo que impulsó el expresidente Gustavo Petro, no ha habido una correlación tan directa con respecto al valor del peso.
¿A quién favorece y a quién perjudica un peso alto?
Colombia es uno de los principales exportadores de flores del mundo, un sector al que puede afectar la apreciación del peso.
En economía cuesta encontrar fórmulas con las que todos ganen y nadie pierda.
Ocampo opina que un peso fuerte, de hecho, le importa poco a un colombiano medio.
“Esto beneficia sobre todo a importadores y al sector financiero”, explica.
Mientras que Nupia cree que, desde el punto de vista del consumo, a la clase media le favorece un peso fuerte al poder comprar productos importados a un precio más barato.
China es el país que más productos exporta a Colombia, por encima de Estados Unidos, que es a su vez el principal importador de bienes colombianos.
“La clase media que compra productos chinos como ropa, calzados, electrodomésticos o autos lo adquiere todo a menor precio”, ejemplifica el economista.
“Si los equipos de transporte y maquinaria se abaratan, eso puede ayudar a modernizar la economía”, añade Díaz.
Este experto también señala como beneficiario de un peso fuerte al gobierno y su deuda: “Si el peso se aprecia, la deuda en dólares baja, pues necesita menos pesos para saldarla”.
Las importaciones a Colombia se abaratan con un peso fortalecido.
La otra cara de la moneda la sufren productores nacionales y exportadores.
Los primeros porque compiten con productos importados más baratos que podrían desplazar a los nacionales.
Los segundos porque reciben menos pesos por cada dólar y esto les perjudica.
La apreciación del peso colombiano frente al dólar reduce, por ejemplo, los ingresos en pesos que reciben los caficultores por sus exportaciones, a pesar de los altos precios internacionales del grano.
Estos sectores, además, enfrentan el reciente incremento del salario mínimo en Colombia, una reforma laboral que redujo horas de trabajo y aumentó recargos por horas extras y nocturnos, y el aumento en los precios de la energía y el transporte.
“Toda esa combinación es brutal para exportadores y productores, aunque hasta ahora los datos al respecto no son tan negativos”, señala Ocampo.
¿Cuánto durará el peso alto?
Un peso revaluado es inusual en Colombia.
“Tenemos más historia de devaluaciones que revaluaciones”, dice Nupia.
Díaz recuerda otros episodios similares de apreciación en los 90, cuando Colombia experimentó un boom petrolero al descubrir yacimientos que multiplicaron sus reservas y exportaciones.
O en 2003, durante el gobierno de Álvaro Uribe, cuando se trabajó para atraer capital extranjero y brindar garantías de seguridad con una política agresiva contra el crimen organizado y las guerrillas.
Los tres economistas consultados por BBC Mundo coinciden en que la inercia actual tiene pocos precedentes por su fortaleza y sostenibilidad en el tiempo.
Algunos planes económicos de De la Espriella llevan a los expertos a pensar que la fortaleza del peso podría mantenerse más de lo habitual.
Tampoco se vislumbra una depreciación inmediata, aunque es difícil de predecir.
“El gobierno tendrá que seguir endeudándose en dólares y la decisión más importante estará en manos del Banco de la República”, opina Ocampo.
Díaz pronostica que el ingreso de dólares va a continuar y que eso pospondrá una devaluación importante del peso.
El nuevo gobierno de Abelardo de la Espriella, por ejemplo, planea revertir la política minero-energética de Petro y aumentar las explotaciones y exploraciones de gas y petróleo.
“Eso seguramente atraerá inversión extranjera a esos sectores y, si De la Espriella tiene éxito en su política de seguridad, más agresiva que la de Petro, podría llegar más capital foráneo a otros sectores”, dice Díaz.
“Le auguro más tiempo a esta coyuntura, más de lo que era tradicional en Colombia”, agrega.
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Una pesadilla industrial se estaba gestando al sur de Los Ángeles, en California.
A finales de mayo, un tanque de almacenamiento de productos químicos con más de 26.000 litros de material tóxico comenzó a calentarse rápidamente. El tanque pertenecía a GKN Aerospace, una empresa que suministra piezas a la industria aeronáutica, entre ellas ventanas de aeronaves.
A medida que aumentaba la temperatura dentro del reluciente tanque de almacenamiento metálico, los trabajadores se dieron cuenta de que tenían un problema. El tanque corría el riesgo de explotar, lo que podría esparcir sobre los barrios cercanos metacrilato de metilo (MMA), un compuesto irritante para la piel y los pulmones que se utiliza en la producción de plásticos.
Más de 50.000 residentes de Garden Grove fueron evacuados y los bomberos comenzaron a rociar agua sobre el tanque para intentar enfriarlo. En un momento dado, el recipiente “se abultó”, según el jefe de bomberos local.
Afortunadamente, no se produjo ninguna explosión. Meses después, en agosto, GKN y las autoridades locales anunciaron un programa de US$100 millones para compensar a los residentes evacuados durante el incidente.
Sin embargo, lo sucedido interrumpió la producción de ventanas de aviones en la planta y aún no se ha restablecido por completo.
Los bomberos rociaron con agua un tanque sobrecalentado en Los Ángeles en mayo.
Conmoción en la industria
Esto ha causado una pequeña conmoción en la industria de fabricación de aeronaves, ya que GKN es una de las pocas empresas en todo el mundo que fabrica ventanas para aviones, piezas de alta ingeniería y de vital importancia para la seguridad de las aeronaves.
La producción en la planta de GKN en Garden Grove se mantiene actualmente reducida, aproximadamente al 50% de su capacidad normal, según declaraciones públicas de su empresa matriz británica, Melrose Industries. El objetivo es restablecer la producción por completo para el 28 de septiembre. GKN declinó conceder una entrevista a la BBC.
“Son uno de los pocos en el puñado proveedores de ventanas críticas”, afirma Marisa García, analista del sector aeronáutico. “Uno de los puntos débiles de la cadena de suministro en la aviación es que hay muy pocas empresas cualificadas para realizar ciertas tareas y, cuando algo falla, desestabiliza por completo todo el sistema”.
Boeing ha declarado a la BBC que está “tomando medidas para mitigar cualquier impacto potencial”, y ha descrito la escasez de producción como una situación que afecta a “toda la industria”.
“Estamos apoyando a nuestro proveedor”, añadió un portavoz.
Una portavoz de Airbus afirmó: “Estamos siguiendo de cerca la situación y observamos avances positivos hacia la vuelta a la normalidad”.
Esto ocurre en un momento en el que las aerolíneas “no pueden conseguir aviones nuevos con la suficiente rapidez”, afirma Mike Stengel, de la consultora AeroDynamic Advisory. “Están conservando sus aviones durante más tiempo”.
Aunque solo existen unas pocas empresas fabricantes de ventanas para aeronaves, resulta difícil que surjan nuevos competidores debido a la estricta regulación del sector, según Stengel. “Cambiar de proveedor puede llevar tiempo”.
El experto dice que esto genera un “acto de equilibrio” entre los fabricantes de aviones y las empresas de las que dependen para el suministro de diversas piezas.
Ventanas cada vez más grandes
Para averiguar qué implica la fabricación de una ventana de avión, hablé con Jean-Eric Vermont, director general de la empresa francesa Saint-Gobain Aerospace.
“Nos centramos principalmente en aviones comerciales, aviones regionales y helicópteros”, afirma. Sin embargo, Vermont se niega a revelar la cuota de mercado que tiene su empresa en ventanas para aeronaves, o transparencias, como se las conoce en el sector.
Las ventanas ovaladas de la cabina de pasajeros al lado de los asientos, suelen estar hechas de materiales plásticos, explica Vermont. “Se parte de una lámina de acrílico”, explica. “Luego se corta a la medida para darle la forma”.
Un portavoz de Saint-Gobain confirmó a la BBC que la empresa no almacena ni procesa MMA como GKN, sino que compra láminas de MMA polimerizado o acrílico.
Según Vermont, los fabricantes de aeronaves encargan ventanas de cabina cada vez más grandes para ofrecer a los pasajeros una vista más amplia del exterior. Si bien es un argumento de venta, requiere pruebas adicionales para determinar si las ventanas más grandes son tan resistentes como las más pequeñas.
Saint-Gobain prueba sus ventanas sometiéndolas a presiones muchas veces superiores a las que serían normales en un avión que vuela a gran altitud.
Estas ventanas de cabina, fabricadas con acrílico, suelen estar compuestas de dos capas o láminas, y Saint-Gobain también realiza pruebas para confirmar si la ventana resistirá incluso si una de esas capas se daña.
A medida que las ventanas de los aviones se hacen más grandes, se vuelven más difíciles de fabricar.
Ventanas diferentes para la cabina de mando
Según Vermont, las ventanillas de la cabina de mando son “totalmente diferentes”.
Generalmente están hechas de vidrio, el cual se refuerza químicamente añadiéndole potasio. Esto implica sustituir iones de sodio, más pequeños, por iones de potasio, más grandes, lo que ayuda a completar la estructura molecular del vidrio. Esto permite que, al enfriarse durante su producción, se comprima formando una estructura extrafuerte y compacta.
Algunos de los aviones más modernos incorporan ventanas de cabina curvas para lograr una mayor aerodinámica, lo que mejora la eficiencia del combustible. Sin embargo, fabricar ventanas de cabina curvas es un desafío, ya que la más mínima distorsión o defecto resulta claramente visible para el piloto.
Los controles de calidad se utilizan para garantizar que no existan tales impedimentos en el producto final.
Según Vermont, todas las ventanas de los aviones deben ser resistentes a los impactos, pero las de la cabina de mando, situadas en la parte delantera del avión, son especialmente vulnerables a las colisiones con aves: “El problema no es la velocidad del ave, sino la velocidad del avión”.
Las ventanas de la cabina de mando son de un material distinto a las de los pasajeros.
Saint-Gobain utiliza simulaciones numéricas y “pruebas físicas representativas del impacto de un ave de gran tamaño” para probar sus ventanas frente a esta amenaza.
“Normalmente, si te encuentras con una granizada o si chocas con un ave lo suficientemente grande, la madera contrachapada exterior se agrietará”, dice Vermont. “La ventana de la cabina está diseñada para eso”.
Un vuelo de Londres a Londonderry se vio afectado recientemente por una ventanilla de la cabina de mando agrietada. Si bien se declaró una emergencia en pleno vuelo, el avión aterrizó sin problemas. “Pueden darse casos así”, afirma Vermont, aunque añade que las ventanillas de Saint-Gobain no han estado involucradas en ningún incidente recientemente.
“Obviamente, se trata de una superficie que interactúa con dos entornos muy diferentes”, afirma Stengel. “Por eso, estos productos requieren una ingeniería más avanzada”.
Este artículo fue escrito originalmente en inglés y usamos una herramienta de inteligencia artificial para traducirlo. Un periodista de la BBC revisó el texto antes de su publicación. Más información sobre cómo usamos IA.
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El responsable de inteligencia artificial de Microsoft ha advertido que, sin salvaguardias adecuadas, el desarrollo de esta tecnología podría dar lugar a la aparición de una nueva “especie de silicio” capaz de competir con los humanos.
Mustafa Suleyman criticó que la empresa rival Anthropic está tratando a la IA como si fuera humana, un enfoque que calificó de “equivocado” y que, en su opinión, podría conducir a la creación de sistemas que la humanidad no pueda controlar.
En declaraciones al programa Today de la BBC, el directivo afirmó que es “razonable” que exista preocupación en torno a la inteligencia artificial, aunque subrayó que también hay “medidas muy prácticas que podemos tomar” para mantenerla bajo control.
Sus palabras se suman a una creciente serie de advertencias desde la propia industria tecnológica sobre los posibles riesgos asociados al rápido avance de la IA.
La BBC se ha puesto en contacto con Anthropic para solicitar comentarios.
En su entrrevista con el programa Today de la BBC, Suleyman advirtió este jueves sobre los riesgos de que las empresas continúen desarrollando sistemas de inteligencia artificial capaces de fijar sus propios objetivos, generar ingresos y poseer activos.
Advirtió que eso sería “sembrar esencialmente una nueva especie de silicio”, que “podría competir con los humanos por los recursos, más allá de cualquier preocupación o ‘afecto’ por la humanidad”.
Las declaraciones del directivo se producen después de que, a principios de esta semana, publicara un ensayo en el que cuestiona el enfoque de Anthropic para entrenar su modelo de IA, Claude, aunque elogió a su director ejecutivo, Dario Amodei, y a su equipo como “personas intelectualmente honestas”.
Dario Amodei es el director de la empresa de IA Anthropic, a la que Suleyman criticó por tratar a su IA como si fuera un ser humano.
En ese texto, Suleyman criticó a la empresa por atribuir cualidades humanas a sus sistemas —una práctica conocida como antropomorfización—, que, según argumentó, puede dar la impresión de que Claude tiene deseos, valores o una identidad propios.
También advirtió de que las empresas tecnológicas corren el riesgo de crear sistemas “imposibles” de controlar si tratan a la IA como si fuera un ser humano.
“Las IA no son conscientes”, escribió.
“No sienten, no experimentan ni sufren. No tienen preferencias innatas ni motivaciones propias”.
“Son máquinas diseñadas para completar secuencias, internamente vacías, que siguen instrucciones y persiguen objetivos definidos por humanos”.
“No debemos tomar decisiones a la ligera”
El directivo de Microsoft afirmó que es necesaria una mayor transparencia en torno a cómo se entrenan y evalúan los sistemas de inteligencia artificial.
Según explicó, esto implica un escrutinio independiente del comportamiento de los sistemas, así como el desarrollo de herramientas más eficaces para supervisarlos y mantenerlos bajo control.
“No debemos tomar decisiones a la ligera, sin ser plenamente conscientes de sus consecuencias, de las que luego podamos arrepentirnos profundamente”, escribió.
Por su parte, Wendy Hall, profesora de Informática en la Universidad de Southampton, calificó sus declaraciones como “el tipo de conversación que necesitamos tener a nivel internacional”.
La experta las contrastó con lo que describió como el “histrionismo” de algunas empresas de IA que, en su opinión, solo sirve para “asustar a todo el mundo”.
Superinteligencia “humanista”
El debate sobre cuánta autonomía deberían tener los sistemas de inteligencia artificial divide cada vez más a la industria.
En declaraciones a la BBC con motivo de una próxima cumbre sobre IA, Suleyman pidió mayor “alineación” para desarrollar tecnologías que permanezcan “subordinadas” a la humanidad.
La alineación es un campo que busca integrar principios y valores humanos en los sistemas de IA, con el objetivo de que su comportamiento se mantenga en consonancia con ellos.
“Creo que la buena noticia es que todos los seres humanos tenemos un interés común en garantizar que los sistemas que creamos y utilizamos en todo el mundo, en todas las naciones, sean seguros, controlables y estén subordinados a la humanidad”, afirmó.
“Todos deben estar alineados”.
Microsoft creó su propio equipo de superinteligencia en octubre de 2025.
Al igual que su rival Anthropic, está intensificando sus esfuerzos en el desarrollo de IA avanzada.
Las declaraciones de Suleyman reflejan el borrador inicial del Código de Conducta de Microsoft para una IA humanista, un “manual de capacitación” publicado esta semana que detalla cómo la empresa está desarrollando sus sistemas y plantea la idea de una “superinteligencia humanista”.
Según el documento, se trata de “una IA muy avanzada que siempre trabaja para las personas, se mantiene dentro de límites definidos y permanece bajo control humano”.
La visión de Microsoft sobre una IA “humanista” pone de relieve uno de los principales desafíos de esta tecnología: cómo hacerla más potente sin perder de vista los valores a los que está destinada a servir.
Información adicional de Henry Moore.
Este artículo fue escrito originalmente en inglés y usamos una herramienta de inteligencia artificial para traducirlo. Un periodista de la BBC revisó el texto antes de su publicación. Más información sobre cómo usamos IA.
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Las tasas de interés en Estados Unidos han subido este miércoles por primera vez en más de tres años y podrían aumentar aún más en un intento por frenar el alza de los precios.
La Reserva Federal (Fed) elevó las tasas al rango de 3,75%-4% (desde el 3,5%-3,75%) en una decisión unánime, a pesar de la fuerte oposición del presidente Donald Trump, quien había pedido que se redujeran.
El presidente de la Fed, Kevin Warsh, afirmó que la medida se debió a que “la inflación es demasiado alta y lo ha sido durante demasiado tiempo”, añadiendo que se trataba de una decisión “seria” y “responsable”.
Sin embargo, Trump sostuvo que las tasas “deberían ser del 1% o menos, porque somos el mejor riesgo crediticio del mundo, con diferencia”.
Unas tasas de interés más altas encarecen el endeudamiento para quienes buscan obtener préstamos, hipotecas o tarjetas de crédito, pero pueden generar mejores rendimientos para los ahorros.
Durante una conferencia de prensa celebrada tras la decisión, Warsh señaló que, si bien existía “una actitud de optimismo” entre la cúpula de la Fed, la inflación seguía siendo un problema.
Al igual que muchos bancos centrales, la Fed tiene como objetivo mantener la inflación en un 2% o menos. Warsh destacó que la inflación en Estados Unidos se ha situado por encima de ese objetivo “durante más de cinco años”.
Esto ha contribuido a convertir la asequibilidad en una de las principales preocupaciones de los votantes estadounidenses, quienes han visto dispararse los precios del combustible debido al fuerte aumento del costo del petróleo desde el inicio de la guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán. Esta situación también ha elevado el costo de muchos bienes y servicios.
Trump lleva tiempo pidiendo que bajen las tasas de interés.
Una cuestión de equilibrio
Si bien la Reserva Federal “no puede influir en ningún precio individual —ya sea el del petróleo o el de los alimentos en el supermercado”—, señaló Warsh, el banco central sí puede trabajar para evitar que los aumentos de precios se propaguen por toda la economía.
Añadió que la fortaleza del mercado laboral y de la economía en general permitía a la Reserva Federal mantener su enfoque en la estabilidad de precios, y que los sectores de menores ingresos serían los más beneficiados por una inflación más baja.
Los bancos centrales suelen subir las tasas de interés cuando la inflación es elevada para desincentivar el gasto y fomentar el ahorro, con la esperanza de reducir así el ritmo de aumento de los precios.
Sin embargo, se trata de una cuestión de equilibrio, ya que unas tasas más altas también pueden llevar a las empresas a posponer sus inversiones y perjudicar el crecimiento económico.
¿Qué efecto tendrá el aumento de las tasas de interés?
Cuando se confirmó su nombramiento, los legisladores demócratas habían dicho que Warsh sería una “marioneta” de Trump, y muchos observadores de la Reserva Federal esperaban que cumpliera con las insistentes exigencias de Trump de recortar las tasas de interés.
Trump había criticado duramente al predecesor de Warsh, Jerome Powell, por no reducirlas.
Al preguntarle este miércoles sobre el mensaje que la subida de tipos enviaba a Trump, Warsh soltó una risita antes de decir: “No tengo nada que comentar sobre una conversación con el presidente”.
Poco después, Trump escribió en las redes sociales: “¡BAJEN LOS TIPOS DE INTERÉS PARA LOS ESTADOS UNIDOS DE AMÉRICA, Y RÁPIDO!”.
Los demócratas del Congreso afirmaron que el aumento de las tasas encarecería los préstamos y que, en consecuencia, más estadounidenses se endeudarían.
“Esto hará que todo sea más caro”, declaró Chuck Schumer, líder demócrata del Senado. “Esto sucede porque Donald Trump no sabe gestionar la economía”, agregó.
El alza de la Reserva Federal representa el primer movimiento de tasas en cualquier dirección desde los recortes efectuados en diciembre de 2025. La última vez que se habían elevado fue en julio de 2023.
El incremento podría elevar las tasas hipotecarias para quienes compran viviendas y provocar que los estadounidenses paguen más por otros tipos de deuda.
Importantes bancos estadounidenses, como JP Morgan, KeyCorp y BNY, elevaron este miércoles su tasa preferencial de préstamo del 6,75% al 7%, lo que afectará a las tasas aplicadas a tarjetas de crédito y préstamos personales.
Los costos hipotecarios han aumentado durante el último año, aunque se mantienen por debajo de los máximos registrados en 2023. La tasa promedio para una hipoteca a tasa fija a 30 años se sitúa en el 6,76%, mientras que para una a 15 años es del 6,09%, según datos de Freddie Mac.
Muchos propietarios de viviendas en EE.UU. tienen hipotecas a tasa fija a 30 o 15 años, por lo que las variaciones en las tasas de interés no afectarán sus cuotas mensuales.
Sin embargo, unas tasas más altas podrían repercutir en quienes buscan obtener una nueva hipoteca o refinanciar la actual.
Expertos prevén futuras subidas de las tasas de interés.
¿Qué pasará con las tasas de interés?
Warsh prefirió no expresar su opinión sobre la futura evolución de las tasas de la Fed, pero la mayoría de sus colegas responsables de la política monetaria señalaron que prevén nuevos aumentos antes de finalizar el año, situando las tasas en un rango de entre el 4% y el 4,25%.
Una ligera mayoría también señaló que las tasas podrían subir aún más, situándose en el rango del 4,25% al 4,5% el próximo año, antes de que comiencen los recortes en 2028 y 2029.
Las previsiones apuntan a una moderación del aumento de los precios en los próximos años; se espera que la inflación —el indicador utilizado para medir el costo de la vida— descienda de forma constante hasta alcanzar el objetivo de la Reserva Federal para 2029.
La Reserva Federal de EE.UU. no es el único organismo que se enfrenta al aumento de la inflación derivado del conflicto en Irán: el Banco Central Europeo subió los tipos la semana pasada y el Banco de Inglaterra tiene previsto tomar su propia decisión este jueves.
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