Un jurado federal determinó que el presidente Trump era responsable de abuso sexual y difamación contra Carroll. Luego de que él agotó todas las vías de apelación el mes pasado, un juez ordenó que se efectuara el pago.
El presidente Donald Trump pagó los 5,6 millones de dólares que le debía a la escritora E. Jean Carroll luego de que un jurado lo halló responsable de abusar sexualmente de ella en una tienda departamental de Manhattan en la década de 1990 y luego de difamarla, según muestran los registros de la corte federal.
El dinero, que se había mantenido en una cuenta de depósito en garantía mientras Trump apelaba la indemnización asignada por el jurado en 2023, fue entregado a Carroll la semana pasada, según una anotación añadida el martes al expediente electrónico del caso.
El pago se efectuó después de que la Corte Suprema de Estados Unidos rechazó el último intento del presidente de apelar el veredicto, lo que llevó al juez que supervisó el caso a ordenar que se le entregara el dinero a Carroll.
La abogada de Carroll, Roberta Kaplan, dijo en un comunicado que ella y su clienta estaban “complacidas de informar que ha recibido el pago por daños y perjuicios que el jurado le otorgó como resultado de ese veredicto”.
La oficina de prensa de la Casa Blanca remitió una solicitud de comentarios a los abogados personales de Trump. Aaron Harison, portavoz del equipo legal que representa a Trump en el asunto, dijo en un comunicado que “el pueblo estadounidense está con el presidente Trump al exigir se ponga fin inmediato a todas las cacerías de brujas, incluida la farsa financiada por los demócratas de los engaños relacionados con Carroll”.
El fallo contra Trump se derivó de una demanda presentada en una corte federal en Manhattan, en la que Carroll, de 82 años, acusó al presidente de abuso sexual y de haberla difamado al decir que la acusación era “un Engaño y una mentira” en redes sociales.
En un veredicto unánime, el jurado del caso le otorgó 5 millones de dólares. Con intereses, la suma había ascendido a 5,625 millones de dólares hasta la semana pasada.
Trump, que ha negado repetidamente conocer a Carroll y mucho menos haber abusado de ella, depositó el dinero en una cuenta supervisada por la corte mientras procedía con las apelaciones. Ese esfuerzo terminó el mes pasado cuando la Corte Suprema, sin citar un motivo y sin desacuerdo público, denegó su petición para que revisara el asunto.
Trump, de 80 años, siguió arremetiendo contra Carroll después de la decisión de la Corte Suprema, y escribió en Truth Social que su demanda era “un Caso Falso”.
Luego de que la corte se negó a considerar el caso, Carroll le pidió de inmediato al juez federal a cargo que le ordenara al presidente pagar lo que debía. Ella afirmó que Trump había “buscado constantemente obstruir y retrasar el pago” de la indemnización del jurado.
En un fallo emitido el 8 de julio, el juez, Lewis Kaplan, le dio la razón.
“En última instancia, el demandado ha estado dilatando este caso durante años”, escribió Kaplan. Mencionó el veredicto del jurado, que había sido confirmado en apelación y también que la Corte Suprema había decidido no revisar el asunto. Era hora, dijo, de que Trump “pague el monto de la sentencia”.
Otro caso que involucra las acusaciones de Carroll contra el presidente sigue sin resolverse y también podría terminar ante la Corte Suprema.
En 2024, otro jurado federal en Manhattan le ordenó a Trump pagarle 83,3 millones de dólares a Carroll tras concluir que la había difamado en 2019. Sus abogados han dicho que él podría pedirles a los magistrados que revisen el veredicto.
Hurubie Meko colaboró con reportería.
Ed Shanahanes reportero y editor y cubre noticias de última hora y asignaciones generales en Metro, la sección local del Times.
Jonah E. Bromwich cubre temas de justicia penal en la región de Nueva York para el Times. Su trabajo se centra en la influencia política y su impacto en el Estado de derecho en los tribunales federales y estatales del área.
Después de abandonar su propuesta de imponer tarifas a los barcos, el presidente plantea acuerdos de inversión con los países del Golfo a cambio de protección.
Un día después de proponer una tarifa para los barcos que transitan por el estrecho de Ormuz, el presidente Donald Trump dijo el martes que, en su lugar, Estados Unidos garantizaría un tránsito seguro a las embarcaciones de los países del golfo Pérsico que acepten invertir en Estados Unidos.
No está claro cómo se llevarían a cabo los planes de Trump, y las últimas declaraciones del presidente dejaron preguntas sin respuesta.
Pero el cambio de postura muestra hasta qué punto el debate sobre el estrecho, la vía navegable vital de Medio Oriente, se ha desviado de las prácticas tradicionales de la industria naviera y subraya el nivel de imprevisibilidad que enfrentan las empresas que operan en la región en tanto que el conflicto entre Estados Unidos e Irán se dirige de nuevo hacia la guerra.
“El hecho en sí de que las cosas cambien todo el tiempo dificulta la decisión de normalizar el comercio”, dijo Lasse Kristoffersen, director ejecutivo de Wallenius Wilhelmsen, una empresa de logística y transporte de automóviles con sede en Noruega.
Jakob Larsen, director de seguridad y protección de BIMCO, la asociación naviera más grande del mundo, dijo que el plan de Trump eleva el riesgo de que otros países intenten monetizar las vía navegables internacionales con las que colindan.
“Por supuesto, eso es muy muy problemático desde la perspectiva de un armador y para el transporte marítimo en general”, dijo Larsen. “Solo aumentará el costo del transporte en todo el mundo, y eso eventualmente afectará al cliente final y creará presión inflacionaria”. En última instancia, cuando los líderes hacen comentarios que socavan las convenciones internacionales, las convenciones se debilitan, dijo.
Los cambios de planes y los enfoques a veces contradictorios muestran cómo Trump ha tenido dificultades para enfrentar a Irán, que ha demostrado en repetidas ocasiones su capacidad para soportar ataques y ejercer su propio control sobre el estrecho, utilizando drones y misiles contra las embarcaciones. El resultado ha sido un conflicto prolongado que ha sacudido la economía mundial y disparado los precios del petróleo.
El martes, un día después de decir que cobraría tarifas del 20 por ciento a los barcos a cambio de protección militar estadounidense al usar la vía marítima, Trump dijo que descartaría los cobros propuestos si los países del Golfo invertían en Estados Unidos.
“Luego de conversaciones muy productivas con los líderes de Medio Oriente, he decidido reemplazar la Tarifa de Reembolso a Estados Unidos del 20% con Acuerdos de Comercio e Inversión que los diversos Estados del Golfo llevarán a cabo en Estados Unidos”, dijo en las redes sociales. “Esas inversiones serán MASIVAS pero, al mismo tiempo, extraordinariamente buenas para ellos y para su futuro”.
En la publicación, Trump no especificó a qué países se refería ni si se les pediría a países fuera del golfo Pérsico que utilizan el estrecho, incluidos aliados como Japón y Corea del Sur, que invirtieran en Estados Unidos.
Sus comentarios se produjeron semanas después de que su gobierno, en respuesta a la amenaza de Irán de imponer peajes en el estrecho, dijera que tales gravámenes eran inaceptables.
La Organización Marítima Internacional (OMI), una agencia de la Organización de Naciones Unidas que regula el transporte marítimo mundial, dijo el martes que estaba al tanto del anuncio de Trump sobre la búsqueda de acuerdos comerciales y de inversión a cambio de un tránsito seguro por el estrecho, y que estaba a la espera de contar con más detalles.
“Siempre hemos sido congruentes con nuestra postura sobre las tarifas: la OMI se opone firmemente al cobro de tarifas por el tránsito a través de los estrechos utilizados para la navegación internacional”, dijo Natasha Brown, una portavoz de la agencia, en un comunicado el martes. “No hay ninguna base legal para introducir peajes obligatorios simplemente para transitar por un estrecho”.
El transporte marítimo es la forma más económica de trasladar mercancías, y más del 80 por ciento del comercio mundial se lleva a cabo por barco. Aunque ni Estados Unidos ni Irán han ratificado la Convención de la Organización de Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar (el tratado que exige que la navegación por las vías marítimas internacionales sea libre), por lo general han seguido sus normas durante décadas.
Antes de la guerra, el estrecho de Ormuz era una ruta marítima internacional por la que las embarcaciones navegaban sin costo. Pero desde el inicio de la guerra, los funcionarios iraníes han dicho en repetidas ocasiones que tienen la intención de monetizar el estrecho.
Irán aprovechó de inmediato los comentarios de Trump como una confirmación de que los gobiernos que ofrecen seguridad a las embarcaciones tienen derecho a cobrar. El presidente de Estados Unidos “tiene toda la razón. Quien otorgue un tránsito seguro y protegido a las embarcaciones comerciales por el estrecho de Ormuz debe recibir una compensación por este servicio”, dijo el ministro de Relaciones Exteriores de Irán, Abbas Araghchi, en las redes sociales el lunes. “El 20% es, por supuesto, demasiado. Seremos justos”.
Irán disparó contra tres embarcaciones que transitaban por el estrecho durante la noche. Dos marineros murieron y 14 resultaron heridos, incluidos cuatro de gravedad, según la Organización Marítima Internacional.
El tráfico en el estrecho casi se paralizó el lunes, mientras Irán y Estados Unidos intercambiaban ataques por tercer día consecutivo, y la frágil tregua entre los países parecía venirse abajo. Solo 10 embarcaciones pasaron por el estrecho el lunes, el nivel más bajo en un mes y apenas una fracción de las más de 130 que pasaban diariamente por el estrecho antes de la guerra, según Kpler, una empresa de datos marítimos.
Es poco probable que Irán ceda en respuesta a la presión de Estados Unidos, según Eurasia Group, la consultora de riesgo geopolítico. La firma predijo que Irán continuaría atacando barcos para presionar a Omán y a los demás Estados del Golfo para que acepten darle a Irán una influencia permanente en el estrecho.
Kristoffersen dijo que cualquier limitación a la libertad de navegación iría en contra de las reglas que habían regido el transporte marítimo internacional durante décadas.
“Cualquier violación de este principio, por supuesto, podría hacer que otros se sientan tentados a intentar hacer lo mismo”, dijo. “Y es por eso que valoramos tanto ese principio”. Kristoffersen, cuya empresa tuvo una embarcación varada en el golfo Pérsico que salió a principios de julio, dijo que no enviaría embarcaciones al golfo hasta que ya no hubiera riesgo de que estas fueran atacadas. “Si la intención sigue ahí, la protección militar no es suficiente para nosotros”.
Peter Eavis colaboró con la reportería desde Nueva York.
Jenny Gross escribe sobre negocios y economía para The New York Times y está basada en Londres.The Strait of Hormuz
Peter Eavis colaboró con la reportería desde Nueva York.
La expulsión del astro del fútbol argentino durante un partido contra Inglaterra en 1966 llevó a la introducción de las tarjetas amarillas y rojas.
Antonio Rattín, un astro del fútbol argentino cuyo apasionado altercado con un árbitro durante un partido contra Inglaterra en la Copa Mundial de 1966 llevó a la creación del sistema de tarjetas de penalización amarillas y rojas que se usa en este deporte, murió el 11 de julio en Vicente López, un suburbio de Buenos Aires. Tenía 89 años.
La Asociación del Fútbol Argentino anunció su muerte en un comunicado. No proporcionó una causa o lugar específicos.
El sábado, la selección argentina usó brazaletes negros en honor a Rattín durante su partido de cuartos de final de la Copa Mundial contra Suiza. Argentina ganó 3 a 1 y se enfrentará a Inglaterra el miércoles en las semifinales. El encuentro será el episodio más reciente de una rivalidad de décadas entre los dos países que comenzó durante los cuartos de final de la Copa Mundial de 1966, en el cavernoso estadio de Wembley en Londres.
Con una estatura de 1,90 metros, el imponente y carismático Rattín –un mediocampista que también se desempeñaba como capitán del equipo– le dijo a sus compañeros que se prepararan para un partido de gran intensidad física. Ambos equipos jugaron rudo, pero Rattín sintió que los árbitros no estaban sancionando suficientes faltas a los ingleses.
A los 35 minutos, un árbitro alemán de nombre Rudolf Kreitlein concedió un tiro penal a Inglaterra. Rattín, que no hablaba alemán, exigió una explicación de por qué Kreitlein no había penalizado también conductas similares de los ingleses.
Kreitlein, que no hablaba español, expulsó a Rattín del partido por lo que llamó “violencia de la lengua”.
Después del partido, cuando se le preguntó cómo podía saber lo que Rattín estaba diciendo si no hablaba español, Kreitlein dijo que no lo necesitaba. “Creí ver en su cara” que me estaba “insultando”, afirmó en un comunicado.
Rattín se negó a marcharse. Caminó hacia la línea de banda y se sentó durante varios minutos en una alfombra roja reservada para el área de observación de la reina.
Finalmente, dos oficiales de policía lo escoltaron fuera del campo bajo una lluvia de chocolates arrojados por los hinchas ingleses. Él tomó uno, se lo comió y lanzó el envoltorio.
Mientras se acercaba a la salida, tomó un banderín que tenía la bandera del Reino Unido y lo frotó entre sus dedos. Los aficionados empezaron a lanzar latas de cerveza. Se detuvo nuevamente cuando su camino fue bloqueado por un poni de las Shetland que pertenecía a la banda de marcha inglesa.
Más tarde, Rattín explicó que simplemente estaba intentando poner orden en una escena caótica.
“Solo intentaba mostrarle mi insignia de capitán”, le dijo a The Los Angeles Times en 1967. “Quería que supiera que yo era con quien debía hablar sobre el penalti contra nuestro equipo. Pero antes de que pudiera hacer que lo entendiera, me echó del partido”.
Argentina, con un jugador menos, perdió el partido 0-1. Inglaterra luego venció a Alemania Occidental en el partido de campeonato.
La confusión en torno a la expulsión de Rattín convenció al árbitro principal del partido, Ken Aston, de que hacía falta una reforma. Inspirado en los semáforos, creó el sistema de tarjetas amarillas (advertencia) y rojas (expulsión) que ahora se utilizan en todos los niveles de este deporte.
Rattín dijo que después de que su equipo perdió, se fue a caminar por el centro de Londres, sin saber si sería ignorado o atacado por los hinchas ingleses. En lugar de eso, dijo, fue abrazado por taxistas y dueños de tiendas.
“Descubrí muy rápidamente que el inglés es una persona muy especial”, le dijo a The Evening Standard.
En gran parte del mundo del fútbol, a Rattín se le recuerda solo por aquel partido de 1966. Pero en Argentina, es venerado como uno de los mejores jugadores de fútbol del país.
Antonio Ubaldo Rattín nació el 16 de mayo de 1937 en Tigre, una ciudad al norte de Buenos Aires. Su padre, un inmigrante de Italia, era ingeniero naval, y su madre se encargaba del hogar.
Aunque se formó como electricista, para cuando era adolescente, Rattín mostraba suficiente potencial como jugador de fútbol para ser reclutado en el equipo juvenil de Boca Juniors, uno de los principales equipos de Buenos Aires.
Jugó toda su carrera para el Boca, ganando cinco títulos nacionales con el equipo y jugando en dos Mundiales, en 1962 y 1966. Se retiró en 1970 y regresó para un breve periodo como director técnico a principios de la década de 1980.
Más tarde, Rattín trabajó como ejecutivo de seguros. Se desempeñó como diputado de 2001 a 2005, como miembro del partido de derecha Unidad Federalista, y como concejal en Vicente López de 2005 a 2009.
No estuvo disponible de inmediato una lista de los familiares que le sobreviven.
Rattín comentó que incluso décadas después, lo único por lo que la gente le preguntaba era por aquel partido de 1966. El tiempo había templado su enojo y, durante una visita al Reino Unido en 2000, insistió en que todo había quedado atrás.
“Siempre llamé la atención”, le dijo a The Evening Standard. “Bueno, así hacía yo las cosas. Siempre había sido una figura apasionada, que nunca tenía miedo de decir lo que pensaba. Sin embargo, lo que pasaba en la cancha y lo que pasaba después siempre estuvo muy separado para mí”.
Clay Risen es periodista del Times en la sección de Obituarios.
Uno podría preguntarse si México necesita una versión de su comida creada por estadounidenses. La empresa con sede en California apuesta por que sí.
El tazón de burrito llega a México. Así es: Chipotle llevará su menú de inspiración mexicana al sur de la frontera de Estados Unidos.
La cadena de comida rápida con sede en California anunció esta semana que su primer local mexicano abrirá el jueves en Monterrey, en el noreste del país.
La apertura de un restaurante Chipotle en Monterrey era un “hito significativo”, dijo Chipotle, que “presenta a los comensales en México el menú de la empresa de burritos, tazones, ensaladas, tacos y quesadillas recién preparados y personalizables”.
Uno podría preguntarse si México necesita una versión de su comida creada por estadounidenses.
La empresa apuesta por que sí.
“Hemos pasado años evaluando esta oportunidad porque queríamos entrar al mercado cuidadosamente y con el socio adecuado”, dijo la empresa en un correo electrónico, en el que destacó el uso de “ingredientes reales, preparación fresca y personalización” como algo potencialmente atractivo para los consumidores mexicanos.
Y aunque los mexicanos tienen muchas opciones de platos a base de tortilla, Chipotle aún podría ofrecer “una novedad para el mercado mexicano”, dijo Sharon Zackfia, analista de restaurantes radicada en Chicago del banco de inversión William Blair.
“La diferencia radicaría en los tazones”, dijo, y añadió que los tazones de burrito personalizables de la empresa son su producto más vendido en Estados Unidos.
Zackfia también comparó la incursión de Chipotle en México con el momento en 1998 en que Starbucks se expandió por primera vez a Europa, un continente que se enorgullece de su cultura de las cafeterías y que inicialmente no parecía necesitar más lugares donde comprar un capuchino.
“Los muffins se consideraban un artículo único cuando Starbucks fue por primera vez a Europa”, dijo Zackfia. (La cadena de café incluso abrió en Italia en 2018, y ahora tiene decenas de locales allí).
De manera similar, el menú altamente personalizable de Chipotle podría ofrecer opciones diferentes a lo que se encuentra habitualmente en una taquería.
Los últimos años no han sido fáciles para la industria restaurantera. En Estados Unidos, el costo de la comida en los restaurantes ha subido un 22 por ciento desde 2022, según la Oficina de Estadísticas Laborales de Estados Unidos. Chipotle no es la excepción: a lo largo de los últimos cuatro años, ha aumentado los precios casi un 25 por ciento.
Sin embargo, dijo Zackfia, desde febrero la brecha de precios entre los comestibles en las tiendas y los restaurantes se ha reducido a su nivel más bajo desde 2023.
En el Chipotle mexicano, los precios estarán entre un 15 y un 20 por ciento por debajo de los precios de Estados Unidos, dijo la empresa.
Chipotle anunció en abril una asociación con Alsea, un operador de restaurantes en Latinoamérica y Europa.
Zackfia, la analista, agregó que gran parte del éxito de la expansión internacional de cualquier cadena de restaurantes depende de su socio local. Alsea, el socio de Chipotle en México, ha sido responsable de las aperturas exitosas de muchas otras franquicias estadounidenses en el país, incluyendo Starbucks, Domino’s y Chili’s.
Chipotle comenzó a expandirse a nivel internacional en julio de 2023, cuando abrió restaurantes en todo el Medio Oriente. El año pasado, la empresa anunció que se estaba expandiendo a Asia, con planes de abrir sucursales en Corea del Sur este año y en Singapur el próximo. Chipotle también opera más de 80 restaurantes en Canadá, 20 en el Reino Unido, seis en Francia y dos en Alemania, dijo la empresa.
La apertura del restaurante en México el jueves será la primera de varias en el país, señaló la empresa.
Chipotle no es la primera cadena de inspiración mexicana de Estados Unidos en incursionar en México. Taco Bell lo intentó dos veces, una en 1992 y otra en 2007, pero finalmente cerró sus restaurantes en el país.
Claire Moses es reportera del Times en Londres, se enfoca en la cobertura de noticias de última hora y de tendencia.
La participación del actual fiscal general interino de EE. UU. será un punto clave en su audiencia de confirmación, que tendrá lugar el miércoles.
Todd Blanche, en ese momento el número dos del Departamento de Justicia de Estados Unidos, llevaba apenas un par de meses en el cargo en mayo de 2025 cuando se topó con un auténtico dolor de cabeza enfundado en una gabardina de detective y llamado Edward J. Martin Jr.
Martin, un abogado de derecha que defendió la causa de los alborotadores del 6 de enero, acababa de ser destituido como fiscal federal en funciones del Distrito de Columbia. La Casa Blanca lo puso entonces en la sede del Departamento de Justicia, en parte para supervisar un grupo de trabajo encargado de investigar las acusaciones de que el gobierno de Joe Biden había perseguido políticamente al presidente Donald Trump y a sus aliados.
Blanche, quien en su día dirigió el equipo de defensa penal de Trump, no creía que Martin –un provocador con muy poca experiencia como fiscal– tuviera la capacidad ni los conocimientos necesarios para desempeñar el cargo, según funcionarios actuales y antiguos que pidieron permanecer en el anonimato para hablar de conversaciones privadas.
“Estoy frustrado”, le escribió Blanche a Martin antes de cumplir un mes en el cargo, lo que pone de manifiesto una relación que pasó rápidamente de tensa a irritable.
Actuó con rapidez para controlar a Martin, programando una reunión de seguimiento cada viernes, según un montón de correos electrónicos internos del Departamento de Justicia obtenidos por un organismo de control gubernamental y facilitados a The New York Times antes de la audiencia de confirmación de Blanche como fiscal general, prevista para el miércoles.
Blanche, un metódico exfiscal federal, también creó un plan de organización para el grupo sobre la instrumentalización que asignaba líneas de investigación clave a algunos de sus propios adjuntos. Eso garantizaba, entre otras cosas, que tuviera un control estricto sobre uno de los asuntos más delicados de su agenda: las exigencias de Trump y sus seguidores de identificar, investigar y castigar a quienes en su momento los habían perseguido.
El multifacético retrato de Blanche que surge de las 352 páginas de documentos obtenidos por American Oversight es el de un hombre leal a Trump, comprometido con llevar a cabo la agenda del presidente, pero también decidido a mantener un firme control sobre los procesos dentro de su departamento, quizá porque tiene un control muy limitado sobre las fuerzas que están fuera de él.
La colaboración de Blanche en la campaña de represalias de Trump, tanto como fiscal general adjunto como en calidad de fiscal general en funciones desde la destitución en abril de su predecesora, Pam Bondi, es lo que lo define, según opinan los críticos. Ese será un punto clave en el testimonio de Blanche ante la Comisión Judicial del Senado.
“Todd Blanche supervisó a altos cargos del Departamento de Justicia mientras llevaban a cabo investigaciones con tintes políticos, convocó reuniones periódicas del llamado ‘grupo de trabajo sobre instrumentalización’ y destinó recursos del departamento para impulsar los esfuerzos del presidente Trump contra oponentes políticos, la gestión electoral y otras disputas de gran repercusión”, dijo Chioma Chukwu, directora ejecutiva de American Oversight, que obtuvo los documentos a través de la Ley de Libertad de Información.
“Los senadores deberían juzgarlo no por lo que diga en la audiencia de confirmación, sino por el historial que ya tiene”, dijo.
Los defensores de Blanche sostienen que él ha sido una barrera discreta, pero importante, a los excesos de Trump, al frenar o contrarrestar a Martin y a otros asesores del mandatario, incluido un funcionario federal de vivienda, Bill Pulte.
Los correos electrónicos recién revelados abarcan un aspecto relativamente limitado, pero no por ello menos crucial, de uno de los frentes de batalla durante la gestión de Blanche al frente del departamento: cómo aplicar la orden ejecutiva de Trump del primer día para “corregir las irregularidades pasadas del gobierno federal relacionadas con la instrumentalización de las fuerzas del orden y de la comunidad de inteligencia”.
Durante la primera mitad de 2025, parecía que el grupo del departamento dedicado a la instrumentalización iba a ser una parte importante, quizá central, de la campaña de Trump para castigar a quienes en su día tuvieron el poder de hacerle rendir cuentas.
En gran medida, ese ya no es el caso. Gran parte de la acción se ha trasladado a las fiscalías federales, incluida la de Miami, donde los fiscales han estado trabajando sin descanso para tratar de sustentar lo que los partidarios de Trump describen como una “gran conspiración” de los gobiernos de Biden y Obama, a pesar de la escasez de pruebas.
No está claro, tras más de un año y medio de mandato, si el grupo llegará a ejercer alguna vez el poder que sus partidarios aplaudieron y sus detractores temían.
Pero cuando Martin llegó el pasado mayo, Blanche destinó al grupo a un número significativo de abogados de alto nivel de la oficina del fiscal adjunto, según muestran los registros. Y personas cercanas a Blanche dijeron que seguía siendo un instrumento importante para identificar y abordar las irregularidades, incluso aquellas que no alcanzan el umbral de la criminalidad.
Dos de sus principales colaboradores desempeñaron un papel clave en la supervisión de las operaciones del grupo de trabajo: Emil Bove III, que estuvo a cargo de hacer cumplir la ley en el departamento antes de marcharse para ocupar un puesto de juez federal en septiembre, y Colin McDonald, un colaborador de alto rango al que recientemente se le ha asignado la dirección de la nueva unidad del gobierno contra el fraude.
Uno de los colaboradores de Blanche, Christopher-James DeLorenz, antiguo asistente judicial de la jueza Aileen Cannon –quien fue nombrada por Trump en el Distrito Sur de Florida y presidió el caso sobre el manejo de documentos clasificados por parte de este–, se encargó de investigar posibles irregularidades del fiscal especial Jack Smith. Smith supervisó la investigación sobre los documentos en Florida y otra sobre los intentos de Trump de anular los resultados de las elecciones de 2020.
Kendra Wharton, una colaboradora de larga data de Blanche que formó parte del equipo de defensa penal del presidente, fue asignada para investigar la “coordinación” entre los fiscales federales y Alvin Bragg, el fiscal del distrito de Manhattan que procesó con éxito a Trump. Wharton se recusó más tarde de la investigación, alegando un conflicto de intereses no especificado, según los correos electrónicos. Dejó el departamento a finales de julio de 2025.
Otros miembros de la oficina de Blanche dirigían equipos encargados de recabar información sobre temas políticos candentes: un memorando del FBI que tenía en la mira a un grupo católico conservador de Richmond, Virginia; la investigación federal de miembros conservadores de consejos escolares y los procesos judiciales contra activistas antiaborto en virtud de la Ley FACE, una ley de 1994 que prohíbe la obstrucción y la intimidación en las clínicas para mujeres.
Uno de los equipos que figuraba en la lista interna, dirigido por otro colaborador de Blanche, Paul Perkins, se centró en una sola persona: Tina Peters, una funcionaria electoral de Colorado partidaria de Trump condenada y encarcelada por delitos relacionados con las elecciones estatales, cuya pena fue posteriormente conmutada por el gobernador demócrata del estado.
A Martin se le asignó el control directo de dos investigaciones que llevaba tiempo defendiendo: la investigación de los procesos judiciales contra los alborotadores del 6 de enero –aunque todos los condenados, incluidos los delincuentes violentos, recibieron el indulto de Trump– y una investigación sobre el uso que hizo el presidente Biden de un autopen o máquina de firmar.
Jared Wise, un antiguo acusado del 6 de enero que fue asignado al equipo de Blanche, también trabajó en la investigación sobre los disturbios del Capitolio, pero renunció a principios de este año, y dijo en las redes sociales que solo podía “denunciar los abusos del FBI y del Departamento de Justicia contra los acusados del 6 de enero” desde fuera del gobierno.
Mac Warner, un aliado de Martin y exfuncionario republicano de Virginia Occidental, fue asignado para investigar el fraude electoral. Un correo electrónico muestra que Warner pasó varias horas en la Oficina del Director de Inteligencia Nacional, una primera señal del papel más amplio que la Casa Blanca tenía previsto para la agencia.
Uno de los miembros más activos del grupo sobre la instrumentalización era Nick Davis, un joven abogado de Iowa con estrechos vínculos con el equipo del senador Chuck Grassley, el presidente republicano de la Comisión Judicial del Senado.
A principios de 2026, Blanche apartó a Martin del comité contra la instrumentalización. Martin conservó su segundo cargo como abogado de indultos, pero se vio obligado a trasladarse a una oficina satélite del Departamento de Justicia al otro lado de la ciudad.
El grupo de trabajo ha acelerado sus esfuerzos desde su destitución, según altos cargos del departamento, al publicar informes sobre un supuesto sesgo contra el cristianismo y otro en el que se critican las investigaciones de la era Biden sobre activistas antiaborto. Ambos han sido criticados por los demócratas por ser parciales. Se espera pronto un tercero, sobre el informe del FBI en Richmond.
Los correos revelan un marcado contraste entre el locuaz Martin –que se regodea en su imagen de detective desaliñado y curioso de la derecha– y el más prudente y estratégico Blanche, que sigue centrado en un objetivo profesional más elevado.
Parecía que los dos estaban destinados a chocar. Los mensajes de Martin con altos cargos del departamento sugieren que él se tomaba sus órdenes como meras sugerencias.
En un correo del 30 de mayo de 2025, Blanche acusó a Martin de hablar de una investigación no especificada que podría haberse presentado ante un gran jurado, y de no haber corregido un comunicado plagado de errores enviado a un periodista que cubría la relación de Martin con un activista antisemita.
“Esto se está convirtiendo en un verdadero problema, Ed”, escribió Blanche, que por entonces ocupaba el cargo de fiscal general adjunto, añadiendo que era la cuarta vez que Martin había incumplido los protocolos con los medios.
Blanche acusó a Martin de violar la norma federal que prohíbe a los funcionarios del gobierno hablar de las pruebas presentadas ante un gran jurado.
“Esto es una investigación”, escribió, y añadió: “Aparte de que hablar públicamente de las investigaciones va en contra de la política del Departamento de Justicia, dar pistas a los medios y al público sobre lo que estamos haciendo no ayuda en nada a la propia investigación”.
Un alto colaborador de Blanche añadió otra crítica: el equipo de Martin había exagerado su cargo en un correo electrónico enviado a un periodista.
“Se hace referencia a Ed como fiscal general adjunto”, escribió. “No es fiscal general adjunto. Es subfiscal general adjunto”.
El error se corrigió antes de que se publicara el artículo del periodista.
Glenn Thrush cubre el Departamento de Justicia y también ha escrito sobre la violencia armada, los derechos civiles y las condiciones en las cárceles y prisiones del país.
¿Eres diestro? Aproximadamente el 90 por ciento de las personas lo son. Al parecer, el predominio de los diestros no es nada nuevo: un grupo de fósiles de Australia del Sur revela que los diestros han tenido la ventaja durante más de 500 millones de años.
Un equipo de investigadores analizó recientemente fósiles de spriggina, un organismo más pequeño que un pulgar y con aspecto de sanguijuela. Los científicos se sorprendieron al descubrir que muchos de estos fósiles estaban doblados, lo que proporciona evidencia de que el spriggina prefería sistemáticamente girar hacia la derecha mientras se movía.
En un artículo publicado la semana pasada en la revista Scientific Reports, los científicos sugieren que el spriggina representa la evidencia más antigua de “lateralidad” conductual en los animales, a pesar de carecer de algo que parezca una extremidad.
Los hallazgos revelan que la lateralidad es una característica antigua entre la vida compleja. “Cuando hay algo que tiene un lado izquierdo y uno derecho, como es el caso del spriggina, empiezas a ver evidencia de que prefiere un lado sobre el otro”, dijo Scott D. Evans, paleontólogo del Museo Americano de Historia Natural y autor principal del artículo.
La lateralidad está prácticamente en todas partes. La doble hélice del ADN gira hacia la derecha, mientras que el espín de partículas como los electrones determina si son diestras o zurdas. Los seres humanos y otros animales, como los ratones y las ranas arbóreas, muestran lateralidad conductual, es decir, la preferencia por usar un lado del cuerpo o una extremidad en lugar del otro. Muchos tipos de plantas también lo hacen.
Los fósiles proporcionan indicios de que estas tendencias conductuales son antiguas. La evidencia más antigua que se conoce de lateralidad en el árbol genealógico humano es un Homo habilis diestro que se hurgaba los dientes, muy probablemente con una herramienta de piedra, hace alrededor de 1.8 millones de años. Sin embargo, la lateralidad conductual evolucionó mucho antes, incluso que las propias manos. Las cicatrices en el costado derecho de los fósiles de trilobites revelan que estos antiguos artrópodos solían desviarse hacia la derecha al intentar escapar de los depredadores.
Esos orígenes tan antiguos ilustran los claros beneficios de elegir un lado, según Loren Babcock, paleontólogo de la Universidad Estatal de Ohio que no participó en el estudio. Si un animal huye de un depredador, por ejemplo, “se ahorra tiempo si no tiene que decidir qué pie poner primero o hacia dónde girar”, dijo.
Es posible que los animales se hayan beneficiado de la lateralidad desde el Ediacárico, un período geológico que precedió la explosión cámbrica. El Parque Nacional Nilpena Ediacara, en Australia del Sur, conserva una instantánea de este capítulo clave en la historia de la vida. Hace más de 550 millones de años, esta zona era un lecho marino cubierto de capas microbianas que albergaba una extraña variedad de frondas carnosas, discos ondulados y tubos esponjosos.
Spriggina habitaba este ecosistema embrionario. Este curioso organismo, que es el fósil emblemático oficial de Australia del Sur, tenía un cuerpo alargado de segmentos simétricos que culminaba en una parte similar a una cabeza que parecía un casco medieval.
Durante décadas, solo se conocía al spriggina a partir de un puñado de especímenes fósiles. Sin embargo, los paleontólogos han excavado recientemente losas completas en Nilpena que están repletas de criaturas que quedaron rápidamente enterradas durante antiguas tormentas.
Evans y sus colegas examinaron varias losas que, en conjunto, contienen más de 100 especímenes de spriggina. Muchos de los fósiles, que se conservan como huellas que reflejan la posición final del animal vivo, estaban doblados o curvados como si el organismo se estuviera deslizando por la roca.
Para comprender estos movimientos, los investigadores fotografiaron los fósiles y realizaron escaneos en 3D, lo que les permitió medir cuánto se desviaban los especímenes de spriggina de una línea recta. El trabajo reveló que, muy probablemente, el spriggina era más ágil de lo que se pensaba. El equipo cree que retorcían sus cuerpos como los gusanos planos o los nudibranquios vivos.
El equipo también descubrió que el spriggina prefería el lado derecho. Aproximadamente el doble de fósiles representaban animales doblándose hacia la derecha que aquellos curvándose hacia la izquierda. Evans advierte que los fósiles no proporcionan evidencia de por qué el spriggina prefería girar a la derecha en lugar de a la izquierda.
Dado que los animales habitaban en el fondo marino, es posible que las corrientes hayan influido en la posición de los cuerpos . Sin embargo, Lidya Tarhan, paleontóloga de la Universidad de Yale que no participó en el estudio, dice que esto es poco probable. Si las corrientes hubieran barrido a los spriggina, dijo, probablemente se habrían curvado de la misma manera en lugar de doblarse en diversas posiciones.
Aunque a Tarhan no le sorprendió que el spriggina pudiera moverse, señaló que su lateralidad revelaba “capacidades sensoriales y motoras relativamente avanzadas”.
La lateralidad del spriggina también lo vincula con organismos mucho más tardíos, incluidos los humanos. “Especializar un lado del cuerpo es una característica realmente beneficiosa de este plan corporal”, dijo Evans. “El spriggina tiene un frente y una parte trasera, un lado izquierdo y un derecho –el mismo plan corporal que tenemos todos”.
Una foto de archivo sin fecha proporcionada por Scott Evans/Museo Americano de Historia Natural muestra un fósil de Spriggina floundersi, un organismo del tamaño de un pulgar que vivió hace unos 560 millones de años, recolectado en el estado de Australia Meridional, en Australia. (Scott Evans/Museo Americano de Historia Natural vía The New York Times)
Una foto de archivo sin fecha proporcionada por Scott Evans/Museo Americano de Historia Natural muestra a Evans, un paleontólogo, inspeccionando sedimentos fósiles en el Parque Nacional Nilpena Ediacara, en el estado de Australia Meridional, en Australia. (Scott Evans/Museo Americano de Historia Natural vía The New York Times)
De hecho, solo hay otros tres Estados que tienen un himno compuesto únicamente por música: Bosnia y Herzegovina, San Marino y Kosovo.
Pero ¿cuál es el motivo de que el himno nacional de España no tenga letra?
La clave está en su origen
La respuesta está en su origen militar, ya que la composición fue creada para acompañar los desfiles militares.
La conocida como “Marcha Granadera” es considerada uno de los himnos nacionales más antiguos de Europa. Fue en 1770 cuando el rey Carlos III la declaró “Marcha de honor”.
Sin embargo, el hecho de que se interpretara en los actos públicos a los que acudían los monarcas hizo que popularmente fuera más conocida como la “Marcha real”, nombre que continúa vigente a día de hoy.
Desde el siglo XVIII, esta melodía ha sido el himno de España a excepción de períodos históricos como el Trienio Liberal (entre 1820 y 1823) o la Segunda República (entre 1931 y 1939), cuando se adoptó el “Himno de Riego”.
Sin embargo, influenciada por la creación de otros himnos como “La Marsellesa” de la vecina Francia, España trató en varias ocasiones dotar a su canción de letra.
Músicos y poetas recibieron el difícil encargo de parte del general Prim, el rey Alfonso XIII o el general Miguel Primo de Rivera. Todos fracasaron en su intento y no contaron con el apoyo popular necesario.
Más recientemente, el Comité Olímpico Español convocó un concurso en 2007 para crear una letra oficial.
“¡Viva España! Cantemos todos juntos con distinta voz y un solo corazón”, rezaba la composición ganadora, que fue filtrada días antes de la presentación pública.
La propuesta, sin embargo, recibió tal cantidad de críticas que los organizadores decidieron aparcar la idea y nunca llegó a ser aprobada por el Congreso.
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Una mujer que sujetó las piernas de su marido cuando este estuvo a punto de ser succionado por la cabeza por la ventanilla de una aeronave de Ryanair el pasado viernes, dijo que “la mitad de su cuerpo sobresalía del avión”.
Svetlana Grković, quien viajaba con su marido Ljubisa Karović desde Salónica (Grecia) a Memmingen (Alemania), declaró a la emisora pública griega ERT que él estuvo “afuera hasta el pecho” durante dos minutos.
“Reaccioné de inmediato y le agarré las piernas. Pensé: ‘Si morimos, morimos juntos’”, declaró Grković al medio serbio Nova.
Con la ayuda de otros dos pasajeros, Grković pudo meter de nuevo en el interior de la aeronave a su marido quien, según ella, perdió el conocimiento tres veces.
“Gravemente herido y en estado de shock”
“La chica que estaba sentada a su lado lo agarraba por la mano”, declaró Grković a ERT. “Entre tres personas lo jalábamos de vuelta adentro. Las máscaras de oxígeno cayeron y se desató el caos”.
“Colocaron una maleta contra la ventana, pero salió succionada”, añadió.
Grković dijo que parecía que parte del motor del avión se había desprendido, rompiendo la ventana junto a su esposo y provocando una descompresión en la cabina. Otros pasajeros también informaron haber escuchado lo que sonó como una explosión.
Un asesor técnico designado por la familia cree que el incidente comenzó con una falla en el motor derecho de la aeronave, lo que provocó que algo impactara y rompiera la ventana de la cabina antes de la rápida pérdida de presión. Esta evaluación no ha sido confirmada por los investigadores.
Los pasajeros habían declarado previamente a los medios locales que Karović tenía el cinturón de seguridad puesto, lo que ayudó a los demás pasajeros a sujetarlo mientras su cabeza y hombros estaban fuera del avión.
Svetlana Grković declaró que su marido, de 61 años, está “gravemente herido y en estado de shock”.
“Para mí es importante que esté vivo… tiene la mano particularmente herida y sufre quemaduras. No puede comunicarse, no recuerda nada de lo sucedido”, dijo.
Según declaró a ERT, “cada vez que oye hablar de aviones empieza a temblar”, y añadió: “Yo también estoy en un estado psicológico muy delicado… Temí por nuestras vidas. Tenía miedo de que el avión se estrellara”.
Según los datos de seguimiento, el vuelo de Ryanair llevaba unos 10 minutos en el aire cuando descendió bruscamente 9.000 pies (2.700 metros).
En un comunicado, Ryanair informó que su vuelo del viernes por la mañana desde Tesalónica a Memmingen regresó “poco después del despegue cuando una ventanilla de pasajeros se desprendió en pleno vuelo”.
“El avión aterrizó con normalidad y los pasajeros regresaron a la terminal. Un pasajero solicitó y recibió asistencia médica en tierra en Salónica”, declaró la aerolínea irlandesa de bajo coste.
“Enseguida nos dimos cuenta de que se había producido una descompresión. Se oían gritos… por un momento pensé que alguien había abierto accidentalmente la puerta de emergencia”, declaró Christina, otra pasajera, a Radio Tesalónica.
“Pensábamos que el avión se iba a estrellar”
Otra pasajera, Sofía, declaró a Radio Salónica: “Pensábamos que el avión se iba a estrellar. La descompresión fue extrema. Sentíamos que no podíamos respirar. El hombre herido sangraba y perdió el conocimiento varias veces, probablemente por la falta de oxígeno y el shock”.
El avión -que según se cree tiene 18 años- era operado por Malta Air, filial de Ryanair.
El operador del aeropuerto de Tesalónica, Fraport Greece, declaró que “el incidente está siendo investigado por la Autoridad Helénica de Investigación de la Seguridad Aérea y Ferroviaria”.
Según los medios locales, el hombre de 61 años permanece hospitalizado mientras continúa la investigación para esclarecer las causas del incidente.
Debido a que la aeronave es un Boeing 737-800 de fabricación estadounidense y el incidente ocurrió en el espacio aéreo de Macedonia del Norte, investigadores de múltiples autoridades de aviación internacionales están colaborando en la investigación, incluyendo Boeing, la Administración Federal de Aviación de Estados Unidos y la Agencia Europea de Seguridad Aérea.
Información adicional de Nikos Papanikolaou.
Este artículo fue escrito originalmente en inglés y usamos una herramienta de inteligencia artificial para traducirlo. Un periodista de la BBC revisó el texto antes de su publicación. Más información sobre cómo usamos IA.
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La aprobación de la eutanasia en muchos países ha llegado después de encendidas campañas en pro y en contra de la ley.
Catalina Giraldo, una psicóloga colombiana de 31 años, murió por eutanasia el 9 de julio tras sufrir casi una década de una profunda depresión, ansiedad y dolor psicológico que intentó aliviar con años de psicoterapia, innumerables esquemas farmacológicos y procedimientos electroconvulsivos sin resultado.
Pero no era así como quería terminar su vida.
En lugar de la eutanasia, donde el fármaco que produce la muerte es administrado por un médico, Catalina había solicitado morir por suicidio con asistencia médica, una figura jurídica que le permite a la persona acceso a un fármaco que ella misma se administra bajo acompañamiento médico.
En una entrevista con la cadena de noticias Caracol, en Colombia, Catalina argumentó que el suicidio médicamente asistido era el camino que encontró para ponerle fin a su vida de una manera no violenta y menos traumática para su familia.
“Tal vez de esta manera ocasione el menor sufrimiento posible. Tal vez de esta manera ella me pueden acompañar en el proceso”, expresó.
“Creo que esta es una manera más amable y más amorosa posible”, continuó. “Para mí, pedir el suicidio médicamente asistido es un acto de amor, un acto de amor conmigo misma pero un acto sobre todo de amor con mi familia”.
Pero Catalina se tropezó con una serie de bloqueos institucionales que le impidieron cumplir con su deseo y se vio enfrascada en una cruzada jurídica para reclamar su derecho.
Falta de reglas claras
Colombia fue el primer país en América Latina, y uno de solo 10 en el mundo, donde es legal la práctica de la eutanasia. Sin embargo, la asistencia médica al suicidio no ha sido regulada. Es decir, no existen unas reglas claras para que los médicos la realicen.
Catalina había recurrido a la figura de la asistencia médica al suicidio porque su solicitud inicial de eutanasia le fue negada por su EPS (entidad promotora de la salud que asegura a los usuarios y administra los recursos).
El argumento fue que ella no tenía una enfermedad grave e incurable que le producía un sufrimiento físico o psicológico que no era compatible con la idea de una vida digna, como establece el reglamento, y que había tratamientos disponibles.
Catalina se vio enfrascada en una larga batalla jurídica para reclamar su derecho a morir con dignidad.
Tras insistir en que sus síntomas no habían mejorado pese a seguir múltiples tratamientos de acuerdo con las indicaciones de sus médicos durante años, Catalina buscó la asesoría del abogado Lucas Correa Montoya para poder terminar con su vida de forma digna, asistida por los médicos.
Tras 10 meses de reclamos, tutelas, fallos en contra, bloqueos institucionales y lo que el abogado Correa llamó “una tormenta perfecta de negligencia” en la que ni el Congreso, ni el Ministerio de Salud, ni el mismo sistema de salud tenía “las reglas para llevar a cabo el procedimiento”, Catalina Giraldo accedió a la eutanasia, esperando una decisión que nunca llegó.
La batalla judicial en la Corte Constitucional se mantiene para que el suicidio medicamente asistido sea reglamentado como una alternativa al derecho de morir dignamente.
“Barreras en el sistema”
En Colombia, la eutanasia fue despenalizada en 1997, pero solo se convirtió en ley en 2015, siendo el primer país de América Latina en permitirla.
Desde entonces se han llevado a cabo 157 procesos.
En julio de 2021, la Corte Constitucional del país extendió el derecho a una muerte digna a quienes padezcan “un intenso sufrimiento físico o psíquico” por causa de una lesión o enfermedad incurable.
Desde que fue promulgada la ley de eutanasia en Colombia, el Ministerio de Salud estableció los lineamientos para regular el derecho a la muerte digna.
La ayuda para morir debe prestarla “un profesional de la medicina” con la autorización de un “comité científico-interdisciplinario”.
Sin embargo, Colombia también cuenta con una figura llamada libertad de conciencia que les permite a los médicos no realizar el procedimiento si este va en contra de sus creencias personales.
De acuerdo con el Laboratorio de Derechos Económicos, Sociales y Culturales, en el país “todavía existen barreras dentro del sistema de salud que no permiten que el ejercicio del derecho fluya con normalidad”.
Estos son los otros nueve países donde es legal la eutanasia activa.
1. Países Bajos
Fue el primer lugar en el mundo en aprobar la eutanasia activa en abril de 2002, luego de que se tomaran diferentes decisiones judiciales con anterioridad que abrieron paso a la legislación.
En 1973, un médico fue condenado por haber facilitado la muerte de su madre tras reiteradas solicitudes explícitas de eutanasia.
El caso generó gran conmoción y, aunque se mantuvo la condena, el fallo del tribunal estableció criterios en los que no se requería que un médico mantuviera vivo a un paciente en contra de su voluntad.
2. Bélgica
Poco más de un mes después de la aprobación en Países Bajos, Bélgica también legalizó la eutanasia y el suicidio asistido.
Fue también, años después, el primer país del mundo donde se aprobó la eutanasia para menores de 12 años en casos de enfermedad terminal.
3. Luxemburgo
El Parlamento de Luxemburgo aprobó la legalización de la eutanasia en marzo de 2009.
Los pacientes terminales tienen la opción de solicitar el procedimiento después de recibir la aprobación de dos médicos y un panel de expertos.
4. Canadá
La eutanasia en Canadá es llamada “asistencia médica para morir” y fue legalizada junto al suicidio asistido en junio de 2016.
El país establece estrictos requisitos, que van desde solicitar el procedimiento 10 días antes de ponerse en práctica, la presencia de dos testigos independientes y la aprobación de dos médicos, quienes deben confirmar que el paciente no tiene cura y que está en una avanzada fase de sufrimiento.
5. Nueva Zelanda
El país fue el primero en el mundo en someter la eutanasia a referendo, junto a las boletas de las elecciones generales a finales de 2020.
La mayoría de los votantes apoyó la medida, lo cual abrió las puertas para que la ley entrara en vigor el 6 de noviembre de 2021, doce meses después del recuento final de votos.
Quienes soliciten la eutanasia deben tener 18 años y necesitan la aprobación de dos médicos.
6. España
España aprobó la ley de eutanasia en marzo de 2021 tras una votación en el Parlamento con 202 votos a favor, 141 en contra y dos abstenciones.
A pesar de su tradición católica, España aprobó una legislación que garantiza a las pacientes terminales el acceso tanto a la eutanasia (administrada por un médico) como el suicidio asistido (en el que el paciente recibe los medicamentos con los que podrá poner fin a su vida).
Como en muchos de los otros países donde fue aprobada antes, en España la ley requiere que el solicitante sufra una enfermedad grave e incurable o un padecimiento “grave, crónico e imposibilitante” que cause un “sufrimiento intolerable”.
En 2024, se dio el caso de Noelia Castillo Ramos, una joven española que, a pesar de recibir el aval unánime de los expertos para acceder a la eutanasia, tuvo que esperar dos años porque su padre interpuso un recurso para frenar el procedimiento alegando que Noelia sufría de problemas de salud mental.
Noelia tuvo que recurrir a los tribunales una y otra vez. Hubo hasta cinco instancias judiciales y en todas le dieron la razón. Es un caso paradigmático ya que fue el primero que llegó a los tribunales después de la aprobación de la ley de eutanasia en España.
7. Portugal
Desde 2023, los portugueses tienen derecho legal a solicitar la eutanasia.
Pero al no haber una reglamentación específica al respecto para aplicarla, esto que hace la ley no sea muy útil en la práctica.
Pero además, a petición de varios diputados conservadores y de la Proveedora de la Justicia (equivalente al Defensor del Pueblo), el Tribunal Constitucional de este país examinó el texto y vetó varios puntos en 2025.
8. Uruguay
Uruguay se sumó en octubre de 2025 a la lista de países donde está permitida la eutanasia.
20 de los 31 legisladores presentes votaron a favor del proyecto de “Ley de Muerte digna” tras un recorrido legislativo que duró cinco años.
Según la consultora Cifra, el 62% de los uruguayos estaba a favor de esta ley, aunque contaba con el rechazo de grupo católicos y algunos sectores conservadores de la sociedad uruguaya.
El texto aprobado permite que adultos psíquicamente aptos en la etapa terminal de una enfermedad incurable e irreversible, o que padezcan un sufrimiento insoportable, tengan la opción de elegir la eutanasia y que esta sea realizada por un profesional de la salud.
9. Ecuador
Paola Roldán luchó por muchos años y finalmente logró la despenalización de la eutanasia en Ecuador. Murió en marzo de 2024 tras padecer una larga y dolorosa enfermedad.
En el país andino fue emblemático el caso de Paola Roldán, paciente de esclerosis lateral amiotrófica (ELA).
Desde 2020, Roldán emprendió una emprendió una campaña de sensibilización a favor de las personas que sufren esta rara enfermedad, que afecta a dos de cada 100.000 personas en el mundo, según datos de la Organización Mundial de la Salud.
Hasta que finalmente introdujo una demanda ante la Corte Constitucional de Ecuador, para pedir que se declarara la inconstitucionalidad del artículo 144 del Código Orgánico Integral Penal, que sanciona con penas de entre 10 y 13 años de prisión el homicidio simple, incluyendo los actos de eutanasia.
Tras una larga batalla legal y varios meses de deliberación, en febrero de 2024 la Corte Constitucional le dio la razón y emitió un fallo favorable a su demanda.
Paola Roldán falleció 4 días después.
De esta forma, Ecuador se convirtió en el noveno país del mundo en despenalizar la muerte asistida en circunstancias extremas.
Ahora, dos años después, la Asamblea Nacional de Ecuador inició este mes de marzo el primer debate del proyecto de Ley Orgánica de Eutanasia, con el objetivo de regular el acceso a una muerte digna en el país.
Qué pasa en el resto de América Latina
En Perú, aunque las leyes prohíben la eutanasia, un tribunal falló en 2021 a favor de la solicitud de Ana Estrada, una mujer que padecía polimiositis, una enfermedad rara y degenerativa, y que reclamaba su derecho a una muerte digna.
Su caso se considera como una excepción.
En México, la eutanasia no es legal y varios proyectos de ley para autorizarla han sido rechazados en el Congreso, pero en Ciudad de México y estados como Aguascalientes, Jalisco, Michoacán y Yucatán, entre otros, se permite que pacientes en estados terminales rechacen los tratamientos paliativos, algo que algunos conocen como “eutanasia pasiva”.
La situación es similar en Argentina, donde el Senado aprobó en 2012 una ley que autoriza a rechazar tratamientos que prolongan artificialmente la vida de pacientes con síntomas terminales o irreversibles.
Ana Estrada padecía polimiositis, una enfermedad rara y degenerativa y fue la primera paciente en someterse a la eutanasia en Perú.
En Chile, también desde 2012, los pacientes en estados terminales pueden rechazar la continuidad de los tratamientos.
En diciembre de 2020, la Cámara de Diputados del país andino aprobó el proyecto de ley de Muerte digna y cuidados paliativos que busca, bajo determinadas condiciones, que una persona pueda solicitar asistencia médica para morir.
En Cuba, a finales de 2023, la Asamblea Nacional aprobó la muerte digna como parte de una legislación que actualiza el marco legal del país para su sistema de salud universal y gratuito.
“Se reconoce el derecho de las personas a acceder a una muerte digna, mediante el ejercicio de las determinaciones para el final de la vida, que pueden incluir la limitación del esfuerzo terapéutico, los cuidados continuos o paliativos y los procederes válidos que finalicen la vida”, decía el borrador final de la legislación.
El doctor Alberto Roque, del Instituto de Oncología y Radiobiología de La Habana, le dijo a la agencia Reuters que la medida establece el “marco legal para la futura eutanasia en cualquiera de sus modalidades, es decir, eutanasia activa o suicidio asistido”.
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