En las últimas semanas, el mundo de la inteligencia artificial (IA) ha estado en ascuas tras las afirmaciones realizadas por la empresa líder Anthropic en relación con su nuevo modelo, Claude Mythos.
La compañía asegura haber descubierto que la herramienta puede superar a los humanos en algunas tareas de piratería informática y ciberseguridad, lo que ha suscitado debates entre reguladores, legisladores e instituciones financieras sobre los peligros que podría suponer para los servicios digitales.
Varios gigantes tecnológicos han obtenido acceso a Mythos a través de una iniciativa del mismo Anthropic, llamada Proyecto Glasswing y diseñada para fortalecer la resistencia frente al propio Mythos.
Pero otros señalan que a Anthropic le conviene sugerir que su herramienta tiene capacidades nunca antes vistas.
Como ocurre a menudo con la IA, la tarea de distinguir entre afirmaciones justificadas y exageraciones puede ser complicada.
¿Qué es Claude Mythos?
Mythos es uno de los modelos más recientes de Anthropic, desarrollado como parte de su sistema de IA más amplio llamado Claude. Este sistema engloba el asistente de IA de la compañía y su familia de modelos, compitiendo con ChatGPT de OpenAI y Gemini de Google.
Anthropic lo reveló a principios de abril como “Avance de Mythos”.
Los investigadores que prueban cómo los modelos de IA manejan solicitudes o tareas específicas, conocidos como “equipos rojos”, afirmaron en un informe que Mythos era “sorprendentemente capaz en tareas de seguridad informática”.
Descubrieron que la herramienta podía localizar errores latentes ocultos en código de décadas de antigüedad y explotarlos fácilmente.
En lugar de ponerlo a disposición de todos los usuarios de Claude, Anthropic le dio acceso a 12 empresas tecnológicas a través del Proyecto Glasswing, que describió como “un esfuerzo por proteger el software más crítico del mundo”.
El Proyecto Glasswing de Anthropic es una iniciativa interna orientada a estudiar y anticipar riesgos emergentes de los sistemas de IA.
Entre ellas se encuentran el gigante de la computación en la nube Amazon Web Services, los fabricantes de dispositivos Apple, Microsoft y Google, y los fabricantes de chips Nvidia y Broadcom.
Crowdstrike, cuya actualización de software defectuosa provocó una importante interrupción global en julio de 2024 , también se encuentra entre los socios del proyecto.
Anthropic afirma haber dado acceso a Mythos a más de 40 organizaciones responsables de software crítico.
¿Por qué tanta preocupación?
Anthropic afirma que, durante las pruebas, descubrió que el modelo era muy hábil en tareas de ciberseguridad y piratería informática, superando a los humanos.
“Mythos Preview ya ha encontrado miles de vulnerabilidades de alta gravedad, incluidas algunas en todos los principales sistemas operativos y navegadores web”, afirmó Anthropic el 7 de abril.
“Dado el ritmo de progreso de la IA, no pasará mucho tiempo antes de que dichas capacidades proliferen, potencialmente más allá de los actores comprometidos con su despliegue seguro”.
Afirmó que podía localizar, sin mucha supervisión, fallos críticos que requerían una actuación inmediata en sistemas antiguos, incluida una vulnerabilidad que había estado presente en un sistema durante 27 años, y sugerir formas de explotarlos.
El temor público ante las capacidades de la IA provocó una protesta en San Francisco en marzo.
Algunos ministros de finanzas, banqueros centrales y financieros han expresado desde entonces su seria preocupación al respecto, temiendo que el modelo pueda socavar la seguridad de los sistemas financieros.
El ministro de Finanzas canadiense, François-Philippe Champagne, le contó a la BBC que el proyecto Mythos se había tratado en una reunión del Fondo Monetario Internacional (FMI) celebrada esta semana en Washington D.C.
“Sin duda, es un asunto lo suficientemente serio como para merecer la atención de todos los ministros de finanzas”, dijo, describiendo la tecnología como una “incógnita desconocida”.
El gobernador del Banco de Inglaterra, Andrew Bailey, le dijo a la BBC: “Ahora tenemos que analizar con mucha atención qué podría significar este último avance en inteligencia artificial para el riesgo de ciberdelincuencia”.
Mientras tanto, la Unión Europea ha declarado que también está en conversaciones con Anthropic sobre sus preocupaciones en torno a Mythos.
¿Qué han dicho los expertos en ciberseguridad?
Ciaran Martin, exdirector del Centro Nacional de Ciberseguridad de Reino Unido, le confirmó a la BBC a principios de esta semana que la afirmación de que Mythos podía descubrir vulnerabilidades críticas mucho más rápidamente que otros modelos de IA había “conmocionado a la gente”.
“Lo segundo es que, incluso con las vulnerabilidades existentes que conocemos, pero contra las que las organizaciones quizás no hayan aplicado parches o no estén bien protegidas, se trata de un hacker realmente hábil”, dijo.
Muchos analistas y expertos independientes en ciberseguridad aún no han podido probarlo por sí mismos y algunos siguen mostrándose escépticos respecto a las capacidades de Mythos.
El Instituto de Seguridad de la IA de Reino Unido concluyó recientemente que, si bien se trata de un modelo muy potente, su mayor amenaza se cerniría sobre los sistemas vulnerables y mal protegidos.
“No podemos afirmar con certeza si Mythos Preview sería capaz de atacar sistemas bien defendidos”, declararon sus investigadores.
Por lo tanto, donde exista una buena ciberseguridad, en teoría, este modelo debería poderse contener.
¿Deberíamos preocuparnos?
Los temores relacionados con la IA no son nada nuevo.
Constantemente aparecen nuevos modelos y herramientas, y a menudo vienen acompañados de promesas de revolucionar nuestras vidas, para bien o para mal.
Aprovechar esta mezcla de miedo y entusiasmo por la IA y su impacto futuro se ha convertido también en un sello distintivo del sector y de sus estrategias de marketing en los últimos años.
En el caso de Mythos, todavía no sabemos lo suficiente como para determinar si estas esperanzas o temores están justificados, o si son más bien un reflejo de la exageración que rodea a la industria.
En ambos casos, según el NSCS, lo más importante que podemos hacer ahora es no entrar en pánico sino más bien centrarnos en la necesidad de garantizar una ciberseguridad básica adecuada.
Al fin y al cabo, la mayoría de los hackers no necesitan herramientas de inteligencia artificial avanzadas para vulnerar sistemas, ya que a menudo son suficientes ataques mucho más sencillos.
“Para algunos esto es un acontecimiento apocalíptico, para otros parece ser mucha exageración”, le dijo Martin a la BBC.
Pero afirmó que, así fuera con esta herramienta u otras posteriores creadas por Anthropic o sus rivales, así como generaban un riesgo, también abrían la oportunidad de construir un mundo en línea más seguro.
“A medio plazo, existe la oportunidad de utilizar estas herramientas para solucionar muchas de las vulnerabilidades subyacentes de internet”, concluyó.
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El gobierno sueco espera que el regreso a la pluma y el papel mejore las tasas de alfabetización.
El gobierno de Suecia defiende un renovado enfoque en los libros, el papel y los bolígrafos físicos en las aulas, con el objetivo de revertir la caída de los niveles de alfabetización.
Sin embargo, redoblar la apuesta por las herramientas analógicas ha generado críticas desde las empresas tecnológicas, educadores e informáticos, quienes argumentan que podría afectar las perspectivas laborales de los alumnos e incluso dañar la economía de la nación nórdica.
En un instituto en Nacka, a las afueras de Estocolmo, estudiantes del último año sacan sus portátiles de mochilas y bolsos de mano, junto con objetos que usaban menos hace unos años.
“Ahora vuelvo a casa del colegio con libros y papeles nuevos a menudo”, comenta Sophie, de 18 años.
Dice que una profesora “ha empezado a imprimir todos los textos que usamos durante la clase”, mientras que una plataforma digital de aprendizaje en las lecciones de matemáticas ha sido sustituida por la enseñanza solo en libros de texto.
Es una imagen que choca con la reputación de Suecia como una de las sociedades más tecnológicas de Europa, gracias a sus altos niveles en habilidades digitales y al emprendimiento tecnológico en plena expansión.
Las opiniones sobre el cambio están divididas entre los estudiantes de secundaria en Nacka.
Una dirección diferente para la enseñanza
Las computadoras portátiles se volvieron habituales en las aulas suecas a finales de los años 2000 y principios de la década de 2010.
En 2015, alrededor del 80% de los alumnos de los institutos municipales financiados por el Estado tenían acceso individual a un dispositivo digital, según datos oficiales.
El uso obligatorio de tabletas en las escuelas infantiles se incluyó en el currículo en 2019, como parte de la misión del gobierno anterior liderado por los socialdemócratas para preparar incluso a los niños más pequeños para un trabajo y una vida privada cada vez más digitales.
Pero la actual coalición de derecha, que llegó al poder en 2022, está orientando la enseñanza en una dirección diferente.
“De hecho, estamos intentando eliminar las pantallas tanto como sea posible”, dice Joar Forsell, portavoz de educación del Partido Liberal, cuyo líder es el ministro de educación de Suecia.
“Con edades más altas en el colegio quizá las uses un poco más, pero con edades más bajas, no creo que debamos usar pantallas en absoluto”.
El gobierno ha utilizado frecuentemente el eslogan “från skärm till pärm”, que suena pegadizo en sueco y se traduce como: “De la pantalla a la carpeta”.
Sostiene que las clases sin pantallas crean mejores condiciones para que los niños se concentren y desarrollen sus habilidades de escritura y lectura.
Distracciones digitales
Desde 2025, las escuelas infantiles ya no están obligadas a usar herramientas digitales y las tabletas no se entregan a niños menores de dos años.
Este año entrará en vigor una prohibición de teléfonos móviles en las escuelas, incluso para uso educativo.
A las escuelas ya se les han asignado más de US$200 millones de dólares en subvenciones para invertir en libros de texto y guías para profesores. Un nuevo plan de estudios diseñado para reforzar el aprendizaje basado en libros de texto está previsto para 2028.
“Leer libros reales y escribir en papel real, y contar con números reales sobre papel real, es mucho mejor si quieres que los niños adquieran el conocimiento que necesitan”, argumenta Forsell.
El cambio de enfoque siguió a una consulta en 2023 que involucró a investigadores académicos, organizaciones docentes, organismos públicos y municipios.
“Hay mayor conciencia sobre la perturbación que la tecnología está causando en las aulas”, dice la doctora Sissela Nutley, neurocientífica vinculada al Instituto Karolinska en Estocolmo, quien forma parte de quienes han expresado preocupaciones sobre el uso de herramientas digitales.
Nuttley asegura que los alumnos pueden perder la concentración al ver lo que otros niños hacen en las pantallas.
También señala un creciente cuerpo de investigaciones internacionales que sugiere que leer textos en dispositivos digitales puede dificultar que los niños procesen la información y que el uso intensivo de pantallas puede incluso afectar el desarrollo cerebral de los alumnos más jóvenes.
Los expertos alertan sobre una alta prevalencia de distracciones en las aulas suecas por el uso intensivo de dispositivos digitales.
Mucha pantalla, más rezago
El gobierno espera que el regreso a métodos de enseñanza más tradicionales ayude a mejorar la posición de Suecia en el ranking de Pisa, el referente de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) en materias educativas básicas.
Antes Suecia era una estrella, pero luego las puntuaciones cayeron en picado en 2012 y, tras una breve recuperación, experimentaron otra caída significativa en matemáticas y lectura en 2022.
Aunque se mantiene ligeramente por encima de la media de los países de la OCDE, Suecia tuvo peores resultados en alfabetización en 2022 que países como Reino Unido, Estados Unidos, Dinamarca y Finlandia. Casi una cuarta parte (24%) de los estudiantes de 15 o 16 años no alcanzó un nivel básico de comprensión lectora.
“Sabemos que los niños que han estudiado con muchas pantallas durante su formación escolar van rezagados en las encuestas internacionales”, dice Forsell.
Un informe sobre educación en Suecia, publicado por la OCDE en enero de este año, concluyó que en conjunto los alumnos suecos se benefician del acceso a herramientas digitales.
Sin embargo, destacó una alta prevalencia de distracciones digitales en las aulas suecas y encontró que un uso intensivo de dispositivos digitales en las clases de matemáticas se correlacionaba con resultados más bajos.
A pesar de ello, las puntuaciones seguían siendo notablemente más altas que entre quienes no usaban ningún dispositivo digital.
Andreas Schleicher, director de educación de la OCDE, llama a la cautela al atribuir la “causa y efecto”.
Y sugiere que la adopción más “extrema” de tecnología en Suecia, en comparación con otros países, probablemente haya influido en sus resultados.
“Simplemente introdujo muchos dispositivos y tecnología en las aulas sin una intención pedagógica clara, sin metas claras”, argumenta.
El riesgo de la educación analógica
Pero en Suecia, la estrategia gubernamental de volver a los libros ha provocado intensos debates en la comunidad empresarial.
Un nuevo informe de la asociación comercial Swedish Edtech Industry advierte que una educación más analógica pone en riesgo que los alumnos estén poco preparados para futuros empleos.
“Todo el mundo necesita habilidades básicas digitales para entrar en el mercado laboral”, dice Jannie Jeppesen, directora ejecutiva de la asociación y exprofesor.
Cita un informe reciente de la UE que estima que el 90% de los empleos pronto requerirán habilidades digitales.
Jeppesen también está preocupada por el impacto en el emprendimiento y la innovación.
Actualmente, Suecia es la principal fábrica europea de “unicornios” tecnológicos (empresas valoradas en US$1.000 millones o más), en relación con el tamaño de su población.
Entre ellas se encuentran el streamer musical Spotify y Legora, una plataforma de IA para la profesión legal. Este tipo de empresas “se irán a otro lugar” si no encuentran las competencias informáticas adecuadas en Suecia, señala Jeppesen.
Jannie Jeppesen está preocupada por el impacto de esta medida en las habilidades digitales de los jóvenes.
También está el problema del creciente uso global de la inteligencia artificial (IA).
El gobierno sueco quiere que los institutos de secundaria empiecen a dar lecciones sobre las oportunidades y riesgos del uso de la IA, pero algunos críticos dicen que este tema también debería formar parte del currículo para los niños más pequeños.
Sin tales medidas, los niños más pequeños de familias acomodadas, cuyos padres tienen más probabilidades de ayudarles a entender cómo usar herramientas de IA, obtendrán una ventaja creando una “brecha digital”, advierte la profesora Linnéa Stenliden, del Departamento de Ciencias del Comportamiento de la Universidad de Linköping.
Pero en el Parlamento sueco, Forsell insiste en que los niños no deberían aprender sobre la IA antes de haber dominado otras habilidades básicas y rechaza la idea de que el enfoque más tradicional del gobierno hacia la educación amplíe la desigualdad.
“Solo se pueden dar a las personas las oportunidades que la desigualdad les está quitando, dándoles una educación adecuada”.
Sin embargo, Jeppesen, CEO de la industria EdTech, sostiene que esta es una postura “populista”.
Los niños suecos estaban habituados a usar tabletas en la escuela.
Afirma que el enfoque del gobierno en las aulas digitales frente a las analógicas desvía la atención de otros factores que podrían afectar los resultados.
Esto incluye la distribución desigual de recursos educativos y capacidades docentes, como se destaca en un informe de marzo de la Agencia de Educación de Suecia.
En Nacka, las opiniones de los alumnos de último curso también están divididas.
“Internet ha tomado el control de las generaciones más jóvenes y he notado que pierden el foco con más facilidad”, dice Alexios, de 18 años.
Alexios no quiere que sus hermanos pequeños usen herramientas digitales en el colegio tanto como lo hizo su generación.
Pero otros como Jasmine, de 19 años, están a favor de una educación digital, incluso para niños en edad de primaria.
“Centrémonos más en las computadoras. Porque si somos realistas, todo el mundo las está usando”.
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Ticketmaster pidió disculpas a los fans de Taylor Swift después de que su sistema se viera desbordado por la demanda de entradas para la gira Eras de la cantante.
Live Nation, el gigante del entretenimiento propietario de Ticketmaster, ha estado operando ilegalmente como monopolio y cobrando precios excesivos a los fans, según dictaminó un jurado federal.
El veredicto se produjo tras cuatro días de deliberaciones en un juicio de siete semanas en la ciudad de Nueva York, y podría tener un gran impacto en la industria musical.
Live Nation, propietario de salas de conciertos y festivales de música, podría verse obligado a desprenderse de partes de su negocio o incluso a separarse de Ticketmaster, un resultado que el exfiscal general Merrick Garland solicitó cuando presentó la demanda en mayo de 2024.
La defensa del Departamento de Justicia de EE.UU. argumentó que las prácticas de la empresa habían impedido la entrada de competidores y habían provocado precios de entradas más altos y un peor servicio para los clientes.
Live Nation es un gigante de la música en vivo y los deportes. El año pasado, organizó más de 55.000 conciertos en todo el mundo y atrajo a 159 millones de asistentes.
Las acciones de la compañía cayeron más de 6% tras el anuncio del veredicto.
La BBC se puso en contacto con Live Nation para obtener comentarios, sin respuesta hasta la publicación de esta nota.
Además de ordenar posibles medidas legales para restablecer la competencia, el juez Arun Subramanian podría imponer una sanción económica a Live Nation.
El jurado determinó que Ticketmaster había cobrado a los clientes US$1,72 de más por cada entrada vendida, cifra que se utilizaría como base para calcular la indemnización por daños y perjuicios.
Live Nation argumentó durante todo el juicio que no era un monopolio y que competía ferozmente con sus rivales en el sector del entretenimiento, incluyendo equipos deportivos, promotores de conciertos y otros operadores de recintos.
“Unirnos para proteger a nuestros consumidores”
En marzo, el Departamento de Justicia anunció que había llegado a un acuerdo con ambas compañías y se retiró del caso justo antes de su inicio.
Los estados de Arkansas, Nebraska y Dakota del Sur también se retiraron de la demanda.
Sin embargo, los fiscales de 36 estados continuaron con el juicio, incluido el fiscal general de California, Rob Bonta.
“Estamos increíblemente orgullosos del resultado de hoy, y especialmente orgullosos de nuestra coalición, integrada por estados republicanos y demócratas, que comprendieron la necesidad de unirnos para proteger a nuestros consumidores, empresas y economías estatales de la conducta ilegal de Live Nation”, declaró Bonta.
A principios de esta semana, un grupo de senadores demócratas criticó el acuerdo del Departamento de Justicia.
En una carta, los senadores afirmaron que el acuerdo “no logra restablecer la competencia ni proteger a los fans, artistas y locales independientes”.
También señalaron que el acuerdo dejaba a Live Nation y Ticketmaster controlando los precios de los eventos en vivo.
“Existe evidencia creíble de que Ticketmaster controla más del 70% de todos los principales recintos de conciertos con contratos exclusivos de venta de entradas, y Live Nation controla el 80% del mercado de los principales anfiteatros para conciertos”, decía la carta.
Las peticiones de fans y legisladores para que se investigara el dominio de Live Nation en la industria de la música en vivo se intensificaron tras la gira Eras de Taylor Swift en 2022.
El sistema de la compañía se vio desbordado por la demanda, lo que obligó a Ticketmaster a disculparse finalmente con Swift y sus fans durante una audiencia en el Senado de EE.UU.
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A primera vista, parecen escenas sacadas de una película de Lego, aunque más vívidas y trepidantes.
Pero estos videos virales generados por inteligencia artificial, inspirados en la estética inconfundible de Lego, muestran a niños moribundos, aviones de combate y al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y son, de hecho, propaganda a favor de Irán.
El podcast de la BBC Top Comment habló con un representante de Explosive Media, una de las cuentas clave que genera estos vídeos. Quería que nos refiriéramos a él como Sr. Explosive.
Se trata de un experto en redes sociales que, en un principio, niega trabajar para el gobierno iraní. En entrevistas anteriores, la empresa ha afirmado que es “totalmente independiente”. Pero, tras seguir preguntándole, el Sr. Explosive admite que el régimen es un “cliente”, algo que nunca antes había confirmado públicamente.
El mensaje principal de estos vídeos es que Irán se resiste a lo que considera un opresor global todopoderoso: Estados Unidos.
Los clips son llamativos y nada sutiles, pero eso no ha mermado el entusiasmo con el que la gente los comparte y comenta.
En uno de los vídeos, Donald Trump cae en medio de un torbellino de documentos del “expediente Epstein” mientras una letra de rap nos dice “los secretos se filtran, la presión aumenta” .
“Slopaganda” —término acuñado en un artículo académico el año pasado como un juego de palabras con “AI slop” (IA bazofia)— es un término demasiado débil para captar lo poderoso que es este contenido “altamente sofisticado”, afirma Emma Briant, destacada experta en propaganda.
Se estima que los videos de propaganda generados por IA han sido vistos cientos de millones de veces a lo largo de la guerra.
En nuestra videollamada con el Sr. Explosive, él aparece en sombras y flanqueado por luces rojas y verdes, los colores de la bandera iraní. Sobre su escritorio hay un casco con plumas verdes asociado al guerrero Husayn ibn Ali, quien aparece en varios de sus videos.
Dice que su equipo en Explosive Media está formado por menos de diez personas que utilizan gráficos al estilo Lego “porque es un lenguaje universal”. Las cuentas de los medios estatales iraníes y rusos en X los comparten regularmente con millones de seguidores.
Le preguntamos al Sr. Explosive por qué los archivos de Epstein tienen tanto protagonismo en sus vídeos.
Dice que es para mostrar a la audiencia el “tipo de enfrentamiento al que están asistiendo” entre Irán —que “busca la verdad y la libertad”— y “aquellos que se asocian con caníbales”.
Esto es una referencia a la teoría de que los archivos de Epstein vinculan a la administración Trump con el canibalismo, una afirmación para la que no hay pruebas creíbles.
En nuestra videollamada con el Sr. Explosive, él aparece en sombras y flanqueado por luces rojas y verdes.
Inexactitudes
Los videos también están plagados de inexactitudes factuales, por las que le preguntamos al Sr. Explosive.
En un fragmento, se muestra al ejército iraní capturando al piloto de un caza estadounidense derribado. Funcionarios estadounidenses han confirmado que el piloto, que quedó varado en una remota región montañosa de Irán tras el derribo de su avión, fue rescatado por las fuerzas especiales estadounidenses el 4 de abril.
El Sr. Explosive no acepta esto y afirma: “Es posible que no hubiera ningún piloto perdido, que no hubiera ninguna operación de rescate. Su objetivo principal era robar uranio de Irán”.
Cuando le rebatimos —citando a funcionarios estadounidenses que afirman que el piloto está recibiendo tratamiento en Kuwait—, él afirma: “Solo el 13% de lo que dice el Sr. Trump se basa en hechos”.
El video del piloto de Explosive Media ha logrado amplificar esta narrativa alternativa entre el público angloparlante.
Una influencer de TikTok, partidista y afincada en Estados Unidos —@newswithsteph— aseguró a sus espectadores que los videos de Lego habían sido “sorprendentemente precisos hasta ahora; dieron la primicia sobre la reciente misión del piloto estadounidense, que no fue en absoluto una misión de rescate, sino una misión de operaciones especiales para obtener uranio”.
La IA ha permitido a Irán y a otros países comunicarse directamente con el público occidental de forma más eficaz que nunca, afirma Briant.
Están utilizando herramientas entrenadas en gran medida con datos occidentales, lo que las hace ideales para crear contenido “culturalmente apropiado”.
Esto es lo que “ha faltado en el pasado a los países autoritarios que querían dirigirse a Occidente”.
Tine Munk, experta en guerra cibernética de la Universidad de Nottingham Trent, caracteriza las tácticas de Irán como “guerra memética (de memes) defensiva”, que los creadores consideran necesaria para combatir la retórica estadounidense.
La acción militar de Estados Unidos e Israel ha causado estragos en Irán desde el inicio de la guerra en febrero.
“Un honor trabajar para la patria”
Los videos de Explosive Media aparecieron por primera vez a principios de 2025, pero su popularidad ha crecido enormemente a raíz de la guerra entre Estados Unidos e Irán.
Estos videos, de estilo Lego, son cada vez más detallados y muestran lugares concretos del Golfo —como centrales eléctricas, aeropuertos y polígonos industriales— que quedan totalmente destruidos por los misiles iraníes.
En realidad, la mayoría solo ha sufrido daños limitados.
Los videos suelen producirse en “tiempo real” y aparecen rápidamente tras acontecimientos importantes de la guerra. Un video sobre el acuerdo de alto el fuego se publicó antes de que se hicieran anuncios oficiales.
Miles de personas han perdido la vida en Irán, Líbano y otros países de Medio Oriente, según fuentes oficiales de estas naciones. El conflicto actual comenzó en febrero, después de que Estados Unidos e Israel lanzaran ataques contra Irán.
Tras un intercambio de opiniones en nuestra conversación, el Sr. Explosive admite que el gobierno iraní es, efectivamente, un “cliente” de su empresa. En mensajes anteriores de Instagram, nos había contado que su empresa había recibido encargos directos de funcionarios iraníes para múltiples proyectos.
Antes del estallido de la guerra este año, miles de manifestantes fueron asesinados en una brutal represión por parte del régimen. La Agencia de Noticias de Activistas por los Derechos Humanos (Hrana), con sede en EE.UU., informa de un número de víctimas mortales de al menos 7.000 civiles.
Pero el Sr. Explosive defiende la relación de su equipo con el gobierno diciendo que era “un honor trabajar para la patria”. Desestima las recientes protestas masivas como un “golpe de Estado” financiado por el presidente Trump.
El Sr. Explosive también rechaza las acusaciones que le hemos planteado de que sus videos utilizan tópicos antisemitas. “Nuestros videos no son antisemitas; nuestros videos son antisionistas”, afirma. En defensa de la representación del primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, bebiendo sangre, dice que esas imágenes ponen de relieve las “atrocidades cometidas por él”.
La mayoría de los iraníes no pueden utilizar internet debido a un corte generalizado de la conexión en todo el país. El Sr. Explosive afirma que pudo ponerse en contacto con la BBC utilizando el “internet para periodistas” concedido por el gobierno iraní.
Irán figura sistemáticamente entre los países más represivos del mundo en materia de libertad de prensa.
Las plataformas de redes sociales han estado cerrando cuentas con vídeos al estilo Lego, pero parecen surgir otras nuevas con la misma rapidez.
Se trata de una forma de diplomacia en internet ágil y agresiva que, según Munk, parece haber llegado para quedarse.
Lo fundamental, añade, es que “elimina a los intermediarios, a la prensa y a los medios de comunicación, y hace circular memes constantemente”.
“La diplomacia tradicional no existe aquí. Y eso difumina nuestra comprensión de lo que está sucediendo. Pero también aumenta el riesgo de malinterpretaciones y de que la situación se agrave”.
“Así que nos encontramos en una especie de limbo”.
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En la segunda mitad del siglo XX, la carrera por desarrollar armas nucleares ocupó a algunas de las mentes más brillantes de Estados Unidos y la Unión Soviética.
Ahora, Estados Unidos se encuentra inmerso en una carrera de otro tipo con un adversario diferente: China. El objetivo es dominar la tecnología, específicamente la inteligencia artificial (IA).
Es una batalla que se libra en laboratorios de investigación, campus universitarios y oficinas de empresas emergentes de vanguardia, bajo la atenta mirada de los líderes de algunas de las compañías más ricas del mundo y de las más altas esferas del gobierno.
El costo asciende a billones de dólares estadounidenses.
Cada bando tiene sus puntos fuertes, algo que Nick Wright, investigador de neurociencia cognitiva en la Universidad de Londres (UCL), resume acertadamente como la batalla entre “cerebros” y “cuerpos”.
Tradicionalmente, Estados Unidos ha liderado el campo de la IA: el mundo de los chatbots, los microchips y los Grandes Modelos de Lenguaje (LLM).
China ha sido superior en el desarrollo de “cuerpos” de IA: robots (y, en particular, robots “humanoides” que se parecen asombrosamente a las personas).
Pero ahora, con ambas partes ansiosas por evitar que su rival domine, esas ventajas podrían no durar para siempre, y la carrera podría transformarse aún más en los próximos años.
La batalla por el dominio de los Grandes Modelos de Lenguaje (LLM)
El 30 de noviembre de 2022, la empresa tecnológica californiana OpenAI lanzó su nuevo chatbot. En un comunicado de seis frases, la compañía anunció que había entrenado un nuevo modelo “que interactúa de forma conversacional”.
Se llamaba ChatGPT. Inmediatamente, el mundo tecnológico quedó deslumbrado.
“Podías entrar en cualquier red social y encontrar una avalancha de publicaciones de personas hablando de las diferentes maneras en que usaban este nuevo cuadro de texto que había aparecido en internet”, afirma Parmy Olson, columnista de Bloomberg y autora de Supremacy: AI, ChatGPT, and the race that will change the world.
Fue el nacimiento del primer Gran Modelo de Lenguaje (LLM) de uso generalizado.
Un LLM analiza grandes cantidades de texto y datos que ya existen en internet y los utiliza para aprender patrones en la forma en que se expresan las ideas.
Ahora, los expertos coinciden en que, en lo que respecta a los llamados “cerebros” de IA, Estados Unidos lleva la delantera.
OpenAI afirma que más de 900 millones de personas usan ChatGPT semanalmente, casi una de cada ocho personas en el planeta.
Otras empresas tecnológicas estadounidenses, como Anthropic, Google y Perplexity, se apresuraron a seguirles el ritmo, invirtiendo miles de millones de dólares en la creación de sistemas LLM rivales.
Estas empresas de IA saben que, si lo hacen bien, los sistemas LLM pueden empezar a asumir muchas de las funciones que actualmente desempeñan los humanos en las profesiones de cuello blanco, y que ese éxito comercial se traduce en grandes beneficios.
¿Cómo jugaron sus cartas los estadounidenses?
Pero en Washington también se plantean otra cuestión: ¿cómo afectará todo esto a la carrera de Estados Unidos con China por la supremacía global?
Según un alto funcionario estadounidense que habló con la BBC, la clave de la ventaja estratégica de Estados Unidos reside menos en la extraordinaria programación algorítmica y más en el hardware que impulsa la inmensa capacidad de procesamiento: en particular, los microchips.
En pocas palabras, la mayoría de los chips informáticos de alta gama y gran potencia del mundo —los que utilizan las empresas de Silicon Valley para impulsar la creación de máquinas de aprendizaje automático— están controlados por Estados Unidos.
De hecho, la mayoría de ellos son diseñados por una empresa con sede en California: Nvidia.
En octubre, Nvidia se convirtió en la primera empresa del mundo en alcanzar una valoración de US$5 billones. Podría ser la empresa más valiosa de todos los tiempos, según Stephen Witt, autor de The Thinking Machine.
Y Washington utiliza una estricta red de controles de exportación para impedir que China se apropie de esos potentes chips.
Esta política se remonta a la década de 1950, cuando Estados Unidos bloqueó las exportaciones de electrónica avanzada a los países aliados de la Unión Soviética.
Y se reforzó notablemente en 2022, bajo la presidencia de Joe Biden, a medida que se intensificaba la carrera por la inteligencia artificial.
Estados Unidos se asegura de que las máquinas útiles fabricadas por la empresa holandesa ASML no lleguen a China.
Estados Unidos puede ejercer su influencia en los controles de exportación, aunque la mayoría de esos potentes chips ni siquiera se fabriquen en EE.UU.
De hecho, muchos se fabrican en Taiwán (un aliado de EE.UU.), por la Taiwan Semiconductor Manufacturing Corporation.
Estados Unidos se asegura de que muy pocos de esos chips de alta gama fabricados en Taiwán terminen en China.
Lo hace mediante su “regla de productos extranjeros directos”, que obliga a las empresas extranjeras a cumplir con las normas estadounidenses si los productos que exportan contienen componentes estadounidenses o derivan de tecnología estadounidense.
La fábrica de microchips taiwanesa es casi visible desde China continental. Es fácil entender por qué la isla podría ser un objetivo tentador para Pekín.
Entonces, ¿por qué las fábricas chinas no empiezan a producir esos potentes chips por sí mismas? No es tan sencillo.
Para fabricar chips de alta gama, se necesita una máquina de impresión ultravioleta. Solo una empresa en el mundo fabrica esas máquinas: ASML, con sede en una pequeña ciudad de los Países Bajos.
Estados Unidos utiliza la misma táctica (su “regla de productos extranjeros directos”) para impedir que esa empresa neerlandesa envíe esas valiosas máquinas a China.
Esta política proteccionista parecía haber tenido bastante éxito al ayudar a Estados Unidos a mantener su ventaja en el ámbito de la inteligencia artificial.
Pero ahora, China contraatacó.
El contraataque de DeepSeek
En enero de 2025, la misma semana en que Donald Trump asumió la presidencia por segunda vez, rodeado de magnates tecnológicos multimillonarios, China lanzó su propio chatbot con IA: DeepSeek.
Para el usuario, la experiencia es muy similar a la de ChatGPT. Puede responder preguntas, escribir código y su uso es gratuito.
Curiosamente, se estima que DeepSeek costó una fracción de lo que supuso crear sistemas de inteligencia artificial estadounidenses como ChatGPT y Claude.
Causó un gran revuelo. El 27 de enero de 2025, Nvidia sufrió la mayor pérdida de valor de mercado en un solo día en la historia de la bolsa estadounidense: alrededor de US$600.000 millones.
“Fue tremendamente desconcertante para Washington”, afirma Karen Hao, periodista especializada en IA.
Ella cree que la política estadounidense de control de exportaciones pudo haber sido contraproducente: los desarrolladores chinos tuvieron que prescindir de los potentes chips, lo que los obligó a ser creativos.
“Al final, esto aceleró la autosuficiencia de China”, afirma.
DeepSeek demostró que China también puede crear “cerebros” de IA.
La característica distintiva de DeepSeek es que, en aquel entonces, tenía capacidades similares a las de modelos estadounidenses como OpenAI y Anthropic, pero utilizando una cantidad mucho menor de chips para su entrenamiento.
En Pekín, mientras tanto, reinaba un optimismo palpable, afirma Selina Xu, investigadora que trabaja en políticas de IA en China en la oficina del exdirector de Google Eric Schmidt.
“Todos intentaban descifrar cómo lo había logrado DeepSeek. Y realmente eso ha sido un catalizador muy positivo para el ecosistema de IA chino”.
También puso de manifiesto una marcada diferencia en la forma como operan ambos países.
En Estados Unidos, las empresas de IA protegen celosamente su propiedad intelectual, mientras que en China se ha adoptado un enfoque más abierto.
Para acelerar la adopción y la innovación, las empresas chinas suelen publicar su código en línea, permitiendo que desarrolladores de otras compañías lo consulten.
“Esto significa que las empresas tecnológicas chinas, al crear un nuevo modelo de IA, no tienen que empezar desde cero”, explica Olson. “Pueden simplemente tomar ese modelo, desarrollarlo y mejorarlo”.
Como resultado, la carrera por los “cerebros” de IA ya no es tan clara.
Estados Unidos creía que los LLM eran una herramienta poderosa en su arsenal; ahora, China también puede fabricarlos.
“Los modelos estadounidenses de código cerrado probablemente sean mejores, pero quizás no por mucho”, dice Selina Xu. “El modelo chino, tal vez sea solo un 90% tan bueno, pero es un 10% más caro”.
La ventaja de China en la guerra de la robótica
Y en lo que respecta a los “cuerpos” de IA —el mundo de los drones y la robótica— China históricamente ha tenido ventaja.
Desde la década de 2010, el gobierno chino aumentó drásticamente su apoyo al desarrollo de la robótica. Financió la investigación y proporcionó a los fabricantes de robots miles de millones de dólares en subsidios.
Se estima que ahora hay alrededor de dos millones de robots en funcionamiento en China, más que en el resto del mundo juntos.
Olson afirma que gran parte de este éxito se debe a que China es una economía manufacturera. “Tienen toda esa experiencia en la fabricación de productos electrónicos, la aprovechan y así surgen increíbles empresas emergentes de robótica”.
Los visitantes internacionales a Shenzhen o Shanghái suelen sorprenderse por la profunda integración de los robots en la vida cotidiana, comenta Xu; por ejemplo, las entregas de comida a domicilio con drones.
Los repartos de comestibles mediante robots han avanzado rápidamente en China.
China ha destacado especialmente en los llamados robots “humanoides”: máquinas diseñadas para parecerse y comportarse como personas.
El Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales (CEI), un centro de investigación estadounidense bipartidista, ha informado sobre una “fábrica oscura” de autos en Chongqing, en el sur del país.
La planta cuenta con 2.000 robots y vehículos autónomos que, según afirman, pueden entregar un auto nuevo cada minuto. Se la denomina fábrica oscura porque está totalmente automatizada y, en teoría, puede operar en la oscuridad sin presencia humana.
Pekín es consciente del rápido envejecimiento de la población del país, afirma Xu. El gobierno cree que los humanoides pueden cubrir el vacío que deja la jubilación de los trabajadores humanos, especialmente en el sector de los cuidados.
“Se espera que para 2035, el número de personas [en China] mayores de 60 años supere la población total de Estados Unidos”, añade.
China no solo está construyendo robots para su enorme población, sino que también representa actualmente el 90% de todas las exportaciones de robots humanoides.
El fantasma en la máquina
Pero hay un inconveniente.
China lidera el mundo en la construcción de cuerpos robóticos. Sin embargo, cada uno de esos cuerpos aún necesita un cerebro: un sistema operativo, o software, que les indique a las distintas partes metálicas qué hacer.
Si el robot solo tiene que hacer una tarea repetitiva, como la que podría realizar en la fábrica de automóviles de Chongqing, solo necesita un cerebro robótico relativamente simple. China puede fabricarlo por sí misma.
Pero para que un robot realice muchas tareas variadas y complejas, necesita un cerebro inteligente impulsado por una forma diferente de IA, llamada IA agéntica.
Este es un programa de IA que se comporta más como un agente independiente, ejecutando tareas que constan de múltiples pasos.
Así que, en lo que respecta a esos cerebros de alto rendimiento, Estados Unidos sigue teniendo ventaja.
“Estados Unidos… definitivamente sigue a la cabeza en lo que respecta a cerebros robóticos”, señala Wright, el investigador de la UCL.
“Esos son los chips y el software de IA que ayudan al robot a realizar tareas concretas. Y lo que hay que tener en cuenta es que aproximadamente el 80% del valor de un robot reside en su cerebro”.
Sobre perros robot y drones
Tanto Estados Unidos como China compiten por combinar robots con IA agéntica, y una empresa estadounidense ha demostrado que ya no son solo las empresas chinas las que pueden crear robots exitosos.
Y quién gane importa: es una tecnología que podría resultar emocionante y aterradora a la vez.
Boston Dynamics, una empresa de ingeniería estadounidense, ya la utiliza. Su robot con forma de perro, Spot, se ha convertido en un ícono en línea entre los aficionados a la tecnología, con millones de visitas en YouTube.
El perro robot cuenta con potentes “ojos” (una cámara de alta tecnología con imágenes térmicas) y “oídos” (monitoreo acústico).
Spot utiliza IA agéntica para realizar inspecciones.
Spot ahora puede realizar inspecciones en los almacenes de la empresa, detectando problemas como el sobrecalentamiento de equipos, fugas o derrames de gas, antes de enviar esa información al proveedor de software de IA industrial, IFS.
La IA analiza los resultados y toma decisiones —posiblemente sin intervención humana— para resolver el problema.
Por otro lado, Wright afirma que ya podemos observar la combinación de robótica e IA en el campo de batalla.
El pasado verano boreal, Ucrania comenzó a desplegar el Gogol-M, un dron nodriza capaz de volar cientos de kilómetros dentro de Rusia antes de lanzar dos drones de ataque más pequeños.
Sin control humano, estos drones utilizaron su IA para escanear el terreno, determinar objetivos, dirigirse hacia ellos y detonar explosivos.
¿Quién ganará?
Es difícil predecir quién se alzará con la victoria cuando desconocemos el resultado final, afirma Greg Slabaugh, profesor de visión artificial e IA en la Universidad Queen Mary de Londres.
“Es improbable que la ‘victoria’ sea un momento puntual, como el alunizaje”, añade.
“En cambio, lo que importa es la ventaja sostenida: quién lidera en capacidad, quién integra la IA de forma más eficaz en su economía y quién establece los estándares globales”.
Con tecnologías como la electricidad y la informática, el profesor Slabaugh explica que importaba menos quién construyó primero los sistemas y más quién los implementó de forma más eficaz en toda la economía: “Lo mismo podría ocurrir con la IA”.
Desconocemos adónde nos llevará la IA. Las grandes empresas tecnológicas estadounidenses quieren lanzarse a ese futuro incierto sin restricciones; el Partido Comunista Chino, en cambio, quiere que el Estado supervise la investigación.
Una visión promete una versión hiperactiva del capitalismo de consumo; la otra, un mundo donde el Estado determina qué se puede o no se puede hacer con esta tecnología.
“Cada bando tiene más posibilidades de ganar en su propio terreno”, indica Mari Sako, de la Escuela de Negocios Said de la Universidad de Oxford.
“Cuando dos jugadores compiten con reglas diferentes, sospecho que el que busca atraer a un público más amplio —usuarios, adoptadores, etc.— tiene más probabilidades de imponerse”.
Y hay mucho en juego. Todavía no está claro si Estados Unidos o China saldrán fortalecidos del siglo XXI. La carrera por la IA bien podría ser decisiva.
Información adicional: Ben Carter
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