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  • Machado pide volver a Venezuela, lo que habría irritado a funcionarios de EE. UU.

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    María Corina Machado, la líder exiliada de la oposición venezolana, desea volver a casa. Funcionarios de EE. UU. consideran que su deseo es inoportuno.

    Según dos funcionarios de la Casa Blanca, autoridades estadounidenses dicen estar frustradas con María Corina Machado, la líder exiliada de la oposición venezolana, por pedir ayuda para facilitar su regreso a Venezuela tras los dos devastadores terremotos.

    Dijeron que las repetidas peticiones de Machado eran inoportunas, y uno de los funcionarios las calificó de “maniobra política”. Estados Unidos, al igual que decenas de otros países, se ha dedicado el sábado a prestar ayuda a Venezuela.

    Al menos 1400 personas habían muerto a causa de los dos terremotos hasta el sábado, y equipos de rescate de todo el mundo han estado intentando ayudar a encontrar sobrevivientes. Autoridades estadounidenses dijeron que asumirían un papel de liderazgo en la respuesta, lo que incluye enviar equipos de rescate de todo el país y desplegar un buque de la Marina para brindar asistencia médica.

    Machado lleva meses queriendo volver a Venezuela. Funcionarios de la Casa Blanca dijeron que apoyaban su deseo de hacerlo, pero dejaron claro que no querían que regresara al país en un futuro inmediato.

    Machado salió de Venezuela en diciembre en una arriesgada operación para recoger el Premio Nobel de la Paz, que luego le entregó al presidente Donald Trump. Después de que las fuerzas estadounidenses capturaron a Nicolás Maduro, el líder del país, en enero, Machado quiso volver a Venezuela, pero Trump y Marco Rubio, el secretario de Estado, le aconsejaron que no lo hiciera.

    En una reunión en la Casa Blanca en marzo, los líderes estadounidenses dijeron que les preocupaba su seguridad, ya que habían dado prioridad a colaborar con Delcy Rodríguez, la presidenta encargada de Venezuela, y con el gobierno interino. Una vocera de Machado no respondió de inmediato a una solicitud de comentarios.

    Julie Turkewitz colaboró con reportería.

    Tyler Pager es corresponsal del Times en la Casa Blanca, donde cubre al presidente Donald Trump y su gobierno.

    Julie Turkewitz colaboró con reportería.

  • El hombre que gritó ‘gooooooooool’

    El hombre que gritó ‘gooooooooool’

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    Justo antes de darle un bocado a una ensalada en un restaurante italiano de lujo en Los Ángeles, un empleado detuvo a Andrés Cantor para charlar un momento en español. Después de cenar, otro empleado lo llamó para tomarse una foto con él cerca del servicio de valet.

    “Esto pasa todo el tiempo”, le dijo Cantor a un reportero en inglés.

    Cantor es una celebridad del fútbol que actualmente participa en su décima Copa Mundial masculina. Pero su gran habilidad física no es la finta precisa de Lionel Messi ni la velocidad de Kylian Mbappé. Es su voz alegre y ágil.

    Como narrador deportivo de la cadena hispanohablante Telemundo, Cantor tiene que captar ese momento explosivo cada vez que un balón entra en la portería. Y la manera en la que trata la palabra “gol” no es la típica para una monosílaba. La alarga con entusiasmo, la estira durante más de 10 segundos, mientras frunce los labios y se lleva la mano a la oreja.

    Durante tres décadas de transmisiones de la Copa Mundial, desde las cabinas en Brasil, Rusia, Catar y otros lugares, Cantor, de 63 años, ha llenado las ondas de televisión con su grito característico de “¡GOOOOOOOOOOOL!”.

    Su emblemático grito ha convertido a Cantor, cuyo nombre de usuario en redes sociales es @AndresCantorGol, en todo un fenómeno cultural. Ha prestado su voz a una versión animada de sí mismo en Los Simpson, ha aparecido en programas con los presentadores de televisión David Letterman y Regis Philbin, y ha rodado anuncios para Geico y Coors Light.

    “Es una auténtica clase magistral de comentarismo: captar las emociones del campo y transmitirlas a una audiencia global, una habilidad que ha perfeccionado a lo largo de los años”, dijo en un comunicado Gianni Infantino, presidente de la FIFA, la asociación que organiza el Mundial.

    Cantor, quien nació en Argentina y después se mudó a Estados Unidos cuando era adolescente, dijo que valora mucho servir de puente entre el público de habla inglesa y el de habla hispana. También espera que sus anuncios de gol ayuden a captar la atención de la gente que solo ve fútbol cada pocos años, durante el Mundial.

    “Si consigo retener al 10 por ciento de esos aficionados ocasionales y convertirlos”, dijo, “creo que esa es mi vocación”.

    Antes de cada Copa Mundial, Cantor contrata a un entrenador de voz para prepararse, y a sus cuerdas vocales, para la extenuante racha de partidos, que pueden llegar a ser 20 o más en aproximadamente un mes.

    En mayo, en una oficina cerca del centro de Manhattan, hizo una clase virtual en la que sopló agua por una pajita o popote en un ejercicio y se presionó las mejillas con los dedos en otro. El entrenador le ha enviado una grabación de audio para que la utilice como calentamiento cuando esté de gira.

    A veces bromea con su entrenador vocal, y le dice que sus clases no servirán de nada en el fragor del momento.

    “‘¿De verdad crees que me voy a acordar de lo que me estás diciendo que haga cuando Argentina esté a un segundo de ganar el Mundial?’”, dijo Cantor mientras se reía durante la cena.

    Eso fue lo que sucedió en 2022. Cuando Argentina venció a Francia en la tanda de penales de la final de la Copa Mundial, Cantor empezó a llorar y a abrazar a su compañero de transmisión, y la voz se le entrecortaba mientras gritaba: “¡Argentina, campeón del mundo!”.

    Tradicionalmente, se espera que los periodistas se mantengan imparciales, pero Cantor dijo que el orgullo y el alivio por su país natal se impusieron. Afirmó que creía haber narrado un partido equilibrado y que también había mostrado entusiasmo durante los goles de Francia. Su jefe estuvo de acuerdo.

    “Si lo haces de una forma en la que muestras tus emociones con clase, que creo que es lo que él hizo, no hay ningún problema”, dijo Joaquín Duro, vicepresidente ejecutivo de deportes de Telemundo. “Supo cerrar las jugadas, dar la información y luego simplemente romper a llorar de felicidad“.

    Carli Lloyd, dos veces campeona del mundo con la selección femenil de Estados Unidos, dijo que le gustó que Cantor mostrara la misma energía en los partidos femeninos, como cuando narró su gol de larga distancia en la final del Mundial de 2015.

    “Todo lo que da en cada partido es, sin duda, lo que lo hace especial”, dijo Lloyd.

    Este año, el Mundial se celebra por primera vez en tres países, con partidos en 16 ciudades de Estados Unidos, Canadá y México.

    Unas seis horas antes de que Estados Unidos comenzara su participación con una contundente victoria por 4-1 sobre Paraguay, Cantor se asomó por encima de una barandilla y contempló la cancha vacía a las afueras de Los Ángeles. Intercambió juguetonamente algunos golpes de boxeo con uno de sus compañeros y luego aprovechó un momento de tranquilidad para comer antes de que el estadio se llenara de aficionados.

    “Los mundiales suelen ser agotadores”, dijo Cantor. “Descansar es fundamental”.

    Cantor llevaba despierto desde más o menos las 5 a. m., para hacer una conexión en directo con el programa Today cerca de su hotel. Al día siguiente le esperaba un vuelo mañanero a Houston para que pudiera narrar el partido entre Alemania y Curazao. Dos días después de ese partido, Cantor se encontraba en Kansas City, Misuri, para relatar el encuentro entre Argentina y Argelia.

    Cuando Messi metió el tercer gol en un partido en el que se convirtió en el máximo goleador de la historia de la Copa Mundial, Cantor sostuvo la exclamación de “¡gol!” durante casi 12 segundos seguidos.

    Aunque su padre era médico y su madre psicóloga, Cantor quería ser periodista y cubrir grandes eventos. Se quedaron estupefactos cuando entró en su dormitorio antes de empezar su primer año en la Universidad del Sur de California y les compartió sus aspiraciones.

    “‘Pero te vas a morir de hambre’”, recuerda Cantor que le dijo su padre.

    Cantor trabajó como periodista de prensa escrita para la Editorial Atlántida, empresa argentina, antes de convertirse en presentador de la cadena hispanohablante Univision, donde narró la Copa Mundial de 1990 en Italia. Pero su gran salto a la fama llegó gracias a sus entusiastas narraciones en 1994, la ocasión anterior en que Estados Unidos fue sede del Mundial masculino.

    Después de narrar los partidos, Cantor solía ser entrevistado por los medios de comunicación. Cuando el equipo de Letterman intentó agendarlo, al principio dudó. El programa se grababa en su día libre y quería descansar. Su esposa lo hizo cambiar de opinión.

    Dos años después de narrar partidos en el Mundial de 1998 en Francia para Univision, Cantor se pasó a Telemundo. La cadena, que ahora es propiedad de NBCUniversal, no consiguió los derechos de transmisión en español de la Copa Mundial hasta 2011, pero Cantor transmitió los partidos del torneo para la emisora de radio Fútbol de Primera.

    Además de calentar la voz meses antes del torneo, Cantor vio partidos internacionales para observar a los jugadores que iban a participar en el Mundial. Estudió a fondo la pronunciación para asegurarse de decir sus nombres correctamente en sus lenguas y dialectos nativos.

    “Tengo nombres neerlandeses de los jugadores de Curazao y alemanes de los jugadores alemanes, y hablo en español”, dijo Cantor. “Eso siempre es un reto”.

    El hijo de Cantor, Nico, también se dedica ahora a las emisiones, como comentarista de Fútbol de Primera y CBS Sports. Cuando de vez en cuando les asignan el mismo partido, intentan tomarse una foto juntos en el estadio.

    Nico Cantor dijo que, durante una cena en casa de sus padres en Miami, bromeó al decir que la letra de su padre era ilegible cuando veía sus notas esparcidas por la mesa. Pero añadió que también le ayudaron a comprender a fondo el alto nivel de preparación de su padre para la Copa Mundial.

    “Es parte de nuestra identidad como familia”, dijo Nico Cantor. “No podría imaginar nuestras vidas sin ello”.

    Cinematografía de Gus Aronson.

    Emmanuel Morgan reporta sobre deportes, cultura pop y entretenimiento.

  • El controvertido médico que promete cambiar el color de tus ojos

    El controvertido médico que promete cambiar el color de tus ojos

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    Una tarde reciente en París, el color de los ojos de una mujer estaba siendo cambiado de marrón a verde.

    Ella se encontraba acostada de espaldas en la mesa de operaciones, con el ojo izquierdo sujeto y abierto con un espéculo ocular, mientras un médico utilizaba un bisturí para inyectar lentamente un pigmento color verde pistacho a base de minerales en su córnea.

    Observaba la cirugía el doctor Francis Ferrari, el oftalmólogo francés de la clínica New Eyes Paris que inventó el proceso cosmético, llamado Queratopigmentación Anular Asistida por Láser de Femtosegundo –o FLAAK, por su sigla en inglés–, hace poco más de una década.

    Acercó su banquillo al monitor, que mostraba un acercamiento extremo del ojo. “No demasiado en el ojo izquierdo”, le dijo a su colega Jean-François Faure, quien murmuró una respuesta afirmativa, con la mirada fija a través del microscopio quirúrgico mientras trabajaba.

    Apenas unas horas antes, Ferrari había hablado con la paciente, mostrando un modelo de plástico de un globo ocular. “El color del ojo lo determina el iris, y no vamos a cambiar el color del iris”, dijo. “Lo que haremos es ocultar el color del iris tiñendo el espacio que hay delante de la córnea, de forma similar a un lente de contacto, y con un láser crearemos una incisión circular a través de la cual inyectaremos el color. ¿Lo entiendes?”

    “Oui, docteur”, dijo Ayşegül Kolvert, de 35 años, que había viajado a París el día anterior desde Grenoble, en el sureste de Francia, con su hermano gemelo, Karl, que había ido a apoyarla. Siempre había soñado con tener los ojos verdes. Y, dijo, “estaba harta de usar lentes de contacto”.

    Kolvert es una de las más de 2500 personas que han acudido a New Eyes Paris, situada en una calle tranquila del acomodado Sexto Distrito, en busca de esta intervención. Muchos de los pacientes de Ferrari se enteraron de la queratopigmentación a través de las redes sociales, y a menudo le envían mensajes directos por Instagram para concertar una primera cita por Zoom. La mayoría quiere pasar de tonos oscuros a claros, eligiendo entre una gama de pigmentos que incluye verde oliva, pistacho, “azul Riviera”, “dorado miel” y “océano”.

    El procedimiento se realiza todos los miércoles en una clínica establecida donde antes era una fábrica de vitrales, algo bastante apropiado para un lugar donde dos médicos, que en cierto sentido se consideran artistas, tiñen lo que muchos conocen como las ventanas del alma. En pocas horas, los pacientes se van con los ojos de sus sueños. La recuperación dura solo un día.

    Ferrari y Kolvert estudiaron la simulación en una computadora portátil para ver cómo quedaría el verde pistacho en sus ojos. “¿Está seguro de que quedará lo suficientemente verde?”, preguntó Kolvert. Ferrari le aseguró que sí.

    Hay tres niveles de intensidad de color: suave, medio y fuerte. “El suave es muy natural, pero no se nota mucho”, dijo Ferrari, “así que muchos de nuestros pacientes que quieren una intensidad media, sabiendo que se desvanecerá, acaban optando por la fuerte, que al principio se ve poco natural”.

    Como la córnea nunca cicatriza por completo, un paciente que no esté satisfecho con los resultados de la queratopigmentación puede eliminar alrededor del 80 por ciento del color, aunque no es recomendable.

    Dentro de la comunidad oftalmológica en general, el procedimiento es muy controvertido, ya que manipular la córnea conlleva un sinfín de posibles complicaciones. La queratopigmentación cosmética no está aprobada por la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA, por su sigla en inglés), y la Academia Estadounidense de Oftalmología ha emitido dos advertencias en contra de someterse a este procedimiento, citando peligros como cicatrices en la córnea, infecciones y problemas graves de visión, incluido el riesgo de ceguera.

    “Creo que hay mucho temor entre los oftalmólogos, sobre todo porque no hay datos a largo plazo sobre el procedimiento en sí ni sobre los pigmentos que se utilizan”, dijo Amita Vadada, oftalmóloga y portavoz clínica de la Academia Estadounidense de Oftalmología. “El ojo es un órgano muy sensible desde el punto de vista inmunológico”, añadió. A Vadada le preocupa especialmente que se inyecten pigmentos extraños en las capas de la córnea, ya que pueden provocar inflamación. “A diferencia de otras partes del cuerpo, incluso una inflamación leve del ojo puede provocar cicatrices permanentes, sensibilidad a la luz y dolor”, dijo, y añadió que, con la queratopigmentación, “potencialmente estás alterando la función del ojo”.

    Ferrari insiste en que la FLAAK no es más peligrosa que la cirugía LASIK y conlleva incluso menos riesgos que usar lentes de contacto, que son propensos a provocar infecciones y úlceras corneales. Afirma que el proceso es más seguro tanto que la despigmentación con láser como que la cirugía de implante de iris. Esta última es una técnica alternativa para cambiar el color, conocida a menudo por su nombre comercial, BrightOcular. Se trata de otro procedimiento polémico en el que se inserta silicona de color en el ojo. Actualmente es objeto de varias demandas judiciales.

    Por encima de todo, Ferrari ve su procedimiento, la FLAAK, como una forma de que los pacientes se conviertan en quienes siempre quisieron ser.

    “Hay un sufrimiento real”, dijo. “Claro que sería mejor aceptar el color natural de los ojos, pero hay pacientes que simplemente no pueden”.

    Los ojos y las manos

    A sus 67 años, Ferrari es un hombre alto y de voz suave; tiene –apropiadamente, quizá– unos ojos color azul verdoso de brillo húmedo que rara vez parecen parpadear, sobre todo cuando está conversando. Se crió en Luxemburgo con un padre que trabajaba como intérprete de francés a italiano para el Parlamento Europeo, y una madre que se dedicaba al hogar. Se formó en oftalmología en la Universidad Eberhard Karls de Tubinga, en Alemania; es la primera persona de su familia en estudiar medicina, y posiblemente sea también la última, ya que sus cuatro hijos eligieron carreras en negocios o teatro. Ferrari se enorgullece de poder atender a sus pacientes en inglés, alemán e italiano, además de en francés.

    Ferrari lleva trabajando con su colega Jean-François Faure, de 70 años –quien también tiene los ojos color azul verdoso–, desde 2019, cuando decidió abrir su consulta de queratopigmentación en París. Ferrari buscaba una clínica ya existente que fuera tanto hermosa como práctica, con todo el equipo necesario ya disponible. Así que se puso en contacto con Faure, que ya dirigía una clínica que ofrecía servicios oftalmológicos habituales, como exámenes de la vista, cirugía de cataratas y algunas cirugías láser. Ferrari solo trabaja los miércoles; el resto del tiempo está en su casa de Estrasburgo con su esposa (que tiene los ojos marrones).

    Ferrari se encarga de las consultas y supervisa el procedimiento FLAAK en el quirófano, pero lleva dos años sin realizar la cirugía, aunque no ha querido decir por qué. Faure, un cirujano experimentado que resulta ser ambidiestro, es quien realiza el procedimiento.

    Los dos forman un dúo singular. Ferrari es los ojos; Faure, las manos.

    A Ferrari se le ocurrió la idea de la queratopigmentación hace 15 años, cuando leía un debate en línea entre oftalmólogos franceses sobre la mejor forma de dar color a los ojos. La queratopigmentación se desarrolló originalmente como una forma de tratar afecciones como la aniridia, en la que el ojo carece total o parcialmente de iris, lo que lo hace demasiado sensible a la luz.

    “Pensé que sería bueno encontrar una técnica que permitiera cambiar el color de los ojos de forma segura, y entonces pensé”, dijo Ferrari, abriendo bien sus propios ojos como reviviendo el recuerdo, “la córnea”. Eso fue en diciembre de 2011.

    Empezó a experimentar con conejos. “Si escribes esto en tu artículo, voy a tener a todos los amantes de los animales detrás de mí”, dijo Ferrari. Aun así, tomó su teléfono para mostrar una serie de imágenes de un conejo blanco con ojos rojos. Los ojos rojos se cambiaron con éxito a azules utilizando el método FLAAK. Más tarde, Ferrari extraería los globos oculares para disecarlos y estudiarlos bajo un microscopio. También probó la técnica en otros conejos. “Y les puse los nombres de mis hijos”, dijo con aire avergonzado. Ferrari probó el procedimiento por primera vez en un ser humano en diciembre de 2013: fue la primera vez en todo el mundo.

    Lo motivaba trabajar rápido, preocupado de que alguien se le adelantara. Y no se equivocaba al pensarlo: otro oftalmólogo, el doctor Jorge Alió, quien está afincado en Alicante, España, estaba pensando en lo mismo simultáneamente.

    “Llevaba tiempo investigando la queratopigmentación con fines terapéuticos”, dijo Alió. Había estado buscando formas de tratar los traumatismos oculares. “No tenía otra solución más que una prótesis o un lente de contacto, que a menudo no se pueden usar en este espacio porque se desestabilizan”. La clínica de Alió recibió una subvención del gobierno español para desarrollar pigmentos.

    “Desarrollamos una técnica totalmente nueva”, dijo. “Era muy experimental”. Y al final, resultó muy inspiradora; le dio la idea de que la cirugía podría usarse con fines cosméticos.

    Tras enterarse de la existencia del otro, Ferrari y Alió se conocieron en persona en un congreso en Londres. El encuentro fue muy cordial, y aunque a Alió le gusta señalar que él ha escrito más artículos académicos y fue pionero en la técnica tanto para uso terapéutico como cosmético, los dos médicos, quizás de manera inusual, han acordado ser nombrados “coinventores”.

    Cómo cambiar el color de tus ojos

    La operación no es para los aprensivos. Una vez anestesiados los globos oculares, se aplica el láser de femtosegundo en cada ojo, creando un túnel circular dentro de la córnea. Tras usar un gancho quirúrgico ordinario para ensanchar la incisión, Faure desliza con cuidado todo el arco del “bisturí Ferrari” en cada córnea –que tiene una consistencia gelatinosa– y, con una serie de movimientos decididos, va empujando el pigmento sobre ellas. El tinte se va arremolinando lentamente, como una gota de tinta en agua.

    Lo extraño, para quien observa, es cómo el ojo deja de parecer un ojo cuanto más se lo mira fijamente. Podría ser una pintura abstracta o un planeta visto a través de un telescopio. El resultado final es como un eclipse: se puede ver el anillo de azul Riviera o pistacho, y, debajo, el espectro del antiguo iris.

    Aunque los médicos están trabajando para mejorar su técnica actual y añadir pecas, surcos radiales y variaciones de color para que los ojos se vean más naturales, la sutileza o el realismo no siempre son el objetivo. A menudo, lo “artificial” es precisamente lo que atrae.

    El trabajo del oftalmólogo es complacer al paciente. “Hay mucha conversación de por medio, mucho diálogo con el paciente”, dijo Faure.

    “La gente siempre quiere más”, dijo Ferrari. “Sabes, hay un dicho: ‘más’ es enemigo de ‘bueno’”.

    El costo de la cirugía en la clínica de Ferrari es de 7000 euros (8100 dólares). Los clientes deben pagar un depósito de 1500 euros, que es reembolsable, dijo Ferrari, “si, durante la consulta, noto algo en su ojo que impida realizar el procedimiento”.

    Cada cliente tiene una consulta de 20 minutos la mañana previa al procedimiento, a menudo la primera y única consulta presencial. Con un microscopio especular, Ferrari utiliza la tomografía de coherencia óptica para estudiar el prisma en la superficie posterior de la córnea, y toma una imagen de la retina para asegurarse de que los ojos del paciente estén suficientemente sanos para someterse al tratamiento. Después Ferrari y el paciente eligen el color definitivo de los ojos, probando diferentes simulaciones en una computadora portátil.

    Una de las antiguas pacientes de Ferrari, Viviane Pouget, de 69 años, nunca se había planteado cambiar el color marrón de sus ojos hasta que vio un reportaje en televisión sobre el procedimiento un viernes hace seis años. Llamó a su clínica, que entonces tenía su sede en Estrasburgo, el lunes siguiente.

    “Me dije: ‘¿Por qué no?’”. A la semana siguiente, fue a ver a Ferrari. “Claro, como le pasaría a cualquiera, estaba nerviosa”, dijo Pouget. “¿Qué pasaría? ¿En qué me estaba metiendo?”.

    Se quedó alucinada con el cambio a azul Riviera. “Eran más brillantes de lo que podría haber esperado”, dijo. “Me miré al espejo y me dije a mí misma: me amo, me valoro”.

    Pouget dijo que notó que su vida cambiara de inmediato. “Al salir de la clínica, tomé el tren de vuelta a París y alguien me ayudó con la maleta. En toda mi vida, nadie me había llevado nunca la maleta”, contó. “Creo que cuando la gente ve ojos azules, piensa en el mar. Cuando vemos ojos oscuros, percibimos más autoridad”.

    La competencia

    Existe ahora una red cada vez más grande de médicos que realizan queratopigmentación en todo el mundo, entre ellos el doctor Alexander Movshovich, en Nueva York y Miami, y el doctor Brian Boxer Wachler en Los Ángeles, ambos formados por Ferrari. Solo en París hay seis clínicas rivales que ofrecen el procedimiento, razón por la cual New Eyes Paris ofrece FLAAK únicamente los miércoles. Con tanta competencia, llenarla cada semana sería complicado.

    Ferrari cree que los imitadores son inevitables y reconoce que hay algo halagador en ello. “Hay dinero en esto”, dijo. “Es algo nuevo. Representa un cambio a la rutina ordinaria”. Pero hay poco que Ferrari pueda hacer para mitigar el uso no reconocido de su procedimiento. En medicina, aunque a veces se puede patentar la tecnología, es casi imposible patentar un procedimiento. Incluso el bisturí, que él mismo diseñó y patentó, ha sido copiado en otros lugares, según comentó.

    Ha estado impartiendo un curso presencial de un día en la clínica para formar a oftalmólogos, como una manera de seguir monetizando la queratopigmentación. Hace poco, un médico viajó desde India para aprender de Ferrari.

    Y ha logrado obtener cierto reconocimiento. En el escritorio que comparte con Faure hay un trofeo octogonal de cristal que le entregó Alió, en el que se reconoce a Ferrari como “Mejor ponente” en la segunda edición del Kolor Congress, celebrada el año pasado en Dubái, una conferencia para oftalmólogos que ya practican la queratopigmentación y a otros que buscan hacerlo. El Kolor Congress de este año, de dos días, se celebró en mayo en el hotel Radisson Blu de Niza y atrajo a 300 oftalmólogos de todo el mundo. Allí presenciaron demostraciones en directo con las últimas técnicas y examinaron minuciosamente las muestras de nuevos tonos de pigmentos.

    ‘¿Son verdes?’

    Aquella tarde de miércoles en particular, había cuatro pacientes. Kolvert fue la primera. Estaba muy ilusionada antes de la intervención, pero, como les pasa a muchos al entrar en el quirófano y ver a los dos médicos con mascarillas que les cubren hasta los ojos, le empezaron a temblar las manos. Un optometrista en formación que asistía en la intervención le dio un par de pelotas antiestrés para que las apretara.

    Algunos pacientes se acobardan y cancelan a último momento. A Ferrari no le sorprende necesariamente.

    Durante toda la operación, Faure le habla a la paciente, describiendo lo que está haciendo. De vez en cuando les pide que “miren hacia abajo”, a sus pies, o que mantengan la mirada fija en el techo mientras él trabaja en toda la periferia de la córnea.

    Tras 45 minutos, Faure dejó el bisturí. “C’est fini”, dijo. La sábana quirúrgica se levantó con cuidado del rostro de Kolvert, y se retiró el espéculo.

    “¿Todo bien, doctor?”, preguntó ella, incorporándose con cuidado. Una lágrima artificial le resbaló por la mejilla. “¿Son verdes?”.

    “¡Son verdes, son verdes, son verdes!”, exclamó Ferrari alegremente, acercándose a la paciente para admirar el trabajo de su colega y los frutos de su invención.

    “De verdad quiero que sean verdes”, dijo Kolvert.

    “Es suficiente”, le advirtió Ferrari a Faure.

    Hubo un breve silencio mientras Kolvert examinaba sus ojos en el espejo de mano con la marca de New Eyes Paris.

    “C’est magnifique”, dijo ella. Luego se detuvo, miró a los médicos y de nuevo a sí misma, y dijo con cautela: “Pero doctor, no están suficientemente verdes”.

    “Le puedo asegurar que son verdes”, le dijo Ferrari.

    Al contemplar por primera vez sus nuevos ojos, Kolvert rebosaba de alegría e incredulidad. Tras asegurarse de que estuvieran lo más verdes posible, agradeció a los médicos y salió radiante del quirófano, pasando junto a la antesala donde se preparaba al siguiente paciente para la cirugía, hasta donde la esperaba su hermano.

    “Esa eres tú”, dijo su gemelo, levantándose de la silla. La abrazó y luego dio un par de pasos atrás para mirarla bien. “Esos son tus ojos”.

  • La biblioteca fundada por Franklin agrega libros sobre sexualidad a su colección

    La biblioteca fundada por Franklin agrega libros sobre sexualidad a su colección

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    Hay mucha historia que celebrar con motivo del 250.º aniversario de Estados Unidos en la Library Company of Philadelphia, la colección pública de libros raros más antigua de esa nación, fundada por Benjamin Franklin en 1731.

    Esta emblemática organización sin ánimo de lucro, 45 años más antigua que el país mismo, llegó a conceder privilegios de préstamo a los delegados del Primer y Segundo Congreso Continental y de la Convención Constitucional. Sirvió como centro de investigación del incipiente gobierno estadounidense antes de que existiera una Biblioteca del Congreso oficial.

    Ahora, como siempre, exhibe la máquina electrostática de Franklin y el escritorio de William Penn. Pero también hay algo un poco más atrevido en el programa, ya que la biblioteca celebra la reciente donación de 1500 volúmenes poco comúnes que arrojan luz sobre siglos de acercamientos sobre el sexo y la anatomía reproductiva.

    La colección sobre sexualidad es la más reciente donación de Charles E. Rosenberg, de 89 años, profesor emérito de historia de la ciencia en la Universidad de Harvard, quien ya ha legado a la biblioteca unos 15.000 libros sobre los aspectos sociales de la medicina, temas que abarcan los seis libros que él mismo escribió. Describió su última donación como, en gran medida, “libros sobre cómo llevar tu vida sexual”.

    “Sin duda hay material explícito, pero no pretende ser pornográfico”, dijo Rachel D’Agostino, conservadora de libros impresos de la biblioteca.

    La colección incluye decenas de variantes de lo que en su día fue un manual fundamental sobre sexualidad, La obra maestra de Aristóteles. En realidad no fue escrito por Aristóteles, y difícilmente podía considerarse una obra maestra, pero este manual –ampliamente pirateado y a menudo de contenido cuestionable– se mantuvo prácticamente en imprenta de forma ininterrumpida durante más de dos siglos desde su primera publicación anónima en Londres en 1684.

    Mary Fissell, profesora de historia de la medicina en la Universidad Johns Hopkins, que está escribiendo un libro sobre esta obra, dijo que el autor desconocido se había hecho pasar por el filósofo griego que se ganó una reputación (en gran medida inmerecida y nada seria) como el experto en sexualidad de la antigüedaden en la Inglaterra del siglo XVII. Pero la popularidad de este éxito de ventas clandestino decayó cuando el paladín contra el vicio, Anthony Comstock, prohibió los libros de carácter sexual en ese país en la década de 1870. “Eso acabó con él”, dijo.

    A punto de cumplir 300 años, la Library Company celebra su propio hito: una fusión pendiente con la Universidad de Temple para reforzar sus precarias finanzas y ampliar su presencia académica y pública. El acuerdo, aprobado por los accionistas de los próximos socios el pasado diciembre, está a la espera de la aprobación del fiscal general de Pensilvania y de la unidad judicial estatal que supervisa las organizaciones benéficas, conocida como Orphans’ Court.

    Al igual que muchas organizaciones sin ánimo de lucro, la biblioteca, con un presupuesto anual de aproximadamente 3 millones de dólares, ha atravesado dificultades financieras en los últimos años y su plantilla, que hace dos años contaba con 28 empleados, se ha reducido a 16.

    John Fry, rector de Temple, dijo en una entrevista que la unión de fuerzas ampliaría las perspectivas académicas de los casi 35.000 estudiantes y profesores de la universidad, al tiempo que garantizará el futuro público de la biblioteca. “Es la mejor oportunidad para que siga funcionando otros 300 años”.

    Jessica Choppin Roney, futura directora de la Library Company y profesora adjunta de historia en Temple, dijo que el compromiso de Franklin con el populismo le habría hecho sentirse “realmente entusiasmada con Temple”.

    Dijo que, al ser una colonia cuáquera sin iglesia establecida ni un gobierno central fuerte, Pensilvania se mostraba especialmente abierta a proyectos de voluntariado como la biblioteca.

    Se desconoce qué habría pensado Franklin sobre los libros de temática sexual, aunque sí reimprimió y publicó un libro de 1734 escrito por un médico de Virginia llamado John Tennent titulado Every Man His Own Doctor: or the Poor Planter’s Physician (Cada hombre es su propio médico: o el galeno del colono pobre), que ofrecía un método para practicar un aborto en casa.

    La donación más reciente de Rosenberg incluye ejemplares de otro libro inusual publicado por primera vez en Londres a principios del siglo XVIII, Onania, or The Heinous Sin of Self-Pollution (Onania, o el atroz pecado de la autocontaminación), con advertencias contra la masturbación.

    La donación incluye también numerosos libros sobre temas que hoy en día podrían clasificarse como relacionados con la vida LGBTQ; uno de ellos, sobre “ética griega”, lleva una inscripción garabateada y melancólica que reza: “Para Bob, si tan solo hubiéramos vivido en aquella época. Atentamente, Phil”.

    En total, la Library Company, que en su día tuvo su sede en el Independence Hall y que desde 1965 se encuentra en un edificio del centro de la ciudad, en el número 1314 de la calle Locust, cuenta con unos 500.000 libros y un número similar de documentos históricos, ilustraciones y objetos. Los visitantes no pueden recorrer las estanterías, sino que deben solicitar los materiales a los bibliotecarios.

    “Franklin dedicó más tiempo y esmero a la Library Company que a cualquier otro proyecto cívico”, escribió el historiador de la Universidad de Delaware, J. A. Leo Lemay, en su biografía en varios volúmenes, que quedó inconclusa tras su fallecimiento en 2008. Franklin la fundó como una extensión de su club de debate para el perfeccionamiento mutuo, el Junto, creado en 1727, y ejerció como su director, bibliotecario y agente de libros.

    La idea, según escribió en su autobiografía, era que, al “reunir nuestros libros en una biblioteca común, podríamos, al tiempo que nos gustaba mantenerlos juntos, disfrutar cada uno de la ventaja de utilizar los libros de todos los demás miembros, lo cual sería casi tan beneficioso como si cada uno poseyera la colección completa”.

    Con pocos vendedores de libros fuera de Boston, Franklin, que entonces tenía 25 años, hizo que los suscriptores pagaran una modesta cuota de chelines para afiliarse y se comprometieran a aportar sumas adicionales para comprar libros de Inglaterra. Solían reunirse en tabernas, y la multa por faltar a una reunión se fijó en “una pinta de vino”. Franklin, tal y como muestran las dedicatorias, donó algunos de sus propios volúmenes, entre ellos una traducción al inglés de un texto francés titulado Lógica o el arte de pensar, de 1717, y el grupo votó a favor de adquirir obras como Los viajes de Gulliver y Corán, según el libro de Lemay.

    En 1740, la biblioteca albergaba sus aproximadamente 375 títulos en la State House de Pensilvania (hoy Independence Hall), y en 1773 se trasladó a las inmediaciones, al Carpenters’ Hall, la sede del gremio de carpinteros recién construida.

    Al año siguiente, el Primer Congreso Continental se convirtió en su vecino de la planta baja, y se reunía para deliberar sobre una respuesta a las “Leyes Intolerables” del rey Jorge III. La biblioteca dio la bienvenida a los delegados con una resolución, que hoy se conserva en las estanterías en un volumen encuadernado de actas originales escritas a mano:

    “Por moción, se ordena: que el bibliotecario facilite a los caballeros que se reunirán en el Congreso en esta ciudad el uso de aquellos libros que necesiten durante sus sesiones, solicitando un recibo por los mismos”.

    Esa hospitalidad se extendió a las asambleas posteriores, tanto antes como después de la Revolución. “Estados Unidos es un bebé en comparación con nosotros”, dijo D’Agostino, quien también imparte clases en la Escuela de Libros Raros de la Universidad de Virginia.

    Una nueva exposición en la biblioteca repasa el clima de radicalismo que impulsó a los colonos hacia la independencia. Uno de los elementos más destacados, señalado por el bibliotecario emérito James N. Green durante una visita guiada, es un raro documento conservado de 1766 que muestra el sello real de la denostada Ley del Timbre, impuesta a los colonos tras la costosa guerra de Gran Bretaña contra Francia por el control de América del Norte. Apenas quedan ejemplares, ya que los patriotas se apresuraron a arrojar a las llamas los documentos sellados.

    También se expone el ejemplar de The American Crisis, de Thomas Paine, que, según dijo Green, probablemente se leyó a los soldados del general George Washington antes de que cruzaran el río Delaware para lanzar un ataque sorpresa contra la tropa de hessianos en Trenton durante la Navidad de 1776.

    Las donaciones de Rosenberg a la Library Company comenzaron en la década de 1960 y tienen su origen durante su paso por la Universidad de Pensilvania, donde impartió clases de historia de la ciencia entre 1963 y 2001. Sus primeras donaciones fueron recibidas por Edwin Wolf II, el destacado bibliotecario de la compañía. (En la Universidad de Pensilvania, en 1980, Rosenberg se casó con una compañera historiadora, Drew Gilpin Faust, quien ocupó el cargo de rectora de Harvard entre 2007 y 2018.)

    “Siempre he tenido esa vena de coleccionista”, dijo Rosenberg, en referencia a su interés por “cómo concebía la gente la medicina; la etnografía, no solo quién descubrió qué”.

    En su autobiografía sin concluir, escrita entre 1771 y 1790, año en que falleció a los 84 años, Benjamin Franklin expresó un orgullo especial por su Library Company, a la que denominó “la madre de todas las bibliotecas de suscripción norteamericanas, ahora tan numerosas”.

    “Estas bibliotecas”, añadió, “han mejorado la conversación general de los estadounidenses, han hecho que los comerciantes y agricultores comunes sean tan inteligentes como la mayoría de los caballeros de otros países y, tal vez, hayan contribuido en cierta medida a la postura que se ha adoptado de forma generalizada en todas las colonias en defensa de sus privilegios”.

  • Los nuevos ataques de Irán y EE. UU. entorpecen la recuperación del tráfico marítimo en el Golfo

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    Los ataques se produjeron después de que el tráfico por el estrecho de Ormuz alcanzara los niveles más altos desde el inicio de la guerra de Estados Unidos en Irán.

    La reanudación de los ataques por parte de las fuerzas de Irán y Estados Unidos amenazó la incipiente recuperación del comercio en el golfo Pérsico, donde el tráfico por el estrecho de Ormuz había alcanzado recientemente los niveles más altos desde el inicio de la guerra.

    Los ataques de los últimos tres días demostraron que ambos países están dispuestos a usar la fuerza militar para hacerse con el control del estrecho, lo que ha llevado a muchos operadores navieros a seguir cautelosos con esta vía marítima, un punto de estrangulamiento crucial para los envíos de petróleo y gas desde el Golfo.

    “El transporte marítimo se encuentra, literalmente, en medio del fuego cruzado mientras EE. UU. e Irán se disputan el control del estrecho de Ormuz”, dijo Michelle Wiese Bockmann, analista de Windward, una empresa de inteligencia marítima. “Esto no ayuda mucho a recuperar la confianza en que se pueda garantizar la seguridad para sacar de allí a los barcos varados”.

    El sábado, Baréin, un aliado de Estados Unidos en la región, dijo que había sido atacado por drones iraníes, en lo que parece una represalia por los ataques que las fuerzas estadounidenses lanzaron contra Irán el viernes. El ataque de Estados Unidos fue, a su vez, una respuesta a que Irán disparara el jueves contra un buque de carga, el Ever Lovely, que navegaba por el estrecho.

    Los ataques se produjeron aproximadamente una semana después de que Estados Unidos e Irán firmaran un acuerdo de paz preliminar que incluía una cláusula para reabrir el estrecho.

    Pero la vía navegable aún no ha vuelto a la normalidad. Tras el ataque iraní al Ever Lovely, la Organización Marítima Internacional, una agencia de las Naciones Unidas, suspendió una operación para evacuar a cientos de barcos varados en el golfo Pérsico.

    El sábado, la agencia británica Maritime Trade Operations elevó su evaluación del nivel de amenaza en el estrecho de Ormuz a “sustancial”, citando los ataques a buques. La organización, dirigida por la Armada británica y que actúa como servicio de vigilancia y emergencia para la navegación comercial, dijo que había recibido informes de que un buque petrolero en el estrecho había sido alcanzado por un “proyectil no identificado” el sábado, y señaló que no hubo heridos ni daños medioambientales.

    Harry Vafias, director ejecutivo de Stealth Gas, una empresa de servicios de transporte marítimo, dijo el sábado que, de sus tres buques atrapados en el golfo Pérsico desde hace más de tres meses, uno había podido salir del Golfo en los últimos días. Pero los otros dos siguen atrapados y les resulta demasiado difícil salir en este momento. Dijo que “la situación en Ormuz parece estar empeorando de nuevo”.

    En las últimas semanas, Irán ha intentado establecer un control formal sobre el tráfico marítimo en el estrecho, algo de lo que antes no disponía. Irán ha exigido a los operadores de buques que obtengan su permiso antes de atravesarlo, y ha amenazado a los barcos que no lo han hecho.

    Irán atacó el buque portacontenedores cuando este navegaba por el estrecho cerca de Omán.

    Desde hace casi dos meses, el Comando Central de Estados Unidos ha estado ayudando a los barcos comerciales a atravesar el estrecho por rutas cercanas a la costa de Omán, y esta semana dijo que ha facilitado el paso de más de 500 buques desde principios de mayo.

    “La agresión injustificada contra la navegación comercial por parte de las fuerzas iraníes violó claramente el alto al fuego”, dijo el Comando Central de Estados Unidos en un comunicado el viernes. Añadió que seguía coordinando y prestando apoyo para garantizar un paso seguro a los buques comerciales que transitan por el estrecho.

    Antes del ataque de Irán, el tráfico marítimo por esta vía había ido aumentando. El miércoles pasaron 73 barcos y el jueves 54, según datos de Kpler, una empresa de análisis marítimo. Era demasiado pronto para saber qué efecto habían tenido los últimos ataques en el número de barcos que cruzaban el estrecho. El viernes transitaron al menos 34 buques y el sábado al menos 10, pero ese recuento estaba incompleto y se esperaba que aumentara, según Kpler.

    Esas cifras de tráfico eran superiores a los minúsculos totales diarios registrados durante la guerra, pero seguían estando muy por debajo de los aproximadamente 130 barcos que transitaban a diario antes del conflicto.

    Las últimas cifras incluyen los barcos iraníes y aquellos que han obtenido permiso de Irán para atravesar el estrecho; los buques que transitan con ayuda de Estados Unidos; y los barcos que formaban parte de la evacuación organizada por la Organización Marítima Internacional, la agencia de las Naciones Unidas.

    Arsenio Dominguez, secretario general de la OMI, dijo el viernes que desde el martes se habían evacuado 115 buques, con unos 2500 tripulantes. Del total, 51 salieron el jueves y 16 el viernes.

    La OMI dijo que el barco atacado el jueves no formaba parte de la evacuación de su organización, y Dominguez dijo que necesitaba “información adicional” para determinar si el barco formaba parte de la operación del Comando Central de Estados Unidos. Un vocero se negó a confirmar si el Ever Lovely había formado parte de su iniciativa.

    La operación de evacuación de las Naciones Unidas atrajo a operadores de buques que no querían tratar con Irán y que no querían correr el riesgo de seguir adelante con la ayuda de Estados Unidos y convertirse potencialmente en blanco de un ataque iraní, dijo un experto en transporte marítimo.

    Tras los ataques iraníes y estadounidenses, lo más probable es que esos operadores de buques eviten ahora el estrecho hasta que la situación parezca más segura, lo que podría retrasar el retorno a los niveles de tráfico previos a la guerra.

    “Los riesgos seguirán siendo elevados para el transporte marítimo”, dijo Noam Raydan, investigador principal del Washington Institute for Near East Policy. “Irán no está dispuesto a detener sus ataques contra buques ni sus amenazas, y esto seguirá exigiendo una respuesta por parte de EE. UU.”

    Wiese Bockmann, de Windward, dijo que, poco después de los ataques de Estados Unidos, los barcos empezaron a apagar los sistemas que transmiten su ubicación.

    Peter Eavis cubre el negocio de trasladar productos por todo el mundo.

    Jenny Gross escribe sobre negocios y economía para The New York Times y está basada en Londres.

  • La carrera por esculpir al ‘dios viviente’ de Argentina

    La carrera por esculpir al ‘dios viviente’ de Argentina

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    Había que enderezar el dedo de Lionel Messi. Aún había que esculpir los músculos de sus piernas y luego vestirlos con el pantalón corto de la selección argentina. Y hacía falta una red para tapar la boca de Messi y evitar que las palomas anidaran dentro, dijo Aldo Beroisa, el artista, mientras contemplaba su colosal escultura, aún sin terminar, del ídolo del fútbol argentino.

    Mientras Messi, el capitán de la selección argentina, persigue el ambicioso objetivo de llevar a su equipo a un segundo título consecutivo en la Copa Mundial, Beroisa se ha enfrentado a otro reto monumental: construir una gigantesca estatua del ídolo del fútbol en medio del desierto patagónico.

    Beroisa, con los tobillos hinchados por una caída reciente que sufrió al correr entre las piernas de Messi para terminar la obra antes del torneo de este año, aseguró que lograrían terminarla y añadió que el jugador lo merecía.

    Desde hace más de un año, Beroisa –extrabajador ferroviario y artista local cuyo currículum incluye varias estatuas de dinosaurios y de Jesús– ha cortado y soldado viejas tuberías de petróleo en medio del polvo del desierto para darles forma y crear el esqueleto de acero de Messi.

    Ha desafiado los implacables vientos patagónicos que pulverizaron la barba de Messi y la gravedad terrestre que en su día le rompió el brazo al jugador y que casi le rompe el cuello a él mismo, todo ello para rendir un homenaje descomunal a la leyenda del fútbol de su país.

    Los vecinos cuentan que las autoridades les dijeron que más les valía marcharse. La localidad estaba demasiado apartada y aislada en un desierto inhóspito sin ningún motivo para seguir adelante. A Beroisa lo despidieron de la empresa ferroviaria estatal, que también había sido privatizada.

    En lugar de rendirse, los vecinos organizaron protestas, se resistieron y se quedaron. Beroisa, técnico ferroviario de formación pero, en el fondo, un apasionado del Renacimiento italiano, cogió un cincel. Empezó con maniquíes para tiendas de ropa y figuritas religiosas. Luego vino un dinosaurio a tamaño real para el museo local. Después llegaron los encargos públicos.

    Aunque el miedo de su mujer a volar echó por tierra su sueño de ver la Capilla Sixtina, Beroisa estudió fotografías de La piedad de Miguel Ángel para plasmar los pliegues de la túnica de una estatua de Cristo de 15 metros de altura, situada en una carretera descolorida por el sol por la que circulan sobre todo camiones cisterna.

    Cuando un responsable deportivo local sugirió hace más de un año construir una estatua de Messi a tamaño real, Beroisa propuso hacerla más grande para que estuviera a la altura de la fama mundial de la estrella. La ciudad de Calcuta, en la India, ya tenía una estatua de Messi de 21 metros. Beroisa propuso hacer la suya 5 metros más alta.

    El alcalde, Ramón Rioseco, estuvo de acuerdo, y dijo que esa obra sería su Capilla Sixtina.

    Rioseco dijo que sabía que crear la escultura no iba a ser tarea fácil. A casi nadie le llamaría la atención un error en los rasgos de una figura religiosa de otro milenio, pero no se podía estropear el rostro del dios viviente de Argentina.

    Rioseco dijo que uno puede intentar plasmar el aspecto de Cristo o el de los apóstoles en La última cena, pues está abierto a la interpretación. Pero añadió que con Messi no se puede cometer ningún error.

    Agregó que era plenamente consciente de las expectativas.

    Emma Bubola es una reportera del Times que cubre Argentina. Reside en Buenos Aires.

  • Los terremotos en Venezuela azotan a un sistema de salud que ya estaba en crisis

    Los terremotos en Venezuela azotan a un sistema de salud que ya estaba en crisis

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    Los bomberos están usando la luz de sus teléfonos porque hay escasez de linternas, y un hospital desbordado en la zona del desastre está funcionando sin agua corriente, dijo un médico.

    Los terremotos que sacudieron Venezuela esta semana pusieron de manifiesto la fragilidad del sistema médico de urgencias del país, después de que años de colapso económico, deterioro institucional y emigración masiva vaciaran los hospitales, los servicios de ambulancia y las operaciones de rescate, según médicos, personal de emergencias y grupos humanitarios.

    En el estado costero de La Guaira, el más afectado, dos de los tres hospitales públicos quedaron fuera de servicio, lo que dejó al único hospital operativo desbordado y sin suministros médicos básicos, según Jaime Lorenzo, director de la organización sin fines de lucro Médicos Unidos de Venezuela.

    El hospital está funcionando sin agua corriente, lo que obliga al personal a lavarse las manos y limpiar los suelos manchados de sangre con agua almacenada y suero intravenoso, dijo Lorenzo.

    En Caracas, el techo de uno de los principales hospitales de traumatología de la ciudad se derrumbó parcialmente durante los dos terremotos del miércoles. El personal pidió a través de las redes sociales a los pacientes que no acudieran a menos que se tratara de una emergencia que pusiera en peligro la vida.

    La situación va más allá de los hospitales. Venezuela solo cuenta con tres ambulancias públicas en funcionamiento que dan servicio al área metropolitana de Caracas, dijo Lorenzo. Calculó que, tras los terremotos, aproximadamente el 90 por ciento de los pacientes de La Guaira llegaron en la parte trasera de camionetas de la policía.

    Los cortes de electricidad y las fallas en las telecomunicaciones han complicado aún más la respuesta. Con las redes de telefonía móvil fuera de servicio, los hospitales a menudo no reciben avisos previos de los pacientes que van a llegar, y solo se enteran de la gravedad de las lesiones cuando los heridos llegan.

    El personal de emergencias ha tenido que recurrir a sistemas de radio y a la conexión a internet por satélite de Starlink para comunicarse, ya que los terremotos dejaron fuera de servicio gran parte de la red comercial de telefonía móvil.

    Lorenzo contó que los bomberos buscan en los edificios derrumbados con la luz de sus teléfonos porque no hay linternas suficientes. Los equipos de rescate tienen tan pocas palas que algunos han tenido que excavar el hormigón con sus propias manos, dijo.

    La escasez ha obligado a la gente común a asumir gran parte de las labores de rescate.

    Jacobo Vidarte, especialista en gestión de emergencias en Venezuela, dijo que, según los protocolos internacionales de búsqueda y rescate urbano, los vecinos son los primeros en intervenir ante una emergencia antes de que lleguen los equipos de rescate profesionales.

    Pero en Venezuela, los voluntarios –que a veces carecen de entrenamiento y del equipo adecuado– constituyen aproximadamente el 70 por ciento de quienes participan en la respuesta ante desastres, ya que el país cuenta con muy pocos equipos, dijo Vidarte.

    Estas deficiencias ya existían mucho antes de los terremotos.

    Los expertos dijeron que los sistemas de emergencias y de salud de Venezuela se han deteriorado después de más de 25 años de falta crónica de inversión y de planificación a largo plazo.

    La crisis económica del país aceleró un éxodo masivo de bomberos, enfermeros y médicos con experiencia, a medida que los sueldos del sector público se desplomaban. El equipamiento quedó en mal estado y los hospitales se enfrentaban a una escasez crónica de electricidad, agua corriente y suministros médicos.

    Más del 60 por ciento de los venezolanos carecía de acceso regular a la atención de la salud antes de los terremotos, según un informe de una plataforma humanitaria independiente, Hum Venezuela.

    Los expertos dicen que Venezuela aún cuenta con personal médico y de emergencias cualificado y comprometido, pero no es suficiente, como tampoco lo son los recursos y el equipo especializado necesarios para hacer frente a un desastre de esta magnitud.

    Lorenzo dijo que sus sueldos son tan bajos que tienen que pagar para ir a trabajar.

    Durante años, el gobierno también ha puesto al frente de muchas instituciones a personas designadas por motivos políticos en lugar de a expertos técnicos, dijo Josué Araque, geógrafo de la Universidad de los Andes que estudia el riesgo de desastres.

    Las instituciones científicas de Venezuela, añadió, llevan mucho tiempo identificando los riesgos sísmicos y elaborando recomendaciones, pero los gobiernos no han sabido plasmar ese trabajo en políticas públicas.

    Las organizaciones humanitarias internacionales afirman que los años de aislamiento político también complicaron la respuesta.

    Phil Gelman, director para Latinoamérica de GOAL, una organización humanitaria que lleva a cabo programas de salud en Venezuela, dijo que grupos como el suyo pasaron años trabajando de forma discreta en el país debido a la relación hostil del gobierno con la sociedad civil, lo que limitó las relaciones institucionales en las que suelen apoyarse durante los desastres.

    Gelman dijo que trabajaban en la sombra y que esa situación no se puede resolver de un día para otro.

    Janeth Márquez, directora de la oficina en Venezuela de la organización benéfica católica Cáritas, dijo que la respuesta del país se ha visto afectada por años de escasa coordinación entre los organismos gubernamentales y las organizaciones sin fines de lucro.

    Márquez dijo que no fueron los terremotos los que colapsaron el sistema de salud, sino que ya estaba colapsado.

    Carlos Alvarado, ministro de Salud de Venezuela, dijo en televisión que el gobierno había movilizado a más de 5000 profesionales de la salud y había integrado hospitales militares, públicos y privados en una respuesta unificada.

    “Hemos logrado atender de manera óptima a los pacientes”, dijo.

    Tibisay Romero colaboró con reportería desde Valencia.

    Genevieve Glatsky es una reportera del Times radicada en Bogotá.

    Tibisay Romero colaboró con reportería desde Valencia.

  • La economía de Venezuela parecía renacer. Entonces golpearon los terremotos

    La economía de Venezuela parecía renacer. Entonces golpearon los terremotos

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    El gobierno venezolano, falto de liquidez y que ya luchaba por controlar la tasa de inflación más alta del mundo, ahora debe encontrar la manera de organizar una enorme respuesta ante el desastre.

    Los golpes no dejan de llegar.

    La economía de Venezuela empezó a desmoronarse hace más de una década, hasta tal punto que los hospitales quedaron sin casi nada, los apagones se hicieron constantes e incluso los productos más básicos desaparecieron de las estanterías de las tiendas.

    Pronto, millones de venezolanos huyeron del país, a menudo a pie, y se dispersaron por todo el hemisferio y más allá. Ante el vertiginoso declive de la nación, el ya de por sí represivo gobierno de Venezuela endureció aún más su mano, y robó unas elecciones y las esperanzas de cambio de la gente.

    Luego vinieron los ataques militares estadounidenses contra embarcaciones frente a las costas del país, un bloqueo parcial de su petróleo y una intervención inaudita: el gobierno de Donald Trump irrumpió en la capital, detuvo al líder autoritario de Venezuela y declaró que Estados Unidos gobernaría el país, convirtiéndolo de hecho en un Estado vasallo.

    Luego de todas esas crisis vertiginosas, Venezuela parecía por fin estar al borde de un renacimiento económico este año. El petróleo volvía a fluir, sus dirigentes estaban restableciendo los lazos con los prestamistas internacionales y los ejecutivos del sector energético acudían en masa a Caracas, la capital, para explorar posibles acuerdos.

    Pero entonces, los dos terremotos de esta semana lo han trastocado todo.

    El gobierno venezolano, falto de liquidez y que ya luchaba por controlar la tasa de inflación más alta del mundo, ahora debe encontrar la manera de organizar una enorme respuesta ante el desastre: retirar grandes cantidades de escombros, localizar y atender a innumerables supervivientes que se han quedado sin hogar y restablecer los servicios básicos en un país en crisis.

    “Este es un país que ya tenía enormes necesidades de reconstrucción”, dijo Francisco Rodríguez, un destacado economista venezolano. “Ahora, además de eso, tienen que reconstruir sin disponer de acceso inmediato a los recursos”.

    Es probable que la tragedia aumente las expectativas puestas en Estados Unidos, sobre todo porque el gobierno de Trump tomó el control de la industria petrolera venezolana tras destituir en enero al líder de Venezuela, Nicolás Maduro.

    El presidente Trump ha presentado la transformación de Venezuela en un Estado cliente rico en recursos, liderado por Delcy Rodríguez –la sucesora de Maduro elegida por Washington–, como un éxito tremendo. Pero incluso antes de que se produjeran los terremotos, la frustración iba en aumento en el país por la falta de mejoras en las condiciones de vida bajo el nuevo régimen estadounidense.

    Trump dice que Estados Unidos está “listo, dispuesto y capacitado para ayudar” al país tras los terremotos. Pero los venezolanos ya están criticando la respuesta de su gobierno ante la catástrofe, y han señalado que han sido los civiles quienes han liderado muchas de las labores de rescate en las zonas más afectadas.

    “Esto incrementa la presión sobre el gobierno de Delcy Rodríguez y sobre su tutor, el gobierno de los Estados Unidos, para que esto empiece a dar más resultados”, dijo Omar Zambrano, economista de la Universidad Católica Andrés Bello de Caracas.

    Mientras los venezolanos rebuscan entre los escombros, la conmoción causada por los terremotos es abrumadora. La cifra oficial de muertos ya ronda los mil y seguro que seguirá subiendo. Según el gobierno venezolano, unos 1400 edificios han sufrido daños, incluidos 13 hospitales, y como cientos de réplicas han sacudido lo que queda de los apartamentos, tiendas y oficinas, mucha gente está durmiendo a la intemperie. Las pérdidas económicas podrían oscilar entre menos de 10 millardos de dólares y hasta 100 millardos, según las estimaciones del Servicio Geológico de Estados Unidos.

    Para poner estas estimaciones en contexto, si las pérdidas finales se sitúan en torno a los 10 millardos de dólares, podrían suponer el 10 por ciento de la producción económica anual total de Venezuela.

    Si las pérdidas llegaran de alguna manera a los 100 millardos de dólares, eso es lo que Trump dijo que las petroleras internacionales tendrían que invertir para reactivar la industria petrolera venezolana a lo largo de varios años, lo que podría poner en conflicto los esfuerzos de recuperación con los objetivos de Trump para el sector petrolero del país.

    Sobre el terreno, las carreteras se han quedado destrozadas después de los terremotos, lo que complica aún más todo. Incluso el aeropuerto internacional cerca de Caracas está cerrado tras sufrir daños, lo que ha paralizado los viajes, el comercio y otros aspectos logísticos.

    Mucha gente en las zonas afectadas por los terremotos ha dejado de trabajar y se dedica simplemente a recoger los escombros o a participar en las búsquedas de supervivientes organizadas por la población.

    Antonieta Martínez, la dueña de una pequeña tienda de comestibles en la localidad costera de Morón, dijo que no le había quedado más remedio que cerrar temporalmente.

    “Lo que no hemos tenido es luz ni agua”, dijo Martínez, de 48 años, “aparte dos de mis empleados sufrieron en sus hogares porque las paredes se agrietaron y los pisos también”. Y añadió: “Se hace difícil trabajar así”.

    Los pequeños comercios de barrio, como el de Martínez, representan alrededor del 70 por ciento de la cadena de suministro en las zonas afectadas por los terremotos, lo que los convierte en una parte vital de cualquier recuperación económica, según José Gregorio Rodríguez, presidente de Consecomercio, una de las principales organizaciones empresariales de Venezuela.

    “Esta tragedia va a generar enormes enormes necesidades de gasto público para la reconstrucción que el Estado venezolano no está en capacidad de acometer, de hacer”, dijo Zambrano, el economista.

    Hasta ahora, el gobierno de Trump le ha ofrecido a Venezuela solo una pequeña parte de la ayuda que el país necesita tras los terremotos: 150 millones de dólares en ayuda combinada canalizada a través de organizaciones humanitarias y de las Naciones Unidas.

    El Departamento del Tesoro de Estados Unidos también ha concedido temporalmente una exención a las sanciones contra Venezuela para que su gobierno pueda realizar transacciones financieras relacionadas con la ayuda tras el terremoto, que de otro modo serían bloqueadas por Estados Unidos.

    Esta exención está vigente hasta el 23 de octubre y llega después de que el gobierno de Trump suavizara las sanciones contra la industria petrolera venezolana, que está intentando reactivar. El resto de sanciones estadounidenses contra Venezuela siguen vigentes.

    Un funcionario de alto rango del gobierno estadounidense, que no estaba autorizado a hablar públicamente, dijo que, dado que el terremoto aún es muy reciente y los equipos de rescate siguen trabajando, es demasiado pronto para especular sobre el alcance total de los daños y los recursos que se necesitarían para la recuperación del país.

    Los enfrentamientos que Venezuela ha tenido en el pasado con organizaciones multilaterales como el Fondo Monetario Internacional también están limitando las respuestas rápidas que los prestamistas internacionales pueden ofrecer justo después de una catástrofe, como hicieron con Ecuador tras el terremoto de 2016 que dejó cientos de muertos allí.

    El desastre, y sus secuelas, ponen de manifiesto un declive épico que lleva décadas gestándose.

    Molesto por la influencia de Estados Unidos, Hugo Chávez, el exdirigente de izquierda del país, forjó lazos con Irán, Rusia y Cuba tras llegar al poder en 1998. El momento le fue favorable: su país, rico en petróleo, obtuvo ganancias gracias al auge de los precios de las materias primas, lo que le permitió a Chávez destinar los ingresos a proyectos contra la pobreza y a alianzas internacionales destinadas a contrarrestar la influencia de Estados Unidos en Latinoamérica.

    Pero Chávez también destrozó los controles y equilibrios del sistema político venezolano, que antes era democrático, y consolidó su control del poder. Expulsó a sus oponentes de la función pública y acabó con la independencia judicial. Cuando murió en 2013, Venezuela estaba tremendamente polarizada.

    Maduro, el sucesor que él mismo eligió, no tuvo la misma suerte que Chávez en cuanto a la sincronía de sucesos.

    Poco después de que Maduro asumiera el cargo, una fuerte caída de los precios del petróleo devastó la economía. Pero en lugar de adoptar reformas para aliviar la crisis, Maduro redobló su empeño, y se lanzó a nuevas expropiaciones de empresas privadas. Se volvió incluso más autoritario que Chávez, encarcelando a opositores políticos y negándose a aceptar los resultados electorales.

    Al reprimir a la oposición y gestionar mal la economía, Maduro provocó una de las mayores contracciones económicas en tiempos de paz de la historia reciente, lo que llevó al éxodo de millones de personas. Para cuando las fuerzas estadounidenses detuvieron a Maduro en enero, muchos en ese país, ahora empobrecido, estaban sencillamente agotados por soportar una crisis tras otra.

    Maduro se enfrentó al FMI, al que veía como una herramienta de influencia de Estados Unidos. Venezuela retomó formalmente las relaciones con el FMI solo unas semanas después de la destitución de Maduro, y, por el momento, el país recibirá inicialmente 200 millones de dólares del FMI para los esfuerzos de reconstrucción.

    La capacidad de Venezuela para conseguir fondos adicionales ahora, del FMI y otros prestamistas, se enfrenta a mayores obstáculos porque recién está empezando una de las reestructuraciones de deuda soberana más grandes y complejas de la historia económica moderna.

    Antes de los terremotos, se estimaba que el pasivo total de Venezuela rondaba los 240 millardos de dólares. Esta montaña de deuda, que incluye bonos impagados e indemnizaciones judiciales a empresas estadounidenses a las que se les nacionalizaron activos, dificulta aún más que Venezuela consiga incluso préstamos de emergencia.

    Aun así, hay algunos rayos de esperanza en medio de la destrucción y el caos. Un enorme complejo de refinerías en la península de Paraguaná, no muy lejos de los epicentros de los temblores, parece estar funcionando con normalidad, a pesar de los terremotos. Esto podría permitir que Venezuela siga exportando petróleo, el motor de su economía.

    La gigante petrolera estadounidense Chevron también dijo que sus operaciones en Venezuela siguen en marcha. Chevron representa aproximadamente una cuarta parte de la producción petrolera del país, lo que la convierte, con diferencia, en la empresa privada más importante para la economía venezolana.

    La producción y las exportaciones de petróleo habían ido aumentando en los meses previos al desastre. Eso llevó a pronosticar que Venezuela podría registrar un crecimiento de dos dígitos este año, lo que podría situar a la economía en una posición más sólida.

    Aun así, el auge aún no se ha materializado.

    Los gigantes petroleros extranjeros, escarmentados por las expropiaciones, se han mostrado reacios a comprometerse con nuevos proyectos de envergadura. La economía creció solo un 2,5 por ciento en el primer trimestre, su ritmo más lento en cinco años. Aún así, podría acabar creciendo hasta un 8 por ciento este año, si se pone en marcha la reconstrucción y los ingresos del petróleo impulsan la actividad, según estimó Rodríguez, el economista.

    Pero ese crecimiento estadístico también podría ocultar los enormes retos a los que se enfrenta Venezuela tras los terremotos.

    Esto se debe a lo que se conoce como la “paradoja de los desastres”. El derrumbe físico de los edificios no suele reflejarse en los cálculos del producto interior bruto porque estos ya se contabilizaron hace años o décadas, cuando se construyeron originalmente.

    En cambio, la producción económica de un país suele experimentar un fuerte aumento tras un desastre natural, debido al gasto que supone la reconstrucción. Pero la pérdida generalizada de vidas, la falta de hogar y el trauma que perdura durante años suelen quedar fuera de los cálculos económicos estrictos.

    “El Estado venezolano está en una posición superprecaria para atender las necesidades que van a surgir de esto”, dijo Zambrano.

    Tibisay Romero colaboró con la reportería desde Valencia, Venezuela.

    Simon Romero es corresponsal del Times en México, Centroamérica y el Caribe. Reside en Ciudad de México.

    Emma Bubola es una reportera del Times que cubre Argentina. Reside en Buenos Aires.

    Tibisay Romero colaboró con la reportería desde Valencia, Venezuela.

  • El Departamento del Tesoro de EE.UU. levanta algunas de las sanciones a Venezuela para que enfrente la tragedia

    El Departamento del Tesoro de EE.UU. levanta algunas de las sanciones a Venezuela para que enfrente la tragedia

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    El Departamento del Tesoro de Estados Unidos decidió suspender algunas sanciones a Venezuela para permitir operaciones relacionadas con las labores de ayuda tras el doble terremoto.

    Esto permitirá, por ejemplo, que se realicen transferencias bancarias al país, una vía esencial para enviar ayuda tras la catástrofe, que ha dejado cientos muertos y miles de heridos.

    En concreto, la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) emitió un comunicado aclarando que estas operaciones, que antes no eran posibles bajo el Reglamento de Sanciones contra Venezuela (RSV), podrán realizarse hasta el 23 de octubre de este año.

    “Todas las transacciones relacionadas con las labores de socorro tras el terremoto en Venezuela, que de otro modo estarían prohibidas por el RSV, quedan autorizadas hasta las 12:01 a. m. (hora del este) del 23 de octubre de 2026”, indica textualmente el comunicado del organismo.

    Una mujer pasa por delante de un edificio que sufrió extensos daños.

    Getty Images
    La destrucción es extensa tanto en Caracas como en otras ciudades de la costa central del país. La Guaira es la zona más afectada.

    La OFAC explica que las instituciones financieras estadounidenses podrán ahora procesar pagos provenientes de terceros países siempre que el dinero se canalice a las labores de socorro.

    Y especifica que esta nueva directriz complementa otra ya existente, que autoriza a organizaciones no gubernamentales a interactuar con el Gobierno para “llevar a cabo proyectos humanitarios destinados a satisfacer necesidades humanas básicas”.

    Sin embargo, la medida no incluye el “desbloqueo de ningún bien congelado” conforme al VSR, “ni ninguna otra transacción o actividad prohibida por cualquier otra orden ejecutiva de EE.UU.” en los casos en que esta licencia general no se mencione expresamente.

    Este anuncio del gobierno de Trump se da a casi tres meses de la operación militar estadounidense que acabó con la captura en Caracas de Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, y la posterior juramentación de Delcy Rodríguez como presidenta encargada.

    Equipos de rescate y maquinaria pesada trabajan sobre los escombros de varios edificios en una zona de Caracas.

    EPA
    Equipos de rescate de todas partes del mundo están llegando a Venezuela para ayudar en las tareas.

    La Oficina de Control de Activos Extranjeros (“OFAC”) del Departamento del Tesoro de los Estados Unidos administra y aplica sanciones económicas y comerciales basadas en la política exterior y los objetivos de seguridad nacional de los Estados Unidos contra países y regímenes extranjeros específicos, terroristas, narcotraficantes internacionales, entre otras actividades consideradas como amenazas a la seguridad nacional, la política exterior o la economía estadounidense.

    Venezuela está sumida en una profunda crisis humanitaria agravada por la escasez, la mala gestión gubernamental y las sanciones. El país está prácticamente excluido del sistema bancario estadounidense, salvo para las actividades autorizadas por el Departamento del Tesoro y esto en la práctica significa que enviar dinero o comerciar con el país puede acarrear sanciones.

    El banco central venezolano, que fue sancionado en 2019, está excluido del sistema SWIFT en dólares para operaciones significativas.

    Estados Unidos está enviando equipos de búsqueda y rescate, además de US$150 millones en ayuda.

    Una mujer llora en una de las zonas más afectadas

    Reuters
    La escasez, la mala gestión gubernamental y las sanciones de EE.UU. se suman ahora a una nueva crisis, esta vez natural

    Las tensiones entre Venezuela y Estados Unidos comenzaron después de que Hugo Chávez llegara al poder en 1999, pero fue con el primer mandato de Donald Trump (2017-2021) cuando alcanzaron su punto más restrictivo.

    En abril de 2019, Trump impuso un embargo sobre el petróleo venezolano y congeló los activos del gobierno de Caracas en Estados Unidos. Y en su segundo mandato estrechó aún más el cerco revocando en 2025 las licencia a varias petroleras e imponiendo un impuesto del 25% a todas las importaciones de cualquier país que comprara petróleo o gas a Venezuela.

    Al mismo tiempo EE.UU. desplegó en el Caribe uno de sus dispositivos militares más potentes en décadas, concentrando una presencia naval y aérea sin precedentes en las aguas próximas a Venezuela. Un operativo que culminó con la captura de Nicolás Maduro.

    Sin embargo, desde entonces ha habido un levantamiento parcial de las sanciones, lo que parece confirmar la buena sintonía entre la Casa Blanca y el gobierno interino encabezado por Delcy Rodríguez.

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    BBC

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  • Katia Itzel García: la árbitra que hace historia como la primera mexicana en dirigir en un Mundial masculino

    Katia Itzel García: la árbitra que hace historia como la primera mexicana en dirigir en un Mundial masculino

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    Katia Itzel García

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    García, de 33 años, es la árbitra central del juego Túnez vs. Países Bajos.

    La árbitra mexicana Katia Itzel García llega a una meta soñada este jueves: ser la jueza central de un partido de Copa del Mundo.

    García, de 33 años, fue designada para dirigir el duelo Túnez vs. Países Bajos, correspondiente al Grupo F del Mundial 2026. Al hacer sonar su silbato, será la primera árbitra de América Latina en tener esa responsabilidad.

    En casi 100 años de historia de los Mundiales masculinos, fue hasta Qatar 2022 cuando las mujeres participaron por primera vez como árbitro principal. En esa ocasión fueron tres: la francesa Stéphanie Frappart, la ruandesa Salima Mukasanga y la japonesa Yoshimi Yamashita.

    En el Mundial 2026, la estadounidense Tori Penso debutó este jueves.

    Por América Latina ya había habido presencia de árbitras, pero en el rol de jueces de línea, con la brasileña Neuza Back y la mexicana Karen Díaz.

    Así que Karla Itezel García hará historia este jueves como la primera jueza central por la región latinoamericana, así como la quinta de la historia.

    “Muchas felicidades a Katia. Miren cómo se rompen todos los estigmas, la visión que había de las mujeres. Y, entre otras cosas, es por el esfuerzo de Katia. Es un ejemplo para todas las niñas y los niños de México y del mundo, de que las mujeres podemos ser lo que queramos ser”, dijo la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, el pasado lunes que se dio el anuncio de la designación de García.

    El camino no ha sido fácil para la árbitra, que empezó su carrera en 2015 y que ha tenido que superarse división a división, torneo a torneo, hasta alcanzar la nominación de la FIFA.

    Y en su camino también ha enfrentado las críticas de un deporte históricamente rodeado de machismo, tanto dentro como fuera del campo de juego.

    La exfutbolista que no dejó la cancha

    García, originaria de Ciudad de México, proviene de una familia de músicos, pero ella optó por el deporte.

    En diversas entrevistas, la árbitra ha contado que empezó a jugar fútbol amateur desde 2004. Continuó por clubes escolares hasta que ingresó al sistema de preparatorias de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), y posteriormente a la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales.

    A la par de sus clases de Ciencia Política y Administración Pública, jugaba para el equipo universitario en la década pasada hasta que concluyó sus estudios.

    Desafortunadamente para ella, todavía no existía la Liga Mx Femenil, la máxima categoría que tuvo su arranque profesional en 2017, por lo que su sueño de ser futbolista no pudo prosperar en el país.

    Pero eso no la alejó de las canchas. Asegura que entonces volteó a ver el arbitraje, una rama de la que ya había algunas pioneras como Virginia Tovar, la primera mujer en dirigir un partido de primera división en México en 2004, así como otro pequeño número de árbitras.

    “Me di cuenta de que ahí se podían crear nuevos sueños, se podían construir metas y estar cerca del fútbol. La árbitra tiene la mejor silla dentro del fútbol, ver todos esos goles, vivir el ambiente de un estadio desde dentro de la cancha”, dijo en una entrevista con la periodista Carmen Aristegui previa al Mundial 2026.

    Su carrera fue en un rápido ascenso, aunque no estuvo libre de los obstáculos que enfrentan las mujeres en el fútbol.

    Katia Itzel García habla con un jugador del Guadalajara en la Liga Mx

    Getty Images
    García ha dirigido más de 20 juegos en la Liga Mx.

    El historial que la respalda

    García debutó en 2015 en el arbitraje amateur y un año después lo logró en la categoría profesional, con la guía de la arbitra Verónica Brito.

    A partir de entonces todo fue en ascenso: pasó por las divisiones inferiores del fútbol masculino, así como torneos juveniles sub-13, sub-15, sub-17, sub-20; hasta participar en la Liga de Expansión MX (segunda división masculina) y la LIGA MX Femenil (primera división).

    Con 27 años, obtuvo su gafete FIFA en 2019, lo que la validó como una jueza de categoría internacional.

    Dirigió dos finales de campeonato en el fútbol femenino entre 2021 y 2022. Y su buen desempeño la llevó a ser árbitra central en los Juegos Olímpicos de París 2024 en tres partidos, dos en el torneo femenino -incluido el partido por la medalla de bronce- y otro en el masculino.

    En la Liga Mx ha dirigido más de 20 partidos, incluido uno de cuartos de final del campeonato Apertura 2025, algo a lo que ninguna mujer había accedido antes.

    En una charla con universitarios de la UNAM, García contó que llegar hasta aquí ha requerido mucho empeño personal: “De 900 árbitros profesionales que había en todo el país cuando ingresé, solamente 30 éramos mujeres. Me di cuenta que no iba a ser tan fácil lograr lo que yo me había planteado, que era ser árbitra internacional, ir a un Mundial femenil o pitar en Liga MX Femenil o incluso en la varonil”, dijo a los estudiantes.

    “Pero cuando sigues eso que tanto te apasiona, contrarrestas cualquier obstáculo que se te ponga enfrente con trabajo y dedicación”, añadió.

    Vencer al machismo

    Como otras mujeres árbitro en competencias masculinas, García se ha encontrado con las críticas, muchas de ellas cargadas de machismo, que la juzgan más allá de sus aciertos y errores en las canchas.

    Katia Itzel García expulsa al entrenador Sergio Bueno

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    García fue objeto de un insulto machista de un entrenador hace unas semanas, un caso que se divulgó ampliamente en México.

    El haber sido parte de los equipos universitarios de la UNAM, institución que es representada por los Pumas de la primera división mexicana, le ha generado críticas de favoritismo a ese equipo. Pero ella asegura que su juicio como árbitra es muy independiente de su historial como exfutbolista.

    Pero donde más ha enfrentado dificultades, asegura, es con los juicios no verbales dentro y fuera del terreno de juego, con actitudes de desprecio, gestos y el tono que usan algunos jugadores y entrenadores hacia ella.

    “Conforme vas avanzando dentro del fútbol te das cuenta que tenemos que seguir avanzando muchísimo y evolucionando como sociedad”, dijo García a Aristegui. “Se tiene muy normalizado que se le falte el respeto a las árbitras, a los árbitros, dentro de la esfera del fútbol. Creo que esa línea clara del respeto nunca se debe perder”.

    La propia designación de García para el Mundial 2026, por encima de otros árbitros que tenían posibilidades, también fue motivo de señalamientos sobre si se trataba de una política inclusiva hacia las mujeres de la FIFA, más que una valoración de su trabajo.

    García ha lamentado que la discusión se haya orientado en ese sentido en México: “Estos días han sido complicados, porque más allá de que yo reciba felicitaciones, hay cosas que se han tornado todo lo contrario”, dijo a Aristegui.

    “Tenemos que seguir avanzando y celebrando no solo a las mujeres, sino todos los triunfos de los mexicanos, porque no es fácil compitiendo en un mundo donde tienes a los mejores árbitros”.

    A pesar de los obstáculos, García ha asegurado que quiere romper paradigmas y hacer que el hecho de que una mujer dirija a 22 hombres o mujeres en un terreno de juego deje de ser algo extraño.

    “Represento el espacio que muchas árbitras abrieron para nosotras, y espero que esto sea un espacio todavía más grande para las que vienen atrás”, dijo en una charla con universitarios.

    “Quiero que niñas, niños y jóvenes vean en el arbitraje una figura distinta, una forma más de vivir el fútbol”.

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    BBC

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