Blog

  • A los niños les encanta ver ‘Moana’. Hay una explicación científica

    This post was originally published on this site.

    Esta película de 2016 se ha convertido en la más vista en Disney+. Los padres y los expertos explican por qué los niños no paran de verla.

    Rory Henry, una niña de 2 años de Fort Worth, está totalmente obsesionada.

    Ha visto la película animada de Disney sobre la princesa polinesia, Moana, unas 40 veces en el último año y medio. Tiene un cerdito de peluche con la forma de Pua, el compañero de Moana. Un micrófono de karaoke que reproduce una canción de Moana 2. Y vestidos, gafas de sol y horquillas de Moana.

    La madre de Rory, Stacey Henry, de 38 años, y su padre tienen que tener cuidado con la “palabra que empieza por M” en casa, dijo Henry.

    “Enseguida pone esa cara de seriedad y dice: ‘Subirás a mi barco’”, cuenta Henry riendo.

    Rory no es la única: desde su estreno en cines en 2016, Moana –que cuenta la historia de la hija de un jefe que emprende un viaje para salvar su isla de la destrucción– se ha convertido en la película más vista de todos los tiempos en Disney+. Se ha reproducido en streaming durante más de 1500 millones de horas, lo que equivale a reproducir “Cuán lejos voy” en bucle durante más de 170.000 años. Tanto Moana como su secuela de 2024, Moana 2, están entre las 10 películas animadas más taquilleras de Disney.

    ¿A qué se debe entonces esa “Moanamania” que cientos de padres han bautizado en las redes sociales? Es una “enfermedad” que probablemente afectará a más familias con el estreno, el 10 de julio, de la versión de acción real de Moana, que vuelve a contar con Lin-Manuel Miranda como compositor y con Dwayne Johnson en el papel al que ya le había prestado su voz: el semidiós Maui.

    Las canciones de casi todas las películas musicales animadas de Disney estrenadas en las últimas décadas han sido una amenaza para la paz y la tranquilidad de los padres.

    Estaba “De nada”, esa canción polinesia con toques de jazz que Johnson cantó en la versión en inglés de Moana; “Libre soy”, el himno de autoaceptación de Elsa que arrasó en Frozen; y “No se habla de Bruno” de Encanto, otro tema animadísimo de Miranda que mezclaba salsa con pop latino.

    En todos estos casos, Disney ha recurrido a una fórmula de toda la vida: coge una historia con gran atractivo, envuélvela en melodías pegadizas y observa cómo se disparan las visualizaciones.

    Cristel Antonia Russell, profesora de Mercadotecnia en la Universidad Pepperdine de Malibú, California, investiga por qué a la gente le gusta consumir las mismas historias una y otra vez. Dijo que hay un nombre para ese impulso de buscar el consuelo que te da ver una serie que te encanta: la paradoja de la elección.

    Este concepto, acuñado por el psicólogo Barry Schwartz en su libro homónimo de 2004, subyace a un fenómeno que a veces se denomina “efecto del menú chino”. Cuando hay demasiadas opciones, a menudo recurrimos a algo que nos resulta familiar, como volver a pedir pollo a la naranja.

    “Es lo único que sabes con certeza que te va a gustar”, dijo Russell.

    Esta atracción es especialmente fuerte en los niños, dijo Sam Wass, psicólogo infantil y director del Instituto para la Ciencia de la Primera Infancia y la Juventud de la Universidad de East London. La repetición de una historia conocida puede ayudar al cerebro de los niños a procesar información, formular predicciones y dominar los ritmos del lenguaje.

    El punto óptimo para un aprendizaje máximo, dijo, se encuentra en algún lugar entre saber exactamente lo que va a pasar y no poder predecir lo que vendrá a continuación. “Los psicólogos a veces llaman a esto la ‘zona de Ricitos de Oro’”, dijo.

    Como los niños pequeños tienen menos experiencia en la que basarse, pueden alcanzar esta zona tanto con una historia predecible como con una más compleja –como la de Moana— que les resulte familiar por haberla visto muchas veces.

    “Lo que a nosotros nos parece aburridamente repetitivo puede que, desde la perspectiva de un cerebro de 3 años, sea justo el nivel adecuado de desafío”, dijo.

    Cada vez que ven la historia, los niños refuerzan y perfeccionan sus predicciones, dijo. Al principio, puede que solo aprendan las líneas generales de la historia. Más adelante, captan las expresiones emocionales, los chistes, los motivos, el vocabulario y las relaciones sutiles entre los acontecimientos.

    “En cierto sentido, están repitiendo el mismo experimento una y otra vez, pero sacando nueva información cada vez”, dijo.

    Lo que significa que, en el caso de una narrativa tan matizada como la de Moana –con su arco argumental tan complejo y multidimensional–, quizá los padres tengan que resignarse a que sus hijos se sepan de memoria las letras de “De nada” y “Cuán lejos voy”.

    “Cuanto más complejo es el contenido, y cuanto más joven es el cerebro, más tienes que volver a ver algo hasta que se vuelve demasiado predecible y dejas de aprender al verlo”, dijo.

    Este bucle de retroalimentación cognitiva ayuda a explicar por qué los niños no se limitan a volver a ver películas. También piden que les lean el mismo libro una y otra vez, insisten en comer lo mismo, se ponen la misma ropa y, a veces, se divierten dejando caer la misma cuchara al suelo 20 veces seguidas.

    “Desde la perspectiva de un adulto, no pasa nada nuevo”, dijo. “Pero desde la perspectiva del niño, están perfeccionando y poniendo a prueba miles de pequeñas predicciones cada segundo”.

    Y no se trata solo de los niños. Los adultos vuelven a ver películas que quizá vieron de pequeños para sentirse reconfortados, claro, dijo Russell. Pero también suelen llegar a comprender temas que quizá no captaron cuando eran jóvenes.

    “Cuando vuelves a ver algo, la historia no ha cambiado, pero tú sí”, dijo ella. “Lo ves con una nueva perspectiva. Es como: ‘Oh, antes no me había dado cuenta de este pequeño detalle’, o ‘Oh, recuerdo que disfrutaba de este personaje de una forma muy diferente cuando era adolescente que ahora que soy madre’”.

    Pero, ¿por qué precisamente Moana y no, por ejemplo, Valiente o Enredados?

    Es una combinación triple, dijo Russell: la película cuenta con una protagonista “que no es la típica Cenicienta rubia de ojos azules”, un tema de empoderamiento y “canciones y bailes pegajosos que son pura alegría”.

    Ese último factor puede que sea el más importante. La contagiosa banda sonora de Miranda está repleta de canciones que se te quedan grabadas, como “De nada”, “Saber volver” y “Cuán lejos voy”, que ganó un Grammy a la mejor canción escrita para medios audiovisuales.

    Las canciones memorables pueden contribuir en gran medida a que una historia resulte irresistible, dijo Russell.

    “No hace falta volver a ver un musical para reforzar la experiencia de la película”, dijo. “Puedes escuchar una canción de la película en la radio y seguir sintiendo todas las emociones positivas que te produce volver a verla”.

    La música es una de las razones por las que muchos padres también se han enganchado a toda esa aventura marítima y a las canciones. Krizza Mae Matias-Lizardo, una bloguera familiar de 31 años que vive en Manila, Filipinas, admite que a veces vuelve a ver la película con su marido después de que su hija, Viel Matias-Lizardo, de 3 años, se haya ido a la cama. (Su marido tiene las canciones en su lista de reproducción de Spotify, dijo ella, y las canta incluso cuando está solo en el carro).

    A Matias-Lizardo también le gusta el mensaje positivo que transmite la película a su hija.

    “Me encanta enseñarle que ser fuerte no significa ser perfecta”, dijo. “Significa tener buen corazón, preocuparse por los demás y luchar por tus metas aunque te dé miedo. Como madre, creo que esa es una lección para mí también”.

    Aún está por verse si la película de acción real será capaz de transmitir esta obsesión a una nueva generación. Pero las señales son preocupantes (al menos si eres un padre que no está en la nómina de Disney): cuenta con el mismo elenco de personajes extravagantes. Johnson y su potente voz de barítono están de vuelta. Los jóvenes espectadores podrán escuchar las pegadizas canciones originales de Miranda (y algunas melodías nuevas).

    Matias-Lizardo, su esposo y Viel tienen pensado ir a verla al cine el mismo día que se estrene en Filipinas, dijo.

    “Estamos muy emocionados”, dijo. “Espero que hagan más”.

    Sarah Bahr escribe sobre cultura y estilo para el Times.

  • Opinión: Una solución ancestral para nuestra crisis moderna de atención

    Opinión: Una solución ancestral para nuestra crisis moderna de atención

    This post was originally published on this site.

    Hace unos 2000 años, el filósofo romano Séneca advirtió de una crisis de atención. El problema no lo causaban los celulares ni TikTok, sino que el papiro se había vuelto más accesible. Como resultado, los rollos abundaban y los lectores adinerados tenían acceso a más textos que nunca.

    Séneca observó que las mentes de quienes leían demasiados rollos demasiado rápido se volvían inquietas e inestables. Este tipo de mente era menos capaz, señaló, de “poder fijarse en un lugar y de morar consigo misma”.

    La lección era tan cierta entonces como lo es ahora, en nuestra era de distracciones constantes, adicción a las pantallas y las multitareas. Cuando dejamos que las ideas vayan y vengan a toda velocidad, mantenemos nuestras mentes demasiado ocupadas y las agotamos. Nada se queda grabado. “Quien está en todo lugar no está en parte alguna”, advertía Séneca.

    Séneca no tenía acceso a estudios científicos modernos ni a datos de encuestas, pero nuestra situación no le habría sorprendido. Los profesores cuentan que a los estudiantes les cuesta ver películas de larga duración, y ni hablar de terminar un libro. En promedio, revisamos nuestra bandeja de correo electrónico 77 veces al día, y a menudo no es por una notificación: nos interrumpimos a nosotros mismos. Ni siquiera somos capaces de concentrarnos en nuestros dispositivos: hace dos décadas, una tarea determinada podía mantener nuestra atención durante dos minutos y medio; hoy, según las investigaciones, solo aguantamos 47 segundos en una pantalla antes de sucumbir a la tentación de cambiar.

    Nuestra sociedad tiende a ver esto como un problema tecnológico que exige soluciones tecnológicas: aplicaciones antidistracciones que actúan como guardias digitales y nos impiden acceder a otras apps; “cárceles” de plástico para el celular equipadas con temporizadores de cocina; teléfonos minimalistas de 500 dólares que tienen la revolucionaria característica de no tener ninguna función.

    Pero complicamos en exceso un reto muy antiguo que es más moral que digital. Séneca veía acertadamente la distracción como un fallo de carácter. No necesitamos otro algoritmo ni artilugio para evitar que nuestras mentes corran de un lado a otro como niños revoltosos, habría argumentado. Necesitamos volver a aprender a quedarnos quietos con nuestros propios pensamientos.

    ¿Cómo se hace esto exactamente? Séneca ofrecía algunos consejos prácticos, que expuso en sus Cartas de un estoico: dedica tu atención a una sola idea al día.

    Durante los últimos 20 años, he practicado una sencilla disciplina inspirada en este consejo. A primera hora de la mañana, busco en un libro mi idea del día. Normalmente, me lleva entre tres y cuatro páginas (menos de 10 minutos) encontrarla. No busco una cita memorable ni un aforismo; busco un pasaje que me haga replantearme o me ayude a comprender mi forma de ver el mundo.

    Hace poco, por ejemplo, me impactó una trágica revelación hacia el final de la novela corta de Tolstói La muerte de Iván Ilich. Al borde de la muerte, Iván no puede evitar la sensación de que la vida se le ha escapado de las manos. Y eso que había llegado a alcanzar todas las cosas “correctas”: un buen trabajo, una casa bonita, amigos de la alta sociedad. Es un recordatorio aleccionador de que la posición social y los bienes materiales son efímeros. La amistad, el amor, un profundo sentido de propósito más allá de uno mismo, una conexión con lo trascendente: eso es lo que importa al final.

    Una vez que encontré mi concepto, di el siguiente paso que aconseja Séneca “a fin de digerirlo aquel día”. Así que me llevé la reflexión de Iván conmigo mientras me tomaba el café de la mañana. Después de tres sorbos, empecé a revisar mis propias prioridades. Me sorprendí al preguntarme: ¿cómo cuidaba las relaciones que me dan fuerza? Aprender a querer mejor a los demás era un reto al que tenía que enfrentarme. Me comprometí a ponerme en contacto esa misma semana con tres amigos con los que había perdido el contacto.

    A la hora de comer, y otra vez durante mi pausa para el café de la tarde, reflexioné sobre la pregunta de Iván y centré mi atención en la vida que me rodeaba. Más tarde, mientras paseaba a mi perro, me detuve en un puente sobre el río Colorado y escuché el canto de los pájaros. A la hora de acostarme, ya no me preocupaban los mensajes que se amontonaban en mi bandeja de entrada.

    Séneca comparó los beneficios de la reflexión profunda con la alquimia mediante la cual las abejas transforman el néctar en miel. En la colmena, las abejas se pasan entre sí el néctar que recogen una y otra vez, y lo mezclan con enzimas que alteran su composición química. Piensa en el néctar como información y en la miel como sabiduría. Mientras que el néctar se agria en cuestión de días, la miel no se estropea, ni siquiera después de haber estado enterrada durante miles de años en una tumba egipcia.

    La metáfora de la miel de Séneca se corresponde con lo que los psicólogos llaman “procesamiento profundo”: al volver una y otra vez a la misma idea, le indicamos a nuestro cerebro que vale la pena incorporarla a la estructura de la memoria a largo plazo. Cada vez que recuperamos una idea de la memoria, también la envolvemos en nuevas asociaciones (un proceso conocido como reconsolidación), lo que garantiza que dichas ideas continúen siendo relevantes para nuestra vida a medida que pasa el tiempo.

    Eso es lo que pasaba mientras le daba vueltas a Iván Ilich en mi cabeza a lo largo del día. Mis propias experiencias y pensamientos transformaron la advertencia de Tolstói en una convicción personal que empezaría a formar parte de mi carácter.

    Difícilmente soy el primero en apreciar la idea de Séneca de que una biblioteca abarrotada no puede compararse con una selección cuidada de sabiduría profundamente asimilada. Marco Aurelio ponía a prueba un principio estoico al día frente al caos de la guerra. Isabel I recurrió a un caudal de sabiduría cuidadosamente asimilada de Séneca y Cicerón para hacer frente a las presiones del gobierno. Abraham Lincoln tenía pocos libros, pero se los sabía todos de memoria. Al leer en voz alta y reflexionar sobre autores como Esopo y Shakespeare cuando era joven, forjó una mente que comparaba con el acero: “muy difícil de rayar”, pero “casi imposible de borrar, una vez que lo has grabado allí”.

    El otro día pensé en Lincoln mientras reflexionaba sobre el personaje llamado “el Autodidacta” de la novela La náusea de Jean-Paul Sartre. Este tipo tan raro frecuenta la biblioteca local con el objetivo de leer todos los libros por orden alfabético. Repleto de datos pero hambriento de sentido, encarna la creencia de que el volumen de información sustituye a la profundidad de la comprensión.

    Al anclar cada día en una sola idea, he dedicado veinte años a evitar el vacío existencial del Autodidacta. Ya no persigo el horizonte cada vez más lejano de mantenerme informado. He cambiado la ansiedad de las aguas poco profundas por la sabiduría inexplorada de las aguas profundas.

    A menudo nos dicen que la respuesta está en tener más información, pero Séneca sabía que no era así. La sabiduría no se encuentra en el néctar que recogemos, sino en la miel que nos tomamos el tiempo de elaborar con él.

    S. J. Murray es profesor de grandes textos y escritura creativa en la Universidad de Baylor.

  • La foca más famosa de Australia es un fenómeno viral que preocupa a los expertos

    This post was originally published on this site.

    Neil, un elefante marino de más de 1000 kilos, visita dos veces al año la costa de Tasmania y se ha convertido en estrella de internet, aunque los especialistas piden mantener la distancia.

    Un flujo constante de personas ha llegado para conseguir la mejor vista de la celebridad más grande de Australia. En la ciudad costera de Seven Mile Beach, en Tasmania, los niños se suben a los hombros de sus padres; la gente trepa sobre las rocas, algunos con binoculares en la mano. Cada vez que la estrella se mueve, un murmullo de emoción recorre la multitud.

    Los coches circulan a paso de tortuga para echar un vistazo al VIP y los pasajeros sonríen encantados cuando lo consiguen. Varios equipos de televisión lo siguen de cerca.

    Han venido a ver a Neil: un revoltoso elefante marino del sur, de unos 1000 kilos, que realiza su peregrinación semestral a la costa sureste de Tasmania, su lugar de nacimiento. Aunque Neil siempre ha tenido muchos seguidores, su fama parece haber alcanzado nuevas alturas este año.

    Videos en los que aparece destrozando conos de tráfico o vallas de madera, aferrándose a bolardos, chocando contra coches y cabinas telefónicas, o simplemente holgazaneando en medio de la carretera, se han difundido por todo el mundo y han atraído millones de visualizaciones. La mercancía con la imagen de Neil se ha agotado en cuestión de horas.

    A Neil no parece importarle su legión de fans. El día que lo visitó The New York Times, durmió durante horas junto a una valla de madera que se tambaleaba cada vez que soltaba un fuerte resoplido, lo cual ocurría con frecuencia.

    Pero la fama es algo voluble. Kris Carlyon, jefe de la sección de salud de la fauna silvestre del Departamento de Recursos Naturales de Tasmania, advirtió este mes que existía el riesgo de que el público “amara a Neil hasta la muerte”.

    “Hemos visto ejemplos en todo el mundo en los que se ha tenido que sacrificar a animales grandes y potencialmente peligrosos debido al comportamiento arriesgado del público”, dijo.

    En 2022, las autoridades noruegas sacrificaron a una morsa de unos 600 kilos llamada Freya que llevaba semanas frente a la costa de Oslo subiéndose a los barcos y holgazaneando en los muelles.

    Los comentarios de Carlyon provocaron pánico. Más de 60.000 personas han firmado una petición a favor de crear zonas de acceso restringido alrededor de la foca.

    Mientras tanto, las autoridades de Tasmania han desplegado seguridad las 24 horas del día, los 7 días de la semana, en torno a Neil, y hay controladores de tráfico dedicados a gestionar los coches y las multitudes, manteniendo a la gente a una distancia mínima de 20 metros. Las autoridades multarán a cualquiera que lo acose.

    ‘Amarlo, pero desde lejos’

    El comportamiento de Neil no es común. Los elefantes marinos del sur suelen vivir en islas subantárticas, por lo que resulta sorprendente que Neil visite Tasmania dos veces al año: una vez en octubre para mudar el pelaje y otra a mediados de año para descansar.

    Jane Younger, especialista en el comportamiento de los elefantes marinos de la Universidad de Tasmania, dijo que probablemente la madre de Neil era una reproductora sin experiencia y que lo tuvo en Tasmania, en lugar de en las colonias de focas más al sur. Neil, que ahora tiene unos 5 años, ha seguido apareciendo en el mismo lugar desde entonces.

    Aunque es muy querido por la comunidad, es probable que Neil se sienta solo. Younger dijo que los elefantes marinos son criaturas sociables, aunque existe la posibilidad de que Neil entre en contacto con otros elefantes marinos durante los meses que pasa en el mar.

    “Si viviera en una colonia de elefantes marinos, a esta edad ya estarían luchando y jugando entre ellos”, dijo Younger, y añadió que estarían desarrollando estas habilidades para poder luchar por los territorios en la playa cuando alcancen la madurez sexual.

    “Es un depredador marino grande y salvaje, y es muy peligroso, así que podría herir fácilmente a alguien simplemente por sobresaltarse, estresarse o sentirse agobiado”, dijo Younger.

    “Entiendo perfectamente por qué la gente lo ama; el punto es amarlo, pero desde lejos”.

    Neil acabará pesando unos 3500 kilos, aproximadamente el tamaño de un camión pequeño.

    Muchos de los fans de Neil son conscientes del peligro que supone y se quedan unos instantes para tomarse una foto y compartir unas palabras de admiración en voz baja antes de marcharse discretamente.

    Bronwyn Garfield ya tenía planeado un viaje a Tasmania cuando se enteró de que su visita coincidía con la de la foca.

    “Me encanta todo el revuelo que ha causado en internet y los memes que está generando. Tiene ese rollo tan milénial: vive la vida a tope, se pasa de grande, siembra el caos y, además, es adorable mientras lo hace”, dijo.

    Garfield dijo que Neil era un buen símbolo para la conservación en general y que le alegraba ver que las autoridades y la gente del lugar lo protegían.

    Tania Petrie, una habitante de la zona que lleva años fotografiando a Neil, se topó con él la semana pasada mientras estaba tumbado en medio de la carretera. No había autoridades cerca para ayudar a desviar el tráfico o mantener a Neil a salvo, así que Petrie intervino hasta que llegó la policía.

    Ella espera que las autoridades sigan velando por la seguridad de Neil para que siga yendo a visitar muchos años más.

    “Ver a Neil siendo él mismo y haciendo alguna que otra travesura me alegra un poco el día, y quizá otros sientan lo mismo”, dijo.

    Como le pasa a cualquier celebridad, llega un momento en el que la atención se vuelve excesiva. Ese momento se produjo una noche de la semana pasada, cuando Neil se metió de nuevo en el mar. No se sabe cuándo volverá.

    Laura Chung es reportera e investigadora del Times en Sídney, y cubre Australia, Nueva Zelanda y el Pacífico.

  • Ataque de bisonte en Yellowstone: un turista sale volando por los aires

    This post was originally published on this site.

    Un hombre de 65 años fue hospitalizado con múltiples fracturas tras ser embestido por un toro bisonte que deambulaba por un campamento del Parque Nacional de Yellowstone visiblemente agitado.

    Un bisonte fuera de control en el Parque Nacional de Yellowstone embistió a un hombre que intentaba huir de él y luego lo lanzó unos dos metros y medio por los aires en un camping. El hombre, Carl Isom-McDaniel, que forma parte de varias juntas comunitarias locales en el estado de Washington, sufrió múltiples fracturas.

    El ataque ocurrió alrededor de las 8:30 de la noche del viernes en el camping Bridge Bay, cerca del lago Yellowstone, en el cuadrante sureste del parque, en Wyoming.

    El bisonte macho, visiblemente agitado, deambulaba por el camping y corría hacia otros grupos de campistas, como se ve en un video grabado por Mike MacLeod, un fotógrafo profesional radicado en Bozeman, Montana, a unos 210 kilómetros de distancia.

    En el lugar se encontraban varios turistas, faltaba todavía cerca de una hora para la puesta de sol, y el camping estaba lleno de pequeños vehículos recreativos y tiendas de campaña.

    Todo el mundo se mantenía a cierta distancia del bisonte, que probablemente estaba experimentando un subidón de testosterona, ya que la temporada de apareamiento acaba de empezar, dijo MacLeod en una entrevista el domingo.

    Primero, el bisonte se dirigió a toda velocidad hacia un pequeño grupo de adolescentes, que salieron corriendo, dijo, antes de seguir correteando por el camping.

    Después, el toro bisonte se detuvo y se revolcó en el suelo junto a un camino del camping, a escasos metros de una mesa de picnic en la que aún quedaban restos de una cena.

    “Cuando se levantó, pateaba como un caballo de rodeo que está claramente muy agitado”, dijo MacLeod, un antiguo fotógrafo de guerra que también es licenciado en biología de la fauna silvestre.

    En ese momento, pasó una camioneta y un hombre con una larga barba blanca y su nieto se detuvieron a fotografiar al bisonte, dijo. (Los bisontes pueden llegar a pesar hasta más de 900 kilogramos y, a pesar de su enorme tamaño, correr hasta 48 kilómetros por hora.)

    “El bisonte dejó de revolcarse en el suelo y se incorporó. Estaba mirando en dirección a esos dos”, dijo MacLeod. “Y en cuanto dejaron de tomar fotos, el bisonte se puso de pie y el abuelo dijo algo así como: ‘Vámonos de aquí. Esto no me gusta’”, contó. Entonces pasó otra camioneta.

    A los presentes les pareció que el bisonte se había fijado en la camioneta, dijo MacLeod. Pero una vez que la camioneta se alejó, el bisonte empezó a perseguirlos alrededor de un grupo de pinos. El nieto pudo escapar corriendo, pero el bisonte alcanzó al abuelo, enganchándolo con su cuerno izquierdo cerca de la cadera antes de aventarlo por los aires.

    “Sabía que estaba en peligro porque el bisonte no se marchaba”, dijo. “Se quedó justo encima de Carl y estaba muy, muy enojado. Movía la cabeza arriba y abajo y mostraba todo ese comportamiento agresivo”.

    “Dejé la cámara a un lado y corrí hacia el bisonte agitando los brazos arriba y abajo, gritando a todo pulmón y saltando para intentar parecer más grande y distraerlo”.

    Otros le siguieron, y MacLeod dijo que lo más probable es que la multitud que se abalanzaba sobre él hiciera que el bisonte se diera la vuelta y saliera corriendo. Otros campistas se ocuparon de McDaniel, de 65 años, que forma parte de varias juntas y comisiones locales en su comunidad del condado de Whatcom, en Washington, hasta que llegó una ambulancia del parque, unos 10 minutos después.

    “Le dolía mucho la pierna, pero por lo demás estuvo consciente todo el tiempo, de buen ánimo y bromeando”, dijo MacLeod.

    El Parque Nacional de Yellowstone señaló en un comunicado enviado por correo electrónico que “el personal médico de urgencias del parque acudió al lugar y lo trasladó a un hospital cercano”, y añadió que “no hay más detalles que compartir”. El hospital no respondió de inmediato a una solicitud de información actualizada sobre el estado de McDaniel.

    El inicio de la temporada de apareamiento de los bisontes coincide con el comienzo del pico de la temporada turística de verano en Yellowstone. Las normas del parque exigen que los visitantes se mantengan a una distancia mínima de 23 metros de los bisontes en todo momento.

    MacLeod dijo que todas las personas que vio el viernes se mantuvieron a una “distancia respetuosa”. Pero al salir del parque este fin de semana, comentó que se fijó en “media decena de situaciones mucho más peligrosas en las que la gente estaba mucho más cerca y se mostraba agresiva”.

    “La mayoría de la gente sabe que estos dos no se lo buscaron”, dijo.

    Adeel Hassan, reportero para el Times que radica en Nueva York, cubre noticias de último momento y otros temas.

  • Así es como Putin hizo de Japón un centro de espionaje

    Así es como Putin hizo de Japón un centro de espionaje

    This post was originally published on this site.

    Poco después de que las tropas rusas invadieran Ucrania en febrero de 2022, los líderes occidentales expulsaron a cientos de espías rusos de sus capitales y pusieron en la lista negra a empresas vinculadas al Kremlin.

    El objetivo de esta acción coordinada era dificultar que el Kremlin recopilara información y comprara material como microchips, transmisores y la maquinaria necesaria para fabricar armas.

    Desde entonces, según las autoridades, una decena de esos espías expulsados han aparecido en un lugar inesperado: Japón.

    Las laxas leyes antiespionaje del país y su floreciente industria de alta tecnología lo han convertido en una pieza clave del esfuerzo bélico ruso. El 90 por ciento de los misiles y drones rusos contienen componentes japoneses, según estimaciones del gobierno ucraniano.

    En el centro de la operación en Tokio se encuentra una unidad secreta de inteligencia militar rusa conocida como la Vigésima Dirección, cuya función nunca se ha revelado de manera pública. Haciéndose pasar por diplomáticos o empresarios, sus agentes se dedican a comprar o robar tecnología de combate y a introducirla de contrabando en Rusia, según funcionarios y exfuncionarios de cinco agencias de inteligencia occidentales.

    El hombre que supervisa la operación de la Vigésima Dirección en Tokio mantiene una identidad encubierta como empleado de la aerolínea estatal rusa Aeroflot, según funcionarios actuales de cuatro de esas agencias de inteligencia. Desempeña un papel crucial en el abastecimiento de la maquinaria bélica rusa.

    Las consecuencias de este esfuerzo se ven claramente en los ataques nocturnos contra ciudades ucranianas y en la dureza del campo de batalla. Después de cuatro años de una guerra que ha cobrado la vida de cientos de miles de personas y ha arrasado ciudades enteras, Rusia persiste, en parte, según dicen los funcionarios, gracias a su acceso continuo a tecnologías como las que adquiere de Japón.

    Después de que un misil de crucero ruso Kh-101 destruyera un edificio de apartamentos en Kiev y matara al menos a 24 personas en mayo, los investigadores revisaron los escombros. Descubrieron que el misil había sido guiado por componentes japoneses cuya exportación a Rusia está ampliamente prohibida, según una evaluación ucraniana.

    A partir de documentos gubernamentales confidenciales, registros corporativos y entrevistas con decenas de funcionarios de inteligencia y del gobierno de tres continentes, The New York Times empezó a reconstruir cómo opera la Vigésima Dirección y el papel crucial que desempeña la sede de Tokio en el apoyo a la guerra que el presidente ruso, Vladimir Putin, libra contra Ucrania. La mayoría de los funcionarios hablaron bajo condición de anonimato porque no estaban autorizados a revelar información de inteligencia públicamente.

    Según documentos y entrevistas, los funcionarios ucranianos han presentado a Japón evidencias de que su tecnología se utiliza en ataques rusos. Sin embargo, el gobierno japonés, a pesar de su firme apoyo a Ucrania, ha tardado en actuar.

    Japón es conocido desde hace tiempo como un paraíso para los espías, en parte debido a las restricciones impuestas después de la Segunda Guerra Mundial –diseñadas por los vencedores de la guerra– que mantienen débiles a los servicios de inteligencia del país. Japón ni siquiera tiene una agencia de inteligencia exterior. Los funcionarios afirman que reconocen la amenaza de espionaje y trabajan para eliminar las restricciones que, desde hace décadas, limitan la recopilación de información de inteligencia.

    “Tenemos una sensación de crisis ante esta situación”, dijo Akihisa Shiozaki, legislador del Partido Liberal Democrático, en el poder, y exabogado que llevó casos de espionaje industrial.

    El Ministerio de Asuntos Exteriores japonés no respondió a preguntas detalladas sobre el espionaje, pero dijo que el gobierno había colaborado con los aliados occidentales para prohibir la exportación de material de carácter militar a Rusia.

    “La agresión de Rusia contra Ucrania es un acto indignante que sacude los cimientos mismos del orden internacional”, dijo el ministerio en un comunicado escrito.

    Sin embargo, parece que los espías rusos operan justo delante de las narices de las autoridades japonesas.

    La oficina de Aeroflot en Tokio está a 10 minutos a pie de la sede de la Agencia Nacional de Policía, la cual se encarga de investigar el espionaje. Los funcionarios de los servicios de inteligencia occidentales afirman que es allí, en la oficina de la aerolínea, en la planta 22, donde el agente de la Vigésima Dirección en Tokio dirige su operación letal.

    Se llama Maksim Vladimirovich Filchenkov.

    Un espía llega a Tokio

    Rusia necesitaba componentes de alta tecnología de manera urgente cuando Filchenkov, de 49 años, asumió su cargo en Tokio en febrero de 2024. La guerra en Ucrania pasaba de batallas de artillería al estilo de la Primera Guerra Mundial a la guerra con drones, y los ucranianos iban ganando ventaja tecnológica.

    Para seguir en la lucha, Rusia necesitaba reforzar su poderío convencional con nueva tecnología. China podía echar una mano, pero para el armamento militar más avanzado no había sustituto para el equipo de alta tecnología, las máquinas herramientas y otros componentes que, de repente, muchas empresas tenían prohibido vender a Rusia.

    Ahí entra Filchenkov, un oficial veterano de la agencia de inteligencia militar rusa, el GRU. Los responsables de inteligencia dijeron que, con una misión en Japón a sus espaldas, tenía la experiencia necesaria para encontrar el equipo que se necesitaba y trasladarlo a Rusia.

    Filchenkov empezó a establecer contactos con empresas de logística que transportan mercancías de Japón a Rusia, según registros comerciales y entrevistas. Los funcionarios occidentales han advertido a Japón de que este tipo de relaciones ayudan a los oficiales del GRU a comprar tecnología sensible bajo falsos pretextos y enviarla a Rusia, a veces mediante documentos de envío falsos.

    Según funcionarios de inteligencia, tanto actuales como antiguos, es en este aspecto donde la Vigésima Dirección destaca. Si bien la historia de la unidad no está clara, los funcionarios indicaron que existía antes de la guerra en Ucrania. Desde que comenzó ese conflicto, añadieron, ha sido fundamental para los esfuerzos del Kremlin por obtener tecnología militar.

    Desde la época soviética, los espías del GRU han utilizado puestos de trabajo en Aeroflot como tapadera mientras buscaban tecnología occidental.

    La entrada a la oficina de Aeroflot en Tokio parece la puerta de una cárcel, con una estrecha rendija a modo de ventana y un timbre. Una mujer de mediana edad, con el pelo rubio pajizo y una cruz ortodoxa rusa colgada al cuello, abrió la puerta a principios de este año. Parecía sorprendida de recibir visitas.

    Filchenkov, dijo la mujer, no estaba allí. No supo decir cuándo volvería.

    Aeroflot no está en la lista negra de Japón específicamente, pero, en la práctica, no tiene actividad aérea porque no puede conseguir allí las piezas y los servicios que necesita.

    Sin embargo, los socios oficiales de Aeroflot siguen en activo.

    Uno de ellos, Proco Air, se anuncia como un “puente entre Japón y Rusia”. Proco alquila espacio de carga en aerolíneas que vuelan a países donde opera Aeroflot, como Sri Lanka o Uzbekistán. Aeroflot recoge allí la carga y la lleva a Rusia. No hay nada ilegal o siquiera inusual en esto. Todavía se permite que muchas mercancías lleguen a Rusia, y colaboraciones como esta lo hacen posible.

    Los responsables de los servicios de inteligencia occidentales afirman que este tipo de acuerdos también son esenciales para las operaciones de la Vigésima Dirección.

    Japón es el mayor exportador mundial de la sensible tecnología de doble uso que busca el Kremlin, según muestran los registros de envíos. Los contrabandistas no necesitan llevar ese equipo directamente a Rusia; solo tienen que llevarlo a algún lugar que esté dispuesto a vendérselo a Rusia.

    El principal destino de la tecnología sensible de Japón, por ejemplo, es Vietnam, que a su vez es el mayor exportador de tecnología sensible a Rusia.

    Proco Air está en el barrio portuario industrial de Tokio, a 20 minutos en coche de la oficina de Aeroflot. Filchenkov tampoco estaba allí, pero el dueño de la empresa, Takehiko Miki, y su esposa sí estaban dispuestos a hablar.

    Miki, que es japonés, dijo que conoció a Filchenkov allá por 2018, pero que no empezó a trabajar con él en serio hasta que Filchenkov volvió a Tokio seis años después. La esposa de Miki describió a su socio ruso como un hombre serio que solo mostraba su “lado profesional”.

    El año pasado, Miki se puso en contacto con un socio afincado en China al que Filchenkov le había presentado, según dos personas con conocimiento directo del asunto. Miki pidió ayuda específicamente para enviar artículos que él mismo reconoció que estaba prohibido enviar a Rusia, dijeron esas personas.

    En la entrevista y en las comunicaciones posteriores, Miki negó saber que Filchenkov tuviera vínculos con los servicios de inteligencia rusos. También negó de manera rotunda haber pedido ayuda alguna vez para transportar artículos prohibidos a Rusia. Proco Air solo envía mercancías autorizadas, dijo, “sobre todo material médico y algunos cosméticos”.

    Como prueba, le pidió a su esposa que le trajera una copia de una carta de porte aérea reciente. Antes de compartirla, Miki intentó tachar con un bolígrafo los nombres de las empresas implicadas.

    El documento respaldaba la afirmación de Miki. Mostraba un envío de material médico a Rusia, vía Sri Lanka, con fecha del 12 de marzo.

    Pero el tachado no sirvió, y el documento reveló que Miki hacía negocios con una empresa vinculada al Kremlin. El documento identificaba claramente al destinatario como R-Pharm, una empresa farmacéutica de Moscú.

    R-Pharm no está sujeta a sanciones, pero su fundador, Aleksei Repik, ha sido sancionado por Australia, el Reino Unido y Canadá (aunque no por Japón) por sus estrechos vínculos con Putin. Repik ha aparecido en repetidas ocasiones junto a Putin y ha hablado de sus esfuerzos para apoyar la guerra, incluida una reunión celebrada en mayo de 2025 en la que describió cómo movilizaba a las empresas rusas para “proporcionar un apoyo sin precedentes al frente”.

    “Creo que ahora es importante que todos los empresarios rusos expresemos nuestro enorme agradecimiento a los defensores de la patria”, dijo Repik el año pasado.

    A Proco Air no se le ha imputado ningún delito, y Miki dijo que las autoridades japonesas nunca se habían puesto en contacto con él en relación con sus envíos. Afirmó que nunca había “facilitado a sabiendas el transporte a ninguna persona sancionada”.

    Advertencias diplomáticas

    Los gobiernos extranjeros han advertido repetidamente a Japón de que su tecnología era introducida de contrabando en Rusia.

    Solo en un mes, abril de 2025, Ucrania envió al menos ocho cartas diplomáticas formales al Ministerio de Asuntos Exteriores japonés sobre este tema. Los mensajes detallaban evidencias de la presencia de componentes japoneses en armas y equipamiento militar rusos que habían sido recuperados tras ataques contra la población civil.

    Enviaron unas ocho notas diplomáticas más a lo largo del año, según un funcionario ucraniano. Las cartas incluían listas y fotos de decenas de componentes de fabricación japonesa recuperados, entre ellos placas de circuitos, transmisores y semiconductores. Los reporteros del Times revisaron una de esas cartas, en la que se decía que se habían encontrado componentes japoneses en misiles balísticos.

    “Espero que tengan en cuenta esta información a la hora de plantearse nuevas restricciones contra Rusia o de reforzar el control de las exportaciones de bienes y tecnología sensibles a terceros países”, decía la carta dirigida a los responsables del Ministerio de Asuntos Exteriores japonés.

    Ucrania facilitó a Japón listas de componentes recuperados que habían sido fabricados por algunas de las mayores empresas japonesas: Nippon Electric Corporation, Panasonic, Toshiba y otras. En esos documentos no había evidencias de que las empresas hubieran vendido sus productos a Rusia a sabiendas, sino que más bien se enviaban a otros países y se revendían allí.

    Todas las empresas negaron haber actuado indebidamente y dijeron que se comprometían a cumplir con las sanciones económicas y las restricciones comerciales de Japón. Nippon dijo que los componentes eléctricos que Ucrania había identificado eran antiguos y que la empresa llevaba años sin venderlos.

    El Ministerio de Economía, Comercio e Industria dijo que había advertido a las empresas y a los grupos industriales sobre los intentos de eludir las sanciones. También incluyó en su lista negra a decenas de entidades extranjeras sospechosas de ayudar a Rusia a eludir las prohibiciones de exportación.

    Funcionarios occidentales, además de los de Ucrania, han advertido al gobierno japonés sobre los esfuerzos de los servicios de inteligencia rusos por hacerse con su tecnología. También proporcionaron a las autoridades japonesas información sobre la red de empresas, incluida Proco, que los servicios de inteligencia sospechaban que ayudaban a espías a enviar mercancías sancionadas a Rusia, según dos personas al tanto de las conversaciones.

    Aunque no han tomado medidas contra Filchenkov, las autoridades japonesas no se han mostrado precisamente indiferentes a la causa de Ucrania. El mismo día que Putin lanzó la invasión, Japón se unió a Estados Unidos y a la Unión Europea para imponer sanciones. Más tarde, rompió con el precedente establecido tras la Segunda Guerra Mundial y empezó a enviar ayuda militar, como chalecos antibalas y cascos, a Ucrania.

    Bajo el mandato de la primera ministra japonesa, Sanae Takaichi, el país se ha embarcado en un ambicioso programa para reforzar sus capacidades de inteligencia, en parte para prevenir mejor las exportaciones ilegales y frustrar las actividades de espionaje.

    En enero, la policía de Tokio anunció que había descubierto a un agente de inteligencia ruso que se hacía pasar por ucraniano e intentaba robar secretos comerciales a un trabajador japonés. A falta de una ley contra el espionaje, la policía presentó una denuncia contra el trabajador por infringir las leyes de competencia. El espía ya se había marchado de Japón mucho antes de que se presentaran los cargos.

    Cuando los periodistas del Times volvieron a la oficina de Aeroflot por segunda vez, Filchenkov tampoco estaba disponible. Los mensajes que le enviamos a su Telegram y a su correo electrónico quedaron sin respuesta.

    En la tercera visita, la mujer que abrió la puerta accedió a llamarlo.

    La oficina estaba repleta de grandes archivadores, cada uno coronado con una maqueta de un avión de Aeroflot. Las persianas venecianas estaban bajadas. La mujer parecía ser la única persona presente.

    Tras una breve conversación telefónica en ruso, volvió. Filchenkov, dijo, no quería hablar.

    Jane Bradley es reportera de investigación en la sección Internacional. Desde Londres se enfoca en descubrir los abusos de poder, los crímenes financieros y la corrupción y las injusticias sociales.

    Michael Schwirtz es corresponsal del Times sobre temas de inteligencia mundial y radica en Londres.

    Adam Goldman es un reportero del Times que escribe sobre seguridad global desde Londres.

  • Los robots ucranianos revolucionan la guerra terrestre

    Los robots ucranianos revolucionan la guerra terrestre

    This post was originally published on this site.

    Empezaron como vehículos de transporte de materiales. Ahora, los robots terrestres evacuan heridos, defienden trincheras e incluso matan.

    Mientras los drones voladores han acaparado la atención del mundo y han reescrito las reglas del combate, una revolución más silenciosa avanza lentamente por debajo de ellos en el campo de batalla de Ucrania.

    Los batallones de robots terrestres –máquinas con orugas y ruedas que reparten suministros, transportan munición, evacuan a los heridos, colocan minas y, cada vez más, controlan el terreno– llevan a cabo ahora miles de misiones cada mes. Esto los ha convertido en una herramienta indispensable para los soldados de infantería ucranianos, que pasan meses de rotación en búnkeres subterráneos escondiéndose de los drones voladores.

    A la vanguardia, los vehículos terrestres no tripulados están haciendo lo que antes parecía estar a una generación de distancia: asaltar y capturar trincheras enemigas. En abril, el presidente Volodímir Zelenski dijo que las fuerzas ucranianas habían capturado una posición controlada por Rusia utilizando solo drones terrestres y aéreos, sin poner en peligro directo a ni un solo soldado de su propio bando.

    Ucrania está adelantando a los ejércitos más avanzados del mundo, incluido el de Rusia, en el desarrollo de robots terrestres. Al frente de esta iniciativa no están los genios del software que hay detrás de los drones aéreos, sino soldadores y mecánicos cuyas creaciones al estilo MacGyver ayudan con el trabajo pesado de los soldados de infantería.

    “Los drones se desarrollaron más rápido porque estaban en manos de gente de tecnología muy creativa”, dijo Oleksii Honcharuk, ex primer ministro y presidente del consejo de administración de Uforce, una empresa que fabrica drones terrestres. “Los sistemas robóticos terrestres se usaban sobre todo en las unidades de infantería de primera línea, donde el trabajo es más duro y más práctico: se trata más bien de averiguar cómo atornillar las piezas para que funcionen”.

    Ucrania, un país en clara desventaja, ha recurrido a trucos cada vez más técnicos para mantenerse en la lucha. Los drones cuadricópteros baratos impresos en 3D ahora son más importantes que los fusiles en el frente. Los drones navales han obligado a la flota rusa del mar Negro a refugiarse en puerto. Los drones interceptores ucranianos han resultado tan eficaces que algunos se enviaron a Medio Oriente para ayudar a derribar a los atacantes iraníes.

    El combate terrestre, el ámbito que mejor conocemos los humanos, ha sido la última frontera. Lastrados por un terreno lleno de escombros y presa fácil para los drones que sobrevuelan la zona, los robots terrestres tardaron en imponerse. Su desarrollo tenía menor prioridad y recibía menos financiación que el de los drones aéreos, cuyos ágiles operadores deslumbraron al mundo militar.

    Los mecánicos y los soldados de infantería que veían una necesidad acuciante de robots defendieron su causa. Uno de los primeros fue el capitán Oleksandr Kharkovets, que ahora dirige el batallón de robots terrestres de la 93.a Brigada Mecanizada.

    Antes de la invasión a gran escala de Rusia, el capitán Kharkovets regentaba un taller de electrónica automovilística. En 2023, mientras luchaba casa por casa entre las ruinas de Bajmut, se agachó detrás de un muro con su rifle y pensó: “Las máquinas pueden hacer esto”.

    Cuando llegaron las órdenes de retirada, dejó atrás a muchos compañeros caídos. Después, decidió poner en práctica sus habilidades como mecánico para que otros soldados, vivos o muertos, no fueran abandonados.

    Fijó un gancho y una ametralladora a un vehículo teledirigido para arrastrar a los caídos mientras proporcionaba fuego de cobertura. Más adelante en el mismo año, el vehículo se utilizó para recuperar un cadáver al que un equipo de fuerzas especiales llevaba una semana sin poder llegar. El capitán Kharkovets grabó la misión y preparó una presentación para convencer a sus mandos de que adoptaran el robot terrestre.

    “Y entonces”, dijo, “todo despegó”.

    Salvar vidas

    Ucrania se enfrenta a una realidad brutal. Su ejército cuenta con menos soldados que Rusia. Mantener a los soldados con vida es una misión vital.

    Esto se ha vuelto más difícil a medida que la “zona de muerte” –esa franja a lo largo del frente donde cualquier movimiento te expone a ser destruido por drones voladores– se ha ido ampliando sin piedad. En algunos sitios, ahora se extiende unos 24 kilómetros hacia el interior. Llegar a una posición puede ser más peligroso que mantenerla.

    “Simplemente no podemos permitirnos perder personal”, dijo el comandante Oleksandr, cuyo apellido no se revela por motivos de seguridad.

    Está al mando del batallón de sistemas terrestres no tripulados de la Brigada K-2, que cuenta con más de 500 soldados y más de 600 robots, y lleva a cabo cinco o seis misiones al día.

    La brigada tuvo que averiguar cómo proteger mejor a sus soldados, dijo el mayor Oleksandr, o “pronto nos habríamos quedado sin conductores de camionetas” para cubrir las necesidades logísticas.

    Los robots terrestres cambiaron las reglas del juego. Son más pequeños y más lentos que las camionetas, pero más difíciles de detectar desde el aire y no desprenden calor corporal. Cuando los destruyen, nadie muere.

    El sargento Dmytro Ivanov, comandante de un pelotón de sistemas robóticos terrestres de la 36.a Brigada, dijo que, una vez que su unidad tuvo suficientes máquinas no tripuladas, “cubrieron hasta el 80 por ciento de las tareas sin gente: todo el transporte y las entregas”.

    Su decisión de recurrir a los robots surgió de su propio agotamiento. Como ingeniero de combate, había tenido que cargar con minas durante unos 14 kilómetros en una mochila. Su brigada recibía pocos suministros, dijo, así que su equipo fabricó gran parte de su equipamiento desde cero.

    Hoy en día, dirige dos talleres cerca del frente. En uno se encargan de la electrónica, como las radios y los controladores que dirigen los vehículos. En el otro, se sueldan y montan los buggies.

    Las máquinas tienen sus límites. En la llanura de la estepa, son blancos fáciles. Un robot no puede trepar a un árbol, saltar a una trinchera ni improvisar como lo hace un soldado. Los ingenieros trabajan a toda velocidad para proteger los vehículos equipándolos con sistemas de defensa aérea miniaturizados.

    El fuego amigo es otro problema. Una unidad probó a coser en los uniformes chips del tipo que se usa en los mandos a distancia de los coches –RFID– para que la torreta de un robot pudiera distinguir a un soldado ucraniano de uno ruso.

    Aun así, los responsables ucranianos dicen que ya no pueden imaginarse un ejército sin robots terrestres. El país tiene previsto fabricar 50.000 en 2026, más del doble de la producción del año pasado. El ejército está construyendo un centro dedicado a estos sistemas.

    El ejército ruso también usa robots terrestres, a menudo para las mismas tareas, pero en mucha menor medida que Ucrania.

    Por el precio de un vehículo blindado de infantería, dijo Maksym Vasylchenko, presidente de la asociación ucraniana de fabricantes de sistemas robóticos terrestres, una brigada puede comprar 77 robots terrestres.

    “Eso te da 77 oportunidades de completar una misión sin perder vidas”, dijo.

    Muchos soldados ucranianos opinan que los robots terrestres nunca se generalizarán tanto como los drones aéreos.

    El costo de los vehículos terrestres es de unos 24.000 dólares en promedio, el doble que un dron de carga pesada y mucho más que un pequeño cuadricóptero cargado de explosivos. Los drones aéreos pueden abastecer a los soldados más rápido y hacer viajes repetidos, aunque transportan mucho menos.

    Aun así, hay cosas que las máquinas voladoras no pueden hacer.

    La unidad del comandante Oleksandr evacuó hace poco a un soldado de asalto que había pisado una mina y perdido una pierna. Dijo que un robot recorrió 4 kilómetros por territorio enemigo y, por el camino, se topó con tres minas. Pero consiguió sacar al soldado con vida.

    “Sin el buggy, habría sido imposible salvarlo”, dijo el mayor Oleksandr, “porque nadie habría corrido un riesgo tan grande por su vida”.

    Más allá de lo esperado

    La logística llevó a la infantería ucraniana a fabricar robots terrestres. Sin embargo, lo que ahora entusiasma a los soldados es su potencial de combate.

    En diciembre de 2024, el Cuerpo de Khartia llevó a cabo lo que se cree que fue el primer asalto totalmente robotizado. Una fuerza coordinada de drones en la región de Járkov arrolló una posición rusa. Los vehículos no tripulados, equipados con ametralladoras, lanzallamas y explosivos, se abrieron paso por el bosque mientras los drones vigilaban desde arriba.

    Las expectativas eran modestas. “Nuestro objetivo mínimo era que un solo robot llegara a la posición enemiga”, dijo el teniente Andrii Kopach, comandante de una compañía de sistemas terrestres no tripulados del cuerpo, que ayudó a planificar la misión.

    Un año después, se ríe al recordar el resultado. “Lo único que hicimos fue destruir un refugio”, dijo. Hoy en día, los robots equipados, por ejemplo, con armas o bombas capturan prisioneros por su cuenta y los entregan a los soldados ucranianos a cierta distancia del frente. En la práctica, eso ha significado que los soldados rusos enarbolen una bandera blanca o levanten las manos mientras un robot los escolta hasta una posición ucraniana.

    Las máquinas también defienden el terreno. Cerca de un pueblo disputado, un vehículo oruga con una ametralladora calibre 50 montada hizo guardia, solo, durante 45 días, dijo el subteniente Mykola Zinkevych, que dirigió la operación para la Tercera Brigada de Asalto.

    “Cada mañana salía a cumplir su misión de combate y volvía por la tarde para recargarse”, dijo.

    Sus soldados escondían el robot en tres posiciones diferentes, cambiándolo cada dos días. Los rusos nunca se dieron cuenta de que era una máquina, dijo.

    “La guerra es un experimento constante”, añadió Zinkevych.

    La última novedad son las torretas automáticas para derribar drones aéreos. Aunque todavía están en fase experimental, han funcionado en decenas de ocasiones. Se apagan y se enfrían entre disparo y disparo, por lo que a las cámaras térmicas enemigas les cuesta detectarlas.

    Zinkevych calcula que cada derribo con estas torretas podría salvar la vida de tres o cuatro soldados ucranianos.

    Lo que vendrá después se va decidiendo mes a mes.

    En la 36.a Brigada, el equipo del sargento Ivanov cambia las cámaras analógicas por digitales, instala unidades satelitales Starlink para mejorar la navegación y blindan sus robots contra la metralla. Sus soldados montan neumáticos sin aire que una explosión no puede desinflar y añaden baterías para ampliar la autonomía de los robots a 50 kilómetros.

    “La guerra no tiene tácticas fijas”, dijo Ivanov. “Todo se basa en la capacidad de evaluar, anticiparse e improvisar sin cesar. Cada día es diferente”.

    Adam Satariano colaboró con la reportería desde Londres.

    Maria Varenikova cubre Ucrania y su guerra con Rusia.

    Paul Mozur es corresponsal mundial de tecnología del Times afincado en Taipei. Anteriormente escribió sobre tecnología y política en Asia desde Hong Kong, Shanghái y Seúl.

    Adam Satariano colaboró con la reportería desde Londres.

  • Matan a tiros a ciudadano colombiano durante una operación de ICE en Maine

    Matan a tiros a ciudadano colombiano durante una operación de ICE en Maine

    This post was originally published on this site.

    Un agente del ICE disparó mortalmente a un ciudadano colombiano durante una operación de control migratorio en el estado estadounidense de Maine.

    El hecho ocurrió este lunes, una semana después de que la agencia utilizara fuerza letal contra otro inmigrante en un control de tráfico en Texas.

    En el incidente más reciente, el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) informó que sus agentes estaban vigilando una dirección en Biddeford alrededor de las 07:00 EDT (11:00 GMT), en busca de una persona con una orden de expulsión definitiva.

    Cuando el ICE intentó detener a alguien que conducía desde esa dirección, “el vehículo intentó huir del lugar y, temiendo por la seguridad pública, un agente disparó su arma”, dijo el ICE, y agregó que “el conductor del vehículo resultó herido”.

    Posteriormente, decenas de manifestantes se congregaron en Biddeford.

    Dos coches blancos que colisionaron están detrás de cinta policial amarilla. El parabrisas de uno de los coches tiene agujeros de bala.

    Getty Images
    El FBI acordonó el lugar de los hechos.

    ICE no dio detalles sobre por qué el agente temía por su seguridad.

    El fiscal principal de Maine dijo que el incidente involucró a un oficial del departamento de Operaciones de Detención y Expulsión de ICE, y que el agente ha sido suspendido de sus funciones en espera de una investigación.

    Las declaraciones iniciales indican que “el sujeto intentó huir en un vehículo en dirección al agente y recibió un disparo mortal”, dijo el fiscal general de Maine, Aaron Frey, demócrata.

    El nombre del fallecido no se dará a conocer hasta que sea identificado formalmente y se notifique a su familia, añade el comunicado.

    Según la senadora Susan Collins, republicana que representa a Maine, la oficina del inspector general del Departamento de Seguridad Nacional (DHS), que supervisa el ICE, se hará cargo de la investigación.

    El también senador de Maine, Angus King, un político independiente, dijo que el jefe del Departamento de Seguridad Nacional, Markwayne Mullin, le informó inicialmente que la persona que murió a tiros era objetivo de una orden de arresto en una operación de inmigración.

    Pero horas después, King dijo que Mullin lo llamó para decirle que en realidad el hombre no era el objetivo de una orden de arresto, según informó su oficina a la BBC.

    La persona fallecida era de nacionalidad colombiana, según confirmó la Embajada de Colombia.

    La Embajada ha declarado que ha “solicitado información y aclaraciones” al DHS “sobre las circunstancias que rodean esta lamentable muerte y seguirá de cerca el caso a medida que avance la investigación”.

    Según la Coalición por los Derechos de los Inmigrantes de Maine, la persona que murió era un colombiano de 26 años con autorización para trabajar en Estados Unidos.

    “Era un miembro de nuestra comunidad, un vecino y un ser humano cuya vida fue truncada trágicamente”, dijo la organización en un comunicado sin mencionar su nombre.

    Tras el tiroteo, estallaron protestas en Biddeford, a 30 kilómetros al sur de Portland. Otros se congregaron frente a la oficina de Collins para protestar contra su voto a favor de financiar al ICE.

    La senadora pidió una “investigación completa e imparcial de lo sucedido”.

    Manifestantes con pancartas contra el ICE en Maine

    Reuters
    Vecinos y miembros de la comunidad salieron a protestar a las calles.
    Manifestantes frente a la oficina de Susan Collins, junto a la policía.

    Getty Images

    Un testigo declaró al Biddeford Gazette que, alrededor de las 7:20 hora local, vio luces intermitentes procedentes de un SUV blanco sin distintivos y “al menos a dos agentes con chalecos verdes del ICE”.

    Lucas Scott, residente de Biddeford, dijo que los agentes gritaban mientras rodeaban un sedán blanco. Luego escuchó al menos cuatro disparos.

    Otro testigo declaró a la agencia de noticias Associated Press que el hombre que fue asesinado vivía cerca con su esposa y su hija.

    “Vi a una mujer caer de rodillas al contemplar el cadáver de su marido en el suelo”, dijo Mary Hayes.

    “Vi a una niña pequeña llorando con una mochilita rosa porque nunca volvería a ver a su padre”.

    El senador King dijo que Mullin, el director del Departamento de Seguridad Nacional, le había informado de que el hombre recibió un disparo tras intentar atropellar a la policía con su coche.

    “Estaba al volante. Arrancó el vehículo y, en palabras del secretario, lo ‘convirtió en un arma’. Entonces un agente del ICE le disparó”, declaró King.

    Añadió que los agentes implicados no llevaban cámaras corporales y que las autoridades investigarían si el uso de la fuerza letal fue necesario.

    “De eso se trata esta investigación y, sin duda, tengo la intención de seguir adelante con ella para hacer todo lo posible por asegurarme de que sea lo más transparente y exhaustiva posible”, dijo King, según la agencia Associated Press.

    El incidente ha reavivado el escrutinio sobre el DHS y el ICE.

    El 7 de julio, un agente del ICE disparó mortalmente contra Lorenzo Salgado Araujo, un constructor de 52 años, mientras este se dirigía en coche a una obra en construcción en Houston.

    Posteriormente, las autoridades federales reconocieron que el hombre mexicano no era el objetivo previsto de la operación policial, pero afirmaron que había intentado atropellar a un agente del ICE.

    Mullin asumió la dirección del DHS en marzo, en sustitución de Kristi Noem, después de que esta fuera despedida por el presidente estadounidense Donald Trump.

    Durante el mandato de Noem, agentes de inmigración dispararon mortalmente contra dos manifestantes, Alex Pretti y Renee Good, ambos ciudadanos estadounidenses.

    Las muertes de Pretti y Good se produjeron después de que la administración Trump anunciara un aumento de los controles de inmigración en Minnesota y otros estados.

    En enero, las autoridades federales pusieron en marcha una operación similar en Maine, denominada Operation Catch of the Day (Operación Captura del Día).

    Organizaciones de derechos civiles presentaron una demanda alegando tácticas agresivas por parte de agentes federales durante los operativos policiales.

    Este artículo fue escrito originalmente en inglés y usamos una herramienta de inteligencia artificial para traducirlo. Un periodista de la BBC revisó el texto antes de su publicación. Más información sobre cómo usamos IA.

    línea gris

    BBC

    Haz clic aquí para leer más historias de BBC News Mundo.

    Suscríbete aquí a nuestro nuevo newsletter para recibir cada viernes una selección de nuestro mejor contenido de la semana.

    También puedes seguirnos en YouTube, Instagram, TikTok, X, Facebook y en nuestro canal de WhatsApp.

    Y recuerda que puedes recibir notificaciones en nuestra app. Descarga la última versión y actívalas.

  • El inicio de una nueva era en Gibraltar con la eliminación de los controles fronterizos entre España y Reino Unido

    El inicio de una nueva era en Gibraltar con la eliminación de los controles fronterizos entre España y Reino Unido

    This post was originally published on this site.

    La española Shilpi Chotrani cruza la frontera en moto todos los días laborables para ir a trabajar a Gibraltar. Lleva casco y gafas de sol y sonríe a la cámara.

    BBC
    Shilpi Chotrani, quien viaja diariamente de España a Gibraltar, está deseando que se elimine la frontera.

    Todas las mañanas de lunes a viernes, Shilpi Chotrani va en bicicleta desde su casa en la localidad española de La Línea de la Concepción hasta Gibraltar. Es un trayecto corto, pero implica cruzar una frontera internacional.

    Gibraltar, territorio británico de ultramar con unos 40.000 habitantes, cuenta con un control fronterizo para quienes entran y salen.

    Esto significa que durante las horas punta de la mañana y la tarde, cuando unos 15.000 españoles que trabajan en el territorio cruzan la frontera, pueden formarse largas colas que consumen mucho tiempo.

    “Es ridículo que haya una frontera entre nosotros”, dice Chotrani, quien trabaja en el departamento de recursos humanos de una empresa naviera y turística de Gibraltar. “No creo que una valla deba separar a la gente de un lugar a otro”.

    Detrás de ella, el Peñón de Gibraltar, de 427 metros de altura, está envuelto en las nubes matutinas. Situado en el extremo sur de la Europa continental occidental, se encuentra a tan solo 14 kilómetros de Marruecos, en el punto donde se unen el océano Atlántico y el mar Mediterráneo.

    Es un lugar que ha sido testigo de batallas militares, disputas por la soberanía y un bloqueo de 13 años impuesto por España.

    Pero a partir del 15 de julio, se espera una relevante novedad: la eliminación de la frontera, que permitirá la libre circulación entre España y Gibraltar.

    Esto forma parte de un acuerdo cuidadosamente negociado entre la Unión Europea y Reino Unido tras la salida de este último del bloque. Compartir una frontera terrestre con la UE supuso un reto particular para Gibraltar en la era posterior al Brexit.

    “Esto supondrá un gran avance, tanto para los españoles como para los británicos”, afirma Chotrani. “Todos los que vivimos en La Línea de la Concepción pensamos que es una idea estupenda. Debería haberse hecho hace mucho tiempo”.

    Mapa de Gibraltar

    BBC

    “Es histórico”

    Gibraltar tiene una de las rentas per cápita más altas del mundo. Sin embargo, La Línea de la Concepción y sus alrededores constituyen una de las zonas más desfavorecidas de España.

    El desempleo, que es elevado en toda la región del sur de Andalucía, ronda el 30% en esta zona. Por lo tanto, se prevé que la eliminación de la frontera genere importantes beneficios económicos, facilitando el tránsito de personas entre ambos territorios y, posiblemente, contribuyendo a corregir el desequilibrio existente entre ellos.

    “Esto es algo histórico, tenemos una valla fronteriza desde 1908”, dice Juan Franco, alcalde de La Línea de la Concepción, quien desea subrayar la dependencia económica local del territorio británico.

    “Hay que tener en cuenta que, para una empresa media de esta ciudad, un tercio de sus ingresos proviene de clientes de Gibraltar”, afirma.

    Tras una década de incertidumbre sobre la futura relación de Gibraltar con España después del voto en Reino Unido a favor de abandonar la UE, Franco afirma que cree que “esta solución al Brexit acabará teniendo un efecto positivo para nosotros”.

    Operarios trabajan en desmantelar la infraestructura fronteriza.

    Getty Images
    Operarios trabajaban estos días en desmantelar la infraestructura fronteriza.

    Gibraltar, contra el Brexit

    Los gibraltareños se opusieron firmemente al Brexit: el 96 % votó a favor de permanecer en la UE en el referendo de 2016. Esta postura firmemente proeuropea se debió en parte a la preocupación de que la salida del bloque fomentara las reivindicaciones de soberanía españolas sobre el Peñón.

    Pero otro factor importante fue la estrecha relación comercial que Gibraltar mantenía con la UE, especialmente en áreas como los juegos en línea, el transporte marítimo y los servicios financieros, y el temor a los desafíos logísticos que plantearía el Brexit.

    Tras años de negociaciones en las que participaron España, la UE y Reino Unido, la solución ha sido integrar a Gibraltar en la unión aduanera europea y en la zona Schengen de libre circulación.

    Los viajeros que lleguen de países fuera del espacio Schengen, como Reino Unido, tendrán que mostrar sus pasaportes a las autoridades gibraltareñas y españolas en el aeropuerto y el puerto del territorio.

    Coches haciendo cola para entrar en Gibraltar desde España, con el Peñón de Gibraltar al fondo.

    BBC
    Actualmente, pueden formarse largas colas de vehículos en la frontera durante la hora punta.

    El Ministro Principal de Gibraltar, Fabian Picardo, afirma que las nuevas disposiciones, que se implementarán provisionalmente a la espera de la aprobación de los Parlamentos británico y europeo, representan “un cambio enorme” para el territorio.

    “Una de las características clave que ha definido a las últimas ocho generaciones de gibraltareños son las restricciones en la frontera”, declaró a la BBC en la sede del gobierno de Gibraltar.

    Picardo describe el acuerdo como la introducción de una “fluidez total y absoluta de personas y mercancías” entre Gibraltar, por un lado, y España y la UE, por el otro.

    Según Picardo, el beneficio económico más evidente para Gibraltar será el aumento de las llegadas de turistas.

    “Ahora, en Gibraltar, los negocios podrán experimentar un aumento en la afluencia de público que no se verá limitado por posibles colas a la entrada o en el control fronterizo a la salida.”

    Los controles fronterizos llegan a su fin después de décadas.

    Getty Images
    Los controles fronterizos llegan a su fin después de décadas.

    “Un nuevo amanecer”

    Dado que España disputa la soberanía británica sobre Gibraltar, este es un tema que resurge ocasionalmente en la arena política. En el episodio más notorio de tensiones bilaterales de los últimos tiempos, el dictador español Francisco Franco impuso un bloqueo al Peñón en 1969, que no se levantó hasta 1982, mucho después de su muerte.

    El primer ministro gibraltareño presenta el nuevo acuerdo como lo opuesto al bloqueo: una apertura lógica y mutuamente beneficiosa de la frontera.

    “Esto tendrá un impacto enorme en las relaciones humanas, en los negocios, en los trabajadores transfronterizos y será un nuevo amanecer” para la relación de Gibraltar con España y la UE, afirma Picardo.

    El ministro de Asuntos Exteriores español, José Manuel Albares, lo ha descrito de forma similar, hablando de “una nueva era” para el Peñón.

    Sin embargo, el acuerdo también implica que los productos vendidos en Gibraltar deben cumplir con la normativa de la UE, algo que no ocurría hasta ahora.

    Además, la ausencia del impuesto sobre el valor añadido (IVA) en Gibraltar ha propiciado la introducción de un nuevo impuesto sobre las transacciones, que sustituye al arancel de importación. Este impuesto, que se aplicará a todos los bienes vendidos en Gibraltar, comenzará a recaudarse este año en el 15% y aumentará posteriormente hasta el 17%. Asimismo, se incrementarán los tipos impositivos especiales sobre determinados productos.

    John Isola, director general de la Anglo Hispano Company, que gestiona varios restaurantes y bares en el Peñón, afirma que existe una sensación de alivio entre la comunidad empresarial gibraltareña porque el prolongado problema del Brexit finalmente se ha resuelto, y sin que se haya establecido una frontera dura.

    Considera que el nuevo acuerdo es “una buena solución de compromiso” que fomentará el turismo en Gibraltar y, por lo tanto, la actividad comercial.

    Sin embargo, Isola también reconoce cierta inquietud debido a las nuevas regulaciones y al régimen tributario, que, según prevé, afectarán la competitividad de Gibraltar. “Para cualquiera que importe mercancías, el panorama cambia por completo en cuanto a la documentación que deberá presentar para la entrada de los productos”, afirma.

    También considera que los nuevos requisitos para cumplir con las normas de la UE “suponen un reto para cualquiera que importe mercancías de Reino Unido o de cualquier otro lugar fuera de la UE”.

    Los gibraltareños y residentes de La Línea de la Concepción han tenido tiempo suficiente para acostumbrarse a la idea del nuevo acuerdo. En preparación para el 15 de julio, las máquinas llevan varias semanas trabajando por las noches en desmantelar la valla fronteriza.

    Tras haber presenciado tanto drama en el pasado, este territorio está a punto de descubrir la importancia del último giro en su historia.

    Línea gris

    BBC

    Haz clic aquí para leer más historias de BBC News Mundo.

    Suscríbete aquí a nuestro nuevo newsletter para recibir cada viernes una selección de nuestro mejor contenido de la semana.

    También puedes seguirnos en YouTube, Instagram, TikTok, X, Facebook y en nuestro canal de WhatsApp.

    Y recuerda que puedes recibir notificaciones en nuestra app. Descarga la última versión y actívalas.

    Este artículo fue escrito originalmente en inglés y usamos una herramienta de inteligencia artificial para traducirlo. Un periodista de la BBC revisó el texto antes de su publicación. Más información sobre cómo usamos IA.

  • Autoridades de salud identifican una fuente posible del brote de ciclosporiasis

    This post was originally published on this site.

    La enfermedad, que ha afectado a miles de personas en gran parte de Estados Unidos, va camino de convertirse en el mayor brote de la historia reciente.

    En un comunicado de prensa publicado el lunes, las autoridades sanitarias de Míchigan identificaron una posible fuente del brote de ciclosporiasis, una enfermedad causada por la infección con el parásito Cyclospora, que se transmite a través de alimentos y agua contaminados con heces.

    “Los resultados actuales apuntan a la lechuga o a vegetales de hoja verde como posible origen de este brote”, dijeron las autoridades en el comunicado, aunque advirtieron que el origen aún no era definitivo y que no se podían descartar otros alimentos. Tampoco especificaron a algún productor o proveedor como fuente del brote.

    Hasta el lunes por la noche, las autoridades sanitarias de Míchigan habían registrado 2640 casos y 44 hospitalizaciones: un aumento del 69 por ciento en el número de casos respecto a los notificados el viernes, y la cifra más alta de casos jamás registrada en Míchigan en un solo año. Normalmente, el estado solo registra entre 40 y 50 casos al año.

    Aunque Míchigan es el estado que más infecciones por Cyclospora está registrando ahora mismo en Estados Unidos, los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) dijeron que muchos otros estados –como Nueva York, Ohio, Illinois, Indiana y Kentucky– están informando de cifras de casos de Cyclospora superiores a lo habitual. Las cifras más recientes de los CDC incluyen al menos 843 casos confirmados en 31 estados y 86 hospitalizaciones.

    Según los expertos en salud, es muy probable que las cifras de los CDC estén por debajo de la realidad, ya que los estados tardan en notificar los casos a la agencia y esta, a su vez, tarda en confirmarlos. The New York Times ha confirmado de forma independiente al menos 4800 casos de ciclosporiasis en lo que va de año. Desde 2016, los CDC han registrado un promedio de unos 2800 casos al año en todo el país.

    Este año “va camino de ser el peor año registrado” en cuanto a ciclosporiasis en Estados Unidos, dijo Caitlin Rivers, epidemióloga de la Escuela de Salud Pública Bloomberg de la Universidad Johns Hopkins, y quien está haciendo un seguimiento de los casos.

    La lechuga y las mezclas para ensaladas, así como otros tipos de productos frescos como las frambuesas, la albahaca, el cilantro, las mezclas de frutas, los chícharos chinos o tirabeques y los guisantes de vaina, han estado relacionados con brotes anteriores de ciclosporiasis en Estados Unidos. Un brote de 2020 relacionado con las ensaladas empacadas de Fresh Express que contenían lechuga iceberg, col lombarda y zanahorias –el mayor de la historia reciente de Estados Unidos, según los CDC– afectó a 701 personas en 14 estados. Los CDC también relacionaron un brote de 2022 en Florida con ensaladas envasadas, incluidos kits de ensalada César que contenían lechuga romana.

    Dada la relación previa con la lechuga y las hojas verdes para ensalada, y los primeros indicios de que este tipo de alimentos podrían estar causando la enfermedad en Míchigan, las autoridades sanitarias del estado publicaron recomendaciones específicas para preparar estas verduras. En lugar de comprar ensaladas en bolsa o paquetes de ensalada ya mezclados, recomendaron usar lechugas enteras, retirar las dos o tres capas exteriores de hojas y luego lavar bien las hojas interiores bajo el agua del grifo.

    También recomendaron lavar otros productos frescos bajo el grifo. El lavado no elimina por completo el parásito, pero puede reducir su número y el riesgo de enfermarte. Las autoridades sanitarias también han recomendado pelar los productos con piel que se pueda quitar y cocinarlos a una temperatura mínima de 158 grados Fahrenheit (o 70 Celsius), que es la que mata al parásito.

    Las infecciones por Cyclospora provocan diarrea acuosa, con deposiciones frecuentes y, a veces, “explosivas”. Otros síntomas pueden ser pérdida de apetito, retortijones, hinchazón, náuseas y cansancio. Aunque las complicaciones graves son poco frecuentes, los síntomas pueden prolongarse durante meses si no se tratan.

    Las personas con síntomas deberían acudir a un profesional de salud para hacerse pruebas y recibir tratamiento, indicaron el viernes los CDC. La ciclosporiasis se puede tratar con antibióticos.

    Alice Callahan es reportera del Times, donde cubre nutrición y salud. Tiene un doctorado en nutrición de la Universidad de California, campus Davis.

  • Un agente del ICE dispara y mata a un hombre que conducía un vehículo en Maine

    Un agente del ICE dispara y mata a un hombre que conducía un vehículo en Maine

    This post was originally published on this site.

    Las autoridades estatales investigan lo ocurrido en Biddeford. Es el segundo tiroteo mortal relacionado con agentes migratorios en menos de una semana. No está claro si el conductor era la persona a la que buscaba el ICE.

    Un agente federal de migración disparó y mató a una persona que iba en un coche el lunes en la mañana en la ciudad costera de Biddeford, Maine, según el Departamento de Seguridad Nacional.

    La gobernadora del estado, el alcalde de la ciudad y otros funcionarios dijeron que estaban recabando información y exigieron una investigación exhaustiva de lo ocurrido. Se trata del segundo tiroteo mortal en el transcurso de una semana en el que un agente del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) ha disparado contra un vehículo.

    El Departamento de Seguridad Nacional dijo en un comunicado el lunes por la tarde que, sobre las 7 a. m., unos agentes del ICE habían estado vigilando la última dirección conocida de una persona que se encontraba en el país de forma ilegal y contra la que pesaba una orden de expulsión. “Un extranjero ilegal salió de la residencia en un vehículo”, decía el comunicado.

    A continuación, los agentes detuvieron el vehículo y, según el comunicado, “el conductor utilizó su vehículo como arma contra las fuerzas del orden”, lo que llevó a un agente a disparar contra él. El conductor resultó herido y falleció a causa de sus lesiones, decía el comunicado.

    Hasta el lunes por la noche, no había aparecido ningún video que confirmara la versión de los hechos del gobierno. Del comunicado del departamento no se desprende con claridad si el conductor era la persona a la que buscaban los agentes.

    El hombre muerto era Joan Sebastian Guerrero, según dijo Matthew Felling, vocero del senador Angus King.

    Felling dijo que King, independiente por Maine, había hablado con Markwayne Mullin, el secretario de Seguridad Nacional. Inicialmente el secretario le dijo a King que a la persona a la que habían disparado se le había ordenado que abandonara el país y que pesaba una orden de detención contra ella.

    Pero, según el vocero, Mullin llamó al senador unas horas más tarde para corregir esa información y le dijo que el conductor no era objeto de ninguna orden de búsqueda. “Dijo que, básicamente, estaban buscando a alguien, y que la persona a la que dispararon no era la que buscaban”, explicó el vocero de King, Matthew Felling.

    Un video publicado en redes sociales y filmado en la madrugada del lunes mostraba a unos agentes rodeando un cuerpo inerte en una intersección de un barrio residencial de Biddeford, junto a un coche con impactos de bala en el parabrisas, mientras llegaban al lugar agentes de la policía local.

    Liam LaFountain, el alcalde de Biddeford, pidió “una investigación completa, exhaustiva y transparente sobre este incidente mortal” en un comunicado, y añadió: “Obtendremos respuestas, pero aún no las tenemos”.

    El fiscal general de Maine, Aaron M. Frey, dijo en un comunicado el lunes por la tarde que, según los informes iniciales, un agente de deportación estaba “realizando una operación de ejecución relacionada con una orden definitiva de expulsión cuando el sujeto intentó huir en un vehículo en dirección al agente y recibió un disparo mortal”.

    Dos grupos de defensa, la Coalición por los Derechos de los Inmigrantes de Maine y Presente! Maine, dijeron en un comunicado conjunto que un colombiano de 26 años había fallecido en el encuentro. Project Relief, otra organización de defensa de los inmigrantes, dijo que el hombre tenía pareja y un hijo pequeño.

    La fuente de la información proporcionada por los defensores no estaba clara y no pudo confirmarse en un primer momento con las autoridades.

    En una conferencia de prensa realizada en Portland el lunes por la tarde, King dijo que, al parecer, los agentes no llevaban cámaras corporales.

    [Imagen a continuación: en un mapa del noreste de Estados Unidos, aparece Maine y se señala con un punto rojo el lugar del encuentro mortal, en Biddeford]

    El tiroteo se produjo en medio de un aumento marcado de las detenciones de inmigrantes en todo el país durante las últimas semanas. Las detenciones diarias de inmigrantes en Estados Unidos se duplicaron en la última semana de junio y han seguido en aumento.

    La semana pasada, agentes federales de inmigración mataron a Lorenzo Salgado Araujo, un obrero de la construcción mexicano y padre de tres hijos que llevaba más de 30 años viviendo en el país sin estatus legal. Salgado Araujo no era el objetivo inicial de los agentes que persiguieron su coche en Houston y, al igual que en Maine, parece que los agentes no llevaban cámaras corporales.

    En enero comenzó una oleada de redadas por todo el estado de Maine. Los vecinos de Biddeford, una ciudad de unos 22.000 habitantes situada a unos 30 kilómetros al sur de Portland, dijeron que los agentes del ICE habían estado por allí con frecuencia en los últimos meses.

    Algunos vecinos del cruce donde se produjo el tiroteo el lunes dijeron que ocurrió sobre las 7:15 a. m. En las entrevistas, varios contaron que oyeron disparos y luego vieron un cuerpo en el suelo junto a un coche.

    Mia Covino, de 26 años, que vive cerca, dijo que oyó cuatro o cinco disparos y se tiró al suelo dentro de su casa. Luego se asomó por la ventana y vio en la calle a dos agentes de las fuerzas del orden vestidos de civil con chalecos verdes, además de un coche blanco dando vueltas lentamente en la intersección.

    Uno de los agentes se agarraba a la manilla de una de las puertas del coche, dijo Covino, “gritando: ‘Intentó atropellarme’”. El otro agente le decía a su compañero “que pare, que se relaje, que se calme”, añadió.

    Otro vehículo, que parecía pertenecer a los agentes federales, chocó contra el coche que daba vueltas y lo detuvo, dijo Covino, añadiendo que los agentes sacaron entonces a un hombre del asiento del conductor y lo tiraron al suelo. Estaba cubierto de sangre, dijo.

    Mary Hayes, que también vive cerca, dijo que se asomó a la calle sobre las 7:30 a. m., después de ver publicaciones en las redes sociales sobre el tiroteo. Vio un coche blanco con la ventanilla del lado del conductor destrozada, contó, y agujeros de bala en el parabrisas.

    También había una mujer de rodillas, gritando, dijo Hayes, junto a una niña con una mochila rosa a la que otro niño consolaba.

    “Oí agonía”, dijo Hayes. “Oí un aullido que salía del alma, como si toda tu vida acabara de cambiar y nunca iba a volver a ser la misma”.

    Daniel Boucher, de 71 años, dijo que estaba en su apartamento preparándose para ir al trabajo cuando oyó unos disparos que sonaban como petardos. Según contó, cuando bajó a ver qué pasaba, vio cómo sacaban a un hombre de un coche.

    Boucher dijo que les gritó a los agentes del ICE después del tiroteo. “¡Qué cosa más detestable han hecho!”, recordó haber dicho. Según Boucher, un agente respondió diciendo que el conductor había intentado atropellarlo con su coche.

    La gobernadora Janet Mills, del Partido Demócrata, dijo en un comunicado que la Policía Estatal de Maine y otras agencias estaban consultando con funcionarios federales “para aclarar lo sucedido esta mañana”. La senadora Susan Collins, republicana por Maine, pidió “una investigación completa e imparcial”.

    El estado, que tiene una población que envejece, ha acogido en las últimas décadas a inmigrantes que han ayudado a dar un nuevo impulso a la economía y que ahora representan alrededor del cinco por ciento de la población.

    A principios de la década de 2000, Maine recibió una gran oleada de refugiados de Somalia y, desde entonces, ha acogido a personas que huían de conflictos en otros países africanos y en Medio Oriente.

    También ha atraído a un número cada vez mayor de inmigrantes de América Latina, muchos de los cuales viven en Biddeford, una localidad costera de clase trabajadora.

    Talla Fall, originario de Senegal, dijo que vive cerca de donde ocurrió el tiroteo y que trabaja en un McDonald’s cercano. Los agentes de ICE han estado por el barrio “todos los días, todas las semanas”, comentó.

    Cientos de inmigrantes fueron detenidos durante la oleada de redadas realizadas en enero, que el ICE denominó “Operation Catch of the Day” (Operación Pesca del día), en referencia a la industria pesquera y de langosta del estado.

    “Todo el mundo pensaba que la campaña había terminado, pero el ICE sigue presente, y con más efectivos”, dijo Anna R. Welch, directora fundadora de la clínica de refugiados y derechos humanos de la Facultad de Derecho de la Universidad de Maine.

    El tiroteo del lunes, dijo, “suscita serias preocupaciones sobre qué tipo de protocolo y formación reciben los agentes para garantizar que la violencia no se intensifique hasta el punto de que alguien reciba un disparo en la cabeza”.

    Christina Morales , Aric Toler, Soumya Karlamangla y Allison McCann colaboraron con la reportería.

    Jacey Fortin cubre un amplio rango de temas para el Times, como el clima extremo, los casos judiciales y la política estatal en todo el país.

    Miriam Jordan reporta sobre personas migrantes y su impacto en la demografía, la sociedad y la economía de Estados Unidos desde la perspectiva de base.

    Christina Morales , Aric Toler, Soumya Karlamangla y Allison McCann colaboraron con la reportería.