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  • Opinión: Trump les da mala fama a los ancianos

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    El presidente Donald Trump les está dando mala fama a las personas mayores.

    Piénsalo. En junio cumplirá 80 años, y es el segundo presidente de la historia de Estados Unidos que alcanza esa edad en el cargo. Ahora mismo, el que ostenta el récord es Joe Biden. Pero si Trump llega al final del segundo mandato, superará a Biden como el presidente de mayor edad de la historia.

    Si quieres detenerte en el lado positivo de la edad y nuestros jefes ejecutivos, deberíamos empezar por Jimmy Carter, quien terminó su carrera en la Casa Blanca en 1981, pero trató de ser un ciudadano provechoso durante varias décadas. Vivió hasta los 100 años y ganó un Premio Nobel por su labor humanitaria en una etapa tardía de su vida. Ayudó a los pobres al trabajar en erradicar –y consiguiéndolo en gran medida– el gusano de Guinea y, aserrando y martillando, llamó la atención sobre la necesidad de viviendas para las personas de bajos ingresos. Podrías tener muchas opiniones sobre el éxito de Carter en la Casa Blanca, pero definitivamente resaltan sus proyectos después de la presidencia.

    En su exposición del Paseo de la Fama Presidencial en la Casa Blanca, Trump elogia los esfuerzos de Carter después de dejar la Casa Blanca, pero desprecia su mandato. Sin embargo, ese Paseo de la Fama es un excelente ejemplo de cómo, a sus casi 80 años, Trump sigue compitiendo vigorosamente por el título de ser el peor mandatario de la historia estadounidense. Cuando no está criticando a su predecesor inmediato, renombrando edificios con su nombre o convirtiendo la crisis de Irán en un desastre profundo, Trump ha estado amasando una fortuna para los miembros de su familia, a los que ha vinculado con unos beneficios estimados en más de 1400 millones de dólares procedentes de empresas que van desde las criptomonedas hasta la concesión de licencias para usar su nombre.

    ¿Quieres pensar un poco sobre si Trump va a fusionar el título de ser el mandatario “más viejo” con el de ser “el peor”? Mejor, no lo hagamos. Si nos centramos en eso, existe un grave peligro de que terminemos en una larga reflexión sobre el hecho de que aún nos quedan casi tres años más de la Casa Blanca de Trump. No le demos vueltas. De verdad.

    “¿Deberíamos hacerlo por cuarta vez?”, reflexionó nuestro presidente en un reciente viaje a Iowa.

    Esta, por supuesto, es la Teoría Trump de la Historia de Estados Unidos, en la que derrotó a Biden en 2020 e intentó provocar una revolución en el país –o, como mínimo, unos disturbios muy violentos– cuando los funcionarios públicos racionales declararon que había perdido.

    ¿Te imaginas a Trump postulándose de nuevo en 2028, cuando vaya camino de los 83 años? Cuando los jóvenes empiecen a temblar de terror, hay que recordarles que las personas mayores inteligentes están igualmente horrorizadas por gente poderosa que se niega a jubilarse en un momento racional. Además, en realidad no puede amenazarnos con eso (por favor, deja de comerte las uñas). Aún existe un límite de dos mandatos, establecido en la Constitución.

    A menos, claro está, que impulse una enmienda sobre la edad y se invente una leyenda según la cual los fundadores querían garantizar que cualquier hombre menor de 100 años tuviera derecho a postularse al cargo más alto. Y que recuerde a la gente sus gestas presidenciales caritativas, como indultar a los alborotadores del 6 de enero, a unos jugadores de fútbol americano y a muchos otros delincuentes.

    Como presidente, Trump ha llegado a la vejez como un héroe para todos los estadounidenses que admiran a figuras famosas que entran en la categoría de “negarse a dejar el poder”. Piénsenlo. (Solo por unos minutos). Derrotó a Hillary Clinton, a pesar de perder el voto popular. Se negó a admitir que Biden lo había vencido en la reelección e intentó dar un golpe de Estado. Fracasó en eso, pero logró recuperar la Casa Blanca en las siguientes elecciones, algo que Biden facilitó al tardarse en admitir que era demasiado viejo para postularse de nuevo.

    Y entonces, Trump anunció al mundo en un correo masivo que había completado el primer año de su nuevo mandato, durante el cual bien podría haber logrado “más que cualquier otro presidente en la historia del país”.

    Espero que quede claro, Abraham Lincoln, Franklin Roosevelt, George Washington…

    Bueno, hay muchas formas de hacer historia. ¿Van a considerar los estudiosos presidenciales del futuro a Trump como el peor? ¿Por debajo de James Buchanan, quien no logró detener la esclavitud ni la Guerra de Secesión? ¿O William Henry Harrison, quien rechazó los argumentos de que era demasiado mayor para postularse y murió un mes después de su investidura, dejando el país en manos del terrible John Tyler?

    Imaginemos cómo verían los demás presidentes de edad avanzada la llegada de Trump a sus filas. No podemos decir que les esté dando mala fama, ya que, como grupo, no tienen precisamente una reputación muy buena.

    Pero imagina una cena celestial de viejos presidentes a través de los tiempos. Ahí está Herbert Hoover, que recibe elogios por haber logrado vivir hasta los 90 años, de colegas que caritativamente ignoran su papel protagonista en la Gran Depresión.

    Ahí está Ronald Reagan, a quien le faltaban pocos días para cumplir 70 años cuando fue investido, sonriendo mientras contempla sus dos mandatos y luego 15 años como alegre jubilado. (Bueno, alegre en su mayor parte, hasta los últimos años, oscurecidos por el alzhéimer).

    “Comienzo ahora el viaje que me llevará al ocaso de mi vida”, dijo en una carta de despedida a la nación. “Sé que para Estados Unidos siempre habrá un brillante amanecer por delante”.

    De acuerdo, probablemente no se imaginaba a un presidente Trump en aquel momento. Pero volvamos a esa fiesta de los presidentes más longevos. Independientemente de cuánto acabaran viviendo, si los invitados a la fiesta tuvieran la edad que tenían cuando ocupaban el cargo, muchos apenas tendrían unos 60 años. John Adams terminó su único mandato con 65 años, triste por haber perdido la reelección frente a Thomas Jefferson, pero sin duda contento por haber disfrutado de 25 años tras su presidencia, en los que vería a su hijo llegar a la Casa Blanca. Y tal vez tuviera la premonición de que, dos siglos más tarde, se le rendiría homenaje con una serie biográfica de televisión.

    ¿Crees que alguna vez habrá una serie de televisión sobre Donald Trump? ¿De qué género sería? ¿Historia, humor o terror?

    Gail Collins, colaboradora de Opinión, trabajó para el Times durante 30 años, como integrante del consejo editorial, como editora de la página editorial y como columnista de Opinión desde 2007 hasta 2025.

  • Los líderes de Irán consideran que su posición en la guerra con EE. UU. ha mejorado

    Los líderes de Irán consideran que su posición en la guerra con EE. UU. ha mejorado

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    Para los dirigentes teocráticos iraníes, sobrevivir al ataque estadounidense-israelí significa una victoria. Pero es posible que su próxima crisis ya se esté gestando.

    Su líder supremo y altos mandos fueron asesinados. Bases militares, fábricas y puentes quedaron reducidos a escombros. Su economía ha recibido un golpe tras otro. Sin embargo, los gobernantes autoritarios de Irán creen que han salido de esta guerra en una posición más fuerte que cuando empezó.

    Tras seis semanas de una intensa campaña estadounidense-israelí y con un alto al fuego temporal en vigor, los dirigentes iraníes no se muestran conciliadores al entablar nuevas negociaciones con Estados Unidos. En su lugar, tienen una nueva serie de exigencias maximalistas.

    “¡Buenos días a la victoria! Hoy, la historia ha pasado una nueva página”, escribió en las redes sociales el primer vicepresidente de Irán, Mohammad Reza Aref, el día en que se produjo el alto al fuego. “La era de Irán ha comenzado”.

    El mero hecho de sobrevivir a la guerra entre Estados Unidos e Israel fue un triunfo para la República Islámica y sus partidarios: una prueba de su capacidad para resistir el ataque de dos de los ejércitos más poderosos del mundo y la confirmación, en su opinión, de la ideología de resistencia que ayudó a los clérigos a llegar al poder en 1979. También mantuvieron un firme control de la esfera interna y continuaron aplicando la fuerza represiva, a pesar de que la población está ampliamente descontenta con su gobierno.

    “En su opinión, lograron vencer a dos superpotencias”, dijo Danny Citrinowicz, exjefe de la rama iraní de la inteligencia militar de Israel. Para los líderes teocráticos de Irán eso es una “victoria divina”, dijo.

    Además, Irán puede sentirse en una posición negociadora más fuerte que antes de la guerra.

    Su continua capacidad para ejercer su voluntad sobre el estratégico estrecho de Ormuz –a pesar de los bombardeos que, según funcionarios estadounidenses e israelíes, han destruido en gran medida la fuerza aérea y la armada iraníes– le ha proporcionado un medio de probada eficacia para causar estragos en la economía mundial. Irán pretende terminar la guerra con el control efectivo de esta ruta marítima, por la que suele pasar una quinta parte del petróleo mundial.

    “En realidad, es una ventaja mayor de lo que nunca fue el programa nuclear”, dijo Hamidreza Azizi, experto en cuestiones de seguridad de Irán en el Instituto Alemán de Asuntos Internacionales y de Seguridad. “Ahora están en mejor posición para negociar”.

    En enero, los dirigentes iraníes se enfrentaban a uno de los momentos más precarios de sus 47 años de gobierno.

    Las fuerzas de seguridad iraníes desataron una sangrienta represión para acallar la disidencia en todo el país, y gran parte de la población seguía furiosa mientras el país se hundía en una crisis económica. La red de milicias que utilizaban para proyectar su poder en toda la región había sido golpeada por los ataques israelíes, dejándola expuesta a las exigencias cada vez más agresivas de Estados Unidos e Israel.

    Pero esos aliados aún pudieron unirse a Irán para infligir un alto costo, mediante aviones no tripulados y ataques con misiles, a los países árabes del Golfo que albergan bases estadounidenses y cuyas economías se basan en su imagen de prosperidad y estabilidad.

    “Hace dos meses, la noticia mundial era que Teherán estaba masacrando a su propio pueblo”, dijo Karim Sadjadpour, analista sobre Irán de la Fundación Carnegie para la Paz Internacional. “Hoy, la noticia mundial es que Teherán resiste con éxito a Estados Unidos e Israel”.

    A medida que los ataques contra Irán eran más mortíferos y destructivos, muchos iraníes que se oponían a su gobierno –o que eran ambivalentes hacia él– empezaron a considerar inaceptable el sufrimiento que se les infligía. Algunos iraníes que en su día expresaron la esperanza de que los bombardeos pudieran derrocar a sus gobernantes ahora dicen que les preocupa haberse quedado con lo peor de ambos mundos: abandonados en un país en ruinas, gobernado por unos dirigentes atrincherados y envalentonados que, según temen, pueden actuar con mayor agresividad contra la disidencia.

    Ali Alfoneh, investigador principal del Instituto de los Estados Árabes del Golfo, dijo que esperaba una gran oleada de emigración de Irán.

    Pronto los iraníes podrían estar más aislados del mundo, dijo, ya que es probable que sus nuevos dirigentes crean que la supervivencia no depende de las negociaciones internacionales y la moderación, sino de una disuasión más dura, y quizá incluso de una carrera hacia la bomba nuclear.

    “Este modelo transformará a Irán en la Corea del Norte de Medio Oriente: diplomáticamente aislada, empobrecida, nacionalista y revanchista”, dijo Alfoneh.

    Sin embargo, aunque los dirigentes iraníes declaren la victoria, la guerra a la que han sobrevivido podría estar sentando las bases de su próxima crisis.

    Irán estaba en crisis económica antes de la guerra, y las penurias que causó a muchos iraníes fue uno de los motores de las recientes protestas. La reconstrucción será un reto monumental y costoso, y cómo podrá pagarlo el gobierno de Irán es una cuestión abierta. Los principales productores de acero que suministraban a los fabricantes nacionales han interrumpido la producción, posiblemente durante meses, tras ser alcanzados por los ataques aéreos, y muchos comercios minoristas han visto cómo disminuían sus ventas durante los últimos meses de disturbios y guerra. Varios iraníes dijeron en entrevistas que les preocupaba la pérdida masiva de puestos de trabajo que se avecinaba, lo que reduciría los ingresos del gobierno procedentes de los impuestos.

    Irán emprenderá en el proceso de reconstrucción con aún menos amigos en la región: las relaciones que pasó años fomentando con los vecinos árabes del Golfo se han hecho añicos.

    Entre sus bases, Azizi, experto en cuestiones de seguridad de Irán, dijo que los dirigentes iraníes podrían correr peligro.

    Muchos partidarios de la línea dura no querían aceptar un alto al fuego, dijo, sino llevar la guerra aún más lejos. Si las conversaciones previstas no conducen a ninguna parte, “esto puede provocar una verdadera fragmentación dentro del sistema”, dijo.

    Y como Washington y Teherán declaran que tienen ventaja en esta ronda del conflicto, muchos expertos regionales creen que lo que se avecina es más guerra, no reconciliación.

    “Todas las cuestiones que separaban a Estados Unidos e Irán solo se han vuelto más difíciles de resolver mediante el diálogo”, dijo Behnam Ben Taleblu, director del programa sobre Irán de la Fundación para la Defensa de las Democracias, un grupo de expertos de línea dura sobre Irán. “Por tanto, es probable que, tarde o temprano, se produzca otra ronda de enfrentamientos”.

    Yeganeh Torbati es la corresponsal del Times en Irán.

  • El taller de Herzog: cine, caos y 10.000 dólares

    El taller de Herzog: cine, caos y 10.000 dólares

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    En las Azores, 50 artistas rodaron cortos con Werner Herzog en un curso intensivo de 11 días; una oportunidad única que implicaba pagar miles de dólares y adaptarse a lo imposible.

    En la isla de São Miguel hay más vacas que personas, y al menos una estaba a punto de convertirse en estrella.

    Durante 11 días de enero, el cineasta alemán Werner Herzog organizó un taller en la isla, la más grande del archipiélago de las Azores, en el Atlántico Norte, y entre los 50 asistentes, varios se planteaban incluir una vaca en sus cortometrajes.

    Una de las ideas fue propuesta por Sabri Benalycherif, un fotógrafo lisboeta de 48 años, y Jill Mulleady, una cineasta argentina de 47 años. Su visión para un cortometraje implicaba la entrada de una vaca en una iglesia.

    “¿Cómo van a subir una vaca por los escalones hasta la iglesia?”, le preguntó Herzog, de 83 años, a la pareja, con severidad. “Puede que estén condenados al fracaso, porque la vaca podría ser obstinada y no subir ni un solo escalón. Se puede descontrolar”.

    “Pero usted movió un barco sobre una montaña”, le recordó amablemente Mulleady, refiriéndose a la escena de su epopeya de 1982, Fitzcarraldo, en la que la tripulación arrastraba un barco de vapor de 320 toneladas por una colina empinada en la Amazonía peruana.

    Herzog negó con la cabeza. “La gente cree que hago cosas imposibles, pero no. Hago lo factible”, dijo. “Yo sabía que era posible mover un barco sobre una montaña”.

    Explicó que tuvo tres meses para resolver el problema. Estos cineastas no disponían de ese tiempo. “Hay que hacer lo factible, y en los dos días de rodaje que tienen aquí, eso no parece ser factible”, dijo Herzog.

    Esta fue la clave de su taller: toma tu cámara, consigue la toma, prescinde del storyboard, no te excedas y, por encima de todo, haz lo que sea factible. Para muchos, este consejo, si no era revolucionario, sí resultaba liberador.

    Los participantes habían viajado desde lugares tan lejanos como Hawái, Australia e India. Fueron emparejados según estilos cinematográficos y lengua en común y, en algunos casos, signos zodiacales compatibles. Para el final del taller de 11 días, debían filmar, editar y proyectar una película de entre cinco y diez minutos, en cualquier formato: narrativo, poema visual o documental.

    Tomarían inspiración de Herzog y del paisaje de la isla: sus colinas verdes y frondosas, playas de arena negra, plantaciones de té envueltas en niebla, famosas aguas termales sulfurosas y, por supuesto, vacas. Mientras los cineastas proponían ideas, Herzog quedó absorto con la idea de la vaca en la iglesia.

    “Necesitan a alguien que transporte a la vaca en un remolque. Tal vez tengan que anestesiarla y luego reanimarla”, dijo. “¿Y qué dirá el cura local?”.

    El maestro

    El nombre de Werner Herzog se ha convertido en una especie de sinónimo del cine inconformista: el propio hombre es un ícono. Y, sin embargo, sus películas, densas en lo conceptual, no son precisamente taquilleras. Muchos las describirían como inaccesibles, apreciadas sobre todo por estudiantes de cine, cinéfilos y otros realizadores, ya que abordan temas complejos sobre cuestiones como la vida en el corredor de la muerte o las familias de alquiler en Japón. Él mismo es un personaje, con su acento alemán, su voz imperturbable y su filosofía irreverente, tanto como lo es la leyenda que rodea su forma de hacer cine, incluso para quienes nunca han visto sus películas.

    Y Herzog se ha convertido en objeto de fascinación para una nueva generación, sobre todo después de que el meme del “pingüino nihilista”, tomado de su documental de 2007 Encuentros en el fin del mundo, se volviera viral en enero, coincidiendo con su taller.

    Herzog fundó su Rogue Film School en 2009, en Los Ángeles, donde vive desde finales de la década de 1990. El curso intensivo de cuatro días costaba 1500 dólares. El objetivo no era aprender a hacer películas, sino escuchar a Herzog, quien deja claro que él no enseña a hacer películas, ya que eso pertenece a las escuelas de cine, de las que ha sido un crítico acérrimo durante mucho tiempo. Hacer cine, dijo, consiste en gestionar el caos o “domarlo”.

    Según la web de la Rogue Film School, el taller versaba “sobre poesía, cine, música, imágenes, literatura”. “Se aplicará la censura”, advertía. “No se hablará de chamanes, de clases de yoga, valores nutricionales, infusiones, ni de descubrir tus límites o crecimiento interior”.

    Las sesiones fueron tan populares que Herzog las hizo más largas y elaboradas. Empezó a colaborar con la productora barcelonesa Extática Cine, que organizaba talleres en Cuba, la selva peruana y Las Palmas, en las Islas Canarias. Eligieron São Miguel para 2026 por su paisaje invernal, sombrío y mítico, ideal para el cine.

    Herzog anunció el taller de este año en su nueva cuenta de Instagram, creada por Simon, su hijo menor. Otra cosa nueva fue su elevado precio –8800 euros (unos 10.200 dólares)– que sorprendió a muchos seguidores, que escribieron comentarios sobre privilegios y fondos fiduciarios.

    “Amigo, te amo, pero 8000 euros dejan totalmente fuera del curso a la clase trabajadora. No me encanta”, escribió uno.

    “Asistiré como lo aprobaría el Werner de la década de 1970 (falsificando documentos, colándome, llevándome tu equipo, volviéndome loco en la naturaleza)”, decía otro.

    En diciembre, los solicitantes solo tuvieron seis días entre ser aceptados en el programa y depositar el dinero para asegurar su lugar. Recurrieron al financiamiento colectivo, echaron mano de sus ahorros y solicitaron becas y préstamos para artistas. Se rumoreaba que una persona había vendido su coche. “El tiempo transcurrido entre recibir la invitación y transferir el dinero fue como un matrimonio forzado”, dijo Lucas Ackermann, guionista y director berlinés de 28 años.

    Entre los aceptados predominaba la sensación de haber ganado un premio prestigioso o de haber sido ungidos por el mismísimo maestro. Para estos cineastas era una oportunidad única en la vida, así que aceptaron el costo a cambio de lo que recibían: una mentoría cercana con Werner Herzog, contactos con otros cineastas y una línea muy valiosa en sus currículums.

    Participantes como Aleksandra Szczepanowska, de 46 años, residente en Nueva York, estaban preparados para asumir el costo. “Hacer un video musical corto de bajo presupuesto en Nueva York cuesta 20.000 dólares. Así que esto es casi demasiado barato”, dijo.

    Extática Cine explicó que el precio incluye, entre otras cosas, alojamiento y comida, transporte en la isla, traductores, una base de datos de actores y locaciones, oportunidades de distribución y, por supuesto, tiempo con Werner Herzog. Después de pagar al equipo organizador y los gastos, alrededor de un tercio de los ingresos va a la Fundación Werner Herzog en Munich, encargada de preservar y conservar sus obras.

    El proceso

    Herzog cautivó a sus 50 asistentes con historias que había contado cientos de veces, muchas incluidas en sus memorias de 2023, Cada uno por su lado y Dios contra todos. Habló de su infancia en la Baviera rural, de su turbulenta relación con el actor Klaus Kinski y de cómo hipnotizó al elenco de su película Corazón de vidrio, de 1976.

    Al cabo de un par de días, las barreras empezaron a caer, al menos para algunos. No es que el magnetismo de Herzog se hubiera atenuado; más bien, habían venido a aprender y trabajar. Aun así, el tiempo cara a cara resultó difícil. A menudo, mientras asesoraba a un cineasta, se formaba una multitud a su alrededor, como atraída por un imán. Algunos admitieron sentirse un poco molestos con la experiencia.

    Antes de comenzar el rodaje, Herzog y Peter Zeitlinger, su director de fotografía de toda la vida, inspeccionaron el “arsenal” del grupo, como llamaban al equipo de cámaras. Algunos participantes desempacaron lentes cinematográficos de última generación y cámaras réflex digitales, mientras que otro trajeron una simple videocámara Sony de la década de 1990. Herzog dijo que lo más importante no era la cámara, y suplicó: “Por favor, por favor, denme una buena historia”.

    Herzog les ordenó que se lanzaran de inmediato. “No hay tiempo para meditar, ni para esperar la inspiración”, dijo. “Y es algo positivo. Tienes que funcionar así en un rodaje de verdad”.

    Estas reglas forzaron un cambio bien recibido por los cineastas, como Szczepanowska. “Nunca he rodado sin guión, sin lista de tomas, sin storyboard“, dijo. “Es como que no te das cuenta de cuánto sabes, o de lo que eres capaz, hasta que lo haces”.

    Unos meses antes del taller, el equipo de Extática Cine contrató a una directora de casting local para organizar una convocatoria en toda la isla.

    “Es muy difícil, porque normalmente cuando los cineastas vienen aquí traen a sus propios actores o solo quieren a gente de las Azores como extras”, dijo Ana Lopes, de 42 años, actriz de São Miguel y directora de una agencia de casting. Ella estaba en Lisboa cuando uno de los participantes la llamó para un papel, y reservó de inmediato un vuelo a casa. “Esto es muy importante para mí, pero también para los habitantes locales que no son actores, porque tienes a 50 cineastas trabajando aquí. ¿Cuándo pasa eso en una isla como esta?”, dijo Lopes.

    Otra actriz, Teresa Carreiro Andrade Raposo, una estudiante de sociología de 20 años de São Miguel, fue contratada para participar en cuatro películas diferentes. “La verdad, nunca había oído hablar de Werner Herzog”, dijo. “Por lo visto, es una persona muy importante, así que estoy contenta de formar parte de este proyecto”.

    El legado

    A mitad del taller, Simon Herzog, de 36 años, viajó desde Viena para enseñar al grupo a forzar cerraduras –una práctica habitual en los cursos del Herzog padre y útil para acceder a locaciones restringidas–. “Aprendí la mitad de mi padre y la otra mitad por internet”, dijo Simon. “Puedo abrir casi todas las cerraduras de Rumania”.

    Aunque Simon había asistido a un par de fines de semana de la Rogue Film School de su padre, este era su primer taller. Fue un regalo de Navidad de su padre. Pero la presencia de Simon también benefició a los protegidos de su padre, ya que Herzog se volvió más accesible tras su llegada, e incluso su hijo lo incitaba a ser más directo.

    Y Simon creó la cuenta de Instagram de su padre. “Habíamos hablado durante un tiempo de tener algún medio para compartir su trabajo de forma más activa”, dijo.

    El primer video, I am Werner Herzog. This shall be my Instagram, fue filmado en el jardín de su casa del siglo XVI en el sur de Austria, publicado en agosto de 2025 y había acumulado casi nueve millones de visualizaciones. Herzog no tiene celular, así que Simon graba los videos cuando están juntos y después los sube. Durante el taller hicieron varios.

    Simon, que acompañó a su padre a la selva amazónica cuando rodó el documental de 1998 Alas de esperanza, cree que el interés de su padre por hacer estos talleres refleja su amor por el oficio, así como el deseo de establecer su legado. “Tiene mucho conocimiento y sabiduría que transmitir”, dijo. “No creo que sea especialmente celoso con eso”.

    La adulación

    Herzog dominaba la conversación durante las comidas y continuaba después de cenar, cuando proyectaba fragmentos de su extensa filmografía, como Aguirre, la ira de Dios, El hombre oso y Cobra Verde, pausando para señalar detalles específicos. A veces compartía anécdotas o reflexiones personales que provocaban risa y asombro.

    “Hoy cualquier primate puede hacer una película”, dijo en un momento. “Por cierto, he visto una película hecha por una oveja”.

    “Nunca me verán en los tabloides, porque nunca he estado en alfombras rojas; solo para mis propias películas”, reflexionó también.

    Muchos de los cineastas se aferraban a cada una de sus palabras.

    “Es mi padre en el cine”, dijo Hao Wang, de 33 años, un director de Chengdu, China, que ya había realizado el curso de Herzog en la plataforma MasterClass. Durante el taller, le enseñó a Wang a silbar, una habilidad que considera importante para dirigir a un equipo.

    La adulación resultó desconcertante para Francisca Manuel, una cineasta lisboeta de 41 años. “No esperaba que estas 49 personas a mi alrededor mostraran tanta devoción por él”, dijo. “Algunos, especialmente los hombres, lo ven como un dios”.

    Y esto puede ser un problema para Herzog. “Le resulta muy difícil encontrar gente que no busque quedar bien con él, por eso valora a quienes son auténticos con él”, dijo Peter Zeitlinger, que ha trabajado con Herzog en más de 20 proyectos.

    “La mayoría de los directores viven en una realidad falsa, en la que todo el mundo les miente”, añadió. “Es como la gente en el poder: nunca reciben críticas constructivas. Pero Werner no es así”.

    El rodaje

    Cuando empezó el rodaje, seis de las 25 parejas se habían separado conscientemente para trabajar solas. “A algunos les cuesta adaptarse el uno al otro”, dijo Herzog.

    El grupo se dispersó por toda la isla. Herzog visitó a cada uno de ellos, desplazándose entre las locaciones en una camioneta con chófer. En el puerto, hubo un rodaje en el que una pareja filmaba a un pescador arreglando una de sus redes, hablando de su vida.

    “Como está hablando todo el tiempo ante la cámara, necesitas momentos de silencio”, dijo Herzog. “Debe ser material en el que pueda pensar en voz alta. También tienen que grabar las gaviotas por separado como sonido. Tienen que recolectar”.

    Herzog observaba mientras Jordan McAfee-Hahn y Matúš Ďuraňa filmaban una vaca al borde de un acantilado, con el océano gris brillando como plata en el horizonte en una tarde ventosa. Su película, titulada Lola Dreams of the Sea, mostraba a un joven granjero corriendo tras Lola, una vaca inexplicablemente atraída por la masa de agua.

    La vaca que interpretaba a Lola no quería sentarse. Protestó a mugidos, hasta que finalmente cedió y se echó sobre el pasto.

    “¿No deberíamos hacer que mire hacia el océano?”, gritó McAfee-Hahn por encima del viento.

    “No, no. Está bien con el océano como telón de fondo”, dijo Herzog, sugiriendo al dúo que hicieran un primer plano de la cara de la vaca para captar las reacciones emocionales de Lola. “Déjenla ahí”.

    Trabajar con las vacas era muy difícil, como descubrió Asreen Zangana, de 28 años.

    “Las vacas estaban de muy mal humor. No querían interactuar con mi actor”, dijo la directora de cine iraquí-estadounidense. “Al principio, mi protagonista iba a ser muy cariñoso con las vacas. Iba a abrazarlas y besarlas, pero ellas no quisieron. Se marcharon furiosas”.

    Para convertirse en “buenos soldados del cine”, Herzog dijo a los participantes que debían aprender a adaptarse a los imprevistos. “De repente algo sale terriblemente mal, tu segundo protagonista tiene que ir al hospital y sabes que no volverá en los próximos tres meses, así que tienes 60 segundos para cambiar el guión y hacer creíble que no esté, incluso convertirlo en una ventaja para la historia”, dijo Herzog. “Esto pasa todo el tiempo en un rodaje, y tienes que poder responder al instante. No hay tiempo. No queda tiempo para nada”.

    Eso fue exactamente lo que hizo Zangana. “Tuve que cambiar rápidamente la historia para que el hombre se sintiera solo y necesitara de verdad el afecto de su vaca, pero no lo recibiera”, dijo. “Fue muy adaptable, como suelen ser los que no son actores”.

    La despedida

    Tras 11 intensos días en São Miguel, Herzog se marchó para empezar a promocionar su última película, Bucking Fastard, protagonizada por las hermanas Rooney Mara y Kate Mara como gemelas idénticas. También estaba terminando un libro de fotogramas de sus películas, que publicaría la editorial alemana de libros de arte Taschen, y haciendo doblaje para la próxima película de animación de Bong Joon Ho, Ally, sobre criaturas de las profundidades marinas. Habría poco tiempo para descansar entre proyectos, si acaso.

    Cuando llegó el momento de despedirse de sus protegidos, tras una proyección de sus obras terminadas, Herzog observó al grupo con su mirada penetrante.

    “El mundo como cineastas ahora es suyo”, les dijo. “El mundo es suyo. Saldrán allá afuera, pero deben seguir siendo rebeldes. Mi consejo es que formen células rebeldes en todas partes”.

    Muchos aprovechaban cada oportunidad para sentarse junto a Herzog y hacer preguntas o exponer ideas, mientras que unos cuantos preferían absorber su sabiduría en silencio y a distancia, como Dean Wei, cineasta de Pekín.

    “Solo quería escucharlo”.

    Erin Schaff es fotoperiodista del Times y cubre historias en

  • El caso Minerliz: 20 años sin respuestas

    El caso Minerliz: 20 años sin respuestas

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    Joseph Martinez entró en el restaurante New Rochelle Diner y recorrió la sala con la mirada buscando a una mujer sentada sola. Ella le hizo una seña y él se acercó y se sentó en su mesa. Se presentó como Lisa; habían intercambiado mensajes, pero nunca se habían visto en persona.

    Dijo que había oído buenos comentarios sobre las clases de astronomía que él daba en el Bronx, donde lo conocían como “Jupiter Joe”, por sacar su gran telescopio para observar las estrellas. Lisa quería contratarlo como profesor particular de su hija de 11 años. Él le contó el origen de “Jupiter Joe”: cómo desde niño le fascinaban las estrellas y los planetas, y cómo ahora compartía ese interés con sus hijas.

    Un camarero trajo agua y refrescos, pero no comieron. Lisa y él charlaron y, al cabo de una hora, ella le dio las gracias, prometió que se mantendría en contacto y se marchó. Martinez pidió un sándwich de queso a la plancha con tocino, bebió sus bebidas –tomó dos– y, al terminar, se marchó.

    Cuando la puerta de la cafetería se cerró tras él, un hombre discreto que estaba en una mesa cercana se levantó, se puso unos guantes de látex y recogió cuidadosamente las pajitas usadas de Júpiter Joe, metiendo cada una en su propia bolsa de plástico.

    Era enero de 2021 y el restaurante era la última parada en una búsqueda de un asesino que duraba décadas. La pista se había enfriado hacía mucho tiempo. Había llegado el momento de ser creativos.

    Veintidós años antes, un frío día de febrero de 1999, un empleado de mantenimiento trabajaba su turno de fin de semana en un centro comercial de Co-Op City, en el Bronx. Notó una gran bolsa de basura en un contenedor detrás y sintió curiosidad; no era raro encontrar DVD desechados del videoclub.

    Rasgó la bolsa y retrocedió, horrorizado.

    La noticia se propagó rápidamente entre la policía esa mañana de domingo. El beeper de un detective sonó mientras asistía a misa en el Bronx. Era una llamada de su brigada, con “911” al final: urgente. Salió apresuradamente de la iglesia.

    Dentro de la bolsa había un cuerpo. El de una niña.

    Las primeras horas en un homicidio son cruciales y este movilizó a tantos agentes como fue posible. Muchos detectives del Bronx fueron convocados al lugar de los hechos, entre ellos Malcolm Reiman.

    “Cuando hay un homicidio infantil, básicamente, la sociedad se horroriza, y el público se horroriza, el Departamento de Policía también se horroriza”, declaró más tarde. “Así que se produce lo que se llama una situación de ‘todos a una’”.

    El relato del hallazgo del cuerpo, la respuesta de la policía aquel día y otros detalles del caso proceden de transcripciones judiciales y de entrevistas con personas implicadas.

    La investigación empezó de forma prometedora. Rápidamente se identificó a la niña como Minerliz Soriano, una estudiante de 13 años de séptimo año que vivía con su familia en un edificio de apartamentos de Pelham Parkway South, a tres kilómetros de distancia. Había desaparecido a la salida del colegio cuatro días antes, y pronto se colocaron carteles de búsqueda en la zona.

    Los detectives visitaron su edificio y su escuela. Reconstruyeron su recorrido a casa. Entrevistaron a vecinos, que recordaban cómo vendía dulces y adornos navideños puerta a puerta con su hermana menor. Había muchas pistas, varios sospechosos.

    Minerliz estaba vestida y había sido estrangulada. Una pista clave y perturbadora surgió del equipo forense: dos pequeñas manchas en su sudadera eran semen.

    Los analistas del laboratorio de la Oficina del Médico Forense Jefe realizaron varias pruebas en las manchas y revelaron un perfil de ADN individual. Pero el perfil no coincidía con el de nadie en el sistema de justicia penal del estado. Quien dejó esas manchas no había sido registrado antes, y su identidad seguía siendo desconocida.

    ‘Ya verás’

    Minerliz era una alumna brillante de la escuela Frank D. Whalen, alegre y algo fuera de moda, con sus sudaderas holgadas, jeans y zapatillas viejas. Le gustaban Britney Spears y ‘N Sync y saltar con dos cuerdas afuera del colegio. Se mordía las uñas.

    A los 12 años, en un programa después de la escuela, conoció a Kimberly Ortiz, que estaba un grado por encima de ella, y pronto se volvieron mejores amigas. Kimberly era más experimentada; le interesaban los chicos. Minerliz se guiaba por la curiosidad. Le dijo a su amiga que quería ser astronauta.

    “Le dije: ‘Somos del Bronx’”, recordó Ortiz años después. “‘No vamos a ser astronautas’”.

    “Ya verás”, contestó Minerliz.

    A veces las chicas se escapaban del programa extracurricular para pasar el rato en una biblioteca a unas cuadras. Miraban páginas web, todavía una novedad en aquella época. Astronomía, cometas, películas, clases de francés… Minerliz clasificaba sus intereses con un sistema de estrellas en un cuaderno.

    Las cuadras entre la escuela y casa eran lo suficientemente tranquilas como para que dos niñas caminando después de clase se sintieran seguras, con muchas caras amigas y conocidas por el camino.

    Estas horas después de clase eran la vía de escape de Minerliz. Kimberly llegó a creer que la vida familiar de su amiga estaba dominada por las tareas domésticas y el cuidado de su hermana menor. Vivía con su madre y su padrastro, y en los seis meses que llevaba conociéndola, Kimberly nunca los había visto.

    El 24 de febrero de 1999, Minerliz le pidió a Kimberly que faltaran al programa extracurricular para ir a la biblioteca. Pero la escuela había llamado a la madre de Kimberly para informarle que Kimberly había faltado otras veces, así que tenía que ir.

    Esa tarde de miércoles fue la última vez que hablaron. Cuatro días después, en el departamento de Kimberly sonó el teléfono; su madre contestó y escuchó al interlocutor.

    “Dios mío”, la oyó decir la chica.

    Tácticas antiguas y nuevas

    A pesar de las prometedoras pistas iniciales, el caso empezó a enfriarse. Los miembros de la familia de Minerliz fueron descartados como sospechosos: ninguno coincidía con la muestra de ADN de la sudadera de la niña. Pasaron meses tras el asesinato sin nueva información. Había muchos otros crímenes en el Bronx de finales de la década de 1990.

    “A veces teníamos tres homicidios al día”, recordó Reiman. “Homicidios el día anterior. Y semanas antes. Todo eso estaba pasando”.

    Luego pasaron los años. Aun así, los detectives volvieron al caso de Minerliz Soriano con los años, retomándolo, sin encontrar nuevas pistas, volviéndolo a dejar. El ADN seguía sin coincidir con el de nadie en las bases de datos. Tampoco coincidía con el ADN de ninguna otra escena del crimen.

    Para 2011, Reiman se especializaba en casos sin resolver y retomó esta investigación con seriedad. Empezó a rastrear las cajas de notas de los detectives de 1999, dispersas por las salas de archivos de toda la ciudad, y estudió detenidamente las declaraciones de los vecinos de la época. Prestó especial atención a lo que decían los hombres.

    “Tal vez alguien se interesó en ella”, dijo en un informe televisivo. “Un interés malsano”.

    Finalmente supervisó la elaboración de una lista de 43 hombres que vivían en el edificio Pelham Parkway South en el momento del asesinato. Para entonces, más de 10 años después, algunos se habían mudado y otros seguían allí. Algunos habían sido encarcelados por otros delitos.

    Todo lo que tenían era el ADN anónimo de la escena del crimen. Así que decidió visitar a cada uno de los hombres y obtener una muestra de ADN.

    Podía solicitar una muestra bucal y arriesgarse a alertar al asesino, que podría huir, u obtenerla subrepticiamente, recogiendo algo que el hombre en cuestión hubiera desechado –una botella de agua, una colilla de cigarro– y analizarlo. Estos objetos se conocen como muestras abandonadas.

    No llegó a terminar su lista antes de decidir jubilarse tras 31 años de trabajo. Dejaría el caso en manos de otros detectives.

    “Llega un momento en que te das cuenta de que este trabajo te va a matar”, diría más tarde. “Siempre hay un caso más, ¿sabes? Tienes que poner un límite y marcharte o te quedas para siempre”.

    Antes de marcharse, tenía otra idea que probar. Algo totalmente nuevo.

    Los cinco hijos

    Para 2019, los avances en análisis llevaron a un nuevo método para identificar ADN anónimo, localizando a un familiar de quien dejó la muestra. Se trataba de una práctica algo controvertida, denominada búsqueda de ADN familiar, y la fiscalía del distrito del Bronx la buscó como vía de investigación en el caso de Minerliz Soriano. Nunca antes se había utilizado en la ciudad de Nueva York.

    Esta nueva prueba en la muestra de la sudadera podría identificar a un pariente consanguíneo de quien dejó la mancha. Eso podría reducir los sospechosos de innumerables a un puñado.

    Se trata de una herramienta policial que debe utilizarse como último recurso, cuando se hayan agotado otras vías de investigación. Los críticos han advertido que basarse en una coincidencia parcial del ADN podría llevar a que la policía vigilara a personas inocentes que no tenían nada que ver con las acciones de un familiar.

    La mancha de la sudadera de Minerliz fue analizada de nuevo y, en 2020, se obtuvo un resultado por primera vez. El ADN de la sudadera correspondía a un familiar de un hombre arrestado años antes por hurto menor en Nueva York. Había fallecido, pero le sobrevivían cinco hijos.

    Los detectives recopilaron información sobre los hijos. Rápidamente descartaron a los dos más jóvenes, que en 1999 tenían solo 5 y 10 años. Eso dejaba tres posibles responsables de la mancha en la sudadera.

    Los detectives no quisieron dirigirse directamente a ellos para obtener una muestra de ADN. Eso podría alertar al asesino. Así que necesitaban muestras abandonadas.

    Dos de los hijos mayores vivían en el Bronx, el tercero en Florida. La policía se puso en contacto con sus homólogos de Orlando, quienes siguieron a ese hijo, esperando a que tirara algo –al final, una mascarilla durante la pandemia de covid– que pudieran utilizar.

    El hijo mayor del Bronx, Joseph Martinez, tenía 27 años en el momento del asesinato. Tenía un historial intachable: ninguna detención antes ni después de 1999. Había trabajado en soporte informático en el World Trade Center a finales de la década de 1990 y ahora, en 2021, trabajaba en una compañía de seguros.

    Más recientemente, había convertido su interés por la astronomía en una actividad secundaria. Compró un telescopio potente y organizó fiestas de observación en el Bronx y sus alrededores. Asistía a eventos en el USS Intrepid, en el río Hudson, y solía llevar a sus dos hijas pequeñas.

    En estas salidas, utilizaba un apodo: Jupiter Joe.

    Parecía un asesino inverosímil. Entonces la policía hizo un hallazgo impactante: en 1999 vivía en el mismo edificio que Minerliz Soriano. Los detectives recuperaron la declaración que había prestado a los agentes inmediatamente después del asesinato. Claro, había visto a la chica por el edificio, había dicho. Pero no la conocía.

    Ahora necesitaban una muestra de ADN.

    La cita en el restaurante

    Con los años, un detective llamado James Menton se había hecho conocido por su forma creativa de obtener muestras abandonadas. Una vez se hizo pasar por ayudante de camarero en un concurrido restaurante chino para recoger el tenedor de un sospechoso. Y cuando el conductor de un camión al que seguía por el puente de Manhattan se asomó y escupió sobre la calzada, el detective Menton detuvo el tráfico para recoger una muestra con su hisopo.

    Así que cuando necesitó ADN de Martinez, lo buscó en Google para averiguar sus rutinas. Se fijó en la astronomía.

    Menton, haciéndose pasar por una madre llamada Lisa, envió un mensaje de texto a Martinez. A modo de presentación, Lisa escribió que la mejor amiga de su hija asistía a una de las observaciones callejeras organizadas por Jupiter Joe. “Queríamos saber si das clases particulares”.

    Podía funcionar, dijo. Podrían hablarlo en persona o de forma virtual.

    “¿Te parecería bien tomar un café o comer y hablar más?”, le escribió el detective. “Invito yo, por supuesto”.

    Sí, respondió Martinez. Acordaron reunirse en el New Rochelle Diner, a unos 15 minutos en coche del Bronx.

    Menton, que trabajaba con agentes del FBI en un grupo especial, pidió a una agente que se hiciera pasar por Lisa en el restaurante. Se sentó en una mesa cercana, solo, y observó a “Jupiter Joe” entrar, saludar a la agente y beber sus dos copas.

    Cuando Martinez se fue, el detective Menton embolsó las dos pajitas y las llevó directamente a un laboratorio para que las analizaran.

    Llegaron los resultados. No había ninguna duda. El ADN de las pajitas coincidía exactamente con las manchas en la sudadera de Minerliz.

    En noviembre de 2021, los detectives contactaron a Martinez y le pidieron que acudiera a la comisaría para responder a preguntas rutinarias sobre el caso: cómo era Minerliz en el edificio, si alguien parecía sospechoso, ese tipo de cosas.

    Al cabo de una hora, más o menos, de la conversación grabada en vídeo en una sala de interrogatorios –“la caja”, en jerga policial–, el detective Dominic Robinson fue al grano.

    “¿Tú y Minerliz tuvieron relaciones sexuales alguna vez?”, preguntó el detective.

    “No”, respondió Martinez.

    “Tenemos pruebas de que tu ADN estaba sobre ella”, dijo el detective. “Dame cualquier explicación de cómo eso es posible, cómo pudo pasar. Estoy dispuesto a explorar cualquier versión contigo”.

    “Quisiera contactar a mi abogado”, respondió Martinez. Fue detenido y el interrogatorio se dio por terminado.

    La teoría de la saliva

    En el juicio de septiembre, el abogado de Martinez, Troy Smith, no cuestionó que el ADN de su cliente estuviera en la sudadera de Minerliz.

    Pero argumentó que no era semen.

    Las pruebas realizadas sobre las manchas en 1999 han evolucionado y mejorado con los años, y lo que en las pruebas de entonces parecía semen, basándose en los niveles de una proteína específica, puede haber sido en realidad saliva, argumentó Smith.

    Así pues, las manchas podrían haber llegado a la sudadera de muchas maneras, dijo.

    “Si tosiera en mi mano –no lo haría contigo– y te diera la mano”, preguntó a un testigo de la oficina del forense, “mi ADN podría transferirse a tu mano, ¿correcto?”

    “Correcto”.

    “¿Si luego te tocas la camisa, mi ADN podría estar en tu camisa?”

    “Correcto”.

    “Si después de darte la mano tú le das la mano a otra persona, ¿mi ADN podría estar en esa otra persona?”

    “Sí”.

    La familia y los partidarios de Martinez se aferraron a esa idea en su defensa.

    “Cuando estás con alguien día tras día, te das cuenta de algo”, dijo una exnovia, Denise Matos, de 50 años, que estuvo ocho años con Martinez hasta poco antes del asesinato. Destacó que Martinez no tenía antecedentes penales.

    “Un depredador no actúa una sola vez”, añadió.

    En su alegato final, el fiscal John Miras explicó al jurado los resultados del laboratorio, señalando que los altos niveles de proteína en la mancha eran típicos del semen, mientras que esos niveles son minúsculos en la saliva.

    “No se puede eludir la ciencia”, argumentó. “No hay pruebas de que pasara junto a ella un día en el ascensor y estornudara”.

    En noviembre, tras un juicio de varias semanas, el jurado emitió su veredicto: culpable.

    El regreso de una vieja amiga

    Kimberly Ortiz quedó destrozada cuando Minerliz fue asesinada. Su madre le prohibió asistir al funeral. Pero Kimberly fue igual. Quedaba lejos de su barrio, y tomó varios trenes para llegar.

    Tenía 13 años; este año cumple 40. Ahora vive en Jacksonville, Florida, donde trabaja para Humana Medicare, y voló a Nueva York para declarar en el juicio de Martinez, como última testigo de la fiscalía. Su testimonio no aportó datos nuevos sobre el asesino de su amiga; al fin y al cabo, ella no lo había visto.

    Pero devolvió a su amiga al centro de la escena, describiendo su risa, su timidez con los chicos y sus intereses por la ciencia ficción y la tecnología.

    “Yo era más despierta y ella era más ingenua”, declaró. “Era inocente, graciosa y, en general, divertida”.

    Kimberly le compró un anillo que decía “Mejor amiga” una vez”. Los fiscales le mostraron una foto de la mano de Minerliz después de que encontraron su cadáver. Sí, dijo. Ese es el anillo.

    La semana pasada, Ortiz volvió al tribunal del Bronx por última vez, para la sentencia de Martinez.

    La jueza Audrey Stone escuchó al fiscal describir la reputación de Martinez como una farsa: “tres décadas engañando al mundo”. También escuchó al acusado: “Desde el comienzo de este juicio, he sostenido mi inocencia”.

    La jueza lo condenó a una pena mínima de 25 años, con una máxima de cadena perpetua.

    Algunos de los detectives que trabajaron en el caso, ahora jubilados o con nuevos empleos, permanecían sentados en silencio en la parte trasera del juzgado. Entre ellos estaban Malcolm Reiman, a quien llamaron aquel día de 1999 en que se encontró el cadáver de la niña, y James Menton, quien recogió las pajitas en el restaurante.

    La familia Soriano y sus parientes salieron ante las cámaras de los informativos y Ortiz se unió a ellos para recordar juntos a Minerliz. Cuando las niñas faltaban a su programa extraescolar para pasar el rato en la biblioteca, hacían “tableros de visión”, recortes de revistas que mostraban los futuros que imaginaban para sí mismas.

    Una iba a ser actriz. Y la otra, la primera mujer astronauta del Bronx.

    Michael Wilson cubre la ciudad de Nueva York y ha sido reportero del Times por más de dos décadas.

  • La misión de Artemis II de la NASA regresa a la Tierra con éxito

    La misión de Artemis II de la NASA regresa a la Tierra con éxito

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    La tripulación de la NASA amerizó en el océano Pacífico, cerca de San Diego, con lo que finaliza un viaje que llevó a los seres humanos al espacio sideral por primera vez desde 1972.

    Bienvenidos a casa, Reid, Victor, Christina y Jeremy. Con ustedes, la humanidad regresó a la Luna y ahora están de vuelta sanos y salvos en la Tierra.

    Los cuatro astronautas de la misión Artemis II amerizaron el viernes a las 8:07 p. m., hora del este, en el océano Pacífico, cerca de San Diego, con lo que concluyeron su misión histórica de 10 días, la primera en enviar seres humanos alrededor de la Luna en más de 50 años.

    “¡Qué viaje! Estamos estables, cuatro tripulantes verdes”, dijo Reid Wiseman, el comandante de Artemis II, al control de la misión, refiriéndose a que él y sus compañeros astronautas gozaban de buena salud.

    La misión ha estado repleta de superlativos. Victor Glover es el primer hombre negro que viaja alrededor de la Luna, y Christina Koch es la primera mujer. Jeremy Hansen es el primer astronauta canadiense que realiza el viaje.

    Bajo el mando de Wiseman, la misión de la NASA superó el récord de distancia establecido por la misión Apolo 13 en 1970. Mientras los astronautas viajaban alrededor de la cara oculta de la Luna, pasaron por un punto a 406.771 km kilómetros de la Tierra, unos 6600 km más lejos de lo que había viajado la tripulación del Apolo 13.

    En el proceso, los astronautas de Artemis II estudiaron partes de la cara oculta de la superficie lunar que los ojos humanos no habían visto antes. (Esas partes de la superficie estaban en la sombra durante las misiones Apolo.) También presenciaron un eclipse solar de 53 minutos, que los asombró tanto a ellos como a la gente de la Tierra.

    Artemis II tuvo sus contratiempos, como fallos en las comunicaciones y problemas con un retrete, que demostraron tanto la necesidad de apoyo informático como de conocimientos de fontanería en el espacio.

    Pero lo más importante es que la misión demostró que los sistemas clave de la nave espacial Orión, como el soporte vital y la propulsión, pueden manejar el transporte de seres humanos a la Luna.

    Esto es lo que hay que saber

    • Recuperación de la tripulación: Un equipo de recuperación de la NASA y la Marina estadounidense tardará aproximadamente una hora en sacar a los astronautas de su cápsula. Después, serán trasladados en avión al USS John P. Murtha, un buque de transporte anfibio. Desde allí, serán llevados a tierra y regresarán el sábado al Centro Espacial Johnson de la NASA en Houston.

    • Cómo ver lo que sigue en directo: La cobertura de la NASA continúa mientras los astronautas esperan a que los equipos los ayuden a salir de su cápsula espacial. Puedes verla en las cuentas de YouTube o X de la agencia, así como en su sitio web o en sus aplicaciones para televisores inteligentes.

    • Más actualizaciones: Está previsto que la NASA dé información actualizada sobre el resultado de la misión a las 10:30 p. m., hora del este, en el Centro Espacial Johnson. Los periodistas del New York Times darán información actualizada y contextualizada sobre ese acontecimiento.

  • “La hubieran despojado de todo”: la historia del amor al que tuvo que renunciar la princesa Margarita de Inglaterra

    “La hubieran despojado de todo”: la historia del amor al que tuvo que renunciar la princesa Margarita de Inglaterra

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    Imagen cerrada de una mujer con pelo  corto negro dentro de un automóvil con expresión de angustia.

    Getty Images

    Cuando la princesa Margarita de Inglaterra anunció el 31 de octubre de 1955 que rompería su compromiso con el capitán Peter Townsend, concluyó la incertidumbre sobre la saga romántica que había cautivado a la nación.

    El mito que perdura es de una monarca atrapada, un gobierno intransigente y una mujer de 25 años forzada a renunciar a su sueño de casarse con un héroe de guerra.

    La princesa, al parecer, enfrentaba una cruda opción: podía mantener sus privilegios reales o vivir en un callado exilio como la simple Sra. Townsend.

    “Creo que su decisión fue absolutamente correcta dadas las circunstancias”, comentó Townsend en el programa Nationwide de la BBC cuando promovía su autobiografía en 1978, que coincidió con el Día de los Enamorados.

    Sin embargo, documentos confidenciales del gobierno publicados después de la muerte de la princesa Margarita revelaron que sus opciones no fueron necesariamente tan drásticas como se han presentado algunas veces.

    Medallas

    Townsend era un héroe de guerra altamente condecorado por su papel en la Batalla de Inglaterra, durante la Segunda Guerra Mundial.

    Nacido en 1914, ingresó en la Real Fuerza Aérea a la edad de 19 años. Entre sus hazañas como piloto de combate ayudó a derribar el primer bombardero alemán sobre territorio inglés.

    Townsend contó a la BBC en 1955 cómo al día siguiente había visitado al artillero de cola herido en el hospital: “Pensé, esto podría pasarle a cualquiera de nosotros, así que fui a verlo a decirle, ‘Bueno, realmente no somos enemigos después de todo; somos seres humanos’”.

    En efecto, Townsend mismo fue derribado más tarde pero escapó prácticamente ileso, físicamente por lo menos. A medida que la campaña aérea continuaba con paso implacable, recordó: “No convertimos en exterminadores insensibilizados, sin pensar en otra cosa que destruir al enemigo”.

    Para el fin de la guerra, con sus nervios colapsados, Townsend cayó bien parado con un trabajo en la residencia real como el palafrenero u oficial de la Casa Real del rey Jorge VI: un oficial militar de confianza encargado del manejo fluido de las actividades y deberes ceremoniales de la realeza.

    Estaba cerca de la familia, viviendo en los predios del castillo de Windsor y frecuentemente acompañando a las princesas a sus eventos públicos.

    La adolescente Margarita se fijó en el apuesto Townsend en 1947 durante una gira a Sudáfrica. Margarita tenía 17 años; Townsend casi la doblaba en edad y estaba casado con dos hijos.

    Un hombre alto con traje formal sostiene un sombrero en su mano y mira atentamente a una joven mujer vestida de blanco con un sombrero con flores. Ambos están al aire libre detrás de una verja

    Getty Images
    Townsend no sólo tenía casi el doble de la edad de Margarita, también estaba casado y con dos hijos.

    Si la amistad se profundizó a través del tiempo, se mantuvo estrictamente en silencio.

    En 2005, una amiga de Margarita, Lady Jane Rayne, relató al programa Timewatch de la BBC que fue testigo de la química entre la pareja durante una reunión social de cacería en el castillo de Balmoral (Escocia) en 1951, cuando la princesa estaba llegando a sus 21 años.

    “Como la proverbial tercera rueda, sentí que no tenía lugar allí. Nunca se besaron o se tomaron de la mano, pero simplemente lo podías percibir”, contó.

    La princesa se había convertido en una deslumbrante mujer de alta sociedad, con la prensa mundial encantada de informar cómo pasaba el tiempo yendo a fiestas.

    Pero en febrero de 1952, la tragedia la golpeó cuando su querido padre, el rey Jorge VI, murió a los escasos 56 años de edad. La sensata hermana mayor de Margarita, Isabel, era la siguiente en la línea de sucesión.

    Durante la coronación de la reina Isabel en 1953, el reportero de un diario tabloide observó a la princesa sacándole una pelusa en la chaqueta de Townsend. Aunque lejos de ser una escena de la serie Bridgerton, ese gesto íntimo fue suficiente para dar mucho de qué hablar.

    Un grupo de personas de alta sociedad observando una carrera de caballos desde un palco.

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    La relación de Townsend (extrema derecha) y Margarita (detrás del príncipe Felipe con los binóculos) se mantuvo en estricto silencio.

    De hecho, Townsend ya le había propuesto matrimonio, unas semanas después de su divorcio. Isabel le pidió a Margarita que esperara un año para dejar que las cosas se calmaran después de la coronación.

    Según el Acta de Matrimonios Reales de 1772, diseñada bajo el rey Jorge III para evitar la entrada de cónyuges indeseables en el seno de la familia, Margarita necesitaría el permiso de la reina para casarse antes de cumplir 25 años.

    Después de eso, necesitaría la aprobación del Parlamento.

    Desterrado a Bruselas

    Como en tantas historias de la realeza, divorcio era una mala palabra. Detrás de bambalinas, la pareja enfrentó la ira de Sir Alan “Tommy” Lascelles, el poderoso secretario privado de la reina, que tenía experiencia en este tema: se servicio se remontaba a la crisis de abdicación de 1926, cuando Eduardo VIII, incapaz de reconciliar su deseo por la divorciada estadounidense Wallis Simpson con su papel como rey, tomó la estremecedora decisión de renunciar al trono.

    Sir Alan aconsejó a la reina y al primer ministro Winston Churchill de deshacerse de Townsend inmediatamente. Le dijo al capitán que debía ser “un loco o un malvado” si pensaba que podía casarse con la hermana de la cabeza de la Iglesia Anglicana.

    Townsend se vio desterrado a un nuevo cargo como agregado aéreo de la embajada británica en Bruselas, donde permaneció dos años. Lo acordado era que no pisara territorio británico. Townsend la contó a la BBC en 1978 que sintió que había sido una “medida levemente disciplinaria”.

    Con Townsend exiliado en el exterior, la princesa Margarita se relanzó dentro de la glamurosa escena social de Londres. Pero su pasión no se atenuó con la distancia, como la clase dirigente británica hubiese deseado, y se escribían mutuamente casi todos los días.

    El 21 de agosto de 1955, la princesa Margarita cumplió 25 años. Ahora estaba libre de casarse con quien quisiera, pero potencialmente a un alto costo personal.

    Dos hombres en perfil, vestidos de gala, conversan entre sí.  El de la izquierda es más corpulento y tiene calvicie. El de la derecha es más alto, tiene bigote y condecoraciones en le pecho.

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    Tanto el primer ministro Winston Churchill (izq.) como el secretario privado de la reina, Sir Alan Lascelles (der.) se oponían al matrimonio.

    Cuando Townsend regresó de Bélgica en octubre, Margarita indicó que, si se casaba con él, tendría que renunciar a su derecho de sucesión, su ingreso anual pagado por el estado de £6.000 (equivalente a más de US$250.000 de hoy), su título de alteza real, y su estatus como miembro de la Familia Real.

    La opinión pública estaba dividida sobre lo que debía hacer, al tiempo que otros miembros de la realeza también tenían sentimientos encontrados.

    La biografía de la princesa Margarita escrita por Craig Brown, Ma’am Darling (“Querida señoría”), señala que, cuando la madre reina se inquietaba sobre dónde viviría una futura Sra. Townsend, el príncipe Felipe (esposo de la reina), “con gran sarcasmo”, respondía que era “todavía posible, aún hoy en día, comprar una casa”.

    Townsend recordó en 1978 cómo se encontró envuelto en un torbellino mediático.

    “Durante 19 días realmente rigurosos y penosos en un apartamento en Londres que amablemente me habían prestado, estuve sitiado por 50 o 100 periodistas que vinieron de todo el mundo. Y fue bajo estas condiciones, con la prensa mundial discutiendo esta situación y con nosotros siendo discutidos en cada capital del mundo, que tuvimos que llegar a esta decisión”.

    Un hombre abre el baúl de un automóvil, mientras está rodeado por varios policías londinenses y una gran cantidad de periodistas y curiososos tomando fotografías.

    Getty Images
    Durante días, Townsend (centro) se vio asediado por la prensa nacional e internacional.

    El 31 de octubre, el presentador de noticias de la BBC John Snagge interrumpió la programación normal para leer un breve comunicado de la princesa.

    En ese declaraba: “He sido consciente de que, sujeta a renunciar a mis derechos de sucesión, hubiese sido posible para mí casarme por lo civil. Pero, consciente de las enseñanzas de la Iglesia que un matrimonio cristiano es indisoluble, y consciente de mi deber para con la Mancomunidad, he resuelto anteponer estas consideraciones a las otras”.

    Pero ¿era realmente necesario que la princesa cancelara todo el asunto?

    El sucesor de Churchill como primer ministro, Anthony Eden, alguien que también se había divorciado y vuelto a casar, posiblemente era más solidario con el aprieto de la pareja.

    Documentos oficiales que se mantuvieron en secreto hasta 2004, dos años después de la muerte de Margarita, sugieren que se hubiera podido llegar a un acuerdo mediante el cual hubiese podido retener su título real y su ingreso del Estado.

    Los documentos indican que las únicas condiciones eran que tendría que renunciar a sus derechos de sucesión al trono, y que debería casarse en una oficina de la registraduría en lugar de en una extravagante ceremonia eclesiástica.

    Otro matrimonio, otro divorcio

    Los archivos también contenían una carta de la princesa a Eden fechada en agosto de 1955. Dice que ella verá a Townsend en octubre: “Solo viéndolo de esta manera podría sentir que estoy decidiendo apropiadamente si me caso con él o no”.

    El antiguo corresponsal de asuntos de la realeza de la BBC Paul Reynolds escribió en 2016 que la carta podría indicar que la determinación de Margarita de casarse con él no era tan fuerte como se había creído.

    Una pareja dentro de un automóvil. El hombre tiene el brazo sobre el hombro de la mujer, que está mirando directamente a cámara.

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    Al terminarse la relación con la princesa, Townsend se casó en Bélgica con la rica heredera Marie-Luce Jamagne.

    En retrospectiva, en 1978, Townsend expresó que seguía creyendo que Margarita había tomado la decisión correcta. “Yo difícilmente tenía cómo compensar estas serias, aunque materiales, pérdidas que la princesa tendría que sufrir”, manifestó. “Hubiera sido desposeída de prácticamente todo”.

    Townsend regresó a Bélgica, esta vez por voluntad propia, donde se casó con Marie-Luce Jamagne, heredera de un empresario tabacalero de 20 años.

    En 1960, la princesa Margarita se casó con el fotógrafo Antony Armstrong-Jones, quien el día de la boda se convirtió en el duque de Snowdon.

    En 1978, tres meses después de la entrevista de Townsend con la BBC, la princesa se convirtió en la primera persona de la realeza en divorciarse desde Jorge I (en 1694).

    Una pareja de recién casados, él de sacoleva y ella de blanco con velo y una corono,  saludan desde un balcón con los brazos en alto.

    Getty Images
    La princesa Margarita se casó con Antony Armstrong-Jones en1960, pero la pareja se divorció 18 años después.

    Aunque no habría un reencuentro de fantasía para los antiguos enamorados, Townsend siempre mantuvo gratas memorias de Margarita.

    Cuando se le preguntó cómo se sentiría si ella entrara en ese momento, dijo, “Estaría encantado de verla, y presumo que si entrase en este cuarto, sólo sería porque ella estaría encantada de verme”.

    []

    BBC

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  • ¿Por qué el golfo Pérsico tiene más petróleo y gas que cualquier otro lugar de la Tierra?

    ¿Por qué el golfo Pérsico tiene más petróleo y gas que cualquier otro lugar de la Tierra?

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    La silueta de un hombre árabe observa decenas de unidades de bombeo de petróleo contra la puesta del Sol

    Getty Images

    Se ha dicho que los países del golfo Pérsico están igualmente benditos y malditos por sus vastas reservas de petróleo y gas.

    Las fuerzas geológicas a lo largo de millones de años han hecho que la región sea un punto global rico en energía, y esa es la razón para que una guerra como la que está en marcha provoque una crisis energética global.

    Como geólogo petrolífero que ha estudiado la zona, todavía me asombro de la magnitud de sus depósitos de hidrocarburos. Por ejemplo, hay más de 30 campos supergigantes, cada uno conteniendo 5.000 millones o más de barriles de crudo, alrededor del golfo Pérsico.

    Y los pozos en la región producen entre dos y cinco veces más petróleo diario que incluso los mejores pozos en el mar del Norte y Rusia.

    La geociencia moderna ha identificado varios factores clave en las rocas que hacen que una región sea particularmente rica en petróleo, incluyendo su capacidad para generar y retener hidrocarburos.

    En la región del golfo Pérsico, todos estos factores se encuentran en niveles óptimos o cercanos a ellos.

    Por su enorme abundancia y facilidad de producción, la región del Golfo Pérsico es sencillamente inmejorable.

    Una breve historia

    Los humanos sabían de la presencia de los hidrocarburos en la zona mucho antes de que las inundaciones crearan el golfo Pérsico a finales de la última Edad de Hielo, entre 14.000 y 6.000 años atrás.

    Filtraciones naturales de crudo y gas son comunes a lo largo de ríos y valles en muchas partes de la región.

    Miles de años antes del inicio de nuestra era común (época después de Cristo o D.C.), los pueblos usaban el bitumen, un tipo de petróleo pesado, para fabricar argamasa e impermeabilizar barcos.

    El primer descubrimiento moderno de petróleo ocurrió en 1908 en un conocido lugar de filtración en el oeste de Irán.

    En las décadas de los 50 y los 60, una época de rápida expansión de exploración de petróleo y gas, quedó claro que ninguna otra región en el planeta tendría semejante abundancia.

    Una foto en blanco y negro muestra la construcción de una primitiva torre de extracción de petróleo en una región desértica con unas diez personas alrededor

    Getty Images
    Trabajadores de la Empresa de Petróleo Anglo Iraní operan una torre de extracción de crudo, en 1909, tras el primer descubrimiento moderno del petróleo en la región.

    Se han descubierto otras zonas con enormes volúmenes de petróleo y gas, como el oeste de Siberia en Rusia y, más recientemente, la cuenca pérmica en Estados Unidos, pero ninguna se compara con la magnitud de las reservas en el golfo Pérsico, ni el alto rendimiento al cual el crudo y el gas pueden ser producidos en esta región.

    Escenario geológico

    La región del golfo Pérsico está ubicada donde dos placas tectónicas se estrellan: la placa Arábiga en el sureste y la placa Eurásica hacia el este y norte.

    Esta colisión ha estado sucediendo durante unos 35 millones de años y ha resultado en un escenario dinámico donde las capas rocosas se han doblado y quebrado y, a niveles más profundos, transformado por calor y presión considerables.

    Las características geológicas difieren considerablemente entre ambos lados del Golfo. En el lado iraní, la cordillera de Zagros se extiende a lo largo de 1.800 kilómetros (1.100 millas) desde el golfo de Omán hasta la frontera con Turquía.

    Parte del gran sistema alpino-himalayo, la cordillera de Zagros está formada por rocas muy plegadas y fracturadas, creadas durante los últimos 60 millones de años por las colisiones de África, Arabia e India con Eurasia.

    En la costa arábiga del Golfo, ese tipo de flexión y fractura no se produjo.

    En cambio, las fuerzas compresivas de la colisión deformaron una plataforma rígida de roca dura y profunda, conocida como “roca basal”, creando amplias estructuras abovedadas de enorme tamaño, que se extendían por decenas, incluso cientos, de kilómetros cuadrados.

    Bajo el golfo Pérsico se encuentra una cuenca llena de sedimentos erosionados por el surgimiento de los montes Zagros. En sus zonas más profundas, la cuenca estuvo sometida a las altas temperaturas y presiones necesarias para la generación de petróleo y gas.

    En definitiva, se trata de un entorno excelente para la generación y el almacenamiento de hidrocarburos a gran escala.

    Mapa de Oriente Medio que muestra las placas arábiga y euroasiática

    BBC

    Rocas que producen crudo

    El crudo y el gas se forman de material orgánico como el zooplancton y fitoplancton marinos, originalmente concentrados en esquisto, calizas ricas en lodo y otras rocas expuestas a temperaturas y presiones elevadas.

    Cuando las rocas están compuestas de al menos 2% de material orgánico, son consideradas de alta calidad para la generación de petróleo y gas.

    La región del Golfo tiene un número particularmente alto de capas de estas rocas fuente, algunas de las cuales son especialmente gruesas, abundantes y orgánicamente ricas.

    Una formación de capas de caliza en la escarpadura de Tuwaiq, en Arabia Saudita, que empata con el desierto

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    Las capas rocosas de la escarpadura de Tuwaiq, en Arabia Saudita, formadas en el período jurásico, entre hace 200 millones y 145 millones de años, son ricas en material orgánico.

    Ejemplos de ello son las formaciones montañosas de Hanifa y Tuwaiq, en la costa arábiga del Golfo, que se formaron durante el período Jurásico, hace entre 200 y 145 millones de años, y la formación de Kazhdumi en Irán, que se formó durante el período Cretácico, hace entre 145 y 66 millones de años.

    Estas rocas tienen entre un 1% y un 13% de contenido orgánico, e incluso más en algunos lugares.

    Estructuras de petróleo y gas

    Las capas de rocas dobladas y fracturadas de la región, y sus domos, están bien dotadas para atrapar hidrocarburos.

    Los pliegues de las Zagros, montañas legendarias entre los geólogos por las formas espectaculares que se ven en las imágenes satelitales, contienen cientos de miles de millones de barriles de petróleo y metros cúbicos de gas.

    Una mirada rápida a un mapa de petróleo y gas de la región del golfo Pérsico mostrará campos en forma de salchichas que van del noroeste al sureste y reflejan importantes estructuras dobladas.

    Estas características incluyen cientos de yacimientos individuales de variados tamaños, que se extienden desde el sur de Irán atravesando el noreste de Irak.

    Torres de producción de gas en una parte del yacimiento de gas South Pars-North Dome, en Irán

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    Los yacimientos de gas natural South Pars-North Dome tienen la capacidad de producir al menos 46.000 millones de metros cúbicos de gas.

    En la placa arábiga, las grandes estructuras de domos han formado especialmente enormes acumulaciones de petróleo y gas. Estas incluyen el campo petrolero de Ghawar en Arabia Saudita, el más grande del mundo, que podría producir más de 70.000 millones de barriles de crudo.

    El yacimiento de gas natural South Pars-North Dome, compartido entre Irán y Qatar, podría producir por lo menos 46.000 millones de metros cúbicos de gas, un contenido energético equivalente a más de 200.000 millones de barriles de petróleo.

    Mapa muestra el golfo Pérsico y la locación de los yacimientos de gas South Pars y de North Dome que comparten Irán y Qatar

    BBC

    Las rocas reservorio más importantes son las calizas, en las que algunas porciones se han disuelto parcialmente, lo que facilita el flujo de petróleo y gas.

    En los reservorios de Zagros, el fluido fluye a través de fracturas creadas por el plegamiento y las fallas derivadas de la colisión de placas.

    En lugares como el reservorio Arab-D en el campo de Ghawar, en Arabia Saudita, y la caliza de Asmari en muchos campos de Zagros, estas rocas de almacenamiento de petróleo de alta calidad cubren vastas áreas: cientos e incluso miles de kilómetros cuadrados.

    No existe nada de esta magnitud en ningún otro lugar del planeta, ni en tierra ni en alta mar, lo que demuestra la singular geología petrolera de la región del Golfo Pérsico.

    Posibilidades futuras

    El resultado combinado de estos factores es que más o menos la mitad de las reservas convencionales de petróleo del mundo y 40% de su gas yacen bajo apenas 3% de la superficie terrestre de la Tierra.

    Las evaluaciones del Servicio Geológico de Estados Unidos señalan que, aún después de más de un siglo de perforación y producción, todavía hay por descubrir grandes yacimientos de petróleo y gas en la región del golfo Pérsico.

    Un hombre de espaldas observa desde lejos el centro de producción de gas licuado en el yacimiento de Shaybah, en Arabia Saudita

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    Aunque la región posee casi la mitad de las reservas de hidrocarburos del mundo, los estudios indican que podría haber aún mucha más producción

    En un informe de 2012 que estudió la península Arábiga y las montañas Zagros, la agencia estimó que podría haber hasta 86.000 millones de barriles de petróleo y 9,5 billones de metros cúbicos de gas en las rocas, además de las cantidades que ya han sido descubiertas.

    Más crudo y gas también podrían ser producidos utilizando técnicas de perforación horizontal y fracking (fracturación hidráulica) desarrolladas en EE.UU. en las décadas del 2000 y 2010.

    Arabia Saudita y los Emiratos Árabes Unidos (EAU) están ensayando esos métodos en sus campos petrolíferos. Todavía es muy temprano para saber cuán exitosos serían, pero los estudios indican que podrían generar aún más producción.

    *Scott L. Montgomery es catedrático de Estudios Internacionales de la Universidad de Washington, Estados Unidos. Su artículo fue publicado en The Conversation, cuya versión original en inglés puedes leer aquí

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    BBC

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  • Reseña de ‘Malcolm el de en medio’: ahora la nostalgia reina en la TV

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    Dos décadas después, la serie recupera su esencia y demuestra que algunas dinámicas familiares –y frustraciones– nunca cambian.

    El título de la reposición de Disney+ de Malcolm el de en medio retoma su subtítulo —La vida sigue siendo injusta— inspirado en una línea del tema musical de “They Might Be Giants” (interpretado aquí por Drama Dolls). Sin embargo, el regreso de la serie después de dos décadas evoca otra frase de la canción: “¿Puedes repetir la pregunta?”.

    La pregunta, repetida por muchísimas reposiciones de comedias en la era del streaming, es: ¿Por qué?

    ¿Por qué esto? ¿Por qué ahora? ¿Por qué? Este epílogo de cuatro episodios, que llega el viernes, está lleno de afecto por el caótico y disfuncional clan que lo protagoniza. Pero, como ocurre con la mayoría de sus compañeros, su historia no ofrece mucha más respuesta que: porque podíamos, y la mayoría del reparto estaba disponible.

    La serie original de Malcolm, creada por Linwood Boomer, era la historia de una familia (de apellido no revelado oficialmente) con más hijos que dinero y más conflictos que cualquier otra cosa. La madre, Lois (Jane Kaczmarek), podía ser una feroz defensora o una temible ejecutora; el padre, Hal (Bryan Cranston, antes de Breaking Bad), era el bonachón cariñoso de la serie. Malcolm (Frankie Muniz), un niño prodigio, narraba la historia en un monólogo agitado dirigido a la cámara.

    Malcolm tenía un ritmo ska frenético y un marcado gusto por el humor físico. (El segmento “anteriormente” al inicio de La vida sigue siendo injusta, uno de sus momentos más divertidos, es una sucesión desbordada de puñetazos y patadas en la entrepierna).

    Pero también tenía profundidad en sus personajes. Lois y Hal tenían una relación refrescantemente intensa y apasionada que no giraba únicamente en torno a sus hijos. Y para ser una comedia disparatada, la serie tenía un sentido psicológicamente astuto de las dinámicas individuales y las complejas historias entre Hal, Malcolm y sus hermanos Francis (Christopher Kennedy Masterson), Reese (Justin Berfield) y Dewey (Erik Per Sullivan).

    En La vida sigue siendo injusta, la familia es un poco más grande, pero sigue siendo la misma. Hay otros dos integrantes, Jamie (Anthony Timpano), nacido durante la serie original y que ahora sirve en la Guardia Costera, y Kelly (Vaughan Murrae), una persona no binaria cuyo nacimiento se insinuó mediante una prueba de embarazo positiva en el final de la serie.

    Malcolm, por su parte, es un padre soltero que se ha distanciado de sus padres por años para mantener la cordura. Su hija adolescente, Leah (Keeley Karsten), heredó su cerebro, su ansiedad y su afición a romper la cuarta pared. (A veces, la nueva serie parece un piloto a medias de un programa derivado centrado en ella).

    Sin embargo, su paz neurótica se ve amenazada cuando Malcolm recibe una invitación para la fiesta del 40 aniversario de Hal y Lois. Este acontecimiento extravagante y militarmente planeado impulsa la trama, preparando a varios miembros de la familia y personajes del pasado para enfrentamientos espectaculares, como las piezas de un elaborado dominó.

    Hay mucha historia de la familia y de la propia serie que abordar en cuatro breves episodios, y la tensión se nota. Muy pronto, la serie limitada establece subtramas de comedia de situación –una subtrama de venganza, una subtrama de “alguien se droga accidentalmente”– y crea motivos para que reaparezcan los favoritos de los seguidores. Pocos recuerdos de Malcolm quedan sin referencia, pero esta nueva temporada nunca tiene la oportunidad de convertirse en algo propio.

    También resulta extraño intentar recrear la dinámica de una comedia infantil con personajes adultos. Los hermanos a menudo parecen menos adultos que simplemente agrandados en versiones adultas de sus seres reconocibles. (El actor original de Dewey fue sustituido por el actor Caleb Ellsworth-Clark, quien aparece sobre todo por video a distancia, caracterizado como un adulto disfrazado de Dewey).

    Muniz interpreta a Malcolm con el mismo frenesí y las mismas expresiones faciales exageradas, que lo hacían parecer divertido y agobiado de niño, pero desquiciado de adulto. Los personajes tienen ahora más libertad para decir groserías, por si sirve de algo.

    Algunos de los nuevos miembros del reparto son encantadores cuando tienen uno o dos segundos de protagonismo, sobre todo Karsten y Murrae. Y los episodios muestran los arrebatos explosivos de Kaczmarek y las acrobacias cómicas de Cranston, últimamente eclipsadas por su éxito en dramas en televisión y teatro. ¿Puedes enojarte del todo con una serie con una secuencia fantástica que permite a Bryan Cranston golpear a otro Bryan Cranston con un bolo de boliche y una tostadora? No, no puedes.

    Pero las reposiciones de comedias de situación suelen tener éxito como obras originales cuando pueden abordar cómo el tiempo cambia a las personas, de una manera divertida, pero significativa. King of the Hill lo hizo, al igual que Party Down; la ineficaz reposición de Scrubs al menos lo intenta. Eso es lo que significa tener una historia que merezca la pena volver a contar.

    El tema de La vida sigue siendo injusta, como sugiere el subtítulo, es que la dinámica familiar permanece inmutable, incluso cuando la familia crece. Las personas a las que quieres te vuelven loco como lo hacían hace 20 años, y probablemente lo harán dentro de 20 años más. Es una postura perfectamente razonable para una comedia de situación. Pero también es un argumento para dejar que el original se mantenga.

    Dicho esto, quizá lo mejor de la serie sea su brevedad: es una reunión breve y agridulce que no intenta superar al original. ¿Es suficiente para satisfacer a alguien que no sea un superfan?

    Sí, no, quizá, no lo sé. ¿Puedes repetir la pregunta? Sin duda, otra comedia que regresa lo hará pronto.

    James Poniewozik es el crítico jefe de televisión del Times. Escribe reseñas y ensayos enfocados en la televisión.

  • Artemis II vuelve a la Tierra: cómo y cuándo ver el amerizaje

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    Los cuatro astronautas a bordo de la cápsula Orión se disponen a amerizar en el océano Pacífico el viernes. Esto es lo que debes saber.

    Tras aventurarse más lejos en el espacio que nadie en la historia, los cuatro astronautas de la misión Artemis II de la NASA se disponen a amerizar en el océano Pacífico, frente a San Diego, el viernes.

    La nave espacial Orión traerá de vuelta a casa a Reid Wiseman, Victor Glover y Christina Koch, de la NASA, y a Jeremy Hansen, de la Agencia Espacial Canadiense, después de 10 días y un viaje alrededor de la cara oculta de la Luna.

    El amerizaje supone el final de la primera misión tripulada al espacio profundo en más de 50 años. Es un paso importante hacia una mayor exploración espacial y un nuevo alunizaje.

    Esto es lo que hay que saber sobre Artemis II y su amerizaje.

    ¿Cuándo es el amerizaje y cómo puedo verlo?

    Está previsto que la tripulación americe en el océano Pacífico aproximadamente a las 8:07 p. m., hora del este.

    La NASA transmitirá el video del regreso de la nave a la Tierra a partir de las 6:30 p. m. del viernes. Puedes verlo en las cuentas de YouTube y X de la NASA, así como en el sitio web de la NASA y en las aplicaciones para televisores inteligentes. También puedes verlo aquí en el sitio web de The New York Times.

    Puedes seguir la velocidad y la distancia de la cápsula Orión desde la Tierra en el sitio web AROW de la NASA. Muestra una visualización de la cápsula.

    ¿Podré ver el regreso de la nave a la Tierra en California?

    Rachel Kraft, vocera de la NASA, dijo que no es probable que la nave espacial sea visible para quienes se encuentren en la costa cercana a San Diego cuando esta atraviese la atmósfera terrestre. Esto se debe a que entrará desde el suroeste sobre el océano Pacífico y durante el día.

    ¿Qué ocurre durante el amerizaje?

    Está previsto que el módulo de la tripulación, que tiene forma de lágrima y que transporta a los cuatro astronautas, se separe del módulo de servicio, que impulsa y propulsa la nave, a las 7:33 p. m. Eso indica que la tripulación se está preparando para la reentrada en la atmósfera terrestre.

    La separación dejará al descubierto el escudo térmico del módulo de la tripulación, diseñado para proteger a Orión de temperaturas abrasadoras mientras este atraviesa la atmósfera terrestre.

    La velocidad de la nave será de casi 39.000 kilómetros por hora cuando entre en la atmósfera. Después empleará paracaídas para reducir su velocidad a unos 540 km/h y después a 32 km/h o menos. Entonces caerá en el océano Pacífico.

    Tras el amerizaje, los equipos de recuperación de la NASA y de la Marina estadounidense estabilizarán la cápsula Orión y ayudarán a la tripulación a subir a los helicópteros que los llevarán al USS John P. Murtha. La tripulación se someterá a evaluaciones médicas en el buque antes de volver a tierra firme. Finalmente volarán al Centro Espacial Johnson de la NASA en Houston.

    ¿Qué ocurrió durante la misión Artemis II?

    El Sistema de Lanzamiento Espacial, un enorme cohete naranja y blanco, lanzó a la tripulación y su cápsula Orión al espacio desde Florida el 1 de abril. El lunes, la tripulación rodeó la cara oculta de la Luna y observó partes de la superficie lunar que nunca habían sido vistas por ojos humanos.

    La tripulación captó imágenes de cráteres, llanuras lisas y otras características lunares que se estudiarán para futuras misiones lunares. Bautizaron un cráter con el nombre de su nave espacial, al que llamaron Integridad, y otro con el de la difunta esposa de Wiseman, Carroll Wiseman. Luego de rodear la Luna, presenciaron un eclipse solar de 53 minutos.

    La misión fue también una oportunidad para que la tripulación probara nuevas tecnologías y equipos en el espacio.

    En las primeras horas de la misión, la tripulación probó la capacidad de Orión de ejecutar maniobras de acoplamiento para futuros vuelos. Los astronautas también probaron la nueva tecnología de sus trajes espaciales naranjas, diseñada para ayudarles a respirar hasta seis días si la cápsula se despresuriza en situaciones de emergencia. También tuvieron que solucionar problemas con el primer retrete enviado al espacio profundo.

    Se espera que el viaje de ida y vuelta recorra más de 1,1 millones de kilómetros desde el lanzamiento hasta el amerizaje.

    Ashley Ahn cubre noticias de último momento para el Times desde Nueva York.

  • EE. UU. busca reforzar la lista del servicio militar. Esto hay que saber

    EE. UU. busca reforzar la lista del servicio militar. Esto hay que saber

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    A finales de año, el Sistema de Servicio Selectivo de EE. UU. comenzará a registrar automáticamente los nombres de quienes cumplen los requisitos para ser llamados a filas.

    La agencia gubernamental que mantiene una lista de hombres aptos para el servicio militar comenzará a registrar automáticamente sus nombres a finales de este año, con lo que abandona un requisito de décadas de antigüedad que exigía que se inscribieran ellos mismos.

    El Sistema de Servicio Selectivo, un organismo del poder ejecutivo independiente del Departamento de Defensa, lleva desde 1980 exigiendo a los hombres de entre 18 y 25 años de edad que cumplen los requisitos para ser llamados a filas que se inscriban en el registro de gobierno.

    No hacerlo es un delito grave, que conlleva diversas penas que incluyen un máximo de cinco años de prisión y la imposibilidad de recibir ciertas prestaciones federales, como préstamos del gobierno.

    Pero los funcionarios del gobierno, que se preparan para lo que los expertos consideran posibles enfrentamientos con China o Rusia mientras el reclutamiento militar ha caído, planean revisar otras bases de datos federales para reforzar la lista.

    El cambio atrae de nuevo la atención a medida que se desarrolla la guerra de Estados Unidos con Irán y plantea dudas sobre si podría ser el preludio de un servicio militar obligatorio.

    Esto es lo que hay que saber:

    ¿Qué motivó el cambio?

    El Sistema de Servicio Selectivo llevaba varios años presionando al Congreso para que reformara el modo en que el gobierno federal elabora la lista de hombres que pueden ser llamados al servicio militar.

    La agencia señaló en su informe anual de 2024 que las tasas de inscripción habían disminuido en los últimos años, a pesar del gasto en programas de divulgación que informaban al público sobre sus obligaciones.

    Expertos militares e historiadores dijeron que los cambios se han preparado tanto durante el gobierno de Biden como durante el de Trump, lo que refleja el malestar de los planificadores sobre el tamaño del ejército estadounidense.

    Algunos creen “que el Sistema del Servicio Selectivo estaba muy anticuado”, dijo Lindsay Cohn, profesora de asuntos de seguridad nacional de la Escuela de Guerra Naval de Estados Unidos en Newport, Rhode Island.

    “El Sistema de Servicio Selectivo tiene que ver con la gestión de la mano de obra, más que simplemente con la generación de mano de obra”, dijo Cohn, y añadió que no hablaba en nombre del ejército ni de la Escuela de Guerra Naval.

    En 2024, el 81 por ciento de los hombres de entre 18 y 25 años se inscribieron en el Sistema del Servicio Selectivo, que propuso sustituir su antiguo modelo de recopilación de nombres por la inscripción automática. El método alternativo recopilaría información personal de diversas bases de datos del gobierno de Estados Unidos.

    El Sistema del Servicio Selectivo no respondió inmediatamente el jueves a las preguntas sobre qué bases de datos tenía previsto utilizar como parte de ese proceso.

    El Congreso incluyó el cambio de normas en la Ley de Autorización de la Defensa Nacional para el año fiscal 2026, que el presidente Trump firmó el pasado diciembre.

    ¿El presidente Trump está considerando utilizar el servicio militar obligatorio?

    La Casa Blanca refirió el jueves las preguntas sobre el cambio al Sistema de Servicio Selectivo.

    Durante una entrevista el 8 de marzo en Fox News, Karoline Leavitt, secretaria de prensa de la Casa Blanca, dijo que Trump “no retira opciones de la mesa” cuando le preguntaron qué les diría a las madres preocupadas por el regreso del servicio militar obligatorio.

    Leavitt dijo también que enviar tropas terrestres a Irán no formaba parte del “plan actual”.

    El presidente tendría que obtener la aprobación del Congreso para promulgar un servicio militar obligatorio, que se utilizó por última vez durante la guerra de Vietnam, a principios de la década de 1970.

    Jeremy Kessler, catedrático de la Facultad de Derecho de Columbia, quien ha escrito extensamente sobre el reclutamiento militar, dijo que el tamaño de Irán y su ejército presentaban obstáculos sustanciales para Estados Unidos.

    “Realmente no está claro que eso fuera logísticamente factible sin recurrir al servicio militar obligatorio”, dijo sobre una invasión terrestre.

    ¿Qué sigue ahora?

    El Sistema de Servicio Selectivo ha presentado el cambio de normas para su revisión a la Oficina de Información y Asuntos Regulatorios, que forma parte de la Oficina de Administración y Presupuesto.

    Según los expertos, es probable que en el proceso de elaboración de las normas participen otros organismos federales que podrían compartir información personal de quienes reúnen los requisitos para ser llamados a filas, como la Administración del Seguro Social y la Oficina del Censo.

    En su sitio web, el Sistema de Servicio Selectivo dijo que las nuevas normas se promulgarían en diciembre.

    La agencia también señaló que, a partir de 2024, todos los estados excepto cuatro ofrecían una opción de inscripción en el Servicio Selectivo en las solicitudes de permisos de conducir o tarjetas de identificación. Algunos estados exigen a los solicitantes que opten por no participar si no quieren que su información se comparta con el Sistema de Servicio Selectivo.

    Kessler dijo que la agencia también podría basarse en información del Departamento de Seguridad Nacional.

    Según las normas vigentes, los residentes legales permanentes, los migrantes indocumentados y las personas que solicitan asilo o a quienes este se les ha concedido deben inscribirse en el Servicio Selectivo, dijo Kessler, que está escribiendo un libro, Conscription and Constitutional Change in Twentieth Century America (El servicio militar obligatorio y el cambio constitucional en los Estados Unidos del siglo XX).

    A partir de ahora, esas personas se añadirán automáticamente a la lista, lo que podría dificultar los requisitos de notificación para el gobierno federal, añadió.

    Neil Vigdor es un reportero de noticias de última hora en el Times, con énfasis en temas de política.