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  • Identifican cepa andina de hantavirus que se transmite entre humanos en el brote mortal del crucero que zarpó de Argentina

    Identifican cepa andina de hantavirus que se transmite entre humanos en el brote mortal del crucero que zarpó de Argentina

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    Una cepa poco común del hantavirus, que puede transmitirse entre personas que mantienen un contacto estrecho y prolongado, ha sido detectada en pacientes afectados por un brote mortal a bordo de un crucero en el Atlántico.

    El Ministerio de Salud de Sudáfrica informó que la cepa andina del virus fue detectada en dos personas que fueron evacuadas de la embarcación hacia ese país.

    Tres pasajeros del MV Hondius han muerto desde que el crucero zarpó desde Argentina hace alrededor de un mes en un viaje a través del océano Atlántico.

    Otras tres personas con síntomas fueron evacuadas el miércoles por la mañana para que recibieran atención médica en los Países Bajos, según informó la Organización Mundial de la Salud (OMS).

    Las personas evacuadas son un británico de 56 años, un ciudadano neerlandés de 41 y una alemana de 65, según el Ministerio de Asuntos Exteriores de los Países Bajos.

    “En esta etapa, el riesgo general para la salud pública sigue siendo bajo”, señaló el director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus.

    Agregó que ya se ha iniciado el seguimiento y monitoreo de los pasajeros a bordo y de quienes ya desembarcaron.

    “No puedo permitir que entre en Canarias”

    La empresa operadora del crucero, Oceanwide Expeditions, dijo anteriormente que dos de los evacuados eran miembros de la tripulación, incluido el médico del barco, de nacionalidad británica según reportes.

    El tercer caso corresponde a una pasajera vinculada a un ciudadano alemán que murió a bordo la semana pasada.

    La OMS también confirmó que un ciudadano suizo que regresó a su país tras viajar en el barco está recibiendo tratamiento por hantavirus en un hospital de Zúrich.

    La mañana de este miércoles tres pacientes fueron evacuados a Países Bajos.

    OMS
    Tres pacientes fueron evacuados este miércoles para que recibieran atención médica en los Países Bajos.

    Unas 150 personas permanecen a bordo del MV Hondius bajo “estrictas medidas de precaución”, según la empresa operadora.

    El buque se encuentra actualmente anclado cerca de Cabo Verde, frente a la costa occidental de África, y tiene previsto dirigirse a las Islas Canarias, donde los pasajeros podrían finalmente desembarcar.

    Madrid aceptó el plan, pero la autoridad regional de Canarias expresó su rechazo y pidió una reunión urgente con el presidente del gobierno español, Pedro Sánchez.

    “No puedo permitir que entre en Canarias”, le dijo Fernando Clavijo a la radio Onda Cero.

    “Esta decisión no obedece a ningún criterio técnico ni nos han proporcionado información suficiente para mantener un mensaje de calma”.

    En redes sociales, pidió seguridad y garantías tanto para los pasajeros como para los habitantes de las Islas Canarias.

    La única que puede transmitirse de persona a persona

    Hasta el momento, se han identificado ocho casos de hantavirus, tres confirmados y cinco casos sospechosos, entre personas que estuvieron a bordo, según la última actualización de la OMS.

    El organismo ha reiterado que el riesgo de transmisión a la población general es bajo.

    El virus suele transmitirse a través de roedores, mediante su orina, saliva o heces. Sin embargo, expertos han observado que la cepa andina puede propagarse entre humanos.

    Las autoridades sanitarias sudafricanas señalaron que esta cepa, común en América Latina, fue detectada en ambos casos confirmados tras análisis realizados por el Instituto Nacional de Enfermedades Transmisibles de Sudáfrica.

    Un informe presentado al Parlamento sudafricano, al que tuvo acceso la BBC, indica que la cepa andina es “la única conocida que puede transmitirse de persona a persona”.

    El documento subraya que la transmisión sigue siendo poco frecuente y ocurre solo en casos de “contacto muy estrecho”.

    También detalla los esfuerzos para rastrear a los contactos de los infectados. Hasta el momento, se han localizado 42 de 62 personas identificadas.

    Entre los contactos hay paramédicos, conductores de ambulancia, personal portuario, tripulación aérea y trabajadores sanitarios. Las autoridades continúan las labores de rastreo.

    “España tiene la obligación moral y legal de ayudar”

    Mapa del trayecto del crucero de Argentina a Cabo Verde.

    BBC

    De los dos casos confirmados en Sudáfrica, uno corresponde a una mujer neerlandesa que falleció después de que su esposo ya hubiera muerto en el mar. El otro es un británico de 69 años que permanece hospitalizado en Johannesburgo a donde fue evacuado.

    No se ha confirmado la presencia del hantavirus en el ciudadano neerlandés que murió ni en otro pasajero alemán que también falleció.

    El Ministerio de Sanidad de España informó que el resto de los pasajeros continuará hacia las Islas Canarias. Se espera que lleguen en tres o cuatro días, aunque aún no se ha definido el puerto exacto en donde atracará.

    La compañía Oceanwide Expeditions indicó que su plan es llegar a Gran Canaria o Tenerife.

    Según la empresa, la OMS habría señalado que Cabo Verde “no puede llevar a cabo esta operación”.

    “Las Islas Canarias son el lugar más cercano con la capacidad necesaria. España tiene la obligación moral y legal de ayudar a estas personas, entre las que hay varios ciudadanos españoles”, añadió el comunicado.

    Una vez en Canarias, los pasajeros y la tripulación serán evaluados médicamente y recibirán atención, tras lo cual podrán iniciar su regreso a sus países.

    Todas las interacciones se realizarán en espacios y transportes especiales para evitar el contacto con la población local y proteger al personal sanitario, según las autoridades españolas.

    Sin embargo, el presidente de Canarias rechazó el plan.

    Línea

    BBC

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  • Cómo Guyana se convirtió en uno de los grandes beneficiarios de la guerra en Irán

    Cómo Guyana se convirtió en uno de los grandes beneficiarios de la guerra en Irán

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    El gobierno de Guyana, encabezado por el presidente Irfaan Ali, no puede disponer libremente de los recursos de la bonanza petrolera.

    Getty Images
    El gobierno de Guyana, encabezado por el presidente Irfaan Ali, no puede disponer libremente de los recursos de la bonanza petrolera.

    Inflación, gasolina más cara y amenazas al suministro de alimentos en los países más vulnerables. Esas son tres de las principales consecuencias que se suele mencionar cuando se habla del impacto económico de la guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán.

    Sin embargo, para Guyana -probablemente el petroestado más nuevo del mundo- el conflicto que mantiene bloqueado el estrecho de Ormuz ha significado más, muchos más ingresos.

    Estos recursos provienen de la combinación de dos efectos: el incremento programado de la producción y el efecto del aumento del precio del petróleo como consecuencia de la guerra en Medio Oriente.

    Según explica Sidney Armstrong, profesor del departamento de Economía de la Universidad de Guyana, para diciembre de 2025, la producción de crudo de su país se ubicaba en unos 892.000 barriles diarios, mientras que en la actualidad ya supera los 920.000 (y con tendencia a seguir subiendo).

    Al mismo tiempo, mientras antes de la guerra el precio del crudo de referencia Brent estaba en unos US$62, el promedio diario desde el inicio de la guerra se ubica en torno a los US$108, según datos de la Agencia de Información de Energía (EIA, por sus siglas en inglés) del gobierno de EE.UU.

    Pero ¿qué significa esto para Guyana y qué impacto tiene?

    Una mujer camina por el mercado Stabroek en Georgetown.

    Getty Images
    Guyana tiene la economía de más rápido crecimiento del mundo.

    Crecimiento acelerado

    La historia petrolera de Guyana es muy reciente. Su producción de hidrocarburos se inició apenas hace seis años, pero ese corto periodo ya ha sido suficiente para convertirla en uno de los mayores productores de petróleo de Sudamérica.

    “Guyana es un caso interesante ya que se ha convertido en la economía de más rápido crecimiento del mundo. En gran medida, esto se debe a que parte de una base realmente muy pequeña, pero aún así es la economía que está creciendo más rápido”, dice Roxanna Vigil, investigadora del Council on Foreign Relations, un centro de estudios con sede en Washington.

    Los ingresos petroleros se han convertido en el motor del país, cuya economía ha crecido a un promedio de 40,9% anual desde 2020, según cifras del Banco Mundial.

    Además, los ingresos por la explotación de hidrocarburos representaron el 37% del presupuesto del Estado en 2025, año en el cual el país ingreso por esa vía unos US$2.500 millones. Estimaciones del ministerio de Finanzas -previas a la guerra en Irán- apuntaban a un ingreso petrolero para 2026 en torno a los US$2.800 millones.

    Pero la guerra en Irán y, en especial, el cierre del estrecho de Ormuz, han cambiado estos cálculos.

    Cifras publicadas por The Economist indican que desde el inicio de la guerra los ingresos petroleros de Guyana aumentaron en US$370 millones semanales hasta los US$623 millones.

    “Debido a los precios mundiales del petróleo más elevados, prevemos que los ingresos gubernamentales aumenten en US$4.000 millones durante el año, en comparación con las estimaciones de principios de 2026”, dijo Luiz Hayum, analista principal de exploración y producción de la consultora Wood Mackenzie, en respuesta a una consulta de BBC News Mundo.

    Agregó que esperan que la extracción de crudo promedio de ese país se ubique este 2026 en torno al millón de barriles diarios, tras la ampliación de la producción prevista para este año.

    Sin embargo, Sidney Armstrong advierte que la mayor parte de los recursos generados por la explotación petrolera en Guyana no van a las arcas del país, debido a la forma en que están diseñados los contratos de explotación.

    Así, 75% del dinero es usado para que las empresas petroleras recuperen su inversión. Guyana recibe mientras tanto 12,5% de beneficio y un 2% extra por regalías, hasta un total de 14,5%.

    Una vez que las petroleras hayan recuperado su inversión inicial, Guyana recibirá el 50% de los beneficios más el 2% en concepto de regalía.

    La buena noticia para el gobierno de Georgetown es que, gracias al aumento de precios del crudo por la situación en Irán, el tiempo que tardarán las petroleras en recuperar su inversión se está acortando.

    Fondo de Recursos Naturales

    Armstrong advierte, no obstante, que si estas compañías tienen que hacer nuevas inversiones, la actual fórmula de distribución de ganancias se mantendría hasta que recuperen esos fondos.

    Adicionalmente, el gobierno de Guyana no dispone libremente de los recursos que recibe pues el país estableció un Fondo de Recursos Naturales en el que se deposita el dinero procedente del petróleo y se aprobó una ley que regula cuándo, cómo y con qué propósito se puede hacer uso de ese dinero.

    Según esa norma, con la creación de este fondo se busca garantizar un crecimiento estable y controlado (evitando los gastos excesivos en tiempos de bonanza) y asegurar que el dinero se destine a las prioridades de desarrollo del país, al mismo tiempo que se conservan recursos para el beneficio de las generaciones futuras.

    Para marzo de este año, el fondo disponía de unos US$3.800 millones.

    Pero ¿cómo se ha traducido esta bonaza petrolera por la guerra en Irán en beneficios para los guyaneses?

    Sidney Armstrong señala que el impacto del precio del petróleo se nota en el aumento de los ingresos, en las reservas del Fondo de Recursos Naturales y en la aceleración de los proyectos de infraestructura en marcha en el país.

    “Lo que ha estado sucediendo a un ritmo cada vez mayor es la realización de obras de infraestructura. Se ha incrementado el gasto en la construcción de carreteras, escuelas y centros de salud comunitarios”, señala Armstrong.

    Roxanna Vigil apunta que este tipo de obras son muy importantes pues Guyana tiene necesidad de muchas infraestructuras básicas como estas.

    “Necesitan seguir creciendo muchísimo. Hasta hace poco, más de la mitad de la población de Guyana vivía en la pobreza y de hecho, gran parte de la población sigue viviendo en la pobreza, pero ahora cuentan con un plan y con los recursos para cambiar esa situación”, señala Vigil.

    Por otra parte, Armstrong indica que el gobierno recién otorgó un bono por un monto equivalente a US$500 a todos los guyaneses mayores de 18 años.

    Explica que se trataba de una promesa que el gobierno había hecho el año pasado, pero que no había honrado hasta ahora.

    Sede de ExxonMobil en Georgetown.

    Getty Images
    La estadounidense ExxonMobil es la principal accionista del consorcio que que explota el bloque petrolero de Stabroek, el único que por ahora está activo en Guyana.

    La otra cara de la bonanza

    Pese a la bonanza petrolera, Guyana no escapa a los problemas que la crisis en Medio Oriente ha causado alrededor del mundo.

    “La realidad es que la inflación ha aumentado y, por consiguiente, el poder adquisitivo real ha disminuido”, comenta Armstrong.

    “La gente está viendo precios más elevados en las gasolineras, lo que -obviamente- repercute en el transporte y los viajes. Así pues, al igual que cualquier otro país integrado en el sistema global, estamos empezando a sentir las repercusiones negativas derivadas de la situación de las cadenas de suministro”.

    “Los precios de los alimentos han aumentado de manera significativa: alrededor de un 25% en un breve periodo. Esto se debe, evidentemente, a que elementos como los fertilizantes y otros insumos agrícolas se están volviendo más costosos. Los recursos necesarios para la actividad agrícola se están encareciendo, por lo que es preciso tener en cuenta estas repercusiones negativas”, agrega.

    Al economista también le preocupa que, en ciertos casos, parece no haber un manejo tan transparente y adecuado de los recursos generados por la bonanza petrolera.

    “Lo que sucede fuera del sector petrolero depende en gran medida de la eficacia con la que el gobierno gestione los recursos. Y, a veces, da la sensación de que se está produciendo una mala gestión. Por ejemplo, existe un proyecto para transportar gas desde las plataformas marinas hasta tierra firme para transformarlo en electricidad. Estamos hablando de un proyecto que realmente generará grandes beneficios. Sin embargo -y aquí es donde entra esa sensación de que existe corrupción-, el proyecto lleva retraso, por un lado; y, por otro, el contratista está exigiendo cientos de millones de dólares adicionales para poder completarlo”, señala.

    Armstrong apunta que hay un aumento en la desigualdad en el país y que los salarios reales de la mayoría de los guyaneses no han experimentado cambios significativos.

    “Todavía hay muchas personas sin vivienda. Es un problema que persiste, al igual que la pobreza real. Por lo tanto, cuando se habla de esta economía de más rápido crecimiento, es indispensable volver a la realidad de que, en términos de lo que podríamos denominar desarrollo humano, todavía nos queda un largo camino por recorrer”, concluye.

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    BBC

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  • Una historia de amor turca, con cárcel, poesía y una hazaña aérea

    Una historia de amor turca, con cárcel, poesía y una hazaña aérea

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    Cuando el poeta kurdo declaró por primera vez su amor, la mujer en el centro de sus sentimientos no lo tomó en serio. “¿Cómo iba a hacerlo?”, le preguntó su amada, Ipek Ozel. “Yo era la única mujer que había visto en décadas”.

    En el momento en que le confesó su cariño, en 2019, el poeta, Ilhan Sami Çomak, cumplía cadena perpetua en una prisión turca de máxima seguridad. Ozel era una voluntaria que, en medio de una vida de glamour y fiestas, visitaba a los reclusos para ofrecerles ayuda y compañerismo.

    Su historia de amor, que ha sorprendido incluso a sus amigos más cercanos, también es un relato de un conflicto amargo y brutal que duró décadas.

    Çomak nació en 1973 en un minúsculo pueblo cerca de Bingöl, al este de Turquía, hijo de agricultores humildes que practicaban el alevismo, una corriente musulmana heterodoxa.

    “Perfecta”, dijo de su infancia rural. “Adorar un árbol, una flor o un río. Eso era Dios para mí como niño aleví”.

    No se dio cuenta de que las creencias de su familia o su etnia kurda lo convertían en una minoría. Ni siquiera se dio cuenta de que vivía en un país de habla turca hasta la escuela primaria. El “turco” –la lengua que más tarde le daría consuelo en la cárcel– “me lo inculcaron los maestros”, dijo.

    Sus padres lo animaron a estudiar, y en 1992 se trasladó a Estambul para ir a la universidad. A mediados de la década de 1990, la insurgencia separatista del Partido de los Trabajadores Kurdos (PKK) estaba en su apogeo, y los estudiantes kurdos eran detenidos en masa.

    La policía de Estambul detuvo a Çomak en 1994, y lo acusó de provocar incendios forestales y de pertenecer al proscrito PKK, designado organización terrorista por Turquía, Estados Unidos y la Unión Europea. Dijo que fue torturado durante 19 días, firmó una confesión forzada y fue condenado a muerte.

    Çomak, de 53 años, niega todos los cargos. “Tres incendios en diferentes lugares lejanos en un solo día”, dijo, “debo de ser Superman”.

    Tiene un parecido a Clark Kent. Alto, con gafas y en forma, se sienta erguido mientras responde cortésmente a lo que le preguntan y Ozel, de 55 años, traduce.

    En la cárcel, tuvo que buscar una forma de pasar el tiempo, y pronto se dio cuenta de que muchos de sus compañeros lo hacían leyendo.

    Él también adquirió el hábito, y no solo leyó, sino que devoró, todo, desde Marx a Mayakovsky, de Baudelaire a Borges.

    “Cuando quedó claro que no saldría pronto de la cárcel, empecé a buscar algo que pudiera dar sentido a mi vida ahí dentro, y volteé hacia la poesía”, dijo.

    Pero no fue fácil encontrar su voz. “Gran parte de la poesía se basa en la memoria”, dijo, “y yo tenía sobre todo recuerdos de la infancia. Era demasiado joven. No tenía muchas experiencias”.

    Su gran avance se produjo cuando se dio cuenta de que, incluso dentro de sus limitadas circunstancias, seguía rodeado de temas infinitos. “Cualquier cosa se convertía en motivo para un poema”, dijo. “Música, una película, una bella novela, una fotografía de Catherine Deneuve”.

    Descubrió que podía “invitar a la vida y a mis pasiones con mi pluma”, y fue como si se abriera un grifo, del que brotaron poemas, la mayoría en turco.

    Cuando Turquía abolió la pena capital en 2004, la condena de Çomak fue conmutada por cadena perpetua. Sus abogados llevaron su caso ante el Tribunal Europeo de Derechos Humanos, que declaró en 2007 que no se le había sometido a un juicio justo, y pidió uno nuevo.

    Margaret Owen, abogada británica de derechos humanos que se ha hecho amiga de la pareja, recuerda que le sorprendió el tema y el tono de los poemas de un hombre que tenía motivos para estar resentido. “Ni un solo poema es político o iracundo”, se maravilló.

    Cuando Çomak publicó Hymns Composed by Cats en 2013, envió a Ozel un ejemplar, aunque no se conocían.

    Ozel acababa de empezar a visitar la prisión de Esmirna, en la costa del Egeo, donde estaba recluido Çomak. Aunque no tenía formación jurídica, viajaba desde Estambul una vez al mes para prestar la ayuda que podía, y ofrecía asistencia práctica en los casos –un papel conocido como “amigo McKenzie“– a tres estudiantes kurdos que cumplían condena con Çomak.

    “Hablaban de ella con gran emoción”, dijo Çomak de los estudiantes.

    Después de recibir su ejemplar, Ozel, impresionada por la ternura de los poemas, envió una nota de agradecimiento, lo que dio inicio a su correspondencia.

    “Escribíamos sobre todo”, dijo. “Era más coqueto que yo”.

    Algunas de sus cartas –de 20 a 30 páginas de extensión– venían con plumas que caían de los pájaros que tenía como mascota en su celda. “Decía que me haría alas de ángel con ellas”, dijo Ozel.

    Aunque estaba comprometida con su trabajo voluntario con los presos y participaba desde hacía tiempo en la defensa de los derechos humanos, Ozel también tenía una vida activa en el ámbito profesional y social en Estambul. Hija de ingenieros laicos, fue a la universidad en Londres, trabajaba en publicidad, bailaba tango y viajaba por todo el mundo.

    La primera vez que se conocieron en persona fue en 2016, en un tribunal de Estambul, donde se celebraba una audiencia sobre su nuevo juicio.

    Mientras los guardias lo escoltaban al tribunal, Çomak lanzó un beso al aire.

    Ella escribió en su siguiente carta: “No sabía si iba dirigido a mí, pero lo tomé”.

    “Me alegra que no se perdiera”, respondió él.

    El tribunal decidió que su juicio había sido justo, y posteriormente fue trasladado a la prisión de Silivri, otro centro de máxima seguridad, a las afueras de Estambul.

    Le preguntó a Ozel si quería ser su amiga McKenzie, y ella dijo que sí. Ahora podían hablar a través de un cristal sucio durante 45 minutos cada semana. “Me levantaba a las 5 para estar allí a las 9:30”, dijo Ozel.

    También tenía una misión: “Le dije que no quería que fuera otro poeta kurdo encarcelado. Quería que fuera un poeta reconocido. Sus poemas son tan bellos, tan inocentes. No son los poemas de un terrorista”.

    Ozel sabía que ese objetivo sería difícil, pero estaba dispuesta a conseguirlo. “Dame un reto y mírame”, dijo.

    Convenció a PEN Noruega para que lanzara una campaña pidiendo la liberación de Çomak. Ochenta y ocho poetas de todo el mundo le enviaron cada uno un poema. Çomak respondió a cada uno de ellos con un poema de su autoría.

    Pero la campaña no consiguió liberarlo; en su lugar, Çomak tendría que esperar hasta que pudiera optar a la libertad condicional tras cumplir 30 años de su cadena perpetua.

    Finalmente fue liberado en noviembre de 2024, tras publicar desde su celda 11 volúmenes de poesía, una obra de teatro y una autobiografía.

    Una de las primeras lecciones que aprendió Çomak en la cárcel fue no esperar nunca nada. “Así no hay decepción”, dijo. Pero eso no significa que no soñara, en su poesía, con la libertad que finalmente encontró, como muestra este fragmento de “Cosas que no están aquí”:

    La vida, separada del sol.

    Aquí no hay dirección.

    Pero hay una salida.

    Siempre, una salida.

    Ozel estaba esperando ante las puertas de la prisión. Se abrazaron –“como amigos”, dijo ella– y él se fue con su familia.

    Pero nunca dudó de que se había enamorado de Ozel, y quien leyera el poema que escribió para ella, “Vine a ti, vida“, probablemente también lo sabía.

    Sin embargo, no quería herir a sus padres, quienes esperaban que se quedara cerca de ellos y les diera nietos.

    A Ozel, la posibilidad de perder a Çomak la entristecía, pero tenía sus propias necesidades y expectativas. “Una cosa es ser su amiga McKenzie y otra ser su novia”, dijo. “Las familias kurdas son muy unidas y tradicionales, y yo no lo soy”.

    Después de su abrazo en la cárcel, tardarían un mes y muchas llamadas telefónicas diarias en volver a verse. Cuando Çomak supo que ella volaría a una boda en Adana, Turquía, pidió a su primo que le comprara un boleto –no sabía cómo– en el mismo vuelo.

    “Había decidido que quería vivir mi propia vida, y eso significaba estar con ella”, dijo.

    Tras su romántica sorpresa en aquel vuelo, se convirtieron en pareja y ahora viven en un departamento en Estambul.

    La libertad les ha mantenido ocupados viajando por Europa, y Ozel organiza lecturas de poesía repletas de gente.

    “Ilhan es el mejor poeta de nuestra generación”, dijo Burhan Sönmez, presidente de PEN Internacional y novelista kurdo. Este renombre se debe en gran medida a los esfuerzos de Ozel. “Si no fuera por Ipek, nadie habría oído hablar de él”, añadió Sönmez.

    Con antecedentes tan diferentes, su asociación ha sido una curva de aprendizaje mutuo.

    “Mi gran vida bohemia terminó cuando conocí a los estudiantes encarcelados y, a través de ellos, a Ilhan”, dijo Ozel, cuya lucha contra el cáncer ha supuesto otra prueba para la pareja.

    Aun así, la nueva vida ha sido rica en recompensas.

    En víspera del Año Nuevo, Ozel publicó una foto de la pareja en Berlín. “He pasado quizá uno de los años más felices de mi vida”, escribió.

    Çomak expresó sus sentimientos sobre su libertad en un poema reciente, “¿A qué me parecería?”:

    La encontré al fin, la escalera que sube hacia la libertad y el cielo

    A la luz de la luna, la vida se hizo más bella.

  • Cómo la IA está transformando la industria china del entretenimiento

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    El apogeo de los dramas generados por IA ha provocado protestas. Los actores afirman que les quita oportunidades y algunos videos usan imágenes de celebridades sin autorización.

    Hasta hace poco, hacer un microdrama de éxito –esas series cortas, con tintes melodramáticos y diseñadas para el celular que se han vuelto muy populares en China– implicaba contratar actores, alquilar decorados y pasar semanas filmando y editando.

    Ahora, algunas empresas chinas los producen en masa por 30 dólares el minuto, sin cámaras, sin equipo y sin actores humanos.

    Gracias a la inteligencia artificial.

    Los dramas generados por esta tecnología de pronto se han vuelto omnipresentes en China: solo en marzo, se subieron a Douyin, la versión china de TikTok, casi 50.000 nuevos microdramas generados por IA, según DataEye, una consultora china. Las subidas de ese único mes casi igualaron el total de subidas de la plataforma en todo 2025.

    El auge es impulsado por la amplia disponibilidad y la creciente destreza de las herramientas de video de IA, incluida Seedance 2.0, que fue lanzada en febrero por la empresa matriz china de TikTok. Las productoras han estado probando lo que pueden hacer estos modelos, y han creado clips experimentales de guerreros chinos en combate, un apocalipsis o un idílico río campestre.

    La mayoría de los microdramas generados por IA, que según la legislación china deben etiquetarse como tales, atraen poca atención. Pero algunos clips han acumulado cientos de millones de visitas, en un país donde la gente es, en general, más optimista sobre la IA que en Occidente. Se espera que el mercado chino de microdramas de IA alcance un valor de más de 3000 millones de dólares este año, según los medios de comunicación estatales chinos, de un mercado de más de 14.000 millones de dólares para microdramas en general.

    Pero recientemente, este auge también ha provocado protestas en China. Los actores dicen que sus oportunidades de trabajo se han agotado. Tanto las celebridades como los ciudadanos de a pie han amenazado con emprender acciones legales después de descubrir su imagen en microdramas generados por IA. (ByteDance ha introducido desde entonces restricciones al uso de rostros de personas reales en Seedance).

    Hablamos con varias personas de la industria china del entretenimiento para que nos cuenten cómo la IA ha cambiado sus vidas.

    El actor

    Li Jiao’e, 32 años

    Cuando Li Jiao’e se mudó a Hengdian, uno de los principales centros de rodaje del este de China, en 2024, solo tenía pequeños papeles en microdramas. Aun así, estaba encantado. Después de años de cambiar de un trabajo a otro sin ninguna relación entre sí, por fin perseguía su sueño de ser actor.

    Con el paso del tiempo, empezó a conseguir algunas líneas de diálogo, a menudo en papeles cómicos. A veces, la gente lo reconocía en público.

    Pero en los últimos meses, los papeles se evaporaron, dijo. Los chats grupales en los que la gente compartía oportunidades quedaron en silencio.

    “No hay nada”, dijo. “Es como si lloviera y de repente dejara de llover”.

    Afirmó que la caída en la demanda se debía en parte a que una de las principales plataformas de streaming había elevado sus criterios de compra y trataba de eliminar los programas de menor calidad. Sin embargo, consideraba que el revuelo en torno a la IA era otra razón.

    El temor a que los actores sean sustituidos por la IA cobró fuerza hace poco, después de que un importante sitio de transmisión en continuo anunciara que había creado una base de datos de más de 100 actores cuyas imágenes podrían estar disponibles para futuras producciones con IA. Aunque la plataforma describió la medida como una forma de aliviar la carga de trabajo de los actores, muchos comentarios en internet dijeron que solo aceleraría la pérdida de puestos de trabajo.

    Otra plataforma de microdramas también anunció que había retirado un popular programa después de que dos usuarios de las redes sociales descubrieran que se había utilizado su imagen, sin su permiso, para crear villanos en la serie. La plataforma, propiedad de ByteDance, dijo que reforzaría sus mecanismos de revisión para evitar casos similares en el futuro.

    El mes pasado, los reguladores chinos introdujeron normas que exigen el consentimiento de las personas antes de poder utilizarlas como avatares digitales.

    Li dijo que no se oponía al uso de la IA en el entretenimiento, pero que pensaba que el sector la aplicaba de forma equivocada.

    “Siguen imitando a los humanos o intentando hacer las cosas más humanas”, dijo. “Deberían intentar dar rienda suelta a más imaginación, tomar una vía menos convencional”.

    Y continuó: “Al fin y al cabo, nuestro valor fundamental como humanos está en nuestra capacidad de imaginar”.

    El director

    Wang Yushun, 37 años

    Wang Yushun conocía la importancia de los presupuestos en la realización de películas. Antes de convertirse en director de microdramas, había hecho dramas televisivos y películas independientes, y había visto cómo proyectos en los que había trabajado durante meses o incluso años descarrilaban por culpa de un inversor receloso. Parte de la razón por la que se había decantado por el formato más corto –los episodios de microdrama suelen durar uno o dos minutos– era la rápida rentabilidad.

    Aun así, cuando las herramientas de IA empezaron a popularizarse hace varios años, se mostró escéptico sobre su calidad, incluso cuando vio cómo podían ayudarle a ahorrar dinero. Dijo que las utilizaba sobre todo para crear tableros de ideas.

    Pero el verano pasado cambió de opinión. Cuando pidió a una herramienta de IA que generara una escena de un caballo cargando contra una trinchera para rescatar a un general, el resultado fue mucho más detallado de lo que esperaba o incluso de lo que había pedido e incluía el caballo chocando contra un soldado enemigo, el soldado cayendo y el general alejándose al galope.

    “Pensé: ‘Vaya, esta tecnología realmente puede sustituir algunas de las escenas más difíciles o caras’”, recuerda.

    Desde entonces, ha adoptado ampliamente la IA para los efectos visuales, y ha creado una empresa que hace microdramas con IA además de los que utilizan actores.

    Aun así, a Wang también le preocupa el rápido giro de la industria hacia la IA. Ha tenido que despedir a empleados que trabajaban en producciones de acción real porque la demanda de este tipo de contenidos ha caído en picado. El paso a la IA ha sido más una necesidad que una elección, dijo.

    Espera realizar proyectos que combinen la IA con la acción real. Trabaja en un proyecto que, según dijo, es similar a Stuart Little, un ratón en la familia, la película en la que aparecía un ratón animado junto a actores reales.

    “Si pudiéramos sentir la calidez de una actuación real, y también ver el poder de la tecnología de la IA, creo que sería genial”, afirmó.

    El fundador de la productora

    Hou Xiaohu, 40 años

    Cuando Hou Xiaohu fundó una empresa que utilizaba IA para hacer videos hace dos años, la tecnología solo servía para videos promocionales de empresas. Pero el año pasado, cuando mejoraron las herramientas de video con IA y se disparó la demanda de microdramas, cambió de objetivo.

    Hou tiene ahora una decena de empleados, divididos entre el trabajo creativo, similar a la escritura y dirección de guiones tradicionales, y el trabajo técnico de generar secuencias de IA. Su empresa se centra en historias de narrativa tradicional, como la historia de una diosa marina de la cultura popular o la de un monje superhéroe.

    Algunos de los empleados creativos de Hou tienen formación cinematográfica, pero otros son simplemente personas “obsesionadas con la IA”, dijo.

    “Este trabajo no es exactamente guionismo tradicional. Parte de él requiere traducir a un lenguaje que la IA pueda entender”, dijo. “Puede que lo haga mejor quien no tenga una formación tradicional de director o guionista”.

    Producir una serie de animación de 100 minutos lleva alrededor de un mes y tres empleados. Las realistas requieren unas cinco personas, porque es más laborioso crear imágenes lo bastante buenas.

    La competencia en el sector se ha hecho más feroz en los últimos meses. Pero Hou predijo que muchas de las producciones más baratas se desvanecerían, a medida que el público exigiera mayor calidad.

    También dijo que no le preocupaba la reacción del público ante los microdramas generados por IA. Dijo que, a medida que aumentara la supervisión gubernamental, disminuiría el uso indebido de la imagen de las personas.

    También afirmó que, gradualmente, la gente encontraría formas de adaptarse a los problemas de empleo. Él mismo había trabajado anteriormente para grandes empresas tecnológicas de Pekín, antes de verse obligado a dejar el trabajo por los recortes y dedicarse al cine de inteligencia artificial.

    “El impacto en el empleo será indudable”, dijo Hou. “Pero para los individuos, ¿qué se puede hacer? Solo puedes aceptar esta nueva era y pensar en cómo adaptarte”.

    Siyi Zhao colaboró con investigación.

    Vivian Wang es corresponsal de China y reside en Pekín, donde escribe sobre cómo el auge y las ambiciones mundiales del país influyen en la vida cotidiana de sus habitantes.

    Jiawei Wang es reportero de video para The New York Times y está radicado en Seúl.

    Siyi Zhao colaboró con investigación.

  • La Casa Blanca considera supervisar los modelos de IA antes de su lanzamiento

    La Casa Blanca considera supervisar los modelos de IA antes de su lanzamiento

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    El gobierno de EE. UU. debate una orden ejecutiva para crear un grupo de trabajo que reúna a ejecutivos tecnológicos y funcionarios del gobierno para examinar procedimientos de supervisión.

    El presidente Donald Trump, quien promovió un enfoque no intervencionista de la inteligencia artificial y dio rienda suelta a Silicon Valley para desplegar la tecnología, está considerando introducir la supervisión gubernamental sobre los nuevos modelos de IA, según funcionarios estadounidenses y personas informadas de las deliberaciones.

    El gobierno debate una orden ejecutiva para crear un grupo de trabajo sobre IA que reúna a ejecutivos tecnológicos y funcionarios del gobierno para examinar posibles procedimientos de supervisión, según funcionarios estadounidenses, que prefirieron permanecer en el anonimato para hablar de deliberaciones sobre políticas delicadas. Entre los posibles planes figura un proceso formal de revisión gubernamental de los nuevos modelos de IA.

    En reuniones celebradas la semana pasada, oficiales de la Casa Blanca informaron a ejecutivos de Anthropic, Google y OpenAI sobre algunos de esos planes, dijeron personas informadas de las conversaciones.

    Es probable que el grupo de trabajo considere una serie de enfoques de supervisión, dijeron los funcionarios. Pero un proceso de revisión podría ser similar al que se está desarrollando en el Reino Unido, que ha asignado a varios organismos gubernamentales la tarea de garantizar que los modelos de IA cumplan determinadas normas de seguridad, dijeron personas del sector tecnológico y del gobierno.

    Estas conversaciones señalan un giro radical en la postura del gobierno Trump respecto a la IA. Desde que volvió al poder el año pasado, Trump ha sido un gran defensor de la tecnología, a la que considera vital para ganar la contienda geopolítica contra China. Entre otras medidas, anuló rápidamente un proceso normativo del gobierno de Biden que pedía a los desarrolladores de IA que realizaran evaluaciones de seguridad e informaran sobre modelos de IA con posibles aplicaciones militares.

    “Vamos a hacer que esta industria sea absolutamente la mejor, porque ahora mismo es un hermoso bebé que ha nacido”, dijo Trump sobre la IA en un acto celebrado en julio. “Tenemos que hacer crecer a ese bebé y dejar que prospere. No podemos detenerlo. No podemos detenerlo con política. No podemos detenerlo con normas tontas e incluso estúpidas”.

    Trump dejó espacio para algunas normas, pero añadió que “tienen que ser más brillantes incluso que la propia tecnología”.

    Pero Trump se ha encontrado cada vez más aislado en el tema de la IA. A medida que aumenta la preocupación pública por la amenaza que la tecnología supone para el empleo, los precios de la energía, la educación, la privacidad y la salud mental, demócratas y republicanos han encontrado puntos en común sobre el tema. Una encuesta del Pew Research Center del año pasado reveló que el 50 por ciento de los republicanos y el 51 por ciento de los demócratas decían estar más preocupados que entusiasmados por el aumento del uso de la IA en la vida cotidiana.

    La política no intervencionista también empezó a cambiar el mes pasado, luego de que la empresa emergente Anthropic anunciara un nuevo modelo de IA llamado Mythos. El modelo es tan potente para identificar vulnerabilidades de seguridad en el software que podría provocar un “ajuste de cuentas” en materia de ciberseguridad, según Anthropic, la cual se negó a hacer Mythos público.

    La Casa Blanca quiere evitar cualquier repercusión política si se produjera un ciberataque devastador posibilitado por la IA, afirmaron personas del gobierno y del sector tecnológico. El gobierno también evalúa si los nuevos modelos de IA podrían generar capacidades cibernéticas útiles para el Pentágono y las agencias de inteligencia estadounidenses, dijeron. Para adelantarse a modelos como Mythos, algunos funcionarios impulsan un sistema de revisión que daría al gobierno el primer acceso a los modelos de IA, pero que no bloquearía su lanzamiento, dijeron personas informadas de las conversaciones.

    El cambio sobre la IA ha sembrado la confusión. Mientras continúan las conversaciones entre la Casa Blanca y las empresas tecnológicas, algunos ejecutivos han argumentado que demasiada supervisión gubernamental frenará la innovación estadounidense frente a China, afirmaron las personas informadas sobre las conversaciones. Pero las empresas tampoco están de acuerdo sobre la forma en que Estados Unidos debe avanzar en una posible regulación.

    “La tecnología avanza muy deprisa y hay pocos procedimientos formales, pero tampoco quieren regular en exceso”, dijo Dean Ball, quien fue asesor principal sobre IA en el gobierno de Trump antes de incorporarse a la Fundación para la Innovación Estadounidense el año pasado. “Es un equilibrio complicado”.

    Un funcionario de la Casa Blanca dijo que las conversaciones sobre una posible orden ejecutiva eran “especulaciones” y que Trump anunciaría la política él mismo.

    El cambio de política sobre la IA coincide con un cambio de liderazgo en la Casa Blanca. En marzo, David Sacks, el zar de la IA de la Casa Blanca, quien había encabezado los esfuerzos de desregulación del gobierno, dijo que dejaba el cargo. Susie Wiles, jefa de gabinete de la Casa Blanca, y el secretario del Tesoro, Scott Bessent, han asumido las funciones de Sacks, según dijeron algunas personas. Wiles y Bessent han manifestado a personas ajenas al gobierno su intención de tener una mayor influencia en la formulación de la política de IA.

    Pero los planes de Wiles y Bessent se han visto complicados por una agria disputa entre el Pentágono y Anthropic. Este año, la empresa y el Pentágono se enzarzaron en una lucha por un contrato de 200 millones de dólares y por la forma en que el ejército debía utilizar la IA en la guerra. En marzo, al no llegar a un acuerdo sobre las condiciones, el Pentágono suspendió el uso de la tecnología de Anthropic por parte del gobierno. Más adelante Anthropic demandó al gobierno.

    El conflicto ha complicado la labor de algunas agencias gubernamentales que habían llegado a confiar en la tecnología de Anthropic, según militares, servicios de inteligencia y otros funcionarios estadounidenses. El ejército aún utiliza la IA de Anthropic en un sistema conocido como Maven, que ayuda a analizar la inteligencia y sugiere objetivos para ataques aéreos en la guerra en Irán.

    La Agencia de Seguridad Nacional (NSA, por su sigla en inglés) también ha utilizado recientemente el modelo Mythos de Anthropic para evaluar las vulnerabilidades del software del gobierno estadounidense, dijeron personas con conocimiento del trabajo.

    El mes pasado, Wiles y Bessent celebraron una reunión en la Casa Blanca con Dario Amodei, director ejecutivo de Anthropic, con el objetivo de que el gobierno volviera a utilizar la tecnología de la empresa. Posteriormente, ambas partes describieron la reunión como “productiva”.

    Los funcionarios dijeron que, si el gobierno seguía adelante con el examen de los modelos de IA, el grupo de trabajo ayudaría a determinar los organismos que colaborarían en ese esfuerzo. Dado que ninguna agencia federal es responsable de todo el trabajo de ciberseguridad del gobierno, algunos funcionarios dijeron que la mejor manera de proceder era que la NSA, la Oficina del Director Nacional de Ciberseguridad de la Casa Blanca y el director de inteligencia nacional supervisen la revisión de los modelos.

    El grupo de trabajo también podría estudiar si el Centro de Normas e Innovación en IA, una agencia creada por el gobierno de Biden para examinar los modelos de IA que se comparten voluntariamente con el gobierno, tiene un papel que desempeñar. Con Trump, la organización ha sido dejada de lado, afirmaron personas del sector, a pesar de que la Casa Blanca dijo en un documento sobre la política de IA que el grupo debería desempeñar un papel en la evaluación del “rendimiento y la fiabilidad de los sistemas de IA”.

    Cualquiera de estos movimientos alejaría al gobierno de la filosofía sobre regulación que el vicepresidente JD Vance esbozó en un discurso pronunciado en una reunión internacional sobre IA celebrada en París el año pasado. En aquel momento, advirtió a la industria y a los funcionarios del gobierno de que “una regulación excesiva del sector de la IA podría acabar con una industria transformadora justo cuando está despegando”.

    “El futuro de la IA no se va a ganar angustiándose por la seguridad”, dijo. “Se ganará construyendo”.

    Cade Metz, Kate Conger y Tyler Pager colaboraron con reportería.

    Tripp Mickle informa sobre algunas de las empresas tecnológicas más grandes del mundo, como Nvidia, Google y Apple. También escribe sobre tendencias en toda la industria tecnológica, incluidos despidos y la inteligencia artificial.

    Julian E. Barnes cubre las noticias relacionadas con las agencias de inteligencia estadounidenses y los asuntos de seguridad internacional para el Times. Lleva más de dos décadas reportando sobre temas de seguridad.

    Sheera Frenkel es una periodista que vive en el Área de la Bahía de San Francisco y cubre las formas en que la tecnología afecta la vida cotidiana, enfocándose en las empresas de redes sociales como Facebook, Instagram, Twitter, TikTok, YouTube, Telegram y WhatsApp.

    Cade Metz, Kate Conger y Tyler Pager colaboraron con reportería.

  • Los bisontes de Montana están en peligro de expulsión

    Los bisontes de Montana están en peligro de expulsión

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    A Crazy Alice, una bisonte de media tonelada, le gusta darse un festín de hierba y revolcarse en la tierra, pero puede que su apego más profundo sea a cierto rincón de la pradera de Montana: una vez, cuando sus cuidadores trasladaron a su manada a un pastizal distinto, y ella intentó escaparse y volver.

    Ahora, el gobierno de Donald Trump quiere expulsar a Crazy Alice y a otros cientos de bisontes de ese hogar en la pradera, y sustituirlos por ganado vacuno. El conflicto resultante ha enfrentado a ganaderos y líderes republicanos con un símbolo peludo y resoplante del Oeste estadounidense.

    “Esto forma parte del patrimonio de nuestro país”, dijo Alison Fox, directora ejecutiva de American Prairie, una organización sin fines de lucro con grandes recursos económicos que lleva dos décadas adquiriendo ranchos y arrendamientos de pastoreo en terrenos públicos del norte de Montana para crear el ahora controvertido hogar para bisontes.

    El conflicto se enfoca en 900 bisontes propiedad del grupo, a los que múltiples gobiernos, incluido el primero del presidente Trump, permitieron pastar en tierras federales, para consternación de los ganaderos políticamente conservadores que querían las tierras para el ganado.

    Este invierno, la Oficina de Administración de Tierras de Estados Unidos dio marcha atrás y canceló los permisos de pastoreo de los bisontes. La agencia citó la Ley Taylor de Pastoreo de 1934 para decir que las praderas federales donde pastaban los animales debían destinarse al ganado que se criaba para alimentos, no a los bisontes que disfrutaban en gran medida de su derecho a vagar libremente. La agencia consideró que los bisontes eran fauna silvestre, no ganado de producción.

    Los grupos conservacionistas condenaron la decisión, al igual que las tribus nativas americanas, quienes afirman que la lucha contra el bisonte amenaza a sus propios rebaños mientras intentan dar nueva vida a las poblaciones de bisontes que fueron cazados hasta casi su extinción por los colonos del siglo XIX.

    Pero los ganaderos de Montana, como Perri Jacobs, lo celebraron. Dijo que el gobierno federal, eterno viejo del costal para los conservadores del Oeste, por fin parecía estar de su parte.

    “Estas tierras están aquí para la comida”, dijo Jacobs, cuya familia lleva casi 110 años criando vacas en el norte de Montana. “Tenemos que entender que el progreso y el tiempo avanzan. Los bisontes ya no encajan en el paisaje”.

    Los ganaderos como Jacobs podrían dar al gobierno de Trump un apoyo muy necesario en las zonas agrícolas del país, donde los demócratas y los independientes intentan sacar partido del enfado por los aranceles y el costo del gasóleo y los fertilizantes para dar la vuelta a los escaños republicanos en las elecciones intermedias de este año. El condado de Phillips, el epicentro de la polémica sobre el bisonte, se encuentra en el Segundo Distrito del Congreso de Montana, un escaño republicano que no figura en el mapa de las zonas en disputa de ningún pronosticador. Sin embargo, en la parte occidental del estado, el Primer Distrito de Montana sí podría estar en juego.

    Y la lucha sobre el bisonte encaja perfectamente en una guerra más amplia por el Oeste, ya que el gobierno de Trump presiona para abrir más terrenos públicos a la perforación petrolífera, la minería y la tala.

    Los grupos ecologistas probisonte acusaron al gobierno de Trump de ceder a las presiones del gobernador de Montana, Greg Gianforte, y de grupos ganaderos que habían instado al gobierno para que se pronunciara en contra del pastoreo de bisontes.

    “No creo que se trate realmente de los bisontes”, dijo Ryan Busse, demócrata que se presenta a las primarias del Primer Distrito de Montana. “A Gianforte le parece bien que las petroleras hagan lo que les dé la gana en terrenos públicos. ¿Pero que unos bisontes anden por ahí y coman hierba es una amenaza?”.

    La poderosa junta para las tierras del estado –que incluye a Gianforte y a otros altos cargos electos republicanos– también está tomando medidas para expulsar a los bisontes de las tierras en fideicomiso del estado de Montana.

    “Debemos asegurarnos de que las tierras públicas sigan siendo accesibles y productivas, en lugar de cerrarlas en aras de los intereses de unos pocos”, dijo Gianforte tras la cancelación de los permisos federales.

    American Prairie sostiene que las vacas y los bisontes pueden coexistir, e intenta anular la decisión de la Oficina de Administración de Tierras. La Oficina, afirmó, echó por tierra décadas de políticas agrarias exitosas al redefinir arbitrariamente lo que constituye “ganado” en el Oeste estadounidense.

    Si la decisión final entra en vigor –lo que podría suceder esta primavera–, American Prairie afirma que tendrá que gastar cientos de miles de dólares para modificar las vallas y sacar a los bisontes de las tierras a las que pertenecen.

    Ese argumento no gusta a muchos ganaderos de las amplias llanuras del condado de Phillips, que es más grande que Connecticut y se extiende hacia el sur desde la frontera con Canadá hasta el monumento Missouri River Breaks. Los carteles a lo largo de las puertas para el ganado y las alambradas declaran: “Salvemos al vaquero, detengamos a American Prairie”.

    La enemistad comenzó cuando American Prairie comenzó a comprar tierras ganaderas y los correspondientes arrendamientos para pastoreo hace más de 20 años, con el objetivo de construir una de las mayores reservas naturales del país. Sus propiedades y tierras de pastoreo han crecido hasta alcanzar aproximadamente el doble del tamaño de Los Ángeles.

    El resentimiento se ha agudizado desde la pandemia de la COVID-19, a medida que personas adineradas de fuera del estado han disparado los precios de la tierra con el sueño de hacerse con su porción de un estado al que se ha llamado “el último mejor lugar”. Puede que el condado de Phillips esté a un mundo de distancia de los chalés de esquí de Big Sky o de las mansiones del lago Flathead, al oeste, pero incluso allí los ranchos ahora se venden por un millón de dólares o más, y están fuera del alcance de los lugareños en un condado donde el ingreso familiar promedio es de 53.000 dólares al año.

    American Prairie tiene mucho más poder adquisitivo. El grupo recibió más de 43 millones de dólares en contribuciones en 2024, según sus declaraciones fiscales, y su junta directiva está repleta de ejecutivos de empresas e inversores, entre ellos Jacqueline Badger Mars, de la acaudalada familia de las golosinas Mars. Ha valorado sus activos totales en casi 207 millones de dólares.

    El grupo afirma que intenta ser un buen vecino. Sus bisontes están etiquetados y vacunados, y se mantienen detrás de vallas electrificadas en buen estado para evitar que se metan en los campos de ganado. Arrienda tierras no ocupadas por bisontes a ganaderos locales y ha abierto gran parte de sus tierras al acceso público. Envía bisontes vivos para ayudar a las tribus a ampliar y diversificar sus rebaños, y dona carne a despensas locales.

    “Seguimos todas las normas”, dijo Fox.

    Una soleada mañana de primavera, Scott Heidebrink, director de administración del paisaje de American Prairie, quien tiene un tatuaje de una calavera de bisonte en el brazo derecho, avanzaba en su camioneta por caminos de tierra donde pastaban manadas de bisontes. Los praderos revoloteaban entre la hierba, y las hembras de bisonte acababan de empezar a parir las crías del año.

    “Desde cualquier punto de vista, esos animales son ganado”, dijo, mientras señalaba a un grupo que se alejaba al escuchar su camioneta.

    Normalmente, los ganaderos y agricultores conservadores son quienes se quejan de la intromisión federal. Pero Heidebrink dijo que la decisión de la oficina de tierras demostraba que, con Trump, el gobierno ahora iba tras ellos.

    “No van con nuestros vecinos y les dicen: ‘¿Qué vas a hacer con esa vaca?’”, dijo.

    En los límites de los terrenos de American Prairie, Kendall Koss, de 26 años, estaba en un dilema por la presencia de los bisontes en tierras que su familia ha trabajado durante más de un siglo.

    Alquila algunas tierras a American Prairie para sus vacas y dijo que se llevaba bien con los trabajadores locales del grupo. Pero le molestaban los forasteros que han hecho subir el precio de las tierras de Montana, lo que hace casi imposible que un joven ganadero como él desarrolle su propio rancho.

    Ante el alza vertiginosa de los precios de la carne de res y las cabezas de ganado cerca de una cifra mínima histórica, Koss dijo que nunca había sido tan importante poner las praderas de Estados Unidos a trabajar para alimentar a la gente.

    “No tengo nada en contra de los búfalos”, dijo. “Son un animal genial. Simplemente no estoy de acuerdo con lo que están haciendo”.

    Jack Healy está radicado en Colorado y cubre el oeste y el suroeste de Estados Unidos.

  • Crisis de solteros, “mujeres sobrantes” e impuesto al condón: por qué la apuesta de China para que nazcan más bebés salió mal

    Crisis de solteros, “mujeres sobrantes” e impuesto al condón: por qué la apuesta de China para que nazcan más bebés salió mal

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    Una bebé mira fijamente a la cámara, sonriendo desde su cuna. Lleva un babero rosa con motivos florales y parece tranquila, pero atenta

    Getty Images

    Millones de personas en toda China celebraron último receso del Año Nuevo Lunar con comida, festividades y oraciones.

    Pero para algunos adultos solteros fue un momento difícil, ya que sus padres los reprendieron durante días por no haberse casado ni tener hijos.

    La falta de niños ha sido durante mucho tiempo un tema candente en China (y en otras partes del este de Asia) y ahora es una gran preocupación para las autoridades.

    En enero, el tema volvió a los titulares cuando el gobierno publicó cifras que mostraban que la tasa de natalidad del país había caído a un nuevo mínimo.

    Fue un récord indeseado (5,63 nacimientos por cada 1.000 personas es el nivel más bajo desde la creación de la República Popular en 1949) y uno que las autoridades chinas no vieron venir.

    Un niño pequeño vestido de rojo comiendo dulces acaramelados.

    Getty Images
    La tasa de natalidad de China cayeron a un mínimo histórico en 2025, a pesar de que el gobierno implementó una serie de incentivos para impulsarla.

    Los datos de la Oficina Nacional de Estadísticas de enero muestran que China registró tan solo 7,92 millones de nacimientos en 2025. Y que hubo más muertes que nacimientos por cuarto año consecutivo, lo que significa que la población total se redujo en casi 3,4 millones.

    Expertos de Naciones Unidas creen que la población de China seguirá disminuyendo y estiman que el país perderá más de la mitad de su población actual para fines de siglo.

    Sin embargo, hace dos décadas el panorama se veía muy diferente. Las autoridades chinas habían pronosticado que la población seguiría creciendo hasta 2033 y alcanzaría los 1.500 millones de personas. Pero el pico se produjo 12 años antes, con casi 100 millones de personas menos que esas proyecciones.

    ¿Cómo se equivocaron tanto los planificadores chinos en sus previsiones para la nación más poblada del mundo?

    Apostando por un “boom de bebés”

    A fines de la década de 1970, a medida que la población de China se acercaba a los mil millones, el gobierno comenzó a preocuparse por el efecto que esto tendría en sus ambiciosos planes de crecimiento económico.

    En 1979, el gobierno de Deng Xiaoping estableció un límite de un solo hijo por familia.

    Esta política se implementó generalmente mediante incentivos financieros y laborales para quienes la cumplieran, acceso amplio a anticonceptivos y multas a quienes infringieran las normas.

    En ocasiones, también se emplearon medidas más coercitivas, como abortos forzados y esterilizaciones masivas.

    La política ciertamente logró sus objetivos iniciales -el gobierno chino estima que evitó unos 400 millones de nacimientos en total (aunque esta cifra es disputada)- pero también afectó profundamente el equilibrio intergeneracional.

    Otra preocupación ganó peso gradualmente: que el envejecimiento de la población ralentizaría la economía a medida que la población joven disminuía y la proporción entre adultos que trabajan y contribuyen al sistema de pensión, por un lado, y jubilados, por otro, seguía cayendo.

    Durante años los planificadores de población de China asumieron que la baja tasa de natalidad era temporal y que, una vez que se levantaran los límites, las parejas rápidamente decidirían tener más hijos.

    Un importante informe de estrategia de población de 2007, elaborado por más de 300 expertos, argumentó que la baja tasa de fertilidad podría dispararse una vez que se eliminaran los límites y advirtió contra la relajación demasiado rápida de las políticas de control de la natalidad, incluso cuando las tasas de nacimientos estaban en descenso.

    Sin embargo, cuando se introdujo la política de dos hijos en 2016 no se observó un aumento sostenido de la natalidad. La política de tres hijos anunciada en 2021 tampoco tuvo un gran impacto.

    “Declive constante”

    Un niño pequeño sonriendo sostiene una pelota de básquetbol.

    Getty Images
    Las previsiones oficiales de China sobre el crecimiento de su población no fueron correctas.

    En opinión de Kerry Brown, profesor de Estudios Chinos y director del Instituto Lao-China de King’s College de Londres, China ya venía experimentando un descenso sostenido de la fertilidad mucho antes de la introducción de la política del hijo único.

    “La tasa de natalidad en China disminuyó por causas naturales desde principios de la década de 1970; el pico de crecimiento poblacional en términos de hijos por familia se produjo en las décadas de 1950 y 1960”, le explica a la BBC.

    Brown cree que, a partir de la década de 1980, cada vez más familias decidieron tener solo uno o dos hijos por diversas razones económicas y de otra índole, independientemente de la política del hijo único.

    “No creo que el partido haya comprendido realmente lo difícil que es para las familias mantener económicamente a sus hijos y la prioridad que le dan a hacerlo bien o a no hacerlo en absoluto”.

    “Hemos visto cambios similares en otras partes del mundo, pero en China esto ha ocurrido muy rápidamente”, agrega.

    El profesor Brown cree que el gobierno chino se vio “sorprendido” por la velocidad del cambio social y económico, ya que los efectos de las políticas para abordar la demografía suelen desarrollarse a lo largo de décadas, pero una economía puede cambiar radicalmente en tan solo meses o años.

    Desequilibrio de género

    La política del hijo único también ha tenido un profundo impacto en la población china en términos de género.

    En algunos casos los padres, al saber que solo podían contar con un hijo para sustentarlos en su vejez, abortaron fetos femeninos.

    Eso distorsionó la proporción de hombres y mujeres, y condujo a una “crisis de solteros”, ya que decenas de millones de hombres “excedentes” se vieron incapaces de encontrar esposa.

    Especialmente los hombres sin educación universitaria tuvieron serias dificultades, ya que la expansión del acceso a la educación superior transformó el mercado matrimonial y muchas más mujeres que hombres fueron a la universidad.

    “Esto condujo a un fenómeno llamado ‘hombres de rama desnuda’, una metáfora para los hombres que no lograban encontrar pareja”, explica el profesor Brown, añadiendo que el término proviene de la idea de que sus ramas no darían frutos (hijos) y es comparable con el movimiento “incel” en Occidente.

    Por otro lado, las mujeres con un alto nivel educativo optaron cada vez más por contraer matrimonio más tarde o no hacerlo en absoluto.

    En un intento por animar a estas mujeres a casarse, los medios de comunicación estatales chinos comenzaron a referirse a ellas despectivamente como “sheng nu” o “mujeres sobrantes”.

    “Es un término muy despectivo: se refiere a las mujeres que sufren discriminación por su edad por no haberse casado y por priorizar su carrera profesional sobre el matrimonio y la formación de una familia”, afirma Brown.

    Para 2023, la proporción de mujeres solteras de entre 25 y 29 años había ascendido al 43%, lo que redujo la ventana de años fértiles y las tasas de natalidad.

    Bonos por bebés

    El gobierno de Pekín introdujo diversas medidas para frenar la caída de la natalidad, incluyendo incentivos económicos de 3.600 yuanes (US$500) por cada niño menor de tres años.

    Algunas decisiones han generado controversia. Por ejemplo, el impuesto del 13% de este año a los anticonceptivos -incluyendo preservativos, píldoras anticonceptivas y otros dispositivos- suscita preocupación por posibles embarazos no deseados y un aumento en los casos de VIH.

    Los incentivos han sido poco efectivos en cambiar comportamientos, ya que muchos jóvenes chinos citan el costo de criar hijos como motivo para no tenerlos.

    Una médica con una mascarilla sostiene un muñeco de bebé durante una clase para padres de recién nacidos mientras una mujer y un hombre observan.

    Getty Images
    El gobierno chino introdujo numerosos incentivos para aumentar la natalidad.

    Millie (nombre ficticio), de Pekín, es controladora aérea. Ella y su marido tuvieron su primer hijo hace 10 años.

    La joven le contó a la BBC que antes quería tener un segundo hijo, pero cambió de opinión.

    “Durante la pandemia, ni mi madre ni mi suegra pudieron venir a ayudarme. Mi marido viajaba con frecuencia por negocios y yo me encargaba de llevar y traer a mi hijo a la escuela y de monitorear los deberes”.

    Millie dice que su jefe fue comprensivo y le permitió ajustar sus turnos, pero duda en pedir otra vez ese tratamiento preferencial.

    “Soy una empleada a tiempo completo y me pagan por trabajar estas horas. Hay una regla tácita: la vida familiar no debe interferir con las obligaciones laborales”, señaló.

    “Definitivamente no tendré otro hijo. No es bueno para mi cuerpo, será difícil ocuparme del cuidado de dos niños y nadie me ayudará a sobrellevar la carga”.

    Li Hongfei (nombre ficticio) dirige una productora de video en Chongqing, en el suroeste de China.

    Él recuerda cómo su familia solía ocultar a su hermano menor de las autoridades en la década de 1980.

    Li ya tiene más de 40 años. Lleva diez años casado y tuvo una hija durante la pandemia.

    La pareja ha pensado en tener un segundo hijo, pero siente la presión financiera.

    “Mis ganancias han ido disminuyendo, pero el costo de administrar la oficina no ha bajado. La matrícula escolar de mi hija está subiendo. Mis ahorros se están agotando”.

    “Queremos que nuestra hija tenga un hermano o hermana, pero cada vez esto parece más improbable”.

    Al profesor Brown no le sorprende que los esfuerzos de China por cambiar la tendencia demográfica aún no hayan tenido éxito. “El gobierno ha emprendido campañas sobre la importancia patriótica de tener hijos, pero no creo que la gente realmente las escuche”, dice.

    “Al final, lo que el gobierno puede hacer es muy limitado; no puede obligar a la gente a tener hijos”.

    ¿Qué significa esto para China y el mundo?

    Con alrededor de un nacimiento por mujer, China tiene una de las tasas de natalidad más bajas del mundo, muy por debajo de la tasa de reemplazo de 2,1 que mantendría estable el tamaño de su población.

    La caída de la población tiene implicaciones económicas y sociales para la segunda economía más grande del mundo, ya que reduce la fuerza laboral y debilita la demanda de los consumidores.

    Y el declive de la población china podría tener un efecto dominó en la economía mundial, al provocar un aumento de precios en otros países del mundo.

    Otras economías de la región y más allá tienen tasas de natalidad igualmente bajas, pero son mucho más ricas per cápita, lo que da a sus gobiernos un mayor margen para gestionar el desequilibrio del envejecimiento de la población.

    El peligro para China es que está envejeciendo antes de enriquecerse.

    “En casi toda la región la población está disminuyendo y envejeciendo. Esto es más crítico en lugares como Japón y Taiwán, pero la escala del cambio en China es definitivamente la mayor”, afirma el profesor Brown.

    “En términos de bienestar social y otras maneras de mitigar el envejecimiento de la población y cuidar a las personas mayores, China aún no cuenta con los niveles de riqueza necesarios”, advierte.

    Si, como cree la Academia China de Ciencias Sociales -una institución oficial-, el fondo de pensiones se está agotando, el país podría estar quedándose sin tiempo para generar fondos suficientes para cuidar a su creciente población de ancianos.

    Sin embargo, el profesor Brown se muestra cautelosamente optimista respecto a que China resolverá sus problemas de población a tiempo.

    “Probablemente intentarán usar la tecnología y cuentan con todo tipo de herramientas políticas para aliviar estos problemas”, señala.

    “Creo que la gente suele ser pesimista respecto a la capacidad de China para hacer cosas, pero luego China encuentra la manera”.

    Este texto fue publicado originalmente por el Servicio Chino de la BBC, con información adicional de Kelly Ng, Silvia Chang y Britt Yip, y edición de Mark Shea y Su-min Hwang.

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    BBC

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  • “Ya no salgo a jugar al fútbol por si al volver no encuentro a mi familia”: los duros testimonios de niños atrapados en el conflicto en Medio Oriente

    “Ya no salgo a jugar al fútbol por si al volver no encuentro a mi familia”: los duros testimonios de niños atrapados en el conflicto en Medio Oriente

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    Michael

    El primer día de la guerra entre Estados Unidos e Israel contra Irán, Michael se puso el uniforme del colegio, se colgó la mochila al hombro y se dispuso a salir de casa, pero luego volvió para pedirle a su madre que le hiciera una foto mientras se despedía de ella con la mano.

    “Me sorprendió que volviera y me pidiera que le hiciera una foto de recuerdo”, cuenta la madre al programa Middle East Diaries (diarios de Medio Oriente) del Servicio Mundial de la BBC. “En ella me decía adiós con la mano, pero nunca imaginé que sería la última vez que lo vería. Realmente fue una despedida, y para siempre”.

    Más tarde ese mismo día, durante el ataque con misiles contra la escuela primaria Shajareh Tayebeh, en la ciudad de Minab, Michael se convirtió en uno de los más de 340 niños que, según el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef), murieron en el primer mes de guerra, además de los miles de heridos.

    “La última noche antes de su martirio, le llevé la cena y se la comió con mucho apetito”, cuenta su madre. “Me dijo: ‘Mamá, tu comida sabe a cielo’. Me sorprendió mucho y sentí un nudo en el pecho que me hizo preguntarle: ‘¿Por qué me dices esto? Nunca lo habías dicho antes’”.

    “Siempre solía decir que su nombre significaba ´ángel de Dios´. Así que cualquiera que tuviera un deseo debía decírmelo y yo se lo pediría a Dios para que se lo concediera, como si Dios hubiera amado de verdad a este niño y se lo hubiera llevado consigo”.

    En la última foto de Michael se le ve girándose para saludar a la cámara mientras baja por unas escaleras; lleva una mochila escolar, una camisa a cuadros marrón, pantalones a juego, zapatillas blancas, gafas, ojos marrones y el pelo corto.

    BBC
    Michael le pidió a su madre que le hiciera una foto mientras se despedía de ella con la mano antes de ir al colegio.

    Qaseem

    Según el informe de Unicef, “los implacables ataques perpetrados por las partes en conflicto en numerosos países están destruyendo y dañando las instalaciones y las infraestructuras de las que dependen los niños, incluidos hospitales, escuelas y sistemas de agua y saneamiento.

    “La violencia que se vive actualmente en el Estado de Palestina, incluyendo Gaza y Cisjordania, ha causado la muerte de 16 niños palestinos y ha dejado más de 50 heridos durante el mismo periodo.

    “En toda la región, más de 1,2 millones de niños se han visto desplazados, ya que los bombardeos y las órdenes de evacuación han vaciado comunidades enteras”.

    Uno de ellos, Qaseem, de 12 años, de Líbano, cuenta a Middle East Diaries: “Fue un viaje increíblemente agotador, y mi familia está haciendo un esfuerzo tremendo para encontrarnos refugio después de que nuestra casa fuera bombardeada, pero nuestra odisea no terminó ahí.

    “Mi madre sigue gritando cada vez que los aviones de combate sobrevuelan la zona. Y corre a alejarme de cualquier ventana si estoy cerca de una cuando empiezan los bombardeos, así que salgo corriendo. Corro, deseando que todo esto fuera un sueño. Antes deseaba crecer rápido y convertirme en un hombre, pero no así”.

    Un edificio de piedra de tres plantas, ennegrecido y derruido, la casa familiar de Qassem, en Líbano, tras los bombardeos, yace en ruinas, con los restos calcinados de un coche y un árbol entre los escombros del exterior, bajo un cielo nublado.

    BBC
    La casa familiar de Qassem, en Líbano, fue bombardeada.

    “Por la noche, cuando oigo el estruendo de los bombardeos, voy con mi madre y me acuesto a su lado porque me da miedo dormir solo. Ella me abraza y me dice que no tenga miedo, pero noto que le tiembla la mano y sé que ella también tiene miedo”.

    Qaseem describe los bombardeos como “un monstruo aterrador con un sonido espeluznante”.

    “He aprendido a identificar el tipo de avión que sobrevuela la zona para adivinar qué tipo de ataque provocará”, cuenta en el programa. “He aprendido a hacerlo con el corazón a mil. Lo aprendí desde que perdimos nuestra casa en un ataque aéreo israelí”.

    Cuando le preguntan por la vida escolar en Líbano durante la guerra, Qaseem cuenta: “¿Mi colegio? A veces está cerrado y otras veces voy, pero tengo miedo de no volver o de volver y no encontrar a mi familia. Simplemente no puedo concentrarme en las clases.

    “Sí, me encanta jugar al fútbol, pero me da miedo salir de casa para jugar, por si al volver no encuentro a mi familia. Podrían bombardearlos mientras estoy jugando fuera, así que he dejado de salir de casa.

    “Queremos vivir en paz, disfrutar de nuestra infancia como cualquier otro niño del mundo. No sé mucho de política, pero entiendo muy bien lo que significa sentir miedo, oír el sonido de los llantos y el ulular de las sirenas de las ambulancias”.

    “No quiero la guerra. No quiero ser valiente de esta manera. Quiero ser un niño que vive una infancia feliz, con vacaciones, ropa nueva y colegio. Quiero tener miedo porque tengo un examen, no por los bombardeos. Quiero distinguir entre tipos de fruta, no entre aviones, para saber qué tipo de ataque va a caer pronto. Quiero correr detrás de aviones de papel bajo el sol, no esconderme de los de verdad”.

    Qassem, de ojos marrones, el pelo peinado y una sudadera verde, sonríe a la cámara a través de una réplica gigante de dientes, encías y lengua, en su colegio, en el Líbano.

    BBC
    Qassem quiere regresar al colegio.

    Adam Youssef

    El informe de Unicef sugiere que la guerra entre Estados Unidos e Israel contra Irán ha agravado la difícil situación de los niños en las zonas de conflicto de Medio Oriente, donde miles de ellos carecen de un hogar permanente, agua potable y servicios básicos, especialmente en la Franja de Gaza. Allí, a pesar del acuerdo de alto el fuego anunciado en octubre de 2025, muchos siguen viviendo en tiendas de campaña infestadas de roedores.

    La joven madre de Adam Youssef, Yasmin, relató su experiencia a Middle East Diaries: “Mi bebé aún no había cumplido un mes y era una noche tormentosa y lluviosa. El viento soplaba tan fuerte que no oímos a las comadrejas.

    “Irrumpieron en nuestra tienda hasta que me desperté presa del pánico por los gritos de mi bebé. Como no teníamos luz en la tienda, busqué una linterna y la enfoqué hacia mi bebé, solo para descubrir con horror que sangraba profusamente, con la cara cubierta de sangre. No dejé de gritar hasta que mi marido se despertó y vio a las comadrejas huyendo, así que nos dimos cuenta de que le habían mordido”.

    Adam Youseff, con el pelo castaño y dormido, muestra cicatrices en la cara causadas por mordeduras de comadreja.

    BBC
    Yasmin teme que Adam quede marcado de por vida.

    “Nos dirigimos inmediatamente al Hospital Al-Rantisi, donde los médicos se quedaron atónitos, sin saber qué hacer ante la falta de recursos médicos. Al final, decidieron ingresarlo en la unidad neonatal y vigilaron de cerca su estado hasta que, por milagro, Dios le concedió la vida.

    “Nunca imaginé que mi bebé correría tanto peligro, y todo porque vivimos en una tienda de campaña hecha jirones, tan gastada que ya ni siquiera se puede remendar. Nos vemos obligados a vivir en ella entre los escombros y los restos de las casas, en un entorno totalmente inhumano, un entorno propicio para los roedores, ya que la suciedad nos rodea por todas partes”.

    Un closet en Catar

    El informe de Unicef señala que, entre las víctimas infantiles durante el primer mes de guerra, se contabilizan:

    216 muertos y 1.767 heridos en Irán; 124 muertos y 413 heridos en el Líbano; cuatro muertos y 862 heridos en Israel; un muerto en Kuwait; 4 heridos en Baréin; y un herido en Jordania

    Pero incluso aquellos que no han sufrido daños físicos podrían sufrir “efectos duraderos en el desarrollo cerebral, la regulación emocional y la salud mental a largo plazo” debido a la “exposición prolongada a la violencia y la inestabilidad”.

    Durante los primeros días del conflicto, una pareja de Catar intentó proteger a sus dos hijos, de 4 y 6 años, tanto físicamente, escondiéndolos en un armario de su casa de Doha, como mentalmente, haciéndoles creer que el ruido de los ataques con misiles iraníes eran truenos.

    Dos niños pequeños con el rostro oculto (por unas barras grises) bajo unas mantas dentro de un armario.

    Alex Demianczuk/Christina Paschyn
    La familia se refugió en un armario de su casa

    Christina Paschyn, de 40 años, declaró a la BBC que “los dos primeros días fueron más intensos. Había oleadas constantes de misiles y se oían las explosiones sobre nuestras cabezas. Les dijimos a los niños que er a una gran tormenta. Sé que suena ridículo.

    “Estaba en una clase de baile con mi hija cuando recibí en el móvil la notificación de la embajada de EE.UU. de que Israel había atacado a Irán y que había que refugiarse. Así que la cogí y, mientras corríamos —ella me preguntaba: ‘¿Qué está pasando?’—, le dije que era una gran tormenta y que teníamos que irnos a casa.

    “Al final les contamos la verdad…, de una forma adaptada a los niños, para que lo entendieran, y ellos preguntaron: ‘¿Dónde está la lluvia?’. Les explicamos que es como si los países estuvieran peleándose: ‘Están teniendo una pelea muy fuerte, pero nosotros estamos a salvo en nuestra casa, para asegurarnos de que no nos pase nada’”.

    La pareja dice que han visto las estelas de los misiles interceptores de Catar desde su casa.

    El esposo de Christina, Alex Demianczuk, de 46 años, declaró a la BBC que “las cosas están un poco fuera de nuestro control en este momento. Tenemos que intentar mantener la calma tanto como podamos por el bien de nuestros hijos, para que no se estresen ni se pongan nerviosos en exceso… pero a su edad, no creo que comprendan del todo la gravedad de la situación. Supongo que simplemente están contentos de no tener que ir al colegio y de poder pasar más tiempo delante de la pantalla. La vida cotidiana se desarrolla dentro de casa. Gran parte de ella consiste en dar vueltas de un lado a otro”.

    Su esposa dijo que el momento más aterrador era por la noche, cuando era más probable que se produjeran ataques con misiles. “Da miedo cuando se producen las explosiones, y entonces corremos a la despensa, que no tiene ventanas”, relató. “Una precaución que tomamos es que, en cuanto se duermen, los llevamos (a los niños) a nuestra habitación para estar todos juntos… solo para poder cogerlos muy rápido y, al menos, llevarlos abajo”.

    Una niña reacciona ante las secuelas de un ataque con misiles iraní, de pie entre los escombros junto a lo que fue la sinagoga de Beit Shemesh, Israel, el 5 de abril de 2026. Con una falda azul y una camiseta rosa, y el pelo recogido en una coleta, lleva un brazo cruzado sobre el pecho mientras que con el otro se tapa el rostro, visiblemente conmocionada. La zona del ataque está acordonada con cinta amarilla con inscripciones en hebreo.

    Alexi Rosenfeld/Getty Images
    La sinagoga quedó destruida tras un ataque con misiles iraní contra la ciudad israelí de Beit Shemsh.

    Hijos del rabino

    Los cuatro niños que, según el informe de Unicef, murieron en Israel durante el primer mes de la guerra formaban parte de los nueve civiles que fallecieron en un ataque con misiles iraníes contra la ciudad de Beit Shemsh. Y 3 de esos adolescentes, Sara, de 13 años, Avigail, de 15, y Yaakov, de 17, eran hijos del rabino Yitzak Biton.

    El día del ataque —el día después del bombardeo con misiles contra la escuela primaria en el que murió Michael—, el rabino estaba dando una clase de Torá a sus alumnos. Sara, Avigail y Yaakov fueron a refugiarse en un refugio antiaéreo cercano, mientras que su esposa, Tamar, y su hija de cuatro años, Rachel, se quedaron en su casa, a una manzana de la sinagoga.

    Le contó a Amnistía Internacional que “el techo y el tejado (de la casa) se derrumbaron.

    “Miré por la ventana y vi la zona donde estaba la sinagoga. Estaba en llamas y había un humo muy negro en el cielo. Me daba miedo ir.

    “Cuando reuní el valor para ir, vi que la sinagoga estaba completamente destruida y que el refugio (antiaéreo) se había partido por la mitad. El refugio no era seguro. No ofrecía protección. Perdí no uno, ni dos, sino tres hijos. Un día, de repente, la mitad de la familia se ha ido”.

    línea gris

    BBC

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  • La ruptura familiar que ha puesto a LG en el foco de Corea del Sur

    La ruptura familiar que ha puesto a LG en el foco de Corea del Sur

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    Un jueves por la tarde de junio de 2020, dos ejecutivos del departamento financiero de LG llegaron a lo alto de una colina, a la casa de Kim Young-shik, viuda del presidente anterior de la empresa, para lo que se suponía que era una revisión rutinaria de las finanzas de su familia.

    Se sentaron ante una larga mesa de madera cerca de la entrada, con vistas panorámicas de Seúl y un jardín japonés cuidado por el antiguo presidente, quien había muerto dos años antes. Había convertido LG en uno de los chaebols más poderosos de Corea del Sur, los conglomerados familiares que han dominado la economía del país durante décadas.

    Kim y su hija mayor pasaron parte de la reunión hablando de su factura mensual de electricidad y de si comprar o alquilar una nueva furgoneta Chevrolet. Luego las mujeres pasaron a hablar de lo que realmente querían hablar. Querían una explicación de una fórmula secreta que regía el reparto de las acciones de la familia en LG tras la muerte de su esposo y padre, Koo Bon-moo.

    Un alto cargo de la empresa dijo que los bienes de la familia, incluida su participación del 38 por ciento en LG, estaban agrupados y controlados de facto por un pequeño círculo de miembros de la familia conocido como “grupo de accionistas”.

    Dijeron que Koo Kwang-mo, presidente de LG e hijo adoptivo de Kim, controlaba unos dos tercios de la participación de la familia, alrededor del 26 por ciento de las acciones de LG. Se trata de una cifra significativamente superior al 16 por ciento que figura en los registros reguladores, una diferencia de unos 1600 millones de dólares, lo que sugiere que algunas de sus acciones estaban a nombre de otros miembros de la familia.

    En un momento de la reunión, el alto cargo, Ha Beom-jong, ahora director de LG, dijo que Kim podría empezar a utilizar parte del dinero de su difunto esposo que estaba a nombre de otros familiares. Como los nombres estaban “dispersos”, dijo, las autoridades surcoreanas no encontrarían un rastro documental para cobrarle impuestos.

    Lo que los funcionarios no sabían era que Kim grababa en secreto la reunión, una grabación que se ha convertido en el centro de un esfuerzo de la viuda y su hija por sacar a la luz lo que consideran un comportamiento potencialmente delictivo en la empresa.

    Durante décadas, la vida de Kim Young-shik giró en torno a la empresa y la familia, con sus intereses tan entrelazados que resultaba difícil distinguir dónde empezaba una y terminaba la otra, y su esposo estaba al timón de ambas. Incluso su adopción de Koo Kwang-mo tenía por objeto proteger a la empresa, un conglomerado con una serie de negocios globales, entre ellos LG Electronics.

    Tras la trágica muerte de su hijo adolescente en 1994, ella y su esposo intentaron tener otro hijo, con la esperanza de que fuera varón para continuar la tradición de primogenitura masculina de la empresa. Cuando tuvieron otra hija, adoptaron a Kwang-mo, sobrino de su esposo, y lo designaron como heredero.

    Pero la relación de Kim con la empresa –y, en última instancia, con su familia– empezó a fracturarse cuando comenzó a sospechar de lo que los directivos de LG y Koo Kwang-mo decían sobre lo que heredarían ella y sus dos hijas.

    “Estaba ansiosa y temía que, si yo moría, todo volviera a manos de Kwang-mo, y dejara a mis hijas sin nada”, dijo Kim en una respuesta escrita a preguntas de The New York Times.

    Sus grabaciones, junto con transcripciones de otras conversaciones que sus hijas mantuvieron con funcionarios de LG, se encontraban entre los cientos de páginas de documentos y actas judiciales presentadas en 2023 en una demanda interpuesta por Kim y sus hijas. Las mujeres dijeron que las habían engañado para que aceptaran un acuerdo sucesorio injusto que dejó a Koo Kwang-mo con una parte excesiva del patrimonio del expresidente, valorada en casi 2000 millones de dólares.

    En medio del dramatismo del juicio, se pierde de vista la afirmación de las mujeres de que se les ocultó información sobre una estructura de propiedad ilegal en la que participaron sin saberlo, y de que la fortuna del difunto presidente era mucho mayor de lo que se había revelado públicamente.

    En febrero, un tribunal surcoreano desestimó la demanda de herencia; afirmó que las reclamaciones de las mujeres carecían de fundamento y que no había pruebas de que las acciones estuvieran a nombre de otras personas. Las mujeres dijeron que tenían previsto recurrir.

    La sentencia fue una victoria para la dirección corporativa de LG. Pero puede que no ponga fin a la lucha: en un hecho del que no se había informado anteriormente, Kim y su hija mayor presentaron en noviembre de 2024 una denuncia penal ante la Fiscalía del Distrito Central de Seúl contra Koo Kwang-mo y el padre biológico de este. Ha Beom-jong y otro alto cargo de LG fueron nombrados en la denuncia.

    La batalla legal de las mujeres se enfoca en las inusuales prácticas de gobernanza de los chaebols surcoreanos, una mezcla poco convencional de gigantes corporativos y empresas controladas por familias. El núcleo de la demanda penal es una práctica conocida como acuerdo de prestanombres, o testaferro, en el que una persona posee acciones en nombre de otra.

    En 1993, Corea del Sur aprobó una ley que exigía nombres reales en las transacciones financieras para evitar la ocultación de activos, aunque no declaraba explícitamente que las acciones con prestanombres fueran ilegales. Sin embargo, esta práctica se utiliza a menudo para facilitar delitos como la evasión fiscal o para eludir la normativa financiera, dijo Bahng Minju, socio del bufete Weon de Seúl. Los acuerdos son difíciles de probar, añadió, porque suelen implicar a miembros de la familia, dejan poca documentación y se basan en convenios tácitos.

    Woochan Kim, profesor de finanzas de la Escuela de Negocios de la Universidad de Corea, dijo que las acciones con prestanombres eran más comunes en el pasado, pero que el incentivo persistía para algunas familias chaebol que intentaban evitar el impuesto de sucesiones de Corea del Sur, uno de los más altos del mundo, de hasta el 50 por ciento.

    Las mujeres afirman que en su familia se utilizaban estas prácticas. En su denuncia penal, dijeron que las acciones con prestanombres se habían utilizado para cometer evasión fiscal, malversación de fondos e infracciones de las leyes de los mercados de capitales, y pidieron a los fiscales que abrieran una investigación completa.

    En Corea del Sur, cualquier persona que se considere víctima de un delito puede presentar una denuncia penal, y deja a los fiscales la decisión de investigar o presentar cargos. Un portavoz de la fiscalía se negó a hacer comentarios sobre la denuncia, y citó para ello normas que prohíben hablar de casos individuales.

    Koo Yeon-kyung, la hija mayor del expresidente, dijo en una declaración al Times que ella, su hermana y su madre querían desmantelar la estructura de propiedad con prestanombres. Esta estructura permite a determinadas personas “consolidar un poder y una riqueza enormes”, mientras que deja a otras, especialmente a las mujeres, “aisladas, engañadas y privadas de su legítima herencia”, dijo.

    En otra entrevista escrita, Koo dijo que muchos familiares desconocían la existencia de las acciones con prestanombres y se limitaban a seguir las instrucciones de los ancianos de la familia y del equipo de gestión financiera.

    Yulchon, un bufete de abogados surcoreano que ha representado al presidente de LG en el pleito por la herencia, no respondió a preguntas directas sobre las grabaciones, pero dijo que solo reflejaban “extractos o palabras aisladas” seleccionadas por las mujeres. El bufete también dijo que el litigio “no estaba relacionado en modo alguno con el género” y se enfocaba en acuerdos de libre voluntad y cumplimiento de la ley. (La empresa afirmó que respondía a una solicitud de comentarios que el Times había enviado a Koo Kwang-mo, Ha Beom-jong y Kang Yoo-shik, exvicepresidente de LG y antiguo ayudante del expresidente).

    Yulchon dijo en un comunicado que las demandas de las mujeres repetían argumentos que ellas “afirmaron unilateralmente sin pruebas objetivas” o “presentaron de forma distorsionada” en el caso civil anterior, y señaló que el tribunal surcoreano no aceptó esas demandas.

    Más allá de los riesgos jurídicos, las acusaciones de Kim y sus dos hijas, quienes en conjunto poseen acciones de LG por valor de unos 1100 millones de dólares, podrían reavivar las antiguas críticas de que las familias chaebol favorecen sus propios intereses frente a los de otros inversores. En el último año, el precio de las acciones de LG ha subido alrededor del 49 por ciento, pero se ha quedado rezagado respecto al índice de referencia surcoreano KOSPI, que se ha duplicado con creces.

    En el pasado, la familia fundadora de LG se ha enfrentado a investigaciones fiscales. En 2018, los fiscales allanaron la sede de la empresa en Seúl e imputaron a 14 miembros de la familia Koo y al equipo financiero por evasión de miles de millones de wones en impuestos sobre plusvalías, incluidos el padre biológico de Koo Kwang-mo, Kim Young-shik y su hija mayor. Un tribunal de Seúl declaró a todas las partes no culpables en 2019.

    El episodio llamó la atención sobre las finanzas de la familia, pero no sobre su gestión. Las mujeres dijeron que el sistema de acciones con prestanombres de LG está dirigido por un equipo de gestión financiera que controla los activos, las libretas de ahorro y los sellos personales de decenas de miembros de la familia, lo que le permite abrir cuentas, pedir préstamos y realizar transacciones sin su conocimiento ni consentimiento.

    Koo Yeon-kyung, la hija mayor, dijo en la entrevista escrita que en 2022 descubrió que se habían abierto 21 cuentas bancarias a su nombre sin su aprobación.

    En una reunión celebrada en mayo de 2022, cuando las mujeres estaban considerando presentar su demanda para anular el acuerdo sucesorio, Koo Kwang-mo, quien se había convertido en presidente de la empresa, les dijo que hacerlo podría arrojar luz sobre esta antigua práctica familiar y que, como dirigente de la empresa, sería penalmente responsable.

    “Como los nombres no coinciden desde arriba, existe un riesgo”, dijo en una grabación realizada por Kim y revisada por el Times.

    “Si los empleados denuncian irregularidades, podría ir a la cárcel durante 30 años”, dijo. “Por eso solo un pequeño número de personas habla de esto”.

    Koo Kwang-mo no respondió a las preguntas sobre este comentario. Yulchon dijo que su declaración sustituía su respuesta.

    En otra reunión con Kim unos meses después, Kang Yoo-shik, exvicepresidente de LG, dijo que estaba allí para ofrecer más detalles sobre cómo funcionaba el llamado grupo de accionistas y cómo se remontaba generaciones atrás, a una estructura establecida por los patriarcas de la empresa.

    “El nombre no importa”, dijo Kang en la grabación. “En última instancia, se trataba de ajustar el patrimonio de los accionistas para mantener estas proporciones”. Tampoco él respondió a una solicitud de comentarios. Yulchon, el bufete de abogados, dijo que su declaración sustituía a una respuesta independiente de Kang.

    Cuando Kang declaró como testigo en el juicio en enero, afirmó que no sabía si Koo Kwang-mo controlaba más acciones de las que el presidente había revelado públicamente, pero negó la existencia de acciones con prestanombres. Durante el interrogatorio, Kang dijo que su conversación con la viuda no había versado sobre algo ya hecho, sino más bien sobre un “objetivo móvil” al que la familia debía aspirar.

    En el estrado de los testigos, Kang dijo que había ido a hablar con Kim para aclarar cualquier confusión y aliviar cualquier agravio que ella pudiera haber sentido. Pero la conversación, según la grabación, también incluyó una advertencia de que seguir adelante con la demanda podría poner en peligro la reputación de LG como empresa armoniosa.

    “Por favor, resuelva esto dentro de la familia”, dijo Kang. “Si esto sale a la luz, se arruinará la reputación de la empresa”.

    Daisuke Wakabayashi es corresponsal de negocios en Asia para el Times, con sede en Seúl, y cubre noticias económicas, empresariales y geopolíticas de la región.

  • ¿El secreto para comer menos es amar la comida?

    ¿El secreto para comer menos es amar la comida?

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    Se suele pensar que nos deleitamos tanto con la comida que consumimos mucha más cantidad de la que necesitamos. Pero ¿y si el verdadero problema es que no la gozamos lo suficiente?

    Para muchas personas, perder peso y no recuperarlo es extremadamente difícil. Casi dos de cada cinco estadounidenses padecen obesidad. Alrededor de uno de cada ocho es diabético. En Estados Unidos, el gasto en medicamentos GLP-1, una clase de fármacos utilizados para tratar ambas afecciones, aproximadamente se quintuplicó de 2018 a 2023, cuando superó los 70.000 millones de dólares.

    La explicación habitual es que disfrutamos tanto de la comida que consumimos mucha más cantidad de la que nuestro cuerpo necesita. Los científicos lo explican así: las señales hedónicas –el placer– ganan la partida a las señales homeostáticas internas que deberían indicarnos cuándo hemos comido suficiente.

    Muchos estudios sobre la teoría hedónica del hambre se enfocan en el deseo intenso que provoca el sabor de los alimentos muy procesados, que se ha denominado “hiperpalatabilidad”. Otras investigaciones relacionadas estudian el efecto reforzador de la dopamina, a veces denominada el “neurotransmisor del bienestar” y, según la interpretación popular, la vía hacia el placer. Desde este punto de vista de la sobrealimentación, el placer nos está matando.

    A nivel intuitivo, podemos pensar que esto tiene sentido. Cuando engordamos, decimos que nos hemos excedido. Hacer dieta se entiende como un ejercicio de abnegación.

    Pero algunos médicos, dietistas y otros observadores se preguntan si no lo hemos entendido todo al revés. Quizá todos esos problemas de salud no sean consecuencia de disfrutar demasiado de la comida. ¿Y si el verdadero problema es que no la disfrutamos lo suficiente?

    En defensa del placer

    Dana Small, una de las principales expertas mundiales en la neurociencia de las decisiones alimentarias, se enteró hace 16 años de que sus propias decisiones la habían llevado al borde de la diabetes de tipo 2.

    Deseosa de enmendar su camino mientras aún era meramente prediabética, Small se puso a dieta. La visión habitual de las dietas podría llevarnos a pensar que su nuevo régimen consistiría en un arduo camino de autodisciplina y brócoli al vapor.

    Sin embargo, ya había hecho dietas privativas sin alegría y no funcionaron, al menos no durante mucho tiempo. Esta vez tomó la dirección opuesta.

    Empezó a aprender por sí misma una forma más sana de comer, enfocada en alimentos de bajo índice glucémico y antiinflamatorios. Una consideración importante en los alimentos que finalmente eligió, guiada por todo lo que sabía sobre los mecanismos de recompensa y refuerzo, fue cuánto los disfrutaba: “Cuanto más placer, mejor”, dijo.

    Cualquier dietista respetable te dirá que las frambuesas tienen un índice glucémico relativamente bajo. Small fue un paso más allá y buscó en los mercados las frambuesas más dulces y maduras. Su teoría era que cuanto mejor supieran, tendría más probabilidades de comerlas y menos de ceder a las tentaciones de los bocadillos azucarados y la comida rápida.

    También se enseñó a sí misma un nuevo repertorio de recetas sanas que se ajustaban a su apretada agenda y podían quedarse días en el refrigerador. También en este caso siguió el principio de la frambuesa, y buscaba alimentos que sabía que le haría ilusión comer. En la rotación estaba un salteado de verduras con pollo o tofu, generosamente condimentado con cúrcuma, comino, cilantro y ajo, y servido sin arroz. Eliminar el pan, la pasta y el arroz, y comer otras cosas que le gustaban mucho, la ayudó a perder medio kilo a la semana. Ya no es prediabética y su peso, unos 18 kilos menos de lo que era antes, es bastante estable.

    Desde entonces, Small, profesora de la Universidad McGill, ha publicado una serie de artículos en los que sugiere que la comunidad científica está confundida sobre el papel del placer en la sobrealimentación y la obesidad.

    “Creo que el placer puede ayudar a comer menos, en lugar de más”, dijo.

    Cuando Small empezó su dieta de la frambuesa, sabía más sobre el estudio del placer que la mayoría de las personas que comen. Tenía formación en ciencias sensoriales y había trabajado con las herramientas que utilizan quienes las investigan para medir las preferencias y la intensidad del agrado o desagrado. También sabía que esas herramientas rara vez se utilizaban en la investigación sobre la sobrealimentación, especialmente en los estudios con animales que ayudaron a establecer el efecto reforzador de la dopamina sobre la obesidad.

    Y cada vez que veía que estas investigaciones se reducían a la idea de que el placer conducía a comer en exceso, estaba segura de que algo no cuadraba.

    Small establece una distinción entre las dos rutas principales por las que las señales de refuerzo viajan al cerebro. A una la llama la vía alta. Se activa por cosas que ocurren en la boca, dijo, por “el gusto, el sabor y el placer”. La otra, la vía baja, es la vía de la dopamina. Se enciende después de que la comida se haya masticado, tragado y metabolizado parcialmente.

    En un artículo titulado “En defensa del placer”, publicado en la revista PLOS Biology en noviembre, Small y otro científico, Justin Sung, sostenían que “es poco probable que comer por placer impulse la epidemia de obesidad”. El verdadero villano, escribieron, es más probable que esté al acecho en la vía baja, donde los alimentos repletos de grasa y calorías pueden provocar una recompensa en forma de un golpe de dopamina.

    Pueden hacerlo aunque no sean especialmente sabrosos. David Ludwig, director del Centro de Prevención de la Obesidad del Hospital Infantil de Boston, ha argumentado en contra de la teoría popular de que nos damos atracones de alimentos procesados porque son “hiperpalatables”.

    “Es un término tan evocador”, dijo Ludwig. “Te vienen imágenes de químicos industriales que añaden vilmente ingredientes a los alimentos para programarnos a comer en exceso. El problema es que hay muy pocas pruebas de que estos alimentos ultraprocesados sean más sabrosos que cualquier otra cosa”.

    Lo que sí tienen es una abundancia de carbohidratos simples que hacen que los niveles de azúcar en sangre aumenten rápidamente y luego vuelvan a caer. Ludwig argumenta que es el choque lo que nos hace darnos un atracón, no el sabor. Si alguna vez has navegado en tu teléfono sin poder detenerte, fumado un cigarro tras otro o alimentado una máquina tragamonedas, sabrás que es posible seguir haciendo una actividad supuestamente placentera mucho después de que haya dejado de proporcionar placer.

    Otra prueba de que el hedonismo autoindulgente no es responsable de la epidemia de obesidad: “La gran mayoría” de las personas que toman medicamentos GLP-1 parecen ser capaces de sentir placer por la comida, aunque coman menos, dijo Louis Aronne, profesor del Centro Integral de Control de Peso de Weill Cornell Medicine en Nueva York.

    “Vemos personas que tienen un cambio en lo que disfrutan”, dijo Aronne. Aunque los cambios en la conducta alimentaria y en el peso varían mucho, a algunas personas que toman los fármacos les resulta más fácil elegir verduras, “en lugar de que su vida gire en torno a alimentos muy procesados”.

    Hacer que la lechuga sea divertida

    Esto también puede hacerse sin fármacos, como demostró Small cuando sustituyó muchos de los carbohidratos de su cocina por frutas y verduras maduras. Pero, como ella admite, “es un lujo que la mayoría no puede permitirse”.

    Se refería a algo más que al precio de las moras frescas. El tiempo y la energía escasean al final de la jornada laboral. Los consejos sobre nutrición vienen de todas direcciones, rara vez coinciden y pueden ser difíciles de aplicar en el supermercado. Llegar a la caja con un carrito lleno de artículos sobre los que sientas seguridad parece requerir un doctorado.

    De hecho, Marion Nestle, quien tiene un doctorado en biología molecular, así como un máster en salud pública, todavía se sentía perdida en el supermercado cuando empezó la investigación para su libro What to Eat Now, publicado el año pasado. El libro intenta proporcionar una guía sencilla y directa de los pasillos de los supermercados en sus más de 700 páginas. No es de extrañar que llevar una dieta sana y equilibrada parezca una tarea escolar para tanta gente.

    Mientras tanto, se gastan miles de millones de dólares para persuadir a los consumidores de que la comida rápida, las bebidas azucaradas y los bocadillos son un camino rápido hacia la alegría. Es probable que los niños que han sido bombardeados desde su nacimiento por las mascotas animadas de los cereales vean las manzanas y la coliflor como algo muy excéntrico, si no es que repugnante.

    Para defender estas rarezas comestibles, la periodista gastronómica británica Bee Wilson ayudó a fundar el grupo sin fines de lucro TastEd, que forma a los profesores del Reino Unido para que hagan que los alumnos huelan, hurguen, aprieten, miren e incluso prueben frutas y verduras frescas.

    “A estos niños nunca se les ha enseñado que el brócoli, las manzanas o la lechuga es algo que les podría gustar”, dijo Wilson. “Les han dicho: ‘Come cinco al día’. Pero ninguna de esas cosas hace que alguien, y menos un niño, quiera tomar una y comérsela”.

    Las campañas de salud pública para comer bien parecen recurrir a imágenes que no han cambiado mucho desde la década de 1950, y en gran medida están basadas en productos crudos y brillantes de aspecto más bien sobrio. La nutrición nunca ha tenido nada ni remotamente parecido a los anuncios que aparecieron durante el auge de la epidemia de SIDA que promovían el sexo seguro con imágenes de jóvenes atractivos, llenos de deseo y entrelazados. En lugar de combatir el placer, aquellas campañas lo reconocían como un poderoso motivador y lo alistaban para la causa.

    Esta es más o menos la táctica que adoptó Ezekiel J. Emanuel al titular su nuevo libro sobre hábitos para una vida sana Eat Your Ice Cream.

    “Gran parte de la conversación sobre el bienestar gira en torno a la abnegación”, dijo Emanuel, bioético y oncólogo de la Universidad de Pensilvania. Cree que ese enfoque es erróneo. “Si todo lo que haces es impedirte hacer cosas, no tendrás fuerza de voluntad”.

    Algunas de las sugerencias de su libro, como mantenerse alejado de los refrescos, no son controvertidas. Pero aprueba el alcohol, a pesar de sus riesgos. Mientras no tomes más de tres o cuatro copas a la semana, dice Emanuel, es útil para facilitar el placer claramente humano de sentarse juntos alrededor de una mesa. Señala estudios que demuestran que la interacción social puede reducir la depresión, el estrés y la ansiedad. En un sentido más amplio, sin embargo, compartir buena comida y bebida es una de las principales formas de dar sentido a nuestras vidas.

    “La vida tiene que tener un propósito, y parte de ese propósito tiene que ser disfrutar”, dijo.

    Un bocado a la vez

    Una de las defensas más influyentes de la idea de que el placer puede situarse en el centro de una dieta equilibrada se originó fuera de la medicina occidental.

    En 1979, Jon Kabat-Zinn, biólogo molecular, convenció al Centro Médico de la Universidad de Massachusetts para que le permitiera trabajar con pacientes cuyo dolor crónico y otros síntomas estaban fuera del alcance de los tratamientos tradicionales. Su nuevo programa, la reducción del estrés basada en la atención plena, procedía de su estudio de la meditación budista. Kabat-Zinn enseñó a los pacientes a sintonizar la pantalla parpadeante de la conciencia, y a tomar nota de los pensamientos, sentimientos y sensaciones –de la tristeza a la alegría, del dolor al placer– a medida que aparecían.

    Cuando ese método se aplicó a personas con relaciones problemáticas con la comida se convirtió en una práctica conocida como alimentación o comer consciente. En lugar de basarse en datos externos como, por ejemplo, cuántas calorías hay en una papa a la francesa, la alimentación consciente anima a poner atención a la experiencia real de oler una papa a la francesa, morderla, notar la forma en que la sal golpea la lengua, si el interior está firme o harinoso o hueco.

    Prestar mucha atención a estas sensaciones casi obliga a la gente a comer más despacio. Pueden disfrutar de olores, sabores y texturas que antes estaban demasiado ansiosos, apresurados o distraídos para percibir.

    “Comer es una de las cosas más placenteras que hacemos como seres humanos”, dijo Jan Chozen Bays, médico y maestro zen ordenado, quien ha escrito dos libros sobre la alimentación consciente. Disfrutar la comida, dijo, nos ayuda a mantenernos vivos, como individuos y como especie.

    Bays enseña un ejercicio que denomina el método de un bocado a la vez: masticar y saborear completamente un bocado antes de tomar otro, y notar cómo se compara el placer de cada nuevo bocado con el del anterior. Le gusta utilizar cuadrados de chocolate. Cuando pide a la gente que tome nota de su placer mientras come, suelen decir que después del tercer cuadrado, el chocolate ya no sabe tan bien.

    Muchos de nosotros nos enfrentaríamos a esto al comer otro cuadrado de chocolate, y luego otro, y nos damos un atracón en piloto automático mientras intentamos recuperar el subidón del primer bocado. “Eso no funciona porque los sensores de la nariz y la boca se fatigan”, dijo Bays. “Tienes que darles tiempo para que vuelvan”.

    Esperar a que tu paladar se restablezca para que cada bocado sepa bien significa, obviamente, comer a un ritmo más lento y pausado. Cuando haces esto, tiendes a comer menos. Una posible razón es que las señales hormonales y de otros tipos que envía el estómago cuando está lleno pueden tardar unos 20 minutos en llegar al cerebro, lo cual es mucho tiempo si estás devorando macarrones con queso mientras revisas tu teléfono.

    “Si comemos por placer y prestamos atención, no nos excederemos porque nuestro cuerpo nos dirá de forma natural cuándo ha comido suficiente”, dijo Judson Brewer, director de investigación e innovación del Centro de Atención Plena de la Universidad Brown. “Tenemos que entrenarlo un poco. Pero el mecanismo está dispuesto”.

    Varios estudios han descubierto que el entrenamiento en atención plena tiene un efecto significativo en la reducción de los atracones y la alimentación emocional. Algunos han encontrado un efecto más débil en la pérdida de peso a corto plazo. No está tan claro si ayuda a mantener el peso a largo plazo.

    Aun así, sus métodos se utilizan ampliamente en programas clínicos. Sus ideas han sido adoptadas por dietistas. Y su auge ha ayudado a reconciliar los conceptos de disfrute y alimentación sana, que no se descutían desde hacía mucho tiempo.

    Pete Wells es reportero y cubre temas de comida. Ha sido crítico gastronómico del Times desde 2012 hasta 2024. Anteriormente fue editor de la sección de Comida.