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  • Para revelar las raíces rítmicas de la risa, basta con hacerle cosquillas a un simio

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    Un estudio realizado con chimpancés, gorilas y otros grandes simios, además de niños humanos, arroja luz sobre la evolución de la risa.

    El humor es algo muy personal. Un chiste o una caída cómica que hace que una persona se parta de risa puede dejar a otra con la mirada perdida. Pero la risa es universal, un instinto innato que comparten los humanos de todo el mundo.

    Y no solo los humanos. Los chimpancés ríen entre dientes, los gorilas sueltan carcajadas, los bonobos se desternillan. Todos los grandes simios del planeta se ríen, y suelen hacerlo con el mismo tipo de ritmo regular y repetitivo que los humanos, según han descubierto los científicos en un pequeño estudio reciente.

    La investigación arroja luz sobre cómo evolucionó la risa junto con los grandes simios y entre ellos: se volvió más rápida y variable en los humanos que en estas otras especies de primates. Mientras que los simios no humanos parecían reírse de formas bastante fijas, los humanos eran más flexibles en sus expresiones de alegría, y cambiaban el ritmo de sus risitas según la circunstancia, descubrieron los científicos.

    “Creo que podemos decir que somos los maestros de la risa”, dijo Chiara De Gregorio, investigadora de la Universidad de Warwick en el Reino Unido y una de las autoras del estudio. “Podemos soltar una risita discreta y educada delante de la reina de Inglaterra, y luego, cuando estamos en el pub con nuestros amigos, reírnos muchísimo y de una forma completamente distinta. Incluso podemos reírnos de una manera que le haga entender a la otra persona que, en realidad, no nos pareció graciosa la broma que contó”.

    Este amplio repertorio requiere una considerable flexibilidad y control vocal, las mismas habilidades que los humanos habrían necesitado para el lenguaje hablado.

    El estudio demostró la “singularidad de la risa humana”, dijo Greg Bryant, científico cognitivo de la Universidad de California, campus Los Ángeles, que no participó en la nueva investigación. “Ofrece una ventana hacia la evolución vocal humana”.

    En el nuevo estudio, publicado el jueves en la revista Communications Biology, los investigadores analizaron grabaciones de risa de cuatro niños y 13 simios jóvenes en cautiverio: cuatro orangutanes, dos gorilas, tres bonobos y cuatro chimpancés. Algunas de las grabaciones contenían risas producidas durante el juego, mientras que otras capturaban risas provocadas por cosquillas.

    (Muchas de las grabaciones fueron creadas originalmente hace dos décadas por Marina Davila-Ross, psicóloga comparada de la Universidad de Portsmouth, en el Reino Unido, y autora del nuevo estudio. “No tuve la suerte de estar allí haciéndoles cosquillas a los pequeños gorilas en ese momento”, dijo De Gregorio.)

    Los científicos descubrieron que, al hacerles cosquillas, todas las especies emitían risas que compartían la misma característica rítmica básica: eran isócronas, lo que significa que cada vocalización –cada jadeo, cada gruñido o cada “ja”– se producía a intervalos regulares y uniformes, como el tictac de un reloj o un metrónomo.

    Los científicos no observaron esta misma regularidad en la risa que los humanos u otros simios producían mientras jugaban, quizá porque la naturaleza física y bulliciosa de muchas de estas sesiones de juego alteraba la regularidad de la respiración.

    Aunque la risa de los humanos y los simios compartía algunas propiedades rítmicas básicas, el tempo, o velocidad, de estos ritmos variaba considerablemente entre especies. En promedio, la risa de los humanos era más rápida que la de otros simios, y las especies más cercanas a los humanos (chimpancés y bonobos) reían más rápido que aquellas más distantes (gorilas y orangutanes).

    “Imagina”, dijo Gregorio, “un metrónomo que va más lento para los orangutanes, algo así como tic… tic… tic… pero más rápido, mucho más rápido, en los humanos, así: tic-tic-tic-tic”.

    Aunque los humanos eran, en promedio, quienes reían más rápido, mostraban una enorme variabilidad en la velocidad de su risa, riendo de forma lánguida en algunas circunstancias y rápidamente en otras. También fueron la única especie que cambiaba el tempo de su risa según el contexto, riendo más rápido, por ejemplo, mientras les hacían cosquillas que durante el juego.

    El estudio tuvo limitaciones; el grupo de sujetos era pequeño, y los investigadores analizaron solo un puñado de las muchas características de la risa. Pero futuros estudios con muestras más amplias podrían ayudar a los científicos a saber más sobre cómo los humanos la hicieron suya.

    “La risa es una parte tan importante de nuestra forma de comunicarnos”, dijo De Gregorio. “Es capaz de transmitir mucho más que un simple ‘estoy jugando y me lo estoy pasando bien’”.

    Emily Anthes es reportera científica y escribe principalmente sobre ciencia y salud animal. También cubrió la pandemia de coronavirus.

  • Trump cerró un acuerdo minero de 1000 millones de dólares que beneficiará a sus hijos

    Trump cerró un acuerdo minero de 1000 millones de dólares que beneficiará a sus hijos

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    Cuando el secretario de Comercio de Estados Unidos, Howard Lutnick, se reunió con el presidente de Kazajistán en el Hotel St. Regis el pasado septiembre en Nueva York, el presidente Donald Trump se unió a la conversación por teléfono justo cuando ambos sellaban un acuerdo sobre una de las principales prioridades de Washington.

    Durante la llamada, Trump y su equipo consiguieron que el líder kazajo accediera a otorgar a una empresa estadounidense poco conocida acceso a una de las mayores reservas de tungsteno no explotadas del mundo, un metal que Estados Unidos necesita con urgencia para la producción de ojivas de misiles, aviones de combate, chips informáticos y otros productos esenciales.

    Antes del acuerdo, el gobierno de Trump aprobó solicitudes preliminares de hasta 1600 millones de dólares en financiación federal para la empresa estadounidense, ahora llamada Kaz Resources, la cual tiene previsto iniciar las obras del proyecto en una zona rural de Kazajistán.

    No solo Trump y Lutnick vieron una oportunidad.

    Sus hijos no tardaron en hacer negocios con socios en un acuerdo que sus padres negociaban, continuando así un patrón de enriquecimiento personal en el segundo gobierno de Trump que tiene pocos precedentes en la historia de Estados Unidos.

    A las pocas semanas de las negociaciones en el St. Regis, inversores de una empresa llamada Dominari Securities –con sede en la Torre Trump de Nueva York y de la que son copropietarios los dos hijos mayores del presidente, Donald Trump Jr. y Eric Trump– se unieron a otros socios para adquirir una participación del 20 por ciento en una entidad corporativa relacionada con el proyecto de Kazajistán.

    Por esas mismas fechas, Cantor Fitzgerald, una empresa de inversión controlada por la familia de Lutnick y dirigida por sus hijos Brandon y Kyle Lutnick, ayudó a uno de los principales inversores que colaboraba con Dominari en el acuerdo kazajo a recaudar 210 millones de dólares en capital nuevo para una entidad relacionada. Este tipo de rondas de recaudación de fondos suelen reportar a Cantor millones de dólares en comisiones.

    All 14 of these companies have either benefited directly from offers of financial assistance from the Trump administration, or have pending permit applications before the Commerce Department, which Mr. Lutnick oversees, The Times found. The total amount of federal funding that the Trump administration has provided or is considering providing to the companies exceeds $8.9 billion, according to public statements by the companies and federal government.

    El acuerdo con Kazajistán finalmente se firmó el 6 de noviembre, seis días después de la inversión en la que participaron los hijos de Trump y sus socios, algo que no se hizo público en ese momento.

    Este acuerdo no es, ni mucho menos, un caso aislado. Una de las familias, o ambas, tiene vínculos financieros con al menos 14 empresas que colaboran activamente con el gobierno federal en acuerdos mineros clave, incluido el proyecto de Kazajistán, según documentos federales analizados por The New York Times.

    Las 14 empresas se han beneficiado directamente de ofertas de ayuda financiera del gobierno de Trump o tienen solicitudes de permiso pendientes ante el Departamento de Comercio, que supervisa Lutnick, según descubrió el Times. La cantidad total de fondos federales que el gobierno de Trump ha otorgado o está considerando proporcionar a estas empresas supera los 8900 millones de dólares, según declaraciones públicas de las empresas y del gobierno federal.

    Esta mezcla descarada de política federal y negocios personales empezó poco después de que Trump volviera al cargo el año pasado, cuando los hijos de Trump y de Lutnick participaron en acuerdos de criptomonedas por valor de miles de millones de dólares, mientras sus padres ayudaban a establecer políticas que impulsaron el sector de las criptomonedas.

    Ahora, la búsqueda de ganancias de estas familias, marcada por cuestiones éticas, se extiende a la nueva carrera armamentística por los minerales críticos.

    Este tipo de acuerdos son una señal de alarma, dijo la representante por Oregón Maxine Dexter, la principal demócrata en la comisión de la Cámara de Representantes que investiga las acusaciones de irregularidades en la industria minera.

    “El Congreso tiene que asegurarse de que el dinero de los contribuyentes se utilice en beneficio del interés público y no para beneficiar a familiares o a personas estrechamente vinculadas al gobierno de Trump”, dijo Dexter en una entrevista.

    La Casa Blanca y el Departamento de Comercio, en comunicados separados, rechazaron cualquier insinuación de que el gobierno de Trump estuviera mezclando de forma indebida las acciones del gobierno con los negocios familiares.

    “El único interés especial que guía la toma de decisiones del gobierno de Trump es el bien del pueblo estadounidense”, dijo Kush Desai, vocero de la Casa Blanca, en un comunicado al Times. “Asegurar y repatriar las cadenas de suministro críticas de Estados Unidos ha sido una prioridad máxima para el presidente Trump, y el secretario Lutnick, junto con el resto del gobierno, sigue tomando medidas históricas para salvaguardar la seguridad nacional y económica de Estados Unidos”.

    En el centro del acuerdo con Kazajistán está un rabino nacido en Australia llamado Pini Althaus, quien se mudó a Estados Unidos hace años y puso sus miras en los minerales críticos.

    Althaus es el presidente ejecutivo de Kaz Resources y de la empresa relacionada que explotará el yacimiento de tungsteno de Kazajistán, y aún es accionista de otra empresa de minerales críticos que él mismo fundó y que este mes ha conseguido hasta 1600 millones de dólares en financiación del Departamento de Comercio.

    Ha demostrado ser un actor muy astuto, al solicitar –y recibir– apoyo directo de altos cargos federales, incluido Lutnick, en sus esfuerzos por cerrar acuerdos.

    En una serie de entrevistas, dijo que sus conversaciones con el gobierno de Estados Unidos sobre el acuerdo del tungsteno comenzaron durante el gobierno de Joe Biden y que no se beneficiaron de ningún favor político.

    Althaus dijo que, en las semanas posteriores a la reunión en el St. Regis, se le acercaron nuevos inversores, pero que nunca había conocido a los hijos de Trump y no sabía que estuvieran involucrados. Más tarde se enteró de la participación de la familia Trump y entendió que eso pudiera generar dudas, según explicó.

    “Entiendo que la impresión que da pueda resultar inquietante para algunas personas”, dijo Althaus. “Pero desafortunadamente, esta empresa y este proyecto van mucho más allá de cualquier presidente, y mucho más allá de cualquier familia”.

    La promesa de Asia central

    Más allá de las manadas de caballos que pastan en libertad, del esqueleto abandonado de un pueblo obrero soviético y de las onduladas colinas de la verde estepa kazaja, se encuentran los gigantescos cráteres llenos de agua que están en el centro del acuerdo estadounidense.

    Aquí, a las afueras del pueblo de Unrek, con 407 habitantes, los pequeños lagos marcan los lugares donde la Unión Soviética excavó en busca de tungsteno.

    Gracias a su excepcional dureza, densidad y alto punto de fusión, el tungsteno se hizo conocido como el “metal de la guerra”, con usos clave en municiones, aviación y armamento.

    El colapso de la Unión Soviética interrumpió sus planes de abrir nuevas minas en Kazajistán, una antigua república soviética. La extracción de tungsteno en Estados Unidos también se fue diluyendo, y la última mina en funcionamiento, situada en Utah, dejó de producir hace aproximadamente una década.

    China llegó a dominar el comercio mundial del tungsteno. Pero justo cuando Trump volvía a la Casa Blanca, Pekín empezó a restringir las exportaciones de tungsteno y otros minerales críticos, lo que hizo que el precio de referencia de este metal fuera de China se multiplicara por seis en el último año.

    Trump y sus asesores respondieron al impulsar, con la ayuda del Congreso, una enorme oleada de financiación federal para respaldar a una nueva generación de empresas mineras estadounidenses.

    Desde que Trump volvió al cargo, el gobierno federal ha dado su aprobación condicional o definitiva a 60 proyectos de minerales críticos en todo el mundo, respaldados por 18.600 millones de dólares en préstamos federales, garantías de préstamos u otras formas de financiación, según un recuento realizado en mayo por BMO Capital Markets, un banco líder en el sector. Esa es la mayor cantidad en la historia de Estados Unidos, dijo un ejecutivo del banco.

    El Pentágono y el Banco de Exportación e Importación –donde Lutnick forma parte de la junta directiva– figuran entre las agencias federales que financian dicha iniciativa. Estas medidas han desatado una auténtica fiebre del oro moderna en el sector de los minerales críticos, ya que las empresas emergentes buscan obtener una parte de la generosidad federal.

    Por ejemplo, Donald Trump Jr. es socio de otra empresa de inversión que, el verano pasado, adquirió una participación en una pequeña empresa minera de nueva creación llamada Vulcan Elements. Meses después, la empresa firmó un acuerdo por casi 700 millones de dólares con el gobierno federal para ayudar a financiar la expansión de su producción en Carolina del Norte.

    “El nivel de actividad, comparado con, digamos, el de 2023, es como el día y la noche”, dijo Max Yerrill, vicepresidente de BMO. “Ha sido uno de los sectores más en auge”.

    Para los oficiales kazajos, este tipo de acuerdos ofrecen a su país, sin salida al mar, una nueva baza en materia de relaciones exteriores y una vía de acceso a Trump.

    El país puede producir y procesar 25 de las 60 materias primas que figuran en la lista de minerales críticos de Estados Unidos, según Olzhas Alibekov, un alto cargo del Ministerio de Industria y Construcción de Kazajistán.

    “Kazajistán se posiciona como un actor importante en el mercado mundial de metales raros y de tierras raras”, dijo Nurlan Zhakupov, director ejecutivo del fondo soberano kazajo, propietario de la empresa minera estatal que colabora con Kaz Resources en el proyecto de tungsteno.

    Ese proyecto requerirá una inversión enorme, que, según calcula Althaus, ascenderá a unos 650 millones de dólares inicialmente y a 1100 millones a lo largo de la vida del proyecto. Según los cálculos de su propia empresa, el tungsteno de allí podría valer hasta 80.000 millones de dólares.

    Su empresa no podía sacar adelante el proyecto por sí sola. Necesitaba que el gobierno de Estados Unidos llegara a un acuerdo con Kazajistán al más alto nivel y se comprometiera a aportar financiación para que las cuentas cuadraran. A cambio, Estados Unidos podría tener acceso a unas 12.000 toneladas métricas de tungsteno al año, más o menos lo mismo que se importa actualmente cada año.

    Un acuerdo en Nueva York

    Aquel día de septiembre de 2025, en el Hotel St. Regis, el presidente de Kazajistán, Kassym-Jomart Tokáyev, se encontraba en medio de una sucesión de reuniones, a modo de “citas rápidas”, con ejecutivos de gigantes corporativos como Citigroup, Amazon y Chevron.

    Entre los invitados empresariales de Tokáyev se encontraba Althaus, que estaba allí para presionar a Kazajistán para que aprobara el proyecto minero. Lutnick tuvo su propia reunión con el presidente kazajo en el hotel ese mismo día.

    “Tienen minerales críticos fantásticos en los que podemos invertir juntos”, le dijo el secretario de Comercio a Tokáyev, según una grabación de partes de la reunión que el líder kazajo publicó en las redes sociales.

    Lutnick había dado diversos pasos a lo largo de varios meses para ayudar a impulsar el acuerdo.

    El año pasado envió una carta a Tokáyev instando al país a adjudicar el contrato a Althaus y a sus inversores, y les dijo que el gobierno de Trump “apoya plenamente” a la empresa (entonces conocida como Cove Kaz) en sus esfuerzos.

    El Banco de Exportación e Importación y una segunda agencia federal en cuya junta también está Lutnick, la Corporación de Financiación Internacional para el Desarrollo de Estados Unidos, emitieron sendas cartas de interés el verano pasado para proporcionar a la empresa de Althaus financiación provisional para el proyecto. Esos préstamos, en conjunto, podrían ascender a 1600 millones de dólares.

    Para cuando se celebró la reunión en el St. Regis, Lutnick estaba a punto de conseguir el visto bueno de Tokáyev para el acuerdo. Fue entonces cuando Trump intervino.

    “El presidente Trump, el secretario Lutnick y el secretario Rubio se involucraron personalmente”, dijo Althaus, quien no asistió a la reunión a puerta cerrada. “El presidente Trump llevó a cabo la negociación final con el presidente Tokáyev para este acuerdo”.

    Los postores chinos también buscaban acceder a la mina de tungsteno kazaja, lo cual fue una de las razones por las que Althaus necesitaba la ayuda del gobierno de Estados Unidos.

    La firma definitiva tuvo lugar el 6 de noviembre, durante una cumbre de alto nivel en Washington, donde Trump recibió a los cinco líderes de Asia central y destacó su interés por sus minerales críticos.

    Según los términos del acuerdo, la empresa de Althaus ahora posee el 70 por ciento de la empresa conjunta, y la empresa minera estatal kazaja tendrá el 30 por ciento.

    Los inversores que participan en el acuerdo con Kazajistán tienen varios planes de negocio diferentes que pretenden beneficiarse del apoyo del gobierno de Trump –y que además hacen negocios con Cantor Fitzgerald.

    Este mes, por ejemplo, el gobierno de Trump se comprometió a proporcionar hasta 1600 millones de dólares en ayuda financiera a USA Rare Earth, la otra empresa minera que fundó Althaus y en la que aún es accionista.

    Ese acuerdo otorga al Departamento de Comercio 16 millones de acciones de la empresa. Por otra parte, Cantor Fitzgerald ganó millones de dólares en comisiones al ayudar a USA Rare Earth en una serie de operaciones desde el año pasado que, en última instancia, recaudaron 1500 millones de dólares para la empresa.

    Cantor Fitzgerald, que Lutnick dirigía antes de convertirse en secretario de Comercio, cuenta desde hace tiempo con una división que ayuda a las empresas mineras a recaudar capital. Pero ha experimentado un auge en su actividad de apoyo a la creación o financiación de empresas mineras, especialmente de aquellas que se benefician del respaldo del gobierno de Trump.

    Los demócratas del Congreso han pedido que se investigue la participación propuesta del Departamento de Comercio en USA Rare Earth. Le dijeron a Lutnick en una carta que era “el ejemplo más reciente de cómo los asuntos oficiales del Departamento de Comercio se han entremezclado con los intereses financieros de Cantor Fitzgerald durante tu mandato”.

    Incluso algunos funcionarios del gobierno de Trump directamente implicados en la iniciativa –que hablaron con el Times bajo condición de anonimato porque no estaban autorizados a comentar el asunto– dijeron que les decepcionaba ver los vínculos entre las familias Lutnick y Trump y los proyectos que el gobierno se ha propuesto ayudar a financiar.

    Un vocero de Cantor, en una declaración al Times, dijo que los ejecutivos de la empresa no participaron en las conversaciones sobre financiación gubernamental en nombre de sus clientes del sector minero.

    “Cantor es un socio natural para las empresas que buscan capital para satisfacer la creciente demanda de minerales críticos”, dijo el vocero, Stan Neve.

    En un comunicado, el Departamento de Comercio dijo que ni Lutnick ni nadie del departamento habían “interactuado ni mantenido conversación alguna con Cantor Fitzgerald en relación con el sector de los minerales de tierras raras”. Además, dijo que Lutnick había vendido su participación en Cantor.

    La participación de los Trump

    Los vínculos de los hermanos Trump con el acuerdo de Kazajistán comenzaron en la torre de su padre en la Quinta Avenida de Nueva York.

    Ahí es donde Dominari Securities, una pequeña empresa de servicios financieros, había establecido sus oficinas después del final del primer mandato de Trump en la Casa Blanca.

    Esa proximidad a la sede de la Organización Trump les dio a los ejecutivos de Dominari la oportunidad de entablar amistad –y luego relaciones de negocios– con los hijos de Trump.

    “Así es como empezó y se desarrolló la relación”, dijo Allan Evans, uno de los socios de Dominari, en una entrevista.

    Después de que Trump volviera a la Casa Blanca, Dominari contrató a Donald Trump Jr. y a Eric Trump como asesores remunerados, y les dio acciones que ahora valen unos 7 millones de dólares, lo que representa alrededor del 10 por ciento del total de acciones de la empresa. La empresa puso en marcha una estrategia explícita para invertir en empresas alineadas con la agenda del presidente, desde drones militares hasta minerales críticos.

    Para llevar a cabo la inversión en tungsteno de Kazajistán, Dominari recurrió al tipo de maniobras corporativas complejas que caracterizan sus operaciones.

    En primer lugar, Dominari se asoció con Paul Mann, un inversor y empresario británico que, más recientemente, también ha buscado entrar en el sector de los minerales críticos.

    A través de una filial de la empresa de energía nuclear de Mann, ASP Isotopes, el grupo de inversores compró el verano pasado una participación mayoritaria en una empresa de construcción de carreteras en quiebra llamada Skyline Builders. Puede parecer una jugada extraña, pero lo hicieron por una razón: Skyline cotiza en el Nasdaq. Así que la filial de ASP controlaba ahora una empresa que cotiza en bolsa.

    Dominari y los hijos de Trump se sumaron a esta iniciativa a través de lo que se conoce como una “entidad con fines especiales”, que adquirió una participación en Skyline, tal y como informó por primera vez The Financial Times. Los hijos de Trump tienen una segunda participación menor en el acuerdo, a través de una inversión que hicieron directamente en la filial de ASP a finales del año pasado, según Mann.

    A finales de septiembre, el gobierno de Trump consiguió el acuerdo verbal del gobierno kazajo para los derechos sobre el tungsteno.

    Eso puso en marcha su estrategia.

    En octubre, Cantor Fitzgerald ayudó a recaudar 210 millones de dólares para ASP Isotopes.

    Para el 31 de octubre, Skyline, ahora controlada por ASP, adquirió una participación del 20 por ciento en la entidad corporativa de Althaus centrada en Kazajistán, por 20 millones de dólares. La antigua empresa de construcción de carreteras se metió de forma repentina en el negocio minero.

    Seis días después, Lutnick firmó en Washington el acuerdo definitivo con el gobierno kazajo.

    Mann, en una entrevista, insistió en que el dinero que Cantor recaudó para ASP Isotopes no se utilizó en el acuerdo minero. Sin embargo, Cantor –la empresa de inversión dirigida por los hijos de Lutnick– recaudaba fondos para la empresa de Mann mientras su filial se preparaba para invertir en un acuerdo que Lutnick negociaba como secretario de Comercio.

    En diciembre, Mann se puso en contacto con Althaus con una propuesta para una maniobra conocida como “fusión inversa”, que sustituiría a Skyline Builders en la bolsa Nasdaq por una nueva entidad llamada Kaz Resources, dijo Althaus. La fusión, que básicamente sacará a bolsa la operación minera, se anunció en abril.

    La cotización en bolsa permitirá a los inversores obtener ganancias con el proyecto de Kazajistán al negociar sus acciones incluso antes de que se extraiga tungsteno del suelo. El respaldo del Gobierno de Estados Unidos a este tipo de proyectos suele hacer subir el precio de las acciones, lo que genera ganancias para los inversores iniciales que salen en el momento oportuno.

    Como parte de la fusión, Skyline acordó aportar unos 50 millones de dólares al proyecto de Kazajistán, además de la inversión inicial de 20 millones, dijo Althaus.

    Althaus dijo que necesitaba el dinero de la fusión para empezar a trabajar en el proyecto de Kazajistán. La fusión aún necesita la aprobación de las autoridades reguladoras de Estados Unidos para cerrarse.

    Dominari no respondió a las solicitudes de comentarios.

    Eric Trump y Donald Trump Jr. dijeron en declaraciones separadas que no estaban involucrados en los detalles del acuerdo; Eric Trump escribió que “siempre ha sido un inversor pasivo sin ningún tipo de función directiva”.

    Mann confirmó que los hijos de Trump tienen intereses económicos en el acuerdo. Pero dijo que no había hablado con ellos, ni con nadie de la familia Trump, al respecto.

    “Si lo analizas con perspectiva, no hay ningún conflicto de intereses aquí”, dijo Mann. “Y sin duda, al gobierno de Estados Unidos le conviene cerrar este acuerdo”.

    También dijo que no eligió a Cantor para recaudar fondos para su empresa porque Lutnick es secretario de Comercio.

    “Por supuesto que no”, dijo, y añadió: “¿Debería Cantor excluirse de todos los acuerdos del sector minero? Eso sería injusto para Cantor”.

    Avanzar a la producción

    Hasta ahora, no se ha recibido nada de los 1600 millones de dólares de ayuda financiera del gobierno de Estados Unidos para el proyecto minero de Kazajistán, ya que está sujeto a aprobaciones adicionales, dijo un funcionario del gobierno de Trump. La empresa de Althaus lleva a cabo un estudio de viabilidad final que se revisará.

    Eso no significa que nadie haya ganado dinero.

    Los documentos presentados ante las autoridades federales indican que tanto Cantor Fitzgerald (dirigida por los Lutnick) como Dominari Securities (de la que los Trump son copropietarios) han cobrado honorarios por su trabajo. A ambas se les pagó por sus servicios, que consistieron en ayudar a los ejecutivos implicados en la serie de transacciones a recaudar nuevo capital.

    Althaus dijo que ahora se enfoca en llevar el proyecto a la fase de producción, que espera que comience en 2030, aunque hay presión para acelerar el calendario.

    “Si hubiéramos tenido una puerta a la que llamar, por así decirlo, lo habríamos hecho”, dijo. “Lo hemos hecho por el camino difícil, a base de abogar”.

    Kitty Bennett, Oleg Matsnev y Alina Lobzina colaboraron con investigación.

    Paul Sonne es un corresponsal internacional que se enfoca en Rusia y las diversas repercusiones de la política interior y exterior del presidente Vladimir Putin, con especial atención a la guerra contra Ucrania.

    Eric Lipton es un periodista de investigación que profundiza en una amplia gama de temas, desde el gasto del Pentágono hasta los productos químicos tóxicos.

    Kitty Bennett, Oleg Matsnev y Alina Lobzina colaboraron con investigación.

  • Opinión: La hipocresía de la Corte Suprema

    Opinión: La hipocresía de la Corte Suprema

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    Durante casi un siglo, la Corte Suprema ha puesto trabas a que un presidente desafíe el texto claro de una ley aprobada por el Congreso. La corte impidió que Franklin Roosevelt despidiera a un responsable de la Comisión Federal de Comercio en 1935. Detuvo al gobierno de Ronald Reagan cuando intentó desafiar una investigación sobre contaminación en 1988. Ayudó a bloquear el intento de Barack Obama de ampliar las protecciones migratorias en 2016.

    Su decisión del lunes, que permite al presidente Donald Trump destituir a los comisionados de la FTC, representa una ruptura con esa historia. El fallo descarta un precedente de larga data y, en la práctica, desecha una ley de 112 años que establecía que el presidente solo podía despedir a los comisionados por “ineficiencia, negligencia en el deber o mala conducta en el cargo”. Trump ahora puede despedir a comisionados de agencias reguladoras simplemente porque así lo desea.

    La opinión mayoritaria del presidente de la Corte Suprema, John Roberts, sostiene que exigir a los presidentes que tengan una causa justificada para destituir a los responsables de las agencias entra en conflicto con la separación de poderes establecida en la Constitución. Dado que la Comisión Federal de Comercio ejerce el poder ejecutivo, “debe, por lo tanto, estar bajo el control del jefe del Ejecutivo”, escribió Roberts. La mayoría ha decidido que el Congreso se equivocó al intentar aislar a la Comisión Federal de Comercio y a un par de decenas de otras agencias de la política partidista, estableciendo que sus líderes fueran semiindependientes. El fallo, casualmente, se ajusta perfectamente a la visión de Trump, quien ha dicho que el Artículo II de la Constitución le otorga “el derecho a hacer lo que yo quiera como presidente”.

    Quizá la señal más clara de la debilidad de este fallo es que los seis jueces de la mayoría –los seis nombrados por presidentes republicanos– ni siquiera tienen el valor de sus propias convicciones equivocadas. En otro fallo el lunes, la corte rechazó el intento de Trump de despedir a Lisa Cook de la Junta de la Reserva Federal. En este caso, el presidente de la Corte Suprema negó la petición de Trump de destituir a Cook con apenas un pretexto endeble de causa justificada y sin previo aviso ni audiencia. Permitir el despido, escribió Roberts, requeriría un “salto interpretativo que se aparta del estatuto promulgado por el Congreso y de la tradición de nuestra nación de una banca central protegida de la interferencia política”. La votación fue de 5 a 4, con el presidente de la corte sumándose a los tres jueces liberales del tribunal y al juez Brett Kavanaugh. El fallo devolvió el caso a los tribunales inferiores. Cook debe recibir el debido proceso para impugnar los cargos en su contra, y luego un tribunal inferior evaluará la causa alegada por Trump, dictaminó la corte.

    Es un buen resultado. Aunque el caso seguirá adelante, el tribunal está desestimando de hecho el intento de Trump de acabar con la independencia de la Reserva Federal. Pero ¿por qué merece respetarse el estatuto que el Congreso promulgó para proteger a la Reserva Federal de la interferencia política, pero no la ley que creó la Comisión Federal de Comercio? La jueza Amy Coney Barrett, en su voto particular en el caso Cook, señaló que las dos sentencias están en “grave contradicción” entre sí. “¿Cómo puede la historia respaldar tanto una norma categórica como una excepción?”, preguntó. No hay respuesta.

    La verdad es que la principal diferencia es que a muchos republicanos les importa más que la Reserva Federal funcione bien que cualquier otra agencia. Otras agencias suelen regular a las empresas y a los particulares de formas a las que se oponen los conservadores defensores del libre mercado. La Reserva Federal también tiene poderes regulatorios –lo que hace que la excepción sea aún más cuestionable–, pero además fija la política monetaria y, por lo tanto, afecta la salud de los mercados financieros. La decisión, en la práctica, limita la capacidad del presidente para agitar esos mercados, mientras le otorga un amplio margen para despedir a los reguladores que vigilan los excesos corporativos.

    Las falacias lógicas en ambos dictámenes siguen una tendencia preocupante en la actual Corte Suprema. Los seis jueces nombrados por los republicanos se enfrentan de vez en cuando a los abusos de poder de Trump, incluido su intento de imponer aranceles unilaterales (otra política que, por cierto, no contaba con el apoyo de las grandes empresas estadounidenses). Pero son inconsistentes en su defensa de la Constitución. Le otorgan a Trump un margen más amplio del que le dieron al presidente Joe Biden o a Obama.

    Lo más preocupante es que la Corte Suprema está otorgando nuevos poderes a un presidente que a menudo se comporta como un aspirante a autócrata, desafiando la tradición bipartidista e incluso la ley en su afán por conseguir autoridad personal.

    La decisión en el caso de la Comisión Federal de Comercio se basa en una idea conservadora conocida como la teoría del ejecutivo unitario. Esta teoría sostiene que casi todo el poder del poder ejecutivo proviene, en última instancia, del presidente. Los votantes solo han elegido al presidente, junto con el vicepresidente, para dirigir el poder ejecutivo. Y la Constitución establece tres poderes separados del Estado, lo que significa que, según este punto de vista, el Congreso no debería poder aprobar leyes que restrinjan la capacidad del presidente para despedir o contratar a funcionarios que trabajan en organismos reguladores como la Comisión Federal de Comercio.

    Los defensores de la teoría del ejecutivo unitario creen que el poder ejecutivo se ha expandido hasta convertirse en una vasta burocracia sin rendición de cuentas, en la que incluso un presidente puede tener dificultades para implementar sus políticas. Esta preocupación es, en parte, razonable. Presidentes de ambos partidos la han compartido, cada uno a su manera. Crear un poder ejecutivo más ágil y receptivo sería un proyecto valioso.

    Sin embargo, la teoría del ejecutivo unitario acaba siendo más radical y más disruptiva para la concepción tradicional de la separación de poderes de lo que sus defensores suelen reconocer. No hay duda de que el Congreso tiene cierta autoridad sobre las agencias reguladoras. La Constitución otorga al Senado, por ejemplo, la facultad de confirmar los altos cargos. El presidente de la Corte Suprema, Roberts, afirma que esto solo le da al Senado el poder de confirmar o rechazar a los candidatos que el presidente prefiera. Pero esta visión descarta casi un siglo de práctica que el Congreso estableció porque consideraba que la composición bipartidista era una fortaleza para las agencias.

    La ley de 1914 que creó la Comisión Federal de Comercio, por ejemplo, estipula que no más de tres de los cinco comisionados de la agencia pueden provenir del mismo partido político, y que el presidente solo puede despedir a un comisionado por ciertas razones. Cuando la Corte Suprema bloqueó por unanimidad el intento de Roosevelt de despedir a un comisionado conservador de la Comisión Federal de Comercio en 1935, citó precisamente este texto. Ese precedente ha regido la actuación de todos los presidentes desde entonces.

    La corte actual, en cambio, examinó la misma ley y decidió que constituía una infracción inaceptable a la autoridad presidencial. La decisión resulta especialmente chocante viniendo de jueces conservadores que insisten en que se rigen por el texto de las leyes y por el poder constitucional del Congreso. En este caso, los jueces dictaminaron que ambos eran irrelevantes.

    “Pocas veces, si alguna, esta Corte le ha hecho a un poder igualitario un cambio de reglas tan profundo”, escribió la jueza Sonia Sotomayor en su voto particular discrepante. “Durante más de 90 años, el Congreso creyó, con la aprobación expresa de esta corte, que se le permitía crear un gobierno viable, incluso otorgando a ciertas agencias encargadas de determinadas responsabilidades cierta independencia del control presidencial”.

    Con el nuevo fallo, la Corte está creando una presidencia superempoderada, fuera de la Reserva Federal, claro está. Ahora, un presidente podrá despedir a funcionarios de diversas agencias que antes gozaban de cierta protección frente a la política. Muchos de estos funcionarios son expertos en sus campos. La lista de dichas agencias incluye la Junta Nacional de Relaciones Laborales, la Comisión de Valores y Bolsa y la Comisión Federal de Comunicaciones.

    Un elemento clave del éxito del experimento estadounidense a lo largo de casi 250 años ha sido el equilibrio de poderes entre los tres poderes del Estado. Juntos, Trump y la Corte Suprema están alterando ese equilibrio. Se están desviando de una tradición que dura ya más de un siglo, en la que partes del gobierno funcionan con un liderazgo bipartidista alejado de la política partidista cotidiana, tal y como pretendía el Congreso. El resultado es dejar de lado al Congreso, al que los autores de la Constitución consideraban el poder principal entre iguales. La Corte Suprema creó el lunes un gobierno dirigido por un número muy reducido de personas que trabajan, o bien en la Corte Suprema, o bien en la Casa Blanca.

    El Comité Editorial está conformado por un grupo de periodistas de opinión cuyos puntos de vista se sustentan en su experiencia, investigación, debates y valores arraigados. Es independiente de la sala de redacción.

  • ‘¡Ro!’: la popular ovación de inspiración vikinga de los fans noruegos en el Mundial

    ‘¡Ro!’: la popular ovación de inspiración vikinga de los fans noruegos en el Mundial

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    Multitudes de aficionados noruegos vestidos de rojo reman codo con codo en estadios, colegios e incluso en una residencia de ancianos. No todo el mundo está encantado.

    Con remos imaginarios en mano y vociferaciones sincronizadas, los aficionados al fútbol de Noruega han remado a lo largo de este Mundial como si fueran conquistadores vikingos de hace mil años que pilotaran una nave de guerra.

    El grito característico de los aficionados, conocido como el “remo vikingo” –en el que se balancean hacia atrás y hacia delante al unísono mientras corean “¡Ro!”– se ha convertido en todo un fenómeno, en paralelo a la mejor participación de Noruega en un Mundial en casi tres décadas.

    Han remado en estadios de Boston y East Rutherford, Nueva Jersey. Han remado en Times Square. En su país, los noruegos han remado en colegios y residencias de ancianos, e incluso en el Parlamento, donde el primer ministro se unió al grito.

    “Somos un país pequeño y todo el mundo puede participar”, dijo Trond Sveva, que ha estado remando frente al televisor de su casa mientras veía los partidos de Noruega.

    “No importa si eres rico o pobre, si estás en la zona VIP o en las localidades más baratas: igual puedes remar”.

    Los niños de una clase de jardín de infantes en Drammen, a unos 50 kilómetros de Oslo, se colocaron hombro con hombro y remaron. La escuela publicó el video en Instagram, donde lo compartió la estrella de la selección noruega, Erling Haaland.

    En una residencia de ancianos a las afueras de Trondheim, a unos 500 kilómetros al norte de la capital, los residentes programaron sus despertadores para las 2 de la madrugada del miércoles pasado para ver el partido contra Senegal. Se pusieron gorros vikingos y remaron antes de que comenzara el partido.

    Para Gerd Lie, de 90 años, ha sido fascinante seguir la trayectoria del equipo. “Ya lo están consiguiendo”, dijo. “Por fin”.

    Tras la victoria de Noruega contra Senegal la semana pasada, los propios jugadores hicieron el remo, sentados en el campo mientras el capitán del equipo, Martin Odegaard, tocaba un tambor. Tras la goleada sufrida ante Francia el viernes, los aficionados remaron pese a la derrota.

    Los miembros de la selección masculina han apostado por la iconografía vikinga. En 2023, incorporaron la escritura rúnica a sus camisetas. Para el Mundial, los jugadores se entregaron por completo a la iconografía, posando para una foto oficial del equipo vestidos con cuero y pieles y blandiendo escudos y arcos, con el aspecto de guerreros nórdicos a punto de partir hacia un fiordo.

    No a todo el mundo le encanta esto.

    Aleksander Schau, periodista deportivo, dijo que se alegraba de que los noruegos “por fin tuvieran un buen equipo” en el Mundial, pero calificó el remo como “la pesadilla de cualquier introvertido”.

    “Es como si no tuvieras permiso para decir que no”, comentó.

    Un aficionado que se negó a unirse al coro en medio de un mar de camisetas rojas que remaban al unísono durante el partido contra Senegal fue objeto de burlas en las redes sociales noruegas. El hombre, Emil Anners Lappen, se mantuvo firme cuando la cadena nacional noruega, NRK, lo entrevistó, y afirmó: “Noruega no puede robarle a Islandia”.

    Se refería al “trueno vikingo”, una ovación que realizan los aficionados islandeses. Si bien no se parece mucho al “remo” –los aficionados levantan las manos y aplauden al unísono–, los cánticos y la imaginería vikinga resultan demasiado similares para algunos.

    Para otros, la polémica supone la reivindicación de un legado vikingo que trasciende las fronteras de Noruega. En la vecina Suecia, también una orgullosa nación vikinga y rival de Noruega desde hace siglos, toda esta polémica ha molestado a algunos jugadores y aficionados.

    “Simplemente suspiramos con irritación”, dijo Gustaf Lagerbielke, jugador de la selección sueca en el Mundial, en una rueda de prensa la semana pasada cuando le preguntaron por el “remo”. “Es muy similar” a la ovación islandesa, añadió. “Pero que cada uno haga lo que le dé la gana”.

    El remo es “más sueco que noruego”, escribió el comentarista Anders Q. Björkman en una columna del periódico sueco Svenska Dagbladet. Argumentó que los vikingos de la actual Suecia, que llevaron a cabo sus conquistas por los ríos de Europa del Este, utilizaban los remos más que quienes navegaban por el océano abierto hasta las Islas Británicas y América del Norte, en lo que hoy es Noruega.

    Pero, dejando a un lado la precisión histórica, admitió: “Sospecho que, en realidad, estamos un poco celosos de ese potente cántico y del espectáculo”.

    El cántico comenzó después de que Noruega venciera a Italia en un partido disputado en junio del año pasado, un paso clave en su camino hacia la clasificación para el Mundial por primera vez desde 1998, y solo la tercera vez en casi 90 años, según los registros de la FIFA. Jonas Thomassen, productor y músico, grabó el inicio del cántico, en el que destaca el estribillo “¡Ro!” (que significa “remar” en noruego).

    La referencia a los vikingos fue totalmente intencional.

    “Dado que el Mundial se celebra en Estados Unidos, teníamos que hacer algo con la idea de que los vikingos regresaran para reclamar el continente que descubrieron mucho antes que Colón”, explicó Thomassen.

    Casualmente, vivía al lado de Ole Froystad, miembro del club de aficionados oficial de la selección noruega de fútbol. Froystad ha sido la fuerza impulsora detrás de la popularización de la maniobra de remo entre los aficionados. Unieron fuerzas y el efecto fue viral.

    “La gente nos criticó por recurrir al asunto de los vikingos, y nos dijo que estaba sobreutilizado y trillado”, dijo Thomassen. “Bueno, la verdad es que creo que eso es precisamente lo que al resto del mundo le parece muy cool“.

    Lynsey Chutel es una reportera del Times afincada en Londres que cubre noticias de última hora en África, Medio Oriente y Europa.

  • Perros, drones y detectores de sonido: cómo encuentran sobrevivientes los rescatistas en Venezuela

    Perros, drones y detectores de sonido: cómo encuentran sobrevivientes los rescatistas en Venezuela

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    Los equipos de rescate aceleran el paso para intentar encontrar sobrevivientes que todavía puedan estar atrapados bajo los escombros después de los dos terremotos que sacudieron a Venezuela el pasado 24 de junio y que, hasta el momento, dejan unas 1.719 personas muertas, una cifra que se espera que siga creciendo.

    El plazo de 96 horas en el que existían mayores probabilidades de encontrar sobrevivientes terminó el domingo por la noche.

    Sin embargo, sobre el terreno, los equipos mantienen la esperanza de encontrar personas con vida y continúan las labores de búsqueda “con el mismo nivel de minuciosidad que el primer día”, según declaró a la BBC Lee Ivory, experto en búsqueda y rescate.

    Ivory es el coordinador nacional adjunto de UK International Search and Rescue (UK ISAR), uno de los equipos de rescate extranjeros que colaboran con los efectivos locales en Venezuela.

    Equipados con herramientas que van desde perros rastreadores hasta dispositivos de detección de sonido y cámaras, los rescatistas emplean diversos métodos para llegar hasta quienes aún permanecen con vida.

    Perros de búsqueda

    Una persona vestida de pies a cabeza con ropa naranja de alta visibilidad sostiene a un perro con una correa mientras busca sobrevivientes en una zona cubierta de escombros en La Guaira, Venezuela.

    UK ISAR
    Ivory, cuyos colegas de búsqueda y rescate han sido desplegados en Venezuela, dice que las capacidades de los perros de búsqueda son “asombrosas”.

    Se usan perros de búsqueda entrenados para detectar dónde podrían encontrarse posibles víctimas, cuenta Ivory, quien ha participado en labores de socorro tras terremotos en Haití, Japón y Nepal, y actualmente ayuda a coordinar los esfuerzos en Venezuela desde Reino Unido.

    Son capaces de identificar el olor de una persona incluso cuando esta está enterrada bajo hasta 10 metros de escombros; cuando identifican a alguien, lanzan un “ladrido muy fuerte y sostenido” para alertar a los equipos de rescate sobre la presencia de un posible sobreviviente.

    El entrenamiento de los perros se realiza utilizando juguetes impregnados con olor humano, explica Ivory. Posteriormente, cuando localizan a una persona sobre el terreno, su guía les entrega el juguete como recompensa.

    Los perros de búsqueda también resultan muy útiles durante la fase técnica de las operaciones de rescate, dice Sakthy Selvakumaran, de la organización benéfica británica Search and Rescue Assistance in Disasters (SARAID), que despliega personal en situaciones de desastre a gran escala en todo el mundo.

    Pueden encontrar rutas de difícil acceso entre los escombros para seguir un rastro o identificar distintos puntos de acceso hacia la víctima, explica Selvakumaran a la BBC.

    Detectores de sonido

    Un rescatista con casco, tapabocas y chaleco morado usa un dispositivo de detección de sonido sobre los escombros de un edificio en Catia La Mar, Venezuela.

    EPA/Shutterstock
    Los dispositivos de detección de sonido son una técnica clave, como se muestra aquí durante la actual operación de rescate en Venezuela.

    Una de las formas más eficaces de localizar a las víctimas es “escuchar con mucha atención”, cuenta Ivory.

    Los equipos de rescate gritan hacia los escombros —identificándose y utilizando frases en el idioma local— para intentar detectar si hay alguien atrapado en el interior.

    También usan dispositivos de escucha sísmica y acústica —parecidos a pequeños recipientes o latas conectados a través de cables a los equipos de control— para tratar de localizar sobrevivientes.

    “En esencia, si alguien estuviera simplemente arañando un trozo de hormigón, seríamos capaces de captar ese sonido”, explica, “incluso si la persona está sepultada bajo los escombros del edificio”.

    Cámaras y equipos de imagen térmica

    Un bombero, que lleva casco y un abrigo resistente, sostiene una pequeña cámara de búsqueda en la mano mientras busca sobrevivientes del terremoto.

    Reuters
    Las cámaras permiten a los equipos de rescate mirar a través de aberturas más pequeñas en los escombros.

    Las cámaras de búsqueda técnica son especialmente útiles porque pueden introducirse en huecos difíciles de acceder.

    Existen varios modelos, pero Selvakumaran —quien fue desplegado en Turquía con SARAID después del terremoto de 2023— señala que a menudo tienen la forma de dispositivos pequeños que se acoplan al extremo de varas largas.

    Algunas cámaras ofrecen una visión de 360 ​​grados que puede grabarse y visualizarse en otro dispositivo. También se usan cámaras de vídeo para que los rescatistas “puedan hablar directamente con las víctimas”, dice Ivory.

    Un rescatista con sombrero y abrigo utiliza equipo de imagen térmica en el lugar de un terremoto en Turquía.

    Anadolu via Getty Images
    Equipo de imagen térmica en uso durante el terremoto de Turquía de 2023.

    El jefe de asuntos humanitarios de la ONU, Tom Fletcher, ha señalado que en el terreno en Venezuela también se están usando microdrones, apodados “drones cucaracha”.

    Por otro lado, algunos rescatistas llevan equipos de imagen térmica que les permiten localizar a personas que “no se encuentran directamente en el campo de visión”, dice Selvakumaran.

    Explica que el calor corporal de la persona atrapada puede calentar los escombros que la rodean, lo que le permite a los rescatistas “ver a través de ciertos tipos de paredes”.

    Herramientas manuales y maquinaria pesada

    Para llevar a cabo rescates técnicos se usan herramientas que van desde cortadoras de disco hasta sierras y amoladoras angulares manuales.

    “Cualquier cosa que facilite el proceso de abrirse paso y romper —ya sea para atravesar grandes bloques de hormigón o simplemente para abrirse camino a través de muebles, archivadores o refrigeradores—; cualquier herramienta que ayude a cortar todo eso”, explica Selvakumaran.

    Bulldóceres amarillos trabajando junto a los escombros de un edificio en Caracas.

    EPA/Shutterstock
    Excavadoras en Caracas después de los dos terremotos que sacudieron la ciudad el miércoles.

    Dice que algunos equipos tienen herramientas eléctricas o generadores diésel para alimentar los dispositivos.

    La maquinaria pesada es fundamental para rescatar a personas atrapadas bajo múltiples capas de escombros.

    Por ejemplo, se pueden utilizar excavadoras, retroexcavadoras y grúas para mover tres plantas de hormigón y localizar a una persona atrapada, explica Selvakumaran.

    A menudo, son los equipos locales los que intentan coordinar el acceso a maquinaria pesada para realizar las tareas de mayor envergadura de desplazamiento y elevación de cargas, añade.

    Mapa que muestra la intensidad con que se sintieron los sismos

    BBC
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  • Las autoridades confirman que Daveigh Chase, actriz de “The Ring” y una de las voces de “Lilo & Stitch”, murió de sida

    Las autoridades confirman que Daveigh Chase, actriz de “The Ring” y una de las voces de “Lilo & Stitch”, murió de sida

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    La actriz Daveigh Chase sonríe mientras mira por encima del hombro durante el estreno en 2011 de su serie de HBO, Big Love.

    Getty Images

    La enfermedad de sida fue la causante del fallecimiento de Daveigh Chase, la actriz que salió de un televisor en la película de terror The Ring y prestó su voz a Lilo en la película animada de Disney Lilo & Stitch, informaron las autoridades policiales.

    La muerte de la actriz, de 35 años, quien también protagonizó la serie dramática Big Love, fue anunciada el pasado 17 de junio por su representante, John Ryan Jr, el cual informó en ese momento que la intérprete murió en un hospital de Los Ángeles de una sepsis tras sufrir meningitis.

    Ryan explicó en su momento que Chase fue ingresada en el hospital por desnutrición antes de su muerte.

    Sin embargo, el médico forense del condado de Los Ángeles determinó que Chase padecía de sida, entre las “otras afecciones significativas”, y que había incurrido en el “consumo crónico de múltiples sustancias” (drogas), dictaminando que su muerte fue “natural”.

    Por su parte, su padre, John David Schwallier, declaró al diario The New York Times que la actriz no tenía hogar y vivía en Los Ángeles con su novio antes de su muerte.

    Chase comenzó a actuar a los cuatro años y consiguió su primer trabajo en Hollywood a los siete, pero se retiró de la actuación a tiempo completo en 2015, recordó su agente.

    “Era genial. Le encantaban los gatos. Colaboraba con nosotros en el rescate de gatos. Era muy reservada”, dijo Ryan, su amigo y representante durante 15 años, señalando que, durante años, Chase se retiraba en su casa en Las Vegas y rechazaba películas de grandes estudios para trabajar en proyectos independientes.

    “No era muy de Hollywood”, dijo.

    “Prefería comer en Bob’s Big Boy e irse a casa con sus gatos. Le encantaba actuar, pero no le interesaba la fama”, apuntó.

    Sus papeles principales

    Chase, que tenía casas en Nevada y en el centro de Los Ángeles, comenzó a actuar en Las Vegas alrededor de los cuatro años, haciendo doblaje y teatro.

    Consiguió su primer papel en televisión en Hollywood a los siete años, un pequeño papel en la popular comedia estadounidense Sabrina, la bruja adolescente, protagonizada por Melissa Joan Hart.

    Daveigh Chase, la voz de Lilo, y Ving Rhames, la voz de Cobra Bubbles, en el estreno y la fiesta posterior de Lilo & Stitch en el Teatro El Capitan de Los Ángeles el 16 de junio de 2002.

    Getty Images
    Daveigh Chase, la voz de Lilo, y Ving Rhames, la voz de Cobra Bubbles, en el estreno y la fiesta posterior de Lilo & Stitch en el Teatro El Capitan de Los Ángeles en 2002.

    Su salto a la fama en Hollywood llegó en 2001 cuando interpretó a Samantha Darko en Donnie Darko y, posteriormente, a la hermana del protagonista en la película S. Darko de 2009.

    Chase se consolidó aún más en el cine en 2002 como Samara Morgan, el fantasma de pelo largo que sale del televisor, en la película de terror The Ring, una adaptación estadounidense del clásico japonés sobre una cinta de video que provoca la muerte de quienes la ven.

    Ganó un premio MTV Movie Award en 2003 a la mejor villana por su interpretación de este espeluznante personaje demoníaco que se arrastra a gatas antes de asesinar a sus víctimas.

    Chase declaró que se divirtió interpretando a un personaje tan malvado.

    “No es el típico personaje. Normalmente buscan a una niña despreocupada y alegre, pero Samara era un personaje bastante interesante de interpretar. Simplemente tomé mi propia voz y le di un toque peculiar”, declaró al Los Angeles Times en 2002.

    Ese mismo año, prestó su voz a Lilo, la niña hawaiana fanática de Elvis, en la exitosa película animada Lilo & Stitch. Este papel le valió un premio Annie a la mejor actuación de voz en una producción animada y continuó interpretando al personaje en posteriores series derivadas.

    Su currículum también incluye apariciones en episodios de las series de televisión Charmed, ER y Touched by an Angel. Chase también participó en 32 episodios del drama sobre poligamia de HBO, Big Love, interpretando a la niña esposa Rhonda Volmer.

    Según The Hollywood Reporter, Chase tuvo varios problemas con la ley más adelante, incluyendo cargos por posesión de drogas y por conducir un auto robado.

    *con información de Sareen Habeshian y de Nardine Saad

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    BBC

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  • Daveigh Chase, la actriz de voz de ‘Lilo & Stitch’, murió a causa del sida, según las autoridades

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    Chase era la voz de Lilo y también interpretó a la niña villana en la película de terror “El aro”. Falleció en Los Ángeles este mes.

    Daveigh Chase, actriz conocida por poner voz al personaje de Lilo en la exitosa película de animación Lilo & Stitch, murió este mes en Los Ángeles a causa del sida, dijo el lunes el Departamento de Medicina Forense del condado.

    La información del caso de Chase, que tenía 35 años y también era conocida como Daveigh Schwallier, indicaba que su muerte en un hospital el 16 de junio fue por causas naturales. Decía que el sida, causado por el VIH, era la causa de la muerte, y que el “consumo crónico de múltiples sustancias” –el uso repetido de más de una droga o sustancia al mismo tiempo o en un breve periodo de tiempo– era una “condición significativa”.

    El Departamento de Medicina Forense de Los Ángeles dijo que aún no estaba disponible un informe más detallado sobre el caso.

    Cuando el padre de Chase, John David Schwallier, confirmó la muerte de su hija a The New York Times, dijo que las causas fueron complicaciones derivadas de una meningitis bacteriana y una infección sanguínea. Schwallier también contó que su hija no tenía hogar y vivía en Los Ángeles con su novio, cerca del hospital donde falleció.

    Lilo & Stitch, se estrenó en 2002 cuando Chase tenía casi 12 años, contaba la historia de una niña huérfana hawaiana, Lilo, que se lleva a casa a un travieso extraterrestre azul, Stitch, de la perrera. Chase dio vida a la valiente Lilo.

    Sin embargo, el papel que la lanzó al estrellato fue el que interpretó en la película de suspense de acción El aro, estrenada en Estados Unidos unos cuatro meses después, junto a Naomi Watts. Chase interpretó a Samara, una niña malvada de pelo largo. La imagen de Samara arrastrándose por una pantalla de televisión borrosa quedaría grabada en la conciencia cultural de aquella época.

    John S.W. MacDonald MacDonald colaboró con reportería.

    Matt Stevens es un reportero del Times que escribe sobre arte y cultura desde Los Ángeles.

    John S.W. MacDonald MacDonald colaboró con reportería.

  • ¡Proeza de Paraguay!: elimina a Alemania del Mundial 2026 en la tanda de penales y se clasifica para octavos de final

    ¡Proeza de Paraguay!: elimina a Alemania del Mundial 2026 en la tanda de penales y se clasifica para octavos de final

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    Paraguay

    Getty Images

    “Paraguay celebra como si hubiera ganado el Mundial”.

    Así define Pat Nevin, exjugador de Escocia, en BBC Radio 5 Live desde el Estadio de Boston la reacción del equipo sudamericano.

    Y no es para menos.

    Paraguay avanzó a los octavos de final del Mundial 2026 tras imponerse 3-4 en la tanda de penaltis a Alemania tras el empate 1-1 en el tiempo regular y la prórroga.

    La Albirroja se enfrentará con Francia o Suecia el próximo 4 de julio en Filadelfia.

    El equipo de Gustavo Alfaro comenzó ganando con gol de Julio Enciso a los 42 minutos, pero la selección cuatro veces campeona del mundo le empató a los 54 con tanto de Kai Havertz.

    En el minuto 101, durante el alargue, la ilusión paraguaya pareció esfumarse cuando Jonathan Tah convirtió de cabeza. Sin embargo, tras una revisión del VAR, el gol fue anulado por una obstrucción al guardameta Orlando Gill.

    Durante los penaltis, que inauguró Alemania, Gill se convirtió en el héroe al lograr la proeza de atajarle los disparos de Kai Havertz y Nick Woltemade. Tah, por su parte, erró su tiro, el último de la tanda para Alemania.

    El defensor José Canale fue quien anotó el tanto del triunfo (4-3) y desató la felicidad en Paraguay.

    “Le dedicamos esto a todo el pueblo de Paraguay”, dijo el defensa paraguayo Gustavo Gómez tras la victoria.

    “Hoy era un partido en el que necesitábamos demostrar nuestra verdadera valía como selección paraguaya. Alemania sabía que sería muy difícil para ellos. Sabían que lucharíamos para no ser derrotados”, agregó.

    Más información en breve.

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    BBC

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  • La Corte Suprema confirma el fallo: Trump debe pagar 5 millones de dólares por abuso sexual

    La Corte Suprema confirma el fallo: Trump debe pagar 5 millones de dólares por abuso sexual

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    El presidente Trump había pedido a los magistrados que intervinieran luego de que un jurado determinó que había abusado sexualmente de la escritora E. Jean Carroll, además de difamarla.

    La Corte Suprema rechazó el lunes la solicitud del presidente Donald Trump de revisar la sentencia civil que lo obliga a pagar 5 millones de dólares, luego de que un jurado determinó en 2023 que abusó sexualmente de la escritora E. Jean Carroll y la difamó.

    El anuncio de los magistrados no incluía ninguna exposición de motivos y no se registró ninguna opinión disidente pública.

    Un segundo caso derivado de las acusaciones de Carroll también podría llegar a la Corte Suprema. En enero de 2024, otro jurado condenó a Trump a pagar a Carroll 83,3 millones de dólares en concepto de daños y perjuicios por difamarla en 2019, después de que ella lo acusara de una violación ocurrida décadas atrás.

    Los abogados de Trump dijeron que tienen pensado pedir a los magistrados que también examinen ese caso.

    Aun así, la decisión del lunes representa un duro golpe para Trump, y es muy probable que marque el final de sus esfuerzos legales para impugnar el veredicto del jurado que dictaminó que agredió a Carroll a mediados de la década de 1990 en el probador de una tienda departamental.

    El anuncio de la Corte Suprema se produjo después de que la Corte dictaminara en febrero que el presidente se había extralimitado en sus competencias al imponer aranceles generalizados valiéndose de poderes de emergencia. Esa decisión, que supuso un duro golpe para la estrategia económica y de política exterior de Trump, provocó duras críticas por parte del presidente, quien se refirió a los magistrados que votaron en contra de los aranceles como “tontos y lamebotas” y una “vergüenza para nuestra nación”.

    En respuesta a la decisión del lunes, Trump hizo una publicación en redes sociales en la que calificaba la demanda de Carroll de “Caso Falso”. Añadió que iba a “seguir luchando contra este caso de Instrumentalización de la justicia y esta Guerra Jurídica en mi contra, incluida la ridícula acusación de Difamación, con todo mi poder y todas mis fuerzas”.

    En su publicación, Trump acusó al estado de Nueva York de crear una ley “para un instante fugaz, remontándose muchas décadas atrás, con el fin de ‘pescarme’ injustamente”. Se refería a una ley de Nueva York de 2022 que concedía a los adultos que afirmaran haber sufrido agresiones sexuales un plazo de un año para presentar una demanda, incluso si el plazo de prescripción ya había expirado. Carroll, una ferviente defensora de esta ley, presentó la demanda tras su promulgación.

    Carroll, de 82 años, escribió en Substack: “¡GANAMOS! ¡ESTA VICTORIA ES PARA TODAS LAS MUJERES DEL MUNDO!”.

    Su abogada, Roberta Kaplan, dijo que la decisión “confirma de una vez por todas el veredicto unánime del jurado de que el presidente Donald Trump agredió sexualmente y difamó a E. Jean Carroll. Sus múltiples intentos de apelar contra ese veredicto han fracasado, y el fallo de hoy pone fin a su intento de eludir la responsabilidad por sus actos”.

    En mayo de 2023, un jurado federal de Nueva York declaró al presidente culpable de haber abusado sexualmente de Carroll y de haberla difamado.

    El jurado coincidió en que Carroll, una exescritora de revistas, había demostrado de manera convincente que Trump abusó sexualmente de ella en un probador de la tienda Bergdorf Goodman cuando sus caminos se cruzaron en la década de 1990. Además, el jurado consideró que Trump había difamado a Carroll al publicar un comunicado en las redes sociales en el que calificaba su caso de “una estafa total” y “un engaño y una mentira”. En todo momento, Trump negó las acusaciones de Carroll.

    Entre otras evidencias, el jurado escuchó las denuncias de dos mujeres, además de Carroll, que afirmaban que Trump las había agredido, así como un fragmento de la infame grabación del programa Access Hollywood, en la que se oye a Trump alardear de que solía agarrar y besar a las mujeres sin su consentimiento.

    Tras el veredicto, Trump recurrió ante el Tribunal de Apelaciones del Segundo Circuito de Estados Unidos, alegando, entre otras cosas, que el juez del juicio, Lewis A. Kaplan, cometió un error al permitir que se presentaran ante el jurado las evidencias de las dos mujeres y el fragmento de la grabación.

    En diciembre de 2024, un tribunal de apelación compuesto por tres jueces confirmó el veredicto del jurado, al considerar que Trump no había demostrado que las evidencias hubieran vulnerado su derecho a un juicio justo.

    Trump pidió entonces a los jueces de la Corte Suprema que se pronunciaran y determinaran que el tribunal de primera instancia había cometido un error.

    En un escrito presentado ante el tribunal, los abogados de Trump describieron las pruebas como “acusaciones de hace varias décadas, sin verificar y sin relación con el caso”.

    También alegaron que el tribunal de apelación había aplicado incorrectamente la ley y argumentaron que los magistrados debían intervenir porque “si no se corrigen, estos errores se repetirán en una gran cantidad de casos civiles y penales en el futuro”.

    Los abogados de Carroll pidieron a los magistrados que rechazaran la petición del presidente.

    Escribieron que la Corte Suprema “suele negarse” a admitir a trámite casos “cuando las cuestiones planteadas son irrelevantes” para el veredicto, “como ocurre en este caso”.

    Kirsten Noyes colaboró con la reportería.

    Abbie VanSickle cubre la Corte Suprema de los Estados Unidos para el Times. Es abogada y tiene una amplia experiencia como reportera de investigación.

    Benjamin Weiser es periodista del Times y cubre los tribunales federales y la fiscalía de Manhattan, así como el sistema judicial en general.

    Kirsten Noyes colaboró con la reportería.

  • Las elecciones presidenciales de Perú suponen otra victoria para la derecha en Latinoamérica

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    Keiko Fujimori, hija del exdictador Alberto Fujimori, devuelve al movimiento de su familia al poder, aunque con una victoria ajustada en un país dividido.

    Después de tres campañas presidenciales fallidas, años de problemas legales y más de una década como líder de una oposición que dividía a la sociedad, Keiko Fujimori ha conseguido por fin el cargo más alto del país al convertirse en la primera mujer electa como presidenta de Perú.

    Su victoria devuelve al poder al movimiento político fundado por su difunto padre, un cuarto de siglo después del colapso de su gobierno autoritario.

    Según el recuento definitivo publicado el lunes por las autoridades electorales, Fujimori, de 51 años, venció a su rival político de izquierda, Roberto Sánchez, por 49.641 votos, con lo que se pone fin a una de las elecciones más reñidas de la historia del país. Se espera que el máximo tribunal electoral certifique oficialmente el resultado este viernes.

    “Cada vez estamos más cerca de emprender un camino de orden y esperanza para todos los peruanos”, escribió Fujimori en las redes sociales.

    Esta es una noticia en desarrollo