Blog

  • El matemático que llevaba 7 años trabajando en descifrar un enigma que fue resuelto por un aficionado

    El matemático que llevaba 7 años trabajando en descifrar un enigma que fue resuelto por un aficionado

    This post was originally published on this site.

    Durante cientos de años, los matemáticos han puesto a prueba sus cerebros enfrentándose a endiablados problemas matemáticos que nadie ha logrado resolver.

    Reflexionan sobre ellos, los debaten, publican artículos al respecto. Solucionarlos puede ser el trabajo de toda una vida.

    Pero el 13 de abril de este año fue la inteligencia artificial (IA) la que resolvió un problema matemático que hasta entonces se había resistido a los simples mortales: el problema 1196 de Erdős.

    Los expertos en la materia se sorprendieron y, por supuesto, se interesaron. Mucho.

    “Después de quizás una hora de leer y revisar el resultado en bruto que había producido la IA, me quedó muy claro que era correcto y que la idea era muy buena”, cuenta el matemático Jared Duker Lichtman, de la Universidad de Stanford.

    Lichtman llevaba siete años trabajando en ese enigma que acababa de ser resuelto por un aficionado de las matemáticas que ingresó un solo prompt en una IA.

    Pero ¿en qué consiste este problema y qué significa para las matemáticas que la IA lo resolviera?

    Si crees que ya sabes adónde conduce esta historia, recuerda que en el mundo de las matemáticas las respuestas suelen ser sorprendentes.

    Un genio itinerante

    Los problemas matemáticos sin resolver tienen un cierto halo de misterio.

    El que quizá hayas oído mencionar más a menudo es el último teorema de Fermat, que apareció en una nota manuscrita en el margen de una página de un libro escrito por el matemático del siglo XVII Pierre de Fermat.

    Además del rompecabezas que dejó para la posteridad, escribió: “Tengo una solución, pero es demasiado larga para que quepa en el margen”.

    Hasta donde sabemos, se llevó esa solución a la tumba.

    “Tuvieron que pasar varios cientos de años antes de que finalmente se resolviera, en 1994, y el matemático que lo logró utilizó ramas de las matemáticas que ni siquiera existían en tiempos de Fermat”, señala la matemática Katie Steckles.

    Y hay muchísimos más, con toda clase de nombres extraños. La conjetura de Collatz, la hipótesis de Riemann, los problemas de Hilbert y los problemas del milenio…

    “¡Oh, hay montones!”, exclama Steckles. “Y cada día encontramos más. Cada rama de las matemáticas tiene sus grandes preguntas”.

    Entre todos esos retos hay una enorme colección conocida como los problemas de Erdős, planteados por una de las mentes más prolíficas y afables de las matemáticas.

    Maleta sobre cama

    Getty Images
    Paul Erdős era un matemático que, aparte de una maleta semivacía, nunca tuvo posesiones materiales, pues las consideraba una molestia.

    El húngaro Paul Erdős (1913-1996) fue un genio extraordinario, no solo por las cuantiosas huellas que dejó en las matemáticas, sino por su estilo de vida.

    Nunca tuvo casa ni posesiones más allá de una maleta semivacía, pues lo que quizo ser fue un turista matemático, viajando a cualquier lugar del mundo en el que estuviera pasando algo interesante y hubiera espacio para pensar y compartir ideas.

    Durante las décadas de peregrinaje matemático, no solo planteó más de 1.200 problemas, sino que también resolvió muchos de ellos y encontró demostraciones sorprendentemente sencillas para teoremas que ya se creían resueltos.

    El problema

    En 2023 esta cantidad extraordinaria de problemas fueron recopilados en una página web para que los matemáticos pudieran ver cuáles necesitaban resolver y compartir sus demostraciones.

    “La primera vez que escuché hablar sobre la conjetura del conjunto primitivo de Erdős estaba en el último curso de la carrera”, recuerda Lichtman.

    “Y me enamoré completamente del problema”.

    Los problemas de Erdős que nos atañen en esta historia tienen que ver con conjuntos primitivos.

    Probablemente conozcas los números primos, números enteros que solo se pueden dividir exactamente entre sí mismos y entre 1. Un conjunto primitivo se parece un poco a eso: se escogen números de manera que ninguno de ellos sea divisible exactamente por otro, aunque no tienen que ser necesariamente primos.

    Por ejemplo, 4, 5 y 6 forman un conjunto primitivo: no puedes dividir 4 entre 5 o entre 6 y obtener un número entero. Y lo mismo ocurre con 5 y 6.

    Y no hace falta que nos adentremos más en las matemáticas de estos problemas de Erdős: todo lo demás es demasiado complicado.

    Así que volvamos a nuestra historia.

    “En mi tiempo libre y por las noches, seguía pensando en este problema y no podía dejarlo. Y acabé resolviéndolo después de 4 años de negarme a desistir”, cuenta Lichtman.

    Lo que le había tomado todos esos años resolver fue el problema 164 de Erdős, que más tarde le serviría para su tesis doctoral.

    Pero ese no era el único que le interesaba. Había un grupo de otros problemas de Erdős relacionados, entre ellos el problema 1196.

    También había estado pensando en él durante todo ese tiempo.

    “¿Qué ocurre si todos los números de un conjunto primitivo son mayores que X y queremos entender cómo puede crecer su puntuación a medida que X tiende a infinito?”.

    Y siguió pensando en ello y trabajando en el problema durante otros tres años.

    Hasta que se despertó una mañana y encontró un correo electrónico en su computadora.

    Decía que un matemático aficionado había planteado este problema a GPT-5.4 Pro, un modelo de inteligencia artificial, y había obtenido unos resultados que, según él, podían ser una solución.

    “Empecé a leer lo que había producido. El resultado parecía muy preliminar y muy desestructurado”, recuerda.

    La demostración había sido obtenida por Liam Price, un británico de 23 años que no tenía un título universitario en matemáticas.

    “Utilicé una IA de OpenAI para resolver el problema 1196 de Erdős”, contaba.

    “Se me ocurrió un prompt ingenioso, se lo di a la IA y, después de unos 80 minutos pensando, me dio una solución. Entonces se la pasé a otra versión del modelo y le dije: ‘Aquí tienes la solución. ¿Puedes comprobarla y verificar que sea correcta?’. Y la respuesta fue que, en esencia, no había encontrado ningún error en el razonamiento”, agregaba.

    Lichtman estaba perplejo y feliz a la vez.

    El saber

    La IA ya había ayudado a resolver otros problemas de Erdős, de hecho, varias decenas. Pero muchos de ellos eran problemas relativamente sencillos y poco conocidos.

    El problema 1196 era distinto. No solo llevaba décadas desafiando a los matemáticos, sino que GPT-5.4 Pro había encontrado una idea nueva para abordarlo, un método que parecía haber pasado por alto la literatura matemática durante décadas. Y aquel método no solo resolvió el 1196, sino también otras cuestiones relacionadas.

    A Lichtman no le molestó que un modelo de IA llegara a la meta antes que él: “Si otro matemático resuelve un problema que te interesa, no creo que nadie te pregunte si te molesta”, explica.

    “Uno sencillamente quiere saber la respuesta y tener acceso a ella, independientemente de cómo se haya obtenido”, agrega.

    Además, la IA necesitó a alguien como Lichtman, que entendiera tan profundamente las matemáticas como para ver aquel resultado en bruto y darse cuenta de que allí había algo valioso.

    “Inmediatamente me alegré mucho y, de hecho, empecé a trabajar en esos otros grupos de problemas para ver si podía aplicar esta idea”, cuenta.

    Pronto empezaron a aparecer otros avances. Pocas semanas después, un modelo de OpenAI refutó una conjetura de Erdős que llevaba casi 80 años sin resolverse.

    Y el 1° de agosto, la compañía anunció otros diez avances en problemas matemáticos de larga data, desarrollados con participación de matemáticos humanos que ayudaron a analizar, desarrollar y formalizar los resultados.

    “Creo que hemos llegado al punto en el que la IA puede aportar ideas e intuiciones, como lo haría un colega de confianza, y a veces esas ideas realmente van a dar fruto”, señala Lichtman.

    “Estamos en una etapa en la que la IA empieza a funcionar, en cierto modo, como una especie de colaborador con el que intercambiar ideas y recibir comentarios”.

  • “Totalitarismo total”: cómo la IA impulsa la mayor concentración de poder de la historia (y cuál fue la predicción de Putin que se está haciendo realidad)

    “Totalitarismo total”: cómo la IA impulsa la mayor concentración de poder de la historia (y cuál fue la predicción de Putin que se está haciendo realidad)

    This post was originally published on this site.

    Pedro Salazar lleva décadas estudiando la relación entre el derecho, la democracia y el poder.

    Pero en los últimos años, el abogado, filósofo político y profesor de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), ha volcado su atención hacia la inteligencia artificial (IA) y su impacto en esos campos.

    Autor de La democracia constitucional (2006), Crítica de la mano dura (2012) y Derecho y poder (2013), Salazar sostiene en su obra más reciente, Totalitarismo total (Taurus, 2026), que la inteligencia artificial está acelerando una concentración de poder sin precedentes en manos de unos pocos.

    Asegura que, a diferencia de otras revoluciones tecnológicas, la inteligencia artificial no solo está transformando la economía y los modelos productivos, sino también la cultura y la opinión pública, e incluso tiene la capacidad de difuminar la realidad.

    El abogado mexicano sostiene que este proceso está desdibujando las fronteras entre el poder económico, político e ideológico, y advierte que la convergencia de estas tres esferas plantea un gran desafío para las democracias liberales.

    Asimismo, Totalitarismo total aborda la competencia tecnológica entre EE.UU. y China, los intentos regulatorios de Europa, y la creciente normalización de prácticas que, a su juicio, reflejan una preocupante deriva autoritaria.

    Pedro Salazar habló con BBC Mundo en el marco del Hay Festival de Querétaro, que se celebra del 4 al 6 de septiembre.

    Pedro Salazar, autor de Totalitarismo Total. Lleva una camisa azul y una chaqueta azul marino. Lentes y sonríe a la cámara.

    Justicia TV
    Pedro Salazar, autor de Totalitarismo Total.

    Usted abre su libro con los ataques de EE.UU. contra embarcaciones en el Caribe ejecutados con inteligencia artificial. Dada la repetición de estos operativos, la falta de transparencia y las dudas legales, ¿son casos aislados o se están convirtiendo en una forma normalizada de ejercer el poder?

    Creo que fueron apenas el anuncio de algo que ha venido intensificándose desde entonces.

    El uso de la inteligencia artificial para ejercer la violencia desde el poder se está multiplicando.

    Lo vimos nuevamente en Venezuela con la intervención norteamericana para la detención y extracción del presidente [Nicolás] Maduro, que se realizó utilizando herramientas de inteligencia artificial de Anthropic. Eso incluso generó tensiones entre la empresa y el gobierno de EE.UU.

    No son casos aislados. En los meses posteriores también hemos visto un mayor uso de estas herramientas en conflictos bélicos, especialmente en Medio Oriente, por países como Israel y EE.UU.

    ¿Estamos viendo entonces una normalización de estas prácticas?

    Lamentablemente, creo que estamos viendo una normalización de estas prácticas. Recientemente un dron operado completamente por inteligencia artificial mató a tres personas en Ucrania.

    La decisión y la ejecución fueron realizadas por un dron con inteligencia artificial.

    Aquello que antes parecía ciencia ficción, como en Terminator, hoy empieza a convertirse en una realidad que debería preocuparnos profundamente.

    ¿En quién recae la responsabilidad de estos ataques cuando interviene inteligencia artificial? ¿En los gobiernos, los operadores, las empresas?

    En cuanto a la responsabilidad, en el contexto bélico esta recae en el Estado que utiliza estas herramientas como armas letales. Es decir, en el gobierno que las autoriza.

    El problema es que se trata de una responsabilidad muy amplia en la que se diluyen los responsables concretos.

    A medida que los sistemas de inteligencia artificial adquieren mayor autonomía, la línea entre desarrolladores, diseñadores, operadores y decisiones tecnológicas se vuelve cada vez más difusa. Es un problema jurídico enorme.

    Aun así, cuando hablamos de posibles crímenes de guerra, la responsabilidad última corresponde a las autoridades del Estado que ordenan y ejecutan estas acciones.

    ¿En qué se diferencia el “totalitarismo total” del totalitarismo del siglo XX?

    Yo utilicé deliberadamente el pleonasmo “totalitarismo total” porque considero que la concentración de poder hoy es mayor que la del siglo XX.

    Durante ese período, en los sistemas totalitarios ya había una concentración entre poder político, poder económico y poder ideológico, e incluso había toda una estrategia de propaganda ideológica por parte de sus Estados.

    Pero hoy se ha multiplicado de manera exponencial. Los Estados tienen mayor capacidad de control de espionaje, de trazabilidad sobre la vida de sus gobernados. Tienen una capacidad enorme de interferir en sus vidas privadas.

    Un smartphone con íconos de redes sociales.

    Getty
    La capacidad actual de manipular las ideas de las personas mediante IA es algo que nunca habíamos imaginado en el pasado”.
    Pedro Salazar
    Autor de Totalitarismo Total

    Además, existe una alianza con la industria tecnológica, especialmente en los dos grandes polos de desarrollo de inteligencia artificial: China y Estados Unidos.

    Eso permite, además, contar con cantidades ingentes de recursos económicos, concentrados en muy pocas manos.

    Al mismo tiempo —y este es quizá el elemento más importante de mi tesis—, utilizan herramientas, en este caso de inteligencia artificial, que tienen una enorme capacidad para condicionar y orientar los patrones de comportamiento y la cultura de las sociedades.

    Es decir, la capacidad actual de manipular las ideas de las personas mediante IA es algo que nunca habíamos imaginado en el pasado y, por supuesto, no tiene nada que ver con las estrategias propagandísticas de los Estados totalitarios de entonces.

    En ese sentido, me parece que la lógica totalitaria —que, además, Hannah Arendt describe muy bien en sus textos— consiste en acumular, ampliar y conservar el poder, incluso a costa de las libertades y en contra de los derechos de las personas.

    Usted habla de China y de Estados Unidos, y de las alianzas entre la industria tecnológica y el poder político en ambos países. ¿Hasta qué punto son comparables esas situaciones?

    Pensemos en ello como dos polos. El Estado chino, uno de los dos grandes desarrolladores de inteligencia artificial, que está en franca y abierta competencia con el otro, EE.UU.

    La lógica del Estado chino es la de controlar la vida de las personas, y hoy esa lógica se sostiene en la tecnología como un instrumento central. China, además, no pretende ni busca aparentar ser un Estado constitucional y democrático.

    El otro polo fue, a lo largo del siglo XX —especialmente en su segunda mitad—, el modelo de Estado democrático que representó EE.UU. Un país que, con todas sus falencias e hipocresías, se presentaba y se ostentaba como un Estado en el que las libertades, los derechos y los límites al poder eran precisamente lo que lo distinguía del resto del mundo.

    Fue, además, el modelo que muchos países comenzaron a seguir.

    Hoy, sin embargo, ya no es eso. Aunque algunas instituciones resisten —y hay que reconocerlo, como en el caso del poder judicial—, el gobierno de EE.UU. ha adoptado un discurso y una retórica en la que los contrapesos al poder ejecutivo parecen estorbos y las libertades individuales pasan a un segundo plano.

    Sam Altman, CEO de OpenAI, interviene durante una charla con Masayoshi Son, CEO de SoftBank Group, en un evento en Tokio, Japón. Está sentado frente a una pantalla en la que se lee OpenAI.

    Getty Images
    Salazar advierte que es preocupante que en el mundo actual se esté concentrando tanto poder en manos de unos pocos.

    Hoy es un país en el que puede existir una organización como ICE, que actúa como un brazo coercitivo del Estado y que, de manera sistemática, comete abusos y violaciones de derechos humanos contra las personas más vulnerables, especialmente migrantes.

    La tendencia apunta a una competencia entre estos dos polos por dominar la inteligencia artificial que, lamentablemente, como advirtió Vladimir Putin, se está convirtiendo en una disputa por ver quién termina dominando el mundo.

    En esta carrera parece que Europa está quedando regazada, ¿qué implica eso?

    En Europa, desde hace algunos años, existe un importante esfuerzo regulatorio en materia tecnológica. Me refiero, en particular, a las iniciativas impulsadas por la Unión Europea, en las que España desempeñó un papel destacado.

    Al intentar implementar la regulación, surgieron grandes dificultades prácticas y se hizo evidente que la velocidad de la innovación tecnológica superaba la capacidad de regulación con los instrumentos existentes.

    Esto llevó a una revisión de la legislación. Europa ha quedado atrasada y con un marco regulatorio muy estrecho.

    ¿A que se debe el rezago de América Latina?

    América Latina tiene una realidad distinta. En general, ningún Estado ha hecho un esfuerzo significativo de desarrollo propio en inteligencia artificial.

    Quizá el caso más avanzado, o al menos con debates más interesantes, es Brasil, donde incluso existen marcos regulatorios más desarrollados, aunque también polémicos.

    En el resto de los países, la discusión es más bien marginal. Argentina ha planteado que quiere aprovechar la industria tecnológica como motor de desarrollo económico, según ha señalado su presidente, pero en la práctica todavía no se observa un avance claro en esa dirección.

    En México, hay una serie de iniciativas muy diversas. Hay leyes, sentencias judiciales, propuestas de actos administrativos, pero no parecen estar orientadas de forma coherente ni al desarrollo tecnológico ni a la innovación. Tampoco hay demasiada claridad sobre qué se quiere regular exactamente.

    Diputados en el Parlamento chino

    Getty
    Que una mayoría controle el Parlamento o cuente con respaldo electoral no garantiza que sus decisiones sean democráticas”
    Pedro Salazar
    Abogado y autor de Totalitalismo Total.

    Usted en su libro también habla de democracia. ¿Cree que el mundo actual en el que vivimos mediado por algoritmos es compatible con la democracia liberal o la está transformando?

    En realidad, estamos viviendo una transformación de nuestra civilización que desafía profundamente la democracia tradicional, desde el punto de vista institucional.

    Uno puede mantener firmes los principios que caracterizan a una democracia —la libertad, la libertad de expresión, el acceso a la información, la deliberación pública— y seguir considerándolos bienes fundamentales que deben garantizarse.

    El problema es que hoy garantizarlos es mucho más difícil, entre otras cosas porque la realidad algorítmica va moldeando la conversación pública, distorsionando los discursos y los parámetros de acuerdo sobre la veracidad de los hechos.

    Los algoritmos tienen además una capacidad muy poderosa para confirmar los prejuicios de las personas, con lo cual se reduce la disposición a escuchar argumentos distintos.

    Y en ese sentido se inhibe la deliberación, que es una condición necesaria para una democracia liberal digna de ese nombre.

    Cada vez más personas ponen en duda quién tiene realmente el peso decisivo en las alianzas alianza entre los gobiernos y las grandes empresas tecnológicas. ¿Qué piensa usted?

    En el caso de China no hay duda de que es la planificación y la lógica del Estado chino —no necesariamente solo del gobierno, sino del Estado en sentido amplio— la que se impone y termina condicionando las decisiones de una industria tecnológica también muy poderosa y con muchísimos recursos, pero claramente subsumida a la lógica del poder estatal.

    En el caso de EE.UU., el juego es más abierto. Ha habido momentos de tensión entre las distintas administraciones: la primera de Trump, la de Biden y ahora la segunda de Trump.

    Aunque en esta segunda administración de Trump, la alianza ha sido mucho más explícita y más pública.

    Es una alianza en la que ambas partes juegan a ganar lo que quieren ganar.

    La industria tecnológica, en una lógica de competencia entre actores —porque también compiten entre sí—, busca capacidades para desarrollar tecnología sin demasiados límites, sin controles o sanciones por parte del gobierno.

    Pero hay una tensión estructural que probablemente se haga más visible con el tiempo en la democracia estadounidense.

    Porque, a diferencia de los magnates tecnológicos, los presidentes tienen un tiempo limitado en el cargo, mientras que los dueños de las grandes empresas tecnológicas pueden proyectar su poder en un horizonte mucho más largo.

    Elon Musk, director ejecutivo de Tesla, habla con periodistas junto al presidente estadounidense Donald Trump en el Despacho Oval de la Casa Blanca el 30 de mayo de 2025 en Washington. Trump está sentado en su oficina mirando hacia abajo, mientras que Musk sonríe a la cámara con una expresión de sorpresa.

    Getty Images
    Salazar afirma que durantela segunda administración del presidente Donald Trump, la alianza entre el poder político y los grandes grupos tecnológicos ha sido “mucho más explícita y más pública”.

    Algunos analistas sostienen que también estamos perdiendo la capacidad de reconocer el autoritarismo. ¿Está de acuerdo?

    Sí. Puede sonar fuerte decirlo, pero me parece que nos hemos ido acostumbrando a vivir en una lógica en la que el poder se sitúa por encima de los derechos.

    Y esa cultura de aceptar que nuestros derechos pueden quedar subordinados a la voluntad del poder es profundamente autoritaria.

    Lo preocupante es que muchas de esas prácticas terminan normalizándose. Desde luego, existen protestas, denuncias y medios de comunicación que las señalan.

    Sin embargo, hay casos que deberían generar una reflexión más profunda.

    Pienso, por ejemplo, en el papel que desempeña ICE en EE.UU. Se trata de una institución que ha sido objeto de numerosas críticas por abusos, uso excesivo de la fuerza y falta de rendición de cuentas.

    Cuando una sociedad acepta que determinadas personas pueden ser privadas de libertad o sometidas a abusos sin las debidas garantías, se pone en juego la cultura democrática y nuestra capacidad para reconocer los límites que el poder nunca debería cruzar.

    ¿Qué riesgos ve usted en América Latina frente a este fenómeno? ¿La debilidad institucional hace a la región más vulnerable?

    Creo que sí. América Latina presenta vulnerabilidades particulares debido a la fragilidad de muchas de sus instituciones democráticas.

    También hemos normalizado, en demasiados casos, la existencia de regímenes claramente autoritarios.

    Los casos de la Nicaragua de Daniel Ortega y de El Salvador bajo el liderazgo de Nayib Bukele son emblemáticos.

    En ambos, la concentración de poder, el debilitamiento de los controles institucionales y el uso expansivo de las capacidades coercitivas del Estado han sido ampliamente documentados y, sin embargo, suelen ser tolerados o incluso respaldados por amplios sectores de la ciudadanía.

    Más allá de las diferencias ideológicas entre gobiernos de izquierda o de derecha, que no es la discusión central, lo cierto es que en varios países de América Latina observamos una misma tendencia: la expansión de prácticas, narrativas y políticas cada vez más orientadas hacia la vigilancia, el control y el fortalecimiento de las capacidades policiales del Estado.

    Mujer sosteniendo pancarta que dice: "Ayúdanos a vencer el totalitarismo".

    Getty
    En distintas partes del mundo, y también en América Latina, observamos una creciente tolerancia hacia prácticas que concentran poder y debilitan los contrapesos institucionales”
    Pedro Salazar
    Autor de Totalitarismo Total

    En ese sentido, sí me parece que estamos atravesando tiempos marcados por una nueva ola de tendencias autoritarias a escala global.

    En el libro usted habla del concepto de “pleonocracia”, ¿en qué momento una democracia corre el riesgo de convertirse en una pleonocracia?

    El concepto pertenece al filósofo italiano Michelangelo Bovero. Él retoma la posibilidad de que las mayorías políticas también se vuelvan tiránicas.

    Que una mayoría controle el Parlamento o cuente con respaldo electoral no garantiza que sus decisiones sean democráticas.

    Las mayorías pueden vulnerar derechos fundamentales, y por eso los derechos humanos pueden entenderse también como límites frente al poder de las mayorías.

    Esa es la razón por la que las democracias constitucionales necesitan contrapesos, límites legales e instituciones independientes capaces de contener el ejercicio del poder.

    Lo que añade Bovero es que, en algunos países, los propios actores políticos han aprendido a alterar las reglas del juego para fabricar mayorías artificiales. Es decir, mayorías que no reflejan necesariamente la pluralidad de la sociedad, pero que logran apropiarse de las instituciones representativas.

    Una vez instaladas en el poder, esas mayorías suelen invocar la voluntad popular para justificar decisiones que reducen derechos, debilitan controles institucionales o afectan a las minorías.

    Para finalizar, la inclusión de un capítulo sobre el amor quizá puede parecer inesperada en un libro sobre poder, tecnología y autoritarismo…

    Sí, y sin embargo creo que es uno de los capítulos más importantes del libro.

    Estoy convencido de que las relaciones afectivas, emocionales y amorosas entre las personas han sido históricamente uno de los principales antídotos frente a la concentración del poder y frente a las lógicas totalitarias.

    En ese capítulo rindo homenaje a George Orwell.

    En 1984, Orwell comprendió algo fundamental: lo que resulta verdaderamente incompatible con el totalitarismo no es solo la libertad política, sino también la existencia de vínculos humanos auténticos.

    El amor, entendido como solidaridad, cuidado mutuo y compromiso entre las personas, crea espacios de libertad que el poder tiene dificultades para controlar.

    Lo preocupante es que muchas de las tecnologías contemporáneas están contribuyendo, de manera creciente, a sustituir esos vínculos humanos por relaciones mediadas por sistemas artificiales.

    Hay personas que comienzan a establecer lazos afectivos significativos con chatbots y asistentes digitales.

    A mi juicio, eso plantea un problema profundo. No porque las máquinas puedan sentir, sino precisamente porque no pueden hacerlo. La máquina no ama, no cuida y no comparte nuestra condición humana.

    Sin embargo, puede generar en nosotros la sensación de cercanía, comprensión o afecto.

    Al mismo tiempo, esas interacciones producen enormes cantidades de información personal que terminan alimentando modelos de negocio basados en la recopilación y monetización de datos.

    De ese modo, una relación que parece emocionalmente significativa se convierte también en una fuente de valor económico para las empresas que desarrollan la tecnología.

    Descarga la nueva app del BBC World Service. Elige BBC News Mundo y recibe alertas de noticias, documentales y análisis, todo en un solo lugar. Importante: la nueva aplicación no está disponible en Reino Unido ni Estados Unidos.

    También puedes seguirnos en YouTube, Instagram, TikTok, X, Facebook y en nuestro canal de WhatsApp.

    Y no olvides suscribirte aquí a nuestro newsletter para recibir cada viernes una selección especial de nuestro mejor contenido.

  • La Bóveda del Oro en la que EE.UU. guarda toneladas de lingotes de otros países (y por qué algunas naciones europeas han decidido retirarlos)

    La Bóveda del Oro en la que EE.UU. guarda toneladas de lingotes de otros países (y por qué algunas naciones europeas han decidido retirarlos)

    This post was originally published on this site.

    A 25 metros bajo tierra, en la Liberty Street de Nueva York, la Reserva Federal de Estados Unidos custodia en el sótano de su sede más de medio millón de lingotes de oro propiedad de bancos centrales, gobiernos e instituciones de todo el mundo.

    Esta cámara acorazada está protegida por un cilindro de acero de 90 toneladas y, una vez cerrada, su gigantesca cerradura no puede abrirse hasta el día siguiente.

    Es la Bóveda del Oro de la Fed, el mayor depósito de oro conocido del mundo, y alberga unas 6.300 toneladas en pilas de lingotes cuyo valor al precio actual supera el billón de dólares, aproximadamente el 4% del Producto Interno Bruto de Estados Unidos.

    La Bóveda juega un papel crítico para la estabilidad del sistema financiero mundial, ya que muchos países guardan aquí sus reservas de oro, el activo refugio por excelencia con el que respaldar sus monedas y hacer frente a otras contingencias en escenarios de crisis.

    El oro era y es visto como un valor seguro frente a momentos de turbulencias financieras o volatilidad geopolítica y la pérdida de valor de los capitales a causa de la inflación, por lo que el preciado metal representa una parte significativa de las reservas de los bancos centrales de todo el mundo, sobre todo los europeos.

    “Es uno de sus activos más importantes porque, ante acontecimientos geopolíticos adversos, les permite actuar como prestamistas de último recurso para bancos y compañías e intervenir en los mercados de cambio”, le dijo a BBC Mundo Barry Eichengreen, experto en el sistema monetario internacional de la Universidad de Berkeley, en Estados Unidos.

    Durante décadas, Estados Unidos y su Reserva Federal fueron percibidos como los custodios más fiables de un activo tan esencial, especialmente por muchos países europeos que se veían amenazados por el poder de la Unión Soviética y fueron acumulando allí grandes cantidades de reservas de oro.

    Pero desde el regreso de Donald Trump al poder, en varios países europeos se ha abierto el debate sobre si repatriar el oro que guardan en ese país.

    El banco central de Países Bajos informó esta semana que retiró miles de millones de dólares en oro de Norteamérica y los trasladó a Londres por la “creciente inestabilidad geopolítica”.

    El desapego del presidente Trump por los compromisos internacionales y sus diferencias con los aliados europeos de Estados Unidos sobre asuntos como los aranceles, la soberanía danesa de Groenlandia o, más recientemente, la guerra contra Irán, han sembrado la inquietud sobre la seguridad del oro europeo que guarda la Fed.

    Cómo llegó el oro europeo a Estados Unidos

    Al contrario que Rusia, cuyo banco central guarda sus reservas de oro en su propio territorio, lo que lo protege del posible impacto de las sanciones occidentales, varios países europeos aún mantienen las suyas en el exterior, muchas de ellas en la Bóveda del Oro neoyorquina.

    Dos empleados colocan lingotes de oro en pilas en el sótano de la Reserva Federal en una imagen de archivo.

    Harry Benson / Getty
    Los países europeos acumularon su oro en Estados Unidos a partir de la década de 1950 por temor a la amenaza soviética.

    El oro europeo comenzó a acumularse allí a partir de los años 1950.

    Según Eichengreen, “Alemania y otros países europeos cuyas economías se estaban recuperando exportaban cada vez más a Estados Unidos y recibían los pagos en una combinación de oro y dólares”.

    “Cuesta dinero poner el oro en un barco o en un avión y contratar seguros para proteger el envío, así que les pareció buena idea almacenarlo en la bóveda de la Reserva Federal, que además no cobra por la custodia”, indicó Eichengreen.

    El sistema diseñado en Bretton Woods en 1944 había establecido un tipo de cambio fijo del dólar anclado en el oro, por lo que oro y dólares se convirtieron en los activos más fiables y a las mermadas potencias europeas de la posguerra les resultaba ventajosa la posibilidad de acumularlos sin coste bajo custodia de la Reserva Federal de Estados Unidos.

    Con la amenaza soviética al otro lado del Telón de Acero, la estadounidense era la mejor garantía.

    Pero la URSS ya no existe y el regreso de Trump a la Casa Blanca ha alterado la sintonía de décadas entre Washington y sus aliados europeos.

    Acceso a la Bóveda del Oro, un pasillo angosto a cuyos lados se aprecian dos grandes manivelas.

    New York Fed
    Una cámara acorazada guarda el oro que otros países le confían a la Reserva Federal de Estados Unidos

    En Alemania, que posee las segundas mayores reservas de oro conocidas del mundo, solo por detrás de Estados Unidos, y por tanto es uno de los países más expuestos a posibles riesgos, han sido varias las voces de advertencia.

    El economista Emanuel Mönch, quien fue el investigador principal del Bundesbank, pidió en enero de este año la repatriación del oro que el banco central alemán guarda en Nueva York, unas 1.200 toneladas según las estimaciones de los medios alemanes, que tendrían un valor de unos US$200.000 millones.

    “Dada la actual situación geopolítica, parece arriesgado guardar tanto oro en Estados Unidos”, dijo Mönch, quien cree que recuperarlo contribuiría a una “mayor independencia estratégica” de su país.

    En la misma línea, Michael Jäger, presidente de la Asociación Alemana de Contribuyentes, dijo: “Trump es impredecible y es capaz de todo para generar ingresos. Por eso nuestro oro ya no está a salvo en la bóveda de la Fed”.

    “¿Qué sucedería si la provocación sobre Groenlandia continúa?… Aumenta el riesgo de que el Bundesbank no pueda acceder a su oro, por lo que debería repatriar sus reservas”, afirmó Jäger.

    Una preocupación que han mostrado también diputados de la CDU, el partido del canciller Friedrich Merz, y otras fuerzas políticas.

    El presidente del Bundesbank, Joachim Nagel, ha tratado de disipar los temores.

    “No hay motivo para la preocupación”, dijo Nagel el pasado octubre en una reunión del Fondo Monetario Internacional en Washington.

    En febrero tuvo que referirse de nuevo al tema en una rueda de prensa: “No me quita el sueño. Tengo completa confianza en nuestros colegas del banco central de Estados Unidos”.

    Pero al otro lado del Atlántico, ni la Reserva Federal ni el gobierno de Trump han reafirmado esa confianza.

    “No he escuchado ninguna palabra tranquilizadora y creo que sería oportuna”, dijo el analista Eichengreen.

    BBC Mundo contactó con la Reserva Federal, pero no obtuvo respuesta.

    La institución vivió meses de tensión hasta que en mayo Kevin Warsh se convirtió en su nuevo presidente.

    Su predecesor, Jerome Powell, sufrió los ataques de Trump en repetidas ocasiones por su negativa a rebajar los tipos de interés y el Departamento de Justicia impulsó una investigación penal contra él.

    Powell dijo que todo esto era parte de “las amenazas y presiones” del Ejecutivo para terminar con la independencia de la Fed y obligarla a “seguir las preferencias del presidente”.

    Donald Trump (i) señala algo en el documento que sujeta y mira Jerome Powell. Ambos llevan casco de obra y traje de chaqueta y corbata.

    Chip Somodevilla / Getty
    Los ataques de Trump al anterior presidente de la Reserva Federal, Jerome Powell (d), fueron interpretados como un intento de controlar la institución que custodia el oro de otros países.

    La ola de la repatriación

    Alemania no es el único país europeo con oro en Nueva York.

    Italia y Suiza son a menudo citadas entre los que más guardan allí.

    Y algunos ya emprendieron la repatriación en el pasado.

    Países Bajos empezó a hacerlo a partir de 2014 y redujo del 51% al 31% el porcentaje de sus reservas depositadas en la Fed, cifra que será menor tras el traslado a Londres anunciado esta semana por su banco central.

    Alemania también repatrió entonces parte de sus lingotes, pero gran parte de ellos permaneció en la Bóveda del Oro.

    “Era la época de la crisis de la deuda griega y del euro, y los europeos querían tener la seguridad de que su moneda y sus depósitos bancarios estaban respaldados por algo tangible”, señala Eichengreen.

    Lingotes de oro apilados hasta el techo bajo puertas con rejas azules en la Reserva Federal.

    New York Fed
    La Bóveda del Oro de la Reserva Federal alberga unas 6.000 toneladas de lingotes de oro.

    Muchos años antes, en la década de 1960, el presidente Charles de Gaulle había decidido devolver a Francia los lingotes que su país tenía en la Fed, según varios autores, por temor a una repentina devaluación del dólar, cuyo valor había quedado anclado al del oro en Bretton Woods.

    El tiempo le dio la razón.

    En 1971, el presidente de Estados Unidos Richard Nixon puso fin a la convertibilidad del dólar al oro y dinamitó así el sistema monetario internacional diseñado al terminar la Segunda Guerra Mundial.

    Francia, que había repatriado reservas, salió mejor parada que los países que vieron como sus lingotes atesorados en Nueva York perdieron gran parte de su valor en dólares de la noche a la mañana.

    Lingotes de oro de diferente tamaño. Sobre uno de ellos hay una llave.

    Getty Images
    Alemania es el país europeo con más reservas de oro y se ha abierto allí el debate de repatriar el que guarda la Reserva Federal.

    Una repatriación costosa

    La Bóveda del Oro alberga ahora menos oro que en el pasado.

    Según los datos de la Reserva Federal, el volumen de reservas internacionales de oro depositados en la bóveda neoyorquina ha experimentado un descenso sostenido desde 1973, cuando llegó a tener más de 12.000 toneladas del metal.

    Pero la idea de mantener allí el oro europeo sigue teniendo defensores.

    Clemens Fuest, del Instituto IFO para la Investigación Económica de Alemania, le dijo a The Guardian que repatriar el oro “solo añadiría gasolina al fuego de la situación actual” y podría tener consecuencias no deseadas.

    Algunos expertos subrayan que la independencia de la Reserva Federal respecto del gobierno de Trump asegura que este no pueda tomar medidas unilaterales sobre el oro y destacan los costes y complicaciones logísticas y de seguridad que supondría el envío de tan valioso cargamento.

    Sin embargo, las dudas en torno a la fiabilidad de la Reserva Federal de Estados Unidos como guardián del oro europeo amenazan con abrir otra grieta más en el orden mundial vigente durante décadas.

    Según Eichengreen,” si bien su retirada no tendría repercusiones financieras particularmente significativas para Estados Unidos, la custodia del oro es un bien global que Estados Unidos ha aportado gratis — igual que el paraguas de seguridad de la OTAN o el dólar como moneda global—, a cambio de hacer amigos y socios comerciales.”

    “Este gobierno no cree que Estados Unidos deba prestar servicios gratis y todo lo que alimente las dudas de los aliados sobre la seguridad de sus depósitos en Estados Unidos erosiona más su buena hacia voluntad hacia el país, algo necesario cuando precisas su ayuda para, por ejemplo, una guerra en Medio Oriente”.

    El tiempo dirá si otros países europeos hacen como Países Bajos y se llevan el oro que les guarda Estados Unidos.

    Quizá en las mentes de sus gobernantes resuenen las palabras de Christine Lagarde, presidenta del BCE, en un discurso del año pasado: “En la historia del sistema monetario internacional, hay momentos en que los cimientos que parecían inamovibles comienzan a tambalearse”.

    *Diseño de imagen por Caroline Souza, del Equipo de periodismo visual de BBC News Mundo.

    *Esta nota fue publicada el 27 de marzo de 2026 y actualizada y republicada el 3 de septiembre tras el anuncio del traslado del oro de los Países Bajos a Londres.

    ""

    BBC

    Haz clic aquí para leer más historias de BBC News Mundo.

    También puedes seguirnos en YouTube, Instagram, TikTok, X, Facebook y en nuestro nuevo canal de WhatsApp, donde encontrarás noticias de última hora y nuestro mejor contenido.

    Y recuerda que puedes recibir notificaciones en nuestra app. Descarga la última versión y actívalas

  • Los miles de millones en oro que Países Bajos traslada a Londres como medida de “preparación para la crisis”

    Los miles de millones en oro que Países Bajos traslada a Londres como medida de “preparación para la crisis”

    This post was originally published on this site.

    El banco central de los Países Bajos informó este miércoles que retiró miles de millones de dólares en oro de Norteamérica y los trasladó a Londres por la “creciente inestabilidad geopolítica”.

    De Nederlandsche Bank (DNB, por sus siglas en neerlandés) anunció este miércoles que retiró 86 toneladas de oro -que valen casi US$12.000 millones- de Estados Unidos y Canadá, en una compleja operación que duró varios meses.

    El oro se encuentra ahora bajo custodia del Banco de Inglaterra, donde el metal precioso puede negociarse con mayor facilidad “en caso de crisis”, añadió.

    “Esperamos no tener que utilizarlos nunca, pero sí necesitamos fortalecer nuestra resiliencia y preparación”, afirmó el presidente del banco, Olaf Sleijpen.

    La decisión se produce en medio de una disputa comercial en curso entre EE.UU. y Canadá, después de que ambos países anunciaran nuevos aranceles mutuos tras el fracaso de las negociaciones comerciales.

    DNB informó que la transferencia, que tuvo lugar entre marzo y agosto, consistió en el traslado de 27 toneladas de lingotes de oro desde Nueva York y Ottawa hasta Zeist, en Países Bajos.

    Posteriormente, se trasladó a Londres una cantidad y calidad similares, sin necesidad de fundir las barras.

    Aún no se ha revelado cómo se transportó tanto oro a través del océano Atlántico.

    El resto de la transferencia se realizó mediante la venta del oro en Nueva York y su posterior recompra en Londres, informó el banco.

    “La combinación de los procesos de compraventa y transporte físico permitió a DNB diversificar los riesgos asociados a un traslado físico de oro tan complejo”, aseguró en un comunicado.

    Una vista de la producción de gránulos de plata y lingotes de oro.

    Anadolu vía Getty Images

    DNB no confirmó a qué se refería con su mención de “inestabilidad geopolítica”, pero la economía estadounidense sigue en una situación incierta debido a la guerra que mantiene el país con Irán, lo que ha afectado el comercio mundial.

    Canadá, en tanto, se ha visto gravemente afectado por los aranceles estadounidenses sobre sus sectores clave de acero, aluminio, madera y automóviles, así como por un gravamen adicional del 50% sobre bienes canadienses por un valor aproximado de 28.000 millones de dólares canadienses (US$20.000 millones), anunciado en agosto.

    DNB afirmó que los lingotes que se encuentran en poder del Banco de Inglaterra “se consideran el oro más fácilmente negociable del mundo” y, por lo tanto, está más disponible en caso de crisis que si aún estuviera en EE.UU. o Canadá.

    Antes del cambio, DNB mantenía el 31,3% de su oro en Nueva York y 19,7% en Ottawa. Ahora, estas cifras han caído a 18,5% en ambos países.

    Las reservas totales de oro en los Países Bajos ascendían a 612,4 toneladas a finales de 2025 y estaban valoradas en 72.200 millones de euros (US$85.000 millones), según DNB.

    Tras esta medida, la participación del banco central neerlandés en las reservas de oro de Londres ha aumentado de 18,1% a 32,1%, mientras que aún mantiene el 30,8% de sus reservas en territorio nacional.

    Este artículo fue escrito originalmente en inglés y usamos una herramienta de inteligencia artificial para traducirlo. Periodistas de la BBC revisaron el texto antes de su publicación. Más información sobre cómo usamos IA.

  • Por qué el “incendio” en el mercado de bonos está quitando el sueño a los líderes mundiales

    Por qué el “incendio” en el mercado de bonos está quitando el sueño a los líderes mundiales

    This post was originally published on this site.

    Hay un “incendio” que se está propagando por los mercados de bonos, en los que muchos países se enfrentan a tipos de interés en máximos no vistos en décadas.

    Al mismo tiempo, los mercados que prestan dinero a los gobiernos también parecen estar experimentando cambios más fundamentales.

    En los últimos meses, el mensaje ha quedado claro: los países tendrán que pagar más para financiarse.

    La causa inmediata es el continuo cierre del estrecho de Ormuz y la reanudación de las hostilidades entre Estados Unidos e Irán, factores que han impulsado la inflación y, a su vez, han elevado las expectativas de tipos de interés más altos en las principales economías mundiales.

    Los mercados habían asumido que las tensiones se disiparían —y con ellas los precios del petróleo y el gas— antes de las elecciones de mitad de mandato en Estados Unidos, previstas para noviembre.

    Era una ilusión basada en la esperanza de que el presidente Donald Trump desearía que el conflicto en Oriente Medio se resolviera mucho antes de que los estadounidenses acudieran a las urnas.

    Sin embargo, eso no ha sucedido, lo que lleva a los mercados a descontar precios de la energía más elevados, una crisis crónica en el Golfo y una inflación más alta durante más tiempo, lo que conlleva, en consecuencia, tipos de interés más altos.

    Competencia por la financiación

    Pero eso es solo una parte de la historia.

    El panorama general muestra una creciente demanda de financiación en todo el mundo, y no solo por parte de los gobiernos. Las grandes empresas tecnológicas están recurriendo a los mismos mercados de bonos para captar cientos de miles de millones de dólares destinados a inversiones en centros de datos de inteligencia artificial.

    En lo que va de año, gigantes tecnológicos estadounidenses —como Google, Amazon y Meta— ya han emitido deuda por valor de más de US$219.000 millones; casi un tercio de esta cifra se ha emitido en monedas distintas al dólar.

    El año pasado, el volumen total de emisiones fue de US$93.000 millones, mientras que anteriormente la media anual era inferior a los US$40.000 millones. Algunos prevén que estos gigantes tecnológicos capten entre US$400.000 y US$500.000 millones en los mercados de bonos este año.

    Se trata de cifras astronómicas que intensifican la competencia en el mercado y elevan los costes de financiación para los gobiernos.

    Si dirigimos la mirada hacia el este, encontramos otro gran prestatario: Japón.

    Este país soporta la mayor carga de deuda en relación con su PIB entre las principales economías y es el mayor acreedor individual del gobierno estadounidense. Hasta hace poco, el tipo de interés de su banco central era cero, pero ha ido aumentando gradualmente para ayudar a combatir la creciente inflación.

    Como consecuencia, la rentabilidad de sus bonos públicos ha alcanzado máximos no vistos en 30 años. La depreciación del yen complica la situación, pero, en última instancia, lo que se está produciendo es un cambio en los flujos mundiales de capital.

    La credibilidad de los gobiernos

    El factor principal que impulsa el alza de los tipos de interés es la credibilidad de los planes de endeudamiento presentados por las grandes economías. Este aumento no responde al temor de que los países caigan en bancarrota.

    Más bien, obedece a la implacable lógica del mercado: si un país desea endeudarse más sin contar con un plan creíble —especialmente cuando existen dudas sobre la estabilidad de su gobierno—, debe asumir que pagará un tipo de interés más elevado.

    Economistas influyentes señalan distintos factores. Mohamed El-Erian me comentó que la competencia de la inteligencia artificial en los mercados de bonos constituye el factor novedoso más importante.

    Por su parte, Jim O’Neill atribuye la reciente evolución a la incertidumbre sobre la política estadounidense y, en particular, a los intentos del gobierno de EE.UU. por contener el fuerte repunte de los rendimientos de los bonos.

    Un caso que se puede analizar es el de Reino Unido. La profunda e incesante inestabilidad —marcada por el relevo constante de primeros ministros y ministros de Hacienda, los cambios bruscos de rumbo político y la aparente incapacidad para implementar reformas estructurales de calado en las últimas décadas— ha provocado que los inversores exijan una prima de riesgo adicional.

    Parte de la estrategia del ex primer ministro Keir Starmer consistía en abordar reformas de corte más técnico y ofrecer estabilidad a los mercados con el objetivo de reducir los costes de financiación.

    Para muchos agentes del mercado resultó sorprendente que, pese a contar con una mayoría aplastante, el Partido Laborista no lograra sacar adelante sus planes para recortar el gasto en prestaciones sociales. Esta situación contribuyó a la volatilidad en el mercado de la deuda pública británica.

    En realidad, la economía real muestra signos de recuperación. En lo que va de 2026, el crecimiento económico en Reino Unido ha superado al de países comparables, a pesar del fuerte aumento de los precios de la energía.

    Los indicadores de confianza del consumidor han vuelto a repuntar. El primer ministro británico, Andy Burnham, espera aprovechar estas señales para contribuir a la recuperación económica.

    ¿Debería preocuparme?

    Sin embargo, el desplome continuo en los mercados mundiales de bonos plantea serias dudas sobre la coherencia y el detalle de los planes más amplios de Burnham.

    Hablar de “mayor control público” y de más apoyo para quienes sufren el impacto del coste de la vida suena a un plan que implica un mayor gasto; no obstante, lo primero podría disuadir a posibles inversores interesados ​​en el país.

    O’Neill, antiguo asesor económico de Burnham, me comentó ayer que el plan a diez años del primer ministro —cuya presentación está prevista para noviembre— debe detallar cómo abordará el “gasto excesivo”.

    El economista opina que demostrar a los inversores su capacidad de decisión en cuestiones como las pensiones públicas o la factura de las ayudas sociales le daría margen de maniobra para centrarse en las inversiones en infraestructuras que él prioriza.

    A medida que suben los tipos de interés, las disyuntivas a las que se enfrenta el primer ministro británico y otros líderes mundiales se vuelven aún más complejas.

    Descarga la nueva app del BBC World Service. Elige BBC News Mundo y recibe alertas de noticias, documentales y análisis, todo en un solo lugar. Importante: la nueva aplicación no está disponible en Reino Unido ni Estados Unidos.

    También puedes seguirnos en YouTube, Instagram, TikTok, Facebook, X y en nuestro canal de WhatsApp.

    Y no olvides suscribirte aquí a nuestro newsletter para recibir cada viernes una selección especial de nuestro mejor contenido.

  • Las baterías cuánticas que desafían lo que sabemos sobre cómo se cargan estos dispositivos

    Las baterías cuánticas que desafían lo que sabemos sobre cómo se cargan estos dispositivos

    This post was originally published on this site.

    Científicos han creado el primer prototipo de batería cuántica del mundo y, a diferencia de las baterías convencionales, cuanto mayor es su tamaño más rápido se carga.

    ¿Podrían estos extraños dispositivos alimentar algún día la computación cuántica o incluso tu teléfono?

    Todos sabemos que a mayor tamaño de una batería, más tiempo tarda en cargarse.

    Es por eso que cargar una computadora portátil puede llevar varias horas y un vehículo eléctrico, por lo general, toda la noche.

    Ese es el mundo con el que estamos familiarizados. Pero, en el mundo de lo infinitamente pequeño, se aplican reglas diferentes.

    La mecánica cuántica —la ciencia de la materia a escalas atómicas y subatómicas— “le da la vuelta a eso”, explica James Quach, investigador de ciencia cuántica en CSIRO, la agencia científica nacional de Australia.

    Quach trabaja en la creación de una batería cuántica que desafía el sentido común, ya que se carga más rápido cuanto mayor es su tamaño.

    Así como algunos esperan que las computadoras cuánticas revolucionen algún día la computación, Quach sostiene que las baterías cuánticas podrían ser igualmente disruptivas.

    En marzo de 2026, su equipo logró un importante avance al presentar lo que, según afirma, es el primer prototipo funcional de batería cuántica del mundo.

    El campo aún está en sus inicios y la tecnología cuántica es inherentemente compleja.

    Sin embargo, algunos científicos afirman que estas baterías podrían alimentar algún día dispositivos cuánticos, mientras que sus más firmes defensores insisten en que incluso podrían utilizarse para cargar dispositivos cotidianos como los teléfonos.

    Otros, en cambio, siguen mostrándose muy escépticos sobre su viabilidad en el mundo real.

    Superando los límites de la energía

    Las baterías convencionales se basan en reacciones químicas que envían 10 billones de billones de electrones o más a través del dispositivo que alimentan. Suena impresionante, pero algunos consideran que esta tecnología está obsoleta.

    “A pesar de las importantes mejoras tecnológicas, las baterías modernas aún se basan en procesos electroquímicos explorados por primera vez hace más de dos siglos”, afirma Dario Ferraro, profesor asociado de Física en la Universidad de Génova, Italia.

    Esto ha llevado a algunos investigadores a explorar las baterías cuánticas: baterías que se alimentan mediante efectos cuánticos en lugar de reacciones químicas.

    El mundo de lo infinitamente pequeño es sorprendentemente extraño.

    Y la mecánica cuántica no es ajena a conceptos alucinantes, desde partículas entrelazadas que se influyen mutuamente a grandes distancias hasta el tiempo que fluye hacia atrás.

    La investigación que sentó las bases de las baterías cuánticas surgió inicialmente de la curiosidad por saber qué leyes de la física clásica podrían verse alteradas en el mundo cuántico.

    Un artículo fundamental de 2015 demostró que el entrelazamiento cuántico implica que las baterías cuánticas podrían cargarse y descargarse de forma más eficiente que las convencionales.

    “La clave está en que las baterías cuánticas no se centran en almacenar grandes cantidades de energía, sino en suministrarla más rápido y con mayor control”, afirma Ferraro.

    Un nuevo prototipo

    Quach ha probado una forma de aprovechar estos efectos cuánticos para alimentar una batería.

    Utiliza una microcavidad óptica, un montaje experimental en el que dos diminutos espejos se colocan a 100 nanómetros de distancia, una separación aproximadamente 1.000 veces menor que el grosor de un cabello humano.

    Llena el pequeño espacio entre los espejos con moléculas de tinte orgánico y luego dirige hacia ellas un haz láser.

    Mediante este método, la luz y las moléculas se acoplan fuertemente y forman estados híbridos de luz y materia, lo que mejora la capacidad del sistema para absorber y almacenar energía: un efecto conocido como superabsorción.

    La superabsorción es la responsable de la propiedad más sorprendente de la batería.

    En la física clásica, las moléculas son pequeñas entidades individuales: cada una actúa por sí misma y absorbe energía a una velocidad independiente de las moléculas que la rodean.

    Pero, bajo los efectos cuánticos, se comportan de una forma algo más colectiva: “actúan al unísono y en sinergia”, explica Quach, “de modo que la velocidad a la que se puede absorber energía aumenta con el número de moléculas”.

    Esto significa que cuantas más moléculas haya —es decir, cuanto más grande sea la batería—, más rápido se cargará.

    El prototipo de Quach tardó femtosegundos —milbillonésimas de segundo— en cargarse y almacenó la energía durante nanosegundos, aproximadamente seis órdenes de magnitud más de tiempo.

    Quach y su equipo demostraron esta hazaña por primera vez en 2022.

    En marzo de 2026, añadieron una nueva capa y lograron extraer una corriente eléctrica del prototipo.

    Si fuera más intensa, esta corriente podría utilizarse para cargar dispositivos.

    El método de microcavidad óptica de Quach no es la única forma de fabricar una batería cuántica.

    Otro enfoque, por ejemplo, utiliza materiales superconductores, ya ampliamente empleados en la computación cuántica.

    Una gran ventaja del diseño de Quach es que funciona a temperatura ambiente. Los diseños superconductores solo funcionan a temperaturas criogénicas inferiores a −150 °C (−238 °F).

    “Esto es adecuado para las computadoras cuánticas, pero no resulta tan útil para alimentar un teléfono móvil”, afirma Quach.

    “Si el objetivo es demostrar que la ventaja de la carga cuántica es un fenómeno físico real… la vía de las microcavidades ópticas es la apuesta más sólida”, expone, por su parte, Mauro Paternostro, físico cuántico de la Queen’s University de Belfast.

    Sin embargo, Paternostro considera que a largo plazo el diseño superconductor podría llevar ventaja en las aplicaciones prácticas, ya que facilita la extracción de energía.

    “Una microcavidad ofrece una excelente demostración de conjunto, pero un control deficiente a la hora de recuperar la energía de forma útil y dirigida”, sentencia.

    Un estado delicado

    El experimento más reciente de Quach supone un primer paso tentativo hacia una batería cuántica que algún día podría sustituir a las convencionales.

    No obstante, por ahora el prototipo solo puede almacenar una cantidad ínfima de energía —unos pocos miles de millones de electronvoltios— durante unos nanosegundos.

    Para alimentar dispositivos convencionales, necesitaría almacenar mucha más energía durante mucho más tiempo.

    Quach asegura que ya lo ha logrado con un nuevo diseño que ha construido y está preparando un artículo para publicar los resultados.

    Utiliza “una estructura híbrida”, explica, que incorpora componentes cuánticos para permitir una carga ultrarrápida, junto con capas clásicas añadidas para almacenar la energía durante más tiempo.

    También planea combinar numerosas baterías cuánticas microscópicas para aumentar su capacidad total.

    “Si logramos ambas cosas, estaremos en camino de poder alimentar un dispositivo convencional”, afirma.

    Aun así, otros científicos se muestran escépticos, dado que los efectos cuánticos son notoriamente frágiles y se ven fácilmente alterados por la observación o las interferencias.

    “Las interacciones con el entorno pueden degradar rápidamente los efectos cuánticos, lo que limita tanto el rendimiento como la escalabilidad”, señala Ferraro.

    Esto podría anular parte de los beneficios esperados de las baterías cuánticas.

    Abordar esta cuestión, puntualiza, es “fundamental para llevar las baterías cuánticas de la teoría a las aplicaciones en el mundo real”.

    Un mundo cuántico

    Los avances en las baterías cuánticas —si llegan a materializarse— probablemente repercutirán primero en la computación cuántica.

    Las computadoras cuánticas prometen ejecutar algún día tareas con mayor rapidez que las supercomputadoras más veloces, y los expertos en tecnología han advertido que podrían poner en peligro el cifrado a escala mundial.

    Otros, sin embargo, se muestran más escépticos.

    Un estudio reciente, por ejemplo, situaba a las computadoras cuánticas —junto con la energía de fusión y las interfaces cerebro-computadora— entre las tecnologías que se describen perpetuamente como algo que llegará “dentro de cinco años”.

    No obstante, Quach sostiene que probablemente logrará alimentar dispositivos cuánticos con baterías cuánticas en su laboratorio en los próximos años.

    De conseguirse, esto podría reducir el consumo energético de las computadoras cuánticas, además de hacerlas más rápidas y menos propensas a errores, lo que permitiría ampliar su capacidad con mayor celeridad, afirma.

    Quach se muestra menos seguro respecto a su uso para alimentar dispositivos convencionales.

    Señala que algún día podría resultar viable, ya que el hecho de que la batería se cargue con un láser implica que, potencialmente, podría “cargar vehículos eléctricos en movimiento”.

    Esto eliminaría por completo la necesidad de que los conductores se detuvieran para recargar.

    Ferraro, no obstante, se muestra escéptico ante la posibilidad de que las baterías cuánticas lleguen a generalizarse fuera del ámbito de las aplicaciones cuánticas.

    “En mi opinión… es poco probable que las baterías cuánticas sustituyan a las convencionales en aplicaciones cotidianas, como teléfonos móviles o vehículos eléctricos”, afirma. “Su ámbito natural es la escala cuántica”.

    El gran problema pendiente en la actualidad, según Paternostro, consiste en aprovechar la ventaja de la carga cuántica y, al mismo tiempo, extraer la energía en un estado controlado y utilizable.

    Quien lo consiga, asegura, “habrá logrado el verdadero avance”.

    Descarga la nueva app del BBC World Service. Elige BBC News Mundo y recibe alertas de noticias, documentales y análisis, todo en un solo lugar. Importante: la nueva aplicación no está disponible en Reino Unido ni Estados Unidos.

    También puedes seguirnos en YouTube, Instagram, TikTok, Facebook, X y en nuestro canal de WhatsApp.

    Y no olvides suscribirte aquí a nuestro newsletter para recibir cada viernes una selección especial de nuestro mejor contenido.

  • “Cambiará el mundo”: la revolución de las máquinas que se gesta en China y va mucho más allá de los robots humanoides

    “Cambiará el mundo”: la revolución de las máquinas que se gesta en China y va mucho más allá de los robots humanoides

    This post was originally published on this site.

    “Me echo una siesta y el mundo cambia”, dice Chen Tianyu.

    Sin duda, su mundo sí cambia. Este joven de 28 años se mantiene al día con las últimas tecnologías dedicando su tiempo libre a visitar fábricas que están adoptando la automatización. De esa manera sabe qué aspectos debe priorizar cuando imparte sus clases sobre Inteligencia Artificial (IA) y robótica.

    Frente a él, unos 30 estudiantes universitarios estudian programación. Uno de ellos teclea frenéticamente mientras alterna la mirada entre la pantalla y el robot:

    “La idea es que tome esa pieza cilíndrica y la traslade hasta allí”, señala.

    Una fila de robots industriales espera ser programada y, en otra parte del aula, los estudiantes intentan desarrollar instrumentos médicos robóticos. Mientras los guía, Chen declara:

    “Si el mundo de la IA y la robótica no los necesita, entonces definitivamente estarán entre los que serán reemplazados”.

    Para las personas que están en esta sala, esto representa un paso, o más bien un salto, hacia un futuro que China está construyendo meticulosamente: el plan de US$20.000 millones de Xi Jinping para situar a su país a la vanguardia de la innovación y en competencia directa con EE.UU.

    Las pruebas están por todas partes.

    Se encuentran en el Instituto Técnico de Hangzhou, una de varias enormes escuelas de formación profesional construidas específicamente para formar a la próxima generación de ingenieros expertos en tecnología.

    El campus está ubicado en las afueras de Hangzhou, una antigua capital imperial cuyo horizonte futurista es apenas la primera pista de su papel como centro tecnológico global.

    En todo el país, más de dos millones de robots trabajan en las fábricas, más que en cualquier otro lugar del mundo, y su número sigue creciendo a una velocidad extraordinaria.

    Estudiantes en un laboratorio de robótica lleno de elementos electrónicos y mecánicos.

    BBC
    Estudiantes que aprenden robótica en el Instituto Técnico de Hangzhou, una de las muchas nuevas escuelas de formación profesional.

    La evidencia

    Se trata de una apuesta que seguramente cambiará el mundo, de forma muy similar a la última vez que la economía china experimentó una transformación masiva.

    China ya está exportando sus robots por todo el planeta: más de la mitad de los robots industriales del mundo se fabrican actualmente en el país.

    Lo que resulta menos claro es el impacto de una automatización tan amplia en un país que ocupa un lugar central en la manufactura, el comercio y la innovación globales.

    ¿Qué significa esto, por ejemplo, para la fuerza laboral china? ¿Y cómo podríamos medir realmente el coste de esta transformación en un régimen que controla la información de manera tan estricta?

    El futuro de los trabajadores chinos es incierto en medio de la revolución industrial que el mundo observa: impresionantes redes solares, horas punta silenciosas gracias a los vehículos eléctricos y máquinas que funcionan más rápido que Usain Bolt.

    Durante el fin de semana, China organizó la segunda edición de los Juegos Mundiales de Humanoides, en la que robots boxearon, corrieron y desfilaron.

    Lo que alimenta este espectáculo es otra revolución menos visible que está ocurriendo dentro de fábricas y aulas.

    La BBC ha visitado instalaciones industriales donde se le mostraron robots que no tienen apariencia humana, ni bailan ni saltan sobre escenarios, sino que sueldan, pintan, levantan cargas, ensamblan piezas y trabajan las veinticuatro horas del día sin descansos ni prestaciones laborales.

    Algunos incluso están diseñados para construir más robots. También hemos recorrido academias en las que China forma a las personas que trabajarán junto a esta fuerza laboral robótica.

    Un robot blanco escribe en un papel con tinta negra algo en mandarín

    AFP via Getty Images
    Un robot escribe en un papel. La industria de la robótica en China alcance niveles globales.

    Se trata de una visión privilegiada de lo que Xi llama las “nuevas fuerzas productivas” de China y de cómo podrían cambiar el país.

    En una fábrica de la ciudad sureña de Chengdu, lo viejo y lo nuevo trabajan codo con codo.

    Una línea de ensamblaje compuesta por unos 30 hombres y mujeres de mediana edad atornilla, perfora y pule el producto estrella de CRP Technology: un brazo robótico capaz de realizar diversas tareas industriales.

    En la misma sala, cuatro jóvenes ingenieros se agrupan alrededor de una consola intentando resolver los desafíos de un prototipo, un nuevo robot que esperan que ayude a construir otros robots.

    Uno de ellos es Pang Kai, de 31 años, integrante del equipo de investigación y desarrollo. Empuja la estructura robótica por la sala. El motivo es que la futura fuerza laboral de China todavía no está lista para trabajar por sí sola. Por ahora, únicamente puede realizar movimientos repetitivos sencillos, cómo escanear un código QR.

    “Quizás dentro de otros seis meses pueda realizar otra tarea”, dice Pang con una sonrisa.

    El camino es largo y el equipo celebra cada pequeño avance.

    CRP Technology, que emplea a unas 300 personas, lleva nueve años fabricando brazos robóticos.

    Cada uno puede adaptarse a las necesidades específicas de una fábrica para ayudar en la producción de automóviles, componentes electrónicos o turbinas eólicas. La empresa asegura que un solo brazo puede programarse para realizar más del 90% de las tareas repetitivas.

    Las preguntas habituales

    Los ingenieros también se preguntan si algún día podrán sustituir a la propia plantilla de la empresa.

    “Queremos que nuestro nuevo robot sea como un ser humano. Esperamos que pueda pensar por sí mismo”, afirma Pang.

    Y añade: “Necesitamos este tipo de robots porque quizá dentro de diez años no tendremos suficientes trabajadores en China”.

    Hombre vestido con una camisa azul habla a la cámara mientras atrás hay un robot de color negro y una línea de producción robotizada de color azul.

    BBC
    Pang Kai forma parte del equipo de investigación y desarrollo.

    La disminución de la población y el envejecimiento de la fuerza laboral son otras de las razones por las que Pekín tiene prisa por revolucionar sus fábricas. Según estimaciones oficiales, para 2035 más de un tercio de la población china tendrá más de 60 años.

    Además, algunos cálculos indican que el país perderá cerca de 60 millones de habitantes durante la próxima década, una cifra casi equivalente a la población de Francia.

    La esperanza es que el aumento de la automatización cubra este déficit laboral antes de que afecte gravemente a una economía que ya muestra signos de desaceleración. Sin embargo, la velocidad de la transición es crucial.

    Aproximadamente 120 millones de personas siguen trabajando en el sector manufacturero. Si China avanza demasiado rápido, la pérdida de empleos podría asestar un golpe catastrófico a millones de personas que dependen de los salarios de las fábricas.

    “En teoría, las máquinas pueden trabajar las 24 horas del día, lo que sin duda supone una ventaja frente a los trabajadores humanos. Pero también requieren mantenimiento. Todos los días debemos dedicar tiempo a eso y, cada mes, la línea de producción necesita inspecciones y reparaciones”, explica Cao Li, vicepresidente del fabricante de vehículos eléctricos Leapmotor.

    Cada vez más populares en Europa, los automóviles asequibles y altamente tecnológicos de la compañía se ensamblan en la fábrica de Hangzhou con la ayuda de robots en cada etapa del proceso. Al final de la línea de producción, vuelven a aparecer más trabajadores humanos.

    La empresa cuenta con más de 25.000 empleados y cientos de ellos realizan las comprobaciones finales mientras los vehículos recién fabricados avanzan por la línea. ¿Llegará el día en que ya no sean necesarios?

    “Es totalmente posible”, responde Cao.

    “Y puede ocurrir relativamente pronto. En los talleres de estampación, soldadura y pintura, básicamente hemos alcanzado una automatización del 100%”. añade.

    La ventaja china

    China tiene ventaja sobre EE.UU. gracias a su enorme base manufacturera. Motores, baterías, componentes electrónicos, engranajes y sensores: todo lo necesario para construir el cuerpo de un robot está al alcance de la mano.

    Imagen de una fábrica totalmente automatizada con brazos robóticos amarillos que son separadas por una especie de lonas verdes.

    BBC
    Las máquinas intervienen en cada etapa de la fabricación de los vehículos eléctricos de Leapmotor.

    “China también tiene una idea. Tiene un plan. Sabe dónde quiere estar dentro de cinco años. Planifican a nivel central, pero desglosan los objetivos hasta las regiones y municipios”, le explica a la BBC la doctora Susanne Bieller, secretaria general de la Federación Internacional de Robótica.

    “Si quieres construir un robot en Shenzhen, existe todo un ecosistema. Se tarda menos de una hora en conseguir los componentes necesarios para fabricarlo. En Europa puede llevar hasta una semana”, agrega.

    Sin embargo, reconoce que, aunque China es muy buena construyendo el “cuerpo” de los robots, EE.UU. sigue liderando la creación del “cerebro”, lo que incluye el desarrollo de la inteligencia artificial que los programa.

    Aún así, empresas chinas como DeepSeek y Moonshot han presentado nuevos modelos de IA que, según afirman, pueden competir con los mejores desarrollados en EE.UU.

    Impulsada por un enfoque de “código abierto”, en el que las nuevas empresas de IA comparten su programación, la innovación china ha logrado avanzar más rápido de lo esperado, pese a los controles estadounidenses sobre la exportación de chips avanzados críticos.

    Los analistas creen ahora que la siguiente fase de esta carrera no dependerá de quién tenga el mejor modelo de lenguaje, sino de quién consiga integrar esa inteligencia en millones de máquinas.

    Y por eso China también está invirtiendo en formar a una generación de estudiantes capaces de imaginar qué vendrá después.

    En el Instituto Técnico de Hangzhou, por ejemplo, los jóvenes pueden comenzar su formación desde los 15 años.

    Y la magnitud de lo que allí se enseña puede resultar asombrosa. Hay un edificio entero dedicado a motores y aeronáutica, así como una planta restringida para estudiantes que trabajarán en mantener a China a la cabeza del procesamiento de tierras raras, otro recurso estratégico clave en la competencia con Washington.

    Algunos consideran que esta es una solución para la persistentemente elevada tasa de desempleo juvenil de China, donde uno de cada cinco jóvenes tiene dificultades para encontrar trabajo.

    “Nuestros estudiantes tienen una gran demanda y las empresas incluso los reservan antes de que terminen sus estudios. No necesitan preocuparse en absoluto por encontrar empleo, y organizamos competiciones como parte de su formación”, afirma Chen.

    Una mujer vestida con un overol rosa revisa una máquina con atención.

    BBC
    La innovación china está impulsando las fábricas del país más rápido de lo previsto.

    “Es mejor encontrar tu lugar dentro de la ola tecnológica. En todo proceso de progreso se producen inevitablemente cambios estructurales, y precisamente en esos cambios se encuentran las futuras oportunidades laborales de los estudiantes”.

    Sin embargo, China sigue enfrentándose a serios desafíos económicos, desde una crisis inmobiliaria que continúa prolongándose hasta la enorme deuda de los gobiernos locales y un consumo persistentemente débil.

    No está claro si, ni de qué manera, la revolución que Pekín promueve resolverá estos problemas, y también resulta difícil medir cómo se sienten aquellos cuyos empleos podrían verse amenazados por los cambios venideros. ¿Crearán los robots prosperidad para ellos o simplemente sustituirán muchos de sus puestos de trabajo?

    “Mis estudiantes me preguntan qué ocurrirá en el futuro”, dice Chen.

    “Y yo les respondo que no lo sé. La tecnología está cambiando demasiado rápido. Pero no podemos quedarnos quietos ni dormirnos aquí. Tenemos que seguir avanzando para descubrir de qué somos capaces”, concluye.

    • Descarga la nueva app del BBC World Service. Elige BBC News Mundo y recibe alertas de noticias, documentales y análisis, todo en un solo lugar. Importante: la nueva aplicación no está disponible en Reino Unido ni Estados Unidos.
  • “Duele en el alma”: Messi anuncia su retirada de la selección argentina

    “Duele en el alma”: Messi anuncia su retirada de la selección argentina

    This post was originally published on this site.

    Lionel Messi anunció este lunes su retirada de la selección argentina tras más de dos décadas en las que ha roto los récords de partidos y goles de la historia de la Albiceleste.

    “Después de este tiempo que pasó desde la final, pensándolo mucho, quiero comunicarles a todos que me retiro de la Selección”, escribió el futbolista de 39 años en un mensaje publicado en su cuenta de Instagram.

    Messi, que actualmente juega como delantero en el Inter Miami de la liga MLS de EE.UU., explicó que “fue una decisión que dolió y duele en el alma” pero aseguró entender que “es el momento”.

    “Me vacié, ya no tengo más para dar y aparte vienen chicos muy grandes atrás que merecen estar”, agregó.

    El hasta ahora capitán de Argentina reveló al final de su mensaje que había escrito esas palabras el 21 de julio, apenas dos días después de perder la final del Mundial de 2026 ante España, aunque decidió no publicarlas entonces.

    Indicó que la muerte de su padre, Jorge Messi, el pasado 8 de agosto en Rosario a los 68 años tras una larga enfermedad terminó de reafirmar una decisión que ya había tomado.

    “Hoy después de lo de mi papá, estoy más convencido que antes”, escribió el considerado por muchos el mejor futbolista de todos los tiempos.

    Messi disputó con Argentina 207 partidos, marcó 125 goles y conquistó el Mundial de 2022 y dos Copas América.

    Descarga la nueva app del BBC World Service. Elige BBC News Mundo y recibe alertas de noticias, documentales y análisis, todo en un solo lugar. Importante: la nueva aplicación no está disponible en Reino Unido ni Estados Unidos.

    También puedes seguirnos en YouTube, Instagram, TikTok, Facebook, X y en nuestro canal de WhatsApp.

    Y no olvides suscribirte aquí a nuestro newsletter para recibir cada viernes una selección especial de nuestro mejor contenido.

  • Los misterios y secretos medievales que están siendo revelados gracias a la IA

    Los misterios y secretos medievales que están siendo revelados gracias a la IA

    This post was originally published on this site.

    En lo profundo de los archivos de la Biblioteca Vaticana, un misterioso libro manuscrito, garabateado con extraños símbolos, permaneció sin leer durante más de 400 años.

    Sus crípticas páginas aparentemente ocultaban remedios secretos “para dolencias del cuerpo humano”, según un texto grabado en la contraportada.

    Tales prácticas curativas se mantenían en secreto en aquella época, ya que podían despertar sospechas o incluso acusaciones de brujería.

    Conocido como el cifrado Borg, el manuscrito de 408 páginas es prácticamente incomprensible: está codificado con 34 símbolos oscuros, algunas letras romanas y una portada escrita en árabe.

    No existía una clave conocida para descifrar su contenido. Algunas páginas también están dañadas por el paso del tiempo, lo que dificulta aún más la lectura del código.

    Pero con la ayuda del aprendizaje automático —una forma de inteligencia artificial— los investigadores lograron descifrar el código.

    Descubrieron que el texto contenía miles de tratamientos insólitos, como beber varias copas de vino tinto de alta calidad o fermentar nuez moscada en masa para combatir la disentería.

    (Se puede consultar el documento completo cifrado en línea en la Biblioteca Vaticana, signatura Borg.lat.898).

    “Es como un trabajo de detectives, donde cada símbolo, patrón y solución parcial puede acercarnos a los secretos de alguien y a un mundo histórico perdido”, explica Beáta Megyesi, profesora de lingüística computacional en la Universidad de Estocolmo (Suecia), quien formó parte del equipo que descifró el texto.

    Incluso con la ayuda de la IA, el proceso de descifrado fue laborioso.

    Ahora, Megyesi y sus colegas lideran los esfuerzos para aprovechar el poder de la IA y decodificar cifrados históricos de manera más eficiente, lo que podría desbloquear una gran cantidad de información codificada del pasado que hasta ahora era indescifrable.

    Según algunas estimaciones, alrededor del 1% del material en archivos y bibliotecas de todo el mundo está total o parcialmente cifrado.

    Algunos de los cifrados más antiguos que se conocen datan de la Antigua Grecia y de Roma.

    Señuelos, lenguas muertas y mala caligrafía

    En conjunto, los documentos históricos cifrados ocultan información diplomática, rituales de sociedades secretas, conocimientos médicos, romances o detalles cotidianos que la gente quería mantener en secreto.

    Esta es información que actualmente falta en las narrativas históricas.

    En algunos casos, descifrar estos documentos tiene el potencial de reescribir lo que sabemos sobre una persona famosa o un período histórico completo.

    (Un ejemplo reciente de cifrado que logró esto fue una colección de cartas codificadas que se descubrió que fueron escritas por María Estuardo durante su largo encarcelamiento en Inglaterra. Revelaron su participación en complots para recuperar el trono y su tensa relación con su hijo, Jacobo VI de Escocia y futuro rey Jacobo I de Inglaterra).

    Los cifrados históricos pueden ser relativamente simples: el de Borg, por ejemplo, utiliza un cifrado de sustitución directo, lo que significa que cada símbolo se intercambió con una sola letra romana para ocultar lo escrito.

    Otros, sin embargo, pueden ser difíciles de descifrar.

    En algunos casos, se desconoce el idioma original en el que se escribió el texto sin descifrar.

    También se pueden insertar símbolos adicionales sin significado como señuelo para despistar a cualquiera que intente descifrarlo.

    En otros casos, se pueden usar varios signos para representar la misma letra.

    Esto puede implicar una enorme cantidad de trabajo —a menudo mediante ensayo y error— para descifrar incluso una pequeña cantidad de texto.

    A Cecile Pierrot, criptóloga del Instituto Nacional Francés de Investigación en Ciencias de la Computación (Inria) en Nancy, Francia, y a sus colegas les llevó seis meses descifrar gradualmente la clave de una carta de 500 años de antigüedad de Carlos V, emperador del Sacro Imperio Romano Germánico y rey de España, escrita con 120 símbolos cifrados diferentes en tres páginas.

    (La carta descifrada reveló que Carlos V —uno de los hombres más poderosos de su época— estaba dominado por el temor a una conspiración para asesinarlo. El rey temía que un mercenario italiano al servicio del rey francés Francisco I estuviera a punto de matarlo).

    Antes de poder comenzar a descifrar códigos, los investigadores primero deben transformar minuciosamente un cifrado escrito a mano en un documento digital que pueda introducirse en un software de descifrado de códigos.

    La mala escritura y la decoloración de la tinta pueden dificultar aún más esta tarea.

    Pierrot dice que normalmente le lleva un día transcribir una carta de dos páginas que contiene símbolos que no le resultan familiares.

    Cómo la IA está ayudando a leer secretos rápidamente

    Pero la IA está empezando a acelerar el proceso.

    Michelle Waldispühl, profesora de lingüística alemana en la Universidad de Oslo en Noruega, y sus colegas utilizaron recientemente una plataforma de inteligencia artificial en línea llamada Transkribus para transcribir una carta secreta escrita por el noble Sigismund Heusner von Wandersleben al Gran Canciller sueco Axel Oxenstierna en 1637 en el apogeo de la Guerra de los Treinta Años, un conflicto religioso que finalmente se cobraría millones de vidas y devastaría grandes extensiones de Europa.

    La herramienta ha sido entrenada en varios idiomas, escrituras y estilos de escritura que abarcan varios siglos.

    Después de cargar la imagen de un documento en el sistema, la IA detecta bloques de texto y líneas individuales antes de escanear todo el texto carácter por carácter para convertirlo en un formato digital.

    Aunque se necesitaron algunas correcciones manuales, la herramienta funcionó bastante bien en la carta de Von Wandersleben, ya que solo estaba parcialmente cifrada usando números separados por puntos que estaban claramente escritos con espacios entre ellos.

    Otras partes no estaban codificadas y simplemente estaban escritas en escritura alemana del siglo XVII.

    Las plataformas de transcripción de IA existentes a menudo tienen problemas cuando los manuscritos se cifran con caracteres inusuales, como signos inventados, símbolos astrológicos o números escritos de forma extraña.

    Pero Megyesi, Waldispühl y sus colegas están desarrollando su propia herramienta de inteligencia artificial para convertir textos históricos escritos a mano con símbolos o escrituras oscuras en documentos legibles por máquina como parte del proyecto multinacional Descrypt.

    “Estamos desarrollando modelos más adaptables, entrenados y probados en una amplia gama de escrituras, alfabetos y repertorios simbólicos”, señala Megyesi.

    Una vez transcrito un documento secreto, comienza el trabajo de investigación.

    Actualmente, los criptólogos suelen utilizar software especializado, sin inteligencia artificial, que emplea algoritmos para intentar determinar el cifrado utilizado y descifrar el código.

    Los cifrados sencillos a menudo se pueden descifrar analizando la frecuencia de los símbolos utilizados y comparándolos con las letras del alfabeto que aparecen con la misma frecuencia en un idioma.

    En inglés, por ejemplo, la letra E es la más común, mientras que la Z, la Q y la X son las menos frecuentes.

    Pero en la carta de Von Wandersleben desde el frente de la Guerra de los Treinta Años, por ejemplo, utilizó hasta ocho símbolos diferentes para representar la letra E.

    Esto significó que se requirió un método de ensayo y error, además del conocimiento de Waldispühl del alemán antiguo, para descifrar el código gradualmente.

    “Fue un proceso de constante intercambio entre la máquina y el validador humano”, recuerda Waldispühl. “Quizás en algún momento la IA pueda hacerlo de forma completamente independiente”.

    Ocultas tras el cifrado se encontraban las advertencias de Von Wandersleben sobre la amenaza que representaban las facciones de los aliados protestantes de Suecia en la guerra.

    Le contó a Oxenstierna que se había visto obligado a realizar retiradas estratégicas del conflicto tras enterarse de una conspiración entre sus aliados, incluido Lord Franz Heinrich de Sajonia.

    Reabriendo códigos de casos sin resolver

    Megyesi y su equipo están explorando cómo la IA podría omitir por completo la etapa de transcripción, simplemente analizando fotografías de las páginas para descifrar mensajes secretos.

    Recientemente demostraron cómo este método podría funcionar con códigos sencillos, donde cada letra se reemplaza por un solo símbolo.

    Probaron el sistema con un manuscrito de 105 páginas que ya habían descifrado, conocido como el cifrado Copiale, que detalla los rituales, reglas e ideales de una sociedad secreta alemana del siglo XVIII.

    Al entrenar la IA con escritura a mano genérica, seguida de imágenes de líneas específicas del cifrado y el texto alemán decodificado correspondiente, el sistema logró descifrar con precisión partes del texto que no había visto antes.

    Este sistema podría ser especialmente útil cuando se desconoce el idioma subyacente del cifrado.

    “Esto abre posibilidades fascinantes para sistemas de escritura poco comunes y no estándar”, afirma Megyesi.

    “El objetivo final es combinar la transcripción y el descifrado en un solo paso”.

    El disco de Festos

    Getty Images
    Los símbolos del disco de Festos, de 4.000 años de antigüedad, hallado entre las ruinas de un palacio minoico en Creta, siguen sin ser descifrados en gran medida.

    Waldispühl y sus colegas del proyecto Descrypt han estado explorando archivos antiguos en busca de escrituras cifradas para compilarlas en una base de datos.

    Esto podría resultar vital para reunir datos suficientes para entrenar una IA capaz de descifrar códigos.

    Los grandes modelos lingüísticos que sustentan los chatbots de IA, como ChatGPT, se entrenan con billones de palabras de libros, artículos y sitios web. Encontrar cantidades equivalentes de datos para descifrar códigos es todo un reto.

    Entre el material que han recopilado se encuentran 400 misteriosas postales escritas en escritura cifrada de finales del siglo XIX y principios del XX. Los pocos fragmentos descifrados hasta ahora revelan que algunas de ellas son cartas de amor escritas en alemán.

    El equipo de Megyesi ha utilizado su trabajo para crear una herramienta de IA tipo chatbot que combina la transcripción y el descifrado en un solo paso.

    El chatbot combina algoritmos de descifrado entrenados con pares de caracteres cifrados y el texto que representan con grandes modelos lingüísticos entrenados con textos históricos de diferentes épocas para ayudar a proporcionar pistas sobre un código.

    También se están incorporando algoritmos de reconocimiento de imágenes, entrenados con escritura a mano anotada.

    La herramienta de IA podrá, además, mejorarse incorporando correcciones de expertos que la utilicen.

    La idea es que los investigadores, o incluso el público, puedan proporcionar al chatbot un texto histórico codificado y este revele su significado.

    Cuando los investigadores probaron su chatbot de IA con el cifrado Borg, Megyesi y sus colegas descubrieron que podía traducir y decodificar un extracto de 500 símbolos en poco más de 29 minutos.

    Incluso proporcionó una traducción al inglés. También documentó el proceso y explicó por qué la solución era plausible.

    Esto es importante para asegurar que la IA no esté alucinando ni inventando interpretaciones.

    El equipo también probó recientemente el sistema con otros dos cifrados que habían decodificado previamente, los cuales representan diferentes períodos de tiempo, idiomas, tipos de códigos secretos y niveles de complejidad.

    Los descifró rápidamente también, demostrando su capacidad para abordar una amplia gama de cifrados.

    “La IA resulta especialmente útil para la escalabilidad, la velocidad, el descubrimiento de patrones y la integración de tareas”, indica Megyesi.

    Estas herramientas de IA podrían ser clave para descifrar códigos históricos que hasta ahora han permanecido sin descifrar.

    También serán de gran ayuda para descifrar textos antiguos escritos en alfabetos que nadie puede leer hoy en día.

    El Disco de Festos, de 4.000 años de antigüedad y procedente de Creta, por ejemplo, sigue sin descifrarse, al igual que el antiguo alfabeto griego Lineal A.

    “Lo que me entusiasma no es solo la posibilidad de resolver un enigma histórico concreto, sino la perspectiva de crear métodos que puedan ayudar a los investigadores en muchos casos diferentes”, concluye Megyesi.

    Este artículo apareció en BBC Future. Puedes leer la versión original en inglés aquí.

    ""

    BBC

    Haz clic aquí para leer más historias de BBC News Mundo.

    Suscríbete aquí a nuestro nuevo newsletter para recibir cada viernes una selección de nuestro mejor contenido de la semana.

    También puedes seguirnos en YouTube, Instagram, TikTok, X, Facebook y en nuestro canal de WhatsApp.

    Y recuerda que puedes recibir notificaciones en nuestra app. Descarga la última versión y actívalas.

  • La UEFA emprende acciones penales contra Infantino por su intención de privatizar parte del Mundial

    La UEFA emprende acciones penales contra Infantino por su intención de privatizar parte del Mundial

    This post was originally published on this site.

    La UEFA inició un proceso penal contra el presidente de la FIFA, Gianni Infantino, por el plan, ahora descartado, de vender acciones en la Copa del Mundo y otras competiciones a inversores privados.

    Documentos consultados por BBC Sport muestran que el organismo rector del fútbol europeo presentó una solicitud para acceder a pruebas y escritos que se utilizarán en un proceso judicial en Suiza contra Infantino, a quien la UEFA acusa de “mala gestión criminal”.

    Poco después del Mundial de este verano boreal, Infantino propuso la creación de una nueva empresa, Fifa Forward Enterprise (FFE), que iba a vender acciones en las competiciones de fútbol de la FIFA a inversionistas privados.

    El plan se descartó después de que generara gran malestar.

    En la solicitud de pruebas, la UEFA alega que Infantino ideó el plan para enriquecerse a sí mismo y a los potenciales inversores.

    “En realidad, se trataba de un vehículo para que Infantino y ese pequeño círculo adquirieran una participación permanente y se beneficiaran de los activos más valiosos de la FIFA, en detrimento de la propia FIFA, sus miembros y otras partes dentro de la familia del fútbol”, plantea la demanda de la UEFA.

    “Infantino empujó para que el plan se aprobara internamente en la FIFA apenas días antes, en una reunión que se convocó a toda prisa y en la que se le dio a un número limitado de directivos y empleados de la FIFA, algunos de los cuales ni siquiera habían oído hablar del plan, apenas horas para que le dieran el visto bueno al multimillonario esquema sin precedentes”.

    Representantes clave de la UEFA y del fútbol europeo se encontraron este jueves en Mónaco antes del sorteo de la Liga de Campeones y la situación de Infantino fue uno de los puntos de la agenda.

    En un comunicado enviado a los medios, la UEFA señaló: “Los presentes encomendaron por unanimidad al presidente y a la administración de la UEFA que emprendan todas las vías institucionales, políticas y legales necesarias para lograr una reforma fundamental, restablecer los límites adecuados a la autoridad presidencial y garantizar que la FIFA vuelva a regirse como una institución, y no en torno a un solo individuo”.

    BBC Sport se puso en contacto con Infantino y con la FIFA para solicitar comentarios al respecto.

    Qué plantea la UEFA

    Vista general del exterior de la sede mundial de la FIFA (Fédération Internationale de Football Association) el 30 de julio de 2026 en Zúrich, Suiza.

    Getty Images
    La UEFA buscará acceso a distintos documentos para incluir en su proceso contra la FIFA.

    La UEFA sostiene que la valoración de las acciones que se iban a vender no se verificó de forma independiente y que estas se habrían ofrecido a un precio excesivamente bajo, calificando la venta propuesta como “un precio fraudulentamente ajeno a las condiciones de mercado, promovido por Infantino en beneficio propio”.

    El documento de la UEFA agrega: “Según los términos anunciados por Infantino, esos inversionistas iban a adquirir una participación financiera permanente en la rama comercial de la FIFA por US$4.200 millones, lo que implicaba un valor empresarial absurdamente bajo de tan solo unos US$20.000 millones, una cifra que no fue producto de una subasta abierta y competitiva, ni fue validada por ningún tasador independiente”.

    En la solicitud, la UEFA pide a un tribunal de Florida que le autorice acceder a los archivos de dos empresas de la FIFA, Fifa Americas y FWC2026, para utilizarlos posteriormente en el proceso penal que se presentará en Suiza.

    Ambas empresas tienen su sede en Florida.

    La UEFA alega que sus 55 naciones miembros podrían haberse visto perjudicadas por el plan de venta, y que podría iniciar acciones penales contra otros funcionarios de la FIFA, así como contra Infantino.

    “La UEFA y otras partes interesadas se están preparando para presentar denuncias penales en Suiza contra Infantino y posiblemente contra otros funcionarios y asesores de la FIFA por mala gestión criminal”, afirma la solicitud del organismo europeo.

    “La estructuración, valoración, financiación y comercialización secretas infligieron un daño directo y concreto a la reputación, la autoridad de gobierno y las relaciones comerciales de la FIFA, en detrimento tanto de la FIFA como de sus 211 miembros, incluidas las 55 asociaciones miembro de la UEFA”.

    La UEFA insiste en que el plan fue ideado sin su conocimiento ni el de otras partes interesadas clave en el fútbol, y que llevaba mucho tiempo gestándose.

    La solicitud dice: “El 28 de julio de 2026, sin consultar al Consejo de la FIFA, a la UEFA ni a ninguna de las otras confederaciones, ni a ninguna de las 211 asociaciones miembro de la FIFA, Infantino, supuestamente actuando en nombre de la FIFA, anunció públicamente un plan para transferir los derechos comerciales de las Copas Mundiales masculinas y femeninas y de la Copa Mundial de Clubes a una nueva filial: Fifa Forward Enterprise”.

    “Ese anuncio de Infantino supuso la presentación pública de un plan que él y un pequeño círculo de cómplices habían concebido y, según se informa, habían estado desarrollando en secreto durante más de un año”.

    La UEFA afirma en el documento que existe “un largo historial de corrupción entre los funcionarios de la FIFA” y alega que el organismo rector del fútbol mundial solo cede en sus planes cuando recibe presiones externas al deporte.

    “El extraordinario poder de la FIFA sobre el fútbol mundial ha operado en gran medida sin restricciones internas significativas, y la rendición de cuentas proviene principalmente de fuerzas externas, incluyendo la presión política, el escrutinio público y la intervención a través de las fuerzas del orden internacionales”, agrega la solicitud.

    La sede de la FIFA se encuentra en la ciudad suiza de Zúrich, y la UEFA afirma que su plan de presentar cargos penales contra Infantino está respaldado por la ley suiza.

    “Los abogados suizos han confirmado […] que el procedimiento es razonable según la legislación suiza y que la UEFA tiene legitimación procesal, como denunciante, para presentar una denuncia penal por mala gestión contra Infantino y, potencialmente, contra otros funcionarios de la FIFA, según proceda”.

    ¿Por qué el plan de Infantino era tan controvertido?

    Infantino sostiene la Copa del Mundo de fútbol de la FIFA.

    Getty Images
    El plan consideraba vender acciones de los mundiales masculino y femenino de la FIFA.

    Infantino le ofreció a las 211 federaciones miembro de la FIFA US$40 millones si respaldaban la propuesta de inversión privada en sus torneos a través de la FFE, incluidas las Copas Mundiales masculinas y femeninas.

    El suizo se ha enfrentado a diferentes solicitudes para que renuncie después de desechar el controvertido plan a principios de este mes.

    La UEFA lideró la reacción en contra de la propuesta y dijo haber perdido la confianza en el presidente de la FIFA.

    Infantino, que aspira a un cuarto mandato como presidente de la FIFA en marzo, fue acusado de traicionar la confianza “mediante el engaño” en una carta abierta emitida por la UEFA, la Concacaf y la Confederación Asiática de Fútbol.

    Las federaciones de fútbol de todas las naciones constituyentes han retirado su apoyo a Infantino, pero este conserva el respaldo de la Conmebol, el organismo rector del fútbol sudamericano, y de la CAF, el organismo rector del fútbol africano, mientras que algunas naciones se han desmarcado de sus confederaciones para manifestar su apoyo al presidente de la FIFA.

    Este artículo fue escrito originalmente en inglés y usamos una herramienta de inteligencia artificial para traducirlo. Un periodista de la BBC revisó el texto antes de su publicación. Más información sobre cómo usamos IA.