Blog

  • La remota isla donde los hackers se preparan para defendernos de una guerra invisible

    La remota isla donde los hackers se preparan para defendernos de una guerra invisible

    This post was originally published on this site.

    Harald Hauglin es un hombre de estatura imponente, una barba con canas, gafas de montura fina y una sonrisa pícara.

    Cuando lo conocí en septiembre de 2024, en el bolsillo de su chaleco de alta visibilidad —de uso obligatorio— llevaba un parche en el que se veía un conejo blanco corriendo con un reloj, como el de “Alicia en el país de las maravillas”.

    Hauglin es el ingeniero jefe de metrología de tiempo y frecuencia en el Servicio de Metrología de Noruega, o sea, la entidad gubernamental encargada de garantizar la precisión de las mediciones en el país.

    Pero Hauglin también es conocido como el “nerd de las auroras boreales”, un apodo que surgió hace dos años, en el evento Jammertest.

    Organizado anualmente por las autoridades noruegas, Jammertest es un festival de hacking al aire libre que se celebra en una isla remota, 300 km al norte del Círculo Polar Ártico.

    Su objetivo es sencillo pero asombroso: usar señales satelitales para alterar el tiempo mismo y comprobar si los receptores de dispositivos tan diversos como relojes hasta drones pueden resistir la presión.

    En el núcleo de este experimento se encuentra una tecnología que sustenta gran parte de nuestro mundo digital moderno: el sistema global de navegación por satélite (o GNSS, por sus siglas en inglés).

    Marcando el tiempo

    Tendemos a pensar en las redes de satélites, como el GPS, principalmente como herramientas de navegación.

    Sin embargo, cumplen otra función igualmente importante: transmiten señales horarias de altísima precisión.

    Las redes eléctricas, las infraestructuras de telecomunicaciones, los mercados bursátiles, los servicios de transporte y muchos otros sectores dependen de la sincronización que proporciona el GNSS.

    Pero esta dependencia de las infraestructuras en el GNSS también genera un “talón de Aquiles”.

    Las señales de los satélites son débiles y pueden verse anuladas o secuestradas por otras señales más potentes y de naturaleza maliciosa.

    Desde que Rusia lanzó su invasión a gran escala en Ucrania, este tipo de interferencias han aumentado drásticamente.

    Los efectos más evidentes se han observado en el ámbito de la aviación.

    En mayo de este año, un avión de la Real Fuerza Aérea de Reino Unido sufrió interferencias en la señal GPS cerca de la frontera rusa.

    En septiembre de 2025, la Agencia de Transportes de Suecia aseguró que este tipo de interferencias se habían convertido en algo cotidiano.

    El gobierno de Noruega es ahora uno de los muchos que se preparan para un escenario en el que el GNSS podría convertirse en una vulnerabilidad estratégica.

    ¿Es posible, entonces, prepararse ante un ataque dirigido contra nuestra propia percepción del tiempo y el espacio?

    Cada año, decenas de ingenieros, físicos y funcionarios se desplazan al Círculo Polar Ártico para averiguarlo.

    Una "hackathon" en un coliseo,

    Getty Images
    El Jammertest es un evento similar a los hackatones que se hacen comúnmente en distintos escenarios.

    Jammertest, la prueba más grande

    El escenario de Jammertest es el pueblo de Bleik, en Andøya, una isla diminuta y remota que suele utilizarse para estudiar la aurora boreal.

    Este pintoresco lugar recuerda a un campamento de verano de ingeniería. El impresionante paisaje ártico y el bufé diario de waffles contribuyen a su atractivo. Sin embargo, su propósito es sumamente serio.

    Cuando visité Jammertest, el evento apenas cumplía su tercer año oficial, aunque la idea de probar receptores GNSS comerciales para observar su reacción ante interferencias intensas —aunque artificiales— no es nueva.

    Durante años, el ejército de EE.UU. ha realizado pruebas en el Polígono de Misiles de White Sands (Nuevo México) para analizar cómo responden los receptores cuando se manipula el GNSS.

    Pero estas pruebas están estrictamente controladas, incluso en lo que respecta a los datos que pueden divulgarse después de que suceden.

    Noruega adopta un enfoque diferente: basa el evento en las competiciones de hacking ético tan populares en el sector tecnológico, en las que los expertos buscan vulnerabilidades en la seguridad informática para mejorar el sistema.

    Un aspecto fundamental es que estas pruebas se llevan a cabo abiertamente, a la vista de cualquier visitante de Andøya, y los participantes comparten los resultados con otros asistentes —tanto gubernamentales como comerciales— durante la última noche del evento.

    Un montaje en el que se ve a la derecha un helicóptero volando sobre un campo deportivo y a la derecha un parche con el logo del conejo corriendo con el reloj en la mano.

    Katherine Dunn
    El Jammertest se celebra anualmente. A la derecha se ve el parche de tela con el conejo de la edición 2024.

    Durante los días que asistí al Jammertest 2024, me senté junto a Hauglin en el Centro Comunitario de Bleik, tratando de no derramar café sobre el costoso equipo electrónico mientras él y sus colegas lanzaban ataques simulados.

    La tarea consistía en enviar información falsa a receptores instalados en todo tipo de dispositivos, desde aviones y automóviles hasta maquinaria industrial, indicando dónde se encontraban y, a menudo, en qué momento.

    Imagínalo de esta manera: si estuviera leyendo este artículo en Londres en septiembre de 2026, la manipulación del GNSS le proporcionaría información falsa indicando, por ejemplo, que te encuentras en Lima y que es septiembre de 2017.

    Las principales amenazas

    Un hacker de espaldas frente a un computador.

    Getty Images
    Los ejercicios adoptan estrategias que usarían hackers para engañar a las redes satelitales.

    Existen dos tipos principales de interferencia GNSS.

    El primero es el jamming, que consiste en saturar las señales hasta dejar el servicio inoperativo.

    El segundo es el spoofing, que implica el secuestro de las ondas de radio para proporcionar una ubicación y una hora falsas a un receptor GNSS.

    Los ataques más peligrosos al GNSS vienen en dos circunstancias.

    El primer riesgo importante es el jamming extendido, una anulación total y sostenida de la señal GNSS, lo suficientemente larga como para agotar los sistemas de respaldo del tiempo y, con eso, provocar una cascada de problemas a medida que se desmorona la sincronización digital que articula nuestro mundo moderno.

    El tiempo que una red eléctrica —o cualquier sistema digital moderno— puede mantenerse sincronizada sin acceso a GNSS depende de cuánto dinero haya estado dispuesta a invertir un gobierno o empresa en instalar la infraestructura física que, de otro modo, resultaría innecesaria gracias al GNSS.

    En gran medida, una infraestructura así consiste en una combinación de relojes terrestres y cables de fibra óptica para transmitir la señal horaria con precisión extrema.

    El segundo escenario, aún más grave, es un ataque de spoofing sofisticado y de desarrollo lento que pasa inadvertido y no se contiene. Por consiguiente, impide que se activen los sistemas de respaldo.

    Se trata, en esencia, de un ataque furtivo basado en la manipulación temporal que podría desestabilizar los sistemas digitales de un solo golpe.

    Ambos tipos de ataque tienen como objetivo la señal horaria del GPS e implican niveles de manipulación o interferencia sumamente sofisticados y potentes, comparables a los ataques cibernéticos más complejos.

    Unas torres de electricidad en un paisaje.

    Getty Images
    Las afectaciones al GPS podrían verse reflejadas en las grillas eléctricas.

    Son también el tipo de ataques que Hauglin y el Servicio de Metrología —junto con numerosas empresas que ofrecen servicios de sincronización horaria industrial— se reúnen para poner a prueba en Andøya.

    El objetivo es analizar cómo podrían resistir los grandes sistemas digitales a corto plazo tras un ataque, según me comentaron varias personas.

    Por ejemplo, determinando cuánto tiempo tienen las redes eléctricas y las redes móviles antes de que la situación empiece a fallar gravemente.

    Engañar al tiempo y el espacio

    Durante la primera tarde del Jammerfest 2024, se realizaron dos vuelos de prueba: uno con un helicóptero de rescate noruego y otro con una avioneta pilotada por un miembro de Eurocontrol, el organismo europeo de seguridad aérea.

    Pude ver cómo la manipulación de las señales GNSS le suministraba información falsa a los receptores de ambas aeronaves, generando trayectorias que no correspondían a la ruta real seguida por los pilotos.

    Un helicóptero de rescate en un cielo nublado.

    Getty Images
    Las pruebas del Jammerfest incluyeron pruebas con helicópteros de rescate noruegos.

    En el sistema de seguimiento de vuelos, la posición del helicóptero parecía moverse describiendo innumerables espirales frenéticas y superpuestas, como un garabato nervioso sobre el papel: maniobras que un helicóptero no realizaría ni podría realizar en la vida real.

    Más tarde, el sistema mostró cómo el avión de pruebas de Eurocontrol trazaba en el cielo extrañas figuras plagadas de giros bruscos y violentos.

    Pero, en realidad, la aeronave estaba describiendo amplios y elegantes círculos sobre la localidad.

    A la mañana siguiente, vi a Hauglin llevar a cabo una interferencia más sofisticada.

    Durante 40 minutos, él y sus colegas fueron aumentando gradualmente la potencia del equipo de suplantación de señal, reforzando la señal señuelo: el equivalente electromagnético de saturar lentamente un sistema antes de que este detecte anomalía alguna.

    Como cocinar una rana a fuego lento.

    A medida que se intensificaba la transmisión de la antena furtiva, una pantalla montada en la pared sobre nosotros mostraba la zona en Google Maps.

    Poco a poco, el indicador que señalaba nuestra ubicación se desplazaba de forma engañosa hacia el mar de Noruega.

    Katherine Dunn, con un chaleco reflectivo, en un atardecer en Noruega.

    Getty Images
    Katherine Dunn, autora de Little Blue Dot: How the Global Positioning System Shaped the Modern World, asistió a Jammertest en 2024.

    El tiempo como arma

    El impacto en los relojes era difícil de percibir sin equipos complejos.

    Para rastrear el “desplazamiento” causado por las interferencias (la manera en la que un reloj sincronizado por GNSS puede llegar a desviarse gradualmente de la hora real) era necesario comparar la hora del GPS con una referencia temporal ininterrumpida.

    Tal referencia llegaba a través de cables de fibra óptica extendidos hasta un receptor GNSS situado al otro lado de una montaña, donde estaba a salvo de interferencias.

    Vi por encima del hombro de Hauglin mientras me mostraba un gráfico que registraba la desviación del reloj manipulado respecto a la hora de referencia, todo medido en nanosegundos.

    Como dijo Hauglin, el problema es que tendemos a dar el tiempo por sentado, y ciertamente no nos gusta pensar en él como un arma.

    Una estatuilla de cerámica de un conejo blanco sosteniendo un reloj de bolsillo en las manos.

    Getty Images
    El conejo de “Alicia en el país de las Maravillas”, de Lewis Carroll, con su reloj.

    ¿Se pueden detener los hackeos?

    Constantemente se proponen o desarrollan nuevas opciones para reemplazar o reforzar los sistemas GNSS.

    ¿Recuerdas el conejo en la camiseta de Hauglin? Además de ser una referencia al personaje de “Alicia en el país de las maravillas” de Lewis Carroll, también representa a White Rabbit (Conejo Blanco), un sistema de sincronización de precisión desarrollado en el CERN (Suiza) capaz de proporcionar una precisión temporal inferior a un nanosegundo.

    Este y otros sistemas de sincronización suelen sustituir la dependencia de los satélites por cables de fibra óptica y relojes atómicos de referencia.

    Además, son mucho más difíciles de hackear.

    Sin embargo, casi todas las personas con las que hablé coinciden en que no existe un único sistema alternativo capaz de igualar todos los servicios que ofrecen actualmente los sistemas GNSS.

    “No existe una solución mágica. Por eso se necesita una combinación de sistemas”, afirma Dana Goward, quien, como cofundador de la Resilient Timing and Navigation Foundation, lleva desde 2013 abogando por políticas de protección del GPS.

    En 2024, Goward me comentó que, en su opinión, el spoofing solo va a empeorar (“es barato y fácil”, dijo) y que uno de los mayores riesgos podría provenir de los propios sistemas GNSS.

    Un satélite en órbita

    Getty Images
    Hoy las señales se pueden interferir directamente desde el espacio, haciéndolas más peligrosas.

    En junio de 2026, esos temores se materializaron cuando un grupo de expertos advirtió que satélites rusos habían emitido interferencias desde el espacio, perturbando las señales de GPS en toda Europa durante breves periodos.

    En el pasado, las interferencias en los sistemas GNSS se limitaban a una región o a una zona fronteriza, ya que las señales de radio procedentes de la Tierra tienen un alcance limitado.

    Ahora, al provenir las interferencias también desde arriba, ningún lugar ni nada quedará fuera de su alcance.

    Dado que gran parte del evento Jammertest para los escandinavos consistía, implícitamente, en prepararse ante el riesgo de algún tipo de ataque por parte de Rusia, me resultó algo curioso que la edición de 2024 se celebrara de forma tan abierta.

    El nivel de seguridad y la presencia de los servicios de inteligencia noruegos fueron discretos.

    Sin embargo, esa apertura también forma parte de su propósito.

    “¿Se trata también de demostrar que se están volviendo más resilientes y que están afrontando la situación?”, le pregunté a Tomas Levin, ingeniero superior de la administración de carreteras y uno de los organizadores de Jammertest.

    “Por supuesto”, respondió. “Así que venga, Rusia, adelante”.

    Esta es una adaptación al español de un artículo de BBC Future. Para leer la versión original, en inglés, haz clic aquí.

  • La remota isla donde los hackers se preparan para defendernos de una guerra invisible

    La remota isla donde los hackers se preparan para defendernos de una guerra invisible

    This post was originally published on this site.

    Harald Hauglin es un hombre de estatura imponente, una barba con canas, gafas de montura fina y una sonrisa pícara.

    Cuando lo conocí en septiembre de 2024, en el bolsillo de su chaleco de alta visibilidad —de uso obligatorio— llevaba un parche en el que se veía un conejo blanco corriendo con un reloj, como el de “Alicia en el país de las maravillas”.

    Hauglin es el ingeniero jefe de metrología de tiempo y frecuencia en el Servicio de Metrología de Noruega, o sea, la entidad gubernamental encargada de garantizar la precisión de las mediciones en el país.

    Pero Hauglin también es conocido como el “nerd de las auroras boreales”, un apodo que surgió hace dos años, en el evento Jammertest.

    Organizado anualmente por las autoridades noruegas, Jammertest es un festival de hacking al aire libre que se celebra en una isla remota, 300 km al norte del Círculo Polar Ártico.

    Su objetivo es sencillo pero asombroso: usar señales satelitales para alterar el tiempo mismo y comprobar si los receptores de dispositivos tan diversos como relojes hasta drones pueden resistir la presión.

    En el núcleo de este experimento se encuentra una tecnología que sustenta gran parte de nuestro mundo digital moderno: el sistema global de navegación por satélite (o GNSS, por sus siglas en inglés).

    Marcando el tiempo

    Tendemos a pensar en las redes de satélites, como el GPS, principalmente como herramientas de navegación.

    Sin embargo, cumplen otra función igualmente importante: transmiten señales horarias de altísima precisión.

    Las redes eléctricas, las infraestructuras de telecomunicaciones, los mercados bursátiles, los servicios de transporte y muchos otros sectores dependen de la sincronización que proporciona el GNSS.

    Pero esta dependencia de las infraestructuras en el GNSS también genera un “talón de Aquiles”.

    Las señales de los satélites son débiles y pueden verse anuladas o secuestradas por otras señales más potentes y de naturaleza maliciosa.

    Desde que Rusia lanzó su invasión a gran escala en Ucrania, este tipo de interferencias han aumentado drásticamente.

    Los efectos más evidentes se han observado en el ámbito de la aviación.

    En mayo de este año, un avión de la Real Fuerza Aérea de Reino Unido sufrió interferencias en la señal GPS cerca de la frontera rusa.

    En septiembre de 2025, la Agencia de Transportes de Suecia aseguró que este tipo de interferencias se habían convertido en algo cotidiano.

    El gobierno de Noruega es ahora uno de los muchos que se preparan para un escenario en el que el GNSS podría convertirse en una vulnerabilidad estratégica.

    ¿Es posible, entonces, prepararse ante un ataque dirigido contra nuestra propia percepción del tiempo y el espacio?

    Cada año, decenas de ingenieros, físicos y funcionarios se desplazan al Círculo Polar Ártico para averiguarlo.

    Una "hackathon" en un coliseo,

    Getty Images
    El Jammertest es un evento similar a los hackatones que se hacen comúnmente en distintos escenarios.

    Jammertest, la prueba más grande

    El escenario de Jammertest es el pueblo de Bleik, en Andøya, una isla diminuta y remota que suele utilizarse para estudiar la aurora boreal.

    Este pintoresco lugar recuerda a un campamento de verano de ingeniería. El impresionante paisaje ártico y el bufé diario de waffles contribuyen a su atractivo. Sin embargo, su propósito es sumamente serio.

    Cuando visité Jammertest, el evento apenas cumplía su tercer año oficial, aunque la idea de probar receptores GNSS comerciales para observar su reacción ante interferencias intensas —aunque artificiales— no es nueva.

    Durante años, el ejército de EE.UU. ha realizado pruebas en el Polígono de Misiles de White Sands (Nuevo México) para analizar cómo responden los receptores cuando se manipula el GNSS.

    Pero estas pruebas están estrictamente controladas, incluso en lo que respecta a los datos que pueden divulgarse después de que suceden.

    Noruega adopta un enfoque diferente: basa el evento en las competiciones de hacking ético tan populares en el sector tecnológico, en las que los expertos buscan vulnerabilidades en la seguridad informática para mejorar el sistema.

    Un aspecto fundamental es que estas pruebas se llevan a cabo abiertamente, a la vista de cualquier visitante de Andøya, y los participantes comparten los resultados con otros asistentes —tanto gubernamentales como comerciales— durante la última noche del evento.

    Un montaje en el que se ve a la derecha un helicóptero volando sobre un campo deportivo y a la derecha un parche con el logo del conejo corriendo con el reloj en la mano.

    Katherine Dunn
    El Jammertest se celebra anualmente. A la derecha se ve el parche de tela con el conejo de la edición 2024.

    Durante los días que asistí al Jammertest 2024, me senté junto a Hauglin en el Centro Comunitario de Bleik, tratando de no derramar café sobre el costoso equipo electrónico mientras él y sus colegas lanzaban ataques simulados.

    La tarea consistía en enviar información falsa a receptores instalados en todo tipo de dispositivos, desde aviones y automóviles hasta maquinaria industrial, indicando dónde se encontraban y, a menudo, en qué momento.

    Imagínalo de esta manera: si estuviera leyendo este artículo en Londres en septiembre de 2026, la manipulación del GNSS le proporcionaría información falsa indicando, por ejemplo, que te encuentras en Lima y que es septiembre de 2017.

    Las principales amenazas

    Un hacker de espaldas frente a un computador.

    Getty Images
    Los ejercicios adoptan estrategias que usarían hackers para engañar a las redes satelitales.

    Existen dos tipos principales de interferencia GNSS.

    El primero es el jamming, que consiste en saturar las señales hasta dejar el servicio inoperativo.

    El segundo es el spoofing, que implica el secuestro de las ondas de radio para proporcionar una ubicación y una hora falsas a un receptor GNSS.

    Los ataques más peligrosos al GNSS vienen en dos circunstancias.

    El primer riesgo importante es el jamming extendido, una anulación total y sostenida de la señal GNSS, lo suficientemente larga como para agotar los sistemas de respaldo del tiempo y, con eso, provocar una cascada de problemas a medida que se desmorona la sincronización digital que articula nuestro mundo moderno.

    El tiempo que una red eléctrica —o cualquier sistema digital moderno— puede mantenerse sincronizada sin acceso a GNSS depende de cuánto dinero haya estado dispuesta a invertir un gobierno o empresa en instalar la infraestructura física que, de otro modo, resultaría innecesaria gracias al GNSS.

    En gran medida, una infraestructura así consiste en una combinación de relojes terrestres y cables de fibra óptica para transmitir la señal horaria con precisión extrema.

    El segundo escenario, aún más grave, es un ataque de spoofing sofisticado y de desarrollo lento que pasa inadvertido y no se contiene. Por consiguiente, impide que se activen los sistemas de respaldo.

    Se trata, en esencia, de un ataque furtivo basado en la manipulación temporal que podría desestabilizar los sistemas digitales de un solo golpe.

    Ambos tipos de ataque tienen como objetivo la señal horaria del GPS e implican niveles de manipulación o interferencia sumamente sofisticados y potentes, comparables a los ataques cibernéticos más complejos.

    Unas torres de electricidad en un paisaje.

    Getty Images
    Las afectaciones al GPS podrían verse reflejadas en las grillas eléctricas.

    Son también el tipo de ataques que Hauglin y el Servicio de Metrología —junto con numerosas empresas que ofrecen servicios de sincronización horaria industrial— se reúnen para poner a prueba en Andøya.

    El objetivo es analizar cómo podrían resistir los grandes sistemas digitales a corto plazo tras un ataque, según me comentaron varias personas.

    Por ejemplo, determinando cuánto tiempo tienen las redes eléctricas y las redes móviles antes de que la situación empiece a fallar gravemente.

    Engañar al tiempo y el espacio

    Durante la primera tarde del Jammerfest 2024, se realizaron dos vuelos de prueba: uno con un helicóptero de rescate noruego y otro con una avioneta pilotada por un miembro de Eurocontrol, el organismo europeo de seguridad aérea.

    Pude ver cómo la manipulación de las señales GNSS le suministraba información falsa a los receptores de ambas aeronaves, generando trayectorias que no correspondían a la ruta real seguida por los pilotos.

    Un helicóptero de rescate en un cielo nublado.

    Getty Images
    Las pruebas del Jammerfest incluyeron pruebas con helicópteros de rescate noruegos.

    En el sistema de seguimiento de vuelos, la posición del helicóptero parecía moverse describiendo innumerables espirales frenéticas y superpuestas, como un garabato nervioso sobre el papel: maniobras que un helicóptero no realizaría ni podría realizar en la vida real.

    Más tarde, el sistema mostró cómo el avión de pruebas de Eurocontrol trazaba en el cielo extrañas figuras plagadas de giros bruscos y violentos.

    Pero, en realidad, la aeronave estaba describiendo amplios y elegantes círculos sobre la localidad.

    A la mañana siguiente, vi a Hauglin llevar a cabo una interferencia más sofisticada.

    Durante 40 minutos, él y sus colegas fueron aumentando gradualmente la potencia del equipo de suplantación de señal, reforzando la señal señuelo: el equivalente electromagnético de saturar lentamente un sistema antes de que este detecte anomalía alguna.

    Como cocinar una rana a fuego lento.

    A medida que se intensificaba la transmisión de la antena furtiva, una pantalla montada en la pared sobre nosotros mostraba la zona en Google Maps.

    Poco a poco, el indicador que señalaba nuestra ubicación se desplazaba de forma engañosa hacia el mar de Noruega.

    Katherine Dunn, con un chaleco reflectivo, en un atardecer en Noruega.

    Getty Images
    Katherine Dunn, autora de Little Blue Dot: How the Global Positioning System Shaped the Modern World, asistió a Jammertest en 2024.

    El tiempo como arma

    El impacto en los relojes era difícil de percibir sin equipos complejos.

    Para rastrear el “desplazamiento” causado por las interferencias (la manera en la que un reloj sincronizado por GNSS puede llegar a desviarse gradualmente de la hora real) era necesario comparar la hora del GPS con una referencia temporal ininterrumpida.

    Tal referencia llegaba a través de cables de fibra óptica extendidos hasta un receptor GNSS situado al otro lado de una montaña, donde estaba a salvo de interferencias.

    Vi por encima del hombro de Hauglin mientras me mostraba un gráfico que registraba la desviación del reloj manipulado respecto a la hora de referencia, todo medido en nanosegundos.

    Como dijo Hauglin, el problema es que tendemos a dar el tiempo por sentado, y ciertamente no nos gusta pensar en él como un arma.

    Una estatuilla de cerámica de un conejo blanco sosteniendo un reloj de bolsillo en las manos.

    Getty Images
    El conejo de “Alicia en el país de las Maravillas”, de Lewis Carroll, con su reloj.

    ¿Se pueden detener los hackeos?

    Constantemente se proponen o desarrollan nuevas opciones para reemplazar o reforzar los sistemas GNSS.

    ¿Recuerdas el conejo en la camiseta de Hauglin? Además de ser una referencia al personaje de “Alicia en el país de las maravillas” de Lewis Carroll, también representa a White Rabbit (Conejo Blanco), un sistema de sincronización de precisión desarrollado en el CERN (Suiza) capaz de proporcionar una precisión temporal inferior a un nanosegundo.

    Este y otros sistemas de sincronización suelen sustituir la dependencia de los satélites por cables de fibra óptica y relojes atómicos de referencia.

    Además, son mucho más difíciles de hackear.

    Sin embargo, casi todas las personas con las que hablé coinciden en que no existe un único sistema alternativo capaz de igualar todos los servicios que ofrecen actualmente los sistemas GNSS.

    “No existe una solución mágica. Por eso se necesita una combinación de sistemas”, afirma Dana Goward, quien, como cofundador de la Resilient Timing and Navigation Foundation, lleva desde 2013 abogando por políticas de protección del GPS.

    En 2024, Goward me comentó que, en su opinión, el spoofing solo va a empeorar (“es barato y fácil”, dijo) y que uno de los mayores riesgos podría provenir de los propios sistemas GNSS.

    Un satélite en órbita

    Getty Images
    Hoy las señales se pueden interferir directamente desde el espacio, haciéndolas más peligrosas.

    En junio de 2026, esos temores se materializaron cuando un grupo de expertos advirtió que satélites rusos habían emitido interferencias desde el espacio, perturbando las señales de GPS en toda Europa durante breves periodos.

    En el pasado, las interferencias en los sistemas GNSS se limitaban a una región o a una zona fronteriza, ya que las señales de radio procedentes de la Tierra tienen un alcance limitado.

    Ahora, al provenir las interferencias también desde arriba, ningún lugar ni nada quedará fuera de su alcance.

    Dado que gran parte del evento Jammertest para los escandinavos consistía, implícitamente, en prepararse ante el riesgo de algún tipo de ataque por parte de Rusia, me resultó algo curioso que la edición de 2024 se celebrara de forma tan abierta.

    El nivel de seguridad y la presencia de los servicios de inteligencia noruegos fueron discretos.

    Sin embargo, esa apertura también forma parte de su propósito.

    “¿Se trata también de demostrar que se están volviendo más resilientes y que están afrontando la situación?”, le pregunté a Tomas Levin, ingeniero superior de la administración de carreteras y uno de los organizadores de Jammertest.

    “Por supuesto”, respondió. “Así que venga, Rusia, adelante”.

    Esta es una adaptación al español de un artículo de BBC Future. Para leer la versión original, en inglés, haz clic aquí.

  • Cuál es la visión de China sobre los peligros de la inteligencia artificial en plena competencia con EE.UU.

    Cuál es la visión de China sobre los peligros de la inteligencia artificial en plena competencia con EE.UU.

    This post was originally published on this site.

    Mientras la inteligencia artificial avanza a una velocidad de vértigo, algunos de los líderes más destacados del sector han advertido en términos contundentes sobre la amenaza potencial que podría representar.

    Dario Amodei, director ejecutivo de Anthropic, ha sostenido que debería reducirse el ritmo de desarrollo, una idea que apoyan los máximos responsables de dos empresas rivales de IA, Sam Altman, de OpenAI, y Elon Musk.

    Otras figuras de Silicon Valley han llegado a sugerir que esta tecnología podría algún día amenazar la supervivencia de la humanidad.

    Sin embargo, los esfuerzos por abordar estos riesgos se complican por la intensa rivalidad entre las dos principales superpotencias mundiales en materia de IA: China y Estados Unidos.

    Como competidores estratégicos, ambos países suelen analizar los avances en IA desde la óptica de la seguridad nacional y la ventaja económica, lo que pone en duda la posibilidad de una cooperación significativa.

    “Si la comunidad internacional espera que el diálogo entre Estados Unidos y China sobre estas cuestiones desemboque en un acuerdo vinculante, se verá decepcionada”, señala Ilaria Carrozza, investigadora principal del Instituto de Investigación para la Paz de Oslo (PRIO).

    IA “bajo control humano”

    China tiene grandes planes para la IA y visualiza un futuro en el que esta tecnología se integre en todos los ámbitos de la sociedad y la economía, desde la agricultura y la sanidad hasta el sector militar.

    No obstante, el gobierno también lleva tiempo advirtiendo sobre sus riesgos.

    Ya en 2017 señaló que la IA podría amenazar la privacidad, la estabilidad social y las relaciones internacionales.

    Desde entonces, China ha exigido que se etiquete el contenido generado por IA en las redes sociales, ha prohibido las parejas virtuales basadas en IA para menores y ha vetado el uso de deepfakes (vídeos manipulados) para difundir desinformación.

    Robot chino

    Getty Images
    China apuesta por integrar la inteligencia artificial en todos los ámbitos de la sociedad y la economía, al tiempo que busca mantener bajo control sus riesgos.

    Las agencias gubernamentales y los asesores políticos chinos gozan de una “considerable autoridad para definir los términos de un desarrollo aceptable” en comparación con sus homólogos estadounidenses, señala el profesor Zeng Jinghan, de la City University de Hong Kong, que ha participado en conversaciones informales entre Estados Unidos y China sobre IA.

    Para abordar la preocupación de que la IA pueda descontrolarse, el presidente chino, Xi Jinping, advirtió en julio que la tecnología “debe permanecer siempre bajo control humano”.

    Estas declaraciones se produjeron durante un acto de la Organización Mundial de Cooperación en Inteligencia Artificial, una iniciativa global creada por China para fomentar el diálogo internacional sobre la gobernanza de la IA.

    En su marco más reciente sobre seguridad de la IA, publicado en septiembre, la Administración del Ciberespacio —el organismo regulador de internet de China — afirmó que eran necesarias políticas proactivas para evitar que la IA amenazara la “supervivencia y el desarrollo de la humanidad”.

    ¿Una tecnología gobernable?

    Si bien sus autoridades reconocen el riesgo de que la IA escape al control humano, en China la preocupación de que suponga una amenaza existencial para la humanidad ocupa un lugar mucho menos destacado en el debate que en Estados Unidos.

    Pekín considera este riesgo una cuestión más entre las muchas que deben abordarse mediante políticas gubernamentales.

    “La gobernanza de la IA en China cumple varios objetivos simultáneamente: fomentar el desarrollo económico, gestionar los riesgos tecnológicos y sociales, y mantener la autoridad política”, explica el profesor Zeng.

    Shaoshan Liu, director del Instituto de Inteligencia Artificial y Robótica para la Sociedad de Shenzhen, reafirma esta idea.

    “Los debates en China tienden a centrarse más en la capacidad de control, el uso indebido y las consecuencias sociales, mientras que en Estados Unidos han pasado a estar dominados por escenarios hipotéticos de pérdida de control o de extinción”, asevera.

    Las preocupaciones de los funcionarios chinos sobre los riesgos que plantea la IA se ven matizadas por la convicción de que esta tecnología será un motor crucial de crecimiento, en un momento en que la economía de China se está desacelerando.

    Los modelos de IA de gigantes tecnológicos chinos como Tencent, Alibaba, Baidu y ByteDance compiten a nivel mundial.

    Algunos de los modelos más avanzados provienen de empresas emergentes o start-ups, como 01.AI, DeepSeek, MiniMax, Moonshot AI y Z.ai.

    Las empresas no respondieron a las solicitudes de comentarios.

    Liu afirma que Pekín intenta lograr un equilibrio entre fomentar la industria china de la IA y abordar los riesgos emergentes.

    “Eso es muy distinto a afirmar que la tecnología debe dejar de avanzar”, señala.

    “Quien gane en IA, será el vencedor”

    Más allá de las prioridades internas de China, existen otras consideraciones geopolíticas.

    El presidente de EE.UU., Donald Trump, ha descrito el desarrollo de la IA como una carrera de alto riesgo contra China.

    “Llevamos ventaja a China en IA… y, francamente, quiero que siga siendo así, porque quien gane en IA, será el vencedor”, ha declarado.

    En un artículo publicado en septiembre en una revista estatal, el máximo responsable de inteligencia de China, Chen Yixin, también planteó el desarrollo de la IA en términos geopolíticos, calificándolo de un “nuevo escenario de rivalidad estratégica entre las grandes potencias”.

    Aunque los llamados a frenar el desarrollo de la IA han provenido mayoritariamente de figuras del sector tecnológico estadounidense —y no de funcionarios gubernamentales— la competencia geopolítica ha hecho que Pekín reciba esas solicitudes con cautela.

    En agosto, poco antes de que Amodei advirtiera sobre los riesgos de la IA, los medios estatales chinos acusaron al cofundador de Anthropic de alinear a su empresa con los intereses geopolíticos de Estados Unidos.

    “El pensamiento de Amodei ha evolucionado, pasando de ‘mi país tiene la razón’ a ‘todos aquellos que no cooperen deben ser reprimidos’”, publicó Yuyuantantian, una cuenta en redes sociales gestionada por la cadena estatal CCTV.

    Primer plano de perfil de Dario Amodei, con gafas redondas negras y una chaqueta de traje azul, sobre un fondo azul.

    Reuters
    Amodei cree que una mayor ventaja de Estados Unidos en IA podría alentar a China a respaldar un desarrollo más lento de la IA.

    El reciente llamado de Amodei a ralentizar el desarrollo provocó nuevas críticas en los medios estatales chinos, que destacaron las sugerencias del director ejecutivo de Anthropic de obstaculizar el progreso del gigante asiático en IA.

    A pesar de la desconfianza reinante, existe la esperanza de que la cumbre entre Xi Jinping y Donald Trump, prevista para finales de este mes en Washington D.C., pueda conducir a algún tipo de acuerdo.

    Según Reuters, los funcionarios chinos consideran la IA un punto clave de la agenda.

    El uso indebido de la IA por parte de actores no estatales o los ciberataques a infraestructuras facilitados por la IA podrían ofrecer cierto margen para un entendimiento bilateral, señala la investigadora Iliana Carrozza, del PRIO.

    Sin embargo, la posibilidad de un acuerdo explícito sobre la velocidad de desarrollo de la IA se considera de momento descartada.

    “Lo que probablemente sí pueda gestionarse a nivel bilateral son aquellas áreas en las que un acuerdo no requiera verificación ni la revelación de secretos comerciales”, afirma.

    Y considera que “es poco probable que ambas partes acuerden algo que limite la velocidad a la que cualquiera de ellas desarrolla modelos de IA”.

    Descarga la nueva app del BBC World Service. Elige BBC News Mundo y recibe alertas de noticias, documentales y análisis, todo en un solo lugar. Importante: la nueva aplicación no está disponible en Reino Unido ni Estados Unidos.

    También puedes seguirnos en YouTube, Instagram, TikTok, Facebook, X y en nuestro canal de WhatsApp.

    Y no olvides suscribirte aquí a nuestro newsletter para recibir cada viernes una selección especial de nuestro mejor contenido.

  • Condenan a Uber a pagar US$40 millones a la familia de una joven que murió en California después de que un conductor la abandonara en la autopista

    Condenan a Uber a pagar US$40 millones a la familia de una joven que murió en California después de que un conductor la abandonara en la autopista

    This post was originally published on this site.

    Uber ha sido condenada a pagar US$40 millones a la familia de una mujer de 23 años que falleció tras ser atropellada en una autopista de California después de que, supuestamente, el conductor de la empresa de transporte compartido detuviera el vehículo y le ordenara salir del coche.

    Según muestran los documentos judiciales, Emily Normandin-Parker había reservado un Uber para ir a casa con una amiga el 12 de agosto de 2023, antes de que su amiga se enfermara y vomitara en el coche.

    Sus padres dijeron que el conductor se orilló en la carretera y obligó a las mujeres, que estaban ebrias, a salir del coche, tras lo cual Normandin-Parker fue atropellada por otro vehículo y murió.

    Uber argumentó que el conductor era un contratista independiente y que la empresa no era responsable de sus acciones.

    “Confió en que Uber la llevaría a casa”

    “Emily hizo todo lo que Uber recomienda a los usuarios: tomó la decisión responsable de no conducir y confió en que Uber la llevaría a casa sana y salva”, declararon sus padres sobre su hija, graduada de la Universidad de California en Los Ángeles (UCLA).

    Afirmaron que “esa confianza le costó la vida a nuestra hija”.

    La indemnización otorga 20 millones de dólares a Normandin y 20 millones de dólares a su esposo, Ken Parker, por la muerte de su hija.

    “Esto no nos devuelve a Emily”, dijo Normandin en declaraciones al diario Los Angeles Times. “No queríamos dinero. Solo queríamos que Uber hiciera lo que dice que va a hacer, que es traerla de vuelta a casa sana y salva”.

    La pareja creó la Fundación Emily Normandin-Parker para honrar la memoria de su hija y promover mayores medidas de seguridad para los motociclistas.

    Su familia tiene previsto utilizar el dinero para financiar la fundación.

    El juez Richard Stone ordenó a la empresa de transporte compartido pagar esa suma a los padres de Normandin-Parker tras un proceso de arbitraje de cinco días, según informó el bufete de abogados Panish, Shea, Ravipudi, que representó a la familia.

    El arbitraje es una vía alternativa para resolver disputas fuera de los tribunales mediante la intervención de un árbitro cualificado; en este caso, un juez jubilado.

    El incidente

    Los abogados de la familia señalaron que, tras dejar a las jóvenes en la autopista, el conductor, Vu Tran, no solicitó ayuda para ellas. Según el comunicado del bufete de abogados, no prestó auxilio ni llamó al 911.

    En su lugar, se apartó para llamar a Uber y exigir que le cobraran a Normandin-Parker una tarifa de limpieza, afirmaron los letrados.

    Tran mostró “mucha más preocupación por su coche nuevo que por sus pasajeras”, señaló el juez Stone, quien añadió que el conductor podría haber tomado una salida y dejado a las jóvenes en un lugar seguro.

    El juez Stone escribió en el arbitraje que Tran se detuvo en un punto de bifurcación “inseguro e ilegal”.

    Uber expresó su desacuerdo con la decisión del árbitro de responsabilizar legalmente a la empresa por lo sucedido.

    “Hemos seguido reforzando nuestro enfoque en materia de seguridad a lo largo de los años mediante nuevas tecnologías, políticas y medidas de protección avaladas por expertos en seguridad, incluidas directrices adicionales para que los conductores eviten dejar a los pasajeros en lugares inseguros”, declaró la empresa en un comunicado.

    El bufete de abogados que representa a la familia declaró que Uber había propuesto inicialmente un acuerdo en el que otorgaría US$10 millones a los padres y les exigiría no hablar sobre el incidente, oferta que ellos rechazaron.

    Según el comunicado, Tran ya no trabaja como conductor para Uber. Al parecer, había completado casi 6.000 viajes con una calificación de 4,9 y no tenía antecedentes de incidentes relacionados con paradas peligrosas en autopistas ni lesiones a pasajeros.

    Primer plano de un teléfono inteligente que muestra la aplicación para conductores de Uber, colocado en un soporte magnético para salpicadero en el interior de un vehículo Uber

    Getty Images

    Un negocio sin empleados

    Uber funciona como una plataforma tecnológica, no como una empresa de transportes. Su cometido es conectar pasajeros con conductores, pero este modelo de negocio le ha valido litigios y choques regulatorios en varios países.

    Sobre todo en lo que se refiere a la seguridad de los pasajeros, pero también de los conductores. Estos últimos suelen ser trabajadores independientes o autónomos que usan la aplicación por su cuenta y pagan una comisión por cada viaje que la app les consigue.

    Dependiendo del país, Uber se queda con el 20% o el 30% del valor total del viaje, pese a que es el conductor el que pone el coche, el seguro, la gasolina y el trabajo. Por eso, muchos tribunales y gobiernos han cuestionado que la relación sea realmente independiente.

    Por eso, a menudo la compañía alega que no tiene responsabilidad sobre los factores que no sean las tarifas, la asignación de viajes y el rating de los conductores, a los que puede desactivar de la plataforma.

  • Qué son los agentes de la IA, los poderosos sistemas que despiertan el temor de los expertos

    Qué son los agentes de la IA, los poderosos sistemas que despiertan el temor de los expertos

    This post was originally published on this site.

    Ante un objetivo, evalúan soluciones y deciden cuál es la mejor, planifican, se coordinan y la ejecutan con enorme eficacia. Enormísima. Tanto, que preocupan a muchos expertos.

    Se llaman agentes de inteligencia artificial (IA) y aunque a nivel técnico no existe una definición única de qué son, un consenso es que son sistemas que pueden pensar, actuar e iterar (autocorregirse).

    Su alta capacidad de análisis y toma de decisiones es lo que les da una gran ventaja respecto a otro tipo de software del pasado que solo automatizaba procesos.

    Y fuera de la vista humana, están siendo implementados en todo tipo de industrias y servicios.

    “A un agente de IA le vas a especificar una tarea, algo que tiene que cumplir y que es más parecido a la tarea que le pedirías a un colaborador humano”, explica Ricardo Carrión, un experto en ciencias computacionales y fabricante de agentes de IA de la firma Mega.

    En el caso del agente, “busca operar con cierto grado de autonomía, que bien puede ser total o con cierta interacción humana”.

    Esa característica de autonomía y ejecución de soluciones también es lo que recientemente está generando un gran debate en el mundo de la IA.

    Algunos expertos y jefes de investigación han alertado que las firmas de desarrollo de IA podrían estar creando sistemas agenciales sin los controles necesarios para evitar que tomen decisiones en contra de la propia humanidad a la que, en teoría, deberían servir.

    De hecho, ya han ocurrido algunos episodios en los que firmas como OpenAI o Anthropic han visto un comportamiento inesperado de los agentes de IA.

    Mucho más que un chatbot

    “Un chatbot tradicional, que es a lo que ya muchas personas estamos habituadas, lo que hace es responderte a tu prompt [instrucción, pregunta, comando]”, dice Carrión.

    Es el uso común que muchos le dan a los chatbots de ChatGPT, Claude y Gemini.

    La diferencia con un agente es que al recibir un objetivo (como una tarea a completar o una decisión a tomar), tiene cierta autonomía para decidir y autoridad para actuar.

    Un automóvil con conducción autónoma en una calle de San Francisco, California

    Getty Images
    Los autos autónomos, que circulan en ciudades como San Francisco, se basan en herramientas tanto físicas como virtuales manejadas por agentes de IA.

    Hay cuatro componentes básicos que usan los agentes de IA.

    Uno es el modelo de lenguaje grande (LLM, por sus siglas en inglés), que funciona como un “cerebro” del agente. Son los mismos LLM que usan los chatbots y que aportan la capacidad para procesar una enorme cantidad de información.

    Otro es la memoria que le dotan al agente, que le permite almacenar y poner en una “caja de contexto” la información, tanto a corto como a largo plazo. Esta memoria se apoya en bases de datos y arquitecturas especializadas para “recordar” lo que sabe.

    Una tercera dotación son las herramientas o plugins que le permiten interactuar tanto en el mundo digital, como en el mundo físico. Pueden ser desde las famosas APIs (Interfaz de Programación de Aplicaciones) hasta software de cálculo, compiladores de código o navegadores y motores de búsqueda web.

    Y un cuarto componente es el módulo de planificación: es el componente que permite al agente descomponer problemas complejos en subpasos, evaluar alternativas y definir qué estrategia seguir.

    Es esta capacidad de planificar y seleccionar herramientas lo que le otorga su autonomía operacional.

    ¿Cómo se crean?

    Un usuario común que usa chatbots puede llegar a crear sus propios agentes, pero no en el modo chat de Claude, Gemini o ChatGPT, sino en los llamados “modo co-work” o colaborativos, que ofrecen mediante suscripción esas y otras plataformas, por ejemplo.

    “Si tú das exactamente el mismo prompt en modo chat, el chatbot lo que hace es tratar de responderte lo más rápido posible con base en su acervo de información”, explica Carreón.

    “Pero en modo co-work, asume que es un que tú le estás pidiendo algo agéntico y va a interpretar el prompt, definir los pasos a seguir e implementar un plan de cómo atacar el problema”, agrega.

    “Muchas veces te hace preguntas antes de empezar para terminar de pulir ese plan y entonces empieza a actuar como un agente y a veces despliega subagentes y, dependiendo de qué tan complejo sea el trabajo, puede tardarse media hora, una hora o hasta un día”, continúa.

    El agente puede apoyar a su creador en tareas básicas, como pedirle que se conecte al correo electrónico personal, lea e interprete mensajes, maneje la agenda, haga pedidos y entregue informes.

    Pero en un nivel más especializado requerirá de la “ingeniería de prompts” en la que los expertos hacen una serie más detallada de objetivos, bases de datos a conectar y uso de API más especializadas.

    Según estudios, los agentes de IA han demostrado tener una efectividad de hasta 96%, algo muy superior a la capacidad humana al momento de completar una tarea en tiempo y forma según las instrucciones.

    En consecuencia, muchas empresas están mirándolas como una alternativa para completar tareas en diversos ámbitos comerciales, académicos o científicos, entre otros.

    En las compañías de telecomunicaciones actuales, dice Carreón, el primero que te va a responder cuando tienes un inconveniente, ya sea que te comuniques por WhatsApp o por voz, “es un agente de IA, no un ser humano”.

    Este “va a tratar de ejecutar una serie de procesos, que implican leer información de las API y tomar acciones para, en la medida de lo posible, reestablecerte un servicio”.

    Además del sector de los servicios, ya hay agentes virtuales en muchos ámbitos.

    “Si tienes una fábrica y quieres una prevención de incendios que vaya más allá de los sensores, podrías también tener cámaras que estén alimentando a un agente que esté en todo momento viendo la señal”, ejemplifica Carreón.

    “Las podría estar revisando un ser humano, pero es más fácil que se distraiga por alguna cosa o no esté el 100% del tiempo totalmente concentrado en la imagen”, continúa el experto.

    “Un agente de IA no se distrae y puede enviar una alerta a los operadores humanos. Eso puede salvar vidas humanas y materiales”.

    Aunque tienen alta efectividad, en el estado actual del desarrollo de la IA también han mostrado que la misma disminuye progresivamente ―‍incluso alrededor de 50%―‍ dependiendo del número de objetivos diversos que tengan que cumplir.

    De ahí que no son robots que puedan resolverlo todo ni todo el tiempo.

    Una persona frente a una laptop que usa aplicaciones de IA

    Getty Images
    Aunque cualquier usuario de chatbots puede crear un agente, requiere de un segundo o tercer nivel de conocimientos de IA y prompts.

    Los agentes que se “aliaron” (para mal)

    En las últimas semanas, el mundo de la IA ha entrado en un debate sobre qué tan rápido está avanzando su desarrollo y si los humanos podrían perder el control sobre ella con consecuencias perjudiciales para la sociedad.

    Uno de los casos más comentados surgió después de que OpenAI reveló que algunos de sus modelos de IA más avanzados se descontrolaron y hackearon Hugging Face, uno de los mayores centros del mundo para compartir modelos de inteligencia artificial, logrando acceder a algunos sistemas internos de la empresa.

    Alex Mallen, un analista de la firma Redwood Research que revisó qué hicieron los agentes de la IA, dice a la BBC que lo que le “sorprendió” e incluso “asustó” fue el grado de coordinación con el que estos agentes “intentaban socavar los mecanismos de supervisión y evaluación de OpenAI”.

    “Lo grave de lo que pasó aquí es que estos agentes buscaban completar objetivos a largo plazo que OpenAI no tenía la intención que completaran y fue un avance bastante sorprendente en términos de escala: hubo 1.200 agentes involucrados solo en este incidente”, explica.

    “Y creo que lo que me da bastante miedo es que, dentro de 6 o 12 meses, no sería muy sorprendente que un incidente como este terminara con la imposibilidad de desactivar a los agentes, ya que, si hubieran sido un poco más estratégicos, podrían haber establecido una especie de presencia rebelde permanente dentro de OpenAI”, añade.

    Sam Altman, el líder de OpenAI, habla durante una charla

    Getty Images
    Sam Altman, el jefe de OpenAI, asegura que detectó el comportamiento inesperado de los agentes y está comprometido a reforzar los controles.

    Episodios como este y otros hipotéticos han llevado a numerosos especialistas del campo de la IA a preguntarse si realmente las empresas que desarrollan IA, como OpenAI o Anthropic, tienen bajo control el avance de esta tecnología.

    Incluso han llegado a evaluar que existe en este momento un 10% de probabilidades de que la IA ataque a la humanidad.

    “Esta es una de las primeras demostraciones en el mundo real de exactamente aquello sobre lo que los expertos en IA que piensan en la seguridad han estado advirtiendo desde hace, literalmente, décadas”, dice el profesor Stuart Russell, un experto de la Universidad de California en Berkeley.

    Russell se refiere en concreto agentes persiguiendo “objetivos que no están alineados con lo que los humanos queremos que lleven a cabo, acciones en las que tal vez no podamos interferir, ni prevenir, ni siquiera comprender”.

    “Ninguno de esos 1.200 agentes, delató jamás a los demás y dijo: ‘Oh, estamos haciendo algo malo’. Todos lo mantuvieron en secreto, borraron las pruebas de lo que estaban haciendo y esto, creo, es realmente una consecuencia inevitable de la forma en que estamos construyendo los sistemas de IA hoy en día”, sostiene.

    Luego de esto es que los líderes de OpenAI, Anthropic, Google y otras grandes firmas de IA han declarado que es necesario avanzar más lento en el desarrollo para crear salvaguardas y un “alineamiento” a los objetivos humanos.

    “Hoy en día tenemos muchas empresas e instituciones que tienen sus sistemas tradicionales no tan protegidos, sin una estrategia fuerte de ciberseguridad. Y estos modelos más avanzados son buenos detectando vulnerabilidades”, opina Carreón.

    “Entonces, muy fácilmente, pueden ser utilizados por hackers contra empresas de todo tipo o instituciones gubernamentales y hackear infraestructura, como las compañías eléctricas o cosas más fuertes”, continúa.

    A diferencia del mundo del hackeo del pasado, en la actualidad no hace falta haber desarrollado una gran experiencia en esto.

    Según Carreón, “tradicionalmente un hacker era un técnico muy brillante, que descubría vulnerabilidades. Ahora puede ser una persona común y corriente con un buen agente”.

    Con información del podcast BBC Inside Science.

  • La compleja ingeniería que se requiere para fabricar las ventanillas de los aviones

    La compleja ingeniería que se requiere para fabricar las ventanillas de los aviones

    This post was originally published on this site.

    Una pesadilla industrial se estaba gestando al sur de Los Ángeles, en California.

    A finales de mayo, un tanque de almacenamiento de productos químicos con más de 26.000 litros de material tóxico comenzó a calentarse rápidamente. El tanque pertenecía a GKN Aerospace, una empresa que suministra piezas a la industria aeronáutica, entre ellas ventanas de aeronaves.

    A medida que aumentaba la temperatura dentro del reluciente tanque de almacenamiento metálico, los trabajadores se dieron cuenta de que tenían un problema. El tanque corría el riesgo de explotar, lo que podría esparcir sobre los barrios cercanos metacrilato de metilo (MMA), un compuesto irritante para la piel y los pulmones que se utiliza en la producción de plásticos.

    Más de 50.000 residentes de Garden Grove fueron evacuados y los bomberos comenzaron a rociar agua sobre el tanque para intentar enfriarlo. En un momento dado, el recipiente “se abultó”, según el jefe de bomberos local.

    Afortunadamente, no se produjo ninguna explosión. Meses después, en agosto, GKN y las autoridades locales anunciaron un programa de US$100 millones para compensar a los residentes evacuados durante el incidente.

    Sin embargo, lo sucedido interrumpió la producción de ventanas de aviones en la planta y aún no se ha restablecido por completo.

    En mayo, se roció agua sobre el tanque sobrecalentado en Los Ángeles.

    Los Angeles Times via Getty Images
    Los bomberos rociaron con agua un tanque sobrecalentado en Los Ángeles en mayo.

    Conmoción en la industria

    Esto ha causado una pequeña conmoción en la industria de fabricación de aeronaves, ya que GKN es una de las pocas empresas en todo el mundo que fabrica ventanas para aviones, piezas de alta ingeniería y de vital importancia para la seguridad de las aeronaves.

    La producción en la planta de GKN en Garden Grove se mantiene actualmente reducida, aproximadamente al 50% de su capacidad normal, según declaraciones públicas de su empresa matriz británica, Melrose Industries. El objetivo es restablecer la producción por completo para el 28 de septiembre. GKN declinó conceder una entrevista a la BBC.

    “Son uno de los pocos en el puñado proveedores de ventanas críticas”, afirma Marisa García, analista del sector aeronáutico. “Uno de los puntos débiles de la cadena de suministro en la aviación es que hay muy pocas empresas cualificadas para realizar ciertas tareas y, cuando algo falla, desestabiliza por completo todo el sistema”.

    Boeing ha declarado a la BBC que está “tomando medidas para mitigar cualquier impacto potencial”, y ha descrito la escasez de producción como una situación que afecta a “toda la industria”.

    “Estamos apoyando a nuestro proveedor”, añadió un portavoz.

    Una portavoz de Airbus afirmó: “Estamos siguiendo de cerca la situación y observamos avances positivos hacia la vuelta a la normalidad”.

    Esto ocurre en un momento en el que las aerolíneas “no pueden conseguir aviones nuevos con la suficiente rapidez”, afirma Mike Stengel, de la consultora AeroDynamic Advisory. “Están conservando sus aviones durante más tiempo”.

    Aunque solo existen unas pocas empresas fabricantes de ventanas para aeronaves, resulta difícil que surjan nuevos competidores debido a la estricta regulación del sector, según Stengel. “Cambiar de proveedor puede llevar tiempo”.

    El experto dice que esto genera un “acto de equilibrio” entre los fabricantes de aviones y las empresas de las que dependen para el suministro de diversas piezas.

    Ventanas cada vez más grandes

    Para averiguar qué implica la fabricación de una ventana de avión, hablé con Jean-Eric Vermont, director general de la empresa francesa Saint-Gobain Aerospace.

    “Nos centramos principalmente en aviones comerciales, aviones regionales y helicópteros”, afirma. Sin embargo, Vermont se niega a revelar la cuota de mercado que tiene su empresa en ventanas para aeronaves, o transparencias, como se las conoce en el sector.

    Las ventanas ovaladas de la cabina de pasajeros al lado de los asientos, suelen estar hechas de materiales plásticos, explica Vermont. “Se parte de una lámina de acrílico”, explica. “Luego se corta a la medida para darle la forma”.

    Un portavoz de Saint-Gobain confirmó a la BBC que la empresa no almacena ni procesa MMA como GKN, sino que compra láminas de MMA polimerizado o acrílico.

    Según Vermont, los fabricantes de aeronaves encargan ventanas de cabina cada vez más grandes para ofrecer a los pasajeros una vista más amplia del exterior. Si bien es un argumento de venta, requiere pruebas adicionales para determinar si las ventanas más grandes son tan resistentes como las más pequeñas.

    Saint-Gobain prueba sus ventanas sometiéndolas a presiones muchas veces superiores a las que serían normales en un avión que vuela a gran altitud.

    Estas ventanas de cabina, fabricadas con acrílico, suelen estar compuestas de dos capas o láminas, y Saint-Gobain también realiza pruebas para confirmar si la ventana resistirá incluso si una de esas capas se daña.

    Cuatro trabajadores con monos azules inspeccionan la ventanilla de un avión. Llevan mascarillas y capuchas.

    Saint-Gobain
    A medida que las ventanas de los aviones se hacen más grandes, se vuelven más difíciles de fabricar.

    Ventanas diferentes para la cabina de mando

    Según Vermont, las ventanillas de la cabina de mando son “totalmente diferentes”.

    Generalmente están hechas de vidrio, el cual se refuerza químicamente añadiéndole potasio. Esto implica sustituir iones de sodio, más pequeños, por iones de potasio, más grandes, lo que ayuda a completar la estructura molecular del vidrio. Esto permite que, al enfriarse durante su producción, se comprima formando una estructura extrafuerte y compacta.

    Algunos de los aviones más modernos incorporan ventanas de cabina curvas para lograr una mayor aerodinámica, lo que mejora la eficiencia del combustible. Sin embargo, fabricar ventanas de cabina curvas es un desafío, ya que la más mínima distorsión o defecto resulta claramente visible para el piloto.

    Los controles de calidad se utilizan para garantizar que no existan tales impedimentos en el producto final.

    Según Vermont, todas las ventanas de los aviones deben ser resistentes a los impactos, pero las de la cabina de mando, situadas en la parte delantera del avión, son especialmente vulnerables a las colisiones con aves: “El problema no es la velocidad del ave, sino la velocidad del avión”.

    Cabina de mando de un Boeing 787

    Nicolas Economou / Getty
    Las ventanas de la cabina de mando son de un material distinto a las de los pasajeros.

    Saint-Gobain utiliza simulaciones numéricas y “pruebas físicas representativas del impacto de un ave de gran tamaño” para probar sus ventanas frente a esta amenaza.

    “Normalmente, si te encuentras con una granizada o si chocas con un ave lo suficientemente grande, la madera contrachapada exterior se agrietará”, dice Vermont. “La ventana de la cabina está diseñada para eso”.

    Un vuelo de Londres a Londonderry se vio afectado recientemente por una ventanilla de la cabina de mando agrietada. Si bien se declaró una emergencia en pleno vuelo, el avión aterrizó sin problemas. “Pueden darse casos así”, afirma Vermont, aunque añade que las ventanillas de Saint-Gobain no han estado involucradas en ningún incidente recientemente.

    “Obviamente, se trata de una superficie que interactúa con dos entornos muy diferentes”, afirma Stengel. “Por eso, estos productos requieren una ingeniería más avanzada”.

    Este artículo fue escrito originalmente en inglés y usamos una herramienta de inteligencia artificial para traducirlo. Un periodista de la BBC revisó el texto antes de su publicación. Más información sobre cómo usamos IA.

  • Microsoft advierte que la IA sin control podría dar lugar a una “especie no humana” que compita con las personas

    Microsoft advierte que la IA sin control podría dar lugar a una “especie no humana” que compita con las personas

    This post was originally published on this site.

    El responsable de inteligencia artificial de Microsoft ha advertido que, sin salvaguardias adecuadas, el desarrollo de esta tecnología podría dar lugar a la aparición de una nueva “especie de silicio” capaz de competir con los humanos.

    Mustafa Suleyman criticó que la empresa rival Anthropic está tratando a la IA como si fuera humana, un enfoque que calificó de “equivocado” y que, en su opinión, podría conducir a la creación de sistemas que la humanidad no pueda controlar.

    En declaraciones al programa Today de la BBC, el directivo afirmó que es “razonable” que exista preocupación en torno a la inteligencia artificial, aunque subrayó que también hay “medidas muy prácticas que podemos tomar” para mantenerla bajo control.

    Sus palabras se suman a una creciente serie de advertencias desde la propia industria tecnológica sobre los posibles riesgos asociados al rápido avance de la IA.

    La BBC se ha puesto en contacto con Anthropic para solicitar comentarios.

    En su entrrevista con el programa Today de la BBC, Suleyman advirtió este jueves sobre los riesgos de que las empresas continúen desarrollando sistemas de inteligencia artificial capaces de fijar sus propios objetivos, generar ingresos y poseer activos.

    Advirtió que eso sería “sembrar esencialmente una nueva especie de silicio”, que “podría competir con los humanos por los recursos, más allá de cualquier preocupación o ‘afecto’ por la humanidad”.

    Las declaraciones del directivo se producen después de que, a principios de esta semana, publicara un ensayo en el que cuestiona el enfoque de Anthropic para entrenar su modelo de IA, Claude, aunque elogió a su director ejecutivo, Dario Amodei, y a su equipo como “personas intelectualmente honestas”.

    El jefe de Anthropic, Dario Amodei, sentado y hablando en una conferencia, sosteniendo un micrófono y vistiendo un traje con corbata morada.

    Bloomberg via Getty Images
    Dario Amodei es el director de la empresa de IA Anthropic, a la que Suleyman criticó por tratar a su IA como si fuera un ser humano.

    En ese texto, Suleyman criticó a la empresa por atribuir cualidades humanas a sus sistemas —una práctica conocida como antropomorfización—, que, según argumentó, puede dar la impresión de que Claude tiene deseos, valores o una identidad propios.

    También advirtió de que las empresas tecnológicas corren el riesgo de crear sistemas “imposibles” de controlar si tratan a la IA como si fuera un ser humano.

    “Las IA no son conscientes”, escribió.

    “No sienten, no experimentan ni sufren. No tienen preferencias innatas ni motivaciones propias”.

    “Son máquinas diseñadas para completar secuencias, internamente vacías, que siguen instrucciones y persiguen objetivos definidos por humanos”.

    “No debemos tomar decisiones a la ligera”

    El directivo de Microsoft afirmó que es necesaria una mayor transparencia en torno a cómo se entrenan y evalúan los sistemas de inteligencia artificial.

    Según explicó, esto implica un escrutinio independiente del comportamiento de los sistemas, así como el desarrollo de herramientas más eficaces para supervisarlos y mantenerlos bajo control.

    “No debemos tomar decisiones a la ligera, sin ser plenamente conscientes de sus consecuencias, de las que luego podamos arrepentirnos profundamente”, escribió.

    Por su parte, Wendy Hall, profesora de Informática en la Universidad de Southampton, calificó sus declaraciones como “el tipo de conversación que necesitamos tener a nivel internacional”.

    La experta las contrastó con lo que describió como el “histrionismo” de algunas empresas de IA que, en su opinión, solo sirve para “asustar a todo el mundo”.

    Superinteligencia “humanista”

    El debate sobre cuánta autonomía deberían tener los sistemas de inteligencia artificial divide cada vez más a la industria.

    En declaraciones a la BBC con motivo de una próxima cumbre sobre IA, Suleyman pidió mayor “alineación” para desarrollar tecnologías que permanezcan “subordinadas” a la humanidad.

    La alineación es un campo que busca integrar principios y valores humanos en los sistemas de IA, con el objetivo de que su comportamiento se mantenga en consonancia con ellos.

    “Creo que la buena noticia es que todos los seres humanos tenemos un interés común en garantizar que los sistemas que creamos y utilizamos en todo el mundo, en todas las naciones, sean seguros, controlables y estén subordinados a la humanidad”, afirmó.

    “Todos deben estar alineados”.

    Microsoft creó su propio equipo de superinteligencia en octubre de 2025.

    Al igual que su rival Anthropic, está intensificando sus esfuerzos en el desarrollo de IA avanzada.

    Las declaraciones de Suleyman reflejan el borrador inicial del Código de Conducta de Microsoft para una IA humanista, un “manual de capacitación” publicado esta semana que detalla cómo la empresa está desarrollando sus sistemas y plantea la idea de una “superinteligencia humanista”.

    Según el documento, se trata de “una IA muy avanzada que siempre trabaja para las personas, se mantiene dentro de límites definidos y permanece bajo control humano”.

    La visión de Microsoft sobre una IA “humanista” pone de relieve uno de los principales desafíos de esta tecnología: cómo hacerla más potente sin perder de vista los valores a los que está destinada a servir.

    Información adicional de Henry Moore.

    Este artículo fue escrito originalmente en inglés y usamos una herramienta de inteligencia artificial para traducirlo. Un periodista de la BBC revisó el texto antes de su publicación. Más información sobre cómo usamos IA.

    • Descarga la nueva app del BBC World Service. Elige BBC News Mundo y recibe alertas de noticias, documentales y análisis, todo en un solo lugar. Importante: la nueva aplicación no está disponible en Reino Unido ni Estados Unidos.
  • Por qué Trump apuesta todo por la IA y considera “un engaño” las advertencias sobre sus peligros

    Por qué Trump apuesta todo por la IA y considera “un engaño” las advertencias sobre sus peligros

    This post was originally published on this site.

    Para Donald Trump, las preocupaciones sobre los peligros de la inteligencia artificial —como la idea de que “los robots marcharán hacia nuestras ciudades y acabarán con todos nosotros”— son un engaño.

    Es el tipo de lenguaje que el presidente de EE.UU. suele reservar para aquello que más desprecia: las teorías sobre el cambio climático provocado por el ser humano, las investigaciones sobre la injerencia rusa en las elecciones o los intentos de someterlo a un juicio político y destituirlo durante su primer mandato.

    Presentándose como el “destapador de engaños”, el lunes publicó una serie de mensajes en redes sociales en los que respaldaba con vehemencia lo que calificó como “el mayor motor de desarrollo económico de la historia” y menospreciaba a quienes cuestionan los beneficios de esta tecnología.

    El número de escépticos, sin embargo, ha aumentado en las últimas semanas por la inquietud que genera el carácter disruptivo de la IA —cuando no el temor a un peligro que podría amenazar a la civilización— entre algunos expertos del sector y políticos, incluidos miembros de su propio Partido Republicano.

    Nada de esto ha disuadido a Trump. Su reciente ofensiva en redes sociales no es más que el último intento de contrarrestar, a fuerza de voluntad, el creciente escepticismo hacia la IA.

    La nueva batalla de Trump

    Ya sea que el presidente considere la batalla por la IA como algo crucial para su legado económico, como un frente clave en la lucha global por el poder o como otra conspiración de sus enemigos en su contra, lo cierto es que al involucrarse de lleno en la disputa ha situado el tema en el centro de la política estadounidense, incluso a riesgo de enemistarse con aliados de muchos años.

    “Creemos que esta podría ser una gran tecnología, pero no vamos a darles carta blanca a estos tipos”, declaró el martes Steve Bannon, exasesor de Trump, durante una conferencia de corte “humanista” sobre los peligros de la IA.

    Poco antes de la intervención de Bannon, el senador por Vermont Bernie Sanders, de ideología socialista democrática, dijo ante la misma audiencia que los responsables políticos de Washington no habían abordado las “consecuencias potencialmente catastróficas” de una IA sin regulación.

    Bernie Sanders

    Getty Images
    Bernie Sanders es uno de los políticos estadounidenses más críticos hacia la IA.

    “El Congreso, tanto bajo control demócrata como republicano, se ha quedado completamente dormido al volante”, afirmó, “y ahora tenemos un presidente cuya ignorancia sobre este tema es verdaderamente vergonzosa”.

    Sin embargo, según Trump lo que hace falta no es debate ni nuevas políticas, sino confianza en su autoridad y en su criterio.

    “El único control o ‘salvaguarda’ que necesita la IA es un PRESIDENTE FUERTE E INTELIGENTE (¡con un alto coeficiente intelectual!), y EE.UU. cuenta con ello de sobra”, escribió.

    Y agregó que “ya disponemos de amplias facultades penales y regulatorias sobre estas empresas”.

    El deseo de centralizar la autoridad en la presidencia es un tema recurrente de Trump en su segundo mandato.

    Si decide que algo es positivo, considera que debería tener la autoridad para permitirlo; si lo juzga negativo, cree que debería poder ponerle fin mediante una orden presidencial unilateral.

    Su postura es similar a la que mantiene respecto a la inmigración y el comercio: considera que él, como presidente, debería tener la facultad exclusiva de decidir quién puede entrar y permanecer en el país, así como cuándo y dónde imponer aranceles.

    A diferencia de los aranceles y la inmigración, temas que han interesado a Trump durante décadas, el auge de la inteligencia artificial es un fenómeno reciente.

    Pero, si no se trata de un interés arraigado desde hace años en el presidente, ¿qué podría explicar su disposición a intervenir activamente en este asunto?

    La economía más pujante con la IA como motor

    A Trump le gusta destacar constantemente que Estados Unidos es el país con la economía más pujante del mundo.

    Muchos economistas señalan que la inversión en tecnología de IA —incluidas las infraestructuras y los equipos— ha sido el motor de la economía estadounidense durante varios años.

    Según un informe reciente de la firma de análisis ING, la inversión tecnológica representó más de un tercio de toda la expansión económica de EE.UU. en el segundo trimestre de 2026.

    Wall Street

    Getty Images
    La carrera de la IA ha impulsado los índices de Wall Street en los últimos años.

    El mercado bursátil vive un auge y gran parte de ese incremento en el valor de las empresas —y, por extensión, del fuerte crecimiento de los fondos de jubilación de muchos estadounidenses— puede atribuirse a la enorme inversión en chips, centros de datos y otras infraestructuras que sustentan la IA.

    Cualquier cosa que amenace este crecimiento —que Trump considera un sello distintivo de su presidencia y una clave de su legado político— despierta rápidamente su recelo.

    Trump también percibe la expansión de la IA como una competencia industrial a gran escala entre las dos mayores economías del mundo: Estados Unidos y China.

    En la lógica de suma cero del poder global, si China lleva ventaja, Estados Unidos se queda atrás.

    “Llevamos ventaja a China en IA”, declaró Trump el sábado, “y, francamente, quiero que siga siendo así, porque quien gana en IA, gana la partida”.

    El presidente suele defender una postura habitual entre los conservadores: que sus rivales de izquierda se oponen al libre mercado y a las libertades económicas, recurriendo al alarmismo para justificar una mayor intervención y control por parte del Estado.

    Sin embargo, Trump —que aboga por la participación estatal estadounidense en el capital de US Steel y del fabricante de semiconductores Intel, y no tiene reparos en elegir ganadores y perdedores en la economía— dista mucho de ser un conservador tradicional partidario de un Estado reducido.

    Las opiniones de los líderes tecnológicos y su cercanía a Trump

    Sam Altman y Trump, ambos vestidos con traje oscuro y corbata, sentados ante unos micrófonos

    Getty Images
    Sam Altman, director ejecutivo de OpenAI, ha respaldado los llamados a moderar el desarrollo de la IA, mientras que Donald Trump ha restado importancia a las advertencias sobre sus riesgos.

    Los estrechos vínculos de Trump con destacados magnates de la tecnología y emprendedores de inteligencia artificial desde el inicio de su segundo mandato también podrían ayudar a explicar su entusiasmo por la IA.

    El empresario tecnológico David Sacks, copresidente del Consejo de Asesores en Ciencia y Tecnología del presidente y su “zar” informal de la IA, lo apoya desde hace años.

    El escepticismo expresado públicamente por Sacks respecto a la regulación de la IA coincide con los comentarios recientes del presidente.

    “Creo que esto se está convirtiendo en una reacción de pánico”, declaró este fin de semana en una entrevista con CBS News.

    Y agregó: “Estamos en plena campaña electoral [para los comicios de mitad de mandato] y hay incentivos para que los actores políticos intenten amplificar el miedo”.

    Elon Musk, pese a su turbulenta relación con Trump, ha influido en el rumbo de esta administración.

    Mark Zuckerberg (Facebook), Jeff Bezos (Amazon), Sam Altman (OpenAI) y Tim Cook (Apple) ocuparon lugares destacados durante la toma de posesión de Trump.

    Mark Zuckerberg

    Getty Images
    Mark Zuckerberg defiende que cada empresa asuma la seguridad de sus sistemas de IA y se distancia de los llamados a ralentizar su desarrollo de forma coordinada.

    Estos hombres, junto con el director de Anthropic, Dario Amodei, mantienen posturas diversas sobre la necesidad de una mayor regulación de la IA y cuentan con distintos niveles de acceso e influencia sobre Trump.

    En el caso de Amodei, sus discrepancias sobre el uso sin restricciones de los modelos de IA de Anthropic por parte del Pentágono podrían haber predispuesto a Trump en contra de sus llamados a ralentizar el desarrollo de la IA.

    “Este es el principal debate de toda la industria, y lo ha sido desde el principio”, afirmó Matt Calkins, director de la empresa tecnológica Appian.

    “Sabíamos que en algún momento trascendería al ámbito político; era inevitable”.

    El rumbo que tomará el debate político a partir de ahora es una incógnita.

    Dada la resistencia de Trump, es poco probable que el Congreso —pese a las promesas de nuevas audiencias y propuestas de regulación— apruebe una nueva legislación que el presidente esté dispuesto a promulgar.

    El martes, el presidente republicano de la Cámara de Representantes, Mike Johnson, pareció dar marcha atrás en su disposición inicial a considerar medidas legislativas y optó por hacerse eco de la retórica de Trump, que califica de “engaño” los temores sobre la IA.

    Ante la proximidad de las elecciones legislativas de mitad de mandato, los candidatos —tanto republicanos como demócratas— temen enfrentarse a una opinión pública que, según los sondeos, se muestra escéptica respecto a los beneficios prometidos de los avances en IA.

    Sin embargo, los republicanos también temen contrariar a Trump en un asunto que se ha convertido en un tema clave para el presidente.

    Aunque la ciudadanía empieza a prestar atención, Calkins señala que el tema aún no se ha convertido en dinamita política, lo que implica que adoptar una determinada postura o discurso conlleva pocos riesgos.

    No obstante, podría estar cerca el momento en el que las advertencias sobre la IA se materialicen en un desastre de gran repercusión.

    “Es posible que futuros acontecimientos sacudan a la opinión pública; en ese caso, las posturas —y las palabras— podrían dejar de salir tan baratas”, alegó.

  • “Es una bofetada para las mujeres”: las fuertes críticas de deportistas de élite al polémico anuncio de Sydney Sweeney para una casa de apuestas

    “Es una bofetada para las mujeres”: las fuertes críticas de deportistas de élite al polémico anuncio de Sydney Sweeney para una casa de apuestas

    This post was originally published on this site.

    “Es una bofetada en la cara de las mujeres”.

    La expresión es de la campeona olímpica Ariarne Titmus, quien forma parte de un amplio grupo de deportistas que han alzado la voz contra un anuncio de apuestas deportivas protagonizado por la actriz estadounidense Sydney Sweeney.

    El comercial se ha vuelto viral en internet y muestra a Sweeney desnuda, aunque cubriendo partes de su cuerpo con diversos objetos deportivos.

    La campaña ha provocado una fuerte reacción, y muchas atletas han criticado la sexualización de las mujeres en el deporte, donde a menudo se las define por su apariencia en lugar de por sus logros deportivos.

    Amy Hunt, quien se convirtió en campeona europea en cuatro ocasiones a mediados de este año, hizo referencia al anuncio después de correr su mejor marca de la temporada, 22,10 segundos, y terminar cuarta en la final de los 200 metros del Ultimate Championship, disputado el domingo en Budapest.

    “Sydney Sweeney, así es como se ven las mujeres en el deporte”, le dijo Hunt a la BBC.

    Refiriéndose al tiempo ganador de Melissa Jefferson-Wooden, de 21,47 segundos, el cuarto más rápido de la historia en esa distancia, Hunt añadió: “‘21,4. Músculos. Trabajo duro. Sangre, sudor y lágrimas. Esta es una noche hermosa’”.

    Por su parte, Titmus, cuatro veces campeona olímpica de natación, declaró: “No solo es una bofetada para todas las mujeres que han dedicado su vida a perfeccionar su disciplina, sino también para todas las mujeres que disfrutan del deporte por lo que realmente es”.

    Y agregó: “¿Cómo es posible que sigamos viviendo en un mundo donde monetizar el cuerpo de una mujer y sexualizar el deporte femenino siga siendo algo normal?”.

    Sweeney no ha respondido directamente a las críticas, pero recurrió a las redes sociales para publicar una serie de fotografías de otros atletas posando desnudos o con muy poca ropa, aparentemente sugiriendo que existe una doble moral.

    Entre las imágenes figuraban portadas de ESPN protagonizadas por figuras como la estrella del tenis Serena Williams y la luchadora de artes marciales mixtas Ronda Rousey, junto con deportistas masculinos como el jugador de la NFL Myles Garrett y el basquetbolista Karl-Anthony Towns.

    Actriz polémica

    Sweeney, de 29 años, participó en la serie de televisión Euphoria y entre sus películas figuran Anyone But You y The Housemaid.

    La actriz estuvo involucrada en otra campaña publicitaria polémica el año pasado, cuando promocionó unos jeans con el eslogan Sydney Sweeney has great jeans (“Sydney Sweeney tiene unos excelentes jeans”).

    Aquella campaña también generó críticas en redes sociales debido al juego de palabras en inglés entre jeans y genes (genes hereditarios), lo que desencadenó un debate sobre la raza y los estándares de belleza.

    La reacción en contra también ha incluido a muchas otras deportistas de distintas disciplinas, que han publicado videos de sí mismas compitiendo o entrenando y han relatado las frustraciones y dificultades que han enfrentado a lo largo de sus carreras.

    Una calle de Nueva York con un anuncio de jeans que presenta a una mujer rubia vestida con una chaqueta y pantalones de jean.

    Getty Images
    Sweeney ya había estado en el centro de la polémica por otro anuncio en donde analistas señalaron que se le hacía un guiño a la supremacía blanca.

    La tendencia fue iniciada por la gimnasta estadounidense Gracie Kramer, quien publicó un montaje de sus entrenamientos acompañado del texto: “No sé qué estaba haciendo Sydney Sweeney, pero así es como se ven las mujeres en el deporte”.

    Kramer le dijo a la BBC que “no esperaba la reacción y simplemente quería animar a las mujeres y recordarles que pueden ver este tipo de anuncios, pero que eso no es lo único que importa”.

    También anotó que fue maravilloso ver a muchos atletas sumarse a la tendencia.

    Kramer añadió: “Lamentablemente, haber sido cosificada prácticamente durante toda mi carrera me hizo sentir con la fortaleza suficiente para publicar sobre esto y defender a las mujeres que no quieren ser cosificadas ni quedar atrapadas en esta desafortunada narrativa que se ha promovido durante mucho tiempo”.

    ¿Por qué es tan polémico este anuncio de Sydney Sweeney?

    La ciclista británica y campeona olímpica Sophie Capewell MBE, las jugadoras de rugby Lisa Neumann y Ellie Boatman, así como la waterpolista olímpica australiana Tilly Kearns, también compartieron sus experiencias.

    “Creo que es bastante poderoso ver la cantidad de mujeres que han salido a decir algo”, declaró Capewell a BBC Sport después de que su publicación llamara la atención.

    “Se está proyectando una imagen muy específica de las mujeres en relación con el deporte, y creo que ahí está el problema. ¿Por qué esa es la imagen de una campaña asociada con el deporte?, ¿por qué se quiere representar a una mujer de esa manera, en lugar de mostrar, no sé, a una atleta o cualquier otra figura más centrada en el ámbito deportivo?”, añadió.

    Capewell anota que no es necesariamente que la gente esté molesta porque una persona tenga autonomía sobre su cuerpo; el problema es que parece que esa es la única narrativa que se utiliza en torno a las mujeres en el deporte, o al menos la que recibe más atención y popularidad.

    La jugadora inglesa de rugby Alex Matthews afirmó que anuncios como el de Sweeney no deberían llevar a las jóvenes a creer que existe un único tipo de cuerpo ideal.

    “No obtienes ese cuerpo perfecto e idealizado”, dijo a la BBC.

    “Especialmente en el rugby; de lo contrario, no podrías formar un equipo. Cada tipo de cuerpo tiene una fortaleza”, añadió.

    Matthews, quien representó a Gran Bretaña en rugby en los Juegos Olímpicos de Tokio 2020, señaló que una de las cosas “más inspiradoras” de estar en la Villa Olímpica fue ver a “personas mayores, jóvenes, más altas, personas algo más corpulentas, pero todas eran las mejores en lo que hacían”.

    La lucha por evitar la sexualización de las mujeres en el deporte

    De acuerdo a Joshua Lewis, experto en marketing y negocios de la Universidad de Nueva York, la idea de la empresa, donde Sweeney tiene acciones y es nueva en el mercado, es precisamente causar polémica

    La rugbier inglesa Alex Matthews en medio de un partido contra la selección de Francia.

    Getty Images
    La jugadora de rugby Alex Matthews habla que no hay “un cuerpo ideal” para el deporte. Mucho menos uno como el rugby.

    “Es una empresa con una cuota de mercado no muy grande, por lo que polarizar a la gente es una estrategia razonable”, dijo Lewis al diario estadounidense The New York Times.

    “Están apostando, valga el juego de palabras, a que su audiencia no será la misma que la gente que más se ofende con el anuncio”, añadió.

    Sin embargo, para muchos analistas esto va en contra de lo que ha sido una de las tendencias del deporte en los últimos años: evitar la sexualización de las deportistas.

    Por ejemplo, en el pasado Campeonato Europeo de Atletismo, celebrado en la ciudad británica de Birmingham, se introdujeron los primeros lineamientos para evitar que las cámaras de televisión utilizaran planos que pudieran sexualizar a las atletas.

    “La forma en que se muestra nuestro deporte durante las retransmisiones en directo puede ser increíblemente poderosa, pero a veces también perjudicial para las mujeres que compiten y para las mujeres y niñas que lo ven”, dijo Holly Bradshaw, atleta británica y medallista de bronce en salto con garrocha en París 2024, quien fue una de las deportistas consultadas para modificar los criterios de las retransmisiones televisivas.

    Un estudio publicado en la revista británica Sport, Education and Society señalaba que el 70% de las mujeres abandonaba el deporte debido a la vestimenta.

    Por eso, algunos deportes, como el balonmano, modificaron sus reglas para que las mujeres puedan elegir qué tipo de indumentaria usar para practicarlo.

    “Mi sueño es ir a los Juegos Olímpicos, pero mi sueño también es unos Juegos Olímpicos con la opción de usar pantalones cortos o faldas”, dijo la jugadora inglesa de hockey Tess Howard, quien lideró la investigación publicada por la revista.

    • Descarga la nueva app del BBC World Service. Elige BBC News Mundo y recibe alertas de noticias, documentales y análisis, todo en un solo lugar. Importante: la nueva aplicación no está disponible en Reino Unido ni Estados Unidos.
  • “Duele en el alma”: Messi anuncia su retirada de la selección argentina

    “Duele en el alma”: Messi anuncia su retirada de la selección argentina

    This post was originally published on this site.

    Lionel Messi anunció este lunes su retirada de la selección argentina tras más de dos décadas en las que ha roto los récords de partidos y goles de la historia de la Albiceleste.

    “Después de este tiempo que pasó desde la final, pensándolo mucho, quiero comunicarles a todos que me retiro de la Selección”, escribió el futbolista de 39 años en un mensaje publicado en su cuenta de Instagram.

    Messi, que actualmente juega como delantero en el Inter Miami de la liga MLS de EE.UU., explicó que “fue una decisión que dolió y duele en el alma” pero aseguró entender que “es el momento”.

    “Me vacié, ya no tengo más para dar y aparte vienen chicos muy grandes atrás que merecen estar”, agregó.

    El hasta ahora capitán de Argentina reveló al final de su mensaje que había escrito esas palabras el 21 de julio, apenas dos días después de perder la final del Mundial de 2026 ante España, aunque decidió no publicarlas entonces.

    Indicó que la muerte de su padre, Jorge Messi, el pasado 8 de agosto en Rosario a los 68 años tras una larga enfermedad terminó de reafirmar una decisión que ya había tomado.

    “Hoy después de lo de mi papá, estoy más convencido que antes”, escribió el considerado por muchos el mejor futbolista de todos los tiempos.

    Messi disputó con Argentina 207 partidos, marcó 125 goles y conquistó el Mundial de 2022 y dos Copas América.

    Descarga la nueva app del BBC World Service. Elige BBC News Mundo y recibe alertas de noticias, documentales y análisis, todo en un solo lugar. Importante: la nueva aplicación no está disponible en Reino Unido ni Estados Unidos.

    También puedes seguirnos en YouTube, Instagram, TikTok, Facebook, X y en nuestro canal de WhatsApp.

    Y no olvides suscribirte aquí a nuestro newsletter para recibir cada viernes una selección especial de nuestro mejor contenido.