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El mandato de Jerome Powell como presidente de la Fed termina el 15 de mayo, pero puede permanecer como gobernador hasta 2028. Dijo que no se iría hasta que terminara una investigación criminal.
El presidente Donald Trump prometió despedir a Jerome Powell si este optaba por permanecer en la Reserva Federal tras el fin de su mandato como presidente de la misma, redoblando así la apuesta por una investigación penal sobre el banco central que amenaza con retrasar la confirmación del sucesor de Powell.
El mandato de Powell finaliza oficialmente el 15 de mayo, pero tanto la ley como los precedentes anteriores indican que puede ocupar el cargo de forma temporal hasta que el Senado confirme al candidato elegido por Trump para sustituirlo, Kevin Warsh. El mandato de Powell como gobernador de la Reserva Federal también se extiende más allá de esa fecha, lo que le permite permanecer en el banco central hasta 2028.
El proceso de confirmación de Warsh se ha visto complicado por la investigación del Departamento de Justicia sobre Powell y su gestión de las costosas renovaciones de la sede de la Reserva Federal en Washington. Trump dijo en una entrevista en Fox Business, emitida el miércoles, que la investigación no se refería solo al proyecto de 2500 millones de dólares, sino también a la “incompetencia” de Powell.
Powell ha tachado la investigación de un pretexto para presionar a la Reserva Federal a fin de que reduzca los costos de los préstamos, que durante mucho tiempo han sido el objetivo de Trump en lo que respecta a la Reserva Federal.
La decisión de Trump de entablar otra pelea con Powell en un momento en que el destino de su elección para la presidencia del banco ya está en el limbo va en contra de las recientes señales enviadas por altos funcionarios del gobierno y republicanos de alto rango.
Scott Bessent, secretario del Tesoro, dijo el martes que “queremos a Kevin Warsh lo antes posible”. El senador Tim Scott, republicano por Carolina del Sur y presidente del Comité Bancario, declaró ese mismo día a Fox Business que creía que la investigación concluiría en unas semanas, aunque reconoció que no tenía pruebas de ello.
Los fiscales federales se han enfrentado a una letanía de reveses legales en su persecución del caso. Este mes, un juez denegó la petición del departamento de reconsiderar una sentencia anterior que anulaba las citaciones enviadas al banco central. Jeanine Pirro, fiscal del Distrito de Columbia y amiga y aliada de Trump desde hace mucho tiempo, no ha recurrido oficialmente la decisión, pero tampoco ha dado muestras de renunciar a ella.
El martes, los fiscales de su oficina realizaron una visita sin previo aviso a las obras en curso, lo que provocó una reprimenda del abogado externo de la Reserva Federal, quien calificó la visita de “inapropiada” y pidió a la oficina de Pirro que “se comprometiera” a no realizar acciones similares sin la presencia de los abogados de la Reserva Federal.
Sin embargo, Pirro defendió la visita en una declaración a The New York Times el miércoles.
“Cualquier proyecto de construcción con un sobrecosto de casi el 80 por ciento respecto del presupuesto original merece una revisión seria”, dijo. “¿Y esta gente está a cargo de la política monetaria en Estados Unidos?”.
Powell ha dejado claro que no tiene “ninguna intención de abandonar el consejo hasta que la investigación haya concluido por completo, con transparencia y finalidad”. Su decisión de quedarse o irse se basaría, en última instancia, en lo que considerara “lo mejor para la institución y para las personas a las que servimos”, dijo Powell.
También afirmó su capacidad para desempeñar un cargo temporal después del 15 de mayo si Warsh no es confirmado para entonces.
“Eso es lo que exige la ley; eso es lo que hemos hecho en varias ocasiones –incluso implicándome a mí– y eso es lo que vamos a hacer en esta situación”, dijo Powell a los periodistas en marzo.
El miércoles, Trump no especificó si intentaría despedir a Powell en caso de que asumiera el papel de presidente pro tempore o no abandonara del todo la Reserva Federal una vez concluido su mandato como presidente.
La decisión de Powell depende de cómo perciba la capacidad de la Reserva Federal para operar con independencia en medio de una letanía de ataques de Trump y de esfuerzos cada vez más agresivos para arrebatar más control sobre la institución, en la apuesta del presidente por unas tasas de interés sustancialmente más bajas.
Trump dijo que solo elegiría a un presidente que apoyara tasas de interés más bajas, pero es probable que Warsh se enfrente a la oposición si persigue ese objetivo, al menos en los próximos meses, dado el impacto económico de la guerra en Irán. Las decisiones políticas las toma un comité de 12 personas formado por los siete miembros de la junta de gobernadores, el presidente del Banco de la Reserva Federal de Nueva York y un conjunto rotatorio de cuatro presidentes de los bancos regionales.
Los funcionarios han indicado poca urgencia para bajar las tasas debido a su preocupación por los riesgos para la inflación ante una crisis energética, mientras que algunos incluso han llegado a hablar más abiertamente de la posibilidad de que el banco central tenga que subir las tasas en algún momento para domar las presiones sobre los precios.
Si Powell permaneciera como gobernador, privaría a Trump de una vacante que cubrir con alguien más afín a su perspectiva política. El presidente ha tratado de crear vacantes de otras formas, como al intentar despedir a otra funcionaria, Lisa Cook, quien fue nombrada por el gobierno de Joe Biden para formar parte de la junta de gobernadores. Trump citó acusaciones infundadas de fraude hipotecario como justificación para tener “causa” para despedirla, el umbral que debe cumplir un presidente para destituir a un funcionario de la Reserva Federal.
La Corte Suprema sopesa actualmente su caso, pero a juzgar por los alegatos orales celebrados en enero, los jueces parecen recelosos ante cualquier incursión percibida en la capacidad de la Reserva Federal para fijar las tasas de interés sin injerencias políticas.
Colby Smith cubre la Reserva Federal y la economía estadounidense para el Times.

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