¿Cuál es la nueva arma de Irán? El estrecho de Ormuz

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La decisión de Irán de ejercer su control sobre el estrecho de Ormuz, el estratégico punto geográfico por el que fluye el 20 por ciento del suministro mundial de petróleo, ha provocado un problema económico global.

Estados Unidos e Israel lanzaron su guerra contra Irán con el argumento de que si el régimen iraní conseguía un arma nuclear, tendría el elemento disuasorio definitivo contra futuros ataques.

Sin embargo, resulta que Irán ya tiene un elemento disuasorio: su propia geografía.

La decisión de Irán de ejercer su control sobre el transporte marítimo a través del estrecho de Ormuz, el estratégico punto geográfico por el que fluye el 20 por ciento del suministro mundial de petróleo, ha provocado un problema económico global con el alza de los precios de la gasolina, los fertilizantes y otros productos básicos. Ha trastornado los planes de guerra de Estados Unidos e Israel, por lo que los funcionarios han tenido que idear opciones militares para arrebatar el estrecho al control iraní.

La guerra estadounidense-israelí ha dañado significativamente la estructura de liderazgo de Irán, los buques de guerra más grandes y las instalaciones de producción de misiles, pero ha hecho poco para restringir la capacidad iraní de controlar el estrecho.

Así pues, Irán podría salir del conflicto con un proyecto para que su gobierno teocrático de línea dura mantenga a raya a sus adversarios, independientemente de cualquier restricción a su programa nuclear.

“Ahora todo el mundo sabe que, si se produce un conflicto en el futuro, lo primero que Irán hará será cerrar el estrecho”, dijo Danny Citrinowicz, exjefe de la rama iraní de la agencia de inteligencia militar israelí y ahora miembro del Atlantic Council. “No se puede vencer a la geografía”.

El viernes, en varias publicaciones en las redes sociales, el presidente Donald Trump dijo que el estrecho, al que en una publicación llamó el “estrecho de Irán”, estaba “completamente abierto” a la navegación. El ministro de Asuntos Exteriores de Irán hizo una declaración similar. Sin embargo, el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán dijo el sábado que la vía navegable permanecía cerrada, lo que sugiere una división entre militares y civiles iraníes sobre esta cuestión durante las negociaciones para poner fin a la guerra.

Mientras que la mera perspectiva de las minas marinas basta para ahuyentar la navegación comercial, Irán conserva medios de control mucho más precisos: drones de ataque y misiles de corto alcance. Funcionarios militares y de inteligencia estadounidenses calculan que, tras semanas de guerra, Irán sigue teniendo alrededor del 40 por ciento de su arsenal de aviones no tripulados de ataque y más del 60 por ciento de sus lanzamisiles, más que suficiente para mantener el control sobre la navegación en el estrecho de Ormuz en el futuro.

Un objetivo central de la campaña militar dirigida por Estados Unidos en Irán es reabrir el estrecho, que estaba abierto cuando empezó la guerra. Es una posición precaria para Estados Unidos, y sus adversarios se han dado cuenta.

“No está claro cómo se desarrollará la tregua entre Washington y Teherán. Pero una cosa es cierta: Irán ha probado sus armas nucleares. Se llama estrecho de Ormuz. Su potencial es inagotable”, escribió la semana pasada en las redes sociales Dmitri Medvédev, expresidente de Rusia y vicepresidente del Consejo de Seguridad del país.

El control de Irán sobre el estrecho obligó al presidente Trump a anunciar un bloqueo naval propio, y esta semana la Marina estadounidense comenzó a obligar a los buques de carga a entrar en puertos iraníes después de que transitaran por la vía fluvial.

Irán respondió con ira, pero también con burlas. “El estrecho de Ormuz no son las redes sociales. Si alguien te bloquea, no puedes devolverle el bloqueo”, escribió en X un consulado diplomático iraní, que ha publicado mensajes sarcásticos durante toda la guerra, en respuesta a la medida de Trump. La disputa sobre el estrecho ha sido el centro de numerosos videos generados por IA que representan a funcionarios estadounidenses e israelíes como personajes de Lego.

Sin embargo, el impacto del bloqueo estadounidense ha sido real. El comercio marítimo representa aproximadamente el 90 por ciento de la producción económica de Irán –unos 340 millones de dólares al día– y en los últimos días ese flujo se ha detenido en gran medida.

Irán considera el bloqueo como un acto de guerra y ha amenazado con atacarlo. Pero hasta ahora no lo ha hecho. Estados Unidos tampoco ha intentado durante el actual alto al fuego reducir el control de Irán sobre el estrecho cuando el conflicto termine finalmente.

“Puede ser que ambos países vean que hay una ventana real para celebrar negociaciones” y no quieran intensificar el conflicto en este momento, dijo esta semana durante un seminario organizado por el Instituto de Medio Oriente el almirante Kevin Donegan, quien en su día dirigió la flota de la Marina estadounidense con responsabilidad sobre Medio Oriente y actualmente está retirado.

Irán ya intentó bloquear el estrecho de Ormuz una vez, minándolo, así como el golfo Pérsico, durante el conflicto con Irak en la década de 1980. Pero la guerra de minas es peligrosa, y décadas después Irán ha aprovechado eficazmente la tecnología de misiles y aviones no tripulados para amenazar el tráfico marítimo comercial y militar.

Aunque la guerra de Estados Unidos e Israel afectó significativamente la capacidad de fabricación de armas de Irán, este país ha conservado suficientes misiles, lanzaderas y aviones no tripulados de ataque unidireccional como para poner en peligro el tráfico marítimo en el estrecho.

Las estimaciones de los servicios de inteligencia y militares estadounidenses varían, pero varios funcionarios dijeron que Irán dispone de alrededor del 40 por ciento de su arsenal de drones anterior a la guerra. Esos drones han demostrado ser un poderoso elemento disuasorio. Aunque son fácilmente derribados por los buques de guerra estadounidenses, los buques comerciales tienen pocas defensas.

Irán también dispone de amplios suministros de misiles y lanzamisiles. En el momento del alto al fuego, Irán tenía acceso a cerca de la mitad de sus lanzamisiles. En los días inmediatamente posteriores, extrajo unos 100 sistemas que estaban sepultados en cuevas y búnkeres, con lo que sus reservas de lanzadores volvieron a ser aproximadamente el 60 por ciento de las que tenía antes de la guerra.

Irán también está desenterrando sus reservas de misiles, igualmente enterradas entre los escombros de los ataques estadounidenses contra sus búnkeres y depósitos. Cuando termine este trabajo, Irán podría recuperar hasta el 70 por ciento de su arsenal de preguerra, según algunas estimaciones estadounidenses.

Los funcionarios señalan que los recuentos de los arsenales de armas de Irán no son precisos. Las evaluaciones de los servicios de inteligencia ofrecen una visión general del poder que conserva Irán.

Pero aunque las estimaciones sobre las reservas de misiles de Irán difieren, los funcionarios coinciden en que dispone del armamento necesario para detener el transporte en el futuro.

El gobierno de Irán optó por no bloquear el estrecho de Ormuz el pasado mes de junio, cuando Israel lanzó una campaña militar a la que finalmente se unió Estados Unidos para atacar instalaciones nucleares profundamente enterradas.

Citrinowicz, el exfuncionario israelí, dijo que esa decisión reflejaba probablemente la cautela del líder supremo de Irán, el ayatolá Alí Jameneí, a quien quizá le preocupara que el bloqueo del estrecho pudiera haber inducido a otros países a unirse a la campaña militar contra Irán.

El ayatolá Jameneí fue asesinado durante el primer día de la guerra actual, una medida que indicó a los funcionarios iraníes que los objetivos estadounidenses e israelíes para este conflicto eran mucho más amplios.

Irán “vio la guerra de junio como una guerra israelí para sus propios objetivos estratégicos”, dijo Citrinowicz. “Esta es una guerra de cambio de régimen”.

Eric Schmitt colaboró con reportería.

Mark Mazzetti es un periodista de investigación con sede en Washington D. C., especializado en seguridad nacional, inteligencia y asuntos exteriores. Ha escrito un libro sobre la CIA.

Adam Entous es un reportero de investigación radicado en Washington que se enfoca en asuntos de seguridad nacional e inteligencia.

Julian E. Barnes cubre las noticias relacionadas con las agencias de inteligencia estadounidenses y los asuntos de seguridad internacional para el Times. Lleva más de dos décadas reportando sobre temas de seguridad.

Eric Schmitt colaboró con reportería.

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