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El cárdigan que lleva el personaje de Gosling está basado en un patrón para tejer de finales de la década de 1950 de la empresa canadiense de estambres y manualidades Mary Maxim.
El año pasado, los cortavientos que llevaba el personaje de Timothée Chalamet en la película Marty Supreme se agotaron en las tiendas pop-up incluso semanas antes de que se estrenara la película.
En los últimos meses, las diademas de carey que lleva Carolyn Bessette-Kennedy y que se recuperan en la serie de FX Love Story han creado un frenesí en las farmacias de Nueva York donde se venden.
Y ahora, un suéter tejido abierto y color crema con imágenes de zorros, que lleva Ryan Gosling en la nueva superproducción de ciencia ficción Proyecto Hail Mary, es todo un éxito. Pero esta vez, los fans no pueden comprarlo ya hecho. Y eso es precisamente lo que lo hace más atractivo.
El cárdigan que lleva el personaje de Gosling –Ryland Grace, un entrañable y desaliñado profesor de escuela y biólogo molecular lanzado a una misión interestelar para salvar la Tierra, con una criatura alienígena parecida a una roca, Rocky, a su lado– está basado en un patrón para tejer de finales de la década de 1950 de la empresa canadiense de estambres y manualidades Mary Maxim.
Los fans están haciendo ahora sus propios suéteres, y llevan consigo a sus seguidores de TikTok o YouTube en viajes de tejido de semanas de duración a bordo de tutoriales que han sido vistos cientos de miles de veces. Y algunos organizan reuniones de tejido en persona.
El kit de tejido de Mary Maxim se agotó a la semana del estreno de la película, según Mitch McPhedrain, director ejecutivo de la empresa y bisnieto de su fundadora. Hay una lista de espera de más de 1000 personas para una versión moderna del mismo.
“Quizá sea el hecho de que no sea tan fácil de conseguir lo que hace que la gente lo quiera”, dijo McPhedrain. “Tengo muchos amigos, ahora que esto se ha puesto de moda, que me dicen: ‘¿Puedes conseguirme un suéter?’. Y yo les digo: ‘Bueno, puedo conseguirte los materiales’”.
Jaclyn Ziegler, de 25 años, empezó a tejer su cárdigan de zorros hace un mes y aún le queda una semana de trabajo para terminarlo. Ha compartido cada paso en TikTok y ha encontrado un público receptivo y entusiasta. “Ha habido mucha gente que me ha preguntado si pueden comprarme el suéter”, dijo en una entrevista.
Del mismo modo, Leann Anderson, de 32 años, empezó a tejer hace más de un mes y hace poco publicó una foto en Threads de su suéter terminado junto a una foto de Gosling.
“Al día siguiente, abrí Threads y la gente me preguntaba si podía hacerles suéteres”, dijo en una entrevista. “Y yo dije: ‘Oh, espera, sí’”.
Reactivó su cuenta de Etsy y desde entonces ha vendido seis suéteres por más de 500 dólares cada uno. Su reciente decisión de aumentar el precio a casi 900 dólares no ha disuadido a los compradores, dijo.
A los diseñadores de vestuario de Proyecto Hail Mary, Glyn Dillon y David Crossman, se les encomendó la tarea de vestir a Grace, el personaje de Gosling, como alguien sin ventajas que buscaría las comodidades cotidianas incluso abandonado en el espacio, alguien humano y no un superhéroe masculino y acicalado.
“Buscábamos prendas tejidas y batas, todo tipo de cosas”, dijo Crossman en una entrevista.
En 2024, Dillon, en una búsqueda de última hora de elementos de atrezzo y vestuario, se topó por casualidad con una versión tejida a mano del cárdigan que se asomaba entre los estantes de ropa de una feria vintage del norte de Londres. Lo compró, y pensó que si no entraba en la rotación de vestuario de Grace, se lo quedaría para él.
Aquella tarde se lo llevó a una prueba con Gosling.
“Cuando estábamos con Ryan en el probador, lo vio y le encantó”, dijo Dillon. “Así que tuve que renunciar a que fuera mío”.
Sin embargo, el problema del cárdigan original era que mostraba lobos gruñendo y huellas de patas ensangrentadas, dijo Crossman, lo que el equipo pensó que podría haber sido demasiado para un maestro de escuela. Modificaron el diseño de un lobo a un zorro, y pusieron a trabajar a un equipo de tejedores. A Grace se le ve con ese acogedor cárdigan antes del despegue, en una playa de otro mundo, en un bar y en la nave espacial, a años luz de casa.
Dillon dijo que tenía su propia colección de suéteres de Mary Maxim, pero que no llegó a quedarse ni con la versión del lobo ni con la del zorro del rodaje. Tampoco Crossman.
La película, la más taquillera del año hasta la fecha, ha atraído a un vasto público de aficionados a la ciencia. Hay innumerables hilos de Reddit en los que se discute la exactitud de la astrofísica en la película. Los clubes de lectura estudian detenidamente la novela que inspiró la película. Incluso los ingenieros espaciales de la NASA, en respuesta a los astronautas a bordo de la misión Artemis II que describían la escena que tenían ante ellos, citaron la frase característica de Rocky: “¡Asombro, asombro, asombro!”.
También están los que hacen manualidades. Algunos están creando versiones en LEGO de Grace y Rocky, mientras que otros los están plasmando en patrones de bordado que pueden descargarse del sitio web oficial de la película.
“La gente solía hablar de pasar de poseer un producto a experimentar un producto, y ahora se trata de pertenecer a una microcultura que rodea a un producto”, dijo Christopher Morency, consultor de marcas y periodista de moda. Algunos consumidores valoran ahora “tener que hacer realmente algo por ello” más que comprar una simple camiseta con logotipo, añadió.
“Parece una afirmación silenciosa”, dijo Anderson, la vendedora de Etsy, “de que incluso en momentos inciertos o caóticos, sigue teniendo significado lo que los seres humanos deciden hacer. Creamos música, arte y ropa a mano”.
Alisha Haridasani Gupta es reportera del Times y cubre temas de estilo y cultura pop.
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