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  • Cómo cuidar los cables de tus dispositivos electrónicos para que no se estropeen (y no es como seguramente lo estás haciendo)

    Cómo cuidar los cables de tus dispositivos electrónicos para que no se estropeen (y no es como seguramente lo estás haciendo)

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    Cables de varios colores apoyados sobre una mesa.

    Getty Images
    Cuidar tus cables es mejor para tu bolsillo y también para el medio ambiente.

    Michael Pecht tortura cables para cargar dispositivos. Es el fundador del Centro de Ingeniería Avanzada del Ciclo de Vida de la Universidad de Maryland, en Estados Unidos, un laboratorio al que las empresas tecnológicas envían sus dispositivos para investigar por qué se rompen. “Somos como la morgue”, me dice Pecht, “pero de la electrónica”.

    Su equipo ha sometido cables USB a horrores indescriptibles: han sido aplastados, estirados, enchufados demasiadas veces… lo que se te ocurra. Como si eso no fuera suficiente, los somete a rayos X para estudiar los daños.

    Llamé a Pecht con lo que creía que era una pregunta sencilla: ¿cuál es la mejor manera de enrollar un cable de carga? Toda mi vida he creído que hay que enrollar los cables en círculos concéntricos sueltos, ¡no demasiado apretados!, porque apretarlos demasiado o enredarlos es la receta perfecta para arruinarlos.

    Es una idea muy común entre la gente que conozco, así que esperaba escuchar algo de ciencia que respaldara mi técnica de enrollado de cables. En cambio, descubrí que yo —y probablemente millones de personas más— hemos estado perdiendo el tiempo.

    “Sencillamente no importa”, dice Pecht. “Hemos trabajado para algunas de las grandes empresas de informática, esas en las que estás pensando cuando digo eso. Nunca hemos visto fallos por enrollarlos mal”.

    Esto era tan difícil de conciliar con mi filosofía sobre los cables que contacté con otros expertos, quienes me dijeron lo mismo: enrolla tus cables de carga como quieras. Sin embargo, hay otros malos hábitos que han estado acortando la vida útil de mis cables. Cosas que he estado haciendo a diario durante décadas. ¡Pobres cables! Ojalá lo hubiera sabido.

    La buena noticia es que estoy aquí para compartir lo que aprendí para que puedas dejar de cometer los mismos errores que yo. Nuestros cables trabajan duro para nosotros, pero rara vez nos damos cuenta hasta que dejan de funcionar y nos quedamos sin forma de cargar nuestros dispositivos. ¿Acaso no merecen un poco de respeto? Si aún no estás convencido, debes saber que cuidar tus cables es mejor para tu bolsillo y también para el medio ambiente.

    Cuida tus cables

    “Hay dos tipos de personas en este mundo: las que destruyen los cables y las que no”, dice Kyle Wiens, cofundador de iFixit, una empresa de sostenibilidad y derechos del consumidor que ayuda a reparar los dispositivos electrónicos. “Me duele admitirlo, pero creo que pertenezco al grupo destructivo. Cuando un cable se rompe, casi siempre es porque falla en la unión con el conector”.

    ¿Listos para una lección de anatomía? Tus cables están llenos de pequeños hilos metálicos recubiertos de material aislante. En el extremo, se enroscan en un conector con un enchufe. Esa unión es donde suelen fallar. Tiene sentido si lo piensas. Cuando usas un cable, el conector actúa como un ancla, y toda la flexión se produce justo en el extremo del cable.

    Cable enrollado

    Getty Images
    La forma en que los enrollas cuando no están en uso es menos importante de lo que pensabas.

    Imagina un clip. Si lo doblas una y otra vez en el mismo punto, se rompe. “A nivel microscópico, doblar un objeto más allá de su límite elástico provoca que los enlaces entre los átomos se rompan y se reformen al cambiar de posición”, explica Robert Hyers, jefe del departamento de ingeniería mecánica y de materiales del Instituto Politécnico de Worcester en Estados Unidos.

    “Se produce una acumulación de defectos llamados dislocaciones, donde los átomos no se alinean, como arrugas en una alfombra”. Un exceso de dislocaciones endurece el metal, que luego se rompe, y el clip se estropea. Los cables metálicos dentro de un cable funcionan de la misma manera.

    Ojalá sientas lástima por esos átomos y evites algunos de estos problemas comunes. “Algo que mucha gente hace, incluyéndome a mí a veces por pereza, es simplemente tirar de la parte larga del cable para desconectarlo”, comenta Pecht. “Eso genera una tensión adicional que no existiría si solo tiraras del conector”.

    Una fuente importante de problemas son los cables demasiado cortos, afirma Hyers. Si estiras el cable para que llegue al enchufe, lo estás dañando. O, si te encuentras acostado en la cama (o en cualquier otro lugar) con el teléfono enchufado, tirando del conector en un ángulo pronunciado para seguir usándolo, te estás buscando problemas.

    “Otra cosa que vemos que hace la gente es enchufar el teléfono y luego colocarlo en el portavasos del coche para que no se mueva”, dice Weins. “Así, el teléfono descansa sobre el cable y toda la presión del peso del teléfono, incluyendo los rebotes al conducir, recae justo en ese punto”. Deja de hacerlo. Es cruel.

    La verdad es que sí importa cómo se enrollan los cables largos y pesados. Pregúntale a cualquiera que trabaje en cine o audio, y te hablará de la técnica de enrollado de cables “por encima y por debajo” que los profesionales recomiendan. Pero Wiens y otros me dicen que estas reglas no se aplican a los cables de carga flexibles y endebles.

    Elige cables trenzados

    Wiens afirma que enrollar los cables demasiado apretados no es bueno. Sin embargo, a menos que los dobles en un ángulo muy pronunciado, tires del conector o lo dobles al enrollarlos, es muy poco probable que un mal enrollado cause problemas. El problema radica en el maltrato del conector.

    Trata esa parte del cable con cuidado, “y durará más que yo”, dice Hyers.

    Pero eso supone que los cables sean de buena calidad. Todas las personas con las que hablé me dijeron que gran parte del problema reside en los cables baratos y de mala calidad. Probablemente puedas prescindir de las opciones baratas que se consiguen por unos pocos pesos. Invierte en cables más robustos y ahorrarás dinero en su reemplazo.

    Una buena opción son los cables trenzados, que utilizan textiles ajustados o una malla de nailon tejida sobre los cables en lugar de una cubierta de plástico. “Es una buena regla general”, dice Wiens. Incluso Apple ha optado por cables trenzados en sus modelos más recientes, simplemente porque la resistencia y el blindaje de las trenzas ofrecen una mejor protección.

    Objetivamente, todo esto es secundario. Los cables son probablemente el componente tecnológico menos llamativo de tu vida. Su función es práctica. Y si funcionan, se pueden ignorar.

    Pero si los ignoras de forma incorrecta, acabarán fallándote.

    *Este artículo fue publicado en BBC Future. Haz clic aquí para leer la versión original (en inglés).

    Línea gris

    BBC

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  • La mujer que tuvo quintillizos después de intentar quedarse embarazada durante 12 años

    La mujer que tuvo quintillizos después de intentar quedarse embarazada durante 12 años

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    Una mujer ha dado a luz a quintillizos, un hecho poco común, en la región de Harari, Etiopía, tras 12 años intentando concebir.

    Bedriya Adem declaró que ella y su esposo estaban “radiantes de alegría” por tener “la oportunidad de tener cinco hijos a la vez”. La mujer de 35 años dio a luz a cuatro niños y una niña, todos “perfectamente sanos”, en el Hospital Especializado Hiwot Fana, según informó el hospital.

    “No puedo expresar mi felicidad con palabras”, declaró a la BBC, recordando cómo se sintió “triste y llena de dolor” hasta que sus oraciones fueron escuchadas.

    El director médico del hospital, Mohammed Nur Abdulahi, indicó que la madre y los bebés permanecen bajo observación médica en el hospital. Los recién nacidos pesaron entre 1,3 kg y 1,4 kg.

    Primer plano de Bedriya sonriendo. Lleva un pañuelo estampado con motivos verdes y amarillos.

    Hospital Especializado Hiwot Fana
    Bedriya está “radiante de alegría” por sus cinco bebés, a quienes considera “bendiciones”.

    Según declaró a la BBC, los recién nacidos que pesan más de un kilogramo tienen una alta probabilidad de sobrevivir y de crecer sanos.

    El médico explicó a la BBC que Bedriya concibió de forma natural, sin recurrir a la fecundación in vitro (FIV), procedimiento que el hospital no ofrece.

    La FIV puede aumentar las probabilidades de un parto múltiple si se transfieren varios embriones.

    Posibilidades: 1 entre 55 millones

    La probabilidad de concebir quintillizos de forma natural es de aproximadamente una entre 55 millones.

    El médico indicó que el parto se realizó por cesárea el martes por la noche.

    “Recibió seguimiento médico regular durante su embarazo y supo que esperaba más de un bebé. Recibió atención médica integral y adecuada durante todo el embarazo”, dijo Mohammed, describiendo su “emoción”.

    Bedriya contó que inicialmente le dijeron que esperaba cuatro bebés, pero que al nacer, había uno más.

    Tráfico en una autopista de Addis Abeba, Etiopía,

    Getty Images
    Bedriya tuvo 4 niños y una niña.

    “Recé por un hijo, y Alá me dio cinco”, dijo, describiendo lo que sintió durante su “larga espera”.

    Esta joven madre explicó que su esposo ya tenía un hijo de un matrimonio anterior, que vivía con ellos. “Me dijo que con él era suficiente y que no me preocupara, pero en el fondo, sufría —psicológica y emocionalmente— porque todo el pueblo cuestionaba mi incapacidad para dar a luz”, dijo.

    “Lo que viví en el pasado parece un sueño lejano, un sueño del que ni siquiera quiero hablar”, añadió.

    “Pasé doce años sufriendo, escondiéndome y orando sin cesar por tener hijos; finalmente, Alá me escuchó”. Explicó que era agricultora de subsistencia y no sabía cómo mantendría a su creciente familia.

    “Pero creo que Alá me proveerá, con el apoyo de mi comunidad y del gobierno”. Sus cinco hijos, a quienes llamaba “bendiciones”, se llamaban Naif, Ammar, Munzir, Nazira y Ansar.

    Línea gris de separación

    Getty Images

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  • La revolución tecnológica del “food valley”: cómo Países Bajos logró ser el tercer exportador mundial de alimentos con un territorio tan pequeño

    La revolución tecnológica del “food valley”: cómo Países Bajos logró ser el tercer exportador mundial de alimentos con un territorio tan pequeño

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    El profesor Leo Marcelis muestra una de las plantas de tomate en un invernadero de alta tecnología

    Guy Ackermans/WUR
    El profesor Leo Marcelis, científico neerlandés, es jefe del grupo de Horticultura y Fisiología de Plantas en la Universidad de Wageningen.

    Protegidas en una gran estructura de vidrio crecen cientos de plantas de tomate. Pero no se trata de un invernadero común.

    Cada variable, desde el nivel de gases hasta el color de la luz, es monitoreada por sensores que envían la información a computadoras. Los datos alimentan algoritmos perfeccionados con inteligencia artificial.

    El resultado es una producción hasta cinco veces mayor que la de un invernadero de baja tecnología en América Latina.

    Las plantas se encuentran en el campus de la Universidad de Wageningen, (Wageningen University & Research o WUR) en los Países Bajos, un centro de referencia a nivel mundial por sus investigaciones en producción de alimentos.

    La universidad está en el corazón del llamado Food Valley (o Valle de los Alimentos), un complejo de centros de investigación que ha permitido a los Países Bajos ser el tercer exportador mundial de alimentos (en valor monetario) con un territorio de apenas poco más de 41.000 km², 70 veces menor que el de Argentina.

    ¿Cómo lo ha logrado?

    En BBC Mundo hablamos con expertos de la Universidad de Wageningen -incluidos investigadores latinoamericanos- sobre las innovaciones en la producción neerlandesa de alimentos, posibles aplicaciones en América Latina, y el gran desafío para los Países Bajos: reducir el uso de energía y aumentar la sostenibilidad.

    Condiciones favorables

    Tanto el clima como la posición geográfica favorecen a los Países Bajos, le dice a BBC Mundo el científico neerlandés Leo Marcelis, jefe del grupo de Horticultura y Fisiología de Plantas en la Universidad de Wageningen.

    “Tenemos un clima razonable y suficiente agua. Tenemos un clima marítimo; el verano no es demasiado caluroso y el invierno no es tan extremadamente frío”.

    El país tiene cerca a millones de potenciales consumidores europeos, agrega Marcelis.

    Rótterdam es el mayor puerto de transbordo de Europa Occidental para el sector agrícola.

    Entre las principales exportaciones están hortalizas, carne, lácteos, plantas ornamentales y flores. Los mayores mercados son Alemania, Bélgica, Francia y Reino Unido, entre otros.

    Un científico en la Universidad de Wageningen muestra un planta con tomates maduros de gran tamaño en un invernadero de alta tecnología

    Wageningen University & Research
    Los invernaderos de alta tecnología neerlandeses permiten producir hasta cinco veces más tomates que un invernadero común.

    También se importan grandes cantidades de materias primas para procesar y exportar.

    Los Países Bajos son por ejemplo uno de los principales exportadores mundiales de cacao y el mayor importador de granos de cacao, que es transformado en productos semielaborados como pasta, manteca y polvo de cacao para la exportación.

    Marcelis destaca que históricamente la producción agrícola en los Países Bajos ha estado marcada además por una tradición de apertura.

    “Hay un aspecto muy importante que quizás nos diferencia de muchos otros países: la colaboración y la cooperación”.

    Intercambiar experiencias entre agricultores es una tradición de décadas, presente en subastas de hortalizas y flores o cooperativas de productores.

    “Los agricultores se reúnen a menudo semanalmente con otros agricultores. Visitan una granja para ver los cultivos y aprenden unos de otros”.

    Y este intercambio lo facilitan las distancias cortas.

    “Nuestro país es muy pequeño. Aquí en la universidad estamos un poco en el centro de la red. En dos horas en auto llegas al extremo sur del país o al extremo norte, al oeste no puedo conducir dos horas porque llegaría antes al mar; y hacia el este en media hora estás en Alemania”.

    Contenedores en las plataformas de carga del puerto de Rotterdam

    Getty Images
    Rótterdam es el mayor puerto de transbordo de Europa Occidental para el sector agrícola.

    “Todo un ecosistema” de innovación

    Pero más allá de las condiciones geográficas o las tradiciones, hay un aspecto clave del sistema neerlandés: la innovación constante.

    “Aquí tenemos la universidad, pero también los spin offs o empresas derivadas de la universidad, a menudo de personas que trabajan en la universidad o estudiantes que comenzaron su propia compañía y quieren seguir conectados a Wageningen”, explica Marcelis.

    “En el campus también tenemos los departamentos de investigación de grandes empresas como Unilever, o Friesland Campina, que es una de las grandes cooperativas lácteas. Así que te encuentras aquí con todo un ecosistema”.

    La universidad recibe fondos del Consejo de Investigación nacional de los Países Bajos. Pero “muchos de los subsidios nacionales solo podemos obtenerlos si cooperamos con una empresa, que a su vez tiene que pagar parte de la investigación”.

    “Eso significa que si investigamos algo, tiene que estar relacionado con lo que las empresas consideran relevante y eso de hecho nos obliga a colaborar con compañías para facilitar que los resultados lleguen a los agricultores. Claro que también tenemos financiación para investigación fundamental pura”.

    Los proyectos, agrega Marcelis, requieren un acuerdo inicial con cada empresa.

    “Se establecen reglas sobre qué tan abiertos o confidenciales serán los resultados, cuándo se pueden publicar, que es algo que como universidad nos interesa: hacer buena ciencia. Y por supuesto también hay acuerdos sobre los derechos de propiedad intelectual”.

    Vista aérea de los edifcios en el extenso campus de la Universidad de Wageningen, donde numerosas empresas han instalado sus departamentos de investigación en torno al centro académico

    Wageningen University & Research
    “En el campus también tenemos los departamentos de investigación de grandes empresas como Unilever o Friesland Campina”, explica Marcelis.

    Invernaderos con sensores

    En ese ecosistema se han impulsado múltiples innovaciones en la producción agropecuaria neerlandesa, desde drones y escaneo de suelos para un uso inteligente de fertilizantes en plantaciones en campo abierto, hasta invernaderos de alta tecnología.

    En invernaderos, “en Wageningen han desarrollado un sistema tan eficiente que permite tener rendimientos de hasta 100 kg de tomate por metro cuadrado por año”, le dice a BBC Mundo la científica mexicana Cristina Zepeda, profesora asociada en ciencia de las plantas en Wageningen.

    “En un invernadero en México, sin mucha tecnología, quizás una malla sombra, la producción es de unos 20 kg por metro cuadrado por año”.

    El científico brasileño Nilson Vieira Junior, profesor asociado en Wageningen especializado en fisiología vegetal y modelos computarizados de cultivos, señala a BBC Mundo que en los invernaderos de los Países Bajos “el uso del suelo prácticamente ha desaparecido”.

    “Las plantas se cultivan en sustratos, lo que permite un mayor control del suministro de nutrientes y posibilita la reutilización casi total del agua de riego, aumentando significativamente la eficiencia en su uso y reduciendo drásticamente el impacto ambiental y la contaminación generada en la producción de alimentos”, indica.

    “Estos sistemas permiten un control preciso de las condiciones ambientales a las que se exponen los cultivos, incluyendo la temperatura, los niveles de CO2 (dióxido de carbono), la humedad relativa y la radiación”.

    La profesora mexicana Cristina Zepeda, joven y de lentes, inspecciona plantas en un invernadero

    Gentileza Cristina Zepeda
    La científica mexicana Cristina Zepeda es profesora asociada en ciencia de las plantas en Wageningen.

    Cada variable, como el color de la luz, es monitoreada por sensores, explica Zepeda.

    “Tenemos luces LED de distintos colores que hacen que las plantas puedan producir más.

    “Las plantas tienen ciertos pigmentos que perciben distintos colores como el rojo, el infrarrojo, el azul, y esos pigmentos dan la señal a ciertas moléculas para que empiecen a producir distintos compuestos”, expone.

    “Con una luz más roja se activa, por ejemplo, la producción de pigmentos como antocianinas, o licopeno. Podemos moldear que la planta produzca los compuestos que nos interesan más. Hacemos mucha experimentación con luces de distintos colores y medimos cómo cambian los niveles de azúcares, licopeno o almidones con distintos porcentajes de luz azul o luz roja”.

    Vieira señala que una de las principales áreas de investigación actualmente es la creación de sistemas autónomos.

    “Estos sistemas combinan sensores que monitorizan las variables climáticas y el estado fisiológico de las plantas con modelos de simulación del crecimiento de los cultivos”, dice.

    “Con el apoyo de la inteligencia artificial, estos sistemas no solo recomiendan estrategias de gestión más eficientes, sino que también controlan automáticamente el clima y el funcionamiento del invernadero”.

    El profesor brasileño Nilson Vieira, joven y sonriendo, mirando a la cámara

    Gentileza Nilson Vieira
    El científico brasileño Nilson Vieira Junior es profesor asociado en Wageningen y se especializa en fisiología vegetal y modelos computarizados de cultivos.

    El gran cuello de botella: la energía

    Marcelis afirma que el siguiente paso en el control de variables será no depender de un invernadero, sino de granjas verticales en ambientes cerrados, totalmente independientes de las condiciones exteriores o de la luz solar.

    Estos sistemas serán más frecuentes en el futuro, agrega, pero al igual que los invernaderos, requieren grandes cantidades de energía.

    “El consumo energético es el principal cuello de botella, por eso gran parte de nuestra investigación se centra en este aspecto”, afirma Marcelis.

    Para la profesora Zepeda, “el desafío más grande aquí en Holanda es que se usa muchísima energía para calentar los invernaderos porque estamos en un clima muy frío. Entonces tenemos que quemar gas natural y prender luces adicionales”.

    Y añade: “La horticultura en los Países Bajos representa el 10% del consumo nacional de gas. Es algo muy costoso, y el gobierno ya dijo que no se va a poder usar más gas para 2050. Todo tendrá que venir de recursos renovables”.

    Plantas en macetas monitoreadas por cámaras y sensores

    Sara Vlekke/WUR
    Cada variable, como el nivel de CO2 o el color de la luz, es monitoreada por cámaras y sensores.

    Zepeda investiga actualmente cómo reducir el uso de energía, haciendo que las plantas funcionen como “baterías”.

    La energía renovable es fluctuante dependiendo de las condiciones del viento o la radiación solar, y el uso de energía en el invernadero también podría fluctuar, explica.

    “Las plantas crecieron en la naturaleza con noches más frías o días más calientes, y pueden exponerse a cambios de temperatura y de luz sin perder tanto rendimiento. Y si hay por ejemplo exceso de producción de electricidad y es más barata, ahí es cuando decimos ‘ok, calentamos el invernadero’”.

    “Hay que darle a la planta la oportunidad de que, si el día está muy soleado, haga su reserva de azúcares, y si predecimos que mañana va a estar un poco más frío, podemos forzar a la planta a usar esos azúcares”.

    Usar las plantas como baterías requiere medir constantemente con sensores qué tanta fotosíntesis está haciendo la planta, qué tantos azúcares está produciendo, y modelos aún más avanzados de computación.

    “Es donde nuestro grupo está haciendo ahora mucha investigación”.

    La IA en la ganadería

    Una de las innovaciones impulsadas por Wageningen en ganadería es la reducción de emisiones de metano de animales rumiantes como vacas y ovejas.

    Este metano, un potente gas de efecto invernadero, se genera en la fermentación de alimento en el tracto digestivo y es liberado principalmente a través de eructos o emitido por el estiércol.

    “Algunos animales producen más metano que otros, y esto se debe en parte a factores genéticos”, le dice a BBC Mundo el profesor Roel Veerkamp, jefe de Mejora Genética Animal y Genómica de la Universidad de Wageningen y líder de la iniciativa Global Methane Genetics, un proyecto con más de 50 socios en 25 países, incluidos programas en África y Latinoamérica.

    “Seleccionar animales de bajas emisiones en los programas de cría para la próxima generación reducirá considerablemente las emisiones con el tiempo”.

    De acuerdo a Veerkamp, una reducción de un 25% en las emisiones en 25 años es un objetivo realista.

    Toma de cerca del rostro de una vaca lechera

    Getty Images
    Una reducción de un 25% en las emisiones de metano del ganado en 25 años es un objetivo realista, según Veerkamp.

    Otra prioridad es mejorar el bienestar animal.

    Veerkamp y sus colegas usan inteligencia artificial para interpretar imágenes y videos de los animales.

    “Grabamos videos de pollos y vacas en grupos, o de vacas individuales caminando frente a una cámara. A partir de los videos utilizamos IA para monitorear su comportamiento: cuánto se mueven, si se mueven con normalidad o si tienen problemas en las patas, si descansan lo suficiente o si se mueven muy poco”, detalla.

    “A partir de estos datos desarrollamos medidas para monitorear o mejorar el bienestar de los animales”.

    De Wageningen a América Latina

    Cada año personas de todo el mundo asisten a los cursos de la escuela de verano de Wageningen, incluyendo el de invernaderos de alta tecnología, que comenzará el próximo 31 de agosto.

    Los invernaderos de los Países Bajos requieren una costosa inversión, pero Zepeda asegura que hay elementos de esa tecnología que sí se pueden aplicar en regiones como América Latina.

    Uno de ellos es la hidroponía o riego por goteo. “Aquí en Holanda el problema no es el agua y en Latinoamérica sí”, señala.

    Otro es el uso de luz adicional de diferentes colores para que las plantas puedan producir más.

    Pero tanto Zepeda como Vieira coinciden en que las soluciones deben adaptarse a cada contexto.

    “Es importante destacar que no se trata de un simple proceso de ‘copiar y pegar’”, afirma Vieira.

    “Un claro ejemplo es el control climático en los invernaderos. En los Países Bajos el principal desafío es calentar el ambiente y proporcionar luz artificial para compensar la baja radiación solar durante el invierno.

    “En Latinoamérica, especialmente en las regiones tropicales, el desafío es prácticamente el opuesto: reducir las temperaturas excesivas y mejorar el aprovechamiento de la alta disponibilidad de radiación solar”.

    Una posible tecnología que podría trasladarse, según Zepeda, es el sistema de pared húmeda o active cooling, en el que la ventilación se logra haciendo pasar agua fría por láminas en un extremo del invernadero y colocando en el otro un extractor que hace recircular el aire frío.

    Para Vieira, “el principal valor de las innovaciones desarrolladas en Wageningen no reside en su replicación directa, sino en su adaptación inteligente, que contribuya a sistemas agrícolas más eficientes, resilientes y sostenibles en Latinoamérica”.

    Pequeñas plantas creciendo en sustratos con hidroponía

    Joris Aben/WUR
    “Las plantas se cultivan en sustratos, lo que permite un mayor control del suministro de nutrientes y posibilita la reutilización casi total del agua de riego”, señala Vieira.

    En América Latina los mayores desafíos son otros.

    “Con una población creciente habrá que incrementar la producción de alimentos, preservando al mismo tiempo los recursos naturales y promoviendo la inclusión socioeconómica de productores con diferentes perfiles, desde agricultores familiares hasta grandes productores”, señala Vieira.

    “Uno de los principales retos será producir de manera más eficiente y rentable, sin necesidad de expandir las fronteras agrícolas para preservar la biodiversidad.

    “Además, existe una creciente necesidad de promover sistemas agrícolas regenerativos que no solo minimicen los impactos ambientales, sino que también contribuyan a la recuperación de áreas degradadas”.

    Zepeda señala que, si en el pasado el enfoque ha sido producir suficientes calorías, ahora la pregunta es: ¿cómo vamos a hacer posible que todos tengamos los nutrientes necesarios?

    Con el cambio climático y las sequías, agrega, es mucho más difícil producir en campo abierto para proveer a la población de esos nutrientes.

    “Nos estamos acabando el agua, el suelo y hay muchos eventos climáticos.”

    La producción intensiva de los Países Bajos puede mostrar un camino.

    “Veo que la horticultura tiene un valor inmenso”, dice Zepeda. “Porque con un invernadero puedes producir más en un área más pequeña y puedes proteger tu cultivo”, agrega.

    “El desafío, claro, es cómo adaptar la tecnología a la situación de cada parte del mundo”.

    Gráfico por Laís Alegretti, del equipo de periodismo visual de BBC News Mundo.

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  • David Attenborough, la voz de la naturaleza, cumple 100 años

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    David Attenborough cumplió 100 años el viernes, un momento importante en una vida extraordinaria que lo llevó de buscar fósiles cuando era niño a convertirse en, quizás, el naturalista más célebre del planeta.

    Los homenajes han llegado de todo el mundo –desde el Royal Albert Hall en Londres hasta la galera del buque real de investigación sir David Attenborough en la Antártida– para un hombre que ha dedicado su vida a divulgar las maravillas de la naturaleza y su fragilidad.

    En el Museo de Historia Natural de Londres, los científicos celebraron el acontecimiento al nombrar en su honor una especie de avispa parasitoide, uno de los más de 50 animales, insectos y plantas que ahora llevan alguna versión de su nombre.

    “Había pensado que celebraría mi cumpleaños número 100 tranquilamente, pero parece que muchos de ustedes han tenido otras ideas”, dijo en una grabación de audio divulgada antes de su cumpleaños, y añadió que estaba “completamente abrumado” por la cantidad de felicitaciones que había recibido.

    Aquí hacemos un repaso de su vida y carrera excepcionales.

    Un hallazgo que cambió su vida de niño

    Attenborough nació en Londres en 1926 y pasó su juventud en el campus de lo que hoy es la Universidad de Leicester, donde su padre, Frederick Attenborough, era el vicerrector. A finales de la década de 1930, en un momento que definiría su vida, estaba inspeccionando las rocas de la campiña inglesa cuando abrió una con un martillo y se reveló el fósil de un molusco marino.

    “Mis ojos fueron los primeros en verlo desde que su ocupante murió hace 200 millones de años”, dijo en un documental de 2009.

    “Supongo que es verdad decir que fue uno de los momentos clave de mi vida”, añadió. “He estado repitiendo ese momento, una y otra vez, durante toda mi vida, y la emoción aún no se me ha pasado”.

    En 1945 se inscribió en el Clare College, perteneciente a la Universidad de Cambridge, donde estudió ciencias naturales, incluidas geología y zoología. Después de licenciarse, fue llamado a servir durante dos años en la Marina Real y lo enviaron al norte de Gales.

    En 1950 se casó con Jane Elizabeth Ebsworth Oriel, quien falleció en 1997.

    Cineasta de corazón

    Tras el servicio militar, Attenborough aceptó un trabajo para editar libros de ciencia para niños, que abandonó en 1952. Se incorporó a la BBC como productor de televisión, una elección interesante, pues en ese momento él no tenía televisión. Dos años más tarde, ayudó a lanzar Zoo Quest, que, según la BBC, fue la primera serie de historia natural en utilizar imágenes rodadas en exteriores de la naturaleza.

    Attenborough, que se unió a las expediciones del programa, formó parte de un equipo que fue el primero en filmar varias aves raras y el dragón de Komodo, según la cadena.

    En 1965, se convirtió en director de la recién lanzada BBC Two, el segundo canal de la corporación, donde supervisó la creación del programa de comedia de sketches Monty Python’s Flying Circus y la introducción de la televisión a color. En 1969 fue ascendido a director de programación de toda la BBC, pero para entonces ya se había cansado de la vida corporativa. Renunció unos años más tarde para volver al cine a tiempo completo.

    “Es lo que me gusta”, dijo en ese momento.

    Redefinir los documentales sobre la naturaleza

    En 1979, Attenborough estrenó La vida en la Tierra en la BBC, una labor de amor de cuatro años que se grabó en más de 100 lugares y exploraba la evolución de la vida del planeta.

    La serie fue la primera en captar imágenes de varias especies y sus comportamientos, incluidas las exhibiciones de cortejo de las aves del paraíso, según la BBC. También mostró un momento impactante en Ruanda, cuando Attenborough se sentó entre un grupo de gorilas.

    “El encuentro que tuve con los gorilas me pareció eterno”, dijo sobre la experiencia. “Estaba como en el paraíso. Perdí toda noción del tiempo”.

    La serie tuvo un éxito enorme, pues fue vista por más de 500 millones de personas en todo el mundo, según la BBC, e inauguró una nueva era de documentales sobre la naturaleza.

    “A principios de la década de 1950, cuando Attenborough se incorporó a la BBC, la televisión sobre historia natural se concebía principalmente como un género especializado para naturalistas aficionados”, escribió para The Conversation U.K. Jean-Baptiste Gouyon, profesor de comunicación científica en el University College de Londres. “En la década de 1980, él había contribuido a convertirlo en uno de los géneros más populares de la programación en televisión y en una vía poderosa para la divulgación científica”.

    Después de La vida en la Tierra, Attenborough continuó con documentales similares, como El planeta viviente, Planeta azul y La vida de las aves.

    En 1985, fue nombrado caballero por la reina Isabel II por sus servicios a la radiodifusión y la televisión. En 2022, el príncipe Carlos lo nombró caballero por segunda vez por sus servicios a la televisión y la conservación.

    Una voz para el planeta

    En el pasado, algunos conservacionistas han criticado a Attenborough y sus programas por no mostrar el impacto perjudicial de la humanidad en el planeta, ni siquiera señalando las fuerzas que impulsan el calentamiento global o las extinciones.

    Al principio se mostró cauto ante la idea del cambio climático provocado por el hombre, pero eso cambió cuando asistió a una conferencia en 2004. Allí se convenció, más allá de toda duda, de que el responsable era el ser humano, según The Guardian.

    En 2017, narró Planeta azul II, que dio la voz de alarma sobre la contaminación por plásticos, y en 2019, narró Nuestro planeta, en Netflix, una serie que destacaba el daño que la humanidad ha hecho al mundo natural.

    En años recientes, ha instado a los líderes del mundo a colaborar para hacer frente al cambio climático. En 2022, recibió un premio de las Naciones Unidas a toda una vida de logros, por su dedicación a abordar cuestiones como el cambio climático, la pérdida de especies y la contaminación.

    En 2020, publicó Una vida en nuestro planeta, libro y documental que denominó su “declaración testimonial”. Es una condena firme de la destrucción medioambiental.

    “Todo lo que necesitamos es voluntad”, escribió en el libro. “Las próximas décadas representan una última oportunidad para construir un hogar estable y restaurar el mundo rico, sano y maravilloso que heredamos de nuestros antepasados lejanos. Nuestro futuro en el planeta, el único lugar, que sepamos, donde existe vida de cualquier tipo, está en riesgo”.

    Jonathan Wolfe es un reportero del Times radicado en Londres que se encarga de cubrir las noticias de último momento.

  • ¿Qué es el hantavirus?

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    Este virus, transmitido por roedores, está relacionado con un brote mortal en un crucero que navegaba por el océano Atlántico.

    El hantavirus, que ocasiona una enfermedad inusual y es transmitido a menudo por el contacto con excrementos de roedores infectados, está relacionado con la muerte de tres personas que estaban a bordo de un crucero que navegaba por el océano Atlántico.

    Normalmente, el hantavirus se transmite por la inhalación de partículas de excrementos secos u orina de roedores.

    En casos excepcionales, puede propagarse entre personas, según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades federales (CDC, por sus siglas en inglés). No se sabe que los hantavirus que se encuentran en Estados Unidos se propaguen entre personas.

    Al principio, el hantavirus provoca síntomas parecidos a los de la gripe, como fiebre, escalofríos, dolores corporales y de cabeza. Pero a medida que la enfermedad avanza, se desarrollan síntomas respiratorios y los pacientes pueden experimentar dificultad para respirar y después insuficiencia pulmonar o cardiaca.

    Esto es lo que hay que saber sobre el hantavirus.

    ¿Qué es el hantavirus?

    El hantavirus es una familia de virus portados por roedores.

    Suele transmitirse a los humanos por inhalación de partículas de excrementos secos de ratón. El único hantavirus documentado que se ha transmitido de persona a persona es el virus de los Andes, que se encuentra en Sudamérica.

    “El hantavirus no es realmente un virus que la gente suela asociar con los cruceros”, dijo Kari Moore Debbink, profesora y experta en virología de la Universidad Johns Hopkins de Baltimore.

    Otros virus, como el norovirus, añadió Moore Debbink, se propagan con mucha más frecuencia en estas embarcaciones.

    En Norteamérica, el virus Sin Nombre es la forma más común de este virus, según Sabra Klein, profesora de la Escuela de Salud Pública Bloomberg de Johns Hopkins.

    A finales de 2022, se habían notificado 864 casos de enfermedad por hantavirus en Estados Unidos desde que se iniciaron los estudios de estos casos en 1993, según los CDC.

    El caso “clásico” de hantavirus lo contrae alguien que ha visitado una cabaña rural infestada de roedores, dijo Emily Abdoler, doctora y profesora adjunta de medicina en la Facultad de Medicina de la Universidad de Míchigan.

    Los síntomas iniciales de hantavirus son parecidos a los de la gripe

    El hantavirus puede causar síntomas parecidos a los de la gripe que aparecen entre una y ocho semanas después de la exposición a los excrementos de un roedor infectado.

    Más tarde, los pacientes suelen experimentar dificultad respiratoria y luego insuficiencia pulmonar o cardiaca.

    ¿Cómo puedo evitar contraer el hantavirus?

    Aunque hay antivirales que pueden ayudar a controlar los síntomas, no hay cura específica para el hantavirus, dijo Klein, de Johns Hopkins. Por eso es importante la prevención.

    Si vives en una zona por la que se sabe que deambulan roedores infectados por el hantavirus, limpia los excrementos con una toalla de papel húmeda. No utilices una aspiradora ni una escoba, pues pueden levantar las partículas de los excrementos.

    Utiliza guantes y una mascarilla N95 ajustada en un espacio bien ventilado. Las personas deben rociar la zona con una solución de lejía o un desinfectante comercial y dejar que repose durante cinco minutos.

    Luego deben limpiar la zona con toallas de papel y posteriormente tirarlas a un bote de basura que cierre herméticamente, dijo Erin Phipps, veterinaria del Departamento de Salud de Nuevo México.

    El tratamiento del hantavirus en la unidad de cuidados intensivos puede incluir intubación y oxigenoterapia, reposición de líquidos y medicamentos para mantener la tensión arterial. A veces se utilizan antivirales.

    Livia Albeck-Ripka es una reportera del Times que radica en Los Ángeles y cubre noticias de último momento, California y otros temas.

    Hank Sanders es reportero del Times y forma parte de la generación 2024-25 de Times Fellowship, un programa para periodistas al comienzo de sus carreras.

    Michael Levenson cubre noticias de última hora para el Times desde Nueva York.

  • Opinión: Mi padre solía escribirle al gobierno cubano. Ahora me toca a mí

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    Estimado presidente Díaz-Canel:

    Tal vez usted sepa quién soy. Hace unos años publiqué un libro sobre la historia de Cuba y Estados Unidos, basado en décadas de investigación en la isla. Cuando ganó un premio, el libro fue reseñado en su periódico oficial, Granma, que dijo que era bueno en lo relativo al siglo XIX, pero que mi interpretación de la revolución de Fidel Castro resultaba cuestionable.

    Muchos cubanos de Miami estuvieron de acuerdo con eso. Yo nací en la isla en 1962 y emigré con mi madre al año siguiente. Ella dejó atrás a mi hermano de 9 años, creyendo que nos reuniríamos en unos cuantos meses; tal vez un año o dos como máximo. No nos alcanzó sino hasta 1980, durante el éxodo del Mariel. Mi padre también dejó un hijo en Cuba. Es una historia común entre cubanos.

    Ya de anciano, viviendo en Miami Beach, mi padre, que solo había cursado hasta sexto de primaria, descubrió que le encantaba escribir. Escribió poemas y textos autobiográficos. Redactó proclamas políticas, con la mayoría de las cuales yo no estaba de acuerdo. También le escribió cartas a Fidel.

    En la primera, fechada el 19 de abril de 1993, se preguntaba qué podía significar una carta de un humilde cubano que había abandonado la isla más de 30 años antes para su famoso y poderoso destinatario. Inmediatamente respondió a la pregunta por sí mismo: “Creo que nada”. Ni siquiera estaba seguro de que Fidel la fuera a leer.

    Sin embargo, él escribía, y en misiva tras misiva, repetía: “Ha llegado la hora, Dr. Castro”.

    ¿La hora de qué?

    En cada ocasión lo expresaba de forma diferente: la hora de acabar con el engaño, la hora de dejarle el destino de Cuba a los jóvenes cubanos, la hora de abandonar el comunismo o, como escribió en 2005, la hora de “llevar a la historia, ese gesto de grandeza que lo convertirá en el más atrevido político de todos los tiempos”. Apelaba a la vanidad de Fidel. En todas las cartas, el mensaje de mi padre era claro: había llegado la hora de un cambio.

    Siguiendo la tradición de mi padre, ahora yo le escribo a usted. Me doy cuenta de que usted tal vez no quiera un cambio; después de todo, su eslogan cuando le entregaron la presidencia en 2019 era “Somos continuidad”. Pero a menos que esté totalmente aislado, debe saber que la continuidad no es lo que quiere la mayoría de los cubanos.

    Seguramente ha visto los indicadores: se calcula que entre el 40 y el 89 por ciento de los cubanos viven en la pobreza. Un paquete de dos kilos de pollo puede costarle a una jubilada dos o tres veces su pensión mensual. Usted tiene electricidad, pero sabe que los apagones son implacables y la gente pasa 10, 16, 22 horas, y a veces días, sin ella. Los hospitales tienen problemas para mantener las incubadoras o las máquinas de diálisis funcionando; incluso los ventiladores viejos, en su batalla perpetuamente perdida contra el calor. Su ministro de Salud ha dicho que el 70 por ciento de los medicamentos básicos no están disponibles. Afuera, crecen las montañas como murallas alzándose alrededor de una fortaleza en ruinas.

    Para usted, señor, la continuidad quizá sea un eslogan político. Para muchos cubanos, es como una sentencia de muerte.

    Sí, lo sé. El embargo. Eso hace que todo sea todo mucho más difícil. No puede comerciar con Estados Unidos, el país que según la geografía debería ser su socio comercial natural. Los turistas estadounidenses no pueden ir a sus playas. Peor aún, la legislación estadounidense castiga a terceros países, empresas extranjeras e incluso barcos que hacen negocios con Cuba. Su designación por Estados Unidos como Estado patrocinador del terrorismo hace casi imposibles las transacciones financieras internacionales. Últimamente, las sanciones han sido más crueles que nunca.

    No obstante, hay muchas cosas que el embargo no puede explicar. El embargo no obligó al gobierno a paralizar las reformas económicas prometidas en 2011. Tampoco determinó la forma de la desastrosa reestructuración monetaria que disparó la inflación a tres dígitos en enero de 2021. Tampoco basta para responder por qué ha incrementado tan drásticamente la inversión gubernamental en turismo, aun cuando la mayoría de las habitaciones de hotel están vacías y gran parte de las tierras agrícolas se encuentran ociosas.

    El embargo no explica la vigilancia y el acoso a los que somete a personas como Alina López Hernández, una historiadora que celebra vigilias silenciosas una vez al mes en el Parque de la Libertad de la capital provincial de Matanzas, a menudo portando un cartel en blanco para simbolizar la ausencia de libertades básicas. No explica por qué artistas como Luis Manuel Otero Alcántara y Maykel Osorbo languidecen en prisión por su arte, su voz, su ejemplo.

    Usted condena el embargo todo el tiempo, culpándolo de todo lo que está mal en Cuba. Pero la queja no puede sustituir a la política. Dígame, o mejor aún, dígale al pueblo cubano, ¿cuál es su plan para lidiar con el hecho de que exista el embargo? ¿Cuál es su plan para intentar negociar su flexibilización?

    No tome esta carta como una defensa de la política estadounidense hacia Cuba, y mucho menos como un llamado a la intervención militar, algo que no apoyo. Mi padre, además de escribirle a Fidel, también escribió cartas a varios presidentes de Estados Unidos. Mi equivalente diría algo sencillo: Cuba no te pertenece.

    Eso, al menos, es algo en lo que podemos estar de acuerdo. De hecho, cuando oigo al presidente Trump decir que va a apoderarse de Cuba, que francamente puede hacer lo que quiera con ella, me indigno. Me recuerda a James Buchanan, quien, como secretario de Estado del presidente James K. Polk, escribió en 1849: “Cuba ya es nuestra. Lo siento en la punta de los dedos”. No puedo evitar pensar en las advertencias de José Martí sobre Estados Unidos, sobre cómo estaba listo para abalanzarse, tomar Cuba y luego extender su alcance por Latinoamérica.

    Mis alumnos leen la enmienda Platt, esa humillante ley que concedió a Estados Unidos el derecho de intervención en Cuba. Les hablo de Juan Gualberto Gómez, el periodista y político nacido de padres esclavizados que advirtió que conceder a Estados Unidos ese derecho era como entregarle “la llave de nuestra casa”.

    Señor presidente, cuando dice que la soberanía no es negociable, la historiadora de Cuba que soy lo entiende. Pero también sé que usted y su gobierno han devaluado el término, tanto que muchos jóvenes solo lo perciben como una más de sus palabrerías. Ha blandido el término como un arma para evitar enfrentarse a asuntos más difíciles. Ha actuado como si fuera su logro exclusivo, cuando nunca lo ha sido. El gobierno sustituyó la dependencia de Estados Unidos por la dependencia de la Unión Soviética y, más tarde, de Venezuela.

    Ahora, sin un patrocinador externo, Cuba se desmorona, y la soberanía empieza a parecer una abstracción. No se puede comer soberanía. Y para sobrevivir, la gente debe comer. Para vivir, deben hacer más.

    ¿Qué hará usted para ayudar a que eso suceda? ¿Qué hará para enmendar las cosas con el Cubano de a pie?

    Si no está dispuesto a buscar respuestas reales, si no ofrece más que una continuidad ruinosa sin futuro, entonces, como habría dicho mi padre, ha llegado la hora.

    Como mínimo, ha llegado la hora de tener un verdadero diálogo nacional.

    Ada Ferrer es profesora de historia en la Universidad de Princeton y autora de Cuba: An American History.

  • En Rusia, el descontento se cierne sobre las festividades más grandes del año

    En Rusia, el descontento se cierne sobre las festividades más grandes del año

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    Banderas rusas rojas, blancas y azules ondean al viento por los amplios bulevares de Moscú. Los parques y paseos rebosan de flores recién plantadas. Cintas de San Jorge de rayas naranjas y negras, símbolos del valor militar ruso, adornan casi todos los escaparates.

    Desde la época soviética, las “Fiestas de Mayo” –el periodo comprendido entre el 1 de mayo, Día Internacional de los Trabajadores, y el 9 de mayo, cuando Rusia celebra el papel soviético en la derrota de los nazis en la Segunda Guerra Mundial– han anunciado la llegada de la primavera.

    Pero este año, el ambiente no es festivo.

    Los precios y los impuestos suben a medida que la economía se esfuerza por soportar el costo de la guerra en Ucrania. Una nueva oleada de medidas represivas en tiempos de guerra ha dado lugar a restricciones de internet antes impensables, incluida otra ronda de apagones en Moscú y San Petersburgo esta semana. Las negociaciones para poner fin a la guerra se han estancado justo cuando las encuestas muestran un número récord de rusos cansados de la guerra que desean la paz.

    Esta temporada de desfiles, la guerra está llegando a Moscú, la capital. Los parques se engalanan no solo con flores, sino también con detectores de metales. El desfile del 9 de mayo en la Plaza Roja –uno de los mayores acontecimientos del año, que se celebra en el corazón del poder del Kremlin– se ha restringido debido a la posibilidad de ataques de drones ucranianos. Ese riesgo se confirmó el lunes, cuando un dron se estrelló contra un edificio residencial de lujo en Moscú. El viernes por la noche, Ucrania lanzó 26 drones hacia Moscú, dijo el alcalde de la ciudad, Sergei S. Sobyanin. Todos fueron derribados, añadió. Sus afirmaciones no pudieron verificarse de forma independiente.

    Mostrando una debilidad inusual, el gobierno ruso pidió sin éxito a Ucrania un alto al fuego el día del desfile y reconoció “medidas de seguridad adicionales” para proteger al presidente Vladimir Putin. El Kremlin ha prohibido la entrada a casi todos los periodistas, alegando “amenazas terroristas de Kiev”.

    Lejos de la capital, Ucrania ha atacado varias veces instalaciones petrolíferas rusas, incluso en Perm, a unos 1500 kilómetros de la frontera, y en la ciudad de Tuapsé, en el mar Negro, donde un ataque causó un desastre ecológico. A primera hora del viernes, drones ucranianos atacaron una refinería de petróleo en Yaroslavl, a unos 241 kilómetros al noreste de Moscú, lo que ilustra el creciente alcance del arsenal ucraniano.

    Una mujer llamada Svetlana, que vive en Tuapsé, describió el creciente cansancio por la guerra en Ucrania, que ya dura más de cuatro años, más tiempo que la participación soviética en lo que los rusos llaman la Gran Guerra Patria.

    Dijo que los residentes empezaban a darse cuenta de que la guerra solo provocaba “caos y consecuencias negativas para la gente”. Svetlana, que pidió que no se revelara su apellido para evitar posibles repercusiones, describió “un estúpido círculo vicioso” en el que los impuestos suben, el dinero extra se utiliza para bloquear internet y entonces a la gente le resulta más difícil hacer el trabajo con el que se pagan los impuestos.

    La festividad del 9 de mayo, el Día de la Victoria, es la más importante del calendario ruso. El Kremlin ha convertido el triunfo soviético en la Segunda Guerra Mundial en una religión civil para los rusos. Se calcula que 27 millones de soviéticos –soldados y civiles– murieron en la guerra, el mayor costo humano entre los países que participaron. La heroica victoria que dio a la Unión Soviética el estatus de potencia mundial es una fuerza unificadora en Rusia.

    También es un contraste evidente con el actual atolladero de Ucrania.

    Rusia lleva años con ganancias de poco territorio allí a pesar de las enormes bajas. Al menos 213.000 soldados rusos han muerto, según el medio de comunicación independiente Mediazona, que contabiliza los informes públicos de muertes. Los investigadores occidentales han estimado que el verdadero recuento supera con creces los 300.000.

    El Kremlin ha creado la ilusión de una guerra lejana para alejarla de la mente de los rusos. Pero a medida que la guerra tensa la economía y se utiliza como pretexto para imponer restricciones en internet, un embajador occidental en Moscú me dijo que había percibido un cambio en la disposición de los rusos a soportarlo todo.

    “Hay una ansiedad colectiva”, dijo el embajador, porque “nadie puede ver cómo acaba esto”. El embajador habló bajo condición de anonimato porque no estaba autorizado a hablar públicamente del asunto.

    Según el Centro Levada, encuestador independiente, en abril el 47 por ciento de los rusos expresaron ansiedad sobre sus vidas, 11 puntos porcentuales más que hace un año.

    El descontento por la economía y las restricciones de internet es visible en los índices de aprobación pública de Putin, que llevan semanas en picada y se encuentran ahora en sus niveles más bajos desde que comenzó la guerra. Pero más allá de quejarse con los encuestadores, los rusos tienen pocas formas de transmitir su descontento, ya que el Kremlin considera cada vez más cualquier crítica pública como una amenaza para el Estado.

    Las autoridades bloquearon los intentos de realizar protestas en varias ciudades por los cortes de internet y la restricción de aplicaciones populares como Telegram. En muchas regiones no se permitieron las concentraciones del primero de mayo organizadas tradicionalmente por el Partido Comunista. Incluso se bloqueó una concentración para protestar por los retrasos en la construcción de edificios escolares en un pueblo del oeste de Rusia.

    A medida que la economía se estanca, sobrecargada por el gasto excesivo en la guerra, los altos tipos de interés y las sanciones occidentales, incluso los rusos relacionados con la clase dirigente hacen sonar las alarmas.

    “Creo sinceramente que tenemos problemas”, dijo Robert Nigmatulin, economista de la Academia Rusa de Ciencias, en un foro económico celebrado en Moscú el mes pasado.

    El nivel de vida de la Unión Soviética, dijo, era inferior al de Europa. “Aun así, construíamos el país; construíamos el espacio, la energía nuclear; íbamos por delante y, por supuesto, nos sacrificamos por ello”, dijo Nigmatulin. “Ahora lo hemos perdido todo y seguimos siendo los más pobres. Incluso en las regiones más pobres de China, los ingresos son superiores a los de nuestras regiones más pobres”.

    Enumeró los sombríos indicadores de Rusia: precios al consumo que han subido un 77 por ciento desde 2015, impuestos más altos que ejercen demasiada presión sobre las pequeñas y medianas empresas, y bajas tasas de natalidad que auguran graves problemas demográficos. Algunos economistas de renombre restaron importancia a sus funestas predicciones, pero, aun así, mucha gente común sufre las consecuencias.

    Irina, quien trabaja en consultoría empresarial y también pidió que no se revelara su apellido, dijo tener “la sensación de una tormenta inminente”.

    “Veo que la economía en su conjunto se reestructura y se vuelve cada vez más difícil”, dijo. Sus clientes han despedido a empleados, añadió, y la inflación anuló un aumento salarial que ella había recibido.

    La inmensa incertidumbre en Rusia se ve agravada por la reducción del espacio para la libertad de expresión, ya que los rusos navegan por las líneas constantemente cambiantes de lo que está permitido.

    Las redadas en Eksmo-AST, una de las mayores editoriales de Rusia, demuestran la creciente frialdad. Recientemente, la policía detuvo a sus principales directivos durante varios días, supuestamente por un libro de contenido LGBTQ, que está prohibido. El libro había sido publicado por una filial de Eksmo que cerró en enero.

    La empresa fue atacada incluso después de intentar aplacar al Kremlin al publicar libros patrióticos y probélicos. El propietario de Eksmo, Oleg Novikov, declaró al medio de noticias local RBK que la situación actual del sector editorial ruso es un “campo de minas”, dados los “vagos criterios” sobre lo que está prohibido.

    Cuando se conoció la noticia de las redadas en Eksmo, yo estaba almorzando con Aleksei A. Venediktov, quien dirigía la última emisora de radio independiente de la capital, Eco de Moscú, hasta que se vio obligada a cerrar tras el inicio de la guerra en 2022.

    Venediktov fue amigo de Dmitri S. Peskov, portavoz del Kremlin, y de Margarita Simonyan, editora del medio de comunicación estatal RT. Ahora, Venediktov se enfrenta a una acusación administrativa de “participación en las actividades de una organización indeseable”.

    No se han facilitado detalles de la acusación ni a él ni a su abogado. El Ministerio de Justicia ruso mantiene una lista de organizaciones que han sido consideradas “indeseables” y a las que se ha prohibido operar en Rusia. Venediktov consultó la lista, en la que figuran más de 350 organizaciones, entre ellas el medio de comunicación independiente Meduza, la organización ecologista Greenpeace, la Universidad de Yale y la Fundación Elton John contra el SIDA.

    “No he colaborado con ninguno de estos grupos”, dijo.

    No todos los rusos están descontentos con el estado de las cosas. Algunos ven a Rusia de forma más positiva al fijarse en los fracasos de otros países.

    Konstantin V. Malofeev, magnate archiconservador de los medios de comunicación, me dijo que Estados Unidos había “cometido un error gigantesco” al entrar en guerra con Irán y había quedado expuesto como un “tigre de papel”.

    En una conversación en su despacho de la céntrica calle Garden Ring de Moscú, se refirió a la influencia que el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, había tenido en la decisión del presidente Trump de atacar a Irán. Puso en duda que Trump estuviera al mando y afirmó que la ineficacia percibida del presidente estadounidense debilitaba las posibilidades de Washington de poner fin a la guerra.

    “Cuanto menos lo veamos al mando, menos probable será que actúe como negociador, árbitro o mediador entre nosotros y Ucrania”, dijo sobre Trump. Además del fracaso de la diplomacia, la creciente robotización del campo de batalla, dijo Malofeev, significa que la guerra podría durar aún más.

    En una reunión celebrada el 1 de mayo en Moscú ante una estatua de Karl Marx, organizada por el Partido Comunista, hablé con dos hombres que dijeron que Rusia era “más libre y más justa” que Estados Unidos o Europa.

    “El internet está limitado no solo en Rusia”, dijo uno de los hombres, Andrei Pavlovsky, de 50 años, que trabaja en finanzas internacionales. “China, Emiratos Árabes Unidos e incluso el Reino Unido también filtran el tráfico de internet. Nadie habla de esto, pero cualquier situación en Rusia emociona inmediatamente al mundo entero por alguna razón”.

    Pero, le pregunté, ¿qué se siente cuando te quitan la libertad de internet?

    “La libertad no es anarquía”, dijo Pavlovsky. “La libertad es control”.

    Alina Lobzina y Andrew E. Kramer colaboraron con reportería

    Valerie Hopkins cubre la guerra en Ucrania y la manera en que el conflicto está cambiando a Rusia, Ucrania, Europa y Estados Unidos. Está radicada en Moscú.

    Alina Lobzina y Andrew E. Kramer colaboraron con reportería

  • 4 hombres son declarados culpables del asesinato del presidente de Haití

    4 hombres son declarados culpables del asesinato del presidente de Haití

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    Jovenel Moïse, de 53 años, fue asesinado a tiros en su dormitorio en julio de 2021. Su asesinato desencadenó una espiral de violencia de pandillas y caos en Haití.

    Después de ocho semanas de juicio, el viernes un jurado federal en Miami declaró a cuatro hombres del sur de Florida culpables de conspirar para asesinar al presidente de Haití, Jovenel Moïse, hace cinco años, en un caso que ha dejado a mucha gente preguntándose quién ordenó realmente el asesinato.

    Los cuatro acusados estaban vinculados a una pequeña empresa de seguridad con sede en Miami, la Counter Terrorism Unit Federal Academy. Los propietarios afirmaron que creían estar actuando en virtud de una orden judicial haitiana legítima cuando contrataron a un equipo de más de dos decenas de exsoldados colombianos para derrocar, no matar, a Moïse, quien en aquel momento era un presidente impopular.

    Los acusados dijeron que, cuando llegaron los mercenarios, Moïse ya estaba muerto.

    Moïse, de 53 años, fue asesinado a tiros en su dormitorio en la madrugada del 7 de julio de 2021.

    Su muerte desencadenó una espiral de violencia de pandillas y caos en Haití que ha durado años. Más de un millón de personas han huido de sus hogares en los últimos años. Y como grandes zonas de la capital, Puerto Príncipe, son demasiado inseguras para transitar, las autoridades no han podido celebrar elecciones para elegir al sustituto de Moïse.

    “¿Por qué esta horrible crueldad, esta espantosa brutalidad? Para poder instalar a un títere como presidente de Haití”, dijo Jason Wu, ayudante del fiscal estadounidense que llevó el caso, durante el alegato final del gobierno.

    Wu dijo que los acusados planeaban sacar provecho de futuros contratos con un nuevo gobierno como parte de un plan multimillonario para desarrollar el empobrecido país. Estaban motivados por su “codicia, su arrogancia y su sed de poder”, dijo.

    Los abogados defensores dijeron que los comandos colombianos habían sido contratados para proporcionar seguridad a las autoridades haitianas con el fin de detener a Moïse en relación con delitos contra el Estado. Supuestamente, su plan consistía en detener a Moïse e instalar en su lugar a un presidente elegido a dedo.

    Tras dos días de deliberaciones, los cuatro acusados fueron declarados culpables de cinco cargos relacionados con conspirar para matar o secuestrar al presidente y proporcionar apoyo material a la conspiración, así como de violar la Ley de Neutralidad estadounidense al emprender una expedición militar ilegal al extranjero.

    Los cargos conllevan posibles penas de cadena perpetua.

    Entre los acusados figuraban los propietarios de la empresa de seguridad, Arcángel Pretel, de 53 años, exinformante del FBI nacido en Colombia, y Antonio Intriago, de 63 años, estadounidense de origen venezolano.

    Los otros dos acusados eran James Solages, de 40 años, estadounidense de origen haitiano que trabajaba en el departamento de mantenimiento de un centro para ancianos en el sur de Florida antes de incorporarse a la empresa de seguridad en Haití, y Walter Veintemilla, de 57 años, un acaudalado corredor de hipotecas y seguros estadounidense de origen ecuatoriano, quien, según los fiscales, era el “hombre del dinero” que ayudaba a financiar la operación.

    Intriago hundió la frente entre las manos mientras se leía el veredicto. Algunos de los abogados defensores consolaron a sus clientes con abrazos. David Howard, abogado de Pretel, palmeó la espalda de su cliente y recorrió la mesa de la defensa para ofrecer sus condolencias a cada uno de los acusados.

    Otras seis personas ya se han declarado culpables por su papel en el plan, y todas menos una han sido condenadas a cadena perpetua.

    Aunque el juicio arrojó luz sobre las turbias circunstancias de la muerte de Moïse, aún dejó dudas sobre quién estaba detrás del complot de asesinato. Gran parte de las pruebas presentadas en Miami estaban envueltas en el secreto porque implicaban a informadores del gobierno estadounidense y se presentaron con arreglo a normas restrictivas para asuntos clasificados de seguridad nacional.

    Un experto médico de la defensa declaró que dos balas recuperadas del cuerpo del presidente no coincidían con sus heridas. Los abogados defensores teorizaron que se habían colocado como parte de una conspiración haitiana paralela para inculpar a los colombianos y a la empresa de seguridad.

    “La bala está impoluta”, dijo Jonathan Friedman, abogado de Solages. “Algo no huele bien”.

    Debido a una enfermedad, se espera que un quinto acusado, Christian Sanon, pastor estadounidense de origen haitiano, sea juzgado a finales de este año.

  • “Dai Dai”: Shakira presenta la canción oficial del Mundial de Fútbol 2026

    “Dai Dai”: Shakira presenta la canción oficial del Mundial de Fútbol 2026

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    Shakira dando un concierto en la playa de Copacabana en 2026 luciendo un traje alusivo a los colores de la bandera de Brasil.

    AFP via Getty Images
    La colombiana reveló que será, junto al nigeriano Burna Buy, la encargada de interpretar la canción oficial del Mundial.

    La estrella del pop colombiana Shakira anunció este jueves a través de sus redes sociales la que será la canción oficial de la Copa Mundial de la FIFA 2026.

    La artista de 49 años presentó un adelanto de un minuto de Dai Dai, tema que interpreta junto al cantante y compositor nigeriano Burna Boy y se estrenará el próximo 14 de mayo.

    En el video promocional, se la ve luciendo colores alusivos a la selección brasileña en el emblemático estadio Maracaná de Río de Janeiro.

    Los bailarines que la acompañan visten camisetas de algunos de los equipos que jugarán en el torneo, como Alemania, Argentina, Colombia y Estados Unidos.

    “Dai Dai” es una expresión común en italiano, que significa “vamos”. En la canción, la colombiana incluye palabras similares en español, francés e inglés: “Dale, allez, let’s go“.

    El anuncio de la canción llega días después de que la cantante colombiana diera en la playa Copacabana el concierto más multitudinario de su carrera.

    El Mundial de Fútbol se llevará a cabo del 11 de junio al 19 de julio en México, EE.UU. y Canadá.

    “¡Estamos listos!”, escribió Shakira en sus redes sociales.

    Shakira en los mundiales

    Como lo recuerdan los primeros segundos del video promocional, en los que se ven los balones oficiales de la Copa del Mundo de Alemania 2006, Sudáfrica 2010 y Brasil 2014, Shakira tiene una larga historia de participación en los mundiales de fútbol.

    Su primera aparición ocurrió en la ceremonia de clausura del Mundial de Alemania de 2006, en la cual interpretó su éxito Hips Don’t Lie junto a Wyclef Jean.

    Cuatro años después, para Sudáfrica 2010, Shakira cantó por primera vez la canción oficial de la Copa Mundial de la FIFA, su icónico Waka Waka (This Time for Africa).

    Según ha contado la artista, en la grabación del videoclip de Waka Waka conoció al exdefensa español Gerard Piqué, con quien sostuvo una relación por más de una década y tiene dos hijos.

    En Brasil 2014, la colombiana nuevamente interpretó uno de los temas del álbum oficial del torneo, La La La (Brazil 2014), y lo cantó en la final, en el estadio Maracaná.

    A ese lugar, regresa ahora, 12 años después, con Dai Dai.

    Carín León, Daddy Yankee y Belinda

    Como en cada edición de la Copa del Mundo, además de la canción oficial habrá todo un álbum para el evento.

    Según la FIFA, este busca “celebrar la cultura global que rodea el evento deportivo más grande del mundo” e incluirá artistas de distintos continentes y géneros.

    Hasta ahora, se conocen tres canciones del mismo: Lighter, una colaboración entre el cantante estadounidense Jelly Roll y Carín León, estrella de la música regional mexicana.

    El grupo de cumbia Los Ángeles Azules interpreta junto a Belinda “Por Ella”, y Daddy Yankee se une a la jamaiquina Shenseea en Echo.

    Coca Cola, por su parte lanzó su himno de la Copa del Mundo, un remake de la icónica canción Jump (1984) de la banda Van Halen, interpretado por el colombiano J Balvin y los estadounidenses Amber Mark, Steve Vai y Travis Barker.

    Línea gris

    BBC

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