A pesar del ‘falso positivo’ en una prueba, Taylor Farms sigue en el centro de la investigación del brote de ciclosporosis

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La FDA dijo que continuaba investigando al proveedor como un actor importante en el brote.

La Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA, por su sigla en inglés) dijo el lunes que aún había pruebas sólidas que vinculaban a Taylor Farms con el brote continuo de ciclosporosis, a pesar de la retractación de la agencia el domingo sobre lo que había dicho que era una prueba positiva del parásito en una muestra de lechuga.

El anuncio se produce luego de días de confusión para los consumidores después de que Taylor Farms retiró voluntariamente la lechuga iceberg de 27 estados, pero no ofreció más información sobre cómo la gente podría saber si había comprado el producto contaminado.

Mientras los consumidores analizaban la información contradictoria, las autoridades de salud de Míchigan anunciaron que los casos en ese estado habían aumentado a 6148 el lunes –un salto de más de 1000 casos durante el fin de semana–, mientras otros estados reportaban aumentos adicionales.

La retractación de la FDA del resultado de la prueba solo incrementó la incertidumbre sobre lo que está por venir en el mayor brote de ciclospora registrado en la historia de Estados Unidos.

Semejante “cambio de postura” en los mensajes fue inusual para la agencia, dijo Susan Mayne, una ex alta funcionaria de la FDA que ahora es profesora adjunta de epidemiología en la Escuela de Salud Pública de Yale. Mayne dijo que, en sus más de ocho años en la FDA, no recordaba ninguna ocasión en la que hubiera ocurrido una retractación similar.

Dicho esto, la Cyclospora es “uno de los patógenos más difíciles de detectar en productos agrícolas”, dijo Kalmia Kniel, microbióloga de la Universidad de Delaware que realiza investigaciones sobre el parásito.

Kniel explicó que los falsos positivos son comunes en las pruebas de Cyclospora porque a menudo hay muy pocos ovoquistes, o huevos, presentes en las muestras de alimentos, y otros compuestos en el alimento mismo pueden interferir con la prueba. El examen también puede detectar ADN de otros microbios que son similares a la Cyclospora, dijo.

También es posible que la FDA haya analizado una parte del lote de lechuga en la que el parásito no estaba presente, dijo John Guzewich, quien trabajó en brotes de enfermedades transmitidas por alimentos en la FDA de 1997 a 2011.

La Cyclospora solo crece en huéspedes humanos, y analizar las heces humanas es la forma más precisa de encontrarla, dijo Felicia Wu, profesora de inocuidad alimentaria, toxicología y evaluación de riesgos en la Universidad Estatal de Míchigan.

Pero investigar el origen de un brote requiere que los investigadores busquen evidencia del parásito en muestras de alimentos y agua. La prueba que utiliza la FDA para hacerlo es una reacción en cadena de la polimerasa (o PCR, por su sigla en inglés), que es “lo mejor” que tienen los científicos para analizar muestras de alimentos en busca de parásitos, a pesar de no ser “100 por ciento” exacta, dijo Keith R. Schneider, profesor de inocuidad alimentaria en la Universidad de Florida.

Analizar muestras de alimentos en busca de un patógeno solo es una parte de la investigación de un brote, dijo Mayne. Los investigadores también entrevistan a los pacientes enfermos para identificar qué comieron y bebieron durante los días y semanas previos a enfermarse, y luego buscan el denominador común (lechuga, en este caso). Luego intentan rastrear el alimento en cuestión hasta llegar a un proveedor o productor.

Según Mayne, con el brote actual de Cyclospora, los investigadores tienen una cantidad “sólida” de este tipo de evidencia que vincula los casos con la lechuga de Taylor Farms.

A veces los investigadores nunca obtienen un resultado positivo para un patógeno en un alimento que creían que causó un brote, dijo la investigadora.

Es posible que los productos que causaron las enfermedades en el brote actual “ya no existan”, habiendo sido consumidos o desechados, dijo Schneider. Y volver al lugar donde se cultivó la lechuga para intentar obtener una prueba positiva de las plantas mismas o de muestras de agua, podría no dar ningún resultado porque es probable que el campo ya “haya sido cosechado y arado, a medida que los agricultores se preparan para plantar el próximo cultivo”, dijo.

Taylor Farms dijo en un comunicado publicado el domingo que la FDA “no había identificado ni un solo resultado positivo en las pruebas del producto para la ciclospora”. Pero basándose en la información proporcionada por la FDA, la compañía ha retirado toda la lechuga iceberg proveniente del centro de México.

La FDA dijo que la investigación aún estaba en curso y que la agencia continuaba recolectando y analizando muestras de productos. Por ahora, la lechuga sigue siendo la principal responsable.

Si la lechuga de Taylor Farms es de hecho la causa principal del brote, los casos deberían comenzar a estabilizarse en breve, y las cifras en aumento representarían ahora casos más antiguos que ya se han resuelto, dijo Donald Schaffner, presidente del departamento de ciencia de los alimentos en la Universidad de Rutgers.

Pero algunos expertos dijeron que los mensajes contradictorios corren el riesgo de socavar aún más la confianza en el sistema de salud pública.

“La gran preocupación que tengo sobre este cambio de postura también es el impacto que tiene en la confianza”, dijo Mayne. “Sin duda, cambiar una determinación tan importante plantea interrogantes”, dijo. Eso “es muy desafortunado”.

Alice Callahan es reportera del Times, donde cubre nutrición y salud. Tiene un doctorado en nutrición de la Universidad de California, campus Davis.

Caroline Hopkins Legaspi es una reportera del Times que se enfoca en la nutrición y el sueño.

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