Isaías toca tierra en las costas de Florida como huracán de categoría 2 y se debilita en su avance por el sureste de EE.UU.

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Isaías tocó tierra como huracán de categoría 2 en la noche de este viernes cerca de la ciudad de Destin, Florida.

El Centro Nacional de Huracanes de Estados Unidos (NHC, por sus siglas en inglés) informó de un rápido aumento en el nivel del mar y ráfagas “potencialmente mortales” en la zona conocida como el panhandle de Florida y la costa sur de Alabama.

Ambos estados habían decretado el estado de emergencia y establecido evacuaciones obligatorias en zonas costeras ante potenciales marejadas ciclónicas.

Isaías continuaba avanzando con fuerza por el sureste de Estados Unidos tras haber sido degradado a ciclón postropical, según informó CBS News, cadena socia de la BBC.

Cientos de miles de hogares en Florida, Alabama y Georgia se encuentran sin electricidad.

Isaías es uno de los tres sistemas de tormentas que afectan a Norteamérica este fin de semana; los otros dos impactan en México y el sur de California, impulsados ​​por las aguas cálidas del océano Pacífico asociadas al fenómeno de El Niño.

Después de golpear Florida con vientos máximos sostenidos de 150km/h, se pronostica que los restos de Isaías se moverán hacia el norte a lo largo de Alabama y hacia el Valle de Tennessee el sábado y domingo.

Isaías es el primer huracán de la temporada en el Atlántico, la cual se ha visto considerablemente retrasada debido a las condiciones de El Niño.

Es la primera vez en más de 30 años que no se ha formado ningún huracán en el Atlántico hasta octubre.

Una imagen satelital infrarroja del huracán Isaías

NOAA
Isaías tocó tierra en Florida ya degradado, como huracán de categoría 2, pero con vientos “potencialmente mortales”.

Estado de emergencia

El sábado por la mañana, el NHC informó que se habían levantado todos los avisos de huracán, mientras que permanecía vigente un aviso de marejada ciclónica para partes de Florida.

Ante la llegada del huracán, el gobernador de Florida, Ron DeSantis, había declarado el estado de emergencia en 25 condados y llamó a movilizarse a cerca de 5.000 miembros de la Guardia Nacional.

Asimismo, urgió a los residentes seguir las órdenes de evacuación cuando aún era seguro desplazarse y buscar refugio.

Por su parte, la gobernadora de Alabama, Kay Ivey, ordenó la inmediata evacuación de personas no residentes, visitantes y turistas de varias áreas costeras.

Además de inundaciones repentinas, también existía el riesgo de tornados, le dijo a la BBC Melissa Watson, meteoróloga en Florida del Servicio Meteorológico Nacional.

Una casa es golpeada por los fuertes vientos y la marea de tormenta del huracán Isaias en Pensacola, Florida, el 9 de octubre de 2026. (Foto de RONALDO SCHEMIDT / AFP vía Getty Images)

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Florida y Alabama habían decretado evacuaciones obligatorias en zonas costeras.
Un árbol caído bloquea una calle mientras el viento y la lluvia del huracán Isaías se acercan a la zona el 09 de octubre de 2026, en Pensacola, Florida. (Foto: Joe Raedle/Getty Images)

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Cortes de luz

Incluso antes de la llegada de Isaías, cientos de miles se quedaron sin electricidad en el sureste del país.

Más de 430.000 personas se quedaron sin electricidad en Florida y cerca de 300.000 sufrieron cortes de luz en Alabama, según datos de PowerOutage.us del sábado por la mañana.

Asimismo, varios eventos deportivos importantes en toda la región fueron suspendidos o reprogramados debido a la tormenta.

El presidente Donald Trump canceló su asistencia a un esperado partido de fútbol americano entre la Universidad de Georgia y la Universidad de Alabama previsto para el sábado en la ciudad de Tuscaloosa.

El efecto de El Niño

Los meteorólogos habían pronosticado que la temporada de huracanes de 2026 sería más tranquila de lo habitual debido al fuerte fenómeno de El Niño que se está desarrollando en el Océano Pacífico.

Un fenómeno meteorológico como El Niño puede provocar una mayor cizalladura del viento sobre el Caribe y el Atlántico, esto es, un cambio brusco en la velocidad o dirección del viento en distancias cortas, lo que desintegra las tormentas antes de que tengan tiempo de desarrollarse.

Si bien reduce las probabilidades de que se formen huracanes, no lo hace imposible.

Isaías ha logrado formarse en una zona con cizalladura del viento limitada y temperaturas del mar muy altas, de 30 o 31 °C, lo que le proporciona el combustible que necesita para intensificarse.

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