¿El tema del momento? Enviar a la guerra al hijo de Trump

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Como suele ocurrir durante los conflictos militares, el tema del servicio militar obligatorio –el cual fue eliminado hace más de 50 años– ha resurgido en el debate público, y en internet, desde que iniciaron los ataques contra Irán. En este caso, algunos detractores antibélicos han encontrado un blanco para su ira y temores: Barron Trump, el hijo de 20 años del presidente.

Casi tan pronto como comenzaron los bombardeos a Irán a finales de febrero, empezaron a circular memes e imágenes generadas por inteligencia artificial que mostraban al hijo de Trump con uniforme militar y otro equipo de combate, con lo que se insinuaba debería ir a la guerra. Las imágenes se difundieron de manera generalizada en redes sociales, a veces acompañadas de una etiqueta –#SendBarron (“Envíen a Barron”)–, e incluso se creó un sitio web titulado “Draft Barron Trump” (“Envíen a la guerra a Barron Trump”), que sugería que enviarlo a la guerra reflejaría la fortaleza de su padre.

Esta semana, ese tipo de imágenes y sentimientos reaparecieron con la noticia de que el Sistema de Servicio Selectivo avanzaba hacia el registro automático de hombres elegibles para el reclutamiento, un cambio normativo en su mayoría administrativo que entraría en vigor a finales de año. En la actualidad, la responsabilidad recae en los propios hombres, aunque muchos estados también ofrecen opciones de registro cuando los jóvenes solicitan licencias de conducir u otras identificaciones. Desde 1980, los hombres de entre 18 y 25 años están obligados a registrarse.

Desde el inicio de la guerra el 28 de febrero, los críticos del presidente Donald Trump, como el exgobernador de Minnesota Jesse Ventura, han pedido que Barron Trump se aliste. Al mismo tiempo, algunos antiguos partidarios destacados de Trump también han mencionado la idea de que sirva en el ejército, incluido el popular conductor de pódcast Theo Von, quien sugirió el domingo que Barron Trump debería ayudar a combatir en la guerra, durante una conversación con el influente Jake Paul.

La semana pasada, Von había publicado que “las élites y los políticos que nos están llevando a estas guerras podrían tomar decisiones diferentes si fueran sus propios hijos”. Esto ocurrió después de una intervención furiosa en un pódcast con Joe Rogan, otro simpatizante de Trump que ha sido crítico de la decisión del presidente de iniciar una guerra.

Los comentarios, tanto en internet como en otros espacios, ponen de relieve tanto el debate aún inconcluso sobre la guerra de Trump en Irán –que actualmente está en pausa bajo un frágil alto al fuego de dos semanas– como la relación a veces complicada del presidente con lo militar.
Donald Trump, quien se graduó de la universidad en 1968, durante la guerra de Vietnam, recibió cinco aplazamientos del servicio militar, incluido uno por espolones óseos en los talones. Los otros cuatro fueron por motivos educativos.

La Casa Blanca no respondió a solicitudes de comentarios sobre Barron Trump y el servicio militar.

El servicio militar obligatorio ha seguido siendo profundamente impopular, según encuestas de opinión periódicas. El último hijo de un presidente en ir a la guerra fue Beau Biden, hijo del expresidente Joe Biden, aunque su despliegue en Irak como miembro de la Guardia Nacional del Ejército de Delaware ocurrió cuando su padre era vicepresidente. Quizá el grupo más famoso de hijos presidenciales en tiempos de guerra fueron los Roosevelt; cuatro de los hijos de Franklin Roosevelt sirvieron en la Segunda Guerra Mundial, al igual que varios de los hijos de Theodore Roosevelt.

El menor de los Trump –que estudia en el campus de Washington de la Universidad de Nueva York, cerca de la Casa Blanca– cumplió 20 años en marzo. Cuando el servicio militar obligatorio por fin fue eliminado en 1973, los hombres de 20 años constituían el primer grupo prioritario de selección.
Algunas de las publicaciones en línea han mostrado a Barron como paracaidista, incluso en un video musical generado por IA con un coro que dice “Envíen a Barron”. En otras ocasiones, han tenido un tono más oscuro, pues juntan fotos de soldados estadounidenses fallecidos en el conflicto junto con la etiqueta #SendBarron (“Envíen a Barron”).

Brooke Foucault Welles, profesora de estudios de la comunicación en la Universidad Northeastern que ha investigado el “activismo de hashtags”, señaló que las campañas y consignas en línea pueden moldear la forma en que el público piensa sobre temas divisivos, y destacó que #SendBarron parece ser un intento de algunos de llamar la atención sobre “las tensiones de clase en torno a las guerras y el ejército”.

Toby Morton, un guionista de comedia de 55 años que creó el sitio “Draft Barron”, dijo el jueves que su página había alcanzado unos 5 millones de visitas desde su lanzamiento a finales de febrero, con un renovado interés tras conocerse esta semana el registro automático para el reclutamiento. Explicó que la motivación del sitio fue “la manera en que, históricamente, los reyes enviaban a sus hijos a luchar junto a los demás”.

“Trump a menudo adopta esa imagen casi monárquica de fuerza y poder”, aseguró Morton, quien anteriormente llamó la atención con otro sitio satírico dedicado al renombrado Kennedy Center de Trump. “Así que la sátira simplemente plantea la pregunta evidente que nos hacemos al respecto”.

Barron Trump y el presidente Donald Trump, ambos con insignias de la bandera estadounidense en sus trajes azules, durante las ceremonias de toma de posesión en Washington el 20 de enero de 2025. (Doug Mills/The New York Times)

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