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  • Por qué Venezuela llegó a tener uranio altamente enriquecido y cómo fue la reciente operación secreta para entregárselo a EE.UU.

    Por qué Venezuela llegó a tener uranio altamente enriquecido y cómo fue la reciente operación secreta para entregárselo a EE.UU.

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    Ocurrió una noche a finales de abril pasado.

    Un convoy militar venezolano recorrió con la mayor discreción posible los 160 kilómetros que separan la sede del Instituto Venezolano de Investigaciones Científicas (IVIC), ubicada a las afueras de Caracas, hasta el puerto de la localidad de Puerto Cabello, en el estado Carabobo.

    Las razones de la nocturnidad y la discreción solamente se conocerían muchos días después: los militares escoltaban un vehículo que transportaba un contenedor en cuyo interior había unos 13 kilogramos de uranio altamente enriquecido, con el objetivo de que fuera trasladado hasta Estados Unidos.

    La operación de extracción contó con la participación de los gobiernos de Venezuela, Estados Unidos y Reino Unido, así como del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) que -según revelaron luego- trabajaron durante años para garantizar que se realizara de forma segura.

    En una declaración divulgada el 8 de mayo, el OIEA explicó que se trataba de “una misión conjunta cuidadosamente planificada, llevada a cabo bajo estrictas medidas de seguridad, ya que este tipo de material nuclear puede representar un riesgo de proliferación o una amenaza para la seguridad si cae en manos equivocadas”.

    Se considera como uranio altamente enriquecido (HEU, por sus siglas en inglés), a aquel que ha sido enriquecido por encima del 20%.

    Según explicó Jack Crawford, investigador del grupo sobre Proliferación y Política Nuclear del Instituto Real de Servicios Unidos (RUSI, por sus siglas en inglés), este tipo de uranio es usado en reactores nucleares en todo el mundo con fines pacíficos como la investigación o la propulsión de submarinos nucleares, pero también puede emplearse para producir material fisible o, incluso, para bombas.

    “Los 13 kg de uranio altamente enriquecido que fueron retirados [de Venezuela] son, teóricamente, suficientes para ser refinados posteriormente y dar lugar a un arma nuclear pequeña, si bien contenían solo poco más del 20% de uranio-235, y el HEU se considera generalmente de grado armamentístico a partir del 90%, explicó Crawford a BBC Verify.

    “Su retirada constituye el esfuerzo internacional más reciente para eliminar de manera proactiva la posibilidad de que uranio altamente enriquecido destinado a usos pacíficos pueda ser adquirido por actores no estatales o gobiernos que busquen desarrollar armas nucleares”, agregó.

    Durante años, los vínculos del gobierno de Venezuela con Irán, Rusia, Cuba y Corea del Norte han sido motivo de preocupación para el gobierno de EE.UU. y, según le dijeron expertos a BBC Verify, también para el OIEA.

    Pero ¿cómo llegó Venezuela a tener uranio altamente enriquecido y por qué se lo entregó a EE.UU.?

    Átomos para la paz

    El presidente Einsenhower durante un acto de presentación de sellos postales relacionados con el programa Átomos para la paz.

    Bettmann/Getty Images
    Venezuela obtuvo su reactor nuclear experimental en el contexto del programa Átomos para la paz, impulsado por el gobierno de Einsenhower.

    Los 13 kilogramos de HEU que tenía Venezuela habían sido usados como combustible para el RV-1, el primer reactor nuclear que hubo en América Latina.

    Este reactor experimental fue instalado a inicios de la década de 1960 en el Instituto Venezolano de Investigación Científica (IVIC), en el contexto del programa Átomos para la paz, iniciado por el gobierno del presidente estadounidense Dwight Einsenhower en la década de 1950.

    El 8 de diciembre de 1953, ante la Asamblea General de la ONU, Eisenhower habló sobre la amenaza que representaba la tecnología nuclear usada con fines bélicos, que desde hacía varios años ya no era monopolio de Estados Unidos, y de los riesgos de proliferación a medida que más países aprendían a producir bombas atómicas.

    Entonces, afirmó que había que ir más allá de buscar la reducción de esta amenaza y sugirió poner esta tecnología al servicio de la humanidad.

    “No es suficiente con quitarle esta arma a los soldados. Hay que colocarla en manos de quienes sepan despojarla de su revestimiento militar y adaptarla a las artes de la paz”, dijo.

    Entonces, propuso la creación de una agencia de energía atómica, bajo el paraguas de la ONU, que se encargara de diseñar las formas para que el material nuclear “sirviera a los propósitos pacíficos de la humanidad” y se pudiera aplicar la energía atómica para responder a diversas necesidades en áreas como la medicina o la agricultura.

    La idea era que las potencias capaces de producir material nuclear se lo proporcionaran a la agencia de la ONU, que lo mantendría seguro y lo pondría en manos de investigadores que indagarían sobre los usos pacíficos de esa energía.

    Ese discurso de Eisenhower sembró la semilla para la creación del OIEA, pero también dio pie a la iniciativa Átomos para la paz, a través de la cual Estados Unidos ofrecería formación y tecnología a países en desarrollo para ayudarles en el uso pacífico de la energía atómica.

    Menos de un año después de ese discurso ante la ONU, Estados Unidos reformó la Ley de Energía Atómica para permitir la exportación de tecnología y materiales nucleares a otros países, siempre y cuando estos se comprometieran a no usarlos para el desarrollo de armamento.

    En marzo de 1955, el gobierno de Eisenhower fue un paso más allá y autorizó a la Comisión de Energía Atómica estadounidense a proveer a estados del “mundo libre” con cantidades limitadas de material fisible, así como también asistencia para la construcción de reactores nucleares.

    Un año más tarde, el gobierno de Venezuela adquirió de la empresa estadounidense el reactor RV-1, con una capacidad de 3 megavatios, el cual, finalmente, fue inaugurado el 22 de noviembre de 1960.

    El RV-1 operó como un reactor de investigación hasta el año 1991, cuando fue cerrado parcialmente.

    De acuerdo con las autoridades venezolanas, el cierre definitivo se produjo en 1997, cuando fue extraído parte del combustible con el que operaba y el resto permaneció en custodia, bajo condiciones de seguridad, hasta ahora.

    Posteriormente, el reactor fue reconvertido en una instalación para la esterilización de instrumentos médicos y otros materiales con rayos gamma.

    Durante los años en los que estuvo operativo, el RV-1 utilizó combustible nuclear procedente de EE.UU. y Reino Unido, según el OIEA

    De la captura de Maduro a la extracción del uranio

    Una gran grúa levanta un contenedor de color gris, junto al cual pueden verse tres personas que están de espaldas y que usan cascos de protección.

    NNSA
    El uranio fue cargado en el puerto de la ciudad de Puerto Cabello y enviado en secreto a EE.UU.

    El gobierno británico, que también participó en la operación, le dijo a BBC Verify que las autoridades venezolanas habían solicitado el retiro del resto del combustible nuclear en 2017 y que Reino Unido se incorporó a la planificación al año siguiente, a petición del OIEA.

    Pero fue la captura el pasado 3 de enero del entonces presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, lo que al parecer jugo un papel determinante en que finalmente se realizara la extracción del uranio.

    Según dijo el pasado 7 de mayo en un comunicado el ministro de Exteriores de Venezuela, Yván Gil, la operación militar estadounidense para capturar a Maduro “incrementó objetivamente el nivel de riesgo y confirmó la urgencia” de ejecutar la operación para retirar el uranio, que Venezuela venía solicitando desde hace tiempo.

    De acuerdo con Gil, la operación militar estadounidense afectó las inmediaciones de la sede del IVIC, llegando hasta apenas unos 50 metros de distancia del antiguo reactor.

    Así, a inicios de abril se puso en marcha esta operación secreta en la que participaron las autoridades venezolanas, la Administración Nacional de Seguridad Nuclear de EE.UU. (NNSA, por sus siglas en inglés), el OIEA y el gobierno de Reino Unido.

    De acuerdo con el comunicado de las autoridades venezolanas, el OIEA fue responsable de supervisar las salvaguardias, ejecutar la verificación técnica correspondiente, acompañar institucionalmente el proceso y proporcionar capacitación al personal venezolano.

    Las autoridades británicas fueron responsables del traslado del uranio enriquecido desde Venezuela hasta la planta de energía nuclear de Savannah River, en Aiken (Carolina del Sur, EE.UU.), cuyas instalaciones se usan en la actualidad para procesar materiales nucleares.

    Nuclear Transport Solutions, una división de la Autoridad de Desmantelamiento Nuclear de Reino Unido, proporcionó el buque de carga Pacific Egret, en el que fue transportado el uranio fuera de Venezuela, de acuerdo con las autoridades estadounidenses.

    Imagen satelital del barco Pacific Egret atracado en Puerto Cabello.

    Vantor
    El barco británico Pacific Egret llegó y partió discretamente de Venezuela.

    Esta embarcación dejó de transmitir su ubicación satelital el 11 de abril, cuando se encontraba en Charleston (Carolina del Sur). Una semana más tarde, se encontraba atracada en Puerto Cabello, según logró constatar BBC Verify a través de imágenes satelitales de alta resolución.

    Imágenes tomadas el 4 de mayo muestran al Pacific Egret -seguido de lo que parece ser un barco escolta- durante su regreso a EE.UU., país en el que ya se encontraba para el 8 de mayo, según se constata en imágenes del puerto de Charleston tomadas en esa fecha.

    “Fue un esfuerzo meticulosamente coordinado, con estrictas medidas de seguridad vigentes en todo momento”, declaró la Oficina de Regulación Nuclear de Reino Unido.

    En un comunicado, el Departamento de Estado de EE.UU. también informó sobre la exitosa conclusión de esta operación y destacó que hasta inicios de mayo la NNSA había “retirado o confirmado la eliminación de más de 7.340 kilogramos de material nuclear apto para armas”.

    De acuerdo con la OIEA, aunque la mayor parte de los reactores nucleares de investigación que se construyeron en las décadas de 1960 y 1970 requerían uranio altamente enriquecido para poder realizar sus experimentos, en la actualidad estas investigaciones pueden hacerse con uranio poco enriquecido (LEU, por sus siglas en inglés), en el cual la concentración de uranio-235 se ubica por debajo del 20%.

    Esa institución afirma que alrededor del mundo, más de un centenar de reactores de investigación y de instalaciones de producción de isótopos médicos han sido adaptados para poder usar uranio poco enriquecido en lugar de uranio altamente enriquecido o han sido cerradas.

    Esto, a su vez, ha permitido la recuperación de unos 7.000 kilos de uranio altamente enriquecido, a los que ahora se ha sumado el procedente de Venezuela.

    *Con información de BBC Verify.

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    BBC
  • La indignación por el caso del joven que murió esposado por la policía mientras se desangraba tras ser apuñalado en Reino Unido

    La indignación por el caso del joven que murió esposado por la policía mientras se desangraba tras ser apuñalado en Reino Unido

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    Un joven de 18 años de pie frente a unos globos naranjas, blancos y negros junto a una ventana. Tiene el pelo corto y oscuro, está sonriendo y lleva una chaqueta azul y una camiseta negra debajo.

    Distribuido por la Policía.
    Henry Nowak, de 18 años, murió apuñalado el 3 de diciembre de 2025.

    El escándalo en torno a la muerte por apuñalamiento de un joven de 18 años, que falleció esposado por la policía mientras pedía ayuda porque no podía respirar, ha desatado una ola de indignación en Reino Unido, espoleada, a su vez, por un componente racial que han explotado figuras de la derecha y la ultraderecha.

    El aparente fallo policial, que no atendió en un primer momento a las súplicas del joven que agonizaba, Henry Nowak, mientras su agresor afirmaba falsamente haber sido víctima de un ataque racista, y la difusión de la estremecedora grabación de la cámara de los agentes que acudieron al lugar, han provocado tensiones y un intenso escrutinio sobre la forma en la que la policía manejó el caso.

    El propio primer ministro británico, Keir Starmer, ha afirmado que las imágenes plantean “serias dudas sobre la actuación policial”, en particular sobre cómo las acusaciones de racismo por parte del agresor “influyeron en la toma de decisiones”.

    Una manifestación este martes en Southampton, cerca de donde murió Nowak, en la que participaron figuras de la ultraderecha británica como Tommy Robinson, se tornó en un violento enfrentamiento con la policía, a la que arrojaron todo tipo de proyectiles y que se saldó con 11 agentes heridos y al menos dos detenidos.

    Nigel Farage, el líder de Reform UK, el partido que quiere llevar a cabo deportaciones masivas, había previamente calentado los ánimos diciendo en una transmisión en vivo que la respuesta debería ser de “pura y fría rabia” y asegurando que la gente ya estaba “harta de los prejuicios contra los blancos” y que “las vidas de los blancos importan tanto como las de los negros”.

    Cómo murió Nowak

    Henry Nowak volvía a su residencia universitaria en Southampton en la noche del 3 de diciembre de 2025 cuando se cruzó con Vickrum Digwa, de 23 años, que lo apuñaló repetidas veces y que ha sido condenado este lunes a cadena perpetua por su asesinato.

    Digwa usó una daga de 21 centímetros conocida como kirpan, que las leyes británicas le permitían portar de forma excepcional (aunque siempre enfundada) debido al simbolismo que tiene para la religión sij, que el agresor profesa.

    Un hombre siendo esposado por la espalda.

    PA Media
    Las imágenes de la cámara policial han causado una gran conmoción en Reino Unido.

    Cuando la policía acudió al lugar, Digwa mintió a los agentes y dijo que había sido víctima de una agresión racista por parte de Nowak, aseguró que le había arrancado el turbante que portaba y le había tirado del pelo, y que él solo se había defendido, algo que, de acuerdo con las pruebas, fue desmentido en el juicio.

    Mientras tanto, Nowak yacía en el suelo, desde donde alertó a los policías de que había sido apuñalado y dijo, hasta en siete ocasiones, que no podía respirar.

    “¿Te han apuñalado? ¿Dónde? No lo creo, amigo”, le respondió uno de los agentes, según puede escucharse en la grabación de la cámara que portaba el uniformado, y que se ha hecho pública con permiso de la familia.

    Ese mismo policía, que había sacado a Nowak de detrás de un auto arrastrándolo de la ropa, le recita rápidamente sus derechos y esposa sus manos detrás de la espalda mientras el joven resopla porque le falta el aire.

    Nowak vuelve a decir que ha sido apuñalado, pero los agentes apenas levantan un poco la ropa sin mirar muy a fondo, mientras se escucha en la grabación a alguien decir que no cree que haya recibido ninguna puñalada.

    Solo cuando el estudiante estaba ya inconsciente, casi tres minutos después de que se iniciara la grabación, la policía llamó a una ambulancia.

    Vickrum Digwa,un hombre con barba y turbante.

    Distribuida por la Policía.
    Vickrum Digwa fue condenado por asesinato.

    Digwa fue sentenciado este lunes a cadena perpetua con un mínimo de cumplimiento de 21 años.

    En el juicio, el magistrado William Mousley afirmó que estaba seguro de que Nowak no había proferido ningún comentario racista contra el hombre sij que lo mató.

    Ante un tribunal repleto de asistentes, el juez espetó a Digwa que había traído “vergüenza” a su familia y a su religión, y aseguró que sus actos habían “avivado la tensión racial en Southampton y en todo el país, lo que ha hecho que muchos sijs se preocupen por su seguridad”.

    La familia de Nowak ha lamentado que su hijo “no murió con dignidad”, y recibió un trato “inhumano y degradante” por parte de la policía, que se ha disculpado.

    Polémica política

    La actuación policial, que esposó a Nowak mientras agonizaba en lugar de a su agresor, está en el centro de la polémica, y ha llegado al Parlamento británico.

    El foco de las críticas no se ha puesto tanto en que no detectaran rápidamente que el joven había sido apuñalado o que no hicieran caso de sus súplicas, sino que priorizaran, según sus críticos, la denuncia de agresión racista.

    Según la líder del Partido Conservador, Kemi Badenoch, la grabación de la fatídica noche demuestra que “los policías ya no saben cómo hacer lo correcto”.

    Culpó a la formación que reciben los agentes para combatir el racismo y “a todas estas tonterías que surgieron después del Movimiento Black Lives Matter”.

    “No quiero que la policía se fije en el color de tu piel a la hora de decidir cómo tratarte… Creo que lo hacen porque es lo que les enseñan”, denunció Badenoch.

    Para Nigel Farage, del partido Reform UK, lo ocurrido muestra un “Reino Unido de dos niveles… donde los derechos de las personas blancas importan menos que los de las minorías étnicas”.

    La ministra del Interior, Shabana Mahmood, pidió esperar al resultado de las investigaciones que se están llevando a cabo sobre el caso, pero rechazó cualquier “demagogia política”.

    “No creo que este sea el momento de enfrentar a los británicos blancos contra los británicos no blancos”, dijo en referencia a las críticas de Farage.

    El lenguaje que se utiliza en el Compromiso contra el Racismo de la Policía, un documento que sirve de guía a los agentes y tiene como objetivo garantizar la “igualdad en los resultados de la labor policial”, está siendo revisado, según anunció el martes el Consejo Nacional de Jefes de Policía.

    Este Compromiso buscaba de alguna forma reparar la “difícil historia de la policía en sus relaciones con las comunidades negras”, pero una parte de ese documento ha suscitado debate, en concreto la que afirma que no se debe tratar a todo el mundo “de la misma manera”.

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  • “Solo hay una salida”: la odisea de los miles de marineros atrapados por el bloqueo del estrecho de Ormuz desde hace casi 100 días

    “Solo hay una salida”: la odisea de los miles de marineros atrapados por el bloqueo del estrecho de Ormuz desde hace casi 100 días

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    Una imagen compuesta superpone una fotografía de la tripulación del Banglar Joyjatra sobre un fondo tratado en amarillo, con mar y cielo azul.

    BBC/Rashedul Hasan
    Los oficiales de alto rango del Banglar Joyjatra grabaron un video para levantar la moral de la tripulación.

    A veces, el mar está tan tranquilo que el capitán Hassan Khan olvida que su barco lleva tres meses atrapado en medio de una zona de guerra.

    “Resulta realmente extraño que, por fuera, todo parezca normal, pero que la gente a bordo no esté tranquila”, comenta el marinero paquistaní, quien prefiere no revelar su nombre real.

    Puede que las cosas parezcan normales, pero ciertamente no lo son. Khan y otros 20.000 marineros han quedado atrapados —en el estrecho de Ormuz o en sus inmediaciones— a consecuencia de la guerra entre Estados Unidos e Israel contra Irán, iniciada a finales de febrero.

    La que fuera una de las vías marítimas más transitadas del mundo —utilizada para transportar una quinta parte del petróleo y el gas del planeta— se ha paralizado por completo, mientras los misiles surcan los cielos y se colocan minas bajo las olas.

    A pesar de ello, la tripulación del barco de Khan ha intentado mantener su rutina de trabajo habitual.

    Si bien nadie desea abandonar la nave para disfrutar de los permisos en tierra —que, de por sí, rara vez se conceden—, las bromas joviales han dado paso a un silencio cargado de ansiedad, solo interrumpido por el zumbido de los teléfonos. La gente se sobresalta ante el más mínimo ruido, incluso mientras duerme.

    “El estrés nos acompaña constantemente”, afirma Khan. “Todos estamos sencillamente agotados: tanto física como mentalmente”.

    Cruces y suministros

     Un buque de carga permanece anclado el 16 de mayo de 2026 en el estrecho de Ormuz, cerca de la isla de Larak, Irán.

    Majid Saeedi/Getty Images
    Se estima que unos 1.600 buques permanecen varados en el estrecho de Ormuz.

    Incluso sin el peligro que representan los misiles y las minas, los 1.600 barcos que, según las estimaciones de la Organización Marítima Internacional (OMI), se encuentran varados en el lado equivocado del estrecho de Ormuz son incapaces de salir.

    Días después del estallido de la guerra, Irán cerró este estrecho paso marítimo —la única vía de salida del Golfo— y se negó a permitir el paso sin su permiso expreso.

    “Es como si estuviéramos atrapados en un estanque. Solo hay una salida, y esa es Ormuz”, explica otro marino, el capitán Shafiqul Islam.

    Islam, cuyo buque lleva la bandera de Bangladesh —el Banglar Joyjatra— transporta unas 37.000 toneladas de fertilizantes con destino a Sudáfrica, ha intentado salir en dos ocasiones durante los meses transcurridos desde entonces.

    Ambos intentos resultaron infructuosos.

    Tras el anuncio de un alto el fuego el 8 de abril, Islam se enteró de que otro buque había recibido permiso del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (CGRI) para cruzar. Acto seguido, dirigió su barco hacia el estratégico paso marítimo, acompañado por otras cuatro embarcaciones. Poco después, recibieron la advertencia de no continuar su avance.

    Nueve días más tarde, Islam lo intentó de nuevo, dado que Irán había declarado que el estrecho estaría “completamente abierto” para todos los buques comerciales, en el contexto del alto el fuego entre Israel y Líbano.

    Sin embargo, Irán revirtió rápidamente la decisión después de que Estados Unidos mantuviera vigente el bloqueo de sus puertos.

    Para entonces, el barco de Islam ya se encontraba a menos de 30 millas náuticas (55 km) del estrecho. No le quedó más remedio que dar media vuelta y alejarse, mientras las advertencias sobre posibles ataques seguían sonando a través de la radio.

    Rashedul Hasan, con gafas de sol, en la cubierta del Banglar Joyjatra

    Rashedul Hasan
    Rashedul Hasan dice que tiene fe en que este “momento crítico” pasará.

    Precios desorbitados de suministros

    Los barcos se han trasladado a diferentes puertos o han fondeado en alta mar dentro del Golfo por motivos de seguridad. Sin embargo, el abastecimiento de alimentos y agua se ha convertido ahora en una cuestión cada vez más apremiante.

    Reponer las provisiones sigue siendo posible sin necesidad de entrar necesariamente en los puertos, ya que la región del Golfo —especialmente en los alrededores de Dubái, Abu Dabi y Kuwait— cuenta con servicios de suministro bien establecidos. No obstante, las entregas son ahora impredecibles.

    Entre todos los artículos esenciales, el precio del agua es el que más ha subido, afirma Rashedul Hasan, ingeniero jefe del Banglar Joyjatra. “Compramos unas 180 toneladas de agua para el barco hace dos días. Anteriormente, esto habría costado entre US$1.500 y US$2.000; ahora, nos cuesta US$11.000”.

    “También da la sensación de que algunos proveedores de alimentos y agua están intentando aprovecharse de la situación para obtener beneficios excesivos”, comenta un marinero coreano que prefiere mantener el anonimato. Él se encuentra a bordo de otro barco.

    Los barcos que han quedado varados necesitarán aún más agua a medida que se acerque el verano. La temperatura del aire ya ha superado los 30 °C en el mes de mayo, y podría llegar a alcanzar los 45 °C.

    En el barco de Khan, todavía tienen comida y agua, “aunque ahora las cosas son más austeras”. Sin embargo, si bien aún pueden conseguir carne de res y pollo, las verduras y las lentejas resultan difíciles de conseguir.

    Muerte y diplomacia

    Una toma frontal del Banglar Joyjatra, mostrando su casco negro y rojo.

    Rashedul Hasan
    El Banglar Joyjatra zarpó de Bangladesh a finales de enero y ahora se encuentra atracado en el puerto de Sharjah, en Emiratos Árabes Unidos.

    Aun así, Islam se sigue considerando afortunado. El segundo día del conflicto, su barco se encontraba a tan solo 200 metros del puerto de Jebel Ali, en Dubái, el cual fue blanco de un ataque iraní.

    Desde entonces, Islam y sus 30 tripulantes han perdido la cuenta de los ataques de los que han sido testigos. “A veces los misiles sobrevuelan un barco y, otras veces, los escombros caen sobre el siguiente”, relata el capitán.

    “Siempre que los ataques se prolongaban durante toda la noche, ninguno de nosotros lograba conciliar el sueño”, comenta Hasan, el ingeniero. “Hemos presenciado el horror y la devastación con nuestros propios ojos”.

    Su miedo está más que justificado. Según la OMI, al menos 11 marineros han perdido la vida —y otro permanece desaparecido— en 39 incidentes verificados.

    La tensión remitió en cierta medida tras el alto el fuego, pero la persistente actividad militar en el estrecho sirve como recordatorio de su fragilidad.

    Algunos marineros siguen avistando drones y aviones de combate, mientras que otros divisan con regularidad buques de guerra y submarinos.

    “Estos barcos utilizan potentes focos de luz. También escuchamos anuncios a través de los altavoces. El capitán dice que los iraníes actúan así para impedir el paso a cualquiera”, explica Sajid Masood, un ciudadano paquistaní que trabaja como cocinero en un buque petrolero. Su nombre ha sido modificado.

    Entonces, ¿existe alguna salida para los marineros atrapados?

    Las compañías navieras esperan, sin duda, poder recortar los costos de personal.

    Al comienzo de la guerra, muchas compañías navieras ofrecieron salarios más altos y beneficios adicionales a los marineros para que permanecieran a bordo, afirma Kamil, un marinero paquistaní que habla bajo un nombre ficticio.

    Ahora, las empresas se enfrentan a enormes pérdidas; por ello, están comunicando a su personal que cualquiera que desee marcharse puede hacerlo, al tiempo que reducen los salarios y los beneficios, añade.

    Sin embargo, lo que sucederá a continuación —y quién acabará reemplazándolos— resulta menos claro.

    Los contratos de muchos marineros están a punto de vencer y las rotaciones de tripulación a gran escala llevan ya un retraso considerable.

    Pero, dadas las circunstancias, resultaría difícil encontrar suficiente personal para dotar de tripulación a estos buques, incluso una vez finalizada la guerra.

    “Esta crisis ha puesto de manifiesto lo peligrosa que puede llegar a ser esta profesión”, señala Kamil. “Es posible que muchos marineros cambien su percepción sobre este oficio”. Le preocupa que, en futuros conflictos, el acceso a las vías navegables internacionales se convierta en un arma estratégica.

    Masood, el cocinero, también se está replanteando su carrera en la marina mercante, y eso que apenas le queda un mes para finalizar su contrato.

    No obstante, antes de tomar esa importante decisión, su único anhelo es regresar a Pakistán y llevar a su familia los regalos que compró en Dubái: muñecas Barbie para sus hijas y un avión de juguete para su hijo.

    “Creí que pronto estaría de vuelta en casa, pero aquí seguimos, varados cerca del estrecho de Ormuz, sin un plan claro para el futuro”, comenta.

    “Todos los días mi familia me pregunta cuándo regresaré, pero no tengo respuesta alguna para ellos”.

    Un buque permanece anclado el 16 de mayo de 2026 en el estrecho de Ormuz, cerca de la isla de Larak, Irán.

    Majid Saeedi/Getty Images
    Muchas de las embarcaciones llevan meses atrapadas en medio del conflicto.

    Hay algunos barcos —unos 750 desde el 28 de febrero, según la firma de datos marítimos Kpler— que han logrado abrirse paso.

    Sus propietarios parecen haber recurrido a la diplomacia directa internacional con Irán; la mayoría de los barcos proceden de China, India y Pakistán, afirma Jonathan Schroden, de CNA, una organización de investigación sin fines de lucro con sede en Washington D.C.

    Al parecer, también han “pagado una tarifa de varios millones de dólares por barco”, añade.

    La diplomacia es ahora la mejor esperanza para el Banglar Joyjatra, y el gobierno de Bangladesh ha estado trabajando con su propietario, la Bangladesh Shipping Corporation (BSC), para asegurar su salida.

    Sin embargo, esto también ha resultado difícil.

    El director general de la BSC, el comodoro Mahmudul Malek, declaró que Bangladesh había accedido inicialmente a pagar el peaje que exigía Irán. Pero el plan se descartó después de que Estados Unidos amenazara con imponer sanciones a cualquier país que lo hiciera.

    “Ahora nos enfrentamos a una doble crisis”, afirma.

    Información adicional de Hyojung Kim, del servicio coreano de la BBC.

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  • ¿Para qué sirve exactamente Airbnb?

    ¿Para qué sirve exactamente Airbnb?

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    Además de encontrar un lugar donde dormir, los usuarios pueden reservar degustaciones de comida y citas en salones de belleza. Este mes, Airbnb ha añadido la renta de coches, el almacenamiento de equipaje y la entrega de comestibles.

    Brian Chesky sigue en “modo fundador”.

    Chesky, director ejecutivo de Airbnb, ayudó a popularizar el término en 2024, tras sentir que la empresa que ayudó a crear hace casi 20 años se atascaba demasiado en la burocracia, que a la larga le creaba más trabajo.

    El modo fundador, a diferencia del “modo directivo”, empuja al director ejecutivo a adentrarse en los detalles cotidianos de una empresa. Según los partidarios de este enfoque, ayuda a acelerar el crecimiento al recuperar el espíritu de arranque que puede desvanecerse a medida que una empresa madura.

    Para otros, es una licencia para la microgestión.

    Desde que Chesky fundó Airbnb con sus compañeros de apartamento, Joe Gebbia y Nathan Blecharczyk, la empresa de alquileres a corto plazo ha crecido hasta superar los 12.000 millones de dólares de ingresos y los 8200 empleados. El año pasado, los usuarios de Airbnb reservaron más de 500 millones de noches a través de la empresa, un 8 por ciento más que el año anterior.

    El ascenso de Airbnb la convirtió en un modelo de la “economía de la disrupción“, junto con otras empresas emergentes como Uber, que se fundó más o menos al mismo tiempo. La disrupción puede ser desordenada, y por el camino estas empresas de rápido crecimiento se encontraron con problemas en temas como la discriminación, el vandalismo y el efecto que sus servicios tienen en las ciudades, ya sea el tráfico o la escasez de viviendas. El precio de las acciones de Airbnb se ha estancado mientras los analistas buscan señales de que la empresa pueda seguir creciendo en este entorno.

    En los últimos años, Chesky, quien estudió diseño industrial en la escuela de arte, consideró que la gente diagnosticaba incorrectamente la cuestión de lo que podría impulsar a la empresa.

    “Había política y burocracia y la gente seguía diciendo que era un problema de cultura”, dijo Chesky, de 44 años, en una entrevista en su oficina de San Francisco. En lugar de eso, lo vio como un “problema de diseño” y se preguntó: “¿Qué pasaría si rediseñaras la empresa?”.

    Esa es la mentalidad que Chesky ha adoptado al ampliar la oferta de Airbnb. Además de encontrar un lugar donde dormir, los usuarios pueden reservar degustaciones de comida y citas en salones de belleza. Este mes, Airbnb ha añadido la renta de coches, el almacenamiento de equipaje y la entrega de comestibles.

    Lo más sorprendente, quizás, es que ahora también se pueden reservar hoteles, las instituciones que Airbnb pretendía inicialmente desbancar. Chesky insiste en que es una evolución natural. Los hoteles independientes y boutiques están en la plataforma porque los clientes los piden, dijo.

    “Fui ideológico durante 10 o 12 años. Decía: ‘Nunca iremos a los hoteles’”, dijo. “En algún momento”, añadió, “nuestros clientes me hicieron cambiar de opinión”. Entonces, el fundador lo hizo realidad.

    Esta entrevista ha sido editada y condensada.

    Háblame de tu educación. Eres del norte del estado de Nueva York, ¿verdad?

    Así es. Niskayuna, un suburbio de Schenectady.

    Mis padres son trabajadores sociales y llevaban una vida de servicio, no ganaban mucho dinero. Recuerdo que mi madre dijo un día: “Elegí un trabajo por amor, no me pagaban mucho dinero. Deberías elegir un trabajo que pague mucho dinero”.

    Elegí ser artista.

    Ella dijo: “Elegiste el único trabajo que te pagará menos que a un trabajador social”.

    Mi padre me inició en el hockey sobre hielo cuando tenía 5 años y se convirtió en una parte importante de mi vida. Aprendí sobre el trabajo en equipo. Aprendí todas las cosas que un artista no aprende.

    ¿Cuándo empezó a orientarse tu trayectoria en la escuela de arte más hacia el diseño?

    Había un jefe de departamento que decía que el diseño industrial abarca desde el diseño de un cepillo de dientes hasta el de una nave espacial, y todo lo que hay entre medias.

    Era técnico. Tenía que ver con la fabricación y la mercadotecnia. Incluía el diseño de la interfaz de usuario, y realmente me preparó para ser fundador y director ejecutivo de una empresa tecnológica.

    Tengo una curiosidad insaciable. Me gusta aprender cosas. Eso forma parte de ser diseñador. Quieres desmontar cosas. Sigue haciendo preguntas, y entonces encontrarás respuestas.

    También estudié liderazgo, en parte porque no creía que fuera un buen líder en Airbnb. Sentía que era un buen fundador, era intuitivo. Pero en el momento en que me convertí en director ejecutivo, no fue igual. Me dije: “¿Por qué no soy bueno en esto?”.

    Esto fue en 2013, 2014, 2015. Pasé por mucho dolor y sufrimiento e investigación y aprendizaje y tropiezos para descubrir cómo hacer esto. Era una versión de la curiosidad. ¿Por qué estas empresas están realmente bien dirigidas y Airbnb no?

    ¿Eso es lo que te llevó al “modo fundador”?

    Dirigí la empresa como una negociación entre mi intuición y las personas que contraté. Aprendí una lección muy dura. La forma correcta es solo una.

    En última instancia, el director ejecutivo tiene que elegir ese camino, en parte porque las personas a las que escuchas quizá ni siquiera estén en la empresa, y tú sigues su estrategia. La forma correcta es solo una y es la forma que debes elegir.

    ¿Has cambiado la forma de explicar lo que entiendes por modo fundador?

    No, definitivamente no. Creo que los principios que describí eran correctos.

    Sí creo que el modo fundador no es bien comprendido. Recuerdo que hubo un tuit: “Me pongo en modo fundador con este burrito”. No sé lo que significaba, pero no creo que eso sea el modo fundador.

    Creo que el modo fundador y la cultura del esfuerzo son totalmente diferentes.

    ¿En qué sentido?

    Como líder, te ocupas de los detalles, te aseguras de que tu equipo se ocupe de los detalles, te aseguras de que todos vayan en la misma dirección y te haces cargo de todo. Creo que eso puede coexistir con un gran ambiente de trabajo.

    De hecho, me di cuenta de que cuanto más me involucraba, más contenta estaba la gente. Algunos se fueron, pero la mayoría se quedó y estaba más contenta porque pude empoderarlos al estar más cerca de ellos. No existe esta noción de que o tú tienes poder o yo tengo poder. No es un juego de suma cero.

    En la era de la IA, incluso los directores ejecutivos de las grandes empresas de Fortune 500 tienen que estar en modo fundador, lo que significa que tienen que entrar en los detalles. Necesitan replantearse cómo hacen todo. Tienen que empezar a utilizar ellos mismos la IA.

    ¿Cuál crees que es el uso más potente de la IA en Airbnb?

    Probablemente el servicio de atención al cliente. Cuando la gente tiene un problema, el 40 por ciento lo resuelve en un chat a través de un agente de inteligencia artificial. Es bastante sorprendente, sobre todo porque los servicios de atención al cliente de Airbnb son bastante difíciles. Hay muchas cosas que pueden salir mal.

    Mucha gente utiliza los chatbots de IA para planificar sus viajes. Eso es más competencia para ti. ¿En qué se diferencia Airbnb?

    Por ahora, creemos que los chatbots van a ser probablemente como Google, y nos enviarán tráfico. Probablemente, sea más beneficioso que competitivo, al menos en el próximo año.

    Airbnb ahora incluye hoteles en su plataforma. Es sorprendente, ya que Airbnb se considera un competidor de los hoteles. ¿Por qué añadirlos? ¿Acaso Airbnb se está rindiendo?

    Los clientes los quieren en Airbnb. No estamos en contra de los hoteles.

    Pero no vamos a tener las grandes cadenas. Vamos a tener boutiques independientes, geniales y únicos que realmente se preocupan por la hospitalidad.

    Más o menos la mitad de los hoteles del mundo son boutiques independientes. Los miramos y dijimos: “Vaya, muchos de ellos parecen anfitriones de Airbnb”.

    Luego hay quien solo se aloja en hoteles. Hay quien solo se queda en Airbnbs. Y hay un montón de gente que se hospeda en ambos.

    Se alojan en Airbnb en Italia con su familia y reservan una noche de hotel en Boston por trabajo. Perdíamos a esos viajeros.

    ¿Incluir hoteles fue una respuesta a las frustraciones que la gente tiene con Airbnb, como encontrar una caja fuerte o que te regañen por no lavar los platos y sacar la basura?

    La principal respuesta a eso es intentar simplificar la experiencia. Por ejemplo, vamos a introducir una visualización del precio total. No verás un montón de cargos añadidos.

    Estamos limitando y simplificando las normas de hospedaje. Estamos restringiendo las tareas del proceso de pago a las más razonables.

    ¿Cuánto es pedir demasiado a un huésped?

    Es difícil decirlo. Básicamente, dijimos, por ejemplo, que debes depositar la basura en una papelera, aunque quizá en un hotel no tengas que hacerlo. Pero no deberías tener que sacar la bolsa de basura al patio.

    Nadie debería tener que meter las toallas en la lavadora y ponerla en marcha. Es razonable pedir a la gente que ponga los platos en el lavavajillas, pero, salvo raras excepciones, no deberían tener que encenderlo. No sé si tengo una afirmación concisa, salvo decir que en general nos gusta la regla de oro: trata la casa como si fuera tuya.

    Para los anfitriones, se trata de recordar que hay que ser lo más hospitalario posible. Estas personas están de vacaciones y están descansando de sus quehaceres.

    Tenemos casi seis millones de anfitriones. Te vas a encontrar con peticiones realmente extravagantes. Intentamos ayudar y capacitar a la gente para que sea hospitalaria, pero compiten con hoteles que tienen gente que ha ido a la escuela de hostelería.

    Airbnb se ha ido expandiendo hacia experiencias, clases y otras funciones. ¿Se está convirtiendo en una “aplicación para todo”?

    Si se puede hacer algo más que un Airbnb entonces, ¿qué es un Airbnb? Si no es solo una casa, ¿es un viaje? ¿Es más que viajar?

    Estamos poniendo a prueba decenas de otros negocios y categorías. Algunos son servicios que facilitan el viaje. Algunos hacen que un viaje tenga más magia, es decir, que sea memorable.

    Creo que lo que decidimos no hacer es tan importante como lo que decidimos hacer. Creo que nos convertimos en una comunidad para viajar y vivir.

    La Copa Mundial va a ser un gran momento para viajar. Pero existen dudas sobre el aumento de los precios y el temor a viajar a Estados Unidos, dadas las políticas migratorias de la Casa Blanca. ¿Podría esto frenar la demanda?

    El negocio de Airbnb ha sido históricamente un poco más resiliente que otras plataformas de viajes. Cuando la economía no va tan bien, más gente recurre al alojamiento compartido. Mucha más gente pone sus casas y quiere ofrecer un lugar donde hospedarse para el Mundial. Hay más gente que quiere ir que hoteles para recibirlos.

    Esperamos una demanda récord para la Copa Mundial, y nos esforzamos al máximo para intentar proporcionar alojamiento al mayor número de personas posible.

    Sin duda creemos que será el mayor acontecimiento de la historia de Airbnb.

    Es hora de la ronda relámpago. ¿Cuál es el objeto sin el que nunca viajas?

    Llevo un cuaderno de bocetos.

    ¿A dónde no has ido pero quieres ir?

    A Buenos Aires.

    ¿Cuál es la última pregunta que le has hecho a AI?

    Una pregunta sobre Hulk Hogan.

    ¿Cuál era la pregunta?

    Estaba viendo el documental sobre Hulk Hogan –el primer episodio– y le pregunté por qué llegó a ser la figura central de la lucha libre. ¿Cuáles fueron los elementos?

    ¿Cuál es tu mejor consejo para las reuniones?

    Asegúrate de tener a alguien que tome las decisiones claramente definido y de salir con una decisión tomada. Las mejores reuniones son las menos posibles y las más breves.

    ¿Con qué frecuencia compruebas el precio de las acciones de Airbnb?

    Creo que ni siquiera una vez a la semana. No muy a menudo. Solo después de las ganancias. Lo miro porque lo considero un marcador de mis ganancias, pero por lo demás no compruebo cosas que no puedo controlar.

    Jordyn Holman es una reportera de negocios para el Times, cubre temas de gestión y escribe la columna Corner Office.

  • Trump ignoró los simulacros bélicos sobre el estrecho de Ormuz

    Trump ignoró los simulacros bélicos sobre el estrecho de Ormuz

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    Durante las dos últimas décadas, Irán amenazó repetidamente con cerrar la vía marítima. Trump subestimó la capacidad de Irán para hacerlo.

    A mediados de febrero, poco antes de que el presidente Donald Trump iniciara la guerra contra Irán, el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica del país realizó ejercicios con fuego real en sus aguas costeras. Los medios de comunicación estatales iraníes dieron publicidad al ejercicio, cuyo nombre oficial dejaba claro su propósito: “Control Inteligente del Estrecho de Ormuz”.

    El ejercicio supuso una luz roja intermitente de advertencia para el gobierno de Trump que, por razones que aún no están del todo claras, no fue atendida en su mayor parte.

    Pocos días después del inicio de la guerra, el ejército iraní ejerció control sobre el estrecho, amenazando a los petroleros comerciales con barcos, misiles y aviones no tripulados. El transporte marítimo se detuvo. Los precios del sector energético se dispararon. Y Trump se vio acorralado en un rincón estratégico.

    Tres meses después, el control iraní del estrecho se ha convertido en su arma más poderosa, una fuente de enorme influencia en las negociaciones con Trump sobre el programa nuclear del país.

    Trump, un presidente acostumbrado a doblegar a sus oponentes a su voluntad, se ha esforzado por ocultar su exasperación. En un mensaje publicado en abril en las redes sociales, Trump exigió profanamente a los “locos bastardos” que dirigen Irán que abrieran el estrecho, “o vivirán en el infierno”. Los militares iraníes se burlaron de la amenaza de Trump como una muestra de impotencia.

    Pero la respuesta de Irán no ha sido ni descabellada ni sorpresiva, según numerosos exfuncionarios estadounidenses que pasaron horas haciendo simulacros bélicos sobre la probable respuesta de Teherán ante un gran ataque estadounidense.

    Durante años, el gobierno estadounidense ha llevado a cabo simulacros bélicos sobre posibles conflictos con Irán, incluidos algunos celebrados en el Pentágono a los que asistieron decenas de oficiales militares y legisladores. Una y otra vez, dicen los participantes, llegaron a la conclusión de que Irán respondería a un gran ataque estadounidense cerrando el estrecho de Ormuz.

    “En todas las ocasiones, lo primero en lo que nos centramos fue en el estrecho, sin excepción”, dijo Dennis Ross, alto funcionario de seguridad nacional de la Casa Blanca durante el gobierno de Barack Obama. “Asumimos que si entrabas en guerra con Irán, este era su contrapunto”.

    Trump ha sido consciente de ese riesgo al menos desde su primer mandato como presidente. John Bolton, quien fue asesor de seguridad nacional de Trump durante su primer mandato, recordó haber intentado en vano persuadir al presidente para que lanzara una guerra de cambio de régimen contra Teherán. El estrecho de Ormuz siempre fue fundamental en esas conversaciones, dijo Bolton.

    “Es imposible creer que Trump se sorprendiera por el cierre del estrecho”, dijo Bolton. La verdadera cuestión, añadió, era por qué el gobierno de Trump parecía tan poco preparado para ese resultado.

    Olivia Wales, portavoz de la Casa Blanca, dijo que, gracias a una planificación detallada, “todo el gobierno estaba preparado para cualquier acción del régimen iraní”.

    “El presidente Trump sabía que Irán intentaría detener la libertad de navegación y el libre flujo de energía, y tomó medidas para destruir numerosas minas y más de 40 buques minadores”, añadió.

    Pero una mirada retrospectiva al período previo a la guerra deja claro que Trump subestimó tanto la capacidad de Irán para cerrar el estrecho como la de Estados Unidos para reabrirlo de ser necesario. Aunque la Casa Blanca no ha revelado los detalles de su planificación, expertos y exfuncionarios dijeron que las pruebas disponibles públicamente sugieren varios culpables probables.

    Una explicación sencilla es que Trump podría haber esperado que el gobierno de Irán cayera antes de poder cerrar el estrecho. Algunos funcionarios de Trump también creyeron –erróneamente– que Irán no podría cerrar la vía marítima sin sacrificar sus propias exportaciones de petróleo y que no cometería un “suicidio económico”, como lo calificó uno de ellos.

    Trump y sus altos funcionarios también parecían creer que si Irán intentaba tomar el estrecho, los aliados ayudarían a las fuerzas estadounidenses a recuperar el control de la vía navegable. Eso también fue un error de cálculo.

    Las tácticas de Irán pueden haber sorprendido al ejército estadounidense. La planificación del Pentágono se centró en el supuesto de que Irán minaría intensamente la vía marítima. En lugar de ello, Irán ha confiado principalmente en misiles basados en tierra y en su relativamente nuevo arsenal de drones baratos para atacar y amenazar a los barcos.

    Trump heredó un problema geográfico que ha preocupado a los estrategas estadounidenses desde principios de la Guerra Fría, cuando temían que la Unión Soviética intentara controlar el canal por el que ahora fluye aproximadamente el 20 por ciento del suministro mundial de petróleo.

    Durante las dos últimas décadas, en medio de las crecientes tensiones por su programa nuclear, Irán ha hostigado con frecuencia el tráfico en el estrecho e incluso ha amenazado con cerrar la vía marítima.

    Tras una ronda de amenazas de este tipo, a finales de 2011, Obama envió un mensaje secreto al líder supremo de Irán, el ayatolá Alí Jameneí, advirtiéndole que la interferencia en el estrecho era una “línea roja” estadounidense que provocaría una severa respuesta militar. Irán dio marcha atrás. La lección, dijo Ross, fue que Irán no arriesgaría la supervivencia de sus dirigentes por el estrecho.

    Pero el ataque de Trump a finales de febrero invirtió ese cálculo, lanzando ataques aéreos que mataron a Jamenei y a otros funcionarios iraníes, y pidiendo la caída del gobierno de Irán.

    “Buscábamos un cambio de régimen”, dijo Kenneth Pollack, exanalista de inteligencia de la CIA y vicepresidente de política del Instituto de Medio Oriente. “Esa es la clave: por eso los iraníes cerraron el estrecho”.

    Es posible que Trump esperara un rápido cambio de gobierno que impidiera la acción de Irán en el estrecho. El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, aseguró a Trump que el gobierno de Irán podría ser derrocado. Y Trump todavía estaba envalentonado por la exitosa incursión de un comando en enero que capturó al presidente de Venezuela, Nicolás Maduro.

    Al menos algunos funcionarios de Trump dudaban de que Irán quisiera siquiera cerrar el estrecho, presumiendo que tal medida pondría fin a los lucrativos ingresos petroleros de Teherán. Irán ha eludido durante mucho tiempo las duras sanciones estadounidenses exportando ilícitamente petróleo a través del estrecho.

    Es un suicidio económico para ellos si lo hacen”, declaró el secretario de Estado Marco Rubio a Fox Business el pasado mes de junio. “Y conservamos opciones para afrontarlo”.

    Pero la hipótesis del “suicidio económico” de Rubio se basaba también en otro supuesto erróneo: que Irán no podría detener la mayor parte del tráfico a través del estrecho sin renunciar a sus propias exportaciones de petróleo.

    En una audiencia ante el Senado el martes, senadores demócratas enfadados presionaron a Rubio para que les asegurara que Trump no haría concesiones a Irán simplemente por devolver el estrecho a su estado previo a la guerra.

    La mayoría de los analistas han asumido durante mucho tiempo que Irán haría intransitable la vía marítima colocando decenas o incluso centenares de minas en sus aguas. Eso haría que el estrecho fuera demasiado peligroso incluso para que sus propios buques petroleros lo atravesaran.

    El hecho de que Irán no intentara cerrar el estrecho tras una oleada de ataques aéreos estadounidenses, conocida como Operación Martillo de Medianoche, contra sus instalaciones nucleares clave hace un año, podría haber respaldado la opinión de Rubio.

    Pero Irán eludió ese problema utilizando menos minas de las previstas –quizás gracias a los ataques estadounidenses contra sus barcos mineros– y recurriendo a misiles y aviones no tripulados para aterrorizar a quienes navegaban. Los barcos que transportaban petróleo iraní, que no fueron objeto de ataques con misiles o drones, siguieron atravesando el estrecho durante semanas, hasta que Trump impuso un contrabloqueo al tráfico marítimo iraní en abril.

    Los simulacros bélicos de Irán durante el gobierno de Joe Biden no imaginaban que los aviones no tripulados desempeñarían un papel tan importante en el cierre del estrecho, según un ex alto funcionario.

    “No se centraron lo suficiente en los drones”, dijo Bolton refiriéndose a los funcionarios de Trump.

    Durante una audiencia de la Comisión de las Fuerzas Armadas del Senado el pasado mes de junio, los legisladores interrogaron al almirante Brad Cooper, quien se convertiría en jefe del Comando Central de Estados Unidos, sobre la amenaza iraní al estrecho y la capacidad del ejército para contrarrestarla. Cooper se refirió a la “guerra de minas” y a las capacidades estadounidenses de rastreo de minas, pero no mencionó los drones.

    Reconociendo que un escenario así sería “complejo”, indicó que los militares podrían manejarlo en cuestión de “semanas y meses”.

    Un antiguo funcionario del Pentágono dijo que la Marina estadounidense era muy consciente de la amenaza que los drones podrían suponer para la navegación, gracias a los ataques al comercio en el Mar Rojo por parte de los militantes hutíes de Yemen, apoyados por Irán, que comenzaron a finales de 2023. Pero el ejército estadounidense ha tenido dificultades para desarrollar defensas eficaces contra los drones.

    Los funcionarios de Trump también parecían esperar que los aliados estadounidenses acudieran en su ayuda si Irán cerraba el estrecho. “Creo que el mundo entero se pondría en su contra si lo hicieran”, predijo Rubio en una entrevista con el programa Face the Nation de la CBS el pasado mes de junio.

    El 3 de marzo, Trump declaró en redes sociales que los buques de guerra estadounidenses empezarían a escoltar a los petroleros a través de la vía navegable “lo antes posible”. A mediados de marzo, su secretario de Energía, Chris Wright, aseguró a un entrevistador de la CNBC que las escoltas militares eran “bastante probables” a finales de ese mes, y el secretario del Tesoro, Scott Bessent, dijo que las escoltas se producirían “tan pronto como sea militarmente posible”.

    El 10 de marzo, Wright incluso publicó en redes sociales –y luego borró rápidamente– la afirmación de que la Marina estadounidense había escoltado a un petrolero a través del estrecho. Las autoridades culparon a un miembro anónimo del personal por la falsa afirmación.

    Pero ningún aliado de Estados Unidos más allá de la región inmediata se ha ofrecido como voluntario para unirse a lo que muchos consideran la imprudente guerra elegida por Trump.

    Una coalición de naciones liderada por el Reino Unido y Francia dice estar dispuesta a ayudar a vigilar el estrecho, pero no hasta que Estados Unidos e Irán lleguen a un acuerdo formal para reabrirlo.

    Trump anunció en mayo una operación “humanitaria” limitada, denominada Proyecto Libertad, para rescatar a los petroleros varados en el estrecho. Pero la abandonó al cabo de un solo día, después de que Arabia Saudita protestara por el riesgo de una peligrosa escalada. (En las últimas semanas, Estados Unidos ha guiado discretamente a unos 70 buques comerciales a través del estrecho, aunque están lejos de ser suficientes para tener un impacto en los mercados mundiales y las cadenas de suministro).

    Una operación militar unilateral estadounidense para abrir el estrecho supondría un gran riesgo para un presidente que ya se enfrenta a la indignación de sus partidarios, quienes creyeron en sus promesas pasadas de evitar guerras caóticas en Medio Oriente.

    Pollack, quien ha dirigido o participado en varios conflictos simulados entre Estados Unidos e Irán, dijo que una operación de este tipo requeriría desplegar al menos una división del ejército en la costa de Irán para dar caza a todo su arsenal de barcos, minas, misiles y aviones no tripulados. “Hay que ir casi puerta por puerta por la costa norte del estrecho para hacerlo”, dijo.

    “Siempre ha sido un problema muy difícil”, añadió. “No me ha sorprendido nada de lo que han hecho los iraníes”.

    Michael Crowley cubre el Departamento de Estado de EE. UU. y política exterior para el Times. Ha reportado desde una treintena de países y con frecuencia viaja con el Secretario de Estado.

  • Opinión: Trump falló como comandante en jefe

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    Cada mes que pasa de su presidencia, Donald Trump se comporta más como el maleante en jefe de Estados Unidos que como su comandante en jefe.

    ¿En qué sentido? Permítanme explicarlo. Hoy somos un país en guerra, con decenas de miles de soldados desplegados cerca de Irán. Generalmente, cuando nuestra nación ha estado en guerra, la principal prioridad interna del comandante en jefe es mantener al país unido. Porque no hay nada más desmoralizador para los soldados estadounidenses que luchan en el extranjero que mirar atrás y ver a nuestro país desgarrarse desde adentro. Y no hay nada que anime más a un enemigo a resistir en espera de mejores condiciones para poner fin a una guerra contra Estados Unidos que ver a Estados Unidos en guerra consigo mismo.

    ¿Y cómo ha respondido Trump a ese deber unificador del comandante en jefe? No ha movido un dedo para que los demócratas apoyen la guerra. En lugar de eso, ha priorizado actuar como un maleante en jefe. En el mismo momento en que Trump pide a nuestros hombres y mujeres de uniforme que hagan el máximo sacrificio, él ha realizado un intento descarado de atracar el Tesoro de Estados Unidos para beneficio propio, de su familia y de sus aliados políticos, lo que podría incluir a quienes atacaron el Capitolio de Estados Unidos el 6 de enero de 2021. Es tan indignante que ni siquiera algunos de sus más fieles aduladores del Partido Republicano pudieron aceptarlo.

    Trump conspiró con su propio Departamento de Justicia, liderado por quien solía ser su abogado personal, para usar dinero de los contribuyentes y crear un fondo discrecional político de 1776 mil millones de dólares, supuestamente para compensar a aquellos simpatizantes de Trump que han “sufrido la instrumentalización y la persecución de la ley” a manos de su predecesor. En realidad, como señaló el comité editorial de este periódico, eso “recompensará a los leales dispuestos a desafiar la ley y cometer actos violentos en nombre del presidente”.

    Afortunadamente, una jueza federal suspendió temporalmente el plan, que nadie describió mejor que el exlíder de la mayoría republicana en el Senado, Mitch McConnell: “¿Así que el máximo responsable de las fuerzas del orden del país pide un fondo discrecional para pagarle a quienes agreden a la policía? Totalmente estúpido, moralmente incorrecto… llámalo como quieras”. Ante toda esa oposición, Trump ha dado señales de estar dispuesto a dar marcha atrás con su terrible plan, pero eso solo lo creeré cuando vea que esta maniobra de corrupción y beneficio personal ya está muerta y enterrada.

    Si Trump tuviera una pizca de integridad, en vez de maquinar la reserva de 1776 millones de dólares con el posible fin de compensar a estos falsos defensores de la frontera de la libertad –leales que saquearon el Congreso–, ordenaría al Congreso que destinara esa cantidad exacta para apoyar a los verdaderos defensores actuales de la frontera de la libertad: el ejército ucraniano. Este no solo está resistiendo el intento de Vladimir Putin de aplastar la democracia de Ucrania, sino que también está debilitando la capacidad de Rusia para amenazar a otros países libres de Europa. Dios bendiga a los combatientes de Ucrania.

    Pero, por desgracia, parece que Trump solo quiere conseguir dinero para quienes intentaron derrocar nuestra Constitución en casa, no para quienes quieren emular nuestra democracia constitucional en el extranjero.

    Además, el Departamento de Justicia dirigido por Trump incluyó discretamente, como suplemento del fondo discrecional, un documento de una página firmado por el fiscal general en funciones, Todd Blanche, que decía que el gobierno quedaría “PROHIBIDO PARA SIEMPRE y PRECLUIDO de procesar o proseguir” las reclamaciones fiscales pendientes contra Trump, los miembros de su familia o sus empresas. Aún no está claro qué ocurrirá con esa medida.

    El presidente Trump tiene otro apodo que alude a sus problemas éticos: “operador bursátil en jefe”, como propuso recientemente The Associated Press. ¿Por qué? Porque “los presidentes recientes se han abstenido de operar con acciones de empresas cuyos destinos podrían impulsar o hundir de un plumazo, pero Donald Trump rompió ese precedente en el primer trimestre de este año con más de 3600 órdenes de compra y venta”, escribió AP, “muchas de ellas relacionadas con empresas cuyos beneficios se han visto directamente afectados por sus decisiones como jefe del gobierno”.

    Eso equivale a un promedio de 50 operaciones al día en acciones que incluían proveedores del ejército estadounidense afectados por la guerra en Irán. “Si fuera secretario de Defensa, estaría cometiendo un delito”, dijo a la AP Richard Painter, principal asesor de ética de la Casa Blanca durante el gobierno de George W. Bush. “Técnicamente puede hacerlo, pero es un abuso de confianza fundamental”.

    Trump no solo ha cortado prácticamente toda la ayuda financiera de Estados Unidos a Ucrania; también está reduciendo la presencia de tropas estadounidenses en países de la OTAN justo en un momento en el que Putin, al percibir que está perdiendo la guerra, intensifica sus amenazas contra ellos.

    Del mismo modo en que los estadounidenses están empezando a darse cuenta de que Trump se está convirtiendo en un depredador de nuestro sistema –tratando de manipular el sistema judicial para generar dinero destinado a los atacantes del 6 de enero y obtener inmunidad frente a las investigaciones en curso sobre impuestos para él y su familia–, nuestros aliados están llegando a la conclusión de que, en la era de Trump, Estados Unidos se está convirtiendo en un depredador peligroso para ellos.

    De hecho, algo está ocurriendo con los aliados tradicionales de Estados Unidos; algo que nunca pensé que vería en esta vida ni en la siguiente. En la era posterior a la Segunda Guerra Mundial, nosotros y nuestros aliados adoptamos juntos la doctrina de la “disuasión” contra la Unión Soviética, y más tarde contra Rusia, para impedir cualquier intento del Kremlin de expandir por la fuerza su influencia en el mundo libre o de someter a sus vecinos.

    Ya no es así.

    Nuestros aliados han visto a Trump amenazar con convertir a Canadá en el estado número 51 y con arrebatar Groenlandia a Dinamarca. Lo han visto iniciar una guerra con Irán sin consultar a la OTAN y luego exigir que la OTAN ayude a rescatarnos de lo que se ha convertido en un desastre. Lo han visto recortar la ayuda financiera de Estados Unidos a Ucrania, poner al agresor ruso al mismo nivel moral que ese país y, para rematar, imponer aranceles imprudentes y mal planteados a todos nuestros aliados.

    Como resultado de todo eso, algo sin precedentes está ocurriendo: “Disuadir a los Estados Unidos de Trump se está convirtiendo en una prioridad estratégica de nuestros aliados, tanto como lo fue disuadir a Rusia”, me dijo Nader Mousavizadeh, director ejecutivo de Macro Advisory Partners, una firma de consultoría geopolítica, y antiguo asesor principal de Kofi Annan, el secretario general de la ONU.

    ¿Y cómo no iba a ser así? Cuando uno ve cómo Trump ha castigado a Canadá con aranceles, es difícil no concluir que la peor posición para un país durante el segundo gobierno de Trump “es ser el aliado más cercano de Estados Unidos y haber integrado su economía, sus sistemas energéticos y su aparato militar con los de Estados Unidos”, dijo Mousavizadeh. Todo el mundo puede ver ahora, añadió, que Trump “convertirá en arma el hecho de que cualquier país dependa de Estados Unidos y usará eso para extraer todo lo que pueda en la definición más estrecha, táctica y transaccional del poder estadounidense”.

    No es de extrañar que, después de que Trump intensificara su retórica sobre apoderarse de Groenlandia, los miembros europeos de la OTAN –Alemania, Suecia, Francia, Noruega, Países Bajos, Finlandia y Reino Unido– anunciaran planes para enviar pequeños contingentes militares a Groenlandia para reforzar a los daneses.

    Daniel Fried, exembajador de Estados Unidos en Polonia, señaló en un ensayo para el Atlantic Council que, aunque estos aliados de la OTAN intentaron plantear su medida como algo necesario para reforzar la seguridad ártica, también “han utilizado la palabra ‘disuasión’. Que los europeos hablen de Estados Unidos en esos términos, aunque sea implícitamente, es un punto bajo, pero es necesario”.

    No olvidemos que, al principio, Trump obligó a Ucrania a darle a Estados Unidos acceso a minerales críticos a cambio de la ayuda estadounidense contra un ejército ruso que intentaba tomar el control del país. Esta es la verdadera “Doctrina Trump”: si te opones a Estados Unidos te impondré aranceles; si dependes de Estados Unidos te extorsionaré.

    La única respuesta racional para nuestros aliados es intentar “disuadir y diversificar”, concluyó Mousavizadeh. Y si Trump sigue así durante sus cuatro años completos, añadió, “ningún dirigente de la OTAN podrá volver a aceptar responsablemente el grado de dependencia de la tecnología, los sistemas de defensa o los sistemas financieros estadounidenses” que los países de la OTAN dieron por sentado durante mucho tiempo.

    Estuve en Portugal esta semana y me impactó el grado en que los ejecutivos empresariales europeos hablan de haber perdido la fe en las instituciones estadounidenses y en Estados Unidos como garante de las normas jurídicas mundiales, algo que siempre han dado por sentado. Es desorientador para ellos, literalmente, como si fuesen excursionistas que han perdido la brújula.

    En resumen, tener un presidente que se comporta como un maleante en jefe –no como un comandante en jefe– nos está costando caro dentro y fuera del país. Esta perversión de la presidencia estadounidense está socavando la estructura de alianzas que ganó dos guerras mundiales y la Guerra Fría y generó una de las épocas de paz y prosperidad más largas de la historia. Cada día que toleramos este comportamiento ponemos en peligro el futuro de nuestros hijos.

    Thomas L. Friedman es columnista de Opinión sobre asuntos internacionales. Se unió al periódico en 1981 y ha ganado tres premios Pulitzer. Es autor de siete libros, entre From Beirut to Jerusalem, el cual ganó el Premio Nacional del Libro. @tomfriedman

  • Opinión: ¿Cuánto tiempo puede seguir así Marco Rubio?

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    Nueve días antes de la Navidad de 1987, agentes federales antidrogas irrumpieron en una modesta propiedad de 4000 metros cuadrados en el oeste de Miami. Su objetivo era un narcotraficante llamado Orlando Cicilia, a quien detuvieron y acusaron de vender y distribuir millones de dólares de cocaína colombiana. La redada contra Cicilia y sus asociados terminaría convirtiéndose en uno de los mayores golpes contra el narcotráfico en la historia de Florida. Visto en retrospectiva, el caso resulta notable por otro motivo: Cicilia era cuñado de Marco Rubio.

    Algunas de las experiencias más vívidas de la juventud de Rubio sucedieron en la casa donde Cicilia fue arrestado. Según las memorias de Rubio, su “recuerdo más entrañable de la infancia” fue una fiesta de Nochebuena en la que Cicilia asó un cerdo en un pozo cubierto con hojas de palma en el patio de la vivienda. Más adelante, cuando Rubio quería comprar abonos para los partidos de los Miami Dolphins, ganó dinero bañando a los perros de su hermana y de su cuñado en ese mismo patio. Incluso vivió brevemente en la casa mientras sus padres se mudaban al otro lado del país.

    Rubio ha llegado muy lejos en las cuatro décadas que han pasado desde entonces, ascendiendo al rol de combatiente mundial de los cárteles de la droga y ejecutor de la agenda “Estados Unidos primero” como secretario de Estado del presidente Donald Trump. Después de la operación militar en la que el dictador Nicolás Maduro fue capturado y trasladado a Estados Unidos para enfrentar cargos de narcotráfico en enero, Trump designó a Rubio para “manejar” Venezuela. A lo largo de los años, Rubio ha hablado poco sobre el arresto de su cuñado, más allá de señalar la conmoción y el dolor que causó a su familia.

    El contraste entre la relación que Rubio tuvo en su infancia con un hombre que más tarde sería condenado por narcotráfico y su actual papel como funcionario que recorre el mundo podría parecer una de esas peculiaridades biográficas arbitrarias más propias de la ficción que de la vida real. Sin embargo, para entender a Rubio siempre ha sido necesario conciliar historias aparentemente contradictorias. Como legislador de Florida, convivió con trabajadores migrantes y respaldó descuentos en las matrículas universitarias para hijos de migrantes indocumentados. Más tarde, cuando se postuló al Senado de Estados Unidos, adoptó una postura dura en materia migratoria. Luego volvió a transformarse, en el Congreso, en un promotor bipartidista de la reforma migratoria.

    En la actual alianza de Rubio con Trump las contradicciones no han hecho más que aumentar, y no solo en el tema de la migración. Rubio pasó de ser un apasionado defensor de la ayuda exterior estadounidense a convertirse en uno de los impulsores del desmantelamiento de la Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID). Pasó de ser un acérrimo adversario de la política exterior del presidente en su primer mandato a respaldar ataques legalmente controversiales contra presuntas embarcaciones de narcotraficantes y a aplaudir el enfoque hegemónico del presidente hacia el hemisferio occidental. Tras haber arremetido contra el acuerdo impulsado por Barack Obama en 2015 para aliviar las sanciones a Irán a cambio de límites a su programa nuclear, Rubio figura ahora entre los partidarios más fervientes de un acuerdo similar con el que Trump espera poner fin a la guerra en ese país.

    Los malabarismos de Rubio lo han convertido en un aliado cada vez más exitoso del presidente y, al mismo tiempo, en una figura cada vez más desconcertante para quienes pensaban que sería una voz moderadora, menos identificada con el movimiento MAGA, en la era Trump 2.0. Sin embargo, esa capacidad de reinventarse no es algo nuevo; es una de las características que lo definen. Un análisis minucioso revela una verdad constante: Marco Rubio siempre ha encontrado la manera de encajar.

    En su ascenso en Venezuela, y a través de su manejo de los fracasos de la guerra con Irán, ha logrado profundizar su relación con Trump y cimentar su pertenencia al movimiento político que creó el presidente. No ha tenido ningún problema con aparecer en televisión para defender la guerra de Trump en Irán, cuando otros, incluido su principal rival para convertirse en el sucesor natural de Trump, el vicepresidente JD Vance, ocupan papeles públicos más prominentes en las negociaciones para poner fin al conflicto. Como cuando jugaba fútbol americano en la preparatoria, Rubio parece encantado de estar en el equipo aunque no sea el jugador estrella.

    Eso no quiere decir que Rubio no vaya a tener sus oportunidades de gloria. Con frecuencia, Trump lo menciona como el hombre que pondrá a Cuba en línea con el objetivo del presidente de dominar la región. Mientras la guerra de Irán avanza lentamente hacia un final no concluyente, ese objetivo hemisférico vuelve a captar la atención de Trump. El 20 de mayo, el Departamento de Justicia imputó al expresidente del país, Raúl Castro, y un bloqueo petrolero impuesto por Trump ha provocado una crisis económica en la isla. Por su parte, Rubio ha ofrecido al país 100 millones de dólares en ayuda a través de la Iglesia católica o de organizaciones benéficas independientes.

    En algún momento, parece que la acumulación de contradicciones del señor Rubio tendrá que alcanzarlo. Sin embargo, en las dos décadas en las que lo he observado, incluyendo el tiempo que pasé escribiendo una biografía publicada en 2015, las paradojas de Rubio no han sido una desventaja. Si acaso, han sido una ventaja, al menos desde una perspectiva política. Pocos saben leer mejor a los estadounidenses. Lo que significa que los estadounidenses tienen un interés real en las sucesivas metamorfosis de Rubio, no solo porque actualmente es tanto secretario de Estado como asesor de seguridad nacional, sino porque claramente aún alberga ambiciones de convertirse en presidente.

    Nacido en Miami en 1971, Rubio pasó horas junto a su querido abuelo, Pedro Víctor García, escuchando las historias familiares. En muchos sentidos, eran historias habituales de una familia de inmigrantes recién llegada a Estados Unidos. García había llegado a Estados Unidos en 1956 procedente de Cuba en busca de una mejor vida. En 1962, tras una larga estancia en el extranjero, un juez de inmigración estadounidense dictaminó que García había renunciado a su condición de residente legal. Según una grabación del procedimiento, el juez ordenó la deportación de García. Sin embargo, la orden se dictó poco antes de que la crisis de los misiles de Cuba sumiera en el caos las relaciones entre ambos países y, al final, García se quedó en Estados Unidos para siempre.

    En los años siguientes, el sueño americano no fue fácil para la familia Rubio. Su padre, que había llegado a Estados Unidos en 1956, antes del inicio de la Revolución cubana, tuvo dificultades para ganarse la vida mientras atendía un bar y administraba un edificio de departamentos cerca del aeropuerto de Miami. En la religión encontraron comunidad. Los Rubio pertenecían a una iglesia católica de barrio en Coral Gate, al oeste de la Pequeña Habana. Al joven Rubio le encantaba disfrazarse de cura después de misa. “De niño tenía la costumbre de recrear escenas de experiencias que me habían causado una impresión”, escribió Rubio en sus memorias.

    En 1979, cuando tenía 8 años, la familia salió de Miami ―que en ese entonces era una ciudad sacudida por la violencia de los cárteles de la droga― y se mudó a Las Vegas, donde una tía suya tendría una gran influencia en su vida. Ella era mormona. También los chicos de al lado. Él también quería ser mormón. Para entretenerse a sí mismo y a su familia, hacía playback con las canciones de las estrellas de televisión mormonas Donny y Marie Osmond. Poco después, él y su madre se bautizaron en la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días. La conversión duró poco: en 1984, la familia regresó a Florida y, cuando Rubio estaba en el bachillerato, su familia retomó el catolicismo.

    Se sumergieron en la intensa y omnipresente atmósfera anticastrista de los exiliados cubanos de Miami, algo que se convertiría en una característica perdurable de la identidad política de Rubio. Desde que era un veinteañero miembro de una comisión municipal de los suburbios de Miami hasta convertirse en el primer presidente cubanoestadounidense de la Cámara de Representantes de Florida, Rubio fue impulsado en parte por el poder de una historia que contaba sobre su familia. Les decía a los cubanoestadounidenses que asistían a sus discursos que él era uno de ellos: un hijo de exiliados cuyos padres fueron obligados a abandonar Cuba por Fidel Castro.

    Era una historia que resultó ser inexacta. Mientras investigaba mi biografía de Rubio, encontré documentos que demostraban que sus padres y su hermano mayor habían llegado a Estados Unidos antes del inicio de la Revolución cubana, casi tres años antes de que Castro tomara el poder, más o menos al mismo tiempo que el abuelo de Rubio. De hecho, su abuelo había regresado a Cuba después del ascenso de Castro y había aceptado un empleo de baja categoría en el sistema de transporte del gobierno.

    Cuando escribí un artículo sobre esta discrepancia para The Washington Post, donde yo era periodista en ese momento, Rubio dijo que se había basado en la historia oral de su familia y que eso era lo que le habían contado sus padres. Negó haber contado a propósito una historia incorrecta para conseguir un beneficio político. Dijo que sus padres debían ser considerados exiliados porque habían querido volver a Cuba, pero no pudieron. Era un argumento justo, aunque no aclaraba del todo la historia que había estado contando.

    Pronto, Rubio enfrentaría desafíos más desagradables relacionados con la historia de su familia. Cuando era candidato a la vicepresidencia por el Partido Republicano en 2012, comenzó a circular la teoría de que no era “ciudadano por nacimiento”. El argumento sostenía que sus padres, aunque estaban legalmente en Estados Unidos, no eran ciudadanos estadounidenses cuando él nació y que, por lo tanto, él no podría convertirse en presidente algún día.

    Fue un ataque infundado: Rubio nació en Estados Unidos, por lo que ha sido ciudadano toda su vida. Pero, en 2016, mientras hacía campaña para la presidencia, la historia resurgió en un juicio. Como informó Adam Liptak, de The New York Times, el año pasado, Rubio se sintió obligado a presentar documentos en los que hacía una defensa contundente de la ciudadanía por derecho de nacimiento.

    Como uno de los primeros actos de su segundo mandato, Trump emitió una orden ejecutiva que ampliaba considerablemente las categorías de personas nacidas en Estados Unidos que no serían elegibles para la ciudadanía por derecho de nacimiento. La orden se ha visto paralizada por impugnaciones judiciales, y durante los argumentos ante la Corte Suprema en abril, el caso de Trump parecía encaminarse a la derrota. Sea cual sea el resultado, Rubio y su familia no se verían afectados. Rubio ha apoyado la medida de Trump.

    Pese a todas las contradicciones, Rubio ha consolidado su pertenencia al movimiento MAGA de Trump. Ha pasado de un firme apoyo a Ucrania a una inclinación a hacer concesiones al líder ruso Vladimir Putin. Ha abandonado su apoyo de larga data a la labor de la USAID y ahora está presidiendo su desmantelamiento.

    Algunos de los cambios de Rubio tienen un componente especialmente personal. Su postura dura sobre el castigo de los narcotraficantes contrasta con la indulgencia que mostró una vez con su cuñado, quien fue traficante de drogas, según documentos que descubrí con Scott Higham, mi colega de The Washington Post. Cuando era el coordinador de la mayoría de la Cámara de Representantes de Florida, Rubio utilizó su papelería oficial para recomendar a la División de Bienes Raíces de Florida que se concediera una licencia inmobiliaria a Cicilia, quien acababa de salir de la cárcel. La carta de recomendación no mencionaba su relación personal con él. (En su momento, Rubio rechazó las insinuaciones de que hubiera hecho algo poco ético).

    Rubio es uno de los pocos políticos que se han enfrentado con Trump y han sobrevivido… hasta ahora. Trump no será presidente para siempre, y la relación de Rubio con el mandatario, y con el movimiento que creó, es algo que el secretario de Estado nunca podrá ocultar. Juntos han emprendido la construcción de un orden mundial que será difícil, si no imposible, de deshacer: un Estados Unidos intervencionista y unilateral que toma lo que quiere. De Venezuela a Irán, y ahora Cuba, Rubio va con Trump en su disruptiva travesía. ¿Y si todo sale mal?

    Me imagino a Rubio resurgiendo ágilmente de sus cenizas, como hizo cuando Trump lo humilló en su estado natal de Florida al derrotarlo por un gran margen en las primarias presidenciales de 2016. No me cabe duda de que Rubio está, al mismo tiempo, disfrutando y sintiéndose conflictuado mientras vuelve a probarse, una vez más, una nueva identidad: un papel de trumpista y MAGA que quizá algún día tenga que abandonar. Las ya famosas fotografías de él en el sofá del Despacho Oval viendo cómo Trump reprendía al ucraniano Volodímir Zelenski se han convertido en memes por una buena razón, al capturar tanto su gesto de tipo duro como su incomodidad al hundirse entre los cojines.

    Sin embargo, dice mucho de las habilidades de Rubio el hecho de que en el pequeño grupo de sobrevivientes camaleónicos cercanos a Trump el secretario de Estado esté emergiendo como uno de los principales contendientes en la carrera para sucederlo. Esta nueva versión de Rubio es más enojada y más sombría que el político a menudo optimista que se convirtió en el encantador y precoz favorito del Partido Republicano en la década de 2010. Su tono se ha vuelto estridente; sus palabras, más mordaces. Por ahora, al menos, está enviando un mensaje claro al mundo MAGA: que es uno de los suyos, y que sería un heredero adecuado.

    Manuel Roig-Franzia es autor de El ascenso de Marco Rubio y exjefe de la oficina del Washington Post en Miami y América Latina.

    Fuente de las fotografías para la ilustración: SAUL LOEB/Getty Images.

  • Qué son las “zonas muertas” que amenazan el mar Báltico, el área de agua salobre más grande del mundo

    Qué son las “zonas muertas” que amenazan el mar Báltico, el área de agua salobre más grande del mundo

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    Un gran petrolero navega en aguas tranquilas, con una costa boscosa al fondo y placas de hielo visibles en la superficie del mar

    Getty Images
    Los países bálticos temen un mayor riesgo de derrames de petróleo por parte de la “flota fantasma” de petroleros de Rusia.

    Bornholm es una isla remota y estratégicamente situada en el altamente contaminado mar Báltico. Ahora, esta isla danesa azotada por el viento se encuentra en el centro de una crisis ambiental y geopolítica.

    La temporada turística en Bornholm es corta. Al bajar del autobús, el gran puerto está vacío, salvo por unos cuantos yates y un destacamento de soldados daneses.

    La fábrica de procesamiento de pescado en el muelle permanece en silencio y parece abandonada, y a su lado asoma un nuevo conjunto de viviendas vacacionales.

    La oficina del capitán del puerto, sin embargo, sigue activa; una de sus paredes está cubierta de viejas fotografías en sepia del puerto en días más prósperos.

    “He trabajado aquí casi 27 años”, dice Tom Nielsen, el capitán del puerto.

    “Llegamos a tener 55 barcos al mismo tiempo y ahora solo queda uno… Se podía cruzar el puerto caminando de un barco pesquero a otro. Estaba completamente lleno. Había tantos barcos, tanta gente en el sector, en la fábrica, como mecánicos, electricistas. Había tres personas en tierra por cada una en el mar”, evoca.

    “Fue un golpe cuando desapareció la pesca”.

    La pesca comercial del bacalao en torno a Bornholm está prohibida desde 2019 debido al colapso de las poblaciones locales.

    En 2024, la asociación de pescadores de Bornholm cerró tras 141 años de historia.

    Puede que el entorno marítimo tarde más de 400 años en recuperarse de factores como la sobrepesca, la falta de oxígeno y el aumento de la temperatura del mar.

    Algunos creen que quizá nunca ocurra, porque bajo las aguas del mar Báltico avanza un enemigo invisible.

    Áreas del fondo marino con poco o ningún oxígeno, conocidas como “zonas muertas”, parecen acercarse cada vez más a las playas de Bornholm.

    Esto se debe a la contaminación humana procedente de fertilizantes y aguas residuales, que provoca una gran proliferación de algas.

    Cuando estas mueren, se hunden y cubren el fondo marino.

    Su descomposición consume el oxígeno disponible, acaba con los organismos que dependen de él y, como consecuencia, crea zonas muertas.

    Varias personas, algunas con chalecos salvavidas naranjas, se adentran en aguas poco profundas con redes junto a una orilla rocosa, donde también se ven una sauna de madera y una pequeña construcción sobre una plataforma.

    Ivandet
    Grupos ecologistas daneses intentan despertar el interés de los visitantes por las aguas que rodean la isla y por las razones de la presión que enfrentan.

    Por si esto no fuera suficiente, el mar Báltico afronta una nueva amenaza para su supervivencia.

    La invasión rusa de Ucrania en 2022 dio lugar a una flota fantasma de barcos para eludir las sanciones occidentales y el límite de precios sobre sus exportaciones de petróleo.

    Hoy crecen los temores a un vertido masivo accidental de petróleo procedente de alguno de los buques mercantes, supuestamente mal mantenidos, de esa flota fantasma rusa, lo que podría devastar aún más los frágiles ecosistemas del mar Báltico, una afirmación que las autoridades rusas niegan.

    Hablar “en el agua”

    Dominando el puerto, al final del muelle en Tejn, se alza la alta fábrica de chapa ondulada que antes producía hielo para la flota pesquera de la isla.

    Ahora alberga una organización local de educación ambiental llamada Ivandet (en danés, “en el agua”).

    “Tras el colapso de la industria, nadie quería hablar de lo que ocurrió”, dice Marie Helene Miller Birk, bióloga marina y cofundadora de Ivandet.

    “Llegamos a la conclusión de que lo más importante ahora era meter a la gente en el agua y hacer que hablara”.

    Ivandet sustituyó la maquinaria por una cafetería, un espacio de oficinas y un balcón con una vista de 180 grados sobre el mar Báltico.

    Las paredes y las tuberías de la fábrica permanecen como recuerdo de la industria pesquera. La organización creó una laguna artificial que se adentra en el mar.

    “En verano, las familias bajan y pasan tiempo con nosotros”, dice Birk.

    “Tenemos a un biólogo marino, que normalmente soy yo, con botas de agua, redes y prismáticos acuáticos. Los niños empiezan a sentir curiosidad, atraen a sus padres, y entonces comienzan las conversaciones”, prosigue.

    “Es como si los padres necesitaran que alguien les preguntara sobre todas esas cosas de las que han oído hablar en los medios acerca de la contaminación”, añade.

    Magnus Heide Andreasen es cofundador de Ivandet y doctorando en Ecología Marina en el Instituto Nacional de Recursos Acuáticos de Copenhague.

    Él ha fundado la empresa emergente Redox -dedicada a la restauración de hábitats- que trabaja en una nueva tecnología comercial que pretende revertir la falta de oxígeno en el fondo marino y restaurar sus sedimentos contaminados.

    Sin embargo, no puede dar muchos más detalles. “Sigue siendo secreto.”

    Al mirar el mar Báltico desde el balcón, me resulta difícil creer que esté tan contaminado.

    “Ese es el mayor problema al que se enfrenta el mar”, dice Birk. “Parece tan hermoso.”

    Bajo la superficie, la realidad puede ser muy distinta.

    Algas que matan

    “El Báltico es un mar pequeño y semicerrado con un conjunto único de características”, afirma Rüdiger Strempel, secretario ejecutivo de la Comisión de Protección del Medio Marino del Báltico (Helcom), durante una videollamada.

    “Es la mayor zona de agua salobre del mundo y presenta un intercambio de agua muy limitado con el mar del Norte, que se encuentra próximo”.

    Vista del puerto de Tejn al atardecer, con aguas tranquilas que reflejan las luces, embarcaciones amarradas y un edificio moderno junto a un rompeolas de rocas.

    Ivandet
    Desde el pintoresco puerto de Tejn no hay indicio de la floración tóxica que se expande lentamente por el fondo del mar Báltico.

    Helcom es una organización intergubernamental creada para proteger el medio ambiente del mar Báltico.

    Cuenta con diez miembros, entre ellos Rusia, y se estableció en la década de 1970.

    “El agua puede permanecer durante 30 años en el Báltico. Además, es un mar muy poco profundo”, explica Strempel.

    La profundidad media del mar Báltico es de unos 54 metros, mientras que la del mar Mediterráneo, por ejemplo, alcanza los 1.500 metros.

    “Alberga muchas especies adaptadas específicamente a estas condiciones”, detalla el experto de Helcom.

    Al menos siete grandes ríos desembocan en el mar Báltico. Su cuenca es cuatro veces mayor que la superficie del propio mar y alberga a casi 90 millones de personas.

    “Es una de las zonas marítimas más transitadas del mundo”, afirma Strempel.

    “Hay una media de 1.500 grandes buques en el mar en cualquier momento y alrededor de 55.000 embarcaciones entran o salen del Báltico a través de los estrechos daneses cada año.

    “Puedes imaginar que el mar Báltico está sometido a muchas presiones para las que no está bien preparado”.

    Estoy observando una de ellas. En mi pantalla aparece una imagen de hermosos remolinos de colores que danzan y brillan, similares a las auroras boreales, pero no lo son.

    Son floraciones de algas verdeazuladas y están contribuyendo a la destrucción de amplias zonas del mar Báltico.

    “El Báltico es una de las zonas marítimas más contaminadas del mundo”, indica Annamari Arrakoski-Engardt, directora ejecutiva de la Fundación John Nurminen de Finlandia.

    “El principal problema en el mar Báltico es la eutrofización.”

    La eutrofización es un proceso natural, pero también se produce cuando demasiados nutrientes, como el fósforo y el nitrógeno procedentes de la agricultura, llegan al mar.

    Estos nutrientes estimulan el crecimiento de algas y provocan la formación de densas floraciones que pueden bloquear la luz solar. Pero esto es solo el comienzo.

    Cuando las algas mueren, se hunden hasta el fondo marino y comienzan a descomponerse.

    Este proceso consume el oxígeno disuelto en el agua y deja poco o nada para los peces y otros organismos, lo que da lugar a zonas muertas.

    Vista submarina del fondo marino, con sedimentos claros y franjas blanquecinas que sugieren zonas afectadas por la falta de oxígeno.

    Sensemaker
    Los expertos dicen que las zonas muertas que se extienden por el mar pueden alcanzar un tamaño comparable al de Irlanda.

    La eutrofización se produce en el Báltico a gran escala.

    “Tenemos una situación en la que el 97% del mar Báltico está afectado de algún modo por la eutrofización”, advierte Strempel.

    “Las ‘zonas muertas’ varían estacionalmente desde aproximadamente el tamaño de Dinamarca hasta superar el de Irlanda”.

    Los acantilados y las rocas de la costa de Bornholm proporcionan una protección perfecta para la vida.

    “Pero el fondo marino puede quedar cubierto por una capa blanca que en danés llamamos ‘sábana de cadáver’”, dice Birk.

    “Cubre una superficie cada vez mayor y, en algunas zonas, dura todo el año.

    “Normalmente se encontraba en alta mar”, añade. “Ahora se acerca cada vez más a la costa. Esto es algo nuevo”.

    El mar Báltico también afronta muchos otros problemas graves.

    “Tenemos un problema serio de sustancias peligrosas en el mar Báltico”, dice Strempel, “que ahora sabemos, gracias a nuevos datos, que es al menos tan urgente como la eutrofización”.

    Los contaminantes del mar Báltico incluyen productos químicos, plásticos, fármacos, tráfico marítimo, municiones de la Segunda Guerra Mundial y armas químicas.

    “Solo en aguas alemanas hay unas 300.000 toneladas de munición convencional. También hay unas 40.000 toneladas de municiones químicas en el fondo marino”, explica Strempel.

    También está el cambio climático, que tiene un impacto significativo en el mar Báltico, por ejemplo, con el aumento de la temperatura del agua, la expansión de las zonas muertas y la reducción de la biodiversidad.

    Objetivo: salvar el mar

    Muchas organizaciones de base como Ivandet han surgido en toda la región.

    En 2024, la expedición a pie Save the Baltic Sea recorrió 6.000 km durante nueve meses alrededor del mar Báltico para concienciar sobre su contaminación y promover acciones por parte de empresas y gobiernos.

    La Fundación John Nurminen trabaja con el sector agrícola para reducir la cantidad de nitrógeno y fósforo que provoca la eutrofización en el mar Báltico.

    “Estamos trabajando con agricultores en Finlandia para aplicar yeso en los campos”, dice Arrakoski-Engardt.

    “Esto mantiene el fósforo en el suelo durante cinco años, ayuda al crecimiento de las plantas y reduce la carga de fósforo en un 50%. Es algo que ahora probamos en todo el mar Báltico”, añade.

    Antes de la invasión rusa de Ucrania, la fundación también instaló equipos mejorados de eliminación de fósforo en cinco ciudades de Bielorrusia.

    “Esto también motivó a Lituania y Polonia a hacer más, porque ya no recibían agua contaminada desde Bielorrusia”, dice.

    Helcom también ha desempeñado un papel importante al fomentar una cooperación esencial entre los países del mar Báltico con su plan de acción.

    El nivel de contaminación por nutrientes en el mar ha disminuido de forma significativa. Gracias a un programa de vigilancia aérea, el número de vertidos de petróleo detectados pasó de 763 en 1989 a solo 32 en 2023.

    “En los años 90 establecimos un sistema de puntos críticos de contaminación, y poco a poco hemos logrado eliminar cada vez más”, afirma Strempel.

    “Acabamos de saber que, por ejemplo, Polonia ha logrado eliminar el último de sus puntos críticos. También se han limitado las emisiones de azufre y de óxidos de nitrógeno de los barcos que cruzan el mar Báltico. Eso es otro logro”, expone.

    La Organización Marítima Internacional (OMI) ha prohibido el vertido de aguas residuales de origen humano procedentes de cruceros y ferris en sus aguas.

    Aunque hay algunos avances positivos, el tamaño del mar Báltico, la magnitud de la contaminación y los crecientes efectos del cambio climático hacen que una recuperación completa resulte probablemente imposible.

    “No podría vivir sin la esperanza de que podemos restaurar el mar Báltico”, dice Magnus Heide Andreasen. “Pero no será el mismo mar Báltico que existía hace 150 años”, admite.

    La crisis geopolítica en el Báltico ha complicado aún más cualquier posible proceso de recuperación.

    Los temores generalizados sobre la amenaza que representan para el medio ambiente los buques mercantes de la llamada “flota en la sombra” de Rusia son, quizás, la expresión más visible de esa crisis.

    “Sería un desastre si alguno de los petroleros de la flota en la sombra rusa chocara contra rocas y provocara un vertido masivo de petróleo en el mar Báltico”, apunta Arrakoski-Engardt.

    “Esa es la mayor amenaza y, por tanto, nuestro mayor problema”.

    En el pasado, grupos ecologistas han acusado a Rusia de encubrir su “agresión ambiental contra el Báltico”, una acusación que Rusia rechaza, incluido el mayor vertido de fósforo desde tierra hacia el mar Báltico jamás registrado.

    Las tensas relaciones con Rusia

    Aunque Rusia se ha mantenido como miembro de Helcom tras la invasión de Ucrania, los otros nueve miembros (H9) han considerado que “seguir como si nada con Rusia” era imposible.

    En su lugar, acordaron una “pausa estratégica” que puso fin a las reuniones formales con Moscú.

    Una fotografía aérea muestra focas grises descansando en un islote arenoso en el mar Báltico mientras el sol comienza a ponerse cerca de Mikoszewo, Polonia.

    Sergei Gapon & Getty
    Los ecosistemas del mar Báltico se ven amenazados por riesgos ambientales y geopolíticos.

    “Ahora, los H9 se reúnen de manera informal cuando es necesario tomar decisiones. Estas se transmiten por escrito a Rusia a través de la secretaría de Helcom, y Rusia puede responder también por escrito”, explica.

    “Los contactos se han vuelto más difíciles y han disminuido considerablemente”, dice Strempel.

    “No recibimos información de su parte y no tenemos forma de supervisar lo que están haciendo.

    En su viaje más reciente al Báltico, Oliver Moody se sorprendió por el temor hacia Rusia que encontró. Moody es corresponsal en Berlín de The Times y autor de Baltic: The Future of Europe.

    “Los gobiernos de los países bálticos realmente se han visto sacudidos por la situación geopolítica de maneras que no dejan ver en público”, dice.

    “Existe un temor real ante la posibilidad de un gran vertido de petróleo por parte de los petroleros de la flota en la sombra”.

    Sin embargo, afirma que no cree que los problemas ambientales “hayan perdido aún prioridad”.

    La posibilidad de una acción militar en el mar podría, no obstante, plantear desafíos importantes.

    “Incluso un conflicto militar limitado en el Báltico probablemente paralizaría gran parte de los esfuerzos de conservación en curso y supondría un retroceso notable”, opina.

    (Al día siguiente de mi regreso a Reino Unido, algunos aeropuertos de la región cerraron debido a drones que podrían haber sido lanzados desde barcos rusos).

    En respuesta, la embajada de Rusia en Londres afirmó: “Rusia sigue comprometida con sus obligaciones en virtud de la Convención de Helsinki y continúa participando en Helcom como miembro pleno. La decisión de los otros nueve miembros de suspender la cooperación formal fue una elección política, no una consecuencia de supuestas infracciones medioambientales por parte rusa”.

    Y añadió: “Creemos que las cuestiones medioambientales en el mar Báltico no deben politizarse. Las acusaciones occidentales sobre la llamada ‘flota en la sombra’ se basan en gran medida en escenarios hipotéticos, mientras que los daños medioambientales reales y documentados causados por otros incidentes han recibido mucha menos atención”.

    Los problemas a los que se enfrenta el Báltico parecen tan grandes que a Birk le cuesta mantener su optimismo natural.

    “Pero siempre vuelvo a lo más importante”, dice. “Sigamos metiéndonos en el agua y sigamos mostrando a la gente la vida que todavía existe”.

    Y concluye: “El mar Báltico no está muerto. Ha cambiado. Ya no es como antes. Tenemos que ayudar a Bornholm a ver las oportunidades que el mar aún puede ofrecer”.

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    BBC

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  • Blanche dice que el Departamento de Justicia no procederá con el fondo de 1800 millones de dólares de Trump

    Blanche dice que el Departamento de Justicia no procederá con el fondo de 1800 millones de dólares de Trump

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    El fiscal general en funciones de EE. UU. dijo a los legisladores que dejaría en vigor una orden que obligaba al IRS a abandonar las investigaciones sobre el presidente Trump, su familia y sus empresas.

    Todd Blanche, fiscal general en funciones, dijo el martes que retiraba la propuesta de crear un fondo de 1800 millones de dólares para indemnizar a las personas que alegaran ser víctimas de un procesamiento injusto, en medio de una revuelta entre los republicanos, que la consideraban un desastre ético y político.

    “No vamos a seguir adelante con el fondo, punto”, dijo Blanche a los miembros del Comité de Asignaciones de la Cámara de Representantes. Se repitió a sí mismo para dejar claro que quería decir que la propuesta del fondo se retiraría definitivamente.

    Su declaración podría desbloquear la situación con los republicanos del Senado, quienes habían exigido que se eliminara el fondo como condición previa para aprobar un importante proyecto de ley de aplicación de las leyes de inmigración. Los opositores habían descrito la propuesta como una “caja negra” destinada a los aliados del presidente Donald Trump.

    Pero Blanche dijo que mantendría en vigor una orden que firmó el mes pasado y que, en los hechos, impediría al IRS investigar a Trump, a su familia y a sus empresas por las infracciones fiscales existentes.

    “No ha cambiado nada al respecto”, dijo Blanche, quien añadió que la orden fiscal no protegería a Trump y a sus socios de futuras investigaciones.

    Los demócratas, indignados, acusaron a Blanche, exabogado defensor del presidente, de llegar a un acuerdo que permitiría al presidente y a su familia evitar una posible multa de 100 millones de dólares.

    “¿Así que la inmunidad general no es algo sobre lo que vaya a dar marcha atrás?”, preguntó la representante Rosa DeLauro, demócrata por Connecticut, quien acusó a Blanche de dar prioridad a los intereses económicos del presidente sobre el bien público.

    “Usted no pertenece a este cargo”, añadió.

    Aunque Blanche ha retirado ahora el fondo de la mesa, ya se había hecho mucho daño político. Junto con el acuerdo fiscal inusualmente favorable, proporciona a los demócratas una línea de ataque que podría ser muy potente en las elecciones intermedias: que los republicanos apoyen un acuerdo que podría proteger a un presidente multimillonario de una sanción fiscal en un momento en que muchos estadounidenses están teniendo dificultades económicas.

    Los demócratas pidieron repetidamente a Blanche que se comprometiera a rescindir, por escrito, su orden de crear el fondo de pagos.

    “Usted lo inició, lo estableció por escrito, así que lo lógico es que lo rescinda por escrito”, dijo la representante Grace Meng, demócrata por Nueva York.

    “No me comprometo a poner nada por escrito”, dijo Blanche, y añadió que cumpliría su palabra y estudiaría la petición.

    El testimonio se produjo un día después de que el departamento se comprometiera a acatar la orden de una jueza federal que suspendía la puesta en marcha del fondo al menos hasta el 12 de junio, una decisión que algunos funcionarios del gobierno dijeron en privado que podría proporcionar una vía de escape para deshacer el plan.

    Blanche, en su comparecencia del mes pasado ante el Comité de Asignaciones del Senado, había ofrecido pocos detalles sobre cómo se pondría en práctica, y se negó a garantizar que el dinero no se repartiría entre quienes saquearon el Capitolio el 6 de enero de 2021.

    Trump había hablado de dar marcha atrás en el plan de crear el fondo, financiado por los contribuyentes, que se anunció el mes pasado inmediatamente después de que aceptara llegar a un acuerdo sobre una demanda de 10.000 millones de dólares que había presentado contra el IRS por la filtración de sus declaraciones de la renta.

    Blanche ha dicho que no participó de manera directa en las negociaciones secretas que condujeron al acuerdo.

    Había expresado en privado su preocupación por el acuerdo. Pero determinó que el plan, creado por un subordinado y los abogados privados de Trump, entre ellos Boris Epshteyn, cumplía los requisitos legales y dio su visto bueno, según funcionarios informados de las conversaciones.

    Los críticos han acusado al fiscal general en funciones, exabogado defensor principal de Trump, de sacrificar la independencia de su departamento para servir a un presidente al que sigue considerando un cliente.

    En una amplia entrevista en un pódcast con el presentador de Fox News Sean Hannity, publicada el martes, un relajado Blanche atacó sistemáticamente a todos los fiscales que habían supervisado casos contra el presidente, y ofreció una defensa descarada de la campaña de represalias de Trump.

    Blanche, que abandonó su traje habitual por una camiseta polo, atacó a los exfiscales especiales Robert S. Mueller III y Jack Smith, quien se había encargado de las investigaciones federales sobre Trump. Blanche también atacó a los fiscales estatales y locales, entre ellos Alvin L. Bragg, fiscal del distrito de Manhattan, y Letitia James, fiscal general de Nueva York, quienes habían llevado casos contra Trump.

    Blanche habló de manera abierta de la denominada investigación de la gran conspiración, que trata de vincular muchas de esas investigaciones en una supuesta trama única para privar a Trump de sus derechos, con lo que rompió de manera radical con una política del Departamento de Justicia que prohíbe el debate público de las investigaciones en curso, en particular las que afectan a los grandes jurados.

    “Hay una investigación sobre una gran conspiración, ¿cierto?” preguntó Hannity, en una entrevista grabada durante el fin de semana del Día de los Caídos.

    “Sí, absolutamente”, respondió Blanche. “Al 100 por ciento”.

    Blanche reveló entonces información sobre dos grandes jurados, que suelen reunirse en secreto, para examinar las pruebas del caso. Coincidió con Hannity en que uno se había constituido en Florida y el segundo en otro estado.

    Blanche reveló incluso algunos objetivos del caso de la gran conspiración por su nombre: James B. Comey, exdirector del FBI; John O. Brennan, exdirector de la CIA; y James R. Clapper Jr., exdirector de inteligencia nacional.

    “Hablemos de personas concretas”, dijo Hannity. “¿Comey? ¿Brennan? ¿Clapper?”

    “Sí”, dijo Blanche.

    No obstante, Blanche y otros altos funcionarios han intentado desbaratar el intento de Trump de monetizar sus agravios obteniendo una compensación del gobierno por la filtración de sus declaraciones de impuestos.

    La propuesta del fondo permitió al presidente retirar su demanda al tiempo que se creaba un mecanismo para proporcionar pagos a los partidarios que afirmaran que también habían sido objeto de un ataque injusto.

    “Lo que hicimos fue totalmente legal y apropiado”, dijo Blanche a Hannity. “Y, de nuevo, la familia Trump no recibe nada”.

    Pero esa propuesta provocó una revuelta entre los republicanos del Senado, algunos de los cuales increparon a Blanche durante una polémica reunión en el Capitolio el mes pasado.

    El lunes, el departamento había señalado que estaba reevaluando la situación, pero no llegó a cancelarla por completo, diciendo en un comunicado que acataría la sentencia del Tribunal de Distrito de Estados Unidos para el Distrito Este de Virginia que suspendía temporalmente los pagos.

    Pero, en un principio, eso no sirvió para aliviar las preocupaciones de los senadores republicanos, quienes han reaccionado con repugnancia ante un plan que consideran un campo de minas ético y un posible lastre político en unas elecciones intermedias ya de por sí complicadas por el descenso de la popularidad de Trump.

    Los demócratas se comprometieron a adjuntar enmiendas a la legislación que retirarían fondos a la iniciativa, lo que se suma a las exigencias de los republicanos de que el gobierno de Trump elimine el plan por completo.

    Annie Karni colaboró con reportería.

    Glenn Thrush cubre el Departamento de Justicia y también ha escrito sobre la violencia armada, los derechos civiles y las condiciones en las cárceles y prisiones del país.

    Alan Feuer cubre extremismo y violencia política para el Times, centrándose en los casos penales relacionados con el ataque del 6 de enero al Capitolio y contra el expresidente Donald Trump.

    Annie Karni colaboró con reportería.

  • La policía de Nueva York investiga videos de hombres saliendo de las alcantarillas de la ciudad

    La policía de Nueva York investiga videos de hombres saliendo de las alcantarillas de la ciudad

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    Imagen de una de las grabaciones en las que se ve a los hombres entrando en el alcantarillado en Nueva York.

    Getty Images
    Imagen de una de las grabaciones en las que se ve a los hombres entrando en el alcantarillado en Nueva York.

    La policía de Nueva York está llevando a cabo una investigación tras la aparición en las últimas semanas de múltiples videos que muestran a grupos de personas entrando y saliendo del sistema de alcantarillado de la ciudad.

    Se cree que los hombres, captados por cámaras de vigilancia en diversos barrios de Brooklyn y Queens, están buscando objetos de valor en el subsuelo, según informaron medios estadounidenses citando a fuentes policiales.

    Aún no está claro si el mismo grupo se encuentra detrás de todos los incidentes.

    En uno de los videos, se observa a varios hombres retirando la tapa de una alcantarilla para luego descender al sistema de drenaje, del cual vuelven a salir horas más tarde.

    “Entrar en el sistema de alcantarillado es ilegal y, además, extremadamente peligroso”, declaró a la BBC un portavoz del Departamento de Protección Ambiental (DEP, por sus siglas en inglés) de la ciudad.

    “Las alcantarillas pueden presentar numerosos peligros, incluidos gases nocivos y potencialmente mortales, superficies inestables, riesgos de inundación y espacios confinados”, señaló el portavoz del DEP.

    “Por estas razones, los ciudadanos nunca deben introducirse en tuberías, desagües, sumideros, alcantarillas o puntos de descarga”.

    “Cazatesoros”

    La semana pasada, la policía recibió reportes sobre varios individuos no identificados que retiraban las tapas de las alcantarillas e ingresaban al sistema de alcantarillado.

    “Los individuos huyeron posteriormente del lugar en un vehículo desconocido, con rumbo desconocido”, declaró el Departamento de Policía de Nueva York a la BBC.

    “No se han reportado heridos. No hay detenidos y la investigación continúa en curso”.

    Se cree que los hombres que fueron captados en video saliendo de una alcantarilla son “cazatesoros” y exploradores urbanos en busca de objetos de valor en el sistema de alcantarillado, según informaron fuentes policiales a CBS News, socio estadounidense de la BBC.

    Los hombres podrían enfrentar cargos de robo con allanamiento de morada si son atrapados.

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    BBC

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