La primera dama de EE.UU., Melania Trump, negó haber tenido vínculos con Jeffrey Epstein, el fallecido financista acusado de abusos sexuales a menores.
La esposa del presidente estadounidense declaró ante los periodistas en la Casa Blanca este jueves que cualquier afirmación que los relacione “debe terminar hoy”.
En un anuncio sorpresivo, la primera dama pidió que se celebren audiencias en el Congreso para las sobrevivientes de la red de tráfico sexual de Epstein.
También desmintió los rumores de que Epstein le presentó a Donald Trump. Calificó estas afirmaciones como “intentos malintencionados de difamar mi reputación”.
No está claro qué motivó este anuncio.
Su oficina no dio indicios previos de que haría una declaración sobre Epstein. La Casa Blanca tampoco compartió el tema con antelación al incluir sus comentarios en la agenda diaria.
Melania Trump aseguró que no fue víctima de Epstein. Señaló que solo “se cruzó” con él brevemente en el año 2000.
“Nunca tuve conocimiento de los abusos de Epstein a sus víctimas”, afirmó. “Nunca estuve involucrada de ninguna manera. No fui partícipe”.
Además, negó conocer a Ghislaine Maxwell, la socia encarcelada del financiero caído en desgracia.
De izquierda a derecha: el empresario inmobiliario estadounidense Donald Trump y su novia (y futura esposa), la exmodelo Melania Knauss; el financiero (y futuro delincuente sexual convicto) Jeffrey Epstein, y la socialité británica Ghislaine Maxwell posan juntos en el club Mar-a-Lago, en Palm Beach, Florida, el 12 de febrero de 2000.
La defensa ante el correo filtrado y su llamado al Congreso
La primera dama se refirió a un correo electrónico del año 2002 entre ella y Maxwell, el cual fue publicado en los archivos del caso Epstein. Lo describió como nada más que una “correspondencia casual” y una “respuesta educada”.
Un correo que parece ser al que hizo referencia, dirigido a una “G” (quien se presume es Ghislaine Maxwell), incluye un cumplido sobre una fotografía de “JE” publicada en la revista New York Magazine. En el mensaje, ella dice que “no puede esperar” para ir a Palm Beach.
El artículo de New York Magazine incluía citas del ahora presidente Donald Trump, en las que llamaba a Epstein un “tipo estupendo” y decía que “es muy divertido estar con él”.
“Incluso se dice que le gustan las mujeres hermosas tanto como a mí, y muchas de ellas más jóvenes”, dijo Trump, según la publicación. “No hay duda de ello: Jeffrey disfruta de su vida social”.
Melania Trump pidió a los legisladores que “den a estas víctimas la oportunidad de testificar bajo juramento frente al Congreso con el poder de una declaración jurada”.
“Todas y cada una de las mujeres deberían tener su día para contar su historia en público si así lo desean, y luego su testimonio debería quedar registrado permanentemente en las actas del Congreso”, expresó. “Entonces, y solo entonces, tendremos la verdad”.
En un comunicado publicado poco después de su intervención, el representante demócrata por California Robert Garcia afirmó que están “de acuerdo con la petición de Melania Trump de celebrar una audiencia pública”. Garcia es el demócrata de mayor rango en la Comisión de Supervisión de la Cámara de Representantes.
“Alentamos al presidente Comer a que responda a la solicitud de la primera dama y programe una audiencia pública de inmediato”, añadió Garcia. Se refería a James Comer, quien encabeza dicha comisión.
Es probable que la declaración de la primera dama reavive el intenso debate público sobre el manejo de la investigación del Departamento de Justicia en torno a Epstein y la posterior publicación de sus archivos.
Aunque Donald Trump ha reconocido que conoció a Epstein durante un tiempo, posteriormente afirmó que lo expulsó de su club Mar-a-Lago en Palm Beach por ser un individuo “repugnante”.
El mandatario aparece mencionado en numerosas ocasiones en los archivos de Epstein. Sin embargo, no hay indicios de que haya cometido ningún delito.
La primera dama se refirió a un correo electrónico del año 2002 entre ella y Maxwell, el cual fue publicado en los archivos del caso Epstein.
Haz clic aquí para leer más historias de BBC News Mundo.
Suscríbete aquí a nuestro nuevo newsletter para recibir cada viernes una selección de nuestro mejor contenido de la semana.
Tras un exitoso vuelo alrededor de la Luna, los astronautas confían en que un escudo térmico imperfecto los protegerá cuando vuelvan a entrar en la atmósfera terrestre.
La NASA concuerda: el escudo térmico de la misión Artemis II no es perfecto.
El escudo térmico es la capa crítica de la parte inferior de una nave espacial que la protege –y a los astronautas que se encuentran en su interior– de las temperaturas abrasadoras al volver a entrar en la atmósfera terrestre. Si el escudo falla, la estructura metálica subyacente podría fundirse, romperse y desintegrarse.
Y no hay ningún plan de contingencia, ni forma de que los astronautas puedan escapar.
Sin embargo, los funcionarios de la NASA confían en que, a pesar de las imperfecciones conocidas del escudo térmico, los cuatro astronautas de la misión Artemis II seguirán vivos y cómodos cuando lleguen a la Tierra el viernes por la noche a una velocidad de más de 38.000 kilómetros por hora, con lo que concluiría un viaje de 10 días a la Luna y de regreso.
Los exhaustivos análisis y pruebas del material del escudo térmico “nos hicieron sentir cómodos de que podemos emprender esta misión con mucho margen de sobra”, dijo Jared Isaacman, administrador de la NASA, en una entrevista en enero.
Sin embargo, Charlie Camarda, antiguo astronauta de la NASA y experto en escudos térmicos, afirma que la NASA nunca debería haber lanzado la misión Artemis II. La agencia no comprende lo suficientemente bien las posibilidades de que falle el escudo térmico, dice, y la misión, un éxito hasta ahora, podría acabar con la muerte de los astronautas.
“Voy a rezar para que no ocurra nada”, dijo durante una entrevista unos días antes del lanzamiento de la misión Artemis II.
Su corazonada es que hay un 95 por ciento de posibilidades de que los astronautas regresen sanos y salvos. Pero eso significaría una probabilidad de 1 entre 20 de que ocurra un desastre.
En comparación, la Asociación Internacional de Transporte Aéreo calcula que la probabilidad aproximada de morir en un accidente de avión comercial es de 1 entre 9 millones.
El meollo del desacuerdo reside en cuánta certeza se necesita cuando es imposible una respuesta definitiva y perfecta.
Durante Artemis I, un vuelo sin astronautas que rodeó la Luna en 2022, la cápsula, conocida como Orión, sobrevivió a la reentrada. Si hubiera habido astronautas a bordo, no habrían notado nada raro.
Pero cuando sacaron la cápsula del océano, el escudo térmico –del mismo diseño que el de la nave de Artemis II– estaba inesperadamente agujereado y le faltaban trozos de tamaño considerable.
A esto le siguieron un par de años de investigaciones. Los funcionarios de la NASA dijeron que su análisis se enfocó en lo que podría ocurrir en el peor de los casos. Esos resultados, junto con los cambios en la trayectoria de reentrada para el regreso de los astronautas a la Tierra durante la misión Artemis II, proporcionan un margen de seguridad significativo, según han dicho.
La tripulación de Artemis II es consciente de los riesgos del vuelo y de cómo los ha abordado la NASA. “De hecho, hemos estado presentes en cada paso de la construcción de la nave espacial”, dijo en septiembre del año pasado Reid Wiseman, comandante de la misión.
Camarda replicó que la NASA aún no comprende la física básica de lo que ocurrió durante la misión Artemis I y, por tanto, no puede decir realmente cuál podría ser el peor escenario posible.
Los funcionarios de la NASA han restado importancia a las preocupaciones sobre el escudo térmico.
Durante una conferencia de prensa en enero de 2024, Amit Kshatriya, actual administrador asociado de la NASA, dijo que el escudo térmico de Artemis I había experimentado “fenómenos inesperados que debemos asegurarnos de comprender a la perfección”. Pero, dijo, proporcionó “un rendimiento muy bueno desde el punto de vista de la protección térmica”.
El escudo térmico está hecho de un material llamado Avcoat, similar al que se utilizó durante el programa Apolo hace más de 50 años. Por su diseño, a medida que absorbe el calor de la reentrada, se carboniza y se quema gradualmente, impidiendo que el calor llegue al resto de la cápsula.
En la investigación del escudo térmico de Artemis I, los ingenieros llegaron a la conclusión de que en el interior de algunas partes del escudo térmico se acumulaban gases y la presión creaba grietas, lo que hacía que trozos de Avcoat se desprendieran repentinamente en lugar de arder de forma lenta y constante.
Para futuras misiones, se modificó la fórmula del Avcoat para hacerlo más poroso y permitir la salida de los gases atrapados en su interior.
Eso dejó el enigma de qué hacer con Artemis II.
Para esta misión, el escudo térmico, que utiliza la fórmula original, ya estaba acabado y fijado a la cápsula Orión. Sustituir el escudo o la cápsula entera habría retrasado el lanzamiento.
En su lugar, los ingenieros de la NASA llegaron a la conclusión de que una trayectoria de reentrada más pronunciada y corta minimizaría el tiempo durante el cual el vehículo experimentaría altas temperaturas, y eso ayudaría a mantener a salvo a los astronautas.
Dan Rasky, un ingeniero de escudos térmicos que se jubiló de la NASA en diciembre, comparte la objeción de Camarda a esta decisión.
“Permíteme que te haga una analogía”, dijo. “Si vas conduciendo por la autopista y empiezan a desprenderse trozos de uno de tus neumáticos, ¿sigues conduciendo y esperas que no pase nada? ¿O te detienes y cambias el neumático porque te preocupa que se reviente?”.
La decisión de lanzar la misión Artemis II tal como está, sin cambiar el escudo térmico, “no fue prudente”, dijo. “De hecho, es temeraria”.
Si el escudo térmico de Artemis II funciona tan bien como el que se utilizó en Artemis I, los astronautas amerizarán en el Pacífico sin problemas.
Pero la situación suscita ecos incómodos de dos de los peores días de la NASA: el 28 de enero de 1986, cuando el transbordador espacial Challenger se partió 73 segundos después del lanzamiento, y el 1 de febrero de 2003, cuando el transbordador Columbia se desintegró al regresar de la órbita.
Tanto en el caso del Challenger como en el del Columbia, se habían producido señales de advertencia durante vuelos anteriores de los transbordadores. Pero los administradores se tranquilizaron erróneamente por el hecho de que las misiones anteriores habían continuado sin contratiempos, en lugar de actuar con urgencia para solucionar los problemas que más tarde provocaron la muerte de los astronautas del Challenger y el Columbia.
Ahora, la pregunta clave para la misión Artemis II y su escudo térmico imperfecto: ¿podrían formarse grietas y propagarse a un ritmo catastrófico?
Calcular con precisión esta posibilidad es extraordinariamente difícil.
Simular el flujo hipersónico de las moléculas de aire alrededor de la parte inferior de una cápsula espacial pone a prueba a la más veloz de las computadoras. En el caso de los escudos térmicos, también hay que tener en cuenta otros fenómenos complejos: el flujo de calor creado por la compresión de las moléculas de aire y el difícil proceso de predecir cómo se forman y propagan las grietas en Avcoat, que a veces es repentino.
“Lo que yo haría es tomarme un tiempo para dar un paso atrás”, dijo Camarda. “Formaría un equipo para desarrollar una verdadera capacidad de análisis”, que incorporara toda la física subyacente.
Eso no es lo que ha hecho la NASA, dijo Danny Olivas, otro exastronauta de la NASA y científico experto en las propiedades de los materiales.
“Charlie tiene razón al cien por ciento”, dijo Olivas. “No tenemos un modelo basado en la física para esto. Es impracticable y casi imposible por la forma en que se comporta este material”.
Pero a Olivas, quien dijo que al principio había tenido dudas sobre el lanzamiento de Artemis II con una imperfección conocida, el análisis que realizó la NASA terminó tranquilizándolo.
A diferencia de Camarda, Olivas fue contratado por la NASA para realizar una revisión técnica independiente de la investigación de la agencia espacial, y recomendó la creación de un grupo más amplio de expertos externos, cosa que hizo la agencia.
Olivas dijo que las simulaciones de la NASA suponían que si la temperatura aumentaba hasta un determinado nivel en el interior de uno de los bloques de Avcoat, este se agrietaría, y que si se agrietaba, una capa de Avcoat se desprendería de todo el bloque. Esto crearía una cavidad en la que se aceleraría el calentamiento y se desprendería otra capa.
Incluso con estas suposiciones, que Olivas calificó de “conservadoras”, las reiteradas simulaciones en las que se examinaron diversas variaciones de reentrada demostraron que sobreviviría una parte suficiente del escudo térmico, y también la cápsula.
Un análisis adicional examinó qué ocurriría si se desprendiera un bloque entero de Avcoat. Llegó a la conclusión de que una estructura bajo el escudo térmico hecha de fibra de carbono y titanio mantendría intacta la cabina de la tripulación durante la reentrada.
Dijo que los ingenieros de la NASA se mostraron cooperativos.
“Lo que te diré es que cada vez que hablaba con alguien, tenía al Columbia en mente”, dijo. “Estaban agradecidos de que los presionara. Agradecían que dudara de ellos. Agradecían que los obligara a demostrarlo”.
Dijo que también había intentado ponerse a disposición de cualquier disidente que pudiera haberse sentido temeroso por la dirección de la NASA para plantear sus preocupaciones, y que no había tenido noticias de ninguno.
Eso era muy diferente de la cultura que encontró tras la pérdida del Columbia, dijo Olivas.
En enero, Isaacman invitó a Olivas y a Camarda a un día de presentaciones técnicas en las que los ingenieros de la NASA explicaron sus razones para utilizar el escudo térmico con imperfecciones.
Camarda no estaba convencido. “Definitivamente, la NASA no dispone de datos que demuestren que es seguro”, dijo. “Me di cuenta de que estaban utilizando el mismo pensamiento con puntos flacos y las mismas herramientas de análisis burdas, similares a las del Columbia, similares a las del Challenger”.
Para Olivas, sin embargo, aquella reunión aclaró algunas preocupaciones que le quedaban, y envió un mensaje de texto a Wiseman, en el que le dijo que confiaba en que la NASA había hecho un buen trabajo mitigando el riesgo para la tripulación de la misión Artemis II.
“No se los habría dicho, por respeto a ellos o a la familia, si no lo sintiera así”, dijo Olivas. “Nunca lo habría aprobado por el bien de la NASA”.
Kenneth Chang, periodista de ciencia del Times, cubre la NASA y el sistema solar, así como la investigación más cercana a la Tierra.
Mientras Estados Unidos e Israel lanzaban ataques contra Irán las últimas semanas, en el corazón del poder militar estadounidense se libraba la batalla por la narrativa sobre el desarrollo de la guerra.
Desde la primera semana he asistido en el Pentágono a las ruedas de prensa del secretario de Defensa de EE.UU., Pete Hegseth, excomandante de la Guardia Nacional del Ejército y comentarista de Fox News.
Desde la primera actualización a los periodistas -el momento en el que expuso los objetivos bélicos de Estados Unidos- hasta la más reciente -la que siguió al anuncio de una tregua de dos semanas- el hombre que dirige el ejército más poderoso del mundo ha trasladado su estilo televisivo ante las cámaras al podio del Pentágono.
Las ruedas de prensa han sido eventos de marcado tono triunfalista, en los que Hegseth se ha deleitado en exaltar la supremacía militar estadounidense.
El miércoles afirmó que Estados Unidos logró “una victoria militar con mayúsculas” y en otra sesión informativa, declaró que sembró “muerte y destrucción desde el cielo durante todo el día”.
Sin embargo, llegar a la verdad sobre el desarrollo de la guerra -y el precio que por ella ha pagado Estados Unidos- requiere un escrutinio mucho más profundo.
De este modo, con un frágil alto el fuego en vigor que ya se está tambaleando, ¿qué podemos afirmar que ha logrado Estados Unidos y a qué costo?
Imagen de Teherán bombardeada el pasado 6 de abril.
Escasos avances en el tema nuclear
El objetivo bélico fundamental del presidente Trump consistía en impedir que Irán desarrollara la capacidad de fabricar un arma nuclear, algo que Irán asegura que nunca tuvo intención de hacer.
No obstante, este había sido también un objetivo perseguido durante años por la diplomacia que lidera Estados Unidos.
En última instancia, Trump consideró que el acuerdo nuclear global con Irán negociado por el expresidente Barack Obama en 2015 y conocido como el Plan de Acción Integral Conjunto (Jcpoa, por sus siglas en inglés) era demasiado endeble.
Durante su primer mandato, Trump incumplió el acuerdo, consumando de hecho la retirada de Estados Unidos al reimponer las sanciones a Irán, país que hasta entonces había cumplido con lo estipulado.
Aquella decisión supuso anteponer la fuerza a la diplomacia (posteriormente ordenó la muerte del general Qasem Soleimani, oficial del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica) sentando un precedente en su relación con Teherán, caracterizada por el constante vaivén entre los acercamientos diplomáticos y la acción militar.
Ha sido precisamente esa pauta la que ha desembocado en la guerra actual.
Sin embargo, mientras se mantiene vigente este frágil alto el fuego, apenas existen indicios de que Trump haya obtenido algún resultado tangible en lo que respecta a la cuestión nuclear.
Una imagen satelital de Vantor muestra la instalación nuclear de Natanz y el complejo de túneles subterráneos adyacente, situados en la zona montañosa del monte Pickaxe.
En junio de 2025, Trump afirmó que las capacidades atómicas de Irán ya habían sido “aniquiladas” en sus ataques a las instalaciones nucleares de Isfahán, Fordow y Natanz.
Tras otras cinco semanas de guerra, Irán sigue conservando su reserva de uranio enriquecido casi apto para uso armamentístico, supuestamente en cilindros de gas bajo los escombros.
En la tercera semana de la guerra, Rafael Grossi, director del organismo mundial de vigilancia nuclear (OIEA), me comentó que, en última instancia, no podría haber una solución militar a las ambiciones nucleares de Irán.
Trump ha declarado que Estados Unidos trabajará ahora “con Irán” para “desenterrar y retirar” todo el “polvo nuclear” que se encuentra profundamente sepultado.
Sin embargo, Teherán se mantiene desafiante en este asunto, que resultará decisivo en las inminentes negociaciones entre Estados Unidos e Irán que tendrán lugar en Islamabad.
Cabe argumentar que Teherán -ahora bajo el mando de una cúpula aún más suspicaz- podría mostrarse más, y no menos, decidido a desarrollar capacidad nuclear para disuadir un nuevo ataque estadounidense.
Cómo está el arsenal iraní
Cuando Trump anunció la guerra en un video difundido en redes sociales desde su residencia de Mar-a-Lago, sus objetivos declarados incluían el cambio de régimen, instando a los iraníes a tomar el control de su gobierno una vez que cesaran los bombardeos conjuntos de Estados Unidos e Israel.
A los pocos días exigió la “rendición incondicional” del régimen, algo que no ha llegado a ocurrir.
Aunque Israel ha abatido -entre otras figuras principales- al líder supremo, el ayatolá Alí Jamenei, su hijo Mojtaba ha sido designado como su sucesor.
Trump ha afirmado que la nueva cúpula dirigente es menos “radicalizada” y “mucho más inteligente” que su predecesora.
Confiaba en replicar el resultado de su intervención en Venezuela, donde sus fuerzas capturaron al presidente Nicolás Maduro y lo recluyeron en una celda de una prisión de Nueva York, dejando a la cúpula restante en Caracas sumisa a la voluntad de Washington.
No obstante, hasta la fecha no existen pruebas de que tal escenario se esté materializando en Teherán.
En lo que respecta al arsenal iraní, los altos funcionarios de Trump sostienen que Estados Unidos ha destruido sus capacidades convencionales, logrando “aniquilar” sus misiles, lanzadores, drones, fábricas de armamento y su armada.
En el caso de las reservas de misiles y drones, esta afirmación ha sido cuestionada a raíz de la filtración de informes de inteligencia que sugieren que, en realidad, Irán conserva aproximadamente la mitad de su arsenal previo a la guerra.
La BBC no ha podido verificar ninguna de ambas afirmaciones.
De cualquier modo, los objetivos declarados de la administración Trump han variado desde el inicio de esta guerra debido a que el objetivo estadounidense-israelí de un cambio de régimen no ha logrado materializarse.
El costo de la guerra
Trece militares estadounidenses han muerto y cientos más han resultado heridos.
Se cree que las reservas de municiones se han consumido a un ritmo acelerado -incluyendo un gran número de misiles Tomahawk- y se estima que el coste del conflicto supera los US$1.000 millones diarios.
Mientras tanto, funcionarios estadounidenses afirman que su destreza militar y dominio tecnológico le han permitido completar, antes de lo previsto, una campaña aérea que ha forzado la capitulación de Irán.
En el ámbito interno, la guerra ha tenido un costo político para Trump.
Las encuestas sugieren sistemáticamente que solo una minoría de los estadounidenses aprueba el conflicto.
En el Congreso la posición de Trump ha creado división, en gran medida de forma partidista, con los republicanos brindándole su respaldo.
Sin embargo, a principios de esta semana algunos comenzaron a oponerse abiertamente a su amenaza -lanzada a través de las redes sociales- de destruir toda una civilización.
El presidente Trump rindió homenaje a seis miembros del Ejército de los Estados Unidos caídos en la guerra.
A lo largo de la guerra, figuras influyentes de su movimiento MAGA -como el periodista y presentador de pódcast Tucker Carlson- han marcado una clara distancia con él.
El domingo, mientras Trump intensificaba sus amenazas de destruir la infraestructura iraní, Marjorie Taylor Greene -quien fuera una de sus mayores defensoras, pero que desde entonces ha roto con él- declaró: “Esto no es ‘hacer a Estados Unidos grande de nuevo’; esto es maldad”.
Estas fracturas no muestran signos de poder resolverse pronto dentro del movimiento de Trump.
Los demócratas, por su parte, se mostraron igualmente indignados ante las amenazas cada vez más desmedidas de Trump, así como sus insultos a los aliados de Estados Unidos.
Instaron a la administración a responder a las preguntas sobre si un misil estadounidense estuvo detrás del ataque a una escuela en la ciudad de Minab durante el primer día de la guerra, un incidente que se cobró la vida de al menos 168 personas, entre ellas 110 menores.
De confirmarse, sería uno de los peores casos de bajas civiles provocadas por un ataque estadounidense en Medio Oriente en toda una generación.
Pregunté sobre esto tanto a Hegseth como al secretario de Estado, Marco Rubio. El Pentágono ha declarado que está investigando el suceso pero, casi seis semanas después, aún no ha hecho públicos sus hallazgos.
Irán señala a EE.UU. como responsable del mortal ataque a la escuela.
Esta misma semana varios legisladores han instado a su gabinete a invocar la 25ª Enmienda para despojar de sus poderes al presidente en ejercicio.
La administración sostiene que las amenazas de Trump obligaron a Irán a dar marcha atrás y su secretaria de prensa, Karoline Leavitt, declaró: “Nunca subestimen la capacidad del presidente Trump para promover con éxito los intereses de Estados Unidos y negociar la paz”.
Un veredicto más claro al respecto quizá llegue en noviembre con el voto en las urnas de los propios estadounidenses en las elecciones legislativas de medio mandato.
Las repercusiones económicas globales del cierre del estrecho de Ormuz ya han provocado un aumento en los precios de la gasolina y el diésel para los ciudadanos del país norteamericano.
Se prevé que esto se traduzca en un “impacto por los altos precios” en los supermercados; de hecho, ya se anticipa que el malestar por la inflación haga que las elecciones de este año resulten incómodas para el partido de Trump.
La situación podría empeorar aún más debido a la guerra, lo que podría costar a los republicanos el control de la Cámara de Representantes y, posiblemente, también el del Senado.
Para el Partido Republicano, sería un precio muy alto a pagar.
Trump tuvo que responder a la inminente crisis económica, mientras Irán empleaba tácticas de insurgencia para contrarrestar una guerra aérea convencional.
Al final, el objetivo bélico del presidente estadounidense terminó reduciéndose a la necesidad de reabrir un estrecho que ya estaba abierto cuando él inició el conflicto.
El desafío a los aliados
Mientras Irán tomaba el control del estrecho de Ormuz, Trump cambió de postura repetidamente respecto a cómo debía responderse.
Pasó de exigir a los aliados que ayudaran a reabrir el estrecho a afirmar que Estados Unidos no necesitaba su ayuda; luego volvió a pedirles colaboración y, finalmente, tildó de “cobardes” a sus socios históricos por no hacerlo.
La cohesión de la OTAN -ya de por sí debilitada y aún más erosionada por las intenciones de Trump sobre Groenlandia- se ha tambaleado de nuevo con la guerra en Irán.
Trump ha renovado sus ataques contra la alianza, que evitó involucrarse formalmente en el conflicto.
Tras mantener conversaciones en la Casa Blanca, el secretario general de la OTAN, Mark Rutte, declaró que el diálogo había sido “muy franco”.
Es posible que Trump crea que la abrumadora superioridad militar estadounidense garantizará el papel de Estados Unidos como superpotencia a largo plazo.
Sin embargo, las naciones europeas ya están buscando formas de “reducir riesgos” y distanciarse de lo que perciben, a estas alturas, como un protector impredecible y poco fiable.
Esto representa una posible ventaja económica y estratégica para China y ha provocado consternación entre los críticos de Trump en Washington.
El verdadero costo de esta guerra aún está por determinar y, si este alto el fuego o las frágiles negociaciones en curso fracasan, dicho coste podría llegar a ser muy elevado.
Haz clic aquí para leer más historias de BBC News Mundo.
Suscríbete aquí a nuestro nuevo newsletter para recibir cada viernes una selección de nuestro mejor contenido de la semana.
El gobierno de EE.UU. quiere que los varones jóvenes sean inscritos automáticamente como elegibles para el reclutamiento militar a partir de diciembre, lo cual pondría fin a décadas de autoinscripción.
La nueva norma, propuesta por una agencia del gobierno, contempla que los hombres sean registrados de manera automática, en lugar de tener que hacerlo por su cuenta dentro de los 30 días posteriores a cumplir 18 años.
Los proponentes del plan sostienen que el registro automático permitirá al gobierno ahorrar millones de dólares que se gastan cada año en recordar a los elegibles que la inscripción es obligatoria por ley para los hombres de entre 18 y 25 años.
La norma aún está en proceso de revisión y debe ser aprobada antes de su implementación, aunque ya ha generado temores sobre un posible reclutamiento forzoso en EE. UU. en caso de una crisis.
El último reclutamiento militar forzoso en Estados Unidos ocurrió en 1973, tras años de masiva oposición pública durante la Guerra de Vietnam.
Transferencia de responsabilidad
El Sistema de Servicio Selectivo (SSS, por sus siglas en inglés) presentó la propuesta de inscripción automática ante la Oficina de Información y Asuntos Regulatorios el pasado 30 de marzo, según el sitio web de esa oficina.
El sitio web del SSS señala que el cambio “transfiere la responsabilidad del registro de los hombres individuales al SSS” mediante la integración con otras fuentes de datos federales, lo que según la agencia dará lugar a un proceso más “simplificado”.
En Estados Unidos, la mayoría de los hombres de entre 18 y 25 años ya están obligados a registrarse. No hacerlo constituye un delito y, en teoría, puede acarrear hasta cinco años de prisión federal.
Aunque las sentencias de prisión son prácticamente inexistentes, el incumplimiento también puede llevar a perder la elegibilidad para ayudas financieras federales para estudiantes y para empleos federales. A los no ciudadanos que no se registren también se las puede negar la ciudadanía estadounidense.
El último reclutamiento militar forzoso en Estados Unidos ocurrió en 1973.
La gran mayoría de los estados y territorios de EE.UU. también inscriben automáticamente a los hombres en el servicio selectivo cuando emiten licencias de conducir.
Pese a estas normas, el nivel de cumplimiento cayó al 81 % en 2024, según datos del gobierno.
El nuevo cambio al registro automático fue aprobado por el Congreso en diciembre como parte de la Ley de Autorización de la Defensa Nacional, que autoriza la financiación del ejército estadounidense y de sus operaciones en todo el mundo.
La representante demócrata por Pensilvania Chrissy Houlahan, quien impulsó esta disposición, señaló entonces que la medida permitiría al gobierno “reasignar recursos”.
“Básicamente, eso significa dinero destinado a la preparación y la movilización”, dijo Houlahan a Military Times. “En lugar de destinarlo a campañas de educación y publicidad orientadas a registrar personas”.
Los temores que genera
El cambio, sin embargo, ha generado temores entre algunos estadounidenses de que el país se encamine hacia un reclutamiento militar obligatorio si la guerra con Irán se intensifica o si estalla una crisis en el futuro.
La secretaria de Prensa de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, abordó directamente una pregunta sobre el reclutamiento y la posibilidad de que se desplieguen tropas estadounidenses en territorio iraní durante una entrevista con Fox News a principios de marzo.
“No forma parte del plan actual en este momento, pero el presidente, una vez más, sabiamente mantiene todas las opciones sobre la mesa”, respondió Leavitt. “No hay mayor prioridad ni responsabilidad para este presidente que proteger al pueblo estadounidense y a nuestras tropas”.
El gobierno de Estados Unidos ha implementado un reclutamiento forzoso en tiempos de guerra en seis ocasiones a lo largo de su historia, la más reciente durante la Guerra de Vietnam.
Aproximadamente 1,8 millones de estadounidenses fueron reclutados durante ese conflicto, lo que finalmente condujo a la creación de un ejército totalmente voluntario en 1973. El registro en el servicio selectivo fue restablecido en 1980 por el entonces presidente Jimmy Carter.
Haz clic aquí para leer más historias de BBC News Mundo.
Suscríbete aquí a nuestro nuevo newsletter para recibir cada viernes una selección de nuestro mejor contenido de la semana.
La primera dama de EE. UU. dijo que nunca tuvo conocimiento de los abusos de Epstein a sus víctimas e hizo un llamado al Congreso para que siga investigando.
Melania Trump dijo el jueves que no fue víctima de Jeffrey Epstein y que no tenía conocimiento de los abusos a sus víctimas. Dijo que quería limpiar “mi buen nombre”.
“Numerosas imágenes y declaraciones falsas sobre Epstein y sobre mí se han estado filtrando desde hace años”, dijo Melania Trump a los periodistas en la Casa Blanca en una declaración pública inusual.
No quedó claro por qué decidió hablar ahora ni a qué informes en particular se refería. Hizo un llamado al Congreso para que escuche a las víctimas. Un representante de Donald Trump dijo que el presidente estaba al tanto de que su esposa iba a hacer la declaración.
Se refirió a los correos electrónicos cordiales que había enviado a Ghislaine Maxwell, la compañera de Epstein por mucho tiempo, pero arremetió con firmeza contra las insinuaciones de que ella estaba relacionada de algún modo con los delitos de Maxwell o de Epstein. Y pidió al Congreso que siga investigando al financiero.
Esta es una historia en desarrollo. Vuelve a consultar las actualizaciones.
LOS ÁNGELES — “Ah, ¿es el actor de ‘Malcolm el de en medio’?”, susurró un veinteañero.
“Perdona, ¿eres Mal-colm?”, preguntó vacilante una mujer de mediana edad en un inglés entrecortado.
En efecto, era Malcolm. Mejor dicho, era Frankie Muniz, el actor que interpretó al niño genio en la comedia de Fox de los años 2000 “Malcolm el de en medio”.
La gente sacó su celular. Se tomaron selfis.
Muniz, de 40 años, paseaba por el cavernoso Museo del Automóvil Petersen de Los Ángeles en un hermoso día de marzo. Lo más probable es que los demás clientes se hubieran percatado de su presencia por el pequeño séquito de fotógrafos y asistentes que lo seguían. Además, ayudaba que aún se pareciera tanto a su yo de hace un cuarto de siglo, cuando su rostro pubescente aparecía en anuncios de autobús y vallas publicitarias.
Sus gigantescos ojos azules se hacen más grandes y azules cuanto más se inclina, como es su tendencia. El vello facial y algunas patas de gallo son los únicos signos reales del paso del tiempo. A Muniz no parecía molestarle la idea de que todos los extraños embobados lo conocieran solo por el nombre de aquel personaje televisivo.
“Nunca lo he evitado. Nunca he entendido por qué los artistas suelen hacer eso”, dijo. “Me gustaría decirles que se callen, que tienen mucha suerte y que su programa de televisión acabará en algún momento. Créanme”.
Sin embargo, a veces, la serie vuelve.
Veinte años después de que se emitiera el final de “Malcolm el de en medio”, la franquicia ha resucitado gracias a una nueva temporada de cuatro episodios, “Malcolm el de en medio: La vida sigue siendo injusta”, que se estrena el viernes en Hulu.
Vuelve la mayor parte del reparto original, incluidos Muniz; Bryan Cranston y Jane Kaczmarek, como los excéntricos padres de Malcolm; y Christopher Kennedy Masterson y Justin Berfield, como los hermanos mayores de Malcolm. (Erik Per Sullivan, que interpretaba a un hermano menor, Dewey, no quiso volver. Su papel lo interpreta Caleb Ellsworth-Clark).
En esta nueva versión, un Malcolm más maduro se ha alejado de su disfuncional familia para llevar una vida tranquila con su hija adolescente (Keeley Karsten). Sin embargo, se ve arrastrado de nuevo a su caótica órbita y debe enfrentarse por fin a su pasado.
También es una especie de ajuste de cuentas para Muniz. Tras el final de “Malcolm”, Muniz había dejado de actuar. Tocó la batería en un grupo de rock alternativo, tuvo una tienda de aceite de oliva y se convirtió en piloto de carreras profesional. Ahora espera poder encontrar una forma de actuar y competir, y seguir teniendo tiempo para estar con su mujer y su hijo de 5 años en Scottsdale, Arizona.
“Había un gran mundo ahí fuera, y él quería experimentar mucho de él”, dijo Kaczmarek sobre Muniz. “Eso no se puede vivir si estás sentado en el plató de un programa de televisión”.
Mientras paseábamos por la cámara subterránea del museo, llena de vehículos de todas las épocas y lugares, nos encontramos con un Papamóvil antiguo y un Volkswagen Beetle de “Herbie a toda marcha”. En otro lugar, encontramos una réplica a tamaño real del Rayo McQueen de la película “Cars”.
“Tengo que tomarle una foto a esto para mi hijo”, dijo Muñiz, y sacó su teléfono del bolsillo.
Los coches han sido durante mucho tiempo una obsesión para Muniz –según sus cálculos, tenía cerca de 36 autos a los 18 años– y, como estrella infantil, ha tenido durante mucho tiempo los medios para satisfacerla. Un agente lo descubrió a los 8 años mientras ensayaba para interpretar al pequeño Tim en una producción de “Cuento de Navidad” en Raleigh, Carolina del Norte, cerca de donde pasó varios años de su infancia. Por aquel entonces, su madre era enfermera y su padre trabajaba en IBM.
Nunca había asistido a clases de actuación, y hacerlo era una de sus muchas aficiones. No obstante, pronto “se impuso esa profesión”, dijo, y empezó a trabajar en rodajes en la ciudad cercana de Wilmington.
A finales de la década de 1990, los padres de Muniz se divorciaron, y Muniz y su madre se trasladaron a Nueva Jersey, donde había nacido, para estar más cerca de sus abuelos y del entorno de audiciones de Nueva York.
Entre trabajos de actuación, iba a Times Square y se unía a la multitud que se agolpaba fuera del estudio “Total Request Live” de MTV para ver si lograba encontrarse a los famosos invitados del programa, como Hanson y ‘N Sync, que saludaban a los admiradores que estaban abajo.
“Tres meses después, era yo quien saludaba desde arriba”, relató Muniz.
En 1999, el agente de Muniz había programado la grabación de su audición para “Malcolm el de en medio” el mismo día que tenía que grabar un anuncio de Pizza Hut. Molesto por la posibilidad de llegar tarde a un rodaje divertido, Muniz, que entonces tenía 13 años, se apresuró a ir a la sesión de “Malcolm” y recitó sus diálogos a regañadientes.
“Entré a la sala enfadado, frustrado y traté de hacerlo sin ganas”, dijo. Por suerte, la comedia de “Malcolm” giraba en torno a la exasperación de Malcolm. Y Muniz estuvo muy convincente aquel día como niño exasperado.
El creador de la serie, Linwood Boomer, vio la cinta de Muniz el segundo día de casting. Muniz había leído las líneas “exactamente como las oía en mi cabeza”, dijo Boomer. “Cada chiste tenía gracia. Fue como recibir una bofetada”.
Más de 22 millones de personas sintonizaron el programa cuando “Malcolm” se estrenó en Fox en enero de 2000. El segundo episodio atrajo a más espectadores. Ya era la comedia más vista de la televisión, y Muniz fue catapultado a las altas esferas del estrellato infantil.
Pasó los seis años siguientes en un torbellino, y rodó siete temporadas de “Malcolm” en Los Ángeles, al tiempo que hacía apariciones publicitarias y actuaciones paralelas. Durante los descansos, rodó películas, incluidas las populares películas para adolescentes “Un gran mentiroso” y “Agente Cody Banks”.
“No pensaba en qué era lo mejor para la longevidad de mi carrera”, dijo sobre las películas. “Pensaba: ‘¿Qué me parece genial hacer durante los próximos dos meses?’”.
En un momento dado, su “grupo de amigos” estaba formado por Paris Hilton y Lindsay Lohan en su época “salvaje” de discotecas, aseguró. Aun así, Muniz les servía de conductor designado y dijo que nunca había bebido un sorbo de alcohol ni consumido drogas. A pesar de pasar el rato en la Mansión Playboy cuando era adolescente, añadió, se sentía “bastante protegido”.
Cuando “Malcolm” terminó tras 151 episodios en 2006, Muniz tenía 20 años. Llevaba trabajando desde los 8 años y había amasado 40 millones de dólares, dijo. (Dejando a un lado algunas de sus compras más ostentosas, Muniz se considera muy modesto. “No he comprado una barra de jabón en 20 o 30 años”, comentó. “Las tomo en los hoteles”).
Estaba listo para hacer otras cosas.
Muniz ya corría con coches como afición, así que empezó a conducir coches de carreras de ruedas abiertas profesionalmente y se trasladó a Scottsdale para escapar del ajetreo de Hollywood. Le gustaba la naturaleza en blanco y negro de las carreras en comparación con las valoraciones subjetivas de su actuación.
“No es la opinión de nadie”, señaló. “Si le gané a alguien, le gané porque fui mejor, y punto”.
No obstante, en 2009 sufrió un accidente que le rompió la espalda, el tobillo y varias costillas. Durante los 12 años siguientes, dejó a un lado el deporte. Actuó de manera periódica en algunas películas de bajo presupuesto y como invitado en televisión, y apareció en programas de telerrealidad, como “Dancing with the stars”. Se casó en secreto con su esposa, Paige, en una montaña de Phoenix en 2019.
No fue hasta el nacimiento de su hijo, Mauz, en 2021, cuando Muniz decidió volver a las carreras, esta vez como piloto de autos de serie. “Estaba literalmente con él en brazos en el hospital, y tuve una extraña idea: ‘¿Quién creerá mi hijo que soy mientras crece?’. Porque todo lo que había hecho estaba en el pasado”.
Participar en la nueva versión de “Malcolm in the Middle” también le pareció bien. Muniz tenía buenos recuerdos de su época en la serie original, y Cranston estaba presionando a todos para que se hiciera realidad la nueva versión. Muniz dijo que admiraba a Cranston “quizá más que a nadie en esta industria”.
La única advertencia de Muniz: el rodaje de seis semanas tenía que ajustarse a su itinerante agenda como piloto de tiempo completo en la NASCAR Craftsman Truck Series.
EN EL SET DE VANCOUVER, Kaczmarek y Cranston quedaron asombrados por el crecimiento de Muniz, como persona y como actor. En el nuevo final, Muniz recurrió a habilidades dramáticas que no había utilizado mucho de niño, cuando recitaba sus líneas con poca premeditación.
“Bryan y yo nos miramos y dijimos: ‘Dios mío, este chico sabe actuar de verdad’”, dijo Kaczmarek. “Estaba muy orgullosa de haber criado tan bien a mi hijo en la ficción”.
Muniz tiene ahora aproximadamente la edad que tenía Cranston cuando empezó “Malcolm”. Para Cranston, ver a Muniz interactuar con Mauz durante una visita al plató fue emotivo.
“Ver a Mauz iluminarse cuando ve a Frankie y saltar a sus brazos”, dijo Cranston, “fue un momento emotivo porque pensé: ‘Ah, lo has hecho bien, hijo. Lo has hecho muy bien’”.
Además, para Muniz, retomar el papel fue satisfactorio de una forma que no esperaba. “Fue la primera vez en mi vida que me sentí realmente feliz de tener la etiqueta ‘actor’ junto a mi nombre”, afirmó.
El reto será encontrar la forma de tenerlo todo.
Muniz pasa la mayoría de los días solo en la carretera, viajando para participar en carreras. (“Me pregunto si alguien más del mundo del espectáculo va al restaurante Texas Roadhouse y se sienta en la barra tres veces a la semana como yo”, reflexiona. “Todo el mundo es demasiado pretencioso”). Aunque algunos en el mundo de la NASCAR se refieren a Muniz en broma como “Mr. Hollywood”, Josh Reaume, otro piloto de la serie Craftsman que fichó a Muniz para su equipo, dijo que consideraba la experiencia de Muniz en el mundo del espectáculo como una ventaja.
“A nuestro deporte le falta personalidad, y él tiene una gran personalidad”, dijo Reaume. “Lo interesante de Frankie es la mezcla de dos mundos”.
A Muniz le encantaría ser reconocido por otro papel importante en televisión, quizás en un drama. También tiene la intención de seguir compitiendo en carreras hasta que llegue su “fecha de caducidad”, como él la llama, y espera ganarse finalmente un puesto en las 500 Millas de Daytona.
“No sé qué me hará sentirme satisfecho”, dijo Muniz mientras volvíamos al vestíbulo del museo. “Pero sé que aún tengo asuntos pendientes”.
Frankie Muniz en el Petersen Automotive Museum de Los Ángeles, el 10 de marzo de 2026. (Sela Shiloni/The New York Times)
El centro de detención haría que la población de Social Circle se triplicara.
Durante meses, dos vecinos, el demócrata Gareth Fenley y el conservador John Miller, se reúnen diariamente bajo una misión.
Todas las mañanas, se suben a sus autos y recorren varios kilómetros de carreteras rurales bordeadas de granjas hasta llegar a un almacén enorme, gris y vacío de más de 90.000 metros cuadrados.
Al llegar, inspeccionan cuidadosamente el lugar para asegurarse de que no se ha iniciado ninguna construcción.
Respiran aliviados cada vez que comprueban que el edificio sigue intacto.
Ese vasto almacén industrial, que el Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos (DHS, por sus siglas en inglés) compró en febrero, forma parte de un plan de US$38.300 millones para abrir decenas de centros de detención de migrantes en todo el país.
Pero muchos se oponen a dicho plan, no solo en comunidades demócratas, sino también en lugares como Social Circle, un pueblo conservador que apoyó abrumadoramente a Donald Trump en las últimas elecciones y su promesa de deportar a millones de inmigrantes indocumentados.
“Las personas tienen distintas razones, pero coinciden con el mismo mensaje”, explica Fenley. “Y ese mensaje es: ‘No queremos aquí un centro de detención’”.
Muchas personas que respaldan las políticas migratorias del presidente temen que el centro de detención consuma recursos críticos del pequeño pueblo, al triplicar su población, y transforme un lugar conocido por su tranquilidad en un “pueblo prisión”.
En marzo, esas preocupaciones llevaron a que el gestor municipal, Eric Taylor, le cortara el suministro de agua al almacén.
La decisión hizo que este pueblo, que solo tiene un semáforo, se convirtiera en un inesperado símbolo de resistencia.
“Si abrimos ese medidor de agua, les damos acceso total a todo el suministro de la ciudad”, le dijo Taylor a la BBC. “No puedo permitir que eso pase sin saber cuál será el impacto”.
Ahora, los planes para construir un centro de detención con capacidad para 10.000 personas parecen estar en pausa.
El Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos indicó que también ha parado los planes para adquirir otros almacenes como el de Social Circle, aunque el destino de las instalaciones en las que ya ha invertido millones de dólares sigue sin estar claro.
El DHS no respondió directamente a una solicitud de comentarios de la BBC sobre la instalación en Social Circle.
Pero señaló en un comunicado que: “Como ocurre con cualquier transición, estamos revisando las políticas y propuestas de la agencia”.
El DHS canceló una reunión programada para hablar del almacén de Social Circle porque planeaba una “revisión de los procesos del departamento” bajo su nuevo liderazgo, dijo Taylor.
Los residentes del pueblo se muestran optimistas, pero con precaución.
“Estamos ansiosos por ver el resultado de esta revisión. Ya tomaron la decisión. Ya compraron el edificio, así que habrá consecuencias, se complete o no el proyecto”, afirmó Miller.
Un problema de recursos
En el centro de Social Circle hay una réplica de un pozo, símbolo de los orígenes del pueblo fundado en 1832.
Casi dos siglos después, el agua se ha convertido en el eje de la resistencia local frente a la agencia ICE.
Los habitantes aseguran que el sistema de agua, que abastece a unas 5.000 personas, ha tenido problemas desde hace décadas y que la instalación de ICE requeriría mucho más de lo que este frágil sistema puede proporcionar.
El pueblo tiene permiso para extraer un millón de galones diarios del río Alcovy, al sur de la localidad. En verano, ya utiliza unos 800.000 galones al día.
Según ICE, el centro utilizaría por sí solo un millón de galones diarios.
Taylor explicó que, tan pronto como se presentó la solicitud de suministro de agua, dejó claro a la agencia que no la autorizaría.
“Les dije en ese momento que el medidor de agua estaba bloqueado y que permanecería así hasta que pudiéramos comprender mejor cuál sería el impacto en nuestro suministro”.
John Miller tiene su granja de caballos justo frente a las instalaciones que compró la agencia ICE para construir su centro.
Miller, cuyo rancho de 20 hectáreas para caballos está ubicado justo frente al almacén adquirido por ICE, afirmó que las autoridades no hicieron la debida diligencia cuando seleccionaron las ubicaciones de los futuros centros de detención.
“Se repite la misma historia una y otra vez”, aseguró. “No informaron nada a las comunidades. No se les consultó”.
“Entiendo el porqué, pero no entiendo cómo lo están manejando”.
Miller señaló que los funcionarios federales han planteado varias soluciones, incluyendo perforar un pozo en el almacén o transportar un millón de galones de agua al día.
Pero el padre de siete hijos advirtió que perforar nuevos pozos podría afectar al que él utiliza para abastecer a sus caballos, gallinas, gatos y perros.
Transportar tanta agua por las carreteras de dos carriles de Social Circle también generaría problemas. “Serían seis o siete camiones por hora, las 24 horas del día”, señaló Miller.
El DHS no respondió directamente a la lista de preguntas de la BBC sobre cómo planea manejar el suministro de agua.
A Taylor también le preocupa el antiguo sistema de alcantarillado del pueblo, instalado en 1962 y que lleva 20 años necesitando reemplazo.
“¿A dónde se supone que irá todo ese desagüe?”, preguntó.
“No tenemos capacidad para manejar un millón de galones de aguas residuales provenientes de ese sitio”.
Una oposición diversa
La batalla de Social Circle contra ICE comenzó cuando sus residentes se enteraron, a través de un reportaje del Washington Post en diciembre, de que el almacén estaba entre los 23 lugares seleccionados para construir centros de detención.
Rápidamente, apelaron al gobierno y a sus representantes federales, argumentando que el pueblo no contaba con los recursos para la instalación.
Pese a eso, ICE lo compró en febrero por casi US$130 millones, más de cuatro veces su valor estimado inicial.
Desde entonces, Miller, Fenley y otros han liderado la resistencia para frenar el proyecto, organizando protestas y reuniones con cientos de residentes preocupados.
El senador demócrata de Georgia, Raphael Warnock, visitó el lugar y su oficina participó en una reunión informativa con funcionarios de ICE, pero, según un portavoz, “siguen sin responderse muchas preguntas”.
Otras comunidades que también fueron seleccionadas para proyectos similares han manifestado su oposición.
La semana pasada, el estado de Michigan presentó una demanda para impedir que el DHS convierta un almacén en un centro de ICE en la ciudad de Romulus, al argumentar que el centro estaría demasiado cerca de zonas residenciales y escuelas y que estaría en riesgo debido a futuras inundaciones.
Nueva Jersey y Maryland también recurrieron a los tribunales para frenar proyectos de ICE, mientras que residentes de Merrimack, en New Hampshire, lograron convencer a funcionarios electos y detuvieron la construcción de una instalación en su localidad.
Gareth Fenley, demócrata, afirma estar preocupada por posibles problemas de derechos humanos que podría traer un centro de detención a su pueblo.
Para algunos residentes de Social Circle, no es solo una cuestión de recursos, sino también de derechos humanos.
Fenley dijo que ella y otros demócratas del pueblo están preocupados por la posibilidad de que haya personas “almacenadas en un lugar que no fue construido para albergar humanos”.
También le inquietan los reportes de abusos en centros de detención.
Al menos 13 inmigrantes murieron bajo custodia de ICE entre enero de 2026 y principios de marzo, según la propia agencia, y grupos de derechos civiles han denunciado que los detenidos enfrentan condiciones inseguras, como falta de alimentos, hacinamiento y negligencia médica.
Otras personas también tienen quejas no solo por quienes estarían dentro de la instalación, sino por la comunidad que la rodea.
“Tenemos una escuela secundaria, un código postal, una tienda de comestibles y un solo semáforo. Y vamos a triplicar el tamaño de nuestro pueblo”, argumenta Valerie Walthart, quien trabaja en una granja veterinaria a pocos kilómetros de la propiedad de Miller.
Walthart añadió que, como madre, le preocupa la seguridad, ya que el centro de detención estaría a solo cinco minutos en auto de la escuela primaria local.
Por su parte, Joy Coker, madre de tres hijos en la zona, aseguró que la ubicación del almacén es “inquietante”.
Entre la necesidad y el rechazo
El representante republicano de Social Circle, Mike Collins, también se opuso públicamente al proyecto de ICE.
“Aunque estoy alineado con la misión de ICE de detener y deportar a los inmigrantes ilegales con antecedentes criminales que han cruzado nuestra frontera debido a las políticas imprudentes de Joe Biden, coincido con la comunidad en que Social Circle no cuenta con los recursos suficientes que requeriría esta instalación”, escribió.
Rick Cook, residente de la vecina localidad de Monroe, dijo que no estaba a favor del centro, aunque considera que Estados Unidos debe endurecer su política contra la inmigración ilegal.
Añadió que él y otros miembros de su iglesia en Social Circle esperan poder ofrecer orientación religiosa a los inmigrantes que sean retenidos en la instalación.
“Pasará lo que tenga que pasar, y trataremos de encontrar la manera de sacar lo mejor de cualquier resultado”, afirmó.
Para Steven Williford, propietario de una granja de ganado en Social Circle y votante de Trump, ICE es un “mal necesario”. Pero no podía creer la noticia cuando se enteró de que construirían un centro de detención en su comunidad.
“Me pareció una locura poner algo así en esta comunidad, sin previsión, sin autorización previa, sin siquiera consultarle a la gente”, afirmó.
“Estoy a favor de hacer lo mejor para el país, pero ¿es esto lo mejor para esta comunidad?”, agregó. “Esa es la pregunta”.
Miller dijo que entiende por qué algunos podrían sentirse confundidos por la reacción de este pueblo republicano. Señaló que los centros de detención son necesarios para mantener a las personas bajo custodia y garantizarles el debido proceso.
“No se puede decir que es algo necesario y luego no estar, al menos en cierta medida, dispuesto a que haya una instalación así”, afirmó.
Sin embargo, añadió que en la práctica ninguna comunidad quiere una instalación de este tipo que afecte la reputación de su localidad.
“Echo de menos los días en que éramos conocidos por el Blue Willow Inn”, señaló, en referencia al famoso restaurante tipo buffet que cerró durante la pandemia y que fue visitado por celebridades como la actriz Helen Mirren.
Algunos residentes esperaban que un cambio en el liderazgo federal pusiera en pausa los planes para el almacén.
Trump destituyó a su secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, a principios de marzo, tras las críticas por la ofensiva migratoria de la administración en Minneapolis a comienzos de este año, cuando agentes federales mataron a dos ciudadanos estadounidenses.
El presidente nominó al senador Markwayne Mullin para sustituirla, tras lo cual el DHS dio señales de que podría estar reconsiderando sus planes.
En una declaración a la BBC, el DHS hizo referencia a comentarios de Mullin durante su audiencia de confirmación del cargo:
“Tenemos que proteger el país y lo vamos a hacer, pero queremos trabajar con los líderes comunitarios”, aseguró en marzo.
Algunos residentes están preocupados por la seguridad que supone la llegada de 10.000 detenidos a su ciudad.
Estaba previsto que la instalación de Social Circle abriera en abril, pero las obras parecen haberse estancado.
La agencia aún no ha adjudicado un contrato para el almacén ni ha comenzado la gran transformación necesaria para convertir el espacio vacío en un amplio complejo judicial, con áreas de detención, gimnasios, espacios recreativos, salas de audiencias, comedores e incluso un campo de tiro.
Los residentes han recibido con entusiasmo la posible pausa, entre ellos Walthart, quien señaló que la decisión les da a los vecinos “un poco de tiempo para respirar, ya que casi todos los días nos despertamos preguntándonos si hoy será el día en que empiecen a llegar los camiones”.
“Podemos disfrutar de la vida en nuestro pequeño pueblo”, dijo, “al menos por un tiempo más, eso esperamos”.
Fotos: Meiying Wu
Haz clic aquí para leer más historias de BBC News Mundo.
Suscríbete aquí a nuestro nuevo newsletter para recibir cada viernes una selección de nuestro mejor contenido de la semana.
El presidente Donald Trump estaba sentado detrás del escritorio Resolute al caer la tarde del martes, rumiando sobre lo que podría ocurrir en las próximas horas.
Había prometido eliminar a “toda una civilización” si a Irán se le pasaba el plazo de las 8 p. m. para reabrir el estrecho de Ormuz. A medida que se desarrollaban una serie de reuniones no relacionadas con el tema, Trump intervenía para enumerar el número de puentes y centrales eléctricas que estaba dispuesto a atacar en Irán.
Se le informó de la concentración de iraníes en esos puentes y frente a esas centrales eléctricas. Vio por televisión las imágenes de la gente reunida alrededor de las estructuras y dijo a sus ayudantes que sería culpa del gobierno iraní si las fuerzas estadounidenses atacaban y los mataban. Calificó a los dirigentes iraníes de “malvados” por poner a personas inocentes en peligro.Luego, a media tarde en Washington, un mensaje alentador sobre un acuerdo que estaba tomando forma fue examinado y aceptado por la Casa Blanca y publicado en las redes sociales por el primer ministro de Pakistán. Poco después, un acuerdo negociado apresuradamente por una serie de gobiernos mediadores, entre ellos Pakistán y China, llegó a manos de un presidente que buscaba una salida a una guerra profundamente impopular.
La vuelta de la victoria empezó rápidamente: el secretario de Defensa, Pete Hegseth, y el general Dan Caine, jefe del Estado Mayor Conjunto, declararon el miércoles por la mañana que se habían alcanzado todos los objetivos militares en lo que Hegseth calificó de “victoria histórica y abrumadora en el campo de batalla”.
Pero menos de un día después de que Trump se conectara a las redes sociales para anunciar una tregua, el frágil acuerdo mostraba signos de desmoronarse, en gran parte porque las dos naciones no acordaban públicamente un conjunto compartido de objetivos para poner fin a la guerra.
Tras 36 horas tumultuosas en las que ha ido de un extremo diplomático a otro, Trump se encuentra, en cierto modo, cerca de donde empezó. Sus esfuerzos por eludir la realidad sobre el terreno y avanzar hacia un proceso de paz se han visto obstaculizados por un adversario que sigue teniendo influencia.
La situación del estrecho de Ormuz no está clara, a pesar de haber sido la base del ultimátum apocalíptico de Trump. Y el destino del uranio enriquecido de Irán, que Trump había sugerido de manera optimista que podría ser recuperado por los estadounidenses con la ayuda de los iraníes, está sin resolver.
Las fluctuaciones fueron emblemáticas del enfoque de Trump sobre la diplomacia con Irán: amenazas destructoras, mercados trastocados, aliados y adversarios alarmados, pánico generalizado entre la población civil y una salida de última hora que tiene a ambas partes acusándose mutuamente de falta de sinceridad.
Ahora Trump y sus asesores observan atentamente si el estrecho sigue abierto. Si no es así, dijo un alto funcionario, el acuerdo se vendrá abajo.
Este relato se basa en entrevistas con casi una decena de personas en Estados Unidos, Israel e Irán, la mayoría de las cuales hablaron bajo condición de anonimato para hablar de un conflicto que avanza rápidamente.
Una amenaza desata el pánico generalizado
El lunes, un día antes de que Trump enviara un mensaje en el que amenazaba con acabar con la civilización iraní, las conversaciones habían progresado en privado y el líder supremo de Irán aparentemente había dado su aprobación para avanzar en las negociaciones, según múltiples funcionarios iraníes e israelíes. Pakistán siguió intentando mediar en las conversaciones entre Irán y Estados Unidos en un esfuerzo por alcanzar un alto al fuego y ganar tiempo para llevar a cabo negociaciones de paz extensas.
Pero el martes por la mañana, los estadounidenses empezaban a impacientarse. Trump lanzó su amenaza pública de aniquilar Irán, un mensaje que Irán también había recibido en privado a través de Pakistán, según tres funcionarios iraníes familiarizados con las negociaciones.
Los dirigentes iraníes, ya furiosos por el plazo fijado por Trump para volar centrales eléctricas, y por una oleada de ataques contra infraestructuras críticas como ferrocarriles, puentes y plantas industriales, decidieron poner fin a las negociaciones. Comunicaron a Pakistán que Teherán interrumpiría los mensajes con Washington y que los planes de negociaciones para un alto al fuego quedarían suspendidos, dijeron los tres funcionarios.
Los funcionarios iraníes, desde el presidente y el vicepresidente hasta los comandantes del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica, publicaron mensajes desafiantes en las redes sociales. Los dirigentes militares creían que Irán tenía las de ganar con su influencia sobre el estrecho y que debía doblar la apuesta, dijeron los funcionarios.
“Irán ha ganado claramente la guerra y solo aceptará un desenlace que consolide sus logros y cree un nuevo orden de seguridad en la región”, dijo Mahdi Mohammadi, asesor de Mohammad Bagher Ghalibaf, general de brigada que ocupa la presidencia del Parlamento iraní, en un mensaje publicado en las redes sociales.
En Irán cundió el pánico entre la población civil a medida que se acercaba la fecha límite fijada por Trump para atacar las centrales. Los medios de comunicación iraníes empezaron a difundir directrices sobre cómo sobrevivir en caso de corte de electricidad, gas y agua. Los habitantes de Teherán acudieron en masa a los supermercados para abastecerse de alimentos secos y agua embotellada, y para el anochecer, los estantes de muchos supermercados estaban vacíos.
“Compramos una hielera y bloques de hielo, por si nos quedábamos sin electricidad y el frigorífico dejaba de funcionar”, dijo en una entrevista Nazy, una residente de Teherán que pidió que no se publicara su apellido por temor a represalias. “También compré muchos productos secos, velas y baterías para mi madre, que está postrada en cama y no puede evacuar”.
Decenas de miles de personas huyeron hacia las costas del mar Caspio, lo que creó un embotellamiento tan denso que la policía cerró la carretera de la montaña a todo el tráfico, salvo para quienes se dirigían desde Teherán hacia las costas del norte.
En Estados Unidos, los aliados de Trump le pidieron que aclarara su mensaje belicoso, y otros expresaron públicamente su esperanza de que el presidente no fuera a cumplir realmente su amenaza. Ron Johnson, senador por Wisconsin y un estrecho aliado republicano de Trump, dejó margen para la posibilidad de que la amenaza de Trump fuera un postureo. “Espero y rezo para que el presidente Trump solo esté usando esto como una bravuconería”, dijo.
Los principales demócratas se apresuraron a prometer que impulsarían otra votación sobre una resolución para frenar el uso del ejército en Irán.
Frenéticas negociaciones
Ante la amenaza de los iraníes de retirarse de las conversaciones, se desplegaron rápidamente frenéticos esfuerzos diplomáticos desde Medio Oriente hasta China. Los funcionarios estuvieron al teléfono para intentar salvar un plan de alto al fuego y sacar a Irán y Estados Unidos del borde de una catástrofe mayor, según los tres funcionarios iraníes y un funcionario paquistaní familiarizado con los esfuerzos.
El primer ministro y el ministro de Asuntos Exteriores de Pakistán hablaron por teléfono con el presidente iraní, Masoud Pezeshkian, y con el ministro de Asuntos Exteriores, Abbas Araghchi. Turquía, Egipto y Catar también se pusieron en contacto con Irán, dijeron los funcionarios. Pero, en última instancia, fue China, que mantiene estrechos vínculos económicos con Irán, quien desbloqueó la situación, según los iraníes y el funcionario paquistaní.
China tiene fuertes lazos comerciales con Irán –es el mayor comprador de petróleo iraní– y también coopera con el ejército iraní. Los funcionarios chinos dijeron a sus homólogos iraníes que aceptaran el alto al fuego ahora porque podría ser su única oportunidad, dijeron los funcionarios iraníes. China también pidió a Irán que mostrara más flexibilidad y abriera el estrecho de Ormuz a la navegación marítima durante dos semanas y que considerara el impacto económico de la guerra en sus aliados, incluida China.
Poco después de las 5:00 p. m., el jefe del ejército paquistaní, el mariscal de campo Syed Asim Munir, llamó a Trump para discutir los contornos del acuerdo de alto al fuego. Munir dijo al presidente que los iraníes habían aceptado la propuesta de Pakistán.
Si los iraníes estaban de acuerdo, dijo Trump a Munir, entonces lo estarían también los estadounidenses.
El presidente llamó entonces al primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, para comunicarle que Estados Unidos firmaría un alto al fuego de dos semanas.
Un frágil acuerdo comienza a desmoronarse
A las 6:32 p. m., Trump anunció en Truth Social que había acordado suspender la campaña de bombardeos en Irán durante dos semanas para llegar a un acuerdo de paz. Pero incluso algunos de los asesores de Trump se mostraron escépticos de que la pausa se mantuviera.
Casi de inmediato surgieron desacuerdos sobre el alcance del acuerdo.
A las 7:50 p. m., el primer ministro de Pakistán, Shehbaz Sharif, anunció el acuerdo de alto al fuego y dijo que se aplicaba “en todas partes, incluido Líbano”.
Pero el miércoles por la mañana, el presidente declaró a una periodista de la PBS que consideraba el conflicto entre Israel y Hizbulá, que cuenta con el apoyo de Irán, como una “escaramuza aparte”. El miércoles, Israel lanzó su bombardeo más intenso contra Líbano en más de un mes de guerra con Hizbulá.
Trump y sus ayudantes, por su parte, dijeron que no expondrían públicamente las condiciones que, según dijeron, estaban negociando para poner fin de forma duradera a la guerra, pero menospreciaron otra propuesta de 10 puntos que los iraníes hicieron pública el miércoles.
“El presidente Trump y su equipo negociador la tiraron literalmente a la basura”, declaró a los periodistas en la Casa Blanca Karoline Leavitt, secretaria de prensa de la Casa Blanca.
Aun así, Leavitt anunció que el vicepresidente JD Vance, junto con Steve Witkoff, enviado especial del presidente, y Jared Kushner, yerno de Trump, viajarían a Pakistán para mantener conversaciones con los iraníes. Sería la reunión de más alto nivel entre funcionarios estadounidenses e iraníes desde 1979.
Pero poco después del anuncio de Leavitt, altos cargos iraníes acusaron a Estados Unidos de violar el acuerdo.
Ghalibaf, presidente del Parlamento, quien se espera que asista a la reunión en Pakistán, escribió en una declaración que la tregua y las negociaciones con Estados Unidos eran “irrazonables” porque Israel estaba atacando Líbano, un avión no tripulado hostil había entrado en el espacio aéreo de Irán y Estados Unidos seguía oponiéndose al enriquecimiento nuclear iraní.
Cuando se le preguntó por la declaración de Ghalibaf, Vance cuestionó su comprensión lingüística.
“En realidad, me pregunto cuán bueno es entendiendo el inglés, porque hay cosas que dijo que francamente no tenían sentido en el contexto de las negociaciones que hemos mantenido”, dijo a los periodistas al salir de Hungría.
Ronen Bergman colaboró con reportería en Tel Aviv y Edward Wong en Washington.
Tyler Pager es corresponsal del Times en la Casa Blanca y reporta sobre el presidente Trump y su gobierno.
Katie Rogerses corresponsal del Times para la Casa Blanca y reporta sobre el presidente Trump.
Farnaz Fassihi es la jefa del buró del Times para las Naciones Unidas y dirige la cobertura sobre la organización. También cubre Irán y ha escrito sobre el conflicto en Medio Oriente durante 15 años.
Ronen Bergman colaboró con reportería en Tel Aviv y Edward Wong en Washington.
Los perros rescatados a principios de este año de una propiedad abarrotada de animales se encuentran “realmente bien”.
La noticia fue confirmada a la BBC por la Real Sociedad para la Prevención de la Crueldad contra los Animales (Rspca, por sus siglas en inglés), después de que circulara una imagen tomada por un rescatista de animales en donde se veía a más de 250 perros cruce de caniches hacinados en una habitación.
La organización de protección animal había dicho que el número y las condiciones de vida de estos mestizos —descubiertos en enero en un lugar no revelado de Reino Unido— “creció rápidamente y fuera de control en medio de circunstancias familiares difíciles”.
Lee Hopgood, superintendente de operaciones de la Rspca para el norte de Inglaterra, afirmó que “sorprendentemente, los perros están bien y están creciendo realmente muy bien”.
No obstante, muchos de los perros fueron hallados con el “pelaje enmarañado y con costras”, lo cual requirió tratamiento.
El destino de los perros
De los animales rescatados, 87 fueron acogidos por la Rspca, mientras que el resto fue trasladado a Dogs Trust.
Tras recibir cuidados y apoyo conductual, “muchos de los perros han sido realojados con éxito y disfrutan de la vida en sus hogares definitivos”, dijo un portavoz de Dogs Trust.
Varias perras siguen al cuidado de Dogs Trust, “incluidas aquellas que han dado a luz mientras estaban con nosotros”, añadieron.
Uno de los perros cruce de caniche rescatados recientemente, Boone, fue adoptado por Dermot Murphy —excomisionado de la inspección de la Rspca— y apareció el jueves en el programa BBC Breakfast.
Las organizaciones protectoras de animales en Inglaterra registran un incremento en la cantidad de perros rescatados.
Boone estaba bajo de peso y tenía las orejas y los ojos irritados cuando llegó por primera vez al cuidado de esta organización, explicó Murphy.
Debido a sus difíciles comienzos, a Boone había que cargarlo para subirlo y bajarlo del auto cuando se incorporó a la familia de Murphy.
“Nunca antes había llevado correa, así que cuando se la pusimos, clavó las garras en el suelo. No sabía lo que era eso”.
Adaptarse a la vida fuera del abarrotado salón supuso “una especie de sobrecarga sensorial” y Boone necesitó ir familiarizándose con las nuevas experiencias de forma gradual.
Ahora, Boone puede ir sin correa y jugar con una pelota.
“Es maravilloso ver cómo ha superado su timidez y se ha convertido en parte de nuestra familia”, añadió Murphy.
“Impactante realidad”
La organización protectora de animales señaló que los casos en los que se mantiene a un gran número de animales en un mismo lugar pueden estar vinculados a problemas de salud mental, a la crisis del costo de vida o a criadores que operan con malas prácticas.
En este caso, la organización declaró el miércoles que no emprenderá acciones legales debido a la “extrema vulnerabilidad” de los propietarios.
La Rspca afirmó que una imagen “impactante” tomada por un rescatista, que muestra a decenas de perros hacinados en una sala de estar, no fue generada por inteligencia artificial, en respuesta a decenas de comentarios en las redes sociales que sugerían que era falsa.
La fotografía ilustra la “impactante realidad” de los incidentes con múltiples animales que atiende esta organización, los cuales han aumentado un 70% en Inglaterra y Gales desde 2021, según informó la organización benéfica de bienestar animal.
Todos los perros eran cruce de caniche, también conocidos como “doodles”.
Este tipo de perros ha ganado popularidad en los últimos años, constituyendo los tres tipos de razas mestizas más comunes entre los dueños de perros, según una encuesta de 2025 realizada por Dogs Trust.
En noviembre, Rspca informó del rescate de 80 perros, en su mayoría chihuahuas, pomeranias y otros cruces, de una casa en Bedfordshire, Inglaterra.
Haz clic aquí para leer más historias de BBC News Mundo.
Suscríbete aquí a nuestro nuevo newsletter para recibir cada viernes una selección de nuestro mejor contenido de la semana.
Los astronautas de la misión tienen horarios programados para el desayuno, la comida y la cena con menús basados en sus preferencias personales y necesidades nutricionales.
¿Qué hay en el menú para cuatro astronautas encerrados en una pequeña cápsula durante 10 días seguidos?
Los astronautas de la misión Artemis II tienen horarios programados para el desayuno, la comida y la cena con menús fijos basados en sus preferencias personales y necesidades nutricionales. Algunos alimentos de la cápsula Orión están listos para comer, mientras que otros deben rehidratarse con agua a bordo.
El lunes, la tripulación despertó y comenzó con el desayuno del día del sobrevuelo. Los responsables de la NASA dijeron que incluía salchichas para el desayuno, cuscús con frutos secos, fresas, tortillas, muffins con cubierta de maple, avena con manzana y canela, huevos revueltos, sémola de maíz y mantequilla, ensalada de mango y una hamburguesa de salchicha.
Otras opciones de comida incluyen granolas con arándanos, quiche de verduras, brisket o falda de ternera a la barbacoa, ejotes picantes y macarrones con queso.
Los alimentos se formularon y seleccionaron para reducir el riesgo de que flotaran migajas en la cápsula en microgravedad.
A cada astronauta se le permiten dos bebidas de sabor al día, como café, té verde, un batido de mango y durazno, limonada o sidra de manzana.
Hay un total de 43 tazas de café, nueve condimentos y cinco salsas picantes a bordo. Para satisfacer cualquier antojo de dulces, hay galletas, chocolate, tarta y almendras recubiertas de caramelo.
La tripulación utiliza un dispensador de agua portátil para rehidratar los paquetes de comida y bebida, y un calentador de alimentos para llevarlos a la temperatura deseada.
Los científicos del Laboratorio de Sistemas Alimentarios Espaciales del Centro Espacial Johnson trabajaron con la tripulación mucho antes del día del lanzamiento para elaborar sus comidas espaciales individualizadas. Probaron y clasificaron los alimentos en función de sus preferencias.
El reto consistía en equilibrar la nutrición, la seguridad y los gustos personales al tiempo que se respetaban los estrictos límites de masa y volumen de la compacta cabina, dijo en un video de la NASA Xulei Wu, responsable del sistema alimentario de la NASA. La comida es responsable no solo de “las calorías y los micronutrientes de los miembros de la tripulación, sino también de levantar el ánimo de la tripulación”, dijo. “Es muy importante”.
La ciencia de la alimentación para el espacio ha avanzado mucho desde el comienzo de la era espacial. Los primeros alimentos espaciales eran del tamaño de un bocado, adecuados para comer con los dedos, o estaban hechos puré y se exprimían directamente en la boca desde un tubo parecido a la pasta de dientes. Los astronautas de la misión Apolo 7, en 1968, comieron cubitos de pan con sabor a canela, compota de manzana, ensalada de pollo y sándwiches de queso, con poco margen para modificaciones personales.
Los menús del vuelo sufrieron muchas modificaciones a lo largo del programa después de que se descubriera que los astronautas presentaban desequilibrios nutricionales, una importante pérdida de peso corporal y náuseas durante el vuelo. El Apolo 14 fue la primera vez que una tripulación espacial regresó a la Tierra sin un cambio significativo de peso corporal, según los “Resultados biomédicos del Apolo”, una publicación de la NASA.
Christina Koch, una de los astronautas de la misión Artemis II, dijo en el video de la NASA que compartir las comidas con los demás miembros de la tripulación en el espacio “representa unión y algo un poco fuera de lo común”.
“Es como una acampada”, dijo.
Ashley Ahn cubre noticias de último momento para el Times desde Nueva York.