Hace 10 años, un príncipe de 30 años llamado Mohammed bin Salman anunció planes ambiciosos para transformar Arabia Saudita, al declarar que pondría fin a su “adicción” al petróleo.
Desde entonces, una cascada de cambios ha sacudido el conservador reino islámico. Las mujeres –que antes tenían prohibido conducir– ahora conducen ellas mismas a sus trabajos como camareras, dependientas y capitalistas de riesgo. El desempleo ha disminuido a medida que los saudíes se incorporan a empleos de bajos ingresos que antes ocupaban extranjeros. Y la policía religiosa del reino prácticamente ha desaparecido.
Sin embargo, la dependencia de Arabia Saudita del petróleo ha resultado más difícil de superar. Cuando los precios del petróleo subieron en 2021 y 2022, aumentando los ingresos del gobierno, se produjo una avalancha de espléndidos proyectos: una ciudad de esquí de montaña, un rascacielos en forma de cubo, una nueva liga de golf. Y cuando, luego, los precios del petróleo cayeron, con lo que se puso a prueba las finanzas del gobierno, los funcionarios empezaron a buscar ahorros, cancelando, retrasando y reduciendo planes que habían resultado ser demasiado grandiosos.
La guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán, que bloqueó las exportaciones de petróleo a través del estrecho de Ormuz y provocó una oleada de misiles y ataques con aviones no tripulados contra el reino, no ha ayudado.
Esa es la posición en la que se encuentra el príncipe Mohammed –quien hoy tiene 40 años y es el gobernante de facto de Arabia Saudita– este mes, en el que se cumplen 10 años de su programa, llamado “Visión 2030”.
El jueves, las autoridades anunciaron una nueva estrategia para el fondo soberano del país, de aproximadamente 1 billón de dólares, y enfatizaron que en el futuro se centrarán en la “eficiencia”. Mientras la junta del fondo revisaba las iniciativas, pidió a los ejecutivos que identificaran “lo que es imprescindible” y que dejaran de lado o retrasaran “lo que es bueno tener”, dijo Yasir al Rumayyan, gobernador del fondo.
“Era necesario reconsiderar el cronograma de algunas inversiones”, dijo Al Rumayyan durante una conferencia de prensa en Riad, la capital.
Poco después, surgió la noticia de que el fondo podría retirar su apoyo financiero a LIV Golf, el nuevo circuito de golf que puso en marcha hace cuatro años. La ciudad de esquí de montaña, llamada Trojena, y el rascacielos en forma de cubo, llamado Mukaab, podrían sufrir destinos similares.
En enero, el comité olímpico del reino anunció que los planes para celebrar en Trojena los Juegos Asiáticos de Invierno de 2029 se retrasarán de forma indefinida, y que los juegos de ese año se celebrarán en su lugar en Kazajistán, donde nieva con regularidad. Ese mismo mes, Reuters informó que las autoridades habían suspendido la construcción del Mukaab mientras reevaluaban la viabilidad y la financiación del proyecto.
“La historia siempre empieza y acaba con el petróleo”, dijo Ziad Daoud, economista jefe de mercados emergentes de Bloomberg Economics. “La reducción de los precios del petróleo en los últimos cuatro años hasta la guerra les hizo recapacitar, porque estaban sobredimensionados”.
En los últimos 10 años, el gobierno ha conseguido reducir su dependencia de los ingresos del petróleo, y ha encontrado nuevas fuentes de financiación mediante la introducción de impuestos y comisiones. Pero los planes y ambiciones del príncipe han crecido más rápido que la capacidad financiera del Estado. El Ministerio de Finanzas ha registrado un déficit presupuestario en todos menos uno de los últimos 10 años y espera seguir haciéndolo durante varios años más.
La fuerte subida de los precios del petróleo a causa de la guerra ha ayudado a Arabia Saudita a alcanzar aproximadamente el punto de equilibrio, a pesar de exportar bastante menos petróleo, dijo Daoud. Sin embargo, en una entrevista concedida el jueves a Al Arabiya, cadena de noticias saudí, Al Rumayyan dijo que la guerra “aumenta la presión” para reevaluar las prioridades.
“Se están reconsiderando los acuerdos y las inversiones a causa de la guerra y por otras razones, según su viabilidad económica”, dijo.
La nueva estrategia del fondo, envuelta en un lenguaje corporativo vago y escaso de detalles, refleja, no obstante, un importante cambio en la trayectoria de Arabia Saudita bajo el príncipe Mohammed.
En sus primeros años, el príncipe se comparó con “disruptores” tecnológicos como Steve Jobs y Mark Zuckerberg, quien prometió “moverse rápido y romper cosas”. Encabezó una desastrosa intervención militar en Yemen y supervisó un episodio en el que el entonces primer ministro libanés, Saad Hariri, fue retenido como rehén en Riad y presionado para que renunciara. En 2018, el asesinato del columnista de The Washington Post Jamal Khashoggi a manos de agentes del gobierno en Estambul provocó la indignación mundial y convirtió brevemente al príncipe en un paria.
Pero en los últimos años, el príncipe se ha reconvertido a sí mismo en mediador y diplomático, al tiempo que ha dado marcha atrás a algunos de los elementos más ostentosos de sus planes.
“Estamos decididos a alcanzar y completar nuestros objetivos”, dijo el príncipe Mohammed en septiembre, dirigiéndose al consejo consultivo de la Shura del reino. “Pero también confirmamos que no dudaremos en cancelar o introducir cambios radicales en cualquier programa u objetivo si tenemos claro que el interés público lo requiere”.
Para muchos defensores de los planes del príncipe, ese pragmatismo es una buena noticia.
“Esto es muy normal”, dijo Ahmed al Jateeb, uno de los principales asesores del príncipe y ministro de Turismo del reino, en una entrevista concedida a The New York Times en noviembre. “Haces una pausa, evalúas lo que ha ido bien, lo que ha ido mal y luego mejoras”.
En una conferencia celebrada en Riad en febrero, Khalid al Falih, entonces ministro de Inversiones del país, dijo que era de esperar que se redujeran algunos proyectos.
“Se producen cambios radicales e inesperados en la demanda, la competencia o la viabilidad de un proyecto concreto tras realizar estudios detallados”, dijo. “Entonces te ves obligado a retirar ese proyecto y plantear otro, porque toda entidad inversora tiene límites de capital disponible”.
Pero para los detractores del príncipe, las revisiones han puesto de relieve la dolorosa falta de transparencia del gobierno autoritario. Algunos se han preguntado por qué los funcionarios anunciaron inicialmente planes poco realistas o inviables, y cuánto dinero se ha gastado ya en proyectos que ahora podrían desecharse. En el caso de Neom –una región inspirada en la ciencia ficción prevista en la costa del Mar Rojo–, comunidades enteras fueron desplazadas para dar paso a una construcción que podría no llevarse a cabo, dijo Maryam Aldossari, vocera de un partido de la oposición saudí en el exilio.
“Sin transparencia, ‘reevaluación’ no es más que otra palabra para ‘evasión’”, dijo. “¿Quién es responsable del dinero público despilfarrado y de las personas cuyas vidas se destrozaron en el proceso?”.
En un Estado en el que casi todos los proyectos e iniciativas están supervisados por un solo hombre –el príncipe Mohammed–, las motivaciones que subyacen a los cambios de dirección no siempre están claras.
El fondo soberano de Arabia Saudita ha seguido invirtiendo mucho en videojuegos en los últimos meses, incluso cuando los funcionarios empezaron a hablar de la nueva dirección, más conservadora. El pasado septiembre, anunció que invertiría junto con Jared Kushner –yerno del presidente Donald Trump– en la compra por 55.000 millones de dólares de la desarrolladora de videojuegos Electronic Arts. El príncipe Mohammed es un apasionado de los videojuegos, y afirma que le ayudan a evadir y a “desconectar” de la realidad.
Otros puntos clave para el reino en los próximos años serán la inversión en inteligencia artificial y el cumplimiento de los planes para albergar la World Expo en 2030 y la Copa Mundial de la FIFA en 2034, dijo Al Rumayyan durante la rueda de prensa del jueves. Estos proyectos se consideraron “críticos” y, por tanto, se les ha dado prioridad, dijo.
Sin embargo, según los analistas, si los ingresos del petróleo vuelven a aumentar, podría producirse una avalancha de nuevos proyectos.
“Diez años después, los resultados económicos y el gasto público siguen vinculados al petróleo”, dijo Daoud. “No es fácil romper el vínculo”.
Vivian Nereim es la reportera principal para el Times en la cobertura de los países de la península arábiga. Radica en Riad, Arabia Saudita.
Las autoridades y esfuerzos privados llevan casi un mes trabajando en conjunto para ayudar a una ballena a salir del mar Báltico. Aún no está claro si tendrán éxito.
La cola de la ballena se agitaba el viernes por la mañana, antes de que llegaran las grandes multitudes. Removió el agua de un lado a otro, luego se elevó y cayó con un chapoteo. Para los alemanes que seguían fielmente la transmisión en directo, era una señal.
Timmy aún tenía una oportunidad.
“El animal sigue vivo”, me dijo Marco Thomas, de 50 años, quien había conducido durante horas para ver a la ballena. “El animal sigue luchando”, dijo Thomas, y la emoción hacía que, de repente, le salieran algunas lágrimas.
Era el tercer día de lo que probablemente sea el capítulo final de la saga de casi un mes de duración de una ballena jorobada varada a la que los alemanes han apodado Timmy. La historia ha cautivado a una nación a través de una extraordinaria serie de misiones de rescate fallidas, lo que ha provocado indignación, discusiones y, para algunos, un inesperado sentido del propósito.
Como me dijo un berlinés esta semana, los alemanes de a pie a menudo se sienten impotentes ante la guerra en Medio Oriente o el aumento de los precios de la energía. Pero quizá, solo quizá, puedan salvar a esta ballena.
Esta esperanza ha contribuido a convertir un tranquilo paseo marítimo del norte de Alemania, a unos 100 kilómetros al noreste de Hamburgo, en un hervidero de curiosidad.
Los rescatadores acamparon en la costa de la isla de Poel, donde la ballena ha permanecido, sin moverse apenas, con parte de su lomo sobresaliendo de las aguas poco profundas. Los reporteros se arremolinaron en un camino de tierra surcado por ruedas al otro lado de un terreno junto a ese campamento, e instalaron cámaras junto a unos fardos de heno y un rebaño de ganado. A través de internet emiten imágenes continuas de la ballena, que, vista a través de las cámaras de largo alcance, suele parecer una mancha blanquecina que se balancea.
Lugareños y turistas, quienes llegaron de los rincones más alejados de Alemania, se reúnen a diario tras un bloqueo policial, más alejados del agua que los equipos de noticias o de rescate. Observan a la ballena a través de teleobjetivos y prismáticos de alta potencia, después de recorrer en bicicleta, monopatín o a pie los cerca de mil metros que separan la zona de observación de una segunda barricada policial que impide el paso de los coches.
“Creo que lo que más me conmueve es esa impotencia”, combinada con los claros signos de inteligencia de la ballena, explicó Nele G. Phillip, de Hamburgo, de 53 años, mientras permanecía de pie detrás de una de las barricadas, mientras Timmy aparecía como un gran punto en la bahía ante ella. “Da la impresión de que está buscando una salida y no la encuentra”.
La ballena varó inicialmente en la costa del Báltico a finales del mes pasado, cerca de la ciudad de Wismar. No debería estar allí: las ballenas no suelen encontrarse en el mar Báltico, a menos que, como puede haber sido el caso de Timmy, se pierdan siguiendo a una presa o las confundan los barcos o los sonidos emitidos por los humanos.
Los rescatadores intentaron liberarla durante días. Retiraron una red de pesca que había atrapado parcialmente a la ballena, y cavaron una zanja con maquinaria pesada para abrir un canal que le permitiera alejarse nadando. Funcionó. Pero casi de manera inmediata, la ballena volvió a encallar, en un cieno más blando del que parecía mucho más difícil liberarse.
El 1 de abril, el ministro de Medio Ambiente del estado suspendió los esfuerzos de rescate. Los funcionarios optaron por una especie de hospicio marítimo, en el que regaban con agua el lomo de Timmy en un esfuerzo por aliviar el dolor, y discutieron y descartaron los planes de practicarle la eutanasia.
Uwe Müller, de 63 años, que vive al otro lado de la isla, escuchó a la ballena antes de verla. Era Domingo de Pascua, poco después de que Timmy volviera a atascarse. “Lloraba de forma desconsolada”, dijo Müller el viernes. “Nunca había oído ballenas, pero para mí era más bien sufrimiento. Prácticamente gritó su sufrimiento”.
Muchos alemanes hicieron reclamos ante la decisión de interrumpir los esfuerzos de rescate. Otros dijeron que ya era hora de dejar morir a la ballena. Surgió una controversia pública en torno a un biólogo –una especie de influente de ballenas en las redes sociales— que pasó horas en el agua junto a la ballena durante el primer esfuerzo de rescate, pero afirmó que se le excluyó de los esfuerzos subsiguientes, lo que negaron las autoridades estatales. Una mujer saltó de un barco a la bahía para alcanzar a Timmy, pero los funcionarios se lo impidieron.
La historia volvió a cambiar esta semana, cuando el estado aprobó un plan de rescate financiado con recursos privados por un par de multimillonarios. Incluye colchones de aire, pontones y una lona, y la esperanza es que termine con el remolque de la ballena de vuelta al mar, posiblemente al océano Atlántico.
El equipo de rescate quería terminar esa labor esta semana, pero lleva días de retraso. Los trabajadores pasaron el viernes preparándose para lo que los periodistas y curiosos especulaban que sería un intento el sábado de levantar y remolcar a la ballena. El equipo no ofreció ninguna actualización.
En la bahía, Timmy se ha cansado. Desde que encalló por primera vez, la primavera ha llegado a los alrededores, y los árboles han echado hojas verdes.
El viernes, el sol calentaba a unas 50 personas que habían acudido a ver lo que la mayoría esperaba que fuera un rescate. Los trabajadores habían envuelto a la ballena en toallas blancas empapadas de sal, en parte como escudo contra el sol.
La multitud empezaba a disminuir a media tarde. De repente, se oyó un pequeño grito.
La cola, dijo alguien con prismáticos, se había movido de nuevo.
Tatiana Firsova colaboró con reportería desde la isla de Poel, Alemania, y Christopher F. Schuetze desde Berlín.
Jim Tankersley es el jefe de la oficina de Berlín del Times, y dirige la cobertura de Alemania, Austria y Suiza.
Tatiana Firsova colaboró con reportería desde la isla de Poel, Alemania, y Christopher F. Schuetze desde Berlín.
Antes de pasar la noche haciendo fila, los brasileños organizaron una barbacoa con cerveza frente al centro que promueve la iniciativa comunitaria en Ciudad del Este.
“Bienvenidos a Paraguay”, repetía en voz alta el jefe de servicios de inmigración en Ciudad del Este mientras caminaba entre sillas, bancos de plástico y pareos de playa.
“Mañana, a las 7 de la mañana, comenzaremos a distribuir los formularios. A las 8 de la mañana, se iniciará la atención para quienes deseen solicitar la residencia”.
El mensaje iba dirigido a cientos de brasileños organizados en una larga fila que permanecían en silencio —interrumpido por aplausos— para escuchar las instrucciones en español después de un día entero acampando bajo el intenso sol y sobre la tierra roja de Ciudad del Este, en la frontera con Brasil.
Era la noche del penúltimo domingo de marzo. En tan solo 12 horas, el grupo de trabajo móvil del gobierno paraguayo comenzaría a agilizar la emisión de documentos para quienes deseaban mudarse al país.
Sin embargo, la fila ya casi daba la vuelta a la esquina, y a los brasileños aún les quedaban varias horas de soportar calor, lluvia y mosquitos para garantizar el servicio al día siguiente.
“Vinimos a ver todo lo que Paraguay tiene para ofrecer a los brasileños”, expresó Delly Fragola, de 55 años, sonriendo mientras estaba sentada en una colorida silla de playa que había comprado para sobrellevar la espera.
Dueña de una peluquería en Anápolis, en el interior del estado de Goiás, había llegado a las 8 de la mañana con su hija y su yerno.
Estaban allí porque “Brasil ya no ofrece oportunidades” para su negocio. En Paraguay, le dijeron, podrían encontrar “mano de obra más fácil”.
“En Brasil nadie quiere trabajar”.
Una larga fila de brasileños se extiende hasta altas horas de la madrugada en Ciudad del Este, Paraguay.
Un poco más atrás, el empresario Dilberto Wegrnen, de 63 años y oriundo de Cascavel, en el interior del estado de Paraná, tomaba una cerveza mientras esperaba asar las carnes en una parrilla improvisada que sus nuevos amigos habían organizado sobre un tonel.
Dilberto estaba allí porque cree que “Paraguay será el país más grande de Latinoamérica muy pronto” y también porque tiene muchas críticas contra el gobierno de Lula.
“Los empresarios se están yendo de Brasil para venir a Paraguay. Aquí, la carga impositiva es mucho menor y las leyes laborales son mucho más accesibles. ¿A qué lleva todo esto? A esta enorme fila que hay hoy”, explicó el paranaense.
El grupo forma parte de una creciente ola de brasileños que quieren mudarse a Paraguay, lo que ha llamado la atención de las autoridades de ese país, que desde el año pasado han estado promoviendo campañas conjuntas para coordinar la demanda y asistir a los que aspiran a la residencia.
La principal puerta de entrada es Ciudad del Este, famosa por sus tiendas baratas y su comercio caótico al otro lado del Puente de la Amistad. La campaña conjunta de marzo fue la segunda del año en la ciudad, con un total de aproximadamente 4.000 servicios prestados solo allí, y el gobierno paraguayo planea realizar 19 más a lo largo del año en todo el país.
En 2025, Paraguay batió un récord al otorgar 40.600 permisos de residencia a extranjeros. Más de la mitad (23.500) eran brasileños, una cifra muy superior a la de los argentinos, que ocuparon el segundo lugar (4.300).
Para 2026, se espera que la cifra sea aún mayor. Solo en los primeros tres meses del año, se emitieron 9.200 permisos a brasileños.
La última estimación del gobierno brasileño, de 2023, indica que 263.000 brasileños vivían en Paraguay, conformando la tercera comunidad más grande en el extranjero, después de Estados Unidos y Portugal.
Marcelo Mendes, un arquitecto jubilado de 70 años originario de Recife, quiso probar suerte en Paraguay y pasó la noche haciendo fila para obtener documentos de residencia en ese país.
BBC News Brasil siguió durante tres días la fila para la campaña conjunta de inmigración. Todos con los que habló el reportero dijeron estar allí motivados por sus posturas políticas y la búsqueda de una vida más cómoda con impuestos más bajos.
Son personas de todas las regiones de Brasil, que generalmente comienzan a soñar con vivir en Paraguay navegando por las redes sociales.
Los videos que proliferan suelen enumerar las “ventajas económicas” de mudarse al país, reforzando la baja carga impositiva de Paraguay y el predominio de gobiernos de derecha en su historia.
Principalmente son publicados por influenciadores brasileños que viven o compran en Paraguay. Muchos ofrecen servicios de asesoría para quienes desean seguir el mismo camino.
Así fue como Marcelo Mendes, un arquitecto jubilado de 70 años de Recife, abandonó su plan de mudarse a Portugal, donde vive su hija.
“En internet, nos enteramos en varios grupos. Vimos videos de personas que venían explicando su situación, cómo obtener los documentos”, explica.
Su plan ahora es vender su casa en la capital del estado de Pernambuco y comprar otra en la ciudad de Encarnación, a cuatro horas en automóvil al sur de Ciudad del Este, en la frontera con Argentina. Pero primero necesita convencer a su esposa, quien incluso viajó a Paraguay, pero aún no está dispuesta a mudarse allí.
“Ya no soportamos Brasil, nuestros salarios están perdiendo valor. Lo que gano en reales tampoco me alcanza para vivir en Portugal. Aquí puedo vivir bien”, dice Marcelo, quien piensa complementar sus ingresos trabajando como agente inmobiliario.
El perfil cambiante de los migrantes
Zena Cheraze, una mujer de 68 años de Río de Janeiro, viajó sola 1.500 km en autobús desde Río de Janeiro hasta Ciudad del Este “a ciegas”, sin saber con certeza si tenía toda la documentación necesaria.
“Hay mucha publicidad en YouTube, cada uno dice algo diferente. Pero vine aquí para comprobarlo”, explica. Una maestra jubilada y viuda, espera poder costearse un seguro médico más económico en Paraguay.
Desde las 3 de la madrugada, haciendo fila en la oficina de inmigración, Zena grabó un video para contarles a sus amigos que, de hecho, no estaba sola: había muchísimas personas como ella esperando la aprobación de Paraguay.
“Nosotros, los de derecha, nos sentimos como el pueblo más oprimido. No tenemos libertad”, explicó la jubilada a BBC News Brasil sobre su experiencia. “Es un gobierno que solo nos perjudica”.
Un gran número de brasileños con el mismo perfil que Zena han sido identificados por las autoridades de inmigración.
Zena cuenta que viajó a Paraguay “a ciegas”.
Cornelio Melgarejo, director de inmigración del departamento de Alto Paraná, en la frontera con Brasil, estima que hace dos años, 80% de los solicitantes de residencia eran estudiantes de medicina en busca de universidades con matrículas más económicas que en Brasil.
Sin embargo, recientemente han aparecido muchos emprendedores que desean abrir negocios en el país y jubilados, “en busca de estabilidad económica y política”, afirma Melgarejo.
En común, comparten la visión de que la vida en Paraguay hoy se ajusta mejor a sus posiciones ideológicas.
El actual presidente paraguayo, Santiago Peña, es el noveno gobernante de derecha entre los diez que han dirigido el país desde la redemocratización, tras el fin de la dictadura del general Alfredo Stroessner en 1989.
Fue su gobierno el que creó los colectivos de trabajo para la migración, denominados Migramóvil. Creada en 2025, esta iniciativa reúne en un mismo lugar a organismos como la Dirección Nacional de Migración y la Policía Nacional, que pueden brindar garantías de que el inmigrante no tenga problemas con la justicia.
El gobierno busca activamente capitalizar esta nueva ola migratoria. La llegada de inmigrantes a Paraguay se presenta como un indicador del buen momento del país; uno de los materiales promocionales oficiales sobre el tema afirma que “Paraguay abre sus puertas al mundo”.
Se considera que los extranjeros son responsables de dinamizar la economía local, mientras que el gobierno modifica las leyes y ofrece aún más incentivos fiscales para atraer inversiones y empresas.
Roberta Viegas ayuda a los brasileños a mudarse a Paraguay y les da consejos sobre cómo familiarizarse antes con el país.
En línea con el gobierno de Donald Trump, Peña firmó en marzo un polémico acuerdo que autorizaba la presencia de personal militar y empresas estadounidenses en el país para combatir el crimen organizado.
“El 99% de los que vienen son de derecha”, afirma Roberta Viegas, oriunda de Río de Janeiro, quien lleva un año viviendo en Paraguay y organiza reuniones entre empresarios como ella, además de ofrecer asesoría a quienes estén interesados en mudarse.
Antes del traslado, Roberta, de 47 años, estaba especialmente preocupada por la educación de sus cuatro hijos en Río de Janeiro, sobre todo por la de su hijo de 14 años, a pesar de que asistía a una escuela privada cristiana.
“No nos sentíamos cómodos en Brasil con la situación actual por mis creencias”, explica Roberta, quien inicialmente planeaba ir a Australia, pero cambió de planes y se mudó a Paraguay después de que una amiga se instalara allí.
La familia, explica Roberta, tampoco veía futuro en el negocio de seguros de salud que tenían en Río y se sentía amenazada por la violencia urbana en la ciudad.
¿No hay un dicho que dice: “Si algo te molesta, múdate”? Le dije a mi marido: “No tiene sentido que nos quedemos aquí y estemos resentidos. Vámonos a otro lugar donde nos sintamos bien para criar a nuestros hijos”.
Marluize afirma que Paraguay le permitirá educar a sus hijos en casa.
Impuestos bajos y maquilas de marcas brasileñas
Quienes solicitan la residencia en Paraguay son interrogados por funcionarios gubernamentales sobre sus motivos para migrar.
“Las respuestas más frecuentes se refieren al costo de nuestros impuestos”, afirma Cornelio Melgarejo, del servicio de inmigración paraguayo.
La carga tributaria total en Paraguay, es decir, la tasa de impuestos recaudados por el gobierno en relación con la economía, ronda el 14,5% del PIB, según la OCDE (Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos). En Brasil, la tasa es más del doble, alcanzando 32%, según el Ministerio de Hacienda.
Paraguay consolidó una regla sencilla para la recaudación de impuestos durante las décadas de 1990 y 2000: 10-10-10.
Es decir, los tres impuestos más importantes —el impuesto al valor agregado (IVA), el impuesto sobre la renta personal y el impuesto sobre la renta de las empresas— tienen la misma tasa del 10%.
En comparación, Brasil tiene previsto crear su propio IVA, aprobado en la reforma tributaria de 2023, que unificará cinco impuestos federales, estatales y municipales. Se estima que este impuesto entrará en plena vigencia en 2033, con una tasa entre el 25% y el 28%.
En Brasil, el gravamen sobre la renta varía entre el 7,5% y el 27,5% para las personas físicas y, en el caso de las empresas, comienza en el 15%, con un 10% adicional sobre las ganancias superiores a R$ 20.000 (US$4.025) mensuales.
Los líderes paraguayos destacan la menor carga tributaria y el sistema más sencillo como uno de los pilares para atraer inversiones que podrían dirigirse a otras naciones más desarrolladas de la región.
El sistema comenzó a esbozarse en 1992 y se consolidó bajo sucesivos gobiernos de derecha. El único presidente de izquierda, Fernando Lugo (2008-2012), propuso algunas reformas, pero fue destituido.
Además, desde el año 2000, el país ha adoptado un esquema denominado “maquila”, mediante el cual las fábricas ubicadas en Paraguay pueden importar materias primas prácticamente sin impuestos, producir en territorio paraguayo y exportar pagando casi ningún impuesto. Esta estrategia ha traído al país grandes plantas de fabricación de marcas brasileñas como Lupo y Riachuelo.
El economista Alexandre da Costa, investigador de la UNILA (Universidad de la Integración Latinoamericana) y la UFPR (Universidad Federal de Paraná), explica que el modelo paraguayo ha contribuido al crecimiento del país alrededor del 4% en los últimos tres años, por encima del promedio latinoamericano, si bien sigue siendo una de las economías más pequeñas de la región y presenta uno de los índices de desarrollo humano y de ingresos per cápita más bajos.
El PIB de Brasil, señala Costa, es aproximadamente 50 veces mayor que el de Paraguay, y la economía paraguaya termina estando muy ligada a lo que sucede en Brasil, su principal socio comercial.
“La estrategia de desarrollo de Paraguay se basa, sobre todo, en el bajo costo de producción para las empresas y el bajo costo de vida para los demás”, afirma Costa.
Uno de los ejemplos más citados del bajo costo de vida en Paraguay es la electricidad. Gracias al gran excedente de electricidad generado por la central hidroeléctrica de Itaipú, construida en asociación con Brasil, y Yacyretá, en asociación con Argentina, los paraguayos disfrutan de la energía más barata de la región.
Sin embargo, en el caso de Itaipú, existe una negociación en curso sobre el acuerdo vigente que podría dejar a los paraguayos en una situación menos favorable. Según datos de la consultora del sector eléctrico SEG, en promedio, la energía en Brasil es 2,8 veces más cara que en Paraguay.
“En el caso del empresario, también le atrae principalmente la baja carga impositiva y el bajo costo de la mano de obra. Los derechos laborales en Paraguay, en comparación con Brasil, son mucho menores”, continúa Costa.
El país, por ejemplo, no cuenta con un Fondo de Garantía Salarial, y las vacaciones comienzan con 12 días laborables al año, aumentando con la antigüedad, pudiendo llegar a 30 días. No existe seguro de desempleo.
Cornelio Melgarejo, jefe de inmigración en Ciudad del Este, observa un cambio en el perfil de los brasileños que buscan vivir en Paraguay.
Desventajas
Pero la menor carga tributaria también implica que Paraguay recauda menos dinero y tiene una baja capacidad para estimular la economía y el desarrollo, especialmente en proyectos de infraestructura, salud y educación.
“Por lo tanto, el punto central es verificar la sostenibilidad de este modelo a mediano y largo plazo. Muchos de estos brasileños, por ejemplo, vienen a buscar el SUS (Sistema Único de Salud) aquí en Foz de Iguazú cuando lo necesitan”, afirma Costa.
El sistema de salud pública en Paraguay está bastante fragmentado —entre quienes tienen empleo formal y quienes no, por ejemplo— y, a pesar de que la ley establece servicios gratuitos, presenta muchas limitaciones. Quienes reciben atención médica a menudo deben pagar por todos los insumos, desde medicamentos hasta jeringas.
A pesar de las importantes reducciones de los últimos años, la pobreza extrema afecta al 4,1% de la población del país (en Brasil, al 3,5%), de acuerdo con las agencias de estadísticas oficiales.
Según el economista, esta nueva ola de difusión de información sobre un “milagro económico” en Paraguay debe ser considerada con cautela, especialmente cuando comienza a atraer a personas que buscan empleo.
En Paraguay, el salario mínimo oficial es más alto que en Brasil (equivalente a US$462), pero la tasa de empleo informal —es decir, personas sin contrato laboral formal— es del 62,5%, una tasa mucho mayor que en Brasil, que es del 37,5%.
Ciudad del Este da la bienvenida a los brasileños para ir de compras y para vivir.
Para los brasileños que emigran, sin embargo, el modelo paraguayo es un ideal que defienden.
Casi todos los entrevistados para este informe afirmaron considerar que Brasil atraviesa una crisis económica, a pesar de que los datos actuales indican una inflación dentro del rango proyectado, una baja tasa de desempleo y crecimiento del PIB.
“Dicen que los indicadores [brasileños] son muy buenos. Pero no sabemos si son todos ciertos. No lo sé…”, manifestó Joraci de Lima, un empresario de 61 años de Campo Mourão, en el interior de Paraná, quien no pudo ser atendido el primer día de la iniciativa en Ciudad del Este, incluso después de llegar a las 3 de la madrugada y esperar en la fila.
El oriundo de Paraná explicó que su negocio metalúrgico era próspero en Brasil, pero debido a la carga impositiva y la posibilidad de la reelección del presidente Lula, quería abrir una sucursal en Paraguay.
“Nadie quiere cambiar su patria. Pero la situación fiscal en Brasil no nos ayuda en absoluto. Aquí reina una sensación de pérdida, dolor, angustia y desilusión”, lamentó.
Muchos de los que hacen fila no se plantean reconsiderar su decisión de emigrar, incluso si la derecha vuelve a la presidencia brasileña en 2027. Argumentan que el sistema brasileño ya es defectuoso.
Pero los datos indican que muchos brasileños que emigran a Paraguay terminan optando por regresar a su país de origen.
Si bien se observa un gran aumento en las solicitudes de residencia temporal, el incremento en las solicitudes de residencia permanente, que se puede obtener después de dos años de vivir en Paraguay, es más moderado.
En 2025, de las 23.500 solicitudes de residencia de brasileños, solo 4.600 (19%) fueron de residencia permanente. En 2020, las solicitudes de residencia permanente representaron el 68%.
En otras palabras, una gran parte de las personas que emigran no necesariamente se quedan en el país. Además, la cercanía con Brasil suele facilitar el viaje de regreso.
Leonardo Ribeiro, vendedor de jugo de naranja de 22 años, dejó Marília, en el interior del estado de São Paulo, para ir a Ciudad del Este hace tres meses tras recibir una oferta de su jefe, quien emigró allí, pero ya siente que su tiempo en Paraguay está llegando a su fin.
“Creo que la gente le añadió un toque mágico a través de internet, a través de videos en Paraguay. Pero no encontré mucha diferencia con Brasil”, dice Leonardo.
“Vine principalmente por motivos económicos, para ver si podía mejorar un poco mi situación. Vale la pena quedarse aquí, pero personalmente, prefiero mi Brasil”, dice el vendedor, que planea regresar a finales de este año.
El tereré, o infusión de yerba mate, ya se ha vuelto parte de la rutina de muchos brasileños en Paraguay.
*Esta es una versión editada del artículo original de Vitor Tavares publicado en BBC News Brasil cuyo texto en portugués puedes leer aquí
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El hombre armado abrió fuego en el yacimiento arqueológico de Teotihuacán, a las afueras de Ciudad de México, antes de quitarse la vida. Entre los heridos había seis estadounidenses.
Una turista canadiense murió en una balacera y varias personas resultaron heridas, incluidas estadounidenses, dijeron las autoridades, cuando un hombre abrió fuego el lunes en uno de los destinos turísticos más populares de México: las pirámides de Teotihuacán, a las afueras de la Ciudad de México.
Después, el hombre se mató de un disparo, dijeron las autoridades.
Las fuerzas de seguridad estatales y federales acudieron al yacimiento arqueológico tras recibir una llamada de emergencia, según un comunicado de la Secretaría de Seguridad del Estado de México, que colinda con Ciudad de México, la capital del país.
Se encontraron dos personas muertas, de las cuales, según un comunicado, “una de ellas, el probable agresor”. Más tarde, el lunes por la noche, las autoridades federales dieron a conocer una lista con los nombres de otros 13 turistas que habían resultado heridos. Siete de ellos presentaban heridas de bala, entre ellos dos menores, de 6 y 13 años, originarios de Colombia y Brasil. Todos fueron trasladados a hospitales. No estaba claro cómo habían resultado heridos algunos turistas.
Entre los heridos en el tiroteo se encuentran seis ciudadanos estadounidenses de entre 26 y 61 años, incluidos dos que habían recibido disparos, según la lista.
Se cree que el tiroteo en las pirámides de Teotihuacán es el primero de este tipo en la historia moderna del lugar.
El Gabinete de Seguridad de México afirmó en un comunicado que una mujer canadiense había muerto durante el tiroteo, pero no la identificó. Una portavoz de la embajada de Canadá en Ciudad de México señaló que no podían compartir información personal sobre la víctima debido a las leyes canadienses de protección de datos.
Videos que circularon por internet el lunes muestran a turistas agachándose al pie de la Pirámide de la Luna, la segunda más grande de Teotihuacán, mientras se oyen disparos. Se oye gritar a una mujer: “¡Llamen a la policía!”. Se ve una figura solitaria en la pirámide junto a lo que parece ser un grupo de personas que yacían cerca.
Laura Torres, una turista que visitaba Teotihuacán, dijo a los periodistas en el lugar de los hechos que había entrado caminando cuando oyó los disparos.
“Vi al chico que estaba disparando arriba, en la pirámide, y sí, había mucha gente”, dijo Torres, quien afirmó haber oído hasta 20 disparos.
Los guías turísticos que habían llevado a grupos de personas al lugar empezaron a conducirlos fuera, dijo. Entonces, Torres vio cómo le disparaban a una turista.
“Estaba como a mitad de la pirámide, acostada”, dijo. “No debió haber pasado esto”.
La fiscalía del Estado de México informó el lunes, en un comunicado, que el presunto agresor había sido identificado como Julio César Jasso Ramírez, de nacionalidad mexicana. Según el comunicado, al parecer actuó solo.
Anita Anand, ministra de Asuntos Exteriores de Canadá, confirmó que una ciudadana canadiense había muerto durante el tiroteo y dijo que otra canadiense –de 29 años, según la lista del gobierno mexicano– había resultado herida. Dijo que los funcionarios consulares estaban prestando asistencia a sus familias.
“Lo ocurrido hoy en Teotihuacán nos duele profundamente”, dijo en redes sociales la presidenta de México, Claudia Sheinbaum. Añadió que el gobierno mexicano había estado en contacto con la embajada de Canadá. “He instruido al Gabinete de Seguridad a investigar a fondo estos hechos y brindar todos los apoyos”, dijo.
Las autoridades mexicanas también se mantuvieron en contacto con las embajadas de los otros turistas que habían resultado heridos, ocho de los cuales seguían hospitalizados el lunes por la noche, según las autoridades. Un portavoz de la fiscalía del Estado de México dijo que se había iniciado una investigación.
Teotihuacán, una ciudad antigua de pirámides y palacios anterior a los aztecas, llegó a tener hasta 125.000 habitantes en su época de mayor esplendor. Cada año, miles de turistas acuden al sitio arqueológico, tanto extranjeros como nacionales, atraídos por sus tres grandes pirámides. Al día de hoy, los investigadores siguen haciendo descubrimientos allí.
En 2025, Teotihuacán fue el segundo yacimiento arqueológico más visitado de México, con 1,8 millones de visitantes ese año. Con motivo de la próxima Copa Mundial, el gobierno del Estado de México anunció que estaba preparando un espectáculo nocturno inmersivo para los turistas que acudan allí. Las autoridades mexicanas esperan que el torneo de fútbol atraiga a casi 5,5 millones de aficionados. Para salvaguardar los partidos, México prevé desplegar 10.000 efectivos de seguridad en todo el país.
El mes pasado, el gobierno canadiense instó a sus ciudadanos, en un aviso de seguridad periódico, a “ejercer un alto grado de precaución” al visitar México.
A pesar de los altos índices de violencia en todo México, la zona arqueológica de Teotihuacán suele considerarse segura para los visitantes. Han muerto turistas en el yacimiento, a menudo tras caídas o por otros problemas de salud.
Emiliano Rodríguez Mega es reportero e investigador del Times que cubre México, Centroamérica y el Caribe. Radica en Ciudad de México.
Algunos integrantes del gobierno de Donald Trump han estado canalizando a su Tucídides interior; parafrasean los aforismos del historiador griego sobre la realidad implacable del poder en un mundo de naciones interesadas en sí mismas.
En enero, el presidente de Estados Unidos designó a la intervención militar unilateral que terminó con la captura del líder venezolano Nicolás Maduro como un ejemplo de las “leyes de hierro que siempre han determinado el poder mundial”. Cuando se le preguntó sobre la operación estadounidense en Venezuela, el asesor principal de política de la Casa Blanca, Stephen Miller, se burló del presentador de CNN Jake Tapper por su ingenuidad sobre “cortesías internacionales” como la Carta de las Naciones Unidas. “Vivimos en un mundo, en el mundo real, Jake, que se rige por la fuerza, por la imposición, por el poder”.
La guerra con Irán solo ha reforzado estos instintos. El 7 de abril, Trump advirtió al régimen iraní que se rindiera ante el poderío estadounidense. De lo contrario, amenazó: “Toda una civilización morirá esta noche”.
Esas referencias a las verdades intemporales de la política de poder suelen estar inspiradas en Tucídides, cuya Historia de la guerra del Peloponeso sigue siendo un texto fundamental para los autoproclamados realistas de política exterior. A menudo, legisladores y analistas invocan esa obra para explicar la inevitabilidad de la rivalidad entre las grandes potencias y justificar la dominación de los débiles. Pero sus análisis no ofrecen una lectura lo suficientemente cuidadosa, y con frecuencia pasan por alto las lecciones más profundas del historiador sobre los peligros de ejercer el poder sin límites ni legitimidad.
El pasaje más famoso de la Historia de Tucídides es el “diálogo de los melios”. Ahí, una delegación ateniense lanza un ultimátum a la isla de Melos: someterse al poder superior de Atenas y convertirse en un Estado tributario en su guerra contra Esparta o enfrentarse a la destrucción. Los melios abogan por permanecer neutrales, pero son rechazados. “Ya lo saben tan bien como nosotros”, dicen los atenienses, “los fuertes hacen lo que pueden y los débiles sufren lo que deben”. Melos es vencida, los hombres adultos son ejecutados y sus mujeres y niños, vendidos como esclavos.
El segundo periodo presidencial de Trump ha adoptado con entusiasmo la lógica del diálogo de los melios. Esa lógica se refleja en la declaración sin rodeos de Trump al presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski cuando le dijo “no tienes las cartas”; en su intento de forzar a Dinamarca a ceder el control de Groenlandia; en la aplicación unilateral de aranceles a naciones más pequeñas; en sus amenazas de “tomar” Cuba en el momento que Estados Unidos elija, y en sus demandas a los aliados de la OTAN –no consultados antes de la guerra en Irán– de que contribuyan a abrir el estrecho de Ormuz. Estas son las acciones de una superpotencia renegada que ha abandonado cualquier pretensión de liderazgo ilustrado o aspiración a la legitimidad en favor del puro dominio global.
El acoso incesante del gobierno de Trump ignora una lección central de la Antigüedad clásica: la transición de Atenas de una hegemonía benévola a un imperio malévolo allanó su camino a la ruina.
Desde el siglo VII a. C. en adelante, las ciudades-Estado de la antigua Grecia reconocían a una de ellas como su dirigente natural, merecedora de un estatus preeminente y de derechos especiales por su aporte desproporcionado a la defensa colectiva. Llamaban a este poder el hegemón. Este liderazgo, sin embargo, a menudo era disputado. El enfrentamiento más célebre fue la guerra del Peloponeso, que enfrentó a Atenas contra Esparta. Al final, Atenas fue vencida.
“Lo que hizo inevitable la guerra”, escribió famosamente Tucídides, “fue el crecimiento del poder ateniense y el miedo que esto causó en Esparta”. Muchos estudiosos contemporáneos se han aferrado a esta frase como una explicación sucinta de la inevitabilidad de la guerra entre grandes potencias. Como Atenas y Esparta, nos dicen, Estados Unidos y China corren el riesgo de caer en una “trampa de Tucídides”.
Pero, como deja claro el propio historiador, las causas de la guerra eran más profundas. Lo que hacía tan preocupante el poder en aumento de Atenas era su violación de las normas helénicas, al buscar transformar su liderazgo consensuado en un imperio coercitivo. En el debate de los espartanos sobre si ir o no a la guerra, una delegación ateniense de visita justificó el viraje imperial de Atenas: “No fuimos nosotros quienes dimos el ejemplo, pues siempre ha sido ley que el más débil esté sometido al más fuerte”. Esa declaración resultó contraproducente: los espartanos confirmaron sus sospechas sobre las intenciones imperialistas de Atenas y los llevó, junto con sus aliados, a aprobar una declaración de guerra.
En otras palabras, lo que hizo inevitable la guerra no fue solo la existencia de grandes potencias rivales, sino el hecho de que una de ellas estaba abusando de las reglas del sistema que había hecho posible su ascenso.
La tentación de explotar el dominio es un impulso histórico recurrente, uno al que ha sucumbido el Estados Unidos de Trump. Cansado de asumir cargas en aras del interés general, Estados Unidos está aprovechando y abusando de su dominio estructural para maximizar sus beneficios, coaccionando y extrayendo ventajas incluso de sus socios más cercanos. Como en tiempos de Tucídides, esta postura promete beneficios a corto plazo, pero un desastre a largo plazo.
La genialidad de la política exterior estadounidense posterior a 1945 consistió en insertar el asombroso poder de Estados Unidos en un marco de instituciones y leyes internacionales en el que todas las naciones, grandes y pequeñas, pudieran participar y beneficiarse. No era perfecta y coincidió con muchos episodios de intervención imperialista. Pero, en general, la estrategia dio sus frutos a Estados Unidos. Amortiguó la realidad del dominio estadounidense, legitimó el poder estadounidense y produjo un orden que en gran medida concordaba con los intereses estadounidenses.
El gobierno de Trump está destruyendo cualquier fe que todavía quedara en que Estados Unidos puede ejercer el poder de manera responsable. También está eliminando cualquier distinción entre el ejercicio del poderío estadounidense y las acciones rusas en Ucrania y el comportamiento chino en el mar de la China Meridional o (potencialmente) en Taiwán.
Los líderes, al fin y al cabo, necesitan seguidores. Trump puede insistir, como ha hecho en el conflicto con Irán, en que “¡NO NECESITAMOS LA AYUDA DE NADIE!”. Pero si Estados Unidos sigue por este camino, se encontrará sin aliados ni amigos, una superpotencia solitaria en un sistema internacional sin ley que ha ayudado a crear. No es demasiado tarde para revertir el curso, y eso empieza con una lectura más detenida de Tucídides.
Stewart Patrick dirige el Programa de Orden Global e Instituciones de la Fundación Carnegie para la Paz Internacional. Es autor de The Best Laid Plans: the Origins of American Multilateralism and the Dawn of the Cold War y The Sovereignty Wars: Reconciling America With the World.
Tim Cook, director ejecutivo de Apple, dijo el lunes que dejaría el cargo después de casi 15 años de dirigir una empresa que ha aprovechado la enorme popularidad del iPhone para convertirse en una de las más influyentes y valiosas del mundo.
Cook, de 65 años, pasará a desempeñar un nuevo papel como presidente ejecutivo de Apple en septiembre y lo sucederá en el cargo John Ternus, de 50 años, jefe de ingeniería de hardware de Apple.
La jubilación de Cook pondrá fin a una de las carreras directivas más exitosas de la historia empresarial estadounidense. Durante su periodo al frente de Apple, los beneficios anuales se cuadruplicaron hasta superar los 110.000 millones de dólares, mientras que su valor se multiplicó por más de diez hasta alcanzar los 4 billones de dólares.
Cook sustituyó al cofundador de Apple, Steve Jobs, poco antes de la muerte de Jobs en 2011, tras haberse ganado la reputación de perfeccionar los entresijos de un negocio mundial de electrónica de consumo. Desde entonces, Apple ha definido cómo funciona una empresa tecnológica moderna, con productos ensamblados en una cadena de suministro que se extiende desde las gigantescas operaciones que Cook ayudó a crear en China hasta India y Brasil, y un popular negocio minorista que opera en los cinco continentes.
“Se puso los zapatos más grandes del mundo –los zapatos más grandes que nadie en el planeta ha tenido que ponerse– y ha hecho un trabajo increíble”, dijo Peter Oppenheimer, director financiero de Apple de 2004 a 2014.
Ternus se incorporó a Apple en 2001 y fue ascendiendo a medida que supervisaba el desarrollo de las Mac y los iPad. Será el octavo director ejecutivo de Apple desde su fundación hace 50 años y el tercero desde que Jobs regresó en 1997 para sacar a la empresa del borde de la quiebra.
“Estoy lleno de optimismo sobre lo que podemos lograr en los próximos años”, dijo Ternus en un comunicado. “Prometo dirigir con los valores y la visión que han llegado a definir este lugar tan especial durante medio siglo”, añadió.
Ternus se hará cargo de una empresa que no ha creado un producto nuevo de gran éxito en varios años y que se enfrenta a interrogantes sobre su modelo de negocio. Apple ha perdido a varios altos ejecutivos en los últimos meses, lo que preocupa a los inversionistas sobre la profundidad de su próxima generación de directivos y su estrategia a largo plazo, en particular con la inteligencia artificial. La empresa se ha mantenido en gran medida al margen mientras el resto de la industria tecnológica se ha comprometido a gastar cientos de miles de millones de dólares en el desarrollo de la IA.
En los últimos años, Cook, por necesidad, se ha convertido en el principal diplomático de la industria tecnológica, y ha realizado visitas periódicas a Washington y Pekín para tratar de gestionar las agendas, a menudo contradictorias, del presidente Trump y de Xi Jinping, el líder chino.
Sin embargo, Apple sigue siendo una de las empresas más rentables del mundo, gracias a la estabilidad de las ventas de sus iPhone, productos como el Apple Watch y servicios como iCloud y Apple Pay.
Cook se incorporó a Apple en 1998 tras trabajar con el fabricante de computadoras Compaq, transformó la forma en que Apple gestionaba su inventario de productos y se convirtió en su director de operaciones en 2007. En un discurso de graduación pronunciado en 2010 en la Universidad de Auburn, dijo que Apple y Jobs le habían proporcionado “la oportunidad de realizar un trabajo verdaderamente significativo cada día”.
Aunque Cook rara vez hablaba de su vida personal, aparte de su infancia en Alabama y sus años universitarios en Auburn, también se convirtió en uno de los ejecutivos homosexuales más destacados de la rama corporativa en Estados Unidos.
A pesar de años de éxito, Cook nunca se sacudió la percepción de que no era un visionario tecnológico como Jobs. Cuando tomó el timón de Apple en 2011, el lanzamiento de nuevos iPhone ya se había convertido en hitos culturales, seguidos muy de cerca al igual que los últimos éxitos de taquilla de Hollywood.
“Es muy difícil innovar cuando tienes el tamaño de Apple”, dijo Mike Slade, quien asesoró a Apple y a Jobs en estrategia de productos y mercadotecnia de 1998 a 2004. Añadió que el legado de Cook fue “la mejora continua en todos los aspectos y nuevos productos fantásticos”.
En los últimos años, Apple ha subido los precios de sus dispositivos y se ha apoyado en sus servicios para crecer, vendiendo más software para su uso en los más de mil millones de iPhone que se utilizan en todo el mundo. Su negocio de servicios no ha dejado de crecer en la última década, y últimamente representa alrededor de una cuarta parte de sus ingresos anuales.
Pero Apple ha obtenido resultados desiguales en otras partes de su negocio, con una ralentización del crecimiento de los wearables, que incluyen los AirPods, y unas ventas a veces mediocres en China. En 2024, la empresa hizo una decepcionante incursión en la realidad aumentada a través de sus auriculares Vision Pro.
Por lo demás, la relación de Apple con China se ha convertido en un punto vulnerable. Además de que el país representa, en ocasiones, una cuarta parte de los ingresos anuales de Apple, se calcula que la empresa fabrica en China el 80 por ciento de sus iPhone.
Cook ha forjado una relación con Donald Trump, quien ha criticado a Apple por no fabricar los iPhone en Estados Unidos. El año pasado, Cook obsequió a Trump con un regalo de oro de 24 quilates, mientras su empresa trataba de evitar las amenazas del presidente de imponer aranceles a sus dispositivos. En 2019, Trump llamó a Cook “Tim Apple”, un error que el ejecutivo asumió cambiando brevemente su apellido por el logotipo de Apple en la X.
“Él me llama, y otros no”, dijo Trump en 2019. “Otros salen y contratan a consultores muy caros, y Tim Cook llama directamente a Donald Trump. Bastante bien, y yo también aceptaría esa llamada”.
Ahora, entre sus nuevas responsabilidades, es probable que Ternus actúe como emisario de Apple en Washington. El ingeniero de hardware se incorporó a Apple cuatro años después de graduarse en la Universidad de Pensilvania, en 1997.
Inicialmente, Ternus trabajó en las pantallas de los Mac de Apple y, con el tiempo, se convirtió en un lugarteniente clave de Dan Riccio, un antiguo líder de ingeniería de la empresa. A medida que Riccio ascendía en Apple, las responsabilidades de Ternus se ampliaron para incluir equipos que trabajaban en las Mac y los iPad. Ternus sucedió a Riccio en 2021.
Ahora, Ternus se enfrentará a una preocupación que persiguió a Cook durante todo su mandato: ¿Apple puede crear nuevos productos que cambien el sector sin Jobs al timón?
“John va a tener que encontrar la manera de que Apple vuelva a fabricar productos que hagan mella en el universo”, dijo Cameron Rogers, quien trabajó en Apple en mercadeo de productos de 2005 a 2022. “Las grandes empresas no mueren, se vuelven irrelevantes”.
Kirsten Noyes colaboró con investigación.
Kalley Huang es una reportera del Times en San Francisco, y cubre a Apple y la industria de la tecnología.
Tripp Mickleinforma sobre algunas de las empresas tecnológicas más grandes del mundo, como Nvidia, Google y Apple. También escribe sobre tendencias en toda la industria tecnológica, incluidos despidos y la inteligencia artificial.
Bruno Lafont, exdirector ejecutivo del grupo cementero Lafarge, en el juzgado de París, 13 de abril de 2026.
La histórica condena en Francia de una de sus empresas más importantes sacude el mundo de las transnacionales y podría cambiar la manera en que operan en zonas de conflicto.
La semana pasada, la cementera Lafarge fue declarada culpable de pagar millones de dólares en sobornos a grupos yihadistas, incluido el autodenominado Estado Islámico (EI), para mantener su negocio en Siria durante la guerra civil.
Ocho exdirectivos de la empresa también fueron declarados culpables de financiar el terrorismo internacional, entre ellos su exdirector ejecutivo Bruno Lafont, quien fue condenado a seis años de prisión con ingreso inmediato en prisión.
La empresa, que ahora es propiedad del conglomerado suizo Holcim, realizó pagos a tres organizaciones yihadistas, incluido el EI, por un monto cercano a los 5,6 millones de euros (US$6,5 millones) entre 2013 y 2014 para mantener en funcionamiento una planta en el norte de Siria, según la sentencia del Tribunal Penal de París.
Ese dinero habría permitido al EI “preparar atentados terroristas”, como el ataque contra el semanario francés Charlie Hebdo en enero de 2015, según el tribunal.
La abogada del exdirector ejecutivo de Lafarge, Jacqueline Laffont, aseguró que la decisión en contra de su cliente no es “ni justa ni razonable”.
“Esta no será ni la primera ni la última vez que una decisión de los jueces de primera instancia sea revocada por los jueces del Tribunal de Apelación “, afirmó en una entrevista con la cadena francesa de servicio público France Info.
“Se trata de una sentencia sin pruebas, sin demostración. El tribunal presume la culpabilidad de Bruno Lafont y que tenía conocimiento de los pagos en disputa que tuvieron lugar dentro de la empresa Lafarge, por el simple hecho de que era su presidente”, añadió.
Lafont, quien dirigió la cementera entre 2007 y 2015, reiteró su inocencia y aseguró que había dicho la verdad.
Sus representantes han declarado que apelarán el veredicto, pero la sentencia podría cambiar el tablero de juego de las multinacionales que operan en zonas de conflicto.
Lafarge dijo a la BBC que reconoce la sentencia del tribunal y aseguró que la conducta “que tuvo lugar hace más de una década constituyó una violación flagrante del código de conducta de Lafarge”.
La empresa describió la decisión como un “hito importante” en sus esfuerzos por “abordar de manera responsable este asunto heredado”.
Una decisión histórica
Didier Rebut, profesor de derecho y ciencias penales en la Universidad París-Panthéon-Assas, asegura que la decisión es “histórica” por varias razones.
“En primer lugar, es histórica por la calificación de terrorismo aplicada a hechos cometidos por una empresa y sus dirigentes en el marco de su actividad económica”, señala a BBC Mundo.
Vista de la planta de cemento de Lafarge Cement Syria (LCS) en Jalabiya, en el norte de Siria.
“De ello se deduce que una empresa y sus directivos pueden ser condenados por terrorismo en razón de sus decisiones económicas y financieras. Se trata, al parecer, de la primera vez en Francia y, aparentemente, en el mundo, en que una gran empresa internacional y sus dirigentes son condenados por terrorismo, aun cuando, por supuesto, no existiera ninguna adhesión ideológica ni connivencia con los grupos terroristas en cuestión”.
El profesor Rebut añade que la decisión es también histórica por la severidad de las penas impuestas.
Según explica, ha demostrado que la calificación de terrorismo, una vez retenida, implica sanciones acordes con su gravedad.
“El tribunal deja así claro que, en materia de terrorismo, no existe motivo para atenuar la respuesta penal por el solo hecho de que la conducta en cuestión consista en una decisión económica o financiera, en lugar de un acto violento”, explica Rebut.
El profesor concluye además que el fallo demuestra que las grandes empresas no quedan al margen de las sanciones cuando contribuyen, “incluso mediante mecanismos económicos, al funcionamiento de organizaciones terroristas”.
Pagos para asegurar el paso y la materia prima
La fábrica de cemento de Jalabiya, situada en el norte de Siria, fue adquirida por Lafarge en 2008 por 680 millones de dólares y comenzó a operar en 2010, apenas unos meses antes del estallido de la guerra civil en 2011.
Según los fiscales, los empleados de la compañía residían en la cercana localidad de Manbij y debían cruzar el río Éufrates para poder acceder a la planta, situada en una zona que poco después quedaría sumida en el conflicto.
Los pagos, de acuerdo con la acusación, se habrían realizado entre 2013 y septiembre de 2014. Incluían unos 800.000 euros (US$872.000) destinados a garantizar el paso seguro de los trabajadores, así como 1,6 millones de euros (US$2,62 millones) para la compra de materias primas en canteras bajo control del Estado Islámico.
La guerra civil estalló en Siria en marzo de 2011, tras la represión violenta de las protestas antigubernamentales por parte del entonces presidente Bashar al Asad.
En 2014, los yihadistas del Estado Islámico se apoderaron de amplias zonas de Siria y del vecino Irak, donde proclamaron un autodenominado “califato” transfronterizo e impusieron su interpretación extremista de la ley islámica.
“Ya no podrán alegar que simplemente se adaptaron”
La jueza Isabelle Prévost-Desprez afirmó que los pagos fueron “fundamentales” para que el EI pudiera hacerse con el control de los recursos naturales en Siria.
“Esto le permitió financiar actos terroristas tanto en la región como en el extranjero, especialmente en Europa”, añadió.
Christian Herrault, ex subdirector de operaciones de Lafarge, fue condenado a cinco años de prisión. Argumentó que la decisión de mantener abierta la fábrica en Siria se tomó por preocupación por los trabajadores locales.
La Fiscalía Nacional Antiterrorista (PNAT, por sus siglas en francés) calificó en diciembre el caso como “un desliz, una perversión que llevó a Lafarge, un referente de la industria francesa, a terminar financiando organizaciones terroristas con un único objetivo: el lucro”.
Didier Rebut señala que la principal consecuencia de esta sentencia es que eleva el nivel de exigencia para las multinacionales.
“Las empresas que operan en zonas de conflicto ya no podrán alegar que simplemente se adaptaron a un contexto local difícil si sus pagos, intermediarios, proveedores o circuitos logísticos benefician a grupos armados o entidades sancionadas”, explica.
Se trata de un veredicto que probablemente obligue a muchas compañías a reforzar sus sistemas de control, logística y gobernanza.
“En esencia, cuando una empresa sabe que su actividad depende de tratar con organizaciones terroristas, el riesgo deja de ser reputacional y pasa a ser penal, tanto para la compañía como para sus directivos”, resume.
Rebut afirma que el caso de Lafarge sienta un precedente importante: demuestra que las empresas pueden ser procesadas por apoyar económicamente a grupos armados en zonas de guerra.
Pero aclara que no necesariamente habrá muchos casos futuros por financiación del terrorismo, ya que esta acusación requiere condiciones jurídicas muy específicas.
En cambio, advierte que aumenta el riesgo de que las empresas sean investigadas por complicidad en crímenes de guerra o de lesa humanidad si siguen operando sabiendo que sus actividades benefician a grupos violentos.
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El ejército de Israel está investigando al soldado. El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, lamentó cualquier daño causado a “los creyentes de Líbano y de todo el mundo”.
El ejército israelí dijo el lunes que estaba investigando a uno de sus soldados después de que fuera fotografiado en el sur del Líbano golpeando con un mazo la cabeza de una estatua de Jesús crucificado que se había caído de una cruz.
El ejército dijo que había confirmado que la fotografía era auténtica y que la estatua había sido efectivamente dañada, pero también afirmó que aún no se había determinado cuándo se produjo el vandalismo. Sucedió en Debl, pueblo cristiano situado a pocos kilómetros al norte de la frontera israelí.
El primer ministro Benjamín Netanyahu condenó las acciones del soldado y dijo sentirse “estupefacto y entristecido” por eso. Expresó su pesar por cualquier daño causado “a los creyentes de Líbano y de todo el mundo”.
Prometió que el ejército “tomaría medidas disciplinarias debidamente rigurosas contra el infractor”.
El ejército declaró que la conducta del soldado era “totalmente incompatible con los valores que se esperan de sus soldados” y dijo que estaba trabajando para ayudar a la comunidad de Líbano a devolver la estatua a su lugar.
A última hora de la tarde del lunes, el ejército dijo que había identificado al soldado que empuñó el mazo y que el Mando Norte del ejército estaba realizando una investigación.
Akl Naddaf, alcalde de Debl, dijo que la estatua estaba en el jardín de una casa particular, en una zona donde los residentes no pueden entrar desde que se vieron obligados a huir hace aproximadamente un mes por la ofensiva israelí.
“También esperamos que el ejército israelí abra una investigación sobre las casas que están destruyendo en Debl y sobre la rotura de estatuas de santos en su interior”, dijo.
Líbano alberga la mayor proporción de cristianos de todos los países de la región. Los cristianos son uno de los tres grupos demográficos dominantes del país, junto con los musulmanes suníes y chiíes.
Los cristianos de Israel dijeron estar conmocionados por la fotografía, que se hizo viral el domingo por la noche.
“Quería creer que no era real”, dijo Farid Jubran, portavoz del Patriarcado Latino de Jerusalén, que agrupa a los católicos latinos en Israel, los territorios palestinos, Jordania y Chipre.
“Es desgarrador ver semejante acto de agresión contra un símbolo tan importante, el símbolo de los cristianos de todo el mundo”, añadió Jubran. Pidió un castigo lo suficientemente firme como para garantizar cierta medida de disuasión.
Netanyahu dijo en una publicación en redes sociales que “Israel aprecia y defiende los valores judíos de tolerancia y respeto mutuo entre judíos y fieles de todas las religiones”.
Sin embargo, los ataques israelíes contra cristianos y lugares cristianos son cada vez más frecuentes desde el ataque dirigido por Hamás contra Israel del 7 de octubre de 2023, que desencadenó la guerra en Gaza, de dos años de duración, y provocó un giro a la derecha entre muchos israelíes.
Un informe anual del Centro Rossing para la Educación y el Diálogo, un grupo interreligioso de Jerusalén, documentó “un patrón continuo y creciente de intimidación y agresión” de acoso o violencia dirigida a los cristianos de Israel por parte de judíos israelíes en 2025.
Describió 155 incidentes, entre ellos 61 agresiones físicas a personas y 52 ataques a propiedades eclesiásticas. La expresión más común de hostilidad fue escupir a las iglesias y a los miembros del clero, a menudo a plena luz del día o incluso delante de agentes de policía, según el informe.
Esta hostilidad se debe en parte a la preocupación de los judíos por el proselitismo cristiano y a la creencia de algunos de que el cristianismo es idolatría, según escribió el centro en otro informe.
El centro observó un fuerte aumento de los casos de acoso verbal, que, según dijo, reforzaba la percepción entre los cristianos de que se les considera “huéspedes no deseados” en Israel, en lugar de una parte legítima e integral del tejido religioso y social de Tierra Santa.
Hana Bendcowsky, que dirige un proyecto del Centro Rossing para enseñar el cristianismo a los judíos israelíes, dijo que la hostilidad hacia los no judíos estaba siendo alimentada por el auge del nacionalismo israelí y por la creciente sensación de que “todo el mundo es antisemita, que todo aquel que no sea nosotros debe ser rechazado y no debe estar aquí”.
Citó la ignorancia generalizada y una actitud entre algunos israelíes de “superioridad judía”, y dijo que muchos no apreciaban que, como mayoría en su país, los judíos tenían “una responsabilidad hacia la minoría”.
Bendcowsky lamentó que nadie del entorno del soldado lo detuviera.
“No hay suficiente educación sobre lo inapropiado y perjudicial que es este tipo de cosas, no solo para nuestra imagen”, dijo. “Es perjudicial para nuestras almas, para nuestra identidad, para nuestra humanidad”.
Dayana Iwaza colaboró con reportería desde Beirut.
David M. Halbfinger es el jefe del buró en Jerusalén y dirige la cobertura en Israel, Gaza y Cisjordania. También ocupó ese cargo de 2017 a 2021. Fue editor de política en el Times de 2021 a 2025.
Dayana Iwaza colaboró con reportería desde Beirut.
La presidenta Claudia Sheinbaum señaló que la investigación se centraría en determinar si la participación de los estadounidenses en una operación violaba las leyes de seguridad de México, no en el accidente.
La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, afirmó el lunes que su gobierno investigaría un accidente ocurrido el domingo en el que murieron cuatro funcionarios, entre ellos dos estadounidenses, después de su visita a unos laboratorios de drogas ilícitas en el norte del país. Pero dejó claro que la investigación se centraría en si la participación de los estadounidenses en la operación violaba las leyes de seguridad nacional de México, no en cómo ocurrió el accidente.
La mandataria afirmó que su gabinete de seguridad no tenía conocimiento previo de las actividades en las que participaban los estadounidenses en el estado de Chihuahua.
“Hay colaboración, hay coordinación, pero no hay operaciones conjuntas ni por tierra ni por aire”, dijo Sheinbaum en su conferencia de prensa diaria, trazando un límite firme que ha llegado a definir su enfoque ante los vínculos de seguridad de México con Washington. Añadió que la presencia de los estadounidenses parecía derivarse de un acuerdo entre la embajada de Estados Unidos y las autoridades locales del estado de Chihuahua, no del gobierno federal.
Los cuatro funcionarios, dos estadounidenses y dos mexicanos, murieron en la madrugada del domingo cuando su vehículo se estrelló mientras regresaban de una operación dirigida por las fuerzas armadas de México para desmantelar laboratorios clandestinos de metanfetamina en la sierra, según dijeron las autoridades estatales.
Sheinbaum afirmó que su gobierno pidió información a funcionarios de la embajada y a las autoridades del estado de Chihuahua para determinar si la operación violó la ley de seguridad nacional de México, que prohíbe que agentes extranjeros, incluidos los militares y los agentes del orden estadounidenses, operen en el país sin autorización previa del gobierno federal. Los funcionarios estadounidenses que estuvieran colaborando directamente con las autoridades estatales sin la aprobación federal infringirían directamente la Constitución.
“Primero hay que conocer cuáles fueron las condiciones en las que se estaba llevando a cabo esto, y después pues valorar las implicaciones jurídicas que tiene”, dijo el lunes.
Eloy García, vocero de la fiscalía general del estado de Chihuahua, ofreció una versión diferente, afirmando que los estadounidenses se encontraban en el estado en virtud de un acuerdo directo con el gobierno de Estados Unidos vinculado a actividades de entrenamiento en curso. Estos programas de entrenamiento, dijo, son habituales y no requieren autorización federal.
“Hemos firmado acuerdos que nos permiten llevar a cabo este tipo de esfuerzos conjuntos –ejercicios de entrenamiento continuos, aunque no permanentes– sin necesidad de solicitar autorización al gobierno federal”, dijo García.
Añadió que la cooperación con las autoridades estadounidenses, que a menudo se coordina a través de la embajada, se ha intensificado en los últimos meses al aumentar las incautaciones de laboratorios de drogas sintéticas. García afirmó que, luego de que tres agentes estatales se intoxicaran el año pasado mientras manipulaban fentanilo, las autoridades estatales iniciaron un entrenamiento especializado con sus homólogos estadounidenses para aprender cómo manipular el mortal opioide sintético con seguridad.
Agregó que no estaba autorizado a revelar más detalles sobre los funcionarios estadounidenses que murieron en el accidente automovilístico.
El incidente se produce en un momento tenso en las relaciones entre Estados Unidos y México porque el presidente Donald Trump ha presionado a México para que frene el flujo de drogas hacia el norte, especialmente de fentanilo, amenazando en ocasiones con emprender acciones unilaterales contra los cárteles en suelo mexicano.
Sheinbaum ha puesto en marcha su propia ofensiva en el país, con detenciones masivas, el envío de delincuentes de alto perfil a Estados Unidos e importantes incautaciones de drogas. Sin embargo, ha establecido un límite claro en términos de soberanía, insistiendo en que México no aceptará la presencia de tropas estadounidenses ni ninguna campaña militar estadounidense en su territorio.
Trump ha elogiado algunos de los esfuerzos de México, pero ha seguido presionando para que se emprendan acciones militares contra los cárteles. En marzo, dijo que México era el “epicentro de la violencia de los cárteles” y que los grupos criminales estaban “alimentando y orquestando gran parte del derramamiento de sangre y el caos en este hemisferio”.
Entre los fallecidos en el accidente del domingo se encontraban Pedro Román Oseguera Cervantes, director de la Agencia Estatal de Investigación, y Manuel Genaro Méndez Montes, el oficial que conducía. Los dos estadounidenses estaban asignados a la embajada de Estados Unidos en México; las autoridades no revelaron de inmediato a qué agencias pertenecían.
Sheinbaum dijo que la embajada debía aclarar sus funciones, añadiendo que pediría a Ronald Johnson, embajador de Estados Unidos en México, que se reuniera con Roberto Velasco, secretario de Relaciones Exteriores de México, para hablar del incidente.
Johnson emitió el domingo un comunicado en el que lamentaba la muerte de los funcionarios estadounidenses, pero no proporcionó detalles sobre las víctimas.
“Esta tragedia es un solemne recordatorio de los riesgos que enfrentan los funcionarios mexicanos y estadounidenses dedicados a proteger a nuestras comunidades”, dijo en un comunicado.
El accidente se produjo cuando un convoy de seis vehículos gubernamentales regresaba a la capital del estado a través de la Sierra Madre Occidental. El vehículo que iba a la cabeza se salió de la carretera, se precipitó alrededor de 180 metros por un acantilado y se incendió, según dijeron las autoridades. Los cuatro ocupantes murieron en el lugar.
Horas antes, el equipo había inspeccionado laboratorios recién descubiertos utilizados para producir metanfetamina, señalaron las autoridades estatales.
García dijo que no había indicios de que lo ocurrido fuera otra cosa que un accidente, aludiendo al terreno y al largo trayecto desde el remoto lugar.
Durante mucho tiempo, la Sierra Madre Occidental ha sido escenario de disputas entre grupos criminales rivales, incluidas facciones de los cárteles de Sinaloa y Juárez. La región es un corredor clave para el tráfico de drogas sintéticas hacia el norte. García dijo que era probable que los laboratorios estuvieran vinculados al cártel de Sinaloa, uno de los principales proveedores de fentanilo y metanfetamina a Estados Unidos.
Emiliano Rodríguez Mega colaboró con reportería.
Paulina Villegas es una reportera del Times radicada en Ciudad de México, desde donde cubre organizaciones delictivas, narcotráfico y otros temas que afectan la región.
El hombre armado abrió fuego en el yacimiento arqueológico de Teotihuacán, a las afueras de Ciudad de México, antes de quitarse la vida.
Al menos una turista canadiense murió en una balacera y varias personas resultaron heridas, dijeron las autoridades, cuando un hombre abrió fuego el lunes en uno de los destinos turísticos más populares de México, las pirámides de Teotihuacán, a las afueras de Ciudad de México.
Después, el hombre se mató de un disparo, dijeron las autoridades.
Las fuerzas de seguridad estatales y federales acudieron al yacimiento arqueológico tras recibir una llamada de emergencia, según un comunicado de la Secretaría de Seguridad del Estado de México, que colinda con Ciudad de México, la capital del país.
Se encontraron dos personas muertas, de las cuales, según un comunicado, “una de ellas, el probable agresor”. Otras seis personas resultaron heridas, cuatro de ellas por heridas de bala y otras dos al caer de las pirámides. Fueron trasladadas a hospitales, decía el comunicado.
Se cree que el tiroteo en las pirámides de Teotihuacán es el primero de este tipo en la historia moderna del lugar.
El gabinete de seguridad de México afirmó en un comunicado que una mujer canadiense había muerto durante el tiroteo, pero no la identificó. Una portavoz de la embajada de Canadá en Ciudad de México señaló que no podían compartir información personal sobre la víctima debido a las leyes canadienses de protección de datos.
Videos que circularon por internet el lunes muestran a turistas agachándose al pie de la Pirámide de la Luna, la segunda más grande de Teotihuacán, mientras se oyen disparos. Se oye gritar a una mujer: “¡Llamen a la policía!”. Se ve una figura solitaria en la pirámide junto a lo que parece ser un grupo de personas que yacían cerca.
Laura Torres, una turista que visitaba Teotihuacán, dijo a los periodistas en el lugar de los hechos que había entrado caminando cuando oyó los disparos.
“Vi al chico que estaba disparando arriba en la pirámide, y sí, había mucha gente”, dijo Torres, quien afirmó haber oído hasta 20 disparos.
Los guías turísticos que habían llevado a grupos de personas al lugar empezaron a conducirlos fuera, dijo. Entonces, Torres vio cómo le disparaban a una turista.
“Estaba como a mitad de la pirámide, acostada”, dijo. “No debió haber pasado esto”.
No se dio a conocer de inmediato la identidad del atacante, y no estaban claros sus motivos para disparar.
Cristóbal Castañeda, secretario de Seguridad del Estado de México, declaró a la prensa el lunes que todas las turistas heridas de bala eran mujeres. Dos eran de Colombia, una de Rusia y otra de Canadá, dijo.
“Pareciera una agresión directa, pero no podemos especular”, dijo Castañeda, y añadió que se había recuperado al menos un arma de fuego. El tirador parecía haber actuado solo, dijo.
Anita Anand, ministra de Asuntos Exteriores de Canadá, confirmó que una ciudadana canadiense había muerto durante el tiroteo y dijo que otra había resultado herida. Dijo que los funcionarios consulares estaban prestando asistencia a sus familias.
La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, dijo en las redes sociales: “Lo ocurrido hoy en Teotihuacán nos duele profundamente”. Añadió que el gobierno mexicano había estado en contacto con la embajada de Canadá. “He instruido al Gabinete de Seguridad a investigar a fondo estos hechos y brindar todos los apoyos”, dijo.
La Secretaría de Relaciones Exteriores de México dijo que sus funcionarios también estaban en contacto con las embajadas de los otros turistas que habían resultado heridos. Un portavoz de la fiscalía del Estado de México dijo que se había abierto una investigación.
Teotihuacán, una antigua ciudad de pirámides y palacios anterior a los aztecas, llegó a tener hasta 125.000 habitantes en su época de mayor esplendor. El lugar atrae cada año a miles de turistas, tanto extranjeros como nacionales, atraídos por sus tres titánicas pirámides. Al día de hoy, los investigadores siguen haciendo descubrimientos allí.
En 2025, Teotihuacán fue el segundo yacimiento arqueológico más visitado de México, con 722.000 visitantes ese año. Con motivo de la próxima Copa Mundial, el gobierno del Estado de México anunció que estaba preparando un espectáculo nocturno inmersivo para los turistas que acudan allí. Las autoridades mexicanas esperan que el torneo de fútbol atraiga a casi 5,5 millones de aficionados. Para salvaguardar los partidos, México tiene previsto desplegar 10.000 fuerzas de seguridad por todo el país.
El mes pasado, el gobierno canadiense instó a sus ciudadanos, en un aviso periódico de seguridad, a “ejercer un alto grado de precaución” al visitar México.
A pesar de los altos índices de violencia en todo México, la zona arqueológica de Teotihuacán se considera generalmente segura para los visitantes. Han muerto turistas en el yacimiento, a menudo tras caídas o por otros problemas de salud.
Emiliano Rodríguez Mega es reportero e investigador del Times que cubre México, Centroamérica y el Caribe. Radica en Ciudad de México.