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  • Nuevos ataques entre EE.UU. e Irán amenazan el alto el fuego y vuelven a encarecer el petróleo

    Nuevos ataques entre EE.UU. e Irán amenazan el alto el fuego y vuelven a encarecer el petróleo

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    Iraníes descansan en la playa de Suru, en Bandar Abbas, a orillas del estrecho de Ormuz, en una imagen difundida este lunes por la agencia iraní ISNA.

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    Iraníes descansan en la playa de Suru, en Bandar Abbas, a orillas del estrecho de Ormuz, en una imagen difundida este lunes por la agencia iraní ISNA.

    La tensión en el estrecho de Ormuz aumentó este fin de semana después de que Estados Unidos afirmara haber llevado a cabo ataques a sitios militares de Irán, que respondió con una ofensiva contra una base estadounidense.

    El Comando Central de EE.UU. (Centcom) informó haber lanzado “ataques en legítima defensa” en respuesta a “acciones agresivas iraníes”, entre ellas el derribo de un dron estadounidense sobre aguas internacionales.

    El Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán (IRGC, por sus siglas en inglés), por su parte, dijo haber atacado una base aérea utilizada por las fuerzas estadounidenses para lanzar operaciones contra Irán.

    El Centcom comunicó que fueron interceptados dos misiles balísticos iraníes dirigidos contra fuerzas estadounidenses en Kuwait y que “ningún miembro del personal estadounidense resultó herido”.

    Anteriormente, Kuwait había informado de que sus fuerzas se habían enfrentado a misiles y drones “hostiles”.

    El presidente de EE.UU., Donald Trump, instó a sus críticos a “sentarse y relajarse” en una publicación en Truth Social la madrugada del lunes, en la que afirmó que “todo saldrá bien al final”.

    Añadió que Irán “realmente quiere llegar a un acuerdo, y será un buen acuerdo para EE.UU.”.

    La escalada también tuvo repercusiones en los mercados energéticos.

    Los precios internacionales del petróleo subieron más de un 2% ante el temor de que el deterioro de la situación en Líbano complique las negociaciones entre Estados Unidos e Irán para consolidar el alto el fuego y reabrir el Estrecho de Ormuz.

    Nuevos ataques en plena negociación

    Se trata del último intercambio de fuego entre ambas partes después de que las negociaciones para lograr un acuerdo que ponga fin a su conflicto —que ya dura más de tres meses— no avanzaran durante el fin de semana.

    Medios estadounidenses reportaron que Trump había solicitado cambios en los términos del acuerdo.

    Según CBS News, socio informativo de la BBC en Estados Unidos, esos cambios están relacionados con el canal de navegación del estrecho de Ormuz y con la retirada de uranio altamente enriquecido de Irán.

    La Casa Blanca no respondió a una solicitud de comentarios al respecto.

    Trump

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    Trump pidió cambios en el borrador del acuerdo de paz, según medios estadounidenses.

    El lunes, el portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores de Irán declaró que Estados Unidos estaba “cambiando constantemente sus posturas y planteando exigencias nuevas o contradictorias”, lo que, según afirmó, “prolongaría naturalmente las negociaciones”.

    El jefe negociador iraní había declarado el domingo que Teherán no aceptaría ningún acuerdo a menos que sus derechos quedaran plenamente garantizados.

    Acusaciones cruzadas

    El ejército estadounidense anunció que, durante el sábado y el domingo, había llevado a cabo “ataques en legítima defensa” contra sitios iraníes de operación de radares y de mando y control de drones en la ciudad de Goruk, cerca de la costa sur de Irán, y en Qeshm, una isla situada en el estrecho de Ormuz.

    En una publicación en X, el Centcom detalló que cazas estadounidenses atacaron defensas aéreas del ejército iraní, una estación de control terrestre y dos drones que, según afirmó, “representaban una amenaza clara para los buques que transitaban por las aguas regionales”.

    También indicó que ningún miembro del personal estadounidense resultó herido en los ataques.

    El portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores de Irán dijo que esos ataques constituyeron una violación del alto el fuego.

    El Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica afirmó haber atacado la base que, según sostuvo, Estados Unidos había utilizado para atacar una torre de comunicaciones en la isla de Sirik, en el Golfo, a unos 65 km de la costa sur de Irán.

    El ejército iraní añadió que su respuesta sería “completamente diferente” si la agresión estadounidense se “repitiera”, según declaraciones del IRGC recogidas por la agencia semioficial iraní Fars.

    A primera hora del lunes, el ejército de Kuwait comunicó que estaba “haciendo frente a ataques hostiles con misiles y drones”, mientras que la agencia estatal de noticias KUNA informó de que habían sonado las sirenas de alerta aérea en todo el país.

    Posteriormente, el Ministerio de Asuntos Exteriores kuwaití emitió un comunicado en el que condenó “en los términos más enérgicos” los “atroces y reiterados ataques iraníes, que representan una peligrosa escalada y una agresión directa” contra Kuwait.

    El ministerio señaló que esos ataques “socavan” los esfuerzos para reducir las tensiones en la región y afirmó que el país se reserva el derecho de “adoptar todas las medidas necesarias” para defenderse.

    La semana pasada, Teherán atacó una base aérea en Kuwait en respuesta a ataques aéreos estadounidenses que, según Washington, se llevaron a cabo para impedir que embarcaciones y unidades de misiles iraníes colocaran minas en las inmediaciones de este canal de navegación.

    La propuesta de acuerdo, en el aire

    Si bien el alto el fuego entró en vigor el 8 de abril, Trump ha sugerido reiteradamente que Estados Unidos e Irán están cerca de alcanzar un acuerdo permanente y que las negociaciones avanzan.

    No obstante, hasta la fecha no se ha concretado ningún acuerdo formal.

    El viernes, Trump y sus principales asesores se reunieron para tomar una “decisión definitiva” sobre el marco de una posible prórroga del alto el fuego.

    Sin embargo, la reunión concluyó sin que quedaran claros los pasos a seguir, hasta que posteriormente surgieron informaciones según las cuales el presidente había solicitado modificaciones en el texto del acuerdo.

    Según CBS News, los términos más recientes incluyen un cese de la violencia durante 60 días y un llamamiento a la reapertura del estrecho de Ormuz, la ruta marítima por la que habitualmente transita aproximadamente una quinta parte del petróleo y del gas natural licuado (GNL) transportados en el mundo, y cuyo cierre efectivo ha provocado un fuerte repunte de los precios internacionales del petróleo.

    Según esas informaciones, el acuerdo bajo negociación también incluye un marco para reabrir las negociaciones sobre el programa nuclear de Irán -al que Teherán atribuye fines pacíficos- aunque el portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores iraní, Esmail Baghaei, negó el lunes que ese asunto hubiera estado sobre la mesa.

    “No se han llevado a cabo negociaciones sobre los detalles del expediente nuclear. En esta etapa, nuestra prioridad es poner fin a la guerra”, declaró Baghaei en una rueda de prensa.

    Añadió que el fin del conflicto en Líbano seguía siendo una “condición indispensable” para cualquier acuerdo, y que Washington y Teherán aún no habían llegado a “una conclusión definitiva”.

    El ministro de Asuntos Exteriores de Irán, Abbas Araghchi, reiteró esta posición en una publicación en X el lunes: “El alto el fuego entre Irán y EE.UU. es, inequívocamente, un alto el fuego en todos los frentes, incluido el del Líbano”.

    “Estados Unidos e Israel son responsables de las consecuencias de cualquier violación”, añadió.

    La agencia de noticias iraní Tasnim dijo este lunes que el gobierno de ese país iba a pausar las negociaciones indirectas con EE.UU. y que, de hecho, había suspendido el intercambio de mensajes debido a las operaciones militares de Israel en Líbano. Sin embargo, no ha habido una confirmación oficial por parte del gobierno iraní.

    Líbano se vio arrastrado a la guerra entre Estados Unidos, Israel e Irán el 2 de marzo cuando el grupo chiita Hezbolá, respaldado por Irán, lanzó cohetes contra Israel en represalia por un ataque israelí que causó la muerte del líder supremo de Irán, Ali Jamenei, tras lo cual Israel respondió con una campaña aérea y una invasión terrestre en partes del Líbano.

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  • Brooklyn Rivera, líder indígena nicaragüense, muere en custodia del gobierno

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    Rivera, de 73 años, destacado dirigente miskito fue detenido por el gobierno de Nicaragua en 2023. Su familia y otros grupos cuestionan las circunstancias que rodearon su muerte.

    Brooklyn Rivera, destacado dirigente indígena nicaragüense detenido y encarcelado hace tres años en el marco de la represión de la disidencia política y de la autonomía indígena en el país, murió el fin de semana bajo custodia estatal. Tenía 73 años.

    Rivera, exlegislador y líder del pueblo miskito, el mayor grupo indígena del país centroamericano, falleció el sábado, según informaron su familia, sus compañeros activistas y los medios de comunicación locales, tan solo tres días después de que el gobierno publicara fotos suyas postrado en cama, intubado y demacrado que provocaron la indignación de grupos de derechos humanos.

    El Ministerio de Salud, el cual forma parte del gobierno dirigido por los copresidentes Daniel Ortega y su esposa Rosario Murillo, no anunció la muerte de Rivera hasta el domingo por la tarde. Afirmó que, a pesar de “enormes e intensos esfuerzos”, había muerto a causa de “una bacteria generada” por la covid.

    Algunos familiares, junto con algunos grupos de derechos humanos e indígenas, lamentaron su muerte, al tiempo que expresaron sus quejas por el trato que recibió bajo custodia y por la versión del gobierno.

    “Expreso mi profundo dolor y preocupación por las circunstancias en las que se produjo su muerte”, dijo en un comunicado su hija Tininiska Rivera.

    Cuando el gobierno, que previamente había ocultado el paradero de Rivera, publicó el miércoles fotos de su padre en un hospital de la capital, Managua, y una actualización sobre su estado de salud tras recibir presión internacional, Tininiska Rivera puso en duda la atención médica que recibía. (Las autoridades dijeron que Rivera padecía “afecciones de larga data” y que uno de sus hijos lo visitaba cada dos semanas).

    Su hija dijo entonces en otra declaración que su padre gozaba de “condiciones óptimas de salud, caminando y valiéndose por su propia cuenta” cuando fue detenido en septiembre de 2023. Añadió: “Por tanto, el régimen no puede pretender ahora responsabilizar a condiciones previas por el deterioro físico de un hombre que ha permanecido bajo custodia del Estado durante casi tres años”.

    Diversos grupos, entre ellos el Departamento de Estado de Estados Unidos, Amnistía Internacional y la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, también habían denunciado las imágenes de Rivera y pedido su liberación.

    “La dictadura emitió una declaración a través de sus medios de comunicación controlados por el Estado solo ahora que Rivera se encuentra gravemente enfermo, en un intento de ocultar su papel singular en el trato cruel que recibe y en su estado actual”, dijo el viernes el Departamento de Estado.

    Ortega y Murillo han permanecido en el poder desde 2007 y han supervisado la eliminación de la oposición a su régimen desde las protestas antigubernamentales de 2018. Murillo, quien también es portavoz del gobierno, no respondió de inmediato a una solicitud de comentarios.

    El domingo, la hija de Rivera también refutó parte de la versión del gobierno de que había familiares presentes junto a la cama de su padre en sus últimos momentos.

    Pidió a las autoridades nicaragüenses que entregaran los restos de su padre para que su familia pudiera conmemorar su fallecimiento de acuerdo con sus tradiciones miskitas. Dijo que había prometido a su padre que lo enterraría junto a su abuela. Dado que se encuentra en el exilio, su hija también pidió ayuda a la comunidad internacional para regresar sana y salva a Nicaragua.

    Añadió que su padre tenía “un compromiso inquebrantable con la defensa de los derechos de los pueblos indígenas y afrodescendientes”.

    La sobrina de Rivera, Dina Carolina Fagoth Rivera, dijo por teléfono que su familia y las comunidades indígenas querían enterrarlo en su región natal, la costa caribeña del norte de Nicaragua. También insistió en que se llevara a cabo una investigación independiente sobre su muerte.

    “No creemos, ni por un momento, que nada de lo que nos están diciendo sea cierto”, dijo Fagoth Rivera, cuyo padre, Steadman Fagoth Müller, también dirigente miskito, fue detenido por el gobierno nicaragüense en 2024.

    Y añadió sobre su tío: “Era una luz para nuestro pueblo. Significó la libertad para nuestro pueblo”.

    Reed Brody, miembro del Grupo de Expertos en Derechos Humanos de las Naciones Unidas sobre Nicaragua, dijo en una entrevista que Rivera, quien fue elegido por primera vez miembro de la asamblea legislativa del país en 2007, era probablemente el dirigente político miskito más importante de los últimos 40 años y uno de los activistas más destacados que han muerto detenidos por el gobierno nicaragüense.

    Dijo que el grupo de la ONU ha documentado 124 casos de detención arbitraria de líderes indígenas y que al menos 46 han muerto en actos de violencia en la costa del Caribe desde 2018. La muerte de Rivera “encapsula el desmantelamiento más amplio de la autonomía indígena y también ilustra el problema de las desapariciones forzadas en Nicaragua”, dijo Brody.

    Se calcula que unos 500.000 miskitos viven en Nicaragua, sobre todo en la costa norte del Caribe.

    Rivera luchó contra el primer gobierno sandinista, del que formaba parte Ortega, junto a los rebeldes de la Contra en la década de 1980. Su partido político, Yatama, acabó convirtiéndose en aliado de Ortega tras su regreso al poder en 2007, pero más tarde se enemistó con él por lo que dijo que era una violación de las tierras y los derechos indígenas.

    En 2023, el gobierno de Ortega prohibió al partido político de Rivera presentarse a cargos electos. También se prohibió a Rivera regresar a Nicaragua tras criticar al gobierno mientras se encontraba en el extranjero a principios de ese año, pero logró entrar clandestinamente y posteriormente fue detenido.

    James Wagner cubre noticias y cultura en América Latina para el Times. Radica en Ciudad de México.

  • El sueño de los peces se parece mucho al nuestro

    El sueño de los peces se parece mucho al nuestro

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    Un nuevo estudio encontró que los peces cebra tienen cuatro diferentes tipos de sueño, análogos a las fases con las que se describe el sueño de los seres humanos.

    Ya sea escondidos en una colonia de coral, ocultos en la oscuridad de una cueva acuática o flotando catatónicos en el fondo del océano, los peces aprovechan las oportunidades para descansar y recuperarse, igual que nosotros.

    Al igual que los humanos, la mayoría de los peces son diurnos, es decir, duermen sobre todo de noche; aunque no tienen párpados y, por tanto, no pueden cerrarle el paso a la oscuridad, la luz les interrumpe el sueño. Y, al igual que nosotros, cuando duermen están inmóviles y tardan en responder a los estímulos ambientales. Si se les priva del sueño, compensan la pérdida durmiendo más la noche siguiente.

    Ahora, un nuevo estudio, publicado este mes en Nature Communications, muestra hasta qué punto el sueño de los peces se parece al nuestro. Mediante el seguimiento de los movimientos oculares del pez cebra, los investigadores pudieron identificar cuatro subestados diferentes de sueño, similares a las “etapas” del sueño que los científicos han descrito en los seres humanos.

    “Su estructura del sueño es compleja”, dijo Jennifer Mengbo Li, coautora del estudio y neurocientífica del Instituto Max Planck de Cibernética Biológica, Alemania.

    Tres de los cuatro subestados se producen por la noche y duran un total de 10 horas. El primero –el más profundo– se caracteriza por una mirada fija. Al acercarse la hora de la vigilia, aparece un segundo subestado más ligero: los ojos del pez cebra se mueven lateralmente en la misma dirección, antes de volver lentamente al centro. En el tercer subestado, al acercarse la mañana, ambos ojos se vuelven hacia el mismo lado y permanecen allí.

    Durante el cuarto y último subestado, que tiene lugar en breves ráfagas a lo largo del día, los ojos del pez cebra se mueven de un lado a otro, como si estuvieran barriendo el entorno en busca de posibles riesgos. Pero los ojos engañan: estas siestas de cinco a 10 minutos son lo suficientemente profundas como para suprimir gran parte de la actividad cerebral, y es difícil despertar al pez cebra.

    Como parte del estudio, los investigadores pudieron seguir a los peces utilizando lo que se describe mejor como un microscopio autónomo autodirigido y un sistema de cámara. Diseñados por Drew Robson, otro coautor del estudio y neurocientífico del Max Planck, el microscopio y la cámara siguieron a 105 peces por la pecera mientras nadaban, cazaban y dormían.

    “Es la primera vez que podemos grabar el cerebro completo de un animal que se mueve libremente”, dijo el autor principal del estudio, Vikash Choudhary, estudiante de doctorado en el Instituto Max Planck.

    Dado que el pez cebra es transparente durante sus tres primeras semanas de vida, los científicos también pueden observar directamente su cerebro con imágenes que usan calcio, observando qué neuronas se disparan en función de las distintas fases del sueño. Esto les permite a los científicos observar el cerebro en movimiento al tiempo que registran los movimientos de todo el cuerpo y de los ojos.

    “Los investigadores pudieron demostrar que el pez cebra tiene estados de sueño específicos y que ciertas poblaciones de neuronas se activan y podrían ser marcadores de estos estados de sueño”, dijo David Prober, biólogo del Instituto de Tecnología de California, quien no participó en este estudio.

    Prober sostiene que el cerebro del pez cebra –aunque más pequeño y simple que el humano– puede ayudar a identificar los mecanismos más esenciales asociados al sueño. Su laboratorio ha descubierto que muchos de los genes, neuronas y fármacos que regulan el sueño en humanos y otros mamíferos tienen efectos similares en los peces.

    Michael Heithaus, ecólogo marino de la Universidad Internacional de Florida quien no participó en el estudio, dijo que es emocionante que los científicos hayan empezado a separar estos diferentes estados de sueño y a tratar de entender su propósito. Aunque sabemos que todos los animales duermen durante gran parte de su vida, las razones y los mecanismos que regulan el sueño no se conocen bien.

    “Es como muchas cosas en biología: cuanto más miramos bajo el capó, más complejo es”, dijo Heithaus.

  • Las imágenes de satélite que muestran que los ataques de Irán a instalaciones militares de EE.UU. son mucho más extensos de lo que se reconoce

    Las imágenes de satélite que muestran que los ataques de Irán a instalaciones militares de EE.UU. son mucho más extensos de lo que se reconoce

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    Imágenes satelitales y videos analizados por BBC Verify muestran que Irán ha dañado 20 instalaciones militares estadounidenses desde el inicio de la guerra, lo que sugiere que los ataques son más extensos de lo que se ha reconocido públicamente.

    Desde finales de febrero, Irán ha atacado instalaciones clave en ocho países de Medio Oriente, causando daños por valor de millones de dólares a sistemas de defensa aérea de última generación, aviones de reabastecimiento de combustible y radares.

    Teherán ha atacado bases estadounidenses e instalaciones militares compartidas en represalia por los bombardeos estadounidenses e israelíes en Irán y Líbano durante los últimos tres meses.

    El Pentágono afirma haber alcanzado más de 13.000 objetivos en Irán desde el inicio de la Operación Furia Épica.

    Mojtaba Jamenei, líder supremo de Irán, ha intentado destacar el éxito de sus fuerzas armadas en los ataques contra instalaciones estadounidenses. En un comunicado emitido el martes, afirmó que Medio Oriente ya “no era un lugar seguro” para las bases estadounidenses.

    Si bien la Casa Blanca ha afirmado repetidamente que el ejército iraní ha sido prácticamente aniquilado, los analistas señalan que los daños observados en instalaciones estadounidenses sugieren que los contraataques de Teherán han sido más precisos y extensos de lo que las autoridades estadounidenses han reconocido.

    Un funcionario de defensa estadounidense declinó hacer comentarios sobre los hallazgos de BBC Verify, alegando “razones de seguridad operativa”.

    Estados Unidos ha intentado limitar el análisis satelital del conflicto solicitando a Planet, un importante proveedor, que imponga una restricción “indefinida” a las nuevas imágenes de Irán y la mayor parte de Medio Oriente.

    La compañía justificó la medida afirmando que quería garantizar que sus imágenes no fueran utilizadas “por actores adversarios para atacar a personal y civiles aliados y socios de la OTAN”.

    BBC Verify ha utilizado imágenes satelitales de otros proveedores internacionales, combinadas con imágenes antiguas de Planet, para rastrear los daños causados por los ataques iraníes.

    Las instalaciones se encuentran en Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos (EAU), Qatar, Kuwait, Irak, Jordania, Bahréin y Omán. La cifra real podría ser mayor, ya que algunos analistas estiman que el número de bases afectadas asciende a 28.

    Mapa que muestra las distintas bases de EE.UU. en Medio Oriente que han sido atacadas por Irán

    BBC

    Entre el valioso equipo dañado se encontraban tres sistemas de baterías antimisiles de última generación en las bases aéreas de Al Ruwais y Al Sader, en los EAU, y en la base aérea de Muwaffaq Salti, en Jordania.

    Se sabe que EE.UU. solo opera ocho baterías del sistema de Terminal de Defensa de Área a Gran Altitud (THAAD, por sus siglas en inglés), desplegadas en bases de todo el mundo y con un coste de fabricación de alrededor de 1.000 millones de dólares.

    Cada batería requiere una dotación de aproximadamente 100 soldados para su funcionamiento, mientras que los interceptores que dispara cuestan alrededor de 12,7 millones de dólares por proyectil.

    El vicealmirante Mark Mellett, exjefe de las Fuerzas de Defensa Irlandesas, declaró a BBC Verify que las baterías son el núcleo de una red de defensa regional “altamente compleja” que no puede ser “reemplazada rápida ni fácilmente”.

    Los ataques iraníes también han afectado gravemente a los aviones estadounidenses de reabastecimiento y vigilancia en la base aérea Príncipe Sultán, en Arabia Saudita, según muestran análisis de imágenes satelitales realizados por expertos, donde se aprecian claramente aeronaves dañadas y cráteres humeantes.

    Un analista de MAIAR, una empresa especializada en temas de defensa e inteligencia, identificó una de las aeronaves como un avión de vigilancia E-3 Sentry. Medios estadounidenses informaron que su reemplazo podría costar hasta 700 millones de dólares.

    Por otra parte, los ataques iraníes también han tenido como objetivo la base aérea Ali Al Salem y el campamento Arifjan en Kuwait. Analistas del MAIAR identificaron búnkeres de almacenamiento de combustible, hangares y alojamientos para soldados destruidos en imágenes satelitales de la base, que fue atacada en múltiples ocasiones durante el conflicto.

    En el campamento Arifjan, la empresa de inteligencia de defensa Janes identificó daños extensos en el equipo de comunicaciones satelitales.

    Composición que muestra dos imágenes de la misma base de EE.UU. en Kuwait, antes y después de un ataque de Irán.

    BBC

    La magnitud de los daños causados a las instalaciones estadounidenses es difícil de cuantificar, pero una estimación del Pentágono de mayo cifró el costo total de la Operación Furia Épica en 29 mil millones de dólares, gran parte de los cuales probablemente se destinarán a “costos de reparación o reemplazo del equipo” destruido en el conflicto. Los demócratas afirman que esta cifra probablemente es una subestimación.

    El informe también reveló que al menos 42 aeronaves —incluidos cazas F-15 y F-35, 24 drones MQ-9 Reaper y un avión de ataque A-10— han sido destruidas o dañadas desde febrero.

    En comparación con el costoso armamento utilizado por el ejército estadounidense, Irán habría empleado drones baratos y fácilmente reemplazables en sus ataques contra objetivos en todo Medio Oriente.

    Expertos consultados por BBC Verify indicaron que las tácticas iraníes evolucionaron a lo largo de la guerra, pasando de extensas andanadas de misiles apuntando a ciudades y bases en toda la región, a ataques más precisos y dirigidos.

    “Los primeros ataques de Irán se optimizaron en términos de volumen: oleadas masivas diseñadas para abrumar las defensas aéreas y antimisiles mediante la simple superioridad numérica”, declaró la doctora Kelly Grieco, analista del centro de estudios Stimson Centre, con sede en EE.UU.

    “Sin embargo, en cuestión de días, Irán pasó a realizar ataques más pequeños y dirigidos con mayor precisión, reservando los misiles y drones restantes para objetivos específicos de alto valor y concentrando el fuego donde incluso los impactos cercanos causan daños significativos”, agregó.

    Un analista de MAIAR declaró a BBC Verify que el ejército estadounidense “parece haber incurrido en cierta complacencia al inicio de la guerra” al no retirar sus aeronaves del alcance de los drones y misiles iraníes a medida que evolucionaban las tácticas de Teherán.

    El experto añadió que, en el caso de la base aérea Príncipe Sultán, las instalaciones ya habían sido atacadas antes de que las aeronaves fueran destruidas.

    El líder supremo de Irán, Mojtaba Jamenei, prometió que “las naciones y los territorios de la región ya no servirán de escudo para las bases estadounidenses”, y agregó: “EE.UU. ya no tendrá un lugar seguro en la región para sus actividades delictivas y el establecimiento de bases militares, y día a día se alejará más de su posición anterior”.

    Sus declaraciones se produjeron pocos días antes de que el alto el fuego entre EE.UU. e Irán volviera a verse comprometido. El jueves pasado, la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán (CGRI) afirmó haber atacado una base estadounidense en la región, tras nuevos bombardeos estadounidenses en el sur de Irán.

    Grieco advirtió que, si el frágil alto el fuego se rompe y se reanudan los combates, los daños ya sufridos en las bases estadounidenses sugieren que las instalaciones en todo el Golfo podrían ser vulnerables.

    “El conflicto actual ha consumido las reservas de defensa aérea de EE.UU. y sus aliados a un ritmo considerable”, afirmó.

    “No existe una vía rápida para su reabastecimiento, lo que significa que cualquier nuevo ataque iraní se enfrentaría a una fracción de los interceptores disponibles al inicio del conflicto”, alertó.

    *Con información adicional de Barbara Metzler y Tom Gould

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  • De joya industrial a ruinas: una ciudad revela la decadencia de Venezuela

    De joya industrial a ruinas: una ciudad revela la decadencia de Venezuela

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    El agua potable en Cumaná es extremadamente escasa. Los apagones diarios asolan la ciudad. El viento aúlla entre los restos saqueados de su otrora ilustre universidad. Los carroñeros rebuscan en los vertederos de basura restos de comida.

    Gran parte de Cumaná, ciudad del este de Venezuela que en su día fue una joya de la corona de la base industrial del país, tiene el aire de una zona de guerra marcada por la batalla.

    Esta ciudad costera es un mundo totalmente distinto del de Caracas, la capital, que se encuentra en la cúspide de un auge que la aísla en gran medida de la decadencia de la mayor parte de Venezuela.

    Después de que las fuerzas estadounidenses derrocaran y capturaran al dirigente anterior, Nicolás Maduro, en enero, los petroleros y los magnates de las criptomonedas se han apresurado a viajar a Caracas para explorar posibles acuerdos.

    Cumaná cuenta una historia muy diferente: la de la economía destruida del resto del país, que podría tardar generaciones en reconstruirse.

    En mayo, atravesé en coche el este de Venezuela, un viaje de sol a sol a través de más de 20 puestos de control militares y policiales, para ver de primera mano las condiciones de vida fuera de la capital.

    “¿Viste los bombardeos con misiles en Ucrania de los que todo el mundo habla?”, dijo José Luis Sánchez, de 56 años, presidente del Colegio de Economistas del Estado Sucre, un grupo empresarial. Con un toque de humor negro, añadió: “Bueno, a veces decimos que nuestra ciudad se parece a Kiev”.

    No fueron los bombardeos los que arrasaron gran parte de Cumaná. Por el contrario, la culpa la tienen el régimen de partido único, la desastrosa gestión económica y las campañas de venganza ideológica, dicen quienes ahora expresan abiertamente su disidencia en la ciudad de medio millón de habitantes, a medida que comienzan a suavizarse las restricciones autoritarias de Venezuela a la libertad de expresión.

    Cuando Hugo Chávez subió al poder hace 27 años, Cumaná figuraba, junto con otros centros industriales como Ciudad Guayana y Valencia, entre las ciudades que contribuyeron a convertir a Venezuela en una potencia regional. Cumaná era un epicentro de la industria pesquera y conservera de toda la cuenca del Caribe, y procesaba una cantidad asombrosa del atún y las sardinas que se consumían en toda Sudamérica.

    Prosperaban los astilleros que construían barcos de pesca comercial. El mayor orgullo de Cumaná era una planta de Toyota que fabricaba Land Cruisers, los legendarios vehículos de tracción en las cuatro ruedas que se convirtieron en un clásico en toda Venezuela.

    Entonces Chávez se embarcó en una oleada de adquisiciones de empresas privadas por parte del Estado, una pieza clave en su plan de construir una economía socialista bajo su control. Cumaná y el estado circundante de Sucre, bastión chavista, se convirtieron en un laboratorio de estos esfuerzos.

    Las expropiaciones destinadas inicialmente a garantizar la seguridad alimentaria nacional privaron de capital privado a la industria conservera de Cumaná. El hundimiento de la producción en otras empresas estatales de otros lugares de Venezuela privó entonces a las conserveras de lo que más necesitaban: latas de metal.

    En la actualidad, muchas conserveras funcionan a duras penas, están cerradas de manera temporal o están abandonadas por completo, como una del barrio de Caigüire, lo que se suma al paisaje de ruinas de Cumaná.

    La planta de montaje de Toyota, paralizada en varias ocasiones por huelgas apoyadas por el gobierno y enfrentamientos sindicales, se redujo por fases. La espiral de hiperinflación de la economía, hace una década, la obligó finalmente a cerrar, junto con todo su ecosistema de proveedores locales.

    Con su sector manufacturero destruido, Cumaná depende ahora, como gran parte del país, del gobierno de Venezuela para cubrir sus necesidades básicas.

    Este nuevo capítulo no va bien.

    En febrero, un desprendimiento de rocas en el interior de un túnel del embalse que suministra el agua a Cumaná provocó un colapso en todo el sistema. Al no poder solucionar el problema, las autoridades ordenaron un severo programa de racionamiento destinado a preservar el agua que pudiera transportarse en camiones cisterna.

    Escenas de caos acompañan ahora la llegada de estos camiones, con residentes que suplican, a veces a gritos, que se les permita llenar jarras de plástico. Los soldados, armados con rifles semiautomáticos, están preparados para impedir que se produzcan enfrentamientos.

    Cuando no llegan los camiones públicos, los camiones cisterna privados llenan el vacío. Pero las presiones inflacionistas han hecho que los precios del agua se disparen, y un solo recipiente de 20 litros cuesta hasta 8 dólares, una carga considerable para las familias que ya subsisten con salarios bajos y una subvención mensual del gobierno de 240 dólares.

    Quien no puede permitirse comprar agua embotellada se ve obligado a caminar hasta los puntos de recogida públicos o a pozos improvisados. Los negocios han cerrado. Las escuelas han suspendido las clases porque las instalaciones carecen de agua para el saneamiento básico y los baños.

    Yamileth Sotillo, de 43 años, asistenta que vive en Brisas del Golfo, un asentamiento ilegal, dijo que esperaba que las cosas mejoraran después de que las fuerzas estadounidenses capturaran a Nicolás Maduro en enero y lo sustituyeran por Delcy Rodríguez, su vicepresidenta.

    Pero la crisis del agua empeoró mucho una situación que ya era mala, dijo.

    “Todavía no se ve queso en la tostada”, dijo Sotillo, usando una expresión popular venezolana.

    Otra forma de decirlo: todavía no hay nada mejor.

    Otros habitantes de Brisas del Golfo dijeron que tenían miedo de hablar con un periodista. Dijeron que todavía temían las represalias de los dirigentes de su Consejo Comunal, la célula organizativa de Venezuela que gestiona la gobernanza local y sirve de ojos y oídos en la calle del partido gobernante.

    Los dirigentes del Consejo vigilan las publicaciones en redes sociales y las conversaciones cotidianas, dijeron estos residentes, y podrían limitar subvenciones como alimentos básicos o combustible para cocinar si creen que alguien es desleal al Estado.

    Otro símbolo trágico de la disfunción de Cumaná es el campus de la Universidad de Oriente, fundada en 1958, cuando Venezuela entró en un periodo de renovación democrática. Situada en una colina con vistas al Caribe, se convirtió en uno de los centros de investigación marina más importantes de Latinoamérica.

    En su día acogió a más de 15.000 estudiantes, pero ahora está prácticamente en ruinas. Tras surgir como centro de protestas antigubernamentales, las autoridades locales tomaron represalias hace aproximadamente una década y permitieron que los chatarreros robaran objetos como cables de cobre, aparatos de aire acondicionado, accesorios de baño y tuberías, dijeron antiguos profesores y estudiantes.

    Cuando las protestas se reavivaron unos años más tarde, también lo hicieron los saqueos.

    Por la noche, los saqueadores prendían fuego a los libros para poder ver lo que se llevaban, según antiguos trabajadores de la universidad. Un incendio destruyó miles de volúmenes de la biblioteca central, dijeron, cuyas páginas carbonizadas aún pueden verse.

    Ahora, un edificio tras otro del campus parecen destruidos por ataques de aviones no tripulados. Solo quedan unos 2000 alumnos, que estudian en estructuras construidas apresuradamente y agrupadas alrededor de la entrada de la universidad.

    Los colapsos de los sistemas de agua y de educación son solo algunos de los problemas de Cumaná, que presume de ser la ciudad habitada por europeos más antigua de Sudamérica, anterior en más de medio siglo a la fundación de Caracas.

    En un vertedero al aire libre, cerca de hoteles decadentes que en su día acogieron a turistas ávidos de sol, personas mayores rebuscan comida, leña y latas de aluminio para reciclar.

    Como en otras partes del país rico en petróleo de las afueras de Caracas, la electricidad se va durante varias horas casi todos los días.

    Esto convierte algo mundano, como ir a un centro comercial, en una experiencia surrealista.

    Alrededor del mediodía de un día reciente, en el centro comercial Hipergalerías, el estacionamiento estaba completamente a oscuras, lo que obligaba a quienes llegaban en coche a utilizar las linternas de sus teléfonos para orientarse.

    Dentro del centro comercial, las escaleras mecánicas y los ascensores habían dejado de funcionar. Sin aire acondicionado, y con temperaturas exteriores cercanas a los 32 grados Celsius, la cavernosa estructura se sentía como un sauna.

    Aun así, circulaban algunos compradores. La mayoría de las tiendas se habían quedado a oscuras, pero un puñado con generadores propios permanecieron abiertas.

    “Esto nos tira el negocio abajo, obviamente”, dijo Taís Mago, de 35 años, quien administra un restaurante en el centro comercial que tiene que cerrar sus puertas cada vez que se producen apagones.

    En otros lugares de Cumaná, los murales progubernamentales cubren las paredes de toda la ciudad, como si quisieran recordar a la gente quién sigue al mando. Aunque las imágenes de Hugo Chávez se han desvanecido en gran parte de Caracas, todavía son omnipresentes en Cumaná.

    Entre los eslóganes que proclaman: “El turismo es el arma secreta del nuevo modelo económico de Venezuela”. “La esperanza está en la calle”. “Cuando hay determinación, nada es imposible”.

    A pesar de la sensación de abatimiento en Cumaná, no es difícil encontrar personas que siguen creyendo en la revolución de inspiración socialista que produjo muchos de los males de la ciudad. Marisol Gómez, vendedora ambulante de ropa en el centro de la ciudad, es una de ellas.

    “¿Quién se iba a imaginar que iba a pasar un derrumbe?”, dijo Gómez, de 35 años, cuando se le preguntó por la crisis del agua. “Eso escapa de las manos del gobierno”.

    Dijo que todos en su casa, desde sus tres hijos hasta su padre, una persona mayor, caminaban regularmente para recoger agua en jarras de plástico.

    “Hasta que pase este tormento tengo fe que el gobierno lo va a solucionar”, dijo Gómez, que se autodenomina chavista. “Claro que no es fácil tener paciencia pero no queda de otra y hay que esperar”.

    Nayrobis Rodríguez colaboró con reportería.

    Simon Romero es corresponsal del Times para México, América Central y el Caribe. Reside en Ciudad de México.

    Nayrobis Rodríguez colaboró con reportería.

  • Las intervenciones internacionales de Trump se estancaron. Y eso le molesta

    Las intervenciones internacionales de Trump se estancaron. Y eso le molesta

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    En Ucrania, en Gaza y ahora en Irán, las primeras declaraciones del presidente Donald Trump sobre victorias fáciles han dado paso a la dura realidad.

    Al presidente Donald Trump le gustan las victorias militares y diplomáticas rápidas, limpias y decisivas.

    En su escritorio del Despacho Oval, guarda maquetas de los bombarderos B-2 que derribaron tres instalaciones nucleares iraníes en una sola noche, hace menos de un año. En las primeras semanas del conflicto iraní de este año, habló a menudo de repetir su éxito en Venezuela –“el escenario perfecto”, dijo–, una forma abreviada de derrocar a un líder problemático mediante una rápida incursión de comandos y sustituirlo por un sucesor dócil y amistoso con Estados Unidos.

    Pero ahora, Trump ha llegado a la fase de estancamiento de su presidencia.

    La guerra con Irán se encuentra a todas luces en esa fase. Cuando declaró el alto al fuego el 7 de abril, Trump dijo en las redes sociales que el fin de las operaciones de combate estaría condicionado a “la APERTURA COMPLETA, INMEDIATA Y SEGURA del estrecho de Ormuz”. No fue así. Aunque ahora se reanude el comercio a través del estrecho en virtud de un memorando de entendimiento que aún está en negociaciones, el futuro de los programas nuclear y de misiles de Irán seguirá estando exactamente donde estaba en febrero: atascado en una nueva negociación que el gobierno insiste en que será “limitada en el tiempo”, probablemente de 60 días.

    Pero los iraníes perciben la profunda reticencia de Trump a reiniciar las operaciones de combate que son profundamente impopulares en Estados Unidos, y la mayoría de los expertos en Irán dicen que esperan que Teherán intente alargar las negociaciones durante meses o años, como ha hecho con gobiernos anteriores.

    Luego está la guerra de Ucrania, un conflicto en su quinto año que Trump se jactó de manera célebre que acabaría en 24 horas después de su toma de posesión. Dieciséis meses después de haber llegado al cargo, ya casi no menciona la guerra, y el secretario de Estado Marco Rubio se quejó hace poco de que estaba cansado de perder el tiempo en negociaciones interminables, al insinuar que estaría plenamente satisfecho si algún otro país quisiera intervenir y desempeñar ese papel.

    Por su parte, los rusos han dejado claro en voz baja que están cansados de las visitas periódicas del enviado especial del presidente, Steve Witkoff, y del yerno de Trump, Jared Kushner, según personas familiarizadas con las negociaciones. Dicen que quieren un proceso estable y diplomático, con grupos de trabajo y reuniones periódicas. También quieren un embajador estadounidense en Rusia, un puesto que lleva vacante, asombrosamente, casi un año.

    Y está Gaza. Cuando Trump voló a Israel para celebrar la liberación del último de los rehenes vivos del atentado terrorista del 7 de octubre de 2023, se entusiasmó con un plan de 20 puntos que empezaba con el desarme de Hamás, la creación de una fuerza internacional de estabilización y, en última instancia, la reconstrucción de Gaza para convertirla en un territorio reluciente de torres de oficinas de cristal y complejos turísticos junto al mar. Ocho meses después de aquel viaje, Hamás aún no se ha desarmado, salvo en falsos videos generados por inteligencia artificial. (En uno de ellos, enviado por Trump, aparecen él y el primer ministro Benjamín Netanyahu tomando el sol).

    Aunque llega más ayuda al territorio, los palestinos siguen durmiendo en tiendas de campaña, no se han limpiado los escombros infestados de ratas y Netanyahu anunció la semana pasada que el ejército israelí ampliaría su control a cerca del 70 por ciento del enclave palestino.

    Tal vez todo esto sea el resultado inevitable de un presidente con enormes ambiciones que se topa con los muros de ladrillo de las realidades globales. Tal vez sea el resultado de una extralimitación, ya que Trump –infundido por el éxito de sus dos primeras aventuras militares, en Irán y Venezuela– asume que no hay tarea demasiado grande para el ejército estadounidense.

    Algunos expertos sugieren que se debe a un malentendido fundamental del poder estadounidense. Como dijo recientemente uno de los ayudantes cercanos de Trump, destruir emplazamientos nucleares desde el aire es lo que Estados Unidos hace mejor, y controlar los acontecimientos políticos en países como Irán, Rusia y Ucrania es lo que Estados Unidos hace peor.

    “La política exterior tiende a ser una misión larga y difícil”, dijo Richard Fontaine, antiguo asesor principal del senador John McCain y ahora director ejecutivo del Centro para una Nueva Seguridad Estadounidense, en una entrevista durante el fin de semana. “Trump no es el primer presidente que imagina soluciones rápidas y sencillas a problemas internacionales complicados y duraderos. Sin embargo, es la gestión sostenida y el seguimiento lo que a menudo marca la diferencia, no el anuncio grandioso y dramático”.

    El seguimiento nunca ha sido el punto fuerte de Trump. Para establecer sus credenciales para un Premio Nobel de la Paz, le gustaba reunir testimonios de los grandes avances que había logrado o invitar a líderes a la Casa Blanca y celebrar una ceremonia de firma; si se reanudan los combates, es poco probable que reflexione sobre las implicaciones.

    Una excepción es el conflicto entre Rusia y Ucrania, en el que Trump ha admitido de manera esporádica que subestimó la complejidad del problema y quizá también su propio poder de persuasión.

    “He tenido casos en los que tenía todo arreglado con Putin y Zelenski no quería llegar a un acuerdo, lo que me sorprendió”, dijo Trump en una entrevista con The New York Times en enero, refiriéndose a los presidentes Vladimir Putin, de Rusia, y Volodímir Zelenski, de Ucrania. “Luego he tenido casos en los que ha sido al revés. Creo que ahora ambos quieren llegar a un acuerdo, pero ya lo averiguaremos”.

    En los casi cinco meses transcurridos desde aquella entrevista, Trump ha predicho varias veces que un acuerdo estaba cerca, y en todas ellas ha fallado. Hoy los ucranianos se sienten más poderosos. Sus aviones teledirigidos de largo alcance y sus misiles caseros se adentran en territorio ruso, con lo que atacan instalaciones energéticas críticas, fábricas y laboratorios que elaboran componentes armamentísticos clave y, ocasionalmente, objetivos en Moscú. Una de las jefas de los servicios de inteligencia británicos, Anne Keast-Butler, dijo la semana pasada que casi medio millón de soldados rusos habían muerto en un conflicto que Putin pensaba que acabaría en cuestión de semanas.

    Sin embargo, Rubio, quien dejó la negociación en su mayor parte en manos de Witkoff y Kushner, sonaba el otro día como si hubiera perdido la esperanza de que alguna de las partes llegara pronto a un acuerdo de paz. “Estados Unidos está dispuesto y preparado para hacer todo lo posible para facilitar el fin de esta guerra”, declaró a la prensa el martes. “Y ojalá se presente en algún momento la oportunidad de que podamos volver a desempeñar ese papel”.

    Para algunos expertos que han trabajado entre bastidores para tratar de impulsar las negociaciones, el error del gobierno ha sido confiar demasiado en llamadas telefónicas esporádicas o en visitas de enviados especiales, sin el compromiso diario de la diplomacia tradicional para mantener las conversaciones en marcha.

    “Este conflicto está maduro para su conclusión”, dijo Thomas Graham, un veterano diplomático estadounidense que sirvió en Moscú antes del colapso de la Unión Soviética y gestionó un diálogo estratégico con el Kremlin durante el gobierno de George W. Bush. “El estado de ánimo ha cambiado en Moscú. El campo de batalla es diferente: los ucranianos han congelado la línea del frente. Los problemas económicos de Rusia se están agravando, y está surgiendo cierto descontento político. Las conversaciones dentro del Kremlin giran en torno a: “¿Cómo presentamos esto como una victoria?”.

    Pero señaló que “hay que tener un proceso de negociación”, y eso aún falta. “Creo que les gustaría que el proceso se institucionalizara”, añadió Graham, “para que sea algo más que un par de enviados que hablan con Putin”.

    Irán es un caso especialmente complejo de estancamiento.

    Durante las negociaciones con Irán en Ginebra en febrero, Witkoff dijo en una entrevista con Fox News que Trump tenía “curiosidad por saber por qué no han, no quiero utilizar la palabra ‘rendido’, pero por qué no se han rendido”.

    Trump se hizo la misma pregunta en las primeras semanas de la guerra. Declaró que el único resultado aceptable para él sería una “rendición incondicional” de Irán.

    Nada de eso ocurrió. Cuando le pregunté a Trump, en su vuelo de regreso a casa desde China a mediados de mayo, por qué pensaba que reanudar la acción militar lo acercaría más a sus objetivos políticos de lo que lo había hecho la primera ronda de ataques, soltó una lista de objetivos alcanzados por el ejército y señaló una fuerza aérea y una marina iraníes devastadas, pero nunca respondió a la pregunta de por qué Irán nunca renunció a su uranio enriquecido ni a su programa de misiles. Nos llamó “traidores”, a mí y al Times.

    Eso fue hace dos semanas. Ahora Trump está intentando una mezcla de incentivos, amenazas y exigencias revisadas para forzar al país al tipo de negociación que estaba en marcha en febrero, cuando él y Netanyahu iniciaron la guerra.

    “Intentó bombardear Irán, intentó bloquear Irán, intentó intimidar a Irán, y se ha quedado atascado”, dijo hace poco Jake Sullivan, asesor de seguridad nacional del presidente Joe Biden y pieza clave en las negociaciones con el país de la era de Barack Obama.

    En caso de que Trump y los dirigentes clericales y militares de Irán acepten el acuerdo, se iniciaría una nueva ronda de negociaciones que podría prolongarse.

    “El problema más limitado del enriquecimiento iraní en curso podía resolverse mediante bombardeos, al menos a mediano plazo”, señaló Fontaine. “El problema más amplio de la República Islámica no lo es”.

    Trump se topó con hallazgos similares en Gaza. Allí negoció con éxito una tregua entre Israel y Hamás, y todos los rehenes, vivos y muertos, fueron liberados. Pero todo lo demás se ha estancado, y Trump perdió el objetivo a medida que el conflicto de Irán consumía la atención.

    Un nuevo gobierno palestino, que Trump dio a entender que entraría en funciones en unos meses, no ha entrado en el territorio para hacerse cargo de la reconstrucción de las ciudades. La “Junta de Paz” de Trump, que se suponía que supervisaría el esfuerzo de reconstrucción e inversión, apenas ha salido de la puerta. E Israel continúa con los bombardeos casi a diario.

    David E. Sanger cubre el gobierno de Donald Trump y una amplia gama de temas relacionados con la seguridad nacional. Ha sido periodista del Times durante más de cuatro décadas y ha escrito cuatro libros sobre política exterior y retos de seguridad nacional.

  • ¿Extraterrestres o demonios? La divulgación ovni divide a los cristianos conservadores de EE. UU.

    ¿Extraterrestres o demonios? La divulgación ovni divide a los cristianos conservadores de EE. UU.

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    Cuando el gobierno de Trump ordenó publicar archivos sobre vida extraterrestre, una red de pastores y presentadores de pódcast ya tenía su respuesta lista.

    La decena de pastores y presentadores de pódcast que llegaron al Airbnb de Nashville una noche de febrero no sabían muy bien lo que les esperaba. Un organizador les pidió que pusieran sus teléfonos en modo avión. Se sirvieron refrigerios. Después, durante al menos dos horas, dos hombres misteriosos presentaron una serie de diapositivas con lo que exponían las pruebas, según ellos, de algún tipo de vida extraterrestre y la confusión espiritual que las revelaciones venideras podrían sembrar entre los cristianos.

    “Fue la reunión más extraña en la que he participado”, dijo Alan DiDio, un pastor de Carolina del Norte que asistió al encuentro. “Nunca se había visto a tantos pentecostales tan callados en una misma sala”.

    Para muchos de los pastores presentes, y para algunos otros cristianos, solo hay una explicación posible para los seres extraterrestres: no son visitantes neutrales de otros planetas o dimensiones, sino entidades demoníacas.

    Al salir de la reunión y encender sus teléfonos, los pastores comenzaron a recibir alertas de noticias que, para muchos de ellos, confirmaron que algo significativo estaba ocurriendo. Ese mismo día, el presidente Donald Trump había ordenado a su gobierno que empezara a divulgar archivos relacionados con la vida extraterrestre.

    La divulgación comenzó este mes, con la publicación por parte del Pentágono de unas borrosas imágenes “nuevas, nunca antes vistas”, cuyo significado no está claro.

    Pero para algunos cristianos conservadores, quienes se encuentran entre los partidarios más leales de Trump, la posibilidad de vida inteligente en otros lugares del universo plantea algunas implicaciones teológicas inquietantes. Algunos temen, por ejemplo, que contradiga el relato bíblico de la Tierra y la humanidad como eje central del plan de Dios para el universo.

    Los cristianos de Estados Unidos son mucho menos propensos que el público en general a afirmar que existe vida inteligente en otros planetas, según una encuesta realizada en 2021 por el Centro de Investigación Pew. Entre los ateos y agnósticos, el 85 por ciento dice que su mejor suposición es que existe vida inteligente fuera de la Tierra. Entre los evangélicos blancos, solo el 40 por ciento dice lo mismo.

    “El tema de los ovnis en particular es un gran desafío para cualquier cosmovisión religiosa”, dijo Jeffrey Kripal, profesor de religión de la Universidad Rice, donde ha recopilado un archivo sobre temas paranormales, que incluye relatos de “experienciadores” de ovnis.

    En opinión de Kripal, los relatos sobre el origen de muchas religiones basadas en la Tierra pueden leerse como descripciones de encuentros con entidades inexplicables de procedencia desconocida.

    “Los dioses siempre han venido del cielo, y a eso le llamamos religión”, dijo. “No tenemos muchas palabras en el canon occidental para estas entidades del reino intermedio, así que mi propia sensación es que cuando las personas religiosas ven entidades que no encajan en su mundo religioso, las llaman demonios”.

    La posibilidad de que los seres extraterrestres puedan entenderse mejor como entidades demoníacas no es una teoría nueva entre algunos cristianos conservadores. Pero últimamente ha irrumpido desde los márgenes de la cosmología religiosa especulativa hacia una visión más prominente, incluso por parte de funcionarios electos de los más altos niveles del gobierno.

    “No creo que sean extraterrestres, creo que son demonios”, dijo el vicepresidente JD Vance, quien es católico, en un pódcast conservador esta primavera.

    La Iglesia católica no tiene una doctrina formal sobre la posibilidad de vida extraterrestre, aunque el tema ha intrigado a algunos teólogos católicos. Un científico del Vaticano acaparó titulares en 2010 cuando sugirió que los extraterrestres podrían tener alma, y dijo que bautizaría a un extraterrestre “si se lo pidiera”.

    “Todas las grandes religiones del mundo, incluido el cristianismo, en el que yo creo, han comprendido que hay cosas raras ahí fuera, y que hay cosas que son muy difíciles de explicar”, añadió Vance.

    Lauren Boebert, diputada de Colorado, hizo recientemente una observación similar en otro pódcast, presentado por el músico y activista cristiano conservador Sean Feucht.

    “Esto es más espiritual y, si de verdad quieren ir por ahí, demoníaco”, dijo. “No creo que sean extraterrestres como los hemos imaginado la mayor parte de nuestras vidas”.

    Las conjeturas espirituales sobre extraterrestres y demonios no son un tema tratado en la gran mayoría de los púlpitos cristianos, dijo Russell Moore, redactor jefe y columnista de la revista Christianity Today.

    El propio Moore abordó el tema esta primavera en una clase de escuela dominical para adultos en su iglesia evangélica de Nashville. Basándose en el libro de Hebreos del Nuevo Testamento, habló de un pasaje en el que el autor reflexiona sobre la relación de la humanidad con los ángeles y nuestra falta de control sobre el universo que nos rodea. Moore abrió la clase preguntando qué significaría tener algún tipo de contacto directo con criaturas no humanas como los ángeles, o los extraterrestres, que últimamente aparecen en las noticias.

    Después, “las conversaciones versaron menos sobre extraterrestres que sobre ‘¿Qué significa ser humano?’”, recordó, añadiendo que los fenómenos anómalos no identificados, conocidos coloquialmente como objetos voladores no identificados, “no eran el punto para ellos, querían hablar de inteligencia artificial”.

    Moore dijo que la prueba de la vida extraterrestre no debería suponer ninguna amenaza para el cristianismo y no tiene por qué recibirse con hostilidad. “Si asumimos la posibilidad de que haya algo fuera de la Tierra, nuestra postura básica debería ser la misma con la que tratamos a los extraños en general”, dijo.

    La especulación sobre la vida extraterrestre encaja más cómodamente en otras corrientes teológicas y culturales. Para los cristianos carismáticos, que enfatizan el movimiento activo del Espíritu Santo en los acontecimientos contemporáneos, “la línea entre el mundo natural y el sobrenatural es más delgada”, dijo Paul Gutjahr, profesor de inglés en la Universidad de Indiana y autor del próximo libro Faith in Space: American Religious Belief in Extraterrestrial Life.

    DiDio, como la mayoría de la docena de líderes cristianos carismáticos presentes en la reunión de febrero, tiene un interés consolidado en las fronteras entre lo espiritual y lo paranormal. Así que estaba predispuesto a apreciar la presentación de los hombres, quienes dijeron a los asistentes que no podían revelar sus nombres ni sus antecedentes profesionales exactos.

    Tony Merkel, un presentador de pódcast que invitó a muchos de los asistentes, se negó a revelar los nombres de los organizadores, pero dijo que eran “operadores de inteligencia” no afiliados al gobierno estadounidense. Organizaron la reunión, dijo, porque miles de líderes cristianos conservadores y figuras mediáticas ya estaban en Nashville para la convención anual de la Asociación Nacional de Radiodifusores Religiosos (NRB, por sus siglas en inglés), un importante encuentro en el que el secretario de Defensa Pete Hegseth pronunció el discurso principal este año.

    “El propósito era poder decir: ‘Esto es lo que se avecina, parece que el gobierno se está preparando para una revelación y ustedes necesitan prepararse y advertir a su gente para que no sea engañada’”, dijo Ben Hughes, pastor de Texas que asistió a la reunión.

    En una reunión similar de líderes cristianos, el representante Eric Burlison, republicano de Misuri, intervino para compartir sus puntos de vista sobre las formas en que las pruebas de vida extraterrestre podrían ser malinterpretadas.

    Algunos de los asistentes han compartido desde entonces sus relatos de la reunión –y sus orientaciones sobre cómo interpretar futuras revelaciones– con sus congregaciones y audiencias de pódcast, adoptando un tono que equilibra advertencia, conjetura y tranquilidad.

    Pero muchos de ellos también ven cierta validación en la especulación cada vez más generalizada sobre seres extraterrestres o interdimensionales.

    “La valla desaparecerá”, dijo Hughes. “Esto va a obligar a la gente a decidir: o Dios es real, el cristianismo es real y lo sobrenatural es real, o esto de los extraterrestres es real”. Recientemente ha lanzado un pódcast cuyos temas incluyen “testimonios de salvación” y “encuentros sobrenaturales”.

    Ruth Graham es corresponsal nacional y vive en Dallas; cubre temas de religión, fe y valores para el Times.

  • Por qué Marilyn Monroe es quizás el ícono más incomprendido y cómo llegó a significar tanto para mí

    Por qué Marilyn Monroe es quizás el ícono más incomprendido y cómo llegó a significar tanto para mí

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    Marilyn Monroe con la cabeza ladeada y la barbilla apoyada en la mano

    Getty Images
    Marilyn Monroe es uno de los grandes símbolos del Hollywood clásico.

    Basta con mirar la cantidad de exposiciones, documentales y homenajes organizados estos días por el centenario de Marilyn Monroe para entender lo vigente que sigue siendo su figura.

    La icónica estrella de Hollywood habría cumplido 100 años este 1 de junio y son muchos los fans que quieren celebrarlo.

    No deja de ser sorprendente que una artista que brilló en una era sin internet ni redes sociales, que murió hace más de 60 años, y cuyas películas rara vez se exhiben en salas de cine o plataformas siga siendo tan relevante.

    “Creo que hay una clave y es que simboliza una era perdida de Hollywood de glamur y estrellato”, le dice a BBC Mundo Lucy Bolton, profesora de Filosofía del cine en la Queen Mary University of London.

    “Ya no hay estrellas como ella, por muchas razones. La suya es una imagen individual extremadamente fuerte”.

    “A otras estrellas como Elizabeth Taylor o Ava Gardner se las asocia de una u otra forma con otros actores famosos, Frank Sinatra. Richard Burton… pero Marilyn, sí, se casó tres veces -la primera muy joven con un chico común y corriente, luego con la estrella de béisbol y después con la estrella literaria- pero no se la conoce por ellos, sino por su extraordinaria imagen”, , señala Bolton.

    Una imagen que a menudo ha sido distorsionada y que apenas en los últimos años ha empezado a emerger con otro significado.

    Una conexión inesperada

    ¿Por qué la cultura popular siempre se equivoca con Marilyn Monroe?, planteaba en una nota de la BBC en 2022 la escritora y productora creativa Anna Bogutskaya a raíz del estreno de la película Blonde interpretada por Ana de Armas.

    Fue una pregunta con la que me sentí muy identificada, después de haber pasado gran parte de mi vida analizando y compartiendo con quien quisiera escucharme las complejidades de un mito generalmente caracterizado como un símbolo sexual atormentado por el peso de la fama.

    En esas conversaciones me resultaba díficil explicar cómo surgió mi interés por una actriz a la que nunca conocí, que era de otra época y cuyas películas no eran precisamente las favoritas en mi casa.

    Fue extraño —lo admito— que una niña de apenas 10 años en los años 80 quisiera saber más sobre una estrella de Hollywood que para entonces llevaba dos décadas muerta y que, además, no despertaba una devoción especial en la gente de mi entorno.

    Marilyn Monroe sonríe en una imagen de 1946, tiene elcabello castaño y los labios pintados.

    Getty Images
    La imagen de Marilyn Monroe de los primeros años es menos reconocida globalmente.

    Todo empezó cuando, en un campamento de verano, alguien se disfrazó de Marilyn Monroe e, imitando su voz, dijo que su muerte no fue un suicidio.

    Era solo una actuación, pero yo era una niña impresionable y, a partir de ese momento, quise averiguar qué había pasado.

    Mis padres no entendían qué había pasado en el campamento para que yo regresara con todas esas preguntas, pero tampoco me juzgaron, imagino que pensarían que era algo pasajero.

    Me lancé a ver sus películas, a buscar sus entrevistas, a leer biografías y cualquier reflexión suya que cayera en mis manos.

    Me impresionaba esa tristeza que asomaba en algunas fotos, incluso en aquellas en las que sonreía.

    Y de alguna manera también pienso que me veía reflejada en ella: por fuera se me veía alegre y sin preocupaciones, pero por dentro estaba llena de temores y peleas que no podía compartir, o al menos no sabía cómo hacerlo.

    Marilyn Monroe dando una voltereta en una playa

    Getty Images
    A menudo se pasa por alto la capacidad de Marilyn Monroe de vivir con alegría.

    Con el tiempo he aprendido que una de las razones por las que perdura el hechizo de Marilyn Monroe es que a mucha gente le ocurre lo mismo, se identifican con ella.

    “Organicé un día de estudio sobre Marilyn en el British Film Institute hace unos años”, cuenta la profesora Lucy Bolton.

    “Era un día abrasador de julio y el cine estaba lleno de gente que quería hablar de Marilyn. No proyectábamos películas, era un día de estudio sobre su figura. Hice un pequeño cuestionario, con unas preguntas tipo ‘por qué estás aquí, por qué te encanta Marilyn, etc’. Las respuestas fueron increíbles”, dice.

    “La mayoría decía: era brillante, fue una gran comediante, la más bella de todos los tiempos, pero otras respuestas eran realmente personales: ‘tenía endometriosis, como yo’, ‘perdió bebés y yo también’, ‘fue abusada sexualmente, yo también lo fui’… los puntos de conexión eran muy fuertes”, resalta Bolton.

    “Marilyn tenía problemas para que la tomaran en serio y creo que eso nos pasa a todos. Estaba muy adelantada a su tiempo y eso ahora se aprecia más”.

    Una visión superficial

    Marilyn Monroe se cubre el rostro con la mano

    Getty Images
    Marilyn Monroe vivió momentos de desolación durante su vida.

    Durante décadas se presentó a Marilyn Monroe como una actriz problemática que llegaba tarde a los rodajes, que interpretaba mujeres exuberantes sin mucho cerebro y que fracasaba en las relaciones sentimentales.

    Se escribían reportajes sobre su infancia desgraciada, su temor a heredar los problemas de salud mental de su madre o su vacío por la falta de una figura paterna que, decían, intentaba suplir con sus distintos romances.

    “Definitivamente Marilyn atraviesa muchas narrativas, pero a menudo se la conoce (o se la ha conocido) como víctima: víctima de los hombres, de los Kennedy, la mafia, de jefes de la industria como Darryl Zanuck, víctima de los estudios, víctima de los medicamentos, las adicciones, el alcohol”, expone Bolton.

    De alguna manera, esta percepción caló en la propia Monroe que, en su última entrevista concedida a la revista Life poco antes de su muerte, le dijo al periodista: “Por favor, no me hagas quedar como un chiste”.

    Sin embargo, en los últimos años parece haber surgido un esfuerzo por ir más allá y reconocer muchos de sus talentos.

    Una nueva Marilyn

    “Cada vez se la ve más como una rebelde, como alguien que quería romper con los estudios, esculpir su propia carrera, tomar sus propias decisiones”, apunta Bolton.

    “Fue una de las primeras mujeres en tener una productora propia, estaba muy involucrada en la creación y la curación de su imagen, su maquillaje, sabía exactamente cómo quería lucir, qué quería vestir, no se dejaba dictar por la moda, ni por los estudios, por sus esposos o nadie”.

    Es algo que yo misma he percibido en mi pequeño mundo. Las semblanzas y biografías que leí aquellos primeros años, los 80 y los 90, eran trágicas y a menudo paternalistas.

    Ahora es diferente. Incluso en mi entorno poco interesado de aquellos años noto que hay una aproximación diferente. Ya no me miran con extrañeza.

    Marilyn Monroe y Jack Lemmon en una escena de "Una Eva y dos Adanes" ("Con faldas y a lo loco" en España)

    Getty Images
    En Some Like it Hot Marilyn Monroe interpretó a uno de sus personajes más memorables.

    Para la profesora Lucy Bolton, el cambio en la mirada se produjo sobre todo a partir del lanzamiento del libro Fragments (2012), una suerte de archivo personal de poemas, notas íntimas y cartas de la actriz.

    “Vimos sus escritos. Escribía en todas partes, en papel de hotel, en diarios, cuadernos… constantemente quería mejorar. También creo que quizás la bajada del interés en el cine y en las estrellas ha permitido que su personalidad pase al frente”, opina.

    “Hay un fuerte impulso de los fans, de académicos, de las redes sociales por intentar hacer más justicia con estas mujeres que son reducidas a estereotipos simplistas. Creo que su inteligencia y complejidad son ahora más interesantes para la gente”, añade.

    Marilyn Monroe en una escena de Bus Stop

    Getty Images
    Bus Stop (1956) fue una de las películas producidas por Marilyn Monroe Productions.

    La imagen de fragilidad que transmite en algunas de sus escenas y que se prolongó durante tanto tiempo fuera de las pantallas parece estar dejando paso a la de una mujer sin miedo que se implicaba políticamente, defendía los derechos civiles y no parecía tener demasiado apego por lo material.

    “Era una pensadora progresista y creo que lo que no podía soportar era la hipocresía. Y sí, su vida fue dura, por supuesto tenía el historial de salud mental en su familia, la industria fue muy dura con ella, lidió con adicciones y con médicos poco fiables que le dieron muchas pastillas”, reconoce la profesora de la Queen Mary University of London.

    “Muchos hombres que la rodeaban no miraban por ella y aun así mira el trabajo que hizo, lo que ha perdurado… debe haber sido una persona con mucha fuerza para ser tan memorable”.

    Marilyn Monroe recostada leyendo un libro

    Getty Images
    Marilyn Monroe se esforzó por hacerle ver al mundo su pasión por los libros.

    Reconozco que yo tardé tiempo en salir de la dinámica de la “compasión” para descubrir a esa Marilyn fuerte y valiente.

    La que dio la cara por los suyos sin importarle cómo pudiera afectar eso a su carrera. La que devoraba libros y se implicaba en la actualidad política del momento.

    La que mantenía largas relaciones de amistad. La que siguió queriendo aprender y conocerse a sí misma.

    La que ahora cumple 100 años convertida en un fenómeno global sin visos de desaparecer.

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    BBC

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  • Elecciones presidenciales en Colombia: un candidato de extrema derecha llega a segunda vuelta

    Elecciones presidenciales en Colombia: un candidato de extrema derecha llega a segunda vuelta

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    Abelardo de la Espriella llegó a la segunda vuelta el domingo, con el oficialista Iván Cepeda, en lo que podría anunciar otra victoria de la ola derechista que recorre América Latina.

    Las reñidas elecciones presidenciales de Colombia del domingo se encaminan a una segunda vuelta, con el avance de un candidato de extrema derecha, lo que podría anunciar una nueva victoria electoral de la ola de derecha que se está extendiendo por toda América Latina, según mostraron los resultados oficiales preliminares.

    El candidato, Abelardo de la Espriella, se enfrentará ahora a Iván Cepeda, senador del partido de izquierda del presidente saliente del país, Gustavo Petro.

    De la Espriella, cuyo ascenso se produjo a finales de la campaña, se asemeja a un nuevo tipo de líderes populistas llamativos de América Latina, como el salvadoreño Nayib Bukele, quien comparte el enfoque de línea dura del presidente Donald Trump frente a la delincuencia y ha prometido aplicarlo a los narcotraficantes.

    Con más del 99 por ciento de los votos escrutados, los resultados publicados por el registro civil nacional revelaron un electorado dividido en dos. De la Espriella obtuvo el 44,73 por ciento de los votos y Cepeda el 40,91 por ciento. Como ninguno de los candidatos obtuvo más del 50 por ciento, se celebrará una segunda vuelta el 21 de junio.

    El domingo por la noche, Petro cuestionó los resultados preliminares y dijo que no los aceptaría hasta que se completara el recuento oficial de votos.

    Cepeda, veterano defensor de los derechos humanos, obtuvo el apoyo de la amplia base del proyecto político de Petro, que ha intentado representar a las poblaciones pobres y marginadas que por mucho tiempo han quedado fuera de los salones del poder. Petro estaba limitado a un solo mandato presidencial.

    El inesperado ascenso de De la Espriella desbarató lo que la clase política colombiana había creído que sería una victoria fácil para ellos frente a Cepeda. Paloma Valencia, senadora conservadora que contaba con el apoyo de algunos de los políticos más poderosos del país, solo obtuvo el domingo el 6,84 por ciento de los votos.

    Los expertos afirman que los resultados son una sorprendente reprimenda a la clase dirigente conservadora que ha gobernado en gran medida Colombia, un país sudamericano diverso de 54 millones de habitantes, desde su independencia hace más de 200 años. Petro fue el primer dirigente político de izquierda de Colombia.

    “Es la primera vez que el país se divide entre un bloque de izquierda y otro de derecha”, dijo María Jimena Duzán, destacada periodista de investigación y comentarista política colombiana.

    Con la elección del próximo líder de Colombia aún en el aire, se esperaba que los funcionarios de Washington siguieran de cerca la próxima ronda de votaciones. El gobierno de Trump se ha esforzado por impulsar la ola de derecha en América Latina mientras busca aliados para su agresiva lucha contra los narcotraficantes.

    De la Espriella, de 47 años, abogado que nunca ha ocupado un cargo público, subió en las encuestas en la recta final de la campaña presentándose como un outsider antisistema y avivando el temor a que la izquierda convierta a Colombia en Venezuela, el fallido Estado autoritario vecino.

    También aprovechó la preocupación generalizada por la seguridad, prometiendo acabar con los grupos armados y las bandas que, según muchos colombianos, han hecho de la extorsión una parte real de sus vidas. En un aparente guiño al sistema penitenciario de Bukele en El Salvador, De la Espriella prometió construir 10 prisiones de máxima seguridad en la selva.

    Cepeda, de 63 años, es un firme aliado de Petro, quien se presentó con una plataforma de continuidad y la promesa de defender a las víctimas de los conflictos armados del país, así como a los pobres. Aunque los expertos dicen que Cepeda se benefició de la sólida base de la izquierda –y de un reciente y considerable aumento del salario mínimo–, no estaba claro si su personalidad reservada y sus discursos centrados en la política atraerían a los votantes como lo hizo la presencia galvanizadora de Petro.

    “Petro abrió el camino para que alguien no carismático, como él, sino con una figura más profunda, pueda llegar”, dijo Eduardo Ayala, politólogo que asistió a un mitin de Cepeda en la capital, Bogotá.

    Muchos de los partidarios de De la Espriella se hicieron eco de la afirmación de su candidato de que Cepeda sería más radical que Petro. “Sería un desastre”, dijo Klaudia Rincón, profesora de matemáticas de octavo grado en Barranquilla, la ciudad caribeña costera donde De la Espriella depositó su voto, mientras se dirigía a las urnas. “Comunismo total”.

    Votantes, comentaristas y analistas coincidieron en que las elecciones no habían sido como ninguna otra que se recuerde.

    La campaña de De la Espriella combinó el populismo a la antigua usanza con nuevas artimañas, como videos generados por inteligencia artificial que mostraban con realismo a sus rivales políticos conspirando contra él. Para eludir una norma que prohíbe llevar ropa de campaña a las urnas, se pidió a sus partidarios que vistieran la camiseta amarillo canario de la selección nacional de fútbol de Colombia.

    Muchos votantes dijeron el domingo que, a pesar de la grandilocuencia de De la Espriella, les tranquilizaba su compañero de fórmula, José Manuel Restrepo, un experimentado economista que fue ministro de Hacienda del anterior presidente conservador, Iván Duque.

    El voto de la derecha, que se dividió entre De la Espriella y Valencia, podría consolidarse en torno al candidato de extrema derecha en la segunda vuelta. Los expertos dijeron que los votantes centristas podrían inclinarse hacia la izquierda en la segunda vuelta, pero que Cepeda tendría que asegurarles que no nacionalizará industrias ni adoptará medidas de extrema izquierda que afecten a la economía.

    Se enfrenta a una ardua batalla, no solo por el sentimiento antiizquierdista, sino por la decepción que existe en muchos sectores con Petro, cuyo mandato estuvo marcado por escándalos personales y gubernamentales y por un gasto desbocado que dejó una deuda de niveles propios de la era de la pandemia, dijeron los economistas.

    En contienda con De la Espriella, se enfrenta a una figura llamativa que cautivó a un amplio número de seguidores con discursos virtuosos pronunciados desde una caja blindada, una mascota tigre y un eslogan pegadizo: “¡Firme por la Patria!”.

    El espectáculo pareció eclipsar, para muchos, su falta de experiencia.

    “Me parece que es un tipo inteligente”, dijo Silvia García, de 67 años, intérprete jubilada de conferencias internacionales, quien votó por el candidato en Barranquilla y predijo que construiría un gabinete fuerte.

    Muchos votantes parecieron pasar por alto las controversias que han perseguido a De la Espriella a lo largo de su carrera, incluido el escrutinio sobre su relación con clientes colombianos de mala reputación en la opinión pública, como Alex Saab, aliado cercano del exdirigente venezolano, quien ha sido extraditado a Estados Unidos.

    “Es como un doctor que va a curar o sanar a un delincuente, a un guerrillero, un paramilitar”, dijo Fabián Campos, un votante de Bogotá, sobre la carrera judicial de De la Espriella. “Si toca, pues prestarle los servicios”.

    La participación fue alta el día de las elecciones, y los observadores internacionales dijeron que no había habido grandes problemas a pesar de las predicciones de fraude por ambas partes, y de las amenazas y ataques violentos durante la campaña, incluido el tiroteo mortal contra dos trabajadores de la campaña de De la Espriella.

    Esteban González Pons, jefe de la misión de observación electoral de la Unión Europea en Colombia, calificó el proceso electoral de “ordenado, tranquilo, transparente y fluido”.

    Hubo una participación inusualmente alta entre los colombianos residentes en el extranjero, y la mayoría de los electores en Estados Unidos votaron por De la Espriella, según mostraron los resultados. En el condado de Miami-Dade, Florida, los votantes habían hecho fila desde hacía días ante el consulado, muchos de ellos con camisetas amarillas y gritando los lemas de su campaña.

    En muchos sentidos, la votación fue un referendo sobre el legado del presidente saliente, Petro.

    El mandato de Petro se definió tanto por la representación histórica de las comunidades indígenas, afrocolombianas y LGBTQ como por una agenda legislativa estancada, discursos públicos digresivos y una relación inestable con Trump.

    William Pineda, camionero de carga de las afueras de Bogotá, dijo que veía a Cepeda como la siguiente fase de un proyecto que, por primera vez en la historia del país, estaba del lado de los pobres y vulnerables.

    Pineda dijo que Cepeda quiere ayudar a la gente de a pie, para que los ricos no lo decidan todo.

    El papel central de Colombia en el tráfico de drogas de la región la convierte en una pieza clave de la campaña de Trump para erradicar los carteles con la colaboración de los gobiernos regionales aliados.

    De la Espriella ha dicho que buscaría un acuerdo similar al alcanzado por el vecino Ecuador, que ha aceptado la participación de las fuerzas estadounidenses en operaciones conjuntas en su territorio.

    Cepeda, por su parte, cerró su campaña diciendo que deseaba poner fin al “ciclo de las violencias” de ataques militares contra grupos armados y represalias. A menudo ha hablado de la fracasada guerra contra las drogas que Estados Unidos lleva décadas librando.

    Federico Rios, Jorge Valencia y Andrea Zarate colaboraron con reportería.

    Annie Correal es corresponsal para América Latina del Times.

    Genevieve Glatsky es una reportera del Times radicada en Bogotá.

    Luis Ferré-Sadurní es periodista del Times en Bogotá, Colombia.

    Federico Rios, Jorge Valencia y Andrea Zarate colaboraron con reportería.

  • La otra crisis de Cuba: basura, dengue y chikunguña

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    El bloqueo petrolero del gobierno Trump dejó a La Habana sin combustible para recoger la basura, pero el problema tiene raíces más profundas: décadas de ineficiencia estatal.

    José Fernández Zaldívar gana unos 9 dólares al mes barriendo el bulevar de San Rafael, una concurrida vía peatonal de La Habana donde empuja un carro lleno de la basura que recoge.

    Fernández, de 79 años, regresa a su casa en Centro Habana solo para encontrar más basura. Una acumulación de desechos –botellas de plástico, mazorcas de maíz y más desperdicios que atrae enjambres de moscas– bloquea la entrada de su casa.

    “A veces la basura se desborda tanto que me cubre la entrada de la casa y no puedo salir”, dijo. “Entonces, como me cuesta sacar los carros, tengo que abrir un trillo entre la basura”.

    La acumulación de montones de basura se ha convertido en uno de los signos más visibles de la crisis en Cuba, mientras el gobierno afirma que sus reservas de petróleo se agotaron. Con poco combustible para hacer funcionar los camiones de basura, los montones de desechos –algunos de más de un metro de altura y que abarcan media cuadra de largo– se han convertido en parte usual del paisaje de La Habana, la capital cubana.

    Para hacer frente a la situación, la gente ha empezado a prender fuego a la basura.

    “Hay demasiada basura”, dijo Fernández. “Yo no sé de dónde sale”.

    Las pilas de basura se han convertido en símbolo de las consecuencias extremas del bloqueo petrolero del gobierno de Donald Trump contra Cuba. Pero el problema persiste desde hace más de una década y refleja la dificultad de Cuba para prestar servicios básicos con una economía estatal centralizada, ampliamente criticada y asfixiada por el embargo comercial estadounidense. En consecuencia, muchos cubanos consideran que su gobierno tiene tanta responsabilidad como el embargo.

    Los expertos en salud pública advierten de que la proliferación de basureros amenaza con provocar una explosión de enfermedades transmitidas por mosquitos este verano, sobre todo a medida que los apagones prolongados se hacen cada vez más frecuentes.

    El dengue, chinkunguña y otras enfermedades transmitidas por mosquitos se han vuelto cada vez más comunes en Cuba. Los montones de basura y el agua estancada atraen a moscas, mosquitos y otras alimañas, lo que probablemente propagará más enfermedades en un país donde incluso el gobierno reconoce que su sistema de salud pública está sometido a graves tensiones.

    El gobierno cubano no respondió a las solicitudes de comentarios, pero ha sido franco en sus comentarios públicos sobre el problema de la basura.

    “Es verdad que nos faltan recursos, pero también nos ha faltado más iniciativa, más exigencia, prioridad”, dijo el primer ministro Manuel Marrero a finales del año pasado en el periódico estatal cubano Cubadebate sobre la crisis de la basura.

    El problema es especialmente grave en barrios urbanos densamente poblados como Centro Habana, una zona obrera deteriorada donde los edificios se derrumban cada cierto tiempo.

    La basura de las calles Concordia y San Nicolás del barrio se acumula tanto que puede cubrir media cuadra, ocupando las aceras. Los contenedores de plástico azul provistos por el gobierno quedan tan enterrados dentro de los desechos que ya no son visibles.

    A veces, en lugar de camiones de saneamiento, se necesitan montacargas para llevarse la basura.

    En la calle San Martín del municipio del Cerro, al suroeste del centro de la ciudad, dos basureros informales compiten en tamaño.

    Uno de ellos, en sus peores días, se extiende por unos 36 metros, aproximadamente la longitud de 11 coches estacionados. El otro es redondo y, en una visita reciente, alcanzaba un diámetro de unos 6 metros.

    No había contenedores de basura.

    Cuando llueve en esta zona propensa a las inundaciones, la basura flota y a veces es arrastrada por el agua. Al principio, la gente se sintió aliviada, creyendo que el clima había dado por fin una solución para limpiar el desastre. Pero cuando deja de llover, los desechos quedan esparcidos por toda la calle, dijo un residente.

    Aunque recientemente pasó una excavadora para despejar la basura, nuevas montañas de desechos ocuparon su lugar muy pronto.

    Los residentes dicen que la acumulación de basura en el país comenzó en serio hace unos tres años, pero empeoró considerablemente este año tras el bloqueo del gobierno Trump al acceso de Cuba al petróleo venezolano, su mayor proveedor. El gobierno de Estados Unidos también amenazó con imponer aranceles a cualquier otro país que le suministrara petróleo. México, otro proveedor clave de Cuba, suspendió sus envíos.

    Las medidas forman parte de una campaña de estrictas sanciones estadounidenses destinadas a paralizar al gobierno de Cuba. El embargo comercial estadounidense vigente desde hace décadas ha dañado la capacidad de Cuba para generar divisas, limitando su posibilidad de mejorar la infraestructura y adquirir equipos necesarios, como camiones de basura.

    Los expertos señalan que el fracaso del gobierno en revisar y cambiar su ineficiente sistema económico para aflojar el control estatal sobre casi todos los sectores, desde la agricultura hasta el comercio, también ha jugado un papel importante en su crisis de liquidez.

    La cobertura por parte de los medios de comunicación estatales cubanos de las dificultades para recoger la basura es anterior a la llegada de Trump al poder.

    En 2014, el periódico gubernamental Granma atribuyó la “inestabilidad en la recogida de los desechos sólidos” a la falta de contenedores y camiones especializados, agravada por la “indisciplina popular, el descontrol y la débil política de cuadros de un sector que busca, con medidas emergentes, enrumbar el camino de la basura”.

    La principal autoridad en la gestión de residuos del gobierno ha señalado que La Habana necesita hasta 30.000 contenedores de basura, pero solo contaba con 10.000, muchos de ellos en mal estado. En 2019, el gobierno japonés donó 100 camiones de basura, pero cinco años después, el periódico estatal cubano informó de que habían empezado a averiarse.

    Para este año, los medios de comunicación estatales informaron de que solo 44 de los 106 camiones colectores de La Habana estaban en funcionamiento. La ciudad había esbozado decenas de soluciones, incluida la creación de rutas de recogida designadas, según Cubadebate, la publicación estatal.

    El gobierno cubano anunció el pasado noviembre que la empresa siderúrgica estatal produciría 40 nuevos camiones de recolección de basura. El gobierno ha enviado soldados y trabajadores de otras entidades estatales, sin funciones por falta de combustible en sus propios puestos de trabajo, para ayudar a recoger la basura.

    Un hombre asignado hace poco a la recolección de basura explicó que trabajaba para la empresa estatal de construcción.

    Los medios de comunicación estatales han señalado un vínculo entre la proliferación de suciedad y un aumento de enfermedades veraniegas, como vómitos y diarreas, leptospirosis asociada a ratones y dengue, zika, chikunguña y oropouche.

    El Centro de Neurociencias de Cuba (CNEURO) emitió en febrero una advertencia sobre los graves riesgos para la salud que conlleva quemar basura en las ciudades, señalando que el humo tóxico puede causar daños neurológicos en los niños.

    Marta Ramos Soler, enfermera, vive en el Cerro junto a lo que parece un vertedero pequeño, con un cráter de desechos que se detiene a unos 14 metros de su puerta.

    El gobierno ha intentado instalar contenedores de basura, pero fueron destruidos después de que la gente prendiera fuego para deshacerse del exceso de basura.

    “Hay más basura y la recogen menos”, dijo.

    Ramos dijo que tanto ella como su hijo y su suegra contrajeron el año pasado la chinkunguña, una enfermedad viral que provoca un dolor articular debilitante, el año pasado.

    “Estoy cansada de vivir de la fetidez, de los desechos, con roedores y cucarachas”, dijo Ramos.

    Los expertos señalan que el gobierno podría hacer más, como establecer un programa formal de reciclaje sólido, para reducir la cantidad de basura.

    Un estudio alemán realizado en 2018 concluyó que las dos principales causas de la insuficiente recogida de residuos en La Habana eran los problemas mecánicos, como los camiones de basura averiados, y la falta de motivación entre los residentes y los recolectores para mantener limpios los barrios.

    “No es correcto decir que todo esto se trata del bloqueo de Trump. Esto ha sido un problema desde que tengo uso de razón”, dijo Ricardo Torres, economista cubano que actualmente es investigador en la Universidad Americana. “Se trata de recursos y administración”.

    Torres recordó haber asistido a un evento diplomático en 2018 cuando donantes japoneses preguntaron qué necesitaba Cuba con más urgencia.

    Sugirió camiones de basura.

    Frances Robles es una reportera del Times que cubre América Latina y el Caribe. Lleva más de 25 años informando sobre la región.