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  • Los mejores consejos sobre relaciones que hemos escuchado este año

    Los mejores consejos sobre relaciones que hemos escuchado este año

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    Los expertos nos han dicho muchas veces que las relaciones necesitan atención y cuidado constantes, sin importar cuánto tiempo tenga el vínculo.

    Nos dedicamos a escribir sobre relaciones para The New York Times y quizá te sorprenda saber cuántos artículos y columnas surgen de nuestras propias conversaciones, conflictos y negociaciones de años con nuestras parejas.

    A estas alturas, nuestros esposos ya se han resignado a ello, y saben que lo más probable es que habrá más material por venir. Los expertos nos han dicho muchas veces que las relaciones requieren atención y cuidado constantes, sin importar cuánto tiempo lleva junta la pareja.

    Vale la pena la inversión: casi un siglo de investigaciones han demostrado que las relaciones íntimas son una de las claves para una vida feliz. Por eso siempre estamos buscando consejos para mantener tu relación fuerte y sana (y la nuestra también).

    Aquí están los mejores consejos que nos han dado los expertos en lo que va de año.Invent your own ‘love language.’

    Inventa tu propio ‘lenguaje del amor’

    El concepto de los “5 lenguajes del amor” propone que las formas en que las personas expresan su amor se dividen en cinco categorías: regalos, actos de servicio, halagos, tiempo de calidad y contacto físico.

    Pero algunos expertos dicen que un lenguaje del amor puede ser cualquier cosa que uses para expresar afecto.

    Por ejemplo, Nicole McNichols, profesora asociada de psicología en la Universidad de Washington y autora de You Could Be Having Better Sex, dijo que su lenguaje del amor es “tontear”.

    Las investigaciones demuestran que el sentido del humor, que puede incluir bromas privadas o apodos cariñosos, fomenta la intimidad. Cuando lo pasan bien juntos de forma desenfadada, añadió McNichols, “muestras a tu pareja una parte de ti que puede ser un poco tonta y diferente de la que muestras al mundo”.

    Estar en sintonía tanto con tus propios lenguajes del amor como con los de tu pareja puede fortalecer su vínculo, según los expertos.

    No te quedes solo en un ‘¿cómo estás?’

    Cuando le preguntamos a nuestra pareja “¿cómo estás?”, la respuesta suele ser un “bien” en automático, dijo Leslie John, profesora de la Harvard Business School y autora de Revealing.

    En su lugar, John recomienda cambiar el “¿cómo estás?” por “¿cómo te sientes?”.

    Añadir esa pregunta puede enriquecer la conversación, dijo John. “Eso le da a la persona la oportunidad de decir algo un poco menos rutinario, y va a hacer una pausa para pensar en su respuesta”, dijo.

    John y su esposo suelen hacerse esta pregunta cuando llegan a casa del trabajo. Esto abre el diálogo, porque “hay muchas formas diferentes de responder”, dijo: “Puedes ser sarcástico, ir a lo seguro o hablar de algo que te preocupa”.

    Prepara una ‘frase de aviso’ sólida

    Si tienes que sacar un tema delicado con tu pareja, no la pilles por sorpresa, aconsejó Jefferson Fisher, autor de Discute menos, habla más.

    En lugar de eso, prepara a tu pareja con lo que Fisher llama una “frase de aviso”.

    Empieza diciendo, de forma neutral, que hay algo que te preocupa, como por ejemplo: “Oye, me gustaría desahogarme un poco”, dijo Fisher.

    O puedes crear un ambiente de colaboración al decir una frase como: “Necesito tu ayuda con algo que me preocupa”, dijo.

    Después, proporciona una idea general del tema, para que la otra persona no “se deje llevar por el miedo y piense: ‘Estoy en un problema’”, dijo Fisher.

    Que el adelanto sea breve y concreto, dijo, como por ejemplo: “Tenemos que hablar de las facturas de la tarjeta de crédito”.

    Prueba a hacer una ‘auditoría de lo que te quita las ganas’

    Una forma muy eficaz de abordar la falta de libido o las discrepancias en el deseo dentro de una relación es dedicar un rato a pensar en las cosas que te quitan las ganas, dijo David F. Khalili, terapeuta matrimonial y familiar con licencia en San Francisco.

    A menudo, la gente intenta solucionar la falta de libido añadiendo un elemento nuevo, como una técnica sexual diferente. En cambio, él suele animar a sus clientes a que empiecen por identificar una o dos cosas que suelen quitarles las ganas, y a que se esfuercen por eliminarlas.

    Los factores que matan la libido pueden ser profundos y espinosos, como que uno de los miembros de la pareja se sienta criticado por el otro. Pero también pueden ser algo sencillo, como el pijama preferido y raído que, aunque sea cómodo, no ayuda precisamente a crear un ambiente.

    Considera unas vacaciones en solitario

    Viajar solo tal vez no parezca algo que vaya a beneficiar tu relación. Pero Lisa Marie Bobby, terapeuta matrimonial y familiar con licencia en Denver, cree que es “algo en extremo saludable que todas las parejas deberían al menos plantearse”.

    Y es que pasar un tiempo separados puede aportar un poco de novedad a la relación. Además, puede ayudar a fomentar una independencia sana.

    “Existe la idea errónea de que, en las relaciones sanas, las parejas lo hacen todo juntas”, dijo Tracy Dalgleish, psicóloga y terapeuta de parejas en Ottawa, Canadá.

    Si la idea de viajar en solitario te genera dudas sobre la confianza o te parece una forma de evasión, se trata de problemas de pareja a los que hay que prestar atención y abordar, según los expertos. Pero para muchas parejas, pasar unos días a solas en la playa u observando aves con amigos puede ser justo el respiro que necesita su relación.

    Amplía tu definición de sexo

    Los expertos en salud sexual suelen destacar que uno de los mayores enemigos de la libido es intentar sentir deseo a la fuerza. Y puede ser especialmente importante ampliar tu “menú sexual”, por así decirlo, a medida que envejeces y experimentas cambios y retos físicos y emocionales.

    De hecho, uno de los mayores “superpoderes” que muestran las personas que disfrutan de una vida sexual sana a los 60, 70, 80 años y más allá es, sencillamente, la voluntad de experimentar, y la renuencia a definir una vida sexual satisfactoria por la frecuencia o incluso por si termina en orgasmo.

    Como explicó Kate Thomas, directora de servicios clínicos de la Clínica de Sexo y Género de la Facultad de Medicina de Johns Hopkins: “Cuando tienes 80 años y padeces algo de artritis, la idea de lanzarse el uno encima del otro no siempre entra dentro de lo posible”.

    “Son aquellas parejas que están dispuestas a adaptarse a esos cambios, y siguen haciéndolo divertido, las que siguen teniendo una buena relación sexual”, añadió Thomas.

    Catherine Pearson es reportera del Times y escribe sobre temas de familia y relaciones.

    Jancee Dunn, que escribe el boletín semanal de la sección Well para el Times, ha cubierto salud y ciencia durante más de 20 años.

  • Lo que una investigación de la BBC revela sobre la red de “cárceles de tortura” de Rusia en Ucrania

    Lo que una investigación de la BBC revela sobre la red de “cárceles de tortura” de Rusia en Ucrania

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    Retrato en primer plano de Liudmyla sentada en un sofá; tiene el cabello castaño a la altura de la barbilla y gafas grandes. Mira ligeramente hacia abajo con expresión reflexiva y se toca la barbilla con una mano.

    BBC
    “Nunca antes había escuchado unos gritos tan terribles”, dice Liudmyla, recordando sus primeros días en el centro de detención de Izolyatsia.

    Aviso: Este artículo contiene relatos de tortura y violencia sexual.

    Una mañana de octubre de 2019, un grupo de hombres salió de un automóvil y agarró a Liudmyla Huseinova cuando salía de su casa.

    Ella, que entonces tenía 64 años, relata que le arrebataron el bolso y la arrojaron al asiento trasero, dando inicio a lo que describe como una “pesadilla” en el opaco sistema de detención ruso establecido en zonas de Ucrania ocupadas desde 2014: “Durante tres años y 13 días de mi vida, mi cuerpo y mi alma quedaron destrozados”.

    Afirma que entre los hombres se encontraba Yurii Temerbek, un ucraniano que había sido agente de tráfico local y se había unido a los separatistas respaldados por Rusia.

    Temerbek —esposo, padre y abuelo, que ahora tiene 56 años— volvió a estar presente dos semanas después, según ella, observando cómo un hombre con acento ruso abusaba sexualmente de ella en un famoso centro de detención.

    Una investigación del Servicio Mundial de la BBC ha identificado a Temerbek y ha revelado detalles sobre otros dos hombres acusados ​​de abusar de detenidos, arrojando luz sobre un sistema que opera casi totalmente fuera del alcance de la justicia ucraniana e internacional.

    Al parecer, estos hombres llevan ahora vidas normales junto a sus familias en Rusia y en las zonas ocupadas de Ucrania. Para los supervivientes, revelar sus identidades es un paso hacia la rendición de cuentas.

    Liudmyla sostiene que, si no se localiza ni se encarcela a los hombres a los que acusa de abusos, “entonces, la justicia para mí consistirá en que sus hijos sepan que fueron criminales y torturadores”.

    Temerbek aparece en la imagen con una gorra policial negra, una camisa de policía azul y un chaleco amarillo de alta visibilidad, mirando a la cámara con una leve sonrisa. A su lado se encuentra una persona con una camiseta de fútbol roja, cuyo rostro ha sido difuminado.

    OK.ru
    Temerbek, que ahora tiene 56 años, aparece con el uniforme de la policía de tráfico en esta imagen publicada en redes sociales en 2013.

    Las prisiones que estos hombres ayudaron a gestionar forman parte de un sistema de detención en el que, según la Oficina de Derechos Humanos de la ONU (ACNUDH), la tortura y los malos tratos a civiles son “sistemáticos y generalizados”.

    El organismo señala que los antiguos detenidos describen palizas, descargas eléctricas, simulacros de ejecución y violencia sexual, y que a menudo se detiene a civiles de forma arbitraria sin facilitar apenas información a sus familias.

    El Kremlin ha acusado al ACNUDH de parcialidad. En mayo de este año, la ONU incluyó a Rusia en su lista negra de países sospechosos de cometer violencia sexual en zonas de conflicto. Unas acusaciones que Rusia desestimó calificándolas de “mentiras infundadas”.

    Las autoridades ucranianas afirman que más de 16.000 civiles han sido capturados o han desaparecido. Algunos de estos casos se produjeron tras la invasión a gran escala de Ucrania por parte de Rusia en 2022, mientras que otros se remontan a 2014, cuando Rusia se anexionó la península ucraniana de Crimea y ocupó partes del este de Ucrania, lo que provocó una condena internacional generalizada.

    Control paramilitar

    Por aquel entonces, Liudmyla trabajaba como ingeniera de seguridad en una granja avícola de Novoazovsk, una ciudad de la región de Donetsk situada cerca de la frontera con Rusia.

    Grupos armados respaldados por Rusia tomaron la ciudad, dando inicio a varios años de control paramilitar.

    Liudmyla cuenta que, durante la ocupación, ayudó a cuidar a huérfanos y llevó alimentos a las fuerzas ucranianas, que le regalaron una bandera de Ucrania con mensajes de agradecimiento escritos en ella.

    Cree que una foto de la bandera, que compartió con amigos de confianza, llegó a manos de las fuerzas respaldadas por Rusia: “Probablemente por eso me detuvieron”.

    Fue acusada de espionaje —según relata— y trasladada a Izolyatsia, una antigua fábrica reconvertida en galería de arte moderno que había sido tomada por las fuerzas respaldadas por Rusia.

    El lugar acabó siendo tristemente célebre y temido, a medida que surgían numerosos testimonios de torturas relatados por antiguos detenidos.

    Al llegar, relata que un grupo de hombres —cuya identidad desconoce— la rodeó y comenzó a pellizcarle el cuerpo. “No es un melocotón”, recuerda que dijo uno de ellos. “Ni un albaricoque seco. Es una pasa”.

    Los detenidos eran obligados a permanecer de pie continuamente desde las 6 de la mañana hasta las 10 de la noche y, tras eso, los iluminaban con luces intensas, según recuerda. Sus primeros días, cuenta, estuvieron marcados por los gritos de angustia provenientes de otras celdas: “Nunca antes había escuchado gritos tan terribles”.

    Dos semanas después, relata, la llevaron a la segunda planta, donde un hombre al que en la prisión llamaban “Koval” le dijo que era “demasiado mayor para los chicos que vienen a ‘relajarse’”.

    Temerbek estaba allí, “siendo sarcástico… riéndose”, afirma ella.

    Entonces, asegura, Koval abusó sexualmente de ella.

    Conoce el nombre de Temerbek, explica, porque lo vio en un documento y recordó que él era conocido en la zona por su papel en la policía ucraniana.

    Las autoridades ucranianas lo acusan de trabajar para el Ministerio de Seguridad del Estado (MGB) establecido por la República Popular de Donetsk (RPD), entidad creada por grupos paramilitares respaldados por Rusia.

    La fiscalía ucraniana ha iniciado un proceso penal en su contra por formar parte de un “grupo terrorista”, término que utilizan a menudo para referirse a la colaboración con fuerzas respaldadas por Rusia.

    Una habitación desnuda, con paredes y suelo de hormigón. En ella hay tres sillas de madera y una pequeña mesa de madera, con unas cuantas botellas de agua de plástico en el suelo.

    Telegram
    Imágenes publicadas de forma anónima en internet ofrecen un vistazo a las condiciones en Izolyatsia.

    La BBC colaboró ​​con dos investigadores ucranianos especializados en fuentes abiertas, Bohdan Kosokhatko y Vladyslav Chyryk, para averiguar más sobre Temerbek y otras personas acusadas de abusos, basándose en la labor que ya habían realizado con la organización de investigación ucraniana Truth Hounds.

    Diversa información —que incluía testimonios de detenidos, publicaciones en redes sociales, informes de medios de comunicación y documentos de la fiscalía ucraniana— permitió a nuestro equipo reconstruir los hechos.

    Esposo, padre y abuelo

    Los investigadores que colaboraron con la BBC descubrieron que Temerbek estudió lengua ucraniana en la universidad y que tiene esposa, una hija y un hijo —ambos ya adultos jóvenes— y un nieto. Al parecer, residen en la región de Rostov, en el suroeste de Rusia, cerca de la frontera con Ucrania.

    Una fotografía publicada en redes sociales antes de 2014 lo muestra vistiendo el uniforme de la policía ucraniana y una placa que lo identifica como agente de tráfico. No hemos podido determinar si actualmente tiene empleo.

    Liudmyla afirma que el hombre de la imagen fue una de las personas que la detuvieron. Según relata, vio a Temerbek por última vez a finales de 2021. En aquella ocasión, él la llamó “perra” y la amenazó con enviarla a Siberia.

    No hemos logrado identificar a “Koval”.

    Cuatro mapas muestran cómo ha cambiado el control de diversas zonas de Ucrania. El mapa previo a la invasión de febrero de 2022 muestra Crimea bajo control militar ruso y partes de Donetsk y Lugansk en manos de separatistas respaldados por Rusia. En marzo de 2022, el mapa refleja el rápido avance ruso, con zonas a lo largo de la frontera nororiental y al norte de Kyiv bajo su control militar. Para noviembre de 2022, Ucrania había recuperado terreno, haciendo retroceder a Rusia desde el norte y el noreste. Hacia julio de 2026, Rusia ha avanzado ligeramente en algunos sectores de la línea del frente en el sureste de Ucrania.

    BBC

    Ella cuenta que otro guardia de Izolyatsia, conocido en la prisión como “Yermak”, le ordenó una vez que comiera comida cruda mezclada con tierra y basura.

    “La escupí, pero quedó algo. El sabor de esa comida me acompañará el resto de mi vida”, afirma. Ahora le resulta insoportable el olor a comida cocinándose y le cuesta mucho comer con normalidad.

    Nunca vio a Yermak porque los guardias a menudo le ponían una bolsa en la cabeza, pero sí escuchó su voz.

    En otra ocasión, relata, él entró en su celda: “Gritó: ‘¿Estás a favor de Ucrania?’ Le respondí: ‘Estoy a favor de la justicia’. Después de eso, empezó a golpearme”.

    Dos hombres, con vasos grandes frente a ellos, hacen el gesto de pulgar hacia arriba a la cámara. El de la izquierda, Ruslan Yeriomichev, lleva barba recortada y el pelo muy corto, y viste una camiseta clara con estampado. El rostro del hombre de la derecha ha sido difuminado.

    VK
    Yeriomichev —a quien en la prisión llamaban “Yermak”— aparece con un amigo en esta imagen publicada en redes sociales en 2020.

    Liudmyla vio el rostro de Yermak por primera vez cuando los investigadores que trabajaban con la BBC localizaron fotos de él en las redes sociales, mostrándolo con su esposa e hija, en vacaciones familiares y bebiendo con amigos, algunas de ellas tan recientes como 2024.

    Fue identificado por primera vez, como un hombre llamado Ruslan Yeriomichev, por el grupo de reportajes de investigación Bellingcat y el periodista ucraniano Stanlislav Aseyev, que también estuvo detenido en Izolyatsia. Yeriomichev tiene ahora 46 años.

    Según sus cuentas de redes sociales, estudió derecho en la Universidad Nacional de Donetsk.

    Vive en la zona

    Los fiscales ucranianos lo acusan de múltiples delitos, incluido el trato cruel a prisioneros de guerra y civiles.

    No está claro si todavía trabaja en Izolyatsia, pero las publicaciones en las redes sociales sugieren que todavía vive en la zona. Las fotos en las redes sociales lo muestran con su esposa, su hija y sus amigos, y de vacaciones en la Crimea ocupada.

    Tanto Temerbek como Yeriomichev eran ciudadanos ucranianos que posteriormente adquirieron pasaportes rusos.

    “Son personas libres y pueden ir a cualquier parte”, reflexiona Liudmyla mientras mira las fotografías. “Le quitaron años de vida a tanta gente”.

    Varias mujeres envueltas en banderas ucranianas azules y amarillas. Dos mujeres se abrazan al fondo y otras sonríen. Liudmyla mira hacia su derecha mientras sostiene la mano de una mujer con abrigo rosa situada a su izquierda.

    Getty Images
    “Me di cuenta de que no podía llorar, no tenía lágrimas”, dice Liudmyla (en el centro) sobre el momento de su liberación en octubre de 2022.

    Liudmyla fue liberada en un intercambio de prisioneros en 2022. Sus amigos la recibieron a su regreso. “Estaban allí llorando. Me di cuenta de que yo no podía llorar; no tenía lágrimas”, cuenta.

    Incluso ahora, afirma: “Estos sentimientos, estas emociones, siguen congelados en mi interior… a veces realmente quiero llorar y gritar, pero no puedo”.

    Se ha reunido con su esposo y ahora viven en Kyiv, la capital de Ucrania. Dirige una organización que apoya a otras mujeres que han estado detenidas y, a través de una red secreta, ayuda a enviar paquetes de las familias a quienes aún permanecen cautivas.

    La BBC también cartografió la magnitud de la red de centros de detención, contrastando informes de medios de comunicación, investigadores y grupos de derechos humanos.

    Instalaciones no oficiales

    Identificamos 93 lugares donde se mantuvo recluidos a civiles y prisioneros de guerra en zonas ocupadas de Ucrania entre 2023 y 2025.

    Alrededor de un tercio de ellos parecen ser instalaciones no oficiales, ubicadas en edificios que van desde oficinas de impuestos hasta hoteles y garajes. Identificamos otros 102 centros en Rusia. A las organizaciones internacionales no se les ha permitido el libre acceso a ellos.

    La fiscalía ucraniana afirma que 2.000 personas han pasado por estos centros desde que comenzó la invasión a gran escala de Rusia en 2022.

    Uno de ellos, el marinero Oleksii Sivak, de 42 años, declaró a la BBC que fue uno de los cientos de civiles detenidos tras la toma de la ciudad ucraniana de Jersón (en el sur del país) por parte de Rusia en 2022, en lo que los informes favorables al Kremlin calificaron como una operación contra terroristas.

    Retrato de Oleksii Sivak, quien lleva barba corta y bigote, mira hacia la izquierda de la cámara y viste una sudadera con capucha azul claro debajo de una chaqueta negra.

    BBC
    Oleksii afirma que se utilizó tortura con descargas eléctricas en los genitales en el centro de detención donde estuvo recluido en Jersón.

    Oleksii, que trabajaba en buques de carga, cuenta que durante los primeros meses de ocupación ayudó a cocinar para personas mayores y a elaborar pancartas y folletos en contra de la presencia rusa: “Hice lo que pude; resistí como pude”.

    Relata que fue detenido y trasladado a unas antiguas instalaciones policiales en Jersón. “Hubo torturas con objetos”, afirma. “En los genitales, descargas eléctricas”.

    En noviembre de 2022, el ejército ucraniano recuperó Jersón. Oleksii cuenta que las fuerzas rusas se llevaron a algunos detenidos al huir, pero que él logró escapar porque no había suficiente espacio en los vehículos.

    Los fiscales ucranianos señalan que el centro de detención de Jersón estaba dirigido por Andrey Spivak, un expolicía que había trabajado en el sistema penitenciario de la ciudad rusa de Omsk.

    Se le ha acusado de trato cruel a la población civil y de violaciones de las leyes de la guerra.

    Los investigadores que colaboran con la BBC descubrieron que tiene 40 años y nació en la región de Omsk. Las imágenes en redes sociales sugieren que le gusta la pesca, la caza y los viajes.

    Fotos de años recientes lo muestran de vuelta en Omsk, participando en actos del Ministerio del Interior de Rusia. Los investigadores que trabajan con la BBC también hallaron que ha registrado su vehículo para trabajar como taxista.

    Andrey Spivak, sentado entre hierba alta, sostiene a un perro de color beige y negro. Viste un conjunto de exterior con estampado de camuflaje, lleva el pelo rapado al ras y mira directamente a la cámara.

    OK.ru
    Las fotos de Spivak en las redes sociales, como esta de 2014, sugieren que disfruta de los viajes y las actividades al aire libre.

    La BBC intentó contactar a Temerbek, Yeriomichev y Spivak en relación con las acusaciones de este informe, pero no respondieron.

    Al ser consultada sobre dichas acusaciones, la Embajada de Rusia en el Reino Unido declaró que Rusia ha “defendido sistemáticamente el respeto al derecho internacional y al Estado de derecho” y que las denuncias de crímenes durante el conflicto en Ucrania “están documentadas y bajo investigación”.

    La fiscalía ucraniana ha iniciado procedimientos legales contra decenas de personas acusadas de maltratar a ucranianos en prisiones administradas por Rusia. Un pequeño número de ellas ha sido condenado en rebeldía.

    La BBC solo tiene constancia de una persona encarcelada: un exjefe de Izolyatsia que fue detenido en Kyiv en 2021 y condenado a 15 años de prisión.

    El centro sigue en funcionamiento, según la Fiscalía General de Ucrania.

    Desde la invasión a gran escala de Rusia en 2022, la fiscalía ha documentado más de 400 casos de violencia sexual contra civiles relacionada con el conflicto. Hasta la fecha, se ha imputado a 85 personas; de ellas, 30 han sido condenadas a penas de prisión, la mayoría en rebeldía.

    Tanto Oleksii como Liudmyla están decididos a contribuir a que los autores de abusos contra detenidos rindan cuentas.

    “Para mí, la justicia no es venganza”, afirma Liudmyla.

    “Para mí, la justicia es la constatación de que estas personas hicieron lo que hicieron de forma intencionada y deliberada. Quiero que sean castigadas conforme a la ley”.

    Línea gris de separación

    BBC

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  • Qué le faltó a Colombia para avanzar a cuartos de final tras ilusionar con buen juego en el Mundial 2026

    Qué le faltó a Colombia para avanzar a cuartos de final tras ilusionar con buen juego en el Mundial 2026

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    James Rodríguez, decepcionado tras la derrota de Colombia ante Suiza en penaltis.

    Alex Pantling – FIFA/FIFA via Getty Images
    James Rodríguez, decepcionado tras la derrota de Colombia ante Suiza en penaltis.

    Colombia verá el resto del Mundial desde casa.

    Los cafeteros quedaron eliminados en octavos de final ante Suiza en los penaltis tras un 0-0 en el que la selección sudamericana mostró menos sus virtudes y más sus defectos.

    Mientras escribo estas líneas, Bogotá vive un silencio que sobrecoge. No es habitual en una urbe siempre sonora con música alta en incontables establecimientos y un tráfico masivo y ruidoso.

    Es el mutismo de la derrota, de la reflexión.

    La selección dirigida por el argentino Néstor Lorenzo era la penúltima de las latinoamericanas con vida, después de que la Argentina de Lionel Messi se clasificara a cuartos de final en una sufrida remontada ante Egipto.

    Los aficionados colombianos pusieron su ilusión desde el comienzo de la tarde en la capital, llenando bares y calles convertidos en un mar de camisetas amarillas.

    Razón no les faltaba: el equipo desprendió buen juego, un ataque dinámico y una gran disciplina táctica durante casi todo el torneo.

    ¿Qué faltó para avanzar a cuartos?

    Pólvora mojada

    Colombia remató un total de 69 veces en los seis partidos que jugó en este Mundial, pero solo anotó cinco goles.

    En fase de grupos venció 3-1 a Uzbekistán, 1-0 a RD Congo, empató sin tantos contra Portugal y ganó 1-0 a Ghana en dieciseisavos de final.

    Ante Suiza volvió a acusar ese problema de pólvora mojada. Remataron en 15 ocasiones, tres entre los tres palos.

    Para la retina de los aficionados colombianos quedarán ese frentazo de Jhon Lucumí al travesaño y el mano a mano que Jaminton Campaz mandó arriba en la prórroga.

    La falta de acierto se extendió a los penaltis, con dos de cinco lanzamientos errados.

    Luis Díaz, quien quizá llegaba como el jugador latinoamericano más destacado de la temporada regular de clubes, se fue del Mundial con apenas un gol.

    Se esperaba más de las estrellas

    La falta de brillo de las estrellas colombianas fue otro debe.

    A la falta de acierto de Díaz se unió que James Rodríguez, el cerebro de la plantilla, no se lució ni con goles ni asistencias.

    Su sustituto habitual en las segundas partes y otro de los jugadores más técnicos de este plantel, Juan Fernando Quintero, se va con apenas un pase de gol.

    Sería injusto cargarles el deber de la eliminación.

    También fueron responsables y conductores del buen juego y dominio de partidos como el que, por ejemplo, desdibujó a la Portugal de Cristiano Ronaldo, que llegaba como una de las favoritas.

    Pero sería impreciso no anotar que se esperaba más de ellos.

    Actores a priori secundarios como el atacante Jhon Arias, el defensor Daniel Muñoz y el portero Camilo Vargas sostuvieron varias veces al equipo en momentos de atasco.

    Pero esto es un Mundial y se necesita lo mejor de los mejores.

    Si no, que le pregunten a Francia, Inglaterra, Noruega o Argentina, que gracias a la prolífica producción goleadora de estrellas como Mbappé, Kane, Haaland o Messi lograron meterse en cuartos pese a varios apuros.

    Aficionado colombiano sufriendo con el partido desde un bar en Bogotá.

    Esteban Vega La-Rotta / AFP via Getty Images
    Aficionados y jugadores lucieron más nerviosos este martes que en el resto del torneo.

    Con qué puede quedarse Colombia

    Ahora tampoco es cuestión de ponerse kamikazes, pero sí se abre una reflexión. Hay notas positivas. También interrogantes.

    Tras no clasificarse al Mundial de 2022 en Qatar, Lorenzo agarró al equipo y lo convirtió en una de las mejores selecciones de Sudamérica.

    En los últimos años, por ejemplo, ha desplazado a históricas como Uruguay y Brasil en juego, posiblemente, y en resultados, desde luego.

    Colombia clasificó al Mundial por encima de ambas en las eliminatorias sudamericanas y llegó a la final de la última Copa América, perdiendo la final contra Argentina por penaltis en 2024.

    Lorenzo ha creado un equipo sólido, disciplinado y vertiginoso, aunque le ha faltado ese extra del campeón. Este martes no se les vio con la comodidad del resto del torneo.

    El nerviosismo que vi en muchos aficionados colombianos antes del partido lo detecté entre los jugadores, que parecieron menos precisos y fiables ante Suiza.

    Les faltó ese descaro que tanto gusta al aficionado.

    Por último, Colombia es una de las selecciones más veteranas de este Mundial. Para varios jugadores, como James Rodríguez, con 34 años y sin jugar en la élite de clubes, esto se parece a un fin de ciclo.

    Hay base, pero también trabajo y renovación antes del salto definitivo y corresponder a una afición que cada vez cree más en los suyos.

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    BBC

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  • La furia y la desolación de Egipto tras su repentina derrota ante Argentina en los últimos minutos en los octavos del Mundial

    La furia y la desolación de Egipto tras su repentina derrota ante Argentina en los últimos minutos en los octavos del Mundial

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    Omar Marmoush al terminar el partido con Argentina

    Paul Childs / Reuters
    La imagen de Omar Marmoush al terminar el partido con Argentina fue la de muchos egipcios.

    A falta de 12 minutos para el final del tiempo reglamentario, Egipto acariciaba su mejor resultado en la historia de los Mundiales.

    Los Faraones ganaban a Argentina, los vigentes campeones del mundo, por 2-0 en el Estadio de Atlanta.

    Este país africano apasionado por el fútbol, vislumbraba un puesto en cuartos de final por primera vez en su historia.

    A partir de entonces todo salió mal. Terriblemente mal.

    Cuando Cristian Romero redujo la desventaja en el minuto 79, Egipto se atrincheró.

    Pero se les vio presas del pánico cuando el capitán argentino, Lionel Messi, —¿quién si no?— empató el partido 2-2 cuatro minutos después.

    Enzo Fernández completaría una remontada espectacular con un cabezazo en el segundo minuto del tiempo añadido para poner el 3-2 definitivo y sellar el pase de Argentina a cuartos.

    Egipto estaba derrotado y furioso por varias decisiones de los árbitros.

    Una de ellas fue la decisión del árbitro asistente de video (VAR) de anular un segundo gol de Mostafa Zico por una falta cometida previamente por el centrocampista Marwan Attia que pisó ligeramente a Lisandro Martínez al inicio de la jugada, cuando los africanos ganaban 1-0.

    También insistieron en que Mohamed Salah recibió una falta dentro del área de penalti de Argentina, segundos antes de que los vigentes campeones anotaran el gol de la victoria.

    “Actualmente existe mucha incoherencia con el VAR y las decisiones, y con hasta dónde se remonta la jugada para anular una decisión”, declaró el experto en fútbol egipcio Ahmad Yousef a BBC Radio 5 Live.

    “Había transcurrido una distancia enorme y la falta fue mínima, así que entiendo perfectamente por qué el cuerpo técnico y la plantilla egipcia están tan decepcionados”.

    Cuando el árbitro francés François Letexier señaló el final del partido, muchos de los jugadores egipcios se desplomaron sobre el terreno, incrédulos ante lo que acababa de suceder.

    Salah intercambió camisetas con su excompañero del Liverpool Alexis MacAllister antes de abandonar el terreno de juego con la cabeza gacha, mientras otros jugadores negaban con la cabeza.

    En una explosiva entrevista tras el partido, el seleccionador de Egipto, Hossam Hassan, afirmó que su equipo fue “tratado injustamente”.

    “Hay muchas cosas que cuestionar, tanto dentro como fuera del campo”, añadió Hassan.

    “Aspectos negativos por todas partes. Se trata simplemente de credibilidad, o mejor dicho, de falta de credibilidad, en cómo se desarrollaron los acontecimientos.

    “Quizás querían que el campeón del mundo siguiera en la competición. Quizás querían que Messi continuara en la lucha por el título”, apuntó.

    “El campeón del mundo recibió apoyo en todos los niveles. Parece que hay presiones por parte de Argentina para que este resultado sea cierto”.

    BBC Sport se ha puesto en contacto con la FIFA para conocer su reacción a estas declaraciones.

    Este partido lo tuvo todo: una parada de penalti, un gol anulado, una tarjeta roja (a una persona del equipo técnico egipcio) y una remontada emocionante.

    BBC Sport analiza un encuentro que pasará a la historia de la Copa del Mundo porque un equipo que perdía por dos goles en los últimos minutos logró ganar sin necesidad de prórroga.

    El argentino Lautaro Martínez reclama al árbitro en un lance del Argentina-Egipto.

    Sathire Kelpa / Getty
    El árbitro fue uno de los protagonistas del Argentina-Egipto.

    “Hemos sufrido una injusticia”

    Refiriéndose al pobre historial de su selección en la Copa del Mundo, el seleccionador egipcio Hossam Hassan había dicho en la víspera del torneo: “Tenemos que dar una mejor imagen en el Mundial”.

    Egipto llegó al Mundial norteamericano como un equipo que no cumplía con las expectativas en la Copa del Mundo, tras haber fracasado en sus tres participaciones anteriores, en las que no ganó ninguno de sus siete partidos.

    Tras haber conseguido su primera victoria al superar a Nueva Zelanda en un partido de la fase de grupos en Vancúver el 22 de junio, los Faraones se adelantaron en el marcador contra la tricampeona mundial Argentina cuando Yasser Ibrahim marcó de cabeza en el minuto 15.

    En un partido lleno de incidentes, el portero egipcio Mostafa Shobeir realizó una parada magnífica para despejar el penalti de Messi, antes de que los Faraones pensaran que habían marcado otro gol que posteriormente fue anulado.

    El gol de Fernández en el último minuto provocó aún más indignación, ya que Egipto clamaba por un penalti previo tras una falta sobre Salah en el área.

    Un miembro del cuerpo técnico egipcio que estaba en el banquillo fue expulsado con tarjeta roja y el seleccionador egipcio recibió una tarjeta amarilla.

    “No estoy convencido con este resultado. No estoy convencido con la forma en que se desarrollaron los acontecimientos durante este partido”, expresó Hassan.

    “Se anuló un penalti. Un segundo gol fue inexplicablemente invalidado. Ni siquiera se ha revisado el VAR cuando todos hemos visto la imagen de la (camiseta) estirada hacia atrás”, lamentó.

    “No voy a seguir viendo los partidos de este Mundial. Esta es mi forma de expresar mi opinión”.

    El delantero egipcio Zico añadió: “El árbitro fue realmente injusto. La injusticia fue evidente. Ha habido injusticia desde el comienzo del partido”.

    ¿Jugará Salah en otro Mundial?

    Mientras que Messi, el noruego Erling Haaland y el francés Kylian Mbappé han marcado con regularidad en este torneo, Salah se marcha con tan solo un gol como resultado de su esfuerzo, el que anotó en la victoria contra Nueva Zelanda el 22 de junio.

    Frente a Argentina, el capitán de Egipto no protagonizó ninguna ocasión de gol ni dio ningún pase clave.

    Salah cumplirá 38 años cuando se celebre el Mundial de 2030 en Marruecos, Portugal y España.

    Si bien el portugués Cristiano Ronaldo, de 41 años, y el croata Luka Modric, de 40, ya han disputado sus últimos partidos en la Copa del Mundo, aún está por verse si Salah volverá con su selección dentro de cuatro años.

    Mientras tanto, la eliminación de Egipto deja a Marruecos como el último de los 10 equipos africanos que siguen en pie en este torneo.

    Marruecos hizo historia hace cuatro años al convertirse en la primera nación africana en alcanzar las semifinales de una Copa del Mundo.

    Los Leones del Atlas se enfrentarán el jueves a Francia en los cuartos de final en el Boston Stadium.

    Salah se abrazo al argentino Mac Allister al terminar el partido.

    Sebastian Frej / Getty
    No está claro si la estrella de Egipto, Mohamed Salah, volverá a un mundial.
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    BBC

    Las decisiones arbitrales clave

    Análisis de Dale Johnson, corresponsal de fútbol

    La semana pasada, Pierluigi Collina, jefe de arbitraje de la FIFA, subrayó un criterio clave que se les da a los árbitros.

    Se les ha indicado que permitan el contacto físico normal propio del fútbol para aumentar el ritmo de los partidos.

    En este Mundial se han registrado 22,6 faltas por partido, en comparación con las 25 de 2022 y las 27 de 2018.

    ¿Cómo influye eso en el gol anulado a Egipto?

    Attia tiró muy levemente de la camisa de Martínez y le pisó ligeramente el pie.

    Pero el VAR intervino para anular el magnífico gol de Zico por una falta.

    Por supuesto, se podría sostener que fue falta, pero sería incoherente con la forma en que se ha arbitrado el torneo.

    Si permites estas acciones durante el juego, entonces debes hacer lo mismo con el VAR.

    ¿Recuerdan el golpe con la bota de Aleksandar Pavlovic en la cabeza de Pedro Vite, de Ecuador? No hubo intervención del VAR en el gol posterior de Leroy Sané.

    ¿La falta se produjo demasiado tarde en la jugada? El VAR analizará cómo se inicia la fase de ataque, específicamente cómo se ganó la posesión.

    Dado que la entrada condujo directamente al gol, sería revisable, aunque se produjo 17 segundos antes.

    Lo más lamentable para el equipo arbitral es la posible falta cometida sobre Salah en la jugada previa al dramático gol de la victoria de Fernández.

    En el área de penalti de Argentina, Salah se cayó alegando que Julian Álvarez le había hecho una zancadilla. ¿Acaso esto no debería ser revisado también por el VAR?

    Era similar al desafío de Attia, salvo por una diferencia crucial.

    Salah estaba dentro del área, por lo que el VAR se plantea un posible penalti, que tiene un umbral más alto que la falta.

    Si Salah hubiera estado fuera del área, por coherencia, el VAR habría tenido que intervenir. Como no hay suficiente para un penalti, el gol de Argentina se mantiene.

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    BBC

    Orgullo egipcio con el corazón roto

    Por Shaimaa Khalil, corresponsal de la BBC en Norteamérica

    Acababa de colgar el teléfono con mi sobrino de 9 años.

    “Misha, es un desastre. ¡Nos han robado!”, dijo entre lágrimas de rabia.

    Supongo que se están dando conversaciones similares en los hogares y en los grupos familiares de WhatsApp dondequiera que las familias egipcias, como la mía, estén viendo esto esta noche.

    Decir que el desenlace me destrozó el corazón se queda corto.

    Este partido llevó a los aficionados por una montaña rusa de emociones: desde la esperanza, pasando por la fe, hasta la euforia absoluta… antes de la ira y, finalmente, la angustia.

    “Como estadounidense de ascendencia egipcia, sentí cada minuto de esto”, me dijo Sami Elmansoury, de 41 años.

    “Ver a Egipto pasar de su primera victoria en un Mundial a plantar cara a Argentina es algo que jamás olvidaré. Nada puede empañar lo que estos jugadores demostraron hoy al mundo. Su actuación a lo largo de este torneo quedará grabada en la memoria”.

    Y creo que eso es lo que muchos egipcios sienten esta noche.

    Orgullo… y desilusión. No jugaron como perdedores, jugaron como iguales.

    Este equipo ha logrado algo que ningún otro equipo egipcio había conseguido antes. Han levantado el ánimo de una nación y de toda una región.

    Su lema a lo largo de este torneo ha sido “Mekameleen”, que significa “seguiremos adelante”.

    Y así fue.

    Esta noche, las calles de El Cairo, Alejandría y otras ciudades de Egipto estarán más tranquilas de lo que los aficionados esperaban.

    Este Mundial puede haber terminado en decepción, pero también ha dejado a los egipcios convencidos de que este equipo pertenece a la élite del fútbol mundial.

    Este artículo fue escrito originalmente en inglés y usamos una herramienta de inteligencia artificial para traducirlo. Un periodista de la BBC revisó el texto antes de su publicación. Más información sobre cómo usamos IA.

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    BBC

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  • Las misteriosas esferas encontradas en Australia probablemente sean basura espacial

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    El hallazgo desconcertó –y después divirtió– a los vecinos de un pueblo del noreste de Australia. La agencia espacial del país dijo que los objetos parecen ser restos de un lanzamiento espacial.

    Una comunidad costera australiana quedó desconcertada –y luego encantada– al descubrir seis esferas de aspecto metálico que llegaron a la orilla de la playa la semana pasada.

    El misterio, y la atención que suscitó, generaron un montón de bromas sobre extraterrestres por parte de los vecinos y los comercios locales. Pero la agencia espacial australiana acabó con las especulaciones el lunes, al afirmar que las esferas parecían ser restos de un cohete que recientemente había vuelto a entrar en la atmósfera desde la órbita.

    Los objetos se encontraron en Forrest Beach, en el estado nororiental de Queensland, durante el fin de semana, según dijo el cuerpo de bomberos del estado. Los vecinos los describieron como del doble del tamaño de una pelota de baloncesto.

    “Los objetos recuperados parecen ser recipientes a presión de un vehículo de lanzamiento espacial”, dijo la Agencia Espacial Australiana en un comunicado, y añadió que “concuerdan con los restos del cuerpo de un cohete extranjero”.

    La agencia dijo que había identificado el posible origen de los objetos, sin ofrecer más detalles, y que estaba colaborando con las autoridades internacionales para confirmar de qué vehículo procedían los restos.

    Según la NASA, los recipientes a presión suelen almacenar gases y líquidos esenciales para el proceso de lanzamiento de las naves espaciales o para sus operaciones mientras están en órbita. La mayor parte de los desechos espaciales, o del equipo en el espacio que ya no funciona, se quema al volver a entrar en la atmósfera. Gran parte de lo que regresa a la Tierra suele caer en el océano.

    El hallazgo dejó perplejos, y luego divirtió, a los vecinos de Forrest Beach, que tiene unos 1360 habitantes. Equipos de bomberos y de rescate con trajes de protección contra materiales peligrosos se desplazaron a la playa durante el fin de semana, según informó la Corporación de Radiodifusión Australiana, y se cerraron algunas zonas del paseo marítimo mientras se recogían y analizaban los objetos.

    Lisa Scobie, la dueña de Forrest Beach Takeaway, un restaurante cercano al lugar donde se descubrieron algunos de los objetos, dijo en una entrevista que el incidente “había dado mucho de qué hablar”.

    “Aquí no pasa gran cosa, es un sitio bastante tranquilo y apacible”, dijo, y añadió que la confusión inicial de la comunidad ante el hallazgo se convirtió rápidamente en emoción en cuanto quedó claro que no había peligro.

    “Nos hemos reído un poco del tema, han circulado muchas bromas sobre si se trataba de extraterrestres”, dijo Scobie.

    La Agencia Federal para el Manejo de Emergencias de Australia dijo que los objetos fueron analizados y declarados seguros por los equipos de bomberos y rescate del estado, incluidos equipos científicos especializados. Las zonas de la playa que habían permanecido cerradas mientras se realizaban las pruebas también se reabrieron al público el lunes.

    Aunque por ahora no hay peligro para la comunidad local, podrían aparecer más restos en la zona en los próximos días, dijo la agencia para el manejo de emergencias. Esa entidad remitió a quienes encuentren más restos espaciales a la página web de la Agencia Espacial Australiana, donde se advierte al público sobre los riesgos de manipular objetos espaciales potencialmente peligrosos y se les insta a ponerse en contacto con las autoridades.

    No es ni mucho menos la primera vez que restos espaciales llegan a la costa –o caen– en Australia. En 2022, un objeto encontrado en el sureste de Australia que parecía medir más de 2,7 metros de altura probablemente formaba parte de un segmento del tronco de una nave espacial Dragon, según SpaceX y la NASA.

    Otros ejemplos destacados que menciona la agencia espacial australiana incluyen restos de la estación espacial Skylab que aterrizaron en Australia occidental en 1979.

    Según Scobie, para los vecinos de Forrest Beach, este último hallazgo fue “algo totalmente fuera de lo normal”.

    Algunos negocios locales aprovecharon la atención con publicaciones divertidas en las redes sociales. El supermercado de Forrest Beach instó a los vecinos en tono de broma a “haz lo más inteligente ahora y lánzate a las compras compulsivas” tras lo que describió como un accidente de ovni.

    Scobie dijo que su restaurante está vendiendo una caja de aperitivos con temática de basura espacial –bocadillos de pescado, calamares y patatas fritas– que promociona con una imagen de un extraterrestre en ropa de playa.

    ¿Y qué tal le ha ido a este producto?

    “Ha tenido muchísimo, muchísimo, muchísimo éxito”, dijo Scobie.

  • Después de los terremotos, el temor da paso a la indignación en Venezuela

    Después de los terremotos, el temor da paso a la indignación en Venezuela

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    Los venezolanos critican abiertamente al partido gobernante y a su líder, Delcy Rodríguez, algo que habría sido impensable hace tan solo un año. También dirigen su enojo hacia Trump.

    A medida que los esfuerzos empiezan a pasar del rescate a la recuperación después de los terremotos en Venezuela, se ha abierto una grieta en la sociedad del país: la gente está alzando la voz contra su gobierno represivo con una fuerza y una franqueza que no se veían desde hacía años.

    Por toda La Guaira, el estado del norte más afectado por los dos sismos, ciudadanos afligidos han increpado a gritos a policías y a elementos de la Guardia Nacional, acusándolos de quedarse de brazos cruzados mientras civiles y trabajadores humanitarios internacionales buscan a los sobrevivientes y, ahora, a los fallecidos.

    En las entrevistas, los venezolanos critican abiertamente al partido gobernante y a su líder, Delcy Rodríguez, algo que habría sido impensable hace tan solo un año.

    También están dirigiendo su enojo hacia el gobierno de Donald Trump, que se ha pasado los últimos meses facilitando acuerdos económicos entre empresas estadounidenses y Venezuela, y ha respaldado la gestión del desastre por parte del gobierno.

    Al interior de Venezuela, el miedo a la cárcel, la tortura y el exilio forzado, que antes eran motivos de peso para guardar silencio, han pasado a un segundo plano a medida que crecen los sentimientos de frustración e impotencia.

    “¿Cómo voy a tener miedo?”, dijo José Silva, de 47 años, que el viernes descansaba en una acera no muy lejos de un gigantesco complejo de viviendas sociales ahora reducido a escombros. En él vivían unas 700 familias.

    Silva tenía la ropa empapada de sudor; era de noche, y solo llevaba una parte de su décima jornada sacando a sobrevivientes y cuerpos de debajo de los bloques de hormigón. Arremetió contra el gobierno: la policía solo rescataba a los suyos, dijo, y el gobierno solo había enviado herramientas “de segunda”.

    “¿Cómo voy a tener miedo” de expresarse, dijo, “si uno nace para morirse?”

    Esta indignación va de la mano de la creciente tensión política en torno al liderazgo de Rodríguez. Cuando las fuerzas estadounidenses capturaron a su predecesor, Nicolás Maduro, en enero y dieron luz verde a su ascenso de vicepresidenta a ocupar la presidencia, el gobierno de Trump describió a Rodríguez como una fuerza estabilizadora.

    Antes del terremoto, el presidente Trump dijo que Rodríguez estaba haciendo un “muy buen trabajo” al frente del país.

    Pero las críticas a la respuesta del gobierno venezolano ante la catástrofe, sobre todo en las cruciales primeras 72 horas, cuando hay más posibilidades de rescatar a las víctimas con vida, y la creciente indignación en las calles, han puesto en entredicho su capacidad para consolidar esa estabilidad.

    La indignación pública también podría complicar la estrategia del gobierno de Trump de apoyar a Rodríguez para que Estados Unidos pueda beneficiarse de los recursos de Venezuela.

    El enviado de Trump a Venezuela, John Barrett, ha respaldado a Rodríguez, afirmando en una entrevista televisiva posterior a los terremotos que Washington tenía “mucha confianza” en las autoridades venezolanas.

    Pero en los últimos días, un grupo de republicanos de línea dura del Congreso ha redoblado sus críticas a su gestión, pidiendo un cambio político lo antes posible.

    “Ahora mismo están fallando en su trabajo”, dijo el diputado Carlos Gimenez, un republicano de Florida, en una entrevista con CNN, en la que calificó a Rodríguez de “dictadora interina”.

    Los venezolanos se han reunido frente a la embajada de EE. UU., suplicándole a Barrett que haga más por ayudar a las víctimas. Hace poco, un hombre, gritando a los micrófonos de los medios de comunicación frente a la embajada, arremetió contra Barrett por reunirse con funcionarios del gobierno a los que Estados Unidos había calificado en su momento como criminales y terroristas, mientras las víctimas sufrían “a dos cuadras”.

    “El reclamo sí va dirigido a John Barrett”, gritó, “¿por qué no ha atendido a la sociedad civil venezolana, la honesta, la que no se ha robado nada?”

    María Corina Machado, la popular líder de la oposición del país, lleva tiempo intentando volver a Venezuela, pero no dispone de pasaporte ni permiso de Rodríguez o de Estados Unidos para entrar en el país.

    En una rueda de prensa el jueves, Rodríguez defendió la respuesta de su gobierno ante la catástrofe, afirmando que había enviado de inmediato a 4000 funcionarios para hacer frente a los terremotos, una cifra que había aumentado hasta los 19.000.

    “Lo que ocurrió en Venezuela el 24 de junio fue una tragedia natural de una escala que nunca imaginamos”, dijo.

    En respuesta a las acusaciones de una respuesta estatal deficiente, Rodríguez afirmó varias veces que los “laboratorios mediáticos” se estaban inventando una historia de caos.

    Como prueba de la movilización del gobierno, las cuentas oficiales en redes sociales han dado mucha publicidad a un puñado de rescates apoyados por el Estado, incluido uno en el que una decena de equipos de emergencia bien equipados de Chile rescataron a un hombre que había sobrevivido una semana entre los escombros. Rodríguez visitó al hombre en el hospital.

    Pero estos videos contrastan mucho con la realidad en La Guaira, donde son los civiles, en zapatillas y camiseta, los que están haciendo la mayor parte del trabajo de rescate y recuperación, usando palas, picos y sus propias manos para sacar de entre los escombros a amigos, vecinos, hijos, cónyuges, hermanos y padres. Algunos ni siquiera cuentan con mascarillas para protegerse del polvo y el hedor de los cuerpos en descomposición.

    Rodríguez fue muy criticada en Venezuela por estar desconectada de la realidad después de que la fotografiaron con una chaqueta de esquí de lujo, con el logotipo de la marca italiana Moncler en el brazo, mientras visitaba a las víctimas del terremoto.

    “Que ayuda el gobierno, eso es una mentira”, dijo Silva.

    Poco después de que hablara, cayó la noche. No muy lejos de allí, un grupo de hombres acababa de descubrir cinco cuerpos en un agujero que habían cavado en la ladera del montón de hormigón destrozado.

    Los hombres envolvieron los cuerpos en sábanas y luego los depositaron con cuidado en el suelo. Los sobrevivientes que buscaban a sus familiares se agolparon alrededor, levantando las sábanas en un intento por identificar a los fallecidos. Uno de ellos era el cuerpo de una niña pequeña. Los demás estaban irreconocibles.

    Miles de personas se han quedado sin hogar, y el número de muertos, que oficialmente supera los 3500, probablemente sea mucho mayor. En las próximas semanas, el gobierno se verá sometido a una intensa presión para hacer frente a una crisis humanitaria cada vez más compleja.

    Frente a otro bloque de viviendas sociales derrumbado, Kimberling León, de 39 años y residente en el complejo, describió la respuesta del gobierno en las horas y días posteriores a los terremotos.

    Estaba buscando a sus hijos, de 9 y 13 años, que creía que estaban atrapados entre los escombros.

    “Las policías pasaban, normal, grabando, no nos ayudaban”, dijo con voz apagada, como quien todavía se encuentra en estado de shock.

    “Les decíamos: ‘ayúdanos, ayúdanos’. No nos ayudaron. Empezamos a cavar con las manos, pero el humo era impresionante. Las llamas eran muy grandes. Las bombonas explotaron”, dijo refiriéndose a los tanques de gas.

    Al segundo o tercer día, llegaron una pala y un pico, dijo.

    “Empezamos a cavar, cavar, cavar. Le llamamos para ayuda a las máquinas; las máquinas pasaron para los privados, no nos hicieron caso”, dijo, en referencia a

    El silencio ha sido uno de los recursos más valiosos en La Guaira, mientras los equipos de rescate intentan distinguir los golpes y las llamadas de cualquier ser vivo que aún pueda estar sepultado bajo los escombros.

    A menudo, los equipos de rescate levantan el puño en el aire y piden silencio, indicando a los conductores que apaguen los motores e incluso a la gente que deje de caminar.

    Hace poco, llovieron palabrotas sobre los trabajadores del Ministerio del Interior que pasaron a toda velocidad por una zona de silencio con las sirenas a todo volumen. Los civiles golpearon el vehículo con rabia.

    Aunque los sismos han dado pie a que la gente descargue años de rabia acumulada, esta indignación pública también podría provocar una represión, lo que lleva a preguntarse cómo respondería Estados Unidos ante cualquier medida represiva.

    La última gran revuelta social fue en 2024, después de que el partido gobernante amañara unas elecciones presidenciales.

    Las autoridades venezolanas acabaron con las protestas en cuestión de días enviando al ejército a las calles, matando a manifestantes y encarcelando a civiles acusados de muestras de disidencia menores.

    La semana pasada, un rescatista voluntario llamado Wilmer Cruz, al que habían grabado hablando abiertamente sobre la respuesta del gobierno, desapareció, según grupos de derechos humanos.

    Cuando los activistas acusaron públicamente al gobierno de tomar represalias contra Cruz, las autoridades lo liberaron de la cárcel.

    Oscar Murillo, que dirige Provea, una organización de derechos humanos, dijo que la detención le dejó claro que los terremotos no han cambiado el “modelo autoritario” de Venezuela.

    Adriana Loureiro Fernandez colaboró con la reportería desde La Guaira, Venezuela.

    Julie Turkewitz es jefa del buró de los Andes, radicada en Bogotá, Colombia, cubre Colombia, Venezuela, Bolivia, Ecuador y Perú.

    Adriana Loureiro Fernandez colaboró con la reportería desde La Guaira, Venezuela.

  • El llanto desconsolado de Messi tras lograr Argentina su épico pase a los cuartos del Mundial

    El llanto desconsolado de Messi tras lograr Argentina su épico pase a los cuartos del Mundial

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    El portero suplente Juan Musso abraza y besa a Lionel Messi, quien está en llanto.

    Europa Press vía Getty Images

    Lágrimas, ¡pero de enorme alegría y alivio!

    La Argentina de Lionel Messi remontó de manera épica un partido que iba perdiendo por 0-2 contra Egipto y que acabó ganando 3-2, siguiendo así en la carrera por el máximo trofeo de la FIFA.

    Cuando el árbitro francés François Letexier dio el pitazo final, el llanto brotó en la cara del capital albiceleste.

    Messi abraza a Enzo Fernández, y se ven lágrimas en su rostro.

    FIFA vía Getty Images

    Minutos antes, su trayectoria en el Mundial estaba a punto de llegar a su fin.

    Pero cuando Argentina necesitaba a su líder, él respondió dando una asistencia para el primer gol y marcando el gol del empate cuando faltaban 7 minutos para el final.

    Messi abraza a un jugador argentino.

    FIFA vía Getty Images

    Enzo Fernández anotó el tercer gol pasados 3 minutos de los 90 reglamentarios.

    Fue una victoria épica para Argentina, que ahora jugará los cuartos de final.

    Messi abraza a Nahuel Molina

    NurPhoto vía Getty Images

    Con el de este martes, son ocho los goles que anotó Messi para la Albiceleste en este Mundial.

    Messi con las manos sobre su rostro, y una tribuna del estadio repleta de aficionados detrás.

    FIFA vía Getty Images

    Además, suma 21 goles entre los seis Mundiales que disputó, lo que lo convirtió en el máximo goleador de la historia de este torneo.

    Messi en llanto

    Fantasista/Getty Images
    Messi levanta con sus manos la camiseta

    Fantasista/Getty Images
    Lionel Messi en un estadio de fútbol, junto al campo, secándose las lágrimas del rostro con una camiseta mientras lleva un brazalete azul de la FIFA.

    FIFA vía Getty Images
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    BBC

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  • ¿Un avance en el autismo o una ilusión? La controversia sobre la ortografía asistida

    ¿Un avance en el autismo o una ilusión? La controversia sobre la ortografía asistida

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    (Science Times)

    AUSTIN, Texas — A principios de junio, Ally Betchan y su familia hicieron el viaje mensual desde el pequeño pueblo del centro de Texas hasta un centro de terapia en Austin, con la esperanza de que pudiera aprender a comunicarse. Al igual que casi el 30 por ciento de las personas con autismo, Ally tiene una discapacidad grave y no habla.

    Ally, de 22 años, se sentó en silencio en una pequeña sala junto a su instructora, Soma Mukhopadhyay, una mujer enérgica de 63 años que, por el contrario, hablaba casi sin parar. Hace más de 30 años, Mukhopadhyay le enseñó a su hijo autista no hablante, Tito, a escribir y teclear de manera independiente. Creó un método de comunicación que sus partidarios aclamaron como transformador y que los críticos han cuestionado desde entonces.

    Mukhopadhyay levantó una hoja de plástico transparente marcada con el alfabeto, animando a Ally a inventar una historia. Mientras Ally tiraba rítmicamente de su bolso, señaló lentamente las letras para deletrear “DONNA KNOWS” (DONNA SABE), luego pareció atascarse y señaló una mezcla desordenada de letras.

    “Estoy tan perdida”, dijo Mukhopadhyay, sacudiendo la lámina y animándola a que lo intentara de nuevo. Mientras Mukhopadhyay de vez en cuando daba golpecitos debajo del tablero de letras sobre su muslo o se inclinaba hacia una letra, Ally finalmente deletreó: “CARING HURTS” (CUIDAR DUELE).

    “‘Donna sabe que cuidar duele’ –esa es una lección de vida”, dijo Mukhopadhyay, asintiendo con la cabeza en señal de acuerdo. Luego, Ally señaló muchas letras en rápida sucesión, pero con claridad: “ELLA AMA A QUIENES LA CUIDAN”. Sentadas a su lado, la mamá, la tía y la abuela de Ally sonrieron.

    La técnica de Mukhopadhyay, llamada Método de Sugerencia Rápida (RPM, por sus siglas en inglés), es una de varias destinadas a ayudar a las personas no hablantes a aprender a comunicarse utilizando tableros de letras que otra persona sostiene en el aire. En el corazón de estos métodos de ortografía asistida hay una afirmación radical: que las personas autistas que no hablan, muchas de ellas consideradas con discapacidad intelectual toda su vida, pueden tener habilidades cognitivas normales o incluso extraordinarias, ocultas por problemas motores y un sistema sensorial sobrecargado que las aisla del mundo que las rodea.

    Los defensores de la ortografía asistida afirman que ha mejorado la vida de miles de personas que no hablan, algunas de las cuales la han utilizado para escribir memorias u obtener títulos de posgrado. Sin embargo, a pesar de las implicaciones potencialmente profundas de estos métodos de comunicación, ha habido muy poca investigación científica que los evalúe. Muchos grupos médicos se han manifestado en contra de su uso; citan el riesgo de que la persona que sostiene el tablero de letras pueda influir en los mensajes y un historial de abusos de este tipo con métodos de comunicación asistida anteriores,.

    Todo esto ha dado lugar a un debate creciente que divide a las personas con autismo, a las familias y a la comunidad científica. La pregunta central no es tanto si avances como el de Tito son posibles, sino si son tan comunes como afirman muchos defensores. ¿Los métodos de ortografía asistida revelan de manera confiable los propios pensamientos de una persona? ¿O le dan a las familias una falsa idea del mundo interior y las capacidades de sus seres queridos?

    Esa incertidumbre ha llevado a algunos expertos en autismo a argumentar que la ortografía asistida requiere un análisis urgente.

    “Actualmente existe este increíble impasse”, dijo el Dr. David Amaral, director de investigación del Instituto MIND de la Universidad de California en Davis, con los verdaderos creyentes de un lado y los escépticos del otro.

    “Mi conclusión es que hay suficiente evidencia de que esto sí funciona para un subgrupo de personas que deberíamos estar estudiando por qué sí les funciona, cómo funciona y para quién”, expresó. “Hoy por hoy, no se está haciendo; simplemente no hay ninguna base científica”.

    “Falso” o “verdadero”?

    A pesar de la falta de estudios sobre la efectividad de la ortografía asistida, estos métodos han ganado popularidad de manera constante durante la última década. En abril, un libro escrito por Woody Brown, un hombre autista no hablante que entrenó Mukhopadhyay y se comunica a través de un tablero de letras que sostiene su madre, se disparó en la lista de bestsellers del New York Times y desató debates sobre la legitimidad de su autoría. (Una entrevista en el programa “Today” mostró a Brown, quien obtuvo una maestría en Bellas Artes por parte de la Universidad de Columbia, aparentemente señalando letras al azar mientras la madre deletreaba una prosa elocuente).

    Este año, el secretario de Salud, Robert F. Kennedy Jr., llamó a varios usuarios de la tabla de letras y a sus padres para formar parte de un panel sobre el autismo para establecer las prioridades federales en materia de investigación y políticas. En Nueva York, una disputa sobre una propuesta de Declaración de Derechos de Comunicación –que consagraría en la ley el derecho a utilizar la ortografía asistida– ha recibido el apoyo de familiares de Helen Keller. Tal vez, lo más notorio fue que “The Telepathy Tapes”, un podcast viral lanzado en 2024, hizo la extraordinaria afirmación de que algunas personas autistas que utilizan esté método ortografico tienen habilidades telepáticas.

    Ese podcast fue lo que llevó a la familia Betchan a la oficina de Mukhopadhyay el año pasado. Después de escuchar sobre la ortografía asistida en el programa, la familia comenzó a preguntarse si Ally, quien había permanecido en silencio durante más de dos décadas, tenía algo que decir.

    Corrieron hacía a Dollar Tree para comprar materiales y armar su propio tablero de letras improvisado. Luego, la familia bombardeó a Ally con preguntas: ¿De qué pueblo eres? ¿En qué calle vives? ¿Cómo se escribe el nombre de tu mamá? “Ella sabía todas las respuestas”, dijo la madre, Elisha Betchan. “Fue entonces cuando pensé que tal vez podría ser cierto”. Poco después, comenzaron a trabajar con Mukhopadhyay, pagando 110 dólares por cada sesión de 45 minutos.

    Aunque la familia de Ally está al tanto del acalorado debate sobre la legitimidad de la ortografía asistida, dijeron que les era irrelevante dada su experiencia de primera mano. “Vemos lo que vemos y estamos conscientes”, dijo su tía, Cherie Kocian. “No necesitamos datos duros para saber que es real”.

    Muchos de los padres de los seis participantes que observé opinaban lo mismo. “A padres como nosotros, nos da acceso a algo que nuestros hijos nunca han tenido”, expresó Ahmed Hashmi, cuyo hijo, Omer de 33 años, comenzó a usar la ortografía asistida en 2024. Ahora asiste a la universidad con la ayuda de su papá.

    Hashmi argumentó que las experiencias anecdóticas de familias como la suya también eran una forma de evidencia que los científicos deberían tomar en cuenta. “No se pueden ignorar”, dijo. “La ciencia terminará poniéndose al día”.

    Sin embargo, la principal preocupación de Howard Shane, director emérito del Centro para la Mejora de la Comunicación del Hospital Infantil de Boston, son las posibles consecuencias de que la ortografía se use ampliamente sin que haya investigación científica que la respalde.

    En la década de 1990, un método llamado “comunicación facilitada” se volvió muy famosa; prometía un acceso milagroso a la vida interior de personas con seria discapacidad . El método consistía en que los facilitadores sujetaran físicamente los brazos o las manos de las personas que no podían hablar mientras escribían en teclados.

    En 1992, los abogados de un caso de abuso sexual presentado por Betsy Wheaton, una joven autista de 16 años, le pidieron a Shane que evaluara la validez del método de comunicación facilitada utilizado para obtener sus denuncias. Wheaton había afirmado, a través de un facilitador, que su padre y su hermano habían abusado sexualmente de ella.

    En pruebas ciegas, llamadas frecuentemente pruebas de transmisión de mensajes, Shane mostró de manera independiente a Wheaton y a su facilitadora imágenes, a veces coincidían y otras no, y le pidió a Wheaton que escribiera lo que veía. Cada objeto identificado correctamente se basaba en lo que se le había mostrado a la facilitadora y no a Wheaton.

    “Todos los presentes en la sala, incluido el tutor ad litem, en quien yo confiaba, sabían la verdad”, escribió más tarde la facilitadora de Wheaton, Janyce Boynton, quien desde entonces se ha convertido en una crítica abierta de la comunicación facilitada y las técnicas de ortografía asistida. “La comunicación facilitada era falsa y yo no era la facilitadora de la niña. Yo era quien le movía el brazo”.

    A mediados de la década de 1990, a pesar de la falta de evidencia que corroborara muchas de las denuncias, se presentaron más de 60 denuncias de abuso sexual a través de la comunicación facilitada, lo que provocó que algunos niños fueran retirados de sus hogares y que sus padres fueran encarcelados. En 2011, una exprofesora de Rutgers, que había sido facilitadora de un hombre con parálisis cerebral no hablante, se declaró culpable de agredirlo sexualmente. Ella sigue alegando que él escribió su consentimiento para tener relaciones sexuales con ella.

    Shane y otros investigadores llevaron a cabo docenas de pruebas ciegas de comunicación facilitada y descubrieron de manera abrumadora que las personas que no hablaban solo podían dar la respuesta correcta cuando sus facilitadores la sabían.

    “Nunca encontré a nadie que pasara la prueba”, dijo Shane.

    Una teoría sin comprobar

    Aunque expertos como Shane no están de acuerdo, los practicantes de las formas más recientes de ortografía asistida insisten en que su enfoque, no basado en el tacto, no tiene relación alguna con la comunicación facilitada.

    El método de Mukhopadhyay fue noticia a principios de la década de 2000 cuando ella y Tito se mudaron de Bangalore, India, a Estados Unidos. Aunque Mukhopadhyay había entrenado a Tito para comunicarse usando un tablero de letras, él más tarde pasó a escribir y teclear por su cuenta. A los 11 años, Tito había publicado una autobiografía que incluía obras de poesía.

    Mukhopadhyay teorizó que los déficits del lenguaje en las personas con autismo severo eran un problema motor, no cognitivo. Argumentó que el hecho de que un compañero sostuviera el tablero de letras brindaba apoyo motor y estabilizaba la desregulación y la sobrecarga sensorial tan común en las personas con autismo, lo que les permitía comunicarse.

    Muchos expertos en autismo cuestionan la teoría motora de Mukhopadhyay. Señalan datos que estiman que más de un tercio de los niños autistas se consideran con discapacidad intelectual. Se preguntan cómo es que personas que no hablan, muchas de ellas no aprendieron a leer ni a escribir en la escuela, sepan deletrear en primer lugar.

    Incluso sin contacto físico, la mera presencia de un compañero de comunicación plantea la posibilidad de influencia. Los escépticos suelen citar el ejemplo de Clever Hans, un caballo cuyo dueño, a principios del siglo XX, afirmaba que podía resolver problemas matemáticos complejos, así como leer y escribir en alemán. Investigaciones posteriores revelaron que el caballo había logrado estas hazañas extraordinarias al haber desarrollado una gran sensibilidad a las señales sutiles de su dueño.

    Mukhopadhyay y otros profesionales también han despertado sospechas porque se niegan a participar en experimentos ciegos como los de Shane, que podrían revelar si la comunicación es realmente propia del sujeto, argumentando que dichos experimentos imponen una presión indebida a las personas con discapacidades graves para que demuestren su valía ante los escépticos.

    “Tenemos una larga historia de cuestionar la comunicación de las personas”, dijo Elizabeth Vosseller, una exfonioterapeuta que se formó con Mukhopadhyay antes de fundar su propio método llamado Spelling to Communicate, con sede en Herndon, Virginia, que cuenta con más de 900 profesionales en 31 países. Vosseller señaló la historia reciente de personas sordas a quienes se les ha descartado como personas con discapacidad cognitiva para argumentar que la sociedad debería “presumir de competencia” en las personas que no hablan.

    Una revisión sistemática de próxima publicación reveló que ni un solo estudio publicado ha evaluado la autoría independiente en la ortografía asistida.

    La única prueba ciega sobre la ortografía asistida se publicó en 2018, pero fue retirada rápidamente. El estudio, al que tuvo acceso el Times, reveló que un joven de 17 años que utilizaba la ortografía asistida solo podía responder correctamente a las preguntas cuando su madre sabía las respuestas. También indicaba que la familia había “liquidado sus ahorros” para pagar los cursos de ortografía asistida, incluso en Herndon. Tras la publicación del estudio, la familia denunció que se había violado su privacidad y amenazó con emprender acciones legales a menos que se retirara.

    La negativa a realizar o participar en estudios ciegos es “la mayor señal de alerta”, dijo Alison Singer, directora de la Autism Science Foundation y madre de una hija que habla muy poco y que no utiliza la ortografía asistida. El riesgo de que las palabras no sean las de las personas que no hablan es “horrible”, dijo Singer. “Nuestros hijos ya no pueden hablar, no pueden comunicarse, ¿y ahora van a apropiarse de su voz?”

    Algunos padres que afirman que sus hijos se han beneficiado de la ortografía asistida también reconocen que conlleva riesgos. Portia Iversen, quien dirigió la organización sin fines de lucro dedicada a la investigación del autismo y trajo por primera vez a Mukhopadhyay y Tito a Estados Unidos, describió el RPM como un “avance revolucionario” que le permitió a su hijo Dov comunicarse por primera vez.

    Pero Iversen también recordó un incidente en el que un asistente que usaba un tablero de letras con Dov amenazó con llamar al 911, alegando que Dov había deletreado que iba a saltar por la ventana y suicidarse.

    “Vi lo peligroso que era”, dijo Iversen, estremeciéndose ante la posibilidad de que esa acusación pudiera utilizarse para quitarle a su hijo. “Sabía que ese no era Dov”.

    Tanto Mukhopadhyay como Vosseller reconocen que los compañeros de comunicación pueden influir en las respuestas.

    “Hay muchas oportunidades en las que las personas pueden influir en el tablero de letras”, dijo Mukhopadhyay. A menudo, comentó, ve a los padres guiar lo que se escribe por entusiasmo, pero no cuestiona la creencia de que las palabras son las de sus propios hijos. “Sería un error de mi parte interponerme entre el padre y el niño”, dijo.

    Sin embargo, descartó la idea de que estos casos invalidaran la integridad de su método. “Si lo usan mal, lo usan mal; es cosa de ellos”, dijo.

    La “mente intacta”

    Conocí brevemente a Tito, quien ahora tiene 37 años, en la pequeña casa adosada donde él y Mukhopadhyay viven, cerca de la oficina de ella en Austin. Estaba sentado en la alfombra con su madre a su lado, encorvado sobre un portapapeles con un bolígrafo entre los dedos. Mukhopadhyay leía por encima de su hombro, dándole un codazo cuando se distraía o tachando una palabra mal escrita y animándolo a volver a empezar.

    Le pregunté qué hacía mientras su madre estaba en el trabajo. “Nada”, escribió. Luego cambió de tema para hablar de algo que le emocionaba. “Mañana voy a Nueva York”, escribió. Mukhopadhyay explicó que iba a dar una sesión de capacitación en un centro de Long Island para adultos autistas mayores. Tito terminó su pensamiento escribiendo: “Veré a las personas mayores y me preguntaré cómo serán mis últimos años”.

    Casos como el de Tito parecen ser muy poco comunes. De las miles de personas que no hablan y que se han entrenado con Mukhopadhyay a lo largo de los años, ella dijo que solo unas 15 habían llegado a escribir o teclear por su cuenta.

    Sin embargo, casos como el de Tito son los que también constituyen la evidencia más clara de que, para algunos, aprender a usar el lenguaje es posible. Eso ha llevado a algunos científicos a argumentar que sabemos muy poco sobre las causas de las dificultades del lenguaje en personas autistas que no hablan como para descartar la ortografía asistida.

    “La ausencia de evidencia no es lo mismo que la evidencia de ausencia”, dijo Alexandra Woolgar, neurocientífica cognitiva de la Universidad de Cambridge. Argumentó que las preocupaciones sobre la influencia deben sopesarse frente al “riesgo de subestimar a las personas que realmente comprenden, quienes podrían lograr mucho más si les permitiéramos comunicarse de una manera que les funcione”.

    Woolgar está llevando a cabo sus propias pruebas ciegas sobre la ortografía asistida, con la esperanza de aportar algunos datos sobre las preguntas que persisten en torno a la autoría independiente. Argumentó que una pregunta más amplia que sigue sin respuesta es por qué, para empezar, casi el 30 % de las personas con autismo tienen un habla mínima o nula.

    “Una posible razón es que el lenguaje está afectado”, dijo Woolgar. “Otra posible razón tiene que ver con la planificación motora o con algo en ese largo proceso que va desde tener un pensamiento hasta producir realmente una palabra”.

    Para ayudar a responder eso, Woolgar está llevando a cabo un estudio que mide la actividad eléctrica en los cerebros de personas no hablantes, con el fin de buscar indicios de que comprenden el lenguaje hablado.

    Solo un estudio publicado se ha centrado en los mecanismos detrás de la ortografía asistida en sí misma; utiliza datos de seguimiento ocular para demostrar que los participantes miraban las letras antes de señalarlas. Pero ese estudio enfrentó críticas de expertos, quienes argumentaron que los tableros de letras se movían y podían desviar la mirada hacia diferentes letras.

    Aunque los investigadores reconocen que hay algunas personas no hablantes con habilidades cognitivas que se han pasado por alto, Vosseller y Mukhopadhyay afirman que, salvo contadas excepciones, todas las personas que no hablan pueden aprender a comunicarse. Mukhopadhyay me dijo que, en todos los años que ha usado el RPM, “nunca ha conocido” a alguien con discapacidad intelectual.

    Si bien es difícil evaluar la capacidad cognitiva en personas que no pueden hablar, la idea de que ninguna persona autista tiene discapacidad intelectual “refleja el enorme atractivo de la ‘mente intacta’”, dijo Amy Lutz, historiadora de la medicina de la Universidad de Pensilvania, cuyo hijo Jonah habla muy poco y no utiliza la ortografía asistida.

    Esa idea se aprovecha de las esperanzas más profundas de los padres para sus hijos, dijo.

    “Para algunos padres, brindar literalmente toda una vida de cuidados intensos, las 24 horas del día, a un hijo adulto con graves desafíos cognitivos, comunicativos y de conducta puede sentirse como verter todo su amor y esfuerzo en un gran balde con un agujero en el fondo”, dijo Lutz. “Creer que su hijo es en realidad brillante y que va a cambiar el mundo, para esos padres, puede justificar todo ese trabajo y sacrificio”.

    Betchan, la mamá de Ally, dijo que en el año que lleva Ally haciendo ortografía asistida y practicando con ella en casa, a veces ha luchado contra la incertidumbre de si las palabras eran realmente de su hija.

    A veces, dijo Betchan, tiene la inquietante sensación de que Ally le lee la mente. Otras veces, atribuye esa sensación a la explicación más simple: que ella está guiando inconscientemente algunas de las respuestas de su hija. Pero confía en que esas dudas desaparecerán con el tiempo.

    “El simple hecho de trabajar con ella todos los días”, dijo Betchan, “es la prueba suficiente que necesito para seguir haciéndolo”.

    Omer Hashmi, de 33 años, a la derecha, quien tiene autismo y habla muy poco, durante una sesión de ortografía en el Growing Kids Therapy Center en Herndon, Virginia, el 4 de junio de 2026, con la terapeuta Kelly Berg. (Moriah Ratner/The New York Times)

    Acompañada por su mamá, a la izquierda, su tía y su abuela, sentadas, Ally Betchan, en el centro, se encuentra en Austin, Texas, para una sesión de terapia el 2 de junio de 2026. (Ilana Panich-Linsman/The New York Times)

  • Madonna vuelve a la pista de baile con brío

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    En la continuación de su exitoso “Confessions on a Dance Floor”, de 2005, la superestrella del pop renueva su mito fundacional y revela los problemas que ha superado bailando.

    Allá por finales de la década de 1970 y principios de la de 1980, había una joven en la pista de baile de una discoteca que se la pasaba en grande. Se había mudado al Lower East Side de Nueva York desde Míchigan para intentar triunfar como bailarina. En los locales del centro, donde se reunían hombres y mujeres gay, artistas escénicos, bailarines de freestyle latino, breakdance y punks, podía ser ella misma, libre y en movimiento.

    Es una historia de sus orígenes que Madonna lleva años intentando contar en el cine, con una película de estudio que, según ella, quedó archivada por culpa de la tacañería. Una vida tan grandiosa como la suya, dijo a la revista Interview el mes pasado, “necesitaba un gran presupuesto”. (Según se dice, las negociaciones en Hollywood servirán de material para la próxima temporada de The Studio, de Apple TV).

    Tras este revés, recurrió a esas raíces tempranas, y a las heridas y los éxitos que ha vivido desde entonces, en su nuevo álbum de estudio Confessions II, sucesor espiritual del exuberante Confessions on a Dance Floor de 2005. Tanto entonces como ahora, Madonna vuelve a la discoteca como si fuera un santuario, pero mientras que ese álbum anterior ensalzaba la fiesta en sí misma, Confessions II arroja luz sobre los problemas que ha exorcizado en la pista de baile.

    Empezando por el techno chispeante de “I Feel So Free”, Madonna crea una cámara de eco vocal, susurrando: “It’s really hard for me to trust people / That’s why I like to go dancing — safety in numbers.” (Me cuesta mucho confiar en la gente / Por eso me gusta ir a bailar: la unión hace la fuerza). En lugar de absolver sus pecados, el productor británico Stuart Price sube el volumen gradualmente.

    Al volver a reunirse con Price, su colaborador principal en Confessions on a Dance Floor, el dúo toma impulso al estilo de siempre. La mezcla continua del álbum –las canciones se funden unas con otras– recrea una sesión de DJ mientras Madonna explica la teología de la liberación en el mundo de las discotecas a través de varios subgéneros de baile. El trance de “Good for the Soul” da paso al animado EDM de “One Step Away”, cuya letra (“Nobody’s free until they’re broken”; Nadie es libre hasta que se rompe) parece hecho a medida para las comunidades de recuperación.

    Madonna y Price figuran como únicos autores de nueve de las 16 canciones del LP, un enfoque centrado que faltó en los álbumes publicados durante las dos décadas transcurridas entre sus colaboraciones. Entre tanto, Madonna firmó un contrato con Live Nation e Interscope y sacó una serie de LP repletos de productores e ideas que a veces resultaban un poco a la defensiva (como Rebel Heart de 2015). Confessions II se resiste a esas digresiones y mantiene su objetivo de alcanzar la trascendencia.

    En “Good for the Soul”, Madonna explica la cosmología de una rave; con su voz en doble pista sobre música electrónica, entona: “Everything begins in consciousness” (Todo empieza en la conciencia). Sobre el disco vertiginoso de “Love Sensation”, nos asegura: “There’s nothing that we cannot do!” (¡No hay nada que no podamos hacer!). El álbum podría haberse titulado “Afirmaciones” por su energía sudorosa y estimulante.

    Y sigue en ascenso incluso cuando Madonna explora el pasado. La progresión de acordes de música house de “Bring Your Love”, un dúo con Sabrina Carpenter, recuerda el ritmo alegre de “Vogue”. Ambas interpretaron estas canciones durante la actuación de Carpenter en Coachella en abril. En lugar de aprovechar el sonido del éxito de la artista más joven –como Madonna podría haber intentado en el pasado–, tanto la canción como la actuación –con los corsés de satén y encaje de la época de Confessions on a Dance Floor— invitan estratégicamente a reflexionar sobre su influencia en las provocaciones sensuales de Carpenter.

    En la segunda mitad del álbum, Madonna está lista para abordar los conflictos que la llevaron de vuelta a los clubes a lo largo de los años. La batería y el bajo de “Fragile”, con sus atmosféricas cuerdas de sintetizador, aportan un final conmovedor a la relación de Madonna con su hermano menor Christopher, con quien se reunió antes de que él falleciera en 2024. “The Test”, coescrita e interpretada junto a su hija Lola, fusiona un synth-pop alegre con ritmos downtempo mientras ambas se enfrentan a sus relaciones conflictivas con la fama.

    “Betrayal” resulta menos interesante; repite en bucle un sample siniestro de trompeta y teclado de “Gnossienne n.º 1” de Erik Satie para lanzar una burla a su madrastra: “You’ll never take my mother’s place” (Nunca ocuparás el lugar de mi madre). La balada “LES Girl” cierra el álbum con una nota discordante y empalagosa.

    Antes de su lanzamiento, Madonna adelantó Confessions II con un video de casi 14 minutos dirigido por David Toro y Solomon Chase, conocidos juntos como Torso. Es una fantasía que pretende ser cyberpunk, repleta de cameos de celebridades–Julia Garner (que iba a ser la protagonista de la película biográfica), Odessa A’zion, Honey Dijon– que se divierten en discotecas, baños y salones, a veces perseguidas por robots y disparando rayos láser por la vagina. Tras su estreno en el Festival de Cine de Tribeca, Madonna ofreció una actuación un poco torpe en Times Square, patrocinada por la app de citas gay Grindr, con un baile algo rígido debido a una lesión de rodilla que aún le molestaba. Estas imágenes parecen estar a la vez ancladas en un pasado fetichizado, y presagiar un futuro sádico.

    Ninguna de las imágenes promocionales de Confessions II se acercó a la construcción cinematográfica del mundo de “Danceteria”, un tema del álbum que rinde homenaje a una de las discotecas donde Madonna dio sus primeros pasos. A lo largo de la canción, va nombrando a amigos que marcan el camino hacia la pista de baile: Debbie Harry, Debi Mazar, Mark Kamins, Fab 5 Freddy, Jean-Michel Basquiat. Sabemos que la joven narradora se convertirá en Madonna, o mejor dicho, en muchas versiones de sí misma que definirán la cultura pop. Pero en esa discoteca de lujo donde “everyone here is a work of art,” (todo el mundo aquí es una obra de arte), encuentra el lugar donde nacen todas esas grandes ideas.

  • Los pasaportes de Trump debutan, para deleite de algunos y decepción de otros

    Los pasaportes de Trump debutan, para deleite de algunos y decepción de otros

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    La Agencia de Pasaportes de Washington empezó el lunes a expedir estos documentos de edición limitada con la imagen del presidente Trump, lo que tomó por sorpresa a algunos solicitantes.

    Jennifer Pham apenas podía contener su emoción por sus próximas vacaciones a México con su familia y amigos, y por su nuevo pasaporte con la imagen del presidente Donald Trump.

    Pham, de Oklahoma City, fue una de las personas en Washington que recibió uno de esos pasaportes conmemorativos el lunes, el primer día en que se pusieron a disposición del público. Estos pasaportes estadounidenses de edición limitada, destinados a conmemorar el 250.º aniversario de la nación, incluyen una ilustración estoica de Trump en la solapa interior.

    “Trump es el presidente que amo”, dijo Pham, de 69 años, que emigró a Estados Unidos desde Vietnam en 1975. “Se lo dejaré a mis nietos y bisnietos, y así sabrán que su abuela amaba este país”.

    Según el Departamento de Estado, se expedirán unos 40.000 de estos documentos, a los que la Casa Blanca ha denominado “pasaportes patriotas“, sin costo adicional hasta agotar existencias. El pasaporte muestra un retrato en blanco y negro de Trump inclinado hacia delante con la Declaración de Independencia a sus espaldas y su firma debajo. La contraportada de la libreta conmemora el semicentenario e incluye una imagen de los fundadores reunidos en torno a la Declaración de Independencia.

    Los pasaportes de Trump solo están disponibles en la Agencia de Pasaportes de Washington. El resto de oficinas del país y del mundo seguirán expidiendo pasaportes estadounidenses estándar, según el Departamento de Estado.

    Estos pasaportes son el lugar más reciente en el que Trump ha puesto, o ha intentado poner, su nombre y su imagen durante su segundo mandato, después del Centro Kennedy, el Instituto de la Paz de Estados Unidos, los buques de guerra de la Marina estadounidense, un proyecto de billete de 250 dólares y otras cosas más. Es la primera vez que un presidente de Estados Unidos en ejercicio aparece en un pasaporte.

    El lunes, en la oficina de Washington, se entregaba automáticamente el pasaporte de Trump a quienes lo solicitaban. Jadyn Afante, de 19 años, del norte de Virginia, acababa de presentar los formularios para renovar su pasaporte y dijo que no había visto ni oído nada en la oficina que indicara que le darían la versión con Trump. Eso le molestó bastante.

    “Alguien a quien no le importan los migrantes no debería aparecer en un pasaporte”, dijo Afante. “Esto me deja bastante triste”, añadió. “Ojalá lo hubiera hecho una semana antes”.

    Dos personas que acudieron a solicitar o renovar sus pasaportes contaron que los empleados les dijeron que la única forma de evitar la versión con Trump era pedir un pasaporte con páginas adicionales. Sin embargo, casi nadie de los que iban a por un pasaporte parecía saber que esa era una opción. El Departamento de Estado se limitó a decir en un comunicado que “quienes soliciten un pasaporte de longitud estándar” recibirían la versión con Trump.

    Mucha gente había acudido a solicitar pasaportes de última hora, apenas unos días –o incluso horas– antes de viajar. Varios dijeron que no les hacía mucha gracia saber que la imagen de Trump les daría la bienvenida al abrir la cubierta, pero no tenían tiempo suficiente para cambiar de planes.

    La foto de Trump en el pasaporte “me parece un poco ridícula”, dijo Jackson Baselice, de 21 años, de Carolina del Norte. “Me molestaría que la gente de otros países se formara una opinión preconcebida sobre mí por eso”.

    Pero con un vuelo a Francia reservado para el día siguiente, no tenía otra opción.

    Algunos solicitantes organizaron sus planes de viaje en función del pasaporte.

    Blake Marnell, de 61 años, un seguidor de Trump de San Diego conocido por llevar un traje con estampado de ladrillos a los mítines del presidente para mostrar su apoyo al muro fronterizo, fue uno de los primeros en recibir el pasaporte conmemorativo, justo antes de las 11 a. m.

    “¡Estoy emocionado!”, gritó Marnell al salir de la oficina, con el pasaporte en alto. Un puñado de personas se agolpó a su alrededor para echar un vistazo a las páginas. Marnell dijo que tenía pensado ir en coche desde Washington hasta el lado canadiense de las Cataratas del Niágara.

    Sami Aldawood, de 37 años, se convirtió en ciudadano estadounidense hace una semana y vino a Washington desde su casa en Austin, Texas, para conseguir el pasaporte de Trump antes de volar al Reino Unido el lunes por la noche. Originario de Irak, dijo que apoyaba al presidente porque le concedieron asilo en Estados Unidos durante el primer mandato de Trump y la ciudadanía durante el segundo.

    “Estoy orgulloso de él”, dijo, hojeando las páginas en blanco. “Ha sido un largo camino”.

    Pero no todos los que querían un pasaporte de Trump lo consiguieron.

    A Nancy y Bill Thomas, seguidores de Trump del estado de Washington, les rechazaron la solicitud porque no tenían cita. El lunes, el personal de la oficina de pasaportes les dijo a los clientes que solo podían atender a quienes hubieran concertado cita.

    La pareja, ambos de 70 años, esperaba usar sus nuevos pasaportes para viajar a Italia, su primer viaje fuera de Estados Unidos. Pero cuando por fin consiguieron concertar una cita por teléfono, se enteraron de que tendrían que esperar hasta el próximo lunes. Vuelven al estado de Washington este miércoles.

    “Lo haremos en casa y ya”, dijo Bill Thomas, “pero no será lo mismo”.

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