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  • Israel captura un castillo clave en Líbano mientras aumenta su ofensiva contra Hezbolá

    Israel captura un castillo clave en Líbano mientras aumenta su ofensiva contra Hezbolá

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    Militares de Israel en una entrada del castillo de Beaufort

    Reuters
    El castillo de Beaufort es una fortaleza estratégica situada en el sur del Líbano.

    El ejército de Israel capturó el castillo de Beaufort, un emplazamiento estratégico en el sur del Líbano, en un movimiento que el primer ministro Benjamin Netanyahu ha calificado como un “giro decisivo” en su ofensiva contra la milicia musulmana Hezbolá.

    Situado sobre el valle del Litani, el castillo ha sido clave para controlar la región que lo rodea desde que los cruzados lo construyeron hace unos 900 años. El ejército israelí lo capturó hace 44 años en lo que en Israel se conoce como la Primera Guerra del Líbano.

    En una declaración el domingo tras su toma, Netanyahu afirmó que se trataba de “una etapa decisiva y un giro decisivo en nuestra política”.

    “Hemos roto la barrera del miedo. Estamos tomando la iniciativa, estamos actuando en todos los frentes: en Siria, en Gaza, en el Líbano”, afirmó.

    Netanyahu añadió que su objetivo era “profundizar y ampliar nuestro control sobre los lugares que estaban bajo el control de Hezbolá”.

    La toma se produce mientras las tropas terrestres se adentran cada vez más en territorio libanés, más allá de su línea de demarcación original del río Litani. Las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) han ampliado la zona del sur del Líbano de la que han ordenado evacuar a los residentes.

    El primer ministro del Líbano ha rechazado lo que considera un “castigo colectivo” por parte de Israel.

    Una victoria altamente simbólica

    El ministro de Defensa, Israel Katz, recordó la batalla de hace 44 años contra la Organización para la Liberación de Palestina (OLP), una de las primeras de la guerra del Líbano. Dijo que la Brigada Golani, que la tomó entonces, había regresado y izado la bandera israelí sobre ella.

    Por lo tanto, se trata de una victoria altamente simbólica, además de estratégica, en lo que a Israel se refiere.

    En 1982, las fuerzas israelíes ocuparon el castillo, situado a solo 14,5 km de la frontera israelí, pero se retiraron en 2000 cuando abandonaron su autoproclamada zona de amortiguación en el sur del Líbano.

    Para los libaneses, se trata del último hito histórico conquistado en los últimos días, mientras que la ciudad de Nabatieh, más al norte, parece ser cada vez más un objetivo de las Fuerzas de Defensa de Israel.

    El ministro Katz afirmó que el control del castillo y de la cresta sobre la que se alza era un paso importante para proteger a las comunidades israelíes al otro lado de la frontera.

    La reciente advertencia de evacuación es la segunda vez en los últimos días que Israel ha ordenado a los residentes que abandonen todo el sur del Líbano al sur del río Zahrani.

    “Cualquier persona que se encuentre cerca de elementos, instalaciones o medios de combate de Hezbolá pone en peligro su vida”, declaró un portavoz de las FDI.

    Aseguró que un “número significativo de soldados de infantería de las FDI” participaba en la operación, que “actualmente se está ampliando a otras zonas”.

    Humo sobre el castillo de Beaufort en medio de los ataques de Israel.

    Getty Images
    El castillo fue edificado hace unos 900 años y es considerado un punto estratégico en Líbano.

    Gana terreno en Líbano

    La captura del castillo se trata de otra clara indicación de que las fuerzas terrestres israelíes se están adentrando cada vez más en territorio libanés, más allá de su línea de demarcación original del río Litani.

    Israel afirma que ha intensificado su ofensiva contra Hezbolá en respuesta a la escalada de ataques con drones explosivos y misiles por parte del grupo respaldado por Irán, tanto contra tropas israelíes dentro del Líbano como contra comunidades al otro lado de la frontera.

    El domingo, el Ministerio de Sanidad del Líbano informó de que 13 miembros del personal hospitalario habían resultado heridos en un ataque aéreo en las inmediaciones del hospital Hiram, en Tiro, al sur del Líbano, que causó daños importantes.

    El ejército confirmó la muerte de otro soldado, mientras que las escuelas de las comunidades situadas en el lado israelí de la frontera permanecieron cerradas el domingo como medida de precaución.

    El sábado, Hezbolá lanzó unos 25 proyectiles hacia esa zona, lo que provocó que políticos israelíes de la oposición instaran al gobierno a hacer más para garantizar la seguridad de los residentes.

    En Líbano, el primer ministro Nawaf Salam pronunció un discurso televisado en el que acusó a Israel de una “política de tierra quemada y castigo colectivo” en el sur del país.

    Y Francia, que mantiene vínculos históricos con el Líbano, ha solicitado una reunión del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas para debatir las operaciones militares israelíes.

    “Es urgente que las armas callen, todas ellas y para siempre, escribió en X el presidente francés Emmanuel Macron. “Nada justifica la grave escalada que se está produciendo actualmente en el sur del Líbano”, añadió.

    El ministro de Asuntos Exteriores, Jean-Noël Barrot, declaró a la cadena francesa BFMTV que la situación era un “grave error por parte de Israel”.

    ¿Fin del alto al fuego?

    Las autoridades israelíes han afirmado que los ataques de Hezbolá violan el acuerdo de alto el fuego temporal entre los gobiernos israelí y libanés, que se ha prorrogado dos veces desde su entrada en vigor el mes pasado.

    Las autoridades libanesas han señalado que los propios ataques israelíes constituyen violaciones.

    Las acusaciones mutuas significan que el alto el fuego está prácticamente está roto, pero, a pesar de ello, está previsto que esta semana se celebre en Washington una cuarta ronda de negociaciones entre las delegaciones de ambos gobiernos.

    Salam ha afirmado que esta es la única vía de salida del conflicto para el Líbano, pero Hezbolá no participa en ella. Y el Gobierno y el ejército libaneses, como siempre, solo pueden esperar.

    Líbano se vio arrastrado a la guerra entre Estados Unidos e Israel contra Irán el 2 de marzo, cuando Hezbolá lanzó cohetes contra Israel en represalia por un ataque israelí que acabó con la vida del líder supremo de Irán, Alí Jamenei.

    Israel respondió con una campaña aérea sobre todo el Líbano y una invasión terrestre. Desde entonces, las autoridades libanesas afirman que han muerto más de 3.300 personas, mientras que se han registrado 25 bajas militares israelíes.

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  • Más de 200 heridos y cientos de detenidos en Francia por disturbios tras la victoria del PSG en la Liga de Campeones

    Más de 200 heridos y cientos de detenidos en Francia por disturbios tras la victoria del PSG en la Liga de Campeones

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    Dos policías, con guantes, cascos y mascarillas de plástico protectoras, caminan por una calle y en el fondo se fuego.

    REUTERS/Abdul Saboor
    Policías en París el sábado, tras la victoria del PSG.

    Un total de 219 personas resultaron heridas en enfrentamientos entre aficionados al fútbol y policías en distintas partes de Francia, tras la victoria del Paris Saint-Germain (PSG), ante el Arsenal de Inglaterra, en la final de la Liga de Campeones, que se disputó el sábado en Budapest.

    Ocho personas se encuentran en condición grave, informó el ministro del Interior Laurent Nuñez.

    Miles de agentes fueron desplegados para frenar los disturbios que interrumpieron los servicios de autobús y trenes en la capital, París. Cincuenta y siete de ellos resultaron heridos.

    Nuñez dijo que 780 personas habían sido arrestadas por la violencia y que más de 450 están bajo custodia.

    Una persona fue hallada muerta tras un accidente en la circunvalación de París, que los alborotadores intentaron bloquear durante la noche.

    Unos 6.000 policías han sido movilizados para el desfile de la victoria del PSG, previsto para este domingo en la zona donde se encuentra la Torre Eiffel.

    A la izquierda se ve un vehículo en llamas. Muy cerca está un grupo de policías. Al fondo se ven vehículos de la policía, una concentración de personas y la Torre Eiffel

    AFP via Getty Images
    Las autoridades dijeron que están preparados para enfrentar la violencia.

    El ministro del Interior indicó que las fuerzas de seguridad serían “firmes” en su respuesta.

    “Somos un gran país por mantener el orden público. Permitimos la libertad de reunión, pero no los excesos”, afirmó.

    Hubo violencia similar cuando el PSG ganó el mismo trofeo el año pasado, con celebraciones que se volvieron mortales.

    La vasta avenida de los Campos Elíseos fue invadida por aficionados poco después de que el equipo local ganara en la tanda de penaltis.

    Las imágenes muestran bengalas encendidas, bicicletas eléctricas ardiendo en las calles y personas rompiendo cristales de al menos una tienda.

    La policía lanzó gases lacrimógenos para dispersar a las multitudes en el centro de la ciudad.

    La policía de París realizó 480 detenciones, de las cuales 277 fueron detenidas, incluidas 82 menores de edad.

    Las cifras son provisionales, indicó la fiscalía de París, que añadió que los delitos iban desde ataques a agentes hasta ataques a propiedades, robo, así como la posesión ilegal de armas.

    Las circunstancias que rodearon la muerte del joven de 24 años cerca de Porte Maillot, en la circunvalación de París, siguen sin estar claras. Algunos testigos dijeron que iba en una moto cuando chocó contra bloques de hormigón.

    Un adolescente también está en estado crítico tras una pelea en otra zona de París. No está claro si estaban implicados en los disturbios relacionados con el partido de fútbol.

    Varios jóvenes corren por una calle, al fondo se ver humo

    AFP via Getty Images
    Las escenas de París fueron similares a las celebraciones del año pasado por la victoria del PSG.

    “La gran mayoría sale a celebrar (el triunfo) y va muy bien”, dijo el ministro del Interior francés el domingo.

    “Pero otros individuos, que no son seguidores del PSG, que ni siquiera vieron el partido, vienen a causar problemas y disturbios. Estamos aquí para impedirles que lo hagan. Nuestra respuesta es muy firme.”

    La líder de extrema derecha Marine Le Pen escribió en X: “Solo en Francia la victoria de un club de fútbol desata disturbios”.

    “Solo en Francia todo el mundo se siente obligado a encerrarse en sus casas la noche de una victoria para evitar ser confrontado con la violencia”, añadió.

    Está previsto que los jugadores participen en el desfile de la victoria este domingo.

    Se planea una visita guiada por el Campo de Marte, que está al lado de la Torre Eiffel y una recepción organizada por el presidente francés Emmanuel Macron.

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    BBC

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  • Las incógnitas que aún rodean la muerte de Marilyn Monroe 100 años después de su nacimiento

    Las incógnitas que aún rodean la muerte de Marilyn Monroe 100 años después de su nacimiento

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    “¿Cómo se escribe una historia de vida? La verdad rara vez sale a la luz, normalmente circulan las falsedades. Pero es difícil saber por dónde empezar si no empiezas con la verdad”.

    Así se expresaba Marilyn Monroe en la última entrevista que concedió antes de su muerte, el 5 de agosto de 1962.

    Norma Jeane Baker (su verdadero nombre) tenía 36 años y dejaba atrás una vida llena de contrastes: estrella adorada por millones de personas alrededor del mundo, lidió con innumerables problemas psicológicos y emocionales que ella misma atribuía a su infancia y, en menor medida, al peso de la fama.

    Su solitaria muerte de madrugada, clasificada oficialmente como “probable suicidio”, desató múltiples rumores y teorías conspirativas que perduran hasta hoy, 100 años después de su nacimiento.

    Contienen los ingredientes perfectos para una película de Hollywood: sexo, política, agentes secretos e incluso la presunta implicación de la mafia o de una poderosa familia como los Kennedy.

    El periodista y escritor británico Anthony Summers se sumergió en los años 80 en una exhaustiva investigación, ahora actualizada, para intentar desentrañar el misterio.

    ¿Qué fue lo que halló?

    Marilyn Monroe posa en el metro de Nueva York mientras un hombre la mira de lejos

    Getty Images
    Marilyn Monroe cumpliría 100 años este 1 de junio,

    Una meticulosa labor

    El objetivo inicial del viaje del periodista a Hollywood era cubrir la reapertura de la investigación sobre la muerte de la actriz anunciada por el fiscal de distrito de Los Ángeles.

    Era 1982 y se cumplían 20 años del suceso.

    “Marilyn no había sido una de mis actrices favoritas, me gustaban más Natalie Wood y otras artistas de esa época”, le dijo Summers a BBC Mundo.

    El escritor y periodista Anthony Summers en su escritorio, con camisa azul.

    Netflix
    Anthony Summers llegó a Los Ángeles en los años 80 con la idea de hacer un reportaje en dos o tres semanas, pero se quedó en la ciudad californiana más de dos años para completar su trabajo.

    “Fui a Los Ángeles y empecé a mirar qué hacía el fiscal de distrito. Muy pronto me di cuenta de que la historia era mucho más amplia y complicada de lo que pensaba.

    “También me di cuenta de que su vida entera había sido mal cubierta por la prensa, excepto en dos o tres biografías. Había mucho que aprender”, recordó.

    Se compró un auto y empezó a tocar puertas y hacer llamadas. Las evasivas o directamente negativas de la gente a hablar le demostraron que, a pesar del paso del tiempo, el asunto todavía despertaba temores y suspicacias.

    Pero Summers insistió.

    Finalmente consiguió entrevistar a más de 700 personas, algunas de ellas con un conocimiento muy estrecho de los últimos días y horas de vida de la actriz, como su ama de llaves, Eunice Murray, o la familia del doctor Ralph Greenson, su último psiquiatra.

    Fruto de ese trabajo, Summers publicó en 1985 Goddess: The Secret Lives of Marilyn Monroe (“Diosa: las vidas secretas de Marilyn Monroe”).

    El libro ha sido actualizado y reeditado en varias ocasiones y sirvió de base para el documental de Netflix The Mystery of Marilyn Monroe: the Unheard Tapes (“El misterio de Marilyn Monroe: las cintas inéditas”) en el que se pudieron oír grabaciones hasta ese momento desconocidas de personas muy cercanas a Monroe.

    Una sonriente Marilyn Monroe mira hacia arriba con la cabeza apoyada en un brazo y la otra mano en la barbilla

    Getty Images

    “No encontré nada que me convenciera de que fue asesinada, pero sí hallé pruebas de que las circunstancias de su muerte fueron deliberadamente encubiertas”, sostuvo Summers.

    “Y diría que la evidencia sugiere que fue así por la conexión de la actriz con los hermanos Kennedy”.

    ¿Qué quiso decir?

    Marilyn y los Kennedy

    En el centro de todo el misterio que rodea la muerte de Marilyn Monroe está, efectivamente, la supuesta relación de la actriz con los hermanos John y Robert “Bobby” Kennedy, en aquella época presidente y fiscal general de EE.UU. respectivamente.

    Corrían los años 1961 y 1962, y a la actriz no le quedaría mucho tiempo de vida.

    Marilyn Monroe con Bob (izquierda) y John Kennedy.

    Netflix
    Esta es la única fotografía en la que aparecen los hermanos Kennedy junto a la estrella de cine.

    Summers consiguió que fuentes directas corroboraran que Monroe y los Kennedy coincidieron con cierta frecuencia en la mansión de Peter Lawford, cuñado de los políticos y conocido de la actriz, en la playa de Malibú.

    Otros entrevistados fueron más allá y hablaron de una presunta relación sentimental de Monroe con ambos, primero con John y luego con Bobby, que nunca ha sido reconocida por la familia Kennedy.

    Entre las grabaciones de Summers llaman especial atención los testimonios de detectives privados, informantes y exagentes del FBI que reconocen abiertamente ante el micrófono que tanto Marilyn Monroe como los Kennedy estaban siendo espiados.

    Investigadores directamente involucrados en el caso como Fred Otash o John Danoff le explicaron al periodista que la casa de la actriz y la de Lawford tenían micrófonos instalados por las fuerzas del orden y por grupos mafiosos a los que les interesaba tener un posible escándalo con el que presionar al fiscal general.

    Además, Summers tuvo acceso a expedientes oficiales que demuestran que el FBI investigaba a la actriz por su presunta ideología izquierdista y que la agencia consideraba “motivo de preocupación por cuestiones de seguridad” los encuentros de Monroe con el presidente y con el fiscal general.

    Marilyn Monroe en un auto se lleva las manos a la cara, con tristeza, tras la separación de Joe DiMaggio

    Getty Images
    Marilyn Monroe vivió marcados altibajos durante su carrera.

    Según la investigación de Summers, esto llevó a que los Kennedy rompieran toda relación con la actriz.

    Reed Wilson, un agente que era experto en escuchas y trabajaba tanto para el FBI como para la CIA, le confió a Summers que, en la última conversación de Monroe con Peter Lawford el mismo día de su muerte, la actriz exigió que la dejaran en paz.

    “Me siento usada. Me siento como un pedazo de carne. Siento que me han pasado de uno a otro”, reprochó Monroe citada por Wilson.

    “No es que tuviera el corazón roto, no creo que fuera eso”, apuntó Wilson. “Era más bien que sentía que se habían aprovechado de ella, que le habían mentido”.

    ¿Un complot para asesinarla?

    La idea de que Monroe pudiera haberse convertido en una figura molesta o incluso peligrosa para los Kennedy hizo que la teoría del asesinato cobrara fuerza.

    Sin embargo, para Anthony Summers no hay evidencia que la sustente.

    “La insinuación de que fue asesinada no tiene una base fundamentada en hechos”, le explicó el autor a BBC Mundo. “Para sugerir que alguien ha sido asesinado tienes que tener alguna prueba, y no la hay”.

    Eunice Murray, ama de llaves, y Norman Jeffires, handyman, se disponen a subir a un auto el 6 de agosto de 1962

    Getty Images
    Eunice Murray, ama de llaves de Marilyn Monroe, se convirtió en una figura central para intentar descifrar qué pasó la noche de la muerte de la actriz.

    “La evidencia de la noche que murió sí indica que se fabricó una historia, que no se contó la verdad sobre cómo se desarrollaron los hechos”, afirmó.

    “Según la versión que se dio en su momento, el ama de llaves Eunice Murray vio una luz [en la habitación de la actriz] a las 3 de la madrugada del domingo 5 de agosto y llamó a Ralph Greenson, el psiquiatra de Monroe, quien al llegar miró por la ventana y la vio tendida en la cama, aparentemente muerta. Entonces Greenson rompió el vidrio y, al cabo de un rato, él y Murray llamaron a la policía”, explicó.

    Sin embargo, Summers recogió testimonios de otras personas con una versión diferente, como Nathalie Jacobs, viuda del representante de prensa de Monroe, que recordó que alguien avisó a su esposo de que había una emergencia con la actriz a las 10 o las 11 de la noche del sábado 4.

    En esta línea, el forense que hizo la autopsia, Thomas Noguchi, determinó como hora probable de la muerte las 11 o las 12 de la noche, lo que colocaría la fecha del fallecimiento en el 4 de agosto y no el día 5.

    ¿Qué pasó en esas horas de diferencia entre las 11 de la noche y las 3 de la madrugada de la versión oficial?

    Joe DiMaggio cabizbajo, acompañado de su hijo, durante el funeral de Marilyn Monroe el 14 de agosto de 1962

    Getty Images
    La estrella del béisbol Joe DiMaggio, que fue el segundo marido de Marilyn Monroe, se mostró muy afectado por la muerte de la actriz.

    “Me llevó mucho tiempo ver qué piezas del rompecabezas podía encontrar y si encajaban”, contó Summers.

    “Con el descubrimiento de que mandaron una ambulancia a casa de Monroe, dato que provino de una fuente muy confiable -el jefe de la empresa de ambulancias Schaefer- y fue corroborado por otras siete personas, pude hacer un análisis más real de los tiempos.

    “Quedé convencido, y ahora lo estoy aún más, de que hubo un engaño sobre lo que pasó, pero no que la hubieran matado. No se veían daños físicos según la autopsia, tampoco señales de inyecciones”, reiteró.

    “Antes de saltar a esa conclusión, tienes que preguntarte qué otra cosa pudo haber pasado. Se encontraron pastillas para dormir, un frasco vacío de Nembutal, que es un barbitúrico.

    “Me pareció completamente posible que hubiera muerto por sobredosis accidental. O que se hubiera matado deliberadamente, algo que había intentado antes.

    “Si me preguntas qué pienso yo de las dos, creo que es más probable que fuera un terrible accidente. Si hubiera querido suicidarse, yo esperaría que se lo hubiera dicho a alguien o que hubiera dejado una nota informando que se estaba matando. No parece que lo hiciera.

    “Nunca lo sabremos, creo, pero me decanto por el lado de la muerte accidental”, subrayó el autor.

    El nicho de Marilyn Monroe, con una placa con su nombre y las fechas 1926-1962. Hay una foto de ella y un ramo de flores

    Getty Images
    El nicho de Marilyn Monroe está en un pequeño cementerio de Los Ángeles.

    En una de las actualizaciones de su libro, el periodista pudo añadir algunas de las piezas que le faltaban de su particular rompecabezas.

    Una de esas piezas era Sydney Guilaroff, peluquero de Monroe en varias de sus películas y confidente de la actriz.

    “Cuando estuve en Los Ángeles en los años 80 una y otra vez, me encontré con él y hablamos”, evocó Summers.

    “Siempre era muy amable y cooperativo sobre cosas que ocurrieron antes de la muerte de Marilyn, pero se comportaba de forma muy extraña cuando le preguntaba sobre los eventos de esa noche.

    “Años después, Guilaroff describió en su biografía cómo a las 9:30 de la noche en que murió, Marilyn le llamó. Sonaba aletargada y disgustada.

    “Le contó desesperada que estaba ‘rodeada de peligros, de traiciones de hombres en altos cargos’ y que Robert estuvo en la casa ese mismo día y la había amenazado y gritado”, expuso Summers.

    El ama de llaves también le dijo a Summers que Kennedy visitó a la actriz esa tarde, y que hubo una acalorada discusión.

    “Mi interpretación, con base en todas las personas con las que hablé, es que Bobby fue a verla ese día, que discutieron y que él tenía que dejar la ciudad, por eso necesitaban ganar tiempo”, opinó Summers.

    “Hubiera sido comprometedor que se supiera que había estado en la casa horas antes de su muerte. Parte del retraso era para asegurarse de que Bobby estaba fuera de la ciudad”.

    El periodista consiguió acceder a los registros de vuelo de un helicóptero que esa misma noche despegó de la casa de Peter Lawford.

    Sin embargo, Robert Kennedy nunca reconoció que estuviera en Los Ángeles el día en que murió la actriz.

    Una fascinación que perdura

    “La felicidad… ¿se llega a conocer? Intentar ser feliz es casi tan difícil como intentar ser buena actriz”.

    La vida de Marilyn Monroe estuvo repleta de momentos estelares y de tremendos dolores y decepciones.

    Una joven Marilyn Monroe posa en bikini en una playa

    Getty Images
    Marilyn Monroe es la mujer más fotografiada de la historia del cine.

    100 años después de su nacimiento, su figura sigue despertando un gran interés.

    “No estoy seguro de lo que es, pero sí sé que desde Connecticut hasta el Congo Marilyn aparece en tazas de café, bolsos, lo que se te ocurra”, sostuvo Summers.

    “En Malasia, por ejemplo, hay un restaurante con su nombre y un banco con una figura de cartón de Marilyn Monroe para que te puedas sentar a su lado y sacarte una foto con ella”.

    “Me pregunto qué piensan de ella los jóvenes de ahora. ¿La ven como una persona real con sentimientos? Espero que sí, porque fue una mujer real con inteligencia real.

    “Hay numerosas razones para sentir empatía hacia ella. Es mucho más que una figura de cartón. Y será más que eso. Creo que las cosas se han salido de control. Nadie tiene una noción de quién era la verdadera Marilyn Monroe”, expresó.

    “Marilyn Monroe era una mujer brillante y una muy buena actriz. Leía mucho, sabía sobre política. Era una mujer inteligente sometida a una presión casi intolerable y al final se puede decir que esa presión la mató”.

    Las últimas palabras que le dijo la actriz a Richard Meryman, el periodista que la entrevistó para Life, reflejan también ese deseo de ser tomada en serio.

    “Por favor, no me hagas quedar como un chiste”.

    * Esta nota fue publicada originalmente en 2022 por el 60º aniversario de la muerte de Marilyn Monroe y la actualizamos para el centenario de su nacimiento.

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  • Elecciones presidenciales en Colombia: esto es lo que hay que saber

    Elecciones presidenciales en Colombia: esto es lo que hay que saber

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    La elección pone a prueba el legado del primer presidente de izquierda del país frente a un candidato independiente de extrema derecha en ascenso y una conservadora tradicional.

    En Colombia, los votantes acuden a las urnas este domingo en unas elecciones presidenciales marcadas por la ansiedad generalizada sobre la seguridad pública y la incertidumbre sobre qué dos candidatos se enfrentarán en la segunda vuelta prevista para junio.

    Aunque la contienda se ha planteado como una elección entre extremos, las encuestas indican que aproximadamente el 20 por ciento de los votantes siguen indecisos, muchos de los cuales son moderados o centristas.

    La elección también sirve como un referéndum sobre el legado del presidente saliente, Gustavo Petro, el primer mandatario de izquierda del país.

    Su mandato se ha caracterizado por la representación histórica de las comunidades indígenas, afrocolombianas y LGBTQ, y también por un proceso de paz en su mayor parte infructuoso, una agenda legislativa estancada, discursos públicos digresivos, disputas con los órganos judiciales y legislativos y una relación tormentosa con el presidente Donald Trump.

    ¿Quiénes son los principales candidatos?

    En la izquierda está el senador Iván Cepeda, de 63 años, un aliado acérrimo de Petro que ayudó a formar su partido y se presenta con una plataforma de continuidad. Mantiene una cómoda ventaja en la mayoría de las encuestas y se espera que pase a la segunda vuelta del 21 de junio.

    Pero, aunque los expertos dicen que Cepeda se beneficia de la sólida base de la izquierda, no está claro si su personalidad reservada avivará a los votantes tanto como lo hizo la presencia galvanizadora de Petro.

    Desde la extrema derecha se presenta Abelardo de la Espriella, de 47 años, un extravagante abogado penalista y empresario, además de novato en la política. Presentándose como una figura externa que viene a salvar a la nación al estilo de Trump o del presidente de El Salvador, Nayib Bukele, De La Espriella llevó a cabo una acalorada campaña centrada en medidas de seguridad de línea dura, incluida la promesa de construir 10 megacárceles.

    Un aumento de apoyo en las últimas semanas de la campaña lo colocó a la par de Cepeda, según mostraron algunas encuestas. Además de la seguridad, prometió dar prioridad a Dios y a la familia, lo que le valió el respaldo de la derecha religiosa.

    Paloma Valencia, de 48 años, senadora desde hace mucho tiempo y destacada conservadora institucional, sería la primera mujer presidenta del país. Hizo campaña con el apoyo de Álvaro Uribe, un expresidente que gozaba de enorme popularidad.

    La candidatura de Valencia convirtió a las votantes mujeres en un grupo demográfico clave, y las políticas públicas destinadas a ayudar a las mujeres y a las madres solteras surgieron con frecuencia en la campaña electoral. Valencia también intentó ganarse los votos femeninos después de que De La Espriella cometiera ocasionales metidas de pata que los críticos calificaron de sexistas.

    Hasta mayo, ella y De La Espriella estaban empatados en la carrera por el voto conservador, pero el impulso de Valencia se estancó este mes, y ahora parece estar en un distante tercer lugar en la contienda. Los expertos dicen que hay una pequeña posibilidad de que consiga suficientes votantes indecisos para llegar a la segunda vuelta.

    ¿Qué preocupa a los votantes?

    La seguridad es un tema prioritario en Colombia, donde los asesinatos, los secuestros y los desplazamientos forzados se han disparado en los últimos años, especialmente fuera de las grandes ciudades, donde los grupos rebeldes han luchado por el control.

    El asesinato de Miguel Uribe Turbay –un aspirante a la presidencia procedente de una de las familias políticas más prominentes de Colombia– el año pasado en Bogotá avivó los temores de un retorno a la violencia urbana de hace tres décadas.

    Dos de los colaboradores de campaña de De La Espriella fueron asesinados a tiros este mes por hombres enmascarados en motocicletas en el sureste de Colombia. La compañera de fórmula de Cepeda, Aída Quilcué, senadora y destacada líder indígena, fue secuestrada brevemente en febrero.

    La estrategia emblemática de Petro, “Paz Total” –que buscaba acuerdos negociados con diversos grupos armados criminales– ha enfrentado una reacción pública negativa, y hay críticos que afirman que los grupos se aprovecharon de los altos al fuego para expandir su control territorial.

    Bajo el mandato de Petro, el número de zonas consideradas de conflicto activo se duplicó con creces en todo el país, pasando de siete a 16. Y el año pasado, el número total de miembros de los grupos armados aumentó un 23 por ciento, hasta superar los 27.000.

    Cepeda ha dicho que seguirá adelante con una versión del plan de paz de Petro, mientras que los otros principales candidatos han dicho que lo abandonarían. Valencia ha prometido “cazar como ratas” a los grupos armados y a los delincuentes, y tanto ella como De La Espriella dicen que buscarán asociarse con las fuerzas militares de Estados Unidos.

    Para la base progresista de Cepeda, las elecciones se ven como una lucha para preservar los avances en las reformas sociales, incluyendo la redistribución de la tierra, la disminución de los índices de pobreza, la reducción de la deforestación en la Amazonía y una mayor representación política de las comunidades marginadas.

    Varios observadores electorales expresaron su preocupación por las acusaciones de fraude promovidas por Petro y De La Espriella, quienes sugieren que el bando contrario podría amañar las elecciones, a pesar de que los expertos afirman que el proceso electoral colombiano es extremadamente transparente y resistente a la manipulación.

    La directora de la misión de observación electoral de Colombia, Alejandra Barrios, dijo que a los observadores les preocupaba la percepción pública de fraude y cómo reaccionarían los ciudadanos ante un resultado electoral contrario a su elección política.

    ¿Cuándo se esperan los resultados?

    Los centros de votación en toda Colombia estarán abiertos de 8 a. m. a 4 p. m., hora local, el domingo. Se espera que los resultados estén disponibles el domingo por la noche. Hay una ley de prohibición de bebidas alcohólicas vigente desde el viernes hasta el lunes, una medida destinada a prevenir la violencia relacionada con el consumo de alcohol.

    Annie Correal y Luis Ferré-Sadurní contribuyeron con la información.

    Genevieve Glatsky es una reportera del Times radicada en Bogotá.

    Annie Correal y Luis Ferré-Sadurní contribuyeron con la información.

  • Opinión: Hungría demostró cómo derrotar a un autócrata

    Opinión: Hungría demostró cómo derrotar a un autócrata

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    Desde primera hora de la mañana del segundo sábado de mayo, primero cientos y luego miles de personas se congregaron en la plaza frente al majestuoso edificio del Parlamento húngaro para celebrar el inicio de una nueva era política. Era la plaza donde decenas de miles se reunieron en 1956 y 1989 para exigir el fin de la ocupación soviética y, en 2006, para protestar contra un gobierno desacreditado. Era la plaza a la que el régimen del primer ministro Viktor Orbán impuso un importante rediseño hace más de una década –desvió el tráfico, instaló un gran estanque reflectante y parterres elevados, y trazó caminos estrechos–, aparentemente para garantizar que no volviera a producirse una concentración masiva de este tipo. Ahora era la plaza donde Péter Magyar, antiguo leal a Orbán, juraría su cargo, con la promesa del renacimiento de la democracia y la libertad tras 16 años de control autocrático.

    La multitud, que se juntaba en los espacios disponibles llenando gradualmente los cafés y calles cercanas, acogió a personas de todas las edades: jóvenes que no recordaban una época previa a Orbán y que habían votado en un número sin precedentes; intelectuales de edad avanzada que creían que jamás volverían a celebrar su país; familias multigeneracionales que habían llegado en autobús después de ver a Magyar en sus ciudades y pueblos natales. Durante su campaña, Magyar viajó a unas 700 localidades, convirtiendo muchas de ellas en “islas del Tisza”, puestos avanzados de apoyo a su partido. Al final, Magyar celebraba cinco o más mítines al día.

    Parecía una misión imposible. Orbán y sus compinches dominaban los medios de comunicación, perseguían y difamaban a los políticos de la oposición y cambiaban las leyes electorales en beneficio de su partido, el Fidesz. Orbán parecía haber logrado lo que el sociólogo y teórico político húngaro Balint Magyar (sin parentesco) denomina “ruptura autocrática”, el punto a partir del cual es imposible desbancar a un autócrata mediante elecciones. Políticos iliberales de otros países peregrinaron a Hungría para aprender de Orbán; CPAC (Conferencia de Acción Política Conservadora, por su sigla en inglés), la reunión de los conservadores nacionales estadounidenses, empezó a celebrar allí una convención anual; y el vicepresidente JD Vance visitó Budapest antes de las elecciones, en una muestra de apoyo a Orbán. Y, sin embargo, los húngaros no solo le dieron al partido Tisza la victoria, sino la mayoría constitucional, poder suficiente para revertir los cambios introducidos por Orbán en las leyes e instituciones húngaras. El triunfo fue asombroso –único en nuestra era de retrocesos democráticos– y deja lecciones claras para Estados Unidos.

    Una lección evidente del éxito de Péter Magyar reside en la escala, el alcance y la tenacidad de su red organizativa. “Tenían 2000 islas del Tisza con entre 30.000 y 50.000 voluntarios”, me dijo Balint Magyar, con evidente asombro. “Solo en sus centros de llamadas, tenían entre 3000 y 4000 personas en la última semana de campaña”. Hablamos dos días antes de la ceremonia de investidura, en su despacho del espectacular, aunque prácticamente vacío, edificio de la Universidad Centroeuropea. En 2018, el gobierno de Orbán obligó a la mayor parte de las operaciones de la universidad a exiliarse en medio de una campaña de desprestigio antisemita centrada en el filántropo estadounidense de origen húngaro George Soros, fundador y principal financiador de la UCE. Algunas de las muchas otras campañas de desprestigio de Orbán se centraron en los migrantes, “las élites de Bruselas” y las personas LGBTQ. Durante la última campaña electoral, vallas publicitarias y mensajes en las redes sociales generados por inteligencia artificial advertían a los húngaros que corrían peligro de ser invadidos por Ucrania y que solo Orbán podía protegerlos. Debería haber parecido absurdo –era absurdo–, pero durante años la estrafalaria propaganda xenófoba y antisemita le había funcionado bien a Orbán. No funcionó contra Péter Magyar, probablemente porque muchos húngaros tuvieron la oportunidad de verlo en persona, muchos de ellos en repetidas oportunidades. Esta es otra lección de su éxito: la anticuada política en persona puede ser un poderoso antídoto contra el alarmismo de los medios de comunicación.

    En su discurso de investidura ante el Parlamento, retransmitido en pantallas gigantes instaladas alrededor de la plaza, Péter Magyar dijo que los votantes le habían otorgado un mandato “no solo para cambiar el gobierno, sino para cambiar el sistema. Para empezar de nuevo”.

    Magyar enumeró las formas en que Orbán había dañado a Hungría: una economía estancada en la que un tercio de la población vive en la pobreza, servicios de salud inadecuados, escuelas de baja calidad, instituciones de bienestar infantil plagadas de abusos, una atmósfera de odio y miedo. El régimen de Orbán había “robado del bien común de la nación húngara, de los bolsillos del pueblo húngaro y de las mesas de los niños y ancianos húngaros”, dijo Magyar, “unos 20 billones de florines húngaros”, es decir, unos 65.000 millones de dólares, en la última década y media.

    Políticos de la oposición habían descrito el régimen de Orbán como “corrupto”, un término relativamente suave que sugería una cierta aberración respecto a la función prevista del gobierno. Péter Magyar no hizo esa concesión. Tomando prestado un término acuñado por Balint Magyar, lo ha calificado de Estado mafioso: una empresa fundamentalmente criminal. Tercera lección: no te andes con rodeos.

    En lugar de rehuir la confrontación directa, se fortaleció contra ella. Al ser elegido diputado al Parlamento Europeo, en 2024, se aseguró la inmunidad judicial en Hungría. Cuando circularon rumores sobre un video íntimo que se utilizaría para chantajearlo, pasó a la ofensiva y acusó a Orbán de utilizar “kompromat al estilo ruso” (no se divulgó ningún video). Sabiendo que probablemente bloquearían su registro de un nuevo partido político, asumió el control de uno que había quedado inactivo. Y lo que es aún más importante, en lugar de intentar crear coaliciones entre otros partidos, se centró en reclutar al mayor número posible de personas reales, de todo el espectro político y, en última instancia, construyó una gigantesca organización capaz de derribar el monopolio político de Orbán.

    Podría decirse –y algunos lo han hecho– que Magyar ganó, al menos en parte, porque era un antiguo miembro del partido Fidesz de Orbán. Pero mis interlocutores en Hungría subrayaron que la credibilidad de Magyar residía en que no era miembro de la antigua oposición, cuyas políticas habían provocado el descontento que hizo posible el ascenso de Orbán y cuya timidez había contribuido a perpetuar su poder. Eso también es una lección: la persona mejor posicionada para acabar con el poder de Donald Trump no sería un republicano anti-Trump, sino alguien ajeno al grupo de poder demócrata, alguien que pueda afirmar con credibilidad que Trump no llegó al poder durante su mandato: un Graham Platner en lugar de un Thomas Massie.

    A pesar de todo su incansable trabajo durante los dos últimos años, Magyar no creó su maquinaria política desde cero. Al igual que Zohran Mamdani, Magyar destacó en la conversión de potenciales simpatizantes en voluntarios de campaña. Un servicio de distribución de noticias ya existente proporcionó la estructura inicial de la red organizativa. Una amplia gama de movimientos de protesta de base también se unió. El día de la toma de posesión de Magyar, una conmemoración paralela, más pequeña, organizada por la ciudad de Budapest, celebró a esas organizaciones. Uno a uno, tomaron el micrófono para pronunciar un breve discurso sobre su causa y su participación en la victoria electoral: profesores que se habían organizado contra un currículo unificado dictado por el Estado; un joven que denunció abusos en el sistema de atención a la infancia; un estudiante de secundaria perseguido por recitar un poema contra Orbán; organizadores de la celebración del Orgullo LGBTQ de Budapest. Los oradores permanecieron en el escenario, formando poco a poco una multitud del tipo –de los muchos tipos– de húngaros comunes y corrientes que habían puesto fin a la era Orbán.

    Esa es la quinta lección: las organizaciones de base que tienen poca o ninguna conexión con la política electoral –en Estados Unidos, podrían ser las redes formadas por los mítines No Kings, los grupos de resistencia al ICE, etc.– pueden importar tanto o más que las que ya están centradas en ganar votos.

    Otra lección reside en las cuestiones que motivaron a los votantes de Magyar. La economía húngara es un desastre, pero los sondeos postelectorales de Median, una organización que había predicho los resultados de las elecciones con una precisión asombrosa, muestran que los votantes consideraron que la corrupción era, con diferencia, el tema más importante. Al preguntarles por qué pensaban que Orbán había perdido, el 49 por ciento citó la corrupción, y solo el 18 por ciento pensó que era “el empeoramiento de la situación económica, el aumento del costo de la vida”. Las otras razones citadas fueron “mentiras” (15 por ciento); “alarmismo, retórica de guerra” (11 por ciento); y “la gente se hartó” (10 por ciento). En otras palabras, los húngaros parecían considerar que el daño que el orbanismo le había hecho a la nación era más importante que cualquier daño que hubiesen experimentado como individuos. Estaban unidos por un sentimiento de indignación moral: “opciones de valor”, como me lo describió una persona cercana al gobierno entrante.

    Las encuestas han demostrado sistemáticamente que incluso los votantes del Fidesz desean en general que Hungría siga en la Unión Europea (UE). Algunos seguramente solo quieren la facilidad de viajar y residir, pero otros probablemente tienen en mente los ideales más elevados de la UE, como el Estado de derecho, los derechos humanos y el objetivo esencial de la UE, que es la paz.

    Hungría es uno de los países más pobres del bloque, y en los primeros años de su régimen, Orbán pudo utilizar la pertenencia a la UE para asegurarse financiación y, por tanto, poder, aunque arremetiera contra la burocracia de Bruselas. Pero en 2022, la Unión Europea empezó a retener la financiación, alegando corrupción. Y en 2024, después de que Hungría ignorara una sentencia del Tribunal de Justicia Europeo que le obligaba a tramitar las solicitudes de asilo, el tribunal le ordenó a Hungría que pagara 200 millones de euros e impuso una multa diaria de 1 millón de euros. (Cuando Orbán se negó a pagar, Bruselas dedujo el dinero de los fondos de la UE destinados a Hungría). Estas acciones no solo perjudicaron a la economía húngara, sino que también permitieron a Magyar establecer una conexión causal entre las políticas de Orbán y el bienestar de los votantes comunes. Una de sus principales promesas electorales fue desbloquear la financiación de la UE.

    Hungría ingresó en la Unión Europea en 2004. La bandera de la UE –12 estrellas doradas sobre fondo azul– adorna la fachada del edificio del Parlamento húngaro junto al estandarte rojo, blanco y verde de la nación. Pero la política de Orbán, como la de la mayoría de los autócratas, era la política del agravio. Bajo su régimen, la bandera de la UE fue retirada y sustituida por la bandera de los Szekelys, una minoría húngara que se vio obligada a vivir en Rumania cuando los vencedores de la Primera Guerra Mundial redibujaron las fronteras de la región. El gesto simbólico de Orbán contribuyó a avivar el resentimiento contra la UE y lo que, según él, era una nueva generación de ataques a la soberanía húngara.

    Péter Magyar programó su toma de posesión para el Día de Europa: el 76 aniversario de la declaración que creó la hoja de ruta para un continente unido. Antes de su toma de posesión, se volvió a izar la bandera europea. Pero se mantuvo la bandera de Szekely, señal de que Magyar pretende representar a todos los ciudadanos húngaros, incluidos quienes apoyaron a Orbán. En algunos reportajes estadounidenses, Magyar ha sido calificado de centrista o de centro-derecha. En realidad, su política –y esta es otra lección de su victoria– es pluralista.

    El ascenso de Péter Magyar comenzó en febrero de 2024, cuando concedió una entrevista al medio de comunicación independiente Partizan. Arremetió contra Orbán por corrupción y por no representar a los húngaros, pero, de forma más explosiva, por un asunto totalmente distinto: encubrir los abusos sexuales a niños bajo tutela del Estado. Un caso que implicaba a más de 40 acusados había llegado a los tribunales, pero, al parecer, Orbán dio instrucciones a su departamento de justicia para que indultara a varios de ellos. Dos mujeres que habían dado su aprobación en aquel momento –la presidenta Katalin Novak y la ministra de Justicia Judit Varga, entonces esposa de Magyar– acabaron dimitiendo. Magyar acusó al régimen de Orbán de esconderse “tras las faldas de las mujeres”. Sorprendentemente, en la cercana Polonia, el único otro país europeo que ha derrocado a un gobierno autocrático, un escándalo de abuso sexual infantil y su posterior encubrimiento también parecen haber desempeñado un papel importante. Quizá se deba a que estas historias pueden arrojar una luz especialmente cruda sobre las redes y los abusos de poder. Esta es una lección que podría resultar útil en los Estados Unidos. Tal vez ya lo haya sido.

    Ahora, al hablar en el Parlamento, el nuevo primer ministro húngaro ofreció una disculpa extensa y detallada a las víctimas de abusos y a quienes buscaron justicia. Y anunció que, para hacer frente a los crímenes del régimen de Orbán, iba a presentar una legislación para crear la Oficina Nacional de Recuperación y Protección de Activos, que prometió que “sería uno de los pilares del cambio de régimen de 2026”. Todas las personas a las que entrevisté en Hungría insistieron en que el cambio de régimen no estaría completo hasta que se hubiera producido un recuento completo de los abusos del régimen de Orbán y se hubiera castigado a los culpables de los delitos, aunque nadie, incluidas las personas cuyo trabajo será garantizar que se haga justicia, parecía tener una idea clara de cómo podría organizarse este proceso. Es evidente, sin embargo, que su objetivo no solo será satisfacer el deseo de retribución, sino también separar a quienes se enriquecieron gracias a sus conexiones con el régimen de Orbán de los millones de votantes comunes que lo permitieron, un paso esencial para sanar una sociedad que se ha regido por la política del odio, la ira y la sospecha. También hay una lección en eso.

    Como muchos otros autócratas y aspirantes a autócratas –Vladimir Putin, Benjamín Netanyahu, Donald Trump–, Orbán estaba aparentemente desesperado por mantenerse en el poder porque, si perdía su cargo, podía enfrentarse a cargos penales. Por este motivo, incluso cuando Péter Magyar subió en las encuestas, e incluso el día de las elecciones, cuando los primeros resultados apuntaban a una victoria aplastante de Tisza, muchos húngaros supusieron que Orbán encontraría la forma de aferrarse al poder. ¿Se negaría a reconocer los resultados de las elecciones? ¿Declararía la ley marcial? Pero incluso después de que autorizara el pago de una suma global de seis meses de salario a los miembros de los servicios uniformados, se dijo que el personal militar estaba abrumadoramente a favor de un cambio de régimen. Orbán debía saber que no podía contar con ellos.

    Abandonó el Parlamento tras las elecciones, y el día de la investidura no estaba en el edificio. Tampoco estaban varios de los miembros más destacados del Fidesz, el partido que aún dirige y que obtuvo aproximadamente una cuarta parte de los escaños de la legislatura. Sin embargo, sí se presentó el presidente Tamas Sulyok, leal a Orbán. Antes de que Magyar jurara su cargo, Sulyok pronunció un anodino discurso sobre la importancia del Estado de derecho y el orden constitucional.

    Magyar se negó a seguirle el juego. “Es irónico oírlo hablar ahora del Estado de derecho, tras dos años de silencio”, dijo. “Presidente, guardó silencio cuando el fracasado primer ministro llamó a la mitad del país” –los que se le oponían– “‘insectos a exterminar’. No expresó ninguna preocupación cuando los servicios secretos fueron enviados tras el mayor partido de la oposición. No alzó la voz cuando se utilizaron miles de millones de fondos públicos para difundir el odio a la guerra entre los húngaros, incluso entre nuestros hijos. Después de tanta cobardía y de hacer la vista gorda, ¿cómo puede representar la unidad de esta nación? No puede. Es hora de que se marche con la cabeza en alto mientras tenga la oportunidad”.

    Los húngaros se consideran un pueblo educado y reservado. Llegan a tiempo. Observan el decoro. Se abstienen de la confrontación. Sin embargo, la noche de las elecciones se sorprendieron a sí mismos bailando por las calles al grito de “¡Se acabó!”. Y ahora su nuevo primer ministro volvía a escandalizarlos. Dentro del Parlamento reinaba el silencio, pero los miles de personas que seguían el discurso en las pantallas exteriores prorrumpieron en gritos y aplausos. Y cuando la cámara enfocó a Sulyok, con la cara congelada en una media sonrisa incómoda, la multitud soltó una ronda de abucheos que probablemente se oyó al otro lado del Danubio.

    Esa misma mañana, Magyar y Agnes Forsthoffer, la nueva presidenta del Parlamento, habían depositado coronas de flores en la estatua de Attila Jozsef, un poeta de principios del siglo XX cuyo poema “Junto al Danubio” es un himno a la diversidad húngara. Termina con esta estrofa, entendida como un llamado a solucionar las diferencias:

    La lucha que libraron nuestros antepasadosva disolviéndola en paz la memoria,y arreglar al fin nuestras cosas comunes,esto es nuestro trabajo – y no es poco.

    La mayor parte de la poesía de Jozsef se considera tan compleja que es intraducible. Así, cuando los nuevos dirigentes políticos depositaron flores en su estatua con el acompañamiento de un concierto para clarinete de Mozart, proyectaban una nueva-vieja actitud hacia la alta cultura.

    Esta es otra lección de la victoria de Magyar: su política es aspiracional e inspiradora, un tono que es un antídoto contra el cinismo y la vulgaridad de la autocracia. Es lo contrario de, por ejemplo, el enfoque adoptado por el gobernador de California, Gavin Newsom, quien trolea a Trump intentando superarlo en el envilecimiento del lenguaje político y de la vida política. Al hablar en el edificio del Parlamento, que Magyar calificó como “el edificio más bello del mundo” –y puede que lo sea–, proclamaba una nueva era de belleza y amor. Forsthoffer había utilizado la palabra “amor” cuatro veces en su breve discurso.

    Cuando Magyar terminó su discurso ante el Parlamento, anunció que había invitado a actuar a un conjunto de niños romaníes. La persona con la que estaba –Zsofia Ban, una de las autoras más célebres de Hungría, y una persona tan poco acostumbrada a participar en exuberantes muestras de optimismo que me dijo que se sentía como si se hubiera disfrazado– lloró. Nunca había ocurrido nada parecido en el Parlamento. Los romaníes constituyen aproximadamente el 8 por ciento de la población húngara, lo que los convierte en uno de los mayores grupos minoritarios de Hungría y, posiblemente, el más pobre y el más discriminado. Magyar había hablado mucho de la difícil situación de los niños romaníes, de la que parecía haber aprendido en campaña.

    Una decena y media de preadolescentes con camisa blanca y pajarita negra tocaron tamburas y entonaron una canción que es considerada como el himno del pueblo romaní húngaro, seguida de una canción popular húngara. Varios diputados recién elegidos lloraron abiertamente. Pero los diputados electos del partido de extrema derecha Nuestra Patria abandonaron la cámara en señal de protesta. La subjefa de esta facción, Dora Duro, alguna vez realizó una rueda de prensa para romper físicamente uno de los libros infantiles de Ban, que tachó de “propaganda homosexual”. Había sido muy bueno para las ventas del libro, pero sé lo que es ser denunciado por gente de tu propio país. Le pregunté a Ban cómo se sentía al saber que Duro seguía siendo miembro del Parlamento. “Perdieron”, respondió.

    Cuando Magyar salió del edificio para dirigirse a la multitud reunida, ofreció su propia lección sobre su imposible victoria. “Contra una máquina de poder”, dijo, “no necesitamos otra máquina de poder, sino personas de verdad que –yendo de buzón en buzón, de casa en casa, en el frío, la escarcha y la lluvia– son capaces de cualquier cosa por su patria, sus vecinos, sus parientes y su comunidad”.

    La siguiente tarea era “redescubrir cómo volver a vernos como una comunidad”, dijo. “Por tanto, les pido que se dirijan hacia aquellos compatriotas que hoy están decepcionados, que tienen miedo o que viven este periodo como una pérdida. No intenten derrotarlos, no los menosprecien. Escúchenlos y hablen con ellos. Díganles que este país también les pertenece a ellos; que son necesarios, como todo el mundo es necesario; y que juntos reconstruiremos Hungría, porque no hay izquierda, no hay derecha, solo hay húngaros”.

    Uno de los secretos del éxito de Péter Magyar, me había dicho Balint Magyar, residía en recuperar los símbolos de la nación: la bandera, el himno nacional, la idea misma de la identidad húngara. Ahora Péter Magyar presenciaba una elaborada representación nacional: el izado de la bandera, soldados marchando al paso de la oca, caballería con uniformes ornamentados.

    Y entonces terminó la pompa, pero Magyar seguía separado de la multitud por grandes extensiones de espacio vacío, la distancia que el gobierno de Orbán había diseñado tan cuidadosamente. Magyar empezó a hacer gestos a la multitud: acérquense, acérquense, pero la gente ya estaba apretada contra el borde del estanque reflectante. Al cabo de unos instantes, la excitación y el deseo de participar plenamente en este momento histórico se volvieron demasiado fuertes como para resistirse. Algunos hombres se subieron los pantalones y corrieron por la piscina reflectante, que resultó tener solo unos centímetros de profundidad. Casi inmediatamente, les siguieron cientos más. Corrieron chapoteando por el agua y hacia el otro lado, llenando el espacio del que tanto tiempo habían estado excluidos. “¡Ahora esta es su casa!”, exclamó Magyar.

    Todas las personas a las que entrevisté en este viaje a Budapest creen en esta nueva era. Los académicos creen que volverán a ser libres para enseñar. Los jóvenes creen que serán la primera generación en años para la que quedarse en Hungría sea una opción deseable. Los activistas de la sociedad civil creen que podrán dejar de luchar por su propia supervivencia y centrarse en ayudar a las personas a las que quieren ayudar. Márta Pardavi, copresidenta de la única organización de Hungría que proporciona representación legal gratuita a las personas que solicitan asilo, se mostró incluso esperanzada –a pesar de la ausencia de tales promesas– de que el nuevo gobierno vuelva a aceptar solicitudes de asilo.

    Los expertos con los que hablé fuera de Hungría se muestran más escépticos, preocupados por las notas de “sangre y tierra” que habían oído en los discursos de Magyar, seguros de que su atención a la difícil situación de los romaníes no era más que un calculado acercamiento a Bruselas, hecho con la esperanza de desbloquear fondos de la UE. Por otra parte, ¿no es para eso para lo que sirve el gobierno europeo: para fomentar y hacer cumplir los valores humanistas? Es demasiado pronto para decir algo sobre las políticas de Magyar, pero las elecciones de su gabinete parecen coherentes con el espíritu integrador de su campaña, política y socialmente.

    Magyar terminó de hablar y cedió el escenario a Ibolya Olah, estrella del pop de etnia romaní y abiertamente lesbiana. Interpretó “Magyarorszag” (“Hungría”), una balada que hacía muchos años que no interpretaba porque, según dijo, su sentimiento patriótico había perdido sentido.

    Ban, una amiga suya y yo nos sentamos en un café y pedimos Aperol spritz. “Por el primer día de la democracia”, dijo Ban, y chocamos nuestras copas. El dueño de la cafetería, quien reconoció a Ban, nos trajo magdalenas rellenas de nata. Ban bailó en su silla al ritmo de “We Are the Champions” de Queen. Le pregunté qué le parecía depositar sus esperanzas en un político que procedía de la derecha, que aparentemente nunca había dicho una palabra en defensa de los inmigrantes y que apenas se había pronunciado a favor de los derechos de las personas LGBTQ. ¿Podría ser un lobo con piel de revolucionario?

    “Quizá lo sea”, dijo, sonriendo ampliamente. “Quizá lo sea”.

    Y entonces bailamos por la plaza al son de la canción de Icona Pop con el estribillo “I don’t care, I love it” (no me importa, me encanta). Gente de todas las edades bailaba en fila de conga, quitándose las manos de los hombros para chocarnos los cinco. La fiesta en la plaza continuó hasta el día siguiente.

    Máté Bartha es fotógrafo y cineasta residente en Budapest.

    M. Gessen es columnista de opinión en The Times. Ganó el Premio Pulitzer de opinión en 2026 y ha escrito 11 libros, entre ellos El futuro es historia: Rusia y el regreso del totalitarismo, que obtuvo el Premio Nacional del Libro en 2017.

  • ‘Backrooms’ y el auge de las películas de creadores de Youtube

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    Durante años, Hollywood se preguntó si el éxito de plataformas como YouTube podría trasladarse a la pantalla grande. La respuesta está resonando en las taquillas.

    Hollywood se pasó una década preguntándose si la fama de YouTube podría trasladarse a la taquilla.

    Últimamente, ha estado recibiendo una respuesta muy estruendosa.

    Por ejemplo, Backrooms, una película de terror psicológico que A24 estrenó el jueves en 3400 cines en Estados Unidos y Canadá. Dirigida por Kane Parsons, un cineasta novel de 20 años cuyos videos han generado 342 millones de visitas en YouTube, Backrooms va camino de recaudar al menos 60 millones de dólares para cuando termine el domingo, según los analistas de taquilla.

    Para poner en contexto un resultado de ese tamaño, se espera que la más reciente gran producción de ciencia ficción de Steven Spielberg, El día de la revelación, se estrene dentro de dos semanas con unos nada despreciables 35 millones de dólares. A24 gastó unos 10 millones de dólares para hacer Backrooms, protagonizada por Chiwetel Ejiofor (12 años de esclavitud) y Renate Reinsve (Valor sentimental). Universal Pictures gastó unos 115 millones de dólares en El día de la revelación, protagonizada por Emily Blunt en el papel de una meteoróloga repentinamente dominada por una fuerza alienígena.

    Backrooms forma parte de una oleada cada vez más grande de películas de directores noveles que han afinado sus instintos en YouTube y no en el ecosistema de Hollywood. Otros dos creadores sin historial en Hollywood, Curry Barker y Mark Fischbach, ya han convertido este año sus cifras de seguidores en internet en éxitos de taquilla sorpresivos.

    “No es una anomalía”, dijo Stephen Galloway, decano de la escuela de cine de la Universidad Chapman, en una entrevista telefónica. “Es el comienzo de un cambio gigantesco. Estos son los insurgentes cinematográficos de nuestra era”.

    Obsesión, dirigida por Barker, de 26 años, creador de YouTube conocido por sus videos de comedia y terror, ha recaudado 74 millones de dólares en Norteamérica desde su estreno hace dos semanas. Esta mezcla de comedia, terror y thriller sobre los peligros de la fijación romántica costó 750.000 dólares y no tiene nombres famosos en su reparto. Los analistas dicen que podría recaudar la asombrosa cifra de 100 millones de dólares para cuando termine su paso por la taquilla.

    Focus Features, el estudio especializado propiedad de Universal que está detrás de Obsesión, también tiene entre sus filas la próxima película de Barker, que se titula Anything but Ghosts.

    “A medida que YouTube ha ido creciendo como plataforma, los jóvenes cineastas y creadores han empezado a confiar más en ella como lugar para estrenar su trabajo”, dijo Peter Kujawski, presidente de Focus Features.

    Kujawski señaló que Barker decidió estrenar su primera película –un slasher de 62 minutos, Milk & Serial— en YouTube en 2024. En el pasado, los aspirantes a cineastas esperaban llamar la atención en algún festival, como hicieron Daniel Myrick y Eduardo Sánchez con El proyecto de la bruja de Blair en Sundance en 1999.

    El pequeño boom de pasar de youtuber a cineasta comenzó en enero, cuando Fischbach, de 36 años, autodistribuyó su película de terror Iron Lung en 3015 cines. En Hollywood se quedaron boquiabiertos: costó 3 millones de dólares y recaudó casi 18 millones en sus tres primeros días, con lo que superó sin esfuerzos al documental de Amazon sobre Melania Trump, que había sido muy promocionado. Iron Lung, protagonizada también por Fischbach, recaudó 50 millones de dólares al final de su paso por las salas.

    Alex DelVecchio, director general de Rutgers Cinema, un cine con tres salas en New Brunswick, Nueva Jersey, señaló que Parsons inició su canal de YouTube (llamado Kane Pixels) en 2015, cuando solo tenía 9 años, y que Fischbach llevaba construyendo una audiencia en YouTube desde 2012. (Fischbach es conocido como Markiplier en YouTube, donde tiene más de 38 millones de suscriptores).

    “Muchos youtubers han intentado dar el salto al cine convencional y se han quedado cortos”, dijo DelVecchio. “Una cosa que es diferente con estos chicos es la perdurabilidad. En este momento, algunos de ellos llevan mucho tiempo haciendo videos, y así es como desarrollas un público fiel que te seguirá”.

    DelVecchio añadió: “Los universitarios que ahora compran muchas entradas se hicieron fans cuando eran muy jóvenes. Es como si tuvieran interés por apoyar el éxito de figuras que cruzan de internet al cine como Markiplier y Kane Parsons”. (DelVecchio dijo que esperaba que se agotaran las entradas para Backrooms durante el fin de semana. “Añadiré funciones hasta el amanecer si es necesario”, dijo).

    Estas victorias de taquilla vienen con matices.

    Backrooms, Obsesión y Iron Lung son todas películas de terror, el género que ha sido durante más tiempo el más indulgente con los cineastas noveles, en parte porque el terror es relativamente barato de producir. Para algunos ejecutivos de estudios, ese contexto es motivo de cautela: el verdadero cambio, dicen, se producirá cuando el terror no sea la única prueba de concepto. (Si hemos de ser justos, ha habido algunos ejemplos de comedia a lo largo de los años, como La vida de Kayla de A24, que supuso el debut como director de Bo Burnham. Burnham fue una de las primeras estrellas de YouTube).

    Backrooms y Obsesión también fueron producidas por gente poderosa. El magnate Peter Chernin, el maestro del terror James Wan y el reconocido cineasta Shawn Levy tienen créditos de producción en la película de Parsons. Jason Blum, quizá el productor de terror con más éxito de la historia de Hollywood, participó en Obsesión.

    Incluso Kujawski, de Focus Features, pidió cautela.

    “Hay un momento importante con el talento de YouTube, sin duda, y es muy emocionante”, dijo. “Pero no todas las personas que tienen éxito en internet lo tendrán en otros medios. Curry Barker, por ejemplo, es un narrador muy, muy especial”.

    Aun así, estas tres películas de gran repercusión dirigidas por youtubers forman un patrón que Hollywood no puede ignorar. Sobre todo teniendo en cuenta que el negocio del cine sigue luchando por recuperarse de la pandemia de COVID-19. A24, que declinó hacer comentarios sobre Backrooms antes de su estreno, ya contrató a Barker para reiniciar la franquicia de La matanza de Texas, que tiene 51 años de antigüedad, para una nueva generación.

    A algunas personas en Hollywood la oleada de youtubers les recuerda la forma en que una nueva generación de cineastas surgió de MTV en la década de 1990. Entre esos talentos estaban David Fincher, quien empezó dirigiendo videos para estrellas del pop como Madonna (“Express Yourself”), y Spike Jonze, quien se ganó la atención del mundo del cine con los videos ingeniosos que realizó para artistas como los Beastie Boys (“Sabotage”).

    “Estamos en medio de una gran caída del orden mundial de Hollywood”, dijo Galloway, el decano de la escuela de cine. “El público joven quiere algo veloz, fresco y nuevo, lo contrario de lo que los estudios y la mayoría de los directores establecidos están capacitados para hacer”.

    Brooks Barnes es el corresponsal principal del Times para Hollywood. Escribe sobre la industria del entretenimiento desde hace 25 años.

  • “Creía que mi familia se había resistido a Hitler, hasta que descubrí que mi bisabuelo era nazi”

    “Creía que mi familia se había resistido a Hitler, hasta que descubrí que mi bisabuelo era nazi”

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    Una foto compuesta de dos soldados nazis vigilando a miles de soldados en formación en un estadio en Polonia. Un papel de membresía firmado se superpone en la parte inferior derecha de la imagen y un formulario de papel nazi vacío se superpone en la parte superior derecha.

    Getty Images / Die Zeit / BBC News

    “Cuando era joven, creía y me sentía orgullosa de provenir de una familia antifascista”, le dijo Rosa, una residente de Berlín de 57 años, a BBC News Russian. Cambiamos su nombre a petición suya.

    Pero finalmente descubrió la verdad: que el fascismo estaba profundamente arraigado en la sociedad alemana de principios del siglo XX bajo el régimen nazi.

    Eso la llevó a emprender un viaje para descubrir la implicación de sus antepasados ​​en el régimen de Adolf Hitler.

    La publicación en Alemania de millones de documentos sobre antiguos miembros del Partido Nazi, digitalizados, indexados y puestos a disposición por el periódico Die Zeit para búsquedas masivas le está ayudando a completar su búsqueda.

    Si bien Rosa afirma que esto le ha brindado consuelo, la nueva base de datos ha reavivado el debate sobre cómo el país recuerda su brutal pasado.

    Rosa se crió al norte de Berlín, en Alemania Oriental.

    El país, formado en 1949, se llamaba formalmente República Democrática Alemana y formaba parte de la Europa del Este dominada por Moscú.

    Durante su infancia, en la década de 1970, todos los aspectos de la vida en Alemania Oriental estaban bajo un estricto control estatal.

    “Nos dijeron que los alemanes del este eran en gran parte descendientes de antifascistas, mientras que los ‘malos’ venían del oeste”, recuerda Rosa.

    Mientras que quienes vivían en el lado occidental del Muro de Berlín podían acceder a medios internacionales y eran educados sobre hasta qué punto los alemanes participaron en el régimen de Hitler, los niños de la escuela de Rosa crecieron leyendo libros sobre soldados libertadores soviéticos.

    Ella misma veía a la URSS como una amiga, una especie de “hermano mayor”.

    Por ello, algunas historias familiares sobre la Segunda Guerra Mundial la confundían.

    Durante años, Rosa no logró comprender por qué su abuela “tuvo que huir del Ejército Rojo [de la URSS]”.

    “Profundizar en la historia familiar”

    Cuando Rosa tenía 16 años, una delegación judía de Estados Unidos visitó su escuela para un debate titulado “Hijos de supervivientes se reúnen con hijos de perpetradores”.

    Solo hacia el final se dio cuenta de que pertenecía al segundo grupo, no al primero.

    “De repente, todo cobró sentido: [me di cuenta de que] a los alemanes se les consideraba el enemigo”.

    Ella recuerda ese momento como “la apertura de una compuerta”: un cambio repentino en su forma de entender las cosas.

    “Fue entonces cuando comencé a indagar a fondo en la historia de mi familia”.

    Una imagen compuesta de unas 100 hojas de papel, cada una contiene el resultado de búsqueda de un miembro del Partido Nazi, de la base de datos de Die Zeit sobre la pertenencia nazi.

    Die Zeit
    Según Die Zeit, la base de datos, que permite buscar a antiguos nazis por nombre, fecha y lugar de nacimiento, contiene información sobre aproximadamente el 90% de todos los miembros del partido nazi.

    Rosa empezó a consultar archivos y a pedirle a sus padres y parientes mayores que le contaran su pasado.

    Con el paso de los años, descubrió que el hermano de su abuela se unió al ejército a los 18 años, se convirtió en piloto de bombardero y fue derribado sobre Grecia antes de cumplir los 21.

    El padre de su abuela era un funcionario que apoyaba a los nazis, aunque se desconoce su postura exacta.

    Pero es su otro bisabuelo, Otto, quien ha estado en el punto de mira de Rosa durante décadas.

    “Era policía en la ciudad polaca de Bialystok, cerca de la frontera con Bielorrusia”.

    La ciudad fue escenario de muchos episodios horribles del Holocausto, incluyendo la quema viva de cientos de personas dentro de una sinagoga.

    Tras la publicación de la base de datos de los miembros del Partido Nazi, Rosa comenzó a buscar a Otto de inmediato.

    “Enseguida encontré su carné de afiliado. Se unió al partido en 1933, el año en que los nazis llegaron al poder”.

    “¿Me sorprendió? No, para entonces no. Fue simplemente la confirmación definitiva”, dice Rosa. “Fue como poner fin a una larga historia”.

    Millones de búsquedas

    Las búsquedas de Rosa se encuentran entre las millones que ha registrado la base de datos desde su lanzamiento en febrero.

    Hasta hace poco, comprobar si un familiar pertenecía al nazismo implicaba presentar una solicitud ante los Archivos Federales Alemanes.

    Pero la base de datos digitalizada, publicada inicialmente por los Archivos Nacionales de Estados Unidos y convertida este año en una herramienta de búsqueda por Die Zeit, ha agilizado considerablemente la búsqueda.

    Judith Busch, portavoz de Die Zeit, le dijo a BBC News Russian que la herramienta ha sido utilizada millones de veces y ha generado miles de comentarios y mensajes.

    El partido nazi de Hitler se llamaba formalmente Partido Nacionalsocialista Obrero Alemán (NSDAP). Contaba con más de 10 millones de miembros antes de que los aliados de la Segunda Guerra Mundial lo derrotaran en 1945.

    El archivo de miembros, que se conservaba en Múnich, estuvo a punto de ser destruido al final de la guerra: 50 toneladas de documentos fueron enviadas a una fábrica de papel, pero el director de la fábrica desobedeció las órdenes y se las entregó a las fuerzas estadounidenses.

    La pertenencia al régimen nazi ha sido un tema controvertido en Alemania desde su caída.

    Todas las personas que hablaron con BBC News Russian sobre sus búsquedas pidieron permanecer en el anonimato, para evitar críticas o vergüenza cuando otros se enteren de sus vínculos familiares con los nazis. Hemos cambiado sus nombres para proteger su identidad.

    “Creo que está relacionado con la lealtad que la gente siente hacia sus familiares, incluso si esas personas ya no están vivas”, afirma Johannes Spohr, un historiador alemán especializado en historia familiar.

    “Durante mucho tiempo, este tema ha sido un tabú muy estricto”, comentó en conversación con BBC News Russian.

    “Todos mis conocidos que revisaron esos archivos encontraron parientes”, dice alguien a quien llamamos Hertha.

    Ella misma encontró en la base de datos a dos bisabuelos -un policía y un maestro-, pero cree que no cometieron ningún delito.

    “En aquella época, pertenecer al Partido Nazi no era infrecuente, e incluso algunas personas se veían obligadas a formar parte de él simplemente por su trabajo”.

    “Nunca te afilies a ningún partido político”

    Martin, como le llamamos, encontró el nombre de su bisabuelo.

    “Para mí fue muy impactante. Mi padre me contó que mi bisabuelo solía decir: ‘Nunca te afilies a ningún partido político. Yo una vez me afilié a uno, pero después me di cuenta de que era el partido equivocado’”.

    Una foto compuesta de una colección de tarjetas de membresía nazis tomada de la base de datos de Die Zeit

    Die Zeit / BBC News
    Imágenes de carnés de afiliación al Partido Nazi en la base de datos de Die Zeit, que permite a las personas consultar la historia de sus antepasados.

    En general, los historiadores coinciden en que nadie se unía al partido “automáticamente”; la membresía requería una solicitud y aprobación personal.

    “No todos los miembros del partido estuvieron personalmente involucrados en los crímenes”, subraya Christian Staas, jefe de la sección de Historia de Die Zeit.

    “Pero todos aquellos que optaron por unirse al NSDAP apoyaron así al régimen nazi, responsable de la guerra, el Holocausto y muchos otros crímenes contra la humanidad”.

    Sin embargo, una tarjeta de membresía por sí sola no puede demostrar cuán activa era una persona ni si cometió delitos; eso requiere una investigación más exhaustiva.

    Rosa aún no tiene detalles sobre lo que hizo su bisabuelo Otto en Bialystok.

    Decenas de miles de detenidos judíos pasaron por la ciudad, donde tras la guerra se encontraron registros de ejecuciones masivas y otras atrocidades.

    Tras confirmar sus sospechas de que Otto era miembro del partido nazi, Rosa afirma sentir “la responsabilidad de asegurarse de que no vuelva a suceder”.

    ¿Violación de privacidad?

    Mientras que algunos acuden en masa a la base de datos, otros critican su divulgación.

    Algunos argumentan que publicar dichos datos viola la privacidad.

    Otros creen que revivir los errores y traumas del pasado impide que Alemania avance.

    “Es cierto que algunos alemanes están cansados ​​de estas discusiones”, dice Rosa.

    “Algunos dicen que deberíamos ‘poner punto final’ ahora”.

    Para ella, hacerlo sería como borrar la historia.

    “No podemos dejar de enseñarle esto a los niños”, opina, particularmente dado lo que ella percibe como ecos cada vez mayores del mismo tipo de retórica que se escucha hoy en Alemania.

    Johannes Spohr expresa dudas sobre si el estudio de la historia familiar ayuda a evitar que se repitan los errores del pasado.

    Sin embargo, afirma que conectar con el pasado puede fomentar la madurez y el sentido de la responsabilidad.

    “Es importante emanciparnos de todos los mitos e incluso mentiras con los que crecimos -los mismos que dan forma a la sociedad alemana- para comprender quiénes somos y qué hicieron nuestros antepasados”.

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  • Por qué los comunistas de India perdieron por completo el poder tras casi 70 años gobernando a millones de personas

    Por qué los comunistas de India perdieron por completo el poder tras casi 70 años gobernando a millones de personas

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    Por primera vez desde 1957, India ya no tiene ni un solo gobierno estatal liderado por comunistas.

    La derrota del Frente Democrático de Izquierda (LDF), liderado por el Partido Comunista de la India (Marxista), en Kerala este mes, tras una década en el poder, marcó el final, al menos por ahora, de uno de los experimentos más duraderos del mundo en el comunismo democrático.

    En su apogeo, los partidos comunistas de India gobernaron estados que se extendían desde Bengala Occidental hasta Kerala y Tripura. Influyeron en la vida de más de 100 millones de personas a través de sindicatos, organizaciones campesinas, secciones estudiantiles y redes de cuadros disciplinadas.

    En Bengala Occidental, el Frente de Izquierda gobernó de forma ininterrumpida desde 1977 hasta 2011, siendo uno de los gobiernos comunistas electos más longevos del mundo.

    En Tripura, la izquierda gobernó durante 35 años en total, incluyendo un periodo ininterrumpido de 25 años antes de su derrota ante el Partido Bharatiya Janata (BJP) del primer ministro Narendra Modi en 2018.

    Kerala siguió una trayectoria diferente. Desde 1957, cuando el estado votó por uno de los primeros gobiernos comunistas elegidos democráticamente del mundo, encabezado por EMS Namboodiripad, el poder ha alternado entre la izquierda y el Congreso, lo que ha convertido a los comunistas en una fuerza duradera, pero nunca en una fuerza permanentemente dominante.

    En 1996, Jyoti Basu, miembro fundador del CPI (M) y entonces ministro principal de Bengala Occidental, estuvo a punto de convertirse en primer ministro de India al frente de un gobierno de coalición. Pero su partido rechazó la oferta, una decisión que Basu describiría más tarde como un “error histórico”.

    Los comunistas influyeron mucho en la política de coaliciones de Delhi.

    En 2008 le retiraron su apoyo al gobierno del ex primer ministro Manmohan Singh por el histórico acuerdo nuclear civil con Estados Unidos. En aquel momento, los partidos de izquierda contaban con 62 escaños en la cámara baja del parlamento, suficientes para obligar a Singh a someterse a una moción de confianza antes de que finalmente lograra el acuerdo.

    Su influencia se extendía mucho más allá del parlamento.

    A pesar del estancamiento económico en Bengala Occidental y la preocupación por el declive de los estándares educativos bajo el gobierno de la izquierda, los comunistas continuaron ejerciendo una influencia desproporcionada sobre el pensamiento económico y la vida intelectual y cultural, mucho más allá de sus bastiones electorales.

    Muchos creen que la mayor parte de esa influencia ya se ha desvanecido.

    Miembros del sindicato indio vistos a través de una bandera comunista durante una protesta en Nueva Delhi.

    Getty Images
    Tras tener gran fuerza política e influencia sobre el pensamiento económico y la vida intelectual y cultural, el poder de la izquierda india se diluyó.

    “Un caso atípico”

    La izquierda sobrevive hoy de forma desigual.

    En Kerala, a pesar de su último revés, sigue teniendo relevancia política. En el estado de Tamil Nadu sobrevive principalmente gracias a alianzas. En el de Bihar, el CPI (Marxista-Leninista) se ha consolidado como una fuerza popular dinámica en algunas zonas.

    Los grupos estudiantiles afines a la izquierda siguen gozando de buena salud en las principales universidades.

    Pero en Bengala Occidental y Tripura, otrora grandes bastiones del poder de la izquierda, los comunistas se han convertido en una sombra de lo que fueron.

    A nivel nacional, el porcentaje de votos del CPI (M) ha caído de más del 6% en su apogeo en la década de 1980 a menos del 2% en las últimas elecciones generales.

    Este declive refleja el desvanecimiento de un lenguaje político más antiguo: la lucha de clases y la movilización colectiva han dado paso progresivamente a la política identitaria, el nacionalismo, los líderes populistas y la prestación de asistencia social.

    Mohammed Salim, secretario del CPI (M) en Bengala Occidental, percibe una corriente histórica más amplia en juego.

    Según él, desde la década de 1990, el auge del nacionalismo hindú y la liberalización del mercado produjeron una “ofensiva religiosa, política y económica” que acorraló a la izquierda por todos lados.

    “A la clase media se le mostró un panorama prometedor”, afirma. “Desarrollo, modernización, infraestructura: todos se beneficiarían. Se generó ambición”.

    Según argumenta, los comunistas tuvieron dificultades para contrarrestar una política cada vez más organizada en torno a la casta y la religión, en lugar de la clase social.

    “Las políticas de división debilitaron la unidad de clase”, afirma Salim.

    Sin embargo, los expertos argumentan que la izquierda no puede explicar su declive simplemente mediante el auge del nacionalismo hindú, la política de castas y la política de aspiraciones.

    A diferencia de China o Vietnam, los partidos comunistas en India gobernaban solo estados dentro de una “economía política federal”, afirma Sanjay Ruparelia, profesor de ciencias políticas en la Universidad Metropolitana de Toronto.

    Eso los dejó bajo una presión creciente para atraer inversión privada y generar crecimiento.

    Un hombre pasa junto a un muro al borde de la carretera con grafitis electorales del Partido Comunista de India (Marxista)

    Getty Images
    Kerala eligió uno de los primeros gobiernos comunistas del mundo en 1957.

    En Bengala Occidental, la contradicción estalló de forma espectacular: el partido que había ascendido gracias a las reformas agrarias fue acusado repentinamente de despojar a los campesinos de sus tierras en nombre de la industria.

    Kerala se distinguió del resto, atrayendo la atención internacional por su planificación descentralizada, sus altos indicadores sociales, su nivel de alfabetización, la reducción de la pobreza y un sólido sistema de salud pública.

    Pero el modelo tenía problemas subyacentes.

    “Kerala seguía dependiendo en gran medida de las remesas del extranjero, que han fluctuado, lo que ha generado crecientes presiones fiscales y una insuficiente generación de empleo, especialmente entre los jóvenes”, subraya Ruparelia.

    Lo más sorprendente es que los propios comunistas de Kerala se inclinaron hacia el modelo económico al que antes se oponían.

    Un documento de política del IPC (M) de 2022 abarcaba la inversión privada, las asociaciones público-privadas, las universidades privadas y los servicios tecnológicos integrados a nivel mundial.

    Para politólogos como Ruparelia, esa evolución ponía de manifiesto una realidad más amplia: los partidos comunistas de India a menudo se entendían mejor como socialdemócratas que como comunistas.

    En lugar de impulsar una revolución, funcionaron principalmente como partidos parlamentarios centrados en el bienestar social, los derechos laborales y la redistribución.

    “India fue un caso atípico al tener partidos de tradición comunista que triunfaron en elecciones democráticas”, declara.

    Sin embargo, argumenta MA Baby, secretario general del CPI (M), los gobiernos estatales siempre han operado bajo estrictas limitaciones.

    “Tienen poderes financieros y administrativos limitados. El verdadero poder reside en Delhi”, afirma.

    “Utilizamos los gobiernos estatales para demostrar que, incluso dentro de la estructura socioeconómica capitalista, es posible implementar políticas y alternativas en favor del pueblo, a pesar de las limitaciones de poder”.

    Pero la base social que sustentaba ese modelo se ha ido erosionando progresivamente.

    Un trabajador subcontratado sostiene la bandera del Partido Comunista de la India (Marxista) (CPI-M) durante una manifestación

    Getty Images
    Uno de los muchos trabajadores que se reunieron el 1 de mayo de 2026, Día Internacional del Trabajo, para exigir mejores salarios y seguridad laboral.

    “¿Dónde están los comunistas?”

    El movimiento obrero organizado siempre fue minoritario en la vasta economía informal de India.

    Las políticas de bienestar social se desplazaron cada vez más de la movilización de clases a las transferencias directas de efectivo y las coaliciones basadas en la identidad.

    Cuando en 2020 estallaron las protestas de los agricultores contra las leyes agrícolas del primer ministro Narendra Modi, pusieron de manifiesto cuánto había cambiado la política rural.

    La izquierda siguió formando parte del movimiento -“la voz de la conciencia”, como la define la analista Shikha Mukherjee-, pero ya no era su líder. Los partidos regionales y los sindicatos agrícolas independientes habían ocupado ese lugar.

    “La izquierda ha perdido su lugar como principal voz en defensa de los derechos y las garantías. Ha tenido dificultades para adaptarse a la economía moderna, y la confusión ideológica ahora se encuentra en el centro del movimiento”, afirma Mukherjee.

    La India actual se caracteriza por una creciente desigualdad, un desempleo juvenil crónico y una inseguridad económica cada vez mayor; condiciones en las que cabría esperar que la política marxista prosperara.

    Como señala Ruparelia, “las condiciones objetivas, como suelen decir los izquierdistas, deberían beneficiarlos”.

    Pero ¿dónde están los comunistas?, pregunta Mukherjee. “La izquierda debería haber estado en las calles. ¿Dónde están?”

    Esta paradoja no es exclusiva de India.

    Tras la crisis financiera de 2008, Europa también fue testigo del surgimiento de nuevos partidos de izquierda.

    Pero muchos lucharon contra los populistas nacionalistas que movilizaron a los trabajadores mediante “políticas de inmigración y etnonacionalismo en lugar de solidaridad de clase”, afirma Ruparelia. Mukherjee sostiene que la izquierda india se ha enfrentado a un desafío similar con el BJP.

    Aun así, escribir obituarios sobre movimientos políticos es prematuro.

    Dos candidatas jóvenes saludando con sus manos, a bordo de un vehículo haciendo campaña, con banderas

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    Con el objetivo de deshacerse de su imagen de partido envejecido, el CPI (M) en Bengala ha comenzado a impulsar a una generación más joven de líderes.

    “Nuestro lugar en el corazón de la gente”

    El comunismo indio ha sobrevivido a escisiones, represión estatal y colapsos electorales.

    Sus redes organizativas, aunque debilitadas, aún se extienden por diversas partes del país.

    Que la izquierda pueda transformar esa presencia residual en una renovación política es otra cuestión.

    “El CPI (M) necesita reinventarse: trabajar dentro del sistema económico que ha creado la liberalización, no simplemente oponerse a ella”, afirma Mukherjee.

    En Bengala Occidental, Salim insiste en que el partido se está “reagrupando, reposicionando y rejuveneciendo” nuevamente.

    Con el objetivo de deshacerse de su imagen de partido envejecido y resistente al cambio, el partido ha estado impulsando a una generación más joven de líderes hacia un primer plano.

    “Los comunistas deben rejuvenecerse constantemente. La única constante es el cambio mismo”, dice Baby.

    Pero la magnitud del declive de la izquierda sigue siendo alarmante.

    En las elecciones de Bengala, el CPI (M) obtuvo tan solo un escaño en la asamblea de 294 miembros y consiguió poco más del 4% de los votos.

    Sin embargo, Kerala presenta una realidad distinta: incluso en la derrota, el Frente Democrático de Izquierda (LDF) conservó aproximadamente un tercio de los votos, lo que demuestra que los comunistas siguen siendo una fuerza política importante en la región.

    En Tripura, el regreso al poder aún parece lejano.

    Sin embargo, los líderes de los partidos insisten en que el declive electoral de la izquierda no refleja plenamente su relevancia social y política.

    “¿Tenemos esperanza? Por supuesto”, dice Baby.

    “De hecho, nos preguntamos: sin nosotros, ¿qué futuro hay? Los escaños importan, pero nuestro lugar en el corazón de la gente importa aún más”.

    Hombre en primer plano gritando un slogan, con la bandera comunista atrás

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    La caída de la izquierda ha sido pronunciada pero siempre queda la esperanza.
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  • ¿Son los chequeos médicos de los presidentes de EE.UU. un mero ejercicio de relaciones públicas?

    ¿Son los chequeos médicos de los presidentes de EE.UU. un mero ejercicio de relaciones públicas?

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    George H. W. Bush padre, George W. Bush y Bill Clinton.

    Getty Images
    Los presidentes estadounidenses George H. W. Bush padre, George W. Bush y Bill Clinton saludaron a los medios de comunicación tras sus revisiones médicas anuales.

    ¿Algún problema de salud preocupante que el público estadounidense deba conocer, señor presidente?

    “Bueno, piensan que parezco demasiado joven”, bromeó Joe Biden, entonces de 81 años, tras su revisión médica anual como el presidente de mayor edad en la historia del país.

    El presidente de Estados Unidos es una de las personas más poderosas del planeta y el escrutinio público de sus historiales médicos se ha convertido en un fenómeno claramente estadounidense.

    Todos los presidentes de la historia moderna de EE.UU. han recorrido el breve trayecto desde la Casa Blanca hasta el Centro Médico Militar Nacional Walter Reed para someterse a un examen físico periódico, que se trata tanto de un mensaje político como de una cuestión de salud.

    “Históricamente, los estadounidenses han querido presidentes masculinos, presidentes vigorosos”, afirmó el doctor Matt Dallek, historiador político de la Universidad George Washington.

    El examen físico es una forma en la que el presidente puede demostrar su vitalidad y, por lo tanto, proyectar una sensación de poder político.

    Es algo que Donald Trump, a menos de tres semanas de cumplir 80 años, ha tratado de convertir en un elemento central de su imagen como mandatario.

    Tras su examen anual, la Casa Blanca publicó el viernes un comunicado del médico de Trump, quien afirmó que se encontraba en “excelente estado de salud”, aunque le recomendó hacer más ejercicio y perder peso.

    También señaló que el presidente tiene “una función cardíaca, pulmonar, neurológica y física general sólida” y que es “plenamente apto para desempeñar todas las funciones de comandante en jefe y jefe de Estado”.

    Pero incluso la garantía de un informe médico favorable por parte del doctor del presidente tiene sus límites.

    No existe la obligación de que el presidente comparta su historial médico, el cual está protegido por la misma ley de privacidad sanitaria que el resto de los estadounidenses.

    “Me siento en plena forma”

    Antes de la llegada de la televisión, a los presidentes les resultaba mucho más fácil ocultar sus problemas de salud.

    En 1919, el presidente Woodrow Wilson sufrió un grave derrame cerebral que lo dejó prácticamente incapacitado durante la recta final de su presidencia. Por ello, en la práctica fue su esposa quien tomó las decisiones durante más de un año.

    La gravedad de su estado fue ocultada en gran medida por su médico y el resto del personal.

    Más tarde, aunque el público era en cierta medida consciente de que el presidente Franklin D. Roosevelt padecía parálisis a causa de la poliomielitis, la Casa Blanca restó importancia a que usara una silla de ruedas hasta su muerte en el cargo en 1945.

    Ronald Reagan con su esposa Nancy.

    Getty Images
    Ronald Reagan saluda a la prensa, junto con su esposa Nancy, después de someterse a una operación de cáncer durante su mandato.

    Jacob Appel, especialista en ética médica del Hospital Mount Sinai de Nueva York e historiador de la salud presidencial, afirmó que no fue hasta el mandato del presidente Lyndon B. Johnson, durante la Guerra Fría en la década de 1960, cuando se hicieron públicos los resultados de los exámenes médicos periódicos.

    En la década de 1970, el presidente Gerald Ford insistió en hacer pública parte de su información médica, a pesar de las objeciones de su propio médico, explicó Appel a la BBC.

    “Me siento en plena forma. Cada día estoy más sano”, declaró Ford a los medios tras su revisión médica de 1976. Añadió que nadaba todos los días para mantenerse en forma.

    “Si yo fuera el público, ignoraría por completo esa información (divulgada por la Casa Blanca)”, dijo Appel.

    “El presidente puede seleccionar lo que queda bien y lo que no”, declaró el especialista en ética médica a la BBC.

    La mayoría de los informes de los chequeos presidenciales, sin embargo, contienen detalles de dolencias triviales.

    “Los médicos extirparon una lesión cutánea precancerosa de la punta de su nariz”, indica un informe de The New York Times sobre el chequeo anual de Bill Clinton de 1996.

    Al año siguiente, le recomendaron auriculares para mejorar su audición.

    En el ambiente partidista tan tenso de EE.UU., los políticos tienen poco que ganar al revelar cualquier posible debilidad.

    Y la salud del presidente también podría ser una cuestión de seguridad nacional.

    “Cualquier cosa que divulguemos al público estadounidense también será conocida por los servicios secretos rusos, el gobierno chino y otros adversarios”, señaló Appel.

    Biden a los 80 años

    Getty Images
    Biden era el hombre de más edad en ocupar la presidencia de EE.UU. cuando se sometió a su examen médico a los 80 años, en 2024.

    A más edad, más interés por la salud

    Tras una racha de presidentes relativamente jóvenes (Bill Clinton tenía 46 años cuando tomó posesión, George W. Bush tenía 54 y Barack Obama tenía 47), Estados Unidos eligió a dos de sus presidentes de más edad en rápida sucesión.

    Trump tenía 70 años cuando tomó posesión por primera vez en 2017, y 78 cuando asumió el cargo por segunda vez el año pasado.

    Biden, que ocupó el cargo entre los dos mandatos de Trump, entró en la Casa Blanca a los 78 años y la abandonó a los 82.

    Esto “ha potenciado” el interés por los informes médicos anuales de los presidentes, afirmó Dallek.

    “El escrutinio de Biden y Trump debido a su edad se mueve en un plano totalmente diferente”, señaló el historiador político.

    “Las preocupaciones en los medios de comunicación, en la opinión pública, los debates que se producen sobre si son aptos para el cargo, esas discusiones se intensifican”.

    La capacidad de Biden para desempeñar el cargo se convirtió en un tema central de la campaña de 2024, lo que finalmente le obligó a abandonar la carrera por la reelección.

    Donald Trump saluda al bajarse del Marine One

    Getty Images
    Trump saludó a los periodistas tras bajar del Marine One al terminar su cita médica.

    Durante la segunda presidencia de Trump, los republicanos —y el propio presidente Trump— acusaron a antiguos miembros del gobierno de Biden de encubrir problemas de salud y deterioro mental, luego de la publicación de un libro revelador que indicaba que miembros del personal de la Casa Blanca de Biden intentaron ocultar su estado de salud.

    Un portavoz de Biden afirmó en aquel momento que “las señales de envejecimiento no son indicio de incapacidad mental”.

    Encuestas recientes, realizadas antes de la última revisión médica de Trump, mostraron que un número significativo de estadounidenses estaba preocupado por su salud.

    Una encuesta de The Washington Post, ABC e Ipsos, publicada a principios de mayo, reveló que un 59% de los encuestados no cree que Trump tenga la agudeza mental necesaria para desempeñar el cargo, mientras que un 55% afirma que no cree que su salud física sea la adecuada.

    Otra encuesta publicada por The Economist y YouGov sugirió que algo menos de la mitad de los estadounidenses cree que Trump es demasiado mayor para ser presidente.

    El propio Trump se ha enfrentado a un escrutinio cada vez mayor sobre su salud a medida que avanza en edad.

    El chequeo médico de Trump de este año recogía sus “datos vitales”, incluyendo la altura (1,91 m), el peso (108 kg), la frecuencia cardíaca en reposo (73 latidos por minuto) y la presión arterial (105/71 mmHg).

    Su médico también se refirió a los hematomas en su mano, que han sido fotografiados durante actos públicos, calificándolos de “compatibles con una irritación leve de los tejidos blandos relacionada con los frecuentes apretones de manos”, al tiempo que toma aspirina para la “prevención cardiovascular”.

    También subrayó su “abstinencia de toda la vida” del tabaco y el alcohol.

    Posteriormente, en su plataforma Truth Social, Trump escribió: “Todo salió perfecto”.

    Información adicional de Caitlin Wilson.

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  • Cómo tener una conversación difícil

    Cómo tener una conversación difícil

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    Las conversaciones complicadas son menos intimidantes si tenemos claros los pasos a seguir. Algunos expertos compartieron sus estrategias personales.

    Una vez tuve un problema con una amiga cercana. En lugar de hablarlo con ella, pospuse la conversación por meses.

    Cuando me invitó a cenar, por fin decidí desahogarme. Pero, para entonces, me había puesto tan nerviosa que me empecé a sentirme mareada. Mi amiga tuvo que llevarme a su sofá y darme un paño frío para la frente.

    Podría haber evitado esa situación si hubiera hablado con ella cuando me molesté por primera vez.

    Es tentador postergar una conversación difícil, sobre todo con alguien a quien aprecias o ves con frecuencia, dijo Matt Abrahams, profesor de la Escuela de Negocios de Stanford y autor de Piensa rápido, habla mejor.

    “Lo hacemos esperando y rezando para que el asunto mejore por sí solo”, dijo.

    Pero las conversaciones difíciles son menos intimidantes si tenemos claros los pasos a seguir. Le pedí a unos expertos que me guiaran por esos pasos.

    Elige un momento adecuado

    Encontrar el momento y el lugar adecuados es crucial, dijo John Caughlin, profesor de comunicación de la Universidad de Illinois en Urbana-Champaign. Acércate a la persona cuando las cosas parezcan tranquilas, dijo, y añadió que por lo general las conversaciones difíciles deben hacerse en privado.

    Abrahams dijo que lo mejor es hablar en persona, porque puedes “leer pistas e indicios” de una forma que no puedes hacer a través de un aparato. Y añade que dedicar tiempo para quedar con esa persona indica que la conversación es importante para ti.

    Si es posible, mantén la conversación en exteriores, dijo Jefferson Fisher, autor de Discute menos, habla más. Es algo que a él le gusta hacer a menudo, me dijo. Si están sentados en un banco en el parque, no se tienen que mirar fijamente a los ojos, algo que puede resultar desafiante para algunas personas, dijo, y pueden hacer una pausa para ver a su alrededor si la situación se pone intensa.

    Advierte a la persona

    Transmite que esa puede ser una conversación difícil y empieza con lo que Fisher llama una “frase de advertencia”.

    Dile a la persona, de forma neutra, que algo te molestó: “‘Oye, me gustaría decir algo que no te he dicho’ o ‘Me gustaría hablar contigo de algo que no he dejado de pensar’”, dijo Fisher.

    También puedes establecer un tono de colaboración al decir: “Necesito tu ayuda con algo que me preocupa”, dijo. Eso los pone en el mismo equipo y puede evitar que la otra persona se sienta a la defensiva.

    Dale un breve adelanto de tu tema para no dejar a esa persona “con inquietud por el miedo y con la idea: ‘Estoy en un problema’”, dijo Fisher. En mi experiencia, he aprendido a no decirle a mi marido “tenemos que hablar”, lo que hace que se paralice como un conejo, sino a decirle algo específico como “tenemos que hablar de los estados de cuenta de nuestra tarjeta de crédito”.

    Nunca es agradable tener una discusión difícil, pero es aún peor cuando una persona no tiene ni idea de qué se avecina, dijo Fisher.

    Mantén la calma y el mensaje

    Establece un objetivo en tres partes, dijo Abrahams: lo que quieres que la persona sepa, lo que te gustaría que sintiera y lo que quieres que haga. (Escríbelo de antemano si te resulta útil).

    Si la conversación se descarrila, vuelve una y otra vez a tu objetivo. “Eso puede ayudarte a mantener los pies en la tierra cuando las cosas están en movimiento”, dijo.

    Si encuentras resistencia, a Abrahams le gusta usar el parafraseo “como herramienta para mantener el rumbo”. Simplemente, repite lo que dice la persona con tus propias palabras. Esto valida su punto de vista y puede tranquilizarla, dijo.

    “Eso no significa que estés de acuerdo, solo significa: ‘Te escucho’”, dijo. “Luego regresa a tu punto”.

    Al final de la conversación, dale las gracias, dijo Abrahams. “Puedes decir: ‘Te agradezco mucho que hayas estado dispuesto a hablar este tema conmigo’”, dijo. Y si lograron llegar a una solución, añade, haz un resumen claro y breve para ambos.

    Si no resolvieron el asunto, dijo, “puedes decir: ‘Espero que sepas que realmente quiero solucionar esto contigo’”, y sugerir que vuelvan a abordar el tema más adelante. “La mayoría de nuestras interacciones no se resuelven de una sola vez”, añadió.

    Luego de llegar a tropezones al sofá de mi amiga, nos preparó un té, nos tapó con una cobija y hablamos. Fue duro. Y después ya no. No debería haber esperado.

    ¿Cómo puedes evitar volverte frágil?

    Casi la mitad de los adultos mayores corren el riesgo de padecer fragilidad. Aquí abordamos cómo la definen los expertos, en qué se diferencia del envejecimiento normal y qué situaciones ponen a alguien en riesgo de volverse frágil.

    Lee el artículo: ¿Eres frágil?

    Es hora de dejar el celular y salir a la calle

    La mayoría de nosotros pasamos cinco o más horas al día al móvil, y las investigaciones apuntan a que esas largas horas pueden afectar nuestra salud mental y física.

    Vamos a ayudarte a encontrar el equilibrio entre tu vida digital y la real con nuestro reto “Sal a que te dé el sol”, que dura un mes.

    Cada semana de junio, te enviaremos un reto basado en pruebas para animarte a hacer una pausa en tanto escroleo, alejarte de las pantallas y sentirte más vivo.

    Si ya estás suscrito a este boletín, recibirás de manera automática el reto, pero puedes compartir la inscripción con algún amigo.

    Lee el artículo: Este reto de 4 semanas te ayudará a dejar el celular

    La semana en Well

    Estos son algunos artículos que no querrás perderte:

    Jancee Dunn, autora del boletín semanal de Well del Times, lleva más de 20 años escribiendo sobre temas de salud y ciencia.