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  • Tus finanzas (y tu mente) quizá necesiten una depuración de primavera

    Tus finanzas (y tu mente) quizá necesiten una depuración de primavera

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    Cuando Estados Unidos empezó la guerra con Irán, el primer impulso de Merry Renduchintala fue “comprar todo ahora”, antes de que subieran los precios.

    “Siento pánico porque crecí siendo muy pobre”, comentó Renduchintala, de 54 años. Su padre murió cuando ella era joven, y dejó a su familia con una montaña de deudas. Ahora, cuando los titulares inducen a la preocupación, Renduchintala, que trabaja en comunicaciones para un banco de alimentos de Connecticut, siente cómo crece la vieja ansiedad en cuanto al dinero.

    No es la única. Casi dos tercios de los estadounidenses se sienten estresados por el dinero, y una encuesta realizada en marzo por la Universidad de Michigan reveló que la confianza general de los estadounidenses en sus finanzas personales para el próximo año había descendido un 10 por ciento, en parte debido a la guerra.

    Con la fluctuación de los precios del petróleo y las tasas de interés, así como el temor a las guerras y a una recesión, mantener el optimismo sobre tus posibilidades financieras no es fácil.

    Una forma de calmar la ansiedad financiera es concentrarte en lo que puedes controlar. Hacer balance de tu cuenta bancaria con una “limpieza financiera de primavera” que coincida con la estación de la renovación puede ayudarte. Esta revisión de tus gastos y ahorros te ayuda a ajustar tu presupuesto (si es necesario) para que puedas mantenerte en el buen camino.

    Abandona la mentalidad catastrofista

    Empieza por revisar tus gastos. Los expertos recomiendan dividirlos en artículos de primera necesidad –como vivienda, comida, ropa y transporte– y artículos de segunda necesidad. Las aplicaciones de presupuestos pueden ayudar, aunque la mayoría cobran cuotas de suscripción. Para quienes prefieran una opción gratuita y no les importe recurrir a un clásico, las hojas de cálculo funcionan igual de bien.

    Faith Strongheart, de 52 años, madre soltera de dos hijos en Los Ángeles, revisó hace poco sus gastos mensuales. “Había muchas cosas que había estado haciendo por comodidad, como tener suscripciones automáticas en Amazon para artículos del hogar”, aseguró. Una vez que tomó nota de lo que realmente necesitaba y lo que no, recortar gastos fue fácil.

    Aunque ajustar su presupuesto en pequeñas cosas la ha ayudado, no ha sido suficiente para cerrar la brecha. Strongheart, que lleva casi ocho meses desempleada y trabaja en la industria cinematográfica, liquidó hace poco dos cuentas IRA y los fondos de la universidad de sus hijos para hacer frente a facturas crecientes, como el alquiler y los servicios públicos. Fue una decisión “devastadora”, dijo, que se tomó después de haber agotado otras opciones.

    Sin embargo, hay alivio en el horizonte. Ha conseguido un puesto de supervisora de producción en una nueva película que espera empezar esta semana, y el pago de un pequeño acuerdo judicial le servirá para recuperar sus ahorros. A largo plazo, Strongheart podría volver a estudiar una nueva carrera.

    La volatilidad financiera a menudo incita a temores abrumadores, que pueden perjudicar la toma de decisiones racionales debido a lo que los expertos llaman un “impuesto cognitivo sobre el ancho de banda”. Es como “tener mil pestañas abiertas en la computadora”, dice Chantel Chapman, experta financiera y autora de “The Trauma of Money”. Además, eso puede llevarte a tomar decisiones que al final resultan contraproducentes. Por ejemplo, puedes decidir “vivir para hoy” y gastar por encima de tus posibilidades o reducir tus aportaciones para la jubilación.

    Las decisiones reactivas, según Chapman, son “respuestas al estrés” que surgen cuando las emociones de miedo se apoderan de ti. Recordar que los sentimientos no son hechos es un buen punto de partida. Solo esta pausa puede crear “distancia psicológica” en el cerebro, y te permite sentirte más tranquilo. Este pequeño cambio puede ayudarte a tomar decisiones “sabias” que no estén basadas en “pensamientos catastrofistas”, dice Chapman.

    Renduchintala se siente identificada. Con tanta incertidumbre en el mundo, sus pensamientos pueden oscilar entre gastar y ahorrar. “A veces pienso: ‘Tomemos el dinero y vayamos a hacer algo que nos merezcamos’”, dijo. Pero no se deja llevar por ese impulso. En lugar de eso, Renduchintala hace “pequeños ajustes” en su presupuesto y ahorra más.

    Recuerda tus objetivos

    Reevaluar tus objetivos financieros –como comprar una casa o ahorrar para la jubilación– también puede ayudarte a frenar el pensamiento miope. Estas revisiones también garantizan que te mantengas en el buen camino a medida que cambian las circunstancias y las necesidades. Las aplicaciones presupuestarias como YNAB y Monarch también pueden ayudarte en este sentido: muchas automatizan las transferencias en segundo plano para que puedas alcanzar tus objetivos más rápidamente.

    Los expertos financieros aconsejan ahorrar seis meses de gastos, pero no te desanimes si eso te parece inalcanzable en este momento. Aunque “solo puedas destinar unos pocos dólares al mes al ahorro, es importante que sigas haciéndolo”, dice Kate Bulger, vicepresidenta de desarrollo empresarial de Money Management International, una agencia de asesoramiento crediticio sin ánimo de lucro.

    Si has planificado tu presupuesto y has recortado gastos, pero sigues estresado, no te preocupes. Permítete dar un paso atrás, dice Bulger. “A veces tomarse un descanso de las noticias por cable, o de cualquier otro medio por el que te estés informando, también puede ser algo muy saludable”.

    Bulger también recomienda controlar los cambios en tus gastos mensuales. Hacerlo puede ayudarte a sentirte más en control, incluso cuando parece que el mundo está en llamas. “Los aumentos paulatinos a lo largo del tiempo, y en muchas categorías diferentes, pueden ser muy beneficiosos para la gente”, afirma.

    Haz ajustes estratégicos

    En tiempos de crisis, los expertos recomiendan reducir el gasto discrecional mediante recortes estratégicos de tu presupuesto. Muchos servicios de transmisión en continuo y gimnasios, por ejemplo, ofrecen la opción de pausar la suscripción mensual. Esto hace que sea mucho más fácil hacer cambios cuando necesites ajustar tu presupuesto rápidamente, dijo Bruce McClary, portavoz de la Fundación Nacional para el Asesoramiento Crediticio.

    Cody Bortle, de 24 años, profesor de Matemáticas en un instituto de Phoenix, siente el pellizco financiero. Hace poco gastó 60 dólares en gasolina para su auto, frente a los 45 del mes pasado, y aunque complementa sus ingresos con un trabajo de entrenador a campo traviesa, sigue viviendo al día.

    Ha podido estirar su presupuesto para víveres con la ayuda del banco de alimentos de su escuela. “He estado recibiendo paquetes con alimentos enlatados y en cajas, lo que ha sido increíble”, afirma Bortle. Con los alimentos básicos cubiertos, sus limitados fondos pueden destinarse ahora a productos frescos. Por ejemplo, el año pasado Bortle se trasladó al centro de Phoenix, y pagó 100 dólares más al mes de alquiler, para reducir su trayecto de 45 a 10 minutos. “Me siento más cómodo viviendo en una zona donde estoy realmente cerca del trabajo, y estoy rodeado de los miembros de mi comunidad y de mis amigos”, señaló.

    La clave está en determinar tus prioridades.

    Renduchintala y su familia renuncian a su comida vietnamita favorita de 60 dólares cuando el dinero escasea, pero solo después de hablarlo juntos. Conseguir la aprobación de todos puede ayudar a evitar resentimientos, comentó. “Tenemos que tener esa conversación por adelantado, para que ellos elijan activamente en qué queremos gastar el dinero”.

    Aborden sus deudas

    Puede que una cita semanal o una compra rutinaria no sean diferentes ahora que hace un año, pero la factura suele serlo. El aumento de los precios, ya sea por la inflación típica o por los aranceles o por estar en guerra, puede tentarte a utilizar la tarjeta de crédito más a menudo.

    “Oímos hablar de personas que utilizan la tarjeta de crédito para todo tipo de gastos para los que, de otro modo, habrían utilizado dinero en efectivo”, afirmó McClary.

    Hacer recortes juiciosos puede ayudar a tu presupuesto mensual, pero hay algo más en la ecuación. La resistencia financiera, es decir, la capacidad de recibir un golpe financiero y recuperarse, también se consigue reforzando los ahorros y reduciendo las deudas.

    Bulger sugiere empezar por las deudas no garantizadas, como las tarjetas de crédito, que suelen conllevar tipos de interés más altos que las deudas garantizadas, como las hipotecas o los préstamos para automóviles.

    Pagar la deuda de la tarjeta de crédito puede mejorar rápidamente tu puntuación crediticia, y aumenta tu acceso al crédito y a los préstamos personales en caso de que los necesites. “Eso da a la gente más flexibilidad con su presupuesto en épocas de cambios rápidos”, explica Bulger.

    Además, si tienes dificultades para pagar la deuda, comunícaselo a tus acreedores cuanto antes, dijo McClary. Puede que tu acreedor te permita saltarte uno o dos pagos sin incurrir en recargo por demora mientras te enfrentas al contratiempo financiero.

    Según McClary, también está bien pasar temporalmente a los pagos mínimos. “Haz lo que puedas para proteger tu calificación crediticia y, al mismo tiempo, atender las necesidades”, dice. También vale la pena vigilar tu puntuación crediticia.

    Las agencias de asesoramiento crediticio sin ánimo de lucro, como la Fundación Nacional para el Asesoramiento Crediticio o Money Management International, pueden ponerte en contacto con profesionales financieros que te ayuden a revisar tu presupuesto y a gestionar tus deudas. Estas organizaciones suelen asociarse con los principales acreedores para reducir tus pagos mensuales o poner fin a los recargos por demora en tus tarjetas de crédito. Una advertencia: algunas de las medidas que sugieren, como cerrar cuentas, tienden a perjudicar tu puntuación crediticia, pero pueden ser un salvavidas si de verdad tienes problemas.

    Para Bortle, que está trabajando con Money Management International con el fin de resolver una deuda de 18.000 dólares en tarjetas de crédito, ver algún movimiento en este ámbito ha sido “impresionante”, dijo.

    “Antes tenía la sensación de estar atascado, y hacía pagos mínimos en los que la mayor parte del dinero se iba en intereses, por lo que mi saldo apenas se movía”, explicó. “Era frustrante, y si me saltaba un solo pago, las consecuencias eran abrumadoras. Ahora puedo ver realmente el progreso”.

    Cuando el mundo parezca incierto, pasa la temporada de renovación haciéndote cargo de lo que puedes controlar: tu presupuesto. (Rose Wong/The New York Times)

  • JD Vance dice que el papa debería ser más cuidadoso al hablar de teología

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    El vicepresidente, que es católico, discrepó con la afirmación del papa León XIV de que un discípulo de Cristo “nunca se pone del lado de quienes ayer empuñaban la espada y hoy lanzan bombas”.

    El vicepresidente de Estados Unidos, JD Vance, mencionó el martes la Segunda Guerra Mundial para defender el bombardeo estadounidense a Irán frente a las críticas del papa León XIV, con lo que continuó la disputa del gobierno de Donald Trump con la Iglesia católica y reflejó las dificultades que ha tenido la Casa Blanca para justificar una guerra impopular.

    Vance, quien es católico, dijo a un auditorio conservador de la Universidad de Georgia que el papa se equivocaba al afirmar que un discípulo de Cristo “nunca se pone del lado de quienes ayer empuñaban la espada y hoy lanzan bombas”.

    “¿Dios estaba del lado de los estadounidenses que liberaron a Francia de los nazis?”, dijo Vance después de referirse al comentario del papa. “Sin duda creo que la respuesta es sí”.

    El presidente Trump parece haberse sentido ofendido por la condena de la guerra por parte de León, crítica que ha revelado el desafío al que se enfrenta el gobierno por parte de la coalición de votantes conservadores y religiosos que ayudaron a elegir a Trump en 2024. El presidente arremetió contra el papa el domingo en una publicación en las redes sociales en la que calificaba al primer pontífice nacido en Estados Unidos de “débil ante el crimen” y “terrible para la política exterior”.

    León se ha mantenido firme en su postura antibelicista, y dijo a los periodistas el lunes que “no le temo al gobierno de Trump”. Sin mencionar a Irán ni a Trump, el papa publicó el martes en las redes sociales que “el corazón de Dios está desgarrado por las guerras, la violencia, las injusticias y las mentiras”.

    Los intercambios han planteado un dilema particular para Vance, un converso al catolicismo que está por publicar un libro sobre su camino hacia la fe y que lleva mucho tiempo cortejando a la base religiosa republicana. Cuando se le preguntó por el debate entre Trump y el papa en un acto celebrado en Athens, Georgia, organizado por el grupo conservador Turning Point USA, Vance lanzó una reprimenda a León, y dijo que si iba a “opinar sobre cuestiones de teología”, sus comentarios debían estar “anclados en la verdad”.

    “Del mismo modo que es importante que el vicepresidente de Estados Unidos tenga cuidado cuando hable de cuestiones de política pública, creo que es muy muy importante que el papa tenga cuidado cuando hable de cuestiones de teología”, dijo Vance.

    Pero el vicepresidente también se hizo eco del enfoque diplomático que adoptó el lunes en Fox News y restó importancia al desacuerdo político.

    “Tengo mucho respeto por el papa. Me cae bien. Lo admiro. He llegado a conocerlo un poco”, dijo Vance. “No me molesta cuando habla sobre temas de actualidad, francamente, incluso cuando no estoy de acuerdo con la forma en que aplica un principio concreto”.

    Momentos después, alguien de la multitud interrumpió con un grito: “¡Jesucristo no apoya el genocidio!”. Era una evidente referencia a la guerra de Israel en Gaza.

    “Estoy de acuerdo”, respondió Vance. “Desde luego, Jesucristo no apoya el genocidio, lo haya gritado quien lo haya gritado desde la oscuridad”.

    Ben Shpigel colaboró con reportería desde Nueva York.

    Anton Troianovski escribe para el Times sobre política exterior y seguridad nacional estadounidense desde Washington. Anteriormente, fue corresponsal extranjero con sede en Moscú y Berlín.

    Ben Shpigel colaboró con reportería desde Nueva York.

  • Por qué la ruptura con el Papa le está costando a Trump el apoyo de una parte importante de sus seguidores

    Por qué la ruptura con el Papa le está costando a Trump el apoyo de una parte importante de sus seguidores

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    León XIV y Trump

    Getty Images

    No es inusual que el presidente Trump reciba críticas de líderes católicos.

    Sus políticas de inmigración de línea dura —prometidas durante su campaña y aclamadas por sus partidarios— han provocado la condena de dirigentes eclesiásticos.

    Durante meses, esta situación ha enfrentado a la jerarquía de la Iglesia católica en Estados Unidos con los católicos de base, de tendencia más derechista.

    Sin embargo, la amplia reacción adversa surgida en las últimas 48 horas a raíz del ataque de Trump contra el papa León XIV, y después de que compartiera una imagen generada por IA en la que aparece representado como una figura semejante a Cristo, es muy diferente.

    Lo llamativo es de dónde procede parte de estas críticas: aliados católicos leales y conservadores.

    Estos se muestran descontentos no solo por la fricción pública de Trump con el papa León XIV sino, a un nivel mucho más profundo, por la guerra en Irán.

    El revuelo provocado por el ataque de Trump en las redes sociales contra el primer papa estadounidense, a quien tildó de “demasiado liberal” y excesivamente “blando con el delito”, sumado a la imagen generada por IA ha suscitado un cambio de opinión entre muchos católicos conservadores desde que comenzó la guerra hace seis semanas.

    “Rezo para que todo esto aclare a la gente que no debemos buscar la guía en un líder nacional; no debemos mirar a aquellos que poseen más dinero o más armas. Debemos mirar a Cristo”, afirmó el obispo Joseph Strickland.

    Estas palabras provienen de un hombre que el año pasado participó en un acto de oración para “consagrar” la residencia del presidente en Mar-a-Lago.

    En 2024 Strickland pronunció el discurso principal en la CPAC, evento en el que Donald Trump figuraba como invitado de honor; antes, en 2020, se dirigió a una marcha de partidarios de Trump que exigían la anulación de los resultados electorales.

    Ha sido un firme partidario de Trump en las buenas y en las malas. De hecho, su manifiesta alineación política —así como su abierta confrontación con el difunto papa Francisco— influyeron incluso en su destitución del cargo de obispo de Tyler, Texas.

    Distanciamiento por la guerra

    No obstante, ante las narrativas radicalmente contrapuestas de la Casa Blanca y el Vaticano respecto a la guerra en Irán y en el conjunto de Oriente Medio, el obispo Strickland ha marcado un inusual distanciamiento respecto a la administración.

    “No creo que este conflicto cumpla con los criterios de una guerra justa. Respaldo al Santo Padre y su llamado a la paz. No se trata de política; se trata de verdad moral”, declaró a la BBC, añadiendo que la magnitud de las muertes y el sufrimiento que padecen los civiles inocentes implica que esta guerra nunca podría considerarse “justa”.

    Es más: ha cuestionado a la Casa Blanca por su gestión de la guerra y ha animado a otros católicos a hacer lo mismo.

    “El panorama se torna muy sombrío cuando se utiliza la religión para justificar conductas inmorales… utilizar la religión para justificar, en particular, el lanzamiento de bombas, contradice la esencia misma de la fe”, afirmó el obispo Strickland.

    Consultado sobre el ataque de Trump al papa León XIV y la imagen que algunos han bautizado como el “Jesús de la IA” —que Trump afirmó haber confundido con la figura de un médico en lugar de la de Jesús— el obispo Strickland respondió que sentía como un “deber” recordar al presidente estadounidense el Evangelio de Mateo.

    Señaló un pasaje que enseña que el poder supremo reside en Cristo y no en ningún ser humano.

    “Cuando los líderes mundiales olvidan esta verdad, todos corren peligro”, aseveró.

    Imagen de Trump como jesús en Truth Social

    Getty Images
    Trump subió esta imagen a su red social pero después la eliminó.

    Este aparente cambio en la percepción que los católicos conservadores tienen del presidente de los Estados Unidos conlleva riesgos políticos, ya que Trump logró aumentar su respaldo entre dicho grupo de cara a las elecciones de 2024.

    El panorama sigue siendo complejo, según el Pew Research Center. El origen racial desempeñó un papel significativo: el 62% de los católicos blancos votó por Donald Trump y el 37% por Kamala Harris, mientras que el 41% de los católicos hispanos votó por Trump y el 58% por Harris.

    Esto constituyó una tendencia general hacia el Partido Republicano entre los católicos en su conjunto, si bien marcada por profundas divisiones internas.

    Las críticas desde la derecha católica

    Históricamente los datos sugieren que, en lo que respecta a su visión del mundo, la política tiene mayor peso que la fe para un gran número de católicos estadounidenses. En gran medida, sus posturas se alinean según las divisiones partidistas, señala Greg Smith, director asociado de investigación religiosa del Pew Research Center.

    La comunidad católica de Estados Unidos se compone de diversos sectores que mantienen posturas sumamente polarizadas en torno a cuestiones como el aborto y la inmigración.

    Es por ello que un acercamiento de católicos de izquierda y de derecha en torno al conflicto con Irán resulta excepcional.

    Sus opiniones sobre el líder de la Iglesia corroboran este hecho: el papa Francisco gozaba de mucha más popularidad entre los demócratas católicos que entre los republicanos católicos, pero León XIV tiene un gran apoyo de ambos grupos, según el centro Pew.

    A menudo se percibía al papa Francisco como un progresista espontáneo que, en ocasiones, se distanciaba de los católicos tradicionalistas, por ejemplo con sus restricciones a la misa en latín, mientras el papa León XIV ha flexibilizado estas medidas.

    León XIV

    Getty Images
    León XIV es visto como más moderado que Francisco entre los católicos estadounidenses.

    El Papa no está exento de cierto nivel de crítica, afirma Peter Wolfgang, director ejecutivo del Family Institute of Connecticut y una voz destacada de la “derecha” católica estadounidense.

    “El Papa es el Papa; le debemos cierta deferencia, pero no creo que el catolicismo busque una obediencia ciega como cadáveres. Somos personas vivas y pensantes”, sostiene.

    Wolfgang ha evolucionado de ser un pragmático cauteloso respecto a Trump —centrado en lograr la anulación de las leyes sobre el aborto— a convertirse en un partidario mucho más entusiasta.

    Aunque es un firme defensor de las políticas de deportación masiva y de la vertiente de nacionalismo católico representada por J.D. Vance, ahora se muestra sumamente crítico con la actitud del presidente estadounidense hacia León XIV.

    “El presidente Trump no comprende el funcionamiento del catolicismo. El Papa no es un mero jefe de Estado; es el Vicario de Cristo. Los ataques dirigidos contra él se perciben como ataques contra la propia Iglesia. Cuanto más ataque al Papa, más disminuirá su respaldo entre sus votantes católicos”, declaró Wolfgang a la BBC.

    Peter Wolfgang afirma que su fe lo llevó a cuestionar a los obispos católicos de Estados Unidos cuando estos criticaron las políticas migratorias del presidente Trump; no obstante, esa misma fe es la que ahora lo lleva a oponerse a esta guerra.

    “Cuando el presidente Trump sale a hablar de aniquilar la civilización iraní, o cuando el secretario Hegseth pronuncia una oración de tintes sanguinarios totalmente ajena a la sensibilidad católica, resulta absolutamente natural que los católicos conservadores cierren filas en torno al papa León”, señala.

    Un acercamiento inusual

    Poco después de los primeros ataques lanzados por Estados Unidos e Israel contra Irán, el secretario de Defensa estadounidense, Pete Hegseth, recitó una oración sumamente controvertida durante un servicio religioso en el Pentágono en la que se hacía referencia a una “violencia abrumadora” y a una “justicia ejecutada con celeridad y sin remordimientos”.

    En sus escritos, Peter Wolfgang suele reservar sus críticas más feroces para la “izquierda” católica; sin embargo, considera que la cuestión iraní ha logrado, hasta cierto punto, unificar a las distintas facciones, en parte gracias a la claridad del mensaje antibélico del Papa.

    De manera inusual, ningún miembro de alto rango del clero católico estadounidense ha apoyado públicamente la guerra en Irán.

    Incluso Robert Barron, obispo de Winona-Rochester y un aliado clave de Trump, exigió que el presidente de EE. UU. se disculpara ante León XIV por su airada diatriba, solicitud que fue rechazada.

    León XIV

    Getty Images
    El mensaje antibélico de León XIV ha calado en gran parte de sus seguidores.

    Situado en el ala liberal de la Iglesia católica, el diácono y destacado comentarista Steven Greydanus también evalúa esta inusual convergencia de opiniones.

    Considera que un factor determinante ha sido la “subversión” por parte de la Casa Blanca de los principios de la “Teoría de la Guerra Justa”, una teología que determina cuándo es lícito ir a la guerra y cómo debe llevarse a cabo dicho conflicto.

    Sin embargo, afirma que esto se debe también, en parte, al contraste entre el presidente Trump y la “presencia sanadora” del Papa.

    “Si bien me apena la franqueza de los ataques de Donald Trump contra el papa León, en cierto modo celebro la claridad de elección que se les presenta a los católicos”, señala Greydanus.

    La posición del Vaticano

    El Vaticano ha mantenido la postura de que lo que hemos presenciado en las últimas semanas no es, en absoluto, una batalla entre el León XIV y el presidente Trump, sino la actuación de un Papa que se aferra claramente a su fe para oponerse a la lógica de esta guerra.

    No obstante, cuando el presidente Trump afirmó que “toda una civilización moriría” en Irán, el Papa respondió directamente, calificando dicha amenaza de “verdaderamente inaceptable”.

    “Existe una diferencia importante entre desafiar a un hombre y desafiar el principio que hace posible la guerra”, afirma el reverendo Antonio Spadaro, subsecretario del Dicasterio (Ministerio) para la Cultura y la Educación del Vaticano.

    El reverendo Spadaro declaró a la BBC que, si bien se estaba manteniendo un diálogo entre bastidores en los “lugares de poder”, el Papa también debía realizar pronunciamientos públicos contra el conflicto para “marcar el límite moral” de lo que resulta aceptable.

    Antonio Spadaro

    Getty Images
    El jesuita Antonio Spadaro es subsecretario del Dicasterio para la Cultura y la Educación del Vaticano y una de las voces más influyentes en la comunicación y el pensamiento estratégico de la Santa Sede.

    Entonces, ¿cuál es la perspectiva desde Ciudad del Vaticano respecto a esta aparente convergencia entre los católicos estadounidenses de izquierda y de derecha en su respaldo al mensaje antibélico de León XIV?

    “Por supuesto, no logra unir a todo el mundo”, reconoce el reverendo Spadaro, “pero el papa León logra desviar el debate católico de una senda puramente partidista”.

    Por otro lado, surgen interrogantes sobre por qué el presidente Trump publicó una imagen generada por inteligencia artificial que, con toda certeza, terminaría por distanciar y ofender a algunos de sus propios partidarios.

    Algo inusual en él, se retractó y la eliminó.

    También es una incógnita el motivo de su diatriba contra León XIV, que algunos interpretan como dirigida a debilitar la oposición del Papa a la guerra.

    “Pero, al intentar deslegitimarlo, el ataque de Trump reconoce implícitamente el peso de la voz moral del Papa”, afirma el reverendo Spadaro, del Vaticano.

    “Si León fuera irrelevante, no merecería ni una sola palabra. En cambio, se le invoca, se le nombra y se le contradice: una señal de que sus palabras importan”, sentencia.

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  • El bloqueo de Trump al estrecho de Ormuz puede poner en riesgo la relación con China

    El bloqueo de Trump al estrecho de Ormuz puede poner en riesgo la relación con China

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    El reto más reciente al que se enfrenta el presidente Trump es cómo evitar que el conflicto con Irán haga tambalear la incipiente distensión con China.

    Cuando China declaró el lunes que el bloqueo estadounidense de la salida de petróleo iraní por el estrecho de Ormuz era “peligroso e irresponsable”, fue una breve vistazo al reto más reciente al que se enfrenta el presidente Donald Trump: cómo evitar que el conflicto con Irán haga tambalear la incipiente distensión con China.

    Se espera que Trump aterrice en Pekín en cuatro semanas, en lo que se concibió como un esfuerzo cuidadosamente planeado y minuciosamente orquestado para redefinir la relación entre las dos economías más grandes del mundo.

    El presidente estadounidense ya pospuso el viaje una vez, y funcionarios de la Casa Blanca insisten en que no se está debatiendo la posibilidad de aplazarlo de nuevo, aunque Estados Unidos siga asfixiando las exportaciones de petróleo iraní. El 90 por ciento de esas exportaciones –más de 1,3 millones de barriles diarios– fue adquirido por China antes de que comenzara el ataque conjunto de Estados Unidos e Israel el 28 de febrero.

    Al principio, los chinos se mantuvieron relativamente callados sobre la acción militar, a sabiendas de que los envíos que ya estaban en el mar y una impresionante reserva de petróleo de emergencia probablemente los ayudarían a salir del paso. Ignoraron la exigencia de Trump para que China enviara buques de guerra para mantener abierto el estrecho. Hicieron los llamados habituales para que ambas partes depusieran las armas.

    Pero una vez iniciado el bloqueo el lunes, y ante la perspectiva de que los buques de carga con bandera china, algunos tripulados por chinos, pudieran ser rechazados por la Marina estadounidense, el tono cambió.

    El líder chino, Xi Jinping, hizo sus primeros comentarios públicos sobre la guerra el martes, y dijo que el mundo no podía arriesgarse a volver “a la ley de la selva”. Nunca mencionó a Estados Unidos ni a Trump. Pero no le hizo falta, pues añadió durante una reunión con el príncipe heredero de Abu Dabi que “para mantener la autoridad del Estado de derecho internacional, no podemos utilizarlo cuando nos conviene y abandonarlo cuando no”.

    Era una clara referencia a Trump, quien en enero declaró a The New York Times que “no necesito el derecho internacional”, y añadió: “No busco hacer daño a la gente”. Dejó claro que él sería el árbitro de cuándo se aplicaban las restricciones legales internacionales a sus acciones.

    El Ministerio de Relaciones Exteriores de China desempeñó su acostumbrado papel de mensajero entre Washington y Pekín y adoptó una postura más dura, en la que acusó a Estados Unidos de un “bloqueo selectivo” que “solo agravará la confrontación, aumentará la tensión, bajo el ya frágil alto al fuego, y pondrá aún más en peligro el paso seguro por el estrecho de Ormuz”.

    Por su parte, Trump hace caso omiso de las críticas y finge –al menos en público– que el gobierno chino aplaude de algún modo su acción.

    “China está muy contenta de que abra permanentemente el estrecho de Ormuz”, escribió el miércoles por la mañana en su cuenta de redes sociales. “También lo hago por ellos… y por el mundo”, continuó, prediciendo que Xi “me dará un gran abrazo cuando llegue allí dentro de unas semanas”.

    Sin embargo, Trump también dijo que le había reclamado a Xi después de que las agencias de inteligencia estadounidenses obtuvieran información de que China podría haber enviado un cargamento de misiles de hombro a los iraníes, para utilizarlos en el conflicto. La información no era definitiva, y no hay pruebas de que se hayan utilizado misiles chinos contra fuerzas estadounidenses o israelíes.

    No obstante, Trump declaró a Fox News en una entrevista emitida el miércoles que había escrito a Xi para pedirle garantías de que no se estaban enviando armas chinas a Irán para utilizarlas contra fuerzas estadounidenses e israelíes. Y escribió en su mensaje en las redes sociales que “han acordado no enviar armas a Irán”.

    Las comunicaciones se mantuvieron en privado, por lo que no es posible verificar el compromiso de China en cumplir ese acuerdo ni determinar si iba acompañado de alguna advertencia. Pero el tono de Trump era más positivo que hace una semana, cuando la revelación de la información sobre el envío de armas llevó a Trump a amenazar con que “si los descubrimos haciéndolo, les impondremos un arancel del 50 por ciento”, recurriendo a su amenaza habitual contra cualquier país que desafíe su voluntad.

    El intercambio revela lo delicada que es la relación en estos momentos, y cómo el conflicto de Irán amenaza con trastocarla.

    “El presidente Trump ha creado una circunstancia en la que dos de sus mayores objetivos entran en conflicto directo”, dijo Kurt Campbell, exvicesecretario de Estado del presidente Joe Biden y presidente del Grupo Asia, fundado por él.

    “Uno es vigilar y controlar toda la carga que entra por el estrecho, lo que incluye la de China”, dijo. “Y la otra es su deseo de una visita manifiestamente positiva a Pekín”.

    El embajador de Trump en China, David Perdue, estuvo en el Despacho Oval el martes, donde habló de la próxima visita. Funcionarios de seguridad nacional dijeron que, antes de que estallara el conflicto con Irán, el secretario del Tesoro, Scott Bessent, había negociado las líneas generales de las iniciativas económicas que anunciarían ambos países.

    Se ha avanzado mucho menos en las principales cuestiones de seguridad, según funcionarios estadounidenses, incluida la forma de abordar conversaciones sobre el futuro de Taiwán, o el arsenal nuclear de China, en rápido crecimiento, o su acumulación militar en el mar de la China Meridional y los enfrentamientos que ha provocado con Filipinas.

    Falta un mes para que Trump aterrice en Pekín, y aún no está claro cómo estructurarán los dos líderes una conversación sobre el bloqueo –si es que sigue en vigor– o sobre la exhibición de poder militar estadounidense que comenzó con la captura de Nicolás Maduro de Venezuela y prosiguió con el ataque de Trump a Irán.

    Pero hay pruebas considerables de que los militares chinos están muy enfocados en cómo Estados Unidos llevó a cabo ambos ataques. Los oficiales chinos parecen preocupados por la rapidez con la que se eliminó a los dirigentes iraníes en las primeras horas de la guerra.

    “Se especula mucho sobre lo que puede romper la distensión entre Estados Unidos y China, y socavar la cumbre”, dijo Rush Doshi, profesor adjunto de la Universidad de Georgetown y exasesor de Biden sobre China. “No han sido cuestiones como los chips de inteligencia artificial, ni siquiera las tierras raras”, añadió, en referencia a dos ámbitos de intensa competencia entre ambas naciones. “Pero podría ser Irán”.

    El bloqueo, dijo Doshi, podría “crear una dinámica incómoda” si se produce un enfrentamiento entre la Marina y los barcos comerciales chinos, aunque ambos han parecido deseosos de evitarlo. “Y la segunda son los informes de que China está considerando la posibilidad de enviar ayuda letal para ayudar a Irán”, que altos funcionarios del Congreso y de los servicios de inteligencia parecen tomarse en serio.

    David E. Sanger cubre el gobierno de Donald Trump y una amplia gama de temas relacionados con la seguridad nacional. Ha sido periodista del Times durante más de cuatro décadas y ha escrito cuatro libros sobre política exterior y retos de seguridad nacional.

    Tyler Pager es corresponsal del Times en la Casa Blanca y reporta sobre el presidente Trump y su gobierno.

  • Así han evolucionado las transferencias de armas de China a Irán por décadas

    Así han evolucionado las transferencias de armas de China a Irán por décadas

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    China ha negado las afirmaciones de los servicios de inteligencia de EE. UU. de que podría haber enviado armas a Irán. En los últimos años, China ha apoyado a Irán con piezas de doble uso.

    Durante gran parte de las dos últimas décadas, China ha mantenido un delicado equilibrio en su relación militar con Irán, y a menudo ha ofrecido ayuda indirecta en lugar de venta de armas.

    Este enfoque está suscitando ahora una renovada atención después de que funcionarios estadounidenses dijeran que las agencias de inteligencia estaban evaluando si China podría haber enviado misiles de hombro a Irán en las últimas semanas. El presidente Donald Trump ha dicho que impondría un arancel adicional del 50 por ciento a los productos chinos si el análisis resulta ser preciso. China ha negado la afirmación, y la ha calificado de “invención pura”, y ha prometido tomar “represalias firmes” si el gobierno de Trump impone aranceles.

    Los funcionarios estadounidenses dijeron que la información obtenida por las agencias de inteligencia estadounidenses no era definitiva. Pero si se demuestra que es cierta, supondría un cambio táctico significativo en la forma en que Pekín apoya a su socio estratégico más cercano en Medio Oriente.

    Las ventas de armas chinas a Irán se dispararon en la década de 1980 y prácticamente han desaparecido en la última década para cumplir el embargo de Naciones Unidas y las sanciones estadounidenses. El apoyo chino a Irán en los últimos años ha llegado, en cambio, en forma de componentes que podrían utilizarse tanto en tecnologías civiles como en misiles y drones.

    China tiene mucho en juego en la crisis de Irán. Aproximadamente un tercio de sus importaciones totales de crudo proceden del golfo Pérsico.

    He aquí cómo ha evolucionado el apoyo militar de China a Irán a lo largo de los años:

    La década de 1980: los años del boom

    El estallido de la guerra entre Irán e Irak en 1980 coincidió con importantes reformas de mercado en China, cuando el líder de la época, Deng Xiaoping, ordenó a las empresas estatales que se despojaran del apoyo gubernamental y buscaran en su lugar la ganancia comercial.

    De repente, las empresas estatales chinas de defensa pudieron exportar sus productos. El resultado fue la venta a Irán de una avalancha de misiles, aviones de combate, tanques, vehículos blindados y fusiles de asalto chinos desde 1982 hasta 1987, según el Instituto Internacional de Estudios para la Paz de Estocolmo.

    Al mismo tiempo, China vendió aún más armas a Irak, lo que dio lugar a una situación en la que los dos bandos beligerantes se enfrentaron entre sí utilizando las mismas armas chinas.

    El gobierno de Ronald Reagan se opuso a la venta de armas chinas a Irán, sobre todo de misiles de crucero antibuque Silkworm. Teherán utilizó los misiles en ataques en aguas kuwaitíes en 1987 que alcanzaron a un petrolero de propiedad estadounidense y a un petrolero registrado en Estados Unidos.

    Estados Unidos respondió frenando las exportaciones de algunos productos de alta tecnología a China. China negó haber vendido armas directamente a Irán, pero dijo que haría más para impedir que sus exportaciones militares llegaran a Irán a través de intermediarios.

    La década de 1990: transferencias de tecnología

    Tras la guerra, Irán se propuso desarrollar su propia base militar-industrial con la ayuda de China. Uno de sus productos clave fue el misil de crucero antibuque Noor, cuya ingeniería inversa se había realizado mediante compras de misiles de crucero chinos C-802.

    “China desempeñó un papel fundamental al apoyar la modernización militar de Irán durante décadas, especialmente en el desarrollo de las capacidades de Irán en materia de misiles”, dijo Brian Hart, miembro del Proyecto sobre el Poder de China del Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales.

    Irán también recibió ayuda de China para construir instalaciones de producción de misiles e incluso un campo de pruebas de misiles al este de Teherán, escribió Bates Gill, experto en China desde hace mucho tiempo, en la Middle East Review of International Affairs.

    Bajo la presión de Estados Unidos para que redujera su venta de armas acabadas, sobre todo misiles, a Irán, China empezó a aumentar las exportaciones de máquinas-herramienta y componentes que podían utilizarse con fines militares y civiles.

    Desde la década de 2000 hasta la actualidad: tecnologías de doble uso

    En 2006, las Naciones Unidas impusieron sanciones a los programas nuclear y de misiles balísticos de Irán. China votó a favor de la resolución y se apartó en gran medida de nuevos contratos formales de armamento con Teherán.

    El cambio tuvo que ver tanto con la estrategia regional como con el derecho internacional. A partir de mediados de la década de 2010, China empezó a profundizar sus relaciones estratégicas con los países del Golfo, incluidos Arabia Saudita y Emiratos Árabes Unidos, rivales tradicionales de Irán, así como Catar.

    China siguió suministrando a Irán tecnologías y materiales de doble uso que le han ayudado a amasar un arsenal de misiles y drones.

    Eso incluía sustancias químicas utilizadas para producir combustible para misiles balísticos y componentes para drones, como conectores de radiofrecuencia y álabes de turbina.

    Pero Hart dijo que China seguía siendo “una forma importante de apoyo, dada la dependencia de Irán de los misiles balísticos y los drones para atacar a las fuerzas estadounidenses e israelíes y a otros países de la región”.

    El Departamento del Tesoro estadounidense ha sancionado a empresas pantalla chinas y de Hong Kong que, según afirma, se crearon para suministrar a Irán piezas e ingredientes para misiles balísticos y drones.

    También crecen las sospechas de que Irán está utilizando su acceso al sistema chino de navegación por satélite BeiDou, una alternativa al Sistema de Posicionamiento Global de propiedad estadounidense, con fines militares. El mes pasado, una agencia del Congreso estadounidense dijo que BeiDou podría haberse utilizado para dirigir los ataques con misiles y aviones no tripulados de Irán en Medio Oriente.

    Berry Wang colaboró con investigación.

    David Pierson cubre la política exterior china y la participación económica y cultural de China en el mundo. Lleva más de dos décadas trabajando como periodista.

    Berry Wang colaboró con investigación.

  • Quién es la mujer más rica de Australia y por qué ahora tendrá que compartir su fortuna

    Quién es la mujer más rica de Australia y por qué ahora tendrá que compartir su fortuna

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    La persona más rica de Australia, Gina Rinehart, deberá desprenderse de parte de su fortuna tras la decisión de un tribunal por una disputa de gran repercusión mediática en torno a su imperio minero.

    Con un patrimonio estimado en US$27.000 millones, Rinehart heredó los negocios de su padre en el sector de la minería de hierro en 1992, para luego desarrollar minas en la región de Pilbara, rica en recursos minerales, en Australia Occidental.

    Dos de sus hijos, así como los herederos de los socios comerciales de su difunto padre, alegaron tener derecho a una participación significativa en las regalías y los derechos por minería.

    Este miércoles, más de 13 años después del inicio de la batalla legal, un juez del Tribunal Supremo dictaminó que Rinehart debe pagar las regalías pasadas y futuras a sus herederos rivales, aunque los derechos mineros siguen siendo de su propiedad.

    La disputa legal gira en torno a Hope Downs, uno de los proyectos de hierro más grandes y lucrativos de Australia.

    Durante el juicio, el tribunal conoció el acuerdo que redactaron el padre de Rinehart, Lang Hancock, y su socio comercial Peter Wright, considerados pioneros del mineral de hierro en Australia Occidental, para gestionar sus intereses conjuntos bajo una empresa denominada Hanwright.

    Durante el juicio de 51 días celebrado en 2023, los hijos de Wright argumentaron que Rinehart había incumplido el acuerdo y que les adeudaba derechos mineros y regalías derivados del proyecto Hope Downs.

    El yacimiento es operado conjuntamente por el gigante minero mundial Río Tinto y la empresa Hancock Prospecting, que el año pasado aportó casi US$596 millones a las arcas de la compañía de Rinehart.

    Río Tinto paga el 2,5% en regalías a Hancock Prospecting y la jueza Jennifer Smith dictaminó que la mitad de esa suma pertenece a la familia Wright.

    “Wright Prospecting ganó la mitad de su caso y perdió la otra mitad. Y Hancock Prospecting… ha ganado y perdido, a su vez, la mitad de su caso”, declaró Smith.

    Rinehart

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    Rinehart heredó los negocios de su padre en el sector de la minería de hierro en 1992.

    Un litigio familiar

    El litigio judicial involucró también a dos de los hijos de Rinehart —Bianca Rinehart y John Hancock—, quienes alegaron que su madre había transferido lucrativos derechos mineros desde un fideicomiso familiar hacia una rama del negocio a la que ellos no tenían acceso.

    Ambos hermanos sostuvieron que su abuelo tenía la intención de compartir con ellos la riqueza generada por las minas de Hope Downs, pero que Rinehart les había negado deliberadamente el acceso a dicha fortuna.

    Los abogados de Rinehart argumentaron que ella había retirado los derechos mineros del fideicomiso familiar tras empezar a desconfiar de las transacciones comerciales de su padre.

    Sin embargo, sus hijos replicaron que lo hizo con el fin de impedir que el dinero llegara a manos de la segunda esposa de su padre, y antigua ama de llaves, Rose Porteous.

    Si bien se desestimaron los reclamos de los hijos de Rinehart sobre los derechos mineros, se concedió parcialmente otra solicitud de regalías provenientes de Hope Downs, presentada por la familia del difunto ingeniero Don Rhodes.

    Jay Newby, director ejecutivo de Hancock Prospecting, acogió con satisfacción la decisión judicial, al afirmar que la sentencia confirma la titularidad de la empresa sobre Hope Downs.

    Además, señaló que “rechazaba categóricamente” los reclamos formulados tanto por la familia Wright como por los dos hijos de Rinehart.

    Un portavoz de Wright Prospecting también celebró el fallo, al señalar que la empresa se sentía “satisfecha de haber obtenido, por fin, un resultado a nuestro favor”.

    Rinehart, de 72 años, es conocida por ser una de las mayores donantes privadas de Australia a los deportes, las organizaciones benéficas y los partidos políticos conservadores.

    Pero también por sus comentarios francos sobre todo tipo de temas, desde el cambio climático hasta las leyes de protección del patrimonio indígena.

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    BBC

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  • Así cubre las turbulencias de América Latina una reportera del Times

    Así cubre las turbulencias de América Latina una reportera del Times

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    Frances Robles, corresponsal internacional de The New York Times compartió sus experiencias de más de 25 años cubriendo la región.

    Times Insider explica quiénes somos y qué hacemos, y ofrece una mirada entre bastidores sobre cómo se elabora nuestro periodismo.

    Cuando Frances Robles comenzó a cubrir América Latina y el Caribe hace más de 25 años, pronto descubrió que eran las pequeñas cosas las que podían hacerla tropezar cuando reportaba.

    Después de sufrir una intoxicación alimentaria mientras cubría un terremoto en Colombia en 1998, aprendió qué no comer cuando estaba de viaje. Y recibió una lección sobre la importancia de planificar con antelación cuando rentó un coche en Cuba y descubrió que todos eran de cambio manual, que ella no sabía conducir.

    “Me llamó la atención que la mayoría de las diferencias entre el periodismo extranjero y el local consistían en cuestiones logísticas básicas”, dijo Robles, que reside en el sur de Florida.

    Desde que se incorporó a The New York Times en 2013, Robles ha informado sobre el deterioro de la democracia en Nicaragua, el asesinato del presidente haitiano en 2021, la devastación causada por el huracán Melissa y las repercusiones de la captura por parte de Estados Unidos del líder venezolano a principios de este año.

    En una entrevista, compartió sus experiencias de sus años cubriendo América Latina. Estos son extractos editados de la conversación, que se llevó a cabo en inglés y fue traducida al español.

    ¿Cómo empezaste a cubrir América Latina?

    A finales de la década de 1990, empecé a viajar a América Latina para cubrir grandes noticias para The Miami Herald. La primera fue un terremoto en Colombia en 1998. En 1999, reporté sobre una gran batalla por la custodia entre los primos de Elián González en Miami –un niño que fue encontrado en el mar– y su padre en Cuba. Empezaba a viajar a la región cada vez con más frecuencia, y entonces Marty Baron, que luego se haría famoso por la película En primera plana, llegó a ser editor del Herald en 2000. Un día me dio una palmada en el hombro y me dijo: “Oye, quiero que te vayas a vivir a Managua”.

    Así que te mudaste a la capital de Nicaragua. ¿Cuánto tiempo estuviste allí?

    Solo estuve en Nicaragua poco más de un año. Cuando ocurrió el 11-S, todo el espacio extra del periódico se dedicaba a cubrir lo que estaba sucediendo en Nueva York o Afganistán. En 2002, me mudé a Bogotá, la capital de Colombia, y viví allí casi tres años. Fue una época de verdad muy intensa. En mi primera semana como jefa del buró del Herald en Colombia, el sábado asesinaron a un sacerdote en la misa; el domingo, un coche bomba mató a una decena de personas en una localidad a unas horas al sur de la capital; el martes, estallaron dos coches bomba en Bogotá; y el jueves, los rebeldes secuestraron a toda la legislatura estatal de Cali, el mismo día en que se produjo un intento de golpe a Hugo Chávez en Venezuela.

    ¿Fue un gran aprendizaje?

    Sin duda. Yo creí que hablaba español, pero aprendí muy pronto que preguntar cuándo es la hora de cenar no es lo mismo que escuchar el discurso de un jefe de Estado. Oía todas esas palabras que me resultaban desconocidas, como “ametralladora” y “alcaldía”. Tuve que estar rodeada de personas que hablaban español y verme obligada a hacerlo. Pero aprendí mucho, tenía que hacerlo.

    Has estado en situaciones peligrosas. ¿Qué precauciones tomas?

    Durante la mayor parte de mi carrera, me las iba arreglando sobre la marcha. En The New York Times no trabajamos así. Especialmente si voy a un lugar muy peligroso, como Haití, tengo que presentar un plan de seguridad. ¿Con quién me voy a reunir? ¿Dónde voy a quedarme? ¿Quién es el conductor? ¿Cómo luce? ¿Cuál es su número de matrícula? A veces, dependiendo del país, también cuento con un agente de seguridad –básicamente, un guardaespaldas– que me acompaña.

    Siempre digo que hace falta mucho valor para ser cobarde, porque muchos periodistas prefieren arriesgarse antes que decirle a su editor: “Oye, ese riesgo es una locura y no deberíamos hacerlo”. Pero yo nunca he sido de esas personas. Siempre he tenido un lema: no voy a morir por una noticia.

    ¿Qué cambios has observado durante el tiempo que llevas cubriendo la región?

    Sin duda, vemos cómo más países se deslizan hacia el autoritarismo. Hay países a los que antes podía viajar libremente y a los que ya no podemos ir. Por ejemplo, Nicaragua: volví en 2019 tras un gran levantamiento, y creo que me confié demasiado, al pensar: “He vivido en Nicaragua. Conozco este lugar”. Y acabé siendo atacada por simpatizantes del presidente, Daniel Ortega, en presencia de agentes de policía, que no hicieron nada para intervenir. Ahora no podemos ir allí para nada. Nicaragua no permite la entrada a los periodistas.

    ¿Qué temas vas a seguir este año?

    Para mí, la gran noticia va a ser Cuba. Tuvimos el ataque a Venezuela, y existe una sensación generalizada de que el presidente Donald Trump tiene ahora la mirada puesta en Cuba. Acaban de salir de una crisis migratoria, en la que más de un millón de personas salieron del país. Durante meses, el gobierno de Trump cortó los envíos de petróleo al país. Por lo general no hay luz. Las estanterías de las farmacias suelen estar vacías. Hay una sensación de que se está gestando una crisis, de que es un lugar que podría implosionar.

    ¿Hay algún tema sobre el que te gustaría haber tenido la oportunidad de informar más?

    Me gustaría poder volver a Nicaragua. Me parte el corazón no poder hacerlo. Me encanta su gente.

  • “Mi abuela le practicó la ablación a mi hija a mis espaldas cuando solo tenía 6 meses”: el ciclo sin fin de la mutilación genital en Colombia que una mujer lucha por terminar

    “Mi abuela le practicó la ablación a mi hija a mis espaldas cuando solo tenía 6 meses”: el ciclo sin fin de la mutilación genital en Colombia que una mujer lucha por terminar

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    Una niña no merece el dolor de la mutilación de su cuerpo.

    Mi hija tenía seis meses cuando mi abuela le hizo la práctica. Me enteré tarde.

    La recibí con fiebre, hinchada y sangrando.

    Confronté a mi abuela, quien respondió que era normal y que no podía decirle a nadie, pero mi expareja se enteró.

    Cuando vio así de mal a la niña, pensó que yo había dado permiso. Me pegó.

    Mi hija lloraba. Quisimos llevarla a un centro de salud, pero era lejos y llovía.

    Mi mamá la intentó aliviar con unas plantas. Ella es partera, pero se opone a la ablación y también confrontó a mi abuela.

    No hizo caso. Dijo que los hombres se burlan de las mujeres que tienen clítoris.

    La ablación en Colombia

    Carla Quiñonez* dice que su hija, hoy de cuatro años, sufre dolores e infecciones urinarias frecuentes. Son síntomas comunes de quienes sobreviven la mutilación genital femenina.

    Quiñonez, con 30 años, es una indígena emberá que trabaja para erradicar la ablación en Colombia, el único país donde se ha reconocido que aún se registra esta práctica en América Latina.

    La emberá viaja por territorios recónditos, imparte talleres, confronta a autoridades indígenas conservadoras, convive con amenazas por su labor.

    Junto a un equipo de compañeras y congresistas, su participación está siendo clave para que una ley contra la ablación pueda ser aprobada en las próximas semanas en Colombia.

    La ablación implica la resección parcial o total de los genitales externos femeninos y otras lesiones causadas a esos órganos por motivos no médicos.

    La Organización Mundial de la Salud (OMS) estima que más de 300 millones de niñas y mujeres vivas en la actualidad la han sufrido.

    La mayoría de países donde se practica se encuentra en las regiones occidental, oriental y nororiental de África y en algunos países de Medio Oriente y Asia.

    Una mujer en Gambia protesta contra la mutilación genital femenina en 2024.

    MUHAMADOU BITTAYE/AFP via Getty Images
    Una mujer en Gambia protesta contra la mutilación genital femenina en 2024.

    La ablación puede causar hemorragias, problemas urinarios, menstruales y en el parto. También quistes, infecciones, mayor riesgo de mortalidad neonatal y dificultades para experimentar placer sexual.

    Cómo llegó la práctica a Colombia, detectada entre comunidades indígenas emberá y afrocolombianas, es fuente de varias teorías sin respaldo confirmado.

    Lo que se sabe es que sucede en comunidades humildes, marginalizadas y aisladas, cuyos asentamientos muchas veces quedan a horas a pie de hospitales, escuelas y carreteras.

    Según datos facilitados por el Congreso colombiano, hasta octubre de 2025 fueron registrados 26 casos. En 2024 se reportaron 54 y en 2023, 91.

    La mayor incidencia se da en el departamento de Risaralda, en el noroccidente del país, donde vive la comunidad de Quiñonez.

    Autoridades, médicos y emberás en contra de la práctica aseguran que existe un subregistro de casos.

    “Las niñas mueren más que los niños”

    A prácticamente todas las niñas que nacen en ciertos territorios se lo hacen.

    A veces no alcanza llevar a una persona enferma al hospital por el aislamiento de los resguardos.

    Una niña con ablación, si se desangra, no llega. A mí siempre me extrañaba que las niñas mueren más que los niños al nacer.

    No lo entendí hasta muchos años después, cuando empecé a sensibilizarme con el tema y comprender que estaba mal.

    Vi morir a seis niñas sin motivo aparente.

    Recuerdo una primita mía a la que mi mamá le hizo el parto. Nació bien, pero a los tres días murió.

    Le pregunté a mi mamá y me dijo que había muerto del ‘jai’, un mal ancestral. No me dio más explicaciones.

    Ahora creo que todas esas niñas que murieron así, del ‘jai’, en realidad fue por complicaciones de la ablación.

    Ahora les queman el clítoris. Antes lo cortaban con un cuchillo. Mi abuela también se lo practicó a mi hermana. Casi muere.

    Ella sigue afectada en su cuerpo, pero es muy callada. No lo cuenta.

    Ya sea por normalizarlo, por vergüenza o por miedo, nos cuesta abrirnos.

    Una pediatra en primera línea de la ablación

    La OMS identifica cuatro tipos de mutilación genital femenina.

    En el primero se remueve parcial o totalmente el glande del clítoris, que es la cara externa y sensible. También se resecciona el prepucio o capuchón; un pliegue que rodea el glande.

    El segundo tipo incluye la resección de los labios menores, con o sin escisión de los mayores.

    El tercero, también llamado infibulación, presenta un estrechamiento de la abertura vaginal.

    El cuarto es cualquier otra lesión de los genitales femeninos.

    Los 4 tipos de mutilación genital femenina, según la OMS.

    Equipo de periodismo visual de BBC Mundo

    En el hospital San Jorge de Pereira, en Risaralda, la pediatra Diana Ramos Mosquera lidia a diario con muchos más casos de los detectados.

    Trabaja en el departamento que es epicentro del registro de casos oficiales, pero también de muchos otros excluidos de las cifras que define como “la punta del iceberg” del fenómeno.

    No es que piense que ahora se practica más, sino que hay más especialistas que exploran a las niñas cuando acuden por otras dolencias.

    “Cuando llegan mutiladas, vemos una cicatriz. A veces es difícil medir qué mutilación sufrieron”, le explica Ramos a BBC Mundo.

    “Por los relatos de emberas sabemos que suele producirse tras nacer con un cuchillo caliente. Vemos quemaduras; mutilaciones de tipo 1 y 2”, añade la pediatra.

    Recuerda una niña que llegó con el introito vaginal cerrado, por lo que probablemente no iba a tener por dónde menstruar o tener relaciones sexuales al madurar.

    “Se le tuvo que reconstruir”, cuenta Ramos.

    La pediatra Diana Ramos Mosquera en un retrato profesional.

    Cortesía de Diana Ramos / Foto de David Jiménez
    La pediatra Diana Ramos está investigando más sobre el fenómeno para mejorar la preparación de sus colegas sobre cómo lidiar con casos de ablación.

    Desde que esta especialista descubrió un caso hace cuatro años, visibiliza el fenómeno y concientiza a sus colegas. Denuncia que a su comunidad no se les forma lo suficiente sobre cómo identificar la ablación y qué hacer después.

    Considera la práctica como una forma de violencia sexual y de género, con consecuencias de por vida, que debe resolverse educando.

    “Hay madres que ni siquiera saben que a sus niñas las mutilaron. No puede justificarse, pero tampoco obviarse el lado cultural del asunto porque algunos miembros creen que no hacen mal”, reflexiona.

    “La cultura no mata”

    Con alrededor de 300.000 miembros, la Gran Nación Emberá es una de las comunidades indígenas más numerosas de Colombia, también con presencia en Ecuador y Panamá.

    Entre los grupos donde se practica la ablación, detectada entre emberás chamí, katío y dobidá, muchos miembros creen que ésta les identifica como parte de su cultura ancestral. La llaman “curación”.

    Abuelas y parteras, por ejemplo, temen que del clítoris crezca un pene si no lo cortan.

    Y en una sociedad patriarcal, otros piensan que una mujer con un órgano que da placer tiende a ser promiscua y mala esposa.

    Es un ciclo sin fin y generacional que muchas otras mujeres quieren acabar.

    Juliana Domico, consejera de la Confederación Nacional de los Pueblos de la Gran Nación Emberá de Colombia, considera que la ablación es producto del desconocimiento anatómico y el machismo, no de la cultura.

    Juliana Domico, fotografiada en el centro de Bogotá.

    José Carlos Cueto / BBC Mundo
    Juliana Domico niega que la ablación forme parte de la cultura ancestral embera.

    Una de las teorías de cómo llegó la ablación a Colombia indica que ésta viajó con esclavos de algunos países africanos donde se practicaba y que fueron traídos al país en la época colonial.

    Eso quizá explicaría su prevalencia en Risaralda, Chocó y Valle del Cauca, departamentos colindantes o coincidentes con regiones afrocolombianas.

    La lideresa añade la teoría heredada de la oralidad embera.

    “Se cree que hace cientos de años nació una niña intersexual –una condición que puede manifiestarse con la presencia de genitales masculinos y femeninos en un individuo– y desde entonces se originó la fobia al clítoris”.

    Domico viaja para detectar casos en otros departamentos y clarificar la magnitud y el arraigo de la práctica.

    Disputa que sea parte de su cultura: “somos nuestra vestimenta, artesanías, danzas y habla, no una práctica que mata. La cultura no mata”.

    Amenazas y rechazos

    Ilustración de una mujer embera con la hija a cuestas mientras es juzgada y mirada por otros sectores de la sociedad.

    Equipo de Periodismo Visual de BBC Américas.
    Las víctimas de ablación reportan revictimización por parte de autoridades y médicosnen zonas urbanas del país.

    Mi expareja y yo rompimos después de que me pegara al enterarse de la ablación de mi hija.

    Se supone que el tema queda entre mujeres y que los hombres no saben, pero hay autoridades indígenas, masculinas, que ponen obstáculos a que se converse sobre ello.

    Me han amenazado por visibilizar y concientizar de que esto debe acabar.

    Con algunas mujeres, las parteras y más viejitas, también cuesta. Ha habido peleas, pero no se puede renunciar al diálogo.

    Es difícil porque muchas emberas no hablan español y a veces la conversación es solo con los hombres.

    Eso nos limita en la comunidad y en el contacto con los médicos.

    En los últimos años, cientos de emberás desplazados por la violencia viven en refugios de Bogotá. En estos también se han reportado casos de ablación, lo cual ha aumentado el estigma y la discriminación contra nosotros.

    Albergue con emberas en Bogotá en una fotografía tomada en 2022.

    Juancho Torres/Anadolu Agency via Getty Images
    Producto de la violencia en sus territorios, cientos de indígenas embera se han refugiado en Bogotá en años recientes.

    He tenido malas experiencias en los hospitales de la capital. Cuando llevo a mi hija por complicaciones de la ablación, siento que a veces ni saben qué es. Le ha pasado a otras mujeres.

    Una vez llevé a mi niña con fiebre por infección urinaria. Cuando la diagnosticaron, la enfermera me dijo que lo merecía por salvaje. Ni siquiera sabía mi historia.

    Hay gente que asume que no hablamos español y desconocemos qué es un derecho.

    Me amenazaron, incluso, con quitarme a la niña y llevarla con Bienestar Familiar.

    Desde entonces prefiero no llevar a mi hija al hospital. La trato con plantas y medicamentos. No me despego de ella.

    Una ley contra la ablación

    La ablación genital en Colombia no se mediatizó hasta 2007, cuando trascendió la muerte de una bebé tras ser mutilada.

    La tragedia propició un incipiente movimiento emberá y de las autoridades colombianas junto a otras agencias internacionales que buscan que la práctica se abandone.

    No fue sino hasta 19 años después y varias campañas de pedagogía entre las comunidades, que un proyecto de ley para prevenir, atender y erradicar el fenómeno fue aprobado en 2025 por la Cámara de Representantes. Aún está pendiente de convertirse en ley tras pasar por el Senado.

    El camino ha estado plagado de retos.

    “Por concentrarse los casos en ciertas comunidades, sobre todo en Risaralda, ha costado unificar una respuesta institucional”, le explica a BBC Mundo Carolina Giraldo, congresista de ese departamento que impulsa la ley.

    La congresista Carolina Giraldo, fotografiada en diciembre de 2025.

    José Carlos Cueto / BBC News Mundo
    Carolina Giraldo llegó al Congreso con una agenda pro derechos de la mujer.

    “Pero la conversación se aceleró después de reportarse mutilaciones en el Parque Nacional de Bogotá, cuando cientos de embera desplazados por la violencia acamparon allí durante meses”, añade Giraldo.

    La política también responsabiliza al complejo subregistro del fenómeno.

    “Por el aislamiento, ni siquiera se sabe cuántos niñas nacen, cuántas mueren y cuántas mueren por ablación. Solo se registran los casos que llegan a hospitales o instituciones”.

    Por último, entre legisladores y políticos se discute si la ley debe castigar o prevenir.

    Giraldo apuesta por lo segundo: “lo principal es salvar vidas. Si penalizamos a las abuelitas y parteras, es menos probable que lleven a las niñas al hospital. Morirán más”.

    “Cuando le cuente la verdad a mi hija”

    Cada vez más mujeres tienen ganas de cambiar las cosas, que reconocen que mutilar está mal.

    Algunas de ellas, sin educación, no hablan o escriben en español, pero entienden lo importante que es.

    Hablan entre ellas de que la ablación no debería existir.

    Fue también bonito ver una vez a una abuela reflexionar sobre la ‘curación’ tras haberlo hecho a sus nietas. Dijo que lo hacía sin maldad, que solo buscaba que los hombres no criticaran a sus nietas.

    Conversar sobre una vida distinta es difícil. Las mujeres sin clítoris no imaginan otro cuerpo. No recuerdan uno distinto.

    Es duro preguntarles cómo serían sus vidas de no haber sido mutiladas. Responden, casi con indiferencia, que sus vidas seguirían siendo ‘normales’.

    Igual de duro será el día que tenga que hablar con mi hija, pero es una conversación que no se puede rehuir.

    Todas merecemos conocer y hablar sin vergüenza de nuestros cuerpos.

    *Carla Quiñonez es un seudónimo para proteger la identidad del testimonio, quien podría estar sujeto a revictimizaciones y amenazas.

    *Con ilustraciones de Daniel Arce, del Equipo de Periodismo Visual de BBC Mundo.

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    BBC

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  • Por qué cada vez más turistas evitan viajar a EE.UU.

    Por qué cada vez más turistas evitan viajar a EE.UU.

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    Los viajeros en los aeropuertos estadounidenses de todo el país experimentaron recientemente tiempos de espera de hasta cuatro horas, los más largos en los 24 años de historia de la Administración de Seguridad del Transporte (TSA, por sus siglas en inglés).

    Esto se debió a un cierre parcial del gobierno, que ya lleva siete semanas y es el más largo en la historia de Estados Unidos.

    El cierre dejó a los agentes de la TSA sin sueldo durante más de un mes, lo que provocó que miles de ellos se ausentaran del trabajo y que más de 500 renunciaran.

    Si bien una directiva presidencial firmada el 30 de marzo que busca reducir significativamente los tiempos de espera en los aeropuertos restableció el salario de los trabajadores de la TSA, los titulares y las fotos de largas colas son el último ejemplo de una serie de obstáculos que enfrenta el sector de viajes y turismo en EE.UU.

    Esta interrupción global del transporte no podría haber llegado en un peor momento. El país es coanfitrión de la Copa Mundial de la FIFA este verano, celebra el centenario de la Ruta 66 y conmemora su 250 aniversario de independencia en 2026.

    En un año normal, cualquiera de estos hitos sería motivo de celebración para la industria turística estadounidense. En cambio, el país se enfrenta a una combinación de mala imagen y políticas impopulares que provocaron una caída del 5,4% en su turismo en 2025, mientras que el resto del mundo experimentó un crecimiento del 4% en su turismo internacional, según el Barómetro Mundial del Turismo.

    Las visitas de canadienses a EE.UU. disminuyeron un 22% en 2025 en comparación con 2024, el mayor descenso registrado en cualquier mercado.

    Presencia de ICE en los aeropuertos

    La continua presencia de agentes del ICE en los aeropuertos estadounidenses tampoco contribuye a mejorar la imagen del país. Inicialmente desplegados para paliar la escasez de personal de la TSA, el Secretario de Transporte de EE.UU. declaró que los agentes permanecerán allí “el tiempo que sea necesario”.

    Dado que los agentes del ICE no están capacitados en seguridad aérea, algunos viajeros se muestran recelosos.

    Sandra Awodele, nacida en Nigeria pero ciudadana estadounidense naturalizada, afirmó estar en mayor alerta con la nueva presencia del ICE.

    “Dado que el ICE detiene a personas que pueden o no ser ciudadanas y se disculpa después si se equivocan, he tenido que cambiar mis planes de viaje varias veces si el aeropuerto al que llego tiene una fuerte presencia del ICE”, señaló.

    “Nunca he tenido ningún problema, pero ahora temo tenerlo debido a procedimientos y protocolos que desconozco. Eso me asusta”.

    Fila en un aeropuerto de EE.UU.

    Getty Images
    Un cierre parcial del gobierno ha provocado filas de varias horas en algunos aeropuertos estadounidenses.

    El despliegue de agentes del ICE en los aeropuertos es solo una de las muchas políticas en constante cambio que confunden a algunos viajeros internacionales.

    Una propuesta del gobierno de Trump, presentada en diciembre de 2025, exigiría a los visitantes de 42 países exentos de visado (incluidos Reino Unido y la mayor parte de Europa) presentar su historial de redes sociales de los últimos cinco años para poder entrar al país.

    La propuesta aún no se ha implementado, pero algunos viajeros creen que ya está en vigor.

    “La ley no ha cambiado, pero el ambiente sí”, dice Evan Oshan, abogado de derechos civiles y socio director de Oshan & Associates.

    “Cuando los funcionarios federales se sienten con la potestad de extralimitarse en sus funciones, eso constituye un cambio de política, aunque no requiera una ley del Congreso”.

    Largas filas y sentimiento antiestadounidense

    La combinación del sentimiento antiestadounidense provocado por algunas políticas del presidente Trump, junto con las largas esperas que algunos viajeros aún experimentan en muchos aeropuertos estadounidenses, ha llevado a algunos a plantearse si este es el momento adecuado para visitar el país.

    Johan Konst, director de una empresa de relaciones públicas en Ámsterdam, suele viajar a EE.UU. tres o cuatro veces al año para asistir a conferencias y reuniones. El comenta que aún planea ir, pero ahora es más selectivo con las fechas.

    “La situación actual parece tratar a Europa más como un adversario que como un aliado, ya sea por los aranceles, la retórica de la OTAN o el tono general hacia los países europeos”, declaró.

    “Ese cambio de dinámica es lo que hace que uno se sienta menos bienvenido, aunque ningún estadounidense me haya hecho sentir así personalmente”.

    Donald Trump a contraluz, haciendo declaraciones a los medios

    Getty Images
    Una ola de sentimiento antiestadounidense provocada por algunas de las políticas de Trump también está perjudicando los viajes a Estados Unidos.

    Konst comentó que esa sensación por sí sola ha sido suficiente para cambiar sus hábitos.

    “Ahora me fijo bien qué viajes son realmente necesarios y cuáles no”, dijo. “Soy más selectivo que antes, ya que también puedo trabajar a distancia”.

    Añadió que los vuelos de Ámsterdam a EE.UU. han estado notablemente más vacíos en los últimos meses. “He tenido una fila entera para mí solo varias veces seguidas”.

    Anita Shreider, residente en Alemania y directora de marketing de la plataforma de alquiler de bicicletas Bikes Booking, también planea un viaje a EE.UU. este año, combinando reuniones de negocios con visitas turísticas en Chicago y una excursión para admirar las secuoyas gigantes en la costa oeste. Sin embargo, reconoce comprender por qué algunos viajeros están optando por no ir.

    “Tengo conocidos que decidieron cancelar sus viajes de verano a EE.UU. porque no están de acuerdo con las acciones del país en el ámbito internacional”, comentó.

    Para quienes cancelaron, “no se trataba tanto de cambios políticos específicos, sino más bien de una inquietud general. Simplemente no se sentían cómodos viajando a EE.UU. en este momento”.

    Haz las cosas con tiempo

    Algunos operadores turísticos estadounidenses afirman que, una vez que llegan los visitantes internacionales, se sorprenden con lo que encuentran.

    “La gente llega esperando dificultades, pero en lugar de caos, se encuentran con un sistema que, si bien dista mucho de ser perfecto, es muy manejable”, declaró Paul Whitten, fundador e historiador de Nashville Adventures.

    “Tramita tu documentación con anticipación y deja tiempo suficiente para viajar. La diferencia entre un viaje estresante y uno estupendo suele radicar en la preparación, no en las políticas en sí”.

    Oshan coincide y recomienda a los viajeros internacionales llevar consigo documentación que acredite el propósito de su viaje y que conozcan sus derechos antes de abordar.

    Si bien la CBP (Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de EE.UU.) tiene amplia autoridad en la frontera, conservas tus derechos constitucionales una vez en territorio estadounidense”, afirmó.

    “Vale la pena hacer valer esos derechos y, cuando se violan, vale la pena emprender acciones legales”.

    Bandera estadounidense flameando

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    Algunos viajeros internacionales afirman que las recientes políticas estadounidenses los hacen sentir menos bienvenidos.

    Erik Hansen, jefe de relaciones gubernamentales de la Asociación de Viajes de Estados Unidos (el grupo de presión de la industria turística estadounidense), afirmó que el sector reconoce la necesidad de reducir la brecha entre los temores de los viajeros y su experiencia real.

    Sin embargo, también señaló que muchos aeropuertos han implementado procesos de aduanas acelerados que han reducido las colas para los pasajeros internacionales.

    Whitten coincide: “Las políticas se adaptan, pero a menudo no son indicadores de un cambio cultural masivo, al menos no de cambios radicales que afecten la experiencia diaria del viajero promedio”, declaró.

    “En definitiva, EE.UU. sigue siendo uno de los destinos más accesibles y acogedores del mundo”.

    Por ahora, la brecha entre la tranquilidad oficial y la inquietud de los viajeros persiste.

    Los funcionarios de la TSA han advertido que se necesitan entre cuatro y seis meses para capacitar a los nuevos agentes, lo que significa que la Copa Mundial podría comenzar antes de que la plantilla se recupere por completo.

    No se vislumbra como una solución al cierre del gobierno y la guerra entre EE.UU. e Israel con Irán, que alimenta la ansiedad y eleva los precios de los vuelos, no muestra señales de amainar.

    Para Konst, el atractivo de EE.UU. sigue siendo fuerte, incluso a medida que las señales a su alrededor se vuelven más complejas.

    “Sigo queriendo a EE.UU. y a su gente”, dijo. “Son solo las políticas las que me hacen replantearme si vuelo allí con la misma frecuencia que antes”.

    *Esta nota fue publicada en BBC Travel. Haz clic aquí si quieres leer la versión original (en inglés).

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  • Cuando liberan a los presos de El Salvador, ella está allí para recogerlos

    Cuando liberan a los presos de El Salvador, ella está allí para recogerlos

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    Sugey Amaya pasa la mayor parte de sus noches afuera de un cine que ha sido convertido en un centro de detención para personas que entran o salen del saturado sistema penitenciario de El Salvador.

    Mientras su madre cuida de sus hijos, ella espera a que los reclusos salgan del centro penitenciario, situado a las afueras de San Salvador, la capital.

    Amaya, de 29 años, se ha convertido en una figura habitual en el centro, conocido como El Penalito, donde recoge a hombres a quienes no se les permite marcharse a menos que alguien vaya a buscarlos.

    Como sucede con muchos salvadoreños, Amaya entró en contacto por primera vez con el sistema penitenciario hace cuatro años, cuando el gobierno de El Salvador declaró el estado de emergencia para tomar medidas drásticas contra las violentas pandillas del país, grupos como la MS-13 que aterrorizaban a los salvadoreños y se habían hecho famosos en todo el mundo.

    En virtud del régimen de excepción, declarado durante la presidencia de Nayib Bukele, se ordenó a las fuerzas de seguridad que llevaran a cabo detenciones masivas y, en cuestión de meses, decenas de miles de personas se encontraban bajo custodia.

    El año pasado, algunos funcionarios de policía dijeron que se habían visto sometidos a intensas presiones para cumplir las cuotas y que habían recurrido a pruebas poco sólidas para efectuar las detenciones. Dijeron que creían que las personas inocentes que eran detenidas serían puestas en libertad más tarde. Sin embargo, según las autoridades salvadoreñas, menos de 10.000 de las aproximadamente 90.000 personas encarceladas desde 2022 han sido puestas en libertad.

    Bukele ha atribuido a su represión el mérito de haber provocado un cambio asombroso en El Salvador, que pasó de ser uno de los países más peligrosos de América Latina a uno en el que la gente se sentía más segura, según los sondeos de opinión de Gallup.

    En la actualidad, el país tiene una de las tasas de encarcelamiento más elevadas del mundo, según Human Rights Watch, con aproximadamente el 2 por ciento de su población de seis millones de personas recluidas, es decir, 1 de cada 50 personas.

    Los salvadoreños afirman que sus vidas cambiaron con el régimen de excepción: podían administrar sus negocios sin sufrir extorsiones y comprar en las tiendas por la noche.

    Amaya se mudó en 2022 a una pequeña casa ubicada en las afueras de San Salvador que, según le habían dicho, había estado ocupada por miembros de una banda.

    Pero su querido hermano, la persona a quien estaba más unida, había desaparecido. Según dijo, Alexis Amaya fue detenido en julio de 2022 cuando se dirigía a su casa después de trabajar en una pizzería Papa John’s. En aquel momento él tenía 24 años.

    Amaya se enteró de que lo habían acusado de pertenecer a una pandilla y lo habían enviado a prisión, donde permanece: una historia común para muchas personas que pertenecen a las clases pobres de El Salvador.

    Muchas familias han visto cómo más de uno de sus hijos ha terminado en prisión bajo el régimen de excepción. Algunas no saben exactamente dónde se encuentran sus seres queridos: por lo general, a los presos no se les permite mantener contacto con sus familiares –ni llamadas telefónicas, ni visitas, ni cartas ni correos electrónicos–.

    Las detenciones masivas también han incrementado la población carcelaria por encima de la capacidad del gobierno para proporcionar incluso servicios básicos a los reclusos, según afirman los grupos de defensa de derechos humanos, desde la atención médica hasta la alimentación.

    Se sabe que las raciones de las prisiones son escasas, por lo que las familias que pueden permitírselo compran comida extra para garantizar la alimentación de sus seres queridos. En las tiendas cercanas a las prisiones, pueden comprar alimentos ricos en calorías para entregar a los guardias, junto con suministros básicos como papel higiénico o pasta de dientes.

    Algunos salvadoreños viajan horas para llegar a las prisiones donde están detenidos sus seres queridos con el único fin de comprarles comida. Muchas familias dicen que han vendido posesiones –una motocicleta, una vaca– para pagar los paquetes de comida y suministros.

    Cuando el hermano de Amaya desapareció en 2022, ella fue a El Penalito, el centro de detención de la capital, solo para que le dijeran que lo habían trasladado a una enorme prisión conocida como Mariona.

    Mientras Amaya buscaba frenéticamente información sobre su hermano, se enteró de que no se liberaba a los presos de El Penalito si no había nadie allí para recibirlos.

    El gobierno salvadoreño no respondió a las preguntas sobre la base legal para mantener a los presos detenidos, pero los grupos de derechos humanos afirman que Bukele ha concedido a las autoridades amplia discreción sobre las personas que pueden ser liberadas.

    Sin pensárselo demasiado, Amaya empezó a firmar por desconocidos, y luego los llevaba a un puesto de ropa de segunda mano para que se cambiaran las camisetas blancas, los pantalones cortos y las sandalias de caucho que les habían dado en la cárcel.

    Luego se aseguraba de que regresaran a sus casas.

    Esa rutina se convirtió en su vida.

    Los hombres salen de El Penalito con los papeles de su liberación enrollados en la mano, dijo. No tienen dinero. Muchos están desorientados tras pasar meses o años en prisión.

    Según contó, un hombre que había estado viviendo en Boston regresó a El Salvador para visitar a unos familiares cuando fue detenido y acusado de posesión de documentos falsos; llevaba casi dos años recluido.

    No le resultó fácil encontrar el camino a casa. Era más de medianoche cuando Amaya finalmente lo dejó en Apastepeque, una localidad situada a unos 65 kilómetros de la capital.

    A menudo, los hombres se sorprenden por su generosidad, dijo Amaya.

    Un hombre de 35 años que pidió que lo identificaran como Josué, su nombre de pila, salió de la cárcel a eso de las 3:00 a. m. de un verano de 2023 y no tenía familiares que lo recibieran.

    Cuando vio a Amaya –que mide 1,45 metros y pesa menos de 45 kilos–, le pareció como si se le hubiera aparecido “un ángel”, dijo.

    A veces, los reclusos no tienen adónde ir. Durante un tiempo, Amaya dejó que esos hombres pasaran la noche en su casa, hasta que unos familiares le advirtieron que podía ser arriesgado para ella y sus hijos.

    Nunca pregunta a los presos liberados cuándo o por qué estuvieron encarcelados. No le importa, dijo.

    “Veo el rostro de mi hermano en ellos”, dijo.

    La labor de Amaya se ha convertido en un trabajo a tiempo completo.

    Dijo que se las arregla con las donaciones que recibe de las familias de las personas que estuvieron presas. Los fondos cubren sus costos de viaje, la ropa que les compra a los hombres, y un bocadillo para comer de regreso a casa.

    También se ha hecho muy conocida entre las familias que viven lejos de las prisiones donde están recluidos sus seres queridos, incluso tan lejos como Estados Unidos.

    Algunos le envían dinero para comprar paquetes de comida para sus familiares porque no pueden entregarlos ellos mismos.

    En la actualidad, Amaya cursa estudios de derecho, un camino en el que, según dijo, se ha visto influida por todo lo que ha presenciado. Pero al anochecer, la mayoría de las noches, suele estar afuera de El Penalito.

    Ha perdido la cuenta de cuántos presos ha llevado a casa. En una bolsa lleva cientos de papelitos con nombres y números de preso.

    Representan los últimos cuatro años.

    Cuando los empleados de la prisión le preguntan por qué regresa una y otra vez, aunque nunca le digan el nombre de su hermano, Amaya responde siempre lo mismo.

    “A los que me quedan les pregunto: ¿de qué sector vienen ? ¿De qué celda viene? ¿Cómo los tratan ahí adentro? ¿Qué es lo que hacen dentro? Eso me ayuda a entender cuál es la realidad que vive mi hermano”, dijo.

    Y sigue teniendo fe en que, algún día, será Alexis quien salga.

    Annie Correal reporta desde Estados Unidos y América Latina para el Times.