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  • Su padre perdió todos sus ahorros en una estafa. Un abogado falso ofreció ayudarlo

    Su padre perdió todos sus ahorros en una estafa. Un abogado falso ofreció ayudarlo

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    Muchas víctimas de la ciberdelincuencia vuelven a ser captadas por estafadores en línea que se hacen pasar por abogados u otros profesionales que prometen poder recuperar el dinero robado.

    Han pasado dos años desde que el padre de Nick Jonas cayó en una elaborada estafa romántica, en la que unos ciberdelincuentes se llevaron al menos 1 millón de dólares de sus ahorros. El padre, que ahora tiene 81 años, se había aferrado a la idea de que los estafadores eran legítimos, pero, con el tiempo, acabó confiando sus asuntos financieros a su hijo, quien quería proteger a sus padres de un daño mayor.

    Entonces llegó un rayo de esperanza.

    Hace solo unos meses, un abogado que decía trabajar con la sección de delitos financieros del Tesoro de Estados Unidos se puso en contacto con el padre de Jonas con el tipo de noticias que toda víctima de estafa anhela oír: las fuerzas de seguridad estaban trabajando en el caso y podrían recuperar su dinero.

    “Había quizá un 10 por ciento de mí que pensaba que podía ser real”, dijo Jonas. Al fin y al cabo, la familia había denunciado el caso a las autoridades federales.

    Jonas envió un correo electrónico al abogado, quien dijo pertenecer a un bufete llamado Edward International Legal Corporation, y solicitó una videollamada, que el abogado accedió a realizar a través de la aplicación encriptada Signal.

    Cuando se conectaron, a Jonas lo saludó el abogado, un joven con gafas sentado tras un escritorio que dijo llamarse Dennis John Solis. Había una bandera estadounidense detrás de su hombro y varios certificados enmarcados colgaban de la pared.

    Era bastante convincente, pero Jonas pidió más pruebas. ¿Podría Solis enviarle una foto de identificación con sus credenciales legales?

    Fue entonces cuando cualquier esperanza lejana se desvaneció rápidamente. “Las credenciales incluían una imagen generada por inteligencia artificial de un hombre que pretendía parecerse al tipo de la videollamada”, dijo Jonas, “y fue entonces cuando supe inmediatamente que se trataba de una estafa”.

    Este tipo de fraude se conoce como estafa de recuperación, una artimaña habitual utilizada por los ciberdelincuentes, que intentan explotar el deseo de las víctimas no solo de recuperar su dinero, sino de revertir, o reescribir de algún modo, este capítulo a menudo oscuro y devastador de sus vidas. Dadas las enormes sumas que las víctimas pierden cada vez más en estafas individuales –en 2024 se registraron pérdidas de 16.600 millones de dólares, como mínimo–, es más probable que desembolsen aún más dinero con la esperanza de recuperarlo.

    “Estamos viendo estafas de recuperación cada vez con más frecuencia”, dijo Amy Nofziger, directora deapoyo a las víctimas de fraude de la Red de Vigilancia contra el Fraude de la AARP. Si has perdido 3000 dólares en una estafa, explicó, es menos probable que hagas grandes esfuerzos por recuperarlos. Pero “si te han robado un millón, es más probable que digas: ‘Bueno, pues voy a intentar gastarme 30.000 dólares para recuperarlo’”.

    Pero, para empezar, recuperar los fondos robados es extremadamente difícil, y suele requerir la ayuda de las fuerzas de la ley.

    Víctimas por partida doble

    Los estafadores encuentran víctimas de diversas formas, pero en algunos casos se trata del mismo grupo delictivo que vuelve a dirigirse a las mismas personas.

    “El peligro de esto, por supuesto, es que los estafadores ya saben mucho sobre las circunstancias de esa víctima en particular y, utilizando esa información, pueden diseñar su discurso para esa víctima a fin de hacerlo más legítimo, por ejemplo mencionando la plataforma de inversión en la que la víctima perdió dinero”, dijo Scott Norris, agente especial del FBI en San Diego. “Hemos visto que se hacen pasar por un montón de bufetes de abogados, e incluso hemos visto a gente hacerse pasar por agentes del FBI y otras fuerzas del orden federales“.

    En otros esquemas de recuperación, los delincuentes venden listas de nombres y datos personales de las víctimas a otro grupo de delincuentes para su posterior explotación.

    Algunos grupos delictivos esperan a que las víctimas los encuentren: falsas empresas de recuperación, que a menudo ofrecen consultas gratuitas, anuncian sus servicios en internet, y cuando las víctimas buscan formas de recuperar su dinero, a veces aparecen entre los primeros resultados de la búsqueda.

    Los estafadores también colocan estratégicamente información en las secciones de comentarios de publicaciones y artículos relacionados en las redes sociales, por ejemplo. El autor del comentario puede hacerse pasar por una víctima que ha recibido ayuda de una determinada empresa de recobro o abogado, y sugerir a otros que se pongan en contacto con ellos.

    Una oleada de mensajes

    Los Jonas no saben exactamente cómo los encontraron los estafadores. Pero a finales del año pasado, más o menos cuando Jonas se puso en contacto con Edward Internacional, dijo, sintió como si el nombre de su padre hubiera aparecido en una lista de mercadotecnia, y su teléfono empezó a vibrar con ofertas falsas que prometían recuperar su dinero.

    Fue entonces cuando Jonas visitó a sus padres con una misión singular: cortar todos los lazos tecnológicos con los estafadores y empezar de nuevo. Eliminó varias aplicaciones del teléfono de su padre (entre ellas WhatsApp y Telegram), cambió su correo electrónico y su número de teléfono y actualizó cuentas importantes con los nuevos datos de contacto de su padre (Medicare y el Seguro Social, por ejemplo).

    Pero eso no ha impedido que los estafadores se dirijan al menor de los Jonas, quizá porque estuvo en contacto con los impostores en Edward International.

    Recientemente, recibió un mensaje de texto con una foto del carné de conducir de su padre: “Buenos días. ¿Puedo confirmar que eres tú?”.

    “Nos ponemos en contacto contigo para hacer un seguimiento de un caso en el que puedes haber sido víctima de un fraude transfronterizo”, decía. “Este asunto es muy importante”.

    Continuaba afirmando que un grupo delictivo camboyano que dirigía esquemas de criptomoneda a gran escala había sido en buena parte desmantelado (lo que parece estar relacionado con noticias recientes), y que el Departamento de Justicia había creado un “sitio web de reembolso de emergencia”.

    “Necesitamos que nos proporciones más información de confirmación y que verifiques tu identidad para poder ayudarte con el proceso de reembolso”.

    Jonas sigue bloqueando y denunciando como correo no deseado estos mensajes, que llegan varias veces a la semana. Pero está llegando a un punto en el que es probable que cambie su propio número.

    La otra víctima

    Eso es lo que tuvo que hacer otra víctima de Edward International, la falsa empresa de recuperación. Salvo que, en su caso, los delincuentes que estaban detrás de la operación asumieron su nombre: Dennis John Solis.

    El verdadero Solis es abogado colegiado en Escondido, California, aunque actualmente no ejerce y trabaja para una organización sin fines de lucro. Pero el ladrón de identidad empezó a utilizar su nombre y su número de licencia en el colegio de abogados de California para ponerse en contacto con Jonas y seguramente con otras víctimas como su padre.

    Solis se enteró de lo que ocurría cuando un investigador del colegio de abogados de su estado se puso en contacto con él; dijo que habían recibido una denuncia sobre las actividades de su impostor.

    “El caso contra mí se desestimó por usurpación de identidad”, dijo Solis, “pero sigo recibiendo esas llamadas hasta el día de hoy”.

    Tantas llamadas, de hecho, que consiguió un nuevo número de teléfono para su página de perfil del colegio de abogados de California, con un mensaje saliente: “Si llama en relación con un mensaje o comunicación de Edward International Legal Corporation, tenga en cuenta que se trata de una estafa”.

    Consejos para las víctimas de delitos por internet en Estados Unidos

    Denuncia los delitos al Centro de Denuncias de Delitos por Internet de la Oficina Federal de Investigación en www.IC3.gov; las oficinas locales del Servicio Secreto también pueden ayudar.

    • El FBI nunca te va a pedir dinero, ni trasladará las comunicaciones a aplicaciones de mensajería privada, ni solicitará datos de cuentas bancarias o información de identificación personal.

    • Si el FBI te ha identificado como víctima potencial, los representantes se pondrán en contacto contigo por correo electrónico o por teléfono.

    • Los agentes que llamen por teléfono facilitarán voluntariamente (o a petición de la víctima) una forma de verificar su identidad. Pero si sigues sin estar seguro, ponte en contacto con tu oficina local del FBI, que puede ayudarte a confirmar la identidad del agente.

    Sheelagh McNeill colaboró con investigación.

    Tara Siegel Bernard escribe sobre finanzas personales para el Times, con temas que van desde el ahorro para la universidad hasta hacer aportaciones para la jubilación.

    Sheelagh McNeill colaboró con investigación.

  • ¿Qué es la ‘brecha gastronómica’ y cómo afecta las relaciones?

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    Jose Santana, funcionario judicial del Bronx, pasa su tiempo libre como muchos neoyorquinos. Entre sentencia y sentencia, consulta listas de restaurantes, estudia hilos de Reddit sobre gastronomía y marca recomendaciones de su juez. “Soy un aficionado a la comida”, dijo Jose Santana, de 40 años.

    Elegir dónde comer es “su trabajo”, dijo Jardy Santana, su esposa. “Soy una princesa acompañante”.

    El otoño pasado, tras una reunión de padres y profesores, la pareja se fue en metro al barrio NoMad de Manhattan. Jardy Santana no tenía ni idea de dónde iba a cenar hasta que cruzó las puertas del Portrait Bar. “Iba muy mal vestida”, dijo. “¡El tema nunca salió!” dijo Jardy Santana.

    He aquí la relación con brecha gastronómica, una desalineación en gustos, hábitos de gasto y curiosidad culinaria. Un miembro de la pareja se aseguró una reserva poniendo una alarma un mes antes; el otro ni siquiera sabía que se necesitaba una.

    A veces es incluso más sencillo. “Yo soy la más quisquillosa con la comida”, dijo Jardy Santana. Pero ha probado “muchas cosas nuevas”, como orejas de cerdo y sushi. Pero sigue huyendo de los sándwiches. “¡Demasiados ingredientes!”.

    La idea de las brechas en las relaciones se ha colado en la psique estadounidense. En un video de TikTok del año pasado, Brandy Schwechler, música de Los Ángeles, advertía de los peligros de las relaciones con “brecha de estilo”. “No se trata solo de cómo te vistes o de tu aspecto”, dijo. “Es el aura”.

    El marco ha suscitado debates sobre las relaciones de brecha de riqueza y los distintos enfoques hacia las fiestas. Puedes reconocer una relación con brecha de edad cuando la ves, pero otras discrepancias románticas pueden ser más sutiles. “Cualquier cosa puede ser una brecha”, dijo Schwechler, de 28 años. La hora de acostarse, el uso de la inteligencia artificial y los seguidores en Twitter son todos posibles indicadores de brechas.

    A ella tampoco le es ajena la brecha gastronómica. “Él solo comía filetes de pollo y papas fritas”, dijo, refiriéndose a un exnovio. No lo vio como un problema hasta que otra pareja eclipsó sus propios gustos. “Todo mi mundo se abrió”, dijo.

    La comida puede sembrar las semillas del amor: lo hemos visto miles de veces. Pero un cortejo también puede ahogarse en un abismo gustativo. ¿Recuerdas el año pasado cuando las estrellas de The Bachelor Rachael Kirkconnell y Matt James pusieron fin a su relación de cuatro años? Una comida mediocre en Tokio fue el catalizador.

    Una brecha gastronómica puede llegar a ser tan grave que algunas personas en Reddit han pedido consejo sobre si deberían terminar una relación por ello. “Cuando salimos a comer, siempre tengo la sensación de que se limita a mirarme mientras disfruto de la comida”, escribió una mujer en el subreddit r/relationship advice. En otro foro, una mujer se preguntaba si podría superar la resistencia de su novio a salir a cenar.

    Estos contrastes suelen revelarse al principio de una relación: ¿Qué otro lugar hay hoy en día para pasar una primera cita que no sea un bar o un bistró?

    Bonnie Winston, casamentera neoyorquina, ayuda a las parejas a dar en el clavo con esas impresiones iniciales. Winston, de 63 años, pone en contacto a solteros de la zona triestatal y tiene una lista de espera de tres meses para sus servicios. Mientras selecciona a los nuevos clientes, les pregunta por sus aromas, flores y pasatiempos favoritos. Todos mencionan restaurantes.

    “Cenar solía ser una ocasión especial”, dijo Winston, que empezó su negocio en 2013. “La gente veía películas o paseaba por museos en las primeras citas. ¿Te lo imaginas?”

    Hay un millón y un desencuentros en juego para sus clientes. ¿Beberán y derrocharán en un omakase? ¿Serán veganos –la situación más tensa, dijo– y podrán conversar por encima del barullo de los animados comensales del Polo Bar?

    “Hago todo lo que puedo para que coincidan, pero siempre está en juego la química de la vida real”, dijo.

    Ming Ooi, trabajador tecnológico en Las Vegas, no siempre fue un aficionado a la comida. Fue su exesposa quien cerró la brecha gastronómica que tenían, avivando su amor por la comida con reservas esquivas y giras gastronómicas en Flushing, Queens. Tras divorciarse, buscó una pareja que compartiera su pasión por los excesos culinarios.

    “Juzgaré a una cita en función de cómo actúe en un restaurante”, dijo Ooi, de 51 años.

    Ooi menciona el pato pekinés en sus perfiles de citas, pregunta a sus parejas por sus cocinas favoritas y ve los restaurantes como una prueba de compatibilidad. Cuando se encontró en un bar de tapas local, por ejemplo, y su cita no estaba segura de qué pedir, vio un mal presagio. Pero cuando entabló conversación con otra mujer y ella le sugirió dim sum para una primera cita, vio potencial.

    “Si eres aventurero en la comida, lo más probable es que seas aventurero en la vida”, dijo.

    Cada vez más solteros piensan así. La compatibilidad romántica “surge constantemente” en las conversaciones sobre Beli, la aplicación social de clasificación de restaurantes, dijo Judith Frost, una de sus fundadoras. “La gente dice: ‘Oh, deberías lanzar algún tipo de componente de citas para Beli’, o nos envían, a diario, perfiles de Hinge de personas que hacen referencia a sus estadísticas de Beli”.

    Según dijo Jourdan Travers, psicóloga estadounidense que ha escrito sobre lo que está en juego en la brecha de estilo, es revelador cómo se come y por qué. Estos hábitos revelan nuestras comodidades, educación y cómo elegimos gastar nuestro tiempo y dinero.

    “Esto es mayor y más perceptible para quien está soltero o empieza una nueva relación”, dijo Travers. “La forma en que una pareja decide dónde comer es un ensayo de bajo riesgo para conversaciones más importantes”.

    Pero la vida no es tan mala en la brecha. John Michels, un trabajador del comercio minorista de 38 años de Gainesville, Florida, se las arregla para arrastrar a su prometido a cenar al Longhorn Steakhouse local una vez al trimestre. A su pareja, Herman, no le gustan los precios inflados de los restaurantes ni la presión de comer rodeado de otras personas. Más a menudo, recalientan en casa pizzas congeladas que venden en el supermercado o comen sándwiches de mortadela con un poco de Miracle Whip.

    “Si fuera por mí, comeríamos mucho más afuera”, dijo Michels. “Por otra parte, nos está ahorrando mucho dinero”.

    Brian Gallagher colaboró con reportería.

  • Trump quiere hacer tratos de deportación. Los autócratas están dispuestos a escuchar

    Trump quiere hacer tratos de deportación. Los autócratas están dispuestos a escuchar

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    Mientras el presidente Donald Trump busca países dispuestos a aceptar a miles de migrantes deportados de Estados Unidos, está descubriendo que algunos de los líderes más receptivos son autoritarios, autócratas y violadores de los derechos humanos.

    Los diplomáticos estadounidenses están tan presionados por la Casa Blanca para lograr acuerdos que, según los registros, lo han puesto casi todo sobre la mesa de negociaciones: Estados Unidos pagará a las fuerzas de seguridad extranjeras, suavizará las restricciones de visados o los aranceles, financiará servicios de sanidad pública e incluso reconsiderará la inclusión de un país en las listas de vigilancia estadounidenses.

    La oficina del secretario de Estado Marco Rubio, en un cable de febrero visto por The New York Times, instruía a los diplomáticos sobre cómo obtener ofertas iniciales.

    “Si están dispuestos a acoger a más personas, entonces podremos prestarles más ayuda”, fue una de las sugerencias. “Sin hacer promesas, ¿qué tienen en mente?”, era otra.

    El cable no ponía restricciones sobre con quién podría negociar Estados Unidos. En relación con una lista de “Países Preocupantes” no especificados, se dijo a los diplomáticos estadounidenses que aceptar migrantes “puede ayudar a un país a mejorar su relación con Estados Unidos”.

    Las negociaciones muestran cómo Trump ha convertido la deportación masiva, una de sus iniciativas nacionales emblemáticas, en una parte central de la política exterior estadounidense.

    El gobierno de Trump ha deportado a miles de personas a una decena de países, a menudo a lugares donde no tienen ningún vínculo. A medida que la detención masiva en Estados Unidos se vuelve políticamente complicada, el gobierno está ansioso por establecer más acuerdos para deportar a los migrantes.

    Esos acuerdos están tomando forma sobre todo en África, donde Trump ha introducido un nuevo estilo de diplomacia que da prioridad a la negociación de acuerdos sobre el cumplimiento de los derechos humanos y la promoción de la democracia. La política se denomina “Estados Unidos primero en África”.

    El gobierno de Trump está en conversaciones, según consta en los registros, para enviar migrantes a la República Centroafricana y a la República Democrática del Congo, dos países donde los sistemas judiciales son disfuncionales y las fuerzas gubernamentales han sido vinculadas a torturas y desapariciones forzadas.

    Estados Unidos ya ha llegado a acuerdos con los líderes de Camerún y Ruanda. Los migrantes están detenidos en virtud de un acuerdo con Guinea Ecuatorial, una autocracia donde la tortura es sistémica. Otros están retenidos en Esuatini, una monarquía con un historial de abusos contra los derechos humanos, y en Sudán del Sur, que se tambalea al borde de la guerra civil.

    Muchos de estos migrantes habían estado viviendo en Estados Unidos bajo protecciones legales que les impedían ser enviados a sus países de origen debido a la amenaza de persecución política, religiosa o étnica.

    “La expulsión a terceros países es el único mecanismo mediante el cual ICE puede cumplir simultáneamente sus dos obligaciones legales fundamentales: la obligación de no devolver a las personas a un país del que se les ha concedido protección y la obligación de ejecutar una orden definitiva de expulsión”, declaró el mes pasado John A. Schultz, alto funcionario del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por su sigla en inglés), ante un juez federal.

    El Departamento de Estado declinó hacer comentarios sobre su comunicación con otros países. El Times reconstruyó los detalles de los acuerdos a través de cables diplomáticos, registros de financiación, correspondencia gubernamental y otros documentos, así como mediante entrevistas con funcionarios estadounidenses y migrantes. Algunos funcionarios hablaron bajo condición de anonimato porque no estaban autorizados a hablar del programa.

    Todavía se están perfilando los contornos del programa, pero el Departamento de Estado está sometido a presiones para que acelere el ritmo.

    A medida que el gobierno reduce sus operaciones de deportación militarizadas y de gran visibilidad en las principales ciudades estadounidenses, Stephen Miller, jefe adjunto de personal de la Casa Blanca, ha expresado su frustración por la velocidad y el alcance de los acuerdos con terceros países en llamadas con el Departamento de Estado, según dos funcionarios estadounidenses con conocimiento de las conversaciones.

    El mensaje de la Casa Blanca es claro: más acuerdos, más rápidamente para más inmigrantes.

    ¿A quién deportan con este programa?

    Desde hace años, el gobierno estadounidense ha enfrentado un dilema en materia de inmigración: ¿qué ocurre con los extranjeros a quienes no se permite legalmente permanecer en Estados Unidos, pero que no pueden regresar a sus países por miedo a la persecución o a la muerte?

    En la última década, en medio del mayor aumento de la inmigración en la historia de Estados Unidos, miles de migrantes dijeron que entraban en esa categoría. Sin una solución clara, los funcionarios estadounidenses permitieron que muchos se quedaran por defecto, sin capacidad legal.

    El año pasado, el gobierno de Trump encontró una nueva opción: dejar que otro país lo resuelva.

    El gobierno no ha revelado cuántas personas han sido enviadas a terceros países. Sin embargo, el grupo más numeroso con diferencia es el de casi 14.000 personas que fueron enviadas a América Latina y el Caribe, según Human Rights First, un grupo sin fines de lucro que hace un seguimiento de las expulsiones.

    Los funcionarios han dicho que se están centrando en deportar a personas con delitos penales.

    “Estamos trabajando con otros países para decirles: ‘Queremos enviarles a algunos de los seres humanos más despreciables a sus países, ¿lo harían como un favor para nosotros?”, dijo Rubio el año pasado.

    Algunos de los deportados a terceros países tienen antecedentes penales, y sus condenas han hecho que, en ocasiones, sus países de origen no estén dispuestos a aceptar su regreso.

    Pero muchos no tienen antecedentes. Después de que en marzo de 2025 el presidente de El Salvador, Nayib Bukele, difundiera un llamativo video de cientos de venezolanos que llegaban a una prisión de máxima seguridad, se descubrió que muchos no eran delincuentes.

    Y los documentos judiciales muestran que muchos de los que están siendo objeto de deportación tampoco tienen antecedentes.

    Unos 560 migrantes estaban bajo custodia de inmigración a principios de marzo, a la espera de ser enviados a un país distinto del suyo, según dijeron funcionarios estadounidenses a un juez federal. De ellos, 139 tenían condenas. El gobierno dijo que los delitos incluían asesinato, violación y agresión.

    El gobierno está estudiando la deportación de otros 7600 migrantes que no están detenidos. Aproximadamente uno de cada seis tiene antecedentes penales, dijo.

    “Vine a Estados Unidos en busca de protección”, dijo una mujer en una entrevista desde un centro de detención en Camerún. Dijo que había sido detenida cuando intentaba entrar en Estados Unidos y que se le habían concedido protecciones legales que le impedían ser devuelta a su país.

    Habló con la condición de que no se identificara su nombre ni su país de origen porque temía represalias, como que la enviaran a casa contra su voluntad.

    “No sé qué hago en este país”, dijo. “No sé cómo llegué a este país”.

    ¿Por qué se encarcela a personas en el extranjero?

    En sus esfuerzos por deportar al mayor número posible de personas, el gobierno de Trump está buscando dos caminos.

    En primer lugar, Estados Unidos está enviando a personas al extranjero y les permite solicitar asilo en esos países. Eso está ocurriendo en Uganda, por ejemplo, donde ocho migrantes llegaron esta semana.

    Pero los documentos oficiales muestran que el gobierno le está dando prioridad a una segunda vía, en la que las personas son deportadas a países que no prometen permitir que se queden.

    Estos países aceptan acoger temporalmente a los migrantes, y luego vuelven a deportarlos. Esto ha hecho que las personas sean detenidas con poca o ninguna ayuda para navegar por los sistemas de inmigración y justicia penal, que a menudo están rotos.

    En Camerún, los migrantes son retenidos en un complejo gubernamental de Yaundé, la capital. Un abogado dijo que al menos dos deportados habían contraído malaria, que está muy extendida en la región. Las ventanas permanecen abiertas, y las instalaciones no suelen tener electricidad ni agua caliente, dijo el abogado. Recientemente, se ha permitido salir a la gente entre las 9:00 a. m. y las 6:00 p. m.

    En Sudán del Sur, los migrantes están retenidos en una casa cerrada de tres plantas a las afueras de Juba, la capital. Un hombre laosiano dijo a su abogado que él y los demás estaban retenidos bajo un calor intenso y con mosquitos implacables.

    Los abogados de algunos migrantes llevan meses sin saber nada de sus clientes.

    Esuatini retiene a las personas en una prisión de máxima seguridad. Otro hombre laosiano dijo a su abogado que se sentía “como un animal enjaulado sin final a la vista”.

    Un informe del Departamento de Estado decía que las prisiones de Esuatini, antes conocida como Suazilandia, estaban superpobladas y deterioradas.

    “Se trata de personas que no deberían estar en ningún centro penitenciario, y mucho menos en uno de máxima seguridad”, dijo Mzwandile Masuku, abogado de Esuatini que ha impugnado el acuerdo de deportación.

    Guinea Ecuatorial retiene a personas en un remoto hotel propiedad de un miembro de la familia gobernante del país. Fuera patrullan guardias armados. “Aquí somos como prisioneros”, dijo un migrante en una entrevista, y añadió que algunos habían contraído la fiebre tifoidea.

    Algunos migrantes en Ghana fueron encarcelados en un campo de entrenamiento militar, según un nigeriano que intenta recurrir a los tribunales estadounidenses para impugnar su detención.

    “No ha habido electricidad, internet ni agua corriente fiables. Ghana no es segura para ninguno de nosotros”, escribió el hombre, identificado como DA, en documentos judiciales en septiembre. “Pero tengo aún más miedo de volver a Nigeria”.

    ¿Qué obtienen los países a cambio?

    Cada acuerdo parece ser diferente. En algunos casos, el acuerdo nunca se revela y los beneficios solo pueden deducirse.

    Por ejemplo, después de que El Salvador aceptara acoger emigrantes, Estados Unidos pagó al país millones de dólares y el Departamento de Estado mejoró su advertencia de viaje. Los diplomáticos citaron el descenso de la tasa de criminalidad del país, pero El Salvador tiene ahora la calificación más segura para viajar, por delante de Francia o España, cuyas tasas son iguales o inferiores.

    “Acabo de recibir la estrella dorada de los viajes del Departamento de Estado de Estados Unidos”, anunció el presidente de El Salvador.

    Semanas antes de que Guinea Ecuatorial anunciara su acuerdo, el gobierno de Trump levantó temporalmente las sanciones impuestas a su vicepresidente, Teodoro Nguema Obiang Mangue, para que pudiera acudir a Estados Unidos a la reunión de la Asamblea General de las Naciones Unidas. Estados Unidos también giró al país 7,5 millones de dólares, según datos federales.

    Poco después de que Ghana anunciara su acuerdo de aceptar a los africanos occidentales deportados, Estados Unidos levantó las restricciones de visado impuestas al país.

    Otros acuerdos se detallan en los registros del gobierno en Washington y en el extranjero.

    Estados Unidos pagó a Esuatini 5,1 millones de dólares. Su Parlamento está investigando cómo se gasta ese dinero.

    Se está preparando un acuerdo con Sierra Leona, y Estados Unidos enviará 1,5 millones de dólares al gobierno, según muestran los registros estadounidenses.

    La República Centroafricana aceptó acoger a migrantes tras una aportación de 85 millones de dólares estadounidenses a una organización internacional de migración. No se ha anunciado ningún acuerdo, pero los registros muestran que el dinero se utilizará para abordar el ya abrumador problema de migrantes y refugiados del país. Parte también se utilizará para construir centros que alberguen a las personas deportadas de Estados Unidos.

    Los registros de gastos federales muestran que una agencia de la ONU recibió 50 millones de dólares para concertar “acuerdos nacionales con terceros países” en la República Democrática del Congo.

    Burundi se resistió a llegar a un acuerdo sin que Estados Unidos prometiera 8 millones de dólares a la agencia de migración de la ONU para abordar sus propios problemas de migración, según muestran los registros.

    ¿Es legal?

    Una de las cuestiones más polémicas es si las autoridades estadounidenses están utilizando a gobiernos extranjeros para hacer lo que ellas mismas tienen prohibido hacer: enviar a los migrantes a sus países de origen a pesar de las órdenes de protección.

    En septiembre, la Comisión Africana de Derechos Humanos y de los Pueblos describió estos acuerdos como una “externalización de las responsabilidades migratorias” por parte de Estados Unidos.

    El gobierno de Trump ha dicho explícitamente a los gobiernos que no se debe obligar a los migrantes a regresar a sus países de origen ni enviarlos a ningún lugar donde vayan a ser perseguidos, según los registros.

    Sin embargo, eso está ocurriendo en algunos casos.

    Algunos migrantes enviados a Guinea Ecuatorial fueron devueltos a sus países de origen a pesar de sus objeciones, según entrevistas con migrantes y sus abogados.

    “El gobierno sabe muy bien que se trata de países donde el Estado de derecho es muy débil o inexistente”, dijo Tutu Alicante, abogado de Guinea Ecuatorial que trabaja con algunos de los deportados. “Saben que estos gobiernos van a devolver inmediatamente a la gente a sus países de origen”.

    En Camerún, las autoridades dijeron a los migrantes que los enviarían a sus países, según un video visto por el Times. Tres ya han sido trasladados, según dijo su abogado.

    Ni Guinea Ecuatorial ni Camerún respondieron a las solicitudes de comentarios.

    El Departamento de Justicia ha dicho que, una vez que las personas llegan a otro país, ni la administración ni los jueces pueden decir a los gobiernos extranjeros lo que tienen que hacer.

    Tanya S. Chutkan, jueza federal de distrito en Washington, se mostró de acuerdo a regañadientes.

    “Lo que esto parece ser es una forma de eludir las obligaciones de Estados Unidos”, dijo ante el tribunal. No obstante, dictaminó que sus manos estaban atadas.

    Sin embargo, continúan varios desafíos legales.

    Annie Correal colaboró con reportería desde Ciudad de México, y Zolan Kanno-Youngs desde Washington.

    Eileen Sullivan es una reportera del Times que cubre los cambios en la fuerza laboral federal bajo el gobierno de Trump.

    Hamed Aleaziz cubre el Departamento de Seguridad Nacional y las políticas migratorias.

    Megha Rajagopalan es reportera de investigación internacional afincada en Londres.

    Pranav Baskar es reportero de la sección Internacional y miembro de la generación 2025-26 del Times Fellowship, un programa para periodistas al principio de su carrera.

    Annie Correal colaboró con reportería desde Ciudad de México, y Zolan Kanno-Youngs desde Washington.

  • ¿Biblias de 400 dólares? Aumentan las ventas de las Escrituras de lujo

    ¿Biblias de 400 dólares? Aumentan las ventas de las Escrituras de lujo

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    La primera Biblia de Blake Musick, que le regalaron sus padres cuando era niño, era una Biblia del rey Jacobo de tapa dura con una ilustración de Jesús enseñando una lección a unos niños en la portada. La segunda fue una edición de letra grande, adquirida en la adolescencia, con una gruesa cubierta con cremallera para protegerla cuando la llevaba a la iglesia.

    En febrero adquirió su Biblia número 70 –más o menos–, una versión estándar inglesa (ESV, por si sigla en inglés) encuadernada en suave piel de vaca marrón con un precio de 299,99 dólares, comprada por 200 dólares de segunda mano en Facebook.

    “Esto es realmente la palabra de Dios”, dijo Musick, de 38 años. “Si es algo tan importante, ¿por qué no tener un ejemplar muy bonito?”.

    Musick, un farmacéutico de Johnson City, Tennessee, se encuentra entre el creciente número de estadounidenses que adquieren ejemplares de la Biblia de gama alta (y de precio alto). La creciente categoría de Biblias premium o de primera calidad incluye una amplia gama de traducciones ensambladas con materiales de alta calidad, como cubiertas de cuero auténtico, y en muchos casos elementos adicionales como elaboradas ilustraciones en color. Musick calcula que aproximadamente la mitad de las Biblias de su colección pertenecen a esa categoría.

    El costo de venta al público puede ascender a 400 dólares por un solo libro, una cifra que es aún más notable por tratarse de una categoría en la que el texto principal se ha impreso ininterrumpidamente desde la invención de la imprenta y a menudo se distribuye gratuitamente.

    “Se ha producido un renacimiento en todo este campo”, dijo Sky Cline, quien comenzó a vender Biblias de primera calidad por internet desde principios de la década de 2000, y más tarde empezó a producir las suyas propias, abasteciéndose de materiales como cuero de becerro de Italia y papel fabricado en Francia. Sus ventas empezaron a crecer durante la pandemia del coronavirus y no han parado.

    Cline atribuye su éxito a varios factores, como la tendencia a buscar objetos duraderos hechos a mano y “el alejamiento de la cultura instantánea, artificial y de pantallas”, dijo. Las aplicaciones bíblicas como YouVersion, que en noviembre alcanzó su descarga única número mil millones, siguen siendo muy populares. Pero muchos coleccionistas de Biblias de primera calidad mencionan lo satisfactorio que resulta el tacto y el olor de los libros, haciendo comparaciones con los guantes de béisbol y las tiendas de sillas de montar.

    En internet, los coleccionistas publican fotos de sus estanterías rebosantes de libros, a menudo con los libros apilados horizontalmente en lugar de verticalmente, para no deformar sus lomos. También comparten fotos de sus anotaciones e intercambian consejos sobre descuentos y los mejores bolígrafos y rotuladores para tomar notas en sus Biblias, incluso en las más caras, una práctica que roza el sacrilegio para algunos, pero que para otros es una forma importante de procesar y registrar.

    Las ventas de Biblias tienden a aumentar tras acontecimientos geopolíticos importantes, como las invasiones de Irán y Ucrania, dijo Cline. El asesinato de Charlie Kirk el año pasado provocó un “enorme repunte” en las ventas de Biblias premium en su sitio web, dijo. (Muchos pastores informaron de un aumento, al menos temporal, de la asistencia a la iglesia tras la muerte de Kirk).

    Esta tendencia forma parte de una mayor expansión de las ventas de Biblias en los últimos cinco años, que confunde a los expertos y va en contra de las tendencias más generales de la edición de libros. Las ventas de Biblias han crecido de forma constante desde 2021, y han batido récords anuales de ventas desde 2022, según Circana BookScan, que hace un seguimiento de las ventas de libros. El año pasado, se vendieron 19 millones de Biblias en Estados Unidos, la cifra más alta en 21 años y el doble del volumen vendido en 2019.

    En lo que va de año, las ventas de Biblias han aumentado un 5 por ciento respecto al mismo periodo del año anterior, mientras que las ventas de libros impresos en general han descendido un 3 por ciento, según Circana.

    “Sea lo que sea lo que ocurrió hace seis años con la covid y el número de lectores de Biblias, ahora estamos empezando a ver algunos resultados tangibles de cómo se ve eso”, dijo Tim Wildsmith, conductor de pódcast y escritor que reseña Biblias en su canal de YouTube.

    Las Biblias premium siguen siendo un producto relativamente de nicho. En la lista de las Biblias más vendidas de marzo, elaborada por la Asociación de Editores Cristianos Evangélicos, el producto más caro es una Biblia encuadernada en cuero con notas de estudio del pastor californiano John MacArthur, que cuesta 79,99 dólares. La mayoría de las Biblias de la lista cuestan entre 20 y 50 dólares.

    Pero las Biblias de precio más elevado se han multiplicado en los últimos años. Word on Fire, un ministerio católico, publicó el año pasado su quinta entrega de una Biblia de siete volúmenes promocionada como una “catedral impresa”, con cada volumen encuadernado en cuero a un precio de 99,95 dólares. Un portavoz dijo que la serie ha vendido más de 600.000 ejemplares hasta la fecha, cifra que incluye las versiones más baratas en tapa dura y en edición de bolsillo.

    Lifeway, editorial asociada a la Convención Bautista del Sur, ahora ofrece ediciones “artesanales”. Crossway Books publicó el año pasado una selección ampliada de ediciones “reliquia” de su traducción de la versión estándar inglesa, con varias versiones a 350 dólares; una “Biblia para el púlpito” más grande cuesta 400 dólares. Word on Fire, Lifeway y Crossway son organizaciones sin fines de lucro, pero otras editoriales son entidades con fines de lucro con una identidad corporativa cristiana. Muchas de las editoriales también apoyan programas que distribuyen gratuitamente Biblias de menor precio.

    La ESV, que cumple 25 años este año, se ha convertido en la traducción preferida de muchos cristianos evangélicos. La versión utiliza un lenguaje menos inclusivo en cuanto al género que otras traducciones populares, y promociona su enfoque “esencialmente literal”. Josh Dennis, director ejecutivo y presidente de la empresa, dijo que las ventas de la ESV en general han crecido más del doble en los dos últimos años.

    Para muchos cristianos, comprar un ejemplar de la Biblia es distinto de comprar un bonito ejemplar de, por ejemplo, una novela favorita. Muchos, al menos, aspiran a estudiarla a diario, a menudo anotando y subrayando mientras leen y rezan.

    Según una encuesta realizada el año pasado por la Sociedad Bíblica Estadounidense, aproximadamente una cuarta parte de los estadounidenses utilizan la Biblia al menos una vez a la semana. La encuesta anual del grupo reveló que el 41 por ciento de los estadounidenses utilizan la Biblia al menos tres o cuatro veces al año, el total más alto desde 2021.

    Dependiendo de la traducción, el Antiguo y el Nuevo Testamento contienen unas 750.000 palabras en total, por lo que resulta tentador para los editores reducir el tamaño de las fuentes y meter más palabras en un papel más fino. Muchas editoriales prestan una atención especial al diseño de las páginas en sus ediciones premium, haciendo hincapié tanto en la belleza como en la legibilidad.

    “La gente empieza a razonar: ‘Si vas a comprar una Biblia, cómprate una buena’”, dijo Daniel Arroyo, fundador de la empresa de Biblias premium Humble Lamb, con sede en Kentucky.

    Humble Lamb vendió su primera Biblia en 2018, e hizo 2,7 millones de dólares en ventas el año pasado. La mayoría de las Biblias de su catálogo tienen un precio que oscila entre los 220 y los 250 dólares, y cuentan con pintura en el borde frontal; ilustraciones en los bordes exteriores de las páginas que solo se descubren al abrirlas.

    Según los editores y expertos, los coleccionistas de Biblias premium tienen algunas características en común: suelen ser cristianos evangélicos que ya poseen otras Biblias, y muchos de ellos son hombres. Arroyo calcula que al menos el 60 por ciento de sus clientes son hombres. Wildsmith, el reseñador de Biblias, dijo que su audiencia en YouTube estaba compuesta en tres cuartas partes por hombres. Algunas encuestas recientes han detectado que la lectura de la Biblia y la asistencia a la iglesia se están estabilizando o incluso aumentando tras años de declive, cambios impulsados en parte por hombres jóvenes.

    Históricamente, muchos hogares poseían una “Biblia familiar” y la utilizaban para registrar hitos como nacimientos, defunciones y bautizos, y luego la transmitían de generación en generación. Algunos consumidores de Biblias de lujo consideran que están volviendo a esa tradición.

    En Tennessee, Blake Musick atesora en su colección dos Biblias que pertenecieron a sus dos abuelas.

    “Para mí, cuando tengo un día difícil, puedo tomar una de esas Biblias y ver dónde subrayó mi abuela un versículo o hizo una anotación”, dijo. “Es como estar sentado en su casa leyendo la Biblia con ella”.

    Él ya les ha regalado a sus hijos varias Biblias premium que ha leído y anotado, seguro de que resistirán la lectura repetida, con la esperanza de que sean tan importantes para sus descendientes como lo son para él los libros de sus abuelas.

    “Ese es uno de los principales atractivos de comprar una Biblia que dure toda la vida”, dijo.

    Ruth Graham es corresponsal nacional y vive en Dallas; cubre temas de religión, fe y valores para el Times.

  • “En las democracias occidentales piensan que el resto del mundo no quiere libertad como ellos”: la escritora Azar Nafisi habla sobre la guerra en Irán

    “En las democracias occidentales piensan que el resto del mundo no quiere libertad como ellos”: la escritora Azar Nafisi habla sobre la guerra en Irán

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    Azar Nafisi

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    La escritora iraní Azar Nafisi es autora de la novela “Leer Lolita en Teherán”, entre otras obras.

    Azar Nafisi se queda sin aliento antes de dormir desde que comenzaron los ataques contra Irán, a finales de febrero. Como no puede permanecer en calma, da vueltas por su apartamento cuando se siente “al borde del pánico”.

    La escritora iraní, de 77 años, conoce bien las sensaciones que la angustia despierta en su cuerpo. Le recuerdan las explosiones que escuchaba cerca de su casa durante la guerra entre Irán e Irak en la década de los ochenta.

    También el día de 1977 en el que abandonó Teherán para emigrar a Estados Unidos, a donde se llevó los ataques de pánico que había sufrido en su país, según cuenta en una videollamada desde Washington.

    “Con la situación de los últimos meses siguen apareciendo”.

    Nafisi es autora del best-seller “Leer Lolita en Teherán”, una novela publicada en 32 idiomas que se convirtió en un relato imprescindible para entender la lucha de las mujeres iraníes bajo la Revolución Islámica.

    Aunque es reconocida en Occidente como una de las voces literarias más influyentes del exilio iraní, Nafisi lamenta que “Leer Lolita en Teherán” siga siendo un libro prohibido en Irán, al igual que la película de nombre homónimo que fue estrenada en 2024 y es protagonizada por la actriz iraní Golshifteh Farahani.

    Las reflexiones de Nafisi sobre el autoritarismo, la libertad y la identidad han quedado registradas en obras como “Cosas que he callado”, “República de la imaginación” y “Ese otro mundo: Nabokov y el enigma del exilio”.

    En esta entrevista, la autora sostiene que más allá de la guerra, las mujeres iraníes libran una “lucha existencial” en la República islámica.

    Golshifteh Farahani y Azar Nafisi

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    La actriz iraní Golshifteh Farahani junto con Azar Nafisi

    “Leer Lolita en Teherán” no sólo retrata la intimidad de un grupo de mujeres que se refugian en un club de lectura para ejercer su libertad de pensamiento, sino que refleja el hostigamiento contra la disidencia a través de técnicas similares a las que se denuncian en otros países tan distantes como Cuba o Venezuela.

    El totalitarismo no es oriental ni occidental ni persa. Y tampoco lo es la democracia. A veces me enoja mucho porque la gente en las democracias occidentales piensa que el resto del mundo no quiere libertad como ellos, como si fueran los dueños de la libertad.

    Lo he notado desde que llegué a Estados Unidos, el hecho de que hablaba sobre lo horrible que es el régimen hacia la gente, la situación de las mujeres, y alguien se levantaba y decía: “Pero tú estás occidentalizada, es su cultura”.

    Me enoja mucho y les digo: “¿Me estás diciendo que mi cultura es un régimen que reduce la edad de matrimonio para las mujeres de 18 a 9 años o que dice que las personas deben ser lapidadas hasta morir por adulterio o prostitución? ¿Acaso la cultura americana es la esclavitud y la cultura europea es el fascismo y el comunismo?”.

    En su novela, el lector experimenta la frustración de personajes sometidos a detenciones arbitrarias, torturas y el asesinato de seres queridos, y que al mismo tiempo sienten que su dolor no es del todo comprendido más allá del círculo que les rodea.

    Henry James, el escritor de ficción americano, odiaba la guerra y durante su vida presenció la Primera Guerra Mundial. Estaba muy angustiado y quería que Estados Unidos se involucrara. Un amigo le escribió una carta preguntándole qué debía hacer, cómo resistir. Y James le dijo: “Siente, siente todo lo que puedas”.

    Eso es lo que hacen la cultura, la literatura, la música y el arte. Nos devuelven eso tan importante que es la vida, mientras que los regímenes totalitarios son para la muerte.

    Esto no es una lucha política, es una lucha existencial. Las mujeres iraníes están luchando no solo por el velo, sino por su identidad. Están luchando por su historia, por una cultura robada. Y algunas personas simplemente no entienden lo que eso significa.

    Manifestantes iraníes

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    Manifestantes iraníes protestan contra los ataques de Estados Unidos e Israel.

    ¿Qué sintió al ver las primeras imágenes de los ataques contra Teherán?

    Sentí ganas de llorar. No soy política, pero creo en los derechos humanos. Para mí son lo más importante.

    Estoy en contacto con una joven amiga en Teherán y ella me contaba sobre la lluvia ácida y cómo la casa de sus padres estaba cerca de un lugar donde hubo bombardeos y perdieron el vidrio de todas sus ventanas. Ella decía que tantas casas habían sido bombardeadas que hay escasez de vidrio, así que estaban usando plástico. Pero imagina que en ese momento estaba nevando.

    Así como hablamos de esto, ella también quería hablar de la situación de los prisioneros políticos. Han arrestado a tantos que no pueden alimentarlos y están muriendo.

    Esto es a lo que deberíamos prestar atención, al hecho de que esta joven amiga y millones de otros jóvenes no tienen conexión con el mundo. ¿Cómo restablecemos esa conexión para ellos?

    Los iraníes que pueden conectarse a X muestran lo que está sucediendo dentro del país, pero lo muestran para nosotros, no para millones de iraníes que no lo pueden ver porque están dentro del país.

    Después de hablar de las explosiones, pasamos a sus gatos. Ella habla de sus gatos y yo le hablo del perro que le pertenecía a mi hijo y ya murió. Necesitamos traer normalidad a los simples actos de la vida, en contraste con las explosiones y el régimen matando gente.

    Mujeres en Teherán después de los ataques

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    Mujeres de Teherán permanecen sentadas en medio de los escombros de un edificio bombardeado.

    ¿Haber emigrado de Irán hace casi 30 años le permite mantener una distancia emocional con respecto a lo que ocurre? ¿Cómo experimenta el conflicto?

    Primero que nada es físico, no sólo emocional. Me falta el aliento, me convierto en una molestia porque mi esposo puede retirarse dentro de sí mismo y sentarse a leer. Yo no puedo y estoy constantemente caminando por mi apartamento.

    Recuerdo algo que mi madre me dijo el día que abandonamos Irán para irnos a América, ella me seguía de habitación en habitación diciéndome: “Diles, diles. Deberías decirles cuál es el verdadero Irán”.

    Ella se refería a que un sistema totalitario busca quitarte no sólo la forma en la que te vistes, sino que quiere robarte tu identidad para luego imponer su propia identidad sobre ti.

    Cuando me levantaba en Teherán cada mañana, me miraba en el espejo, me ponía el velo y me convertía en una desconocida para mí misma. ¿Quién es esta mujer? Y me sentía avergonzada. Esa es otra cosa de los sistemas totalitarios: te hacen sentir avergonzada de quién eres.

    En esa época, como muchas otras mujeres, yo dejaba un poco de cabello fuera del velo. De hecho, conocí el lápiz labial cuando regresé a Irán. Usaba maquillaje porque eso los hacía enojar. Se enfocaban tanto en la apariencia de las mujeres que mostrar el cabello les daba la señal de que ellos no eran nuestros dueños.

    Lo más importante es que un sistema totalitario, como el de Venezuela o el de Irán o cualquier otra parte del mundo, se basa en mentiras. Crean una realidad fabricada. Y lo que la literatura y las personas comunes hacen, como en Irán cuando salieron a las calles para dar sus vidas por la libertad, es literalmente revelar la verdad.

    Después de las protestas, los asesinatos y ahora con la guerra, he regresado a Irán y a las cosas que solía hacer cuando estaba allí. He sentido pánico, pero también una resistencia al pánico.

    Elenco de Leer Lolita en Teherán

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    Azar Nafisi, en el centro, junto con el elenco de la película basada en su novela “Leer Lolita en Teherán.

    ¿Cómo recibió la noticia de la muerte del ayatolá Alí Jamenei?

    Tuve sentimientos encontrados. A lo largo de la Revolución iraní me he dicho a mí misma: “No te vuelvas como tu enemigo”. Es una especie de muerte cuando te vuelves como ellos, aunque tienes todo el derecho a sentirte mal.

    Se lo merecía, pero hubiese preferido que lo hubiéramos arrestado. Y como en los juicios de los nazis, llevar a estos tipos a los tribunales. Sé que esto podría ser un pensamiento iluso y que era muy difícil que sucediera lo que estoy planteando.

    ¿Qué ocurrió con la movilización social contra el gobierno clerical iraní tras los ataques militares?

    Las últimas protestas mostraron que el pueblo iraní se dio cuenta de su poder. El régimen está matando no porque sea fuerte, sino porque es débil. No tiene otra arma más que matar a la gente.

    El pueblo iraní estaba llevando a cabo una revolución no violenta. Siempre digo que la República Islámica de Irán es la Unión Soviética del mundo musulmán. Como la Unión Soviética, son totalitarios. Como la Unión Soviética, tienen ambiciones imperialistas. Y como la Unión Soviética, quieren poseer a sus ciudadanos.

    Al mismo tiempo, entre los iraníes había una oposición… Hasta los poetas fueron arrestados y asesinados. Como dice el gran poeta palestino Mahmoud Darwish: “Cada hermoso poema es un acto de resistencia”.

    Eso es lo que usan los iraníes y esta guerra les quitó esa opción. Por eso puedo empatizar con aquellos que están dentro del país y están siendo masacrados.

    Alí Jamenei

    AFP via Getty Images
    El ayatolá Alí Jamenei falleció al inicio de los ataques militares contra Teherán.

    Miles de personas habrían sido asesinadas en la represión de las protestas durante las semanas previas a los ataques. ¿Cuál era la situación para las mujeres en ese momento? ¿Hasta qué punto podían participar en las manifestaciones o cuánto riesgo corrían al hacerlo?

    Durante 48 años, las mujeres iraníes han sido acosadas, encarceladas, asesinadas y aun así salen a las calles sin el velo.

    Antes de los ataques se estaba volviendo aterrador porque se cree que literalmente mataron a 32.000 personas en unos pocos días. Y no solo los mataron, sino que los torturaron, los violaron.

    Estas personas se presentan como figuras sagradas y representantes de Dios en la Tierra, pero violaron a chicas de 13 y 17 años. Les dispararon en las piernas, en la cara. Vimos a una mujer iraní con un parche blanco en el ojo. Había otra foto de una mujer a la que le habían lanzado ácido en el rostro.

    Entiendo que personas como la Premio Nobel iraní Shirin Ebadi digan al mundo y a Estados Unidos que vengan y salven a estas personas, porque tenían miedo de que hubiera más violencia si no se hacía nada sobre el régimen. Pero ahora también los iraníes están escondiéndose.

    En su obra se muestra cómo las autoridades de la República Islámica buscan controlar lo femenino. ¿Por qué es tan importante para el régimen iraní dominar el cuerpo y la voluntad de las mujeres?

    En la ideología fundamentalista islámica, las mujeres son fuentes de tentación y por eso tienen que estar cubiertas. Culpan a las mujeres y quieren volverlas invisibles porque ganan poder.

    Tienen miedo de cualquier cosa y de cualquier persona que sea diferente a ellos. Y lo ves no sólo con las mujeres, sino con respecto a cualquiera que sea diferente. Se convierten en amenazas.

    El régimen ha convertido a las mujeres en sus enemigas más feroces. Si tú y yo camináramos por las calles de Teherán u otras ciudades de Irán de la forma en que nos vemos ahora, estaríamos diciéndole a este régimen que ha fracasado y que puede matarnos.

    La primera “feminista” de Irán fue la poetisa Táhirih, quien fue asesinada en 1852. Antes de ser asesinada, ella dijo: “Puedes matarme en cualquier momento que quieras, pero no pueden detener la emancipación de las mujeres”. Esto fue hace más de 100 años.

    Estas jóvenes que salen a las calles vienen con ese legado de sus tatarabuelas y bisabuelas, quienes querían su libertad de la manera en que ahora ellas lo hacen.

    Mujeres caminando en Teherán

    Getty Images
    Las mujeres en Irán deben ir cubiertas, sin mostrar el cabello, para evitar castigos por parte de la policía moral.

    A lo largo de sus años como profesora de literatura inglesa en universidades iraníes, ¿algún caso la tocó de cerca?

    El primer año que estuve en Irán, tuve una estudiante en una pequeña universidad para chicas. Se llamaba Razieh, era musulmana, extremadamente inteligente y muy seria. El curso que impartía era de ficción estadounidense y ella, poco a poco, se obsesionó con Henry James.

    No paraba de hablar de él, decía que sus heroínas estaban dispuestas a renunciar a la felicidad por hacer lo correcto. Razieh decía que le encantaban las mujeres de mentalidad independiente de Henry James. ¿No es increíble que un hombre pueda calar tan hondo en una mujer?

    Adquirimos la costumbre de que Razieh viniera después de clase a mi mesa para hablar de James, W.H. Auden… y acompañarme hasta la puerta.

    Después de ese trimestre, dejé esa universidad y solo volví a verla una vez, cuando caminaba por la calle. En aquella época, el régimen atacaba a todo el mundo y secuestraba a la gente en las calles. Cuando me acerqué a ella, hizo un gesto para indicarme que no debía hablarle.

    Años más tarde, otra estudiante vino a visitarme y me dijo que la habían arrestado y habían estado en la misma celda. Me dijo: “Razieh y yo nos lo pasábamos muy bien cuando hablábamos de nuestros recuerdos de las clases”.

    Me contó que discutían sobre Henry James o Scott Fitzgerald y que los guardias no sabían de qué se reían. Luego hizo una pausa y dijo: “Razieh fue ejecutada”.

    Yo no lo sabía. Entonces me hice a mí misma la promesa de que no dejaría que ella muriera. Eso es lo que hacen la ficción y las historias: convertir las cosas que son efímeras en perdurables.

    Mujeres iraníes en Ramadán

    AFP via Getty Images
    Un grupo de mujeres en Irán, con la bandera en el centro, participan en las festividades del Ramadán.

    ¿Usted esperaría cambios favorables para las mujeres tras el nombramiento de Mojtaba Jamenei como líder supremo, en sustitución de su padre?

    En lo absoluto.

    Él ha tenido una relación simbiótica con la milicia islámica, con los guardias que controlan Irán. Toda esa organización es su amiga jurada, por eso todo se convierte en un símbolo. La gente en Irán ahora habla de símbolos.

    Estamos tratando con un régimen que se ha ido, pero que aún está presente.

    Pero si mantienen el control de las armas, no sólo no se han ido sino que tienen la capacidad de doblegar el descontento social.

    Lo que quiero decir es que casi todos los líderes se han ido. La gente no está escuchándolos, no está legitimando al régimen. De hecho, la gente va en otra dirección, incluso hacia extranjeros para que vengan a rescatarlos. En ese sentido, no hay régimen.

    Sin embargo, la milicia islámica es el verdadero ejército. Son las personas que han jurado toda su lealtad a este régimen, toda su vida depende de ellos. La gente los odia y no tienen a dónde ir. Es por eso que también se vuelven tan brutales. ¿Qué tienen que perder?

    Usted ha señalado que la ficción crea un espacio donde los lectores pueden encontrarse con personas que de otro modo nunca conocerían para entablar un diálogo. ¿Su obra ha logrado abrir un diálogo entre las mujeres iraníes?

    Me rompe el corazón que mis libros hayan sido traducidos a tantos idiomas, pero no al farsi. Amigos que viven allá me han dicho que hay grupos de lectura y traducciones, pero que las traducciones son terribles.

    La ficción es estructuralmente democrática y eso significa que da voz a todos los personajes, incluso al villano, porque no se basa en el juicio sino en la comprensión.

    En general, un buen escritor se metará bajo la piel de los personajes y eso es lo que la imaginación y la idea hacen por nosotros.

    Nabokov solía decir: “La curiosidad es la insubordinación en su forma más pura”. Con curiosidad salimos de nosotros mismos para conocer al otro y logramos la empatía. Si no puedo entenderte ni verte como me veo a mí misma, lo que te suceda no me afecta.

    Pero una vez que entro en tu piel, una vez que te saludo y hablo contigo, descubro cuánto tenemos en común en lugar de cuán diferentes somos.

    Milicia islámica

    Anadolu via Getty Images
    La milicia islámica es el ejército del régimen iraní.

    En sus obras ha relatado el proceso por el que las mujeres perdieron sus derechos en Irán. ¿Cómo imagina el proceso inverso? ¿Qué tendría que suceder para que las mujeres recuperaran la libertad?

    Si esta fase termina, las mujeres recuperarán la voz que han perdido. Y es una tarea tanto de mujeres como de hombres. Depende de nosotros recordar a la gente que las mujeres iraníes, en este mismo momento, podrían estar siendo asesinadas.

    Irán nos está enseñando que la libertad es una prueba. Eso era lo que solía decir el escritor Saul Bellow: “Aquellos que sobrevivieron a la prueba del Holocausto, ¿cómo sobrevivirán a la prueba de la libertad?”.

    La gente en las democracias debería entender que la libertad es una prueba. Lo que nos pone en peligro en una democracia es nuestra conciencia adormecida y nuestra atrofia de los sentimientos. Ambas se remiten a la literatura y al arte, porque el arte nos despierta y nos ofrece otra visión del mundo que no conocíamos.

    Mujer iraní que protestaba fuera del país

    Getty Images
    Los iraníes protestaron dentro y fuera del país contra el régimen clerical durante las semanas previas a los ataques de EE.UU. e Israel.
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    BBC

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  • Cerca del plazo de Trump, Irán y EE. UU. mezclan amenazas con indicios de un acuerdo

    Cerca del plazo de Trump, Irán y EE. UU. mezclan amenazas con indicios de un acuerdo

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    Una contrapropuesta de Irán de 10 puntos para poner fin a la guerra representa una posible salida. El presidente Trump la calificó como un paso significativo, pero “no suficiente”.

    El presidente Donald Trump lanzó duras amenazas de destrucción generalizada en Irán el lunes, justo antes de su fecha límite del martes por la noche para que Teherán reabra el estrecho de Ormuz, incluso cuando tanto los funcionarios iraníes como los estadounidenses dieron señales de que se estaban realizando esfuerzos diplomáticos de última hora.

    “El país entero puede ser eliminado en una noche, y esa noche podría ser mañana por la noche”, declaró Trump en una conferencia de prensa en la Casa Blanca, que había convocado para elogiar el rescate de dos aviadores estadounidenses cuya aeronave fue derribada sobre Irán el viernes.

    Y añadió: “Les vamos a dar hasta mañana a las 8 en punto hora del este, y después de eso, no van a tener puentes, no van a tener centrales eléctricas… la Edad de Piedra”.

    Incluso mientras reiteraba esa amenaza, Trump dijo en la misma conferencia de prensa –en la que estuvo acompañado por los líderes del Pentágono, el Estado Mayor Conjunto y la CIA– que los funcionarios iraníes estaban participando en negociaciones productivas. Hizo la declaración después de que Irán ofreciera un plan de 10 puntos para poner fin a la guerra.

    “Puedo decirles que tenemos un participante activo y dispuesto”, dijo Trump. “Les gustaría poder llegar a un acuerdo. No puedo decir nada más que eso”.

    Antes de eso, Irán dijo que tomaría represalias enérgicas si Trump cumplía sus amenazas de destruir sus centrales eléctricas y puentes. Esos ataques podrían perjudicar a millones de civiles iraníes y ser considerados crímenes de guerra según el derecho internacional, según expertos legales.

    “Si se repiten los ataques contra objetivos civiles, las fases posteriores de nuestras operaciones ofensivas y de represalia se ejecutarán de forma mucho más aplastante y extensa”, dijo el lunes Ebrahim Zolfaghari, un portavoz militar iraní.

    Trump dijo que los civiles iraníes en realidad querían que Estados Unidos bombardeara sus centrales eléctricas e infraestructuras críticas. “Estarían dispuestos a sufrir eso con tal de tener libertad”, dijo, y añadió que los iraníes a quienes les han lanzado bombas cerca de sus casas han dicho: “Por favor, sigan bombardeando. Háganlo”.

    El plan iraní para poner fin a la guerra, que fue entregado a Pakistán, no se hizo público, pero IRNA, una agencia de noticias estatal iraní, informó el lunes que el plan incluía una vía hacia la reapertura del estrecho de Ormuz.

    En su contrapropuesta, Irán dice que quiere el fin permanente de las hostilidades; garantías de que no volverá a ser atacado, y el levantamiento de todas las sanciones, incluidas las estadounidenses, no solo las impuestas por Naciones Unidas, según dos funcionarios iraníes, que hablaron con la condición de mantener el anonimato para poder discutir la propuesta diplomática.

    La propuesta de 10 puntos también prevé que Irán y Omán supervisen conjuntamente el estrecho de Ormuz y compartan los ingresos de los peajes que impondrán a los buques en tránsito, según dijeron los funcionarios.

    “Es una propuesta significativa”, dijo Trump a los periodistas el lunes en la celebración anual de los huevos de Pascua en la Casa Blanca. “Es un paso importante. No es suficiente. Pero es un paso muy significativo”.

    Hasta ahora los esfuerzos diplomáticos no han hecho grandes progresos, a pesar de las repetidas afirmaciones de Trump, pues cada bando ha hecho demandas que el otro ha rechazado como inaceptables. Los funcionarios iraníes y estadounidenses se han comunicado principalmente a través de intermediarios, como Pakistán.

    Trump ha amenazado repetidamente con bombardear la infraestructura iraní, y ha fijado plazos para que Teherán permita la reanudación del transporte marítimo a través del estrecho económicamente crítico, para luego posponerlos. El domingo, volvió a postergar el plazo, esta vez un día, hasta el martes a las 8:00 p. m. en Estados Unidos.

    “Tenemos un plan, debido al poder de nuestro ejército, en el que cada puente en Irán será diezmado a las 12 de la noche de mañana, en el que cada planta de energía en Irán quedará fuera de servicio, arderá, explotará y nunca se volverá a utilizar”, dijo Trump en la conferencia de prensa en la Casa Blanca el lunes. “Estoy hablando de una demolición completa a las 12 en punto. Y ocurrirá en un periodo de cuatro horas si queremos. No queremos que eso ocurra”.

    El asfixiante control de Irán sobre el estrecho y los ataques a los centros de producción de energía del golfo Pérsico han disparado los precios del combustible en todo el mundo desde que Estados Unidos e Israel comenzaron a bombardear Irán el 28 de febrero. Trump ha parecido deseoso de bajar los precios del combustible y poner fin a la guerra rápidamente, pero Irán se ha resistido a hacer la paz en los términos del mandatario estadounidense.

    El lunes, Trump volvió a dar el tipo de señales contradictorias que han caracterizado el conflicto, pues dijo a los periodistas que quería que Estados Unidos se apoderara del petróleo de Irán. Eso sugeriría una prolongada –y arriesgada– presencia estadounidense en suelo iraní.

    “Desafortunadamente, al pueblo estadounidense le gustaría que volviéramos a casa”, dijo Trump. “Si dependiera de mí, me quedaría con el petróleo. Me quedaría con el petróleo. Ganaría mucho dinero”.

    Trump puso la idea sobre la mesa al tiempo que Irán e Israel lanzaron nuevos ataques el lunes que causaron más muertes y destrucción en toda la región. Un ataque israelí en Teherán mató durante la noche al general de división Seyed Majid Khademi, jefe de inteligencia del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica, el último golpe a la cúpula iraní.

    Israel ha atacado en repetidas ocasiones a generales, funcionarios de alto rango y científicos nucleares iraníes, y el general Khademi era uno de los varios funcionarios iraníes que ocupaban sus puestos desde hace solo unos meses. Fue nombrado en junio, después de que un ataque aéreo israelí matara a su predecesor y al segundo de este durante una guerra de 12 días entre Irán e Israel el año pasado.

    Los ataques aéreos de la noche a la mañana también afectaron a una de las instituciones académicas más prestigiosas de Irán, la Universidad Tecnológica Sharif de Teherán, lo que provocó la indignación de los iraníes, incluidos los opositores al régimen. Los ataques intencionados contra instituciones educativas podrían constituir un crimen de guerra según el derecho internacional.

    Ni Estados Unidos ni Israel asumieron la responsabilidad de los ataques, que tuvieron como objetivo el centro de tecnología de la información y la mezquita de la escuela, según informaron los medios de comunicación estatales iraníes. La universidad está sometida a sanciones occidentales que la acusan de mantener vínculos con el ejército iraní y con organismos que desarrollan sistemas de armamento.

    Entre sus graduados se encuentra Maryam Mirzakhani, la primera mujer en ganar la Medalla Fields, el premio más prestigioso en matemáticas.

    “Esto sería como si una potencia extranjera tuviera como objetivo el MIT”, escribió en X Isa Bria, exalumna de la Universidad Sharif que vive en Estados Unidos. “Los espacios académicos son sagrados. No deberían verse envueltos en conflictos”.

    El primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, dijo que las fuerzas de su país habían destruido una importante planta petroquímica iraní que, según él, generaba ingresos para el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica. La Compañía Petroquímica Nacional de Irán confirmó un ataque contra sus instalaciones en el sur del país. El ataque se produjo dos días después de que las fuerzas israelíes atacaron el mayor complejo industrial petroquímico de Irán.

    Israel también intensificó sus ataques contra Líbano el lunes, bombardeando los suburbios del sur de la capital, Beirut, y el sur del país, como parte de su asalto contra Hizbulá.

    En el centro de Israel, al menos cuatro ciudades fueron impactadas por la caída de escombros de una descarga de misiles iraníes, dijo la Autoridad de Incendios y Rescate de Israel. En un lugar de Ramat Gan, un suburbio de Tel Aviv, se derrumbó el último piso de un edificio de tres plantas.

    No se supo de fallecidos, pero el lunes los equipos de rescate israelíes recuperaron los cadáveres de cuatro personas que habían quedado atrapadas entre las ruinas de un edificio residencial en la ciudad portuaria de Haifa, en el norte del país, 18 horas después de que fuera alcanzado por un misil iraní.

    El lunes, el ejército iraní también dijo que disparó drones y misiles contra un centro conjunto emiratí-israelí de producción de drones en Emiratos Árabes Unidos. El Ministerio de Defensa emiratí dijo que los sistemas de defensa aérea del país habían interceptado el lunes 12 misiles, dos misiles de crucero y 19 drones procedentes de Irán.

    Colaboraron con la reportería Farnaz Fassihi, Gabby Sobelman, Isabel Kershner, Anton Troianovski, Johnatan Reiss y Sanam Mahoozi.

    Zolan Kanno-Youngs es corresponsal de la Casa Blanca para el Times, y cubre al presidente Trump y su gobierno.

    Aaron Boxerman es reportero del Times y cubre Israel y Gaza. Radica en Jerusalén.

    Michael Levenson cubre noticias de última hora para el Times desde Nueva York.

    Colaboraron con la reportería Farnaz Fassihi, Gabby Sobelman, Isabel Kershner, Anton Troianovski, Johnatan Reiss y Sanam Mahoozi.

  • “Nos estamos hundiendo más”: los iraníes se preparan para ataques a la infraestructura civil de su país mientras se acerca la fecha límite de Trump

    “Nos estamos hundiendo más”: los iraníes se preparan para ataques a la infraestructura civil de su país mientras se acerca la fecha límite de Trump

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    Los iraníes han estado reaccionando a la amenaza del presidente estadounidense Donald Trump de que destruirá las plantas de energía y los puentes de Irán a menos que el país reabra el estrecho de Ormuz.

    Trump dijo en una publicación en redes sociales cargada de groserías el domingo que “el martes será el Día de las Plantas de Energía y el Día de los Puentes, todo junto, en Irán. No habrá nada igual!!!”.

    Trump reiteró este lunes sus amenazas, asegurando que Irán volverá a la “edad de piedra” y se quedará sin centrales eléctricas ni puentes si no hay un acuerdo antes de la noche del martes (madrugada del miércoles en Irán).

    Afirmó que “el país entero podría ser eliminado en una noche, y podría ser mañana por la noche”.

    “Todos los puentes de Irán habrán sido destruidos para las 12 de la noche de mañana”, sentenció.

    Los funcionarios iraníes se han burlado del plazo límite que puso el presidente estadounidense, y un asesor presidencial afirmó que sus “insultos y tonterías” eran fruto de “pura desesperación y enojo”.

    La BBC ha logrado hablar con varios iraníes —todos opositores al actual gobierno— a pesar de que es muy difícil contactar con personas dentro de Irán debido al apagón de internet impuesto por las autoridades hace más de cinco semanas.

    Sus nombres han sido cambiados por su propia seguridad.

    “No podemos hacer nada”

    Kasra, que está en sus veintes y vive en Teherán, dijo: “Siento que nos estamos hundiendo más en un pantano. ¿Qué podemos hacer como gente del común? No podemos hacer nada. No podemos detenerlo [a Trump]. No dejo de pensar en un escenario en el que, dentro de un mes, estoy sentado con mi familia sin agua, sin electricidad, sin nada. Y alguien apaga la vela y nos vamos a dormir.”

    Mientras la televisión estatal iraní ha estado mostrando vídeos de tiendas de comestibles bien abastecidas, la BBC ha escuchado que algunas personas están acumulando provisiones y temen que el suministro de agua también pueda verse afectado.

    “Mi madre está llenando de agua todas las botellas que encuentra en la casa”, dijo Mina, también de veintitantos años y de Teherán.

    “No tengo idea de qué vamos a hacer ahora. Creo que cada vez más personas en Irán se han dado cuenta de que a Trump no le importan en absoluto. Lo odio con todo mi corazón, y también odio a quienes lo apoyan.”

    El humo se eleva desde la zona petroquímica de Mahshahr tras un ataque aéreo (04/04/26)

    Reuters
    La zona petroquímica de Mahshahr, en el suroeste de Irán, fue atacada el sábado.

    Una línea roja

    En enero, cuando las protestas contra el gobierno se extendieron por todo el país, Trump les dijo a los manifestantes: “La ayuda está en camino”.

    Pero no intervino cuando las fuerzas de seguridad iraníes lanzaron una represión sin precedentes, que dejó al menos a 6.508 manifestantes muertos y otros 53.000 arrestados, según la agencia con sede en EE.UU. Human Rights Activists News Agency (Hrana).

    Algunos de los iraníes con los que ha hablado la BBC vieron inicialmente los ataques de Estados Unidos e Israel como la ayuda que se les había prometido. Pero ahora la mayoría considera los ataques contra la infraestructura energética como una línea roja.

    “He agradecido a Israel y a Estados Unidos por casi todo lo que han golpeado hasta ahora”, dijo Arman, un joven en sus veintes de Karaj, al oeste de Teherán.

    Los medios iraníes informaron que 13 personas murieron y casi 100 resultaron heridas en un bombardeo a un puente en construcción en Karaj el jueves.

    “Deben haber tenido buenas razones para estos [los lugares que han atacado]. Pero lo juro: golpear una central eléctrica simplemente paraliza el país. Solo le da ventaja a la República Islámica. Vivo a un kilómetro de la central eléctrica más grande de Karaj, y si la atacan, para mí no habrá más que miseria”.

    Radin, también de veintitantos años y residente en Teherán, dijo: “Si atacar objetivos en el país hace caer a la República Islámica, estoy de acuerdo. Porque si la República Islámica sobrevive a esta guerra, se quedará para siempre”.

    Irán

    EPA
    Irán dice que más de 30 universidades han sido atacadas.

    La presión económica

    Muchos de los iraníes con los que habló la BBC están preocupados por el impacto económico de la guerra.

    Bahman, quien tiene veintitantos años y vive en Teherán, dijo: “Creo que Trump tiene miedo de lo que Irán vaya a hacer. Estoy seguro de que Irán atacará a toda la región en represalia.”

    “En lo que a mí respecta, ya no tengo una rutina, y ni siquiera puedo ir a trabajar con esta situación, porque soy ingeniero supervisor de obras y ahora mismo nadie está construyendo nada. Algunas empresas pequeñas ya han empezado a despedir a sus empleados”.

    Jamshid, quien está en sus treinta y dirige un restaurante en Teherán, dijo que su negocio “ya no es el mismo que antes [de la guerra]. No soy optimista respecto a la situación. Calculo que puedo aguantar un mes, quizá dos como máximo. El alquiler me está destrozando. Son 200 millones de tomans al mes (US$1.270).”

    Esa cifra es elevada en comparación con el salario mensual promedio, que se estima entre US$200 y US$300.

    La mayoría de las personas con las que habló la BBC siguen pagando precios elevados para acceder a internet. La principal manera de hacerlo ha sido el internet satelital de Starlink.

    Pero usar o tener Starlink en Irán conlleva una pena de hasta dos años de prisión, y según informes, las autoridades han estado buscando las antenas para impedir que la gente se conecte.

    El acceso a internet se está vendiendo en la aplicación de mensajería Telegram a unos US$6 por 1 GB de datos.

    “Siento que estoy perdiendo la cabeza. Ni siquiera renové mi paquete de internet, por el que estoy pagando tanto”, dijo Marjan, de veintitantos años y de Teherán.

    “¿Qué sentido tiene si Trump ataca la infraestructura energética? Estoy angustiada. Mis padres también… discuten por cualquier cosa ahora. Me repito que estoy bien, pero ya he tenido tres crisis nerviosas hoy.”

    Línea gris

    BBC

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  • Opinión: La guerra está convirtiendo a Irán en una potencia mundial

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    En los últimos años, la sabiduría geopolítica convencional ha sido que el orden mundial avanzaba hacia tres centros de poder: Estados Unidos, China y Rusia. Ese punto de vista suponía que el poder derivaba principalmente de la escala económica y la capacidad militar.

    Ese supuesto ya no se sostiene. Está surgiendo con rapidez un cuarto centro de poder mundial –Irán– que no rivaliza con esas tres naciones ni económica ni militarmente. En cambio, su nuevo poder se deriva de su control sobre el punto de estrangulamiento energético más importante de la economía mundial, el estrecho de Ormuz.

    El estrecho había sido durante mucho tiempo una vía navegable internacional por la que podían transitar barcos de todos los países. Pero la campaña militar conjunta que Estados Unidos e Israel empezaron a librar contra Irán este año ha llevado a Irán a crear un bloqueo militar selectivo del estrecho.

    Aproximadamente una quinta parte del suministro mundial de petróleo y gas natural licuado se mueve a través del estrecho. No existen alternativas reales a estas rutas de suministro a corto plazo. Si el control iraní sobre el estrecho persiste durante meses o años, como creo que puede ocurrir, remodelará drásticamente el orden mundial en detrimento de Estados Unidos.

    Muchos analistas creen que el control iraní del estrecho de Ormuz es solo temporal. Una expectativa generalizada es que las fuerzas navales estadounidenses y aliadas pronto estabilizarán la situación y el suministro de petróleo volverá a la normalidad.

    Esa expectativa es errónea. Supone que para seguir controlando el estrecho, Irán debe cerrarlo físicamente. Pero como ya hemos visto, se puede controlar el estrecho sin cerrarlo. Actualmente, el estrecho sigue abierto a los petroleros. Sin embargo, el tráfico se ha reducido en más de un 90 por ciento desde que empezó la guerra, no porque Irán haya estado hundiendo todos los barcos que entraban en el estrecho, sino porque, ante la amenaza creíble de un ataque, las aseguradoras retiraron o revisaron el precio de la cobertura del riesgo de guerra. Atacar un carguero cada pocos días era más que suficiente para que el riesgo resultara inaceptable.

    Las economías modernas no solo necesitan petróleo. También necesitan petróleo suministrado a tiempo, a escala y con un riesgo predecible. Cuando esa fiabilidad se rompe, los mercados de seguros se tensan, las tarifas de flete se disparan y los gobiernos empiezan a considerar el acceso a la energía como un complejo reto estratégico y no como una simple transacción de mercado.

    El problema para Estados Unidos es de asimetría. Proteger todos y cada uno de los cargamentos de petróleo que pasan por el estrecho de Ormuz contra posibles ataques –minas, drones, ataques con misiles– es una operación a tiempo completo. Requiere una presencia militar continua. Irán solo necesita atacar un petrolero de vez en cuando para poner en duda la fiabilidad de los envíos mundiales de petróleo.

    El presidente de Francia, Emmanuel Macron, lo dijo el jueves cuando declaró que era “poco realista” abrir el estrecho de Ormuz por la fuerza y que “solo puede hacerse de común acuerdo con Irán”. Estaba prácticamente admitiendo que el flujo de petróleo no puede garantizarse sin el acuerdo de Irán.

    Durante décadas, el golfo Pérsico tuvo un acuerdo sencillo: los productores de petróleo exportaban, los mercados fijaban los precios y Estados Unidos aseguraba la ruta. Ese sistema permitía la rivalidad sin inestabilidad. Ahora, se está desmoronando.

    Los estados del Golfo dependen en gran medida de las exportaciones de energía para obtener ingresos estatales. Cuando las tarifas de los seguros se disparan y el transporte marítimo se vuelve incierto, el impacto fiscal es inmediato. Los gobiernos se ajustan. Los cargamentos se desvían. Se renegocian los contratos.

    Si persiste la incertidumbre, el acuerdo del Golfo cambiará inevitablemente, dando paso a un orden regional diferente, en el que los estados del Golfo se acomodan cada vez más al actor que puede influir más directamente en la fiabilidad de sus exportaciones. Ese actor es ahora Irán.

    Las consecuencias globales serán más pronunciadas en Asia. Japón, Corea del Sur e India dependen en gran medida de la energía del Golfo. China, aunque más diversificada, también depende de la región para una gran parte de sus importaciones energéticas. Estas dependencias están arraigadas en las infraestructuras: refinerías, rutas marítimas y sistemas de almacenamiento que no pueden reconfigurarse rápidamente.

    Si persiste la interrupción del suministro energético, los efectos serán generalizados. El aumento de los costos de los seguros y los fletes elevará los precios. Las balanzas comerciales empeorarán. Las monedas se debilitarán. Aumentará la inflación. La dependencia energética empezará a condicionar la política. Los gobiernos darán prioridad al acceso a la energía. Las opciones diplomáticas se reducirán. Será más difícil mantener las acciones que supongan un riesgo de mayor inestabilidad. El mundo de los años 70, en el que las crisis del petróleo provocaban años de estanflación, ya no será un recuerdo lejano, sino una realidad cercana.

    De nuevo, Irán saldrá beneficiado.

    China depende de la energía del Golfo para mantener su crecimiento. Rusia se beneficia de unos precios de la energía más altos y volátiles. Irán gana con su posición en el punto de estrangulamiento de Ormuz.

    Cada una de estas tres naciones tiene incentivos que van en contra de la estabilidad económica de Estados Unidos y sus aliados. Estas tres naciones no necesitan coordinarse de manera formal. La estructura del sistema las empuja en la misma dirección. Así es como surge un nuevo orden: no mediante una alianza formal (al menos no al principio), sino a través de incentivos convergentes que se refuerzan mutuamente con el tiempo.

    Otros escenarios plausibles en el nuevo orden mundial emergente son aún más oscuros. Imagina a Irán con el control de cerca del 20 por ciento del petróleo mundial, a Rusia con cerca del 11 por ciento y a China capaz de absorber gran parte de ese suministro. Formarían un cártel para negar a Occidente el 30 por ciento del petróleo mundial. No hace falta un análisis sofisticado para reconocer las catastróficas consecuencias: un precipitado declive del poder de Estados Unidos y Europa, y un desplazamiento global hacia China, Rusia e Irán.

    Estados Unidos se enfrenta a una difícil elección: o se compromete a un esfuerzo a largo plazo para reafirmar el control sobre el estrecho de Ormuz, o acepta un nuevo acuerdo energético mundial en el que el control estadounidense ya no está asegurado.

    Si opta por la aceptación, el resultado está claro: el sistema internacional se reorganizará con Irán como cuarto centro de poder mundial. Pero si Estados Unidos opta por reafirmar el control militar, le espera una larga batalla, que bien podría perder.

    La guerra en Irán no es un conflicto militar del que Estados Unidos pueda simplemente retirarse, volviendo las cosas a como estaban antes. Irán seguramente exigirá un alto precio en un nuevo acuerdo con Estados Unidos, pero este precio seguramente será menos costoso que el del futuro alternativo. Esta es una guerra de transformación, y si estos cambios se prolongan aunque solo sea unos pocos años, el orden mundial cambiará irrevocablemente.

    Fuente de fotografía: Vahid Salemi/Associated Press

    Robert A. Pape (@ProfessorPape) es profesor de Ciencias Políticas en la Universidad de Chicago, donde dirige el Proyecto Chicago sobre Seguridad y Amenazas.

  • Las familias de la NASA no van a la Luna, pero también están en la misión

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    Mucho antes de que se produzca el despegue, no solo los astronautas sienten la carga de tal riesgo, sino también sus seres queridos.

    Cuando el astronauta Reid Wiseman supo que comandaría la misión Artemis II de la NASA para viajar alrededor de la Luna, su reacción inmediata no fue de entusiasmo.

    “Fue bastante pesado”, dijo Wiseman en el pódcast Curious Universe de la NASA. Eso se debe, en parte, a que es padre de dos hijas en una familia monoparental.

    “No fue como si te tocara la lotería y salieras corriendo a saltar de alegría”, dijo. “No fue esa sensación en absoluto”.

    Aventurarse al espacio siempre ha sido peligroso. Pero el riesgo de Artemis II es aún mayor. El vuelo de prueba es la primera vez que los humanos van a la Luna en más de medio siglo, y la misión utiliza un vehículo que nunca antes había llevado astronautas al espacio.

    Mucho antes de que se produzca el despegue, no solo los astronautas sienten la carga de tal riesgo, sino también sus seres queridos.

    “El lanzamiento es un acontecimiento culminante que ocasiona estrés”, dijo James Picano, psicólogo del Centro Espacial Johnson de la NASA en Houston, quien trabaja para apoyar a las familias de la misión Artemis II. Pero “hay una cantidad increíble de estrés en una familia antes incluso de que se produzca el lanzamiento”.

    Para ellos, añadió, “la misión comienza en la asignación”.

    La NASA seleccionó a la tripulación de Artemis II en 2023, casi tres años antes del lanzamiento de la misión el miércoles.

    El entrenamiento de los astronautas es riguroso y requiere mucho tiempo, incluso para los viajes más rutinarios a la Estación Espacial Internacional. La tensión que suponen los largos periodos de tiempo lejos de los cónyuges y los hijos se ve amplificada por los intensos calendarios y la ambigüedad de unos plazos que siempre están cambiando.

    Catherine Hansen, quien está casada con Jeremy Hansen, especialista de la Agencia Espacial Canadiense en la misión Artemis II, describió el estrés que supuso compaginar diversas reuniones informativas y la elaboración de planes de contingencia antes del lanzamiento a la Luna.

    “Es algo que absorbe por completo a toda nuestra familia”, escribió en un publicación de Facebook. (Los Hansen tienen dos hijas y un hijo). La planificación se hizo aún más difícil por la necesidad de prepararse para el peor de los casos, añadió, “conversaciones que ninguna familia de un astronauta que va a la Luna quiere tener jamás, pero que son absolutamente necesarias”.

    Cuando la NASA empezó a enviar astronautas al espacio en la década de 1960, las esposas y los hijos disponían de poco apoyo formal.

    Tracy Scott, socióloga de la Universidad de Emory que investiga la vida de las familias de los astronautas, describió la agencia espacial de entonces como “mucho más parecida a una empresa emergente”: pequeña, informal y casual.

    “Todo el mundo se conocía”, dijo Scott, cuyo padre, el comandante David Scott, voló en los programas Gemini y Apolo de la agencia.

    En las unidas comunidades que rodean las instalaciones de entrenamiento de astronautas de la NASA en Houston, las familias forjaron sus propios lazos de apoyo.

    Los astronautas de misiones anteriores visitaban las casas de los miembros de la tripulación en el espacio para explicarles lo que estaba ocurriendo. Algunas de las mujeres, unidas por la experiencia compartida de criar a sus hijos mientras estaban casadas con maridos ausentes que tenían carreras peligrosas, formaron el Club de Esposas de Astronautas (objeto de un libro y una serie de televisión).

    Las familias se vieron expuestas a la opinión pública, ya que los reporteros se instalaban en sus jardines e incluso dentro de sus casas. La NASA no proporcionó capacitación para tratar con los medios de comunicación, aunque muchas de las esposas disfrutaron de ser el centro de atención.

    Según Scott, empezaron a aparecer recursos psicológicos, médicos y financieros más formales para las familias de los astronautas después del desastre del Apolo 1 de 1967, en el que tres tripulantes perdieron la vida.

    “Pero en aquel momento se desarrollaron un poco guiados por el instinto”, dijo.

    A medida que la NASA crecía, la cultura pasó a ser menos personal y más burocrática, y las familias de astronautas desaparecieron de la vista del público. El Club de Esposas de Astronautas se transformó en una organización conocida como Grupo de Cónyuges de Astronautas, que está en comunicación con la Oficina de Apoyo a las Familias de Astronautas de la NASA y su grupo de Operaciones de Salud Mental y Rendimiento.

    “Las necesidades familiares y el apoyo a la familia han cobrado especial relevancia”, dijo Picano, y añadió que esos recursos eran esenciales para el éxito de las misiones, pues permiten a la tripulación a bordo concentrarse plenamente en las tareas en el espacio.

    Picano ha trabajado con Anna Morgenthaler, psicóloga de la NASA, para ofrecer terapia, revisiones rutinarias y otros servicios a las familias de los astronautas que se dirigen a la Estación Espacial Internacional.

    Pero el grupo ha tenido que replantearse estrategias de apoyo para el programa Artemis, que planea establecer una presencia sostenida en la Luna y enviar astronautas a Marte. La exploración del espacio profundo conllevará nuevos retos para las familias.

    Un gran problema será la comunicación.

    En la Estación Espacial Internacional, los astronautas pueden mantenerse en contacto con la gente de la Tierra por correo electrónico, teléfono y videollamadas. Las tripulaciones de Artemis, en cambio, tendrán menos oportunidades para conectar con sus seres queridos. Las comunicaciones con los astronautas en la Luna sufren un breve desfase temporal. Las familias de los tripulantes de Artemis II recibieron formación sobre qué esperar y cómo sortear esos retrasos.

    Para esta misión, también habrá un breve periodo de tiempo el lunes en el que nadie –ni siquiera el control de la misión– podrá hablar con los astronautas, ya que estarán detrás de la Luna.

    “Puedes imaginar algunas de las emociones complejas que podrías sentir como familiar”, dijo Morgenthaler. “Estás emocionado, estás orgulloso de ellos, pero también hay cierta ansiedad y cierto temor ante los posibles riesgos”.

    Dos semanas antes del lanzamiento, los astronautas entraron en cuarentena en Houston con sus familias. La tripulación viajó separada de sus seres queridos al Centro Espacial John F. Kennedy de Florida cinco días antes del despegue.

    “Este tiempo al final es probablemente el tiempo más precioso que puedes tener”, dijo Wiseman en una entrevista en enero desde la cuarentena en Houston antes de un intento de lanzamiento que se pospuso. “Tienes un momento para pensar en lo que es verdaderamente valioso en tu vida”.

    El miércoles por la tarde, los astronautas, vestidos con trajes espaciales de color naranja brillante, se alinearon frente a sus seres queridos para compartir las últimas despedidas. Victor Glover, piloto de Artemis II, lanzó besos a su mujer y a sus cuatro hijas. La especialista de misión Christina Koch formó un corazón con los dedos hacia su marido.

    Después, la tripulación subió a una furgoneta que los condujo a la plataforma de lanzamiento, se abrocharon los cinturones de sus asientos dentro de una nave espacial situada en la parte superior del cohete gigante de la NASA y despegaron hacia el espacio.

    Los astronautas no pudieron hablar con sus familias hasta el tercer y cuarto día de la misión. En una videollamada con NBC News, Wiseman describió la conversación con sus hijas como “surrealista”, mientras él y el resto de la tripulación se dirigían a toda velocidad hacia la Luna.

    “Por un momento, me reuní con mi pequeña familia”, dijo. “Fue el mejor momento de toda mi vida”.

    Timothy Bella colaboró con reportería.

    Katrina Miller es periodista de ciencia del Times y reside en Chicago. Obtuvo un doctorado en física por la Universidad de Chicago.

    Timothy Bella colaboró con reportería.

  • Una joven se casó con un soldado de EE. UU. Luego ICE la detuvo

    Una joven se casó con un soldado de EE. UU. Luego ICE la detuvo

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    La esposa de 22 años de un sargento del ejército llegó a Estados Unidos desde Honduras, cuando era niña. Se la llevaron de una base militar donde la pareja planeaba vivir.

    Un sargento del ejército estadounidense y su esposa llegaron a la base de él en Luisiana la semana pasada, esperando comenzar su vida juntos como recién casados.

    La pareja se registró en el centro de visitantes, identificación en mano, lista para completar los trámites que le permitirían a ella mudarse a la casa de él en la base.

    En cuestión de horas, el plan se desmoronó.

    Los agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas entraron en la base y detuvieron a su esposa, una migrante hondureña indocumentada que fue traída a Estados Unidos cuando era pequeña. Al anochecer, se encontraba en un centro de detención con cientos de mujeres que se enfrentaban a la deportación como parte de la campaña de represión de la migración del gobierno de Donald Trump.

    La detención se produjo pocos días después de que Annie Ramos, de 22 años, estudiante universitaria sin antecedentes penales, y Matthew Blank, de 23, celebraran su matrimonio con familiares y amigos. El sargento Blank, quien se alistó hace más de cinco años, está destinado a una brigada de Fort Polk, en Luisiana, que a finales de mes comenzará a entrenarse para el despliegue.

    “Nuestro plan era conducir hasta allí, llevarla a la oficina para obtener su cartilla militar y activar sus prestaciones de cónyuge de militar”, como el seguro médico y de vida, dijo. “Iba a mudarse después del fin de semana de Pascua. En lugar de eso, me la arrebataron”.

    Cuando los ciudadanos estadounidenses se casan con migrantes indocumentados, sus cónyuges pueden optar a la residencia legal permanente por matrimonio, y pueden solicitar la ciudadanía tres años después de recibir la green card.

    Los expertos dijeron que ni siquiera los que tienen una orden de expulsión anterior, a menudo dictada cuando eran niños, suelen ser detenidos. Suelen poder modificar su situación migratoria.

    Antes de casarse, Ramos y Blank habían contratado a un abogado para iniciar ese proceso.

    “Sabía que ella no tenía estatus”, dijo. “Lo estábamos haciendo todo correctamente”.

    O eso creían.

    Ramos había recibido una orden de expulsión en ausencia en 2005, cuando tenía 22 meses, después de que su familia no se presentara a una audiencia en el tribunal de migración, una circunstancia que era “muy habitual”, según Margaret Stock, quien escribió un libro titulado Immigration Law and the Military.

    “Antes de que el gobierno de Trump creara una política de deportación masiva, alguien como ella no habría sido detenida”, dijo Stock, teniente coronel retirada de la reserva del ejército que ejerce el derecho migratorio y que ha llevado muchos casos similares.

    Dijo que, normalmente, los militares habrían permitido que Ramos obtuviera su cartilla militar y habrían dicho a la pareja que presentara sus papeles de migración.

    En un comunicado, el Departamento de Seguridad Nacional dijo que Ramos había sido detenida “tras intentar entrar en una base militar”.

    “No tiene estatus legal para estar en este país y un juez dictó una orden definitiva de expulsión”, decía el comunicado. “Este gobierno no va a ignorar el imperio de la ley”.

    El ejército estadounidense no hizo comentarios inmediatamente.

    La historia de Ramos y el sargento Blank comenzó a principios del año pasado. La pareja conectó a través de una aplicación de citas, luego se conocieron en persona y su romance floreció. Se comprometieron el día de Año Nuevo.

    A finales de marzo, unos 60 invitados se reunieron para celebrar su boda en Houston, donde se crió Ramos. Una banda de mariachis tocó mientras los invitados compartían una comida a base de pollo frito, arroz a la española y puré de papa.

    Jen Rickling, madre del sargento Blank, dijo en una entrevista que su nuera era “absolutamente un encanto, y la adoramos” y enumeró sus cualidades.

    Ramos es una cristiana devota que enseña los domingos a los niños de su iglesia, dijo Rickling. Estaba en la banda de música de su secundaria. Y le faltaban pocos meses para terminar una licenciatura en bioquímica.

    El 2 de abril, la pareja y los padres de Blank fueron en coche desde Houston a la base, llegando temprano para una cita a las 2 p. m.. Siguiendo las instrucciones, la pareja se registró en el centro de visitantes, donde presentaron el certificado de nacimiento de Ramos, el pasaporte hondureño, su licencia de matrimonio y la identificación militar del sargento Blank.

    Nunca llegaron a la oficina de prestaciones.

    Según Blank y su madre, un empleado revisó los documentos y preguntó si Ramos tenía visado o green card. Explicaron que no lo tenía y señalaron que su abogado había preparado una solicitud de green card que se presentaría lo más pronto posible.

    El empleado hizo un aluvión de llamadas.

    “Nos dijeron: ‘Ya nos las arreglaremos’”, recordó el sargento Blank.

    Dijo que él y su esposa se mostraron respetuosos y que mantuvo la compostura a pesar de pensar que los funcionarios estaban “dando largas”. Las lágrimas empezaron a correr por el rostro de su esposa.

    Llamaron a un supervisor y, a continuación, a un agente de la división de investigación criminal de la base, quien dijo que se pondría en contacto con Seguridad Nacional y con ICE.

    Tras la llamada, dijo Blank, el agente les dijo que Ramos sería detenida. La familia rompió a llorar.

    Ramos fue separada de ellos, le pusieron las esposas y se la llevaron en un vehículo de la policía militar. Blank dijo que él y sus padres la siguieron en su camioneta hasta otro edificio, donde le quitaron los grilletes y la metieron en lo que “parecía una sala de interrogatorios”.

    Llegaron tres agentes del ICE. Primero se encontraron con Rickling y su marido en el vestíbulo.

    “Nos dijeron que no tenían elección, que tenían que llevarse a Annie”, recordó Rickling. Dijo que se disculparon.

    “Les rogué que no se la llevaran”, dijo Rickling. “Dijeron que los superiores los obligaron a hacerlo”.

    Los agentes entraron en la habitación, ofrecieron a la pareja la misma explicación, volvieron a engrilletar a Ramos y se la llevaron.

    Su abogado ha pedido al ICE que ponga a Ramos en libertad bajo fianza mientras se prepara una moción para reabrir la antigua orden de deportación, lo que bloquearía su expulsión.

    Stock, la experta en migración y el ejército, dijo que el ICE podría deportar a Ramos en cualquier momento.

    “Es fundamentalmente perjudicial para la seguridad nacional hacer esto a miembros del ejército, sobre todo mientras hay una guerra en curso”, dijo Stock. “Se trata de una crisis grave para este soldado. Su mente no puede estar en el trabajo”.

    Gaby Pacheco, presidenta de TheDream.US, presentó una carta de apoyo a Ramos, cuya educación es financiada por la organización, que concede becas a jóvenes migrantes indocumentados.

    Ramos había solicitado en 2020 la Acción Diferida para los Llegados en la Infancia o DACA, por su sigla en inglés, un programa que protege de la deportación a las personas indocumentadas traídas a Estados Unidos cuando eran niños. Su solicitud nunca fue tramitada por el gobierno de Trump porque el programa se interrumpió para nuevos solicitantes.

    “Crecí aquí como cualquier estadounidense”, dijo Ramos durante una llamada desde el centro de detención de Basile, en Luisiana.

    “Esto es todo lo que conozco”, dijo. “Mi esposo y mi familia están aquí”.

    El sargento Blank dijo: “Vamos a luchar con todo lo que tengo. Ella se mudará conmigo. Formaremos una familia”.

    Blank, que ha estado desplegado anteriormente en Medio Oriente y Europa, dijo que su cadena de mando lo ha apoyado mientras trabaja para resolver la situación.

    “Voy a estar con ella y a servir a mi país”, dijo.

    El sábado, él y su madre viajaron al centro de detención de Basile, en Luisiana, con el formulario completado para solicitar la green card de Ramos. Solo necesitaba su firma.

    Los guardias les prohibieron llevar nada al interior.

    Georgia Gee colaboró con investigación.

    Miriam Jordan reporta sobre personas migrantes y su impacto en la demografía, la sociedad y la economía de Estados Unidos desde la perspectiva de base.

    Georgia Gee colaboró con investigación.