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  • Elecciones presidenciales en Colombia: un candidato de extrema derecha llega a segunda vuelta

    Elecciones presidenciales en Colombia: un candidato de extrema derecha llega a segunda vuelta

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    Abelardo de la Espriella llegó a la segunda vuelta el domingo, con el oficialista Iván Cepeda, en lo que podría anunciar otra victoria de la ola derechista que recorre América Latina.

    Las reñidas elecciones presidenciales de Colombia del domingo se encaminan a una segunda vuelta, con el avance de un candidato de extrema derecha, lo que podría anunciar una nueva victoria electoral de la ola de derecha que se está extendiendo por toda América Latina, según mostraron los resultados oficiales preliminares.

    El candidato, Abelardo de la Espriella, se enfrentará ahora a Iván Cepeda, senador del partido de izquierda del presidente saliente del país, Gustavo Petro.

    De la Espriella, cuyo ascenso se produjo a finales de la campaña, se asemeja a un nuevo tipo de líderes populistas llamativos de América Latina, como el salvadoreño Nayib Bukele, quien comparte el enfoque de línea dura del presidente Donald Trump frente a la delincuencia y ha prometido aplicarlo a los narcotraficantes.

    Con más del 99 por ciento de los votos escrutados, los resultados publicados por el registro civil nacional revelaron un electorado dividido en dos. De la Espriella obtuvo el 44,73 por ciento de los votos y Cepeda el 40,91 por ciento. Como ninguno de los candidatos obtuvo más del 50 por ciento, se celebrará una segunda vuelta el 21 de junio.

    El domingo por la noche, Petro cuestionó los resultados preliminares y dijo que no los aceptaría hasta que se completara el recuento oficial de votos.

    Cepeda, veterano defensor de los derechos humanos, obtuvo el apoyo de la amplia base del proyecto político de Petro, que ha intentado representar a las poblaciones pobres y marginadas que por mucho tiempo han quedado fuera de los salones del poder. Petro estaba limitado a un solo mandato presidencial.

    El inesperado ascenso de De la Espriella desbarató lo que la clase política colombiana había creído que sería una victoria fácil para ellos frente a Cepeda. Paloma Valencia, senadora conservadora que contaba con el apoyo de algunos de los políticos más poderosos del país, solo obtuvo el domingo el 6,84 por ciento de los votos.

    Los expertos afirman que los resultados son una sorprendente reprimenda a la clase dirigente conservadora que ha gobernado en gran medida Colombia, un país sudamericano diverso de 54 millones de habitantes, desde su independencia hace más de 200 años. Petro fue el primer dirigente político de izquierda de Colombia.

    “Es la primera vez que el país se divide entre un bloque de izquierda y otro de derecha”, dijo María Jimena Duzán, destacada periodista de investigación y comentarista política colombiana.

    Con la elección del próximo líder de Colombia aún en el aire, se esperaba que los funcionarios de Washington siguieran de cerca la próxima ronda de votaciones. El gobierno de Trump se ha esforzado por impulsar la ola de derecha en América Latina mientras busca aliados para su agresiva lucha contra los narcotraficantes.

    De la Espriella, de 47 años, abogado que nunca ha ocupado un cargo público, subió en las encuestas en la recta final de la campaña presentándose como un outsider antisistema y avivando el temor a que la izquierda convierta a Colombia en Venezuela, el fallido Estado autoritario vecino.

    También aprovechó la preocupación generalizada por la seguridad, prometiendo acabar con los grupos armados y las bandas que, según muchos colombianos, han hecho de la extorsión una parte real de sus vidas. En un aparente guiño al sistema penitenciario de Bukele en El Salvador, De la Espriella prometió construir 10 prisiones de máxima seguridad en la selva.

    Cepeda, de 63 años, es un firme aliado de Petro, quien se presentó con una plataforma de continuidad y la promesa de defender a las víctimas de los conflictos armados del país, así como a los pobres. Aunque los expertos dicen que Cepeda se benefició de la sólida base de la izquierda –y de un reciente y considerable aumento del salario mínimo–, no estaba claro si su personalidad reservada y sus discursos centrados en la política atraerían a los votantes como lo hizo la presencia galvanizadora de Petro.

    “Petro abrió el camino para que alguien no carismático, como él, sino con una figura más profunda, pueda llegar”, dijo Eduardo Ayala, politólogo que asistió a un mitin de Cepeda en la capital, Bogotá.

    Muchos de los partidarios de De la Espriella se hicieron eco de la afirmación de su candidato de que Cepeda sería más radical que Petro. “Sería un desastre”, dijo Klaudia Rincón, profesora de matemáticas de octavo grado en Barranquilla, la ciudad caribeña costera donde De la Espriella depositó su voto, mientras se dirigía a las urnas. “Comunismo total”.

    Votantes, comentaristas y analistas coincidieron en que las elecciones no habían sido como ninguna otra que se recuerde.

    La campaña de De la Espriella combinó el populismo a la antigua usanza con nuevas artimañas, como videos generados por inteligencia artificial que mostraban con realismo a sus rivales políticos conspirando contra él. Para eludir una norma que prohíbe llevar ropa de campaña a las urnas, se pidió a sus partidarios que vistieran la camiseta amarillo canario de la selección nacional de fútbol de Colombia.

    Muchos votantes dijeron el domingo que, a pesar de la grandilocuencia de De la Espriella, les tranquilizaba su compañero de fórmula, José Manuel Restrepo, un experimentado economista que fue ministro de Hacienda del anterior presidente conservador, Iván Duque.

    El voto de la derecha, que se dividió entre De la Espriella y Valencia, podría consolidarse en torno al candidato de extrema derecha en la segunda vuelta. Los expertos dijeron que los votantes centristas podrían inclinarse hacia la izquierda en la segunda vuelta, pero que Cepeda tendría que asegurarles que no nacionalizará industrias ni adoptará medidas de extrema izquierda que afecten a la economía.

    Se enfrenta a una ardua batalla, no solo por el sentimiento antiizquierdista, sino por la decepción que existe en muchos sectores con Petro, cuyo mandato estuvo marcado por escándalos personales y gubernamentales y por un gasto desbocado que dejó una deuda de niveles propios de la era de la pandemia, dijeron los economistas.

    En contienda con De la Espriella, se enfrenta a una figura llamativa que cautivó a un amplio número de seguidores con discursos virtuosos pronunciados desde una caja blindada, una mascota tigre y un eslogan pegadizo: “¡Firme por la Patria!”.

    El espectáculo pareció eclipsar, para muchos, su falta de experiencia.

    “Me parece que es un tipo inteligente”, dijo Silvia García, de 67 años, intérprete jubilada de conferencias internacionales, quien votó por el candidato en Barranquilla y predijo que construiría un gabinete fuerte.

    Muchos votantes parecieron pasar por alto las controversias que han perseguido a De la Espriella a lo largo de su carrera, incluido el escrutinio sobre su relación con clientes colombianos de mala reputación en la opinión pública, como Alex Saab, aliado cercano del exdirigente venezolano, quien ha sido extraditado a Estados Unidos.

    “Es como un doctor que va a curar o sanar a un delincuente, a un guerrillero, un paramilitar”, dijo Fabián Campos, un votante de Bogotá, sobre la carrera judicial de De la Espriella. “Si toca, pues prestarle los servicios”.

    La participación fue alta el día de las elecciones, y los observadores internacionales dijeron que no había habido grandes problemas a pesar de las predicciones de fraude por ambas partes, y de las amenazas y ataques violentos durante la campaña, incluido el tiroteo mortal contra dos trabajadores de la campaña de De la Espriella.

    Esteban González Pons, jefe de la misión de observación electoral de la Unión Europea en Colombia, calificó el proceso electoral de “ordenado, tranquilo, transparente y fluido”.

    Hubo una participación inusualmente alta entre los colombianos residentes en el extranjero, y la mayoría de los electores en Estados Unidos votaron por De la Espriella, según mostraron los resultados. En el condado de Miami-Dade, Florida, los votantes habían hecho fila desde hacía días ante el consulado, muchos de ellos con camisetas amarillas y gritando los lemas de su campaña.

    En muchos sentidos, la votación fue un referendo sobre el legado del presidente saliente, Petro.

    El mandato de Petro se definió tanto por la representación histórica de las comunidades indígenas, afrocolombianas y LGBTQ como por una agenda legislativa estancada, discursos públicos digresivos y una relación inestable con Trump.

    William Pineda, camionero de carga de las afueras de Bogotá, dijo que veía a Cepeda como la siguiente fase de un proyecto que, por primera vez en la historia del país, estaba del lado de los pobres y vulnerables.

    Pineda dijo que Cepeda quiere ayudar a la gente de a pie, para que los ricos no lo decidan todo.

    El papel central de Colombia en el tráfico de drogas de la región la convierte en una pieza clave de la campaña de Trump para erradicar los carteles con la colaboración de los gobiernos regionales aliados.

    De la Espriella ha dicho que buscaría un acuerdo similar al alcanzado por el vecino Ecuador, que ha aceptado la participación de las fuerzas estadounidenses en operaciones conjuntas en su territorio.

    Cepeda, por su parte, cerró su campaña diciendo que deseaba poner fin al “ciclo de las violencias” de ataques militares contra grupos armados y represalias. A menudo ha hablado de la fracasada guerra contra las drogas que Estados Unidos lleva décadas librando.

    Federico Rios, Jorge Valencia y Andrea Zarate colaboraron con reportería.

    Annie Correal es corresponsal para América Latina del Times.

    Genevieve Glatsky es una reportera del Times radicada en Bogotá.

    Luis Ferré-Sadurní es periodista del Times en Bogotá, Colombia.

    Federico Rios, Jorge Valencia y Andrea Zarate colaboraron con reportería.

  • La otra crisis de Cuba: basura, dengue y chikunguña

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    El bloqueo petrolero del gobierno Trump dejó a La Habana sin combustible para recoger la basura, pero el problema tiene raíces más profundas: décadas de ineficiencia estatal.

    José Fernández Zaldívar gana unos 9 dólares al mes barriendo el bulevar de San Rafael, una concurrida vía peatonal de La Habana donde empuja un carro lleno de la basura que recoge.

    Fernández, de 79 años, regresa a su casa en Centro Habana solo para encontrar más basura. Una acumulación de desechos –botellas de plástico, mazorcas de maíz y más desperdicios que atrae enjambres de moscas– bloquea la entrada de su casa.

    “A veces la basura se desborda tanto que me cubre la entrada de la casa y no puedo salir”, dijo. “Entonces, como me cuesta sacar los carros, tengo que abrir un trillo entre la basura”.

    La acumulación de montones de basura se ha convertido en uno de los signos más visibles de la crisis en Cuba, mientras el gobierno afirma que sus reservas de petróleo se agotaron. Con poco combustible para hacer funcionar los camiones de basura, los montones de desechos –algunos de más de un metro de altura y que abarcan media cuadra de largo– se han convertido en parte usual del paisaje de La Habana, la capital cubana.

    Para hacer frente a la situación, la gente ha empezado a prender fuego a la basura.

    “Hay demasiada basura”, dijo Fernández. “Yo no sé de dónde sale”.

    Las pilas de basura se han convertido en símbolo de las consecuencias extremas del bloqueo petrolero del gobierno de Donald Trump contra Cuba. Pero el problema persiste desde hace más de una década y refleja la dificultad de Cuba para prestar servicios básicos con una economía estatal centralizada, ampliamente criticada y asfixiada por el embargo comercial estadounidense. En consecuencia, muchos cubanos consideran que su gobierno tiene tanta responsabilidad como el embargo.

    Los expertos en salud pública advierten de que la proliferación de basureros amenaza con provocar una explosión de enfermedades transmitidas por mosquitos este verano, sobre todo a medida que los apagones prolongados se hacen cada vez más frecuentes.

    El dengue, chinkunguña y otras enfermedades transmitidas por mosquitos se han vuelto cada vez más comunes en Cuba. Los montones de basura y el agua estancada atraen a moscas, mosquitos y otras alimañas, lo que probablemente propagará más enfermedades en un país donde incluso el gobierno reconoce que su sistema de salud pública está sometido a graves tensiones.

    El gobierno cubano no respondió a las solicitudes de comentarios, pero ha sido franco en sus comentarios públicos sobre el problema de la basura.

    “Es verdad que nos faltan recursos, pero también nos ha faltado más iniciativa, más exigencia, prioridad”, dijo el primer ministro Manuel Marrero a finales del año pasado en el periódico estatal cubano Cubadebate sobre la crisis de la basura.

    El problema es especialmente grave en barrios urbanos densamente poblados como Centro Habana, una zona obrera deteriorada donde los edificios se derrumban cada cierto tiempo.

    La basura de las calles Concordia y San Nicolás del barrio se acumula tanto que puede cubrir media cuadra, ocupando las aceras. Los contenedores de plástico azul provistos por el gobierno quedan tan enterrados dentro de los desechos que ya no son visibles.

    A veces, en lugar de camiones de saneamiento, se necesitan montacargas para llevarse la basura.

    En la calle San Martín del municipio del Cerro, al suroeste del centro de la ciudad, dos basureros informales compiten en tamaño.

    Uno de ellos, en sus peores días, se extiende por unos 36 metros, aproximadamente la longitud de 11 coches estacionados. El otro es redondo y, en una visita reciente, alcanzaba un diámetro de unos 6 metros.

    No había contenedores de basura.

    Cuando llueve en esta zona propensa a las inundaciones, la basura flota y a veces es arrastrada por el agua. Al principio, la gente se sintió aliviada, creyendo que el clima había dado por fin una solución para limpiar el desastre. Pero cuando deja de llover, los desechos quedan esparcidos por toda la calle, dijo un residente.

    Aunque recientemente pasó una excavadora para despejar la basura, nuevas montañas de desechos ocuparon su lugar muy pronto.

    Los residentes dicen que la acumulación de basura en el país comenzó en serio hace unos tres años, pero empeoró considerablemente este año tras el bloqueo del gobierno Trump al acceso de Cuba al petróleo venezolano, su mayor proveedor. El gobierno de Estados Unidos también amenazó con imponer aranceles a cualquier otro país que le suministrara petróleo. México, otro proveedor clave de Cuba, suspendió sus envíos.

    Las medidas forman parte de una campaña de estrictas sanciones estadounidenses destinadas a paralizar al gobierno de Cuba. El embargo comercial estadounidense vigente desde hace décadas ha dañado la capacidad de Cuba para generar divisas, limitando su posibilidad de mejorar la infraestructura y adquirir equipos necesarios, como camiones de basura.

    Los expertos señalan que el fracaso del gobierno en revisar y cambiar su ineficiente sistema económico para aflojar el control estatal sobre casi todos los sectores, desde la agricultura hasta el comercio, también ha jugado un papel importante en su crisis de liquidez.

    La cobertura por parte de los medios de comunicación estatales cubanos de las dificultades para recoger la basura es anterior a la llegada de Trump al poder.

    En 2014, el periódico gubernamental Granma atribuyó la “inestabilidad en la recogida de los desechos sólidos” a la falta de contenedores y camiones especializados, agravada por la “indisciplina popular, el descontrol y la débil política de cuadros de un sector que busca, con medidas emergentes, enrumbar el camino de la basura”.

    La principal autoridad en la gestión de residuos del gobierno ha señalado que La Habana necesita hasta 30.000 contenedores de basura, pero solo contaba con 10.000, muchos de ellos en mal estado. En 2019, el gobierno japonés donó 100 camiones de basura, pero cinco años después, el periódico estatal cubano informó de que habían empezado a averiarse.

    Para este año, los medios de comunicación estatales informaron de que solo 44 de los 106 camiones colectores de La Habana estaban en funcionamiento. La ciudad había esbozado decenas de soluciones, incluida la creación de rutas de recogida designadas, según Cubadebate, la publicación estatal.

    El gobierno cubano anunció el pasado noviembre que la empresa siderúrgica estatal produciría 40 nuevos camiones de recolección de basura. El gobierno ha enviado soldados y trabajadores de otras entidades estatales, sin funciones por falta de combustible en sus propios puestos de trabajo, para ayudar a recoger la basura.

    Un hombre asignado hace poco a la recolección de basura explicó que trabajaba para la empresa estatal de construcción.

    Los medios de comunicación estatales han señalado un vínculo entre la proliferación de suciedad y un aumento de enfermedades veraniegas, como vómitos y diarreas, leptospirosis asociada a ratones y dengue, zika, chikunguña y oropouche.

    El Centro de Neurociencias de Cuba (CNEURO) emitió en febrero una advertencia sobre los graves riesgos para la salud que conlleva quemar basura en las ciudades, señalando que el humo tóxico puede causar daños neurológicos en los niños.

    Marta Ramos Soler, enfermera, vive en el Cerro junto a lo que parece un vertedero pequeño, con un cráter de desechos que se detiene a unos 14 metros de su puerta.

    El gobierno ha intentado instalar contenedores de basura, pero fueron destruidos después de que la gente prendiera fuego para deshacerse del exceso de basura.

    “Hay más basura y la recogen menos”, dijo.

    Ramos dijo que tanto ella como su hijo y su suegra contrajeron el año pasado la chinkunguña, una enfermedad viral que provoca un dolor articular debilitante, el año pasado.

    “Estoy cansada de vivir de la fetidez, de los desechos, con roedores y cucarachas”, dijo Ramos.

    Los expertos señalan que el gobierno podría hacer más, como establecer un programa formal de reciclaje sólido, para reducir la cantidad de basura.

    Un estudio alemán realizado en 2018 concluyó que las dos principales causas de la insuficiente recogida de residuos en La Habana eran los problemas mecánicos, como los camiones de basura averiados, y la falta de motivación entre los residentes y los recolectores para mantener limpios los barrios.

    “No es correcto decir que todo esto se trata del bloqueo de Trump. Esto ha sido un problema desde que tengo uso de razón”, dijo Ricardo Torres, economista cubano que actualmente es investigador en la Universidad Americana. “Se trata de recursos y administración”.

    Torres recordó haber asistido a un evento diplomático en 2018 cuando donantes japoneses preguntaron qué necesitaba Cuba con más urgencia.

    Sugirió camiones de basura.

    Frances Robles es una reportera del Times que cubre América Latina y el Caribe. Lleva más de 25 años informando sobre la región.

  • En el epicentro del ébola, médicos y voluntarios están desbordados

    En el epicentro del ébola, médicos y voluntarios están desbordados

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    En el estrecho y ruinoso pabellón de ébola, un niño de 5 años languidecía en un colchón desnudo, con un pañuelo de papel que le taponaba la nariz para detener la incesante hemorragia. Su padre estaba junto a él, con los ojos nublados por la preocupación.

    A pocas camas de distancia yacía el cuerpo de Christiane Bahati, de 21 años, quien había muerto siete horas antes pero aún no había sido trasladada. Sus zapatos seguían metidos debajo de la cama y sus familiares lloraban reunidos a las puertas de la sala.

    El cuerpo, cubierto por una fina sábana, era muy contagioso. Sin embargo, casi nadie en el pabellón estaba protegido. Los familiares iban y venían, llevando comida y agua a los pacientes enfermos porque el hospital no tenía nada que darles. Algunos llevaban guantes de goma o un pañuelo en la boca. La mayoría no llevaba nada.

    En el pabellón contiguo yacía el técnico de laboratorio del hospital, también enfermo. Otros siete trabajadores del hospital ya habían muerto por lo que se sospechaba había sido ébola. Pocos de los miembros del personal habían recibido formación para combatir la enfermedad e incluso los equipos más rudimentarios escaseaban peligrosamente: pruebas, trajes protectores, gafas, mascarillas, incluso agua potable.

    Fuera, el ruido de los martillazos rompió el silencio. Los trabajadores de ayuda humanitaria de Médicos Sin Fronteras se apresuraban a levantar tiendas de aislamiento y puestos de desinfección.

    Alex Bogole, médico congoleño de la unidad de cuidados intensivos del hospital, estaba furioso.

    El virus llevaba meses propagándose prácticamente sin obstáculos, “¿y esto es lo mejor que podemos hacer?”, dijo, con una frustración que traspasaba su equipo de protección.

    Este es el epicentro del brote de ébola en la República Democrática del Congo, y la primera línea está completamente desbordada.

    El ministerio de Salud congoleño declaró el brote el 15 de mayo, y ya se ha convertido en el tercero más grande del que se tiene constancia. Dos semanas después, la respuesta internacional se está viendo superada por el virus, y no hay casi nada que lo frene. Los grupos de ayuda humanitaria advierten que, sin una intervención urgente, este podría ser el brote de ébola más mortífero de la historia.

    Bogole nunca entrenó para esto y estaba enfadado con todo el mundo: con el gobierno congoleño por no detectar el brote hasta quizá seis semanas después de que empezara, y con el mundo, que apenas ha movilizado ayuda aquí en Mongbwalu, un remoto pueblo minero de oro de unos 150.000 habitantes donde se cree que empezó el brote.

    “Celebran reuniones y reuniones”, dijo, luchando por contener su desprecio. “¿Cuál es el propósito de estas reuniones? La gente está muriendo, la gente se está infectando, la gente está en peligro. Es muy lento”.

    Llegué aquí con Arlette Bashizi, fotógrafa de The New York Times, tras emprender un accidentado viaje de tres horas desde la capital regional, Bunia, a través de lo que se ha convertido en la autopista del ébola, un camino de tierra lleno de baches que empezó a propagar la enfermedad mucho antes de que nadie la detectara.

    Los gigantescos camiones, que atraviesan frondosas colinas, dejan nubes de polvo cegadoras. Los soldados congoleños de aspecto nervioso vigilan puestos de control que a menudo son poco más que cordeles. Los mineros del oro y las personas que huyen del conflicto rebelde entran y salen a raudales de Mongbwalu, lo que constituye un vector excelente para la propagación del virus.

    Durante el mes de abril y principios de mayo, los médicos de Mongbwalu lucharon contra una misteriosa enfermedad que se estaba cobrando decenas de vidas en la ciudad. Resultó ser el virus de Bundibugyo, que causa ébola. No existen vacunas ni tratamientos aprobados.

    Hasta el jueves, se habían registrado al menos 1077 casos sospechosos y 246 muertes sospechosas en este brote, según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de África. Más de 400 de esos casos se encuentran en Mongbwalu, una ciudad situada en el corazón del territorio del oro y rodeada de zonas controladas por los rebeldes, aquí en la provincia de Ituri, en el noreste de la República Democrática del Congo.

    El ébola ha desbordado las escasas capacidades de este hospital.

    Los kits de pruebas para esta especie de la enfermedad son muy difíciles de conseguir, y no hay una estación de triaje, por lo que los pacientes que llegan que no tienen ébola corren el riesgo de ser infectados por los que sí lo tienen. De hecho, es difícil saber quién tiene ébola porque los resultados de las pruebas de la capital regional, a unos 80 kilómetros de distancia, tardan cuatro días o más en llegar, dijo el director del hospital, Richard Lokudu.

    Para entonces, muchos pacientes ya han muerto.

    “He estado diciéndole a la gente que necesitamos los resultados de inmediato”, dijo Lokudu.

    Los lamentos llegaban hasta su despacho. Varias veces al día, la noticia de la muerte de un paciente de ébola desencadena explosiones de dolor, dijo. Los familiares gritan, gesticulan y se revuelcan por la hierba. Mirando en su cuaderno, Lokudu hizo un recuento: al menos 30 pacientes habían muerto en el hospital en los 12 días anteriores. Muchos más habían muerto en sus casas por todo el pueblo.

    Más allá de las puertas del hospital, los residentes estaban sumidos en el miedo y la confusión, dijo. Mongbwalu no se había visto afectada por el último brote de ébola en Ituri, que comenzó en 2018 y terminó en 2020. Ahora, ante el repentino aumento de muertes, muchos se negaron a aceptar que el virus era real y centraron su ira en el hospital, el Hospital General de Mongbwalu, que tiene 135 camas.

    Algunos dijeron que el brote era un complot para ganar dinero urdido por médicos congoleños y trabajadores de ayuda humanitaria extranjeros. Otros lo calificaron de maldición. Según los médicos, los primeros síntomas del ébola suelen parecerse a los de otras enfermedades, como la malaria o la fiebre tifoidea, de modo que cuando los pacientes acuden al hospital, muchos ya están muy enfermos y mueren rápidamente, lo que aumenta las sospechas y la desconfianza.

    Una multitud enfurecida se congregó ante la puerta principal del hospital, donde soldados armados montaban guardia. “¡Asesinos!”, nos gritaron cuando llegamos, al confundirnos con trabajadores de ayuda humanitaria extranjeros.

    Dos noches antes, unos agresores habían incendiado una sala de aislamiento del hospital, poco después de que Médicos Sin Fronteras la instalara. En medio del caos, 18 pacientes sospechosos de tener ébola huyeron de sus camas y desaparecieron en la ciudad, lo que podía propagar aún más el virus.

    Un todoterreno con la ventanilla destrozada estaba estacionado frente a la oficina de Lokudu. Un día antes, unos residentes enfurecidos lo habían perseguido por los terrenos del hospital lanzándole piedras, dijo.

    “Realmente estamos en una crisis terrible”, dijo.

    “Estamos aquí para salvarlos”, añadió. “Creen que queremos matarlos”.

    Otros factores ayudan a explicar por qué Mongbwalu es el centro del brote. Los murciélagos frugívoros, que según los científicos son un reservorio natural del virus de Bundibugyo, se posan en grandes cantidades en los árboles de las afueras de la ciudad, lo que introduce el riesgo de transmisión.

    La minería de oro y el conflicto hacen que un flujo diverso de personas atraviese constantemente la ciudad. Los mineros que buscan ingresos llegan aquí desde otras provincias, o incluso a través de las fronteras, y luego regresan a casa. El negocio del oro atrae a comerciantes, prostitutas y contrabandistas.

    Antes del brote, la ciudad era un refugio en una región inestable donde los conflictos étnicos han hecho estragos durante décadas. Los desplazados acuden a Mongbwalu desde las zonas rurales circundantes en busca de seguridad. Pero también regresan, quizá ahora con el virus.

    “Es una suma de factores”, dijo Esther Sterk, asesora de medicinas tropicales de Médicos Sin Fronteras, quien llegó a Mongbwalu esta semana.

    Lokudu, el director del hospital, cree que puede haber tratado a una de las primeras víctimas del brote.

    Dijo que el 6 de abril había operado a una joven que había sufrido un aborto espontáneo en una fase avanzada de su embarazo. Mientras le practicaba una cesárea, observó unas manchas de sangre inusuales en sus órganos. Seis horas después, dijo, la mujer murió. En las semanas siguientes, los médicos que la trataron enfermaron.

    El anestesista murió el 9 de mayo, dijo Lokudu. El asistente quirúrgico murió un día después. Lokudu dijo que él también enfermó casi al mismo tiempo, pero sobrevivió. No está seguro de cómo, aunque señaló que se había vacunado durante el brote anterior, aunque contra una especie diferente de ébola.

    “Quizá eso me salvó”, dijo.

    Ahora, su atención se centraba en la multitud de la puerta. Eran seguidores de Sylvestre Atama, un carismático predicador católico que había muerto el día anterior, solo unas horas después de que las pruebas confirmaran que tenía ébola. Sus seguidores, atormentados de dolor, convergieron en el hospital para exigir su cuerpo para celebrar su funeral. Lokudu se negó.

    Las prácticas funerarias tradicionales implican tocar el cadáver. Lokudu temía que un funeral no controlado se convirtiera en un evento de supercontagio, que transmitiera la enfermedad a aún más personas. La multitud atacó a Lokudu golpeando su coche con piedras. Aunque había soldados apostados en la puerta, las amenazas continuaron.

    “Quieren el cuerpo a como dé lugar”, dijo.

    Esa noche, mientras nos instalábamos en el hotel, sonaron disparos. Una multitud de más de 100 hombres, algunos armados con machetes y palos, atacaron el hospital para llevarse el cuerpo del predicador. La policía y los soldados hicieron disparos de advertencia para repelerlos, dijeron los testigos.

    La batalla duró cinco horas, según me contó el jefe de policía, Djuma Yaweli. En medio del caos, más enfermos de ébola abandonaron sus camas y corrieron en busca de seguridad, lo que pudo llevar el virus a sus seres queridos.

    A la mañana siguiente, tras cuidadosas negociaciones, una fila de soldados escoltó el cuerpo de Atama a través de la ciudad hasta un entierro seguro junto a la iglesia católica.

    Los expertos de la OMS afirman que el desarrollo de una vacuna contra esta especie de ébola podría llevar entre seis y nueve meses. Hasta entonces, “debemos hacer lo que podamos con lo que tenemos”, dijo Lokudu. “Si no, ¿quién lo hará?”.

    Las puertas del pabellón de ébola se abrieron. Salió un trabajador de la Cruz Roja, con el mismo tipo de traje protector que nos habíamos puesto para entrar en las salas del hospital. Rociando desinfectante a su paso, le seguían unos voluntarios que llevaban una bolsa blanca sellada.

    Contenía los restos de Bahati, la joven de 21 años cuyo cuerpo se había quedado allí muchas horas tras su muerte.

    Los dolientes se afligieron mientras colocaban la bolsa con los restos en un ataúd, lamentándose y golpeándose. “¡Enséñanos su cuerpo!”, gritaba uno.

    El esposo de Bahati, Héritier Alezo, observaba desde la distancia. Aún no había dicho a sus hijos, de 2 y 3 años, que su madre había muerto. “¿Cómo iban a entenderlo?”, dijo.

    Rechazaba con hastío las teorías conspirativas que circulaban por las calles para explicar el azote. Él tenía la prueba definitiva, la más dolorosa.

    “En mi opinión”, dijo con firmeza, “el ébola existe”.

    La puerta del pabellón de ébola volvió a cerrarse. Pero también había destellos de esperanza. Emmanuel Cyrille, un niño enfermo de 5 años, seguía luchando.

    Solo unos días antes había estado en la escuela, hasta que los maestros lo enviaron a casa cuando le subió la fiebre. Pronto empezó a sangrar.

    El viernes por la tarde, su padre envió un mensaje diciendo que Emmanuel estaba sentado y pidiendo sus juguetes. La hemorragia había cesado.

    Dijo que esperaba volver pronto a casa.

    Declan Walsh es el corresponsal principal en África para el Times, radicado en Nairobi, Kenia. Antes ha reportado desde El Cairo, cubierto el Medio Oriente, e Islamabad, Pakistán.

  • 5 riesgos de consumir demasiada proteína

    5 riesgos de consumir demasiada proteína

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    Desde enfermedades cardíacas hasta problemas renales, los expertos explican los riesgos de consumir mucho más proteína de la que el cuerpo necesita.

    Si has recorrido el pasillo de alimentos envasados de un supermercado últimamente, o consultado las nuevas Guías Alimentarias para los estadounidenses, quizá pienses que, en lo que respecta a las proteínas, más es mejor.

    Los cereales empacados, las palomitas de maíz, las mezclas para panqueques y las bebidas de café están siendo enriquecidos con este nutriente. Y en la nueva pirámide invertida de los alimentos, publicada por el gobierno de Donald Trump en enero, otorga un lugar destacado a las proteínas, con bistec, pollo y queso en la cima.

    Las investigaciones sugieren que la mayoría de los adultos estadounidenses consumen muchas más proteínas de las necesarias para una buena salud. Y según una encuesta realizada en 2025 a 3000 adultos estadounidenses, el 71 por ciento afirmó que intentaba consumir más proteínas, frente al 59 por ciento registrado en 2022.

    Las proteínas son un nutriente esencial. Pero más no es necesariamente mejor, dijo Bettina Mittendorfer, profesora de nutrición y fisiología del ejercicio en la Facultad de Medicina de la Universidad de Misuri. Y en algunos casos, comer mucho más de lo que recomiendan los expertos en nutrición puede conllevar algunos riesgos.

    No existe una regla estricta sobre cuánta proteína es demasiada, dicen los expertos, y muchas personas pueden superar las cantidades recomendadas sin ningún problema. Pero pueden surgir problemas potenciales cuando las personas consumen bastante más de 1,2 gramos de proteína por kilogramo de peso corporal al día, señaló Mittendorfer. He aquí algunas de esas preocupaciones.

    Enfermedades cardiacas y diabetes tipo 2

    La mayoría de las proteínas que consumen los estadounidenses proceden de la carne y otros productos animales. En un estudio publicado en 2021, investigadores del Departamento de Agricultura encontraron que los alimentos de origen animal –incluyendo carne de res, pollo y embutidos– representaban casi el 70 por ciento del consumo de proteínas de la población.

    Las investigaciones sugieren que quienes consumen mayores cantidades de carne roja y procesada tienden a tener un mayor riesgo de enfermedades cardíacas y diabetes tipo 2, señaló Donald Hensrud, profesor titular de nutrición y medicina preventiva en la Facultad de Medicina de la Clínica Mayo.

    En un amplio análisis publicado en 2023, los investigadores encontraron que consumir 100 gramos adicionales de carne roja al día –equivalente a una chuleta de cerdo delgada y sin hueso– aumentaba el riesgo de enfermedades cardíacas en un 11 por ciento, y que cada 50 gramos adicionales de carne roja procesada –equivalente a una salchicha estándar– lo incrementaba en un 26 por ciento. Otro estudio, también publicado en 2023, encontró que entre los casi 217.000 participantes –en su mayoría mujeres–, quienes consumían más carne roja tenían un riesgo 40 por ciento mayor de desarrollar diabetes tipo 2 que quienes consumían menos, y que quienes ingerían más carne roja procesada tenían un riesgo 51 por ciento mayor.

    Las carnes rojas y procesadas suelen contener altos niveles de grasas saturadas, que pueden elevar los niveles sanguíneos de colesterol LDL (o “malo”) y aumentar el riesgo de infarto de miocardio y accidente cerebrovascular. Estos alimentos también pueden aumentar la inflamación y la resistencia a la insulina, dijo Hensrud, lo que podría elevar también los riesgos de enfermedad cardiaca y diabetes tipo 2.

    Cáncer

    Consumir cantidades excesivas de carne roja y procesada también podría aumentar el riesgo de cáncer, sobre todo de cáncer colorrectal, dijo Hensrud.

    En un estudio publicado en 2024, los investigadores encontraron que las dietas ricas en carne roja estaban asociadas con un riesgo 30 por ciento mayor de desarrollar cáncer colorrectal, y que las ricas en carne procesada se vinculaban con un aumento del 40 por ciento en ese riesgo.

    Dariush Mozaffarian, cardiólogo y director del Food Is Medicine Institute de la Universidad de Tufts, señaló que las fuentes vegetales de proteína, como la soya, las lentejas, los frijoles y los frutos secos, así como el pescado y los productos lácteos fermentados, como el yogur, son opciones mucho más saludables.

    Las personas que dan prioridad a las verduras, las frutas y los cereales integrales, junto con proteínas magras o vegetales, tienen menos probabilidades de desarrollar ciertos tipos de cáncer (así como enfermedades cardiovasculares y diabetes de tipo 2).

    Estreñimiento y otros problemas digestivos

    Quien se centra en aumentar su consumo de proteínas (especialmente los que siguen dietas bajas en carbohidratos) a veces deja de lado, sin darse cuenta, alimentos ricos en fibra, como las verduras y los cereales integrales, dijo Marc O’Meara, nutricionista del Hospital Brigham and Women’s de Boston.

    La fibra es esencial para mantener sanos los intestinos y el microbioma intestinal, dijo. Ayuda a mantener la regularidad intestinal y sirve de alimento para los microbios del intestino. Las dietas ricas en fibra también pueden reducir la probabilidad de desarrollar ciertos trastornos intestinales, como el síndrome del intestino irritable, dijo.

    O’Meara recomendó procurar que la mayoría de las comidas incluyan porciones iguales de verduras, proteínas y granos integrales. O, si estás intentando limitar las calorías para perder peso, dijo, haz que la mitad del plato sea de verduras y una cuarta parte de cada una de las proteínas y cereales integrales.

    Aumento de peso

    Una afirmación popular en las redes sociales es que debes seguir una dieta rica en proteínas si quieres bajar de peso o ganar músculo. Pero si no haces suficiente entrenamiento de fuerza u otros ejercicios para igualar tu mayor consumo de proteínas, dijo Mozaffarian, cualquier exceso de calorías, incluidas las procedentes de las proteínas, se convertirá en grasa.

    O’Meara también señaló que favorecer los alimentos ricos en proteínas en detrimento de las verduras podría provocar un aumento de peso. Media taza de verduras cocidas, por ejemplo, tiene de media unas 25 calorías, mientras que media taza de pollo cocido tiene unas 140 calorías, dijo. Si triplicas una ración de pollo para comer más proteínas, consumirás entre cinco y seis veces más calorías que si triplicas una ración de verduras, dijo O’Meara.

    Problemas renales

    Si tus riñones están sanos, probablemente no tengas que preocuparte mucho por el consumo excesivo de proteínas, dijo Hensrud. Sin embargo, para más de uno de cada siete estadounidenses con enfermedad renal crónica –especialmente quienes están cerca de necesitar diálisis–, metabolizar grandes cantidades de proteínas puede sobrecargar los riñones, dijo Hensrud, lo que reduciría aún más la función renal.

    Los cálculos renales son también un posible efecto secundario del consumo excesivo de proteínas animales, dijo Hensrud. Sin embargo, si bebes suficiente agua, el riesgo es mucho menor.

  • Israel captura un castillo clave en Líbano mientras aumenta su ofensiva contra Hezbolá

    Israel captura un castillo clave en Líbano mientras aumenta su ofensiva contra Hezbolá

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    Militares de Israel en una entrada del castillo de Beaufort

    Reuters
    El castillo de Beaufort es una fortaleza estratégica situada en el sur del Líbano.

    El ejército de Israel capturó el castillo de Beaufort, un emplazamiento estratégico en el sur del Líbano, en un movimiento que el primer ministro Benjamin Netanyahu ha calificado como un “giro decisivo” en su ofensiva contra la milicia musulmana Hezbolá.

    Situado sobre el valle del Litani, el castillo ha sido clave para controlar la región que lo rodea desde que los cruzados lo construyeron hace unos 900 años. El ejército israelí lo capturó hace 44 años en lo que en Israel se conoce como la Primera Guerra del Líbano.

    En una declaración el domingo tras su toma, Netanyahu afirmó que se trataba de “una etapa decisiva y un giro decisivo en nuestra política”.

    “Hemos roto la barrera del miedo. Estamos tomando la iniciativa, estamos actuando en todos los frentes: en Siria, en Gaza, en el Líbano”, afirmó.

    Netanyahu añadió que su objetivo era “profundizar y ampliar nuestro control sobre los lugares que estaban bajo el control de Hezbolá”.

    La toma se produce mientras las tropas terrestres se adentran cada vez más en territorio libanés, más allá de su línea de demarcación original del río Litani. Las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) han ampliado la zona del sur del Líbano de la que han ordenado evacuar a los residentes.

    El primer ministro del Líbano ha rechazado lo que considera un “castigo colectivo” por parte de Israel.

    Una victoria altamente simbólica

    El ministro de Defensa, Israel Katz, recordó la batalla de hace 44 años contra la Organización para la Liberación de Palestina (OLP), una de las primeras de la guerra del Líbano. Dijo que la Brigada Golani, que la tomó entonces, había regresado y izado la bandera israelí sobre ella.

    Por lo tanto, se trata de una victoria altamente simbólica, además de estratégica, en lo que a Israel se refiere.

    En 1982, las fuerzas israelíes ocuparon el castillo, situado a solo 14,5 km de la frontera israelí, pero se retiraron en 2000 cuando abandonaron su autoproclamada zona de amortiguación en el sur del Líbano.

    Para los libaneses, se trata del último hito histórico conquistado en los últimos días, mientras que la ciudad de Nabatieh, más al norte, parece ser cada vez más un objetivo de las Fuerzas de Defensa de Israel.

    El ministro Katz afirmó que el control del castillo y de la cresta sobre la que se alza era un paso importante para proteger a las comunidades israelíes al otro lado de la frontera.

    La reciente advertencia de evacuación es la segunda vez en los últimos días que Israel ha ordenado a los residentes que abandonen todo el sur del Líbano al sur del río Zahrani.

    “Cualquier persona que se encuentre cerca de elementos, instalaciones o medios de combate de Hezbolá pone en peligro su vida”, declaró un portavoz de las FDI.

    Aseguró que un “número significativo de soldados de infantería de las FDI” participaba en la operación, que “actualmente se está ampliando a otras zonas”.

    Humo sobre el castillo de Beaufort en medio de los ataques de Israel.

    Getty Images
    El castillo fue edificado hace unos 900 años y es considerado un punto estratégico en Líbano.

    Gana terreno en Líbano

    La captura del castillo se trata de otra clara indicación de que las fuerzas terrestres israelíes se están adentrando cada vez más en territorio libanés, más allá de su línea de demarcación original del río Litani.

    Israel afirma que ha intensificado su ofensiva contra Hezbolá en respuesta a la escalada de ataques con drones explosivos y misiles por parte del grupo respaldado por Irán, tanto contra tropas israelíes dentro del Líbano como contra comunidades al otro lado de la frontera.

    El domingo, el Ministerio de Sanidad del Líbano informó de que 13 miembros del personal hospitalario habían resultado heridos en un ataque aéreo en las inmediaciones del hospital Hiram, en Tiro, al sur del Líbano, que causó daños importantes.

    El ejército confirmó la muerte de otro soldado, mientras que las escuelas de las comunidades situadas en el lado israelí de la frontera permanecieron cerradas el domingo como medida de precaución.

    El sábado, Hezbolá lanzó unos 25 proyectiles hacia esa zona, lo que provocó que políticos israelíes de la oposición instaran al gobierno a hacer más para garantizar la seguridad de los residentes.

    En Líbano, el primer ministro Nawaf Salam pronunció un discurso televisado en el que acusó a Israel de una “política de tierra quemada y castigo colectivo” en el sur del país.

    Y Francia, que mantiene vínculos históricos con el Líbano, ha solicitado una reunión del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas para debatir las operaciones militares israelíes.

    “Es urgente que las armas callen, todas ellas y para siempre, escribió en X el presidente francés Emmanuel Macron. “Nada justifica la grave escalada que se está produciendo actualmente en el sur del Líbano”, añadió.

    El ministro de Asuntos Exteriores, Jean-Noël Barrot, declaró a la cadena francesa BFMTV que la situación era un “grave error por parte de Israel”.

    ¿Fin del alto al fuego?

    Las autoridades israelíes han afirmado que los ataques de Hezbolá violan el acuerdo de alto el fuego temporal entre los gobiernos israelí y libanés, que se ha prorrogado dos veces desde su entrada en vigor el mes pasado.

    Las autoridades libanesas han señalado que los propios ataques israelíes constituyen violaciones.

    Las acusaciones mutuas significan que el alto el fuego está prácticamente está roto, pero, a pesar de ello, está previsto que esta semana se celebre en Washington una cuarta ronda de negociaciones entre las delegaciones de ambos gobiernos.

    Salam ha afirmado que esta es la única vía de salida del conflicto para el Líbano, pero Hezbolá no participa en ella. Y el Gobierno y el ejército libaneses, como siempre, solo pueden esperar.

    Líbano se vio arrastrado a la guerra entre Estados Unidos e Israel contra Irán el 2 de marzo, cuando Hezbolá lanzó cohetes contra Israel en represalia por un ataque israelí que acabó con la vida del líder supremo de Irán, Alí Jamenei.

    Israel respondió con una campaña aérea sobre todo el Líbano y una invasión terrestre. Desde entonces, las autoridades libanesas afirman que han muerto más de 3.300 personas, mientras que se han registrado 25 bajas militares israelíes.

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    BBC

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  • Más de 200 heridos y cientos de detenidos en Francia por disturbios tras la victoria del PSG en la Liga de Campeones

    Más de 200 heridos y cientos de detenidos en Francia por disturbios tras la victoria del PSG en la Liga de Campeones

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    Dos policías, con guantes, cascos y mascarillas de plástico protectoras, caminan por una calle y en el fondo se fuego.

    REUTERS/Abdul Saboor
    Policías en París el sábado, tras la victoria del PSG.

    Un total de 219 personas resultaron heridas en enfrentamientos entre aficionados al fútbol y policías en distintas partes de Francia, tras la victoria del Paris Saint-Germain (PSG), ante el Arsenal de Inglaterra, en la final de la Liga de Campeones, que se disputó el sábado en Budapest.

    Ocho personas se encuentran en condición grave, informó el ministro del Interior Laurent Nuñez.

    Miles de agentes fueron desplegados para frenar los disturbios que interrumpieron los servicios de autobús y trenes en la capital, París. Cincuenta y siete de ellos resultaron heridos.

    Nuñez dijo que 780 personas habían sido arrestadas por la violencia y que más de 450 están bajo custodia.

    Una persona fue hallada muerta tras un accidente en la circunvalación de París, que los alborotadores intentaron bloquear durante la noche.

    Unos 6.000 policías han sido movilizados para el desfile de la victoria del PSG, previsto para este domingo en la zona donde se encuentra la Torre Eiffel.

    A la izquierda se ve un vehículo en llamas. Muy cerca está un grupo de policías. Al fondo se ven vehículos de la policía, una concentración de personas y la Torre Eiffel

    AFP via Getty Images
    Las autoridades dijeron que están preparados para enfrentar la violencia.

    El ministro del Interior indicó que las fuerzas de seguridad serían “firmes” en su respuesta.

    “Somos un gran país por mantener el orden público. Permitimos la libertad de reunión, pero no los excesos”, afirmó.

    Hubo violencia similar cuando el PSG ganó el mismo trofeo el año pasado, con celebraciones que se volvieron mortales.

    La vasta avenida de los Campos Elíseos fue invadida por aficionados poco después de que el equipo local ganara en la tanda de penaltis.

    Las imágenes muestran bengalas encendidas, bicicletas eléctricas ardiendo en las calles y personas rompiendo cristales de al menos una tienda.

    La policía lanzó gases lacrimógenos para dispersar a las multitudes en el centro de la ciudad.

    La policía de París realizó 480 detenciones, de las cuales 277 fueron detenidas, incluidas 82 menores de edad.

    Las cifras son provisionales, indicó la fiscalía de París, que añadió que los delitos iban desde ataques a agentes hasta ataques a propiedades, robo, así como la posesión ilegal de armas.

    Las circunstancias que rodearon la muerte del joven de 24 años cerca de Porte Maillot, en la circunvalación de París, siguen sin estar claras. Algunos testigos dijeron que iba en una moto cuando chocó contra bloques de hormigón.

    Un adolescente también está en estado crítico tras una pelea en otra zona de París. No está claro si estaban implicados en los disturbios relacionados con el partido de fútbol.

    Varios jóvenes corren por una calle, al fondo se ver humo

    AFP via Getty Images
    Las escenas de París fueron similares a las celebraciones del año pasado por la victoria del PSG.

    “La gran mayoría sale a celebrar (el triunfo) y va muy bien”, dijo el ministro del Interior francés el domingo.

    “Pero otros individuos, que no son seguidores del PSG, que ni siquiera vieron el partido, vienen a causar problemas y disturbios. Estamos aquí para impedirles que lo hagan. Nuestra respuesta es muy firme.”

    La líder de extrema derecha Marine Le Pen escribió en X: “Solo en Francia la victoria de un club de fútbol desata disturbios”.

    “Solo en Francia todo el mundo se siente obligado a encerrarse en sus casas la noche de una victoria para evitar ser confrontado con la violencia”, añadió.

    Está previsto que los jugadores participen en el desfile de la victoria este domingo.

    Se planea una visita guiada por el Campo de Marte, que está al lado de la Torre Eiffel y una recepción organizada por el presidente francés Emmanuel Macron.

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    BBC

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  • Las incógnitas que aún rodean la muerte de Marilyn Monroe 100 años después de su nacimiento

    Las incógnitas que aún rodean la muerte de Marilyn Monroe 100 años después de su nacimiento

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    “¿Cómo se escribe una historia de vida? La verdad rara vez sale a la luz, normalmente circulan las falsedades. Pero es difícil saber por dónde empezar si no empiezas con la verdad”.

    Así se expresaba Marilyn Monroe en la última entrevista que concedió antes de su muerte, el 5 de agosto de 1962.

    Norma Jeane Baker (su verdadero nombre) tenía 36 años y dejaba atrás una vida llena de contrastes: estrella adorada por millones de personas alrededor del mundo, lidió con innumerables problemas psicológicos y emocionales que ella misma atribuía a su infancia y, en menor medida, al peso de la fama.

    Su solitaria muerte de madrugada, clasificada oficialmente como “probable suicidio”, desató múltiples rumores y teorías conspirativas que perduran hasta hoy, 100 años después de su nacimiento.

    Contienen los ingredientes perfectos para una película de Hollywood: sexo, política, agentes secretos e incluso la presunta implicación de la mafia o de una poderosa familia como los Kennedy.

    El periodista y escritor británico Anthony Summers se sumergió en los años 80 en una exhaustiva investigación, ahora actualizada, para intentar desentrañar el misterio.

    ¿Qué fue lo que halló?

    Marilyn Monroe posa en el metro de Nueva York mientras un hombre la mira de lejos

    Getty Images
    Marilyn Monroe cumpliría 100 años este 1 de junio,

    Una meticulosa labor

    El objetivo inicial del viaje del periodista a Hollywood era cubrir la reapertura de la investigación sobre la muerte de la actriz anunciada por el fiscal de distrito de Los Ángeles.

    Era 1982 y se cumplían 20 años del suceso.

    “Marilyn no había sido una de mis actrices favoritas, me gustaban más Natalie Wood y otras artistas de esa época”, le dijo Summers a BBC Mundo.

    El escritor y periodista Anthony Summers en su escritorio, con camisa azul.

    Netflix
    Anthony Summers llegó a Los Ángeles en los años 80 con la idea de hacer un reportaje en dos o tres semanas, pero se quedó en la ciudad californiana más de dos años para completar su trabajo.

    “Fui a Los Ángeles y empecé a mirar qué hacía el fiscal de distrito. Muy pronto me di cuenta de que la historia era mucho más amplia y complicada de lo que pensaba.

    “También me di cuenta de que su vida entera había sido mal cubierta por la prensa, excepto en dos o tres biografías. Había mucho que aprender”, recordó.

    Se compró un auto y empezó a tocar puertas y hacer llamadas. Las evasivas o directamente negativas de la gente a hablar le demostraron que, a pesar del paso del tiempo, el asunto todavía despertaba temores y suspicacias.

    Pero Summers insistió.

    Finalmente consiguió entrevistar a más de 700 personas, algunas de ellas con un conocimiento muy estrecho de los últimos días y horas de vida de la actriz, como su ama de llaves, Eunice Murray, o la familia del doctor Ralph Greenson, su último psiquiatra.

    Fruto de ese trabajo, Summers publicó en 1985 Goddess: The Secret Lives of Marilyn Monroe (“Diosa: las vidas secretas de Marilyn Monroe”).

    El libro ha sido actualizado y reeditado en varias ocasiones y sirvió de base para el documental de Netflix The Mystery of Marilyn Monroe: the Unheard Tapes (“El misterio de Marilyn Monroe: las cintas inéditas”) en el que se pudieron oír grabaciones hasta ese momento desconocidas de personas muy cercanas a Monroe.

    Una sonriente Marilyn Monroe mira hacia arriba con la cabeza apoyada en un brazo y la otra mano en la barbilla

    Getty Images

    “No encontré nada que me convenciera de que fue asesinada, pero sí hallé pruebas de que las circunstancias de su muerte fueron deliberadamente encubiertas”, sostuvo Summers.

    “Y diría que la evidencia sugiere que fue así por la conexión de la actriz con los hermanos Kennedy”.

    ¿Qué quiso decir?

    Marilyn y los Kennedy

    En el centro de todo el misterio que rodea la muerte de Marilyn Monroe está, efectivamente, la supuesta relación de la actriz con los hermanos John y Robert “Bobby” Kennedy, en aquella época presidente y fiscal general de EE.UU. respectivamente.

    Corrían los años 1961 y 1962, y a la actriz no le quedaría mucho tiempo de vida.

    Marilyn Monroe con Bob (izquierda) y John Kennedy.

    Netflix
    Esta es la única fotografía en la que aparecen los hermanos Kennedy junto a la estrella de cine.

    Summers consiguió que fuentes directas corroboraran que Monroe y los Kennedy coincidieron con cierta frecuencia en la mansión de Peter Lawford, cuñado de los políticos y conocido de la actriz, en la playa de Malibú.

    Otros entrevistados fueron más allá y hablaron de una presunta relación sentimental de Monroe con ambos, primero con John y luego con Bobby, que nunca ha sido reconocida por la familia Kennedy.

    Entre las grabaciones de Summers llaman especial atención los testimonios de detectives privados, informantes y exagentes del FBI que reconocen abiertamente ante el micrófono que tanto Marilyn Monroe como los Kennedy estaban siendo espiados.

    Investigadores directamente involucrados en el caso como Fred Otash o John Danoff le explicaron al periodista que la casa de la actriz y la de Lawford tenían micrófonos instalados por las fuerzas del orden y por grupos mafiosos a los que les interesaba tener un posible escándalo con el que presionar al fiscal general.

    Además, Summers tuvo acceso a expedientes oficiales que demuestran que el FBI investigaba a la actriz por su presunta ideología izquierdista y que la agencia consideraba “motivo de preocupación por cuestiones de seguridad” los encuentros de Monroe con el presidente y con el fiscal general.

    Marilyn Monroe en un auto se lleva las manos a la cara, con tristeza, tras la separación de Joe DiMaggio

    Getty Images
    Marilyn Monroe vivió marcados altibajos durante su carrera.

    Según la investigación de Summers, esto llevó a que los Kennedy rompieran toda relación con la actriz.

    Reed Wilson, un agente que era experto en escuchas y trabajaba tanto para el FBI como para la CIA, le confió a Summers que, en la última conversación de Monroe con Peter Lawford el mismo día de su muerte, la actriz exigió que la dejaran en paz.

    “Me siento usada. Me siento como un pedazo de carne. Siento que me han pasado de uno a otro”, reprochó Monroe citada por Wilson.

    “No es que tuviera el corazón roto, no creo que fuera eso”, apuntó Wilson. “Era más bien que sentía que se habían aprovechado de ella, que le habían mentido”.

    ¿Un complot para asesinarla?

    La idea de que Monroe pudiera haberse convertido en una figura molesta o incluso peligrosa para los Kennedy hizo que la teoría del asesinato cobrara fuerza.

    Sin embargo, para Anthony Summers no hay evidencia que la sustente.

    “La insinuación de que fue asesinada no tiene una base fundamentada en hechos”, le explicó el autor a BBC Mundo. “Para sugerir que alguien ha sido asesinado tienes que tener alguna prueba, y no la hay”.

    Eunice Murray, ama de llaves, y Norman Jeffires, handyman, se disponen a subir a un auto el 6 de agosto de 1962

    Getty Images
    Eunice Murray, ama de llaves de Marilyn Monroe, se convirtió en una figura central para intentar descifrar qué pasó la noche de la muerte de la actriz.

    “La evidencia de la noche que murió sí indica que se fabricó una historia, que no se contó la verdad sobre cómo se desarrollaron los hechos”, afirmó.

    “Según la versión que se dio en su momento, el ama de llaves Eunice Murray vio una luz [en la habitación de la actriz] a las 3 de la madrugada del domingo 5 de agosto y llamó a Ralph Greenson, el psiquiatra de Monroe, quien al llegar miró por la ventana y la vio tendida en la cama, aparentemente muerta. Entonces Greenson rompió el vidrio y, al cabo de un rato, él y Murray llamaron a la policía”, explicó.

    Sin embargo, Summers recogió testimonios de otras personas con una versión diferente, como Nathalie Jacobs, viuda del representante de prensa de Monroe, que recordó que alguien avisó a su esposo de que había una emergencia con la actriz a las 10 o las 11 de la noche del sábado 4.

    En esta línea, el forense que hizo la autopsia, Thomas Noguchi, determinó como hora probable de la muerte las 11 o las 12 de la noche, lo que colocaría la fecha del fallecimiento en el 4 de agosto y no el día 5.

    ¿Qué pasó en esas horas de diferencia entre las 11 de la noche y las 3 de la madrugada de la versión oficial?

    Joe DiMaggio cabizbajo, acompañado de su hijo, durante el funeral de Marilyn Monroe el 14 de agosto de 1962

    Getty Images
    La estrella del béisbol Joe DiMaggio, que fue el segundo marido de Marilyn Monroe, se mostró muy afectado por la muerte de la actriz.

    “Me llevó mucho tiempo ver qué piezas del rompecabezas podía encontrar y si encajaban”, contó Summers.

    “Con el descubrimiento de que mandaron una ambulancia a casa de Monroe, dato que provino de una fuente muy confiable -el jefe de la empresa de ambulancias Schaefer- y fue corroborado por otras siete personas, pude hacer un análisis más real de los tiempos.

    “Quedé convencido, y ahora lo estoy aún más, de que hubo un engaño sobre lo que pasó, pero no que la hubieran matado. No se veían daños físicos según la autopsia, tampoco señales de inyecciones”, reiteró.

    “Antes de saltar a esa conclusión, tienes que preguntarte qué otra cosa pudo haber pasado. Se encontraron pastillas para dormir, un frasco vacío de Nembutal, que es un barbitúrico.

    “Me pareció completamente posible que hubiera muerto por sobredosis accidental. O que se hubiera matado deliberadamente, algo que había intentado antes.

    “Si me preguntas qué pienso yo de las dos, creo que es más probable que fuera un terrible accidente. Si hubiera querido suicidarse, yo esperaría que se lo hubiera dicho a alguien o que hubiera dejado una nota informando que se estaba matando. No parece que lo hiciera.

    “Nunca lo sabremos, creo, pero me decanto por el lado de la muerte accidental”, subrayó el autor.

    El nicho de Marilyn Monroe, con una placa con su nombre y las fechas 1926-1962. Hay una foto de ella y un ramo de flores

    Getty Images
    El nicho de Marilyn Monroe está en un pequeño cementerio de Los Ángeles.

    En una de las actualizaciones de su libro, el periodista pudo añadir algunas de las piezas que le faltaban de su particular rompecabezas.

    Una de esas piezas era Sydney Guilaroff, peluquero de Monroe en varias de sus películas y confidente de la actriz.

    “Cuando estuve en Los Ángeles en los años 80 una y otra vez, me encontré con él y hablamos”, evocó Summers.

    “Siempre era muy amable y cooperativo sobre cosas que ocurrieron antes de la muerte de Marilyn, pero se comportaba de forma muy extraña cuando le preguntaba sobre los eventos de esa noche.

    “Años después, Guilaroff describió en su biografía cómo a las 9:30 de la noche en que murió, Marilyn le llamó. Sonaba aletargada y disgustada.

    “Le contó desesperada que estaba ‘rodeada de peligros, de traiciones de hombres en altos cargos’ y que Robert estuvo en la casa ese mismo día y la había amenazado y gritado”, expuso Summers.

    El ama de llaves también le dijo a Summers que Kennedy visitó a la actriz esa tarde, y que hubo una acalorada discusión.

    “Mi interpretación, con base en todas las personas con las que hablé, es que Bobby fue a verla ese día, que discutieron y que él tenía que dejar la ciudad, por eso necesitaban ganar tiempo”, opinó Summers.

    “Hubiera sido comprometedor que se supiera que había estado en la casa horas antes de su muerte. Parte del retraso era para asegurarse de que Bobby estaba fuera de la ciudad”.

    El periodista consiguió acceder a los registros de vuelo de un helicóptero que esa misma noche despegó de la casa de Peter Lawford.

    Sin embargo, Robert Kennedy nunca reconoció que estuviera en Los Ángeles el día en que murió la actriz.

    Una fascinación que perdura

    “La felicidad… ¿se llega a conocer? Intentar ser feliz es casi tan difícil como intentar ser buena actriz”.

    La vida de Marilyn Monroe estuvo repleta de momentos estelares y de tremendos dolores y decepciones.

    Una joven Marilyn Monroe posa en bikini en una playa

    Getty Images
    Marilyn Monroe es la mujer más fotografiada de la historia del cine.

    100 años después de su nacimiento, su figura sigue despertando un gran interés.

    “No estoy seguro de lo que es, pero sí sé que desde Connecticut hasta el Congo Marilyn aparece en tazas de café, bolsos, lo que se te ocurra”, sostuvo Summers.

    “En Malasia, por ejemplo, hay un restaurante con su nombre y un banco con una figura de cartón de Marilyn Monroe para que te puedas sentar a su lado y sacarte una foto con ella”.

    “Me pregunto qué piensan de ella los jóvenes de ahora. ¿La ven como una persona real con sentimientos? Espero que sí, porque fue una mujer real con inteligencia real.

    “Hay numerosas razones para sentir empatía hacia ella. Es mucho más que una figura de cartón. Y será más que eso. Creo que las cosas se han salido de control. Nadie tiene una noción de quién era la verdadera Marilyn Monroe”, expresó.

    “Marilyn Monroe era una mujer brillante y una muy buena actriz. Leía mucho, sabía sobre política. Era una mujer inteligente sometida a una presión casi intolerable y al final se puede decir que esa presión la mató”.

    Las últimas palabras que le dijo la actriz a Richard Meryman, el periodista que la entrevistó para Life, reflejan también ese deseo de ser tomada en serio.

    “Por favor, no me hagas quedar como un chiste”.

    * Esta nota fue publicada originalmente en 2022 por el 60º aniversario de la muerte de Marilyn Monroe y la actualizamos para el centenario de su nacimiento.

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  • Elecciones presidenciales en Colombia: esto es lo que hay que saber

    Elecciones presidenciales en Colombia: esto es lo que hay que saber

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    La elección pone a prueba el legado del primer presidente de izquierda del país frente a un candidato independiente de extrema derecha en ascenso y una conservadora tradicional.

    En Colombia, los votantes acuden a las urnas este domingo en unas elecciones presidenciales marcadas por la ansiedad generalizada sobre la seguridad pública y la incertidumbre sobre qué dos candidatos se enfrentarán en la segunda vuelta prevista para junio.

    Aunque la contienda se ha planteado como una elección entre extremos, las encuestas indican que aproximadamente el 20 por ciento de los votantes siguen indecisos, muchos de los cuales son moderados o centristas.

    La elección también sirve como un referéndum sobre el legado del presidente saliente, Gustavo Petro, el primer mandatario de izquierda del país.

    Su mandato se ha caracterizado por la representación histórica de las comunidades indígenas, afrocolombianas y LGBTQ, y también por un proceso de paz en su mayor parte infructuoso, una agenda legislativa estancada, discursos públicos digresivos, disputas con los órganos judiciales y legislativos y una relación tormentosa con el presidente Donald Trump.

    ¿Quiénes son los principales candidatos?

    En la izquierda está el senador Iván Cepeda, de 63 años, un aliado acérrimo de Petro que ayudó a formar su partido y se presenta con una plataforma de continuidad. Mantiene una cómoda ventaja en la mayoría de las encuestas y se espera que pase a la segunda vuelta del 21 de junio.

    Pero, aunque los expertos dicen que Cepeda se beneficia de la sólida base de la izquierda, no está claro si su personalidad reservada avivará a los votantes tanto como lo hizo la presencia galvanizadora de Petro.

    Desde la extrema derecha se presenta Abelardo de la Espriella, de 47 años, un extravagante abogado penalista y empresario, además de novato en la política. Presentándose como una figura externa que viene a salvar a la nación al estilo de Trump o del presidente de El Salvador, Nayib Bukele, De La Espriella llevó a cabo una acalorada campaña centrada en medidas de seguridad de línea dura, incluida la promesa de construir 10 megacárceles.

    Un aumento de apoyo en las últimas semanas de la campaña lo colocó a la par de Cepeda, según mostraron algunas encuestas. Además de la seguridad, prometió dar prioridad a Dios y a la familia, lo que le valió el respaldo de la derecha religiosa.

    Paloma Valencia, de 48 años, senadora desde hace mucho tiempo y destacada conservadora institucional, sería la primera mujer presidenta del país. Hizo campaña con el apoyo de Álvaro Uribe, un expresidente que gozaba de enorme popularidad.

    La candidatura de Valencia convirtió a las votantes mujeres en un grupo demográfico clave, y las políticas públicas destinadas a ayudar a las mujeres y a las madres solteras surgieron con frecuencia en la campaña electoral. Valencia también intentó ganarse los votos femeninos después de que De La Espriella cometiera ocasionales metidas de pata que los críticos calificaron de sexistas.

    Hasta mayo, ella y De La Espriella estaban empatados en la carrera por el voto conservador, pero el impulso de Valencia se estancó este mes, y ahora parece estar en un distante tercer lugar en la contienda. Los expertos dicen que hay una pequeña posibilidad de que consiga suficientes votantes indecisos para llegar a la segunda vuelta.

    ¿Qué preocupa a los votantes?

    La seguridad es un tema prioritario en Colombia, donde los asesinatos, los secuestros y los desplazamientos forzados se han disparado en los últimos años, especialmente fuera de las grandes ciudades, donde los grupos rebeldes han luchado por el control.

    El asesinato de Miguel Uribe Turbay –un aspirante a la presidencia procedente de una de las familias políticas más prominentes de Colombia– el año pasado en Bogotá avivó los temores de un retorno a la violencia urbana de hace tres décadas.

    Dos de los colaboradores de campaña de De La Espriella fueron asesinados a tiros este mes por hombres enmascarados en motocicletas en el sureste de Colombia. La compañera de fórmula de Cepeda, Aída Quilcué, senadora y destacada líder indígena, fue secuestrada brevemente en febrero.

    La estrategia emblemática de Petro, “Paz Total” –que buscaba acuerdos negociados con diversos grupos armados criminales– ha enfrentado una reacción pública negativa, y hay críticos que afirman que los grupos se aprovecharon de los altos al fuego para expandir su control territorial.

    Bajo el mandato de Petro, el número de zonas consideradas de conflicto activo se duplicó con creces en todo el país, pasando de siete a 16. Y el año pasado, el número total de miembros de los grupos armados aumentó un 23 por ciento, hasta superar los 27.000.

    Cepeda ha dicho que seguirá adelante con una versión del plan de paz de Petro, mientras que los otros principales candidatos han dicho que lo abandonarían. Valencia ha prometido “cazar como ratas” a los grupos armados y a los delincuentes, y tanto ella como De La Espriella dicen que buscarán asociarse con las fuerzas militares de Estados Unidos.

    Para la base progresista de Cepeda, las elecciones se ven como una lucha para preservar los avances en las reformas sociales, incluyendo la redistribución de la tierra, la disminución de los índices de pobreza, la reducción de la deforestación en la Amazonía y una mayor representación política de las comunidades marginadas.

    Varios observadores electorales expresaron su preocupación por las acusaciones de fraude promovidas por Petro y De La Espriella, quienes sugieren que el bando contrario podría amañar las elecciones, a pesar de que los expertos afirman que el proceso electoral colombiano es extremadamente transparente y resistente a la manipulación.

    La directora de la misión de observación electoral de Colombia, Alejandra Barrios, dijo que a los observadores les preocupaba la percepción pública de fraude y cómo reaccionarían los ciudadanos ante un resultado electoral contrario a su elección política.

    ¿Cuándo se esperan los resultados?

    Los centros de votación en toda Colombia estarán abiertos de 8 a. m. a 4 p. m., hora local, el domingo. Se espera que los resultados estén disponibles el domingo por la noche. Hay una ley de prohibición de bebidas alcohólicas vigente desde el viernes hasta el lunes, una medida destinada a prevenir la violencia relacionada con el consumo de alcohol.

    Annie Correal y Luis Ferré-Sadurní contribuyeron con la información.

    Genevieve Glatsky es una reportera del Times radicada en Bogotá.

    Annie Correal y Luis Ferré-Sadurní contribuyeron con la información.

  • Opinión: Hungría demostró cómo derrotar a un autócrata

    Opinión: Hungría demostró cómo derrotar a un autócrata

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    Desde primera hora de la mañana del segundo sábado de mayo, primero cientos y luego miles de personas se congregaron en la plaza frente al majestuoso edificio del Parlamento húngaro para celebrar el inicio de una nueva era política. Era la plaza donde decenas de miles se reunieron en 1956 y 1989 para exigir el fin de la ocupación soviética y, en 2006, para protestar contra un gobierno desacreditado. Era la plaza a la que el régimen del primer ministro Viktor Orbán impuso un importante rediseño hace más de una década –desvió el tráfico, instaló un gran estanque reflectante y parterres elevados, y trazó caminos estrechos–, aparentemente para garantizar que no volviera a producirse una concentración masiva de este tipo. Ahora era la plaza donde Péter Magyar, antiguo leal a Orbán, juraría su cargo, con la promesa del renacimiento de la democracia y la libertad tras 16 años de control autocrático.

    La multitud, que se juntaba en los espacios disponibles llenando gradualmente los cafés y calles cercanas, acogió a personas de todas las edades: jóvenes que no recordaban una época previa a Orbán y que habían votado en un número sin precedentes; intelectuales de edad avanzada que creían que jamás volverían a celebrar su país; familias multigeneracionales que habían llegado en autobús después de ver a Magyar en sus ciudades y pueblos natales. Durante su campaña, Magyar viajó a unas 700 localidades, convirtiendo muchas de ellas en “islas del Tisza”, puestos avanzados de apoyo a su partido. Al final, Magyar celebraba cinco o más mítines al día.

    Parecía una misión imposible. Orbán y sus compinches dominaban los medios de comunicación, perseguían y difamaban a los políticos de la oposición y cambiaban las leyes electorales en beneficio de su partido, el Fidesz. Orbán parecía haber logrado lo que el sociólogo y teórico político húngaro Balint Magyar (sin parentesco) denomina “ruptura autocrática”, el punto a partir del cual es imposible desbancar a un autócrata mediante elecciones. Políticos iliberales de otros países peregrinaron a Hungría para aprender de Orbán; CPAC (Conferencia de Acción Política Conservadora, por su sigla en inglés), la reunión de los conservadores nacionales estadounidenses, empezó a celebrar allí una convención anual; y el vicepresidente JD Vance visitó Budapest antes de las elecciones, en una muestra de apoyo a Orbán. Y, sin embargo, los húngaros no solo le dieron al partido Tisza la victoria, sino la mayoría constitucional, poder suficiente para revertir los cambios introducidos por Orbán en las leyes e instituciones húngaras. El triunfo fue asombroso –único en nuestra era de retrocesos democráticos– y deja lecciones claras para Estados Unidos.

    Una lección evidente del éxito de Péter Magyar reside en la escala, el alcance y la tenacidad de su red organizativa. “Tenían 2000 islas del Tisza con entre 30.000 y 50.000 voluntarios”, me dijo Balint Magyar, con evidente asombro. “Solo en sus centros de llamadas, tenían entre 3000 y 4000 personas en la última semana de campaña”. Hablamos dos días antes de la ceremonia de investidura, en su despacho del espectacular, aunque prácticamente vacío, edificio de la Universidad Centroeuropea. En 2018, el gobierno de Orbán obligó a la mayor parte de las operaciones de la universidad a exiliarse en medio de una campaña de desprestigio antisemita centrada en el filántropo estadounidense de origen húngaro George Soros, fundador y principal financiador de la UCE. Algunas de las muchas otras campañas de desprestigio de Orbán se centraron en los migrantes, “las élites de Bruselas” y las personas LGBTQ. Durante la última campaña electoral, vallas publicitarias y mensajes en las redes sociales generados por inteligencia artificial advertían a los húngaros que corrían peligro de ser invadidos por Ucrania y que solo Orbán podía protegerlos. Debería haber parecido absurdo –era absurdo–, pero durante años la estrafalaria propaganda xenófoba y antisemita le había funcionado bien a Orbán. No funcionó contra Péter Magyar, probablemente porque muchos húngaros tuvieron la oportunidad de verlo en persona, muchos de ellos en repetidas oportunidades. Esta es otra lección de su éxito: la anticuada política en persona puede ser un poderoso antídoto contra el alarmismo de los medios de comunicación.

    En su discurso de investidura ante el Parlamento, retransmitido en pantallas gigantes instaladas alrededor de la plaza, Péter Magyar dijo que los votantes le habían otorgado un mandato “no solo para cambiar el gobierno, sino para cambiar el sistema. Para empezar de nuevo”.

    Magyar enumeró las formas en que Orbán había dañado a Hungría: una economía estancada en la que un tercio de la población vive en la pobreza, servicios de salud inadecuados, escuelas de baja calidad, instituciones de bienestar infantil plagadas de abusos, una atmósfera de odio y miedo. El régimen de Orbán había “robado del bien común de la nación húngara, de los bolsillos del pueblo húngaro y de las mesas de los niños y ancianos húngaros”, dijo Magyar, “unos 20 billones de florines húngaros”, es decir, unos 65.000 millones de dólares, en la última década y media.

    Políticos de la oposición habían descrito el régimen de Orbán como “corrupto”, un término relativamente suave que sugería una cierta aberración respecto a la función prevista del gobierno. Péter Magyar no hizo esa concesión. Tomando prestado un término acuñado por Balint Magyar, lo ha calificado de Estado mafioso: una empresa fundamentalmente criminal. Tercera lección: no te andes con rodeos.

    En lugar de rehuir la confrontación directa, se fortaleció contra ella. Al ser elegido diputado al Parlamento Europeo, en 2024, se aseguró la inmunidad judicial en Hungría. Cuando circularon rumores sobre un video íntimo que se utilizaría para chantajearlo, pasó a la ofensiva y acusó a Orbán de utilizar “kompromat al estilo ruso” (no se divulgó ningún video). Sabiendo que probablemente bloquearían su registro de un nuevo partido político, asumió el control de uno que había quedado inactivo. Y lo que es aún más importante, en lugar de intentar crear coaliciones entre otros partidos, se centró en reclutar al mayor número posible de personas reales, de todo el espectro político y, en última instancia, construyó una gigantesca organización capaz de derribar el monopolio político de Orbán.

    Podría decirse –y algunos lo han hecho– que Magyar ganó, al menos en parte, porque era un antiguo miembro del partido Fidesz de Orbán. Pero mis interlocutores en Hungría subrayaron que la credibilidad de Magyar residía en que no era miembro de la antigua oposición, cuyas políticas habían provocado el descontento que hizo posible el ascenso de Orbán y cuya timidez había contribuido a perpetuar su poder. Eso también es una lección: la persona mejor posicionada para acabar con el poder de Donald Trump no sería un republicano anti-Trump, sino alguien ajeno al grupo de poder demócrata, alguien que pueda afirmar con credibilidad que Trump no llegó al poder durante su mandato: un Graham Platner en lugar de un Thomas Massie.

    A pesar de todo su incansable trabajo durante los dos últimos años, Magyar no creó su maquinaria política desde cero. Al igual que Zohran Mamdani, Magyar destacó en la conversión de potenciales simpatizantes en voluntarios de campaña. Un servicio de distribución de noticias ya existente proporcionó la estructura inicial de la red organizativa. Una amplia gama de movimientos de protesta de base también se unió. El día de la toma de posesión de Magyar, una conmemoración paralela, más pequeña, organizada por la ciudad de Budapest, celebró a esas organizaciones. Uno a uno, tomaron el micrófono para pronunciar un breve discurso sobre su causa y su participación en la victoria electoral: profesores que se habían organizado contra un currículo unificado dictado por el Estado; un joven que denunció abusos en el sistema de atención a la infancia; un estudiante de secundaria perseguido por recitar un poema contra Orbán; organizadores de la celebración del Orgullo LGBTQ de Budapest. Los oradores permanecieron en el escenario, formando poco a poco una multitud del tipo –de los muchos tipos– de húngaros comunes y corrientes que habían puesto fin a la era Orbán.

    Esa es la quinta lección: las organizaciones de base que tienen poca o ninguna conexión con la política electoral –en Estados Unidos, podrían ser las redes formadas por los mítines No Kings, los grupos de resistencia al ICE, etc.– pueden importar tanto o más que las que ya están centradas en ganar votos.

    Otra lección reside en las cuestiones que motivaron a los votantes de Magyar. La economía húngara es un desastre, pero los sondeos postelectorales de Median, una organización que había predicho los resultados de las elecciones con una precisión asombrosa, muestran que los votantes consideraron que la corrupción era, con diferencia, el tema más importante. Al preguntarles por qué pensaban que Orbán había perdido, el 49 por ciento citó la corrupción, y solo el 18 por ciento pensó que era “el empeoramiento de la situación económica, el aumento del costo de la vida”. Las otras razones citadas fueron “mentiras” (15 por ciento); “alarmismo, retórica de guerra” (11 por ciento); y “la gente se hartó” (10 por ciento). En otras palabras, los húngaros parecían considerar que el daño que el orbanismo le había hecho a la nación era más importante que cualquier daño que hubiesen experimentado como individuos. Estaban unidos por un sentimiento de indignación moral: “opciones de valor”, como me lo describió una persona cercana al gobierno entrante.

    Las encuestas han demostrado sistemáticamente que incluso los votantes del Fidesz desean en general que Hungría siga en la Unión Europea (UE). Algunos seguramente solo quieren la facilidad de viajar y residir, pero otros probablemente tienen en mente los ideales más elevados de la UE, como el Estado de derecho, los derechos humanos y el objetivo esencial de la UE, que es la paz.

    Hungría es uno de los países más pobres del bloque, y en los primeros años de su régimen, Orbán pudo utilizar la pertenencia a la UE para asegurarse financiación y, por tanto, poder, aunque arremetiera contra la burocracia de Bruselas. Pero en 2022, la Unión Europea empezó a retener la financiación, alegando corrupción. Y en 2024, después de que Hungría ignorara una sentencia del Tribunal de Justicia Europeo que le obligaba a tramitar las solicitudes de asilo, el tribunal le ordenó a Hungría que pagara 200 millones de euros e impuso una multa diaria de 1 millón de euros. (Cuando Orbán se negó a pagar, Bruselas dedujo el dinero de los fondos de la UE destinados a Hungría). Estas acciones no solo perjudicaron a la economía húngara, sino que también permitieron a Magyar establecer una conexión causal entre las políticas de Orbán y el bienestar de los votantes comunes. Una de sus principales promesas electorales fue desbloquear la financiación de la UE.

    Hungría ingresó en la Unión Europea en 2004. La bandera de la UE –12 estrellas doradas sobre fondo azul– adorna la fachada del edificio del Parlamento húngaro junto al estandarte rojo, blanco y verde de la nación. Pero la política de Orbán, como la de la mayoría de los autócratas, era la política del agravio. Bajo su régimen, la bandera de la UE fue retirada y sustituida por la bandera de los Szekelys, una minoría húngara que se vio obligada a vivir en Rumania cuando los vencedores de la Primera Guerra Mundial redibujaron las fronteras de la región. El gesto simbólico de Orbán contribuyó a avivar el resentimiento contra la UE y lo que, según él, era una nueva generación de ataques a la soberanía húngara.

    Péter Magyar programó su toma de posesión para el Día de Europa: el 76 aniversario de la declaración que creó la hoja de ruta para un continente unido. Antes de su toma de posesión, se volvió a izar la bandera europea. Pero se mantuvo la bandera de Szekely, señal de que Magyar pretende representar a todos los ciudadanos húngaros, incluidos quienes apoyaron a Orbán. En algunos reportajes estadounidenses, Magyar ha sido calificado de centrista o de centro-derecha. En realidad, su política –y esta es otra lección de su victoria– es pluralista.

    El ascenso de Péter Magyar comenzó en febrero de 2024, cuando concedió una entrevista al medio de comunicación independiente Partizan. Arremetió contra Orbán por corrupción y por no representar a los húngaros, pero, de forma más explosiva, por un asunto totalmente distinto: encubrir los abusos sexuales a niños bajo tutela del Estado. Un caso que implicaba a más de 40 acusados había llegado a los tribunales, pero, al parecer, Orbán dio instrucciones a su departamento de justicia para que indultara a varios de ellos. Dos mujeres que habían dado su aprobación en aquel momento –la presidenta Katalin Novak y la ministra de Justicia Judit Varga, entonces esposa de Magyar– acabaron dimitiendo. Magyar acusó al régimen de Orbán de esconderse “tras las faldas de las mujeres”. Sorprendentemente, en la cercana Polonia, el único otro país europeo que ha derrocado a un gobierno autocrático, un escándalo de abuso sexual infantil y su posterior encubrimiento también parecen haber desempeñado un papel importante. Quizá se deba a que estas historias pueden arrojar una luz especialmente cruda sobre las redes y los abusos de poder. Esta es una lección que podría resultar útil en los Estados Unidos. Tal vez ya lo haya sido.

    Ahora, al hablar en el Parlamento, el nuevo primer ministro húngaro ofreció una disculpa extensa y detallada a las víctimas de abusos y a quienes buscaron justicia. Y anunció que, para hacer frente a los crímenes del régimen de Orbán, iba a presentar una legislación para crear la Oficina Nacional de Recuperación y Protección de Activos, que prometió que “sería uno de los pilares del cambio de régimen de 2026”. Todas las personas a las que entrevisté en Hungría insistieron en que el cambio de régimen no estaría completo hasta que se hubiera producido un recuento completo de los abusos del régimen de Orbán y se hubiera castigado a los culpables de los delitos, aunque nadie, incluidas las personas cuyo trabajo será garantizar que se haga justicia, parecía tener una idea clara de cómo podría organizarse este proceso. Es evidente, sin embargo, que su objetivo no solo será satisfacer el deseo de retribución, sino también separar a quienes se enriquecieron gracias a sus conexiones con el régimen de Orbán de los millones de votantes comunes que lo permitieron, un paso esencial para sanar una sociedad que se ha regido por la política del odio, la ira y la sospecha. También hay una lección en eso.

    Como muchos otros autócratas y aspirantes a autócratas –Vladimir Putin, Benjamín Netanyahu, Donald Trump–, Orbán estaba aparentemente desesperado por mantenerse en el poder porque, si perdía su cargo, podía enfrentarse a cargos penales. Por este motivo, incluso cuando Péter Magyar subió en las encuestas, e incluso el día de las elecciones, cuando los primeros resultados apuntaban a una victoria aplastante de Tisza, muchos húngaros supusieron que Orbán encontraría la forma de aferrarse al poder. ¿Se negaría a reconocer los resultados de las elecciones? ¿Declararía la ley marcial? Pero incluso después de que autorizara el pago de una suma global de seis meses de salario a los miembros de los servicios uniformados, se dijo que el personal militar estaba abrumadoramente a favor de un cambio de régimen. Orbán debía saber que no podía contar con ellos.

    Abandonó el Parlamento tras las elecciones, y el día de la investidura no estaba en el edificio. Tampoco estaban varios de los miembros más destacados del Fidesz, el partido que aún dirige y que obtuvo aproximadamente una cuarta parte de los escaños de la legislatura. Sin embargo, sí se presentó el presidente Tamas Sulyok, leal a Orbán. Antes de que Magyar jurara su cargo, Sulyok pronunció un anodino discurso sobre la importancia del Estado de derecho y el orden constitucional.

    Magyar se negó a seguirle el juego. “Es irónico oírlo hablar ahora del Estado de derecho, tras dos años de silencio”, dijo. “Presidente, guardó silencio cuando el fracasado primer ministro llamó a la mitad del país” –los que se le oponían– “‘insectos a exterminar’. No expresó ninguna preocupación cuando los servicios secretos fueron enviados tras el mayor partido de la oposición. No alzó la voz cuando se utilizaron miles de millones de fondos públicos para difundir el odio a la guerra entre los húngaros, incluso entre nuestros hijos. Después de tanta cobardía y de hacer la vista gorda, ¿cómo puede representar la unidad de esta nación? No puede. Es hora de que se marche con la cabeza en alto mientras tenga la oportunidad”.

    Los húngaros se consideran un pueblo educado y reservado. Llegan a tiempo. Observan el decoro. Se abstienen de la confrontación. Sin embargo, la noche de las elecciones se sorprendieron a sí mismos bailando por las calles al grito de “¡Se acabó!”. Y ahora su nuevo primer ministro volvía a escandalizarlos. Dentro del Parlamento reinaba el silencio, pero los miles de personas que seguían el discurso en las pantallas exteriores prorrumpieron en gritos y aplausos. Y cuando la cámara enfocó a Sulyok, con la cara congelada en una media sonrisa incómoda, la multitud soltó una ronda de abucheos que probablemente se oyó al otro lado del Danubio.

    Esa misma mañana, Magyar y Agnes Forsthoffer, la nueva presidenta del Parlamento, habían depositado coronas de flores en la estatua de Attila Jozsef, un poeta de principios del siglo XX cuyo poema “Junto al Danubio” es un himno a la diversidad húngara. Termina con esta estrofa, entendida como un llamado a solucionar las diferencias:

    La lucha que libraron nuestros antepasadosva disolviéndola en paz la memoria,y arreglar al fin nuestras cosas comunes,esto es nuestro trabajo – y no es poco.

    La mayor parte de la poesía de Jozsef se considera tan compleja que es intraducible. Así, cuando los nuevos dirigentes políticos depositaron flores en su estatua con el acompañamiento de un concierto para clarinete de Mozart, proyectaban una nueva-vieja actitud hacia la alta cultura.

    Esta es otra lección de la victoria de Magyar: su política es aspiracional e inspiradora, un tono que es un antídoto contra el cinismo y la vulgaridad de la autocracia. Es lo contrario de, por ejemplo, el enfoque adoptado por el gobernador de California, Gavin Newsom, quien trolea a Trump intentando superarlo en el envilecimiento del lenguaje político y de la vida política. Al hablar en el edificio del Parlamento, que Magyar calificó como “el edificio más bello del mundo” –y puede que lo sea–, proclamaba una nueva era de belleza y amor. Forsthoffer había utilizado la palabra “amor” cuatro veces en su breve discurso.

    Cuando Magyar terminó su discurso ante el Parlamento, anunció que había invitado a actuar a un conjunto de niños romaníes. La persona con la que estaba –Zsofia Ban, una de las autoras más célebres de Hungría, y una persona tan poco acostumbrada a participar en exuberantes muestras de optimismo que me dijo que se sentía como si se hubiera disfrazado– lloró. Nunca había ocurrido nada parecido en el Parlamento. Los romaníes constituyen aproximadamente el 8 por ciento de la población húngara, lo que los convierte en uno de los mayores grupos minoritarios de Hungría y, posiblemente, el más pobre y el más discriminado. Magyar había hablado mucho de la difícil situación de los niños romaníes, de la que parecía haber aprendido en campaña.

    Una decena y media de preadolescentes con camisa blanca y pajarita negra tocaron tamburas y entonaron una canción que es considerada como el himno del pueblo romaní húngaro, seguida de una canción popular húngara. Varios diputados recién elegidos lloraron abiertamente. Pero los diputados electos del partido de extrema derecha Nuestra Patria abandonaron la cámara en señal de protesta. La subjefa de esta facción, Dora Duro, alguna vez realizó una rueda de prensa para romper físicamente uno de los libros infantiles de Ban, que tachó de “propaganda homosexual”. Había sido muy bueno para las ventas del libro, pero sé lo que es ser denunciado por gente de tu propio país. Le pregunté a Ban cómo se sentía al saber que Duro seguía siendo miembro del Parlamento. “Perdieron”, respondió.

    Cuando Magyar salió del edificio para dirigirse a la multitud reunida, ofreció su propia lección sobre su imposible victoria. “Contra una máquina de poder”, dijo, “no necesitamos otra máquina de poder, sino personas de verdad que –yendo de buzón en buzón, de casa en casa, en el frío, la escarcha y la lluvia– son capaces de cualquier cosa por su patria, sus vecinos, sus parientes y su comunidad”.

    La siguiente tarea era “redescubrir cómo volver a vernos como una comunidad”, dijo. “Por tanto, les pido que se dirijan hacia aquellos compatriotas que hoy están decepcionados, que tienen miedo o que viven este periodo como una pérdida. No intenten derrotarlos, no los menosprecien. Escúchenlos y hablen con ellos. Díganles que este país también les pertenece a ellos; que son necesarios, como todo el mundo es necesario; y que juntos reconstruiremos Hungría, porque no hay izquierda, no hay derecha, solo hay húngaros”.

    Uno de los secretos del éxito de Péter Magyar, me había dicho Balint Magyar, residía en recuperar los símbolos de la nación: la bandera, el himno nacional, la idea misma de la identidad húngara. Ahora Péter Magyar presenciaba una elaborada representación nacional: el izado de la bandera, soldados marchando al paso de la oca, caballería con uniformes ornamentados.

    Y entonces terminó la pompa, pero Magyar seguía separado de la multitud por grandes extensiones de espacio vacío, la distancia que el gobierno de Orbán había diseñado tan cuidadosamente. Magyar empezó a hacer gestos a la multitud: acérquense, acérquense, pero la gente ya estaba apretada contra el borde del estanque reflectante. Al cabo de unos instantes, la excitación y el deseo de participar plenamente en este momento histórico se volvieron demasiado fuertes como para resistirse. Algunos hombres se subieron los pantalones y corrieron por la piscina reflectante, que resultó tener solo unos centímetros de profundidad. Casi inmediatamente, les siguieron cientos más. Corrieron chapoteando por el agua y hacia el otro lado, llenando el espacio del que tanto tiempo habían estado excluidos. “¡Ahora esta es su casa!”, exclamó Magyar.

    Todas las personas a las que entrevisté en este viaje a Budapest creen en esta nueva era. Los académicos creen que volverán a ser libres para enseñar. Los jóvenes creen que serán la primera generación en años para la que quedarse en Hungría sea una opción deseable. Los activistas de la sociedad civil creen que podrán dejar de luchar por su propia supervivencia y centrarse en ayudar a las personas a las que quieren ayudar. Márta Pardavi, copresidenta de la única organización de Hungría que proporciona representación legal gratuita a las personas que solicitan asilo, se mostró incluso esperanzada –a pesar de la ausencia de tales promesas– de que el nuevo gobierno vuelva a aceptar solicitudes de asilo.

    Los expertos con los que hablé fuera de Hungría se muestran más escépticos, preocupados por las notas de “sangre y tierra” que habían oído en los discursos de Magyar, seguros de que su atención a la difícil situación de los romaníes no era más que un calculado acercamiento a Bruselas, hecho con la esperanza de desbloquear fondos de la UE. Por otra parte, ¿no es para eso para lo que sirve el gobierno europeo: para fomentar y hacer cumplir los valores humanistas? Es demasiado pronto para decir algo sobre las políticas de Magyar, pero las elecciones de su gabinete parecen coherentes con el espíritu integrador de su campaña, política y socialmente.

    Magyar terminó de hablar y cedió el escenario a Ibolya Olah, estrella del pop de etnia romaní y abiertamente lesbiana. Interpretó “Magyarorszag” (“Hungría”), una balada que hacía muchos años que no interpretaba porque, según dijo, su sentimiento patriótico había perdido sentido.

    Ban, una amiga suya y yo nos sentamos en un café y pedimos Aperol spritz. “Por el primer día de la democracia”, dijo Ban, y chocamos nuestras copas. El dueño de la cafetería, quien reconoció a Ban, nos trajo magdalenas rellenas de nata. Ban bailó en su silla al ritmo de “We Are the Champions” de Queen. Le pregunté qué le parecía depositar sus esperanzas en un político que procedía de la derecha, que aparentemente nunca había dicho una palabra en defensa de los inmigrantes y que apenas se había pronunciado a favor de los derechos de las personas LGBTQ. ¿Podría ser un lobo con piel de revolucionario?

    “Quizá lo sea”, dijo, sonriendo ampliamente. “Quizá lo sea”.

    Y entonces bailamos por la plaza al son de la canción de Icona Pop con el estribillo “I don’t care, I love it” (no me importa, me encanta). Gente de todas las edades bailaba en fila de conga, quitándose las manos de los hombros para chocarnos los cinco. La fiesta en la plaza continuó hasta el día siguiente.

    Máté Bartha es fotógrafo y cineasta residente en Budapest.

    M. Gessen es columnista de opinión en The Times. Ganó el Premio Pulitzer de opinión en 2026 y ha escrito 11 libros, entre ellos El futuro es historia: Rusia y el regreso del totalitarismo, que obtuvo el Premio Nacional del Libro en 2017.

  • ‘Backrooms’ y el auge de las películas de creadores de Youtube

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    Durante años, Hollywood se preguntó si el éxito de plataformas como YouTube podría trasladarse a la pantalla grande. La respuesta está resonando en las taquillas.

    Hollywood se pasó una década preguntándose si la fama de YouTube podría trasladarse a la taquilla.

    Últimamente, ha estado recibiendo una respuesta muy estruendosa.

    Por ejemplo, Backrooms, una película de terror psicológico que A24 estrenó el jueves en 3400 cines en Estados Unidos y Canadá. Dirigida por Kane Parsons, un cineasta novel de 20 años cuyos videos han generado 342 millones de visitas en YouTube, Backrooms va camino de recaudar al menos 60 millones de dólares para cuando termine el domingo, según los analistas de taquilla.

    Para poner en contexto un resultado de ese tamaño, se espera que la más reciente gran producción de ciencia ficción de Steven Spielberg, El día de la revelación, se estrene dentro de dos semanas con unos nada despreciables 35 millones de dólares. A24 gastó unos 10 millones de dólares para hacer Backrooms, protagonizada por Chiwetel Ejiofor (12 años de esclavitud) y Renate Reinsve (Valor sentimental). Universal Pictures gastó unos 115 millones de dólares en El día de la revelación, protagonizada por Emily Blunt en el papel de una meteoróloga repentinamente dominada por una fuerza alienígena.

    Backrooms forma parte de una oleada cada vez más grande de películas de directores noveles que han afinado sus instintos en YouTube y no en el ecosistema de Hollywood. Otros dos creadores sin historial en Hollywood, Curry Barker y Mark Fischbach, ya han convertido este año sus cifras de seguidores en internet en éxitos de taquilla sorpresivos.

    “No es una anomalía”, dijo Stephen Galloway, decano de la escuela de cine de la Universidad Chapman, en una entrevista telefónica. “Es el comienzo de un cambio gigantesco. Estos son los insurgentes cinematográficos de nuestra era”.

    Obsesión, dirigida por Barker, de 26 años, creador de YouTube conocido por sus videos de comedia y terror, ha recaudado 74 millones de dólares en Norteamérica desde su estreno hace dos semanas. Esta mezcla de comedia, terror y thriller sobre los peligros de la fijación romántica costó 750.000 dólares y no tiene nombres famosos en su reparto. Los analistas dicen que podría recaudar la asombrosa cifra de 100 millones de dólares para cuando termine su paso por la taquilla.

    Focus Features, el estudio especializado propiedad de Universal que está detrás de Obsesión, también tiene entre sus filas la próxima película de Barker, que se titula Anything but Ghosts.

    “A medida que YouTube ha ido creciendo como plataforma, los jóvenes cineastas y creadores han empezado a confiar más en ella como lugar para estrenar su trabajo”, dijo Peter Kujawski, presidente de Focus Features.

    Kujawski señaló que Barker decidió estrenar su primera película –un slasher de 62 minutos, Milk & Serial— en YouTube en 2024. En el pasado, los aspirantes a cineastas esperaban llamar la atención en algún festival, como hicieron Daniel Myrick y Eduardo Sánchez con El proyecto de la bruja de Blair en Sundance en 1999.

    El pequeño boom de pasar de youtuber a cineasta comenzó en enero, cuando Fischbach, de 36 años, autodistribuyó su película de terror Iron Lung en 3015 cines. En Hollywood se quedaron boquiabiertos: costó 3 millones de dólares y recaudó casi 18 millones en sus tres primeros días, con lo que superó sin esfuerzos al documental de Amazon sobre Melania Trump, que había sido muy promocionado. Iron Lung, protagonizada también por Fischbach, recaudó 50 millones de dólares al final de su paso por las salas.

    Alex DelVecchio, director general de Rutgers Cinema, un cine con tres salas en New Brunswick, Nueva Jersey, señaló que Parsons inició su canal de YouTube (llamado Kane Pixels) en 2015, cuando solo tenía 9 años, y que Fischbach llevaba construyendo una audiencia en YouTube desde 2012. (Fischbach es conocido como Markiplier en YouTube, donde tiene más de 38 millones de suscriptores).

    “Muchos youtubers han intentado dar el salto al cine convencional y se han quedado cortos”, dijo DelVecchio. “Una cosa que es diferente con estos chicos es la perdurabilidad. En este momento, algunos de ellos llevan mucho tiempo haciendo videos, y así es como desarrollas un público fiel que te seguirá”.

    DelVecchio añadió: “Los universitarios que ahora compran muchas entradas se hicieron fans cuando eran muy jóvenes. Es como si tuvieran interés por apoyar el éxito de figuras que cruzan de internet al cine como Markiplier y Kane Parsons”. (DelVecchio dijo que esperaba que se agotaran las entradas para Backrooms durante el fin de semana. “Añadiré funciones hasta el amanecer si es necesario”, dijo).

    Estas victorias de taquilla vienen con matices.

    Backrooms, Obsesión y Iron Lung son todas películas de terror, el género que ha sido durante más tiempo el más indulgente con los cineastas noveles, en parte porque el terror es relativamente barato de producir. Para algunos ejecutivos de estudios, ese contexto es motivo de cautela: el verdadero cambio, dicen, se producirá cuando el terror no sea la única prueba de concepto. (Si hemos de ser justos, ha habido algunos ejemplos de comedia a lo largo de los años, como La vida de Kayla de A24, que supuso el debut como director de Bo Burnham. Burnham fue una de las primeras estrellas de YouTube).

    Backrooms y Obsesión también fueron producidas por gente poderosa. El magnate Peter Chernin, el maestro del terror James Wan y el reconocido cineasta Shawn Levy tienen créditos de producción en la película de Parsons. Jason Blum, quizá el productor de terror con más éxito de la historia de Hollywood, participó en Obsesión.

    Incluso Kujawski, de Focus Features, pidió cautela.

    “Hay un momento importante con el talento de YouTube, sin duda, y es muy emocionante”, dijo. “Pero no todas las personas que tienen éxito en internet lo tendrán en otros medios. Curry Barker, por ejemplo, es un narrador muy, muy especial”.

    Aun así, estas tres películas de gran repercusión dirigidas por youtubers forman un patrón que Hollywood no puede ignorar. Sobre todo teniendo en cuenta que el negocio del cine sigue luchando por recuperarse de la pandemia de COVID-19. A24, que declinó hacer comentarios sobre Backrooms antes de su estreno, ya contrató a Barker para reiniciar la franquicia de La matanza de Texas, que tiene 51 años de antigüedad, para una nueva generación.

    A algunas personas en Hollywood la oleada de youtubers les recuerda la forma en que una nueva generación de cineastas surgió de MTV en la década de 1990. Entre esos talentos estaban David Fincher, quien empezó dirigiendo videos para estrellas del pop como Madonna (“Express Yourself”), y Spike Jonze, quien se ganó la atención del mundo del cine con los videos ingeniosos que realizó para artistas como los Beastie Boys (“Sabotage”).

    “Estamos en medio de una gran caída del orden mundial de Hollywood”, dijo Galloway, el decano de la escuela de cine. “El público joven quiere algo veloz, fresco y nuevo, lo contrario de lo que los estudios y la mayoría de los directores establecidos están capacitados para hacer”.

    Brooks Barnes es el corresponsal principal del Times para Hollywood. Escribe sobre la industria del entretenimiento desde hace 25 años.