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  • Los adolescentes chinos que consumen fármacos para adormecer la mente y “escapar de la realidad”

    Los adolescentes chinos que consumen fármacos para adormecer la mente y “escapar de la realidad”

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    A los 14 años, Xiaomei*, una estudiante de alto rendimiento de una provincia costera de China, ingirió una sobredosis de un medicamento para la tos.

    Quería impresionar a un chico mayor que le había dicho que aquello la ayudaría a relajarse.

    Las pastillas solo se vendían con receta médica, pero ella logró comprarlas por internet.

    Al principio, notó que le provocaban un ligero mareo.

    Sin embargo, pronto se enganchó a esa sensación de leve entumecimiento que para ella suponía un breve respiro frente a la presión de los exámenes que se avecinaban.

    En dosis elevadas el fármaco puede causar efectos secundarios graves, como alucinaciones y pérdida de coordinación.

    Con el tiempo, probó otros medicamentos que le recomendaron en grupos de chat. Algunos eran para el dolor o para las convulsiones epilépticas.

    Una adolescente está sentada en un pupitre con la cabeza baja, mirando un papel. Escribe en él con un bolígrafo negro. Sobre su escritorio hay material escolar y un osito de peluche. Al fondo, se ven otros adolescentes sentados en sus pupitres, separados entre sí, en un aula.

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    Ante la presión de los exámenes, muchos adolescentes en China recurren a fármacos.

    A veces tomaba cinco pastillas; otras, probaba con más de diez para experimentar los efectos de distintos fármacos.

    Durante dos años, consumió grandes cantidades de diversos medicamentos sujetos a prescripción médica.

    Ninguno de ellos había sido recetado ni a ella ni a ningún miembro de su familia; todos los compraba por internet.

    “Cuando sentía demasiada presión por los estudios, me iba mal en los exámenes o incluso discutía con mis padres, tomaba estas drogas”, declaró a la BBC. “Intentaba huir de la realidad”.

    El “subidón farmacéutico”

    La BBC ha accedido a historias similares de decenas de adolescentes chinos en salas de chat de diversas redes sociales.

    Casi todos parecían querer escapar de lo mismo: la presión. Lo hacían buscando lo que se describe como un “subidón farmacéutico”.

    Una chica compartió una nota de voz tras ingerir una dosis elevada de un medicamento para el dolor neuropático.

    Sus palabras sonaban arrastradas y apenas se entendían: “Siento que mi cuerpo no me pertenece. Estoy muy mareada”.

    “Simplemente duerme”, le aconsejaban, “mañana estarás bien”.

    Un joven se ofreció a utilizar la antigua receta de su padre que permitiera falsificar una nueva para el mismo medicamento.

    Los estudiantes realizan un último repaso antes de entrar al recinto del examen de ingreso a la universidad de China de 2026, que tendrá lugar el 7 de junio de 2026 en Pekín, China.

    Getty Images
    Los estudiantes chinos pasan gran parte del día estudiando, lo que, según los expertos, aumenta su ansiedad.

    Algunos daban consejos: “Si quieres alucinar, puedes comprar… todavía no está controlado”, decía un usuario, sugiriendo un fármaco utilizado por personas con párkinson para controlar los temblores, que en dosis excesivas puede provocar confusión o incluso delirio.

    “¿Qué palabra clave debería usar para buscarlo en plataformas en línea?”, preguntaba otro usuario.

    El acceso a los medicamentos

    Es difícil medir la magnitud del problema, ya que existen pocas cifras oficiales.

    Sin embargo, la situación es lo suficientemente grave como para que el gobierno iniciara hace dos años una ofensiva a nivel nacional contra el medicamento para la tos que Xiaomei empezó a consumir, clasificándolo como un fármaco psicotrópico disponible únicamente con receta médica.

    Esto dificultó considerablemente que los jóvenes pudieran comprarlo por internet.

    Más tarde, en abril de este año, las autoridades observaron que los jóvenes se habían cambiado a otro fármaco e impusieron controles más estrictos sobre su prescripción y dispensación en las farmacias.

    Aun así, a la BBC le ofrecieron el fármaco en un chat en línea por tan solo 10 yuanes chinos (US$1,5) el gramo.

    Las sustancias no reguladas son fáciles de conseguir y, aunque las autoridades controlen un fármaco específico, los jóvenes encuentran rápidamente alternativas, según un informe de 2025 elaborado para el Instituto de Prevención del Delito del Ministerio de Justicia.

    Cientos de estudiantes practican yoga en una cancha deportiva para aliviar el estrés antes del examen anual de ingreso a la universidad en China. Mantienen la misma distancia entre sí y visten ropa normal, no uniforme escolar.

    Getty Images
    Los estudiantes practican yoga para aliviar el estrés antes del competitivo examen anual de ingreso a la universidad.

    En algunos casos, la BBC descubrió que los adolescentes utilizaban nombres distintos para referirse a las drogas y evitar así ser detectados, una práctica que también señalaba el estudio de 2025.

    Cada vez hay más pruebas de que los jóvenes de todo el mundo recurren a medicamentos recetados para combatir la presión y la ansiedad.

    Así, el fácil acceso a medicamentos recetados baratos en China no resulta tan sorprendente, dado que el país produce la gran mayoría de los ingredientes farmacéuticos del mundo.

    La presión académica

    Cuando Xiaomei quiso comprar el medicamento para la tos, bastaron unos pocos clics para que le entregaran una caja entera en la puerta de su casa, según relata.

    “Simplemente podías introducir tu número de identificación en las plataformas de compra y adquirirlo directamente”.

    El número de identificación nacional indica su edad, pero aun así le vendieron el fármaco sin hacerle ninguna pregunta.

    Además, era barato: a menudo, 50 comprimidos costaban menos de un dólar.

    Sobre el papel, China está ganando la guerra contra las drogas ilegales: los datos oficiales de 2025 muestran un descenso drástico del 41% en el número de nuevos consumidores de drogas entre los menores de 35 años.

    No obstante, las autoridades han tenido que reconocer que el uso indebido de medicamentos recetados se está convirtiendo en un problema generalizado.

    El fenómeno ha experimentado un aumento especialmente marcado entre los menores, según advirtió la Comisión Nacional de Control de Narcóticos de China en un informe reciente.

    Xiaomei cuenta que muchos estudiantes de su clase de química de alto rendimiento hablaban sobre cómo sufrir una sobredosis de medicamentos recetados para evitar sentirse unos “fracasados totales”.

    “Es muy difícil aprobar los exámenes y mantenerse en las clases de élite. En nuestra escuela, estas clases funcionan mediante un sistema de eliminación: si tus calificaciones bajan, te expulsan del grupo. Cuando fracasas, te sientes un fracasado y crees que no tienes ninguna oportunidad en la vida”, afirma.

    Parte de la presión proviene de los padres, que ven a sus hijos como su única esperanza para el futuro, afirma Xiang Biao, reconocido sociólogo chino y director del Instituto Max Planck de Antropología Social.

    Un estudiante es abrazado por su padre a la salida del lugar del examen tras la Prueba Nacional de Ingreso a la Universidad de China 2026, el 10 de junio de 2026 en Pekín, China. Ella sonríe y sostiene un ramo de flores.

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    Según los expertos, la presión aumenta debido a que los padres ven a sus hijos como su única esperanza para el futuro.

    Las consecuencias del consumo

    Debido a la política de hijo único —que estuvo vigente en China durante décadas y finalizó en 2016— muchas familias tienen un solo hijo, añade Biao, sobre quien recaen todas sus expectativas.

    “Lo que diferencia a los adolescentes chinos es su entorno de aislamiento. Pasan al menos nueve o diez horas en la escuela. Tienen muy pocas posibilidades de establecer relaciones sociales y muy pocas oportunidades de ver cómo es realmente la vida”, explica.

    Más preocupante aún es el vínculo que él observa entre el abuso de medicamentos recetados y el aumento de las autolesiones: la BBC vio, por ejemplo, que en muchos chats los jóvenes se animaban mutuamente a cortarse “para sentir algo”.

    A medida que se acercaba un examen de ingreso a la escuela secundaria extremadamente competitivo, Xiaomei probó otro fármaco en busca de formas de adormecer la ansiedad.

    “Pero mi memoria se deterioró rápidamente”, cuenta. “No podía recordar nada con claridad y vivía en un estado de aturdimiento constante”.

    Este otro medicamento suele recetarse para controlar las crisis epilépticas y también actúa contra el dolor neuropático.

    Cuando Xiaomei explicó los efectos secundarios en uno de sus grupos de chat, le sugirieron otro fármaco que se utiliza para aliviar el dolor. Dice que le proporcionó cierto alivio, pero pronto necesitó dosis más altas.

    Más de 1.700 estudiantes de la escuela secundaria Yichuan realizan un examen al aire libre en el patio de recreo el 11 de abril de 2015 en Yan'an, provincia de Shaanxi, China.

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    Los exámenes competitivos son una característica habitual de la vida adolescente en China.

    Meses antes de presentarse al examen importante, llegó demasiado lejos.

    Había tomado 50 pastillas y empezó a entrar en pánico: “Temía que ocurriera algo grave, pero no quería que me hicieran un lavado de estómago, así que preferí esperar antes de decírselo a mis padres”.

    Sin embargo, se sintió tan mal que tuvo que confesarlo.

    Sus padres decidieron escuchar lo que consideraron una llamada de auxilio de su hija.

    “Principalmente expresaron lo desgarrador que les resultaba verme así. No me regañaron ni me criticaron. Su enfoque fue amable”, asegura.

    Para ella, esto ha marcado toda la diferencia.

    Una crisis de salud mental

    “Muchos niños reciben mucha atención, pero lo que realmente desean es que les pregunten cómo se sienten. ¿Se sienten solos o estresados? A menudo, en China, los padres restan importancia a esto y dicen que simplemente hay que ser más fuerte”, comenta Biao.

    Y agrega que “se está lanzando una señal de alerta muy clara en toda la sociedad china”.

    “Los adultos deben reflexionar sobre cómo asumir su responsabilidad hacia los adolescentes. Mantener una conversación abierta en familia es, probablemente, la parte más gratificante de la vida”.

    Y ahí es donde reside la verdadera batalla, según los expertos.

    En lugar de intentar frenar las ventas en línea de medicamentos recetados mediante medidas aisladas e ineficaces, el gobierno debería centrarse, señalan, en lo que bien podría ser una crisis de salud mental.

    En 2023, un estudio para el “Libro Azul de Salud Mental de China” reveló que cerca de 95 millones de personas padecían depresión y de ellas más del 30% eran menores de 18 años.

    El gobierno chino ha reconocido la necesidad de ofrecer apoyo en salud mental a los adolescentes.

    Estos planes incluyen la creación de salas de orientación en todas las escuelas, servicios de psiquiatría en al menos un hospital de cada condado y un mayor número de profesionales de la salud mental.

    El objetivo es establecer un sistema nacional de apoyo psicológico e intervención en crisis para el año 2030.

    Hasta ahora, los resultados han sido bastante positivos: según el Consejo de Estado, el 92% de las escuelas primarias y el 95% de las de educación secundaria básica cuentan ya con un orientador.

    El 7 de junio de 2026, en Qionghai, provincia de Hainan, China, los estudiantes salen del lugar donde se realizó el examen nacional de ingreso a la universidad de China de 2026.

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    Según los expertos en salud mental, es fundamental escuchar a los adolescentes y mantener conversaciones abiertas con ellos.

    Muchas grandes ciudades, entre ellas Pekín, han comenzado a integrar la salud mental en el plan de estudios.

    Sin embargo, sigue habiendo una gran escasez de psiquiatras especializados en niños y adolescentes.

    Un estudio de 2020 publicado en la revista médica británica The Lancet señalaba que en el país solo había 500 psiquiatras infantiles cualificados y que muchos de ellos ejercían en grandes ciudades como Pekín y Shanghái.

    Esto supone un enorme desafío en un país que ha experimentado tres décadas de cambios sociales y económicos sin precedentes.

    La incertidumbre sobre el futuro

    La China en la que crecieron los padres de Xiaomei es muy distinta del futuro al que ella se enfrenta.

    Sus padres siguieron la pauta marcada por el Partido Comunista: trabaja duro y obtendrás una recompensa.

    Ahora, aunque los jóvenes obtengan buenas calificaciones y un título universitario, no tienen garantizado un futuro próspero.

    Tras las agotadoras restricciones de la pandemia, a la economía china le ha costado recuperarse; se estima que uno de cada cinco jóvenes tiene dificultades para encontrar empleo y que las familias están reduciendo sus gastos.

    “La gente se ha vuelto más pesimista en general”, admite Biao, y añade que la ansiedad también afecta a los adultos.

    “Creo que los padres se sienten confundidos y ansiosos porque ven un problema en sus hijos, pero no conocen una alternativa. Si mi hijo tiene un problema, es el fin del mundo. Si a mi hijo no le va bien en la escuela, es el fin del mundo. Si mi hijo no me habla, es el fin del mundo. Creo que deberíamos prestar más atención tanto a los padres como a los hijos”, declara.

    Afortunadamente, Xiaomei y sus padres han logrado superar esta situación.

    “Antes, mis padres no me entendían realmente y decían cosas bastante duras. Sentía que no tenía ayuda y que estaba totalmente sola”, cuenta.

    Pero eso cambió cuando fue trasladada de urgencia al hospital tras la sobredosis. Empezaron a escucharla y a hablar con ella.

    “Saber que había alguien a mi lado me hizo sentir muy bien”, afirma, y explica que incluso la ayudó a obtener buenos resultados en el examen de acceso que tanto temía.

    “Tengo suerte de contar con su apoyo”, añade.

    Salir de la adicción

    Sin embargo, no todo el mundo encuentra ese apoyo, y ahí es donde Lu Jingchan espera poder ayudar.

    El joven de 22 años pasó años luchando contra la depresión. Le resultaba difícil superar la euforia que le producían los medicamentos recetados y sufrió más de cuatro sobredosis en un periodo de cuatro años.

    “Las drogas me llevaron al borde de la locura. Corres el riesgo de hundirte en un abismo de adicción y destruir tu salud”, afirma.

    Actualmente ha dejado toda medicación recetada y dedica su tiempo en las redes sociales a instar a los demás a no empezar a consumirla.

    Además, ofrece un consejo a los jóvenes que se enfrentan a las mismas presiones que él vivió en su día.

    “Espero que puedan afrontar la vida de frente, sin necesidad de medicamentos para adormecerse. Si están sufriendo una sobredosis, quiero darles el valor para detenerse. Creo que sus vidas mejorarán. Creo que todos encontrarán la felicidad”, sentencia.

    *Se han cambiado los nombres para proteger la identidad de los jóvenes.

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  • Las baterías cuánticas que desafían lo que sabemos sobre cómo se cargan estos dispositivos

    Las baterías cuánticas que desafían lo que sabemos sobre cómo se cargan estos dispositivos

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    Científicos han creado el primer prototipo de batería cuántica del mundo y, a diferencia de las baterías convencionales, cuanto mayor es su tamaño más rápido se carga.

    ¿Podrían estos extraños dispositivos alimentar algún día la computación cuántica o incluso tu teléfono?

    Todos sabemos que a mayor tamaño de una batería, más tiempo tarda en cargarse.

    Es por eso que cargar una computadora portátil puede llevar varias horas y un vehículo eléctrico, por lo general, toda la noche.

    Ese es el mundo con el que estamos familiarizados. Pero, en el mundo de lo infinitamente pequeño, se aplican reglas diferentes.

    La mecánica cuántica —la ciencia de la materia a escalas atómicas y subatómicas— “le da la vuelta a eso”, explica James Quach, investigador de ciencia cuántica en CSIRO, la agencia científica nacional de Australia.

    Quach trabaja en la creación de una batería cuántica que desafía el sentido común, ya que se carga más rápido cuanto mayor es su tamaño.

    Así como algunos esperan que las computadoras cuánticas revolucionen algún día la computación, Quach sostiene que las baterías cuánticas podrían ser igualmente disruptivas.

    En marzo de 2026, su equipo logró un importante avance al presentar lo que, según afirma, es el primer prototipo funcional de batería cuántica del mundo.

    El campo aún está en sus inicios y la tecnología cuántica es inherentemente compleja.

    Sin embargo, algunos científicos afirman que estas baterías podrían alimentar algún día dispositivos cuánticos, mientras que sus más firmes defensores insisten en que incluso podrían utilizarse para cargar dispositivos cotidianos como los teléfonos.

    Otros, en cambio, siguen mostrándose muy escépticos sobre su viabilidad en el mundo real.

    Superando los límites de la energía

    Las baterías convencionales se basan en reacciones químicas que envían 10 billones de billones de electrones o más a través del dispositivo que alimentan. Suena impresionante, pero algunos consideran que esta tecnología está obsoleta.

    “A pesar de las importantes mejoras tecnológicas, las baterías modernas aún se basan en procesos electroquímicos explorados por primera vez hace más de dos siglos”, afirma Dario Ferraro, profesor asociado de Física en la Universidad de Génova, Italia.

    Esto ha llevado a algunos investigadores a explorar las baterías cuánticas: baterías que se alimentan mediante efectos cuánticos en lugar de reacciones químicas.

    El mundo de lo infinitamente pequeño es sorprendentemente extraño.

    Y la mecánica cuántica no es ajena a conceptos alucinantes, desde partículas entrelazadas que se influyen mutuamente a grandes distancias hasta el tiempo que fluye hacia atrás.

    La investigación que sentó las bases de las baterías cuánticas surgió inicialmente de la curiosidad por saber qué leyes de la física clásica podrían verse alteradas en el mundo cuántico.

    Un artículo fundamental de 2015 demostró que el entrelazamiento cuántico implica que las baterías cuánticas podrían cargarse y descargarse de forma más eficiente que las convencionales.

    “La clave está en que las baterías cuánticas no se centran en almacenar grandes cantidades de energía, sino en suministrarla más rápido y con mayor control”, afirma Ferraro.

    Un nuevo prototipo

    Quach ha probado una forma de aprovechar estos efectos cuánticos para alimentar una batería.

    Utiliza una microcavidad óptica, un montaje experimental en el que dos diminutos espejos se colocan a 100 nanómetros de distancia, una separación aproximadamente 1.000 veces menor que el grosor de un cabello humano.

    Llena el pequeño espacio entre los espejos con moléculas de tinte orgánico y luego dirige hacia ellas un haz láser.

    Mediante este método, la luz y las moléculas se acoplan fuertemente y forman estados híbridos de luz y materia, lo que mejora la capacidad del sistema para absorber y almacenar energía: un efecto conocido como superabsorción.

    La superabsorción es la responsable de la propiedad más sorprendente de la batería.

    En la física clásica, las moléculas son pequeñas entidades individuales: cada una actúa por sí misma y absorbe energía a una velocidad independiente de las moléculas que la rodean.

    Pero, bajo los efectos cuánticos, se comportan de una forma algo más colectiva: “actúan al unísono y en sinergia”, explica Quach, “de modo que la velocidad a la que se puede absorber energía aumenta con el número de moléculas”.

    Esto significa que cuantas más moléculas haya —es decir, cuanto más grande sea la batería—, más rápido se cargará.

    El prototipo de Quach tardó femtosegundos —milbillonésimas de segundo— en cargarse y almacenó la energía durante nanosegundos, aproximadamente seis órdenes de magnitud más de tiempo.

    Quach y su equipo demostraron esta hazaña por primera vez en 2022.

    En marzo de 2026, añadieron una nueva capa y lograron extraer una corriente eléctrica del prototipo.

    Si fuera más intensa, esta corriente podría utilizarse para cargar dispositivos.

    El método de microcavidad óptica de Quach no es la única forma de fabricar una batería cuántica.

    Otro enfoque, por ejemplo, utiliza materiales superconductores, ya ampliamente empleados en la computación cuántica.

    Una gran ventaja del diseño de Quach es que funciona a temperatura ambiente. Los diseños superconductores solo funcionan a temperaturas criogénicas inferiores a −150 °C (−238 °F).

    “Esto es adecuado para las computadoras cuánticas, pero no resulta tan útil para alimentar un teléfono móvil”, afirma Quach.

    “Si el objetivo es demostrar que la ventaja de la carga cuántica es un fenómeno físico real… la vía de las microcavidades ópticas es la apuesta más sólida”, expone, por su parte, Mauro Paternostro, físico cuántico de la Queen’s University de Belfast.

    Sin embargo, Paternostro considera que a largo plazo el diseño superconductor podría llevar ventaja en las aplicaciones prácticas, ya que facilita la extracción de energía.

    “Una microcavidad ofrece una excelente demostración de conjunto, pero un control deficiente a la hora de recuperar la energía de forma útil y dirigida”, sentencia.

    Un estado delicado

    El experimento más reciente de Quach supone un primer paso tentativo hacia una batería cuántica que algún día podría sustituir a las convencionales.

    No obstante, por ahora el prototipo solo puede almacenar una cantidad ínfima de energía —unos pocos miles de millones de electronvoltios— durante unos nanosegundos.

    Para alimentar dispositivos convencionales, necesitaría almacenar mucha más energía durante mucho más tiempo.

    Quach asegura que ya lo ha logrado con un nuevo diseño que ha construido y está preparando un artículo para publicar los resultados.

    Utiliza “una estructura híbrida”, explica, que incorpora componentes cuánticos para permitir una carga ultrarrápida, junto con capas clásicas añadidas para almacenar la energía durante más tiempo.

    También planea combinar numerosas baterías cuánticas microscópicas para aumentar su capacidad total.

    “Si logramos ambas cosas, estaremos en camino de poder alimentar un dispositivo convencional”, afirma.

    Aun así, otros científicos se muestran escépticos, dado que los efectos cuánticos son notoriamente frágiles y se ven fácilmente alterados por la observación o las interferencias.

    “Las interacciones con el entorno pueden degradar rápidamente los efectos cuánticos, lo que limita tanto el rendimiento como la escalabilidad”, señala Ferraro.

    Esto podría anular parte de los beneficios esperados de las baterías cuánticas.

    Abordar esta cuestión, puntualiza, es “fundamental para llevar las baterías cuánticas de la teoría a las aplicaciones en el mundo real”.

    Un mundo cuántico

    Los avances en las baterías cuánticas —si llegan a materializarse— probablemente repercutirán primero en la computación cuántica.

    Las computadoras cuánticas prometen ejecutar algún día tareas con mayor rapidez que las supercomputadoras más veloces, y los expertos en tecnología han advertido que podrían poner en peligro el cifrado a escala mundial.

    Otros, sin embargo, se muestran más escépticos.

    Un estudio reciente, por ejemplo, situaba a las computadoras cuánticas —junto con la energía de fusión y las interfaces cerebro-computadora— entre las tecnologías que se describen perpetuamente como algo que llegará “dentro de cinco años”.

    No obstante, Quach sostiene que probablemente logrará alimentar dispositivos cuánticos con baterías cuánticas en su laboratorio en los próximos años.

    De conseguirse, esto podría reducir el consumo energético de las computadoras cuánticas, además de hacerlas más rápidas y menos propensas a errores, lo que permitiría ampliar su capacidad con mayor celeridad, afirma.

    Quach se muestra menos seguro respecto a su uso para alimentar dispositivos convencionales.

    Señala que algún día podría resultar viable, ya que el hecho de que la batería se cargue con un láser implica que, potencialmente, podría “cargar vehículos eléctricos en movimiento”.

    Esto eliminaría por completo la necesidad de que los conductores se detuvieran para recargar.

    Ferraro, no obstante, se muestra escéptico ante la posibilidad de que las baterías cuánticas lleguen a generalizarse fuera del ámbito de las aplicaciones cuánticas.

    “En mi opinión… es poco probable que las baterías cuánticas sustituyan a las convencionales en aplicaciones cotidianas, como teléfonos móviles o vehículos eléctricos”, afirma. “Su ámbito natural es la escala cuántica”.

    El gran problema pendiente en la actualidad, según Paternostro, consiste en aprovechar la ventaja de la carga cuántica y, al mismo tiempo, extraer la energía en un estado controlado y utilizable.

    Quien lo consiga, asegura, “habrá logrado el verdadero avance”.

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  • “Nunca estuve en Afganistán”: los 6 millones de deportados obligados a empezar de nuevo bajo el Talibán

    “Nunca estuve en Afganistán”: los 6 millones de deportados obligados a empezar de nuevo bajo el Talibán

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    Los ancianos hacen muecas, cojean con muletas, y los niños con los ojos muy abiertos miran fijamente mientras cuidan a los pollos traídos de los hogares que se vieron obligados a abandonar.

    “Es una sensación maravillosa estar en mi propio país”, dice Nazia, de 35 años, apenas unos minutos después de cruzar la frontera desde Pakistán, donde nació, hacia Afganistán.

    El cruce de Torkham, conocido como “punto cero”, es donde termina una vida dura y comienza otra.

    “Pero nunca antes había estado en Afganistán y mucha gente aquí ni siquiera tiene suficiente pan para comer”, suspira Nazia mientras se dirige, con dos de sus hijos a cuestas, hacia los mostradores de registro adornados con banderas blancas y negras del Talibán.

    Casi toda su familia, ocho hermanas y sus hijos, fueron deportados a Afganistán este año desde Pakistán o Irán.

    Forman parte del mayor movimiento trasfronterizo de personas del mundo.

    Millones de afganos huyeron a través de las fronteras hacia Pakistán e Irán durante décadas en busca de refugio o empleo, y el número de personas que escapan de Afganistán no ha dejado de aumentar desde que los talibanes retomaron el poder en agosto de 2021.

    La mayoría se ve obligada a regresar a medida que estos dos países vecinos intensifican la represión contra los inmigrantes indocumentados.

    Nazia y su familia eran indocumentadas, pero la ONU y organizaciones de derechos humanos afirman que la operación de seguridad se extiende mucho más allá de este grupo e incluye también a afganos registrados.

    Incluso Pakistán ahora declara públicamente que los afganos con tarjetas de registro no están exentos.

    Las expulsiones no dan señales de cesar.

    El número de personas obligadas a regresar este año desde Pakistán e Irán ya ha alcanzado otro millón, de acuerdo a la Agencia de la ONU para los Refugiados (Acnur).

    “En poco menos de tres años, hemos visto regresar a Afganistán a seis millones de personas, una población que equivale al tamaño de un país pequeño”, observa Charlie Goodlake, portavoz de Acnur en Afganistán.

    “Nunca habíamos visto en la historia reciente un movimiento de retorno de esta magnitud”, subraya, de pie bajo el calor sofocante en el campamento de tiendas de campaña cerca de la frontera.

    Prejuicios y acoso en Pakistán

    Es un paisaje desolado de lonas y refugios de plástico, muchos de ellos ahora desgastados y rotos, erigidos por la ONU y otras agencias de ayuda para proporcionar cobijo durante unas noches a personas que llegan sin tener adónde ir.

    Muchos de los que regresan no han puesto un pie en Afganistán en décadas; muchos, como Nazia, nunca habían estado aquí.

    “Me fui hace 45 años durante la invasión soviética de Afganistán y la mayoría de mis hermanos nacieron en Pakistán”, explica Sarwar, quien llegó unos días antes con siete hermanos y sus familias en un convoy de 40 personas y el revoltijo de sus pertenencias empaquetadas en un pesado camión pakistaní.

    “Pasamos mucho tiempo allí, así que, por supuesto, me sentí desconsolado cuando nos obligaron a abandonar nuestra casa”, dice.

    “Pero, a pesar de todo ese dolor, también estoy feliz porque finalmente me he librado del acoso de la policía pakistaní”.

    Esta fotografía, tomada el 24 de junio de 2026, muestra a afganos retornados, deportados de Pakistán, bajando de un camión militar a su llegada al campamento de Omari, cerca del puesto fronterizo entre Afganistán y Pakistán en Torkham, provincia de Nangarhar.

    AFP vía Getty Images
    Afganos repatriados deportados de Pakistán llegan al cruce fronterizo de Torkham.

    Todas las familias con las que hablamos nos contaron que sufrieron prejuicios y acoso por parte de las autoridades en Pakistán.

    El gobierno pakistaní no ha respondido a las preguntas de la BBC, pero un portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores declaró en una rueda de prensa en Islamabad el domingo que “el gobierno de Pakistán adopta las medidas necesarias para prevenir cualquier caso de acoso o maltrato a ciudadanos afganos en Pakistán”.

    “Si se han producido incidentes de este tipo, son esporádicos y se tratan con todo el rigor de la ley”, agregó.

    Tanto Pakistán como Irán afirman que ya es hora de que los afganos regresen a sus hogares. Acusan a algunos de representar un riesgo para la seguridad y a otros de ser una carga financiera.

    Las expulsiones de Pakistán y los presuntos abusos se intensificaron tras una importante escalada de los combates entre Pakistán y Afganistán el pasado octubre.

    En febrero, Human Rights Watch denunció “redadas puerta a puerta, registros domiciliarios nocturnos y detenciones sin orden judicial”.

    En Irán, que el año pasado afirmó acoger a más de cuatro millones de afganos indocumentados, las deportaciones masivas se aceleraron tras la guerra de 12 días que libró contra Israel y Estados Unidos en junio de 2025.

    El Centro para los Derechos Humanos en Irán, con sede en Nueva York, acusó a las autoridades de aprovechar el clima de posguerra para “sembrar sospechas sobre los inmigrantes afganos al acusarlos de espionaje y tacharlos de potenciales espías de Israel”.

    Acnur sigue haciendo hincapié en el principio humanitario de que cualquier retorno debe ser “voluntario, seguro y digno”.

    “Son todas niñas, claro que estoy preocupada”

    En Torkham, Zarina, la cuñada de Sarwar, lamenta el futuro precario al que se enfrentan: “No tenemos recursos para iniciar un negocio ni para ganarnos la vida, y ni siquiera tenemos una tienda de campaña donde vivir”.

    Dentro de la desolada tienda de tránsito, que ofrece poca protección contra el abrasador calor de 41 °C, Zarina se sienta junto a un grupo de mujeres y sus hijos, visiblemente angustiadas.

    ¿Les preocupa el futuro de las mujeres y las niñas en un país donde los talibanes han excluido a las mujeres de gran parte de la vida pública, incluyendo la educación secundaria y la universitaria?

    Zarina, de 40 años, se gira y hace un gesto amplio con el brazo: “Míralas, son todas niñas. Claro que estoy preocupada”.

    Algunos repatriados no solo están preocupados, sino aterrorizados.

    “No salgo de esta casa”, nos dice de forma nerviosa un exguardia de seguridad afgano, deportado primero de Irán y luego de Pakistán, cuando nos reunimos con él lejos de la frontera, en lo que espera sea una casa segura.

    “Todos vivimos con miedo, incluidos mi esposa y mis hijos, que también tienen miedo de salir a la calle”.

    Desestima la amnistía del gobierno talibán, anunciada días después de su regreso al poder, en la que se declaraba que los exfuncionarios gubernamentales, el personal de seguridad y los funcionarios públicos no sufrirían represalias y se les animaba a volver al trabajo.

    “No confío en su amnistía porque muchos de mis compañeros han sido asesinados”.

    Dice que su caso fue registrado ante la ONU, pero fue deportado antes de que pudiera ser trasladado a un país más seguro.

    Las dificultades económicas agravan el sufrimiento.

    Los drásticos recortes en la ayuda exterior a nivel mundial son especialmente duros en Afganistán, donde los talibanes siguen atrapados por las sanciones relacionadas con el terrorismo y las violaciones de los derechos humanos.

    Pakistán confirmó el domingo que 16.000 afganos vulnerables recibieron, por razones humanitarias, una exención temporal de la deportación, una decisión que ha sido bien recibida por la ONU.

    Sin embargo, algunas fuentes estiman que el número de afganos en Pakistán en riesgo de sufrir daños graves, incluidas mujeres y niñas a las que se les negaría la educación, podría ascender a 250.000.

    Una niña vestida con un atuendo amarillo mira fijamente a la cámara.

    BBC
    Zarina dice estar preocupada por el futuro de las niñas que no pueden asistir a la escuela secundaria ni a la universidad en el Afganistán gobernado por los talibanes.

    “Cuestiones internas”

    En el elegante complejo del Ministerio de Asuntos Exteriores en la capital afgana, Kabul, el canciller Amir Khan Muttaqi intenta mostrarse valiente.

    “No cabe duda de que necesitamos ayuda”, admite. “Su regreso genera presión, pero a la larga, les beneficiará tanto a ellos como a Afganistán”.

    En los primeros años posteriores a la llegada al poder de los talibanes en 2021, algunos de sus ministros restaron importancia a los problemas humanitarios y aseguraron que Dios proveería.

    La ONU estima que 21,9 millones de personas, casi la mitad del país, necesitan ayuda este año para sobrevivir.

    Unicef, la agencia de la ONU para la infancia, declaró la semana pasada que un millón de niños se enfrentan a una desnutrición que pone en peligro su vida.

    “Ningún país del mundo podría afrontar este tipo de crisis por sí solo”, señala Goodlake, portavoz de Acnur, al tiempo que reconoce los esfuerzos del gobierno talibán por ayudar a los retornados a su llegada.

    Pero añade: “También sabemos que muchas de las restricciones y decretos que imponen, en particular a las mujeres y las niñas, no nos ayudan a obtener apoyo internacional”.

    Muttaqi reitera la postura de su gobierno de que asuntos como la educación de las niñas son “cuestiones internas” que deben resolver los afganos.

    Las severas restricciones impuestas a la vida de las niñas y las mujeres constituyen uno de los principales problemas en las relaciones internacionales de los talibanes, y esto les ha costado caro.

    Cinco años después, solo un país, Rusia, ha reconocido formalmente su gobierno.

    Pero cuando se le pregunta al respecto, Muttaqi señala el fortalecimiento de los lazos diplomáticos y económicos con países vecinos como China e India, así como con los estados de Asia Central.

    En cuanto al relativo aislamiento de Kabul de las naciones occidentales, pregunta: “¿Qué han conseguido aquellos que no mantuvieron relaciones con nosotros durante los últimos cinco años?”.

    Él mismo responde a su pregunta: “Nada”.

    Escuchamos esa palabra, “nada”, de todas las familias que conocimos en el “punto cero”, pero en un sentido muy diferente.

    Todos se embarcaban en el regreso a casa más difícil, comenzando de cero, prácticamente sin nada.

    Este artículo fue escrito originalmente en inglés y usamos una herramienta de inteligencia artificial para traducirlo. Periodistas de la BBC revisaron el texto antes de su publicación. Más información sobre cómo usamos IA.

  • La pequeña isla de Canadá que apareció, desapareció y fue localizada de nuevo

    La pequeña isla de Canadá que apareció, desapareció y fue localizada de nuevo

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    Una pequeña isla flotante en un lago de Canadá fue localizada de nuevo, después de que las autoridades perdieran su rastro en las imágenes satelitales tras su descubrimiento inicial.

    La isla boscosa fue vista por primera vez a principios de agosto en medio del lago Williston —el de agua dulce más grande de la provincia canadiense de Columbia Británica— por unos navegantes que grabaron la escena en un video que posteriormente se hizo viral.

    Una imagen satelital de finales de julio confirmó la existencia de la isla, cuyo tamaño equivale aproximadamente al de un campo y medio de fútbol.

    Sin embargo, pocas semanas después, la isla había desaparecido de ese lugar.

    Las autoridades de Columbia Británica anunciaron que habían logrado localizarla de nuevo, aunque no está claro qué ocurrió.

    Qué pasó con la isla

    Bob Gammer, portavoz de BC Hydro —la empresa pública que gestiona el lago y una presa cercana— supo de la existencia de la isla tras ver un video que circulaba por las redes sociales canadienses.

    El video, grabado por unos navegantes, mostraba una porción de tierra boscosa que parecía flotar y balancearse sobre el agua.

    Gammer contó que, al principio, pensó que se trataba de un video generado por inteligencia artificial.

    “Pensé: ‘Bueno, esto podría ser en cualquier lugar’”, le dijo a la BBC. “Tal vez no sea real”.

    Sin embargo, una imagen satelital del 21 de julio, recuperada por su equipo, confirmó que era real y que efectivamente flotaba en medio del lago, en una zona remota del norte de la provincia.

    No obstante, la isla parecía haber desaparecido en otra imagen satelital tomada apenas unas semanas después, el 5 de agosto.

    Su desaparición fue noticia en varios medios internacionales y despertó curiosidad en todo el mundo.

    “Simplemente no sabemos a dónde fue”, dijo Gammer. “¿Se hundió? ¿Se desplazó hacia otro rincón del embalse?”.

    Gammer afirmó que ahora puede despejar esas dudas.

    Según explicó, la isla parece haber ido a la deriva hasta la orilla y encallado a unos 30 km del lugar donde fue vista por primera vez.

    Esto, añadió, fue confirmado por una nueva imagen satelital y por el testimonio de dos pilotos que sobrevolaron la zona.

    BC Hydro estima que la isla tiene una superficie de 9.800 metros cuadrados —una hectárea—, aproximadamente el tamaño de 1,5 campos de fútbol.

    En cuanto a su origen, Gammer señaló que BC Hydro aún no tiene plena certeza, pero existe una teoría sólida: es probable que la isla se haya formado a lo largo de muchos años mediante la acumulación de madera flotante, que sirvió de base para que plantas y árboles echaran raíces.

    Cree que la isla se desprendió de la orilla del embalse este verano boreal, cuando el nivel del agua alcanzó una altura no vista desde 2012.

    Islas flotantes “como un iceberg”

    También se han avistado islas flotantes en otros lugares.

    Una de ellas, situada en el lago Chippewa, en Wisconsin, se conoce como Forty Acre Bog (Pantano de 40 Acres).

    Se cree que surgió cuando masas de turba se desprendieron del fondo del lago y flotaron hasta la superficie.

    Algunos años, los navegantes locales empujan esta masa flotante de turba para evitar que derive hacia un puente cercano.

    Según la Asociación de Complejos Turísticos de Lake Chippewa Flowage, la isla alberga una fauna diversa —como ranas y salamandras— y, al igual que el resto del lago y sus orillas, cuenta con protección legal estatal.

    Cheryl Treland, residente de la zona, le contó a Wisconsin Public Radio en 2024 que este pantano flotante es “como un iceberg”.

    “No es como una hoja flotando en la superficie del agua”, afirmó.

    Gammer advirtió que la isla de Columbia Británica no es una estructura estable y recomendó no intentar pisarla.

    “Está en una zona remota y la mayoría de la gente nunca se acercará a ella”, comentó.

    Para quienes tengan los medios y el interés de buscarla, Gammer lanza una seria advertencia: “No se suban a la isla. Podría desintegrarse”.

  • “El agua del río entró en el túnel y me persiguió durante 20 minutos”: el trabajador nepalí que sobrevivió a la avalancha que deja ya más de 1.000 muertos

    “El agua del río entró en el túnel y me persiguió durante 20 minutos”: el trabajador nepalí que sobrevivió a la avalancha que deja ya más de 1.000 muertos

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    Los trabajadores de una central hidroeléctrica nepalí le contaron a la BBC sobre el momento catastrófico en el que el agua del río Trishuli irrumpió en su túnel durante las mortales inundaciones de la semana pasada.

    Todo comenzó con una ráfaga de aire repentina y fuerte, dice Pemba Dundu Tamang.

    Su equipo de unas 30 personas estaba construyendo el revestimiento de concreto del túnel.

    La ráfaga de viento lanzó tablones de madera contrachapada por los aires y desplazó maquinaria pesada. Justo afuera, las casas ya habían sido arrasadas.

    “Corrí hacia la entrada del túnel”, recuerda. “El agua me perseguía y yo corría delante de ella”.

    El río Trishuli, a la altura de la central hidroeléctrica de Rasuwagadhi, tras la crecida repentina ocurrida en la frontera entre Nepal y el Tíbet el 26 de agosto de 2026.

    EPA
    El río Trishuli, a la altura de la central hidroeléctrica de Rasuwagadhi, tras la crecida repentina ocurrida en la frontera entre Nepal y el Tíbet el 26 de agosto de 2026.

    El número de muertos en Nepal ha superado los 1.000 tras las devastadoras inundaciones de la semana pasada, y las autoridades afirman que hay alrededor de 4.000 personas desaparecidas.

    Varios de los desaparecidos —posiblemente cientos— son obreros como Tamang, que trabajaban en una extensa red de túneles en centrales hidroeléctricas a lo largo del río.

    Los ingenieros han estado bombeando aire a estos túneles como parte de una operación de rescate a gran escala.

    “Estamos centrados en las labores de búsqueda y rescate en los túneles; nuestro trabajo continúa”, le dijo a la agencia de noticias AFP Raja Ram Basnet, portavoz del ejército nepalí.

    “Nuestros soldados también están desplegados para recoger cadáveres y prevenir la propagación de enfermedades”.

    El ejército informó que 119 personas fueron rescatadas el martes.

    Tamang perdió a varios familiares que se encontraban en casa en ese momento.

    Tragedia en Nepal

    Tamang cuenta que corrió durante unos 20 minutos para huir del violento diluvio, que lo persiguió cuesta arriba.

    “Estaba casi inconsciente por la conmoción. No podía pensar con claridad”.

    Su colega Itha Ghale dice que la potente ráfaga de aire casi los arrastró mientras corrían.

    Más del 99% de la electricidad generada en Nepal proviene de la energía hidroeléctrica, y Tamang y Ghale estaban trabajando en una importante planta de producción ayudando a construir el proyecto hidroeléctrico Upper Trishuli 3B.

    La planta, cuya inauguración estaba prevista para el próximo año, fue diseñada para reutilizar el agua de una central hidroeléctrica situada río arriba y así generar electricidad adicional para la red eléctrica nacional de Nepal.

    Había varios equipos trabajando allí, y Tamang dice que el que manejaba la gran máquina de revestimiento del túnel fue el último en salir.

    Pero poco después cayeron en cuenta de algo terrible.

    “Pude ver dónde debería haber estado mi casa. No quedaba nada. Fue entonces cuando me di cuenta de que todo había desaparecido”.

    Según cuenta Tamang, seis de sus familiares —su madre, su hermano mayor, su cuñada y tres de sus hijos— murieron. Estaban en su casa, a orillas del río, cuando se produjeron las inundaciones.

    Solo sobrevivieron su esposa, su hijo y un sobrino.

    “Siento que la vida no tiene sentido ahora. Sobrevivir es una miseria. No sé dónde comer ni adónde ir”, dice Tamang.

    “Los muertos descansan en paz. Somos los que sobrevivimos quienes sufrimos”.

    Ghale, que perdió a ocho miembros de su familia, dice que no sabe por qué sobrevivió. “A lo mejor, mi destino no era morir”.

    Entre los ocho miembros de la familia están su madre y su hija mayor. Sobrevivieron sus tres hijos y su esposa.

    Tamang teme lo que pueda deparar el futuro, especialmente si se cierran estos proyectos hidroeléctricos.

    “Si las cosas siguen así, pasaremos hambre. A veces pienso que hubiera sido mejor no sobrevivir”.

    Finalmente, Tamang logró refugiarse con algunos otros en la aldea de Shanti Bazar durante dos días, hasta que el ejército llegó para rescatarlos.

    Según calcula, entre 50 y 60 trabajadores lograron escapar del túnel junto con él.

    Prevención

    Un rescatista desciende a un agujero en una central hidroeléctrica.

    Reuters
    Los equipos de rescate están trabajando en las centrales hidroeléctricas afectadas para intentar encontrar a los trabajadores atrapados.

    Tamang dice que se podrían haber salvado más vidas si se hubiera contado con los recursos adecuados.

    Esto se ve corroborado por un nuevo informe que expone que había indicios de una creciente inestabilidad alrededor del glaciar en los días previos al desastre, y que unos mejores sistemas de alerta temprana podrían haber salvado vidas.

    Según expertos de la Alianza Académica Asiática de Montaña, el Centro Stimson y el Instituto Chino de Peligros y Medio Ambiente de Montaña, las imágenes satelitales sugieren que la superficie del glaciar se movía más rápido, el agua de deshielo se volvía marrón y se estaba desarrollando una grieta en la roca circundante.

    Todos estos son posibles indicios de que la ladera de la montaña se estaba volviendo inestable.

    Según los científicos, la avalancha se desplazó demasiado rápido como para que las alertas convencionales pudieran ayudar a quienes se encontraban más cerca de ella.

    Pero río abajo, donde la inundación tardó 10 minutos o más en llegar, consideran que un sistema de alerta integral podría haber salvado un número significativo de vidas.

    En estos momentos, sin embargo, especialistas de China, India y Nepal continúan utilizando excavadoras y maquinaria pesada para remover los escombros de los proyectos hidroeléctricos e intentar llegar hasta los trabajadores que aún permanecen atrapados en varias centrales hidroeléctricas.

    “Probablemente aún queden algunos sobrevivientes dentro. Me alegraría que los rescataran pronto”, dice Tamang.

    “Conozco a mucha gente que sigue atrapada allí”.

    Este artículo fue escrito originalmente en inglés y usamos una herramienta de inteligencia artificial para traducirlo. Un periodista de la BBC revisó el texto antes de su publicación. Más información sobre cómo usamos IA.

  • “Que EE.UU. diga que es dueño de recursos en Venezuela puede generar resentimiento y las mismas razones por las que surgen los Hugo Chávez en la región”

    “Que EE.UU. diga que es dueño de recursos en Venezuela puede generar resentimiento y las mismas razones por las que surgen los Hugo Chávez en la región”

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    Entre tantas dudas que causa el acuerdo petrolero anunciado por los gobiernos de Estados Unidos y Venezuela, el politólogo Javier Corrales ve algo seguro: que implica varios riesgos y quizá los subestiman.

    Estudioso desde hace años de los hilos del poder y el petróleo en Venezuela, Corrales advierte sobre los efectos políticos que puede generar que Washington anuncie un control mayoritario de vastas reservas de crudo venezolano, como hizo el presidente Donald Trump el viernes.

    “En Latinoamérica cada tanto surgen líderes populistas de izquierda, antiamericanos y anticapitalistas porque argumentan que a EE.UU. lo único que le interesa es aprovecharse de nuestros recursos”, explica el profesor del Amherst College estadounidense.

    “Este acuerdo, independientemente de los detalles, muy fácilmente se presta para ese tipo de interpretación histórica radical de izquierda”, agrega Corrales en una entrevista con BBC Mundo.

    También señala que EE.UU., al involucrar a sus militares en el negocio petrolero venezolano, podría repetir la experiencia “bastante funesta” de gobiernos autoritarios de izquierda y derecha en América Latina.

    Y sostiene además que el entendimiento de la presidenta interina venezolana, Delcy Rodríguez, con Trump dejó a sus opositores “en una especie de shock”.

    Lo que sigue es una síntesis del diálogo telefónico con el coautor de publicaciones destacadas sobre la relación de Washington con Caracas o la política económica del gobierno del fallecido líder venezolano Hugo Chávez, como el libro “Un dragón en el trópico”.

    ¿Cómo evalúas el acuerdo petrolero anunciado por los gobiernos de EE.UU. y Venezuela?

    Por la mayor parte de su historia petrolera, desde los años 1920, Venezuela y EE.UU. sostenían una relación económica muy profunda en base al petróleo. La mayor parte del petróleo venezolano iba a refinerías estadounidenses y había un comercio muy profundo. Esto se interrumpe paulatinamente bajo el chavismo.

    Entonces hay una especie de regreso a una situación muy natural. Lo que pasa es que, al reanudar este comercio, se han introducido mecanismos muy diferentes y polémicos.

    El acuerdo se realiza con un gobierno que se considera totalmente ilegítimo, poco popular y encima muy poco transparente. Entonces es una negociación que se ha hecho con una contraparte siniestra.

    Y EE.UU. está haciendo cosas que nunca habíamos visto. Está creando una corporación en la que el gobierno de EE.UU. participa. Se está asociando no sólo al gobierno de Venezuela, sino a un actor privado, siniestro también.

    Y esto se hace con la idea de que EE.UU. es ahora dueño de estas reservas, a diferencia de ser un comprador de petróleo de Venezuela.

    En la Constitución actual de Venezuela, las reservas no le pueden pertenecer a otro país que no sea Venezuela.

    Trump, al anunciar el acuerdo, dijo que EE.UU. va a tener control mayoritario sobre más de 65.000 millones de barriles de reservas probadas de crudo venezolano, “sin coste alguno para el contribuyente estadounidense”. ¿Dónde ves el problema?

    El costo político principal es que el gobierno de EE.UU. ahora es un actor que tiene intereses en proteger una inversión: tiene que proteger al gobierno que garantiza esa inversión y a su principal socio económico. El interés nacional se está ahora vinculando a una actividad económica.

    El costo económico es que el gobierno de EE.UU. ha decidido ser el accionista en esta empresa porque, para poder extraer estas reservas, hay que invertir. Y los actores privados no consideraban que las condiciones estuvieran dadas para efectuar inversiones de semejante magnitud.

    Tal vez Trump esté pensando que en cinco o seis años esta inversión va a empezar a ganar réditos si este acuerdo, por supuesto, perdura en el tiempo.

    Al hablar del costo político, ¿te referías al papel que va a jugar la Oficina de Capital Estratégico del Pentágono, que podría impulsar la compra de acciones de una empresa privada fundada por Alejandro Betancourt López para tener acceso preferencial al petróleo que produzca en Venezuela?

    Sí, esto es muy inusual para EE.UU., pero ocurre en otros países.

    En muchas dictaduras y gobiernos populistas, el gobierno se convierte en inversor y los militares se convierten en empresarios: empiezan a crear intereses en actividades económicas.

    Esto tergiversa la misión principal del Ejército, que tiene que velar no sólo por la defensa nacional y la seguridad de EE.UU., sino que ahora también tiene que proteger su inversión en Venezuela y le va a tener que dar prioridad a esas inversiones.

    Esto es un cambio muy importante en la misión de lo que debe hacer una fuerza castrense bajo una democracia.

    ¿En América Latina esto lo has visto en algún lado?

    Por supuesto que sí, se ve en muchas dictaduras militares.

    El país que más representa esto es la Cuba comunista, donde las principales actividades capitalistas las manejan las Fuerzas Armadas Revolucionarias.

    Es un modelo que copiaron Hugo Chávez y Nicolás Maduro.

    Donald Trump

    Getty Images
    Donald Trump sostuvo que con Venezuela logró “el mayor acuerdo petrolero de la historia”. Pero el nuncio genera varias dudas.

    Pero también gobiernos de derecha lo han hecho, en la idea de que los militares tienen sus propias empresas y, no solo los militares sino el gobierno en general, son accionistas o dueños de actividades económicas.

    Es muy clásico del estatismo económico latinoamericano.

    ¿Cuál ha sido el resultado de esas experiencias?

    En Latinoamérica, la experiencia con el concepto de Estado capitalista ha sido bastante funesta.

    A finales de los años ’70 y principios de los ’80 fue cuando hubo mayor presencia del Estado en actividades económicas en la región. Y esto desembocó en la crisis económica más grave que ha tenido la región: la década perdida de los ’80.

    Más recientemente, Cuba y Venezuela fueron los países que continuaron este modelo de Estado-militares-capitalistas y terminaron con crisis económicas épicas.

    Lo que ocurre es que cuando el Estado arranca por este camino es muy difícil frenarlo. Y si encima las instituciones de freno y contrapesos que se supone que controlan al Estado son muy débiles, no hay modo de pararlo.

    Si comparas, por ejemplo, en Noruega, el Estado participa en actividades económicas, pero las instituciones de freno y contrapesos y el imperio de la ley es tan fuerte que el Estado tiene unos límites muy grandes de qué puede y no puede hacer.

    Esto es lo que se empieza a erosionar muy fácilmente en Latinoamérica y en muchos países donde el sistema de frenos y contrapesos es débil. El Estado cada vez más busca modos de proteger sus intereses económicos y esto lo puede llevar a erosionar más los frenos y contrapesos.

    Hombre con la cara pintada con los colores de las banderas de EE.UU. y de Venezuela

    Luis ROBAYO / AFP

    ¿Crees que ese riesgo, o el riesgo de corrupción, se presenta ahora para EE.UU. con este acuerdo? ¿O las instituciones en EE.UU. son suficientemente fuertes como para evitarlo, como ocurre en Noruega?

    Esa es la gran pregunta del momento.

    En los países capitalistas avanzados existen instituciones para tratar de disminuir la corrupción del sector privado: las empresas tienen que rendir cuentas a los accionistas, hay una junta de directores, en EE.UU. tienen que hacer auditorías independientes, entregar documentación a la Comisión de Bolsa y Valores, competir con otras empresas y cumplir con ciertas regulaciones para proteger a los consumidores.

    Los gobiernos pueden muy fácilmente erosionar todo este tipo de medidas que existen para el sector privado.

    Una de las cosas que ya se ve muy claramente es que todo lo que se está negociando con Venezuela es muy poco transparente: están poniéndose personas que trabajan tras bastidores, nada que sepamos hasta ahora indica cuáles van a ser los mecanismos de supervisión, cómo se van a hacer las auditorías, quiénes van a controlar, cuáles son las normas que van a regir todos estos negocios que se van a empezar a hacer.

    Es muy fácil para un Estado ocultar sus actividades. Y, aunque EE.UU. tiene una tradición muy larga de crear instituciones para que las operaciones del Estado sean transparentes, estamos viviendo una época en que el gobierno actual trata de erosionar esas instituciones o pasarlas por alto.

    Por lo tanto, es muy preocupante que ahora estemos hablando de tantos miles de millones de dólares y no estemos pensando en los mecanismos que se van a utilizar para asegurarnos de que no haya corrupción.

    El secretario de Estado, Marco Rubio, sostuvo que el acuerdo beneficia a EE.UU. al “asegurar reservas estables y petróleo de bajo costo” en el hemisferio, bajando los precios domésticos de la gasolina. Al parecer, él no está viendo los riesgos que señalas…

    No, no están viendo ningún riesgo. Y si el negocio se da como ellos quieren, van a generar grandes ganancias.

    Otro riesgo importante es que este tipo de acuerdos desagradan muchísimo en las poblaciones latinoamericanas.

    En América Latina, EE.UU. y en todos los países donde he estado, existe un fenómeno que se conoce como nacionalismo de los recursos. La idea es que nuestros recursos nos pertenecen y tenemos soberanía sobre eso.

    Que ahora venga un país tan grande como EE.UU. a decir que son dueños de estos recursos y tienen un acceso casi sin control sobre ellos va a hacer que para muchos latinoamericanos esto se sienta como una especie de ultraje a la soberanía.

    Esto genera antiamericanismo, resentimiento, sentimientos antiglobalización y antiestadounidenses.

    Una mujer sostiene folletos con la imagen del presidente de EE. UU., Donald Trump, y el Tío Sam durante una protesta contra la injerencia de EE. UU. en Venezuela, el 4 de agosto de 2026 en Caracas.

    AFP via Getty Images

    Y uno de los riesgos que Marco Rubio no está viendo es que esto puede generar las mismas razones por las cuales surgen los Hugo Chávez en la región.

    Es decir, en Latinoamérica cada tanto surgen líderes populistas de izquierda, antiamericanos y anticapitalistas porque argumentan que a EE.UU. lo único que le interesa es aprovecharse de nuestros recursos naturales y nuestras riquezas para autofavorecerse.

    Este acuerdo, independientemente de los detalles, muy fácilmente se presta para ese tipo de interpretación histórica radical de izquierda en Latinoamérica.

    Es algo que no creo que Marco Rubio lo entienda. Curioso: siendo él un experto en Cuba, debió haber entendido que esto fue uno de los movimientos que en su momento le dio tanta energía a Fidel Castro dentro y fuera de Cuba.

    Pero bueno, ellos están simplemente pensando en el negocio que acaban de hacer y no en los efectos políticos y económicos que pudieran tener en el futuro.

    Al parecer, tampoco la presidenta interina de Venezuela, Delcy Rodríguez, ve esto como un acto imperialista, porque ha dicho que el acuerdo va a generar inversiones por más de US$100.000 millones y más del doble de esa suma en ingresos tributarios para su país, que según ella mantendrá la propiedad y la soberanía sobre los recursos…

    Mucha gente considera que acá estamos viendo un acto de sometimiento por parte del gobierno ante EE.UU. Hay algo de cierto en eso y en que el gobierno de Delcy Rodríguez tiene temor ante EE.UU.

    Pero yo creo que el gobierno de Delcy Rodríguez siente que esta es la mejor oportunidad que ha tenido el chavismo de tener un actor extranjero que los rescate de la crisis económica en la que están. Es decir, que están ganando mucho en esto.

    Hay que entender que el chavismo empezó a generar grandes desastres económicos desde muy temprano y siempre se ha querido asociar con un actor prepotente internacional para que los rescate.

    Creo que Delcy Rodríguez se da cuenta de que este vínculo con EE.UU. beneficia más a EE.UU. que a Venezuela, pero los beneficia mucho dado el punto de partida donde se encontraba el gobierno.

    Entonces no lo veo como un sometimiento. Aquí, económicamente, estamos viendo la posibilidad de la mejor bonanza económica que tiene el chavismo desde la época dorada de Hugo Chávez a finales de los 2000, cuando el precio del petróleo estaba muy alto y Chávez en todo su apogeo.

    Lo que yo no veo es que necesariamente esto traiga democracia y libertad para Venezuela.

    Marco Rubio

    Getty Images
    Marco Rubio debió haber entendido que el acuerdo con Venezuela se presta a una “interpretación histórica radical de izquierda en Latinoamérica”, afirma Corrales.

    Algunos argumentan que, con la invasión de EE.UU. a Venezuela en enero para detener al presidente Maduro, se terminó la soberanía del país sudamericano para decidir su propio destino en cosas como estas. ¿Estás de acuerdo?

    No, en el sentido de que creo que el chavismo entregó la soberanía de los recursos nacionales hace muchos años.

    Desde la época de Hugo Chávez, el gobierno de Venezuela, de modos muy poco transparentes, fue concediendo enormes prerrogativas a actores internacionales.

    Hubo acuerdos con China para venderle petróleo exclusivamente en términos muy favorables. Luego pusieron a la empresa petrolera Citgo como colateral para préstamos de Rusia.

    Venezuela, prácticamente desde el principio del gobierno de Chávez, le dio a Cuba grandes partes de la seguridad nacional y la inteligencia.

    Ahora, en la época del oro, se asoció con Turquía, dándole concesiones muy grandes al gobierno.

    Mi punto es que el gobierno de Venezuela, bajo el chavismo, viene desde hace muchos años entregando soberanía a actores internacionales de modos muy poco transparentes.

    Venezuela no ha pasado de ser soberano a no serlo. Lo que ha cambiado es la superpotencia con la cual se ha aliado.

    ¿Y cómo analizas la reacción que hemos visto hasta ahora de la oposición venezolana a este acuerdo?

    La oposición venezolana ha caído en una especie de shock, que hasta cierto punto fue parte de su desespero en un momento.

    La oposición venezolana se sintió muy contenta cuando EE.UU. sacó a Maduro: consideró que fue el acto en contra de la dictadura más grande que se haya podido dar. Pero acto seguido tuvieron que darse cuenta de que hasta ahí iba a llegar EE.UU., en lo que para ellos era el principio de una transición.

    Delcy Rodríguez

    AFP via Getty Images
    “El gobierno de Delcy Rodríguez siente que esta es la mejor oportunidad que ha tenido el chavismo de tener un actor extranjero que los rescate”, dice Corrales.

    Hasta cierto punto se están dando cuenta de que su aliado principal, EE.UU., los está abandonando. Y les está costando asimilar esto.

    Si se desvinculan mucho de EE.UU., se van a quedar completamente desamparados. Pero hasta cierto punto ya están desamparados, porque EE.UU. sigue ignorando las demandas principales de la oposición.

    Una pregunta es si este acuerdo puede verse como parte de una estrategia más amplia del gobierno de Trump para avanzar en la democratización de Venezuela. ¿Qué piensas?

    El argumento sería que EE.UU., al aumentar su presencia económica en Venezuela, adquiere cada vez más capacidad de influir en Venezuela. Esto es casi innegable.

    Lo que pasa es que en muy pocas ocasiones he visto a EE.UU. tener tanta capacidad de incidencia en un país, pero a la vez usarla para tan poquito.

    Lo único que se ha pedido es acceso a estos recursos económicos, pero no se están usando esos hilos de influencia para exigir una transición a la democracia, cambios en los modos en que el gobierno de Venezuela opera o reforma de instituciones.

    Y encima EE.UU. está bloqueando el acceso al poder del partido político que verdaderamente ganó las elecciones del 2024, el partido de María Corina Machado.

  • Alemania acusa a Rusia de un ataque con drones en el aeropuerto de Leipzig

    Alemania acusa a Rusia de un ataque con drones en el aeropuerto de Leipzig

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    Alemania ha señalado a Rusia como responsable del ataque con drones ocurrido el mes pasado en el aeropuerto de Leipzig.

    El 4 de agosto se descubrió un dron que transportaba un artefacto explosivo en el aeropuerto de Leipzig/Halle, en el este de Alemania, cerca de aviones de carga ucranianos.

    El artefacto no llegó a explotar debido a un aparente fallo en el detonador, y los investigadores sospechan que un segundo dron colisionó con un avión de carga en las proximidades.

    Diez días más tarde, según reportes, se encontró un tercer dron cerca del aeropuerto.

    El ministro del Interior, Alexander Dobrindt, declaró que el ataque en el aeropuerto de Leipzig siguió el “patrón bien establecido de las operaciones híbridas rusas en Europa” y dio por hecho que Alemania volvería a ser objetivo de este tipo de acciones.

    Afirmó que el análisis del equipo utilizado, junto con los datos de inteligencia, demostraba la implicación de Rusia en el ataque.

    La respuesta de Alemania

    El ministro de Asuntos Exteriores alemán, Johann Wadephul —quien acompañaba a Dobrindt en una rueda de prensa en Berlín—, anunció que ordenaría el cierre del consulado ruso en Bonn.

    También anunció la rescisión del contrato de la Casa de Rusia en Berlín, cuyas instalaciones, según observadores, se han utilizado para el espionaje y la difusión de propaganda rusa.

    Avión en el aeropuerto de Leipzig.

    Getty Images
    El hallazgo de los drones hizo saltar las alarmas en el aeropuerto de Leipzig.

    Asimismo, anunció controles de entrada más estrictos para los ciudadanos rusos y prometió aumentar la presión sobre la “flota en la sombra” de Moscú: antiguos petroleros utilizados por Rusia para eludir las sanciones occidentales impuestas tras la invasión de Ucrania en 2022.

    Wadephul aseguró haber convocado al embajador de Rusia en Alemania, Serguéi Necháyev, quien fue visto llegando al Ministerio de Asuntos Exteriores poco después del anuncio.

    El Ministerio de Asuntos Exteriores de Rusia declaró que respondería a las “decisiones antirrusas”, según informó la agencia de noticias Interfax.

    Aunque expertos en seguridad habían especulado sobre la posible responsabilidad de Rusia, el país siempre ha negado cualquier implicación.

    Apoyo de la OTAN y la UE

    Merz

    Getty Images
    El gobierno de Merz se halla en un momento político delicado, con el auge de la extrema derecha que mantiene posiciones más favorables a Rusia.

    El aeropuerto de Leipzig/Halle, situado en el este de Alemania, es utilizado por el ejército alemán y sus aliados de la OTAN para el transporte de material militar.

    Además, sirve de base para la aerolínea ucraniana Antonov Airlines, que gestiona la mayor parte de la carga aérea del país.

    El secretario general de la OTAN, Mark Rutte, afirmó que la organización “se solidariza plenamente con Alemania”.

    “Las pruebas son claras. Y celebro las medidas anunciadas por Alemania en respuesta”, escribió en X.

    Estaba previsto que esta cuestión se abordara en una reunión de ministros de Asuntos Exteriores de la UE que se celebraría en Irlanda más tarde ese mismo martes.

    La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, escribió en X: “Estamos unidos en nuestra determinación de hacer frente a la agresión rusa. Disuadiremos a cualquiera que pretenda socavar nuestra libertad y seguridad”.

    Añadió que la UE estaba preparando sanciones adicionales contra Rusia.

    Por su parte, el primer ministro británico, Andy Burnham, declaró: “Los intentos rusos de socavar nuestra determinación unida y nuestra voluntad de apoyar a Ucrania son inútiles y están condenados al fracaso”.

    Alemania es uno de los varios Estados miembros de la OTAN que han informado de avistamientos de drones en aeropuertos e instalaciones militares e industriales durante el último año.

    Hasta ahora, Berlín había mantenido reservas sobre quién podría estar detrás del ataque de Leipzig, limitándose a señalar que podrían haber estado involucradas “potencias extranjeras”.

    “Pagarán un precio”

    Medios de comunicación estadounidenses ya habían informado de que funcionarios de EE.UU. habían vinculado el incidente con Rusia.

    Berlín mantiene que el país es “objetivo diario” de la guerra híbrida, y el canciller Friedrich Merz advirtió la semana pasada que quienes llevaran a cabo actos hostiles contra Alemania “pagarían un precio”.

    El gobierno busca ampliar las competencias de sus servicios de inteligencia —criticados durante mucho tiempo por su relativa falta de eficacia— para contrarrestar este tipo de amenazas.

    Alemania es un aliado clave de Ucrania, y Merz ha expresado un apoyo firme y decidido a Kyiv.

    No resulta difícil imaginar por qué aviones de carga ucranianos situados en un centro logístico alemán estratégico podrían estar en el punto de mira de Moscú.

    Sin embargo, este anuncio se produce en un momento delicado para el gobierno de Merz.

    Unas elecciones estatales en Sajonia-Anhalt, en el este del país, podrían llevar al poder a nivel regional por primera vez al partido de extrema derecha Alternativa para Alemania (AfD).

    El AfD, el mayor partido de la oposición en Alemania, quiere dejar de enviar ayuda a Ucrania y restablecer los vínculos con Rusia.

    Por otra parte, la policía alemana informa que está investigando el hallazgo de artefactos explosivos e incendiarios improvisados en una subestación eléctrica del estado federado de Brandeburgo, en el este del país, ocurrido el martes.

    Una línea eléctrica resultó dañada, lo que provocó un corte de suministro temporal. Se desconoce quién colocó los artefactos.

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  • “Una vez que presentas un país como mágico, es mucho más fácil destruirlo”

    “Una vez que presentas un país como mágico, es mucho más fácil destruirlo”

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    Kiran Desai, una premiada escritora de origen indio radicada en Estados Unidos, encontró en la costa pacífica de México la metáfora que le dio forma a su última y más ambiciosa novela, “La soledad de Sonia y Sunny”.

    Con su madre, la también autora Anita Desai, Kiran ha pasado largas temporadas de su vida en México: en Oaxaca, en San Miguel de Allende, en Colima.

    Acá, dice, encuentra fascinantes conexiones con India: la vigencia de civilizaciones antiguas, la vieja y actual amenaza del colonialismo y la enormidad de los colores y olores, entre otras cosas.

    Fue en las playas de La Manzanilla, en Jalisco, donde Desai escribió partes de esta portentosa novela de casi 700 páginas publicada el año pasado.

    La soledad es tan caprichosa, elemental y cambiante como el agua, dice la autora haber descubierto ante el poderoso océano Pacífico.

    En la superficie, la historia de Sunny y Sonia es una sobre las complejidades del amor, pero en la profundidad se trata de un retrato del mundo globalizado donde la migración, la cultura y el colonialismo pueden ser tanto una bendición como una condena. Una condena a la soledad.

    De 54 años, Desai fue hace dos décadas la autora más joven en ganar el prestigioso Premio Booker con su novela “El legado de la pérdida”, también sobre la migración, los choques culturales y las tensiones del mundo globalizado.

    Entrevistamos a Desai como parte de nuestra cobertura del Hay Festival en Querétaro 2026, donde la autora conversará con nuestro corresponsal en ese país, Daniel Pardo, sobre algunos de estos temas.

    Abajo una versión editada de la entrevista.

    En tu último libro México juega un rol central y apuntas a conexiones profundas y sutiles del país con India. ¿Cuáles son?

    En ambos países está la profundidad de una civilización muy antigua que todavía existe.

    En ambos uno siente como si existieran varios períodos de tiempo simultáneamente. Hay lugares donde te sientes en la antigüedad, no solo por la arquitectura, sino por lo que la gente hace ahí: peregrina, reza, come como hace miles de años.

    También hay similitudes fascinantes entre las religiones prehispánicas y las religiones indias.

    Y ambos son países donde las consecuencias del colonialismo se muestran hasta hoy y países donde el colonialismo no solo viene de fuera, sino que se desarrolla al interior, entre clases.

    Las conexiones entre India y México se suelen ver de forma superficial, pero son mucho más profundas y fascinantes que la coincidencia de la comida picante.

    Muchos artistas lo vieron hace tiempo: está en la poesía de Octavio Paz, está en las fotografías de Graciela Iturbide.

    Dices que Juan Rulfo y Gabriel García Márquez son tus influencias, pero también eres crítica del concepto del realismo mágico. ¿Cómo equilibras esas dos cosas que parecen contradictorias?

    Una vez que presentas un país como mágico, es mucho más fácil destruirlo, porque terminas, por ejemplo, justificando una lectura ordinaria de la corrupción o el autoritarismo.

    Yo no creo que escritores como Márquez o Salman Rushdie hayan suscrito este término. Es un término inventado por un académico alemán (Franz Roh). Creo más bien que fue una etiqueta que Occidente necesitó darle a una corriente literaria preocupada por lo invisible.

    El término se aplica a países latinoamericanos, africanos y asiáticos para catalogar culturas que al parecer están enraizadas en la magia. Puedes ser una escritora islandesa y escribir en lo que llamamos realismo mágico, o puedes ser Henry James escribiendo de fantasmas, y nadie dice que es realismo mágico.

    Es un término que se aplica solo a nosotros, los que venimos de países pobres.

    Cuando empecé a escribir “La Soledad de Sonia y Sunny” sabía que sería criticada por esto, porque en India hay un movimiento en contra de escribir lo que llamaríamos realismo mágico.

    Pero yo simplemente estaba escribiendo sobre el mundo invisible y la sensación de una corriente política oscura, corrupta y colonialista que ha estado corriendo a través de la historia india como una serpiente.

    A todos los seres humanos les ocurren cosas extraordinarias, no solo a quienes viven en países pobres. Todos tenemos pesadillas. Todos vemos fantasmas. La vida eventualmente pone a cada persona en un lugar extraordinario que parece mágico.

    Kiran Desai

    Getty Images
    A sus 34 años, Desai ganó el Premio Booker por su novela “El legado de la pérdida”.

    ¿Cómo llegaste a acercarte a América Latina?

    Lo mejor de ser inmigrante en Estados Unidos es que te abre las puertas de América Latina.

    En India crecimos leyendo escritores latinoamericanos, no tanto como los latinoamericanos a escritores indios.

    Casi cualquier persona educada habría leído varios autores latinoamericanos. No entendíamos todo a profundidad, pero había algo familiar en términos de la estructura familiar, la superstición, los fantasmas y los eventos fantásticos siendo parte de la cultura.

    Pero la razón original por la que fui a México es que mi madre estaba tan cansada del frío del invierno y de la miseria de estar en Boston, que me llevó a Oaxaca, donde sintió una familiaridad extraordinaria cuando bajó del avión y olió el aire y vio las buganvilias.

    Los árboles, los colores, el follaje es otra de las conexiones con India y con el Himalaya, cerca de donde yo crecí (Punjab).

    ¿Cómo haces para venir a un país como México, y no verlo con los ojos del extranjero venido del mundo desarrollado?

    Es realmente difícil no desarrollar esos ojos cuando vienes de una historia colonial.

    Una forma de superarlo, que me ha servido a mí, es cometiendo errores; como escritora y lectora. Miro hacia atrás y pienso que cometí errores inevitables porque también eres una viajera en un mundo que no conoces.

    Estás leyendo lo que Estados Unidos está diciendo sobre América Latina, y estás leyendo libros escritos por otros escritores viajando a México.

    Cuando estaba escribiendo sobre sobre los indio-nepalíes hubo una reacción de parte de esa población diciendo que lo hice mal, y cuando escribí sobre africanos en Nueva York también creo que lo hice un poco mal. No lo escribiría de la misma manera ahora.

     buganvilias en México.

    Getty Images
    Los colores de la buganvilias, típicas de México.

    Vives en Jackson Heights, en Nueva York, un barrio profundamente diverso. ¿Es esa tu fuente para hablar de colonización y migración?

    Crecí en India, así que toda la historia colonial está constantemente presente en mí.

    Cuando estaba creciendo, no había negocios extranjeros en India. Después de la independencia, el país se abrió al mercado internacional, con toda la explotación indiscriminada que vino de empresas extranjeras. Ahora, en los últimos 10 años, volvemos al nacionalismo, al autoritarismo, a la persecución de las minorías, a llamar a los migrantes “cucarachas”.

    Y vivo en un barrio donde, sí, hay venezolanos, colombianos, afganos, egipcios, bengalíes, tibetanos.

    La gran lucha para mí es cómo diablos encajas todas estas historias en la forma de una novela con una sola narrativa. No creo haber tenido éxito. Lograr que una novela se mueva como se mueve una población me resulta muy complicado, porque así los tengas al frente, en realidad solo ves pequeños fragmentos de la gente que ves. Nunca obtienes el todo; un todo que está lleno de contradicciones difíciles de entender.

    En la última elección (presidencial), en este barrio ganó el Partido Demócrata, como suele pasar, pero hubo, por primera vez, un enorme giro hacia (Donald) Trump. Los migrantes a menudo son increíblemente conservadores. Muchos votaron completamente en contra de sus intereses.

    ¿Por qué crees que la migración genera tanto miedo?

    Porque existe la sensación de que los extranjeros están viniendo a quitar trabajos y que son los estadounidenses, o los locales, quienes pagan por su atención médica, por ejemplo.

    Ahora hay un enorme sentimiento anti-indio acá porque se cree que están quitando los empleos a médicos, ingenieros e informáticos.

    Y en India está ocurriendo igual: los locales pensando que los migrantes son una amenaza, pese a que han sido por décadas una gran fuente de desarrollo.

    Jackson Heights, en Nueva York

    Getty Images
    Jackson Heights, en Nueva York, es como una puerta a América Latina.

    Recuerdo haber ido a McDonald’s en India y ver que era un lugar de clase alta. ¿Por qué?

    Porque los principales colonizadores, los principales ejecutores del colonialismo, son las élites de los países colonizados. Es la aspiración que genera la economía del consumo y el capitalismo.

    Cuando vuelvo a India me sorprende el hecho de que la gente de clase similar a la mía a menudo es mucho más estadounidense que yo, que llevo (más de tres) décadas viviendo ahí.

    Están comiendo en McDonald’s, han visto todas las últimas películas estadounidenses, se visten de maneras estadounidenses.

    Y sin embargo apoyan a un gobierno tremendamente nacionalista (el de Narendra Modi) que construye hoteles y centro comerciales de corte estadounidense, que impulsa un estilo de vida corporativo.

    Es un fenómeno extraño que se repite en muchas partes del mundo contemporáneo: los nuevos nacionalistas son los mayores impulsores de un estilo de vida que contradice los intereses de su nación.

    En tus libros los migrantes se van escapando de sus raíces, pero después de décadas afuera se dan cuenta que están reproduciendo las cosas de las que escapaban.

    Es una sensación muy extraña cuando entiendes que tú mismo no eres fijo. No es algo en lo que pienses cuando vives dentro de tu comunidad.

    Cuando migras te das cuenta de que cambias al tiempo que identificas las cosas que no puedes cambiar.

  • Trump dice que la posición de EE.UU. sobre las Malvinas/Falklands está bajo revisión

    Trump dice que la posición de EE.UU. sobre las Malvinas/Falklands está bajo revisión

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    Donald Trump declaró que la postura de Estados Unidos sobre las Islas Malvinas/Falklands es “una de muchas” que están siendo revisadas, e instó a Reino Unido a aumentar su gasto militar.

    Sus declaraciones se producen después de que el diario británico The Daily Telegraph informara de que autoridades de defensa de EE.UU. preparan propuestas para incentivar a los aliados de la OTAN a cumplir sus compromisos de gasto.

    Una de las posibles opciones que Washington contemplaría, según este medio, es oponerse a la soberanía británica sobre las Malvinas/Falklands.

    El gobierno de Reino Unido respondió señalando que los habitantes de las Malvinas/Falklands “son británicos y tienen derecho a decidir su propio futuro”.

    Un portavoz añadió: “Los isleños han expresado reiteradamente su deseo de seguir siendo un territorio británico de ultramar, y nuestro compromiso con ellos es inquebrantable”.

    mapa

    BBC

    La disputa y lo que dijo Trump

    Las Islas Malvinas/Falklands, situadas en el suroeste del océano Atlántico, siguen siendo objeto de una disputa de soberanía entre el Reino Unido y Argentina.

    Ambos países libraron una breve pero cruenta guerra por este territorio en 1982, cuando una fuerza operativa militar británica expulsó a las tropas argentinas que habían desembarcado en las islas para hacer efectiva su reclamación territorial.

    El conflicto, que duró 74 días, se saldó con la muerte de 255 militares británicos, 649 soldados argentinos y tres isleños.

    Las anteriores administraciones estadounidenses han reconocido formalmente la administración de facto de las islas por parte de Reino Unido, sin adoptar una postura oficial respecto a la soberanía.

    El lunes, al hablar con la prensa, Trump respondió a una pregunta de la BBC sobre si estaba revisando la postura de EE. UU. respecto a las Islas Malvinas/Falklands.

    El presidente contestó: “Siempre reviso todas las posturas. Esa es solo una de muchas”.

    En abril, un correo electrónico interno del Pentágono —del que informó Reuters — sugería que EE.UU. estaba considerando opciones para sancionar a los aliados de la OTAN que, a su juicio, no habían apoyado su guerra en Irán.

    Entre dichas opciones figuraba la posibilidad de que EE.UU. revisara su postura sobre la reclamación británica de las Malvinas/Falklands.

    El gasto en defensa de Reino Unido

    Las informaciones sobre esta propuesta han resurgido en los últimos días en Londres en relación con el gasto en defensa.

    El primer ministro británico, Andy Burnham, ha declarado que cumplirá el compromiso adquirido por su predecesor, Keir Starmer, de destinar el 3,5% del producto interior bruto (PIB) del Reino Unido al gasto básico en defensa para el año 2035.

    El martes, el ministro de Hacienda, John Healey, comunicó al diario The Times que “trazaría una hoja de ruta clara” para cumplir dicho compromiso con la OTAN durante la próxima revisión del gasto público, prevista para la primavera del año que viene.

    Añadió que esta planificación incluiría una fecha objetivo para elevar el gasto al 3 % del PIB.

    Healey dimitió de su cargo como ministro de Defensa en el gobierno de Keir Starmer tras una disputa sobre el gasto militar.

    En su carta de dimisión, fechada en junio, expresó su frustración ante la falta de un calendario claro por parte del gobierno para alcanzar el objetivo del 3% de gasto, una meta que, a su juicio, debería lograrse para 2030.

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  • Los últimos minutos antes de que las inundaciones arrasaran la frontera entre Nepal y China

    Los últimos minutos antes de que las inundaciones arrasaran la frontera entre Nepal y China

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    El video dura solo unos segundos.

    Una pared oscura emerge tras los edificios de Gyirong, en el lado chino de la frontera entre Nepal y Tíbet. Al principio, parece casi una nube negra. Luego, adquiere forma y velocidad: agua, lodo, rocas, hielo y piedras que descienden a toda velocidad por el valle.

    Las imágenes de las cámaras de seguridad se hicieron virales.

    Para muchos, fue la primera evidencia visual de la magnitud de la destrucción que se estaba desarrollando.

    Lo que ocurrió en los minutos siguientes aún es difícil de reconstruir. Pero fragmentos de video e imágenes satelitales muestran que gran parte del complejo fronterizo fue arrasado, y que los edificios que antes llenaban el fondo del valle simplemente desaparecieron.

    Los registros electrónicos de inmigración del puesto fronterizo de Rasuwagadhi, en Nepal, están sirviendo para completar algunos datos, al igual que la información de su único empleado sobreviviente.

    Tika Ram Pokharel, que casualmente se encontraba en Katmandú haciendo un examen ese día, declaró a la BBC que el cruce estaba inusualmente concurrido cuando llegaron las inundaciones.

    Trasiego de visitantes

    “Esta es una ruta de viaje histórica entre Katmandú y Tíbet. La zona es geológicamente vulnerable, caracterizada por profundos desfiladeros y ríos escarpados que fluyen a gran velocidad, transportan sedimentos pesados y pueden arrastrar enormes rocas”, afirma Ajay Dixit, hidrólogo residente en Katmandú.

    Es un lugar donde los peregrinos que se dirigen al monte Kailash se cruzan con comerciantes que viajan entre Nepal y China, camioneros, funcionarios de aduanas, turistas y personas que viven a lo largo de la frontera.

    La mañana de la inundación, más de 100 indios podrían haber estado en el cruce o sus alrededores. Según el Ministerio de Asuntos Exteriores de India, al menos 275 indios siguen desaparecidos en Nepal.

    El departamento de inmigración de Nepal ha estado intentando reconstruir quiénes pasaron por Rasuwagadhi en las últimas horas antes del desastre.

    Los registros electrónicos muestran que 89 ciudadanos nepalíes y extranjeros habían superado los controles de inmigración para salir de Nepal con destino a Tíbet, mientras que cuatro personas habían registrado su entrada en Nepal.

    Las imágenes de las cámaras de seguridad muestran a personas huyendo mientras un muro de lodo y agua destruye edificios en la frontera entre Nepal y China, en Gyirong, Tíbet, China, el 26 de agosto de 2026.

    SOCIAL MEDIA/via REUTERS
    Las imágenes de las cámaras de seguridad muestran a personas huyendo mientras el lodo y el agua invaden los edificios en la frontera entre Nepal y China en Gyirong el 26 de agosto.

    El sistema de inmigración tuvo su último registro a las 08:35:03 hora local (10:52 hora de Tíbet), menos de 10 minutos antes de que el torrente de lodo apareciera en las imágenes de las cámaras de seguridad de Gyirong.

    Cuatro empleados de inmigración, entre ellos el jefe de la oficina de Rasuwagadhi, desaparecieron durante las inundaciones. Su cuerpo fue recuperado posteriormente río abajo. La funcionaria que registró las últimas transacciones sigue desaparecida.

    Entre los extranjeros que salieron de Nepal esa mañana se encontraban 32 indios, 12 ciudadanos chinos y 9 estadounidenses, así como ciudadanos de Reino Unido, Canadá, Australia e Italia.

    Tika Ram Pokharel, el asistente de inmigración sobreviviente de Rasuwagadhi, afirma que los registros electrónicos solo recogen una parte de lo que ocurrió en la frontera aquella mañana.

    La oficina de inmigración se encontraba en Ghatte Khola Bazar, a aproximadamente 1,5 km al norte de Timure, un pequeño asentamiento comercial situado alrededor del paso fronterizo. Desde allí, había otros 2 km hasta el Puente de la Amistad, que marca la frontera con Tíbet. A lo largo de ese tramo había tiendas, hoteles y aparcamientos donde se reunían viajeros y vehículos antes de cruzar.

    La oficina de inmigración nepalí abrió a las 8:00, según Pokharel. Una vez que los viajeros pasaron el control de inmigración, podían continuar hacia la frontera o esperar en la zona antes de cruzar.

    La inundación de Rasuwagadhi destruyó un puente de la amistad, una carretera, una subestación hidroeléctrica y arrastró vehículos en Rasuwa, Nepal, el 11 de julio de 2025.

    NurPhoto via Getty Images
    Las inundaciones en Rasuwagadhi destruyeron el Puente de la Amistad, carreteras y una subestación hidroeléctrica, y arrastraron vehículos en Rasuwa, Nepal, el pasado mes de julio.

    Un cruce concurrido

    Cuando Pokharel llamó a un colega a las 8:20 de la mañana, le dijeron que el cruce fronterizo estaba inusualmente concurrido. Según él, entre 300 y 400 personas esperaban para salir de Nepal hacia Tíbet, mientras que otras que llegaban del lado chino también se encontraban en la zona.

    “Creo que quienes completaron los trámites de inmigración esa mañana no pudieron finalizar su proceso migratorio en el lado chino”, declaró Pokharel a la BBC.

    Pokharel afirma que, una vez que los viajeros habían pasado el control de inmigración, tardaban entre 15 y 20 minutos en caminar desde la oficina de inmigración nepalí hasta el puente.

    Los viajeros que llegaban a última hora de la tarde anterior a veces tenían que esperar hasta que la frontera reabriera a la mañana siguiente, mientras que los que viajaban en grupo o en autobús a menudo tenían que esperar a que todos pasaran el control de inmigración antes de continuar juntos.

    Eso dificulta saber dónde se encontraban esas 89 personas cuando se produjo la inundación.

    A las 08:37, menos de dos minutos después de que el sistema de inmigración completara su último registro, los instrumentos sísmicos detectaron movimiento en las montañas situadas sobre la frontera, según una cronología elaborada por el Centro de Hidrología e Investigación de Recursos Hídricos de Nepal. Posteriormente, los investigadores atribuyeron la señal al derrumbe parcial de un glaciar que provocó la inundación.

    Según China, el deslizamiento de tierra tardó unos siete minutos en llegar al paso fronterizo desde su origen.

    Tika Ram Pokharel trabaja como asistente sénior de inmigración en la oficina de inmigración de Rashuwagadi.

    BBC
    Tika Ram Pokharel, asistente de inmigración en la Oficina de Inmigración de Rasuwagadhi, fue el único miembro del personal que sobrevivió. Se encontraba en Katmandú para un examen cuando ocurrieron las inundaciones.

    Las personas que se encontraban en el cruce podrían estar dirigiéndose hacia el puente, esperando en Ghatte Khola o preparándose para cruzar hacia las instalaciones chinas. Aún se desconoce la ubicación exacta de cada persona.

    Y Ghatte Khola era mucho más que una zona de espera. Pokharel afirma que allí se encontraban entre 50 y 60 casas, junto con hoteles, negocios locales y cuatro oficinas de la compañía hidroeléctrica.

    También era la última parada de los autobuses procedentes de Katmandú, y un punto de encuentro para conductores, ayudantes, guías turísticos y trabajadores de carga que esperaban el despacho de aduanas. Los viajeros que se dirigían a Tíbet solían hacer cola allí desde el día anterior.

    “Mis 40 o 50 amigos más cercanos están desaparecidos”, dijo Pokharel.

    Pokharel cree que el número de víctimas podría ser mucho mayor que las cifras oficiales, y estima que entre 2.000 y 2.500 personas podrían haber quedado atrapadas por la inundación. Esta cifra es una estimación suya y no ha sido verificada de forma independiente.

    “Estamos esperando para entrar en China”

    La oficina de inmigración se encontraba a unos 100 metros sobre el río, cuenta Pokharel. Pero durante la inundación, el agua pareció subir aún más. Inicialmente, esperaba que sus compañeros desaparecidos hubieran podido escapar a pastizales a varios kilómetros de distancia.

    Para algunos de los peregrinos indios en la frontera, la mañana había comenzado casi con tranquilidad. Hicieron videollamadas y enviaron videos a sus familiares en casa, mostrándoles las montañas mientras esperaban a que abriera la oficina de inmigración china.

    Sudipto Bhattacharya recibía mensajes de su esposa, Subhrasree Chakraborty, que viajaba con un grupo de más de 60 personas. A las 07:57, hora de Nepal, ella le envió una fotografía del sello de salida de su pasaporte: el control de inmigración nepalí había finalizado.

    Seis minutos después, a las 08:03, envió otro mensaje: “Estamos esperando para entrar en China”. Entonces cesaron los mensajes.

    Entre las personas que se encontraban en el centro de inmigración chino había un grupo de 77 peregrinos asociados con la Fundación Isha, que regresaban del Monte Kailash. Ellos, junto con tres miembros del personal, desaparecieron tras las inundaciones que azotaron la zona.

    Los equipos de rescate llevaron a cabo operaciones de búsqueda y rescate en la zona afectada por el deslizamiento de tierra el 30 de agosto de 2026 en Gyirong, Región Autónoma de Xizang, China.

    China News Service/VCG via Getty Images
    Los equipos de rescate llevan a cabo operaciones de búsqueda y rescate en la zona afectada por el deslizamiento de tierra en Gyirong.

    “Pero mis amigos no tuvieron esa oportunidad”

    Cuando un equipo de rescate chino compuesto por 21 miembros llegó a Gyirong el 28 de agosto, uno de los rescatistas declaró a los medios estatales chinos: “Hasta donde alcanzaba la vista, no había más que ruinas”.

    El cruce se había recuperado recientemente de otra gran inundación. En julio de 2025, las inundaciones obligaron a cerrar Rasuwagadhi durante casi seis meses. Reabrió sus puertas el 1 de enero después de que China construyera un puente provisional.

    El tráfico se había reanudado. Las autoridades fronterizas chinas afirman que más de 100.000 personas habían pasado por Gyirong hasta junio, mientras que los registros de inmigración nepalíes muestran 53.742 llegadas y salidas en Rasuwagadhi en el año hasta mediados de julio. Ambas cifras se basan en periodos de notificación y sistemas de recuento diferentes, lo que dificulta una comparación directa.

    Los indios constituían el grupo más numeroso registrado en el punto de inmigración nepalí, seguidos por los nepalíes y los chinos.

    Gyirong se había convertido además en una de las principales arterias que conectaban Nepal y China.

    Posh Raj Pandey, presidente emérito de South Asia Watch on Trade, Economics and Environment, con sede en Katmandú, afirma que Rasuwagadhi es uno de los dos principales puntos comerciales de Nepal con China, junto con Tatopani, y representa aproximadamente un tercio de los US$2.950 millones del comercio de Nepal con su vecino del norte.

    Entre 60 y 70 camiones transitaban diariamente por el desfiladero, transportando productos electrónicos, maquinaria, vehículos, frutas, ropa y otras mercancías con destino a Katmandú. Pandey afirma que esta ruta también gestionaba cerca del 80% de las importaciones de vehículos eléctricos de Nepal procedentes de China.

    Su cierre ha provocado que Nepal dependa cada vez más de Tatopani, que las autoridades chinas también han cerrado temporalmente debido al riesgo de deslizamientos de tierra en el lado nepalí, según informa el Kathmandu Post.

    El cruce también se encuentra a lo largo de la ruta propuesta para el ferrocarril que conectará la región con Katmandú, como parte de los planes de Nepal y China para desarrollar una red ferroviaria transhimalaya.

    “Nepal debería desarrollar una ruta comercial alternativa con China y reconsiderar su estrategia de desarrollo más amplia, incluida la gran concentración de proyectos hidroeléctricos a lo largo del mismo sistema fluvial”, afirma Pandey.

    “Hemos depositado todas nuestras reservas aquí. Necesitamos desarrollar un puerto fronterizo alternativo”.

    Al otro lado de la frontera, Pokharel se quedó pensando en las conversaciones que había mantenido con los compañeros que ahora estaban desaparecidos.

    Las inundaciones del año anterior habían hecho que el personal de la oficina de inmigración de Rasuwagadhi fuera plenamente consciente del peligro. Por la noche, cuenta, a veces “sentían vibraciones” y salían a comprobar el estado del río. Incluso habían hablado entre ellos sobre la posibilidad de refugiarse en una zona más elevada si se producía otra inundación.

    “Pero mis amigos no tuvieron esa oportunidad”, dijo.

    Este artículo fue escrito originalmente en inglés y usamos una herramienta de inteligencia artificial para traducirlo. Un periodista de la BBC revisó el texto antes de su publicación. Más información sobre cómo usamos IA.