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  • Pacientes de hantavirus aterrizan en Ámsterdam. Se planean más evacuaciones del crucero

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    Se ofrecerá a los pasajeros de otros países de la Unión Europea la posibilidad de evacuar a sus propios ciudadanos, según un portavoz del Ministerio de Salud español.

    Las personas infectadas a bordo del MV Hondius, un crucero neerlandés con un brote mortal de hantavirus, han empezado a ser evacuadas del barco y trasladadas a hospitales de Europa.

    Dos pacientes han desembarcado en Países Bajos, donde están recibiendo tratamiento médico, según un comunicado de Oceanwide Expeditions, la empresa neerlandesa que opera el crucero. Dos de los pacientes evacuados presentaban síntomas “agudos”, según el Ministerio de Asuntos Exteriores neerlandés.

    Otro paciente fue evacuado en un vuelo distinto, dijo la empresa. Ese vuelo estaba retrasado y el paciente se encuentra estable, informó la empresa.

    Desde el 11 de abril, tres pasajeros que iban a bordo del Hondius han muerto y otras cinco personas han enfermado tras presentar síntomas del hantavirus, una rara familia de virus transmitidos por roedores, según la Organización Mundial de la Salud.

    La mayoría de las cepas de hantavirus no pueden transmitirse de persona a persona, pero la cepa Andes, identificada en este brote, sí puede hacerlo, según Bryce Warner, investigador científico de la Organización de Vacunas y Enfermedades Infecciosas de la Universidad de Saskatchewan, quien ha investigado ampliamente el hantavirus. Pero el virus no se propaga fácilmente, sino que requiere un contacto estrecho repetido, añadió.

    Entre los pacientes evacuados se encontraban el médico del barco, un británico de 56 años, así como un ciudadano neerlandés de 41 años que también trabajaba a bordo, según las autoridades españolas y Oceanwide. La tercera persona evacuada era un pasajero alemán de 65 años que había estado en estrecho contacto con una de las personas fallecidas.

    Mientras tanto, otros pasajeros estaban resguardados en un momento en el que las autoridades españolas presentaban el miércoles un polémico plan para recibir el barco con 150 personas en las Islas Canarias, pese a las objeciones de los dirigentes locales.

    En el barco había algunos estadounidenses que ya han regresado a casa. Dos residentes de Georgia están siendo controlados por el Departamento de Salud Pública de Georgia, según se informó en un comunicado.

    “Las personas se encuentran actualmente en buen estado de salud y no muestran signos de infección”, dijo el departamento. Los residentes están siguiendo las recomendaciones de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades.

    Los CDC notificaron al Departamento de Salud Pública de California que también había residentes de California a bordo del MV Hondius, dijo Robert Barsanti, portavoz del departamento. La agencia está ayudando a las autoridades de salud locales con la vigilancia, dijo.

    “No hay información de que los residentes de California estén enfermos o infectados”, dijo Barsanti. “En este momento, el riesgo para la salud pública en California es bajo”.

    Los CDC hacen un seguimiento de los casos de hantavirus en Estados Unidos. Hubo 26 casos en 2023, el año más reciente con datos disponibles. El centro lleva haciendo un seguimiento de los casos desde 1993 y ha contabilizado un total de 890 en el país desde entonces.

    El barco salió de Cabo Verde el miércoles por la tarde y se dirigía al norte, según Oceanwide. Se espera que llegue en tres o cuatro días. Tres profesionales médicos más han subido a bordo del barco para prestar asistencia, dijo la empresa.

    Mónica García, ministra de Sanidad española, dijo en una conferencia de prensa celebrada el miércoles que el Hondius navegaría hasta un puerto de Tenerife, una de las islas Canarias españolas. Desde allí, dijo, los pasajeros podrán regresar a sus hogares si están en condiciones médicas para viajar.

    Fernando Clavijo, quien dirige el gobierno regional de las Canarias, se opuso a que el barco atracara allí, aunque su gobierno podía hacer poco para impedirlo.

    “No hay ninguna información que nos diga que ese buque tiene que navegar tres días hasta Canarias”, dijo Clavijo en una entrevista radiofónica.

    El gobierno central de España, que tiene autoridad sobre sus puertos y la gestión de posibles infecciones procedentes del extranjero, tenía claro que el barco iba a llegar. “No vamos a entrar en la polémica política, creo que no toca”, dijo García durante la rueda de prensa, en respuesta a los comentarios de Clavijo.

    Los pasajeros del barco están revisando los protocolos de covid, se están sanitizando las manos con frecuencia y esperan su próxima comida, respetando el distanciamiento social. Se espera que las evacuaciones comiencen el lunes, según un portavoz del Ministerio del Interior español.

    Los pasajeros españoles serán trasladados a un hospital de Madrid, dijo el vocero. Se ofrecerá a los pasajeros de otros países de la Unión Europea la posibilidad de evacuar a sus propios ciudadanos, dijo el portavoz. Si el país no coordina la evacuación, la Comisión Europea se encargará de ello.

    El jueves se celebrará una reunión para debatir el traslado de pasajeros de “terceros países”, dijo el portavoz.

    La Agencia de Seguridad Sanitaria del Reino Unido dijo que dos personas que estaban a bordo del barco y habían regresado a Reino Unido por sus propios medios se están autoaislando, según un comunicado de la agencia. Ninguna de las dos personas presenta síntomas, dijo la agencia.

    El gobierno británico se está preparando para que los pasajeros regresen al país una vez que el barco atraque, donde serán aislados y se les realizarán pruebas periódicas, dijo la agencia.

    “En este momento, el riesgo general para la salud pública sigue siendo bajo”, dijo Tedros Adhanom Ghebreyesus, director general de la OMS, en redes sociales.

    El Instituto Nacional de Enfermedades Transmisibles de Sudáfrica dijo que los tres casos confirmados correspondían al virus de los Andes, un tipo de hantavirus que se encuentra principalmente en Sudamérica y es el único que se sabe que se propaga entre personas. Pero esta variante no se propaga entre personas de forma incidental, sino que requiere un contacto estrecho y sostenido, como podría ocurrir a bordo de un crucero.

    El ministro de Salud sudafricano, Aaron Motsoaledi, dijo el miércoles que las autoridades de su país habían identificado a 62 personas –entre ellas trabajadores médicos y de aeropuertos– que habían estado en contacto con pasajeros enfermos del barco.

    Hasta ahora, las autoridades de salud han localizado a 42 personas mediante el rastreo de contactos; todas se encuentran actualmente en observación, pero no han sido aisladas. Los trabajos continúan para llegar a las 20 restantes.

    El MV Hondius partió de Argentina a principios de abril con unos 150 pasajeros y miembros de la tripulación. La Antártida, las islas Malvinas, la isla Georgia del Sur, la isla del Ruiseñor, Tristán de Acuña, Santa Elena y Ascensión eran algunas de las escalas previstas en su ruta.

    Después del inicio del brote, el barco se dirigió a Cabo Verde, donde las autoridades no permitieron desembarcar a los pasajeros.

    Los que estaban a bordo hacían todo lo posible por mantenerse ocupados, algunos viendo películas en sus camarotes, según relataron los pasajeros en entrevistas y publicaciones en las redes sociales.

    Se anima a los pasajeros a practicar el distanciamiento social y a llevar mascarillas. Para las comidas, se les pide que se sienten en una de cada dos sillas del comedor. Se han colocado dispensadores de desinfectante para manos en todo el barco.

    “Nuestros días han sido casi normales, a la espera de que las autoridades encuentren una solución”, dijo en un correo electrónico Kasem Hato, una influente de viajes jordana que publica en internet bajo el nombre de Ibn Hatutta. “Pero la moral en el barco es alta y nos mantenemos ocupados leyendo, viendo películas, tomando bebidas calientes y cosas por el estilo”.

    La primera víctima mortal del barco fue un neerlandés de 70 años que falleció a bordo el 11 de abril. La esposa de este hombre, de 69 años, enfermó y murió el 26 de abril en Johannesburgo cuando intentaba volar a su casa en los Países Bajos. La tercera víctima fue un pasajero alemán que murió el 2 de mayo.

    Hasta ahora se ha confirmado el virus en tres de los casos: la mujer de 69 años, otro pasajero que fue trasladado a un hospital de Sudáfrica en estado crítico, y un hombre que había desembarcado del crucero y estaba recibiendo atención en un hospital de Zúrich.

    El gobierno argentino está investigando la posibilidad de que la infección se haya originado en la pareja neerlandesa, dijo el miércoles Federico Lada, portavoz del Ministerio de Salud argentino.

    Llegaron a Argentina en noviembre y pasaron más de un mes en el país, y luego, en los meses siguientes, realizaron una serie de cruces fronterizos a Chile, según un comunicado del ministerio.

    Después de cruzar de Argentina a Uruguay a principios de marzo, regresaron a Argentina el 27 de marzo. El 1 de abril, la pareja abandonó Argentina, informó el Ministerio de Salud.

    Los investigadores se desplazarán a las zonas que visitó la pareja para capturar y analizar roedores, dijo el Ministerio de Salud.

    Lada también dijo que los investigadores examinarían la posibilidad, descrita por The Associated Press, de que la pareja hubiera contraído el virus durante una excursión de observación de aves en un vertedero de la ciudad argentina de Ushuaia. Confirmó que la pareja visitó el lugar.

    Yvette Cooper, ministra de Asuntos Exteriores británica, dijo en un comunicado el miércoles que su oficina estaba en contacto con los ciudadanos británicos a bordo del barco y que trabajaba para llevarlos “sanos y salvos a casa, con la debida protección de la salud pública”.

    KLM Royal Dutch Airlines dijo el miércoles que la mujer neerlandesa que murió a causa del virus embarcó en Johannesburgo en un vuelo con destino a Ámsterdam el 25 de abril, pero que, “debido al estado de salud de la pasajera en ese momento, la tripulación decidió no permitirle viajar”. Las autoridades de salud locales de los Países Bajos han alertado a los pasajeros del vuelo como medida de precaución, dijo la aerolínea.

    Carlos Barragán, Keith Bradsher, Emma Bubola, Max Kim, Zimasa Matiwane y Nina Agrawal colaboraron con reportería.

    Claire Moses es reportera del Times en Londres, se enfoca en la cobertura de noticias de última hora y de tendencia.

    Aimee Ortiz cubre noticias de último momento y otros temas.

    Rylee Kirk informa sobre noticias de último momento, temas de actualidad y las principales noticias en desarrollo para el Times.

    Carlos Barragán, Keith Bradsher, Emma Bubola, Max Kim, Zimasa Matiwane y Nina Agrawal colaboraron con reportería.

  • Más de 100 bombas en 10 minutos: la BBC reconstruye el ataque más mortífero de Israel al Líbano

    Más de 100 bombas en 10 minutos: la BBC reconstruye el ataque más mortífero de Israel al Líbano

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    Mohammed, un hombre en sus 40, con pelo y barba canosos, está parado frente a un edificio en ruinas.

    BBC

    El vecindario de Hay el Sellom, en los suburbios del sur de Beirut, en Líbano, es casi irreconocible.

    Lo que antes fue una comunidad alegre y densamente poblada es ahora un panorama de concreto derrumbado, metal retorcido y cables expuestos. Las casas han sido reducidas a capas de escombros. Escaleras que no conducen a ninguna parte. Los sonidos de la vida cotidiana han sido reemplazados por el silencio.

    A pesar de los repetidos ataques israelíes desde el inicio de la guerra en Irán contra otras partes de los suburbios sureños de Beirut, donde Hezbolá ejerce su dominio, los residentes afirman que este vecindario se mantuvo en calma hasta la tarde del 8 de abril.

    Los suburbios en el sur de Beirut han sido sometidos a repetidas órdenes de evacuación y ataques aéreos de Israel desde el inicio de la guerra, pero sus residentes contaron a la BBC que pocos abandonaron Hay el Sellom, pues no tienen a dónde más ir. También dijeron que este vecindario se había mantenido en relativa calma.

    Ese miércoles, Abbas, el hijo de Mohammed, dormía en casa cuando el edificio fue objeto de un ataque aéreo israelí. “Los tres pisos arriba del mío cayeron encima de una habitación”, indica Mohammed. “Todos se vinieron abajo… sobre él”.

    Fue parte de una oleada de ataques mortíferos que empezó a las 14:15, hora local, y que alcanzó unos 100 objetivos a lo largo de Líbano en tan solo 10 minutos, según Israel.

    La destrucción causada en este breve espacio de tiempo sobrepasó la de cualquier otro día en esta guerra. Los objetivos incluyeron centros de comando y sitios militares de Hezbolá, pero entre las bajas hubo muchísimos civiles libaneses.

    La cifra de muertos del día llegó a 361, según las autoridades libanesas, con más de 1.000 heridos.

    “Esta es la segunda casa que he perdido”

    En las semanas posteriores al ataque, la BBC visitó algunas de las zonas afectadas para descifrar lo que sucedió ese día. Nos encontramos con Mohammed en las ruinas de su apartamento.

    “Esta es la segunda casa que he perdido”, expresa. “En la última guerra (en 2024) perdí una casa. Y en esta guerra perdí otra”.

    “Desearía que fuese sólo mi casa lo que perdí, y que mi hijo hubiese sobrevivido. Estos ladrillos se pueden reconstruir. Pero nada me devolverá a mi hijo”.

    Insiste en que todos los que murieron eran residentes del edificio. “Si pensara que hubiese apenas 1% de probabilidad de que alguien de Hezbolá viviera aquí, no me hubiera quedado”, asegura. “Nunca hubiera arriesgado la vida de mi hijo”.

    “Tal vez, ya que tengo 45 años, no me hubiera preocupado del riesgo para mí mismo, pero a un joven con toda su vida por delante no lo habría metido a vivir en un edificio de saber que alguien (de Hezbolá) estuviera ahí”.

    Tras la muerte de su hijo, Mohammed manifestó sus simpatías por Hezbolá en una entrevista con medios locales, pidiéndole que defendiera a Líbano. Ese es un sentimiento repetido por muchas personas con las que hablamos en las zonas que han sido consistentemente atacadas por Israel.

    Mapa que muestra con puntos de color púrpura los ataques de Israel en Líbano.

    BBC

    Hezbolá -un grupo miliciano y partido político respaldado por Irán y basado en Líbano- lanzó cohetes hacia Israel el pasado 2 de marzo, en respuesta a los ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán. Lo que siguió fue que Israel ocupó amplias zonas del sur de Líbano y lanzó ataques en un intento por destruir la cúpula de Hezbolá.

    A primera hora del 8 de abril se anunció un cese el fuego temporal entre EE.UU. e Irán, una pausa en una guerra regional más amplia que ya había transformado a Medio Oriente.

    Aunque Israel afirmó que Líbano no estaría incluido en ese acuerdo, la población en la zona estaba cautelosamente esperanzada, hasta que empezó la embestida.

    “Todo quedó en silencio”

    Al analizar videos, mensajes en las redes sociales e imágenes satelitales verificados, y compararlos con los testimonios de testigos presenciales, hemos identificado por los menos cinco ataques que impactaron Hay el Sellom en rápida sucesión.

    Algunos medios israelíes reportaron que Ali Mohammed Ghulam Dahini, alq ue señalaron como altomando de Hezbolá, fue alcanzado en el vecindario. También encontramos un afiche de homenaje que lo describe como un combatiente de este grupo miliciano.

    Le preguntamos a las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) si Dehini era el objetivo, pero no respondieron la pregunta y tampoco aportaron información específica sobre quién o qué había sido el objetivo en Hay el Sellom.

    Un hombre parado en un puente inspecciona la destrucción en Beirut tras el ataque del 8 de abril.

    Liam Weir / BBC
    Las estrechas calles de Hay el Sellom están llenas de escombros y metal retorcido.

    Lo que está claro es la magnitud de las bajas de civiles. El Ministerio de Salud de Líbano informó a la BBC que más de 80 personas murieron en este vecindario. Nuestro análisis muestra que por los menos 15 de los muertos eran niños.

    Las calles estrechas que atraviesan los abigarrados edificios en Hay el Sellom frenaron los intentos de rescate. Los residentes describen cómo muchas personas quedaron atrapadas entre los escombros, pidiendo a gritos socorro, enviando mensajes y esperando que pudieran ayudarles.

    Uno de los primeros en llegar a un hospital cercano fue Ghassan Jawad. Estaba dormido cuando el edificio se desplomó encima de él y de su familia.

    “De pronto me encontré bajo tierra”, cuenta. “Pensé que había muerto”. Recuerda el sonido de la gente gritando. “Empecé a rezar porque sabía que hasta aquí había llegado”.

    Entonces, continúa, algo inesperado sucedió. “Mi gata empezó a escarbar. Hizo un pequeño hueco para que pudiera respirar”.

    Después de unos 10 minutos, escuchó voces encima, a medida que los vecinos empezaron a escarbar en los escombros. “Trajeron martillos y barras metálicas”, cuenta. “Me sacaron”. Pero otros no sobrevivieron.

    “Podía escuchar a la gente muriendo”, relata calladamente. “Escuché a mi madre rezando a mi lado… luego su voz paró”. Su madre, dos hermanas y sus hijos murieron todos. “Todo quedó en silencio”, dice. “Completamente en silencio”.

    Ataque simultáneo

    A poco más de seis kilómetros de distancia, en el centro de Beirut, otro vecindario también fue atacado, Corniche al Mazraa, una de las zonas más concurridas de la ciudad.

    A las 14:15 la vida seguía su curso: clientes participaban en una clase de gimnasia, un restaurante preparaba la comida y un peluquero estaba en medio de un corte, como muestran las imáganes de varias cámaras de seguridad.

    Entonces, sin previo aviso, llegaron las explosiones, matando a 16 personas, según el Ministerio de Salud libanés.

    Fue la primera vez que este vecindario se convertía en objetivo en esta guerra.

    Noha, una entrenadora física, daba una clase en el séptimo piso cuando dos bombas cayeron sobre el depósito de una compañía de confección, produciendo una poderosa explosión que dañó los edificios aledaños.

    Imágenes de cuatro cámaras de CCTV muestran un gimnasio (arriba a la izquierda), una barbería (arriba a la derecha), un supermercado (abajo a la izquierda) y un restaurante (abajo a la derecha) en los momentos en que impactan las bombas.

    Distribución
    Las cámaras de circuito cerrado en Corniche al Mazraa captaron el momento del ataque.

    La mujer había observado con frecuencia y desde la distancia cómo eran atacados los barrios del sur de la capital libanesa, pero nunca pensó que esos ataques llegarían hasta el corazón de la ciudad. “Para nosotros, esto sucedió sin advertencia”, afirma.

    “Miré hacia afuera y encontré que el mundo estaba negro. Encontré gente cubierta en sangre. Encontré gente en el piso”.

    Noha cuestiona por qué atacaron la zona. “El objetivo fue civil. Definitivamente, un objetivo civil”, asegura. “Nosotros fuimos los agredidos”.

    La BBC investigó si había evidencia de que hubiera un objetivo de Hezbolá en la zona, pero no pudo encontrarla. También preguntó a las FDI, pero no respondieron.

    Una mujer parada en un balcón, con moretones en la cara, desde donde se mira la destrucción causada por una bomba.

    Liam Weir / BBC
    Noha tuvo una vista panorámica de la devastación causada por el ataque a Corniche al Mazraa.

    Hermanas muertas

    La BBC ha identificado al menos otros cuatro ataques que ocurrieron dentro de un radio de 1,6km del gimnasio.

    A lo largo del país, escenas similares tenían lugar en el mismo breve espacio de 10 minutos. Desde Hermel en el norte, a través del valle de Bekka hasta las aldeas en el sur más profundo, se reportaron ataques casi simultáneamente.

    La ciudad sureña de Sidón fue una de las atacadas sin previo aviso, con bombas que aplastaron el complejo religioso de Al Zahraa, afiliado a Hezbolá.

    Rahma, de 27 años, y Rayan, de 22, jóvenes mujeres de una familia forzada a huir de su hogar cerca de la frontera con Israel, estaban visitando una mezquita cuando se produjo el ataque.

    Una mujer con velo negro sostiene la foto de una de sus hijas muertas.

    Liam Weir / BBC
    Kawkab sostiene la foto de una de sus hijas.

    “Dijeron que iban a rezar”, cuenta su madre, Kawkab. “Media hora después, el complejo recibió un impacto”. Ambas chicas murieron.

    “Vinimos aquí por seguridad”, añade Kawkab.

    El clérigo de Al Zahraa, el jeque Sadiq Naboulsi, también murió en el ataque. Tenía estrechos lazos ideológicos y familiares con Hezbolá, aunque no ostentaba un cargo oficial. Otro hombre muerto allí, Mohammed Ma’ani, era un alto funcionario de Hezbolá en la unidad de enlace y coordinación del grupo. Las FDI rehusaron confirmar si alguno de los dos hombres fueron objetivos intencionados.

    Tampoco ha sido posible identificar siete de los otros nueve individuos muertos reportados en el lugar. Toda la evidencia disponible sugiere que eran civiles.

    Las FDI informan que atacaron a 250 operativos de Hezbolá ese día pero no han aportado una lista completa de sus nombres. El Ministerio de Salud de Líbano disputa eso, señalando que la gran mayoría de los muertos eran civiles.

    Cuando se les preguntó qué medidas toman para proteger a los civiles, las FDI indicaron que hacían “grandes esfuerzos para mitigar el daño a los individuos no involucrados”.

    Las FDI también expresaron que la mayoría de los objetivos estaban ubicados “dentro del corazón de la población civil, como parte de la explotación cínica de Hezbolá de usar civiles libaneses como escudos humanos para proteger sus operaciones”.

    Hezbolá lo niega, resaltando que Israel ataca objetivos civiles como una táctica de presión. El grupo, proscrito como organización terrorista por Reino Unido, EE.UU. y algunos países árabes, añadió que nunca quiso la guerra y que actuaba en defensa propia.

    El 8 de abril, Israel asegura que atacó 100 objetivos en el lapso de 10 minutos, produciendo uno de los días más mortales de Líbano en décadas. Más de 360 personas murieron y más de 1.000 resultaron heridas ese día, afirma el gobierno libanés.

    Israel llamó la operación “Oscuridad Eterna”. Para el pueblo libanés que la experimentó, se conoce como Miércoles Negro.

    Con información adicional de Jasmin Dyer y Jake Tacchi.

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    BBC

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  • Ted Turner, creador de CNN y del ciclo de noticias de 24 horas, muere a los 87 años

    Ted Turner, creador de CNN y del ciclo de noticias de 24 horas, muere a los 87 años

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    Pionero de los medios de comunicación del siglo XX, dirigió un vasto imperio de noticias, deportes y entretenimiento.

    Ted Turner, el magnate de los medios de comunicación que protagonizó el panorama estadounidense de finales del siglo XX dominando la industria de la televisión por cable, creando el ciclo de noticias de 24 horas con la CNN y extendiendo su inquieto alcance a los deportes profesionales, el ecologismo y la filantropía, murió el miércoles en su casa cerca de Tallahassee, Florida. Tenía 87 años.

    Phillip Evans, portavoz de la familia, confirmó el fallecimiento. Turner anunció en 2018 que padecía demencia por cuerpos de Lewy, un trastorno cerebral progresivo.

    La creación emblemática de Turner fue la CNN –Cable News Network, o red de noticias por cable–, que revolucionó los informativos televisivos en 1980 al presentar noticias a todas horas del día e inspirar con el tiempo a otros medios de comunicación a seguir su ejemplo. Pero su cartera de proyectos empresariales contenía mucho más, y su impacto en la cultura estadounidense fue considerable.

    Como escisión de CNN, Turner creó el canal CNN Headline News y CNN International. Fundó la “superemisora” de deportes y entretenimiento por cable y satélite que se conoció como TBS y engendró un canal hermano, TNT, que aún llega a millones de hogares.

    En 1985, compró por 1500 millones de dólares la biblioteca de películas del estudio MGM y nueve años después creó la franquicia por cable Turner Classic Movies, o TCM. Hizo una compra similar de los dibujos animados de Hanna-Barbera y, apoyándose en ellos, creó el canal de caricaturas Cartoon Network en 1992. Y en 1996 fusionó su conglomerado, Turner Broadcasting System, con Time Warner para crear una de las empresas de medios de comunicación más grandes del mundo.

    Por el camino, encontró tiempo y energía para capitanear el yate ganador de la regata de la Copa América en 1977 y para asumir un papel activo como propietario de los Atlanta Braves, equipo al que dio una amplia exposición nacional en las televisoras propiedad de Turner.

    “Intento establecer el récord histórico de logros de una persona en una vida”, dijo al periodista Dale Van Atta en un artículo del Reader’s Digest en 1998. “Y eso te coloca en una compañía bastante grande: Alejandro Magno, Napoleón, Gandhi, Cristo, Mahoma, Buda, Washington, Roosevelt, Churchill”.

    Ni siquiera sus más acérrimos admiradores colocaban a Turner en un pedestal tan alto. Pero incluso un rival implacable como el magnate de los medios de comunicación Rupert Murdoch –quien una vez hizo que su New York Post publicara el titular “¿Está loco Turner?”– tuvo que reconocer que era una de las figuras más influyentes de la historia de los medios masivos de comunicación.

    Turner, empresario afincado en Atlanta, asumió riesgos asombrosos en los negocios, y en ocasiones se tambaleó al precipicio de la quiebra para después remontar el vuelo y multiplicar su fortuna.

    En contra de los consejos de sus colegas y de la sabiduría convencional de sus pares del sector, invirtió millones de dólares en empresas pioneras que combinaban las emisiones por cable y por satélite. Se enfrentó a las grandes cadenas de televisión. Estuvo a punto de perderlo todo en Hollywood, pero emergió de estas apuestas y reyertas como multimillonario a horcajadas de un vasto imperio por cable de canales de noticias, deportes y entretenimiento.

    Su vida personal también fue turbulenta. Sus tres matrimonios –el último, en 2001, con la oscarizada actriz Jane Fonda– se vieron a menudo sacudidos por sus abiertas muestras de infidelidad, su consumo excesivo de alcohol y su comportamiento grosero.

    Turner, alto y delgado, con un rostro escarpado y bigotudo, era apodado “la Boca del Sur” por sus afirmaciones grandilocuentes y su reputación de proferir insultos gratuitos, y podía, no obstante, ser un hombre de gran encanto, cuyas meteduras de pata eran perdonadas una y otra vez por un público indulgente, que en gran parte lo consideraba una leyenda estadounidense viva.

    La inclinación política de Turner era contradictoria y controvertida. Aunque afirmaba ser un republicano archiconservador con vínculos cercanos a los evangélicos cristianos y los miembros de extrema derecha de la Sociedad John Birch, también se hizo amigo del líder cubano Fidel Castro y defendió la conducta represiva del gobierno comunista chino.

    En un extraordinario acto de filantropía, donó 1000 millones de dólares a las Naciones Unidas, organización aborrecida por los conservadores estadounidenses. Adoraba la caza, pero se convirtió en el preferido de los ecologistas cuando compró cientos de miles de hectáreas de tierras vírgenes y ranchos y los designó como reservas naturales. Se convirtió en el cuarto mayor terrateniente privado de Estados Unidos, con dos millones de acres (unas 800.000 hectáreas), además de vastas extensiones que poseía en Argentina y otros países.

    La influencia de Turner fue más evidente en la forma en que su CNN transformó las noticias de la televisión al presentarlas las 24 horas del día con actualizaciones constantes, transmitiendo una sensación de inmediatez.

    “Hoy en día, las noticias están disponibles cuando realmente suceden, no cuando conviene a las tres cadenas de televisión emitirlas”, escribieron Robert Goldberg y Gerald Jay Goldberg, padre e hijo, en su biografía de 1995, Citizen Turner: The Wild Rise of an American Tycoon. Ya fuera cubriendo la caída del Muro de Berlín, el aplastamiento del movimiento estudiantil chino en la plaza de Tiananmén o la guerra del golfo Pérsico de 1991, la CNN de Turner era el vehículo para ver la historia en ciernes.

    “Aprendo más de la CNN que de la CIA”, se mencionó repetidamente que dijo el presidente George H. W. Bush en la época de la guerra.

    El propio Turner afirmaba no estar terriblemente interesado en las noticias ni en ningún otro tipo de negocio. Lo que lo impulsaba era la emoción de la caza, no la presa. Como dijo a The New York Times: “Siempre he sido más un aventurero que un hombre de negocios”.

    ‘Capitán Valiente’

    Robert Edward Turner III –conocido por todos como Ted– nació el 19 de noviembre de 1938 en Cincinnati. Su padre, Robert Jr., natural de Mississippi, cuya familia se había dedicado al cultivo de algodón, se trasladó a Ohio durante la Gran Depresión y se casó con Florence Rooney, hija del propietario de una cadena de supermercados de Cincinnati.

    Robert Turner Jr., conocido como Ed, trasladó más tarde a la familia de nuevo al sur, a Georgia, donde fundó una empresa de vallas publicitarias. En entrevistas y biografías, Ted Turner lo describió como un alcohólico abusivo al que, sin embargo, admiraba y trataba de complacer.

    De joven, Ted Turner asistió a la McCallie School de Chattanooga, Tennessee, por aquel entonces una academia militar de élite totalmente solo para blancos que hacía hincapié en los valores cristianos conservadores. Durante los veranos, trabajaba para la empresa de su padre, pintando vallas publicitarias. Su padre lo obligaba a utilizar su sueldo para pagar sus comidas y habitación en su casa de Savannah.

    Ted se graduó en 1956 con notas lo suficientemente buenas como para ingresar en la Universidad de Brown. Pero no era un estudiante modelo. En Citizen Turner, se cita la descripción que hizo William Kennedy, antiguo compañero de clase que llegó a ser funcionario de la Universidad de Brown, de un joven Ted “intolerante, como quizá lo éramos todos en cierto sentido en aquella época”.

    Turner, dijo, bebía en exceso, cantaba canciones nazis en la puerta de una fraternidad judía y colocaba carteles del Ku Klux Klan en las puertas de los dormitorios de los estudiantes negros. Finalmente fue expulsado de Brown tras ser sorprendido con una mujer en la cama de su dormitorio.

    Después, Turner se unió a la empresa de su padre, Turner Outdoor Advertising, que llegó a ser la más grande de su clase en el sur de Estados Unidos. En ocasiones trabajaba duro, pero a menudo dedicaba más energía a las fiestas y a la navegación, que se convertiría en una pasión de por vida.

    En 1963, su padre, de 53 años, tras contraer grandes deudas para ampliar sus operaciones de vallas publicitarias y luchar contra el alcoholismo, la drogadicción y la depresión, murió por suicidio de un disparo en un cuarto de baño del piso superior de la casa de los Turner, a las afueras de Savannah.

    Ted Turner, que entonces tenía 24 años, quedó destrozado y sintiéndose “solo”, según declaró a la revista Time, “porque había contado con él para que juzgara si yo tenía éxito o no”. Además, seguía de luto por la reciente muerte de su hermana menor, Mary Jean, a causa de lupus, una enfermedad autoinmune, y encefalitis. Describió su muerte como la razón por la que perdió su fe religiosa, pero también como lo que lo impulsó a convertirse en un “supertriunfador” en los negocios.

    Rechazó el consejo de los amigos y contables de su padre de vender el negocio, e insistió en dirigirlo.

    Sin embargo, su ambición fue más allá de las vallas publicitarias. En 1970, se endeudó para comprar una pequeña emisora de televisión de Atlanta que estaba fracasando, a la que rebautizó WTCG, por Turner Communications Group, el nombre que dio a la empresa de su padre a finales de la década de 1960, después de que empezara a comprar emisoras de radio. Pensó que utilizaría vallas publicitarias para anunciar su nuevo negocio televisivo. Al carecer de suficiente programación y obtener escasos ingresos publicitarios, la emisora siguió acumulando pérdidas.

    Sus asesores empresariales le desaconsejaron la compra.

    “Turner no hizo caso”, escribió Malcolm Gladwell en The New Yorker en 2010. “Era el Capitán Valiente, el hombre con nervios de acero que ganó la Copa América, se enfrentó a las cadenas, se casó con una estrella de cine y se hizo multimillonario. Se vestía como un vaquero. Daba la impresión de que firmaba contratos sin mirarlos. Era un bebedor, un gritón, un hombre de impulsos y ansias irrefrenables, la encarnación del empresario como tomador de riesgos. Compró la emisora y así comenzó uno de los grandes imperios de la radiodifusión del siglo XX”.

    Una expansión explosiva

    Turner se endeudó aún más en 1976 para comprar los Atlanta Braves, que en aquel entonces era un equipo de béisbol bastante mediocre. El precio de compra fue de 500.000 dólares en efectivo y 8 millones a un interés anual del 6 por ciento durante 10 años. (Cuarenta años después, la franquicia de los Braves vale 3350 millones de dólares, según Forbes).

    Esta vez, la apuesta le salió bien. Con la transmisión de los 162 partidos de los Braves en la WTCG, pudo llenar un enorme vacío de programación por una pequeña fracción de lo que habría costado comprar o producir otros programas. Pronto el flujo de caja de la emisora fue en aumento. (También compró la franquicia de baloncesto de los Atlanta Hawks, en 1977).

    En lugar de utilizar el nuevo dinero para pagar sus deudas, Turner pidió más préstamos para ampliar su negocio televisivo mediante la transmisión por satélite. Tuvo que hacer frente a elevadas tasas por el uso de un satélite RCA y adquirir costosos equipos nuevos de emisión.

    También esta fue una apuesta ganadora. Supuso correctamente que podría utilizar el satélite para transmitir la señal de su emisora de Atlanta y su importante programación deportiva a los sistemas de cable de todo el país. Así nació, a finales de 1976, lo que se conocería como TBS (Turner Broadcasting System, el nuevo nombre que adoptó para la primera “superemisora” del país). Además de deportes, ofrecía un flujo constante de películas antiguas y repeticiones de Lassie y Yo amo a Lucy a un costo relativamente bajo.

    En un momento en que la naciente industria del cable necesitaba demostrar el valor de su programación a los suscriptores, la emisora de Turner se consideró esencial para el crecimiento y la expansión del cable.

    Al mismo tiempo, Turner estaba desarrollando una reputación perjudicial de ser mujeriego y bebedor e incurrir en conducta indebida en público. Su tumultuoso primer matrimonio, con Julia Nye (con la que tuvo dos hijos, Laura y Teddy Jr.), terminó a principios de la década de 1960, poco después de que Turner compitiera contra su mujer en una regata de yates. Al ver que ella estaba a punto de ganar, embistió su barco con el suyo.

    Más tarde, humilló públicamente a su segunda esposa, Jane Smith (una exazafata de Delta Air Lines con la que tuvo dos hijos, Beauregard y Rhett, y una hija, Jennie), al llevar a sus novias a los partidos de los Braves.

    Las excentricidades de Turner se extendían a la oficina. Si le disgustaba una presentación, podía lanzar el texto escrito al otro lado de la sala y denostar en voz alta a sus empleados, según sus biógrafos los Goldberg. Para ganar más negocios, a veces recurría al histrionismo.

    “Turner hacía cualquier cosa para vender su emisora a los anunciantes”, escribieron los autores en Citizen Turner. “Se subía a las sillas, a los escritorios, a las mesas, a cualquier cosa que no se moviera, y gritaba con todas sus fuerzas. Si encontraba una resistencia realmente seria, podía incluso tirarse al suelo como si le hubieran disparado y gritar: ‘¡Me están matando!’”.

    En 1977, el comisionado Bowie Kuhn lo vetó del béisbol durante casi un año por manipular a un jugador de otro equipo, Gary Matthews, jardinero independiente de los Giants de San Francisco, y por hacer caso omiso de los edictos de Kuhn. Turner respondió: “Estoy agradecido de que no hiciera que me fusilaran”.

    Durante estos años de angustiosas preocupaciones por las deudas y explosiva expansión empresarial, Turner pasó meses enteros navegando y ganando títulos en yates. En 1970 y de nuevo en 1973, fue nombrado Navegante del Año por la Asociación de Vela de Estados Unidos, tras haber aprendido a navegar en el Savannah Yacht Club de su ciudad natal, y se propuso ganar la prestigiosa Copa América.

    Primero tuvo que superar las objeciones iniciales del tradicional New York Yacht Club. Cualquier participante en la competición de la Copa América debía ser socio del club, y a sus directivos les preocupaba la reputación de alborotador de Turner.

    Sin embargo, era demasiado buen navegante como para rechazarlo, y al final se retiraron las objeciones. No le fue muy bien en su debut en la Copa América, en 1974, y posteriormente compró el yate Courageous a Ted Hood, quien había salido victorioso con él en 1974.

    Turner formó una tripulación de primera que lo ayudó a ganar las regatas de la Copa América de 1977 frente a Newport, Rhode Island. Pero lo hizo después de haber estado a punto de ser expulsado de las carreras una vez que había sido aceptado. “Durante las eliminatorias de la Copa”, informó la revista Time, “coqueteó con todas las chicas, fue de bar en bar con su tripulación, lo sacaron de los clubes y restaurantes más chic por su comportamiento alcoholizado y puso a la élite de Newport al rojo vivo”.

    Los organizadores de la Copa obligaron a Turner a disculparse públicamente ante un club de élite, la Spouting Rock Beach Association, por haber acosado a sus socias. “Deseo disculparme profusamente porque ciertamente tomé un par de copas de más aquel sábado por la noche”, escribió Turner al presidente del club.

    Pero cuando ganó la Copa, se rodeó de mujeres jóvenes y atractivas y estaba demasiado borracho para terminar un discurso de victoria en una conferencia de prensa televisada a nivel nacional.

    Siguió ejerciendo de capitán en importantes regatas en mar abierto, entre las que destaca la catastrófica Fastnet Race de 1979, organizada por el Royal Ocean Racing Club, en el mar de Irlanda. Unos vientos inesperadamente violentos dañaron y hundieron muchas embarcaciones y murieron 15 marineros. De unos 300 participantes, solo 85 terminaron, y el barco de Turner, Tenacious, se proclamó vencedor.

    “Como cualquier experiencia”, dijo Turner en aquel momento, “siempre que la superas te sientes mejor. No estamos hablando de las otras personas que murieron, pero ser capaz de afrontarlo todo y superarlo es estimulante. Navegar con mal tiempo es la esencia de este deporte”.

    Los triunfos en el agua convirtieron a Turner en un héroe estadounidense, y utilizó su nueva popularidad en beneficio de sus negocios. El 1 de junio de 1980 lanzó la CNN, el primer canal de noticias de 24 horas, con sede en Atlanta, muy lejos de las capitales tradicionales de las noticias: Nueva York y Washington. Menos de dos años después, empezó a emitir CNN Headline News, con actualizaciones cada media hora.

    Nace la CNN

    La CNN pasó apuros al principio, pues perdió hasta 2 millones de dólares al mes en sus dos primeros años. Cuando la cadena empezó a emitir, tenía menos de dos millones de espectadores, pocos en comparación con las tres grandes cadenas –CBS, NBC y ABC–, cuyos noticieros llegaban colectivamente a más de 50 millones de hogares. Y Turner tuvo que contar con la paciencia de su audiencia hacia su equipo de noticias, inexperto y mal pagado, y hacia los repetidos problemas técnicos que dejaban a los presentadores sin textos o sin imágenes.

    Los competidores se burlaban de la CNN llamándola la “Chicken Noodle Network”, y la cadena de Turner tuvo que demandar al gobierno de Reagan y a las tres cadenas rivales para conseguir su inclusión en el grupo de prensa de la Casa Blanca.

    La necesidad de llenar 24 horas de cobertura era abrumadora. Turner y sus altos ejecutivos se lanzaron a una campaña de contratación frenética, en la que reclutaron a expertos como Robert Novak e incorporaron a presentadores como Lou Dobbs y Larry King, quienes procedían de cadenas de televisión locales y del mundo de la radio, respectivamente. Construyeron desde cero un amplio marco internacional para las operaciones de la redacción.

    Antes de las operaciones terrestres en la guerra del golfo Pérsico, la CNN descubrió que tenía una gran ventaja. El corresponsal de la cadena, Peter Arnett, era uno de los únicos reporteros occidentales en Bagdad, y ofrecía una sólida reportería sobre el terreno desde la ciudad atacada por las fuerzas estadounidenses. En cambio, los competidores estaban fuera del país, y sus informes dependían mucho más de las declaraciones oficiales del gobierno estadounidense.

    La cobertura de la CNN desde Irak le valió un prestigioso premio Peabody, que señalaba que había “madurado desde una curiosidad por cable hasta convertirse en un servicio internacional de importancia inestimable”. Turner apareció en la portada de la revista Time como “Hombre del Año” en 1991.

    A medida que la CNN ganaba respetabilidad, Turner fue capaz de ganarse la simpatía del público en sus esfuerzos por presentarse como un patriota en desventaja en la batalla contra los gigantes de las cadenas por conseguir audiencias más numerosas. Afirmando representar los valores familiares conservadores, arremetió contra los altos ejecutivos de las cadenas, llamándolos un “montón de rojillos”.

    “En la contienda por los índices de audiencia, sus noticiarios sacan las cosas más sórdidas que hacen los seres humanos”, dijo Turner a Newsweek en 1980. “Hacen héroes de los criminales y dan glamur a la violencia. Han contaminado nuestras mentes y las de nuestros hijos”.

    Sin embargo, Turner podía adoptar posiciones políticas muy a la izquierda de las grandes cadenas cuando le convenía. En 1982, por ejemplo, volvió de una visita a Cuba lleno de elogios hacia Castro. Cuando los ejecutivos de la CNN lo reprendieron por declarar que el líder cubano era “un gran tipo”, Turner replicó: “Castro no es un comunista. Es como yo, un dictador”. Incluso convenció a Castro para que filmara un anuncio promocional para la CNN.

    No obstante, en su batalla contra las cadenas, Turner contaba entre sus aliados a destacados miembros de la Sociedad John Birch y a ministros evangélicos cristianos de derecha como el reverendo Jerry Falwell y el reverendo Donald Wildmon. Ellos pasaron por alto el estilo de vida subido de tono de Turner y aplaudían sus llamamientos a favor de más valores familiares en la radiodifusión.

    Los operadores de emisoras de cable vieron al estridente Turner como su defensor contra las cadenas, y se apuntaron para recibir su superemisora CNN y TBS.

    Ahora que la CNN empezaba a ser rentable y TBS obtenía ganancias inesperadas, Turner estuvo dispuesto a tirar los dados una vez más. En 1985, anunció una oferta hostil por la CBS, que en aquel entonces era la cadena más grande de televisión, por 5400 millones de dólares en acciones y bonos basura. El acuerdo propuesto conmocionó a la industria de los medios de comunicación porque Turner proponía que su empresa, TBS, con unos ingresos anuales de menos de 300 millones de dólares, se hiciera cargo de un gigantesco conglomerado con unos ingresos de casi 5000 millones de dólares.

    La CBS contraatacó adoptando una medida defensiva en la que pidió prestados mil millones de dólares para recomprar el 21 por ciento de sus acciones. Con ello, la CBS estaba advirtiendo a Turner que, si su oferta de compra resultaba exitosa, tendría que cargar con una deuda imposiblemente grande. Turner admitió su derrota y retiró la oferta en julio de 1985.

    Un mes después, Turner volvió a los titulares con un acuerdo para comprar la empresa cinematográfica de Hollywood MGM-UA Entertainment –a su vez una fusión reciente de MGM y United Artists– al inversor multimillonario Kirk Kerkorian por 1500 millones de dólares. Según los términos del acuerdo, que se cerró en marzo de 1986, Turner se hizo con el estudio y el terreno de MGM, y con un archivo de 3500 películas, entre ellas Lo que el viento se llevó. Como parte del acuerdo, también tomó posesión del catálogo anterior a 1948 de Warner Bros., que incluía Casablanca y los dibujos animados de Looney Tunes.

    El mundo de la inversión reaccionó con incredulidad ante el precio, que dejó a las empresas de Turner con una deuda de casi 2000 millones de dólares. El nuevo conglomerado era “una de las empresas más endeudadas de su tiempo”, dijo The Wall Street Journal en 1986.

    Al cabo de unos meses era obvio, incluso para Turner, que no podría generar ingresos suficientes para cubrir los pagos de su deuda. Así que, en junio de 1986, acordó vender todo menos la filmoteca por 490 millones de dólares. Al final, Turner pagó la impresionante suma de 1200 millones de dólares solo por el archivo de MGM.

    Aún abrumado por las deudas, Turner trató de sacar ganancias de su archivo de MGM coloreando películas clásicas en blanco y negro, en lo que resultó ser un intento equivocado de aumentar su atractivo entre los espectadores más jóvenes. Fue atacado por la prensa, cineastas, cinéfilos y políticos, quienes lo tacharon de inculto. Ofendido, acabó coloreando solo unas pocas películas, entre ellas El halcón maltés, la película policíaca de Humphrey Bogart de 1941, antes de abandonar el plan en medio de las críticas de muchos actores y directores, entre ellos los cineastas Billy Wilder y Woody Allen.

    Turner empañó aún más su imagen al proferir insultos étnicos y raciales en foros públicos. En 1985, The Atlanta Constitution informó de que Turner había dicho que el programa de misiles móviles MX y la tasa de desempleo podían abordarse conjuntamente si se contrataba a afroamericanos sin trabajo para que transportaran misiles sobre sus espaldas de un silo a otro.

    En Ted Turner Speaks, una colección de sus declaraciones públicas compilada en 1999 por Janet Lowe, Turner es citado diciendo en un banquete deportivo que tenía otras razones para no simpatizar con el agente de béisbol Jerry Kapstein, además del hecho de que “es judío”.

    En su defensa, los colaboradores de Turner señalaron que había colocado a empleados negros, como Bill Lucas y el miembro del Salón de la Fama Hank Aaron, en puestos de responsabilidad en la organización de los Atlanta Braves y había nombrado a judíos como Reese Schonfeld para puestos importantes en la CNN.

    El segundo matrimonio de Turner no sobrevivió a este periodo turbulento. Él no trató de ocultar su relación con una exmodelo que apareció en la portada de la revista Playboy, Liz Wickersham, a la que intentó, sin éxito, convertir en presentadora de un programa de la CNN. A finales de la década de 1980, Turner y su esposa, Jane Smith, se divorciaron.

    Una época de prosperidad

    Frente a deudas crecientes y a una quiebra casi segura, Turner acordó en 1987 vender el 37 por ciento de Turner Broadcasting a un grupo de 31 empresas de cable por 562 millones de dólares y cederles siete de los 15 puestos del consejo de TBS. Además, accedió a no realizar ningún gasto superior a 2 millones de dólares si no contaba con la aprobación de 12 de los 15 miembros del consejo. Por primera vez desde la muerte de su padre, Turner tuvo que compartir el control de su empresa.

    Se habían acabado los días de riesgos para Turner y empezaba una nueva época de prosperidad estable y espectacular. En 1989, su fortuna se había duplicado hasta alcanzar los 5000 millones de dólares. CNN y CNN Headline News llegaban a más de 50 millones de hogares en todo el mundo. Su filmoteca de MGM, que incluía El mago de Oz y El ciudadano Kane, se convirtió en una inversión lucrativa después de todo, pues atrajo a millones de nuevos espectadores a Turner Network Television, o TNT, y luego a Turner Classic Movies.

    Turner amplió su imperio en 1991 con la compra, por 320 millones de dólares, de Hanna-Barbera Productions, cuya biblioteca incluía personajes como los Picapiedra, los Supersónicos y el Oso Yogui. Un año después, lanzó Cartoon Network, un canal de 24 horas dedicado exclusivamente a los dibujos animados, que resultó ser inmensamente popular. Y en 1993, adquirió las productoras cinematográficas New Line Cinema y Castle Rock.

    Sus colegas y empleados empezaron a decir que Turner se había suavizado. Disminuyeron los arrebatos y los episodios en los que iba detrás de mujeres. En entrevistas, Turner dijo que había empezado a tomar litio, un fármaco que se suele recetar para contrarrestar el comportamiento maníaco-depresivo.

    Aún podía sobresaltar con sus declaraciones públicas. En un discurso, ante la convención de la Asociación Humanista Estadounidense, describió el cristianismo como “una religión para perdedores”. Apenas un año después de la matanza de estudiantes disidentes en la plaza de Tiananmén en 1989, escandalizó a la asociación de corresponsales extranjeros de Pekín al sugerir que el gobierno chino no era culpable.

    “Los estudiantes deberían haberlo pensado mejor, ¿no creen?”, dijo. “Se les había advertido”. Algunos de sus críticos sugirieron que sus crecientes negocios con China podrían haber influido en sus opiniones.

    Aun así, siguió siendo popular entre muchos estadounidenses, que lo veían como un rebelde afable y exitoso. Su improbable noviazgo con Fonda contribuyó a su celebridad. Ambos eran ricos y famosos, pero opuestos en muchos aspectos. Él era un mujeriego notorio; ella, una ferviente feminista. Él había sido un conservador de derecha en su juventud; a ella la habían llamado Hanoi Jane por hablar en la radio norvietnamita contra el esfuerzo militar estadounidense durante la guerra de Vietnam. A él le encantaba cazar; ella era ecologista.

    La cortejó –justo después de que ella se divorciara del activista liberal y legislador por el estado de California Tom Hayden— haciendo hincapié en sus similitudes, como ser hijos de alguien que se suicidó (en el caso de Fonda, su madre) y sus amistades con iconos de la extrema izquierda, como Castro. Más tarde ella escribió en unas memorias que había quedado deslumbrada por el carisma de él, que comparó con “un espectáculo de luz y sonido estereofónico en 3D, de nivel shakesperiano”.

    La pareja se casó en 1991 –el tercer matrimonio de ambos– y en los años siguientes, Turner dedicó más tiempo al ecologismo y la paz mundial, mientras que Fonda prácticamente se retiró de Hollywood para dedicarse a Turner y sus nuevas causas.

    Su matrimonio duró 10 años, y Fonda dijo que la insaciable necesidad de él de tener otras mujeres y la espiritualidad cada vez más profunda de ella, incluida la adopción del cristianismo, fueron las causas subyacentes.

    Entre los supervivientes de Turner están dos hijas, Laura Turner Seydel, presidenta emérita de la Fundación Capitán Planeta, un grupo ecologista de Turner, y Sara Jean Turner Garlington, conocida como Jennie, ecologista y fideicomisaria de la Fundación Turner.

    También le sobreviven tres hijos, Robert E. Turner IV, conocido como Teddy, que ha sido ejecutivo de los intereses televisivos de Turner; Rhett Lee Turner, cineasta y fotógrafo, y Reed Beauregard Turner, conocido como Beau, que es presidente del consejo del Fondo Turner para Especies en Peligro, así como 14 nietos y dos bisnietos.

    Más allá de la construcción del imperio

    A mediados de la década de 1990, Turner parecía haber llegado al límite de sus ambiciones de construir un imperio. En 1995, llegó a un acuerdo para fusionar su Turner Broadcasting System con Time Warner, en el que aceptó canjear todas las acciones de su empresa por acciones de Time Warner por valor de 7500 millones de dólares. Gerald Levin, el jefe de Time Warner, se convirtió en presidente y director ejecutivo del nuevo conglomerado, que mantuvo el nombre de Time Warner, mientras que Turner aceptó el cargo de vicepresidente.

    “He sido director ejecutivo durante 33 años, y eso es mucho tiempo para cualquiera”, declaró Turner a The New York Times en 1995, y añadió más tarde: “Estoy casado con Jane Fonda, así que sé lo que es ser el segundo al mando”. En 2001, cuando la empresa de internet AOL compró Time Warner por 160.000 millones de dólares, con lo que se creó la empresa de medios de comunicación más grande del mundo, Turner descendió aún más en la jerarquía corporativa y dimitió del consejo dos años después.

    En ocasiones, Turner parecía más interesado en las causas benéficas y medioambientales que de los negocios. En 1986, se adentró de nuevo en el mundo del deporte y creó los Juegos de la Buena Voluntad, competiciones atléticas entre naciones que originalmente pretendían aliviar las tensiones de la Guerra Fría. Como iniciativa benéfica, se disolvió después de 15 años y cinco eventos internacionales.

    En 1996, había acumulado unos 520.000 millones de hectáreas de tierras de rancho –casi el área del estado de Delaware– en ocho ranchos en Montana, Nuevo México y Nebraska. Su rebaño de 12.000 búfalos era uno de los más grandes del país. Y anunció que sus tierras se mantendrían sin urbanizar y más tarde se destinarían a reservas naturales.

    Puso en marcha empresas de energías renovables; abrió una cadena de restaurantes que sirven bisonte, Ted’s Montana Grill, en un esfuerzo por crear un mercado para la carne y así proteger al animal de la extinción, y fundó lo que hoy es Ted Turner Reserves, que ofrece visitas guiadas “ecoconscientes” y alojamiento de lujo en vastas propiedades de Nuevo México.

    También se convirtió en un importante filántropo y creó fundaciones dedicadas a proteger el medio ambiente, apoyar a las Naciones Unidas y reducir la amenaza de la guerra nuclear, química y biológica.

    Una donación de 1000 millones de dólares a la ONU en 1997, distribuida a lo largo de 10 años, se destinó a ayudar a los refugiados y los niños, eliminar minas terrestres y luchar contra las enfermedades.

    Con su típico descaro, Turner dijo que la donación de mil millones de dólares representaba solo el aumento de su patrimonio neto en los nueve meses anteriores, y pidió a otros empresarios ricos que siguieran su ejemplo filantrópico.

    “Hay mucha gente que está inundada de dinero con el que no sabe qué hacer”, dijo Turner en una entrevista con King en la CNN tras el anuncio. “No te sirve de nada si no sabes qué hacer con él. He aprendido que cuanto más bien hago, más dinero entra. Tienes que aprender a dar. No naces dando. Naces siendo egoísta”.

  • Si la deforestación sigue, la Amazonía estaría en un punto sin retorno

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    Un nuevo estudio destaca la letal combinación de pérdida de árboles y calentamiento global que podría llevar a que el pulmón del mundo colapse a mitad de siglo.

    Si la deforestación y el calentamiento global continúan sin control, la selva amazónica podría iniciar en tan solo unas décadas una transición gradual hacia un ecosistema degradado similar a los pastizales, según una nueva investigación publicada el miércoles.

    El estudio, publicado en la revista Nature, aporta nuevos datos sobre el momento en que la selva podría empezar a deslizarse por encima del llamado punto de inflexión en el que comienza una transformación gradual pero profunda e irreversible del ecosistema.

    El análisis examinó la relación entre la deforestación y el calentamiento global. La deforestación puede agravar los efectos del aumento de las temperaturas al reducir las precipitaciones. Esos efectos intensificados, a su vez, pueden reducir el umbral de calentamiento en el que comienzan los cambios en los ecosistemas.

    Bernardo M. Flores, investigador en ecología de la Universidad de Santiago de Compostela, España, y autor del estudio, dijo que las consecuencias del punto de inflexión en la selva amazónica serían catastróficas para todo el planeta, y añadió que hay que tener cuidado de no acercarse a esos riesgos.

    La Amazonía, hogar de millones de especies de plantas y animales, es la mayor selva tropical de la Tierra. Año tras año, absorbe de la atmósfera más de mil millones de toneladas de dióxido de carbono que calientan el planeta, lo que ayuda a compensar los efectos de las emisiones causadas por el ser humano.

    Sin embargo, en las últimas décadas, los incendios forestales, la tala de árboles, la minería y la expansión de la agricultura han cobrado un alto precio en la selva tropical. La degradación ha provocado que algunas zonas, como un infame “arco de deforestación” que se extiende por Brasil, se conviertan en una fuente de carbono que calienta el planeta en lugar de ser uno de los llamados “sumideros” donde se guarda el carbono.

    Recientemente, los países tropicales, y en particular Brasil, han avanzado en la ralentización de la deforestación. Y las investigaciones muestran que algunos bosques tropicales son capaces de rebrotar rápidamente, aunque algunas zonas de la Amazonía están ya demasiado degradadas para recuperarse sin ayuda humana.

    El nuevo estudio examina una consecuencia conocida de la deforestación: puede crear un bucle de retroalimentación que reduzca las precipitaciones y provoque la muerte de aún más árboles. Esto se debe a que los árboles de la selva tropical actúan como una especie de máquina meteorológica al succionar agua del suelo con sus raíces y liberar humedad al aire a través de sus hojas.

    Cuando se pierden árboles a gran escala, el clima regional se vuelve más seco y otros efectos del cambio climático, como la sequía y los incendios forestales, se vuelven más peligrosos.

    Flores agregó que la pérdida de bosques lleva a la pérdida de precipitaciones y que esa interacción entre la lluvia y la selva está en el centro de la resistencia de la Amazonía.

    Investigaciones independientes han descubierto que la deforestación ha desempeñado un papel en la mayoría de los descensos de las precipitaciones en la Amazonía en las últimas décadas, y que las regiones más deforestadas han sufrido reducciones de precipitaciones correspondientemente mayores.

    Normalmente, los científicos estudian los efectos de la deforestación y del cambio climático por separado, dijo Nico Wunderling, profesor de ciencias computacionales del sistema terrestre en la Universidad de Fráncfort, quien dirigió la investigación publicada el miércoles. El nuevo estudio es uno de los primeros que examina exhaustivamente ambos factores para determinar un punto de inflexión, dijo.

    En un mundo teórico sin deforestación en la Amazonía, la selva podría soportar hasta 3,7 grados Celsius, o unos 6,7 grados Fahrenheit, de calentamiento global por encima de las temperaturas preindustriales, según descubrieron los investigadores.

    Pero en el mundo actual, el planeta ya se ha calentado aproximadamente 1,4 grados Celsius y al menos el 17 por ciento de la selva amazónica ya se ha talado, quemado o perdido de alguna otra forma.

    Esto significa que podría alcanzarse un punto de inflexión con relativa rapidez, según los investigadores. Según su análisis, en un escenario en el que se deforeste el 22 por ciento o más de la selva amazónica, la mayor parte del ecosistema se vuelve vulnerable al colapso a temperaturas superiores a 1,5 grados Celsius de calentamiento.

    Si tanto el calentamiento global como la deforestación continúan al ritmo actual, esta zona de peligro podría alcanzarse en unos 25 años, según Flores.

    También es posible, dijo Wunderling, que la Amazonía pueda evitar el punto de inflexión a mitad del siglo si Brasil sigue frenando con éxito la deforestación.

    Más de 140 países han acordado detener y luego revertir la pérdida de bosques para 2030, pero la deforestación sigue siendo un 70 por ciento superior al nivel necesario para que el mundo cumpla ese compromiso, según un informe reciente.

    La gran mayoría de los países también han aceptado el Acuerdo de París, un pacto mundial para limitar el calentamiento global a 1,5 grados Celsius por encima de los niveles preindustriales, pero los científicos coinciden en general en que es probable que el mundo supere este objetivo. El presidente Donald Trump ha retirado a Estados Unidos del acuerdo.

    “Incluso si reducimos las emisiones muy rápidamente, la Amazonía se enfrenta a un reto tremendo”, dijo Carlos Nobre, un científico brasileño que ha dedicado su carrera a estudiar la región y que no participó en el nuevo estudio.

    Nobre publicó por primera vez hace una década una hipótesis similar sobre cómo la deforestación y el cambio climático podrían agravarse y crear un punto de inflexión para la Amazonía. El nuevo estudio, dijo, utiliza modelos climáticos actualizados y aporta mayor claridad sobre los plazos que se avecinan.

    Evitar un punto de inflexión requerirá alcanzar la deforestación cero lo antes posible y restaurar grandes áreas de bosque, dijo. “Esto es lo que llevamos diciendo muchos, muchos años y ahora, de nuevo, este importante documento muestra el riesgo”.

    Algunos factores relevantes que no se incluyeron en el nuevo estudio también podrían influir en si la Amazonía alcanza o no un punto de inflexión, y en lo rápido que podría ocurrir, dijo Flores.

    El documento se centra en las zonas completamente deforestadas, pero las zonas parcialmente degradadas de la selva tropical también pueden contribuir a la dinámica de toda la región. Un aumento contínuo de los incendios forestales también podría inclinar la balanza.

    Por otro lado, algunas zonas de rebrote podrían acabar ayudando a restaurar la capacidad natural del bosque para reciclar la humedad.

    Sachi Kitajima Mulkey cubre el clima y el medioambiente para el Times.

  • Kendall Myers, estadounidense que espiaba para Cuba, muere a los 88 años

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    Mientras trabajaba para el Departamento de Estado, entregó información ultrasecreta a sus contactos cubanos durante 30 años. Fue condenado a cadena perpetua.

    Kendall Myers, quien tuvo una doble vida como empleado del Departamento de Estado y espía para Cuba -conocido como el Agente 202- y pasaba información sensible a sus superiores durante viajes al extranjero, a través de mensajes de radio de onda corta y en entregas de paquetes en los carritos de compra de los supermercados, murió el 12 de marzo en Springfield, Misuri. Tenía 88 años.

    La causa de su muerte, en un centro médico penitenciario, fue cáncer, según dijo Amanda Myers Klein, su hija.

    En el momento de su muerte, de la que no se informó ampliamente, Myers cumplía cadena perpetua por su condena por conspiración para cometer espionaje y dos cargos de fraude electrónico. Su esposa, Gwendolyn (Steingraber) Myers, su compañera en actividades clandestinas quien falleció en 2015, fue condenada a 81 meses -cerca de siete años- por conspirar para recopilar y transmitir información de defensa nacional. Se le conocía tanto como Agente 123 como E-634.

    “No actuamos por ira hacia Estados Unidos ni por ningún pensamiento antiestadounidense”, dijo Myers, cuando suplicó clemencia para su esposa durante la audiencia de su sentencia en un tribunal federal de Washington en noviembre de 2009. “No pretendíamos hacer daño a ningún estadounidense en particular. Nuestro objetivo era ayudar al pueblo cubano a defender su revolución”.

    También confiscaron 1,7 millones de dólares en activos, la suma del salario federal que Myers había ganado durante décadas.

    En un recorrido de 30 años que coincidió con el ascenso de Myers en el Departamento de Estado a cargos que le dieron un acceso cada vez mayor a información confidencial de seguridad nacional, la pareja ayudó a Cuba en medio de las tensiones de la Guerra Fría entre Estados Unidos y el gobierno comunista de Fidel Castro.

    James Olson, exjefe de contrainteligencia de la CIA, quien conoció el caso de los Myers pero no estuvo involucrado en la investigación, dijo que el daño causado por Myers a los intereses de Estados Unidos mientras estuvo en la Oficina de Inteligencia e Investigación del Departamento de Estado habría sido “devastador” debido a su acceso de alto secreto –información confidencial compartimentada– a informes, cables y otros tipos de inteligencia.

    “Habría estado en condiciones de darles información en caliente sobre lo que ocurría en la comunidad de inteligencia del Departamento de Estado”, dijo Olson en una entrevista.

    Myers copió, memorizó o robó archivos del Departamento de Estado y su esposa, empleada de un banco, los preparó para entregarlos a sus contactos. Se reunieron con agentes cubanos en Cuba, México, Argentina, Brasil, Ecuador y Trinidad y Tobago. En 1995, viajaron a Cuba con nombres falsos y se reunieron con Castro durante cuatro horas en la casa donde se alojaban.

    “Fidel es simplemente maravilloso, simplemente maravilloso”, le dijo Myers en 2009 a un agente encubierto del FBI que participó en poner fin a las actividades clandestinas de la pareja. Myers calificó a Castro como un “increíble estadista”.

    Según un relato del Times en 2009, aparentemente estaban motivados por la simpatía política hacia Cuba, no por el dinero. Se les reembolsó una radio de onda corta y otros equipos, pero por lo demás no recibieron remuneración.

    “Sostengo que los espías ideológicos son los más difíciles de atrapar”, dijo Olson, “porque no hay gastos llamativos”.

    En 1978, cuando Myers viajó por primera vez a Cuba –por invitación de un funcionario del gobierno cubano que había conocido a través del Departamento de Estado– visitó el Museo de la Revolución en La Habana.

    “¡Cuba es tan emocionante!”, escribió en un diario que el FBI encontró en el apartamento de la pareja en Washington. “Enfrentarme paso a paso a las históricas intervenciones de Estados Unidos en los asuntos cubanos, incluyendo el asesinato sistemático y regular de líderes revolucionarios me dejó con un nudo en la garganta”.

    Y agregó: “La revolución es moral sin ser moralista. Fidel ha sacado al pueblo cubano de las condiciones degradantes y opresivas que caracterizaban a la Cuba prerrevolucionaria. Ha ayudado a los cubanos a salvar sus propias almas”.

    Seis meses después del viaje, mientras Myers vivió brevemente en Dakota del Sur con Steingraber antes de su matrimonio, un agente del Servicio de Inteligencia cubano lo reclutó como espía.

    La calidad –y la sensibilidad– de la información que él y su esposa proporcionaron a los cubanos mejoró a medida que ascendía en el Departamento de Estado. A partir de finales de la década de 1970, fue instructor en el Instituto del Servicio Exterior, la rama de formación de la agencia en Arlington, Virginia, y más tarde ocupó puestos en la oficina de inteligencia, llegando a ser analista principal de inteligencia de los países europeos de 2001 a 2007.

    Su plan se desveló en 2009, cuando un agente encubierto del FBI se puso en contacto con él haciéndose pasar por un agente de la inteligencia cubana. Myers se había jubilado del Departamento de Estado dos años antes y, aunque él y su esposa seguían en contacto con la inteligencia cubana, su espionaje había disminuido considerablemente.

    Sin embargo, los documentos judiciales dicen que el FBI había identificado, en algún momento, “mensajes de alta frecuencia” enviados por la inteligencia cubana a un contacto de los Myers. No obstante, el acercamiento del agente del FBI no despertó las sospechas de la pareja.

    Al preguntarle si alguna vez había proporcionado a la inteligencia cubana información clasificada más que secreta, Myers dijo: “Oh, sí”.

    Tras varios encuentros con el agente encubierto, los Myers fueron detenidos a principios de junio de 2009 y rápidamente imputados en un tribunal federal de Washington.

    “Siempre entendieron que algún día se les podría pedir cuentas por esa conducta y siempre han estado dispuestos a aceptar toda la responsabilidad”, dijo Bradford Berenson, el abogado de los Myers, en un comunicado después de que la pareja se declarara culpable.

    Walter Kendall Myers Jr. nació el 15 de abril de 1937 en Washington. Su padre, Walter Sr., era médico, y su madre, Carol (Grosvenor) Myers, era ama de casa. También era bisnieto de Alexander Graham Bell, el inventor que recibió la primera patente estadounidense para el teléfono, y nieto de Gilbert H. Grosvenor, antiguo presidente de la National Geographic Society.

    En 1958 interrumpió sus estudios de historia en la Universidad de Brown para iniciar una estancia de cuatro años en el ejército, primero en la escuela de idiomas de Monterey, California, y después como intérprete de checo en Alemania hasta 1962.

    Se graduó en Brown en 1963 y obtuvo un máster en 1966 y un doctorado en 1972 en la Escuela Johns Hopkins de Estudios Internacionales Avanzados.

    Myers impartió clases de estudios sobre Europa Occidental en la Johns Hopkins de 1971 a 1977, periodo que coincidió con su trabajo como instructor en el Instituto del Servicio Exterior.

    Después de dos años, él y Steingraber se trasladaron a Dakota del Sur durante un año, donde promovieron la energía solar y cultivaron marihuana en su sótano. Se casaron en 1982.

    Además de su hija, a Myers le sobrevive un hijo, Michael, ambos de su primer matrimonio con Maureen Walsh, que acabó en divorcio; tres hijastros, Jill Liebler y Bob y Brad Trebilcock; una hermana, Elsie Martin; tres hermanos, Gardiner, Martin y Aleck; y cuatro nietos.

    Myers, cuya familia dijo que siguió dando clases a tiempo parcial en Johns Hopkins hasta su detención, se jubiló del Departamento de Estado en octubre de 2007, con lo que prácticamente puso fin a su aventura en el espionaje. Pero cuando fue contactado por el agente encubierto del FBI en 2009, se alegró de restablecer sus lazos con Cuba.

    “Los hemos extrañado mucho”, le dijo al agente. “Han sido una parte muy importante de nuestras vidas, y nos hemos sentido incompletos”.

  • Diplomáticos, espías y guacamayas convergen en este hotel de Caracas

    Diplomáticos, espías y guacamayas convergen en este hotel de Caracas

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    Desde el exterior, el JW Marriott de Caracas tiene un aspecto bastante normal: una torre de 17 pisos de ladrillo expuesto situada en un distrito financiero que antaño fue vibrante, pero que ahora está apagado.

    Pero si uno se adentra en su cavernoso vestíbulo climatizado, es obvio que no se trata de un hotel cualquiera.

    Un grupo de estadounidenses fornidos, tatuados y bigotudos, que parecen sacados del reparto para una unidad de operaciones especiales vestida de civil, merodean por la entrada y evalúan a quienes entran, negándose a decir qué hacen allí.

    En la terraza del hotel, se oye a los petroleros tejanos discutir en voz baja sobre posibles tratos mientras beben vasos de whisky. Escucha con atención y otras conversaciones entran en escena: financieros neoyorquinos discutiendo el valor de los bonos venezolanos impagados o diplomáticos estadounidenses lamentando la calidad del bufé del desayuno.

    En lo que a lugares de escucha se refiere, el Marriott podría ser el mejor ejemplo del cambio que ha experimentado Venezuela, al pasar de ser un incordio para Washington a convertirse en algo parecido a un estado vasallo, luego de que las fuerzas estadounidensescapturaran y sacaran por la fuerza al anterior líder del país en enero.

    “Sin duda alguna, es donde está la movida”, dijo Ricardo Cusanno, un empresario venezolano que se reunió con varias delegaciones visitantes de inversionistas estadounidenses en el hotel en las últimas semanas. “Ahorita el Marriott es el epicentro de todo el cambio económico y político de Venezuela”.

    En parte, eso se debe a que el último piso del Marriott sirve como sede de facto de la embajada estadounidense, lo que lo convierte en un hervidero de actividad tanto para diplomáticos como para funcionarios de los servicios de inteligencia. Decenas de estadounidenses recién llegados, incluido el principal enviado, John Barrett, han hecho del hotel su hogar temporal.

    Esto se debe a que la colosal embajada estadounidense, situada a menos de tres kilómetros de distancia, está en reparaciones para hacerla funcional luego de que fuera desalojada en 2019 cuando Venezuela rompió sus lazos diplomáticos con Estados Unidos.

    En el piso 17 del Marriott, detrás de unos postes y un cartel que dice “Área restringida solo personal autorizado”, el Departamento de Estado ha instalado su improvisada embajada en varias suites.

    Los empleados trabajan en espacios reducidos en mesas de conferencias y escritorios temporales. Los ejecutivos de negocios son invitados a reunirse con Barrett, el encargado de negocios, en una suite reconfigurada como sala de conferencias adornada con banderas estadounidenses.

    Por ahora, la presencia estadounidense se limita en gran medida al Marriott y a las cuadras circundantes. Aunque Caracas es más segura que en el pasado, el Departamento de Estado aconseja a los viajeros que tomen precauciones para evitar ser víctimas de la delincuencia.

    El personal de la embajada tiene restringido aventurarse lejos de las inmediaciones del hotel, lo que efectivamente significa que tratan de descifrar un país aproximadamente dos veces el tamaño de California sin poder circular ampliamente por su capital.

    En el exterior de la entrada del Marriott, una flota de camionetas Nissan Patrol blancos, recientementetransportadas por vía aérea a Venezuela para uso de la embajada, permanece preparada.

    Varios estadounidenses que viven en el Marriott, que cuenta con 269 habitaciones, una piscina exterior y un gimnasio, se negaron a hacer comentarios porque no estaban autorizados a hablar con periodistas.

    Aun así, algunos de los estadounidenses accedieron a hablar siempre que no se les mencionara por su nombre. La mayoría trató de destacar los aspectos positivos de sus experiencias, como el balcón de una suite del último piso con amplias vistas que se ha convertido en un lugar popular para observar a las coloridas guacamayas de la ciudad.

    Las decenas de diplomáticos estadounidenses que han aterrizado recientemente en la ciudad intentan que su estancia sea más permanente e identifican posibles departamentos para alojar al personal.

    Por ahora, encuentran refugio en el Marriott, uno de los últimos hoteles que quedan en Venezuela donde los huéspedes pueden ganar puntos en un programa de fidelidad con sede en Estados Unidos luego de que Venezuela nacionalizara el icónico Caracas Hilton y otros hoteles del país.

    El Marriott, donde las habitaciones cuestan unos 250 dólares la noche, parece no estar preparado para la repentina afluencia de diplomáticos, espías y buscadores de fortuna de diversa índole.

    El gerente del Marriott, de propiedad local y gestionado en virtud de un acuerdo con Marriott International, no respondió inmediatamente a una solicitud de comentarios.

    Los ascensores son lentos y suelen tardar en abrirse en cada planta. A veces hay que pulsar repetidamente los botones para que suban o bajen.

    Los huéspedes se quedan regularmente fuera de sus habitaciones porque las pilas de los lectores de llaves digitales de las puertas dejaron de funcionar. El desayuno cuesta unos 32 dólares por persona por unos huevos revueltos aguados y un yogur que es –¿cómo decirlo?– de procedencia aparentemente cuestionable.

    Tampoco es el hotel más exclusivo de Caracas; esa distinción pertenece al Cayena, un hotel de lujo donde las habitaciones cuestan aproximadamente el doble que en el Marriott. Algunos visitantes extranjeros se alojan allí, aunque acaben haciendo negocios en el Marriott.

    El Marriott tampoco goza de la mejor ubicación. Los viajeros suelen optar en su lugar por el Renaissance (también operado bajo un acuerdo de franquicia con Marriott International), a poca distancia de numerosos restaurantes, bares, parques y rutas de senderismo.

    Tales opciones de alojamiento siguen fuera del alcance de la gran mayoría de los venezolanos, quienes aún esperan que la reciente agitación política marque una diferencia en su vida cotidiana.

    “Mientras eso pasa, gran parte de la transformación que tanto esperan se está cuadrando desde el Marriott”, dijo Jorge Barragán, asesor de riesgos políticos de Orinoco Research, una empresa de inteligencia política de Caracas.

    Tyler Pager colaboró con reportería.

    Simon Romero es corresponsal del Times y cubre México, América Central y el Caribe. Reside en Ciudad de México.

    Todd Heisler es fotógrafo del Times y reside en Nueva York. Ha sido fotoperiodista durante más de 25 años.

    Tyler Pager colaboró con reportería.

  • Los candidatos respaldados por Trump se imponen en las primarias de Indiana

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    El presidente apoyó a los adversarios de siete legisladores republicanos que se opusieron a su iniciativa de redistribución de distritos. Al menos cinco ganaron sus elecciones.

    El presidente Donald Trump prometió represalias políticas el año pasado cuando los senadores de Indiana de su propio partido rechazaron su plan de rediseñar el mapa del Congreso del estado para ayudar a los republicanos.

    El martes, obtuvo gran parte de lo que quería, ya que al menos cinco de los siete republicanos contrarios a la redistribución de distritos que se enfrentaban a rivales respaldados por Trump perdieron sus primarias, según The Associated Press. Los resultados reflejaron la continua influencia de Trump sobre los votantes republicanos y su capacidad para imponer consecuencias políticas a los funcionarios republicanos que lo desafían.

    En las demás contiendas, al menos un titular ganó las primarias y otra elección estuvo demasiado reñida.

    Las primarias legislativas estatales suelen ser asuntos de poco dramatismo, pero la participación de Trump atrajo niveles inusuales de atención y gasto externo. El presidente dio su apoyo a través de las redes sociales a los siete aspirantes y recibió a algunos de ellos en la Casa Blanca, mientras que grupos externos afines a Trump invirtieron dinero en las elecciones.

    Mientras los aspirantes hacían hincapié en sus vínculos con Trump, muchos de los titulares se centraban en sus propias credenciales conservadoras, así como en el respaldo de grupos que apoyan a los agricultores, el derecho a las armas o las restricciones al aborto.

    Más que una contienda entre moderados y conservadores, las primarias se convirtieron en una prueba de cuánta deferencia deben los republicanos a Trump y cuánto control ejerce el presidente sobre los votantes de base.

    “No es que nadie sea menos o más provida”, dijo el vicegobernador Micah Beckwith, republicano partidario de la redistribución de distritos, quien apoyó a la mayoría de los aspirantes respaldados por Trump. “Se trata realmente de: ¿comprendes la batalla en la que estamos inmersos y comprendes el papel que desempeña Indiana en esa batalla a nivel nacional?”.

    El senador estatal Spencer Deery, uno de los contrarios a la redistribución de distritos, describió las elecciones como una prueba de la influencia de los legisladores de Washington y sus aliados en la formulación de las políticas estatales.

    “Lo que está en juego”, dijo, “es la cuestión de si los legisladores estatales van a tener libertad para escuchar a sus electores y gobernar su estado sin la intromisión externa de enormes sumas financieras de dinero opaco”.

    El martes, los votantes tenían opiniones divergentes sobre el panorama político y el respaldo del presidente.

    En Granger, Indiana, junto a la frontera con Míchigan, Tony Xouris dijo que la redistribución de distritos era su principal preocupación y que había acudido a votar por el candidato respaldado por Trump que desafiaba a la senadora Linda Rogers, quien votó en contra de la redistribución del mapa.

    “Ha perdido mi voto”, dijo Xouris, agente de seguros semiretirado. “Es una RINO (Republican in Name Only, republicana solo de palabra). Es una mala republicana”.

    Pero fuera de las urnas en Schererville, Indiana, cerca de Chicago, Matt Bartz dijo que iba a votar por el senador Dan Dernulc a pesar de que Trump había apoyado a un candidato aspirante.

    “Soy partidario de Trump”, dijo Bartz, un obrero siderúrgico jubilado. “Tenía entendido que quería que los estados se regulasen a sí mismos, que se ocupasen de sí mismos, pero ahora vuelve con esta especie de venganza y eso no me gusta”.

    Las contiendas también dividieron a los líderes políticos de Indiana, donde los republicanos han acumulado poder en los últimos 20 años, pero donde existen fisuras de larga data entre la cúpula del partido y un movimiento ascendente que se adhiere estrechamente a Trump.

    El gobernador Mike Braun y Beckwith, junto con algunos miembros de la delegación del Congreso, apoyaron a muchos de los candidatos aspirantes.

    En el otro bando, el exgobernador Mitch Daniels, quien ayudó a inaugurar la era de predominio republicano en Indiana, se convirtió en una de las principales voces contra la redistribución de distritos. Su sucesor como gobernador, el exvicepresidente Mike Pence, apoyó a uno de los titulares que aspiraban a la reelección.

    La ruptura comenzó el año pasado, cuando Trump impulsaba la redistribución de distritos en todo el país en un intento de ganar escaños en el Congreso en las elecciones intermedias. Varios estados dirigidos por republicanos se alinearon rápidamente, y algunos dirigidos por demócratas se movieron para contrarrestar con sus propios mapas. Pero una masa crítica de legisladores de Indiana siguió oponiéndose al plan de trazar un mapa que situaría a los republicanos en posición de arrebatar a los demócratas los dos escaños de la Cámara de Representantes del estado.

    Cuando los legisladores regresaron a Indianápolis en diciembre, la Cámara de Representantes, dirigida por los republicanos, aprobó un nuevo mapa. Pero el Senado, controlado por los republicanos, dijo no, y una escasa mayoría de republicanos se unió a los demócratas para rechazar el proyecto, incluso cuando Trump amenazó con consecuencias políticas.

    “Cualquier republicano que vote en contra de esta importante redistribución de distritos, que puede afectar a la propia América, debería ser PRIMARIADO”, escribió Trump en noviembre en una publicación en las redes sociales en la que se refería a dos senadores como republicanos solo de nombre.

    Pronto cumplió esa promesa, al apoyar a los contrincantes de siete de los ocho republicanos contrarios a la redistribución de distritos que se presentaron a la reelección este año. A otros republicanos que votaron en contra de la ley les quedan dos años de mandato o no se presentaron a la reelección.

    Kim Bellware, Robert Chiarito y Nick Corasaniti colaboraron con reportería.

    Mitch Smith es corresponsal nacional del Times en Chicago y cubre el Medio Oeste y las Grandes Llanuras.

    Kim Bellware, Robert Chiarito y Nick Corasaniti colaboraron con reportería.

  • La Casa Blanca insiste en que la guerra contra Irán terminó, aunque vuelen misiles

    La Casa Blanca insiste en que la guerra contra Irán terminó, aunque vuelen misiles

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    El presidente Trump intenta dejar atrás la mayor crisis política de su presidencia. Pero proclamar el fin de la guerra no lo convierte en realidad.

    Cuando el alto al fuego en la guerra con Irán entró en vigor hace un mes, el presidente Donald Trump fue bastante directo al decir que si los iraníes no ponían fin a su programa nuclear o no reabrían el estrecho de Ormuz, los bombarderos volverían a surcar el aire. “Si no hay acuerdo, se reanudan los combates”, afirmó, con lo que dejó muy claro que se trataba solo de una pausa.

    Pero resulta que, según el secretario de Estado Marco Rubio, la guerra en realidad terminó en algún momento después de que se estableciera el alto al fuego, o eso dijo a los periodistas en una conferencia de prensa celebrada el martes en la Casa Blanca. “La Operación Furia Épica ha concluido”, dijo. “Hemos logrado el objetivo de esa operación”. El esfuerzo por reabrir el estrecho, dijo Rubio, es una operación puramente defensiva y humanitaria que solo resultaría en intercambios militares directos con los iraníes si los buques estadounidenses fueran atacados.

    Más tarde, Trump anunció que suspendería incluso ese esfuerzo –que apenas llevaba un día en marcha y que solo había conseguido liberar unos pocos barcos– “durante un breve periodo de tiempo”, y citó lo que calificó como un “gran progreso” hacia un acuerdo con Irán. Sin embargo, mantuvo el bloqueo estadounidense, como parte de una estrategia de máxima presión económica.

    Aun así, la suspensión por parte de Trump de los esfuerzos para sacar a los barcos del estrecho pareció contradecir la postura declarada del gobierno de que era intolerable que Irán bloqueara una vía marítima internacional y que solo Estados Unidos tenía capacidad para forzar su reapertura.

    Para la Casa Blanca, la insistencia en que la guerra había terminado fue el último salto retórico en un intento por dejar atrás una guerra que ha creado la mayor crisis política de la presidencia de Trump. Pero la mera proclamación no la convierte en realidad. Los misiles seguían volando. Ambas partes insisten en que controlan el tráfico en la vía marítima.

    Y a pesar de la declaración de Rubio de que los objetivos de la guerra se han cumplido, es evidente que no es así. En 38 días de intensas operaciones de combate, Estados Unidos alcanzó, según el recuento del Pentágono, unos 13.000 blancos. Pero destruir blancos no era la única meta. El propio Trump describió sus objetivos en las primeras horas del 28 de febrero, cuando le dijo al país, en un video que había grabado previamente, que tenía cinco objetivos principales.

    El primero, por supuesto, era garantizar que Irán “nunca pueda tener un arma nuclear”. Pero añadió que Estados Unidos tenía que destruir los misiles balísticos de Irán y sus lanzaderas, hundir su armada, poner fin a su apoyo a grupos terroristas como Hizbulá y Hamás y, por último, crear las condiciones para que el pueblo iraní derrocara a su gobierno.

    “Ha llegado la hora de su libertad”, dijo entonces.

    Está claro que la Armada iraní ha desaparecido, como suele señalar Trump. Pero eso es lo único que ha tachado de la lista. Hasta ahora, el arsenal nuclear iraní no se ha tocado y no hay acuerdo, al menos todavía, para enviarlo fuera del país o diluirlo de modo que no pueda utilizarse fácilmente para fabricar armas. Aunque las estimaciones de los servicios de inteligencia difieren, las evaluaciones de Estados Unidos sugieren que más de la mitad de los misiles y lanzadores iraníes sobrevivieron. Es demasiado pronto para opinar sobre el apoyo a los grupos subsidiarios de Irán, que quedaron destrozados por los ataques israelíes.

    Y Trump ha abandonado las conversaciones sobre un cambio en la dirección del país y, en un momento dado, ha insinuado que nunca lo pidió. En otros momentos ha sostenido que el cambio de régimen ya se ha producido al citar la aparición de un nuevo líder supremo y otros funcionarios, en sustitución de quienes fueron asesinados. Para la mayoría de los expertos en Irán –y para muchos miembros de las agencias de inteligencia estadounidenses–, se trata de un cambio de personal.

    No obstante, tanto Trump como Rubio tienen muchas razones para declarar que Furia Épica terminó en alguna fecha indefinida del pasado reciente. El Congreso se mostraba cada vez más inquieto por la Ley de Poderes de Guerra, que exige un voto de aprobación del Congreso después de la participación de tropas estadounidenses en combate durante más de 60 días. Su base política se ha fracturado en torno a la cuestión de si Trump ha incumplido su promesa de sacar a Estados Unidos de guerras prolongadas. Además, Trump retrasó su viaje a China en una ocasión para asegurarse de que la guerra hubiera terminado, de que Estados Unidos hubiera salido victorioso y de que el estrecho estuviera abierto antes de aterrizar en Pekín. Dicho viaje está programado ahora para el próximo miércoles.

    La manera en que Trump se expresa también ha cambiado, aunque ni siquiera él ha llegado a declarar que la operación ha terminado. Parece que no puede evitar describir la situación actual como una guerra, aunque haya empezado a dar marcha atrás. “Nuestro país está en auge ahora, a pesar de que estamos en una… yo la llamo miniguerra”, dijo el lunes en un evento para pequeñas empresas en la Casa Blanca.

    En otros discursos, ha intercalado la palabra “guerra” con otras descripciones más benignas: atacar Irán fue una “excursión”, dijo. En otro momento lo describió como un “desvío”, haciéndolo sonar más bien como un viaje de fin de semana por Medio Oriente con algo de tráfico.

    Aunque todo parezca un juego de palabras políticamente conveniente, cualquier declaración real de que la batalla ha terminado representa un cambio fundamental de estrategia, incluso para una guerra en la que la Casa Blanca parecía improvisar cada día su siguiente movimiento. Durante las últimas nueve semanas, el poder militar estadounidense, y la perspectiva de que este pudiera reanudarse, fue la palanca que Trump celebró como el pilar fundamental de las negociaciones. Nada motivaría más las mentes iraníes, sugirió, que la perspectiva de una destrucción mayor.

    De hecho, cuando las negociaciones sobre el futuro del programa nuclear fracasaron a finales de febrero, el bombardeo estadounidense se diseñó para obligar a Irán a hacer concesiones.

    Pero la campaña de bombardeos, aunque mortífera y destructiva, no alteró las posiciones fundamentales de Irán, al menos de momento. Y el éxito del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica para cerrar el estrecho –lo que bloqueó petroleros y cargueros y provocó un frenesí en los mercados del petróleo y los fertilizantes– cambió la dinámica. La frustración de Trump era evidente: amenazó con ataques aún más duros –y contra centrales eléctricas– si Irán se negaba a ceder y arremetió con improperios en las redes sociales.

    Los iraníes hicieron caso omiso y unos días después Trump advirtió: “Toda una civilización morirá esta noche, para no volver más”. Entonces llegó el alto al fuego.

    Pero la moderación iraní se vino abajo después de que Trump anunciara el domingo una nueva operación para guiar a los barcos a través del estrecho, por una ruta que había sido declarada libre de minas. Las fuerzas iraníes dispararon contra dos barcos al día siguiente, pero los misiles fueron interceptados por las fuerzas estadounidenses. El general Dan Caine, jefe del Estado Mayor Conjunto, dijo el martes que, desde que entró en vigor el alto al fuego, Irán había atacado a las fuerzas estadounidenses más de 10 veces, pero que los ataques estaban “todos por debajo del umbral para reiniciar operaciones de combate importantes en este momento”.

    Caine añadió que definir ese umbral era “una decisión política”, lo que significa que era decisión de Trump. Y cuando se presionó a Trump unas horas más tarde para que explicara dónde había fijado ese umbral, este le dijo a los periodistas: “Ya lo sabrán, porque yo se lo haré saber”.

    “Saben qué hacer”, dijo de los iraníes. “Saben lo que no deben hacer”.

    El secretario de Defensa, Pete Hegseth, dijo el martes por la mañana que el nuevo esfuerzo militar para guiar a los buques mercantes a través del estrecho de Ormuz debía entenderse como una empresa completamente separada y un esfuerzo defensivo temporal.

    “No buscamos pelea”, dijo Hegseth, quien hace solo unas semanas celebraba la potencia de fuego estadounidense contra Irán e instaba a la “máxima letalidad”. Pero señaló que los buques de guerra estadounidenses derribaron misiles de crucero y drones que Irán disparó contra los barcos y buques comerciales, y que los helicópteros de combate Apache del ejército también hundieron seis lanchas rápidas militares iraníes que amenazaban a los buques.

    (Rubio comparó los barcos con los Boston Whalers, unas lanchas rápidas pequeñas y populares. Dijo que las que fueron alcanzadas “están en el fondo del mar, junto con el resto de la Armada iraní”).

    Ahora el gobierno ha pasado de declarar que los ataques militares cambiarían a los dirigentes iraníes a insistir en que lo que realmente funcionará son los recortes económicos. Rubio dijo que Estados Unidos ahora cortaba los ingresos que mantienen unida “lo que queda de su frágil economía”.

    Y llamó piratas a los iraníes. “No puede darse una situación en la que los estrechos estén cerrados a todo el mundo, pero ellos se beneficien de la piratería: eso no puede ocurrir”, dijo. Solo Estados Unidos, afirmó, tiene poder para abrir el estrecho de Ormuz “como un favor al mundo”.

    “Francamente, somos los únicos que podemos”, dijo. “Si vivimos en un mundo en el que se le permite a un Estado canalla como este régimen iraní reclamar como nueva normalidad el control de una vía marítima internacional”, añadió, “no pasará mucho tiempo antes de que veas que eso ocurre en múltiples vías marítimas de todo el mundo”.

    David E. Sanger cubre el gobierno de Donald Trump y una amplia gama de temas relacionados con la seguridad nacional. Ha sido periodista del Times durante más de cuatro décadas y ha escrito cuatro libros sobre política exterior y retos de seguridad nacional.

  • Hasta el papa debe lidiar con atención al cliente

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    Poco después de que Robert Prevost se convirtiera en el papa León XIV, tuvo que llamar a su banco. Esto es lo que pasó.

    Incluso el Vicario de Cristo puede verse frustrado por un representante del servicio de atención al cliente.

    Unos dos meses después de que Robert Francis Prevost, cardenal nacido en Chicago, se convirtiera en el papa León XIV en la Ciudad del Vaticano, hizo una llamada a su banco, según contó un amigo íntimo, el reverendo Tom McCarthy, en una reunión de católicos celebrada en Naperville, Illinois, la semana pasada.

    El nuevo papa se identificó como Robert Prevost y dijo que deseaba cambiar el número de teléfono y la dirección que el banco tenía registrados, relató el padre McCarthy.El papa respondió correctamente a las preguntas de seguridad.

    Entonces, la mujer de la línea del banco le dijo que no era suficiente: tendría que acudir a la sucursal en persona.

    “Respondió: ‘Bueno, no voy a poder hacerlo’”, dijo el padre McCarthy en un video compartido en las redes sociales, relatando la creciente frustración del nuevo papa mientras el público se reía. “Le di todas las preguntas de seguridad”.

    La empleada del banco se disculpó. El papa intentó una táctica diferente.

    “¿Importaría si le dijera que soy el papa León?”, preguntó, según el padre McCarthy.

    La mujer colgó.

    Aunque dirijan a más de mil millones de católicos de todo el mundo y vivan en un esplendor dorado entre obras de arte de valor incalculable, a veces los papas pueden verse envueltos en lo mundano, tanto por accidente como a propósito. En las primeras 24 horas del papado de Francisco en 2013, insistió en pagar su propia factura de hotel y recoger su propio equipaje, un gesto de humildad hacia el clero católico.

    El papa León surgió de raíces modestas en Dolton, Illinois, un pequeño suburbio a las afueras de Chicago, antes de servir como obispo en Perú y ocupar un puesto influyente en el Vaticano cuando fue elegido como pontífice hace casi un año.

    El padre McCarthy confirmó por correo electrónico que la historia del enredo con el banco era cierta. Había hablado con un grupo de católicos sobre su amistad con el papa León en una reunión educativa dirigida a hombres y niños en una iglesia de Naperville.

    El sacerdote es una figura muy conocida entre los católicos de la zona sur, agustino y dirigente del instituto Santa Rita de Casia. Conoció al papa León en la década de 1980 en Chicago, donde crecieron en barrios obreros similares de la ciudad y sus suburbios cercanos, y ha visitado al pontífice en el Vaticano.

    Un portavoz del Vaticano no respondió inmediatamente un correo electrónico en busca de comentarios sobre el incidente del banco.

    El asunto se resolvió gracias a la intervención de otro sacerdote que tenía relación con el presidente del banco, dijo el padre McCarthy.

    No se sabía nada de la representante del servicio de atención al cliente que había colgado la llamada con el cliente más famoso del banco.

    “¿Te imaginas que te conocieran como la mujer que le colgó el teléfono al papa?”, dijo el padre McCarthy.

    Julie Bosman es la jefa de la corresponsalía de Chicago del Times, desde donde escribe e informa sobre historias de todo el medio oeste estadounidense.

  • Por qué el escándalo de una cascada en una piscina ha puesto en aprietos a Javier Milei en Argentina

    Por qué el escándalo de una cascada en una piscina ha puesto en aprietos a Javier Milei en Argentina

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    Javier Milei, presidente de Argentina.

    Getty Images
    Javier Milei tiene la aprobación más baja desde que comenzó su gobierno en 2023.

    Esta semana el diario británico Financial Times, especializado en temas económicos y políticos, puso en evidencia que la popularidad del presidente argentino, Javier Milei, es la más baja desde que inició su gobierno en diciembre de 2023.

    La encuesta que reveló la caída en el apoyo social del mandatario fue hecha por la firma Atlas Intel y revela que 63% de los argentinos desaprueba la gestión presidencial.

    De acuerdo a los analistas, además de la crisis económica en la que la caída del consumo y el aumento de la inflación presionan la gestión de austeridad proclamada por el gobierno, los escándalos de corrupción están minando la confianza en el llamado gobierno libertario.

    Especialmente en relación a un nombre: Manuel Adorni, el jefe de gabinete y vocero del gobierno de Milei, quien ha estado envuelto en una serie de acusaciones por enriquecimiento ilícito que no han parado de generar titulares en los medios locales e internacionales.

    Esta semana, por ejemplo, Matías Tabar, un contratista especializado en reformas del hogar, declaró en una investigación judicial que Adorni le había pagado, en efectivo y en dólares, cerca de US$250.000 para hacer obras en una vivienda ubicada en un conjunto residencial exclusivo en el oeste de Buenos Aires.

    La reforma incluía una piscina hecha en mármol y con una cascada, que se abonó en efectivo sin que se presentara un recibo de pago.

    A esta denuncia se suman la de un viaje en jet privado a la ciudad uruguaya de Punta del Este, el viaje de su esposa Bettina Angeletti a Nueva York en el avión presidencial en medio de una misión oficial y otros gastos que, de acuerdo a la investigación judicial que se adelanta, no corresponden con el nivel de sueldo oficial del jefe de gabinete.

    A pesar de estas denuncias, tanto Javier Milei como su hermana y secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, han expresado su apoyo sin reservas a Adorni, quien niega cualquier actuación ilícita y afirma que está a las órdenes de la justicia.

    La semana pasada, tanto los hermanos Milei como otros integrantes del gabinete de gobierno acompañaron al funcionario investigado al Congreso para apoyarlo en su exposición ante los legisladores.

    Más allá de las mediciones de popularidad en baja, diarios locales han puesto en evidencia el malestar que la situación de Adorni ha causado en el interior del gobierno, donde señalan que la agenda de la Casa Rosada se ha visto ensombrecida por un escándalo que no termina.

    “Pero lo que nadie en el gabinete se anima a decir en público o a los propios hermanos Milei es que el caso ‘ya lleva dos meses con la agenda completamente tomada’ y ‘sin poder salir de ahí’ para un gobierno que necesita activar su gestión”, señala la periodista Cecilia Deviana, del diario argentino La Nación.

    El caso Adorni

    Hasta 2023 Manuel Adorni fue un periodista radial y columnista de periódicos en Argentina, con algunas incursiones menores en política. Cuando Milei se convierte en presidente, le ofrece el puesto de vocero oficial del recién ascendido gobierno.

    Su estilo virulento, cuestionado muchas veces por sus ataques a la prensa, lo convirtió en una de las figuras centrales del entorno mileísta, junto al asesor presidencial Santiago Caputo.

    En octubre de 2025, tras la victoria del partido de Milei en las elecciones legislativas, Adorni fue nombrado jefe del gabinete, uno de los puestos más importantes dentro del Ejecutivo argentino.

    Sin embargo, en marzo de este año, una publicación puso en evidencia que su esposa había viajado junto al funcionario en el avión presidencial en una misión oficial a Nueva York, sin tener ningún cargo dentro del gobierno que justificara su presencia.

    Eso hizo que se le iniciara una investigación por uso indebido de bienes del Estado.

    “Fue una mala decisión, una pésima decisión. Más allá de que no generó ni un dólar de gasto para el Estado, yo no advertí el error y por eso pido disculpas”, le dijo por entonces Adorni al diario La Nación.

    Eso también abrió una caja de Pandora. Pocos días después, un diario local publicó un informe que mostraba, con video incluido, un viaje de Adorni a la ciudad uruguaya de Punta del Este -reconocida como un destino exclusivo para las vacaciones estivales- en jet privado y junto a su familia.

    Adorni está detrás de un Milei sonriente

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    El apoyo de Milei a Adorni ha sido total, pero eso le estaría costando el apoyo popular.

    La revelación hizo que se iniciara otra investigación en su contra, esta vez por enriquecimiento ilícito. De acuerdo a la congresista Marcela Pagano, exaliada de Milei que ahora está en la oposición, Adorni no tendría cómo justificar esos gastos en su rol de funcionario del Estado.

    Poco después se reveló que el viaje lo había subvencionado un productor televisivo amigo de Adorni.

    Pero cuando el escándalo parecía mermar, aparecieron las reformas en su vivienda, ubicada en un exclusivo barrio cerrado en el oeste del conurbano bonaerense, conocido como Indio Cuá. De acuerdo a los documentos publicados por el ente acusador encargado del caso, se investiga cómo Adorni puede justificar números que alcanzan ya los US$800.000, entre deudas y gastos.

    Su sueldo oficial, de acuerdo a la Presidencia de la Nación, es de 7,1 millones de pesos argentinos, que equivalen a unos US$5.000.

    En esos gastos se incluyen los que señala el contratista Tabar en su declaración de esta semana, donde además de las reformas en mármol a la piscina y la cascada se realizaró una larga lista de trabajos de remodelación: de la entrada y una pérgola, la construcción o modificación de la galería, pintura interior, reparación de paredes, cambio de pisos por porcelanato, nuevo revestimiento exterior, colocación de nuevas puertas, mejoras en escalera y reforma total de la parrilla

    Dentro de la causa también está la compra de un apartamento en la Ciudad de Buenos Aires por un valor cercano a los US$230.000, de los cuales Adorni pagó US$30.000 y el resto fue acordado a pagar sin intereses con las dueñas del lugar.

    Frente a esto, Adorni señaló en una entrevista radial que la causa judicial “no tiene gollete (sentido alguno), donde hay un montón de mentiras y conclusiones equivocadas”.

    El efecto en el gobierno

    El presidente argentino ha sido férreo en su defensa de uno de sus principales alfiles.

    En las últimas horas atacó la declaración de Tabar. Un post en la red X de un partidario de Milei que decía “Me parece que se viene el falso testimonio. 10 años de cárcel tiene quien perjudica con mentiras al investigado en una causa. Veremos”, fue retuiteado por el mandatario.

    Sin embargo, el caso Adorni ya ha hecho sentir sus efectos en los índices de aprobación del presidente: de acuerdo a Atlas Intel, es de apenas 35%, el más bajo desde que inició su mandato.

    La publicación especializada The Economist también puso su mirada en Argentina a partir de estos hechos y, en su artículo titulado “Milei está en serios problemas”, señaló que además del escándalo con la criptomoneda “$LIBRA” – en el que se vio involucrado directamente y terminó afectando a miles de inversionistas-, el caso con el jefe de gabinete estaría teniendo un efecto en una sociedad ya jaqueada por los problemas económicos.

    Personas en un supermercado mirando precios en Argentina

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    En Argentina la población señala que la economía no está en su mejor momento, lo que agrava el apoyo a Milei.

    Según el artículo, “los argentinos parecen estar aún más molestos” por el caso Adorni. Y añade: “Podrían ignorar las acusaciones de corrupción si la economía estuviera en auge. Pero no es así”.

    Analistas locales también señalan que el apoyo férreo de los Milei a Adorni podría pasar una factura muy seria a sus aspiraciones políticas.

    “Milei venía a combatir a ‘la casta’ (como se refiere el mandatario al establishment político). Y es allí donde el caso Adorni se vuelve especialmente corrosivo. Es una mancha sobre aquellos que se presentaron y pidieron el voto en nombre de un discurso y un accionar inmaculado”, señaló el analista político Carlos Pagni en su columna semanal del canal La Nación +.

    “Hoy el gobierno debe lidiar con el malhumor del electorado”, concluyó.

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    BBC

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