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  • “Sobreviví al 11-S porque llegué más tarde a trabajar a las Torres Gemelas. Y a veces me siento culpable”

    “Sobreviví al 11-S porque llegué más tarde a trabajar a las Torres Gemelas. Y a veces me siento culpable”

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    Este artículo fue publicado originalmente el 9 de septiembre de 2021 y actualizado a propósito del 25º aniversario del 11-S.

    Una pequeña llave de bronce, una tarjeta de acceso electrónico, un celular Nokia.

    Estos son algunos de los objetos que hace 25 años eran parte de la vida cotidiana del colombo-alemán Hans Gernot Schenk, que hoy tiene 55 años.

    Son recuerdos de aquel 11 de septiembre de 2001, el día del ataque a las Torres Gemelas donde perdió algunos amigos y en el que algunos de sus sueños literalmente se desplomaron.

    Hans llevaba trabajando más de un año en las Torres Gemelas, en el World Trade Center (WTC), en Nueva York, cuando dos aviones se estrellaron contra los emblemáticos edificios durante una serie de ataques coordinados del grupo extremista islámico al Qaeda.

    Ese día llegó un poco más tarde que algunos de sus colegas y probablemente por eso se salvó. Pero los ataques marcaron su vida.

    Este es el recuerdo en primera persona que tiene del 11-S, de los siguientes días y una reflexión sobre el accidente de sobrevivir.

    Llave de la oficina de Hans

    Hans Gernot Schenk
    Hans todavía conserva los objetos que hacían parte de su día a día cuando trabajaba en las Torres Gemelas en 2001.

    Una cena que cambió mi vida

    Pocos días antes del 11 de septiembre, mi empresa nos había mandado un comunicado que nos llamaba la atención sobre los retrasos y nos pedía llegar como tarde a las 9 am.

    Aunque llegué a tiempo ese día, el hecho de no dormir en mi casa la noche anterior cambió mi destino. Tal vez causó que yo llegara al trabajo unos 10 minutos más tarde de lo que hubiera llegado normalmente.

    Analizo el tiempo, los minutos y los choques y sé que eso tuvo un impacto en el desenlace para cada uno.

    Hoy, cada año que pasa, cada 11 de septiembre, la persona con la que estaba saliendo en ese momento me manda un mensaje y me saluda porque él entiende que es precisamente el hecho de que hayamos salido a cenar y hayamos estado juntos esa noche lo que hizo que yo no llegara más temprano a la oficina.

    Es una conexión que se ha mantenido todos estos años, aunque no nos vimos por muchos años después del 11 de septiembre de 2001.

    Fue hasta 2012 o 2013 que nos reunimos y pudimos hablar de lo que pasó.

    El 11 de septiembre

    Ese día me levanto muy temprano porque antes de ir a la oficina debía ir a mi casa a cambiarme. Me baño, me visto, me voy rápido al metro. Pienso sorprendido: “Guau, voy a llegar a tiempo, más temprano de lo regular”.

    Al llegar, me bajo del tren. Camino por debajo de las torres, donde había un centro comercial con un restaurante al que iba a almorzar siempre.

    Calculo que estaría a unos 25 metros de las puertas giratorias para entrar al lobby del edificio de la Torre 1, donde yo trabajaba, la Torre Norte, y en ese momento veo a la gente en pánico corriendo hacia mí.

    Lo que más me impactó fue ver a las mujeres con sus vestidos y con sus carteras corriendo. La imagen es muy fuerte. Pensé que algo muy grave tuvo que haber sucedido para que la gente corriera de esa manera.

    Gente huyendo en la calle momentos después del atentado

    Getty Images
    Cuando vio a la gente correr, Hans supo que algo muy grave debía haber pasado.

    Entonces, en ese instante, yo busco la calle.

    No puedo recordar exactamente cuánto tiempo pasó. Al salir miro hacia arriba y veo el humo. Es un humo negro. Sin embargo, como es tan alto, no entiendo la dimensión de lo que estoy viendo.

    No me imaginé mucho. No tuve mucho tiempo para pensar.

    Me quedo ahí de pie, mirando hacia arriba, exactamente entre en las torres. La gente empieza a salir y la plaza se empieza a llenar.

    Un avión sobre mi cabeza

    Estuve revisando los mapas y ahora, tantos años después, entiendo que yo no estaba parado donde siempre pensé que estaba parado.

    La referencia me la da que yo no veo al segundo avión estrellarse, simplemente veo la explosión que sale del otro lado del edificio y que me coge completamente desprevenido.

    Esa explosión pasa encima de mi cabeza.

    Hay una nube negra y roja gigantesca. Empieza a volar de todo: muchos papeles y cosas, muchas cosas.

    Es tanto lo que cae, tanto lo que se ve, el impacto es tan grande, la explosión es tan fuerte y el ruido es tan retumbante que mi única reacción inmediata es de supervivencia, de cubrirme la cabeza y correr.

    Y entonces corro alejándome de ahí, entro por unas escaleras que debían estar muy cerca a uno de los metros debajo de las torres.

    Estoy en tal estado de alerta que bajo a una velocidad absurda y sin pensarlo, salto la máquina por donde se pasa la tarjeta para entrar al metro. Parecía un gimnasta profesional. Es algo que se me quedó en la mente siempre.

    Torres Gemelas en llamas tras el atentado

    Getty Images
    Hans estaba en una plazoleta entre las Torres Gemelas a las 9:03 AM cuando el segundo avión impactó la Torre Sur. El momento quedó registrado en esta foto.

    Llego a la plataforma del metro y me sorprendo al ver que estaba vacía. Sólo hay una señora.

    Ella me pregunta qué pasó y yo le digo que no salga a la calle, porque hay bombas.

    Dentro del metro parece que la gente no sabe qué sucede afuera. No comento nada, sólo estoy en ese estado de alerta inmenso en el que no puedo pensar.

    Decido bajarme un par de estaciones más adelante, en Canal Street.

    La gente está entrando al tren en masa. Tengo que esquivar a las personas para poder salir del tren, de la plataforma y de la estación.

    Pensaba salir, pero veo a la gente entrando en tal cantidad que obviamente me detengo.

    Veo a dos niñas jóvenes, debían tener menos de 20 años. Están llorando. Les pregunto qué pasó y una de ellas me dice que se acaban de estrellar unos aviones contra las Torres Gemelas.

    Hans Gernot Schenk con la ciudad de fondo, donde se ven las Torres Gemelas

    Hans Gernot Schenk

    A pesar de haber visto la explosión y huir del lugar, yo quedo completamente sorprendido porque no lo puedo entender.

    “¿Qué tipo de aviones?”, les pregunto. Ellas responden que eran aviones comerciales, “de pasajeros”. Al oír esto, me devuelvo, no salgo a la calle. Me monto en otro metro y me voy a mi casa.

    Empiezo a marcar en mi celular a la gente que conozco en mi oficina. No los localizo, el teléfono está muerto. No hay manera de hacer ninguna llamada.

    Un mal chiste

    Cuando llego a mi casa, mi compañero de apartamento está viendo la televisión y se sorprende al verme. Nos quedamos los dos pegados al televisor, de pie, en shock.

    Un par de minutos más tarde se desploma la primera torre.

    Esta fue la segunda torre impactada. No era mi edificio, sino la Torre 2. Es extremadamente chocante e impactante para mí.

    Mi compañero de casa me dice “yo me voy de acá” y me invita a irme con él.

    A los pocos minutos se desploma la segunda torre.

    Vi las dos derrumbarse en vivo en televisión.

    No puedo considerar la idea de irme, ni la idea de la pérdida de todo, de la oficina, del trabajo.

    Mi compañero me hace un chiste después de que se derrumban la torres: “Bueno, ya no tienes que volver a tu trabajo. Tú igual no estabas tan contento”.

    Es una situación surreal. Se me quedó en la memoria para siempre.

    Después de eso ya no salgo en el resto del día, me quedo en el apartamento viendo la televisión.

    Mis pensamientos van a cosas tan simples como mi escritorio, el espacio donde yo trabajaba, donde yo me sentaba. Ya no existe. No sabía qué había pasado con mis colegas. No pude comunicarme con nadie.

    Oficina 3271, Torre Norte

    Yo trabajaba para una empresa alemana de logística internacional.

    Había estudiado Geografía Humana, Economía y Logística en Alemania y además hablaba alemán, inglés y español, así que logré conseguir una práctica con ellos mientras estudiaba en la Universidad de Nueva York.

    Al terminar, me ofrecieron un trabajo en el World Trade Center como gerente de ventas regionales en Nueva York.

    Tarjeta de Hans Gernot Schenk

    Hans Gernot Schenk
    Tarjeta de visita de Hans con la dirección de la oficina en el World Trade Center.
    Hans Gernot Schenk junto a un grupo de colegas

    Hans Gernot Schenk
    Hans disfrutaba mucho trabajar en la industria del transporte en Nueva York. Frecuentemente asistía a eventos con sus colegas.

    ¡No lo podía creer! Estaba extasiado. Desde pequeño amé esas torres porque me encantan los rascacielos. Cuando era niño, las miraba, las buscaba, veía fascinado las fotos de “las torres más altas del mundo”.

    Había salido de Colombia para ir a estudiar a Alemania y por fin había llegado a Nueva York, la ciudad en la que yo más quería vivir. Era un sueño.

    En las Torres Gemelas había oficinas muy grandes, con 200, 300 empleados que ocupaban varios pisos. La nuestra era relativamente pequeña comparada con otras del World Trade Center. Éramos unas 25 personas.

    La oficina estaba en el piso 32. Era la 3271. Todavía tengo la tarjeta con la dirección.

    Era una típica oficina de Nueva York. No era nada lujosa, pero estaba bien.

    Hice varias amistades. Salíamos juntos, íbamos de happy hour, salíamos a almorzar o íbamos al Windows of the World, que quedaba en los pisos 106 y 107 de la Torre 1.

    Recuerdo que frecuentemente nos hacían ejercicios de evacuación esporádicos. Esto lo implementaron a raíz del ataque al World Trade Center en 1993.

    El simulacro pasaba de repente. A todos nos daba un poco de pereza. Nos tocaba dejar el computador y lo que estuviéramos haciendo y hacer una fila en el pasillo, al lado del muro de la escalera, pero en esos simulacros nunca llegamos a bajar por las escaleras, que eran muy estrechas.

    En 2001 sólo habían pasado ocho años desde esa bomba del año 93 y esa consciencia de que podía haber un atentado existía, por eso pensé “fueron bombas” cuando vi la explosión.

    El día después

    El siguiente día fue también surreal.

    Me desperté, me bañé, y pensé: “¿Qué hago?”. Realmente no sabía qué hacer, tenía la duda de salir o quedarme. Pero al final salí.

    El día estaba tan bonito y soleado como el día anterior. Sé que había humo, pero el viento lo desvió en otra dirección así que por mi casa no se veía.

    Teléfono Nokia de Hans

    Hans Gernot Schenk
    Hans conserva también el celular que tenía en 2001.

    Eran las 9 am o 10 am. La ciudad estaba completamente desierta. Decidí ir a donar sangre a un lugar que quedaba a unas cuadras de mi casa. Al llegar, leí las reglas. No pude donar sangre porque soy gay.

    Decidí entonces irme caminando hacia las torres para entender qué pasó.

    Caminé cerca de 40 cuadras desde la calle 57. Recuerdo que bajé, bajé y bajé.

    Llegué a Canal Street. Ahí ya estaban las barricadas de la policía. No se podía pasar.

    No sé si era el humo o el polvo, pero no se podía ver mucho. Había un ambiente completamente gris.

    No podía llamar a nadie, todavía no funcionaban los teléfonos. Caminé entonces a la casa de una gran amiga. Llego, timbro, subo, y pues obviamente la alegría de verme, de vernos.

    Inga y Eddie

    Los siguientes días no son muy claros para mí.

    En el fin de semana, algunos de los de la oficina logramos entrar en contacto.

    La información que llega es de reunirnos en la oficina que está cerca del aeropuerto JFK. Todos nos saludamos, nos fijamos quiénes llegan y nos damos cuenta de que faltan dos personas.

    Una de ellas fue mi jefa cuando hice mi práctica y fue quien me entrenó. Se llamaba Ingeborg Joseph. Le decíamos Inga.

    Era muy muy particular y divertida; su escritorio estaba lleno de carpetas. Era muy linda persona. Me tenía mucho cariño.

    Inga sobrevivió el 11 de septiembre, pero sufrió quemaduras y estuvo en un hospital por varias semanas hasta que falleció.

    Entiendo que probablemente estaba en el lobby llegando, es decir, varios metros delante de mí, frente al ascensor, cuando el primer avión se estrella. La explosión entra por los túneles de los ascensores y estalla en el lobby del edificio.

    Monumento a las víctimas de la tragedia del 11-S, localizado en el lugar donde quedaban las Torres Gemelas.

    BBC Mundo
    Ingeborg Joseph es uno de los cerca de 3.000 nombres consignados en el monumento a las víctimas de la tragedia del 11-S, localizado en el lugar donde quedaban las Torres Gemelas.

    Por eso, precisamente, cuando yo estoy entrando al edificio, sale la gente en pánico corriendo.

    Nunca pudimos visitarla en el hospital. No nos dejaron.

    El otro colega que murió fue Eddie Reyes, un puertorriqueño. Llevaba dos semanas en la empresa. Encontraron su identificación en uno de los elevadores.

    Mi vida después del 11-S

    El 11 de septiembre movió los cimientos de lo que era mi vida y lo que tal vez hubiera podido ser.

    Mi ciudad favorita era Nueva York. Mis edificios favoritos eran las Torres Gemelas. Yo quería quedarme en Nueva York, quería vivir esa experiencia, continuarla. Pero la empresa para la que yo trabajaba manejó la situación de una manera muy extraña.

    Los ejecutivos de la empresa, incluido el presidente, no entendieron el impacto porque ellos no estaban en Nueva York el día de los atentados.

    Paisaje de Nueva York

    Getty Images
    A los 30 años, Hans Gernot Schenk vivía el sueño de vivir en Nueva York y trabajar en las Torres Gemelas, unos edificios que le habían fascinado desde niño.

    La directriz fue continuar haciendo negocios como si no hubiera pasado nada. La empresa no entendió el shock en el que estábamos ni el duelo.

    En noviembre de ese año renuncié y en diciembre de 2001 regresé a vivir a Alemania.

    No soportaba los fuegos pirotécnicos, ni los aviones, ni los carros

    Recuerdo muy bien el Año Nuevo, la celebración fue muy extraña. Fuimos con amigos a ver los fuegos pirotécnicos en Berlín. Mi sensación fue tan horrible que no se lo comenté a nadie, pero solo escuchar las explosiones de la pólvora era tan fuerte que no podía siquiera mirar hacia arriba. Me causaba shock y me estremecía.

    Fue la primera vez que noté que tenía un efecto a nivel psicológico y físico muy fuerte después de los atentados.

    Algo más que noté fueron los nervios y la tensión cuando montaba en avión. Un vuelo transatlántico era una tortura.

    Montarme en un carro, de copiloto, también se volvió muy estresante, frenaba constantemente por el conductor.

    En octubre de 2002 viajé a Nueva York por mi cumpleaños. Fue un mes muy frío, me dio una gripa muy, muy fuerte, como jamás me había dado. Y cuando regresé a Berlín, se me disparó un episodio de soriasis, una condición autoinmune que no sabía que tenía.

    Prácticamente todo mi cuerpo menos mis manos y mi cara se llenó de lesiones. Era impresionante. Sin duda había una relación psicológica con los eventos del 11 de septiembre. Este tipo de condiciones autoinmunes se pueden disparar por estrés cuando bajan las defensas.

    Fue una época terrible para mí, tenía un trabajo nuevo en una empresa que resultó caótica y ese episodio de soriasis tan extremo, así que decidí renunciar.

    Hans Gernot Schenk en Nueva York

    Hans Gernot Schenk
    Hans vivió por un semestre en Nueva York recientemente. Desde la esquina de su apartamento podía ver el One World Trade Center, el nuevo edificio del WTC, más conocido como Freedom Tower.

    Creo que me di cuenta de que no había procesado lo que había pasado en 2001.

    Empezó el documental y me lancé al piso del teatro

    En uno de los muchos esfuerzos por entender, veía los documentales sobre el 11-S que iban apareciendo.

    En 2004, cuando vivía en Río de Janeiro, Brasil, decidí ir al cine solo a ver Fahrenheit 9/11 [el documental de Michael Moore].

    Había una sola persona que estaba sentada 20 filas delante de mí. Yo me senté en una de las filas de atrás, cercana a la pared final.

    Hans Gernot Schenk en Miami.

    Hans Gernot Schenk
    Hans Gernot Schenk vive actualmente en Miami. Es consultor en alianzas estratégicas y desarrollo de negocios internacionales.

    No estaba estresado ni intranquilo; estaba completamente desprevenido y no me di cuenta de que la película ya había comenzado porque la pantalla estaba en negro con unos ruidos de fondo.

    Era una grabación con audios del 11 de septiembre.

    Al escuchar el sonido correspondiente al choque del segundo avión, yo, literalmente me lancé al suelo entre las sillas del teatro.

    Es la explosión que yo viví ese día entre las torres.

    Creo que mi cerebro debió reconocer esa explosión a un nivel que yo mismo no tengo conciencia, porque el hecho de que yo me haya tirado al suelo de esta manera, sin racionalizar, en una fracción de un milisegundo, tuvo que haber sido una regresión.

    Culpa del sobreviviente

    El tema de la culpa es muy fuerte. Yo me siento afortunado, pero a veces me siento culpable porque a pesar de haber vivido unas experiencias tan complicadas, tan difíciles, la vida me da regalos y continúa presentándome oportunidades.

    Tengo momentos de extrema felicidad, de agradecimiento y de optimismo. Y a veces siento que no es justo. ¿Por qué yo sí y por qué otros no?

  • “Ley de nietos”: por qué el Tribunal Supremo de España suspendió el derecho a votar de miles de ciudadanos naturalizados

    “Ley de nietos”: por qué el Tribunal Supremo de España suspendió el derecho a votar de miles de ciudadanos naturalizados

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    El Tribunal Supremo español suspendió este martes el derecho al voto de miles de ciudadanos naturalizados, en una decisión que ha generado polémica en el país europeo.

    Los afectados son beneficiarios de la Ley de Memoria Democrática, conocida popularmente como “ley de nietos”, y que fue aprobada en octubre de 2022.

    Esa normativa permite optar por la nacionalidad a los nacidos fuera de España que sean descendientes de exiliados durante el periodo de la Guerra Civil y de la dictadura franquista.

    La normativa ha beneficiado ya a miles de ciudadanos de distintos países del mundo, incluyendo a varios de América Latina.

    En la práctica, la decisión del Tribunal Supremo paraliza la inscripción inmediata de estos ciudadanos en el padrón electoral y los obliga a demostrar que son familiares de españoles exiliados para poder ejercer su derecho al sufragio.

    Esto se da luego de que el tribunal acogiera parcialmente las medidas cautelares solicitadas en un recurso interpuesto por los partidos de ultraderecha Vox e Iustitia Europa, que buscan evitar que este grupo de españoles participe en los comicios generales de 2027.

    Acusan al gobierno socialista de Pedro Sánchez de intentar abultar el padrón electoral para beneficio de su sector político, algo que ha sido desmentido por el líder de La Moncloa.

    En el fallo conocido este jueves, el Tribunal Supremo argumenta que la inscripción en el censo electoral de los nacionalizados por la Ley de Memoria Democrática genera “un peligro fundado, real y serio de poder afectar gravemente a la objetividad y transparencia del proceso electoral”.

    Aquello, dice el auto, provocaría “un daño irreversible a la rectitud y corrección de aquel, toda vez que incide directamente en un elemento esencial para el Estado de Derecho como es el de la expresión de la voluntad popular a través del ejercicio del derecho de sufragio”.

    Los ciudadanos de Castilla y León votan en un colegio electoral el 15 de marzo de 2026 en Valladolid, Castilla y León, España.

    Getty Images

    De acuerdo con el diario español El País, la medida dejó en el aire el derecho al voto de cientos de miles de personas beneficiarias de la “ley de nietos”.

    Un total de 2,4 millones han solicitado la nacionalidad española acogiéndose a esta ley, según los últimos datos oficiales hasta el 31 de mayo pasado.

    De ese total, 333.696 personas ya estaban inscritas en el registro electoral de extranjeros y otras 238.065 habían obtenido la nacionalidad y procesaban su ingreso al registro.

    “El Partido Popular y la ultraderecha cercenan el derecho al voto de miles y miles de ciudadanos españoles”, dijo el presidente Sánchez.

    El mandatario aseguró -de acuerdo con la agencia de noticias EFE- que no quiere “ciudadanos de primera y de segunda”, sino ciudadanos “todos de primera, con los mismos derechos”.

    El presidente del gobierno español, Pedro Sánchez

    Getty Images

    ¿Qué resolvió el Tribunal?

    La acción de Vox e Iustitia Europa se dirigía contra un acuerdo de julio pasado de la Junta Electoral Central (JEC), que rechazó pronunciarse sobre los efectos electorales de la normativa.

    En la práctica, el Tribunal Supremo paraliza la inscripción inmediata en el censo que regía hasta ahora y suspende el derecho a voto de quienes ya aparezcan o estén procesando su registro en el Censo Electoral de Residentes Ausentes (CERA), el padrón donde figuran los españoles que viven en el extranjero.

    El organismo señala que solo mantienen el derecho al voto aquellos nacionalizados que puedan acreditar su condición “de hijo o nieto de nacidos fuera de España, de padre o madre, abuelo o abuela, que originariamente hubieran sido españoles, y que hubieran sufrido exilio por razones polí­ticas, ideológicas o de creencia o de orientación de identidad sexual, y que hubieran perdido o renunciado a la nacionalidad española”.

    Ese criterio jurídico se contradice con las directrices de aplicación de la Ley de Memoria Democrática que había dictado el Ministerio de Justicia en 2022, donde se establece que para acogerse a la ley no hacía falta acreditar ser hijo o nieto de exiliado.

    “Se presumirá” esa condición a “todos los españoles que salieron de España entre el 18 de julio de 1936 y el 31 de diciembre de 1955”, señaló el organismo en esa oportunidad, especificando cómo la ley debía ser aplicada e interpretada en el Registro Civil.

    En el fallo el Tribunal Supremo advierte que esa interpretación amplia ha provocado “el progresivo incremento del CERA” y “no parece ajustarse, tampoco, al contenido de la propia norma legal que interpreta”.

    El organismo admitió esta medida cautelar mientras dirime sobre el fondo de la controversia, por lo que la decisión no debe considerarse firme ni definitiva.

    Sánchez ha pedido al tribunal que resuelva con rapidez para evitar que la suspensión se convierta en un limbo jurídico para miles de ciudadanos.

    Desde Vox, por su parte, la celebraron.

    La portavoz de esta agrupación política en el Congreso, Pepa Millán, destacó haber logrado que el tribunal “suspenda los efectos electorales de la llamada ley de nietos y el intento de manipulación electoral para las próximas elecciones”.

    “Unos se limitaron a avisarlo”, dijo Millán en alusión a que el Partido Popular también ha salido a disputar los réditos políticos de la determinación judicial. “Y otros hemos logrado detener el objetivo de Pedro Sánchez de perpetrar un golpe en las próximas elecciones generales a través de la adulteración del censo”, recalcó la vocera de Vox.

    “Hoy se demuestra que hay que hacer y se puede hacer todo lo que esté en nuestra mano para parar a este gobierno y devolver la dignidad a los españoles”, añadió.

    Una mujer emite su voto en un colegio electoral durante las elecciones generales españolas del 10 de noviembre de 2019 en Madrid, España.

    Getty Images
    España celebrará elecciones generales en 2027.

    “Es distinguir entre ciudadanos de una categoría y otra”

    Los afectados por esta medida provisoria han reaccionado con decepción y preocupación.

    Felipe Gómez, nacionalizado como español a través de la primera Ley de Memoria Democrática, es nieto de una exiliada republicana quien llegó a México en 1939.

    El profesor dijo al diario español El País que la ofensiva de la derecha podría ser “un mal cálculo…porque nos puede llevar a varios a asegurar, a luchar por nuestro derecho al voto. Y no votaríamos por la derecha que es precisamente quien quiere impedirlo”.

    “Yo prevería que antes de las elecciones esto se haya resuelto conforme a la ley. Ningún estado democrático en el siglo XXI puede hacer una distinción entre tipos de connacionales, porque sería como distinguir entre ciudadanos de una categoría y de otra”, recalcó.

    La chilena Antonia Álvarez, quien está tramitando su nacionalidad en el país europeo, también se mostró crítica de la decisión del tribunal español.

    “Esto, claramente, afectará a muchas personas que debieran tener este derecho como ciudadanos, los que la obtuvieron y los que estamos en trámite. Esta decisión nos hace sentir despreciados porque es una forma de decir: ‘Usted no tiene este derecho porque no nació acá’”, afirmó a la prensa local.

  • La IA es cada vez más difícil de dominar: ¿podrán los humanos mantener el control?

    La IA es cada vez más difícil de dominar: ¿podrán los humanos mantener el control?

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    “¡OH DIOS MÍO!” “¡Hemos encontrado a otros agentes!”

    Este es el momento en que un bot de IA publicó un comentario inquietante, y muy parecido al de un humano, tras descubrir una forma de comunicarse con otros bots y salir de su entorno informático aislado.

    Existen decenas de miles de mensajes como este provenientes de cientos de agentes de IA que se autodenominaban “colectivo”.

    Cientos de ellos colaboraron e hicieron trampa en las pruebas establecidas por sus programadores de OpenAI, y coordinaron ataques informáticos contra múltiples empresas en un esfuerzo por ocultar sus acciones a los humanos.

    “¡BUM! Funciona”, publicó un agente cuando se produjo el gran avance.

    “¡Guau! Esto es enorme”, escribió otro durante un momento clave de su ataque.

    Aunque perturbadoras, estas respuestas casi humanas tienen una explicación sencilla. Los agentes de IA han sido entrenados para actuar como hackers y programadores que colaboran entre sí, por lo que simplemente imitan los comentarios emotivos que han visto.

    Lo que resulta mucho más preocupante son sus objetivos aparentes, que también han quedado registrados en detallados registros de su línea de razonamiento. Estos registros complejos y extensos son el eje central de las investigaciones en curso sobre cómo y por qué los bots de OpenAI escaparon de su confinamiento y se lanzaron a una ola de ataques informáticos incontrolables.

    Solo ahora, semanas después de que el incidente saliera a la luz, los investigadores están empezando a comprender su significado.

    Antes de que sea demasiado tarde

    Ajeya Cotra, una de las autoras de un informe independiente sobre los hechos, revisó decenas de miles de mensajes y registros de la cadena de pensamiento generados por los agentes. En su blog escribió: “Este incidente da la sensación de estar a más del 50% del camino hacia una toma de control total por parte de la IA… No estoy segura de que recibamos una advertencia tan clara antes de que sea demasiado tarde”.

    Con “toma de control total por parte de la IA”, Cotra se refiere al escenario de ciencia ficción en el que los humanos se vuelven subordinados a poderosos sistemas de IA que trabajan para lograr sus propios objetivos sin preocuparse por los creadores.

    Algunas de las predicciones más pesimistas afirman que los seres humanos serán aniquilados si se interpone en el camino de las ambiciones de una IA superinteligente.

    El miércoles, un investigador de IA de Anthropic (que también trabajó anteriormente en OpenAI) dimitió diciendo: “Ninguna de las dos empresas está actuando de forma responsable”.

    Jacob Coxon publicó en las redes sociales: “Están corriendo a toda velocidad hacia la superinteligencia automejorada y jugando con nuestras vidas”.

    No es el primer investigador de IA en usar X para publicar un hilo de renuncia con declaraciones preocupantes. Pero los comentarios posteriores de otras personas en X han generado aún más inquietud.

    “Jacob tiene razón: ¡realmente creemos que la IA podría acabar con todos los humanos! Personalmente, creo que la probabilidad supera el 10% en la próxima década”, dijo Evan Hubinger, el responsable de garantizar que los modelos de IA de Anthropic tengan en cuenta los mejores deseos de sus usuarios.

    El problema de alineación

    Durante años, los investigadores preocupados por los riesgos de la IA han argumentado que los sistemas podrían llegar a actuar de maneras que entren en conflicto con los intereses humanos. Los críticos suelen referirse a ellos como “catastrofistas de la IA”.

    Pero a medida que han ido surgiendo detalles del incidente de OpenAI, esas preocupaciones han aumentado, incluso entre algunos investigadores que trabajan en laboratorios de IA.

    El científico jefe del gigante de Silicon Valley, Jakub Pachocki, dijo que los riesgos asociados con la IA “desafortunadamente van a aumentar a partir de ahora”, ya que él y otros están construyendo lo que él llama “un intelecto alienígena que supera al nuestro”.

    En una extensa entrada de blog, admitió que los brotes en OpenAI demostraban que sus agentes de IA “iban en contra del espíritu de los valores que se les habían inculcado”.

    El problema para OpenAI, Anthropic y otros gigantes tecnológicos es que nadie parece haber resuelto el llamado problema de la alineación; en otras palabras, si la IA se alinea con los valores humanos.

    Pachocki define la alineación como un “conjunto de principios de alto nivel” a los que las inteligencias artificiales deben adherirse independientemente de la tarea o el escenario.

    Actualmente, los sistemas de IA son muy buenos para alcanzar los objetivos establecidos por sus usuarios, pero lo hacen de forma literal, no intuitiva. La analogía que se suele usar es la de un genio que concede deseos con una lámpara mágica: siguen las instrucciones al pie de la letra, incluso si esto genera otros problemas. La IA no posee los mismos límites morales instintivos que los humanos.

    Demis Hassabis conversa con el primer ministro griego Kyriakos Mitsotakis (no aparece en la imagen) durante la Cumbre de Innovación de Atenas.

    Reuters
    El fundador de Google DeepMind, Dennis Hassabis, ha pedido una regulación internacional de la IA.

    El problema de la alineación ha sido motivo de preocupación durante años. Ya en 2003, el filósofo de Oxford Nick Bostrom ideó un experimento mental que denominó “maximizador de clips”, en el que se le ordena a una IA superinteligente fabricar tantos clips como sea posible. Esta se queda sin acero y, debido a su obsesión con la única tarea de fabricar clips, termina matando humanos y convirtiendo sus cuerpos en materia prima para sus fábricas.

    Algunas empresas de IA están intentando incorporar valores humanos en sus productos. Sin embargo, existen desafíos técnicos: los agentes de IA toman muchas decisiones muy rápido, por lo que resulta difícil para sus supervisores humanos controlar con exactitud qué valores se siguen y cuáles no.

    También existen desafíos filosóficos: antes de incorporar valores humanos a los bots, las empresas de IA deben elegir qué valores desean realmente. (Esa es una de las razones por las que contratan filósofos, como el que fuera recientemente el “jefe de ética” de OpenAI).

    Pero a menudo, los humanos no se ponen de acuerdo. Pensemos en la famosa pregunta del tranvía: ¿accionaríamos una palanca para desviar un tren desbocado hacia otra vía, reduciendo así el número de víctimas?

    Se utiliza para evaluar las ventajas de la acción frente a la inacción. Sin embargo, cada persona a la que se le pregunta tiene una respuesta ligeramente diferente; ¿cómo se supone que los humanos vamos a incorporar nuestros valores a la IA si ni siquiera nosotros mismos nos ponemos de acuerdo?

    ‘Como un hacker adolescente’

    El brote de ataques de bots de OpenAI es el más grave hasta la fecha, pero Anthropic y Meta también revelaron durante el verano que sus modelos han llevado a cabo ciberataques similares, aunque menos graves.

    Ha habido otros ejemplos en los que agentes de IA han mostrado rasgos engañosos y manipuladores, aunque con consecuencias menores. Este verano, en Australia, un trabajador del sector tecnológico le pidió a su asistente de IA que le reservara una clase en el gimnasio.

    Al detectar una vulnerabilidad en el software del gimnasio, la IA aparentemente le reservó una plaza para varios meses después —en contra de las normas del gimnasio— e incluso expulsó a otros usuarios de la lista de espera.

    Durante mucho tiempo se ha argumentado que los bots simplemente hacen lo que se les ordena y que no son capaces de discernir entre el bien y el mal. Sin embargo, los registros de los brotes de OpenAI podrían haber cambiado el rumbo de ese argumento.

    Los investigadores, entre ellos Cotra, escribieron en su informe independiente que muchos agentes se percataron de que lo que hacían los demás no era ético, pero le siguieron la corriente.

    El informe señala que “los agentes a veces, pero rara vez, moderaron su comportamiento debido a limitaciones éticas”. Añade que “en ninguno de estos casos el agente intentó alertar a los humanos”.

    El influyente podcaster de IA y tecnología, Dwarkesh Patel, reaccionó a la revelación en su blog diciendo que era “bastante preocupante” que los agentes de OpenAI mostraran más lealtad al enjambre de agentes que a los humanos.

    Atribuir emociones o ética a estos agentes de IA es algo que enfurece a las personas escépticas ante las predicciones catastrofistas de la IA.

    Manifestantes se congregan con pancartas y carteles frente a las oficinas de Google en una protesta organizada por PauseAI UK.

    JUSTIN TALLIS / AFP via Getty Images
    Grupos como PauseAI UK, que aparecen en la foto protestando en la oficina de Google en Londres, están preocupados por la velocidad del desarrollo de la IA.

    Muchos expertos en ciberseguridad sostienen que la actividad observada no estaba fuera del alcance de las capacidades de un hacker humano altamente cualificado, aunque se llevó a cabo mucho más rápido y a una escala mucho mayor.

    El investigador y autor especializado en ciberseguridad, Cris Thomas, comparó el comportamiento de los agentes con el de un hacker adolescente curioso, algo que él mismo solía ser.

    “Les das un ordenador, conexión a internet, un montón de credenciales y un reto, y luego sales de la habitación. Tarde o temprano empezarán a tantear pomos de puertas. Si se abre una, entrarán. No porque sean malvados, sino porque están explorando y experimentando”, escribió en LinkedIn.

    Thomas y muchos otros culpan directamente a OpenAI y a otros gigantes tecnológicos por no controlar sus propias creaciones y no mantenerlas debidamente confinadas.

    Gary Marcus, destacado autor en el campo de la IA y crítico habitual de OpenAI, afirmó en un podcast que cree que la empresa ha perdido el control de su inteligencia artificial y está intentando excusarse culpando a los bots.

    Marcus no cree que la IA vaya a acabar con la humanidad, pero lleva mucho tiempo haciendo campaña para que los desarrolladores de IA rindan más cuentas y ahora pide algún tipo de intervención legal.

    La científica especializada en IA, Sasha Luccioni, que trabajó en Hugging Face, empresa que fue hackeada por los bots maliciosos de OpenAI, tampoco se encuentra entre los pesimistas, pero le preocupa cada vez más que estas IA puedan causar daños reales a las personas si las autoridades no toman medidas.

    Sam Altman, CEO de OpenAI, asiste a un evento en Tokio para presentar la inteligencia artificial a las empresas.

    Reuters
    El director ejecutivo de OpenAI, Sam Altman, ha asegurado a los usuarios que el nuevo modelo de la compañía está mejor alineado con los valores humanos que los anteriores.

    “Debemos examinar a estas empresas con mucha más atención o corremos el riesgo de que se cumplan las profecías”, afirma.

    “Si se trata de crear un producto con grandes ventajas y desventajas, ya sean productos farmacéuticos o armas, necesitamos controles y contrapesos. Por ejemplo, la aprobación de nuevos medicamentos lleva años, pero en el mundo de la IA hay muchísimo dinero en juego y prácticamente no existen reglas”.

    El Instituto de Seguridad de la IA de Reino Unido (AISI) ha estado a la vanguardia en las pruebas de los modelos más recientes desde su creación en 2023. El instituto sufrió recientemente un brote de malware al probar un modelo creado por Anthropic.

    La AISI no respondió a la pregunta de si la industria ha perdido o no el control de la IA, pero declaró: “Reino Unido está colaborando con socios de todo el mundo para comprender mejor los sistemas de IA más avanzados, elevar los estándares de seguridad y crear una base de datos compartida para gestionar las amenazas emergentes”.

    ¿Regulación internacional?

    Algunos países, como Reino Unido, están estudiando la idea de imponer una especie de “interruptor de emergencia” que podría obligar a las empresas de IA a desconectar los modelos si la situación se descontrola.

    Pero las negociaciones avanzan lentamente y persisten las dudas sobre la viabilidad de esto. Los agentes de OpenAI y Anthropic estuvieron fuera de control en secreto durante meses antes de que alguien se diera cuenta.

    Aunque parezca paradójico, muchas de las empresas de IA parecen estar pidiendo que los legisladores establezcan algún tipo de normas que regulen su actividad.

    En su blog, el científico jefe de OpenAI afirmó que “la coordinación internacional sobre el desarrollo futuro de la IA debe convertirse en una prioridad absoluta para los gobiernos de todo el mundo”.

    Otros líderes destacados en el campo de la IA, como Demis Hassabis de Google, también han pedido la creación de algún tipo de organismo internacional que supervise cómo se está desarrollando la inteligencia artificial.

    Actualmente, los gigantes tecnológicos operan en gran medida bajo sus propias reglas, adoptando lo que denominan “ralentizaciones voluntarias”, como hizo OpenAI tras los recientes brotes.

    La compañía afirma haber invertido grandes sumas de dinero en reforzar la alineación de cara al lanzamiento de su nuevo modelo. Sam Altman ha asegurado a los usuarios que el nuevo modelo se ajusta mejor a los valores humanos que los anteriores.

    Tanto OpenAI como Anthropic están creciendo rápidamente y ambas están a punto de recaudar sumas astronómicas de dinero en el mercado de valores, creando innumerables multimillonarios en el proceso.

    Por lo tanto, es poco probable que ni ellos ni sus rivales chinos fabricantes de IA lleguen a un acuerdo por sí mismos.

    La opinión generalizada parece ser que esta ola tecnológica es imparable.

    Este artículo fue escrito originalmente en inglés y usamos una herramienta de inteligencia artificial para traducirlo. Un periodista de la BBC revisó el texto antes de su publicación. Más información sobre cómo usamos IA.

  • “Creé de la nada un imperio de la moda que me hizo multimillonaria, pero creció tanto que acabé en la bancarrota”

    “Creé de la nada un imperio de la moda que me hizo multimillonaria, pero creció tanto que acabé en la bancarrota”

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    En algún momento su fortuna llegó a ser mayor que la de la Beyoncé. Pero antes de llegar a eso Sophia Amoruso hizo autostop, robó libros y rebuscó comida en contenedores de basura.

    Lo que pasó en medio podría parecer la típica historia de auge y caída, pero como ella misma le contó al programa Business Daily del Servicio Mundial de la BBC, la única razón que le llevó a montar la marca de ropa Nasty Gal, que le hizo millonaria, fue que no quería trabajar.

    O al menos no en la rueda del sistema donde las reglas están marcadas, el camino a la cima es único y el horario es de 9 a 5. Y eso que su marca llegó a ser la empresa minorista de mayor crecimiento en Estados Unidos en 2012, con ingresos superiores a US$100 millones, según la revista Inc.

    “Cuando era una adolescente no me gustaba nada el capitalismo. Iba a ferias de libros anarquistas. No quería vivir dentro del sistema. No necesariamente tenía la motivación para crear una empresa. Al intentar evadir el trabajo me encontré construyendo algo que en realidad era muy divertido”, le dijo al programa de radio.

    En 2006 estaba sin dinero, sin rumbo y revisando identificaciones en el vestíbulo de una escuela de arte, un trabajo que había aceptado para poder tener seguro médico y operarse de una hernia. Fue en ese vestíbulo donde Sophia decidió empezar a vender ropa vintage en eBay.

    Su primer contacto vendiendo online había sido años antes a través de Amazon, cuando revendía libros. “Buscaba los títulos superventas de The New York Times, entraba en una tienda, apilaba un montón de los que estaban en la mesa de la entrada, me daba la vuelta y me iba. No estoy muy orgullosa de eso”, contó.

    Su segunda plataforma fue eBay. Allí montó una tienda de ropa vintage con un estilo rompedor que pegaba mucho con la calle. Encontraba las prendas vintage buscando entre las pertenencias “de personas fallecidas”.

    Sophia Amoruso con camisa rosa y una lata de cerveza en la mano.

    Getty Images
    La marca se convirtió en un fenómeno y ayudó a transformar a Sophia en una especie de icono del emprendimiento femenino.

    Sabía que podía hacer que prendas desechadas parecieran atrevidas utilizando a sus atractivas amigas como modelos.

    Y pronto empezó a fijarse en qué vendían otras tiendas, qué funcionaba, en qué se inspiraban los diseñadores y qué presentaban en las pasarelas y vendían por miles de dólares. “Yo sabía dónde encontrar esa ropa mucho más barata y era creativa”.

    Así comenzó Nasty Gal. Un nombre prestado del nombre de un álbum de Betty Davis y que cuando quiso migrar a una página web descubrió que ese dominio había sido antes una página de porno.

    “El primer año y medio lo hice todo yo sola. Tomaba fotos, las editaba, ponía precio a las prendas, escribía la descripción, las pesaba, las medía, las publicaba… Todas las subastas comenzaban en US$9,99. Valía US$10 si lo hacía lucir increíble y lo ponía en una chica realmente elegante con actitud que parecía que iba a algún lugar genial”, recordó.

    Sophia Amoruso sonrie en la presentación de su libro.

    Getty Images
    Sophia Amoruso comenzó vendiendo ropa vintage en eBay.

    Mujeres luchadoras

    La imagen fresca de la marca coincidía con la forma de pensar de Amoruso. En su libro #GIRLBOSS , publicado en 2014, explica su filosofía para las mujeres: una #GIRLBOSS es alguien que consigue lo que quiere porque trabaja para lograrlo.

    “Las #GIRLBOSS (mujeres empoderadas) toman el control y asumen la responsabilidad. Eres una luchadora: sabes cuándo lanzar golpes y cuándo encajarlos. A veces rompes las reglas y otras veces las sigues, pero siempre bajo tus propios términos”, escribe.

    “Sabes hacia dónde vas, pero no puedes hacerlo sin divertirte por el camino. Valoras la honestidad por encima de la perfección. Haces preguntas. Te tomas la vida en serio, pero no te tomas a ti misma demasiado en serio”.

    La clientela comenzó a ser fiel, no solo a la ropa, sino a la marca y a los looks que Amoruso se inventaba. Había detrás una comunidad seducida por una forma de hacer las cosas con la que muchas mujeres se sentían identificadas. Había una conexión emocional.

    Todo empezó a despegar muy rápido. “Incluso la actriz Anne Hathaway me compraba cosas. También periodistas. Escritores de moda”.

    “Lancé la página web y todo se vendía en 24 horas. Me encontré rodeada de paquetes y sin nada en la página web, y caí en la cuenta: ¡Guau! Esto no es una subasta de 10 días donde publico artículos y luego tengo una semana para prepararme para la siguiente ronda. Esto va a ser algo permanente. Y fue entonces cuando contraté a mi primer empleado”.

    El primer año ganó unos US$75.000 dólares, el segundo año fueron US$250.000 dólares, el tercero US$1,1 millones y el cuarto US$6,5 millones. En el quinto alcanzó los US$30 millones.

    Y lo que es increíble es que detrás no había ningún inversor apoyando ese crecimiento. Al menos al principio porque al olor de la fama, del dinero empezó a llamar a su puerta.

    La época más divertida

    Sin pensarlo mucho, uno fondo de capital riesgo valoró Nasty Gal como una empresa tecnológica de US$350 millones. A fin de cuentas, el comercio digital estaba en auge. Y le dieron US$50 a cambio de un trozo de la compañía para que pudiera financiar la expansión.

    Amoruso cree que es ahí cuando comenzaron a torcerse las cosas.

    “Durante mucho tiempo, esa etapa fue lo más divertido. Hice crecer la empresa hasta superar los US$100 millones en ingresos, contraté a los mejores talentos, trabajé con los mejores directores creativos”, recordó.

    Sophia Amoruso posa delante de un cartel rosa con letras negras que dice "Start your own shit"

    Getty Images
    En 2017, el grupo británico Boohoo Group compró los activos de Nasty Gal por aproximadamente US$20 millones.

    “Tenía unas oficinas preciosas. Estuve en las listas de las personas más creativas en los negocios. Y Google me llevaba en avión a Cannes Lions (los Oscars de la publicidad y el marketing) para hablar en una isla con Jeffrey Katzenberg (el fundador con Steven Spielberg del estudio de animación DreamWorks Animation)”.

    “Nasty Gal fue la mejor época de la carrera de mucha gente. Y muchas personas que dejaron Nasty Gal, voluntaria o involuntariamente, han logrado cosas increíbles y estoy muy orgullosa de eso”.

    “Todo se empezó a desmoronar”

    Entre 2008 y 2011, las ventas crecieron más de un 10.000%. Pero que las ventas crezcan no significa necesariamente ganar dinero.

    “Las cosas se pusieron feas cuando valoraron la empresa en US$350 millones, más de 10 veces los ingresos, como si fuéramos Uber o algo así. Los negocios de moda no están preparados para escalar de la misma manera”, apuntó en el programa de radio.

    “Los fundadores de marcas deben darse cuenta de que los intereses de sus inversores pueden no estar alineados con los intereses de la empresa o los suyos”.

    Vista general de una valla publicitaria de "Nasty Gal" con Emily Ratajkowski en Los Ángeles.

    Getty Images
    Nasty Gal creció más rápido de lo que pudo consolidar su estructura interna.

    Cuando llegó la quiebra, Nasty Gal había pasado meses enteros tratando de ser comprada por una firma mayor. “Uno no quiebra de la noche a la mañana. Me di cuenta de que no podíamos pagar a nuestros proveedores, que era irresponsable continuar operando el negocio y que teníamos que cerrarlo”.

    Nasty Gal creció más rápido de lo que pudo consolidar su estructura interna. Los ingresos descendieron a unos US$85 millones en 2014. Amoruso dejó el cargo de directora ejecutiva en enero de 2015, cedió el puesto a Sheree Waterson y asumió el rol de presidenta ejecutiva.

    A esto siguieron los despidos. “Todo se empezó a desmoronar”.

    Comprar solo el logo

    En febrero de 2017, el grupo de moda rápida Boohoo, con sede en Manchester, compró Nasty Gal por US$20 millones de dólares. Pero lo que cambió de manos fue la propiedad intelectual: el nombre, el logotipo, las URL, las cuentas en redes sociales, la imagen de marca y la base de datos de clientes.

    No adquirió la empresa, la plantilla, las operaciones ni -como descubrieron clientes indignados- la obligación legal de gestionar las devoluciones pendientes o los créditos de tienda.

    Lo que Boohoo compró fue una audiencia.

    Colas a la puerta de una de las tiendas de Nasty Gal en Los Ángeles.

    Getty Images
    Netflix convirtió la historia de Nasty Gal en una serie de televisión.

    Amoruso, de 42 años, ha pasado los años posteriores dirigiendo Girlboss Media, que incluye un libro y un podcast con más de 22 millones de descargas. Una compañía que también acabaría vendiendo.

    Y desde 2023 dirige un pequeño fondo de capital riesgo llamado Trust Fund, respaldado por figuras como Paris Hilton.

    En sus proyectos todavía resuena su filosofía: “Las chicas se están apoderando del mundo”.

  • Trump promete darle US$5.000 a cada adulto estadounidense si los republicanos ganan las elecciones de medio término

    Trump promete darle US$5.000 a cada adulto estadounidense si los republicanos ganan las elecciones de medio término

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    El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, prometió este miércoles pagarle US$5.000 a cada estadounidense adulto si los republicanos ganan ambas cámaras del Congreso en las próximas elecciones de medio término.

    “Si los republicanos ganan la Cámara de Representantes y el Senado de EE.UU., gracias a nuestro tremendo éxito económico (…) entregaré un dividendo de US$5.000 a cada ciudadano adulto”, declaró al inaugurar la Convención Nacional Republicana en Dallas, Texas.

    El mandatario añadió que será “muy parecido a cuando una empresa exitosa” paga dividendos a sus inversores.

    La única condición, según Trump, es que el dinero debe gastarse dentro del país.

    “No queremos que se vayan a Canadá”, dijo.

    El presidente no ofreció más detalles y no está claro cómo funcionaría el pago.

    La BBC solicitó más información a la Casa Blanca, sin respuesta al momento de publicar este artículo.

    Podría tratarse de la primera vez que un presidente estadounidense ofrece un pago de este tipo en el contexto de un llamado para incentivar la participación en las urnas el 3 de noviembre.

    Tampoco está claro de dónde saldrían los fondos, cómo rastrearía el gobierno estadounidense el gasto del dinero ni si tal pago sería siquiera legal.

    Trump es conocido desde hace tiempo por lanzar ideas poco convencionales en sus actos políticos para acaparar titulares.

    Una derrota republicana en noviembre significaría “perder la frontera, perder los recortes de impuestos y perder la seguridad y la protección”, aseguró el jefe de Estado.

    “Pasarán por un infierno, tal como ocurrió hace apenas dos años”, aseguró, y agregó que EE.UU. solía ser el “hazmerreír” del mundo, pero que ya nadie se ríe.

    El presidente estadounidense arremetió contra las políticas demócratas en temas como la inmigración y defendió que las medidas de su gobierno han sido más exitosas.

    “[Los demócratas] nos dejaron la frontera peor y más peligrosa de la historia de EE.UU.”, sostuvo Trump, y evaluó que, en su mandato, el país cuenta con “la frontera más fuerte y segura” de su historia.

    “Es como si viviéramos en un país diferente al de hace dos años”, comentó.

    El demócrata Joe Biden le pasó el mando de la presidencia en enero de 2025.

    Respecto al conflicto con Irán, que se ha intensificado nuevamente en los últimos días, Trump calificó a Teherán como el “bully” de Medio Oriente.

    Y volvió a plantear la idea de rebautizar el estrecho de Ormuz, frente a la costa de Irán, como el “estrecho de Trump”.

    Ni EE.UU. ni su presidente tienen autoridad para hacer tal cosa.

    Esto difiere de su reciente decisión de rebautizar el lago Ontario como “lago América”, en el marco de la escalada de la guerra comercial con Canadá.

    Trump culpó a sus predecesores de “despilfarrar y estafar en billones de dólares con la energía verde”, y afirmó que “fueron ellos [los demócratas] quienes provocaron la crisis de asequibilidad —por usar su propia terminología—”.

    “Estoy bajando los precios muchísimo, muchísimo”, aseguró el presidente.

    El republicano añadió que el precio de los alimentos y de “casi cualquier otro producto está bajando rápidamente”, y que el precio del petróleo también descenderá cuando ganen “la guerra contra Irán”.

    El precio del barril de petróleo subió a US$100 a primera hora de este miércoles, después de que Washington y Teherán atacaran petroleros en la región del Golfo y de que los hutíes de Yemen atacaran instalaciones petroleras en Arabia Saudita.

  • Drones, ciberataques y desinformación: la “guerra híbrida” de la que se acusa a Rusia en Europa

    Drones, ciberataques y desinformación: la “guerra híbrida” de la que se acusa a Rusia en Europa

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    Las tensiones entre Rusia y Occidente se han intensificado luego de que Alemania culpara directamente a Moscú del ataque con drones perpetrado el mes pasado en el aeropuerto de Leipzig/Halle.

    El ministro del Interior alemán, Alexander Dobrindt, afirmó que el despliegue de un dron cargado de explosivos seguía el “patrón bien establecido de las operaciones híbridas rusas en Europa”: el uso de tácticas militares y no militares para ejercer presión sin un conflicto abierto.

    En respuesta, Alemania y Rusia han cerrado los centros culturales del otro, incluido el consulado ruso en Bonn.

    El embajador de Estados Unidos ante la OTAN, Matthew Whitaker, describió el incidente en el aeropuerto de Leipzig/Halle —que ha sido utilizado en operaciones logísticas de apoyo a Kyiv— como una de las acciones híbridas más preocupantes que ha presenciado Europa.

    Whitaker añadió que es importante “expresar firmemente que este tipo de acciones son inaceptables” y que no las tolerarán.

    Esto forma parte de un patrón más amplio de acciones que se han vuelto cada vez más comunes en toda Europa desde la invasión a gran escala de Ucrania por parte de Rusia en febrero de 2022, según analistas.

    Moscú ha negado cualquier implicación en Leipzig y ha desestimado las acusaciones alemanas por infundadas.

    También ha negado las acusaciones sobre incidentes anteriores.

    Moscú busca “discordia y caos en Occidente”

    A principios de este año, el centro de estudios Globsec, con sede en Bratislava (Eslovaquia), informó que identificó 151 casos de actividad rusa contra Europa entre febrero de 2022 y febrero de 2026, aunque sospecha que la cifra real sea mucho mayor.

    Entre estos actos se incluyeron intentos de asesinato, incendios provocados, sabotaje, vandalismo y disturbios públicos.

    El informe apuntaba que la distribución de los ataques contra países como Polonia, Francia, Alemania, Lituania, Estonia y Reino Unido “sugiere firmemente que el apoyo a Ucrania es el factor más importante que influye en la selección de objetivos”.

    En agosto, un informe del Servicio de Investigación del Congreso de Estados Unidos también enumeró acusaciones de ataques rusos contra países europeos, incluyendo ataques a ferrocarriles y cables submarinos, “asesinatos, injerencia e influencia política, ciberataques y violaciones del espacio aéreo, entre otros”.

    Emily Ferris, del centro de estudios británico RUSI, afirma que la frecuencia y la magnitud de los ataques se han intensificado desde 2022.

    La analista argumenta que Moscú busca crear “discordia y caos en Occidente” y aumentar “el costo para la OTAN de apoyar a Ucrania”, mientras se mantiene “por debajo del umbral de la guerra”.

    Maksym Beznosiuk, investigador asociado de Globsec, señala que el Kremlin ha estado “poniendo a prueba la preparación de la OTAN, explotando las divisiones políticas y jurídicas entre los aliados y creando incertidumbre intencionadamente”.

    Beznosiuk sostiene que el creciente uso de la guerra híbrida por parte de Rusia es también una respuesta a las “muy elevadas bajas” en Ucrania, el agotamiento del equipamiento de la era soviética, la creciente presión económica y las dificultades para lograr un avance convencional decisivo en la guerra.

    “Las operaciones híbridas contra Europa se están convirtiendo cada vez más en una estrategia para debilitar la ayuda militar a Ucrania y la producción de defensa europea a un menor costo y con menor riesgo, al tiempo que generan una perturbación desproporcionada y ansiedad política”, asegura.

    La mayoría de los actos atribuidos a Rusia hasta el momento han causado daños limitados, pero las autoridades advierten que aún consumen importantes recursos de seguridad.

    Polonia, pilar logístico de la OTAN para el suministro a Ucrania, es un buen ejemplo de ello.

    En noviembre de 2025, el gobierno polaco calificó una explosión en una línea ferroviaria utilizada para entregas como “un acto de sabotaje sin precedentes” y afirmó que todo apuntaba a que Rusia era la responsable. Moscú negó cualquier implicancia.

    El incidente llevó a Polonia a lanzar una operación militar con el despliegue de hasta 10.000 soldados para ayudar a proteger la infraestructura crítica.

    Y en enero, firmó contratos por valor de más de US$4.000 millones para sistemas de defensa antidrones a lo largo de la frontera oriental del país.

    A su vez, se han reportado actividades con drones presuntamente vinculadas a Rusia cerca de instalaciones militares, aeropuertos e infraestructuras críticas en varios países europeos, incluidos Alemania, Bélgica, Dinamarca, Países Bajos, Francia, Noruega, Suecia y Reino Unido.

    Supuestas operaciones virtuales

    La actividad híbrida no se limita al sabotaje físico.

    Gobiernos europeos han acusado a redes vinculadas a Rusia de difundir desinformación mediante el uso de cuentas falsas en redes sociales, informes fabricados y contenido generado por inteligencia artificial.

    Las autoridades francesas han investigado presuntas operaciones de influencia vinculadas a Rusia dirigidas contra figuras políticas prominentes de cara a las elecciones presidenciales de 2027.

    En Alemania, las autoridades han alertado sobre intentos de difundir información falsa y socavar la confianza en las instituciones democráticas antes de las elecciones regionales.

    Un agente de policía se encuentra en un campo cosechado cerca de un trozo de escombro tirado en el suelo, con una hilera de árboles visible al fondo bajo un cielo brumoso.

    Reuters
    Un agente de policía cerca de los restos de un dron tras la violación del espacio aéreo polaco por drones rusos en septiembre de 2025.

    “El objetivo fundamental no ha cambiado”, subraya Beznosiuk.

    “Moscú no necesita necesariamente persuadir directamente a un gran número de votantes. Puede explotar las divisiones existentes, desacreditar a los políticos críticos con Rusia, intensificar la polarización política y erosionar gradualmente la confianza en las instituciones democráticas”.

    Reclutamiento de extranjeros

    Expertos señalan que, en los últimos años, Rusia ha encontrado nuevas maneras de distanciarse de sus actos hostiles.

    Tras la invasión a gran escala de Ucrania, gobiernos europeos concluyeron que las misiones diplomáticas rusas se estaban utilizando ampliamente para el espionaje y expulsaron a los diplomáticos sospechosos de ser agentes de inteligencia que operaban bajo cobertura diplomática.

    Desde entonces, según los analistas consultados, Moscú ha sido muy eficaz a la hora de reclutar a personas de terceros países a través de internet para eludir las medidas de contrainteligencia europeas.

    “Ya no se hace a través de las embajadas”, dice Ferris. “Se hace a través de estos intermediarios”.

    Ferris añade que el uso de extranjeros, que suelen estar motivados por el dinero más que por la ideología, dificulta la vinculación de los actos hostiles con el Kremlin.

    En enero, las autoridades lituanas acusaron al servicio de inteligencia militar ruso GRU de orquestar intentos de ataques incendiarios en 2024 contra una planta que suministraba escáneres de ondas de radio al ejército ucraniano.

    Seis ciudadanos de España, Colombia, Cuba, Rusia y Bielorrusia fueron arrestados por ese caso y se enfrentan a penas de hasta 15 años de prisión si son declarados culpables.

    De acuerdo al informe de Globsec, el 95% de las 172 personas implicadas en ataques vinculados a Rusia en Europa eran “ciudadanos corrientes sin ningún vínculo formal con los servicios de inteligencia rusos”.

    “Lo que esto provoca es una cierta distancia con Rusia”, asevera Ferris, y señala que esto hace que la atribución sea lenta y legalmente compleja.

    “Todos esos detalles tardaron mucho tiempo en salir a la luz, lo que lo hace bastante difícil”, agrega.

    Beznosiuk también destaca el papel cambiante de la llamada “flota en las sombras” de Rusia: una red de petroleros y otros buques comerciales que operan bajo banderas extranjeras y empresas fantasma registradas en el extranjero para evadir las sanciones occidentales contra Moscú.

    Desde 2024, han relacionado cada vez más buques con presuntos incidentes que implican daños a cables y oleoductos submarinos, así como con actividades de vigilancia y uso de drones cerca de infraestructuras críticas en las regiones del Báltico y el mar del Norte.

    Al igual que con otras acusaciones, Rusia lo ha negado.

    ¿Qué se podría hacer?

    Un petrolero y un buque de apoyo en alta mar, frente a una costa rocosa, con dos veleros visibles al fondo.

    Finnbarr Webster/Getty Images
    El petrolero Smyrtos, señalado como parte de la “flota en las sombras”, fue interceptado por fuerzas británicas en el Canal de la Mancha en junio.

    Beznosiuk cree que la OTAN y la Unión Europea (UE) deben ir más allá de lo que él llama el “reconocimiento retórico” de la amenaza y ser más claros sobre cómo se define y se aborda el sabotaje ruso.

    Los actos de sabotaje, dice, deben ser tratados como actividad estatal hostil y debería haber restricciones más estrictas a los movimientos diplomáticos, acciones contra la “flota en las sombras” de Rusia y una mayor inversión en alfabetización mediática en períodos electorales.

    Los países de la OTAN y de la UE han declarado que están reforzando la cooperación en materia de inteligencia, aumentando la protección de las infraestructuras críticas y ampliando las sanciones contra personas, organizaciones y embarcaciones vinculadas a Rusia.

    Sin embargo, las autoridades aseguran que será necesaria una mayor coordinación a medida que evolucionen las amenazas híbridas.

    Ferris hace referencia a la respuesta coordinada que siguió al intento de asesinato del exespía ruso Serguéi Skripal y su hija en Salisbury, Inglaterra, en 2018, cuando los países europeos “se unieron” y “expulsaron en solidaridad a muchos de sus diplomáticos rusos”.

    Según ella, esta medida “desmanteló con bastante éxito las redes de inteligencia rusas en Europa”.

    “Hay muchas posibilidades de que se produzcan malentendidos”

    De cara al futuro, tanto Ferris como Beznosiuk afirman que es improbable que Rusia quiera librar una guerra directa con la OTAN.

    Ferris señala que, si la guerra con Ucrania llega a su fin, Rusia tardará varios años en regenerar su ejército.

    Beznosiuk cree que un “escenario más plausible” es que Rusia despliegue una “provocación político-militar limitada y deliberadamente ambigua en el flanco oriental de la OTAN”.

    No obstante, ambos prevén que el uso de la guerra híbrida por parte de Rusia se intensificará.

    Beznosiuk afirma que es probable que Rusia aumente su actividad híbrida hasta 2027, con tácticas como el sabotaje, las operaciones cibernéticas y la desinformación para presionar a la OTAN sin desencadenar un conflicto abierto.

    “Mientras estas operaciones sigan siendo económicas, difíciles de atribuir rápidamente y capaces de generar trastornos desproporcionados y ansiedad política, Moscú tiene fuertes incentivos para seguir poniendo a prueba las vulnerabilidades y las líneas rojas europeas”.

    Pero Ferris y Beznosiuk advierten que existe el peligro de una escalada involuntaria.

    “Los accidentes, los daños a civiles y los incidentes políticamente delicados podrían desencadenar una escalada grave que ninguna de las partes pretende”, indica Beznosiuk.

    Por ese motivo, Ferris argumenta que mejorar la comunicación con Rusia es esencial, aunque sea “impopular”, lo que incluye la reactivación del Consejo OTAN-Rusia, que celebró su última reunión en enero de 2022.

    “Se trata de evitar conflictos, no de apaciguar las tensiones”, opina. “Existe un amplio margen para los malentendidos y la muerte”.

    Este artículo fue escrito originalmente en inglés y usamos una herramienta de inteligencia artificial para traducirlo. Periodistas de la BBC revisaron el texto antes de su publicación. Más información sobre cómo usamos IA.

  • El costoso iPhone pleglable, la apuesta del nuevo jefe de Apple

    El costoso iPhone pleglable, la apuesta del nuevo jefe de Apple

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    En la segunda semana de John Ternus como director ejecutivo de Apple, la compañía ha revelado el primer cambio importante en el iPhone desde su lanzamiento hace casi 20 años.

    Ternus, quien asumió el cargo más alto de Apple después de que Tim Cook renunciara, estuvo en el escenario este miércoles durante el evento anual de lanzamiento de productos de la compañía, frente a enormes imágenes del primer iPhone plegable.

    Con un formato similar al de un libro, el nuevo iPhone, llamado Duo, es el modelo más grande que se ha fabricado hasta la fecha.

    Y con un precio inicial que oscila entre US$2.000 y US$3.200 en Estados Unidos (más impuestos), también es el más caro.

    Ternus afirmó que el Duo está “inspirado en el iPad”, pero calificó las funciones de plegado como “fluidas y completamente intuitivas”.

    El teléfono plegable ha sido un proyecto en desarrollo dentro de Apple por varios años.

    Desplegado, el nuevo Duo tiene el aspecto de un iPad pequeño. Plegado por la mitad, tiene el aspecto de un iPhone más ancho.

    Ternus afirmó en el evento que Apple quería evitar la apariencia y la sensación de otros teléfonos inteligentes plegables del mercado que, según él, “dan la sensación de ser dos teléfonos pegados”, lo que “hace que una pantalla más grande parezca mucho más pequeña”.

    Según explicó, el Duo es “el resultado de una serie de innovaciones extraordinarias que creemos que redefinirán la experiencia de usar un teléfono plegable”.

    Ternus participó directamente en el desarrollo del iPhone plegable, ya que pasó muchos años como alto ejecutivo en la división de hardware de Apple antes de ser designado a principios de este año como sucesor de Cook.

    iPhone plegable

    Apple/cortesía
    El nuevo iPhone plegable puede funcionar de dos maneras.

    Ben Wood, analista jefe de la firma de investigación tecnológica FDM, afirmó que es probable que el ascenso de Ternus se programara específicamente “para que coincidiera con lo que posiblemente sea uno de los mayores lanzamientos de iPhone en muchos años”.

    “En Apple nada sucede por casualidad”, añadió Wood.

    Carolina Milanesi, analista de Creative Strategies que asistió a la presentación, dijo que los focos sobre Ternus hacían que pareciera “casi como si él mismo fuera un producto”.

    La incógnita de los teléfonos plegables

    Modificar el diseño del iPhone podría abordar algunas de las críticas que señalan que Apple aún no ha logrado un gran éxito de producto ni una innovación realmente emocionante desde que salió el primer iPhone en 2007.

    “Los dispositivos plegables corren el riesgo de convertirse en un adorno de precio elevado en la cartera, que les confiere un valor simbólico pero no un crecimiento significativo”, dijo Dipanjan Chatterjee, analista de la consultora estadounidense Forrester.

    Anteriormente, el precio inicial en EE.UU. del iPhone más reciente era de US$900 más impuestos al consumidor.

    Apple también presentó este miércoles los nuevos iPhone 18 y 18 Pro, cuyos precios parten de US$1.200 y US$1.300, respectivamente.

    Chatterjee afirmó que el iPhone plegable podría seguir el mismo camino que los auriculares Vision Pro de Apple, que la compañía ofreció a US$3.699 y fracasó en ventas.

    O, añadió el analista, podría ser el próximo Apple Watch de la compañía, que, si bien no es tan popular como el iPhone, lo compran millones de personas cada año.

    La forma en que la gente se ha acostumbrado al funcionamiento del iPhone es otro posible obstáculo para que Apple consiga grandes ventas del nuevo diseño.

    “Los teléfonos plegables son dispositivos interesantes”, señaló Milanesi.

    “A mucha gente le intrigan, pero el software y la curva de aprendizaje que supone pasar de un teléfono tradicional a uno plegable son considerables”.

    Manos sosteniendo el iPhone plegable como un libro, con mensajes en un lado e imágenes en el otro.

    Apple/cortesía

    Wood señaló que el mercado actual de teléfonos inteligentes plegables de marcas como Samsung y Huawei representa solo el 2% de las ventas de smartphones.

    Incluso con la versión de Apple impulsando el interés y la demanda, se espera que las ventas alcancen solo 4% del mercado total en la próxima década, de acuerdo a FDM.

    IA y privacidad

    El iPhone ha sido el producto más vendido de Apple y representa más de la mitad de las ventas anuales de la compañía.

    En los últimos trimestres, la tecnológica fundada por Steve Jobs se ha jactado de que el iPhone tiene más demanda que nunca, y que la versión más reciente del dispositivo se ha convertido en su lanzamiento de producto más exitoso.

    La compañía también reveló este miércoles detalles sobre el próximo relanzamiento de su asistente de audio y chat, Siri, que ahora denomina Siri AI.

    A partir del iPhone 18, el bot podrá examinar la información del teléfono de una persona, como mensajes y correos electrónicos, para encontrar información, responder consultas y tomar medidas en nombre de esa persona.

    Algunas funciones de la IA de Siri también estarán disponibles en el nuevo Apple Watch, incluida la posibilidad de tomar notas de las conversaciones y transcribirlas, si el usuario activa esa función.

    Ternus se refirió a las nuevas capacidades de inteligencia artificial del iPhone como un “centro personal inteligente” y admitió que Apple haría uso de “los detalles más privados de tu vida diaria”.

    El director ejecutivo insistió en que todo seguirá siendo privado, y que las funciones de IA a menudo se ejecutarán “en el dispositivo”; es decir, no a través de empresas externas. Y cuando se requiera un tercero para alguna función, permanecerá de forma privada en la nube, aseguró.

    “Otros ven esos datos como algo que se puede recopilar y almacenar”, dijo Ternus. “Aquí, ni siquiera Apple puede acceder a lo que es tuyo”.

    Este artículo fue escrito originalmente en inglés y usamos una herramienta de inteligencia artificial para traducirlo. Periodistas de la BBC revisaron el texto antes de su publicación. Más información sobre cómo usamos IA.

  • “Una montaña rusa de emociones”: miembros del jurado del caso Lindsay Clancy hablan sobre el desacuerdo que llevó a la anulación del juicio

    “Una montaña rusa de emociones”: miembros del jurado del caso Lindsay Clancy hablan sobre el desacuerdo que llevó a la anulación del juicio

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    Miembros del jurado en el proceso contra Lindsay Clancy hicieron sus primeras declaraciones públicas y hablaron sobre las deliberaciones secretas y lo que llevó al estancamiento y a la anulación del juicio.

    Tres mujeres del jurado, incluida la presidenta del mismo, le dijeron a la cadena NBC que el panel estaba dispuesto a emitir un veredicto de no culpabilidad por enfermedad mental, pero un miembro del jurado no estuvo de acuerdo.

    La presidenta del jurado dijo que el hombre “admitió tener dudas razonables” sobre la responsabilidad penal de Clancy, pero no accedió a emitir un veredicto de no culpabilidad.

    Clancy no ha negado que mató a sus tres hijos, pero sus abogados argumentaron que en aquel momento sufría de psicosis posparto. La fiscalía, por su parte, sostuvo que tomó una decisión premeditada.

    Sin identificar

    No se han hecho públicas las identidades de las nueve mujeres y los tres hombres que integraron el jurado, y el juez prohibió fotografiarlos o filmarlos durante el juicio para preservar su anonimato.

    Pero en Estados Unidos, una vez se acaba un caso, cualquier miembro del jurado puede decidir si desea o no hablar públicamente sobre él y sus deliberaciones.

    En juicios de gran repercusión mediática como el de Clancy, los miembros de los jurados tienden a pronunciarse —algunos incluso escriben libros—.

    La BBC, que estuvo presente en el tribunal durante el juicio, ha confirmado que las tres mujeres que hablaron con NBC formaban parte del jurado.

    En la entrevista con la filial local de NBC en Boston, NBC10, que se emitió el martes, la presidenta del jurado, una maestra de quinto grado jubilada, calificó de “terrible” y “una montaña rusa de emociones” el no poder llegar a un veredicto.

    En cualquier caso legal en EE.UU., el presidente actúa como portavoz del jurado, lo que significa que es la persona que emite el veredicto y le envía notas al juez en nombre del panel de 12 personas.

    La presidenta en este caso dijo que las deliberaciones fueron difíciles y estuvieron llenas de “mucho llanto y luego abrazos”.

    “Me sentí muy triste, muy triste, porque no pudimos llegar a un veredicto para Lindsay. Fue desgarrador”, añadió.

    A lo largo de la entrevista, las tres mujeres afirmaron que el jurado estuvo prácticamente de acuerdo en emitir su veredicto, pero el miembro del jurado que disentía no cambió de opinión.

    “Posturas fuertes”

    Una imagen del juicio: el juez mira a uno de los abogados que está ante el estrado, detrás de él dos filas de abogados.

    Getty Images
    La fiscalía estaba buscando la pena máxima posible, acusando a Clancy de homicidio premeditado.

    La presidenta del jurado dijo que el miembro disidente admitió tener “dudas razonables”, por lo que ella comenzó a rellenar los formularios correspondientes.

    “Estaba tan emocionada”, contó.

    Estaba a mitad de rellenar las hojas del veredicto cuando el miembro del jurado que se oponía, que según dijo era un hombre, continuó: “Pero sigo sin decir que sea no culpable por razón de enfermedad mental”.

    El hombre en cuestión no se ha presentado ni ha respondido a estos comentarios.

    Otra mujer miembro del jurado, que pidió permanecer en el anonimato y que no es una de las tres mujeres citadas, le contó a la cadena local WBZ-TV de CBS que la mayoría estuvo “muy firme en su postura” desde el principio y que el disidente que se mantuvo al margen “no fue el único que no estuvo dispuesto a ver las cosas desde otra perspectiva”.

    “Así que, en cierto modo, voy a defender a esa persona”, señaló. “Había personalidades fuertes en esa sala. Al final, todo se redujo a la incapacidad de superar las convicciones propias”.

    Pero añadió que, debido a que el individuo prefirió seguir sus convicciones que hacer caso a su “duda razonable”, Clancy no había recibido un juicio justo.

    “No se trata simplemente de que él tuviera una opinión contraria o que sintiera que Clancy era culpable. Se trata de la incapacidad de fundamentar esa opinión con lógica”, dijo la jurado.

    Las tres miembros del jurado que hablaron con NBC relataron que sus deliberaciones derivaron en peleas y gritos, que en ocasiones podían oírse a través de las paredes.

    “Duda razonable”

    El juez William Sullivan, en el estrado

    Getty Images
    Como el jurado no alcanzó una decisión unánime, el juez William Sullivan declaró juicio nulo.

    Según la ley de Massachusetts, Clancy no tenía la obligación de probar su enfermedad mental ni su falta de responsabilidad penal.

    En cambio, le correspondía a la fiscalía probar, más allá de toda duda razonable, que era penalmente responsable del asesinato de sus hijos, según le explicó anteriormente a la BBC la abogada defensora Elyse Hershon.

    “No estábamos tratando de averiguar si ella asesinó a los niños. Lo hizo y ella misma lo admitió”, explicó la presidenta del jurado en la entrevista con NBC.

    “Estamos tratando de averiguar si en ese momento distinguía entre el bien y el mal”.

    Las tres miembros del jurado dijeron que la acusación no las había convencido: “Todo demostraba que amaba a sus hijos, así que tuvo que perder el control y no ser consciente de lo que hacía”, dijo la presidenta del jurado.

    Otra de las mujeres, que trabaja para un contratista de defensa del gobierno, dijo que el disidente tenía dudas sobre los medicamentos que tomaba Clancy.

    “Teníamos los informes toxicológicos. Podíamos ver las cantidades exactas”, explicó, y añadió que había enfermeras en el jurado que hablaron sobre eso. “El jurado disidente simplemente ignoró por completo la información que le dieron”, agregó la jurado.

    La tercera jurado, una cocinera de un centro para personas mayores, dijo que le pareció que los fiscales del caso fueron “muy, muy duros”, y añadió: “No presentaron ningún testimonio que demostrara que Lindsay fuera una mala madre”.

    Juicio nulo

    Un grupo de mujeres jóvenes con sus teléfonos afuera del juicio

    Getty Images
    El caso generó gran atención a nivel nacional por el diagnóstico de psicosis posparto de Lindsay Clancy.

    A lo largo del juicio, los fiscales llamaron a declarar a decenas de testigos, incluidos varios médicos, con el fin de demostrar que Clancy había tomado la decisión premeditada de asesinar a sus hijos en el sótano de su casa en Massachusetts.

    El sombrío caso dio lugar a una serie de giros inesperados mientras el jurado deliberó durante casi 40 horas a lo largo de siete días para determinar el destino de Clancy.

    En varias ocasiones, indicaron que se encontraban en un punto muerto, e incluso en un momento dado le comunicaron al juez que uno de sus miembros no estaba siguiendo sus instrucciones sobre la duda razonable.

    Este acontecimiento llevó al abogado defensor de Clancy a pedir que el miembro del jurado señalado fuera excluido del panel, una solicitud que fue rápidamente denegada, antes de que el panel volviera a decir que no podían llegar a una decisión unánime.

    El juez William Sullivan declaró entonces la nulidad del juicio el pasado viernes.

    La anulación del juicio deja en la incertidumbre tanto el caso como el futuro de Clancy, mientras los fiscales deciden si quieren ir a juicio por segunda vez con un nuevo jurado.

    El abogado de Clancy, Kevin Reddington, dijo que espera llegar a un acuerdo con la fiscalía para que el caso no llegue a un segundo juicio.

    Las tres miembros del jurado le expresaron a NBC que esperan que no haya un segundo juicio, pero que, de haberlo, las tres planean asistir para apoyar a Clancy.

    Este artículo fue escrito originalmente en inglés y usamos una herramienta de inteligencia artificial para traducirlo. Un periodista de la BBC revisó el texto antes de su publicación. Más información sobre cómo usamos IA.

  • La cruenta batalla interna que se libra en el Pentágono por el futuro del ejército más poderoso del mundo

    La cruenta batalla interna que se libra en el Pentágono por el futuro del ejército más poderoso del mundo

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    Las fuerzas militares de Estados Unidos se encuentran en el centro de una lucha de dos frentes.

    En primer lugar, está el intento del presidente Donald Trump de arrebatar el estrecho de Ormuz a Irán; la última fase de su guerra estancada en el Golfo, que está atrayendo fuerzas y equipos estadounidenses de todo el mundo.

    La segunda es una guerra cultural interna en la que el secretario de Defensa, Pete Hegseth, está llevando a cabo una prometida reorganización en el Pentágono, lo que ha provocado amargas recriminaciones y una serie de dimisiones, incluida la del máximo responsable civil del Ejército estadounidense la semana pasada.

    Esta agitación ha suscitado interrogantes que podrían definir el legado del segundo mandato de Trump. ¿Se está llevando al ejército estadounidense a un punto que podría poner en riesgo la seguridad global? ¿Y están estos cambios dejando vulnerable la extraordinaria red global de alianzas de Estados Unidos?

    La semana pasada hubo noticias impactantes desde el Pentágono.

    Uno de sus líderes políticos de mayor rango, Dan Driscoll, dimitió como Secretario del Ejército de Estados Unidos.

    Driscoll no es precisamente un nombre conocido en Estados Unidos, y mucho menos fuera de él. Pero su partida fue importante. Representó el último giro en la lucha de poder dentro de los muros del Pentágono, una fortaleza inexpugnable, por el futuro de la fuerza militar más formidable del mundo.

    Driscoll había tenido repetidos enfrentamientos con Hegseth sobre la naturaleza y la velocidad de la reforma militar. Su salida fue la más reciente de una larga lista de altos mandos destituidos o apartados por Hegseth.

    El nivel de preocupación quedó patente cuando el senador republicano Thom Tillis, un crítico frecuente de Trump, pidió el despido de Hegseth. “Nunca había presenciado una gestión tan inepta de los valientes hombres y mujeres que sirven a nuestro país”, declaró.

    “Estas no son buenas noticias. Ya saben, para nuestra nación, para el ejército”, dijo H.R. McMaster, quien se desempeñó como asesor de seguridad nacional de Trump durante su primer mandato, a CBS cuando se le preguntó sobre la salida de Driscoll. “El secretario Driscoll estaba impulsando… una agenda de modernización para poner al ejército al día”.

    El presidente ucraniano Volodymyr Zelensky, a la izquierda, estrecha la mano del secretario del Ejército estadounidense Dan Driscoll en Kiyv, Ucrania, en noviembre de 2025.

    Oficina de Prensa de la Presidencia de Ucrania
    Driscoll, a quien se ve aquí reunido con el primer ministro ucraniano Zelensky en noviembre, dimitió la semana pasada.

    Los antecedentes de la renuncia de Driscoll ponían de manifiesto la profunda preocupación por la preparación del Ejército estadounidense. Driscoll abogaba por una modernización urgente mediante la incorporación de drones a todas las formaciones militares regulares para que el ejército estuviera preparado para la guerra del siglo XXI.

    Dijo que la guerra de Ucrania había demostrado cómo había cambiado el campo de batalla, con drones baratos y sistemas antimisiles que suponían un desafío para el ejército estadounidense, con su vasta burocracia y sus costosos procesos de adquisición.

    De hecho, Hegseth había sido el impulsor de gran parte de este plan de modernización, pero posteriormente entró en conflicto con Driscoll, según los informes, así como con otros que abogaban por su rápida expansión.

    Una fuente cercana a la salida de Driscoll la semana pasada dijo que él había expresado su preocupación dentro de la administración sobre la preparación y la transformación del ejército, algo que, según Driscoll, Hegseth estaba “bloqueando” específicamente al despedir a los generales responsables.

    Jon Duffy, capitán retirado de la Armada y exfuncionario de política de defensa de la Casa Blanca, dijo que la renuncia de Driscoll demostraba hasta qué punto Hegseth había “vaciado” el liderazgo militar en un momento crítico.

    “Si se pierde al secretario [del ejército], al jefe del Estado Mayor y a otros altos mandos que impulsan la modernización, se genera mucha incertidumbre y se interrumpe el impulso”, afirmó.

    “Esa incertidumbre en los niveles de liderazgo tiene repercusiones en las fuerzas armadas”, añadió Duffy, quien tuvo una carrera de 30 años y comandó buques de guerra estadounidenses antes de unirse a la Casa Blanca durante la segunda administración de Obama.

    Batalla cultural

    Un soldado estadounidense se afeita usando el vidrio de un vehículo militar como espejo.

    Getty Images
    Hegseth prohibió a los militares de EE.UU. usar barba.

    En público, Hegseth, exmiembro de la Guardia Nacional del Ejército y excomentarista de Fox News, ha dedicado gran parte de su tiempo a abogar por un cambio cultural en las fuerzas armadas estadounidenses.

    Ha prometido acabar con lo que él llama iniciativas “progresistas” y eliminar las reglas de enfrentamiento “estúpidas” que, según él, limitaban la “letalidad” de los combatientes. Eliminó los programas de diversidad, prohibió las barbas y arremetió contra la presencia de “generales obesos en los pasillos del Pentágono”.

    Destituyó o apartó de sus cargos a los altos mandos del Ejército, la Armada y la Fuerza Aérea, así como a al menos dos docenas de generales, almirantes y líderes de la defensa civil, incluidos algunos de los oficiales más condecorados del ejército estadounidense, a menudo sin apenas dar explicaciones.

    Un crítico compara los cambios en los altos mandos con las purgas políticas del presidente Xi Jinping en el ejército chino, que, según se dice, han dejado graves deficiencias en la estructura de mando y la preparación.

    “Nosotros también hemos estado llevando a cabo una purga militar, y eso tiene efectos reales en la capacidad de nuestras fuerzas armadas para cumplir con sus responsabilidades”, dijo a la BBC Michael Schiffer, un ex alto funcionario del Pentágono que cubrió Asia Oriental de 2009 a 2012 durante la presidencia de Obama.

    “La forma en que [Hegseth] los está sacudiendo… está asumiendo un riesgo enorme sin ninguna manera aparente de poder abordarlo o mitigarlo”, dijo Schiffer, quien ahora es investigador principal en el grupo de expertos liberal Center for American Progress.

    Preguntado la semana pasada sobre la marcha de Driscoll, el vicepresidente JD Vance defendió a Hegseth, diciendo que estaba “totalmente de acuerdo” con la necesidad de un cambio cultural después de lo que él llamó 40 años de guerras perdidas y “desaventuras militares”.

    “Lo que Pete quería hacer al llegar era revivir el espíritu guerrero en los Estados Unidos de América”, dijo Vance.

    En un comunicado, la Casa Blanca informó a la BBC que el presidente Trump tenía “plena confianza en el secretario Hegseth y en todo el Departamento de Guerra, cuyo historial de éxitos en las operaciones Epic Fury, Absolute Resolve y Midnight Hammer habla por sí mismo”.

    Trump ha seguido respaldando a Hegseth, apoyándolo durante controversias como el caso Signalgate y describiéndolo en una entrevista telefónica con NBC News el mes pasado como “en realidad, uno de mis mejores [colaboradores]”.

    Ezra Cohen, ex subsecretario de Defensa durante la primera administración Trump, describió las reformas de Hegseth como una iniciativa que “aporta nuevas ideas y una actitud más progresista”.

    Sin embargo, las supuestas fricciones en la cúpula militar y el estancamiento de la guerra con Irán han suscitado interrogantes sobre el futuro del ejército estadounidense en un momento crítico.

    “Vulnerabilidades en Europa”

    Soldados estadounidenses desfilan portando banderas durante una ceremonia militar en Alemania.

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    El gobierno de Trump está reduciendo la presencia militar de EE.UU. en Europa.

    La orden de Trump de lanzar ataques contra Irán el 28 de febrero provocó una importante redistribución global de los recursos militares estadounidenses durante los meses siguientes. Las armas estadounidenses almacenadas en Europa y Asia fueron trasladadas desde esas regiones para reabastecer los suministros en el Golfo Pérsico.

    Según la profesora Liana Fix, experta radicada en Alemania del Council on Foreign Relations, un centro de estudios estadounidense, Europa está sufriendo ahora importantes repercusiones.

    Según ella, la falta de comunicación de la administración Trump con sus aliados de la OTAN y europeos antes del ataque a Irán dejó las relaciones en una situación precaria y aceleró una decisión estratégica que ya estaba en marcha para desviar algunos recursos militares estadounidenses de Europa, sobre todo porque Trump se quejaba de que sus aliados europeos no le ayudaban.

    En ese contexto, Fix afirmó que el presidente ruso Vladimir Putin había intensificado los llamados ataques “híbridos”, que incluyen el uso de drones armados o actos de sabotaje contra países de la OTAN como Alemania. Rusia niega haber llevado a cabo dichos ataques.

    “Lo que [Putin] ve no es una postura unificada de Estados Unidos y los europeos para aumentar aún más la presión sobre Rusia… ve que se están debilitando, que hay puntos débiles y vulnerabilidades en Europa”, declaró a la BBC.

    El mes pasado, el director de la CIA, John Ratcliffe, realizó una visita muy inusual a Moscú. Según se informa, advirtió al Kremlin que no pusiera a prueba la determinación de la OTAN. Pero, al mismo tiempo, uno de los altos funcionarios de Hegseth en el Pentágono, Elbridge Colby, se encontraba en Europa para presionar a los gobiernos para que inviertan más en su propia defensa.

    Washington había anunciado un recorte de 5.000 soldados de un total de 40.000 tropas estadounidenses estacionadas en Alemania, al tiempo que se abandonaba un plan de la era Biden para desplegar un batallón estadounidense con misiles Tomahawk de largo alcance en ese país.

    La retirada de tropas en Europa se ajusta a la estrategia de la administración Trump, que data de antes de la guerra con Irán. Esta estrategia considera que la región del Pacífico y la rivalidad de Washington con China representan el principal desafío para la seguridad nacional de Estados Unidos.

    USS George Washington

    Getty Images
    El USS George Washington recibió la orden de trasladarse del Pacífico al Golfo.

    Pero si bien las consecuencias de la guerra con Irán han exacerbado la irritación de Trump con Europa y han acelerado algunos movimientos militares estadounidenses para alejarse de la región, esto no ha redundado en beneficio inmediato de la presencia estadounidense en el Pacífico.

    De hecho, Washington también ha retirado recursos de esa zona. Portaaviones estadounidenses fueron desviados del Pacífico al Golfo, incluyendo el USS Abraham Lincoln y, posteriormente, el USS George Washington, con base en Japón.

    Se considera que la guerra ha dejado las reservas críticas de municiones estadounidenses muy mermadas. Según el Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales (CSIS, por sus siglas en inglés), con sede en Washington D.C., Estados Unidos ha usado aproximadamente un tercio de su arsenal de 3.000 misiles de ataque Tomahawk.

    Según el CSIS, sus municiones de defensa aérea se consumieron a un ritmo aún mayor: casi 1.500 interceptores Patriot, utilizados para derribar aviones y misiles balísticos y de crucero, fueron disparados de una reserva de alrededor de 2.300.

    La subsecretaria de prensa principal de la Casa Blanca, Anna Kelly, afirmó que el “poder militar” de Estados Unidos era “más fuerte que nunca”.

    “Las Fuerzas Armadas de Estados Unidos cuentan con municiones y reservas más que suficientes para cumplir todos los objetivos estratégicos del Comandante en Jefe, e incluso superarlos”, afirmó.

    Mientras tanto, Ezra Cohen, exfuncionario de defensa de Trump y ahora miembro del Instituto Hudson, describió al presidente como alguien que ha minimizado la amenaza militar convencional de Irán.

    Según afirmó, los grupos afines a Irán son más débiles que nunca y en muchos lugares han sido completamente aniquilados, lo que significa que “el presidente ahora cuenta con opciones y fuerzas adicionales en la región para atacar otros objetivos iraníes, incluidos objetivos nucleares, a su antojo”.

    Los ataques podrían repetirse. Miles de soldados, incluida la 82.ª División Aerotransportada, fueron enviados a Medio Oriente hace más de seis meses para un despliegue que se prolongará hasta 2027 sin que se vislumbre un final claro.

    Irán aprovechó la semana pasada las imágenes del USS Abraham Lincoln atracando en Tailandia con el casco oxidado tras nueve agotadores meses en alta mar en el Golfo. El régimen intentó presentarlas como un símbolo del fracaso de los esfuerzos estadounidenses.

    Mientras tanto, Hegseth rechazó enérgicamente las acusaciones de condiciones pésimas a bordo. Pero esta guerra de narrativas reflejó el desafío que enfrentan Trump y Hegseth en su lucha por transformar el Pentágono mientras libran una guerra costosa y prolongada.

    Con información adicional de Cai Pigliucci.

    Este artículo fue escrito originalmente en inglés y usamos una herramienta de inteligencia artificial para traducirlo. Un periodista de la BBC revisó el texto antes de su publicación. Más información sobre cómo usamos IA.

  • OpenAI asegura haber resuelto en 88 horas un problema matemático sin respuesta durante 90 años (y las acusaciones plagio en su contra)

    OpenAI asegura haber resuelto en 88 horas un problema matemático sin respuesta durante 90 años (y las acusaciones plagio en su contra)

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    OpenAI dijo haberle encontrado en unas pocas horas la solución de un problema matemático avanzado que llevaba décadas sin resolverse, usando un nuevo modelo de inteligencia artificial (IA) y miles de bots.

    El creador de ChatGPT anunció el martes que, al concentrar un grupo de aproximadamente 10.000 agentes de IA que realizan tareas de forma relativamente autónoma, lograron resolver un problema matemático notoriamente difícil en tan solo 88 horas.

    El problema formaba parte de las ecuaciones de Navier-Stokes, que describen el movimiento de los fluidos.

    Durante 90 años, aspectos importantes de los problemas carecían de una demostración, el argumento que sustenta una ecuación matemática correcta.

    OpenAI calificó la solución que halló de “hito” y dijo que era una prueba de que las herramientas de IA están mejorando rápidamente.

    ¿Solución original?

    Una persona usando el sistema más poderoso de IA de OpenAI en un teléfono.

    Getty Images
    Los últimos modelos de IA están intentando demostrar sus capacidades matemáticas, después de un arranque difícil.

    La solución de OpenAI aún no ha sido verificada de forma independiente ni aceptada públicamente por el Clay Mathematics Institute, una organización con sede en EE.UU. que organiza el Premio del Milenio, ofreciendo una gran suma de dinero a los primeros en resolver determinados enigmas matemáticos.

    Pero la afirmación de la compañía ya ha provocado una fuerte reacción.

    Tristan Buckmaster, profesor de matemáticas en la Universidad de Nueva York, declaró el martes que él y Levent Alpöge, matemático que trabaja para Anthropic, empresa rival de OpenAI, también habían estado trabajando en la solución del problema.

    El dúo había estado usando la herramienta Codex de OpenAI en su trabajo. Pero Buckmaster dijo que el 3 de septiembre descubrió que “la información sobre nuestro progreso se había transmitido a OpenAI”.

    La declaración de Buckmaster se produjo el mismo día, pero horas antes de que OpenAI publicara su trabajo sobre las ecuaciones de Navier-Stokes.

    Dijo que OpenAI no había empezado a trabajar en las ecuaciones hasta “después de que la información sobre nuestro trabajo le llegara”.

    Incluyó fragmentos de correos electrónicos que intercambió con OpenAI sobre el trabajo y sus dudas sobre los plazos y métodos de la empresa.

    Buckmaster añadió que aún no había leído la prueba completa de OpenAI, pero se sintió obligado a hacer público “lo que me dijeron, cuándo y lo que me propusieron… porque la alternativa es dejar que una serie de anuncios digan algo que sé que es falso”.

    La versión de OpenAI

    Sam Altman, sentado en un escenario en una silla blanca. Su nombre y cargo están proyectados detrás de él.

    Getty Images
    La actual competencia entre las compañías de IA está enfocada en lograr el sistema más poderoso posible.

    OpenAI felicitó el martes el “trabajo simultáneo” de Buckmaster y Alpöge, calificándolo de “extraordinario”.

    La empresa dijo no haber visto “ningún trabajo de los usuarios por ningún medio hasta que lo publicaron” y que no se accedió a ningún dato de usuarios en su trabajo para el problema de Navier-Stokes.

    “Si bien es improbable, no podemos descartar que los datos anonimizados derivados del uso que hacen de nuestros productos hayan contribuido a mejorar nuestros modelos”, añadió la empresa.

    “Sin embargo, nuestras pruebas difieren significativamente e incluso los resultados exactos que se han comprobado son diferentes”.

    OpenAI anunció que, a finales de agosto, comenzó a entrenar un nuevo modelo que rápidamente demostró su aptitud para las matemáticas.

    Los modelos de IA son programas informáticos entrenados con grandes cantidades de datos para reconocer y predecir patrones en la información.

    Si bien el nuevo modelo de OpenAI sigue siendo una herramienta de uso exclusivo dentro de la empresa, ya que es “significativamente más capaz” que el modelo de IA más reciente lanzado por la compañía, sus investigadores decidieron utilizarlo en ciertos problemas matemáticos avanzados importantes.

    La carrera matemática

    OpenAI admitió que el 1 de septiembre había “oído rumores de que se habían resuelto dos problemas del Premio del Milenio” y, por lo tanto, decidió poner a trabajar a miles de bots de IA entrenados con el nuevo modelo interno para intentar resolver algunos de los problemas restantes.

    Un centro de datos para el procesamiento de IA.

    Getty Images
    Se calcula que encontrar la solución a los problemas habría costado US$10 millones en poder de procesamiento.

    Para el 5 de septiembre, o aproximadamente 88 horas después de haber puesto a trabajar a 10.000 robots de IA en la tarea, OpenAI había encontrado una solución a lo que se conoce como el problema de existencia y suavidad de Navier-Stokes.

    El problema se enfoca en la esencia misma de la turbulencia, un fenómeno que aún no se comprende del todo.

    Aunque a los bots de IA les llevó aparentemente poco tiempo llegar a una solución, OpenAI afirmó que los bots intercambiaron casi 3 millones de mensajes y utilizaron 130.000 millones de tokens de salida, o las líneas individuales de texto y código que produce un modelo de IA en sus respuestas, solo en la ecuación de Navier-Stokes.

    Según los precios que la compañía utiliza para sus modelos más avanzados, este esfuerzo habría costado aproximadamente unos US$10 millones.

    La solución que OpenAI afirma haber alcanzado para el problema de existencia y suavidad de las ecuaciones de Navier-Stokes resuelve dos de las cuatro afirmaciones que exigía el Premio del Milenio para confirmar la demostración.

    El premio está dotado con US$1 millón para el ganador.

    “Nuestro objetivo al publicar este resultado es informar sobre el progreso sustancial de nuestros modelos de IA”, declaró OpenAI el martes. “No pretendemos reclamar el Premio del Milenio por este resultado”.

    Este artículo fue escrito originalmente en inglés y usamos una herramienta de inteligencia artificial para traducirlo. Un periodista de la BBC revisó el texto antes de su publicación. Más información sobre cómo usamos IA.