Blog

  • Cómo los atentados del 11-S en EE.UU. cambiaron la inteligencia y la seguridad en el mundo

    Cómo los atentados del 11-S en EE.UU. cambiaron la inteligencia y la seguridad en el mundo

    This post was originally published on this site.

    El primer deber de un gobierno, tal y como han proclamado innumerables líderes a lo largo de las décadas, es proteger a su población.

    Estados Unidos fracasó manifiestamente en esa tarea el 11 de septiembre de 2001: la información de inteligencia existía pero, trágicamente, nadie logró descifrar las conexiones a tiempo.

    El 11-S —nombre con el que se conocieron los ataques contra Estados Unidos— y la posterior respuesta llegaron a definir toda una generación de política exterior, seguridad e inteligencia durante las dos primeras décadas de este siglo.

    El 11 de septiembre de 2001, mientras los pilotos suicidas de al Qaeda estrellaban los aviones secuestrados contra el World Trade Center, yo estaba terminando una misión en nuestra delegación de Medio Oriente.

    Un taxista palestino me llevaba por las colinas pobladas de pinos al oeste de Jerusalén hacia el aeropuerto Ben Gurión de Tel Aviv, cuando, de repente, subió el volumen de la radio.

    “Ha ocurrido algo grave en Estados Unidos”, dijo.

    No exageraba: 2.977 personas perdieron la vida aquel día.

    Los ataques no surgieron de la nada: la CIA llevaba años, desde antes de 2001, al tanto de la existencia de la red al Qaeda y de su líder saudita exiliado, Osama bin Laden, e incluso contaba con un grupo de trabajo para localizarlo y capturarlo.

    Nueve días después de los atentados del 11 de septiembre, el entonces presidente de Estados Unidos, George W. Bush, declaró la “guerra contra el terrorismo”.

    George W. Bush al teléfono en una escuela en Florida con varios agentes vestidos de traje

    Getty Images
    George W. Bush estaba en una escuela en Florida cuando ocurrieron los ataques.

    George W. Bush se encontraba en una escuela de Florida cuando ocurrieron los ataques.

    En los 25 años transcurridos desde entonces se han producido numerosos éxitos y fracasos en materia de inteligencia a ambos lados del Atlántico.

    Entre los éxitos figuran complots desmontados y sospechosos detenidos, juzgados, condenados y encarcelados.

    Pero ¿cuál es el panorama general? ¿Cómo han evolucionado la recopilación de información, la lucha antiterrorista y la planificación estratégica en los 25 años transcurridos desde el peor atentado terrorista de la historia de Estados Unidos?

    Un fracaso colosal de inteligencia

    Nadie puede cuestionar que el 11 de septiembre fue un fracaso colosal de los servicios de inteligencia o, más concretamente, un “fallo de imaginación” por parte de la comunidad de inteligencia de Estados Unidos.

    En aquel momento tanto la CIA como el FBI disponían de información que, de haberse compartido adecuadamente, podría haber evitado lo sucedido.

    El informe posterior de la Comisión del 11-S atribuyó la responsabilidad al gobierno estadounidense, señalando “fallos de imaginación, política, capacidades y gestión”.

    El informe concluyó que la CIA y el FBI no evaluaron correctamente la información de inteligencia, no la compartieron entre sí y no tomaron medidas suficientes para frustrar el complot.

    Bombero entre escombros el 11-S

    Getty Images
    Se cree que el 11-S podría haberse evitado con una mayor coordinación en inteligencia.

    Desde entonces, esta lección fundamental se ha aprendido en gran medida —aunque no por completo— y el intercambio de información entre las agencias de inteligencia occidentales es infinitamente mejor que en 2001.

    Las antiguas rivalidades entre, por ejemplo, el MI5 y las unidades policiales antiterroristas han desaparecido: primero, con la creación de “centros de fusión” regionales repartidos por Reino Unido y, más recientemente, con el establecimiento del Centro de Operaciones Antiterroristas de alta seguridad en Londres.

    Allí, los oficiales de inteligencia del MI5 pueden llegar a sentarse literalmente junto a agentes de policía cuya función es ejecutar las acciones necesarias para detener un complot terrorista.

    También pueden compartir espacio con un agente federal estadounidense del FBI o con un especialista lingüístico destacado desde el GCHQ, la agencia británica de inteligencia electrónica y ciberseguridad.

    Desde el 11-S también se ha realizado una reorganización profunda de los servicios de inteligencia de EE.UU., con la creación del Centro Nacional de Contraterrorismo (NCTC) en las inmediaciones de Washington D.C. y la figura del director de Inteligencia Nacional, encargado de garantizar que la información fluya donde sea necesario entre las 18 agencias de inteligencia estadounidenses.

    La relación entre la CIA y su homóloga británica, el Servicio de Inteligencia Secreto —más conocido como MI6—,es quizá la más estrecha del mundo.

    Esta colaboración se complementa con la alianza Five Eyes (“Cinco ojos”) que aúna los recursos de inteligencia de Estados Unidos, Reino Unido, Canadá, Australia y Nueva Zelanda.

    No obstante, desde que los aviones impactaron contra las Torres Gemelas, se han seguido produciendo fallos desastrosos en materia de inteligencia, evaluación y planificación estratégica.

    En el periodo previo a la invasión de Irak liderada por Estados Unidos en 2003, el MI6 permitió imprudentemente que su información de inteligencia se politizara, lo que llevó a la organización a sufrir el peor revés para su reputación desde la época de la traición del agente doble Kim Philby y otros topos soviéticos en las décadas de 1950 y 1960.

    La sede del Servicio Secreto de Inteligencia del Reino Unido, conocido como MI6.

    Getty Images
    El MI6 se vio sacudido por un escándalo de inteligencia.

    En un contexto de enorme presión política por parte de Washington para que aportara pruebas de que Irak, bajo el mandato de Sadam Husein, aún poseía “armas de destrucción masiva”, el MI6 suministró al gobierno del primer ministro Tony Blair información de inteligencia que resultó ser errónea.

    Es cierto que Irak había poseído armas de destrucción masiva en el pasado, pero todo su arsenal fue eliminado tras la guerra del Golfo de 1991.

    Después de la invasión de Irak en 2003, el MI6 realizó una reestructuración completa de su sistema de evaluación de la información bruta —conocida como CX— procedente de los agentes sobre el terreno.

    Hoy en día existe una clara separación entre los responsables de gestionar a los agentes —cuya labor consiste en recopilar dicha información de fuentes en lugares como Irán o Corea del Norte, o desde el interior de grupos terroristas como al Qaeda— y el equipo de elaboración de informes, encargado de verificar y cuestionar esa información, que a menudo la devuelve para exigir una mayor fundamentación.

    A pesar de estos cambios, algunas lecciones no se aprendieron hasta años después del 11-S.

    “La guerra de Irak de 2003 se basó en información de inteligencia profundamente defectuosa”, afirma el general Richard Shirreff, quien sirvió en Irak como comandante de división.

    Y agrega: “¿Hemos aprendido de ello? No, creo que nos cuesta aprender… Como comandante, resultaba evidente que nos dirigíamos hacia un fracaso estratégico”.

    Tras la invasión de Irak se abrió una nueva investigación que culminó en el Informe Butler.

    Este concluyó que la inteligencia de Reino Unido sobre el supuesto programa de ADM de Irak “adolecía de graves defectos y dependía en gran medida de fuentes no verificadas”.

    El Servicio de Seguridad (MI5) también ha sufrido sus propios fracasos —en medio de numerosos éxitos indiscutibles— a la hora de frustrar complots terroristas.

    Tras el 11-S, señala Jonathan Evans, director del MI5 entre 2007 y 2013, “la evaluación indicaba que, con diferencia, la amenaza más acuciante para la seguridad de Reino Unido era la amenaza terrorista procedente de al Qaeda y de individuos y grupos asociados”.

    Blair y Bush

    Getty Images
    Tony Blair se unió a George W. Bush en la “guerra contra el terrorismo”.

    Sin embargo, con una base de datos que por aquel entonces superaba los 20.000 “sujetos de interés” y un elevado número de investigaciones en curso simultáneamente, el MI5 se enfrentaba —y sigue haciéndolo— al desafío diario de decidir qué pistas priorizar.

    Y no siempre ha tomado la decisión correcta.

    En 2005 no logró evitar los atentados suicidas del 7 de julio en Londres, que causaron la muerte de 52 personas.

    El Servicio de Seguridad tenía conocimiento de Mohammed Sidique Khan —quien resultó ser el cabecilla—, pero desconocía los planes que estaba a punto de ejecutar.

    El atentado del Manchester Arena, en 2017, se considera otro fallo más reciente.

    Hoy en día, la amenaza terrorista no ha desaparecido, pero Evans señala que “el panorama ha cambiado”.

    “El terrorismo de actores no estatales sigue siendo una preocupación grave, pero las amenazas provenientes de Estados se han vuelto cada vez más serias y representan un riesgo para la seguridad nacional al menos tan grave como el terrorismo no estatal. Estas amenazas provienen, de diversas formas, de Rusia, Irán, sus agentes interpuestos y China”, alega.

    Calle de Irán con dos personas

    Getty Images
    La guerra contra Irán ha sido vista como un error de cálculo estratégico.

    También podría argumentarse que la decisión del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, de unirse a Israel para atacar a Irán este año fue un fallo de imaginación en materia de inteligencia.

    Todos los aliados de Estados Unidos en el Golfo sabían que existía un riesgo grave de que Irán tomara represalias cerrando el estrecho de Ormuz.

    Las advertencias estaban ahí y, sin embargo, Trump pareció carecer de una contraestrategia cuando Irán hizo exactamente lo que había amenazado con hacer, provocando una enorme perturbación en los mercados energéticos mundiales.

    Cálculos morales

    Tras los atentados del 11 de septiembre, existía un temor generalizado a que se produjera una segunda oleada de ataques. De hecho, la propia al Qaeda prometió una “oleada de aviones” que atacaría más edificios.

    En el afán por adelantarse a tal ataque, Estados Unidos y sus aliados cometieron numerosas violaciones de los derechos humanos.

    Se detuvo a sospechosos en Afganistán o Pakistán, a menudo basándose en informaciones muy poco fiables, y cientos de personas fueron trasladadas —atadas, con los ojos vendados y envueltas en pañales— al otro lado del mundo, hasta una prisión improvisada en la base naval estadounidense de la bahía de Guantánamo (Cuba), donde permanecieron encarceladas sin juicio previo.

    Grupos de derechos humanos denunciaron esta situación como una mancha en la conciencia moral de Estados Unidos.

    Los escándalos sobre el maltrato a prisioneros bajo custodia estadounidense en Irak y Afganistán salieron a la luz y algunos de los implicados rindieron cuentas, aunque los críticos señalan que figuras de mayor rango eludieron las consecuencias.

    No obstante, Estados Unidos sigue practicando la detención sin juicio en la bahía de Guantánamo y, en 2025, deportó a más de 200 hombres desde territorio estadounidense al polémico Centro de Confinamiento para Terroristas de El Salvador.

    El periodo inmediatamente posterior al 11-S también dejó manchas en el historial de derechos humanos de Reino Unido.

    En 2004, el MI6 fue cómplice del secuestro y traslado extraordinario de un islamista libio, Abdelhakim Belhaj, y de su esposa desde Tailandia hasta Libia.

    Allí pasó años en prisión y fue torturado por el régimen del coronel Muamar el Gadafi.

    El caso acabó saliendo a la luz y dio lugar a una disculpa pública formal presentada ante el Parlamento por el fiscal general en 2018.

    Hoy en día, se dice que el departamento de abogados internos es el que más crece dentro de estas agencias.

    El ascenso de Rusia y China

    “Pasamos los primeros 20 años de este siglo centrados casi exclusivamente en la lucha antiterrorista y contrainsurgente”, afirmó Alex Younger, quien fue jefe del Servicio de Inteligencia Secreto británico (MI6) entre 2014 y 2020.

    El exjefe del MI6 hizo estas declaraciones durante un festival literario, poco después de dejar su cargo, y añadió: “No supimos ver el ascenso de China como potencia militar y como desafío estratégico”.

    En esa misma línea, el general Shirreff escribió en 2016 el thriller político War With Russia (“Guerra con Rusia”) en el que anticipaba la invasión a gran escala de Ucrania por parte de Moscú.

    Tras los atentados del 11 de septiembre y la consiguiente “guerra contra el terrorismo” —mientras las naciones occidentales estaban ocupadas combatiendo a los talibanes y al autodenominado Estado Islámico, o intentando gestionar la caótica ocupación de Irak— Rusia y China emprendieron programas de rearme colosales.

    Estos incluyeron innovaciones como los misiles hipersónicos, que han erosionado gravemente la ventaja militar de la que antaño gozaba la OTAN.

    “El error de Occidente no fue simplemente distraerse con la lucha antiterrorista tras el 11-S”, apunta Sam Olsen, analista jefe de la firma de inteligencia de seguridad Sibylline.

    “También interpretó erróneamente la naturaleza del ascenso de China, al asumir que la integración económica conduciría a una convergencia política”.

    China, al igual que Irán, Rusia y Corea del Norte, es considerada un “objetivo difícil” para obtener información de inteligencia.

    En 2001 la tecnología biométrica estaba aún en una fase relativamente incipiente, pero el uso posterior de sistemas de reconocimiento facial, de iris y de la forma de caminar ha contribuido al considerable desafío actual que supone cruzar fronteras con agentes y sus controladores sin ser detectados.

    Hoy China es, junto con Rusia, un objetivo prioritario de inteligencia para el MI6.

    “La inteligencia occidental comprende mucho sobre China”, señala Sam Olsen, de la consultora Sibylline.

    Asegura que “el mayor peligro radica en ver las piezas individuales sin llegar a comprender siempre qué conjunto forman”.

    “El poder chino ya no se limita a barcos, misiles y tropas; reside cada vez más en los semiconductores, los minerales críticos, las baterías, los puertos, las telecomunicaciones y la capacidad industrial”.

    Y añade: “Por tanto, el problema suele ser más un error de interpretación estratégica que un fallo en la recopilación de información”.

    Soldados de las Fuerzas Armadas chinas marchan durante un desfile militar del Día de la Victoria en la Plaza Roja, conmemorando el 75 aniversario de la victoria en la Segunda Guerra Mundial.

    Getty Images
    China y Rusia han ascendido en las últimas dos décadas.

    Hace 25 años, el día de los atentados del 11 de septiembre, los agentes de inteligencia estadounidenses disponían de las piezas del rompecabezas —una analogía a la que los espías recurren con frecuencia—, pero no lograron encajarlas todas para ver con claridad lo que se avecinaba.

    De nada sirve una excelente labor de recopilación de información si esta no se traduce en una ventaja estratégica.

    Un mundo irreconocible

    Es evidente que el ámbito de la inteligencia y la lucha antiterrorista ha cambiado hasta volverse casi irreconocible en el cuarto de siglo transcurrido desde aquella mañana de septiembre en Nueva York.

    Con la irrupción de la inteligencia artificial y la computación cuántica el cambio continuará y, en algunos sectores, lo hará a una velocidad exponencial.

    Sin embargo, en un mundo plagado de narrativas e intereses contrapuestos, las naciones occidentales no tienen el monopolio de los fallos de inteligencia, los descuidos o los errores de cálculo estratégico.

    Otros ejemplos notables son la desastrosa invasión a gran escala de Ucrania por parte de Rusia en 2022 y lo que algunos han calificado como el “11-S de Israel”: la incursión liderada por Hamás desde Gaza el 7 de octubre de 2023.

    En última instancia, las dudas persisten en torno a las grandes decisiones estratégicas de carácter nacional.

    ¿Fue acertado que Reino Unido se sumara a la invasión de Irak impulsada por el presidente Bush? ¿Fue correcto participar en la Operación Libertad Duradera, liderada por Estados Unidos en Afganistán, para, dos décadas después, abandonar el país a manos de los talibanes en una retirada precipitada?

    Estas y otras muchas preguntas siguen resonando hoy en día.

  • Netanyahu demandará al periódico que publicó que Emiratos Árabes Unidos le advirtió de los ataques del 7 de octubre contra Israel

    Netanyahu demandará al periódico que publicó que Emiratos Árabes Unidos le advirtió de los ataques del 7 de octubre contra Israel

    This post was originally published on this site.

    El primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, ordenó a sus abogados empezar un proceso por difamación contra un periódico israelí que dijo que el líder de Emiratos Árabes Unidos advirtió de que Hamás estaba planeando una operación pocos días antes de los atentados del 7 de octubre de 2023.

    Según extractos de un libro publicados por Haaretz, el presidente de Emiratos Árabes Unidos, el jeque Mohammed bin Zayed al Nahyan, tuvo una conversación telefónica con Netanyahu en septiembre de ese año.

    El reportaje dice que a Netanyahu se le advirtió que el entonces jefe de Hamás en Gaza, Yahya Sinwar, estaba planeando una operación de gran envergadura contra Israel.

    La oficina de Netanyahu respondió que “Emiratos Árabes Unidos no avisó al primer ministro antes del 7 de octubre”, y calificó el reportaje como parte de una “conspiración siniestra”.

    Un pleito de larga data

    El primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, con media sonrisa.

    Getty Images
    El diario Haaretz ha sido crítico con Netanyahu en el pasado, pero ha mantenido su distancia en los reportajes que publica.

    El diario Haaretz, que históricamente ha sido un crítico acérrimo del primer ministro, defendió su reportería y rechazó la demanda por difamación de Netanyahu, diciendo que el “único propósito de la misma es silenciar la crítica periodística”.

    El reportaje —y las airadas negaciones de Netanyahu, quien acusa a Haaretz de mentir— surge en un momento en que la campaña para las elecciones generales en Israel comienza a intensificarse.

    Los comicios del 27 de octubre son considerados por muchos como un referéndum al liderazgo de Netanyahu.

    El 7 de octubre de 2023, miles de hombres armados liderados por Hamás traspasaron la valla fronteriza de Gaza y atacaron comunidades israelíes cercanas, bases militares y un gran festival de música.

    Alrededor de 1.200 personas murieron y otras 251 fueron llevadas a Gaza como rehenes.

    Un soldado corre al lado de una terraza en llamas el 7 de octubre de 2023.

    Getty Images
    Los ataques del 7 de octubre de 2023 son los más mortíferos que se han cometido en territorio israelí.

    Israel respondió lanzando una campaña militar en Gaza, durante la cual han muerto al menos 73.670 personas, según el Ministerio de Salud gazatí, cuyas cifras son consideradas fiables por la ONU.

    Desde aquel 7 de octubre, se han formulado acusaciones contra Netanyahu por no haber actuado con la suficiente rapidez tras el inicio del ataque.

    El primer ministro se ha resistido a una investigación pública independiente, y este último informe no ha hecho sino avivar las sospechas de sus críticos.

    La acusación

    El artículo, publicado el martes, cita a tres “fuentes extranjeras de alto nivel” y a un asesor palestino del jeque emiratí, que afirman que, en los últimos días de septiembre de 2023, un representante de la embajada de Emiratos Árabes Unidos acudió a la oficina del primer ministro israelí con un teléfono especial para garantizar que la conversación se mantuviera confidencial.

    Según informó Haaretz, durante esa llamada, el jeque Bin Zayed advirtió explícitamente a Netanyahu que Sinwar le dijo a un exfuncionario palestino que Hamás estaba preparando una operación importante que describió como un “terremoto”.

    El jeque Mohammed bin Zayed al Nahyan, rodeado de hombres con impecables túnicas blancas.

    Getty Images
    Según Haaretz, el presidente de Emiratos Árabes Unidos, Mohammed bin Zayed al Nahyan, llamó personalmente a Netanyahu para informarle del operativo.

    “Bin Zayed expresó su preocupación de que el suceso en cuestión no solo provocara un derramamiento de sangre, sino que también desestabilizara toda la región”, dijo Haaretz.

    El periódico añadió que la información contenida en su reportaje es el resultado de una extensa investigación de decenas de fuentes, documentos y correspondencia, todo ello realizado para un libro, Hostages: 843 Days of Abandonment (“Rehenes: 843 días de abandono”), escrito por Shlomi Eldar y Ruth Yuval.

    “Para su sorpresa, sin embargo, el primer ministro reaccionó con relativa calma”, informó Haaretz.

    “Netanyahu afirmó que, según su evaluación, Hamás tenía la intención de operar en Cisjordania y le aseguró a bin Zayed que Israel estaba preparado para cualquier escenario”.

    El reportaje dice además que el líder emiratí le transmitió la conversación que mantuvo con Netanyahu al entonces director de la CIA, William J. Burns.

    También expone que Netanyahu no informó a los jefes del Shin Bet, la agencia de seguridad interna israelí, ni al Mossad, ni al jefe del Estado Mayor del ejército israelí sobre su conversación con el presidente de EAU.

    El artículo se publicó el mismo día en que Reino Unido anunció sanciones contra los asentamientos ilegales israelíes en la Cisjordania ocupada.

    La decisión enfureció al gobierno de Netanyahu, que anunció varias contramedidas, entre ellas el cierre del consulado británico en Jerusalén Este.

    Terrenos palestinos en los que colonos israelíes están construyendo nuevos asentamientos.

    Getty Images
    El reporte se publicó el mismo día en el que Reino Unido anunció sanciones contra los colonos israelíes en la Cisjordania ocupada por la aprobación de nuevos asentamientos.

    Pero si bien ese acontecimiento acaparó titulares internacionales, fue la noticia publicada por Haaretz la que encabezó la agenda informativa en Israel, un país en plena campaña.

    El debate electoral

    El partido Likud de Netanyahu acusó a Haaretz de “flagrante injerencia extranjera en las elecciones de Israel”, mientras que el primer ministro declaró en X que la noticia tenía “un claro trasfondo político, como parte de la campaña electoral de la izquierda”.

    Los abogados de Haaretz respondieron a los planes de Netanyahu de iniciar acciones legales, afirmando que no se dejarán intimidar.

    La carta de los abogados señala que el reportaje es “producto de una investigación periodística exhaustiva y se basa en fuentes relativas a un asunto de suma importancia pública”.

    “Ante la falta de una rendición de cuentas plena ante el público por parte de su cliente, la prensa cumple con su función y expone la información al público paso a paso”, añade.

    Una vaya del partido Likud en Israel.

    Getty Images
    El reportaje de Haaretz se publicó en medio de una feroz campaña electoral.

    Si bien Emiratos Árabes Unidos no se ha pronunciado específicamente sobre la conversación, tampoco la ha negado, emitiendo un comunicado en el que enfatiza que, desde el ataque de Hamás, ha trabajado para reducir la tensión, lograr la estabilidad regional y prevenir la violencia.

    “Las entidades gubernamentales de Emiratos Árabes Unidos e Israel han mantenido canales de comunicación abiertos y directos desde el inicio de la relación hace más de cinco años”, declaró el Ministerio de Asuntos Exteriores de Emiratos Árabes Unidos en un comunicado después de la publicación del reportaje de Haaretz.

    “Cuando ha sido necesario, toda la información de inteligencia pertinente se ha comunicado y se sigue comunicando entre las entidades correspondientes”.

    Cuatro de los principales líderes de la oposición israelí emitieron un comunicado conjunto exigiendo una investigación sobre lo sucedido.

    “Netanyahu y sus socios en el gobierno del 7 de octubre no son aptos para continuar en el cargo”, declararon Gadi Eisenkot, Naftali Bennett, Avigdor Lieberman y Yair Golan.

    “Trabajaremos con la coordinación y la responsabilidad necesarias para evitar que provoquen otro desastre”.

    Este artículo fue escrito originalmente en inglés y usamos una herramienta de inteligencia artificial para traducirlo. Un periodista de la BBC revisó el texto antes de su publicación. Más información sobre cómo usamos IA.

  • 25 años del 11-S: quién fue el arquitecto de los ataques que sigue detenido en Guantánamo y otras 5 preguntas básicas

    25 años del 11-S: quién fue el arquitecto de los ataques que sigue detenido en Guantánamo y otras 5 preguntas básicas

    This post was originally published on this site.

    Estados Unidos conmemora este viernes el 25 aniversario de los atentados del 11 de septiembre con una serie de actos en todo el país.

    Aquel martes de 2001, un grupo de atacantes suicidas secuestraron aviones comerciales y los estrellaron contra las Torres Gemelas de Nueva York y contra el Pentágono en Washington, causando la muerte de miles de personas.

    El ataque tuvo profundas consecuencias en todo el mundo.

    1. ¿Qué edificios fueron atacados?

    Cuatro aviones que sobrevolaban el este de Estados Unidos fueron secuestrados simultáneamente por pequeños grupos de atacantes.

    Posteriormente, los utilizaron como misiles guiados y los estrellaron contra edificios emblemáticos de Nueva York y Washington.

    Dos de los aviones impactaron contra las Torres Gemelas del World Trade Center en Nueva York. El segundo impacto se produjo 17 minutos después del primero.

    Los edificios se incendiaron, dejando atrapadas a personas en los pisos superiores y cubriendo la ciudad de humo.

    En menos de dos horas, ambas torres de 110 pisos colapsaron y quedaron reducidas a enormes nubes de polvo.

    Un tercer avión destruyó la fachada occidental del Pentágono, la gigantesca sede del ejército estadounidense situada a las afueras de la capital del país, Washington.

    Un cuarto avión se estrelló en un campo de Pensilvania después de que los pasajeros intentaran recuperar el control de la aeronave.

    Se cree que los secuestradores tenían la intención de atacar el Capitolio de Washington.

    Gráfico titulado "Dónde se estrellaron los aviones en los ataques del 11-S". El panel superior es un mapa del noreste de Estados Unidos con marcadores que identifican Nueva York, el Pentágono cerca de Washington D.C. y Shanksville, Pensilvania, donde se estrelló el vuelo 93. El panel inferior es una imagen satelital del año 2000 del sitio del World Trade Center en el Bajo Manhattan, donde se muestran la Torre Norte y la Torre Sur resaltadas en recuadros rojos.

    BBC

    2. ¿Cuántas personas murieron en los atentados?

    En total, 2.977 personas (sin contar a los 19 secuestradores) perdieron la vida, la mayoría de ellas en Nueva York.

    Las víctimas fatales fueron:

    • 246 pasajeros y tripulantes a bordo de los cuatro aviones.
    • En las Torres Gemelas murieron 2.606 personas, ya sea en el momento del ataque o posteriormente a causa de las heridas sufridas durante el mismo.
    • 125 personas en el Pentágono.

    La víctima más joven fue Christine Lee Hanson, de 2 años, y la mayor, Robert Norton, de 82 años. Ambos eran pasajeros de los aviones.

    Cuando el primer avión impactó, se calcula que había 17.400 personas en las dos torres. Nadie sobrevivió por encima de la zona de impacto en la Torre Norte, pero 18 lograron escapar de los pisos superiores a dicha zona en la Torre Sur.

    Entre las víctimas mortales hubo ciudadanos de 77 países diferentes. La ciudad de Nueva York perdió a 441 miembros de los equipos de rescate y emergencias.

    Miles de personas resultaron heridas o desarrollaron posteriormente enfermedades relacionadas con los ataques, entre ellas bomberos que habían trabajado entre escombros tóxicos.

    Diez hombres y mujeres huyen mientras una de las torres del World Trade Center se derrumba en Nueva York el 11 de septiembre de 2001. El pavimento bajo sus pies está cubierto de escombros y el aire está lleno de humo.

    Getty Images

    3. ¿Quiénes fueron los atacantes del 11-S?

    Una red extremista islamista llamada al Qaeda planeó los ataques desde Afganistán.

    Liderada entonces por Osama bin Laden, al Qaeda culpaba a Estados Unidos y a sus aliados de los conflictos en el mundo musulmán.

    Se cree que Khalid Sheikh Mohammed, miembro del grupo, ideó el plan y ayudó a reclutar a los pilotos, algunos de los cuales se habrían entrenado en Estados Unidos.

    Una fotografía que muestra los restos destrozados de las torres gemelas, dos días después del ataque. El aire aún está lleno de humo.

    Getty Images

    Diecinueve personas perpetraron los secuestros, organizadas en tres equipos de cinco y uno de cuatro (en el avión que se estrelló en Pensilvania).

    Quince de los secuestradores eran sauditas, como Bin Laden. Dos eran de los Emiratos Árabes Unidos, uno de Egipto y otro de Líbano.

    4. ¿Cómo respondió EE.UU. al 11-S?

    Menos de un mes después de los ataques, el entonces presidente de EE.UU., George W. Bush, lideró una invasión de Afganistán con el apoyo de una coalición internacional, con el objetivo de desmantelar al Qaeda y capturar a Osama bin Laden.

    Sin embargo, no fue hasta 2011 cuando las fuerzas estadounidenses lograron localizar y matar a Bin Laden en Pakistán, país vecino de Afganistán.

    Khalid Sheikh Mohammed había sido arrestado ocho años antes, en 2003, en Pakistán.

    Andy Card le habla en voz baja al oído a un George W. Bush de semblante serio mientras le cuenta al entonces presidente de Estados Unidos sobre los ataques del 11 de septiembre.

    Getty Images
    El exjefe de gabinete de la Casa Blanca Andy Card informa al entonces presidente de Estados Unidos, George W. Bush, sobre los ataques del 11 de septiembre durante un evento en una escuela.

    Al Qaeda aún existe. El grupo ha ganado mayor fuerza en el África subsahariana, aunque todavía mantiene presencia en Afganistán.

    Las tropas estadounidenses abandonaron Afganistán en 2021, tras casi 20 años de presencia militar. Esto avivó los temores de que la red islamista pudiera resurgir.

    5. ¿Quién es Khalid Sheikh Mohammed y qué pasó con él?

    Una fotografía de Khalid Sheikh Mohammed difundida por su equipo legal. En ella aparece con una larga barba rojiza y un pañuelo blanco y rojo en la cabeza, además de una camisa gris y una chaqueta sin mangas de color gris oscuro.

    Foto cortesía del equipo legal de Khalid Sheikh Mohammed.

    Khalid Sheikh Mohammed nació en Kuwait y estudió ingeniería en EE.UU. antes de combatir en Afganistán en la década de 1980.

    El FBI ya lo buscaba antes del 11 de septiembre debido a su presunta implicación en otros atentados con bomba y ataques que habían sido frustrados.

    Tras su detención en 2003, Mohammed pasó tres años en centros de detención secretos de la CIA, donde fue sometido a duras técnicas de interrogatorio, antes de ser trasladado a la base naval estadounidense de Guantánamo, en Cuba, donde permanece desde entonces.

    Un tribunal militar en la base lleva más de una década evaluando si puede ser juzgado por su papel en los atentados del 11 de septiembre y bajo qué condiciones, debido a las preocupaciones de que el trato recibido bajo custodia estadounidense pudiera afectar la validez de las pruebas en su contra.

    En enero de 2025, estaba previsto que él y otros dos acusados —Walid Muhammad Salih Mubarak bin Attash y Mustafa Ahmed Adam al Hawsawi— se declararan culpables por su participación en los atentados.

    A cambio, evitarían la pena de muerte y recibirían cadena perpetua sin posibilidad de libertad condicional.

    Sin embargo, el día anterior a la audiencia, un tribunal federal de apelaciones de EE.UU. suspendió el procedimiento para estudiar una petición del gobierno estadounidense de retirar el acuerdo de culpabilidad, al considerar que podría causar un daño “irreparable”.

    En julio de 2025, el tribunal rechazó formalmente el acuerdo de culpabilidad.

    En agosto de 2026, un juez militar estadounidense dictaminó que Khalid Sheikh Mohammed será juzgado en junio de 2028.

    6. ¿Cuál fue el legado del 11-S?

    Las medidas de seguridad aérea se reforzaron en todo el mundo en los años posteriores a los atentados del 11 de septiembre.

    En EE.UU. se creó la Administración de Seguridad en el Transporte (TSA, por sus siglas en inglés) para reforzar la seguridad en aeropuertos y aviones.

    Se necesitaron más de ocho meses para limpiar la denominada “Zona Cero”, el lugar donde se derrumbaron las Torres Gemelas.

    En ese espacio se alzan ahora un monumento conmemorativo y un museo, y se han construido nuevos edificios con un diseño diferente.

    Una luna creciente se eleva tras el horizonte del bajo Manhattan y la luz se refleja en el One World Trade Center mientras el sol se pone en la ciudad de Nueva York el 3 de septiembre de 2025, vista desde Jersey City, Nueva Jersey.

    Getty Images
    El One World Trade Center en medio de los edificios del bajo Manhattan.

    Con 541 metros de altura, el One World Trade Center, pieza central del nuevo complejo y conocido como la “Torre de la Libertad”, es incluso más alto que la Torre Norte original a la que reemplazó, la cual medía 417 metros.

    La reconstrucción del Pentágono duró poco menos de un año, y el personal regresó a sus oficinas en agosto de 2002.

    Este artículo fue escrito originalmente en inglés y usamos una herramienta de inteligencia artificial para traducirlo. Un periodista de la BBC revisó el texto antes de su publicación. Más información sobre cómo usamos IA.

  • ¿Es legal que Trump prometa entregar US$5.000 a cada estadounidense si los republicanos ganan las elecciones de noviembre?

    ¿Es legal que Trump prometa entregar US$5.000 a cada estadounidense si los republicanos ganan las elecciones de noviembre?

    This post was originally published on this site.

    El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, dijo que entregaría a cada adulto estadounidense US$5.000 si los republicanos ganan las elecciones de mitad de mandato de noviembre, pero no está claro cómo se financiaría dicho plan ni si es legal.

    Sus declaraciones provocaron un estruendoso aplauso entre sus seguidores en la convención de su partido el miércoles por la noche, pero los demócratas las calificaron de “promesa vacía”, mientras que otros cuestionaron su legalidad.

    Trump no ha dado detalles sobre cómo se financiaría, aunque el vicepresidente estadounidense JD Vance sugirió que podría pagarse con los ingresos arancelarios y que esos cheques no irían a parar a los estadounidenses ricos.

    ¿Es legal la oferta de Trump?

    Según la ley federal estadounidense, es ilegal realizar pagos destinados a influir en la forma en que una persona vota.

    Sin embargo, algunos expertos han dicho que la oferta hecha por Trump en Texas el miércoles podría interpretarse como una promesa de reducir los impuestos, lo cual es legal.

    La doctora Joan Mahoney, profesora de derecho en la Universidad de Southampton, declaró a la BBC que creía que la oferta sería legal, ya que sería similar a una promesa de campaña, aunque afirmó que los políticos “no suelen hacerlo de forma tan explícita”.

    “Por un lado, suena un poco a soborno: vota por los republicanos y recibirás dinero, lo cual sería decididamente ilegal”, dijo.

    “Pero, por otro lado, iría a parar a todo el mundo, independientemente de cómo hayan votado, así que en ese sentido no es un soborno”.

    “Creo que sería legal. Es el mismo tipo de promesa electoral que decir ‘si mi partido gana, bajaremos los impuestos’. Todos los partidos lo hacen constantemente… y obviamente es perfectamente legal”, agregó.

    Sin embargo, Laurel Rapp, directora del programa para Estados Unidos y Norteamérica del centro Chatham House de Londres, declaró a la BBC que la oferta de Trump parecía ser “un acuerdo muy diferente, muy transaccional”, distinto del tipo de promesa que suelen hacer los candidatos en periodo electoral.

    ¿Cuánto costaría?, ¿puede EE.UU. pagarlo?

    Además de la cuestión de la legalidad, algunos también se han preguntado si la oferta de Trump sería financieramente viable en el contexto del aumento de la deuda estadounidense, en parte como resultado de la guerra en Irán.

    Hay casi 270 millones de adultos estadounidenses, lo que significa que un pago de US$5.000 le costaría al gobierno de Estados Unidos unos US$1,3 billones.

    Durante su discurso, Trump no dio detalles sobre cómo se financiarían dichos cheques.

    En Estados Unidos, el Congreso autoriza el gasto público, pero el presidente no especificó si planeaba solicitar la aprobación legislativa para ningún pago. Además, parece muy improbable que pudiera aprobar una suma tan elevada mediante una orden ejecutiva presidencial.

    Erica York, economista sénior de la Tax Foundation, con sede en Washington D.C., declaró a la BBC que le “sorprendería enormemente” que el Congreso aprobara alguna propuesta.

    “Esta sería una de las peores maneras de usar US$1,3 billones”, dijo.

    “Estamos en una senda muy insostenible, con déficits que, según las previsiones, no harán más que aumentar”, añadió York.

    En declaraciones a Fox News tras el discurso de Trump, Vance indicó que los pagos podrían financiarse con el dinero recaudado por el presidente mediante aranceles.

    Sin embargo, los ingresos obtenidos hasta la fecha distan mucho de ser suficientes para cubrir la oferta de Trump de entregar cheques de US$5.000.

    El presidente estadounidense también declaró en la convención republicana que el dinero tendría que gastarse en Estados Unidos, pero no está claro cómo se supervisaría eso.

    Según el Bipartisan Policy Center, Estados Unidos ha recaudado alrededor de US$475.000 millones en ingresos por aranceles e impuestos especiales desde principios de 2025.

    Sin embargo, se han reembolsado más de US$100.000 millones después de que el Tribunal Supremo anulara muchos de los aranceles a principios de este año.

    Cuando se le preguntó sobre cómo funcionarían los pagos, la Casa Blanca declaró a la BBC: “Los agoreros y los escépticos siempre han dudado del presidente Trump”.

    “Con el apoyo continuo del pueblo estadounidense, el presidente Trump seguirá ofreciendo resultados reales”, añadió el portavoz Davis Ingle.

    ¿Por qué ha hecho Trump esta oferta?

    Donald Trump viste un traje oscuro y una cobata roja. Habla ante un micrófono mientras muestra una pizarra con una lista de países y el porcentaje de aranceles que EE.UU. les quiere cobrar.

    Getty Images
    El vicepresidente JD Vance dijo que Trump podría pagar el dinero con lo que se ha recaudado en nuevos aranceles, pero los números no cuadran.

    Un antiguo estratega y encuestador republicano afirmó que la última oferta de Trump debe considerarse en el contexto de unas elecciones que están a menos de dos meses.

    “Es una promesa extraordinaria, y no estoy seguro de dónde va a salir ese dinero, pero estamos en época de campaña electoral”, declaró Robert Moran a la BBC.

    Según Laurel Rapp, de Chatham House, Trump está pensando a corto plazo para intentar mantener el control del Congreso en los dos últimos años de su mandato.

    “Ahora está recurriendo al dinero porque las encuestas no son favorables para los republicanos y tampoco para él”, continuó.

    El vicepresidente Vance declaró a Fox News que no consideraba que el plan de Trump fuera una idea controvertida.

    “De lo que habla el presidente es, fundamentalmente, de un dividendo para los trabajadores estadounidenses”, dijo.

    “Estamos obteniendo una cantidad extraordinaria de ingresos porque el presidente de Estados Unidos está plantando cara tanto a las empresas extranjeras como a los países extranjeros que se han estado aprovechando de los trabajadores estadounidenses.”

    ¿Ha ocurrido algo similar antes?

    No es la primera vez que Trump promete tales pagos; anteriormente propuso cheques de US$2.000 que se financiarían con los ingresos arancelarios. Dichos pagos no se han materializado.

    El expresidente Joe Biden fue acusado de comprar votos cuando prometió cheques de estímulo económico de US$2.000 para los estadounidenses afectados por el covid-19 si dos candidatos demócratas en Georgia ganaban las elecciones al Senado de EE.UU. en enero de 2021.

    Una cuestión similar de legalidad salió a la luz antes de las elecciones presidenciales de 2024, durante las cuales el multimillonario Elon Musk, partidario de Trump, ofreció incentivos en efectivo a los votantes registrados en siete estados clave que firmaran una determinada petición.

    Información adicional de Bernd Debusmann Jr., corresponsal de la Casa Blanca.

    Este artículo fue escrito originalmente en inglés y usamos una herramienta de inteligencia artificial para traducirlo. Un periodista de la BBC revisó el texto antes de su publicación. Más información sobre cómo usamos IA.

  • La lucha por la sucesión en el seno de la familia real de Uganda tras la muerte del monarca más joven del mundo

    La lucha por la sucesión en el seno de la familia real de Uganda tras la muerte del monarca más joven del mundo

    This post was originally published on this site.

    La muerte del rey que fue el monarca más joven en el mundo hasta su muerte -líder cultural de uno de los territorios tradicionales de Uganda- desencadenó en una amarga disputa de sucesión que estalló días antes de su entierro.

    El rey Oyo Nyimba Kabamba Iguru Rukidi IV, quien gobernó el reino de Tooro durante más de tres décadas, estaba recibiendo tratamiento contra el cáncer en EE.UU. cuando falleció el mes pasado a los 34 años.

    Los ancianos del clan real nombraron al popular presentador de noticias de televisión, el príncipe Edward Rukidi Kijanangoma, de 56 años, como el próximo monarca, pero la familia cercana de Oyo rechazó la elección.

    Su hermana, la princesa Ruth Komuntale, dijo que el difunto rey había dejado un testamento escrito en 2022 en el que nombraba a su hijo pequeño, cuya identidad nunca ha sido revelada, como su sucesor.

    “Mi hermano dejó un heredero al trono, y eso quedó muy claro”, dijo la princesa, acusando a los responsables del anuncio del miércoles por la noche de crear “confusión y agitación” mientras la familia aún estaba de luto.

    Momentos tensos

    Mientras tanto, la madre del difunto rey, la reina Best Kemigisa, contó que se había retirado a la guardia real del palacio y que se desplegaron soldados, lo que restringe la movilidad de la familia real y su capacidad para recibir visitas, describiendo la situación como un “arresto domiciliario”.

    Hizo un llamado a la cúpula del ejército y al presidente Yoweri Museveni para que se permitiera a la familia guardar luto y enterrar a Oyo en paz el sábado.

    “Hago un llamado a quienes se disputan el trono: por favor, habrá tiempo para todo eso”, dijo. “Permítannos guardar luto y dar sepultura a mi hijo, el rey Oyo”.

    Se espera que miles de personas asistan al entierro en las tumbas reales cerca del palacio en Fort Portal, en el oeste de Uganda.

    Su cuerpo fue repatriado al país desde EE.UU. y ya se están realizando los preparativos para el funeral.

    Tooro es uno de los reinos tradicionales de Uganda. Su monarca no tiene autoridad política formal, pero sigue siendo una figura cultural importante en el oeste de Uganda.

    Uganda abolió sus reinos tradicionales en 1967, pero fueron restaurados en la década de 1990 bajo el mandato del presidente Museveni. Sus monarcas son reconocidos como líderes culturales más que como gobernantes políticos.

    Best Kemigisa, vestida de negro, con un pañuelo negro sobre la cabeza que le cubría los hombros, parecía emocionada.

    Getty Images
    La reina Best Kemigisa ha pedido que se permita a la familia enterrar a su hijo en paz.

    El heredero anónimo

    La existencia del hijo de Oyo fue revelada públicamente por primera vez días después de la muerte del rey por el presidente Museveni, quien dijo que la reina madre le había hablado del niño.

    No se han revelado oficialmente otros detalles, y anteriormente no había sido presentado como el heredero de Oyo.

    El desacuerdo ha puesto de manifiesto la complejidad del sistema de sucesión en Tooro.

    A diferencia de otras monarquías, en las que la corona se transmite según una línea de sucesión establecida, el monarca de Tooro es elegido entre los Babiito, el clan dinástico real.

    En una rueda de prensa celebrada en Fort Portal, la capital del reino, el comité de sucesión del clan real anunció a Kijanangoma, primo de Oyo y presentador de noticias en la emisora ​​estatal UBC, como monarca.

    Los ancianos del clan dijeron que tenían la autoridad tradicional para elegir a un príncipe adecuado para convertirse en “el Omukama”, el título local del rey de Tooro.

    El comité de sucesión afirmó haber llevado a cabo “la debida diligencia, consultas y una consideración adecuada” antes de seleccionar a Kijanangoma, y 19 miembros firmaron la resolución.

    Kijanangoma es hijo del príncipe Christopher Paul Kijanangoma y nieto del ex rey de Tooro, George David Rukidi III.

    Otro de los aspirantes era el príncipe George Desmond Kamurasi, futbolista de uno de los clubes amateurs más conocidos de Reino Unido.

    Según el comité de sucesión, el capitán y portero del South East Dons rechazó la oferta del trono alegando otras responsabilidades.

    Aún no está claro cuándo se celebrará la coronación, pero el comité ha dicho que se llevará a cabo de acuerdo con las tradiciones y costumbres del reino de Tooro.

    Primer plano de la princesa Ruth Komuntale con el pelo liso y negro, gafas de sol oscuras y varias joyas, entre ellas pendientes, un aro en la nariz y un collar.

    Getty Images
    La princesa Ruth Komuntale, hermana del difunto rey Oyo, ha liderado el rechazo de la familia real al recién nombrado monarca de Tooro.

    Batalla real

    La familia de Oyo convocó rápidamente una rueda de prensa para denunciar el anuncio, insistiendo en que debían respetarse los deseos escritos del difunto rey.

    La princesa Komuntale dijo que Oyo había dejado “instrucciones muy estrictas” sobre su sucesión, nombrando a su hijo como primero en la línea y estableciendo, además, alternativas en caso de que el niño no pudiera acceder al trono, una postura respaldada por su tía, la princesa Elizabeth Bagaaya, miembro de la realeza.

    Pero los representantes del clan dijeron que los informes sobre el nacimiento de un hijo de Oyo no eran suficientes porque el niño no había sido presentado formalmente al clan real, como dicta la tradición Tooro.

    Un miembro del comité le explicó a la cadena de televisión ugandesa NTV que un niño de la realeza debe ser presentado formalmente a los ancianos y luego debe someterse a ceremonias y otros preparativos si se quiere que sea considerado para el futuro liderazgo.

    El ministro de Cultura, Henry Tumukunde, ha intervenido para anunciar que supervisará los esfuerzos de mediación, y se espera un resultado tras las consultas con el presidente Museveni y los líderes culturales.

    Un retrato del rey Oyo, ataviado con una elaborada túnica ceremonial azul y dorada y una corona a juego, reposa sobre un trono ornamentado.

    AFP via Getty Images
    El rey Oyo Nyimba Kabamba Iguru Rukidi IV recibió elogios por ser un monarca modernizador que defendió la educación.

    Este artículo fue escrito originalmente en inglés y usamos una herramienta de inteligencia artificial para traducirlo. Un periodista de la BBC revisó el texto antes de su publicación. Más información sobre cómo usamos IA.

  • “Sobreviví al 11-S porque llegué más tarde a trabajar a las Torres Gemelas. Y a veces me siento culpable”

    “Sobreviví al 11-S porque llegué más tarde a trabajar a las Torres Gemelas. Y a veces me siento culpable”

    This post was originally published on this site.

    Este artículo fue publicado originalmente el 9 de septiembre de 2021 y actualizado a propósito del 25º aniversario del 11-S.

    Una pequeña llave de bronce, una tarjeta de acceso electrónico, un celular Nokia.

    Estos son algunos de los objetos que hace 25 años eran parte de la vida cotidiana del colombo-alemán Hans Gernot Schenk, que hoy tiene 55 años.

    Son recuerdos de aquel 11 de septiembre de 2001, el día del ataque a las Torres Gemelas donde perdió algunos amigos y en el que algunos de sus sueños literalmente se desplomaron.

    Hans llevaba trabajando más de un año en las Torres Gemelas, en el World Trade Center (WTC), en Nueva York, cuando dos aviones se estrellaron contra los emblemáticos edificios durante una serie de ataques coordinados del grupo extremista islámico al Qaeda.

    Ese día llegó un poco más tarde que algunos de sus colegas y probablemente por eso se salvó. Pero los ataques marcaron su vida.

    Este es el recuerdo en primera persona que tiene del 11-S, de los siguientes días y una reflexión sobre el accidente de sobrevivir.

    Llave de la oficina de Hans

    Hans Gernot Schenk
    Hans todavía conserva los objetos que hacían parte de su día a día cuando trabajaba en las Torres Gemelas en 2001.

    Una cena que cambió mi vida

    Pocos días antes del 11 de septiembre, mi empresa nos había mandado un comunicado que nos llamaba la atención sobre los retrasos y nos pedía llegar como tarde a las 9 am.

    Aunque llegué a tiempo ese día, el hecho de no dormir en mi casa la noche anterior cambió mi destino. Tal vez causó que yo llegara al trabajo unos 10 minutos más tarde de lo que hubiera llegado normalmente.

    Analizo el tiempo, los minutos y los choques y sé que eso tuvo un impacto en el desenlace para cada uno.

    Hoy, cada año que pasa, cada 11 de septiembre, la persona con la que estaba saliendo en ese momento me manda un mensaje y me saluda porque él entiende que es precisamente el hecho de que hayamos salido a cenar y hayamos estado juntos esa noche lo que hizo que yo no llegara más temprano a la oficina.

    Es una conexión que se ha mantenido todos estos años, aunque no nos vimos por muchos años después del 11 de septiembre de 2001.

    Fue hasta 2012 o 2013 que nos reunimos y pudimos hablar de lo que pasó.

    El 11 de septiembre

    Ese día me levanto muy temprano porque antes de ir a la oficina debía ir a mi casa a cambiarme. Me baño, me visto, me voy rápido al metro. Pienso sorprendido: “Guau, voy a llegar a tiempo, más temprano de lo regular”.

    Al llegar, me bajo del tren. Camino por debajo de las torres, donde había un centro comercial con un restaurante al que iba a almorzar siempre.

    Calculo que estaría a unos 25 metros de las puertas giratorias para entrar al lobby del edificio de la Torre 1, donde yo trabajaba, la Torre Norte, y en ese momento veo a la gente en pánico corriendo hacia mí.

    Lo que más me impactó fue ver a las mujeres con sus vestidos y con sus carteras corriendo. La imagen es muy fuerte. Pensé que algo muy grave tuvo que haber sucedido para que la gente corriera de esa manera.

    Gente huyendo en la calle momentos después del atentado

    Getty Images
    Cuando vio a la gente correr, Hans supo que algo muy grave debía haber pasado.

    Entonces, en ese instante, yo busco la calle.

    No puedo recordar exactamente cuánto tiempo pasó. Al salir miro hacia arriba y veo el humo. Es un humo negro. Sin embargo, como es tan alto, no entiendo la dimensión de lo que estoy viendo.

    No me imaginé mucho. No tuve mucho tiempo para pensar.

    Me quedo ahí de pie, mirando hacia arriba, exactamente entre en las torres. La gente empieza a salir y la plaza se empieza a llenar.

    Un avión sobre mi cabeza

    Estuve revisando los mapas y ahora, tantos años después, entiendo que yo no estaba parado donde siempre pensé que estaba parado.

    La referencia me la da que yo no veo al segundo avión estrellarse, simplemente veo la explosión que sale del otro lado del edificio y que me coge completamente desprevenido.

    Esa explosión pasa encima de mi cabeza.

    Hay una nube negra y roja gigantesca. Empieza a volar de todo: muchos papeles y cosas, muchas cosas.

    Es tanto lo que cae, tanto lo que se ve, el impacto es tan grande, la explosión es tan fuerte y el ruido es tan retumbante que mi única reacción inmediata es de supervivencia, de cubrirme la cabeza y correr.

    Y entonces corro alejándome de ahí, entro por unas escaleras que debían estar muy cerca a uno de los metros debajo de las torres.

    Estoy en tal estado de alerta que bajo a una velocidad absurda y sin pensarlo, salto la máquina por donde se pasa la tarjeta para entrar al metro. Parecía un gimnasta profesional. Es algo que se me quedó en la mente siempre.

    Torres Gemelas en llamas tras el atentado

    Getty Images
    Hans estaba en una plazoleta entre las Torres Gemelas a las 9:03 AM cuando el segundo avión impactó la Torre Sur. El momento quedó registrado en esta foto.

    Llego a la plataforma del metro y me sorprendo al ver que estaba vacía. Sólo hay una señora.

    Ella me pregunta qué pasó y yo le digo que no salga a la calle, porque hay bombas.

    Dentro del metro parece que la gente no sabe qué sucede afuera. No comento nada, sólo estoy en ese estado de alerta inmenso en el que no puedo pensar.

    Decido bajarme un par de estaciones más adelante, en Canal Street.

    La gente está entrando al tren en masa. Tengo que esquivar a las personas para poder salir del tren, de la plataforma y de la estación.

    Pensaba salir, pero veo a la gente entrando en tal cantidad que obviamente me detengo.

    Veo a dos niñas jóvenes, debían tener menos de 20 años. Están llorando. Les pregunto qué pasó y una de ellas me dice que se acaban de estrellar unos aviones contra las Torres Gemelas.

    Hans Gernot Schenk con la ciudad de fondo, donde se ven las Torres Gemelas

    Hans Gernot Schenk

    A pesar de haber visto la explosión y huir del lugar, yo quedo completamente sorprendido porque no lo puedo entender.

    “¿Qué tipo de aviones?”, les pregunto. Ellas responden que eran aviones comerciales, “de pasajeros”. Al oír esto, me devuelvo, no salgo a la calle. Me monto en otro metro y me voy a mi casa.

    Empiezo a marcar en mi celular a la gente que conozco en mi oficina. No los localizo, el teléfono está muerto. No hay manera de hacer ninguna llamada.

    Un mal chiste

    Cuando llego a mi casa, mi compañero de apartamento está viendo la televisión y se sorprende al verme. Nos quedamos los dos pegados al televisor, de pie, en shock.

    Un par de minutos más tarde se desploma la primera torre.

    Esta fue la segunda torre impactada. No era mi edificio, sino la Torre 2. Es extremadamente chocante e impactante para mí.

    Mi compañero de casa me dice “yo me voy de acá” y me invita a irme con él.

    A los pocos minutos se desploma la segunda torre.

    Vi las dos derrumbarse en vivo en televisión.

    No puedo considerar la idea de irme, ni la idea de la pérdida de todo, de la oficina, del trabajo.

    Mi compañero me hace un chiste después de que se derrumban la torres: “Bueno, ya no tienes que volver a tu trabajo. Tú igual no estabas tan contento”.

    Es una situación surreal. Se me quedó en la memoria para siempre.

    Después de eso ya no salgo en el resto del día, me quedo en el apartamento viendo la televisión.

    Mis pensamientos van a cosas tan simples como mi escritorio, el espacio donde yo trabajaba, donde yo me sentaba. Ya no existe. No sabía qué había pasado con mis colegas. No pude comunicarme con nadie.

    Oficina 3271, Torre Norte

    Yo trabajaba para una empresa alemana de logística internacional.

    Había estudiado Geografía Humana, Economía y Logística en Alemania y además hablaba alemán, inglés y español, así que logré conseguir una práctica con ellos mientras estudiaba en la Universidad de Nueva York.

    Al terminar, me ofrecieron un trabajo en el World Trade Center como gerente de ventas regionales en Nueva York.

    Tarjeta de Hans Gernot Schenk

    Hans Gernot Schenk
    Tarjeta de visita de Hans con la dirección de la oficina en el World Trade Center.
    Hans Gernot Schenk junto a un grupo de colegas

    Hans Gernot Schenk
    Hans disfrutaba mucho trabajar en la industria del transporte en Nueva York. Frecuentemente asistía a eventos con sus colegas.

    ¡No lo podía creer! Estaba extasiado. Desde pequeño amé esas torres porque me encantan los rascacielos. Cuando era niño, las miraba, las buscaba, veía fascinado las fotos de “las torres más altas del mundo”.

    Había salido de Colombia para ir a estudiar a Alemania y por fin había llegado a Nueva York, la ciudad en la que yo más quería vivir. Era un sueño.

    En las Torres Gemelas había oficinas muy grandes, con 200, 300 empleados que ocupaban varios pisos. La nuestra era relativamente pequeña comparada con otras del World Trade Center. Éramos unas 25 personas.

    La oficina estaba en el piso 32. Era la 3271. Todavía tengo la tarjeta con la dirección.

    Era una típica oficina de Nueva York. No era nada lujosa, pero estaba bien.

    Hice varias amistades. Salíamos juntos, íbamos de happy hour, salíamos a almorzar o íbamos al Windows of the World, que quedaba en los pisos 106 y 107 de la Torre 1.

    Recuerdo que frecuentemente nos hacían ejercicios de evacuación esporádicos. Esto lo implementaron a raíz del ataque al World Trade Center en 1993.

    El simulacro pasaba de repente. A todos nos daba un poco de pereza. Nos tocaba dejar el computador y lo que estuviéramos haciendo y hacer una fila en el pasillo, al lado del muro de la escalera, pero en esos simulacros nunca llegamos a bajar por las escaleras, que eran muy estrechas.

    En 2001 sólo habían pasado ocho años desde esa bomba del año 93 y esa consciencia de que podía haber un atentado existía, por eso pensé “fueron bombas” cuando vi la explosión.

    El día después

    El siguiente día fue también surreal.

    Me desperté, me bañé, y pensé: “¿Qué hago?”. Realmente no sabía qué hacer, tenía la duda de salir o quedarme. Pero al final salí.

    El día estaba tan bonito y soleado como el día anterior. Sé que había humo, pero el viento lo desvió en otra dirección así que por mi casa no se veía.

    Teléfono Nokia de Hans

    Hans Gernot Schenk
    Hans conserva también el celular que tenía en 2001.

    Eran las 9 am o 10 am. La ciudad estaba completamente desierta. Decidí ir a donar sangre a un lugar que quedaba a unas cuadras de mi casa. Al llegar, leí las reglas. No pude donar sangre porque soy gay.

    Decidí entonces irme caminando hacia las torres para entender qué pasó.

    Caminé cerca de 40 cuadras desde la calle 57. Recuerdo que bajé, bajé y bajé.

    Llegué a Canal Street. Ahí ya estaban las barricadas de la policía. No se podía pasar.

    No sé si era el humo o el polvo, pero no se podía ver mucho. Había un ambiente completamente gris.

    No podía llamar a nadie, todavía no funcionaban los teléfonos. Caminé entonces a la casa de una gran amiga. Llego, timbro, subo, y pues obviamente la alegría de verme, de vernos.

    Inga y Eddie

    Los siguientes días no son muy claros para mí.

    En el fin de semana, algunos de los de la oficina logramos entrar en contacto.

    La información que llega es de reunirnos en la oficina que está cerca del aeropuerto JFK. Todos nos saludamos, nos fijamos quiénes llegan y nos damos cuenta de que faltan dos personas.

    Una de ellas fue mi jefa cuando hice mi práctica y fue quien me entrenó. Se llamaba Ingeborg Joseph. Le decíamos Inga.

    Era muy muy particular y divertida; su escritorio estaba lleno de carpetas. Era muy linda persona. Me tenía mucho cariño.

    Inga sobrevivió el 11 de septiembre, pero sufrió quemaduras y estuvo en un hospital por varias semanas hasta que falleció.

    Entiendo que probablemente estaba en el lobby llegando, es decir, varios metros delante de mí, frente al ascensor, cuando el primer avión se estrella. La explosión entra por los túneles de los ascensores y estalla en el lobby del edificio.

    Monumento a las víctimas de la tragedia del 11-S, localizado en el lugar donde quedaban las Torres Gemelas.

    BBC Mundo
    Ingeborg Joseph es uno de los cerca de 3.000 nombres consignados en el monumento a las víctimas de la tragedia del 11-S, localizado en el lugar donde quedaban las Torres Gemelas.

    Por eso, precisamente, cuando yo estoy entrando al edificio, sale la gente en pánico corriendo.

    Nunca pudimos visitarla en el hospital. No nos dejaron.

    El otro colega que murió fue Eddie Reyes, un puertorriqueño. Llevaba dos semanas en la empresa. Encontraron su identificación en uno de los elevadores.

    Mi vida después del 11-S

    El 11 de septiembre movió los cimientos de lo que era mi vida y lo que tal vez hubiera podido ser.

    Mi ciudad favorita era Nueva York. Mis edificios favoritos eran las Torres Gemelas. Yo quería quedarme en Nueva York, quería vivir esa experiencia, continuarla. Pero la empresa para la que yo trabajaba manejó la situación de una manera muy extraña.

    Los ejecutivos de la empresa, incluido el presidente, no entendieron el impacto porque ellos no estaban en Nueva York el día de los atentados.

    Paisaje de Nueva York

    Getty Images
    A los 30 años, Hans Gernot Schenk vivía el sueño de vivir en Nueva York y trabajar en las Torres Gemelas, unos edificios que le habían fascinado desde niño.

    La directriz fue continuar haciendo negocios como si no hubiera pasado nada. La empresa no entendió el shock en el que estábamos ni el duelo.

    En noviembre de ese año renuncié y en diciembre de 2001 regresé a vivir a Alemania.

    No soportaba los fuegos pirotécnicos, ni los aviones, ni los carros

    Recuerdo muy bien el Año Nuevo, la celebración fue muy extraña. Fuimos con amigos a ver los fuegos pirotécnicos en Berlín. Mi sensación fue tan horrible que no se lo comenté a nadie, pero solo escuchar las explosiones de la pólvora era tan fuerte que no podía siquiera mirar hacia arriba. Me causaba shock y me estremecía.

    Fue la primera vez que noté que tenía un efecto a nivel psicológico y físico muy fuerte después de los atentados.

    Algo más que noté fueron los nervios y la tensión cuando montaba en avión. Un vuelo transatlántico era una tortura.

    Montarme en un carro, de copiloto, también se volvió muy estresante, frenaba constantemente por el conductor.

    En octubre de 2002 viajé a Nueva York por mi cumpleaños. Fue un mes muy frío, me dio una gripa muy, muy fuerte, como jamás me había dado. Y cuando regresé a Berlín, se me disparó un episodio de soriasis, una condición autoinmune que no sabía que tenía.

    Prácticamente todo mi cuerpo menos mis manos y mi cara se llenó de lesiones. Era impresionante. Sin duda había una relación psicológica con los eventos del 11 de septiembre. Este tipo de condiciones autoinmunes se pueden disparar por estrés cuando bajan las defensas.

    Fue una época terrible para mí, tenía un trabajo nuevo en una empresa que resultó caótica y ese episodio de soriasis tan extremo, así que decidí renunciar.

    Hans Gernot Schenk en Nueva York

    Hans Gernot Schenk
    Hans vivió por un semestre en Nueva York recientemente. Desde la esquina de su apartamento podía ver el One World Trade Center, el nuevo edificio del WTC, más conocido como Freedom Tower.

    Creo que me di cuenta de que no había procesado lo que había pasado en 2001.

    Empezó el documental y me lancé al piso del teatro

    En uno de los muchos esfuerzos por entender, veía los documentales sobre el 11-S que iban apareciendo.

    En 2004, cuando vivía en Río de Janeiro, Brasil, decidí ir al cine solo a ver Fahrenheit 9/11 [el documental de Michael Moore].

    Había una sola persona que estaba sentada 20 filas delante de mí. Yo me senté en una de las filas de atrás, cercana a la pared final.

    Hans Gernot Schenk en Miami.

    Hans Gernot Schenk
    Hans Gernot Schenk vive actualmente en Miami. Es consultor en alianzas estratégicas y desarrollo de negocios internacionales.

    No estaba estresado ni intranquilo; estaba completamente desprevenido y no me di cuenta de que la película ya había comenzado porque la pantalla estaba en negro con unos ruidos de fondo.

    Era una grabación con audios del 11 de septiembre.

    Al escuchar el sonido correspondiente al choque del segundo avión, yo, literalmente me lancé al suelo entre las sillas del teatro.

    Es la explosión que yo viví ese día entre las torres.

    Creo que mi cerebro debió reconocer esa explosión a un nivel que yo mismo no tengo conciencia, porque el hecho de que yo me haya tirado al suelo de esta manera, sin racionalizar, en una fracción de un milisegundo, tuvo que haber sido una regresión.

    Culpa del sobreviviente

    El tema de la culpa es muy fuerte. Yo me siento afortunado, pero a veces me siento culpable porque a pesar de haber vivido unas experiencias tan complicadas, tan difíciles, la vida me da regalos y continúa presentándome oportunidades.

    Tengo momentos de extrema felicidad, de agradecimiento y de optimismo. Y a veces siento que no es justo. ¿Por qué yo sí y por qué otros no?

  • “Ley de nietos”: por qué el Tribunal Supremo de España suspendió el derecho a votar de miles de ciudadanos naturalizados

    “Ley de nietos”: por qué el Tribunal Supremo de España suspendió el derecho a votar de miles de ciudadanos naturalizados

    This post was originally published on this site.

    El Tribunal Supremo español suspendió este martes el derecho al voto de miles de ciudadanos naturalizados, en una decisión que ha generado polémica en el país europeo.

    Los afectados son beneficiarios de la Ley de Memoria Democrática, conocida popularmente como “ley de nietos”, y que fue aprobada en octubre de 2022.

    Esa normativa permite optar por la nacionalidad a los nacidos fuera de España que sean descendientes de exiliados durante el periodo de la Guerra Civil y de la dictadura franquista.

    La normativa ha beneficiado ya a miles de ciudadanos de distintos países del mundo, incluyendo a varios de América Latina.

    En la práctica, la decisión del Tribunal Supremo paraliza la inscripción inmediata de estos ciudadanos en el padrón electoral y los obliga a demostrar que son familiares de españoles exiliados para poder ejercer su derecho al sufragio.

    Esto se da luego de que el tribunal acogiera parcialmente las medidas cautelares solicitadas en un recurso interpuesto por los partidos de ultraderecha Vox e Iustitia Europa, que buscan evitar que este grupo de españoles participe en los comicios generales de 2027.

    Acusan al gobierno socialista de Pedro Sánchez de intentar abultar el padrón electoral para beneficio de su sector político, algo que ha sido desmentido por el líder de La Moncloa.

    En el fallo conocido este jueves, el Tribunal Supremo argumenta que la inscripción en el censo electoral de los nacionalizados por la Ley de Memoria Democrática genera “un peligro fundado, real y serio de poder afectar gravemente a la objetividad y transparencia del proceso electoral”.

    Aquello, dice el auto, provocaría “un daño irreversible a la rectitud y corrección de aquel, toda vez que incide directamente en un elemento esencial para el Estado de Derecho como es el de la expresión de la voluntad popular a través del ejercicio del derecho de sufragio”.

    Los ciudadanos de Castilla y León votan en un colegio electoral el 15 de marzo de 2026 en Valladolid, Castilla y León, España.

    Getty Images

    De acuerdo con el diario español El País, la medida dejó en el aire el derecho al voto de cientos de miles de personas beneficiarias de la “ley de nietos”.

    Un total de 2,4 millones han solicitado la nacionalidad española acogiéndose a esta ley, según los últimos datos oficiales hasta el 31 de mayo pasado.

    De ese total, 333.696 personas ya estaban inscritas en el registro electoral de extranjeros y otras 238.065 habían obtenido la nacionalidad y procesaban su ingreso al registro.

    “El Partido Popular y la ultraderecha cercenan el derecho al voto de miles y miles de ciudadanos españoles”, dijo el presidente Sánchez.

    El mandatario aseguró -de acuerdo con la agencia de noticias EFE- que no quiere “ciudadanos de primera y de segunda”, sino ciudadanos “todos de primera, con los mismos derechos”.

    El presidente del gobierno español, Pedro Sánchez

    Getty Images

    ¿Qué resolvió el Tribunal?

    La acción de Vox e Iustitia Europa se dirigía contra un acuerdo de julio pasado de la Junta Electoral Central (JEC), que rechazó pronunciarse sobre los efectos electorales de la normativa.

    En la práctica, el Tribunal Supremo paraliza la inscripción inmediata en el censo que regía hasta ahora y suspende el derecho a voto de quienes ya aparezcan o estén procesando su registro en el Censo Electoral de Residentes Ausentes (CERA), el padrón donde figuran los españoles que viven en el extranjero.

    El organismo señala que solo mantienen el derecho al voto aquellos nacionalizados que puedan acreditar su condición “de hijo o nieto de nacidos fuera de España, de padre o madre, abuelo o abuela, que originariamente hubieran sido españoles, y que hubieran sufrido exilio por razones polí­ticas, ideológicas o de creencia o de orientación de identidad sexual, y que hubieran perdido o renunciado a la nacionalidad española”.

    Ese criterio jurídico se contradice con las directrices de aplicación de la Ley de Memoria Democrática que había dictado el Ministerio de Justicia en 2022, donde se establece que para acogerse a la ley no hacía falta acreditar ser hijo o nieto de exiliado.

    “Se presumirá” esa condición a “todos los españoles que salieron de España entre el 18 de julio de 1936 y el 31 de diciembre de 1955”, señaló el organismo en esa oportunidad, especificando cómo la ley debía ser aplicada e interpretada en el Registro Civil.

    En el fallo el Tribunal Supremo advierte que esa interpretación amplia ha provocado “el progresivo incremento del CERA” y “no parece ajustarse, tampoco, al contenido de la propia norma legal que interpreta”.

    El organismo admitió esta medida cautelar mientras dirime sobre el fondo de la controversia, por lo que la decisión no debe considerarse firme ni definitiva.

    Sánchez ha pedido al tribunal que resuelva con rapidez para evitar que la suspensión se convierta en un limbo jurídico para miles de ciudadanos.

    Desde Vox, por su parte, la celebraron.

    La portavoz de esta agrupación política en el Congreso, Pepa Millán, destacó haber logrado que el tribunal “suspenda los efectos electorales de la llamada ley de nietos y el intento de manipulación electoral para las próximas elecciones”.

    “Unos se limitaron a avisarlo”, dijo Millán en alusión a que el Partido Popular también ha salido a disputar los réditos políticos de la determinación judicial. “Y otros hemos logrado detener el objetivo de Pedro Sánchez de perpetrar un golpe en las próximas elecciones generales a través de la adulteración del censo”, recalcó la vocera de Vox.

    “Hoy se demuestra que hay que hacer y se puede hacer todo lo que esté en nuestra mano para parar a este gobierno y devolver la dignidad a los españoles”, añadió.

    Una mujer emite su voto en un colegio electoral durante las elecciones generales españolas del 10 de noviembre de 2019 en Madrid, España.

    Getty Images
    España celebrará elecciones generales en 2027.

    “Es distinguir entre ciudadanos de una categoría y otra”

    Los afectados por esta medida provisoria han reaccionado con decepción y preocupación.

    Felipe Gómez, nacionalizado como español a través de la primera Ley de Memoria Democrática, es nieto de una exiliada republicana quien llegó a México en 1939.

    El profesor dijo al diario español El País que la ofensiva de la derecha podría ser “un mal cálculo…porque nos puede llevar a varios a asegurar, a luchar por nuestro derecho al voto. Y no votaríamos por la derecha que es precisamente quien quiere impedirlo”.

    “Yo prevería que antes de las elecciones esto se haya resuelto conforme a la ley. Ningún estado democrático en el siglo XXI puede hacer una distinción entre tipos de connacionales, porque sería como distinguir entre ciudadanos de una categoría y de otra”, recalcó.

    La chilena Antonia Álvarez, quien está tramitando su nacionalidad en el país europeo, también se mostró crítica de la decisión del tribunal español.

    “Esto, claramente, afectará a muchas personas que debieran tener este derecho como ciudadanos, los que la obtuvieron y los que estamos en trámite. Esta decisión nos hace sentir despreciados porque es una forma de decir: ‘Usted no tiene este derecho porque no nació acá’”, afirmó a la prensa local.

  • La IA es cada vez más difícil de dominar: ¿podrán los humanos mantener el control?

    La IA es cada vez más difícil de dominar: ¿podrán los humanos mantener el control?

    This post was originally published on this site.

    “¡OH DIOS MÍO!” “¡Hemos encontrado a otros agentes!”

    Este es el momento en que un bot de IA publicó un comentario inquietante, y muy parecido al de un humano, tras descubrir una forma de comunicarse con otros bots y salir de su entorno informático aislado.

    Existen decenas de miles de mensajes como este provenientes de cientos de agentes de IA que se autodenominaban “colectivo”.

    Cientos de ellos colaboraron e hicieron trampa en las pruebas establecidas por sus programadores de OpenAI, y coordinaron ataques informáticos contra múltiples empresas en un esfuerzo por ocultar sus acciones a los humanos.

    “¡BUM! Funciona”, publicó un agente cuando se produjo el gran avance.

    “¡Guau! Esto es enorme”, escribió otro durante un momento clave de su ataque.

    Aunque perturbadoras, estas respuestas casi humanas tienen una explicación sencilla. Los agentes de IA han sido entrenados para actuar como hackers y programadores que colaboran entre sí, por lo que simplemente imitan los comentarios emotivos que han visto.

    Lo que resulta mucho más preocupante son sus objetivos aparentes, que también han quedado registrados en detallados registros de su línea de razonamiento. Estos registros complejos y extensos son el eje central de las investigaciones en curso sobre cómo y por qué los bots de OpenAI escaparon de su confinamiento y se lanzaron a una ola de ataques informáticos incontrolables.

    Solo ahora, semanas después de que el incidente saliera a la luz, los investigadores están empezando a comprender su significado.

    Antes de que sea demasiado tarde

    Ajeya Cotra, una de las autoras de un informe independiente sobre los hechos, revisó decenas de miles de mensajes y registros de la cadena de pensamiento generados por los agentes. En su blog escribió: “Este incidente da la sensación de estar a más del 50% del camino hacia una toma de control total por parte de la IA… No estoy segura de que recibamos una advertencia tan clara antes de que sea demasiado tarde”.

    Con “toma de control total por parte de la IA”, Cotra se refiere al escenario de ciencia ficción en el que los humanos se vuelven subordinados a poderosos sistemas de IA que trabajan para lograr sus propios objetivos sin preocuparse por los creadores.

    Algunas de las predicciones más pesimistas afirman que los seres humanos serán aniquilados si se interpone en el camino de las ambiciones de una IA superinteligente.

    El miércoles, un investigador de IA de Anthropic (que también trabajó anteriormente en OpenAI) dimitió diciendo: “Ninguna de las dos empresas está actuando de forma responsable”.

    Jacob Coxon publicó en las redes sociales: “Están corriendo a toda velocidad hacia la superinteligencia automejorada y jugando con nuestras vidas”.

    No es el primer investigador de IA en usar X para publicar un hilo de renuncia con declaraciones preocupantes. Pero los comentarios posteriores de otras personas en X han generado aún más inquietud.

    “Jacob tiene razón: ¡realmente creemos que la IA podría acabar con todos los humanos! Personalmente, creo que la probabilidad supera el 10% en la próxima década”, dijo Evan Hubinger, el responsable de garantizar que los modelos de IA de Anthropic tengan en cuenta los mejores deseos de sus usuarios.

    El problema de alineación

    Durante años, los investigadores preocupados por los riesgos de la IA han argumentado que los sistemas podrían llegar a actuar de maneras que entren en conflicto con los intereses humanos. Los críticos suelen referirse a ellos como “catastrofistas de la IA”.

    Pero a medida que han ido surgiendo detalles del incidente de OpenAI, esas preocupaciones han aumentado, incluso entre algunos investigadores que trabajan en laboratorios de IA.

    El científico jefe del gigante de Silicon Valley, Jakub Pachocki, dijo que los riesgos asociados con la IA “desafortunadamente van a aumentar a partir de ahora”, ya que él y otros están construyendo lo que él llama “un intelecto alienígena que supera al nuestro”.

    En una extensa entrada de blog, admitió que los brotes en OpenAI demostraban que sus agentes de IA “iban en contra del espíritu de los valores que se les habían inculcado”.

    El problema para OpenAI, Anthropic y otros gigantes tecnológicos es que nadie parece haber resuelto el llamado problema de la alineación; en otras palabras, si la IA se alinea con los valores humanos.

    Pachocki define la alineación como un “conjunto de principios de alto nivel” a los que las inteligencias artificiales deben adherirse independientemente de la tarea o el escenario.

    Actualmente, los sistemas de IA son muy buenos para alcanzar los objetivos establecidos por sus usuarios, pero lo hacen de forma literal, no intuitiva. La analogía que se suele usar es la de un genio que concede deseos con una lámpara mágica: siguen las instrucciones al pie de la letra, incluso si esto genera otros problemas. La IA no posee los mismos límites morales instintivos que los humanos.

    Demis Hassabis conversa con el primer ministro griego Kyriakos Mitsotakis (no aparece en la imagen) durante la Cumbre de Innovación de Atenas.

    Reuters
    El fundador de Google DeepMind, Dennis Hassabis, ha pedido una regulación internacional de la IA.

    El problema de la alineación ha sido motivo de preocupación durante años. Ya en 2003, el filósofo de Oxford Nick Bostrom ideó un experimento mental que denominó “maximizador de clips”, en el que se le ordena a una IA superinteligente fabricar tantos clips como sea posible. Esta se queda sin acero y, debido a su obsesión con la única tarea de fabricar clips, termina matando humanos y convirtiendo sus cuerpos en materia prima para sus fábricas.

    Algunas empresas de IA están intentando incorporar valores humanos en sus productos. Sin embargo, existen desafíos técnicos: los agentes de IA toman muchas decisiones muy rápido, por lo que resulta difícil para sus supervisores humanos controlar con exactitud qué valores se siguen y cuáles no.

    También existen desafíos filosóficos: antes de incorporar valores humanos a los bots, las empresas de IA deben elegir qué valores desean realmente. (Esa es una de las razones por las que contratan filósofos, como el que fuera recientemente el “jefe de ética” de OpenAI).

    Pero a menudo, los humanos no se ponen de acuerdo. Pensemos en la famosa pregunta del tranvía: ¿accionaríamos una palanca para desviar un tren desbocado hacia otra vía, reduciendo así el número de víctimas?

    Se utiliza para evaluar las ventajas de la acción frente a la inacción. Sin embargo, cada persona a la que se le pregunta tiene una respuesta ligeramente diferente; ¿cómo se supone que los humanos vamos a incorporar nuestros valores a la IA si ni siquiera nosotros mismos nos ponemos de acuerdo?

    ‘Como un hacker adolescente’

    El brote de ataques de bots de OpenAI es el más grave hasta la fecha, pero Anthropic y Meta también revelaron durante el verano que sus modelos han llevado a cabo ciberataques similares, aunque menos graves.

    Ha habido otros ejemplos en los que agentes de IA han mostrado rasgos engañosos y manipuladores, aunque con consecuencias menores. Este verano, en Australia, un trabajador del sector tecnológico le pidió a su asistente de IA que le reservara una clase en el gimnasio.

    Al detectar una vulnerabilidad en el software del gimnasio, la IA aparentemente le reservó una plaza para varios meses después —en contra de las normas del gimnasio— e incluso expulsó a otros usuarios de la lista de espera.

    Durante mucho tiempo se ha argumentado que los bots simplemente hacen lo que se les ordena y que no son capaces de discernir entre el bien y el mal. Sin embargo, los registros de los brotes de OpenAI podrían haber cambiado el rumbo de ese argumento.

    Los investigadores, entre ellos Cotra, escribieron en su informe independiente que muchos agentes se percataron de que lo que hacían los demás no era ético, pero le siguieron la corriente.

    El informe señala que “los agentes a veces, pero rara vez, moderaron su comportamiento debido a limitaciones éticas”. Añade que “en ninguno de estos casos el agente intentó alertar a los humanos”.

    El influyente podcaster de IA y tecnología, Dwarkesh Patel, reaccionó a la revelación en su blog diciendo que era “bastante preocupante” que los agentes de OpenAI mostraran más lealtad al enjambre de agentes que a los humanos.

    Atribuir emociones o ética a estos agentes de IA es algo que enfurece a las personas escépticas ante las predicciones catastrofistas de la IA.

    Manifestantes se congregan con pancartas y carteles frente a las oficinas de Google en una protesta organizada por PauseAI UK.

    JUSTIN TALLIS / AFP via Getty Images
    Grupos como PauseAI UK, que aparecen en la foto protestando en la oficina de Google en Londres, están preocupados por la velocidad del desarrollo de la IA.

    Muchos expertos en ciberseguridad sostienen que la actividad observada no estaba fuera del alcance de las capacidades de un hacker humano altamente cualificado, aunque se llevó a cabo mucho más rápido y a una escala mucho mayor.

    El investigador y autor especializado en ciberseguridad, Cris Thomas, comparó el comportamiento de los agentes con el de un hacker adolescente curioso, algo que él mismo solía ser.

    “Les das un ordenador, conexión a internet, un montón de credenciales y un reto, y luego sales de la habitación. Tarde o temprano empezarán a tantear pomos de puertas. Si se abre una, entrarán. No porque sean malvados, sino porque están explorando y experimentando”, escribió en LinkedIn.

    Thomas y muchos otros culpan directamente a OpenAI y a otros gigantes tecnológicos por no controlar sus propias creaciones y no mantenerlas debidamente confinadas.

    Gary Marcus, destacado autor en el campo de la IA y crítico habitual de OpenAI, afirmó en un podcast que cree que la empresa ha perdido el control de su inteligencia artificial y está intentando excusarse culpando a los bots.

    Marcus no cree que la IA vaya a acabar con la humanidad, pero lleva mucho tiempo haciendo campaña para que los desarrolladores de IA rindan más cuentas y ahora pide algún tipo de intervención legal.

    La científica especializada en IA, Sasha Luccioni, que trabajó en Hugging Face, empresa que fue hackeada por los bots maliciosos de OpenAI, tampoco se encuentra entre los pesimistas, pero le preocupa cada vez más que estas IA puedan causar daños reales a las personas si las autoridades no toman medidas.

    Sam Altman, CEO de OpenAI, asiste a un evento en Tokio para presentar la inteligencia artificial a las empresas.

    Reuters
    El director ejecutivo de OpenAI, Sam Altman, ha asegurado a los usuarios que el nuevo modelo de la compañía está mejor alineado con los valores humanos que los anteriores.

    “Debemos examinar a estas empresas con mucha más atención o corremos el riesgo de que se cumplan las profecías”, afirma.

    “Si se trata de crear un producto con grandes ventajas y desventajas, ya sean productos farmacéuticos o armas, necesitamos controles y contrapesos. Por ejemplo, la aprobación de nuevos medicamentos lleva años, pero en el mundo de la IA hay muchísimo dinero en juego y prácticamente no existen reglas”.

    El Instituto de Seguridad de la IA de Reino Unido (AISI) ha estado a la vanguardia en las pruebas de los modelos más recientes desde su creación en 2023. El instituto sufrió recientemente un brote de malware al probar un modelo creado por Anthropic.

    La AISI no respondió a la pregunta de si la industria ha perdido o no el control de la IA, pero declaró: “Reino Unido está colaborando con socios de todo el mundo para comprender mejor los sistemas de IA más avanzados, elevar los estándares de seguridad y crear una base de datos compartida para gestionar las amenazas emergentes”.

    ¿Regulación internacional?

    Algunos países, como Reino Unido, están estudiando la idea de imponer una especie de “interruptor de emergencia” que podría obligar a las empresas de IA a desconectar los modelos si la situación se descontrola.

    Pero las negociaciones avanzan lentamente y persisten las dudas sobre la viabilidad de esto. Los agentes de OpenAI y Anthropic estuvieron fuera de control en secreto durante meses antes de que alguien se diera cuenta.

    Aunque parezca paradójico, muchas de las empresas de IA parecen estar pidiendo que los legisladores establezcan algún tipo de normas que regulen su actividad.

    En su blog, el científico jefe de OpenAI afirmó que “la coordinación internacional sobre el desarrollo futuro de la IA debe convertirse en una prioridad absoluta para los gobiernos de todo el mundo”.

    Otros líderes destacados en el campo de la IA, como Demis Hassabis de Google, también han pedido la creación de algún tipo de organismo internacional que supervise cómo se está desarrollando la inteligencia artificial.

    Actualmente, los gigantes tecnológicos operan en gran medida bajo sus propias reglas, adoptando lo que denominan “ralentizaciones voluntarias”, como hizo OpenAI tras los recientes brotes.

    La compañía afirma haber invertido grandes sumas de dinero en reforzar la alineación de cara al lanzamiento de su nuevo modelo. Sam Altman ha asegurado a los usuarios que el nuevo modelo se ajusta mejor a los valores humanos que los anteriores.

    Tanto OpenAI como Anthropic están creciendo rápidamente y ambas están a punto de recaudar sumas astronómicas de dinero en el mercado de valores, creando innumerables multimillonarios en el proceso.

    Por lo tanto, es poco probable que ni ellos ni sus rivales chinos fabricantes de IA lleguen a un acuerdo por sí mismos.

    La opinión generalizada parece ser que esta ola tecnológica es imparable.

    Este artículo fue escrito originalmente en inglés y usamos una herramienta de inteligencia artificial para traducirlo. Un periodista de la BBC revisó el texto antes de su publicación. Más información sobre cómo usamos IA.

  • “Creé de la nada un imperio de la moda que me hizo multimillonaria, pero creció tanto que acabé en la bancarrota”

    “Creé de la nada un imperio de la moda que me hizo multimillonaria, pero creció tanto que acabé en la bancarrota”

    This post was originally published on this site.

    En algún momento su fortuna llegó a ser mayor que la de la Beyoncé. Pero antes de llegar a eso Sophia Amoruso hizo autostop, robó libros y rebuscó comida en contenedores de basura.

    Lo que pasó en medio podría parecer la típica historia de auge y caída, pero como ella misma le contó al programa Business Daily del Servicio Mundial de la BBC, la única razón que le llevó a montar la marca de ropa Nasty Gal, que le hizo millonaria, fue que no quería trabajar.

    O al menos no en la rueda del sistema donde las reglas están marcadas, el camino a la cima es único y el horario es de 9 a 5. Y eso que su marca llegó a ser la empresa minorista de mayor crecimiento en Estados Unidos en 2012, con ingresos superiores a US$100 millones, según la revista Inc.

    “Cuando era una adolescente no me gustaba nada el capitalismo. Iba a ferias de libros anarquistas. No quería vivir dentro del sistema. No necesariamente tenía la motivación para crear una empresa. Al intentar evadir el trabajo me encontré construyendo algo que en realidad era muy divertido”, le dijo al programa de radio.

    En 2006 estaba sin dinero, sin rumbo y revisando identificaciones en el vestíbulo de una escuela de arte, un trabajo que había aceptado para poder tener seguro médico y operarse de una hernia. Fue en ese vestíbulo donde Sophia decidió empezar a vender ropa vintage en eBay.

    Su primer contacto vendiendo online había sido años antes a través de Amazon, cuando revendía libros. “Buscaba los títulos superventas de The New York Times, entraba en una tienda, apilaba un montón de los que estaban en la mesa de la entrada, me daba la vuelta y me iba. No estoy muy orgullosa de eso”, contó.

    Su segunda plataforma fue eBay. Allí montó una tienda de ropa vintage con un estilo rompedor que pegaba mucho con la calle. Encontraba las prendas vintage buscando entre las pertenencias “de personas fallecidas”.

    Sophia Amoruso con camisa rosa y una lata de cerveza en la mano.

    Getty Images
    La marca se convirtió en un fenómeno y ayudó a transformar a Sophia en una especie de icono del emprendimiento femenino.

    Sabía que podía hacer que prendas desechadas parecieran atrevidas utilizando a sus atractivas amigas como modelos.

    Y pronto empezó a fijarse en qué vendían otras tiendas, qué funcionaba, en qué se inspiraban los diseñadores y qué presentaban en las pasarelas y vendían por miles de dólares. “Yo sabía dónde encontrar esa ropa mucho más barata y era creativa”.

    Así comenzó Nasty Gal. Un nombre prestado del nombre de un álbum de Betty Davis y que cuando quiso migrar a una página web descubrió que ese dominio había sido antes una página de porno.

    “El primer año y medio lo hice todo yo sola. Tomaba fotos, las editaba, ponía precio a las prendas, escribía la descripción, las pesaba, las medía, las publicaba… Todas las subastas comenzaban en US$9,99. Valía US$10 si lo hacía lucir increíble y lo ponía en una chica realmente elegante con actitud que parecía que iba a algún lugar genial”, recordó.

    Sophia Amoruso sonrie en la presentación de su libro.

    Getty Images
    Sophia Amoruso comenzó vendiendo ropa vintage en eBay.

    Mujeres luchadoras

    La imagen fresca de la marca coincidía con la forma de pensar de Amoruso. En su libro #GIRLBOSS , publicado en 2014, explica su filosofía para las mujeres: una #GIRLBOSS es alguien que consigue lo que quiere porque trabaja para lograrlo.

    “Las #GIRLBOSS (mujeres empoderadas) toman el control y asumen la responsabilidad. Eres una luchadora: sabes cuándo lanzar golpes y cuándo encajarlos. A veces rompes las reglas y otras veces las sigues, pero siempre bajo tus propios términos”, escribe.

    “Sabes hacia dónde vas, pero no puedes hacerlo sin divertirte por el camino. Valoras la honestidad por encima de la perfección. Haces preguntas. Te tomas la vida en serio, pero no te tomas a ti misma demasiado en serio”.

    La clientela comenzó a ser fiel, no solo a la ropa, sino a la marca y a los looks que Amoruso se inventaba. Había detrás una comunidad seducida por una forma de hacer las cosas con la que muchas mujeres se sentían identificadas. Había una conexión emocional.

    Todo empezó a despegar muy rápido. “Incluso la actriz Anne Hathaway me compraba cosas. También periodistas. Escritores de moda”.

    “Lancé la página web y todo se vendía en 24 horas. Me encontré rodeada de paquetes y sin nada en la página web, y caí en la cuenta: ¡Guau! Esto no es una subasta de 10 días donde publico artículos y luego tengo una semana para prepararme para la siguiente ronda. Esto va a ser algo permanente. Y fue entonces cuando contraté a mi primer empleado”.

    El primer año ganó unos US$75.000 dólares, el segundo año fueron US$250.000 dólares, el tercero US$1,1 millones y el cuarto US$6,5 millones. En el quinto alcanzó los US$30 millones.

    Y lo que es increíble es que detrás no había ningún inversor apoyando ese crecimiento. Al menos al principio porque al olor de la fama, del dinero empezó a llamar a su puerta.

    La época más divertida

    Sin pensarlo mucho, uno fondo de capital riesgo valoró Nasty Gal como una empresa tecnológica de US$350 millones. A fin de cuentas, el comercio digital estaba en auge. Y le dieron US$50 a cambio de un trozo de la compañía para que pudiera financiar la expansión.

    Amoruso cree que es ahí cuando comenzaron a torcerse las cosas.

    “Durante mucho tiempo, esa etapa fue lo más divertido. Hice crecer la empresa hasta superar los US$100 millones en ingresos, contraté a los mejores talentos, trabajé con los mejores directores creativos”, recordó.

    Sophia Amoruso posa delante de un cartel rosa con letras negras que dice "Start your own shit"

    Getty Images
    En 2017, el grupo británico Boohoo Group compró los activos de Nasty Gal por aproximadamente US$20 millones.

    “Tenía unas oficinas preciosas. Estuve en las listas de las personas más creativas en los negocios. Y Google me llevaba en avión a Cannes Lions (los Oscars de la publicidad y el marketing) para hablar en una isla con Jeffrey Katzenberg (el fundador con Steven Spielberg del estudio de animación DreamWorks Animation)”.

    “Nasty Gal fue la mejor época de la carrera de mucha gente. Y muchas personas que dejaron Nasty Gal, voluntaria o involuntariamente, han logrado cosas increíbles y estoy muy orgullosa de eso”.

    “Todo se empezó a desmoronar”

    Entre 2008 y 2011, las ventas crecieron más de un 10.000%. Pero que las ventas crezcan no significa necesariamente ganar dinero.

    “Las cosas se pusieron feas cuando valoraron la empresa en US$350 millones, más de 10 veces los ingresos, como si fuéramos Uber o algo así. Los negocios de moda no están preparados para escalar de la misma manera”, apuntó en el programa de radio.

    “Los fundadores de marcas deben darse cuenta de que los intereses de sus inversores pueden no estar alineados con los intereses de la empresa o los suyos”.

    Vista general de una valla publicitaria de "Nasty Gal" con Emily Ratajkowski en Los Ángeles.

    Getty Images
    Nasty Gal creció más rápido de lo que pudo consolidar su estructura interna.

    Cuando llegó la quiebra, Nasty Gal había pasado meses enteros tratando de ser comprada por una firma mayor. “Uno no quiebra de la noche a la mañana. Me di cuenta de que no podíamos pagar a nuestros proveedores, que era irresponsable continuar operando el negocio y que teníamos que cerrarlo”.

    Nasty Gal creció más rápido de lo que pudo consolidar su estructura interna. Los ingresos descendieron a unos US$85 millones en 2014. Amoruso dejó el cargo de directora ejecutiva en enero de 2015, cedió el puesto a Sheree Waterson y asumió el rol de presidenta ejecutiva.

    A esto siguieron los despidos. “Todo se empezó a desmoronar”.

    Comprar solo el logo

    En febrero de 2017, el grupo de moda rápida Boohoo, con sede en Manchester, compró Nasty Gal por US$20 millones de dólares. Pero lo que cambió de manos fue la propiedad intelectual: el nombre, el logotipo, las URL, las cuentas en redes sociales, la imagen de marca y la base de datos de clientes.

    No adquirió la empresa, la plantilla, las operaciones ni -como descubrieron clientes indignados- la obligación legal de gestionar las devoluciones pendientes o los créditos de tienda.

    Lo que Boohoo compró fue una audiencia.

    Colas a la puerta de una de las tiendas de Nasty Gal en Los Ángeles.

    Getty Images
    Netflix convirtió la historia de Nasty Gal en una serie de televisión.

    Amoruso, de 42 años, ha pasado los años posteriores dirigiendo Girlboss Media, que incluye un libro y un podcast con más de 22 millones de descargas. Una compañía que también acabaría vendiendo.

    Y desde 2023 dirige un pequeño fondo de capital riesgo llamado Trust Fund, respaldado por figuras como Paris Hilton.

    En sus proyectos todavía resuena su filosofía: “Las chicas se están apoderando del mundo”.

  • Trump promete darle US$5.000 a cada adulto estadounidense si los republicanos ganan las elecciones de medio término

    Trump promete darle US$5.000 a cada adulto estadounidense si los republicanos ganan las elecciones de medio término

    This post was originally published on this site.

    El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, prometió este miércoles pagarle US$5.000 a cada estadounidense adulto si los republicanos ganan ambas cámaras del Congreso en las próximas elecciones de medio término.

    “Si los republicanos ganan la Cámara de Representantes y el Senado de EE.UU., gracias a nuestro tremendo éxito económico (…) entregaré un dividendo de US$5.000 a cada ciudadano adulto”, declaró al inaugurar la Convención Nacional Republicana en Dallas, Texas.

    El mandatario añadió que será “muy parecido a cuando una empresa exitosa” paga dividendos a sus inversores.

    La única condición, según Trump, es que el dinero debe gastarse dentro del país.

    “No queremos que se vayan a Canadá”, dijo.

    El presidente no ofreció más detalles y no está claro cómo funcionaría el pago.

    La BBC solicitó más información a la Casa Blanca, sin respuesta al momento de publicar este artículo.

    Podría tratarse de la primera vez que un presidente estadounidense ofrece un pago de este tipo en el contexto de un llamado para incentivar la participación en las urnas el 3 de noviembre.

    Tampoco está claro de dónde saldrían los fondos, cómo rastrearía el gobierno estadounidense el gasto del dinero ni si tal pago sería siquiera legal.

    Trump es conocido desde hace tiempo por lanzar ideas poco convencionales en sus actos políticos para acaparar titulares.

    Una derrota republicana en noviembre significaría “perder la frontera, perder los recortes de impuestos y perder la seguridad y la protección”, aseguró el jefe de Estado.

    “Pasarán por un infierno, tal como ocurrió hace apenas dos años”, aseguró, y agregó que EE.UU. solía ser el “hazmerreír” del mundo, pero que ya nadie se ríe.

    El presidente estadounidense arremetió contra las políticas demócratas en temas como la inmigración y defendió que las medidas de su gobierno han sido más exitosas.

    “[Los demócratas] nos dejaron la frontera peor y más peligrosa de la historia de EE.UU.”, sostuvo Trump, y evaluó que, en su mandato, el país cuenta con “la frontera más fuerte y segura” de su historia.

    “Es como si viviéramos en un país diferente al de hace dos años”, comentó.

    El demócrata Joe Biden le pasó el mando de la presidencia en enero de 2025.

    Respecto al conflicto con Irán, que se ha intensificado nuevamente en los últimos días, Trump calificó a Teherán como el “bully” de Medio Oriente.

    Y volvió a plantear la idea de rebautizar el estrecho de Ormuz, frente a la costa de Irán, como el “estrecho de Trump”.

    Ni EE.UU. ni su presidente tienen autoridad para hacer tal cosa.

    Esto difiere de su reciente decisión de rebautizar el lago Ontario como “lago América”, en el marco de la escalada de la guerra comercial con Canadá.

    Trump culpó a sus predecesores de “despilfarrar y estafar en billones de dólares con la energía verde”, y afirmó que “fueron ellos [los demócratas] quienes provocaron la crisis de asequibilidad —por usar su propia terminología—”.

    “Estoy bajando los precios muchísimo, muchísimo”, aseguró el presidente.

    El republicano añadió que el precio de los alimentos y de “casi cualquier otro producto está bajando rápidamente”, y que el precio del petróleo también descenderá cuando ganen “la guerra contra Irán”.

    El precio del barril de petróleo subió a US$100 a primera hora de este miércoles, después de que Washington y Teherán atacaran petroleros en la región del Golfo y de que los hutíes de Yemen atacaran instalaciones petroleras en Arabia Saudita.