Zelensky planteó que el diálogo con Putin podría darse en Suiza o Turquía.
El presidente de Ucrania, Volodymyr Zelensky, planteó en una carta abierta dirigida al presidente de Rusia, Vladimir Putin, que ambos líderes sostengan un diálogo cara a cara para intentar poner fin a la guerra.
En la misiva, Zelensky afirmó que sería “un error limitarse a esperar” a que la guerra en Europa vuelva a ser el centro de atención de Estados Unidos, y añadió que la paz solo podría alcanzarse “mediante un diálogo directo” entre Ucrania y Rusia.
También pidió un alto el fuego total mientras duren tales negociaciones, algo que Putin descartó este jueves.
Mientras, el presidente de EE.UU., Donald Trump, dijo que la idea de que las dos partes se reúnan es “estupenda”, según declaró desde Washington.
Por su parte, el Kremlin confirmó que había recibido la carta y que Putin sería informado al respecto.
Poco después, en declaraciones a periodistas extranjeros en San Petersburgo, sin haber visto aparentemente el contenido de la carta, Putin afirmó que estaba “sin duda preparado y dispuesto a alcanzar un acuerdo con Ucrania”, pero señaló que era necesario hacer ciertas concesiones.
Rusia lanzó su invasión a gran escala de Ucrania en febrero de 2022.
Las negociaciones para el alto el fuego se han estancado en los últimos meses, desde que comenzó la guerra de Irán y fracasaron las anteriores conversaciones de paz en Ginebra, Abu Dabi y Estambul.
“No tenga miedo”
En la carta, de más de 1.800 palabras, Zelensky afirmó que “No es que en Ucrania nos preocupe el destino de los soldados rusos después de todo lo que su guerra ha traído a nuestro país”.
“Pero sí me preocupan los ucranianos. Estamos perdiendo a nuestra gente, y cada pérdida nos resulta dolorosa”.
El líder ucraniano afirmó que los rusos se habían cansado de los ataques con drones y misiles ucranianos, de la escasez de gasolina y del aumento de los precios, así como de la guerra.
“No tenga miedo de tomar el camino que los saque de esta guerra. Eso es lo principal que se les pide ahora”, señaló. Ucrania propone poner fin a la guerra “mediante un diálogo directo entre nosotros”, añadió.
Según Zelensky, aunque Estados Unidos está “totalmente centrado en la cuestión de Irán”, sería “un error limitarse a esperar” a que la guerra en Europa volviera a ser el centro de su atención.
Señaló que las negociaciones cara a cara podrían tener lugar en un país como Suiza o Turquía.
La carta del presidente ucraniano llegó el mismo día en que Putin se encontraba en San Petersburgo, donde se celebra un importante foro económico.
El día anterior, Kyiv había lanzado un ataque con drones en las afueras de la ciudad que Zelensky describió como “un saludo”.
Por otra parte, las autoridades respaldadas por Rusia en la península de Crimea ocupada culparon a Ucrania de la muerte de cuatro personas en los ataques contra Simferópol. Kyiv afirmó que había alcanzado un depósito de combustible.
Las dudas de Putin
El presidente de Rusia tocó el tema de la guerra durante una rueda de prensa con periodistas el jueves en San Petesburgo.
En ella, pareció poner inmediatamente en duda que pudiera llegar a celebrarse una reunión o alcanzarse un acuerdo, además de cuestionar que el presidente de Ucrania sea un interlocutor válido.
“Si el señor Zelensky es un representante legítimo de Ucrania o no es una cuestión que deben resolver los abogados, mediante un análisis jurídico”, dijo.
También dejó entrever que mantiene su intención de controlar toda la región del Donbás y sugirió que era algo sobre lo que la Unión Europea podría convencer a Zelensky.
Rusia y Ucrania han seguido lanzando ataques, mientras el foco de la atención mundial ha estado en la guerra en Irán.
En su carta, Zelensky acusó a Putin de posponer regularmente sus propios plazos para la conquista de partes de Ucrania y mencionó específicamente la región de Donetsk, que se encuentra en el Donbás. “No la conquistarán”, afirmó.
El presidente Trump celebró la carta de Zelensky y dijo que creía que EE.UU. había sido fundamental para acercar a los dos países a la paz: “Me alegro de que quizá estén hablando de reunirse. Creo que hemos tenido mucho que ver en ello”, dijo.
“Creo que sería estupendo que se reunieran. Deberían hacerlo. Que lo hagan”.
Cuando se le preguntó por las concesiones que tendrían que hacer ambas partes, dijo que “prefería no decir” cuáles serían, pero añadió: “Quiero que cada uno haga ciertas concesiones, y creo que lo van a hacer”.
El jueves por la mañana, el ministro de Asuntos Exteriores ruso, Serguéi Lavrov, dijo que la postura de Estados Unidos respecto a Ucrania “no era diferente” a la de sus aliados europeos.
“La guerra de Biden se ha convertido en la guerra de Trump”, afirmó.
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El estilo de gobierno unilateral y vengativo del presidente de Estados Unidos comienza a chocar contra un muro en ambas cámaras del Congreso.
En una gira por Asia el pasado otoño, el presidente Donald Trump aprovechó un momento en el escenario mundial para celebrar una victoria legislativa en casa: después de meses de férrea presión, había obligado a los republicanos a aprobar leyes que reducían los impuestos y recortaban drásticamente la red de seguridad social del país.
“Dije: ‘Incluyámoslo todo en un solo proyecto de ley, y si lo logramos, habremos terminado por cuatro años’”, dijo Trump durante un discurso pronunciado en octubre en Tokio. “No necesitamos nada más del Congreso en ese sentido”.
Desde entonces, Trump se ha empeñado en poner a prueba esa teoría al retar a los legisladores a que lo desafíen y al hacer todo lo posible por desbancarlos de sus cargos si lo hacen. Sin embargo, tras una temporada de elecciones primarias llena de represalias, el estilo de gobierno de Trump –unilateral y a menudo impaciente– ha chocado con los republicanos descontentos, quienes parecen estar buscando su propia venganza política.
El miércoles por la noche, cuatro republicanos de la Cámara de Representantes se aliaron con los demócratas para exigir a Trump que retire las fuerzas estadounidenses del conflicto con Irán o que obtenga la aprobación del Congreso; una reprimenda a un presidente que ha dicho en repetidas ocasiones que no necesita la autorización del Congreso para continuar el conflicto.
Esto se produjo justo después de otro revés de gran repercusión: una revuelta republicana contra un fondo de 1800 millones de dólares para recompensar a los partidarios de Trump que aleguen persecución política por parte de los demócratas. Muchos senadores republicanos habían indicado que no seguirían adelante con los planes para financiar la agenda migratoria de Trump a menos que se eliminaran dichos planes. Esta semana, Todd Blanche, fiscal general en funciones, dijo que el gobierno abandonaría la iniciativa.
Pero el miércoles, justo cuando el Senado se disponía a debatir un proyecto de ley de inmigración que habían retrasado debido a ese fondo, Trump dijo a los periodistas en el Despacho Oval que no estaba muy seguro de si el fondo había sido descartado definitivamente o estaba simplemente en pausa.
“Me encanta”, dijo a un periodista que le preguntó por el fondo, echando por tierra el intento de los legisladores de dar el tema por cerrado. “Creo que es muy importante”.
No es de extrañar que los republicanos quieran poner algo por escrito.
El senador John Cornyn por Texas, un republicano al que Trump contribuyó a derrotar durante las primarias, compartió un editorial del Wall Street Journal en las redes sociales ese mismo día, en el que pedía al Congreso que aprobara una ley para eliminar el fondo.
“La forma de garantizar que el fondo de represalias de Trump muera definitivamente sería que el Congreso le clavara una estaca”, escribió Cornyn, haciéndose eco del editorial.
(En días recientes, el senador ha estado publicando sin parar sobre el concepto de la traición. La semana pasada compartió una fábula sobre una rana que fue agraviada por un escorpión).
El senador Bill Cassidy por Luisiana, quien votó a favor de la destitución de Trump en 2021 y perdió las primarias, también apoya la legislación que acabaría con el fondo. “Hay que asegurarse de que está realmente muerto”, dijo a los periodistas.
En otros asuntos de seguridad nacional, varios republicanos se opusieron a la decisión de Trump de nombrar a Bill Pulte director en funciones de la inteligencia nacional. En su cargo de director de la Agencia Federal de Financiación de la Vivienda, Pulte hizo pública la información hipotecaria personal de varios destacados críticos de Trump, e impulsó investigaciones federales sobre ellos.
El senador Thom Tillis, por Carolina del Norte, dijo en una entrevista en la CNBC el miércoles por la mañana que no creía que Pulte “tuviera ninguna posibilidad” de que el Senado lo confirmara. (Tillis anunció que no se postularía a la reelección el año pasado, tras verse amenazado por Trump por oponerse al amplio proyecto de ley fiscal que el presidente presumió en Japón).
Dijo que la decisión de Trump de nombrar a Pulte había puesto en peligro los esfuerzos del Congreso por prorrogar una ley de vigilancia sin orden judicial de gran repercusión, cuyo debate está previsto para finales de este mes: “Estoy harto de todos estos aficionados”, dijo Tillis en referencia al gobierno de Trump.Más tarde, Tillis dijo a los periodistas que “tengo la impresión de que hay personas que asesoran al presidente como si no hubiera elecciones en noviembre”.
Davis Ingle, portavoz de la Casa Blanca, defendió la elección de Trump.
“El presidente elige a las mejores personas, las más talentosas, para formar parte de su Gabinete. Por eso este gobierno ha logrado éxitos sin precedentes para el pueblo estadounidense”, dijo Ingle en un comunicado. “Bill Pulte es una gran selección, y hará un gran trabajo en nombre del pueblo estadounidense”.
Ingle añadió que retrasar la votación sobre la ley de vigilancia “pone en peligro la seguridad nacional de Estados Unidos y es vergonzoso que algunos demócratas amenacen con anteponer la política partidista a la seguridad del pueblo estadounidense”.
A cinco meses de las elecciones intermedias, los asesores de Trump apuestan a que los votantes verán todo esto como una muestra clásica de la disfunción política de Washington, producto de la deslealtad a Trump. Como prueba de ello, dichos asesores han señalado la lista de políticos que perdieron ante candidatos respaldados por Trump.
Fuera de la burbuja de la Casa Blanca, otros advierten que la fuerza de Trump en la temporada de primarias, basada en movilizar a los votantes desde los sectores más conservadores de su base, podría estar desvaneciéndose.
El representante Randy Feenstra por Iowa, quien recibió un apoyo tardío de Trump, perdió las primarias frente a su contrincante, Zach Lahn, un granjero y agente político conservador.
Mike Murphy, estratega republicano, consideró la derrota de Feenstra como una señal de que las políticas del gobierno han golpeado a las comunidades agrícolas, en particular las rondas de aranceles y el aumento de los precios del petróleo por la guerra de Estados Unidos en Irán. Murphy dijo que esas políticas, agravadas por la impopularidad de Trump, han debilitado a los republicanos más de lo que la Casa Blanca ha admitido.
“Es un gorila en las primarias republicanas, pero es un gorrión herido entre el electorado general”, dijo sobre Trump. Dijo que esto ha dado lugar a que los senadores republicanos intenten alejarse de las iniciativas más políticamente tóxicas de Trump.
“La realpolitik de esto es: ‘Necesito alejarme de Trump’”, añadió.
Lamar Alexander, el senador republicano por Tennessee retirado que ejerció su cargo hasta 2021, dijo que el presidente aún tiene la oportunidad de trabajar con una cámara que “coincide con él el 99 por ciento de las veces” para preservar su legado.
“Necesita asesorarse por personas de mentalidad independiente, en lugar de solo por personas que trabajen para él y a quien pueda despedir”, dijo en una entrevista. “Purgar a los senadores que lo apoyan no es un buen camino para crear un legado del que se sienta orgulloso cuando se vaya”.
Annie Karni colaboró con reportería.
Katie Rogerses corresponsal del Times para la Casa Blanca y reporta sobre el presidente Donald Trump.
Las protestas en el centro de Tirana, la capital de Albania, no son precisamente algo inusual. El opositor Partido Democrático (PD) las organiza con tanta frecuencia que casi podrían considerarse una peculiar atracción turística.
Pero las manifestaciones nocturnas de esta semana frente a la oficina del primer ministro Edi Rama han sido diferentes: estaban dirigidas contra Jared Kushner y su esposa, Ivanka Trump, hija del presidente de Estados Unidos, así como contra el gobierno del Partido Socialista.
El foco de las protesta es un proyecto turístico en la costa adriática de Albania. Affinity Partners, la empresa de Kushner, sería uno de los inversores, y Rama ha acogido el proyecto con los brazos abiertos.
Los manifestantes lo rechazan generalizadamente, no solo como un acto de oposición. Algunos participantes han llevado incluso pancartas en las que se pedía el encarcelamiento del líder del PD, Sali Berisha -que se enfrenta a cargos de corrupción por otro asunto- y de Rama.
Un flamenco rosa ha sido el emblema de las protestas. Esto recuerda al uso de un patito amarillo en un movimiento de protesta ciudadana de larga data en la capital de Serbia, Belgrado. Pero en el caso de Albania, el ave refleja las preocupaciones muy concretas de los manifestantes.
Los que rechazan el proyecto afirman que los planes de desarrollo en la isla de Sazan, y en un emplazamiento en Zvernec, cerca de la ciudad costera de Vlora, suponen una amenaza para los flamencos -que son una especie protegida- así como para otras especies de la zona de humedales protegida.
Recientemente Ivanka Trump aseguró en una entrevista que ella y su esposo esperan crear una “obra maestra” en la isla, insistiendo en que están actuando con la máxima “moderación y cuidado” para proteger el paisaje natural.
Los manifestantes han portado pancartas con flamencos para expresar su preocupación por el impacto del proyecto en las especies protegidas.
El socio comercial de Kushner, Asher Abehsera, afirma que el proyecto se centra en la “gestión responsable” y la mejora del medio ambiente, así como en la creación de empleo y valor para las comunidades locales.
Los manifestantes también están indignados por lo que consideran una falta de transparencia en la participación de Affinity Partners, cuyas negociaciones con el gobierno se remontan a 2024.
Algunas pancartas en las protestas han puesto de relieve el descontento de los manifestantes por la concesión de terrenos a promotores extranjeros, declarando que Albania “no está en venta”.
“Destruiría por completo la zona”
El gobierno insiste en que se trata de terrenos de propiedad privada adquiridos de forma transparente.
Pero otros afirman que el proceso puede no haber sido tan sencillo. Al fin y al cabo, se sabe que Albania sufre el caos de las reclamaciones de propiedad derivadas de un proceso de privatización desordenado tras el fin de 45 años de nacionalización generalizada impuesta por el régimen comunista.
Sin embargo, las preocupaciones medioambientales parecen ser la principal motivación de los manifestantes, en su mayoría jóvenes.
“Queremos que se detengan todas las obras y que se retiren las máquinas pesadas de la zona protegida”, afirmó Joni Vorpsi, ecologista de la organización PPNEA-BirdLife Albania.
Añadió que el proyecto propuesto “sería una nueva ciudad con unas 10.000 habitaciones” y señaló que “destruiría por completo esa región silvestre”.
Algunos manifestantes se enfrentaron a la policía.
Rama se ha mostrado exasperado en su respuesta a las protestas. Describió a los manifestantes como “bienintencionados” pero “mal informados” sobre el posible impacto medioambiental.
Insistió en que el proyecto reportaría enormes beneficios a Albania, con una inversión de 4.000 millones de euros (US$4.640 millones) que promete tanto puestos de trabajo como una mejora de las infraestructuras.
Al mismo tiempo, Rama también ha calificado las protestas como parte de una “guerra híbrida” provocada por la envidia regional hacia el sector turístico de Albania, en rápido crecimiento, alegando que el país está “sometido al ataque de una competencia muy fuerte en nuestra parte del Mediterráneo”.
Esto es una referencia a Grecia, a la que algunos acusan de fomentar los disturbios. El propio Rama ha publicado lo que parece ser una reprimenda pública al ex primer ministro griego Aleksis Tsipras.
Las protestas han ido más allá de las usuales manifestaciones de la oposición en Tirana.
Para Jared Kushner, el caso se trata de un déjà vu de otra experiencia en los Balcanes.
Su plan para construir un Trump International Hotel en Belgrado se enfrentó a una feroz oposición local. La detención de un ministro del gobierno por abuso de poder en relación con el proyecto hizo que Kushner se retirara del proyecto a principios de este año.
En Albania, Asher Abehsera insiste en que todo se hace con total transparencia, incluidas las medidas para preservar el medio ambiente.
“Nuestro enfoque sigue centrado en la gestión responsable, la mejora del medio ambiente, la creación de empleo y la generación de valor a largo plazo para las comunidades locales”, afirmó.
Si los manifestantes siguen sin estar convencidos, es posible que el flamenco siga siendo una imagen habitual en las calles de Tirana durante más tiempo.
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Marjane Satrapi, la escritora y cineasta franco-iraní que falleció en París a la edad de 56 años, fue una destacada cronista de las experiencias de las mujeres bajo las restricciones políticas y sociales del régimen iraní.
Fue una de las pocas artistas que logró incorporar la historia moderna de Irán al ámbito del arte global a través de una narrativa enteramente personal.
Con su obra autobiográfica “Persépolis” —que relataba la represión política durante la era del sha Pahlavi, así como los oscuros y dolorosos primeros años de la República Islámica—, Satrapi captó la atención internacional y alcanzó un reconocimiento mundial.
Según amigos citados por medios de comunicación franceses, el fallecimiento de Satrapi se produjo aproximadamente un año después de la muerte de su esposo, Matteo Ripa; algunos la describieron diciendo que murió “de tristeza”.
En un mensaje difundido el jueves 4 de junio, el presidente francés Emmanuel Macron describió a Satrapi como “una gran artista” que había transformado su infancia en “una leyenda universal”.
Añadió que, a través de “su mirada de niña, su humor, su bondad y sus demonios interiores”, ella había creado “una deslumbrante escritora universal en la que los lectores se veían reflejados”.
Numerosos artistas también reaccionaron ante la muerte de Satrapi.
El dibujante francés Joann Sfar escribió en Instagram: “Cambiaste el mundo con los cómics, y a ti no te importaban los cómics. He perdido a mi hermana gemela”.
El autor franco-sirio Riad Sattouf, creador de las aclamadas memorias gráficas “El árabe del futuro”, escribió: “Su obra abrió un camino que muchos siguieron; y, ante todo, yo”.
Con su novela gráfica “Persépolis”, Marjeane le explicó al mundo la Revolución Iraní como nadie antes lo había hecho.
De Irán al exilio
Marjane Satrapi nació el 22 de noviembre de 1969 en Rasht, en el seno de una familia con inclinaciones políticas de izquierda.
Su madre era descendiente del sha Naser al-Din Sah Kayar.
La política estaba profundamente entrelazada con su historia familiar, y varios de sus parientes habían sufrido encarcelamiento o represión. Este recuerdo de la violencia de Estado forjó su conciencia política desde la infancia.
Más tarde, su familia se trasladó a Teherán, donde ella creció. Tenía 9 años cuando estalló la Revolución iraní, y su adolescencia coincidió con un aumento de las restricciones a las libertades personales, en particular la represión contra las mujeres y las limitaciones a la libertad de vestimenta.
Anoosh, tío de Marjane —un destacado miembro del movimiento comunista de Irán y alguien a quien ella estaba profundamente unida—, fue ejecutado a causa de sus creencias políticas.
En 1983, a la edad de 14 años y en plena guerra entre Irán e Irak, fue enviada a Viena, donde transcurrió su adolescencia en aislamiento.
Tras finalizar la educación secundaria, regresó a Irán en 1989 y estudió Comunicación Visual en la Facultad de Bellas Artes de la Universidad Islámica Azad.
Tras un matrimonio fallido en Irán, se trasladó a Francia en 1994. Hasta 1997, estudió ilustración en Estrasburgo antes de mudarse a París, donde desarrolló una carrera en la pintura y la literatura infantil, y colaboró con diversas revistas y periódicos.
Durante este periodo, sus ilustraciones aparecieron en The New Yorker y The New York Times.
La publicación de Persépolis
En Persépolis, Satrapi contó su experiencia creciendo en Irán durante los primeros años de la revolución iraní
A principios de la década de los 2000, Satrapi causó un profundo impacto con la publicación de su memoria gráfica autobiográfica “Persépolis”, en la que relataba su infancia bajo la República Islámica y su dolorosa partida hacia Europa.
Empleando un estilo visual sencillo y páginas en blanco y negro, Satrapi retrató la complejidad de la sociedad iraní, así como las consecuencias personales y políticas del ascenso al poder del ayatolá Jomeini.
Al igual que muchos iraníes, su familia había albergado la esperanza de ver el fin de la monarquía, pero pronto se vio desilusionada ante el establecimiento del nuevo gobierno religioso.
En “Persépolis”, Satrapi muestra cómo las escuelas adoptaron las normativas islámicas, el hiyab se volvió obligatorio y la vida cotidiana se vio reconfigurada por la presión ideológica.
En entrevistas concedidas a medios franceses, afirmó que, a la edad de 10 años, se preparaba para convertirse en prisionera política, pues tal posibilidad le parecía totalmente verosímil. Esa sola declaración ilustra el clima que marcó su infancia.
Los relatos de tortura, detenciones y ejecuciones —elementos que formaron parte de la realidad de sus primeros años— se convertirían más tarde en temas centrales de su obra artística más importante.
La guerra entre Irán e Irak —la segunda gran ruptura en su vida— ocupa también un lugar destacado en el libro.
El conflicto convirtió los bombardeos aéreos en una realidad cotidiana y sumó la violencia bélica a la violencia política ejercida por el Estado.
No obstante, Satrapi no concibió su narrativa como algo puramente trágico. En el libro, la adolescencia se presenta también como un periodo de rebeldía, de descubrimiento musical y de desafío.
Escucha música occidental a escondidas, viste prendas prohibidas y se enfrenta reiteradamente a la policía de la moral. Esta resistencia cotidiana se convertiría, con el tiempo, en uno de los temas centrales de su obra.
En 2003, declaró: “Esa imagen de la mujer ataviada de negro —semejante a un cuervo— y del hombre extremista con barba —lo que ustedes han visto en televisión— es lo que el gobierno ha permitido que se vea. Pero Irán es una dictadura, y una dictadura no lo muestra todo”.
Asimismo, expresó su pesar por lo que describió como estereotipos en torno a su país natal.
El primer volumen de “Persépolis” obtuvo un galardón en el Festival Internacional del Cómic de Angulema en el año 2001.
A este le siguieron otros tres volúmenes, y en 2007 la obra fue adaptada al cine por la propia Satrapi, en colaboración con Vincent Paronnaud. La película ganó dos premios César y el Premio del Jurado en el Festival de Cine de Cannes ese mismo año.
En aquel momento, ella declaró: “Aunque esta película es universal, se la dedico a todos los iraníes”.
Obra universal
La propia memoria gráfica —traducida a numerosos idiomas— les permitió a millones de lectores entender la Revolución iraní, la guerra Irán-Irak, el exilio y las contradicciones de la identidad moderna desde la perspectiva de alguien que vivió los hechos desde dentro.
El libro recibió múltiples galardones, entre ellos el Premio de la Feria del Libro de Fráncfort y el Premio Alex de la Asociación de Bibliotecas de EE.UU.
Algunos observadores atribuyeron el éxito de Satrapi a su capacidad para dar forma concreta a conceptos sumamente abstractos; una habilidad que dotó a su obra de un lenguaje universal y permitió a lectores de todo el mundo conectar con “Persépolis” y con el universo de su narradora.
Los críticos occidentales elogiaron a menudo “Persépolis” por su humor sutil, su sencillez, su elocuencia —tanto en el texto como en la ilustración— y por el relato franco que Satrapi ofrece de la revolución y de la cultura iraníes a través de los ojos de una observadora joven y curiosa.
Ella buscaba devolver su humanidad a personas que, en la percepción occidental, suelen verse reducidas a meros estereotipos; una misión que continuó presente a lo largo de toda su obra posterior.
Sin embargo, la proyección de “Persépolis” no estuvo exenta de polémica.
En 2007, el Ministerio de Cultura y Orientación Islámica de Irán presentó una protesta formal ante la oficina cultural de la embajada francesa en Teherán con motivo de la proyección de la película en el Festival de Cine de Cannes.
Asimismo, la Fundación Cinematográfica Farabi describió “Persépolis” como una obra “antiiraní”, concebida con la intención de colocar a la opinión pública mundial en contra de la República Islámica.
La película también desató una oleada de protestas cuando fue emitida por el canal de televisión tunecino Nessma.
Algunos círculos religiosos, activistas políticos y usuarios de internet tildaron la película de “blasfema”, dado que una de sus escenas representa a Dios bajo una forma humana; un hecho que los críticos consideraron un acto de idolatría.
Otros libros y películas
Satrapi fue reconocida con el Premio Princesa de Asturias.
Después del éxito de “Persépolis”, Satrapi creó otra novela gráfica, “Bordados”, que se publicó en francés en 2003 y en inglés en 2005.
Un año más tarde, publicó “Pollo con ciruelas”, obra que ganó un premio en el Festival de Angoulême.
En 2011, la obra fue adaptada al cine en una película dirigida por la propia Satrapi y protagonizada por Golshifteh Farahani.
Pollo con ciruelas narra la historia de Nasser Ali Khan, de su amado târ —instrumento que se transforma en un violín en la adaptación cinematográfica— y de su amor por una mujer llamada Iran, todo ello ambientado en un periodo concreto de la historia de Irán.
Nasser Ali Khan, un músico con predilección por el guiso de pollo con ciruelas, termina cayendo en una depresión y quitándose la vida.
En estas obras, Satrapi exploró la esfera de la vida privada: las familias, los secretos y las aspiraciones. Demostró que la política no reside únicamente en las instituciones, sino también en las relaciones humanas.
Al mismo tiempo, Satrapi no quiso limitarse al contexto iraní. En 2019, dirigió la película Radioactive.
Se trata de un drama biográfico centrado en Marie Curie, la científica pionera en el campo de la radiactividad. La película recorre la vida de Curie desde su juventud y su encuentro con Pierre Curie, hasta el descubrimiento del radio y el polonio, y la obtención de sus dos premios Nobel.
Junto a sus logros científicos, el filme examina los desafíos que Curie tuvo que enfrentar como mujer científica en una sociedad dominada por los hombres, así como las peligrosas consecuencias derivadas de sus descubrimientos.
“Mujer, vida, libertad”
Satrapi jugó un papel importante desde el exilio en las protestas antigubernamentales de Irán.
Durante el movimiento Mujer, Vida, Libertad, que sugió en Irán tras la muerte de Mahsa Amini, Satrapi volvió a convertirse en una figura destacada del debate público.
En 2023 —un año después del inicio del movimiento— publicó el libro gráfico “Mujer, Vida, Libertad”, tanto en francés como en persa, en colaboración con más de veinte ilustradores, tanto iraníes como de otras nacionalidades.
El libro expone las raíces históricas y políticas del movimiento.
En la introducción, Satrapi escribió: “Este libro busca retratar lo que está ocurriendo en Irán y explicar —con la mayor claridad posible para un público no iraní— los acontecimientos, tanto pequeños como grandes y complejos, que han tenido lugar; es la historia de un movimiento en curso que permanece vivo y dinámico”.
“La segunda misión del libro es decirles a los iraníes que no están solos. Aunque los políticos del mundo piensen únicamente en términos políticos y no den pasos que redunden exclusivamente en beneficio del pueblo iraní, la sociedad civil occidental se mantiene a su lado. Prueba de ello es la extraordinaria colaboración de artistas occidentales que nos ayudaron en esta inmensa empresa. Para un artista, ¿qué podría ser más valioso que el apoyo artístico?”.
Satrapi describió a los manifestantes iraníes como “hermosos e inspiradores”, y añadió: “Lo que yo viví, lo están viviendo ahora los jóvenes”.
Asimismo, subrayó que un rasgo distintivo de este periodo fue la participación conjunta de mujeres y hombres en las protestas, hecho que consideró una fuente de esperanza.
Con el paso de los años, Satrapi se erigió como una voz feminista reconocida internacionalmente, si bien ella misma se distanció de las etiquetas. Su feminismo se cimentaba en la experiencia vivida, más que en la teoría. En todo momento, hizo hincapié en el derecho de las mujeres a tomar sus propias decisiones tanto en su vida personal como profesional.
En repetidas ocasiones, afirmó que regresar a Irán se había vuelto, en la práctica, imposible. Aunque consideraba que esto suponía un alto costo personal, recalcó que quienes se manifestaban en las calles de Irán estaban pagando un precio infinitamente mayor.
Exilio y activismo
Además de su experiencia de vida en Irán, el exilio desempeñó un papel crucial en la configuración de la identidad de Satrapi.
En una entrevista republicada por Le Monde después de su muerte, habló abiertamente sobre un periodo en el que vivió en la indigencia.
Para ella, el exilio no fue simplemente libertad; fue también una experiencia de profunda ruptura. Esta tensión entre la libertad y la pérdida se convirtió en uno de los temas centrales de su obra.
La tensión entre la añoranza y la libertad marcó toda su vida. Nunca dejó atrás a Irán emocionalmente, pero tampoco estuvo dispuesta a sacrificar su libertad intelectual por nada, ni siquiera por su país de adopción.
Aunque adquirió la ciudadanía francesa en 2006, no dudó en criticar abiertamente las políticas francesas. De hecho, fue una de las pocas artistas iraníes que criticó tanto a su propia cultura como a Occidente.
En 2024, Satrapi declinó la Legión de Honor —la máxima distinción estatal de Francia—, citando lo que describió como la “política hipócrita” del gobierno francés hacia Irán.
En su mensaje de rechazo al galardón, hizo referencia a lo que consideraba contradicciones en la política francesa.
Argumentó que, mientras los hijos de lo que describió como la oligarquía gobernante de Irán podían pasar sus vacaciones en Francia con total facilidad, los jóvenes iraníes que luchaban por la libertad ni siquiera lograban obtener visados de turista.
Con esta decisión, se sumó a una lista de destacados artistas e intelectuales que habían rechazado la Legión de Honor, entre ellos Jean-Paul Sartre, la premio Nobel Annie Ernaux y el economista Thomas Piketty.
Gran parte de la obra de Satrapi exploró la intersección entre la experiencia personal y la historia política. Demostró que una vida individual puede servir como espejo de toda una época histórica.
A través del medio artístico que eligió, mostró también que las novelas gráficas —aún no plenamente consolidadas en Irán— pueden servir como herramientas de memoria y resistencia frente a la simplificación política.
Su legado reside en la forma en que utilizó las historias personales para cuestionar las visiones simplificadas de Irán y de su pueblo.
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Cuando el personaje de Shannon Elizabeth, la estudiante de intercambio Nadia, se quitó la ropa en la superproducción del verano de 1999 “American Pie”, dejó a muchos boquiabiertos y las hormonas se dispararon en los cines de todo el mundo.
En la atrevida escena, Nadia –deslumbrante, bronceada y de extremidades largas– cree estar a solas mientras se cambia de ropa en la habitación del torpe adolescente Jim, interpretado por el debutante Jason Biggs. Cuando encuentra una revista erótica, comienza a masturbarse. Pero, sin que ella lo sepa, la están transmitiendo en vivo en secreto a través de una cámara web. La transmisión, destinada a ser vista por un grupo de adolescentes cachondos, se transmite en cambio a todos en la escuela. Cuando Jim entra a la habitación, a ella le gusta, pero él no puede contener su excitación.
Al llevar al límite la irreverencia que desafía los tabúes y la pena ajena, la escena ayudó a la película a llegar a la cima de la comedia sexual adolescente de los años 2000.
También es un momento que predijo una era que llegaba rápidamente en la que la tecnología y el voyeurismo convergerían; asimismo, es un momento que hoy en día probablemente dejaría al público horrorizado. Pero en 1999, convirtió a Elizabeth, a pesar de su limitado tiempo en pantalla, en la estrella revelación de la película, que recaudó casi 250 millones de dólares en taquilla en todo el mundo y estaba repleta de nombres que pronto serían muy famosos, como Biggs, Natasha Lyonne, Mena Suvari y Alyson Hannigan. “American Pie” daría lugar a tres secuelas, dos de las cuales protagonizó Elizabeth, convirtiéndola en una franquicia de casi mil millones de dólares.
Cuando Elizabeth y yo pasamos una tarde juntas en febrero, ella recordó que la comparaban con Phoebe Cates, quien se desnudó en la famosa y atrevida película de 1982 sobre el paso a la edad adulta “Fast Times at Ridgemont High”.
Nadia era “un personaje secundario sin relevancia al principio”, como ella misma lo dijo, que cambió el rumbo de la vida de Elizabeth. El papel la llevó a interpretar una serie de personajes cinematográficos memorables en los años siguientes: la exitosa parodia de terror “Scary Movie” (2000), donde demostró talento para la comedia; la película de terror “13 Ghosts” (2001), junto a Tony Shalhoub y el clásico de culto del director Kevin Smith “Jay and Silent Bob Strike Back” (2001). (El día que nos conocimos, se dirigía a toda prisa al aeropuerto para tomar un vuelo a Florida, donde se reuniría con Smith y otras personas para abordar el Jay and Silent Bob Cruise Askew, en el que pasaría tiempo con los fans en alta mar).
Una sesión fotográfica para Playboy, programada para coincidir con el estreno de “American Pie”, la consagró como la bomba sexual de la época.
“Lo raro es que esa no soy yo”, dijo Elizabeth, de 52 años, riendo. “Soy como la última persona que se siente cómoda estando desnuda en mi vida personal”.
Aun así, en abril anunció que se unía a OnlyFans, una poderosa red social poblada principalmente por contenido atrevido y, a menudo, explícito. Elizabeth se une a un pequeño pero creciente número de celebridades en la plataforma. La ayuda de Denise Richards, una historia de éxito de OnlyFans y amiga de Elizabeth que apareció junto a ella en “Love Actually” (2003), fue “invaluable para orientarme”.
En solo 10 días, Elizabeth ganó más de un millón de dólares, una cantidad que había calculado ganar en un año. “Me quedé sin palabras”, me comentó en mayo. “Mis fans realmente me han apoyado y respaldado; siguen ahí apoyándome, algo que nunca hubiera esperado”.
Ella ve su presencia en el sitio como una extensión de la época de “American Pie”, cuando creó un sitio web personal para interactuar con los fans, siendo una de las primeras celebridades en hacerlo. “La tecnología aún no estaba lista para eso”, dijo. “No parábamos de colapsar los servidores”.
Hasta el momento, los suscriptores de Elizabeth en OnlyFans han podido echar un vistazo a su vida cotidiana mezclada con un poco de sensualidad y glamur. “La gente me ha preguntado cuáles son mis límites y la verdad es que ni yo sé cuáles son todavía”, expresó. “Apenas estoy empezando en esto”.
“Esto me ha permitido de cierta manera volver a encontrar esa parte de mí misma, y más teniendo una edad más avanzada, uno como que asume: ‘Pues, eso ya no está ahí’”, comentó Elizabeth, quien se separó en septiembre de su esposo, Simon Borcherts. (Su primer esposo, Joseph Reitman, es su amigo y representante).
“Antes, simplemente no se ponía atención a las mujeres de esa edad”, dijo. “Nadie tomaba en cuenta lo que querían o cómo se sentían. Hoy en día, cada vez más seguido, escuchamos que se habla más sobre el tema: mujeres entre los 40 y 50 años que están descubriendo un nuevo entusiasmo por la vida. Estoy muy emocionada”.
Podemos decir con seguridad que Elizabeth tiene planes muy diferentes para el manejo de su nueva fuente de ingresos que el de la clásica influente en línea. Principalmente, espera fortalecer la Fundación Shannon Elizabeth, una organización benéfica que ayuda a un santuario de 931 hectáreas de naturaleza silvestre protegida en Sudáfrica, donde ha vivido desde 2016.
La causa y el país la atrajeron por completo después de enterarse de la crisis de la caza furtiva del rinoceronte negro y de ver un video sobre la amenaza de la caza furtiva y el comercio ilegal de la vida silvestre. “No tenía idea de que estos animales estuvieran sufriendo de la manera en que lo estaban haciendo”, dijo Elizabeth, quien organizará en junio un segundo campeonato de póquer Rhino Rumble, un evento benéfico para su fundación que se llevará a cabo en Las Vegas.
La decisión de unirse a OnlyFans también encaja de manera interesante con el legado de “American Pie” y con la escena de la cámara web en particular. En las décadas siguientes, el tema se ha revisado y debatido por el hecho de que Nadia, quien estaba siendo filmada sin su consentimiento, fuera señalada y humillada por lo que ocurrió. La mandaron a Europa deshonrada y no volvió a aparecer hasta la secuela.
“Mira, esa misma película no funcionaría hoy en día”, me dijo Elizabeth. “Tendría que ser una película muy diferente”.
Le leí un extracto que hablaba sobre Nadia del análisis “Girl on Girl” de Sophie Gilbert de 2025, que trata sobre la misoginia de la era milénial en la cultura pop y afirma que Nadia es “más que un personaje real y auténtico, es un accesorio, un adorno, un chiste”. Elizabeth hizo una pausa para considerar la valoración. “Puede ser que tenga razón”, comentó.
“¿Había cosas que no estaban bien? Posiblemente. Depende del cristal con que se mire. Pero ¿influyó en la vida de mucha gente tal cual es? Entonces, ¿por qué quitarles eso?”.
“Si la película hubiera sido políticamente correcta en todos los sentidos, ¿habría sido divertida?”, añadió. “¿Alguien le habría prestado atención? ¿Alguien la habría visto?”.
Biggs, al igual que Elizabeth, acepta ambas verdades al mismo tiempo: entiende que la película, y esa escena en particular, es muy problemática en retrospectiva, pero está increíblemente agradecido por su lugar en la historia del cine y las oportunidades que a ellos les brindó.
Cuando hablamos recientemente, Biggs no se cansaba de repetir lo significativo que fue para él haber compartido esa experiencia formativa y vulnerable con Elizabeth.
“Shannon no logró lo que logró y esta película no logró lo que logró, y esta escena no funcionó como funcionó, solo porque ella es hermosa y tiene grandes atributos físicos”, dijo Biggs, de 48 años.
“La razón por la que todos los hombres estaban tan enamorados, sin siquiera saberlo, era porque ella tenía mucho más que ofrecer”, expresó. Recordó cómo, después de que se estrenara la película, sus amigos lo acosaban sin cesar para obtener información sobre ella. “Había algo en Shannon que traspasaba la pantalla”.
Mucho antes de su gran éxito, Elizabeth, quien creció en Waco, Texas, había sido una exitosa modelo de catálogo durante años; trabajó en Estados Unidos, Japón, Francia y Hong Kong. “El catálogo era donde estaba el dinero”, dijo. “Nunca fui realmente la chica de pasarela que no sonreía. Siempre fui la chica sonriente de los catálogos”.
Finalmente, llegó a Los Ángeles, donde empezó a ganar terreno consiguiendo papeles en comerciales y en televisión y poco después, en el cine.
“Desde el momento en que la conocí, me ayudó a hacer mis sueños realidad”, me comentó Kevin Smith. Smith lo dice literalmente: “Fue el hecho de conseguir a la chica de ‘American Pie’ lo que hizo que Dimension (Films) dijera: ‘Está bien, tienes luz verde’”, dijo sobre “Strike Back”. “Shannon hizo que esa película se hiciera realidad.“
En esta película, Elizabeth interpreta a la protagonista femenina, Justice, quien encarna el concepto de la “chica de al lado” y, al mismo tiempo, lo subvierte.
“Ella se toma el trabajo muy en serio”, dijo Smith. “No sé si alguien alguna vez haga esta comparación, pero al igual que Matt Damon, Shannon llega increíblemente preparada para una película.” (Smith ha dirigido a Damon en un par de películas, incluyendo el papel protagónico de Damon en “Dogma” en 1999.)
Elizabeth aplicó esa misma mentalidad intrépida cuando dio un giro hacia el póquer en 2003 y participó en “Celebrity Poker Showdown” de Bravo.
“Simplemente me dediqué a recaudar fondos para mi organización benéfica”, dijo. “Al principio, fue una excelente manera de distraerme del cine, de la televisión y de no tener audiciones”.
Pero pronto encontró su ritmo y se enfocó específicamente en los torneos de Texas Hold’em sin límite. En poco tiempo ya se enfrentaba a algunos de los mejores profesionales del juego. Tuvo actuaciones impresionantes en la Serie Mundial de Póquer y, en 2007, llegó incluso a las semifinales del Campeonato Nacional de Póquer Heads-Up de la NBC.
“Al principio, me fue muy bien porque no sabía jugar bien”, dijo. “No hacía lo que esperaban de mí porque no sabía hacerlo mejor”.
Muchos de los que formaban parte del círculo de póquer ya eran como familia para ella, comentó. Pero “después de un tiempo, todo se volvió muy sombrío”, ya que su naturaleza competitiva se apoderó de ella y la llevó a pasar por momentos muy difíciles tras las derrotas. “Me quedaba muy claro que el universo me estaba arrojando a una dirección diferente”.
Mientras veía hacia adelante, también comenzó a mirar hacia atrás, reflexionando sobre por qué su carrera como actriz se había desvanecido en primer lugar. Hubo momentos en que hombres poderosos se enfadaron porque ella no era tan dócil en el set como esperaban. Al recordar esos primeros años en Hollywood, recordó un incidente durante la recta final del rodaje en el set de “13 fantasmas”.
La película estaba prácticamente terminada, dijo, cuando un productor le informó que se había tomado la decisión de rodar una escena no planeada que la obligaría a mostrar parte de su pecho durante una secuencia de acción.
Preocupada porque la pudieran percibir como una “actriz problemática”, dejó de lado su carácter decidido y se comunicó con su representante. Acordaron que no haría la toma. Meses más tarde, la llamaron a ella y a su representante a la oficina del productor, comentó. “Él me dijo: ‘Mira, realmente quería esta toma, así que la hice con una doble’”.
Sin embargo, fue otro productor “quien intentó boicotearme porque me mantuve firme en otra película, al no querer hacer este tipo de cosas”.
“Más tarde me enteré de que había llamado a mucha gente y les había dicho que no trabajaran conmigo”, continuó, “y fue entonces cuando mi trabajo empezó a disminuir”.
Cuando el movimiento #MeToo estalló alrededor de 2017 y otras actrices alzaron la voz sobre cómo sus reputaciones y carreras habían sido injustamente dañadas por razones similares, Elizabeth vio reflejada su propia experiencia.
“Fue solo después de todo el asunto de Harvey Weinstein, de escuchar a otras actrices hablar sobre cómo las habían vetado y lo que les había pasado, que pensé: ‘De hecho, eso es lo que creo que me pasó a mí’”, recordó. “Ahora sé que realmente pasa. Es algo bastante común. No me había dado cuenta”.
“Es una lástima, porque no sé de qué me perdí, qué pudo haber sido y los proyectos increíbles que pude haber hecho. Lo que sí le reconozco a Hollywood, o a la gente en general, es que dan segundas oportunidades”.
Cuando Shannon y yo terminamos nuestra conversación, arropadas en un rincón de la terminal del aeropuerto de Newark, Nueva Jersey, ella estaba muy emocionada por volver a ver a Smith y por ver cómo se adaptaba a este nuevo ambiente, ya que nunca se había ido de crucero con los fans. Así es como ha navegado su carrera desde un inicio.
“No le da miedo reinventarse”, enfatizó Smith. “Ya sea porque es su elección o porque se la imponen, se ha sentido cómoda reinventándose más veces que la mayoría de la gente en este negocio”.
La actriz y activista Shannon Elizabeth en Nueva York, el 9 de marzo de 2026. (Thea Traff/The New York Times)
A principios del siglo XX, el parto en Estados Unidos tenía un aspecto muy distinto de lo que se ve hoy en día en la mayoría de las salas de partos.
En muchos partos hospitalarios se practicaba la “anestesia crepuscular”, un cóctel de fármacos que dejaba a la mujer inconsciente durante el alumbramiento. Si comenzaba a agitarse, como solía ocurrir, podían atarla a la cama. No tenía seres queridos en la habitación que abogaran por ella, ni voz en el proceso. Solo fármacos, desorientación y, al final, un bebé que no recordaba haber traído al mundo.
Casi todos sentimos un escalofrío al pensar en aquella época. Es difícil imaginar cómo llegamos a aceptar una práctica así como lo normal.
A veces me pregunto si mis nietas tendrán una reacción similar cuando recuerden la forma en que nuestro sistema de salud aborda hoy la atención a la menopausia.
Igual que las mujeres que fueron noqueadas para sus partos, las mujeres que atraviesan la menopausia tienen una probabilidad alarmantemente alta de recibir una atención médica completamente deficiente. He aquí una escena que se repite con frecuencia en todo el país: una mujer entra en la consulta de su médico con una serie de síntomas cada vez más debilitantes –sueño destruido, articulaciones adoloridas, corazón acelerado, pérdida de memoria– y sale sin diagnóstico, sin tratamiento y sin plan.
Quizá la conozcas. Quizá hayas pasado por lo mismo. Casi una de cada tres mujeres estadounidenses de más de 40 años experimenta síntomas graves de la menopausia, y esos síntomas pueden ser lo bastante severos como para alterar la vida cotidiana. Para muchas mujeres, la menopausia significa oleadas de depresión que nunca antes habían experimentado o un terrible insomnio. Los cambios hormonales subyacentes que provocan estos síntomas aumentan el riesgo de la mujer de padecer enfermedades cardiovasculares, osteoporosis y ciertos tipos de cáncer.
A menudo, estos síntomas aparecen cuando una mujer está en la cima de su carrera, criando a sus hijos y cuidando a sus padres ancianos. Hay toda una constelación de personas que dependen de ella. La Clínica Mayo calcula que los síntomas relacionados con la menopausia cuestan cada año a Estados Unidos 26.000 millones de dólares en gastos médicos y tiempo de trabajo perdido.
Aun así, solo una de cada cuatro mujeres con menopausia en Estados Unidos recibe tratamiento para sus síntomas. Demasiadas mujeres tienen que enfrentarse a otra noche de insomnio –las articulaciones aún adoloridas, el corazón aún acelerado, la memoria desvaneciéndose–, mientras sus intentos de obtener ayuda del sistema médico no dan ningún resultado.
Cuando noté por primera vez las señales de que empezaba la menopausia, me tocó plantear el tema a mi médico y buscar opciones para controlar mis síntomas. Aunque tengo acceso a una atención de salud excelente y he pasado los últimos 25 años como defensora de la salud de la mujer, había muchas cosas que simplemente desconocía. Aprendí que algunos síntomas pueden tener consecuencias duraderas si no se tratan: el insomnio puede aumentar el riesgo de perder la función cognitiva o desarrollar diabetes tipo 2, y los cambios hormonales pueden provocar enfermedades cardiacas. No es exagerado decir que la atención que recibe una mujer en este momento puede cambiar la trayectoria de su vida.
Me siento afortunada de vivir en una época en la que las mujeres alzan la voz sobre lo que la generación de nuestras madres vivió en silencio, pero la solidaridad no sustituye al cambio sistémico. Por eso estoy ampliando mi trabajo en el ámbito de la salud de la mujer para incluir una financiación adicional significativa para la atención durante la mediana edad y la menopausia. Estas inversiones elevarán mi financiación total para la salud femenina en los últimos dos años a más de 600 millones de dólares.
En un momento en que los derechos de la mujer están siendo atacados y demasiadas mujeres mueren durante el embarazo y el parto, sigo profundamente comprometida con mi larga labor en materia de salud reproductiva y materna. La financiación que anuncié el jueves incluye también apoyo adicional para estas cuestiones. Tenemos que luchar por la salud de las mujeres en múltiples frentes a la vez.
La forma en que nuestra sociedad aborda la menopausia y la perimenopausia refleja los profundos defectos de un sistema de salud que durante mucho tiempo ha tratado a las mujeres como algo secundario. Consideremos el asombroso hecho de que, según una encuesta, menos de un tercio de los programas de residencia de obstetricia y ginecología estadounidenses ofrecen algún tipo de currículo sobre la menopausia. Así es: los médicos que se especializan en nuestros cuerpos no siempre están preparados para acompañarnos en un proceso biológico que todas enfrentaremos.
Más allá de la falta de formación, existen lagunas en el tratamiento y el conocimiento. La proporción de mujeres posmenopáusicas de Estados Unidos que utilizan terapia hormonal, la solución más eficaz para tratar los síntomas de la menopausia en la actualidad, se ha desplomado a menos del 5 por ciento.
Aunque sabemos que la menopausia tiene implicaciones para la salud ósea, cardiaca y cerebral, lo que no sabemos es cómo proteger a las mujeres de estos riesgos.
Necesitamos una revolución de la menopausia en este país. Una mejor formación es un punto de partida obvio. Al incluir la atención a la menopausia en la formación básica y continua de los profesionales médicos, podemos equipar a más de ellos para que ayuden a sus pacientes. Las facultades de medicina y las residencias deben incluir la atención a la menopausia en sus currículos, y los organismos de acreditación y las juntas de concesión de licencias deben convertirla en una parte obligatoria de la formación, no solo para los ginecólogos-obstetras, sino para cualquiera que atienda a mujeres de mediana edad.
También necesitamos la acción de los legisladores, sobre todo a nivel estatal. Quienes impulsan estos cambios deben presionar a los legisladores para que establezcan nuevos requisitos educativos, amplíen la cobertura de los seguros y de Medicaid para los tratamientos de la menopausia y garanticen que las mujeres en la menopausia tengan protecciones en el lugar de trabajo del mismo modo que las tienen en el embarazo –como la posibilidad de tomarse días libres para buscar atención médica–, de modo que puedan seguir haciendo su trabajo sin sacrificar su salud.
Las campañas de educación pública pueden desempeñar un papel esencial a la hora de entablar nuevas conversaciones sobre la menopausia y abordar las barreras estructurales que conducen a disparidades en quien recibe asistencia. En Estados Unidos, las mujeres blancas posmenopáusicas tienen más del doble de probabilidades que las mujeres negras e hispanas de utilizar un tratamiento de terapia hormonal.
Por último, necesitamos más investigación para conocer mejor la gama de cambios hormonales y de otro tipo que se producen con la menopausia y sus implicaciones para el bienestar de las mujeres, y para acelerar nuevos avances y tratamientos. Por cada dólar que el mundo gasta en investigación y desarrollo médico, solo cinco centavos se destinan a la salud de la mujer. Tenemos que cambiar nuestras suposiciones sobre qué cuerpos merecen ser comprendidos.
Vemos algunos destellos de progreso real. Los profesionales de la salud han recibido orientaciones actualizadas sobre la terapia hormonal, lo que podría revertir años de confusión sobre cuándo puede utilizarse de forma segura. Cada vez más empresas ofrecen prestaciones relacionadas con la menopausia, y cada vez más estados promulgan leyes que exigen protecciones en el lugar de trabajo o cobertura del seguro.
Por todo ello, debemos dar las gracias a las mujeres que han alzado la voz sobre sus experiencias y exigido mejoras. Así como una generación anterior afrontó los partos crepusculares, ellas han puesto en marcha un movimiento que impactará la vida de millones de personas.
Melinda French Gates es filántropa, empresaria y defensora mundial de las mujeres y las niñas. Fundó y dirige Pivotal, un grupo de organizaciones que trabajan para acelerar el ritmo del progreso social de las mujeres y los jóvenes.
El Times se compromete a publicar una diversidad de cartas al director. Nos gustaría conocer tu opinión sobre este o cualquiera de nuestros artículos. Aquí tienes algunas sugerencias. Y aquí tienes nuestro correo electrónico: letters@nytimes.com.
El Mundial 2026 se disputa en Estados Unidos, México y Canadá.
Imagina que es como llegar a una cena justo cuando los anfitriones están en medio de una discusión tensa.
Los aficionados al fútbol que viajen a Norteamérica para asistir a la primera Copa del Mundo organizada conjuntamente en el continente se van a encontrar con tres países anfitriones que han vivido un periodo de gran tensión.
El torneo —que se desarrollará a lo largo de una extensa geografía que abarca 16 ciudades anfitrionas y tres países— llega tras un periodo de relaciones conflictivas entre sus organizadores: Estados Unidos, Canadá y México.
Los problemas subyacentes se sentían lejanos cuando los líderes de estos países se reunieron en Washington DC el pasado diciembre para el sorteo y posaron para una selfie con el presidente de la FIFA, Gianni Infantino.
Sin embargo, unir fuerzas para organizar un torneo completo de 39 días será, probablemente, una historia muy distinta.
El presidente de EE.UU., Donald Trump, ha manifestado sin ningún pudor que su país es la potencia dominante del continente.
Esto implica que las tensiones, muy reales, entre las tres naciones en temas como el comercio, la inmigración y el narcotráfico —asuntos que han permanecido latentes desde que Trump asumió el cargo— podrían volver a salir a la superficie.
Por otro lado, si las cosas se hacen bien, la Copa del Mundo podría forjar lazos más estrechos entre este trío de naciones.
Los tres posaron para una selfie con el presidente de la FIFA, Gianni Infantino, durante el sorteo del torneo en diciembre.
Tensiones por el comercio, el turismo… y Trump
México y Canadá, los principales socios comerciales de EE.UU., no habrán olvidado que figuraron entre los primeros países a los que Trump les apuntó con sus aranceles.
Canadá —país que también se vio indignado por los reiterados comentarios de Trump sobre convertirlo en el “estado 51” de EE.UU.— respondió con sus propias contramedidas.
Las provincias retiraron de sus estanterías las bebidas alcohólicas estadounidenses y los canadienses redujeron significativamente sus viajes hacia el sur, lo cual, a su vez, irritó a EE.UU.
Los problemas que tanto Canadá como México mantienen con EE.UU. han repercutido también en la relación entre ambos países, sugiere Carlo Dade, director de política internacional de la Universidad de Calgary.
Muchos acusaron a Canadá de dejar a México en la estacada —o de “tirarlo debajo del bus”— en vísperas del segundo mandato de Trump, dado que funcionarios canadienses y estadounidenses decían que México estaba sirviendo como una “puerta trasera” en América del Norte para la inversión china.
“Fue francamente irrespetuoso”, comenta Dade.
Esto significa que el primer ministro de Canadá, Mark Carney, se ha visto también en la situación de tener que recomponer las relaciones con México, al tiempo que intenta diversificar su comercio para reducir la dependencia de EE.UU.
Tres es multitud
Nunca antes una Copa del Mundo se había celebrado en tres países simultáneamente.
Y, como el torneo de 2026 abarca un continente, tendrán que intervenir una amplia gama de autoridades diferentes.
Con los aficionados desplazándose entre las tres naciones para asistir a los partidos, el endurecimiento de las medidas de control migratorio por parte de EE.UU. podría generar complicaciones logísticas y exacerbar unos ánimos ya de por sí crispados.
Asimismo, las preocupaciones de seguridad de EE.UU. —intensificadas a causa del conflicto bélico en curso con Irán— podrían añadir nuevas capas de frustración y aumentar la probabilidad de que incidentes aparentemente inofensivos escalen de manera inesperada.
“Ser coanfitriones de estos eventos deportivos mundiales no es necesariamente una receta para una relación idílica entre los anfitriones”, señala Lindsay Sarah Krasnoff, autora y profesora clínica adjunta de deporte global en la Universidad de Nueva York.
Krasnoff señala que, si bien la Copa Mundial Femenina de 2023 —organizada por Nueva Zelanda y Australia— resultó ser un balance netamente positivo, el torneo masculino conjunto de 2002 entre Japón y Corea del Sur tuvo un resultado “agridulce” para dos naciones con una historia larga y compleja.
“No repercutió negativamente en la relación bilateral, pero históricamente se percibe, en cierto modo, como un empate”, añade.
La propia FIFA ha manifestado grandes esperanzas respecto a este modelo, declarando: “Es un momento en el que tres países y todo un continente dicen al unísono: ‘Estamos unidos como uno solo para dar la bienvenida al mundo y ofrecer la Copa Mundial de la FIFA más grande, mejor y más inclusiva de la historia’”.
A pesar de ser un impulso al turismo, el Mundial se enfrentará a restricciones migratorias en EE.UU.
¿Poniendo parches?
Es posible que el líder de cada nación quiera usar el torneo no solo para demostrar que puede mantener una buena relación con sus vecinos, sino también para darles una lección a aquellos que los critican en cuestiones internas.
Esto es, sin duda, cierto en el caso de México, donde ha imperado cierto pesimismo en torno a la coorganización del evento.
Han surgido interrogantes persistentes sobre la preparación del principal aeropuerto de la capital, su saturado sistema de transporte público y el renovado Estadio Azteca.
Por no mencionar la presencia de miembros de carteles en las calles hace unos meses, en una manifestación de violencia breve pero generalizada.
Y ahora, el principal sindicato de maestros mantiene una huelga a nivel nacional en protesta por las pensiones y las condiciones laborales, acompañada de manifestaciones masivas que amenazan con bloquear las principales vías de acceso a los partidos.
Su lema es: “Sin solución (a sus demandas), no habrá saque inicial”.
Sin embargo, a pesar de todos los desafíos, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, se ha mantenido resueltamente optimista.
“Es momento de presenciar el mejor fútbol del mundo y de compartir con todos quiénes somos: no solo un país de inmenso patrimonio cultural, sino de un pueblo empoderado”, afirmó el año pasado.
Sería un error ocultar las grietas o maquillar los problemas que México ha enfrentado en la antesala del inicio del torneo, sostiene el periodista deportivo mexicano Rafael Puente.
“Realmente espero que los aficionados muestren paciencia y buen comportamiento ante algunos de estos problemas que no podemos ocultar”, añade Puente.
“Lo único que podemos esperar es la emoción, la ilusión y la expectativa que el pueblo mexicano ha demostrado en el pasado, particularmente en torno a la participación de la selección nacional”.
Un trío fija sus objetivos más allá del torneo
Los analistas sugieren que los tres países vecinos podrían lograr otros avances significativos si logran gestionar adecuadamente la situación durante el próximo mes.
El trío se encuentra inmerso en un complejo proceso de revisión de un histórico acuerdo de libre comercio de América del Norte, conocido como T-MEC.
Esta revisión ha sembrado la incertidumbre sobre una alianza comercial que ha estado vigente, de una u otra forma, desde 1994.
México ha iniciado conversaciones formales con EE.UU., algo que Canadá aún no ha hecho.
Canadá —que busca estrechar sus lazos comerciales con China— y México —que ha incrementado los aranceles a dicho país asiático— también están tomando rumbos divergentes con respecto a la “elevación de la importancia de Pekín como consideración primordial” por parte de la administración Trump, señala Dade, de la Universidad de Calgary.
Sin embargo, la Copa del Mundo ofrece una oportunidad para la diplomacia, tal como vimos cuando Trump, Carney y Sheinbaum se mostraron sonrientes y unidos durante el sorteo del torneo en diciembre.
“Siempre que se reúne a los líderes, suele ser algo positivo”, comenta Dade.
Por su parte, Trump —quien habitualmente alardea de que su nación es la más “candente” del mundo— percibe claramente la Copa del Mundo como una oportunidad para que EE.UU. brille bajo los reflectores de la escena mundial.
Su afán por acaparar el protagonismo —ya sea asistiendo a los eventos o lanzando publicaciones en Truth Social— podría generar resentimiento entre los dos países vecinos de EE.UU. y, en última instancia, dañar las relaciones norteamericanas a largo plazo.
Por otro lado, tiene un gran interés personal en el éxito del torneo, por lo que podría esforzarse especialmente para evitar el tipo de incidentes diplomáticos que empañarían el desarrollo del evento.
El fútbol es un juego caprichoso, como dice el cliché.
Y al igual que el deporte en sí resulta impredecible, es imposible saber qué rumbo tomará este nuevo experimento de organización tripartita.
“Desde el primer momento, estaba claro que iba a ser algo muy complicado y complejo”, dice Krasnoff, “incluso desde que se adjudicó la candidatura inicialmente”.
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Su popular serie de novelas gráficas, publicada a principios de la década de 2000, seguía a una niña iraní a través de la Revolución Islámica y la guerra Irán-Irak.
Marjane Satrapi, autora iranofrancesa cuya serie de novelas gráficas Persépolis introdujo a millones de lectores en las luchas de los iraníes de a pie durante los turbulentos años que rodearon a la Revolución Islámica, ha muerto a los 56 años.
La oficina del presidente de Francia, Emmanuel Macron, anunció su fallecimiento en un comunicado el jueves, pero no especificó dónde, cuándo ni cómo murió.
“Su fallecimiento marca la pérdida de una figura destacada de la cultura francesa y de una artista amante de la libertad, cuya obra transmitía un mensaje universal y le valió un inmenso reconocimiento internacional”, decía el comunicado.
Con la publicación de Persépolis a principios de la década de 2000, Satrapi se convirtió en una de las exponentes más conocidas de una forma de novela gráfica –influenciada por Maus de Art Spiegelman– que combinaba historia política y memorias.
Su protagonista, Marji, es retratada viviendo algunos de los años más difíciles de la historia de Irán, e imita de cerca la propia vida de Satrapi.
Tanto la autora como el personaje nacieron en Irán en 1969. Ambas tenían unos 10 años cuando el sah fue derrocado. Ambas vivieron el ascenso de los clérigos y el horror de la guerra Irán-Irak, y ambas abandonaron el país a los 14 años para estudiar en Austria.
Satrapi se trasladó en 1994 a París, donde escribió la serie Persépolis. Los libros se publicaron en Francia entre 2000 y 2003; el primer volumen de una traducción al inglés se publicó en 2003, y el segundo un año después.
Millones de lectores compraron los libros, que se convirtieron en una popular tarea escolar y en una de las obras más leídas que exploran la vida interior de los iraníes modernos. La serie se adaptó en una película de 2007 que fue nominada al Oscar a la mejor película de animación.
Persépolis, escribió la escritora Fernanda Eberstadt en una reseña en el New York Times, “baila con dramatismo e ingenio desenfadado”, y sus dibujos en blanco y negro se inspiran tanto en los cómics contemporáneos como en las miniaturas persas.
No habían transcurrido dos décadas cuando Satrapi se puso manos a la obra para documentar otro momento tumultuoso de la historia iraní: los disturbios de 2022 que siguieron a la muerte, bajo custodia policial, de una mujer kurda de 22 años, Mahsa Amini, quien había sido detenida y acusada de violar una ley que obligaba a las mujeres a llevar el hiyab en público.
En protesta, las mujeres de todo Irán se arrancaron el velo, en uno de los momentos culturales y políticos más significativos del país desde la revolución de 1979.
El trabajo de Satrapi sobre el tema culminó en 2024 con la publicación de Mujer, vida, libertad, otra obra de no ficción gráfica. Contribuyó con algunos dibujos, pero declaró al Times que era más bien la “directora” del proyecto, que también incluía trabajos de otros artistas, activistas, académicos y periodistas.
“Nos niegan incluso los derechos humanos básicos”, dijo del gobierno iraní después de la publicación del libro. “No tienes derecho a bailar, no tienes derecho a cantar, no tienes derecho a hacer esto, no tienes derecho a hacer aquello”.
Marjane Satrapi nació el 22 de noviembre de 1969 en Rasht, cerca del mar Caspio, y creció en Teherán. Tenía antepasados aristocráticos y sus padres eran políticos de izquierda cosmopolitas; su padre era ingeniero y su madre diseñadora de ropa.
Después de la revolución, sus padres la enviaron a Austria, donde quedó abrumada por la experiencia de un mundo muy diferente. “En su punto más bajo”, escribió Simon Hattenstone en The Guardian en 2008, “vendía drogas, no tenía hogar y estuvo a punto de morir de bronquitis. Tras cuatro años en Viena, admitió su derrota, se puso el velo y regresó a casa”.
En Irán, estudió artes gráficas y tuvo un matrimonio precoz que acabó en divorcio. De vuelta a Europa, obtuvo una segunda licenciatura en arte en Estrasburgo, Francia, antes de trasladarse a París.
“Me gusta vivir allí porque puedo fumar en todas partes, pero esto va a cambiar”, dijo en 2007, más o menos cuando se prohibió fumar en muchos espacios públicos de Francia. (Dos años antes, había publicado una oda ilustrada al tabaquismo en el Times).
Tal vez, pensó, se trasladaría a Grecia, que aún no había introducido restricciones tan estrictas al consumo de tabaco.
Su esposo, Mattias Ripa, quien ayudó a traducir Persépolis al inglés, murió el año pasado. No se dispuso de inmediato de una lista de los familiares sobrevivientes de la autora.
Satrapi escribió varios libros infantiles y otras novelas gráficas, entre ellas Pollo con ciruelas, la historia de la muerte de su tío abuelo, que también se convirtió en película. Otra de sus obras, Bordados, mostraba a mujeres iraníes hablando de amor, sexo y hombres durante el té de la tarde.
Ha dirigido varios largometrajes, entre ellos Las voces (2014), con Ryan Reynolds, y Radioactive, también conocida como Madame Curie (2019), protagonizada por Rosamund Pike en el papel de Marie Curie.
También fue aclamada como pintora y en 2024 fue elegida integrante de la Academia de Bellas Artes, uno de los más altos honores del mundo del arte francés.
Aunque creó algunas de las obras más conocidas del género, Satrapi declaró al Times en 2007 que nunca le gustó el término novela gráfica.
“Creo que se inventaron este término para que la burguesía no se asustara de los cómics”, dijo. “Como: ‘Ah, este es el tipo de cómic que puedes leer’”.
Escribió con frecuencia sobre su perpetua sensación de desarraigo: vivir lejos de Irán, pero pensando constantemente en su país natal.
“Llamo hogar a Irán porque, independientemente del tiempo que viva en Francia, y a pesar de que también me siento francesa después de todos estos años, para mí la palabra ‘hogar’ solo tiene un significado: Irán”, escribió Satrapi en un ensayo de 2009 para el Times.
“Por muy enamorada que esté de París y de su indescriptible belleza”, añadió, “Teherán, con toda su fealdad, será siempre a mis ojos la ‘novia’ de todas las ciudades del mundo”.
Amelia Nierenberg es reportera del Times de noticias internacionales para el Times en Londres.
Un guía nepalí de escalada, a quien se daba por muerto en el monte Everest, fue hallado descendiendo a rastras hacia el Campamento Base, seis días después de su desaparición.
Dawa Sherpa fue visto por última vez más arriba del Campamento 3, a unos 7.500 metros de altitud, mientras descendía por la montaña tras haber alcanzado la cumbre.
Las esperanzas de que hubiera sobrevivido eran escasas. Sin embargo, este jueves, un equipo de limpiadores avistó al experimentado escalador —quien presentaba congelaciones en las manos, pero parecía gozar de buena salud— descendiendo lentamente.
“Dawa logró sobrevivir contra todo pronóstico durante días. Es, sin duda alguna un milagro” declaró Pemba Sherpa, director ejecutivo de 8K Expeditions, la empresa que coordinaba las labores de búsqueda. “Se trata de un verdadero autorrescate”.
Hasta el momento, cinco personas han fallecido durante la temporada de escalada de este año, de las cuales tres eran nepalíes, según la agencia de noticias AFP.
Más de 1.000 personas alcanzaron la cumbre del Everest esta temporada, lo que la convierte en la más concurrida de la historia.
Dawa Sherpa —también conocido como Hillary Dawa Sherpa en honor al célebre montañero Edmund Hillary— se encontraba “deslizándose lentamente” a través de la Cascada de Hielo del Khumbu, en dirección al Campamento Base, cuando fue hallado, relató Pemba Sherpa.
Dawa Sherpa (a la izquierda) fue encontrado con vida de manera inexplicable.
“Hasta donde yo sé, nadie ha sobrevivido solo a esa altitud en el Everest hasta la fecha. Es un milagro haber sobrevivido durante seis días solo y haber descendido sano y salvo. Debió haber permanecido dentro de las tiendas de campaña para mantenerse a salvo”, comentó Pemba Sherpa.
Dawa Sherpa se encuentra “despierto y recibiendo tratamiento”, según Nishant Dhakal, médico de la unidad de cuidados intensivos del Hospital HAMS de Katmandú.
“Me reconoció… está bien y habla”, declaró a la agencia de noticias Reuters su hija, Mhendo Lhamo Sherpa, tras visitarlo. “Estamos felices”.
Antes de que fuera hallado, la esposa del hombre de 52 años declaró a la agencia AFP que ya había ofrecido las oraciones de los últimos ritos por su alma.
Médicos y rescatistas llevaron a Dawa Sherpa a un hospital en Katmandú.
El miércoles, Chris Thrall, escalador y exmiembro de los Royal Marines británicos, publicó un homenaje en Instagram dedicado a Dawa Sherpa, creyendo que este había muerto en la montaña.
En el video, Thrall recordó que Dawa Sherpa se había “sentado a descansar con su mochila” mientras descendían desde el Campamento 4, el último campamento antes de la cumbre.
“Entonces me giré y le dije: ‘Hillary, ¿estás bien, hermano?’. Él respondió: ‘sí, sí, estoy bien, Chris; por favor, sigue, ¡sigue!’”, relató Thrall.
“Esto no es nada nuevo, ya sabes: a veces yo me adelantaba, a veces se adelantaba él”.
Mientras Thrall descendía, se encontró con un escalador polaco de su grupo que estaba pasando dificultades, y continuaron el descenso juntos. Sin embargo, Dawa Sherpa nunca logró alcanzarlos.
“Fue un largo intento de alcanzar la cumbre. Lo que debería haber durado cinco días —la subida a la cima y el regreso— nos llevó 11 días. Así de difíciles eran las condiciones”, comentó Thrall.
“Así que me pregunté: ¿debo volver a buscar a Sherpa, quien probablemente aparecerá sano y salvo, tal como ha hecho cientos de veces antes?”, añadió.
Un familiar, Kung Sherpa, había expresado su descontento con el ritmo de las labores de búsqueda en una entrevista concedida a Outside, una publicación especializada en deportes de aventura.
La búsqueda, una vez que finalmente se puso en marcha, fue iniciada por una empresa llamada 8K Expeditions, la cual logró, en última instancia, evacuarlo por vía aérea y ponerlo a salvo.
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La autora franco-iraní alcanzó reconocimiento internacional con “Persépolis”, una serie de novelas gráficas y autobiográficas en las que narra su infancia durante la Revolución Islámica de 1979.
La autora, directora, ilustradora y activista franco-iraní Marjane Satrapi, conocida principalmente por su serie de novelas gráficas “Persépolis” que fue adaptada a la pantalla grande, falleció a los 56 años, según confirmó el gobierno de Francia.
Un comunicado publicado por el Palacio del Elíseo, la sede de la presidencia francesa, describe a la autora como “una figura destacada de la cultura francesa y una artista comprometida con la libertad, cuyo trabajo transmitió un mensaje universal y le valió un enorme reconocimiento internacional”.
Asimismo asegura que “Persépolis”, que fue publicada en 2000, “cautivó a una audiencia global”.
La serie relata la historia de la joven Marjane durante y después de la Revolución iraní, también conocida como Revolución Islámica.
Ocho años después, su adaptación cinematográfica, co-dirigida por la propia Satrapi, fue nominada al Oscar a la mejor película de animación.
“Marjane Satrapi murió de tristeza más de un año después del deceso de Mattias Ripa, su marido y el amor de su vida”, dijeron sus allegados en un comunicado transmitido este jueves a la agencia de noticias AFP.
Recientemente, la autora publicó una serie de emotivos mensajes en Instagram en los que escribió: “He perdido al amor de mi vida”.
El presidente de Francia, Emmanuel Macron, rindió homenaje a Satrapi y la describió como “una gran artista que transformó su infancia iraní en una fábula universal”.
“Con su mirada infantil, su ironía, su ternura y sus demonios internos, la autora creó un mundo profundamente conmovedor con el que los lectores se identificaron”, señaló el comunicado del Elíseo.
Satrapi, una crítica abierta del gobierno iraní, retrata en su memoria autobiográfica “Persépolis” la infancia que vivió en Teherán, la capital iraní, marcada por las restricciones impuestas tras la Revolución Islámica de 1979.
La obra continúa con su vida en el exilio en Europa, a donde sus padres la enviaron posteriormente.
En una entrevista con el diario británico The Guardian en 2024, Satrapi afirmó que “Persépolis”buscaba hacer que los lectores occidentales reflexionaran sobre la humanidad del pueblo iraní y comprendieran que “son, en realidad, seres humanos como nosotros”.
La versión cinematográfica contó con las voces de Chiara Mastroianni en el papel de la joven Marjane y Catherine Deneuve como su madre.
La presidenta de la Asamblea Nacional francesa, Yaël Braun-Pivet, escribió en X que Francia ha perdido “a una artista inmensa”.
“Marjane Satrapi convirtió su obra en un acto de libertad. Con ‘Persépolis’ dio rostro y voz a la revolución iraní, defendiendo con orgullo la lucha por la libertad y la dignidad de las mujeres”, añadió.
“Persépolis” ha sido traducida a cerca de 20 idiomas y ha alcanzado ventas que superan los 400.000 ejemplares en Francia y los 1,2 millones a nivel mundial.
Nacida en 1969 en Rasht, una ciudad del norte de Irán situada a orillas del mar Caspio, Marjane Satrapi creció en Teherán.
Hija de un ingeniero y de una diseñadora de moda —descendiente del monarca persa Nasser al Din Shah Qajar, quien gobernó entre 1848 y 1896—, Satrapi se trasladó a Austria a los 14 años.
Allí cursó durante cuatro años sus estudios en el prestigioso Lycée Français de Viena.
Tras finalizar el bachillerato, regresó temporalmente a Irán debido a un grave episodio de bronquitis.
A su vuelta, se encontró con un Teherán profundamente transformado, una experiencia que más tarde plasmaría en el segundo volumen de la serie “Persépolis”.
Su rechazo a la Legión de honor
Obtuvo una maestría en comunicación visual en la Universidad Islámica Azad de Teherán, etapa en la que contrajo matrimonio y, más tarde, se divorció.
Sus padres la animaron a dejar Irán y regresar a Europa, decisión que acabó llevándola a Francia en 1994, donde continuó su formación en la Haute École des Arts du Rhin, en Estrasburgo, en el este del país.
Tras más de una década residiendo en Francia, obtuvo la nacionalidad francesa en 2006.
El año pasado rechazó la Legión de Honor, la máxima distinción civil que concede el Estado francés, en señal de protesta por lo que calificó como la “hipocresía” de su país de adopción en su relación con Irán.
Resaltó que rechazar esta condecoración no era una acción en contra de Francia, sino que surgía de su profundo amor y esperanza en que el país europeo se mantuviera fiel a sus principios y valores.
Satrapi rechazó recibir la Legión de Honor, la máxima distinción de Francia.
En su mensaje, se refirió a la “contradicción” en las políticas francesas, diciendo que mientras los hijos de los oligarcas del gobierno iraní podían pasar fácilmente sus vacaciones y tiempo libre en Francia, los jóvenes iraníes que luchaban por la libertad ni siquiera pueden obtener visas de turista.
“En la vida he aprendido a no tener miedo”
Durante sus últimos años, participó en protestas en favor de la libertad y los derechos frente al régimen en Irán.
A raíz del movimiento Mujer, Vida, Libertad, surgido en 2022 tras la muerte de Mahsa Amini —una joven que fue detenida por la policía de la moral por no llevar correctamente el velo—, Satrapi explicó al sitio web de noticias Deadline que sus padres habían salido a las calles años atrás para protestar contra la imposición del hijab a las mujeres en 1983.
Sobre su padre, señaló: “Fue uno de los muy pocos hombres que lo hicieron; entonces no se entendía que los derechos de las mujeres son los derechos de la sociedad”.
También reveló haber recibido amenazas e insultos por parte del régimen a raíz de “Persépolis”y de su activismo.
“Me han llamado mentirosa y espía. En la vida he aprendido a no tener miedo”, afirmó. “No es que no sientas miedo; lo sientes, pero luego decides si dejas que te afecte o no”.
“No es que sea intrépida o imprudente, pero en mi país hay niños de 17 años que están siendo asesinados, mientras yo ya he vivido más de medio siglo”.
Tras años alejada del mundo del cómic, Satrapi estuvo al frente de la obra colectiva de no ficción gráfica “Mujer, vida, libertad”, publicada en 2023 tras la ola de protestas desatada por la muerte de Mahsa Amini.
A través de relatos breves e ilustraciones, la obra documenta el origen y la evolución del movimiento, al tiempo que sitúa el lema Mujer, Vida, Libertad dentro de una historia más amplia marcada por la represión, el control sobre el cuerpo femenino y la resistencia de las mujeres iraníes.
“Si se eliminan el arte y la cultura (…) la sociedad se derrumba”
Satrapi declaró a la BBC en 2024: “Si se eliminan el arte y la cultura de cualquier sociedad, esta se derrumba”.
Entre sus otros trabajos cinematográficos se encuentra la comedia de terror de 2014 The Voices, protagonizada por Ryan Reynolds como un trabajador con esquizofrenia cuyas alucinaciones lo llevan a cometer un asesinato.
También dirigió “Madame Curie” (2019), una película biográfica sobre la pionera física y química polaco-francesa, protagonizada por Rosamund Pike, así como Poulet aux Prunes (2011). Entre otras de sus obras escritas figuran Broderies.
La empresa productora y distribuidora de películas StudioCanal UK publicó un homenaje en X en el que recordó a la “brillante” y “extraordinaria artista y cineasta detrás de ‘Persépolis’”.
“A través de esta película profundamente personal y poderosa, ofreció al público una historia de identidad, libertad, exilio y resistencia que sigue resonando en todo el mundo”, añadió.
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