Una mujer que sujetó las piernas de su marido cuando este estuvo a punto de ser succionado por la cabeza por la ventanilla de una aeronave de Ryanair el pasado viernes, dijo que “la mitad de su cuerpo sobresalía del avión”.
Svetlana Grković, quien viajaba con su marido Ljubisa Karović desde Salónica (Grecia) a Memmingen (Alemania), declaró a la emisora pública griega ERT que él estuvo “afuera hasta el pecho” durante dos minutos.
“Reaccioné de inmediato y le agarré las piernas. Pensé: ‘Si morimos, morimos juntos’”, declaró Grković al medio serbio Nova.
Con la ayuda de otros dos pasajeros, Grković pudo meter de nuevo en el interior de la aeronave a su marido quien, según ella, perdió el conocimiento tres veces.
“Gravemente herido y en estado de shock”
“La chica que estaba sentada a su lado lo agarraba por la mano”, declaró Grković a ERT. “Entre tres personas lo jalábamos de vuelta adentro. Las máscaras de oxígeno cayeron y se desató el caos”.
“Colocaron una maleta contra la ventana, pero salió succionada”, añadió.
Grković dijo que parecía que parte del motor del avión se había desprendido, rompiendo la ventana junto a su esposo y provocando una descompresión en la cabina. Otros pasajeros también informaron haber escuchado lo que sonó como una explosión.
Un asesor técnico designado por la familia cree que el incidente comenzó con una falla en el motor derecho de la aeronave, lo que provocó que algo impactara y rompiera la ventana de la cabina antes de la rápida pérdida de presión. Esta evaluación no ha sido confirmada por los investigadores.
Los pasajeros habían declarado previamente a los medios locales que Karović tenía el cinturón de seguridad puesto, lo que ayudó a los demás pasajeros a sujetarlo mientras su cabeza y hombros estaban fuera del avión.
Svetlana Grković declaró que su marido, de 61 años, está “gravemente herido y en estado de shock”.
“Para mí es importante que esté vivo… tiene la mano particularmente herida y sufre quemaduras. No puede comunicarse, no recuerda nada de lo sucedido”, dijo.
Según declaró a ERT, “cada vez que oye hablar de aviones empieza a temblar”, y añadió: “Yo también estoy en un estado psicológico muy delicado… Temí por nuestras vidas. Tenía miedo de que el avión se estrellara”.
Según los datos de seguimiento, el vuelo de Ryanair llevaba unos 10 minutos en el aire cuando descendió bruscamente 9.000 pies (2.700 metros).
En un comunicado, Ryanair informó que su vuelo del viernes por la mañana desde Tesalónica a Memmingen regresó “poco después del despegue cuando una ventanilla de pasajeros se desprendió en pleno vuelo”.
“El avión aterrizó con normalidad y los pasajeros regresaron a la terminal. Un pasajero solicitó y recibió asistencia médica en tierra en Salónica”, declaró la aerolínea irlandesa de bajo coste.
“Enseguida nos dimos cuenta de que se había producido una descompresión. Se oían gritos… por un momento pensé que alguien había abierto accidentalmente la puerta de emergencia”, declaró Christina, otra pasajera, a Radio Tesalónica.
“Pensábamos que el avión se iba a estrellar”
Otra pasajera, Sofía, declaró a Radio Salónica: “Pensábamos que el avión se iba a estrellar. La descompresión fue extrema. Sentíamos que no podíamos respirar. El hombre herido sangraba y perdió el conocimiento varias veces, probablemente por la falta de oxígeno y el shock”.
El avión -que según se cree tiene 18 años- era operado por Malta Air, filial de Ryanair.
El operador del aeropuerto de Tesalónica, Fraport Greece, declaró que “el incidente está siendo investigado por la Autoridad Helénica de Investigación de la Seguridad Aérea y Ferroviaria”.
Según los medios locales, el hombre de 61 años permanece hospitalizado mientras continúa la investigación para esclarecer las causas del incidente.
Debido a que la aeronave es un Boeing 737-800 de fabricación estadounidense y el incidente ocurrió en el espacio aéreo de Macedonia del Norte, investigadores de múltiples autoridades de aviación internacionales están colaborando en la investigación, incluyendo Boeing, la Administración Federal de Aviación de Estados Unidos y la Agencia Europea de Seguridad Aérea.
Información adicional de Nikos Papanikolaou.
Este artículo fue escrito originalmente en inglés y usamos una herramienta de inteligencia artificial para traducirlo. Un periodista de la BBC revisó el texto antes de su publicación. Más información sobre cómo usamos IA.
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La aprobación de la eutanasia en muchos países ha llegado después de encendidas campañas en pro y en contra de la ley.
Catalina Giraldo, una psicóloga colombiana de 31 años, murió por eutanasia el 9 de julio tras sufrir casi una década de una profunda depresión, ansiedad y dolor psicológico que intentó aliviar con años de psicoterapia, innumerables esquemas farmacológicos y procedimientos electroconvulsivos sin resultado.
Pero no era así como quería terminar su vida.
En lugar de la eutanasia, donde el fármaco que produce la muerte es administrado por un médico, Catalina había solicitado morir por suicidio con asistencia médica, una figura jurídica que le permite a la persona acceso a un fármaco que ella misma se administra bajo acompañamiento médico.
En una entrevista con la cadena de noticias Caracol, en Colombia, Catalina argumentó que el suicidio médicamente asistido era el camino que encontró para ponerle fin a su vida de una manera no violenta y menos traumática para su familia.
“Tal vez de esta manera ocasione el menor sufrimiento posible. Tal vez de esta manera ella me pueden acompañar en el proceso”, expresó.
“Creo que esta es una manera más amable y más amorosa posible”, continuó. “Para mí, pedir el suicidio médicamente asistido es un acto de amor, un acto de amor conmigo misma pero un acto sobre todo de amor con mi familia”.
Pero Catalina se tropezó con una serie de bloqueos institucionales que le impidieron cumplir con su deseo y se vio enfrascada en una cruzada jurídica para reclamar su derecho.
Falta de reglas claras
Colombia fue el primer país en América Latina, y uno de solo 10 en el mundo, donde es legal la práctica de la eutanasia. Sin embargo, la asistencia médica al suicidio no ha sido regulada. Es decir, no existen unas reglas claras para que los médicos la realicen.
Catalina había recurrido a la figura de la asistencia médica al suicidio porque su solicitud inicial de eutanasia le fue negada por su EPS (entidad promotora de la salud que asegura a los usuarios y administra los recursos).
El argumento fue que ella no tenía una enfermedad grave e incurable que le producía un sufrimiento físico o psicológico que no era compatible con la idea de una vida digna, como establece el reglamento, y que había tratamientos disponibles.
Catalina se vio enfrascada en una larga batalla jurídica para reclamar su derecho a morir con dignidad.
Tras insistir en que sus síntomas no habían mejorado pese a seguir múltiples tratamientos de acuerdo con las indicaciones de sus médicos durante años, Catalina buscó la asesoría del abogado Lucas Correa Montoya para poder terminar con su vida de forma digna, asistida por los médicos.
Tras 10 meses de reclamos, tutelas, fallos en contra, bloqueos institucionales y lo que el abogado Correa llamó “una tormenta perfecta de negligencia” en la que ni el Congreso, ni el Ministerio de Salud, ni el mismo sistema de salud tenía “las reglas para llevar a cabo el procedimiento”, Catalina Giraldo accedió a la eutanasia, esperando una decisión que nunca llegó.
La batalla judicial en la Corte Constitucional se mantiene para que el suicidio medicamente asistido sea reglamentado como una alternativa al derecho de morir dignamente.
“Barreras en el sistema”
En Colombia, la eutanasia fue despenalizada en 1997, pero solo se convirtió en ley en 2015, siendo el primer país de América Latina en permitirla.
Desde entonces se han llevado a cabo 157 procesos.
En julio de 2021, la Corte Constitucional del país extendió el derecho a una muerte digna a quienes padezcan “un intenso sufrimiento físico o psíquico” por causa de una lesión o enfermedad incurable.
Desde que fue promulgada la ley de eutanasia en Colombia, el Ministerio de Salud estableció los lineamientos para regular el derecho a la muerte digna.
La ayuda para morir debe prestarla “un profesional de la medicina” con la autorización de un “comité científico-interdisciplinario”.
Sin embargo, Colombia también cuenta con una figura llamada libertad de conciencia que les permite a los médicos no realizar el procedimiento si este va en contra de sus creencias personales.
De acuerdo con el Laboratorio de Derechos Económicos, Sociales y Culturales, en el país “todavía existen barreras dentro del sistema de salud que no permiten que el ejercicio del derecho fluya con normalidad”.
Estos son los otros nueve países donde es legal la eutanasia activa.
1. Países Bajos
Fue el primer lugar en el mundo en aprobar la eutanasia activa en abril de 2002, luego de que se tomaran diferentes decisiones judiciales con anterioridad que abrieron paso a la legislación.
En 1973, un médico fue condenado por haber facilitado la muerte de su madre tras reiteradas solicitudes explícitas de eutanasia.
El caso generó gran conmoción y, aunque se mantuvo la condena, el fallo del tribunal estableció criterios en los que no se requería que un médico mantuviera vivo a un paciente en contra de su voluntad.
2. Bélgica
Poco más de un mes después de la aprobación en Países Bajos, Bélgica también legalizó la eutanasia y el suicidio asistido.
Fue también, años después, el primer país del mundo donde se aprobó la eutanasia para menores de 12 años en casos de enfermedad terminal.
3. Luxemburgo
El Parlamento de Luxemburgo aprobó la legalización de la eutanasia en marzo de 2009.
Los pacientes terminales tienen la opción de solicitar el procedimiento después de recibir la aprobación de dos médicos y un panel de expertos.
4. Canadá
La eutanasia en Canadá es llamada “asistencia médica para morir” y fue legalizada junto al suicidio asistido en junio de 2016.
El país establece estrictos requisitos, que van desde solicitar el procedimiento 10 días antes de ponerse en práctica, la presencia de dos testigos independientes y la aprobación de dos médicos, quienes deben confirmar que el paciente no tiene cura y que está en una avanzada fase de sufrimiento.
5. Nueva Zelanda
El país fue el primero en el mundo en someter la eutanasia a referendo, junto a las boletas de las elecciones generales a finales de 2020.
La mayoría de los votantes apoyó la medida, lo cual abrió las puertas para que la ley entrara en vigor el 6 de noviembre de 2021, doce meses después del recuento final de votos.
Quienes soliciten la eutanasia deben tener 18 años y necesitan la aprobación de dos médicos.
6. España
España aprobó la ley de eutanasia en marzo de 2021 tras una votación en el Parlamento con 202 votos a favor, 141 en contra y dos abstenciones.
A pesar de su tradición católica, España aprobó una legislación que garantiza a las pacientes terminales el acceso tanto a la eutanasia (administrada por un médico) como el suicidio asistido (en el que el paciente recibe los medicamentos con los que podrá poner fin a su vida).
Como en muchos de los otros países donde fue aprobada antes, en España la ley requiere que el solicitante sufra una enfermedad grave e incurable o un padecimiento “grave, crónico e imposibilitante” que cause un “sufrimiento intolerable”.
En 2024, se dio el caso de Noelia Castillo Ramos, una joven española que, a pesar de recibir el aval unánime de los expertos para acceder a la eutanasia, tuvo que esperar dos años porque su padre interpuso un recurso para frenar el procedimiento alegando que Noelia sufría de problemas de salud mental.
Noelia tuvo que recurrir a los tribunales una y otra vez. Hubo hasta cinco instancias judiciales y en todas le dieron la razón. Es un caso paradigmático ya que fue el primero que llegó a los tribunales después de la aprobación de la ley de eutanasia en España.
7. Portugal
Desde 2023, los portugueses tienen derecho legal a solicitar la eutanasia.
Pero al no haber una reglamentación específica al respecto para aplicarla, esto que hace la ley no sea muy útil en la práctica.
Pero además, a petición de varios diputados conservadores y de la Proveedora de la Justicia (equivalente al Defensor del Pueblo), el Tribunal Constitucional de este país examinó el texto y vetó varios puntos en 2025.
8. Uruguay
Uruguay se sumó en octubre de 2025 a la lista de países donde está permitida la eutanasia.
20 de los 31 legisladores presentes votaron a favor del proyecto de “Ley de Muerte digna” tras un recorrido legislativo que duró cinco años.
Según la consultora Cifra, el 62% de los uruguayos estaba a favor de esta ley, aunque contaba con el rechazo de grupo católicos y algunos sectores conservadores de la sociedad uruguaya.
El texto aprobado permite que adultos psíquicamente aptos en la etapa terminal de una enfermedad incurable e irreversible, o que padezcan un sufrimiento insoportable, tengan la opción de elegir la eutanasia y que esta sea realizada por un profesional de la salud.
9. Ecuador
Paola Roldán luchó por muchos años y finalmente logró la despenalización de la eutanasia en Ecuador. Murió en marzo de 2024 tras padecer una larga y dolorosa enfermedad.
En el país andino fue emblemático el caso de Paola Roldán, paciente de esclerosis lateral amiotrófica (ELA).
Desde 2020, Roldán emprendió una emprendió una campaña de sensibilización a favor de las personas que sufren esta rara enfermedad, que afecta a dos de cada 100.000 personas en el mundo, según datos de la Organización Mundial de la Salud.
Hasta que finalmente introdujo una demanda ante la Corte Constitucional de Ecuador, para pedir que se declarara la inconstitucionalidad del artículo 144 del Código Orgánico Integral Penal, que sanciona con penas de entre 10 y 13 años de prisión el homicidio simple, incluyendo los actos de eutanasia.
Tras una larga batalla legal y varios meses de deliberación, en febrero de 2024 la Corte Constitucional le dio la razón y emitió un fallo favorable a su demanda.
Paola Roldán falleció 4 días después.
De esta forma, Ecuador se convirtió en el noveno país del mundo en despenalizar la muerte asistida en circunstancias extremas.
Ahora, dos años después, la Asamblea Nacional de Ecuador inició este mes de marzo el primer debate del proyecto de Ley Orgánica de Eutanasia, con el objetivo de regular el acceso a una muerte digna en el país.
Qué pasa en el resto de América Latina
En Perú, aunque las leyes prohíben la eutanasia, un tribunal falló en 2021 a favor de la solicitud de Ana Estrada, una mujer que padecía polimiositis, una enfermedad rara y degenerativa, y que reclamaba su derecho a una muerte digna.
Su caso se considera como una excepción.
En México, la eutanasia no es legal y varios proyectos de ley para autorizarla han sido rechazados en el Congreso, pero en Ciudad de México y estados como Aguascalientes, Jalisco, Michoacán y Yucatán, entre otros, se permite que pacientes en estados terminales rechacen los tratamientos paliativos, algo que algunos conocen como “eutanasia pasiva”.
La situación es similar en Argentina, donde el Senado aprobó en 2012 una ley que autoriza a rechazar tratamientos que prolongan artificialmente la vida de pacientes con síntomas terminales o irreversibles.
Ana Estrada padecía polimiositis, una enfermedad rara y degenerativa y fue la primera paciente en someterse a la eutanasia en Perú.
En Chile, también desde 2012, los pacientes en estados terminales pueden rechazar la continuidad de los tratamientos.
En diciembre de 2020, la Cámara de Diputados del país andino aprobó el proyecto de ley de Muerte digna y cuidados paliativos que busca, bajo determinadas condiciones, que una persona pueda solicitar asistencia médica para morir.
En Cuba, a finales de 2023, la Asamblea Nacional aprobó la muerte digna como parte de una legislación que actualiza el marco legal del país para su sistema de salud universal y gratuito.
“Se reconoce el derecho de las personas a acceder a una muerte digna, mediante el ejercicio de las determinaciones para el final de la vida, que pueden incluir la limitación del esfuerzo terapéutico, los cuidados continuos o paliativos y los procederes válidos que finalicen la vida”, decía el borrador final de la legislación.
El doctor Alberto Roque, del Instituto de Oncología y Radiobiología de La Habana, le dijo a la agencia Reuters que la medida establece el “marco legal para la futura eutanasia en cualquiera de sus modalidades, es decir, eutanasia activa o suicidio asistido”.
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Como todo en el fútbol, el partido entre Argentina y Inglaterra en el Mundial 2026 genera diversas opiniones e interpretaciones, según a quién se le pregunte, y los expertos deportivos de la BBC no son la excepción.
Para algunos, como Chris Sutton, la selección inglesa nunca tendrá una mejor oportunidad para ganar una semifinal de la Copa del Mundo.
“Sin duda, prefiero enfrentarme a Argentina antes que a Suiza, y supongo que Thomas Tuchel y los jugadores de Inglaterra estarán encantados también; pensarán que pueden hacerle daño a Argentina”.
Para otros, como Andy Cryer, es probable que en Inglaterra se considere a Argentina como ligera favorita para el encuentro.
“El temor a Messi es muy real, aunque los aficionados ingleses también son conscientes de lo que son capaces otros jugadores como (Enzo) Fernández, (Alexis) Mac Allister, (Julián) Álvarez y compañía”.
En lo que ambos parecen coincidir es que ninguno de los dos equipos ha jugado su mejor fútbol.
“La trayectoria de Argentina en el torneo ha sido similar a la de Inglaterra hasta el momento. No se considera que ninguno de los dos equipos esté jugando especialmente bien, pero su carácter y espíritu han bastado para seguir adelante”, opina Cryer.
Para este analista deportivo, ambos equipos han dependido de momentos de genialidad individual: “Messi en el caso de Argentina, y (Harry) Kane y (Jude) Bellingham en el de Inglaterra”.
Ambas selecciones no han mostrado el nivel de los equipos de la otra semifinal.
Sutton, por su parte, cree que Inglaterra no ha estado ni cerca de su mejor nivel y ha llegado a esta instancia gracias a determinados momentos de brillantez de sus jugadores y a un sorteo bastante favorable hasta ahora, pero aun así piensa que puede derrotar a la “albiceleste”.
“Argentina es la vigente campeona, es un equipo curtido y, por supuesto, cuenta con Lionel Messi… pero se trata de una selección argentina mediocre en comparación con algunos de sus grandes equipos del pasado”.
El “factor Messi”
“Argentina es un equipo muy potente, con una gran fortaleza anímica y una aparente negativa a dejarse vencer, tal como demostró al remontar con tres goles en los minutos finales para derrotar a Egipto”, escribe el periodista de la BBC Philip McNulty.
“Y luego está el gran Messi…”, añade.
A sus 39 años, opina McNulty, sigue siendo el jugador argentino capaz de cambiar el rumbo de un partido y el que más teme Inglaterra.
“Hoy en día, gran parte de su juego lo desarrolla a ritmo de caminata, pero sus compañeros de selección están dispuestos a sacrificarse por él porque saben de lo que es capaz. Podría decidir el encuentro en una sola acción”.
Cryer lo llama el “factor Messi” y agrega que genera una enorme expectativa en Reino Unido:
“Es la primera vez que Messi se enfrenta a Inglaterra, lo cual resulta ciertamente emocionante; es el jugador del que todo el mundo habla”.
En su último Mundial, Messi jugará por primera vez contra Inglaterra.
Adwaidh Rajan, otro periodista deportivo de la BBC, recuerda que el partido de este miércoles se juega 40 años después de que Diego Maradona “prácticamente por sí solo, eliminara a Inglaterra en los cuartos de final en México”, y que Argentina cuenta para esta ocasión con otra “superestrella con el dorsal número 10”.
“Sin embargo, Inglaterra también tiene a su propio y emblemático ’10’ en Jude Bellingham, autor de dos goles en cada uno de los dos últimos partidos de eliminatorias —convirtiéndose en el primer jugador en lograr tal hazaña desde Maradona en 1986—, mientras que el capitán Harry Kane iguala a su compañero con seis goles en lo que va de verano”.
Para Andy Cryer, Bellingham y Messi son las dos estrellas de sus respectivos equipos: “Existe la sensación de que uno de ellos volverá a brillar con luz propia”.
Pero como recuerda Sutton, quien presenció el partido entre Argentina y Suiza de los cuartos de final, no será Bellingham el encargado de marcar a la estrella argentina sino Declan Rice, si logra superar las dolencias que padeció en los últimos días.
“Los suizos se dieron cuenta de que no se le podía dar ni un centímetro de espacio a Messi, y Granit Xhaka lo hizo a la perfección (…) si Tuchel tiene un plan para evitar que se mueva hacia los espacios libres, creo que Inglaterra tendrá suficiente calidad en el resto de las posiciones para ganar”.
Los ingleses no olvidan la “mano de Dios” de Maradona.
Fortalezas y debilidades argentinas
Los expertos de BBC Sports también parecen coincidir en dónde está la faceta más peligrosa de los rivales de Inglaterra -de la mitad del campo en adelante- y la zona más vulnerable de los argentinos, del círculo central para atrás.
“Cuentan con una gran solidez en el centro del campo gracias a Enzo Fernández y Alexis Mac Allister; por su parte, Julián Álvarez es un talento excepcional —aunque a menudo subestimado—, como quedó patente con su gol ante Suiza. Además, realiza un gran trabajo de sacrificio que permite a Lionel Messi desplegar todo su genio”, señala McNulty.
“Si presentan alguna debilidad, quizá sea en el eje de la defensa: el temperamento de Cristian Romero puede resultar impredecible y la falta de estatura de Lisandro Martínez es un aspecto que los rivales pueden aprovechar, como hizo Egipto”, añade.
Para Sutton, la defensa argentina es floja tanto en la zaga central como en los laterales:
“Argentina se mostró vulnerable por las bandas (contra Suiza). Dan Ndoye puso en serios aprietos a Nahuel Molina —titular en el lateral derecho— y terminó marcando un gol. Al final sustituyeron a Molina, pero tanto si juega él como si lo hace Gonzalo Montiel contra Inglaterra, tendrán mucho trabajo para frenar a Anthony Gordon”.
Este periodista tampoco cree que Nicolás Tagliafico, en la banda izquierda, pueda con los delanteros ingleses que atacan por esa franja, sea Noni Madueke o Bukayo Saka.
“Además, en el centro de la defensa, Lisandro Martínez ha cometido error tras error en este torneo. Estoy seguro de que volverá a cometer algún fallo grave”.
Inglaterra se jacta de tener su propia superestrella con el “10” en la camiseta.
En el historial de partidos mundialistas entre Inglaterra y Argentina, dos recuerdos parecen haber quedado marcados tanto en periodistas deportivos como simpatizantes ingleses: la “mano de Dios” de Maradona en 1986 y la expulsión de David Beckham en 1998 tras lo que interpretan como una “provocación” de Diego Simeone.
“Los enfrentamientos anteriores han sido bastante tensos y espero más de lo mismo en esta ocasión”, dice Sutton. “No me sorprendería ver alguna que otra provocación por parte de los jugadores argentinos, ya que disfrutan de ese tipo de situaciones”.
Para este periodista de la BBC, sus rivales de este miércoles “estarán encantados si el partido deriva en ese escenario caótico donde los ánimos se caldean y los jugadores ingleses corren el riesgo de perder la cabeza”.
Por eso, además de pronosticar una victoria inglesa, este periodista anticipa que Argentina terminará el partido con nueve jugadores.
Las estadísticas de los 4 semifinalistas y la “verdadera final”
En un detallado análisis de los cuatro semifinalistas, el experto en estadísticas deportivas de la BBC Chris Collinson destaca algunas de las características más favorables del juego de la selección sudamericana, así como sus registros no tan promisorios.
“Argentina, vigente campeona, es el equipo que más goles ha marcado (17) y ha sido la más efectiva de cara al arco contrario, convirtiendo el 18% de sus ocasiones de gol”.
El analista destaca que es muy posible que se vean muchos goles en la semifinal con Inglaterra porque ninguno de los dos equipos ha mostrado solidez defensiva y son los dos de los cuatro que llegaron a esta instancia que más tantos han recibido (6).
“El hecho de que Argentina presente el peor porcentaje de éxito en duelos por arriba de los cuatro semifinalistas debería dar esperanzas a Inglaterra de poder seguir sacando partido a su juego aéreo”.
Collinson también indica que el equipo argentino ha sido el que más distancia ha recorrido (706,5 km), aunque esto lo explica porque han jugado más tiempo, ya que dos de sus tres partidos de eliminación directa fueron a prórroga.
Al tener en cuenta el tiempo de juego de 90 minutos, resalta el experto, los argentinos son quienes menos han corrido y menos sprints han realizado en comparación con los otros tres.
De hecho, sus rivales -Cabo Verde, Egipto y Suiza- han corrido más que ellos en todos los partidos disputados hasta ahora, indican los datos.
“No sorprende, por tanto, que los vigentes campeones hayan sido también los menos agresivos a la hora de presionar al rival, recuperando el balón en zonas adelantadas con menos frecuencia que Inglaterra, Francia y España”.
Los equipos dirigidos por Tuchel y Scaloni han sido los dos semifinalistas que más goles han concedido.
“Ocurra lo que ocurra el miércoles, el partido promete ser histórico. Una semifinal de la que se hablará en Inglaterra durante años”, dice Cryer, aunque reconoce que muchos de sus compatriotas piensan que “el verdadero duelo decisivo” está en la otra semifinal.
“Francia ha mostrado una superioridad imponente y España un gran control de juego; tanto Argentina como Inglaterra tendrían que elevar considerablemente su nivel para plantar cara a cualquiera de esos dos equipos en una final”.
Por su parte, Sutton cree que “la semifinal entre Francia y España debería ser la final” ya que los españoles son los mejores en cuanto a su forma de jugar y de controlar los partidos, mientras que los franceses cuentan con potencia ofensiva y talento.
Según este periodista, si bien Inglaterra vencerá a Argentina, será muy difícil que gane el campeonato:
“En mi opinión, Francia y España han sido los dos mejores equipos de este torneo; para mí, quien gane este partido también ganará el Mundial”.
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Cuando Nina Blom era pequeña, su madre la llevó a 16 hospitales para que la trataran por enfermedades que no existían.
Nina Blom parecía una niña normal que jugaba y disfrutaba cantando y bailando.
Pero de pronto, su madre se convenció de que Nina estaba gravemente enferma. La enviaba constantemente a hospitales para hacerse pruebas y tratamientos: 16 veces en tan solo unos años.
Nina, que creció en los Países Bajos en las décadas de 1970 y 1980, tuvo que usar una silla de ruedas y su madre le dijo que padecía una enfermedad muscular incurable.
Muchos profesionales médicos examinaron a la niña, pero no lograron descifrar qué le ocurría.
Fue un doctor perspicaz quien logró reconstruir la historia de Nina y descubrir la verdadera y oscura razón de su enfermedad: su madre.
La falsificación de enfermedades pediátricas también se conoce con otros nombres, como “enfermedad fabricada o inducida” o “síndrome de Munchausen por poder”.
Se trata de una forma de maltrato infantil en la que el cuidador —generalmente un progenitor— exagera o provoca deliberadamente una enfermedad en el niño.
Las razones por las que se produce la falsificación de enfermedades pediátricas no se comprenden del todo y siguen siendo analizadas.
Siendo adulta, Nina publicó sus experiencias en un libro titulado “Eres un niño horrible”, las cuales inspiraron una novela gráfica para jóvenes llamada “Vas a morir”, de Margreet de Heer y Nina Blom.
El programa de radio BBC Outlook la entrevistó.
“Yo era una niña muy alegre”
“Tengo lindos recuerdos con mi hermana en el ático de la casa, teníamos nuestro lugar propio para jugar”, cuenta Nina.
Le encantaba la música, bailar, y solía ser una niña muy alegre.
Pero esos momentos eran muy poco comunes y pocas veces la madre la dejaba salir a la calle. Cuando tenía 8 años, comenzó a sentirse cada vez más enferma y terminó bajo el estricto control de su madre.
Tenía constantes problemas estomacales y perdió mucho peso.
“Recuerdo que mi madre me hacía sentir mucho miedo y me decía que tenía que ir al hospital”. En esas visitas le daban jugo de manzana y sopa y, extrañamente, se sentía bien.
El doctor decía: “Nina está bien, está bien ahora, no tenemos nada que hacer, se puede ir a casa”, relata.
Sin embargo, la madre insistía en que regresaran al hospital y que le dijera al médico que le dolía el estómago.
Nina recuerda el tiempo que fue muy feliz junto a su hermana antes de que comenzara la pesadilla.
Una vez de vacaciones, mientras Nina nadaba con su hermana en la piscina, hubo un momento en el que la niña se quejó de una molestia muscular porque había nadado mucho.
Entonces la madre le dijo que tenía una enfermedad en los músculos. “Tienes que ir al hospital por unos días”.
Nina le dijo que no sentía ningún dolor cuando regresaron de las vacaciones y su madre le contestó: “No me hagas quedar en ridículo. Sientes dolor y se lo vas a decir al médico”.
Era todo muy confuso para la niña porque no entendía qué estaba pasando.
“En el hospital me sentía culpable porque había otros niños ahí que tenían cáncer, que estaban realmente muy enfermos”, dice.
“No me pasa nada malo”, pensaba recostada en una camilla.
“A mi lado había un niño que murió porque estaba muy enfermo”.
Algunas veces su padre se preguntaba qué le pasaba a su hija, pero seguía lo que decía la madre. “No hizo nada para protegerme”.
“Era despiadada”
Nina vivió años de abuso infantil físico y psicológico.
En el hospital le hicieron todo tipo de exámenes, incluyendo algunos muy dolorosos como una biopsia de médula ósea ,y no le encontraron nada.
“Mi madre siempre estaba presente y parecía que lo disfrutaba”, cuenta Nina.
La madre le exigía que no llorara, que fuera valiente.
“Yo era una niña feliz que sonreía, pero cuando mi madre me veía sonriendo se enojaba y me castigaba”, explica. “Actuaba como si quisiera que sintiera dolor”.
La castigaba destruyendo sus libros favoritos y, cuando era un poco más grande, le imponía castigos físicos y psicológicos. “Era despiadada, no tenía corazón”.
En una ocasión estuvo cuatro semanas en el hospital hasta que los médicos decidieron enviarla a casa.
Cuando volvió a su hogar, la madre la puso en una silla de ruedas.
Le hizo abandonar el colegio y trasladaron su cama a la sala. “No tenía permitido dormir en mi habitación”.
Pasaba la mayor parte del tiempo en la cama, sin ningún contacto con el mundo exterior.
“Me gustaba escuchar música, pero cuando mi madre vio que lo disfrutaba, me la quitó”.
La niña aprendió a no expresar sus sentimientos. En esa época, Nina soñaba con que alguien la rescatara.
Varias veces se mudaron de casa y la madre siempre encontraba nuevos médicos para que la examinaran. Entonces, la pesadilla comenzaba una y otra vez.
Como Nina tejía para pasar las horas, un día le comentó a la madre que las manos le dolían. La madre reaccionó de inmediato, le dijo que algo terrible le estaba ocurriendo y le vendó los brazos. La venda quedó tan apretada que los brazos y los dedos se entumecieron.
“No te puedo decir lo terrible que era ver a mi madre esperando que sintiera dolor. Ella lo disfrutaba”.
“Vas a morir”
Su madre la obligaba a usar una silla de ruedas y le vendaba los brazos hasta hacerle sentir dolor.
Con el paso del tiempo, la madre cambió el relato. “Si descubro que no tienes dolor y que inventaste todo esto, te haré daño”.
Como niña, Nina estaba cada vez más confundida.
Al pasar todo el tiempo postrada y con los brazos vendados, Nina empezó a perder fuerza. Los médicos la enviaron a pasar un tiempo a una clínica para que recibiera fisioterapia.
Cuando el padre descubrió que la niña quedó sola en esa clínica, se la llevó.
Sin embargo, Nina fue enviada a otra clínica Allí aprendió a caminar una vez más y se enamoró de un niño que también estaba en la clínica.
Después de mucho tiempo, la niña comenzó a ser otra vez feliz, hasta que los médicos de la clínica decidieron que podía ir de visita todos los fines de semana a su casa.
Cuando la madre la fue a recoger le dijo: “Tienes que ponerte las vendas una vez más”.
“Secretamente me daba pastillas y no tenía permiso para caminar en la casa”, relata Nina.
La historia se repitió una vez más tal como había ocurrido antes. “Fue horrible”, dice.
Finalmente los fines de semana de visita en casa se acabaron y fue enviada de regreso a vivir con sus padres de manera permanente.
Cuando tenía 12 años, su madre se enfermó. En esa época, Nina no tenía permiso para caminar, pero sí le permitían gatear. Estaba contenta con esas libertades que podía tomar gracias a la ausencia de su madre.
Y cuando la mujer regresó a casa, el padre de Nina tuvo un colapso mental.
La madre reclamaba que tenía dolores de estómago y comenzó a culpar a la niña por sus problemas físicos.
En un momento de discusión familiar, el padre -que se había vuelto impredecible y agresivo- tuvo un momento de furia y lanzó su taza de café caliente en el pie derecho de la niña.
La violencia entonces ya no solo provenía de su madre, sino también de su padre.
A medida que pasaba el tiempo, la madre seguía descubriendo nuevas supuestas enfermedades del corazón y otras partes de su organismo.
Hasta que un día le dijo: “Vas a morir”.
“Esa fue la primera vez que me sentí realmente sola, como si estuviera cayendo en un agujero negro”, recuerda. “Fue desgarrador, realmente lo fue”.
“Queremos la eutanasia, ¿puede ayudarnos, doctor?”
Pero algo estaba a punto de pasarle a Nina.
Durante una estancia en otro hospital, conoció a un nuevo pediatra: el doctor Vrienten.
El médico entró en la habitación donde la niña estaba hospitalizada y le dijo que buscaría un lugar donde pudieran ayudarle a mover sus extremidades, sus articulaciones, para que pudiera volver a caminar.
La niña, confundida e incrédula, se preguntaba qué estaba pasando.
Su madre le había explicado que tenía una enfermedad muscular y que iba a morir. De todos modos, siempre había existido algo de duda en su cabeza, pero no se atrevía a hacer preguntas.
Cuando su madre supo que el médico la estaba derivando a un centro de rehabilitación estalló en ira y le dijo: “¿Qué clínica? Te vas a morir”. Entonces la niña tuvo que volver a casa.
De regreso, la madre la obligaba a poner las piernas en forma de X y usaba almohadas para atarlas en esa posición y que se mantuvieran así. Le quitaba la comida, le instaló una sonda de alimentación por la nariz y la obligó a tomar 20 pastillas al día.
Una vez más regresó a otro hospital, como ya le había ocurrido tantas veces. En esta ocasión, la madre estaba con ella las 24 horas del día y cuando las enfermeras le pedían que le tomara la temperatura a su hija, ella cogía una taza y metía el termómetro en el agua caliente para falsear la temperatura.
Posteriormente, en una visita médica, la niña no se sentía bien. Estaba acostada en la camilla y le costaba respirar. De pronto, se dio cuenta de que el médico estaba de pie junto a su madre, cuando ésta le dijo claramente: “Queremos la eutanasia, ¿puede ayudarnos, doctor?”.
Nina recuerda que incluso ella misma le expresó ese mismo deseo al médico, cansada de tantos años de sufrimiento
La niña le dijo al médico: “Doctor, quiero morir. ¿Puede ayudarme?”.
“En ese momento”, narra Nina, “el médico dio un paso atrás, habló con mi madre y recetó 24 horas de morfina”.
“La mantendremos dormida”, explicó el médico. Tras esa respuesta, la niña pensó que ya no había ninguna salida.
Estaba convencida de que nunca nadie le iba a creer.
El rescate
La vida de la pequeña Nina cambió cuando un médico se dio cuenta de la situación y llamó a los servicios de protección social.
Sin embargo, el doctor Vrienten se dio cuenta de lo que estaba pasando y decidió contactar a los servicios de protección de menores.
Un día, una mujer entró en su habitación y le dijo: “Hola, Nina, soy de los servicios de protección de menores y estoy aquí para ayudarte. Te voy a llevar a un hospital nuevo”.
Cuando pronunció la palabra hospital, la niña dijo: “Oh, no, no. Por favor, déjame morir. No quiero ir más al hospital”.
Nina se dio cuenta que su madre estaba entrando en pánico. Había dos policías custodiando el operativo.
Pronto, aparecieron dos hombres que la subieron a una ambulancia y la llevaron a un hospital.
“Me quitaron las vendas de los brazos y las piernas, y había una cámara de video en la pequeña habitación, situada a mi derecha. Durante dos días no vi a mi padre ni a mi madre, pero… bueno, dos días después vinieron a visitarme por primera vez”, expone.
“Y recuerdo que, en esa primera visita, les repetí hasta 18 veces que no estaba enferma. Mi madre olvidó que la cámara estaba grabando y se puso furiosa cada vez que yo decía que no estaba enferma”, prosigue.
“Eso sirvió también como prueba y como revelación de lo que me estaba pasando”.
Finalmente Nina era liberada de sus cadenas.
Tiempo después, se comprendió lo que realmente le había ocurrido. Nina fue víctima del llamado síndrome de Munchausen. “Mi madre me estuvo enfermando durante esos 14 años”.
Este síndrome es un tipo de maltrato infantil en la que el cuidador, generalmente uno de los padres, exagera o provoca deliberadamente una enfermedad en el niño.
No se comprenden del todo las razones por las que ocurre esta falsificación de afecciones pediátricas, pero sus efectos pueden ser devastadores.
“Me enfermaba para conseguir la atención del personal médico”, dice Nina. “Y también se provocaba enfermedades a sí misma una y otra vez. Se sometió a más de 50 operaciones”.
Nina dejó de ver a sus padres. Le llevó años recuperar cierta normalidad en su vida.
Primero vivió en una clínica recibiendo terapia física y psicológica, luego en una residencia asistida y, finalmente, se estableció en una nueva ciudad bajo una identidad diferente.
Se graduó en una academia de arte y encontró trabajo y amor. Su hermana se mudó lejos de sus padres y rompió todo contacto con ellos.
“Lo que mis padres me hicieron fue un delito. Es una forma grave de maltrato infantil, y apenas sobreviví”.
Años después, en 2009, se dio cuenta de que sus padres no habían recibido ningún castigo. Tampoco reconocieron lo que le habían hecho a la pequeña Nina.
Después de pensarlo cuidadosamente, ella decidió dejar toda esa historia en el pasado y reconstruyó su vida.
“Estoy tan, tan feliz de haber sobrevivido. Hay tantas cosas por las que vivir”.
*Esta nota es una adaptación de un episodio del programa de radio en inglés Outlook de la BBC.
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Zhang Zhidong está a la espera de juicio en Estados Unidos, acusado de narcotráfico y lavado de dinero.
“El hermano Wang era muy importante. Era el número uno”, dice Enrique, riendo con complicidad.
Enrique —nombre ficticio— se describe a sí mismo como un coordinador de alto nivel en el cártel de Sinaloa, en México, una de las organizaciones criminales más poderosas del mundo.
En las afueras de Culiacán, la capital del estado de Sinaloa, sentado en un coche estacionado en un lugar donde nadie puede oírle, explica cómo se transportan los ingredientes para fabricar el letal fentanilo desde fábricas chinas hasta laboratorios en México, recorriendo miles de kilómetros.
Los miembros de su cartel le atribuyen al “Hermano Wang” el establecimiento de esta cadena de suministro.
Conocido en el mundo del crimen como el “rey del fentanilo”, el Hermano Wang es un ciudadano chino de 39 años, cuyo nombre real es Zhang Zhidong, según el Departamento de Justicia de Estados Unidos. Arrestado en México en 2024, Zhang protagonizó una espectacular fuga antes de ser recapturado y extraditado a Estados Unidos en 2025.
El fentanilo es un opioide sintético 50 veces más potente que la heroína. Causa la muerte de decenas de miles de personas cada año, principalmente en Estados Unidos, donde suele terminar la droga ya procesada. Una dosis tan pequeña como unos pocos granos de sal puede ser letal.
El presidente estadounidense, Donald Trump, ha calificado a los traficantes de fentanilo de “narcoterroristas” y a la droga y sus componentes como armas de destrucción masiva. Además, ha utilizado el comercio de fentanilo como motivo para imponer aranceles a China, México y Canadá.
Cuando Zhang compareció ante un tribunal de Nueva York en 2025, el entonces fiscal general adjunto, Todd Blanche, lo describió como uno de “los traficantes más peligrosos del mundo”.
También lo acusó de “dirigir una empresa global que introducía cantidades masivas de cocaína, fentanilo y metanfetamina” en Estados Unidos y de blanquear “millones de dólares procedentes del narcotráfico”.
Zhang se declaró inocente y ahora espera su juicio. Nos pusimos en contacto con su abogado, quien declinó hacer comentarios mientras el caso esté en curso.
Miembros del cartel y antiguos colegas accedieron a hablar con la BBC para ofrecer una visión poco común de cómo creen que Zhang, graduado de la universidad más prestigiosa de China, presuntamente se convirtió en un eslabón clave en la cadena entre los fabricantes de productos químicos chinos y los laboratorios farmacéuticos mexicanos.
Un estudiante “brillante”
Zhang se graduó en 2010 en la prestigiosa Universidad de Pekín, con una licenciatura en Filología Hispánica, y un año después viajó a México para trabajar en una empresa de propiedad china dedicada a la extracción de mineral de hierro. Pronto consiguió un puesto de responsabilidad.
Quienes lo conocieron en aquel entonces lo veían como un joven profesional brillante, con muchas ganas de vivir en el extranjero.
“Era capaz de negociar con la gente, muy ingenioso y capaz de adaptarse a todo tipo de entornos”, dice Alex (nombre ficticio), quien estudió en la misma universidad y posteriormente trabajó en la misma empresa minera que Zhang en México.
Según él, Zhang hablaba un español excelente, con un instinto para el lenguaje coloquial y la capacidad de hablar con cualquiera, siempre con un marcado acento de Pekín.
Cuando Zhang se mudó por primera vez a México, trabajó en una empresa minera de propiedad china.
Alex afirma que hacer negocios en México a veces implicaba tratar con el crimen organizado, incluidos los cárteles, que controlan zonas importantes del país. Zhang logró establecer relaciones con “todas las personas influyentes del lugar, tanto del lado oficial como del lado no oficial”, dice Alex.
Según Alex, a Zhang le encantaba este aspecto de México, y lo describe como un hombre atraído por el riesgo y la imprudencia. Recuerda que Zhang estrelló el auto de su jefe sin preocuparse por las consecuencias, y describe cómo una noche lo llevó fuera de la ciudad para disparar con pistolas a señales de tráfico en una carretera desierta.
En 2013, la empresa minera quebró y Alex regresó a China, pero Zhang se quedó en México.
Alex afirma que, uno o dos años después, Zhang empezó a publicar en el grupo de exalumnos de Español de la Universidad de Pekín en la plataforma WeChat, ofreciendo cambiar dólares a tipos de cambio preferenciales. Alex cree que estaba blanqueando dinero.
Además, Enrique, miembro del cártel, afirma que Zhang también se involucró en el narcotráfico. Documentos judiciales en Estados Unidos acusan a Zhang de dirigir “una organización a gran escala de narcotráfico y lavado de dinero” desde junio de 2016.
Enrique cree que Zhang inició una relación sentimental con una pariente de uno de los líderes del cartel y sugiere que esto le ayudó a acercarse a su círculo íntimo.
La cadena de suministro
Otro miembro del cartel que hacía recados para la organización, Luis (nombre ficticio), recuerda una calurosa tarde de 2019, cuando sus jefes le pidieron que hiciera guardia en una reunión donde Zhang “vino a ofrecer sus productos”.
Luis afirma que estos productos eran los precursores —los componentes químicos básicos— necesarios para fabricar fentanilo. Considera que Zhang fue quien, en efecto, lo introdujo en el mundo del fentanilo e impulsó esta rama del negocio del grupo.
Luis cuenta que pronto se convirtió en “cocinero” de fentanilo, elaborando la droga en un laboratorio clandestino. Afirma haber visto morir delante de él al menos a otros cinco “cocineros”, y cree que esto se debió a que las sustancias que manipulaban se filtraron por las rendijas de su ropa protectora.
“A veces la gente simplemente se desmaya y tenemos que sacarla de la habitación”, dice.
Enrique describe cómo se realizaban los pedidos de precursores a Zhang, quien, según él, utilizó sus contactos en China para conseguir los productos químicos.
También según Enrique, los ingredientes se enviaban luego por vía aérea o marítima a México. Afirma que su propia red los distribuiría a los fabricantes de fentanilo, como Luis, en los laboratorios clandestinos de Sinaloa.
Al ser preguntado sobre si se siente culpable por estar involucrado en una industria que causa tantas muertes, Enrique responde que uno de sus familiares murió por una sobredosis de fentanilo. “Te revuelve la conciencia”, dice, pero añade: “El trabajo es trabajo y no conocemos otra forma de ganarnos la vida”.
Cuando se le hizo la misma pregunta, Luis contó que una vez intentó dejar de trabajar en el laboratorio, pero su jefe le dijo que la alternativa era salir a hacer rondas de vigilancia. Dijo que su jefe le dio a elegir: “Te pones el chaleco, el equipo, y sales a combatir; es eso o sigues cocinando”.
Según las agencias de seguridad mexicanas, Zhang dirigía operaciones ilegales que abarcaban América, Europa, China y Japón.
El fentanilo producido ilegalmente se suele vender en forma de pastillas, como muestra aquí la Administración para el Control de Drogas de Estados Unidos en Nueva York.
Victoria Dittmar, investigadora del centro de estudios InSight Crime, ha dedicado años a investigar el flujo de precursores químicos hacia México. Afirma que los intermediarios —el papel que se sugiere que desempeñó Zhang— se encuentran en la intersección crucial entre los productores químicos y los cárteles.
Según ella, las personas con el alcance que se dice que tenía Zhang son “bastante singulares” y “son clave para la cadena de suministro”.
“Era un intermediario que ponía en contacto a organizaciones mexicanas de narcotráfico con proveedores chinos de precursores químicos”, un mundo que, según ella, es difícil de comprender para quienes no pertenecen a él.
“También tenía una enorme presencia en Estados Unidos”, añade. “Eso no se ve a menudo… una persona que pueda conectar tres regiones”.
Las autoridades mexicanas afirmaron que Zhang era responsable de la exportación y distribución de más de 1.000 kg de cocaína, 1.800 kg de fentanilo y 600 kg de metanfetamina. También lo acusaron de manejar más de US$150 millones en ganancias anuales provenientes del narcotráfico.
El Departamento de Justicia de Estados Unidos emitió un comunicado de prensa en 2025 con detalles de la acusación contra Zhang. Además de acusarlo de narcotráfico, afirmó que reclutó personas para abrir cuentas bancarias en nombre de más de 100 empresas fantasma.
Según el documento, recogían el dinero en varios lugares de Estados Unidos, lo depositaban en las cuentas bancarias de la empresa fantasma y transferían los fondos a otras cuentas beneficiarias para blanquearlos fuera de Estados Unidos.
En el otro extremo de las supuestas operaciones de Zhang se encuentra China. Según un informe del Departamento de Estado de EE.UU. de 2025, el país es uno de los principales productores y exportadores mundiales de los precursores químicos utilizados para fabricar drogas sintéticas.
El informe señala que la industria química china es “enorme”, con 160.000 empresas, y que, a pesar de las medidas adoptadas por las autoridades para implementar controles, la supervisión “carece de personal y equipamiento suficientes”.
La embajada china en Washington declaró a la BBC que China es “uno de los países más duros del mundo en la lucha contra el narcotráfico”.
Añadió que el gigante asiático incluyó todas las sustancias relacionadas con el fentanilo en su lista de sustancias controladas en 2019, lo que significa que están bajo estricto control gubernamental. No están prohibidas porque algunas tienen usos legítimos en diversas industrias.
La embajada afirmó que la cooperación “amplia y profunda” de China con Estados Unidos en la lucha contra el narcotráfico había sido “altamente productiva”.
Fuga y arresto
La presunta implicación de Zhang en el tráfico de drogas llegó a un abrupto final cuando fue arrestado en México el 31 de octubre de 2024.
Un juez tomó la controvertida decisión de ponerlo bajo arresto domiciliario, pero Zhang logró escabullirse —al parecer, a través de un agujero en una pared— y huir en un avión privado a Cuba y luego a Rusia.
Los funcionarios fronterizos rusos detectaron sus documentos falsificados y fue enviado de vuelta a Cuba, que lo devolvió a México, desde donde fue extraditado a Estados Unidos.
Su arresto fue noticia en todo el mundo. La red de exalumnos de la Universidad de Pekín, donde Zhang había estudiado español, quedó conmocionada.
“Todo el mundo hablaba de ello”, dice Alex. “Fue una historia impactante y probablemente sea una de las personas más famosas que ha dado la Universidad de Pekín”.
Las autoridades cubanas detuvieron a Zhang Zhidong y lo enviaron de regreso a México, desde donde fue extraditado a Estados Unidos.
En Culiacán, los miembros del cartel afirman que la ausencia de Zhang se sintió de inmediato.
Luis dice que se volvió “realmente difícil conseguir los precursores”.
“Se llevaron al hombre y eso causó un gran problema”, dice Enrique. Explica que Zhang era “el que tenía los contactos” en China, y que los cárteles tuvieron que “empezar de cero y construir una nueva ruta”.
Casi al mismo tiempo, la Administración para el Control de Drogas de Estados Unidos (DEA) comenzó a detectar una disminución en la pureza del fentanilo, lo que, según afirmó, era “coherente con los indicadores de que muchos fabricantes de fentanilo con sede en México están teniendo dificultades para obtener algunos precursores químicos clave”.
Pero las interrupciones en las cadenas de suministro de medicamentos suelen ser temporales, en lo que Dittmar describe como un “constante juego del gato y el ratón”.
Su investigación ha analizado cómo, cuando se eliminan los intermediarios o se controlan los productos químicos clave, los productores de fentanilo se adaptan buscando sustitutos y aprendiendo nuevos procesos.
También se puede sustituir a los individuos que forman parte de la cadena de suministro; incluso, según los miembros del cartel, a aquellos con conexiones tan profundas y extensas como las que supuestamente tenía Zhang.
Enrique dice que ya hay alguien en el punto de mira, otra persona china, pero dice que no puede decir más “por mi propia seguridad”.
Otro miembro del cartel, que se describe a sí mismo como coordinador responsable del traslado de mercancías y personal, indica que aunque “todo esto empezó por su culpa [del hermano Wang]… dejó muchas conexiones que nos ayudaron a seguir adelante”.
“Si él se va, alguien más tomará su lugar… el negocio no se detendrá.”
* Información adicional de Ruth Evans y Miguel Ángel Vega
Este artículo fue escrito originalmente en inglés y usamos una herramienta de inteligencia artificial para traducirlo. Un periodista de la BBC revisó el texto antes de su publicación. Más información sobre cómo usamos IA.
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Una de las principales “fábricas de peloteros” de Venezuela ha resultado golpeada por los terremotos del 24 de junio.
La Guaira es, para los venezolanos, sinónimo de sol, arena, mar, pescado frito, tambores y, por supuesto, béisbol.
El estado costero, vecino de Caracas, no solo es el hogar de los Tiburones de La Guaira, uno de los ocho equipos que integran la Liga Venezolana de Béisbol Profesional, sino que también alberga una amplia red de escuelas donde los niños aprenden desde muy temprana edad a sostener un bate de madera y a golpear con él una pelota con todas sus fuerzas.
Entre estas academias destacan Criollitos de Venezuela, una organización deportiva con más de seis décadas y que es considerada por muchos en el país sudamericano como una auténtica “fábrica de peloteros”.
“Éramos una referencia para quienes organizan eventos deportivos en La Guaira. Podíamos realizar actividades que congregaban entre 2.000 y 4.000 niños”, declaró a BBC Mundo Jhorny Sojo, presidente de la organización en La Guaira.
Sin embargo, el futuro de la institución en el territorio costero luce incierto. Los terremotos que sacudieron Venezuela el 24 de junio devastaron amplias zonas de La Guaira, dejando más de 4.500 muertos y casi de 17.000 heridos, según el último balance oficial, y golpearon duramente a los Criollitos.
Horas después de los sismos, desde la organización deportiva aseguraban decenas de los 1.110 niños que entrenaban en alguna de las 22 escuelas que la organización tenía a lo largo y ancho de La Guaira habrían muerto o estarían desaparecidos. Algunos medios locales han asegurado que el balance preliminar podría superar el centenar de víctimas.
“Tenemos muchos niños fallecidos, así como tenemos dirigentes y entrenadores, pero también tenemos a muchos desaparecidos y los que quedamos, quedamos muertos por dentro”, dijo Sojo.
“El Sistema” del béisbol
Pero ¿qué son los Criollitos de Venezuela? Se trata de una organización privada sin fines de lucro fundada en 1962 por el expelotero Luis “Mono” Zuloaga y el médico José Del Vecchio con el propósito de impulsar el béisbol infantil en el país.
“El ‘Mono’ Zuloaga, luego de retirarse del béisbol profesional, abrió una tienda de artículos deportivos y pensó: ‘Si armamos un equipo, le puedo vender los uniformes, los bates y demás implementos’. Esa idea se convirtió en algo grandioso”, aseguró el comentarista deportivo venezolano Ramón Corro en su videoblog “La Voz del Fanático”.
El caraqueño Omar Vizquel es solo uno de los muchos peloteros de Grandes Ligas que han surgido de Criollitos de Venezuela.
Sin embargo, en un principio, las autoridades no veían con buenos ojos la iniciativa, porque consideraban que se inmiscuía en las funciones del Instituto Nacional del Deporte (IND) y de la Federación de Béisbol Menor, las cuales promovían el deporte a nivel competitivo.
“Nuestra filosofía es distinta, nosotros utilizamos el béisbol para formar buenos ciudadanos que sean útiles a la patria”, afirmó a BBC Mundo Delia Yépez de Quevedo, presidenta nacional de la organización.
En similares términos se pronunció Sojo, quien aseguró: “Los Criollitos son una de las mayores fábricas de peloteros de Grandes Ligas del país, pero fue el propio país, por ser tan competitivo en términos beisbolísticos, el que nos llevó a eso”, apuntó.
Quizás por ello, los directivos consideran válido comparar a la organización con el famoso Sistema Nacional de Orquestas Juveniles e Infantiles, creado en la década de 1970 para formar musicalmente a los niños de las clases menos favorecidas y así evitar que cayeran en manos de la delincuencia.
Hoy, más de seis décadas después, Criollitos cuenta con escuelas y academias deportivas en los 24 estados de Venezuela, donde alrededor de 40.000 niños y jóvenes de entre 4 y 18 años participan en los cientos de equipos que conforman sus 600 ligas, aseveró Yépez.
Sin embargo, la presidenta aseguró que antes de la pandemia del covid-19 y de que se produjera la migración masiva de venezolanos llegaron a tener 100.000 niños en sus filas.
A lo largo de los años, de los campos de juego de los Criollitos han surgido estrellas del deporte como Andrés Galarraga, Omar Vizquel, Bob Abreu y Johan Santana, quienes no solo jugaron en los principales equipos venezolanos, sino también en las Grandes Ligas de Estados Unidos.
Otro excriollito destacado es Omar López, el entrenador que llevó a la selección venezolana a conquistar este año el Clásico Mundial de Béisbol, recordó Yépez.
El “semillero”, el grupo de niños entre 4 y 5 años, habría sido el más afectado por los terremotos, de acuerdo con los directivos de Criollitos.
Golpe al semillero
Más de dos semanas después de los terremotos, de magnitudes 7,2 y 7,5, respectivamente, los Criollitos de Venezuela todavía no cuentan con un balance definitivo de víctimas.
“Necesitamos censarnos, necesitamos saber cuántos quedamos, quiénes quedamos, dónde quedamos y en qué condición quedamos (…) pero ahora nuestra prioridad es ayudar a los que todavía nos quedan”, explicó Sojo.
Sin embargo, el dirigente deportivo señaló que los datos preliminares que indican que decenas de niños fallecieron, están desaparecidos o heridos se obtuvieron a partir de los inscritos en las escuelas ubicadas en las distintas zonas afectadas por los sismos.
Por su parte, Yépez admitió que la cifra definitiva de víctimas “podría ser más alta” del centenar reportado y aseguró que las informaciones que manejan apuntan a que el llamado “semillero” fue el grupo más golpeado.
“He recibido información de que los más afectados han sido los más pequeños, los de la categoría inicial”, declaró a BBC Mundo.
“Estamos hablando de niños de entre cuatro y cinco años”, lamentó.
Pero ¿cómo perdieron la vida los pequeños deportistas?
“Ese día por ser feriado y los niños estaban con sus familias. No participaban en ninguna actividad de la organización”, precisó.
“En Catia La Mar, por ejemplo, una zona popular donde hay varias escuelas afiliadas a nuestra institución y donde la destrucción de edificios y viviendas fue total, tuvimos el caso de un niño que iba a participar en una competición que comenzaba el 1 de julio. Él quedó atrapado entre los escombros de lo que era su casa, con parte del cuerpo sepultada hasta por encima de la cintura”, relató.
“Este caso ha sido noticia porque el niño perdió a sus padres y a su abuela, mientras que él logró sobrevivir”, destacó.
Los dos directivos consultados aseguraron que ya tienen conocimiento de que varios de los niños que resultaron heridos durante los sismos permanecen hospitalizados, algunos con unas heridas que podrían impedirles volver a practicar el deporte.
Jhorny Sojo, presidente de Criollitos en La Guaira, pide a la comunidad internacional que no se olvide de los niños del devastado estado venezolano.
“Todos estamos en la calle”
La magnitud de la crisis es lo que ha dificultado a los Criollitos la elaboración de un balance preciso de víctimas y afectados, aseguró su presidenta nacional.
“Esto ha sido terrible y ha causado un trauma enorme en nuestra dirigencia”, afirmó.
“La Federación de Béisbol nos pidió que hiciéramos un censo de los damnificados, y ha sido casi imposible, porque están repartidos en distintos refugios; a algunos los han movido a otros estados; hay personas que perdieron sus teléfonos y no se han podido contactar; pero, sobre todo, muchos siguen en estado de shock”, dijo.
“Cuando les pides a los directores de las escuelas que cuenten cuántos niños faltan, se quiebran”, reconoció Yépez.
Dos días después de los sismos, la presidenta encargada Delcy Rodríguez anunció que la aplicación Venapp y la línea telefónica 0800-Rescate serían empleadas para reportar a desaparecidos, pero hasta ahora las autoridades no han publicado esa infromación.
El fin de semana, la mandataria y su hermano, el presidente del Parlamento, Jorge Rodríguez, anunciaron la puesta en marcha de un registro de las personas que están en los refugios para asignarles nuevas viviendas y otorgarles ayudas económicas.
No obstante, ninguna autoridad ha aclarado si este censo será publicado para permitir que los familiares y conocidos de los supervivientes y damnificados puedan ubicarlos.
Pero no solo los jugadores y sus familias resultaron afectados por los sismos.
“Todos nuestros dirigentes regionales sufrieron daños graves, porque todos perdieron sus casas. Algunos, como uno de nuestros comisionados, el señor Rafael Pacheco, que llevaba toda una vida con nosotros, murió sepultado entre los escombros”, señaló Yépez.
Esto fue confirmado por Sojo, quien relató que él mismo logró salir con vida, casi de milagro, del edificio de 19 pisos donde vivía, en el sector de Playa Grande, cerca del aeropuerto de Maiquetía, el principal del país.
“Una vez que todo se calmó, empezó la lucha titánica por bajar las escaleras. El edificio se desmoronaba por dentro y caían escombros. Cuando llegamos al segundo piso no pudimos seguir porque las escaleras estaban bloqueadas. No sabíamos que el edificio se había hundido dos plantas”, relató.
“Un muchacho tomó la iniciativa y dijo: ‘Me voy a lanzar a la conserjería para buscar herramientas’. A ese muchacho le debemos la vida todos, porque al poco rato regresó con picos y mazos, y así logramos abrir una salida y escapar. Cuando salimos, nos dimos cuenta de la devastación; parecía un campo de guerra”, agregó.
Con la voz entrecortada, remató: “Todos terminamos en la calle. Todos lo perdimos todo”.
Pese al dolor, en los refugios los niños siguen demostrado su pasión por el juego de pelota.
¿Terminó el partido?
Aunque la zona ya vivió en 1999 otra tragedia natural de grandes proporciones, provocada por unas intensas lluvias, Sojo teme que, en esta ocasión, la recuperación sea mucho más ardua.
“Los campos de béisbol se han convertido en refugios para damnificados y creo que mucha gente ya no va a querer seguir viviendo en La Guaira. Muchos se irán, y quienes se queden lo harán sin casa, sin trabajo, sin familiares y sin amigos. La reconstrucción será muy difícil”, vaticinó.
Y, por ello, pidió que el mundo no se olvide de la región ni de sus niños.
“Mi único deseo es que ayuden a los que quedamos para que el béisbol en La Guaira no desaparezca; que dentro de una semana se olviden de estos niños y los dejen solos”, expresó.
Un equipo de la BBC visitó en recientemente el estadio Miguel Ángel Montes, en Playa Grande, el cual ahora acoge a decenas de personas que perdieron sus viviendas por los sismos, y allí conversó con uno de los “criollitos” que está refugiado con su familia.
“(Siento) tristeza, porque estamos aquí, en el campo de béisbol, bajo el sol, pero muchos de mis amigos han muerto”, dijo Jeferson Seijas.
A pesar del dolor, en las imágenes se ve al pequeño, de 12 años, con un guante, lanzándole la pelota a otro niño entre las colchonetas y las tiendas esparcidas por el polvoriento campo del estadio.
Otros periodistas venezolanos y voluntarios que han recorrido otros refugios de La Guaira aseguraron a BBC Mundo que en todos en los que había niños se encontraron escenas similares.
“El béisbol siempre será esperanza”, escribió el voluntario Rodolfo Dordelly.
Muchos de los actuales entrenadores de Criollitos fueron antes estudiantes, aseguraron desde la organización.
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Esta película de 2016 se ha convertido en la más vista en Disney+. Los padres y los expertos explican por qué los niños no paran de verla.
Rory Henry, una niña de 2 años de Fort Worth, está totalmente obsesionada.
Ha visto la película animada de Disney sobre la princesa polinesia, Moana, unas 40 veces en el último año y medio. Tiene un cerdito de peluche con la forma de Pua, el compañero de Moana. Un micrófono de karaoke que reproduce una canción de Moana 2. Y vestidos, gafas de sol y horquillas de Moana.
La madre de Rory, Stacey Henry, de 38 años, y su padre tienen que tener cuidado con la “palabra que empieza por M” en casa, dijo Henry.
“Enseguida pone esa cara de seriedad y dice: ‘Subirás a mi barco’”, cuenta Henry riendo.
Rory no es la única: desde su estreno en cines en 2016, Moana –que cuenta la historia de la hija de un jefe que emprende un viaje para salvar su isla de la destrucción– se ha convertido en la película más vista de todos los tiempos en Disney+. Se ha reproducido en streaming durante más de 1500 millones de horas, lo que equivale a reproducir “Cuán lejos voy” en bucle durante más de 170.000 años. Tanto Moana como su secuela de 2024, Moana 2, están entre las 10 películas animadas más taquilleras de Disney.
¿A qué se debe entonces esa “Moanamania” que cientos de padres han bautizado en las redes sociales? Es una “enfermedad” que probablemente afectará a más familias con el estreno, el 10 de julio, de la versión de acción real de Moana, que vuelve a contar con Lin-Manuel Miranda como compositor y con Dwayne Johnson en el papel al que ya le había prestado su voz: el semidiós Maui.
Las canciones de casi todas las películas musicales animadas de Disney estrenadas en las últimas décadas han sido una amenaza para la paz y la tranquilidad de los padres.
Estaba “De nada”, esa canción polinesia con toques de jazz que Johnson cantó en la versión en inglés de Moana; “Libre soy”, el himno de autoaceptación de Elsa que arrasó en Frozen; y “No se habla de Bruno” de Encanto, otro tema animadísimo de Miranda que mezclaba salsa con pop latino.
En todos estos casos, Disney ha recurrido a una fórmula de toda la vida: coge una historia con gran atractivo, envuélvela en melodías pegadizas y observa cómo se disparan las visualizaciones.
Cristel Antonia Russell, profesora de Mercadotecnia en la Universidad Pepperdine de Malibú, California, investiga por qué a la gente le gusta consumir las mismas historias una y otra vez. Dijo que hay un nombre para ese impulso de buscar el consuelo que te da ver una serie que te encanta: la paradoja de la elección.
Este concepto, acuñado por el psicólogo Barry Schwartz en su libro homónimo de 2004, subyace a un fenómeno que a veces se denomina “efecto del menú chino”. Cuando hay demasiadas opciones, a menudo recurrimos a algo que nos resulta familiar, como volver a pedir pollo a la naranja.
“Es lo único que sabes con certeza que te va a gustar”, dijo Russell.
Esta atracción es especialmente fuerte en los niños, dijo Sam Wass, psicólogo infantil y director del Instituto para la Ciencia de la Primera Infancia y la Juventud de la Universidad de East London. La repetición de una historia conocida puede ayudar al cerebro de los niños a procesar información, formular predicciones y dominar los ritmos del lenguaje.
El punto óptimo para un aprendizaje máximo, dijo, se encuentra en algún lugar entre saber exactamente lo que va a pasar y no poder predecir lo que vendrá a continuación. “Los psicólogos a veces llaman a esto la ‘zona de Ricitos de Oro’”, dijo.
Como los niños pequeños tienen menos experiencia en la que basarse, pueden alcanzar esta zona tanto con una historia predecible como con una más compleja –como la de Moana— que les resulte familiar por haberla visto muchas veces.
“Lo que a nosotros nos parece aburridamente repetitivo puede que, desde la perspectiva de un cerebro de 3 años, sea justo el nivel adecuado de desafío”, dijo.
Cada vez que ven la historia, los niños refuerzan y perfeccionan sus predicciones, dijo. Al principio, puede que solo aprendan las líneas generales de la historia. Más adelante, captan las expresiones emocionales, los chistes, los motivos, el vocabulario y las relaciones sutiles entre los acontecimientos.
“En cierto sentido, están repitiendo el mismo experimento una y otra vez, pero sacando nueva información cada vez”, dijo.
Lo que significa que, en el caso de una narrativa tan matizada como la de Moana –con su arco argumental tan complejo y multidimensional–, quizá los padres tengan que resignarse a que sus hijos se sepan de memoria las letras de “De nada” y “Cuán lejos voy”.
“Cuanto más complejo es el contenido, y cuanto más joven es el cerebro, más tienes que volver a ver algo hasta que se vuelve demasiado predecible y dejas de aprender al verlo”, dijo.
Este bucle de retroalimentación cognitiva ayuda a explicar por qué los niños no se limitan a volver a ver películas. También piden que les lean el mismo libro una y otra vez, insisten en comer lo mismo, se ponen la misma ropa y, a veces, se divierten dejando caer la misma cuchara al suelo 20 veces seguidas.
“Desde la perspectiva de un adulto, no pasa nada nuevo”, dijo. “Pero desde la perspectiva del niño, están perfeccionando y poniendo a prueba miles de pequeñas predicciones cada segundo”.
Y no se trata solo de los niños. Los adultos vuelven a ver películas que quizá vieron de pequeños para sentirse reconfortados, claro, dijo Russell. Pero también suelen llegar a comprender temas que quizá no captaron cuando eran jóvenes.
“Cuando vuelves a ver algo, la historia no ha cambiado, pero tú sí”, dijo ella. “Lo ves con una nueva perspectiva. Es como: ‘Oh, antes no me había dado cuenta de este pequeño detalle’, o ‘Oh, recuerdo que disfrutaba de este personaje de una forma muy diferente cuando era adolescente que ahora que soy madre’”.
Pero, ¿por qué precisamente Moana y no, por ejemplo, Valiente o Enredados?
Es una combinación triple, dijo Russell: la película cuenta con una protagonista “que no es la típica Cenicienta rubia de ojos azules”, un tema de empoderamiento y “canciones y bailes pegajosos que son pura alegría”.
Ese último factor puede que sea el más importante. La contagiosa banda sonora de Miranda está repleta de canciones que se te quedan grabadas, como “De nada”, “Saber volver” y “Cuán lejos voy”, que ganó un Grammy a la mejor canción escrita para medios audiovisuales.
Las canciones memorables pueden contribuir en gran medida a que una historia resulte irresistible, dijo Russell.
“No hace falta volver a ver un musical para reforzar la experiencia de la película”, dijo. “Puedes escuchar una canción de la película en la radio y seguir sintiendo todas las emociones positivas que te produce volver a verla”.
La música es una de las razones por las que muchos padres también se han enganchado a toda esa aventura marítima y a las canciones. Krizza Mae Matias-Lizardo, una bloguera familiar de 31 años que vive en Manila, Filipinas, admite que a veces vuelve a ver la película con su marido después de que su hija, Viel Matias-Lizardo, de 3 años, se haya ido a la cama. (Su marido tiene las canciones en su lista de reproducción de Spotify, dijo ella, y las canta incluso cuando está solo en el carro).
A Matias-Lizardo también le gusta el mensaje positivo que transmite la película a su hija.
“Me encanta enseñarle que ser fuerte no significa ser perfecta”, dijo. “Significa tener buen corazón, preocuparse por los demás y luchar por tus metas aunque te dé miedo. Como madre, creo que esa es una lección para mí también”.
Aún está por verse si la película de acción real será capaz de transmitir esta obsesión a una nueva generación. Pero las señales son preocupantes (al menos si eres un padre que no está en la nómina de Disney): cuenta con el mismo elenco de personajes extravagantes. Johnson y su potente voz de barítono están de vuelta. Los jóvenes espectadores podrán escuchar las pegadizas canciones originales de Miranda (y algunas melodías nuevas).
Matias-Lizardo, su esposo y Viel tienen pensado ir a verla al cine el mismo día que se estrene en Filipinas, dijo.
“Estamos muy emocionados”, dijo. “Espero que hagan más”.
Sarah Bahr escribe sobre cultura y estilo para el Times.
Hace unos 2000 años, el filósofo romano Séneca advirtió de una crisis de atención. El problema no lo causaban los celulares ni TikTok, sino que el papiro se había vuelto más accesible. Como resultado, los rollos abundaban y los lectores adinerados tenían acceso a más textos que nunca.
Séneca observó que las mentes de quienes leían demasiados rollos demasiado rápido se volvían inquietas e inestables. Este tipo de mente era menos capaz, señaló, de “poder fijarse en un lugar y de morar consigo misma”.
La lección era tan cierta entonces como lo es ahora, en nuestra era de distracciones constantes, adicción a las pantallas y las multitareas. Cuando dejamos que las ideas vayan y vengan a toda velocidad, mantenemos nuestras mentes demasiado ocupadas y las agotamos. Nada se queda grabado. “Quien está en todo lugar no está en parte alguna”, advertía Séneca.
Séneca no tenía acceso a estudios científicos modernos ni a datos de encuestas, pero nuestra situación no le habría sorprendido. Los profesores cuentan que a los estudiantes les cuesta ver películas de larga duración, y ni hablar de terminar un libro. En promedio, revisamos nuestra bandeja de correo electrónico 77 veces al día, y a menudo no es por una notificación: nos interrumpimos a nosotros mismos. Ni siquiera somos capaces de concentrarnos en nuestros dispositivos: hace dos décadas, una tarea determinada podía mantener nuestra atención durante dos minutos y medio; hoy, según las investigaciones, solo aguantamos 47 segundos en una pantalla antes de sucumbir a la tentación de cambiar.
Nuestra sociedad tiende a ver esto como un problema tecnológico que exige soluciones tecnológicas: aplicaciones antidistracciones que actúan como guardias digitales y nos impiden acceder a otras apps; “cárceles” de plástico para el celular equipadas con temporizadores de cocina; teléfonos minimalistas de 500 dólares que tienen la revolucionaria característica de no tener ninguna función.
Pero complicamos en exceso un reto muy antiguo que es más moral que digital. Séneca veía acertadamente la distracción como un fallo de carácter. No necesitamos otro algoritmo ni artilugio para evitar que nuestras mentes corran de un lado a otro como niños revoltosos, habría argumentado. Necesitamos volver a aprender a quedarnos quietos con nuestros propios pensamientos.
¿Cómo se hace esto exactamente? Séneca ofrecía algunos consejos prácticos, que expuso en sus Cartas de un estoico: dedica tu atención a una sola idea al día.
Durante los últimos 20 años, he practicado una sencilla disciplina inspirada en este consejo. A primera hora de la mañana, busco en un libro mi idea del día. Normalmente, me lleva entre tres y cuatro páginas (menos de 10 minutos) encontrarla. No busco una cita memorable ni un aforismo; busco un pasaje que me haga replantearme o me ayude a comprender mi forma de ver el mundo.
Hace poco, por ejemplo, me impactó una trágica revelación hacia el final de la novela corta de Tolstói La muerte de Iván Ilich. Al borde de la muerte, Iván no puede evitar la sensación de que la vida se le ha escapado de las manos. Y eso que había llegado a alcanzar todas las cosas “correctas”: un buen trabajo, una casa bonita, amigos de la alta sociedad. Es un recordatorio aleccionador de que la posición social y los bienes materiales son efímeros. La amistad, el amor, un profundo sentido de propósito más allá de uno mismo, una conexión con lo trascendente: eso es lo que importa al final.
Una vez que encontré mi concepto, di el siguiente paso que aconseja Séneca “a fin de digerirlo aquel día”. Así que me llevé la reflexión de Iván conmigo mientras me tomaba el café de la mañana. Después de tres sorbos, empecé a revisar mis propias prioridades. Me sorprendí al preguntarme: ¿cómo cuidaba las relaciones que me dan fuerza? Aprender a querer mejor a los demás era un reto al que tenía que enfrentarme. Me comprometí a ponerme en contacto esa misma semana con tres amigos con los que había perdido el contacto.
A la hora de comer, y otra vez durante mi pausa para el café de la tarde, reflexioné sobre la pregunta de Iván y centré mi atención en la vida que me rodeaba. Más tarde, mientras paseaba a mi perro, me detuve en un puente sobre el río Colorado y escuché el canto de los pájaros. A la hora de acostarme, ya no me preocupaban los mensajes que se amontonaban en mi bandeja de entrada.
Séneca comparó los beneficios de la reflexión profunda con la alquimia mediante la cual las abejas transforman el néctar en miel. En la colmena, las abejas se pasan entre sí el néctar que recogen una y otra vez, y lo mezclan con enzimas que alteran su composición química. Piensa en el néctar como información y en la miel como sabiduría. Mientras que el néctar se agria en cuestión de días, la miel no se estropea, ni siquiera después de haber estado enterrada durante miles de años en una tumba egipcia.
La metáfora de la miel de Séneca se corresponde con lo que los psicólogos llaman “procesamiento profundo”: al volver una y otra vez a la misma idea, le indicamos a nuestro cerebro que vale la pena incorporarla a la estructura de la memoria a largo plazo. Cada vez que recuperamos una idea de la memoria, también la envolvemos en nuevas asociaciones (un proceso conocido como reconsolidación), lo que garantiza que dichas ideas continúen siendo relevantes para nuestra vida a medida que pasa el tiempo.
Eso es lo que pasaba mientras le daba vueltas a Iván Ilich en mi cabeza a lo largo del día. Mis propias experiencias y pensamientos transformaron la advertencia de Tolstói en una convicción personal que empezaría a formar parte de mi carácter.
Difícilmente soy el primero en apreciar la idea de Séneca de que una biblioteca abarrotada no puede compararse con una selección cuidada de sabiduría profundamente asimilada. Marco Aurelio ponía a prueba un principio estoico al día frente al caos de la guerra. Isabel I recurrió a un caudal de sabiduría cuidadosamente asimilada de Séneca y Cicerón para hacer frente a las presiones del gobierno. Abraham Lincoln tenía pocos libros, pero se los sabía todos de memoria. Al leer en voz alta y reflexionar sobre autores como Esopo y Shakespeare cuando era joven, forjó una mente que comparaba con el acero: “muy difícil de rayar”, pero “casi imposible de borrar, una vez que lo has grabado allí”.
El otro día pensé en Lincoln mientras reflexionaba sobre el personaje llamado “el Autodidacta” de la novela La náusea de Jean-Paul Sartre. Este tipo tan raro frecuenta la biblioteca local con el objetivo de leer todos los libros por orden alfabético. Repleto de datos pero hambriento de sentido, encarna la creencia de que el volumen de información sustituye a la profundidad de la comprensión.
Al anclar cada día en una sola idea, he dedicado veinte años a evitar el vacío existencial del Autodidacta. Ya no persigo el horizonte cada vez más lejano de mantenerme informado. He cambiado la ansiedad de las aguas poco profundas por la sabiduría inexplorada de las aguas profundas.
A menudo nos dicen que la respuesta está en tener más información, pero Séneca sabía que no era así. La sabiduría no se encuentra en el néctar que recogemos, sino en la miel que nos tomamos el tiempo de elaborar con él.
S. J. Murray es profesor de grandes textos y escritura creativa en la Universidad de Baylor.
Neil, un elefante marino de más de 1000 kilos, visita dos veces al año la costa de Tasmania y se ha convertido en estrella de internet, aunque los especialistas piden mantener la distancia.
Un flujo constante de personas ha llegado para conseguir la mejor vista de la celebridad más grande de Australia. En la ciudad costera de Seven Mile Beach, en Tasmania, los niños se suben a los hombros de sus padres; la gente trepa sobre las rocas, algunos con binoculares en la mano. Cada vez que la estrella se mueve, un murmullo de emoción recorre la multitud.
Los coches circulan a paso de tortuga para echar un vistazo al VIP y los pasajeros sonríen encantados cuando lo consiguen. Varios equipos de televisión lo siguen de cerca.
Han venido a ver a Neil: un revoltoso elefante marino del sur, de unos 1000 kilos, que realiza su peregrinación semestral a la costa sureste de Tasmania, su lugar de nacimiento. Aunque Neil siempre ha tenido muchos seguidores, su fama parece haber alcanzado nuevas alturas este año.
Videos en los que aparece destrozando conos de tráfico o vallas de madera, aferrándose a bolardos, chocando contra coches y cabinas telefónicas, o simplemente holgazaneando en medio de la carretera, se han difundido por todo el mundo y han atraído millones de visualizaciones. La mercancía con la imagen de Neil se ha agotado en cuestión de horas.
A Neil no parece importarle su legión de fans. El día que lo visitó The New York Times, durmió durante horas junto a una valla de madera que se tambaleaba cada vez que soltaba un fuerte resoplido, lo cual ocurría con frecuencia.
Pero la fama es algo voluble. Kris Carlyon, jefe de la sección de salud de la fauna silvestre del Departamento de Recursos Naturales de Tasmania, advirtió este mes que existía el riesgo de que el público “amara a Neil hasta la muerte”.
“Hemos visto ejemplos en todo el mundo en los que se ha tenido que sacrificar a animales grandes y potencialmente peligrosos debido al comportamiento arriesgado del público”, dijo.
Los comentarios de Carlyon provocaron pánico. Más de 60.000 personas han firmado una petición a favor de crear zonas de acceso restringido alrededor de la foca.
Mientras tanto, las autoridades de Tasmania han desplegado seguridad las 24 horas del día, los 7 días de la semana, en torno a Neil, y hay controladores de tráfico dedicados a gestionar los coches y las multitudes, manteniendo a la gente a una distancia mínima de 20 metros. Las autoridades multarán a cualquiera que lo acose.
‘Amarlo, pero desde lejos’
El comportamiento de Neil no es común. Los elefantes marinos del sur suelen vivir en islas subantárticas, por lo que resulta sorprendente que Neil visite Tasmania dos veces al año: una vez en octubre para mudar el pelaje y otra a mediados de año para descansar.
Jane Younger, especialista en el comportamiento de los elefantes marinos de la Universidad de Tasmania, dijo que probablemente la madre de Neil era una reproductora sin experiencia y que lo tuvo en Tasmania, en lugar de en las colonias de focas más al sur. Neil, que ahora tiene unos 5 años, ha seguido apareciendo en el mismo lugar desde entonces.
Aunque es muy querido por la comunidad, es probable que Neil se sienta solo. Younger dijo que los elefantes marinos son criaturas sociables, aunque existe la posibilidad de que Neil entre en contacto con otros elefantes marinos durante los meses que pasa en el mar.
“Si viviera en una colonia de elefantes marinos, a esta edad ya estarían luchando y jugando entre ellos”, dijo Younger, y añadió que estarían desarrollando estas habilidades para poder luchar por los territorios en la playa cuando alcancen la madurez sexual.
“Es un depredador marino grande y salvaje, y es muy peligroso, así que podría herir fácilmente a alguien simplemente por sobresaltarse, estresarse o sentirse agobiado”, dijo Younger.
“Entiendo perfectamente por qué la gente lo ama; el punto es amarlo, pero desde lejos”.
Neil acabará pesando unos 3500 kilos, aproximadamente el tamaño de un camión pequeño.
Muchos de los fans de Neil son conscientes del peligro que supone y se quedan unos instantes para tomarse una foto y compartir unas palabras de admiración en voz baja antes de marcharse discretamente.
Bronwyn Garfield ya tenía planeado un viaje a Tasmania cuando se enteró de que su visita coincidía con la de la foca.
“Me encanta todo el revuelo que ha causado en internet y los memes que está generando. Tiene ese rollo tan milénial: vive la vida a tope, se pasa de grande, siembra el caos y, además, es adorable mientras lo hace”, dijo.
Garfield dijo que Neil era un buen símbolo para la conservación en general y que le alegraba ver que las autoridades y la gente del lugar lo protegían.
Tania Petrie, una habitante de la zona que lleva años fotografiando a Neil, se topó con él la semana pasada mientras estaba tumbado en medio de la carretera. No había autoridades cerca para ayudar a desviar el tráfico o mantener a Neil a salvo, así que Petrie intervino hasta que llegó la policía.
Ella espera que las autoridades sigan velando por la seguridad de Neil para que siga yendo a visitar muchos años más.
“Ver a Neil siendo él mismo y haciendo alguna que otra travesura me alegra un poco el día, y quizá otros sientan lo mismo”, dijo.
Como le pasa a cualquier celebridad, llega un momento en el que la atención se vuelve excesiva. Ese momento se produjo una noche de la semana pasada, cuando Neil se metió de nuevo en el mar. No se sabe cuándo volverá.
Laura Chunges reportera e investigadora del Times en Sídney, y cubre Australia, Nueva Zelanda y el Pacífico.
Un hombre de 65 años fue hospitalizado con múltiples fracturas tras ser embestido por un toro bisonte que deambulaba por un campamento del Parque Nacional de Yellowstone visiblemente agitado.
Un bisonte fuera de control en el Parque Nacional de Yellowstone embistió a un hombre que intentaba huir de él y luego lo lanzó unos dos metros y medio por los aires en un camping. El hombre, Carl Isom-McDaniel, que forma parte de varias juntas comunitarias locales en el estado de Washington, sufrió múltiples fracturas.
El ataque ocurrió alrededor de las 8:30 de la noche del viernes en el camping Bridge Bay, cerca del lago Yellowstone, en el cuadrante sureste del parque, en Wyoming.
El bisonte macho, visiblemente agitado, deambulaba por el camping y corría hacia otros grupos de campistas, como se ve en un video grabado por Mike MacLeod, un fotógrafo profesional radicado en Bozeman, Montana, a unos 210 kilómetros de distancia.
En el lugar se encontraban varios turistas, faltaba todavía cerca de una hora para la puesta de sol, y el camping estaba lleno de pequeños vehículos recreativos y tiendas de campaña.
Todo el mundo se mantenía a cierta distancia del bisonte, que probablemente estaba experimentando un subidón de testosterona, ya que la temporada de apareamiento acaba de empezar, dijo MacLeod en una entrevista el domingo.
Primero, el bisonte se dirigió a toda velocidad hacia un pequeño grupo de adolescentes, que salieron corriendo, dijo, antes de seguir correteando por el camping.
Después, el toro bisonte se detuvo y se revolcó en el suelo junto a un camino del camping, a escasos metros de una mesa de picnic en la que aún quedaban restos de una cena.
“Cuando se levantó, pateaba como un caballo de rodeo que está claramente muy agitado”, dijo MacLeod, un antiguo fotógrafo de guerra que también es licenciado en biología de la fauna silvestre.
En ese momento, pasó una camioneta y un hombre con una larga barba blanca y su nieto se detuvieron a fotografiar al bisonte, dijo. (Los bisontes pueden llegar a pesar hasta más de 900 kilogramos y, a pesar de su enorme tamaño, correr hasta 48 kilómetros por hora.)
“El bisonte dejó de revolcarse en el suelo y se incorporó. Estaba mirando en dirección a esos dos”, dijo MacLeod. “Y en cuanto dejaron de tomar fotos, el bisonte se puso de pie y el abuelo dijo algo así como: ‘Vámonos de aquí. Esto no me gusta’”, contó. Entonces pasó otra camioneta.
A los presentes les pareció que el bisonte se había fijado en la camioneta, dijo MacLeod. Pero una vez que la camioneta se alejó, el bisonte empezó a perseguirlos alrededor de un grupo de pinos. El nieto pudo escapar corriendo, pero el bisonte alcanzó al abuelo, enganchándolo con su cuerno izquierdo cerca de la cadera antes de aventarlo por los aires.
“Sabía que estaba en peligro porque el bisonte no se marchaba”, dijo. “Se quedó justo encima de Carl y estaba muy, muy enojado. Movía la cabeza arriba y abajo y mostraba todo ese comportamiento agresivo”.
“Dejé la cámara a un lado y corrí hacia el bisonte agitando los brazos arriba y abajo, gritando a todo pulmón y saltando para intentar parecer más grande y distraerlo”.
Otros le siguieron, y MacLeod dijo que lo más probable es que la multitud que se abalanzaba sobre él hiciera que el bisonte se diera la vuelta y saliera corriendo. Otros campistas se ocuparon de McDaniel, de 65 años, que forma parte de varias juntas y comisiones locales en su comunidad del condado de Whatcom, en Washington, hasta que llegó una ambulancia del parque, unos 10 minutos después.
“Le dolía mucho la pierna, pero por lo demás estuvo consciente todo el tiempo, de buen ánimo y bromeando”, dijo MacLeod.
El Parque Nacional de Yellowstone señaló en un comunicado enviado por correo electrónico que “el personal médico de urgencias del parque acudió al lugar y lo trasladó a un hospital cercano”, y añadió que “no hay más detalles que compartir”. El hospital no respondió de inmediato a una solicitud de información actualizada sobre el estado de McDaniel.
El inicio de la temporada de apareamiento de los bisontes coincide con el comienzo del pico de la temporada turística de verano en Yellowstone. Las normas del parque exigen que los visitantes se mantengan a una distancia mínima de 23 metros de los bisontes en todo momento.
MacLeod dijo que todas las personas que vio el viernes se mantuvieron a una “distancia respetuosa”. Pero al salir del parque este fin de semana, comentó que se fijó en “media decena de situaciones mucho más peligrosas en las que la gente estaba mucho más cerca y se mostraba agresiva”.
“La mayoría de la gente sabe que estos dos no se lo buscaron”, dijo.
Adeel Hassan,reportero para el Times que radica en Nueva York, cubre noticias de último momento y otros temas.