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  • “Una vez que la ves, no puedes dejar de pensar en ella”: Ana Mendieta, la artista que desafió límites con su cuerpo y cuya misteriosa muerte sigue dividiendo al mundo del arte

    “Una vez que la ves, no puedes dejar de pensar en ella”: Ana Mendieta, la artista que desafió límites con su cuerpo y cuya misteriosa muerte sigue dividiendo al mundo del arte

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    Delante de mí, en la fila para entrar a la Tate Modern en Londres, había una mujer con unos zarcillos que tenían el rostro de Frida Kahlo pintado, así como un bolso en el que se repetía la imagen.

    Estaba muy a tono para la ocasión: hay una gran exposición de la artista mexicana en la galería.

    Pero yo había ido a ver, por primera vez, la obra de otra latinoamericana, una cubana-estadounidense que, tanto literal como figurativamente, dejó su huella en el arte contemporáneo.

    Ana Mendieta nació en 1948 en una Cuba que era el sueño de algunos, pero no el de otros, y cuando en 1959 la Revolución les cambió la vida a todos, sus padres la enviaron con su hermana a Estados Unidos.

    Tenía 12 años, los suficientes como para intuirse como persona, pero le faltaban varios para definirse, y esos los pasó sin sus padres, en orfanatos y hogares de acogida en Iowa.

    De ese brusco contraste de una vida privilegiada rodeada de su familia en la isla caribeña, a otra solo con su hermana entre praderas sin olas e inviernos desconocidos, surgió una artista.

    Durante 16 años, en EE.UU., México, Cuba e Italia, se expresó con pintura y metal, flores y sangre, hojas y cenizas, plumas y pólvora, arena y velas, de manera discreta o alarmante, y a menudo con la marcada presencia o ausencia de su propio cuerpo.

    Hasta que, una madrugada de otoño de 1985, cayó desde una ventana del piso 34 de un edificio en Nueva York, en circunstancias que aún causan controversia y que incluyen un polémico juicio en el que su esposo, el artista Carl Andre, fue acusado y absuelto de asesinato.

    Su muerte sigue generando dudas, y en los últimos años ha vuelto a la conversación pública: en 2022, la curadora Helen Molesworth la revisitó en el podcast Death of an Artist, que fue criticado por caer en el sensacionalismo y centrarse más en Andre que en ella misma.

    La historia había sido narrada antes en el libro Naked by the Window (1990), de Robert Katz, y pronto llegará a la pantalla: Amazon prepara una serie basada en ese libro, protagonizada y coproducida por la actriz America Ferrera.

    Para muchos admiradores de Mendieta, ese trágico final eclipsó su obra y la redujo a una víctima; por eso al exponerla o hablar de ella, no lo mencionan.

    Yo debo confesar que, hasta hace un año, cuando por casualidad me topé con una imagen de una de sus creaciones, no sabía ni de la tragedia ni de la obra de la artista.

    Me fascinó inmediatamente, y ahí se me fue quién sabe cuánto tiempo explorando lo que había hecho, hasta que quedé encantada con la idea de que hubo una vez, en los años 70 y 80, una artista que iba a bosques, cuevas y ríos, y dejaba su obra fundida con la naturaleza.

    Una silueta negra en un tronco caído entre vegetación, que se ha marcado con fuego: aún se ve ese fuego en la mitad del cuerpo.

    Colección de Ana Mendieta, LLC.
    Untitled: Silueta Series, 1976 / Ana Mendieta © Colección de Ana Mendieta, LLC. Licencia otorgada por Artist Rights Society (ARS), Nueva York / DACS, 2026 / Cortesía de Marian Goodman Gallery y Alison Jacques, Londres.

    Pero además del encanto, me quedó una gran incógnita: por qué si su obra y su historia eran tan cautivadoras, no había oído hablar de ella.

    Así que cuando conversé con Elsa Collinson, una de las curadoras de la exposición de Mendieta en la Tate Modern, eso fue lo primero que le pregunté.

    “Durante su vida no fue muy conocida por el público general, aunque siempre ha sido muy apreciada por los artistas. Por eso, muchos suelen encontrarse con su obra porque un amigo se la recomienda. Y tiene exactamente ese efecto que tú describes: una vez que la ves, ya no puedes dejar de pensar en ella. De algún modo, la obra se queda en la mente”, respondió.

    “Su reconocimiento no empezó a extenderse realmente hasta después de su muerte, y sobre todo en los últimos años, en parte gracias a las exposiciones que se han organizado recientemente”, añadió.

    Esa es una de las razones, pero hay otra esencial.

    Efímeras

    Debido a la naturaleza misma de las obras de Mendieta, durante muchos años no estuvo del todo claro cómo coleccionarlas o conservarlas, pues en buena medida son efímeras.

    Aunque también trabajó con la escultura, el dibujo y la pintura, muchos de sus trabajos más inolvidables fueron performances e instalaciones que no perduraban físicamente.

    “Ana Mendieta hablaba de su obra como algo que existía de dos maneras: o bien se erosionaba y desaparecía en la naturaleza, o bien sobrevivía como documentación”, apunta Collinson.

    “Eso dice mucho de cómo su obra se sitúa, en cierto modo, en un territorio intermedio. Muchas veces consistía en registrar determinadas acciones en el paisaje, que realizaba ella misma, prácticamente siempre en solitario, y que después fotografiaba o filmaba en Super-8, un formato cuya duración es muy limitada.

    “Por eso, su práctica artística resulta, en algunos sentidos, difícil de apresar”.

    Por fortuna, se fue encontrando la forma de capturar algo de esas obras desaparecidas, ya fuera con esas fotos y filmes, o con recreación e imaginación.

    47 velas negras altas encendidas y dispuestas de manera que formen una silueta abstracta en el suelo de mármol

    The Estate of Ana Mendieta Collection, LLC
    Ñañigo Burial, 1976 © The Estate of Ana Mendieta Collection, LLC. Con licencia de Artist Rights Society (ARS), Nueva York / DACS, 2026 / Cortesía de Marian Goodman Gallery y Alison Jacques, Londres. Fotografía de Alex Yudzon.

    En Ñáñigo Burial (1976), por ejemplo, Mendieta trazó en el suelo la silueta simplificada de un cuerpo femenino con 47 velas negras de cera. Las encendió y dejó que ardieran; las velas se derretían pero la silueta permanecía dibujada con la cera acumulada bajo ellas.

    Concebida originalmente como una acción en una galería de Nueva York, la obra era efímera y no portátil, pero desde 1990 ha sido recreada en distintas exposiciones, tomando como referencia las fotografías de la instalación original.

    “Las 47 llamas ardiendo mantienen vivo en el presente el espíritu de lo que Mendieta creó”, comenta en el catálogo de la exposición Catherine Wood, directora de la Tate Modern.

    “Una gran historia”

    Lo que Mendieta dejó es como una historia ilustrada.

    “Me alegra mucho que digas eso, porque es algo que también tuvimos en cuenta cuando estábamos estructurando la exposición”, dice Collinson.

    “Su obra no cuenta una historia en un sentido lineal, pero hay hilos que recorren toda su práctica: ideas y preguntas en torno a su propia sensación de desarraigo, su conexión con la naturaleza, a las que volvió una y otra vez, en distintos medios y de distintas formas, a lo largo de su vida.

    “De algún modo, todo forma parte de una gran historia: su deseo de reconectar con la de ella, con la naturaleza y también con aquellas civilizaciones que la precedieron”, señala la experta.

    Sobre eso último, la misma Mendieta declaró en 1984: “Mi obra se inscribe básicamente en la tradición del arte neolítico”.

    Y sí, al ver su abstracción de la figura femenina, grabada en roca, dibujada en papel amate (la corteza que usaban los pueblos originarios de México) o hecha de arena, te recuerda muchos a diversas culturas antiguas.

    Es más, en algunos casos, como en la serie Esculturas Rupestres que realizó en Cuba en 1981, como les tomó fotos en blanco y negro, te da la sensación de estar viendo un documento de arqueología.

    Pero remontándonos atrás en esa gran historia, hay capítulos contados con sangre, como Rape Scene (Escena de violación, 1973), su provocadora y violenta respuesta a la violación y el asesinato en el campus de la Universidad de Iowa de una estudiante de enfermería. Mendieta cursaba allí Intermedia (arte entre disciplinas).

    En su apartamento, se cubrió de sangre, se ató inclinada a una mesa y permaneció así, con la sangre goteando por sus piernas y formando un charco a sus pies, dejando la puerta abierta.

    De eso quedan fotos y palabras.

    También expresó su indignación en Sweating Blood (Sudando sangre, 1973), filmando su rostro mientras unas gotas de sangre se acumulan lentamente en su frente y resbalan poco a poco.

    Más tarde, el móvil cambió, pero la sustancia permaneció: “Empecé a utilizar sangre de inmediato; supongo que porque considero que es muy poderosa y mágica. No la veo como una fuerza negativa”, le dijo Mendieta, a Judith Wilson en una entrevista de 1980 para The Village Voice.

    En Body Tracks (Rastros corporales, 1974), con las manos y antebrazos cubiertos de sangre, dibuja el contorno de un árbol en una pared, estirándose desde arriba hasta quedar arrodillada en el piso; se levanta y se va.

    Son obras perturbadoras, pero tienen algo hermoso y atrapan.

    Y luego está una singular metamorfosis, documentada en el filme Blood + Feathers, en el que la artista vierte sangre sobre su cuerpo desnudo antes de revolcarse en un montón de plumas blancas hasta quedar cubierta, y sale a correr por la orilla arenosa de un arroyo.

    Le interesaba la transformación, en este caso de humano a ave, y más tarde de humano a naturaleza.

    Es entonces cuando algunas de sus obras se convirtieron en una versión poética y memorable de ese “Yo estuve aquí” que visitantes anónimos alguna vez dejaron en lugares que los emocionaron.

    Muchas ya no están ahí, y ella sabía que así sería.

    Las borraría el viento, o las olas, a veces las plantas o el fuego, pero siempre el tiempo.

    No obstante, estuvieron.

    Y tanto la presencia como la ausencia fueron sustancia de su creación.

    La fusión

    “Su serie Silueta, que es quizá la serie que más conocen quienes han oído hablar de su obra, comenzó con Imagen de Yágul, que realizó en México durante una de sus visitas a los sitios arqueológicos”.

    Era el sitio de Yágul, en Oaxaca, donde se tendió desnuda en una antigua tumba zapoteca, con el cuerpo cubierto de flores blancas.

    La artista acostada en una tumba de piedra con ramos de flores blancas cubriéndole el cuerpo desnudo

    The Estate of Ana Mendieta Collection, LLC.
    Imagen de Yágul, 1973. © The Estate of Ana Mendieta Collection, LLC. Con licencia de Artist Rights Society (ARS), Nueva York / DACS, 2026 / Cortesía de Marian Goodman Gallery y Alison Jacques, Londres.

    La serie Silueta fue cambiando.

    Su cuerpo fue desapareciendo poco a poco.

    Por un tiempo estaba tan camuflado con la naturaleza, que era difícil hallarlo.

    Fotografía a color en la que se ve un árbol en un bosque y cuando te fijas bien, está la artista recostada en el tronco, de pie, con las manos alzadas, cubierta de barro marrón.

    The Estate of Ana Mendieta Collection, LLC.
    Sin título: Serie Silueta, 1976 © The Estate of Ana Mendieta Collection, LLC. Licenciado por Artist Rights Society (ARS), Nueva York / DACS, 2026 / Cortesía de Marian Goodman Gallery y Alison Jacques, Londres.

    Luego, el cuerpo dejó de estar, pero permaneció su contorno, con los brazos levantados… al menos por un momento.

    En Sin título: Serie Silueta 1976, por ejemplo, la silueta femenina marcada en la arena y salpicada de pigmento rojo va deshaciéndose a medida que el agua del mar entra en la figura y la arrastra poco a poco, hasta deshacerla para siempre.

    Eso no deja de fascinarme: que fuera a cualquier parte a crear su obra, y que no importara que desapareciera, o más bien, que era importante que así fuera; en cualquier caso, de algún modo, como todo lo natural, seguiría viva.

    Una silueta femenina, tendida sobre la arena, aparece dibujada en el suelo con pigmento rojo. Tiene la cabeza redondeada, los brazos levantados y flexionados y las caderas anchas.

    The Estate of Ana Mendieta Collection, LLC
    Sin título: Serie Silueta 1976. © The Estate of Ana Mendieta Collection, LLC. Licenciado por Artist Rights Society (ARS), Nueva York / DACS, 2026 / Cortesía de Marian Goodman Gallery y Alison Jacques, Londres.

    Después volvió a adaptar la silueta, de modo que los brazos descendieron y la figura adquirió una forma más estilizada.

    “Eso respondió, en parte, a la manera en que la obra estaba siendo recibida en aquel momento y a que se la interpretaba como una referencia a este tipo de imagen de la Gran Diosa”, explica Collinson.

    “Creo que le interesaba no quedar vinculada a una única tradición visual concreta y, en cambio, crear algo más etéreo y sutil.

    “Con el tiempo, la silueta llegó a camuflarse tanto que uno tiene la sensación de que podría verla en cualquier parte: podría aparecer en cualquier lugar y volver a desaparecer. Empiezas a verlas en el paisaje y ya no sabes si lo que tienes delante es una silueta o no.

    “Ahí se produce esa fusión última entre la naturaleza y su cuerpo, que resulta realmente hermosa de ver”.

    Grabadas para siempre

    Hay varias otras cosas hermosas creadas por Mendieta durante sus años de actividad artística.

    Imágenes bellamente sinuosas, a menudo modeladas con las yemas de los dedos o la palma de las manos, hasta con nieve y musgo.

    Algunas piezas son más parecidas a las que encuentras tradicionalmente en una exposición, como pinturas y esculturas.

    En un autorretrato, muy al principio de su carrera, “lleva un elaborado tocado que remite directamente a un tipo muy concreto de tocado azteca. Le interesaban mucho las historias precolombinas, así que, de algún modo, siempre estaba recurriendo también a esas tradiciones visuales”, cuenta Collinson.

    Una década y media después, su escultura multiparte hecha de troncos de árboles, La Jungla (1985), en la que utilizó pólvora para grabar siluetas oscuras sobre las superficies, “se inspiró, en parte, en unas estructuras totémicas de madera que había visto en antiguos yacimientos durante sus viajes por Europa”.

    Y, entre otras cosas, están unas exquisitas, discretas y delicadamente bellas hojas, en las que dejó su rastro, el de las mujeres y el de la humanidad.

    Una hoja en la que la artista dibujó el contorno de una mujer con líneas sencillas, redondeadas.

    The Estate of Ana Mendieta Collection, LLC.
    Sin título, c. 1984. © The Estate of Ana Mendieta Collection, LLC. Licenciado por Artist Rights Society (ARS), Nueva York / DACS, 2026 / Cortesía de Marian Goodman Gallery y Alison Jacques, Londres.

    Cuando me topé con Ana Mendieta, me sorprendió, me cautivó y se quedó conmigo; al leer sobre ella, encontré calificativos como feminista, pionera, seminal, visionaria, radical, visceral, enigmática y provocadora, así como muchos más detalles de su vida y obra.

    Pero al terminar mi conversación con Collinson, quien vive en el mundo del arte, me dio curiosidad saber por qué le gusta personalmente a ella.

    “Porque hay cosas en su obra que resultan muy actuales hoy, aunque probablemente lo serían en cualquier momento de la historia de la humanidad. También por la forma en que su trabajo te invita a detenerte y mirar de cerca”, empezó diciendo la curadora.

    “Además, hay algo en ella que casi te anima a incorporar el ritual, de alguna manera pequeña, en tu propia vida, como ella, que volvía una y otra vez a estos lugares y trabajaba con materiales naturales que tenía a mano, creando obras que no eran vistosas ni monumentales, pero que eran tan poderosas que, una vez que las ves, quedan grabadas en tu mente para siempre”, concluyó.

    línea

    BBC

    Epílogo: una muerte rodeada de dudas desde hace cuatro décadas

    “¡Dejen de glorificar a los hombres violentos!… ¡Nunca olviden: Carl Andre mató a Ana Mendieta!”, denunciaba una pancarta en una protesta frente a la Tate Modern en 2016, una de las muchas que se sucedieron en el mundo a lo largo de los años cuando se exponían obras de Andre.

    Una década más tarde, en su primera exposición individual de Mendieta, la Tate Modern optó por no mencionar cómo murió la artista ni a quien fue su esposo.

    La decisión va en línea con el enfoque adoptado en los últimos años, que se centra en celebrar el arte pionero de “cuerpo-tierra” de Mendieta y sus intrépidas performances, con los que trazó senderos que otros seguirían.

    Sin embargo, algunos críticos han señalado que el silencio suele avivar la curiosidad; así como su arte, las circunstancias de su muerte a los 36 años de edad siguen despertando interés.

    Esa parte de la historia empezó cuando en 1979 Mendieta irrumpió en la vida de Andre, quien ya era un escultor consolidado, conocido como uno de los padres de la tendencia minimalista de finales de los años 60 y principios de los 70.

    Por aquel entonces, la escena artística neoyorquina estaba en pleno auge, impulsada por la creatividad, el radicalismo y una buena dosis de alcohol y otras sustancias. El propio Andre contribuyó a revolucionar el arte al llevar sus esculturas al espacio público y desafiar el statu quo.

    En ese contexto, Andre y Mendieta formaron una pareja magnética, pero su relación era tormentosa.

    Los detalles de lo que ocurrió cinco años después de que los dos artistas se conocieran son confusos.

    Nueve meses después de su boda, a las 5:29 de la madrugada del 8 de septiembre de 1985, Andre llamó a la policía para reportar que su esposa había caído por la ventana de su apartamento.

    Hubo personas que dijeron haber escuchado una discusión. André dijo que se trató de un suicidio.

    El artista fue arrestado y acusado de asesinato, aunque fue absuelto en 1988.

    El veredicto polarizó a la comunidad artística neoyorquina.

    Muchos se negaron a creer que una artista que se preparaba para su primera exposición individual en el New Museum, se hubiera suicidado; también descartaron que la caída hubiera sido accidental.

    Su familia, amigos y gran parte de la comunidad artística de vanguardia, especialmente la de los latinos e inmigrantes, así como los colectivos feministas, consideraron el fallo como un flagrante error judicial y una muestra de la misoginia imperante en el mundo del arte.

    Otros aceptaron la absolución, convencidos de que la acusación de asesinato respondía a una agenda feminista. Numerosos y destacados minimalistas e instituciones continuaron respaldando y exponiendo la obra de Andre.

    Esa es la otra razón por la que Mendieta es conocida, una fama póstuma que a veces no se menciona para evitar que se hable más de cómo murió que de lo que creó.

    Callar esa parte de la historia no la borra, pero dejar que la defina, amenaza con opacar la brillantez de su obra.

    Carl Andre

    Getty
    Andre fue arrestado y acusado de asesinato, aunque fue absuelto en 1988.
  • Entrevisté a Christa Pike hace 20 años y no puedo dejar de pensar en ella

    Entrevisté a Christa Pike hace 20 años y no puedo dejar de pensar en ella

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    Hace dos décadas, Helen Roberts se reunió con Christa Pike, una reclusa condenada a muerte en el estado de Tennessee, para comprender a la mujer detrás del brutal asesinato de Colleen Slemmer.

    A sus 30 años, Pike había cumplido 11 años en el corredor de la muerte y era la mujer más joven en recibir esa pena en EE.UU. cuando Roberts la entrevistó como editora de una revista de estilo de vida femenina.

    Pike, que ahora tiene 50 años, se enfrentó el miércoles a su tan esperada ejecución, pero sobrevivió a dos dosis letales de pentobarbital y permanece en estado crítico.

    Roberts, que ha estado siguiendo de cerca los acontecimientos, reflexionó sobre su conflictivo encuentro con Pike y cómo este la había marcado tanto como periodista y como persona.

    “A veces me resultaba muy difícil conciliar la imagen de la mujer que tenía delante con el crimen que había cometido”, dijo.

    “Eran como dos personas completamente distintas; no podía imaginar que la persona que conocí pudiera ser tan terriblemente violenta”, aseveró.

    La entrevista

    Roberts ingresó en la prisión de máxima seguridad para mujeres de Tennessee, ahora conocida como Centro de Rehabilitación Debra K. Johnson, en Nashville, en diciembre de 2006.

    “Nunca había estado en una prisión, y mucho menos en una de máxima seguridad, así que estaba bastante nerviosa y un poco insegura de cómo iba a resultar, un poco intimidada, supongo”, recordó.

    Roberts, originaria de Conwy, en el norte de Gales (Reino Unido), trabajaba para la revista More y viajó a EE.UU. para la entrevista.

    Tras pasar los controles de seguridad y varias puertas, se reunió con Pike a través de una ventana de cristal y realizó la entrevista utilizando un altavoz.

    Solo se llevaban unos años de diferencia y Roberts dijo que intentó abordar la relación sin ningún tipo de prejuicio, pero admitió que esperaba a una “mujer muy honesta y brutal”.

    Sin embargo, la persona que conoció era muy diferente.

    “Yo tenía veintitantos años entonces”, dijo Roberts, y añadió: “Tenía una edad similar (a la de Pike), más o menos, y había algunos aspectos en los que coincidíamos”.

    Christa Pike durante una de sus comparecencias ante un juez vestida de naranja.

    Reuters
    Pike inexplicablemente sobrevivió a las dos inyecciones letales que la aplicaron el miércoles pasado.

    La periodista recuerda a Pike como una persona muy elegante, con un cabello rizado similar al suyo, y sentía que esas pequeñas similitudes les daban un terreno común.

    Según Roberts, Pike parecía amable y “con ganas de complacer”, y se reía, sonreía y captaba las señales.

    “No quería que se sintiera intimidada y, al cabo de unos minutos, se sentó sobre el borde de la ventana, recostada de lado, para poder estar más cerca”, relató.

    “No teníamos mucho tiempo… ella lo sabía, y teníamos mucho terreno que cubrir”, dijo Roberts.

    “Fue directa al grano, no se puso a la defensiva, no fue difícil, no fue evasiva. Respondió a todas mis preguntas con mucha claridad y franqueza, para ser sincera”, agregó.

    Dijo que Pike mantenía “mucho contacto visual” y “era comunicativa”.

    “Tenía muchas ganas de responder. Simplemente, a veces daba la impresión de ser una persona bastante normal”, apuntó.

    “No la recibí con ninguna animosidad… supongo que ella obviamente percibió que íbamos a ser muy tranquilos y simplemente a hablar”, explicó.

    “Quería conocer a Christa Pike como persona, comprender su vida, la mala decisión que tomó y cómo estaba sobrellevando la vida que llevaba allí”, explicó.

    El centro de atención

    En 1995, Pike tenía 18 años cuando ella y su entonces novio, Tadaryl Shipp, golpearon, torturaron y asesinaron a Slemmer, un joven de 19 años al que conocieron en un campamento de formación laboral para adolescentes con problemas.

    Ella había acusado a Slemmer de insultarla e intentar robarle a su novio. Otros dos residentes del campo testificaron posteriormente que Pike se había jactado del asesinato antes y después del mismo, y que les mostró un trozo del cráneo de Slemmer.

    Pike fue condenada a muerte en 1996, pero Shipp, que tenía 17 años, recibió cadena perpetua con posibilidad de libertad condicional y permanece en prisión.

    Roberts dijo que Pike le explicó que no comprendía realmente la magnitud de lo que estaba sucediendo durante el juicio, pero que disfrutaba siendo el centro de atención, “porque nunca lo había sido”.

    Cuando llegó el momento de hablar con Roberts sobre los detalles del asesinato, Pike no dudó.

    “No hubo ninguna emoción diferente”, le dijo la periodista.

    “Lo tomó con mucha naturalidad”, añadió.

    “Ella ya llevaba 11 años en el corredor de la muerte, y seguramente había pasado mucho tiempo sola, asimilando lo sucedido y reconciliándose con lo que había hecho”, explicó.

    “Hablaba de sí misma como si fuera una persona completamente distinta. Decía que había perdido la cabeza la noche que mató a Colleen. Decía que fue como una experiencia extracorpórea, que no se daba cuenta de lo que hacía y que era como si alguien se hubiera apoderado de ella”, relató.

    Pike le dijo a Roberts que lamentaba profundamente lo que había hecho, pero que no creía que nada de lo que dijera pudiera compensar lo sucedido.

    Retrato de Colleen Slemmer, tomado en lo que parece ser un estudio fotográfico con fondo.

    Cortesía de la familia
    La estudiante Colleen Slemmer fue torturada y brutalmente asesinada en el crimen de 1995.

    Un pasado turbulento

    Pike creció en Beckley, una pequeña ciudad obrera del sur de Virginia Occidental, y sus padres, Carissa Hansen y Glenn Pike, eran unos alcohólicos que la descuidaron.

    La mujer le dijo a Roberts que no había recibido “ningún amor”, aparte del de su abuela, que murió de cáncer cuando ella tenía 12 años, lo que desató una furia en Pike, junto con pensamientos suicidas.

    “Fue violada a los 11 años por un vecino, y de nuevo a los 17 por un desconocido que, según ella, la arrastró al bosque. Pasó por diferentes períodos de abandono y abuso”, contó la periodista.

    Pike pasó por varias escuelas y a los 18 años se unió al programa Knoxville Job Corps, una iniciativa del Departamento de Trabajo de EE.UU. que ofrece formación académica y capacitación laboral gratuita a jóvenes de bajos ingresos, lo que se suponía que sería un nuevo comienzo.

    La condenada le aseguró a Roberts que esperaba con convertirse en una enfermera.

    Los abogados de Pike, que presentaron una petición de clemencia de 226 páginas, esperaban un aplazamiento de última hora de su ejecución, pero fue rechazado, mientras que expertos en derechos humanos de las Naciones Unidas también habían pedido que se detuviera la ejecución.

    “Sin duda tenía esperanza”, dijo Helen, y añadió que Pike esperaba que alguien interviniera y la ayudara “dándose cuenta” del impacto que su infancia y su salud mental tenían en sus acciones.

    “Ella sabía que la única opción era la pena de muerte o cadena perpetua, pero sin duda quería cadena perpetua y una muerte tranquila”, afirmó Roberts.

    La periodista describió la última semana como “extraña”, a pesar de saber que la ejecución era inminente.

    “Durante todo el miércoles no pude separarme de ella; no dejaba de pensar en lo que iba a pasar”, reveló.

    “Había leído que había rechazado su última comida… Ni siquiera puedo imaginar lo que estaba pensando, cómo se sentía y cómo uno se prepara sabiendo que va a morir”, comentó.

    Describió el despertarse con la noticia de que Pike había sobrevivido a las inyecciones fue “como ver una película de terror”.

    “No puedo comprenderlo, no puedo entenderlo. Es absolutamente bárbaro”, dijo.

    “Y luego la ironía de que el estado intentara matarla y que después la llevaran al hospital para intentar salvarla. No tiene ningún sentido”, agregó.

    Fotografía de primer plano de Helen Roberts, que tiene el pelo castaño hasta los hombros y ojos marrones.

    Helen Roberts
    Roberts afirma que su infancia de Pike “la llevó” al crimen que cometió en 1995.

    Como un animal

    En el momento en que Roberts entrevistó a Pike, ella estaba encarcelada al menos 23 horas al día, y solo se le permitía salir a caminar durante una hora algunos días.

    Era la única mujer en el corredor de la muerte, por lo que no podía relacionarse con los demás, pero Roberts dijo que Christa tenía cierta rutina y encontraba consuelo en la lectura, viendo la televisión y escribiendo a amigos por correspondencia.

    Poco después de su encuentro, Roberts recibió una tarjeta hecha a mano de Pike, agradeciéndole el trato que le había dado.

    “Recuerdo que era un papel morado con forma de mariposa, y dentro había escrito ‘gracias por ser amable, gracias por tratarme como a una mujer’, y eso era todo”, dijo.

    “Fue realmente conmovedor”, agregó.

    Impresión de una entrevista en la revista More que dice "historias reales, exclusiva del Reino Unido "Estoy en el corredor de la muerte" junto a una foto de Christa Pike.

    More Magazine
    Artículo escrito por Helen Roberts y publicado por la revista More en 2006.

    “Independientemente de lo que haya dicho sobre Christa Pike, de ninguna manera estoy minimizando su crimen”, añadió Roberts.

    “Por supuesto que merecía estar en prisión. Cometió un crimen, le quitó la vida a otra mujer y tenía que ser castigada por ello”, reconoció.

    “Sin embargo, uno no puede evitar preguntarse: si hubiera recibido ayuda cuando la necesitaba, ¿habría hecho lo que hizo?”, soltó.

    Y continuó: “No puedo negar a la mujer que conocí, a la mujer que tenía delante, la conexión que establecí con ella, cómo reaccionó ante mí y cómo respondió a mis preguntas”.

    “Sigue siendo un ser humano. No hay manera de que la haya conocido sin que me haya afectado”, admitió.

    “Creo que ella sabe que desperdició su vida, y creo que sabe que podría haber hecho el bien en su vida, pero no lo hizo”, reflexionó.

    Este artículo fue escrito originalmente en inglés y usamos una herramienta de inteligencia artificial para traducirlo. Un periodista de la BBC revisó el texto antes de su publicación. Más información sobre cómo usamos IA.

  • “Mitbestimmung”: cómo Alemania obliga a las grandes empresas a dar voz a los trabajadores en la toma de decisiones (y qué impacto tiene en la economía)

    “Mitbestimmung”: cómo Alemania obliga a las grandes empresas a dar voz a los trabajadores en la toma de decisiones (y qué impacto tiene en la economía)

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    La escena puede resultar inusual en muchos países: un grupo númeroso de empleados participando en una reunión de la dirección de una empresa en la que se toman decisiones cruciales sobre el rumbo de la compañía. Pero no es nada raro en Alemania, la nación considerada el motor económico de Europa.

    Mientras varias partes del mundo aún se debate sobre la voz que tienen —o deberían tener— los trabajadores en el gobierno de una compañía, los alemanes parecen tenerlo claro desde mediados del siglo pasado.

    E incluso poseen una palabra para ello: Mitbestimmung (“cogestión”, en español).

    Allí, los trabajadores tienen derecho a opinar sobre quiénes deben dirigir una compañía y qué rumbo tomar en el largo plazo.

    La ley alemana obliga a las empresas públicas y privadas con más de 2.000 empleados a que concedan a la plantilla la mitad de los asientos en el llamado Consejo de Vigilancia (Aufsichtsrat).

    El 50% por parte de fuerza laboral lo componen obreros y trabajadores administrativos, representantes de los sindicatos y empleados con puestos ejecutivos, quienes para sumarse al cuerpo deben ser escogidos por votación directa. El otro 50% corresponde a los accionistas.

    En este sistema de participación no se deja nada al azar. Las cuatro sesiones anuales que celebra este comité deben ser convocadas con un año de antelación. Y si surge algo extraordinario como la adquisición de otra firma, una crisis interna o la destitución de un directivo, se suman más reuniones.

    Volkswagen, el grupo Mercedes-Benz o el Deutsche Bank son ejemplos de grandes compañías con la mitad de trabajadores en su Consejo de Vigilancia.

    “La representación de los empleados en los consejos de administración es claramente una política progresista”, le comenta a BBC Mundo Claudia De Meulemeester, experta en gobierno corporativo basada en Reino Unido.

    “Sin embargo, los sindicatos también tienden a resistirse a los cambios cuando estos tienen un impacto significativo en la plantilla. Esto a veces puede demorar las transformaciones corporativas, dado que siempre es necesario negociar concesiones”, añade.

    En efecto, la cogestión está diseñada para que evitar votaciones divididas y la mayor parte de las negociaciones tienen lugar antes de la propia reunión del Consejo de Vigilancia; normalmente, los trabajadores por un lado y los accionistas por otro.

    Los encuentros previos por partes (Vorbesprechungen), que son informales, son una pieza clave de lo que sucede. El objetivo es que todos se sienten a la mesa y lleguen a un acuerdo.

    Por eso es frecuente que las partes hagan concesiones. Por ejemplo, los trabajadores pueden aceptar una reestructuración a cambio de compromisos de inversión en determinadas plantas o garantías de mantener el empleo durante un número acordado de años.

    Que el presidente del Consejo de Vigilancia tenga que usar su voto doble —como le permiten las reglas— es poco común y normalmente se interpreta como una señal de que hay un conflicto serio.

    Varios trabajadores con mono naranja y en medio un ejecutivo vestido de traje.

    Getty Images
    La cogestión alemana lleva más de 70 años demostrando que dar voz a los trabajadores en el consejo no hunde a las empresas, como afirman sus detractores.

    Cómo se compara con otros países

    Una idea de este estilo parece ajena a los principios del capitalismo clásico o duro, en el que se plantea que los beneficios de la producción deben recaer en el empresario o los inversores, dado que son ellos los que arriesgan su capital y, como consecuencia son solo ellos los que pueden decidir sobre el rumbo de la compañía.

    Según esta línea de pensamiento, el consejo de administración o directorio de una compañía solo debe representar a los accionistas.

    “Esta es la visión predominante del capitalismo en EE.UU. y Reino Unido, pero no en otros países, donde se espera que las empresas operen en beneficio de un grupo más amplio de partes interesadas, incluyendo los clientes, la comunidad y los trabajadores, además de los accionistas”, le dice a BBC Mundo Lionel Fulton, investigador del think tank Departamento de Investigación Laboral, en Londres.

    También es cierto que, en EE.UU., Reino Unido o la mayoría del mundo anglosajón, el sistema de control de las empresas es único —un solo órgano decide todo—, mientras que en países como Alemania, Francia, Austria, Países Bajos y algunas naciones de Europa del Este el modelo es dual.

    En el sistema dual hay un órgano ejecutivo a cargo de gestionar el día a día de la compañía (el directorio) que coexiste con el mencionado Consejo de Vigilancia, cuya función es supervisar las actividades de la empresa con amplios poderes: puede nombrar y destituir a los directivos, y aprueba las cuentas anuales y decisiones estratégicas como grandes inversiones y fusiones.

    Aquí es donde se sientan los representantes de los trabajadores hasta el 50%.

    La lógica de este modelo es que haya una clara separación entre quien ejecuta y quien fiscaliza. Un mismo individuo no puede estar en ambos consejos simultáneamente.

    Unos visitantes pasan junto a un letrero de "Made in Germany" en la feria de tecnología IFA

    Getty Images
    No es una fórmula mágica de eficiencia, sino una apuesta política sobre qué tipo de capitalismo quiere construir Alemania.

    En Alemania, cada miembro de un Consejo de Vigilancia está obligado a centrarse únicamente en los intereses de la empresa. No importa si representa a los accionistas o a los trabajadores.

    Hay quienes se preguntan si este sistema les otorga a los trabajadores un poder real en la toma de decisiones o si se trata más bien de algo simbólico.

    Benjamin Schoefer, profesor del Departamento de Economía de la Universidad de Berkeley en California (EE.UU.) que ha estudiado a fondo este modelo, cree que el sistema de Mitbestimmung no es ni puramente simbólico ni totalmente transformador en la distribución del poder corporativo.

    Schoefer considera que tiene un impacto real pero limitado y que, en todo caso, es más notorio en Alemania que en otras naciones industrializadas.

    “El grado de poder real depende probablemente de la configuración institucional concreta de un país”, le explica a BBC Mundo.

    “En Alemania, los trabajadores poseen mayores derechos de decisión que —por ejemplo— en Finlandia, otro de los modelos que hemos analizado, donde el sistema parece funcionar principalmente como un intercambio de información”.

    ¿Más o menos rentabilidad?

    Los economistas han analizado ampliamente cómo influye la cogestión en el desempeño empresarial; es decir, si la presencia de los trabajadores en los órganos de decisión se traduce en mayor productividad o rentabilidad, o en ambas.

    Un informe de 2025 del profesor de economía Joachim Wagner, de la Universidad Leuphana de Lunenburgo en Alemania, concluye que no hay evidencia concluyente de que la cogestión genere grandes mejoras para las empresas.

    Tampoco —según el mismo análisis— hay pruebas definitivas de que el modelo de Mitbestimmung perjudique el rendimiento económico de las compañías.

    Según Wagner, los resultados empíricos varían según el sector, el tamaño de la empresa y la metodología utilizada, de ahí la dificultad de sacar una conclusión definitiva.

    Schoefer y otros colegas dedujeron algo similar en una investigación titulada “El trabajo en el consejo de administración”, realizada en Alemania.

    Según le cuenta Schoefer a BBC Mundo, no hallaron pruebas claras de que la obligatoriedad de incluir a los trabajadores en la gestión afecte positiva o negativamente los resultados corporativos.

    Uno de los argumentos a favor de la representación de los empleados en la gestión de una compañía es que, en el largo plazo, los trabajadores suelen tener un mayor compromiso con la empresa que los accionistas, lo que genera ventajas más allá de la rentabilidad.

    “Esta perspectiva cobra más fuerza cuando el personal está verdaderamente representado en el Consejo Vigilancia”, le dice a BBC Mundo Lionel Fulton, investigador del think tank Departamento de Investigación Laboral, en Reino Unido.

    Ewan McGaughey, catedrático de Derecho, Economía e Historia del King’s College de Londres, añade: “Uno de los estudios más recientes de un grupo de economistas afirma que la cogestión también contribuye a aumentar el bienestar de los empleados, con un alza salarial promedio de 1,6% y una disminución del desempleo”.

    “Asimismo, las personas se sienten más satisfechas en el trabajo cuando tienen mayor voz y esto tiende a aumentar el rendimiento individual”, le comenta McGaughey a BBC Mundo.

    El factor social

    Sea cuales fueren sus resultados, el modelo de Mitbestimmung sigue siendo ampliamente aceptado en Alemania.

    Las raíces del modelo de gobierno corporativo dual se remontan, en realidad, a mediados del siglo XIX, cuando las normas ya exigían un Consejo de Administración para gestionar los asuntos cotidianos de una empresa y un Consejo de Vigilancia que supervisara de manera independiente a los directivos y protegiera los intereses de los accionistas.

    Sin embargo, tras llegar al poder Adolfo Hitler abolió la resprensentación de los trabajadores en la gestión de las compañías.

    Al término de la Segunda Guerra Mundial los sindicatos negociaron colectivamente para que se restableciera y estos acuerdos de cogestión se convirtieron en norma con la aprobación de sucesivas leyes a partir de la década de 1950.

    El sistema despegó especialmente en las industrias minera, del carbón y del acero, que eran los motores de la economía en la posguerra.

    Y como las potencias ocupantes querían limitar la influencia de los líderes industriales afines al nazismo, se impusieron estrictos requisitos en el reparto de poder, lo que benefició aún más el sistema.

    La cogestión lleva ya más de 70 años instalada en la poderosa industria alemana y, según los expertos consultados por BBC Mundo, parece destinada a perdurar.

    Si bien no está del todo claro si es beneficiosa o perjudicial para el desempeño de las empresas —añaden—, pocos discuten que sus principales contribuciones son de carácter social.

    Según los analistas, el modelo de Mitbestimmung fomenta la cooperación constructiva entre sindicatos, trabajadores y accionistas, de modo que reduce la conflictividad laboral y ayuda a equilibrar los intereses empresariales con los derechos sociales.

    Quizás esa sea la lección más honesta que deja el sistema: no es una fórmula mágica de eficiencia corporativa, sino más bien la apuesta de un país por un capitalismo en el que conviven tanto las necesidades económicas como las sociales.

    Línea gris de separación

    BBC

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  • El presidente de Cornell dice que la universidad “debe hacer más” tras la denuncia de violación en grupo en una fraternidad

    El presidente de Cornell dice que la universidad “debe hacer más” tras la denuncia de violación en grupo en una fraternidad

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    El presidente de la Universidad de Cornell dijo que la institución “debe hacer más” luego de que una mujer denunciara que fue drogada y violada en grupo en una casa de fraternidad.

    En un mensaje en video de 8 minutos difundido la noche del sábado, Michael Kotlikoff calificó las acusaciones de la mujer, identificada como Jane Doe, de “profundamente perturbadoras”.

    El presunto ataque ha generado cuestionamientos sobre la cultura de consumo de alcohol y drogas en el campus y sobre cómo se realizaron las investigaciones, afirmó Kotlikoff.

    Jane Doe tenía 20 años y era estudiante de Cornell cuando, según su relato, siete miembros de la fraternidad Chi Phi la agredieron sexualmente durante horas, tras darle alcohol y ketamina, el 19 de octubre de 2024.

    Según su relato, denunció lo ocurrido a la policía de la Universidad de Cornell dos semanas después. La policía investigó el caso, pero no se presentaron cargos.

    El mes pasado, Jane Doe presentó una demanda civil contra la universidad, miembro de la prestigiosa Ivy League. En ella alega que Cornell no la protegió y que no sancionó como correspondía a los hombres implicados.

    Kotlikoff dijo que Cornell “se compromete a investigar” cómo se manejó el caso. Añadió que la administración y la comunidad universitaria “deben hacer más”.

    “Debemos promover una cultura en la que la agresión sexual sea inadmisible y asegurarnos de que nuestra comunidad esté empoderada y comprenda el consentimiento informado”, subrayó.

    Señaló que los líderes de la universidad deben crear un entorno en el que las víctimas de agresión sexual “se sientan seguras al denunciar y sean tratadas con compasión y dignidad”.

    Frustración en el campus

    Para Kotlikoff, este es un “momento definitorio” en la historia de la universidad.

    “Debemos liderar. Se lo debemos a Jane Doe y a las sobrevivientes de agresión sexual: hacerlo bien. Y debemos protegernos unos a otros”, dijo.

    Esta semana, la BBC constató en el campus una creciente frustración por el caso.

    Varios estudiantes de Cornell durante un foro público en la Universidad

    Reuters
    La gobernadora de Nueva York, Kathy Hochul, dijo estar “profundamente preocupada” por cómo se llevó a cabo la investigación

    En un foro público para que los estudiantes hablaran sobre la presunta violación en grupo, muchos dijeron a la BBC que sentían vergüenza por lo ocurrido y que la universidad le falló a Jane Doe.

    “Nuestra administración tiene que cambiar, y cambiar de forma drástica, y cambiar rápido”, le dijo un estudiante a la BBC. “Algo así nunca debió pasar. Es una vergüenza”.

    Kotlikoff planteó en el video que, como parte de un “trabajo más amplio”, hay que hacer un “análisis serio del papel de las fraternidades y hermandades en la vida universitaria”.

    “Formar parte de un grupo nunca puede disminuir la responsabilidad individual por nuestros actos, por cómo tratamos a los demás ni por alzar la voz cuando alguien puede estar en peligro”, afirmó.

    El presidente de Cornell añadió que, “en el momento oportuno”, la institución explicará cómo “usará este momento, esta conversación, esta indignación, para ayudar a liderar el esfuerzo más amplio para combatir la agresión sexual, no solo en nuestro campus, sino también fuera de él”.

    La gobernadora de Nueva York, Kathy Hochul, dijo estar “profundamente preocupada” por cómo se realizó la investigación y encargó a la fiscal general del estado, Letitia James, que dirija una revisión del caso.

    Kotlikoff dijo que apoya esa decisión y celebró la revisión independiente que realizará un bufete de abogados sobre cómo Cornell gestionó el caso.

    Jane Doe sostiene en su demanda que estaba ebria durante el presunto ataque y que no pudo dar su consentimiento.

    Este artículo fue escrito originalmente en inglés y usamos una herramienta de inteligencia artificial para traducirlo. Un periodista de la BBC revisó el texto antes de su publicación. Más información sobre cómo usamos IA.

  • Renuncia el jefe de las prisiones de Tennessee tras el fallido intento de ejecutar a Christa Pike

    Renuncia el jefe de las prisiones de Tennessee tras el fallido intento de ejecutar a Christa Pike

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    El director de prisiones del estado estadounidense de Tennessee ha renunciado tras el fallido intento de ejecutar a Christa Pike el pasado miércoles.

    El gobernador Bill Lee anunció la medida este sábado mediante un comunicado conjunto con el comisionado del Departamento Correccional de Tennessee, Frank Strada.

    Strada afirmó que su salida responde al “mejor interés” del estado y calificó la investigación en curso sobre el incidente de “totalmente apropiada y necesaria”.

    Pike, quien fue condenada a muerte en 1996 por el asesinato de Colleen Slemmer, sobrevivió a dos inyecciones y ahora se encuentra en estado crítico en un hospital de Tennessee, mientras sus abogados intentan que se le conmunte su condena a la pena capital.

    “El comisionado Strada ha servido con integridad, y agradezco su disposición a anteponer los intereses de los habitantes de Tennessee durante este difícil momento”, declaró el gobernador Lee.

    Lee ha ordenado una investigación independiente sobre lo ocurrido durante el intento de ejecución de Pike y ha suspendido todas las ejecuciones en el estado durante el resto del año.

    Por su parte, los abogados de Pike calificaron la renuncia de “justificada”, pero señalaron que “eso no ayuda en nada a Christa ahora”.

    “Lo que le ocurrió el miércoles refleja un fallo sistémico que va mucho más allá de una sola persona”, escribió el equipo legal de Pike en un comunicado.

    “Esperamos que la petición del gobernador de que se lleve a cabo una investigación exhaustiva e independiente ponga de manifiesto los profundos problemas que existen en todo el sistema de pena de muerte de Tennessee”, agregaron.

    Pike está recibiendo tratamiento en un hospital de Nashville (Tennessee), donde los médicos intentan eliminar de su organismo las drogas utilizadas durante su ejecución, según unos documentos legales.

    La cama donde se aplican la pena de muerte por inyección letal en EE.UU.

    Corbis via Getty Images
    A Pike se le aplicaron dos inyecciones letales, sin embargo logró sobrevivir.

    “Se le oía llorar”

    A Pike le inyectaron dos dosis letales de pentobarbital el miércoles, pero sobrevivió. Posteriormente, fue trasladada a un hospital en una ambulancia.

    Mientras recibía las dos dosis, “se le oía llorar, gemir y respirar con dificultad durante todo el procedimiento”, declararon sus abogados.

    El jueves por la noche, la mujer permanecía inconsciente, intubada y conectada a un respirador.

    El Departamento Correccional del estado ha defendido el método utilizado, afirmando que “el protocolo no permite procedimientos adicionales más allá de los que se llevaron a cabo”.

    Las autoridades aún no han confirmado si intentarán ejecutar a Pike nuevamente, pero tampoco han ofrecido una explicación de lo sucedido.

    Los abogados de la condenada presentaron el viernes una moción de emergencia para preservar “toda la evidencia” relacionada con la fallida ejecución.

    La defensa de Pike había advertido que debido a su historial médico y su anatomía, incluyendo la trombocitosis (una afección de coagulación sanguínea) y sus venas pequeñas, implicaban el riesgo de que experimentara dolor y sufrimiento “innecesarios” durante una inyección letal.

    El intento de ejecución se llevó a cabo tras varios recursos legales de última hora, presentados sin éxito por sus abogados.

    La Corte Suprema de Estados Unidos rechazó dos intentos distintos de detener la ejecución.

    El gobernador de Tennessee también denegó la solicitud de indulto de Pike, la única mujer en el corredor de la muerte del estado.

    Con 18 años, Pike golpeó, torturó y asesinó a Slemmer, de 19 años, en 1995, junto a su entonces novio, Tadaryl Shipp.

    Fue condenada a muerte al año siguiente, tras el revuelo mediático que se desató en torno al asesinato en Knoxville, Tennessee.

    Este artículo fue escrito originalmente en inglés y usamos una herramienta de inteligencia artificial para traducirlo. Un periodista de la BBC revisó el texto antes de su publicación. Más información sobre cómo usamos IA.

  • En fotos: las multitudinarias protestas en España contra la crisis de la vivienda

    En fotos: las multitudinarias protestas en España contra la crisis de la vivienda

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    Miles de personas han salido a las calles en toda España para exigir una mayor protección para los inquilinos después de que el gobierno no lograra aprobar el viernes en el Parlamento una legislación de emergencia para atajar la crisis de vivienda que atraviesa el país.

    El sábado estaban previstas unas 50 marchas en ciudades como Madrid, Barcelona, Valencia, Málaga, Santiago de Compostela, Zaragoza, A Coruña, Alicante, Santander, Las Palmas de Gran Canaria y otras más.

    “Hay mucha rabia en las calles”, declaró un portavoz del Sindicato de Inquilinos de Valencia, donde la manifestación ha terminado con enfrentamientos entre algunos manifestantes y la policía en la ciudad.

    Las medidas presentadas el viernes por el gobierno de coalición de izquierdas de Pedro Sánchez se produjeron tras la indignación pública por el desalojo de su vivienda de Maricarmen Abascal, una mujer de 87 años, después de que no pudiera afrontar un fuerte aumento del alquiler.

    Aunque días después se llegó a un acuerdo con la empresa propietaria del inmueble para que la jubilada pueda regresar a su casa, el caso desencadenó protestas en toda España, en las que los manifestantes exigen alquileres más bajos, el fin de los desalojos y la prohibición de que los fondos de inversión —o “fondos buitre”, como se les conoce en el país— compren propiedades.

    La derrota sufrida por Sánchez el viernes en el Congreso aumenta las especulaciones sobre una eventual convocatoria a elecciones generales anticipadas. Los comicios deben celebrarse a más tardar el próximo verano boreal.

    Vista aérea de la Gran Vía de Madrid llena de gente.

    Pablo Blazquez Dominguez/Getty Images
    Madrid fue recorrida por cuatro movilizaciones que terminaron en el centro de la ciudad.
    Una gran multitud ocupa toda una amplia avenida en Madrid. La gente que está al frente sostiene un gran cartel que dice "Hacia la huelga general".

    EPA/Shutterstock
    Los organizadores de las movilizaciones advirtieron que estaban organizando una huelga general.

    ¿Anticipo de una huelga general?

    Una de las mayores manifestaciones ha tenido lugar en Madrid. Según los organizadores, alrededor de unas 500.000 personas han participado en la protesta, mientras que la Delegación del Gobierno rebajó la cifra a unas 70.000.

    Cuatro movilizaciones han recorrido las calles y avenidas de la capital española bajo el lema “hacia la huelga general”.

    Desde el Sindicato de Inquilinas de Madrid afirmaron que, si bien las medidas propuestas por el gobierno eran insuficientes, su rechazo por los diputados “agrava la crisis de la vivienda que está costando la vida a la clase trabajadora”; y, por ello, amenazaron con una huelga general.

    “Para conseguir acabar desde abajo con el negocio de la vivienda queremos rescatar esa herramienta histórica que siempre hemos utilizado la gente trabajadora para transformar la realidad: la huelga general”, declaró Valeria Racu, portavoz de la organización.

    “Es gracias a la huelga general que tenemos jornadas laborales, que tenemos sufragio universal y va a ser gracias a la huelga general que vamos a expulsar al rentismo, a la especulación y a la inversión inmobiliaria y a los fondos buitres de este país”, remató a los medios locales.

    Racu aseguró que ya se ha puesto en contacto con los grandes sindicatos del país, la Unión General de Trabajadores (UGT) y Comisiones Obreras (CC.OO.), para organizar el paro.

    Si finalmente se convoca, sería la primera huelga general celebrada en el país desde 2012.

    Una mujer porta con cartel en el que se lee: tenemos derecho a un techo.

    Marcos del Mazo/LightRocket via Getty Images
    Los ciudadanos reclaman de las autoridades que les garanticen el derecho constitucional a un techo.

    Muchos de los manifestantes han salido desde la Puerta del Sol, donde desde hace días decenas de personas se mantienen acampando.

    “No estamos aquí por placer ni comodidad. Estamos aquí por convicción”, le dijo David, uno de los acampados, a la estatal RTVE.

    Por su parte, Marcos Sainz, un bibliotecario de 26 años, declaró a la agencia de noticias AFP que antes compartía un piso de dos habitaciones con amigos, pagando 900 euros (US$1.013) al mes de alquiler. Hoy en día, según él, un piso de una habitación suele costar 1.000 euros (US$1.125).

    Sainz afirmó que seguiría protestando contra los incrementos de los alquileres “hasta que alguien se atreva a regularlo todo”, pues de lo contrario “todos tendremos que irnos de Madrid”.

    Mientras las movilizaciones en Madrid se desarrollaron sin incidentes, al sur, en la ciudad de Valencia, las fotografías mostraron a manifestantes enfrentándose a agentes de policía cerca del Palau de les Arts Reina Sofía, el cual acogía en ese momento una cumbre inmobiliaria.

    Varios manifestantes retiraron las barricadas y arrojaron objetos a los agentes, quienes respondieron con balas de goma y gases lacrimógenos, según informaron medios españoles.

    La cadena pública RTVE indicó que nueve policías resultaron heridos y cinco personas fueron arrestadas.

    Por su parte, en Barcelona las intensas lluvias que azotan a la ciudad forzaron a aplazar las movilizaciones ciudadanas.

    Un agente antidisturbios parece sostener una porra cerca de las piernas de un manifestante. Al fondo se observa una multitud de manifestantes y varios agentes antidisturbios uniformados con cascos. Al fondo, se ve a alguien levantando parte de una valla amarilla.

    EPA/Shuttershock
    Cinco personas fueron detenidas y nueve agentes resultaron heridos en los enfrentamientos registraron en Valencia.

    Qué se rechazó

    La legislación rechazada por el Congreso el viernes estaba dividida en dos decretos.

    El primer decreto incluía la suspensión de los desalojos de los inquilinos vulnerables hasta 2030, una prórroga de dos años para los contratos de alquiler que vencían antes de 2028, aumentos de impuestos para los apartamentos turísticos y una restricción a la compra de propiedades residenciales por parte de los llamados “fondos buitre”.

    El segundo texto, por su parte, incluía la renovación automática de los contratos de alquiler, una importante demanda de muchos miembros de la izquierda y del Sindicato de Inquilinos.

    Los diputados rechazaron el primer decreto por 178 votos contra 172 y votaron en contra del segundo por 184 votos contra 166.

    Antes de la votación, el conservador Partido Popular (PP) y el ultraderechista Vox ya habían anunciado que votarían en contra de ambas iniciativas, dejando al gobierno minoritario a merced del apoyo de los partidos nacionalistas más pequeños de Cataluña y el País Vasco.

    Sin embargo, en vísperas de la sesión parlamentaria, el partido de centroderecha independentista Junts per Catalunya (JxCat) ya había manifestado su oposición, condenando la iniciativa al fracaso.

    La coalición gobernante de Sánchez elaboró apresuradamente los decretos ley en un intento por apaciguar las protestas desencadenadas por el caso de Maricarmen Abascal.

    Unos jóvenes sostienen unas llaves en sus manos durante las manifestaciones del sábado.

    Diego Radames/Anadolu via Getty Images
    Uno de los elementos distintivos de estas protestas es que los manifestantes levantan las llaves de sus casas como símbolo de su reivindicación.
    Una mujer con un cartel que dice: Mi casero me roba los sueños.

    Matias Chiofalo/Europa Press via Getty Images
    Los manifestantes reclaman medidas para evitar que los alquileres, así como los precios de la viviendas sigan subiendo.

    El Banco de España estima que el país tiene un déficit de más de 700.000 viviendas y recientemente advirtió que esta cifra podría elevarse al millón en los próximos dos años si no se toman medidas.

    Los precios de la vivienda han aumentado un 12,2% en el último año, según las cifras correspondientes al segundo trimestre de 2026 del Instituto Nacional de Estadística (INE).

    La escasez de viviendas de alquiler provocó que su costo aumentara un 8,5% en 2025, según la inmobiliaria Idealista, y solo en Madrid se registró un incremento del 9,7% en los alquileres.

    Según el informe, Barcelona y Madrid son las ciudades más caras de España para alquilar una vivienda, con un precio de 23,80 euros por metro cuadrado y 22,70 euros por metro cuadrado respectivamente.

    *con información de Ella Kipling y Juan Francisco Alonso.

    Este artículo fue escrito originalmente en inglés y usamos una herramienta de inteligencia artificial para traducirlo. Un periodista de la BBC revisó el texto antes de su publicación. Más información sobre cómo usamos IA.

  • Lo que la fallida ejecución de Christa Pike revela sobre la pena de muerte en EE.UU.

    Lo que la fallida ejecución de Christa Pike revela sobre la pena de muerte en EE.UU.

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    Christa Pike, una mujer condenada a muerte en Tennessee (Estados Unidos), fue trasladada a un hospital después de que fracasara un intento de ejecutarla mediante inyección letal.

    Su defensa dijo a la BBC que Pike, de 50 años, estaba recibiendo “medidas para salvarle la vida” en una clínica tras la administración de dos jeringas de pentobarbital.

    Desde entonces, siguen surgiendo detalles sobre qué fue exactamente lo que falló.

    Pike fue condenada a muerte en 1996 por el asesinato de una joven, Colleen Slemmer, de 19 años. Su ejecución fue objeto de una batalla legal librada hora tras hora el miércoles.

    Este fue el segundo procedimiento de ejecución fallido en Tennessee este año.

    En mayo, las autoridades aplazaron la inyección letal de Tony Carruthers, condenado por el secuestro y asesinato de tres personas en 1994, después de que el personal no pudiera encontrar una vena para administrarle la dosis letal.

    ¿Cómo se llevan a cabo las ejecuciones?

    Desde 1976, cuando la Corte Suprema de Estados Unidos levantó su prohibición temporal de la pena de muerte, 1.683 personas han sido ejecutadas en ese país, según el Centro de Información sobre la Pena de Muerte (DPIC, por sus siglas en inglés).

    Las mujeres representan apenas casi el 1 % de ese número, es decir, 18 han sido ejecutadas.

    La base de datos de DPIC muestra que 47 reos fueron ejecutados en 2025, el total anual más alto desde 2009 y un fuerte aumento con respecto a los 25 de 2024.

    Sin embargo, el apoyo de los estadounidenses a la pena de muerte se encuentra en su nivel más bajo en 50 años.

    Una reciente encuesta de la consultora Gallup reveló que el 52% de los entrevistados apoyaba esta práctica en 2025. La misma encuesta halló que el 44% se oponía, el nivel de oposición más alto registrado por Gallup desde mayo de 1966.

    Una cama con correas en una cámara de ejecución.

    Getty Images
    La inyección letal sigue siendo, por mucho, el método de ejecución más común en EE.UU., aproximadamente el 89% del total.

    Desde hace 50 años, los gobiernos de los estados de EE.UU. han utilizado cinco métodos principales para aplicar el castigo:

    • Inyección letal
    • Electrocución
    • pelotón de fusilamiento
    • Gas
    • Horca

    La inyección letal sigue siendo, con diferencia, el método de ejecución más común, representando el 89 % del total de ejecuciones desde 1976. Según DPIC, todos los estados que actualmente llevan a cabo ejecuciones la utilizan, aunque muchos también permiten métodos alternativos.

    La horca no se ha utilizado en ningún estado desde 1996, cuando en Delaware ejecutó a Billy Bailey. En Nuevo Hampshire había mantenido este método como último recurso en caso de que la inyección letal resultara impracticable, pero el estado abolió la pena de muerte en 2019.

    Sin embargo, la derogación no se aplicó retroactivamente, por lo que un preso sigue condenado a muerte, aunque en tal estado no ha llevado a cabo ninguna ejecución desde 1939.

    La pena capital sigue siendo legal en 27 estados de EE.UU., así como bajo la ley federal y la ley militar.

    Cuatro estados -California, Ohio, Oregón y Pensilvania- han suspendido las ejecuciones, y muchos otros donde la pena de muerte es legal no han llevado a cabo ejecuciones durante años.

    Solo en Florida se registraron 19 ejecuciones en 2025, lo que representa aproximadamente el 40% del total nacional.

    ¿Qué fármacos se utilizan?

    Históricamente, muchos estados utilizaban un protocolo de tres fármacos:

    • Un anestésico o sedante (a menudo tiopental sódico, posteriormente midazolam)
    • Un agente paralizante (bromuro de vecuronio)
    • Cloruro de potasio para detener el corazón

    Durante años, el tiopental sódico se utilizó ampliamente en inyecciones letales. Sin embargo, las compañías farmacéuticas se opusieron cada vez más al uso de sus medicamentos en ejecuciones.

    Los fabricantes dejaron de suministrar fármacos para ese fin, y las restricciones a la exportación europeas redujeron aún más su disponibilidad.

    Posteriormente, muchos estados optaron por un protocolo de pentobarbital como fármaco único, administrando una dosis elevada de este barbitúrico al preso para suprimir la actividad cerebral y la respiración.

    En aquel entonces, el fármaco estaba ampliamente disponible en Estados Unidos. En dosis menores, se utilizaba como sedante y para controlar las convulsiones, y también era de uso común entre los veterinarios para practicar la eutanasia a los animales.

    El gobierno federal también la ha utilizado como su único fármaco para las ejecuciones desde que adoptó un protocolo de un solo fármaco en 2019, a pesar de la escasez.

    Como consecuencia, muchos estados han recurrido a las farmacias de formulación magistral, que preparan medicamentos a medida y están sujetas a una regulación menos estricta que los fabricantes de fármacos.

    Varios estados también han promulgado leyes que protegen la identidad de los proveedores, por lo que a menudo se desconoce el origen de los medicamentos.

    A pesar de ello, un memorando de 48 páginas del Departamento de Justicia de Estados Unidos, publicado en abril, lo calificó como “el estándar de oro de los fármacos para la inyección letal”.

    El DPIC afirma que la creciente dificultad para obtener legalmente los fármacos utilizados en las ejecuciones ha llevado a algunos estados a probar nuevos fármacos y combinaciones, lo que ha provocado ejecuciones prolongadas en las que los presos mostraron signos de dolor y sufrimiento.

    Añade que la escasez también ha incrementado los costos.

    En 2014, el gobernador de Oklahoma suspendió las ejecuciones tras una inyección letal fallida. En Luisiana no llevaron a cabo ninguna ejecución durante 15 años al no poder adquirir los fármacos necesarios. La suspensión se puso fin el 18 de marzo de 2025 con la ejecución de Jessie Hoffman Jr. mediante gas nitrógeno.

    Donald Trump muestra la orden ejecutiva por la que ordena la reinstauración de la pena de muerte en casos federales.

    Getty Images
    El presidente Trump, que apoya la pena de muerte, reinstauró el castigo para los procesos federales en el Distrito de Columbia en 2025.

    ¿Qué ha cambiado?

    El memorando del Departamento de Justicia de abril también ordenaba a las prisiones federales que ampliaran la gama de métodos de ejecución para incluir pelotones de fusilamiento, asfixia con gas y electrocución.

    El departamento afirmó que la medida “fortalecería” la pena de muerte al “disuadir los crímenes más bárbaros, hacer justicia a las víctimas y brindar un cierre largamente esperado a los seres queridos sobrevivientes”.

    El gobierno de Joe Biden (2021-2025) había impuesto una moratoria a la mayoría de las ejecuciones federales, y antes de dejar el cargo, el presidente concedió el indulto a 37 de los 40 presos condenados a muerte a nivel federal.

    El presidente Donald Trump, un defensor de la pena de muerte desde hace mucho tiempo, ordenó al Departamento de Justicia que reanudara la solicitud de ejecuciones el primer día que retomara el cargo en enero de 2025.

    Silla eléctrica

    La electrocución fue en su día un método de ejecución predominante, pero ahora es poco común.

    Nueve estados la autorizan. Carolina del Sur la ha convertido en su método predeterminado, mientras que los otros ocho estados la mantienen como opción o alternativa junto con la inyección letal como método predeterminado. Desde 1976, se han llevado a cabo 163 ejecuciones por electrocución, pero solo 19 desde el año 2000. La última tuvo lugar en Tennessee en 2020.

    Una silla eléctrica de madera, con sujetadores y cables, en un museo de Texas

    Getty Images
    La silla eléctrica fue muy usada en las ejecuciones en el siglo XX.

    Pelotón de fusilamiento

    Los pelotones de fusilamiento fueron considerados en su momento una reliquia del pasado.

    Sin embargo, Carolina del Sur reanudó las ejecuciones por fusilamiento en 2025. Idaho convirtió el fusilamiento en su método principal de ejecución en julio de 2026, tras las dificultades para obtener los fármacos para la inyección letal.

    Gas nitrógeno

    Alabama se convirtió en el primer estado en llevar a cabo una ejecución mediante hipoxia por nitrógeno en 2024. Luisiana hizo lo mismo en marzo de 2025. El método consiste en privar al prisionero de oxígeno obligándolo a respirar nitrógeno puro.

    Quienes lo apoyan lo describen como una alternativa práctica a la inyección letal, mientras que otros argumentan que no ha sido suficientemente probado y plantea serias preocupaciones éticas.

    Fotografía de Christa Pike, reclusa del Departamento Correccional de Tennessee, la única mujer en el corredor de la muerte de ese estado.

    Tennesse Department of Corrections
    Christa Pike fue condenada a muerte en 1996 por el asesinato de Colleen Slemmer, de 19 años.

    ¿Qué dicen los críticos?

    Los opositores a la pena de muerte argumentan que las dificultades para obtener los fármacos para la inyección letal, junto con una serie de ejecuciones problemáticas, han planteado dudas sobre si las ejecuciones pueden llevarse a cabo de forma humana.

    Las impugnaciones legales se han centrado con frecuencia en la preocupación de que algunos protocolos farmacológicos puedan causar dolor o sufrimiento innecesarios. Los activistas afirman que violan la prohibición constitucional estadounidense de castigos crueles e inusuales.

    Los detractores también señalan la falta de transparencia, ya que en algunos estados se oculta la identidad de los proveedores, lo que dificulta el control del origen y la calidad de las drogas utilizadas en las ejecuciones.

    Algunos críticos argumentan además que el impacto de las ejecuciones va más allá de los prisioneros y las familias de las víctimas.

    En una entrevista concedida a la BBC en 2014, Allen Ault, quien dirigió el sistema penitenciario de Georgia en la década de 1990, describió la carga psicológica duradera que las ejecuciones dejaban en los guardias y funcionarios de prisiones, así como en el personal médico y los testigos.

    “Todavía tengo pesadillas”, declaró a la BBC. “Es la forma de asesinato más premeditada que uno pueda imaginar y se queda grabada en la mente para siempre”.

    Este artículo fue escrito originalmente en inglés y usamos una herramienta de inteligencia artificial para traducirlo. Un periodista de la BBC revisó el texto antes de su publicación. Más información sobre cómo usamos IA.

  • La fiscalía de Emiratos Árabes Unidos afirma que el copiloto del vuelo de Dubái a Israel atacó al capitán con un hacha

    La fiscalía de Emiratos Árabes Unidos afirma que el copiloto del vuelo de Dubái a Israel atacó al capitán con un hacha

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    El copiloto que trató de tomar el control de un avión de Flydubai con destino a Israel atacó al piloto con un hacha reservada para casos de emergencia, según reveló el fiscal general de Emiratos Árabes Unidos.

    En la madrugada del miércoles, el vuelo FZ1073 de Dubái a Tel Aviv, con más de 170 personas a bordo, perdió 5.200 metros de altitud dos horas y media después del despegue, antes de que los pasajeros lograran inmovilizar al atacante y retomar el control del avión.

    El capitán Smit Machchhar afirmó que estaba tendido en el suelo herido cuando se dio cuenta de que el avión estaba precipitándose y que tenía que actuar.

    “Me dije a mí mismo que tenía que hacer un último esfuerzo para abrir la puerta desde dentro”, relató.

    Su acción permitió que los pasajeros irrumpieran en la cabina y redujeran al atacante, tras lo cual dos pilotos de reserva que estaban abordo pudieron aterrizar el aparato sin problemas en Arabia Saudita.

    Normalmente, en la cabina de mando se guarda un hacha para casos de emergencia.

    El fiscal general de los Emiratos Árabes Unidos declaró a los medios estatales que las investigaciones están en curso para determinar todas las circunstancias y los motivos del incidente.

    Sobre el atacante

    El primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, ha asegurado que el atacante es de nacionalidad omaní.

    Diversos medios de comunicación, entre ellos Reuters, CNN y el diario The New York Times, lo han identificado como Hamam al-Hammami. Sin embargo, no existe confirmación oficial al respecto.

    De acuerdo con los medios estadounideses, mientras trabajaba en la aerolína nacional de Omán, Oman Air, Al-Hammami fue apartado de la formación de pilotos debido a la preocupación por sus ideas radicales y que se le asignó otro puesto en la empresa.

    Asimismo, se ha reportado que completó un curso de tres años a distancia en la Universidad de Buckinghamshire New University de Reino Unido y se graduó en gestión aeronáutica en 2023.

    No obstante, no recibió formación de piloto, aseguraron desde la institución académica.

    En declaraciones a la cadena estadounidens’e Fox News, Netanyahu dijo que después de que el atacante fue inmovilizado en el vuelo, gritó a la tripulación: “¡Mátenme, mátenme!”.

    “Está claro que tenía tendencias suicidas… Parece muy probable que quisiera estrellar el avión”, aseguró el mandatario israelí.

    Netanyahu también afirmó que el atacante “fue sometido a adoctrinamiento radical islamista”.

    Los Emiratos Árabes Unidos han iniciado una investigación para determinar si “el incidente estaba relacionado con alguna actividad o propósito terrorista”, según la agencia estatal de noticias del país.

    Machchhar, que resultó apuñalado en el ataque, fue trasladado a un hospital cercano antes de ser evacuado en avión a Abu Dabi, donde, según los informes, se encuentra en estado estable.

    El piloto, de nacionalidad india, se encuentra en “buen estado de salud y recuperándose satisfactoriamente”, informó el jueves la embajada de la India en los Emiratos Árabes Unidos.

    “Confío en que me recuperaré y volveré a estar en forma y saludable”, dijo Machchhar.

    Momento en que uno de los pasajeros del vuelo de Flydubai declara a la prensa.

    Erik Marmor/Getty Images
    Más allá del susto, los 170 pasajeros pudieron llegar a salvo a sus destinos gracias a la actuación del capitán.

    “Como una montaña rusa”

    Aproximadamente dos horas y media después de que el avión despegara del Aeropuerto Internacional de Dubái, comenzó a caer en picada.

    La aeronave emitió una señal con el código de “emergencia general”, el código 7700, antes de cambiar al código 7500, que informa de una “interferencia ilegal” o secuestro.

    En una entrevista con la BBC, un pasajero describió el momento en que se dio cuenta de que algo andaba mal.

    “De repente, el avión comenzó a caer, como una montaña rusa, con una fuerza G tremenda”, declaró Almog Itali.

    “Estuvo cayendo durante 20 o 30 segundos, rápidamente, luego se estabilizó y después volvió a caer”, agregó.

    Según su relato, un grupo de pasajeros se dirigió rápidamente a la cabina del piloto.

    El presidente israelí, Isaac Herzog, declaró el jueves que la alarma la dio a bordo una mujer israelí, identificada como Tali Manes, que escuchó un alboroto procedente del puesto de mando.

    Su esposo, Zvika, junto con otros tres hombres —Yaniv Hayun, el doctor Shota Musayev y Asaf Rajuan— entraron en la cabina después de que el capitán Machchhar lograra abrir la puerta a pesar de sus heridas.

    Hayun afirmó, en un video difundido por la oficina del primer ministro, que el atacante “intentaba destruir los instrumentos para inutilizar el avión”.

    A continuación, Hayun describió cómo inmovilizó al atacante con una llave de estrangulamiento y lo sacó de la cabina antes de que otros pasajeros ayudaran a sujetarlo.

    Aseguró que él “tomó los controles” del aparato.

    “El avión empezó a estabilizarse un poco más, y entonces (otro) piloto me dijo que él tomaría el control”, dijo.

    En una entrevista con CNN el miércoles por la noche, Netanyahu dijo que el piloto apuñalado, los pasajeros y la segunda tripulación habían “logrado evitar una catástrofe como la del 11 de septiembre”.

    Este artículo fue escrito originalmente en inglés y usamos una herramienta de inteligencia artificial para traducirlo. Un periodista de la BBC revisó el texto antes de su publicación. Más información sobre cómo usamos IA.

  • Su esposa fue arrastrada por un tsunami y él lleva años buceando para sentirse cerca de ella

    Su esposa fue arrastrada por un tsunami y él lleva años buceando para sentirse cerca de ella

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    Dos veces al mes, de forma puntual, Yasuo Takamatsu sube a una pequeña embarcación pesquera en el puerto de Onagawa —prefectura de Miyagi, en el noreste de Japón— y se adentra unos kilómetros en el mar.

    Lleva más de 13 años siguiendo la misma rutina: ponerse la máscara, el tanque de aire y el cinturón de lastre.

    Cuando el barco se encuentra a suficiente distancia de la costa, se sumerge en las frías aguas.

    En cada inmersión, regresa al mismo océano que le arrebató a su esposa, Yuko.

    El tsunami

    Una enorme y oscura ola de tsunami avanza tierra adentro a lo largo de una ciudad costera, arrastrando el agua de la inundación por carreteras y edificios, mientras que dos coches de color claro son levantados por la rápida corriente en primer plano. Al fondo, barcos de pesca permanecen en el puerto inundado.

    Getty Images
    El tsunami fue causado por un terremoto submarino masivo de magnitud 9,0 a 9,1 frente a la costa noreste de Japón.

    Yuko fue arrastrada desde la azotea del banco donde trabajaba cuando el tsunami de 2011 azotó la costa noreste de Japón, destruyendo todo a su paso.

    La enorme ola penetró casi 10 kilómetros tierra adentro.

    Yasuo la había dejado en el trabajo esa misma mañana. Durante el breve trayecto en auto, habían hablado de qué cenarían.

    Cuando sonaron las sirenas de alerta de tsunami, Yuko y 12 compañeros subieron a la azotea del edificio.

    Desde allí, ella envió un mensaje de texto a su marido: “¿Estás a salvo? Quiero volver a casa”.

    Al ver el mensaje, Yasuo creyó que su esposa estaba a salvo, pero al día siguiente, cuando acudió al hospital municipal donde se refugiaban los sobrevivientes, descubrió que ella no estaba allí.

    “Me dijeron que el tsunami se la había llevado”, cuenta.

    Y recuerda: “Después de eso, no podía ni mantenerme en pie. Perdí todas mis fuerzas, como si el agua se las hubiera llevado consigo”.

    Un retrato familiar formal muestra a cuatro personas posando frente a un fondo oscuro de estudio: una mujer sentada en una silla con un traje claro en primer plano, un hombre con un traje azul claro de pie detrás, y dos niños a sus lados. El niño más pequeño lleva un vestido verde con grandes adornos florales y el mayor viste un traje oscuro con chaleco rojo y calcetines blancos. Él tiene expresión seria, mientras que los demás sonríen levemente.

    Hiromi Tanoue
    Yasuo, Yuko y sus hijos en una fotografía familiar. Ambos niños estaban en la escuela y sobrevivieron al desastre.

    En los días y semanas posteriores, a medida que las aguas se retiraban, se recuperaron miles de cuerpos a lo largo de la costa japonesa.

    Pero muchas víctimas, como Yuko, siguieron desaparecidas.

    Durante dos años, Yasuo observó cómo los buzos de la Guardia Costera de Japón buscaban cuerpos y recuperaban pertenencias y recuerdos.

    Entonces tomó una decisión.

    “Aprendí a bucear. Sentía que algún día podría encontrarla si seguía buceando”, afirma.

    Yasuo ha seguido buceando y ha completado más de 760 inmersiones en los años previos a cumplir los 60 y durante la década siguiente.

    Un hombre con un traje de neopreno negro aparece en primer plano sobre un muelle junto a una pequeña embarcación, con una mano levantada a un lado de la cabeza y gotas de agua visibles en el traje. Al fondo, una mujer con un mono impermeable azul se encuentra junto a un barco amarrado. Detrás de ambos se divisan edificios y dunas de arena cubiertas de hierba.

    Getty Images
    Yasuo Takamatsu en uno de sus primeros saltos en 2014.

    Los muertos entre los vivos

    En Japón, se recuerda a los difuntos en los rituales cotidianos y se cree que permanecen en nuestras vidas mucho después de haber fallecido.

    La práctica budista del kuyō incluye rituales como hacer ofrendas y orar junto a una tumba o un altar para brindar paz y bienestar a los seres queridos fallecidos.

    Sin embargo, como nunca se recuperaron los restos de Yuko, Yasuo no ha podido visitar un sepulcro para realizar estos ritos.

    En su lugar, lo que comenzó como una búsqueda se ha convertido en un ritual en sí mismo, un acto de recuerdo y conexión.

    “Tras bucear una y otra vez, empecé a sentir que ella podría estar cerca”, señala Yasuo.

    “Es algo distinto a visitar una tumba, porque ella no está en una tumba. Es más como ir a reunirme con ella”, agrega.

    Un buceador con traje de neopreno negro y aletas de color rojo brillante entra al agua desde el costado de una pequeña embarcación, manteniendo las piernas elevadas sobre la superficie durante el descenso. El paisaje de fondo es una bahía costera de color gris azulado, bordeada por una costa boscosa e islas distantes, con un segundo buceador flotando cerca.

    Getty Images
    Yasuo en una inmersión en 2014.

    El desastre ha puesto a prueba la fe de Yasuo.

    Cuando se encuentra en las profundidades del mar y contempla la destrucción causada por años de desastres naturales, siente tristeza.

    “Al mirar los escombros, pienso: ‘Ella no podría haber logrado salir a la superficie entre todo esto’. Y cuando pienso eso, siento ganas de llorar”, confiesa.

    No obstante, Yasuo no odia el mar.

    Con el tiempo, ha llegado a aceptar que los desastres naturales son inevitables y escapan al control humano.

    “En realidad, no le guardo rencor ni nada por el estilo. En aquel momento hubo un tsunami y el mar estaba agitado. Pero, por otro lado, se pueden pescar muchas cosas deliciosas. Y el paisaje es hermoso”, reflexiona.

    Así, Yasuo encarna la actitud de un pueblo que ha vivido repetidos desastres naturales.

    En la zona de Tohoku donde vive, en la costa del Pacífico, los tsunamis y los terremotos no son algo inusual.

    Santuarios, restos de naufragios y escombros salpican el litoral como recordatorio del poder de la naturaleza y de cómo los seres humanos forman parte de ese entorno natural.

    En la fotografía, un hombre (Yasuo) con gafas y un suéter azul oscuro con cremallera y estampado blanco aparece en un plano medio corto, sentado al aire libre y ligeramente de lado. Detrás de él se aprecia un paisaje costero, con agua, barcos borrosos y una orilla arbolada al fondo.

    Hiromi Tanoue
    Yasuo antes de una zambullida en 2026.

    Al ir y volver de sus inmersiones, Yasuo se muestra sonriente y amable.

    Cuando habla de Yuko, hay un matiz de ironía en su voz.

    “Si nos encontráramos creo que, sorprendentemente, lo primero que ella me diría sería: ‘Has envejecido’”.

    Pero sus inmersiones son un momento para la reflexión.

    A 50 metros bajo la superficie, bucea sobre un paisaje submarino fracturado, resultado de ciclos de destrucción.

    “Hay todo tipo de formaciones submarinas. Algunas parecen montañas; puedes flotar sobre ellas y contemplarlas desde arriba. Así que, en realidad, es un poco como volar”, comenta.

    Un álbum de bodas está abierto en una página que muestra a los novios. La novia (Yuko) lleva un vestido blanco largo con mangas abullonadas y un velo. El novio viste un traje gris formal y sostiene un par de guantes blancos.

    Hiromi Tanoue
    Yasuo y Yuko en una foto de boda.

    Yasuo creció junto a este mar mucho antes de conocer a Yuko.

    Aprendió a nadar y a pescar en sus aguas, y estas han marcado su vida desde que tiene uso de razón.

    Ahora, cuando contempla los restos bajo la superficie, los ve como parte del ciclo constante de cambio de la naturaleza.

    “Hay autos que parecen medio aplastados y otras cosas que se han convertido en arrecifes artificiales. Allí acuden los peces y, más tarde, aparecen los huevos”, indica.

    Quince años después, el duelo sigue presente. Y también el mar.

    Esta fue su inmersión número 763. Pronto volverá al agua una vez más para estar cerca de Yuko.

    Este artículo se basa en un episodio del programa Heart and Soul del Servicio Mundial de la BBC, producido por Message Heard y Hiromi Tanoue.

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  • Por qué hay más de un Polo Norte (y lo difícil que es definir cuántos son en total)

    Por qué hay más de un Polo Norte (y lo difícil que es definir cuántos son en total)

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    Todos hemos oído hablar del Polo Norte como una tierra helada de hielo marino, osos polares, auroras boreales y sol a la medianoche.

    Pero, ¿sabías que hay más de un Polo Norte y que no es algo fácil de definir?

    De hecho, según la exploradora y climatóloga británica Felicity Aston, podría decirse que hay “muchos polos norte en el planeta Tierra”.

    “Los dos polos norte absolutos, según cualquier definición, son el Polo Norte magnético y el Polo Norte geográfico”, apuntó Aston, quien fue entrevistada en el podcast The Infinite Monkey Cage, de la BBC.

    Polo Norte geográfico

    El Polo Norte geográfico es, según Aston, “en el que todo el mundo piensa”.

    Imagina la Tierra como una esfera ligeramente inclinada.

    Ahora, imagina un palo que la atraviesa por el centro, de arriba a abajo.

    Ese palo imaginario es el eje de rotación de la Tierra.

    El Polo Norte geográfico es el punto donde esa vara imaginaria se cruzaría con la superficie terrestre, que en este caso se encuentra sobre las aguas y el hielo del océano Ártico.

    El Polo Sur se ubica en el otro extremo del mismo eje, en la Antártida.

    El Polo Norte geográfico es “el que se encuentra a 90 grados de latitud norte”, explica Aston. Allí es donde convergen todos los meridianos.

    Es un punto fijo que no cambia, a diferencia del Polo Norte magnético.

    Polo Norte magnético

    La Tierra está rodeada por un campo magnético, generado por corrientes eléctricas en el núcleo externo fundido del planeta.

    Este campo nos protege del viento solar y la radiación.

    Al igual que un imán estándar, la Tierra tiene dos polos magnéticos: uno en la parte superior y otro en la inferior.

    La forma de las líneas del campo magnético alrededor de la Tierra —una herramienta visual que se utiliza para indicar la dirección y la intensidad del campo magnético— también es similar a las líneas de campo que se dibujan alrededor de un imán de barra.

    El Polo Norte magnético es el punto de la Tierra donde el campo magnético apunta verticalmente hacia abajo.

    Se puede medir con una brújula, que apunta hacia el Norte magnético.

    Pero dado que el metal fundido en el núcleo externo de la Tierra se desplaza, también lo hace el campo magnético terrestre.

    Esto significa que el Polo Norte magnético se va moviendo con el tiempo.

    A la izquierda se muestra un gráfico con una vista superior del globo terráqueo, donde puntos azules indican la posición fija del polo norte geográfico y las posiciones variables del polo norte magnético en 1831, 1990 y 2025; a la derecha se muestra un gráfico de una brújula con la aguja apuntando hacia el polo norte magnético aproximadamente a la 1 en punto, que está separado del polo norte geográfico, situado a las 12 en punto, por el "ángulo de declinación".

    BBC

    “Durante mucho tiempo estuvo presente en las islas de la Reina Isabel, los Territorios del Noroeste y Nunavut, en el norte de Canadá”, explica Aston.

    “Pero en los últimos 10 años, su movimiento se aceleró notablemente”, agrega.

    Según la Agencia Espacial Europea, en 2019 se desplazaba a una velocidad de entre 50 y 60 kilómetros al año.

    Ahora, el Polo Norte magnético está más cerca de la costa de Siberia, en Rusia, que de Canadá, señala Aston.

    En ocasiones, los polos norte y sur pueden incluso invertirse, un fenómeno conocido como inversión geomagnética.

    Gracias a los registros paleomagnéticos, sabemos que esto ha ocurrido cientos de veces en los últimos 160 millones de años, la última vez hace unos 780.000 años.

    Los otros polos norte

    Las otras definiciones del Polo Norte se utilizan con menos frecuencia y algunas son más objeto de debate que el magnético y geográfico.

    El Polo Norte geomagnético es diferente del Polo Norte magnético.

    Este último se basa en el campo magnético real de la Tierra.

    En cambio, el Polo Norte geomagnético es una posición calculada a partir de un modelo hipotético y simplificado del campo magnético terrestre.

    “Es como un Polo Norte teórico”, explica Aston.

    “Sería como si la Tierra fuera realmente una especie de imán de barra bien definido, y tuviéramos un campo magnético perfecto, uniforme y homogéneo”.

    Añade que muchos modelos informáticos utilizan el Polo Norte geomagnético.

    Vista aérea de un pueblo con varias construcciones bajas dispersas en una llanura nevada, con montañas cubiertas de nieve al fondo.

    Dean Conger/Corbis vía Getty Images
    Oimiakón, en Siberia, es el lugar habitado más frío de la Tierra, cuenta Aston.

    Luego están el Polo Norte del frío y el Polo Norte de la inaccesibilidad.

    El primero es el lugar habitado más frío de la Tierra, considerado generalmente como un pueblo en el noreste de Siberia llamado Oimiakón.

    El segundo es el punto del océano Ártico que está más alejado de la tierra firme y es más inaccesible desde todas las direcciones.

    También existe el Polo Norte celeste, que utilizan los astrónomos.

    Es el punto imaginario en el cielo del norte donde el eje de rotación de la Tierra apuntaría directamente hacia el espacio.

    Se encuentra en el cielo justo encima del Polo Norte geográfico, muy cerca de Polaris, la estrella polar.

    Fotografía de larga exposición del cielo nocturno, que muestra estelas de estrellas moviéndose en círculo alrededor de un punto central; el cielo es de un color azul medio y se pueden ver las copas de varios árboles en la parte inferior.

    Neil Benison vía Getty Images
    La estrella polar, situada en el centro de esta imagen, está muy cerca del polo norte celeste.

    “Si imaginamos que el cielo forma una esfera alrededor de la Tierra, el Polo Norte de esa esfera celeste, al proyectarse sobre la superficie terrestre, daría lugar a lo que algunos consideran otro Polo Norte del planeta”, señala Aston.

    En busca de los polos norte

    Si bien existen muchos tipos diferentes de polos norte, en teoría es bastante fácil ubicarlos a todos.

    Pero encontrarlos una vez allí, especialmente al Polo Norte geográfico, es una historia completamente distinta.

    “La última vez que esquié hacia el Polo Norte [geográfico], un helicóptero me dejó en la superficie helada del océano Ártico, a unos 80 kilómetros de distancia (…) y tuve que orientarme”, recuerda Aston.

    “Todas las direcciones se ven exactamente iguales”.

    “¿Y qué haces? ¿Usas brújula?”, se pregunta.

    Una fotografía en blanco y negro de cinco personas vestidas con ropa gruesa, cada una sosteniendo una gran bandera, de pie sobre un suelo cubierto de nieve frente a un montón de nieve.

    Hulton Archive vía Getty Images
    El explorador estadounidense Robert Peary se adjudicó a él y a sus compañeros ser los primeros en llegar al Polo Norte geográfico en 1909, aunque esto ha sido cuestionado por algunos.

    Pero el problema con una brújula, dice, es que apunta al Polo Norte magnético, en lugar de al geográfico.

    Puedes usar la declinación —el ángulo entre el norte geográfico y la dirección a la que apunta la aguja de una brújula— para calcular adónde debes ir.

    Pero la declinación “varía según tu ubicación”, aclara Aston.

    “Y estás intentando hacer eso mientras el hielo sobre el que estás parado también se mueve de forma errática, no siempre a la misma velocidad ni en la misma dirección”.

    El GPS podría ser otra opción. Pero, según ella, estos sistemas suelen funcionar con baterías y las mismas se agotan muy rápidamente a bajas temperaturas, por lo que no siempre se puede confiar en ellas.

    Mientras tanto, los dispositivos de navegación más antiguos, como el sextante, dependen del Sol, lo cual resulta complicado cuando está muy nublado, añade Aston.

    “Todos estos métodos diferentes para llegar al Polo Norte tienen sus desventajas inherentes, por lo que uno termina utilizando una especie de mezcla de todos ellos”, indica.

    “Es todo un poco como un juego de adivinanzas”.

    Basado en un episodio de The Infinite Monkey Cage. Puedes escucharlo haciendo clic aquí (en inglés). Reporte adicional de Daisy Stephens.

    Este artículo fue escrito originalmente en inglés y usamos una herramienta de inteligencia artificial para traducirlo. Periodistas de la BBC revisaron el texto antes de su publicación. Más información sobre cómo usamos IA.