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  • Muchos venezolanos quieren irse de EE. UU. Pero no consiguen pasaportes

    Muchos venezolanos quieren irse de EE. UU. Pero no consiguen pasaportes

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    Estados Unidos les ha imposibilitado quedarse legalmente, y su propio país les dificulta el regreso.

    Yoalbert González llevó a su madre a una cita de inmigración en diciembre, pero fue detenida y, semanas después, deportada a Venezuela, como ha sucedido con miles de personas de su país durante el segundo mandato del presidente Donald Trump.

    González, quien trabaja como conductor de reparto en Fort Worth y tiene 34 años, llegó a la frontera estadounidense en 2021 en busca de asilo y temía correr la misma suerte, por lo que decidió abandonar el país de manera voluntaria.

    Pero pronto descubrió que marcharse no era tan sencillo como reservar un vuelo.

    A muchos venezolanos, incluido González, se les confiscaron los pasaportes al entrar en Estados Unidos, en virtud de una antigua política federal para acelerar la deportación en caso de que se les denegara el asilo, lo que les impide volar a casa.

    Las autoridades venezolanas exigen un pasaporte válido o un documento de viaje expedido por el gobierno para ingresar al país por vía aérea. Este documento solo está disponible en Caracas, la capital de Venezuela, o en consulados selectos de América Latina, que se han visto desbordados por este tipo de solicitudes.

    Esto hace que sustituir el pasaporte sea casi imposible para muchos de los casi 700.000 venezolanos que han llegado a Estados Unidos desde 2019. Aunque el gobierno estadounidense restableció recientemente los lazos diplomáticos con Venezuela, la embajada venezolana en Washington sigue cerrada al público y no hay consulados venezolanos abiertos en Estados Unidos para expedir documentos de viaje.

    El proceso para obtener un permiso de viaje también puede resultar engorroso y costoso. Un familiar directo debe solicitar el documento en persona en Caracas y presentar a las autoridades un itinerario de viaje y una carta en la que se detallen los motivos del solicitante para regresar.

    Algunos venezolanos desesperados se han arriesgado a viajar en embarcaciones peligrosamente abarrotadas para llegar a Sudamérica, porque no pueden viajar en avión. Las autoridades panameñas dicen que más de 20.000 personas tomaron embarcaciones a través de sus aguas en el año transcurrido desde que Trump regresó al poder. La gran mayoría eran venezolanos.

    Una de las razones por las que los venezolanos dicen que abandonan voluntariamente Estados Unidos es su temor a ser deportados sin sus hijos, o a pasar largos periodos detenidos si son apresados.

    “Yo vi que muchas personas fueron a sus citas y las dejaban detenidas. Y después le pasó a mi mamá. Fue una impotencia y pensé que me podía pasar a mí”, dijo González, quien recibió autorización para vivir y trabajar en Estados Unidos mientras su caso de asilo estaba pendiente.

    También se le concedió el Estatus de Protección Temporal, o TPS, por su sigla en inglés, que se ha otorgado a ciudadanos de países designados que experimentan agitación u otras condiciones adversas. El gobierno de Trump eliminó esta protección para más de medio millón de venezolanos el año pasado, una medida que sigue siendo objeto de litigio, pero que ha puesto fin al estatus para muchos.

    Estados Unidos y Venezuela han estrechado sus relaciones tras la captura en enero del presidente Nicolás Maduro por parte de fuerzas estadounidenses. Ahora, mientras Washington restablece las relaciones diplomáticas con Delcy Rodríguez, la dirigente en funciones en Venezuela, muchos venezolanos esperan que se solucione el problema de los viajes.

    Según Oliver Blanco, diplomático venezolano, la misión diplomática del país en Estados Unidos está de nuevo bajo su control y “el equipo en Washington trabajará de forma progresiva en el registro de venezolanos en Estados Unidos, con el fin de identificar sus necesidades consulares y retomar los trámites tan pronto como las condiciones técnicas, operativas y logísticas lo permitan”.

    En un comunicado, el Departamento de Estado dijo que la llegada de funcionarios venezolanos a Washington era un paso hacia el restablecimiento de las relaciones diplomáticas y consulares.

    Sin embargo, los críticos dicen que Washington y Caracas no se están moviendo con la rapidez necesaria. El Venezuelan-American Caucus, una organización de defensa de los derechos humanos con sede en Miami, dijo que las incipientes relaciones diplomáticas deben ir más allá de “gestos simbólicos” y que Venezuela debe reanudar los servicios consulares básicos de inmediato.

    Adam Isacson, experto en fronteras de la Oficina en Washington para Asuntos Latinoamericanos, un grupo de derechos humanos, dijo que el gobierno de Trump, tras haber iniciado una campaña de represión de la migración, debería estar dispuesto a facilitar los viajes a los venezolanos que deseen regresar a su país.

    “Sabemos que están más que ansiosos por conseguir que los venezolanos se autodeporten”, dijo Isacson sobre los funcionarios del gobierno de Trump, “por lo que me sorprende que no hayan podido presionar al chavismo para que solucione esto”, añadió, en referencia al movimiento socialista fundado por el expresidente venezolano, Hugo Chávez, y al que pertenece gran parte del partido gobernante, incluida la actual presidenta.

    Desde mayo del año pasado, las autoridades estadounidenses ofrecen pagar a los migrantes para que se “autodeporten” a través de CBP Home, una aplicación gubernamental. Y aunque el Departamento de Seguridad Nacional ha dicho que “miles” han completado el proceso de manera exitosa, muchos solicitantes venezolanos han denunciado dificultades.

    Jennifer Ibañez Whitlock, asesora principal en materia de políticas del Centro Nacional de Derecho de Inmigración, dijo que esa organización de defensa de los derechos humanos había oído constantemente que la aplicación “no funcionaba para los venezolanos”, ya que exigía que los solicitantes tuvieran un pasaporte válido para poder completar el proceso.

    Al mismo tiempo, el gobierno venezolano ha lanzado una campaña mediática para promover la repatriación de algunos de los aproximadamente ocho millones de personas que huyeron del país como parte de una de las mayores crisis de desplazamiento de la historia reciente de América Latina.

    Yelitza Pérez, migrante venezolana de 29 años que llegó a Estados Unidos en 2022, dijo que había solicitado el programa Hogar del CBP a principios de febrero pero “nunca me llamaron”.

    En marzo, consiguió un documento de viaje con la ayuda de su madre en Caracas. Pero cuando llegó al Aeropuerto Internacional de Miami, los agentes de la aerolínea no quisieron aceptarlo, diciendo que era posible que el documento de viaje fuera fraudulento. Pérez se quedó varada en el aeropuerto con sus dos hijos.

    Blanco, el diplomático venezolano, dijo que las autoridades del país “realizarán gestiones con países vecinos y aerolíneas para facilitar el reconocimiento y la efectividad de los documentos de viaje”.

    Miler Angulo, de 32 años, quien tiene el pasaporte caducado y perdió su condición de TPS en noviembre, ha visto cómo sus planes de regresar a casa se han truncado repetidamente. “La sensación que tengo es que estoy entre dos paredes que se están cerrando”, dijo.

    Angulo añadió que estaba tan aterrorizada ante la posibilidad de que la detuvieran que solo ha salido de su apartamento de Nueva York para pasear a su perro y para desplazarse a su trabajo limpiando casas.

    González, el conductor de reparto en Fort Worth, también obtuvo un permiso de viaje a través de su tío y compró un boleto para regresar este mes, aunque aún no sabe si la compañía aérea aceptará sus papeles. Su esposa y sus hijos llegaron a Venezuela y lo están esperando.

    Llegó al Aeropuerto Internacional de Miami el miércoles por la tarde para tomar un vuelo a las 7:30 a.m. de la mañana siguiente, pero no le permitieron hacer el check-in. El agente de la puerta de embarque le dijo que tenía que llegar 24 horas antes para verificar su permiso de viaje. Tras pagar una multa, esperaba que le permitieran embarcar en otro vuelo el viernes por la mañana.

    “Este país nos abrió sus puertas, pero también nos las cerró”, dijo. “Lo único que deseo es estar ya con mi familia”.

    Annie Correal, Isayen Herrera y Tibisay Romero colaboraron con reportería.

    Annie Correal, Isayen Herrera y Tibisay Romero colaboraron con reportería.

  • El misterioso síndrome de la embriaguez espontánea

    El misterioso síndrome de la embriaguez espontánea

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    Detenciones por conducir bajo los efectos del alcohol, problemas de pareja, acusaciones de beber en secreto: el síndrome de autocervecería puede causar estragos en la vida y la reputación de las personas.

    En 2019, Mark Mongiardo, entonces director deportivo de una escuela secundaria, fue detenido en el condado de Sullivan, Nueva York, tras una cena con el equipo de golf masculino. Se había comido un perrito caliente y unas papas fritas, y un refresco.

    No había bebido ni un sorbo de alcohol, pero el oficial que detuvo a Mongiardo por usar el celular mientras conducía lo olió de todos modos. La prueba de alcoholemia reveló que Mongiardo tenía una concentración de alcohol en sangre del 0,18 por ciento, más del doble del límite legal para conducir.

    Era su segunda infracción por conducir ebrio en dos años, pero estos episodios de intoxicación inexplicable habían empezado décadas antes.

    Desde el comienzo de su carrera como entrenador y profesor de educación física a principios de la década de 2000, Mongiardo, que ahora tiene 43 años, había sido apartado repetidamente y advertido de que los jugadores y compañeros olían alcohol en él. En 2016, no superó un análisis de orina sorpresa y se le exigió asistir a terapia. Dejó ese distrito escolar porque “notaba que empezaba a formarse una reputación”, dijo. A las dos semanas de empezar otro trabajo, obtuvo su primera infracción por conducción bajo los efectos del alcohol.

    También empezaron a surgir problemas en casa. Mongiardo recuerda una cena de Navidad en la que le costaba articular una frase completa o incluso coger el tenedor. “No se servía alcohol y, de repente, Mark estaba borracho”, dijo. “Mis propios padres le decían a mi esposa que debería abandonarme”.

    No era la primera vez que esto ocurría en una reunión social. No asociaba los síntomas con la embriaguez mientras se producían, y al día siguiente su memoria era a menudo difusa. Aunque insistía en que no mentía, su familia pensaba que bebía a escondidas.

    Mongiardo dice que, cuando consumía alcohol, lo hacía solo de forma ocasional y en contextos sociales. Pero tras su primera conducción bajo los efectos del alcohol, su esposa le dijo que tenía que dejarlo por completo. Cuando fue detenido por segunda vez en 2019, hacía casi un año que no bebía.

    Fue entonces cuando un familiar le sugirió que viera a Prasanna Wickremesinghe, gastroenterólogo del Centro Médico de la Universidad de Richmond, en Staten Island.

    “Dr. Wick”, como le conocen sus pacientes, ha tratado a decenas de personas con trastornos inexplicables. Bajo su cuidado, Mongiardo se sometió a un día entero de pruebas. Se le dio una bebida azucarada y luego se le vigiló atentamente para asegurarse de que no tuviera acceso al alcohol. A lo largo de ocho horas se le extrajo sangre con regularidad y se le hicieron pruebas, y su contenido de alcohol en sangre aumentó constantemente hasta 0,14.

    “Dr. Wick vino sacudiendo la cabeza y me dijo: ‘Tienes el síndrome de autocervecería’”, dijo Mongiardo. El alivio de Mongiardo al recibir una respuesta fue abrumador. “Empecé a llorar histéricamente”, dijo.

    Un diagnóstico difícil

    Al digerir los alimentos, los microbios convierten los carbohidratos y los azúcares en etanol, un tipo de alcohol, normalmente en cantidades minúsculas que se metabolizan rápidamente. En los pacientes con síndrome de autocervecería (también conocido como síndrome de fermentación intestinal o síndrome de la embriaguez), esos microbios intestinales trabajan horas extra, lo que aumenta drásticamente la producción de etanol, dijo Bernd Schnabl, codirector del Centro de Investigación de Enfermedades Digestivas de la UC San Diego. Cuando los niveles de etanol superan lo que el hígado puede manejar, las personas con el síndrome se emborrachan, del mismo modo que si consumieran alcohol.

    Se ha informado de casos de síndrome de autocervecería al menos desde la década de 1950, y los primeros ejemplos de Estados Unidos aparecieron en revistas científicas en la década de 1980. La condición se considera extremadamente rara, y la mayoría de las investigaciones publicadas consisten en informes de casos individuales. Se ha presentado como una novedad en la televisión, apareciendo como punto de trama en Grey’s Anatomy y The Good Doctor.

    Pero el interés por esta condición está empezando a crecer: en la reunión anual del Colegio Estadounidense de Gastroenterología celebrada el pasado mes de octubre, hubo cinco presentaciones distintas sobre casos de autocervecería. Un estudio reciente en Nature Microbiology, codirigido por Schnabl, incluyó a 22 pacientes. Un próximo estudio de Wickremesinghe y Fahad Malik, gastroenterólogo del hospital St. Joseph’s Health de Siracusa, Nueva York, incluye 34.

    Cuanto más se divulga la investigación, dijo Malik, más casos surgen. Dijo que se han puesto en contacto con él pacientes de Europa y Medio Oriente. Los médicos afirman que la condición puede ser más frecuente de lo que se pensaba.

    A menudo se pasan por alto casos porque el diagnóstico es difícil. Malik dijo que sus pacientes a menudo habían visitado a varios médicos antes de llegar a su consulta. “Han visitado a un neurólogo, a un psiquiatra, a su médico de cabecera, y todos dicen: ‘No podemos resolver esto’”, dijo.

    El diagnóstico es aún más delicado porque, al igual que las personas pueden actuar de forma diferente cuando están borrachas, los pacientes con síndrome de autocervecería pueden presentar síntomas variables (y vagos) cuando su intestino produce etanol en exceso. “Los más frecuentes son cambios en el estado de ánimo, ansiedad, depresión, agresividad, fatiga, niebla cerebral y cambios en la forma de hablar y de andar”, dijo Malik, quien añadió que a sus pacientes se les suele diagnosticar erróneamente un trastorno mental.

    El infradiagnóstico también puede atribuirse al escepticismo de los médicos. Los pacientes suelen ser descartados como “alcohólicos de clóset”, dijo Schnabl, a pesar del creciente número de investigaciones sobre el síndrome de autocervecería. “A veces doy charlas y los médicos se me acercan después y me dicen que siguen sin creérselo”, dijo.

    ¿Un caballo o una cebra?

    Barbara Cordell, enfermera de 74 años e investigadora del síndrome de autocervecería en Carthage, Texas, habla a menudo con “personas que juran que no beben, pero que han tenido un accidente o una infracción por conducción bajo los efectos del alcohol que no pueden explicar”, dijo. “He hablado con tanta gente que simplemente está desesperada por una respuesta; desesperada por que alguien les crea”.

    El esposo de Cordell, Joe Bartnik, que ahora tiene 77 años, empezó a emborracharse inexplicablemente en 2004. A veces ocurría un domingo por la mañana en la iglesia, o durante un paseo después de cenar. A Bartnik se le ponían los ojos vidriosos, cambiaba su forma de andar y arrastraba las palabras. Durante los episodios, Bartnik, que también es enfermero, insistía en que estaba bien. Al día siguiente, a menudo no recordaba nada.

    En 2009, Bartnik tuvo un episodio tan intenso que Cordell pensó que estaba sufriendo un ictus y llamó a una ambulancia. En la sala de urgencias, registró una tasa de alcoholemia del 0,37 por ciento, más de cuatro veces el límite legal para conducir. No había bebido ni una sola gota.

    Los médicos insistieron en que Bartnik bebía en secreto. “Como profesional de la salud, sé que mucha gente está en negación y no siempre dice la verdad”, dijo Cordell. “Por supuesto, la mayoría de los médicos supondría que se trata de un caballo y no de una cebra”.

    Cordell quería creerle a su marido, pero le resultaba difícil no mostrarse escéptica. Empezó a marcar botellas de licor, a buscar latas de cerveza vacías en la basura y a investigar frases como “borracho sin beber”. Cuando le diagnosticaron la enfermedad, unos meses después de su visita a la sala de urgencias, Bartnik llevaba seis años padeciendo el síndrome de autocervecería.

    Cordell incluyó el caso de su esposo en una revista médica y más tarde escribió un libro sobre la condición. En 2017 fundó Auto Brewery Syndrome Advocacy and Research, una organización sin fines de lucro dedicada a los pacientes.

    Causas y tratamientos

    Al parecer, el síndrome de autocervecería se debe a múltiples factores. En el estudio de Nature Microbiology, se compararon muestras de heces de pacientes con autocervecería con muestras de las parejas domésticas no afectadas de los pacientes, para intentar determinar qué organismos eran responsables del trastorno. Los investigadores descubrieron un crecimiento excesivo de bacterias intestinales específicas, como E. coli y Klebsiella pneumoniae, ambas conocidas por producir etanol, dijo Schnabl.

    Otros estudios, como los de Wickremesinghe y Malik, han atribuido la enfermedad a un crecimiento excesivo de hongos intestinales.

    Los investigadores siguen “un poco desconcertados” sobre las causas subyacentes del síndrome y por qué solo afecta a algunas personas, dijo Schnabl. Algunos expertos, entre ellos él y Wickremesinghe, piensan que podría estar relacionado con el uso de antibióticos, que se sabe que alteran el microbioma intestinal. Wickremesinghe dijo que en su estudio de casi tres decenas de casos confirmados, “todos los pacientes, menos uno, habían estado expuestos a antibióticos”, algunos poco antes de que empezaran los síntomas y otros varios años antes de su aparición.

    Para muchos pacientes, entre ellos Bartnik, el remedio para la autocervecería puede ser relativamente sencillo. Eliminó por completo los carbohidratos y el azúcar de su dieta y tomó varias tandas de antifúngicos. La medicación actúa reduciendo drásticamente todos los hongos del intestino, no solo las variedades hipertrofiadas, dijo Malik. Cuando los hongos se repoblan, la esperanza es que se restablezca el equilibrio. Los pacientes cuyos síntomas se deben a un crecimiento bacteriano excesivo, añadió Schnabl, se tratan con una combinación de antibióticos y probióticos para reequilibrar la microbiota.

    “Consideramos que el tratamiento tiene éxito si los pacientes pueden volver a comer una dieta normal”, dijo Malik, pero muchos pacientes, como Bartnik, optan por seguir una dieta con muy pocos carbohidratos o azúcares.

    Además, Bartnik ya no bebe ni una gota. En algunos pacientes, beber alcohol puede provocar una recaída. Aunque eso no ocurra, Malik, que no trató a Bartnik, dijo que sigue recomendando a los pacientes que se abstengan, para simplificar el diagnóstico si reaparecen los síntomas.

    Tras el tratamiento, algunos pacientes no vuelven a padecer el síndrome de autocervecería. En otros casos, los síntomas se vuelven crónicos y reaparecen en cuanto dejan de tomar la medicación. Otros pueden recaer meses o años después. Schnabl participa actualmente en un pequeño ensayo clínico que examina si los trasplantes fecales podrían ayudar a restablecer la microbiota intestinal y tratar la enfermedad de forma más permanente.

    Incluso con un tratamiento exitoso, pueden surgir otros problemas. Según dijo Malik, algunos pacientes que consiguen controlar su síndrome de autocervecería pueden desarrollar síntomas de abstinencia alcohólica, que van desde dolores de cabeza y ansiedad hasta, en casos raros, convulsiones.

    Es más, “hemos tenido casos en los que, una vez que los tratamos, pacientes que nunca habían deseado el alcohol empezaron a hacerlo”, dijo. A veces, esos pacientes empiezan a beber para calmar las ansias y pueden necesitar ingresar a un programa de tratamiento para trastornos por consumo de alcohol.

    Y en ocasiones, dijo Schnabl, resulta que los pacientes en realidad no tienen síndrome de autocervecería y han estado bebiendo en secreto todo el tiempo. Aboga firmemente por que los médicos reconozcan el síndrome de autocervecería como una afección legítima, pero advierte que debe establecerse una norma diagnóstica formal.

    En última instancia, los repetidos cierres y retrasos de los tribunales durante la pandemia de covid hicieron que el caso de Mongiardo por conducir ebrio de 2019 incumpliera el plazo de “juicio rápido” y fuera desestimado. Mientras tanto, Mongiardo perdió su trabajo de director deportivo y se vio obligado a vender su casa. En 2020 se trasladó a Florida, donde ahora trabaja para una cadena de tiendas. Su esposa y sus hijos se mudaron con él en 2022.

    Cambios en la dieta y varias semanas de medicación antifúngica consiguieron controlar su síndrome de autocervecería. Ahora sigue una dieta sin carbohidratos ni azúcar y continúa absteniéndose del alcohol. Solo ha tenido dos episodios más en los últimos años, dijo. A finales de 2025 abrió un canal en TikTok, que ahora cuenta con más de 10.000 seguidores, para llamar la atención sobre esta condición.

    “Quiero que todo el mundo, y todos los médicos, lo vean como un trastorno real, y vean lo que me hizo a mí y lo que podría hacerle a quien no sabe que lo tiene”, dijo Mongiardo. “¿Cuántas veces me metí en el automóvil y conduje hasta el trabajo? ¿Cuántas veces llevé a mis hijos en el carro? Da miedo pensar, a lo largo de los años, cuántas veces podría haber estado intoxicado y no lo sabía”.

    Ahora lleva un alcoholímetro en el llavero. “Lo soplo al levantarme y durante todo el día”, dijo. “Lo soplo todo el tiempo. Después de lo que he pasado, no quiero correr riesgos”.

    Kate Morgan es periodista en el centro de Pensilvania y becaria de medios de comunicación en el Instituto Nova para la Salud.

  • Cómo la bandeja paisa se volvió un ícono de Colombia sin siquiera ser 100% paisa

    Cómo la bandeja paisa se volvió un ícono de Colombia sin siquiera ser 100% paisa

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    Bandeja paisa servida en un restaurante en Medellín, Antioquia.

    JOAQUIN SARMIENTO/AFP via Getty Images
    Bandeja paisa servida en un restaurante en Medellín, Antioquia.

    La primera bandeja paisa que probé fue en Londres.

    Para un cubano como yo, que vivió 17 años en una isla con dificultades frecuentes para acceder a alimentos, es un recuerdo imborrable.

    Arroz, frijoles, chicharrón, salchicha, aguacate, ensalada, plátano, huevo, carne y arepa: todo en un plato. Un edén para almas ávidas de abundancia.

    Junto al ajiaco o el sancocho, la bandeja paisa es quizá la receta más reconocible por muchos extranjeros cuando piensan en la gastronomía colombiana

    De ahí mi asombro cuando aterricé en Colombia hace dos años y me topé con opiniones encontradas.

    Muchos se identificaban con ella, pero otros, incluidos algunos paisas (colombianos oriundos de departamentos como Antioquia, Risaralda, Caldas o Quindío) lo califican como un invento que jamás recordaron comer.

    Entonces investigué y encontré una historia curiosa que mezcla idiosincrasia y un gran éxito de márketing.

    Y que, además, nació lejos de territorio paisa en la mismísima capital, Bogotá.

    Un plan para el extranjero

    Clara Grisales, antropóloga, cocinera y paisa, dice que la bandeja no se come en su hogar ni en muchos otros de la región.

    “Decir que nos representa está muy lejos de lo que comíamos y comemos domésticamente. Ese nivel de proteína no existía en casa”, asegura.

    La experta ha estudiado a los paisas y su gastronomía. Cuenta que el origen del platillo tiene que ver con una estrategia de la élite para construir y proyectar una identidad antioqueña hacia el exterior.

    Antioquia es el departamento más extenso y poblado de los que conforman la región paisa de Colombia.

    De tradición humilde y arriera, de “hombres que arriaban mulas con mercancía a través de la montaña y la trocha”, es una de las regionas que más se ha colado en el estereotipo de la identidad colombiana hacia fuera.

    Telenovelas exitosas como Café con Aroma de Mujer, la fama del café colombiano, el recuerdo de Pablo Escobar y fenómenos de la música como Maluma, Karol G o J Balvin son ejemplos del peso del imaginario paisa que trasciende fronteras.

    “Los paisas fueron de los primeros grupos colonizadores de otras regiones en Colombia tras la independencia de España y también de los que más han migrado fuera del país en diferentes oleadas”, explica Grisales.

    “Berraca y echada para delante, Antioquia ha tenido una narrativa ampulosa de sí misma que buscó su expresión con la creación de la bandeja paisa”, añade la experta.

    Así, en los años 50, Grisales recuerda que empresarios turísticos de la Asociación Hotelera de Colombia (Cotelco) se reunieron en Bogotá para crear un plato que representara la comida antioqueña que terminó proyectando bonanza y riqueza hacia fuera.

    Se inspiraron, primero, en el plato típico del arriero, llamado envuelto o fiambre, que dentro de una hoja de bijao aglutinaba todo alimento posible (fríjol, arroz y algo de proteína) para resistir largas jornadas de travesía y trabajo.

    También tomaron como referencia el llamado ‘seco’, nombre que recibe el segundo plato del típico almuerzo colombiano que, tras la sopa, suele llevar arroz, carne y ensalada.

    Grisales certifica que la estrategia funcionó: “La bandeja no solo ha conseguido representar a Antioquia, sino a todo Colombia. Es un plato típico, aunque realmente no lo sea”.

    “Lo que sí somos es un país de sopas, porque somos sobre todo gente de río que busca qué echarle al agua con lo que tenemos a mano. En Antioquia lo que verdaderamente nos representa es la sopa de fríjol”, agrega la antropóloga.

    Identidad acogida

    Mauricio Jaramillo es de esos paisas que acoge con entusiasmo un plato que reúne muchos ingredientes con los que se identifica.

    Migró a Canadá y, tras regresar a Colombia, montó un restaurante en el céntrico barrio Carlos E. Restrepo de Medellín, la segunda ciudad más grande del país.

    Prepara una bandeja paisa al estilo más conocido: plato ovalado y grande con arroz, frijoles, ensalada, aguacate, chicharrón, salchicha y huevo.

    También una “versión arriera” con productos similares envueltos en bijao.

    Éramos tres comensales en la mesa y no pudimos acabarlas.

    “¿Pero esto son porciones individuales?”, preguntamos alarmados.

    “Normalmente ponemos media ración, no una entera como ahora, pero hay quienes pueden con todo”, asegura Jaramillo.

    El gerente recuerda cuando era “pelao” y su mamá le envolvía arroz en bijao para comer y aguantar cuatro y cinco horas en el campo.

    Admite que entonces no era frecuente comer tal cantidad de ingredientes en una sentada, pero hoy habla orgulloso de la bandeja paisa.

    “El que sea paisa y no le guste esa belleza… Es una identidad. Es nuestra bandera después de nuestro himno”, argumenta Jaramillo.

    Mauricio Jaramillo, en la cocina de su restaurante en un barrio céntrico de Medellín.

    José Carlos Cueto / BBC News Mundo
    Mauricio Jaramillo presume de trucos secretos para el chicharrón y los fríjoles en la cocina de su restaurante en Medellín.

    Carlo, un local que frecuenta el restaurante, coincide: “es una marca para nosotros como lo es el ajiaco para ‘los rolos’ (bogotanos) o la chuleta valluna para los vallunos (del Valle del Cauca)”.

    A pocos metros del restaurante, no parece haber los mismos ánimos por la bandeja en la Plaza Minorista de Medellín.

    Es un vasto mercado frecuentado por locales, con decenas de puestos de fruta, verdura, carne, lácteos y restaurantes.

    Cuando preguntamos por una fonda donde encontrar bandeja paisa, nos miraron algo extrañados, transmitiendo que en ese espacio no era muy fácil encontrarla.

    Recorrimos decenas de puestos y encontramos fríjoles, arroz y carne en un plato combinado, pero apenas solo dos puestos ofecían la bandeja completa.

    Como recuerda Grisales, aunque todo paisa te diga que la come, según el sector popular al que pertenezca hay versiones más reducidas o amplias.

    “Hay familias que solo pueden comer chicharrón de vez en cuando”, dice, aclarando que el plato no está al alcance de todo bolsillo y que mucho menos lo estaba en épocas pasadas, más austeras.

    ¿Una radiografía de los paisas?

    Jaramillo se considera con orgullo un paisa de pies a cabeza.

    Se reconoce hablador, extrovertido, espontáneo y hasta a veces un poco exagerado, pero también un hombre generoso, enamorado de su tierra, que busca que los visitantes disfruten de su hospitalidad.

    “Lo fundamental que lleva la bandeja paisa es amor y atención, luego el resto”, asegura.

    Grisales dice que el platillo es una lectura interesante de lo que podrían ser los paisas y los antioqueños como Jaramillo.

    Luis, comensal colombiano come bandeja paisa en un restaurante del centro de Medellín.

    José Carlos Cueto / BBC News Mundo
    Luis, comensal colombiano de fuera de Antioquia, se pide una bandeja paisa en una fonda del centro de Medellín.

    “La bandeja paisa habla tanto como el paisa. Narra a un antioqueño con ganas de comerse el mundo; dicharachero, buena persona. La ves y piensas, ‘hay demasiado’, un poco cuando a veces escuchas hablar al antioqueño”, reafirma la antropóloga.

    Sea considerado o no un plato típico, lo cierto es que hoy en día lo paisa está diseminado y arraigado con fuerza en rincones populares y recónditos de Colombia.

    La bandeja suele ocupar un lugar destacado en decenas de menús de cualquier ciudad colombiana.

    “Y en la Colombia profunda de hoy, en casi todos los territorios, escucharemos hablar de una tiendita paisa”, comenta Grisales.

    Doy fe también del éxito internacional.

    A 8.000 kilómetros de Colombia, en la capital británica, son muchos los londinenses que degustan cada semana esa paleta ambiciosa de sabores en siempre concurridas fondas colombianas.

    Línea gris.

    BBC

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  • Las escritoras de novela erótica que eluden a los censores religiosos en Nigeria

    Las escritoras de novela erótica que eluden a los censores religiosos en Nigeria

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    Una mañana reciente en el norte de Nigeria, los teléfonos de unas mil mujeres sonaron. El capítulo más reciente de Nymphomaniac King (El rey ninfómano) acababa de llegar a un grupo de WhatsApp solo para mujeres.

    Llevaba meses observando en silencio en el grupo, llamado El Mundo de Oum Hairan, luego de que la autora me dejara entrar. La prosa era explícita, utilizaba palabras en hausa para designar partes del cuerpo que nunca sobrevivirían a los censores islámicos de la región. El grupo de mujeres musulmanas respondió de la misma manera, con una hilarante discusión repleta de emojis sobre quién podría satisfacer los apetitos del rey.

    “El gran personal de su majestad es lo que impresiona a todas”, posteó Oum Hairan, la autora, burlándose de sus estridentes lectoras.

    Luego, justo cuando Nymphomaniac King alcanzaba un clímax tentador, cerró de golpe el muro de pago.

    “Pagarán 300 nairas (unos 20 centavos) por el grupo normal”, escribió a las mujeres que suplicaban más páginas. Añadió que el acceso “V-VIP” costaba 1500 nairas, compartió su número de cuenta y esperó a que llegaran los pagos.

    Durante décadas, el norte de Nigeria ha albergado una floreciente industria de novelas románticas, escritas en hausa por y para mujeres. Pero en una región que opera bajo un sistema legal dual, donde la ley sharia coexiste con los tribunales seculares para regular estrictamente la moralidad pública, las historias más subidas de tono se consideran inmorales. Algunos libros han sido quemados públicamente por funcionarios fanáticos.

    Ahora, una nueva generación de escritoras publica contenidos mucho más explícitos, y los publica por entregas en WhatsApp, donde están fuera del alcance de los censores religiosos y gubernamentales, quienes siguen centrados en los libros de papel.

    Algunas escritoras ocultan su identidad a sus familias y amigos, temiendo ser juzgadas o entregadas a la Hisbah, la policía moral. Pero Oum Hairan, de 31 años, cuyo verdadero nombre es Fauziyya Tasiu Umar, se identifica orgullosamente como escritora erótica.

    Su éxito le ha ganado un estatus casi de celebridad en Garun Malam, su apacible aldea en el campo al sur de la metrópoli de Kano, donde los velos hasta el suelo de las mujeres ondean mientras recorren en bicicleta las callejuelas arenosas.

    En una entrevista en su casa, sobre una alfombra extendida en una antecámara pintada con un derroche de pasteles geométricos, Umar dijo ser muy consciente de la discusión que giraba en torno a su obra y a la de otras jóvenes mujeres que escriben erótica en hausa, muchas de las cuales la citan como su inspiración.

    “Dicen que estamos ayudando a echar a perder la cultura y la religión en la sociedad”, dijo Umar, cuyos ojos de párpados pesados le daban un aire cómplice y relajado. “Pero yo veo la escritura erótica como algo vital en la sociedad. Es lo que ocurre, así que a través de la escritura, la gente aprende sobre ello”.

    Umar, que además de comentarista social es una hábil mujer de negocios, dijo que cuando escribe un libro que no es erótico, no es tan popular.

    “Creo que la escritura erótica es la forma de captar la atención de las lectoras”, dijo, sonriendo a su teléfono, el sustento de su negocio. “Si quieres transmitir un mensaje, utiliza contenido erótico y pon el mensaje al final del libro”.

    Escritoras como Umar enganchan a los lectores con capítulos gratuitos en enormes grupos de WhatsApp, y dejan caer un muro de pago en los momentos más álgidos. Para seguir leyendo, los fans deben utilizar dinero digital para comprar el acceso a grupos temporales específicos del libro, que se cierran una vez finalizada la serie. Pagar más garantiza actualizaciones más rápidas, mientras que el costoso nivel denominado “Mujeres especiales” entrega los capítulos por mensaje privado para mayor privacidad. Algunos vendedores pagan hasta 6500 nairas (4,70 dólares) a la semana por anunciar sus mercancías (incluyendo lencería, afrodisíacos y utensilios de cocina) en los grupos.

    En el mayor éxito de Umar, Gidan Uncle, o La casa del tío, el mensaje era que si tus impulsos sexuales son extremadamente fuertes, es posible que necesites ayuda médica. Dijo que tuvo la idea del libro, que trata sobre el abuso sexual y los hombres que desean a las mujeres ricas, tras escuchar, y luego unirse, a una acalorada discusión en el salón de belleza.

    Desde su publicación en 2019, más de 55.000 personas han leído Gidan Uncle en Wattpad, un sitio de relatos, y probablemente otras 20.000 más en WhatsApp, dijo Umar. Su fama creció.

    Pero entonces, en 2021, la Hisbah la llamó a su oficina de Kano, la segunda ciudad más grande de Nigeria. Cuando se presentó ante tres mujeres de la Hisbah, dijo que le pidieron que hiciera sus escritos menos eróticos.

    “Me dijeron que estaba cometiendo un pecado muy grande”, dijo riendo. Dijo que les respondió que cómo podían saber eso, a menos que estuvieran leyendo sus libros.

    Cuando admitieron que habían leído algunos, ella les explicó su filosofía. Sus libros estaban dirigidos a mujeres casadas, dijo, y la finalidad era transmitir mensajes sobre la sociedad. Ella era madre y trataba de criar hijos rectos, añadió, por lo que no haría nada que corrompiera a los jóvenes. De hecho, en una especie de prólogo a cada libro, Umar prohíbe su lectura a las jóvenes solteras.

    La Hisbah pareció aceptar su explicación.

    “Les dije que no podía prometer dejar de hacerlo y me dejaron marchar”, dijo Umar.

    Funcionarios de la Hisbah dijeron más tarde en una entrevista que no habían intentado humillarla ni procesarla, solo aconsejarla por motivos religiosos.

    Las mujeres hausa han tenido durante mucho tiempo vidas eróticas variadas incluso mientras navegaban por los estrictos códigos morales públicos, dicen los comentaristas culturales. Una biografía antropológica de 1954, Baba of Karo, detalla cómo las mujeres hausa tenían a menudo 10 o 20 amantes secretos.

    Ni la sociedad ni las autoridades preocupan a Umar, quien ha sobrevivido a la muerte de su primer esposo, a una operación de garganta y a una lluvia de críticas por su trabajo, experiencias que la han dotado de una gran serenidad.

    Puede hablar abiertamente porque cuenta con el apoyo de su segundo esposo y de su familia, dijo. Algunas admiradoras poderosas también pueden ayudar: las esposas de los gobernadores, la hija de un emir y los políticos leen su obra, añadió.

    Y actualmente las autoridades no reprimen con tanta dureza como antes.

    En los últimos años, varios TikTokers del norte de Nigeria han sido detenidos, algunos incluso encarcelados, y acusados de violar la sensibilidad moral. Pero ante las intensas críticas de los jóvenes a la policía islámica, la Hisbah y los encargados de hacer cumplir la ley islámica se han echado atrás y últimamente se muestran menos agresivos, según los observadores.

    Aún así, otras pocas escritoras eróticas hausa son tan abiertas como Umar.

    Una de ellas es una enfermera que trabaja en un hospital del norte de Nigeria y que además, es escritora de literatura erótica bajo el seudónimo de Oum Aphnan.

    “Mi único valor es que no me expongo”, dijo, y habló bajo la condición de que utilizáramos solo su seudónimo y la entrevista la concedió entre un paciente y otro en un consultorio en medio de una sala muy concurrida.

    Oum Aphnan empezó a escribir libros eróticos durante la pandemia como una forma de pasar el tiempo, dijo, y rápidamente encontró un público ávido con suficiente dinero como para proporcionarle una importante fuente de ingresos adicional.

    “Está muy por encima de mi salario”, dijo.

    Utiliza las ganancias de sus escritos eróticos para sus gastos de manutención, dijo, y ahorra su salario de enfermera. Su hermana, otra conocida escritora erótica a quien se conoce con el sobrenombre de Maman Teddy (porque le gustan los osos de peluche), dijo que gastaba las suyas en hijabs y crédito telefónico para su marido.

    La mayor preocupación de ambas hermanas es que su padre se entere.

    Los libros exploran temas como los “sugar daddies”, la poligamia, los apetitos sexuales insaciables, la vida sexual de los eruditos islámicos y, en ocasiones, el abuso infantil y la violación.

    Algunas escriben sobre encuentros entre personas del mismo sexo, un tema muy tabú en el norte de Nigeria y justo el tipo de cosas que entran dentro de las competencias de la Junta de Censura de Kano.

    En la oficina de la junta situada en un edificio gubernamental con eco, donde los eruditos islámicos examinan sacos de manta llenos de libros confiscados, Abba Al Mustafa, el presidente ejecutivo de la junta, quien es una conocida estrella de cine de la popular industria cinematográfica de Kano, describió cómo “revisa” a los escritores y obras ofensivas.

    Sacó un ejemplar de Queen Primer II, un pequeño y anticuado libro de rimas leído por generaciones de niños nigerianos de primaria, del que dijo que su equipo había incautado recientemente 55.000 ejemplares.

    En una página de rimas sobre abejas en los árboles, una muñeca llamada Poll y una pelota en un salón, el verso en cuestión decía: “Ben y Tom pueden saltar en el heno/ ¿Es éste el camino? Sí, seamos gay”. (El libro se publicó por primera vez a finales del siglo XIX, cuando “gay” se utilizaba sobre todo para significar “feliz”).

    Al Mustafa se sentó en su silla de oficina, con aspecto satisfecho por el trabajo bien hecho. Cuando se descubrió el verso, “los problemas empezaron a penetrar al Estado”, dijo. “Tuvimos que intervenir”.

    Queen Primer II está ahora prohibido en las escuelas de Kano, y dijo que planeaban quemar públicamente los libros.

    Admitió que cuando se trataba de medios sociales y contenidos en línea como los de las escritoras eróticas, la junta tenía muy poco poder. “Hay cosas que simplemente hay que pasar por alto”, dijo. “Pero al menos puedes controlar lo poco que tienes”.

    En sus propios dominios, las escritoras practican ellas mismas una especie de censura, expulsando a las críticas de los grupos y lanzando maldiciones a aquellas jóvenes que sospechan que leen el contenido pese a las restricciones de edad.

    Un grupo de lectores potenciales se topa con la censura automática cuando intenta entrar en los grupos de erótica: los hombres.

    A mediados de diciembre, la paranoia por un presunto infiltrado masculino llevó a Umar a emitir un decreto implacable: eliminar cualquier número de teléfono no reconocido.

    “Cierren la casa. Saquen a todo el mundo”, ordenó.

    Aunque en un principio me había añadido al grupo, mi número no fue reconocido en el frenesí de la purga.

    A las 10 p. m., mi ventana a este mundo secreto se cerró de golpe.

    Ruth Maclean es la jefa del buró de África Occidental del Times, y cubre 25 países, entre ellos Nigeria, Congo, los países de la región del Sahel y África Central.

  • Después del alto al fuego, los iraníes viven una mezcla de alivio y conmoción

    Después del alto al fuego, los iraníes viven una mezcla de alivio y conmoción

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    Los iraníes reflexionaron sobre lo que los ataques les habían hecho pasar y a lo que podrían enfrentarse a continuación.

    Horas después de que Estados Unidos e Irán acordaran un alto al fuego –lo que puso fin a la amenaza inmediata de ataques aéreos con la que los iraníes han convivido durante casi seis semanas–, algunos iraníes lidiaban con una confusa mezcla de emociones: alivio, conmoción y presentimiento.

    “En estos momentos, parece una especie de limbo: no sé cómo acabará, pero la guerra iba en direcciones que me parecían aterradoras”, dijo el miércoles Iraj, residente en Teherán. “Solo sé que hoy me siento mejor que ayer”.

    Cuando se le preguntó qué le parecía el alto al fuego, Mohammad, quien también vive en Teherán, dijo que no estaba contento porque, según dio entender, el gobierno autoritario de Irán seguía en funciones. “Pero no quería que la guerra llegara a un punto en que perjudicara gravemente la vida de todos nosotros”, dijo. “Me preocupa que la situación económica y cultural de la sociedad empeore”.

    Comunicándose a través de mensajes de texto y notas de voz, enviados durante un corte de internet en curso, los iraníes reflexionaron sobre lo que les habían hecho pasar y a lo que podrían enfrentarse a continuación. Al igual que Mohammad e Iraj, todos pidieron ser identificados solo por su nombre de pila o no ser identificados en absoluto, por temor a represalias del gobierno.

    “La gente está conmocionada, mirándose unos a otros con incredulidad”, dijo Maryam, una empleada de banca de 43 años de Teherán, quien dijo que creía que la guerra se reanudaría en dos semanas. “La gente está agotada y ansiosa”.

    Muchos expresaron su preocupación por la ruina económica del país. Se han destruido escuelas, hospitales, viviendas, puentes y carreteras, así como importantes empresas que empleaban a decenas de miles de personas y eran el combustible de la economía nacional de Irán.

    “Los precios se han disparado”, dijo Maryam. “Hoy fui a comprar conservas y el tendero me aconsejó que me abasteciera. ‘Pronto subirán un 40 por ciento’, me dijo”.

    A Iraj le preocupaba que los agravios populares, que dieron lugar a una oleada de protestas en enero, volvieran a acumularse pronto ante la falta de acción del gobierno para atender esas quejas. “Seguimos sin disponer de mecanismos adecuados para protestar, y hay mucha gente descontenta”, dijo.

    Pero dijo que nunca le habían gustado Estados Unidos e Israel, y que seguía pensando lo mismo. “Espero que otras personas también lleguen a comprender que no son salvadores”, afirmó.

    Los iraníes contrarios al gobierno dijeron que estaban consternados de que este hubiera sobrevivido, a pesar de la muerte de sus principales dirigentes y de las declaraciones de dirigentes estadounidenses e israelíes, al principio de la guerra, de que querían un cambio político drástico en Irán.

    En las semanas anteriores al comienzo de los bombardeos, algunos iraníes habían expresado su esperanza de que la intervención extranjera condujera al derrocamiento del régimen.

    Varias personas contactadas el miércoles dijeron que temían que, en las semanas y meses venideros, el gobierno ejerciera su poder en el país para reafirmar su autoridad. En los últimos días, Irán ha llevado a cabo una serie de ejecuciones de personas que habían sido detenidas durante las protestas de enero. La semana pasada fue detenido un destacado abogado de derechos humanos, y se ha detenido a decenas de personas, algunas de ellas por enviar información a medios de comunicación extranjeros.

    En los días previos al alto al fuego, la guerra había trastocado la capacidad de los iraníes para planificar sus vidas. Era difícil encontrar somníferos y ansiolíticos, según declaró Mehrshad, de 41 años, empresario de Teherán, en una entrevista realizada a finales de marzo.

    “En Teherán, la gente está sufriendo demasiado”, dijo. “Psicológicamente, muchos se encuentran en un lugar muy oscuro. Incluso quien tenía grandes esperanzas políticas las está perdiendo”.

    Además, las milicias progubernamentales armadas han establecido puestos de control en las calles de Teherán, dijo Mehrshad, lo que ha creado “una atmósfera de miedo”.

    Él y otros dos iraníes describieron concentraciones callejeras regulares e informales a favor del régimen en Teherán y otras ciudades durante la guerra, realizadas a menudo por la noche. Los partidarios del gobierno ondeaban banderas, dijo, gritaban eslóganes como “Dios es grande, Jameneí es el líder” y emitían cánticos religiosos por los altavoces.

    Los tres interpretaron las manifestaciones como una demostración de fuerza, destinada a asustar a la gente para que no aprovechara el caos bélico para protestar en las calles, como habían hecho grandes multitudes de iraníes hace solo tres meses.

    “El alto al fuego se anunció de forma que parecía que la gente se quedaba sola, enfrentándose sola a un régimen represivo”, dijo Mojtaba, médico de 40 años que vive en el noreste del país. “La gente corriente está muy preocupada por el futuro y tiene menos esperanzas de cambio que antes de que empezara la guerra”.

    Mostafa, ingeniero informático que vive en Rasht, dijo que los habitantes de las zonas que habían sufrido bombardeos diarios estaban contentos con el alto al fuego. Muchos se sentían aliviados de que no les cortaran el agua, la electricidad y el gas, dijo, dadas las amenazas del presidente Donald Trump a las infraestructuras iraníes.

    “La cuestión, sin embargo, es que la República Islámica sigue en el poder”, dijo Mostafa, y añadió que pensaba que el gobierno utilizaría fondos públicos para reconstruir su arsenal de misiles.

    Para muchos habitantes de Teherán, las últimas semanas de guerra han supuesto una reducción de sus mundos y prioridades. Empezaron a permanecer más tiempo en casa, dedicando horas al día y valiosos fondos a intentar sortear el cierre de internet, y a comprobar cómo se encontraban sus amigos y familiares tras los ataques. Las explosiones nocturnas les destrozaban el sueño.

    Un hombre de unos 20 años que vive en Teherán describió su reciente día a día: luchando durante horas para encontrar una conexión a internet, siendo detenido en los controles callejeros para registrar su coche, teléfono y pertenencias personales, y por la noche despertándose con frecuencia cuando toda su casa temblaba a causa de las explosiones cercanas.

    Dijo que, meses atrás, había apoyado la idea de una intervención militar extranjera en Irán, motivado por la desesperación ante el estado del país. Pero recientemente había llegado a la conclusión de que la guerra se había salido de control.

    Con el alto al fuego en vigor, dijo que pensaba aprovechar la estabilidad que pudiera aportar para hacer planes para abandonar el país. Y, añadió, no tenía pensado mirar atrás.

    Yeganeh Torbati es la corresponsal en Irán para el Times.

  • Las películas de pesos pesados del cine dominan la programación de Cannes

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    La 79ª edición del festival incluye películas de directores de cine de autor tan reconocidos como Pedro Almodóvar y Pawel Pawlikowski, pero cuenta con pocos títulos de Hollywood.

    Entre los 21 títulos que competirán por la Palma de Oro en el Festival de Cannes de este año figuran películas de algunos de los directores más venerados del cine, según anunciaron el jueves los organizadores del certamen, y revelaron una alineación que se inclina en gran medida hacia los cineastas de autor.

    Pawel Pawlikowski, el director polaco más conocido por las aclamadas películas autorales Cold War e Ida, estrenará Fatherland, sobre el novelista alemán ganador del Premio Nobel Thomas Mann, y Pedro Almodóvar proyectará Amarga Navidad, que ya se ha estrenado en los cines de su España natal.

    Otras películas en concurso son Historias paralelas, del director iraní Asghar Farhadi, Moulin, del director húngaro Laszlo Nemes, Minotauro, del ruso Andrey Zvyagintsev, y Fjord, del rumano Christian Mungiu.

    Solo hay una película de un director estadounidense entre las nominadas: The Man I Love, de Ira Sachs, un musical ambientado en el Nueva York de la década de 1980 con la crisis del sida como telón de fondo y protagonizado por Rami Malek.

    Sin embargo, otros directores estadounidenses proyectarán películas fuera de la competición principal, como Jane Schoenbrun, que estrenará Adolescencia, sexo, y muerte en Camp Miasma, protagonizada por Gillian Anderson y la actriz de Hacks Hannah Einbinder. John Travolta mostrará Propeller One-Way Night Coach, su debut como director, que trata sobre un entusiasta de los aviones que emprende un vuelo a Hollywood.

    Ron Howard también estará en Cannes para proyectar Avedon, un documental sobre el fotógrafo Richard Avedon; Steven Soderbergh estrenará el documental John Lennon: the Last Interview; y Andy García proyectará una película de cine negro llamada Diamond.

    Cannes se ha ganado la reputación de presentar películas que acaban ganando premios en la temporada de galas. El año pasado se estrenaron el drama brasileño El agente secreto y Valor sentimental, de Joachim Trier, que obtuvieron sendas nominaciones a la Mejor Película en los Oscar de este año.

    El cartel de este año incluye películas de muchos directores igualmente respetados, aunque no incluye ninguno de los grandes estrenos de los estudios de Hollywood que los críticos han pronosticado que generarán expectación en los premios, como La Odisea de Christopher Nolan y El día de la revelación de Steven Spielberg.

    Thierry Frémaux, director del festival, dijo en una entrevista con Variety el mes pasado que esas películas no estarían listas a tiempo para debutar en Cannes. Su ausencia no es señal de que los estudios de Hollywood estén evitando Cannes, añadió. “Cuando los estudios de Hollywood creen que su presencia en Cannes les beneficia, vienen”, dijo Frémaux.

    Está previsto que la 79ª edición del festival de este año se inaugure el 12 de mayo y se prolongue hasta el 23 de mayo, cuando un jurado encabezado por Park Chan-wook, el director surcoreano de Oldboy: 5 días para vengarse y La doncella, anunciará el ganador de la Palma de Oro durante una ceremonia.

    Cada edición de Cannes también incluye la concesión de al menos una Palma de Oro honorífica para reconocer las contribuciones al cine. Este año, Barbra Streisand y Peter Jackson, director de la trilogía cinematográfica de El Señor de los Anillos, recibirán este honor.

    Alex Marshall es un periodista cultural europeo que reside en Londres.

  • Los 5 enormes retos que enfrentan los negociadores para mantener a flote el frágil acuerdo de paz entre EE.UU. e Irán

    Los 5 enormes retos que enfrentan los negociadores para mantener a flote el frágil acuerdo de paz entre EE.UU. e Irán

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    Minutos antes de la fecha límite que se autoimpuso —y con la amenaza sin precedentes de aniquilar la “civilización” de Irán— el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció que se había acordado un alto el fuego de dos semanas para detener la guerra.

    El mediador, Pakistán, recibirá en Islamabad a los negociadores estadounidenses e iraníes para dialogar, posiblemente a partir del viernes.

    Muchos asuntos siguen sin resolverse, empezando por las bases de las negociaciones.

    En una publicación en Truth Social, Trump afirmó que Estados Unidos había recibido una propuesta de 10 puntos de Irán, la cual describió como “una base viable para negociar”.

    El ministro de Asuntos Exteriores iraní, Abbas Araghchi, también mencionó la propuesta estadounidense de 15 puntos que, según los principales negociadores de Trump, podría poner fin al conflicto.

    Ninguna de las propuestas fue presentada formalmente, aunque se han filtrado y publicado versiones de ambas, las cuales parecen ser radicalmente diferentes en cuanto a las expectativas de cada parte.

    A la confusión se suma la airada insistencia de la Casa Blanca de que el plan iraní que se está debatiendo en los medios no es el “marco de trabajo” que han recibido los funcionarios estadounidenses.

    “Muchos detalles no están del todo claros”, le dijo a la BBC Anwar Gargash, asesor diplomático sénior del presidente de Emiratos Árabes Unidos.

    “Hay declaraciones contradictorias procedentes de Irán, de Washington y del mediador pakistaní”, añadió.

    “Por lo tanto, necesitamos conciliar los detalles de estas declaraciones y comprender exactamente cuál es el camino a seguir”.

    ¿Cuáles son algunos de los temas centrales en juego?

    1. El programa nuclear iraní

    La acusación de que Irán estaba acelerando el desarrollo de un arma nuclear siempre se ha citado como la principal razón de Washington para ir a la guerra, a pesar de las reiteradas negaciones de Teherán.

    Al menos públicamente, los funcionarios estadounidenses parecen creer que el daño causado desde la guerra de 12 días del año pasado y los actuales ataques militares de Estados Unidos e Israel ha sido suficiente para que Irán necesite mucho tiempo para poder reconstruir un programa nuclear que represente una amenaza.

    Sin embargo, persisten las dudas sobre el destino de aproximadamente 440 kg de uranio altamente enriquecido que Irán aún posee.

    Se cree que el uranio, al que Trump se refiere frecuentemente como “polvo”, está enterrado bajo los escombros del Centro de Investigación y Tecnología Nuclear de Irán en Isfahán, tras los devastadores ataques del año pasado contra las instalaciones.

    “Su polvo está profundamente enterrado y vigilado las 24 horas del día”, les dijo a los periodistas el secretario de Defensa estadounidense, Pete Hegseth, el miércoles.

    “No habrá armas nucleares iraníes. Punto. Fin de la historia”.

    Irán afirma que cualquier acuerdo futuro debe aceptar su derecho a enriquecer uranio para uso civil, según los términos del Tratado de No Proliferación Nuclear (TNP).

    Omán, que mediaba entre ambas partes justo antes del estallido de la guerra, afirmó que había un acuerdo viable sobre la mesa.

    ¿Aceptará Estados Unidos permitir alguna forma de enriquecimiento?

    Según se informa, el plan de 15 puntos del presidente Trump incluía varias exigencias clave: que Irán desmantelara todas sus principales instalaciones nucleares, pusiera fin al enriquecimiento de uranio en territorio iraní, trasladara sus reservas de uranio enriquecido fuera del país y aceptara inspecciones internacionales exhaustivas.

    Pero cuando se le preguntó directamente al respecto, Pete Hegseth se limitó a decir que Irán “nunca tendría un arma nuclear ni la capacidad de desarrollarla”.

    La cual es una respuesta ligeramente diferente.

    Donald Trump, con la bandera de EE.UU de fondo y el logo de la Casa Blanca difuminado

    Reuters
    Trump afirmó que Estados Unidos había recibido una propuesta de 10 puntos de Irán, la cual describió como “una base viable para negociar”.

    2. Misiles y drones de Irán

    También aquí el plan de 15 puntos es contundente. Irán debe suspender el desarrollo de misiles balísticos, detener la producción de misiles de largo alcance y poner fin a la transferencia de drones y a las exportaciones militares a representantes y aliados en Medio Oriente.

    Parte de la justificación de Washington para ir a la guerra fue que el avanzado programa de misiles de Irán le había proporcionado al país un paraguas protector bajo el cual su programa nuclear podía continuar.

    El Pentágono cree que gran parte de ese paraguas ahora está en ruinas.

    El general Dan Caine, presidente del Estado Mayor Conjunto de EE.UU., afirma que el 80% de las instalaciones de misiles de Irán han sido destruidas, junto con el 80% de sus sistemas de defensa aérea y el 90% de sus fábricas de armas.

    Irán se ha negado anteriormente a discutir límites a su programa de misiles balísticos.

    Las circunstancias han cambiado y queda por ver si Teherán está dispuesto a aceptar restricciones a los programas de misiles y drones como parte de un acuerdo a largo plazo con EE.UU.

    3. El estrecho de Ormuz

    Uno de los mayores logros de Irán, además de la supervivencia del régimen de la República Islámica, ha sido su capacidad para controlar el tráfico de las embarcaciones que transitan por una de las vías marítimas más importantes del mundo.

    La aparente disposición de Irán a reabrir el estrecho de Ormuz sugiere que algunas de las presiones que han afectado a la economía global durante el último mes podrían empezar a disminuir.

    El canciller iraní Araghchi afirma que el paso seguro será posible durante las próximas dos semanas, en coordinación con las fuerzas armadas iraníes y teniendo en cuenta, según sus palabras, las limitaciones técnicas.

    Desde el inicio de la guerra, Irán ha manifestado su intención de imponer nuevas normas para el tráfico que transita por el estrecho.

    Algunos medios de comunicación sugieren que el plan de Teherán incluye el derecho a cobrar tarifas de tránsito de hasta US$2 millones por buque, cuyos ingresos se repartirían entre Irán y Omán, los dos países ribereños del estrecho de Ormuz.

    Para los estados del golfo Pérsico que transportan sus valiosos hidrocarburos a través del estrecho, esto es inaceptable.

    “Es totalmente inaceptable”, le dijo Anwar Gargash a la BBC, calificándolo de peligroso precedente para otros puntos estratégicos vitales en todo el mundo.

    “Creo que esto va a ser extremadamente peligroso. Y no creo que al final prospere”.

    Donald Trump no parece haber descartado la idea de que Teherán pueda cobrar peajes, e incluso sugirió a ABC News que Estados Unidos e Irán podrían gestionar el estrecho como una empresa conjunta.

    Funcionarios del gobierno insisten en que como Estados Unidos depende muy poco del petróleo del golfo Pérsico, otros países deberían liderar la resolución del problema del estrecho de Ormuz.

    La semana pasada, Reino Unido presidió conversaciones con más de 40 países sobre cómo desbloquear el estrecho de Ormuz, y todos los participantes coincidieron en que primero debía terminar la guerra.

    Con una ventana de oportunidad de dos semanas abierta, esas conversaciones podrían cobrar impulso.

    “Seguiremos trabajando con los sectores del transporte marítimo, los seguros y la energía”, declaró la secretaria de Asuntos Exteriores de Reino Unido, Yvette Cooper, en un comunicado en el que acogía con satisfacción el alto el fuego.

    4. ¿Forma parte Líbano del acuerdo de alto el fuego?

    Los daños causados por uno de los ataques aéreos que llevó a cabo Israel en Líbano

    Reuters
    Tras el anuncio del alto el fuego entre Estados Unidos e Irán, Israel acometió una oleada de ataques aéreos en todo Líbano.

    En su publicación en redes sociales donde anunció la pausa en los combates, el primer ministro de Pakistán, Shehbaz Sharif, afirmó que Estados Unidos y sus aliados “acordaron un alto el fuego inmediato en todas partes, incluyendo Líbano y otros lugares”.

    Irán insiste en el cese de las hostilidades en todos los frentes, “incluso contra la resistencia de Líbano”, en referencia a su aliado chiita Hezbolá.

    Pero Israel no comparte esta visión.

    En su propio comunicado, el gobierno del primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, fue tajante.

    “El alto el fuego de dos semanas”, declaró, “no incluye a Líbano”.

    Con un gran número de soldados israelíes operando dentro de Líbano y el ministro de Defensa, Israel Katz, hablando de destruir aldeas fronterizas con la misma ferocidad despiadada que se vio en la Franja de Gaza, hay pocas señales de que este frente vaya a quedar en silencio.

    Por el momento, Donald Trump parece simpatizar con la postura del gobierno israelí.

    Líbano no forma parte del acuerdo “por culpa de Hezbolá”, le dijo el presidente estadounidense a Liz Landers, de la cadena PBS, añadiendo que la guerra en Líbano era “una escaramuza aparte”.

    5. La retórica de Trump

    El estilo de liderazgo disruptivo de Donald Trump y su comportamiento altamente impredecible forman parte de su modus operandi.

    Sus seguidores adoran la “teoría del loco” por su capacidad para desorientar a sus oponentes y lograr hazañas antes impensables.

    Si bien mediante amenazas de aniquilación pudo haber conseguido un alto el fuego, la guerra con Irán ha puesto a prueba su singular enfoque.

    Desde los objetivos cambiantes de la guerra hasta sus advertencias apocalípticas, el conflicto ha amenazado con socavar la autoridad de Trump, en lugar de fortalecerla.

    El presidente ha demostrado que es capaz de iniciar una guerra, pero ¿tiene ahora el temperamento necesario para terminarla?

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    BBC

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  • Melania Trump dice que no estuvo relacionada con Jeffrey Epstein

    Melania Trump dice que no estuvo relacionada con Jeffrey Epstein

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    En respuesta a lo que aseguró que eran difamaciones, la primera dama dijo que nunca tuvo conocimiento de los abusos de Jeffrey Epstein y que no fue su víctima. Solicitó una audiencia en el Congreso para sus víctimas.

    Melania Trump convocó a los periodistas a la Casa Blanca el jueves por la tarde para hacer una declaración sorpresa sobre Jeffrey Epstein, en la que dijo que no tuvo ninguna relación con él, que no era víctima suya y que no tenía conocimiento de sus delitos.

    En unas declaraciones que duraron poco menos de seis minutos, dijo que quería limpiar “mi buen nombre”. Abordó los rumores sobre el origen de la historia de cómo conoció a su esposo, el presidente de Estados Unidos. Además, solicitó al Congreso que realizara una audiencia para las víctimas de los crímenes de Epstein.

    “Las mentiras que me vinculan con el infame Jeffrey Epstein tienen que acabar hoy”, dijo Trump. Habló de “numerosas imágenes y declaraciones falsas sobre Epstein y sobre mí” que “han estado filtrándose en las redes sociales durante años”.

    No quedó claro por qué decidió hablar ahora ni a qué informes en particular se refería.

    Un vocero de Melania Trump afirmó que el presidente sabía que la primera dama planeaba hacer una declaración, pero luego dijo que no estaba claro si Trump estaba al tanto del tema de los comentarios de su esposa. En una llamada telefónica con una periodista de MS Now, Trump dijo que no tenía conocimiento previo de lo que ella pensaba decir.

    La Casa Blanca no respondió a las preguntas sobre qué sabía el presidente del asunto y cuándo.

    La declaración de la primera dama sin duda reforzará una narrativa que el gobierno de Trump ha estado tratando de hacer desaparecer desde el verano pasado, cuando parte de la base del movimiento MAGA se rebeló abiertamente contra Trump por su gestión de la investigación sobre Epstein.

    El escándalo ha bullido durante todo el año, y los partidarios del presidente se niegan a superarlo por muchas veces que éste lo haya ordenado. La semana pasada, Pam Bondi perdió su puesto de fiscala general, en parte por no haber sabido contener el furor. Bondi sigue involucrada en este tema.

    Puede que lo que la primera dama dijo el jueves estuviera pensado para limpiar su propio nombre, pero desde luego no ayudará al ala oeste de la Casa Blanca a escapar de sus problemas con Epstein.

    La primera dama comenzó sus declaraciones recordando la época en que conoció a su esposo y, al parecer, también a Epstein.

    “Donald y yo fuimos invitados a las mismas fiestas que Epstein de vez en cuando, ya que la coincidencia en los círculos sociales es habitual en la ciudad de Nueva York”, explicó Trump al pequeño grupo de periodistas atónitos congregados en el vestíbulo de la Casa Blanca. La primera vez que “se cruzó con Epstein” fue en 2000, dijo, “en un acto al que Donald y yo asistimos juntos”.

    “Epstein no me presentó a Donald Trump”, dijo. “Conocí a mi esposo por casualidad en una fiesta en Nueva York en 1998. Este encuentro inicial con mi esposo está documentado detalladamente en mi libro”.

    El encuentro al que se refería es una historia que ha contado durante muchos años sobre su encuentro con Trump en 1998 en el Kit Kat Club. Siempre ha dicho que fue Paolo Zampolli, un agente de modelos italiano, quien le presentó a Trump.

    Cuando se le contactó por teléfono en Milán el jueves, Zampolli confirmó la versión de Melania Trump y dijo que “estoy dispuesto a declarar en el Congreso” que él presentó a la pareja aquella noche en el Kit Kat Club.

    Zampolli hizo negocios con Epstein y aparece varias veces en los archivos de Epstein.

    El nombre de la primera dama también apareció en los archivos de Epstein, otro asunto que, evidentemente, quiso aclarar el jueves. En un correo electrónico de 2002 escrito a Ghislaine Maxwell, una mujer llamada “Melania” escribió a Maxwell para elogiar un perfil de Epstein publicado en la revista New York. Maxwell llamó a la mujer “dulzura”, y la mujer firmó su correo electrónico “Con amor”.

    El jueves, la primera dama abordó su correspondencia con Maxwell: “Para ser clara, nunca tuve una relación con Epstein ni con su cómplice Maxwell. Mi respuesta por correo electrónico a Maxwell no puede calificarse más que como correspondencia casual”.

    El escándalo tipo cabeza de hidra de Epstein ha atrapado a tantas personas que han pasado por los pasillos de la Casa Blanca que la primera dama parecía decidida a desmarcarse.

    “Nunca estuve en el avión de Epstein”, insistió, “y nunca visité su isla privada”.

    No puede decirse lo mismo de su esposo, cuyo nombre apareció varias veces en los registros de vuelo del avión de Epstein, ni del secretario de Comercio, Howard Lutnick, quien reconoció en una comparecencia ante el Senado a principios de año que había viajado a la isla de Epstein.

    Y así, la primera dama trató de distanciarse de todo lo relacionado con Epstein. Arremetió contra quienes difunden “falsas difamaciones” contra ella y citó a personas y editoriales que se han disculpado públicamente con ella en el pasado. Entre ellos: el agente demócrata James Carville; Harper Collins UK; The Daily Beast.

    “Sean cautelosos con lo que creen”, advirtió Trump.

    Luego cambió el enfoque hacia las víctimas de los crímenes de Epstein. “Pido al Congreso que proporcione a las mujeres que han sido víctimas de Epstein una audiencia pública centrada específicamente en las sobrevivientes”, dijo. “Den a estas víctimas la oportunidad de declarar bajo juramento ante el Congreso”.

    El Comité de Supervisión de la Cámara de Representantes lleva investigando a Epstein y la gestión del gobierno federal del caso contra él desde el año pasado. La investigación surgió a raíz del furor causado por la decisión del gobierno de Trump de dar marcha atrás en la publicación de todo el material de la investigación.

    El representante Robert García, por California, principal demócrata en el Comité de Supervisión, dijo en una entrevista que estaba de acuerdo con la petición de la primera dama de celebrar una audiencia pública, y añadió que los demócratas llevaban meses presionando a los republicanos para que la celebraran. También dijo que los comentarios de Melania Trump parecían rechazar la afirmación frecuente del presidente Trump de que la investigación sobre Epstein era un “engaño” impulsado por los demócratas.

    En los últimos meses, Trump ha intentado desestimar la polémica en torno a Epstein. Dijo al país que ya era hora de “pasar página” y respondió bruscamente a un periodista que le preguntó cuál sería su mensaje para las víctimas de Epstein.

    El jueves, su esposa adoptó un tono diferente: “Toda mujer debe tener su día para contar su historia en público, si así lo desea”.

    Acto seguido, con sus tacones de aguja, se dio la vuelta y se marchó mientras los periodistas aturdidos empezaban a gritar tras ella: “¿Por qué ahora? ¿Por qué ahora?”.

    Michael Gold colaboró con reportería.

    Michael Gold colaboró con reportería.

  • Erick Valencia Salazar, exsocio del Mencho, se declara culpable en EE. UU.

    Erick Valencia Salazar, exsocio del Mencho, se declara culpable en EE. UU.

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    Cofundador del Cártel Jalisco Nueva Generación, Valencia Salazar se enfrenta a penas de entre 10 años y cadena perpetua tras llegar a un acuerdo de culpabilidad en un tribunal de Washington.

    Cuando las autoridades mexicanas detuvieron por primera vez en 2012 a Erick Valencia Salazar, cofundador del Cártel Jalisco Nueva Generación, los miembros de la banda secuestraron unas dos decenas de vehículos y les prendieron fuego en carreteras de todo el estado de Jalisco. Tres personas murieron a causa de la violencia.

    Conocido como el 85, Valencia Salazar era en aquel momento uno de los dos líderes de la poderosa banda de Jalisco, junto con Nemesio Oseguera Cervantes, conocido como el Mencho, el brutal capo de la droga que fue abatido en una redada del Ejército mexicano en Jalisco el pasado febrero, lo que desencadenó de nuevo la violencia en todo el estado.

    Pero el martes, cuando Valencia Salazar se declaró culpable de conspirar para traficar con drogas ante un tribunal federal de Washington como parte de la antigua cúpula del cártel, las reacciones de las bandas, si las hubo, fueron apagadas.

    El año pasado, Estados Unidos designó a la banda de Jalisco organización terrorista extranjera. Y la condena de Valencia Salazar se produce tras una aceleración de las extradiciones de capos mexicanos a Estados Unidos desde 2025 bajo la presión del gobierno de Donald Trump. Muchos de estos jefes de bandas han llegado a acuerdos con las autoridades estadounidenses, lo que refleja el aumento de las amenazas al poder de los cárteles en México.

    En agosto pasado, Ismael Zambada García, cofundador del influyente cártel de Sinaloa, se declaró culpable de cargos de conspiración de narcotráfico ante un tribunal de Brooklyn, en lo que Pam Bondi, que era fiscala general de Estados Unidos en aquel momento, calificó de “victoria histórica” para el Departamento de Justicia.

    Y el pasado diciembre, Joaquín Guzmán López, quien se había hecho cargo del cártel de Sinaloa después de que su padre, Joaquín el Chapo Guzmán Loera, fuera condenado a cadena perpetua en Nueva York, llegó a un acuerdo con las autoridades estadounidenses. Seguía el ejemplo de su hermano, Ovidio Guzmán López, quien se declaró culpable en julio.

    Valencia Salazar fue extraditado a Estados Unidos junto con más de otras dos decenas de miembros de bandas mexicanas el año pasado. Esta semana admitió haber conspirado para distribuir cocaína en Estados Unidos, incluido el envío de miles de kilos de la droga cada mes al país a partir de 2010, cuando se formó el Cártel Jalisco Nueva Generación.

    Las responsabilidades de Valencia Salazar en el Cártel Jalisco Nueva Generación, conocido por su sigla CJNG, incluían el reclutamiento de miembros de la banda y la recopilación de información sobre cárteles rivales, parte de un intento de hacerse con el control de las operaciones de narcotráfico en partes de México y en las rutas hacia Estados Unidos, según admitió en la declaración.

    Cientos de miembros de bandas dependían directamente de él y cumplían sus órdenes, ya que solía ordenar actos de violencia, según una declaración de los hechos que Valencia Salazar firmó en marzo.

    Valencia Salazar ascendió rápidamente en las filas del crimen organizado, y a principios de la década de 2010 era una figura clave en el narcotráfico mexicano. Con Los Matazetas, predecesores del CJNG, llamó la atención, junto con el Mencho, por una campaña muy violenta contra otra poderosa organización criminal, Los Zetas.

    El ascenso del CJNG coincidió con un repunte de los asesinatos en Jalisco relacionados con el crimen organizado.

    “Erick Valencia Salazar ayudó a construir el CJNG hasta convertirlo en una organización despiadada que utiliza la violencia como modelo de negocio: asesinar para tener el control en México mientras inunda Estados Unidos de veneno”, dijo el jefe de la Administración para el Control de Drogas, Terrance Cole, en un comunicado sobre la condena. Añadió que el cártel “no solo trafica con drogas mortales –incluidos el fentanilo, la metanfetamina y la cocaína–, sino que propaga la violencia, el miedo y la inestabilidad a ambos lados de la frontera”.

    Cole elogió el acuerdo de culpabilidad de Valencia Salazar como un paso más para responsabilizar a los dirigentes del cártel. Pero Valencia Salazar se separó del CJNG tras salir de una prisión mexicana en 2017, y su trayectoria pone de manifiesto la dificultad de acabar con la actividad de las bandas.

    La excarcelación de Valencia Salazar en 2017 se atribuyó a violaciones del debido proceso. Pero suscitó sospechas en México de que el juez había sido presionado o influido por el cártel. Ese año, el Departamento de Estado estadounidense ofreció una recompensa de 5 millones de dólares por información que condujera a su detención.

    Sin embargo, Valencia Salazar, que era conocido por mantener un perfil relativamente bajo, eludió a las autoridades hasta 2022, mientras dirigía otra banda, el Cártel Nueva Plaza, y entró en guerra con el Mencho, su antiguo socio.

    Está previsto que Valencia Salazar sea condenado en julio y se enfrenta a una pena mínima de 10 años y hasta cadena perpetua. Su abogado declinó hacer comentarios.

    El fiscal general adjunto Tysen Duva, de la división criminal del Departamento de Justicia, dijo que Valencia Salazar había contribuido a convertir al CJNG en “una de las organizaciones de narcotraficantes más violentas de México, que enviaba toneladas de cocaína a Estados Unidos”, y lo acusó de infligir un “daño inconmensurable” en el ámbito nacional y de “fomentar la violencia desenfrenada en México, a costa de la vida de las personas y de la seguridad de las comunidades”.

    Paulina Villegas colaboró con la reportería.

    Ephrat Livni es una reportera del Times que cubre las noticias de último momento en todo el mundo. Radica en Washington.

    Paulina Villegas colaboró con la reportería.

  • Venezuela aprueba una nueva ley para abrir la minería a los inversionistas extranjeros

    Venezuela aprueba una nueva ley para abrir la minería a los inversionistas extranjeros

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    La Asamblea Nacional de Venezuela aprobó el jueves una nueva ley destinada a modernizar la deteriorada industria minera del país y a atraer a empresas privadas para que exploten las riquezas inexploradas de oro y minerales esenciales de Venezuela.

    Estos cambios radicales, en un país dirigido por un gobierno socialista que durante mucho tiempo ha ejercido el control estatal sobre sus minas, son el más reciente ejemplo del acatamiento del gobierno venezolano con el gobierno de Donald Trump desde que Estados Unidos capturó al mandatario del país, Nicolás Maduro, en enero.

    La Asamblea Nacional de Venezuela, controlada por el gobernante Partido Socialista Unido de Venezuela de Maduro, aprobó la nueva ley un mes después de que el secretario del Interior estadounidense, Doug Burgum, llevara a decenas de ejecutivos mineros estadounidenses a reunirse con la presidenta en funciones del país, Delcy Rodríguez. Ambos funcionarios prometieron abrir los codiciados yacimientos de Venezuela a la inversión estadounidense.

    La propuesta fue aprobada por unanimidad. La medida pasa ahora a Rodríguez para su aprobación final.

    Venezuela se asienta sobre una fortuna mineral que permanece en gran medida sin explotar. Se cree que el país posee una de las mayores reservas de oro del mundo. También se cree que posee una gran riqueza en tierras raras y vastas reservas de bauxita, hierro, carbón, cobre, níquel y coltán, un mineral negro utilizado en la fabricación de artículos como celulares y satélites.

    Los funcionarios venezolanos y estadounidenses acogieron con satisfacción la nueva legislación, y afirmaron que esta ayudaría a diversificar la dependencia de la economía del petróleo y mejoraría las condiciones para que las empresas extranjeras invirtieran. Es similar a una ley aprobada a finales de enero para reestructurar el sector petrolero.

    Ródriguez les dijo a unos 50 inversores que visitaron la capital, Caracas, el mes pasado que las nuevas leyes sobre petróleo y minería pretendían asegurar a los inversores que “sepan que tienen garantías, que tienen seguridad jurídica, que tienen seguridad política, estabilidad y tranquilidad para que sus inversiones puedan desarrollarse ampliamente”.

    Pero las ambiciones de atraer a los inversores están destinadas a chocar con la peligrosa realidad de las regiones mineras de Venezuela. Bandas atrincheradas, grupos guerrilleros y militares corruptos controlan muchas explotaciones mineras. El dominio se mantiene a menudo con el trabajo forzado de indígenas y sobornos a funcionarios venezolanos, según los expertos.

    La minería ilegal floreció bajo Maduro en el estado suroriental de Bolívar y en amplias zonas de la selva amazónica, donde la minería está prohibida pero ha experimentado un auge ilegal que ha provocado deforestación y contaminación. La mayoría de los yacimientos de Venezuela se encuentran en un extenso territorio selvático conocido como Arco Minero del Orinoco, una zona más grande que Cuba, lo que dificulta su vigilancia.

    Hasta ahora, las autoridades venezolanas no han detallado cómo piensan asegurar las regiones ricas en minerales donde los grupos armados –sobre todo el Ejército de Liberación Nacional, el mayor grupo guerrillero que queda en Colombia– actúan como un gobierno en la sombra.

    “Caracas no es la autoridad de facto en estas regiones mineras”, dijo Bram Ebus, consultor que lleva años investigando la minería ilegal en Venezuela para Amazon Underworld, un proyecto de periodismo de investigación. “Así que pueden redactar una bonita legislación minera, pero cuando vas a estos distritos mineros, hay otras autoridades armadas con las que tienes que tratar”.

    A pesar de las dificultades, la nueva ley pretende formalizar la industria minera de Venezuela, que, según algunos investigadores de mercado, podría generar al menos 8000 millones de dólares de ingresos anuales en 2036.

    Por un lado, la ley parece buscar proporcionar a las empresas que obtengan licencias mineras, que pueden durar hasta 30 años, recursos y salvaguardias contra la confiscación unilateral de sus activos por parte del gobierno venezolano.

    Los conglomerados mineros todavía recuerdan la oleada de nacionalizaciones bajo el mandato del expresidente socialista de Venezuela, Hugo Chávez, quien tomó el control de la industria del oro del país en 2011. Chávez expropió los activos de empresas estadounidenses y canadienses que operaban en minas de oro venezolanas, lo que dio lugar a continuas luchas legales por miles de millones de dólares que las empresas dicen que se les adeudan.

    La nueva ley permitirá a los inversionistas resolver las disputas contractuales con el gobierno venezolano a través de la mediación y el arbitraje, en lugar de hacerlo únicamente a través de los tribunales venezolanos. Sin embargo, algunos expertos advirtieron que el lenguaje sobre el arbitraje era impreciso, lo que no dejaba claro si las disputas podrían resolverse en instancias internacionales.

    La ley también creará cuatro nuevas entidades de supervisión, incluida una unidad especializada de la Guardia Nacional de Venezuela para vigilar las zonas mineras.

    La ley anula leyes mineras anteriores que prohibían este tipo de arbitraje, exigían que todas las ventas de oro se hicieran al banco central de Venezuela en lugar de directamente a los mercados internacionales y obligaban a las empresas privadas a asociarse con entidades estatales.

    Mónica Martíz, dirigente de la mayor organización civil de ingenieros de minas de Venezuela, dijo que los ingenieros de minas estaban consternados por el hecho de que los legisladores venezolanos hubieran elaborado la ley sin contar con su opinión.

    También expresó algunas preocupaciones sobre la ley, como el requisito de que algunas empresas privadas que se asocien con el Estado concedan al gobierno venezolano una participación mayoritaria en la empresa. Pero dijo que, en general, la ley era un paso en la dirección correcta para rescatar al sector minero venezolano del colapso.

    “La industria minera está completamente a la orden para cumplir la ley”, dijo. “Queremos hacer una buena minería, una minería responsable, una minería con todos los conocimientos del proceso tecnológico minero”.

    Un grupo de 15 organizaciones sin fines de lucro de Venezuela advirtió que la ley suponía “una grave amenaza” para el medioambiente y podía agravar la continua deforestación en Venezuela y provocar que continuaran los abusos contra los derechos humanos de los trabajadores mineros indígenas.

    El gobierno venezolano conservará cierto control sobre sus yacimientos.

    Se permitirá al país reclamar el control sobre determinados minerales que considere “estratégicos” para la defensa nacional o la economía. También otorga al banco nacional de Venezuela un derecho preferente a comprar oro producido en el país y sigue permitiendo a las empresas estatales extraer minerales.

    En 2019, durante el primer mandato de Trump, Estados Unidos impuso sanciones a la industria minera de Venezuela, que el Departamento del Tesoro describió como una “trama financiera lucrativa” utilizado por Maduro para enriquecerse y eludir las sanciones petroleras estadounidenses. Estados Unidos congeló los activos de la empresa minera estatal venezolana, conocida como Minerven, y prohibió a los bancos y ciudadanos estadounidenses relacionarse financieramente con la empresa.

    Pero el 6 de marzo, tras la visita de Burgum a Venezuela, el Departamento del Tesoro expidió una licencia para permitir a las entidades estadounidenses relacionarse con Minerven, en un momento en que Estados Unidos intenta aumentar su control sobre los recursos naturales de Venezuela. Trump ha hecho de la obtención de acceso a los minerales un pilar fundamental de su política exterior.

    Los expertos dijeron que las empresas mineras con más probabilidades de invertir primero en Venezuela podrían ser las que tenían presencia en el país antes de ser expulsadas.

    Gold Reserve, empresa minera de oro que cotiza en la bolsa canadiense, lleva 18 años enzarzada en una lucha legal con Venezuela después de que Chávez revocara en 2008 sus permisos para explotar grandes yacimientos de oro y cobre y tomara el control del proyecto minero de la empresa sin indemnización.

    La empresa aplaudió la captura de Maduro en un comunicado de prensa en enero. Los directivos de Gold Reserve también acompañaron a Burgum durante su visita del mes pasado y acogieron con satisfacción los nuevos cambios en materia de minería, y la empresa declaró el mes pasado que había presentado sus aportaciones sobre la ley a medida que esta se iba redactando.

    La empresa no respondió a una solicitud de comentarios sobre sus planes en Venezuela.

    “Los Estados Unidos no puede obligar a las mineras a que vayan a Venezuela; tiene que convencerlas, persuadirlas, generar toda la capacidad de andamiaje del sistema”, dijo Diego Area, presidente y director ejecutivo de Global Americans, un grupo de investigación no partidista centrado en las relaciones entre Estados Unidos y América Latina.

    Area, quien es venezolano, dijo que poner en marcha la ley sería “complejo”, pero tocó una fibra optimista, y dijo que era “el caos que está empezando a tener orden”.

    Isayen Herrera colaboró con la reportería desde Venezuela.

    Luis Ferré-Sadurní es reportero del Times radicado en Bogotá, Colombia.

    Isayen Herrera colaboró con la reportería desde Venezuela.