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  • La guerra y las sanciones aceleran el impulso monetario chino

    La guerra y las sanciones aceleran el impulso monetario chino

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    En el centro de la galería de seguridad nacional del Museo de Historia de Hong Kong, junto a maquetas de aviones de combate, helicópteros de ataque y frascos de metales de tierras raras, hay unas hileras ordenadas de billetes chinos.

    La exposición, que muestra instrumentos de guerra y comercio, subraya una idea central: la internacionalización de su moneda, el renminbi, se considera un pilar de la seguridad nacional de China.

    A pesar de su ascenso como superpotencia económica, China sigue dependiendo de un sistema financiero mundial anclado en el dólar. Convertir el renminbi en una moneda aceptada en todo el mundo permitiría a Pekín realizar más intercambios comerciales en sus propios términos y debilitaría una fuente de influencia estadounidense desde hace tiempo.

    Esa presión ha cobrado impulso con las guerras de Ucrania e Irán, ya que las sanciones empujan a los adversarios de Estados Unidos hacia el renminbi para eludir el sistema financiero occidental. En efecto, el proyecto chino de 20 años de construir los lazos financieros internacionales y la infraestructura tecnológica para una moneda aceptada en todo el mundo está dando sus frutos, aunque sean otros los que están dejando de lado el dólar.

    El posicionamiento financiero de China está “satisfaciendo la exigencia de desdolarización” de los países que pretenden comerciar con naciones restringidas como Irán, dijo Alisha Chhangani, directora asociada del Atlantic Council, un grupo de reflexión de Washington.

    Desde el final de la Segunda Guerra Mundial, cuando 44 países acordaron convertir el dólar en la moneda de reserva mundial, la mayor parte del comercio en el planeta se ha realizado con él. Ese dominio ha dado a Estados Unidos una poderosa influencia, que le permite imponer sanciones que pueden casi asegurar la ruina financiera.

    Los conflictos recientes han demostrado cómo una alternativa china puede ofrecer una forma de eludir el sistema. Al menos dos barcos han pagado a Irán en renminbi para garantizar un tránsito seguro por el estrecho de Ormuz, según Lloyd’s List Intelligence, un servicio de información marítima.

    Los pagos realizados a través de la red china aumentaron casi un 50 por ciento el mes pasado, a medida que los países compraban petróleo iraní, según datos del Consejo Atlántico. Rusia, aislada del dólar tras invadir Ucrania, liquida ahora la mayor parte de su comercio con China en renminbi.

    En marzo, Qiushi, la revista ideológica del Partido Comunista Chino, retomó un discurso pronunciado en 2024 por Xi Jinping, el líder chino, en el que pedía que el renminbi fuera “ampliamente utilizado en el comercio internacional” y “alcanzara el estatus de moneda de reserva”.

    El dólar sigue siendo la divisa preferida en el comercio internacional, valorada por su liquidez y facilidad de uso. El euro, el yen y la libra esterlina le siguen a una distancia considerable. Incluso las transacciones en las que no interviene Estados Unidos se realizan a menudo en dólares, incluida la mayor parte del comercio chino. El renminbi representa solo el 3 por ciento de las transacciones mundiales, aproximadamente lo mismo que el dólar canadiense.

    Los estrictos controles financieros de China han frenado durante mucho tiempo el uso global del renminbi, lo que ha reducido su atractivo como moneda de reserva. Los flujos de capital están estrictamente regulados. Los ciudadanos solo pueden mover cantidades limitadas al extranjero cada año, y los inversores extranjeros se enfrentan a estrictas cuotas y deben obtener autorizaciones para comprar acciones y bonos chinos.

    Pero China no necesita desplazar al dólar para estar más cerca de escapar del control financiero de Estados Unidos, dijo Edward Fishman, miembro del Consejo de Relaciones Exteriores. Basta con disponer de un sistema alternativo para emergencias para debilitar el dominio de Washington sobre las finanzas mundiales.

    Pekín ha hecho esfuerzos extraordinarios para aislarse de las conmociones geopolíticas, y ha acumulado reservas de petróleo, gas y materiales críticos. Incluso mantiene una reserva estratégica de carne de cerdo, alimento básico de la dieta nacional. En la misma línea, China lleva décadas desarrollando una infraestructura financiera paralela que opera al margen del sistema del dólar.

    A partir de la década de 2000, China firmó acuerdos de intercambio de divisas con decenas de bancos centrales, con lo que da a sus socios comerciales acceso al renminbi sin pasar por el sistema basado en el dólar. Estas líneas swap, como son llamadas, ascienden a unos 600.000 millones de dólares y proporcionan liquidez de emergencia y podrían ampliar la influencia de China en una crisis financiera.

    En 2015, China puso en marcha el Sistema de Pagos Interbancarios Transfronterizos, o CIPS, que permite a los bancos de todo el mundo liquidar pagos en renminbi. El sistema ofrece una alternativa a SWIFT, la red de mensajería con sede en Bélgica que sustenta la mayoría de las transacciones mundiales. Tanto los bancos rusos como los iraníes han sido expulsados de SWIFT por presiones de Estados Unidos.

    Desde que los bancos rusos fueron expulsados de SWIFT tras su invasión a gran escala de Ucrania en 2022, el número de instituciones que participan directamente en CIPS casi se ha triplicado, pues pasó de 75 a casi 200, según datos del gobierno chino.

    El dinero que fluye por las cañerías financieras chinas ha aumentado desde que la guerra en Irán llevó al cierre del estrecho de Ormuz, un canal de navegación vital por el que circula aproximadamente el 20 por ciento del petróleo mundial, según el Centro de Geoeconomía del Atlantic Council. Los países desesperados por obtener petróleo utilizan cada vez más la red china para pagar fuera del sistema del dólar el crudo restringido internacionalmente.

    De febrero a marzo, el promedio de pagos diarios aumentó a más de 131.000 millones de dólares al día, frente a 86.000 millones, mientras que el tamaño promedio de las transacciones aumentó más de un 8 por ciento, según datos del Centro de Geoeconomía del Consejo Atlántico. Shanghái Securities News, un periódico estatal, atribuyó el aumento del uso a la “continua incertidumbre en Medio Oriente”.

    “El repunte tiene que deberse a que otros países de Asia pasaron a utilizarlo en este momento” para comprar petróleo restringido, dijo Josh Lipsky, director del Centro de Geoeconomía del Consejo Atlántico.

    El renminbi sigue enfrentándose a importantes obstáculos para poder desafiar el dominio del dólar, dijo Eswar Prasad, profesor de economía de la Universidad de Cornell.

    Para que la moneda desempeñe un papel más importante a escala mundial, debe ser más fácil de utilizar fuera de China, lo que exige relajar los estrictos controles de Pekín sobre los flujos de capital. El gobierno se ha mostrado reacio a dar ese paso por miedo a perder el control de su tipo de cambio. Sin esa apertura, no hay suficiente renminbi circulando en el extranjero para que los socios comerciales hagan mucho más que comprar productos chinos, dijo Prasad.

    Cuando países como Arabia Saudita venden su petróleo a cambio de dólares, pueden reciclar fácilmente esos ingresos en activos líquidos como bonos del Tesoro estadounidense. Con el renminbi, todavía no existe un equivalente.

    Hasta ahora, China ha dado pasos pequeños pero significativos hacia el fortalecimiento de su sistema de pagos transfronterizos. Todavía no está claro si China está realmente en un “camino duradero” para convertirse en una importante moneda de pagos mundial, dijo Prasad. Pero una cosa está clara: “Hay un deseo desesperado en el mundo de escapar de las garras del sistema basado en dólares”.

    Berry Wang colaboró con reportería desde Hong Kong.

    Berry Wang colaboró con reportería desde Hong Kong.

  • Trump cancela el viaje de sus representantes a Pakistán que iban a ser parte de las conversaciones sobre la guerra de Irán

    Trump cancela el viaje de sus representantes a Pakistán que iban a ser parte de las conversaciones sobre la guerra de Irán

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    “Si quieren hablar, solo tienen que llamar”.

    Así anunció el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, la cancelación del viaje de sus enviados a Islamabad, capital de Pakistán, para tomar parte en las conversaciones sobre la guerra de Irán.

    En una publicación en la red social , escribió: “Acabo de cancelar el viaje de mis representantes a Islamabad, Pakistán, para reunirse con los iraníes. ¡Demasiado tiempo perdido en viajes, demasiado trabajo!”.

    Steve Witkoff y Jared Kushner eran los encargados de viajar a Pakistán, país que se ha ofrecido a mediar entre Estados Unidos e Irán tras la guerra iniciada el pasado 28 de febrero con un ataque conjunto del país norteamericano e Israel.

    Según una publicación en redes sociales del Ministerio de Relaciones Exteriores de Pakistán, el viceprimer ministro Ishaq Dar, quien también funge como ministro de Relaciones Exteriores, sostuvo una reunión hoy para revisar los últimos acontecimientos en la región.

    Durante la reunión, Dar reiteró que Pakistán está facilitando las conversaciones entre Irán y Estados Unidos para lograr la paz y la estabilidad en la región y más allá.

    Sin embargo, con este último movimiento, Trump parece no estar dipuesto a charlar sin un objetivo claro.

    En su mensaje en Truth ha argumentado que, del lado de Irán “hay una tremenda lucha interna y confusión dentro de su ‘liderazgo’. Nadie sabe quién está al mando, ni siquiera ellos” y que “nosotros tenemos todas las de ganar, ellos no!”.

    Estas declaraciones en la red social refuerzan lo que previamente había declarado Trump a la cadena estadounidense Fox News: “Tenemos todas las de ganar. Pueden llamarnos cuando quieran, pero no van a seguir haciendo vuelos de 18 horas para quedarse sentados hablando de nada”, dijo en al medio.

    Esto se da horas después de que el ministro de Asuntos Exteriores iraní, Abbas Araghchi, se reuniera en Islamabad con varios funcionarios paquistaníes en una visita que, según dijo en su cuenta en la red social X, fue “muy fructífera”.

    Durante esas reuniones, dijo en un comunicado, se abordaron los últimos acontecimientos relacionados con el alto el fuego entre Irán y Estados Unidos.

    Araghchi también dijo que “comparte la postura de Irán respecto a un marco viable para poner fin definitivamente a la guerra contra Irán”, pero que “aún está por ver si Estados Unidos se toma en serio la diplomacia”.

    El funcionario iraní partió de Pakistán hacia Omán y el plan inicial era que retornara a Islamabad este domingo o lunes, según publicó CBS News, socio estadounidense de la BBC.

    Tras la cancelación de la visita por parte de los funcionarios estadounidenses, no está claro qué ocurrirá.

    La cancelación del viaje es una señal de cuán separados están los lados

    Análisis de Joe Inwood, Corresponsal de Noticias Internacionales

    Había pocas esperanzas de avances diplomáticos este fin de semana. Ahora, las escasas que existían se han desvanecido por completo.

    La delegación estadounidense propuesta, encabezada por Jared Kushner y Steve Witkoff, ya carecía del peso del vicepresidente. JD Vance estaba “en espera”, pero no iba a participar inicialmente.

    El hecho de que incluso el equipo de menor nivel haya cancelado su viaje es una señal de la profunda distancia que existe entre ambas partes.

    En declaraciones de ayer, la secretaria de prensa de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, afirmó: “Esperamos que de esta reunión surjan avances positivos”, a pesar de que Teherán había negado rotundamente que se hubiera planeado siquiera una reunión.

    El ministro de Asuntos Exteriores iraní, Abbas Araghchi, viajó a Pakistán —país que ha estado mediando—, pero solo para mantener conversaciones bilaterales con los anfitriones. Sus declaraciones tras la reunión no revelaron mucho, si acaso algo, pero sí dieron la impresión de que Irán no ha cambiado drásticamente de postura.

    Además de agradecer a sus anfitriones pakistaníes, declaró haber expuesto las “opiniones y consideraciones” de Irán y expresó su “disposición a continuar los esfuerzos de mediación de Pakistán hasta alcanzar un resultado”. En resumen, estamos dispuestos a negociar, pero no esperen una capitulación.

    El principal punto de fricción parece seguir siendo el estrecho de Ormuz, esa vía marítima crucial que ambas partes mantienen bloqueada. El hecho de que un tema que ni siquiera figuraba en la agenda antes del inicio de la guerra, ahora ocupe un lugar central, sugiere que una solución duradera a este conflicto está aún muy lejos.

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    BBC

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  • Qué pasó en los 9 meses en los que la bandera de EE.UU. ondeó en el Zócalo de Ciudad de México

    Qué pasó en los 9 meses en los que la bandera de EE.UU. ondeó en el Zócalo de Ciudad de México

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    Una litografía de la llegada de las tropas de EE.UU. al Palacio Nacional de Ciudad de México

    Getty Images
    La bandera estadounidense fue izada en el Zócalo de Ciudad de México el 14 de septiembre de 1847.

    Muy temprano en la mañana de ese sábado, los preparativos para un gran banquete estaban a toda marcha en el exconvento del Desierto de los Leones, en la zona montañosa al oeste de Ciudad de México.

    Era el 29 de enero de 1848 y México estaba en medio de una ocupación militar por parte del ejército de Estados Unidos. Sus jefes, encabezados por el general Winfield Scott, eran la máxima autoridad de la capital y de otras ciudades importantes del país.

    Ambos países estaban en guerra por la disputa de los bastos territorios del norte mexicano, lo cual terminaría con la pérdida para México de 55% de su territorio.

    Pero Scott y sus subalternos en aquel sábado eran ni más ni menos que los invitados de honor del banquete organizado por las autoridades del ayuntamiento de Ciudad de México, algo que dejó atónito al mayor general estadounidense Ethan A. Hitchcock.

    “El general [Scott] fue invitado por el ayuntamiento de esta gran capital del país con el que estamos en guerra -¡con el que todavía estamos en guerra!- y el ayuntamiento se encargó especialmente de que se enviara un refrigerio desde la ciudad, que incluyera todos los manjares que el país ofrece”, escribió Hitchcock en su diario Fifty Years in Camp and Field: Diary.

    “[Había] una multitud de cocineros, platos y toda variedad de vinos y la mayor abundancia de todo. Incluso enviaron sillas y dispusieron una larga mesa bajo un toldo de lona con capacidad para más de 50 personas”, anotó.

    La invasión estadounidense era vista por el sector de los liberales radicales, que estaban a cargo del gobierno civil de la capital, como una oportunidad: pensaban que la presencia militar invasora podría ayudarles a desarticular a los mandos militares conservadores y al poder de la Iglesia católica.

    Y es que México había estado profundamente dividido política, social y geográficamente desde su independencia, en 1821, lo que facilitó enormemente la campaña militar de EE.UU. que avanzó por muchas partes del país sin mayor resistencia.

    “Se le llamó el Brindis del Desierto. Brindan por las autoridades militares estadounidenses, por sus éxitos militares, y les piden que no se vayan sin haber acabado antes con el clero y los militares mexicanos”, explica la catedrática Marcela Terrazas, especialista en la historia de México y EE.UU. de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).

    Algunos de los liberales radicales de aquel banquete, añade Terrazas, querían incluso que México fuera anexado a EE.UU., lo que da muestra de la división y carecía de una identidad nacional.

    “Nos parece ahora muy terrible y muy traidor. Pero con un análisis más ponderado, que no es justificación, sino comprender, ellos creen que la única posibilidad de que el liberalismo se establezca en México es incorporándonos a Estados Unidos”, explica.

    La búsqueda de soluciones a través de fuerzas del extranjero no era inusual en aquella época.

    “Los conservadores pensaron, años después, que la única forma en que se frenara el expansionismo estadounidense en México y se estableciera una sociedad que no cayera en guerras era traer a un príncipe europeo”, añade Terrazas, apuntando a la intervención francesa promovida por los conservadores mexicanos que llevó a instaurar una monarquía entre 1861 y 1867.

    Episodios como el brindis del Desierto de los Leones dieron muestra de cómo la débil identidad nacional de aquel México se manifestó, más allá de la política, en la vida cotidiana que tuvo la capital en los nueve meses en que la bandera de EE.UU. estuvo izada en el Zócalo de Ciudad de México.

    Mientras algunos grupos, los menos, intentaron combatir a mano armada la presencia estadounidense, otros se acomodaron a la situación y colaboraron con el ejército invasor.

    Un retrato del general Winfield Scott

    Getty Images
    El general Winfield Scott comandó las fuerzas que ocuparon Ciudad de México entre 1847 y 1848.

    El origen del conflicto

    La guerra de México y EE.UU. (1845-1848) tuvo sus raíces en la disputa por Texas, el territorio mexicano que declaró su independencia con apoyo de Washington en 1836 y que nueve años después fue anexado como estado.

    México nunca reconoció la separación y entró en conflicto con su vecino, que por entonces puso en marcha el “Destino Manifiesto”, la ideología política con alusiones divinas que profesaba que la república norteamericana estaba llamada a expandirse.

    James K. Polk acababa de ser electo presidente de EE.UU. y tenía como uno de sus grandes objetivos expandir el territorio estadounidense. Y ante el rechazo de México de vender Nuevo México y California por US$30 millones, lanzó una provocación armada en una región el sur de Texas (que México defendía como suya).

    Para Polk no era así: “Sangre estadounidense ha sido derramada en suelo estadounidense”, dijo ante el Congreso de EE.UU. al pedir la autorización de la guerra, en marzo de 1846.

    Consiguió una fuerza de 50.000 personas, pero Terrazas recuerda que aquel ejército estadounidense no era el de la superpotencia mundial del siglo XX.

    “De 50.000 que vienen a la ocupación, solo 5.500 son parte del ejército. Los demás son voluntarios. Es la gente que recién llega a EE.UU. y que quieren la nacionalidad y van a la guerra para demostrar su lealtad. De clases sociales más bajas que los soldados regulares”, explica.

    Una litografía de una batalla en la guerra entre México y EE.UU.

    Getty Images
    Pese a que México tenía un ejército mejor formado en ese momento, EE.UU. sacó ventaja de las divisiones internas del país.

    México tenía más preparación militar. Tal es así que diplomáticos británicos apostados en el país consideraban que este “aplastaría” a los estadounidenses, según decían sus comunicaciones de entonces.

    Pero el desorden político económico y división social jugaron muy en contra de la causa mexicana.

    “Las fuerzas mexicanas tienen mandos militares con experiencia, con formación, pero el 80% de sus integrantes se logran por leva. Es decir, cuando llegan a las poblaciones y a los jóvenes, a fortiori, se los llevan”, señala Terrazas.

    Pero en esa época, la división étnica del país también era un factor de fragmentación, pues el grueso de la población (alrededor de 70%) era de origen indígena, que no sentía identidad con el país como tal.

    “Ellos asocian como explotador a los dueños de las haciendas, de los ranchos, de las minas. Defenderlos debió resultarles muy difícil”, explica Terrazas.

    Caída tras caída hasta Ciudad de México

    Los estadounidenses lograron victoria tras victoria en los frentes del norte y del Golfo de México, con el desembarco clave en el puerto de Veracruz por parte del general Scott.

    En septiembre de 1847 se dieron las batallas por la capital en Lomas de Padierna, Churubusco, Molino del Rey y la icónica lucha de los “Niños Héroes” mexicanos por el Castillo de Chapultepec.

    Pero nada detuvo a los estadounidenses: al amanecer del 14 de septiembre marcharon hacia el centro de Ciudad de México y tomaron el Palacio Nacional y su plaza central, llamada después Zócalo, donde izaron la bandera de las barras y las estrellas en una escena humillante para México.

    “Vi en este momento desgraciado mi reloj y eran las siete y cinco minutos de la mañana”, anotó el editor y litografista Abraham López en ese entonces.

    Entre las litografías de la época hay una que muestra a una mujer asomada en un balcón mirando la llegada de las tropas invasoras.

    “Esa imagen es muy simbólica: a la gente de la Ciudad de México le genera muchos sentimientos encontrados la entrada de las tropas. Desde luego temor, azoro, pero también curiosidad”, señala Terrazas.

    Fragmento de una ilustración de la toma de Ciudad de México por parte de EE.UU., con dos mujeres mirando entre una cortina desde un balcón

    Getty Images

    Tras la toma de la ciudad, hubo algunos grupos de resistencia, pero sin muchas oportunidades. Uno de ellos era el de los “léperos”, como eran llamados despectivamente los hombres de la clase más baja.

    Con las pocas armas que consiguieron, incluidas piedras, intentaron defender la ciudad, pero para el día 16 ya los estadounidenses se habían librado de cualquier oposición.

    Terrazas explica que cuando se pide en Ciudad de México que los otros estados manden contingentes, la respuesta es negativa “porque las milicias locales están para defender los estados”.

    “Pedir patriotismo era difícil, porque la unidad nacional no correspondía a un país en formación”, señala sobre las grandes diferencias regionales, de clase y étnicas que había en México.

    “Entre los mexicanos había tales enfrentamientos, sobre todo en los sectores políticos, que llegó un momento que el ministro de Guerra Luis de la Rosa dice que hay más gente luchando contra otros mexicanos que luchando contra los invasores”, añade Terrazas.

    El gobierno mexicano y parte del Ayuntamiento de Ciudad de México se trasladaron a la ciudad de Querétaro, dejando a los capitalinos a disposición de los estadounidenses.

    Una litografía de la batalla de Chapultepec, en la guerra de México y EE.UU.

    Getty Images
    La batalla de Chapultepec fue la última resistencia antes de la ocupación de Ciudad de México por parte de EE.UU. De ella surgió el relato nacionalista mexicano de “los Niños Héroes” que defendieron el castillo.

    La vida en la capital

    La ocupación de Ciudad de México duró nueve meses, entre septiembre de 1847 y junio de 1848. Otras urbes y poblados del país también estuvieron ocupadas en mayor o menor medida por fuerzas estadounidenses.

    No es que Estados Unidos gobernara todo México, explica Terrazas, porque las fuerzas invasoras no necesitaban controlar todo el territorio. El país era más centralista que federalista.

    En otros estados seguía la vida con cierta normalidad limitada por la ocupación de la capital y los recursos que procedieran de ahí. Pero Ciudad de México quedó en general a merced de las disposiciones del general Scott.

    Para los capitalinos, esos nueve meses bajo la intervención de EE.UU. tuvo sus pros y contras, según refieren documentos de la época e investigaciones.

    Scott promulgaría sendos edictos, uno de ellos aseguraba que las tropas actuarían con sobriedad, sin ocupar iglesias, conventos ni edificios públicos. Que la justicia y la ley serían las vigentes en México y que velarían por la seguridad pública.

    Al frente quedaba el mayor general John Anthony Quitman, como gobernador civil y militar del Distrito Federal.

    La fracción de autoridades que quedó en el Ayuntamiento capitalino aceptó colaborar con las fuerzas estadounidenses y pidieron a los habitantes corresponderle a las tropas invasoras “sin bajeza, pero con la debida moderación”.

    Una litografía de tropas de EE.UU. en el puerto de Veracruz

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    Las tropas de EE.UU. controlaron ciudades clave de aquel México, como el puerto de Veracruz, pero no todo el territorio mexicano.

    El diario El Monitor, como muestra una amplia investigación hemerográfica del historiador Ernesto Lemoine Villacaña (UNAM), dio cuenta del acontecer de la capital, incluidas penurias e injusticias.

    “Las autoridades municipales volverán a funcionar en sus atribuciones ordinarias en la ciudad y distrito de México, en todo lo que no sea opuesto a la ocupación militar de la ciudad”, decretó el ejército estadounidense.

    Ya desde el 16 de septiembre empezaron a reabrir los negocios, cita Lemoine, “pero con algún temor”. A los mexicanos se les prohibía exhibir armas o portarlas fuera de la vista.

    Al poco tiempo, el dólar fue empezando a circular como moneda corriente, según Lemoine, y fue haciéndose más frecuente escuchar inglés en las calles, donde “por efecto de la ocupación fueron muchos los que se esforzaron en aprender el idioma”, principalmente las del centro donde se daba el comercio y transcurría la vida más activa.

    Cada tanto surgía una noticia de algún militar estadounidense herido o asesinado, por lo que las tropas estadounidenses tomaban la justicia en sus manos. Cuando ocurrían ese y otro tipo de delitos, buscaban generar un escarnio público que sirviera de advertencia.

    Así lo retrató El Monitor:

    Un criado de esta casa (calle de San Bernardo, núm. 6), ha sido llevado a la Alameda, colgado a un árbol y en seguida fue azotado por mano de un norteamericano y conducido allí por otros muchos; los norteamericanos han cometido dos excesos: uno, el hacerse justicia por sí solos, dado por hecho que la tienen, pues el delito que se le supone no fue él quien lo cometió. Este delito fue el robo de una rueda de coche: luego apareció el verdadero delincuente, y nuestro mexicano inocente está muriendo en el lecho del dolor.

    Durante toda la invasión, EE.UU. tuvo 750 muertos en combate y unos 60 más en la ocupación. Los estadounidenses fueron enterrados en Ciudad de México en un cementerio que se conserva hasta la actualidad y en donde siguen desde entonces izadas las banderas de ese país.

    En el periodo de ocupación también llegaron a la capital milicias mexicanas que hacían labores sucias de seguridad para Scott, entre ellas un grupo de la ciudad de Puebla.

    Lemoine señala, sin embargo, que el problema de las fuentes de esa época era las críticas de los diarios mexicanos y el “antimexicanismo” de diarios estadounidenses que empezaron a circular con la invasión, Daily American Star y The North American (ambos con ediciones bilingües).

    Una ilustración de un combate entre tropas de EE.UU. y México

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    Pese a los intentos de resistencia, las tropas de EE.UU. superaron rápidamente a las mexicanas.

    Al avanzar las semanas desde la ocupación, las cantinas se volvieron puntos cada vez más frecuentados por los estadounidenses. También se abrieron casas de juego, salones de baile y surgieron “caros y lujosos prostíbulos, bajo protección de las autoridades enemigas”, cita Lemoine.

    Incluso una compañía de teatro inglesa puso en escena en el Teatro Nacional un par de obras, The Lady of Lyon y Love and Pride, para deleite de los estadounidenses.

    El comercio y este tipo de espectáculos cayeron bien entre las esferas más acomodadas de la sociedad capitalina, que a través de sus negocios y propiedades comenzaron a tener mayor colaboración con las tropas de EE.UU.

    También los jerarcas católicos mostraron colaboración con los estadounidenses, pues libraban su propia batalla contra las autoridades liberales que pretendían confiscar sus bienes para obtener recursos.

    Y es que desde Washington se impuso a México pagos mensuales por cientos de miles de pesos para costear la guerra, lo que llevó a las autoridades mexicanas a tener que recaudar a través de diferentes impuestos y fuentes.

    “La vida para los citadinos en esos 9 meses fue muy complicada, pero también tuvo unos aspectos, aunque no lo creamos, positivos. Había mayor seguridad por la fuerza de ocupación. Había más orden. Y lo que es particularmente la Ciudad de México, tenía más autonomía”, dice Terrazas.

    El ejército estadounidense contrató a mujeres para confeccionar uniformes. Y en general pagaba por las provisiones que requería, aunque el pago venía de la misma tributación mexicana que exigía.

    Una ilustración de combate de las tropas de EE.UU. en la guerra con México

    Getty Images
    La artillería estadoundiense fue clave para las victorias en sus avances por México.

    La retirada y liberación

    Para cuando se dio el brindis del Desierto de los Leones, México y EE.UU. estaban a punto de llegar a un acuerdo que sellaría el conflicto: el Tratado de Guadalupe-Hidalgo que fue acordado el 2 de febrero de 1848.

    Con él, EE.UU. obtenía los bastos territorios del norte mexicano a cambio de US$15 millones, menos los costes de la guerra.

    Pese a que se firmó a inicios de año, los Congresos de ambos países tardaron meses en ratificarlo (marzo el de EE.UU. y mayo el de México), por lo que la ocupación continuó en Ciudad de México.

    “En el momento en el que el Tratado de Guadalupe llega al Congreso de EE.UU. ya hay un sector muy radical que se hace llamar ‘All Mexican’, es decir, que querían ir por todo. ¿Qué salvó a México de esa medida? El racismo contra los mexicanos”, explica Terrazas.

    El presidente Polk, según citas de la época, menospreciaba a la población indígena de México que mayoritariamente se asentaba en el centro y sur del país. Prefería simplemente anexar el norte, que estaba más despoblado.

    La página de firmas del Tratado de Guadalupe-Hidalgo

    Getty Images
    El Tratado Guadalupe-Hidalgo fue firmado en febrero de 1848 y ratificado meses después.

    Los sectores políticos mexicanos comenzaron a retomar el control poco a poco, con fuertes acusaciones a los diputados que ratificaron el Tratado por el que México perdió casi dos millones de kilómetros cuadrados de territorio.

    Entre la población, aquellos que habían tenido algún tipo de colaboración con los estadounidenses empezaron a temer por las agresiones que se presentaban conforme las fuerzas de EE.UU. se retiraban del país.

    Pero las circunstancias políticas y sociales internas de México habían sido el factor de mayor peso para lo ocurrido.

    “Los liberales radicales y los conservadores van a responsabilizar a los moderados de la pérdida, lo cual es una visión bastante errada y hasta equivocada. Los moderados negociaron la paz porque ya no había nada que hacer”, sostiene Terrazas.

    El evento traumático en la historia de México de hecho no derivó en la unión y el fortalecimiento de la identidad nacional, pues el sectarismo continuó por las siguientes dos décadas hasta la restauración del gobierno mexicano que siguió a la intervención francesa (1867).

    “Fueron años de asimilar dos traumas fuertes”, considera Terrazas.

    “Y fue un periodo que hay que mirar sin esos lentes de ‘patriotas y traidores’, sino que hay que comprender las circunstancias de la gente”.

    Línea gris

    BBC

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  • Cómo las zonas prohibidas de Chernóbil y entre las dos Coreas se convirtieron en un santuario de la vida silvestre

    Cómo las zonas prohibidas de Chernóbil y entre las dos Coreas se convirtieron en un santuario de la vida silvestre

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    Primer plano de un lobo mirando a la cámara, con una casa de madera que parece abandonada al fondo.

    Vasily Fedosenko/Reuters

    La selva amazónica, la Gran Barrera de Coral y parques nacionales como Yellowstone y Yosemite pueden venir a la mente cuando se piensa en santuarios para la vida silvestre.

    Es poco probable que se piense de inmediato en la zona de exclusión de Chernóbil o en la zona desmilitarizada (DMZ) entre Corea del Norte y Corea del Sur. Pero eso es exactamente en lo que se han convertido.

    En áreas donde los humanos no pueden vivir, la vida silvestre está prosperando. ¿Podría esta resilvestración accidental ser una lección para la conservación?

    Más de 70 años sin humanos

    El tránsito libre entre Corea del Norte y Corea del Sur se volvió imposible en 1953, después de que la DMZ, de 248 kilómetros de largo y 4 kilómetros de ancho, fuera trazada a lo largo de la península de Corea.

    Las actividades en la DMZ son muy limitadas y el área está plagada de minas terrestres.

    Pero los animales y las plantas no se ven disuadidos por ello.

    Una joven cabra montés de pie junto a una roca, con arbustos verdes cerca.

    Google Arts & Culture/Instituto Nacional de Ecología
    Las cabras montesas son conocidas por vivir en la DMZ.

    El Instituto Nacional de Ecología de Corea del Sur afirma que 6.168 especies de vida silvestre habitan en la DMZ, entre ellas el 38% de las especies en peligro de extinción de la península.

    El área ha tenido muy poca interferencia humana durante más de 70 años y ahora alberga especies como águilas reales, cabras montesas y ciervos almizcleros.

    El área también alberga muchas plantas endémicas de Corea, lo que significa que no se encuentran en ningún otro lugar de la Tierra.

    Un ave grande y marrón posada sobre formaciones rocosas claras.

    Google Arts & Culture/Instituto Nacional de Ecología

    Seung‑ho Lee, presidente de The DMZ Forum, una organización que promueve la conservación en la zona, dijo que la naturaleza había sido “protegida accidentalmente por el armisticio”.

    “La naturaleza ha recuperado su propiedad. Muchos animales y las especies de aves, sobre todo, [han tenido] mayor acceso al área, mientras la mayor parte de la actividad humana ha desaparecido”, afirmó.

    Y muchas de las especies que viven allí, dijo, son de importancia mundial, incluidas grullas que viven en la DMZ pero que “vuelan por todo el mundo”.

    La DMZ de las Coreas no es el único refugio inesperado para la vida silvestre.

    El 26 de abril de 1986, un reactor de la central nuclear de Chernóbil, en la antigua Unión Soviética —en lo que hoy es Ucrania—, explotó y liberó radionúclidos peligrosos a la atmósfera.

    La contaminación radiactiva se propagó por miles de kilómetros cuadrados y cientos de miles de personas fueron evacuadas.

    Un alce en la ciudad abandonada de Prípiat, cerca de la Central Nuclear de Chernóbil.

    Reuters

    Se estableció una zona de exclusión alrededor del sitio, que en gran medida sigue deshabitada.

    El área se ha ampliado desde entonces y ahora cubre alrededor de 4.000 kilómetros cuadrados.

    Según el Centro de Reino Unido para Ecología e Hidrología, sigue siendo uno de los lugares más contaminados radiactivamente del mundo.

    El “Bosque Rojo”

    Inmediatamente después de la explosión, los impactos ecológicos indirectos fueron graves, según Jim Smith, profesor de ciencias ambientales de la Universidad de Portsmouth, en Reino Unido.

    Los árboles murieron y se volvieron de color “rojizo‑marrón” en una zona que ahora se conoce como el Bosque Rojo, y hubo daños en mamíferos y vida acuática, señaló.

    Pero los elementos radiactivos emitidos por Chernóbil se desintegraron rápidamente.

    Dos hombres realizando trabajo de campo en un lago lleno de algas, rodeado de plantas verdes.

    Germán Orizaola/Universidad de Oviedo
    Tanto los lagos naturales como el estanque de enfriamiento nuclear tienen una alta biodiversidad.

    “Las dosis de radiación bajaron muy rápidamente en los días y semanas posteriores al accidente, y lo que queda en la zona es una radiación crónica de bajo nivel durante décadas”, sostuvo.

    Estos niveles no son seguros para la habitabilidad humana a largo plazo, pero para otras especies es una historia diferente.

    “La vida silvestre está prosperando en Chernóbil (…) sin ninguna duda, creo que la zona de exclusión es mucho más diversa y abundante ecológicamente de lo que era antes del accidente”, afirmó.

    “Hemos estudiado peces en los lagos, incluido el estanque de enfriamiento [nuclear]. Hemos estudiado insectos acuáticos, y descubrimos que los lagos más contaminados son igual de diversos y abundantes en comunidades acuáticas que los lagos casi no contaminados en el área”, añadió.

    Un alce nadando en un lago rodeado de vegetación exuberante.

    Valeriy Yurko
    Los mamíferos, incluidos los alces, han prosperado en la zona de exclusión.

    Los mamíferos también parecen estar a gusto en la zona de exclusión.

    “Analizamos si podíamos ver una diferencia en las poblaciones de mamíferos entre las áreas más contaminadas y las menos contaminadas, y no pudimos”, indicó Smith.

    “La única diferencia que vimos fue en la población de lobos, que fue siete veces mayor en Chernóbil que en otras reservas naturales de la región”, aseguró.

    “Que la naturaleza sea naturaleza”

    El hecho de que la vida silvestre pueda desarrollarse mejor en una zona radiactiva que fuera de ella puede parecer sorprendente, pero tiene lógica.

    “Es un área enorme, libre para la vida silvestre, sin ruido, sin luces, sin pesticidas, sin herbicidas, sin explotación forestal, sin agricultura”, dijo Germán Orizaola, profesor de zoología en la Universidad de Oviedo, en España.

    “La presión humana es muchísimo peor para la naturaleza que el peor accidente nuclear de la historia”, agregó.

    Un lobo caminando sobre la nieve, mirando por encima del hombro, con árboles al fondo.

    Valeriy Yurko
    Un estudio encontró que la población de lobos era siete veces mayor en la zona de exclusión de Chernóbil que en otras reservas naturales cercanas.

    Smith coincidió.

    “Lo que he aprendido de Chernóbil es que (…) nuestra ocupación de un ecosistema es el daño real”, dijo, y añadió que otras cosas, como la contaminación, son importantes pero “secundarias”.

    “[Chernóbil] es un ejemplo poderoso de lo que puede hacer la resilvestración”, afirmó.

    Caballos de Przewalski cerca de la nueva estructura de Confinamiento Seguro (NSC), que cubre el antiguo sarcófago que confina los restos del cuarto reactor dañado, en la Central Nuclear de Chernóbil.

    Reuters

    Orizaola cree que el sitio muestra qué tipo de estrategias de conservación funcionan.

    “A menudo tenemos estas reservas naturales y parques nacionales o lo que sea, pero se convierten en una mezcla de atracciones turísticas y algún tipo de explotación humana, y no funcionan para la conservación de la naturaleza”, aseguró.

    “[Chernóbil] es un lugar maravilloso, es un lugar realmente asombroso (…) Si de verdad quisiéramos preservar la naturaleza, la mejor receta es reducir nuestra presión sobre los territorios y dejar que la naturaleza sea naturaleza”, expresó.

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    BBC

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  • Por qué fue tan odiada María Antonieta, la reina más controvertida de la historia

    Por qué fue tan odiada María Antonieta, la reina más controvertida de la historia

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    Retrato de la reina María Antonieta con un vestido azul y un sombrero blanco. Lleva un collar de perlas en el cuello y una rosa rosa en su mano izquierda.

    Getty Images

    “Todas las miradas estarán sobre ti”, advirtió María Teresa, emperatriz de Austria, en abril de 1770, mientras su hija, la archiduquesa María Antonia, de 14 años de edad, se preparaba para casarse con el futuro rey Luis XVI de Francia en el Palacio de Versalles.

    Sin embargo, el escrutinio que sufrió María Antonieta, como posteriormente se conocería a la archiduquesa, fue mucho más cruel de lo previsto. Fue vilipendiada como una libertina, conspiradora y derrochadora imprudente, cuyo estilo de vida exorbitante estaba llevando al país a la ruina; acusaciones que precipitarían la Revolución Francesa y darían lugar a un espectáculo inusual e impactante: la ejecución pública de una reina.

    Nuestra fascinación por María Antonieta nunca ha disminuido, pero su historia se cuestiona cada vez más. ¿Merecía ser despreciada o fue una mártir atrapada entre intereses contrapuestos y destruida por mentiras?

    Para Sarah Grant, curadora de “Estilo María Antonieta”, una exposición que se pudo disfrutar en el Museo Victoria & Albert de Londres hasta marzo pasado, ella es la reina más a la moda, más escrutada y más controvertida de la historia.

    Como conmemoración del 270º aniversario del nacimiento de esta figura rompedora pero difamada, la exposición celebraba su estilo y cuestionaba algunos de los mitos asociados a ella.

    Retrato de María Antonieta.

    Museo Victoria y Albert de Londres
    Casada con el rey Luis XVI a los 14 años, María Antonieta fue escrutada y vilipendiada durante toda su vida.

    Uno de estos mitos es su comentario apócrifo de “que coman pastel”, una reacción insolente ante la devastadora escasez de pan. Atribuida a “una gran princesa” en las Confesiones de Rousseau, escritas en 1765 cuando María Antonieta tenía 10 años y aún vivía en Austria, esta frase no pudo haber provenido de ella.

    Surgen más noticias falsas en el “asunto del collar de diamantes” (1785-1786), cuando se encargó un collar de más de 600 diamantes salsamente a nombre de la reina, lo que consolidó su reputación de excesos a pesar de su reivindicación en un juicio. Una réplica de esa joya, junto con el collar Sutherland, que supuestamente contiene piedras del original, se exhibió en la exposición.

    Otros elementos hablan de su legado como creadora de tendencias: por ejemplo, muebles opulentos del Renacimiento francés (1800-1890), que emulaban elementos de su estilo, y zapatos rosas con volantes de la película ganadora del Oscar “Marie Antoinette” (2006) de Sofia Coppola, diseñados por Manolo Blahnik, quien confiesa que sigue “cautivado por todo lo relacionado con ella”.

    El lujoso estilo de vida de la joven reina fue sin duda sal en las heridas de los pobres hambrientos. Atada a un marido débil y bastante aburrido, más interesado en la caza que en ella, y que durante siete años, por razones médicas, fue incapaz de consumar su matrimonio, ella encontró diversión en fiestas extravagantes, en los juegos de azar y en la moda.

    Sus vestidos, decorados con fantasía y con grandes paniers estructurales (los antecesores de la crinolina), coronados con imponentes peinados ornamentales, fueron ampliamente copiados en su época y posteriormente inspiraron a estrellas del pop como Madonna y Rihanna, y a diseñadores de moda como Vivienne Westwood, Dior y Moschino.

    Fotograma de la película sobre María Antonieta, protagonizada por Kirsten Dunst, quien puede verse completamente reclinada en una silla, rodeada de pasteles, mientras una sirvienta le quita los zapatos.

    I Want Candy LLC and Zoetrope Corp
    La película de 2006 de Sofia Coppola retrató a María Antonieta (Kirsten Dunst) en todo su consentido esplendor.

    “Madame Déficit”

    Sin embargo, el apodo de “Madame Déficit” era injustificado. Gastaba menos que los hermanos del rey y era solo una de una serie de monarcas franceses derrochadores, pero la reina extranjera se convirtió en un chivo expiatorio conveniente para el manejo de fondos del gobierno francés.

    “Es el gasto en guerras lo que realmente lleva a la bancarrota a Francia, y ciertamente no el dinero que María Antonieta gasta”, dice Grant a la BBC. “Su presupuesto para vestuario equivale hoy a alrededor de un millón de dólares, pero Francia gastó US$11.250 millones solo en la Guerra de Independencia de Estados Unidos”.

    Incluso recortar sus gastos le granjeó nuevos enemigos.

    “Cuando dejó de usar sedas, la industria de la seda se puso furiosa porque su sustento se vio amenazado”, dice Grant. Y cuando, en 1783, intentó proyectar una imagen diferente con un retrato suyo con el atuendo informal y campestre que popularizaría, este fue rápidamente reemplazado por algo más elaborado y formal. “Se espera que cree un espectáculo regio”, continúa Grant. “Así es como la monarquía mantiene su autoridad”.

    Las creencias populares que rodean a esta celebridad de principios de la era moderna también pasan por alto su filantropía. Ella reciclaba su vestuario cada año, compartiéndolo con su personal; y adoptó a varios niños, entre ellos a Jean Amilcar, originario de Senegal, a quien liberó de la esclavitud.

    También “rechazó las ofertas de regalos caros de su marido” y “donó generosamente a organizaciones benéficas”, según declara a la BBC la autora Melanie Burrows, quien ha escrito extensamente sobre la época (muchos de sus libros están firmados con su nombre de soltera Melanie Clegg). Lejos de ser la “estúpida cabeza hueca que a menudo se la retrata”, argumenta Burrows, era “bienintencionada, generosa y bondadosa”.

    Presentada a la corte francesa como ofrenda de paz tras años de hostilidad con Austria, María Antonieta tenía lealtades divididas que la sumieron en sospechas —no todas infundadas— de compartir secretos militares con Austria.

    Se la consideraba indiferente al pueblo francés, y las referencias despectivas a ella como “L’Autri-chienne” (un juego de palabras francés que significa tanto austriaca como perra) ejemplifican la desconfianza que alimentaba el sentimiento público.

    A diferencia de un rey, una reina carecía de poder oficial y debía permanecer en un segundo plano. María Antonieta era considerada demasiado prominente, demasiado vivaz y demasiado dispuesta a usar su encanto para inmiscuirse en asuntos políticos, presionando en secreto a ministros y oponiéndose a las reformas constitucionales que el país reclamaba a gritos.

    En lo que concernía a sus enemigos, era necesario derrocarla. Circulaban panfletos difamatorios, algunos pornográficos, acusándola de promiscuidad (el conde Axel von Fersen es, de hecho, su único amante conocido), orgías, relaciones lésbicas e incluso incesto.

    Los chismes estaban “totalmente impulsados por la misoginia”, argumenta Grant, y añade que “muchos de los mitos que persistían surgieron en el siglo XIX, cuando sus biografías eran escritas por hombres”.

    Según Burrows, la reina era en realidad bastante mojigata. Rara vez bebía, afirma, solo participaba en “ligerezas” y “detestaba que la vieran desnuda incluso sus propias doncellas”. Sin embargo, estos clichés persisten.

    En “El mundo de María Antonieta: Intriga, infidelidad y adulterio en Versalles” (2020), Will Bashor especula que su sangrado uterino crónico se debía a una enfermedad venérea. Pero también argumenta que sufrió “maltrato emocional”, “aburrimiento” y “abandono”, y aunque la encuentra culpable de buscar placer fuera del matrimonio, concluye que, al menos para él, ella estaba “perdonada”.

    En realidad, “era una madre devota”, dice a la BBC Laura O’Brien, profesora asociada de Historia Europea Moderna en la Universidad de Northumbria (Reino Unido), haciendo referencia a la “conexión más tierna y emotiva” que la reina tenía con sus hijos, en contraste con su propia crianza.

    Fue la primera reina francesa en amamantar y vestir —como se aprecia en el retrato rechazado— de forma acorde con la maternidad y la vida en su retiro rural.

    Las zapatillas de seda con cuentas que usó la reina se encuentran entre los artículos que se exhibieron en la exposición "Estilo María Antonieta" en el Museo Victoria & Albert de Londres.

    CC0 Paris Musées / Musée Carnavalet – Histoire de Paris
    Las zapatillas de seda con cuentas que usó la reina se encuentran entre los artículos que se exhibieron en la exposición “Estilo María Antonieta”.

    La continua fascinación por la reina más odiada de Europa también está ligada a la tragedia de su historia: una niña novia de una dinastía real, obligada a una situación imposible, y finalmente reducida a una figura trágica con una camisa blanca, el pelo rapado, llevada en carreta hasta la muerte.

    Para los revolucionarios, se convirtió en un símbolo de todo lo que Francia necesitaba cambiar, y su ejecución en 1793 intentó limpiar el país de lo peor del Antiguo Régimen.

    Independientemente de si la muerte de María Antonieta estuvo justificada o no, esto no logró sofocar su influencia. Tras el suceso, surgió una tendencia de cortes de pelo cortos, como el de un puercoespín, y gargantillas rojo sangre que evocaban el corte de la guillotina, método con el que la ajusticiaron.

    Fue detestada por quienes creían en las historias que la rodeaban, pero también fue ampliamente admirada, y de forma duradera. Como llegó a comentar Manolo Blahnik en una entrevista, la revisión de la figura de la reina a través de la exposición fue, no solo “otro sueño cumplido” para el diseñador, también “la reivindicación de María Antonieta”.

    Esta nota fue publicada originalmente en inglés.

    Línea gris.

    BBC

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  • La manicurista de la alfombra roja

    La manicurista de la alfombra roja

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    Cuando Yulenny García emigró de la República Dominicana a Estados Unidos a los 21 años en 2014, supo que quería dedicarse a las uñas.

    “Buscaba una pasión”, dijo García. Al llegar, añadió se dio cuenta de que la belleza “era un mercado bien abundante en clientes“.

    A los dos años de llegar a Nueva York, había completado un programa de cosmetología y encontrado trabajo en un salón. En 2018, García había abierto su propio salón de manicura en el Bronx, llamado Muñeca Nails. Su segundo salón, que también ofrecía servicios de peluquería y maquillaje, abrió dos años después. Para ese local, también en el Bronx, quería un gran evento de inauguración. La pandemia de coronavirus truncó esos planes, explicó, pero sus dos salones siguieron funcionando.

    “Las clientas me dieron fortaleza para yo seguir adelante”, dijo García, que ahora tiene 33 años, en una entrevista reciente en su segundo salón, donde estaba acompañada de su hija de 3 años.

    Entre sus clientes hay neoyorquinos como Ana Santana, trabajadora de un hospital de 38 años, quien tenía una cita con García en el salón un jueves de febrero. Santana era una de las pocas clientas que estaban allí aquella tarde: a una le estaban secando el pelo, a otra le estaban haciendo la manicura y a una tercera le estaban preparando un narguile mientras esperaba un tratamiento.

    Todos los que la ven, dijo Santana, le dicen que la técnica de sus uñas es muy buena. Añadió que García es muy divertida y alguien que te hace sentir como en casa.

    Otro neoyorquino que confía en el trabajo de García es el diseñador de moda Marc Jacobs, objeto de un nuevo documental de la directora Sofia Coppola, amiga suya desde hace mucho tiempo, que se estrena este mes.

    García empezó a hacerle las uñas a Jacobs hace unos dos años, y las elaboradas manicuras en forma de garra que le ha hecho para desfiles de moda y actos como la Gala del Met le han valido la atención de Vogue y de publicaciones en español.

    En una entrevista telefónica, Jacobs llamó a García “explosiva”. Dijo que, a pesar de la barrera del idioma, forjaron un vínculo rápido después de que se colara en sus mensajes de texto en Instagram como seguidor para preguntarle por su trabajo.

    “Ella hablaba muy poco inglés y yo aun menos español, pero nos las arreglamos para que así fuera y nos pusimos de acuerdo”, dijo. “Me llevé bien con ella inmediatamente, y creo que los dos nos enamoramos”.

    García dijo que cuando Jacobs –o “Mar”, como ella lo llama a veces– se puso en contacto con ella por primera vez, su reputación lo precedía. “Lo conocía por su ropa, más por sus carteras”, dijo.

    Jacobs ya había visitado antes a García en el trabajo, pero sus sesiones de manicura suelen tener lugar en su casa de Rye, Nueva York, que tiene un salón en el sótano. Está lleno de utensilios para las uñas, que se han convertido en una especie de obsesión para Jacobs.

    “Es una locura”, dijo García sobre su arsenal. “Yo le digo a veces ‘Pero tú tienes más productos que yo en el salón’”.

    Jacobs suele enviar a García fotos y videos de artículos que le han llamado la atención, dijo ella, recordando sus rápidos comentarios: “Quiero esto para primavera. Quiero esto p’al verano, quiero estos colores”.

    García dijo que las manicuras en su salón pueden costar hasta 150 dólares. No quiso decir cuánto cobra a Jacobs. Sus citas con él suelen durar más de 10 horas, ya que ambos van y vienen jugueteando, se toman descansos y comen chocolate. Las sesiones suelen tener lugar los domingos, explicó Jacobs, y García siempre aparece con un aspecto pulido.

    “Llega a las 10 de la mañana totalmente arreglada, maquillada y peinada”, dijo. “Eso me encanta”.

    A veces el marido de Jacobs, Charly Defrancesco, les prepara la comida, añadió. García también ha llevado comidas para compartir con Jacobs: platos dominicanos que su madre, quien vive en la República Dominicana, prepara durante sus visitas a Nueva York.

    Jacobs, cuya creatividad ha impulsado una carrera de cuatro décadas en el mundo de la moda, idea él mismo los motivos de las uñas. En sus diseños ha utilizado acrílicos, geles, cristales y tonos en degradé.

    “En cierto modo, es un proceso creativo muy meditativo”, dijo. “No me preocupa de la misma manera que un desfile de moda, donde me van a juzgar y donde tengo una responsabilidad con la gente con la que trabajo, y, ya sabes, decir algo y tener una historia”.

    Añade que ve cada parte del cuerpo humano como un lienzo para la autoexpresión, “ya sea el maquillaje en la cara o las uñas en las manos o la ropa en el cuerpo”.

    García describió a Jacobs como un perfeccionista: quiere un cristal colocado justo así aquí, y otro fijado con precisión allí.

    Describió su relación de trabajo como poco habitual. “Es muy sorprendente, porque en en esta industria siempre las clientas,”dijo García, “me dan alguna indicación de lo quieren. Pero ya con Mar es otra cosa”.

    A medida que su carrera ha ido floreciendo, añadió García, su trabajo se convirtió en algo que le gustaba hacer “y no porque sea una obligación”.

    Fotografía de David Merino

    Sandra E. Garcia es una reportera del Times que cubre estilo y cultura.

  • Reseña de ‘Michael’: un filme biográfico que ignora los problemas de Michael Jackson

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    El filme presenta una serie de piezas musicales, como un álbum de grandes éxitos, que se repiten con notas falsas, resultando insultantes tanto para el público como para el personaje.

    Claro que sus canciones son geniales. Por supuesto que baila de forma sublime. Podrías pensar que ese es el objetivo de Michael: pasar un par de horas disfrutando de una sucesión de éxitos espectaculares, deleitándote con el talento trascendental del Rey del Pop, desde sus días al frente de los Jackson 5 hasta… bueno, hasta la interpretación de Bad en el estadio londinense de Wembley.

    Pero ese nunca fue el objetivo de esta película, y eso está más claro que el agua.

    Casi al principio de Michael, del director Antoine Fuqua, Jackson, de 10 años y en camino al estrellato (interpretado en esa etapa por Juliano Valdi), recibe el consejo del fundador de Motown, Berry Gordy (encarnado por Larenz Tate), de decir que tiene 8 años. “En este negocio puedes inventarte casi cualquier cosa”, le dice Gordy. Quizás esa frase introdujo un tema en algún borrador anterior del guion de John Logan; la versión inicial de la película, producida por los albaceas de Jackson, utilizaba como recurso de encuadre las acusaciones de 1993 de abuso sexual infantil contra el cantante, con el objetivo de exonerarlo de esos cargos. Implícitamente, eso sugeriría que dichas acusaciones –y, por extensión, las posteriores— también eran inventadas.

    [Video: Watch on YouTube.]

    De hecho, rodaron esa versión de la película. Luego, los abogados de los albaceas de la herencia se dieron cuenta de que las condiciones del acuerdo con el acusador les prohibían lanzarla. Así que esta versión de Michael es una película que tuvo que ser reescrita y volver a rodarse, con un nuevo tercer acto y una nueva esencia. Ahora es una historia inspiradora sobre el triunfo de Jackson sobre su padre, Joe Jackson (interpretado con rudeza por Colman Domingo). En la película se nota ese revuelo de última hora, sobre todo en las torpes escenas finales. Ahora es un estudio de caso sobre un joven que se diferencia de su familia originaria, envuelto en un cuento de hadas, con un final feliz.

    Y es un filme biográfico musical estándar, tan familiar que puedes imaginarlo mientras duermes. Empieza con el primer plano de la estrella –de espaldas, por supuesto– caminando por un pasillo hacia un escenario, desde el que se oyen los gritos del público. El protagonista se detiene un momento mientras las luces se vuelven más brillantes. A continuación, retrocede a su infancia, en Gary, Indiana, donde vive en una pequeña casa con su autoritario padre, su madre, Katherine (Nia Long), sus hermanos Jermaine (Jayden Harville), Marlon (Jaylen Lyndon Hunter), Tito (Judah Edwards) y Jackie (Nathaniel Logan McIntyre), y su hermana LaToya (Amaya Mendoza). (El hermano de Jackson, Randy, y las hermanas Rebbie y Janet, los tres hermanos Jackson que no son productores ejecutivos de la película, curiosamente, tampoco aparecen en ella).

    Puedes ver cómo Joe impulsa a sus hijos sin descanso para que actúen, azotando a Michael con su cinturón cuando no es perfecto. Ves cómo se convierten en estrellas. Miras cómo crecen, pero se quedan en la ahora palaciega casa de Joe Jackson. (Jamal Henderson, Tre’ Horton, Rhyan Hill y Joseph David-Jones interpretan a los hermanos como adultos, mientras que Jessica Sula interpreta a LaToya de mayor).

    Ves cómo Michael (interpretado ahora por Jaafar Jackson, hijo de Jermaine Jackson) lucha por encontrar su lugar en el mundo. Dotado de un talento inmenso, pero convencido de que no es como los demás, solo cuenta con su madre, su guardaespaldas, Bill (KeiLyn Durrel Jones) y, con el tiempo, su abogado, John Branca (Miles Teller). (Branca también es uno de los productores de la película).

    Luego la película se vuelve sensiblera y extrañamente vaga. Michael tiene algo de lo que hace atractivas este tipo de películas –canciones espectaculares, recreaciones de presentaciones legendarias–, pero carece de ciertos elementos cruciales, como el momento en que el artista en apuros por fin logra que la canción funcione. Este Michael llega casi totalmente formado, y sus canciones se producen aparentemente sin problemas. Lo más difícil que tiene que hacer, fuera de su núcleo familiar, es averiguar qué canción tiene el mejor título, o conseguir que MTV ponga “Billie Jean”, lo que en realidad solo requiere una llamada telefónica.

    Michael presenta a su protagonista como una especie de ángel de otro mundo que, cuando actúa de forma extraña, lo hace porque ha sido incitado por su padre. Consigue un chimpancé, Bubbles, para que sea su amigo, pero quizá también para proteger a Michael del mal genio de Joe. Cuando se hace la cirugía plástica en la nariz, es porque Joe le ha hecho creer que tiene que ser perfecto, o porque su nariz se parece demasiado a la de Joe. Quiere ser la mayor estrella del mundo, pero parece totalmente libre de ego: lo que pasa es que el estrellato es su forma de escapar del control de Joe.

    Y, por supuesto, Michael nunca pudo ser un niño, en realidad, porque Joe se lo arrebató. Así que, como adulto, siempre está en busca de niños. Pero la película sabe lo que pensarás, al instante, sobre eso. Así que hay muchas escenas –muchísimas– en las que visita a niños en hospitales para repartirles juguetes y darles ánimos, y alguien lo observa desde el umbral de una puerta, sonriendo con ternura.

    Este Michael es plano, apenas humano. La hagiografía es el recurso habitual en todas las películas biográficas relacionadas con el mundo del espectáculo, tanto documentales como de ficción, lo que da a entender que el público no es capaz de aceptar ni el más mínimo indicio de que un personaje pueda no ser un santo, o al menos una víctima santa. La idea de que un ser humano –alguien que se enfada, se amarga o tiene un poco de ego– resulta intrínsecamente más cercano, mucho más creíble y, en última instancia, más entrañable, parece pasar desapercibida para la mayoría de los cineastas.

    Aquí, lo que nos queda es una serie de piezas musicales, como un álbum de grandes éxitos, interpretadas hábilmente por las estrellas –en su papel debut, Jaafar Jackson baila como si estuviera poseído por el talento de su tío–, pero encadenadas de forma repetitiva con notas falsas que resultan insultantes tanto para el público como para el personaje.

    Porque, claro, cualquier vida parece un triunfo si terminas la historia justo antes de que las cosas se pongan difíciles. La película omite las cosas realmente duras que atormentaron a Jackson; su operación del cuero cabelludo tras sufrir quemaduras de tercer grado en 1984 se convierte ahora sobre todo en el motor de su éxito y su determinación de “hacer brillar mi luz, difundir el amor y la alegría, curar”, pero nunca somos testigos de la adicción a los analgésicos que surgió de ella. Si no lo supieras, pensarías que Jackson, fallecido en 2009, tocó en Wembley en 1988 y nunca tuvo otro problema en su vida.

    La propia película se convierte en una historia de triunfo y gloria de alguien a quien todo el mundo admiraba, en lugar de ser el intento de un patrimonio de limpiar la historia de la vida de una estrella que ha sido acusada varias veces, en términos desgarradores, de abusos sexuales a menores. Ese mismo patrimonio es la razón por la que un documental de HBO que da espacio a dos hombres que han acusado a Jackson para que cuenten su historia ha sido eliminado de su plataforma de transmisión en continuo; no puedes verlo, porque es como si no existiera.

    El circo mediático de tres pistas que rodea a cada famoso nos ofrece versiones de ellos en las que podemos elegir creer. Michael pretende ofrecer una versión de Michael Jackson que, por extraño que parezca, se ajusta a lo que la versión cinematográfica de Joe Jackson quería desde el principio: un niño perfecto, un artista de primera y, desde luego, nada más que eso. En este negocio puedes inventarte casi cualquier cosa.

    MichaelClasificada PG-13 por escenas en las que se golpea a un niño con un cinturón, un peligroso incendio en el escenario y algunas palabras malsonantes, sobre todo de un ejecutivo discográfico. Duración: 2 horas 7 minutos. En cines.

    Alissa Wilkinson es crítica de cine del Times. Ha estado escribiendo sobre películas desde 2005.

  • Opinión: Tim Cook hizo maravillas por Apple. También por China

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    Tim Cook ha culminado su ilustre etapa como director ejecutivo de Apple. Este hombre de voz suave logró casi lo imposible: ocupar el lugar del visionario cofundador Steve Jobs, convertir el iPhone de un fenómeno cultural a un monstruo financiero y transformar su empresa en un titán de 4 billones de dólares, aumentando su valor de mercado en 682 millones de dólares al día, en promedio, durante 15 años. Según las métricas que interesan a los inversores, Cook no es ni más ni menos que una estrella del rock.

    Pero cuando se considera su papel en la historia de Estados Unidos, su legado se complica, ya que gran parte del éxito de Apple se debe a su decisión de consolidar prácticamente toda la fabricación de su empresa en China.

    Los resultados han sido profundos. Bajo la dirección de Cook, Apple desempeñó un papel significativo en el ascenso de la clase media china, y produjo el iPhone en enormes cantidades a un costo lo suficientemente bajo como para que aproximadamente la mitad de los estadounidenses tengan uno. Sus decisiones también aumentaron drásticamente la posición económica y la destreza tecnológica de China hasta el punto de que sus líderes, cada vez más autoritarios, se consideran ahora poderosos rivales de Estados Unidos.

    Si los instintos imperialistas del presidente Xi Jinping se desvanecen, Cook será recordado por ayudar a llevar el capitalismo y el liberalismo a uno de los países más poblados del mundo. Si las tensiones entre China y Estados Unidos siguen aumentando, especialmente si Pekín cumple sus amenazas de atacar la isla de Taiwán –una democracia que da la casualidad que produce la inmensa mayoría de los chips semiconductores del mundo–, Cook será recordado de otra manera. Será el hombre que no solo dilapidó el futuro de su empresa (ya que sigue dependiendo en gran medida de China), sino que también entregó la destreza tecnológica de Occidente a su mayor amenaza.

    La historia puede ser una editora brutal. Pensemos en Jack Welch, el largamente aclamado director ejecutivo de General Electric. En sus dos décadas de reinado, que terminaron en 2001, Welch obtuvo para los accionistas un asombroso rendimiento anual del 21 por ciento –solo un poco menos que Cook– y fue nombrado “directivo del siglo” por la revista Fortune. Su paso a la ingeniería financiera fue material de leyenda en Wall Street, hasta que la crisis financiera dejó al descubierto que la empresa estaba vacía y temerariamente sobreendeudada. Ya para 2009, GE mendigaba inyecciones de liquidez respaldadas por el gobierno; el precio de sus acciones se había desplomado un 85 por ciento. En 2022, el escritor David Gelles redefinió a Welch como “el hombre que quebró el capitalismo”.

    Cook empezó en Apple como vicepresidente sénior de operaciones en 1998 y con rapidez revisó la estrategia de fabricación de Apple para recurrir a mano de obra barata en el extranjero. Al poseer el proceso en lugar de las fábricas, Apple podía mantener el control de la producción y descargar los riesgos de fabricación en los proveedores. Cook también luchó por arrebatar los derechos de autor a los creadores de aplicaciones y se introdujo en la transmisión multimedia y la publicidad, todo ello como parte de un impulso de los “servicios” que resultó el doble de rentable que el hardware que vendía Apple.

    Año tras año, Cook eliminó los microrriesgos del negocio de Apple e hizo que sus finanzas fueran más fluidas y predecibles. Pero al mismo tiempo, demostró estar ciego ante un macrorriesgo, trasladando la mayor parte de las operaciones de Apple a China justo cuando el país autoritario se convertía en el adversario más feroz de Estados Unidos.

    Basándome en mis investigaciones, estoy convencido de que ninguna empresa ha hecho más para favorecer al presidente Xi. Desde 2008, Apple ha trabajado con sus proveedores para formar a 30 millones de trabajadores, principalmente en China. Ha invertido cientos de miles de millones de dólares allí y ha facilitado una transferencia épica de conocimientos prácticos sobre cómo hacer cosas a cientos de fábricas chinas. Escribí en mi libro que, en dos momentos, la sede de Apple en Cupertino, California, enviaba tantos ingenieros para orquestar la producción que convenció a United Airlines para que volara tres veces por semana de San Francisco a Chengdu y Hangzhou, argumentando que compraría tantos asientos de primera clase que la ruta sería rentable aunque el resto del avión estuviera vacío.

    El precio de hacer negocios en China era hacer la vista gorda ante sus impulsos cada vez más autoritarios. Apple ha eliminado decenas de miles de aplicaciones de su App Store chino por orden de Pekín. Trasladó los datos de iCloud de los usuarios de China continental a servidores gestionados por una empresa estatal, exponiendo probablemente sus datos personales al gobierno. (Apple dice que respeta las leyes chinas).

    Cook se ha pronunciado a favor del derecho de voto, el medioambiente, el control de armas y la protección de la comunidad LGBTQ, pero ha guardado un llamativo silencio sobre el sometimiento por China de los manifestantes de Hong Kong, la persecución de los uigures en Xinjiang o la condena a 20 años de prisión del magnate de los medios de comunicación prodemocracia Jimmy Lai. Lo más revelador de todo es que, desde que asumió el cargo de director ejecutivo de Apple, no ha puesto un pie en Taiwán, una democracia floreciente, pero una provincia rebelde desde la perspectiva de Pekín. Que el jefe de la empresa tecnológica más emblemática del mundo no visite a sus proveedores de chips más importantes es revelador.

    Apple no es, en absoluto, la única. Muchas empresas estadounidenses, en sus esfuerzos por obtener precios más bajos, han regalado a China parte de sus conocimientos prácticos, maquinaria, procesos y talento. Proporcionaron al presidente Xi los recursos que necesitaba para alcanzar el dominio en campos tan dispares como los imanes de tierras raras, las obleas solares, el acero y los productos farmacéuticos. Los miles de millones que China está invirtiendo en la construcción de automóviles eléctricos podrían dejar a Detroit rezagado.

    China está construyendo mucho más de lo que el país necesita o de lo que quieren los importadores. Cuando los economistas occidentales critican el exceso de oferta resultante por considerarlo ineficaz, no están entendiendo el punto. El objetivo de China no es proporcionar un rendimiento a los accionistas. Es controlar el mundo dominando su producción material. Como observó el economista Noah Smith, “el lucro no es el objetivo de la guerra”.

    A pesar de los esfuerzos de los gobiernos de Biden y Trump por frenar el impulso del país, se espera que la cuota de China en la producción industrial mundial aumente hasta el 45 por ciento en 2030, frente al 30 por ciento aproximadamente en 2025. Además, Pekín acaba de aplicar nuevas normas para castigar a las empresas extranjeras que tomen medidas para desinvertir en China.

    Apple, por su parte, ha hecho movimientos tímidos para ampliar el ensamblaje del iPhone a India, pero el grueso de su cadena de suministro sigue profundamente arraigada en China.

    John Ternus, el sucesor de Cook, es relativamente joven, capaz y ambicioso. Hay motivos para esperar que pueda replantearse y desaprender algunos de los supuestos básicos de Cook. Pero Cook no se jubila, sino que asciende a presidente ejecutivo. Y es posible que Ternus no pueda trazar un nuevo rumbo si el arquitecto de la estrategia actual está por encima de él.

    Por supuesto, ningún empresario puede conocer realmente las consecuencias históricas de sus actos. El historiador de Cambridge Christopher Clark argumentó que la catástrofe que supuso la Primera Guerra Mundial fue el resultado de la suma de decisiones racionales y defendibles tomadas por estadistas en un mundo complejo. La decisión de Cook de consolidar las operaciones de Apple en China encaja en ese molde: cada decisión de profundizar su huella en el país tuvo sentido en su momento.

    Esas decisiones también hicieron que Apple y sus inversores ganaran enormes sumas de dinero. Pero los precios de las acciones no reflejan los costos para nuestra economía y nuestras propias industrias devastadas.

    Patrick McGee cubrió Apple durante seis años para el Financial Times y es autor de Apple en China. Ahora es articulista del Financial Times y columnista del Free Press.

  • Un perrito robot para cuidar a tus padres en su vejez

    Un perrito robot para cuidar a tus padres en su vejez

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    Megan Jack, neurocirujana de Cleveland, a menudo trabaja 60 o 70 horas a la semana. Y no está disponible en absoluto cuando está en el quirófano. Eso le dificulta ser cuidadora de su madre de 76 años, quien vive en una unidad independiente dentro de la propiedad de Jack, a 30 minutos del hospital.

    Para ayudar a cuidar de su madre, quien padece la enfermedad de Alzheimer, Jack utiliza una serie de herramientas de alta tecnología, algunas de las cuales no existían hace tan solo unos años. Gestiona los medicamentos de su madre con un pastillero inteligente. Cambia los canales de televisión con una aplicación, envía recordatorios de citas a través de un tablón de mensajes digital y, con el consentimiento de su madre, utiliza cámaras para la comunicación y la vigilancia.

    “Ha sido muy valioso poder asegurarme de que está a salvo y de que todo va bien”, dijo Jack, “pero también darle la independencia y la libertad que aún se merece”.

    Estados Unidos envejece rápidamente. Aproximadamente 11.000 personas cumplen 65 años cada día en Estados Unidos. Y muchas de ellas –el 75 por ciento de las personas mayores de 50 años, según la encuesta más reciente de AARP (anteriormente Asociación Estadounidense de Personas Jubiladas) de 2024– esperan pasar sus últimos años en la comodidad de sus hogares, en lugar de en residencias de ancianos u otros centros de atención.

    Algo que podría ayudar a cumplir esos deseos es el incipiente campo de la “age tech“, o tecnología del envejecimiento, que engloba las herramientas de apoyo para los adultos mayores. Los expertos del sector afirman que la age tech está haciendo que los hogares sean más seguros para los adultos mayores y alivia la mente de sus cuidadores, especialmente de quienes viven lejos o trabajan fuera de casa.

    Jack dijo que la age tech “realmente me ha permitido integrar los cuidados en mi vida, en lugar de que los cuidados se apoderen de mi vida”.

    El auge de la tecnología del envejecimiento

    Si los adultos mayores no tienen seres queridos que estén cerca y a la vez sean capaces de ayudar, pueden creer que no tienen muchas opciones. Pueden vivir de forma independiente o, si pueden permitírselo y cumplen los requisitos médicos, pueden trasladarse a un centro de vida asistida o a una residencia de ancianos, sin muchas opciones intermedias. La ayuda a domicilio puede resultar cara sin Medicaid y también puede ser difícil de encontrar, dada la grave escasez de trabajadores de asistencia a domicilio.

    La tecnología para la tercera edad puede ayudar a colmar algunas lagunas importantes, dijo Emily Nabors, directora asociada de innovación del Consejo Nacional sobre el Envejecimiento, un grupo de defensa sin fines de lucro. La AARP ya informa de que el 25 por ciento de los cuidadores vigilan a distancia a sus seres queridos con aplicaciones, videos o dispositivos portátiles, casi el doble del porcentaje de hace cinco años.

    “Solíamos decir que los hogares son los entornos de salud del futuro, pero ahora en realidad lo son”, dijo Nabors. “Envejecer en casa es muy realista”.

    Más de 700 empresas forman parte de AgeTech Collaborative de AARP, un grupo que pone en contacto a empresas, organizaciones sin fines de lucro e inversionistas para ayudar a poner en marcha nuevas tecnologías. En total, las empresas emergentes de la iniciativa han recaudado casi mil millones de dólares en los últimos cuatro años.

    Los productos incluyen andadores inteligentes, gafas con lentes que proporcionan subtítulos en tiempo real de las conversaciones para las personas con problemas de audición, y un servicio de conserjería que conecta a las personas mayores con conductores y repartidores, aunque no dispongan de un teléfono inteligente.

    Nabors prevé algunas barreras de asequibilidad y acceso a la age tech, como la falta de internet de alta velocidad en las zonas rurales, pero dijo que un recurso vital serían las agencias locales de envejecimiento, que pueden ofrecer asesoramiento y, a veces, apoyo gratuito.

    Janet Marasa se apoyó en la agencia cercana a su casa en el condado de Rockland, Nueva York, para conseguir una mascota robótica gratuita para su madre, Carol DeMaio, de 80 años, quien padece demencia. Las mascotas, fabricadas por una empresa llamada Ageless Innovation, pretenden ofrecer apoyo emocional sin el mantenimiento.

    DeMaio bautizó a la perra robótica con el nombre de Sabrina, en honor a una golden retriever que murió. La nueva Sabrina se queda a los pies de su cama por las noches. En cuanto DeMaio se despierta, el perro reacciona. “Dijo que le da una razón para levantarse por la mañana”, dijo Marasa.

    La mascota también ha sido una bendición para ella. “Le proporciona un consuelo y una interacción que yo no puedo proporcionarle a cada segundo”, dijo Marasa, quien vive con su madre, pero trabaja a tiempo completo para el gobierno del condado. “Le da algo que puede sentir como totalmente suyo”.

    En el condado de Broward, Florida, donde se espera que la población de residentes mayores de 85 años casi se triplique en las próximas décadas, la agencia local para el envejecimiento ha utilizado fondos estatales y federales, así como subvenciones privadas, para proporcionar tecnologías a casi 4000 ancianos del condado sin costo alguno.

    Entre sus ofertas se incluyen una empresa que utiliza un radar para detectar las caídas y un programa que permite a los ancianos realizar videollamadas a través de sus televisores.

    “Las posibilidades son infinitas”, dijo Charlotte Mather-Taylor, directora ejecutiva de la agencia. “Es estupendo ver cómo toda la nueva tecnología sale a la luz tan rápidamente, y creo que eso solo puede beneficiar a nuestra población de edad avanzada y también a nuestros cuidadores”.

    Aquí viene la IA

    Incluso las tecnologías que no se comercializan específicamente como age tech pueden ayudar a los mayores a mantener su independencia, dijo Laurie Orlov, fundadora del blog Aging and Health Technology Watch. Señaló las plataformas de videollamadas y de telesalud; los termostatos y luces controlados a distancia; y los altavoces, timbres y relojes inteligentes.

    “Toda la tecnología puede personalizarse para ayudar a los adultos mayores a permanecer más tiempo en sus hogares y ayudar a sus familiares a sentirse bien por ello, o al menos a tolerarlo”, dijo Orlov.

    Esto se acentuará aún más con la proliferación continua de la inteligencia artificial, añadió Orlov. Algunos adultos mayores ya utilizan la IA conversacional para obtener respuestas sobre temas como el tiempo o sus medicamentos. (Sin embargo, confiar demasiado en la IA puede tener consecuencias negativas, ya que los chatbots suelen dar consejos médicos erróneos y pueden llevar a los pacientes por mal camino). La IA también puede ayudar en la detección de patrones: alertar a los cuidadores de señales que podrían indicar un declive en la cognición o la salud mental de alguien, como un cambio en su patrón de habla o salir de casa con menos frecuencia.

    Una herramienta tecnológica para la tercera edad impulsada por la IA es ElliQ, un robot de compañía que parece una elegante lámpara de escritorio plateada con una pantalla. Hace aproximadamente un año y medio, Camille Wolsonovich consiguió uno gratis, gracias a una organización local sin fines de lucro, para su padre de 90 años, Bill Castellano. Vive solo en una comunidad de ancianos.

    Wolsonovich, quien dirige un negocio de consultoría, confía en ElliQ para que guíe a su padre en sus ejercicios y le recuerde que debe tomar sus pastillas y beber agua. El robot también pregunta a su padre por su sueño y su estado de ánimo mediante comprobaciones automáticas.

    “Todo es una capa más que nos da más confianza, desde el punto de vista del cuidado, de que él está bien”, dijo Wolsonovich. “No tengo que estar pendiente de todo constantemente ni ser demasiado controladora”.

    ¿Y Castellano? Juega trivia digitalmente y conversa a diario con ElliQ. El robot, que tiene una simpática voz femenina, le hace preguntas, cuenta chistes y recuerda sus gustos, aversiones y amigos. “Es una compañía estupenda”, dijo. “Todo el mundo a mi alrededor quiere una”.

    ¿Y las preocupaciones éticas?

    Clara Berridge estudia la ética de la tecnología aplicada al envejecimiento en la Universidad de Washington.

    Ella tiene muchas preocupaciones sobre la privacidad, principalmente porque la mayoría de los productos directos al consumidor no están sujetos a las leyes de privacidad médica, a pesar de que se accede a información sensible sobre la salud. Aunque espera que el gobierno federal intervenga para regular estos productos, como ha hecho en otros países, por ahora la responsabilidad recae aún en el consumidor.

    E incluso si un producto de age tech no vende los datos personales de tu madre al peor postor, Berridge dijo que aún queda la cuestión de si ciertas herramientas son éticas.

    “Es realmente importante que los cuidadores reconozcan que el uso de estas nuevas tecnologías, que les brindan más información sobre una persona, puede representar una mayor intrusión en la vida de alguien”, dijo.

    Lo que puede ser un monitoreo bienintencionado podría revelar información que un adulto mayor preferiría mantener en privado, como problemas de incontinencia o las idas y venidas de una pareja romántica.

    “Puede llevar a que alguien se sienta infantilizado”, dijo Berridge. “Como si no hubiera un lugar donde esconderse dentro de su propia casa”.

    Su investigación muestra que los hijos adultos suelen subestimar qué tanto sus padres pueden entender de tecnología y cuánto quieren participar en las decisiones relacionadas con ella.

    Animó a los cuidadores a mantener conversaciones transparentes sobre las implicaciones para la privacidad y a evitar ultimátums o la idea de que cualquier decisión debe ser permanente. Dijo que los cuidadores deberían ponerse en el lugar de sus padres: ¿Es algo que querrían que sus propios hijos supervisaran?

    Berridge trabaja en una directiva avanzada para la tecnología, que esboza los deseos de las personas mayores sobre cómo se utiliza la tecnología en su cuidado. En última instancia, espera que las preguntas sobre la tecnología para la tercera edad se conviertan en una parte habitual de la planificación a largo plazo.

    “Si estás al principio de lo que, para mucha gente, acaba siendo un largo camino de apoyo a alguien, potencialmente hasta el final de su vida”, dijo, “intentar comprender mejor las preocupaciones y prioridades de cada uno es un tiempo muy bien empleado”.

  • España y el Reino Unido se oponen a posibles sanciones de Trump

    España y el Reino Unido se oponen a posibles sanciones de Trump

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    Un correo electrónico interno del Pentágono, según informó la agencia Reuters, sugería que EE. UU. analizaba posibles sanciones contra ambos países por no dar el apoyo necesario para la guerra en Irán.

    El viernes, España y el Reino Unido se opusieron a Washington en respuesta a un informe según el cual el gobierno de Donald Trump está considerando la posibilidad de sancionar a ambas naciones por no haber ofrecido su apoyo incondicional a la guerra contra Irán.

    Un correo electrónico interno del Pentágono, del que informó la agencia de noticias Reuters, sugería que entre las opciones que se analizaban estaba retirar el apoyo estadounidense a la soberanía británica sobre las islas Malvinas –que también reclama Argentina– y tratar de suspender a España de la OTAN.

    En un comunicado, el Pentágono no se refirió directamente al reporte de Reuters ni a las opciones mencionadas, pero el secretario de prensa, Kingsley Wilson, afirmó: “A pesar de todo lo que Estados Unidos ha hecho por nuestros aliados de la OTAN, estos no han estado ahí para nosotros. El Departamento de Defensa se asegurará de que el presidente cuente con opciones viables para garantizar que nuestros aliados dejen de ser un tigre de papel y cumplan con su parte”.

    El informe surge después de una serie de declaraciones de un gobierno que parece desdeñar el derecho internacional, que ha cuestionado el valor de la OTAN y que ha regañado a los aliados que no se unieron a la lucha contra Irán.

    Cuestionar la soberanía británica de las Malvinas, un archipiélago situado a varios cientos de kilómetros al este de la costa argentina, supondría una importante afrenta diplomática que podría intensificar las tensiones transatlánticas con el Reino Unido.

    En 1982, la entonces primera ministra británica, Margaret Thatcher, envió una fuerza naval al océano Atlántico Sur para reconquistar las islas tras ser invadidas por Argentina, que en ese entonces era gobernada por Leopoldo Galtieri, un dictador militar.

    Cuando le preguntaron sobre la información publicada por Reuters, un portavoz del primer ministro británico, Keir Starmer, dijo el viernes que su gobierno “no podría ser más claro sobre la postura del Reino Unido” y que “la soberanía corresponde al Reino Unido y el derecho de los isleños a la autodeterminación es primordial”.

    Downing Street señaló que los habitantes de las Malvinas habían votado por abrumadora mayoría a favor de seguir siendo un territorio británico de ultramar.

    La polémica surge en un momento delicado, cuando el rey Carlos III se prepara para realizar una visita de Estado a Estados Unidos que comienza el lunes. La líder de la oposición británica, Kemi Badenoch, declaró a Sky News que cualquier desafío a la soberanía de las islas era un “absoluto disparate” y que el Reino Unido necesitaba “asegurarse de que estamos muy decididos a proteger el territorio soberano británico”, y añadió que “eso incluye a las islas Malvinas”.

    Trump ha alarmado a algunos aliados europeos al limitar el apoyo estadounidense al conflicto de Ucrania con Rusia y al reivindicar Groenlandia, territorio autónomo de Dinamarca, país miembro de la OTAN.

    Desde que Washington inició los ataques militares contra Irán, Trump no ha ocultado su frustración con Starmer, quien inicialmente le negó a Estados Unidos el permiso para utilizar las bases aéreas británicas para los ataques.

    Después de que Irán respondiera militarmente, el Reino Unido cedió y permitió a Estados Unidos realizar algunos ataques desde aeródromos británicos, incluidos los dirigidos contra emplazamientos iraníes que amenazan el estrecho de Ormuz o bases británicas y aliadas. Eso no ha apaciguado a Trump, quien hace poco describió a Starmer como “no Winston Churchill”.

    En cambio, el presidente de Argentina, Javier Milei, es un estrecho aliado y partidario ideológico de Trump.

    España ha adoptado una postura más clara contra la guerra de Irán que el Reino Unido, por lo que el presidente del gobierno español, Pedro Sánchez, no se disculpó el viernes.

    “No trabajamos sobre emails”, dijo Sánchez, quien se ha negado a permitir que Estados Unidos utilice bases aéreas en territorio español para atacar a Irán.

    “Trabajamos sobre documentos oficiales y posicionamientos que haga, en este caso, el gobierno de Estados Unidos”, dijo. “La posición del gobierno de España es clara: absoluta colaboración con los aliados, pero siempre dentro del marco de la legalidad internacional”.

    En Chipre, donde asiste a una cumbre de líderes europeos, Sánchez dijo que “España va a defender siempre dos cosas: La primera, el interés general de nuestro país y, en segundo lugar, el cumplimiento con nuestras responsabilidades, que asumimos con toda garantía como buenos aliados que somos de la OTAN”. Y añadió: “No hay debate. Cumplimos con las obligaciones, somos un socio leal”.

    Algunos dudan de la viabilidad de cualquier amenaza a la posición de España dentro de la OTAN. El tratado fundacional de la alianza militar “no prevé ninguna disposición relativa a la suspensión de la pertenencia a la OTAN, ni a la expulsión”, dijo un funcionario de la alianza.

    En Argentina, el gobierno recibió con satisfacción la noticia de un posible cambio de postura sobre las Malvinas. “Estamos haciendo todo lo humanamente posible para que las Malvinas sean argentinas”, dijo Javier Lanari, portavoz de Milei, en un mensaje de WhatsApp, en respuesta a una pregunta sobre el informe de Reuters. Y añadió: “Estamos avanzando como nunca”.

    El jueves, Milei hizo la misma afirmación en una entrevista con Neura Media, un canal de transmisión en continuo de tendencia libertaria, y añadió que “la soberanía no se negocia”.

    El apoyo a la reivindicación territorial argentina sobre las islas representaría otro importante respaldo para el dirigente argentino por parte de Trump quien, en una ocasión, dijo que era su “presidente favorito”.

    El otoño pasado, Estados Unidos ofreció a Argentina un salvavidas de 20.000 millones de dólares en vísperas de unas elecciones intermedias clave, una acción a la que se atribuye ampliamente haber contribuido al éxito electoral de Milei. El mandatario argentino también ha apoyado de manera sistemática a Estados Unidos en foros internacionales, y durante una visita a Israel la semana pasada expresó su apoyo inquebrantable a la guerra en Irán.

    Michael D. Shear, Carlos Barragán, Steven Erlanger, Helene Cooper y Eric Schmitt colaboraron con reportería.

    Stephen Castle es corresponsal en Londres del Times, donde escribe sobre el Reino Unido, su política y su relación con Europa.

    Emma Bubola es una reportera del Times que cubre Argentina. Reside en Buenos Aires.

    Michael D. Shear, Carlos Barragán, Steven Erlanger, Helene Cooper y Eric Schmitt colaboraron con reportería.