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  • Por qué el jefe de OpenAI pide que confiemos en la empresas de IA a pesar de que el mundo “tiene razón en sentir miedo”

    Por qué el jefe de OpenAI pide que confiemos en la empresas de IA a pesar de que el mundo “tiene razón en sentir miedo”

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    Sam Altman, el director ejecutivo de OpenAI, la empresa creadora de ChatGPT, señaló que la población debería confiar más en las compañías de inteligencia artificial para garantizar que esta tecnología sea segura, en medio de la creciente preocupación pública por sus riesgos.

    “El mundo debería confiar en que vamos a hacer lo correcto porque es lo correcto y porque comprendemos la magnitud de esto”, afirmó Altman durante una conferencia en San Francisco.

    Altman reconoció que la preocupación de la gente respecto a la inteligencia artificial está justificada, dado que las capacidades de estas herramientas han avanzado con gran rapidez.

    Los críticos sostienen que no se puede confiar en que las empresas se autorregulen.

    Entre quienes reclaman una mayor supervisión de la IA figuran personajes de ambos espectros ideológicos como el senador progresista Bernie Sanders y Steve Bannon, exasesor y seguidor del presidente estadounidense Donald Trump.

    El propio Trump ha criticado los llamados a imponer mayores salvaguardias a esta tecnología en rápida evolución, calificando de “engaño” los temores sobre la seguridad de la IA.

    Según Trump, las únicas “barandillas de protección” necesarias para la inteligencia artificial son un presidente “fuerte e inteligente”.

    Telefono con las aplicaciones de inteligencia artificial mas conocidas como Gemini, Open AI, Claude y Vibe

    Getty Images
    En los últimos días ha surgido una gran preocupación por los alcances de la Inteligencia Artificial.

    Las declaraciones de Altman se produjeron durante una intervención en la conferencia anual organizada por la empresa de software Salesforce.

    “No hace falta tanta imaginación como antes para imaginar cómo esto podría salir mal”, reconoció y admitió:

    “Creo que el mundo tiene razón al tener miedo”.

    A alta velocidad

    Los propios líderes de la industria de la IA han admitido que podría resultar difícil regular una tecnología que cambia a tal velocidad.

    En una entrevista concedida a Axios y publicada el 3 de septiembre, Altman señaló que esperaba que el Congreso estableciera un “marco básico” para la IA avanzada tras su comparecencia de 2023, pero eso aún no ha ocurrido.

    Asimismo, sugirió que los legisladores han tenido dificultades para seguir el ritmo de la tecnología y regular sin “ralentizar la innovación”.

    Es poco probable que el Congreso de Estados Unidos apruebe en el corto plazo una nueva legislación sobre seguridad en IA, a pesar de que los legisladores regresaron de su receso de verano el lunes.

    No existe consenso dentro de ninguno de los dos grandes partidos estadounidenses sobre cómo debería llevarse a cabo una regulación, y además la Cámara de Representantes volverá a entrar en receso al final de esta semana de cara a las elecciones legislativas de mediados de mandato de principios de noviembre.

    Las declaraciones de Altman del martes fueron las primeras que realizó públicamente desde que se viralizara la semana pasada una publicación de un investigador que abandonó la empresa de IA Anthropic.

    El investigador afirmó que la inteligencia artificial podría “matar a todos los seres humanos” antes de que termine la década si no se establecen controles.

    Un pequeño grupo de ejecutivos y expertos del sector también respondió indicando que compartía esa evaluación, aunque sin explicar cómo habían llegado a esa conclusión ni de qué manera la IA podría llegar a provocar algo semejante.

    Tras las declaraciones de Altman, Mark Zuckerberg escribió en X que todas las empresas de inteligencia artificial tienen tanto la capacidad como los incentivos necesarios para “adoptar sus propias medidas” en materia de seguridad.

    “Los laboratorios afrontan una responsabilidad significativa si sus modelos causan daños, por lo que también tienen un fuerte incentivo para evitarlo”, añadió.

    ¿Alinearse con los humanos?

    Según el director ejecutivo de Meta, “cualquier laboratorio que no se centre en la alineación quedará rezagado”.

    La alineación es un campo de investigación que busca incorporar a la IA principios e ideas éticas humanas. En otras palabras, pretende mantenerla alineada con los valores de las personas.

    Algunas figuras políticas han rechazado la idea de que las empresas de IA sean las responsables de autorregularse.

    Bernie Sanders afirmó que las decisiones sobre inteligencia artificial han quedado en manos de “un puñado de las personas más ricas del mundo”, mientras que Steve Bannon sostuvo que el público no puede confiar en que los oligarcas tecnológicos se regulen a sí mismos.

    Por su parte, Jensen Huang, director ejecutivo de Nvidia, declaró en la misma conferencia el martes que deberían ser las empresas de IA quienes decidan si se lanzan nuevas versiones de la tecnología y no agentes externos.

    “No necesitamos nuevas leyes ni regulaciones”, afirmó, añadiendo que no debería plantearse una “falsa disyuntiva” entre la velocidad de la innovación y la seguridad de los productos de IA.

    Nvidia es actualmente la empresa más valiosa del mundo por capitalización bursátil, impulsada por el enorme crecimiento de la demanda de su hardware.

    Huang también argumentó que la seguridad es un problema de ingeniería y que las compañías deberían hacer una pausa si pierden la confianza en un producto.

    El senador Bernie Sanders habla en un estrado amarillo. El viste un traje de color azul.

    Getty Images
    El senador progresista Bernie Sanders ha propuesto que la IA sea regulada por el gobierno.

    Las recientes advertencias surgidas desde dentro de la propia industria han intensificado el escrutinio sobre el desarrollo de la inteligencia artificial, lo que llevó al director ejecutivo de Anthropic, Dario Amodei, a pedir una desaceleración del ritmo de desarrollo de la IA y a instar a los gobiernos a regular el sector.

    Su publicación fue respaldada por Altman; el cofundador de Google DeepMind, Demis Hassabis, y Elon Musk.

    “La autorregulación es el camino”

    Sin embargo, para el martes más líderes de la industria comenzaban a manifestar su apoyo a la autorregulación en lugar de una mayor intervención gubernamental.

    Altman afirmó que las empresas de IA son capaces de regularse por sí mismas.

    “Lo haremos bien”, aseguró,

    “Si no logramos mantener la alineación y la seguridad por delante de las capacidades de esta tecnología, entonces es en ese momento en que debemos reducir el ritmo o detenernos”, añadió.

    Pero Yoshua Bengio, uno de los pioneros de la inteligencia artificial moderna, escribió en la red social X que se necesitan “esfuerzos ambiciosos fuera del sector con ánimo de lucro” para “evitar los peores riesgos de la IA”.

    Algunas voces de la industria han argumentado que el resurgimiento de los temores sobre la IA ha sido exagerado y que se está utilizando para generar expectativas y publicidad en torno al sector.

    Durante la conferencia, Altman se dirigió a una audiencia compuesta por cientos de empresarios y les dijo que deberían utilizar herramientas de IA para apoyar su trabajo, pero que también las necesitaban para proteger sus negocios frente a posibles ciberataques impulsados por inteligencia artificial.

    La idea de dejar que los ejecutivos de la IA se regulen completamente a sí mismos ha sido considerada por algunos miembros de la industria como una mala propuesta.

    Jack Clark, ejecutivo y cofundador de Anthropic, le dijo a la BBC que “dejar que la Inteligencia Artificial se convierta en una industria totalmente no regulada, equivale a lanzar los dados frente a riesgos inmensos”.

    Patrick Hillman, director de operaciones de Logical Intelligence, organización presidida por Yann LeCun, una de las figuras más influyentes del sector, señaló el martes la escasa confianza que la ciudadanía deposita en las empresas tecnológicas cuando afirman actuar en beneficio del interés público.

    “La única institución en la que los estadounidenses podrían confiar menos hoy en día que en Washington es Silicon Valley. He trabajado y vivido en ambos lugares, y puedo asegurar que ambos se han ganado ese escepticismo”, señaló Hillman.

    Personas en una movilización.

    Getty Images
    Organizaciones alrededor del mundo piden que se den muestras de que se puede controlar la Inteligencia Artificial.

    “Si creen que lo que están construyendo es peligroso, que nos demuestren qué están dispuestos a dejar de hacer”, añadió.

    Buscando acuerdos

    Los dirigentes de OpenAI y Anthropic han señalado recientemente que están trabajando para alcanzar algún tipo de acuerdo sectorial sobre seguridad.

    Durante una breve intervención en la conferencia del martes, Amodei afirmó que Anthropic mantiene actualmente “un diálogo con el resto de la industria” para comprometerse con mejores estándares de seguridad y mayores controles sobre las herramientas y el desarrollo de la IA.

    También señaló que una de las mayores sorpresas del auge de la Inteligencia Artificial no ha sido el avance de la tecnología en sí, sino su impacto más amplio en la sociedad y la economía.

    “No previmos que daría lugar a empresas que crecerían tan rápido ni que llegarían a convertirse tan rápidamente en elementos centrales de tantas actividades”, dijo Amodei.

    La semana pasada, Chris Lehane, ejecutivo de OpenAI, afirmó que la compañía también está colaborando con otros laboratorios de IA “para impulsar estándares avanzados de inteligencia artificial, desarrollando ahora un esfuerzo voluntario, con o sin apoyo gubernamental”.

    Entre esos laboratorios figuran Anthropic y Google DeepMind.

    “Dado lo mucho que está en juego, no podemos permitir que la perfección sea enemiga de lo bueno”, escribió Lehane.

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  • Por qué aumentaron las ejecuciones en Florida, el estado que más impone la pena de muerte en EE.UU.

    Por qué aumentaron las ejecuciones en Florida, el estado que más impone la pena de muerte en EE.UU.

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    Martes 1 de septiembre. Se acercan las 6 pm en la Prisión del Estado de Florida, en la pequeña localidad de Raiford.

    El condenado Harold Gene Lucas, de 74 años, ha pedido carne, papas fritas, galletas, pastel, helado y leche: su último menú antes de morir.

    La de su hermana es la única visita que recibe en la celda en la que pasa sus últimas horas.

    Poco antes de la hora señalada, se le conduce a la sala en la que será ejecutado por un crimen que cometió hace 50 años. Ningún preso de Estados Unidos ha pasado más tiempo en el corredor de la muerte.

    Al otro lado del cristal, unas 40 personas asisten a la ejecución. Entre ellos los familiares de Jill Piper, la joven de 16 años con la que había salido varias veces y a la que mató a tiros en 1976, cuando él tenía 24.

    Eleanor Piper, hoy una anciana en silla de ruedas, también está ahí para ver morir al asesino de su hija.

    Con Lucas se sigue el procedimiento habitual. Le preguntan si quiere decir unas últimas palabras y responde que no.

    Inmediatamente recibe la inyección letal, tres sustancias que acaban con él en solo unos minutos.

    A las 6:18 pm está oficialmente muerto: “La sentencia del estado de Florida se ha cumplido”, proclama una mujer vestida con bata de laboratorio.

    Afuera de la cárcel, Lester Piper, uno de los hermanos de Jill, les dice a los reporteros que su familia siente “una gran sensación de alivio”.

    Tal vez también lo haya sido para el condenado.

    Después de medio siglo de apelaciones y prisión en el corredor de la muerte,declinó presentar más recursos para eludir o aplazar el final.

    Con la de Lucas se acaba una vida marcada por la violencia, la que infligió a su víctima y la que recibió de su padre, que lo maltrató desde niño, según el relato de Floridanos por una Alternativa a la Pena de Muerte (FADP, por sus siglas en inglés), una asociación local contraria a la pena capital.

    Pero no se acaba la historia de la pena de muerte en Florida, un castigo máximo que el gobernador del estado, el republicano Ron DeSantis, ha recuperado después de años de notable reducción en el número de ejecuciones.

    Harold Gene Lucas, sin pelo y con gafas, en la foto de él difundida por el Departamento de Prisiones de Florida.

    Departamento de Correccionales de Florida
    Harold Gene Lucas fue ejecutado el 1 de septiembre de 2026 por un asesinato cometido 50 años antes. Nadie ha pasado más tiempo en el corredor de la muerte.

    Con Lucas, Florida ha matado legalmente a 14 condenados en lo que va de año, más que todo el resto del país.

    Se suman a los 19 de 2025, el año con más ejecuciones en el estado desde que se restableció la pena capital en 1976, según los datos del Centro de Información de la Pena de Muerte, una organización que estudia su aplicación en Estados Unidos.

    Qué está pasando en Florida

    Estados Unidos es el único país democrático occidental donde se mantiene la pena de muerte.

    Y, como otros estados del sur, Florida ha sido uno de los tradicionalmente más apegados a esta forma de castigo.

    Cuando en 1972 una histórica sentencia de la Corte Suprema concluyó que la pena de muerte se aplicaba arbitrariamente en perjuicio de la población negra y llevó a la suspensión de las ejecuciones en todo el país, Florida fue el primer estado que cambió sus leyes para poder reanudarlas.

    Mientras que en las últimas décadas se ha ampliado la lista de los estados que dejaron de utilizarla como forma de impartir justicia, directamente aboliéndola o mediante moratorias en las ejecuciones, Florida ha pisado en los últimos dos años el acelerador.

    “En esto Florida va contracorriente”, le dice a BBC Mundo Maria DeLiberato, abogada especializada en defender a condenados a muerte en Florida y responsable del programa sobre la pena capital de la Unión Estadounidense por las Libertades Civiles (ACLU, por sus siglas en inglés).

    Según la encuesta más reciente de Gallup sobre el tema (octubre de 2024), el 53% de los estadounidenses apoya la pena de muerte para personas condenadas por asesinato, el menor porcentaje en 50 años. En 1994, el apoyo alcanzó un máximo del 80%.

    27 estados mantienen la pena de muerte en sus leyes, pero solo 10 han realizado ejecuciones en los últimos diez años. La lista en 2026 se reduce a 6.

    Y ninguno muestra el celo ejecutor de Florida.

    Una camilla con correas y reposabrazos en una sala de ejecuciones de una cárcel estadounidense. La imagen es en blanco y negro. A la izquierda de la camilla hay una mampara de cristal y a los pies unas cortinas oscuras cerradas.

    Getty Images
    La sala de ejecuciones de la Prisión del Estado de Florida ha tenido este año más actividad que ninguno de los anteriores.

    Según el Centro para la Información de la Pena de Muerte, el segundo estado que más ejecuciones ha consumado este año ha sido Texas, con cuatro, muy lejos de las 14 que lleva Florida.

    “El gobernador tiene la total discreción de disponer si hay ejecuciones y cuándo”, explica DeLiberato.

    La mayoría de los condenados suelen pasar años a la espera de que se resuelvan sus apelaciones y sin una fecha de ejecución.

    De los alrededor de 250 presos en el corredor de la muerte en el estado, la vida de aquellos que han agotado las apelaciones y revisiones requeridas depende de que el gobernador decida firmar su orden de ejecución y fijar el día en que morirán, algo que DeSantis viene haciendo cada vez con más frecuencia.

    El gobernador no ha hecho público cuáles son los criterios que aplica para decidir quién muere primero.

    “Podría estar eligiendo lanzando dardos contra una pared”, dice DeLiberato.

    DeSantis es desde hace años partidario de la pena de muerte, que ve como “un castigo apropiado para los peores infractores”, y de acortar los plazos y posibilidades de apelación para acelerar las ejecuciones.

    “Algunas de las familias de las víctimas han estado esperando demasiado tiempo”, dijo pocos días antes de la ejecución de Harold Gene Lucas.

    Sin embargo, DeSantis solo ordenó nueve ejecuciones en los primeros cinco años de su mandato y entre 2020 y 2022 no mandó ejecutar a nadie.

    Justificó el parón de las ejecuciones por el impacto de la pandemia de covid, pero sus críticos sospechan que las ha retomado por conveniencia política.

    El republicano agotará en pocos meses su mandato de gobernador y no ha descartado un nuevo intento de ser el candidato de su partido a suceder en la presidencia a Donald Trump, como él un convencido de la pena de muerte que ha impulsado medidas para que se use con más frecuencia.

    “No hay duda de que se trata de una cuestión absolutamente política y DeSantis cree que favorece su popularidad en círculos conservadores”, opina DeLiberato sobre el aumento de las ejecuciones en Florida.

    BBC Mundo no obtuvo respuesta cuando solicitó comentarios a la oficina del gobernador.

    Más vías hacia la pena de muerte

    DeSantis ha impulsado otras medidas en pro de la pena capital.

    Frustrado porque Nikolas Cruz, el joven de 19 años que en 2018 mató a 17 personas con un fusil de asalto en un instituto de la ciudad de Parkland, fuera condenado a cadena perpetua y no a muerte porque el jurado no alcanzó la unanimidad requerida entonces por la ley para imponer la máxima pena, DeSantis promovió un cambio legal para que basten 8 votos entre los 12 miembros que componen un jurado.

    Con su aprobación, Florida se convirtió en el estado en el que se requieren menos votos para que un jurado condene a alguien a morir.

    Nikolas Cruz, el joven condenado por el asesinato de 17 personas en un instituto de Parkland, durante una de las sesiones del juicio. Lleva gafas, chaleco y camisa clara de cuadros.

    Amy Bennett / Getty
    Nikolas Cruz, el joven condenado por el asesinato de 17 personas en un instituto de Parkland. La decisión del jurado de no condenarlo a muerte impulsó a DeSantis a cambiar las leyes de Florida para facilitar la pena capital.

    Pero tal vez uno de los cambios más polémicos impulsados por DeSantis sea el que establece que todos los extranjeros en situación irregular deban ser condenados a muerte automáticamente si se les halla culpables de alguno de los delitos capitales.

    Numerosos expertos han señalado que la expansión de las vías legales para la pena de muerte en Florida son inconstitucionales y chocan con décadas de doctrina de la Corte Suprema.

    La abogada DeLiberato explica que la Corte estableció que “la pena capital no puede aplicarse en delitos en los que la víctima no pierda la vida ni tampoco sin que un jurado delibere específicamente sobre cada caso y los agravantes y atenuantes de cada acusado”.

    Para ella, “la condena a muerte automática a personas indocumentadas está absolutamente fuera de la norma”, por lo que que la Corte Suprema acabará anulándola, aunque puede tardar años en hacerlo.

    Florida, récord de condenas erróneas

    Los críticos de la pena de muerte alertan de que, mientras el estado incrementa el ritmo de las ejecuciones y rebaja los requisitos para la pena capital, es también el que condena a más inocentes.

    Según el Centro de Información de la Pena de Muerte, 30 personas que fueron condenadas a muerte en Florida fueron finalmente exoneradas, más que en ningún otro estado.

    La mayoría de estas personas pasaron años en la cárcel hasta que sus condenas fueron revocadas y los activistas contra la pena de muerte temen que la rebaja en los votos necesarios para que los jurados impongan la pena capital lleve a que se emitan más condenas erróneas.

    Demetrius Minor, de Conservadores Preocupados, una asociación conservadora contraria a la pena de muerte, le dice a BBC Mundo que “si sabemos que tantos inocentes han sido condenados, deberíamos estar centrados en resolver los fallos del sistema antes que en insistir en seguir matando gente”.

    Como conservador que es, se declara de acuerdo con muchas de las políticas de DeSantis, pero con la pena de muerte lo tiene claro.

    “El Estado comete errores, con nuestros impuestos, con multas, con documentos. Cuando se equivoca y acaba con la vida de una persona, ¿cómo se repara eso?”, se pregunta.

    Pastores contra la pena de muerte

    Los obispos de Florida han sido de los más activos en su oposición a la pena capital.

    Su portavoz, Michael Sheedy, le dice a BBC Mundo que “es posible proteger a la sociedad y castigar a los criminales violentos sin recurrir a la muerte”.

    “Es un error pensar que debemos responder a estas situaciones terribles matando a otra persona”, asegura Sheedy, que subraya que “no hay evidencia de que la pena de muerte tenga un efecto disuasorio sobre los criminales” y “solo sirve para perpetuar el ciclo de violencia”.

    Sheedy recuerda haber enviado más de 30 cartas al gobernador en nombre de los obispos pidiendo clemencia para presos que iban a ser ejecutados. Ninguna ha tenido respuesta.

    La mano de un manifestante sostiene en lo alto una pancarta con el mensaje "las ejecuciones enseñan la venganza y la violencia" escrito en inglés.

    Justin Sullivan / Getty
    Detractores de la pena de muerte, como la Iglesia católica, aseguran que “perpetúa el ciclo de violencia”.

    Grace Hanna, de Floridanos por una Alternativa a la Pena de Muerte, le dijo a BBC Mundo que el sistema penal de Florida está contaminado por un “largo legado de racismo” que lleva a que “los afroestadounidenses tengan mucho mayor riesgo de acabar en el corredor de la muerte”.

    Hanna decidió dedicar su vida a concienciar contra la pena capital y abogar por su abolición después de que un primo suyo muriera víctima de un asalto a la tienda de la gasolinera en la que trabajaba a mediados de los 2000.

    “En mi familia tuvimos muchas conversaciones sobre lo que pasó y cómo debía castigarse y llegamos a la conclusión de que la pena de muerte no es el camino”, le expuso a BBC Mundo.

    Sheedy recuerda que “en muchos casos en Florida se ha ejecutado a condenados incluso con la oposición de las familias de sus víctimas” y muchas “se acaban dando cuenta de que la muerte del condenado no alivia su dolor”.

    Pero entre las víctimas no todos comparten las tesis abolicionistas.

    Rafael Zaldivar, por ejemplo, lleva años peleando en los tribunales por que se ejecute a Bessman Okafor, el hombre condenado por asesinar en 2012 a su hijo Alex, de 19 años.

    Decidido a perseverar hasta que Okafor pague con la vida, en junio de 2024 dijo: “La mía será la última cara que vea”.

    La maquinaria no se detiene

    Faltan solo unas horas para la próxima ejecución prevista en Florida.

    El jueves 10 de septiembre a la hora habitual de las 6 pm fue el turno de Daniel Conahan, de 72 años, condenado por el asesinato de un joven de 21 años al que ofreció dinero a cambio de tomarle fotografías desnudo en el paraje apartado en que se encontró su cuerpo.

    Una mujer rubia se seca las lágrimas. Está flanqueada por dos hombres con gesto serio, de decepción. Juicio a Nikolas Cruz en octubre de 2012

    Reuters
    Familiares de víctimas del tiroteo masivo de Parkland quedaron decepcionados con la cadena perpetua en lugar de pena de muerte para Nikolas Cruz.

    Conahan mantuvo su inocencia hasta el final, pero los investigadores lo vinculan con otros cadáveres que aparecieron en la zona y medios locales lo han presentado como “un asesino en serie”.

    Su defensa solicitó pruebas adicionales de ADN y Grace Hanna y otros activistas se involucraron en una campaña para detener la ejecución.

    Los obispos probablemente enviaran su petición de clemencia a DeSantis.

    La última vez que un gobernador de Florida la tuvo con un condenado a muerte fue hace 43 años.

    Pasillo de la Prisión del Estado de Florida donde permanecen los condenados a muerte. Se ven las rejas de las celdas en hilera. Las manos de algunos presos asoman en algunas rejas.

    Archivos del Estado de Florida, Florida Memory.
    El área para los presos que esperan a ser ejecutados de la Prisión del Estado de Florida está ahora llena. La imagen es de 1976.
  • “Estamos escarbando con nuestras propias manos”: el derrumbe de un edificio dañado por la guerra en Gaza deja al menos 12 muertos y decenas de desaparecidos

    “Estamos escarbando con nuestras propias manos”: el derrumbe de un edificio dañado por la guerra en Gaza deja al menos 12 muertos y decenas de desaparecidos

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    Al menos 20 personas murieron, entre ellas cinco niños, y decenas permanecen desaparecidas tras el derrumbe de un edificio dañado por la guerra en la Franja de Gaza.

    Videos difundidos en redes sociales muestran las labores de búsqueda entre los escombros del inmueble de seis plantas, ubicado en la zona de Tal al Hawa, en la Ciudad de Gaza.

    Vecinos del edificio aseguraron que unas diez familias vivían en los apartamentos pese a las advertencias sobre el riesgo que representaba la estructura, debido a la falta de refugio causada por la destrucción provocada por el conflicto.

    Miembros del servicio de rescate de la Defensa Civil, controlada por Hamás, señalaron que inicialmente trabajaron con recursos limitados debido a las estrictas restricciones israelíes sobre el ingreso de equipos a Gaza.

    Sin embargo, posteriormente lograron acceder a maquinaria pesada prestada por agencias de la ONU y por trabajadores humanitarios egipcios.

    Aún se escuchan voces

    “Seguimos escuchando voces entre los escombros, así que aún hay esperanza de encontrar gente”, dijo Raed al-Dahshan, director de Defensa Civil en la Ciudad de Gaza.

    Añadió que “la escasa disponibilidad de refugios obligó a los residentes a trasladarse a este edificio, creyendo que era seguro. Sin embargo, en un momento dado se derrumbó por completo, cayendo trágicamente sobre las personas mientras dormían”.

    Los equipos de primera intervención de Defensa Civil de Gaza intentan rescatar a las personas atrapadas bajo los escombros de un edificio residencial dañado por la guerra que se derrumbó en la ciudad de Gaza (16 de septiembre de 2026).

    Reuters
    Los rescatistas tuvieron que cavar con sus propias manos antes de que la ONU y una agencia de ayuda egipcia trajeran maquinaria.

    El jefe de la oficina del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) en Gaza, Alessandro Mrakic, declaró a los periodistas presentes en el lugar que se creía que entre 70 y 100 personas estaban atrapadas bajo los escombros.

    “Como pueden ver, la situación es trágica porque no contamos con el equipo ni la maquinaria necesarios. De hecho, hay gente cavando con sus manos”, dijo.

    Mrakic también advirtió que aproximadamente otros 400 edificios dañados por la guerra en toda Gaza corrían un riesgo inminente de derrumbe, especialmente con la llegada del invierno.

    “Necesitamos apoyo, sobre todo con maquinaria, equipos, entre otras cosas. Nuestros compañeros aquí no tienen gasolina [para motores] ni repuestos para seguir trabajando”.

    El coordinador de ayuda humanitaria de la ONU, Ramiz Alakbarov, también pidió a las autoridades israelíes que aprobaran la entrega de maquinaria pesada para las operaciones de rescate, así como tiendas de campaña, lonas y otros artículos no alimentarios para las personas desplazadas antes de las lluvias invernales.

    Israel afirma que sus restricciones tienen como objetivo impedir que los equipos caigan en manos de grupos armados palestinos.

    Refugios improvisados

    Según la ONU, se estima que el 80% de todas las estructuras en Gaza han sido destruidas o dañadas durante la guerra entre Israel y Hamás.

    Más de 1,9 millones de personas —alrededor del 90% de la población del territorio— han sido desplazadas, muchas de ellas en repetidas ocasiones, y 1,2 millones viven actualmente en tiendas de campaña o refugios improvisados.

    La ONU ha advertido que la situación humanitaria en Gaza sigue siendo crítica a pesar del alto el fuego acordado el pasado octubre, ya que los ataques aéreos israelíes y otro tipo de ofensiva continúan afectando zonas pobladas, causando víctimas y daños materiales y provocando nuevos desplazamientos.

    El martes, los ataques aéreos israelíes mataron al menos a cinco palestinos, entre ellos dos niños y un comandante de Hamás, según informaron funcionarios de salud.

    El ejército de Israel anunció la muerte de un comandante de Hamás en el sur de Gaza y de otro combatiente en el norte. En ambos casos, también falleció un niño.

    Por otra parte, la organización benéfica británica Medical Aid for Palestinians informó que un paciente murió a causa de un ataque con un dron israelí en un centro de salud que apoya en Jabalia, al norte de Gaza. Un portavoz del ejército declaró a la BBC que no tenían conocimiento de tal incidente.

    La guerra de Gaza comenzó con el ataque de Hamás contra Israel el 7 de octubre de 2023, en el que murieron alrededor de 1.200 personas y otras 251 fueron tomadas como rehenes.

    Desde entonces, más de 73.790 personas han muerto en Gaza, según el Ministerio de Salud del territorio dirigido por Hamás, cuyas cifras son consideradas fiables por la ONU.

    Este artículo fue escrito originalmente en inglés y usamos una herramienta de inteligencia artificial para traducirlo. Un periodista de la BBC revisó el texto antes de su publicación. Más información sobre cómo usamos IA.

  • Las nuevas tácticas de intimidación de los grupos antiinmigrantes que preocupan a Reino Unido

    Las nuevas tácticas de intimidación de los grupos antiinmigrantes que preocupan a Reino Unido

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    El pasado 5 de septiembre, hacia las siete de la mañana, decenas de hombres vestidos de negro subieron a la parte trasera de varios camiones en el tranquilo pueblo de Preston-next-Wingham, en el condado de Kent, situado a unos 120 kilómetros al sureste de Londres.

    Los sujetos habían llegado al amparo de la oscuridad la noche anterior, dejando sus autos por todas partes: en el estacionamiento del ayuntamiento y en el campo de recreo.

    En una operación con cierto grado de precisión militar, la pequeña flota de camiones partió hacia la ciudad de Dover (en las costas del Canal de la Mancha y frente a Francia) justo después del amanecer, donde los hombres escenificaron una intimidante demostración de fuerza cerca del puerto.

    Formados en filas compactas y disciplinadas, llevaban pasamontañas de estilo paramilitar mientras bloqueaban las carreteras alrededor de la terminal marítima.

    Llegaron al menos tres oleadas, incluidos los hombres que habían pasado la noche en Preston-next-Wingham. Mirando amenazadoramente a los automovilistas y a los policías, se mantuvieron firmes.

    Los activistas antiinmigración más acérrimos estaban utilizando por primera vez sus tácticas recién desarrolladas.

    No se parecía en nada a los enfrentamientos callejeros vividos en las ciudades de la región Midlands (centro de Inglaterra) en la época del surgimiento de la Liga de Defensa Inglesa (EDL, por sus siglas en ingles) de Tommy Robinson, una organización de carácter antimusulmán.

    “Pensé seriamente que habíamos sido invadidos por los rusos”, dijo a la BBC Robin Burkhardt, residente de Dover.

    El principal organizador, Danny Thomas, conocido por sus seguidores como Danny Tommo, dijo posteriormente en Instagram: “Esta es nuestra advertencia”.

    Este estilo de protesta representa una novedad en el concurrido mundo de la ultraderecha británica. Fue visualmente impactante, y los hombres, que formaban parte de un nuevo grupo llamado Patriot Platform (Plataforma Patriota), coreaban “Cristo es Rey” y “Detengan los barcos”.

    El domingo, utilizando una transmisión en directo a través de las redes sociales, Thomas logró organizar una segunda protesta, más improvisada, de unos cientos de personas en su ciudad natal de Portsmouth, en el suroeste de Inglaterra y también frente al canal de la Mancha.

    Sus seguidores intentaron bloquear los autobuses que habían llegado para recoger a los migrantes, que habían desembarcado horas antes ilegalmente tras realizar el largo viaje desde Normandía, en Francia.

    Una protesta contra inmigrantes en Dover en julio de 2026.

    Crisztian Elek/SOPA Images/LightRocket via Getty Images
    La llamada Patriot Platform está empleando tácticas distintas a las que emplean tradicionalmente otras agrupaciones de extrema derecha británicas.

    La ministra del Interior, Shabana Mahmood, se reunió recientemente con altos mandos de la policía y les instó a hacer pleno uso de sus competencias para impedir que los activistas lleven el rostro cubierto.

    “Estas escenas han causado trastornos a la gente y, dado que las personas van vestidas de negro y llevan pasamontañas, se transmite a nuestros vecinos un sentimiento de miedo y una clara intención maliciosa”, afirmó.

    “Esto la diferencia de otras protestas, así que debemos asegurarnos de aprender de esta experiencia”, añadió.

    Algunas de las tácticas disruptivas y llamativas de Patriot Platform parecen haber sido tomadas de grupos ecologistas como Just Stop Oil (Paremos el petróleo). Pero sus líderes también obtienen ideas y financiación del creciente “nacionalismo cristiano” que se observa en Estados Unidos.

    Sus organizadores afirman que están creando un “bloque de votantes” de la clase trabajadora para persuadir a los partidos políticos de derecha a que adopten su programa.

    Tácticas más “inteligentes”

    El sitio web de Patriot Platform se registró el 18 de mayo pasado, dos días después de una gran marcha antiinmigración llamada “Unite the Kingdom” (Uniendo al reino, en español) en Londres.

    Thomas, su fundador más conocido, publicó por primera vez información sobre el grupo en YouTube el 8 de junio.

    “Tenemos que ser un poco más inteligentes”, dijo, refiriéndose a las detenciones y los delitos, incluidos los ataques a agentes de policía y los disturbios violentos ocurridos durante las recientes marchas organizadas por Robinson.

    “Hombres y mujeres de bien están ahora lejos de la lucha, encerrados en celdas”, se lamentó.

    Thomas dijo a sus seguidores que tenía algunas ideas que serían “más eficaces que cometer actos de violencia y daños a la propiedad”.

    “Es necesario un ‘modo de trabajo diferente’”, apuntó.

    “Buscamos a los fuertes, a los capaces, a los que estén dispuestos a hacer las cosas de una manera un poco diferente”, agregó.

    Lo que distingue a Patriot Platform es la magnitud y la coordinación de sus acciones, afirmó William Allchorn, de la Universidad Anglia Ruskin, experto en movimientos de extrema derecha.

    “Nunca antes había habido un activismo masivo coordinado en el que cientos de personas se presentaron e intentaron, por así decirlo, tomar las riendas de la situación”, explicó.

    Thomas pasó el verano publicando más videos sobre el grupo y organizando reuniones en el noroeste de Inglaterra, Essex, Leicester y Kent. Afirmó que estaba intentando organizar un movimiento de “resistencia masiva”.

    Lo ocurrido en Dover puso de manifiesto algunas de sus nuevas formas de actuar.

    Los manifestantes eran casi exclusivamente hombres. Llegaron en oleadas bien organizadas, en la parte trasera de camiones. No interactuaron con los medios de comunicación y apenas hablaron con los ciudadanos cuyos viajes y fines de semana estaban interrumpiendo.

    Después de unas horas, antes de que la policía pudiera organizarse, los hombres marcharon hacia la estación de Dover Priory y se marcharon. Las estimaciones sobre cuántos eran varían, pero parece que había entre 200 y 500.

    El grupo antirracista Hope Not Hate (Esperanza no odio) afirmó que Patriot Platform debería ser vista por lo que es: “Una red de hombres de extrema derecha que se complacen en intimidar y causar molestias a toda una ciudad por lo que, en realidad, fue una maniobra publicitaria”.

    Nick Lowles, director ejecutivo del grupo, dijo que Thomas había sido “honesto sobre su intención de crear un ‘ejército patriótico capaz de tomar el control de Reino Unido’”.

    Hombres vestidos de negro y con pasamontañas bajando de la parte trasera de un camión.

    X
    Hombres saliendo de la parte trasera de un camión en Dover antes de la protesta del sábado.

    En una protesta frente a las oficinas del diario Daily Mail en Londres a principios de septiembre, se pudo ver a Thomas dando instrucciones claras a sus seguidores sobre sus tácticas preferidas.

    “No intimiden a nadie”, ordenó.

    “Que nadie hable. Mantengan la distancia. A cinco metros de la policía”, agregó.

    Patriot Platform se suma a un nutrido grupo de activistas que hacen campaña contra la inmigración. La figura más destacada es la de Robinson. Excolaborador cercano de Danny Thomas, Robinson (cuyo nombre real es Stephen Yaxley-Lennon) ha brindado su apoyo público a Patriot Platform.

    Pero también están Britain First (Primero el Reino Unido), de Paul Golding, Turning Point UK (Punto de inflexión-Reino Unido) y la organización neonazi Patriotic Alternative (Alternativa Patriótica).

    Thomas fue amigo íntimo de Ryan Bridge, fundador de un grupo llamado Raise the Colours (Izar la bandera), que ha colgado banderas inglesas en ciudades de toda Inglaterra durante el último año.

    Sin embargo, ambos se han peleado públicamente, y Thomas le dijo a Bridge en un arrebato en línea: “¿Necesito apuñalarte en el ojo?”.

    Thomas fue encarcelado durante dos años en 2016 después de que él y otros dos intentaran secuestrar a un hombre a punta de cuchillo en Portsmouth en una disputa por dinero relacionado con las drogas.

    Lo que parece ser diferente en el enfoque de Patriot Platform ahora es que Thomas habla explícitamente de crear un “bloque de votantes” para respaldar en las próximas elecciones generales a un partido, aún por decidir, que ofrezca políticas más cercanas a sus posturas.

    “En este momento no apoyo a ningún partido político”, dijo, y agregó que una vez que se estableciera el bloque, quedaría “sumamente claro” hacia dónde se inclinaría el voto del grupo.

    No está claro si Reform UK obtendría su apoyo.

    En un enfrentamiento público con el portavoz de asuntos internos de Reform UK, Zia Yusuf, en Portsmouth, Thomas se quejó de que el líder fundador de la formación, Nigel Farage, había calificado su protesta en Dover de “repugnante”.

    “La clase trabajadora no vota. Vamos a poner de moda llevar a todos los miembros de la familia a las urnas, pero si tu líder sigue difamando a la gente, eso los empujará a pasarse a otros partidos”, advirtió. Thomas.

    El nuevo partido Restore Britain (Restaurando a Reino Unido), fundado por Rupert Lowe tras su suspensión de Reform UK, espera su oportunidad. En X, el partido declaró que “apoya a los patriotas que protestan pacíficamente contra la invasión”.

    No está claro cuánto apoyo tiene Thomas. Partidos como Reform y Restore son muy conscientes del potencial poder que activistas como Thomas y Robinson pueden ejercer gracias a su gran número de seguidores en las redes sociales.

    En X, Robinson tiene dos millones de seguidores frente a los 2,3 millones de Farage, mientras que Thomas cuenta con casi 163.000.

    La policía británica arresta a un manifestante contra la inmigración en Portsmouth el sábado 12 de septiembre.

    Brook Mitchell / AFP via Getty Images
    La nueva organización busca evitar enfrentamientos directos con la policía y así evitar que sus simpatizantes terminen detenidos.

    El papel de la derecha cristiana

    En la protesta frente al diario, Thomas se ofreció a pagar en efectivo a aquellos simpatizantes que por estar allí hubieran faltado a sus sitios de trabajo.

    Este tipo de generosidad podría explicar por qué su activismo —y el de su mentor en algún momento, Robinson— tiene ahora un fuerte mensaje cristiano. La derecha cristiana en EE.UU. puede ser una buena fuente de financiación.

    El cristianismo es ahora una parte importante de la imagen pública de Danny Thomas. Sus llamados a la acción están salpicados de un ocasional “Amén”, pronunciado a la manera estadounidense.

    El dirigente fue fotografiado en la iglesia de St Lawrence, en el sur de Londres, en febrero y marzo.

    La diócesis local declaró a BBC que, si bien acogía con beneplácito a “personas de diversas perspectivas políticas e ideológicas”, seguía “comprometida con la inclusión de todas las personas” y el centro del culto “siempre sería la persona de Cristo, que es para todos”.

    “Me he arrepentido de mis pecados y, bajo la guía de Jesucristo, soy un hombre nuevo”, ha dicho Thomas públicamente sobre su nueva fe.

    Un grupo de siete hombres sonrientes de pie en el pasillo de una iglesia con una vidriera detrás.

    Instagram
    Danny Thomas con amigos en la iglesia de St Lawrence en Morden en marzo.

    Thomas está intentando recaudar fondos para Patriot Platform a través de una popular plataforma estadounidense de financiación colectiva cristiana. Justo debajo de los botones “Donar” y “Compartir”, hay un botón de “Orar”.

    En su página, Thomas afirma que intenta recaudar US$6.700 al mes para costear gastos como transporte, barcos y un estudio. Solo este mes ha recaudado alrededor de 12.100.

    Este intento de incorporar el cristianismo a la marca es también, potencialmente, una forma de presentar a Reino Unido como un país cristiano y a los inmigrantes musulmanes como forasteros.

    En cuanto al futuro de Patriot Platform tras su auge inicial de seguidores, el experto en extrema derecha Allchorn cree que el panorama es incierto.

    “Muchos de estos grupos no tienen un objetivo final claro”, afirmó.

    “Esto suele surgir más adelante, cuando se ven obligados a elaborar propuestas y objetivos más concretos”, indicó.

    Este artículo fue escrito originalmente en inglés y usamos una herramienta de inteligencia artificial para traducirlo. Un periodista de la BBC revisó el texto antes de su publicación. Más información sobre cómo usamos IA.

  • Como la hostilidad de Trump está empujando a Canadá a acercarse a la Unión Europea

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    “¿No sería maravilloso que Canadá fuera el estado número 28 de la Unión Europea en lugar del estado número 51 de los Estados Unidos?”, preguntó el presidente de Finlandia, Alexander Stubb, este verano.

    La pregunta era más bien irónica. El presidente estadounidense Donald Trump, que actualmente se encuentra inmerso en una creciente disputa arancelaria con Ottawa, ha declarado en varias ocasiones su ambición de convertir a Canadá en el estado número 51 de Estados Unidos, lo que ha hecho que muchos canadienses se sientan profundamente ofendidos.

    Finlandia es uno de los 27 Estados miembros de la UE y un aliado cercano de Canadá, con el que comparte la condición de país ártico. Dejando a un lado el tono jocoso, el presidente Stubb dio en el clavo respecto al creciente interés por estrechar las relaciones entre la UE y Canadá. “¡Canadá tiene una mentalidad más europea que la mayoría de los europeos!”, es una respuesta jocosa que se escucha a menudo en Bruselas últimamente.

    El domingo, el primer ministro canadiense, Mark Carney, declaró a la prensa que Canadá busca una “alianza única” con la UE.

    El detonante de este nuevo y ferviente fenómeno público es Donald Trump. Hace apenas unos días, el presidente estadounidense publicó en su sitio web Truth Social un mapa de Norteamérica que incluía Canadá y Groenlandia —territorio que forma parte de Dinamarca, país miembro de la UE—, todo ello superpuesto con la bandera de Estados Unidos.

    Las negociaciones comerciales entre Estados Unidos y Canadá fracasaron a finales del mes pasado. Los países europeos, afectados por los aranceles impuestos por Trump, han seguido de cerca el desarrollo de la disputa con una mezcla de interés y, para muchos, admiración.

    Mientras que la UE, liderada por la Comisión Europea, simplemente aceptó los nuevos aranceles generales de Trump sin oponer resistencia, Carney se ha enfrentado de forma destacada al presidente estadounidense, imponiendo rápidamente aranceles compensatorios a Estados Unidos.

    En lo que respecta a estrechar lazos con la UE, Canadá parece estar, para algunos, incluso más interesada que uno de los vecinos más cercanos del bloque.

    “En estos momentos, Canadá parece estar más interesado que Reino Unido en acercarse lo máximo posible a Bruselas, como Estado no miembro”, afirma Mark Lowen, director del centro de estudios Consejo Europeo de Relaciones Exteriores.

    “Es notable”, señala el experto.

    Canadá se unió con éxito al fondo de defensa de la Unión Europea, la Acción de Seguridad para Europa (SAFE), a principios de este año. Reino Unido se mantuvo al margen tras una disputa sobre los costes y tensiones políticas. Una cumbre destinada a restablecer y mejorar las relaciones entre la UE y Reino Unido acaba de posponerse —una vez más— debido a las diferencias a ambos lados del Canal de la Mancha.

    Carney, en cambio, ha sido invitado esta semana como orador especial a Estrasburgo, Francia, para escuchar el discurso anual sobre el Estado de la Unión que la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, pronunciará el miércoles. Carney dará también un discurso en el Parlamento Europeo el jueves, un día después de que la presidenta Von der Leyen exponga las prioridades políticas y de política de la UE.

    Funcionarios de ambas partes insisten en que esto es más que simple política, como me comentó un diplomático de la UE. Habló bajo condición de anonimato para poder abordar el tema con libertad. Se espera que tanto Carney como Von der Leyen mencionen planes para estrechar lazos.

    “Tan estrechos como sea posible sin que Canadá se convierta en miembro de la UE”, me dijo el diplomático.

    Una vista aérea en picado muestra hileras ordenadas de rollos de acero almacenados en el patio de una planta siderúrgica canadiense, con grandes grúas pórtico amarillas sobre la cabeza.

    Cole Burston / Getty
    Estados Unidos es el principal socio comercial de Canadá, muy por delante de la Unión Europea.

    El “efecto Trump”

    En los pasillos de Bruselas se rumorea sobre la posibilidad de firmar un “acuerdo de asociación especial” con Canadá.

    Según me han dicho, el objetivo no oficial de ambas partes es reducir la dependencia de Washington en varias áreas clave:

    • Desarrollos digitales y tecnológicos, en los que Estados Unidos y China dominan.
    • Energía: Canadá es rico en gas natural licuado (GNL), que la UE necesita desde que redujo su dependencia energética de Rusia.
    • Materias primas y minerales críticos: Canadá los posee en abundancia.
    • Comercio y adquisiciones de defensa: Canadá ha estado comprando productos europeos últimamente, adquiriendo, por ejemplo, submarinos de ataque alemanes y aviones de alerta temprana aerotransportados de la empresa sueca Saab. Su postura parece ser: ¿por qué recompensar a Estados Unidos comprándole equipo estadounidense después de haber sido víctima de aranceles comerciales que alcanzan el 50% en algunos sectores?

    Una encuesta de opinión realizada por Nanos en abril sugiere que más de cuatro de cada cinco canadienses están a favor de fortalecer los lazos con la UE.

    Casi tres de cada cinco personas apoyan la adhesión de Canadá al bloque, aunque el artículo 49 de la Constitución de la UE parece imposibilitarlo. Sin ánimo de ser sarcásticos, la Unión Europea aún no es el Festival de Eurovisión, en el que Israel y Australia, Estados indiscutiblemente no europeos, han podido competir, aunque no sin polémica.

    Volviendo al tema del comercio: los lazos entre Canadá y la UE no son nada nuevo. La UE ya es el segundo socio comercial más importante de Canadá, aunque muy por detrás de Estados Unidos, que compra alrededor del 70% de las exportaciones canadienses.

    El acuerdo comercial integral sobre economía y comercio (CETA, por sus siglas en inglés), de gran alcance, se firmó hace poco menos de una década y se ha implementado provisionalmente, eliminando el 99% de los aranceles sobre las exportaciones de productos canadienses.

    En privado, los funcionarios europeos admiten que este renovado acercamiento de alto nivel entre Ottawa y Bruselas tiene todo que ver con las acciones del segundo mandato de Trump.

    El presidente estadounidense Donald Trump habla con el primer ministro canadiense Mark Carney.

    Getty Images
    Carney ha plantado cara a Trump, que aboga por anexionar Canadá a EE.UU y ha impuesto aranceles a los productos canadienses.

    El presidente estadounidense es ya tristemente célebre entre los aliados de Estados Unidos por lo que consideran su imprevisibilidad y su tendencia a utilizar los lazos comerciales o de seguridad como moneda de cambio.

    En Europa, que desde la Segunda Guerra Mundial ha considerado a Estados Unidos como su aliado más cercano en el extranjero, y en Canadá, cuya economía ha estado estrechamente ligada a la estadounidense durante décadas, crece la sensación de que ninguno puede seguir dependiendo plenamente de Washington. Creen que es hora de diversificar sus economías.

    “El gobierno canadiense está comprometido con la diversificación comercial, duplicando el comercio al margen de Estados Unidos en los próximos 10 años, y estrechar lazos con la Unión Europea será fundamental para lograr ese objetivo”, declaró Mark Camilleri, presidente de la Asociación de Comercio e Inversión Canadá-UE (CEUTIA), a la BBC.

    Una alianza aún más estrecha entre Canadá y la UE, que abarque muchos más sectores que el mero comercio, daría continuidad a la reciente tendencia de ambas partes a forjar nuevos acuerdos de asociación en todo el mundo. En el caso de Canadá, esto incluye un acuerdo sectorial con China, que generó cierta controversia internacional a principios de este año.

    Fuentes internas de la UE atribuyen todo esto al “efecto Trump”.

    Pero desvincularse por completo de Estados Unidos parecería poco realista, tanto para Canadá como para la UE.

    Si se tienen en cuenta tanto los bienes como los servicios, Estados Unidos es el principal socio comercial de la UE en términos generales.

    Canadá y Estados Unidos mantienen la mayor relación comercial bilateral del mundo, valorada en casi US$900.000 millones el año pasado. Esta cifra empequeñece los US$130.000 millones del comercio bilateral total entre la UE y Canadá durante el mismo período.

    La gran mayoría de las exportaciones canadienses se dirigen a Estados Unidos.

    Así pues, Ottawa podría firmar nuevos acuerdos comerciales, pero reemplazar a los clientes y las cadenas de suministro construidas en torno al enorme mercado estadounidense sería una tarea titánica.

    Según tengo entendido, esta semana Carney y Von der Leyen defenderán con vehemencia un sistema global de comercio basado en normas.

    “No se trata de intentar mantener vivo el pasado. Necesitamos forjar un nuevo futuro basado en normas, tanto en el comercio como en otros ámbitos. Con o sin Washington”, me dicen los diplomáticos.

    Está prevista una cumbre UE-Canadá para finales del próximo mes. Tras ella, se espera que los grupos de trabajo comiencen la tarea, poco atractiva, de abordar los detalles legales y técnicos en las diferentes áreas en las que la UE y Canadá esperan estrechar sus lazos.

    ¿Se están convirtiendo realmente la UE y Canadá en mejores amigos?

    Un punto de inflexión crucial para Europa en su actitud hacia Washington se produjo a principios de este año, cuando Trump se negó a descartar la posibilidad de arrebatar Groenlandia por la fuerza a Dinamarca, otro miembro de la OTAN.

    Por aquella época, Carney —quien también fue gobernador del Banco de Inglaterra— pronunció un discurso en el Foro Económico Mundial de Davos en el que instó a los países medianos a permanecer unidos contra la coerción económica de las superpotencias mundiales. Europa reaccionó con rapidez y tomó nota.

    Entonces, cabe preguntarse por qué los líderes europeos no han expresado con mayor firmeza su apoyo al primer ministro canadiense durante la actual escalada de tensiones comerciales con Estados Unidos.

    Carney se ha mostrado desafiante, declarando que Canadá está “en guerra” con Estados Unidos por cuestiones comerciales.

    Rápidamente impuso aranceles compensatorios a Estados Unidos en nombre de la “soberanía” canadiense.

    Paolo Gentiloni, excomisario de Economía de la UE y ex primer ministro italiano, comentó en las redes sociales: “Este es un discurso que me gustaría escuchar en Europa”.

    Sin embargo, en público, los líderes europeos han guardado un silencio prudente.

    Aunque, al parecer, no se debe a una falta de apoyo a Mark Carney.

    Según me han comentado, varios líderes europeos, como el presidente de Finlandia, pero también el presidente francés Emmanuel Macron y la primera ministra italiana Giorgia Meloni, en su día una auténtica admiradora de Trump, participan en conversaciones secretas con Carney sobre cómo estrechar las relaciones.

    Pero, y este es un gran pero, ningún político europeo de renombre quiere arriesgarse a defender públicamente a Carney en estos momentos y que sus votantes les culpen de la posible ira del presidente estadounidense y de la imposición de nuevos aranceles punitivos.

    En los próximos meses, todos los países grandes de la UE celebrarán elecciones clave. Las de Alemania tuvieron lugar hace poco más de una semana. Francia elegirá a su nuevo presidente entre abril y principios de mayo. Italia, España y Polonia aún no han fijado la fecha de sus elecciones parlamentarias.

    Cuando se trata de aplaudir a Carney en estos momentos, los líderes europeos se escudan en las instituciones de la UE.

    Según las normas de la UE, la Comisión Europea gestiona el comercio en nombre de los Estados miembros. Los presidentes de la Comisión Europea y del Parlamento Europeo invitaron a Carney a Estrasburgo esta semana.

    Pero algunos funcionarios con los que he hablado en Bruselas advierten que Carney también debería espabilar y no dejar pasar la oportunidad de la receptividad europea.

    Puede que Bruselas sienta simpatía por Canadá y crea que Ottawa comparte muchos de los mismos valores y prioridades, pero aún existen voces influyentes en la UE, como la de Francia, que prefieren impedir que los países no miembros obtengan un acuerdo demasiado favorable.

    Esto ocurre a pesar de la presión ejercida sobre la UE para que muestre mayor flexibilidad a la hora de dar cabida a sus aliados, teniendo en cuenta los tiempos turbulentos que vivimos.

    Es un dilema al que también se enfrenta Reino Unido.

    Tras abandonar el Parlamento Europeo, Carney viajará a Liverpool a finales de esta semana, para su primer encuentro cara a cara con el nuevo primer ministro británico, Andy Burnham.

    Además de hablar sobre las relaciones entre Reino Unido y Canadá, quién sabe, ¿acabarán los dos hombres debatiendo también sobre la mejor manera de ganarse el favor de la UE?

    Este artículo fue escrito originalmente en inglés y usamos una herramienta de inteligencia artificial para traducirlo. Un periodista de la BBC revisó el texto antes de su publicación. Más información sobre cómo usamos IA.

  • Le dijo a ChatGPT que quería matar a su hijo y luego fue arrestado por las autoridades

    Le dijo a ChatGPT que quería matar a su hijo y luego fue arrestado por las autoridades

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    ADVERTENCIA: Este artículo contiene referencias sobre violencia y suicidio.

    “Le ofrecí 50.000 para que me matara a mí y a mi hijo, pero no quiso porque se trataba de un niño”.

    “Quería saber de dónde viene este deseo de matar gente. Me gusta la sensación de ver sufrir a otra persona”.

    Durante casi dos meses, un agricultor brasileño intercambió estos y otros mensajes con el asistente de inteligencia artificial ChatGPT, en lo que la policía describe como planes para matar a su hijo de 8 años, atacar a otras personas y luego quitarse la vida.

    Y fueron precisamente estos mensajes, a los que tuvo acceso BBC News Brasil, los que llevaron al arresto del hombre.

    En uno de los pocos casos conocidos de este tipo, el hombre, de 36 años, fue arrestado después de que OpenAI, el creador de ChatGPT, denunciara sus mensajes al FBI, que a su vez notificó a las autoridades brasileñas.

    Su abogado afirma que le estaba “diciendo tonterías” a un chatbot y que no cometió ningún delito.

    Este caso pone de relieve un reto creciente para la policía, los tribunales y las empresas de IA: ¿Qué debería ocurrir cuando los chatbots de IA identifican una amenaza potencial antes de que se haya cometido ningún delito?

    “Todo lo que la plataforma nos proporcionó quedó corroborado”

    El hombre, cuyo nombre la BBC no revela para proteger la identidad de su hijo, fue arrestado en la zona rural de São Gabriel da Palha el 19 de junio, tres días después de que la unidad de delitos cibernéticos del Ministerio de Justicia brasileño remitiera el caso al departamento de policía estatal.

    “Priorizamos este caso debido a su gravedad y porque, supuestamente, el padre planeaba matar a su hijo antes del día 20”, declaró Brenno Andrade, jefe de la comisaría de delitos cibernéticos de Espírito Santo.

    Según Andrade, el sospechoso tenía poco o ningún contacto con su hijo, más allá del pago de la manutención. Los investigadores creen que el resentimiento por esos pagos pudo haber sido uno de los motivos del presunto complot.

    En los registros de su propiedad se encontraron cuatro botellas que contenían sustancias no identificadas y una cuerda amarrada con un nudo, lo que, según los agentes, podría indicar intenciones suicidas.

    La policía también cree que el sospechoso habló con ChatGPT sobre posibles ataques contra escuelas, iglesias y agentes de policía.

    Un mensaje, al que tuvo acceso la BBC, decía: “Si voy a un punto de venta de drogas y mato a unos cuatro delincuentes, me haría famoso en la ciudad. Después, solo tendría que matar a uno o dos policías y podría morir en paz”.

    Otro mensaje decía: “Estoy pensando en comprar un arma de fuego y dispararle a la policía para que reaccionen y me maten. Eso sería genial y bueno para mí”.

    Los investigadores afirman que el hombre investigó sustancias tóxicas, incluida la ricina, e intentó eludir las medidas de seguridad de ChatGPT reformulando las preguntas.

    “Todo lo que la plataforma nos proporcionó fue corroborado cuando la policía llegó al lugar de los hechos”, dijo Andrade.

    Reconstrucción ilustrativa de una conversación entre un agricultor de 36 años y ChatGPT, presentada en una interfaz al estilo de ChatGPT.

    BBC

    El hombre niega haber tenido la intención de hacerle daño a su hijo.

    Después de 54 días bajo custodia, fue puesto en libertad el 13 de agosto debido a retrasos en la investigación. No se han presentado cargos, pero la investigación de la policía continúa.

    El agricultor está sujeto a medidas de precaución, que incluyen vigilancia electrónica y la prohibición de contactar con su hijo o con la madre del niño.

    Los investigadores han declarado que están examinando el teléfono móvil del sospechoso y esperan los resultados de las pruebas forenses de los objetos incautados para determinar si tomó medidas concretas para llevar a cabo algún plan, incluyendo si contactó con un sicario, como supuestamente afirmó en conversaciones con ChatGPT.

    Según dicen, esta evidencia podría ayudar a determinar si el sospechoso pasó de la planificación y preparación del delito a su ejecución.

    En el derecho penal brasileño, normalmente un delito se considera cometido únicamente durante la fase de ejecución.

    La defensa argumenta que no se tomó ninguna medida al respecto.

    “Si hablar con la IA y decir tonterías es un delito, todo el mundo irá a la cárcel”, declaró el abogado defensor Pedro Paulo Pessi a BBC News Brasil.

    Reconstrucción ilustrativa de una conversación entre un agricultor de 36 años y ChatGPT, presentada en una interfaz al estilo de ChatGPT.

    BBC

    El problema de la evidencia

    Se cree que los casos de empresas de IA que denuncian a sus usuarios a la policía son raros.

    En agosto, OpenAI denunció ante el FBI a un hombre de Florida de 25 años después de que este compartiera con el chatbot sus planes para violar y asesinar a su exnovia, según informaron medios estadounidenses.

    Andrade, de la policía de Espírito Santo, dijo que el caso del agricultor era la primera alerta de este tipo generada por inteligencia artificial que recibía el estado y solo el tercer caso de este tipo en Brasil.

    “Es otra vía para que la policía intente averiguar si la gente ha investigado delitos utilizando inteligencia artificial”, dijo Andrade.

    Sin embargo, existen diversas dudas sobre el papel que desempeñan este tipo de avisos procedentes de empresas de IA en el proceso de investigación, incluyendo si los mensajes pueden utilizarse como prueba en un tribunal.

    Según los investigadores, OpenAI proporcionó detalles del usuario y de los mensajes que envió, pero no las respuestas de ChatGPT.

    “No recibimos las respuestas que se dieron”, dijo Andrade.

    La abogada penalista Maíra Fernandes afirma que esto crea un problema probatorio porque el contexto de los mensajes es importante.

    “No puede ser un pequeño fragmento, no puede ser una versión editada. Tiene que ser la conversación completa”, dijo.

    Fernandes añadió que ver la conversación completa entre el sospechoso y ChatGPT podría ayudar a determinar si el chatbot simplemente reaccionó a lo que dijo el usuario o si influyó activamente en la conversación.

    En un comunicado a BBC News Brasil, la empresa se negó a explicar por qué no se compartieron las respuestas de ChatGPT, limitándose a decir que podría notificar a las autoridades policiales cuando detecte un “riesgo creíble e inminente de daño a terceros”.

    En abril de este año, Florida abrió una investigación penal contra OpenAI para determinar si su tecnología ChatGPT tuvo algo que ver con el asesinato de dos personas durante un tiroteo masivo en la Universidad Estatal de Florida el año pasado.

    OpenAI refuta esas acusaciones, afirmando que ChatGPT proporcionó información que ya estaba disponible públicamente y que no fomentó ni promovió actividades ilegales.

    “Obligación legal de actuar”

    Un teléfono sostenido por una mano que muestra el logotipo de ChatGPT

    Getty Images

    Fernandes dice que el hecho de que la presunta víctima en el caso brasileño fuera un menor identificable ayuda a explicar la alerta.

    Sin embargo, advierte sobre el peligro de normalizar las investigaciones basándose únicamente en evaluaciones de IA.

    “De lo contrario, cualquiera podría ser investigado porque la inteligencia artificial lo interpretó de esa manera”, dijo.

    Argumenta que se necesitan medidas de protección para distinguir las amenazas reales de las expresiones de desahogo emocional, la fantasía o las declaraciones provocadoras.

    Patricia Peck, profesora y especialista en derecho digital, asegura que el caso refleja un cambio más amplio en el papel de la IA, que pasa de ser una herramienta de generación de contenido a un sistema interactivo “capaz de identificar patrones asociados con comportamientos potencialmente peligrosos”.

    Ella argumenta que, en determinadas circunstancias, las empresas de IA pueden tener la obligación legal de informar a las autoridades.

    “Cuando una conversación deja de representar una intención meramente abstracta y comienza a indicar una amenaza concreta, con una víctima identificable, medios disponibles y un riesgo inminente, surge un deber ético y, en ciertas circunstancias, legal de actuar”, afirma.

    Pero al igual que Fernandes, advierte sobre su uso excesivo.

    “La ética aplicada a la IA no debería basarse en una lógica de ‘vigilarlo todo’, sino más bien en una lógica de ‘intervenir solo cuando el riesgo lo justifique’”.

    “El reto consiste en evitar tanto la omisión como la vigilancia excesiva”.

    Este artículo fue escrito originalmente en inglés y usamos una herramienta de inteligencia artificial para traducirlo. Un periodista de la BBC revisó el texto antes de su publicación. Más información sobre cómo usamos IA.

  • Quién es el empresario colombiano Alex Saab, aliado y supuesto testaferro de Nicolás Maduro que se declaró culpable de lavado de dinero en EE.UU.

    Quién es el empresario colombiano Alex Saab, aliado y supuesto testaferro de Nicolás Maduro que se declaró culpable de lavado de dinero en EE.UU.

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    El nombre de Alex Saab ha estado vinculado durante más de una década al chavismo en Venezuela.

    Este empresario colombiano comenzó como contratista de la Gran Misión Vivienda durante el gobierno de Hugo Chávez. Luego recibiría contratos del programa de Alimentación CLAP durante la presidencia de Nicolás Maduro, en cuyo gobierno sería una pieza clave al punto de nombrarlo embajador y ministro de Industria.

    Pero la buena fortuna de Saab en Venezuela empezó a agotarse en enero de este año, luego de la captura de Maduro durante una operación militar de Estados Unidos.

    En febrero pasado, Saab desapareció de la vida pública y, tres meses más tarde, reapareció al ser extraditado a Estados Unidos para enfrentar una investigación criminal en su contra.

    Este martes, Saab se declaró culpable de lavado de dinero ante una corte federal en Florida, tras lograr un acuerdo con la Fiscalía mediante el cual se comprometió a dar información relevante sobre otras personas que están siendo investigadas en el mismo caso, así como a entregar a las autoridades estadounidenses US$189 millones procedentes de los fondos ilícitos obtenidos en Venezuela.

    Saab estaba acusado en EE.UU. de haber lavado hasta US$350 millones a través del sistema de control cambiario en Venezuela. Se trata de un delito castigado con hasta 20 años de cárcel, que ahora puede ver reducidos si colabora de forma efectiva con la Fiscalía.

    El proceso en su contra incluye a otras personas que ocupan u ocuparon altos cargos en Venezuela, según se desprende del documento de relación de hechos que forma parte del proceso firmado por el propio Saab.

    Entre ellos se encuentran cuatro sujetos no identificados, uno de los cuales es identificado en el expediente como “Funcionario Gubernamental 1A”, de quien se dice que Saab obtuvo aprobación para llevar a cabo el esquema de corrupción que terminó desviando cientos de millones de dólares de fondos públicos venezolanos.

    Pero, ¿quién es Alex Saab y cómo se hizo tan importante en Venezuela?

    “El hombre del dinero”

    En una comparecencia ante el Senado estadounidense, el secretario de Estado de EE.UU., Marco Rubio, se refirió a Alex Saab como el “hombre del dinero” o el “testaferro” de Nicolás Maduro.

    Hijo de un empresario libanés radicado en Barranquilla (Colombia), Saab nació el 21 de diciembre de 1971 en esta ciudad de la costa caribeña.

    Desde joven inició su actividad comercial vendiendo llaveros promocionales antes de incursionar con éxito en el sector textil, donde logró consolidar su primer negocio. Con el tiempo, expandió sus operaciones y se convirtió en un empresario con presencia en diversas industrias.

    Según medios venezolanos y colombianos, Saab contrajo matrimonio en 2014 con la modelo italiana Camilla Fabri, con quien tiene dos hijas.

    De acuerdo con el libro “Alex Saab: la verdad sobre el empresario que se hizo multimillonario a la sombra de Nicolás Maduro”, del periodista colombiano Gerardo Reyes, el empresario conoció a Fabri en un restaurante en Francia.

    Poco tiempo después iniciaron una relación sentimental.

    El libro cuenta que el matrimonio de Saab con su ahora exesposa, Cinthya Certain, había comenzado a desmoronarse en 2012, mientras el empresario se hacía cada vez más rico.

    Una pieza importante del gobierno de Maduro

    Saab se convirtió en una pieza importante en Venezuela durante el gobierno de Maduro, al vincularse inicialmente a la construcción de viviendas.

    Luego estuvo al frente de la distribución de las bolsas de alimentos “CLAP”, un mecanismo creado por las autoridades para centralizar la importación de alimentos que luego eran distribuidos a la población bajo el esquema de los Comités Locales de Abastecimiento y Producción.

    Su participación en ambos negocios ha sido cuestionada por supuestos actos de corrupción.

    La deportación de Saab fue una muestra de los cambios que han ocurrido en Venezuela desde la detención por parte de EE.UU. de Nicolás Maduro y de su esposa, Cilia Flores.

    A partir de entonces, las riendas del Ejecutivo quedaron en manos de la vicepresidenta de Maduro, Delcy Rodríguez, quien se ha movido constantemente entre dos aguas: mientras declara su lealtad al depuesto gobernante y al proyecto socialista de Hugo Chávez, sella acuerdos con el gobierno de Donald Trump y accede a sus demandas.

    De empresario extranjero a ministro

    Manifestación a favor de la liberación de Alex Saab.

    Getty Images
    Durante la detención de Alex Saab, el gobierno venezolano organizó numerosas manifestaciones a favor de su liberación.

    El portal de investigación periodística venezolano Armando.Info reveló que Saab recibió US$159 millones del gobierno venezolano para importar materiales de vivienda entre 2012 y 2013, pero supuestamente solo entregó productos por el equivalente de US$3 millones.

    Por su parte, las autoridades de EE.UU. aseguran que las viviendas a cargo de Saab no se construyeron y, si lo hicieron, fue con sobrecostos.

    En el caso de los alimentos, investigaciones periodísticas publicadas en 2018 revelaron que Saab y otro empresario colombiano, Álvaro Enrique Pulido Vargas, se habían beneficiado de contratos millonarios con el gobierno de Maduro en el CLAP.

    Un año más tarde, el Departamento de Justicia de EE.UU. acusó a Saab y a Pulido de haber lavado hasta US$350 millones por medio del sistema de control cambiario en Venezuela.

    Pero el peso de Saab en el gobierno de Maduro siguió aumentando.

    En junio de 2020, el empresario colombiano fue detenido en Cabo Verde, un archipiélago africano en el que el avión privado en el que viajaba hizo una escala para repostar cuando se dirigía a Caracas desde Teherán.

    El gobierno de Maduro organizó una campaña internacional para impulsar la liberación de Alex Saab.

    Getty Images

    En ese momento, Saab estaba acusado de lavado de dinero y otros delitos en EE.UU., mientras que en varios países, incluido Colombia, era señalado como uno de los principales testaferros de distintos entramados de corrupción dentro del gobierno venezolano.

    Para entonces, la importancia que había adquirido Saab se hizo evidente en los esfuerzos que realizó el gobierno de Maduro para lograr su liberación. Caracas denunció la detención como un “secuestro” y organizó una campaña de solidaridad internacional. Además, intentó darle protección diplomática nombrándolo embajador.

    Esos esfuerzos no lograron evitar que fuera extraditado a EE.UU., donde pasó dos años preso hasta ser liberado en diciembre de 2023 gracias a un canje de detenidos acordado con el gobierno de Joe Biden, que incluyó la liberación de una veintena de personas, entre las que había 10 estadounidenses presos en Venezuela.

    Tanto el gobierno de Maduro como el propio Saab siempre rechazaron todos los señalamientos en su contra.

    A su regreso a Caracas, Saab fue nombrado nuevo ministro de Industria y Producción Nacional de Venezuela, cargo del que luego fue destituido por parte de la presidenta encargada, Delcy Rodríguez.

    Su declaración de culpabilidad puede traerle una condena más leve y, al mismo tiempo, marcar una ruptura definitiva con aquellos altos funcionarios aún no identificados que supuestamente participaron con él en el desvió de millones de dólares que debían estar destinados a alimentar a los venezolanos más desfavorecidos.

    *Esta nota fue publicada originalmente en mayo de 2026 tras la deportación de Alex Saab a EE.UU. y fue actualizada tras su declaración de culpabilidad.

    Línea gris

    BBC

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  • Por qué las principales petroleras de EE.UU. no participan en el “mayor acuerdo de la historia” firmado por los gobiernos de Trump y Delcy Rodríguez

    Por qué las principales petroleras de EE.UU. no participan en el “mayor acuerdo de la historia” firmado por los gobiernos de Trump y Delcy Rodríguez

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    Las principales empresas petroleras estadounidenses no participan en el “mayor acuerdo petrolero de la historia” suscrito entre los gobiernos de EE.UU. y Venezuela.

    Este acuerdo anunciado a finales de agosto contempla entregar a EE.UU. el “control mayoritario” de 17 yacimientos que representan unos 65.000 millones de barriles, equivalentes al 21,5% de todas las reservas probadas de petróleo venezolano y al 141% de las reservas estadounidenses.

    Sin embargo, ni ExxonMobil -la mayor petrolera privada del mundo, con un valor en bolsa de US$654.000 millones-, ni ConocoPhillips (valorada en US$149.000 millones), ni ninguna de las otras grandes compañías de hidrocarburos estadounidenses participarán en este acuerdo.

    Chevron, la única gran petrolera de EE.UU. con presencia en Venezuela, firmó un acuerdo aparte para expandir su producción hasta los 600.000 barriles diarios en los próximos cinco años, para lo cual invertirá unos US$7.000 millones, pero esos fondos procederán de las ganancias que obtiene en ese país.

    Así, la explotación de los 17 yacimientos incluidos en el acuerdo estará en manos de North American Blue Energy Partners (Nabep), una compañía registrada en Barbados cuya trayectoria es casi desconocida incluso para los expertos petroleros y de la que no se tiene constancia de que opere o haya operado en otros países.

    “Para poner este acuerdo en perspectiva, Nabep ‘controlará’ casi 5,4 veces las reservas de Petrobras en Brasil y 12 veces las reservas de Pemex en México”, explicó el abogado José Ignacio Hernández en un análisis publicado por el Centro de Estudios Estratégicos Internacionales (CSIS, por sus siglas en inglés).

    Como parte del acuerdo, el gobierno de EE.UU. tendrá una participación de 35% en Nabep, así como derecho preferencial a comprar a precio de coste 20% de su producción petrolera.

    Según informó Nabep en una nota de prensa, se espera que el acuerdo implique una inversión de unos US$100.000 millones. Es el mismo monto que mencionó Trump cuando -tras la operación militar para detener a Maduro en Caracas en enero- se reunió en la Casa Blanca con las principales petroleras de EE.UU. para proponerles que invirtieran en la industria petrolera de Venezuela.

    Ocho meses después, las grandes petroleras estadounidenses se mantienen al margen del “mayor acuerdo petrolero de la historia” y ninguna -ni siquiera Chevron- ha querido comprometer la inversión de recursos frescos en ese país.

    Las mayores reservas para el mayor mercado

    En teoría, un gran acuerdo petrolero entre Venezuela y EE.UU. tiene sentido dado que el primero tiene las mayores reservas probadas de crudo del mundo (más de 300.000 millones de barriles) y el segundo es el principal mercado consumidor de hidrocarburos del planeta.

    Esto queda reforzado por factores económicos, geográficos e históricos que hacen de EE.UU. el mercado natural para el petróleo venezolano, según le explicó a BBC Mundo el economista José Toro Hardy, quien fue miembro de la directiva de la petrolera estatal venezolana PDVSA en la década de 1990.

    La industria petrolera venezolana ha experimentado una debacle durante las últimas décadas y la producción de crudo cayó de un récord de más de 3 millones de barriles en 1998, antes de la llegada de Hugo Chávez al poder, a poco más de un millón de la actualidad.

    Para recuperar esa producción de 3 millones de barriles hace falta invertir unos US$100.000 millones durante unos 8 años, según dijo Luis Pacheco, académico no residente del Instituto Baker de la Universidad de Rice (EE.UU.), a BBC Mundo.

    Pero Venezuela no dispone de esos recursos.

    “El Estado venezolano no tiene la más mínima posibilidad de realizar las inversiones requeridas para reactivar la industria petrolera y, por lo tanto, es indispensable que vengan los inversionistas privados”, dice por su parte Toro Hardy.

    El experto considera conveniente que esos inversores sean petroleras estadounidenses porque su país cuenta con una red de refinerías -algunas de ellas pertenecientes a Citgo, propiedad del Estado venezolano- que fueron “diseñadas como un traje a la medida para las características de los crudos venezolanos” que son pesados y cargados de azufre.

    “Si en algún mercado el petróleo venezolano puede ser competitivo y podemos obtener el mayor precio es en EE.UU. Donde no podemos ser competitivos es en China porque está demasiado lejos. Un tanquero que sale de Venezuela, en 4 días está anclado frente a alguna de nuestras propias refinerías en EE.UU., pero ese mismo tanquero tardaría 45 días en llegar a China”, comenta.

    Adicionalmente, apunta que las grandes petroleras estadounidenses tienen mucha experiencia trabajando en Venezuela. La Standard Oil of New Jersey, antecesora de ExxonMobil, comenzó a explotar crudo venezolano hace un siglo. Lo mismo ocurre con Chevron y su predecesora The Venezuelan Gulf Oil Company. En el caso de ConocoPhillips, comenzó a operar en el país sudamericano en la década de 1990, en el contexto del proceso de “apertura petrolera”.

    “Inviable para la inversión”

    Trabajadores de Petróleos de Venezuela (PDVSA) despliegan una pancarta contra ExxonMobil antes de una reunión con el ministro de Petróleo de Venezuela, Rafael Ramírez, y el presidente Hugo Chávez.

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    Las estatizaciones de Chávez afectan la forma cómo las petroleras internacionales valoran la posibilidad de operar en Venezuela.

    ¿Por qué, entonces, a pesar de estos factores, las grandes petroleras de EE.UU. no forman parte del acuerdo impulsado por Donald Trump?

    Parte de la respuesta puede encontrarse en el discurso que ofreció en enero Darren Woods, presidente y director ejecutivo de ExxonMobil, en la Casa Blanca.

    Allí, Woods reconoció la oportunidad que ofrecen las grandes reservas de petróleo de Venezuela, pero consideró que las condiciones en ese país no lo hacían apto para la inversión.

    “Si analizamos las estructuras jurídicas y comerciales, los marcos regulatorios, que existen hoy en Venezuela, el país es actualmente inviable para la inversión. Por lo tanto, se requieren cambios importantes en esos marcos comerciales y en el sistema legal; deben existir garantías permanentes para las inversiones y debe modificarse la legislación de hidrocarburos del país”, dijo.

    Atendiendo a críticas como esta, en enero la Asamblea Nacional de Venezuela aprobó una reforma parcial de la Ley de Hidrocarburos con el objetivo de hacer más atractiva la inversión privada y así facilitar la recuperación de la industria petrolera.

    BBC Mundo intentó contactar a ExxonMobil para conocer su valoración actual de las condiciones en Venezuela, así como sobre el acuerdo petrolero anunciado por Trump, pero al momento de publicar esta nota no habíamos recibido respuesta.

    Ante una consulta similar, el director de Comunicaciones de ConocoPhillips, Dennis Nuss, dijo que ellos tienen gran experiencia desarrollando estos activos en Venezuela, donde siguen evaluando oportunidades.

    “Como ocurre con cualquier inversión potencial, las decisiones estarán guiadas por una serie de factores, entre ellos la estabilidad económica y regulatoria, la seguridad, el respeto al Estado de derecho y la competitividad del mercado”, señaló.

    Nuss advirtió, sin embargo, que cualquier decisión de seguir adelante “tendría que considerar mecanismos para recuperar la deuda pendiente”.

    Esa deuda se originó en 2007, cuando el gobierno de Hugo Chávez inició una ola de nacionalizaciones y estableció que los grandes proyectos petroleros en la Faja del Orinoco, la participación de PDVSA debía ser de, al menos, 60%.

    Entonces, ConocoPhillips y ExxonMobil decidieron abandonar el país y recurrir al arbitraje internacional.

    En el caso de ConocoPhillips, un tribunal de arbitraje dictaminó en 2019 que Venezuela debe pagarle US$8.700 millones como compensación por las inversiones que le fueron expropiadas.

    En cuanto a ExxonMobil, tras llevar su reclamo a diferentes instancias de arbitraje internacional, logró una decisión a su favor que obliga a Venezuela al pago de una indemnización en torno a los US$984,5 millones.

    Se estima que de la indemnización a ExxonMobil Venezuela pagó, al menos, unos US$907 millones. En el caso de ConocoPhillips, la compañía sigue ejecutando laudos para intentar cobrar lo que se le adeuda.

    Riesgo político

    Donald Trump pronuncia un discurso desde un podio.

    Getty Images
    El futuro del acuerdo puede cambiar según evolucione la situación política en EE.UU. y en Venezuela.

    Pero detrás de la decisión de estas grandes petroleras de no atender a la invitación que les hizo Trump en enero para invertir en Venezuela, más que viejas deudas hay un problema de riesgo político.

    “ExxonMobil y ConocoPhillips tienen mucha más capacidad financiera, tecnológica y operativa que Nabep para desarrollar campos de esta magnitud. Por tanto, su ausencia no parece responder a una incapacidad para participar, sino a una decisión de no asumir, por ahora, determinados riesgos”, dice el economista venezolano y consultor empresarial Asdrúbal Oliveros a BBC Mundo.

    Mario Braga, analista geopolítico especializado en América Latina de la consultora RANE, apunta que el acuerdo entre los gobiernos de Trump y Rodríguez implica un doble riesgo: uno de tipo político relacionado tanto con la situación en Venezuela como en Estados Unidos, y un riesgo más de tipo legal referido al acuerdo propiamente dicho.

    “Hay unos riesgos políticos asociados a operar en Venezuela. Sabemos que hay un gobierno interino y que dentro del régimen existen distintas facciones que, en el futuro, podrían disputarse el poder”, señala Braga.

    El experto indica que lo que ocurre en Venezuela ahora funciona gracias a una coincidencia de intereses temporales que no se sabe por cuánto tiempo estarán alineados.

    “Por un lado, el gobierno de Trump está priorizando la estabilidad política, incluso por encima de una transición democrática, con el fin de garantizar un escenario lo suficientemente estable o que, al menos, que no represente una preocupación importante para los inversores”, dice.

    “Por otro lado, en Venezuela, el gobierno de Delcy Rodríguez está priorizando la supervivencia del régimen. Saben que, si no hacen concesiones a Estados Unidos, corren riesgos. Maduro se convirtió en un ejemplo de lo que puede ocurrir”, agrega.

    El experto advierte que en este caso el riesgo político aumenta en lugar de disminuir con el paso del tiempo pues cualquier cambio en Venezuela o en EE.UU. puede afectar la situación.

    “Incluso si hay un cambio en EE.UU. después de que Trump deje la presidencia, o si hay una elección en Venezuela, esta alineación podría no ser tan fuerte, así que se trata de una situación en la que en dos o tres años el riesgo político aumenta. Y en el sector de hidrocarburos, estas inversiones no maduran sino hasta después de 10 o 15 años, por lo que para las grandes compañías -especialmente aquellas que fueron expropiadas en Venezuela- el apetito por correr riesgos no es tan alto”, comenta.

    Inseguridad jurídica

    Nicolás Maduro viste una chaqueta roja mientras firma un docmento. A su lado está de pie Delcy Rodríguez levantando el puño izquierdo en alto.

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    Delcy Rodríguez llegó a la presidencia interina por ser vicepresidenta de Maduro, cuya última elección era cuestionada como “fraudulenta”.

    Otro problema para la entrada de las grandes petroleras estadounidenses en este acuerdo reside en que tanto el pacto mismo como el contexto institucional de Venezuela parecen un campo minado legal, según los expertos.

    Entre los elementos que se cuestionan se incluye la legitimidad del gobierno de Delcy Rodríguez para firmar un acuerdo que compromete 20% de las reservas petroleras de Venezuela.

    Rodríguez era la vicepresidenta escogida por Nicolás Maduro, cuyas reelecciones en la presidencia en 2018 y 2024 fueron consideradas fraudulentas por EE.UU. y gran parte de la comunidad internacional.

    Por otra parte, la reforma parcial a la Ley de Hidrocarburos fue aprobada por la Asamblea Nacional electa en 2025, en unos comicios en los que no participaron los principales partidos de oposición que exigían que se reconociera antes el triunfo de su candidato, Edmundo González Urrutia, en las presidenciales de 2024.

    El artículo 138 de la Constitución de Venezuela establece que “toda autoridad usurpada es ineficaz y sus actos son nulos” lo que, según algunos juristas venezolanos, permitiría impugnar algunas decisiones de Rodríguez y de la Asamblea Nacional. Sin embargo, no hay un consenso sobre este asunto.

    De vuelta al acuerdo, la concesión de los 17 yacimientos de petróleo se hizo sin que hubiera una licitación pública sobre la base de una llamada Ley Antibloqueo que se aprobó durante el gobierno de Maduro para -paradójicamente- evadir las sanciones impuestas por el gobierno de Estados Unidos.

    “Existe cierta incertidumbre jurídica en torno a la forma en la que se estructuró este acuerdo. Si se examinan la Constitución venezolana e incluso la nueva Ley de Hidrocarburos aprobada a comienzos de este año, algunos elementos del acuerdo, como las concesiones por 100 años o la posibilidad de que la empresa o el gobierno de Estados Unidos ejerzan derechos de control sobre los campos petroleros, son disposiciones que entran en conflicto con la legislación vigente en Venezuela”, afirma Mario Braga.

    Asdrúbal Oliveros también destaca las dudas sobre cómo se estructuró el acuerdo que otorga acceso a 17 yacimientos que concentran 65.000 millones de barriles de crudo, mientras el gobierno de EE.UU. obtiene derechos sobre 35% de la compañía a cargo y derecho preferencial para comprar parte de la producción.

    “Es una arquitectura extraordinariamente particular y todavía existen interrogantes importantes sobre su base jurídica, sus términos económicos y la forma en que fueron adjudicados esos activos”, señala .

    Otra fuente de riesgo para las grandes petroleras tiene que ver con la elección de Nabep como la compañía en el centro de la ejecución del acuerdo, pues su presidente ejecutivo, Alejandro Betancourt, ha estado vinculado con distintas investigaciones de casos de supuesta corrupción en Venezuela y en otros países, aunque -como han aclarado sus abogados- nunca ha sido formalmente acusado de ningún delito.

    Alejandro Betancourt

    Getty Images
    Las polémicas que han rodeado a Alejandro Betancourt también pueden impactar la decisión de las grandes empresas sobre si participan en el acuerdo petrolero.

    “Podríamos preguntarnos hasta qué punto involucrarse con Nabep generaría riesgos de cumplimiento normativo y de reputación. Sabemos que Alejandro Betancourt ha sido una figura descrita como controvertida en los medios. Por eso, creo que para las grandes compañías petroleras esto es una preocupación importante: cuentan con departamentos de cumplimiento normativo muy sólidos y deben responder ante sus accionistas y los organismos reguladores. Entonces, eso se convierte en un factor de riesgo relevante”, señala Braga.

    Todas estas dudas e incertidumbres pueden generar, según Asdrúbal Oliveros, una paradoja a medio plazo, pues considera que para explotar yacimientos con tanta capacidad es probable que Nabep necesite asociarse con compañías de escala mayor como ExxonMobil, ConocoPhillips u otras grandes petroleras internacionales que cuentan con el capital y la tecnología requeridos para un emprendimiento de esta escala.

    “Esas empresas van a querer saber bajo qué reglas entran, cuáles son sus derechos sobre los proyectos, qué régimen fiscal tendrán, cómo se resolverán las controversias y qué ocurre si cambia el gobierno o la política estadounidense hacia Venezuela”, señala.

    El gobierno de EE.UU. justificó su decisión de trabajar con Nabep debido a la capacidad que ha mostrado para aumentar la producción de petróleo en Venezuela en un tiempo relativamente breve.

    Braga considera que trabajar con Nabep en lugar de con las grandes petroleras le reporta algunos beneficios a la Casa Blanca, pues le permite configurar y presentar un acuerdo en los términos que desea.

    “Parece que el gobierno de Trump necesitaba encontrar un socio que fuera lo suficientemente flexible, por decirlo de alguna manera, para aceptar sus condiciones. Ese es el punto: la forma en la que la Casa Blanca anunció el acuerdo y la manera en que la administración Trump ha querido presentarlo dejan muy claro, desde el punto de vista comunicacional, que se trata de un acuerdo con términos favorables para el gobierno de EE.UU. y para el país en general”, dice el analista.

    “Hablaron, por ejemplo, de reducir los precios del petróleo, aunque aumentar la producción requiere varios años. Da la impresión de que buscaban una estructura o un marco que les permitiera, al menos por ahora, sostener esa narrativa. Y creo que necesitaban encontrar a alguien que estuviera dispuesto a aceptar esas exigencias y condiciones clave”, agrega.

    Así, realizar este acuerdo con Nabep le permitiría a Trump vender de cara a las elecciones de mitad de periodo en noviembre la idea de que ha logrado un triunfo en Venezuela y de que gracias a él los estadounidenses se beneficiarán de gasolina más barata en el futuro.

    Si en lugar de trabajar con Nabep, se hubiera querido la participación de las grandes petroleras, tendrían que haber hecho las cosas en orden inverso al plan de tres pasos (estabilización, recuperación y transición política) de la Casa Blanca para Venezuela.

    José Toro Hardy considera que las grandes petroleras estadounidenses tienen mucho interés en operar en el país sudamericano, pero para ello requieren de una seguridad jurídica que solo se consigue con un gobierno electo con el voto popular que cuente con legitimidad para firmar los acuerdos.

    Apunta, además, que haría falta que haya absoluta separación de los poderes, respeto a los contratos legítimamente firmados y que no haya expropiaciones.

    “El problema es que pareciera que Venezuela intenta poner la carreta delante de los caballos. Si nosotros primero reconstruyésemos la seguridad jurídica y después firmásemos los contratos, el éxito sería muy importante. El tema es que se están firmando contratos cuando todavía no hay seguridad jurídica”, concluye.

  • El empresario colombiano Alex Saab, aliado clave de Nicolás Maduro, se declara culpable de lavado de dinero y entregará US$195 millones a EE.UU.

    El empresario colombiano Alex Saab, aliado clave de Nicolás Maduro, se declara culpable de lavado de dinero y entregará US$195 millones a EE.UU.

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    El empresario colombiano y presunto testaferro de Nicolás Maduro, Alex Saab, se declaró culpable de conspiración para lavado de dinero y transacciones financieras ilícitas este martes ante una corte federal de Miami.

    Saab, quien llegó a ser ministro del gobierno de Maduro, cambió su declaración anterior de “no culpable” a “culpable”, tras lograr un acuerdo con la Fiscalía en el cual también se comprometió a colaborar aportando información relevante a las autoridades, así como a entregar US$195 millones que habría obtenido a través de operaciones ilícitas relacionadas con una trama de corrupción.

    Las autoridades no revelaron los detalles del acuerdo suscrito entre Saab y la Fiscalía. Sin embargo, de acuerdo con información divulgada por la Fiscalía cuando fue imputado inicialmente, podría enfrentar una pena máxima de 20 años de prisión.

    Saab, de 54 años, fue deportado a Estados Unidos en mayo pasado, cuatro meses después de que Maduro fuera detenido en Caracas en una inusitada operación militar de EE.UU. que dejó a la entonces vicepresidenta, Delcy Rodríguez, como presidenta interina del país.

    Dos días más tarde, el 18 de mayo, Saab compareció ante un tribunal federal de Miami, donde fue notificado de las acusaciones en su contra por presunta conspiración para lavar dinero y ocultar el origen y control de fondos vinculados a Venezuela, según informó la agencia EFE.

    El caso también incluye referencias a supuesto fraude electrónico, sobornos y desvío de fondos públicos.

    Aliado clave de Maduro

    Saab se convirtió en una pieza importante en Venezuela durante el gobierno de Maduro, al vincularse inicialmente a proyectos de construcción de viviendas.

    Posteriormente, estuvo al frente del programa CLAP, un mecanismo creado por las autoridades para centralizar la importación de alimentos que luego eran distribuidos a la población bajo el esquema de los Comités Locales de Abastecimiento y Producción.

    Su participación en ambos negocios ha sido cuestionada por supuestos actos de corrupción.

    El portal de investigación periodística venezolano Armando.Info reveló que Saab recibió US$159 millones del gobierno venezolano para importar materiales de vivienda entre 2012 y 2013, pero supuestamente solo entregó productos por el equivalente de US$3 millones.

    Por su parte, las autoridades de EE.UU. aseguran que las viviendas a cargo de Saab no se construyeron y, si lo hicieron, fue con sobrecostos.

    En el caso de los alimentos, investigaciones periodísticas publicadas en 2018 revelaron que Saab y otro empresario colombiano, Álvaro Enrique Pulido Vargas, se beneficiaron de contratos millonarios con el gobierno de Maduro en el CLAP.

    Las acusaciones presentadas contra Saab en Miami se relacionan con su participación en este programa de alimentos.

    En 2019, el Departamento de Justicia de EE.UU. acusó a Saab y a Pulido de haber lavado hasta US$350 millones por medio del sistema de control cambiario en Venezuela.

    Saab fue detenido en 2020 cuando el avión en el que viajaba hizo una escala para repostar en Cabo Verde.

    El gobierno venezolano aseguró entonces que se encontraba en una misión humanitaria de alto nivel con destino a Irán.

    En ese momento, Saab estaba acusado de lavado de dinero y otros delitos por EE.UU., mientras que en varios países, incluido Colombia, era señalado como uno de los principales testaferros de distintos entramados de corrupción dentro del gobierno venezolano.

    El gobierno de Maduro hizo enormes esfuerzos para lograr su liberación: denunció la detención como un “secuestro”, organizó una campaña de solidaridad internacional. Además, intentó darle protección diplomática nombrándolo embajador.

    Esos esfuerzos no lograron evitar que fuera extraditado a EE.UU., donde pasó dos años preso hasta ser liberado en diciembre de 2023 gracias a un canje de detenidos acordado con el gobierno de Joe Biden, que incluyó la liberación de una veintena de personas, entre los que había 10 estadounidenses presos en Venezuela.

    Tanto el gobierno de Maduro como el propio Saab siempre rechazaron todos los señalamientos en su contra.

  • Qué se sabe del arma que EE.UU. dice que desplegó en el espacio

    Qué se sabe del arma que EE.UU. dice que desplegó en el espacio

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    Estados Unidos confirmó que desplegó un arma espacial en órbita terrestre.

    Es la primera vez que reconoce tales capacidades ofensivas.

    El secretario de la Fuerza Aérea de Estados Unidos, Troy Meink, afirmó que el arma “en órbita” era necesaria para proteger a las fuerzas estadounidenses contra acciones hostiles del enemigo.

    En su intervención el lunes en la Conferencia sobre Aire, Espacio y Ciberseguridad, Meink dijo que Estados Unidos está preparado para las “amenazas en constante evolución”, pero no dio detalles sobre las capacidades del arma ni sobre cuándo se puso en órbita.

    Altos mandos de las fuerzas armadas han declarado anteriormente que planean reforzar las capacidades militares en el espacio, citando programas rusos y chinos que desarrollan formas de atacar e interferir en los satélites estadounidenses en un hipotético conflicto.

    Imagen de archivo de un letrero que dice: "Fuerza Espacial de EE. UU., Estación Espacial de Cabo Cañaveral".

    Getty Images
    Se desconocen las características del arma y cuándo se puso en órbita.

    China respondió el martes y advirtió contra una “carrera armamentística” en el espacio.

    “Instamos a Estados Unidos a que deje de expandir sus capacidades militares y de prepararse para la guerra en el espacio ultraterrestre”, declaró un portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores chino, según la agencia AFP.

    Qué se sabe del arma espacial

    Las autoridades estadounidenses no han revelado detalles sobre el funcionamiento del arma.

    Un portavoz de la Fuerza Espacial de Estados Unidos declaró: “El control espacial engloba las áreas de misión necesarias para disputar y controlar el dominio espacial, empleando medios cinéticos y no cinéticos para afectar las capacidades del adversario mediante la interrupción, la degradación e incluso la destrucción, si fuera necesario”.

    Y añadió: “Estas capacidades pueden emplearse con fines ofensivos y defensivos bajo la dirección de los mandos en combate”.

    Un experto en usos militares del espacio exterior señaló que se sabe “muy poco” públicamente sobre la tecnología, y le dijo a la BBC que podría existir “toda una gama de sistemas de armas diferentes”.

    Entrevistado en el programa Today de BBC Radio 4, Bleddyn Bowen, del Royal United Services Institute (RUSI), un centro de análisis estratégico en Londres, dijo que estaba “puramente especulando”, pero que Estados Unidos podría haberse referido a “algún tipo de plataforma de guerra electrónica o de interferencia de radio”.

    “Si le quitas los enlaces de radio, un satélite puede ser bastante inútil”, indicó el experto.

    El planeta Tierra visto desde el espacio.

    NASA
    El alto mando militar estadounidense indicó que el arma se encuentra en la órbita de la Tierra.

    Según Bowen, ese sería el tipo de arma que ya existe en la Tierra y que podría interrumpir las comunicaciones por radio.

    Una alternativa sería “un vehículo de destrucción cinética de algún tipo; es decir, un vehículo que lanzara un proyectil que impactara contra un satélite y lo destruyera”.

    Pero esto es menos probable, ya que una herramienta tan físicamente destructiva sería capaz de generar muchos escombros, añadió Bowen.

    “Otra posibilidad sería, tal vez, algún tipo de satélite de inspección cercana y captura”, dijo Bowen.

    Según el experto, los chinos han demostrado una “capacidad de remolque espacial”, y “un vehículo puede acercarse a un satélite, engancharlo y trasladarlo a una órbita diferente”, algo que podrían haber replicado ahora los estadounidenses.

    La rivalidad espacial

    La administración Trump ha afirmado que las capacidades espaciales, y los misiles interceptores, son una parte crucial de su sistema de defensa Cúpula Dorada planeado para proteger a Estados Unidos de misiles y otras amenazas aéreas.

    El año pasado, el presidente estadounidense emitió una orden ejecutiva que subrayaba el papel de la Fuerza Espacial de Estados Unidos no solo en la defensa de activos, sino también como fuerza de ataque.

    La Fuerza Espacial de Estados Unidos, la primera rama creada en el ejército estadounidense en más de 70 años, se estableció en 2019 como una forma de proteger los activos estadounidenses en el espacio, incluidos cientos de satélites utilizados para comunicaciones y vigilancia.

    Un tratado de 1967 prohibió las armas de destrucción masiva en órbita. Desde entonces, potencias clave como Estados Unidos, Rusia y China han explorado el desarrollo de otras capacidades al margen del tratado, como la de atacar los satélites de sus rivales, que son fundamentales para las comunicaciones militares, la vigilancia y la navegación.

    A principios de febrero, se reveló que dos satélites rusos eran probablemente los que habían interceptado las comunicaciones de al menos una docena de satélites europeos desde la invasión rusa de Ucrania en 2022.

    Dichas interceptaciones podrían haber permitido a los servicios de inteligencia rusos leer los datos confidenciales que transmiten o, hipotéticamente, incluso tomar el control de los satélites.

    En 2024, Estados Unidos afirmó que Rusia había lanzado un satélite que, según creía, podría ser capaz de atacar otras sondas similares. Rusia no se pronunció públicamente sobre el asunto.

    La Fuerza Espacial de Estados Unidos afirma que China “desarrolla y opera capacidades espaciales y antiespaciales como parte de una estrategia de modernización militar”, mientras que Rusia “considera el espacio como un dominio de guerra y cree que la supremacía espacial será un factor decisivo en futuros conflictos”.

    Si bien el arma puesta en órbita parece ser la primera de su tipo, tanto Estados Unidos como sus rivales rusos y chinos disponen desde hace tiempo de armas capaces de apuntar y disparar hacia el espacio.

    De hecho, en la última década, Rusia y China han realizado numerosas maniobras espaciales conocidas como operaciones de encuentro y proximidad (RPO, por sus siglas en inglés), acercándose peligrosamente a satélites occidentales.

    “Teóricamente, estos satélites de RPO pueden convertirse en satélites cazadores-destructores, ya sea colisionando físicamente con otros satélites o empujándolos fuera de su órbita”, le dice a la BBC Rod Thornton, profesor de Estudios de Defensa y Seguridad de Rusia en el King’s College de Londres.

    Thornton afirma que las carencias de Rusia en materia de armamento espacial y satélites se ven compensadas por su capacidad de misiles.

    “Los rusos disponen de misiles terrestres que pueden lanzarse al espacio para atacar satélites en órbita terrestre baja. También cuentan con misiles ASAT que pueden ser lanzados desde gran altura por aeronaves”, señala.

    “Desde la perspectiva rusa, consideran que la OTAN posee satélites superiores y en mayor número que los que el ejército ruso tiene a su disposición; por ello, han invertido considerablemente en sistemas ASAT con el fin de ‘equilibrar el campo de batalla’ en cierta medida”.

    Este artículo fue escrito originalmente en inglés y usamos una herramienta de inteligencia artificial para traducirlo. Un periodista de la BBC revisó el texto antes de su publicación. Más información sobre cómo usamos IA.