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  • Emiratos Árabes Unidos anuncia su salida de la OPEP

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    El gobierno del Golfo se ha quejado durante mucho tiempo de las cuotas del grupo, que los funcionarios consideran que limitan injustamente sus exportaciones.

    Emiratos Árabes Unidos abandonará el mes próximo la OPEP, cártel de países productores de petróleo, según anunció el martes su gobierno.

    Las autoridades emiratíes llevaban tiempo barajando la idea de abandonar el cártel, con quejas de que sus cuotas habían restringido injustamente sus exportaciones de petróleo.

    La decisión representa un mayor debilitamiento de la OPEP (Organización de Países Exportadores de Petróleo), cuyo poder sobre los mercados mundiales del petróleo había disminuido a medida que la producción de petróleo estadounidense se disparaba.

    Emiratos decidió abandonar una organización a la que ha pertenecido durante décadas a la luz de la “visión estratégica y económica a largo plazo” del gobierno y de sus planes para acelerar la inversión en la producción de energía, según una declaración publicada por WAM, la agencia de noticias estatal emiratí.

    El comunicado se refería al deseo del gobierno de satisfacer las exigencias de los mercados energéticos durante un periodo de tensión geopolítica provocada por la guerra entre Estados Unidos e Israel contra Irán, la cual ha disparado los precios del petróleo y el gas. También dijo que el gobierno emiratí cree que la demanda mundial de energía dará lugar a un “crecimiento sostenido” a medio y largo plazo.

    “La decisión de EAU de salir de la OPEP refleja una evolución impulsada por la política y alineada con los fundamentos del mercado a largo plazo”, escribió en las redes sociales el ministro de Energía del país, Suhail al-Mazrouei. “Damos las gracias a la OPEP y a sus países miembros por décadas de cooperación constructiva”.

    El precio del crudo Brent, la referencia internacional, retrocedió tras el anuncio, pero seguía cotizando un 3 por ciento más alto que el lunes. El petróleo ha subido más de un 40 por ciento desde los primeros ataques estadounidense-israelíes contra Irán a finales de febrero y el cierre efectivo del estrecho de Ormuz, punto de tránsito de una quinta parte del petróleo mundial.

    Antes de la guerra, los Emiratos producían unos 3,6 millones de barriles de petróleo al día, según la Agencia Internacional de la Energía, aproximadamente el 12 por ciento de la producción total de la OPEP.

    “Los EAU continuarán actuando de forma responsable, y aportarán producción adicional al mercado de forma gradual y mesurada, en consonancia con la demanda y las condiciones del mercado”, afirmaba la declaración publicada por la agencia de noticias estatal emiratí.

    El anuncio se produjo en medio de enconadas tensiones entre Emiratos y Arabia Saudita, líder de facto del cártel. Antaño estrechos aliados, los dos países del Golfo se han distanciado en los últimos años, y Emiratos ha seguido cada vez más su propio camino en la región, estrechando lazos con Israel y respaldando a un grupo separatista armado en el sur de Yemen.

    [El gráfico a continuación muestra la lista de países miembros de la OPEP]

    La guerra con Irán parece haber endurecido esa división, mientras Arabia Saudita y Emiratos Árabes Unidos sopesan estrategias divergentes sobre cómo responder a Irán. Emiratos –que alberga una importante base militar estadounidense– se ha enfrentado a miles de ataques iraníes con misiles y aviones no tripulados. Funcionarios emiratíes han manifestado su descontento con la respuesta de las organizaciones multilaterales regionales, como el Consejo de Cooperación del Golfo y la Liga Árabe, insinuando que habrían preferido una postura unificada más dura contra Irán.

    Ismaeel Naar, Rich Barbieri y Rebecca F. Elliott colaboraron con reportería.

    Vivian Nereim es la reportera principal para el Times en la cobertura de los países de la península arábiga. Radica en Riad, Arabia Saudita.

    Ismaeel Naar, Rich Barbieri y Rebecca F. Elliott colaboraron con reportería.

  • La guerra en Irán empieza afectar la economía de China

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    Las reservas estratégicas de petróleo y gas natural de China la han aislado un poco, pero su economía basada en la manufactura está empezando a tambalearse.

    La subida de los precios del petróleo y del gas natural a causa de la guerra de Irán comienza a pesar en la economía china: ha desacelerado aún más el ya débil gasto de los consumidores y ha perjudicado a sectores exportadores fundamentales.

    Las ventas de automóviles cayeron en marzo y se desplomaron aún más en abril. Los restaurantes y los hoteles reciben menos clientes a medida que los hogares se vuelven cautelosos. En el sur de China, miles de trabajadores de fábricas de juguetes protestaron la semana pasada después de que sus empresas colapsaran por el aumento de los costos del plástico y los aranceles vigentes en Estados Unidos.

    Los primeros signos de tensión ponen de manifiesto que incluso China, con sus vastas reservas estratégicas de petróleo y enormes inversiones en energías renovables, no es inmune a las fuerzas que presionan a las economías de todo el mundo.

    Durante muchas semanas, China había parecido soportar las consecuencias de la guerra, una opinión reforzada por datos económicos bastante sólidos hasta marzo. Pero con la guerra en su novena semana sin un final claro, empiezan a aparecer grietas.

    “La economía se está desacelerando”, dijo Alicia García-Herrero, economista jefa para Asia-Pacífico de Natixis, una empresa financiera francesa. China podría tener dificultades para alcanzar el objetivo de crecimiento del 4,5 por ciento o más para este año, añadió.

    Uno de los signos más claros de la incipiente debilidad se observa en las ventas y la producción de automóviles, a menudo considerados indicadores tempranos de problemas. Los coches son la segunda compra más importante para muchos hogares chinos, después de las viviendas, y el sector exige acero, vidrio y otros materiales.

    Las ventas minoristas de automóviles en China cayeron un 26 por ciento en los primeros 19 días de abril respecto al año anterior, según la Asociación China de Automóviles de Pasajeros. Aunque parte de la caída se debe al debilitamiento de las ventas de vehículos eléctricos tras el vencimiento de los incentivos fiscales en diciembre, los coches de gasolina tuvieron peores resultados, con una caída de casi el 40 por ciento.

    La caída de las ventas ha provocado que los concesionarios estén llenos de coches sin vender, lo que ha provocado recortes en la producción. Las fábricas chinas de automóviles fabricaron un 27 por ciento menos de coches en las dos primeras semanas de abril que el año anterior, un fuerte retroceso incluso aunque aumenten las exportaciones.

    A primera vista, la economía aún parece resistente. Pero una mirada más atenta sugiere una debilidad subyacente.

    Este mes, China dijo que su economía creció a un ritmo anualizado del 5,3 por ciento durante los tres primeros meses de este año. Pero la mayor parte de la fortaleza se produjo en enero y febrero.

    Las ventas al por menor se desaceleraron en marzo, con un aumento de tan solo el 1,7 por ciento interanual. La Federación China de Logística y Compras informó que los inventarios de productos sin vender siguieron aumentando. Michael Pettis, economista de Pekín, dijo que el aumento de los inventarios podría lastrar el crecimiento futuro.

    El lunes, los datos de las ganancias industriales mostraron una fortaleza continuada hasta marzo, lo que ofreció un posible amortiguador contra una desaceleración. Pero gran parte de ese aumento procedió de las empresas químicas y energéticas, que se beneficiaron de una ganancia extraordinaria derivada de la subida de los precios del petróleo y el gas, tras haber almacenado a bajo precio antes de la guerra.

    Las reservas estratégicas de petróleo de China y sus enormes refinerías la dejan mucho menos expuesta que sus vecinos asiáticos. China también ha protegido a los consumidores del impacto total del aumento de los costos del combustible, lo que ha permitido que sus compañías petroleras controladas por el Estado trasladen solo la mitad de cualquier aumento de los precios del petróleo.

    El panorama es más sombrío en la industria del juguete.

    Miles de trabajadores que perdieron sus empleos salieron a la calle la semana pasada en el sur de China, y organizaron protestas diarias para exigir salarios atrasados e indemnizaciones a varias fábricas de juguetes que cerraron repentinamente el 20 de abril.

    Los cierres se produjeron cuando los costos del plástico, que se fabrica con petróleo y gas natural, se dispararon tras la desaceleración del tráfico a través del estrecho de Ormuz, la vía navegable que conecta el golfo Pérsico con los compradores de energía de todo el mundo. La industria juguetera china ya estaba sometida a la presión del aumento de los costos, la competencia extranjera y los aranceles del presidente Donald Trump.

    Las fábricas cerradas se encuentran en la ciudad de Yulin, un centro de fabricación de juguetes con bajos salarios situado a casi 420 kilómetros al oeste de Hong Kong.

    Los trabajadores colgaron pancartas en las puertas de las fábricas con lemas como: “Devuélvanme el dinero de mi sangre y sudor”. En los videos, los manifestantes se arremolinan en silencio mientras policías con uniformes azules y chalecos reflectantes permanecen cerca.

    En China han circulado por internet numerosos videos cortos de las protestas. Aunque las muestras de malestar público suelen censurarse, estos vídeos se han mantenido, posiblemente porque las protestas son pacíficas y Pekín ha instado a las empresas a cumplir sus obligaciones con los trabajadores.

    Las repetidas llamadas realizadas el viernes y el lunes a las oficinas del gobierno y del Partido Comunista en la ciudad de Yulin no obtuvieron respuesta. Las fábricas cerradas pertenecen a Wah Shing Toys, con sede en Hong Kong, que no respondió a las llamadas telefónicas ni a un correo electrónico para hacer comentarios.

    La filial de la empresa en Yulin emitió un comunicado a los trabajadores, que se difundió rápidamente por internet, en el que decía que cerraba fábricas y se declaraba en quiebra debido a las difíciles condiciones en el extranjero. El comunicado citaba “la escalada de las fricciones comerciales entre China y Estados Unidos en los últimos años” y un difícil entorno empresarial en el extranjero, y señalaba que las facturas impagadas de clientes extranjeros habían afectado a su flujo de caja.

    El aumento de los precios del plástico se ha convertido en un problema para la industria juguetera china, incluso para otro grupo de fabricantes de Shantou, ciudad situada a unos 305 kilómetros al noreste de Hong Kong, que produce un tercio de los juguetes del mundo.

    Diez días después de que empezara la guerra, el 28 de febrero, la Asociación del Juguete de Shantou Chenghai advirtió del “acaparamiento y el pánico”, al dispararse los precios del plástico.

    Murphy Zhao y Ruoxin Zhang colaboraron con reportería e investigación.

    Murphy Zhao y Ruoxin Zhang colaboraron con reportería e investigación.

  • Trump no está satisfecho con el plan de Irán para reabrir el estrecho de Ormuz

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    La propuesta pedía a EE. UU. poner fin a su bloqueo naval, pero habría dejado de lado las cuestiones sobre el programa nuclear iraní, según funcionarios.

    El presidente Donald Trump ha dicho a sus asesores que no está satisfecho con la propuesta más reciente de Irán para reabrir el estrecho de Ormuz y poner fin a la guerra, según varias personas informadas de las conversaciones que se llevaron a cabo el lunes en la Sala de Crisis de la Casa Blanca.

    La propuesta también pedía a Estados Unidos que pusiera fin a su bloqueo naval, pero habría dejado de lado las cuestiones sobre qué hacer con el programa nuclear iraní, según funcionarios estadounidenses e iraníes familiarizados con los detalles de las negociaciones.

    Irán ha rechazado en repetidas ocasiones las propuestas estadounidenses de suspender su programa nuclear y entregar sus reservas de uranio altamente enriquecido.

    No está claro por qué Trump no está satisfecho con la propuesta, pero ha insistido repetidamente en que Irán no puede tener armas nucleares. Un funcionario estadounidense también dijo que aceptar la propuesta podría interpretarse como negarle una victoria a Trump.

    La Casa Blanca declinó hacer comentarios sobre el razonamiento de Trump, pero los funcionarios señalaron que continuarían las conversaciones sobre la guerra y los esfuerzos de enriquecimiento de Teherán.

    “Estados Unidos no va a negociar a través de la prensa: hemos sido claros sobre nuestras líneas rojas y el presidente solo llegará a un acuerdo que sea bueno para el pueblo estadounidense y para el mundo”, dijo en un comunicado Olivia Wales, vocera de la Casa Blanca.

    La propuesta de Irán de abrir el estrecho ha sido objeto de un intenso debate al interior del gobierno sobre si Estados Unidos o Irán tienen más influencia, y qué país está en mejores condiciones de soportar las dificultades económicas que ha creado el cierre de la vía navegable.

    Trump revisó la propuesta con sus asesores el lunes, después de que el ministro de Asuntos Exteriores de Irán, Abbas Araghchi, la entregó a Pakistán el domingo. Trump rechazó otra propuesta de Irán la semana pasada y suspendió una ronda de conversaciones de paz en Islamabad durante el fin de semana.

    Funcionarios estadounidenses afirman que los dirigentes iraníes no han autorizado a sus negociadores a hacer concesiones sobre el acuerdo nuclear, lo que frustra cualquier intento de forjar un compromiso o un acuerdo de paz.

    Trump ha expresado su frustración con Irán y su incapacidad para negociar con su gobierno.

    “¡A Irán le está costando mucho averiguar quién es su líder! ¡Simplemente no lo saben!”, escribió Trump en Truth Social el jueves. “¡Las luchas internas entre los ‘de línea dura’, que han estado perdiendo MUY MAL en el campo de batalla, y los ‘moderados’, que no son nada moderados (¡pero están ganando respeto!), son LOCAS!”.

    Retrasar las conversaciones nucleares podría haber sido una forma de alcanzar un acuerdo rápido para aliviar la presión sobre los mercados energéticos y financieros mundiales. Pero cualquier decisión de interrumpir las conversaciones nucleares, aunque fuera temporalmente, sería una señal de que la guerra no había logrado un objetivo importante: aumentar la presión sobre Teherán para que llegara a un acuerdo sobre su programa de enriquecimiento.

    Las conversaciones que se dedicaran a la reapertura del estrecho también serían tensas. El bloqueo estadounidense ha intentado cortar la capacidad de Irán de exportar petróleo. Pero las amenazas iraníes de atacar a los barcos que no paguen el peaje han reducido drásticamente el resto del tráfico petrolero.

    Los funcionarios iraníes han insistido en que cualquier acuerdo para abrir el estrecho debe permitirles seguir imponiendo un impuesto o tasa a los barcos que lo transiten. Históricamente, Estados Unidos se ha opuesto a cualquier restricción de este tipo a la libertad de navegación en vías fluviales o estrechos internacionales, pero el gobierno de Trump ha enviado mensajes contradictorios.

    En el meollo del debate sobre si aceptar la propuesta iraní estaban las discusiones en el gobierno de Trump sobre la cuestión de la influencia económica y qué operaciones militares estadounidenses adicionales serían necesarias para lograr que Teherán hiciera concesiones significativas en las negociaciones, según funcionarios estadounidenses.

    Algunos funcionarios del gobierno creen que continuar el bloqueo durante dos meses más causaría un daño significativo a largo plazo a la industria energética de Teherán. Los pozos de petróleo no pueden encenderse y apagarse, y sufrirían daños si se vieran obligados a cerrar, lo que conllevaría costosas reparaciones. Irán, argumentan estos funcionarios, llegará a un acuerdo para evitar estos problemas a largo plazo.

    Pero otros miembros del gobierno han afirmado que la evaluación es errónea, y han señalado que las posiciones de Irán se han endurecido y que el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica solo ha consolidado su control del poder.

    El gobierno estadounidense ha tomado en cuenta que los negociadores iraníes no han sido autorizados –ni por el líder supremo ni por altos cargos de la Guardia Revolucionaria– a hacer concesiones sobre el programa nuclear. Sin una reanudación de la acción militar, hay pocas razones para pensar que la postura iraní vaya a cambiar.

    Incluso si se reanudaran los bombardeos, hay pocas pruebas de que eso alteraría el proceso de toma de decisiones de Irán.

    Algunos funcionarios del gobierno de Estados Unidos se han mostrado escépticos respecto a que Irán esté dispuesto a hacer concesiones y afirman que llegar a un acuerdo para abrir el estrecho es la mejor forma de avanzar.

    Farnaz Fassihi colaboró con reportería desde Nueva York.

    Tyler Pager es corresponsal del Times en la Casa Blanca y reporta sobre el presidente Trump y su gobierno.

    Julian E. Barnes cubre las noticias relacionadas con las agencias de inteligencia estadounidenses y los asuntos de seguridad internacional para el Times. Lleva más de dos décadas reportando sobre temas de seguridad.

    Farnaz Fassihi colaboró con reportería desde Nueva York.

  • El presidente y la primera dama de EE. UU. exigen a la ABC que despida a Jimmy Kimmel por un chiste

    El presidente y la primera dama de EE. UU. exigen a la ABC que despida a Jimmy Kimmel por un chiste

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    La broma dirigida a Melania Trump se grabó dos días antes de la cena de corresponsales de la Casa Blanca, en la que un hombre armado intentó asaltar la gala de la prensa.

    El presidente Donald Trump y la primera dama Melania Trump exigieron el lunes, en sendas publicaciones en las redes sociales, que la cadena ABC retirara de sus emisiones al comediante Jimmy Kimmel por un segmento relacionado con la cena de corresponsales de la Casa Blanca, emitido dos días antes de que esta tuviera lugar.

    Kimmel, quien tiene un largo historial de enfrentamientos con el presidente, se había imaginado a sí mismo como presentador de la cena. “Por supuesto, nuestra primera dama, Melania, está aquí”, dijo el jueves por la noche. Luego, fingiendo dirigirse a ella, la llamó “tan hermosa” y añadió: “Señora Trump, tiene un brillo como el de una futura viuda”. Hizo bromas sobre la edad y la salud de Donald Trump.

    Esto ocurrió antes de que un hombre armado traspasara el perímetro de seguridad del Washington Hilton mientras el presidente y la primera dama se encontraban dentro el sábado.

    En su publicación en las redes sociales del lunes por la tarde, Donald Trump describió la broma del comediante como “realmente impactante” y “algo totalmente inaceptable”. Terminó su mensaje “Jimmy Kimmel debería ser despedido inmediatamente por Disney y ABC”.

    La primera dama había publicado sobre Kimmel unas horas antes.

    “Su monólogo sobre mi familia no es comedia”, escribió Melania Trump. “Sus palabras son corrosivas y agravan la enfermedad política de Estados Unidos”. Calificó a Kimmel de “cobarde” que “no debería tener la oportunidad de entrar en nuestros hogares cada noche para propagar el odio”. Dijo que “se esconde detrás de ABC porque sabe que la cadena seguirá encubriéndolo para protegerlo”.

    “Ya basta”, escribió. “Es hora de que la ABC adopte una postura”.

    La secretaria de prensa de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, también citó el comentario de Kimmel en su sesión informativa del lunes por la tarde. “Este tipo de retórica sobre el presidente, la primera dama y sus partidarios es totalmente desquiciada”, dijo. “Es increíble que el pueblo estadounidense la consuma noche tras noche tras noche”.

    Los representantes de Kimmel y de ABC no respondieron a las solicitudes de comentarios.

    El reclamo de la Casa Blanca del lunes fue el ejemplo más reciente de un presidente que ha hecho comentarios incendiarios sobre cuestiones de vida o muerte, definiendo así el tipo de discurso que considera aceptable en Estados Unidos. Recientemente, se regodeó con la muerte de Robert S. Mueller III –“¡Bien, me alegro de que haya muerto!”– y aprovechó el asesinato del director de Hollywood Rob Reiner y su esposa, a manos de su propio hijo, para sugerir que el “síndrome de enajenación de Trump” podría haber sido el responsable.

    La controversia sobre un chiste contado acerca de una cena destinada a honrar la primera enmienda seguramente reavivará una lucha sobre la censura entre Trump y Kimmel que estalló el otoño pasado. En septiembre, la cadena ABC retiró temporalmente del aire el programa nocturno de Kimmel tras un revuelo conservador por la forma en que describió la política del hombre acusado de disparar al activista de derecha Charlie Kirk.

    La cadena no explicó inicialmente su decisión, pero esta se produjo tras la presión política del gobierno de Trump. En aquel momento, Trump calificó la decisión de “Gran Noticia para Estados Unidos” y más tarde dijo que las cadenas cuyos presentadores lo critican deberían perder su derecho a emitir.

    Kimmel no tardó en volver al aire, y desde entonces ha asumido con gusto su papel de bête noire, o pesadilla, de la familia Trump.

    En su aparición del jueves, Kimmel también imitó a Jeffrey Epstein presentando a Melania Trump a su futuro esposo. Esa frase en particular probablemente enfureció a la primera dama; a principios de mes, sorprendió a la Casa Blanca al convocar una comparecencia sorpresa ante la prensa para desmentir los rumores de que Epstein, el financiero fallecido, había sido quien le presentó a Donald Trump. El presidente dijo más tarde que a su esposa le parecía “muy insultante” que se difundiera esa historia.

    Pero fue la referencia a la “viuda” de Kimmel lo que el presidente y su secretario de prensa citaron el lunes.

    Tras el tiroteo del sábado, Donald Trump dijo que toda la experiencia del Hilton de Washington había sido “bastante traumática” para su esposa. Se zambulló debajo de una mesa y parecía afligida mientras permanecía en la sala de prensa de la Casa Blanca junto a los principales miembros del gobierno durante la rueda de prensa nocturna del presidente.

    El domingo, el presidente apareció en el programa 60 Minutes y habló de lo que sintió cuando él y su esposa “se tiraron al suelo”.

    “Bueno, mi pensamiento fue: ‘Sabes, ya he pasado por esto antes un par de veces’, y ella no, hasta este punto”, dijo. “Lo entendió. Sabía lo que estaba pasando. Escuchó”.

    Shawn McCreesh es un reportero del Times para la Casa Blanca que cubre el gobierno de Trump.

  • ¿Qué es el Estatus de Protección Temporal?

    ¿Qué es el Estatus de Protección Temporal?

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    Diseñado para ayudar a las personas procedentes de países con problemas a permanecer y trabajar en Estados Unidos, el programa humanitario ha estado bajo la mira del gobierno de Trump.

    El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, está intentando reducir la migración de varias maneras. Una es reforzar la seguridad fronteriza. Otra es detener y deportar a los migrantes indocumentados que ya están en el país. Y otra es poner fin a un programa humanitario, el Estatus de Protección Temporal (TPS, por su sigla en inglés), cuyo objetivo es permitir a las personas procedentes de países con problemas permanecer en Estados Unidos hasta que sus países de origen sean seguros.

    Desde el año pasado, el gobierno de Trump ha puesto fin a la designación del TPS para 13 países, lo que ha provocado varias demandas de grupos que impugnan dichas supresiones. La cuestión ha llegado ahora a la Corte Suprema, que escuchará los argumentos el miércoles en casos relacionados con Siria y Haití, y se espera que emita una decisión antes de julio.

    El resultado podría tener implicaciones de gran alcance para el programa y para los beneficiarios del TPS de una decena de otros países.

    Esto es lo que hay que saber sobre el estatuto especial.

    ¿Cuál es la finalidad del TPS?

    El Congreso lo estableció como parte de la Ley de Inmigración de 1990, promulgada por el presidente George Bush.

    El programa tenía por objeto conceder una prórroga temporal de la deportación a los extranjeros que se encontraban en Estados Unidos y para quienes no era seguro regresar a sus países debido a un conflicto armado, una catástrofe natural u otra crisis extraordinaria.

    Tanto los gobiernos republicanos como los demócratas han otorgado numerosas protecciones bajo el TPS. El primer país que recibió esta designación fue El Salvador en 1990, cuando estaba sumido en una guerra civil. Los beneficiarios pueden solicitar un permiso de trabajo. El TPS no ofrece una vía hacia la residencia permanente legal, conocida como green card.

    ¿Cómo funciona el programa?

    El secretario de Seguridad Nacional determina si se designa a un país para el TPS. Si se designa, los nacionales reciben protección durante seis, 12 o 18 meses. El secretario consulta a las agencias, incluido el Departamento de Estado, sobre las condiciones del país en cuestión para decidir si concede (o renueva) la designación. Si se pone fin al TPS de un país, los beneficiarios pierden la protección legal y deben abandonar Estados Unidos al final del periodo cubierto.

    Las identidades de los beneficiarios y sus direcciones iniciales son conocidas por las autoridades de inmigración, ya que los beneficiarios deben presentar sus nombres, direcciones y huellas dactilares, además de pagar tasas, para obtener el estatus y el permiso de trabajo.

    ¿Qué países tienen TPS?

    El año pasado había en Estados Unidos unos 1,3 millones de personas de 17 países con TPS. El gobierno de Trump ha intentado poner fin a la protección de alrededor de un millón de personas procedentes de 13 de esos países.

    [El gráfico a continuación muestra, en amarillo, la cantidad de personas de cada nacionalidad que continúan teniendo protección mientras sus casos se resuelven en la corte. En rojo se muestran las personas cuya protección ha sido revocada. En azul están quienes siguen protegidos y no han sido objetivo del gobierno].

    ¿Cuál es el debate sobre el programa?

    Los críticos del programa han señalado que un programa diseñado para ofrecer protección temporal ha permitido a cientos de miles de personas permanecer en Estados Unidos indefinidamente.

    Por ejemplo, unos 170.000 salvadoreños viven y trabajan actualmente legalmente en Estados Unidos en virtud del TPS. Algunos llevan en el país con ese estatus desde la designación inicial de El Salvador en 1990. Otros se beneficiaron de una segunda designación, después de que dos devastadores terremotos asolaron su país en 2001.

    En concreto, el gobierno de Trump ha calificado el TPS de “amnistía” porque muchos beneficiarios cruzaron la frontera de forma ilegal. Para poder acogerse al TPS solo es necesario estar presente en Estados Unidos en el momento de la designación de su país de origen, por lo que incluso quienes carecen de estatus legal pueden recibir protección.

    ¿Qué ha hecho Trump con el TPS?

    El primer gobierno de Trump intentó poner fin al TPS para El Salvador, Haití y Sudán, entre otros países. Dijo que las condiciones originales ya no existían. Pero las cancelaciones, que habrían afectado a unas 400.000 personas, fueron suspendidas por los tribunales.

    Tras la toma de posesión de Joe Biden, su gobierno amplió las protecciones del TPS. Añadió nuevos países en crisis, como Venezuela, Ucrania y Afganistán, y reasignó a otros, como Haití y Sudán, lo que permitió a los recién llegados solicitarlo por primera vez.

    En su segundo mandato, Trump ha retirado la protección a unas 600.000 personas procedentes de Venezuela, Honduras, Afganistán, Nepal y Camerún, tras la confirmación de las suspensiones por los tribunales. Miles de esas personas han sido detenidas y deportadas, y otras se han autodeportado, según abogados especializados en migración.

    La Corte Suprema decidirá si el gobierno puede poner fin a las designaciones de Haití y Siria, que protegen a unos 350.000 y 6000 beneficiarios del TPS, respectivamente.

    El gobierno ha argumentado que no es de interés nacional mantener el estatus de esos países y que la ley otorga al secretario de Seguridad Nacional la autoridad para poner fin a las designaciones del TPS sin revisión judicial.

    Los abogados de los demandantes sostienen que el gobierno ha infringido los procedimientos obligatorios para evaluar las condiciones de los países, alegando que las rescisiones se basaban en consideraciones políticas y, en el caso de Haití, en animadversión racial.

    Haití fue designado por primera vez para el TPS en 2010, tras un devastador terremoto. El gobierno de Biden concedió el estatuto por última vez en 2021, tras el asesinato del último presidente electo del país. Desde entonces, Haití ha seguido luchando contra la violencia de las pandillas y la inestabilidad política y económica.

    Algunos beneficiarios del TPS han solicitado asilo con la esperanza de permanecer en Estados Unidos si pierden el estatus. Sin embargo, el camino hacia el asilo es difícil, y los solicitantes deben presentar la solicitud en el plazo de un año desde su llegada.

    Miriam Jordan reporta sobre personas migrantes y su impacto en la demografía, la sociedad y la economía de Estados Unidos desde la perspectiva de base.

    Christina Morales es reportera nacional del Times.

    Jazmine Ulloa es una reportera de temas de Estados Unidos que cubre migración para el Times.

    Allison McCann es una reportera y editora gráfica del Times que cubre la inmigración.

  • El superyate ruso vinculado a un aliado de Putin que navegó por el estrecho de Ormuz a pesar del bloqueo

    El superyate ruso vinculado a un aliado de Putin que navegó por el estrecho de Ormuz a pesar del bloqueo

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    El superyate de 142m Nord —vinculado al oligarca ruso sancionado Alexey Mordashov— aparece atracado en Hong Kong en esta foto de archivo

    Reuters
    El lujoso yate de múltiples cubiertas, valorado en más de US$500 millones, navegó a través de la vía marítima del Golfo durante el fin de semana.

    Un superyate vinculado con uno de los aliados clave del presidente de Rusia, Vladimir Putin, navegó el fin de semana por el estrecho de Ormuz, a pesar del continuo bloqueo de esta crítica vía marina.

    La lujosa embarcación de 142m de eslora y múltiples cubiertas, llamada Nord, está vinculada con el sancionado multimillonario ruso Alexei Mordashov. Navegó desde Dubái hasta Muscat, en Omán, durante el fin de semana; una de las pocas naves privadas que han transitado por el estrecho en meses recientes.

    Esta semana, Irán sostuvo conversaciones de alto nivel con Rusia mientras continúa el impase con EE.UU. sobre la reapertura del estrecho.

    Aproximadamente una quinta parte de los suministros globales de petróleo y gas natural licuado (GNL) pasan normalmente por esta vía marítima.

    Una foto de cabeza y hombros de Alexei Mordashov. Tiene el pelo castaño oscuro y lleva un traje azul marino, camisa blanca y corbata azul. Foto: marzo de 2026

    Getty Images
    Con una fortuna estimada en unos US$37.000 millones, Mordashov es el ciudadano ruso más rico en la lista de la revista financiera Forbes.

    Mordashov, que tiene vínculos estrechos con Putin, no figura como el dueño formal de la embarcación de bandera rusa. Sin embargo, los archivos del Nord indican que estaba registrado a nombre de una empresa de su esposa en 2022.

    El Nord, que tiene un costo estimado en más de US$500 millones, zarpó de Dubái el viernes en la noche y atracó en Al Mouj -una marina en la capital de Omán- el domingo en la mañana, según los datos de la plataforma Marine Traffic.

    La ruta detectada por la plataforma ha sido usada por las embarcaciones que cruzan bajo un acuerdo con Irán.

    No está claro si Nord obtuvo el permiso de Irán para navegar a través de esa ruta.

    Mordashov acumuló su riqueza principalmente a través de su compañía siderúrgica y minera Severstal, la más grande de Rusia.

    Con una fortuna estimada en unos US$37.000 millones, es el ciudadano ruso más rico, según la lista de la revista financiera estadounidense Forbes.

    Mapa de la región del Estrecho de Ormuz que muestra Irán, los Emiratos Árabes Unidos y Omán. Una línea roja marcada como "ruta del superyate ruso" va desde Dubái, atravesando el estrecho de Ormuz, hasta Muscat, en el golfo de Omán. Las zonas sombreadas indican aguas territoriales iraníes, y una línea discontinua marca una "línea de bloqueo estadounidense" que afecta a los barcos que viajan hacia o desde la costa iraní en el Golfo. Un pequeño mapa insertado localiza la región globalmente.

    BBC

    Irán ha restringido severamente el paso naviero por el estrecho de Ormuz en respuesta a los ataques de EE.UU. e Israel que empezaron el 28 de febrero.

    A principios de este mes, Teherán advirtió que cualquier embarcación que se acercara al estrecho estaría interceptada.

    Estados Unidos anunció que sus fuerzas interceptarían u obligarían a retroceder a las embarcaciones que navegaran desde o hacia puertos iraníes.

    La ruta del Nord que muestra el sitio especializado Marine Traffic no indica que el yate atracó en Irán.

    El Comando Central de EE.UU. (Centcom) define el inicio de la línea de bloqueo más al este de la última ubicación reportada de la embarcación.

    El tráfico marítimo por el canal del Golfo se encuentra actualmente en una fracción de los niveles anteriores a la guerra.

    El conflicto ha contribuido a un alza pronunciada en los precios del petróleo, con el precio de referencia Brent alcanzando US$109 por barril, el lunes.

    El yate Nord cuenta con una piscina, un submarino y un helipuerto, según los detalles de la revista especializada Superyatch Times.

    Mordashov ha sido objeto de sanciones de las naciones occidentales, incluyendo Reino Unido, EE.UU. y la Unión Europea desde que Rusia lanzó una invasión a gran escala a Ucrania en 2022.

    En ocasiones anteriores, Hong Kong y las Maldivas se abstuvieron de interceptar el Nord a pesar de los llamados de las naciones occidentales de confiscar los bienes del multimillonario.

    En marzo de 2022, uno de los botes más pequeños de Mordashov, Lady M de 65m de eslora, fue incautado por la policía de Italia en el puerto de Imperia.

    Varias embarcaciones de oligarcas rusos han sido decomisadas o se les ha negado entrada a los puertos europeos bajo las sanciones relacionadas a la continua invasión rusa de Ucrania.

    Eso ha motivado el traslado de esas embarcaciones a regiones alrededor del mundo que son consideradas fuera del alcance de las sanciones, incluyendo puertos en Medio Oriente y Asia.

    Mientras que las negociaciones de una paz duradera con Estados Unidos siguen estancadas, Teherán concentró sus esfuerzos diplomáticos esta semana en cimentar la relación con su aliado Rusia.

    Putin recibió a una delegación iraní en San Petersburgo el lunes, donde el ministro de Exteriores iraní, Abbas Araghchi, elogió la “relación estratégica” de ambos países.

    El presidente ruso le manifestó a Araghchi que el pueblo iraní estaba “luchando valerosamente” por su soberanía frente a la presión de EE.UU. e Israel, reportó la agencia estatal rusa Tass.

    Araghchi compartió fotos en X que lo muestran sonriendo y dándose la mano con Putin y su homólogo ruso, Sergei Lavrov.

    “Los eventos recientes son evidencia de la profundidad y fortaleza de nuestra asociación estratégica”, escribió en la red social.

    “A medida que nuestra relación continúa creciendo, estamos agradecidos con la solidaridad y recibimos con beneplácito el apoyo de Rusia para la diplomacia”.

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    BBC

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  • Emiratos Árabes Unidos abandonará el poderoso cartel petrolero de la OPEP

    Emiratos Árabes Unidos abandonará el poderoso cartel petrolero de la OPEP

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    Emiratos Árabes Unidos (EAU) abandonará el próximo mes el grupo de grandes naciones exportadoras de petróleo OPEP, tras casi 60 años.

    El país anunció este martes que su decisión le ayudaría a satisfacer la creciente demanda mundial de energía a largo plazo, luego de haber realizado inversiones recientes para aumentar su capacidad de producción.

    El ministro de Energía de la nación del Golfo afirmó que, al convertirse en un país sin obligaciones vinculantes respecto al grupo, gozará de una mayor flexibilidad.

    La organización de Países Exportadores de Petróleo, OPEP, fue creada en 1960 por cinco países -Irán, Irak, Kuwait, Arabia Saudita y Venezuela- con el fin de defender los intereses de los principales exportadores de petróleo mediante la coordinación de la producción, asegurando así ingresos estables para sus miembros.

    El número de países que integran el grupo ha fluctuado a lo largo de los años. Sin embargo, además de los cinco miembros fundadores, actualmente también incluye a Argelia, Guinea Ecuatorial, Gabón, Libia, Nigeria y República del Congo.

    Emiratos Árabes Unidos se unió en 1967, y su salida dejará a la asociación con 11 miembros. Además, existen otros 10 miembros ajenos a la OPEP dentro de la alianza más amplia conocida como OPEP+.

    La salida de EAU representa una victoria significativa para el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien ha criticado duramente a la OPEP por “estafar al resto del mundo”.

    “El principio del fin”

    Saul Kavonic, jefe de investigación energética en MST Financial, afirmó que este hecho marca “el principio del fin” para la alianza.

    “Con la salida de Emiratos Árabes Unidos, la OPEP pierde cerca del 15% de su capacidad y a uno de sus miembros más disciplinados”.

    La decisión del país se produce en un momento en que el Banco Mundial ha advertido que la guerra en Oriente Medio ha provocado la mayor pérdida de suministro de petróleo de la que se tiene registro.

    Como consecuencia, se prevé que los precios de la energía aumenten en promedio cerca de un 25% este año, señaló la institución. Por otro lado, podrían transcurrir hasta seis meses antes de que el tráfico marítimo a través del estratégico estrecho de Ormuz retome sus niveles anteriores al conflicto.

    “Las personas más pobres -aquellas que destinan la mayor parte de sus ingresos a la compra de alimentos y combustibles- serán las más afectadas”, declaró Indermit Gill, economista jefe del Banco Mundial.

    La decisión EAU de abandonar la OPEP no tendrá un impacto inmediato en el suministro energético mundial -debido al cierre actual del estrecho de Ormuz-, pero podría propiciar un incremento en la producción a largo plazo.

    Según economistas, el país ha realizado cuantiosas inversiones para potenciar su capacidad de producción y lleva mucho tiempo deseando aumentar su extracción de petróleo.

    Presidente de Emiratos Árabes Unidos, Muhammad bin Zayed Al Nahyan, sentado.

    Getty Images
    El anuncio del gobierno dirigido por Muhammad bin Zayed Al Nahyan, puede reconfigurar los mercados mundiales de crudo.

    David Oxley, economista jefe especializado en clima y materias primas de Capital Economics, señaló que esta salida podría derivar en precios del petróleo más bajos, pero también en una mayor volatilidad en el mercado durante las próximas décadas.

    Añadió que, si bien EAU constituye un actor de menor envergadura, las repercusiones podrían ser mayúsculas si otros miembros deciden abandonar el grupo, o si países como Rusia y Arabia Saudita optan por intensificar su producción.

    Carole Nakhle, directora ejecutiva de Crystol Energy y secretaria general del Club Árabe de la Energía, declaró a la BBC que la decisión de los EAU “se ha estado gestando desde hace mucho tiempo”.

    “Abu Dabi ha buscado un ambicioso crecimiento de su capacidad de producción. Sin embargo, a menudo se ha sentido limitada por las cuotas del grupo, especialmente ante el cumplimiento desigual por parte de algunos miembros”, afirmó.

    Nakhle añadió que es probable que las acciones de Irán como miembro de la OPEP, hayan reforzado la decisión de EAU.

    Según las últimas cifras de la OPEP, Emiratos Árabes Unidos produjo 2,9 millones de barriles de petróleo al día en 2024.

    Arabia Saudita, líder “de facto” de la OPEP, produjo nueve millones de barriles de petróleo.

    “A Arabia Saudita le resultará difícil mantener la cohesión del resto de la OPEP y, en la práctica, tendrá que asumir por sí sola la mayor parte de la carga en lo que respecta al cumplimiento interno y la gestión del mercado”, señaló Kavonic, agregando que otros miembros de la OPEP podrían seguir el mismo camino.

    “Esto representa una reconfiguración geopolítica fundamental de Oriente Medio y de los mercados petroleros”, concluyó.

    En la imagen aparecen buques comerciales frente a las costas de Dubai el 11 de marzo de 2026.

    Getty Images
    Emiratos Árabes Unidos produjo 2,9 millones de barriles de petróleo al día en 2024.
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    BBC

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  • Little Los Ángeles, el barrio en CDMX donde mexicanos deportados de EE.UU. comienzan en un país que apenas conocen

    Little Los Ángeles, el barrio en CDMX donde mexicanos deportados de EE.UU. comienzan en un país que apenas conocen

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    Hombre con los brazos cruzados junto a una pared cubierta de carteles, en una acera urbana con palmeras y peatones al fondo.

    Marcos González Díaz
    Iván Porras vivió dos tercios de su vida en Estados Unidos.

    “Nací en México, pero he crecido la mayor parte de mi vida en Estados Unidos. Al ser deportado de vuelta, me siento que no soy ni de aquí ni de allá”.

    Iván Porras, un fotógrafo y músico mexicano de 33 años, vivió dos tercios de su vida en Nevada y California. Allí llegó siendo un niño y allí permaneció hasta su expulsión el año pasado.

    Ese sentimiento de no pertenecer plenamente a ninguno de los dos países es compartido por decenas de miles de personas indocumentadas que están retornando —por voluntad propia o, en su gran mayoría, a la fuerza tras ser detenidas en el marco de la agresiva política migratoria del actual gobierno de Donald Trump— a un México que apenas recuerdan.

    Sin embargo, muchos de ellos han encontrado un pequeño refugio en el corazón de la capital mexicana que, de alguna manera, mezcla elementos de las culturas de ambos lugares y que les ayuda a sentirse más comprendidos al entrar en contacto con una gran comunidad que pasó por una experiencia similar.

    Se llama Little L.A. (“el pequeño Los Ángeles”) y se encuentra en la colonia Tabacalera de Ciudad de México, un barrio que a algunos le recuerda a la ciudad californiana por la numerosa presencia de palmeras.

    Vista de Little L.A., con sus características palmeras y el Monumento a la Revolución como epicentro.

    Marcos González Díaz
    El Monumento a la Revolución, detrás del autobús, es el símbolo principal de Little L.A.

    A esta zona fue llegando en los últimos años un gran número de mexicanos deportados desde ese estado de EE.UU. atraídos por la existencia de varios call centers, donde su capacidad para hablar inglés y español los hace buenos candidatos para encontrar trabajo como operadores telefónicos.

    Hoy, es habitual encontrar a muchos de ellos reunirse en Little L.A. tras su jornada laboral, hablando spanglish y saltando cómodamente de un idioma a otro en bares donde se anuncian en inglés snacks & beers y que combinan en sus menús comida típica de ambos países.

    “En este barrio de Little L.A. he conocido a muchos deportados que llevan rato ya aquí en México. Compartimos la misma experiencia, los mismos struggles (luchas) y podemos comunicarnos en inglés. Eso ayuda mucho, porque ya no te sientes solo ni aislado del resto del país”, destaca Porras.

    El epicentro de este pequeño Los Ángeles mexicano es el emblemático Monumento a la Revolución, una obra que en su momento comenzó a construirse con la idea de convertirse en el Palacio Legislativo del país.

    “Para nosotros, (el monumento) es importante porque estaba pensado para ser algo completamente diferente. Es fundamental recordar que a veces empezamos nuestras historias en otros lugares, como muchos de nuestros hermanos repatriados, pero eso no significa que sea el fin, sino que es el comienzo de algo nuevo”, le dice a BBC Mundo Shunaxy Estrada, directora de voluntarios en México de New Comienzos.

    Mujer de pie en una plaza amplia frente al Monumento a la Revolución, con edificios urbanos al fondo y cielo despejado.

    Marcos González Díaz
    Shunaxy Estrada dirige a los voluntarios en México de New Comienzos.

    Esta organización, que ayuda a migrantes que regresan a México con apoyo legal, psicológico y de búsqueda de empleo, entre otros, ha sido determinante en el auge de Little L.A.

    “Al tener un lugar donde vincularse y sentirse identificados, es nuestra manera de tomarles de la mano y decirles que no están solos”, afirma.

    Cocinó para Trump y su gobierno lo acabó deportando

    En el mismo Little L.A. se encuentra el albergue Casa de los Amigos. Su director, Miguel Ángel Lomelí, recuerda todos los preparativos que hicieron durante el año pasado ante la previsión de que Trump cumpliera su promesa de realizar deportaciones masivas y tuvieran que acoger a más connacionales en el centro.

    Sin embargo, “no hemos tenido muchas personas mexicanas deportadas, más bien ha sido gente que ya no pudieron pasar (a EE.UU.) a cumplir el sueño americano, sobre todo desde países de Centroamérica”, le dice a BBC Mundo.

    La mayoría de deportados —que solo el año pasado superaron los 160.000, según cifras del gobierno de México— viajan a sus estados natales tras regresar a su país. Algunos, sin embargo, no lo lograron: al menos 15 mexicanos han muerto bajo custodia del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas estadounidense (ICE, por sus siglas en inglés) y en operativos antiinmigración desde el regreso del republicano a la Casa Blanca el año pasado.

    Erick Flores, un mexicano de 56 años que pasó las dos últimas décadas trabajando como chef en la ciudad de Nueva York, recuerda las duras condiciones a las que las autoridades migratorias lo sometieron en EE.UU. tras detenerlo mientras paseaba por la calle a finales del año pasado.

    Hombre con delantal trabajando en una cocina industrial, usando pinzas frente a una parrilla con comida, rodeado de equipos de metal.

    Cortesía
    Erick Flores trabajando como chef en Nueva York.

    “Nos tenían en instalaciones del ICE, sobre una colchoneta, con luz durante 24 horas y como a 5ºC. En uno de los centros, nos traían la comida y nos la tiraban diciéndonos en inglés: ‘Coman, perros’”, le cuenta a BBC Mundo mientras pasea por Little L.A.

    Pasó por cuatro centros en Texas hasta que, 26 días después de ser detenido, llegó a Ciudad de México. “Cuando recién llegué, yo estaba traumado. Perdí casi seis kilos”.

    Flores volvió de EE.UU. con una llamativa anécdota. En 2015, antes de que Trump ganara su primera presidencia, tuvo la oportunidad de cocinar para el republicano mientras trabajaba en un puesto de venta de comida para oficinas corporativas

    “Yo le hice una ensalada a Donald Trump. Algo bien curioso es que, diez años después, él me deporta”, dice mientras subraya que lo “admiraba” en su faceta de empresario previa a que se adentrara en política. “El cambio que hubo en él, solo él lo sabe”.

    Terraza de restaurante en la acera con mesas y sillas bajo sombrillas rojas, frente a una fachada urbana con letreros.

    Marcos González Díaz
    Algunos restaurantes en Little L.A., donde se reúnen muchos mexicanos deportados, tienen letreros y cartas con partes en inglés.

    Recientemente, Flores pudo reunirse en México con su esposa y los tres hijos que había dejado cuando aún eran niños. 20 años después de verlos por última vez, se encontró a unos adultos que, asegura, comprendieron que su larga ausencia fue un sacrificio que hizo para poder darles una buena vida.

    “Cuando firmé mi deportación, hice un balance. EE.UU. me dio mucho, pero yo también le di mucho a EE.UU. tras 20 años pagando impuestos y contribuyendo a su economía. Estamos a mano. Y soy afortunado porque regresé vivo: hay muchos que ni siquiera lo cuentan”, reflexiona.

    Discriminación, barrera idiomática y estigmatización como desafíos

    Algo muy parecido piensa Issac Hernández, un mexicano de 29 años que llegó a California cuando apenas tenía 7 y que fue deportado, en su caso, durante el primer mandato de Trump.

    El proceso de deportación “te quita la humanidad”, afirma rotundo. Sin embargo, su expulsión expedita se resolvió en poco más de un día, por lo que reconoce que casi se siente afortunado de haber pasado por el proceso entonces, y no durante el actual gobierno.

    “Si cuento lo feo que yo sentí solo en un día… ahora veo las noticias y lo siento por quienes lo están pasando, porque es peor. La violencia de este grupo, de agarrar a personas a diestra y siniestra, sin preguntar ni ver si tienen antecedentes… No me puedo quejar de lo que yo pasé, viendo esas imágenes por las que nadie debería pasar”, insiste.

    Hernández relata su historia tras acabar su jornada laboral en un call center de Little L.A. Cuenta con orgullo que este trabajo le ha permitido ser propietario de su propio hogar en México, lo que en EE.UU. “habría sido difícil”. Sin embargo, reiniciar su vida en México y “comenzar de cero” también lo fue.

    “No me podía comunicar poque al inicio se me dificultaba el español. Me oían hablar inglés, y decían ‘es un pochito [como se llama a los mexicanos que adoptan costumbres de estadounidenses], es un deportado’. Lo asumen por tu habla, por tatuajes, por tu forma de vestir… y eso no ayuda para sentirte en tu propio país”, lamenta.

    Hombre con auriculares trabajando en una computadora en una oficina compartida, con otras personas usando equipos al fondo.

    Lorena Motos
    Issac Hernández trabaja en un call center.

    Y es que por si el desarraigo cultural no fuera suficiente, la barrera lingüística y la estigmatización son otros grandes desafíos a los que se enfrentan muchas de las personas que son deportadas a México.

    Danny Iniestra enfrentó una discriminación similar cuando regresó el pasado octubre a un país del que se marchó teniendo solo 6 años y del que no guardaba ningún recuerdo, pero que ya lucía con orgullo en tatuajes sobre su cuerpo que representan el Ángel de la Independencia o el slogan Made in Mexico.

    “La palabra ‘odiar’ es muy fuerte, pero… me dolía mucho porque yo no era mexicano para el mexicano: yo era pocho, gringo, güero, lo que sea. Incluso me cobraban más de lo que las cosas costaban. Entonces, si México es el país más amigable para el extranjero y el turista, ¿por qué no estamos ayudando a nuestra propia gente?”, se pregunta.

    Tras casi 20 años en EE.UU., Iniestra relató sus desafíos y cómo va integrándose poco a poco a su nueva vida en México tras años de depresión durante una entrevista para “Migrantes and Deportados Talk Spanglish”, un pódcast creado para dar voz a personas retornadas como él que también cuenta con el apoyo de New Comienzos.

    “Por todo eso, en New Comienzos reforzamos el apoyo psicológico, porque es algo sumamente importante. Imagina cuando terminas una relación con tu pareja, que ese proceso de duelo no es sencillo. Ahora multiplícalo por ‘estoy terminando toda una vida’ en EE.UU. y tengo que regresar”, compara Estrada, miembro de la organización que destaca el aumento de connacionales a los que apoyan tras el auge del fenómeno de la ‘autodeportación’ que nunca antes se había visto.

    Los mexicanos deportados tienen distintos planes de cara al futuro. Iván Porras confía en obtener un perdón migratorio para regresar en pocos años a EE.UU. y reunirse con su pareja e hija de 8 años, que también tienen ciudadanía estadounidense y a quienes puede ver de vez en cuando gracias a que cruzan la frontera con México desde El Paso, Texas.

    “Allí yo tenía una familia, cumplí muchos sueños. Las mismas metas que tenía, las tengo aquí en México y voy a trabajar todo lo posible por cumplirlas. Pero ser deportado no me las va a arruinar”, promete.

    Issac Hernández, en cambio, visualiza su futuro en México tras haber encontrado un lugar seguro en Little L.A.

    “Para mí, Little L.A. se volvió como un hogar. Me acogió, me ayudó a conseguir un empleo fijo, la comunidad me motivó a luchar por mis sueños… y es que el sueño americano se puede también conseguir aquí en México. Porque yo ahora me lo creo: que el sueño mexicano sí existe”, concluye.

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    BBC

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  • Por qué las notas de voz son tan populares en países como México, pero odiadas en otros como Reino Unido

    Por qué las notas de voz son tan populares en países como México, pero odiadas en otros como Reino Unido

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    una mujer en medio de una calle envía una nota de voz. sonrié y tiene el celular en la mano.

    Getty Images
    Los mexicanos figuran entre los defensores más acérrimos de las notas de voz.

    Un día de agosto de 2013, WhatsApp, la aplicación de mensajería ahora propiedad de Meta, hizo un anuncio. Con poca fanfarria, presentó las notas de voz, la función que permite enviar un fragmento de audio a amigos y familiares.

    “Sabemos que nada sustituye el sonido de la voz de un amigo o familiar”, declaró la compañía con entusiasmo en un comunicado de prensa.

    Trece años después, recibir un audio de 10 minutos de un amigo, contándote una compleja disputa familiar o un drama laboral, es una experiencia que algunos adoran y otros detestan.

    En lugares como India, México, Hong Kong y los Emiratos Árabes Unidos, las notas de voz están casi igualando la popularidad de los mensajes de texto como la forma preferida de comunicación electrónica.

    Por el contrario, países como Reino Unido no parecen haberse contagiado del todo de la fiebre de las notas de voz.

    Una encuesta de YouGov realizada a más de 2.300 adultos británicos, publicada este mes, reveló que, si bien las notas de voz se han popularizado ligeramente en el último año, solo el 15% se comunica mediante ellas con regularidad (es decir, varias veces por semana).

    Tanto en hombres como en mujeres, y en todos los grupos de edad, incluyendo la Generación Z, las notas de voz fueron el método de comunicación menos popular.

    Además, en 2024, YouGov descubrió que Reino Unido era el país más reacio a las notas de voz entre 17 naciones, en su mayoría ricas. Un 83% de los entrevistados afirmó que preferían los mensajes de texto a las notas de voz (y solo un 4% se declaró partidario de las notas de voz).

    Entonces, ¿por qué las notas de voz generan tanta controversia? ¿Y por qué han tenido tanto éxito en algunos países, mientras que no han logrado consolidarse en Reino Unido?

    Un impulso a la felicidad

    En 2011, investigadores de la Universidad de Wisconsin-Madison en Estados Unidos midieron cómo reaccionaban las hormonas de un grupo de niños al recibir llamadas telefónicas de sus padres, en comparación con los mensajes de texto.

    El estudio reveló que los niveles de cortisol, la hormona del estrés, disminuían al escuchar la voz de los padres en una llamada telefónica, mientras que la oxitocina, la hormona implicada en la formación de relaciones positivas y el vínculo afectivo, aumentaba.

    Si bien el estudio analizó llamadas telefónicas en lugar de notas de voz, su conclusión principal —sobre el valor de escuchar la voz de un ser querido— podría ser igualmente relevante.

    Seth Pollak, uno de los psicólogos que participó en ese estudio de 2011, afirma que vale la pena repetirlo, centrándose específicamente en las notas de voz.

    “Creo que sería interesante incluir una grabación, donde se escuche a alguien hablando, pero sin que necesariamente responda a lo que se está diciendo”, explicó.

    Según él, su “corazonada” es que una nota de voz pregrabada probablemente “tendrá menos impacto” emocional que una llamada telefónica en directo, en la que puedes responder en tiempo real a lo que estás escuchando.

    Mientras tanto, Martin Graff, psicólogo de la Universidad del Sur de Gales (Reino Unido) que investiga la comunicación en línea, afirmó que las notas de voz pueden ofrecer formas de comunicación con mayor carga emocional.

    Logo de WhatsApp en la pantalla de un teléfono

    Samuel Boivin/NurPhoto via Getty Images
    Millones de personas utilizan WhatsApp en todo el mundo, pero una de sus herramientas genera controversia.

    “Creo que posiblemente se basa en lo que antes se llamaba teoría de la riqueza de los medios”, explicó.

    “(Esto) significa que si envías ‘contenido multimedia enriquecido’ —es decir, no solo texto, sino también voz— transmites una emoción, lo que podría conducir a lo que llamamos reducción de la incertidumbre, de modo que estamos más seguros de la persona con la que hablamos”, agregó.

    No es de extrañar, entonces, que aplicaciones de citas como Bumble, Happn y Grindr hayan incorporado la función de notas de voz en los últimos años.

    Pero, ¿por qué, entonces, muchos británicos siguen mostrándose tan obstinadamente en contra de ellas?

    El país partidario de las notas de voz

    Jessica Ringrose, catedrática de sociología del University College de Londres, afirma que los británicos son quizás más reservados en sus estilos de comunicación que otras culturas.

    Según ella, las notas de voz son atractivas “si realmente te gusta hablar y tienes ese componente comunicativo y performativo en tus relaciones”, algo que, en general, no es común en la cultura británica, que suele considerarse relativamente reservada emocionalmente.

    “Sin duda, los británicos serían menos propensos a enviar notas de voz y más breves en su interacción”, aseveró, aunque admitió que “es difícil no caer en estereotipos al hablar de esto”.

    Ante la falta de datos científicos actualizados, realicé mi propia investigación (poco rigurosa). Soy británica de ascendencia india, lo que me da una perspectiva privilegiada sobre dos países con sentimientos radicalmente diferentes hacia las notas de voz.

    India es uno de los países del mundo donde las notas de voz son más apreciadas; la encuesta de YouGov de 2024 reveló que el 48% de los encuestados indios prefería recibir notas de voz o les gustaba recibirlas tanto como los mensajes de texto, en comparación con solo el 18% de la población de Reino Unido.

    Primero, pregunté a amigos —y conocidos— en Reino Unido.

    Resulta que me encantan las notas de voz. Pero sé que a mi hermana Ramya le sacan de quicio.

    “Odio las notas de voz porque son muy desequilibradas”, me dijo Ramya.

    “Para quien envía la nota de voz, es facilísimo. Solo tiene que pulsar el botón y ya puede hablar sin parar. Pero quien la recibe… tiene que prestarle toda su atención”, agregó.

    “Recibes una nota de voz de seis minutos y no sabes si te están contando que se les quemó la casa y se les murió el gato, o si simplemente están hablando de lo bien que les ha ido el día”, ilustró.

    Gyasi, un aprendiz de la Generación Z que es parte de mi equipo, me dijo que le parecían “un poco molestas”, sobre todo porque necesitas auriculares para escucharlas.

    Pero, aunque parezca contradictorio, dado que los jóvenes británicos son los que más usan notas de voz, la madre de Gyasi, Buzz, de 53 años, dijo que eran una forma práctica de posponer una llamada pendiente.

    Mientras tanto, Daniela, de 30 años, comentó: “Las notas de voz me estresan un poco, porque una vez que las abres, te obligas a escucharlas enteras”.

    Josh Parry, reportero de la BBC especializado en temas LGBT e identidad, es quizás el mayor fanático de las notas de voz que conozco. Sus mensajes a veces llegan a durar hasta 15 minutos (no, no exagero).

    “Creo que pueden aportar un contexto muy útil cuando hablas de algo; puedes discutir las cosas de una manera que quizás sea más difícil de escribir, y puedes transmitir los matices”, me dijo Josh.

    “También son muy prácticas en lugar de enviar mensajes de texto cuando paseo a los perros”, apuntó.

    Otra amiga, Naomi, diseñadora y empresaria, dijo que son útiles cuando tiene las manos ocupadas.

    “Me encanta enviar notas de voz cuando estoy ocupada… si tengo muchas cosas que hacer, si tengo a los niños cerca y estoy intentando hacer varias cosas a la vez”, afirmó.

    “Es una buena manera de estar un poco más conectada”, dijo.

    El factor idiomático

    En India, el país de mis ancestros, casi la mitad de la población prefiere las notas de voz, o al menos les gustan tanto como los mensajes de texto. Esto significa que los mensajes de voz se han convertido en una parte fundamental de la comunicación en India.

    La filial india de WhatsApp lanzó recientemente un anuncio de nueve minutos con una presentación impecable que narra la historia de una pareja ficticia de recién casados en una zona rural que se enamoran a través de mensajes de voz. En el extremo opuesto, se reporta que delincuentes optan por enviar amenazas mediante mensajes de voz.

    Algunos afirman que se debe al idioma. En culturas multilingües como la india, los mensajes de voz facilitan la mezcla de idiomas. Por ejemplo, quienes hablan “hinglish” —una mezcla fluida de hindi e inglés— pueden hacerlo con mayor naturalidad.

    Un hombre indio mira su teléfono.

    Getty Images
    India es uno de los países donde las personas tienden a usar más las notas de voz para comunicarse con redes sociales.

    Shreya, una estudiante universitaria de Pune, en el estado occidental de Maharashtra, me contó que su grupo de amigos usa principalmente mensajes de voz “porque hablamos muchos idiomas”.

    “Así que suelo alternar entre mi lengua materna, el maratí, y el inglés”, dijo.

    “He probado el teclado maratí, pero es muy complicado de usar”, añadió, y comentó que la única persona que conoce que usa el teclado maratí para escribir es su abuela.

    Namratha, de 29 años y residente de Khargar, cerca de Bombay, comentó que, dado que la gente habla varios idiomas, pero no necesariamente sabe leer y escribir en todos ellos, los mensajes de voz facilitan la comunicación.

    “Quizás yo conozca su idioma, pero ellos no conocen el mío lo suficientemente bien como para escribirlo. Puede que sepan hablarlo, pero no escribirlo”, dijo.

    Sin embargo, algunas cosas trascienden las fronteras, como la necesidad de chismorrear.

    Shreya, por ejemplo, me dijo que las notas de voz “también transmiten mejor la expresión… así que, cuando se trata de contar chismes, esperamos recibir una nota de voz”.

    El tema está poco investigado en India, aunque Kathryn Hardy, catedrática de Sociología en la Universidad Ashoka de Sonipat, aseveró que era “muy plausible” que los mensajes de voz fueran especialmente populares en las comunidades rurales y en zonas con menor alfabetización escrita.

    “Hemos visto cómo muchas tecnologías se han implantado en las comunidades rurales de forma casi instantánea, precisamente porque no exigen saber leer ni escribir”, afirmó.

    “Este parece ser el uso más obvio de las notas de voz: sortear el problema no solo de la alfabetización, sino también de la fluidez”, agregó.

    ¿Podría el idioma también ayudar a explicar la aversión británica a las notas de voz? El columnista de The Spectator, Rory Sutherland, cree que sí.

    “En realidad, tenemos un idioma bastante eficiente. En inglés, no hace falta escribir 16 letras para pedir disculpas —afirmó—, lo que hace que la comunicación escrita resulte más atractiva”.

    La diáspora

    Cabe destacar también la popularidad de los mensajes de voz en países con grandes comunidades de la diáspora. India, por ejemplo, cuenta con la mayor diáspora del mundo, con más de 35 millones de indios y personas de origen indio viviendo fuera del país y unos 2,5 millones más que se mudan al extranjero cada año.

    México, donde el 53% de la población afirma que le gustan las notas de voz, también tiene una gran comunidad de la diáspora, principalmente en EE.UU.

    Quizá ofrezcan a las personas que viven en diferentes husos horarios una forma de mantenerse en contacto que es más asincrónica que las llamadas telefónicas, pero más personal que los mensajes de texto.

    La profesora Hardy respaldó esta teoría. Como estadounidense que vive en la India desde hace casi una década, las notas de voz han permitido a sus hijos mantenerse en contacto con sus abuelos en EE.UU.

    “Usamos las notas de voz entre 10 y 20 veces por semana; enviamos muchísimas”, comentó.

    “Así que sospecho que al menos parte de ese uso (en India) es intergeneracional, o se debe a las largas distancias y las grandes diferencias horarias”, dijo.

    Etiqueta y chismes

    Aún no sabemos si las notas de voz provocan ese aumento de oxitocina observado en el estudio de llamadas telefónicas de 2011. Y el hecho de que lo hagan o no, no necesariamente cambiará la opinión pública.

    Rory Sutherland lo ve como una cuestión de cortesía. “Ya sea que esto tenga que ver con el idioma inglés o con el carácter británico, espero que conservemos una vaga noción de lo que es la etiqueta”, dijo.

    “Yo diría que grabar un mensaje de cinco minutos es una falta de cortesía hacia quien lo recibe”, apuntó.

    Por mi parte, no puedo evitar pensar que, dado que muchos nos sentimos cada vez más distanciados, las pequeñas grabaciones de nuestros amigos tienen un lugar importante y deberíamos atesorarlas.

    Como me dice mi amigo Josh: “Espero que nunca desaparezcan. Las conversaciones en nuestras vidas serían mucho menos interesantes sin las notas de voz”.

    Raya gris

    BBC

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    Opinión: ¿Devolverá algún día la Cuba comunista los miles de millones que confiscó?

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    Con Cuba sumida en una grave crisis económica, las personas cuyas propiedades fueron confiscadas por su gobierno comunista dicen que ha llegado el momento de resolver las espinosas reclamaciones de indemnización.

    Teo A. Babún, hijo, guarda un grato recuerdo de la gran casa esquinera azul y blanca de Santiago de Cuba donde su abuela, una matriarca adinerada de la Cuba prerrevolucionaria, organizaba reuniones familiares para sus ocho hijos y 21 nietos.

    Los Babún eran industriales que, como otros 200.000 cubanos acaudalados, huyeron de la isla tras la llegada de Fidel Castro al poder. Los Babún dejaron atrás un ferrocarril, un aserradero, un astillero y una fábrica de cemento, así como la gran finca llamada “La Mesquita”.

    Durante un tiempo, Raúl Castro, hermano de Fidel y expresidente, vivió allí. Casi siete décadas después, el gobierno cubano la utiliza para albergar una asociación cívica árabe.

    Conocida como “Casa del Árabe”, la casa, que incluye un restaurante, es una de las miles de propiedades confiscadas por el gobierno comunista a personas que salieron de Cuba, algunas solo con lo puesto, y nunca recibieron indemnización.

    El sistema cubano parece estar al borde del colapso, y el gobierno de Estados Unidos está ansioso por acelerar la caída.

    Mientras las dos partes negocian en secreto, ha resurgido un espinoso asunto que se remonta a décadas atrás: el valor incalculable de miles de millones de dólares en viviendas, fábricas, granjas, ingenios azucareros y otros negocios confiscados en los años posteriores a que la revolución socialista nacionalizara las empresas e instituyera políticas agrarias radicales.

    “Si eres propietario de algo y alguien te lo quita sin ningún tipo de compensación ni resolución, no es justo”, dijo Babún. “Mi familia solo quiere justicia”.

    Si Estados Unidos interviene en la negociación sobre el futuro de Cuba, los antiguos propietarios tienen esperanzas de que se aborde la cuestión.

    Resolver las confiscaciones es complicado y llevaría años. Pero los expertos dicen que hay muchos precedentes en todo el mundo, desde Vietnam hasta Alemania y China, que ofrecen una hoja de ruta.

    Durante años, el difunto padre de Babún, Teófilo padre, se dedicó a ayudar a los exiliados alzados en armas contra el gobierno de Castro, incluso en la fracasada invasión de Bahía de Cochinos.

    El hijo, hoy de 78 años, dirigía una organización religiosa sin fines de lucro financiada por el gobierno estadounidense e intentó crear un registro de las propiedades arrebatadas a los cubanos, con la esperanza de que el Departamento de Estado estadounidense presionara a Cuba por esas pérdidas.

    Pero la empresa resultó demasiado extensa y compleja, y su proyecto terminó con 8000 reclamaciones registradas, lo que representa una pequeña fracción de los casos potenciales. (Dijo que muchas personas parecían indecisas, temiendo que unirse a una reclamación conjunta anulara su capacidad de negociar acuerdos individuales más amplios con el gobierno cubano).

    Su familia contrató a unos asesores en 2018, quienes calcularon el valor de las posesiones de la familia en ese momento en 874,2 millones de dólares, incluidos 9 millones por la casa, dijo.

    Pero Babún dijo que el paso del tiempo y el agravamiento de la crisis en su país han suavizado su perspectiva.

    “Hay que encontrar la solución que proteja a los actuales ocupantes, si se trata de una vivienda, y que no desplace a nadie”, dijo Babún. “Y al mismo tiempo encontrar justicia”.

    Antes de 1959, Cuba estaba dirigida por un dictador, Fulgencio Batista, y era conocida como patio de recreo de las élites estadounidenses. A menudo se consideraba a los cubanos ricos como oligarcas que explotaban a los pobres.

    Los hermanos Castro, que pretendían acabar con la corrupción rampante, la grave desigualdad económica y la dependencia de Estados Unidos, lideraron una guerrilla armada que derrocó a Batista.

    Pocos meses después de tomar el poder, una ley agraria expropió las tierras agrícolas de más de 405 hectáreas y prohibió la propiedad extranjera de tierras. En 1960, Cuba confiscó refinerías de petróleo de propiedad estadounidense y nacionalizó grandes empresas.

    Como venganza, Estados Unidos anunció un embargo comercial paralizante contra Cuba que sigue en vigor.

    Una comisión del gobierno estadounidense documentó las pérdidas de empresas y ciudadanos estadounidenses, certificando casi 6000 reclamaciones por valor de 1900 millones de dólares. Con el 6 por ciento de interés que añadió la comisión, se calcula que las reclamaciones ascienden ahora a unos 9000 millones de dólares, una cantidad que Cuba difícilmente podría pagar.

    Cinco de los 10 principales demandantes eran empresas azucareras estadounidenses. Entre los otros estaban Exxon, Coca-Cola, Colgate-Palmolive y Woolworth’s.

    Según la legislación estadounidense, para que se levante el embargo, el gobierno cubano debe devolver las propiedades o empresas o indemnizar a los propietarios estadounidenses cuyas confiscaciones fueron certificadas por el gobierno estadounidense.

    Los funcionarios estadounidenses que se reúnen con los dirigentes cubanos para mantener conversaciones secretas han dejado claro que la compensación a los estadounidenses y a las empresas estadounidenses sigue siendo una prioridad clave.

    El Ministerio de Relaciones Exteriores de Cuba no respondió a las solicitudes de comentarios para este artículo.

    A principios de la década de 1960, Estados Unidos y Cuba mantuvieron conversaciones durante casi un año en torno a la cuestión de lo que se consideraría una “compensación pronta y adecuada” por las confiscaciones, dijo William LeoGrande, profesor de la American University, quien escribió un libro sobre la historia de las conversaciones entre Estados Unidos y Cuba.

    “Cuba no disponía de efectivo para pagar de inmediato y, en su lugar, ofreció bonos del Estado a largo plazo, lo que Estados Unidos dijo que no era ni rápido ni adecuado”, dijo.

    Aunque el gobierno estadounidense negocia en nombre de los estadounidenses o de las empresas estadounidenses con reclamaciones certificadas, técnicamente no es así en el caso de los numerosos exiliados cubanos que abandonaron sus hogares y negocios.

    Cuba los consideraba “abandonados” y se los llevó cuando el gobierno se propuso ostensiblemente redistribuir la riqueza. Pero el gobierno se quedó con muchos. Solo los cubanos que se quedaron fueron indemnizados por las propiedades que perdieron, dijo Lisandro Pérez, estudioso de Cuba en el John Jay College of Criminal Justice de Nueva York, quien escribió unas memorias sobre la casa de su familia en Cuba.

    Nunca se ha hecho público ningún recuento oficial de las confiscaciones realizadas por el gobierno cubano. No existe un cálculo confiable de cuántas son ni de cuánto se les podría adeudar a los exiliados.

    “No éramos partidarios de Batista, no éramos políticos ni estábamos cometiendo delitos: deberíamos recuperarlo”, dijo Nicolás Gutiérrez, un abogado cubano-estadounidense de Miami cuya familia perdió una fortuna estimada en 50 millones de dólares estadounidenses a principios de la década de 1960.

    Sus propiedades incluían dos ingenios azucareros, 15 ranchos de ganado, un molino de arroz, una plantación de café, un banco, una compañía de seguros y una empresa de distribución de alimentos al por mayor.

    Gutiérrez, secretario corporativo de la Asociación Nacional de Terratenientes Cubanos en el Exilio, también trabaja como asesor de otras familias cuyas propiedades fueron expropiadas y está involucrado en una demanda contra Expedia por reservar clientes en hoteles que el gobierno cubano construyó en propiedades confiscadas en la playa.

    Expedia alega que los demandantes carecían de legitimación activa, pero el caso sigue adelante.

    Gutiérrez, de 61 años, nunca ha estado en Cuba. Pero afirma que si el gobierno devuelve las propiedades de su familia, esta volverá a ponerlas en producción y ayudará a la maltrecha economía cubana.

    “No todos los miembros de la familia se apresurarán a regresar. Yo sí lo haré”, dijo. “Mi opinión es que Cuba está en un agujero tan profundo que, para salir de él, va a necesitar conseguir nuevas inversiones extranjeras en serio”.

    Los expertos coinciden en que sería inviable devolver las casas que se entregaron a inquilinos o se dividieron en apartamentos multifamiliares. Nadie aboga por desalojos generalizados. Pero muchas mansiones majestuosas están siendo utilizadas por diplomáticos internacionales o ministerios gubernamentales.

    Una casa que la familia Gutiérrez poseía en el barrio del Vedado de La Habana está ocupada por Lloyd’s of London. Los vecinos de una calle de La Habana donde la familia tenía otra casa dijeron que las propiedades que estaban “abandonadas” no debían devolverse.

    Jorge González Amores, un vecino, dijo que si abandonaron el país significaba que no les interesaba el edificio.

    Los expertos han ofrecido diversas propuestas, como la creación de fondos público-privados para reconstruir la red energética de Cuba y utilizar parte de las ganancias para indemnizar a los antiguos propietarios, dijo Jason Poblete, abogado que representa a propietarios estadounidenses y cubanoestadounidenses.

    Los expertos señalan a Vietnam y Alemania, que en la década de 1990 utilizaron activos congelados en Estados Unidos para pagar reclamaciones de propiedad. Pero en la Unión Soviética y China, los propietarios solo recibieron una fracción del valor de las propiedades confiscadas.

    En otros países, los fondos de compensación se generaron mediante la privatización de empresas estatales.

    Pero Cuba afirma que también tiene reclamaciones contra Estados Unidos.

    En 1999, un tribunal cubano declaró al gobierno estadounidense responsable de las muertes y daños causados por sus “políticas agresivas” contra Cuba, incluidos la invasión de Bahía de Cochinos y el embargo comercial estadounidense. La cuenta entonces: 181 mil millones de dólares.

    Carlos Fernández de Cossio, viceministro de Relaciones Exteriores de Cuba, dijo en una entrevista reciente con el sitio web Drop Site News que, en la década de 1960, Cuba había ofrecido un “acuerdo holístico” sobre propiedades que pertenecían a estadounidenses y a empresas estadounidenses con un pago único, pero que Estados Unidos se había negado.

    Fernández de Cossio dijo que una suma global era la única solución. En ese caso, el gobierno cubano pagaría al gobierno estadounidense, que luego tendría que distribuir los pagos entre quienes perdieron propiedades.

    Richard Feinberg, investigador de la Universidad Internacional de Florida, quien ha estudiado las reclamaciones de propiedad, dijo que abordar la cuestión era importante para normalizar las relaciones diplomáticas y establecer un entorno empresarial de confianza en Cuba.

    El tema fue objeto de dos reuniones entre Cuba y el gobierno de Barack Obama, pero sin resolución. Feinberg mantuvo conversaciones con funcionarios cubanos como parte de su investigación y dijo que no parecían interesados.

    “El gobierno cubano no parecía entenderlo”, dijo. “Me decían Richard, ¿por qué le das tanta importancia a algo que ocurrió hace 50 o 60 años?”.

    “Es indicativo de lo poco que el gobierno cubano entendía de la economía y del capitalismo”, añadió. “No entendían la propiedad privada”.

    Enrique Carrillo, cuya familia era propietaria de la destilería de ron Santa Cruz, al este de La Habana, dijo que estaba ansioso por que se indemnizara a las familias cubanas y por ayudar al país a reconstruirse.

    “Llevamos mucho tiempo esperando este momento y que las estrellas se alineen”, dijo Carrillo. “Mi padre trabajó muy duro durante muchos años para construir la empresa, y yo no pienso pasar página. Mi familia no piensa pasar por alto la historia”.

    Ed Augustin colaboró con reportería desde La Habana.

    Frances Robles es una reportera del Times que cubre América Latina y el Caribe. Lleva más de 25 años informando sobre la región.

    Ed Augustin colaboró con reportería desde La Habana.