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  • Cuánto depende México del gas de Texas y cómo Sheinbaum busca la “independencia” con el polémico fracking

    Cuánto depende México del gas de Texas y cómo Sheinbaum busca la “independencia” con el polémico fracking

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    fracking

    Getty Images

    México enfrenta un problema energético desde hace varios años y las recientes tensiones petroleras en Medio Oriente, así como la agresiva política internacional de Donald Trump, está encendiendo alertas: depende mucho del gas de Estados Unidos.

    Al menos el 75% del consumo diario de ese combustible en México viene de su vecino del norte, en su mayoría del estado fronterizo de Texas. Y casi la mitad del gas importado lo utiliza para generar energía eléctrica.

    Si por alguna razón, política, económica o incluso natural (como ya ocurrió con una severa tormenta en 2021) hubiese un cierre a la válvula transfronteriza de este combustible, México estaría en una grave situación.

    Qué hacer para evitar tal riesgo es la pregunta que ha abierto la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, y que ha generado un debate entre políticos, analistas y científicos relacionados con el sector energético.

    La mandataria ha impulsado la idea de que el país explore una solución a la que se ha opuesto el movimiento de izquierda al que pertenece: la explotación del llamado gas no convencional a través del fracking, una técnica extractiva controversial por sus efectos nocivos al ambiente.

    “Yo misma durante muchos años dije ‘el fracking no’. Pero cuando veo las nuevas tecnologías, la situación del país en términos de la dependencia, lo peor que podemos es solo decir ‘no’; en lugar de ‘vamos a averiguar si, en efecto, hay nuevas tecnologías, menores impactos ambientales’”, dijo recientemente.

    Su pronunciamiento se dio al presentar un panel de científicos y expertos que dictaminará si existe tecnología que haga del fracking una técnica menos nociva para el ambiente y las comunidades donde se realiza.

    Mientras se da ese veredicto, Sheinbaum no ha dejado de expresar que la decisión conlleva no solo la soberanía energética del país, sino la propia “viabilidad y el desarrollo” del país y de las próximas generaciones de mexicanos.

    La maquinaria en un pozo de extracción de gas mediante fracking

    Getty Images
    EE.UU. ha perforado decenas de miles de pozos para extraer gas mediante fracking.

    El peso del gas importado

    México en la actualidad requiere de unos 9.000 millones de pies cúbicos de gas natural al día, pero solo produce 2.300. Los 6.800 restantes (75%) los adquiere en el mercado de Estados Unidos, principalmente del estado de Texas (80%).

    Poco más de la mitad de ese gas natural (56%) se destina a la generación de energía eléctrica que requiere el país, mientras que el 19% lo utiliza la empresa estatal Petróleos Mexicanos (Pemex) para la extracción de combustibles. La industria (13%) y los hogares (11%) consumen el resto.

    Los números reflejan la vulnerabilidad ante un evento adverso.

    El país solo ha instalado almacenamiento de gas para resistir unos tres días, y las otras fuentes de energía no darían abasto para satisfacer la demanda de un país de 130 millones de habitantes.

    En 2021, una severa tormenta invernal en Texas y el norte de México llevó al cierre de los gasoductos, lo que causó apagones en casi la mitad del territorio mexicano durante varios días.

    Un hospital en Ciudad Juárez durante un apagón en 2021

    Reuters
    Una severa tormenta invernal en 2021 causó apagones en México por la falta de gas para producir energía, afectando incluso a servicios vitales como hospitales.

    “Al construir constantemente más centrales de ciclo combinado para producir electricidad, México se ha vuelto cada vez más dependiente del gas. El problema es que pasamos el pico de la producción nacional del gas en 2009. Entonces, cuando empieza el declive de la producción nacional, se dispara muchísimo la importación de gas”, explica el geólogo Luca Ferrari, un investigador italiano del sector energético mundial en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).

    El escenario “es dramático”, continúa, pues si se elimina de la ecuación lo que Pemex usa para sus actividades petroleras, la dependencia del gas estadounidense para el consumo en el resto de los sectores del país es casi del 90%.

    Y un problema paralelo y no menos grave, advierte, es la caída constante en la producción de petróleo por la que México tiene que importar casi 50% de la gasolina y diésel que consume en la actualidad y que seguirá agudizándose en la próxima década ante el fin de la vida útil de los ricos pozos petroleros que tuvo el país en su apogeo.

    “Estamos en esta situación del final de la era del petróleo”, asegura. Y no solo en México, sino en muchas partes del mundo.

    Claudia Sheinbaum en una conferencia de prensa

    Reuters
    Sheinbaum considera que la viabilidad de México como país está vinculado a la solución al problema del gas.

    El dilema del fracking

    La presidenta Sheinbaum presentó en su primer año de gobierno un plan energético por el que pretende elevar de 24% a 38% la generación eléctrica con energías renovables para el final de su gobierno (2030).

    Pero incluso con eso y otras fuentes nacionales añadidas a la matriz energética, el crecimiento de la demanda no podría ser cubierto en el corto y mediano plazo.

    “Si no hacemos nada, pues cada vez vamos a importar más. ¿Qué problema tiene importar el combustible? Vean ahora lo que sufrieron muchísimos países del mundo con lo que pasó en Irán”, dijo Sheinbaum al referirse a la escalada mundial de precios de los energéticos producto de la guerra en Medio Oriente.

    Para Sheinbaum, que en su época académica fue una científica de investigaciones energéticas, una solución a mediano plazo es la explotación del gas no convencional que existe en el subsuelo de México a través de la fracturación hidráulica o fracking.

    Se trata de una técnica que permite extraer el llamado gas de esquisto, un tipo de hidrocarburo que se encuentra literalmente atrapado en capas de roca a gran profundidad. Luego de perforar hasta alcanzar la roca de esquisto, se inyectan a alta presión grandes cantidades de agua con aditivos químicos y arena para fracturar la roca y liberar el gas metano.

    Cuando el gas comienza a fluir de regreso lo hace con parte del fluido inyectado a alta presión.

    Una infografía que explica el proceso del fracking

    BBC

    El fracking se ha usado en el mundo desde mediados del siglo pasado y desde entonces la técnica fue criticada por el excesivo consumo de agua que requiere, la contaminación del líquido con químicos nocivos, las filtraciones a los mantos acuíferos subterráneos, la sismicidad que causa en el entorno y la afectación a comunidades cercanas, entro otros problemas.

    La presidenta ha reconocido que tiene efectos, como “toda actividad humana”, y no es la principal solución ni una opción definitiva para el problema. Pero desde que abrió el debate sobre su implementación, su discurso se ha inclinado a usar el fracking como una solución para la soberanía energética del país.

    “Si yo tantos años me dediqué al cambio climático, no voy a decir que ‘el petróleo es la solución’. Pero necesitamos una parte, durante un buen rato, en lo que desarrollamos otras alternativas. Sí lo tenemos que seguir usando, en lo que seguimos disminuyendo el consumo de energía”, dijo recientemente.

    La clave del uso del fracking, considera, es emplear nuevas técnicas que no requieran de un uso masivo de agua, que no empleen químicos tan nocivos y que haya un consenso con comunidades de las zonas.

    ¿Es una solución?

    México tiene varias cuencas en las que hay presencia de gas de esquisto que podrían ser explotadas, en especial la que está en el noreste del país (y que forma parte de la región geológica que explota Texas), y en algunos puntos cercanos al Golfo de México.

    Según el director de Pemex, Víctor Rodríguez Padilla, los “abundantes recursos de gas natural” del país que “no se han aprovechado” permitirían generar unos 8.000 millones de pies cúbicos para 2035, un volumen poco inferior al consumo actual, lo que daría cierta viabilidad a la autosuficiencia.

    Pemex ya ha realizado desde hace varios años decenas de perforaciones mediante fracking que el presidente Andrés Manuel López Obrador limitó al máximo al llegar al gobierno (2018-2024).

    Aunque defiende las causas de su predecesor, Sheinbaum insiste en que su gobierno ha detectado “una innovación enorme en este tema que permite que ya no se usen químicos tan contaminantes, que se usen químicos biodegradables, y también el reciclamiento de agua”.

    “Entonces, eso nos hace ver que hay que voltear a ver nuevamente al gas no convencional con ojos de soberanía y con ojos de reducción al máximo de los impactos ambientales. No digo ‘cero impacto ambiental’, porque no hay ninguna actividad humana que sea de cero impacto ambiental, sino reducción y mitigación de los impactos ambientales”.

    Convocó a un equipo de investigadores de las principales instituciones académicas públicas para evaluar en dos meses si hay viabilidad a las posibles nuevas técnicas.

    Ferrari, sin embargo, señala problemas clave con el uso del fracking masivo como pretendería hacerlo el gobierno de México.

    Por una parte, el investigador asegura que no existe una industria desarrollada ni estudios consistentes que validen que hay una tecnología más “verde” en la actualidad en el uso del fracking.

    “Yo me puse inmediatamente a buscar en la literatura científica, porque propaganda de pequeñas empresas que venden magia siempre hay. Pero artículos científicos hay unos pocos y son cosas bastante experimentales, probadas a escala piloto aquí y allá, que realmente no cambian mucho la cuestión del impacto ambiental”, asegura.

    “Sobre todo, no son el estándar de la industria. Porque son más caros y no hay ni siquiera una producción industrial de estos compuestos que llaman biodegradables. Son cosas muy de boutique, intentos que hace la industria para pintarse de verde, porque obviamente hay mucha oposición”, añade.

    Un hombre pasa junto al sitio de perforación de hidrocarburos de Pemex en Veracruz

    Reuters
    Pemex ya ha hecho perforaciones en unas decenas de puntos, donde la empresa estatal ha encontrado oposición de algunas comunidades.

    Por otra parte, las investigaciones que ha elaborado Ferrari con un equipo de la UNAM han mostrado modelos que apuntan a que el fracking solo podría sostener la oferta de gas para el país unos pocos años. Y cada vez sería más complicado por el crecimiento de México y el tipo de desarrollo económico de industria de manufactura y turismo que tiene.

    “Estados Unidos empezó en 2005 y ya ha llegado al máximo. Y si no perfora brutalmente va a caer igual en 10 años. Pero ellos tienen muchísimo más gas no convencional que México, que tiene probablemente un 10% o 15% de los recursos que tiene Estados Unidos. Entonces también para México sería mucho más corto el tema”, explica.

    Desde su punto de vista, el gobierno mexicano está atravesando por fuertes presiones de EE.UU. para abrir su territorio al fracking y así poder vender el gas a mercados más atractivos que México en Europa y Asia.

    “A Estados Unidos le conviene más mandarlo como gas licuado a Europa o Asia que exportarlo a México a un precio pactado relativamente bajo”, considera Ferrari.

    Sheinbaum y un grupo de académicos y expertos en una conferencia de prensa

    Presidenciade México
    Las más grandes instituciones académicas de México participan en el panel de expertos que convocó Sheinbaum para decidir entorno al fracking.

    Pero, si no es el fracking, ¿qué se puede hacer?

    La respuesta no es sencilla. Y requiere de mucho más que buscar en el subsuelo.

    México, al igual que otros países del mundo, se enfrentará a menos disponibilidad de hidrocarburos, una extracción cada vez más costosa y demandas de energía cada vez más grandes.

    Ferrari explica que hay varios modelos de desarrollo para las próximas décadas, pero apuesta por un ajuste de casi todos los aspectos de la vida humana para armonizar el consumo de energía.

    “El tema aquí es muy incómodo, pero la conclusión científica, y hay muchos artículos de las mejores revistas que lo dicen, es que tenemos que crear con menos energía, o sea, tenemos que vivir con una cantidad inferior de energía y de materias primas, también por cuestiones ambientales”, explica Ferrari.

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    BBC

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  • Cómo pudo el atacante llegar tan cerca de Trump y otras dudas que plantea el tiroteo en la cena corresponsales en Washington

    Cómo pudo el atacante llegar tan cerca de Trump y otras dudas que plantea el tiroteo en la cena corresponsales en Washington

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    El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, en la cena anual de la Asociación de Corresponsales de la Casa Blanca el 25 de abril de 2026 en Washington, antes del tiroteo.

    Nathan Howard/Getty Images
    Trump, minutos antes del tiroteo en la cena de Corresponsales.

    “No me puedo imaginar una profesión más peligrosa”, dijo Donald Trump sobre su trabajo, apenas unas horas después de verse envuelto en otro grave incidente de seguridad.

    Si bien un pequeño ejército de agentes del servicio secreto convierte al presidente de Estados Unidos, posiblemente, en la persona más protegida del mundo, mantenerlo a salvo está demostrando ser una tarea ardua.

    Primero, en el verano de 2024, sufrió un intento de asesinato en Butler, Pensilvania, en el que una bala le rozó la oreja. Tan solo 64 días después, Trump volvió a ser blanco de un agresor mientras jugaba al golf en su campo de Florida.

    Y ahora, después de que unos disparos interrumpieran la celebración de la cena de la Asociación de Corresponsales de la Casa Blanca en el hotel Hilton de la capital, la seguridad de Trump vuelve a estar bajo escrutinio.

    Si bien el motivo y el objetivo exacto del presunto tirador, Cole Tomas Allen, de 31 años, siguen sin estar claros, aumentan las preguntas sobre cómo un pistolero pudo acercarse tanto al presidente.

    La policía informó que agentes de seguridad y el sospechoso intercambiaron disparos en un piso del hotel, justo encima del lugar donde se habían reunido Trump y otros invitados.

    Entre las incógnitas se encuentra si se implementaron suficientes medidas de seguridad en el hotel que albergaba a algunos de los políticos, diplomáticos y periodistas más influyentes de Washington.

    Un agente federal patrulla tras un incidente ocurrido durante la cena anual de la Asociación de Corresponsales de la Casa Blanca el 25 de abril de 2026 en Washington, D.C.

    Andrew Harnik/Getty Images
    Hay muchas preguntas sobre la seguridad que rodea al presidente Trump tras el suceso de este sábado.

    Gary O’Donoghue, corresponsal jefe de la BBC en Norteamérica, quien asistió a la cena, declaró que, si bien las calles alrededor del Washington Hilton estuvieron cerradas durante horas, la seguridad en el lugar en sí “no fue particularmente estricta”.

    “El hombre en la puerta solo le echó un vistazo rápido a mi entrada desde lo que debía ser una distancia de dos metros”, escribió.

    Las entradas para la cena solo tenían impresos los números de mesa, no los nombres de los invitados. No se solicitó identificación en ningún momento al ingresar al hotel.

    Los invitados que se dirigían a la cena bajaban por las escaleras mecánicas desde los vestíbulos principales, antes de pasar por un control de seguridad en un área un piso por encima de las entradas del salón de baile. Al comenzar la cena, bajaban por una escalera para entrar.

    Las imágenes de las cámaras de seguridad publicadas en redes sociales por Trump muestran al sospechoso atravesando uno de los puestos de control, antes de que agentes del servicio secreto abrieran fuego. Las autoridades han declarado que portaba una escopeta, una pistola y varios cuchillos.

    Intercambió disparos con los agentes antes de ser detenido.

    Wolf Blitzer, de CNN, declaró a la cadena que vio al sospechoso disparar varias veces con un arma “muy peligrosa”.

    Posteriormente, el presidente publicó una foto de un hombre sin camisa en el suelo, con las manos esposadas a la espalda y rodeado de agentes del servicio secreto.

    El fiscal general interino de Estados Unidos, Todd Blanche, declaró a NBC News que parecía que el objetivo eran funcionarios de la administración, “probablemente incluyendo al presidente”.

    La policía ha indicado que Cole Tomas Allen era huésped del Washington Hilton, que siguió funcionando como hotel a pesar de albergar a algunas de las personas más poderosas del mundo.

    Mapa del interior del hotel donde se dio la cena de corresponsales y ocurrió el tiroteo.

    BBC

    El hotel cerró sus puertas al público horas antes del inicio del evento el sábado, y el acceso se restringió a los huéspedes del hotel y a quienes tenían entradas para la cena o las recepciones celebradas en el lugar.

    Una vez que Trump se sentó en el salón de baile, un amplio dispositivo de seguridad, incluyendo equipos de contraataque fuertemente armados, se encargó de asegurar la sala momentos después de que se produjeran los disparos en el exterior.

    El exembajador del Reino Unido en Washington, Kim Darroch, quien ya había asistido a cenas de corresponsales, criticó el dispositivo de seguridad.

    “Si hubieras estado allí [como huésped del hotel] y hubieras querido irrumpir en la cena con malas intenciones, solo habrías tenido que sortear un control de seguridad… y luego habrías llegado en el salón de baile”, declaró al programa “Sunday with Laura Kuenssberg” de la BBC.

    “Un edificio no particularmente seguro”

    El propio Trump declaró posteriormente que el Hilton “no era un edificio particularmente seguro”, y añadió que el incidente demostraba la importancia del nuevo salón de baile de la Casa Blanca, actualmente en construcción pero sujeto a litigios.

    “En realidad, es una sala más grande y mucho más segura. Es a prueba de drones. Tiene cristales antibalas. Necesitamos el salón de baile”, afirmó.

    El presidente también elogió la “valentía” del servicio secreto, que lo escoltó a él y al vicepresidente JD Vance fuera del escenario, y afirmó que hicieron “un gran trabajo”.

    Expertos en seguridad presidencial y policial han señalado que el hecho de que el atacante nunca llegara al salón de baile sugiere que las medidas de seguridad funcionaron.

    El exagente del servicio secreto Jeffrey James, quien ayudó a proteger a Trump durante su primera presidencia, destacó que el atacante fue detenido en un “punto de control perimetral exterior” y nunca llegó al piso donde se encontraba Trump. También elogió la comunicación entre los agentes.

    Preguntado en el programa Today de BBC Radio 4 sobre si las imágenes mostraban una demora en la retirada de Trump del escenario, James afirmó que los agentes habían utilizado una “pausa táctica” de varios segundos para asegurarse de no precipitarse a una emboscada.

    El exagente especial del FBI, Jeff Kroeger, había declarado anteriormente a la BBC: “Esto es precisamente para lo que está entrenado el servicio secreto”. Cuando se oyeron los disparos, “convergieron en torno al presidente”, creando una “barrera corporal”, añadió.

    El también exagente del servicio secreto, Barry Donadio, declaró a la BBC que no parecía haber “falta de agentes, oficiales y policías” en el evento.

    Al comentar sobre cómo podría cambiar la seguridad, algunos expertos indicaron que esperaban medidas más estrictas para los eventos de Trump, como un perímetro más amplio.

    Un agente armado del Servicio Secreto permanece en el escenario tras el tiroteo. Viste un chaleco antibalas negro y está fuertemente armado.

    Getty Images

    El tiroteo es el último episodio de la violencia política en Estados Unidos, que según los datos va en aumento.

    En 2023, la policía del Capitolio de Estados Unidos investigó más de 8.000 amenazas, un aumento del 50% con respecto a 2018.

    El asesinato de Charlie Kirk en Utah el año pasado expuso aún más las profundas divisiones políticas en Estados Unidos. El comentarista conservador fue tiroteado mientras hablaba en un evento de Turning Point USA, en un acto de violencia que fue filmado y difundido por internet.

    Meses antes, la representante estatal de Minnesota, Melissa Hortman, demócrata, y su esposo, Mark, fueron muertos a tiros, mientras que el esposo de la expresidenta de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, Paul, fue atacado con un martillo y hospitalizado con una fractura de cráneo.

    Entre otros objetivos de intentos de asesinato presidencial se encuentra el presidente republicano Ronald Reagan, quien fue herido de bala por John Hinckley Jr. en 1981. Reagan sufrió una perforación de pulmón en el tiroteo, pero sobrevivió.

    El atentado tuvo lugar frente al Washington Hilton, el mismo hotel que albergó la gala del sábado.

    Al preguntársele sobre la frecuencia de estos ataques en sus eventos, Trump dijo que había “estudiado asesinatos” y que presidentes anteriores como Abraham Lincoln también fueron blanco de ataques.

    “Son figuras importantes, y no quiero decir que me siento honrado por ello, lamento decir que me siento honrado por ello, pero es que he hecho mucho [por Estados Unidos]”.

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    BBC

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  • La investigación que demuestra que mercenarios colombianos participaron de uno de los episodios más brutales de la guerra en Sudán

    La investigación que demuestra que mercenarios colombianos participaron de uno de los episodios más brutales de la guerra en Sudán

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    Una red de mercenarios colombianos, respaldada por los Emiratos Árabes Unidos (EAU), brindó apoyo crucial a los rebeldes de las Fuerzas de Apoyo Rápido (RSF) de Sudán, lo que permitió al grupo capturar el año pasado la ciudad de El Fasher, en el oeste del país, según un nuevo informe.

    La investigación, realizada por la organización de análisis de seguridad Conflict Insights Group (CIG), utilizó datos obtenidos del rastreo de teléfonos móviles de los combatientes colombianos.

    Los EAU han negado reiteradamente su apoyo a las RSF, que llevan tres años combatiendo al ejército regular sudanés.

    La caída de El Fasher fue uno de los capítulos más brutales del conflicto, que ha provocado la peor crisis humanitaria del mundo, con decenas de miles de muertos y millones de desplazados.

    El CIG ha estado siguiendo de cerca las pruebas de la extensa asistencia militar emiratí a las RSF, pero “esta es la primera investigación en la que podemos probar con certeza la participación de los EAU”, afirma el director del grupo, Justin Lynch.

    “Estamos haciendo público lo que los gobiernos saben desde hace tiempo: que existe un vínculo directo entre Abu Dabi y las RSF”.

    El informe “muestra que mercenarios que utilizaban drones viajaron desde una base en los Emiratos Árabes Unidos a Sudán antes de la toma de El Fasher por las Fuerzas de Apoyo Rápido (RSF)”, agrega Lynch.

    “Los mercenarios que participaban en las operaciones con drones incluso dieron a su red de wifi el nombre de su unidad, vinculada a una empresa que operaba desde los Emiratos Árabes Unidos”.

    El presidente colombiano Gustavo Petro declaró el año pasado que los mercenarios eran “espectros de la muerte” y que su reclutamiento constituía una “forma de trata de personas”.

    La BBC solicitó una respuesta del gobierno emiratí a los últimos hallazgos.

    Los Emiratos Árabes Unidos ya han emitido comunicados rechazando lo que calificaron de “acusaciones falsas e infundadas” de que apoyan a las RSF y condenando “en los términos más enérgicos” las atrocidades cometidas en El Fasher.

    Los analistas coinciden en que el apoyo extranjero a ambos bandos ha sido clave para la continuación y expansión de la guerra civil.

    Dos mujeres refugiadas de Sudán con sus niños junto a tiendas de campaña rotas y precarias hechas con telas y palos

    Getty Images
    Refugiados de la guerra en Sudán. “Estamos haciendo público lo que los gobiernos saben desde hace tiempo: que existe un vínculo directo entre Abu Dabi y las RSF”, señaló Justin Lynch, director del centro que publicó el informe.

    El CIG dijo que utilizó tecnología comercial diseñada para personalizar anuncios de publicidad. De esa forma logró rastrear más de 50 teléfonos móviles en Sudán entre abril de 2025 y enero de este año, cuyos operadores eran mercenarios colombianos, incluso en zonas controladas por RSF desde donde se lanzaron drones.

    También utilizó datos de seguimiento de vuelos, imágenes satelitales, videos de redes sociales, noticias y artículos académicos para respaldar su análisis.

    El informe indica que sus datos detallan una red que dejaba en evidencia la presencia de los mercenarios en varios centros de operaciones regionales, principalmente en un centro de entrenamiento militar de los Emiratos Árabes Unidos en Ghayathi, Abu Dabi.

    Fue posible, por ejemplo, rastrear un teléfono desde Colombia hasta el Aeropuerto Internacional Zayad de Abu Dabi y luego hasta el centro de entrenamiento, donde también había otros cuatro dispositivos configurados en español.

    Dos de esos teléfonos fueron trasladados posteriormente al estado de Darfur del Sur, en Sudán, y uno a Nyala, la capital de facto de las RSF, donde el celular fue conectado a redes de wifi llamadas “ANTIAEREO” y “AirDefense” (Defensa aérea).

    Nyala es un importante centro para mercenarios colombianos y para las operaciones con drones de las RSF, según el informe. El CIG documentó una actividad significativa de drones en la zona e identificó más de 40 dispositivos que usaban español.

    En otro caso de estudio, el CIG rastreó un teléfono desde Colombia hasta Nyala y luego hasta El-Fasher, en el estado de Darfur del Norte, durante el período de octubre pasado, cuando las RSF tomaron la ciudad tras un asedio de 18 meses.

    Mientras estaba en El-Fasher, el dispositivo se conectó a una red de wifi llamada “ATACADOR”, según el informe. El CIG identificó otros dispositivos asociados con mercenarios colombianos que también estuvieron presentes durante la toma de la ciudad por parte de las RSF.

    Un salón de clase destruido con las paredes perforadas por balas

    Reuters
    El-Fasher fue bombardeada repetidamente durante el asedio de las RSF. Esta fotografía de octubre del año pasado muestra un aula destruida donde la gente había buscado refugio.

    La caída de la ciudad estuvo acompañada de atrocidades masivas calificadas como crímenes de guerra y crímenes de lesa humanidad por el fiscal de la Corte Penal Internacional (CPI) y descritas por investigadores de la ONU como actos con “características de genocidio”.

    “La CIG considera que la red de mercenarios EAU-Colombianos comparte la responsabilidad de estos hechos”, afirma el informe.

    “La magnitud de las atrocidades y el asedio en El-Fasher no se habrían producido sin las operaciones con drones que proporcionaron los mercenarios”, añade Lynch, señalando pruebas de que también apoyaron el asedio de las RSF.

    Según el informe, los mercenarios operaban como parte de la brigada “Desert Wolves”, Lobos del Desierto, desempeñándose como pilotos de drones, artilleros e instructores.

    Uno de ellos se conectó a redes de wifi llamadas “DRONES” y “LOBOS DEL DESIERTO”, utilizando la configuración en español.

    La brigada está liderada por el coronel retirado del ejército colombiano Álvaro Quijano, según el portal de noticias digital colombiano La Silla Vacía. Quijano reside en los Emiratos Árabes Unidos y fue sancionado por los gobiernos de Estados Unidos y Reino Unido por reclutar colombianos para combatir en Sudán.

    Mujeres y niños y adolescentes refugiados de la violencia en Sudán

    Getty Images
    “La magnitud de las atrocidades y el asedio en la ciudad de El-Fasher no se habrían producido sin las operaciones con drones que proporcionaron los mercenarios”, afirmó Lynch.

    Los Lobos del Desierto eran pagados y empleados por una empresa con sede en los Emiratos Árabes Unidos, con vínculos documentados con altos funcionarios del gobierno emiratí, según La Silla Vacía y documentos obtenidos por la CIG, indica el informe.

    La CIG también afirma haber identificado dispositivos con configuración en español en un puerto de Somalia con vínculos con los Emiratos Árabes Unidos, y en una ciudad del sureste de Libia, considerada un centro logístico para el flujo de armas a las RSF, presuntamente facilitado por los Emiratos.

    Anteriormente se estimaba que el número de combatientes colombianos en Sudán rondaba los pocos cientos. Estados Unidos sancionó en dos ocasiones a ciudadanos colombianos y empresas asociadas por reclutar mercenarios para luchar en Sudán, en diciembre y la semana pasada.

    El Departamento del Tesoro de Estados Unidos afirmó que combatientes colombianos apoyaron la captura de El-Fasher por parte de las RSF, pero ha evitado establecer una conexión directa con los Emiratos Árabes Unidos.

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  • Eran la ‘segunda familia’ de Michael Jackson. Ahora dicen que abusó de ellos

    Eran la ‘segunda familia’ de Michael Jackson. Ahora dicen que abusó de ellos

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    En diciembre de 2010, Oprah Winfrey invitó a Dominic y Connie Cascio y a tres de sus cinco hijos a su programa de entrevistas para hablar de Michael Jackson.

    La estrella del pop y Dominic, gerente de un hotel de Manhattan donde Jackson se hospedaba con frecuencia, se habían hecho buenos amigos. Durante más de dos décadas, Jackson había comido en casa de los Cascio en Nueva Jersey, los había llevado a su rancho Neverland, los había llevado a giras por todo el mundo y había celebrado con ellos las fiestas.

    Los Cascio se habían convertido, como decían a menudo, en la “segunda familia” de Jackson.

    Así que un año y medio después de la muerte de Jackson, la familia se presentó para hablar largo y tendido con Oprah sobre su relación especial, y también para proteger a su amigo de las horribles acusaciones de abusos sexuales que lo habían perseguido durante mucho tiempo.

    “¿Alguna vez hubo algo inapropiado entre ustedes y Michael Jackson?”, preguntó Winfrey en la entrevista a los hermanos Cascio, Eddie, Frank y Marie Nicole, quienes ya eran adultos.

    Respondieron al unísono: “Nunca”. Cada uno negó con la cabeza.

    Su amigo Michael, afirmó Eddie, “fue atacado”.

    Más de 15 años después, los Cascio ahora aseguran que fue una mentira. Los cinco hijos de los Cascio dicen que fueron adoctrinados para proteger a Jackson y se convirtieron, como ellos dicen, en sus “soldados”, la primera línea de su defensa.

    Ahora, cuatro de los cinco hermanos afirman en una demanda y en una entrevista con The New York Times que, de hecho, Jackson había agredido sexualmente a cada uno de ellos en repetidas ocasiones. (El quinto hermano contó al Times que había sufrido abusos, pero, por razones legales, sus abogados dicen que no puede unirse a la demanda de sus hermanos).

    Algunos de los hermanos afirman que reconocieron a una edad temprana que el comportamiento de Jackson era incorrecto, pero que se sentían demasiado abrumados por su celebridad y sus muestras de afecto como para denunciarlo públicamente, o entre ellos. Otros dicen que no reconocieron que lo que les había ocurrido era abusivo hasta que vieron un documental de 2019 que contenía acusaciones de dos hombres que decían que Jackson había abusado de ellos.

    Aldo, que ahora tiene 35 años, contó que un día, cuando tenía unos 7 años, estaba en la cama con Jackson, jugando con una Game Boy, cuando Jackson empezó a practicarle sexo oral. Dijo que los actos sexuales continuaron durante años y que, con el tiempo, se dio cuenta de que lo que sufría estaba mal. Pero dijo que estaba tan convencido de que nunca podría revelarlo que llegó a creer: “Solo voy a vivir para morir”.

    Los documentos judiciales dicen que los abusos se produjeron en diversos lugares, incluida la casa de Jackson, en viajes y durante las paradas de la gira. Días antes de que la estrella del pop muriera en 2009, dijo Aldo, Jackson pidió que fueran a “Disneyland”, lo que describió como una petición codificada de sexo.

    Jackson y, desde su muerte, sus herederos han negado sistemáticamente todas las acusaciones de que la estrella del pop abusara de menores. Marty Singer, abogado del patrimonio, calificó la demanda de “un intento desesperado de conseguir dinero”.

    “La familia defendió firmemente a Michael Jackson durante más de 25 años y dio fe de su inocencia en cuanto a conductas inapropiadas”, declaró Singer en un comunicado. “Esta nueva demanda judicial es una táctica descarada para buscar el foro más favorable, dentro de su plan para obtener cientos de millones de dólares del patrimonio y las empresas de Michael”.

    El debate sobre la verdad de la vida de Jackson se ha reavivado no solo por la demanda, sino también por una película biográfica, Michael, que se estrenó el viernes. La película, de la que se espera una secuela y que fue producida en colaboración con el patrimonio, termina en 1988, antes de que surgieran las primeras acusaciones.

    Años antes de presentar su demanda, los hermanos Cascio dijeron a los herederos que, en realidad, Jackson había abusado de ellos. Pero las partes llegaron a un acuerdo en 2020 y los hermanos recibieron, en total, unos 16 millones de dólares en pagos durante cinco años. Las acusaciones nunca salieron a la luz. En opinión del patrimonio, la familia de Jackson evitó enfrentarse a más “acusaciones falsas”.

    Pero los pagos terminaron en 2025, cuando los hermanos buscaban una indemnización adicional, y las negociaciones se tensaron. Ahora lo que antes era una disputa tranquila ha estallado en un amargo litigio.

    Cuatro hermanos, ahora demandantes

    En una entrevista concedida este mes, los hermanos Cascio, que han demandado al patrimonio de Jackson, dieron detalles desoladores de lo que afirman haber sufrido.

    Marie Nicole Porte, quien ahora tiene 37 años, relató que tenía 12 la primera vez que Jackson abusó de ella en su casa familiar, donde él permaneció durante meses después de los atentados del 11 de septiembre. Jackson, dijo, la hacía abrir las piernas y, a veces, se masturbaba mirándola desnuda.

    Dominic, de 39 años, contó que estaba en un viaje a Euro Disney con Jackson cuando tenía unos 8 años, cuando la estrella del pop comenzó a hacer que se acostaran desnudos juntos en la cama. En encuentros posteriores, dijo, Jackson lo hacía succionar y manipular sus pezones mientras Jackson se masturbaba.

    La relación de la familia Cascio con Jackson llevó a sus miembros, según cuentan, a un mundo de secretos celosamente guardados. Según dijeron, ninguno de los niños contó a sus padres ni a los demás lo que ocurría. Cuando sus padres les preguntaron por su relación con Jackson, los hijos dijeron que negaron que hubiera ocurrido algo malo.

    Los padres, Connie y Dominic, declinaron ser entrevistados a través del abogado de la familia, Howard King. Pero en una entrevista anterior describieron una mezcla de sentimientos –traición, remordimiento y responsabilidad– por lo que sus hijos dicen haber pasado.

    “Debería haberlo sabido, pero no lo supe”, dijo Connie a GB Noticias el mes pasado. “Sinceramente, Dios sabe que no lo sabía”.

    ¿Por qué los niños guardaron silencio? Varios dijeron que Jackson les recalcó que su relación con él era especial, la única de su tipo, y que si alguien se enteraba, su vida –y la de ellos también– quedaría destruida.

    “Nos lavaron el cerebro, nos engañaron”, dijo Eddie, quien dijo que Jackson, a quien describió como “la estrella más grande del mundo”, enseñó a los hermanos a defender a la estrella del pop de las acusaciones.

    Pero los hermanos dijeron que en 2019, después de ver eldocumental Leaving Neverland sobre Jackson, les sorprendió lo mucho que coincidían las acusaciones de abuso infantil de la película con sus propias experiencias.

    Aldo fue el primero en acercarse a su familia para contarles que había sufrido abusos. Pocos días después, Dominic, el hijo, dijo a Eddie que Aldo decía la verdad, porque le había ocurrido a él. Eddie dijo que entonces él también decidió hablar. Y finalmente, Marie Nicole.

    “Sentí como si me hubiera quitado mi hombría”, dijo Eddie, de 43 años, en la entrevista, rompiendo a llorar. Dijo que tuvo encuentros sexuales con Jackson hasta la edad adulta. Pero cuando empezaron, dijo que su pene era tan pequeño que Jackson lo sujetaba con solo tres dedos.

    Los hermanos Cascio empezaron a reunirse con representantes del patrimonio en 2019, según los documentos judiciales. Y finalmente, después de que compartieran “detalles explícitos sobre los abusos de Jackson”, según los documentos judiciales, la sucesión accedió a pagar a cada demandante lo que la familia denominó “la suma totalmente inadecuada de cinco pagos anuales de aproximadamente 690.000 dólares”. Los abogados del patrimonio afirman en su propio escrito que aceptaron “a regañadientes” el acuerdo “para evitar que la familia de Michael, en particular sus hijos, tuvieran que sufrir más acusaciones falsas”.

    Pero en 2024, cuando los pagos se acercaban a su fin, la sucesión afirma en documentos judiciales que uno de los hermanos, Frank, a través de su abogado, había exigido que se les pagaran a él y a sus hermanos 213 millones de dólares más, y que había amenazado con presentar una “demanda pública fraudulenta”.

    Frank afirmó en una entrevista que también había sufrido abusos. Pero como está implicado en un procedimiento de arbitraje con el patrimonio sobre el acuerdo original y otros asuntos, su abogado dijo que Frank no podía ser parte en la demanda federal presentada por sus hermanos.

    Singer dijo que todos los hermanos estaban implicados en el procedimiento de arbitraje pendiente y que su demanda es un intento de eludir su obligación, según el acuerdo anterior, de arbitrar cualquier disputa. La sucesión tiene previsto solicitar al tribunal que desestime el caso federal o que lo suspenda mientras avanza el arbitraje.

    Cuando se le pidió que se refiriera a las acusaciones concretas formuladas por cada uno de los hermanos, Singer dijo: “Los Cascio son el epítome de las fuentes poco fiables. Sus versiones han cambiado y se han modificado repetidamente para adaptarse a sus intereses del momento”.

    Traer a casa a una estrella del pop

    Cuando Jackson se alojó en el Helmsley Palace de Manhattan en la década de 1980, fue Dominic Cascio, el director general de las torres y las suites, quien se ocupó de él. Su amistad creció hasta el punto de que una noche, Jackson se presentó en su casa de Hawthorne, Nueva Jersey.

    Frank relató más tarde la velada en un libro adulador, Mi amigo Michael: Una amistad normal con un hombre extraordinario, en el que negó repetidamente que Jackson alguna vez hubiera actuado de forma inapropiada con niños. “Mi hermano y yo saltamos de la cama para saludarlo”, escribió Frank sobre él y Eddie.

    Jackson visitaría la casa muchas veces más, ayudaba a su madre a limpiar y disfrutaba de sus cenas de pavo, escribió Frank. Los Cascio se sentaban a un lado del escenario en los conciertos de Jackson. Se quedaron a dormir en la tienda de juguetes FAO Schwarz. Jackson cubría estos gastos y la familia instaló una línea telefónica en su casa solo para él.

    Para 1993, los Cascio empezaron a visitar a Jackson en Neverland, su finca en el condado de Santa Bárbara, equipada con un cine, un zoológico e incluso atracciones de parque de diversiones. Más tarde, Frank y Eddie pudieron ir solos, según escribió Frank en su libro.

    “Nos hizo sentir que lo era todo: un amigo, un padre, como todo tipo de apoyo emocional”, dijo Eddie en la entrevista. “Y lo era”.

    Cuando Jackson fue acusado de abusos sexuales por la familia de un niño de 13 años en los años 90, Frank recordó en su libro cómo él, Eddie y su padre volaron a Tel Aviv para acompañarlo en su gira, en señal de apoyo. Cuando su padre tuvo que regresar a casa, permitió que sus hijos se quedaran. Eddie dice ahora que fue entonces cuando Jackson empezó a abusar de él.

    Un año después, en 1994, Jackson llegó a un acuerdo civil de unos 23 millones de dólares con la familia del niño que lo había acusado de abusos sexuales. Jackson negó haber cometido delito alguno.

    Una década después, los fiscales del condado de Santa Bárbara presentaron cargos contra Jackson que incluían varios nuevos cargos de abuso sexual infantil y de servir alcohol a menores. “Puras patrañas”, escribió Frank. “Esa gente iba detrás del dinero de Michael”.

    Frank recordó en el libro que salió en 20/20 y Good Morning America para defender a Jackson. El resto de la familia voló a California para testificar a favor del cantante, dijeron los hermanos, pero una vez allí les dijeron que no eran necesarios.

    Tras un juicio de 14 semanas, Jackson fue absuelto por un jurado.

    Tras la muerte de Jackson, algunos de los Cascio se beneficiaron de su relación con él. Además de los ingresos de su libro, Frank vendió recuerdos de Jackson. Eddie vendió los derechos de tres canciones conocidas como laspistas de los Cascio ” que, según se dijo, se grabaron en el sótano de la casa de los Cascio en 2007.

    Sony Music incluyó las demos en un álbum publicado tras la muerte de Jackson. Pero su autenticidad fue objeto de escrutinio, y Sony Music retiró las pistas en 2022 en medio de una batalla judicial. Esta terminó con un acuerdo con los demandados, incluidos Sony, el patrimonio de Jackson y Eddie, según documentos judiciales.

    Sony y el patrimonio no admitieron que las canciones hubieran sido cantadas por un imitador, como se había afirmado, pero afirmaron que retirarlas era “la forma más sencilla y mejor de superar de una vez por todas la polémica asociada a estas canciones”.

    Cuando los hermanos vieron el documental Leaving Neverland, de repente quedaron “desprogramados”, dice su demanda, obligados a enfrentarse a la realidad de sus experiencias con Jackson. Estrenada por HBO en 2019, la película se centraba en los relatos de dos hombres –Wade Robson y James Safechuck– que presentaron demandas separadas unos años después de la muerte de Jackson, acusándolo de haber abusado de ellos cuando eran niños.

    El patrimonio de Jackson negó todas las acusaciones y demandó a la cadena. Los documentos judiciales muestran que el caso se desestimó en 2024 después de lo que un portavoz de HBO describió como una resolución amistosa. Las causas civiles de Robson y Safechuck siguen su curso en Los Ángeles.

    Después del estreno del documental, los Cascio afirman en los documentos judiciales que los representantes de la herencia los buscaron, haciéndoles creer falsamente que intentaban ayudarles a conseguir una indemnización justa “por el sufrimiento que Jackson les había causado”. Esto, dijeron, condujo al acuerdo de conciliación que implicaba los pagos anuales.

    La demanda de los Cascio dice que, hace dos años, los representantes de la herencia empezaron a discutir la posibilidad de una indemnización adicional y “otros acuerdos para garantizar el silencio continuado de los demandantes”.

    Pero la demanda dice que, después de que los hermanos contrataran abogados y exigieran más indemnizaciones, la sucesión y sus representantes empezaron a filtrar “declaraciones falsas y difamatorias” que afirmaban que el patrimonio estaba siendo chantajeado por los hermanos.

    Los documentos judiciales de la sucesión presentan un relato totalmente distinto. Pintan a los Cascio como oportunistas que pretenden extorsionar al patrimonio al mentir sobre los supuestos abusos de Jackson. Se dice que los hermanos utilizaron la publicidad negativa de Leaving Neverland para “repudiar su apoyo anterior a Michael y fabricar acusaciones falsas y engañosas contra él a menos que les pagaran dinero”.

    Los Cascio dicen que, en realidad, sus objetivos ahora van más allá del dinero: se trata de contar la verdad sobre Jackson al mundo y a algunas personas cercanas a ellos.

    Como la hija de Eddie, quien tiene 16 años y nació pocos meses después de la muerte de Jackson. Durante años, ella también vivió bajo la impresión de que la estrella del pop había sido un gran amigo de la familia.

    Al fin y al cabo, su segundo nombre es “Michael”.

    Kitty Bennett y Georgia Gee colaboraron con investigación.

    Matt Stevens es un periodista del Times que escribe sobre arte y cultura desde Los Ángeles.

    Kitty Bennett y Georgia Gee colaboraron con investigación.

  • Trump pretende abolir las reservas atómicas de Irán, un problema que él ayudó a crear

    Trump pretende abolir las reservas atómicas de Irán, un problema que él ayudó a crear

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    El presidente Trump se retiró del acuerdo nuclear de la era Obama en 2018. Pero Irán respondió con una oleada de enriquecimiento que tensa las negociaciones actuales.

    Mientras el presidente Donald Trump lucha por negociar o intimidar para salir de la guerra que inició con Irán, se enfrenta al complicado legado de su decisión, hace ocho años, de cancelar lo que ha calificado de “horrible acuerdo unilateral”.

    Aquel acuerdo de la era de Barack Obama adolecía de defectos y omisiones. Habría expirado al cabo de 15 años, lo cual dejaría a Irán libre para fabricar todo el combustible nuclear que quisiera después de 2030. Pero una vez que Trump se retiró del acuerdo en 2018, los iraníes aceleraron el enriquecimiento mucho antes, con lo que se acercaron más que nunca a una bomba atómica.

    Ahora, los negociadores de Trump lidian con las consecuencias de esa decisión, que tomó a pesar de las objeciones de muchos de sus asesores de seguridad nacional de aquel entonces. Para subrayar los desafíos, el sábado Trump suspendió abruptamente una ronda de conversaciones nucleares con Irán en Pakistán.

    Últimamente, gran parte de la atención se ha enfocado en la media tonelada de uranio iraní enriquecido a un nivel ligeramente inferior al que se suele utilizar en las bombas atómicas. Se cree que la mayor parte está enterrada en un complejo de túneles que Trump bombardeó el pasado junio. Pero esos 440 kilos de combustible potencial para bombas representan solo una pequeña fracción del problema.

    En la actualidad, según los inspectores internacionales, Irán posee un total de 10 toneladas de uranio, con distintos niveles de enriquecimiento. Si se les purifica más, es suficiente para construir hasta 100 armas nucleares, más que el tamaño estimado del arsenal de Israel.

    Prácticamente todo ese alijo se acumuló en los años posteriores a que Trump abandonara el acuerdo de la era Obama. Ello se debe a que Teherán cumplió su promesa de enviar a Rusia 11 toneladas de su reserva total, alrededor del 97 por ciento. Los diseñadores de armas de Irán se quedaron con muy poco combustible nuclear para construir una sola bomba.

    Ahora, igualar o superar ese logro diplomático es uno de los retos más complejos a los que se enfrentan Trump y sus dos principales negociadores, su yerno Jared Kushner y su enviado especial, Steve Witkoff, cuyo viaje previsto a Pakistán para otra sesión de negociaciones fue cancelado en el último minuto por Trump. En el centro de las negociaciones está la exigencia estadounidense de que Irán detenga el enriquecimiento y entregue las reservas de combustible que ha acumulado en los últimos ocho años; Irán se resiste en ambos frentes.

    Trump es plenamente consciente de que cualquier acuerdo que logre negociar con los iraníes se comparará con lo que Obama consiguió hace más de una década. Aunque ambos países siguen intercambiando propuestas, y bien podrían quedarse con las manos vacías, Trump ya considera que su propio acuerdo, aún por negociar, es superior.

    “El ACUERDO que estamos haciendo con Irán será MUCHO MEJOR”, escribió Trump en sus redes sociales el lunes. El acuerdo de la era Obama “era un camino garantizado hacia un arma nuclear, lo que no sucederá, ni puede suceder, con el acuerdo en el que estamos trabajando”.

    Dados los objetivos a menudo cambiantes de Trump en el conflicto con Irán, Kushner y Witkoff se enfrentan a una abrumadora lista de temas de negociación, muchos de los cuales el equipo de Obama no abordó. Tienen que encontrar la manera de limitar la capacidad de Irán para reconstruir su arsenal de misiles. (El acuerdo de 2015 nunca abordó la capacidad de Irán en materia de misiles, y Teherán ignoró una resolución de las Naciones Unidas que imponía límites).

    Tienen que encontrar la manera de cumplir el mandato de Trump de proteger a los manifestantes contrarios al régimen, a quienes Trump prometió ayudar en enero cuando salieron a la calle. De hecho, dichas protestas fueron uno de los detonantes de la escalada militar estadounidense que, en última instancia, condujo al ataque del 28 de febrero.

    Y deben negociar la reapertura del estrecho de Ormuz, que los iraníes cerraron tras los ataques estadounidense-israelíes, una medida para la que Trump claramente no estaba preparado. Ahora Irán ha descubierto que unas pocas minas baratas y las amenazas a las embarcaciones le han dado una enorme influencia sobre la economía mundial, una presión que puede aumentar o disminuir de formas que las armas nucleares no pueden.

    Pero el destino del programa atómico es el eje central de las negociaciones. Al igual que en las conversaciones de 2015, los iraníes declaran que tienen un “derecho” a enriquecer en virtud del Tratado sobre la No Proliferación de las Armas Nucleares, al que se niegan a renunciar. Sin embargo, esto aún deja margen para la “suspensión” de todos los esfuerzos nucleares durante un cierto número de años. (El vicepresidente JD Vance exigió 20 años cuando se reunió con sus interlocutores pakistaníes hace dos semanas, solo para que Trump declarara unos días después que el periodo adecuado era “ilimitado”).

    William Burns, el exjefe de la CIA que desempeñó un papel principal en las negociaciones de la era Obama, dijo el viernes en The New York Times que un buen acuerdo requeriría “inspecciones nucleares estrictas, una moratoria ampliada sobre el enriquecimiento de uranio y la exportación o dilución de las reservas existentes de uranio enriquecido de Teherán a cambio de un alivio tangible de las sanciones”.

    También pidió que el gobierno de Trump delimitara cada término. “A menos que las líneas se tracen con claridad y se controlen estrictamente”, dijo Burns, “los iraníes pintarán fuera de ellas”.

    Eso es exactamente lo que ocurrió cuando Trump abandonó el acuerdo de Obama en 2018 y no lo reemplazó con nada. En aquel momento, Irán no poseía ni una sola reserva de uranio suficiente para fabricar una bomba. Después, comenzó a enriquecer uranio sin control.

    En la guerra actual, Trump ha hablado públicamente de una posible redada para confiscar la media tonelada de material iraní casi apto para bombas, con el que se podrían fabricar unas 10 armas. Pero no ha hablado de la reserva total de 10 toneladas ni de la amenaza que supone para Estados Unidos y sus aliados.

    No se trata de un problema nuevo. En 2006, Irán empezó a enriquecer uranio a escala industrial. Aunque describió sus objetivos como pacíficos y de naturaleza civil, sus agresivas medidas convencieron a los expertos de que Teherán quería construir una bomba.

    Las alarmas sonaron con más fuerza en 2010, cuando Irán empezó a enriquecer uranio al 20 por ciento. Ese nivel de pureza marca la línea divisoria oficial entre usos civiles y militares. Irán dijo que quería ese combustible al 20 por ciento para un reactor de investigación de la Universidad de Teherán.

    El enriquecimiento al 20 por ciento alarmó al gobierno de Obama. Puso a los iraníes en el camino hacia el combustible de 90 por ciento utilizado para fabricar una cabeza nuclear lo suficientemente ligera y compacta como para caber en un misil. (Es posible fabricar un arma con combustible al 20 por ciento, pero sería tan grande y pesada que se necesitaría un camión, un barco o un avión para transportarla).

    En el pacto de la era Obama, se prohibía a los iraníes enriquecer combustible hasta un nivel de pureza superior al 3,67 por ciento, que es suficiente para alimentar reactores nucleares con fines civiles. El arsenal total del país se limitaba a unos 300 kilos. Se suponía que las restricciones se mantendrían durante 15 años, hasta 2030. Pero se permitió a los iraníes continuar con el enriquecimiento de bajo nivel, y construyeron centrifugadoras más eficientes.

    Esta laguna jurídica los preparó para lo que ocurrió después de que Trump anulara el acuerdo tres años más tarde y volviera a imponer sanciones económicas. Los iraníes respondieron sobrepasando todos esos límites.

    A principios de 2021, justo antes de que Trump dejara el cargo, Irán reinstauró su objetivo de elevar el nivel de enriquecimiento al 20 por ciento.

    Entonces, una misteriosa explosión dejó sin electricidad a Natanz, el principal complejo de enriquecimiento de Irán. Las autoridades iraníes lo atribuyeron a un sabotaje israelí y tomaron represalias al elevar parte de sus reservas al nivel del 60 por ciento, el mayor salto en la historia de su programa de enriquecimiento. Esto los dejó a un paso del máximo grado militar.

    Desde principios de 2021 hasta principios de 2025, el gobierno de Joe Biden intentó, sin éxito, negociar nuevos límites. Durante las negociaciones, Irán siguió enriqueciendo y amplió su reserva de combustible al 60 por ciento.

    Después, en junio de 2025, Trump bombardeó las plantas de enriquecimiento de Irán en Natanz y Fordo, así como los túneles de almacenamiento de uranio y otras instalaciones en Isfahán. Declaró que el programa nuclear había sido “eliminado”.

    Oficialmente, el gobierno estadounidense se mostró más circunspecto y afirmó que el programa había sufrido un “retroceso”. Pero si la “operación Martillo de Medianoche” realmente paralizó gran parte de la infraestructura atómica iraní, el gobierno de Trump dijo poco o nada sobre la supervivencia de las reservas de uranio enriquecido de Irán, que el Organismo Internacional de Energía Atómica ha estimado en 9,8 toneladas, con niveles de pureza que oscilan entre el 2 y el 60 por ciento.

    Uno de los pocos funcionarios que sí habló del tema fue Witkoff, quien calificó la reserva de “un paso hacia la fabricación de armas: es la única razón para tenerlo”. Irán, añadió, podría convertir su combustible más enriquecido en unas tres decenas de bombas.

    Aunque el debate público se ha enfocado en si un equipo de comandos estadounidense podría recuperar la media tonelada de uranio enriquecido al 60 por ciento de Irán, los expertos nucleares afirman que Teherán podría convertir las 10 toneladas completas en combustible para bombas, si logra activar nuevas centrifugadoras, probablemente subterráneas, para aumentar sus niveles de enriquecimiento.

    Edwin Lyman, experto nuclear de la Unión de Científicos Conscientes, dijo que la reserva iraní podría producir entre 35 y 55 armas, dependiendo de su habilidad para fabricar no solo el núcleo de combustible de la bomba, sino también piezas no nucleares como los detonadores que desencadenan las reacciones en cadena.

    Thomas Cochran, un experto en armas nucleares que escribió un influyente estudio sobre los niveles de enriquecimiento, llegó a la conclusión de que el arsenal de Irán era suficiente para fabricar entre 50 y 100 bombas si se enriquecía aún más.

    Para Estados Unidos, la ubicación de la reserva de 10 toneladas es una gran incertidumbre. Para Irán, es una herramienta de presión política.

    “Sí, muchos de sus principales científicos han muerto”, dijo Gary Samore, quien asesoró a la Casa Blanca de Obama sobre el programa nuclear iraní. “Pero aún tienen la capacidad industrial básica para producir armas nucleares si deciden hacerlo”.

    Irán tiene otra carta en el juego nuclear: la incertidumbre sobre la ubicación exacta de un nuevo complejo de enriquecimiento que Teherán estaba a punto de declarar en vísperas de la guerra de 12 días con Israel el pasado junio. El Organismo Internacional de Energía Atómica informó que una reunión informativa fijada para el 13 de junio de 2025 fue “cancelada debido al inicio de los ataques militares ese día”.

    Los analistas ahora creen que Irán podría haber instalado la planta en el laberinto de túneles montañosos que colindan con su extenso polígono industrial de Isfahán. Es cerca de donde se cree que Teherán almacena la mayor parte de sus reservas de uranio, lo que plantea la posibilidad de que Irán albergue un emplazamiento industrial profundamente enterrado que podría llevar a cabo nuevas rondas de enriquecimiento de combustible.

    “No podemos bombardear sus conocimientos”, dijo Matthew Bunn, especialista nuclear de Harvard. Y dado que una planta para enriquecer uranio puede ser “comparable en tamaño a una tienda de comestibles”, añadió, el terreno montañoso de Irán ofrece muchos lugares para ocultar un esfuerzo clandestino de fabricación de bombas.

    William J. Broad ha reportado sobre ciencia en el Times desde 1983. Vive en Nueva York.

    David E. Sanger cubre el gobierno de Donald Trump y una amplia gama de temas relacionados con la seguridad nacional. Ha sido periodista del Times durante más de cuatro décadas y ha escrito cuatro libros sobre política exterior y retos de seguridad nacional.

  • Cómo las teorías conspirativas que rodean la muerte o desaparición de 10 científicos de renombre en EE.UU. están afectando a sus familias

    Cómo las teorías conspirativas que rodean la muerte o desaparición de 10 científicos de renombre en EE.UU. están afectando a sus familias

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    Las desapariciones o muertes de al menos 10 personas vinculadas a investigaciones de carácter sensible en Estados Unidos están generando escrutinio de detectives aficionados en internet y, ahora, de investigadores federales. Pero para los familiares en duelo, toda las especulaciones resultan “repugnantes”.

    Carl Grillmair se habría reído de las teorías conspirativas en torno a su asesinato, dice su viuda.

    “Me parece una absoluta insensatez”, asegura Louise Grillmair. “Quiero decir, ahí están los hechos, y son públicos”.

    Su esposo, de 67 años, fue abatido a tiros en su hogar en Llano, California, el pasado mes de febrero.

    El presunto asesino de Grillmair —un residente local de 29 años llamado Freddy Snyder— fue imputado por asesinato y robo con allanamiento de morada, y deberá comparecer ante el tribunal la próxima semana para la lectura de cargos.

    A pesar de la detención, la figura de Grillmair ocupa un lugar destacado en las teorías conspirativas que giran en torno a las muertes o desapariciones de cerca de 10 personas con vínculos a laboratorios de alto secreto o a trabajos de índole científica.

    A menudo se los agrupa bajo la etiqueta de “científicos desaparecidos”; no obstante, la lista incluye a una asistente administrativa, un general de la Fuerza Aérea, un ingeniero y un conserje, y abarca diversos campos, desde la investigación de exoplanetas hasta la industria farmacéutica.

    Detectives aficionados de internet han sugerido que los casos podrían estar vinculados, lo que incluso ha llevado al Comité de Supervisión de la Cámara de Representantes de EE.UU. y al FBI a anunciar investigaciones, a pesar de la existencia de otras explicaciones establecidas y de los intentos de los familiares por calmar la histeria.

    Venganza equivocada

    Un iPad con la imagen de Caltech

    Getty Images
    Grillmair trabajaba para el Instituto de Tecnología de California, Caltech.

    La esposa de Grillmair cree que su marido fue el objetivo de un plan de venganza equivocado.

    Meses antes del asesinato, un hombre se había “adentrado en [su propiedad] con un rifle”, alegando que estaba cazando coyotes. Ella relata que su esposo le había dicho al sospechoso que se dirigiera a una montaña cercana.

    El hombre también había estado causando disturbios en otras viviendas de la zona, añade ella, y uno de los residentes llamó al 911.

    Grillmair no fue quien realizó la llamada, pero su esposa cree que el hombre había culpado a su marido de ello, debido a que su comportamiento había estado “escalando”.

    El hombre regresó con un bate de béisbol dos semanas antes de que Grillmair fuera asesinado, pero se marchó sin causar más problemas ese día, comentó ella.

    Posteriormente, regresó el 16 de febrero y, presuntamente, disparó mortalmente a Grillmair, un astrónomo de renombre que trabajaba en el IPAC, el centro de datos y ciencia para la astronomía y las ciencias planetarias del Instituto Tecnológico de California (Caltech).

    “Creemos que [él] vino en busca de venganza, pensando que Carl había sido quien llamó al 911”, afirma Louise.

    Ella describe a su difunto esposo como “probablemente el hombre más amable que jamás haya pisado la faz de la Tierra”.

    Los escépticos han echado un jarro de agua fría sobre las descabelladas teorías que rodean estas muertes.

    “La fuerza laboral aeroespacial y nuclear de EE.UU. con autorización de top secret asciende a unas 700.000 personas”, escribió el 16 de abril en su blog de Substack Mick West, escritor científico, investigador y desmentidor de pseudociencias.

    “La mortalidad ordinaria a lo largo de un periodo de 22 meses predice unas 4.000 muertes, unos 70 homicidios y unos 180 suicidios. La lista en cuestión contiene 10 casos… Las muertes son reales. El dolor de las familias es real. El patrón, no”.

    Louise Grillmair, por su parte, comenta que —si bien su esposo “se habría reído” ante las especulaciones de que las muertes pudieran estar conectadas— también “probablemente habría recurrido a las estadísticas” para desmentir dichas teorías conspirativas.

    Supuestos secretos

    Una foto de William, que tiene el pelo blanco, gafas y una chaqueta con cuello.

    Oficina del alguacil de Bernalillo
    William Neil McCasland era un general retirado de la Fuerza Aérea de Estados Unidos.

    La esposa del general retirado de la Fuerza Aérea William Neil McCasland —el de mayor rango y más alto perfil entre los desaparecidos— recurrió a Facebook la semana siguiente a su desaparición, el 27 de febrero, en su hogar en Nuevo México, para “despejar parte de la desinformación que circula”.

    Incluso en su llamada al 911 —realizada tres horas después de regresar a casa de una cita médica y descubrir que su esposo ya no estaba— Susan McCasland Wilkerson comentó que tenía “ciertos indicios de que él debió haber planeado no ser encontrado”.

    Le explicó al operador que él había apagado su teléfono y lo había dejado atrás, pero que se había llevado su arma, a pesar de que “por lo general no” porta ninguna.

    También señaló que su esposo había estado sufriendo recientemente de ansiedad, pérdida de memoria a corto plazo y falta de sueño; además, había estado “diciendo que, si su cerebro y su cuerpo seguían deteriorándose, no quería vivir de esa manera”.

    Una semana después, escribió en Facebook que, si bien McCasland tuvo acceso durante su carrera en la Fuerza Aérea a “ciertos programas e información altamente clasificados”, se había jubilado “hace casi 13 años y, desde entonces, solo ha contado con autorizaciones de seguridad muy comunes. Resulta bastante improbable que se lo hayan llevado para sonsacarle secretos ya muy obsoletos”.

    Asimismo, reconoció que McCasland había actuado como consultor ad honorem para la organización To The Stars —fundada por Tom DeLonge, líder de la banda Blink-182— en sus esfuerzos por investigar ovnis y otros asuntos relacionados.

    Sin embargo, su esposo “no poseía ningún conocimiento especial acerca de los cuerpos de seres extraterrestres ni de los restos del incidente de Roswell que se encuentran almacenados en la base Wright-Patt”, escribió Susan.

    Se refería a la Base de la Fuerza Aérea Wright-Patterson, en Ohio, la cual —según las leyendas sobre ovnis— podría ser el lugar de descanso final de restos extraterrestres provenientes de unos extraños escombros hallados por un ranchero en Roswell, Nuevo México, en 1947.

    Abordando con tono seco las teorías conspirativas, Susan escribió: “Llegados a este punto, y sin que haya absolutamente ninguna señal de él, tal vez la mejor hipótesis sea que los alienígenas lo teletransportaron a su nave nodriza”.

    “Sin embargo, no se ha reportado ningún avistamiento de una nave nodriza sobrevolando las montañas Sandia”.

    Casos distintos

    Un monumento en la escalera del profesor del MIT

    Getty Images
    Un homenaje al físico del MIT Nuno Loureiro.

    Ocho meses antes de la desaparición de McCasland —también en Nuevo México, pero a 220 km de distancia, en Taos—, una asistente administrativa del Laboratorio Nacional de Los Álamos desapareció.

    La familia de Melissa Casias también se pronunció sobre el caso en Facebook, indicando una vez más que su ser querido se había marchado deliberadamente. Sus comentarios sirvieron de poco para aplacar la obsesión de los teóricos con su caso.

    “Han sido las seis semanas más difíciles de nuestras vidas sin ti”, escribió su esposo, Mark Casias, en Facebook en agosto de 2025.

    “Sierra y yo empezamos a preocuparnos cada día más por ti; creemos que estás bien, pero no logramos entender por qué no te has puesto en contacto con nosotros”.

    Otros casos, como el de Grillmair, tenían explicaciones claras e inequívocas.

    El físico del MIT Nuno Loureiro fue asesinado por un excompañero de clase que también fue detenido por otros homicidios en la Universidad Brown; el sospechoso confesó los crímenes en grabaciones de video que las autoridades descubrieron posteriormente.

    Otro investigador desapareció de su hogar el mes después de haber perdido a ambos padres con apenas unas horas de diferencia; su padre sufrió un infarto mortal en sus brazos, justo después del fallecimiento de su madre.

    Su cuerpo fue hallado más tarde en un lago, y su esposa relató a los medios estadounidenses cuán desolado se había sentido su marido —hijo único— tras la muerte de sus padres.

    Otro científico falleció a los 59 años a causa de una “enfermedad cardiovascular arteriosclerótica”, según un informe forense de 2023.

    Louise Grillmair afirma que estas explicaciones no parecieron disuadir a los teóricos de la conspiración; de hecho, “muchos de ellos se han puesto en contacto” con ella para pedirle su opinión.

    “Les respondí: “Bueno, puedo ofrecerles algo mejor que una simple opinión””, comenta. “Tengo los hechos”.

    Estas especulaciones, añade, resultan “denigrantes para la memoria de los fallecidos”.

    Varias aplicaciones de redes sociales en un teléfono

    Getty Images
    Las redes sociales se han convertido en punto de encuentro clave para los que creen en teorías conspirativas

    Otros seres queridos contactados por la BBC calificaron dichas especulaciones de “terribles” y “repugnantes”, señalando que agravan el dolor de las familias; no obstante, optaron por no hacer declaraciones públicas, pues no deseaban dar más difusión a estas historias.

    En el caso de Louise Grillmair —quien conoció a su marido en una clase de astrofísica—, ella preferiría que el mundo conociera no solo su innovadora labor científica, sino también su carácter bondadoso y generoso.

    “Ayudaba a todo aquel que lo necesitaba”, relata. “Por ejemplo, sufrió dos accidentes automovilísticos bastante graves… y no creía en la vía judicial. Es decir, la culpa era de los otros conductores, pero él simplemente se negaba a demandarlos”.

    Su obituario recordaba a Grillmair como “un piloto entusiasta que pilotaba avionetas y planeadores de su propiedad, los cuales mantenía en su propia casa; aceptaba con alegría las invitaciones de quienes deseaban volar con él”.

    “Sus amigos y colegas recuerdan que amaba la vida al aire libre, conducir tractores y realizar reparaciones y trabajos de construcción en su hogar, donde también disponía de un pequeño observatorio con varios telescopios”.

    Su esposa añade que él “poseía un código moral muy elevado… y vivía conforme a sus principios”.

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    BBC

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  • Cómo la “cortina de hierro digital” está creando descontento contra el gobierno de Putin en Rusia

    Cómo la “cortina de hierro digital” está creando descontento contra el gobierno de Putin en Rusia

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    Una persona aparece a contra luz contra un cielo anaranjado brillante mientras mira su teléfono inteligente, con la silueta del Kremlin al fondo, durante la puesta de sol en la Plaza Roja de Moscú el 31 de marzo.

    AP

    Cerca del Kremlin, varias decenas de personas hacen cola frente a la sede de la administración presidencial. Han venido a presentar peticiones pidiendo al presidente Putin que ponga fin a la represión contra internet.

    Las autoridades rusas han intensificado el control del ciberespacio del país. El acceso a las aplicaciones de mensajería global se ha restringido y a menudo se producen interrupciones generalizadas, incluso cortes totales, del servicio de internet móvil.

    Presentar una petición al presidente es legal. Pero en un estado autoritario, esto es exponerse públicamente.

    Y la gente lo sabe.

    Desde el otro lado de la calle, agentes de seguridad filman a los peticionarios, y a nosotros también.

    “¿No tienes miedo?”, le pregunto a Yulia en la cola.

    “Mucho”, responde. “Estoy temblando”.

    Putin reconoció el bloqueo y lo describió como “trabajo operativo para prevenir ataques terroristas”, aunque afirma haber dado instrucciones para que se permita “funcionamiento ininterrumpido” de los servicios más esenciales de internet.

    Un hombre con una sudadera negra con capucha y vaqueros está repartiendo documentos a las personas que hacen cola frente a un edificio oficial cerca del Kremlin.

    BBC
    Los rusos pueden presentar una petición al presidente legalmente, pero exponerse públicamente conlleva un riesgo real.

    Yulia, dueña de una empresa de catering, explica cómo los intentos de censurar internet han afectado a su negocio.

    “Últimamente ha habido momentos en que nuestra página web no era accesible. No podíamos generar ingresos”, afirma.

    “Cada vez que bloquean internet oerdemos dinero especialmente si cortan Telegram o WhatsApp. Mi negocio depende completamente de internet. Sin acceso a internet, tal como está, no puede existir”.

    App de mensajería estatal

    Las autoridades rusas insisten en que las restricciones a las comunicaciones responden a una necesidad de seguridad pública. Afirman que los cortes de internet en la telefonía móvil desorientan a los drones de ataque ucranianos, aunque sus ataques han continuado incluso en zonas donde se ha cortado internet.

    Las autoridades acusan a las empresas de mensajería internacionales de ignorar las leyes rusas de protección de datos. El acceso a WhatsApp y Telegram se ha restringido considerablemente. Mientras tanto, los reguladores estatales están persiguiendo las VPN (redes privadas virtuales) utilizadas para eludir las restricciones.

    Como parte de la iniciativa para lograr una “internet soberana”, el gobierno está promoviendo una aplicación de mensajería rusa respaldada por el Estado llamada MAX.

    La ciudadanía se muestra recelosa.

    “Mucha gente piensa que esta aplicación de mensajería la creó el gobierno específicamente para controlar nuestros mensajes”, afirma el exdiputado Boris Nadezhdin, quien en su momento intentó competir contra Putin en las elecciones presidenciales.

    Además, en muchas partes de Rusia, los únicos sitios a los que se puede acceder a través del celular son los aprobados por el gobierno.

    Da la sensación de que se está construyendo una “cortina de hierro digital”.

    “La idea es aislar a Rusia del mundo exterior”, declara el columnista Andrei Kolesnikov, del medio opositor Novaya Gazeta, debido a la creencia de que “este mundo es tóxico para la mente de los rusos”.

    “Rusia siempre estuvo bloqueada, principalmente por Occidente, que era la fuente de las “ideas malas, revolucionarias y liberales”. Siempre ha sido así”.

    Sin embargo, los rusos están tan adaptados a la era digital y a internet que las restricciones y el bloqueo cibernético les resulta chocante.

    “Tiene menos que ver con la libertad de expresión y más con la costumbre”, cree la activista Yulia Grekova.

    “La gente se ha acostumbrado a pagar y pedir taxis con el móvil. Se pasan el día en el autobús chateando con sus amigos. Son muy pocas las personas que no usan internet móvil para trabajar, acceder a servicios públicos y mantenerse en contacto con la familia. Por eso hay tanta indignación. A todos nos afecta”, añade.

    Anuncio de Max, el servicio de mensajería autorizado por el estado. Muestra siete pantallas de teléfono sobre un fondo azul y morado.

    MAX
    El Kremlin está animando a los rusos a utilizar un servicio de mensajería aprobado por el Estado llamado MAX, pero muchos temen que se utilice para la vigilancia.

    Hablo con Yulia Grekova en la ciudad de Vladimir, a 190 km de Moscú. Recientemente intentó organizar una manifestación contra las restricciones a internet.

    “Solicitamos permiso a las autoridades locales y propusimos varias opciones de lugar. Nos respondieron que no era posible, ya que en la fecha solicitada estarían limpiando las calles en los 11 lugares que propusimos”.

    “El ayuntamiento ofreció un lugar y una hora alternativos. Pero luego dijeron que tampoco era posible, debido al peligro de un ataque con drones [ucranianos]”.

    Después, Yulia recibió la visita de la policía y una advertencia para que no protestara.

    “Vinieron a mi trabajo. Un coche patrulla y tres personas. Me grabaron firmando la advertencia oficial del fiscal”. Me sentía como una especie de terrorista.

    Solicitudes similares para protestas públicas fueron rechazadas en decenas de pueblos y ciudades rusas. En la región de Moscú, las autoridades locales citaron preocupaciones por el coronavirus. En Penza, los funcionarios afirmaron que una manifestación no podía realizarse debido a una clase magistral de patinaje sobre ruedas en el lugar solicitado.

    Volver al pasado

    En el centro de Vladimir, reviso mi teléfono. La aplicación para reservar taxis funciona y puedo acceder a los medios estatales. Pero las búsquedas en Google no funcionan. Y los sitios de noticias independientes no cargan.

    “Es mucho más difícil comunicarse”, dice María, que pasea con su bebé. “Queremos estar al tanto de las últimas noticias y tendencias. En cambio, nos estamos quedando atrás”.

    Sin embargo, cuanto más hablamos, menos parece interesarle a María la información actualizada.

    “Antes, cuando no había internet, el mundo parecía un lugar más brillante, porque sabíamos menos”, me dice.

    En cuanto a la guerra de Rusia contra Ucrania nos dice: “Intento evitar este tipo de noticias. No quiero llenarme la cabeza con eso. Estamos hartos de las noticias sobre personas que mueren”.

    “[Las restricciones de internet] crean problemas a diario”, dice Denis. “Hoy no pude pagar la gasolina. Y mi GPS está fallando”.

    “La gente está molesta”, me dice Alexander. “Sobre todo los pequeños empresarios. Pierden clientes cuando no pueden acceder a internet”.

    “Parece que estamos retrocediendo”, dice Yulia Grekova, “volviendo al pasado”.

    Un joven usa su teléfono móvil mientras está sentado en un banco de un parque en un día despejado en Vladimir.

    BBC
    El acceso a internet era limitado en la ciudad de Vladimir cuando la BBC la visitó.

    ¿La represión rusa contra internet supone un regreso al pasado?

    “No, no lo es”, me asegura el portavoz de Putin, Dmitry Peskov, de vuelta en Moscú.

    “En la situación actual, las consideraciones de seguridad exigen ciertas medidas”, continúa Peskov. “Éstas se están implementando y la mayoría de nuestros ciudadanos comprende su necesidad.

    “Es evidente que las restricciones a internet causan inconvenientes a mucha gente. Pero este es el periodo que estamos viviendo. Una vez que desaparezca la necesidad de estas medidas, los servicios se restablecerán por completo y volverán a la normalidad”.

    Pero las restricciones y la represión empiezan a sentirse como la nueva normalidad.

    “No creo que este régimen esté dispuesto a retroceder”, concluye el periodista Andrei Kolesnikov. “Solo pueden avanzar con más represión”.

    “Lo malo para las autoridades es la acumulación de descontento, y esto podría tener repercusiones en el futuro. No sabemos de qué forma. Pero es evidente que la irritación y el descontento se están acumulando”.

    Y están aflorando.

    Recientemente, la bloguera rusa Victoria Bonya publicó un “mensaje al presidente de Rusia” en Instagram. En él criticó duramente la represión de internet y otros controversiales temas en el país.

    El video se viralizó con decenas de millones de reproducciones. En su monólogo, Victoria Bonya no culpó directamente a Putin, pero dirigiéndose a él declaró: “Hay un muro enorme y grueso entre usted y nosotros, la gente común”.

    El jueves, el líder del Kremlin afirmó que no podía dejar de “prestar atención” a los problemas que los rusos han estado experimentando como resultado del corte de internet.

    Instruyó a las fuerzas del orden a mostrar “ingenio y profesionalismo” y a “tener en cuenta los intereses vitales de los ciudadanos”.

    Esto no representó un cambio de rumbo por parte de Putin. No hubo indicios de que se pusieran fin a las restricciones.

    Encuestas recientes en Rusia sugieren que su popularidad ha caído a su nivel más bajo desde la invasión rusa a gran escala de Ucrania en 2022.

    Pero no solo son solo las restricciones de internet las que alimentan el malestar público. Los rusos están preocupados por la economía y crece el cansancio ante la guerra en Ucrania.

    “La gente empieza a comprender que existe una conexión directa entre sus problemas cotidianos, como la sanidad, los precios de los alimentos y los problemas con internet, y la política de Vladimir Putin”, me comenta Boris Nadezhdin.

    “Y esta es una situación nueva en Rusia”.

    Yulia lleva un mono de trabajo y una redecilla para el pelo en una cocina industrial con paredes naranjas. Un hombre con gorro y delantal de chef camina detrás de ella.

    BBC
    La empresaria de catering Yulia afirma que su negocio depende de que los clientes tengan acceso a internet.

    Tras presentar su petición a la administración presidencial, Yulia ha vuelto al trabajo, horneando pan en su empresa de catering.

    Ha alzado la voz, pero no está segura de que vaya a marcar la diferencia. Ya está pensando en cómo adaptarse a las restricciones online. Los rusos, me cuenta, tienen mucha experiencia adaptándose a grandes cambios.

    “Mi bisabuelo era más rico que la media. En un pueblo soviético, eso se consideraba un pecado. Le confiscaron sus propiedades y lo trasladaron a Siberia. Pero su familia se adaptó”.

    “Mis padres vivieron el colapso de la Unión Soviética: se adaptaron a la economía de mercado. Ahora me toca a mí adaptarme. Después le tocará a mi hija”.

    ¿Cómo ve Yulia la evolución de la situación en Rusia?

    “El futuro ni siquiera se menciona en las conversaciones cotidianas con amigos y familiares”, explica. “Es como: ¿qué haremos dentro de tres días, dentro de una semana, dentro de un mes?

    “Nadie piensa más allá de un mes”.

    Como el pan que veo expandirse en el horno, en Rusia crece una profunda sensación de incertidumbre.

    Linea gris de separación

    BBC

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  • Cómo el retrato de una estrella del pop impulsó la carrera de una artista española

    Cómo el retrato de una estrella del pop impulsó la carrera de una artista española

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    El ruido de las pinceladas se detuvo cuando Nieves González, que pintaba su retrato más reciente en estilo barroco de una mujer con un chaleco inflado contemporáneo, hizo una pausa para charlar con una colega artista en el estudio que comparten en el sur de España.

    “Siempre estamos cotilleando”, dijo riendo González, con su jersey verde salpicado de pintura y la cara adornada con aretes en la nariz.

    Últimamente, buena parte de lo que se habla en el mundo del arte español ha girado en torno a González. El año pasado, la cantante británica Lily Allen reclutó a González, de 29 años, tras ver su página en Instagram para que la retratara para la portada de su álbum más reciente. El disco, West End Girl, se convirtió en un éxito, y también González, a quien el periódico Artnet calificó de “sensación artística de la noche a la mañana”.

    Su imagen de Allen, ataviada con una chaqueta acolchada de lunares, ha sido vista dos millones de veces en Spotify, en vallas publicitarias e incluso en el programa nocturno de Jimmy Fallon. En marzo, la National Portrait Gallery de Londres presentó el cuadro, que estará colgado en la misma sala que una obra de David Hockney, y la calificó de “una de las voces más convincentes de la pintura figurativa actual”.

    “Mi sueño”, dijo González mientras coloreaba rápidamente la chaqueta acolchada carmesí de su obra más reciente.

    Esas chaquetas son típicas de la obra de González, que presenta musas etéreas o bíblicas sentadas regiamente en paisajes naturales que evocan las obras de los antiguos maestros.

    Ella suele subvertir esa estética centenaria al vestir a sus sujetos con suntuosas chaquetas acolchadas rosas, azules y blancas, y también imprimiéndoles más agencia y energía de protagonistas.

    En junio expondrá en Los Ángeles, pero los coleccionistas se quejan de que todos los cuadros ya están vendidos. El galerista de González en Bilbao, Sergio García, describió su trayectoria como “¡vroom, vroom, vrooooom!”.

    Para algunos, el ascenso de González refleja la renovada vitalidad cultural de su país. Para otros, su uso de la moda abombada contemporánea dentro de una estética barroca española centenaria habla de la negociación del pasado y el presente. Para sus amigos, lo que González realmente grita es autenticidad del sur de España.

    Enérgica y locuaz, aplaude con deleite sus manjares andaluces favoritos. Mientras paseábamos por las calles de Granada, parecía conocer y hablar con todo el mundo. Charlaba con amigos en las esquinas, saludaba a las mujeres de la floristería, del salón de manicura o de la tienda de discos.

    “En un año seré la reina de la ciudad”, bromeaba, y después añadió que en realidad siempre se perdía.

    Envió besos a su abuelo cuando este la llamó desde casa, y susurraba “hashtag arte contemporáneo” delante de las galerías de arte para turistas. En un momento dado, llamó a su novio “amor” para tranquilizarlo, después de que él protestara porque ella se burlaba mucho de él por parecerse a un fraile rechoncho que aparecía en un calendario que ella había colgado en su estudio. Dijo que lo único que deseaba era comprar una casa de campo con él a las afueras de Huelva, su pequeña ciudad minera natal.

    “La gente me pregunta: ‘Bueno, ¿cuál es tu objetivo, llegar a ser qué?’”, dijo en su estudio. “Creo que ya he conseguido mi objetivo: vivir de mi arte”.

    Se apartó de su lienzo para consultar una imagen en una vieja computadora portátil que le habían regalado cuando cumplió 18 años.

    En lugar de pintar modelos vivos o fotografías, González utiliza un sistema de inteligencia artificial en esa portátil para generar imágenes digitales compuestas. Estas amalgamas proceden de una combinación de retratos barrocos, sus propios bocetos y, en su serie más reciente, fotografías de pasarela de un desfile de moda al que Hermès la invitó en París.

    Esos collages digitales, que ella llama “frankensteins”, sirven de inspiración para sus retratos pintados.

    Aunque las modelos son imaginarias, dijo, a veces ve un vestigio de su propio rostro en los retratos acabados.

    No hace mucho, dijo, la idea de vivir de estos retratos parecía imposible. “Pero aquí estamos”, dijo. “Es como un sueño que siempre he tenido, pero multiplicado por 50”.

    González nació y creció en una familia de clase trabajadora de Huelva. Empezó a pintar cuando era muy pequeña, dijo, después de que su madre cediera a sus súplicas y le comprara un juego de pintura basado en la serie Los girasoles de Vincent van Gogh.

    “No sé por qué aquel día dijo que sí”, dijo González.

    El amarillo se convirtió en su color favorito, “el favorito de los locos”, dijo. A los 17 años se matriculó en la Facultad de Bellas Artes de la Universidad de Sevilla, la ciudad de los artistas Diego Velázquez y, durante un tiempo, Francisco de Zurbarán, ambos de gran influencia para ella. Recibió una educación pictórica clásica y ganó dinero extra vendiendo sus retratos a extranjeros en un mercado de arte de Sevilla y pintando caricaturas de los invitados a bodas en Huelva.

    Después de obtener su maestría en arte en Sevilla, se encontró trabajando en una tienda de cosméticos en Huelva y buscó una salida. Tenía amigos italianos y se le daban los idiomas, así que probó suerte en Italia, donde trabajó como niñera de “dos demonios” en el norte del país antes de escapar al sur, a Aquila, donde, con el tiempo, le ofrecieron un trabajo como ayudante de dentista. “Yo”, dijo, “que no sé nada de dientes”.

    Se dio cuenta de que si podía conseguir un trabajo en un país e idioma extranjeros haciendo algo de lo que no sabía nada, quizá debería volver a casa y probar a hacer lo que mejor sabía hacer. Se dio un año de plazo para intentar convertirse en pintora.

    De vuelta en Huelva, daba clases de arte mientras trabajaba en retratos. Dibujó una copia de la obra de un maestro barroco en una hora para la inauguración del nuevo museo de Huelva. Las galerías empezaron a exponer sus obras. Su página de Instagram, llena de sus retratos, empezó a ganar seguidores.

    El año pasado se trasladó a Granada con su novio, Agus Díaz Vázquez, también artista. Solía almorzar en el húmedo estudio en un sótano, con un fuerte olor a pintura, que compartía con sus compañeros artistas, un grupo bromista que disfrutaba ganándole a ella en las partidas de cartas.

    Un día recibió allí un mensaje inesperado.

    Leith Clark, la directora creativa del álbum de Allen, había encontrado la página de González. Le envió las obras a Allen, incluida una de una figura santa con una chaqueta acolchonada azul que sostenía un cisne, y le preguntó qué opinaba.

    “Lo sabes cuando lo sabes”, dijo Seb Chew, productor y colaborador cercano de Allen, quien participó en el proceso. “Nunca había visto nada igual”.

    El equipo de Allen se puso en contacto con González, sin mencionar para quién trabajaba. Pero la pintora estaba ocupada con su trabajo, no entendió lo que querían e ignoró el mensaje. El equipo de Allen recalcó entonces que buscaban la portada de un álbum para una “persona muy famosa”.

    González no tardó en comunicarse con Allen mediante una videollamada, aceptó el encargo y se encerró en el estudio durante semanas, pintando al son de música flamenca. González dijo que el equipo de Allen le había dado fotografías para trabajar, pero relativamente pocas instrucciones, pues confiaban en que transmitiría la sensación de fuerza e independencia que buscaban.

    González utilizó esa licencia creativa para vestir a Allen con una chaqueta acolchonada de lunares que la música, en realidad, nunca se había puesto. Una vez publicado, el álbum no tardó en aparecer en los titulares por las letras que, según ha dicho la cantante, contienen detalles sobre su separación del actor estadounidense David Harbour.

    La publicidad también dio frutos para González.

    Pronto, sus amigos del estudio empezaron a burlarse de su estatus de celebridad local. Empezaron a burlarse de González llamándola Britney Spears. “Ay, Britney”, decía una compañera cada vez que González se quejaba de las nuevas exigencias sobre su tiempo.

    González no conoció en persona a la verdadera estrella del pop, Allen, hasta el mes pasado, durante la presentación oficial del retrato en Londres. González dijo que hicieron buenas migas, pero esta vez se mordió la lengua.

    “¿Te imaginas”, dijo, con los ojos desorbitados ante la posibilidad, “cotillear con ella?”.

    Carlos Barragán colaboró con reportería.

    Jason Horowitz es el jefe del buró en Madrid del Times; cubre España, Portugal y cómo vive la gente en Europa.

    Carlos Barragán colaboró con reportería.

  • “En segundos todos estábamos bajo la mesa”: el testimonio del periodista de la BBC que estaba en la cena de corresponsales con Trump cuando ocurrió el tiroteo

    “En segundos todos estábamos bajo la mesa”: el testimonio del periodista de la BBC que estaba en la cena de corresponsales con Trump cuando ocurrió el tiroteo

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    El corresponsal de la BBC Gary O'Donoghue

    BBC
    El corresponsal de la BBC Gary O’Donoghue se encontraba en el salón cuando ocurrió el tiroteo.

    Acababa de dejar los cubiertos sobre la mesa y casi no noté los estruendos que provenían de algún punto frente a mí, en dirección a la entrada principal del salón de eventos del Washington Hilton.

    Tuve una especie de reacción auditiva de incredulidad.

    A los pocos instantes pensé: es el sonido sordo de impacto que producen las armas semiautomáticas.

    Como persona ciega, me concentro en los sonidos, y oí el estallido de cristales rotos.

    Entonces sentí que la cabeza de mi colega Daniel —con quien acababa de hablar— rozaba la mía al pasar, y me di cuenta de que se estaba lanzando al suelo.

    Así que lo imité.

    Estaba de rodillas, bajo el mantel, casi seguro de la situación ante la que me encontraba: otro sábado por la noche, otro evento presidencial y en medio de otro tiroteo.

    Yo estaba en Butler, Pensilvania, en julio de 2024 cuando el presidente estuvo a escasos centímetros de perder la vida.

    Los momentos posteriores estuvieron plagados de gritos y gente corriendo.

    Esta vez fue diferente ya que, en cuestión de segundos, estábamos todos bajo la mesa.

    Otro colega me contó que, al oír los disparos, vio a decenas de personas entrar corriendo al salón de eventos desde el pasillo exterior.

    Durante los cinco o diez minutos que permanecimos bajo la mesa, todos aguardábamos a ver si algún tirador había entrado también en la sala y estaba a punto de abrir fuego contra las 2.500 personas que asistían a la cena.

    Un compañero me relató cómo había visto al Servicio Secreto, situado en el escenario a nuestras espaldas, evacuar apresuradamente al presidente Trump, a la primera dama Melania Trump y al vicepresidente J.D. Vance.

    Otros agentes permanecían de pie, con sus cascos y chalecos antibalas, apuntando con sus armas hacia la multitud para detectar si existían más amenazas.

    Los invitados buscan refugio cerca de una mesa tras escucharse disparos durante la cena de la Asociación de Corresponsales de la Casa Blanca, celebrada en el hotel Washington Hilton de la capital estadounidense.

    Reuters
    Muchos de los invitados se agacharon y se refugiaron bajo las mesas tras escucharse los disparos durante la cena de la Asociación de Corresponsales de la Casa Blanca.

    Justo antes de la cena había visto al secretario de Salud, RFK Jr., en una pequeña sala contigua al salón de baile.

    Le pregunté si tenía ganas de que comenzara el evento y me respondió que tenía hambre y deseaba que empezara de una vez. Estaba sentado en una mesa no muy lejos de la mía.

    Y a unos 30 metros detrás de nosotros —hacia las puertas principales— el director del FBI, Kash Patel, se encontraba en el suelo junto al resto de nosotros, protegiendo a su novia, mientras un agente del Servicio Secreto cruzaba corriendo el salón de baile para acudir en su auxilio.

    De inmediato, la mente se dirige al qué, al porqué y —en este caso—, especialmente, al cómo.

    ¿Cómo es posible que, de nuevo, un hombre armado haya logrado acercarse al presidente?

    Cuatro agentes armados apuntan con sus pistolas.

    Getty Images
    Cuatro agentes armados apuntan con sus pistolas momentos después del suceso.

    Todas las calles alrededor del hotel Hilton habían permanecido cerradas durante horas, acordonadas por las fuerzas del orden.

    Sin embargo, la seguridad en el propio recinto no resultaba particularmente estricta.

    El hombre que custodiaba la entrada exterior apenas echó un vistazo superficial a mi entrada, desde una distancia que calculo en unos dos metros.

    Tomamos el ascensor para bajar al salón de eventos, donde un agente me pasó el detector de metales, aunque no mostró especial interés por los pitidos que provocaban los objetos que llevaba en el bolsillo interior de mi chaqueta.

    No me pidieron que vaciara mis pertenencias.

    En resumen, el dispositivo de seguridad parecía el de una cena habitual de los corresponsales de la Casa Blanca; una de esas a las que no asiste el presidente en ejercicio.

    Mientras permanecíamos retenidos en el salón de baile tras el tiroteo, intentábamos desesperadamente conseguir cobertura telefónica para transmitir la noticia y obtener más información.

    Procuré no pensar demasiado en la magnitud de lo que acababa de suceder.

    No obstante, sentí ese inconfundible escozor en los ojos; esa sensación que surge cuando la mente empieza a imaginar lo que podría haber ocurrido.

    Y también a preguntarse cuántas situaciones como esta tendrá uno que vivir en este país antes de que se le agote la suerte.

    línea

    BBC

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  • Trump habla sobre su estado mental después de una noche de caos

    Trump habla sobre su estado mental después de una noche de caos

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    La respuesta del presidente de Estados Unidos a la noche del sábado fue extraordinariamente serena para alguien que ha sobrevivido a dos intentos de asesinato.

    Eran las 10:31 p. m. del sábado cuando el presidente Donald Trump entró en la sala de prensa de la Casa Blanca, vestido aún con su esmoquin y corbata de moño, para hablar de lo que podría haber sido un nuevo atentado contra su vida.

    “Muchas gracias”, dijo. “Eso fue muy inesperado”.

    Momentos antes de aparecer, el presidente publicó imágenes de las cámaras de seguridad en las que se veía a un sospechoso corriendo a toda velocidad por los amplios salones del hotel Hilton de Washington. Allí es donde Trump asistía a la cena de corresponsales de la Casa Blanca cuando se produjeron disparos en el hotel. No había muchas cosas claras sobre lo que había ocurrido allí, a dos kilómetros de distancia.

    Pero el presidente quería hablar de ello.

    “Siempre es impresionante cuando pasa algo así”, dijo, de pie junto a la primera dama, el vicepresidente, el secretario de Defensa, el secretario de Estado, el fiscal general en funciones, el director del FBI y la secretaria de prensa, todos todavía con sus trajes de gala para la cena.

    Pero, en realidad, dijo, todo aquello no era más que el ejemplo más reciente de por qué necesita construir en la Casa Blanca su salón de baile de máxima seguridad, que ha sido legalmente cuestionado.

    “No quería decir esto”, dijo, “pero por eso debemos contar con todas las características de lo que estamos planeando en la Casa Blanca. En realidad es un salón más grande y mucho más seguro. Tiene… es a prueba de drones, tiene cristales a prueba de balas”.

    Y entonces le cedió la primera pregunta de la noche a Weijia Jiang, corresponsal de CBS News y presidenta de la Asociación de Corresponsales de la Casa Blanca, quien había estado sentada a su lado en la cena antes de que se desatara el caos.

    “Presidenta”, dijo, “solo quiero decirle que ha hecho un trabajo fantástico. Qué velada tan hermosa”. (Trump no suele hablar así a los periodistas que lo cubren).

    Ella le preguntó qué pasaba por su mente cuando se dio cuenta de que su vida podría haber estado en peligro otra vez. Contó la historia: estaba sentado con la primera dama a su otro lado cuando oyó un ruido que le pareció familiar y no amenazador. “Pensé que era una bandeja que se cayó”, dijo. “Lo he oído muchas veces, y era un ruido bastante fuerte, y venía de bastante lejos”.

    Su esposa no estaba tan segura, dijo.

    “Melania era muy consciente, creo, de lo que había pasado”, explicó. “Creo que supo inmediatamente lo que había pasado. Decía: ‘Ese es un mal ruido’”. Parecía bastante estoica detrás de él en la sala de reuniones. La única palabra que pronunció durante la rueda de prensa fue: “No”, después de que le preguntaran si quería decir algo. El presidente dijo que fue “una experiencia bastante traumática para ella”.

    Describió cómo se lo “llevaron rápidamente”, dio las gracias de manera efusiva a las fuerzas del orden y dijo que “no hubo mucho tiempo para pensar, porque en cuestión de segundos ya estábamos saliendo por la puerta”.

    En general, la respuesta de Trump desde el podio la noche del sábado fue extraordinariamente serena para alguien que ha sobrevivido a dos intentos de asesinato, y cuya esposa acababa de resguardarse debajo de una mesa mientras agentes armados corrían a toda prisa por el salón de baile a su alrededor.

    Quién sabe si el estado mental del presidente, su retórica, sus instintos políticos o su aparato de seguridad cambiarán en los próximos días o semanas. En la conferencia de prensa se reveló muy poco sobre las motivaciones del sospechoso.

    Aun así, Trump restó importancia a cualquier insinuación de que este susto pudiera alterar su forma de vida.

    “Me gusta no pensar en ello”, dijo. “Llevo una vida bastante normal, teniendo en cuenta, ya sabes, que es una vida peligrosa. Creo que lo llevo tan bien como se puede llevar”.

    Y añadió: “Para serte sincero, no soy un caso perdido”.

    Durante toda la semana había estado lanzando improperios contra los medios de comunicación presentes en la sala, pero ahora elogiaba a los reporteros que tenía delante, halagó su vestuario, utilizó un tono de voz educado y les agradeció su trabajo.

    “Han sido muy responsables en su cobertura”, dijo. “Voy a decir que he visto lo que ha salido. Han sido muy responsables”.

    Sin duda, este no era el mensaje que había planeado transmitir a los medios de comunicación esta noche. Dijo que iba a pronunciar lo que él mismo calificó como “el discurso más inapropiado jamás pronunciado”, y parecía un poco decepcionado porque le habían quitado esa oportunidad. Tan decepcionado que prometió que la cena se volvería a agendar para algún momento en los próximos 30 días.

    Pero entonces, necesitaría una reescritura, o al menos eso es lo que dijo por ahora.

    “No sé si alguna vez podré ser tan duro como iba a ser esta noche”, dijo. “Creo que probablemente voy a ser muy agradable. Seré muy aburrido la próxima vez, pero vamos a tener un gran evento”.

    Shawn McCreesh es un reportero del Times para la Casa Blanca que cubre el gobierno de Trump.

    Tyler Pager es corresponsal del Times en la Casa Blanca y reporta sobre el presidente Trump y su gobierno.