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  • “Se mostró frío como el hielo”: el asesino en serie que confesó haber matado a 8 mujeres en un caso que atemorizó a Nueva York

    “Se mostró frío como el hielo”: el asesino en serie que confesó haber matado a 8 mujeres en un caso que atemorizó a Nueva York

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    Rex Heuermann junto a su abogado en el tribunal.

    Reuters
    El miércoles, en el tribunal y vestido con un traje negro, Heuermann (centro de la foto) permaneció de pie junto a su abogado y se declaró culpable de los asesinatos de ocho mujeres.

    Una saga que duró décadas llegó a su fin en un tribunal del condado de Suffolk el miércoles, cuando un hombre de un metro noventa y tres, vestido con un traje negro y corbata azul, se paró frente a un juez y confesó los detalles escalofriantes de los asesinatos de 8 mujeres.

    Rex Heuermann se mostró inexpresivo mientras confirmaba ante el juez Timothy Mazzei que había estrangulado y atado a cada una de ellas de la misma manera antes de abandonar sus restos en las playas remotas de Long Island (Nueva York).

    Respondió “sí” a cada una de las preguntas del juez sobre sus crímenes, sin mirar hacia la sala repleta de familiares de las víctimas, algunos de los cuales contenían el llanto.

    Las familias de las mujeres habían esperado más de una década, ya que los investigadores tardaron años en resolver los asesinatos que habían atemorizado a muchos habitantes de Long Island.

    “Mucha gente hablaba de ello; no era un tema tabú”, dijo Sandra Symon, una compañera de secundaria de Heuermann, a la BBC. “Todo el mundo tenía una teoría”.

    Esas teorías terminaron en 2023, cuando la policía arrestó a Heuermann, un padre de dos hijos, casado, que vivía en Massapequa Park, un tranquilo suburbio de Long Island, en una casa deteriorada donde pasó su infancia.

    El arquitecto de 62 años fue detenido por la policía del condado de Suffolk, que irrumpió en su oficina en Manhattan después de vincularlo con los asesinatos mediante muestras de ADN obtenidas de una caja de pizza.

    Heuermann fue acusado inicialmente de los asesinatos de siete mujeres, pero el miércoles se declaró culpable de un homicidio adicional ocurrido en 1996. Aunque muchas de sus víctimas estuvieron desaparecidas durante años, el caso salió a la luz en 2010, cuando los investigadores encontraron restos de cuatro cuerpos en un radio de medio kilómetro en la playa de Gilgo.

    Tras declararse inocente al principio, Heuermann finalmente admitió los asesinatos de Melissa Barthelemy, de 24 años; Megan Waterman, de 22; Amber Costello, de 27; Maureen Brainard-Barnes, de 25; Jessica Taylor, de 20; Valerie Mack, de 24; Sandra Costilla, de 28; y Karen Vergata, de 34.

    Se cree que todas las víctimas de Heuermann eran trabajadoras sexuales en el momento de su muerte, algunas de ellas contactadas por él a través de sus anuncios en la página de anuncios Craigslist.

    El miércoles, Heuermann ofreció en el tribunal pocos detalles nuevos sobre los asesinatos; simplemente confirmó ante el juez que las atrajo con la promesa de dinero y luego las mató y desmembró antes de dejar sus restos en la playa. Pronunció pocas palabras además de “estrangulación” cuando le preguntaron cómo las mató, y “culpable” cuando se le pidió que registrara sus nuevas declaraciones.

    “No había ni una pizca de remordimiento en el rostro de ese hombre”, dijo John Ray, abogado de las familias de las víctimas, tras la audiencia. “Se mostró tan frío como el hielo”.

    Recibió varias cadenas perpetuas, que le serán impuestas formalmente el 17 de junio.

    Durante la breve audiencia, su exesposa, Asa Ellerup, observó desde el fondo de la sala, inexpresiva y vestida de negro, junto a la hija de ambos, quien sostenía pañuelos en la mano.

    Fuera del tribunal, Ellerup dijo que sus pensamientos estaban con las familias de las víctimas y calificó su pérdida de “inconmensurable”.

    Amigos y familiares de las víctimas en el tribunal.

    Getty Images
    Amigos y familiares de las víctimas acudieron al tribunal este miércoles.

    “No conoces a nadie”: un vecindario enfrenta la realidad de un asesino

    En el pequeño pueblo de Massapequa Park, en Long Island, hogar de 18.000 habitantes, banderas estadounidenses bordean calles rodeadas de decenas de residencias bien cuidadas, algunas con botes estacionados en la entrada.

    Pero para muchos en el vecindario, siempre hubo una casa que destacaba: la deteriorada vivienda con contraventanas rojas y ventanas enmarcadas en verde, ubicada a solo una cuadra de Joe, quien se mudó al barrio con su entonces esposa en 1995.

    “No encaja en el vecindario, pero ¿qué vas a hacer?”, dijo Joe, quien prefirió no compartir su apellido por razones de privacidad. “No piensas nada al respecto.”

    La casa de Rex Heuermann en Massapequa Park.

    BBC
    La casa de Rex Heuermann en Massapequa Park.

    Alguna vez considerada una molestia para el vecindario, la casa de la infancia de Heuermann ahora atrae a los medios y a aficionados del true crime. La noche anterior a la audiencia en la que se esperaba su declaración, volvió a llenarse de reporteros, mientras su exesposa, Ellerup, y sus hijos hablaban con la prensa junto a su abogado, respondiendo a una demanda por homicidio culposo presentada por un familiar de una víctima.

    Después de que Heuermann fue encarcelado, su esposa y sus dos hijos permanecieron en la casa, incluso haciendo parrilladas en el porche delantero a pesar de los curiosos que merodeaban.

    Pero con la audiencia de declaración de Heuermann acercándose, el resto del pueblo estaba ansioso por dejar todo esto atrás. Los residentes dijeron a la BBC que, aparte de algún titular ocasional, ya no piensan en el asesino en serie que una vez vivió entre ellos.

    “Ya no es noticia”, dijo Joe. “La sociedad estadounidense tiene poca memoria para las cosas”.

    “Sé quiénes son mis vecinos aquí, pero en realidad no conoces a nadie, para serte sincero”.

    Sandra Symon y Tim Omara

    BBC
    Sandra Symon asistió a la escuela secundaria con Heuermann, a quien describió como un “solitario”.

    Una confesión tras años de silencio

    Aunque la declaración de culpabilidad de Heuermann del miércoles brindó cierto alivio a los familiares y amigos de las mujeres, muchos afirman que debería haberse producido hace años.

    La policía investigó las muertes durante más de una década y mantuvo en su poder una pista que -una vez que fue seguida por los investigadores- condujo al asesino en cuestión de semanas.

    Los familiares de las víctimas han alegado que la policía no se esforzó lo suficiente debido a que las mujeres asesinadas eran trabajadoras sexuales, citando el frecuente énfasis de los agentes en referirse a ellas como “prostitutas”.

    Algunos residentes de Long Island coincidieron con esta opinión, afirmando sentirse horrorizados por el tiempo que tomó obtener justicia.

    “No valen menos por haber hecho lo que tenían que hacer”, declaró Ellen Munoz, residente de un pueblo vecino que asistió a la audiencia de Heuermann.

    Ellen Muñoz, Peggy Gould y Debra Timms a las afueras del tribunal.

    BBC
    Ellen Muñoz, Peggy Gould y Debra Timms llegaron desde distintos puntos de Long Island para ver a un asesino en serie -que durante mucho tiempo las aterrorizó- declararse culpable de ocho asesinatos.

    El Departamento de Policía del Condado de Suffolk no involucró a los investigadores federales en la investigación al principio, y los líderes de la pesquisa enfrentaron escándalos por separado. El exjefe de policía James Burke, quien supervisó el caso, fue arrestado en 2015 y posteriormente condenado por cargos que incluían obstrucción a la justicia. Ese caso también provocó la caída de Thomas Spota, fiscal del distrito de Suffolk de 2002 a 2017, quien también dirigió la investigación de Gilgo Beach.

    En 2022, con un nuevo liderazgo, la Policía del Condado de Suffolk creó un grupo especial para investigar los asesinatos -incorporando a fuerzas del orden federales y locales-, lo que los llevó a Heuermann en seis semanas.

    La policía actuó basándose en la descripción de un sospechoso que el compañero de una de las víctimas, Amber Costello, proporcionó en 2010, después de que ella tuviera un altercado con un cliente. El compañero, Dave Schaller, describió al cliente como un hombre corpulento que, según dijo, parecía “un ogro” y conducía una Chevrolet Avalanche de primera generación, un vehículo poco común.

    Ese dato ayudó más tarde a los investigadores a localizar a Heuermann. A partir de ahí, analizaron los teléfonos desechables usados para contactar a las víctimas; los datos de torres de telefonía; y cabellos encontrados en los cuerpos de las víctimas que coincidían con el ADN encontrado en los restos de pizza que él había tirado.

    En su sótano, según la policía, encontraron más pruebas, incluidos manuales que él mismo escribió en su computadora sobre cómo llevar a cabo los asesinatos.

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  • La tregua se tambalea: medios de Irán aseguran que el estrecho de Ormuz fue cerrado y Teherán acusa a EE.UU e Israel de violar los términos del acuerdo

    La tregua se tambalea: medios de Irán aseguran que el estrecho de Ormuz fue cerrado y Teherán acusa a EE.UU e Israel de violar los términos del acuerdo

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    Un buque en el estrecho de Ormuz

    Getty Images
    Dos buques atravesaron el estrecho de Ormuz después del alto al fuego de Irán y EE.UU.

    Menos de 24 horas después de que EE.UU. e Irán acordaran un alto al fuego, medios estatales iraníes informaron del cierre del estrecho de Ormuz debido a lo que Teherán considera un incumplimiento de la tregua.

    El paso de buques por el estrecho es una de las condiciones clave de lo acordado entre Washington y Teherán para la pausa de los combates durante dos semanas.

    Sin embargo, la agencia iraní de noticias Fars, afiliada al Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica iraní (CGRI), informó que el paso de petroleros por el estrecho de Ormuz ha sido suspendido.

    La agencia estatal de noticias IRNA también informó que el movimiento de barcos se ha detenido. Horas antes, solo dos buques habían pasado por el estrecho, que es clave para la exportación de crudo y otras materias primas del Golfo Pérsico.

    Ambas agencias atribuyeron el cierre del estrecho a los ataques de Israel contra Líbano, un conflicto que, según el gobierno israelí, no es parte del acuerdo de alto al fuego.

    La Guardia Revolucionaria amenazó con reiniciar los combates armados por los ataques israelíes en territorio libanés, donde apoya al grupo paramilitar musulmán Hezbolá.

    En tanto, los buques que se encuentran en el Golfo han recibido una advertencia de la Armada iraní en la que se indica que cualquier embarcación que intente cruzar el estrecho de Ormuz sin permiso “será atacada y destruida”, según ha confirmado la empresa de corretaje marítimo SSY a BBC Verify.

    Desde Washington, la secretaria de prensa de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, aseguró este martes que el tráfico en el estrecho de Ormuz se estaba incrementando y que las informaciones que señalan lo contrario eran falsas e “inaceptables”.

    Cientos de víctimas en Líbano

    En las últimas horas, Israel lanzó una intensa oleada de ataques aéreos en todo Líbano, que han dejado al menos 180 muertos y 1.165 heridos, según el Ministerio de Salud libanés (la Defensa Civil cifró el número de fallecidos en 254 y el de heridos en al menos 1.100).

    Los hospitales libaneses se encuentran colapsados y hay decenas de desaparecidos bajo los escombros de edificios derrumbados por los ataques israelíes.

    Israel lo describió como la mayor oleada de ataques aéreos en este conflicto, que alcanzó más de 100 centros de mando y emplazamientos militares de Hezbolá.

    Los suburbios del sur de Beirut, el sur del Líbano y el valle oriental de Bekaa fueron algunos de los objetivos.

    Esto ocurre horas después de que la oficina del primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, negara la afirmación de Pakistán de que el acuerdo de alto al fuego entre Irán y EE.UU. también incluía el conflicto libanés.

    Netanyahu afirmó este miércoles que el alto el fuego temporal no incluye el conflicto con Hezbolá. “Seguimos golpeándolos con fuerza”, dijo al describir que sus fuerzas golpearon un centenar de objetivos en 10 minutos.

    El mandatario advirtió que, “si es necesario”, Israel reactivará los ataques contra Irán.

    La portavoz de la Casa Blanca también rechazó que el alto al fuego incluyera a Líbano.

    El momento del impacto de un misil a un edificio en Líbano

    Getty Images
    Los ataques en Líbano de este martes son los más intensos desde el inicio de la guerra.

    “No puede tener ambas cosas”

    Luego de los ataques de este martes, el primer ministro libanés Nawaf Salam hizo un llamamiento a “todos los amigos” del país para que impidan “por todos los medios posibles” los ataques israelíes contra Beirut.

    El ministro de Relaciones Exteriores de Irán, Seyed Abbas Araghchi, dijo que los términos esbozados en el alto el fuego de dos semanas entre EE.UU. e Irán son “claros y explícitos” y que Estados Unidos debe elegir entre eso o la continuación de la guerra “a través de Israel”.

    “No puede tener ambas cosas”, añadió Araghchi, además de señalar que “el mundo ve las masacres en el Líbano”.

    El presidente del parlamento iraní, Mohammad Baqer Qalibaf, aseguró que “tres cláusulas clave del marco acordado” para las negociaciones posteriores al alto el fuego habían sido violadas “flagrante y abiertamente”.

    “En tales circunstancias, ni un alto el fuego bilateral ni las negociaciones tienen sentido”, dijo. “Desde el principio, seguimos el proceso actual con desconfianza y, como era de esperar, Estados Unidos violó sus compromisos esta vez incluso antes de que comenzaran las negociaciones”.

    Mientras, el CGRI manifestó en un comunicado: “Apenas transcurridas unas horas desde el acuerdo de alto el fuego, el régimen sionista, semejante a un lobo, cuya ferocidad es inherente a su naturaleza y para el cual el asesinato de inocentes, niños y mujeres es parte inseparable de su identidad, ha comenzado una brutal masacre en Beirut”.

    La nota “advirtió” a Estados Unidos e Israel que si “las agresiones contra el querido Líbano no cesan de inmediato, cumpliremos con nuestro deber y daremos una respuesta lamentable a los malvados agresores de la región”.

    Al mismo tiempo, una declaración atribuida a Majid Mousavi, comandante de la división aeroespacial del CGRI, decía en X que “un ataque contra Hezbolá es un ataque contra Irán” y amenazó con que Teherán ” está preparando una dura respuesta a los brutales crímenes del régimen”.

    Por su parte, Naciones Unidas condenó los ataques masivos de Israel a Líbano y calificó de “espantosos” los informes sobre numerosos muertos y heridos.

    “La magnitud de la matanza y la destrucción en Líbano hoy es sencillamente espantosa”, declaró el jefe de Derechos Humanos de la ONU, Volker Turk, en un comunicado. “Tal matanza, a pocas horas de acordar un alto el fuego con Irán, desafía toda lógica. Ejerce una enorme presión sobre una paz frágil, que los civiles necesitan tan desesperadamente”, afirmó.

    El Comité Internacional de la Cruz Roja se ha declarado “indignado por la devastadora ola de muertes y destrucción que ha azotado hoy zonas densamente pobladas de todo Líbano”.

    Y Amnistía Internacional ha instado a Israel a “cumplir con sus obligaciones en virtud del derecho internacional humanitario y garantizar la protección de la población civil”.

    Vehículos y edificios destruidos en Líbano

    Getty Images
    Los ataques de Israel golpearon Beirut y otros puntos del país.

    ¿Pondrá en peligro el alto el fuego el conflicto entre Israel y el Líbano?

    Por Hugo Bachega, corresponsal en Medio Oriente desde Líbano

    Una de las preguntas que quedan por resolver es: ¿la guerra entre Israel y Hezbolá hará fracasar el alto el fuego?

    Israel afirma que su guerra en el Líbano aún no ha terminado y Hezbolá, que no ha disparado contra Israel desde que se anunció el alto el fuego, afirma ahora que tiene derecho a responder.

    Hoy se ha producido el bombardeo más intenso de Israel contra el Líbano en este conflicto. Desde el sur hasta el este y Beirut, durante 10 minutos, el país sufrió un ataque intenso. Los reportes mencionan cientos de muertos y heridos.

    Horas más tarde, en el lugar del mayor ataque aéreo sobre Beirut, los equipos de emergencia seguían registrando los edificios dañados. Entre los escombros se veían fragmentos de vidas interrumpidas: fotos de familias sonrientes, prendas de vestir, tareas escolares que quedaron sin terminar. Aún era difícil creer la magnitud de la destrucción en una zona tan cercana al centro de la capital.

    Abdelkader Mahfouz vino a visitar a su hermano, que había resultado herido en el ataque. “Había muchos restos humanos aquí. Solo la gente está sufriendo. ¿Qué debe hacer la gente? No podemos hacer nada. Ojalá fuera una bomba para poder volar por los aires a quien sea responsable de esto. El enemigo no tiene piedad”.

    Muchos en el Líbano están enojados con Hezbolá, diciendo que ha arrastrado al país a una guerra no deseada. Pero también culpan a Israel por traer tanta destrucción a este país.

    Línea gris

    BBC

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  • La pausa en la guerra con Irán es bienvenida, pero las cicatrices económicas perdurarán

    La pausa en la guerra con Irán es bienvenida, pero las cicatrices económicas perdurarán

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    Durante la mayor parte de las últimas seis semanas, el estrecho de Ormuz ha estado atascado.

    Aproximadamente 800 barcos han quedado atrapados en el Golfo, muchos de ellos transportando petróleo y gas, y no han podido ni querido salir a mar abierto.

    En ese lapso ha existido una relación directa entre el mayor atasco del mundo y el aumento de los precios de la gasolina y el diésel, el encarecimiento de los pasajes aéreos y el alza de las tasas hipotecarias en todo el planeta.

    Muchos países también dependen de estas aguas para obtener suministros significativos de otros productos petroquímicos elaborados en las refinerías de la región.

    Entre ellos se incluyen combustible para aviones, diésel, insumos para fertilizantes y productos industriales como el helio, esencial para la fabricación de microchips.

    La buena noticia es que el alto el fuego anunciado la noche del martes pone en pausa cualquier nueva escalada del conflicto y ofrece una vía hacia la desescalada y la paz.

    Por eso los mercados han reaccionado positivamente, con caídas del 15% en el precio de mercado del petróleo y el gas, y un repunte de las bolsas.

    Hay, sin embargo, muchas razones para la cautela respecto al impacto económico en este momento delicado.

    Una mujer con un hijab negro sostiene la bandera nacional de Irán mientras está de pie cerca de una valla publicitaria con la frase "El estrecho de Ormuz permanece cerrado" en la plaza Enqelab de Teherán, el 5 de abril de 2026.

    AFP vía Getty Images
    En el cartel, fotografiado el 5 de abril en Teherán, se lee “El estrecho de Ormuz permanece cerrado”.

    Las dudas sobre la reapertura del estrecho

    Existen distintas versiones sobre la base de las negociaciones por parte de Irán, Estados Unidos e Israel.

    La prueba clave será si efectivamente se producen negociaciones cara a cara.

    Luego está la situación física en el estrecho.

    ¿Fluirá el tráfico libremente, como sugiere el presidente de EE.UU., Donald Trump?

    ¿O lo hará “mediante la coordinación con las Fuerzas Armadas de Irán y con las debidas consideraciones a las limitaciones técnicas”, como afirmó el canciller iraní?

    Esto es vital no solo para el petróleo y el gas, sino también para el combustible de aviación, el azufre, la urea y el diésel.

    Cuanto más dure el alto el fuego, más probable será que cualquier repunte de la inflación se disipe en los próximos meses.

    Esta situación también plantea una pregunta fundamental sobre cualquier paz.

    Irán ha creado ahora una nueva realidad en el Golfo. Ha establecido que puede controlar el principal cuello de botella marítimo, aun sin una marina ni una fuerza aérea.

    Incluso había comenzado a cobrar peajes. ¿Esto se mantendrá? ¿Lo aceptarán los países del Golfo?

    La sugerencia de Irán de que ahora coordinará conjuntamente con Omán el control del estrecho es extraordinaria.

    ¿Ha convertido la guerra al estrecho de Ormuz en la caseta de peaje más lucrativa del mundo, con muchos barcos pagando tarifas de tránsito de millones de dólares?

    Evidentemente, nada de esto estaba previsto antes de la guerra.

    Un buque transita por el estrecho de Ormuz el 8 de abril de 2026.

    Anadolu vía Getty Images
    Los barcos petroleros volvieron a verse cruzando el estrecho de Ormuz este miércoles.

    Impacto en la producción

    Es probable que la producción mundial de gas resulte afectada durante algunos años, tras los daños directos a la infraestructura, en su mayoría en Qatar.

    Harán falta semanas para reiniciar la producción y años para que vuelva a los niveles previos a la guerra.

    Será necesario un flujo sostenido de buques metaneros de gas natural licuado desde el Golfo, desde ahora hasta mitad de año, para contener los aumentos en las facturas, mientras Europa intenta reponer sus reservas de gas natural.

    Si el alto el fuego se mantiene, una menor inflación también ayudaría a evitar aumentos en las tasas de interés, y las tasas hipotecarias volverán a bajar en todo el mundo.

    La economía de esta guerra siempre ha sido un factor central, no un subproducto.

    Los iraníes han establecido una forma de influencia económica global en este estrecho y han demostrado su uso.

    Persiste mucha incertidumbre sobre la diplomacia subyacente, y más aún sobre el impacto en los precios, las tasas de interés y un crecimiento frágil.

    Los acontecimientos del martes podrían haber llevado el precio del petróleo a US$200 por barril, con todos los demás efectos en cadena tan pronto como esta misma semana.

    Ahora es posible vislumbrar un camino de regreso a entre US$60 y US$70 por barril, inflación contenida, precios más bajos de la gasolina y tasas de interés más tranquilas.

    Así que la ausencia de una nueva escalada supone un alivio claro para la economía mundial, mientras los ministros de Finanzas vuelan a Washington DC para reuniones clave del FMI.

    La profundidad de las cicatrices que dejará este conflicto —en el suministro de gas y en el control de una de las principales arterias económicas del mundo— sigue siendo una pregunta abierta.

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    BBC

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  • La polémica que desata el traslado a España de la Colección Gelman, una de las más importantes del arte mexicano

    La polémica que desata el traslado a España de la Colección Gelman, una de las más importantes del arte mexicano

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    "El abrazo de amor del Universo, la Tierra (México), yo, Diego y el señor Xólotl", una obra de la pintora mexicana Frida Kahlo. Forma parte de la colección de Jacques y Natasha Gelman.

    Getty Images
    “El abrazo de amor del Universo, la Tierra (México), yo, Diego y el señor Xólotl”, de Frida Kahlo, forma parte de la colección de Jacques y Natasha Gelman.

    Un acuerdo que autorizó el traslado a España de la Colección Gelman, una de las más importantes del arte mexicano del siglo XX, genera controversia en México.

    Se trata de cerca de 160 obras de destacados artistas mexicanos como Frida Kahlo, Diego Rivera, María Izquierdo, José Clemente Orozco y David Alfaro Siqueiros. Estos cinco pintores en concreto son tan importantes que cuentan con una protección gubernamental especial llamada Declaratoria de Monumento Artístico.

    “Es decir que el acervo no sólo es relevante por su valor artístico incuestionable, sino por llevar en su centro una treintena de piezas que el gobierno de nuestro país tiene la obligación de proteger”, explicaba una carta pública de marzo firmada por más de 400 personas vinculadas a la cultura.

    El principal temor de los firmantes y de otros sectores de la sociedad mexicana es que estas obras salgan y jamás regresen a México de forma permanente.

    Tanto ha crecido la polémica que este lunes la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, defendió el acuerdo y aseguró que la Colección Gelman regresaría a México en 2028 “como dice la ley”.

    “No se va a vender, no va a quedar exhibida en un lugar por mucho tiempo, sino sencillamente son dos años que la colección va a visitar distintos países del mundo y va a regresar a México”, afirmó Sheinbaum.

    Este miércoles incluso se pospuso la fecha del traslado de las obras a pedido del gobierno mexicano, aplazando la inauguración de un nuevo centro cultural en España donde la Colección Gelman será la estrella.

    Colección Gelman Santander

    En enero la Fundación Banco Santander anunció que pasaba a gestionar las 160 obras reunidas por el matrimonio Jacques y Natasha Gelman entre los años 1941 y 1998.

    De hecho, ahora oficialmente se llama Colección Gelman Santander, aunque los propietarios siguen siendo los Zambrano, una dinastía de Monterrey conocida por fundar y dirigir la multinacional Cemex.

    La noticia despertó alertas días después, cuando el diario español El País publicó una entrevista con Daniel Vega Pérez, director de un nuevo centro cultural que Santander inaugurará en la capital de Cantabria, en el norte de España, llamado Foro Santander.

    En su programa inaugural está la Colección Gelman.

    Vega Pérez aseguró que la legislación mexicana en torno a la exportación de esas obras era “flexible” y sugirió que la meta sería que la colección tuviera en Foro Santander una “presencia permanente, pero dinámica”.

    Además, reconoció que la ley otorgaba licencias de exportación temporales, que obligaban al regreso de las obras a México usualmente cada uno o dos años, pero calificó a las renovaciones como un “mero trámite”.

    En la carta abierta firmada por gente del sector cultural, se afirmaba: “Nosotros no creemos que las leyes de este país sean flexibles y mucho menos que puedan modificarse a discreción, y sin hacer públicas las razones de dicha flexibilidad”.

    La obra "Autorretrato con monos" de la pintora mexicana Frida Kahlo también forma parte de la Colección Gelman

    Getty Images
    La obra “Autorretrato con monos” de la pintora mexicana Frida Kahlo también forma parte de la Colección Gelman

    La polémica creció aún más la semana pasada, cuando se conocieron los plazos del convenio firmado entre Fundación Banco Santander, el Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura de México (INBAL) y la familia Zambrano.

    Según el texto, la vigencia del acuerdo es hasta el 30 de septiembre de 2030, el cual “podrá ampliarse de común acuerdo, a través de la prórroga” del contrato.

    El viernes Santander informó que “ningún acuerdo suscrito prevé (…) el traslado definitivo de la colección a ningún punto fuera de México”, y aseguró que las obras retornarán al país en 2028, como indica la legislación nacional.

    Tras las declaraciones de Sheinbaum reiterando el plazo de 2028, Foro Santander anunció este miércoles que la inauguración del centro cultural prevista para fines de junio se aplazó a septiembre a pedido del gobierno mexicano.

    Dicho pedido surgió por el “éxito” de la exposición de obras emblemáticas de la Colección Gelman que se encuentra actualmente en el Museo de Arte Moderno, en Ciudad de México, según informaron distintos medios.

    La idea, a su vez, es que la muestra continúe durante el Mundial FIFA, que organiza México junto con Estados Unidos y Canadá entre junio y julio.

    De mano en mano

    Originalmente propiedad de los coleccionistas Jacques y Natasha Gelman, dos emigrantes de Europa del Este que se conocieron en México y se casaron en 1941, la colección es una de las más importantes de México.

    La selección incluye importantes obras de arte moderno mexicano de la primera mitad del siglo XX, aunque los expertos afirman que su eje central son las 18 piezas de Frida Kahlo.

    “Este conjunto, que cubre toda la trayectoria artística de Frida, incluye diez pinturas, siete dibujos y un grabado, entre los que destacan autorretratos icónicos como Diego en mi pensamiento, Autorretrato con collar y Autorretrato con monos“, informó la Fundación Santander.

    Tras la muerte de Jacques (1986) y Natasha (1998) Gelman, la colección pasó a manos de un albacea, el curador estadounidense Robert Littman, quien era amigo de la pareja.

    Fue exhibida en todo el mundo hasta que en 2008 una serie de querellas sobre la propiedad de la colección hicieron que se dejara de exhibir en México.

    Algunas de las obras siguieron apareciendo temporalmente en algunas partes del mundo, pero la colección no volvió a causar controversia hasta 2024, cuando el gobierno mexicano bloqueó una subasta de Sotheby’s de varias piezas de la misma.

    Luego trascendió que la colección había sido adquirida por la familia Zambrano en 2023.

    “Nadie pone en duda que el cambio de propietario sea un asunto que compete estrictamente a particulares; sin embargo, el destino de la obra amparada por esos decretos (…) nos atañe a todos”, afirmaba la carta pública.

    Incluso se detallaba: “El caso que más nos inquieta es el de Frida Kahlo, ya que sus obras son sin duda el corazón de esta colección y su protección legal es la más rigurosa de todas”.

    La carta abierta describía el caso como “un desatino institucional en espera de respuestas”.

    Ahora el gobierno de México parece estar brindando respuestas.

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    BBC

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  • Elogios, alivio y el agobio: los líderes mundiales reaccionan al alto al fuego en Irán

    Elogios, alivio y el agobio: los líderes mundiales reaccionan al alto al fuego en Irán

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    En Europa y en todo el mundo, la guerra ha dañado las economías, ha agitado la política y ha puesto de relieve la falta de opciones para hacer frente a los caprichos del presidente Trump.

    El miércoles, los líderes mundiales expresaron su alivio por el hecho de que Estados Unidos, Israel e Irán acordaran un alto al fuego temporal y el presidente Donald Trump se retractara de su amenaza apocalíptica de recrudecer una guerra que ya había desencadenado una serie de crisis mundiales en cascada.

    Pero el alivio se vio atenuado por la profunda impotencia que la mayoría de los países han sentido en las últimas seis semanas al ver a Trump librar una guerra que ha sacudido sus economías, sus suministros energéticos, su política interna y sus relaciones con la superpotencia preeminente del mundo.

    Los líderes mundiales se han visto arrastrados por los vuelcos personales y giros geopolíticos de Trump desde que comenzó la guerra a finales de febrero. Han tenido que adivinar si lanzaría nuevos ataques contra Teherán o si pondría fin a las hostilidades, dos opciones para las que ha dado señales en varias ocasiones. Han tenido que soportar largas peroratas sobre la ayuda insuficiente y la ingratitud que Estados Unidos recibe de sus aliados, peroratas que suelen ir acompañadas de amenazas de abandonar la OTAN, al tiempo que sufrían las crisis de los precios del petróleo y el gas y la escasez de suministros provocada por la guerra.

    Funcionarios de algunos de esos países señalaron los obstáculos que quedan para que el alto al fuego de dos semanas se convierta en permanente, entre ellos abordar las espinosas cuestiones de las ambiciones nucleares de Irán y asegurar el estrecho de Ormuz para el transporte marítimo mundial. Reconocieron lo difícil y tardado que sería reparar las grietas que esta guerra ha abierto en la economía mundial y en el entorno de seguridad.

    Y se quedaron en búsqueda de mejores formas de navegar por el nuevo orden mundial que Trump ha puesto en marcha en su segundo mandato en la Casa Blanca, uno en el que el presidente azota a amigos y enemigos por igual, con poca capacidad para amortiguar los golpes.

    “¿Es el mundo un lugar mejor hoy que ayer? Sin duda”, escribió en la plataforma de redes sociales X el ministro de Asuntos Exteriores danés, Lars Lokke Rasmussen. “¿Que hace 40 días? Eso es más que dudoso”.

    Pedro Sánchez, presidente del gobierno español y opositor declarado a la guerra en Irán, elogió el alto al fuego como “una buena noticia. Sobre todo si conducen a una paz justa y duradera”. Pero añadió una dura condena a la campaña militar de Trump.

    “El alivio momentáneo no puede hacernos olvidar el caos, la destrucción y las vidas perdidas”, escribió. “El Gobierno de España no aplaudirá a quienes incendian el mundo porque se presenten con un cubo. Lo que toca ahora: diplomacia, legalidad internacional y PAZ”.

    Fue quizá una sorpresa que el miércoles Sánchez se uniera a otra media decena de líderes europeos, junto con dirigentes de Canadá, la Comisión Europea y el Consejo Europeo, en un compromiso para prestar apoyo gubernamental para “garantizar la libertad de navegación en el estrecho de Ormuz”.

    Tal esfuerzo sigue siendo conceptual por ahora, a pesar de la insistencia de Trump en que sus aliados de la OTAN envíen activos militares para ayudar a aliviar el bloqueo iraní de la vía marítima, con el objetivo de que los precios mundiales del petróleo y el gas, ahora en niveles elevado, vuelvan a bajar.

    Más allá de Europa, el alto al fuego suscitó elogios de países como Omán, Japón, Malasia y Australia, acompañados a veces de críticas a Trump y a los efectos de la guerra en sus economías, o de discusiones sobre el difícil camino diplomático que tienen por delante.

    Winston Peters, ministro de Asuntos Exteriores de Nueva Zelanda, dijo en un comunicado que “aunque se trata de una noticia alentadora, queda mucho trabajo por hacer en los próximos días para garantizar un alto al fuego duradero”. La guerra, dijo, “ha tenido repercusiones y trastornos de gran alcance, tanto en Medio Oriente como en otros lugares”.

    Otros dirigentes hicieron una referencia importante a las continuas interrupciones del suministro mundial de energía a causa de la guerra, que han empujado a muchos gobiernos a adoptar costosas medidas para aliviar la carga que recae sobre los conductores y otros consumidores.

    “El objetivo ahora debe ser negociar un final duradero de la guerra en los próximos días”, dijo Friedrich Merz, canciller de Alemania, en una declaración el miércoles, en la que también prometió la ayuda alemana en un esfuerzo internacional para reabrir el estrecho. Esas negociaciones, añadió, “pueden evitar una grave crisis energética mundial”.

    Para su frustración, los dirigentes parecen tener poca capacidad para influir en Trump, en esta guerra o en cualquier otro conflicto. La dificultad para analizar las declaraciones belicosas y a menudo cambiantes de Trump ha sido un reto durante el último mes. Otros líderes han adoptado diversas respuestas, como un apoyo moderado, un rechazo comedido y, a veces, simplemente el silencio público, con la esperanza de que Trump cambie de opinión por sí mismo.

    Por ejemplo, el martes, cuando Trump lanzó una amenaza apocalíptica a Irán, en la que dijo que Estados Unidos acabaría con su civilización. Ni Merz ni Keir Starmer, el primer ministro británico, respondieron públicamente a la declaración, como tampoco lo hizo Emmanuel Macron, el presidente francés.

    Parecía tratarse de un silencio deliberado, destinado a evitar cualquier posible provocación al presidente estadounidense, mientras los diplomáticos –dirigidos por el gobierno paquistaní– trabajaban entre bastidores para garantizar el alto al fuego. En cambio, Macron y Merz publicaron comentarios ajenos al tema en la plataforma de redes sociales X.

    Otros funcionarios de toda Europa han intentado durante el último mes mitigar las repercusiones económicas y políticas de la escalada de los precios del petróleo y el gas, impulsada por la guerra.

    En Italia, el presidente de un sindicato de profesores ha advertido que los alumnos podrían tener que volver al aprendizaje a distancia en las últimas semanas de clase si continúa la escasez de combustible y se dificulta mantener abiertos los edificios. La crisis ha golpeado a la primera ministra Giorgia Meloni en un momento políticamente vulnerable, tras perder un referendo para reformar el poder judicial italiano.

    El gabinete de Meloni ha reducido los impuestos sobre el combustible al menos hasta finales de mayo para proporcionar cierto alivio a los consumidores. De forma similar, España ha recortado los impuestos sobre la energía. Las autoridades alemanas han limitado las gasolineras a solo una subida de precios al día, y están debatiendo nuevas medidas para ayudar a los consumidores. La Confederación Europea de Sindicatos estimó el miércoles que una crisis prolongada podría aumentar los costos de la energía en casi 2000 euros, o unos 2300 dólares, este año para un hogar típico de la Unión Europea.

    Los expertos advierten que podría necesitarse más ayuda, incluso con los avances en las negociaciones.

    “Lo que se ha hecho hasta ahora ha causado profundos daños a la infraestructura energética”, dijo Tito Boeri, profesor de Economía de la Universidad Bocconi en Milán. “Así que, aunque se reabra el estrecho de Ormuz, pasará tiempo antes de que estos países recuperen por completo su capacidad”.

    Starmer tenía previsto viajar al golfo Pérsico el miércoles para reunirse con aliados y debatir cómo mantener el estrecho permanentemente abierto a la navegación internacional, dijeron funcionarios del gobierno. Su viaje estaba previsto antes de que se anunciara el alto al fuego. Se produce tras las conversaciones sobre el estrecho celebradas la semana pasada en el Reino Unido entre diplomáticos y planificadores militares de más de 40 países.

    Hasta el miércoles, esas conversaciones aún no han dado lugar a un plan de acción completo.

    Motoko Rich en Roma, Carlos Barragán en Madrid, Laura Chung en Sídney y Michael D. Shear en Londres colaboraron con la reportería.

    Jim Tankersley es el jefe de la oficina de Berlín del Times, y dirige la cobertura de Alemania, Austria y Suiza.

    Motoko Rich en Roma, Carlos Barragán en Madrid, Laura Chung en Sídney y Michael D. Shear en Londres colaboraron con la reportería.

  • Cómo algunas personas están incorporando el movimiento a sus sesiones de terapia

    Cómo algunas personas están incorporando el movimiento a sus sesiones de terapia

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    (Science Times)

    En un video de YouTube publicado en enero, Bianca Stephenson sonríe mientras levanta los brazos en el aire, sacude las muñecas y balancea las caderas.

    “Parece algo muy tonto”, comentó Stephenson, de 34 años. “Pero funciona”.

    Está practicando algo llamado “sacudida somática”, una forma de controlar el estrés y liberar la “energía estancada”, aseguró.

    Tras pasar de cinco a diez minutos sacudiéndose, suele sentarse en silencio y dejar que afloren sentimientos más profundos; a veces llora. A Stephenson, que pasó años en terapia para abordar traumas infantiles, los movimientos somáticos le han proporcionado un desahogo emocional que la psicoterapia tradicional por sí sola no lograba.

    La práctica es “como una meditación en movimiento”, aseguró Stephenson, que vive en Londres y es copropietaria de una cafetería.

    La sacudida somática se engloba dentro de la terapia somática, un grupo de técnicas orientadas al cuerpo que ha ganado popularidad en las redes sociales en los últimos años. Las sacudidas son una variedad, pero los movimientos somáticos también pueden incluir ejercicios de enraizamiento que ayuden a tu cuerpo a sentirse arraigado a la tierra, así como cambios posturales, trabajo respiratorio o actividades como empujarse contra una pared.

    A pesar de su popularidad en internet, es difícil establecer una definición estricta de la terapia somática y de lo que consigue.

    ¿Qué es la terapia somática?

    Existen muchas variedades de terapia somática: La gente ha utilizado la expresión para describir técnicas tan diversas como el yoga, la danza y la acupuntura. La modalidad más conocida es la “experiencia somática”, desarrollada por el psicólogo Peter A. Levine en la década de 1970.

    Levine consideraba que la terapia verbal por sí sola no bastaba para curar el trauma. Lo que también se necesitaba, decía, era la liberación lenta de la “energía de lucha o huida” que había quedado bloqueada en el sistema nervioso del cuerpo tras experimentar un trauma.

    En general, el objetivo de los terapeutas somáticos es ayudar a los pacientes a tomar conciencia de su cuerpo y luego centrarse en la forma en que responde al trauma, al estrés y a la conexión social. Con el tiempo, se anima a los pacientes a abandonar comportamientos aprendidos, como la postura encorvada o la respiración superficial, con el objetivo de mejorar su estado mental y ayudarlos a vivir con más plenitud en el presente.

    “No hay duda de que algo así es muy prometedor”, afirmó Vaile Wright, directora sénior de innovación sanitaria de la Asociación Estadounidense de Psicología. “La terapia conversacional no funciona para todo el mundo”.

    De hecho, algunas técnicas somáticas, como la relajación muscular progresiva o la respiración consciente, ya están incorporadas en diversas modalidades de tratamiento basadas en pruebas, señaló. Sin embargo, esas técnicas, cuando se agrupan y se utilizan fuera de un enfoque terapéutico ya establecido, no se han estudiado bien, añadió.

    Algunos estudios, incluido un pequeño ensayo controlado aleatorizado que se publicó en 2017, han sugerido que la experiencia somática podría ser un tratamiento eficaz para el trastorno de estrés postraumático. No obstante, la APA señaló el año pasado que aún no había pruebas suficientes para recomendarla como tratamiento del TEPT.

    ¿Cómo funciona la terapia somática?

    No existe un protocolo específico para algo tan difuso como la terapia somática. Sin embargo, he aquí cómo podría desarrollarse: Imagina que alguien se presenta en su sesión de terapia con ganas de hablar de una gran pelea que ha tenido con su pareja. Normalmente, un terapeuta somático “hará una pausa y calmará las cosas”, dice Scott Lyons, psicólogo de Nueva York y fundador del Embody Lab, que ofrece formación en terapia somática.

    “Diremos algo tan sencillo como: ‘¿Dónde sientes eso en tu cuerpo?’ o ‘¿Cómo se manifiesta eso en ti en este momento?’”.

    Estas sensaciones corporales no son aleatorias, dice, son la forma en que nuestro subconsciente está comunicando los sentimientos, necesidades o creencias más profundos que están “sin expresar o procesar”.

    El terapeuta en determinado momento puede invitar al paciente a liberar emociones intensas mediante el movimiento; animarlo a sacudir suavemente su cuerpo; o experimentar con gestos más grandes o una voz más alta.

    También se puede pedir a los pacientes que simulen una acción que desearían haber hecho en el pasado, como trotar en su sitio para representar la huida o levantar la mano y decir “¡Alto!”.

    Nada de esto debe parecer forzado, dice Lyons; más bien, el paciente dicta el ritmo según se sienta seguro de hacer.

    ¿Qué más deben saber los pacientes?

    Uno de los mayores conceptos erróneos sobre la terapia somática es que se trata “solo de un conjunto de ejercicios”, comentó Arielle Schwartz, psicóloga clínica de Boulder, Colorado, que lleva décadas incorporando métodos somáticos a su consulta.

    Aunque los movimientos somáticos pueden ser beneficiosos, es mejor combinarlos con un terapeuta, añadió. Un terapeuta puede ayudar al paciente a superar algunas de las emociones difíciles que puedan surgir y también ayudarlo a aprender a mover el cuerpo de forma diferente.

    Es posible que desees buscar un proveedor que haya recibido formación en un método específico, como la experiencia somática o la psicoterapia sensoriomotora, dijeron los expertos.

    No existe un enfoque único para abordar el trauma, y la terapia somática no es para todo el mundo, aclaró Schwartz. No obstante, añadió, algunos pacientes sienten por fin liberación y alivio cuando “el cuerpo consigue finalmente contar su historia”.

    La terapia somática, que tiene muchas técnicas diferentes, añade movimientos que ayudan a revelar sentimientos “no expresados”. (Marine Buffard/The New York Times)

  • Los peajes en el estrecho de Ormuz desafían el derecho internacional

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    Tanto EE. UU. como Irán hablan ahora de imponer tasas a los barcos que utilicen el paso vital. Eso podría contradecir un tratado que acabó con siglos de anarquía en alta mar.

    La mayoría de los países del mundo han acordado un tratado internacional, la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar, que prohíbe interferir con los barcos que atraviesan el estrecho de Ormuz.Pero ni Estados Unidos ni Irán han ratificado el tratado. Y ahora, ambos dicen que quieren imponer peajes a los barcos que pasen por el estrecho.

    Eso sería ilegal según el derecho del mar, como se conoce ampliamente el pacto. Las acciones representan un desafío significativo a un tratado negociado por las Naciones Unidas que establece una amplia gama de normas de comportamiento en aguas que ninguna nación posee o controla.El lunes, Donald Trump les dijo a los periodistas en una conferencia de prensa que le gustaría que Estados Unidos impusiera un peaje en el estrecho de Ormuz, un canal de navegación vital que Irán lleva bloqueando desde el comienzo de la guerra. Respondía así al hecho de que Irán ha estado estableciendo peajes por su cuenta en la vía marítima, y recientemente ha indicado que tiene intención de hacerlo una vez restablecida la paz. Anteriormente, funcionarios estadounidenses habían calificado estas acciones de ilegales.

    Alrededor de una quinta parte del petróleo mundial suele pasar por el estrecho de Ormuz. Los ataques a los barcos que allí navegan, supuestamente por parte de Irán, han hecho que el tráfico caiga en picada y han disparado los precios del petróleo en todo el mundo.

    “Todo el derecho internacional, desafortunadamente, es frágil” y depende del respeto mutuo entre las naciones, dijo Saleem Ali, experto en política y director del departamento de geografía de la Universidad de Delaware.

    Las leyes internacionales no conllevan las mismas consecuencias para los infractores que las nacionales. El derecho del mar establece un proceso para los litigios internacionales, pero solo para los países que han ratificado el tratado. En efecto, requiere que las naciones acepten cooperar, lo que dificulta su aplicación.

    El presidente Trump declaró recientemente a The New York Times que no necesita el derecho internacional, solo su propia moralidad.

    El derecho del mar funciona como un tratado que han ratificado 171 naciones y la Unión Europea. Fija las fronteras nacionales en el océano, crea normas para industrias como la pesca y establece el paso seguro de los barcos por aguas internacionales fuera de la jurisdicción de un país individual. También establece que ciertas vías marítimas, como el estrecho de Ormuz, sean libremente transitables para la navegación internacional y prohíbe interferencias como los peajes.

    Desde que la ley actual entró finalmente en vigor en 1994, ha funcionado, aunque de forma imperfecta. Ello se debe a que el puñado de naciones que no ratificaron la ley han seguido en general sus normas durante décadas, incluidos Estados Unidos e Irán, una práctica que reforzó la ley como statu quo internacional, dijo Ali.

    Según Clayton Seigle, experto en seguridad energética del Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales, cualquier futuro acuerdo de peaje probablemente incrementaría el precio del petróleo y del gas, lo que afectaría sobre todo a los países que dependen de los envíos procedentes de esta región.

    Pero lo más probable es que ese hipotético aumento de los precios fuera pequeño en comparación con el repunte que el mundo está experimentando ahora, dijo.

    Si Irán siguiera cobrando peajes en tiempos de paz, como ha dicho que pretende hacer, ello podría sentar un precedente que tentara a otras naciones que tienen costas en vías marítimas críticas de todo el mundo a seguir su ejemplo, dijo Donald Rothwell, profesor de la Facultad de Derecho de la Universidad Nacional de Australia, especializado en derecho internacional de los océanos.

    Aparte de la situación en el estrecho de Ormuz, desde hace un año el gobierno de Trump ha manifestado su intención de hacer caso omiso del derecho del mar de otra manera. El gobierno ha dicho que planea expedir permisos que permitirían a las empresas explotar el lecho marino en busca de minerales y recursos valiosos en aguas internacionales, una práctica que el derecho del mar también fue concebido para regular.Cuando las Naciones Unidas crearon la ley, delegaron la tarea de supervisar la industria minera de los fondos marinos en una organización independiente, que ha pasado una década debatiendo un reglamento de la industria aún inacabado. Hasta el año pasado, Estados Unidos había participado en esos debates, aunque no había ratificado el derecho del mar.

    El riesgo, según Rothwell, es que otros países que ambicionan iniciar la explotación minera de los fondos marinos, como Japón, también se sientan tentados a seguir el ejemplo de Estados Unidos y posiblemente abandonen el tratado.

    No es infrecuente que los países que han ratificado el derecho del mar impugnen diversas partes del mismo, dijo Scott Savitz, profesor de la Escuela Rand de Políticas Públicas. China, por ejemplo, ha reclamado partes del mar de China Meridional como territorio nacional.

    Sachi Kitajima Mulkey cubre el clima y el medioambiente para el Times.

  • Trump da marcha atrás, pero aún hay dudas sobre Irán y el estrecho de Ormuz

    Trump da marcha atrás, pero aún hay dudas sobre Irán y el estrecho de Ormuz

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    El alto al fuego fue, sin duda, una victoria táctica en la cuerda floja. Pero no resuelve ninguno de los problemas fundamentales que llevaron a la guerra.

    A las 8:06 a. m. del martes, el presidente Donald Trump lanzó una amenaza apocalíptica a Irán, en la que declaraba que, a menos que se cumpliera su exigencia de abrir el estrecho de Ormuz antes del anochecer, “toda una civilización morirá esta noche, para no volver más”.

    Diez horas y 26 minutos más tarde, a las 6:32 p. m. hora del este, levantó la amenaza, de momento. Dijo que una intervención del gobierno paquistaní había llevado a un alto al fuego de dos semanas en una guerra que ha sacudido la economía mundial y ha mostrado el dominio tecnológico estadounidense y la inesperada resistencia iraní.

    La táctica de Trump de elevar su retórica a niveles astronómicos sin duda le ayudó a encontrar una salida que llevaba semanas buscando. Ese éxito por sí solo puede alimentar su creencia de que las tácticas que aprendió en el mundo inmobiliario neoyorquino –ignorar viejas convenciones, plantear exigencias maximalistas– funcionan también en geopolítica.

    Sin duda, fue una victoria táctica en la cuerda floja, que debería, al menos temporalmente, conseguir que el petróleo, los fertilizantes y el helio fluyeran de nuevo a través del estrecho de Ormuz, y calmar los mercados que temían que una crisis energética mundial condujera a una recesión mundial.

    Pero no resuelve ninguno de los problemas fundamentales que llevaron a la guerra.

    Deja un gobierno teocrático, respaldado por el despiadado Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica, a cargo de una población amedrentada que ha sido asediada con misiles y bombas, y que se encuentra todavía bajo el yugo de un régimen familiar, aunque bajo una nueva dirección. Deja intactas las reservas nucleares de Irán, incluidos los 440 kilogramos de material casi apto para bombas que, en teoría, eran el casus belli de esta guerra.

    Dejó tambaleándose a los aliados del Golfo, con el descubrimiento de que los rascacielos de cristal de Dubái y las plantas desalinizadoras que hacen habitables los enclaves ricos de Kuwait pueden ser destruidos por misiles y drones iraníes. Los precios de la gasolina se han disparado y están a punto de poner a prueba la promesa de Trump de que volverán a bajar a los antiguos niveles en cuanto cesen los combates.

    Y ha dejado a la base política de Trump fracturada, con antiguos partidarios que ahora acusan al presidente y a sus leales, empezando por el vicepresidente JD Vance, de violar su promesa de no meter a Estados Unidos en guerras imposibles de ganar en Medio Oriente.

    Todo ocurrió en un momento en que Irán ha demostrado que puede absorber 13.000 ataques selectivos y aun así llevar a cabo una impresionante guerra asimétrica asfixiando el suministro de petróleo y enviando a su ejército cibernético a atacar la infraestructura estadounidense.

    Ahora Trump se enfrenta al reto no solo de alcanzar un acuerdo más permanente, sino de demostrar a Estados Unidos y al mundo que, para empezar, valía la pena luchar en este conflicto. Y para ello, tendrá que demostrar que ha eliminado el dominio de Irán sobre el canal de casi 34 kilómetros que forma el estrecho, y sus posibilidades de llegar a construir un arma nuclear.

    A este respecto, la descripción iraní del acuerdo contenía un elemento de mal agüero. El ministro de Asuntos Exteriores iraní, Abbas Araghchi, escribió que el transporte marítimo continuaría, pero bajo el control de las “Fuerzas Armadas de Irán”, que determinarían quién pasa y cuándo.

    “Irán sigue controlando el estrecho, lo que no ocurría antes de la guerra”, dijo Richard Fontaine, director ejecutivo del Centro para una Nueva Seguridad Estadounidense, un grupo de investigación de Washington. “Me cuesta creer que Estados Unidos y el mundo puedan aceptar una situación en la que Irán siga controlando indefinidamente un punto de control energético clave. Sería un resultado materialmente peor que el que existía antes de la guerra”.

    Lo mismo podría ocurrir con un acuerdo final. Hace cuatro semanas Trump exigía la “rendición incondicional” de Irán, y decía que él determinaría cuándo el país había sido completamente derrotado. El martes por la noche su tono era diferente. Aceptó basar las próximas dos semanas de conversaciones en un plan de 10 puntos que Irán presentó a los paquistaníes. Trump lo calificó de “base viable sobre la que negociar”.

    “¿Han mirado el plan de Irán?”, preguntó Fontaine. “Se lee como una lista de deseos de Teherán de antes de la guerra, en la que pide un reconocimiento global del derecho de Irán a enriquecer uranio, la retirada de todas las fuerzas estadounidenses de la región y un levantamiento de las sanciones económicas. Y pide el pago de reparaciones a Irán por los daños causados en la guerra”.

    Por supuesto, esto es solo el punto de partida de la negociación. Pero la distancia entre la visión iraní de un acuerdo de paz definitivo y la visión estadounidense es tan grande que imaginar un acuerdo en dos años, y mucho menos en dos semanas, requiere cierto jiu-jitsu diplomático. El gobierno de Barack Obama tardó dos años y medio en negociar el acuerdo nuclear de 2015, del que Trump se deshizo en 2018, y eso fue en tiempos de paz. Esta negociación se celebrará bajo la espada de una posible reanudación de las hostilidades.

    Los presidentes llevan 20 años negociando con Irán, sancionando a Irán y saboteando a Irán. Ahora Trump se enfrenta al reto de demostrar que haciendo la guerra con Irán se consiguen mejores resultados. No será fácil.

    Si no consigue sacar del país los 440 kilogramos de uranio enriquecido al 60 por ciento, junto con cantidades mucho mayores de combustible nuclear menos enriquecido,Trump habrá logrado menos en una guerra de mil millones de dólares diarios que Obama hace 11 años. En aquel acuerdo, Irán sacó del país el 97 por ciento de sus reservas nucleares.

    Si no consigue que Irán limite el tamaño de su maltrecho arsenal de misiles, o la distancia que pueden recorrer, se habrá quedado corto en uno de sus principales objetivos.

    Y si sus conversaciones con un gobierno dirigido por el nuevo líder supremo, Mojtaba Jameneí, quien se cree que se está recuperando de las heridas sufridas en el atentado que acabó con la vida de su padre, el ayatolá Alí Jameneí, acaban consolidando la autoridad del nuevo gobierno, corre el riesgo de faltar a la confianza del pueblo iraní.

    Hace solo poco más de cinco semanas, Trump instaba al pueblo iraní a levantarse y derrocar a su gobierno. Ahora está haciendo negocios con ese gobierno. El martes repitió su afirmación de que el nuevo líder supremo forma parte de una generación de líderes “diferentes, más inteligentes y menos radicalizados”. Las agencias de inteligencia estadounidenses tienen sus dudas.

    “Puede que esto funcione”, dijo Fontaine, exasesor del difunto senador John McCain. “Pero existe la posibilidad de que esto acabe con Estados Unidos y el mundo en una situación peor que cuando empezó”.

    Farnaz Fassihi y Anton Troianovski colaboraron con la reportería.

    David E. Sanger cubre el gobierno de Donald Trump y una amplia gama de temas relacionados con la seguridad nacional. Ha sido periodista del Times durante más de cuatro décadas y ha escrito cuatro libros sobre política exterior y retos de seguridad nacional.

    Farnaz Fassihi y Anton Troianovski colaboraron con la reportería.

  • El papa León XIV lanzó una dura reprimenda a Trump

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    El primer pontífice nacido en EE. UU. ha hecho un llamado constante al diálogo en Medio Oriente. Se refirió a las amenazas de Trump a Irán como “verdaderamente inaceptables”.

    El papa León XIV, el primer pontífice nacido en Estados Unidos, emitió el martes una inusual reprimenda contra el presidente Donald Trump, al decir que era “verdaderamente inaceptable” amenazar con acabar con “toda la civilización” de Irán.

    No mencionó al presidente por su nombre, pero estaba claro a quién se refería.

    “Hoy, como todos sabemos, también se ha producido una amenaza contra todo el pueblo de Irán. Y esto es verdaderamente inaceptable”, les dijo el papa a los periodistas el martes por la noche en Italia, horas antes de que Trump anunciara que se había alcanzado un alto al fuego de dos semanas. “Aquí hay ciertamente cuestiones de derecho internacional, pero aún más, es una cuestión moral que concierne al bien de la gente en su conjunto, en su totalidad”.

    Trump había amenazado anteriormente con destruir todos los puentes y centrales eléctricas de Irán si Teherán no permitía el paso seguro de buques comerciales por el estrecho de Ormuz. La destrucción deliberada de infraestructuras civiles está prohibida por el derecho internacional. La amenaza de Trump suscitó la condena generalizada de legisladores demócratas y republicanos, así como de funcionarios de las Naciones Unidas y otras personas de todo el mundo.

    En su primer año como pontífice, León ha evitado en gran medida meterse directamente en la política estadounidense, pero ha pedido sistemáticamente el fin de los ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán y la vuelta al diálogo para resolver el conflicto. También ha rechazado los esfuerzos de algunos miembros del gobierno de Trump por enmarcar la guerra en términos cristianos.

    El secretario de Defensa, Pete Hegseth, pidió en marzo a los estadounidenses que rezaran por la victoria en la batalla y la seguridad de sus soldados “en el nombre de Jesucristo“.

    Poco después, el papa hizo una advertencia en contra de invocar el nombre de Jesús para la batalla, en la que dijo que Jesús “no escucha la oración de quienes hacen la guerra y la rechaza”.

    En una homilía durante una misa previa a Pascua la semana pasada, León dijo que la misión cristiana había sido “trastocada por lógicas de dominio, totalmente ajenas al camino de Jesucristo”.

    Luego, el Domingo de Pascua, renovó su llamado a la paz. “Dejemos a un lado toda voluntad de disputa, de dominio y de poder, e imploremos al Señor que conceda su paz al mundo asolado por las guerras”, dijo León a decenas de miles de fieles reunidos en la plaza de San Pedro.

    Trump había impuesto un plazo hasta el martes por la noche para que Irán abriera el estrecho de Ormuz o de lo contrario se enfrentaría a la devastación. León presionó a favor de la diplomacia. “Hay que volver a la mesa. Hay que hablar”, dijo Leo el martes por la noche. “Busquemos soluciones de forma pacífica”.

    Horas después, poco antes de las 8 p. m., Trump hizo el anuncio sobre el acuerdo de alto al fuego. En una publicación en las redes sociales, Trump también afirmó estar “muy lejos de un Acuerdo definitivo sobre la PAZ a largo plazo con Irán, y la PAZ en Medio Oriente”.

    Elisabetta Povoledo y Motoko Rich colaboraron con reportería.

    Ephrat Livni es una reportera del Times que cubre las noticias de último momento en todo el mundo. Radica en Washington.

    Elisabetta Povoledo y Motoko Rich colaboraron con reportería.

  • ¿Puede la economía de México depender menos de EE.UU. (y de la presión de Trump)?

    ¿Puede la economía de México depender menos de EE.UU. (y de la presión de Trump)?

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    80%. Esa es la cantidad de exportaciones mexicanas que van a Estados Unidos. O dicho de otra forma: ocho de cada diez dólares que México obtiene por sus exportaciones vienen de su vecino del norte.

    Para muchos eso es sinónimo de dependencia, y razón por la cual Washington —sobre todo con un presidente transaccional como Donald Trump— tiene un margen casi infinito para pedir concesiones a México.

    Pero esa no es la película completa: Estados Unidos, en muchos sentidos, también depende de México; pero menos: un 16% de sus exportaciones, por ejemplo, van para el vecino el sur.

    Entonces la palabra, quizá más que dependencia, es asimetría. Y engloba, en realidad, una discusión, no solo económica, que los mexicanos han dado hace décadas, incluso siglos.

    Pero ahora la agenda proteccionista de Donald Trump y la presión que ha ejercido sobre Claudia Sheinbaum en temas como migración y lucha contra las drogas —entrelazados como nunca con el tema comercial— han reflotado el dilema: ¿acaso México puede ser menos dependiente económicamente?

    Este año ocurren dos cosas que ponen de manifiesto esta relación tan difícil como fructífera: un Mundial de fútbol organizado por ambos países —y Canadá— y la revisión del Tratado de Libre Comercio (TMEC, antes TLCAN) que los tres países firmaron en 1994.

    El acuerdo representa una economía de casi US$31 billones en PIB nominal, es decir, cerca del 30% de la economía global. No hay bloque comercial tan grande en el mundo.

    Y, casi al tiempo que el Mundial, sus principios serán revisados y, se espera, renovados bajo las necesidades actuales de cada país. ¿Será una oportunidad para equilibrar la balanza?

    Carney, Sheinbaum y Trump

    Getty Images
    Carney, Sheinbaum y Trump en la única foto, en el sorteo del Mundial, que hay de los tres. ¿Habrá otra en la renovación del TMEC?

    Una dependencia profunda

    Es difícil establecer el inicio de la asimetría entre México y Estados Unidos: ¿fue a mediados del siglo XIX, cuando EE.UU. ganó guerras por el control del territorio? ¿Fue en el siglo XX, a medida que EE.UU. se convirtió en la primera potencia mundial? ¿O fue en los últimos 30 años, con la vigencia del tratado comercial?

    También se puede establecer en los episodios en que México fue una plataforma para la expansión económica de la potencia incipiente: durante el Porfiriato (1876–1911), por ejemplo, que los estadounidenses llegaron a controlar ferrocarriles, minas, pozos petroleros y tierras agrícolas; o durante la Segunda Guerra Mundial, que EE.UU. llevó vía tratado a millones de trabajadores mexicanos a sus campos; o durante el auge de las maquilas, a partir de 1965, cuando ambos países acordaron desarrollar industrialmente la frontera.

    La relación, entonces, es de fondo. Y no es solo comercial: las remesas que millones de mexicanos mandan desde EE. UU. superaron en 2025 los US$61.000 millones, más de lo que aportan el turismo y la inversión extranjera (aunque bajó 4% con respecto a 2024), y una parte significativa de la deuda externa mexicana está denominada en dólares.

    Y así como es difícil establecer el origen de la dependencia, también lo es resumir en una sola frase o evento la reacción que esta relación ha generado entre los mexicanos: la Revolución Mexicana en 1910, la expropiación petrolera de Lázaro Cárdenas en 1938, el movimiento estudiantil de 1968 y el levantamiento zapatista en 1994 fueron todos eventos históricos trascendentales que tenían de fondo una crítica a la supuesta sumisión de las élites mexicanas a sus homólogos del norte.

    De hecho, la Cuarta Transformación, el movimiento que inauguró Andrés Manuel López Obrador y heredó Claudia Sheinbaum, tiene como pilares el nacionalismo y la defensa de la soberanía en base a lo que llaman “el humanismo mexicano”.

    Sin embargo, en los últimos años México se ha hecho incluso más dependiente económicamente de EE.UU. debido a la llegada masiva de empresas de todo el mundo que quieren estar más cerca de la potencia en un fenómeno conocido como nearshoring.

    El resultado, entonces, es una paradoja para México: las mismas tensiones geopolíticas que hacen urgente diversificar están atrayendo inversiones que profundizan la integración con EE.UU..

    Y, en todo caso, será Sheinbaum quien, sin perder la perspectiva de toda esta atribulada historia, tendrá que negociar las nuevas pautas del TMEC con el presidente más coercitivo y proteccionista de la historia reciente estadounidense.

    ¿Habrá espacio para reequilibrar?

    Protestas contra el TLCAN

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    Desde su origen, en 1994, el TLC ha generado molestias en ambos países.

    En busca de un Plan México

    Para los expertos consultados por BBC Mundo para este reportaje el margen es pequeño, pero las posibilidades abundan.

    Viri Ríos, una reconocida politóloga, ha argumentado en sus columnas que México debería “orientar su economía a dominar en áreas en las que EE.UU. cojea y que le son críticas para desarrollar tecnología propia”, como en la fabricación de precursores químicos para medicamentos, la refinación de litio y otros minerales raros y la producción de alimentos costosos, como aguacate y tomate.

    “En la medida en que México logre volver a EE.UU. dependiente de ciertos productos desarrollados en México, van a perder margen y van a respetar el desarrollo de México”, le dijo a BBC Mundo. “Lo mismo que con China: EE.UU. quiere destruir la economía china, pero no lo hace porque depende de ella”.

    Canadá, de hecho, también envía a EE.UU. cerca del 80% de sus exportaciones, pero lo hace con productos de alto valor: energía, minerales críticos y manufactura avanzada. Por eso es menos sensible ante los caprichos de Washington.

    frontera EEUU Mexico

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    “Por supuesto que depender menos de ellos sería deseable”, dice Pedro Tello Villagrán, economista y consultor. “Estamos atados al ciclo económico de EE.UU. y eso nos arrastra a la baja”.

    Su propuesta, distinta a la de Ríos, es desarrollar la economía mirando hacia dentro más que hacia afuera:

    “Si diversificas las fuentes de crecimiento, reduces la vulnerabilidad ante la caída de la fuente que predomina (…) México se ha mantenido a flote solo gracias a un motor, el exportador, y podría fortalecer otras fuentes, como el consumo interno y los servicios, la inversión productiva y las finanzas públicas”.

    Ese es, de alguna manera, el objetivo del Plan México que propone Sheinbaum y una buena parte del empresariado. Sus principios generales son fortalecer el mercado nacional, sustituir importaciones y desarrollar los mercados regionales. Y espera generar US$277.000 millones en inversión y 1,5 millones de empleos nuevos.

    “El Plan México dice todo lo correcto”, señala Ríos. “Lo leo y pienso que, después de que se dijo que ‘la mejor política industrial es no tener política industrial’, finalmente alguien entendió”.

    “Pero el problema es cómo se implementa. Y qué se define en las negociaciones del TMEC”, añade.

    Firma TMEC Peña Nieto, Trumo, Troudeau

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    En 2018, Trump firmó la renovación del TMEC. Desde entonces ya era escéptico.

    Negociar, producir, diversificar

    El economista Antonio Ortiz Mena le ha dedicado su vida académica al tema: ha sido negociador por parte de México, hizo un doctorado en San Diego, en la frontera, y hoy es profesor en la universidad de Georgetown, en Washington.

    Y propone una agenda en tres frentes: asegurar una revisión exitosa del TMEC que evite restricciones comerciales unilaterales; aumentar la producción mexicana de bienes que se importan de EE.UU. (granos, carne, energía); y diversificar mercados hacia la Unión Europea, Japón y, eventualmente, India y Corea del Sur.

    “A mediano plazo, el acuerdo con la UE y el TIPAT van a generar oportunidades reales”, dice.

    El acuerdo entre México y la Unión Europea, pendiente de firmarse en mayo, abriría nuevos destinos para exportaciones mexicanas. Y el TIPAT —Tratado Integral y Progresista de Asociación Transpacífico, del que México forma parte— hace lo propio con Asia en el Pacífico.

    “No se puede olvidar que, más que dependencia, hay interdependencia”, dice Ortiz Mena. “Si EE.UU. no coloca el maíz, el trigo, la res y el pollo en México, no tiene dónde colocarlos”.

    En su primer mandato, Trump renovó el TMEC a regañadientes por el riesgo político y económico que implicaba cancelarlo.

    Pero ahora, en su segundo mandato, tiene una agenda más ambiciosa, más impredecible y más proteccionista.

    Sheinbaum tiene muchos frentes que cuidar en su relación con Trump. Y este, que suscita una tensión entre su discurso nacionalista y la economía, es quizá el más sensible de todos.

    Protestas migrantes mexicanos

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    BBC

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