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  • Lamine Yamal, astro de fútbol e hijo de migrantes, personifica una España cambiante

    Lamine Yamal, astro de fútbol e hijo de migrantes, personifica una España cambiante

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    Mientras se prepara para la final del Mundial, Yamal, de 19 años, está en el centro de un debate nacional sobre lo que significa ser español en una sociedad cada vez más multicultural.

    Poco antes de que la selección de fútbol de España consiguiera su pase a la final de la Copa Mundial, la abuela de Lamine Yamal –la estrella del equipo, de 19 años– se sentó en el banco de un parque infantil a ver a niños de ascendencia del norte y oeste de África jugar a la pelota.

    Este era el lugar, dijo, donde su nieto, hijo de padre marroquí y madre ecuatoguineana, había comenzado a perfeccionar sus habilidades. También es el lugar donde su retrato, pintado con aerosol en una pared detrás de la portería, ahora se alza sobre un barrio que lo aclama.

    Sin embargo, mientras cientos de españoles, muchos con su nombre en la espalda, se dirigían a un parque cercano para verlo jugar en una pantalla gigante, su abuela, Fátima Romani, recordó una época en la que los españoles le mostraban menos aprecio.

    Cuando era niño, después de que él anotaba un gol, recordó Romani, podía escuchar las burlas de los españoles a su alrededor: “Maldito moro. Mira al negro”.

    Vestida con un hiyab azul marino y apoyada en un bastón de madera, añadió que su nieto había pasado por muchas cosas. Su voz se apagó mientras otro de sus más de 20 nietos la consolaba en la ciudad natal de la familia, Rocafonda, a una hora de Barcelona. Luego, los ojos se le llenaron de lágrimas al pensar en lo lejos que había llegado su nieto, y también España.

    “Ha cambiado mucho”, afirmó Romani, quien dijo tener poco más de 70 años.

    Mientras Yamal, que todavía usa brackets, se prepara para el partido más importante de su vida el domingo, también se encuentra en el centro de un debate nacional sobre lo que significa ser español, y si el país está cambiando demasiado, muy rápido, o no lo suficiente.

    La semana pasada, Yamal –cuyo nombre completo es Lamine Yamal Nasraoui Ebana– dijo que el propósito fundamental del fútbol era “para integrar, para la sociedad”, y añadió que España, y la selección española, era un “ejemplo de la integración”.

    Respondía en una conferencia de prensa a una pregunta sobre una columna de Mariano Rajoy, un conservador ex presidente del Gobierno de España. Rajoy había escrito que la selección francesa, que cuenta con muchos jugadores de ascendencia africana, era un equipo “sin franceses”.

    La respuesta de Yamal se interpretó como una crítica a la insinuación de que los jugadores de origen migrante no pertenecen completamente a los países para los que juegan. En países como Francia y España, donde a veces los hijos de migrantes no blancos tienen dificultades para penetrar en el sistema, el fútbol ofrece una oportunidad poco común para convertirse en íconos nacionales.

    Yamal, nacido y criado en España, también ha sufrido los insultos antimusulmanes en los estadios de fútbol. Los aficionados españoles, que casi con toda seguridad sabían que su jugador estrella era musulmán, intentaron animar al público a saltar en un partido contra Egipto este año al corear “Musulmán el que no bote”. Eso llevó a Yamal a lamentar que existieran aficionados “ignorantes y racistas” que cometían “una falta de respeto” contra los musulmanes. También ha enfrentado críticas de marroquíes que se sintieron traicionados por el hecho de que Yamal juegue para España y no para Marruecos, donde nació su padre.

    Esas reacciones revelan tensiones más amplias en una sociedad española en transformación. Durante mucho tiempo, el país, que aún gobierna enclaves en el norte de África, algunos de los últimos vestigios de un imperio que alguna vez fue extenso, ha sido un punto de llegada para los migrantes africanos que buscan trabajo y refugio en Europa. También es un imán para los migrantes hispanohablantes de América Latina.

    Más de cuatro millones de migrantes han llegado en los últimos cinco años a un país de menos de 50 millones de habitantes. Este año, más de un millón de migrantes salieron de las sombras después de que el gobierno los invitara a regularizar su situación. El presidente del Gobierno de España, Pedro Sánchez, de izquierda, ha argumentado que los migrantes impulsan la economía del país, compensan su baja tasa de natalidad e inyectan dinamismo a su cultura. Muchos aficionados al fútbol afirman que jugadores como Yamal y su compañero de equipo Nico Williams, nacido en España de padres ghaneses, reflejan a una España y a una selección española cada vez más multiculturales, y cada vez más exitosas.

    Pero esa dista de ser una opinión unánime. Si bien la mayoría de los migrantes en España provienen de América Latina, hablan el idioma y a menudo tienen la misma religión, Marruecos aporta más migrantes a España que cualquier otro país, y muchos españoles no están contentos con ello. Los partidos de derecha y antiinmigrantes han surgido con fuerza en los últimos años, y se alimentan de los temores y quejas por la llegada de musulmanes.

    A veces se han enfocado en Yamal, incluyendo después de que se postrara en un momento de plegaria tras anotar un gol en uno de los primeros partidos del Mundial. Revuelta, una organización juvenil de extrema derecha estrechamente asociada con el partido de extrema derecha Vox, publicó la imagen en las redes sociales con una advertencia: “Quien permite el Islam por un gol, en el futuro no tendrá ni selección ni nación”.

    Para muchos en la extrema derecha, la ciudad natal de Yamal, Rocafonda, es un ejemplo ominoso de cómo será España si los musulmanes y africanos continúan llegando y la identidad tradicional española se desvanece. En calles que llevan los nombres de Miró y Picasso, las banderas españolas cubren tiendas de comestibles árabes. Mujeres con hiyab charlan tranquilamente detrás de sus niños pequeños, hombres ven el partido en un café abarrotado y migrantes con dificultades económicas alquilan azoteas y duermen bajo los tendederos de ropa. La violencia no es inusual. En 2024, el padre de Yamal, que fue multado por tirarle los anteojos a un activista de Vox que hacía campaña a favor de las deportaciones, fue apuñalado en una calle de Rocafonda.

    A pesar de eso, Yamal está orgulloso de su ciudad natal y, a menudo, celebra un gol usando sus dedos para formar el número 304, parte del código postal del barrio. También lo está su abuela, que hizo su vida aquí después de llegar sola desde Marruecos, dijo, hace más de 40 años. En ese entonces no sabía leer ni escribir, contó, pero trabajaba constantemente para pagar el alquiler, la luz, el agua y alimentar a sus seis hijos, incluido el padre de Yamal.

    Los primeros años de la estrella de fútbol los pasó en un apartamento del primer piso aquí con su padre, su madre y otros siete miembros de la familia, incluida su abuela. Con el tiempo, sus padres se separaron y él se fue a vivir a otro lugar con su madre, pero regresaba los fines de semana y se mantenía muy unido a su abuela. Ella le enseñó, dijo él una vez, a sonreír mucho.

    Muchas cosas han cambiado para Yamal, pero también, dijo Romani, para el barrio.

    “Es Marruecos”, dijo con una risa en el parque infantil.

    “¡No digas eso!”, la reprendió con una sonrisa su nieta, la prima de Yamal, Huda El Abdellaoui.

    “No pasa nada, hombre”, dijo Romani, usando una expresión de afecto en español. “No es malo, es bueno”, dijo sobre el multiculturalismo de la zona.

    En Rocafonda, en las tiendas de comestibles de Medio Oriente y en la carnicería halal, en las esquinas y los parques infantiles, Yamal es un héroe. Pero El Abdellaoui dijo que Yamal representaba algo más que un enclave de migrantes en un rincón del país.

    “Es la cara de España”, dijo.

    Pero muchos en el barrio también reconocen que Yamal es uno entre 50 millones. El Abdellaoui es tal vez un rostro más representativo de la España cambiante. Al igual que Yamal, también es hija de migrantes, también tiene 19 años y también usa brackets. A diferencia de Yamal, estudia administración y finanzas como preparación para la universidad y lleva una vida normal de adolescente, sale con amigos negros, marroquíes y españoles de pura cepa, dijo.

    Su abuela mostró en su pantalla de bloqueo del celular una foto de Yamal y El Abdellaoui del brazo cuando eran niños pequeños, y se conmovió visiblemente por los logros de ambos. Puso los hábitos de estudio de su nieta al mismo nivel que las habilidades con el balón de uno de los mejores jugadores de fútbol del mundo. La joven podría, dijo Romani, hacer lo que quisiera.

    Cuando el partido de semifinales de España estaba a punto de comenzar, las dos mujeres regresaron a casa para verlo con su familia extendida. Los adolescentes que jugaban al fútbol cerca de allí se unieron a miles de personas más que miraban el partido en un parque. Allí, un canal de televisión transmitía en vivo desde “la ciudad de Yamal” y el parque se llenó de españoles blancos y de ascendencia africana.

    Cuando Yamal provocó una falta que resultó en el primer gol del partido, la multitud estalló.

    Bilal El Kenfaoui, de 15 años, que llevaba una camiseta de la selección de España, estaba eufórico. Jugaba en la posición de extremo derecho, al igual que Yamal, pero también se daba cuenta de que tal vez no era tan bueno como su ídolo y se enfocaba en sus clases de matemáticas.

    Poco después, el público enloqueció colectivamente cuando Yamal marcó lo que habría sido el tercer gol de España, y luego abucheó enérgicamente cuando el árbitro lo anuló porque había estado fuera de juego. De vuelta en la casa de la familia Yamal, Romani se quejó con vehemencia ante el televisor. Pero la victoria parecía segura.

    Mientras miraba en el parque, Mariam Drammeh, de 18 años, llevaba puesta una camiseta roja de España con su hiyab. Relató cómo, al ser hija hija de padres gambianos, había soportado frecuentes burlas racistas en las que le decían “vete a tu país” mientras estudiaba en la escuela para obtener su título de enfermería.

    Veía a Yamal como un motivo de orgullo para “aquellos de nosotros cuyos padres son inmigrantes”.

    Con la victoria al alcance de la mano, la multitud agitó banderas españolas y comenzó a abrazarse. Sonó el silbato final. Todos saltaron.

    “Yo soy español”, cantó la multitud al unísono. “Español. Español”.

    Carlos Barragán colaboró con reportería.

    Jason Horowitz es el jefe del buró en Madrid del Times; cubre España, Portugal y cómo vive la gente en Europa.

    Carlos Barragán colaboró con reportería.

  • La Casa Blanca respalda a la selección argentina en la polémica por el cartel de Malvinas/Falkands

    La Casa Blanca respalda a la selección argentina en la polémica por el cartel de Malvinas/Falkands

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    La Casa Blanca defendió el derecho a la libertad de expresión de la selección argentina de fútbol tras la polémica generada por la exhibición de una pancarta en apoyo a la reivindicación territorial de Argentina sobre las Islas Malvinas/Falkands.

    Argentina se enfrenta a posibles medidas disciplinarias por parte de la FIFA debido al incidente ocurrido durante la celebración de su victoria en el Mundial contra Inglaterra que podría infringir las normas sobre declaraciones políticas.

    El artículo 34.3 del reglamento del torneo prohíbe a los jugadores exhibir mensajes o consignas políticas antes, durante o después de un partido.

    Al ser preguntado sobre si los jugadores habían actuado mal, Andrew Giuliani, jefe del grupo de trabajo de la Casa Blanca para la FIFA, señaló el viernes que el equipo pudo “hacer esas declaraciones” precisamente porque están en Estados Unidos.

    Estos comentarios podrían avivar aún más la polémica en torno al incidente, que llevó a Reino Unido a respaldar las peticiones de la FIFA de que se investigue el incidente.

    Una pancarta que dice "Las Malvinas Son Argentinas" está en el suelo de un campo de juego con tres jugadores de pie a su alrededor.

    Getty Images
    Argentina disputa la soberanía de las islas Malvinas/Falklands con Reino Unido.

    Las Islas Malvinas/Falkands, un territorio británico de ultramar situado en el suroeste del océano Atlántico, siguen siendo objeto de una disputa de soberanía entre Argentina y Reino Unido.

    Las dos naciones entraron en guerra por las Malvinas/Falkands entre abril y junio de 1982.

    Argentina considera que este grupo de islas, situado a 482 kilómetros de su costa este, debería estar bajo su soberanía.

    El conflicto, que duró 74 días, se saldó con la muerte de 655 militares argentinos y 255 británicos. También fallecieron tres personas de las islas.

    Los jugadores de Argentina exhibieron una pancarta tras el partido de semifinales del miércoles con el lema “Las Malvinas son Argentinas”.

    En declaraciones a la prensa el viernes, Giuliani hizo referencia a la libertad de expresión garantizada por la Constitución de Estados Unidos, afirmando: “Creemos en nuestros derechos amparados por la Primera Enmienda aquí en los Estados Unidos de América”.

    Dos mapas donde se puede ver la ubicación de las ilas Malvinas/Falklands respecto a Reino Unido y Argentina.

    BBC

    El gobierno de Reino Unido respaldó los llamados a la FIFA para que investigara el incidente, y el portavoz oficial del primer ministro declaró: “Puede que la Copa del Mundo no sea nuestra, pero las Falklands sí lo son. Nuestro compromiso con las Islas Falklands nunca flaqueará”.

    El primer ministro británico Keir Starmer añadió que cualquier posible medida contra los jugadores argentinos que desplegaron la pancarta era “un asunto de la FIFA”, pero se hizo eco de la opinión del Secretario de Negocios, Peter Kyle, de que el organismo rector del fútbol mundial debería investigar.

    Por su parte, el gobierno de las Islas Malvinas/Falkands se mostró “decepcionado, pero no sorprendido” por la pancarta y espera que la FIFA “sancione todo comportamiento de esta naturaleza de acuerdo con sus propias normas”.

    “No deseamos que la política se inmiscuya en el deporte”, añadió un comunicado.

    “Tampoco deseamos que las Islas y su gente sean utilizadas como moneda de cambio política en cada conversación sobre Inglaterra y Argentina”.

    En 2013, el pueblo de las Islas Malvinas votó abrumadoramente a favor de seguir siendo un territorio británico de ultramar.

    De los 1.517 votos emitidos en el referéndum de dos días, con una participación superior al 90%, 1.513 fueron a favor, mientras que solo tres votos fueron en contra.

    Jude Bellingham de la selección de Inglaterra y Rodrigo De Paul de Argentina en un incidente durante el partido de semifinales de la Copa Mundial de la FIFA 2026 entre Inglaterra y Argentina en el Estadio de Atlanta el 15 de julio de 2026 en Atlanta, Estados Unidos

    Getty Images
    Jude Bellingham de la selección de Inglaterra y Rodrigo De Paul de Argentina en un incidente durante el partido de semifinales.

    La vicepresidenta de Argentina, Victoria Villarruel, publicó en X: “No fue un partido cualquiera”, junto a un video en el que parecían aparecer soldados argentinos.

    “Las Malvinas son argentinas”, publicó Villarruel. “Prohibieron llevar [las pancartas] al estadio y olvidaron que las llevamos en la sangre y en el corazón”.

    Villarruel había publicado anteriormente que la semifinal consistía en “poner a los invasores en su sitio”.

    Los jugadores argentinos también entonaron cánticos que hacían referencia a las Malvinas/Falkands y a las leyendas de Argentina, Diego Maradona y Lionel Messi, tras su dramática victoria por 3-2 sobre Egipto en octavos de final.

    Línea

    BBC

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  • La mujer que vivió 73 años metida varias horas al día en un pulmón de acero que le permitía respirar

    La mujer que vivió 73 años metida varias horas al día en un pulmón de acero que le permitía respirar

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    Fotografía en blanco y negro de Martha Lillard en el pulmón de acero cuando era niña.

    Cedida por Cindy McVey
    Martha Lillard no se sentía incómoda en el pulmón de acero, como sí les ocurría a otros niños con polio, según contó su hermana.

    Martha Lillard fue la última paciente de polio en Estados Unidos que utilizó un pulmón de acero, pero su familia le contó a la BBC que ella nunca dejó que eso la frenara.

    A pesar de que un gran dispositivo metálico rodeaba su cuerpo durante horas cada día durante la mayor parte de su vida, Lillard encontró la manera de conducir un vehículo, dedicarse a la pintura y cuidar de sus queridos perros beagle.

    “Era muy resiliente, siempre encontraba la manera de salir adelante o se las arreglaba”, dijo su hermana menor, Cindy McVey.

    Lillard vivía en Oklahoma y falleció a finales de junio a los 78 años.

    Si bien la causa oficial de su muerte fue el síndrome pospoliomielítico e insuficiencia pulmonar crónica, McVey atribuye el fallecimiento de su hermana a los efectos de la covid-19 persistente.

    El pulmón de acero utiliza un sistema de presión negativa. Impulsado por un motor, su fuelle extrae el aire del cilindro, lo que crea un vacío alrededor del cuerpo del paciente y obliga a los pulmones a expandirse y captar aire.

    Cuando se libera el aire, el mismo proceso, pero a la inversa, hace que los pulmones se desinflen.

    Decenas de miles de personas dependieron de pulmones de acero para sobrevivir tras el pico de la poliomielitis en la década de 1950. Durante unos 73 años, Lillard utilizó la máquina para mantenerse con vida.

    Martha Lillard en el pulmón de acero

    Cedida por Cindy McVey
    Cindy McVey dijo que su hermana tenía pocas fotos en el pulmón de acero porque no le gustaba que la fotografiaran en su cama.

    Ella no le tenía miedo a la máquina, como sí les pasaba a algunos niños.

    “Le dio nuevas energías y le hizo sentirse mejor”, recordó McVey.

    Cuando a Lillard le diagnosticaron poliomielitis a mediados de la década de 1950, la preocupación y las conversaciones sobre la enfermedad incurable lo acaparaban todo.

    Incluso la propia Lillard, cuando tenía 5 años, conocía la enfermedad y le preocupaba, según contó su hermana.

    “Martha se despertó un día y no podía levantar la cabeza de la almohada; dijo que supo de inmediato que tenía polio porque había oído hablar mucho de ella”, señaló McVey.

    “Podía hacer cosas que otros no”

    Tras una temporada en el hospital, Lillard y su familia se centraron en su recuperación.

    Recibió fisioterapia, terapia ocupacional y terapia acuática, intentando conservar la mayor fuerza posible, hasta que finalmente recuperó parcialmente el uso de su brazo izquierdo y de sus piernas.

    No solo Lillard estaba decidida a vivir como otros niños, sino que su familia insistió y se comprometió a hacer todo lo posible para que así fuera.

    El tío y el abuelo de Lillard crearon un artilugio que abría el pulmón de acero para que Lillard pudiera vivir sola y entrar y salir del dispositivo por sí misma.

    “Ella podía hacer cosas que la mayoría de los pacientes con pulmón de acero no podían hacer”, explicó McVey.

    Se adaptó un vehículo para que Lillard pudiera conducirlo. El volante se colocó sobre su falda, de modo que fuese accesible para ella.

    La palanca las luces de giro estaba en el piso, también accesible para Lillard, quien tenía movilidad limitada en los brazos.

    Era artista e intelectual, indicó McVey; describió los detallados paisajes que pintaba su hermana y las numerosas preguntas que le hacía a su dispositivo Alexa.

    Según McVey, Lillard disfrutaba pasando el tiempo hablando con quien fue su pareja durante más de 20 años, Baha Salh, quien vivía en Egipto. Él obtuvo este año un visado, se mudó a EE.UU. y se casaron en febrero.

    Lillard falleció el 26 de junio, informó su hermana.

    “La enfermedad desfigura, incapacita y deja a las personas atrapadas”

    La poliomielitis, que afectaba principalmente a los niños, causó estragos a finales del siglo XIX y principios del XX, cuando mató y dejó con secuelas a muchísimos niños.

    Según la Organización Mundial de la Salud, 1 de cada 200 infecciones por poliomielitis provoca parálisis irreversible.

    Entre las personas con parálisis, entre el 5% y el 10% fallecen cuando sus músculos respiratorios quedan inmovilizados.

    La vacuna contra la poliomielitis estuvo disponible a partir de 1955.

    En EE.UU., donde nació Lillard, la poliomielitis fue erradicada en 1979, lo que significó que ya no se propagaba habitualmente entre la población.

    Eso fue posible gracias a una campaña de vacunación a nivel nacional.

    Pero hoy en día, la reticencia a vacunarse en EE.UU. está creciendo y los funcionarios de salud del gobierno de Donald Trump sugieren que cada vez más vacunas sean opcionales.

    Kirk Milhoan, presidente del Comité Asesor sobre Prácticas de Inmunización (ACIP, por sus siglas en inglés) de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades, sugirió a principios de este año que las vacunas contra la poliomielitis deberían ser opcionales.

    “Al analizar la poliomielitis, no debemos tener miedo de considerar que vivimos en una época diferente a la de entonces”, dijo Milhoan.

    “Nuestras condiciones sanitarias son diferentes, nuestro riesgo de contraer la enfermedad es diferente, y todo eso influye en la evaluación de si vale la pena correr el riesgo de vacunarse o no”, agregó.

    Ese tipo de discursos preocupa a McVey.

    “La polio es terrible”, expresó entre lágrimas.

    “La enfermedad desfigura, incapacita y deja a las personas atrapadas. La teníamos bajo control aquí y ahora tenemos a toda esta gente que no vacuna a sus hijos”, sostuvo.

    A McVey le preocupa que los recuerdos de la polio estén demasiado lejanos como para recordar lo grave que puede llegar a ser.

    “Puede que piensen que hay problemas con la vacuna, pero hay muchos más problemas si no se vacunan”, sentenció.

    Lillard contrajo polio el año anterior a que saliera la vacuna.

    “Tuve una amiga que participó en las pruebas de la vacuna el año en el que Martha contrajo polio”, recordó. “Estuvo tan cerca”.

    Este artículo fue escrito originalmente en inglés y usamos una herramienta de inteligencia artificial para traducirlo. Periodistas de la BBC revisaron el texto antes de su publicación. Más información sobre cómo usamos IA.

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    BBC

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  • Christopher Nolan sobre la proeza épica de filmar ‘La odisea’

    Christopher Nolan sobre la proeza épica de filmar ‘La odisea’

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    Él y su director de fotografía, Hoyte van Hoytema, combinaron nuevos inventos –como unas luces que imitan el fuego que ellos mismos desarrollaron– con técnicas que existen desde hace un siglo.

    Christopher Nolan y Hoyte van Hoytema son un equipo de cineastas de Hollywood como casi ningún otro por su extrema atención al realismo, incluso en su versión épica de La odisea.

    “Definitivamente es cine en su forma más pura”, dijo Van Hoytema, el director de fotografía neerlandés que ha trabajado con Nolan desde Interestelar en 2014. “Le encanta probar cosas nuevas que no había hecho antes, igual que a mí. Nos gusta pasar mucho tiempo en lugares reales, en locaciones reales, teniendo cosas frente a la cámara que sean tangibles y táctiles”.

    Para La odisea, el primer largometraje comercial hecho íntegramente con las voluminosas cámaras IMAX, eso significó grabar en océanos y desiertos, en ráfagas de tres minutos. Aunque Nolan suele mencionar que tres de sus películas han ganado premios Oscar a mejores efectos visuales, muchas de sus técnicas resultarían familiares para los directores de hace un siglo; otras fueron inventos de vanguardia creados solo para él.

    Nolan y yo habíamos hablado sobre su filosofía y ansiedad en torno a la película. En entrevistas por separado, él y Van Hoytema conversaron sobre su enfoque y por qué no les gusta planear todo. A continuación, presentamos extractos editados de las conversaciones.

    ¿Por qué estaban tan decididos a usar IMAX, incluso con todos estos retos técnicos?

    CHRISTOPHER NOLAN Originalmente había visto películas en IMAX en museos y parques temáticos cuando era chico y de inmediato pensé: ¿por qué no están haciendo películas así? Eso fue cuando tenía 16 o 17 años. Ahora estoy a punto de cumplir 56 y por fin he podido hacerlo.

    He estado usando el formato durante casi 20 años. Empezamos solo con las secuencias de acción, estás escalando una montaña con una cámara, navegando por los mares y todo eso. Luego intentamos incorporarlo con los años en escenas más íntimas. Pero el gran obstáculo para eso era el sonido, porque las cámaras son muy, muy ruidosas.

    HOYTE VAN HOYTEMA Suena como una cortadora de césped, un motor diésel.

    NOLAN Después de Oppenheimer [2023], llamé a mis amigos en IMAX. Aún no podía decirles de qué se trataba la película, pero les dije que si alguna vez íbamos a hacer una película totalmente en IMAX, era esta. Así que terminemos estas nuevas cámaras, busquemos algún tipo de sistema de insonorización. Y ellos diseñaron este sistema de carcasa insonorizada en el que podíamos meter la cámara.

    VAN HOYTEMA Un año antes de la producción, nos presentaron tres prototipos diferentes. Con la carcasa insonorizada, no escuchas nada, un pequeño ronroneo, a lo lejos. Pero para filtrar el sonido, tenía que ser pesada, toda una nueva serie de problemas que superar. Terminamos con una caja muy torpe, casi del tamaño de una SUV. Estábamos tercamente decididos a hacer que funcionara.

    Y lo hicimos: con fuerza bruta, sujetándola a trípodes, o subiendo y bajando colinas. A veces transportábamos la cámara [atada a una cuerda] desde un helicóptero para llegar a lugares específicos. Pero estos son problemas prácticos que puedes resolver con mecánica y máquinas. Disfruto estos retos.

    NOLAN Cada toma en esas escenas [con mucho diálogo] era una cuestión de ingeniería, porque no puedes tomar una cámara de 181 kilos y colocarla sobre un actor. Tienes que construir polipastos de cadena, encontrar una manera de mover la cámara de forma adecuada. Todo tiene que hacerse con seguridad.

    Y había muchas incógnitas, porque solo puedes cargar tres minutos de película. Tuve que encontrar un ritmo entre mi equipo, mis actores y yo para suspender la toma, recargar la cámara y mantener a todos concentrados.

    La tradición con “acción” y “corte”… hay una concentración increíble entre esas dos palabras. Una vez que dices corte, todos suspiran de alivio; la tensión desaparece. Lo que tenemos que hacer es mantener a todos en ese hechizo. El primer AC [asistente de cámara], Keith Davis, descubrió cómo recargar la cámara de manera increíblemente silenciosa e increíblemente rápida. Logró reducirlo a menos de dos minutos. Cuando trabajamos por primera vez con IMAX, en 2007, nos advirtieron que una recarga tomaba 25 minutos.

    VAN HOYTEMA Cuando empezamos a hacerlo, escuché la mitología sobre la cámara [IMAX], el tamaño y lo difícil que es. Decidimos: ¿por qué no simplemente lo intentamos? Me gusta hacer que los cineastas entiendan: hay que probarlo.

    [En La odisea], yo opero la cámara en el 90 por ciento de la película. La cámara IMAX desnuda no pesa 45 kilogramos. No pesa ni la mitad, ¿sabes? Y alguien me la pone en el hombro. No la ando cargando todo el día.

    Ya he trabajado tantas veces con las mismas personas; conocen el peso y cómo asegurarla. Mi jefe de maquinistas, Kyle Carden, es como un bailarín de ballet; es fuerte y poderoso pero también muy sensible. La carcasa insonorizada, cuando me inclino hacia abajo, se vuelve tan pesada en la parte superior que daría una voltereta en el dolly. Kyle le hacía resistencia con un contrapeso.

    Ryan Monro, mi maquinista de dolly, es casi como si nos convirtiéramos en un monstruo de dos cabezas, siempre enredados. En las olas, cuando me voy de lado, él pasa un brazo y me hace contrapeso. Él lo describió como dos hombres jugando Twister, luchando con una máquina de coser. Es gracioso de ver pero muy efectivo.

    Usan muchos efectos prácticos. Hacerlo en una película de esta escala es toda una hazaña. ¿Por qué hacerlo? No es más barato, ¿o sí?

    NOLAN Muy a menudo lo es. Cuando estábamos haciendo Tenet [2020] y yo estaba viendo cómo montar el choque de un 747 contra un edificio, en realidad tenía sentido, económicamente, comprar un avión, construir un edificio y estrellarlo ahí, para luego vender el avión como chatarra.

    En realidad, buscas una coherencia de tono a nivel fotográfico. Llevar un barco real a un océano real y filmar a los actores en ese entorno significa una carga bastante alta para los efectos visuales. Mi asesor de efectos visuales, Andrew Jackson, va encontrando soluciones en el mundo real sobre la marcha.

    En La odisea, usamos todas las técnicas del manual, pinturas, telones pintados. Pueden crear una ilusión mucho más convincente –debido a la forma en que puedes iluminarlas– que tener una pantalla verde o incluso un telón fotográfico.

    También usamos muchas ilusiones de perspectiva falsa en las que construyes cosas más pequeñas al fondo. En Tenet, recuerdo haber visto este hermoso telón pintado; hay un río y reflejos del agua ondulante. ¿Cómo diablos? Te das cuenta de que pusieron hilos de sedal de pesca con pedacitos de papel de aluminio y un ventilador soplando. Simplemente le da ese pequeño destello que tendría el agua. Son viejos trucos que engañan al ojo, que engañan a la cámara.

    VAN HOYTEMA Vemos las tomas diarias todos los días, todos juntos. Así que, si usas o no efectos generados por computadora, depende mucho de lo que ya tengas filmado.

    [Al filmar en IMAX], todo nuestro proceso es analógico. En el momento en que optas por un efecto digital, tienes que escanear tu negativo original y reducir la resolución para hacerlo. Luego lo vuelves a filmar con una resolución reducida. Tienes todo un paso en el que puedes perder mucha calidad. Cuanto más mantengamos los efectos en cámara, más mantenemos esa calidad original. Eso siempre ha sido muy importante para nosotros.

    ¿Hacen un guion gráfico o storyboard?

    NOLAN No suelo pensar en términos visuales, por lo general. Quiero, en cierta forma, descubrirlo durante el proceso, eso es parte de la diversión.

    He hecho cada vez menos storyboards con los años. Lo hago para los jefes de departamento si tenemos una secuencia de efectos de acción compleja. Hoyte ha sido un verdadero maestro al decir, de acuerdo, vamos a filmar la caída de Troya, con todos estos miles de extras, cosas a las que les vamos a prender fuego, pero sabe que quiero llegar a esa noche y probar cosas.

    VAN HOYTEMA Con Chris, quieres encontrarte en un lugar en el que realmente no has estado antes, entender la energía y canalizarla hacia la forma perfecta de comunicar esa energía. Eso nunca va a estar representado por dibujos hechos meses antes, en una oficina.

    Me encanta el hecho de que salimos de nuestros coches por la mañana, llegamos al set y vemos cómo está el clima, cómo están los actores. A veces, las cosas [como elementos de la escenografía] colapsan de la noche a la mañana. Suceden cosas interesantes.

    Nunca sabes qué va a hacer el mar. Un día puede haber muchísimo viento y al otro, puedes filmar sobre un espejo. Tuvimos un increíble departamento marítimo que monitoreaba de cerca las mareas. Tuvimos a un especialista en clima.

    Pero la verdad es que solo puedes predecir hasta cierto punto. Y no queremos predecir todo, ¿sabes? De lo contrario, mejor grabaríamos en un estudio. Quieres recibir los extremos del mundo con los brazos abiertos.

    También inventaron un nuevo sistema de iluminación.

    VAN HOYTEMA En el 95 por ciento de la película, las noches están iluminadas únicamente por luces que construimos nosotros mismos. Los llamamos piroedros. Es una palabra inventada, por su forma: pirámides de fuego.

    Cuando Chris y yo hablamos sobre la película desde muy al inicio y vimos muchas películas [como referencia], empezaron a molestarme las escenas de grandes batallas. Tradicionalmente estaban iluminadas por cajas lunares: marcos gigantescos sobre la escena que contienen luces y derraman una luz de luna falsa y muy suave sobre ella. No podía evitar darme cuenta siempre de la iluminación mecánica.

    Así que la idea inicial fue que quería iluminar todo con fuego. Quería que la cámara viera lo que vería el ojo humano.

    Por supuesto, pronto descubres que es muy poco práctico. Porque A) el fuego da muy poca luz, así que tienes que encender mucho fuego para lograrlo. Y B) cada vez que enciendes una llama, en lugar de extras, necesitas gente de efectos especiales y a un bombero con un extintor. Así que volví a la mesa de dibujo: ¿podría hacer un fuego artificial que llevemos al set y encendamos? Empezamos a hacer pruebas y a trabajar con una compañía de luces LED.

    Abrimos toda una instalación de producción para fabricar en masa estas luces, a partir de componentes hechos a medida, algunos elementos electrónicos que ya existían y otros que fabricamos. Teníamos 1000 paneles de más de un metro; literalmente podíamos esconderlos en cada rincón. Fueron diseñados para dar ese parpadeo tan real, basado en llamas reales. Teníamos diferentes configuraciones, para clima tempestuoso y clima tranquilo. Solo tenías que colocarlos y veías el fuego a 1,6 kilómetros de distancia, resplandeciendo entre los árboles.

    Para mí, fue una revelación trabajar así de noche. Nos dio mucha libertad.

    NOLAN Eso es lo que me encanta: poner todos los elementos en su lugar para que podamos experimentar algo y que los actores experimenten algo, y dejar que eso guíe la fotografía. Intentar crear un mundo y luego vivir en él.

    Melena Ryzik es reportera cultural itinerante del Times, donde cubre las personalidades, los proyectos y las ideas que impulsan el mundo creativo.

  • Francia contra Inglaterra: ¿Quién se lleva el tercer puesto?

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    El juego por el tercer lugar del Mundial se remonta a 1934. Algunos de esos encuentros han pasado a la historia, como el emocionante 6-3 entre Francia y Alemania Occidental en 1958. Pero la mayoría han caído en el olvido.

    Inglaterra contra Francia. Dos orgullosas naciones futbolísticas con una rivalidad que se remonta a Agincourt. Y cuando se enfrenten en el Mundial el sábado, lo que está en juego no podría ser…

    ¿Menor?

    Por desgracia, Inglaterra y Francia no disputarán la final del Mundial el domingo en Nueva Jersey. Ambas cayeron en sus respectivas semifinales, por lo que se enfrentarán en el poco apreciado y anticlimático partido por el tercer puesto cerca de Miami.

    ¿Quién va a ganar? ¿A quién le importa?

    Ni siquiera a los propios jugadores, al parecer. “Ninguno de nuestros jugadores ni ninguno de los franceses quiere disputar este partido”, declaró sin rodeos el miércoles el seleccionador de Inglaterra, Thomas Tuchel, a los periodistas.

    Tiene sentido, porque ambos equipos que disputan el partido por el tercer puesto acaban de sufrir una decepción aplastante, quedándose a un paso de la gloria de la final. ¿Crees que quieren jugar otro partido?

    El juego por el tercer puesto del Mundial se remonta a 1934. Algunos de esos encuentros han pasado a la historia, como el emocionante 6-3 entre Francia y Alemania Occidental en 1958. Pero la mayoría han caído en el olvido.

    Es posible que el partido de 2014 haya sido el más cruel. Brasil, que jugaba en casa, aspiraba al título, pero sufrió una humillante derrota por 7-1 ante Alemania en la semifinal. Cuatro días después, se vio obligado a disputar el partido por el tercer puesto y, como era de esperar, tuvo una actuación pésima, cayendo por 3-0 ante los Países Bajos.

    En los Juegos Olímpicos hay partidos por el tercer puesto, y esos encuentros tienen mayor relevancia al estar en juego la medalla de bronce. Pero en otras competiciones, estos partidos parecen bastante inútiles.

    Por eso la mayoría de los torneos deportivos han eliminado los partidos por el tercer puesto, si es que alguna vez los tuvieron. El segundo mayor evento internacional de fútbol, la Eurocopa, eliminó el partido por el tercer puesto a partir de 1980. El partido por el tercer puesto más famoso de Estados Unidos, en el torneo de baloncesto de la NCAA, se suprimió a partir de 1981.

    Durante un tiempo, los partidos por el tercer puesto estuvieron de moda. Durante diez años en la década de 1960, incluso la Liga Nacional de Fútbol Americano (NFL) probó a celebrar en Miami un partido entre los dos perdedores de las semifinales. Para que sonara un poco más atractivo, lo llamaron el Playoff Bowl.

    El famoso entrenador Vince Lombardi no se dejó engañar y calificó el juego como “partido de fútbol americano de tres al cuarto, celebrado en una ciudad de tres al cuarto, disputado por jugadores de tres al cuarto”. Desapareció discretamente tras 1969. Sin embargo, ¡enhorabuena, Detroit, por tus tres victorias consecutivas en el Playoff Bowl! Apuesto a que no las cambiarías por un Super Bowl.

    Otras competiciones internacionales han seguido aferrándose a sus partidos por el tercer puesto: la Copa del Mundo femenina y los Mundiales de baloncesto y rugby, por ejemplo. Son pocos los aficionados que disfrutan de estos partidos en cualquier deporte.

    ¿Quizás los periodistas estén ilusionados con el partido del sábado? No. El diario británico The Independent, por ejemplo, lo calificó como “el partido más inútil del fútbol internacional”.

    Y es muy probable que, cuando los jugadores franceses e ingleses salgan al campo, las jugadas se vean un poco diferente. Con tan poco en juego, ¿serán las entradas realmente tan duras? ¿Serán las discusiones tan acaloradas? ¿Darán lo mejor de sí mismas las estrellas?

    ¿O acaso dos equipos formados en su mayoría por suplentes se pasarán el balón de un lado a otro durante un rato y luego se darán la mano tras lo que no es más que un entrenamiento con pretensiones?

    Ah, y no lo olvides: si el marcador está empatado, habrá 30 minutos más de partido por el tercer puesto y, después, quizá una tanda de penaltis para decidirlo. Vaya.

    Al menos se puede apostar, ¿no? Aquí va un consejo de experto: un equipo europeo ha ganado 11 partidos consecutivos por el tercer puesto del Mundial. Por desgracia, eso no te hará ganar dinero, ya que este año ambos equipos son europeos.

    Quienes busquen alguna razón para verlo podrían fijarse en la carrera por la Bota de Oro, el premio que se otorga al jugador con más goles en el Mundial. La clasificación actual muestra a Lionel Messi, de Argentina, y a Kylian Mbappé, de Francia, empatados con ocho goles cada uno.

    Pero en una final muy reñida, es muy posible que Messi se quede en un solo gol o incluso en ninguno. Y sí, los goles del partido por el tercer puesto cuentan tanto como los de la final. Mbappé podría enfrentarse a una defensa inglesa debilitada y desmotivada, por lo que no sería descabellado que marcara varios goles.

    Al final, el prestigioso trofeo de la Bota de Oro podría otorgarse en función del partido por el tercer puesto, que normalmente se menosprecia.

    Pero, como en realidad el partido no tiene importancia para su equipo, es posible que Mbappé ni siquiera juegue. En fin.

    Victor Mather, quien ha sido reportero y editor en El Times durante 25 años, cubre deportes y noticias de última hora.

  • Este hombre de 91 años quiere recorrer el sendero de los Apalaches por segunda vez

    Este hombre de 91 años quiere recorrer el sendero de los Apalaches por segunda vez

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    El primer día del verano, justo después de que amaneciera, Dale Sanders, de 91 años, se preparaba para empezar el empinado y pedregoso ascenso hacia Franconia Ridge, en las montañas Blancas de Nueva Hampshire.

    El mantra de Sanders puede resonar con cualquiera que esté en su décima década de vida: “Hoy es un día de ‘no caerse’”, dijo, mientras se acomodaba una mochila pequeña sobre su complexión enjuta y compacta.

    El sendero de los Apalaches, de cerca de 3500 kilómetros, va desde Georgia hasta Maine. Desde septiembre, Sanders ha recorrido poco a poco el sendero, en un intento de recuperar su récord como la persona de mayor edad en transitarlo en su totalidad. (Su objetivo es completar un recorrido de punta a punta del sendero en un periodo de 12 meses, lo que es conocido en inglés como thru-hike).

    Ya había completado casi el 70 por ciento del recorrido, pero aún le faltaban algunos de los kilómetros más duros. Yo lo acompañé durante dos días especialmente desafiantes.

    Las Montañas Blancas son conocidas por sus condiciones meteorológicas extremas, y Sanders contó que, durante una fuerte tormenta la semana anterior, un voluntario de mantenimiento del sendero, expresó su preocupación al verlo y le impidió seguir adelante: “Me dijo: ‘Mira, si sigues adelante vas a morir’”.

    El tiempo se había calmado un poco, pero poco después de salir por encima de la línea de árboles y comenzar su travesía por la cresta, unas ráfagas de viento trajeron una densa niebla y una lluvia intensa que caía de lado.

    Con frecuencia, la ruta exige que los senderistas tengan que trepar. Al llegar al pie de una losa rocosa, Sanders se dio cuenta de que no recordaba este obstáculo de la última vez que había recorrido el sendero. Eso fue en 2017, cuando, a los 82 años, estableció el récord por primera vez. Tras escalar con cuidado la cornisa, calculó que la ruta era el doble de difícil esta vez.

    Los excursionistas que recorren el sendero de punta a punta suelen usar apodos; Sanders es más conocido como “Grey Beard”. Aquella mañana había partido junto a un experimentado excursionista de 28 años de Georgia, Garrison Gandy, o “Doublewide”, que se había alojado en el mismo albergue.

    A pesar de las condiciones, la pareja avanzó a buen ritmo hacia el objetivo del día: un refugio aislado ubicado unos 13 kilómetros adelante, donde les esperaban una comida caliente y una litera.

    A la mañana siguiente, la primera hora de caminata fue agotadora: un kilómetro y medio empinado hasta la cima del monte Lafayette. Sanders se lamentó de que, a pesar del duro entrenamiento, su forma física había llegado a un tope que no había existido en décadas anteriores. “Quería estar bastante cerca de donde estaba en 2017, y nunca lo he conseguido”, dijo.

    Mientras recuperaba el aliento en la cima, las nubes se habían despejado, y revelaban una vista espectacular del Pemigewasset Wilderness.

    20 kilómetros por día

    Fue el aliciente de batir un récord lo que hizo que Sanders visitara el sendero por primera vez.

    Sanders, que vive con su esposa cerca de Memphis, Tennessee, se jubiló en 2002 tras una carrera profesional en el ámbito de los parques y actividades recreativas de la Marina. Celebró su cumpleaños número 80 convirtiéndose en la persona de más edad en recorrer en piragua toda la longitud del río Misisipi, y pronto comenzó a buscar otros récords relacionados con la edad.

    Se enteró de que podía batir un récord completando el sendero de los Apalaches. Aunque nunca había pasado mucho tiempo haciendo senderismo, su espíritu competitivo se despertó.

    Sanders atribuye esta faceta de su personalidad al acoso que sufrió en la escuela cuando era niño en una granja de tabaco de Kentucky, y al escape que encontró en el deporte.

    “No se me daban bien los estudios”, dijo. La actividad física, en cambio, “me dio algo real”.

    Su primer récord de edad en el sendero de los Apalaches fue batido en 2021 por un excursionista llamado M. J. Eberhart, cuyo apodo en el sendero es “Nimblewill Nomad”. Sanders entabló amistad con Eberhart ese año y lo animó a batir una nueva marca.

    “Estuvo a punto de renunciar varias veces”, dijo Sanders. “De hecho, subí y caminé con él los últimos días para que no se rindiera. Somos muy buenos amigos”.

    Sin embargo, Sanders quería recuperar el récord. Para este intento, tenía previsto recorrer cerca de 20 kilómetros por día, con un día de descanso a la semana.

    La mayoría de los excursionistas que recorren el sendero de punta a punta lo hacen de sur a norte, comenzando en Georgia y terminando en Maine. Pero siempre que Sanders recorra todos los tramos de la ruta, puede hacerlo en el orden y la dirección que escoja.

    Para aprovechar al máximo el clima propicio para el senderismo durante el año, comenzó su recorrido dirigiéndose hacia el sur desde Harpers Ferry, Virginia Occidental, y luego regresó a ese punto para completar la mitad norte.

    Aunque la mayoría de los excursionistas que recorren el sendero de punta a punta duermen en una tienda de campaña o en refugios improvisados, Sanders prefiere su cámper, un sencillo refugio bautizado como “Campamento base sobre ruedas”, que se instala en la caja de una furgoneta. Varios voluntarios la manejan por turnos, también le preparan la cena y le ayudan a planificar el recorrido del día siguiente. Durante los primeros 1300 km, uno de los conductores fue Eberhart, que ahora tiene 87 años y está ayudando a romper su propio récord.

    Dos amigos de su descenso por el río Misisipi, Craig y Katie Heaton, un matrimonio de unos 65 años, también forman parte del equipo Sanders.

    “No te dice cómo tienes que vivir tu vida”, dijo Katie Heaton, “pero lo demuestra con el ejemplo, y creo que eso es lo que más me conmueve”.

    Selfis y palmadas

    El afán de Sanders por seguir superando sus límites a pesar de su avanzada edad le ha granjeado muchos admiradores a lo largo de la ruta.

    Emma Bartlett –también conocida como “Comfy”– ha estado caminando desde marzo cuando se detuvo para tomarse una foto cuando se cruzó con Sanders en la subida a Franconia Ridge. “Todo el mundo está hablando de ti desde Georgia”, le dijo ella.

    “Si yo a los 91 años sigo caminando, daré saltos de alegría”, dijo Bartlett, de 23 años.

    Sanders se siente cómodo haciendo senderismo solo, pero siempre prefiere tener compañía. Cuando nos separamos, encontró un compañero de ruta fortuito que lo acompañaría en la siguiente etapa.

    Nicholas Loukides, de 29 años, que lleva haciendo senderismo por las Montañas Blancas desde que estaba en primaria, dijo que la oportunidad de recorrer unos cuantos kilómetros con “Grey Beard” fue uno de los momentos más importantes de su viaje. “Cada montaña que subo”, explicó, “digo: ‘Amigo, ¿tú hiciste esto?’”.

    Aún quedan obstáculos formidables, como el 100 Mile Wilderness, las “100 Millas de Bosque”, de Maine, el tramo más remoto del sendero, donde habrá muy pocas oportunidades de reabastecerse o recibir ayuda del equipo durante días. Y Sanders todavía tiene que completar un tramo de las Montañas Humeantes en Carolina del Norte. Pero si continúa a su ritmo actual, el récord de edad volverá a ser suyo antes de que se cumpla el plazo de 365 días.

    Sanders dijo que tiene intención de terminar, aunque se le acabe el tiempo para que su intento cuente de manera oficial. En cualquier caso, dijo que pronto tendrá que buscar un nuevo récord: “No me voy a detener a menos que, físicamente, ya no pueda seguir”.

  • El nuevo mensaje de Barcelona: ‘Ni un turista más’

    El nuevo mensaje de Barcelona: ‘Ni un turista más’

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    La capital de Cataluña recibe casi 16 millones de visitantes al año. El trabajo de este hombre es disminuir el impacto de los visitantes. He aquí sus planes.

    Estos días, el Mercado de la Boquería de Barcelona está tan concurrido de visitantes que muchos de los puestos que alguna vez vendieron verdura, pescado o carne frescos para que la gente cocine en casa ahora ofrecen vasitos de fruta o camarones fritos para que los turistas coman mientras pasean.

    Muchos de los clientes habituales, convencidos de que el mercado ya no es para ellos, han dejado de ir. No obstante, José Antonio Donaire, un vecino del barrio, sigue comprando ahí, pero con una estrategia. “El mercado tiene dos aperturas, la frontal y la de detrás, que normalmente es la zona menos atractiva porque es la zona que está más lejos de la entrada” dijo. “Entonces los vecinos vamos por detrás, para evitar el tapón que hay en la entrada”.

    Como nuevo Comisionado para la Gestión del Turismo Sostenible del Ayuntamiento de Barcelona, Donaire está desarrollando estrategias para disminuir el impacto de los casi 16 millones de turistas que visitan la capital de Cataluña anualmente.

    Su puesto, creado el año pasado, abona a la labor iniciada por el gobierno municipal hace casi una década cuando emitió su primera política para restringir el turismo de masas que ha contribuido al alza en los precios de las viviendas, saturado el transporte público, convertido las zonas históricas en territorio de souvenirs kitsch y paella calentada en microondas. Desde entonces se han implementado otras iniciativas, como un impuesto a los alojamientos turísticos y una prohibición a los alquileres vacacionales que entrará en vigor en 2028.

    Donaire, profesor de estudios turísticos en la Universidad de Girona y exmiembro del parlamento regional, no solo quiere meter en cintura al turismo de masas; quiere revertirlo. Bajo su asesoramiento, Barcelona busca restaurar la vida residencial en los barrios más impactados por los efectos negativos del turismo. Eso incluye un plan para que el Mercado de la Boquería vuelva a ser un lugar en donde los barceloneses quieran comprar; incluso, tal vez, entrando por las puertas frontales.

    Esta conversación, realizada en español, ha sido condensada y editada por claridad y extensión.

    Barcelona lleva casi una década atendiendo el exceso de turismo. Sin embargo, las cifras siguen en aumento. ¿La creación de tu puesto significa que estas políticas no han dado resultado?

    Barcelona lleva bastantes años repensando el turismo con acciones muy innovadoras, [como la moratoria a la construcción de nuevos hoteles de 2017]. Las medidas han sido incrementales. Es un proceso de aprendizaje, las acciones públicas tardarán quizás en tener un impacto, pero digamos que el mensaje de la ciudad es: ni un turista más.

    Esta es la estrategia que hemos perseguido: en una curva creciente parecida al infinito, la ciudad toma la decisión de fijar un horizonte plano. No queremos crecer más, no queremos aumentar el número de turistas, queremos tener los turistas que tiene ahora la ciudad. En 2025 hubo 15,7 millones; este es el umbral. Unos 16 millones es el umbral máximo.

    ¿Pero Turismo de Barcelona no sigue promoviendo el turismo?

    No estamos en una posición antiturística. Lo que queremos es planificarlo de manera ordenada. El primer objetivo es el de cambiar el modelo de turistas. El turista de ocio ocupa más o menos dos terceras partes del número de turistas; nuestro objetivo es pasar a un modelo en el cual un tercio de los turistas serán turistas profesionales, un tercio turistas culturales y un tercio turistas de ocio. Estamos haciendo una promoción muy dirigida a captar esos nichos que están interesados en las experiencias culturales; no solo elevadas, no solo hablamos de ir al Liceo, hablamos de cultura popular, de música en vivo, de la cultura popular de la ciudad.

    Si miras la página de turismo, verás que el lema ha cambiado de “Vista Barcelona” a “Esta es Barcelona”, de decirle a la gente que venga a los puntos de interés a decirle quiénes somos como ciudad.

    No se puede evitar que vengan los turistas de ocio, ¿o sí?

    Ese es el efecto de limitar el alojamiento cuando ya no puede crecer más y la demanda va creciendo. Nos encontramos ya este verano en una situación en la que ya hay personas que no pueden [encontrar alojamiento]. No vamos a responder a una demanda creciente.

    El alcalde anunció hace muy poco que la ciudad ha decidido encaminarse hacia la eliminación total de los cruceristas de escala. No queremos ninguno, cero cruceristas de escala, y para eso vamos a utilizar un instrumento que es la tasa. Hemos pedido a las autoridades regionales que nos permitan subir la tasa tanto como sea posible, el máximo que nos permita; que sea una tasa tan alta que no tenga sentido que un crucerista entre en la ciudad.

    ¿El impuesto turístico sobre los alojamientos también busca desalentar a los turistas?

    Queremos utilizar el impuesto como una fórmula para recaudar dinero que nos permita llevar a cabo políticas públicas en turismo. Nosotros les decimos a los residentes de la ciudad que todos los servicios que usa un turista –por ejemplo, la seguridad, la limpieza, la iluminación, el transporte– son sufragados en su totalidad con el impuesto de estancias turísticas, porque pensamos que un residente no tiene que hacerse cargo de los servicios que se prestan a un visitante.

    Lo que hacemos también con estos recursos es invertirlos en estrategias encaminadas a recuperar esa identidad de la ciudad. De alguna manera, los turistas están financiando la “desturitización”.

    ¿Cómo sería eso de recuperar la identidad de la ciudad?

    Para nosotros lo más importante es que el residente de una zona turística pueda comprar el pan, un libro o un tornillo en su barrio. Eso hace que una persona esté vinculada emocionalmente con ese lugar, pero pensamos que eso también es una estrategia turística; creemos que se sentirán más interesados por una ciudad donde el espacio urbano no es un espacio de souvenirs, carcasas de móvil, kebabs

    Entonces, ¿la ciudad está subsidiando algunos tipos de comercios?

    Sí, hay diversos programas de ayuda a los comercios que lo que hacen es dirigirse claramente a estos perfiles. También hay una normativa muy rigurosa de usos que impide que crezcan los establecimientos turísticos. Para mí, la metáfora de este proceso es la Boquería.

    Hemos trabajado con los paradistas del mercado para un nuevo acuerdo según el cual se incrementa sensiblemente el número de paradas que están destinadas para lo que es lo que no es el consumo inmediato. No es que no queramos turistas; en un mercado son bienvenidos. Lo que queremos decirle al turista es que el mercado tiene que continuar siendo un mercado.

    Barcelona obtiene el 13 por ciento de sus ingresos del turismo. ¿Qué les responde a quienes critican estas medidas por considerar que pondrán en riesgo la prosperidad?

    Que hay que establecer una jerarquía de prioridades. Y para nosotros, en nuestro orden, hemos situado en la cúspide de la pirámide el derecho a vivir. Y si alguna estrategia entra en conflicto con esta, esta va a prevalecer. Queremos una ciudad que permita que todo el mundo pueda prosperar.

    ¿Está diciendo que, incluso después de que un barrio haya perdido su carácter residencial por el turismo, es posible recuperarlo?

    Sí. Esto ocurre en zonas muy importantes. La Rambla es el corazón de la ciudad. En nuestras encuestas detectamos que hay ciudadanos que dejan de ir a La Rambla porque consideran que ya no es su espacio. Entonces toda nuestra estrategia está centrada en recuperar ese espacio, estamos usando medidas como reducir el número de terrazas, el espacio de las terrazas para estructura comercial. Nuestro mayor objetivo es que las personas de Barcelona vuelvan a usar La Rambla como su lugar de paseo o su lugar de estancia.

    Estamos desarrollando muchas medidas de recuperación del tejido residencial en el centro histórico. Esta suma de medidas va muy encaminada a un principio básico: el derecho a residir, el derecho a quedarse en la ciudad. La ciudad no puede funcionar sin ciudadanos.

    Hace dos años, se vieron por todo el mundo imágenes de habitantes locales rociando con pistolas de agua a los turistas. ¿Qué pueden esperar los visitantes este verano?

    Yo quiero poner el énfasis que somos una ciudad hospitalaria. Tenemos un espíritu de acoger y de sentirnos incluso honrados porque alguien quiera vernos. Yo creo que cualquier persona que viene a Barcelona se siente en un espacio abierto. Pero igual yo creo que todos estamos en un contexto en el que todos, residentes y turistas sabemos que debemos convivir.

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  • Un bólido atravesó su techo. Resultó ser un tesoro para la ciencia

    Un bólido atravesó su techo. Resultó ser un tesoro para la ciencia

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    A las 11:17 a. m. del 16 de julio de 2024, un asteroide surcó a toda velocidad el cielo de la ciudad de Nueva York. Los avistamientos de la bola de fuego –y los reportes del estampido sónico similar a un trueno que dejaba a su paso– llegaron desde lugares tan lejanos como Connecticut, Rhode Island y Pensilvania.

    Pero nadie reportó que alguna parte se estrellara contra el suelo. En ese momento, la NASA dijo que la roca responsable del alboroto, que se estimaba en unos 30 centímetros de largo, era tan pequeña que era “incapaz de sobrevivir hasta llegar al suelo”. Se creyó que durante su llameante caída a través de la atmósfera de la Tierra se habría vaporizado por completo.

    Los dueños de una casa en Hillsborough, Nueva Jersey, habrían estado en total desacuerdo. A las 11:20 a. m. de ese mismo día, un hombre que trabajaba en la oficina de su casa fue interrumpido bruscamente. “Escuché un estruendo inmenso y sentí que la casa temblaba”, dijo. Fue como si todos los gabinetes de su cocina se hubieran caído de pronto de las paredes.

    Después de recuperar la compostura, se dirigió a la habitación principal. “Abro la puerta y veo un agujero en el techo sobre mi cama”, dijo.

    El aire olía a huevos podridos y sulfurosos, y estaba mezclado con un polvo fino. Parecía haber hollín negro en cada superficie horizontal y vertical. Cuando el hombre miró su almohada, vio varias rocas de color ónix.

    “Menos mal que no me quedé dormido”, dijo. (Los propietarios pidieron el anonimato para evitar que se revelara la ubicación precisa de su casa).

    Antes de llegar a la Tierra, el asteroide tenía una masa de 53 kilogramos (que se calculó con base en el brillo de la bola de fuego, la velocidad del objeto y el estampido sónico). La mayor parte del objeto fue vaporizado cuando aceleraba a través de la atmósfera a 52.000 kilómetros por hora. Pero un fragmento considerable completó su viaje hasta Nueva Jersey, y los propietarios pasaron semanas recolectando cuidadosamente cerca de 1,4 kilogramos de material extraterrestre.

    Aunque compartieron sus hallazgos con científicos, la pareja mantuvo su descubrimiento en secreto del público durante dos largos años.

    Ahora, un nuevo estudio publicado el miércoles en la revista Science Advances revela que la roca espacial no es un espécimen común. Contiene moléculas orgánicas complejas y evidencias fascinantes de agua salada: ingredientes de los que se nutre la vida, tal como la conocemos. Es posible que asteroides muy parecidos a la muestra de Hillsborough hayan aportado los mismos compuestos cruciales a una Tierra recién formada hace miles de millones de años.

    “Eso hace que este meteorito sea muy especial”, dijo Peter Jenniskens, astrónomo planetario y meteoriticista del Instituto SETI en California, y uno de los autores del nuevo estudio.

    Este tipo de meteorito también es bastante frágil y propenso a la contaminación ambiental. Que gran parte de él se conservara de manera casi prístina se debió a la diligencia y agilidad de los dos propietarios. “Habían asegurado la escena del crimen, por así decirlo”, dijo Jenniskens.

    Gracias a sus esfuerzos, la comunidad científica dispone de una reliquia notable e inusual del pasado del Sistema Solar que causa maravilla. “Es lo que siempre soñamos”, dijo Ashley King, meteoriticista del Museo de Historia Natural de Londres que no participó en el nuevo estudio.

    Cuando el propietario se encontró por primera vez con el agujero en su techo, él y su pareja no podían imaginar qué lo había causado. ¿Un animal? ¿Algo caído de un avión? Pero después de escuchar las noticias sobre la bola de fuego y el estampido sónico, se dieron cuenta de que el desastre en su habitación podría haberse originado en el espacio.

    Primero llamaron a la policía y luego a los bomberos. Ambos se negaron amablemente a prestar ayuda.

    Al investigar caídas de meteoritos en internet, uno de los propietarios se encontró con Mike Hankey, un astrónomo aficionado de la Sociedad Estadounidense de Meteoros y coautor del nuevo estudio, quien había avistado el meteoro de 2024 utilizando su red AllSky7 de estaciones de cámaras para buscar bólidos. La pareja se comunicó con él por correo electrónico y luego hablaron por teléfono al día siguiente.

    Hankey estaba eufórico y le ofreció a la desconcertada pareja sus felicitaciones. Por la breve descripción de los escombros que hicieron los dueños, supo que un tipo peculiar de meteorito se había estrellado en la habitación, uno que era valioso tanto científica como económicamente. “Al menos 100.000 dólares acaban de entrar por su techo”, recordó haberle dicho a los propietarios. “Tienen que cuidarlo bien. Cada partícula de polvo que encuentren vale algo”.

    Aparte de sus familiares directos, los dueños se abstuvieron de contarle a alguien sobre su visitante celestial. Confiando en el consejo de Hankey, los propietarios extrajeron cada mota de polvo de meteoro que pudieron encontrar y sellaron las muestras en recipientes de vidrio para mantenerlas secas. Usaron cinta adhesiva para despegar trozos microscópicos de las paredes y compraron una aspiradora nueva solo para succionar las partículas cósmicas de la alfombra. Cada hallazgo fue catalogado, etiquetado y preservado.

    “Fuimos sumamente meticulosos”, dijo uno de los propietarios. “Lo único que nos faltaba eran los trajes para materiales peligrosos”.

    Los científicos determinaron que el meteorito era un tipo específico de roca espacial llamada condrita CM. “Estos son meteoritos primitivos”, dijo Peter Brown, físico de meteoros en la Western University en Ontario que no participó en el nuevo estudio. “Se parecen a la química que formó los planetas”.

    Los cazadores de meteoritos habían recolectado varios cientos de condritas CM durante el último siglo más o menos, pero muchas se encontraron mucho después de que aterrizaron. Eso significaba que habían estado expuestas a los elementos de la Tierra, lo que las dejaba en un estado un tanto degradado. Las pocas que se habían recuperado de inmediato, como el meteorito Hillsborough, conservaban gran parte de su química antigua.

    Además de contener compuestos químicos prebióticos, el meteorito muestra signos intrigantes de alteración mineral por agua salada. Algo similar se identificó en muestras de rocas tomadas directamente de los asteroides Ryugu y Bennu –por misiones espaciales robóticas operadas por la agencia espacial de Japón y la NASA, respectivamente– en años recientes.

    Lo anterior sugiere que el meteorito Hillsborough provino de un objeto más grande que, en alguna etapa, tenía agua fluyendo en su interior. “Es genial; es realmente emocionante”, dijo King.

    Los autores del estudio creen que, según su composición, la trayectoria de su caída y el tiempo de su exposición a la radiación solar y cósmica mientras se aventuraba por el espacio, el meteorito primero formó parte de un enorme asteroide llamado 163 Erigone, que se formó en las frías sombras más allá de Júpiter. Hace unos 155 millones de años, otro objeto masivo chocó contra él, lo que creó una nueva familia de asteroides. Esto incluye al asteroide con forma de maní llamado Donaldjohanson, uno que la nave espacial Lucy de la NASA fotografió en 2025.

    Luego, hace 6 millones de años, un miembro de esta familia de asteroides chocó con otro asteroide, lo que causó que se fracturara en varias rocas más pequeñas. Una escapó del cinturón principal de asteroides entre Marte y Júpiter y comenzó a volar cerca de la Tierra. Después, hace unos 200.000 años, un pedazo de 53 kilogramos se desprendió. Su odisea concluyó cuando atravesó un techo en Nueva Jersey.

    Que una parte de ese pedazo llegara a la superficie del planeta fue milagroso. Este tipo específico de meteorito es “como una bola de lodo compactada”, dijo Hankey. Los datos del radar meteorológico sugieren que cayeron pedazos del tamaño de un guijarro sobre una gran área entre Staten Island y Hillsborough, pero no se encontró ninguno durante varias semanas de búsqueda, en parte porque lo más probable es que la lluvia los hubiera convertido en un lodo fangoso.

    Considerando las circunstancias, fue una casualidad afortunada que un fragmento grande aterrizara dentro de la habitación de alguien. “Si esto hubiera aterrizado en un área boscosa, hay muchas probabilidades de que nunca se hubiera encontrado”, dijo Brown.

    Aparte de los modestos costos de reparación involucrados, los residentes de Nueva Jersey todavía no pueden creer su suerte. En un giro cósmico del destino, habían comprado la casa apenas unos meses antes de que llegara su visitante rocoso.

    “Cerramos la compra de la casa en enero de 2024”, dijo uno de los propietarios. “Y en julio teníamos un nuevo inquilino”.

  • La playa como gimnasio: los beneficios de entrenar en la arena

    La playa como gimnasio: los beneficios de entrenar en la arena

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    Correr, hacer yoga o simplemente caminar descalzo en la orilla puede fortalecer el tren inferior, mejorar la estabilidad y reducir el estrés, siempre que se tomen las precauciones adecuadas.

    Si has ido alguna vez a la playa con niños, ya sabes que al instante se convierte en un parque infantil.

    La playa también puede ser un espacio de juego para los adultos y te permite moverte de maneras nuevas y distintas, lo que puede aportar beneficios físicos que normalmente no consigues en un gimnasio. La arena suave, los amplios espacios abiertos y las olas que rompen invitan al movimiento, incluso cuando el sol brila con fuerza.

    Cuando te abres paso entre conchas y gaviotas, “tienes que ser un poco más juguetón y estar realmente presente”, dijo Erin Sampson, una instructora de yoga que forma a aspirantes a profesores en Costa Rica y Colorado.

    En comparación con hacer ejercicio sobre una superficie dura y plana en un gimnasio o incluso en un parque, hacer ejercicio en la arena trabaja los músculos de forma diferente, lo que ayuda a fortalecer la parte inferior del cuerpo y a mejorar la estabilidad y el equilibrio, dijo Josh Goldman, especialista en medicina deportiva y médico del equipo de atletismo de la UCLA.

    Además, moverse en la naturaleza y en entornos que inspiran asombro puede reducir el estrés e incluso bajar la tensión arterial.

    Hemos preguntado a entrenadores y expertos en ciencias del ejercicio cómo sacar el máximo provecho a hacer ejercicio en la arena.

    Los entrenamientos en la playa pueden ser breves

    El entorno puede ser tranquilo, pero hacer ejercicio en la playa seguramente te resultará duro: como la arena es menos estable que el suelo de un gimnasio o incluso que un sendero, tu cuerpo tiene que ejercer más fuerza y energía para caminar, correr o saltar en comparación con entrenar en un terreno más firme, dijo Goldman.

    Tus pies, tobillos, caderas y músculos del tronco también tienen que esforzarse más para proporcionar estabilidad y equilibrio tanto durante los entrenamientos de propulsión como en los ejercicios de peso corporal, como el yoga.

    Aunque hacer ejercicio en la arena supone menos impacto para tus articulaciones, cuanto más blanda es la superficie, más difícil resulta cualquier movimiento, dijo. En respuesta a ello, tu sistema cardiovascular tendrá que esforzarse más para realizar el mismo ejercicio que en una superficie más firme y uniforme.

    Los entrenadores de fútbol y de atletismo que tienen acceso a playas suelen hacer que sus atletas entrenen en la arena precisamente porque es más exigente, dijo Goldman.

    Pero que esto no te asuste: estas exigencias adicionales para tu cuerpo significan que puedes lograr un gran entrenamiento en menos tiempo, dijo Heather Jeffcoat, fisioterapeuta de Los Ángeles. Si te desenvuelves bien en la arena, competir en superficies más firmes te resultará pan comido.

    Si sueles entrenar en el gimnasio o en superficies más firmes, Jeffcoat recomienda empezar haciendo más o menos entre el 25 y el 30 por ciento de lo que harías normalmente al hacer ejercicio en la playa, para evitar lesiones y un esfuerzo excesivo. Por ejemplo, si normalmente corres cinco kilómetros, corre unos dos kilómetros y fíjate cómo te sientes al día siguiente. También recomienda empezar en la parte más firme de la orilla, cerca del agua.

    Un principio similar se aplica al yoga y al entrenamiento de peso corporal: ir poco a poco con estos ejercicios e incluso empezar con versiones menos exigentes de los movimientos que sueles hacer en el gimnasio puede ayudarte a desarrollar la fuerza y la conexión entre mente y cuerpo para sacar el máximo partido. Así que, si normalmente haces 15 flexiones, intenta hacer unas cinco en la arena.

    Si tienes acceso habitual a la playa, puedes ir aumentando poco a poco la duración y la intensidad de tus entrenamientos en ella a medida que tu cuerpo se adapta, dijo.

    Pueden ayudar a desarrollar la resiliencia mental

    Cuando sacas el entrenamiento del gimnasio y lo llevas a la playa, te expones a muchas más incógnitas. Hay calor y humedad, que acompañan a cualquier entrenamiento al aire libre, pero también la posibilidad de que se te pegue arena en las piernas, la fauna silvestre y, si estás de vacaciones, un terreno desconocido.

    No es un entorno limpio ni controlado, pero ahí está la clave, dijo Sampson. El reto consiste en mantener la concentración a pesar de las distracciones y en adaptarte mientras el suelo, literalmente, se mueve bajo tus pies.

    “Es la metáfora física definitiva”, dijo, y añadió que aprender a superar obstáculos como estos puede desarrollar la fortaleza mental.

    Hay que tomar algunas precauciones

    Por supuesto, con todos estos retos adicionales, sacarás el máximo partido al entrenamiento en la playa si vienes preparado, dijeron los expertos.

    Antes de hacer ejercicio en la playa, piensa en el calzado que vas a llevar, dijo Jeffcoat. Caminar, correr o saltar descalzo puede ayudar a fortalecer los pies y contribuir a la estabilidad de los tobillos y las piernas. Los calcetines para la arena, que a veces llevan los jugadores de vóleibol de playa y otros deportistas durante los entrenamientos, pueden ayudar a proteger los pies del calor.

    Pero si sueles llevar plantillas ortopédicas o zapatillas con mucha sujeción mientras entrenas, hacer la misma actividad descalzo podría ponerte en riesgo de sufrir lesiones. Jeffcoat recomienda empezar con zapatillas deportivas y, quizá, probar a hacer breves sesiones de movimiento descalzo para ganar fuerza y estabilidad.

    También debes hidratarte antes, durante y después de hacer ejercicio en la playa, en lugar de esperar a tener sed, dijo Cedric Bryant, fisiólogo del ejercicio y director ejecutivo del Consejo Estadounidense del Ejercicio (ACE, por sus siglas en inglés). En la playa estarás expuesto a la luz solar directa, además del calor reflejado por la arena y el agua, incluso en días nublados, explicó, lo que puede ponerte en riesgo de sufrir un golpe de calor y deshidratación.

    Por todas estas razones, los expertos recomiendan usar protector solar, sombrero, gafas de sol y ropa que absorba la humedad. Sampson suele decirles a sus alumnos de yoga que lleven ropa ajustada. “Cuanto más ajustada sea tu ropa, menos arena se te meterá por debajo, por arriba o por los lados”, dijo.

    Un traje de baño también funciona: cuando termines de hacer ejercicio, puedes meterte en el mar para darte un chapuzón frío totalmente natural.

    Danielle Friedman es periodista en Nueva York y autora de Let’s Get Physical: How Women Discovered Exercise and Reshaped the World.

  • Opinión: Lionel Messi camina hacia la historia

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    A última hora de la tarde del miércoles, las calles de Barcelona habían comenzado a vaciarse. Yo todavía estaba a una hora del lugar donde planeaba ver la semifinal entre Argentina e Inglaterra, y miraba el reloj del tablero, con miedo de perderme el principio y con más miedo de que este principio fuera el último de Lionel Messi.

    En la cancha cubierta y con aire acondicionado en Atlanta, bajo un techo que no dejaba entrar el calor de Georgia, Messi no tenía prisa. La semifinal comenzó como una pelea a pedradas: piernas que se agitaban, jalones desesperados, entradas agresivas, una pelota que desaparecía repetidamente bajo la urgencia de alcanzarla. Los jugadores más jóvenes de Inglaterra presionaban, chocaban y perseguían.

    En medio de todo ese movimiento, Messi caminaba.

    A los 39 años, Messi, uno de los jugadores de mayor edad en el torneo, corre menos que antes y recorre menos terreno. El domingo jugará lo que casi con certeza será su último partido en una Copa Mundial. En torneos anteriores, Argentina dudó de su genialidad y lo culpó por cada fracaso. Pero él, sin duda, transformó el fútbol; cambió no solo lo que un jugador podía hacer con la pelota, sino lo que un jugador podía ver antes de que la pelota llegara. Convirtió la paciencia en un acto de ataque.

    Un partido contiene más de un reloj. Está el oficial, brillante e implacable, y está el tiempo más silencioso en el que un defensor se cansa, un mediocampista pierde medio metro, un carril de pase permanece abierto un segundo más de lo que debería. Messi se mueve lo suficientemente despacio como para observar ese segundo reloj: quién lo sigue, quién deja de seguirlo, dónde estará el próximo espacio. Correr es para el partido que todos pueden ver. Messi espera el que está oculto en su interior.

    Messi no camina porque se haya ido del partido.

    Camina para entrar en él.

    Caminaba así a los 29 años. Caminaba así a los 19, también.

    La mitología del joven Messi se basaba en su velocidad: su centro de gravedad bajo, la pelota tan pegada a sus pies que parecía más persuadida que controlada, el paso repentino por espacios que no parecían existir hasta que él los habitaba. Pero incluso entonces, su habilidad más profunda no era simplemente que se movía más rápido que el partido. Era que veía el partido antes que nadie.

    En el Barcelona, el club donde se hizo famoso, su visión vivía dentro de una estructura. Sus compañeros recuperaban la pelota, ofrecían ángulos de pase, corrían más adelante que él y se llevaban a los defensores. Cuando Messi recibía un pase, varios futuros posibles ya estaban ligados a él. Y Messi parecía capaz de verlos todos.

    Esa estructura a menudo desaparecía detrás de la brillantez de Messi. Denle la pelota, concluía la gente, y la organización pasaba a ser secundaria. El Barcelona trataba el genio de Messi como parte de un sistema. Argentina lo trató como el sustituto de uno.

    Durante años, Argentina cometió dos errores sobre él que estaban relacionados. Confundió su genialidad con un plan completo y su reserva con indiferencia.

    Messi, por supuesto, usa el número 10. Ningún argentino que use ese número entra solo. Diego Maradona, pequeño y zurdo, había vestido la camiseta como una tormenta pública. Su forma de hablar, su rebeldía, su alegría y su dolor eran imposibles de pasar por alto. Para cuando Messi heredó el número, Maradona había establecido un lenguaje nacional de grandeza que se esperaba que Messi hablara.

    Messi se fue de Argentina para ir a España a los 13 años. Años después, cuando Argentina realmente lo conoció, gran parte de su formación ya había ocurrido en el Barcelona. Los argentinos reconocieron el don familiar –el genio pequeño y zurdo–, pero no la figura desconocida que lo portaba.

    En el fútbol sudamericano, “pecho frío” es el antiguo veredicto contra un jugador del que se cree que carece de temperamento cuando el momento lo exige. En el Barcelona, la quietud de Messi podía entenderse como concentración. Con Argentina, se presentaba como prueba en el expediente en su contra.

    Argentina le pedía no solo que jugara como Messi, sino que sufriera como Maradona: que demostrara, con voz, rostro y gestos, que la derrota lo hería.

    Entre 2014 y 2016, Argentina perdió tres finales en tres veranos. Alemania marcó en los últimos minutos de la final de la Copa Mundial. Chile derrotó a Argentina en penales en cada una de las siguientes dos finales de la Copa América. Messi metió el primer disparo y falló el segundo; sus compañeros también fallaron. Pero las cámaras seguían volviendo a él.

    Para esa tercera derrota, Messi ya no era simplemente el mejor jugador del equipo perdedor. Se había convertido en la explicación de por qué perdía Argentina. Su genio se había convertido en el servicio de emergencias de Argentina: cualquier cosa que el equipo no lograra resolver, se esperaba que él la resolviera solo. Después, dijo que no volvería a la selección nacional.

    Pero regresó.

    En 2018, Lionel Scaloni asumió el cargo de entrenador y dejó de pedirle a Messi que fuera el principio, el medio y el final de cada ataque. Armó un equipo con mediocampistas que podían recuperar la pelota y llevarla hacia adelante, delanteros que podían correr más allá de Messi y alejar a los defensores, defensores dispuestos a avanzar hacia el peligro en lugar de retroceder ante él. Su trabajo creaba opciones. El genio de Messi seguía siendo excepcional; ya no era el plan completo.

    Scaloni también lo rodeó de jugadores más jóvenes que habían crecido viéndolo jugar. Corrían por él, discutían por él, cantaban con él. No le pedían que demostrara su amor por Argentina. Jugaban para él, y los unos para los otros, como si eso ya fuera algo sabido.

    La transformación se hizo visible en la final de la Copa América 2021 contra Brasil. Esa victoria le dio a Argentina su primer trofeo importante en 28 años y a Messi el primero con la selección mayor. Con el silbatazo final, desapareció bajo los cuerpos de sus compañeros. Él había cargado a Argentina a lo largo del torneo. Ahora ellos lo cargaban a él.

    La Copa Mundial de 2022 convirtió la nueva relación entre Messi y Argentina en un asunto global. Contra México, la eliminación repentinamente se volvió posible, y Messi marcó el gol que pareció estabilizar el torneo de Argentina. Contra Países Bajos, la furia del silencioso capitán se exteriorizó: discutió, gritó y celebró desafiante. Sus compañeros se le unieron.

    No se había convertido en Maradona. Se había convertido en sí mismo.

    Para cuando Messi levantó el trofeo de la Copa Mundial de 2022, Argentina había aprendido a interpretar su silencio y su furia como las formas en las que soportaba el peso de su carga colectiva.

    El miércoles en Atlanta, a los 10 minutos del segundo tiempo, Anthony Gordon se escabulló a espaldas de la defensa de Argentina para anotar. Inglaterra ganaba por 1-0. Quedaban 35 minutos. Si el marcador se mantenía, el último Mundial de Messi terminaría ahí.

    La hinchada argentina cantaba una vieja canción de estadio: “por esta camiseta, ganar o morir”. Inglaterra jugaba para ganar o irse a casa. Argentina veía un límite más definitivo.

    Scaloni comenzó a cambiar cautela por atacantes. Inglaterra hizo lo opuesto y sumó defensores. Argentina intercambió seguridad por posibilidad. Inglaterra intercambió posibilidad por tiempo.

    Messi caminaba entre la posibilidad y el tiempo. Siempre ha caminado. Lo que cambió fueron todos a su alrededor. Argentina finalmente hizo las carreras que la visión de Messi requería. Otros jugadores llevaron el partido hacia los momentos que solo él podía ver.

    En el minuto 85, Messi recibió la pelota cerca del borde derecho del área de penal. Su compañero Enzo Fernández apareció en una franja de césped detrás de dos defensores ingleses. Messi la pasó. Fernández anotó. Inglaterra y Argentina empataron.

    Siete minutos después, Messi centró con el pie derecho –el que suele usar para regresar la pelota a su izquierda– para pasarle la pelota a Lautaro Martínez al segundo palo. Con un segundo gol, Argentina se dirigió a otra final de la Copa Mundial.

    Messi no había corrido más rápido que Inglaterra. Argentina había organizado la noche para que él pudiera resistir más que Inglaterra.

    La final tendrá su reloj oficial, brillante e implacable. Messi estará mirando el otro.

    A los 19 años, parecía capaz de correr más rápido que el futuro. A los 39, ha llegado al borde de ese futuro, con un equipo a su lado.

    Él caminará. Argentina correrá.

    Quizás sea la última vez que los veamos así.

    Pase lo que pase este domingo, eso será suficiente.

    Rowan Ricardo Phillips es poeta y autor de The Circuit: A Tennis Odyssey.