Cuba se ha quedado completamente sin diésel y fueloil, admitió el ministro de Energía, Vicente de la O Levy.
En una entrevista con medios estatales, De la O Levy afirmó que las reservas de gas eran limitadas y que el sistema energético cubano se encontraba en una situación crítica debido al bloqueo petrolero impuesto por Estados Unidos, que ha reducido drásticamente las importaciones.
El miércoles se registraron protestas aisladas en La Habana, la capital, contra los cortes de electricidad, según informó la agencia de noticias Reuters.
Esta semana, EE.UU. reiteró su oferta de enviar US$100 millones en ayuda a Cuba a cambio de “reformas significativas al sistema comunista cubano”.
“La suma de los diferentes tipos de combustible: petróleo crudo, fueloil, del cual no tenemos absolutamente nada; diésel, del cual tampoco tenemos absolutamente nada —lo repito—, lo único que tenemos es gas de nuestros pozos, cuya producción ha aumentado”, declaró De la O Levy.
“No tenemos absolutamente nada de fuel, no tenemos absolutamente nada de diésel”, insistió el funcionario.
Tanto el diésel como el fueloil son fundamentales para alimentar las plantas termoeléctricas que sostienen el sistema energético cubano, reseñó el medio digital “Cibercuba”.
Bajo el bloqueo estadounidense, algunas zonas de La Habana han sufrido apagones de entre 20 y 22 horas, continuó.
El ministro también reconoció que la situación en el país es “extremadamente tensa”.
Los hospitales no han podido funcionar con normalidad, mientras que las escuelas y las oficinas gubernamentales se han visto obligadas a cerrar. El turismo, motor económico de Cuba, también se ha visto afectado.
Normalmente, Cuba depende de Venezuela y México para el suministro de petróleo a su sistema de refinerías. Sin embargo, ambos países han interrumpido esos envíos.
Venezuela cortó sus exportaciones de hidrocarburos a la isla tras la operación militar estadounidense que depuso a Nicolás Maduro el pasado 3 de enero, y México después de que el presidente estadounidense Donald Trump amenazara con imponer aranceles a los países que suministraran combustible a Cuba.
En lo que va de año, solamente un buque ruso con 100.000 barriles de crudo llegó a Cuba, pero indicó que esas reservas ya se agotaron, reveló De la O Levy.
La semana pasada, el secretario de Estado, Marco Rubio, afirmó que La Habana había rechazado una oferta estadounidense de ayuda humanitaria por valor de US$100 millones, una afirmación que Cuba negó.
El Departamento de Estado reiteró su ofrecimiento el miércoles, indicando que la asistencia humanitaria se distribuiría en coordinación con la Iglesia católica y organizaciones humanitarias “confiables”.
“La decisión recae en el régimen cubano: aceptar nuestra oferta de asistencia o negar ayuda vital para salvar vidas y, en última instancia, rendir cuentas al pueblo cubano por obstaculizar dicha asistencia”, agregó.
El bloqueo de Washington contra el país se intensificó a principios de mayo, cuando EE.UU. impuso una serie de sanciones a altos funcionarios cubanos, acusándolos de cometer “violaciones de los derechos humanos”.
El ministro cubano de Relaciones Exteriores, Bruno Rodríguez, calificó las nuevas sanciones de “ilegales y abusivas”.
*con información de Harry Sekulich
Haz clic aquí para leer más historias de BBC News Mundo.
Suscríbete aquí a nuestro nuevo newsletter para recibir cada viernes una selección de nuestro mejor contenido de la semana.
Los ataques de grupos piratas somalíes están en aumento mientras la guerra con Irán alimenta la inestabilidad regional, según analistas.
Poco después de las oraciones de la tarde en una húmeda noche de abril, el teléfono de Santi Sanaya vibró con el mensaje que ella temía.
El barco petrolero capitaneado por su esposo, Ashari Samadikun, transportaba cargamentos por Medio Oriente mientras la guerra con Irán se intensificaba.
Tras zarpar desde Emiratos Árabes Unidos el 2 de abril, logró esquivar por poco proyectiles cerca del estrecho de Ormuz y luego entró en aguas de piratas.
En llamadas a su casa en su pueblo rodeado de árboles de yaca en la isla indonesia de Célebes, el hombre trató de sonar tranquilizador, pero le contó a su familia que transportaba petróleo para el gobierno.
“Si Dios quiere, no pasará nada”, les dijo.
Pero el 21 de abril le envió a Santi una nota de voz: “Mi barco está siendo atacado por piratas”.
Frente a la costa de Somalia, hombres armados con fusiles AK-47 y lanzacohetes RPG emboscaron al buque tanque mercante Honour 25 con destino a Mogadiscio (capital de Somalia), y tomaron como rehenes a sus 17 tripulantes y 18.500 barriles de petróleo.
El exitoso secuestro marcó el resurgimiento de una industria lucrativa y violenta que alguna vez afectó al Cuerno de África.
Santi narró que su esposo no se dio cuenta de que su barco estaba rodeado por piratas hasta que ya estaban trepando a bordo.
“No me disparen, soy musulmán”, les dijo Ashari, quien apeló a su religión compartida.
“Después de eso, ordenaron a todos los tripulantes que se agruparan y confiscaron todos los teléfonos”, narró Santi.
Tras un período de calma, los ataques contra embarcaciones frente a Somalia han aumentado a medida que la guerra con Irán alimenta la inestabilidad regional.
En un plazo de dos semanas desde la captura del Honour 25, hombres armados también secuestraron el buque mercante Sward, cargado de cemento, y el petrolero Eureka, propiedad de Emiratos Árabes Unidos, llevándolos hacia el centro de la piratería en Somalia: la región semiautónoma nororiental de Puntlandia.
Santi dijo que su esposo no se dio cuenta de que su barco estaba rodeado de piratas hasta que ya estaban a bordo.
Por primera vez desde que patrullas navales internacionales reprimieran la amenaza hace más de una década, sospechosos grupos de piratas somalíes mantienen simultáneamente retenidos tres buques comerciales, junto con marineros de más de media docena de países, incluidos Egipto, India, Indonesia, Pakistán y Siria.
“Los grupos piratas pueden percibir la crisis en el estrecho de Ormuz como una nueva ventana de oportunidad para reanudar sus actividades ilegales”, le dijo a la BBC la Fuerza Naval de la Unión Europea (conocida como Eunavfor), que supervisa las operaciones antipiratería en la región.
El regreso de la piratería somalí sería “catastrófico” para el transporte marítimo global, estimó Sofia Galani, profesora asistente en la Universidad Panteion de Atenas y consultora académica de la Oficina de Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (Unodc, por sus siglas en inglés).
“Sumado a la amenaza que representan los hutíes en el mar Rojo y los riesgos que enfrentan los buques en el estrecho de Ormuz y sus alrededores, esto podría convertir toda la región —desde el mar Arábigo hasta el Cuerno de África— en un entorno operativo altamente peligroso”, advirtió.
“Eso inevitablemente conduciría a mayores primas de seguros y costos de transporte, lo que terminaría afectando los precios de los productos y a los consumidores”.
Auge y caída de la piratería somalí
La extensa costa de Somalia se convirtió en sinónimo de piratería en la década de 2000.
A medida que la pesca extranjera invadía los medios de subsistencia locales, grupos criminales aprovecharon la desesperación para obtener apoyo y realizar operaciones de secuestro con fines de rescate.
Los ataques alcanzaron su punto máximo en 2011, con 237 incidentes, según la Oficina Marítima Internacional.
En enero de 2011, los piratas somalíes retenían hasta 32 embarcaciones y 736 rehenes al mismo tiempo, según Eunavfor.
Los pagos de rescate, cuando ocurrían, podían ser enormes.
Entre 2005 y 2012, sumaron hasta US$413 millones, según el Banco Mundial.
En su punto máximo, esta actividad puede haber costado a la economía global unos US$18.000 millones al año en interrupciones del comercio, estima el BM.
“Los grupos criminales involucrados en la piratería han seguido existiendo, pero lo que los había frenado era la amenaza de intervenciones contundentes por parte de las armadas regionales que patrullaban estas aguas”, explicó Omar Mahmood, analista principal para Somalia y el Cuerno de África en el centro de estudios International Crisis Group.
Mientras tanto, “las condiciones en tierra que favorecieron la piratería siguen sin cambios”, agregó.
¿Conexión hutí?
Hace tres años comenzaron a surgir indicios de un posible regreso, cuando las armadas extranjeras centraron su atención en los ataques hutíes en el mar Rojo.
Somalia ya no concentra la mayoría de los ataques contra buques en el mundo —un título que ahora corresponde al estrecho de Singapur, donde predominan robos de menor escala—.
Pero con las fuerzas de seguridad aún más dispersas en Medio Oriente y los piratas nuevamente a la ofensiva, la Operación de Comercio Marítimo de Reino Unido (Ukmto, por sus siglas en inglés) elevó el nivel de amenaza en torno a Somalia a “severo”.
Y el peligro parece extenderse hacia el norte, hasta el golfo de Adén, lo que genera preocupación por una posible colaboración entre hutíes y piratas.
El petrolero MT Eureka estaba anclado frente al puerto de Qana, controlado por el gobierno yemení, cuando fue tomado por la fuerza en las primeras horas del 2 de mayo y llevado a Somalia.
Fue una de al menos cuatro embarcaciones que recientemente se toparon con presuntos secuestradores en este país afectado por la guerra civil, donde los hutíes respaldados por Irán controlan amplias zonas del norte.
“Hay indicios tempranos de que estos incidentes podrían formar parte de un patrón más amplio y organizado, en lugar de casos aislados de piratería”, dijo Yazeed al Jeddawy, coordinador de investigación en el Centro de Estudios Estratégicos de Saná.
“Si se confirma tal coordinación, los beneficios para actores vinculados a Irán o para los hutíes serían probablemente estratégicos más que puramente financieros”, añadió.
Mencionó que esto podría ampliar las amenazas marítimas más allá de Yemen, complicar la postura naval de Estados Unidos en la región y aliviar la presión sobre los puertos iraníes.
“También podría indicar que existen vacíos de seguridad y oportunidades para una expansión del caos cerca de uno de los puntos neurálgicos marítimos más críticos del mundo”, consideró.
“Un síntoma de problemas más profundos”
La inestabilidad en Medio Oriente no solo está creando posibles vacíos de seguridad que los piratas somalíes pueden aprovechar, sino que, al mismo tiempo, está exacerbando las causas.
“La piratería es, en última instancia, un síntoma de problemas más profundos en tierra, incluidos la inestabilidad, la pobreza y la debilidad institucional”, dijo Galani.
Tras sequías recurrentes, recortes de ayuda de EE.UU. y una prolongada guerra civil, millones de somalíes ya tenían dificultades para alimentar a sus familias.
Luego, la guerra con Irán interrumpió el acceso del país, que depende de las importaciones, a alimentos y combustible, lo que elevó los costos a niveles casi récord.
“Muchos hogares pobres probablemente recurrirán a vender animales productivos o incluso a mendigar para mitigar sus crecientes déficits de consumo de alimentos”, advirtió la Red de Sistemas de Alerta Temprana contra la Hambruna.
Se creía que el aumento de la potencia de fuego había contenido el flagelo de la piratería somalí.
En Puntlandia, un punto clave de la piratería, un funcionario de seguridad le dijo a la BBC que la industria resurgente es ya “mucho peor de lo que muchos perciben”.
“Hay cada vez más movimientos (de grupos armados) a lo largo de la costa”, indicó.
El gobierno de Puntlandia informó que ha “desplegado una campaña firme contra la piratería durante mucho tiempo” y prometió enjuiciar a los responsables por el daño reputacional.
“En peligro”
A los marineros que aún transitan esta ruta infestada de piratas se les aconseja que sigan las mejores prácticas de seguridad para disuadir ataques, incluida la contratación de guardias armados y la instalación de barreras físicas.
El buque del capitán Ashari, el MT Honour 25, parecía no contar con ninguna de estas medidas.
“Antes de que mi esposo partiera, le pregunté si había seguridad armada, porque sabía que las aguas de Somalia son propensas a la piratería”, recordó Santi.
“Mi esposo dijo que no había”, continuó.
Imágenes del barco publicadas por Eunavfor muestran su cubierta baja sin medidas adicionales de protección.
La BBC intentó contactar al propietario del buque, registrado en Islas Marshall, pero no obtuvo respuesta.
Según la empresa de reclutamiento paquistaní Helmsmen, el barco pertenece a un ciudadano somalí. Autoridades somalíes consultadas por la BBC no pudieron confirmarlo.
La familia del capitán Ashari espera que regrese a casa pronto.
Días después del secuestro, a Ashari le permitieron llamar a su familia; les mostró el lugar donde el buque fue atacado y dijo que los piratas estaban tratando de encontrar a alguien que hablara inglés para negociar un rescate.
“Después de eso, mi esposo me dijo que no lo contactara más (…) porque podría generar sospechas y ponerlo en peligro”, aseguró Santi.
Con cuatro indonesios, 10 paquistaníes, un indio, un esrilanqués y un birmano a bordo, la toma de rehenes ha provocado una respuesta multinacional.
Los gobiernos de Indonesia y Pakistán dijeron que están en marcha esfuerzos para asegurar la liberación de la tripulación.
Eunavfor mantiene vigilancia sobre el buque, mientras que Ukmto dijo que no se han reportado heridos en ninguno de los secuestros, aunque no hay “actualizaciones verificadas que indiquen movimiento, liberación o escalada”.
Para las familias de los marineros, la espera resulta angustiante.
En mensajes enviados a sus casas, los paquistaníes secuestrados describieron que había escasez de alimentos y amenazas de violencia.
En Célebes, el padre de Ashari reza para que su hijo regrese antes de la festividad de Eíd al-Adha a finales de mayo.
“Si Dios quiere, nos reuniremos para darle la bienvenida a casa con alegría”, dijo.
Información adicional de Fatuma Maalim del Servicio Somalí de la BBC y Mohammad Zubair Khan del Servicio Urdu de la BBC. Imagen principal de Andro Saini, del equipo de Periodismo Visual de la BBC. East Asia Visual Journalism. Gráficos de Andro Saini y Aghnia Adzkia, del equipo de Periodismo Visual de la BBC.
Haz clic aquí para leer más historias de BBC News Mundo.
Suscríbete aquí a nuestro nuevo newsletter para recibir cada viernes una selección de nuestro mejor contenido de la semana.
China quiere que continúe la tregua comercial con EE. UU. Eso significa que Xi negociará con Trump para que no se impongan más aranceles, ni controles a las exportaciones, ni sanciones a sus empresas.
Cuando Xi Jinping se reunió con el presidente Donald Trump el año pasado, el dirigente chino esgrimió el control de su país sobre los minerales críticos, una postura firme que ayudó a que Trump declarara una tregua comercial sostenida. Esta semana, cuando Xi recibe al presidente estadounidense en Pekín, tendrá otra carta poderosa para negociar: la guerra en Irán.
Mientras Estados Unidos ha estado en guerra, Xi ha hecho llamados a la paz y ha recibido a dignatarios extranjeros del golfo Pérsico y de Europa que buscaban su ayuda para terminar con la crisis. Justo antes de la visita del presidente estadounidense, el ministro de Asuntos Exteriores de Irán, Abbas Araghchi, viajó a Pekín en un recordatorio no tan sutil de la influencia de China sobre su socio en Medio Oriente.
“En realidad, la cuestión de Irán ayuda a China”, dijo Li Daokui, un destacado economista de la Universidad Tsinghua de Pekín.
El experto sostiene que China tiene una importante influencia económica sobre Teherán que podría estar dispuesta a utilizar para alcanzar objetivos que le importan más, entre ellos, alejar a Estados Unidos de Taiwán, la isla autónoma que Pekín considera como parte de su territorio.
Esto debería darle a Xi una mayor confianza de cara a la cumbre que comienza el jueves, la primera reunión en persona de ambos líderes desde octubre. La Casa Blanca ha tratado de presionar a China, comprador clave del petróleo iraní sancionado, para que reduzca su apoyo a Teherán.
La útil influencia de China sobre Irán
China tiene sus propias razones para ayudar a finalizar el conflicto. Su economía ha sido afectada por el aumento de los precios de la energía. Una recesión mundial perjudicaría las exportaciones chinas, que son un importante motor de crecimiento. Sus reservas estratégicas de petróleo, aunque útiles, no son ilimitadas.
China ha instado a los funcionarios iraníes a negociar con Estados Unidos, pero no quiere resultar envuelta en una guerra que considera que Washington, en gran medida, debe resolver. Sin embargo, aunque no se implique militarmente, China podría estar dispuesta a colaborar con Estados Unidos en la reapertura del estrecho de Ormuz, una ruta marítima clave a través de la cual se envía hasta el 40 por ciento de las importaciones de petróleo de China.
“La parte china podría llegar a algún acuerdo con Estados Unidos diciendo: ‘Trabajemos juntos para persuadir a Irán de que mantenga abierto el estrecho’”, dijo Li, añadiendo que Pekín probablemente también querría garantías de que Estados Unidos no bloquearía la vía fluvial.
China aún podría ofrecer diversos incentivos a Teherán para que colabore con Washington, como préstamos, inversiones y ofertas de ayuda para la reconstrucción de la posguerra, según los analistas (sin embargo, es poco probable que Pekín presione a Teherán para que abandone su programa nuclear).
Discutir la venta de armas a Taiwán
Lo que Xi más desea de Trump está en otra parte: en Taiwán. Xi busca una suavización del apoyo estadounidense a la isla, ya sea mediante un retraso o una reducción de la venta de armas, o una declaración de que Washington se opone a su independencia. El gobierno de Trump ya ha retrasado el anuncio de un paquete de venta de armas a Taiwán por valor de 13.000 millones de dólares para evitar molestar a Xi.
Esta semana, Trump volvió a decir que tenía previsto discutir con China la cuestión de la venta de armas a Taiwán. Si lo hiciera, Trump podría estar violando un antiguo compromiso conocido como las Seis Garantías, un pilar de las políticas de Estados Unidos con Taiwán y Estados Unidos con China. Las garantías de la era Reagan se enviaron al presidente de Taiwán en 1982, y una de ellas se entiende generalmente en el sentido de que el gobierno estadounidense no consultaría con Pekín antes de una venta de armas a Taiwán.
Para Trump, poner esto sobre la mesa podría significar un alejamiento de décadas de política exterior estadounidense, dependiendo de cómo se abordara el tema, y sería una victoria para Xi.
Entre los estudiosos chinos más belicistas, la guerra en Irán también ha evidenciado la debilidad militar estadounidense y le ha dado a Pekín más confianza para presionar en la cuestión de Taiwán. Durante el conflicto, Estados Unidos tuvo que desviar activos militares fuera de Asia y a agotar sus reservas de municiones.
“El conflicto con Irán indica que Estados Unidos sencillamente no puede sostener una gran guerra con China por Taiwán. Eso está muy claro”, dijo Wu Xinbo, destacado especialista en estudios estadounidenses de la Universidad Fudan de Shanghái.
Redefinición de la relación
Para Pekín, en la cumbre no se trata tanto de obtener concesiones concretas como de redefinir los términos de la relación entre las dos superpotencias.
Xi buscará la validación de que su país, la segunda mayor economía del mundo, ahora es igual a Estados Unidos. Y que él, como su líder, es un homólogo de Trump. Es algo que Xi ha buscado desde que asumió el cargo en 2012 y un entendimiento que, según funcionarios y analistas chinos, anunciaría una relación más estable de coexistencia gestionada, aunque incómoda.
“Si el presidente estadounidense es el líder del mundo libre y Xi Jinping es su homólogo, ¿qué dice eso del liderazgo de Xi Jinping? Significa que también debe ser un líder mundial”, dijo Yun Sun, directora del programa sobre China del Centro Stimson de Washington.
China ha argumentado, más recientemente en un editorial de la agencia oficial de noticias Xinhua publicado el miércoles y titulado “Encontrar la forma correcta de que China y Estados Unidos se lleven bien como grandes potencias”, que Estados Unidos no debe creer que va a lograr todos sus objetivos con China. Criticó a Washington por pedirle ayuda a Pekín en asuntos que le preocupan –como ayudar a frenar el flujo de fentanilo a Estados Unidos– y, al mismo tiempo, perjudicar los intereses chinos cuando, por ejemplo, les impone sanciones a las empresas de ese país.
Sin embargo, esa dinámica ha definido la relación durante los últimos ocho años haciendo que se enfrenten por todo tipo de cuestiones: desde los orígenes de la pandemia de COVID-19 hasta la aparición de un globo espía chino sobrevolando Estados Unidos. Hoy en día, ambas partes siguen enfrentadas a causa del apoyo de China a Irán y Rusia, así como por los controles de exportación estadounidenses que privan a las empresas chinas del acceso a chips informáticos avanzados y a otras tecnologías.
China quiere ganar tiempo para fortalecerse
En última instancia, China quiere más estabilidad y que continúe la tregua comercial. Eso significa que no se impongan más aranceles, ni controles a las exportaciones, ni sanciones a sus empresas.
“Solo quieren tiempo y espacio para fortalecerse de cara a la futura competencia”, dijo Amanda Hsiao, directora de la Práctica China del Grupo Eurasia, quien estuvo recientemente en Pekín reuniéndose con académicos y funcionarios.
Pekín ya lo ha estado haciendo, construyendo lo que Xi denomina como “autosuficiencia nacional” en tecnología, pero también en comercio y ciencia. Desde que ambos dirigentes se reunieron por última vez hace seis meses, China ha afilado sus herramientas para infligir daño económico a sus rivales. Tras años de controles de las exportaciones estadounidenses, las empresas chinas están fabricando sus propios chips, mientras que firmas como DeepSeek están diseñando sistemas de inteligencia artificial que sortean las restricciones.
Sin embargo, para ayudar a establecer un tono positivo, China podría comprometerse a comprar aviones Boeing, soja estadounidense y carne de res estadounidense.
“Para los chinos, es un buen precio a pagar por la estabilidad”, dijo Hsiao.
Una madre que publicó un libro infantil sobre el duelo tras la repentina muerte de su esposo fue condenada a cadena perpetua, sin posibilidad de libertad condicional, tras ser declarada culpable de su asesinato.
En marzo, un jurado determinó que Kouri Richins, de Utah, mató a su esposo en 2022 al envenenarlo con una bebida adulterada con fentanilo.
Richins, de 36 años, había acumulado deudas por millones de dólares, había contratado pólizas de seguro de vida a nombre de su esposo y mantenía una relación extramatrimonial, según aseguraron los fiscales en el juicio de varias semanas que tuvo lugar este año.
Al emitir la sentencia este miércoles, el día en que Eric Richins habría cumplido 44 años, el juez Richard Mrazi sostuvo: “Una persona condenada por esos hechos es simplemente demasiado peligrosa para volver a ser libre”.
La madre de tres hijos –que no testificó durante su juicio– habló durante unos 30 minutos este mismo miércoles, dirigiéndose principalmente a sus hijos, según informó CBS News, medio socio de la BBC.
“Sé que hoy no quieren hablar conmigo y me odian. Está bien. Cuando estén listos, estaré aquí para ustedes”, dijo.
Richins también fue declarada culpable de reclamar fraudulentamente beneficios de seguro tras la muerte de su esposo en su hogar, situado a las afueras de la localidad de esquí de Park City.
Durante el juicio, los fiscales sostuvieron que ella creía erróneamente que heredaría el patrimonio de su esposo, valorado en más de US$4 millones, tras su fallecimiento.
También dijeron que estaba planeando un futuro con un hombre con el que había tenido una aventura.
Richins también fue declarada culpable de intento de asesinato por un incidente anterior, cuando envenenó el sándwich de su esposo.
Richins fue arrestada en marzo de 2023, dos meses después de publicar el libro ilustrado “Estás conmigo” (Are You With Me?), que dijo que estaba diseñado para ayudar a la gente, incluidos sus tres hijos, a lidiar con la muerte de un ser querido.
“Escribimos este libro y realmente esperamos que brinde algo de consuelo, no solo para nuestra familia, sino para otras familias que están pasando por lo mismo”, le dijo a la estación de radio KPCW en una entrevista antes de su arresto.
Richins dedicó el libro a su marido, llamándolo “mi increíble esposo y un padre maravilloso”.
Mientras el presidente Trump amenaza con actuar contra la isla, los expertos debaten si los vuelos que Estados Unidos no oculta son solo una intimidación o presagian la fuerza militar.
Las agencias militares y de inteligencia estadounidenses han aumentado los vuelos de vigilancia alrededor y cerca de Cuba en las últimas semanas, dijeron varios funcionarios estadounidenses. El esfuerzo forma parte de una campaña públicamente visible que, según los expertos, pretende enviarles a las autoridades cubanas un mensaje: los estamos vigilando.
Aviones de vigilancia y drones de la Marina y la Fuerza Aérea han aumentado los vuelos de reconocimiento como parte de lo que se espera que sea una mayor concentración militar en el Caribe en las próximas semanas, dijeron dos de los funcionarios estadounidenses. Ellos y los otros funcionarios hablaron bajo condición de anonimato para discutir asuntos sensibles de inteligencia u operación.
Durante semanas, los entusiastas de la aviación han compartido mensajes en las redes sociales sobre aviones de reconocimiento, como el avión de patrulla marítima P-8, que se acercaban a las costas cubanas según la detección a través de sitios públicos de rastreo en línea.
Los vuelos de ese modelo, del avión de espionaje electrónico RC-135 Rivet Joint, del dron de reconocimiento de gran altitud MQ-4 y de otros drones han aumentado en frecuencia desde febrero, a menudo cerca de la costa de Cuba, dijo un funcionario militar estadounidense.
CNN, que informó del aumento de los vuelos de inteligencia, dijo que había analizado los datos de FlightRadar 24, de acceso público, que mostraban que la Marina y la Fuerza Aérea habían realizado al menos 25 vuelos de este tipo con aviones tripulados y drones desde principios de febrero. La mayoría se realizaron cerca de las dos ciudades más grandes de Cuba: La Habana, la capital, y Santiago de Cuba, en el sureste del país.
Los datos de seguimiento de vuelos no suelen captar los drones de las agencias de espionaje, por lo que se desconoce el número real de vuelos.
Los expertos afirman que Estados Unidos ha realizado históricamente pocos vuelos de vigilancia cerca de Cuba pese a décadas de malas relaciones entre los dos países, por lo que la reciente oleada de vuelos es destacable.
El Comando Sur de Estados Unidos, que dirige las fuerzas y actividades militares en la región, declinó hacer comentarios.
El gobierno cubano no respondió a las solicitudes de comentarios.
El funcionario militar estadounidense dijo que los vuelos de vigilancia estaban diseñados para darles a los líderes políticos y militares estadounidenses una mayor visión de Cuba en un momento crítico.
El presidente Donald Trump ha dejado claro que quiere derrocar al gobierno cubano al decir que hará lo que quiera con Cuba. En un discurso reciente en el condado de Palm Beach, Florida, dijo que Estados Unidos “tomaría el poder casi inmediatamente”. Ha salpicado sus comentarios con advertencias periódicas de que el gobierno comunista de Cuba era “el próximo”.
Pero el funcionario militar dijo que, a diferencia de los preparativos para la incursión del comando estadounidense en enero que apresó al presidente venezolano Nicolás Maduro, estos vuelos de vigilancia estaban destinados a reforzar la campaña de presión política y económica sobre los líderes cubanos y no a presagiar una operación militar estadounidense en la isla.
En medio de las crecientes tensiones entre Estados Unidos y Cuba, el gobierno de Trump ha cortado los envíos de petróleo a la isla, lo que ha profundizado la crisis energética y económica del país.
Las dos naciones han entablado negociaciones privadas, pero las conversaciones han avanzado poco, ha dicho el gobierno cubano.
Los vuelos de reconocimiento, dijeron los expertos, podrían utilizarse para espiar las comunicaciones del gobierno cubano y determinar si los funcionarios están acumulando tropas o vehículos militares. El gobierno cubano ha dicho que el país estaba preparado para luchar por su soberanía.
Pero tales misiones de inteligencia se realizan a menudo en secreto. El uso de aviones visibles públicamente muestra que el gobierno de Estados Unidos parece interesado en intimidar a los funcionarios del gobierno cubano y hacer que se pregunten si podría producirse una acción militar, dijeron los expertos.
“Podemos pasar a modo invisible”, dijo José Adán Gutiérrez, un comandante retirado de la Marina estadounidense especializado en inteligencia. “Cuando nos preparamos para operaciones, pasamos a modo invisible, no encendemos el radar para anunciar nuestra llegada. El hecho de que estos vuelos se hicieran públicos a propósito básicamente indica que hay un mensaje”.
El gobierno de Venezuela denunció vuelos de inteligencia similares en las semanas previas a que las fuerzas militares estadounidenses se abalanzaran sobre su capital y capturaran al presidente del país.
Gutiérrez y varios otros expertos dijeron que el mensaje probablemente iba dirigido no solo a Cuba, sino también a sus aliados como Rusia y China. Dijo que los vuelos no significan necesariamente que Estados Unidos se esté preparando para invadir Cuba, pero que los funcionarios estaban actualizando los planes de contingencia en caso de que Trump emitiera alguna orden sobre Cuba.
Renee Novakoff, una funcionaria de inteligencia estadounidense retirada, dijo que los vuelos indicaban que los funcionarios podrían estar preparándose para tomar una decisión política.
“Normalmente no hacemos muchas cosas como lo que ellos están haciendo”, dijo Novakoff, quien se retiró hace tres años como subdirectora de inteligencia de defensa y ahora es investigadora principal de la Universidad Internacional de Florida. “Por eso esto es un gran problema”.
Chris Simmons, exfuncionario de contrainteligencia para Cuba de la Agencia de Inteligencia de Defensa, dijo que el gobierno estadounidense no necesita llegar a tales extremos para espiar a un país con tan pocos buques operativos de la Marina que podrían utilizarse para repeler una incursión.
“Lo veo como una demostración de fuerza más que otra cosa”, dijo Simmons, y añadió, sin embargo, que Trump a menudo cumple sus amenazas.
En las últimas semanas, los funcionarios cubanos han criticado la concentración militar estadounidense, que han descrito como parte de una campaña criminal contra el país.
“El esfuerzo visible en tratar de normalizar la amenaza de agresión militar contra Cuba de parte de EE. UU., responde a un diseño comunicacional fríamente calculado”, dijo en X Carlos Fernández de Cossío, viceministro de Relaciones Exteriores de Cuba.
“Forma parte del crimen y quienes participan en él serían cómplices del eventual baño de sangre”.
La CIA también sobrevoló Venezuela con drones y utilizó uno de ellos para un ataque aéreo contra un muelle en el que supuestamente se cargaban drogas en barcos.
Mientras que los aviones militares sobrevuelan aguas internacionales, las agencias de inteligencia no operan bajo tales restricciones a la hora de recopilar información. Sin embargo, dada la geografía de Cuba, puede que no fuera necesario volar un activo de inteligencia directamente sobre el país.
Brian Latell, exanalista de la CIA para Cuba, dijo que no recuerda tal oleada de reconocimientos ni siquiera durante la Guerra Fría.
El gobierno estadounidense también podría estar tratando de determinar la ubicación de un posible lugar de aterrizaje, dijo.
“El principal objetivo sería la recopilación de información”, dijo Latell. “Probablemente también haya un elemento de husmear y mantenerlos un poco ansiosos”.
Colaboraron con la reportería Tyler Pager desde Washington y Patricia Mazzei desde Miami.
Frances Robles es una reportera del Times que cubre América Latina y el Caribe. Lleva más de 25 años informando sobre la región.
Eric Schmitt es corresponsal de seguridad nacional para el Times. Lleva más de tres décadas informando sobre asuntos militares y antiterrorismo en Estados Unidos. Ponte en contacto con él de forma segura a través de Signal: ericschmitt.36.
Julian E. Barnes cubre las noticias relacionadas con las agencias de inteligencia estadounidenses y los asuntos de seguridad internacional para el Times. Lleva más de dos décadas reportando sobre temas de seguridad.
Colaboraron con la reportería Tyler Pager desde Washington y Patricia Mazzei desde Miami.
La justicia de Estados Unidos sentenció este miércoles a 11 años de prisión a Ofelia Hernández Salas por su rol en una “prolífica” red de tráfico humano que operó durante años en la frontera entre México y EE.UU.
Junto a sus cómplices, Hernández Salas facilitó el paso ilegal de miles de personas procedentes de varios países, de acuerdo con la acusación formal presentada ante un tribunal federal de distrito en Arizona, informó el Departamento de Justicia de EE.UU.
También conocida como “Doña Lupe” o “La Güera” y originaria de Guerrero aunque operaba desde Mexicali, en el estado fronterizo de Baja California, cobraba decenas de miles de dólares por cruce y además asaltaba a los propios migrantes que pagaban por sus servicios, sostiene la acusación.
Según el gobierno estadounidense, su organización habría contado además con la protección del cartel de Sinaloa.
La mujer de 64 años fue arrestada en México en marzo de 2023, por efectivos de la Fuerza Estatal de Seguridad Ciudadana (FESC) de Baja California, a petición del gobierno de EE.UU. y la Interpol.
Durante la redada, llevada a cabo en una vivienda de la colonia Zacatecas en Mexicali, fue también detenido Raúl Saucedo Huipio, considerado su principal cómplice.
La captura fue la culminación de una larga investigación encabezada por el Departamento de Seguridad Nacional de EE.UU. y que habría tenido en el punto de mira los hoteles usados por la red de Hernández para alojar a los migrantes.
Ambos detenidos se declararon culpables del cargo de conspiración para traer extranjeros a EE.UU. y de tráfico de personas para ganancia financiera personal.
“Ofelia Hernandez Salas y sus co-conspiradores pusieron en peligro a nuestras comunidades al traer ilegalmente y a gran escala a ciudadanos extranjeros de más de una decena de países a Estados Unidos”, prosiguió.
“No solo les quitaron a las autoridades de inmigración la capacidad de verificar adecuadamente a estas personas, sino que ella y sus co-conspiradores robaron a estas personas sus pertenencias personales a punta de arma de fuego o cuchillo”, agregó.
“Los cruces ilegales de fronteras ya son increíblemente peligrosos; esta acusada solo aumentó el potencial de peligro mortal que enfrentaban al añadir el robo a sus actos criminales”, zanjó.
De acuerdo a la acusación, los clientes de la red de Hernández Salas provenían de México y Centroamérica, pero también de países tan lejanos como Bangladesh, Yemen, Pakistán, India, Emiratos Árabes Unidos, Uzbekistán, Rusia o Egipto.
Una vez cumplida su condena, quedará sujeta a deportación, señala el Departamento de Justicia.
Haz clic aquí para leer más historias de BBC News Mundo.
Suscríbete aquí a nuestro nuevo newsletter para recibir cada viernes una selección de nuestro mejor contenido de la semana.
Kouri Richins, una mujer de Utah que escribió un libro infantil sobre el duelo tras la repentina muerte de su esposo, fue condenada a cadena perpétua semanas después de haber sido declarada culpable de haberlo asesinado.
Un jurado determinó que Richins, madre de tres hijos, mató a su esposo en marzo de 2022, tras envenenarlo con una bebida que contenía fentanilo.
Al dictar sentencia este miércoles -el día en que Eric Richins habría cumplido 44 años-, el juez Richard Mrazi declaró: “Una persona condenada por esos hechos es, sencillamente, demasiado peligrosa para volver a estar en libertad”.
La mujer, que no testificó durante su juicio, habló durante unos 30 minutos durante la audiencia de condena, dirigiéndose principalmente a sus hijos, según informó CBS News, socio de la BBC en EE.UU.
“Sé que hoy no quieren hablar conmigo y que me odian. Está bien. Cuando estén listos, yo estaré aquí para ustedes”, dijo.
Durante el juicio se reveló que Richins, de 35 años, había acumulado millones de dólares en deudas y había contratado pólizas de seguro de vida para su esposo.
La fiscalía presentó más de 40 testigos, incluyendo a la mujer que declaró haber vendido las drogas utilizadas para matar a Eric Richins.
La defensa de la acusada optó por no llamar a ningún testigo y concluyó su presentación de pruebas sin que ella subiera al estrado a declarar en su propia defensa.
Deudas y un amante
Richins también fue declarada culpable de reclamar fraudulentamente beneficios de seguro tras la muerte de su esposo en su casa a las afueras de la estación de esquí de Park City.
En el inicio del juicio, el fiscal declaró al jurado que Richins tenía una deuda de US$4,5 millones y creía erróneamente que, si su esposo fallecía, heredaría su patrimonio, valorado en más de US$4 millones.
También alegaron que planeaba un futuro con otro hombre con quien mantenía una relación extramarital.
Las autoridades indicaron que Richins envenenó el sándwich de su esposo en un incidente anterior, que casi acabó con su vida, antes de aumentar la dosis hasta que falleció. También fue declarada culpable de intento de asesinato por este incidente.
“Quería dejar a Eric Richins, pero no quería dejar su dinero”, declaró el fiscal del condado de Summit, Brad Bloodworth.
El esposo de la acusada murió por una sobredosis de fentanilo.
La droga
Richins llamó a la policía una noche de marzo de 2022 para alertar de que su esposo estaba “frío al tacto”.
Explicó a las autoridades que le había preparado un cóctel de vodka a su marido, a quien encontró inconsciente horas después.
Más adelante, un forense descubrió que Richins había muerto de una sobredosis de fentanilo.
Tenía en su organismo una cantidad cinco veces mayor a la considerada letal, dictaminó el médico.
Según la acusación, entre diciembre de 2021 y febrero de 2022 la mujer había enviado un mensaje de texto a una persona con antecedentes por drogas, a la que pidió analgésicos.
Tres días después de obtener los medicamentos, compartió una cena de San Valentín con su marido, quien después se enfermó.
“Eric creía que había sido envenenado”, recogen los documentos judiciales. “Le dijo a un amigo que creía que su esposa estaba tratando de envenenarlo”.
Después la mujer habría adquirido más fentanilo, según la acusación.
El 4 de marzo de 2022 Richins llamó a la policía en medio de la noche para decir que había encontrado a su marido inconsciente, según los fiscales del caso.
Les explicó a las autoridades que le había servido en la cama un Moscow Mule -un cóctel de vodka- y luego se había ido a dormir con uno de sus hijos pequeños que estaba teniendo una pesadilla.
Más tarde regresó a su habitación y encontró a su esposo “frío al tacto”.
Kouri Richins fue entrevistada sobre su libro.
El libro
Los cargos contra la acusada se presentaron dos meses después de que esta escribiera un libro infantil ilustrado con el título “¿Estás conmigo?” (Are You With Me?), para ayudar a los niños a sobrellevar la muerte de un ser querido.
Richins aseguró a la estación de radio local KPCW que el libro les traería “paz” a ella y a sus tres hijos.
“Escribimos este libro y esperamos que brinde algo de consuelo no solo a nuestra familia, obviamente, sino a otras familias que están pasando por lo mismo”, declaró a KPCW en una entrevista..
Dedicó el libro a su marido, “mi increíble esposo y un maravilloso padre”.
La defensa de la mujer alegó que Eric Richins padecía la enfermedad de Lyme, era adicto a los analgésicos y su muerte se debió a una sobredosis.
Según la fiscalía, años antes de la muerte de su esposo, Richins suscribió numerosas pólizas de seguro de vida para Eric sin su conocimiento, con beneficios que totalizaron casi US$2 millones.
Documentos judiciales también indican que tenía un saldo negativo en su cuenta bancaria y que había sido demandada por un acreedor.
*Este artículo fue actualizado con la noticia de la condena contra Kouri Richins.
Haz clic aquí para leer más historias de BBC News Mundo.
Suscríbete aquí a nuestro nuevo newsletter para recibir cada viernes una selección de nuestro mejor contenido de la semana.
La nación caribeña se une a otros países latinoamericanos, como El Salvador, Costa Rica y Panamá, que han alcanzado este tipo de acuerdos.
República Dominicana dijo el martes que había aceptado recibir a personas deportadas de Estados Unidos y originarias de terceros países, en un intento de la nación caribeña de estrechar sus lazos con el gobierno de Donald Trump y unirse a otros países latinoamericanos que han alcanzado acuerdos de este tipo.
La medida supuso un giro radical para el presidente del país, Luis Abinader, quien dijo el año pasado que República Dominicana no aceptaría deportados de otros países, “solamente los dominicanos, que tenemos el deber y el derecho de hacerlo”.
El nuevo pacto forma parte de los esfuerzos del presidente Trump por encontrar naciones dispuestas a acoger a los migrantes detenidos en Estados Unidos. Muchos deportados proceden de países de África, Europa Oriental y Asia, a donde las autoridades estadounidenses no pueden enviarlos de regreso con facilidad. Muchos migrantes tampoco pueden ser devueltos legalmente a sus países de origen por temor a la persecución o abusos.
El Ministerio de Relaciones Exteriores dominicano anunció un “memorando de entendimiento de carácter no vinculante” con Estados Unidos para aceptar a personas deportadas originarias de terceros países sin antecedentes penales. No incluiría a nacionales haitianos ni a menores de edad no acompañados. El comunicado dice que los deportados serían considerados “en condiciones de tránsito” por el país. La legislación dominicana no especifica un límite de tiempo para las personas en tránsito.
Tampoco quedó claro de inmediato cuántos deportados se enviarían desde Estados Unidos. El gobierno dominicano dijo que sería un “número limitado”.
Bernardo Vega, economista y exembajador dominicano en Estados Unidos, dijo en una entrevista en la televisión dominicana que el acuerdo era una “mala noticia” y una señal de que Estados Unidos estaba presionando a República Dominicana.
En otros países de la región, como El Salvador, Costa Rica y Panamá, la deportación estadounidense de migrantes de otros países ha sido objeto de un fuerte escrutinio y de impugnaciones legales.
Bajo el mandato de Abinader, el gobierno dominicano ha estado deportando agresivamente a haitianos, incluidos niños no acompañados, a Haití, un país devastado por la violencia con el que comparte una isla. Casi 380.000 haitianos fueron deportados el año pasado, según cifras del gobierno dominicano.
El gobierno dominicano dijo que las deportaciones estadounidenses se producirían caso por caso, y contarían con “respaldo financiero y operativo del Gobierno estadounidense para asegurar condiciones adecuadas durante la permanencia temporal y facilitar el retorno ordenado a los países de origen”.
El Ministerio de Relaciones Exteriores dominicano y el Departamento de Seguridad Nacional estadounidense no respondieron inmediatamente a las peticiones de comentarios sobre el número de deportados o la frecuencia de las deportaciones.
“La cooperación entre República Dominicana y Estados Unidos se desarrolla sobre la base del respeto mutuo, la responsabilidad compartida y la transparencia, con el propósito de fortalecer la seguridad regional, enfrentar el narcotráfico y el crimen transnacional organizado, combatir el terrorismo en todas sus manifestaciones y contribuir a una gestión ordenada y humana de los flujos migratorios”, dijo el ministerio en el comunicado.
No quedó claro por qué Abinader había dado marcha atrás. Ha mantenido una relación sólida con el gobierno de Trump y fue uno de los líderes conservadores latinoamericanos invitados a la cumbre inaugural del Escudo de las Américas, organizada por Trump en Florida en marzo.
El secretario de Estado Marco Rubio también elogió el año pasado a República Dominicana como uno de los países de América Latina que “lo estaba haciendo bien”.
Antes de la visita de Rubio a la isla en febrero de 2025, se le preguntó a Abinader si su país se uniría a otras naciones para aceptar a los migrantes extranjeros deportados de Estados Unidos.
“Nosotros no tenemos, ni aceptaremos, ni tenemos obligación, ni aceptaremos recibir personas de otros países”, dijo entonces.
La embajadora estadounidense en República Dominicana, Leah F. Campos, dijo el martes en una publicación en las redes sociales que el acuerdo permitía a Estados Unidos repatriar a los migrantes “con mayor rapidez”, y al mismo tiempo respetar la legislación, la soberanía y los procedimientos fronterizos dominicanos.
“Estados Unidos agradece la amistad que nos une a la República Dominicana, con la que colaboramos para reforzar la seguridad regional”, añadió.
El gobierno dominicano también anunció el martes que había concedido una prórroga temporal al ejército estadounidense para operar dentro de zonas restringidas en su parte de la isla. Ese acuerdo se anunció inicialmente en noviembre. Abinader dijo entonces que el Pentágono podría utilizar las zonas restringidas de la Base Aérea San Isidro y del Aeropuerto Internacional de Las Américas, en las afueras de la capital dominicana, Santo Domingo, para repostar aviones y transportar equipos y personal técnico.
El Pentágono ha estado atacando embarcaciones que, según afirma, trafican con drogas en el Caribe y el Pacífico oriental. El ejército estadounidense ha llevado a cabo casi 60 ataques de este tipo desde septiembre, en los que han muerto al menos 192 personas.
En otra señal de mayor alineamiento con el gobierno de Trump, el gobierno dominicano anunció el martes que había designado organizaciones terroristas al Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán y a Hizbulá, el grupo militante libanés respaldado por Irán.
James Wagner cubre noticias y cultura en América Latina para el Times. Radica en Ciudad de México.
La “flota mosquito” de Irán está compuesta por lanchas de ataque pequeñas y rápidas, mostradas aquí en 2024 durante un desfile naval.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó recientemente haber “aniquilado por completo” la Armada de Irán, reduciéndola a “pequeñas embarcaciones con una ametralladora a bordo”.
Sin embargo, estas “pequeñas embarcaciones” —bautizadas por algunos analistas occidentales como la “flota mosquito”— poseen un aguijón.
Durante meses han estado ayudando al régimen iraní a causar graves perturbaciones en el estrecho de Ormuz —una de las rutas marítimas más importantes del mundo—, en lo que los expertos consideran un intento de perjudicar la economía mundial y presionar a Washington para que abandone su guerra con Teherán.
Pero, ¿qué es la flota mosquito y cómo ha demostrado ser tan eficaz?
“Acosar, abrumar, confundir y perturbar”
La flota de lanchas de ataque pequeñas y rápidas fue creada por el régimen iraní en la década de 1980, durante la guerra entre Irán e Irak.
Aunque Irán se encontraba en guerra con Irak, los combates se extendieron al golfo Pérsico durante la “Guerra de los Petroleros” de la década de 1980, lo que llevó a Estados Unidos a intervenir para proteger el transporte de petróleo.
Los enfrentamientos con la Armada de Estados Unidos provocaron que la flota naval convencional de Irán sufriera graves pérdidas.
Fue entonces cuando la flota de pequeñas embarcaciones de Irán pasó a formar parte de una doctrina bélica diseñada para contrarrestar a potencias navales superiores.
Esta constituye tan solo una parte de una estrategia iraní más amplia que incluye también misiles, drones, minas, lanzadores costeros y ataques perpetrados por sus grupos afines en países vecinos.
Operada por el poderoso Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (CGRI), la flota no está diseñada para el combate naval tradicional, sino para “hostigar y atacar en enjambre, confundir y perturbar el tráfico marítimo”, afirma Saeid Golkar, profesor asociado de la Universidad de Tennessee en Chattanooga y asesor principal de Unidos contra un Irán nuclear (UANI, por sus siglas en inglés), una organización sin fines de lucro que se opone al régimen iraní.
“El CGRI sabe que no puede derrotar a Estados Unidos en una guerra naval convencional”, añade.
En cambio, su objetivo es elevar los costos y riesgos para las compañías que transitan por el Golfo, atacando a los buques cisterna comerciales y convirtiendo el estrecho en un lugar más peligroso para operar.
Según los expertos, las tácticas de la flota incluyen realizar disparos cerca de buques comerciales, colocar minas en el mar y enviar enjambres de embarcaciones a gran velocidad desde múltiples direcciones.
Estas lanchas de ataque rápido suelen estar equipadas con ametralladoras, cohetes o misiles antibuque.
Si bien muchas han sido diseñadas y fabricadas por el Estado iraní, otras han sido adaptadas a partir de embarcaciones de uso civil, incluidos antiguos buques pesqueros de arrastre.
Estas embarcaciones son asequibles y fáciles de reemplazar, afirma en un informe reciente Can Kasapoglu, investigador sénior no residente del Hudson Institute, un centro de estudios de tendencia conservadora con sede en Washington.
Esto permite a Irán amenazar a buques comerciales y militares “a un costo relativamente bajo, al tiempo que pone en riesgo los activos de alto valor de un adversario y la economía marítima mundial”, señala Kasapoglu.
Los expertos afirman que el objetivo general es presionar a Washington para que abandone su guerra contra Teherán y disuadir futuros ataques.
Dado que muchas de estas embarcaciones navegan a ras del agua, resultan difíciles de detectar por radar hasta que se encuentran muy cerca; por ello, una vigilancia eficaz exige una supervisión constante mediante drones, helicópteros o aviones de patrulla.
Se desconoce el tamaño exacto de la flota, en parte debido a que muchas de las embarcaciones permanecen ocultas en cuevas, calas y túneles subterráneos a lo largo de la costa sur de Irán. No obstante, las estimaciones sitúan el número de embarcaciones entre 500 y más de 1.000.
El régimen lleva a cabo ejercicios navales periódicos en los que participa esta “flota mosquito”.
“Guerra de guerrillas marítima”
Los analistas suelen describir el enfoque de Irán como una guerra de guerrillas en el mar.
Si bien la Armada de EE.UU. es capaz de destruir las lanchas rápidas de Irán cuando estas quedan expuestas en aguas abiertas, el CGRI se cuida de evitar el combate abierto, según Golkar.
“El CGRI intenta evitar la confrontación directa y, en su lugar, emplea tácticas de ‘golpear y huir’, ataques en enjambre, minas, drones, misiles y embarcaciones pequeñas para elevar el costo de las operaciones estadounidenses y comerciales”, afirma Golkar.
Irán puede reemplazar las embarcaciones perdidas de manera rápida y económica. Estados Unidos y sus aliados, por el contrario, deben desplegar costosos buques y aeronaves para proteger el tráfico comercial.
En lugar de destruir embarcaciones, incluso el mero hecho de generar la percepción de un peligro grave puede elevar los costos de los seguros y persuadir a las empresas de evitar esa ruta, señalan los expertos.
Incluso la amenaza de minas navales puede ralentizar o detener el tráfico. Despejar de minas una vía navegable es un proceso lento.
¿Está funcionando la estrategia de Irán?
El Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica opera la “flota mosquito” de Irán.
El tráfico marítimo a través del estrecho de Ormuz se ha desplomado hasta reducirse a una fracción de los niveles anteriores a la guerra.
Hormuz Strait Monitor, una plataforma de seguimiento en tiempo real, muestra que transitan por la vía fluvial unos 10 buques al día; esto representa aproximadamente el 8% del promedio diario habitual de 60 embarcaciones.
El tráfico general se mantiene más de un 90% por debajo de los niveles previos a la guerra, según el equipo de la Marina Real británica que supervisa la región.
Se produjo un breve repunte de la actividad cuando Estados Unidos, Israel e Irán acordaron un alto el fuego el 8 de abril. Sin embargo, días después, esa recuperación se revirtió cuando Washington impuso su propio bloqueo a las mercancías que entraban y salían de Irán.
Además, continúan produciéndose ataques en el estrecho.
La semana pasada, el Centro de Operaciones de Comercio Marítimo de Reino Unido (UKMTO, por sus siglas en inglés), organismo que supervisa las rutas marítimas internacionales, informó que un buque de carga había sido “impactado por un proyectil desconocido” a unos 43 km al noreste de Doha, en Qatar; el incidente provocó un pequeño incendio, pero no causó víctimas.
La agencia de noticias iraní Fars informó posteriormente que la embarcación navegaba bajo bandera estadounidense y pertenecía a Estados Unidos.
La Organización Marítima Internacional de Naciones Unidas estima que alrededor de 1.500 buques y 20.000 tripulantes siguen afectados por el bloqueo de Ormuz.
La reducción en el volumen de petróleo que transita por el estrecho ha contribuido a lo que algunos analistas describen como la mayor conmoción en el suministro de petróleo de la historia, así como a que los precios del crudo alcancen máximos casi históricos.
Haz clic aquí para leer más historias de BBC News Mundo.
Suscríbete aquí a nuestro nuevo newsletter para recibir cada viernes una selección de nuestro mejor contenido de la semana.
El candidato de Donald Trump para presidir la Reserva Federal ha sido confirmado por el Senado de Estados Unidos en una votación que se dividió, en gran medida, según las líneas partidistas.
Kevin Warsh obtuvo la confirmación este miércoles con 54 votos a favor y 45 en contra. Sucederá en el cargo a Jerome Powell, cuyo mandato estuvo marcado por múltiples enfrentamientos con el presidente estadounidense en torno a las tasas de interés. Su periodo concluye este viernes.
La confirmación de Warsh se produjo con el margen más estrecho registrado en el Senado para la aprobación de un presidente de la Reserva Federal desde que se instauró este proceso en 1977.
Solo un demócrata, el senador por Pensilvania John Fetterman, votó a favor de confirmar a Warsh.
Warsh ya había ocupado uno de los puestos de la junta de gobernadores de la Reserva Federal entre 2006 y 2011.
Se enfrentará a un difícil acto de equilibrio al asumir el cargo, dado que el presidente Trump ha dejado claro que espera que su elegido reduzca las tasas de interés en un momento en que la guerra entre Estados Unidos e Israel en Irán está elevando el costo de la vida en EE.UU.
La Fed es el banco central de EE.UU. que opera de forma independiente del gobierno. Entre sus objetivos está maximizar el empleo y estabilizar los precios. La Fed recurre a subidas o bajadas de los tipos de interés para lograrlo.
Un economista conservador
Warsh es un economista de 56 años y miembro de la Hoover Institution, de tendencia conservadora.
Ha sido un crítico abierto del rumbo actual de la Fed, criticando muchas de sus decisiones.
La retórica del economista se intensificó desde que se postuló como candidato al puesto más alto de la Fed, llegando incluso a pedir un “cambio de régimen”.
Tenía una reputación de “halcón” como gobernador del organismo, lo que significa que tendía a favorecer tipos de interés más altos y se tomaba más en serio las preocupaciones sobre la inflación.
Pero ahora se lo considera una voz que apoyará la bajada de los tipos a corto plazo. Ha defendido que la Fed debería reducir su balance para bajar los tipos de interés, aunque algunos han cuestionado su lógica.
“Él cree que hay que bajar los tipos de interés”, declaró Trump al diario The Wall Street Journal en diciembre. “Y lo mismo opinan todos los demás con los que he hablado”
Warsh, quien tiene una fortuna personal superior a los US$100 millones, también tiene estrechos vínculos familiares con el entorno de Trump.
Está casado con Jane Lauder, heredera del grupo de cosméticos Estee Lauder. Su suegro, el multimillonario Ronald Lauder, es un viejo donante a las campañas del republicano y aliado del presidente. También es presidente del Congreso Judío Mundial.
Warsh tuvo que enfrentar la crisis económica de 2008 como parte de la Fed.
El dilema de las tasas de interés
Cuando Warsh asuma el cargo, los mercados financieros estarán muy atentos a su grado de independencia con respecto al presidente Trump.
Stephen Brown, economista jefe adjunto para Norteamérica de la firma de análisis Capital Economics, afirmó cuando Warsh fue nominado para el puesto por Trump que este “parece una elección relativamente segura”.
“Las opiniones agresivas que Warsh ha sostenido durante mucho tiempo deberían ayudar a contrarrestar la preocupación de que pueda convertirse en un títere de Trump”, añadió.
Carl Tobias, titular de la cátedra Williams de Derecho en la Universidad de Richmond, declaró a la BBC que Warsh se enfrenta a una “misión imposible” al asumir el cargo.
La inflación está “rugiendo”, mientras que el presidente de Estados Unidos “exige a gritos tasas de interés más bajas y la Junta de la Reserva Federal se encuentra profundamente dividida”.
“La votación final del Senado, dividida según las líneas partidistas -con Fetterman como el único demócrata a favor de Warsh-, ejemplifica los procesos de confirmación cada vez más politizados para los candidatos clave del poder ejecutivo, tales como los fiscales federales y los jueces federales”, señaló el experto.
La nominación de Warsh pasará ahora al escritorio del presidente Trump para su aprobación final.
* Este artículo se publicó originalmente en enero de 2026 y fue actualizado con la noticia de la confirmación de Warsh.
Haz clic aquí para leer más historias de BBC News Mundo.
Suscríbete aquí a nuestro nuevo newsletter para recibir cada viernes una selección de nuestro mejor contenido de la semana.