El gigante alimentario Calbee dijo que la escasez de nafta, un derivado del petróleo crudo utilizado en las tintas, lo estaba obligando a cambiar a envases en blanco y negro para sus productos salados.
La guerra en Irán ha causado estragos en las cadenas de suministro mundiales, ha provocado una subida de los precios del petróleo y ha trastornado el comercio internacional.
Ahora viene por las papas fritas.
El gigante alimentario japonés Calbee dijo el martes que abandonaría temporalmente sus bolsas de plástico de colores brillantes para las papas fritas y las cambiaría por envoltorios en blanco y negro debido a la “inestabilidad que afecta a determinadas materias primas en medio de las tensiones actuales en Medio Oriente”.
La empresa dijo en un comunicado que la medida pretendía “ayudar a mantener un suministro estable de productos”, y añadió que no afectaría a la calidad de las botanas.
Calbee está haciendo el cambio porque tiene problemas para conseguir nafta, un derivado del petróleo crudo que se utiliza en las tintas de impresión, según confirmó por teléfono una portavoz de la empresa.
Japón, junto con gran parte de Asia, ya está sintiendo los efectos de la guerra. Este país importa más del 90 por ciento de su petróleo –y el 40 por ciento de su gasolina– de Medio Oriente.
La nafta es un ingrediente clave del plástico, y los fabricantes de alimentos se han quejado en las últimas semanas de que la escasez está perjudicando su capacidad de envasar productos como el tofu y las hojas de té. Los fabricantes de automóviles, baños y pintura también han informado de problemas para conseguir nafta.
Kei Sato, funcionario del gabinete japonés, intentó tranquilizar al público cuando se le preguntó el martes sobre la decisión de Calbee de cambiar sus envases.
“No hemos recibido ningún informe sobre problemas inmediatos de suministro de tintas de impresión o nafta”, dijo en una conferencia de prensa en Tokio. “Creemos que las cantidades necesarias para todo Japón están aseguradas”.
Añadió que los ministerios del gobierno se estaban comunicando con las empresas implicadas “para comprender la situación”.
Calbee dijo que 14 productos pasarían a escala de grises a partir de este mes. La lista incluye varios sabores de papas fritas, como las ligeramente saladas, las de consomé y las de algas. El cambio también afecta a sus Kappa Ebisen, o palitos con sabor a camarones, y a la granola.
Calbee, fundada en 1949, domina las estanterías de aperitivos de Japón con cerca de la mitad del mercado total y el 70 por ciento del mercado de papas fritas.
River Akira Davis colaboró con reportería desde Tokio.
Javier C. Hernándezes el jefe de la corresponsalía de Tokio del Times, desde donde dirige la cobertura informativa sobre Japón. Ha informado desde Asia durante gran parte de la última década y anteriormente fue corresponsal para China en Pekín.
Kiuko Notoya es una reportera e investigadora que vive en Tokio y cubre noticias y reportajes de Japón.
River Akira Davis colaboró con reportería desde Tokio.
El cáncer de páncreas es uno de los diagnósticos más terribles de la medicina. Hay pocos tratamientos disponibles, y ayudan poco. Durante décadas, los fármacos experimentales fracasaron en los ensayos. Muchos investigadores creían que no se podían superar los obstáculos biológicos.
En lo que parece un abrir y cerrar de ojos, todo eso ha cambiado. El daraxonrasib, un fármaco que está cerca de ser aprobado, es el primero en prolongar sustancialmente la vida de los pacientes con cáncer de páncreas. Actúa contra una proteína celular que alimenta no solo casi todos los tumores pancreáticos, sino también muchos cánceres de pulmón y colon. Estos tres son las principales causas de muerte por cáncer.
Ahora, algunos científicos predicen que el enfoque podría acabar siendo el avance más importante en el tratamiento del cáncer en 15 años, desde la llegada de la inmunoterapia.
El largo camino científico que ha conducido al fármaco es un triunfo de la financiación de la investigación, tanto pública como privada, y ha tenido éxito después de décadas de falsos comienzos y esperanzas frustradas, y del desmantelamiento de ideas convencionales que resultaron ser completamente erróneas.
“Cada vez que se producía un avance, daba lugar a otro derribo del dogma y a descubrir que lo que todo el mundo daba por cierto, en realidad no lo era”, dijo Adrienne Cox, investigadora de la Universidad de Carolina del Norte.
Los científicos identificaron hace tiempo su objetivo: una proteína de superficie lisa en el interior de las células, denominada KRAS, la cual está alterada en ciertos cánceres e impulsa su crecimiento. Los investigadores la describían a menudo como una “bola grasienta”, aparentemente inmune a las agresiones.
“Casi todo el mundo pensaba que iba a ser imposible fabricar fármacos contra la KRAS”, dijo Marina Pasca di Magliano, investigadora de la Universidad de Míchigan.
Pero era posible. Durante décadas, los académicos sentaron las bases con el apoyo de los Institutos Nacionales de la Salud de Estados Unidos y el Instituto Médico Howard Hughes, una organización de investigación médica sin fines de lucro. Después, la industria perfeccionó la química y convirtió la idea en un fármaco, utilizando un enfoque novedoso que une moléculas entre sí para sujetar y desactivar la KRAS.
Y ahora que la estrategia dirigida a las proteínas resulta prometedora, varias empresas se han lanzado a la refriega. Se están probando decenas de fármacos similares para el cáncer de páncreas, pulmón y colon.
El fármaco que abrió las compuertas, el daraxonrasib, ha sido sometido a una revisión acelerada por parte de la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA, por su sigla en inglés) y podría ser aprobado este mismo año. Hasta entonces, la agencia ha aprobado un plan de Revolution Medicines, la pequeña empresa de Silicon Valley que desarrolla el fármaco, para ofrecer acceso anticipado a algunos pacientes.
La píldora, que se toma tres veces al día, no es una cura: con el tiempo, el daraxonrasib deja de funcionar. Muchos pacientes no responden. Y tiene efectos secundarios que pueden ser duros, como erupciones cutáneas, diarrea, fatiga, náuseas y puntas de los dedos agrietadas y en carne viva.
Hasta ahora, sin embargo, a los pacientes con cáncer de páncreas normalmente se les ha ofrecido una quimioterapia agotadora que hace poco por alargar sus vidas.
El páncreas, una glándula situada en lo profundo del abdomen, ayuda a regular el azúcar en sangre y la digestión. Solo el 3 por ciento de estos pacientes con cáncer que se ha extendido a partes distantes del cuerpo sobreviven más de cinco años. La enfermedad mata a más de 50.000 estadounidenses al año.
Revolution probó el daraxonrasib en un ensayo clínico en fase avanzada en pacientes con cáncer metastásico que ya habían probado la quimioterapia. Para estos pacientes, recibir más tratamiento se consideraba un intento desesperado.
Los pacientes que recibieron el fármaco vivieron en promedio más de 13 meses, frente a los menos de siete meses de los pacientes que recibieron quimioterapia, dijo la empresa en un comunicado de prensa.
Los investigadores presentarán los resultados en una importante conferencia sobre el cáncer que se celebrará en Chicago este mes. El estudio aún no se ha publicado en una revista médica revisada por pares.
Los científicos afirman que este fármaco podría convertirse en el equivalente, en la lucha contra el cáncer, a batir el récord de la milla en menos de cuatro minutos. “Es el principio, no el final”, dijo Elizabeth Jaffee, investigadora del cáncer de páncreas en la Universidad Johns Hopkins.
La bola grasienta
Los métodos habituales para encontrar un nuevo tratamiento no iban a funcionar para el cáncer de páncreas.
La forma típica en la que funciona un fármaco es al unirse a un bolsillo de la superficie de una proteína crucial, como un escalador que encuentra una grieta en la pared de un acantilado, para inutilizarla. Pero la KRAS, la bola grasienta, no tenía lugares obvios donde pudiera adherirse un fármaco.
Fue a principios de la década de 1980 cuando los investigadores del MIT y Harvard descubrieron que los cánceres humanos podrían estar causados por mutaciones en una familia de genes llamados genes RAS. Uno de ellos era el gen KRAS.
El gen KRAS ayuda a las células a regular el crecimiento. Las dirige para que fabriquen proteínas que comparten su nombre –proteínas KRAS–, que se activan cuando una célula necesita replicarse.
La mayor parte del tiempo la proteína está “apagada”. Sin embargo, las mutaciones genéticas que causan el cáncer hacen que las proteínas KRAS estén siempre en estado “encendido”. Una vez que los científicos identificaron el papel del gen KRAS en el cáncer, se produjo una oleada de actividad entre las empresas farmacéuticas que esperaban desarrollar fármacos dirigidos contra las proteínas RAS.
Fracasaron estrepitosamente.
“Todo el mundo huía de la KRAS”, dijo Channing Der, un investigador pionero de la KRAS que ahora trabaja en la Universidad de Carolina del Norte. “Miembros muy destacados del campo argumentaron que esto es una idea descabellada, que esto es una locura”.
Kevan Shokat, científico de la Universidad de California en San Francisco, no estaba convencido. Se le ocurrió una idea: quizá la bola grasienta no era tan lisa e impenetrable como todos pensaban.
Pasó cinco años examinando 500 moléculas, hasta que por fin encontró una grieta en la proteína KRAS en la que encajaba una de sus moléculas. No llegó a convertirse en un fármaco, pero fue la primera señal de que quizá los detractores se equivocaban al pensar que la proteína KRAS era “intratable”.
Shokat publicó su histórico hallazgo en 2013. Su trabajo revitalizó el campo, y más tarde se unió a Revolution como cofundador académico y asesor.
Más o menos al mismo tiempo, Greg Verdine, científico de Harvard, creaba una empresa que buscaría formas creativas de atacar proteínas, incluida la KRAS. Se preguntaba si habría alguna molécula en la naturaleza que pudiera sortear los innumerables retos de adherirse a la proteína KRAS.
Resultó que la naturaleza había creado lo que él llamó pegamentos moleculares, que pueden unir dos proteínas que normalmente nunca se unirían entre sí. Su idea era diseñar a medida un pegamento molecular para desactivar la KRAS.
En la empresa que fundó, Warp Drive Bio, Verdine y su equipo desarrollaron una estrategia para adherir un fármaco a otra proteína de la célula, la ciclofilina, y luego utilizar la superficie combinada más grande para envolver a la KRAS y desactivarla.
Entonces el fármaco se alejaría y seguiría para atacar a otra proteína KRAS.
Juntas, las investigaciones de Shokat y Verdine demostraron que, después de todo, se podía vencer a la bola grasienta. En 2018, Revolution, una pequeña empresa que se había dedicado a los fármacos para combatir infecciones, adquirió Warp Drive y amplió su trabajo.
Los químicos de Revolution adoptaron un enfoque audaz para diseñar un compuesto, lo que sorprendió a los dirigentes de la empresa. Su fármaco atacó a las proteínas KRAS cuando estaban “encendidas”, tanto en células sanas como cancerosas, y cambió su estado de “encendido” a “apagado”. Enfoques similares en experimentos con animales habían matado a ratones.
“Eso nos puso nerviosos desde el principio”, dijo Mark Goldsmith, director ejecutivo de Revolution. “Pero empezamos a reducir tumores en animales y vimos que los animales parecían estar bien”.
En 2022, Revolution se sintió lo bastante segura como para empezar a administrar pequeñas dosis del fármaco a los primeros pacientes en un estudio de seguridad. “Empezamos a ver que los tumores se reducían y que los efectos secundarios eran manejables”, dijo Goldsmith.
Hace unos años, en una reunión médica, Anirban Maitra, director del Centro Oncológico Perlmutter de la NYU Langone Health, escuchó una presentación de datos sobre pacientes que recibieron daraxonrasib en un ensayo clínico inicial.
Le asombró que un fármaco que bloquea la KRAS tanto en las células cancerosas como en las normales no perjudicara a los pacientes dañando su tejido sano.
“¿Cómo es posible?”, recordó haber pensado. “¿Cómo es que estos pacientes no mueren?”.
El fármaco de Revolution había conseguido alcanzar un delicado equilibrio, pues devastaba las células cancerosas al tiempo que preservaba la mayor parte de las normales.
‘Una vida bastante buena’
En otoño de 2023, Rhea Caras, abogada jubilada en Palos Verdes Estates, California, recibió un aviso de su oncólogo: pronto volaría a Europa para asistir a un congreso médico. Estaba entusiasmado con los primeros datos que presentarían unos investigadores sobre un fármaco experimental prometedor.
A principios de ese año, a Caras le habían diagnosticado un cáncer de páncreas metastásico y le habían dicho que probablemente le quedaban solo unos meses de vida. Cuando su médico le habló del fármaco experimental, ya había probado una primera quimioterapia agotadora y buscaba su siguiente tratamiento.
Caras no tardó en unirse a un ensayo de daraxonrasib en fase intermedia. Más de dos años después, sigue tomando las pastillas todos los días.
Ahora, con 67 años, habitualmente tiene que lidiar con efectos secundarios como fatiga, náuseas y problemas digestivos. Pero su cáncer se ha reducido. El mes que viene tiene previsto viajar a Hawái con su familia.
“Estoy segura de que no estaría viva si no fuera por este medicamento”, dijo. “Llevo una vida bastante buena, y no me lo esperaba”.
Caras dijo que no sabía durante cuánto tiempo le seguiría haciendo efecto el fármaco, pero que ahora pensaba en los años venideros. “Creo que podría morir de otra cosa”, dijo.
Para los científicos que fueron pioneros en la investigación sobre la KRAS, el estallido de entusiasmo lleva mucho tiempo gestándose.
En 1982, Robert Weinberg, científico del MIT, hizo uno de los descubrimientos fundamentales sobre cómo los genes RAS alimentan algunos cánceres. En una entrevista este mes, Weinberg, que ahora tiene 83 años, se maravilló de que los pacientes hubieran tardado 44 años en beneficiarse de su trabajo, y de haber vivido lo suficiente para verlo.
“Habría estado bien que el Señor nos enviara algo más fácil de medicar”, dijo. “Pero resultó que no fue así”.
Gina Kolata escribe sobre enfermedades y tratamientos, cómo se descubren y prueban los tratamientos y cómo afectan a las personas.
Rebecca Robbins es una reportera que cubre a la industria farmacéutica. Desde 2015 investiga temas de salud y medicina.
La seguridad en torno a la histórica plaza de Tiananmen de Pekín se ha incrementado desde hace días y en las redes sociales circulan rumores sobre un desfile especial o un gran evento coreografiado.
Los preparativos comenzaron en un abrir y cerrar de ojos. China parece dispuesta a montar un espectáculo para el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, que llega a Pekín este miércoles.
El viaje, que termina el viernes, incluirá conversaciones, un banquete y una visita al Templo del Cielo, un complejo de templos imperiales donde los emperadores rezaban para pedir una buena cosecha.
Y tanto Trump como el presidente de China, Xi Jinping, esperan que la visita dé sus frutos.
Esta cumbre entre los dos líderes más poderosos del mundo va a ser uno de los encuentros más importantes de los últimos años.
Durante meses, las relaciones entre Estados Unidos y China han sido una prioridad menor para Trump.
El mandatario estadounidense se ha centrado en la guerra con Irán, las operaciones militares en el hemisferio occidental y las preocupaciones nacionales. Pero todo eso cambia esta semana.
El futuro del comercio mundial, las crecientes tensiones en Taiwán y la competencia en tecnologías avanzadas están en juego.
Desde el punto de vista económico, la guerra comercial con Estados Unidos y el conflicto en Irán pueden ser malas noticias para Xi, pero desde el punto de vista ideológico y político son un regalo y sentirá que tiene una posición sólida.
Esta visita podría sentar las bases para una futura cooperación, o conflicto, en los próximos años.
La influencia de China sobre Irán
China trata de intervenir discretamente como pacificadora, ahora que el conflicto en Irán está en su tercer mes. Pekín se ha unido a Pakistán como mediador en la guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán.
Las autoridades de Pekín e Islamabad presentaron en marzo un plan de cinco puntos con el objetivo de lograr un alto el fuego y reabrir el estrecho de Ormuz.
Y tras bastidores, las autoridades chinas empujan con delicadeza a sus homólogos iraníes hacia la mesa de negociaciones.
A pesar de su constante demostración de fuerza, no cabe duda de que China está ansiosa de poner fin a esta guerra.
La economía del país ya lidia con un crecimiento más lento y un mayor desempleo.
El aumento de los precios del petróleo elevó el costo de los artículos fabricados con productos petroquímicos, desde textiles hasta plásticos.
Para algunos productores de China, los costos han subido un 20%.
China tiene unas reservas de petróleo envidiables y su liderazgo en el sector de las energías renovables y los autos eléctricos la ha protegido de los peores efectos de la crisis energética.
Pero la guerra perjudica a una economía china estancada, que depende en gran medida de las exportaciones.
No obstante, si China se decide a intervenir y ayudar a Estados Unidos, querrá algo a cambio.
La visita del ministro de Relaciones Exteriores iraní, Abbas Araghchi, a Pekín la semana pasada parecía diseñada para mostrar el tipo de dominio e influencia que China tiene en Medio Oriente.
Estados Unidos observaba de cerca.
“Espero que los chinos le digan [a Araghchi] lo que necesita oír”, dijo el secretario de Estado de EE.UU., Marco Rubio. “Y esto es que lo que Irán está haciendo en el estrecho los aísla a nivel mundial, que son ‘los malos’ en esto”.
Una valla publicitaria en Teherán muestra el estrecho de Ormuz como una mordaza cosida en la boca de Trump.
Estados Unidos también ha intentado convencer a China de que no bloquee una nueva resolución del Consejo de Seguridad de la ONU para condenar los ataques de Irán contra los barcos que intentan cruzar Ormuz, después de que Pekín y Rusia vetaran una propuesta anterior.
“Creo que si queremos que Irán vuelva a la mesa de negociaciones de manera duradera, Estados Unidos reconoce que China va a desempeñar algún papel”, señala Ali Wyne, asesor principal de investigación y promoción de las relaciones entre Estados Unidos y China en el International Crisis Group.
A Trump, por su parte, no parece importarle la estrecha relación de China con Teherán.
Si bien Estados Unidos sancionó recientemente a una refinería con sede en China por transportar petróleo iraní, la semana pasada el presidente restó importancia al apoyo chino a Irán durante el conflicto.
“Es lo que es, ¿verdad?”, le dijo a un periodista estadounidense. “Nosotros también hacemos cosas en contra de ellos”.
Los precios del petróleo afectan significativamente a las exportaciones chinas y la producción textil.
El futuro de Taiwán
El gobierno de Trump ha enviado señales contradictorias sobre Taiwán.
En diciembre pasado, Estados Unidos anunció un acuerdo de venta de armas con Taiwán por valor de US$11.000 millones, lo cual enfureció al gobierno chino.
Sin embargo, Trump restó importancia a la voluntad de Estados Unidos de defender a Taiwán, que China reclama como su propio territorio.
“Él considera que es parte de China”, dijo Trump en referencia a Xi, “eso depende de él, de lo que vaya a hacer”.
También dijo que Taiwán no reembolsa adecuadamente a Estados Unidos por sus garantías de seguridad. “No nos da nada”, añadió.
El año pasado, Trump impuso un arancel del 15% a Taiwán y lo acusó de robar la fabricación de semiconductores de EE.UU.
La semana pasada, Rubio dijo que Taiwán será un tema de conversación durante la visita, aunque el objetivo será garantizar que el asunto no se convierta en una fuente de nuevas tensiones entre las dos superpotencias.
“No necesitamos que ocurra ningún evento desestabilizador en lo que respecta a Taiwán ni a ningún otro lugar del Indo-Pacífico”, afirmó el secretario de Estado.
“Y creo que eso redunda en beneficio mutuo tanto de Estados Unidos como de los chinos”.
Por su parte, China ha señalado que Taiwán es una prioridad en estas conversaciones.
Taiwán depende del apoyo militar de Estados Unidos.
Durante una conversación con Rubio la semana pasada, el ministro de Relaciones Exteriores chino, Wang Yi, dijo que espera que Estados Unidos tome “las decisiones correctas”.
Pekín ha estado aumentando su presión militar al enviar aviones de guerra y buques de guerra a Taiwán casi a diario.
Algunos analistas creen que las autoridades chinas podrían estar presionando para que se cambie el vocabulario con respecto a Taiwán, que fue cuidadosamente definido en 1982.
La política declarada recientemente por Washington es que actualmente no apoya la independencia de Taiwán. ¿Podría Pekín abogar por un lenguaje más fuerte, como “Estados Unidos se opone a la independencia de Taiwán”?
“Simplemente no creo que el presidente Xi haga eso”, opina John Delury, investigador principal del Centro de Relaciones entre Estados Unidos y China de la Sociedad Asiática.
“Incluso si Trump dice algo que parezca una capitulación ante Taiwán, porque no es tan cuidadoso con el uso del lenguaje, los chinos saben que no hay que darle mucha importancia, porque puede revertirlo con un post de Truth Social una semana después”.
Conversaciones comerciales fundamentales
Durante gran parte de 2025, Estados Unidos y China parecieron estar al borde de una nueva guerra comercial, que podría sacudir los cimientos de la economía mundial.
Trump aumentó y redujo en repetidas ocasiones los aranceles al principal socio comercial de Estados Unidos, llegando en ocasiones a tasas superiores al 100%.
En respuesta, China restringió las exportaciones de minerales de tierras raras a Estados Unidos y su compra de productos agrícolas estadounidenses, lo que afectó a los agricultores de los principales estados que votaron por Trump.
La tensión bajó considerablemente desde que Trump y Xi se reunieron cara a cara en Corea del Sur en octubre pasado.
El fallo de febrero de la Corte Suprema de EE.UU. que restringe el poder unilateral del presidente para imponer aranceles también ayudó a aplacar los instintos comerciales más volubles de Trump.
Sin embargo, Trump y Xi todavía tendrán mucho de qué hablar durante su cumbre en Pekín.
El líder de EE.UU. presionará para aumentar las compras chinas de productos agrícolas estadounidenses.
No cabe duda de que China presionará a Estados Unidos para que abandone una investigación comercial recientemente anunciada sobre prácticas de negocio desleales, que daría a Trump la posibilidad de volver a imponer aranceles más altos a los productos chinos.
Esto será difícil para la parte estadounidense.
“Podría resultar difícil para Estados Unidos abandonar las investigaciones sobre todas las prácticas comerciales desleales de China, dado lo generalizadas y distorsionadoras que siguen siendo”, explica Michael O’Hanlan, titular de la cátedra Phil Knight de Defensa y Estrategia del Brookings Institute, un centro de estudios con sede en Washington.
La administración Trump también está invitando a los directores ejecutivos de Nvidia, Apple, Exxon, Boeing y otras grandes empresas a que lo acompañen en esta visita, según Reuters.
Si bien China ya no depende tanto de Estados Unidos para comerciar como lo hacía durante el primer mandato de Trump como presidente, Xi querrá que esta reunión vaya bien, ya que China necesita estabilidad en la economía mundial.
Ahora es el principal socio comercial de más de 120 países, pero Xi sabrá que no puede mostrarse demasiado confiado durante la visita de Trump.
“Mientras la visita se desarrolle sin contratiempos y Trump concluya que fue tratado con respeto, la inquietante calma que reina en la relación bilateral perdurará”, dice Ryan Hass, director del Centro de China John L. Thornton del Brookings Institute
“Si, por el contrario, Trump se marcha sintiéndose irrespetado o menospreciado, entonces podría cambiar de opinión”.
La diplomacia basada en tencología será una parte fundamental de las conversaciones.
El futuro de la IA
China está en una carrera por ser dueña del futuro. Está invirtiendo mucho en robots humanoides y de inteligencia artificial. Estas son parte de lo que Xi describe como “nuevas fuerzas productivas” y espera que impulsen la economía de China.
Sin embargo, muchos responsables políticos estadounidenses creen que la política oficial china consiste en cooptar o robar directamente la tecnología estadounidense para hacer avanzar sus industrias nacionales.
Esto ha llevado a restringir la exportación de los microprocesadores más modernos, por ejemplo, a pesar de las objeciones de los fabricantes estadounidenses.
La resolución exitosa de la espinosa cuestión de la propiedad y control de China sobre la popular aplicación de redes sociales TikTok supuso un raro final feliz para las interacciones entre Estados Unidos y China en materia de tecnología, que con frecuencia están plagadas de acusaciones y sospechas.
Esta dinámica se refleja en la carrera por desarrollar sistemas de inteligencia artificial, quizás el nuevo desarrollo tecnológico clave de los tiempos modernos.
La cuestión se complica por las acusaciones estadounidenses de que empresas chinas como DeepSeek están robando la inteligencia artificial estadounidense.
“Está surgiendo el primer capítulo de la guerra fría de la IA”, indica Yingyi Ma, del Centro de China John L Thornton del Instituto Brookings.
“La Casa Blanca acusó a China de robar modelos estadounidenses de inteligencia artificial a ‘escala industrial’, mientras que, según se informa, Pekín tomó medidas para impedir que Meta adquiriera Manus, una empresa emergente de IA fundada en China que ahora tiene su sede en Singapur”, explica Thornton.
“El debate más profundo no es quién copia el modelo de quién, sino quién tiene talento para crear la próxima generación de IA de vanguardia”.
Los robots de artes marciales se han utilizado con gran eficacia para mostrar la tecnología china.
Los robots chinos son capaces de montar un espectáculo, hacer movimientos de kung-fu y correr más rápido que los humanos durante una maratón en Pekín.
Sin embargo, si bien las empresas chinas parecen ser expertas en construir los cuerpos de estos robots, muchas siguen trabajando en la programación de los cerebros de sus nuevas creaciones.
Para construir los mejores, las empresas chinas necesitan chips informáticos de alta gama, y esos chips provienen de Estados Unidos.
Aquí es donde Pekín podría utilizar su influencia sobre las tierras raras, un sector fundamental que Trump, sin duda, codicia.
China procesa alrededor del 90% de los minerales de tierras raras del mundo, que son esenciales para toda la tecnología moderna, desde los teléfonos inteligentes hasta los parques eólicos y los motores a reacción.
Por lo tanto, es posible que merezca la pena alcanzar un acuerdo.
Estados Unidos puede quedarse con tierras raras chinas a cambio de chips de alta gama. Esto es una suerte de estrecho de Ormuz de China: puede detener el suministro en cualquier momento.
Trump y Xi tienen muchos temas de conversación durante un viaje corto.
A pesar de todo el terreno político que ambas partes deben cubrir, la visita de Trump será una gira vertiginosa, con reuniones y eventos programados para el jueves y el viernes.
Puede que no haya mucho tiempo para que los dos líderes lleguen a acuerdos sustanciales, pero incluso un encuentro tan breve podría sentar las bases para las negociaciones y las relaciones entre las dos superpotencias en los próximos años.
Crédito de imagen de portada: Getty
Este artículo fue escrito originalmente en inglés y usamos una herramienta de inteligencia artificial para traducirlo. Un periodista de la BBC revisó el texto antes de su publicación. Más información sobre cómo usamos IA.
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La medida, aplicada a los colonos por la violencia contra los palestinos, podría ser el comienzo de una nueva era en la que Europa será más severa con Israel.
El lunes, los ministros de Asuntos Exteriores de la Unión Europea acordaron imponer sanciones a los colonos israelíes acusados de ataques violentos contra palestinos, y así poner fin a meses de estancamiento político en torno a tal medida.
La acción llega después de meses de retraso provocado por Hungría, y envía una señal clara. La derrota de Viktor Orbán, ex primer ministro húngaro, podría ser el comienzo de una nueva era en la que Europa será más severa con Israel.
Bajo el gobierno de Orbán, Hungría había bloqueado las medidas durante meses. Pero tras la toma de posesión de Péter Magyar como primer ministro húngaro este fin de semana, la dinámica de la toma de decisiones de la Unión Europea ha cambiado. El gobierno de Magyar ha sugerido que no bloqueará paquetes de sanciones que, por lo demás, cuentan con un amplio apoyo.
“Los ministros de Asuntos Exteriores de la UE acaban de dar luz verde a sancionar a los colonos israelíes por la violencia contra los palestinos”, dijo Kaja Kallas, la principal diplomática de la Unión Europea, en una publicación en las redes sociales el lunes por la tarde en Bruselas, sin ofrecer más detalles sobre quién estaría sujeto a dichas medidas. “Ya era hora de que pasáramos del punto muerto al cumplimiento. El extremismo y la violencia acarrean consecuencias”.
Kallas dijo que también habría nuevas sanciones contra “figuras destacadas de Hamás”, sin ofrecer más detalles. Las sanciones individuales suelen tener repercusiones en los viajes y el sistema bancario.
Se espera que se sancione a cuatro organizaciones israelíes y a tres individuos por la violencia de los colonos, según dos funcionarios europeos, que hablaron bajo condición de anonimato para discutir datos que aún no son públicos. Se espera que otros 10 individuos de Hamás, el grupo militante islamista, sean sancionados, dijeron los dos funcionarios.
“Israel rechaza firmemente la decisión de imponer sanciones a ciudadanos y organizaciones israelíes”, publicó Gideon Sa’ar, ministro de Asuntos Exteriores de Israel, en las redes sociales después del anuncio de la noticia. “El intento de imponer opiniones políticas mediante sanciones es inaceptable y no tendrá éxito”.
La aprobación de las sanciones se produjo en una reunión de ministros de Asuntos Exteriores de los 27 países de la Unión Europea, celebrada el lunes en Bruselas. Ahora se elaborarán los detalles técnicos de la imposición de las sanciones.
“Estas sanciones significan que se prohibirá la entrada en Europa a las personas sobre las que se haya elaborado un expediente que demuestre que han cometido actos de violencia de este tipo, y también se podrán congelar sus activos en Europa”, declaró a la prensa Tom Berendsen, ministro de Asuntos Exteriores de los Países Bajos, tras la reunión.
Después de años de violencia, en las últimas semanas los colonos extremistas israelíes han intensificado sus ataques contra los palestinos de toda Cisjordania ocupada por Israel. Su intimidación está dejando aldeas deshabitadas y a los palestinos viviendo con miedo a sufrir agresiones sexuales, robos e incluso tiroteos mortales.
Pero mientras la Unión Europea adopta una postura más dura hacia estos colonos, siguen estancadas las medidas más amplias relacionadas con Israel que se han estado debatiendo. En particular, algunas naciones europeas han presionado para que el bloque suspenda su acuerdo comercial favorable con Israel.
Helen McEntee, ministra irlandesa de Asuntos Exteriores y Comercio, dijo antes de la reunión del lunes: “Es absolutamente esencial, dada la grave situación humanitaria que sigue existiendo en Gaza, pero también el continuo aumento de la violencia de los colonos en Cisjordania, que tomemos decisiones aquí y que la UE actúe”.
Sin embargo, una medida tan radical carece de consenso.
“Es cierto que muchos Estados miembro quieren más y también hay muchos Estados miembro que no quieren más”, dijo Kallas durante una rueda de prensa posterior a la reunión. “Así que aquí es donde estamos”.
Por limitada que sea, la medida del lunes de sancionar a los colonos israelíes pone a la Unión Europea en contraste con Estados Unidos, que mantiene una alineación más firme con Israel. Pero los sondeos sugieren que la opinión pública estadounidense también se está deteriorando por la situación en Gaza y la guerra con Irán.
Jeanna Smialek es la jefa de la corresponsalía del Times en Bruselas.
Aaron Boxerman es reportero del Times y cubre Israel y Gaza. Radica en Jerusalén.
Koba Ryckewaertes reportera e investigadora para el Times y radica en Bruselas.
Mientras hogares alrededor del mundo contabilizan el costo de la guerra de Estados Unidos, Israel e Irán, algunas empresas están en cambio contando sus extraordinarias ganancias.
La incertidumbre generada por el conflicto y el cierre efectivo del estrecho de Ormuz por Irán están haciendo subir el costo de vida y golpeando los presupuestos de compañías, familias y gobiernos.
Sin embargo, mientras algunos han sido llevados al borde del abismo, otros, cuyas transacciones son más rentables durante una guerra o se benefician de los precios volátiles de la energía, han registrado ingresos récord.
Estos con algunos de los sectores y compañías que están ganando miles de millones mientras continúa el conflicto en Medio Oriente.
1. Petróleo y gas
El mayor impacto económico de la guerra hasta ahora ha sido un aumento en los precios de energía. Aproximadamente una quinta parte del petróleo y gas del mundo se transporta a través del estrecho de Ormuz, pero esos cargamentos se han frenado en seco efectivamente desde finales de febrero.
El resultado ha sido un frenético sube y baja del mercado energético, en beneficio de algunas de las empresas de hidrocarburos más grandes del mundo.
Los principales favorecidos han sido la gigantes petrolíferas europeas, que tienen divisiones de trading [dedicadas a la compra y venta fisica del petróleo, pero también a operaciones en los mercados financieros y de futuros, entre otras cosas], por lo que han podido beneficiarse de los movimientos bruscos incrementando sus ganancias.
BP (British Petroleum) más que duplicó sus ingresos para el primer trimestre del año a US$3.200 millones, tras lo que llamó un desempeño “excepcional” de su división de trading.
La multinacional Shell también superó las expectativas de los analistas cuando reportó un aumento de sus ingresos en el primer semestre hasta alcanzar los US$6.920 millones.
Otra enorme empresa internacional, TotalEnergies, vio un salto en sus ingresos de casi un tercio, hasta US$5.400 millones en el primer trimestre de 2026, impulsados por la volatilidad en los mercados de crudo y energía.
Por su parte, las gigantes estadounidenses ExxonMobil y Chevron vieron sus ganancias caer comparadas con el mismo período el año pasado, debido a la perturbación en el suministro de Medio Oriente, pero ambas empresas sobrepasaron los pronósticos de los analistas y esperan que sus ingresos crezcan más a medida que pase el año, con el precio del crudo todavía significativamente más alto que cuando empezó la guerra.
2. Los grandes bancos
Algunos de los mayores bancos también han visto un incremento de ganancias durante la guerra en Irán.
La división bursátil de JP Morgan registró entradas récord de US$11.600 millones en los primeros tres meses de 2026, ayudando al banco alcanzar la segunda ganancia trimestral más grande de su historia.
En todos los bancos que forman parte de los llamados “Seis Grandes” en EE.UU. -que incluyen Bank of America, Morgan Stanley, Citigroup, Goldman Sachs y Wells Fargo, así como JP Morgan- los ingresos subieron sustancialmente en el primer trimestre del año.
En general, los bancos reportaron US$47.700 millones en ganancias en los primeros tres meses de 2026.
“Grandes volúmenes de transacciones han beneficiado a los bancos de inversión, en particular Morgan Stanley y Goldman Sachs”, expresó Susannah Streeter, jefe de estrategia de inversión de Wealth Club.
Morgan Stanley es una multinacional financiera estadounidense que desarrolla su actividad como banco de inversión y agente de bolsa.
Los principales prestamistas de Wall Street han recibido un empujón por el auge en la demanda de transacciones, con los inversionistas apresurándose a deshacerse de las acciones y bonos más riesgosos y meter su dinero en bienes que consideran más seguros. Los volúmenes de las transacciones también se han elevado debido a los inversionistas que buscan capitalizar la volatilidad de los mercados financieros.
Streeter añadió: “La volatilidad desatada por la guerra ha generado un auge en las transacciones, a medida que algunos inversionistas vendieron acciones por temor a una escalada (de la guerra), mientras que otros compraron en la caída, ayudando a impulsar una tendencia de recuperación”.
3. Defensa
Uno de los beneficiados más inmediatos en cualquier conflicto es el sector de defensa, según Emily Sawicz, analista senior de la consultora británica RSM UK.
“El conflicto ha reforzado las brechas en la capacidad de defensa aérea, acelerado la inversión en defensa de misiles, sistemas de contraataque con drones y equipo militar a través de Europa y EE.UU.”, señaló a la BBC.
Además de resaltar la importancia de las firmas de defensa, la guerra crea la necesidad de los gobierno de reponer su arsenal de armas, impulsando la demanda.
BAE Systems, que fabrica productos que incluyen componentes para los aviones caza F35, informó en una actualización de transacciones el jueves que espera un crecimiento en las ventas y las ganancias este año.
Indicó que las crecientes “amenazas de seguridad” alrededor del mundo estaban incrementando el gasto en defensa de los gobiernos, que a su vez ha creado un “trasfondo de apoyo” para la compañía.
La frabricante de productos de defensa militar BAE Systems espera un crecimiento en las ventas y las ganancias este año.
Lockheed Martin, Boeing y Northrop Grumman, tres de los mayores contratistas de defensa del mundo, han reportado cada uno órdenes pendientes récord al final del primer trimestre de 2026.
Pero las acciones de las firmas de defensa, que han subido agudamente en años recientes, han caído desde mediados de marzo, ante los temores de que el sector esté sobrevaluado.
4. Las renovables
El conflicto también ha resaltado la necesidad de la diversificación alejada de la dependencia de los combustibles fósiles, dijo Streeter.
Esto ha “sobrealimentado el interés en el sector de renovables”, aún en EE.UU., expresó, donde el gobierno de Trump ha popularizado el eslogan “drill, baby, dril” (“perfora, chico, perfora”) alentando un mayor consumo de combustibles fósiles.
Streeter dijo que la guerra ha llevado a que la inversión en las renovables se vea como cada vez más importante para la estabilidad y resiliencia contra los shocks bursátiles.
Una firma que ha recibido un impulso es NextEra Energy, con sede en Florida, que registró un auge de 17% en lo que va del año a medida que los inversionistas se suman a su misión.
El gran interés en las energías renovables ha impulsado el crecimiento de empresas eólicas y de paneles solares.
Los gigantes daneses de la energía eólica Vestas y Orsted también reportaron ganancias crecientes, resaltando cómo los efectos colaterales de la guerra en Irán también están impulsando a las compañías de energía renovable.
En Reino Unido, Octopus Energy recientemente confirmó a la BBC que la guerra había causado un “enorme sacudón” en las ventas de paneles solares y bombas aerotérmicas de calor, con la venta de los primeros subiendo en 50% desde finales de febrero.
La subida en los precios de la gasolina también impulsaron la demanda de vehículos eléctricos, para el beneficio principal de los fabricantes en China.
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Eileen Wang renunció a la alcaldía de Arcadia, una ciudad al noroeste de Los Ángeles.
Una alcaldesa de una ciudad del sur de California, en Estados Unidos, renunció al cargo después de que el Departamento de Justicia la acusara de actuar como agente secreta de China.
Eileen Wang, de 58 años y alcaldesa de Arcadia, aceptó declararse culpable y podría enfrentar una pena de hasta 10 años de prisión.
Sus abogados, Jason Liang y Brian Sun, declararon en un comunicado en su nombre que “ella se disculpa y lamenta los errores que ha cometido en su vida personal”.
Tras la declaratoria, el ayuntamiento de Arcadia -una ciudad del área metropolitana de Los Ángeles- informó de que Wang dimitió de su cargo el lunes.
“Este acuerdo de declaración de culpabilidad es el último éxito en nuestra determinación por defender la patria frente a los esfuerzos de China por corromper nuestras instituciones”, dijo el primer fiscal adjunto de EE.UU., Bill Essayli.
“Las personas de nuestro país que, de forma encubierta, siguen las órdenes de gobiernos extranjeros, socavan nuestra democracia”, añadió.
¿De qué la acusan?
Según el Departamento de Justicia, Wang está acusada de seguir instrucciones de funcionarios chinos, compartiendo artículos favorables sobre el gobierno de Pekín sin informar a las autoridades en EE.UU., tal y como exige la ley.
La mujer habría colaborado con Yaoning “Mike” Sun, de 65 años, en la gestión de US News Center, un sitio web que se presentaba como fuente de noticias para los chino-estadounidenses residentes en Arcadia.
Un ejemplo utilizado por el Departamento de Justicia señala que un funcionario del gobierno chino envió a Wang artículos de noticias redactados previamente a través de la aplicación de mensajería cifrada WeChat.
Poco después de recibir el enlace, Wang lo compartió en US News Center y siguió la comunicación con ese funcionario chino, según el Departamento de Justicia.
Wang declaró que acepta la responsabilidad por sus “errores personales del pasado”, según afirmaron sus abogados en el comunicado. “Su amor y devoción por la comunidad de Arcadia no han cambiado ni han flaqueado”, añade el comunicado.
Según los registros públicos, “Mike” Sun anteriormente había estado comprometido con Wang, con quien trabajó en su campaña electoral como tesorero.
La mujer fue elegida en noviembre de 2022 para el Ayuntamiento de Arcadia , un órgano de gobierno compuesto por cinco miembros en el que cada uno asume el cargo de alcalde de forma rotatoria.
En esa localidad la población china-estadounidense alcanza el 60% y cuenta con numerosos negocios y asociaciones de la comunidad asiática.
En la página web de la ciudad de Arcadia, Dominic Lazzaretto, administrador municipal, declaró: “Las acusaciones en el centro de este caso, según las cuales un gobierno extranjero intentó ejercer influencia sobre una funcionaria electa local, son profundamente preocupantes. Nos las tomamos muy en serio”.
“Queremos dejar claro que esta investigación se refiere a conductas individuales, y que los cargos se refieren a conductas que cesaron después de que la señora Wang tomara posesión de su cargo en diciembre de 2022. Tras una revisión interna, podemos confirmar que no se vieron afectados los fondos, el personal ni los procesos de toma de decisiones de la ciudad”, concluyó.
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Las nuevas leyes israelíes que permiten la pena de muerte para palestinos condenados han generado protestas en Gaza y Cisjordania.
El Parlamento de Israel aprobó una nueva ley que impone la pena de muerte y permite realizar juicios públicos contra aquellos que participaron en los ataques sin precedentes liderados por Hamás en territorio israelí el 7 de octubre de 2023.
La legislación, promovida conjuntamente por el gobierno y políticos de la oposición, fue aprobada en la Knesset (Parlamento israelí) por 93 votos contra 0, con 27 abstenciones o ausencias de los legisladores.
“Que todos puedan ver cómo las víctimas y sus familias miran directamente a los ojos de esos asesinos, violadores y secuestradores”, expresó Yulia Malinovsky, copatrocinadora del proyecto de ley, en una rueda de prensa anterior a la votación.
El 7 de octubre de 2023 fue el día más mortífero en la historia de Israel. Combatientes comandados por Hamás se infiltraron desde Gaza hasta el sur del país, donde mataron a más de 1.200 personas, la mayoría civiles. Otras 251 fueron secuestradas y mantenidas en cautiverio en la Franja, entre ellos hombres, mujeres, niños y también personas extranjeras.
La respuesta israelí a este ataque desató la guerra más violenta y mortal hasta la fecha en Gaza, en la que han muerto al menos 72.740 personas, en su mayoría niños, mujeres y ancianos, según el Ministerio de Sanidad de la Franja.
¿Qué contempla la nueva ley?
En marzo, la Knesset aprobó la Ley de Pena de Muerte a Terroristas, dirigida a los palestinos condenados por ofensas terroristas, pero esta no aplica retroactivamente. Eso significó la creación de una legislación separada para lidiar con los supuestos implicados en el asalto de octubre de 2023.
La ley original, aprobada por el Knesset el 30 de marzo, no era retroactiva.
La nueva ley crea un marco legal especial para enjuiciar a los acusados de estar directamente involucrados en los ataques, incluyendo los miembros de la unidad de fuerzas especiales Nukhba de las Brigadas al-Qassam, el ala militar de Hamás, que fueron capturados en Israel.
Se espera que enfrenten cargos desde terrorismo y asesinato hasta violencia sexual y genocidio, todos punibles con la pena de muerte. Serán enjuiciados frente a un tribunal militar especial en Jerusalén con reglas diferentes a las de un juicio penal.
Críticas a los procesos judiales
Aunque el tribunal militar ajustará algunas de las normas de procedimiento y presentación de pruebas, los promotores de la nueva ley arguyen que eso no afectará significativamente la imparcialidad del juicio.
Sin embargo, grupos de derechos humanos lo disputan, señalando que los procedimientos existentes están diseñados para proteger los derechos de los acusados. También critican que algunas audiencias se realizarán sin la presencia física de los acusados.
“Los miembros de la coalición de gobierno han dejado claro que esperan ejecuciones masivas como resultado de este tribunal que han montado”, expresó Sari Bashi, directora ejecutiva del Comité Público contra la Tortura en Israel.
“Sabemos que los palestinos presos bajo sospecha de participar en los crímenes de octubre 7 han sido torturados de manera amplia y sistemática. Mi preocupación es que van a ser condenados y hasta ejecutados en base a confesiones obtenidas bajo tortura”.
Bashi reconoce que los responsables de los ataques deben rendir cuentas, pero que “merecen un juicio justo, y la pena de muerte nunca debería estar sobre la mesa”.
Israel celebró funerales públicos para los rehenes cuyos cuerpos fueron devueltos tras la entrada en vigor del alto el fuego entre Israel y Hamás en octubre.
¿Cuántos acusados hay?
En la actualidad, el Servicio de Prisiones de Israel tiene retenidos a 1.283 denominados combatientes ilegales, sin acusaciones formales en su contra. La gran mayoría son de Gaza.
También hay un pequeño número de gazatíes que se cree que están en manos del ejército israelí, y se reporta que entre 300 y 400 gazatíes acusados penalmente están presos bajo sospecha de participar en los ataques del 7 de octubre.
Muchos en Gaza todavía siguen buscando información sobre familiares que se sabe o se cree que cruzaron la frontera hacia Israel durante los ataques o que fueron detenidos después.
Unas cuantas decenas de personas protestaron contra la nueva ley de pena de muerte frente a las oficinas centrales del Comité Internacional de la Cruz Roja en la Ciudad de Gaza, el lunes.
Entre ellos se encontraba el hermano del desaparecido camarógrafo Haitham al Wahad, visto por última vez cuando cubría los eventos del 7 de octubre en le cruce de Erez entre Gaza e Israel.
“Esta ley es cruel, es una ley que trata de quitarnos la esperanza de la que hemos vivido”, expresó Hisham al Wahad. “Como familias de los prisioneros y familias de los desaparecidos hacemos un llamado a los Estados y la opinión pública, internacional, árabe e islámica, a que tomen acción para parar esta ley”, agregó.
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Alejandro, un bebé prematuro nacido en el hospital materno Eusebio Hernández Pérez de La Habana, pesaba solo un kilo cuando lo conocimos en abril. Lo observamos mientras estaba en una incubadora, una de las pocas del edificio cuyos delicados componentes electrónicos no habían resultado dañados por las variaciones de voltaje que siguen a los apagones nacionales. Las amplias sanciones impuestas por Estados Unidos hacen casi imposible importar piezas de repuesto para las demás incubadoras averiadas.
Mientras recorríamos el hospital, vimos a mujeres en los últimos días de su embarazo subiendo con dificultad los tramos de escaleras porque los ascensores no funcionan sin electricidad. El personal del hospital se esfuerza por llegar al trabajo sin combustible en sus coches. Durante los apagones, los médicos a veces tienen que bombear manualmente los ventiladores para mantener con vida a los bebés. Dicen que el hospital ha logrado evitar un aumento de la mortalidad infantil en los últimos meses, pero otros centros del país no han tenido tanta suerte. De 2018 a 2025, a medida que las sanciones estadounidenses se volvían más severas, la tasa de mortalidad infantil de Cuba, que antes era bastante baja, se disparó un 148 por ciento.
Como miembros de la Comisión de Asuntos Exteriores de la Cámara de Representantes, pasamos cinco días en Cuba en abril para comprender mejor las repercusiones humanitarias del bloqueo energético estadounidense contra la isla, que duró un mes. Salimos impresionados por los efectos inhumanos de la política, cuyo objetivo parece ser estrangular la economía hasta llevar al pueblo cubano a la ruina y dejar al país disponible, como dijo el presidente Donald Trump, para la “toma“.
Con la excepción de un petrolero ruso que transportaba petróleo para 10 o 14 días, los suministros de combustible a Cuba llevan bloqueados desde hace más de cuatro meses, ya que otros países temen que sus buques petroleros sean apresados en aguas abiertas por naves militares estadounidenses. Las humillaciones diarias derivadas de ello se han extendido por toda la sociedad cubana. Regresamos de nuestro viaje con la certeza de que, si el pueblo estadounidense conociera en toda su magnitud lo que realmente pasa en Cuba, exigiría el fin inmediato del bloqueo.
El bloqueo estadounidense de combustible a Cuba, que se suma al embargo más largo de la historia moderna de Estados Unidos, desafía las normas del derecho internacional que establecen la soberanía de los Estados, la no intervención en los asuntos internos y el derecho de los países a comerciar libremente. Equivale a un ataque económico a la infraestructura básica de Cuba, diseñado para infligir un castigo colectivo a la población civil al fabricar una crisis humanitaria en la que ya no se dispone de atención médica, agua corriente, agricultura ni transporte.
Durante nuestra visita, hablamos con un amplio abanico de ciudadanos cubanos: disidentes políticos, líderes religiosos, empresarios y miembros de organizaciones de la sociedad civil y grupos de ayuda humanitaria. También nos reunimos con familiares de presos políticos cubanos. En todas partes había acuerdo: el bloqueo estadounidense debe terminar y no debe producirse una invasión de Estados Unidos.
Pudimos ver de primera mano cómo los estadounidenses podrían beneficiarse de la normalización de las relaciones con Cuba en algunos aspectos clave. En otras circunstancias, Cuba sería un socio comercial natural de Estados Unidos. Varios secretarios de agricultura de estados rojos y azules han visitado la isla para explorar oportunidades de exportar productos agrícolas estadounidenses a Cuba, obstaculizadas únicamente por las propias restricciones financieras de Estados Unidos derivadas del embargo.
El sistema de salud cubano, durante décadas un modelo mundial de salud pública, ha producido importantes avances que podrían extenderse a los estadounidenses, incluidos tratamientos prometedores para el alzhéimer y el cáncer de pulmón. Y tanto Cuba como Estados Unidos podrían beneficiarse de un impulso del turismo. Cuando el presidente Barack Obama tomó medidas para normalizar las relaciones con Cuba, hoteles, restaurantes y tiendas florecieron por toda la isla e impulsaron la liberalización de la economía cubana y una incipiente sociedad civil independiente.
El gobierno cubano puede y debe hacer en lo interno para mejorar los derechos políticos y cívicos, incluido el fin de las detenciones arbitrarias y los malos tratos a los presos políticos, lo que transmitimos en nuestra reunión con el presidente Miguel Díaz-Canel. Pero ha dado algunos pasos importantes, como el anuncio de la liberación de 2010 presos en lo que el periódico estatal del país calificó de gesto “humanitario y soberano”. La decisión de Cuba de autorizar una investigación del FBI sobre un reciente tiroteo marítimo mortal en el que participaron cubanoestadounidenses fue otra muestra importante de transparencia y buena voluntad.
Muchos de los cambios económicos que el gobierno de Trump dijo que quería durante todo el bloqueo ya están en marcha. Hace poco, el gobierno permitió a los empresarios cubano-estadounidenses invertir en empresas privadas. Las pequeñas y medianas empresas representan ahora una gran parte de la economía y de la población activa.
Pero las reformas liberalizadoras no pueden contrarrestar una campaña deliberada de Estados Unidos para destruir la economía cubana. En las últimas semanas, Trump y el secretario de Estado, Marco Rubio, anunciaron nuevas y radicales sanciones contra la economía cubana, con el pretexto de que la isla representa una amenaza para la seguridad nacional estadounidense.
Estas medidas reiteraron que el mayor obstáculo para mejorar la vida cotidiana de los cubanos sigue siendo la obsoleta política de coacción económica y presión militar de Estados Unidos, propia de la época de la Guerra Fría, cuyo único resultado ha sido el aislamiento y el sufrimiento del pueblo cubano. Una mayor destrucción de Cuba, incluida la acción militar, solo conduciría a un mayor colapso económico y a que más cubanos huyeran de la isla.
Estados Unidos y Cuba pueden pasar página y entablar negociaciones reales si se basan en el respeto mutuo y tienen como objetivo beneficiar a los pueblos de ambos países. Esto es lo que creemos que está al alcance de la mano: una oportunidad real para niños como Alejandro y para la próxima generación de cubanos que merecen conocer la generosidad del pueblo estadounidense y vivir con esperanza en el futuro.
Pramila Jayapal, del séptimo distrito electoral de Washington, y Jonathan L. Jackson, del primer distrito electoral de Illinois, son demócratas en la Cámara de Representantes.
La multitud empezó a llegar a un centro comercial de las afueras de Bangkok sobre las 7 a. m. de un jueves reciente. Cientos de personas acudieron, la mayoría hombres. Estaban allí para sacar una tarjeta de un tarro.
Si sacaban una tarjeta negra, se iban a casa libres. Si sacaban una roja, se presentarían a las filas del ejército tailandés.
Patchaya Tharongphon, de 23 años, organizador independiente de eventos, estaba nervioso. “Tengo una hija de un año y medio”, dijo. “Me encantaría verla crecer, no estar fuera dos años”.
El ejército, junto con la monarquía, es una de las instituciones más poderosas de Tailandia. Su cúpula ha intervenido repetidamente en la política dando golpes de estado. La forma actual del servicio militar obligatorio para los hombres lleva décadas en vigor, y decenas de miles de reclutas son enrolados cada año.
Sin embargo, el servicio militar obligatorio sigue siendo uno de los temas que más dividen a Tailandia, a pesar del auge del nacionalismo tras la guerra con Camboya del año pasado. El martes, el Tribunal Constitucional de Tailandia tiene previsto pronunciarse en un caso muy examinado sobre la validez de la ley que regula el servicio militar obligatorio.
Una forma de eludir el servicio militar es que los chicos en edad de ir a la escuela preparatoria completen tres años de formación en defensa, que se imparte en centros especializados de difícil acceso para los estudiantes, sobre todo en las zonas rurales. La mayoría de los hombres cumplen los requisitos para ser llamados a filas cuando cumplen 21 años. Si su salud lo permite, pueden presentarse voluntarios o participar en un sorteo que se celebra todos los años en abril, antes del Año Nuevo tailandés.
En el centro comercial de las afueras de Bangkok, el Central Westgate de Nonthaburi, Patchaya y los demás hombres fueron pasando uno a uno para conocer su destino. Dentro del tarro había pequeños tubos que parecían pajitas, cada uno con una tarjeta. Después de cada sorteo, un funcionario sacaba la carta, lo que provocaba atronadores vítores o estremecedores gemidos de las familias reunidas al margen.
Patchaya sacó una tarjeta roja. Pasaría los dos próximos años en la Marina tailandesa.
“Si me va bien, puede que siga por este camino”, dijo. “Podría ver esto como una nueva oportunidad”. Su padre señaló que el trabajo estable conllevaba beneficios para su joven familia.
Aun así, muchos de quienes sacaron tarjeta roja estaban visiblemente decepcionados: uno se desplomó al suelo con desesperación dramática, mientras otros gritaban de frustración. Para muchos, significaba la interrupción forzosa de una carrera y la desaparición de un sueño. Muchos de los que acabaron con tarjeta negra alzaron los brazos en señal de triunfo.
Kraikitti Khawsumlee, de 21 años, tenía una exención de salud. Tenía un certificado que decía que su “identidad no coincidía con su género al nacer”, lo que significaba que las autoridades no lo veían como un varón.
Para obtener la exención, Kraikitti, que utiliza pronombres masculinos pero se identifica como mujer, dijo que había sido entrevistado por un trabajador social y un psiquiatra y que había respondido a más de 500 preguntas a lo largo de dos días.
Wuthichai Sonthana, de 23 años, se encontraba entre los voluntarios para el alistamiento, que acorta considerablemente el tiempo mínimo de servicio requerido. Para los graduados de bachillerato, el plazo se reduce a la mitad, de dos años a uno. Los titulados universitarios pueden servir solo seis meses.
“Prefiero enrolarme y salir de eso de una vez”, dijo Wuthichai. “Serán solo seis meses y luego podré seguir con mi vida”.
Las inscripciones de voluntarios han aumentado un 22 por ciento en el último año, hasta un total de casi 50.000 hombres, según el ejército. Una economía en desaceleración es una de las razones de este aumento. Un soldado conscripto gana aproximadamente 11.000 baht, unos 340 dólares, al mes, junto con comida, alojamiento y prestaciones médicas.
“Ambas cosas entraron en juego este año, el patriotismo y la economía”, dijo Analayo Korsakul, observador militar independiente. Para muchos reclutas, significa “dos años en los que no tienes que preocuparte por tu seguridad económica”, dijo, y añadió: “Puedes matricularte para seguir estudiando y hacer carrera durante décadas”.
Pero los reclutas se enfrentan a graves riesgos. Amnistía Internacional ha denunciado iniciaciones rutinarias, como palizas con botas de combate y las culatas de las armas, reclutas a los que se obliga a hacer ejercicio hasta que se desploman de agotamiento y abusos sexuales masivos utilizados como castigo. La Federación Internacional de Derechos Humanos ha documentado la muerte de 17 cadetes y reclutas militares entre junio de 2015 y agosto de 2024 a causa de tortura u otros malos tratos.
Las autoridades militares han dicho que están endureciendo las normas de formación, incluida la prohibición de castigos excesivos, y que han prohibido cualquier medida disciplinaria que ponga en peligro la vida o la seguridad de los reclutas. En 2023, Tailandia empezó a aplicar una ley que permite procesar ante tribunales civiles a los militares que violen los derechos de los reclutas.
Los detractores del servicio militar obligatorio también afirman que miles de reclutas acaban siendo asignados como sirvientes personales de oficiales de alto rango y son explotados como mano de obra gratuita para empresas de propiedad militar, como campos de golf.
“Tenemos que admitir que hay aspectos negativos; se han producido algunos accidentes”, dijo el coronel Chatchawarn Angwanisakul, quien estaba a cargo del sorteo de reclutas en el centro comercial. “Nos estamos reformando, lentamente. Pero hemos empezado, y eso es bueno”.
Sin embargo, el presupuesto militar sigue siendo confidencial.
“Esperamos que haya más transparencia, más eficacia en la forma de llevar a cabo el trabajo”, dijo Chayaphon Satondee, diputado del opositor Partido Popular. “No hay una fórmula para el número de reclutas que necesitamos al año”.
Para los partidarios de acabar con el servicio militar obligatorio, sustituirlo por el alistamiento voluntario podría cultivar en el ejército una fuerza magra y especializada.
También añadiría un toque de estabilidad a la economía, dicen. Tailandia tiene una sociedad envejecida, por lo que el servicio militar obligatorio es un golpe para la productividad económica, dijo Analayo.
Kitinan Binkareem, de 22 años, cuidador de animales en un zoológico, se mostraba estoico durante el sorteo de reclutas en el centro comercial.
“Me parece bien cualquiera de los dos resultados”, dijo. “Veo esto como la forma que tiene Dios de mostrarme la dirección de mi vida: seguir como cuidador de animales o como oficial militar”.
Sacó una tarjeta negra. Era libre.
Muktita Suhartonoreporta sobre Tailandia e Indonesia. Radica en Bangkok.
Con las conversaciones de paz congeladas y Ucrania ahora más autosuficiente, el presidente Volodímir Zelenski parece alejarse de EE. UU.
Los problemas se venían gestando desde hacía tiempo. Hace más de un año, tras la toma de posesión del presidente Donald Trump, Estados Unidos dejó de ser para Ucrania el tipo de aliado que solía ser en la guerra contra Rusia. Pero ahora, el presidente ucraniano Volodímir Zelenski pareciera también estar dando un paso atrás en esa relación, alejando a su país de quien en su día fue su mayor aliado.
Se trata de una separación de prueba, puesta en marcha en gran medida por la guerra entre Estados Unidos e Israel contra Irán. Las conversaciones de paz respaldadas por Estados Unidos para poner fin a los combates en Ucrania están paralizadas desde finales de febrero, cuando cayeron las primeras bombas sobre Teherán. Con las negociaciones estancadas, Zelenski ha criticado públicamente a Estados Unidos de formas que habrían sido impensables el año pasado, cuando Ucrania libraba una delicada lucha contra la presión del gobierno de Trump para lograr una paz rápida que favoreciera a Rusia.
Desde que empezó la guerra en Irán, los negociadores estadounidenses no han tenido “tiempo para Ucrania”, criticó Zelenski. La decisión estadounidense de suspender las sanciones sobre parte del petróleo ruso con la esperanza de aliviar las tensiones económicas derivadas de la guerra en Irán da al Kremlin “una sensación de impunidad”, ha protestado. Al presionar a Ucrania para que ceda territorio a cambio de paz, el gobierno de Trump “sigue optando por una estrategia de ejercer más presión sobre la parte ucraniana” que sobre Rusia, se quejó.
Ahora, Ucrania parece prepararse para una guerra más larga con Rusia, que lanzó la invasión a gran escala hace más de cuatro años, así como para un futuro con menos ayuda estadounidense.
Las conversaciones de paz “están muertas”, dijo Harry Nedelcu, director de Rasmussen Global, una empresa europea de asesoramiento político. “Ya no hay negociación real. Ya no hay conversaciones. Rusia no tiene ningún incentivo para hacerlo. Y Estados Unidos tampoco aparece como un intermediario fiable y razonable entre ambos”.
Una de las razones de la creciente franqueza de Ucrania es sencilla. Tras años de esfuerzos para aumentar su propia producción de defensa, ya no necesita tanto a Estados Unidos. Además, Kiev busca abiertamente apoyo en otros lugares.
En el último mes, Zelenski ha estado recabando apoyos en Europa. Ha dado las gracias a países como Alemania e Italia por ayudar a Ucrania cuando la guerra contra Irán amenazó el suministro de armas de Kiev. Ha llegado a acuerdos para ayudar a los países de Medio Oriente a defenderse de los aviones no tripulados iraníes, acuerdos que podrían crear nuevas relaciones en materia de seguridad.
El sinuoso camino hacia una posible ruptura con Estados Unidos está plagado de reveses e indignidades para Ucrania. Un mes después de asumir el cargo, Trump y su séquito humillaron a Zelenski en una reunión en la Casa Blanca. Trump ha intentado repetidamente reescribir la historia afirmando que Ucrania, y no Rusia, empezó la guerra. El gobierno de Trump se ha ganado el favor de Rusia mientras recortaba la ayuda a Ucrania en un 99 por ciento.
Hasta hace poco, los dirigentes ucranianos se mordían la lengua, con la esperanza de evitar una ruptura total. Estados Unidos sigue proporcionando inteligencia vital para el campo de batalla. Washington está en una posición única para mediar entre Moscú y Kiev. Y aunque el gobierno estadounidense ya no le entrega armas a Kiev, permite que Ucrania las compre con dinero de otros aliados occidentales.
El razonamiento era que si se provocaba al gobierno de Trump, no solo podría desaparecer esa ayuda, sino que el mandatario estadounidense podría prescindir totalmente de Ucrania y respaldar plenamente al presidente ruso Vladimir Putin.
A medida que Kiev ha ido observando la errática política exterior de Trump (un asalto a Groenlandia aquí, un asalto a Irán allá), ha aprendido que debe ser más autosuficiente.
Ucrania ha reforzado su industria armamentística y ha firmado acuerdos para compartir sus conocimientos sobre aviones no tripulados con otros países, con la esperanza de obtener miles de millones de dólares para reinvertir en sus empresas de defensa. Al mismo tiempo, los avances de Rusia se han estancado en gran medida.
Ucrania produce ahora la mayoría de los drones que utiliza. Alyona Getmanchuk, embajadora de Ucrania ante la OTAN, dijo que las armas interceptoras de producción nacional de Kiev derribaron más del 60 por ciento de los drones rusos. “Ahora nos sentimos más autosuficientes”, dijo Getmanchuk.
Según Maksym Skrypchenko, presidente del Centro de Diálogo Transatlántico, un grupo de investigación de Kiev, Ucrania podría arreglárselas incluso si se interrumpiera el flujo de armas fabricadas en Estados Unidos, un riesgo cada vez mayor debido a la presión sobre los arsenales de armas por la guerra de Irán.
“Si una mañana nos despertamos sin nada de eso, no sería un desastre como antes”, dijo Skrypchenko. “No es como en la época de Biden, cuando dependíamos tanto de las cosas de Estados Unidos”.
La inteligencia estadounidense sería lo más difícil de sustituir, según los analistas. Las alternativas europeas, sin embargo, podrían acabar interviniendo, dijo Skrypchenko.
Kiev también necesita misiles interceptores Patriot de diseño estadounidense, la única defensa real que tiene actualmente contra los misiles balísticos rusos. Ucrania está intentando construir sus propios misiles interceptores, pero eso llevará tiempo. Pero sea cual sea el estado de las relaciones entre Estados Unidos y Ucrania, de todas formas el gobierno estadounidense tiene un número limitado de Patriots para proporcionarle a Kiev.
En cuanto a las conversaciones de paz, Volodímir Fesenko, analista político ucraniano, subrayó que las negociaciones seguían siendo importantes, y que Kiev no podía abandonar toda cooperación con Washington.
“Podría decirse que Estados Unidos no es el mejor socio, ni el mejor mediador en las negociaciones de paz”, dijo. “Pero Estados Unidos –y el gobierno de Trump– es el único moderador real y el más influyente en el proceso de paz. Y, en este sentido, no tenemos alternativa”.
Aunque las negociaciones han dado pocos frutos, Ucrania ha mantenido su danza diplomática con Estados Unidos.
Cuando Trump propuso un alto al fuego de tres días a partir del sábado, Zelenski aceptó, a pesar del escepticismo generalizado en Ucrania de que se mantuviera, por no hablar de que ayudara a avanzar hacia la paz. Kiev y Moscú se acusaron mutuamente de violar el alto al fuego el primer día.
El viernes, Zelenski reiteró su esperanza de que los negociadores de Trump –Steve Witkoff, su enviado especial, y Jared Kushner, su yerno– visitaran Kiev, la capital ucraniana. Ambos han viajado varias veces a Moscú, pero aún no han confirmado un viaje a Kiev. El domingo, Zelenski sonó casi como un director de escuela, al señalar que el acuerdo de intercambio de prisioneros alcanzado como parte del alto al fuego aún debe llevarse a cabo y decir que “esperamos que la parte estadounidense desempeñe un papel activo para garantizar que se cumpla”.
Zelenski ha reconocido que la guerra contra Irán desvió la atención de los negociadores de Ucrania y, en ocasiones, dio lugar a acciones perjudiciales para Kiev.
Poco después de que comenzara esa guerra, en febrero, el gobierno de Trump emitió la exención de las sanciones a la venta de petróleo ruso ya en el mar. Kiev dijo que la exención aumentaría los ingresos de Moscú, aunque haría poco por bajar los precios.
A principios de abril, poco antes de que expirara la exención, funcionarios ucranianos visitaron Washington y presionaron a los estadounidenses para que no la prorrogaran, según dos funcionarios ucranianos familiarizados con las reuniones. Se les dijo que la exención expiraría, dijeron los funcionarios, que hablaron bajo condición de anonimato para hablar de conversaciones diplomáticas privadas.
El gobierno de Trump prorrogó entonces la exención. Zelenski criticó la medida en una publicación en las redes sociales, diciendo: “Cada dólar pagado por el petróleo ruso es dinero para la guerra”. En una entrevista concedida a una radio italiana y en las redes sociales, dijo: “Rusia ha vuelto a engañar a los estadounidenses, ha engañado al presidente de Estados Unidos”.
El episodio puso de relieve que Kiev no podía contar con Washington, dijeron los dos funcionarios ucranianos.
Cuando le preguntaron sobre la prórroga de la exención y el enfriamiento de la relación en general, un funcionario de la Casa Blanca envió un comunicado por correo electrónico en el que afirmaba que Trump era optimista respecto a un acuerdo de paz.
Otros golpes a Ucrania llegaron por cortesía del vicepresidente JD Vance. El mes pasado, Vance afirmó que la guerra en Ucrania era “en este punto un regateo por unos pocos kilómetros cuadrados de territorio”. Puso en duda que el terreno de la región oriental de Donetsk, que constituye la columna vertebral de las futuras defensas de Ucrania, mereciera la enorme pérdida de vidas que implica defenderlo.
En una rueda de prensa, Zelenski respondió: “Con el debido respeto, el vicepresidente no participa en las negociaciones”.
Si estuviera implicado, añadió Zelenski, Vance probablemente tendría un conocimiento más profundo de “lo que es realmente el territorio de una Ucrania independiente”.
Días después, Vance dijo que poner fin a la ayuda económica estadounidense a Kiev y hacer que Europa pague la factura de la defensa de Ucrania era “una de las cosas que hemos hecho en este gobierno de las que estoy más orgulloso”.
Aunque las consecuencias de la guerra de Irán han supuesto un reto para Zelenski, también le han envalentonado. No solo ha criticado abiertamente a Washington, sino que Kiev ha proseguido su campaña de ataques contra las infraestructuras petrolíferas rusas, a pesar de los llamados estadounidenses para que cesen los ataques.
En muchos aspectos, los movimientos de Zelenski se han asemejado a los de otros dirigentes europeos que se han apartado tímidamente de Trump.
Getmanchuk, la embajadora de Ucrania ante la OTAN, dijo que la mayor cooperación entre Ucrania y Europa podría, en última instancia, situar a Kiev como pilar de la seguridad europea.
A finales de abril, en lo que constituye un claro ejemplo del nuevo orden mundial, Trump mantuvo una conversación telefónica de 90 minutos con Putin. No hubo ninguna llamada posterior con Zelenski.
Oleksandra Mykolyshyn, Nataliia Novosolova y Cassandra Vinograd colaboraron con la reportería.
Kim Barker es una reportera del Times que escribe reportajes en profundidad sobre la guerra en Ucrania.
Constant Méheutreporta sobre la guerra en Ucrania, incluyendo el desarrollo de eventos en el campo de batalla, los ataques a centros civiles y la manera en que la guerra afecta a las personas.