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  • Ante el brote de ciclosporiasis, EE. UU. deja de consumir ensaladas

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    La clientela de cadenas de restaurantes como Chipotle y Chopt ha caído desde que comenzaron los avisos sobre infecciones por “Cyclospora” relacionadas con la lechuga en EE. UU.

    A Sara Tercero le encantan las ensaladas.

    Consume dos paquetes de ensalada –principalmente con col rizada– cada semana. Como influente gastronómica, publica sus recetas favoritas de ensaladas en su sitio web. Planea lanzar un libro de cocina el próximo año, titulado Salad Queen.

    Pero a medida que el número de infecciones por Cyclospora vinculadas a la lechuga se ha disparado a un nivel récord, Tercero ha terminado su relación con todas las verduras de hoja verde.

    “Fui al supermercado ayer y me quedé mirando todas las lechugas en los envases de bisagra. Nadie las había tocado”, dijo Tercero. “En este momento evito comprar todo eso en el supermercado”.

    Los funcionarios de salud federales han confirmado más de 4100 casos de ciclosporiasis en 41 estados, y muchas personas han enfermado con cólicos estomacales y diarrea severa. Las autoridades dijeron que habían vinculado algunos de los casos con lechuga iceberg cultivada en México y servida en algunos locales de Taco Bell. Eso llevó a Taylor Farms, el mayor proveedor de productos agrícolas del país, a retirar voluntariamente del mercado la lechuga enviada a 27 estados.

    Nada de eso ha tranquilizado al país, que está sumido en el Gran Pánico de la Lechuga.

    Las enfermedades y la incertidumbre han provocado que muchos consumidores dejen los envases de espinaca cruda, rúcula y lechuga romana en los estantes de muchos supermercados y que eviten las verduras de hoja verde en los restaurantes.

    “Nuestras ventas de lechuga probablemente han bajado alrededor de un 10 u 11 por ciento”, dijo Stew Leonard Jr., presidente y director ejecutivo de Stew Leonard’s, una cadena de supermercados con sucursales en Nueva York, Nueva Jersey y Connecticut. Dijo que la cadena familiar no recibía ninguna lechuga de Taylor Farms, y añadió que toda su lechuga proviene de Canadá y California.

    “Definitivamente podemos ver que hay un porcentaje de clientes que dice: ‘No voy a comprar lechuga en este momento, y punto’”, dijo. “Escuchan las noticias y, para ellos, la lechuga es prácticamente radiactiva”.

    Las visitas a cadenas de restaurantes centradas en ensaladas como Sweetgreen, Chopt, Chipotle, Cava y Panera Bread se desplomaron la semana pasada, según Placer.ai, que rastrea la afluencia de clientes en tiendas minoristas y restaurantes. Desde mediados de julio, cuando los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC, por su sigla en inglés) comenzaron a emitir avisos sobre un creciente brote de ciclosporiasis, las acciones de Sweetgreen, Chipotle y Cava se han desplomado hasta un 24 por ciento.

    Sweetgreen, Cava y Panera Bread no respondieron a las solicitudes de comentarios.

    Taco Bell, que fue la primera cadena en declarar públicamente que había eliminado la lechuga y algunos otros ingredientes de sus restaurantes en Míchigan este mes, ha sido la más afectada. Las visitas a sus restaurantes se desplomaron casi un 19 por ciento respecto al promedio en lo que va del año, según Placer. Las acciones de su empresa matriz, Yum Brands, han caído un 9 por ciento desde mediados de julio.

    En un intento por animar a sus clientes a regresar, esta semana Taco Bell publicó en las redes sociales que había eliminado toda la lechuga de Taylor Farms de sus restaurantes. En una publicación de LinkedIn, el director ejecutivo de la cadena, Sean Tresvant, añadió que Taco Bell continuaría “siendo transparente sobre lo que sabemos y lo que haremos a continuación”.

    Otras cadenas de restaurantes también intentan asegurarle a los consumidores que su lechuga es segura.

    “En los restaurantes Chipotle no se sirve lechuga iceberg rallada”, dijo la empresa en un comunicado por correo electrónico. “Nuestra lechuga romana y la mezcla de ensalada Supergreens no provienen de México y, en este momento, no creemos que nuestros ingredientes estén asociados con este brote”.

    De manera similar, Chopt dijo que no servía lechuga iceberg en sus restaurantes. “No compramos lechuga prerrallada ni preenvasada. La preparamos y cortamos a mano”, dijo la empresa en un comunicado por correo electrónico. “La lechuga que sí servimos proviene de Estados Unidos, no de México”. Para el martes, partes de ese mensaje aparecían en el sitio web de la empresa.

    Pero la confianza del público en el sistema alimentario ha sido duramente golpeada por el brote de ciclosporiasis.

    Parte de ese escepticismo fue alimentado por un aviso de retiro del mercado de algunos productos de lechuga a fines de la semana pasada por parte de Taylor Farms en 27 estados. El aviso no incluía los nombres completos de los minoristas de supermercados ni de los distribuidores de alimentos que enviaron la lechuga a restaurantes de todo el país. En su lugar, utilizó códigos como SY, MKTSD y SUB, lo que obligó a los consumidores a jugar contra su voluntad un juego de “encuentra la lechuga contaminada”.

    “¿Qué son estos códigos? ¿Qué pasa? ¿Por qué es tan incoherente?”, dijo Thomas Gremillion, director de política alimentaria de la organización sin fines de lucro Consumer Federation of America, sobre el aviso de retiro del mercado.

    Según las pautas actuales de la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA, por su sigla en inglés), no se exige a los productores que nombren públicamente a los distribuidores de los productos retirados del mercado.

    Después de que la FDA anunció el sábado que una muestra de lechuga iceberg de Taylor Farms proveniente de México había dado positivo por Cyclospora durante una “vigilancia focalizada de importaciones”, dio marcha atrás con esa prueba al día siguiente, y concluyó que el resultado era un falso positivo.

    La “FDA se disculpó con nosotros”, escribió Taylor Farms en una publicación en redes sociales, y añadió que la “FDA no ha identificado ni un solo resultado positivo en las pruebas de productos para Cyclospora“. Posteriormente, la agencia negó haberse disculpado con Taylor Farms.

    “Entonces, ¿esa prueba significó que Taylor Farms está bien?”, preguntó Leonard, y señaló que le dice a los clientes que se limiten a las verduras de hoja verde cultivadas en invernaderos.

    No, dijo la FDA en su propia publicación en redes sociales. “Para aclarar, esta muestra de laboratorio con un falso positivo NO cambia la base de la investigación en curso de la FDA sobre el brote, ni los abrumadores datos epidemiológicos que respaldan el actual retiro voluntario del mercado por parte de Taylor Farms”, escribió la agencia.

    Los mensajes contradictorios de los principales reguladores de México y Estados Unidos crearon más caos. Mientras que el secretario de Salud, Robert F. Kennedy Jr., insistió en que el brote de ciclosporiasis estaba “bajo control” y que se había identificado el origen del brote, el secretario de Salud de México, David Kershenobich, dijo que no había evidencia de que el brote se hubiera originado en dicho país.

    Desconfiados de los mensajes contradictorios y los cambios de postura, algunos propietarios de restaurantes más pequeños prefieren no correr riesgos.

    La semana pasada, el Lee’s Crossroads Cafe en Arapahoe, Nebraska, retiró la lechuga de la barra de ensaladas.

    “Lo que escuchaba de los clientes era puro terror”, dijo Eric Lee, dueño de la cafetería en la comunidad rural del sur de Nebraska de unas mil personas. “Atiendo a una población muy vulnerable, de edad avanzada y con el sistema inmunitario comprometido”.

    La semana pasada, Jalil Burbara Handal, propietario de Jalibaba Mediterranean Cuisine and Bakery, un camión de comida en West Jefferson, Carolina del Norte, retiró la ensalada del menú y tiró a la basura unos 60 dólares en verduras de hoja verde que había recibido de su proveedor.

    “Estoy poniendo verduras cocidas en los tazones, en lugar de lechuga”, dijo. Esta semana, publicó en las redes sociales que la mezcla de verduras de hoja verde estaba de vuelta después de que pudo abastecerse de una granja local que utiliza hidroponía y acuaponía para cultivar sus productos.

    Esta semana, Tercero, la influente gastronómica, publicó una ensalada con remolachas cocidas, lentejas y rábanos en su sitio web, betterfoodguru.com. “Obviamente, algunas personas van a asustarse con los rábanos”, dijo. “Pueden omitirlos”.

    Ahora está a la caza de más verduras de hoja verde de los mercados de agricultores locales, y por ahora no está dispuesta a comprar ninguna lechuga del supermercado.

    “No sé de dónde provienen todas las lechugas. Podrían venir de la misma planta procesadora que utiliza el mismo equipo, o tal vez vengan de campos que están cerca unos de otros”, dijo Tercero. “Y luego están los cambios de postura. No es esto, es aquello. Toda esta situación no genera confianza”.

    En cuanto a salir a comer a restaurantes, Tercero dijo que está cambiando lo que come.

    “Salí a cenar con mi madre a un restaurante donde mi pedido habitual habría sido una ensalada con un medallón de vegetales encima”, dijo Tercero. “En su lugar, me comí unas papas fritas”.

    Julie Creswell es reportera de negocios y cubre la industria alimentaria para el Times; escribe de todos los aspectos de la comida, entre ellos la agricultura, la inflación de precios, las disrupciones a la cadena de suministro y el cambio climático.

  • Trump prepara una nueva estrategia para reactivar los aranceles globales

    Trump prepara una nueva estrategia para reactivar los aranceles globales

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    Los aranceles generales del 10 por ciento impuestos por el gobierno de EE. UU. están por expirar a la medianoche, pero otro lote arancelario podría tomar su lugar.

    El gobierno de Donald Trump ha pasado por una ley comercial tras otra mientras intenta encontrar una base legal sólida para imponer los elevados aranceles a productos extranjeros que desea el presidente Trump.

    Se dispone a intentar un enfoque más.

    Un arancel global del 10 por ciento que Trump impuso en febrero después de que la Corte Suprema anulara sus aranceles globales anteriores está por expirar a las 12:01 a. m. del viernes. El gobierno tiene un nuevo lote de aranceles listo para reemplazarlo, el cual podría anunciarse desde el jueves.

    En junio, el gobierno propuso imponer aranceles a 59 países, y a la Unión Europea de 27 naciones, con el argumento de que no habían aprobado ni hecho cumplir leyes que prohibieran los bienes elaborados con trabajo forzado provenientes de sus países. Dichos aranceles se emitirían en virtud de la Sección 301 de la Ley de Comercio de 1974, con una tasa de entre un 10 y un 12,5 por ciento. Se aplicarían a países que suministran más del 99 por ciento de las importaciones de Estados Unidos, lo que, en la práctica, recrearía el arancel global del 10 por ciento que está a punto de expirar.

    Es probable que más aranceles estén en camino después de eso. El gobierno ha propuesto otro lote de aranceles, también bajo la Sección 301, a 15 países y la Unión Europea para contrarrestar lo que la Casa Blanca califica de prácticas desleales en sus sectores manufactureros.

    El gobierno también recurrió a otra oscura ley comercial a principios de esta semana, cuando Trump firmó órdenes para imponer un arancel del 50 por ciento a miles de millones de dólares en exportaciones canadienses. Dicha ley, la Ley de Aranceles de 1930, también conocida como la Ley de Aranceles Smoot-Hawley, fue redactada por el Congreso para proteger a las empresas estadounidenses durante el inicio de la Gran Depresión, aunque muchos historiadores creen que en realidad profundizó la crisis. La disposición de la Sección 338 de la ley que el gobierno utilizó esta semana nunca se había utilizado para imponer aranceles.

    Trump ha sostenido durante mucho tiempo que los aranceles estadounidenses a las importaciones eran injustamente bajos, y llegó al cargo con la intención de transformar ese sistema. Pero sus esfuerzos se han topado con numerosos obstáculos, avances y retrocesos, lo que refleja el hecho de que la autoridad legal de un presidente sobre la política arancelaria es, en cierto modo, limitada.

    La Constitución otorga el poder sobre el comercio al Congreso, pero los legisladores han redactado numerosas leyes que permiten al presidente imponer aranceles en ciertas circunstancias. Sin embargo, por lo general, esas leyes están diseñadas para ayudar al presidente a abordar prácticas comerciales desleales en ciertos países o industrias, no para reemplazar por completo el sistema arancelario de Estados Unidos.

    Peter Harrell, un académico visitante en la Facultad de Derecho de Georgetown, dijo que Trump usaba la Sección 301, un estatuto diseñado para presionar a otro país a abordar una práctica comercial desleal, para intentar imponer “aranceles perpetuos a casi todas las importaciones”.

    “Trump está presionando muy claramente para usar estatutos que el Congreso concibió para abordar disputas comerciales específicas con países individuales, con el fin de reescribir de manera fundamental el régimen arancelario de Estados Unidos, que no es lo que el Congreso pretendía que hicieran estos estatutos”, dijo.

    En febrero, la Corte Suprema invalidó una de las herramientas legales favoritas de Trump, cuando dictaminó que su uso de una ley de emergencia internacional para imponer aranceles era ilegal y ordenó el reembolso de aproximadamente 160 millardos de dólares en ingresos arancelarios. Trump había usado esa ley para anunciar sus aranceles del “Día de la Liberación” a países extranjeros, y para penalizar a Canadá, México y China por su papel real o presunto en la canalización de fentanilo hacia Estados Unidos.

    Después de la decisión de la Corte Suprema, Trump recurrió a la Sección 122 de la Ley de Comercio de 1974 como una medida provisional. La ley permite a los presidentes imponer un arancel para abordar problemas de balanza de pagos, pero tiene un límite de tiempo de 150 días que está programado para expirar el viernes por la madrugada.

    El uso que Trump hizo de la Sección 122 también ha enfrentado desafíos legales. Un grupo de pequeñas empresas y una coalición de estados demandaron por separado al gobierno, con el argumento de que el gobierno no cumplió con los estrictos criterios de la ley. En mayo, una mayoría de jueces de un tribunal federal de comercio estuvo de acuerdo, lo que supuso la segunda gran derrota arancelaria contra Trump.

    El gobierno apeló la decisión, y los tribunales han permitido que este continúe recaudando el impuesto del 10 por ciento a las importaciones a medida que avanza la apelación.

    La disposición a la que el gobierno recurrirá a continuación, la Sección 301, está más probada en batalla. Trump la usó para imponer aranceles a China en su primer mandato, y su uso ha sobrevivido a múltiples desafíos en los tribunales.

    Pero nunca antes se había utilizado de una forma tan amplia, para imponer aranceles a decenas de países de forma simultánea. Y algunos críticos dicen que el gobierno no se apega al estatuto porque usa la ley como un pretexto para restaurar aranceles que ya ha negociado. Aunque Jamieson Greer, el representante comercial de Estados Unidos, y otros funcionarios estadounidenses han dicho que no pueden prejuzgar el resultado de las investigaciones comerciales, funcionarios del gobierno han asegurado en privado a países extranjeros que sus tasas arancelarias terminarán siendo las mismas que en los acuerdos negociados el año pasado.

    Al testificar ante el Congreso el miércoles, Greer dijo que el gobierno aún tenía la intención de imponer aranceles, independientemente del enfoque legal.

    “Las facultades específicas que utiliza este gobierno han cambiado, pero la estrategia comercial no lo ha hecho”, dijo Greer. “Estamos comprometidos a seguir utilizando los aranceles y a negociar acuerdos para apoyar la reindustrialización de nuestra economía, proteger a los trabajadores estadounidenses y aumentar sus salarios, y reducir nuestro déficit comercial”.

    Tony Romm colaboró con reportería.

    Ana Swanson cubre comercio y economía internacional para el Times desde la corresponsalía en Washington. Ha sido periodista por más de una década.

    Tony Romm colaboró con reportería.

  • “La trampa del Mundial es que nos hacen creer que los futbolistas reflejan una patria”

    “La trampa del Mundial es que nos hacen creer que los futbolistas reflejan una patria”

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    Hay ecos del Mundial de fútbol que contrarían al sociólogo argentino Pablo Alabarces, que hace años investiga este deporte como cultura popular.

    Por ejemplo, a Alabarces le enoja que en su país hablen de una “campaña anti Argentina” por las críticas a su selección desde el exterior.

    Según este profesor de la Universidad de Buenos Aires, lo que hay son estereotipos de argentinos amplificados por las redes sociales.

    También rechaza la acusación de que Argentina sea un país racista, lanzada, entre otros, por el actor estadounidense Samuel L. Jackson antes de la final mundialista que España le ganó a la Albiceleste el domingo.

    Alabarces disiente además con la idea de que los futbolistas de una selección reflejen una patria: “La trampa del Mundial consiste en que nos hacen creer que sí”, dice en una entrevista con BBC Mundo.

    Lo que sigue es una síntesis del diálogo con el autor de libros como “Fútbol y Patria”, “Héroes, machos y patriotas. El fútbol entre la violencia y los medios” e “Historia mínima del fútbol en América Latina”:

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    BBC
    El futbolista español Aymeric Laporte y el argentino Giuliano Simeone disputan el balón durante la final del Mundial 2026

    AFP via Getty Images
    “Este fue el Mundial de las redes”, dice el sociólogo argentino Pablo Alabarces. “Y lo que organiza las redes es el odio, mucho más que el amor”

    ¿Qué te llamó más la atención de este Mundial desde tu óptica de sociólogo especializado en cultura popular y fútbol?

    Varias cosas. Desde antes tenía una opinión formada de que no debía haberse disputado una Copa en EE.UU. en este momento. Creo que lo mismo dijimos en Rusia y en Qatar, con lo cual uno está un poco resignado a que los negocios de la FIFA son inescrutables.

    Había una situación política internacional muy compleja que se manifestó en la Copa en modos previsibles como la expulsión del árbitro somalí o la imposibilidad de que el plantel de Irán durmiera en territorio estadounidense.

    A pesar de todo, la FIFA hizo un negocio espléndido.

    La mayor polémica fue tal vez la intervención de Trump para que la FIFA le quitara una suspensión al goleador de su país antes de un partido de eliminación…

    Eso fue una grosería. Me alegró ver que a Trump lo abuchearon, que a Infantino lo abuchearon, que la pausa de hidratación fue globalmente repudiada y que finalmente esa intervención de Trump también fue globalmente repudiada.

    No me sorprende, porque ese tipo de intervenciones van en contra de la cultura futbolística tal como la conocemos globalmente.

    Hubo cantidad de controversias extrafutbolísticas, incluso con relatos morales, tribus, teorías conspirativas y pasiones posiblemente exacerbadas por los algoritmos. ¿Ha sido este también el primer Mundial de la rabia?

    Puede ser. No recuerdo fenómenos similares.

    Estoy muy enojado con muchos de mis colegas y compatriotas, porque salieron a hablar de una campaña anti-Argentina.

    La última vez que se habló de campaña anti-Argentina lo hizo la dictadura, en 1978. Entonces, me duele porque me trae pésimos recuerdos.

    Una campaña supone un nivel de deliberación y voluntad conspirativa enorme. Y esas conspiraciones no existen.

    Lo que sí ocurre es que, así como en 2022 se empezó a contar la cantidad de espectadores que veían el Mundial en sus pantallas de celular, este fue el Mundial de las redes: la explosión de los posteos como medio de información, debate y discusión. Y lo que organiza las redes es el odio, mucho más que el amor.

    Me llamó la atención comprobar que Messi era un ídolo global. Nadie abuchea a Messi.

    Por otro lado, y puedo entender esto como fenómeno de redes, hay una lógica mediática que te obliga a fabricar un villano en todo enfrentamiento. Y ese lugar del villano tendía a ser ocupado por Argentina en general y por algunos de sus jugadores en particular.

    Enzo Fernández y Paredes en la final cumplieron con lo que se esperaba del villano.

    Pero estoy convencido de que no se trata de una campaña anti-Argentina, sino que la lógica del odio en las redes toma un estereotipo y lo multiplica por mil.

    ¿Esto surge por la idiosincrasia argentina o por la forma en que los argentinos suelen ser vistos en otros países?

    Por un lado, la forma como son vistos. Por otro, el estereotipo. Y por otro lado, el modo en el que muchos argentinos se comportan realmente.

    En toda América Latina el chiste favorito es el que apunta al narcisismo argentino. Es muy anterior a la Copa.

    El estereotipo abunda por un lado en rasgos de personalidad que tienen mucho más que ver con el habitante de Buenos Aires que con todos los argentinos: petulancia, soberbia, etcétera.

    Como sociólogo tengo que decir que una cosa es el estereotipo y otra es una realidad social y cultural mucho más compleja.

    El estereotipo es una simplificación, pero que está basado en algún tipo de rasgo o de dato. Entiendo por qué se forma ese estereotipo sobre los argentinos.

    También creo que influyeron de manera muy negativa las posturas políticas del Estado argentino, asociado a Trump y Netanyahu, por ejemplo. De ahí a concluir que todos los argentinos son partidarios del genocidio palestino hay una distancia enorme que, sin embargo, se transitó.

    Tenemos una enorme cantidad de manifestaciones de racismo, especialmente futbolero. Eso no transforma a la Argentina en un país más racista que muchos otros. Por el contrario, es un país más clasista que racista. El insulto “negro” en la Argentina trasluce una relación de clase antes que una relación étnica.

    Por cierto, es un país muchísimo menos racista que la mayor parte de Europa occidental y EE.UU.

    La ultraderecha europea trabaja sobre la inmigración como el fantasma que debe ser expulsado. En la Argentina, la inmigración no es un problema. Hay voces aisladas, pero no es un problema.

    Una pregunta que surgió, sobre todo después de la final con esos mensajes hostiles hacia Argentina en redes, es a qué se debe ese supuesto sentimiento anti-argentino. ¿Hay razones de fondo?

    No son de fondo. Si uno analiza políticamente aquellas cosas de las cuales han acusado a la Argentina, no tienen sustento.

    Hay discriminación, no hay segregación: eso es lo que vuelve a la Argentina un país mucho menos racista.

    Lo que ocurre es que las clases populares son morochas. Se dice que en la Argentina no juegan negros. En realidad, para nuestra categoría de negros, la mitad de nuestro seleccionado es negro porque son mestizos, descendientes de aborígenes o afrodescendientes, gente de las provincias especialmente del norte de la Argentina.

    Hinchas argentinos sostienen una pancarta con las imágenes de los futbolistas campeones del mundo Diego Maradona, Mario Kempes y Lionel Messi cerca de la concentración de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) en Ezeiza, Buenos Aires, el 20 de julio de 2026.

    AFP via Getty Images
    “En todos lados donde haya una cultura futbolística más o menos importante, el fútbol es mucho más que simplemente fútbol”, sostiene Alabarces.

    Que Samuel L. Jackson diga que la Argentina es el país más racista de la Tierra es absolutamente insostenible viniendo de un afrodescendiente norteamericano bisnieto de esclavos.

    Ahora, venimos de incidentes de turistas argentinos en Brasil que terminan presos por hacer gestos racistas. Hay este tipo de gestos menores pero que, en la lógica de las redes, rápidamente se amplifican.

    ¿Pero descartas que estos gestos que señalas como menores expongan una especie de racismo latente en la sociedad argentina?

    Es una sociedad que tiene problemas de racismo. No es un país racista, pero el problema es que tampoco es un país anti-racista.

    España tiene un problema mayor con el racismo, no me cabe duda.

    Algunos ven esta selección de España como reflejo de un éxito de integración de la inmigración…

    Pero esto desde 1998 sabemos que es falso: fue el momento en que la pretendida selección multiétnica francesa convalidó la integración exitosa de sus razas colonizadas. Sin embargo, después estallaba París, porque sus presuntos integrados siguen desintegrados y discriminados.

    Y en España, donde hay una extrema derecha que propone expulsar inmigrantes, no me pueden decir seriamente que están mejor.

    En Argentina hay quienes sostienen que el sentimiento contrario al país surge de una supuesta envidia. El futbolista Rodrigo De Paul escribió tras la final: “Hoy miro cuánta gente esperaba esta caída, instalando durante toda la copa del mundo conspiraciones infundadas para calmar el dolor de otro por no poder vivir lo que todos los argentinos estábamos viviendo, porque nuestras sonrisas molestan”. ¿Hay celos por Argentina?

    No hay nada de eso. Las conspiraciones planetarias no existen, las envidias mundiales tampoco.

    La Argentina tiene una sola cosa por la que puede ser envidiada, entre comillas, en términos futboleros y es que tuvimos a los dos mejores jugadores de todos los tiempos, uno atrás del otro. Se retiró Maradona y apareció Messi.

    Eso es un suceso excepcional en una lógica estrictamente futbolística.

    Fuera de eso, encuentro muchas cosas por las cuales puedo ser orgulloso de mi sociedad. ¿Pero de ahí a que el mundo nos envidie? Eso es una ridiculez y habla de esa petulancia de la que hablábamos al comienzo.

    Cuando hablas sobre las teorías conspirativas, ¿te refieres también a las que algunos argentinos han planteado sobre los motivos por los que Argentina perdió la final y que otros atribuyen a una falta de autocrítica?

    Claro, no hay ninguna autocrítica. No es otra cosa que nos tengan que envidiar, precisamente.

    ¿Hay una incomprensión mutua, de argentinos con europeos e incluso con otros latinoamericanos, sobre la forma de entender el fútbol y cómo vivirlo?

    No. En todos lados donde haya una cultura futbolística más o menos importante, el fútbol es mucho más que simplemente fútbol.

    El fútbol provee narrativas de identidad, se establecen contratos emotivos: no hay un compromiso con un equipo por interés económico.

    Leo Messi festeja con la Copa del Mundo 2022 en sus manos.

    AFP via Getty Images
    Con Messi, Argentina ganó el Mundial 2022 durante un “tembladeral socio-político-económico” en el país y generó “felicidad compensatoria”, dice Alabarces.

    Messi gana la Copa del Mundo y lo que se produce en ese momento es un estallido de felicidad muy original. No encuentro movilizaciones de cinco millones de personas ni en los funerales más sonados de la historia.

    Pero pasamos 36 años sin ganarla. Ese exceso de entusiasmo se produce como felicidad compensatoria frente a una situación espantosa: este país envidiable, paraíso terrenal y granero del mundo, está hecho mierda.

    El impacto de Messi aparece en el momento en que la Argentina deja de autopercibirse como sociedad igualitaria, en crecimiento, de bienestar, y debe reconocer que es una sociedad fracasada. En medio de ese tembladeral socio-político-económico, se gana una Copa del Mundo. Y aparece lo que llamo felicidad compensatoria.

    Otra parte de las críticas hacia Argentina apuntan al modo en que su selección jugó la final, de forma defensiva, raspando a los españoles, buscando anular su juego más vistoso. ¿Esto acaso sí implica diferencias sobre cómo concebir el fútbol?

    El tema es que la Argentina no jugó siempre así. Jugó muy mal la final. Jugó muy mal contra Suiza. No jugó mal el resto de los juegos.

    La media hora final contra Inglaterra y los 15 minutos finales contra Egipto son de un gran equipo, donde además no hay violencia ni cosas por el estilo: es un equipo que se lleva por delante al otro con gran fútbol.

    La final la juega muy mal. Pero, salvo esas reacciones intempestivas del final o la tontería de Enzo Fernández haciéndose expulsar, son cuestiones futboleras.

    El equipo llega muy cansado, hace un planteo que no le sale, no sabe muy bien cómo cambiarlo, se le lesionan los dos defensores centrales…

    España ya había hecho lo mismo con Francia: no dejarlo jugar, presionando desde tu golero en adelante para que nadie pueda recibir la pelota. Me parece fantástico como estilo de juego.

    ¿Los incidentes cuando terminó la final, con futbolistas argentinos que agredieron a españoles, empañaron algo la imagen que tenía la selección de Scaloni y Messi?

    Sí, pero no me sorprende. Porque ahí entra a jugar una lógica moral que organiza la cultura futbolística argentina, y no solo argentina, según la cual si no reaccionas frente a la provocación o a la humillación, no sos macho. Entonces hay que demostrar hombría saliendo a pegar.

    Las banderas de España y Argentina aparecen desplegadas en el césped del estadio de Nueva Jersey, EE.UU., antes de la final del Mundial 2026.

    Getty Images
    “Es imposible pensar que 26 muchachos bien alimentados, sobreentrenados, con cuentas bancarias millonarias, representan a una nación”, dice Alabarces.

    Pero no fue un comportamiento masivo; tiene individuos muy bien identificados.

    Scaloni fue a separar de inmediato…

    Sí, por eso también es irritante ese discurso de odio y que no vean la bonhomía, tranquilidad y humildad de un tipo como Scaloni, que es otra cosa totalmente distinta.

    ¿Algo bueno del Mundial será que ha planteado preguntas sobre cuánto realmente refleja el fútbol lo que somos, qué valores queremos representar, qué nos une más allá de un idioma o una región compartidos?

    Disiento con la idea de usar la metáfora del reflejo, porque no hay tal reflejo.

    No olvidemos un dato básico: es una selección masculina. La FIFA nombra “copa femenina” a la de las mujeres y “copa”, a secas, a la de los hombres.

    Los tipos no reflejan una patria. La trampa del Mundial consiste en que nos hacen creer que sí. Y lo que es peor: lo creemos.

    Es imposible pensar que 26 muchachos bien alimentados, sobreentrenados, con cuentas bancarias millonarias, representan a una nación mucho más compleja, plural, atravesada por diferencias y desigualdades.

    Por el carácter eficaz de la ficción, eso de que no son la patria pero hacemos de cuenta que lo son, es que la Copa del Mundo permite este tipo de discusiones.

    Por lo visto estás más cerca de Borges cuando, ya en su época, decía que “el fútbol despierta las peores pasiones. Despierta, sobre todo, lo que es peor en estos tiempos, que es el nacionalismo referido al deporte”…

    Totalmente de acuerdo. Estoy a punto de cancelar mi amor por este juego cuando llegan las Copas del Mundo.

    Sin embargo, apuesto a que de todas formas vas a ver el próximo Mundial…

    Seguramente sí, aunque espero jubilarme pronto.

    Línea gris

    BBC

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  • Los campos de tiro se vuelven un espacio de lujo silencioso

    Los campos de tiro se vuelven un espacio de lujo silencioso

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    LOS ÁNGELES — En una tarde reciente en Los Ángeles, el veterano agente de Hollywood Rob Kenneally se relajaba con su ritual habitual después del almuerzo: disparar unas cuantas rondas con su pistola de 9 mm junto a un par de amigos.

    “Para mí es una actividad meditativa”, dijo Kenneally, quien en una etapa anterior de su carrera en la industria cinematográfica también trabajó a tiempo parcial como asistente de reserva del sheriff del condado de Los Ángeles. “Siempre ha sido una forma de despejar la mente tras un día de trabajo”.

    Kenneally estaba sentado en un sillón de cuero oscuro en Range LA, un club de tiro exclusivo para socios ubicado en los límites del acomodado vecindario de Brentwood, que se ha convertido en un punto de encuentro para entusiastas de las armas, profesionales de la industria, actores y artistas. Kenneally, de 67 años, dice que se encuentra a menudo con personas con las que trabaja, y que varios de sus clientes toman clases con uno de los instructores de tiro del club.

    “Por alguna razón, parece atraer a gente del mundo del entretenimiento”, afirmó.

    Sin duda, eso se debe en parte a su ubicación. También se debe al ambiente del Range, cuyo interior se asemeja al de Equinox, la cadena de gimnasios de lujo que, casualmente tiene al lado. No muy lejos de donde estaba sentado Kenneally había una máquina de café con pantalla táctil, un dispensador de agua con sabores de la marca Bevi, una mesa de tejo, carteles vintage con temática vaquera y obras de arte colgadas en paredes de ladrillo expuesto.

    Clubes de tiro de alto nivel similares (algunos de ellos exclusivos para socios) han comenzado a surgir en todo el país, entre ellos el Centennial Gun Club en el área metropolitana de Denver, el Frisco Gun Club en las afueras de Dallas, el XCAL en las afueras de Washington, D.C., y el Blackwood Club, en construcción en el condado de Bergen, Nueva Jersey. Además, el Range tiene en proyecto dos sucursales más, en South Bay y en el Valle de San Fernando.

    Estas versiones elegantes y modernas de los campos de tiro sugieren que, si bien el control de armas sigue siendo un tema político polarizante en Estados Unidos, la cultura de las armas tiene atractivo para personas de todo el espectro político.

    La exclusiva tienda de comestibles Erewhon ha prestado servicios de catering en eventos en Range LA; Philip Goglia, el famoso nutricionista de las celebridades, conocido por su trabajo con las Kardashian, es un miembro que visita el lugar con frecuencia; y no es raro ver un G-Wagon estacionado en la entrada. Los agentes de Hollywood se alejan de la línea de tiro para atender llamadas o asistir a almuerzos de negocios en los salones del club.

    “Tenemos a gente de veintitantos años y a personas de 80; tenemos hombres y mujeres”, dijo Peter Diamond, quien abrió Range hace dos años junto con Eric Diamond, su hermano mayor. “Tenemos personas de todas las tendencias políticas y de todos los sectores”.

    Explicó que mantienen una política estricta con respecto a los televisores en las instalaciones: nada de noticias. Nada de programas políticos.

    Los socios de Range –unos 600, según los propietarios– pagan entre 3700 y 5400 dólares al año. Los miembros tienen acceso a una especie de tienda especializada, con un armero en el lugar, clases privadas y el uso de unas 40 armas de fuego, muchas de las cuales cuelgan de la pared detrás del mostrador de la recepción.

    Los hermanos estiman que alrededor del 85 por ciento de sus miembros ya son propietarios de armas, pero el servicio de alquiler les permite probar nuevas armas de fuego, venir sin previo aviso o traer a un invitado. (La ley de California prohíbe portar armas a la vista en condados con al menos 200.000 habitantes, pero los residentes de condados menos poblados pueden solicitar una licencia para portar armas a la vista).

    Esa tarde, un miembro joven y dos amigos estaban revisando las armas en alquiler. Tenían armas en casa, pero habían decidido pasar por ahí para practicar un rato en el campo de tiro.

    Las paredes, revestidas con material insonorizante y kevlar balístico, reducen el ruido al mínimo, pero aún así se escucha un constante redoble de disparos en el vestíbulo, que cuenta con sillones, sofás y una mesa baja sobre la que hay libros de mesa de café como “Enciclopedia visual de armas pequeñas”.

    Los hermanos tenían una visión particular en mente, que esperaban diferenciara su establecimiento de los pocos campos de tiro que hay en el área de Los Ángeles: “Le digo a la gente que somos un club que, da la casualidad, también es un campo de tiro”, dijo Peter Diamond, un afable hombre de 60 años que se sentaba detrás de un gran escritorio de madera decorado con cañones en miniatura de pólvora negra.

    Sin embargo, como gerente general, no se le ve muy a menudo allí: prefiere recorrer el lugar como el dueño de un restaurante, viendo si los miembros necesitan algo y estrechando la mano a los clientes habituales. Por lo general, lleva en el bolsillo una pequeña pistola yugoslava Zastava de la década de 1970. (Tiene un permiso de porte oculto, al igual que muchos de sus miembros. California permite a los residentes portar armas de fuego con uno de estos permisos).

    Él y Eric Diamond, de 65 años, quien aún mantiene su trabajo diario como director de operaciones de una empresa de gestión empresarial, decidieron abrir Range después de décadas de practicar tiro en otros lugares de Los Ángeles.

    Ambos crecieron practicando tiro con su padre y en programas de tiro con rifle en campamentos de verano en Pensilvania y el norte del estado de Nueva York, pero la afición siempre fue algo más que una simple pasión para Peter, quien también coleccionaba armas de fuego antiguas. Tras varios cambios de carrera –incluidos 15 años en la industria cinematográfica como asistente de dirección y gerente de producción–, Peter dijo que “finalmente maduré y descubrí lo que quería hacer con mi vida”.

    Existen algunos precedentes de este tipo de clubes de tiro de lujo, señaló David Yamane, autor del libro “Gun Curious: A Liberal Professor’s Surprising Journey Inside America’s Gun Culture”, al establecer una comparación con establecimientos exclusivos del siglo XIX como el Boone and Crockett Club, que Theodore Roosevelt ayudó a fundar. A menudo centrados en la caza, “no se trataba solo de si podías permitirte afiliarte, sino de si eras el tipo de persona adecuada”, dijo Yamane.

    Los modernos “guntry clubs”, como él los llama, son una señal de que, a medida que la cultura de las armas en Estados Unidos ha evolucionado, se ha ido pareciendo cada vez más a otras culturas de consumo modernas, señaló Yamane, quien es profesor de sociología en la Universidad de Wake Forest. “Creo que muchos de estos guntry clubs me recuerdan cómo se ve el capitalismo de consumo tardío”.

    “Una pistola de 6000 dólares no es necesariamente 10 veces mejor que una de 600 dólares”, agregó, “así que la compras por algo más que solo su funcionalidad”.

    Los hermanos Diamond son conscientes de que los miembros del Range a menudo “pertenecen a un club gastronómico, un club de golf, un club de tenis y tal vez a un club de fumadores”, dijo Eric Diamond, citando al Brentwood Country Club y al Riviera Country Club, ubicados en las cercanías. “Nos dirigimos a un grupo demográfico específico desde el punto de vista económico”.

    El personal, compuesto por ocho personas, se encarga del registro en recepción, el mantenimiento básico de las armas, la capacitación y la seguridad en el campo de tiro, pero al contratar personal, Peter dijo que él y su hermano “no querían un grupo de fanáticos de las armas”.

    “Somos un negocio basado en la hospitalidad”, dijo. “Quiero personal de recepción de hotel. A alguien se le puede enseñar la mecánica de la industria de las armas. No puedo enseñarle a alguien a ser afable, amable y cortés”.

    En el campo de tiro, Jonathan Gomez, el armero del lugar, estaba instalando el kit de gatillo mejorado de un miembro para una pistola Sig Sauer P365. Al principio, dijo, lo sorprendieron los tipos de armas con las que disparaban los miembros. “Definitivamente es un tipo diferente de propietario de armas”, dijo Gomez, de 27 años, un hombre con lentes y varios tatuajes que le cubrían el brazo izquierdo. Al decir “diferente”, aclaró que se refería a que las armas son más caras aquí que en un campo de tiro típico.

    Muchos socios disparan pistolas Staccato, dijo, las cuales en California pueden costar hasta 6000 dólares dependiendo del modelo. Otra marca de armas de fuego popular y más exclusiva es la local Taran Tactical Innovations, cuya popularidad ha crecido desde que ayudó a surtir el arsenal de John Wick. Una pistola Pit Viper de Taran Tactical Innovations puede costar casi 9000 dólares. El Range cuenta con una variedad de armas Staccato y Taran Tactical disponibles para alquilar.

    “Es algo así como los relojes o los zapatos”, continuó Gomez. “La gente tiene sus colecciones. Tienen cosas más bonitas que pueden presumir aquí”.

    Puede que algunos disfruten de su costoso armamento, pero a los miembros de Range les atrae el lugar por varias razones.

    Jodi Ladge, asistente médica en neurocirugía, dijo que originalmente había comprado un arma para su protección hace unos dos años, preocupada por “la situación en Los Ángeles”, pero que ahora participa en competencias de tiro.

    Ladge, quien lleva puesto su cinturón de armas –en el que guarda sus cargadores de repuesto, la funda, los guantes de tiro y un botiquín de primeros auxilios–, ha sido miembro de Range por más de un año. Estaba con dos amigos que había conocido en el club, planificando el almuerzo.

    “Nunca pensé que haría esto”, dijo. Pero es una forma ideal de relajarse, especialmente con el ambiente del Range. “Lo único en lo que puedes pensar cuando estás disparando es en disparar”, comentó.

    Al igual que Kenneally, Leonard Konopelski, un diseñador gráfico que usa unos lentes artísticos de color azul real, dijo que el tiro le resultaba terapéutico. “Vengo aquí para tratar de relajar mi cuerpo”, dijo Konopelski, de 83 años.

    Dispara en el Range unos tres días a la semana y considera que su pistola es un instrumento de precisión, como una cámara Leica. Konopelski, quien se interesó por primera vez en el tiro cuando era un niño en Polonia y más tarde durante su capacitación militar obligatoria, dijo que le gustaba que Range fuera un lugar al que pudiera acudir fácilmente como miembro.

    A media tarde, el piso de concreto de las 16 pistas de tiro estaba cubierto de casquillos usados. En un momento de calma, el campo de tiro fue declarado “apagado”, y un empleado recogió los casquillos con un pequeño carrito cilíndrico que recordaba a los que se usan en las canchas de tenis. En la sala de espera, un miembro atendió una llamada por Zoom, mientras otro tomaba un refrigerio. Pronto, los casquillos se volverían a amontonar.

    Un espacio comunitario en The Range LA, en Los Ángeles, el 22 de mayo de 2026. Está equipado con sillones de cuero y libros de mesa de centro. (David Fouts/The New York Times)

    Eric, a la izquierda, y Peter Diamond en una de las cabinas de tiro de The Range LA en Los Ángeles, el 22 de mayo de 2026. (David Fouts/The New York Times)

  • Los campos de tiro se vuelven un espacio de lujo silencioso

    Los campos de tiro se vuelven un espacio de lujo silencioso

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    LOS ÁNGELES — En una tarde reciente en Los Ángeles, el veterano agente de Hollywood Rob Kenneally se relajaba con su ritual habitual después del almuerzo: disparar unas cuantas rondas con su pistola de 9 mm junto a un par de amigos.

    “Para mí es una actividad meditativa”, dijo Kenneally, quien en una etapa anterior de su carrera en la industria cinematográfica también trabajó a tiempo parcial como asistente de reserva del sheriff del condado de Los Ángeles. “Siempre ha sido una forma de despejar la mente tras un día de trabajo”.

    Kenneally estaba sentado en un sillón de cuero oscuro en Range LA, un club de tiro exclusivo para socios ubicado en los límites del acomodado vecindario de Brentwood, que se ha convertido en un punto de encuentro para entusiastas de las armas, profesionales de la industria, actores y artistas. Kenneally, de 67 años, dice que se encuentra a menudo con personas con las que trabaja, y que varios de sus clientes toman clases con uno de los instructores de tiro del club.

    “Por alguna razón, parece atraer a gente del mundo del entretenimiento”, afirmó.

    Sin duda, eso se debe en parte a su ubicación. También se debe al ambiente del Range, cuyo interior se asemeja al de Equinox, la cadena de gimnasios de lujo que, casualmente tiene al lado. No muy lejos de donde estaba sentado Kenneally había una máquina de café con pantalla táctil, un dispensador de agua con sabores de la marca Bevi, una mesa de tejo, carteles vintage con temática vaquera y obras de arte colgadas en paredes de ladrillo expuesto.

    Clubes de tiro de alto nivel similares (algunos de ellos exclusivos para socios) han comenzado a surgir en todo el país, entre ellos el Centennial Gun Club en el área metropolitana de Denver, el Frisco Gun Club en las afueras de Dallas, el XCAL en las afueras de Washington, D.C., y el Blackwood Club, en construcción en el condado de Bergen, Nueva Jersey. Además, el Range tiene en proyecto dos sucursales más, en South Bay y en el Valle de San Fernando.

    Estas versiones elegantes y modernas de los campos de tiro sugieren que, si bien el control de armas sigue siendo un tema político polarizante en Estados Unidos, la cultura de las armas tiene atractivo para personas de todo el espectro político.

    La exclusiva tienda de comestibles Erewhon ha prestado servicios de catering en eventos en Range LA; Philip Goglia, el famoso nutricionista de las celebridades, conocido por su trabajo con las Kardashian, es un miembro que visita el lugar con frecuencia; y no es raro ver un G-Wagon estacionado en la entrada. Los agentes de Hollywood se alejan de la línea de tiro para atender llamadas o asistir a almuerzos de negocios en los salones del club.

    “Tenemos a gente de veintitantos años y a personas de 80; tenemos hombres y mujeres”, dijo Peter Diamond, quien abrió Range hace dos años junto con Eric Diamond, su hermano mayor. “Tenemos personas de todas las tendencias políticas y de todos los sectores”.

    Explicó que mantienen una política estricta con respecto a los televisores en las instalaciones: nada de noticias. Nada de programas políticos.

    Los socios de Range –unos 600, según los propietarios– pagan entre 3700 y 5400 dólares al año. Los miembros tienen acceso a una especie de tienda especializada, con un armero en el lugar, clases privadas y el uso de unas 40 armas de fuego, muchas de las cuales cuelgan de la pared detrás del mostrador de la recepción.

    Los hermanos estiman que alrededor del 85 por ciento de sus miembros ya son propietarios de armas, pero el servicio de alquiler les permite probar nuevas armas de fuego, venir sin previo aviso o traer a un invitado. (La ley de California prohíbe portar armas a la vista en condados con al menos 200.000 habitantes, pero los residentes de condados menos poblados pueden solicitar una licencia para portar armas a la vista).

    Esa tarde, un miembro joven y dos amigos estaban revisando las armas en alquiler. Tenían armas en casa, pero habían decidido pasar por ahí para practicar un rato en el campo de tiro.

    Las paredes, revestidas con material insonorizante y kevlar balístico, reducen el ruido al mínimo, pero aún así se escucha un constante redoble de disparos en el vestíbulo, que cuenta con sillones, sofás y una mesa baja sobre la que hay libros de mesa de café como “Enciclopedia visual de armas pequeñas”.

    Los hermanos tenían una visión particular en mente, que esperaban diferenciara su establecimiento de los pocos campos de tiro que hay en el área de Los Ángeles: “Le digo a la gente que somos un club que, da la casualidad, también es un campo de tiro”, dijo Peter Diamond, un afable hombre de 60 años que se sentaba detrás de un gran escritorio de madera decorado con cañones en miniatura de pólvora negra.

    Sin embargo, como gerente general, no se le ve muy a menudo allí: prefiere recorrer el lugar como el dueño de un restaurante, viendo si los miembros necesitan algo y estrechando la mano a los clientes habituales. Por lo general, lleva en el bolsillo una pequeña pistola yugoslava Zastava de la década de 1970. (Tiene un permiso de porte oculto, al igual que muchos de sus miembros. California permite a los residentes portar armas de fuego con uno de estos permisos).

    Él y Eric Diamond, de 65 años, quien aún mantiene su trabajo diario como director de operaciones de una empresa de gestión empresarial, decidieron abrir Range después de décadas de practicar tiro en otros lugares de Los Ángeles.

    Ambos crecieron practicando tiro con su padre y en programas de tiro con rifle en campamentos de verano en Pensilvania y el norte del estado de Nueva York, pero la afición siempre fue algo más que una simple pasión para Peter, quien también coleccionaba armas de fuego antiguas. Tras varios cambios de carrera –incluidos 15 años en la industria cinematográfica como asistente de dirección y gerente de producción–, Peter dijo que “finalmente maduré y descubrí lo que quería hacer con mi vida”.

    Existen algunos precedentes de este tipo de clubes de tiro de lujo, señaló David Yamane, autor del libro “Gun Curious: A Liberal Professor’s Surprising Journey Inside America’s Gun Culture”, al establecer una comparación con establecimientos exclusivos del siglo XIX como el Boone and Crockett Club, que Theodore Roosevelt ayudó a fundar. A menudo centrados en la caza, “no se trataba solo de si podías permitirte afiliarte, sino de si eras el tipo de persona adecuada”, dijo Yamane.

    Los modernos “guntry clubs”, como él los llama, son una señal de que, a medida que la cultura de las armas en Estados Unidos ha evolucionado, se ha ido pareciendo cada vez más a otras culturas de consumo modernas, señaló Yamane, quien es profesor de sociología en la Universidad de Wake Forest. “Creo que muchos de estos guntry clubs me recuerdan cómo se ve el capitalismo de consumo tardío”.

    “Una pistola de 6000 dólares no es necesariamente 10 veces mejor que una de 600 dólares”, agregó, “así que la compras por algo más que solo su funcionalidad”.

    Los hermanos Diamond son conscientes de que los miembros del Range a menudo “pertenecen a un club gastronómico, un club de golf, un club de tenis y tal vez a un club de fumadores”, dijo Eric Diamond, citando al Brentwood Country Club y al Riviera Country Club, ubicados en las cercanías. “Nos dirigimos a un grupo demográfico específico desde el punto de vista económico”.

    El personal, compuesto por ocho personas, se encarga del registro en recepción, el mantenimiento básico de las armas, la capacitación y la seguridad en el campo de tiro, pero al contratar personal, Peter dijo que él y su hermano “no querían un grupo de fanáticos de las armas”.

    “Somos un negocio basado en la hospitalidad”, dijo. “Quiero personal de recepción de hotel. A alguien se le puede enseñar la mecánica de la industria de las armas. No puedo enseñarle a alguien a ser afable, amable y cortés”.

    En el campo de tiro, Jonathan Gomez, el armero del lugar, estaba instalando el kit de gatillo mejorado de un miembro para una pistola Sig Sauer P365. Al principio, dijo, lo sorprendieron los tipos de armas con las que disparaban los miembros. “Definitivamente es un tipo diferente de propietario de armas”, dijo Gomez, de 27 años, un hombre con lentes y varios tatuajes que le cubrían el brazo izquierdo. Al decir “diferente”, aclaró que se refería a que las armas son más caras aquí que en un campo de tiro típico.

    Muchos socios disparan pistolas Staccato, dijo, las cuales en California pueden costar hasta 6000 dólares dependiendo del modelo. Otra marca de armas de fuego popular y más exclusiva es la local Taran Tactical Innovations, cuya popularidad ha crecido desde que ayudó a surtir el arsenal de John Wick. Una pistola Pit Viper de Taran Tactical Innovations puede costar casi 9000 dólares. El Range cuenta con una variedad de armas Staccato y Taran Tactical disponibles para alquilar.

    “Es algo así como los relojes o los zapatos”, continuó Gomez. “La gente tiene sus colecciones. Tienen cosas más bonitas que pueden presumir aquí”.

    Puede que algunos disfruten de su costoso armamento, pero a los miembros de Range les atrae el lugar por varias razones.

    Jodi Ladge, asistente médica en neurocirugía, dijo que originalmente había comprado un arma para su protección hace unos dos años, preocupada por “la situación en Los Ángeles”, pero que ahora participa en competencias de tiro.

    Ladge, quien lleva puesto su cinturón de armas –en el que guarda sus cargadores de repuesto, la funda, los guantes de tiro y un botiquín de primeros auxilios–, ha sido miembro de Range por más de un año. Estaba con dos amigos que había conocido en el club, planificando el almuerzo.

    “Nunca pensé que haría esto”, dijo. Pero es una forma ideal de relajarse, especialmente con el ambiente del Range. “Lo único en lo que puedes pensar cuando estás disparando es en disparar”, comentó.

    Al igual que Kenneally, Leonard Konopelski, un diseñador gráfico que usa unos lentes artísticos de color azul real, dijo que el tiro le resultaba terapéutico. “Vengo aquí para tratar de relajar mi cuerpo”, dijo Konopelski, de 83 años.

    Dispara en el Range unos tres días a la semana y considera que su pistola es un instrumento de precisión, como una cámara Leica. Konopelski, quien se interesó por primera vez en el tiro cuando era un niño en Polonia y más tarde durante su capacitación militar obligatoria, dijo que le gustaba que Range fuera un lugar al que pudiera acudir fácilmente como miembro.

    A media tarde, el piso de concreto de las 16 pistas de tiro estaba cubierto de casquillos usados. En un momento de calma, el campo de tiro fue declarado “apagado”, y un empleado recogió los casquillos con un pequeño carrito cilíndrico que recordaba a los que se usan en las canchas de tenis. En la sala de espera, un miembro atendió una llamada por Zoom, mientras otro tomaba un refrigerio. Pronto, los casquillos se volverían a amontonar.

    Un espacio comunitario en The Range LA, en Los Ángeles, el 22 de mayo de 2026. Está equipado con sillones de cuero y libros de mesa de centro. (David Fouts/The New York Times)

    Eric, a la izquierda, y Peter Diamond en una de las cabinas de tiro de The Range LA en Los Ángeles, el 22 de mayo de 2026. (David Fouts/The New York Times)

  • Los más de 100 millonarios en Reino Unido que le piden al nuevo primer ministro que les suba los impuestos

    Los más de 100 millonarios en Reino Unido que le piden al nuevo primer ministro que les suba los impuestos

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    Millonarios como el exfutbolista Gary Lineker y el productor de música Brian Eno se dirigieron al nuevo primer ministro de Reino Unido, Andy Burnham, para pedirle que les suba los impuestos.

    En una carta abierta, 120 británicos adinerados le dijeron a Burnham: “Podemos pagarlo. No hablamos de impuestos más altos para quienes se levantan cada día y van a trabajar para ganarse la vida, sino para los más ricos, cuyos ingresos provienen de la riqueza que poseen”.

    Organizada por Patriotic Millionaires (Millonarios Patriotas), la carta dice que eso llevaría a una sociedad más igualitaria y llama a una “devolución de la riqueza y el poder desde los más ricos”.

    Las personas ya pueden aportar dinero o acciones voluntariamente al Tesoro a través de un sistema de donaciones.

    La líder conservadora Kemi Badenoch dijo que el deportista Lineker “es más que bienvenido a pagar más impuestos, puede extender un cheque al Tesoro, nadie se lo impide”.

    Los Millonarios Patriotas apoyan un impuesto del 2% sobre las fortunas superiores a los US$13 millones (10 millones de libras esterlinas).

    “Los millonarios somos un grupo patriota”, afirma la carta. “Amamos este país y queremos que prospere”.

    Y añade: “Pero el éxito requiere inversión, y una fuente primordial de capital sin explotar reside en nuestro interior, un potencial que aún no está sujeto a impuestos”.

    Entre los demás firmantes figuran el guionista de la película Notting Hill, Richard Curtis, y Ian Gregg, exdirector general de Greggs e hijo del fundador de la cadena de panaderías.

    La escritora escocesa de novela negra Val McDermid y el exoperador financiero convertido en activista por la igualdad Gary Stevenson también firmaron la carta.

    La secretaria jefe del Tesoro, Emma Reynolds, afirmó que vería con buenos ojos que los millonarios británicos aumentaran la cantidad de impuestos que pagan, pero indicó que cualquier cambio importante se anunciaría durante la presentación del presupuesto.

    “Me alegra que la gente con recursos diga que quiere pagar más. Pueden pagar más”, dijo, y señaló el enlace para donaciones al Tesoro.

    “Un poco más”

    El renovado llamamiento a favor de impuestos más altos para los ricos se produce tras una campaña similar en años anteriores.

    Cuando Lineker, que anteriormente fue el presentador mejor pagado de la BBC, le preguntó al respecto unos días antes de convertirse en primer ministro, Burnham no descartó un impuesto sobre el patrimonio.

    Sugirió que tal vez tenga que “pedir un poco más” de impuestos en algún momento.

    Lineker cobraba alrededor de US$1,73 millones al año antes de dejar la BBC. Se estima que su fortuna asciende a unos US$40 millones.

    La última iniciativa de los Millonarios Patriotas afirma que existe la “necesidad de adoptar un nuevo tipo de descentralización de la riqueza y el poder, desde los más ricos para reinvertir en nuestro mayor activo en cada región”.

    Añadió que, según su propia encuesta, la mayoría de los millonarios desean un impuesto más alto sobre sí mismos.

    Gary Lineker.

    Getty Images
    El exfutbolista Gary Lineker se encuentra entre los firmantes.

    “Quedan algunas personas con una mentalidad económica anticuada y otras pocas desesperadas por aferrarse a cada centavo… Quienes no pueden ver más allá de su propio interés no tienen cabida en el diseño de una Gran Bretaña para el futuro”, dice la carta.

    El músico Brian Eno declaró a BBC Radio Lincolnshire que el sistema tributario es “muy generoso con los ricos”.

    “Si eres rico, no pagas muchos impuestos, sino que contratas a un grupo de contadores muy listos que de alguna manera te libran de ellos”, dijo.

    También desestimó la idea de que muchos millonarios decidan abandonar Reino Unido si se les grava demasiado.

    “Esa es la historia que siempre han contado los ricos para evitar esto, pero en realidad la gente no se va tanto”.

    “Por supuesto que algunas personas lo harán”, dijo, pero añadió que la gente no necesariamente abandona otros países con impuestos elevados, como las naciones de Escandinavia.

    Insistió en que la mayoría de sus pares en el mundo financiero sí quieren ver mejores carreteras y escuelas, que no les gusta ver a personas viviendo en la pobreza extrema y que muchos apoyan económicamente a organizaciones comunitarias.

    Este artículo fue escrito originalmente en inglés y usamos una herramienta de inteligencia artificial para traducirlo. Un periodista de la BBC revisó el texto antes de su publicación. Más información sobre cómo usamos IA.

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  • El acuerdo entre EE. UU. y Arabia Saudita suscita temores de una carrera armamentista nuclear mundial

    El acuerdo entre EE. UU. y Arabia Saudita suscita temores de una carrera armamentista nuclear mundial

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    En Europa, Asia y Medio Oriente, los países buscan capacidades nucleares para protegerse de vecinos agresivos y de un Washington que se retira, lo cual podría crear una era más desenfrenada.

    Cuando el presidente Dwight D. Eisenhower acudió a la Organización de Naciones Unidas en 1953 para ofrecer a los países tecnología y conocimientos nucleares a cambio de la promesa de usarlos de manera pacífica, la política recibió una abreviatura memorable: “Átomos para la paz”. Siete décadas después, podría recibir una frase menos idealista: cobertura nuclear.

    El acuerdo nuclear civil del presidente Donald Trump con Arabia Saudita, anunciado esta semana, refleja un mundo volátil en el que los aliados de Estados Unidos buscan capacidades nucleares para protegerse contra vecinos depredadores, interrupciones energéticas perjudiciales y el cada vez más reducido paraguas de seguridad de Estados Unidos. También refleja a una Casa Blanca, ávida de acuerdos lucrativos para las empresas estadounidenses, que está dispuesta a flexibilizar los estándares de no proliferación para un socio favorecido en una región peligrosa.

    El acuerdo con Arabia Saudita podría permitirle, a la larga, enriquecer combustible para reactores nucleares y limitar los sitios que los inspectores internacionales podrían visitar para garantizar su intención pacífica. Ambas concesiones, inauditas en los recientes acuerdos nucleares civiles de Estados Unidos, alimentarán los temores de que los saudíes puedan dar un giro hacia un programa de armas nucleares.

    El príncipe heredero Mohammed bin Salman, líder saudí de facto, no ha ocultado esa posibilidad. Si Irán obtiene una bomba nuclear, ha advertido, los saudíes harán lo mismo.

    Trump buscó disipar tales preocupaciones el jueves, al declarar que el acuerdo se limitaba a los usos civiles de la tecnología nuclear. Pero dada la accidentada historia de dichos acuerdos, era poco probable que sus comentarios calmaran las preocupaciones sobre una nueva carrera armamentista mundial.

    “Estamos de vuelta en una era de cobertura nuclear”, dijo Vipin Narang, profesor de Seguridad Nuclear y Ciencias Políticas en el Instituto Tecnológico de Massachusetts. “Tienes a muchos países nerviosos que se enfrentan a una situación de seguridad en deterioro y que no están seguros de poder depender de sus protectores formales o informales”.

    “Vamos a ver un torrente de Estados en busca de la capacidad de llevar a cabo un programa militar” que podría producir un arma, dijo Narang, quuien trabajó en política nuclear en el Pentágono durante el gobierno de Joe Biden.

    Gary Samore, profesor de Política en la Universidad de Brandeis que asesoró en las negociaciones de control de armas en los gobiernos de Barack Obama y Bill Clinton, dijo que a esos países a veces se les llamaba “proliferadores amistosos”.

    No todos ellos, o incluso ninguno, buscarán finalmente desarrollar una bomba, dijeron los expertos. El último país en ingresar al club de los Estados con armas nucleares fue Corea del Norte en 2006. Pero sí sugiere un nuevo periodo riesgoso, en el que el mercado nuclear mundial podría volverse más desenfrenado y menos sujeto a las reglas. Es probable que los compradores nucleares, inquietos por el cambio en la postura global de Estados Unidos, hagan mayores exigencias, mientras que los vendedores rivales, como Rusia y China, podrían aprovechar el precedente saudí para concederlas.

    “Está muy conectado con el daño que Trump ha hecho a la credibilidad de Estados Unidos como garante de seguridad”, dijo Samore.

    En países como Alemania y Polonia, Corea del Sur y Japón, los gobiernos sin armas nucleares debaten la necesidad de buscarlas. Corea del Sur, amenazada por un Norte con armas nucleares, ha iniciado un plan para desarrollar una flota de submarinos de propulsión nuclear, con el apoyo de Estados Unidos.

    El ministro de Defensa japonés, Shinjiro Koizumi, dijo esta semana que su país necesitaba confrontar el papel de las armas nucleares en su defensa, a pesar de una prolongada aversión arraigada en la destrucción de Hiroshima y Nagasaki en tiempos de guerra.

    El presidente de Polonia, Karol Nawrocki, ha dicho que su país debería emprender un programa nuclear, mientras que el canciller alemán Friedrich Merz se ha unido a un grupo directivo nuclear de alto nivel con Francia y otros países europeos.

    Francia, que junto con el Reino Unido es una de las dos potencias nucleares de Europa occidental, ha prometido ampliar su arsenal y ofrecer una forma de disuasión extendida a sus vecinos para compensar la retirada de Trump. En una muestra de cooperación, París envió recientemente un avión de combate con capacidad nuclear a una base aérea alemana.

    “El próximo medio siglo será una era de armas nucleares”, dijo el presidente de Francia, Emmanuel Macron, en marzo. Anunciaba el cambio en la doctrina nuclear de su país hacia una de “disuasión avanzada”: el uso de las armas nucleares de Francia para prevenir ataques en territorios más allá de sus propias fronteras.

    Durante ese discurso, Macron habló de un mundo lleno de puntos conflictivos nucleares: India, Pakistán, Corea del Norte y China. Pero los expertos dijeron que la oferta de disuasión de Francia a sus vecinos europeos podría mitigar el interés de los aliados en adquirir capacidades nucleares. Si bien un paraguas nuclear francés no sería un reemplazo del proporcionado por Estados Unidos, aun así podría actuar como un disuasivo.

    “La mejor herramienta de no proliferación que Estados Unidos haya tenido jamás son sus alianzas militares”, dijo Matthew Fuhrmann, profesor de Estudios de Seguridad en la Universidad de Texas. “Si Estados Unidos no hubiera extendido la protección nuclear a tantos países como lo hizo, estaríamos en un mundo con más Estados con armas nucleares”.

    El mayor protagonismo de Francia, dijo, reduciría el riesgo de que otros países europeos busquen un arma. “Pero no creo que reduzca su deseo de cobertura”, añadió, y señaló que el mero hecho de tener un programa nuclear civil da a los países influencia sobre potencias nucleares como Estados Unidos.

    Resulta irónico que Francia desempeñe un papel moderador, dado que, históricamente, el país ha sido uno de los vendedores más prolíficos de tecnología nuclear. Francia ayudó a construir programas nucleares en Israel, Irak y Pakistán.

    El ritmo de los acuerdos nucleares civiles había disminuido en los últimos años, indicó Fuhrmann, en parte debido a que la demanda mundial de energía nuclear se desplomó después del accidente nuclear de Fukushima en Japón en 2011. Pero las preocupaciones sobre la seguridad energética aumentaron después de la invasión rusa de Ucrania en 2022 y se dispararon nuevamente después de que la guerra estadounidense-israelí contra Irán provocó que Teherán detuviera el tráfico marítimo en el estrecho de Ormuz.

    Al llegar a un acuerdo con Estados Unidos, Arabia Saudita sigue los pasos de los Emiratos Árabes Unidos, que firmaron un acuerdo nuclear civil con el gobierno de Obama en 2009. Dicho acuerdo no permitía a los Emiratos enriquecer combustible nuclear, lo cual cortó su camino para producir un arma, y contemplaba inspecciones estrictas. Los expertos lo calificaron como el “estándar de oro” de la no proliferación.

    Además de relajar esas restricciones, Trump inicialmente descartó una condición en la que insistió su predecesor, el presidente Joe Biden, de que Arabia Saudita normalizara las relaciones con Israel. El jueves, Trump dio marcha atrás y dijo que, de hecho, haría de ello un requisito del acuerdo. El gobierno saudí no hizo comentarios de inmediato.

    Las concesiones originales del acuerdo, dijeron los analistas, reflejaban el reconocimiento de Trump de que la guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán había desestabilizado a Arabia Saudita y a toda la región.

    “Este acuerdo es una confirmación tangible de la erosión de la confianza y la credibilidad en Washington como resultado de la guerra de Irán”, dijo Suzanne Maloney, experta en Irán, quien es vicepresidenta y directora del programa de Política Exterior de la Brookings Institution, una organización de investigación en Washington.

    “Los líderes del Golfo no tienen una alternativa realista al paraguas de seguridad de Estados Unidos”, añadió, “pero también están viendo de primera mano evidencia de sus limitaciones y desventajas. Así que están decididos a expandir su autonomía y sus capacidades”.

    La guerra contra Irán supone otro factor disuasorio para que los países desarrollen programas de armamento. Con sus instalaciones nucleares sepultadas bajo los escombros, cualquier ambición iraní de producir una bomba ha sufrido un retroceso. Pero incluso eso podría ser un arma de doble filo, ya que otras potencias nucleares aspirantes podrían concluir que la mejor manera de evitar tales ataques preventivos es alcanzar el estatus nuclear lo más rápido posible.

    Otorgar beneficios a Arabia Saudita probablemente no pondrá a Riad en el camino hacia una bomba en el corto plazo, dijeron los expertos. El reino está comenzando desde cero en la carrera nuclear, y le tomaría años desarrollar una capacidad nacional para fabricar uranio apto para armas.

    Pero otros países, con capacidades más avanzadas, pueden exigir los mismos términos. Podrían tener éxito si Estados Unidos ya no se mantiene firme respecto a dar tecnología de enriquecimiento sensible a los Estados no nucleares.

    “Para mí, el peligro de este acuerdo es el precedente”, dijo Samore. “¿Qué impide que Rusia haga un acuerdo como este?”.

    Mark Landler es el jefe de la corresponsalía en París del Times. Cubre Francia, así como la política exterior estadounidense en Europa y Medio Oriente. Es periodista desde hace más de tres décadas.

  • Reclutador de modelos que conectó a mujeres con Epstein es hallado muerto en Francia

    Reclutador de modelos que conectó a mujeres con Epstein es hallado muerto en Francia

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    Daniel Siad le presentó repetidamente mujeres jóvenes a Jeffrey Epstein, según mensajes entre ambos. Siad había negado haber cometido algún delito.

    Un reclutador de modelos que probablemente sería interrogado por los fiscales en Francia debido a sus vínculos con Jeffrey Epstein fue hallado muerto esta semana en una casa cerca de París, según informaron el miércoles las autoridades francesas.

    El hombre, Daniel Siad, estuvo en contacto habitual con Epstein hace aproximadamente una década, según los archivos publicados en enero por el Departamento de Justicia. Sus mensajes de texto sugieren que Siad intentó en repetidas ocasiones conectar a Epstein, un financiero caído en desgracia acusado de dirigir una red de tráfico sexual, con personas a las que Siad describió como modelos femeninas, incluida una que, según él, tenía 15 años y otras menores de 18 años.

    Más tarde, Siad reconoció su trabajo para Epstein, pero negó haber cometido algún delito. Su cuerpo fue hallado el lunes en una casa en Colombes, un suburbio al noroeste de París, según la fiscalía local. Las autoridades aún investigan cómo murió Siad, dijeron los fiscales.

    Laure Beccuau, la fiscal jefa de París, lo mencionó en febrero como “una de las personas a las que podría interrogarse” como parte de un par de investigaciones más amplias sobre gente vinculada a Epstein que se abrieron ese mes.

    En un comunicado el miércoles, Beccuau dijo que los investigadores habían identificado o sido contactados por 24 mujeres que fueron víctimas o testigos de incidentes “probablemente cometidos por Daniel Siad u otros implicados”, y habían hablado con 16 de ellas. La investigación no había “arrojado todavía ninguna evidencia que justificara su arresto inmediato”, añadió Beccuau.

    En una entrevista transmitida en mayo, Siad negó las acusaciones en su contra y dijo que esperaba que la justicia siguiera su curso.

    En esa entrevista, Siad dijo que había trabajado como cazatalentos de modelos durante 30 años y que le presentaron a Epstein a principios de la década de 2000.

    A lo largo de 15 años, Siad conectó a Epstein con cerca de una decena de modelos, dijo Siad. Ninguna de ellas le dio jamás “comentarios negativos” sobre Epstein, dijo. “Mi relación con Jeffrey Epstein fue estrictamente profesional”, añadió.

    La abogada de Siad, Ménya Arab-Tigrine, dijo el miércoles que su cliente había “proclamado constantemente su inocencia”.

    Por separado, los fiscales dijeron este año que también habían recibido una denuncia de una mujer sueca que acusaba a Siad de cometer “actos sexuales que ella describe como violación” en 1990 en Francia.

    La mujer, una exmodelo llamada Ebba P. Karlsson, escribió en un sitio web que cofundó para publicar testimonios de sobrevivientes de abuso que Siad “me violó en una casa de piscina detrás de una villa en la Costa Azul”. En la entrevista de mayo, Siad dijo: “Nunca violé a una mujer en mi vida”.

    A pesar de la muerte de Siad, la investigación continuará “para identificar a todas las personas que puedan estar implicadas”, dijo Beccuau en el comunicado del miércoles.

    Siad es la segunda persona conectada con Epstein que ha sido hallada muerta en Francia. En 2022, Jean-Luc Brunel, un agente de modelos francés y socio de Epstein que había sido acusado de violación de menores, fue hallado muerto en su celda de la cárcel.

    Ségolène Le Stradic es una periodista e investigadora que vive en París.

  • Por qué Ucrania está atacando con tanta fuerza a Wildberries, el equivalente ruso de Amazon

    Por qué Ucrania está atacando con tanta fuerza a Wildberries, el equivalente ruso de Amazon

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    Drones ucranianos han alcanzado varios almacenes comerciales pertenecientes a Wildberries, el mayor minorista en línea de Rusia, en cuestión de días, asestando un golpe a un gran número de pequeñas y medianas empresas.

    Tras meses de ataques con drones contra depósitos de petróleo y refinerías, Kyiv afirma que ahora está apuntando a centros logísticos que los rusos utilizan para adquirir equipamiento militar, además de interrumpir los suministros destinados al ejército ruso.

    Sin embargo, esto también ha frustrado a cientos de vendedores rusos que dependen de los mercados en línea para ganarse la vida, haciendo que la guerra se sienta más cercana al hogar después de casi cuatro años y medio.

    “Soy madre de un niño con discapacidad; he levantado este negocio por mí misma”, se quejaba una mujer en una publicación en redes sociales, plagada de insultos y exabruptos, que se volvió viral.

    “He perdido un millón de rublos (US$12.700). Ya nos están machacando por todos lados como para que además ocurra esto”.

    En el primer ataque de Ucrania contra Wildberries durante el fin de semana, dos almacenes fueron alcanzados: uno en Elektrostal, al este de Moscú, y otro en Kotovsk, en la región de Tambov, a unos 400 kilómetros de la frontera ucraniana.

    Siete trabajadores del turno de noche murieron en Kotovsk y otro resultó mortalmente herido en Elektrostal. Decenas más sufrieron lesiones y se destruyeron mercancías por un valor estimado de US$1.000 millones.

    Kyiv afirmó haber golpeado “importantes instalaciones logísticas” utilizadas para “suministrar componentes para la producción de drones y equipos de navegación”.

    Más centros logísticos fueron atacados en las primeras horas del lunes, incluido otro almacén de Wildberries en Koledino, al sur de Moscú. Nuevos ataques durante la noche hasta el miércoles alcanzaron centros logísticos de Wildberries en Krasnodar y Nevinnomyssk, en la región de Stávropol.

    La propietaria de la empresa, Tatiana Kim, informó de que se habían registrado más víctimas.

    “Estamos, con toda justicia, devolviendo la guerra a casa, a Rusia”, declaró el presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski.

    Una nueva estrategia

    Rusia ha atacado ciudades ucranianas con drones y misiles desde el inicio de la invasión a gran escala en febrero de 2022, y ataques rusos recientes también han alcanzado almacenes y terminales de carga ucranianos.

    Las terminales de clasificación del mayor operador postal privado de Ucrania, Nova Poshta, han sido atacadas, al igual que almacenes propiedad de la cadena minorista ATB y del grupo de confitería Roshen.

    Con la situación en el frente cada vez más cercana a un estancamiento, la campaña ucraniana de drones de largo alcance ha golpeado rutas de suministro e instalaciones energéticas, aislando de hecho a la región Crimea (anexada por el Kremlin en 2014) y provocando escasez de combustible en distintas partes de Rusia.

    Las empresas ya se habían visto afectadas antes de los ataques a los almacenes, pero ahora algunas han perdido gran parte de sus existencias de la noche a la mañana.

    Se estima que entre el 85% y el 90% de la población económicamente activa de Rusia utiliza Wildberries y su rival Ozon.

    En muchas zonas remotas donde escasean las tiendas, por lo que los rusos dependen de estas plataformas para una gran parte de sus compras, desde ropa hasta electrodomésticos.

    El Kremlin ha negado que las plataformas en línea se utilicen para suministrar al ejército, pero en ellas se venden diversos productos relacionados con el ámbito militar, como chalecos antibalas, además de artículos que tienen aplicaciones tanto civiles como para la producción de drones.

    Blogueros que están a favor de la guerra afirman que estas plataformas son utilizadas habitualmente por voluntarios para adquirir equipos que luego se envían al frente.

    Portada de la pagina de internet Wildberries, de comercio en internet

    Wildberries
    Wildberries es el equivalente de Amazon en Rusia, donde muchas de las compras de artículos indispensables se consiguen a través de este portal.

    No obstante, no existe ninguna confirmación independiente de que los almacenes atacados almacenaran dichos suministros.

    Cómo funcionan

    A diferencia del gigante occidental del comercio minorista Amazon, que vende productos directamente además de gestionar un mercado de terceros, Wildberries y Ozon funcionan casi exclusivamente como plataformas de intermediación, conectando a vendedores independientes con compradores de toda Rusia, almacenando y entregando sus mercancías y gestionando los pagos.

    Esto significa que una gran parte de las pérdidas ocasionadas por los ataques ha recaído directamente sobre las empresas.

    Para una mujer que vende artículos de papelería, Wildberries es el único canal de distribución. Al día siguiente de entregar su mercancía en el almacén de Elektrostal, cerca de Moscú, el pasado viernes, supo que todo había quedado reducido a cenizas.

    Aún dispone de otras existencias, pero esta época del año es especialmente importante para su negocio, ya que padres y estudiantes se abastecen de cara al nuevo curso escolar.

    Otra comerciante de Wildberries, dedicada a la venta de ropa para adolescentes, le dijo a la BBC que había perdido mercancía por valor de aproximadamente 1,4 millones de rublos (US$15.000). Ha decidido suspender nuevos envíos durante algunas semanas.

    “Las perspectivas de seguir trabajando con Wildberries son muy inciertas”, anotó.

    “Por ahora tengo suficiente colchón financiero para soportar las pérdidas actuales, pero si se producen más ataques, probablemente no podré seguir adelante”.

    Ninguna de las dos mujeres espera recibir compensación. A principios de este mes, menos de dos semanas antes de los ataques, se añadió una cláusula a sus contratos que incluía los ataques con drones en la lista de “supuestos de fuerza mayor” por los que Wildberries no asume responsabilidad.

    La propietaria de la empresa, Tatiana Kim, ha prometido “no abandonar” a los vendedores y ya se ha abonado cierta compensación a varias pequeñas empresas. También ha ofrecido descuentos temporales y la exención de tarifas de envío, aunque estas medidas han hecho poco para calmar el temor a nuevos ataques.

    Una imagen satelital muestra la magnitud del incendio que arrasó el centro logístico de Wildberries en Elektrostal, al este de Moscú.

    Google Maps
    Una imagen satelital muestra la magnitud del incendio que arrasó el centro logístico de Wildberries en Elektrostal, al este de Moscú.

    El apoyo a las pequeñas y medianas empresas ha sido una de las prioridades declaradas de Vladímir Putin incluso en tiempos de guerra, presentándolas como una columna vertebral de la resistencia económica frente a las sanciones occidentales.

    Economía en riesgo

    Sin embargo, el Estado ruso no ha sido capaz de proteger al sector del impacto de la guerra, y desde comienzos de año las empresas han sufrido varios sobresaltos.

    El IVA aumentó del 20% al 22% en enero, destinando fondos adicionales a la defensa, y se eliminaron algunas ventajas de impuestos para determinados negocios.

    Según la plataforma de inteligencia empresarial Kontur.Fokus, unas 209.000 pequeñas y medianas empresas cerraron durante el primer trimestre de 2026. Esto supone un 9% más que en los tres primeros meses de 2025.

    Los frecuentes cortes de internet y la ofensiva contra aplicaciones de mensajería populares provocaron problemas adicionales, y las empresas de Moscú perdieron decenas de millones de dólares en una sola semana de marzo, según algunas estimaciones.

    Y después llegó la crisis del combustible, desencadenada por los ataques ucranianos contra depósitos de petróleo, refinerías y rutas de suministro.

    “Ya hay muchos clavos, y siguen los martillazos. ¿Es este ataque otro clavo más en el ataúd? Pues sí, por supuesto”, declaró a la BBC el profesor Ruben Enikolopov, de la Universidad Pompeu Fabra de Barcelona.

    Las pequeñas empresas rusas han demostrado resiliencia en el pasado, pero la inflación sigue siendo elevada, el déficit presupuestario está aumentando y los ingresos procedentes del petróleo y el gas son un 23% inferiores a los registrados durante los seis primeros meses del año anterior.

    Rusia dispone de enormes reservas financieras acumuladas en tiempos de paz, pero la guerra en Ucrania absorbe cada vez más recursos, privando progresivamente a la economía civil de oportunidades de crecimiento.

    Linea gris

    BBC

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  • Trump afirma que los soldados caídos apoyaban la guerra con Irán

    Trump afirma que los soldados caídos apoyaban la guerra con Irán

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    El presidente Donald Trump no dijo cómo conocía las opiniones de los soldados caídos, pero decidió hablar por ellos en un momento político peligroso, en el que los estadounidenses se han mostrado cada vez más críticos respecto a la guerra en Irán.

    El miércoles, el presidente Donald Trump estuvo presente durante el retorno de cuatro jóvenes soldados del ejército que murieron recientemente en el extranjero, y antes de la ceremonia le dijo a los periodistas que cada uno de ellos había fallecido apoyando la letal guerra que él libraba con Irán.

    “Todos ellos dijeron con mucha firmeza: ‘No podemos dejar que Irán tenga un arma nuclear’”, dijo Trump mientras viajaba a la Base de la Fuerza Aérea de Dover para asistir al traslado solemne. “No tendrán un arma nuclear. Así que vamos a honrarlos”.

    Más tarde, Trump llevó a la afligida familia de un soldado a su mitin político en Georgia.

    El presidente no dijo cómo conocía las opiniones de los soldados caídos, pero decidió hablar por ellos en un momento político peligroso. Los estadounidenses, incluidos los republicanos, se han mostrado cada vez más críticos respecto a la guerra en Irán, y las muertes de los miembros del ejército estadounidense fueron un sombrío y notable recordatorio de que el presidente no había logrado poner fin a una guerra que prometió que solo sería “una pequeña excursión”.

    La excursión ha dejado al menos 18 militares muertos, una cifra que Trump ha intentado tanto defender como minimizar en los últimos días a medida que el conflicto se torna más sangriento.

    En una publicación en redes sociales el martes, comparó el número de muertes de las tropas en la guerra de Irán con las cifras de muertes en otros conflictos, incluidas la guerra de Vietnam y la misión de un solo día que derrocó a Nicolás Maduro, el presidente venezolano, el invierno pasado.

    Trump se ha enorgullecido de afirmar que la misión en Venezuela resultó en cero muertes, y ha señalado repetidamente que los conflictos en Vietnam, Afganistán e Irak causaron miles. Pero cuando viajó a Delaware el miércoles, Trump se encontró con un duro recordatorio del costo de cada baja.

    Flanqueado por el secretario de Defensa, Pete Hegseth, y otros altos mandos militares, incluido el general Dan Caine, presidente del Estado Mayor Conjunto, Trump se acercó a la rampa trasera del avión de transporte C-17 que había llevado a los soldados a casa. Él y los demás inclinaron la cabeza por un momento.

    Luego los hombres se alejaron del avión, formaron una fila cerca y miraron al frente mientras los soldados comenzaban a sacar del avión cada cajón cubierto con la bandera estadounidense. Varios funcionarios de la Casa Blanca estaban de pie detrás de Trump, incluida Karoline Leavitt, la secretaria de prensa, quien se puso la mano en el corazón. También se encontraba cerca Natalie Harp, la asesora que redacta muchas de las mordaces publicaciones del presidente en redes sociales e imprime artículos de noticias halagadores para que Trump los revise.

    Una mujer lloraba desconsolada mientras el cuarto cajón era subido a una camioneta de traslado. En varios momentos, Trump se dio golpecitos en el muslo derecho con la mano derecha. Cuando todo terminó, el presidente subió a un vehículo blindado que lo llevó a su avión.

    El presidente se mantiene firme en su afirmación de que los estadounidenses apoyan la guerra de Irán.

    “Acaba de salir una encuesta: los estadounidenses no quieren precios altos de la gasolina, pero no están en contra de la guerra; eso acaba de quedar fuerte y claro”, dijo Trump ese mismo miércoles más temprano antes de viajar al traslado. No especificó de qué encuesta estaba hablando.

    En realidad, durante meses los encuestadores han estado rastreando una creciente frustración por la guerra, incluso dentro del Partido Republicano. Según una encuesta de Washington Post-Ipsos publicada la semana pasada, solo el 29 por ciento de los estadounidenses apoya el conflicto. Esa encuesta también mostró que la mayoría de los estadounidenses no cree que sus perspectivas económicas vayan a mejorar.

    Mientras defendía la guerra y elogiaba a los soldados que habían muerto en combate, Trump también dijo a los periodistas que asistir a los traslados solemnes era algo difícil para él.

    “Es una de las cosas más difíciles de hacer como presidente”, dijo Trump, y agregó: “Tiene que hacerse”.

    Las familias de los militares que murieron no han hablado sobre su apoyo a la guerra.

    En cambio, el sargento Michael Emmanuel Swinton, de 30 años, quien murió mientras removía un dron iraní en Irak, fue descrito como un bromista, según su madre.

    Isabella Gonzales, quien tenía 19 años cuando murió a causa de un misil iraní en la Base Aérea de Muwaffaq Salti la semana pasada en Jordania, fue simplemente descrita por su tío como una “soldado”.

    El primer teniente Tyler James Feehan, de 25 años, también murió en ese ataque. Fue descrito como un mentor para otros.

    “Creía profundamente en el poder del servicio militar, especialmente en lo que construye en una persona: disciplina, liderazgo, carácter”, dijo su familia en un comunicado. “Todos los que lo conocían lo querían”.

    La familia está intentando recaudar fondos para una beca a nombre de Feehan.

    La sargento Angel S. Rampersad, de 28 años, quien también se cree que murió durante ese ataque, fue llamada una “gigante amable” por su familia.

    Trump ha emitido varias declaraciones furibundas en las que promete represalias contra Irán por estas muertes.

    “Cada vez que Irán mate a un soldado estadounidense, pagarán con creces por esa muerte. Esta directriz ha sido transmitida al secretario de Guerra, Pete Hegseth, y al presidente del Estado Mayor Conjunto, Daniel Caine”, escribió en las redes sociales el lunes.

    El martes, el Comando Central de Estados Unidos dijo en las redes sociales que el ejército estadounidense había comenzado a atacar objetivos por undécimo día consecutivo, un esfuerzo destinado a sofocar las amenazas del ejército iraní contra los buques comerciales en el estrecho de Ormuz.

    Mientras se preparaba para irse de Dover el miércoles, Trump invitó a varios miembros de la familia de Feehan a viajar con él a bordo del Air Force One. El mandatario se dirigía a un mitin político en Georgia, y un funcionario de la Casa Blanca dijo a los periodistas que había decidido llevarlos a su estado natal.

    Para el miércoles por la tarde, Trump había cambiado la dificultad de presenciar un traslado solemne por un ambiente en el que se sentía más cómodo. Al subir al escenario en su mitin en Georgia, Trump disfrutó de los aplausos y se balanceó al ritmo de la canción “God Bless the USA” de Lee Greenwood.

    La madre, el padre y el tío de Feehan estaban sentados entre el público mientras el presidente relataba el día, incluida la reacción de asombro de la familia — “‘¡Guau!’”, afirmó el presidente– cuando les ofreció viajar en su avión.

    “Esta era una persona que iba a llegar a lo más alto”, dijo Trump a la afligida familia desde el escenario. “Habría sido general muy rápido”.

    Katie Rogers es corresponsal del Times para la Casa Blanca y reporta sobre el presidente Donald Trump.