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Lively había acusado a Baldoni de llevar a cabo una campaña de desprestigio contra ella después de que se quejara de acoso durante el rodaje de una película en la que ambos trabajaban. Él había negado su acusación.
Blake Lively ha llegado a un acuerdo sobre sus demandas legales contra la productora de Justin Baldoni, según anunciaron los actores en un comunicado conjunto el lunes, después de que ella lo acusara de desencadenar una campaña de represalias en internet.
El acuerdo se anunció mientras los equipos jurídicos de los actores se preparaban para un juicio polémico y de alto nivel, cuyo inicio estaba previsto para el 18 de mayo ante el Tribunal Federal de Distrito de Manhattan.
Los actores han estado enfrentados durante más de dos años, desde que coprotagonizaron la película de 2024 Romper el círculo, que empezó como una colaboración amistosa, pero derivó en acusaciones de acoso sexual y en una disputa legal hollywoodense que acaparó titulares.
La declaración conjunta, hecha pública por los abogados de los actores, se produjo de forma abrupta, sin ningún indicio de conversaciones para llegar a un acuerdo durante una audiencia celebrada la semana pasada. No se revelaron los términos del acuerdo.
“Reconocemos que el proceso ha planteado retos”, decía la declaración sobre el desarrollo de la película, “y reconocemos que las preocupaciones planteadas por Lively merecían ser escuchadas”.
Y continuaba: “Seguimos firmemente comprometidos con lugares de trabajo libres de conductas indebidas y de entornos improductivos. Esperamos sinceramente que esto ponga punto final al caso y permita a todos los implicados avanzar de forma constructiva y en paz, lo que incluye un entorno respetuoso en internet”.
El tono de la declaración fue notablemente amistoso después de que el relato de Lively sobre comentarios “degradantes” de Baldoni en el plató de la película provocara una andanada cada vez más amarga de acusaciones entre los actores.
El juicio fue muy esperado, en parte por la fama de los implicados: como parte de las pruebas se recopilaron mensajes de texto de Taylor Swift a Lively, su amiga. También representó un caso de prueba para las acusaciones de manipulación en línea, en un momento en el que los tribunales apenas están empezando a comprender cómo internet puede influir en la reputación de las personas.
Los abogados de Lively han argumentado que, a partir de 2023, personas contratadas por Baldoni y su empresa recurrieron a interacciones estratégicas con los medios de comunicación y a la manipulación en redes sociales para poner en duda la reputación de Lively y desacreditar cualquier acusación que pudiera surgir sobre el comportamiento de Baldoni en el plató.
Baldoni negó vehementemente haber acosado sexualmente a Lively y su equipo mantuvo durante todo el litigio que nunca hubo una campaña de desprestigio. Más bien, dijeron sus abogados, el actor contrató a profesionales de las relaciones públicas para que lo protegieran cuando empezó a temer cada vez más que se hicieran públicas acusaciones falsas.
Un juez había desestimado las demandas de Lively por acoso sexual, pero permitió que su demanda por represalias se presentara ante un jurado.
Se esperaba que el juicio fuera un drama jurídico seguido de cerca por una multitud de medios de comunicación tradicionales e influyentes de internet, quienes han diseccionado casi todas las pruebas publicadas a lo largo de los meses de litigio. Estaba previsto que Lively y Baldoni testificaran y era probable que otros famosos, como Ryan Reynolds, esposo de Lively, subieran al estrado.
Lively había dicho en documentos judiciales que en el plató de Romper el círculo abundaba el acoso sexual. Dijo que Baldoni había anunciado, en presencia de los miembros del equipo, que ella nunca había visto pornografía, que un día en el rodaje la llamó “muy sexy” y que se inclinó para acariciarla y besarla sin su consentimiento durante una escena de baile lento.
También acusó a Jamey Heath, director ejecutivo de la empresa de Baldoni que coproducía la película, de mirarle los pechos desnudos en el espejo de su caravana de maquillaje.
“Están siendo asquerosos”, envió Lively en un mensaje de texto a una amiga durante la primera semana de rodaje de 2023. “Tipo, mantengan las hormonas quietas”.
Los abogados de ambos hombres describieron el comportamiento como, a lo sumo, comentarios incómodos o percances fugaces. Acusaron a Lively de aprovechar unas quejas exageradas para hacerse con el control de la película y de intentar apartar a Baldoni de su estreno, al negarse a aparecer junto a él. (Al final, fueron fotografiados por separado en la alfombra roja).
“Al parecer, no contenta con haber arrebatado a Baldoni el control editorial y de la dirección”, escribió el abogado del actor en los documentos judiciales, “Lively se propuso destruir su reputación y apartarlo de su propia película”.
El juez Lewis Liman consideró que Lively no podía presentar demandas por acoso sexual porque, según las leyes federales y estatales, debía estar clasificada como empleada. En su lugar, consideró que actuaba como contratista independiente, con más poder que alguien en un rol laboral subordinado.
A medida que se acercaba el juicio, los abogados de Lively siguieron afirmando que el jurado necesitaba oír las pruebas relativas a las denuncias de acoso, pues eran fundamentales para las acusaciones de represalias. Los abogados de Wayfarer Studios, la productora de Baldoni, pretendían excluir dichas pruebas. Liman aún no se había pronunciado antes del anuncio del acuerdo, del que TMZ informó previamente.
Las acusaciones de Lively de conductas sexuales indebidas amenazaban con socavar la reputación que Baldoni había intentado forjarse como hombre en sintonía con el feminismo y con la promoción de la igualdad de género. Su pódcast, Man Enough, abogaba por el desmantelamiento de los roles de género tradicionales y adquirió los derechos cinematográficos de la novela Romper el círculo, de Colleen Hoover, para denunciar la violencia doméstica.
En 2024, cuando se acercaba el estreno de la película y Lively intentaba distanciarse de él públicamente, Baldoni buscó el asesoramiento de profesionales de las relaciones públicas en situaciones de crisis.
Contrató a una empresa llamada The Agency Group PR, que pronto elaboró un “documento de planificación de escenarios” en el que se esbozaron los puntos clave de los mensajes. Entre ellos figuraba destacar la reputación de Baldoni como “activista y defensor desde hace mucho tiempo de y para las mujeres de Hollywood” y, por contraste, la “reputación poco favorable de Lively en la industria”.
Después de que Baldoni expresara su descontento con el documento, Melissa Nathan, fundadora de la empresa, escribió a la publicista del actor: “Imagínate que un documento en el que se dicen todas las cosas que él quiere acabe en malas manos”, y añadió: “Sabes que podemos enterrar a cualquiera”.
El equipo legal de Baldoni y Nathan afirmó ante el tribunal que esas conversaciones eran simplemente para hacer balance de las posibles respuestas y Lively no pudo identificar un caso en el que hubieran promovido una historia falsa sobre ella.
Sin embargo, por la época del estreno de la película, surgieron comentarios negativos en internet sobre Lively, incluidas críticas de que a veces adoptaba un tono demasiado ligero durante una gira de prensa para promocionar una película sobre una relación devastada por la violencia doméstica.
En el juicio, las dos partes se habrían enfrentado para determinar si esos comentarios surgieron de forma orgánica o fueron sembrados y amplificados por el equipo de gestión de la reputación de Baldoni.
Al analizar las pruebas, Liman consideró que cierta conducta de los contratados por la empresa de Baldoni “al menos podría decirse que cruzó la línea”.
El juez citó mensajes de agosto de 2024 en los que una publicista de Baldoni confirmaba que el equipo estaba “amplificando” un video en el que se criticaba a Lively por considerarla insensible con las víctimas de violencia doméstica durante la gira de prensa. Liman también destacó los temas de conversación del equipo de relaciones públicas para lanzar un artículo a The Daily Mail, que publicó un artículo que se hacía eco de algunas de esas ideas y calificaba el estreno de la película de “desastre sin paliativos”.
La disputa entre los actores se intensificó a finales de 2024, cuando Lively presentó una denuncia administrativa contra Baldoni en California que fue el centro de un artículo publicado por The New York Times.
Baldoni no tardó en demandar a Lively, y la acusó de intentar arruinar su reputación, así como al Times, con el alegato de difamación. Liman desestimó las demandas de Baldoni contra ambos acusados el año pasado. Antes del juicio, el juez desestimó como demandados a Baldoni, Heath, Nathan y otras personas. Las demandas que se esperaba que fueran a juicio eran contra empresas con las que estaban asociados, incluida Wayfarer. El acuerdo anunciado el lunes también incluye a The Agency Group, que se enfrentaba a una demanda por complicidad en represalias.
En la declaración conjunta, ambas partes proyectaron un sentimiento de reconciliación. La película terminada, dijo, sigue siendo un “motivo de orgullo para todos quienes trabajamos para darle vida”.
Julia Jacobs es una reportera de arte y cultura que a menudo cubre temas legales para el Times.







