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Christian Castro, quien había sido imputado con cargos de asalto en el tiroteo a un hombre venezolano durante la represión de la inmigración en Minnesota, fue puesto bajo custodia el viernes por la mañana.
Las fuerzas del orden detuvieron el viernes a un agente del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas acusado de disparar a un inmigrante venezolano este año y mentir sobre ello.
El agente, Christian Castro, de 52 años, fue aprehendido en Texas después de que los investigadores de la Oficina de Aprehensión Criminal de Minnesota le siguieran la pista, según la oficina del fiscal del condado de Hennepin, que lo había imputado este mes con cuatro cargos de agresión en segundo grado. Se enfrenta a un cargo adicional de presentación de un informe policial falso.
El tiroteo, ocurrido el 14 de enero, desencadenó una serie de protestas violentas en plena operación migratoria del gobierno de Donald Trump en Minnesota el pasado invierno.
“El arresto de hoy es un paso decisivo en la acción penal contra Castro”, dijo en un comunicado Mary Moriarty, fiscala del condado de Hennepin, que incluye Mineápolis.
Daniel Borgertpoepping, portavoz de la oficina, dijo que investigadores de la Oficina del Inspector General del Departamento de Seguridad Nacional y de los Rangers de Texas habían ayudado a poner a Castro bajo custodia.
Sin embargo, la oficina del inspector general dijo que no había desempeñado ningún papel en la detención.
Castro no ha respondido a las peticiones de comentarios de los últimos días. No está claro si ha contratado a un abogado.
La noche del tiroteo, Castro tuvo un breve altercado con Alfredo Aljorna, un inmigrante venezolano al que había intentado arrestar tras una persecución en coche, según los documentos judiciales.
Luego de que Aljorna se soltara y entrara corriendo en su casa de Mineápolis, Castro disparó una bala contra la puerta principal e hirió en una pierna al compañero de piso de Aljorna, Julio Sosa-Celis, según la fiscalía estatal.
Esa noche, mientras estallaban protestas violentas, Castro les dijo a los investigadores que había abierto fuego, temiendo por su vida, mientras tres hombres lo golpeaban durante varios minutos con una pala y una escoba. Basándose en ese relato, los fiscales federales acusaron a Sosa-Celis y Aljorna de agresión a un agente de la ley.
El caso se resolvió semanas después, cuando los fiscales federales revisaron las imágenes de una cámara de vigilancia de la policía de Mineápolis que desmentían la afirmación de Castro de que había disparado tras ser agredido. La fiscalía retiró los cargos contra los dos venezolanos.
Castro fue suspendido en febrero, y el director interino del ICE, Todd Lyons, dijo que Castro estaba siendo investigado por haber mentido bajo juramento, un delito federal.
Pero el día en que fue imputado, los funcionarios del ICE describieron los cargos estatales contra Castro como “ilegales y nada más que una maniobra política” en una declaración.
Los fiscales estatales han reconocido que enfrentan grandes obstáculos prácticos y legales, pues los funcionarios federales gozan de amplia inmunidad frente a procesos judiciales derivados de actos cometidos en el cumplimiento de sus funciones.
Castro fue ingresado a la cárcel en el condado de Cameron, Texas, cerca de la frontera con México, tras haber sido aprehendido el jueves por la mañana en una casa de la ciudad de Harlingen, dijo Mike Ernster, portavoz de la Oficina de Aprehensión Criminal de Minnesota.
Si Castro renuncia al derecho a una audiencia de extradición en Texas, podría ser trasladado a Minnesota para ser procesado rápidamente. Si se opone a la extradición, el gobernador demócrata de Minnesota, Tim Walz, tendría que solicitar formalmente su extradición al gobernador republicano de Texas, Greg Abbott.
La oficina de Abbott no respondió a una solicitud de comentarios.
Castro es el segundo agente del ICE al que Moriarty acusa de agresión por incidentes ocurridos durante el despliegue de miles de agentes de inmigración en Minnesota el pasado invierno.
En abril, acusó a Gregory Donnell Morgan Jr., un agente que radica en Maryland, de agresión en segundo grado. Según un documento de imputación, Morgan, de 35 años, apuntó con una pistola a unos automovilistas mientras conducía por una carretera estatal en febrero.
Morgan viajó a Minnesota la semana pasada para ser procesado y compareció ante un juez, quien ordenó su puesta en libertad tras el pago de una fianza.
Su abogado, Ryan Pacyga, le dijo a la prensa la semana pasada que los agentes del ICE en la operación de Minnesota fueron objeto de acoso y amenazas. Describió a su cliente como un agente entregado a su trabajo y dijo que se obtendría un relato más completo del incidente.
“Los seres humanos bajo estrés pueden percibir el peligro de manera diferente y tomar decisiones en fracciones de segundo en situaciones que se desarrollan rápidamente”, dijo.
Pacyga dijo que tenía la intención de trasladar el caso de Morgan a un tribunal federal porque es un agente federal, un paso que los fiscales estatales han dicho que esperaban. Si eso sucede y Morgan va a juicio, el caso se desarrollaría en circunstancias inusuales. Fiscales estatales celebrarían el juicio ante un juez federal y un jurado federal.
Según la ley de Minnesota, los cargos que se imputan a Morgan y Castro –agresión en segundo grado con arma peligrosa– conllevan una pena mínima obligatoria de tres años de prisión si uno de los dos es declarado culpable.
Si son declarados culpables, no podrían ser indultados por el presidente Donald Trump, debido a que se trataría de condenas bajo la ley de Minnesota.
Moriarty dijo que su oficina tiene más de 30 investigaciones abiertas adicionales relacionadas con agentes federales de inmigración que participaron en la operación de Minnesota. Las pesquisas incluyen los casos de dos ciudadanos estadounidenses muertos a tiros, Renee Good y Alex Pretti. Su oficina ha demandado al gobierno federal para obligarlo a entregar la evidencia obtenida en esos casos.
Hamed Aleaziz y Lauren McGaughy colaboraron con la reportería.
Ernesto Londoño es un reportero del Times radicado en Minnesota, que cubre noticias sobre el Medio Oeste de Estados Unidos y el consumo de drogas y la política antinarcóticos. Recibe pistas y se le puede contactar en elondono.81 en Signal.
Hamed Aleaziz y Lauren McGaughy colaboraron con la reportería.

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