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Las papas ya han aparecido en avistamientos anteriores, así como en viajes espaciales reales y de ficción.
La papa gigante fue avistada a las 9:35 a. m. por encima de la montaña Cheyenne.
Era el año 2022. Estábamos a mediados de febrero, con unos 10 °C. El cielo estaba azul. La papa voladora, o lo que parecía ser una, fue avistada por un oficial de inteligencia del ejército y cuatro miembros de su unidad de Fort Carson, en Colorado, según documentos que formaban parte de una nueva tanda de archivos sobre ovnis publicados por el gobierno del presidente Donald Trump el viernes.
“Los testigos describen el objeto como de un tamaño aproximado al de un avión grande y con forma de papa angular y asimétrica compuesta por paneles irregulares”, según los documentos. Fuera lo que fuera, “permaneció completamente inmóvil a unos 90-150 metros por encima” de las montañas, pero “pareció cambiar de forma lentamente” y “tenía un aspecto blanco ligeramente translúcido y brillante, con bordes definidos y un brillo lechoso que reflejaba la luz del sol”.
Luego, desapareció.
Un par de años más tarde, durante una entrevista en la oficina local del FBI en Nueva York, uno de los testigos describió lo visto a un agente especial y a un dibujante forense, quien creó un boceto de lo que parecía una papa flotando sobre las montañas.
Un informe del FBI sobre la entrevista incluía algunos detalles nuevos. Esta vez se dijo que el avistamiento tuvo lugar “aproximadamente a las 11:25 a. m.”. Se dijo que el objeto estaba “formado por lo que mejor se puede describir como escamas de pez articuladas o paneles que eran asimétricos, no se solapaban y tenían formas irregulares”. Y estaba “perfectamente inmóvil”, aunque los paneles parecían moverse “en ondas lentas que partían de diferentes puntos de origen, pero al mismo tiempo”.
El gobierno de Trump empezó a publicar archivos sobre ovnis en tandas el mes pasado, cuando el presidente Trump dijo que sus predecesores “no fueron transparentes en este tema”, y añadió que “la gente puede decidir por sí misma: “¿QUÉ DEMONIOS ESTÁ PASANDO?””. Pero ninguno de los documentos publicados hasta ahora ha cambiado el debate sobre si hay extraterrestres entre nosotros.
Por su parte, el expresidente Barack Obama le dijo a un YouTuber a principios de este año que los extraterrestres eran “reales, pero no los he visto y no los tienen en el Área 51”, aunque luego frenó las especulaciones al decir “no vi ninguna prueba durante mi presidencia de que extraterrestres hayan contactado con nosotros. ¡De verdad!”.
El fenómeno de las papas espaciales no es del todo nuevo. Desempeñaron un papel fundamental para mantener con vida al astronauta ficticio Mark Watney en Marte, lo que inspiró a quien es un astronauta real, Don Pettit, a cultivar auténticas papas flotantes en la Estación Espacial Internacional. (A una de ellas la bautizó como Spudnik-1, un juego de palabras con spud, jerga para referirse a una papa).
Tampoco es el primer avistamiento de objeto volador no identificado relacionado con papas del que se tiene constancia.
En 1950, alguien que estaba frente a una gasolinera en la pequeña ciudad de Piggott, Arkansas, informó de lo que parecía ser un “costal de papas de 45 kilos” que flotaba con el viento a una altura de unos 2400 metros, según registros desclasificados del Departamento de Defensa. (Un investigador que redactó el informe en aquel momento sugirió que podría haber sido algún tipo de globo).
La última tanda de documentos también incluye un informe del Departamento de Defensa en el que se afirma que “durante un periodo de dos días en octubre de 2023, seis agentes especiales de las fuerzas del orden federales informaron de que habían observado “orbes lanzando otros orbes” cerca de una instalación sensible para la seguridad nacional en el oeste de Estados Unidos”. Una evaluación de la Oficina de Resolución de Anomalías en Todos los Dominios del Pentágono no fue concluyente. Dijo que “las características descritas en el relato de los agentes coinciden con las de ciertas tecnologías militares estadounidenses”, pero que ningún sistema por sí solo “explica por completo todas las características del fenómeno descritas”.
También hubo teorías relacionadas con la “papa gigante”.
El gobierno dio a entender que podría haber sido una ilusión óptica. Cuando se avistó, se dijo que las montañas tenían entre 15 y 30 centímetros de nieve. Un análisis del gobierno incluido en los documentos facilitados indicaba que “la posición del sol con respecto a Cheyenne Mountain permitiría la retrodispersión de la luz solar reflejada en el suelo cubierto de nieve” y que “el reflejo podría iluminar las nubes bajas de los alrededores”. Pero concluía sugiriendo que había “poca confianza” en esa teoría.
Danny Hakim es reportero en el equipo de Investigaciones del Times y se concentra sobre todo en política.

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