Te amo, pero no quiero ir de vacaciones contigo

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Algunas personas consideran que es una señal de alarma si alguien viaja sin su media naranja. Otras lo ven como una práctica saludable que permite el autodescubrimiento.

Antes de sentar cabeza con el que ahora es su esposo, Katie Williams, de 36 años, dejó algo claro: tenía planeado hacer un viaje grande por su cuenta, además de varios más cortos, cada año.

A Williams comenzó a interesarle viajar sola cuando tenía veintitantos. Pasó un año visitando 30 países, repartidos por cuatro continentes, por su cuenta.

“Me llena de energía”, dijo Williams, que ahora vive en Boise, Idaho, y trabaja como bloguera de viajes. En los ocho años que llevan juntos ella y su esposo, se ha ido sola a otros 40 viajes más o menos: a Egipto, India y las Maldivas.

“La gente dice: ‘¡No puedo creer que hagas esto sin tu esposo!’”, dijo Williams. “Piensan que es una señal de alarma, o que tenemos una relación horrible o algo así. Pero yo, personalmente, creo que puedes tener una relación más sólida si eres capaz de ser un individuo dentro de ella y hacer lo que te gusta”.

Viajar en solitario es un negocio en auge y un tema muy popular en las redes sociales. Hay más de dos millones de videos con el hashtag #solotravel en TikTok, muchos de los cuales ensalzan las virtudes de lanzarse a la travesía por tu cuenta. ¡Aventura! ¡Autodescubrimiento! ¡Libertad!

Pero irte de vacaciones a solas cuando tienes una relación estable suscita reacciones más encontradas, y a menudo bastante acaloradas. En Reddit, los usuarios advierten que querer viajar sin tu media naranja es un presagio de ruina matrimonial: “el principio del fin“. Algunos se preguntan con remordimiento si son unos egoístas por querer viajar solos. Otros defienden a gritos que querer pasar todas las vacaciones juntos es un signo de codependencia.

Los terapeutas de parejas dicen que todas esas dinámicas pueden ser ciertas.

“Viajar por separado no es intrínsecamente bueno ni malo”, dijo Justin Pere, quien tiene un consultorio de terapia en Seattle. “Simplemente amplifica lo que ya está pasando en la relación”.

¿Por qué atraen tanto los viajes en solitario a las parejas?

Viajar en solitario puede despertar grandes emociones en las parejas porque las obliga a lidiar con el equilibrio entre la autonomía y la interconexión en su relación, dijo Tracy Dalgleish, psicóloga y terapeuta de parejas en Ottawa, Canadá.

“Existe la idea errónea de que, en las relaciones sanas, las parejas lo hacen todo juntas”, dijo, “pero en realidad todo se reduce a las necesidades individuales”. Algunos tenemos una gran necesidad de independencia, de libertad y de poder tomar decisiones por nuestra cuenta, añadió Dalgleish. Otros, no tanto.

Pere recomienda a parejas que estén pensando en viajar en solitario que se pregunten con antelación qué les podría ofrecer el tiempo separados. ¿Unos días de silencio maravilloso? ¿La oportunidad de dedicarte a una afición que a tu pareja no le interesa? ¿Tiempo para volver a conectar con tu querida tía Sally?

Cuando uno de los dos quiere viajar solo, eso puede “interpretarse fácilmente como un rechazo, aunque no sea esa la intención”, dijo Pere. “Es importante tomarse un respiro y preguntarse qué significa, en lugar de dar por hecho que es algo negativo”.

Pensar en otras formas de dar prioridad a tu relación también puede ayudar a evitar que se hieran los sentimientos, dijo Dalgleish, y señaló que tu pareja puede molestarse ante la idea de que viajes a solas si existe la sensación de que pasan poco tiempo juntos.

Al menos una vez al año durante los últimos cinco años, Alli Hill, de 39 años, ha dejado a su esposo y a sus dos hijos en casa, en Toccoa, Georgia, para pasar un fin de semana con su madre en el Parque Nacional de las Grandes Montañas Humeantes. Hill, una escritora independiente que se describe a sí misma como el elemento que une a su familia, dijo que es una de las pocas ocasiones en las que puede alejarse de sus obligaciones de crianza y cuidado de sus hijos y disfrutar plenamente del tiempo con su madre.

Reconoce que un fin de semana no es una escapada especialmente larga, pero es el descanso más largo que cree que puede permitirse, al tener en cuenta la agenda y el presupuesto de su familia. También ha animado a su esposo a que pruebe viajar solo: un par de veces al año, él pasa una semana pescando en Florida con su padre.

En los viajes en familia, “siempre hay que ceder en algo”, dijo Hill. Poder simplemente “hacer lo tuyo” es bueno para el matrimonio, afirmó, ya que les recuerda quiénes son por separado y lo que significan el uno para el otro.

“Nos echamos de menos”, dijo.

El tiempo que pasan separados puede reavivar esa ‘energía de cuando salían’

Lisa Marie Bobby, terapeuta matrimonial y familiar con licencia en Denver, es una firme defensora de los viajes en solitario, e incluso dice que es “algo extremadamente saludable que todas las parejas deberían, al menos, plantearse”.

Viajar por separado no solo permite a las parejas aceptar sus diferencias, dijo, sino que puede ayudar a reintroducir un poco de novedad.

“Cuando la persona vuelve de una aventura, está emocionada”, dijo Bobby. “Aparece esa nueva dimensión de volver a conocer a esa persona tan interesante desde cero”. Esa emoción puede ayudar a recuperar algo de esa “energía de cuando salían” que, sobre todo, las parejas que llevan mucho tiempo juntas echan de menos y anhelan.

Dicho esto, quienes opinan sobre los viajes en solitario en internet no se equivocan: hay situaciones en las que viajar solo puede agravar problemas importantes en la relación.

“He trabajado con parejas en las que ha habido traiciones de confianza”, dijo Bobby. “Por ejemplo, alguien que se está recuperando de una adicción al sexo. O ha habido infidelidades en el pasado. No diría que viajar por separado sea ahora algo imposible. Pero sí hay que gestionarlo de otra manera” en estos casos.

Bobby dijo que tiene clientes que han aceptado que se les haga seguimiento de su ubicación y enviar breves videos en tiempo real de dónde están y qué están haciendo si su pareja, que se quedó en casa, lo pide.

Incluso quienes tienen relaciones felices y estables deberían prestar atención a la línea que separa la independencia sana de la evasión, advirtió Pere.

“Cuando se empieza a sentir alivio por estar lejos el uno del otro”, dijo, “eso puede ser una señal de distancia emocional”.

Williams, la bloguera de viajes, dice que a veces se siente culpable por estar lejos de su esposo y su hija, pero que siempre se esfuerza por cuidar su lazos. La pareja acude a terapia juntos una vez al mes para mantener la relación. Y se proponen hacer al menos un viaje grande juntos al año.

Pero hay algo en emprender un viaje sola que le da un subidón de energía total, dijo Williams: ver sitios nuevos, conocer a gente nueva y “aprender constantemente” de formas que no siempre suceden cuando tiene a su esposo para apoyarse.

“Sin duda, vuelvo más en sintonía conmigo misma”, dijo, “y creo que eso se nota en que soy mejor pareja y mejor madre”.

Catherine Pearson es reportera del Times y escribe sobre temas de familia y relaciones.

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