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La ciencia no acaba de entender los riesgos para la salud de muchos productos químicos. Aquí te damos algunas sugerencias de cómo protegerte cuando preparas tus alimentos o fumigas contra plagas.
Cuando Melissa Furlong, investigadora de salud medioambiental de la Universidad de Arizona, pregunta a la gente si utiliza pesticidas, con frecuencia le responden que no. Muchos piensan que estos productos químicos son los tratamientos fuertes para las infestaciones domésticas o de uso agrícola.
Pero la gente suele entrar en contacto con los pesticidas en la vida cotidiana sin darse cuenta. Los insecticidas domésticos, los tratamientos para el césped y los repelentes de pulgas y garrapatas para mascotas pueden ser fuentes de exposición. También lo pueden ser los productos agrícolas sin lavar. Las espinacas, la col rizada, las fresas y las uvas encabezan la lista de los productos más contaminados con pesticidas, según un informe publicado el martes por el Environmental Working Group, una organización de defensa.
Los científicos aún no saben qué nivel de exposición a los pesticidas, si es que hay alguno, podría considerarse seguro, dijo Furlong, y señaló que “hicieron falta 70 años de investigaciones sobre el plomo antes de que nos diéramos cuenta de que no hay exposición segura”. Pero muchas de estas sustancias químicas se han relacionado con graves problemas de salud en estudios observacionales.
Eso no significa que tengas que tirar todo lo que hay en el cajón de las verduras o dejar que las plagas infesten tu casa. Más bien, dicen los expertos, quizá quieras buscar formas de minimizar tu exposición mientras los investigadores siguen estudiando el asunto.
“Probablemente no sea posible reducir tu exposición a todas y cada una de las sustancias químicas bajo el sol simplemente porque están en tantas cosas diferentes”, dijo Stephanie Eick, epidemióloga medioambiental y reproductiva de la Universidad de Emory. La cuestión, dijo, es: “¿cómo puedo tomar decisiones inteligentes para reducir la exposición donde sea práctico?”.
Riesgos potenciales para la salud
Los pesticidas que se utilizan habitualmente en Estados Unidos y que se han asociado a riesgos para la salud incluyen los neonicotinoides, empleados en cultivos, jardines, campos de golf y tratamientos de mascotas; los organofosfatos, utilizados contra plagas agrícolas y domésticas, y los piretroides, utilizados como insecticidas comerciales y domésticos. Algunos científicos también están cada vez más preocupados por los riesgos para la salud de los pesticidas que contienen sustancias perfluoroalquiladas y polifluoroalquiladas, también conocidas como PFAS o “químicos eternos”. (El glifosato y la atrazina, dos herbicidas muy populares, también se han asociado con daños a la salud).
Los riesgos potenciales para la salud varían en función del pesticida y del nivel de exposición. En general, los pesticidas se han asociado a efectos en el neurodesarrollo en niños y a condiciones neurológicas como la enfermedad de Parkinson en los adultos. Hay estudios que han reportado cierta evidencia de una relación entre la exposición a los pesticidas y un mayor riesgo de problemas de fertilidad, cáncer de mama y diabetes.
Algunas investigaciones, sobre todo en quienes viven cerca de zonas agrícolas, muestran también que las personas expuestas a ciertos pesticidas durante el embarazo tienen más probabilidades de desarrollar complicaciones, como la diabetes gestacional, y de sufrir abortos espontáneos o muertes fetales. Los niños expuestos en útero también corren un mayor riesgo de padecer cánceres infantiles y es más probable que tengan puntuaciones de Apgar más bajas, una métrica que está correlacionada con la salud a largo plazo.
Algunos de estos estudios han examinado a la población en general, donde la exposición más probablemente proviene de los alimentos, mientras que otros se enfocan en personas que se cree que tienen un mayor riesgo, como los agricultores. Los expertos dicen que es importante tener en cuenta que las investigaciones existentes solo muestran en gran medida vínculos entre la exposición a los pesticidas y los riesgos para la salud a largo plazo, no causa y efecto.
Lo que puedes hacer
Aunque es probable que la cantidad de residuos de plaguicidas de los alimentos individuales y los productos domésticos sea baja, algunos expertos recomiendan intentar reducir la exposición de formas que resulten prácticas en tu vida cotidiana.
Limpia a fondo tus frutas y verduras
Yoshira Ornelas Van Horne, profesora adjunta de ciencias de la salud medioambiental en la Universidad de California en Los Ángeles, dijo que “una pasada rápida por el fregadero de la cocina” no era suficiente para limpiar a fondo los productos agrícolas. Sugirió remojar los productos en dos tazas de agua mezclada con una cucharadita de bicarbonato de sodio, que puede eliminar la mayor parte de los residuos de pesticidas.
Un estudio descubrió que una solución de bicarbonato de sodio tardaba entre 12 y 15 minutos en eliminar por completo los residuos de pesticidas de las manzanas.
Si deseas tomar medidas adicionales, el Environmental Working Group también sugiere sacar las frutas y verduras del agua en lugar de vaciarla. Esto permite que cualquier partícula se deposite en el fondo, en lugar de salpicar de nuevo sobre el producto. A continuación, vuelve a lavar los alimentos con agua corriente.
Las pruebas sobre la eficacia de esta medida son contradictorias, ya que no todos los residuos se pueden eliminar con el lavado. Las investigaciones han descubierto que los pesticidas pueden penetrar en la piel de una manzana, por ejemplo.
Cambia cómo (y qué) cocinas
Ciertos tipos de frutas y verduras, como las de hoja verde, pueden tener niveles más altos de pesticidas, dijo Peng Gao, profesora adjunta de salud medioambiental en Harvard. Para ayudar a minimizar la exposición, desecha las hojas exteriores de las verduras de hoja verde, que pueden tener niveles más altos de pesticidas, y considera la posibilidad de diversificar tu dieta para evitar comer demasiado de los mismos productos.
Gao también recomendó probar diferentes técnicas culinarias. Algunas investigaciones sugieren que hervir, escaldar o saltear las verduras puede ayudar a reducir los residuos de pesticidas más que dejarlas sin cocinar.
Si es posible, consume frutas y verduras orgánicas, que pueden no estar libres de pesticidas pero tienden a tener niveles más bajos de sustancias químicas potencialmente dañinas. Los productos orgánicos congelados pueden ser una alternativa más barata.
Busca alternativas para el hogar y el pasto
Si tienes plagas, opta por cebos trampa, trampas de pegamento para moscas o pesticidas sólidos en lugar de aerosoles. Cuando sea posible, evita los insecticidas y herbicidas que contengan ingredientes potencialmente preocupantes, como beta-ciflutrina, cipermetrina, esfenvalerato, fenpropatrina, malatión, permetrina, bifentrina, acefato y bensulida.
En lugar de utilizar este tipo de productos químicos en casa, Furlong dijo que su objetivo es no utilizar pesticidas. Por ejemplo, deshierba tu jardín manualmente. También existen productos para el césped y el jardín que contienen pesticidas orgánicos, que pueden ser menos tóxicos que las alternativas tradicionales.
Mantén limpia tu casa
Sustituye los filtros del sistema de aire acondicionado cada tres meses, limpia el polvo semanalmente con un paño húmedo y utiliza filtros de aire HEPA, que eliminan eficazmente las partículas suspendidas en el aire, en las habitaciones en donde estés mucho tiempo. Pasa regularmente la aspiradora con un filtro HEPA. Si vives cerca de zonas agrícolas, considera la posibilidad de quitarte los zapatos antes de entrar en casa, para evitar arrastrar suciedad o polvo que pueda contener pesticidas. Mantén los juguetes en el interior y limpia con frecuencia los que se queden en el exterior. Lávate las manos con frecuencia, especialmente antes de preparar o comer alimentos.
Aunque hay formas de minimizar tu contacto con los plaguicidas, dijeron los expertos, es necesario un cambio de políticas para hacer una mella más significativa en nuestras exposiciones.
“No es razonable esperar que una sola persona lo pueda controlar”, dijo Furlong. “Necesitamos una renovación de todo el marco normativo”.
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