El Reino Unido ha tenido 5 líderes en 10 años. ¿Está a punto de tener otro?

This post was originally published on this site.

Los críticos del actual primer ministro, Keir Starmer piden su renuncia para que el Partido Laborista tenga una posibilidad en las elecciones generales antes de 2029.

Cuando el primer ministro Keir Starmer llevó al Partido Laborista a la victoria en las últimas elecciones generales del Reino Unido, en 2024, lo hizo con una campaña fundamentada en una plataforma de estabilidad, vendiendo a su partido como el antídoto contra años de caos bajo una sucesión de primeros ministros conservadores.

Ahora, la promesa laborista de una gobernanza estable parece estar amenazada, ya que Starmer se enfrenta a peticiones de renuncia que vienen de su propio partido después del mal desempeño en las elecciones locales de la semana pasada.

Los críticos de Starmer sostienen que su profunda impopularidad requiere que haya un nuevo líder si el Partido Laborista quiere tener alguna posibilidad en las próximas elecciones generales, que deben celebrarse antes de 2029. Pero algunos de sus aliados han señalado que el país ha sufrido daños acumulados por la sucesión de primeros ministros bajo el mandato de los conservadores, y han advertido al Partido Laborista de que tenga cuidado de no seguir el mismo camino.

“Reino Unido parece haberse vuelto adicta al drama político en torno a sus primeros ministros”, dijo Tony Travers, profesor de política en la London School of Economics. Argumentó que la caída de la tasa de crecimiento económico del Reino Unido tras la crisis financiera de 2008, agravada por los efectos del brexit, había “dificultado la gobernanza hasta el punto de hacerla imposible”.

Los sistemas parlamentarios, en comparación con los presidenciales, facilitan el cambio de líderes, señaló Travers, pero cambiar de liderazgo no resuelve los retos fundamentales a los que se enfrenta el Reino Unido. Entre ellos se encuentran unos servicios públicos frágiles que siguen pasando apuros tras años de falta de inversión y el impacto inflacionista de la guerra en Irán. Muchos legisladores del Partido Laborista temen que esto pueda dar inicio a una nueva era de cambios rápidos en la dirección del partido.

Cinco líderes del Partido Conservador dirigieron el Reino Unido entre 2016 y 2024. Así es como llegaron al número 10 de Downing Street, y cómo salieron de ahí.

David Cameron, abatido por el brexit

David Cameron fue primer ministro de 2010 a 2016, periodo durante el cual convocó el referéndum del brexit. Esperaba obtener un mandato de los votantes para que el Reino Unido se quedara en la Unión Europea y con ello poner fin a la división en el Partido Conservador sobre este tema.

La medida resultó ser un desastre cuando una escasa mayoría de británicos votó a favor de salir.

Al día siguiente de la votación, Cameron se presentó frente al número 10 de Downing Street y anunció su renuncia, afirmando que el país merecía un líder comprometido con cumplir la voluntad del pueblo. En un primer momento dijo que se quedaría tres meses en el cargo para asegurar la estabilidad, hasta septiembre, pero después de que Theresa May ganó el liderazgo del Partido Conservador, ella fue nombrada primera ministra el 13 de julio de 2016.

Theresa May, también derrotada por el brexit

May, que había sido ministra del Interior de Cameron, fue la segunda primera ministra del país, después de Margaret Thatcher. Asumió de inmediato la difícil tarea de negociar la salida del país de la Unión Europea.

Su mandato estuvo dominado por el brexit. Ella abogaba por una salida de la Unión Europea de cierto modo más suave, lo que enfureció a los euroescépticos de línea dura del partido, y no logró alcanzar un acuerdo que su partido pudiera respaldar. El brexit terminó por ser su ruina también. Después de enfrentarse a una rebelión en el gabinete, en mayo de 2019 anunció sus planes de dejar el cargo.

Boris Johnson, obligado a renunciar por el ‘partygate’

Boris Johnson, el exalcalde de Londres de melena revuelta y estilo grandilocuente, fue elegido nuevo líder del partido y asumió el cargo en julio de 2019. Había hecho campaña a favor de la salida del Reino Unido de la Unión Europea y se había convertido en un destacado crítico del enfoque de May respecto al brexit. Ganó las elecciones prometiendo “recuperar el control” de las fronteras británicas.

Johnson llevó al partido a una amplia victoria electoral en 2019. Unos meses más tarde, el país se vio sumido en la pandemia del coronavirus. Y una serie de escándalos perjudiciales –entre ellos las reuniones en Downing Street durante el confinamiento por la covid, que se conocieron como el “partygate”– le obligaron a dimitir de forma espectacular en julio de 2022.

Liz Truss, hundida por recortes fiscales sin financiación

No había un consenso real sobre quién iba a reemplazar a Johnson, pero Liz Truss acabó imponiéndose ante Rishi Sunak en una contienda por el liderazgo y se convirtió en primera ministra en septiembre de 2022.

Truss, que fue ministra de Asuntos Exteriores de Johnson, ocupó el cargo de primera ministra durante solo seis semanas –superada en duración, como es bien sabido, por una lechuga–, se convirtió en la primera ministra británica con el mandato más breve. Durante su corto periodo, que incluyó la muerte de la reina Isabel II, logró introducir un plan de recortes fiscales sin financiación que sumió a los mercados financieros del país en el caos.

Intentó dar marcha atrás, pero no fue suficiente para reparar el duradero daño político, ni el económico.

Rishi Sunak, destituido en unas elecciones generales

Sunak, exministro de Hacienda, tomó rápidamente el timón, sin oposición en la contienda por el liderazgo del partido tras la caída de Truss. En octubre de 2022, se convirtió en la primera persona de ascendencia india en ser primer ministro británico.

Los dramas de sus predecesores inmediatos ensombrecieron su mandato, y cuando convocó elecciones generales en 2024, su partido sufrió derrotas abrumadoras. Se dirigió al país frente a Downing Street diciendo: “Lo siento. Lo he dado todo en este cargo. Pero ustedes han enviado una señal clara de que el gobierno del Reino Unido debe cambiar. Y su criterio es el único que importa”.

Michael D. Shear colaboró con reportería.

Megan Specia cubre el Reino Unido, Irlanda y la guerra en Ucrania para el Times. Radica en Londres.

Michael D. Shear colaboró con reportería.

Comments

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *