Una jueza desestima la petición para que Alberta, la provincia más rica del Canadá, celebre un referéndum de independencia

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Un partidario separatista sostiene una bandera durante una manifestación cerca de la sede de Elections Alberta en Edmonton, Canadá, el 4 de mayo de 2026

AFP via Getty Images

Una jueza canadiense desestimó una petición para llevar a cabo un referéndum de independencia en la provincia de Alberta después de que grupos indígenas argumentaran que infringiría sus derechos derivados de los tratados firmados en el s. XIX entre las Primeras Naciones y la Corona británica.

El fallo de 37 páginas, emitido el miércoles en un tribunal de Edmonton por la jueza Shaina Leonard, supone un duro golpe para las aspiraciones separatistas en la provincia occidental del país.

El dictamen surge después de que Stay Free Alberta, el grupo impulsor de la petición ciudadana a favor de la independencia de Alberta, la provincia más rica de Canadá, anunciara que reunió más de 300.000 firmas, suficientes para convocar un referéndum provincial.

La jueza Leonard había suspendido la verificación de dichas firmas a la espera de su decisión sobre la impugnación legal presentada por las Primeras Naciones.

En su fallo, la jueza Leonard determinó que no se consultó a las Primeras Naciones Athabasca Chipewyan, Blood Tribe, Piikani Nation y Siksika Nation.

La jueza argumentó que “desde un punto de vista lógico y de sentido común, no cabe duda de que la secesión de Alberta de Canadá tendrá un impacto” en dos tratados firmados en el siglo XIX con los pueblos de las Primeras Naciones y la Corona (británica).

Agregó que, a pesar del claro impacto que tendría la separación, “no se llevó a cabo ninguna consulta”, escribió Leonard. “Alberta incumplió su deber de consultar con los demandantes”.

Jeff Rath, abogado de Stay Free Alberta, declaró: “Discrepamos fundamentalmente con la decisión, que a simple vista parece violar los principios de justicia natural y contiene numerosos errores de derecho”.

Rath le dijo a la BBC que su grupo apelará y que también está considerando solicitar a los tribunales la suspensión de la orden de la jueza Leonard.

Un abogado de la Primera Nación Athabasca Chipewyan elogió el fallo como “una victoria significativa para el estado de derecho y la protección de los derechos constitucionales en Alberta”.

“La decisión de la jueza Leonard deja claro que fue ilegal ignorar las conclusiones sobre el impacto en las Primeras Naciones y no consultarlas antes de dar este paso arriesgado de celebrar un referéndum”, afirmó Kevin Hille.

En declaraciones a la BBC, Hille añadió que el dictamen “dejó claro que es necesario consultar y dialogar antes de algo tan trascendental y peligroso como un referéndum de independencia”.

“Una frontera internacional destruiría su modo de vida”, afirmó, y agregó que “no podrían seguir viviendo como lo han hecho durante los últimos 7.000 años”.

Según la legislación canadiense, existe la obligación de consultar con los pueblos indígenas cuando el gobierno considera acciones que podrían vulnerar sus derechos ancestrales o derivados de tratados. La ley también exige que la consulta sea significativa y se realice de buena fe.

El miércoles, la primera ministra de Alberta, Danielle Smith, declaró a la prensa que su gobierno estaba revisando la decisión.

“Creemos que ha habido un error de derecho y lo apelaremos”, afirmó, y añadió que planea discutir el fallo con su gabinete y su bancada.

El gobierno de Alberta modificó recientemente sus leyes para eliminar el requisito de constitucionalidad para los referendos convocados por los ciudadanos.

“Debemos permitir que los ciudadanos puedan expresar sus opiniones sobre cualquier tema”, señaló Smith.

El futuro del referéndum sobre la independencia en Alberta es ahora incierto.

Mitch Sylvestre, director de Stay Free Alberta, un hombre de mediana edad, con poco pelo, viste una sudadera negra que lee "Queda libre" sobre el mapa de la provincia de Alberta.

Getty Images
Mitch Sylvestre, director de Stay Free Alberta, el grupo impulsor de la petición ciudadana a favor de la independencia de Alberta.

Un provincia rica en recursos naturales

Alberta, una provincia en el occidente de Canadá con una extensión de 661.848 km² y casi cinco millones de habitantes, es la cuarta más poblada del país después de Ontario, Quebec y Columbia Británica.

Es un territorio de enormes recursos naturales que contribuyen a la economía local y nacional, pero que compiten entre ellos mismos.

Por una parte están las Montañas Rocosas en el oeste de la provincia, con espectaculares paisajes montañosos, ríos, lagos y parques nacionales de la región que están protegidos y atraen el turismo ecológico y generan ingresos.

Pero también está la Cuenca Sedimentaria Occidental, un área geológica que cubre la mayoría de la provincia y es rica en yacimientos de carbón, petróleo y gas que han sido muy explotados, particularmente las arenas bituminosas en el norte mediante perforación y el esquisto mediante el fracking.

Según The Canadian Encyclopedia, Alberta es el mayor productor de crudo de Canadá y en 2020, la provincia produjo 3,79 millones de barriles diarios de crudo.

Pero existen preocupaciones medioambientales y sanitarias relacionadas con la extracción de combustibles fósiles en la provincia.

Muchas personas manifiestan serias inquietudes sobre la contaminación del agua y las tierras, las emisiones de gases de efecto invernadero y sus efectos en general sobre la salud.

La infraestructura petrolífera y gasífera también amenaza las fuentes de alimento silvestre de las comunidades de las Primeras Naciones indígenas.

Un hombre lleva una bandera de Alberta colgada a la espalda mientras se pone de pie durante un evento en el Ayuntamiento de Independencia de Alberta en Calgary, Alberta, Canadá.

Bloomberg via Getty Images
Las encuestas indican que aproximadamente una cuarta parte de los ciudadanos de Alberta están a favor de independizarse de Canadá.

El enfado con Ottawa lleva tiempo gestándose en la provincia occidental, en particular en torno a sus reservas naturales, con unos albertanos creyendo que el gobierno federal, particularmente bajo los liberales, ha obstaculizado la industria del petróleo y el gas de la provincia en favor de una legislación pro clima.

Aunque anteriormente la situación estaba en la periferia de la política, la posibilidad de una crisis de la unidad del país se ha vuelto más probable en el último año.

Sin embargo, los sondeos señalan que los albertanos votarían en contra de la separación de Canadá, con más o menos un 25% a favor, según una encuesta realizada en febrero por la firma canadiense Abacus Data.

Una solicitud ciudadana opositora -Forever Canadian- lanzada en contra de la separación recibió 450.000 firmas y actualmente se encuentra ante un comité que decidirá su futuro.

Los proponentes de la separación sostienen que una Alberta independiente liberaría los recursos y mantendría la riqueza de la provincia.

Los miembros del movimiento también se han reunido con representantes del gobierno de Donald Trump en Estados Unidos.

Jeff Rath, uno de los organizadores y abogado que recomienda la independencia de Alberta, manifestó a la BBC en enero que las reuniones fueron para discutir “un estudio de viabilidad” de una posible línea de crédito de US$500.000 millones en caso de que la provincia se separara, pero añadió que su grupo no estaba solicitando financiación de EE.UU.

*Con información de Nadine Yousif, corresponsal senior de la BBC en Canadá

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