¿Biblias de 400 dólares? Aumentan las ventas de las Escrituras de lujo

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La primera Biblia de Blake Musick, que le regalaron sus padres cuando era niño, era una Biblia del rey Jacobo de tapa dura con una ilustración de Jesús enseñando una lección a unos niños en la portada. La segunda fue una edición de letra grande, adquirida en la adolescencia, con una gruesa cubierta con cremallera para protegerla cuando la llevaba a la iglesia.

En febrero adquirió su Biblia número 70 –más o menos–, una versión estándar inglesa (ESV, por si sigla en inglés) encuadernada en suave piel de vaca marrón con un precio de 299,99 dólares, comprada por 200 dólares de segunda mano en Facebook.

“Esto es realmente la palabra de Dios”, dijo Musick, de 38 años. “Si es algo tan importante, ¿por qué no tener un ejemplar muy bonito?”.

Musick, un farmacéutico de Johnson City, Tennessee, se encuentra entre el creciente número de estadounidenses que adquieren ejemplares de la Biblia de gama alta (y de precio alto). La creciente categoría de Biblias premium o de primera calidad incluye una amplia gama de traducciones ensambladas con materiales de alta calidad, como cubiertas de cuero auténtico, y en muchos casos elementos adicionales como elaboradas ilustraciones en color. Musick calcula que aproximadamente la mitad de las Biblias de su colección pertenecen a esa categoría.

El costo de venta al público puede ascender a 400 dólares por un solo libro, una cifra que es aún más notable por tratarse de una categoría en la que el texto principal se ha impreso ininterrumpidamente desde la invención de la imprenta y a menudo se distribuye gratuitamente.

“Se ha producido un renacimiento en todo este campo”, dijo Sky Cline, quien comenzó a vender Biblias de primera calidad por internet desde principios de la década de 2000, y más tarde empezó a producir las suyas propias, abasteciéndose de materiales como cuero de becerro de Italia y papel fabricado en Francia. Sus ventas empezaron a crecer durante la pandemia del coronavirus y no han parado.

Cline atribuye su éxito a varios factores, como la tendencia a buscar objetos duraderos hechos a mano y “el alejamiento de la cultura instantánea, artificial y de pantallas”, dijo. Las aplicaciones bíblicas como YouVersion, que en noviembre alcanzó su descarga única número mil millones, siguen siendo muy populares. Pero muchos coleccionistas de Biblias de primera calidad mencionan lo satisfactorio que resulta el tacto y el olor de los libros, haciendo comparaciones con los guantes de béisbol y las tiendas de sillas de montar.

En internet, los coleccionistas publican fotos de sus estanterías rebosantes de libros, a menudo con los libros apilados horizontalmente en lugar de verticalmente, para no deformar sus lomos. También comparten fotos de sus anotaciones e intercambian consejos sobre descuentos y los mejores bolígrafos y rotuladores para tomar notas en sus Biblias, incluso en las más caras, una práctica que roza el sacrilegio para algunos, pero que para otros es una forma importante de procesar y registrar.

Las ventas de Biblias tienden a aumentar tras acontecimientos geopolíticos importantes, como las invasiones de Irán y Ucrania, dijo Cline. El asesinato de Charlie Kirk el año pasado provocó un “enorme repunte” en las ventas de Biblias premium en su sitio web, dijo. (Muchos pastores informaron de un aumento, al menos temporal, de la asistencia a la iglesia tras la muerte de Kirk).

Esta tendencia forma parte de una mayor expansión de las ventas de Biblias en los últimos cinco años, que confunde a los expertos y va en contra de las tendencias más generales de la edición de libros. Las ventas de Biblias han crecido de forma constante desde 2021, y han batido récords anuales de ventas desde 2022, según Circana BookScan, que hace un seguimiento de las ventas de libros. El año pasado, se vendieron 19 millones de Biblias en Estados Unidos, la cifra más alta en 21 años y el doble del volumen vendido en 2019.

En lo que va de año, las ventas de Biblias han aumentado un 5 por ciento respecto al mismo periodo del año anterior, mientras que las ventas de libros impresos en general han descendido un 3 por ciento, según Circana.

“Sea lo que sea lo que ocurrió hace seis años con la covid y el número de lectores de Biblias, ahora estamos empezando a ver algunos resultados tangibles de cómo se ve eso”, dijo Tim Wildsmith, conductor de pódcast y escritor que reseña Biblias en su canal de YouTube.

Las Biblias premium siguen siendo un producto relativamente de nicho. En la lista de las Biblias más vendidas de marzo, elaborada por la Asociación de Editores Cristianos Evangélicos, el producto más caro es una Biblia encuadernada en cuero con notas de estudio del pastor californiano John MacArthur, que cuesta 79,99 dólares. La mayoría de las Biblias de la lista cuestan entre 20 y 50 dólares.

Pero las Biblias de precio más elevado se han multiplicado en los últimos años. Word on Fire, un ministerio católico, publicó el año pasado su quinta entrega de una Biblia de siete volúmenes promocionada como una “catedral impresa”, con cada volumen encuadernado en cuero a un precio de 99,95 dólares. Un portavoz dijo que la serie ha vendido más de 600.000 ejemplares hasta la fecha, cifra que incluye las versiones más baratas en tapa dura y en edición de bolsillo.

Lifeway, editorial asociada a la Convención Bautista del Sur, ahora ofrece ediciones “artesanales”. Crossway Books publicó el año pasado una selección ampliada de ediciones “reliquia” de su traducción de la versión estándar inglesa, con varias versiones a 350 dólares; una “Biblia para el púlpito” más grande cuesta 400 dólares. Word on Fire, Lifeway y Crossway son organizaciones sin fines de lucro, pero otras editoriales son entidades con fines de lucro con una identidad corporativa cristiana. Muchas de las editoriales también apoyan programas que distribuyen gratuitamente Biblias de menor precio.

La ESV, que cumple 25 años este año, se ha convertido en la traducción preferida de muchos cristianos evangélicos. La versión utiliza un lenguaje menos inclusivo en cuanto al género que otras traducciones populares, y promociona su enfoque “esencialmente literal”. Josh Dennis, director ejecutivo y presidente de la empresa, dijo que las ventas de la ESV en general han crecido más del doble en los dos últimos años.

Para muchos cristianos, comprar un ejemplar de la Biblia es distinto de comprar un bonito ejemplar de, por ejemplo, una novela favorita. Muchos, al menos, aspiran a estudiarla a diario, a menudo anotando y subrayando mientras leen y rezan.

Según una encuesta realizada el año pasado por la Sociedad Bíblica Estadounidense, aproximadamente una cuarta parte de los estadounidenses utilizan la Biblia al menos una vez a la semana. La encuesta anual del grupo reveló que el 41 por ciento de los estadounidenses utilizan la Biblia al menos tres o cuatro veces al año, el total más alto desde 2021.

Dependiendo de la traducción, el Antiguo y el Nuevo Testamento contienen unas 750.000 palabras en total, por lo que resulta tentador para los editores reducir el tamaño de las fuentes y meter más palabras en un papel más fino. Muchas editoriales prestan una atención especial al diseño de las páginas en sus ediciones premium, haciendo hincapié tanto en la belleza como en la legibilidad.

“La gente empieza a razonar: ‘Si vas a comprar una Biblia, cómprate una buena’”, dijo Daniel Arroyo, fundador de la empresa de Biblias premium Humble Lamb, con sede en Kentucky.

Humble Lamb vendió su primera Biblia en 2018, e hizo 2,7 millones de dólares en ventas el año pasado. La mayoría de las Biblias de su catálogo tienen un precio que oscila entre los 220 y los 250 dólares, y cuentan con pintura en el borde frontal; ilustraciones en los bordes exteriores de las páginas que solo se descubren al abrirlas.

Según los editores y expertos, los coleccionistas de Biblias premium tienen algunas características en común: suelen ser cristianos evangélicos que ya poseen otras Biblias, y muchos de ellos son hombres. Arroyo calcula que al menos el 60 por ciento de sus clientes son hombres. Wildsmith, el reseñador de Biblias, dijo que su audiencia en YouTube estaba compuesta en tres cuartas partes por hombres. Algunas encuestas recientes han detectado que la lectura de la Biblia y la asistencia a la iglesia se están estabilizando o incluso aumentando tras años de declive, cambios impulsados en parte por hombres jóvenes.

Históricamente, muchos hogares poseían una “Biblia familiar” y la utilizaban para registrar hitos como nacimientos, defunciones y bautizos, y luego la transmitían de generación en generación. Algunos consumidores de Biblias de lujo consideran que están volviendo a esa tradición.

En Tennessee, Blake Musick atesora en su colección dos Biblias que pertenecieron a sus dos abuelas.

“Para mí, cuando tengo un día difícil, puedo tomar una de esas Biblias y ver dónde subrayó mi abuela un versículo o hizo una anotación”, dijo. “Es como estar sentado en su casa leyendo la Biblia con ella”.

Él ya les ha regalado a sus hijos varias Biblias premium que ha leído y anotado, seguro de que resistirán la lectura repetida, con la esperanza de que sean tan importantes para sus descendientes como lo son para él los libros de sus abuelas.

“Ese es uno de los principales atractivos de comprar una Biblia que dure toda la vida”, dijo.

Ruth Graham es corresponsal nacional y vive en Dallas; cubre temas de religión, fe y valores para el Times.

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